ELEMENTOS DE L

´
OGICA
Y TEOR
´
IA DE CONJUNTOS
Dra. Patricia Kisbye
Dr. Alejandro L. Tiraboschi
3
INTRODUCCI
´
ON
Estas notas han sido elaboradas con el objetivo de ofrecer al ingresante a las carreras de la
FaMAF un curso introductorio a la l ´ ogica elemental y teor´ıa de conjuntos. Los temas abarcados
son, a grandes rasgos, nociones b´ asicas de conjuntos, operaciones entre conjuntos y producto
cartesiano; proposiciones, conectivos l ´ ogicos y cuantificadores. Gran parte de los contenidos y
ejercicios han sido extra´ıdos de los primeros cap´ıtulos de nuestras notas Elementos de L´ ogica y
Computaci´ on, Trabajos de Inform´ atica, No. 1/99.
Cada cap´ıtulo contiene un desarrollo te´ orico, variados ejemplos y una completa lista de
ejercicios de aplicaci ´ on.
Alejandro Tiraboschi.
Patricia Kisbye.
´
Indice general
Cap´ıtulo 1. TEOR
´
IA B
´
ASICA DE CONJUNTOS 7
1. Conjuntos y pertenencia 7
2. Conjunto universal y diagramas de Venn 9
3. Subconjuntos 10
4. Ejercicios 11
Cap´ıtulo 2. OPERACIONES ENTRE CONJUNTOS 15
1. Complemento 15
2. Intersecci ´ on 16
3. Uni ´ on 17
4. Diferencia 18
5. Ejercicios 19
Cap´ıtulo 3. PRODUCTO CARTESIANO 21
1. Pares ordenados y producto cartesiano 21
2. Representaci ´ on en ejes cartesianos 22
3. Ejercicios 26
Cap´ıtulo 4. L
´
OGICA 29
1. Proposiciones 29
2. Conectivos l ´ ogicos 30
3. Negaci ´ on 30
4. Conjunci ´ on 31
5. Disyunci ´ on 32
6. Ejercicios 33
Cap´ıtulo 5. OTROS CONECTIVOS 35
1. Condicional o implicaci ´ on 35
2. Bicondicional o doble implicaci ´ on 36
5
6
´
INDICE GENERAL
3. Argumentos y demostraciones 37
4. Combinaci ´ on de proposiciones con conectivos l ´ ogicos 38
5. Ejercicios 39
Cap´ıtulo 6. CUANTIFICADORES 43
1. Funciones proposicionales 43
2. Cuantificadores 44
3. Negaci ´ on de cuantificadores 45
4. Ejercicios 46
CAP´ıTULO 1
TEOR
´
IA B
´
ASICA DE CONJUNTOS
Cualquier colecci ´ on de objetos o individuos se denomina conjunto. Ejemplos de conjuntos
son el conjunto de los n´ umeros naturales, de los televisores de la ciudad de C´ ordoba y de los
peces en los oc´ eanos. La teor´ıa de conjuntos es fundamental en matem´ atica y de suma impor-
tancia en inform´ atica, donde encuentra aplicaciones en ´ areas tales como inteligencia artificial,
bases de datos y lenguajes de programaci ´ on.
1. Conjuntos y pertenencia
Un conjunto es una colecci ´ on de elementos diferentes. Los objetos que integran un conjunto
se llaman elementos de ese conjunto. Ejemplos de conjuntos son los siguientes:
El conjunto de los n´ umeros enteros.
El conjunto de los n´ umeros naturales mayores que 5 y menores que 9.
El conjunto formado por los estudiantes de primer a˜ no de la Fa.M.A.F.
El conjunto formado por un punto P en el plano y las rectas que pasan por ´ el.
En general usaremos letras may´ usculas para designar a los conjuntos y letras min´ usculas
para designar a sus elementos. Si a es un elemento de un conjunto A se escribe a ∈ A y se lee a
pertenece a A o a es un elemento de A. Si a no es un elemento del conjunto A se escribe a ∈ A
y se lee a no pertenece a A o a no es elemento de A. Los s´ımbolos N, Z, Q y R servir´ an para
denotar a los siguientes conjuntos:
N: el conjunto de los n´ umeros naturales.
Z: el conjunto de los n´ umeros enteros.
Q: el conjunto de los n´ umeros racionales.
R: el conjunto de los n´ umeros reales.
Un conjunto puede ser definido de varias maneras. La forma m´ as simple es por extensi ´ on, es
decir listando todos sus elementos separados por comas y encerrados entre llaves:
A = ¦1, 2, 3, 5, π¦, U = ¦a, e, i, o, u¦, M = ¦Talleres, Instituto, Belgrano¦.
7
8 1. TEOR
´
IA B
´
ASICA DE CONJUNTOS
En algunos casos no se listan todos los elementos, pero se nombran los suficientes y se usan
los puntos suspensivos “. . . ”para sugerir los elementos faltantes:
EJEMPLO 1.1. B = ¦3, 5, 7, . . . ¦, C = ¦2, 4, . . . , 2
5
¦.
Sin embargo esta forma de nombrarlos puede resultar ambigua. Por ejemplo, B podr´ıa ser
el conjunto de los n´ umeros impares, o podr´ıa ser el conjunto de los n´ umeros primos mayores
que 2. Del mismo modo, C podr´ıan ser todos los pares entre 2 y 2
5
o bien todas las potencias
de 2 comprendidas en el intervalo natural [2, 2
5
].
Una alternativa es definir al conjunto por comprensi ´ on, es decir dando una propiedad de los
elementos que lo integran:
A = ¦x [ x cumple la propiedad P¦.
Esto se lee: “el conjunto de los x tales que x cumple la propiedad P. De esta manera, los
conjuntos del ejemplo 1.1 se describir´ıan as´ı:
B = ¦x [ x es impar y x ≥ 3¦, C = ¦x [ 2 ≤ x ≤ 2
6
y x es potencia de 2¦.
El orden en el cual se nombran los elementos de un conjunto es irrelevante, y los elementos
se consideran una sola vez.
EJEMPLO 1.2. ¦1, 2, 3¦ = ¦3, 2, 1¦, ¦a¦ = ¦a, a¦.
Dos conjuntos se dicen iguales si y s´ olo si poseen los mismos elementos.
Si A es igual a B escribimos A = B.
Esto significa que para determinar si dos conjuntos A y B son iguales debemos probar que
todo elemento de A es elemento de B y viceversa.
EJEMPLO 1.3. Sean A = ¦1, 3¦ y B = ¦n [ n
2
−4n = −3¦. Probar que A = B.
Primero probamos que 1 ∈ B y 3 ∈ B. En efecto
1
2
−4 1 = 1 −4 = −3 y 3
2
−4 3 = 9 −12 = −3
Para probar que todo elemento de B est´ a en A, observemos que si n ∈ B,
n
2
−4.n + 3 = 0 o bien que (n −3)(n −1) = 0
Esta ecuaci ´ on es satisfecha ´ unicamente si n = 3 o si n = 1. Hemos concluido entonces que
A = B.
2. CONJUNTO UNIVERSAL Y DIAGRAMAS DE VENN 9
2. Conjunto universal y diagramas de Venn
No necesariamente los elementos de un conjunto son de la misma naturaleza, aunque usual-
mente se trabaja con conjuntos cuyos elementos tienen algo en com´ un. Por ejemplo, el conjunto
C formado por la Torre Eiffel y el n´ umero π es v´ alido como conjunto, pero es poco interesan-
te en la teor´ıa. Normalmente las operaciones entre conjuntos que definiremos posteriormente
(uni ´ on, intersecci ´ on, etc.) se realizan entre conjuntos de la misma naturaleza. Por ejemplo,
conjuntos de n´ umeros, conjuntos de n´ umeros enteros, conjuntos de rectas, conjuntos de per-
sonas, etc. Resulta que es conveniente contar con la noci ´ on de conjunto universal, el cual se
denotar´ a con |. Este conjunto contendr´ a a todos los conjuntos de la naturaleza con la que se
est´ a trabajando.
EJEMPLO 1.4. Si nos estamos refiriendo a conjuntos de n´ umeros pares, impares, divisores
de n, m´ ultiplos de p, entonces nuestro conjunto universal | ser´ a N o Z.
EJEMPLO 1.5. Tomaremos | = R cuando estemos trabajando con n´ umeros que son ra´ıces
de polinomios.
En cierto sentido, el conjunto universal es el conjunto “m´ as grande”, por supuesto, dentro
de cierto contexto. En el otro extremo est´ a el conjunto vac´ıo, que es el conjunto que no contiene
ning´ un elemento. El conjunto vac´ıo se denota ∅.
