COMPOSICIÓN MECÁNICA DEL SUELO

Se denomina suelo a la parte no consolidada y superficial de la corteza terrestre, biológicamente activa, que tiende a desarrollarse en la superficie de las rocas emergidas por la influencia de la intemperie y de los seres vivos (meteorización). Los suelos son sistemas complejos donde ocurren una vasta gama de procesos químicos, físicos y biológicos que se ven reflejados en la gran variedad de suelos existentes en la tierra. A grandes rasgos los suelos están compuestos de minerales y material orgánico como materia sólida y agua y aire en distintas proporciones en los poros. De una manera más esquemática se puede decir que la atmósfera, el conjunto de todos los suelos, abarca partes de la litosfera, biosfera, atmósfera e hidrosfera. Son muchos los procesos que pueden contribuir a crear un suelo particular, algunos de estos son la deposición eólica, sedimentación en cursos de agua, meteorización, y deposición de material orgánico. De un modo simplificado puede decirse que las etapas implicadas en su formación son las siguientes: Disgregación mecánica de las rocas. Meteorización química de los materiales regolíticos, liberados. Instalación de los seres vivos (microorganismos, líquenes, musgos, etc.) sobre ese sustrato inorgánico. Esta es la fase más significativa, ya que con sus procesos vitales y metabólicos, continúan la meteorización de los minerales, iniciada por mecanismos inorgánicos. Además, los restos vegetales y animales a través de la fermentación y la putrefacción enriquecen ese sustrato. Mezcla de todos estos elementos entre sí, y con agua y aire intersticiales.

La fase sólida: Como resultado de la actuación de los factores formadores se desarrollan unos procesos de formación que conducen a la aparición de los suelos, los cuales están constituidos por tres fases: fase sólida, fase líquida y fase gaseosa.

Como consecuencia de estas tres fases el suelo presenta unas determinadas propiedades que dependen de la composición y constitución de sus componentes. La fase líquida constituye el medio ideal que facilita la reacción entre las tres fases, pero también se producen reacciones dentro de cada fase. Los minerales constituyen la base del armazón sólido que soporta al suelo (figura 1). Cuantitativamente en un suelo normal la fracción mineral representa de un 4549% del volumen del suelo. Pero dentro de la fase sólida constituyen, para un suelo representativo, del orden del 90-99% (el 10-1% restante corresponde a la materia orgánica). La fase sólida representa la fase mas estable del suelo y por tanto es la más representativa y la más ampliamente estudiada. Es una fase muy heterogénea, formada por constituyentes inorgánicos y orgánicos.

Constituyentes orgánicos. Son un conjunto complejo de sustancias constituidas por restos vegetales y organismos que están sometidos a un constante proceso de transformación y síntesis. Normalmente se presenta en cantidades muy inferiores a la fracción mineral, no obstante su papel es tan importante o más para la evolución y propiedades de los suelos.

Se pueden agrupar en dos grupos: Grupo de materiales vivientes. Microbiota: microorganismos: algas, bacterias, hongos, protozoos. Mesobiota: nematodos, gusanos. Macrobiota: raíces vegetales, lombrices.

Representa un grupo enormemente diverso, tanto desde el punto de vista cualitativo como cuantitativo. Valores usuales son de 10.000 a 10.000.000 de organísmos por gramo de suelo para la microflora y de 1.000 a 100.000 para la microfauna.

Grupo de materiales no vivientes: Está constituido por restos orgánicos frescos (tejidos vegetales y animales), productos excretados por los organismos, productos de descomposición y compuestos de síntesis. Dentro de este grupo tenemos el humus. Se define como materia orgánica transformada y alterada. Constituye un conjunto muy complejo de compuestos orgánicos coloidales de color oscuro sometidos a un constante proceso de transformación. Dentro de él se definen un grupo de sustancias llamadas sustancias húmicas. El concepto de materia orgánica del suelo se refiere a la fase muerta, pero en la práctica se incluyen también a los microorganismos vivos dada la imposibilidad de separarlos del resto de material orgánico transformado.

Composición y constitución de los minerales del suelo. El grupo más importante de los minerales del suelo es el de los silicatos. Todos los silicatos están constituidos por una unidad estructural común, un tetraedro de coordinación Si-O. El silicio situado en el centro del tetraedro de coordinación y rodeado de 4 oxígenos situados en los vértices. Este grupo tetraédrico se encuentra descompensado eléctricamente (SiO4)4-, por lo que los oxígenos se coordinan a otros cationes para compensar sus cargas (figura 1).Dependiendo del número de oxígenos que se coordinen a otros silicios se originan los grandes grupos de silicatos (es decir, según el número de vértices compartidos por tetraedros, que pueden ser 0, 1, 2, 3, y 4): Nº de oxígenos Tipo compartidos por agrupamiento cada tetraedro los tetraedros 0 aislados 1 parejas 2 anillos 2y3 cadenas de Nombre del gran de grupo de silicato NESOSILICATOS SOROSILICATOS CICLOSILICATOS INOSILICATOS

3 4

planos tridimensional

FILOSILICATOS TECTOSILICATOS

Una representación de estos agrupamientos se muestra en la figura 2. Según sea la coordinación de los otros oxígenos que se unen a otros cationes distintos del silicio se forman los diferentes minerales dentro de cada gran grupo de silicatos. La estructura de estos minerales se origina por repetición de una celdilla unidad constituida por la asociación de tetraedros (aislados, o parejas , etc) y por los cationes que se sitúan entre los grupos tetraédricos (figura 3). Desde el punto de vista edáfico el gran grupo de los filosilicatos es la clase más importante, ya que a este grupo pertenecen la mayoría de los minerales de la fracción arcilla. Los filosilicatos están constituidos por el agrupamiento de los tetraedros compartiendo entre sí tres vértices (los tres del plano basal) formando planos.

El cuarto vértice (el vértice superior) se une a un catión de coordinación octaédrica. Generalmente el catión octaédrico es Mg (capa llamada trioctédrica) o Al (capa dioctaédrica).

De esta manera la estructura de estos minerales está formada por un apilamiento de capas de tetraedros y octaedros, formando estructuras laminares (figura 4). Según el modelo de repetición se forman dos tipos de láminas con diferentes estructuras. La 1:1 con una capa de tetraedros y otra de octaedros y la 2:1 con dos capas de tetraedros que engloban a una de octaedros. Las capas de tetraedros y octaedros no están aisladas sino que comparten planos comunes en los que los oxígenos están unidos simultáneamente a un Si tetraédrico y a un Mg o Al octaédricos.

En las capas tetraédricas y octaédricas se producen sustituciones entre cationes que cuando son de distinta valencia crean déficit de carga y para compensarlos son atraídos otros cationes que se introducen entre las láminas, son los llamados cationes interlaminares(figura 5). Dependiendo del déficit que se origine, de donde se produzca (capa tetraedrica u octaédrica) y de los cationes interlaminares atraídos, aparecen las distintas especies minerales: caolinitas, serpentinas, micas (moscovita, biotita, ilita), esmectitas (montmorillonita), vermiculita, clorita, sepiolita y vermiculita, principalmente. Por otra parte, los tectosilicatos (con los feldespatos) constituyen otro grupo muy importante, el más representativo de la fracción arena de los suelos. El cuarzo, aunque es un óxido, por su estructura es considerado por muchos autores como un constituyente de este grupo de tectosilicatos.

Características físico - mecánicas de los suelos. Las características físico - mecánicas de los suelos tienen importancia para su uso como materiales de construcción y para los fines de riego y drenaje, razón por la cual deben determinarse cuidadosamente en laboratorio.

Las principales características físico - mecánicas de los suelos son: Textura del suelo. La textura del suelo es la proporción en la que se encuentran distribuidas variadas partículas elementales que pueden conformar un sustrato. Según sea el tamaño, porosidad o absorción del agua en la partícula del suelo o sustrato, puede clasificarse en 3 grupos básicos que son: la arena, el limo y las arcillas. Porosidad del suelo. Como consecuencia de la textura y estructura del suelo tenemos su porosidad, es decir su sistema de espacios vacíos o poros. Los poros en el suelo se distinguen en: macroscópicos y microscópicos. Los primeros son de notables dimensiones, y están generalmente llenos de aire, en efecto, el agua los atraviesa rápidamente, impulsada por la fuerza de la gravedad. Los segundos en cambio están ocupados en gran parte por agua retenida por las fuerzas capilares. Los terrenos arenosos son ricos en macroporos, permitiendo un rápido pasaje del agua, pero tienen una muy baja capacidad de retener el agua, mientras que los suelos arcillosos son ricos en microporos, y pueden manifestar una escasa aeración, pero tienen una elevada capacidad de retención del agua. Permeabilidad. La permeabilidad es la capacidad de un material para que un fluido lo atraviese sin alterar su estructura interna. Se afirma que un material es permeable si deja pasar a través de él una cantidad apreciable de fluido en un tiempo dado, e impermeable si la cantidad de fluido es despreciable. La velocidad con la que el fluido atraviesa el material depende de tres factores básicos: la porosidad del material; la densidad del fluido considerado, afectada por su temperatura; la presión a que está sometido el fluido. Para ser permeable, un material debe ser poroso, es decir, debe contener espacios vacíos o poros que le permitan absorber fluido. A su vez, tales espacios deben estar interconectados para que el fluido disponga de caminos para pasar a través del materia

Capilaridad. La capilaridad es una propiedad de los líquidos que depende de su tensión superficial —la cual, a su vez, depende de la cohesión o fuerza intermolecular del líquido— y que le confiere la capacidad de subir o bajar por un tubo capilar. Cuando un líquido sube por un tubo capilar, es debido a que la fuerza intermolecular o cohesión intermolecular entre sus moléculas es menor que la adhesión del líquido con el material del tubo; es decir, es un líquido que moja. El líquido sigue subiendo hasta que la tensión superficial es equilibrada por el peso del líquido que llena el tubo. Éste es el caso del agua, y esta propiedad es la que regula parcialmente su ascenso dentro de las plantas, sin gastar energía para vencer la gravedad. Sin embargo, cuando la cohesión entre las moléculas de un líquido es más potente que la adhesión al capilar, como el caso del mercurio, la tensión superficial hace que el líquido descienda a un nivel inferior y su superficie es convexa. Potencial capilar. El potencial capilar se utiliza para medir la fuerza de retención del agua en el terreno. pH (potencial de hidrogeno). El pH (potencial de hidrógeno) es una medida de la acidez o alcalinidad de una disolución. El pH indica la concentración de iones hidronio (H3O+) presentes en determinadas sustancias. Cohesión del terreno. La cohesión del terreno es la cualidad por la cual las partículas del terreno se mantienen unidas en virtud de fuerzas internas, que dependen, entre otras cosas del número de puntos de contacto que cada partícula tiene con sus vecinas. En consecuencia, la cohesión es mayor cuanto más finas son las partículas del terreno.

ESTRUCTURA DEL SUELO
Definición e importancia estructura del suelo de la

La estructura del suelo se define por la forma en que se agrupan las partículas individuales de arena, limo y arcilla. Cuando las partículas individuales se agrupan, toman el aspecto de partículas mayores y se denominan agregados.

La agregación del suelo puede asumir diferentes modalidades, lo que da por resultado distintas estructuras de suelo. La circulación del agua en el suelo varía notablemente de acuerdo con la estructura; por consiguiente, es importante que conozca la estructura del suelo donde se propone construir una granja piscícola. Aunque quizás no pueda recopilar toda está información por cuenta propia, los técnicos especializados del laboratorio de análisis de suelos podrán suministrársela después de examinar las muestras de suelo no alteradas que tome. Le podrán decir si la estructura del suelo es mala o buena (poros/canales capilares, red, etc.). También podrán ofrecerle información sobre el grado de circulación del agua o la permeabilidad.

Descripción de la estructura del suelo. La forma más provechosa de describir la estructura del suelo es en función del grado (grado de agregación), la clase (tamaño medio) y el tipo de agregados (forma).

En algunos suelos se pueden encontrar juntos distintos tipos de agregados y en esos casos se describen por separado. En los párrafos siguientes se explicarán brevemente los diversos términos que se utilizan más comúnmente para describir la estructura del suelo. Esto le ayudará a hacerse un juicio más acertado sobre la calidad del suelo donde piensa construir los estanques piscícolas. También le permitirá aprender a definir la estructura del suelo al examinar un perfíl de éste. Para las descripciones de las estructuras de suelos. Nota: la estructura característica de un suelo se puede reconocer mejor cuando está seco o sólo ligeramente húmedo. Cuando estudie un perfíl de suelo para determinar el grado de la estructura, cerciórese de que se trata de un perfíl no alterado. Grados de estructura del suelo. Por definición, grado de estructura es la intensidad de agregación y expresa la diferencia entre la cohesión* dentro de los agregados y la adhesividad* entre ellos. Debido a que estas propiedades varían según el contenido de humedad del suelo, el grado de estructura debe determinarse cuando el suelo no esté exageradamente húmedo o seco. Existen cuatro grados fundamentales de estructura que se califican entre O y 3, de la manera siguiente: 0 Sin estructura: condición en la que no existen agregados visibles o bien no hay un ordenamiento natural de líneas de debilidad, tales como:
 

Estructura de aglomerado (coherente) donde todo el horizonte del suelo aparece cementado en una gran masa; Estructura de grano simple (sin coherencia) donde las partículas individuales del suelo no muestran tendencia a agruparse, como la arena pura;

Estructura débil: está deficientemente formada por agregados indistintos apenas visibles. Cuando se extrae del perfíl, los materiales se rompen dando lugar a una mezcla de escasos agregados intactos, muchos quebrados y mucho material no agregado; Estructura moderada: se caracteriza por agregados bien formados y diferenciados de duración moderada, y evidentes aunque indistintos en suelos no alterados. Cuando se extrae del perfíl, el material edáfico se rompe en una mezcla de varios agregados enteros distintos, algunos rotos y poco material no agregado. Estructura fuerte: se caracteriza por agregados bien formados y diferenciados que son duraderos y evidentes en suelos no alterados. Cuando se extrae del perfíl, el material edáfico está integrado principalmente por agregados enteros e incluye algunos quebrados y poco o ningún material no agregado.

