Amando en silencio

Jamie Conley quería saber quienes eran sus verdaderos padres. Por eso comenzó a hacer preguntas que su madre adoptiva, Lexi, no podía responder. Preguntas que su hermana no le permitía responder. El niño se distrajo temporalmente cuando Lexi “raptó” a su ídolo, el campeón de rodeos Jake Thorn. Ella necesitaba a Jake para dirigir el rancho, pero sólo hasta que su padre se recuperara de su operación. Jamie, por supuesto, esperaba que se quedara para siempre. Lo que Lexi no podía explicarse es que Jake era el último hombre que queria tener cerca ... y el único hombre al que habia amado ...

Capítulo 1 A LEXANDRA Conley abrió la puerta y salió a la sombra del porche. Miró hacia la polvorienta carretera, para ver si llegaba su padre. Pero no vio nada. Lexi suspiró impaciente. Debería haber ido con él en vez de haberse quedado en el rancho, soportando interminables horas de espera y de preocupación. Pero él no lo permitiría. Le había dicho que sería mejor que se quedara en casa, mejor que estuviera ahí para hacer la cena cuando llegara Jamie del colegio. Pero la verdadera razón había sido que su padre no quería que oyera el diagnóstico del médico. No quería que se preocupara ni que tampoco le obligara a hacer lo que los médicos le mandaran. Lexi pensó que a lo mejor esa vez era diferente. A lo mejor esa vez le hacían quedarse. Incluso en ese momento su padre podría estar tumbado en una cama del hospital esperando a que le operaran por la mañana. Ojalá fuera así. Mirando una vez más al horizonte, se volvió y entró en la casa. -¡Jamie, la cena está lista! -gritó desde el vestíbulo-. No tiene sentido esperar al abuelo. Podremos empezar sin él. ¿Jamie? Lexi esperó oír el sonido de pasos en el piso de arriba, pero no fue así. Recorrió el pasillo y se detuvo al llegar a la puerta cerrada de lo que había sido una vez un despacho, y se había convertido en el dormitorio de su padre enfermo. Frank Conley siempre había sido la roca de su vida, sólido y eterno. Y en ese momento estaba demasiado débil para subir las escaleras a su antiguo dormitorio. Antes de que el corazón empezara a fallarle, ella nunca se había detenido a pensar que algún día algo le pasaría. Pero últimamente, Lexi no pensaba en otra cosa. En menos de un año, los hombros anchos que una vez habían podido soportar el peso del mundo, se habían encorvado. La voz fuerte capaz de ordenar y consolar con igual

facilidad, se volvía jadeante al más mínimo esfuerzo. Su padre estaba debilitándose poco a poco, y su propia cabezonería era lo que más rápidamente le estaba matando. El dolor se volvió resentimiento, luego furia, y Lexi dio una patada al marco de la puerta. -Maldito Frank Conley -susurró con un nudo en la garganta . ¿Qué hay de nosotros? ¿Qué haremos sin ti? ¿Has pensado en eso? Casi inmediatamente, la furia desapareció. Miró las marcas que había hecho en el marco de la puerta con la bota y suspiró. -¿Por qué no puedo decirte esto cuando estás aquí? -dijo en voz alta, marchándose despacio hacia los pies de la escalera. Con la mano en la barandilla, miró hacia arriba. ¡Jamie, la cena está lista! El débil chirrido de muelles de cama oxidados llamó su atención. -Estoy aquí abajo, mamá. Lexi cerró los ojos. Entonces, girándose, se puso delante de otra puerta cerrada. La habitación de los invitados, o la habitación de Jake como casi todos la llamaban, se había convertido con los años en una especie de cuarto trastero. Jake... Incluso con el paso de los años, Lexi no podía entrar en la habitación sin sentir un vuelco en el estómago. Enderezándose, giró el pomo y entró. Dentro, su hijo de diez años estaba echado boca abajo en la vieja cama doble, con las botas camperas agitándose en el aire mientras pasaba las páginas viejas y muy manoseadas de un álbum de recortes. -Hola, hijo. ¿Qué haces? -preguntó suavemente. Jamie la miró con sus ojos color avellana. Su espeso pelo castaño estaba cortado a capas excepto por un mechón que le llegaba desde el centro de la nuca hasta los hombros. Un ceño pensativo arrugaba su frente mientras giraba el álbum para que ella pudiera verlo. -Jake era realmente extraordinario, ¿verdad? -la mano de Jamie acarició el artículo amarillento del periódico con reverencia. -Sí -dijo ella con el orgullo antiguo y familiar-. Cuando Jake estaba en la flor de la vida, era uno de los mejores. El álbum era de ella, creado con la efusividad del culto a un héroe cuando no había sido mayor que Jamie. -¿Crees que volverá alguna vez, mamá? -preguntó Jamie sentándose-. Estoy seguro de que me encantaría conocerlo. ¿Crees que le gustan los niños? El entusiasmo en el rostro de su hijo provocó una sonrisa automática en el rostro de Lexi mientras se sentaba en una silla. -Le gustabas tú cuando eras pequeña, ¿verdad? -insistió Jamie. Ella y Jamie tenían conversaciones similares muy a menudo, y Jamie siempre encontraba formas nuevas de hacerle las mismas preguntas, nuevos modos de obtener más información. Sí, creo que si. Yo debía tener unos dos años cuando el padre de Jake vino a

trabajar a nuestra granja y su madre trabajaba como nuestra cocinera. -Como hace Twyla ahora -comentó Jamie,disfrutando de la historia, aunque prácticamente se la sabía de memoria. Lexi asintió y sonrió de nuevo, preguntándose qué pensaría Jake si supiera alguna vez que se había convertido en una leyenda en esa casa. -Eso es. Jake debía tener casi trece años cuando llegaron. Solía cuidarme algunas veces después del colegio... Cuando yo estaba en primero, fue Jake quien me enseñó a montar en bicicleta sin ruedecitas laterales. Yo estaba loca por él -suspiró-. Luego mamá y papá se divorciaron y yo pasé un año en Miami con mamá. Cuando -volví aquí a vivir con papá, Jake se dedicaba a los rodeos y no lo veíamos durante temporadas muy largas. -¿Cuánto pasó antes de que Jake ganara su primer campeonato? ¿Qué años tenías tú? -Yo era un poco mayor que tú, pero poco después de su triunfo, se hirió y volvió para recuperarse. -Y ahí fue cuando se casó con la tía Dolores, ¿cierto? A Lexi se le puso un nudo en el estómago. -No, eso fue después de que comprara la vieja casa de los Johnson aquí al lado, esperando que sus padres se retiraran y vivieran allí. El año siguiente, Jake estaba a punto de obtener el cuarto título cuando... De pronto se calló, sin querer revivir el horrible accidente que estuvo a punto de costarle la vida. -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad? -Sí -dijo ella aguantándose la risa--. Pero no deberías estar tan contento. -No estoy contento -se defendió el niño-. Pero eso fue lo que pasó. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. -Cuando salió del hospital, Jake vino aquí a recuperarse. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños, y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto. Al darse cuenta de su tono amargo, Lexi suspiró. -Y un mes más o menos después de la boda, el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad?

Sé que le importamos mucho. -Lo sé. y nunca había tenido que ocuparse de una casa.-Sí-dijo ella aguantándose la risa--. básicamente sí --admitió sintiéndose culpable al momento . igual que Jake. Pero nunca había aprendido a cocinar. El ceño del niño provocó otra sonrisa en su madre. Pero creo que a lo mejor los padres de Jake sólo querían darle a él y a su mujer una oportunidad de estar solos –corrigió intentando ser generosa-. excepto que le parecía de algún modo una traición a su abuelo en un momento en que era muy vulnerable. Y a tu tía Dolores cuando era más joven. Por eso la vemos tan poco. Lexi continuó. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. Lexi hubiera salido en defensa de su hermana. Dándose cuenta de que su reacción era exagerada. y a mí también. y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. corazón. -¿Hoy ¿Ayer? Jamie se encogió de hombros. Lexi suspiró. ¿Cuándo lo has decidido? Jamie bajó la mirada al suelo. -No lo sé. Intentando no mostrar las emociones que estaban retorciéndole el corazón. prefirió la gran ciudad. el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Porque no podían soportar a la tía Dolores? -Bueno. sólo había hablado de convertirse en granjero. -Eso no significa que no nos quiera. No la necesitamos. El se encogió de hombros. pero estaba demasiado sorprendida por la última frase de Jamie. Al darse cuenta de su tono amargo. empezó a echar de menos la emoción de hacer películas en California. -No estoy contento -se defendió el niño-. Pero eso fue lo que pasó. -Cuando salió del hospital. y pasado un tiempo. -No me importa. Pero normalmente está muy ocupada. Todos los recién casa dos necesitan un tiempo para ajustarse. Lexi respiró profundamente . Pero no deberías estar tan contento. Ella no sabía por qué su última preferencia debía molestarla. Normalmente. -Y un mes más o menos después de la boda. Tú tía Dolores se esforzó mucho al principio. Jake vino aquí a recuperarse. -A lo mejor. Y no nunca iré a la gran ciudad -dijo Jamie con énfasis . como su abuelo. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños. -¿Quieres ser un vaquero de rodeos? -preguntó con deliberada suavidad-. pero cuando creció. -A mí me gusta esto. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto. Voy a ser un vaquero de rodeos. Aparte de su breve ambición de ser bombero.

-¿Qué tiene mal? -preguntó el niño preocupado. -Pero el abuelo dijo. -No lo sé. Echándose hacia delante. no en ese momento. -¿Y qué? Lexi no sabía que decir. Y pensó en las largas horas que Jamie había pasado últimamente en la habitación de Jake. -Por tu abuelo. -¿Fue eso todo lo que dijo? -No lo sé --murmuró Jamie bajando la cabeza. -¿De qué? -preguntó Jamie sobresaltándose. Pero no está haciendo lo que le dicen los médicos. -¿El abuelo dijo qué? -exigió Lexi. Ojalá pudiera decirte que no hay nada que temer. No sé mucho más. Respóndeme. el abuelo podría entrar en el hospital y ponerse bien. -Es su corazón. A lo mejor sabremos más cuando vuelva del hospital. ¿Qué dijo tu abuelo? -Le oí hablar por teléfono con alguien. -Jamie. Jamie se calló de repente. No quiere ingresar en el hospital. ¿de dónde has sacado esa idea? Ya tenemos un capataz. -Espero que no. Estaba preguntando si podían ayudarle a encontrar a Jake.. sin obtener contestación . -¿Tienes miedo? -preguntó con infinita dulzura. mirando los álbumes con una nueva intensidad. -Si Jake volviera y fuera de nuevo el capataz. -Ya sabes que Jake trabajó en su propio rancho desde que era un adolescente. con una profunda intuición femenina recordó su propio dolor. A lo mejor. No estaba acostumbrada a ese desafío en los ojos de su hijo. Tú me llamaste y tuve que ... levantó la barbilla y la miró. Pero no puedo. Jamie asintió. Lexi siguió hablando en un susurro. Y no quería que el niño cambiara su lealtad de su abuelo a Jake. Dijo que le necesitaba desesperadamente. y no hay mucho que puedan hacer los médicos si no lo hace -¿Va a morir? Lexi vio el terror en los ojos de su hijo. hombrecito -dijo muy seria-.y se forzó a calmarse. Jamie se encogió de hombros y volvió a mirar hacia el suelo.. y tendrá que hacerlo si quiere ponerse bien. Ojalá pudiera prometerte que él se pondrá bien. Entonces.. porque no lo sé. se hizo capataz aquí y dirigía a la vez este rancho y el suyo.. Y cuando su padre se retiró. Ojalá no fuera tan cabezota.. frustración y la traición que había sentido cuando había pensado en que su padre estaba muriendo y dejándola sola con un rancho y con un niño. Él y tu abuelo trabajaron hombro con hombro durante los tres años que Jake y Dolores estuvieron casados.

Jake se había marchado sin una palabra. -Debería darte vergüenza. ella le deseaba lo mejor. La ansiedad asomó a los ojos del niño. y no ha vuelto desde entonces. A lo mejor viene algún día. años aceptando que nunca volvería a verlo. Jake vendrá. Nunca se sabe. no cuentes con eso. lo había amado. Hay demasiados recuerdos aquí. y eso no va a pasar. -A lo mejor sí. Jamie levantó la cabeza. -Sí. y cuando su corazón finalmente había cicatrizado. Si el abuelo lo encuentra. No tengo idea de dónde está. Lexi tuvo que estar de acuerdo. y es muy difícil encontrar a un hombre que no quiere ser encontrado. Lexi recogió la mesa de la cocina y envió a Jamie a hacer sus deberes. La cena se está enfriando. pero él estaba fuera de su vida. Pero el mundo de Jake se hizo añicos. A Lexi se le partió el corazón. Te he dicho que no se deben escuchar las conversaciones de otras personas. y así seguirían las cosas. -No cuentes con ello. ¿Por la tía Dolores? -Supongo que tu tía Dolores fue parte de ello -admitió Lexi-. Sólo esperó que no se hubiera equivocado permitiendo que Jamie tuviera alguna esperanza. Con la cabeza inclinada. James Franklin Conley. ¿Por qué no guardas esas cosas y vienes a la cocina? -Sí. Y el día después de que él hubiera hecho realidad sus sueños. -Apuesto a que si alguien puede encontrarlo. -Pues a mí me gustaría conocerlo. Y en cuanto a ella. Por mucho que odiara pensar en ello. -¿Lo crees en serio? -Podría ser. Estaba fregando los platos cuando oyó abrirse la puerta. cariño.dejar de escuchar. Jamie empezó a recoger los álbumes. Sonriendo. sabiendo que ella había causado su dolor. no sabía cómo se sentiría si Jake regresara. Jamie empezó a ordenar el cuarto y Lexi se fue a la cocina a recalentar la cena. De niña. Jake aún es el dueño de la granja vecina. mamá. Salió corriendo de la cocina a tiempo de ver entrar a su padre y al trabajador del rancho que le había llevado. había guardado sus recuerdos y había cerrado la puerta. puedes tener razón en eso. Se ablandó y habló con algo de ánimo. ¿de acuerdo? -dijo Lexi poniéndose de pie-. Era algo en lo que no se había permitido pensar durante mucho tiempo. Levantándose. era la pura imagen de la decepción. Lexi había pasado años tratando de superarlo. lo había adorado. aunque sólo sea de visita. Estuviera donde estuviera Jake. -Oh. Este rancho es el último lugar de la tierra donde Jake querría estar. De mujer. -Por supuesto. y la esperanza brilló en sus ojos. Ahora tienes la idea equivocada de que Jake Thorn va a venir a salvar la situación. Se marchó de aquí hace once años. . y tampoco tu abuelo. Jamie. ése es el abuelo.

-Entonces. Al menos. -Mi otra opción es operarme. El doctor le había prohibido estrictamente el whisky y los puros que eran el ritual nocturno de su abuelo. así que paramos antes de salir de la ciudad. hasta que un día. -Será mejor que te sientes -dijo Frank. Tenemos que hablar -se dirigió a Manuel-. -Si. -Suéltalo -dijo ella con el tono valiente que sabía que él estaba esperando. ¿cuál es el problema? -Bueno. mirando con dureza a su hija-. -¿Te parece bien que mientras Manuel esté aquí te llevemos a la cama? -sugirió Lexi. Sintió ganas de llorar. apoyó la cabeza en el respaldo y suspiró. -¿Te pondrás mejor si haces eso? -preguntó Lexi esperanzada. A pesar de sus modales gruñones. -No te va a gustar. Quería que su padre estuviera sano y fuera poderoso como había sido antes. Ya puedes irte. Con la cirugía posiblemente quede como nuevo. cuando se quedó a solas con su hija. Puedo quedarme aquí sentado como un inválido y seguir viviendo hasta que finalmente me desplome y me muera de aburrimiento. -No. De hecho posiblemente me ponga peor.le explicó Manuel sonriendo a modo de disculpa-.-Hola -saludó Lexi-¿Has comido? -Sí -gruñó su padre. Y Frank sólo se lo pedía en ese momento para molestarla. señor Frank. Frank Conley se dirigió al cómodo sillón del salón que había junto a la ventana y donde últimamente pasada la mayor parte de las horas. Y gracias. no alargues esto. -El señor Frank tenía hambre. La . -No me estoy muriendo. -No -Frank se sentó. Apoyándose pesadamente en el brazo de Manuel Ortega. y Lexi se sentía agradecida de saber que su lealtad también se extendía a ella. aún no. Lo había sabido en cuanto había visto a su padre con los hombros hundidos y la mandíbula apretada. tengo dos opciones. y sabía que los médicos no le habían dicho nada bueno. -Papá. Gracias. los hombres que trabajaban para él le eran tremendamente leales. Lexi lo ignoró. Bueno. ¿Me llamará si me necesita? -Sí. mi corazón se rinda. -Puedes prepararme una bebida si quieres-dijo el abuelo con la voz jadeante que señalaba su cansancio. eso no es la solución. Manuel. Su padre iba a vivir. Manuel. Ella sintió que le temblaban las piernas mientras se sentaba en la silla frente a él. Lexi soltó la respiración que había estado aguantando y cerró los ojos un momento para dar las gracias en silencio.