Los conjuntos pueden se representados gr´ aficamente mediante diagramas de Venn. En un
diagrama de Venn el conjunto universal se denota con un rect´ angulo, y el conjunto que nos
interesa representar, digamos A, se denota con una curva cerrada dentro del rect ´ angulo. La Fig.
1 ejemplifica lo explicado.
|
A
FIGURA 1. Representaci ´ on del conjunto A mediante un diagrama de Venn.
10 1. TEOR
´
IA B
´
ASICA DE CONJUNTOS
Una de las propiedades m´ as ´ utiles de los diagramas de Venn es que dan una forma gr´ afica
de visualizar las relaciones entre conjuntos, por ejemplo, en la Figura 2 representamos que todo
elemento de B, es tambi´ en elemento de A.
|
A B
FIGURA 2. Los elementos de B tambi´ en pertenecen a A.
Cuando en un diagrama de Venn se desea enfatizar un conjunto, es usual sombrear el interior
de la curva cerrada que lo denota.
2.1. Cardinalidad: Si un conjunto A tiene una cantidad finita de elementos, diremos que
es un conjunto finito y llamaremos cardinal de A al n´ umero de elementos de A. El cardinal del
conjunto vac´ıo es 0, y si el conjunto tiene una cantidad no finita de elementos diremos que es
un conjunto infinito y que su cardinal es infinito. En todos los casos, el cardinal del conjunto A
se denota [A[ o tambi´ en #A.
EJEMPLO 1.6. El cardinal de A = ¦a, b, c, 5, 4¦ es [A[ = 5.
El cardinal de B = ¦n [ n ∈ N y n
2
= 2¦ es [B[ = 0.
El cardinal de C = ¦a, a, b¦ es [C[ = 2.
El cardinal de Z es infinito.
3. Subconjuntos
Un conjunto A es un subconjunto del conjunto B si todo elemento
de A es tambi´ en elemento de B.
Se denota A ⊆ B y se dice que A est ´ a contenido en B.
Si A est´ a contenido en B pero A = B se dice que A es subconjunto propio de B y se suele
denotar A ⊂ B.
4. EJERCICIOS 11
En un diagrama de Venn, representamos el hecho de que B sea un subconjunto de A, ence-
rrando a B con la curva que denota a A (ver Figura 2).
EJEMPLO 1.7. El conjunto N de los n´ umeros naturales es un subconjunto propio del con-
junto Z de los n´ umeros enteros, y se escribe N ⊂ Z, aunque la notaci ´ on N ⊆ Z tambi´ en es
correcta.
EJEMPLO 1.8. ∅ ⊆ A y A ⊆ A para todo conjunto A, sin embargo no es cierto que ∅ ⊂ A
para todo A puesto que A puede ser el conjunto vac´ıo.
EJEMPLO 1.9. ¦a¦ ⊆ ¦a, b, d¦, o tambi´ en es correcto ¦a¦ ⊂ ¦a, b, d¦.
Notemos que dos conjuntos A y B son iguales si y s´ olo si A ⊆ B y B ⊆ A.
Dado un conjunto A llamamos partes de A al conjunto {(A)
cuyos elementos son todos los subconjuntos de A.
EJEMPLO 1.10. A = ¦1, 2, 3¦ entonces
{(A) = ¦∅, ¦1¦, ¦2¦, ¦3¦, ¦1, 2¦, ¦1, 3¦, ¦2, 3¦, ¦1, 2, 3¦¦.
EJEMPLO 1.11. B = ¦a¦ entonces {(B) = ¦∅, B¦ = ¦∅, ¦a¦¦.
EJEMPLO 1.12. {(N) = ¦∅, ¦1¦, ¦2¦, ¦3¦, . . . , ¦1, 2¦, ¦1, 3¦, . . . , ¦2, 3¦, . . . ¦, tiene
infinitos elementos.
4. Ejercicios
1. Define por extensi ´ on cada uno de los siguientes conjuntos, usando la notaci ´ on

. . .

cuando sea necesario:
a) ¦x [ x es entero y −3 < x < 4¦
b) ¦x [ x es entero positivo y x es m´ ultiplo de 3¦
c) ¦x [ (3x −1)(x + 2) = 0¦
d) ¦x [ x es un entero y (3x −1)(x + 2) = 0¦
e) ¦x [ 2x es entero positivo¦
2. Enumera cinco elementos de cada uno de los siguientes conjuntos:
a) ¦n [ n es natural y n es divisible por 5¦
12 1. TEOR
´
IA B
´
ASICA DE CONJUNTOS
b) ¦
1
n
[ n es primo ¦
c) ¦2
n
[ n es natural¦
d) ¦r [ r es racional y 0 < r < 1¦
3. Describe por extensi ´ on cada uno de los siguientes conjuntos o escribe ∅ si son vac´ıos:
a) ¦n [ n ∈ N y n
2
= 9¦
b) ¦x [ x ∈ R y x
2
= 9¦
c) ¦n [ n ∈ Z y 3 < [n[ < 7¦
d) ¦x [ x ∈ R, x < 1 y x ≥ 2¦
e) ¦x [ x ∈ Q, x
2
= 3¦
f ) ¦3n + 1 [ n ∈ N y n ≤ 6¦.
4. Sea X = ¦0, 1, 2¦. Lista los elementos de cada uno de los siguientes conjuntos:
a) ¦z [ z = 2x y x ∈ X¦
b) ¦z [ z = x +y donde x e y son elementos de X¦
c) ¦z [ z ∈ X o −z ∈ X¦
d) ¦z [ x = z +y donde x e y son elementos de X¦
e) ¦z [ z es entero y z
2
∈ X¦
5. Determina la cardinalidad de cada uno de los siguientes conjuntos:
a) ¦x [ x es entero y 1/8 < x < 17/2¦
b) ¦x [ x ∈ R y

x es entero ¦
c) ¦x [ x ∈ R, x
2
= 1 o 2x
2
= 1¦
d) ¦a, b, c, ¦a, b, c¦¦
e) ¦a, ¦b, c¦, ¦a, b, c¦¦
6. Describe por comprensi ´ on los siguientes conjuntos:
a) El conjunto de todos los enteros que pueden ser escritos como suma de cuadrados
de dos enteros.
b) El conjunto de todos los enteros menores que 1000 que son cuadrados perfectos.
c) El conjunto de todos los n´ umeros que son m´ ultiplos enteros de 13.
d) ¦ a, e, i, o, u ¦
7. En cada uno de los siguientes casos establece si x ∈ A, x ⊆ A, ambas cosas o ninguna:
4. EJERCICIOS 13
a) x = ¦1¦ A = ¦1, 2, 3¦
b) x = ¦1¦ A = ¦¦1¦, ¦2¦, ¦3¦¦
c) x = ¦1¦ A = ¦1, 2, ¦1, 2¦¦
d) x = ¦1, 2¦ A = ¦1, 2, ¦1, 2¦¦
e) x = ¦1¦ A = ¦¦1, 2, 3¦¦
f ) x = 1 A = ¦¦1¦, ¦2¦, ¦3¦¦
8. Si X = ¦1, 2, 3, 4¦, lista los elementos de cada uno de los siguientes conjuntos:
a) ¦A [ A ⊆ X y A tiene 2 elementos ¦
b) ¦A [ A ⊆ X y A tiene 1 elemento¦
c) ¦A [ A es subconjunto propio de X¦
d) ¦A [ A ⊆ X y 1 ∈ A¦
9. En cada uno de los siguientes casos, muestra que A ⊆ B, es decir, que todo elemento
de A es un elemento de B.
a) A = ¦x [ 2x
2
+ 5x = 3¦
B = ¦x [ 2x
2
+ 17x + 27 = 18/x¦
b) A = ¦x [ x es entero positivo y x es par ¦
B = ¦x [ x es entero positivo y x
2
es par ¦
c) A = ¦x [ x es entero y x es un m´ ultiplo de 6¦
B = ¦x [ x es entero y x es m´ ultiplo de 3¦
10. Escribe por extensi ´ on y calcula el cardinal del conjunto de partes de:
a) A = ¦1¦,
b) B = ¦a, b¦,
c) S = ¦1, 2, 3¦,
d) C = ¦1, a, x, w¦.
CAP´ıTULO 2
OPERACIONES ENTRE CONJUNTOS
En la familia de conjuntos que son subconjuntos de un mismo conjunto universal | es
posible definir las operaciones de uni ´ on, intersecci ´ on, diferencia y complementaci ´ on. Decimos
que son operaciones internas en el sentido que si unimos dos conjuntos de |, o intersecamos
dos conjuntos de |, el resultado es nuevamente un conjunto contenido en |.