Clases y tipos de estructura del suelo. Por definición, la clase de estructura describe el tamaño medio de los agregados individuales. En relación con el tipo de estructura de suelo de donde proceden los agregados, se pueden reconocer, en general, cinco clases distintas que son las siguientes:
    

Muy fina o muy delgada; Fina o delgada; Mediana; Gruesa o espesa; Muy gruesa o muy espesa;

Por definición, el tipo de estructura describe la forma o configuración de los agregados individuales. Aunque generalmente los técnicos en suelos reconocen siete tipos de estructuras del suelo, sólo usaremos cuatro tipos. Estos se clasifican del 1 al 4, de la forma siguiente: Estructuras granulares y migajosas: son partículas individuales de arena, limo y arcilla agrupadas en granos pequeños casi esféricos. El agua circula muy fácilmente a través de esos suelos. Por lo general, se encuentran en el horizonte A de los perfíles de suelos;

Estructuras en bloques o bloques subangulares: son partículas de suelo que se agrupan en bloques casi cuadrados o angulares con los bordes más o menos pronunciados. Los bloques relativamente grandes indican que el suelo resiste la penetración y el movimiento del agua. Suelen encontrarse en el horizonte B cuando hay acumulación de arcilla;

Estructuras prismáticas y columnares: son partículas de suelo que han formado columnas o pilares verticales separados por fisuras verticales diminutas, pero definidas. El agua circula con mayor dificultad y el drenaje es deficiente. Normalmente se encuentran en el horizonte B cuando hay acumulación de arcilla;

Estructura laminar: se compone de partículas de suelo agregadas en láminas o capas finas que se acumulan horizontalmente una sobre otra. A menudo las láminas se traslapan, lo que dificulta notablemente la circulación del agua. Esta estructura se encuentra casi siempre en los suelos boscosos, en parte del horizonte A y en los suelos formados por capas de arcilla*

El agua en el suelo Agua Higroscópica: El agua higroscópica o molecular es la fracción del agua absorbida directamente de la humedad del aire. Esta se dispone sobre las partículas del terreno en una capa de 15 a 20 moléculas de espesor y se adhiere a la partícula por adhesión superficial. El poder de succión de las raíces no tiene la fuerza suficiente para extraer esta película de agua del terreno. En otras palabras esta porción del agua en el suelo no es utilizable por las plantas. Agua capilar: El agua capilar es la fracción del agua que ocupa los microporos, se mantiene en el suelo gracias a las fuerzas derivadas de la tensión superficial del agua. Esta fracción del agua es utilizable por las plantas, es la reserva hídrica del suelo.

AIREACIÓN DEL SUELO
La aireación del suelo se refiere al abastecimiento de oxígeno para el buen desarrollo de los microorganismos y de las raíces de las plantas que posee el suelo. En otras palabras, es el cambio que se produce entre los gases del suelo y los gases de la atmósfera. Los efectos de la aireación en el suelo son muy variados, pero al final todos redundan en el crecimiento y sobrevivencia de los árboles y las plantas en general, la mayoría de las cuales requiere de suelos bien aireados. Sin embargo, las plantas vasculares muestran un amplio rango de tolerancia ante la falta de O 2 o el exceso de CO2.(Donoso 1997) Las raíces y los organismos necesitan respirar para crecer y cumplir sus diferentes funciones, por consiguiente deben tener suficiente cantidad de O 2en el suelo, situación que no es tan normal en la atmósfera del suelo como lo es en la atmósfera terrestre. La mayor parte de los árboles forestales requieren contenidos de O2 en el suelo superiores al 10%, para obtener una adecuada tasa de respiración y crecimiento de las raíces (Daubenmire, 1974) citado por Donoso, 1997. Generalmente, las raíces de las plantas se ubican en los horizontes superficiales mejor aireados, donde los niveles de O2 fluctúan entre el 10% en su límite inferior y el nivel de la atmósfera cerca de la superficie. Las raíces pueden soportar niveles de O2 hasta de 2% sin sufrir mayores daños. Bajo éstos niveles, especialmente si se mantienen durante largo tiempo, la falta de O2, , produce daños importantes (Lutz y Chandier, 1959). La deficiencia de O2 en el suelo produce normalmente el cese del crecimiento de las raíces, lo que va acompañado por daños o la muerte de ellas. Externamente esto se manifiesta luego por descoloración y muerte de las hojas, reducción en el crecimiento del tronco y, en ocasiones, la muerte de los árboles. La mala aireación de los suelos afecta al crecimiento de los árboles al disminuir detener la tasa de descomposición de la materia orgánica, y al disminuir la respiración d. las raíces. Cuando disminuye la descomposición de la materia orgánica, el nitrógeno tiende a fijarse en ella y se producen y acumulan bicarbonatos de Fe y Mn, compuestos ri nitrógeno y azufre (HgS) en concentraciones tóxicas (Kramer y Kozíowski, 1960; Dauben mire, 1974).

La disminución de la tasa de respiración reduce, a su vez, el crecimiento do las raíces, la absorción de nutrientes y, en parte, la absorción, conducción de agua v transpiración durante las inundaciones, lo cual se debería a que el sistema conductor se obstruye por la actividad bacteriana producida en las raíces que están muriendo, \ también por la acumulación de materiales gomosos (Kramer, 1951). Las disminución en la absorción de nutrientes por las raíces se debe a que el daño producido por la falta de aireación disminuye la formación de nuevas raíces. Como se indicó anteriormente, aproximadamente la mitad del volumen total de un suelo superficial mineral típico está ocupado por materiales sólidos. El remanente no sólido o espacio de poros está ocupado por agua y gases. Es necesario enfatizar que estas dos fases (agua en el suelo y aire en el suelo) están interrelacionadas; el cambio en una de ellas, afecta a la otra. No obstante, y a pesar del hecho cierto de esta interrelación, hay aspectos de la aireación del suelo (especialmente lo relativo a ciertos procesos de las plantas) que ameritan su estudio por separado.

La proporción de aire y de agua en el suelo está desde luego sujeta a grandes fluctuaciones en las condiciones naturales, dependiendo del tiempo atmosférico o clima, sistema de manejo, tipo de suelo, cultivo y de otros factores. Los poros del suelo que no están ocupados por agua contienen aire, y éste aire constituye la atmósfera edáfica. Pero su composición difiere de la de la atmósfera libre a causa de que las raíces de las plantas y los organismos que viven en el suelo sustraen O2 y liberan CO2; por consiguiente, es más rica en éste y más pobre en aquel que la atmósfera libre.

La aireación del suelo como un proceso de intercambio de O 2 y CO2 con la atmósfera Se ilustra en la figura anterior que las raíces de las plantas absorben O 2 y expulsan CO2 en el proceso de respiración. En la mayoría de las plantas terrestres (exceptuando plantas como el arroz) la transferencia interna de O2 de las partes aéreas a aquellas bajo la superficie – raíces – no puede efectuarse a una tasa suficiente para suplir los requerimientos de O2 de las raíces. La respiración adecuada requiere que el suelo esté bien aireado, es decir, que el intercambio gaseoso entre el suelo y la atmósfera se establezca a una velocidad tal para prevenir la deficiencia de O 2 y un exceso de CO2 en la zona de desarrollo de las raíces. Los microorganismos también respiran, y, bajo condiciones de aireación restringida, pueden competir con las raíces de las plantas superiores. Los gases se pueden mover en la fase aire (esto es en los poros que son drenados de agua) o en disolución a través de la fase acuosa. La tasa de difusión en la fase de aire es generalmente mayor que en la fase acuosa, por ello la aireación del suelo es dependiente en gran proporción de la fracción de volumen de poros llenos de aire.

Aireación del Suelo. Desde el punto de vista edafológico, la aireación del suelo se considera con relación al crecimiento de las plantas.

En consecuencia, un suelo bien aireado es aquel en el cual los gases están disponibles para el crecimiento de los organismos aeróbicos (particularmente las plantas cultivadas) en cantidades suficientes y en la proporción adecuada para asegurar tasas óptimas en los procesos metabólicos esenciales de estos. La aireación deficiente que resulta de un pobre drenaje y del anegamiento o de la compactación mecánica del suelo, puede inhibir grandemente el crecimiento del cultivo. La mayor parte de los cultivos sólo pueden desarrollarse en forma vigorosa si la concentración de CO2 alrededor de sus raíces no es demasiada alta y la de O2 demasiado baja. Por ello, las velocidades de transferencia de CO 2 desde la zona de la raíz a la atmósfera y de O2 desde la atmósfera a la zona radicular son propiedades del suelo de fundamental importancia para el cultivo, y en suelos húmedos, la velocidad de penetración de O2 limita probablemente con más frecuencia al desarrollo de la raíz que la velocidad de eliminación de CO 2: el aporte O2 en los suelos húmedos es tan importante como el aporte de agua en los secos. Las principales vías por las que se mueve el CO2 y el O2 del suelo son los poros que contiene la masa edáfica, los cuales forman un sistema continuo en todo el espesor de un terreno bien estructurado. Una buena aireación sólo puede darse en suelos bien estructurados, los cuales tienen una adecuada proporción de su volumen ocupado por tales poros, habiendo demostrado varios investigadores que esa proporción deberá alcanzar por lo menos un 10%. La aireación está ligada a la porosidad, estando la microporosidad ocupada por agua y la macroporosidad por aire. Un suelo en el cual la aireación se considera adecuada debe tener por lo menos dos características:

TEMPERATURA DEL SUELO.
La microclimatología es definida en el enlace mentado como la rama de la meteorología aplicada que estudia el influjo que ejercen, el crecimiento de las plantas y la constitución del suelo, en el clima de la región.

Se trata de una definición entre otras muchas, y con la que realmente discrepo en varios aspectos aunque nos puede servir para comenzar. Hemos hablado en diversos post del agua (ver categorías sobre Componentes, Estructuras y Procesos y ―Zona Crítica Terrestre‖ junto con la Hidroedafología) y de la atmósfera del suelo. ¿Pero que decir de la temperatura? Veamos que puedo comentaros, comenzando por que las variaciones diarias y estacionales de la temperatura del suelo, respecto a la que existe sobre él, se amortiguan rápidamente con la profundidad, de tal modo que el medio edáfico actúa como tampón frente a la variabilidad de la temperatura atmosférica del lugar. Me sorprende que se encuentre una abundante información sobre la temperatura de la superficie del suelo y muy poca conforme descendemos a lo largo del perfil. Esta variable es enormemente importante a la hora de explicar la vida en el suelo, así como una plétora de reacciones biogeoquímicas que ocurren en su seno, por cuanto junto con la humedad y oxigenación, ejercen una notable influencia sobre aquellas. Sin embargo, desde otro punto de vista, resultan chocantes las declaraciones de muchos ―expertos‖ sobre cambio climático acerca de las repercusiones del calentamiento climático en el medio edáfico. La bibliografía actual comienza a estar repleta de barbaridades en esta materia. Conforme descendemos en profundidad, y salvando algunas excepciones que luego comentaremos, las fluctuaciones diarias y estacionales de la temperatura del suelo se reducen rápidamente hasta que a un metro o dos de profundidad, suelen ser desdeñables. Recordemos que a esa distancia de la superficie aun viven muchos microorganismos, tienen lugar numerosas reacciones biogeoquímicas y se desarrollan profusamente los sistemas radicales de las plantas ¿Qué significa tal hecho? Simplemente que el suelo es un medio muy refractario a las fluctuaciones de temperatura, por lo que su ambiente térmico resulta ser extremadamente regular y estable para el desarrollo de la vida y el metabolismo edáfico. En este post hablaremos por tanto de la temperatura del perfil edáfico, tocando de refilón la microclimatología. Se trata de un post para jóvenes estudiantes, aunque no vendría mal que lo leyeran algunos colegas que trabajan en cambio climático (esperemos que se les ―refresquen las ideas‖).

Cambio de la temperatura del suelo con la profundidad. Si realmente deseara abordar el tema de la temperatura del suelo desde un punto de vista agronómico no existiría mayor problema para escribir un post. Pero cuando pretendo hablaros de los perfiles de temperatura conforme profundizamos en un suelo, así como de sus repercusiones sobre la biota, la cosa se pone mucho más fea. He buscado en Internet durante muchas horas y no he logrado encontrar casi nada. Es cierto que se nos habla de calor latente, sensible, y otras variables relevantes. Pero entraríamos a escribir un post muy técnico, mientras lo que yo deseaba era algo sencillo para los estudiantes. El tema tiene más enjundia por cuanto durante un año colaboré con un microclimatólogo, recuerdo aquellos datos, pero no encuentro ni este ni otro material por ningún lado. Años después pasé un verano midiendo temperaturas hasta un metro de profundidad. Sin embargo no atesoro personalmente los resultados. Se los di a aquél climatólogo (que me había cedido el instrumental) y jamás volví a saber nada de ellos. La cobertura vegetal afecta notablemente a la temperatura superficial del suelo, por cuanto disminuye por la acción directa de los rayos solares, como puede observarse en las dos figuras de abajo (suelo con vegetación y denudo).

Fluctuaciones superficiales en suelo con vegetación

Fluctuaciones superficiales en suelo desnudo

Obviamente, con la temperatura ocurre lo contrario que con la hidrología de los suelos: la primera es bastante estable salvo en los centímetros superficiales, mientras que la segunda varía ampliamente, por lo general (aunque también se producen excepciones, como en los suelos permanentemente encharcados, o en los ambientes hiperáridos, habitualmente secos durante varios años consecutivos). Además de la profundidad, la composición de los materiales del suelo resulta tener una notable influencia, por cuanto según su naturaleza difieren a la hora de trasmitir el calor. El agua o humedad del sistema edáfico, en un momento dado, como veremos es otro elemento a tener en cuenta debido a que posee sus propias peculiaridades a la hora de conducir el calor. Como describen Jaume Porta y colaboradores. En su libro ―Edafología‖: El calor puede ser transmitido de un compartimento al otro del suelo o intercambiado con la atmósfera, por diversos procesos, los más importantes son, la conducción, la convección, la radiación, la evaporación y la condensación de agua (….). el flujo de calor tiene lugar por distintos mecanismos en simultáneo y además suele ir asociado al flujo de agua. El estudio del comportamiento térmico de un suelo requiere introducir las propiedades térmicas que intervienen en él, que son las de sus componentes, variando además con el contenido de agua, la granulometría de los materiales y la forma en la que se agreguen. La capacidad calorífica o capacidad del suelo para almacenar calor por unidad de volumen o de masa y unidad de temperatura puede expresarse como: Los componentes sólidos del suelo tienen calores específicos muy semejantes entre ellos, y difieren considerablemente de la materia orgánica y del agua, siendo despreciable el del aire. Digamos en este sentido que, la capacidad calórica C de cualquier sustancia se define como la cantidad de energía calórica que se requiere para elevar la temperatura de la sustancia en un grado Celsius. Luego Porta y coautores muestran como la capacidad calorífica de la arcilla y el cuarzo son prácticamente iguales, pero inferiores a la de los componentes orgánicos y estos que la del agua (aunque la del hielo es ligeramente inferior a la de cuarzo y arcillas). Los autores siguen a continuación exponiendo un material mucho más técnico, para continuar señalando que: La radiación solar calienta la superficie del suelo durante el día y esta se enfría a lo largo de la noche. Los datos experimentales han puesto de manifiesto que la variación de temperatura sigue un modelo sinusoidal. La amplitud no es constante, sino que existe un efecto de amortiguamiento en función de la profundidad.

