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texios de Mare Bloch organi istoria y su método; la orge- rrumentos de trabojo; la Be peers cre . Sea historiadores tos conocidos del autor, ofr casi desconocido ito al conocido trabajo «A favor Jc de los sociedades evry el texio parada de los Sodiedodes candidat el Fremos de Frutar en este libro de las pon od que Yar, en definitive, la gran actalida Bloch nos presenta ain en nvestros ‘buscado- sea la percepcién de las diferencias. Gracias a él medimos 18 originalidad de los sistemas sociales y por ello podemos esperar ‘con llegar algiin dfa aclasificarlos y a penetrar en lo ms profundo de su naturaleza. m2 ‘A FAVOR DE UNA HISTORIA COMPARADA. DE LAS CIVILIZACIONES EUROPEAS' enna mire mena od mon Eharcoe ee eee cee EASY cee cee ene ren eee eee ve ale, oe aealos de Heer See (. 1923, pubiado tnd Selene et plbnophie de istire, 192), como Is r- 13 jparacién; el estudio paralelo de sociedades vecinas y contemporé- Deas, constantemente influidas entre sf y sometidas precisamente en. raz6n de su pro% ronismo a la accién de las mis- 7 No obtante, 10 es suficiente con a comsintacin de Ie esuperivencia, Ad es ne- cesue indica el bec interesante que, por anto, debe de er expicado preci: cra atedneno dl ito ode I stinevin qu 8 aparenia es discordant cone oevo medio. * Mocurs des sawvogesemdricains comparkes aux mocurs des premiers temps, Pasi 1 lida el estudin des cviaciones primitives we eriaa de manera my 1724; on respect x est obra, cf. Giben "Amérique etle rove extique dans 1 isthe tis oon clesbeacdn mis sigirsa dels soiedaes qu compar. No este nn mera franpal x1 et 0 icles, 524, ae ea pan qu untae fda qu niet per mnie no se nh Fazer, The Golden Bough, 32 de. (ON, det Tense tendvcri6n espato~ ape ecausvciedader igual qbe +o, Pr fo demi, esta rele au Fst nde In ob de Frazer, a partir dela eign ingles de 1944, La Rama Doras, {oe Cheha compared denoted como Hn capes mis ‘Fondo de Calta Beonbca, México, ‘scogido por Meille en la ob Teast de ivestgcin, preveiones coun svete lose tis cfc ana a tre rey Ba to and a vines oe ot ae eas nora epooga, Ess dos apc el mao compare Pena a Pence no pie qu anos no deban der torment ings, 16 7 caso de a reales sxgradaeuropenofece un ejemplo muy car ya vez incomparable (elauilidad y de os Limite Se ln emografa compara 5, ei icp capaz de po- ‘eros ene camizo de ln expen pcos del fendmeno, se reel en I pricea o- {alent naecuads pra tra a rela de modo exhansvo; et es, a menos, qu be Inteado drmosuaren los Rols haumarares, sobre todo en pp. 535. 1 Esta mis iden ex retomada en Apologie pou histoire. PP 109 y 48. 18 contribuy6 ‘ciente con que simplemente s© cera dean pops de Las tors de Melten * Amticipo aq 4] igual que ar ms Archie vege deicendo desde hace dai i can tnems wom sala de san in om ms Cn n9 de las servidumbres colectivas no levé aparejada la construccién de ‘AS pues, la pregunta que nos podemos plantear es saber si las re- ccas del movimiento inglés se encuentren también a orillas del Medi- closures ingleses, 0 a revoluciones agricolas anélogas que tuvieron lugar en otos paises europeos,y he intentado inspirarme en ells. En otras palabras, para realizar mi trabajo he utilizado una vara de zahort ‘muy eficaz: el método comparativo. Vv prudencia debida, nos revelarén, sin ninguna duda, la existencia de luna serie de corrientes de préstamos entre las sociedades medicvales, 121 ‘que hasta ahora s6lo se habian imperfecta. Veamos un ej trabajo. Puesto de manifiesto de manera muy in ejemplo propuesto slo a titulo de hipdtesis ece casi como una creacién ex nihilo. Sin embargo, si dirigimos ‘nuestra mirada més allé de los Pirineos, la perspectiva cambia total- 2 Cap. in. 64,17 (de. Boreas: Ut muguisqe sc enor during ut me- ‘tas ac melas oboedian et consentian! mandatis tprascepasinperaiars 12 EE ee Por el entorno de los reyes francos y por los propios monarcas en pet- sona, Evidentemente, para poder responder a estas preguntas serfa ne- cesatio proceder a una investigacién detalada que aqu{ nos resulta fen da, Durante el siglo que sigui¢ a la conquista érabe de Espatia se pro- " Dodéeimo coi de Toledo (681), a ear dl ry Ervigion: Mans, Xl, ofreciéndoles al mismo tiempo otro 10 pero igual de necesario, al permi- tirles abandonar cierto tipo de indicios que simplemente son ealle- jones sin salida, Malores et poteniores: Cap. nim, 133 (I p- 263, 1, 2, Sacerdotes: Diplomate ‘Karon, 1, om. 217; Hist. de Languedoc, tH, p- Cl. 28. Vette B. Cael, Eade M- end jurisdiction of the ca with that of he west saxon 1912, 90 rad of be caroingen Expire ofthe west saxon kingdom, 124 n la Francia de los sighos XIV y XV, 7 prvincinm en racer en Bulletin ofthe Interaton aa mi gta tema congress of sor ience 125 ‘is importante que nos pue- de ofrecer este tipo spejar los diferentes problemas politicos y sociales que precedieron o que acompafiaron en cada pro- Vincia a la aparicién de los Estados 0 Stiinde y que parece que, por haturaleza, se pueden clasficar provisionalmente entre las posibles aquellas que en realidad tuvieron una accién de carécter general. © decir, asus tnicas causas reales. ‘Como muy fcilmente se podré advertir, no me habria sido mY iON de los «erritorios» (los pequefios estados que se constituyet”® Chios siglos xy xm en el interior del Imperio y que ostentaron, Pose { poco y en beneficio propio, la mayor parte del poder pablico) co? 126 parte equivale a perder el tiempo dedicéndose aun juego intelectual totalmente vacto" vL Es preciso, sin embargo, que aclaremos un malentendido que ha las invesgnciones de Brune, por solo, un brane discuro en ea defen dl método ge 128 ‘a muy insidioso. ‘Con mucha frecuencia, se ha tratado al capeeificamente inglesa. Como muy bien ha mostrado Vinogradoff en luna obra que ya se ha convertido en todo tn clisico en nuestros dias™, Jos rasgos originales del villainage se deri ie la evolucién, total- y como consecuencia de esta caracteristica comiin a todos ellos, no podian recurrr a los tribunales del rey; el resultado de esta situacin, como se podtfa imaginar, fue muy importante y al mismo tiempo per- {judicial para estos individuos: todos ellos, a pesar de sus diferencias de origen, tendieron a amalgamarse en una tnica clase. Los juristas se encontraron con muchas difclides ls hor de intenta efi SE SS ee ee ties ce pious pope mls omens caer por el canoes 8 scopes podem ma qu ne conn nj cn Nas vercan fe ppaco dei res vil) vce ai es . cto 130 131 rentes de dependientes (vasallos militares, burgueses, arrendatarios libres, siervos) a los que la monarquia francesa trat6 como a un todo. ‘Los tribunales reales permitieron o retiraron a tal o cual sefior el de- echo a juzgar un tipo u otro de proceso; insistieron, 0 no, sobre el re- conocimiento del derecho de apelacién, pero todo ello sin hacer, de cin entre ambos resulte muy util pero con el objetivo, en esta oca- siGn, de marcar Ios contrastes que existen entre ambos y a través de Jos cuales se expresa la asombrosa oposici6n que existe entre Ia evo- Iuci6n de las dos naciones®. 2 fst es umbién otra forma, mucho més stl, de fala similtud. Es muy posible qe ‘dos insttuiones, en dos sociedades diferente, parezcanpresenar fines paralelos, pero que 132 ‘medieval, tanto por Ia del continente como por la de la isla. La idea de que los trabajos agrcolas eran incompatibles con la libertad re pponde a una serie de viejas inclinaciones del alma humana; est ldo des pms, i Ext por a pre, clea ambigedad en esa expen com mucha feos elienguje uri ingls 0, pr ei mejor, lengua jco medieval en BEA omprend al «servifun= mAs como un egivalente de canon que come un $= Pament ich. En ete caso me alengo as seni esting, 133 ‘uieron, con mucha facilidad, que el rey Jes reconociese, ‘mente hablando, que su libertad no sn ante 7 [ectos ms sugerentes que pueden presenta las divergencias entre dos sociedades emparentadas; ambas partes nos offecen ciertas tendencias similares que, en una de ellas, se nos manifiestan muy poco diferen- ciadas, poco definidas y desprovistas de cualquier tipo de sancién of cial, por lo que se pierden dentro de esa confusa masa de ideas y de sen- ppara determinar las diferencias existentes entre los libres y los no li- bres, sino que se la utiliz6 como uno de los rasgos que permitian dis- ‘grupos basados en las relaciones de dependencia; elaciones de pro- por sus vecinos porque estaban sometidos a ciertas corvess especia~ tecci6n y de obediencia que se concebfan como los vinculos ms fuer- les, sobre todo a Ia obligaciGn de escoltar a los prisioneros, actividad {que se consideraba deshonrosa; sin embargo, estos individuos consi- egeris 9M. Ferdinand La, 1925, 9.585. eae ur, por dems, he come e ero > He cltndo com atriordad, a este respecto, algunos documentos, Rene historique (B vegar la aproximaiéa con los bechosingiees ‘du drt, 1928, pp. 490. MMe it 135 134 que cualquier individuo perteneciente aceptar un feudo de un hombre emplazado més abajo de él sin que ello a Tnismo sentimiento de clase, pasaron a convertirse, en Alemania, en ¢l "7 Ci. Mare Bloch, +Un probe histoire compare; ln minséilit en France en Allenagnes, Revue historique de droit francais et éranger, 1928, sobe todo p. 86 #4 (ira pp 503.525 y, sobre todo, $25-526. 