Definimos entonces a continuaci ´ on las siguientes operaciones elementales entre conjuntos:
complemento, que es una operaci ´ on unaria, y las operaciones binarias de uni ´ on, intersecci ´ on y
diferencia.
1. Complemento
Fijemos | un conjunto universal y A un subconjunto de |.
El complemento de A con respecto a | es el conjunto
cuyos elementos son todos los elementos de | que no pertenecen
a A y se denota por A
c
.
En s´ımbolos,
A
c
= ¦x ∈ | [ x ∈ A¦.
En un diagrama de Venn el complemento de A es la regi ´ on exterior de la curva cerrada que
determina A y lo destacamos con un subrayado o sombreado.
EJEMPLO 2.1. Si | = Ny P es el conjunto de los n´ umeros pares, entonces P
c
es el conjunto
de los n´ umeros naturales impares.
EJEMPLO 2.2. Si | es un plano, y P es un punto en el plano, entonces P
c
es el plano sin el
punto P.
EJEMPLO 2.3. Sea | = Z. Entonces Z
c
= ∅.
15
16 2. C
|
A
FIGURA 1. Complemento de A.
2. Intersecci ´ on
Sean A y B dos conjuntos.
La intersecci ´ on A ∩ B entre A y B es el conjunto formado por todos
los elementos que pertenecen a A y tambi´ en pertenecen a B.
Dos conjuntos se dicen disjuntos si su intersecci ´ on es vac´ıa. En s´ımbolos:
A ∩ B = ¦x [ x ∈ A y x ∈ B¦.
En un diagrama de Venn la intersecci ´ on de dos conjuntos se representa por la regi ´ on que esta
determinada por ser interior de las curvas cerradas que determinan los conjuntos. Esta regi ´ on se
la destaca con un sombreado o subrayado (ver Figura 2). Obs´ ervese que la intersecci ´ on de dos
conjuntos es vac´ıa si y solo si no hay elementos comunes entre ellos. Esto se grafica con dos
curvas cerrada que no se cortan.
|
A B
FIGURA 2. Intersecci ´ on de A y B.
3. UNI
´
ON 17
EJEMPLO 2.4. Sean | = N, A = ¦n [ n ≤ 11¦, P = ¦n [ n es primo¦y B = ¦n [
n es impar y n ≤ 20¦, entonces
A ∩ B =¦1, 3, 5 , 7, 9, 11¦
A ∩ P =¦2, 3 , 5 , 7 , 11¦
B ∩ P =¦3, 5, 7, 11, 13, 17, 19¦
EJEMPLO 2.5. Denotamos por (0, 1) = ¦x ∈ R [ 0 < x < 1¦. Entonces (0, 1) ∩¦0, 1¦ = ∅,
es decir que (0, 1) y ¦0, 1¦ son conjuntos disjuntos.
3. Uni ´ on
Sean A y B dos conjuntos.
La uni ´ on A ∪ B de A con B es el conjunto cuyos elementos
son elementos de A o bien elementos de B.
A ∪ B = ¦x [ x ∈ A o x ∈ B¦
En un diagrama de Venn representamos la uni ´ on de dos conjuntos subrayando o sombreado
el ´ area que cubren ambos conjuntos (ver Figura 3).
|
A B
FIGURA 3. La uni ´ on de los conjuntos A y B.
EJEMPLO 2.6. (0, 1) ∪ ¦0, 1¦ = [0, 1]
EJEMPLO 2.7. ¦1, 3, 5¦ ∪ ¦2, 5¦ = ¦1, 2, 3, 5¦
EJEMPLO 2.8. Z ∪ Q = Q
18 2. C
4. Diferencia
Sean A y B dos conjuntos.
La diferencia o complemento relativo A −B entre A y B
es el conjunto de todos los elementos que pertenecen a A y no pertenecen a B.
A −B = ¦x [ x ∈ A y x ∈ B¦
Observemos que A
c
= | − A. En un diagrama de Venn representamos la diferencia entre los
conjuntos A y B, destacando la regi ´ on que es interior a A y exterior a B (ver Figura 4).
|
A B
FIGURA 4. Diferencia entre el conjunto A y el conjunto B.
EJEMPLO 2.9. Z −N = ¦n [ n ∈ Z y n ≤ 0¦.
EJEMPLO 2.10. ¦1, 2, 3, 4, 5¦ −¦2, 4, 6, 8¦ = ¦1, 3, 5¦
EJEMPLO 2.11. [−1, 1] −¦0¦ = [−1, 0) ∪ (0, 1]
Las operaciones de uni ´ on y de intersecci ´ on pueden ser extendidas a una cantidad finita de
conjuntos, por ejemplo
¦1, 2, 3¦ ∩ ¦2, 3, 4¦ ∩ ¦1, 3, 5¦ =¦3¦
¦1, 2, 3¦ ∪ ¦2, 3, 4¦ ∪ ¦1, 3, 5¦ =¦1, 2, 3, 4, 5¦
As´ı, la uni ´ on de dos o m´ as conjuntos es el conjunto formado por los elementos de cada uno
de los conjuntos, mientras que la intersecci ´ on est´ a formada por los elementos que son comunes
a todos los conjuntos.
5. EJERCICIOS 19
5. Ejercicios
1. Si | = ¦1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10¦ es el conjunto universal y A = ¦1, 4, 7, 10¦,
B = ¦1, 2, 3, 4, 5¦, C = ¦2, 4, 6, 8¦, escriba los elementos de cada uno de los
siguientes conjuntos:
a) A ∪ B
b) A −B
c) A
c
d) |
c
e) B ∩ |
f ) B
c
∩ (C −A)
g) (A ∩ B)
c
∪ C
h) B ∩ C
i) A ∪ ∅
j) A ∩ (B ∪ C)
k) (A ∩ B) ∪ C
l) A ∩ B) −C
m) (A ∪ B) −(C −B)
2. Sea | = ¦1, 2, 3, 4, 5, . . . , 12¦, A = ¦1, 3, 5, 7, 9, 11¦, B = ¦2, 3, 5, 7, 11¦,
C = ¦2, 3, 6, 12¦ y D = ¦2, 4, 8¦. Determine los conjuntos
(a) A ∪ B b) A ∩ C
(c) (A∪ B) ∩ C
c
d) A −B
(e) C −D (f) (B −D) ∪ (D −B)
3. Describa a cada uno de los siguientes subconjuntos de R como:
a) intersecci ´ on de dos conjuntos distintos,
b) diferencia de dos conjuntos,
c) complemento de un conjunto.
Adem´ as represente en la recta num´ erica cada una de estas operaciones.
a) ¦x [ x > 2¦ = (2, ∞)
20 2. C
b) ¦x [ x ≥ 2¦ = [2, ∞)
c) ¦x [ x ≤ 0¦ = (−∞, 0]
d) ¦x [ x < −3¦ = (−∞, −3)
e) ¦x [ −20 < x ≤ 3¦ = ¦x [ x > −20 y x ≤ 3¦ = (−20, 3]
f ) (3, 5] ∪ (4, 8]
g) (−∞, 1) ∪ (1, ∞)
h) ∅
CAP´ıTULO 3
PRODUCTO CARTESIANO
1. Pares ordenados y producto cartesiano
Dos elementos dados en cierto orden forman un par ordenado. Por ejemplo, un punto
geogr´ afico est´ a determinado por las coordenadas latitud y longitud, una fecha en el a˜ no est´ a da-
da por dos n´ umeros: el mes y el d´ıa. En general, si x e y son dos objetos, se puede formar el par
ordenado de x e y , y este par se denota como (x, y). De esta manera, la fecha (10,03) significa
“3 de octubre”, mientras que (03,10) indica el “10 de marzo”. Como vemos, el orden en que se
dan los elementos es relevante.
Los elementos que forman un par ordenado pueden o no pertencer a un mismo conjunto.
Por ejemplo, en el caso de las fechas, el primer elemento del par es un n´ umero natural entre 1 y
12, mientras que el segundo es un natural entre 1 y 31.
Pero tambi´ en podemos formar los pares ordenados de la forma
(apellido, nro. de documento),
donde el primer elemento del par es un apellido tomado de un conjunto de personas, y el segun-
do elemento del par es un n´ umero. En este caso, los elementos del par son de distinta naturaleza.