La profundidad máxima de penetración es aquella a la que la amplitud es 1/100 de la amplitud de la superficie del suelo. Por lo general, se considera que la parte del suelo situada a 50 cm o más solo se ve afectada por las oscilaciones estacionales de temperatura, pero no por los cambios a lo largo del día. Por ello se toma la profundidad de 50 cm como referencia para establecer el régimen de temperatura del suelo. El suelo recibe las radiaciones procedentes del Sol y se calienta. Su temperatura depende de como lleguen las radiaciones a la superficie (humedad atmosférica, transparencia, nubosidad, precipitaciones, vientos, topografía, cobertera vegetal, etc.) y de como el suelo las asimile (humedad, color, calor específico, conductividad, etc.). La temperatura del suelo está directamente relacionada con la temperatura del aire atmosférico de las capas próximas al suelo. La temperatura del suelo, como la del aire, está sometida a cambios estacionales y diurnos. Estas oscilaciones se van amortiguando hacia los horizontes profundos. La distribución de la temperatura con la profundidad constituye el perfil térmico. La temperatura del suelo es una medida de la que se dispone de muy pocos datos. Se acepta que la temperatura del suelo a 50 centímetros de profundidad es equivalente a la del aire atmosférico más 1 grado centígrado. Si miráis las gráficas del su curso on-line sobre edafología de la Universidad de Granada comprenderéis hasta que punto el suelo amortigua las temperaturas de la atmósfera emergida, por lo que los organismos que viven a más de 50 cm de profundidad lo hacen bajo un clima (edafoclima) muy temperado (a no ser que se den circunstancias especiales como las que acaecen en las zonas subpolares, es decir un frío tan intenso y prolongado que da lugar a la génesis de los permafrost). Debemos también tender en cuenta que en los muchos tipos de suelos que presentan horizontes argílicos (por ejemplo), puede permanecer agua útil durante todo o casi todo el año. Pensar, como ya vimos en otros post que las raíces de las plantas penetran con creces hasta estas profundidades y más. Con todo ello en la cabeza, no debe extrañar que en ambientes estacionales contrastados (como lo es el mediterráneo), parte de su microfauna y microflora descienda pasivamente con el frente de humectación hacia horizontes no superficiales en los periodos más desfavorables del año, ya sea por frío intenso o por calor y sequedad extremas. Seguidamente, cuando el clima de la superficie sea más benigno tenderán a ascender a los horizontes superficiales, como Antonio Bello y María Arias (CCMA, CSIC) demostraron, para le perplejidad de los biólogos del suelo de la Europa templada.

Cambio de la temperatura del suelo con la profundidad El suelo no es un verdadero sólido, sino que consta de partículas individuales y agregados, junto con aire, agua o hielo. La conductividad de un bloque de suelo no es constante, sigue la secuencia: mineral > agua > aire, depende de varios factores como: a) la conductividad de las partículas del material del suelo; b) el tamaño de las partículas del suelo; c) la compactación de la mezcla, es decir la porosidad y el grado de contacto entre partículas; d) la humedad del suelo. Si la superficie del suelo se calienta su temperatura aumenta y se transfiere calor hacia abajo por conducción. Como cada capa recibe calor, su temperatura aumenta, pero el punto hasta el cual aumenta depende de la capacidad de calor de la unidad de volumen del suelo, lo que a su vez depende del calor específico del material. El agua tiene el calor específico más alto de las sustancias comunes, por lo que el aumento de temperatura será menor que para igual volumen de cualquier otro material. Esto significa que el calor específico de un volumen de suelo aumenta con el contenido de agua. También varía con la densidad del suelo. El calor específico grande del agua es responsable de las temperaturas moderadas que se encuentran en regiones cercanas a grandes masas de agua. Por ejemplo, al descender la temperatura de la masa de aire en el invierno, se transfiere calor del agua al aire, el cual a su vez transporta calor hacia la tierra si los vientos son favorables. En agricultura son los cambios de temperatura más que el flujo calórico los que tienen gran importancia para las partes subterráneas de las plantas, y esto se halla determinado por la difusividad térmica K.

Dentro del suelo pueden tener lugar la evaporación, la condensación y movimientos del vapor de agua, y para un suelo inicialmente muy seco, la difusividad puede aumentar en un orden de magnitud cuando, se le añade una pequeña cantidad de agua, dado que cantidades de calor relativamente grandes se transfieren por evaporación y condensación del agua de los poros. La adición de agua a un suelo seco conduce al reemplazo del aire de los poros celulares por agua y a un mejoramiento del contacto térmico entre partículas adyacentes resultando ambos procesos en el aumento de la difusividad térmica y la conductividad térmica aumenta. Variación diurna y anual de la temperatura del suelo a diferentes profundidades. El tema será tratado desde el punto de vista de la transmisión de un pulso de calor desde la superficie hacia abajo, pero los mismos principios son aplicables a los casos en que, la capa superficial se enfría y el calor fluye, y por lo tanto las ondas térmicas se desplazan, desde las capas inferiores hacia la superficie. El aumento de temperatura en cualquier nivel del suelo, después que recibe energía en la superficie será: Mayor y tendrá lugar más rápidamente, cuanto más grande sea el pulso de calor en la superficie; pero Menor cuanto mayor sea la capacidad calórica volumétrica, C=rc. Las observaciones de temperatura, aun cuando sólo sean realizadas en un período limitado a un año, revelan claramente que: a) existe una variación diurna de la temperatura en superficie, que se extiende hasta una profundidad de alrededor de un metro, debajo de la cual las variaciones son demasiado pequeñas como para medirlas con un equipo convencional; b) ésta se superpone a una variación estacional en fase con las estaciones. Suponiendo una profundidad de suelo suficiente, la variación estacional se hace desestimable a profundidades entre 5 m a 20 m, según las condiciones y el tipo de suelo. Se podría admitir como razonable una cifra promedio de entre 7 a 10 m de profundidad; c) Las observaciones de la variación diaria y más aun de la variación estacional de la temperatura del suelo, demuestran que: la amplitud de la fluctuación disminuye al aumentar la profundidad.

Con el aumento de profundidad los instantes en que se registran el máximo y el mínimo se producen con retardo creciente respecto de los de superficie. Esto se muestra más claramente en la curva anual, y con menor nitidez en la curva diaria. Al tiempo que se registra la máxima temperatura en superficie, habrá un desfase en el tiempo respecto de la hora en que se produce el máximo en profundidad. Lo mismo vale para el ciclo anual. La temperatura del suelo puede ser un factor limitante para la germinación de la semilla, crecimiento de las raíces, desarrollo de los tubérculos, descomposición de la materia orgánica dentro del suelo y por lo tanto para la cantidad de dióxido de carbono que pasa del suelo a la capa planta-aire y de ésta a la atmósfera. La evapotranspiración, la temperatura del aire cercano a la tierra y su variación diaria se ven influenciadas por las propiedades físicas de las capas del suelo más próximas a la superficie, como así también por diferentes tipos de cubiertas naturales o artificiales del mismo. La germinación de las semillas requiere de temperaturas mínimas de alrededor de 1º – 3º C, optimas que pueden variar entre 15º y 28º C según las semillas y máximas que generalmente son de 30º C. Estos rangos definen las fechas de siembra. Un pequeño aumento de la temperatura del suelo por encima de la temperatura mínima da como resultado un importante acortamiento del tiempo que tarda la planta en emerger (emergencia). Al contrario, la reducción del tiempo es mucho menor a temperaturas altas.

ALMACENAMIENTO DE AGUA EN EL SUELO.
La fase líquida del suelo está constituida por el agua y las soluciones del suelo. El agua procede de la atmósfera (lluvia, nieve, granizo, humedad atmosférica). Otras fuentes son infiltraciones laterales, capas freáticas etc... Las soluciones del suelo proceden de la alteración de los minerales y de la materia orgánica. El agua ejerce importantes acciones, tanto para la formación del suelo (interviene decisivamente en la meteorización física y química, y translocación de sustancias) como desde el punto de la fertilidad . Su importancia es tal que la popular sentencia "Donde no hay agua, no hay vida" podemos adaptarla en nuestro caso y decir que "Donde no hay agua, no hay suelos".

La fase líquida circula a través del espacio poroso, queda retenida en los huecos del suelo y está en constante competencia con la fase gaseosa. Los cambios climáticos estacionales, y concretamente las precipitaciones atmosféricas, hacen variar los porcentajes de cada fase en cada momento.

Estado energético. El concepto de estado energético es tan importante o más que la cantidad de agua del suelo, pues predice el comportamiento, ya que el movimiento del agua está regulado por su energía. El agua en el suelo tiene varias energías y su medida se expresa en unidades de potencial (energía por unidad de masa). Los tipos de energía más importantes son: energía potencial (es la que tiene un cuerpo por su posición en un campo de fuerza), energía gravitacional (es la que tiene un cuerpo en función de su posición en el campo gravitacional), energía cinética (debida al movimiento), energía calorífica, energía química, energía atómica, energía eléctrica... La energía libre será la suma de todas estas energías. E. libre = Ep + Eg + Ec + Ecal + Eq + Ea + Ee +.. Como resultado de esa energía un cuerpo se puede desplazar o queda en reposo. El grado de energía de una sustancia representa una medida de la tendencia al cambio de ese cuerpo. Las sustancias sufren cambios para liberar y disminuir su energía. Al conjunto de fuerzas que retienen el agua del suelo se llama potencial de succión. Tiene un sentido negativo y es el responsable de las fuerzas de retención del agua dentro del suelo, es igual al potencial matricial más el osmótico. Frente a él está el potencial gravitacional que tiene un signo positivo y tiende a desplazar el agua a capas cada vez más profundas.

Cuando el potencial de succión es mayor que el potencial gravitacional, el agua queda retenida en los poros, y cuando el potencial de succión es menor que el gravitacional, el agua se desplaza hacia abajo. Potencial matricial es debido a dos fuerzas, adsorción y capilaridad. La atracción por adsorción se origina como consecuencia de superficie de sólidos descompensados eléctricamente. Las moléculas del agua actúan como dipolos y son atraídas, por fuerzas electrostáticas, sobre la superficie de las partículas de los constituyentes del suelo. Por otra parte en los microporos del suelo queda retenida el agua por fuerzas capilares. Potencial osmótico es debido a las sales. Cuando se ponen en contacto dos líquidos de diferente concentración la disolución más concentrada atrae al agua para diluirse. Sólo es importante en el caso de suelos salinos. Métodos de medida de humedades y potenciales. Para medir la humedad del suelo se efectúa por el método de la perdida de peso de una muestra húmeda tras eliminar el agua en estufa a 105ºC. Se van efectuando sucesivas pesadas hasta obtener valores constantes. H= (Ph-Ps)/Ps x 100 donde, Ph= peso del suelo húmedo; Ps= peso del suelo seco. Esa cantidad de agua que tiene el suelo, debe expresarse en función de la fuerza a que es retenida, ya que su comportamiento va a ser muy distinto dependiendo de las fuerzas de retención a que se encuentre sometida. Efectivamente si la mayor parte del agua está débilmente retenida esta se podrá mover y será asimilable para las plantas, mientras que si toda el agua está fuertemente retenida, carecerá de movilidad y será un agua inútil para las plantas. Para medir el potencial de succión existen varios métodos para utilizar en el campo o en el laboratorio. a) Métodos de campo. El más sencillo es el método del tensiómetro. Consiste en introducir en el suelo una bujía (porosa en su parte inferior, generalmente cerámica) llena de agua. La bujía está cerrada herméticamente y lleva acoplada un manómetro. Al succionar el suelo parte del agua de la bujía se produce en ella un vacío que se mide en el manómetro. Más que medir potenciales de succión refleja variaciones de este y sirve para controlar in situ la cantidad de agua retenida por el suelo y por tanto para el control de riego.

b) Métodos de laboratorio. El más universal es el método la placa de presión (o membrana de Richards). Se somete a una muestra de suelo a una serie de presiones en una olla metálica conectada a un compresor. Cuando se iguala la presión que suministramos a la fuerza de succión, el agua sale del suelo. Las medidas de fuerzas de retención del agua del suelo llegan hasta 16.000 gr/cm2. Para simplificar los datos se utilizan unidades de pF que representan los valores de los logaritmos decimales de las fuerzas de succión medidas en gr/cm2 (una fuerza de 1000gr/cm2 equivale a un pF de 3). También son frecuentes las medidas expresadas en atmósferas. Así, las medidas de humedad del suelo se acompañan de las fuerzas de retención correspondientes, por ejemplo, 35% de humedad a un pF de 2,5 y un 20% a un pF de 4,2. El estudio de la humedad de un suelo es mucho más completo si calculamos la curva característica que relaciona gráficamente los valores de humedades y las fuerzas de retención correspondientes. Pero esta curva no es unívoca. Para una misma muestra de suelo la curva obtenida no es la misma en una muestra húmeda que se va desecando (desorción) con respecto a la que se obtiene si se parte de la muestra seca y la vamos humedeciendo (sorción). Este distinto comportamiento del suelo según se encuentre en un periodo de desecación o de humectación en relación con la fuerza con la que el agua está retenida, es el fenómeno de histéresis. Para un determinado contenido de humedad, cuando vamos desecando un suelo se necesita aplicar un pF mayor que cuando este se va humedeciendo. Por norma internacional las medidas de humedad y retenciones se calculan siempre desecando las muestras de suelo, previamente humedecidas. Tipos de agua en el suelo. El agua del suelo puede clasificarse en una serie de términos diferentes, ya sea desde un punto de vista físico o desde el punto de vista agronómico. Desde el punto de vista físico. Agua higroscópica: Absorbida directamente de la humedad atmosférica, forma una fina película que recubre a las partículas del suelo. No está sometida a movimiento, no es asimilable por las plantas (no absorbible). Está fuertemente retenida a fuerzas superiores a 31 atmósferas, que equivale a pF de 4,5. Agua capilar: Contenida en los tubos capilares del suelo. Dentro de ella distinguimos el agua capilar absorbible y la no absorbible.

