Alfredo Herrera: arte poetizado

Son personajes captados en un momento determinado. Si bien no llegan a ser cuadros
dramáticos, tienen cierta nostalgia que revelan que Alfredo Herrera, además de artista,
es un gran poeta. Se trata de treinta y tres piezas 23 en gran formato y el resto en
mediano que conjugan el dibujo, la gráfica, la fotografía y la cinematografía.
Un conjunto de monotipos es el origen de Negro Luz, exposición que se mostrará hasta el
6 de mayo en la galería GBG Arts, en la avenida Principal de Prados del Este. Son
imágenes en blanco y negro que reflejan cierto grado de conflictividad con el espacio,
tema que además fue tratado por el autor en su libro Paredes. En estas obras yo poetizo
mi relación con las paredes, a veces me son conflictivas, otras veces me protegen, dice el
artista.
La problemática con el espacio se evidencia en las referencias abstractas del lugar, un
espacio indefinido.

TÉCNICA …
Alfredo Herrera dejó de pintar por un año para dedicarse a realizar monotipos (grabados
únicos) que, tiempo más tarde, darían origen a esta obra. Tomó alfombras transparentes
de alta resistencia y las pintó de negro. Posteriormente, como si se tratara de un revelado
fotográfico, con un trapo mojado fue eliminando de la matriz el color oscuro y
encontrando forma y luz, al tiempo que se iban marcando por rotación, los altos relieves
de la alfombra.
De esta manera el artista no sólo logra jugar con la luz sino que le proporciona a la obra
un código urbano interesante. Una vez lograda la figura fotografiada por sus ojos, Herrera
pasa la matriz por una máquina de impresión que, con un rodillo, estampa la obra sobre
un papel gráfico de más de 200 gramos.
Con los monotipos en mano es, a través de la pintura, que reproduce en gran formato,
sobre telas, las expresiones alcanzadas en el grabado. Sin duda alguna, una combinación
entre lo literario poético, la gráfica, la fotografía, la pintura y la cinematografía.

Lo que me interesó de este trabajo fue llevar todo a un formato grande, donde hubiera un
encuentro con la gráfica, pero haciéndolo desde la pintura, como si yo estuviera pintando
con una concepción gráfica. Al acercarme a la gráfica me acerco a lo fotográfico y a lo
literario, dice el poeta.
Alfredo Herrera confiesa que, por ahora, quiere dedicarse a trabajar sobre blanco y negro
e indagar qué más se esconde detrás de estos dos colores, sin embargo, asegura que no
renunciará al color, pues le da a las obras un humor que es necesario.

EL ARTISTA…

Alfredo Herrera estudió Derecho y Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés
Bello. Ambas profesiones las ejerció e inclusive, realizó un postgrado en Mercadeo en
Estados Unidos.
Se dedicó durante un tiempo al comercio pero no corrió con mucha suerte. Fue entonces
cuando sintió la necesidad de hacer algo que realmente l e gustara, que le apasionara y,
sobre todo, que lo rescatara. Desde niño había estado rodeado de la pintura por su
abuelo y de la escritura por su madre.
Decidió liberar la pasión que por tanto años permaneció suprimida y empezó a escribir y
dos años más tarde, a pintar. Alfredo Herrera es actualmente autor de cinco libros e
importantes exposiciones artísticas.
A pesar de no pertenecer a una escuela de arte ni haber realizado estudios formales en el
tema, Alfredo Herrera se rodeó de reconocidos artistas como Jorge Estrada, Jorge
Valenzuela, Gilberto Ramírez y Onofre Frías.

El poeta y artista plástico ha publicado libros como Cinco árboles (Caracas, 1998); El
parque Caracas, 1999); La tarde alcanzada, en edición bilingüe español sueco (Lund,
2004), Remanentes y actualmente el poemario Pared , también bilingüe (traducido al
italiano). En 1998 recibió el premio de poesía Fernando Paz Castillo y en 2003 ganó el
Concurso Internacional de Poesía Heterogénesis en Lund, Suecia. En pintura ha expuesto
en París, en el Carrusel del Louvre, en Los Ángeles, y próximamente expondrá en
Shangai, Nueva York, y a finales de año en el Centro Cultural CorpBanca.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful