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Martha Hilda Magallanes

Este documento analiza la desigualdad de género en México, especialmente en relación con los ingresos y la participación laboral. Aunque se han logrado avances para reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres, todavía existe una diferencia significativa, particularmente para las mujeres con niveles educativos más altos. Además, las mujeres enfrentan una "doble jornada" al desempeñarse tanto en el trabajo remunerado como en las labores domésticas y de cuidado no remuneradas. Se requieren mayores esfuerzos
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Este documento analiza la desigualdad de género en México, especialmente en relación con los ingresos y la participación laboral. Aunque se han logrado avances para reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres, todavía existe una diferencia significativa, particularmente para las mujeres con niveles educativos más altos. Además, las mujeres enfrentan una "doble jornada" al desempeñarse tanto en el trabajo remunerado como en las labores domésticas y de cuidado no remuneradas. Se requieren mayores esfuerzos
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En Mxico uno de los principales


problemas de varias dcadas
es la diferencia generada por
ingresos entre hombres y mu-
jeres: en un principio, stas al
ser las encargadas del ho-
gar y no permitrseles entrar al
mercado laboral. Mxico, un
pas con una cultura machista
que se resiste a morir, condi-
ciona el desarrollo profesional
de las mujeres; ellas, cuando
ingresan al mercado laboral
deben de combinar las
actividades laborales con las
familiares.
El precio
de ser mujer
en Mxico
Martha Hilda Magallanes Alva
Jos Manuel Magallanes Alva
Si bien el machismo se mantiene como lastre para terminar con la violencia
contra las mujeres, cada da hay ms conciencia
de que ellas saben tener visin, saben jalar parejo,
saben fajarse, saben entrarle cuando hay que entrarle.
Vicente Fox Quesada, 2005.
En Mxico se han hecho es-
fuerzos por generar una equi-
dad de gnero, y esto slo se
puede lograr reduciendo la po-
breza en Mxico, ya que en las
zonas que presentan un mayor
nmero de personas en esta
situacin, el desarrollo de una
mujer es limitado, por los em-
barazos a temprana edad, de-
sercin escolar y el machismo.
Para evitar esto, Vicente Fox
busc reducir la desercin es-
colar femenina y comenz a
destinar un mayor monto para
becas escolares destinado a
ellas, cambi el programa Pro-
gresa por uno ms ambicioso
llamado Oportunidades, al que
fortaleci al incluir a personas
de las zonas urbanas que viven
con menos de 4 salarios mni-
mos, este esfuerzo logr redu-
cir la poblacin en situacin de
pobreza a 45.5 millones de
personas, la ms baja desde
1990.
Felipe Caldern modic al-
gunos rubros de Oportunida-
des y con ello logr un mayor
benecio para las mujeres,
el primero es convertirlas en
51
titulares del benecio e incre-
mentar el monto de la ayuda de
$529 pesos a $830 pesos bi-
mensuales.
Con estos esfuerzos se ge-
neraron condiciones ptimas
para que las mujeres jefas de
familia lograran equilibrar los in-
gresos monetarios
1
de los ho-
gares, segn los resultados de
la ENIGH se observa que la
brecha se ha reducido -del
2008 al 2012 a la mitad debi-
do a los programas orientados
a mujeres. Sin embargo, la di-
ferencia de ingresos moneta-
rios permanece, observando
22% en 2008, 18% en 2010 y
12% en 2012 tal y como se
muestra en la Figura 1.
1
Suma de los ingresos por trabajo, negocio, otros
trabajos, rentas, transferencias y otros ingresos.
Fuente: elaboracin propia con datos del ENIGH 2008, 2010 y 2012
AO
PROMEDIO INGRESOS MONETARIOS DEL JEFE
DEL HOGAR
DIFERENCIA %
DEL INGRESO
PROMEDIO
DEL JEFE
DEL HOGAR
HOMBRE
HOMBRE MUJER DIFERENCIA
2008 $10,559.75 $8,230.71 $2,329.04 22%
2010 $9,188.12 $7,501.78 $1,686.34 18%
2012 $10,420.79 $9,132.50 $1,288.29 12%
Figura 1
Ingresos monetarios promedio mensual por jefe del hogar
(2008, 2010, 2012)
Ingresos monetarios promedio mensual
por sexo del jefe de hogar
(2008, 2010, 2012)
12000
10000
8000
6000
4000
2000
0
2008
Hombre Mujer
2010 2012
52
Evaluando estadsticamente
mediante la prueba t-student
se encuentra evidencia de que
la diferencia de ingresos mone-
tarios entre el jefe del hogar si
es hombre o mujer
2
es signi-
cativo. Entonces analizando los
datos del ENIGH 2012 por nivel
de estudios, se tiene que la
2
2008.- t:10.91 (56646) (28505) Pr= 0.00 ; 2010.- t:
10.12 (35617) (25110) Pr= 0.00 ; 2012.- t: 31.72 (39694)
(33075) Pr= 0.000. *()desviacin estndar
Figura 2
Ingreso monetario mensual por nivel de estudios
y jefe del hogar
10 Posgrado
9 Profesional
completa
89 Profesional
incompleta
7 Preparatoria
completa
6 Preparatoria
incompleta
5 Secundaria
completa
4 Secundaria
incompleta
3 Primaria
completa
2 Primaria
incompleta
1 Sin instruccin
$26,304
$18,895
$23,460
$13,954
$12,065
$7,362
$9,038
$9,303
$7,963
$6,795
$5,164
$14,502
$11,540
$11,478
$9,512
$8,389
$7,772
$6,294
$5,147
$37,642
Hombre Mujer
Fuente: elaboracin propia con datos del ENIGH 2012