Agua capilar no absorbible: Se introduce en los tubos capilares más pequeños <0.2 micras. Está muy fuertemente retenida y no es absorbible por las plantas; la fuerza de succión es de 31-15 atmósferas, que corresponde a pF de 4,5 a 4,2. Agua capilar absorbible: Es la que se encuentra en tubos capilares de 0.2-8 micras. Es un agua absorbible por las plantas. Es un agua útil para la vegetación, constituye la reserva durante los períodos secos. Está fuertemente absorbida; la fuerza de retención varia entre 15 a 1 atmósfera y se extrae a pF de 4.2 a 3. Agua gravitacional: No está retenida en el suelo. Se habla de agua gravitacional de flujo lento y agua gravitacional de flujo rápido en función de su velocidad de circulación. De flujo lento: La que circula por poros comprendidos entre 8 y 30 micras de diámetro, se admite que está retenida a un pF que varia desde 3 a un valor que varia entre 1,8 y 2,5. Tarda de 10 a 30 días en atravesar el suelo y en esos días es utilizable por las plantas. De flujo rápido: La que circula por poros mayores de 30 micras. Es un agua que no queda retenida en el suelo y es eliminada al subsuelo, pudiendo alcanzar el nivel freático. Es un agua inútil, ya que cuando está presente en el suelo los poros se encuentran totalmente saturados de agua, el medio es asfixiante y las raíces de las plantas no la pueden tomar.

Desde el punto de vista agronómico. Capacidad máxima: Momento en el que todos los poros están saturados de agua. No existe fase gaseosa. La porosidad total del suelo es igual al volumen total de agua en el suelo. Capacidad de retención: Cantidad máxima de agua que el suelo puede retener. Representa el almacenaje de agua del suelo. Se produce después de las precipitaciones atmosféricas cuando el agua gravitacional abandona el suelo; no obstante, durante ese período se producen pérdidas por evaporación, absorción de las plantas, etc. Por ello es muy difícil de medir. Hay una medida equivalente que se realiza en el laboratorio a un pF=3. Corresponde al agua higroscópica más la capilar, es decir el agua que ocupa los poros <8 micras. Capacidad de campo Surge este término para paliar la dificultad de medida de la capacidad de retención. Representa un concepto más practico, que trata de reflejar la cantidad de agua que puede tener un suelo cuando se pierde el agua gravitacional de flujo rápido, después de pasados unos dos dias de las lluvias (se habrá perdido algo de agua por evaporación).

La fuerza de retención del agua variará para cada suelo, pero se admite generalmente una fuerza de succión de 1/3 de atmósfera o pF=2,5 y corresponde a poros <30 micras (para algunos suelos el pF de 1,8 es más representativo). Punto de marchitamiento: Representa cuando el suelo se deseca a un nivel tal que el agua que queda está retenida con una fuerza de succión mayor que las de absorción de las raíces de las plantas. Es el agua que queda a una presión de 15 atmósferas o pF=4,2. El agua contenida corresponde al agua higroscópica más el agua capilar no absorbible. En esta figura mostramos las relaciones entre el espacio poroso ocupado por el agua y el correspondiente al aire en cada uno de estos estados. En esta otra figura se reproducen los tipos de aguas presentes en un suelo al irse humedeciendo progresivamente. Agua útil: Es el agua de flujo lento más la absorbible menos la no absorbible e higroscópica. Representa el agua en capacidad de campo menos la que hay en el punto de marchitamiento. En esta figura mostramos los valores típicos para suelos con distintas granulometrías. En ella destacan hechos muy interesantes. Suelos arenosos, muy baja capacidad de campo, pero casi toda su humedad es agua útil pues la cantidad de agua en punto de marchitamiento es muy pequeña. Suelos arcillosos, muy alta capacidad de campo, pero con gran cantidad de agua inútil en punto de marchitamiento. Suelos de granulometrías equilibradas, buenas características al compensarse los efectos de las arenas y de las arcillas. Ciclo hidrológico

Ciclo del agua. El ciclo hidrológico o ciclo del agua es el proceso de circulación del agua entre los distintos compartimentos de la hidrósfera. Se trata de un ciclo biogeoquímico en el que hay una intervención mínima de reacciones químicas, y el agua solamente se traslada de unos lugares a otros o cambia de estado físico. El agua de la hidrósfera procede de la desfragmentación del metano, donde tiene una presencia significativa, por los procesos del vulcanismo. Una parte del agua puede reincorporarse al manto con los sedimentos oceánicos de los que forma parte cuando éstos acompañan a la litósfera. La mayor parte de la masa del agua se encuentra en forma líquida, sobre todo en los océanos y mares y en menor medida en forma de agua subterránea o de agua superficial (en ríos y arroyos). El segundo compartimento por su importancia es el del agua acumulada como hielo sobre todo en los casquetes glaciares antártico y groenlandés, con una participación pequeña de los glaciares de montaña, sobre todo de las latitudes altas y medias, y de la banquisa. Por último, una fracción menor está presente en la atmósfera como vapor o, en estado gaseoso, como nubes. Esta fracción atmosférica es sin embargo muy importante para el intercambio entre compartimentos y para la circulación horizontal del agua, de manera que se asegura un suministro permanente a las regiones de la superficie continental alejadas de los depósitos principales. Contenidos de agua en el suelo. La propiedad del suelo directamente relacionada con el área superficial de las partículas es la textura o distribución de las partículas minerales según su tamaño. Conociendo la textura se pueden conocer muchas de las propiedades hídricas de los suelos. Además la textura es una propiedad muy estable en los suelos, mientras que la estructura y la cantidad y tipo de materia orgánica, que también influyen en las propiedades hídricas, son propiedades que pueden variar a corto y medio plazo (lluvias intensas, cambios en la vegetación, puesta en cultivo de los suelos). Se puede generalizar afirmando que: 1) cuanto mayor es el tamaño de las partículas más rápida es la infiltración y menor es el agua retenida por los suelos (los suelos arenosos son más permeables y retienen menos agua que los arcillosos; 2) los suelos con buena estructura tienen mayor velocidad de infiltración que los compactados; 3) el mayor contenido en materia orgánica aumenta el agua retenida por el suelo y 4) como es lógico, a mayor espesor del suelo mayor capacidad de retener agua. Como hemos comentado antes, la textura y las propiedades hídricas de un suelo están muy relacionadas, por lo que se puede atribuir a cada tipo de textura un determinado comportamiento hídrico.

Humedad del suelo. Como ya hemos visto el contenido de agua del suelo experimenta variaciones continuas a lo largo del tiempo. Recibe agua de las lluvias o por riego, mientras que la pierde por escorrentía superficial y por drenaje a las capas profundas. A estas pérdidas ya comentadas hay que sumar la evapotranspiración, término en el que se incluyen las pérdidas producidas por la evaporación directa desde la superficie del terreno más el agua evaporada desde la superficie de las plantas (transpiración). En la naturaleza, estas entradas y salidas de agua producen cambios continuos en la humedad del suelo. Cuando todos los poros se encuentran llenos de agua, como ocurre después de unas lluvias abundantes, nos encontramos en el nivel de saturación, que puede afectar a una capa más o menos profunda de suelo. Pero ya vimos que el agua que ocupa los poros más grandes (macroporos) drena hacia las capas inferiores de una forma más o menos rápida dependiendo de la permeabilidad del suelo. Una vez producida esta infiltración – como mucho en unos pocos días – nos encontramos en un nivel de humedad denominado capacidad de campo, que se corresponde con la máxima cantidad de agua que puede retener el suelo después de haber drenado el agua gravitacional. En este momento los macroporos se encuentran ocupados por aire y los microporos por agua. (El término ―capacidad de campo‖, tradicionalmente utilizado por los edafólogos, es equivalente al de ―capacidad de retención de agua‖ que utilizamos anteriormente cuando hablamos de los tipos de agua del suelo). Si no se producen nuevos aportes de agua, el suelo continúa perdiendo humedad por evapotranspiración, de forma más rápida cuanto más elevadas sean las temperaturas. Las plantas van absorbiendo el agua capilar retenida en los microporos y la van perdiendo por evaporación a través de sus hojas. Conforme va descendiendo la humedad en el suelo la absorción de agua se va realizando con más dificultad y las plantas comienzan a sufrir un déficit de agua. En muchos casos se produce un marchitamiento durante las horas más calurosas, recuperándose la turgencia durante la noche. Cuando ya no pueden absorber más agua del suelo se presenta el marchitamiento permanente. A este nivel de humedad del suelo se le conoce como punto de marchitamiento y se alcanza cuando el suelo ha perdido toda el agua denominada capilar, que puede ser absorbida por las plantas, y sólo queda el agua ligada, tan fuertemente adherida a las partículas del suelo que no puede ser absorbida. En consecuencia, se considera que el agua disponible (o agua útil) para las plantas es la que se encuentra entre los niveles de capacidad de campo (agua capilar + agua ligada) y el punto de marchitamiento (agua ligada). Las plantas también pueden absorber el agua entre la saturación y la capacidad de campo (agua gravitacional), la cual se encuentra retenida con muy poca fuerza por el suelo, pero al drenar rápidamente está disponible durante poco tiempo.

Cuando existen problemas de permeabilidad en el suelo, y el agua no drena fácilmente, la falta de aire en la zona de las raíces limita el crecimiento de la mayoría de las plantas aunque el agua esté fácilmente disponible. En general el máximo crecimiento se produce cuando la humedad del suelo está cercana a la capacidad de campo. En este caso las plantas se encuentran con oxígeno suficiente y con agua retenida con poca fuerza por el suelo, por lo que el agua es absorbida rápidamente

Capacidad de campo

Diagrama del contenido de agua en el suelo a Capacidad de Campo. Especificando su contenido volumétrico (θ) y la altura de agua (H). La Capacidad de Campo (CC) es el contenido de agua o humedad que es capaz de retener el suelo luego de saturación o de haber sido mojado abundantemente y después dejado drenar libremente, evitando perdida por evapotranspiración hasta que el Potencial hídrico del suelo se estabilice (alrededor de 24 a 48 horas luego de la lluvia o riego). Corresponde aproximadamente al contenido de agua que retiene una muestra de suelo saturada y luego sometida a una tensión de -0,33 bares (Richards y Weaver, 1944).2 Aunque es dependiente del tipo de suelo que tan representativo de la realidad sea este método de laboratorio, por lo que otros autores han propuesto diferentes tenciones para diferentes suelos.

Punto de marchitez permanente (PMP)

Se conoce como tal al porcentaje o nivel de humedad del suelo al cual las plantas se marchitan en forma permanente. Si el suelo no recibe nuevos aportes de agua, la evaporación desde el suelo y la extracción por parte de las raíces hacen que el agua almacenada disminuya hasta llegar a un nivel en el que las raíces ya no pueden extraer agua del suelo. El punto de marchitez no es un valor constante para un suelo dado, sino que varía con el tipo de cultivo. Se considera que el punto de marchitez permanente de un suelo coincide con el contenido de humedad que le correspondiente a una tensión de 15 atmósferas.

Cuando un suelo llega a punto de marchitez permanente ya no queda agua fácilmente aprovechable por las plantas por lo que estas mueren.

FERTILIDAD DEL SUELO.
El suelo es la base para el crecimiento de las plantas verdes, que producen materia orgánica por el proceso de la fotosíntesis. La materia orgánica producida sirve de alimento a las mismas plantas, a los animales y al hombre. Para que el suelo produzca plantas debe tener ciertas condiciones, que se conocen como fertilidad, que depende de varios factores:

1. La disponibilidad de agua:Los suelos sin agua, como en los desiertos, no pueden hacer crecer las plantas por la falta de este elemento esencial. La calidad del agua también es importante. Si el agua es salada sólo dejará crecer plantas con alta resistencia a la sal.

2. El espesor del suelo útil:Se refiere a la capa de materiales sueltos, o sea los horizontes O, A y B. La falta de los horizontes O o A significa que los suelos son pobres en materia orgánica y, en consecuencia, de poca fertilidad.

3. La cantidad de materia orgánica presente:La materia orgánica o humus es esencial para la fertilidad de los suelos.

4. Los organismos vivos del suelo:Los organismos vivos del suelo juegan un rol muy importante en la transformación de la materia orgánica. Su presencia es indispensable para la fertilidad de los suelos. Cuando el suelo se contamina, por exceso de pesticidas y fertilizantes químicos, los organismos vivos se reducen o mueren, lo que afecta la fertilidad.

5. La capacidad de almacenar las sustancias nutritivas contenidas en el agua:Esta capacidad se conoce como fuerza de absorción. La mayor capacidad la tienen los coloides del suelo, a los que pertenecen en primer lugar las arcillas y el humus. Gracias a su carga eléctrica estos coloides pueden almacenar compuestos minerales esenciales para las plantas. 6. La reacción química del suelo o el pH:Es la expresión del contenido de iones de hidrógeno (H+) y oxidrilo (OH-) en el suelo, como consecuencia de las diversas reacciones químicas. El pH se mide con pHchímetros de diversos tipos y sobre una escala de 1 a 14. Un valor menor a 6,5 indica suelos ácidos; entre 6,5 y 7,4 indica suelos neutros; encima de 7,5 indica suelos alcalinos. Los mejores suelos son los neutros o de valores cercanos a pH neutro. Los suelos demasiado ácidos o alcalinos no son buenos para la agricultura. Esta condición puede ser corregida mediante técnicas de preparación, siempre que sea posible y rentable. Cuando es muy caro para las actividades agrícolas se podrán plantar bosques con especies adecuadas a esas condiciones.