Sean A y B dos conjuntos no vac´ıos. El conjunto de todos los
pares ordenados tales que el primer miembro del par ordenado es un elemento
de A y el segundo miembro es un elemento de B , se llama el
producto cartesiano de A por B y se escribe A B.
En s´ımbolos, A B = ¦(x, y) [ x ∈ A y b ∈ B¦.
EJEMPLO 3.1. Si A = ¦2, 4, 6¦ y B = ¦4, 5, 6¦, el producto cartesiano de A por B es
A B = ¦(2, 4), (2, 5), (2, 6), (4, 4), (4, 5), (4, 6), (6, 4), (6, 5), (6, 6)¦
21
22 3. PRODUCTO CARTESIANO
EJEMPLO 3.2. Si A = ¦α, β¦ y B = ¦1, 2, 3¦, entonces:
A B = ¦(α, 1), (α, 2), (α, 3), (β, 1), (β, 2), (β, 3)¦
B A = ¦(1, α), (1, β), (2, α), (2, β), (3, α), (3, β)¦
A A = ¦(α, α), (α, β), (β, α), (β, β)¦
B B = ¦(1, 1), (1, 2), (1, 3), (2, 1), (2, 2), (2, 3), (3, 1), (3, 2), (3, 3)¦.
Si los conjuntos tienen una cantidad finita de elementos puede resultar ´ util el uso de una
tabla de doble entrada, como la siguiente:
A B 1 2 3
α (α, 1) (α, 2) (α, 3)
β (β, 1) (β, 2) (β, 3)
B A α β
1 (1, α) (1, β)
2 (2, α) (2, β)
3 (3, α) (3, β)
As´ı, en la tabla del producto cartesiano XY de dos conjuntos finitos X e Y , tenemos que
la fila correspondiente al elemento x de X contiene todos los pares ordenados de X Y cuyo
primera coordenada es x, mientras que la columna correspondiente al elemento y de Y contiene
todos los pares ordenados de X Y cuya segunda coordenada es y.
Si A y B son conjuntos finitos, entonces el n´ umero de elementos de A B
es el n´ umero de elementos de A por el n´ umero de elementos de B
2. Representaci ´ on en ejes cartesianos
Si los conjuntos Ay B son subconjuntos de los n´ umeros reales, entonces resulta ´ util la represen-
taci ´ on gr´ afica del producto cartesiano en ejes cartesianos. Los ejes cartesianos est ´ an formados
por dos rectas perpendiculares, donde una de ellas representa el eje de las abscisas y el otro el
eje de las ordenadas. En ambas rectas se representan los n´ umeros reales y el punto de intersec-
ci´ on de ambas corresponde usualmente al origen de coordenadas, en el sentido que corresponde
al 0 en ambos ejes. Al lado de cada eje se deja indicada una letra que sugiere qu´ e coordenada
se representa en dicho eje. Las “flechas” dibujadas indican el sentido creciente en cada una de
las rectas (Figura 1).
Dado un punto P en el plano, trazamos las rectas perpendiculares a cada uno de estos ejes
por el punto P. Los puntos de intersecci ´ on de cada una de estas rectas con los ejes de las abscisas
y de las ordenadas se denominan abscisa y ordenada del punto P, respectivamente, o tambi ´ en
2. REPRESENTACI
´
ON EN EJES CARTESIANOS 23
primera y segunda coordenada. De este modo, cada punto P del plano est´ a en correspondencia
con un par ordenado (x, y), donde x es la abscisa de P e y es la ordenada. A su vez, a cada par
ordenado (a, b) le corresponde un punto del plano cuya abscisa es a y cuya ordenada es b.
x
y
.

©
'
E
T
(a, b)
a
Eje de abscisas
Eje de ordenadas
b
(0, 0)
P
y
x
FIGURA 1. Representaci ´ on de puntos en ejes cartesianos
En la Figura 2 podemos ver la representaci ´ on gr´ afica en ejes cartesianos de (una parte de)
los siguientes conjuntos:
C = ¦(m, n) ∈ Z Z [ m = n
2
¦ L = ¦(x, y) [ (x, y) ∈ R R e y = x + 1¦
Notemos que C es un conjunto infinito de puntos separados, pues sus coordenadas son n´ umeros
enteros, mientras que L es una recta continua de puntos.
T
n
E
m
C
r
(0,0)
r
(1,-1)
(1,1)
r
r
(4,2)
r
(4,-2)
r
(9,3)
r
(9,-3)
T
y
E
x
L

r
(0,1)
FIGURA 2. Representaci ´ on gr´ afica de los conjuntos C y L
24 3. PRODUCTO CARTESIANO
Tambi´ en podemos graficar regiones del plano, como muestra la Figura 3, siendo
R = ¦(x, y) ∈ R R [ −1 ≤ x ≤ 2, −1 ≤ y ≤ 1¦.
x
y
−1 2
1
−1
FIGURA 3. Representaci ´ on gr´ afica del conjunto R.
Pueden ser tambi´ en regiones no acotadas. Por ejemplo, la banda infinita
A = ¦(x, y) [ 0 ≤ y < 3¦,
representada en la Figura 4.
x
y
0
3
FIGURA 4. Representaci ´ on gr´ afica del conjunto A.
La l´ınea punteada en el borde superior de la banda indica que los puntos con segunda coor-
denada igual a 3 no pertenecen a A, mientras que la l´ınea llena inferior indica que los puntos
con segunda coordenada 0 s´ı pertenecen.
Siempre que representemos puntos o conjuntos de puntos en un diagrama cartesiano, de-
bemos elegir una escala apropiada en cada uno de los ejes. La escala elegida depender´ a del
2. REPRESENTACI
´
ON EN EJES CARTESIANOS 25
conjunto a representar. Por ejemplo, si queremos representar el conjunto
A = ¦(x, y) [ 0 ≤ x ≤ 0,01, 0 ≤ y ≤ 0,005¦
ser´ a conveniente tener escalas en cada uno de los ejes en la que 0,01 y 0,005 puedan ser repre-
sentados a una cierta distancia del 0. De lo contrario nuestra gr´ afica se parecer´ a m´ as a un punto
que a un rect´ angulo.
O si por ejemplo, queremos representar el conjunto
B = ¦(x, y) [ −10
6
< x < 10
6
, y > 10
3
¦,
ser´ a conveniente usar escalas distintas en el eje de las abscisas que en el de las ordenadas, ya
que 10
6
es mil veces el n´ umero 10
3
. (Figura 5).
x
y
0.01 0.005
0.005
x
y
5.10
1000
−10 10
2000
6 5 6
FIGURA 5. Uso de escalas apropiadas
Tambi´ en puede ocurrir que los datos que se quieren representar tienen una o ambas coor-
denadas muy alejadas del 0. En este caso se suele convenir que el punto de intersecci ´ on de
ambos ejes coordenados no sea el (0, 0) sino otro punto. Este punto nuevamente depender´ a del
problema en cuesti ´ on.
Por ejemplo, si queremos representar
D = ¦(x, y) [ −1010 < x < 1000, y ≤ 5¦,
ser´ a conveniente desplazar el origen en el eje de las x como muestra la Figura 6.
26 3. PRODUCTO CARTESIANO
x
y
10
5
(−1005,0)
−1010 −1000
FIGURA 6. Desplazamiento del origen
En este caso hemos elegido las coordenadas de modo que el punto de intersecci ´ on de los
ejes corresponda al punto −1005 en el eje de las abscisas y a 0 en el eje de las coordenadas.
3. Ejercicios
1. Sea A = ¦a, b, c¦ y B = ¦a, b, d¦.
a) Liste los pares ordenados de A A.
b) Liste los pares ordenados de A B.
c) Liste los elementos del conjunto ¦(x, y) [ (x, y) ∈ A B y x = y¦
2. Sea S = ¦0, 1, 2, 3, 4¦ y T = ¦0, 2, 4¦.
a) ¿ Cu´ antos pares ordenados hay en S T? ¿ En T S?
b) Liste los elementos de
1) ¦(m, n) [ (m, n) ∈ S T y m < n¦
2) ¦(m, n) [ (m, n) ∈ T S y m < n¦
3) ¦(m, n) [ (m, n) ∈ S T y m+n ≥ 3¦
4) ¦(m, n) [ (m, n) ∈ S T y m.n ≥ 4¦
5) ¦(m, n) [ (m, n) ∈ S T y m+n = 10¦
c) Para cada uno de los items anteriores, represente el conjunto en un diagrama de
ejes cartesianos.
