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El artesano jalisciense
El artesano jalisciense

El

artesano

jalisciense

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45 Aniversario. Instituto de las Artesanías Jaliscienses 100 • ARTESANíAS JALISCIENSES Yvette Ortiz Minique J alisco

ARTESANíAS JALISCIENSES

Yvette Ortiz Minique

100 • ARTESANíAS JALISCIENSES Yvette Ortiz Minique J alisco en los tiempos modernos ofrece una gran

J alisco en los tiempos modernos ofrece una gran cantidad de artesanías; basta recorrer los municipios, las cabeceras municipales, los

pueblos y preguntar por quien trabaja tal o cual

producto y encontraremos agradables sorpresas; aunque cabe aclarar, que no es lo más adecuado el preguntar bajo el termino “artesanía” ya que, las más de las veces se le interpreta como manualidad o un objeto que es souvenir. Las piezas artesanales, además de ser un deleite para nuestros senti- dos, constituyen una fuente de trabajo que debe fomentarse. La abundan- cia de formas materiales y colorido es el principal atractivo de nuestras artesanías, que ante la atónita mirada de los turistas, se exhiben en tiendas, boutiques y mercados, pero nada iguala al contacto directo con el artesano, con los materiales que trabaja y con la maestría de su trabajo; esto es una inolvidable experiencia que se recomienda a los amantes de esta expre- sión cultural, que constituye nuestro patrimonio. cultural El trabajo artesanal puede estar registrado, ser reconocido o muy fa- moso, pero siempre habrá el anónimo, aquél que se sigue produciendo para un mercado regional o local; es éste el que conserva su tradición, su uso: ya sea en calidad de utensilio doméstico, de herramienta, de ornato o con un fin religioso. Esta artesanía se clasifica como una artesanía mestiza, en su mayoría con un dominante español. En cuanto a la etno-artesanía,

Andele?!

Cerámica

Alta Temperatura

Rodo Padilla

Tlaquepaque

Venta de jarrones

de barro canelo Archivo histórico del Estado de Jalisco y del municipio de Guadalajara.

1964

Albarelos CASTAS Cerámica y alpaca Jesús Guerrero Santos Guadalajara

Ilusión

Barro vidriado

sin plomo

Dionicio Bautista

Esparza

Tonalá

45 Aniversario. Instituto de las Artesanías Jaliscienses

45 Aniversario. Instituto de las Artesanías Jaliscienses es el grupo de los que hemos llamado huicholes

es el grupo de los que hemos llamado huicholes el que nos representa; son quienes han tenido que modificar su artesanía, la han actualizado, a fin de sobrevivir. La llegada a Jalisco de los indígenas procedentes de diversos estados de la República, se ha intensificado, y ha contribuido al aumen- to de la artesanía; misma, que en algún momento se tendrá que estudiar, dado que llegó para quedarse. En la década de los ochenta fuimos la entidad estatal que más artesanías exportó; debido a las circunstancias económicas esta situación ha cam-

biado. Entre los mayores riesgos de la producción artesanal están: la falta de comercialización, el crecimiento demográfico que ha restado terreno

a los recursos naturales y por consiguiente origina la escasez de materias

primas; agreguemos a ello la no continuidad de la tradición artesanal por la migración de los jóvenes y el desinterés de éstos en realizar el oficio, al no encontrar en él las expectativas deseadas. Así entonces, el artesano no afamado no ve valorado su producto, por lo que hará una artesanía acorde

a las circunstancias, o se dedica a otra actividad totalmente distinta. Cabe aclarar que el artesano en los pueblos y zonas rurales tiene otra activi- dad, aparte de la artesanal, generalmente la agricultura. Existen cabeceras municipales que juegan un papel crucial para las artesanías como lo son: Guadalajara, Tonalá, Zapot- lán el Grande, Zacoalco, Talpa, San Juan de los Lagos, Mez- quitic, Tequila, Tlaquepaque, Tapalpa, Puerto Vallarta. Algu- nas son centros de comercio, otras ,sitios de culto o turísticos. Desafortunadamente, en los sitios turísticos los comerciantes

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ivette ortiz minique

sitios turísticos los comerciantes 102 ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses no han tenido el cuidado de

Artesanías jaliscienses

102 ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses no han tenido el cuidado de priorizar las artesanías

no han tenido el cuidado de priorizar las artesanías jaliscienses sobre otras artesanías mexicanas. El estudio de las artesanías es una labor muy compleja, sobre todo si pensamos en los ahora 126 municipios que comprenden nues- tro Estado, por lo tanto, presentaremos una muestra de la artesanía por tipos, y solamente en el caso de “los huicholes” y los nahuas de Tuxpan, lo referiremos como etno-artesanía.

La Cerámica

Herencia ancestral es la cerámica, misma que ha logrado no sólo repre- sentar a Jalisco, sino que ha podido guardar sus técnicas tanto de manu- factura como decorativa desde los tiempos prehispánicos; nos referimos

a la llamada cerámica de olor, en la cual, a simple vista se percibe la falta

de greta o esmalte, en cambio posee una superficie tersa y lisa de un brillo que invita a tocarle y sentirle. Por otro lado está la denominada de matiz

o de lumbre, que se introduce a partir de la Colonia dado que requiere de

mayores cochuras o cocción; el acabado es precisamente el de la aplica- ción de un barniz, esmalte o greta, dando una apariencia vítrea. Los ob- jetos que tienen estos acabados sea de olor o de esmalte varían, van de lo utilitario a lo decorativo Un tercer tipo de cerámica es al betus, técnica de terminado, de pinta- do, que requiere de materiales como la goma del mezquite o la yema del huevo. Es una verdadera lástima que ya no se trabaje así, dado que ahora se utilizan pinturas y pegamentos comerciales. Este terminado se aplica principalmente en las figurillas y la juguetería. Las poblaciones más representativas de la cerámica están en la zona Oriente de Guadalajara, como lo es Tonalá (cabecera municipal). Su fama data de la Colonia. Cabe mencionar que existen tinajas de gran tamaño en el Museo de las Culturas de Madrid, que por sus características ornamentales corres- ponden al período barroco y entran en el género de cerámi- ca de olor o bruñida, esto evidencia la gran tradición con que cuenta esta técnica.

Jarrón semáforo

Barro negro

María Martha

Arana Nuño

Tonalá

Jarrón semáforo

Barro negro

María Martha

Arana Nuño

Jarrón semáforo Barro negro María Martha Arana Nuño Tonalá Página siguiente: Los aviones Barro betus Gerardo

Tonalá

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Los aviones Barro betus Gerardo Ortega López Tonalá

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Armando González Escoto

Instituto de las Artesanías Jaliscienses 104 Armando González Escoto Historia del Instituto de las Artesanías 105

Historia del Instituto de las Artesanías

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45 Aniversario. Instituto de las Artesanías Jaliscienses En la actualidad, la mayor parte de las piezas

En la actualidad, la mayor parte de las piezas decora- das se han convertido en objeto de ornato o de colección. La manufactura de la mayoría de las vasijas y figurillas es por la técnica del moldeado, en la que se utilizan varios moldes a la vez; esto es posible debido a las caracte- rísticas del barro, que permite la unión de las partes antes de ser sometidas a la cocción. Otra cualidad de la cerámica de olor o bruñida es su terminado: una vez que las partes se unen y la forma se ha definido, se procede a decorar, no sin antes haber sometido a la pieza a un baño o engobe. Con colores tierra se trazan las formas geométricas y la distribución de las figuras sobre la superficie. Las formas geométricas enmarcan a manera de bandas o cenefas a las estilizadas figuras de animales, flores y hojas. Sobresale el helecho y particularmente, la denominada por el propio Dr. Atl “flor tonalteca”. La pincelada es fina, dominan los tonos tierra que se enfatizan con el blanco y se plasman sobre un fondo gris. Un segundo estilo ceramista en la misma población es el de bandera, denominado así por el uso del blanco y verde sobre un fondo rojo. Su técnica corresponde al tipo de la cerámica de olor o bruñida, desafortuna- damente tiende a desaparecer y desde hace varias décadas perdió el color verde, porque a decir de los artesanos, era un color demasiado costoso. El tercero y último estilo tonalteca es el de petatillo, corresponde al grupo denominado de fuego, barniz o engretado. Su denominación peta- tillo se debe a la fina y milimétrica retícula con que se decora el fondo: el pincel con la punta adelgazada por el escurrimiento de la pintura se desli- za sobre la superficie e interrumpe la línea al llegar a la figura delineada; esto a fin de no tocarla. Es el arte más delicado que se pueda encontrar en la cerámica. La estilización de las formas animales, las plantas y ho- jas, los campos decorados con puntillismo o retícula, todo ello denota un trabajo de gran maestría, mismo que se ha ido perdiendo. Dentro del municipio de Tonalá existe otra localidad como es el Rosario, y Tateposco en el municipio de Tlaquepaque. En el prime- ro surgió el estilo canelo, que por razones de emigración y relación familiar, muy pronto pasó a Tateposco y ahí se continúa producien- do los botellones de agua con su correspondiente vaso embrocado. Su nombre de canelo le viene por la utilización de colores tierra. La degradación de los ocres rojizos o dorados se aplica por bandas o cene-

Figuras tipo en caballo Barro decorado Guadalupe Panduro Nava Tlaquepaque

Figuras tipo en caballo Barro decorado Guadalupe Panduro Nava Tlaquepaque

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VAJILLA CONTEMPORÁNEA Ceramica alta temperatura Ceramicat Tonalá

Armando González Escoto

Ceramica alta temperatura Ceramicat Tonalá Armando González Escoto Historia del Instituto de las Artesanías 107

Historia del Instituto de las Artesanías

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ivette ortiz minique

de las Artesanías Jaliscienses 108 ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses fas anchas. Lo que hace de