MACRONUTRIENTES

Estos los toma en grandes cantidades, sobre todo los 3 primeros. - Nitrógeno ( N ) - Fósforo ( P ) - Potasio ( K ) - Calcio ( Ca ) - Magnesio ( Mg ) - Azufre ( S )

MICRONUTRIENTES Estos los toman las plantas en pequeñísimas cantidades. - Hierro ( Fe ) - Zinc ( Zn ) - Manganeso ( Mn ) - Boro ( B ) - Cobre ( Cu ) - Molibdeno ( Mo ) - Cloro ( Cl )

Macronutrientes (MC): llamados de esta manera porque la planta los toma en grandes cantidades. Se trata del nitrógeno (N), el fósforo (P), el azufre (S) y el potasio (K). El nitrógeno (N): es el más estudiado y el más inestable en el sistema suelo pero se lo puede regenerar de varias maneras: mediante la aplicación de fertilizantes químicos sintéticos o de fertilizantes naturales (compost, lombricompuestos, etc.) y a través de la utilización de bacterias específicas fijadoras de nitrógeno atmosférico. La inoculación de semillas de leguminosas: soja (Glycine max), alfalfa (Medicago sativa), Vicia (Vicia faba), entre otras y también de gramíneas con bacterias del género Azospirillum spp, constituye una práctica innovadora desarrollada en estos últimos años que logra fijar este gas atmosférico y también un mayor desarrollo radicular. Estas prácticas culturales complementan obviamente al aporte de minerales de la descomposición de los rastrojos superficiales y los sub-superficiales (raíces), los excrementos y sustancias exudadas de la macro y micro fauna del suelo que constituyen la materia orgánica, y las lluvias, entre otros.

El fósforo (P): es un elemento imprescindible en la generación de la energía necesaria para lograr el proceso de fotosíntesis y la formación de fotosintatos energéticos (azúcares y almidones). Se encuentra presente en el suelo, en diferentes proporciones, según el origen de los mismos. La regeneración del P edáfico, se efectúa básicamente con la incorporación de fertilizantes químicos sintéticos, pero favorecen el reciclado del mismo: los rastrojos, las rotaciones con ganadería y la utilización de bacterias del género Pseudomonas spp. El azufre (S): ha motivado investigaciones porque se considera importante su incidencia en la producción de soja. El reaprovisionamiento del S en lotes deficitarios, se realiza mediante la aplicación de fertilizantes químicos sintéticos, sin olvidar métodos naturales como el aumento de volúmenes de rastrojo y la producción mixta. Este mineral al igual que el fósforo tienen escasa movilidad (son de lenta mineralización) por lo que es aconsejable que las fer-tilizaciones con este elemento consideren la rotación de los cultivos para utilizar el efecto residual que cada uno de ellos produce. El potasio (K): es un elemento poco estudiado, pero tiene importancia preponderante en la sanidad vegetal, dado que se ha comprobado que cuando sus niveles son bajos el riego de enfermedades vegetales es mayor. La reposición de K, se produce con la incorporación de fertilizantes químicos sintéticos, aumentando el volumen de rastrojos y aplicando sistemas mixtos de producción. Los microelementos (mc):considerados de esta manera porque la planta los toma en pequeñas cantidades, son el Sodio (Na), Cloro (Cl), el Magnesio (Mg), Manganeso (Mn), Zinc (Zn), Hierro (Fe), Molibdeno (Mo) y otros más específicos, para algunos cultivos, como el Boro (B) para el girasol. El desbalance de estos elementos en el complejo suelo, produce alteraciones que van desde una alta salinidad a una falta de estructura con la consiguiente merma en la productividad de los sistemas. La Materia Orgánica ( M.O ): representa la acumulación de las plantas destruidas y resintetizadas parcialmente y de los residuos animales. Se compone de : los tejidos originales y sus equivalentes más o menos descompuestos y el humus, que es considerado como el producto final de descomposición de la materia orgánica. Es el elemento esencial para poder realizar todos los movimientos de minerales desde el suelo hacia la planta, siempre que la estructura del terreno sea la adecuada para que las raíces puedan desarrollar su función de absorción en condiciones óptimas.

El potencial hidrógeno (Ph): es la capacidad de un suelo para intercambiar iones positivos y negativos, actividad que regula la mineralización, proceso por el cual la materia orgánica deviene en elementos minerales asimilables por la planta. El valor de PH aceptable se sitúa entre 6,5 - 7,2. A medida que nos alejamos de estos valores, la movilización de algunos elementos se ven reducidas, afectando la nutrición vegetal y provocando una merma en la producción. La manera más habitual de normalizar estos valores es mediante la utilización de "enmiendas edáficas". El concepto de equilibrio entre los MC y mc es el objetivo a lograr en el manejo del suelo en un sistema agroalimentario sostenible. Conseguir un balance nutricional del suelo significa tener en cuenta las cantidades iniciales de cada elemento que lo constituye, su relaciones y las cantidades de salida de nutrientes producida por la exportación de los mismos luego de cada implantación, especialmente en los cultivos de cosecha. Cuando este balance es negativo, la regeneración de los minerales, se debe hacer con la aplicación de fertilizantes químicos sumándole a esto prácticas de producción agrosustentables, como la siembra directa, la acumulación de rastrojos , el mantenimiento y aumento de la biodiversidad edáfica y la utilización de promotores del desarrollo radicular que potencian la absorción de nutrientes y agua mejorando sustancialmente la funcionalidad, desarrollo y sanidad de las raíces, que es fundamental para la correcta nutrición de la planta Contribución a la evaluación de la fertilidad de los suelos Los minerales de las arenas constituyen una fracción estable que solo se altera muy lentamente. A pesar de representar un material bastante inerte, poco activo químicamente, se consideran de gran interés desde el punto de vista de la utilización agrícola. Esto es debido a que los minerales de las arenas al alterarse lentamente representan la fertilidad futura del suelo. Por ello la determinación de la mineralogía de las arenas constituye una eficaz medida de las reservas naturales de los suelos. En la siguiente tabla relacionamos a los minerales de las arenas desde el punto de vista de las posibilidades de aporte de nutrientes al suelo. Los minerales más interesantes serán aquellos que presenten unos determinados nutrientes en sus estructuras y que presenten una velocidad de alteración alta a media (por ejemplo, los piroxenos y los anfíboles). En el otro extremo tenemos al cuarzo como ejemplo representativo de mineral muy estable y además con una composición química que carece de interés desde el punto de vista nutritivo.

ELEMENTO NUTRIENTE* K K K Ca/Mg Ca/Mg Ca/Mg Ca/Mg Ca/Mg Ca/Mg P Fe Mn Bo

MINERAL Feldespato potásico Moscovita Biotita Plagioclasas Anfíboles Piroxenos Serpentinas Cloritas Carbonatos Apatito Oxidos e hidróxidos Oxidos e hidróxidos Turmalina

VELOCIDAD DE ALTERACION baja baja media media / alta alta muy alta media baja muy alta muy alta variable variable muy baja

Cualquier planificación del uso de los suelos de una determinada región debería ir acompañado de un estudio mineralógico de las arenas. De esta manera se podrá determinar qué tipos de suelos se deben de preservar (independientemente de que su fertilidad actual) para que no vayan a quedar agotados en un futuro próximo. Por ejemplo, en la siguiente figura se reproduce la mineralogía de dos suelos, con unas posibilidades de explotación muy diferentes. Teniendo en cuenta la facilidad de alteración y los elementos liberados (como se ha reflejado en la tabla anterior) es posible desarrollar formulas para evaluar la fertilidad futura de los suelos en base a la mineralogía de las arenas. Producción de fertilizantes. Se pueden producir fertilizantes mixtos, mezclándolos en seco, granulando varios fertilizantes intermedios mezclados en solución, o tratando la piedra de fosfato con ácido nítrico (nitrofosfatos). También es posible hacer fertilizante de forma natural. Clases de abonos. Hay dos formas de hacer abonos químicos. La forma más fácil es a través de minas ( ejemplo, nitrato potásico, cloruro potásico). La otra forma es a través de procesos químicos en plantas químicas.

Hasta 1850 aproximadamente, el abono usado era abono orgánico, es decir, una mezcla de estiércol, guano compostaje con agua. Este fue el primer abono líquido empleado. Hasta mediados del siglo XX también se usaba pescado como fertilizante. El primer abono químico ―de verdad‖ fue el sulfato amónico (NH4)2SO4. NH4OH + H2SO4 → (NH4)2SO4 + H2O En este compuesto el SO2 proviene del azufre (S). Si quemamos azufre e introducimos el humo que sale en agua obtenemos H2SO4. El amonio (NH4) provenía de las minas de carbón. Estas minas se inundaron de agua para obtener amonio, es decir: NH3(g) + H2O →NH4OH. Más tarde comenzaron a aspirar el amoníaco gaseoso fuera de la mina y una vez fuera lo mezclaron con el agua. Hace unos 200 años se encontraron minas de nitrato sódico (NaNO3) en Chile. De este modo, el nitrato sódico fue el segundo abono químico usado. En España, en 1880 una empresa comenzó a exportar nitrato sódico El siguiente abono químico fue el fósforo, en forma de fosfatos, provenientes de las rocas fosfatadas. El P es un elemento muy reactivo que no existe en la naturaleza en su forma natural. En las minas suele estar unido al calcio, como fosfato cálcico Ca3(PO4)2. La mayoría del calcio procede de las rocas carbónicas, en forma de carbonato cálcico (CaCO3), mientras que en las minas de fósforo está en forma de fosfato cálcico. El fósforo unido al calcio y oxígeno es demasiado estable para ser asimilado por las plantas, por lo que permanece mucho P en el suelo que la planta no puede usar. En 1930 aparece la urea, que es actualmente el abono nitrogenado más producido en el Mundo: Clasificación de abonos químicos. Se pueden clasificar en Sólidos y Líquidos. Dentro de los abonos químicos sólidos encontramos los abonos simples (un solo nutriente), compuestos ( más de un nutriente ) y blending ( mezcla de los anteriores) Dentro de los abonos químicos líquidos encontramos los abonos simples y los compuestos.

Ejemplos:
  

KNO3 (NH2)2CO (NH4)2H2PO4

La mayoría de los abonos compuestos que se encuentran en el mercado son en realidad Blending. La diferencia entre Blending y abono compuesto es que el primero se puede separar físicamente. ( ej, mientras que la urea es blanca el DAP son cristales que pueden verse con lupa, por tanto DAP es en realidad un Blending). Generalmente los abonos líquidos son abonos compuestos porque no pueden separarse fácilmente. Impactos ambientales potenciales. Los impactos socioeconómicos positivos de esta industria son obvios: los fertilizantes son críticos para lograr el nivel de producción agrícola necesario para alimentar la población mundial, rápidamente creciente. Además, hay impactos positivos indirectos para el medio ambiente natural que provienen del uso adecuado de estas sustancias; por ejemplo, los fertilizantes químicos permiten intensificar la agricultura en los terrenos existentes, reduciendo la necesidad de expandirla hacia otras tierras que puedan tener usos naturales o sociales distintos. Sin embargo, los impactos ambientales negativos de la producción de fertilizantes pueden ser severos. Las aguas servidas constituyen un problema fundamental. Pueden ser muy ácidas o alcalinas y, dependiendo del tipo de planta, pueden contener algunas sustancias tóxicas para los organismos acuáticos, si las concentraciones son altas: amoníaco o los compuestos de amonio, urea de las plantas de nitrógeno, cadmio, arsénico, y fósforo de las operaciones de fosfato, si está presente como impureza en la piedra de fosfato. Además, es común encontrar en los efluentes, sólidos totales suspendidos, nitrato y nitrógeno orgánico, fósforo, potasio, y (como resultado), mucha demanda de oxígeno bioquímico (DOB5); y, con la excepción de la demanda de oxígeno bioquímico, estos contaminantes ocurren también en las aguas lluvias que escurren de las áreas de almacenamiento de los materiales y desechos. Es posible diseñar plantas de fosfato de tal manera que no se produzcan descargas de aguas servidas, excepto en el caso del rebosamiento de una piscina de evaporación durante las temporadas de excesiva lluvia, pero esto no siempre es práctico. Los productos de fertilizantes terminados también son posibles contaminantes del agua; su uso excesivo e inadecuado puede contribuir a la eutrofización de las aguas superficiales o contaminación con nitrógeno del agua freática. Además, la explotación de fosfato puede causar efectos negativos.

Estos deben ser tomados en cuenta, cuando se predicen los impactos potenciales de proyectos que incluyan las operaciones de extracción nueva o expandida, sea que la planta está situada cerca de la mina o no (ver la sección: "Extracción y Procesamiento de Minerales"). Los contaminantes atmosféricos contienen partículas provenientes de las calderas, trituradores de piedra de fosfato, fósforo (el contaminante atmosférico principal que se originan en las plantas de fosfato), neblina ácida, amoníaco, y óxidos de azufre y nitrógeno. Los desechos sólidos se producen principalmente en las plantas de fosfato, y consisten usualmente en ceniza (si se emplea carbón para producir vapor para el proceso), y yeso (que puede ser considerado peligroso debido a su contenido de cadmio, uranio, gas de radón y otros elementos tóxicos de la piedra de fosfato). La fabricación y manejo de ácido sulfúrico y nítrico representa un riesgo de trabajo y peligro para la salud, muy grande. Los accidentes que producen fugas de amoníaco pueden poner en peligro no solamente a los trabajadores de la planta, sino también a la gente que vive o trabaja en los lugares aledaños. Otros posibles accidentes son las explosiones, y las lesiones de ojos, nariz, garganta y pulmones. Como algunos de los impactos que se han mencionado pueden ser evitados completamente, o atenuados más exitosamente a menor costo, si se escoge el sitio con cuidado. (ver, conjuntamente con este capítulo: "Ubicación de Plantas y Desarrollo de Parques Industriales" Sin embargo se debe entender el aprovechamiento del empleo de fertilizantes orgánicos, y lo mismo que de minerales, como un modo importante de intervención del hombre en el ciclo de sustancias de la agricultura. A través de los animales cuyos excrementos son aprovechados, pasan nitrógeno, fósforo, potasio y otros nutrientes a los excrementos.