3. EJERCICIOS 27
3. Grafique en ejes cartesianos las siguientes regiones o conjuntos:
a) ¦(x, y) [ 0 ≤ x ≤ 2, −2 < y < 3¦
b) El conjunto de puntos interiores del tri´ angulo con v´ ertices en (−1, −1), (−1, 3),
(2, 0)
c) ¦(x, y) [ x ≤ y¦
d) ¦(x, y) [ x > 2¦
e) ¦(x, y) [ y < 3¦
4. Elija escalas adecuadas en cada uno de los ejes como as´ı tambi´ en el punto de intersec-
ci´ on de los mismos para representar los siguientes conjuntos:
a) ¦(x, y) [ −5000 ≤ x ≤ 500, y ≤ 1¦
b) ¦(x, 10
4
) [ −200 < x < 500¦
c) ¦(10
4
, 10
4
+ 1), (10
4
, 10
4
+ 2), (10
4
+ 1, 10
4
−3), (10
4
−2, 10
4
−6)¦
d) ¦(0,5, 0,6), (0,5, 0,7), (0,2, −0,3), (0,05, −0,125)¦
e) ¦(x, y) [ −0,0001 ≤ x ≤ 1¦
5. Considere los conjuntos:
A = ¦(x, y) [ (x, y) ∈ R
2
, 2x −y = 4¦,
B = ¦(x, y) [ x + 3y = 9¦ y
C = ¦(x, y) [ (x, y) ∈ R
2
, y = 2x¦.
Describa y grafique los siguientes conjuntos:
(a) A ∩ B (b) A ∩ C
(c) B ∩ C (d) A
c
∪ C
c
CAP´ıTULO 4
L
´
OGICA
Uno de los procesos por los cuales adquirimos conocimiento es el proceso de razonamiento.
A su vez, hay una variedad de modos o formas mediante las cuales razonamos o argumentamos
a favor de una conclusi ´ on. Ciertas formas de razonamiento parecen mostrar que si se suponen
ciertas premisas, entonces la conclusi ´ on se sigue necesariamente. A tales razonamientos se los
ha denominado deductivos y forman el objetivo central de lo que cl´ asicamente se ha denomina-
do l´ ogica.
En un sentido amplio, el t´ ermino l´ ogica hace referencia al estudio de todos los razonamien-
tos, y en un sentido estricto ha estado circunscripto al estudio del razonamiento deductivo.
Cierto tipo de razonamiento deductivo se basa en la l ´ ogica proposicional. Lo que caracteriza
a la l ´ ogica proposicional es que toma como unidades b´ asicas a las proposiciones y que tiene en
cuenta c´ omo se combinan entre ellas por medio de conectivos l ´ ogicos para formar argumentos
v´ alidos.
1. Proposiciones
Una proposici ´ on es una sentencia declarativa que puede ser verdadera o falsa, pero no am-
bas a la vez. Tambi´ en podr´ıamos decir que una proposici ´ on es una sentencia que expresa una
propiedad para un individuo o ente, o que expresa la validez de una relaci ´ on entre individuos o
entes. Por ejemplo:
Hoy es s´ abado.
Los tri´ angulos tienen cuatro v´ ertices.
25 + 24 = 49.
Juan va al trabajo en tren .
Una misma proposici ´ on puede ser a veces verdadera y a veces falsa: Hoy es s´ abado es falsa de
domingo a viernes y es verdadera los s´ abados. Las sentencias exclamativas, las interrogativas y
las imperativas tales como:
¡Viva la patria!,
29
30 4. L
´
OGICA
¿Est´ a lloviendo?
Oprima la tecla ' ENTER `
no son proposiciones puesto que no pueden ser declaradas como verdaderas o falsas.
La veracidad (V) o falsedad (F) de una proposici ´ on se llama valor de verdad y viene dada
por alg´ un criterio independiente de la proposici ´ on.
2. Conectivos l ´ ogicos
En el c´ alculo proposicional se suelen utilizar letras min´ usculas como p, q, r,... para simbo-
lizar las proposiciones. Estos s´ımbolos pueden modificarse o combinarse mediante conectivos
l´ ogicos dando lugar a proposiciones compuestas. Los conectivos l ´ ogicos que estudiaremos son
la negaci ´ on: , la conjunci ´ on: ∧, la disyunci ´ on: ∨, la disyunci ´ on exclusiva: ∨, la implicaci ´ on:
⇒y la doble implicaci ´ on: ⇔. La negaci ´ on modifica una proposici ´ on y por lo tanto se dice que
es 1-aria o unitaria. Los otros se aplican a dos proposiciones y se los llama 2-arios o binarios.
EJEMPLO 4.1. Consideremos las proposiciones p: “4 es positivo” y q: “

2 es racional”.
Algunas posibles combinaciones de p y q son:
p : 4 no es positivo.
p ∧ q : 4 es positivo y

2 es racional.
p ∧ q : 4 no es positivo y

2 es racional.
p ∨ q : 4 es positivo o

2 es racional.
p ⇒ q : Si 4 es positivo entonces

2 es racional.
p ⇔ q : 4 es positivo si y s´ olo si

2 es racional.
3. Negaci ´ on
Si p es una proposici ´ on, simbolizamos con p a su negaci ´ on.
La negaci´ on es una operaci ´ on unitaria que se aplica a una proposici ´ on y tiene el efecto de revertir
el valor de verdad. Esto es, si p es verdadera entonces p es falsa, y si p es falsa entonces p
es verdadera.
EJEMPLO 4.2. Si p simboliza la proposici ´ on estamos en la clase de
´
Algebra, entonces p
es no estamos en la clase de
´
Algebra.
4. CONJUNCI
´
ON 31
En la siguiente tabla mostramos la relaci ´ on entre los valores de verdad de p y p:
p p
V F
F V
Una tabla de este tipo, en la que se listan simult´ aneamente los valores de verdad de la
proposici ´ on p y la que resulta de aplicar un conectivo se llama tabla de verdad.
EJEMPLO 4.3. Consideremos la proposici ´ on
p: “10 es m´ ultiplo de 5”.
Entonces el valor de p es (V ). Su negaci ´ on debe ser una proposici ´ on que es falsa siempre que p
sea verdadera, por lo tanto p debe expresar exactamente lo contrario a lo que expresa p:
p: “10 no es m´ ultiplo de 5”.
EJEMPLO 4.4. Consideremos la proposici ´ on
q : “Todos los perros son blancos”.
No debe confundirse la negaci ´ on con decir algo diferente, por ejemplo
r : “Algunos perros son blancos”.
La proposici ´ on r no es la negaci ´ on de q, puesto que si q es verdadera tambi´ en r lo es.
Si decimos
s : “Ning´ un perro es blanco”
tampoco s es la negaci ´ on de q, puesto que si existiera un ´ unico perro de color blanco y los
dem´ as fueran marrones, entonces tanto q como s ser´ıan proposiciones falsas.
La negaci ´ on de q puede ser enunciada de la siguiente manera:
q : “Algunos perros no son blancos”.
As´ı, si q es verdadera, claramente q es falsa, mientras que si q es verdadera resulta ser falsa
q.
4. Conjunci ´ on
La conjunci ´ on es otro conectivo que permite formar proposiciones compuestas a partir de
otras proposiciones. Una conjunci ´ on de proposiciones es verdadera si y s´ olo si cada una de
ellas es verdadera. Basta que un solo miembro de la conjunci ´ on sea falso para que toda la
32 4. L
´
OGICA
conjunci ´ on sea falsa. En castellano, normalmente la conjunci ´ on se expresa por medio de la
’y’, de comas o de una combinaci ´ on de ´ estas, o palabras como ’pero’. As´ı, por ejemplo, la
proposici ´ on compuesta C´ ordoba tiene sierras y tiene r´ıos es verdadera porque cada parte de la
conjunci ´ on es verdadera. No ocurre lo mismo con la proposici ´ on C´ ordoba tiene sierras y tiene
mar. Esta proposci ´ on es falsa porque C´ ordoba no tiene mar.
La siguiente tabla corresponde a la tabla de verdad de la conjunci ´ on:
p q p ∧ q
V V V
V F F
F V F
F F F
EJEMPLO 4.5. Si p es “algunas aves vuelan” y q es “el gato es un ave”, entonces p ∧ q
expresa “algunas aves vuelan y el gato es un ave”, que es obviamente falsa pues los gatos no
son aves. Por otro lado la proposici ´ on p ∧ q que dice “algunas aves vuelan y el gato no es un
ave” es verdadera pues es la conjunci ´ on de dos proposiciones verdaderas.
5. Disyunci ´ on
La disyunci ´ on de dos proposiciones puede ser de dos tipos: exclusiva o excluyente e inclu-
siva o incluyente.