Artesanías jaliscienses

108 ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses fas anchas. Lo que hace de estos botellones atractivos

fas anchas. Lo que hace de estos botellones atractivos contenedores, son sus cualidades de mantener el agua fresca y con un sabor a barro, eso les ha merecido la demanda nacional. Se termina la pieza con un encebado que evita que el agua se trasmine. En cuanto a la fabricación de la juguetería, Santa Cruz de las Huertas alcanzó una gran popularidad; lamentablemente,

ya no existe un mercado para el consumo de los tradicio-

nales tecolotitos, las cornetas o las figurillas de malabares, nahuales o las figuras fantásticas que el ceramista Can- delario Medrano realizaba. En este género, las figuras de Ocumichu Michoacán han invadido el mercado artesanal, desplazando a las locales; agreguemos a ello que ya no se aplica la técnica al betus. Algo similar ocurre con la tradición ceramista de Tlaque- paque: las famosas macetas de pedestal solo se producen bajo pedido. En cuanto a los realizadores de la tradicional cerámica de figuri- llas, los Panduro continúan con su estilo, sus técnicas de moldeo y minu- cioso terminado. La miniatura de los Carranza es objeto de museo; esas diminutas figurillas con estructura de alambre, terminadas a mano, delei- taron nuestros ojos y sentidos.

Botellón color lima Vidrio soplado Artesanías grupo cobre Tonalá

el vidrio

A finales del siglo XIX se estableció en Guadalajara Odilón Ávalos de

origen poblano; su objetivo era fundar una fábrica de vidrio soplado y

prensado para la producción de botellas de un litro, medio litro y cuarto

de litro, para satisfacer la demanda de tequila; esto sucedió con el adveni-

miento de las máquinas de vapor que se utilizaron para la producción de

la bebida y que aumentó considerablemente su producción. En lo que ac-

tualmente conocemos como Avenida Revolución, Ávalos abre su factoría, no solo produjo botellas, sino que con el tiempo quedó de manifiesto su inclinación artística y se comenzaron a trabajar figuras de gallos, caballos, payasos y otros. De igual forma incluyeron el trabajo de la minia- tura utilizando el soplete, la fábrica perduró hasta la década de los 70’s del siglo XX, por motivos laborales cerró y los

Mezclador de líquidos Vidrio estirado José Luis Rodriguez de la Fuente Guadalajara

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Carrusel base giratoria Vidrio estirado y tejido José Luis Rodriguez de la Fuente Guadalajara

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45 Aniversario. Instituto de las Artesanías Jaliscienses Tetera azul cobalto Vidrio Soplado Odilón Ávalos Guadalajara

Tetera azul cobalto Vidrio Soplado Odilón Ávalos Guadalajara

principales maestros de taller se instalaron en Tlaquepa- que para luego pasar a Tonalá. En estas localidades los talleres se convirtieron en un atractivo. El proceso de obtención de la materia prima consiste en reciclar el vidrio en crisoles que se introducen en los hornos para luego ser sacada la materia viscosa que se adhiere a un extremo de un tubo y cuyo rápido enfriamiento (10°C por segundo), obliga a:

primero, distribuir el trabajo y segundo, a que el maestro reciba la masa con una caña de metal a través de la cual soplará para darle la forma y luego perfeccionará. Es el taller de obraje donde realmente existe la división por categorías entre maestros y aprendices. A medida que subió la demanda de las figurillas miniaturas, se espe- cializaron en su elaboración maestros que manejaban el soplete por au- tógena, estableciendo así un contacto directo con la flama, ya que la for- ma se le da a partir de una varilla de vidrio, obtenida ésta por estiramiento. Se producen pequeños barcos, animales, nacimientos, juegos de té, etc. Por razones de moda, el emplomado polícromo, imitación del trabajo de Tiffany, tuvo su auge principalmente para la manufactura de las lámpa- ras de mesa, de pié, de techo.

La Metalistería

El trabajo del metal ha ido perdiendo su sello local. Ahora el no conoce- dor, con suma facilidad asume que los objetos de procedencia de Puebla o Oaxaca son de Tlaquepaque o de Tonalá. Baste señalar que la tradición en estas entidades es la policromía, misma que resulta llamativa por los colores fuertes que utiliza y atractiva por sus formas populares. En contraste, las formas metálicas hechas en Tlaquepaque, sólo mane- jan tonalidades obtenidas por un proceso de oxidación provocada por el uso de esmaltes, que no desmerecen la pieza, sino todo lo contrario, constituyen una propuesta por demás interesante en el trabajo de los metales. Los materiales son muy variados: se utiliza el latón, la hojalata, el cobre y la chatarra; de la misma forma las técnicas cambian de acuerdo a los materiales emplea- dos; así tenemos que mientras que la hojalata, el latón y el cobre utilizan para su proceso de manufactura moldes,

Virgen de Santa Anita Bronce a la cera perdida Jauregui diseño Tlaquepaque

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Aureola de tipo imperial Cincelado y repujado en metal Juan Tenorio Orozco Zapopan

Armando González Escoto

y repujado en metal Juan Tenorio Orozco Zapopan Armando González Escoto Historia del Instituto de las

Historia del Instituto de las Artesanías

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ivette ortiz minique

de las Artesanías Jaliscienses 112 ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses Lámpara estrella Lámina repujada