Es difícil.. hija? -¿Durante un mes? -preguntó encogiéndose de hombros. Cuando estés mejor. Pero no lo entiendo. La suave tristeza en sus ojos y la paciencia de su voz empezaron a preocuparla. -Lexi. estoy confundida. mi recuperación será lenta. No me lo pueden garantizar. Lexi tragó saliva. -¿Entonces cuál es el problema? Porque para decirte la verdad. a lo mejor no. -Lexi. ¿quién va a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital? Estaré allí un par de semanas antes de que me permitan volver a casa.-. ¿Has hablado con Jake? ¿Está él de acuerdo? . incluso aunque significara arriesgarse. -Lexi. Y las oportunidades de que yo también lo haga son muy grandes. Tengo que estar seguro.mayoría de las personas sobreviven. No entiendo cuál es el problema. papá. -El problema es -continuó Frank despacio-. Y después. pero existen. -¿Por qué? ¿Por qué has pensado en eso? -Tengo mis razones. Por tu futuro y por el de Jamie. Soy un viejo enfermo. pues yo quiero saberlas. El doctor dice que la decisión es mía. -Oh. Tienes un capataz que lleva aquí tres años. El Frank Conley que ella siempre había conocido no hubiera vivido un minuto más como inválido si hubiera otra alternativa. Jake va a volver a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital. -¿Durante cuánto tiempo. no pongo en duda tu habilidad. ¿Seis semanas? ¿Cuánto tiempo puede hacer falta? -Ése es la cuestión -dijo Frank despacio. No sabía por qué su padre estaba vacilando. Puedes operarte y yo me ocuparé del rancho. ¿Qué? -exclamó ella sin poder creer lo que estaba oyendo. Incluso si sobrevivo. papá.. En once años no había enviado ni una postal. e incluso puede que no lo consiga. eso no es problema. y yo tengo que asegurarme de que este rancho va a estar bien. -Lo siento. volverás a encargarte tú. Dame ese capricho. papá. ¿Lo entiendes? Lexi empezó a asentir con la cabeza y entonces se dio cuenta de que en verdad no tenía idea de que estaba diciendo su padre. Lexi. voy a traer a Jake. Lo que su padre decía no tenía sentido. Tenemos que entrar en esto preparados para cualquier eventualidad. El hecho de que su padre no estuviera en ese momento en el hospital esperando a ser operado significaba que había algo más que ella no sabía. -Bueno. Aunque por supuesto. -Bueno. Parecía que quería operarse y luego estaba diciendo todas las razones por las que no podía. Jake no volvería. aún pasarán semanas antes de que pueda hacer algo. Y sabes que yo puedo ocuparme de la contabilidad y los papeleos dijo Lexi. hay una posibilidad de que surjan complicaciones en la operación. Yo puedo ocuparme del rancho. A mí no me parece tan complicado.

-Relájate -murmuró-. Pero Frank Conley sí. No sabía lo que estaba pidiendo. Al menos sé dónde estará mañana por la noche. Pero dio sólo dos pasos antes de ver a Jamie junto a la puerta. no vendría. mamá? -preguntó Jamie saltando de alegría-. Jamie. -No -dijo Lexi abrazando a su hijo-. Pero no lo sabe. habría encontrado una excusa mucho antes. El corazón le latía con fuerza. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Todo lo que puede hacer es decir que no. Tenía las manos cerradas en puños. ¿verdad? -preguntó Lexi desesperada.dijo Frank a sus espaldas. Tú eliges. Si pudiera ayudar al abuelo. mamá? . Miró suplicante a su padre. -Vendría. El miró directamente a sus ojos marrones como si quisiera llegar a su alma. No me operaré a menos que Jake esté aquí para ocuparse del rancho. Lexi se volvió para mirarlo. -Es posible . En la atmósfera familiar. Lexi sabía que debería sentirse como en casa. -Papá -le rogó Lexi-. pero no era así. El balido impaciente del ganado competía con los relinchos de los caballos. mezclándose con el polvo levantado por sus inquietos cascos. -¿Por qué no. Sabía lo que estaba haciendo cuando se marchó. -Pero tú sí -dijo suavemente. -¿Puedo ir contigo. sabes que Jake vendría. Si hubiera querido volver. Volviéndose. El padre movió la cabeza despacio y la miró con decisión. Jamie sólo era un niño. Nunca te he mentido. Se sentía como una intrusa. Estaba allí para encontrar a . Vio un grupo de vaqueros y se dirigió hacia ellos. y dejó de pretender que lo que temía era una negativa. -Lo dices en serio. Alexandra.preguntó el niño con ansiedad en su mirada mientras corría hacia ella-. Esto es algo que tengo que hacer sola. Pero sé donde está. escuchando.-No. Vendría. no tengo que hacerlo. Me quedaré sentado en esta silla y me moriré esperando si he de hacerlo. -¿Pero de qué sirve eso? Tú no puedes ir. -No. Por favor. Se frotó las palmas sudorosas contra su falda vaquera. Ver a Jake de nuevo era lo que le daba miedo. ¡Definitivamente no! -Tienes que hacerlo -insistió su padre. Sintiéndose atrapada. -¡No! -Lexi se puso de pie. Capítulo 2 E L sudor de los hombres y las bestias llenaba el aire de la tarde. golpeando la pared con la silla en el proceso-. -No. Así que puedes ir a pedirle que se ocupe del rancho ahora o puedes invitarle a mi funeral más adelante. Lexi empezó a marcharse. Jake ha querido venir desde hace mucho tiempo. No.

. Creo que está aquí. y ella una extraña haciendo preguntas. Estoy buscando a Jake Thorn. Incluso consiguió sonreír. al otro lado del ruedo vio a una bonita muchacha rubia que parecía muy joven para recordar los días de gloria de Jake Thorn. De hecho me pareció verlo hace un rato. no pasaría nada por mirar. -Podría mirar al otro lado del ruedo -le dijo uno de los hombres más mayores. y ella sintió que sus compañeros se tensaron. y Lexi empezó a relajarse. -Tienes un caballo precioso -dijo Lexi con sinceridad-. El vaquero cuyo hombro había golpeado. señorita. Sí. Con los hombros hundidos. -¿Puedo ayudarla en algo. ¿si vemos a Jake quiere que le digamos quién le está buscando? -le gritó uno de los hombres. Lexi se volvió y forzó una sonrisa. Aunque creyera que Jake no estaría allí.No será necesario. y la última cosa que querría hacer era buscar a Jake Thorn. respiró profundamente para armarse de coraje y le dio un golpe en el hombro al que estaba más cerca. ¿Alguien ha visto hacia dónde iba Jake? Los hombres se encogieron de hombros. Al llegar al grupo de hombres. se quitó el sombrero y le devolvió la sonrisa con entusiasmo. no iban a decírselo sin tener antes la aprobación de Jake. La sonrisa del joven se desvaneció ligeramente.Jake Thorn. reflejando en sus rostros placentera sorpresa por la inesperada interrupción. Pero gracias de todos modos. Daré una vuelta hasta que le encuentre. -Bueno. sí --respondió el vaquero despacio. El último lugar de la tierra donde querría estar era allí. un joven con una cicatriz en la mejilla. y empezó a caminar en la dirección que los hombres le habían dicho. Pero a lo mejor había oído hablar de él. eligiendo las palabras con cuidado-. con o sin ayuda. Entonces. -Perdone. en alguna parte. Sonriendo. Lexi se detuvo y la rubia le sonrió también. Lo . y Lexi supo que no debía insistir. y tenía que empezar por algún sitio. Me han dicho que estaría aquí esta noche. lo es -dijo la joven acariciando la nariz del animal con orgullo. señorita? -Sí. Supieran lo que supieran esos hombres. Todos los hombres se volvieron hacia ella. Y mientras buscaba entre todos los vaqueros que pasaban. se forzó a enderezar los hombros y levantar la barbilla. nunca conseguiría acercarse a él. al menos eso espero.Eh. Lexi se alejó del grupo de hombres. ¿Es un pura raza? -Gracias. Se giró y continuó su camino. pero lo encontraría. negaron con la cabeza y bajaron la mirada. . Sabiendo que si Jake sabía que ella estaba allí. ¿Y vosotros? -preguntó volviéndose a los demás-. . Jake era uno de los suyos.

mucho a Jake? A Lexi le faltó muy poco para decir una palabrota. Con el estómago revuelto se dirigió hacia las caravanas. aunque fuera por un momento. No puedes confundirte. -Bueno. ¿Conoces. ¿verdad? No ---dijo Lexi recordando de pronto lo que debía hacer-. Últimamente se han hecho muy. El rubor de la joven y su repentino silencio. Lexi no pudo evitar reírse. No soy una antigua novia suya. y con los ojos entrecerrados vio un rostro que le era vagamente . Su padre le había enviado a buscar a Jake. ¡Oh. pasando junto a los vaqueros y sus caballos que se entrenaban. Lleva el nombre pintado en el costado con grandes letras moradas. Tenemos muchas posibilidades de ganar esta noche. no a sacarle de los brazos de otra mujer. Soy una amiga. -¿Jake? Oh.. está por aquí. -Oh. Se llama Jake Thorn. empezó a caminar en dirección contraria y al momento chocó con el cuerpo duro de un vaquero alto. cambiando repentinamente de idea. -Susie Picket. Cuando escapó del polvo y la tensión del ruedo. ya sabes a lo que me refiero. Bueno. El genuino interés de Lexi por los caballos le hizo olvidar su búsqueda. como si supiera que estaban hablando de él. Lexi se tambaleó como una muñeca de trapo. Giró a ciegas. a lo mejor está en la caravana de Louanne Byers.. no! Eso ya era bastante terrible sin tener que sacar a Jake de la cama de alguna mujer sólo para hablar con él. Has sido de mucha ayuda -dijo Lexi retrocediendo y con más información de la que habría deseado. A lo mejor lo conoces. Estoy aquí buscando a un viejo amigo. punto. bien -la joven suspiró aliviada-. Estuviera donde estuviera Jake. El caballo relinchó y levantó la cabeza. Podrías intentar buscarle en las caravanas -dijo la chica callándose de repente y enrojeciendo-.tengo desde el año pasado.. estaba con una mujer.. -¿Lo has visto por aquí esta noche? -Sí.. ¿Qué tal es? -Oh.. No te he visto antes por aquí. amigos. ¿Cómo te llamas? Esta noche intentaré verte. -Muchas gracias. -Eh. fresco y relajante. claro. ni una nueva novia ni nada parecido. te deseo buena suerte. en ese caso. Jackpot es fabuloso. y él la cogió de los hombros para sujetarla. sintiendo unos celos repentinos que no tenía ningún dere cho a sentir-. le dijo claramente lo que el grupo de hombres también le había indicado. Entonces se detuvo. Lexi suspiró y se frotó las manos húmedas contra la falda. -No te preocupes --dijo cansada. ¿estás bien? Ella asintió. el aire de la tarde era suave.

damisela -dijo cogiéndola del brazo y girando--. -Ah. y él había ido al rancho un fin de semana con Jake... Sí. Lexi asintió de nuevo y se soltó de sus manos. ¿eh? El mundo es pequeño. Es rubia. ¿Dolores? Eso es.. y se frotó las manos..¿Cuánto hace que no ves a Jake? -Once años.. -El viejo Jake va a estar muy sorprendido al verte. -He oído que ahora es actriz.. Aaron golpeó la puerta de la caravana blanca con las letras . ¿verdad? ¿A quién le está amargando la vida ahora Dolores? -De momento está casada con un productor llamado Harvey Maxwell. Tú viniste a nuestro rancho para cenar un domingo con Jake Thorn.. ¿verdad? ¿Hizo un papel en una serie de televisión hace unos años? Salía casi siempre en bikini. Me acuerdo.. Levantando el puño. ¿verdad? ¿Cómo se llamaba?. aquí es. no ha venido.. -Entonces ella es la ex de Jake. El vergonzoso intento de Jake de defraudarla fácilmente era un recuerdo que aún le dolía. -Entonces ¿no tenéis el mismo padre? -Aaron pareció sorprendido. -Tenía catorce años -dijo Lexi algo ofendida. -¡Caray! -exclamó Aaron deteniéndose y soltándola del brazo-. No sabrás por casualidad dónde está aparcada. ¿verdad? La sonrisa amable de Aaron se volvió pícara. ésa es Dolores -dijo Lexi más relajada. Aaron la llevó entre los coches y los vehículos y caravanas. Pero tú eras una niña. Usa el nombre de su padre. Bueno. Aaron. Me han dicho que podría encontrarle en la caravana de Louanne Byers. A los catorce años.familiar. pero me pidió que buscara a Jake por él. ya eres toda una mujer -dijo Aaron . la hija de Frank Conley. nuestra madre estuvo casada antes.. -Bueno. -Era tu hermana mayor. -No. Yo te llevaré. había estado locamente enamorada de Jake. había cometido el error de confesárselo. ¿Has visto ya a. -¿No te he visto antes en alguna parte? -preguntó el vaquero. um. creo que he oído hablar de ella. a Jake? -Iba a buscarlo cuando choqué contigo --dijo ella decidida a continuar y terminar de una vez. ¿Usa el nombre Conley o Thorn? -Ninguno. Davies. . ¿Has venido con tu padre? -No. Ese mismo año. Ven conmigo. -Sí -Lexi se preguntó cuánto le habría contado Jake. Ése era su nombre. desde el divorcio. -Y me quedé hasta el martes -dijo Aaron riéndose al recordar-. -Sí. -Dolores Davies repitió Aaron pensativo-. Lexi extendió la mano para saludarle. -Soy Lexi. -Oh.

Jake. Louanne -Jake hizo un gesto de despedida con la mano sin dejar de mirar a Lexi-.moradas.. y esto no tiene nada que ver contigo. Louanne? -sugirió Aaron con total falta de tacto. hola. Estaba vestido con la ropa ancha y andrajosa de un payaso de rodeo. se abrió la puerta y apareció una mujer con un complicado peinado en sus rizos castaños y camisa y mallas blancas muy ajustadas. -Vete -dijo Jake en tono amable que no admitía discusiones-. Con una mirada final venenosa a Jake y a Lexi. -¿Quién es ella. -¿No será mejor que te vayas ya hacia el ruedo.. aunque el hombre al que estaba mirando podría ser cualquiera. Es esta damita. ¡Lexi! ¿Jake? Sus ojos se encontraron. y el corazón le dijo que era Jake. Pero. ¿Estás buscando a Jake? -Hola. Lexi cerró los ojos y contó hasta diez mientras las rodillas empezaron a temblarle y el corazón se le aceleró incontrolado. Aaron está aquí. Aaron. su rostro escondido tras la pintura blanca. -Luego hablaremos. amigo -dijo una voz ronca y familiar. Puedes irte. -Todo va bien.. Cerraré la puerta cuando me marche. Sé lo poco que le gustan a Jake las sorpresas. -Bueno. Louanne estrechó la mano de Lexi con rapidez y debilidad. Sonriendo. -Espero que no te importe que le haya enseñado el camino a Lexi -dijo Aaron desde fuera-. -Jake. -Oh. Me llamo Alexandra Conlcy -dijo Lexi subiendo los tres escalones hasta el interior y extendiendo tranquilamente la mano-. Vas a llegar tarde. Mi padre. amigo.. Louanne se marchó. no soy yo el que te busca --respondió Aaron poniendo un brazo en los hombros de Lexi y haciéndola asomarse. Aaron -dijo Jake sin tan buen humor mirando a la puerta hasta que se . --Espero que esta visita sea importante. levantándose del taburete donde había estado sentado con tarros de maquillaje en la barra delante de él. -¿Quién es? -exigió Louanne de nuevo. Alguien ya le había dicho dónde estabas. ¿Está por aquí? Ella se giró hacia el interior. ? -su voz se desvaneció y su rostro registró incredulidad-.. Plantando las manos en las caderas. Louanne. Aaron le guiñó el ojo a Lexi. -Adiós. ¿Por qué estás aquí? -Creo que eso es algo entre Lexi y yo -dijo Jake. Tras un momento. Louanne no se movió. y sólo sus ojos y su voz le dijeron que estaba realmente en presencia de James Jackson Thorn. -Entra. -¿Quién dia. Frank Conley es el dueño del rancho vecino al de Jake. Jake? -exigió con tono estridente.

-¿Entonces no has venido a recordar el pasado? . ¿qué te parece? Jake extendió los brazos para indicar su aspecto.cerró. -Oh. Silenciando las miles de preguntas que tenía. me quedaré un rato. echándose pintura negra en cada ceja. especialmente con ese disfraz. No podía creer que ella estuviera . nada. Bueno.No. -¿Se lo has dicho a ella? Jake continuó con su tarea. -Te esperaré fuera. -No. Jake se ató los cordones de las zapatillas de deporte que usaba para trabajar. Bueno. Algunas cosas no cambian --Lexi se fijó en sus ojos. -Tú sí. -Bueno.. realmente me gustaría tener tiempo para hablar contigo -dijo abriendo otro tarro-. Lexi se levantó de la silla y se marchó. Una vez fuera. Pero Lexi no tenía la intención de ser despedida tan pronto. Me has pillado en una noche de mucho trabajo. estamos juntos -se encogió de hombros y empezó a ordenar los tarros y las brochas-. -No lo sé. Lexi le miró maravillada. Espero no haber creado. no es problema. Jake se puso de pie. -¿Te refieres a Louanne? Es sólo una amiga. A Lexi le dio un vuelco el corazón por el inesperado calor y la tono sensual. Lexi se sentó en un sillón.. Pero no se había preparado para la posibilidad de que surgieran otras emociones. problemas apareciendo así.. Nunca la he visto comportarse así antes -dijo girando en el taburete y mirando a Lexi-. Se pasó una mano por el pelo mientras se con la otra se daba un masaje en el nudo que se le estaba formando en el estómago. y entonces. Dentro. Eres toda una mujer -observó él con suavidad.. los mismos tonos verdes y chispeantes. Y de pronto. -¿Estabas por casualidad en esta zona? -preguntó Jake. se volvió a Lexi-. tengo que salir ya. -Seguro que nunca me habrías reconocido -dijo él sonriendo. -Nunca me pareció necesario. -No. Se había preparado para enfrentarse a la ira que sabría provocaría su visita. respiró profundamente el aire fresco y trató de calmar los latidos de su corazón. Pero por desgracia no lo tengo. ¿Te importa si termino de prepararme? Tengo que trabajar dentro de un rato. Ningún hombre tenía derecho a estar tan sexy. Cuando trabajamos en el mismo rodeo. -Eso sí que es una vestimenta.

cerró la cremallera y se la colgó al hombro. -Bueno. miraban a la distancia.. sí. ¿Crees que puedes volver sola a las gradas? -Bueno. reemplazado por suaves y voluptuosas curvas. liso y largo. Jake se detuvo. Pero Jake no quería mostrar lo mucho que le había impactado la noticia.ahí. -¿Qué es tan importante. -Él quiere algo más que eso. tan dulce y tentadoramente maravillosa que casi le rompía el corazón mirarla. brillaba radiante. Dándose cuenta de que no iba a rendirse. de pie fuera bajo la suave luz del anochecer. pero soy un trabajador y llego tarde. -Lo siento.. Él negó la cabeza y caminó más deprisa. Saliendo y cerrando la puerta de la caravana. Cogió su caja de maquillaje y la metió en su bolsa. Lexi. Su pelo negro. siento oír eso.. pero no puedo ofrecerle nada más. La frase fue como un puñetazo para Jake. -Estás perdiendo el tiempo. pero. Apagó la luz y se quedó a oscuras en el interior. El cuerpo de niña había desaparecido.. En sus ojos color canela. -Bueno. No. Con su cuerpo de niña y pecosa inocencia. espero que disfrutes del rodeo -dijo pasando al lado de Lexi-. Lexi? -Es papá. Y su labio inferior. Sus ojos. Había tenido diecinueve años tiernos y temblorosos la última vez que él la había visto. Está enfermo. -Salgo para la siguiente ciudad en cuanto termine. Jake. Frank Conley era un hombre muy duro. Lexi le siguió obstinada. Dile a Frank que le tendré presente en mis oraciones. Lexi -repitió Jake suavemente-. Maldito seas. Jake se bajó el sombrero sobre los ojos. él vio miedo. había ofrecido salvación a su alma hambrienta. Lo sabes. -Te esperaré hasta que acabes.. Lexi le cogió del brazo y tiró de él con sorprendente determinación. no podía pensar en sus labios. como si estuviera perdida en sus pensamientos.. pero quedaba algo de la pecosa inocencia. un marrón exótico y cálido. Lo sabías incluso antes de venir. -Lo siento. Habían sido su perdición la última vez.Lo siento de verdad. -Te seguiré si tengo que hacerlo -dijo ella con decisión. Jake Thorn -dijo Lexi cerrando el puño sobre su camisa y . Cuando Jake siguió caminando. No el tipo de persona que reconociera fácilmente una enfermedad. y él había huido de ella. Lexi Conley. -No me rindo tan fácilmente -le advirtió. mirándola.