La disyunci ´ on de tipo exclusiva de dos proposiciones es verdadera si una sola de las propo-
siciones es verdadera, y la indicamos con el s´ımbolo ∨.
La disyunci ´ on de tipo inclusivo entre dos proposiciones es falsa s´ olo si ambas proposiciones
son falsas y se indica con el s´ımbolo ∨. En el lenguaje coloquial y en matem´ atica es m´ as fre-
cuente el uso de la disyunci ´ on inclusiva, tambi´ en llamada el “o inclusivo”. A veces el contexto
de una frase indica si la disyunci ´ on es excluyente o incluyente. Un ejemplo de disyunci ´ on de
tipo inclusivo es:
“Los alumnos regularizan la materia si aprueban tres parciales o si aprueban dos parciales y
tienen un 80 % de asistencia.”
En este caso, los alumnos pueden cumplir cualquiera de los dos requisitos, o tambi ´ en cum-
plir los dos. Pero por ejemplo, si en un restaurante con men´ u fijo se nos dice que tenemos como
postre ’helado o flan’ normalmente no significa que podamos pedir ambos, siendo en este caso
la disyunci ´ on exclusiva.
6. EJERCICIOS 33
Frecuentemente y cuando no es claro en el contexto de la oraci ´ on se indica que una disyun-
ci´ on es incluyente (excluyente respectivamente) terminando la frase con o ambas (respectiva-
mente pero no ambas).
Las siguientes tablas resumen los valores de verdad de p ∨ q y p ∨ q:
p q p ∨ q
V V F
V F V
F V V
F F F
p q p ∨ q
V V V
V F V
F V V
F F F
6. Ejercicios
1. Eval ´ ua cada proposici ´ on seg´ un los valores de verdad p = F, q = V , r = F.
(a) p ∨ q (b) p ∨ q
(c) p ∨ q (d) p ∨ (q ∧ r) (e) (p ∨ q) ∧ (p ∨ r)
2. Escribe la negaci ´ on de cada una de las siguientes proposiciones:
a) Todos los alumnos del curso son inteligentes.
b) Todas las mujeres son lindas.
c) Ninguna mujer es linda.
d) Hay un banco que est´ a roto.
e) Hay exactamente un hombre inteligente.
f ) Al menos un hombre es inteligente.
g) 4 es m´ ultiplo de 8.
h) A veces llueve.
i) Me gusta estudiar.
j) Me gusta estudiar y tomar mate.
k) Me gusta estudiar pero no me gusta tomar mate.
l) No me gusta estudiar ni tomar mate.
m) 7 ≤ 8
n) 2 < 3 ≤ 5: (significa: 2 es menor que 3 y 3 es menor o igual a 5)
˜ n) a ∈ A ∪ B
34 4. L
´
OGICA
o) b ∈ A ∩ B
p) c ∈ A
c
q) d ∈ G
c
3. Suponga que a, b y c son n´ umeros reales. Represente en forma simb´ olica los enuncia-
dos dados tomando:
p : a < b, q : b < c, r : a < c.
a) a < b y b < c.
b) (a ≥ b y b < c) o a ≥ c.
c) No es cierto que (a < b y a < c).
d) ( No es verdad que (a < b y (a < c o b < c))) o (a ≥ b y a < c).
4. Si A = ¦x [ x es par¦, B = ¦x [ x > 3¦ y C = ¦x [ x ≤ 9¦, siendo | = Z, describe
por comprensi ´ on los siguientes conjuntos. Relaciona cada una de las operaciones entre
conjuntos con un conectivo l ´ ogico.
a) A ∪ B
b) A ∩ B
c) (B ∩ C) ∪ A
d) C
c
e) A −B
f ) B ∩ (A ∪ C)
CAP´ıTULO 5
OTROS CONECTIVOS
1. Condicional o implicaci ´ on
Otra forma de conectar dos proposiciones p y q es diciendo: “si se cumple p entonces se
cumple q”, es decir por medio de una implicaci ´ on. Este conectivo l ´ ogico se llama condicional
o implicaci´ on y se simboliza con ⇒.
EJEMPLO 5.1. Supongamos que para regularizar cierta materia es necesario contar con el
80 % de asistencia. Entonces podemos conectar las proposiciones
p: “He regularizado la materia”,
q: “He asistido al 80 % de las clases”,
con el conectivo condicional ⇒:
p ⇒ q: Si he regularizado la materia entonces he asistido al 80 % de las clases.
La proposici ´ on q en la implicaci ´ on o condicional p ⇒ q es lo que se afirma que suceder´ a si
se cumple la proposici ´ on p. El condicional es verdadero si p y q son ambas verdaderas o ambas
falsas, y tambi´ en si p es falsa y q es verdadera. La implicaci ´ on o condicional p ⇒ q es falsa s´ olo
si p es verdadera y q es falsa.
La siguiente tabla corresponde a los valores de verdad de la implicaci ´ on:
p q p ⇒ q
V V V
V F F
F V V
F F V
En una implicaci ´ on p ⇒ q, p es la condici ´ on suficiente para q y q es la condici ´ on necesaria
para p. Es decir, es suficiente que ocurra p para que ocurra q, y necesariamente ocurrir´ a q si
ocurre p. Tambi´ en decimos que p es el antecedente y q es el consecuente.
A diferencia de los otros conectivos, la tabla de verdad del condicional no se condice con
el uso que hacemos de este tipo de expresiones en el lenguaje natural. Por ejemplo, para el
35
36 5. OTROS CONECTIVOS
lenguaje cotidiano, la expresi ´ on: Si llueve entonces Juan usa paraguas pareciera que indica que
si no llueve entonces Juan no usa paraguas. Es decir, no ser´ıa verdadera la proposici ´ on si el
antecedente es falso y el consecuente verdadero. Sin embargo, para la l ´ ogica esto es verdadero.
Es algo complicado a esta altura explicar por qu´ e la tabla de verdad de la implicaci ´ on tiene
esa tercera l´ınea. Podr´ıamos justificarlo por ahora diciendo que toma esos valores para que el
condicional funcione como parte de los m´ etodos de demostraci ´ on.
Si p ⇒ q es una implicaci ´ on, entonces q ⇒ p es la rec´ıproca, p ⇒ q es la inversa y
q ⇒ p es la contrarrec´ıproca. Las tablas de verdad para q ⇒ p, p ⇒ q y q ⇒ p son:
p q q ⇒ p
V V V
V F V
F V F
F F V
p q p ⇒ q
V V V
V F V
F V F
F F V
p q q ⇒ p
V V V
V F F
F V V
F F V
Observemos que los valores de verdad de una implicaci ´ on p ⇒ q y de su contrarrec´ıproca q ⇒
p son los mismos para todos los valores de p y q posibles. Esto dice que son l ´ ogicamente
equivalentes. Esta equivalencia ser´ a de particular utilidad como m´ etodo de demostraci ´ on.
Debemos notar que hay otras formas de expresar un condicional que no es necesariamente
el si . . . entonces. Los siguientes ejemplos tambi´ en son condicionales de la forma p ⇒ q:
Viajo en taxi si estoy apurado. ( p : “Estoy apurado”, q : “Viajo en taxi”.)
S´ olo si es s´ abado voy al cine. (p : “Voy al cine”, q : “Es s´ abado”.)
Es suficiente que llueva para que me quede en casa. (p : “LLueva”, q : “Me quedo en
casa”.)
2. Bicondicional o doble implicaci ´ on
Una proposici ´ on bicondicional ser´ a verdadera si y s´ olo si ambas proposiciones tienen el
mismo valor de verdad. El bicondicional entre p y q se simboliza p ⇔ q y se lee p si y s´ olo si q.
El bicondicional p ⇔ q puede pensarse tambi´ en como la proposici ´ on compuesta
(p ⇒ q) ∧ (q ⇒ p).
3. ARGUMENTOS Y DEMOSTRACIONES 37
EJEMPLO 5.2. Supongamos que para aprobar un parcial de
´
Algebra la nota debe ser mayor
que 4. Entonces con las proposiciones simples
p: “Apruebo un parcial”,
q: “La nota es mayor que 4”,
y el conectivo ⇔formamos la proposici ´ on compuesta
p ⇔ q: “ Apruebo un parcial si y s´ olo si la nota es mayor que 4”.
La siguiente tabla corresponde a la doble implicaci ´ on p ⇔ q:
p q p ⇔ q
V V V
V F F
F V F
F F V
Es un ejercicio sencillo comprobar que esta tabla coincide con la tabla de verdad de (p ⇒
q) ∧ (q ⇒ p).