Artesanías jaliscienses

Lámpara estrella Lámina repujada María Esther
Lámpara estrella
Lámina repujada
María Esther

Espinoza Salcedo

Tonalá

prensas, tijeras, pinzas; para la decoración, puede ser repuja- do, cincelado, perforado, oxidado y pintado. Se manufacturan marcos, lámparas, figuras para muros, etc. La chatarra requiere, o bien ser fundida y ha- cer las formas o aprovechar las piezas y hacer figu- ras de animales, humanas, máquinas o en su defecto objetos como lámparas, ceniceros, pisapapeles, etc. La herrería artística: existen talleres en la zona metropolitana; sin embargo, a decir de los propietarios, tienen poca demanda por su alto costo. Cabe señalar que entre los dueños de estos talleres los hay de Puebla y Oaxaca; los de nuestro Estado son contados. La técnica es la forja; depende de varios pasos que requieren de gran maestría y de la calidad del fierro. En Tlaquepa- que encontramos talleres donde se trabaja la cancelería, y de acuerdo a los gustos será el terminado. La cuchillería de la zona de Sayula es famosa desde el siglo pasado: existen dos tipos, uno el de uso cotidiano donde se elaboran cuchillos y ma- chetes, a estos últimos por medio de ácidos se les decora con leyendas, dichos y figuras popu- lares. El mango irá revestido de cuero a fin de que no resbale. La cuchillería fina es producida en Sayula; el taller de Ojeda ha alcanzado fama y prestigio por su variedad de diseños y la calidad de los materiales, como el acero para las hojas de cuchillos, punzones, navajas y demás; los mangos en maderas finas, cuerno de reno, hueso y otros. La plata. No dudamos de la existencia de pequeños talleres de plata, pero lo dominante es el trabajo de Taxco que se encuentra en cualquier tienda o boutique. Se ha buscado un diseño contemporáneo mexicano, lo que ha llevado a este trabajo a encasillarse en el género semi- industrial, a fin de cubrir la demanda.

Cuchilleria José Apolinar Larios Larios Sayula
Cuchilleria
José Apolinar
Larios Larios
Sayula

Dije “Eclipse”

Plateria

Miguel Angel

Galindo Cervantes

Guadalajara

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Busto de Morelos Bronce a la cera perdida Jauregui diseño Tlaquepaque

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Tapete de lana Textil telar de pedal Pedro Romo de la Rosa Guadalajara

Ceñidores tradicionales Telar de brazo Ulises Alejandro Luján Guzmán Tuxpan

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El Textil

La elaboración de sarapes, gabanes, ponchos, rebozos, ceñidores, fajillas

y demás tiende a desaparecer. La modernidad trajo consigo la introduc-

ción de nuevos materiales y nuevos diseños acordes a las necesidades y a

la actualidad. La tendencia es que desaparezcan por completo. Debemos

recordar que forman parte de la vestimenta en las zonas rurales, y que son utilizados en los pueblos por los campesinos o los indígenas. En Tapalpa se da la manufactura de jorongos en lana, algodón y acri- lán. Los dos primeros anteriormente se teñían de colores, hoy sólo se em- plean los tonos naturales de la lana; ésta primero se carda para después hilarse, luego se pasa el hilo a un telar de pedal para ser tejido; los extre- mos se anudan a mano y como es propio de los jorongos, la parte de la abertura no se cose e irá decorada con formas de flores, espirales o grecas que sutilmente se conjugan. Jocotepec fue de gran tradición artesanal en la ribera poniente del Lago de Chapala, hoy día sólo buscando los pocos talleres que quedan se percata uno de los excelentes trabajos que pueden efectuar. Décadas atrás se realizaban sa- rapes de lana decorados con hermosos diseños, entre los que sobresalían los

gallos de gran tamaño y las flores esparcidas por el lienzo, rematados en los ex- tremos por cenefas del mismo diseño. Ahora el trabajo se realiza bajo pedido y

la materia prima es el acrilán, pocas veces algodón o lana. Los deshilados y el bordado forman parte del trabajo de la mujer. Exis- ten todavía varias localidades donde se les puede encontrar. La calidad y fineza de la artesanía depende en gran parte del textil utilizado, es decir, tiene que ser

 

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Servilleta Textil deshilado Manos creativas indígenas Tuxpán

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Sarape Fantasía Textil en telar de pedal Pedro Romo de la Rosa Guadalajara

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Armando González Escoto

de las Artesanías Jaliscienses 118 Armando González Escoto Historia del Instituto de las Artesanías Carpiño de

Historia del Instituto de las Artesanías

González Escoto Historia del Instituto de las Artesanías Carpiño de manta Traje tradicional femenino Textil bordado

Carpiño de manta Traje tradicional femenino Textil bordado Artesanos de San Andrés Cohamita/Tateikie Mezquitic