136 Los redactores de Ia documentacién contemportnea ya no evaldan hay nada més peligroso, en cualquier orden de la ciencia, que la ten- tacién de encontrar que todo es «natural». seo has ra det cup, let erat a pwr (0 s6l esaparondeterminados seoros en algunos ingares. ® Cop. nin. 273. 20 (tT, p 323)-Se ha inteotadorelacionar et eto con a 10- ‘cia da por Gregorio de Tours (Hist. ran. X, 7) sceca del fragmeatac6a de las pos ‘sesiones, bases del impoeso tetera romanoranco; o es steel lugar mecuado part ‘hari as elacioacseusteate eae el manso franco ye capa romano, problema gue. serie de problemas a Ta ciencia social més segura de sf misma; por contra, y parm el caso de Ia historia de las sociedades, esta «mezcla» ‘no ¢s una mera hip6tesis, sino una realidad que a cada momento nos tied francesa do fa Eda Mtn cs an pore y simple ucsfoc » La Méthode comparative enlingustique Rstorgue, pp. 2-3, 139 ign de la sociedad galo-romana? La historia comparada puede reve- amos la existencia de interacciones, anteriormente desconocidas, en- tre las sociedades humanas, pero llegar a esperar que ésta, puesta ante 140 inglés, del Gewandorf alemén, 0 de los «campos abiertos» franceses ‘mediante la observaciGn restringida, en cada ocasiGn, a Inglaterra, Alemania o Francia. i ‘La ensefianza més clara e imperiosa que nos ofrece la historia comparada es que en realidad ya ha legado el momento de plan- tearse la demolici6n de los anticuados compartimientos topograficos ‘en que pretendemos encerrar las realidades sociales pues no son el ‘continente idéneo para el contenido que en ellos intentamos ence- Edad Media los actuales departamentos franceses apenas existe pero > Ch. Meas, Ler Tempers ex Bure-t-Lotr, 1896. Los ejemplos de este anacronis- smo son menor ros del que v rec. Pr el miszo department podemos apunt. por ‘empl, Henry Ltr, La Reforme eles lsesr&forées dans le département auc dE ‘eat Loir (1523-1912), 1912. Con respect a una regia prota a ta mbit podemos ‘Bexcioor Abad ais, Lectures su sore de 'agricatre dan le département de Se- heer-Mome, 1830 (la mayor parte del Yolumen tats acerca del peri anterior «Ia Re- lac), 141 ppor lo que respecia & las fronteras de los actuales Estados, muchas veces se ha crefdo que éstas ofrecfan un marco muy e6modo (sel de Coulanges, La Gale romain eC Solin, p. XIN, prefci de 1875). Cf las re Alexion de M Hens err, Bulletin Core International de Sse, jnio 1928, p. 28 143 Invitar a los investigadores a realizar esta revisiOn bibliogréfica tanto que hecho histérico, presentan unas divergencias que resulta i I is . Sin embargo, éste no es el caso que aqut nos ocupa ta muy complicado acceder a las obras. Una buena a preciso aceptar. Sin embargo 0 eee, ‘pues la gran mayorfa de estos términos sin parangon en otras lenguas han sido u (eueactcrc 2 i inexperto y cabe indicar, a este respecto, que todos nosotros somos . generales de otra, no encuentra por regla general muchas Historiadoves novatos cuando salimos del ambito de nvestr dominio i m a + Naturameate se podria dei algo as como elnhaber der Lethe tern, pero asin expen ete ipo de expesones? Henge, prota pate, no tadice de modo completo el “ipuiicad de tenanclersscodow eno ocho mis general. En casino tly como ‘Bllgadosconveocenos ards de na tndoeia, no exis una palabra qe permite dic el ermine 145 das os deci, lo que Ia histriogafaalemana, al menos de c iar ies ants es ct af Bee ere carecfa de un i $3 cae de unm epeiio que te puiese ania esp 1a discordancia de voabulaios noes més qu 1a manifstacin cuencia del propio silencis uenci del propio silencio dels hector o pr el problems ha 2% Que in pba no haya tei ounce en realidad, un sentido tan estechamente e+ een ets deacons impiene lig qe lemon comm ec Cerne epee Sieh os sali ta sles 2G. veo alow, sAllaneade , Verteliahrechr. lr Socal-und Wirtschatsgesch, 1903. 146 tin culto de la palabra, sl mismo tiempo La hist est tampoco podrian llegar a nada si stedes asf lo quieren, de conversar eter- toria nacional sin legar a com- prend ; Preguntas del otro sin dar una a derechas, es artficio de co- Tredia que, cuando esti bien construido, puede ‘muy stil para frovocar lisa de un piblic dispuesto a diverse pero que, en cam: Fie no resulta muy recomendable como ejercicio intelectual. 147