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VIRUS Y BACTERIAS

Los bacteriófagos son virus que atacan a las bacterias. Frederick Twort en Inglaterra (1915) y d’Herelle en
Francia los descubren independientemente.
Estos bacteriófagos tienen capacidad para producir la lisis, o sea, para desintegrar las bacterias. Por esto, se
los denomina devoradores de bacterias.

CÓMO ES UN BACTERIÓFAGO
Presenta:
–una cabeza constituida por una cubierta proteínica, que contiene un ácido nucleico;
–una cola con capacidad para contraerse que termina con prolongaciones o ganchos.

CÓMO SE RELACIONA EL VIRUS CON LA BACTERIA


Se adhiere a la pared celular de la bacteria con ayuda de proteínas presentes en su cola y, con ayuda de una
enzima, disuelve una pequeña zona de esa membrana. El bacteriófago inyecta a través de la zona disuelta su
ADN y el ADN viral se multiplica en la célula huésped – en este caso, la bacteria – provocando la síntesis de
proteínas virales. Por lo tanto, se forman nuevos fagos. Éstos, después de determinado tiempo y con ayuda de
enzimas específicas, hacen estallar la pared bacteriana, pudiendo infectar a otros individuos.

ACCIÓN AGRESIVA DE LOS VIRUS


Una vez que el virus ingresa a la célula, ésta pasa a depender de él, quien la gobierna bioquímicamente.
Por su acción, las células dejan de producir sus propios componentes y lo hacen a favor del virus, es decir,
generan componentes virales, pierden su independencia y permiten la reproducción continua del virus.
Los virus que atacan al hombre producen enfermedades como la gripe, paperas, viruela, poliomielitis,
sarampión, varicela, diarrea estival.
Atacan al organismo siguiendo diversas formas de infección:
–algunos se extienden por contagio interhumano como la poliomielitis o la viruela.
–otros se extienden por propagación directa del animal al hombre como la rabia y la encefalitis.
–Por medio de un agente intermedio o vector, que lleva el virus desde el animal que lo posee hasta el
hombre, como en la fiebre hemorrágica.
Los virus, como los restantes agentes patógenos, de diversas maneras producen alteraciones y destrucciones
de las células, tejidos, órganos e individuos. La victoria sobre ellos consiste en acrecentar los mecanismos de
defensa del huésped.

G. de Copello, Maitena y Perés, Victoria, (1992). Biología III. Bs. As., Estrada, p.44.