Escultura de jaguar Chaquira Arte indígena Wixárika Artesanos de San Andrés Cohamiata/tateikie Mezquitic

de fibra natural como el algodón. Se realiza en diver- sas prendas de vestir, blancos y mantelería. Para el caso, conviene ejemplificar con la zona de Arandas, Teocaltiche, Encarnación de Díaz y Lagos de Moreno. La vestimenta tradicional de Tuxpan, se ha rescatado gracias al entusiasmo de un grupo de estudiosos de la localidad. Es el traje de la mujer más vistoso que el del hombre, éste consiste en un cotón blanco so- bre la cabeza o un entretrenzado con cintas de

color, elaboradas en lana o acrilán; una blusa o “jolotón” blanco con uniones sobre los hombros, hechas de elaborado en- caje con hilo de color, al que suelen denominar randa; esta labor es propia de las mujeres, y la falda de enredo o sabanilla en lana negra como la fajilla que le sostiene, se manufacturan en telar de pedal con lana procedente de Tapalpa. Por último el tejido de puntas o “tachigual”, únicamente se realiza en una prenda rectangular que solía ser el regalo de boda para la novia, lleva deshilado y en los extremos por medio de complicados anudados se termina en triangulares puntas. El traje huichol, paradójicamente el más vistoso y rico en bordado, es

el que porta el hombre; es el orgullo de la mujer y de él mismo. El tiempo

que se tarden en realizarlo no importa sino el resultado. La camisa de manta cruda se caracteriza por tener puño, no contar con bocamanga

y no tener costura en la parte interna de la manga ni del corpiño,

lo cual le da entera libertad de movimiento. Esta camisa es larga, lleva un ceñidor de lana o estambre hecho en telar de mano. De acuerdo al estatus se puede llevar otros ceñidores superpuestos, como también unos pequeños morralitos unidos por un cordón que algunos denominan “carrilleras” manufacturadas en te- lar de “mano”. El calzón largo de manta irá bor- dado, como también la camisa con el medio punto de cruz, las formas son de lo más variado así como los hilos de color empleados. La prenda femenina no suele ser bordada sino que se utilizan telas de vistosos

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Ojo de Dios Textil Arte indigena wixárika Cesilio Carrillo Jiménez Artesanos de San Andrés Cohamiata /Tateikie Mezquitic

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Bufanda Textil tachihual Martha Magdalena Flores Sayula

colores o estampados en popelina, tanto en sus amplias blusas, como en sus faldas de gran vuelo. La chaquira es sumamente importante para los wirraritari, con ella realizan fantásticos acceso- rios que son complemento de su vestimenta, desde los pendientes, collares, pectorales, anillos brazaletes, pulseras hasta diminutos morrales con todo y su cintilla. Esta artesanía la ma-

Arco y flechas Madera tallada, piel y plumas Artesanos de San Andrés Cohamiata/Tateikie Mezquitic

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ivette ortiz minique

Cohamiata/Tateikie Mezquitic 120 ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses nejan con gran maestría, lo que

Artesanías jaliscienses

nejan con gran maestría, lo que les ha permitido hacer nuevos diseños que van desde simples pulseritas hasta complicados collares para la venta, o bien laboriosos dibujos incrustando la chaquira sobre la cera. Habrá que enfati- zar que las primeras esculturas de madera recubiertas con esta técnica, no eran de procedencia huichola sino de otras etnias de Guerrero; con el paso del tiempo los huicholes se fueron adueñando de las máscaras del jaguar, de ciervos, tortugas o serpientes; esto debido a la gran demanda, destituyendo

a los “retablos” que en algún momento se consideraron neo-artesanías.

La Cestería y la Jarcería

se consideraron neo-artesanías. La Cestería y la Jarcería La cestería y la jarcería tienen como materia

La cestería y la jarcería tienen como materia prima las fi- bras vegetales, éstas proceden ya sea de las hojas, del ta- llo e inclusive de la raíz de las plantas. Así, en las zonas pantanosas se cuenta con tulares, carrizales u otatales, éstos pueden ser aprovechados en su totalidad o parcia- lidad; lo mismo sucede con la vegetación de las zonas de la alta montaña, como los zacatales o bien, en las zonas semi-áridas, los agaves. De aquí se ob- tiene el mimbre, el bejuco, la palma o soyate, el ixtle, etc. La zona de la Laguna de Zapotlán es rica en materia prima para la elaboración de diversas ar- tesanías, el tule por ser un material flexible y blando permite ser trabajado fácilmente. Con una piedra selec- cionada para ello, se le aplana para luego ser tejido apretándolo

a fin de que tenga mayor resistencia. Con esta aparente sencilla técnica se

hacen los petates, sopladores, tortilleros o se tejen los asientos de las sillas de armazón de madera. Es la población de Gómez Farías o San Sebastián la que manufactura estos productos que en su mayoría se comercializan en la Costa o en su localidad. La palma suele trabajarse en la ribera Sur del Lago de Chapala, es San Luis Soyatlán y San Cristóbal, donde todavía se tejen sombreros de pal- ma. La palma se limpia, se cortan tiras para luego trenzarse formando “la costilla”, que se une cosiéndose horizontalmente, luego se le va dando la forma de sombrero, el que puede quedar doble o sencillo.