3. Argumentos y demostraciones
En las futuras clases de ´ algebra, an´ alisis, y otras materias de nuestras carreras, veremos a
menudo enunciados con el nombre de Teoremas, Lemas, Proposiciones, Corolarios, etc. Este
tipo de enunciados afirman que dadas ciertas hip´ otesis se cumple una conclusi ´ on. Estos enun-
ciados no son decretos ni leyes, sino que deben ser demostrados, y la demostraci ´ on o prueba de
los mismos hace uso de la l ´ ogica. Por ejemplo, si afirmamos que si un n´ umero es m´ ultiplo de 4
entonces es m´ ultiplo de 2, esto tiene como hip´ otesis que cierto n´ umero es m´ ultiplo de 4, y como
conclusi ´ on que el n´ umero es m´ ultiplo de 2.
Para demostrar que la conclusi ´ on es cierta, se suelen usar uno de los siguientes caminos:
la demostraci ´ on directa o la demostraci ´ on indirecta. La demostraci ´ on directa es aquella que
nos muestra que siempre que las hip´ otesis sean verdaderas se cumple que la conclusi ´ on lo es.
Por ejemplo, si un n´ umero n es m´ ultiplo de 4, es porque n = 4 k, para cierto entero k. Pero
entonces n = (2 2) k, y por la asociatividad del producto resulta n = 2 (2 k), es decir que
n es m´ ultiplo de 2.
En la demostraci ´ on indirecta o demostraci ´ on por el absurdo se hace uso del hecho que la
implicaci ´ on p ⇒ q es l ´ ogicamente equivalente a q ⇒ p. Es decir, se demuestra que siempre
38 5. OTROS CONECTIVOS
que el consecuente es falso tambi´ en el antecedente lo es. As´ı, en nuestro ejemplo, deber´ıamos
probar que si n no es m´ ultiplo de 2 entonces tampoco es m´ ultiplo de 4.
No es el objetivo de este curso aprender a probar o a demostrar, pero al menos dar una breve
introducci ´ on sobre qu´ e significa hacer la demostraci ´ on o prueba de un teorema u otro enunciado,
ya que muy pronto veremos muchos de estos casos y diversas formas de demostrarlo.
Por ejemplo, en los ejercicios y futuros ex´ amenes, suelen aparecer preguntas del tipo: deter-
mine si el siguiente enunciado es verdadero o falso. Justifique su respuesta dando una prueba o
un contraejemplo, seg´ un corresponda.
¿Qu´ e significa esto?
Justificar dando una prueba significa dar una demostraci ´ on directa o indirecta de lo que
queremos probar; es decir, argumentar que a partir de las hip´ otesis y siguiendo un razonamiento
l´ ogico se puede llegar a la conclusi ´ on, o bien mostrar que si la conclusi ´ on no es cierta entonces
alguna de las hip´ otesis no se cumple.
En cambio la justificaci ´ on mediante un contraejemplo consiste en dar un ejemplo en el cual
se cumplen las hip´ otesis pero no se cumple la conclusi ´ on.
Por ejemplo, ante la afirmaci ´ on si un n´ umero es natural entonces es par, basta con notar que
el n´ umero 3, que cumple con la hip´ otesis de ser natural, no es un n´ umero par. Este contraejemplo
sirve para mostrar que la afirmaci ´ on es falsa.
4. Combinaci ´ on de proposiciones con conectivos l ´ ogicos
Utilizando los conectivos l ´ ogicos estamos en condiciones de formar proposiciones com-
puestas. Si no tenemos el cuidado de hacer un uso adecuado de los par´ entesis podremos formar
expresiones que son ambiguas e imposibles de interpretar. Por ejemplo
(4.1) p ⇒ p ∧ q ⇒ r
puede ser interpretada como (p ⇒ (p∧q)) ⇒ r o como (p ⇒ p)∧(q ⇒ r), o tambi ´ en hay otras
posibilidades. Por lo tanto expresiones como (4.1) no son correctas y deben ser evitadas con un
uso adecuado de par´ entesis. Sin embargo, el exceso de par´ entesis suele generar expresiones
largas y dif´ıciles de leer y, por lo tanto, se han creado reglas para eliminar algunos de ellos.
Estas reglas son llamadas reglas de prioridad o de precedencia. Generalmente cada conexi ´ on
tiene dada una prioridad, y las conexiones con una prioridad m´ as alta introducen una uni ´ on
m´ as fuerte que las conexiones con una prioridad m´ as baja. La conexi ´ on tiene la prioridad
5. EJERCICIOS 39
m´ as alta. Por ejemplo, la proposici ´ on p ∨ q debe ser entendida como (p) ∨ q, y no como
(p ∨ q). En el caso de las conexiones binarias el orden de prioridades, de mayor a menor, es
∧, ∨, ⇒ y ⇔. Pese a que la prioridad de ∧ es mayor que la de ∨, suele no hacerse distinci ´ on
entre ellos y escribir los par´ entesis correspondientes para evitar confusiones. Lo mismo puede
decirse de la relaci ´ on entre ⇒y ⇔. Veamos ejemplos donde se aplica el uso de las prioridades:
p ⇒ p ∧ q, debe ser interpretada como p ⇒ (p ∧ q). La expresi ´ on p ∨ r ⇔ p ∧ q, debe
ser interpretada como (p ∨ (r)) ⇔ (p ∧ q). Pese a estas reglas algunas expresiones requieren
el uso de par´ entesis. Por ejemplo, usando las reglas de precedencia la expresi ´ on (4.1) puede
reescribirse como p ⇒ (p ∧ q) ⇒ r, lo cual es ambiguo, pues podr´ıa interpretarse como
(p ⇒ (p ∧ q)) ⇒ r, o bien como p ⇒ ((p ∧ q) ⇒ r).
Ahora estamos en condiciones de evaluar el valor de verdad de cualquier proposici ´ on com-
puesta teniendo en cuenta los valores de verdad de las proposiciones que la componen y los
conectivos l ´ ogicos.
EJEMPLO 5.3. Dar la tabla de verdad para (p ⇒ q) ∧ [(q ∧ r) ⇒ (p ∨ r)].
p q r p ⇒ q q ∧ r p ∨ r (q ∧ r) ⇒ (p ∨ r) (p ⇒ q) ∧ [(q ∧ r) ⇒ (p ∨ r)]
V V V V F V V V
V V F V V V V V
V F V F F V V F
V F F F F V V F
F V V V F V V V
F V F V V F F F
F F V V F V V V
F F F V F F V V
5. Ejercicios
1. Sean p, q, r las proposiciones siguientes:
p: “ est´ a lloviendo”
q: “el sol est´ a brillando”
r: “hay nubes en el cielo”.
Traduzca lo siguiente a notaci ´ on l´ ogica, utilizando p, q, r y conectivos l ´ ogicos.
40 5. OTROS CONECTIVOS
a) Est´ a lloviendo y el Sol est´ a brillando”.
b) Si est´ a lloviendo , entonces hay nubes en el cielo.
c) Si no est´ a lloviendo, entonces el Sol no est´ a brillando y hay nubes en el cielo.
d) El Sol est´ a brillando si y s´ olo si no est´ a lloviendo.
e) Si no hay nubes en el cielo, entonces el Sol est´ a brillando.
2. Sean p, q y r como en el ejercicio anterior. Traduzca lo siguiente a oraciones en es-
pa˜ nol.
a) (p ∧ q) ⇒ r
b) (p ⇔ (q ∨ r)
c) (p ⇒ r) ⇒ q
d) (p ⇔ (q ∨ r))
e) (p ∨ q) ∧ r
3. Supongamos que todos los d´ıas que llueve Juan usa paraguas. ¿Cu´ ales de las siguientes
proposiciones puedes asegurar que son verdaderas y cu´ ales no puedes asegurar?
a) Si llueve entonces Juan usa paraguas.
b) Si Juan usa paraguas entonces llueve.
c) Si Juan no usa paraguas entonces no llueve.
d) Si no llueve entonces Juan no usa paraguas.
e) Si no llueve entonces Juan usa paraguas.
4. Escriba la rec´ıproca, la contrarrec´ıproca y la inversa de cada una de las siguientes
implicaciones:
a) Si 4 es par entonces 1 > 0.
b) 2 + 3 = 5 si 1 + 1 < 3.
c) Si 4 es impar entonces 1 > 0.
d) Si 1 + 1 < 3 entonces 2 = 4.