Él se giró para mirarla. Mi padre no va a morir por tu culpa. empezaron a estirarse. Todo lo que te pide es que te ocupes de su rancho durante unos meses mientras a él le operan. y te quedarás atrapada si no te apartas. nadie quería a Jake en el rancho. Si hubiera sido algo más sensato. Al descender. Hay otros hombres que pueden hacerlo.. a calentar y Lexi pensó en lo extraño de que Jake. Mortificada por el recuerdo. Lexi se puso de pie al ver a dos payasos detrás de las barreras junto a las rampas. dos de ellos vestidos de payasos y el resto con vaqueros y botas. Esperando que uno fuera Jake. se hubiera convertido en . ¿Haber apelado a qué? ¿A su bondad? Debería estar agradecida de que no quisiera volver con ella al rancho. No me hagas esto. La furia feroz de su voz era sorprendente.Ah. Excepto por un viejo testarudo. Pero por ahora súbete a las gradas. No quiere a nadie más. Debería haber esperado hasta que Jake hubiera estado solo y haber apelado a. . ella nunca habría perdido la calma y se hubiera puesto a gritar. -No te terminado contigo.. Lexi seguía furiosa. Con eso. pero ya conoces a mi padre -insistió Lexi con desesperación-. Frank se operará y se pondrá bien -se sintió debilitar. -Entonces. Ahí fue cuando todo fue mal. Una hora después. -Juré que nunca volvería. empezó a bajar de las gradas para hacer una súplica más. pero fue la lágrima que escapó por el rabillo del ojo lo que casi fue la perdición de Jake. No había esperado que Jake fuera más receptivo de lo que lo había sido. -Bien -gritó-. Por aquí va a pasar ahora todo el ganado.bloqueándole el camino-. ayúdale -le suplicó-. -Claro que sí. Ya sabes lo que quiero a ese hombre. y tú lo sabes. Jake giró y se marchó. -¿Quieres decir que dejarás a papá morir antes de volver por un estúpido juramento del que no se preocupa nadie mas que tú? -preguntó furiosa. Te quiere a ti. -Él no me necesita. Jake Thorn. -Es más que eso. consigo misma y con él. Lexi -murmuró suspirando y quitándole la lágrima con un dedo-. Y yo no estaré allí -dijo por encima del hombro mientras se marchaba antes de que cambiara de opinión. un jinete que había cosechado mucho trofeos. Nunca debió haber ido a esa caravana. se cubrió la cara con las manos y deseó poder retroceder en el tiempo. arrancándose un botón de la camisa en el proceso--. Jake. y se apartó de ella. pero no tenía que ser tan cabezota. estudió al grupo de hombre detrás de las barreras. Como los atletas antes de cualquier competición.

sus movimientos fluidos y sus anchos hombros. Jake frunció el ceño. Pero no. -Bueno. -¿Está bien aquí? -preguntó abruptamente... No parecía feliz con la idea de una segunda discusión.. pero tampoco parecía que fuera a escapar. pero el tiempo no le había hecho perder sus movimientos felinos. -Lo siento -le interrumpió-.. levantó la vista y vio a Jake mirándola. -Vamos.dijo Jake-. -Sólo ven conmigo a alguna parte donde no esté mirando nadie -le rogó. aunque tuviera que usar el lenguaje de las manos. pero iba a decir lo que había ido a decir. -De acuerdo . -¿Tienes unos minutos? -preguntó ella en voz tan baja que apenas se oyó-. Respirando profundamente. Con los años. Jake no se lo iba a hacer más fácil después. Era imposible que siguiera queriéndolo. Jake la cogió del brazo con más suavidad de la que ella había esperado y la llevó hasta el aparcamiento. ¿Qué? Lexi miró detrás de él. su cuerpo alto y delgado se había vuelto musculoso. Pasaron minutos mientras luchaba por controlar sus recuerdos.. Lexi. Con decisión llegó al borde de la barricada y Jake dejó los otros para acercarse a ella. -Si ella intentó no intimidarse por la dureza de su tono.. deseó haberle prestado más atención al haberle visto antes. Lexi no estaba segura de que fuera a salirle la voz cuando llegara. recordando que su padre era la única razón de que ella estuviera allí. Dejando a un lado esos pensamientos. A unos metros. y no dije nada de lo que quería decir. Las piernas largas de Jake. -Por favor. -Tengo que estar listo dentro de unos minutos-¿Qué tal luego? Ella tenía que seguir adelante mientras aún tuviera coraje. . Lexi miró a los hombres más detenidamente. y encontró a todos los vaqueros mirando de reojo.payaso de rodeo. igual que el tiempo tampoco parecía haber apaciguado el nerviosismo que ella sentía al verlo. -En privado -susurró. por favor --repitió Lexi. eran inconfundibles. -No. Jake siguió sin mirarla. se acercó un poco más. habla -le ordenó. Estaba furiosa y he dicho algunas cosas que no debí. ya que los dos hombres tenían el mismo maquillaje y ropa. Me gustaría hablar contigo. Entonces la soltó y la miró. -Lexi. Deteniéndose en la base de las escaleras. sintiendo las rodillas de goma. -Podrías ser un poco más simpático. y ella no podía saber cuál era Jake.

Es extraño los trucos que juega la mente..Bueno. qué quieres decir? --balbuceó Lexi. -Eso no nos haría esto más fácil para ninguno.. -Fuimos mucho más que amigos una vez.. incapaz de creer la frialdad que oía en su voz. .Jake suspiró y miró a los focos blancos parpadeando contra el cielo negro. si estás sugiriendo que vine por mí. Mira. A lo mejor tú también piensas en ella.No me has preguntado qué le pasa. . -De acuerdo. . Te pedí que vinieras para poder disculparme por haber perdido el control antes. Lexi continuó. -Pero no es de eso de lo que has venido a hablar.preguntó Jake. -¡Te necesita. -No sé por qué esto es tan duro -dijo ella frustrada . -Ya hemos hablado de él. Jake! -exclamó. -Necesita operarse del corazón. La repentina suavidad de su voz levantó un montón de emociones en Lexi. ¿verdad? -No. Jake.. Pero si me tocas. Pensé que estaba muy claro. -Jake. A lo mejor. -Estoy sugiriendo que es posible dijo cambiando su tono de enfado a seducción-.. Lo que quiero decir es si es Frank quien me necesita tan desesperadamente.. -¿Estás seguro de que es él quien me necesita. Todo lo que había querido evitar se estaba apoderando de ella. Lexi.. -Lo siento.. De vez en cuando -el revés de su mano rozó sus pechos y continuó bajando por su pelo que terminaba justo sobre su cintura. ¿qué le pasa? Sintiendo como si estuviera golpeándose la cabeza con un muro. Lexi evitó caer entre sus brazos con gran esfuerzo. -De papá. Jake apartó la mano. -Oh.. Lexi? .al hablar su dedo se enrolló en un mechón de su pelo--. -Sólo una vez --dijo ella suavemente-. sí que lo recuerdo.. rompiendo el hechizo.. -Mira. Hechizada y con las rodillas como flanes. -Siento mucho oír eso. -¿Qué. En los momentos y en los lugares más inoportunos. -se apartó y levantó un dedo amenazador-. Una vez fuimos amigos. ¿por qué te envió? ¿Y realmente te envió él? El tono insolente de Jake no hizo nada poi calmar la furia que crecía dentro de Lexi. A veces pienso en fragmentos de esa noche . Igual que es posible que yo no sea el único que piense en esa noche de vez en cuando.. Como ahora -le levantó la barbilla-. Lexi apartó la mano que acarició su barbilla. No estaba segura de que tú lo recordaras. ¿de qué has venido a hablar? Lexi respiró profundamente. no voy a disculparme por lo que haga después.

Bueno. recordando que ella y Jake habían sido una vez los mejores amigos y que ella había sido la que había cambiado eso. como una bofetada. Capítulo 3 QUÉ haces aquí tan sola? -preguntó Aaron detrás de ella. -Supongo que tu padre estaría demasiado enfermo para venir hasta aquí -sugirió Jake gentil en lo que fue un intento de disculparse. -Y aparentemente una boca más grande aún. Y repentinamente. Y aparentemente me equivoqué. y un par de ayudantes le encontraron sentado a un lado de la carretera. No puedo volver. Lexi le vio marchar. pero no puedo hacer lo que me estás pidiendo. Pero él se equivocaba en una cosa. a punto de desmayarse. -¿Cómo lo sabes? -Aquí somos una pequeña comunidad con grandes orejas. -Dios. Ella no pretendió sonar débil. Lexi no pensaba en aquella noche. Lexi se dio la vuelta. y no sabía qué decir. No sé que haría. -Lo siento. pero eso era lo que parecía estar haciendo.. tranquila -dijo aún con tono divertido-. Soltando un grito. ¿has conseguido algo de ese cabezota? -¿Qué? -Estás intentando que Jake vuelva contigo al rancho. más y más lejos de ella. Lexi estaba confundida.. entre furiosa y decepcionada. Lexi. calmando. ¿no? Lexi se quedó pasmada. con la tristeza apoderándose de ella. No había ido allí a pedir limosna. -Lo siento.El tono ronco de la risa de Jake le sentó muy mal. Sólo estaba especulando. La mano en su espalda sujetó con más fuerza de la que debiera. los brazos fuertes de Jake la rodearon y ella descansó la cabeza contra su pecho. Le llevaron de nuevo a la casa. la soltó. Había mantenido el recuerdo a raya durante muchos años. --Eh. -Apenas puede valérselas solo . Jake giró y se marchó hacia el ruedo con grandes zancadas. Aunque lo intentaba. Lo que pasa es que me traes recuerdos. me has asustado! Él sonrió. Jake tiene muchos amigos aquí. Sus dedos pasaron entre su pelo. Sin dejarla tiempo para responder..-dijo Lexi con tristeza-. acariciando. y él se lo había vuelto a recordar con todo detalle. -iAaron. -Estoy muy asustada de que pueda morir. Jake. -Y un gran corazón también. Haría cualquier cosa por Frank si pudiera. Lexi no podía parar el temblor en su voz. Lexi. Esta mañana intentó ir caminando hasta el granero. . una y otra vez. Entonces..

pero en ese momento sabía que no podía hacerlo. Sabe lo que hace. -No le estoy pidiendo que haga nada que pueda hacerle daño --se defendió -Oh. no tan segura. Suponían la diferencia a veces entre la vida y la muerte. -Aaron. dándose un par de vueltas en la mano con la cuerda sobrante. Cogiéndola del brazo. Para los vaqueros de los rodeos. Jake es un veterano. -¿Vamos? . y no se les llamaba toreros por nada. Tiene el hombro mal y no mejora. agarrándose al toro sólo con una mano enguantada sujeta fuertemente a una cuerda atada del lomo del animal. A lo mejor no quiere hacerlo. Lexi miró al otro lado del ruedo y vio a Jake. y apretando las rodillas también para sujetarse. se enfurece y se marcha. No dejan de decirle que tendrá que operarse si no descansa y se cura. estoy de acuerdo. -Lo sé -dijo Lexi. Minutos antes. supongo que tendría que faltar al trabajo. las piernas flexionadas. -Pues los médicos llevan los últimos meses intentando que lo deje. ¿puedes llevarme hasta donde está Jake? -Puedo llevarte cerca. Había estado en bastantes rodeos como para saber que sólo uno de los payasos era el gracioso. Con el corazón acelerado. Con el corazón en la garganta. Jake necesitaba el trato que le estaba ofreciendo su abuelo tanto como su abuelo necesitaba que Jake lo aceptara. Lo único que se me ocurre es el dinero. oyendo en la distancia los gritos y palmas del público. -¿En serio? -Sí. Si yo lo menciono. Lexi frunció el ceño preocupada. Tenía los pies separados. Los otros dos. ¿por qué no lo deja? -Ojalá lo supiera -se encogió de hombros-. -Bueno. El vaquero estaba a punto de salir. Jake no quiere ni oír hablar del tema. Aaron la guió rápidamente entre el gentío hasta que llegaron a las barricadas a un lado del ruedo. esos dos payasos eran santos. -¿De verdad? -Claro. Y si a él le importa algo mi opinión. -Claro. la postura de un guerrero a . Aún no. yo le animaré a que vaya contigo. -Entonces. eran los que se ponían entre el toro y el jinete cuando el vaquero caía. Lexi se había resignado a entrar en su coche y marcharse. el que se quedaba fuera mientras el toro estaba en el ruedo.Lexi. No sé cuál es el problema entonces. Dolores ya no vive allí. ansiosa por ver a Jake a salvo con sus propios ojos. Lexi observó el panorama. -No te preocupes -le aseguró Aaron al verla-.preguntó Lexi. pero ahora está en medio de la arena dando la vuelta con un toro.

y él apareció galopando sobre una masa musculosa y rabiosa. gris y negro y más grande que el anterior. Sus pies se arrastraban por la arena y su cabeza se golpeaba con los hombros del toro. Mientras el toro giraba. El toro continuó bufando y corriendo.punto de saltar. Al instante siguiente. comprobando bien las cuerdas y asegurándose al toro. Hizo un gesto con la cabeza y se abrió la puerta. Jake se puso a correr delante del toro. Entonces. ¿Pero por qué? Aaron se encogió de hombros impaciente. Sin sombrero. y. Se la ha atado mal. Viendo que Jake estaba a salvo. Eso ya lo sé. sino por el payaso dispuesto a arriesgar su propio cuello por él. El toro. -¿Por qué no puede soltarse? -preguntó Lexi. sin parar de saltar. No te preocupes.. estará bien.. demasiado fuerte. Entonces el animal empezó a girar y a girar. Antes de que el animal pudiera alcanzarle. miró al toro. Apenas se dio cuenta cuando el vaquero salió disparado hacia delante y aterrizó sobre la arena. El animal lo cogió entre los cuernos y lo echó varias veces en el aire. un sombrero llegó volando por el aire y le cayó al animal en la cara. ¡Oh. más y más rápidas. Mientras tanto otro vaquero se estaba preparando. El vaquero había dejado de estar sentado sobre el toro y colgaba de un brazo de la cuerda atada al lomo del animal. los dos payasos se acercaron. llevándole hacia el centro del ruedo. Mientras sus botas se arrastraban por la arena. El vaquero consiguió ponerse de pie y echar a correr para refugiarse. listo para embestir. saltó hacia adelante. El público asintió entusiasmado y los payasos hicieron una reverencia. La puerta se abrió. -Se le ha enredado la cuerda. Y entonces vio lo que pasaba. Lexi. con el toro detrás. los dos payasos se acercaron por el lado opuesto de donde colgaba el vaquero para intentar soltarle. Por primera vez en su vida.No preguntes eso le dijo Aaron muy serio. cuando el toro bajó la cabeza y apuntó con un cuerno hacia la espalda del jinete. Hace esto cada noche. Lexi no aguantó la respiración por el vaquero. que se cerró tras él. Lexi estaba apretando sin darse cuenta el brazo de Aaron. pero no pudieron. el otro payaso le tiró un muñeco de trapo. Anticipando el final. ¿Quién sabe? ¿Y qué pasa si no se suelta? . El toro seguía dando vueltas. señalando así que estaba listo para salir. y todo el peso del hombre colgaba de su brazo. el vaquero hizo un gesto con la cabeza. haciéndole girar justo a tiempo para que cl vaquero saliera del ruedo y se pusiera a salvo. entrando así dócilmente por la puerta. ha dado demasiadas vueltas. no! -¿Qué? -gritó Lexi histérica. sus piernas se .

reunió fuerzas para rodar tres veces y acercarse a la valla. Y sin el peso del hombre tirando de la cuerda. Estaba demasiado ocupada mirando a Jake. Su pesada cabeza giró de un lado a otro. se quedó así con lo que le quedaba de fuerza. Todo el mundo aplaudió frenético y media docena de vaqueros saltaron para sacarle del ruedo y ponerse a salvo. Entonces los dos payasos fueron lanzados a la arena. el trabajo de los toreros no había terminado. Lexi casi pudo oír el crujido de las costillas de Jake cuando su cuerpo se golpeó de nuevo en la estrecha abertura entre los cuernos. Inmediatamente se pusieron de pie y se prepararon para intentarlo de nuevo. y ese toro aún quería pelea. sin saber a cuál embestir primero. parecía más y más débil a cada momento. el segundo payaso se echó sobre el costado del toro. Lexi se forzó a fijarse en el desesperado vaquero y en los hombres luchando por liberarle. directamente delante de sus pezuñas. Entonces el vaquero resbaló de nuevo y sus piernas se metieron bajo la tripa del toro. bajó los cuernos y pateó el suelo. el vaquero se puso de pie justo el tiempo necesario para trabajar con su brazo libre en la cuerda junto con el segundo payaso. sus zapatillas se clavaban en la arena frenando para detener al furioso animal. aún inseguro. el otro payaso pudo dar un tirón fuerte. y sus cuerpos rodaron por la fuerza del golpe. vapuleado como un muñeco de trapo. Y en ese momento. de nuevo los dos payasos salieron volando por el aire. Lexi rezó para que esa vez lo consiguieran. Con una resistencia increíble. El hombre. Clavando los talones. El animal dio un paso atrás. agitándolo en su dirección y gritándole. Lexi apenas los vio. Casi con miedo de mirar. Saltó en el aire justo cuando la cabeza del toro giró delante de él. Jake dio un paso atrás y separó las piernas. sus largos brazos se agarraron a sus curvas mortales. y Jake cayó al suelo con un gran golpe y se quedó ahí echado una milésima de segundo antes de ponerse de pie antes de que la cabeza del toro pasara de nuevo junto a él. El segundo payaso miró a Jake que no parecía muy firme y sacó un pañuelo rojo del bolsillo. listo para saltar. aterrizó de pie y se echó hacia atrás. intentando desenredar la cuerda del guante. Entonces. Sintiendo que la primera furia del . agarrándose con más fuerza de los cuernos mientras de nuevo usaba su cuerpo como freno para detener al toro. Jake saltó más alto la segunda vez. Soltando los cuernos del toro. Con un movimiento perfecto. con el instinto de supervivencia que había hecho vivir a más de un vaquero.metieron bajo el estómago del animal. Mientras empujaba hacia abajo con todo su peso. En el mismo instante. Hasta que el vaquero estuviera a salvo y el toro de vuelta al toril. Lexi gritó cuando su cuerpo aterrizó plano en el estrecho espacio entre los largos cuernos del toro. El animal se detuvo. y los payasos seguían sin poder liberarle. Esa vez el vaquero consiguió ponerse de pie durante dos largas zancadas. y el vaquero a su lado. La cuerda cayó a la arena.