CONSERVACIÓN DEL SUELO
Conservación del suelo, en la agricultura, la ganadería o la silvicultura, es un conjunto de prácticas aplicadas para promover el uso sustentable del suelo.

Principales problemas. La erosión, la compactación, el aumento de la salinidad y de la acidez del suelo son los mayores problemas relacionados con su manejo inadecuado y podrían tener relación directa con la escasez de alimentosen un futuro no muy distante, resultando en un profundo desequilibrio del sistema productivo, si prácticas correctas no son adoptadas. La población del mundo llega a cerca de 6 mil millones de habitantes, obligando a la humanidad a disponer de al menos mil millones de hectáreas agrícolas. Las áreas con un manejo inadecuado reducen significativamente su potencial productivo, por lo cual hoy se trabaja para renovar y acondicionar las técnicas productivas, a la preservación de los recursos naturales en general y del suelo en particular. Se debe observar que los recursos son limitados, no pudiendo ser desperdiciados. Planificación. La planificación técnica previa es importante para la conservación del suelo. Es preciso ver todos los problemas , pues no es suficiente resolver sólo una parte del problema. Se deben considerar también los costos de producción y los precios del mercado, pues la falta de rentabilidad provoca el abandono de las tierras sin cobertura vegetal. Principales prácticas de conservación del suelo. Análisis del suelo. La agricultura dio un salto cuando se descubrieron y aplicaron los abonos químicos, pero hoy se confronta el problema del aumento de la salinidad de los suelos, provocado por el exceso de abonos. Un análisis previo, en laboratoriosespecializados, de las características físico-químicas del suelo en función de cada cultivo, permite la aplicación de los fertilizantes adecuados en las cantidades óptimas, evitando los excesos. El movimiento de agricultura orgánicaha avanzado en encontrar y difundir tecnologías que contrarresten las negativas secuelas sobre el suelo de la llamada revolución verde y los agroquímicos. Conservación de los organismos del suelo. Promover el equilibrio de los organismos beneficiosos del suelo es un elemento clave de su conservación.

El suelo es un ecosistemaque incluye desde los microorganismos, bacterias y virus, hasta las especies macroscópicas, como la lombriz de tierra. Los efectos positivos de la lombriz son bien conocidos, al airear, al crear drenajes y al promover la disponibilidad macronutrientes. Cuando excretan fertilizan el suelo con fosfatos y potasio. cada lombriz puede excretar 4,5 kg por año. También los microorganismos cumplen un papel vital para la obtención de macronutrientes. Por ejemplo, la fijación de nitrógeno es realizada por bacterias simbióticas. Estas bacterias tienen la enzima denominada nitrogenasa, que combina el nitrógeno gaseoso con hidrógeno, para producir amoníaco, que es convertido por las bacterias en otros compuestos orgánicos. Algunas bacterias nitrificantes tales como Rhizobia, viven en los nódulos de las raíces de las legumbres. Establecen una relación mutualística con la planta, produciendo el amoníaco a cambio de los carbohidratos. Varios hongos desarrollan micorrizaso asociaciones simbióticas con las raíces de plantas vasculares. Estos hongos aumentan la disponibilidad de minerales, del agua, y de alimentos orgánicos a la planta, mientras que extraen a los azúcares y a los aminoácidos de la planta. A menudo hay consecuencias imprevistas e involuntarias del uso de químicos sobre los organismos del suelo. Así cualquier uso de pesticidas se debe emprender solamente después del análisis cuidadoso de las toxicidades residuales sobre los organismos del suelo, así como de los componentes ecológicos terrestres.

La erosion hídrica reduce significativamente el potencial de producción en los campos. El agua que escurre decapita el horizonte superior del suelo (el más fértil). En terrenos con pendiente, este problema se evita si se reduce la velocidad del agua con la utilización de canales de evacuación de excedentes hídricos, denominados "terrazas". Las terrazas constan de un canal de intercepción y un lomo de tierra, cruzan la pendiente de tal manera, que el agua que captan es ordenada y encausada hacia un canal de desagüe que deposita los excedentes fuera del lote con una velocidad no erosiva, pero además de frenar un escurrimiento excesivo estas obras fomentan la infiltración del agua, es decir que aseguran que la mayoría de las gotas de agua que entran a el campo se queden allí, almacenando mas agua para el cultivo. La medición de estas obras hidráulicas es llevada a cabo por ingenieros agrónomos y se utilizan para su construcción implementos tales como arados, rastras de discos, palas de arrastres, terraceadores y motoniveladoras. Estas obras previenen la formación de surcos y zanjas, algunos de estos con un ancho de 20 m y una profundidad de 4 m dependiendo de la intensidad y longitud de la pendiente.

Rotación de cultivos. Cada tipo de cultivo tiene sus necesidades y muchas veces lo que falta para uno sobra para el otro. Así, un manejo adecuado de los cultivos resulta en menor necesidad de abonos y de protecciones. Como regla general, es muy beneficioso intercalar leguminosas y gramineas en un ciclo productivo. Siembra Directa. Es probado que es una de las mejores técnicas de conservacion de suelos. Se entiende por Siembra Directa a la siembra del cultivo sobre los restos del cultivo anterior, sin laborear el suelo, de manera que por ejemplo, se abre apenas haciendo una microlabranza en un surco para la semilla y el fertilizante. Se usan sembradoras especiales (de directa) con una bateria de discos y cuchillas que realizan la operación en el suelo. Con esta técnica se promueve la conservación del suelo y de su actividad biologica. Una de las principales ventajas es la presencia de cobertura sobre el terreno y la reducción significativa de la compactación de las capas más profundas del suelo, es decir que evita los pisos de arado. Su principal desventaja es un aumento inicial del uso de herbicidaspara controlar malezas. Por ello la asesoría de un agrónomo

CURVAS A NIVEL
Una curva de nivel es aquella línea que en un mapa une todos los puntos que tienen igualdad de condiciones y de altura . Las curvas de nivel suelen imprimirse en los mapas en color siena para el terreno y en azul para los glaciares y las profundidades marinas y lacustres. La impresión del relieve suele acentuarse dando un sombreado que simule las sombras que produciría el relieve con una iluminación procedente del Norte o del Noroeste. En los mapas murales, las superficies comprendidas entre dos curvas de nivel convenidas se imprimen con determinadas tintas convencionales (tintas hipsométricas). Por ejemplo: verde oscuro para las depresiones situadas por debajo del nivel del mar, verdes cada vez más claros para las altitudes medias, y sienas cada vez más intensos para las grandes altitudes, reservando el rojo o violeta para las mayores cumbres de la tierra.

Trazo Se puede entender por trazo cada una de las rectas y curvas que componen un carácter (en cuyo caso la letra L se compone de dos trazos) o bien el conjunto de rectas y curvas que se escriben sin levantar el lápiz (u otro instrumento de escritura) del papel (según esta definición la L se escribe con un trazo). Esta última definición es la que se utiliza para contar el número de trazos de un carácter chino. En chino y japonés, la clasificación de los caracteres se suele hacer según el número de trazos que tienen; además, el orden de los trazos en el que se escribe cada carácter es muy importante. Trazo de un sino grama En la escritura china, se reconocen unos treinta tipos de trazos, ocho de los cuales son básicos y el resto derivados formados por la composición de varios trazos básicos. Como cada trazo incluye todos los movimientos empleados para producir una determinada parte de un carácter antes de levantar el instrumento de escritura de la superficie de escritura, un solo trazo puede incluir cambios bruscos de dirección. Por ejemplo: es un solo trazo, básico para más señas, denominado shu. es un trazo compuesto, denominado shu-shu-zhe, que consta de tres trazos básicos, pero cuenta como un solo trazo porque se realiza sin levantar el instrumento de escritura de la superficie de escritura. En el estudio de los trazos en los sinogramas, son temas de interés su uso en la caligrafía asiática, su diferente escritura según el estilo empleado, las convenciones sobre su nombre y conteo y su uso en los ordenadores. Corrección del suelo. Equilibrio del suelo. Cuatro elementos pricipales componen el suelo: la arcilla, la arena, la cal y el humus. Este ultimo, fruto de la descomposicion de la materia organica por las bacterias del suelo, es esencial para la fertilidad. Fija los elementos minerales et los transforma para que puedan ser puedan ser asimilados por las plantas. Una distribucion ideal entre estos diferentes constituyentes ofrece una estructura estable, aireada, que absorbe, retiene el agua y deja las raice desarrollarse.

El suelo en continua evolución. Esta tierra, llamada franca, es rara en nuestros jardines y los desequilibrios entre los constituyentes del suelo provocan asfixia radicular, carencias, etc. Son necesarios entonces los reguladores y correctores. Ademas, cuando la cantidad de humus disminuyen en su jardin, debera efectuar aportes de materia organica cada año. El suelo, medio vivo y complejo, evoluciona en funcion del clima, de las lluvias, de las plantas cultivadas, ... Aprenda a conocerlo mejor para mejorarlo y preservar su ferticilidad. Analice su suelo. El estudio del suelo es imprescindible para conocer el tipo de regulación que se le debe aportar. Para ello, recoja un poco de tierra en una decena de agujero diferentes (de unos 20 cm. de profundidad), repartidos en una parcela homogénea. Mézclelo todo y llene el saquito que le ha dado el laboratorio para este fin. El análisis le informa sobre la granulometría del suelo (porcentaje de arena, de arcilla y de humus). Indica también la acidez y el contenido en fertilizantes (nitrógeno, fosforo y potasio) Abonos y correctores. Si los abonos, cuyas proporciones de nitrógeno, fosforo y potasio (N:P:K) son indicadas en el embalaje, alimentan las plantas, los correctores mejoran la estructura física del suelo. Estos aportes son cálcicos, minerales (arena, arcilla) u orgánicos (compost, estiércol)

Tipos de suelo. A) Suelo arenoso o suelto Esta compuesto de aproximadamente un 80% de arena (finas particulas de silicio o cal cuyo grosor puede variar entre 0,2 y 2 mm. de diametro). Facil de trabajar y bien drenado, cualquier suelo arenosos se caliente rapidamente y absorbe bien el agua. Problemas para el cultivo: Este tipo de suelo, muy ligeo, no retiene el agua de lluvia o del riego. Se seca muy rapido y no fija los elementos minerales que se pueden aportan en forma de abono quimico. Correcion: Consiste sobre todo en el aporte continuo de materia organica en forma de estiercol. Este acentua la union entre los granos de arena, de modo que se aumenta la retencion de agua. Cuando remueva la tierra en otoño, añada estiercol a razon de 3 kg/m2 y turba a razon de 0,5 a 1 kg/m2. Si el suelo es muy arenoso, es tambien recomendable distribuir arcilla bentonita, unos 100 g/m2. Suelo arcilloso o pesado. La arcilla es una roca sedimentaria pastosa, compuesta de particulas muy finas en un porcentaje de alrededor del 20%. Es impermeable y retiene muy bien el agua de lluvia y riego. Agua. Problemas para el cultivo: Es un terreno llamada "frio" que se calienta lentamente. Pegajoso en tiempo lluvioso, y por consiguiente dificl de trabajar, se endurece con el tiempo calido y seco del los veranos continentales, formando bolas de tierra duras como la piedra y una costra rigida en la superficie, que impide o dificulta la germinacion de las emillas. Corrección: Para aligerar esta tierra pesada y grasa, incorpore, bien arena de rio ( entre 15 y 30 Kg/m2) o bien basalto volcanico (400 g/m2), muy rico en silicio. Prevea tambien un aporte de abono en otoño.

División de la arcilla: El humus divide las partículas de arcilla. Para ello se dispersa por la superficie, en el momento de remover la tierra, compost o estiércol (mas o menos 2 kg/m2) y turba (de 0,5 a 1 kg/m2). Suelo acido El pH es de este tipo de suelo es inferior a 7. Este exceso de acidez empobrece el humus y lo transforma en inestable. Agua. Problemas para el cultivo: Un suelo acido puede provocar retraso en la vegetación y favorecer el desarrollo de ciertas enfermedades (ajos podridos, hernia de las coles,...) Corrección: La cal neutraliza rápidamente la acidez. Haga un aporte en otoño, a razón de 100 a 300 g/m2, pero es NECESARIO aportar también compost y estiércol al suelo encalada, puesto que la actividad bacteriana se activa tanto que el humus se agota muy rápido. Otras correcciones cálcicas reacción de forma mas suaves y pueden ser mezclados con correctores orgánicos, cosa que no se puede hacer con la cal pura. Se trata de la cal en polvo del lithothamne (500 g/10 m2), de acción lenta y prolongada. Suelo calizo. El suelo calizo contiene entre un 12% y un 30% de carbonato de calcio. Tiene un pH superior a 7. Es inestable, se seca rapido y retiene mal los oligoelementos. Problemas para el cultivo: el porcentaje de calcio activo bloquea la asimilacion de nutrientes en las plantas, provocando carencias graves que se manifistan en clorosis (amarilleo de las hojas) Corrección: No se modifica este tipo de tierra, pero ciertas correcciones facilitan el crecimiento de plantas sensible a la cal.