Florero Tejido de fibra ocochal Autor anónimo Chiquilistlán

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45 Aniversario. Instituto de las Artesanías Jaliscienses Mulitas Hoja de maíz pintada Guadalupe Becerra Acatlán de

Mulitas Hoja de maíz pintada Guadalupe Becerra Acatlán de Juárez

El ixtle se obtiene de la penca del agave, éste, permite ex- traer una fibra larga y resistente; el grosor depende de la varie- dad de esta planta; se le divide en: muy fino, mediano y grue- so; suave y áspero. Se trabaja manualmente, con rueca, se teje a mano en telar de otate. Los artículos obteni- dos son, cordel, reata, cuerda, escobeta, red, morral, cincho, costal, etc. En este tipo de artesanía sobresalen poblaciones como San Andrés Ixtlan, Concepción de Buenos Aires, y Teocaltiche entre otros. La hoja de maíz se conjuga con otros materiales como el tule, la vara de jaral, la de vástago u olote, se manufactu- ran con éstos, las famosas mulitas, “los monos”, que como detalle llevan su huacal. En el caso de las mulitas ellas cargan dos, uno por cada lado y en el caso de los monos, uno sobre la espalda. Para el acabado se pintan con colores de anilina: la vestimenta de las figuras humanas, el rostro, y de las mulitas el cuerpo, el rostro y el huacal.

Chilte

Un género muy peculiar es la artesanía de chilte de Talpa, la materia prima es el látex del árbol chicozapote, que crece originalmente en la zona cos- tera; esta goma se lava y se vende a los artesanos de Talpa. Reza la tradi- ción que el artesano de barro y escultor Pablo Rodríguez, en las primeras décadas del siglo XX, comenzó a trabajar el chilte para hacer figurillas de la Virgen de Talpa, como recuerdo para los peregrinos. Ante la demanda, comenzó a hacer otro tipo de piezas pequeñas como frutas, canastas, flo- res, sombreros, etc. El proceso de manufactura consiste en primero teñir el chilte, luego, ya sea que se haga una lámina o cinta, se obtiene en ambos casos por aplanando con una botella de agua caliente rotándola a ma- nera de rodillo sobre un pedazo de chilte; de aquí se le recorta y se le da forma. Otra técnica es a base de hilos o fideos: se introduce la cintilla en agua caliente, se ablanda y estira po- niéndose en un bastidor con clavos, luego, aún flexible, se teje para hacer cestos, canastos, jaulas y sombreros.

Juego de canastos Chilte Librada López Morales Talpa de Allende

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Sobrero charro tradicional Tejido de palma blanca Antonia Ornelas Cruz Arandas

Armando González Escoto

de palma blanca Antonia Ornelas Cruz Arandas Armando González Escoto Historia del Instituto de las Artesanías

Historia del Instituto de las Artesanías

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45 Aniversario. Instituto de las Artesanías Jaliscienses Fajo piteado Talabarteria bordada Enrique Hernández Varela

Fajo piteado Talabarteria bordada Enrique Hernández Varela Colotlán

Talabartería y piel

La talabartería y el trabajo de la piel, son de indudable procedencia espa- ñola, a partir de la introducción del ganado y las herramientas de fierro. En el siglo XVI, se registran una serie de cambios sustanciales en el ám- bito rural, entre ellos los nuevos requerimientos de la agricultura y de la ganadería: para la primera la aportación del arado jalado por una yunta de bestias guiada por el hombre y la necesidad de almacenar el grano. Para la segunda, la creación de espacios para los animales para pastar, resguardar- los, etc. La talabartería vino a solucionar gran parte de estas demandas, así, se crean los amarres, las correas, las sillas de montar, los cinchos, las bandas frontales para cargar, etc. En la actualidad, la piel de ganado porcino, vacuno, caprino y ovejuno se aprovecha para hacer calzado, vestimenta, bolsos, muebles, alforjas, bridas, fuetes, cinchos, sillas de montar y otros, aunque a medida que pasa el tiem- po disminuye el uso de éstos, y con ello la producción limita su variedad. Cabe aclarar que, de acuerdo al tipo de piel será el objeto o artículo manu- facturado. Tras efectuar el curtido se procede al teñido, técnica que se ha

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ivette ortiz minique

al teñido, técnica que se ha 124 ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses simplificado con los materiales

Artesanías jaliscienses

simplificado con los materiales sintéticos en aerosol, aunque todavía se pue- de encontrar talleres tradicionales, donde el costo va acorde a la técnica. Los trazos sobre la piel se hacen con gis, lápiz o alambre, luego se corta manualmente o con “suajadora”; se pasa al cosido a mano o con máquina,

y se procede a pegar con goma comercial. Para el caso de los huaraches,

cabestros, cuartas, bridas, correajes, etc., la técnica del tejido a mano es básico y la decoración puede ser por grabado, repujado, tejido, realzado, o bordado; en éste, sobresale el piteado de Colotlán, que es de gran delica- deza y para el cual se utiliza el hilo de fibra de maguey. La más cotizada es

el procedente de Oaxaca, por su fineza y textura. El chomiteado o chumi-

teado, es una técnica decorativa donde se utiliza estambre rojo y negro, se borda con él, alternándolo, luego se recorta y se hacen cenefas; es una lás- tima que se esté perdiendo, pero aún se le puede encontrar en Colotlán.