.toro estaba enfriándose y que la gente necesitaba una distracción después del susto. aunque todo eso se verdad -dijo Aaron suavemente-. -Oh. -¡No! -Lexi apartó la mana--.. lo fue. podría morir feliz. En un par de días estará trabajando de nuevo. querida Lexi. Jake y su compañero se guardaron los pañuelos e hicieron una reverencia. ¿verdad? No -Lexi se sentía avergonzada por no haber ni pensado en ese pobre muchacho-. me dije que si alguna vez alguien me miraba con ese amor en sus ojos. -Eso fue hace mucho tiempo -se defendió Lexi sin mirarlo. No hay fama. pero no estabas preguntando por el pobre Billy. tranquila. Me importa Jake. la primera vez que te vi mirar a Jake. -Y si no hubiera sido por Jake y Pete. se abrió una puerta detrás de ella. -¡No! -protestó Lexi.. -Se pondrá bien -le aseguró Aaron mientras llevaba a Lexi hasta la caravana del médico-. Y en cuando al glamour. -¡Esto! -Lexi abrió los brazos haciendo un gesto a todo lo que le rodeaba-. Hay una gran diferencia. Jake se acercó despacio a recoger su sombreo.. Lexi. -Sí. Pero para eso están los payasos. -Oh. ¿Pero cómo está Billy? ¿Lo sabes? Parecía un poco conmocionado. Incluso aunque seas un campeón como lo fue Jake. Mientras la gente seguía aplaudiendo. Oh. Soltando un bufido final de disgusto. sí -él le cogió la mano y le dio una palmadita-. nadie te conoce fuera de los rodeos. Jake lo ama y tú lo amas a él. No hay dinero en esto. pero nada grave. Aaron -gimió Lexi reviviendo el horror que acababa de presenciar-. giró y trotó por la puerta abierta detrás de él mientras el público se ponía de pie y aplaudía emocionado. . ¿Por qué crees que te recuerdo tan bien después de tantos años? ¿Por qué piensas que te llevé con Jake sin hacerte ninguna pregunta? Porque. y se oyeron voces. -0h. -dijo mirándola burlón --.. Podría haber muerto. Les diré que eres su hermana. -¿Por qué lo hacéis? -El qué. Por eso es mucho más conmovedor ver que el amor sigue ahí. sí. -Eh. pero no lo amo.. -¿Estás seguro de que me dejarán entrar a verlo? -preguntó Lexi sin aliento por el esfuerzo de seguirle. Se inclinó para cogerlo y entonces se desplomó. Y en ese momento. eso habría sucedido seguramente. -Bueno. Jake sacó otro pañuelo rojo y se unió a su compañero. Los vaqueros son duros. Aunque Jake estaba muy tieso y apenas se dobló. sólo hay olor a caballo y polvo. Posiblemente será su hombro. No quería molestarte. Un contable medio gana más. para salvar a los vaqueros. el toro de repente dócil.

el doctor entró por una cortina al fondo de la habitación. una vieja amiga -balbuceó-. -Oh. -¿Usted es. Quería decirle a Jake lo impresionada que estaba por lo que él había hecho. De hecho casi soy un familiar. La puerta se cerró de nuevo y se oyeron pasos marchándose por la gravilla.. -Permíteme. Aaron le abrió la puerta.-¡Por lo que a mí respecta puedes irte al infierno! -gritó una mujer.. ¿cómo está Jake? -le preguntó Aaron. pero. Lexi se encontró cara a cara con un Jake furioso y un médico sorprendido mientras la puerta se cerraba tras ella. -Cobarde. -Soy.. ¿Hay alguien que pueda ayudarle a ir a su caravana cuando yo haya terminado? Hay un amigo esperando fuera. Debería hacer que me examinaran la cabeza poi haberme importado que estuviera vivo o muerto. Nunca había visto a nadie hacer algo tan valeroso ni aterrador. -Como una serpiente.. de.. Lexi olió el fuerte perfume antes de girarse y ver a Louanne Byers pasar a su lado.? -preguntó el doctor con una jeringuilla en la mano. . Y sus palabras se desvanecieron mientras desaparecía en la oscuridad sin mirar atrás. Te juro que no he visto nunca a nadie tan podrido. No había nada simple en su relación con Jake. Soy su. -Bah. deseando no haber ido. -Supongo que he sonado bastante estúpida hace un momento -dijo en su lugar. -Parece que está bien -dijo Aaron-.. no se mueva. Bueno. creo que esperaré fuera para que puedas hablar con él. Bueno. incómoda y fuera de lugar. de la familia. Lexi se quedó ahí de pie. De momento. Quiero ver esos rayos X -dijo el doctor dejando la jeringuilla en una bandeja de metal detrás de él y dirigiéndose a Lexi-. lo era -terminó. El doctor se giró para mirar a Jake. Con eso. y le dio un suave empujón para ayudarla a entrar.. Todo lo que había dicho era cierto. perdón -dijo mirando al doctor-. -¿Conoce a esta mujer? -Un poco.. cuñada. -Bien.. -No me importa. -Louanne. -¿Quiere que se quede? Los ojos verdes de Jake miraron a Lexi con frialdad. Volveré en seguida... Una de las cosas que siempre he admirado de ti es que no sabes mentir. -Bien -el doctor miró a Jake-.. Mientras tanto. avergonzada por explicarse tan mal. La mujer le respondió sin detenerse. dejándolos solos. Sólo venía a ver cómo estaba. Espero que se muerda.

-No. Sólo unas pocas costillas fracturadas. . ¿Algo más? Lexi deseó no haber abierto la boca. Planeaba decirle al médico que era tu hermana para que me dejara quedarme -se sintió enrojecer de nuevo-. -Te va a doler cuando te lo quiten.. Y también dolerá menos. -Me siento hecho polvo -dijo irónico-. -Bueno. sus enormes pantalones desabrochados y bajados hasta las caderas. ¿Cuándo puedo volver a trabajar? -Oh. Y mirándome. Lexi? -preguntó Jake suavemente. -Bueno. aún puede evitar la operación. Pero por desgracia estabas despierto. Sustirantes colgaban uno a cada lado de la camilla. exponiendo un moratón en el hueso de la cadera. -Estupendo -gruñó Jake-. -¿Eso es suerte? -preguntó Lexi despacio. -¿Por qué estás aquí. El doctor dejó la radiografía en la mesa y cogió la jeringuilla que había llenado.-No he mentido. El aire salió de él en un suspiro largo y doloroso. Extendió los dedos. ¿Alguna otra observación? Lexi bajó la mirada a una fea herida que asomaba entre los suaves rizos de su pecho y a los rizos castaños que bajaban hasta la venda rodeando la costillas y salían de nuevo más abajo sobre su ombligo. pero te gustaría. señor Thorn -dijo el médico apareciendo-. sí --admitió Lexi-. Me di cuenta demasiado tarde que no me había preparado para eso. Aparte de eso. El esternón se ha golpeado. Su camisa estaba hecha un ovillo en el suelo. pero si tiene cuidado. Me parece que es usted un hombre afortunado -le mostró una radiografía. -Eso no lo había pensado --dijo él mirándola Pero posiblemente tengas razón -levantó la cabeza de nuevo y la miró con dureza-. y el resto magulladas. su hombro derecho está mucho peor que antes. Hasta que te oí gritarle a Louanne. Señaló la venda. Había visto a Jake sufrir antes. -No. pero no podía enderezarse. Puede que tres. -¿Qué. yo diría que dentro de dos meses como mínimo. pero se curará antes que las costillas. esperaba que siguieras inconsciente.. -Quería ver cómo estabas -respondió despacio.. Jake se quedó quieto. -¿Cuál es tu opinión? -Pareces bastante hecho polvo. Ella dejó de mirar al suelo y se fijó en él. tumbarse ni moverse. ? A medio hablar. Su mirada se posó en la venda que rodeaba sus costillas y el cabestrillo azul que sujetaba su brazo derecho. echó la cabeza hacia atrás. y sabía que no era inteligente ofrecerle comprensión ni convertirse en el blanco de su furia.

. Lexi miró al médico. la semana que viene como muy tarde. ¿Podría ocuparse de papeleo relacionado con el control de un rancho? Ya sabe. un sueldo y gente que te cuidará hasta que estés mejor. Y vendrás conmigo. No voy a volver -bajó la mano y la voz de repente-. Aunque tengo que advertirle que volver a levantarse no será agradable incluso con el analgésico. Va a necesitar que alguien supervise su recuperación. ver crecer la hierba. -No -Lexi se metió el papel en el bolsillo-. Lexi tuvo que forzarse a quedarse quieta. leer un libro. En cuanto esté instalado en algún lugar. jovencita? ¿Tiene alguna influencia en él? -No que yo sepa -Lexi se acercó un poco. . -Estos dos medicamentos se los tomará hasta que se terminen.No tiene otra opción. ¿Qué hay de usted. Ocúpese de que sigue mis indicaciones. Se sentirá mejor con esto. Tiene suerte de que no le hospitalice.. ser el encargado siempre que hubiera un capataz para llevar a cabo sus órdenes. el médico se volvió y escribió una receta. doctor! --exclamó Jake con toda la furia que pudo-. -No se equivoca --gruñó Jake. -No podría moverme aunque tuviera que hacerlo -jadeó Jake. Pero estoy seguro de que si lo hiciera no se quedaría. -Por encima de mi cadáver.Miró a Lexi. ¿Qué voy a hacer así? -Oler las rosas. -Yo no voy con ella -Jake extendió la mano izquierda hacia Lexi-. -Podríamos ayudarle a tumbarse si quiere --dijo el doctor--. Preocupada. Es la solución perfecta para todos.. El doctor sonrió. quiero que vaya a otro médico. Y no quiero que suba en un caballo al menos durante seis semanas. -No veo ningún problema -dijo el doctor dándole a Lexi la receta-. No podía ayudar. Sonriéndole y sin sentirse intimidado. Esas costillas van a ser implacables al principio -clavó la aguja. Él estaba herido en tantos lugares que no había ninguna zona que ella pudiera tocar sin causarle más dolor. -No puedo quedarme así durante dos meses--gruñó Jake con los dientes apretados. pensando rápidamente-. Bien -limpió con un algodón una zona en el brazo de Jake. . Podrás sustituir a papá mientras los dos os recuperáis. ¿Qué me pasa? -se humedeció los labios-.. hijo. ¿Quiere intentar tumbarse mientras le hace efecto?. Dame esa receta. -¡Diablos. No debe hacer movimientos bruscos en dos o tres semanas como mínimo. ¿Es muy grande su amigo? -Enorme. No me siento muy bien. Tendrás una casa.

-Bien.. Más múltiples heridas y desgarrones que el doctor ni comentó. ¿eh? ¿Cuánto tiempo tardará en ponerse bien? -Dos o tres meses. . Pero me lo llevo. Yo las recogeré cuando le hayamos metido en el coche -dijo ella caminando hacia el aparcamiento. -Yo le cuidaré bien. Jake miró al médico. Bueno. Es aquel viejo negro aparcado ahí enfrente. esternón y hombro. pero puede que no haga falta operar. -Están en mi camión. . -Lo sé. -Así que Jake no accedió a acompañarte. Estábamos viajando juntos -dijo Aaron bajando las escaleras detrás de Lexi y seguido de los otros vaqueros. pero le dolía demasiado.. -Lo intentó. Será un bicho con malas pulgas cuando se despierte por la mañana. -¿Qué? -preguntó Aaron cogiendo con cuidado a Jake entre sus brazos. -¿Qué le pasa? -Costillas. Jake gimió pero no se despertó mientras Lexi cerraba la puerta y se dirigía a su asiento. -Vaya. -¿Quiere decir que me ha dejado fuera de combate? -preguntó en un susurro. contusiones y el hombro peor que antes. -Está siendo secuestrado -repitió Lexi-. Yo sólo necesito que él se ocupe de todo durante una temporada -dijo Lexi sin querer remover el pasado. ¿Sabes dónde están el resto de las cosas de Jake? Miró la camisa del suelo y decidió dejarla. Dormirá tranquilamente toda la noche. nos vemos en mi camión. Temiendo que Jake se desmayara antes de que pudieran moverle. -Sólo espero que no vivamos para arrepentirnos de forzarle a ir. -Estoy siendo secuestrado -murmuró con voz somnolienta y cansada. sea lo que sea de lo que él ha estado huyendo desde entonces. Aaron y los otros vaqueros colocaron a Jake suavemente y le pusieron el cinturón. Pasara lo que pasara en el rancho hace tantos años. ella abrió la puerta del copi loto y echó el asiento hacia atrás todo lo que pudo. No puedo creer que haya accedido. -¿Aaron? -suspiró aliviada cuando apareció de entre las sombras con otros dos vaqueros -¿Puedes llevar a Jake a mi coche? -Claro -dijo él subiendo a la caravana-. ¿verdad? -No Lexi abrió la puerta y miró al hombre dormido-. Lexi corrió a la puerta y la abrió. con furia en la mirada.Es la inyección. no te estaría ayudando. Fracturas. necesita volver y enfrentarse a ello. Aaron. Jake movió tambaleante la cabeza hacia la puerta. apuesto a que Jake rugió. Menos mal que no tengo el coche muy lejos. Aaron la siguió.Bastante mal. No era más que un harapo. Llegaron al coche. Si no pensara que esto es lo mejor para él.

drogado y secuestrado. Pero no he podido evitarlo. una suave colonia mezclada con el aroma nada desagradable del sudor. Sus labios rozaron sus hombros. hija. lo último en el mundo que ella necesitaba era la presencia de Jake agitando las aguas. que ella no quería que lo hiciera. -¿A qué dormitorio? -Aquí abajo -dijo Frank Conley de pie en la que siempre había sido la habitación de Jake-. él no se marcharía hasta que saldara su deuda de algún modo. y Jake no era precisamente un santo. él soltó un silbido. Lexi era feliz. Le debía "la mañana después" que Lexi nunca tuvo. -Jake. y lágrimas amargas llenaron sus ojos. Y esa vez. Mientras Aaron echaba las cosas de Jake al maletero. Con la palma de la mano. Cuando Aaron terminó. ella no debió haber insistido. -Dios mío. -En serio . En la entrada estaba su padre. He abierto la cama. Y en ese momento se lo iba a llevar por la fuerza. Ella lo había amado una vez. acarició su brazo. y además. Sola en la intimidad de su coche. podía sentir los latidos fuertes y regulares de su corazón. se enderezó y respiró profundamente. Y a pesar de lo que su padre pensara. acarició los duros contornos de su pecho. Especialmente con sus costillas y hombros. y cuando él declinó su oferta. Esto nunca debería haber pasado. Incapaz de resistirse. Dándose cuenta de que estaba hablando sola. aspirando aromas que hacían difícil ignorar su presencia. y durante un momento. le dio adiós y se marchó. Lexi se dijo que nunca debió ir a buscarlo. él se lo debía. Yo nunca debí hacer esto. Durante once años se había dicho que él nunca volvería al rancho. . saboreando el gusto salado del sudor.Lexi arrancó y se acercó despacio al camión. mostrando que había tenido un día duro y largo y no estaba de humor para bromas. Bajo la mano. tierra. Lexi se frotó los ojos. lo siento -susurró--. un corazón que la odiaría a la mañana siguiente. Tendría suerte si Jake no la denunciaba. Lexi se permitió recordar aquellos días cuando él lo había sido todo para ella. Le debía once años de especular. sintiendo la fuerza de los músculos. ¿Tan difícil ha sido convencerle? -Papá -dijo Lexi con tono duro. y calor corporal que creaban un olor poderoso y único. Estaba disculpándose.insistió Frank ¿Se pondrá bien? ¿Qué le ha pasado? Ocupándose de que los hombres dejaran con cuidado a Jake en la cama. Cuando llegaron a su lado. Lexi se inclinó hacia Jake y respiró profundamente. Capítulo 4 C UIDADO con él -dijo Lexi a los tres hombres que llevaban el cuerpo de Jake mientras entraban en la casa .

