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Entrevistamos a Julio Olmos, Consejero

de Trabajo e Inmigración de la
Embajada de España en Argentina
Julio Olmos estudió la carrera de Económicas y
Empresariales en la Universidad de Valencia,
especializándose en Coyuntural y Sector Público.
Comenzó a trabajar como funcionario Técnico de
Administración General en las Intendencias de
Sagunto y Valencia entre los años 2001 a 2007, para
después pasar a la Consejería de Trabajo y Asuntos
Sociales de Argentina, Uruguay y Paraguay. El buen
trabajo realizado le sirvió para que le nombraran
Consejero de Trabajo e Inmigración de la Embajada
de España en Uruguay.- con acreditación en la República de Paraguay y desde el pasado
14 de junio, es el Consejero de Trabajo e Inmigración de la Embajada de España en
Argentina.

CEXT: Estrenas cargo al frente de la consejería de Argentina, ¿Cuáles son tus


objetivos? ¿Qué proyectos ves más interesantes para el colectivo español en Argentina?

J.O: Creo que el trabajo en la Consejería mantiene una importante continuidad en la


prestación de servicios que son, en definitiva, la plasmación de los derechos de nuestros
ciudadanos. Mejorar la atención prestada desde la Consejería es un objetivo clave, casi
diario, y conlleva llegar a más gente y en mejores condiciones, para que la ciudadanía
española en Argentina conozca sus derechos y los pueda ejercer. Eso puede implicar
adaptar los procedimientos y protocolos de atención, sin temor a revisar todo aquello
que sea susceptible de mejorar.

En cuanto a los proyectos, manteniendo la política social y sanitaria de atención a las


personas mayores y en situación de necesidad, el Ministerio viene un tiempo apostando
por los jóvenes y mujeres como específicos destinatarios de algunas políticas públicas.
Los jóvenes han de situarse como actores decisivos de su propio destino y
comprometerse y decidir sobre las cuestiones que les afectan en su relación con España.
Respecto a las políticas de igualdad y género, hay que reforzar aquellos programas que
complementan los desarrollados en los distintos países para conseguir que la igualdad
en todos los ámbitos (familiar, profesional, etc) no sea sólo de iure sino de facto.
Todo ello debe enmarcarse también, en la reflexión que deben hacer los centros y
asociaciones españoles en Argentina sobre su futuro, el relevo generacional en los
mismos y lo que podemos aportar desde el exterior para mejorar la presencia de España
en el mundo. La autonomía de los centros hace que las Administraciones Públicas
puedan sumarse o participar en un futuro en lo que ellos decidan, pero nunca sustituir
sus decisiones. Quienes han de analizar su situación, ver dónde pretenden estar dentro
de 15 ó 20 años, son ellos y en la medida de su planificación estratégica buscar el apoyo
de las Administraciones. Los mejores proyectos de futuro serán aquellos que se
imbriquen en la realidad argentina, esto es que no vengan aislados de la realidad social
en la que nos encontramos, sean dirigidos por gente capaz y con talento, y repercutan en
un mayor bienestar para nuestra ciudadanía, aportando valor y una mayor presencia de
nuestro país, sin descartar nunca el aporte de financiación pública o privada argentina

CEXT: ¿Cuál es la situación de los jóvenes españoles en Argentina? ¿Cuál son sus
necesidades?

J.O: En Argentina hay muchos jóvenes que no se han nucleado en centros y


asociaciones ni en AJDERA, y de los que deberemos saber lo que opinan en el futuro.
Respecto a las necesidades de los que sí conocemos, precisan de autonomía y un
espacio propio de toma de decisiones, esta es una clara demanda que encontramos.
Llevamos 4 Congresos de Jóvenes en Argentina (Buenos Aires, Rosario, Mendoza, Mar
del Plata) y la preparación del 5º sería un buen momento para comprobar lo conseguido
y lo pendiente en este tiempo.
Las demandas de los jóvenes son variadas como ellos, pero la apuesta por la educación
y la inserción laboral son predominantes. Sin embargo la pluralidad de edades (menores
de 35 años) y perfiles educativos y sociales hace que sean varios los grupos de jóvenes
y sus intereses, por lo que veremos en los próximos meses, como articular la respuesta a
todos ellos.

CEXT: ¿Qué opinas de una herramienta como CEXT? ¿Lo ves útil para fomentar el
movimiento institucional y asociativo?

J.O: Creo que las Administraciones Públicas deben impulsar y utilizar las vías
habituales de relacionamiento social para no quedar desvinculadas de la realidad. Los
instrumentos y medios de las organizaciones, y entre ellas las AA.PP, deben ser los
propios de cada época para obtener los mejores resultados. Es un camino que se debe
empezar a andar, con todas las garantías necesarias por supuesto.

Creo que CEXT es una buena herramienta, sobretodo si nos queremos dirigir a los
jóvenes para fomentar su participación, el manejo de información y el asociacionismo
entre ellos. Hay quienes están preocupados por saber dónde se van a reunir los jóvenes
si no tienen locales, sin entender, que las nuevas relaciones entre ellos no priorizan el
contacto físico, ni se han de dar en lugares concretos. En mi caso, por ejemplo, tengo
amigos en España con los que mantengo mucho más contacto desde que estoy fuera que
antes, por mail o chateando, porque antes lo ibas posponiendo todo a un encuentro que
no se producía por falta de tiempo.
CEXT: ¿Cómo crees que las consejerías de trabajo pueden aprovechar CEXT para
mejorar la relación con la comunidad de españoles de su área?

Creo que se debe dar una visión de conjunto al proceso. Se ha impulsado que los
jóvenes definan sus necesidades en cada país y creen asociaciones si son útiles para sus
fines. Se han impulsado Centros de Información Juvenil. Ambas iniciativas tienen perfil
netamente local local, es decir, referido al país dónde se han creado; Argentina,
Uruguay, Perú,…

La globalización de todo ello, puede pasar por incorporarlo en las redes sociales
habituales y por CEXT. Poner en común lo que se va haciendo en cada país,
aprendiendo de los pasos dados por los jóvenes en países vecinos o en España, permitirá
no repetir errores y aprovechar al máximo los recursos a disposición. Creo que las
Consejerías pueden participar en el impulso local del movimiento joven, pero desde el
Ministerio se debe marcar el catalizador que de una visión conjunta al proceso y haga
fluir la parte de la información que le toca para que luego corra por los múltiples vasos
comunicantes en múltiples sentidos. La Dirección General para la Ciudadanía Española
en el Exterior y el INJUVE están trabajando en esa línea.