5. Determine los valores de verdad de las siguientes proposiciones compuestas.
a) Si 2 + 2 = 4 entonces 2 + 4 = 8.
b) Si 2 + 2 = 5 entonces 2 + 4 = 8.
c) Si 2 + 2 = 4 entonces 2 + 4 = 6.
d) Si 2 + 2 = 5 entonces 2 + 4 = 6.
5. EJERCICIOS 41
6. Sup´ ongase que sabemos que p ⇒ q es falso. D´ e los valores de verdad para
(a) p ∧ q (b) p ∨ q (c) q ⇒ p
7. Para las siguientes proposiciones compuestas, elabore las tablas de verdad correspon-
dientes:
a) (p ∧ q)
b) (p ∨ q)
c) (p ⇒ q) ⇒ [(p ∨ q) ⇒ (p ∧ q)]
d) [(p ∨ q) ∧ r] ⇒ (p ∧ q)
e) [(p ⇔ q) ∨ (p ⇒ r)] ⇒ (q ∧ p)
f ) (p ∧ q) ∨ (r ∧ p)
g) (p ∨ q) ∧ (p ∨ q) ∧ (p ∨ q) ∧ (p ∨ q)
CAP´ıTULO 6
CUANTIFICADORES
1. Funciones proposicionales
Consideremos las siguientes proposiciones:
q : El perro es un animal.
r : La rosa es un animal.
s : La vaca es un animal.
Las tres proposiciones tienen en com´ un el predicado ling¨ u´ıstico “es un animal”, y tienen dife-
rente el sujeto. La frase “es un animal” est´ a dando una propiedad del sujeto. Si escribimos:
x es un animal
obtenemos una oraci ´ on que no es una proposici ´ on dado que su valor de verdad depender´ a de
qui´ en es x. As´ı si a x le damos el valor x = “El perro” obtenemos la proposici ´ on
El perro es un animal
que es verdadera, mientras que si a x le damos el valor x = “La rosa” obtenemos la proposici ´ on
La rosa es un animal
que es falsa.
En este ejemplo, la frase
x es un animal
es una es una funci ´ on proposicional, y la variable x toma valores en un conjunto llamado uni-
verso del discurso . Entonces, las funciones proposicionales no son proposiciones, pero para
cada valor que le demos a x obtenemos una proposici ´ on.
Tambi´ en podemos tener funciones proposicionales con m´ as de una variable, por ejemplo
x es mayor que y.
El valor de verdad en estos casos depender´ a de los valores que tomen las variables x e y. As´ı,
si x = 0 e y = 3, la proposici ´ on 0 es mayor que 3 es falsa, mientras que si x = 4 e y = π, la
proposici ´ on 4 es mayor que π es verdadera.
43
44 6. CUANTIFICADORES
2. Cuantificadores
Los cuantificadores nos permiten construir proposiciones a partir de funciones proposi-
cionales ya sea particularizando o generalizando. Ejemplifiquemos esto. Si consideramos la
funci ´ on proposicional
x es mayor que 0,
podemos particularizar esto diciendo:
Existe un n´ umero real que es mayor que 0,
o generalizarlo diciendo
Todos los n´ umeros reales son mayores que 0.
Notemos que tanto en la particularizaci ´ on como en la generalizaci ´ on se especifica un conjunto
en donde toma valores la variable, en este ejemplo el conjunto son los n´ umeros reales.
Existe una notaci ´ on espec´ıfica para la particularizaci ´ on y la generalizaci ´ on:
∃x ∈ R [ x > 0,
significa “existe un x ∈ R tal que x es mayor que 0”; mientras que
∀x ∈ R, x > 0
significa “para todo x ∈ R se cumple que x es mayor que 0”.
El s´ımbolo ∀: “para todo” representa al cuantificador universal
y el s´ımbolo ∃: “existe” representa al cuantificador existencial.
Consideremos la funci ´ on proposicional P(x): 2x es par. Entonces la proposici ´ on
∀n ∈ N, P(n)
es decir, “para todo n natural se cumple que 2 n es par”, significa que estamos enunciando
2 1 es par y 2 2 es par y 2 3 es par y 2 4 es par y ....
Por lo tanto esta proposici ´ on ser´ a verdadera si todas las proposiciones P(n) son verdaderas, y
ser´ a falsa si al menos una de ellas es falsa.
Si ahora consideramos la funci ´ on proposicional
P(x): Si x es primo entonces x es impar
3. NEGACI
´
ON DE CUANTIFICADORES 45
entonces la proposici ´ on
∀x ∈ N, P(x)
nos est´ a enunciando que cualquiera sea el primo x, se cumple que x es impar. Por lo tanto la
proposici ´ on es falsa ya que para x = 2: “Si 2 es primo entonces 2 es impar” es una proposici ´ on
falsa. No importa que para todos los dem´ as valores de x la proposici ´ on resultante sea verdadera.
Si aplicamos el cuantificador existencial y enunciamos
∃x ∈ N [ P(x),
estamos diciendo
P(1) o P(2) o P(3) o . . . ,
entonces esta proposici ´ on es verdadera, pues al menos existe un n´ umero natural, por ejemplo el
3, para el cual se cumple que 3 es primo y 3 es impar.
Si P(x) es una funci ´ on proposicional, entonces la proposici ´ on
∀x ∈ A, P(x)
es verdadera si y s´ olo si P(a) es verdadera para todos los a ∈ A.
Si P(x) es una funci ´ on proposicional, entonces la proposici ´ on
∃x ∈ A [ P(x)
es verdadera si y s´ olo si P(a) es verdadera para alg´ un a ∈ A.
3. Negaci ´ on de cuantificadores
Veamos qu´ e ocurre si negamos una proposici ´ on cuantificada. La proposici ´ on p : (∀x)P(x)
es verdadera si y s´ olo si P(x) es verdadero para todo x. Su negaci ´ on es una proposici ´ on que es
falsa siempre que p sea verdadera, y que es verdadera siempre que p sea falsa. Luego p es la
proposici ´ on
(∀x) P(x) ≡ (∃x) P(x)
Por ejemplo, la negaci ´ on de la proposici ´ on Todos los n´ umeros son positivos es: existe un
n´ umero que no es positivo.
An´ alogamente, la negaci ´ on de la proposici ´ on (∃x) P(x) ser´ a verdadera si y s´ olo si P(x) es
falso para todo x. Luego
(∃x) P(x) ≡ (∀x) P(x).
46 6. CUANTIFICADORES
Por ejemplo, la negaci ´ on de la proposici ´ on Existe un n´ umero que es primo es la proposici ´ on:
Todos los n´ umeros cumplen que no son primos, o lo que coloquialmente es equivalente: Ning´ un
n´ umero es primo.
4. Ejercicios
1. Para cada una de las siguientes proposiciones analice el valor de verdad de las mismas
y escriba, en forma simb´ olica, su negaci ´ on. Asuma que las variables toman valores en
el conjunto de los n´ umeros reales.
a) Por ejemplo, dada la proposici ´ on (∃x), 3 x −2 = −4x + 1,
la misma es verdadera puesto que para x = 3/7 se verifica 3
3
7
−2 = −4
3
7
+ 1,
y la negaci ´ on de la proposici ´ on es (∀x), 3 x −2 = −4x + 1.
b) (∃x), x
2
+x + 1 = 0
c) (∀x), (x −1) (x + 1) = x
2
−1
d) (∃x), x
2
+ 1 ≥ 0
e) (∀x), x
2
+ 3x + 2 = 0
f ) (∃x), x = −x
g) (∃x), x
3
+ 6x
2
+ 11x + 6 = (x + 3) (x + 1)
h) (∀x), x +x = 0
i) (∀x), [(∃y), x
2
+y
2
= (x +y)
2
]
j) (∀x), [(∀y), x +y = y +x]
k) (∃x), [(∀y), x +y = 0]
l) (∀x), [x > 0 =⇒ (∃y), 0 < y < x]
m) (∀x), [(∃y), y = x ∧ x
2
= y
2
]
2. Escriba las siguientes frases con notaci ´ on l´ ogica y escriba tambi´ en sus negaciones.
Cuando use cuantificadores especifique los universos, utilice R si no se especifica
ning´ un universo:
a) Para toda x > 0, existe n en N tal que n > x y x > 1/n.
b) Para toda m, n ∈ N existe p en N tal que m < p y p < n.
c) Existe u ∈ N tal que un = n para toda n ∈ N.
d) Para cada n ∈ N existe m ∈ N tal que m < n.
e) Para toda n ∈ N existe m ∈ N tal que 2
m
≤ n y n < 2
m+1
.

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