con el rostro ansioso como el de un niño el día de navidad. -Oh. Lexi pasó los dedos por el pelo de su hijo. tierra y mil cosas más. Con la mano en el pomo. -No -dijo Lexi respondiendo a su padre y ausentemente poniendo un brazo en el hombro de su hijo-. No estaría bien. -¿Es ése Jake? ¿Qué es eso? -preguntó señalando a la pintura sucia y corrida en el rostro del hombre dormido. Pero de todos modos no tiene que hacer nada aparte de sentarse en una mesa. -Mis llaves siguen en el contacto del coche. -¿Es él? -susurró. entró en la habitación y se dirigió a los ayudantes. esperando que Jamie no estuviera decepcionado de su héroe-.Oh. un payaso de rodeo.. corazón. Hombro salido. -Sí -contestó Lexi llevándose un dedo a los labios--. se unió a su padre en la puerta.. -Habrá que quitarle la ropa mientras siga inconsciente. John. el del cabestrillo. -¿Podrá hacer algo? Jamie llegó. Para ocultar su rubor. -Es su maquillaje explicó en un susurro. ¿Podéis quitarle los pantalones? Son anchos. Esternón magullado. -¿Un payaso? Oyó la tristeza en la voz de Jamie. un vaquero se enredó en la cuerda del toro. antes de doblarlos y ponerlos encima de los zapatos. Lexi le desató las zapatillas y se las quitó. No hubo tiem . La desolación apareció en la voz de Jamie. pero simplemente asintió. -Déjame verlo. señorita Lexi -murmuró John mientras le daba los enormes pantalones. Lexi estudió los pantalones. manchados de sangre. a ver -siguió mientras su hijo bajaba por las escaleras-. fantástico -dijo enrojeciendo. Mientras los hombres le bajaban los pantalones. por favor.. -¿Cuáles son las otras cosas? -le preguntó su padre. así que no será muy difícil. Jake es un payaso ahora. Ssh. podrías sacar también las cosas de Jake del maletero y dejarlas en el vestíbulo? -Sí. ¿Por favor. levantó la cabeza y encontró a Jamie mirando desde lo alto de la escalera. No le despiertes. tomar decisiones y dar órdenes. -Gracias. apartándoselo de la frente y los ojos mientras su padre reprimía la risa. -Y muchas cosas más. cuando sólo quedaba cerrar la puerta y sacarse a Jake de la cabeza hasta la mañana siguiente.. -¿Qué tiene? -preguntó Frank-. Y muchas heridas y contusiones. Jake estuvo. Entonces. -Ya sabes. ¿Costillas fracturadas? Ella asintió.

señorita Alexandra. y podría haber muerto haciéndolo. En el pecho de Jake y en los brazos empezaban a formarse nuevos moratones. -Tú has ido a rodeos suficientes veces para saber que los payasos trabajan tan duro como cualquiera -dijo mientras volvía a su hijo para que mirara a Jake--. jovencito -susurró con firmeza-. -No ha sido nada -dijo otro haciendo un gesto con la mano--. Siento mucho haberos despertado en medio de la noche. ella se permitió mirarlo. -¿Alexandra? dijo Frank Conley con autoridad. Ellos arriesgan sus vidas no che tras noche sin pena ni gloria y por muy poco dinero.. -Oh.po de quitarse el maquillaje antes de que nos fuéramos anoche. Y gracias Lexi sonrió a los tres hombres . -Ahí mismo --dijo señalando un rincón. -¿Está muy mal de verdad? -No va a poder moverse mucho durante una temporada -respondió Lexi. -Me parece que Jake no está muy contento de haber vuelto -observó Frank mientras Lexi sacaba a Jamie de la habitación. ¿Puedes ir a la farmacia en cuanto abran y que te den esto? Por el bien de todos creo que lo mejor es que Jake empiece a tomarlo en cuanto despierte. ¡Él era un campeón! -Baja la voz --le ordenó Lexi siguiéndole y cogiéndole del brazo y girándole-. el trío se marchó de puntillas. con la curiosidad reemplazando a la decepción al ver los calzoncillos rojos de Jake que le cubrían desde la cintura hasta los tobillos. -Esta noche no. No queremos que se despierte antes de tiempo. -¡Maldición! -exclamó Jamie de corazón. -Jake no puede ser un payaso. Y no se preocupe. Será estupendo tener a Jake de nuevo. -Se los hemos quitado para que esté más cómodo. -¿Qué le ha pasado a sus pantalones? -preguntó Jamie. recuerdo el genio de Jake como si fuera ayer. -Sí. ¿Necesita algo más? Nada. Sonriendo. -¿Puedo tocarlo? preguntó Jamie acercándose a la cama. -dijo sacándose la receta del bolsillo-. Ahora escúchame.. Agradecida por la interrupción. ¡Jamie! Liberándose de la mano de su madre. y Tonio. Lexi soltó a Jamie y corrió hacia la puerta cuando los hombres entraron con su equipaje. Y despidiéndose. Tonio se guardó la receta. Por primera vez desde que le había acostado. intentando ver con los ojos de un niño ansioso por ver una leyenda hecha realidad. giró furioso y entró en el dormitorio. Jake salvó la vida de un vaquero anoche en el ruedo. Hizo algo muy valeroso. . -No exactamente. Jake está orgulloso de lo que hace y tú también deberías estarlo. Mejor mañana. Muchas gracias. intentando ser objetiva.

y Jake no atendía a razones. Estoy tan cansada que me duele la cabeza. -dijo frotándose los ojos-. ¿No podemos hablar por la mañana? -¿Qué querías decir con «no exactamente»? -preguntó Frank como si no la hubiera oído. -¿Por qué accedió a volver contigo? Bueno.. -No me gusta llamarlo así.. punto.. Miró a los ojos de su padre y supo que él estaba más cansado incluso que ella.bromeó Frank. De todos modos no puede volver a trabajar en dos o tres meses. cogiéndola del brazo y llevándola al salón. -Oh. -Es muy tarde. La expresión de su padre pasó de esperanzada a sorprendida. No se le daba bien mentir. Y sí. no sé. Frank se sentó-. -¿Ahora? -Lexi miró hacia el pasillo-. Ni aquí ni en ninguna parte..-¿Sí? -Tenemos que hablar.. -Oh. pero en ese momento. No me dejó otra opción.Le he mandado a la cama. Eso es bastante tiempo para que tú te recuperes. -¿Crees que estará más contento cuando se haya instalado? -preguntó Frank empezando a caminar de un lado a otro-.. y yo hice que lo llevaran a mi coche. Lexi dejó de caminar. . Lexi estaba demasiado agotada para pensar. no creo que puedas hacer nada al respecto. papá. Y no hay nada que podamos hace para evitarlo. no tenía idea de cómo justificar lo que había hecho.. Esa tarde sus acciones le habían parecido lógicas. -Parece como si le hubieras raptado . papá. está herido.. eso no fue tan difícil. Quiero que esté feliz. La verdad es que no estaba seguro de que pudieras conseguirlo. papá. Frank la soltó del brazo y se acercó a la chimenea antes de girar y mirarla. ¿Cuándo lo dije? -Te pregunté si Jake estaba contento de haber vuelto. Jake se desmayó. Mírale. Estoy agotada. No puede trabajar y no tiene dónde ir -Lexi se sentó en una silla antes de que sus piernas temblorosas se le doblaran. El doctor le inyectó un calmante -dijo poniéndose de pie incapaz de mirar a su padre-. ¿Qué significa eso? -Sólo significa que no estaba muy ilusionado por venir aquí. Lexi se sintió más y más irritable. Jake no es muy feliz viniendo aquí. no montes jaleo --dijo volviendo a la mecedora-. Quiero que se quede. -Bueno. Ese tema no quería discutirlo esa noche. -¡Lexi! Papá. -Pero al menos accedió a venir -con un suspiro. ¿Dónde está Jamie? . Lo más difícil será hacer que se quede en cuanto despierte. Viendo a su padre caminar. -Oh. y tú dijiste que «no exactamente». Su rostro estaba pálido y tenía ojeras. ahora.

no lo hice a propósito. Frank giró y se marchó. -¿Sabes qué pasó? -insistió Lexi-. Frank sonrió con un brillo juvenil y pícaro en sus ojos. ¿Por qué dejó de montar y se hizo. -No. -¿Papá? Frank se detuvo y la miró. No podrías haberlo ocultado. no lo es. Pregúntale a él. -Eso espero. Oh. torero? -dijo eligiendo la otra alternativa. Pero el rodeo es todo lo que él conoce. Es todo lo que tiene. No yo. no lo dejas a medias. . Él es quien tiene las respuestas. Me figuré que tú lo averiguarías pronto. Supongo que por esta noche ya hemos hecho todo el daño que podemos. -¿Por qué no me avisaste? -¿Avisarte? ¿De qué? -De Jake. Algunas cosas es mejor no decirlas. Él veía la presencia de Jake en el rancho como una solución simple y directa a un problema.. sintiéndose muy sola. Me dijiste dónde encontrarle. mientras que ella veía la llegada de Jake como un . ¿de acuerdo? Yo me metí en esto y yo sola saldré. Lexi escuchó sus pasos hasta que llevó a su dormitorio provisional y cerró la puerta. le dio un beso en la mejilla y se marchó hacia la puerta-. -Soy tu hija.. -Me ayudaron. Lexi asintió.-¿Le has raptado? .preguntó Frank incrédulo. Si lo hubieras sabido. un gesto de fatiga--. pero no te molestaste en decirme lo que estaba haciendo. papá -susurró Lexi. Demasiadas heridas. No me preguntes a mí. -Desde luego cuando te propones algo.. Además. Normalmente. -Supongo que era demasiado viejo. Tiene un rancho aquí cerca. -Yo no siento pena por él. -Bueno. y Jake se merece más que eso. lo hubieras mostrado en tu cara. No necesitaría tanto dinero para ocuparse de él de nuevo. -No lo sé -Frank se acarició el puente de la nariz. Hasta mañana. ¿recuerdas? Tú no eres exactamente un modelo de moderación. ella podía hablar libremente con su padre. al menos está aquí -la sonrisa pasó a una risita-. Sucedió. pero que no dejaras que tu pena asomara al verle? -Frank se encogió de hombros . Frank se encogió de hombros. Jake va a estar furioso cuando se despierte por la mañana. Todo el mundo estuvo de acuerdo en que era por su bien. -Buenas noches. hija. -Pero habrías sentido.. Demasiado cansada para encontrar humor en la idea.Lo que tú digas -Frank se levantó. pero en ese tema él se mostraba reacio. preparada y esperando. Tú déjame que yo me ocupe de él. -¿Y qué iba a decirte? ¿Que Jake no es el hombre que solía ser.

soportándole lo mejor que podía y recordando los días en que le había cogido entre sus brazos y había subido las escaleras. . su ancho pecho subía y bajaba al ritmo de un sueño profundo. Pero aún así. Entonces. No quería despertarle. chocó con algo suave. -Perdona. Incluso con el rostro oculto. Sin aliento. se frotó un ojo. sin discusiones. que durante diez años había sido su razón principal de vivir. Él era su vida. así sería. él estaba quieto. Cuando llegaron a lo alto de las escaleras. Lexi se quedó mirando al niño en el enorme sillón. -Ow -se quejó Jamie. Saliendo de sus pensamientos. lo giró despacio y abrió la puerta. y un pie con bota le golpeó la rodilla. ¿Te he hecho daño? -Hmmm -gruñó dormido. -Lo siento. La primera noche que se besaron. Sus dedos acariciaron el pelo de su brazo mientras su nombre resonaba en su cabeza. puso la mano en el pomo. y Lexi no erala única persona que haría cualquier cosa en el mundo por él. no había nada más que ella pudiera hacer por él. le quitó las botas y le metió bajo las sábanas. Pero de momento. La noche que. Agradecida de llegar a su cama. Lexi entró y se acercó despacio a la cama.. -¿Mamá? -¿Sí. Recuerdos tiernos de él pasaron ante ella. Lexi empezó a dirigirse a su dormitorio. James Jackson Thorn. se paró. cabezota y testarudo. -¿Mamá? -balbuceó mirando con el otro ojo medio abierto. Con la mano. Un pie con calcetín salía por debajo de la manta que ella no recordaba haber echado sobre él. Frank Conley siempre había sido y siempre sería un terco. se estiró junto a su hijo y lo abrazó. Lexi aflojó los brazos. a Lexi le dolían los brazos de mantenerle recto y la pierna de haberse chocado con las botas que Jamie llevaba con su pijama. seguía siendo el hombre más magnífico que ella nunca había conocido. ¿Qué había estado haciendo en la habitación de Jake? Lexi se acurrucó contra la espalda de Jamie. su padre tendría lo que quisiera. amoroso y honorable. Nada iba a hacerle daño.enorme dolor de cabeza. hijo? -Me estás aplastando. preocupada de que su emoción se volviera decepción cuando un Jake furioso se despertara por la mañana.. y sobre el vendaje de su costillas. Jake Thorn había sentido lo mismo años atrás. -Ssh. corazón -susurró Lexi mientras le ayudaba a ponerse de pie. su cuerpo apaleado y su espíritu herido. Nada y nadie. Se giró. incapaz de dejarle. Le llevó hacia la puerta. cerró los ojos y se apartó del pensamiento y de él. Le abrazó más fuerte mientras respiraba profundamente el olor a niño de su hijo. Y hasta que regresara del hospital y se pusiera bien. pero también era generoso. En la puerta de Jake. Dentro. Al tropezar con la silla que había en la esquina.

creo que ya podré valerme solo. sentía un sutil estremecimiento de sus piernas. arrastrando un calcetín en el proceso. por favor? -preguntó Jake con los dientes apretados mirando al techo. -¡Lexi! El sonido de cristal rompiéndose sobre la pared en el piso de abajo. mamá -susurró con voz de sueño. Lexi se inclinó. la hizo salir corriendo de la habitación con la cama a medio hacer. Rígido de dolor. La otra pierna estaba enredada entre las sábanas. Lexi se acercó a él con cuidado. -¿No vas a necesitarme? . -¿Dónde has estado? . -El doctor dijo nada de movimientos repentinos -le recordó dulcemente. Lexi le señaló la puerta a dos metros de su cama.Arriba. se apoyó en los pies. cruzó la habitación frotándose la cabeza. -Y yo te quiero. como si fuera un tigre enjaulado. -¿Necesitas ayuda? -¿Crees que podrías desenredar esta sábana?-le preguntó aún como si escupiera cada palabra-. gritó y cayó de espaldas sobre la cama. Yo no puedo. se quedó quieto. gimiendo suavemente. ¿Qué es tan importante? -Tengo que ir al cuarto de baño -dijo mirándola furioso. Con esfuerzo. -¡Un momento! -Lexi vio la manta en su mano. -¡Lexi! -rugió Jake. se acurrucó de nuevo a él y se durmió. Jake gruñó y sacó la pierna. Un brazo estaba apoyado detrás de él y un pie en el suelo. ¡Deja ahora mismo de hacer eso! Bajando de dos en dos los escalones. Sobresaltada mientras hacía la cama de su hijo. -¡Lexi. Y se sintió aliviada cuando al final liberó la sábana. Jamie. sintiéndose igual de impotente que la noche anterior. maldita mujer! ¿Dónde estás? Lexi regresó a dejar la manta mientras el dolor en su cabeza disminuía. -¡Jake! --gritó desde lo alto de la escalera-. Arrepentida al instante. Con cuidado de no abrazarlo con mucha fuerza. -Gracias. -¡Ouch! Apartándose de la cama con la manta aún en la mano. -¡Lexi! -gritó Jake otra vez. Lexi dio un bote y se golpeó la cabeza con la litera de arriba.-Te quiero. el doble de alto que antes. Con cada roce de sus dedos contra la tela suave de sus calzoncillos largos. Se inclinó a pocos centímetros de su pecho desnudo y empezó a apartar la sábana retorcida. abrió la puerta de su dormitorio y le encontró medio sentado en la cama y con medio cuerpo fuera. -¿Puedes marcharte. Los ojos de dolor de Jake se clavaron en ella acusadores. -Claro.

sabes que estoy preocupada por tu padre. -Bueno. Ahora vete. ¿Qué aspecto tiene? -Está más pálido que de costumbre. Las conversaciones con su madre . lo sabrás. Necesita operarse. y está dándole largas al asunto. pero normalmente tú llamas una o dos veces al año -dijo Lexi. Sin volver a mirarlo. Corrió a su dormitorio y lo cogió. cerró la puerta de golpe y subió las escaleras furiosa.. ya que Cordelia lo exageraba todo. pero al instante se avergonzó de sí misma. ¿Cómo está? Lexi se preguntó brevemente si su madre aún tendría un seguro de vida de su ex-marido.. ¿por qué le dejaste? -Lexi. demasiado sorprendida para tener tacto-. -¿Pero cómo vas a. -Lexi. la risa estridente que utilizaba cuando estaba frente a algo ligeramente incómodo. hacia la puerta. Lexi se sentó en la cama antes de que sus piernas la hicieran caer. Lo que tú digas -Lexi se giró y se marchó hacia la puerta-. Lo siento. Y no estamos cerca de navidad. querida.. Cordelia Davies Conley Lorton Smith Ridley se rió. finalmente dando voz a una pregunta que la había obsesionado durante años-. Y se cansa fácilmente. Lexi nunca había oído a su madre decir tantas cosas amables sobre su ex-marido seguidas. ¿Eres tú? -Ma. Lexi dio un paso atrás. -Eso es propio de él. Lexi eligió las palabras con cuidado. querida. En toda su vida. Pero no creo que vayas a encontrar gatear más fácil que caminar. -Bien. Acababa de terminar de hacer la cama de Jamie cuando sonó el teléfono. no tienes que sorprenderte tanto. -Las cosas no han cambiado mucho desde la última vez que hablamos. querida.-Si te necesito. Pensé que lo sabías dijo Cordelia sonando más sorprendida que ofendida-. Lexi se estaba volviendo más y más suspicaz a cada segundo que pasaba. No creo que nunca ame a otro hombre como amé a tu padre. mamá. Dolores-. Ésta es la segunda vez que has llamado este mes.. Te llamaré si te necesito. -Vete. Es el hombre más cabezota que he conocido -suspiró Cordelia--. Frank no tenía dinero. ? -Gatearé si tengo que hacerlo -dijo con sequedad-. pensé que Frank Conley era el hombre más atractivo que nunca había visto. Pero en vez de sentirse conmovida. -Lo dices en serio. ¿verdad? Lexi deseó no haber contestado al teléfono. Y aún lo pienso --dijo Cordelia con su dramatismo que le había pasado a su hija mayor. -Bueno. si lo querías tanto -preguntó Lexi. -¿Dígame? -Lexi. -¿Sigue siendo atractivo? La primera vez que lo vi. y aún tienes que bajarte de esa cama antes de hacer una de las dos cosas. -Estaré aquí al lado.

y mucho menos aparecer--. Dolores os manda recuerdos. -Bueno. Lexi empezó a protestar de nuevo. decente y cariñoso. -Pero me dijo que te dijera que va a llamar por teléfono a Jamie en cuanto pueda. mamá -dijo Lexi deseando terminar-. pero entonces se dio cuenta de que no era necesario. pero en su momento no le había parecido eso a Lexi. no! -con Jake allí no quería ni que Dolores llamara por teléfono. -Descuida. Hahía oído la misma promesa de su hermana docenas de veces. Dejó el cepillo. Pero acaba de hacer las pruebas para un papel muy importante y ahora mismo no puede abandonar la ciudad. y no Dolores. Si a Dolores alguna vez le había importado alguien que no fuera ella misma. Y está muy preocupada. lo mejor que había hecho Cordelia por su hija menor había sido devolverle la custodia a su padre un año después del divorcio. Lexi deseaba ser igual de buena madre para Jamie. -No me des las gracias. No tengo razón para mentirte en eso. -Claro. ¿Cómo podía durar el matrimonio en una familia donde el amor no contaba nada? Posiblemente. y no habían significado nada. y durante mucho tiempo después. -¡Lexi! -gritó Jake. -¿Sabe lo de papá? -Claro que sí. Cuídale mucho. -Gracias por llamar. Simplemente no la entendía. Por cierto. vanidosas. Cordelia y Dolores eran muy parecidas. estiró sus brazos cansados y se recogió el pelo con un pasador. Lexi -replicó su madre despacio-. A lo mejor para Cordelia había sido un acto de amor. iría si pudiera. Sabe que tú tienes razón al querer que ella lo conozca mejor. sólo lo suficiente para hacerlas totalmente impredecibles. lo había ocultado muy bien. Lexi se había sentido abandonada. no. Aún lo quiero. pero en su corazón era amable. querida. excitantes y desesperantes. Ha sido agradable ver que te preocupas. y una vez entre un millón. Lexi colgó y fue a su cómoda a cepillarse. Lexi se puso tensa en cuanto oyó el nombre de su hermana. bellas. porque ella era la que tenía a Frank Conley de padre y madre. pero lo mismo podía decirse de Cordelia. y nunca la había mentido. querida -dijo Cordelia suavemente-. Pasaron años antes de que se diera cuenta de que ella había sido la afortunada. Lexi echó una mirada irritada por encima de su . -¿Abandonar la ciudad? ¡Oh. Casi tentada a ignorarlo. -Oh. Quiero decir que entiendo que no pueda venir --lo arregló. totalmente confundida. No le extrañaba que el matrimonio de Jake con Dolores no hubiera durado. ¿oyes? Y llámame si algo cambia. Lo entiendo perfectamente. podían ser muy amables y generosas. Entonces.siempre la dejaban deprimida y confusa. Él no era siempre un hombre fácil.

