Ficha IX.

-MORADAS

Quintas Moradas Capítulo 2

Teresa misma dice que con el capítulo 1... todo parecía dicho ... pero apenas estamos al inicio. Lo más queda aún por hacer. ¿Por qué? “mas cuando el alma a quien Dios hace estas mercedes se dispone, hay muchas cosas que decir de lo que el Señor obra en ellas” (5M 2,1) La perspectiva se mueve del momento de la Unión a aquel sucesivo, el de la vida normal, en la línea de Teresa: “podemos hacer mucho disponiéndonos” (5M 2,1). Teresa opta por la preciosa comparación del gusano de seda que se convierte en mariposa. Nos narra la transformación, admirada por este prodigio, pero siempre sitúa a la persona “bajo el calor del Espíritu Santo". (5M 2, 3) El punto de partida es la persona que ha sabido "aprovecharse de los remedios que dejó en su Iglesia, así de continuar las confesiones, como con buenas lecciones y sermones". (5M 2, 3) La persona está al mismo tiempo muerta y viva. Muerta al pecado pero viva para Dios. Uno debe trabajar y fatigarse, pero ahora, algo ya ha cambiado: “que no habremos acabado de hacer en esto todo lo que podemos, cuando este trabajillo, que no es nada, junte Dios con su grandeza y le dé tan gran valor que el mismo Señor sea el premio de esta obra” (5M 2,5). El camino no es fácil, eso ya se sabe, pero vale la pena: - “Quitar el amor propio y nuestra voluntad”;(5M 2, 6) - Romper con todo lo terrenal; - “Poniendo obras de penitencia, oración, meditación y obediencia”. (5M 2, 6) Teresa asegura que el alma ya lo desea y que si "se esfuerza a ir adelante, verá grandes cosas” (5M 2,7). También porque ahora: "hanle nacido alas, ¿cómo se ha de contentar, pudiendo volar, de andar paso a paso?" (5M 2,8) Todo aquello que antes le atraía los familiares, amigos, a los bienes terrenales ya no la tienen presa: “Todo le cansa, porque ha probado que el verdadero descanso no le pueden dar las criaturas ” (5M 2,8). El objetivo parecía haberse logrado aquí y en su lugar se abre otro escenario: “¡Oh Señor!, y ¡qué nuevos trabajos comienzan a esta alma! ¿Quién dijera tal después de merced tan subida?” (5M 2,9). 1

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Tribulaciones y dolores la ponen a prueba pero en completa paz, la mariposa tiene un poco de alivio al “pensar que quiere Dios viva en este destierro” (5M 2,10). La persona es como la cera sobre la que Dios marca su sello y así recibe un don inconmensurable: "las mismas disposiciones que tuvo su Hijo en la tierra". Todo dirigido al mismo deseo de salvación y atormentada, como Jesús, del dolor “viendo las grandes ofensas que se hacían a su Padre” (5M 2,14). Profundo tormento y dolor pero vividos en paz y serenidad. Pistas de lectura Mirar el sufrimiento del hombre - Dios que ve ofendido al Padre misericordioso y siempre bueno; Predisponerse cada uno/una con su propia naturaleza a los grandes deseos que animaban a Teresa de Jesús; Recordar que tenemos alas y dejarlas siempre libres para no quedarnos reducidos a dar pequeños pasos que no nos conducen a la libertad.

En nuestra comunidad alabar a Dios porque Él continúa a darnos su gracia, a pesar de las ofensas que le hacemos y nuestra mala conducta y fracasos, crear, mutuamente, los lugares y los tiempos en que cada uno/una pueda reconocerse “cera” preparada para aceptar el regalo. Recordarnos que sólo juntos podemos volar con las nuevas alas nuevas, aunque sólo uno/a de nosotros se quede en el suelo, ninguno podrá volar.

Ficha tomada de paravosnaci.com Puedes seguirnos en about.me/abunadi Audio en: http://www.ivoox.com/moradas-o-castillo-interior-v-moradas-cap-audios-mp3_rf_1948501_1.html

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