Así pues, se puede aportan de forma local, algo de turba o compost a base de pinochas (3 kg/m2). Un aporte de 150 a 250 g/m2 de azufre reduce la alcalinidad y los quelatos de hierro, vaporizados, hacen reverdecer las plantas con clorosis. Los abonos verdes y el aporte de compost (5 kb/m2) facilitaion la asimilacion de los elementos minerales

CULTIVO DE FAJAS
En áreas regadas con escasa disponibilidad de agua y con problemas de drenaje y salinidad a veces se practica el cultivo por fajas en que se introducen fajas cultivadas alteradas con fajas en barbecho permanente (fajas de sacrificio).31 Por el aporte de agua, el nivel del agua subterránea en las fajas regadas es más elevado que en las fajas sacrificadas, lo que origina un flujo de agua subterránea hacia las fajas no regadas. Este flujo subterráneo funciona como un drenaje subterráneo de las fajas regadas en las cuales el freático así está controlado a un nivel aceptable, el lavado del suelo es factible, y la salinidad de suelo se puede mantener a un nivel lo suficiente bajo. En las fajas no regadas, el suelo es seco y por succión capilar el agua subterránea asciende y evapora, dejando en la tierra las sales que eran disueltos en el agua. Como consecuencia, las fajas de sacrifico se salinizan. Sin embargo, las fajas no regadas pueden tener una cierta utilidad para el ganado agraria, sembrando gramíneas y hierbas comestibles que tienen resistencia a la salinidad. Además se pueden plantar árboles útiles que son resistentes a la salinidad (por ejemplo la Casuarina, el Eucalyptus, o Atriplex) tomando en cuenta que la salinidad del subsuelo mojado no es tan grande como la del suelo superficial. En estas formas también se controla la erosión del suelo por vientos. Las fajas de barbecho también pueden sirven para la cosecha de sal. Tipos de cultivos con fajas. Existen cuatro tipos principales de cultivos en fajas: Fajas horizontales Fajas transversales continuas Fajas contra la erosión eólica Fajas de contención

Fajas horizontales: la siembra se verifica en bandas de terreno emplazadas en ángulos rectos con el declive natural del suelo (puede ser utilizada tanto para la erosión eólica como hídrica). Fajas transversales continuas: las bandas de terreno son uniformes y se colocan en sentido opuesto al declive pero no siguen la configuración del suelo (se recomienda lugares ondulados o irregulares). Fajas contra la erosión eólica: las bandas de terreno son uniformes, por lo general rectas y se colocan en ángulo recto a la dirección de los vientos dominantes (se recomiendan en terrenos llanos casi llanos). Fajas de contención: las bandas de terreno sembradas de pasto o leguminosas se colocan entre las fajas de los cultivos correspondientes a las rotaciones regulares. Las fajas pueden ser anchas o angostas, iguales o variables. Se utilizan en zonas escarpadas o afectadas por la erosión.

Cultivos que agotan el suelo. Un cultivo que agota el suelo es aquel que destruye la materia orgánica o provoca la pérdida de minerales en exceso de lo que necesita para nutrirse. La materia orgánica se destruye por exceso de labores de cultivos que la planta requiere y los minerales se pierden al quedar el suelo expuesto a la erosión. El término es relativo, pues algunas plantas agotan la tierra más que otras. Los cultivos de trigo, avena, cebada, centeno y arroz favorecen a la erosión hasta cierto grado y aunque se dejen en pie sin cosechar, nunca pueden considerarse como las plantas que conservan el suelo. Los cultivos que agotan el suelo son preferentemente el maíz y el algodón.

Cultivos que conservan el suelo. Las plantas que no requieren labores de cultivos tales como alfalfa, heno y pasto, conservan la materia orgánica del suelo, lo cual es esencial. Estas leguminosas y gramillas impiden la erosión y la pérdida de materiales orgánicos y minerales.

Cultivos que rehabilitan el suelo. También en este caso lo esencial es la materia orgánica. Las plantas no pueden restaurar los minerales, todo lo que tienen proviene del suelo. Si las plantas de entierran con abonos verdes, el suelo recupera la totalidad de los minerales. La cal, el fósforo, o potasio adicional que la tierra necesita, son materiales que preciso aplicarle. Las leguminosas son las plantas que mejor acumulan el nitrógeno, gran parte de lo cual lo extraen del aire. Las sojas cultivadas en hileras y cosechadas para hacer heno, son tan perjudiciales al terreno como el maíz. Dan lugar a la erosión y pérdida de la materia orgánica. La rehabilitación del suelo se obtiene cuando se entierran estas plantas. La rehabilitación del suelo es un proceso lento, en tal sentido por medio de cultivos solo puede tener efecto con el aumento de la materia orgánica. Los abonos verdes conservan la materia a un nivel adecuado para el desarrollo de los cultivos. Es cierto que cuando se entierran los abonos verdes, la fecundidad del suelo aumenta temporalmente. Esto se debe al nitrógeno que aportan las leguminosas y en parte el aumento de M I O. Para obtener una verdadera rehabilitación del suelo se debe recurrir al césped para su sistema de raíz. Podemos conservar nuestro suelo por medio de cultivos y rotaciones, la aplicación de elementos minerales cundo sea necesario como así también la práctica agrícolas antierosivas correctas, para evitar la disminución de las cosechas.

Cultivos de cobertura para conservar el suelo. Cualquier vegetación se considera como un cultivo de cobertura (antierosivo) siempre que se proteja bien el suelo contra los efectos de la erosión. Los cereales en estado de crecimiento, las hierbas de los prados y los cultivos sembrados para enterrarlos como abonos verdes, se consideran cultivos de cobertura. El término cobertura se limita mas a aquellos cultivos que contrarrestan la erosión, aumentan la materia orgánica y mejoran la fertilidad del suelo.

Las principales ventajas de los cultivos de cobertura. Reducen el escurrimiento de las aguas pluviales y conservan la humedad. Impiden la erosión excesiva del suelo. Aumenta la materia orgánica del suelo. Impiden la pérdida de elementos de nutrición vegetal del suelo. Cuando se entierran forman compuestos, ácidos orgánicos facilitando el aprovechamiento de la subsistencia alimenticias minerales. Pueden servir para pastoreo al final del otoño, en el invierno, o al principio de la primavera. Protegen las terrazas recién construidas y otras estructuras mecánicas para combatir la erosión. Aumento de la producción de maíz, algodón y otros cultivos comunes. Aumenta la capacidad para almacenar más agua; modifican la textura del suelo.

Desventajas de los cultivos de cobertura El costo de las semillas. El costo de la mano de obra para preparar el terreno y la siembra del cultivo. La incertidumbre de que la vegetación prenda y se desarrolle Posibilidad de que los efectos sean desfavorables (excesiva cantidad de humedad). Posibilidad de que alberguen insectos dañinos. Los cultivos de cobertura, usados como abonos verdes, deben enterrarse en la primavera mientras haya suficiente humedad y antes de que los cultivos lleguen a su madurez vegetativa, estado en que pueden resistir la putrefacción. Esta operación dará buenos resultados si se efectúa dos semanas antes de sembrar el maíz, etc. Cuando el cultivo es para contrarrestar la erosión se debe sembrar al boleo.

BARRERAS VIVAS
Aquí sale al ruedo las barreras vivas que no es otra cosa que filas de matas sembradas muy pegaditas para frenar las corrientes de agua que se forman con las lluvias y lavan el suelo.

Figura 1. Barreras vivas Las filas o hileras se montan según la raya que tira el aparato A. Es preferible que vaya a doble hilera y al sistema de tres bolillos. Una técnica más sencilla para saber qué distancia dejar entre una barrera viva y otra, es el uso del método ―Alver‖ recomendado por Julio César Espinoza en la revista enlace número 62. Para barreras vivas se usan sólo plantas perennes, de larga vida pues. En todos los lugares hay matas que crecen frondosas, que amacollan, tupen rápido y son fáciles de conseguir. Casi siempre van sembradas a una distancia de seis pulgadas a ocho en dependencia de su crecimiento. Cuando don Humberto Bucardo de Nueva Guinea siembra la piña y la piñuela deja 20 pulgadas. Don Salomé Narvaez en Jinotepe dice que con 15 pulgadas es suficiente para el zacate limón y el vetiver. Don Catalino Conrado de Santa Teresa en Carazo, deja cuatro pulgadas en el Taiwán y la caña dulce la siembra acostada a una sola hilera seguida. Para cortar, trasladar, sanjear y sembrar cien metros de caña necesita dos días. Las barreras de laucaena, madero o gandul se siembran más rápido porque la semilla se tira directamente, sea al espeque o pasando una raya. En 600 metros se lleva un día. El mantenimiento consiste en estar atento en los desrames, entresacas, raleos y cortes para que no compita con los siembros del huerto.

Distancias entre barreras vivas según la pendiente del terreno Si es del 5% se deja 20 metros. Cuando el 10% la distancia es 15. Para 15% son 10 metros. Con 20% es 9 metros. De 25% ya se deja 8 metros. Si es de 30% la distancia es 6.5 metros. Cuando son de 35% deje 6 metros. Y con 40% también es de 6 metros. Como se establecen las barreras vivas: Las barreras vivas son especies de plantas que se establecen entre los cultivos en forma perpendicular a la pendiente, ya sea en curvas de nivel o en hileras, las cuales tienen la función de reducir la velocidad de escorrentía, provocan la sedimentación y la infiltración; con esto se disminuye la degradación del suelo y se prolonga el uso de la tierra, al mismo tiempo da oportunidad a que la vegetación secundaria (―acahual‖) se recupere de la deforestación, reduciendo así el ciclo nómada de la agricultura

El establecimiento de barreras tiene varias ventajas, las principales son: Es una práctica de conservación de suelo aplicable a todos los sistemas agrícolas de ladera. Retiene la tierra deslavada. Soporta flujos de agua relativamente altos. Proporcionan mayor eficiencia en el control del escurrimiento superficial por la acción filtrante de la vegetación, misma que provoca la acumulación de tierra deslavada, de sedimentos y la formación de capas orgánicas. La capa orgánica (mulch) formada reduce la velocidad de escurrimiento, se favorece el filtramiento de agua al subsuelo y el suelo almacena mayor humedad, de tal forma que se mejoran las condiciones para los cultivos. Se disminuyen las pérdidas de suelo, agua y nutrimentos. Son sencillas, de simplicidad en el diseño y facilidad de mantenimiento. Son económicas y de fácil adopción por parte de los productores.

Las barreras vivas, descripcion y usos. Pasto Vetiver (Vetiveria zizanioides (L.) Descripción. Es un pasto (gramínea) rústico, perenne, tropical originaria de la India que es ampliamente utilizado para la construcción de barreras antierosivas. Alcanza una altura hasta de 2 m, con un sistema radical masivo, agresivo, fuerte, que crece verticalmente (en su mayoría) a profundidades hasta de 5 m. Sus tallos y hojas fuertes, firmes y erectos, junto con las raíces forman una densa y eficaz barrera antierosiva que retienen el suelo deslavado, ayudan a que el escurrimiento sea lento y se favorezca la infiltración. En países asiáticos y africanos ha sido utilizado desde mucho tiempo para este fin. Además es una especie que no produce semilla, se propaga por medio de vástagos y no es una planta invasora, debido a que no se dispersa mas allá de donde se le siembra. Esta especie es muy resistente a las sequías, heladas, plagas y fuego (Figura 2). Usos. Además de servir como barrera viva, el pasto vetiver tiene múltiples usos: sirve como forraje, cuando sus hojas están tiernas; es una planta con propiedades medicinales, el té de hojas se toma para la hipertensión, nerviosismo, histerismo, insomnio y epilepsia; se usan para hacer techos de casas, sus hojas y cepas maduras, son resistentes al ataque de los insectos, haciéndolas durables, frescas, y tienen una fragancia agradable; tiene actividad insecticida;, los extractos de la raíz actúan como repelente de plagas agrícolas y del ganado. Las hojas secas son útiles para hacer todo tipo de tejidos y productos artesanales, alfombras, persianas para paredes, canastas, sombreros, cinturones marcos y otras más. El aceite aromático de las raíces es utilizado para elaborar todo tipo de cosméticos, como perfumes, almohadilla perfumada, champú. Sus hojas y cepas sirven como abono orgánico del suelo, mejoran la proporción entre el carbón y nitrógeno, y las propiedades químicas y físicas de los suelos.

Figura 2. Pasto vetiver: utilizado como barrera viva.

Zacate Limón Cymbopogon citratus (D. C.) Descripción. Es una gramínea de la familia Poaceae, originaria de la zona tropical del sureste de Asia (India y Sri Lanka) y del norte de Africa (Libia o Egipto). Es una planta rústica, herbácea, perenne, aromática, con ligero olor a limón, su uso como barrera viva se debe a que está constituida por manojos densos de grama alta, que pueden llegar a medir hasta 2 m de altura, y a que posee un sistema radicular agresivo y no se comporta como planta invasora (Figura 3). Tiene la desventaja de ser susceptible al ataque de plagas y enfermedades fungosas, además de requerir mas cuidados de parte del productor. Usos. Además de proteger el suelo, tiene amplio uso en la medicina popular, el té limón de las infusiones de hojas o raíces tiene efecto anticatarral, es un buen relajante, antidepresivo, sudorífico, diaforético, antiséptico, febrífugo; reduce problemas estomacales de digestión, debilidad, gases y lombrices intestinales; flatulencia, neuralgias, influenza, malaria, asma y reumatismo. El rizoma fresco o el tallo descubierto, mascado o frotado, fortalece las encías, evita la caries, limpia y blanquea los dientes. Contiene aceite esencial (3%) compuesto de 80% de citral y otras sustancias como geraniol y deneral, que dan lugar a bebidas aromáticas y agradables, usados también como saborizante y condimento en la elaboración de diversas bebidas y platos. Se emplea en la fabricación de jabones, cremas, bebidas gaseosas, saborizantes, desinfectantes, perfumería y productos médicos. Tiene uso insecticida, poniendo al fuego sus hojas actúa como repelente de mosquitos.

Figura 3. Zacate limón. Como barrera viva.

Zacate Taiwán (Pennisetum purpureum Schumad) Descripción.Es un pasto tropical (gramínea) perenne, de hábito erecto que forma macollos, con buen potencial para ser utilizado como barrera antierosiva. Alcanza una altura hasta de 4 m y sus tallos son en forma de caña, De muy fácil mantenimiento y establecimiento, las flores son estériles, siendo su reproducción vegetativa a base de trozos del tallo (Figura 4). Su principal desventaja consiste en irse expandiendo, por lo que llega a comportarse como maleza en el caso de ser intercalado con cultivos agrícolas. En ocasiones también resultan dificultosas las labores de corte, puesto que en cierta fase de madurez la abundante pubescencia de sus tallos se clava en la piel del cortador. Usos. Muy utilizado como forraje, tiene buena aceptación por el ganado y como pastura produce excelentes resultados. Presenta alto valor nutritivo basado en el contenido de proteínas, cuando se corta a los 45 días es posible encontrar hasta 9% de proteínas, si el corte se realiza a los 4 meses el porcentaje de proteínas disminuye hasta 6%.