. -No quiero deshacerlas. -¿Dónde está Frank? Jake estaba sentado en la cama. -Necesito ayuda. Sus manos sujetaban la sábana cubriéndole desde la cintura hasta más abajo de las rodillas. empezó a bajar las escaleras. -. Las ropas de su interior estaban revueltas y caían hasta el suelo.. giró de nuevo. Vestirte y marcharte. calcetines y calzoncillos estaban esparcidos desde el vestíbulo hasta la puerta abierta de su dormitorio. -Yo no pedí venir aquí. que ha ido a la farmacia a comprar tus medicinas. Lexi. -¡Lexi! -llamó de nuevo. -¡Voy! En las escaleras. ¿Por qué me haces tantas preguntas? Jake no la miró. -¿Me llamabas? -preguntó dulcemente. Ella se sintió avergonzada por su falta de tacto. Pero de algún modo. Y también está Mack que ha llevado esta mañana a papá a la ciudad. -¡Lo sé! Sintiéndose culpable. se los colgó del dedo índice por el elástico y entró en la habitación de Jake. -De hecho -le gritó Jake--. -Se me empezaron a caer. Lexi recogió un par de calzoncillos. Sólo quiero vestirme y marcharme de aquí. -¿Dónde están los trabajadores? -Supongo que en el campo --le miró perpleja. -Yo podría haber deshecho la maleta -le sugirió suavemente. Lexi le mostró los calzoncillos. -Espero que no con esto. Sus calzoncillos rojos largos estaban en el suelo. enganchándose la bota en una camisa y entrando furiosa.hombro hacia la puerta abierta.. Camisas. Lexi le tiró la ropa interior. . Pero no esperes mi ayuda. -¿Quién más hay aquí? -Twyla la cocinera.. En cl pie de las escaleras. -Bien. incapaz de no responderle. Excepto Tonio. sonando menos exigente y más desesperado. Recuerdo específicamente haberme negado a venir. furiosa y frustrada. ¿Es este tu modo imaginativo de deshacer las maletas? --hizo un gesto hacia la ropa por el suelo del vestíbulo. recordé de modo bastante desagradable que no puedo agacharme -dijo con brusquedad. conseguiste traerme aquí -terminó Jake en tono más bajo. se volvió y salió al vestíbulo. Recordando el vaso que él había roto antes y aún tenía que recoger... y cuando me agaché para recogerlas... -Ha tenido que irse a la ciudad.. pisoteando la ropa del suelo en el proceso. mientras estaba inconsciente. miró hacia abajo y vio la maleta de Jake abierta en el vestíbulo.

Soy perfectamente capaz de ducharme solo.No lo harías -dijo Jake. ¿Me darías uno si te lo pidiera bien? Su tono seductor dejó sin aliento a Lexi. pero cayó en el suelo a un metro de la cama y del brazo extendido de Jake. -Bien. la piel bronceada se vería tersa sobre músculos fuertes que flexionaban al mínimo movimiento. -¿Lo hizo? -Sí. -A lo mejor. En silencio. pues yo no. Ya empiezas a apestar. podrías ser un poco más agradable -se acercó a la camisa y la recogió-. . Lexi se fijó de pronto en su cuerpo. -Lo mataré. -¿Prefieres que lo haga Twyla. o uno de los ayudantes? . y no puedes hacerlo solo. gracias. En todas partes donde miraba. -No creo que debas mojarte aún esas vendas de las costillas. . si me lo pidieras bien. estaba bromeando. ¿y qué hay de un baño con esponja. retándola. No hasta que otro médico te los pueda poner o me enseñen cómo hacerlo a mí. -¿Por qué no te desatas la camisa de la bota y me la tiras? --preguntó de repente sin furia. -Bueno. -Ésa vale. ¿Cómo vas a ponértela por el hombro derecho? Puedo hacerlo. -¿Y qué hay de ese maquillaje? ¿Pretendes llevarlo hasta Halloween? -A lo mejor. . -¿Crees que podrías acercarte un poco e intentarlo de nuevo? -preguntó Jake irónico. Bueno. vas a necesitar uno antes o después. -Maldición -murmuró Lexi. Lexi le miró. Lexi se la tiró. -Lexi.-¿No prefieres una limpia? Suavizándose tan rápidamente como él. Apenas te puedes mover. -Bueno. ¿tienes una idea mejor? Porque si la tienes. te sugiero que la escupas. -¿Sabes? Para un hombre que no es capaz ni de vestirse. Apartó la mirada y cogió la camisa. aunque sabía que sólo estaba atormentándola.¡No! -gritó indignado-. -¡Podrías haberme dejado donde estaba! -¡Nadie te quería allí! Louanne dijo que podías irte al infierno.Con la camisa colgando de su pie. y Aaron fue el que te llevó a mi coche. los dos contemplaron la camisa como si fuera una serpiente a punto de atacar. y sólo ha pasado un día. Lexi? También me vendría bien --dijo con tono grave y peligroso-. La voz de Jake se suavizó. -No hasta que puedas vestirte solo --dijo mirándole con dureza. ¿Tienes una oferta mejor? ¿Quieres ayudarme a quitármelo? -A lo mejor. -Tú no vas a bañarme.

Jake apareció en la puerta. sobreviví sin tu ayuda -señaló la maleta al lado de Lexi. Incapaz de apartar la mirada. Vístete. me marcharé. Lexi se fijó en sus muslos largos y perfectos. será un placer llevarte a ti y a tus maletas al aeropuerto de Albuquerque. . Las venas de su cuello se marcaban con la fuerza de su ira y su frustración. Después de todo. y la otra con una cicatriz. Puso sus pies desnudos sobre la camisa y la acercó a su brazo extendido. ¡Vuelve aquí y tráeme un par de pantalones! Lexi volvió y miró la puerta abierta de la habitación de Jake. ¿te has operado la rodilla? -Sí. qué pena. -No. eso es fantástico -dijo ella abriendo la mano y dejando caer la camisa al suelo-. Llevaba únicamente el cabestrillo azul. -Oh -exclamó Lexi-. Esta mañana si puedo. hoy. En cuanto esté vestido y haya recogido mi ropa. Lexi se marchó. pero Lexi la ignoró. -¿Te has puesto ya la camisa? -¡No! Y tras su grito.-. Jake la miró echando fuego por los ojos.. De acuerdo. hazlo a tu modo -se giró y se dirigió hacia la puerta-. una vocecita le decía que le había abandonado cuando estaba indefenso. -¿Hoy? -Sí.. -Jake. ayudando a Twyla. estás soñando. sus rodillas.-Lexi. lo que ella hacía era por su bien. y curiosamente. ¿verdad? ¿Cómo te las arreglarás viviendo solo? -No puedes obligarme a quedarme. estaba justificada. pero . -¡Vuelve! -¿Por qué? --preguntó ella con la mano en el pomo. Pero entonces tampoco tengo que ayudarte. Las venas en su cuello habían vuelto a la normalidad. pero no lo suficiente cerca para cogerla sin inclinarse. No voy a quedarme aquí. vendas alrededor de sus costillas y un par de calzoncillos azul marino. -¡Lexi! -rugió de nuevo Jake. Capítulo 5 C ON una sonrisa. Y después de que lo hayas hecho. pasando cuidadosamente sobre su ropa mientras subía las escaleras. Con un hombre tan testarudo y enervante como Jake. -No puedo coger la camisa. una perfecta.Bien. amenazando con hacer temblar las paredes-. no puedo -continuó Lexi con el mismo tono dulce-. sin moverse. Dentro. ¿Puedes darme unos vaqueros? Ella le miró a la cara. ¿verdad? ¿Por qué no vienes a buscarme cuando estés listo para marcharte? Estaré en la cocina.

Lexi dejó la bolsa de lona y lo miró. -Es mejor que te sientes. La marca era estrecha y blanca. soltó los pantalones y se apartó. Lexi se arrodilló y le subió los pantalones por las piernas. Jake salió del baño. no está en tu vocabulario. Lexi cogió la parte derecha y tiró hasta que se encontró en una posición muy incómoda. -Oh. Tendrás que ayudarme. Saberlo le hizo sentirse un poco mejor. Consolándose de que no sería tan malo si no pensaba en ello. Jake señaló a su equipaje. se oyó el sonido del agua del grifo. Con la bolsa en una mano y los vaqueros en la de la puerta cerrada del cuarto de baño. Entonces se dio cuenta de que él tenía razón. Al menos no tendría que ver su cara mientras le pusiera los vaqueros. ¿Empezamos con los calcetines? -Sólo quiero ponerme los vaqueros -respondió Jake inexpresivo. ¿Crees que podríamos hacer algo con tu cara? Hablar contigo así es como hablar con alguien que lleve gafas de sol dentro de un sitio.. sólo para encontrar a Jake mirándola . Es imposible que yo me ponga esos vaqueros. Nunca se podría poner solo esos pantalones. eso está mucho mejor -murmuró Lexi inclinándose para coger unos vaqueros--. -En el armarito a la izquierda del lavabo. El calor le subió a la cara. Reprimiendo un jadeo. -Por favor -dijo él con frialdad. señor -murmuró Lexi cogiendo la bolsa de lona azul bajo un montón de ropa-. Mientras él bajaba hacia el borde de la cama. Gracias a Dios seguía llevando ese estúpido maquillaje. mientras rápidamente se ponía de pie. Enderezándose con los pantalones en la mano. supongo que no hay otro modo. Sus dedos rozaron los de Lexi. obviamente de varios años de antigüedad. Casi al instante. Al hacerlo vio la cicatriz que iba desde el muslo a la pantorrilla por la cara interna de la rodilla. fijándose en los vaqueros en sus manos. De acuerdo -dijo con fingida serenidad-. -Coge la bolsa azul.con la pintura corrida y sucia aún tapando sus facciones y la arena. Estamos progresando. -Sí. Tienes suerte de que sea una persona paciente. Bueno.. Su estudiada compostura le dijo a Lexi que él no se encontraba con esa situación más cómodo que ella. La mano de Jake bajó para coger un lado de los vaqueros. -¿Ayudarte? El calor encendió sus las mejillas de Lexi y empezó a discutir. el rostro de Jake estaba convirtiéndose en una imitación de una cara de Picasso. y ella apartó la mano a la vez que él se levantó y se subió los pantalones por los muslos y por la cadera derecha. -Supongo que la palabra «por favor». Entonces giró y desapareció en su habitación. lo miró. -¿Dónde están las toallas? -preguntó Jake desde la puerta cerrada.

tan aturdido como ella debía parecer. -Creo que ya puedo solo -dijo él con voz tensa. -Claro -ella bajó la mirada. -Puede que... -se aclaró la garganta-. ¿Podrías sacar la crema para la cara de mi bolsa azul? -Sí. Girando, ella se fijó en la bolsa y se acercó a donde estaba, en los pies de la cama. Abrió la cremallera y encontró un juego de afeitado. -Eso no es -dijo Jake. Parecía dolorido, y Lexi se giró automática mente. Estaba de pie con el brazo izquierdo detrás de la espalda, tirando de los vaqueros, cuya cintura parecía estar atascada en sus caderas. Mientras lo miraba, Jake se retorció despacio, sujetando mejor la cintura con la punta de los Y luego le dejaría a él preocuparse sobre lo que fuera a hacer a continuación. Acercándose para ponerse entre sus rodillas, se inclinó hacia delante, y cogió los dos lados de la cintura y los juntó. Entonces, manteniéndola cerrada, cogió la cremallera entre sus dedos, y haciendo caso omiso del abultamiento más abajo, subió con firmeza. -Oh, gracias dijo Jake intentando apoyarse en su codo. -¿Quieres que te lo abroche?. No, gracias -se sentó-. El resto puedo hacerlo solo. Gracias. -Sinceramente lo dudo -cogió la cinta del pelo-. Prueba a ponerte esto con una sola mano. La voz de Jake pasó a un gruñido. Estás disfrutando con esto, ¿verdad? Sólo intento ser realista, Jake. No eres un inválido, pero tus habilidades son limitadas. Y posiblemente lo serán durante un par de semanas. Si dejarás de intentar hacer las maletas y marcharte, yo... yo dejaría de restregártelo... ¿Tienes dolores? -Sí. -¿Muchos? -Si. -Tengo las pastillas que el doctor te recetó. Lo siento, debía haberlo recordado antes. -No, puede que luego. Ahora mismo me tomaré un par de aspirinas -señaló su bolsa y Lexi sacó la caja que había visto antes. -¿Estás seguro? -preguntó sacando dos pastillas-. El médico no te lo habría recetado si... -No me gustan las pastillas. Una simple aspirina y linimento de caballo me curan casi todo. Ella le dio una y cogió un vaso del agua del cuarto de baño. -Hablas como papá.

-Lo tomaré como un cumplido -Jake le devolvió el vaso y señaló la crema facial-. Supongo que vas a insistir en ayudarme con eso. -Bueno, podría dejarte solo y volver a la hora de la cena a ver si has terminado. -Muy graciosa. Sin esperar a tener su permiso, Lexi cogió la cinta y se la puso de modo que le apartara el pelo de la cara. Entonces extendió crema por toda su cara. Levantándole la cabeza, ignoró los ojos desafiantes y empezó a masajear la crema con la punta de los dedos. Cuando lo peor de la pintura y suciedad se había despegado, cogió un algodón y empezó a retirarle la capa de crema y porquería. Negándose a mirar la cara que acababa de descubrir, empezó a aplicar una segunda capa de crema. -¿Qué estás haciendo? -preguntó Jake apartando la cara de su mano. -Creo que no te has visto la cara -le cogió la barbilla con una mano y le mantuvo la cabeza quieta mientras echaba la capa de crema -. Ahora quédate quieto un momento, porque aún no he terminado. Ella cogió los algodones que había echado al suelo y los metió en la papelera del cuarto de baño. Allí humedeció una toallita en agua caliente y volvió para ponérsela sobre la cara. -Mmm -suspiró Jake- . Muy agradable. Lexi no respondió. En su lugar, apretó la toallita contra su piel, empezando por su frente y bajando a la barbilla. Masajeando con los dedos a través del tejido, pensó en los cambios que había provocado el paso del tiempo. Lo que había sido un cuerpo duro y sin grasa cuando Jake era más joven, se había vuelto más definido, más poderoso e incluso más masculino con la edad. Su rostro había sido atractivo, saludable y juvenil, con buenos huesos y una mandíbula fuerte. Lo que le habían hecho especial habían sido esos ojos verdes y sus labios delgados, expresivos y sensuales. Incluso bajo el maquillaje, Lexi había visto que sus ojos y sus labios no habían cambiado, aunque su impacto parecía haber aumentado con la madurez. Y en cuanto al resto, no quería ni pensar en ello. Cuando le quitó la toalla, se volvió sin mirar los resultados. En el cuarto de baño, dejó la toallita en el lavabo y se apoyó en él. Estaba avergonzada de sí misma, pero si hubiera una salida, Lexi la habría tomado. Toda la mañana, Jake había estado intentando marcharse mientras ella le había puesto todos los obstáculos que se le ocurría para hacerle quedarse. Y en ese momento ahí estaba, escondida en cl cuarto de baño, con miedo de salir y mirar su rostro. ¿Sabes? -dijo Jake muy cerca de ella-. Es difícil creer que después de todo lo que hemos pasado esta mañana, no puedas mirarme sin mi cara de payaso. Me parece un poco extraño, Alexandra, pero si te gustaba más antes, puedo volver a maquillarme Lexi se giró para mirarlo, pero sus ojos se posaron en su pecho.