Madera y mueble

aún se le puede encontrar en Colotlán. Madera y mueble Jalisco es un Estado privilegiado por

Jalisco es un Estado privilegiado por su ubicación, que

a decir de los botánicos, es la síntesis geográfica. Tie-

ne bosques de montaña, de selva tropical y bosques mesófilos; estos atributos naturales le permiten tener una gran variedad de árboles, y por consiguiente, de madera. El trabajo en este material nos distingue por la manufactura de los tradicionales equipales, la fina marquetería o taraceado, la silla popular, la juguetería y los enseres. El equipal, mueble prehispánico utilizado como silla de mando o trono: esta tradición se puede apreciar toda- vía con los huicholes quienes lo utilizan para sus ceremonias. En cambio, en la población de Zacoalco de Torres se encuentra el equipal mestizo, empleado como mueble de descanso. El tradicional “Barrio de las cebollas”, concentra los talleres dedicados a esta artesanía. Cuando existe mucha demanda, habrá quienes se dediquen exclusiva-

mente a hacer los armazones y otras personas a ponerles la piel y darles

el acabado. Los materiales empleados en su elaboración son la madera de

rosa de panal o palo de rosa, palo dulce, varas de jaral o granadillo, corteza de árbol o fibra de mezcal, carrizo u otate, ixtle o cáñamo, etc.

Equipal tradicial Mueble David Vázquez de la Cruz Zacolaco

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ivette ortiz minique

de las Artesanías Jaliscienses ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses Con la estructura de palo de rosa

Artesanías jaliscienses

Con la estructura de palo de rosa o rosa de panal, las estacas se cortan con una casanga en forma de ojal, se cruzan y amarran al medio aro de la base, hecho en madera verde, a fin de poderlo doblar. El asiento se forma a partir de carrizo aplanado y entretejido, se coloca sobre una red hecha de

corteza de árbol o fibra de mezcal y se le da la forma del asiento. Respaldo

y codera se integran en una sola línea, para ello se utiliza madera de palo

dulce y se refuerza con varas de madera de granadillo, colocadas vertical- mente. Hoy día, se ha simplificado el uso de todos estos materiales, pero los pasos son los mismos; finalmente se recubre con la piel que se moja

para poder trabajarla, se estira y cose. La marquetería y taraceado son técnicas que consisten en in- crustar en la madera misma otra madera de otro color o hueso; este tipo de trabajo es representado en Jalisco por Jalostotitlán, sin embargo, en Teocaltiche tam- bién se hacen incrustaciones en la madera. La ma- dera empleada ha disminuido en su calidad por los altos costos; entre ellas tenemos la caoba, el cedro, el oyamel y el mezquite. Para las incrustaciones se prefiere la madera blanca del naranjo, limón o co- lorín, que han sido substituidas por el palo blanco

copalillo. En el proceso del incrustado, sobre una tabla de madera blanca de tres a cinco milímetros de espesor se trazan las

o

de tres a cinco milímetros de espesor se trazan las o formas decorativas deseadas por medio

formas decorativas deseadas por medio de una plantilla, luego se recor- tan las figuras de gallos, flores, hojas, etc. La pieza ya recortada se coloca sobre la parte del mueble a decorar y se dibuja el contorno, luego, con el escoplo y el mazo se recorta y se saca la madera con el formón y la gurbia. Paso seguido las piezas a incrustar se sombrean en un comal con arena caliente, se encajan, se les da un golpe para que entren bien, se lija y pule

Baúl Madera taraceada Silvano Aguirre Tejeda Jalostotitlán

la

superficie para quitar las impurezas y asperezas, para finalmente, aplicar

el

sellador y laquearse.

La silla popular, es sencilla pero confortable; su manufactura requiere de madera por lo general de pino, ixtle o tule, anteriormente se utilizaban tierras para pintarla hoy, se usa pintura comercial. Es en la población de Gómez Farías (San Sebastián) donde aún se realiza esta artesanía. Aquí además de los materiales antes mencionados, el asiento se teje también en palmilla, así tenemos que la estructura será de madera de pino torneado y

 

Silla tradicinal Mueble de madera Rosalío Baltazar Vázquez Goméz Farías

 

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Virgen Escultura de madera tallada Salvador Rivas Aldape Guadalajara

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Juguete popular tradicional Madera tallada Erick Fabián González López Teocaltiche

