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Este hilo, podemos encontrarlo, en cualquier

ferretería, ó tienda de manualidades. Entre


nosotros le conocemos popularmente como hilo
carreto, cuando lo compro en la ferretería,
puedo leer en su etiqueta de identificación,
HILO DE LINO y vienen de diferentes
números, y cada uno elige el grosor que
necesita. También lo he visto en correos, y lo
utilizan, cuando alguna persona llega para
enviar un paquete, y no tiene por donde
sujetarlo. No creo que sea ningún problema
encontrarlo, porque es un
hilo muy popular.
Lo primero, es cortar
trozos de hilo. No existe,
ninguna medida estándar,
pero si he de poner alguna
medida, diré que cada uno
tiene aproximadamente, entre 20 Y 30 cm.
Para empezar, cortaré 10 hilos, aunque se
puede hacer con más, y también con menos, todo
depende del tamaño que desees hacer tu cesto.
Una vez cortados los hilos, tomo de nuevo el
resto del ovillo del mismo hilo, y tomo como
medida, mis brazos abiertos. Y así
sucesivamente, hasta 5 ó 6 veces.
Con el hilo cortado, que mide aproximadamente
5 ó 6 metros, lo doblo por la mitad,
convirtiéndolo en 2 hilos, por un extremo
abierto, con 2 puntas, y el otro cerrado, que es
el lugar por donde doblamos el hilo por la
mitad.
Tomando el hilo por la parte cerrada,
sujetaremos los 10 hilos cortados anteriormente
por la mitad, haciendo como un nudo, pasando
las 2 puntas abiertas, a través del otro extremo
del hilo que está cerrado, sujetando así los 10
hilos, y convirtiéndolos en 20 al estar sujetos por
la mitad por el otro hilo, es decir, 10 hilos a
cada lado sujetos por el nudo.
Una vez atados los hilos, la elaboración
consiste, en pasar cada uno de los hilos que
hemos sujetado en medio y por la parte de abajo
del hilo grande que siempre debe estar abierto,
para recibir a cada uno de los hilos. Una vez
pasado un hilo en
medio de los hilos
grandes, estos nos sirve
para apresar cada uno
de los hilos, haciendo
girar sobre si mismos
alrededor del hilo que
hemos pasado,
quedando apresado dicho hilo, por los dos
grandes que han sido el comienzo del cesto, y
que también será quien nos avise el final del
cesto, pues cuando se termina ese hilo grande,
también se termina el cesto.
Una vez pasados los 20
hilos a través de los 2
hilos grandes, cada hilo
va tomando su identidad
al estar separados ya el
uno del otro, y poco a
poco, el cesto se va
formando, sin hacer nada especial, ya que los
hilos cada vez se separan más unos de otros, y al
intentar tirar entre ellos para que el cesto quede
bien unido con los hilos, estos van formando la
curvatura del cesto de forma natural.
Una vez se llega al final de los 2 hilos grandes,
se termina el cesto, y solo nos queda la
elaboración de las asas del cesto, si lo
preferimos así, dado que también quedan
bonitos sin el asa.
Para formar el asa, tomaremos 2 hilos del
cesto, que nos sobraron por la parte superior, a
unos 2 cm de distancia entre ellos. Nos
ayudamos con una aguja de coser sacos.
Colocamos la aguja, con la punta hacia abajo,
junto a hilo seleccionado. Para formar el asa.
Pasamos dicha aguja, por el mismo hueco
donde se encuentra el hilo elegido y la
empujamos de nuevo, para que camine, dejando
junto al hilo elegido el ojo de la aguja, a través
del cual pasaremos el extremo del hilo elegido
para el asa, llevando así hasta la base del otro
hilo seleccionado .también. Es decir, que los 2
hilos seleccionados
forman el asa
enredándolos entre si
y sujetando el
extremo del uno en la
base del otro
ayudando siempre con la aguja para dicha
sujeción.
Hechas las asas vamos a rematar el cesto,
formando los bordes del mismo, con los hilos
sobrantes en la parte superior, volviéndolos
hacia abajo con la ayuda de la aguja que irá
pasando a través del
espacio donde está
ubicado el siguiente
hilo sobrante por la
parte superior.
Terminado el borde
del cesto, los hilos
están todos por la
parte baja del cesto. Los cortamos con una
tijera, tirando un poco del hilo, para que al
soltarlo, se retraiga un poco y no se note el corte
de la tijera.
Terminado el cesto, tomamos un poco de cola
blanca de carpintero y agua, la mezclamos, y
seguidamente mojaremos nuestro cesto, y le
daremos la forma deseada por nosotros. El
efecto de esta mezcla de cola blanca y agua, es
igual que el almidón. Por tanto cuando se seca
se endurece el cesto, tomando fijamente, la
forma que le hemos dado anteriormente.

Un saludo de.

José Luis Tacoronte García

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