-No sé de qué hablas. -Mírame, Lexi. Ella subió los ojos hasta su cuello y los clavó donde podía ver el pulso latir. Yo he estado mirándote desde anoche -dijo Jake muy despacio-. Ahora, mírame. Jake le miró fijamente. -De acuerdo, estoy mirando. -Bien -sus labios se separaron en suave invitación-. Tú no me quieres aquí más de lo que yo quiero estar, ¿cierto? Atrapada por el reto en sus ojos verdes, Lexi se agarró más fuerte al lavabo. Cediendo al fin, apartó los ojos de los suyos y se encontró cautivada por su rostro. -Puedo marcharme hoy mismo. -No. Si ella nunca hubiera visto su rostro antes, lo hubiera encontrado inolvidable. Una vez había sido simplemente atractivo, pero su rostro era más fuerte, más marcado. Sus líneas duras y sensuales emanaban carácter. Su boca se curvó en una sonrisa burlona. -Hay gente que podría cuidarme, Lexi. Louanne no es la única mujer que conozco. Tensándose al pensarlo, Lexi se sintió repentinamente celosa. -Pero eso no resolvería el problema de mi padre. -¿Crees sinceramente que esto va a funcionar? -No tiene que funcionar durante mucho tiempo. En cuanto papá esté seguro de que te vas a quedar, se operará. Y una semana más o menos, podrás ponerte y quitarte los pantalones sin ayuda de nadie. Una sonrisa genuina, aunque pequeña, apareció en los labios de Jake. Realmente has madurado, ¿verdad? -Creo que sería mejor si no entráramos en nada personal. -¿Vamos a fingir que no pasó nada entre nosotros? -Fuimos amigos. Déjalo así. Jake la miró con una sinceridad que le hizo estremecerse. -Sería mucho más fácil si no fueras tan bonita. -Quizá simplemente debieras pensar esas cosas y no decirlas en voz alta -sugirió Lexi en tono frío que en ningún modo reflejaba el estado de su alma. Cuanto más lo miraba, más quería que él la tocara. Pero nunca, nunca, le permitiría saber los anhelos que estaba despertando en ella. Él ya la había amado y la había dejado. Ella no creía poder soportar una segunda vez. -Bueno --Lexi se puso delante de la puerta para salir- . ¿Hay algo más que pueda hacer por ti antes de que vuelva a mi trabajo? Jake se apartó y la dejó salir. -Una camisa estaría bien. Y supongo que mejor será que eche un vistazo a lo

deteniéndola. La mano de Jake se cerró sobre su brazo. Ella miró su rostro y deseó no haberlo hecho. miró el rostro tenso de Jake.. Lexi cogió la camisa que había dejado caer al suelo y volvió delante de él. Por favor. Sus ojos estaban justo delante de su pecho. ella se apartó soltando un suspiro que fue más audible de lo que pretendió. Y levantó cl brazo derecho mientras seguía sujetándolo con la mano izquierda. -¿Dónde has dicho que estaban esas pastillas? -preguntó Jake con voz débil. y a Lexi le dio un vuelco el estómago. Y no debería. Agradecida de que él no pudiera leer su mente. . deseando que hubiera otro modo de hacer eso más fácil. -Mete la manga por este brazo -jadeó Jake.¿Botones? -ella se apartó. Muy bien. Sí. -Así -dijo Lexi suavemente-. -Lexi. Subiendo la manga. Estaba volviéndole loca. -Papá llegará en cualquier momento. Soltó la respiración y pequeñas gotas de sudor se formaron en sus hombros y en su pecho. pero no lo suficiente rápido. -Podré hacer esto solo en pocos días. -Yo las traeré. Ella lo había superado. El no olía mal.que he de hacer aquí. Arrugas de dolor enmarcaban su boca. -Las traeré yo -dijo él--. El pelo de su pecho acariciaba sus nudillos. Y en ese momento era un olor muy atractivo. «¡No. Tener a Jake de vuelta era peor de lo que ella había imaginado. -¿Cómo vamos a hacer esto? -Lexi señaló el cabestrillo. -Me temo que no soy un buen inválido.En el vestíbulo. -Me tomaré una. no!» gritaba su mente. caliente y fuerte y a lo mejor un poco salado. -Como botones. no. ella metió la manga por la mano y la subió por el brazo. . . Le había mentido antes.. Es un poco humillante tener que pedir ayuda de las cosas más pequeñas. Tan delicadamente como pudo. Pero sus ojos la miraban con una intensidad que no tenía nada que ver con el dolor.. Finalizando. suavemente. Se dirigió rápidamente hacia la puerta. Olía a hombre. una semana como mucho. -Pues muy. En una mesa. Si me ayudas con los botones. Lexi se acercó.. Jake volvía a meter el brazo en cl cabestrillo. -Estaré en la cocina si me necesitas -y se marchó hacia la puerta antes de que él pudiera pensar en alguna otra tarea vergonzosa. Jake aguantó la respiración mientras sacaba el brazo del cabestrillo y lo sujetaba con su mano izquierda. Cuando finalmente terminó.

pero tiene que quedar algo de esta mañana. Yo voy para allá. -Bueno. -Eso espero --dijo Jake oliendo la comida calentarse en el horno y con el estómago rugiéndole de hambre-.La verdad es que tengo mucha hambre -él la siguió-. tocó la hilera de botones de su camisa. sabía que volver allí habría sido para él el doble de perturbador. Entonces. y me ha dicho lo mucho que se arrepentía de haberte dejado marchar hace años. ¿Tiene hambre? Su rostro redondo le saludó con una sonrisa alegre que él no pudo evitar devolverle. -No -Jake se quedó en la puerta. Ve tú delante. Lexi vaciló. Si la presencia de Jake la turbaba. ya lo sé -dijo ella sacando cosas del frigorífico-. Con su mano izquierda. Frank Conley piensa maravillas de usted. recordando la sensación de sus manos al rozar su piel. Yo soy Jake Thorn. -Yo estaba empezando a asustarme un poco por miedo a que a Frank le pasara algo antes de ir al hospital. Estaré allí en seguida. Twyla Donaldson. Hace mucha falta aquí. -¿Durante meses? -¡Oh. y entonces salió al vestíbulo hacia la otra parte de la casa. y no confía en nadie para que se ocupe de este rancho. señor Thorn. entonces tendremos que darle de comer -puso un trapo sobre la masa-. ¿Por qué no se sienta mientras yo preparo algo? Me llamo Twyla. ¿Es demasiado tarde para desayunar? -Bueno. Lo metió todo en el horno que ya estaba caliente. vio que Lexi no estaba allí. No puedo decir el número de veces que se ha sentado ahí mismo --hizo un gesto a la mesa-. Nada de eso iba a ser fácil para nadie. Frank ha estado muy nervioso durante meses esperando que llegara. Mientras hablaba. -Oh. una mujer regordeta junto al mostrador apartó el puño del montón de masa que estaba amasando y lo miró por encima del hombro. Jake observó en silencio mientras ella le echaba la comida . Capítulo 6 C UANDO Jake entró en la cocina. Twyla puso a calentar un enorme trozo de carne junto con una generosa ración de caldo. Un poco abrumado. Jake la vio marcharse. sí! Pero ha tenido que esperar el momento apropiado para enviar a Lexi a buscarle. No le culpaba por necesitar tiempo a solas. pero ya está usted aquí y todo irá bien. No lo dude por un minuto.. Hola. si quieres venir. -Claro que sí -los ojos redondos de Twyla le miraron con honestidad . -Encantado Jake se sentó en una silla frente a la mesa de pino-. Twyla posiblemente tenga ya preparado la comida. Mucho. Aunque aún no estoy seguro de que realmente me necesiten. como reacio a salir-.

. la sensación de pérdida era abrumadora. -Sí. -Oh. Una docena de preguntas llenaban su cabeza mientras ella le servía la bebida. hablando de Lexi. convencí a mamá para que dejara el trabajo. Bueno. aunque se preguntaba cómo de unidos estarían realmente. Era todo lo que él dijo. No podía aún haber llegado a los sesenta. en absoluto. -¿Qué bebe? Hay té helado si le apetece.. Así que supongo que los dos hemos llegado a conocernos mucho. ni siquiera cuando yo compré la granja vecina. Twyla movió la cabeza pensativa. yo llevo viuda casi diez años. Es la hora de su almuerzo.Usted y Frank parecen muy unidos -comentó Jake con cuidado mientras cogía el vaso. -Estupendo. -Gracias. -Durante unos seis años. Pero no se quedó mucho tiempo para verme. Después de casarme. Sus padres habían muerto con seis meses de diferencia el uno del otro. -Debe ser más tarde de lo que pensé. pero seguía trabajando para Frank Conley. no. Y cuando se retiró. -Oh. y Jake los echaba de menos. Cuando yo empecé a ganar dinero con los rodeos. Twyla sonrió mientras le ponía el plato delante de él. -Me hubiera encantado conocer a su madre. Habían sido buenas personas y buenos amigos. Vivía allí. y Jake no insistió. ¿Sabe dónde está? --Supongo que habrá ido al granero a buscar a su padre. -Soy una vieja y puede que hable demasiado. todo lo que se le ocurrió decir. aprecio todo lo que ha dicho. he oído que su padre fue el capataz aquí durante muchos años. -Bueno. Tengo que salir a trabajar un poco en mi jardín mientras esa masa termina de crecer. -¿Y su madre trabajo de cocinera? Jake asintió. . Pero papá no quiso. Cogido con la boca llena. Yo. -Siento mucho lo de su muerte. mis padres se mudaron a Florida. No dijo más. -Sí -Jake pinchó una patata-. -Apuesto a que estuvo muy orgulloso de que usted tomara luego su puesto. desde que yo tenía trece años. hasta que su salud le obligó a retirarse. Cogiendo un cuenco de judías verdes. Lexi habla de ella a menudo -Twyla se puso de pie y cogió el cuenco--. Twyla se sentó enfrente de Jake y empezó a partirlas.. -Bueno. le dejaré terminar la comida en paz.en un plato. No era una mujer tan mayor. Incluso después de cinco años. señor Thorn. y he estado trabajando aquí casi todo ese tiempo. Jake masticó y tragó antes de responder. yo me quedé con el trabajo durante otros tres años.

Twyla sonrió como si hubiera leído su mente. corazón. Pero supongo que estabas preguntando por Jake. ¿Cuándo podré conocerlo? -Creo que aún no me has dado mi abrazo de después del colegio. creo que ahora mismo están hablando de negocios . Lexi dio un bote y su bolígrafo hizo un rayajo en el cheque que estaba escribiendo.Jamie mientras la puerta se cerraba tras él. y Twyla se ha ido a preparar la cena a los trabajadores -Lexi sonrió y movió las pestañas con gesto inocente-. -Llámeme Jake. Había olvidado lo que era estar en casa. -Pero como eso no puede ser. Lexi le dio un rápido apretón y le soltó. Respiró profundamente y se calmó antes de sonreír a su hijo despeinado y salvaje. Jake se sentó de nuevo para terminar su comida.Jake buscó un reloj. ya que no quería que se decepcionara por los modales a veces volubles de Jake-. pero era estupendo haber vuelto. ¿Te das cuenta de que Jake se va a sorprender cuando te conozca? -¿Por qué? -Bueno. había evitado los besos.¿Cuándo podré conocerlo? -Bueno. -De acuerdo. Él se levantó. aunque sólo por una temporada Era como volver a casa de nuevo. él no sabe que tengo un hijo. Pero últimamente. . Jamie se apartó y la miró fijamente. por favor. mamá! -grito . -¡Hola. Sentada en el escritorio del salón. Y el placer ha sido mío. Bueno. Twyla cogió su cesta y sus tijeras de podar y salió al jardín. señor Thorn. Su comida es deliciosa. Creo que mi madre y usted habrían sido muy buenas amigas. -Hola. . a lo mejor podemos ser amigos usted y yo. Estaba en casa en la cómoda cocina donde una vez se había sentado en esa misma mesa viendo a su madre preparar comida para un ejército. -Es poco más de mediodía. ha sido un placer conocerle finalmente. pero no vio ninguno. El suyo estaba guardado en la maleta. Jamie entró y dejó su mochila en una silla. enrojeciendo y enfureciéndose si alguien le daba incluso un solo besito en la mejilla. Pensamos que mejor sería dejarle dormir esta mañana -puso el cuenco en el mostrador-. Y con los ojos brillantes. Hoy has llegado pronto. había empezado a mostrarse tímido también con los abrazos. Jamie se acercó. -¿Dónde está todo el mundo? -Tu abuelo está en la cocina con Jake. Nunca se lo admitiría a Lexi.vaciló. preocupada por la ansiedad de Jamie. y agradecida de que él hubiera dejado de insistir en que le llamaran James. A regañadientes. ¿no? -Sí. Dos años antes. Temiendo forzar su suerte. Un ceño de indignación apareció en el rostro de Jamie.

ella le dio un suave golpecito en la nariz con la punta del dedo. -Oh. Yo . Ella quiso abrazarlo con fuerza. Jake aún no se ha decidido -dijo Frank-. -¿Quieres conocerlo? -¡Sí! -exclamó Jamie casi gritando. Ella se levantó de la silla. has vuelto pronto -el rostro de Frank se animó al verlo y le hizo un gesto para que se acercara-. -Sí. -Hola -dijo Jamie simplemente. Mi hombrecito. es posible -dijo con seriedad. el niño sonrió tímidamente. donde Jake y su padre estaban sentados delante de la vieja mesa. creo que no. -¿No le dijiste lo mucho que lo necesitamos ni lo mucho que lo queremos aquí? -No. que estaba mirándola a ella sorprendido. Pasamos toda la mañana discutiendo sobre si se iba a quedar o no. él es Jake Thorn. Lexi vio a su hijo acercarse a su abuelo sin vacilar. De mala gana. Apoyado entre los brazos de su abuelo. Jamie seguía indignado. Jamie. Jamie. El orgullo maternal brotó de Lexi. Jake apartó los ojos de Lexi. A lo mejor debí haberte dejado que no fueras al colegio y te hubieras ocupado tú de ese asunto. A lo mejor los abrazos sólo eran vergonzosos cuando procedían de las madres. Controlando sus instintos protectores. ¿Por qué no nos dejáis tú y tu madre un rato más a solas para que terminemos de hablar? -Claro -dijo Lexi extendiendo la mano hacia Jamie y evitando mirar a Jake-. -Jamie -dijo Jake suavemente. Él arrugó la cara disgustado. ¿verdad? Lexi se acobardó. Pero seguía siendo sólo un niño. te presento a mi hijo.-¿Quieres decir que no le has hablado de mí? -No tienes idea de cómo ha sido hoy el día. Vas a estar aquí una temporada. un niño tierno y vulnerable. Lexi se rió. -Jake. y su padre frunció el ceño. Seguía pensando en ello cuando se fijó en Jake. A veces era un pequeño hombrecito. El murmullo bajo de sus voces cesó cuando ella y Jamie entraron. Jamie. consiguiendo borrar la sorpresa de su rostro antes de mirar a Jamie. Le puso el brazo por los hombros y le llevó a la cocina. hablando. mirando al niño de arriba a abajo-. Encantado de conocerte hizo un gesto a su brazo derecho-. Siento no poder estrecharte la mano. Un poco celosa. no pasa nada -Jamie seguía apoyado en su abuelo-. Ven y da a tu abuelo un gran abrazo. dispuesto a tomar el mando. -Mamá.

tirando de Jamie. siéntate -exclamó Lexi-. -Aún así te daremos de comer. A lo mejor estoy demasiado cerca para verlo con claridad. -¿Y tú. Las comidas están incluidas en el trabajo. -Déjalo. Es lo menos que podemos hacer. Jake lo miró con el ceño fruncido. -¿Por qué no tomamos esta noche pizza? -sugirió Frank-. ¿Qué me estabas diciendo antes de que entraran? -Estaba diciendo que hay un problema. Lexi no tenía mucha opción. -Muchas gracias -dijo con sequedad. por Dios. si tú no lo sabes. vamos. Hay algo mal en alguna parte. A lo mejor quería estar una hora solo con Jake y sabía que ése era un modo seguro de conseguirlo. Frank -. Tú sabes lo que este lugar significa para ella. -Oh. No podía evitar sentirse irritable y brusco cerca de Lexi-. Tú y Jamie podéis ir a la ciudad a por una mientras Jake y yo terminamos de discutir esto. De cualquier modo. Estupefacto por la vehemencia del hombre. mamá? La idea de un viaje de diez kilómetros hasta Santa Fe sólo para comprar una pizza no le parecía una maravilla a Lexi. pero sé que está ahí. Pero es más que eso. -No sé. fijándose por primera vez en la palidez tan poco saludable de su viejo amigo. ¿Te parece bien una pizza? -Claro -Jake empezó a levantarse. Ella no . O a lo mejor Frank sólo quería una última pizza antes de ingresar en el hospital. No necesita preocuparse por lo que vaya a pasarles a ella y a Jamie si yo pierdo este rancho. Frank. -Frank. A lo mejor tú puedes examinar cuidadosamente las cosas y ver algo que a mí se me haya pasado. Es una estupenda idea. Jake? -preguntó Frank. y no debería. ¿No crees que tiene derecho a saber si está en peligro? -No. Con tu ayuda podremos solucionar esto insistió Frank testarudo--.dijo Jake cansado. y este rancho no es una excepción. La economía está siendo dura últimamente para todos. Y yo no quiero que sepa nada. El rancho ha perdido dinero durante los dos años pasados. ¿cómo puedo saberlo yo? Es tu rancho. -Yo no he aceptado el trabajo -replicó Jake mientras volvía a sentarse. pero sabía que su padre debía tener una razón para habérselo pedido.sólo necesito la cocina a tiempo de preparar la cena. -¿Y Lexi? ¿Tiene alguna idea? -¡No! -Frank prácticamente gritó-. -¡Sí! -gritó Jamie entusiasmado--.-Voy a por mi cartera. No sabe nada de esto. Lexi se marchó. -Oh. -Me parece recordar que hace tiempo los dos os llevabais mejor.. -¿Por qué? -Ella tiene bastantes preocupaciones con ocuparse de la casa y de Jamie y de un viejo enfermo que no puede cuidarse solo. Jake. Frank frunció el ceño a Jake. No puedo adivinarlo. ¿Qué te parece.

empezaba a anochecer. No sería un hombre sino hiciera lo que pudiera. Es un buen capataz. pero te estaría eternamente agradecido si lo hicieras. -¿Cuándo ingresas en el hospital? -Espero poder aplazarlo hasta la semana que viene. y hasta que lleguemos al fondo.. Nosotros lo hemos hecho.. Sólo espero poder ayudar.tiene que saberlo nunca. Dolores la ha arruinado. Jake levantó la mano. -Dios es misericordioso. Frank. -No me des las gracias. ¿No crees que me pides mucho. y nunca he tenido ninguna razón para sospechar de él. se detuvo y giró hacia la mesa. y aunque estuviera molesto por su debilidad. pero. Ayúdame. No tengo derecho a esperar que lo hagas. Y la gente cambia. Jake. y yo te diré lo que necesito que me expliques. Para. Podrás mostrarme todo lo que tienes. ¿vale? Se puso de pie con un esfuerzo que le dejó dolorido. Y sé que si algo me pasa. y Frank continuó. y yo no te ayudé mucho en su momento. ¿Qué hay de tu capataz. Lexi canturreaba . Si fueras de mi propia sangre y carne no podría confiar más en ti. -¿Pero? Con un suspiro. -¿Por eso estabas tan empeñado en traerme aquí? -Confío en ti. por favor. -Bueno. no dejarás que Lexi pierda este rancho. Jake. era el momento de tomarse otro calmante si quería aguantar hasta la cena. pero de todos modos te la pido. Dentro. Pero sé que intentar discutir contigo es perder el tiempo. -De acuerdo. Frank continuó. Han pasado muchos años. Jake. Frank. Por la ventana de la cocina. McCauley? ¿Tiene él alguna idea? -Brad McCauley ha trabajado aquí durante más de tres años. que conste que pienso que te equivocas. -No tengo derecho a pedirte' ayuda. El día había sido largo y cansado. Jake le animó. Para -dijo tanto para no emocionarse como para que dejara de hablar-. Pero tú eres la única persona con la que he hablado de esto. Y sospecho que Lcxi tampoco. considerando el modo en el que he arruinado mi vida? -Tú no has arruinado tu vida. -Empezaremos por la mañana. En la puerta. así quiero que continúe. Ojalá merezca tu fe. Sé que puedes. Te necesito. Jake no lo miró. Jake miró a Frank fijamente y notó que su palidez había aumentado desde que habían empezado a hablar. Jake. Frank se detuvo. -Gracias.