diferencia del ingreso moneta-
rio es a partir de la secundaria
terminada con una diferencia
de $500 pesos por mes, hasta
el posgrado (excepto en prepa-
ratoria completa) con $11,339
pesos por mes menor a lo per-
cibido por un hombre. Por el
contrario la mujer es favorecida
por su gnero cuando tiene es-
tudios menores a la secunda-
ria, ya que como sabemos la
condicin de ser mujer genera
conanza en diversos tipos de
empleos para esta situacin,
tales como domsticos, cuida-
do de un nio o anciano, coci-
nas, etc. Con un ingreso mo-
netario de $914 pesos por mes
mayor al hombre con secunda-
ria incompleta a $17 pesos sin
instruccin.
53
Figura 3
Participacin en trabajo no remunerado
Hombre Mujer
Fuente: elaboracin propia con datos del ENOE 2012.
Esta aparente igualdad la-
boral lograda se pierde en la
participacin en trabajos no re-
munerado (labores de hogar),
donde la mujer, aunque gana
muy similar a un hombre, tiene
esa doble jornada que es des-
empearse en un centro de
trabajo, pero antes o despus
debe atender el hogar, cuidar a
los hijos, realizar los quehace-
res domsticos y cuidar a las
personas de la tercera edad.
Esto lo podemos observar en
la Figura 3.
Se han logrado muchos
avances en cuestin de equi-
dad laboral pero se tiene que
seguir trabajando para que se
logre una mayor participacin
de los hombres en el trabajo no
remunerado para que poda-
mos hablar de una efectiva
equidad de gnero.
La Organizacin de las Na-
ciones Unidas en el boletn La
igualdad entre mujeres y hom-
bres es progreso para toda la
sociedad, presentado el 5 de
marzo 2014, nos dice:
A poco ms de un ao para
que se cumpla el plazo de los
Objetivos de Desarrollo del Mi-
lenio*, el desarrollo, la inclusin
y la no discriminacin de las
mujeres, jvenes, adolescentes
y nias en Mxico siguen sien-
do desafos pendientes. Per-
sisten profundas brechas de
desigualdad. Por eso es urgen-
te avanzar con determinacin
para lograr los Objetivos, cum-
plir con las metas de paridad e
igualdad sustantiva que Mxi-
co se ha propuesto y acordar la
nueva agenda global para el
desarrollo sostenible posterior
a 2015.
En empleo sigue pendiente
incrementar la participacin de
la mujer en el mbito laboral,
aumentar la calidad del em-
pleo, asegurar igual salario por
trabajo de igual valor y poner
en marcha polticas pblicas
que respondan a las necesida-
des de cuidado de nias y ni-
os, personas adultas mayo-
res, enfermas o con alguna
discapacidad que requieren
70
60
50
40
30
20
10
0
2006 2008 2007 2009 2010 2011
54
cuidados. Hay ms mujeres
que hombres trabajando por
cuenta propia o en trabajos
nos remunerados, expresin
de precariedad laboral. En
2012, la proporcin de mujeres
en esas condiciones fue de 32
por ciento, en tanto que la de
los hombres fue de 26 por
ciento. La tasa de participacin
econmica tambin muestra
profundas brechas: De cada
100 hombres en edad de tra-
bajar, 77 participan en el mer-
cado de trabajo. De cada 100
mujeres, slo lo hacen 44.
El trabajo no remunerado
(trabajo domstico y de cuida-
dos) es uno de los obstculos
ms serios que enfrentan las
mujeres para incorporarse al
mercado laboral. Segn la En-
cuesta Nacional sobre Uso del
Tiempo de 2009, el 77 por
ciento de este trabajo en Mxi-
co lo llevan a cabo las mujeres.
En 2011, el INEGI calcul el va-
lor econmico de este trabajo
en 22 por ciento del Producto
Interno Bruto (PIB).
An se tiene que trabajar
mucho para poder decir que
existe equidad de gnero, sin
embargo se han dado avances
para llegar; el Gobierno Federal
debe de impulsar un incremen-
to en las condiciones laborales
en las zonas rurales donde
existen empleos precarios, por
ejemplo, en Chimalhuacn, Es-
tado de Mxico donde se ofre-
ce empleo para atender una
pastelera con horario de 9:00
a 22:00 hrs. con un salario de
$2000.00 pesos mensuales,
sin prestaciones, y como ste
existen muchos en las zonas
de ingresos bajos donde per-
siste un nivel educativo muy
bajo.
Por estas condiciones, don-
de a la mujer le toca trabajar
por un sueldo bajo y hacerse
cargo del trabajo no remunera-
do, se tiene que impulsar una
poltica incluyente con la cual
se benecie a las mujeres a la
hora de solicitar empleo y
como lo mencion en su mo-
mento, Margarita Zavala
(2012): uno de los retos de
esta nueva sociedad no slo
para las mujeres, sino tambin
para los hombres es conciliar
trabajo y familia, y como todo
en la vida, se requieren equili-
brios para darle a cada quien lo
suyo. Hay que darle lo suyo a la
familia, al pas, incluso a nues-
tra persona.
En este momento ese es el
precio de ser mujer, siempre
ha sido el mismo, porque es
ella la que tiene el don natural
ms fuerte e invaluable en este
mundo: ser madre, una labor
nada sencilla porque implica
entregarse en cuerpo y alma a
sus hijos, a sus familias, ms
an, quienes han decidido no
concebir, pero adoptar o ha-
cerse cargo de una familia que
no es propia, son en gran me-
dida pilares de hogares mono-
parentales.
Con lo anterior, un reconoci-
miento a todas las mujeres:
Gracias por ser pieza funda-
mental en la vida. Gracias por
ser madres.

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