45 Aniversario. Instituto de las Artesanías Jaliscienses

45 Aniversario. Instituto de las Artesanías Jaliscienses juguete tradicional Madera banco Madera labrado. El

juguete tradicional

Madera

banco

Madera

labrado. El asiento irá tejido según el gusto y la demanda. Existen tres tipos de sillas, una para niños, otra para adultos y la tercera que se le denomina costurera, que se diferencia de la anterior por ser baja y más ancha. Teocaltiche, es un sitio de gran tradición en el trabajo de la juguetería de madera, los rodillos, palas y molinillos para la cocina. La comercialización de sus productos para- dójicamente le ha merecido la idea de que provienen de Mi- choacán. En efecto, se venden en ese Estado, aunque también los encontramos en menor cantidad en Tlaquepaque y en los mercados de Guadalajara. El trabajo del torneado es una característica de esta artesanía en madera, y la materia prima puede provenir del mezquite, sauce, cedro o madroño, sin embargo, han sido substituidos por el pino. Se emplea el torno y el banco de reda con una banda de tres o más me- tros de largo; el torno funciona con energía eléctrica. El motor activa una flecha y de ahí las bandas alimentan a diferentes tornos moviéndolos, así cada tornero trabaja independiente. Existe también el trabajo con torno de arco o de motor que es individual, éste se utiliza no solo para dar for- ma, sino para aplicar el color y dar el acabado. El torno permite trabajar la pieza; desde darle la forma, utilizando uñetas o gurbias. Se lija con pulidor de cono y se pule con lija de agua. Si se trata de yoyos, baleros, trompos o jarrones, se le aplica color a base de anilinas. Son famosos los juegos de ajedrez, con sus piezas elaboradas en madera y hueso. La imaginería: esta talla en madera está muy difundida en el Estado. La manufactura de esculturas religiosas es común sobre todo en las poblacio- nes donde existe una alta devoción a determinadas imágenes, ya sea locales, regionales, estatales o nacionales, como la Vir- gen de Guadalupe, La Virgen de Talpa, la de San Juan de los Lagos, o los Santos como Santiago, Se- bastián, Francisco, Antonio, o el propio Cristo. Las tallas suelen ser populares, habrá algunas que destacan, como la Cruz Pasionaria, realizada en Tuxpan. Esta tiene la particularidad, de que la riqueza no radica tanto en la talla sino en la pintura, la que decora la cruz de forma profusa y con un alto sentido piadoso. Los símbolos pasionarios se distri- buyen desde la base hasta la parte más alta en la ver-

buyen desde la base hasta la parte más alta en la ver- 130 ivette ortiz minique

130

ivette ortiz minique

hasta la parte más alta en la ver- 130 ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses tical. En

Artesanías jaliscienses

en la ver- 130 ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses tical. En el cruce de los brazos

tical. En el cruce de los brazos está el corazón encendido de Jesús. Los brazos a su vez llevan símbolos y rematan en sus extremos con clavos de madera. Se realiza bajo pedido y se exhibe en un altar doméstico erigido con motivo de la festividad de La Santa Cruz del tres de mayo de cada año.

La Piedra

El término cantera es sinónimo de pedregal o yacimiento de piedra. Con esta palabra se simplifica el tipo de piedra de la que hablaremos; así en términos artesanales, tenemos la cantera amarilla, la negra, la gris, y de

la rosa hay tres. En Yahualica, existe la cantera negra, la gris y la rosa. En la zona del sur predomina la cantera gris; en el Centro, la amarilla, en la zona de Los Altos y zona norte la rosa

y en Teocaltiche la negra. Para el trabajo

artesanal de la piedra se utiliza el cincel y

el martillo o el hacha percutor para darle

la forma; paso seguido, se hace el desgaste y acabado, para el que se usa la arena de grano grueso o de grano fino, como también se utiliza la lija de agua. Hoy el trabajo a mano ya casi no se ve. Intervienen herramientas eléctricas que auxilian en estos pasos. Los me- tates y molcajetes más solicitados son los de Tlajomulco de Zuñiga, la pre- ferencia se debe a la duración y buena “molienda”. En San Andrés Ixtlán se producen en piedra recinto (gris), molcajetes y sobre todo filtros. Des-

piedra recinto (gris), molcajetes y sobre todo filtros. Des- Ajedrez belleza Madera y hueso tallado Alfredo

Ajedrez belleza Madera y hueso tallado Alfredo Gozález Vázquez Teocaltiche

Molcajete tradicional Lapidaria Juan José Pérez Tlajomulco de Zuñiga

Papelerito Cantera labrada Autor anónimo Degollado 131
Papelerito
Cantera labrada
Autor anónimo
Degollado
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45 Aniversario. Instituto de las Artesanías Jaliscienses

ivette ortiz minique

de las Artesanías Jaliscienses ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses afortunadamente, estos y otros

Artesanías jaliscienses

Jaliscienses ivette ortiz minique Artesanías jaliscienses afortunadamente, estos y otros sitios productores de la

afortunadamente, estos y otros sitios productores de la artesanía en cantera tienden a desaparecer y a convertirse en suministradores de la materia prima. La obsidiana, y el vidrio volcánico, a diferen- cia del anterior material, han tenido un despunte importante por la calidad del material, y por su belle- za en la manufactura de objetos de ornato y complemento de la joyería. Su trabajo se realiza con maquinaria moderna. Hay que reconocer que por su condición de vidrio es fácil de astillar o quebrarse, por lo que es de gran dificultad trabajarlo. Representantes de esta artesanía son La Magdalena y Navajas.

Guadalajara, Jalisco 27 de julio de 2009

Tortugas Obsidiana pulida con incrustaciones de opalo Javier López Mata Magadalena

 

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Pelea de gallos (detalle) Cantera labrada Guadalupe Panduro Nava Degollado

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