Figura 4. Zacate Taiwán, como barrera viva Establecimiento Sistema de Plantación Las barreras vivas deben establecerse en suelos de ladera afectados por incendios fortuitos, en las plantaciones de cítricos o cafetales, o en áreas destinadas al sistema RTQ pero bajo manejo agroforestal. Las especies se integran al sistema agroforestal intercalando las barreras entre las calles de las especies forestales maderables (cedro, caoba, palo rosa, melina, etc.), entre el cultivo de maíz tradicional, entre las hileras de los naranjos o cafetales.

Método de siembra Pasto Vetiver. Es de fácil establecimiento, se reproduce por estolones o macollos. Las plantas en manojo o cepellón se desprenden del vivero con todo y raíz, estas se dividen en varios macollos a las cuales se les corta la punta de las hojas y de la raíz, dejando 20 cm de hoja y 15 cm de raíz (Figura 5). Este tipo de ―plántula‖ posibilita un mayor número de plantas establecidas debido a que se reduce el nivel de transpiración. Zacate limón. Su siembra es similar al pasto vetiver, las plantas en manojo o cepellón se desprenden del suelo con todo y raíz, estas se dividen en 2 o 3 macollos a las cuales se les corta la punta de las hojas, dejando 30 cm de hoja Estas partes vegetativas se usarán para la plantación.

Figura 5 y 6. Zacate limón.

Pasto vetiver, cepellón con raíz y macollos usados para su reproducción.

Figura 7 y 8. Pasto vetiver.

Zacate Taiwán La reproducción de este pasto es de forma vegetativa, utilizando cañas de plantas de alrededor de 6 meses de edad. Su siembra puede ser por estacado o por cepas. La caña se corta en canutos (estacas) de 40 a 45 cm, estos se siembran en forma inclinada dejando 1 ó 2 nudos enterrados. El uso de cepas se refiere a la separación de hijuelos de cada macollo, los cuales significan el material de siembra (Figura 9).

Figura 9. Zacate Taiwán, tallos y canutos usados para su reproducción. Densidad de población Deben establecerse surcos cada 10 m en forma perpendicular a la pendiente o en curvas de nivel, que servirán como barreras antierosivas. El pasto vetiver se siembra cada 50 cm entre macollos a lo largo del surco, para una hilera de 100 m se requieren 200 macollos. Mientras que los macollos o estolones de zacate limón se siembran cada 30 cm y se requieren 335 macollos para el mismo largo de hilera. Por su parte, el zacate taiwán se siembra de 40 a 50 cm entre plantas, necesitándose entre 250 y 200 (estacas o hijuelos) para cubrir la hilera de 100 m de largo. Época de siembra El mejor momento de siembra es durante la temporada lluviosa (de junio a octubre). Se debe esperar a que el terreno esté lo suficiente humedecido para favorecer el prendimiento de los macollos, vástagos o estacas y el arraigo al sitio de siembra.

Labores de manejo y mantenimiento. Podas y Aprovechamiento Toda vez que las barreras se han establecido, se necesitan cortes periódicos para promover el amacollamiento, el rejuvenecimiento de la planta y aprovechamiento del follaje podado. El número de podas debe ser el adecuado, cuando son frecuentes o intensivas, las plantas reducen su altura, reducen la producción de materia verde y pueden llegar a desaparecer. Pasto Vetiver. Requiere de 2 a 3 cortes anuales a 30 cm del suelo, cuando las plantas alcancen entre 1.5 y 2 m de altura, la producción esperada por corte puede ser de 6 hasta 18 kg de materia verde por cada metro lineal. Zacate Limón. Esta especie reduce drásticamente su crecimiento si se efectúan cortes mensuales o bimensuales, en tres meses puede desaparecer, por lo que 2 podas anuales son suficientes para su mantenimiento. Las podas pueden efectuarse a 20 cm del suelo y cuando la planta tenga una altura mayor a los 85 cm. La cantidad de materia verde por metro lineal es de alrededor de 5 kilos en cada corte. Zacate Taiwán. Debido a lo agresivo de su crecimiento, el intervalo de podas debe ser cada 3 o 4 meses cuando alcance una altura mínima de 2 m. El corte debe efectuarse a una altura de 30 a 40 cm del suelo. La producción esperada es de alrededor de 20 kg por metro lineal por corte. Control de Maleza La presencia de malezas en la región Huasteca es abundante debido a las condiciones favorables de clima y alta precipitación, por lo que su control es difícil y permanente. Las labores de ―chapoleos‖ se realizan en forma manual, eliminando la maleza presente en los 20-30 cm de ambos lados y a lo largo de las hileras, para ello se utiliza el machete, el azadón o el ―huíngaro‖ una herramienta regional. Esta labor es necesaria particularmente en los dos primeros meses después de su siembra, cuando están en la etapa de establecimiento y arraigo al terreno y en competencia desventajosa con la maleza. Control de Plagas y Enfermedades. Hasta el momento no se han observado plagas o enfermedades que afecten de forma significativa al zacate vetiver y al zacate taiwán cuando son establecidos como barrera viva. En cuanto al zacate limón, aunque no se han observado daños de importancia, se ha reportado que es muy susceptible a problemas de nematodos y es afectado por un complejo fungoso en el suelo durante su establecimiento y desarrollo inicial.

Costos de establecimiento Depende en su mayoría del costo de la mano de obra, en la Zona Huasteca fluctúa entre $80.00 y $100.00 por jornada, una sola persona puede sembrar alrededor de 100 metros lineales por día. A nivel parcela, después de la introducción inicial, se puede ir sacando material de las barreras establecidas en vez de comprar plantas de los viveros. El costo del macollo de Pasto vetiver es de $2.00, el zacate limón $1.00 y zacate taiwán es de $1.00 por planta (de cada planta de obtienen de 2 a 3 canutos). Aprovechamiento. Además de servir como barrera viva en los sistemas agroforestales de ladera como retenedora de suelo, las especies pueden tener otros aprovechamientos: forraje, uso medicinal, artesanal, industrial y generar ingresos económicos adicionales para el agricultor tradicional. En el caso de zacate taiwán, se sabe que es para uso forrajero, sería este básicamente su aprovechamiento y de gran valor en los periodos de estiaje; en cuanto a pasto vetiver su mejor aprovechamiento potencial sería para techar casas y para hacer productos artesanales. El zacate limón es quizá la especie con mayor potencial para su comercialización, su contenido de aceite esencial tiene amplia aplicación para elaboración de infusiones medicinales, bebidas aromáticas, saborizantes y condimento de diversas bebidas y platillos; además para fabricación de jabones y cremas; sin embargo dicha especie en la región no tienen un mercado establecido y organizado, la comercialización se da a través de intermediarios, por lo que requiere de la atención debida para que su comercialización sea rentable para los productores.

BARRERAS MUERTAS
Qué es la barrera muerta. La barrera muerta es un muro o pirca, que se construye con materiales que no tienen vida: • piedras • tierra • troncos • ramas La barrera muerta en las curvas de nivel en una ladera, frena la velocidad del agua y retiene el suelo.

¡Ahora conoceremos a detalle, qué es la Barrera Muerta de Piedra! LA BARRERA MUERTA DE PIEDRA La mejor barrera muerta para la conservación de suelos y aguas, se hace con las piedras que se encuentran en el lugar. Las piedras acomodadas de buena forma, evitan la pérdida del suelo de tus terrenos; así reducen la erosión.

Materiales usados: Arena El principal componente de la arena es la sílice o dióxido de silicio (SiO2). De este compuesto químico se obtiene:
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Vidrio, material transparente obtenido del fundido de sílice. Fibra de vidrio, utilizada como aislante térmico o como componente estructural (GRC, GRP) Vidrio celular, un vidrio con burbujas utilizado como aislante.

Arcilla La arcilla es químicamente similar a la arena: contiene, además de dióxido de silicio, óxidos de aluminio y agua. Su granulometría es mucho más fina, y cuando está húmeda es de consistencia plástica. La arcilla mezclada con polvo y otros elementos del propio suelo forma el barro, material que se utiliza de diversas formas:
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Barro, compactado "in situ" produce tapial Cob, mezcla de barro, arena y paja que se aplica a mano para construir muros. Adobe, ladrillos de barro, o barro y paja, secados al sol.

Cuando la arcilla se calienta a elevadas temperaturas (900ºC o más), 2 ésta se endurece, creando los materiales cerámicos:
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Ladrillo, ortoedro que conforma la mayoría de paredes y muros. Teja, pieza cerámica destinada a canalizar el agua de lluvia hacia el exterior de los edificios. Gres, de gran dureza, empleado en pavimentos y revestimientos de paredes. En formato pequeño se denomina gresite Azulejo, cerámica esmaltada, de múltiples aplicaciones como revestimiento.

De un tipo de arcilla muy fina llamada bentonita se obtiene:

Lodo bentonítico, sustancia muy fluida empleada para contener tierras y zanjas durante las tareas de cimentación

Piedra La piedra se puede utilizar directamente sin tratar, o como materia prima para crear otros materiales. Entre los tipos de piedra más empleados en construcción destacan:

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Granito, actualmente usado en suelos (en forma de losas), aplacados y encimeras. De esta piedra suele fabricarse el: o Adoquín, ladrillo de piedra con el que se pavimentan algunas calzadas. Mármol, piedra muy apreciada por su estética, se emplea en revestimientos. En forma de losa o baldosa. Pizarra, alternativa a la teja en la edificación tradicional. También usada en suelos.

La piedra en forma de guijarros redondeados se utiliza como acabado protector en algunas cubiertas planas, y como pavimento en exteriores. También es parte constitutiva del hormigón Grava Mediante la pulverización y tratamiento de distintos tipos de piedra se obtiene la materia prima para fabricar la práctica totalidad de los conglomerantes utilizados en construcción:
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Cal, Óxido de calcio (CaO) utilizado como conglomerante en morteros, o como acabado protector. Yeso, sulfato de calcio semihidratado (CaSO4 · 1/2H2O), forma los guarnecidos y enlucidos. o Escayola, yeso de gran pureza utilizado en falsos techos y molduras. Cemento, producto de la calcinación de piedra caliza y otros óxidos.

El cemento se usa como conglomerante en diversos tipos de materiales:
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Terrazo, normalmente en forma de baldosas, utiliza piedras de mármol como árido. Piedra artificial, piezas prefabricadas con cemento y diversos tipos de piedra. Fibrocemento, lámina formada por cemento y fibras prensadas. Antiguamente de amianto, actualmente de fibra de vidrio.

El cemento mezclado con arena forma el mortero: una pasta empleada para fijar todo tipo de materiales (ladrillos, baldosas, etc), y también como material de revestimiento (enfoscado) cuando yeso y cal no son adecuados, como por ejemplo en exteriores, o cuando se precisa una elevada resistencia o dureza.

Mortero o Mortero monocapa, un mortero prefabricado, coloreado en masa mediante aditivos

El cemento mezclado con arena y grava forma:

Hormigón, que puede utilizarse solo o armado. o Hormigón, empleado sólo como relleno. o Hormigón armado, el sistema más utilizado para erigir estructuras o GRC, un hormigón de árido fino armado con fibra de vidrio o Bloque de hormigón, similar a un ladrillo grande, pero fabricado con hormigón.

El yeso también se combina con el cartón para formar un material de construcción de gran popularidad en la construcción actual, frecuentemente utilizado en la elaboración de tabiques:

Cartón yeso, denominado popularmente Pladur por asimilación con su principal empresa distribuidora, es también conocido como Panel Yeso.

Otro material de origen pétreo se consigue al fundir y estirar basalto, generando:

Lana de roca, usado en mantas o planchas rígidas como aislante térmico.

Metálicos Los más utilizados son el hierro y el aluminio. El primero se alea con carbono para formar:

Acero, empleado para estructuras, ya sea por sí solo o con hormigón, formando entonces el hormigón armado. o Perfiles metálicos o Redondos o Acero inoxidable

Otros metales empleados en construcción:
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Aluminio, en carpinterías y paneles sandwich. Zinc, en cubiertas. Titanio, revestimiento inoxidable de reciente aparición. Cobre, esencialmente en instalaciones de electricidad y fontanería. Plomo, en instalaciones de fontanería antiguas. La ley obliga a su retirada, por ser perjudicial para la salud.

Orgánicos Fundamentalmente la madera y sus derivados, aunque también se utilizan o se han utilizado otros elementos orgánicos vegetales, como paja, bambú, corcho, lino, elementos textiles o incluso pieles animales.
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Madera Contrachapado OSB Tablero aglomerado Madera cemento Linóleo suelo laminar creado con aceite de lino y harinas de madera o corcho sobre una base de tela.

Sintéticos Fundamentalmente plásticos derivados del petróleo, aunque frecuentemente también se pueden sintetizar. Son muy empleados en la construcción debido a su inalterabilidad, lo que al mismo tiempo los convierte en materiales muy poco ecológicos por la dificultad a la hora de reciclarlos. También se utilizan alquitranes y otros polímeros y productos sintéticos de diversa naturaleza. Los materiales obtenidos se usan en casi todas las formas imaginables: aglomerantes, sellantes, impermeabilizantes, aislantes, o también en forma de pinturas, esmaltes, barnices y lasures.

PVC o policloruro de vinilo, con el que se fabrican carpinterías y redes de saneamiento, entre otros. o Suelos vinílicos, normalmente comercializados en forma de láminas continuas. Polietileno muy usado como barrera de vapor, tiene también otros usos.

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Poliestireno empleado como aislante térmico o Poliestireno expandido material de relleno de buen aislamiento térmico. o Poliestireno extrusionado, aislante térmico impermeable Polipropileno como sellante, en canalizaciones diversas, y en geotextiles Poliuretano, en forma de espuma se emplea como aislante térmico. Otras formulaciones tienen diversos usos. Poliéster, con él se fabrican algunos geotextiles ETFE, como alternativa al vidrio en cerramientos, entre otros. EPDM, como lámina impermeabilizante y en juntas estancas. Neopreno, como junta estanca, y como "alma" de algunos paneles sandwich Resina epoxi, en pinturas, y como aglomerante en terrazos y productos de madera. Acrílicos, derivados del propileno de diversa composición y usos: o Metacrilato, plástico que en forma trasparente puede sustituir al vidrio. o Pintura acrílica, de diversas composiciones. Silicona, polímero del silicio, usado principalmente como sellante e impermeabilizante. Asfalto en carreteras, y como impermeabilizante en forma de lámina y de imprimación.

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