-¿Por qué? -¿Puedes sentarte? ¿Por favor? Durante un instante. Jake negó con la cabeza. entonces se dio cuenta de que no podía actuar como si tuviera diecisiete años sólo porque él le hiciera a veces sentirse así. Aquí está la cena. Jamie quería despertarte. -Si odias tanto tenerme aquí. -Si no te importa. A lo mejor deberían volver a la antigua forma de comunicarse. Ella no podía sentir las rodillas flojas cada vez que estaba cerca de él. la puedo calentar. No le ofrecían ninguna distracción. Eso es para mañana dijo haciendo un gesto hacia las judías. -El microondas ha pitado -dijo él. Toda esta inactividad me da mucho apetito -se sentó en una silla-. -Bueno. Lexi sacó un botellín del frigorífico -. sonriendo. -¿Vas a cenar tú? -Ya tomé antes -. al menos eres honesta. ella pensó en negarse. ¿Quieres una cerveza? -Por supuesto. -¿Por qué no te sientas de todos modos? -preguntó Jake. Cuando dejó el . -Pensé que íbamos a tomar pizza. La pizza está en el frigorífico. Tenía miedo de lo que papá pudiera hacer si tú no estabas aquí al menos hasta después de su operación. -Eso imaginé -sonriéndole. se quedó sorprendida al ver a Jake apoyado en la puerta. Lexi lo miró. Sé que no ha sido un día fácil para ti -metió el resto de la pizza en el microondas-. Bueno -dijo Lexi poniendo un plato de pizza delante de él---. Encogiéndose de hombros. Yo hago la cena mientras Twyla da de comer a los trabajadores. Suspirando. ¿Dónde están todos? -Papá está echado. se sentó frente a él. Jamie arriba. ¿por qué te esforzaste tanto en traerme? -preguntó Jake con tranquilidad. decirse cosas bruscas y discutir. a lo mejor meses. Lexi sacó la pizza. haciendo los deberes. en el mostrador fregado. pero yo pensé que a lo mejor te venía bien descansar.con la radio mientras recogía el último de los platos y ponía un cazo de judías a calentar. Cuando se volvió. -Parece que me he perdido la fiesta.miró alrededor. Se fijó en la cocina. buscando algo que hacer. así que si tienes hambre. Jake iba a estar allí mucho tiempo. Supongo que no querrás un vaso. Jake levantó la cerveza y bebió. -¿Qué? -Tenemos que hablar. tratando de no dejarse deslumbrar por su sonrisa.. en la pila limpia.

Ella asintió. No era la chica de Jake. Trataré de no hacerte las cosas más difíciles de lo que son. Tu padre está satisfecho. Tú también te podrías coger una cerveza.No. Esperando ocultar la velocidad de su respiración. llevándole a él una más. Nunca lo había sido y nunca lo sería.. -Sí -se apoyó en el mostrador. Puede que algo simple que puedas simplemente meterte. Su vida durante las próximas semanas no sería fácil. lo siento -dijo Lexi-. -Mira. la tensión entre ellos cesó. Sólo para ti y para mí. -¿Crees que vas a poder ir mañana a la ciudad? -preguntó Lexi comiendo-. -No es problema -respondió Lexi con el corazón a todo gas-. Lexi lo hizo. ¿O confías en mí para que te encuentre ropa que puedas ponerte y quitarte solo? -¿Incluye eso zapatos? -Claro. Jake habló con obvio esfuerzo.botellín. -Sí -hizo un gesto al frigorífico-. Levantó la cabeza de la pizza y sorprendió a Jake mirándole muy serio. Jake sonrió. Jake adoptó expresión pensativa. Dolores se había ocupado de eso. Lo menos que ella podía hacer era preocuparse menos de sí misma y pensar un poco en él. -Lexi. cogió el plato vacío y lo llevó a la pila. -Parece que a cada minuto que pasa me endeudo más contigo -la intensidad de su voz dijo más que sus palabras. -Eso también. -¿Tiene diez años? -Sí -dijo ella de nuevo. -Lexi. y simplemente tenía que superar su reacción infantil a él. Lexi le vio luchar por coger un trazo de pizza con una mano. ¿Quieres otro trozo? -preguntó preparándose uno para ella al final. -No. y se quedó callado un momento antes de hablar. y te doy las gracias por haber accedido. -tragó saliva y lo intentó de nuevo Lexi -su nombre fue casi un susurro-. sonrió. esperando la pregunta que llegaría. y de momento al menos. En serio. Sé que no es algo que tú querías hacer.. -¿Y un par de pantalones de chándal con cinturas elásticas? -preguntó más entusiasmado. . Sintió remordimientos. Con la pizza en la mano. Su mano se movió hacia ella y se detuvo. ¿Es mío? Ella se dejó caer sobre el . -Supongo que papá tiene recuerdos distintos -Lexi se levantó y se acercó al microondas-. ¿Por qué lo preguntas? -Tienes un hijo. ¿estás casada? El calor encendió sus mejillas y le miró de mala gana. Tenía delante de ella semanas viendo a Jake día y noche. La situación es molesta para todos.

Lexi quiso llorar. ¿Jamie es de otro hombre? Ella negó con la cabeza. lo siento. . Perplejo.. suyo y de Jake. Supongo que debería haberte dicho al presentarte a mi hijo que no te preocuparas porque era adoptado. No es tuyo.. Parece un muchacho fantástico. Aún enfadada. -Es. Entonces la furia en los ojos de Jake se derritió y movió la cabeza con tristeza. Jake levantó una mano. aunque no sabía por qué. Y yo estaba pensando que me marché y te dejé embarazada y nunca lo había sabido.Bueno. Realmente es adoptado.mostrador con todo su peso. alivio y entonces regocijo cruzaron el rostro de Jake en rápida sucesión.. Lexi -dijo suavizándose-. yo. ¿de acuerdo? Perdóname. ¿Estás diciéndome la verdad? ¿Realmente no es tuyo o esta historia de la adopción es sólo una coartada? -Jamie no es realmente mío -dijo apartándose de la pila para poner más distancia entre ellos-. -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así?Jamie es lo más importante de mi vida. Jake la miró. -Dios mío.. Lexi. El cerdo estaba aliviado. -Gracias. Sorpresa. se quedaron mirándose. -Siento haberte asustado -dijo ella furiosa-. Es sólo que con su edad. -No. Durante un largo rato. En serio. Es sólo que no te entiendo. y yo no debo una explicación de mi amor por él ni a ti ni a nadie. Finalmente se rió. tirarle algo. Es adoptado. No volveré a mencionarlo. Jamie no es mío.. -Entonces. un tiempo en el que hubiera dado cualquier cosa por que Jamie hubiera sido realmente suyo. -Lo siento. Herida por su reacción. Así que deja ya el tema. Eso no debería ser tan duro. Lo siento. El picor amargo del arrepentimiento la quemó por dentro. Todo lo que sabía era que quería que él se preocupara más. ¿Por qué adoptarías a un niño cuando podrías haberte casado y haber tenido uno propio? Lexi se volvió para mirarlo.. -Adoptado -se pasó los dedos por el pelo-. pensé.. y entonces regresó. congestionados de antiguo dolor. Lo último que yo querría sería un hijo con un hombre que no lo quiere. La horrible tensión en el rostro de Jake se suavizó durante un instante. -Te lo he dicho. -Lexi -preguntó de nuevo-¿es mi hijo? -No. Y no quiero hablar más de esto. No tiene sentido.. ahora pareces disgustada porque yo no te dejé embarazada. No es mío de nacimiento. -Bien -Jake no insistió-. -Lexi -dijo Jake suavemente -. gritarle. le dio la espalda y miró por la ventana hacia la noche. Hubo un momento en el que ella había deseado exactamente eso. con sus emociones alteradas.

Jake se tensó y soltó otra sucesión de palabrotas. Tenía los ojos cerrados. -cogió los pantalones-. . y sólo llevaba puestos los mismos calzoncillos azules del día anterior. -Pero no puedes -levantó los vaqueros en la mano-. Lo hice sin pensar..? Lexi se calló cuando vio a Jake tumbado sin moverse bocarriba sobre la cama. Abrió la puerta y entró corriendo. -¿Por qué no me has llamado si querías vestirte? El gesto en su cara se volvió un ceño y el arco de su espalda se relajó hasta que descansó toda la espalda en la cama. ¿Me ha oído? -No. Un par de vaqueros azules bajo sus pies desnudos. ella fue al armario. Despacio. Metiéndole los vaqueros por los pies. . -Supongo que eso es lo mejor que podemos esperar.. la boca helada en un gesto de dolor. ¿Necesitas ayuda o no? Sí. Mientras él se los colocaba. a la oscuridad de la noche. Lexi llegó a los pies de la escalera a tiempo de oír un golpe seguido de un grito de dolor y una serie de palabrotas detrás de la puerta de la habitación de Jake.. -¿Una tregua? Ella sonrió para ocultar la tristeza que se estaba apoderando de ella. -Buenas noches.. -Quería hacerlo solo -gruñó entre dientes apretados. Lexi salió fuera. Capítulo 7 ALA mañana siguiente. cuida tu vocabulario. No me importa cómo hables cuando estés con tus amigotes del rodeo. -Odio tener que pedir ayuda -terminó.. reconozco que sí -cerró los ojos y suspiró-.. sollozó y dejó que toda la tristeza saliera. y Jake siguió. -Claro. Al menos hasta mañana. ella continuó con la misma suavidad. Jake se dio la vuelta y se marchó. No con estos.Lo sé. por suerte ya se ha marchado al colegio. Yo también he estado recorriendo esos caminos. y entonces se acercó a él furiosa. -Te agradecería que recordaras que en esta casa vive un niño. la furia abandonó el rostro de Jake y casi sonrió. Sin intimidarse. Lexi se los subió hasta las rodillas. bueno. Lexi se acercó a la puerta del dormitorio y la cerró de golpe. Pero me siento como un bebé.Supongo que conocerlo me hizo ponerme a pensar y. Lexi abrió los ojos como platos y dio un paso atrás. Una vez hubo desaparecido.. Lexi asintió. buenas noches. señora. Jake abrió un poco los ojos y la miró sin responder. -Sí. Bueno. -¿Qué has hecho? -preguntó recogiendo sus vaqueros. -¿Qué ocurre.. señor. pero en esta casa. ¿no? Bien. mi cabeza me llevó por caminos en los que no había estado en mucho tiempo.

Es un poco fuera de temporada. que por suerte estaba oculta por viejos calzoncillos. Jake hizo un gesto a la bragueta abierta. y se giró muy despacio. acercándose todo lo que podía al codo herido. . Recordando la prueba dura de la mañana anterior. -Cuando estés listo para desayunar. -Jake. con los vaqueros sin abrochar colgando de las caderas mientras abría y cerraba los puños en sus costados. Por el amor de Dios. -No si puedo evitarlo. Ella respiró profundamente. Por supuesto. . Y no puedo estar así todo el día. Ella se paró. Algo que pueda usar durante el siguiente par de semanas hasta que esto empiece a curar se erijo masajeándose los músculos del brazo sobre el codo. su mirada bajó de los músculos planos y duros de su estómago a la zona erótica más abajo. Es tu vida.-¿Qué camisa quieres hoy? Jake gruñó. mirando la pared justo detrás de él. Lexi se marchó. -Bien. sin estar ni siquiera segura de haber dicho la palabra en voz alta. la única razón por la que no estás en el hospital es porque el doctor sabía que no te quedarías. -Haz lo que quieras. pero no se volvió. -¿Qué? -preguntó de nuevo ella. -Gracias. -Lexi. Siguiendo el movimiento de su mano. ¿Crees que podrás encontrarme algo sin mangas que pueda ponerme sobre el cabestrillo sin tener que mover mucho el brazo? -¿Una camiseta de tirantes o algo así? serró el armario-. Había llegado a la puerta y se resistía a mirar por encima de su hombro cuando oyó la voz de Jake. Despacio abrió los ojos. Twyla está en la cocina. -¿Qué? -Te necesito. -¿Te están ayudando algo esas pastillas? -Hoy no he tomado ninguna. pero aún así no podía evitar reaccionar.¿Qué? -preguntó Lexi casi sin voz. Con eso. tómate las pastillas. -¡No me molestes más! Profundamente irritada. -¿Quieres tumbarte? -preguntó. No tienes idea de lo que duele sólo levantarse de la cama. -A lo mejor deberías. Lcxi levantó los brazos en el aire. Ella lo miró con el ceño fruncido. -No quiero depender de algo así. El corazón le dio un vuelco. -Mejor esperaré sin nada hasta que tú vuelvas de la ciudad. pero a lo mejor podré encontrar algo en las rebajas. es muy agradable recordar eso. Lexi cerró los ojos. Él negó con testarudez. La cremallera. Él estaba provocándola a propósito y ella lo sabía. -No puedo hacer esto solo --dijo él indicando la cremallera-. Él estaba de pie mirándola. Quería que le subiera la cremallera.

El gemido ahogado de Jake no hizo nada para calmar su corazón. -¡Ouch! -se llevó el dedo índice a la boca y se chupó el dedo. ¿Seguro que no quieres que le de un beso para curarlo? A Lexi se le revolvió el estómago. apartándose de su mano. avanzando un paso por cada uno que daba ella hasta que Lexi tocó la pared con la espalda. -No se me ocurrió. Ahora. -Oh. Ignorando el temblor en sus manos. la subió y se pilló el dedo. -Ya me siento mejor -dijo Lexi rápidamente-. Jake la siguió. -Quédate quieto -le ordenó. y su forcejeo con la cremallera aumentó. aún necesito que me subas la cremallera -dijo mirándola con intensidad. los nudillos de su mano rozaron un bulto bajo la tela de los calzoncillos. Ella dio un paso atrás. Miró a un lado y vio la puerta abierta. -Me he clavado la cremallera. con un fuerte tirón.. y cogió los dos lados de la bragueta juntos con la mano izquierda hasta que pilló la cremallera con la mano derecha. ¿podrías darte prisa? -Esto ha sido idea tuya -bufó Lexi-. y apretó la palma de la mano en la pared junto a su cabeza. igual que la presión de sus nudillos sobre su miembro inferior cada vez más abultado.. pero había visto las líneas de sufrimiento en su rostro. Pero él cerró la puerta... Ella tiró con todas sus fuerzas. pero la piel no estaba rota. -Bueno. tú querías que te subiera la cremallera y lo haré --continuó tirando para desatascarla-. Mientras tiraba. -Escucha. Él intentó apartarse. Puedes. Jake sonrió.. Ella se apartó el dedo de la boca y movió la mano. Se puso delante de él. Lexi cogió la cremallera de nuevo. -¿Qué ha pasado? -preguntó Jake preocupado. está bien. pero Lexi agarró con más fuerza. Era cierto que no tenía idea de lo mucho que le dolían los movimientos más simples. quédate quieto. Una raya roja cruzaba el dedo índice.-De acuerdo. Me pica. -Lexi -susurró cogiéndola del brazo con suavidad-. No me duele casi nada. y se deslizó por la pared hacia su vía de escape. No sé por qué no has podido ponerte un pijama de mi padre o una bata suya hasta que yo llegara de comprar. Y la cremallera se ha atascado. -Mira.. Entonces. su mano estaba extendida. y la cremallera finalmente cedió justo cuando los dedos de Jake le acariciaron el pelo. Jake le cogió la mano y le giró la palma en la suya. Lexi. Sus ojos brillaban. .

¿verdad? -Esté haciéndolo o no. -También lo sé. eso se convirtió para mí en una pregunta crucial. -¿De qué? -De nosotros. Por eso tenía que preguntarte si yo era el padre del niño --rozó su mejillas con el pulgar. olvídalo. . Sea lo que sea. Él bajó la mano y se apartó. No te traje aquí para que pudiéramos continuar donde lo dejamos. una vez hubo algo entre nosotros -dijo apartando la cara. cierto -se acercó hasta que su muslo rozó el suyo-. -Lo sé. -¿Por qué? -Lexi giró el pomo y abrió un poco-. ¿no piensas en aquella noche? ¿No te preguntas nunca cómo sería ahora? ¿Los dos juntos. -Al menos sabes que me he acostado con otras mujeres. -Me extraña que encontrarte en la caravana de Louanne Bvers sea saberlo todo sobre ti. cuando hay luna llena y estás sola. en medio de la noche -susurró-. Ahora no somos las mismas personas. una vez más? Lexi abrió la puerta. A lo mejor porque yo fui el primero. Incluso después de estar en el coche .-Tenemos que hablar. -Te estás acostando con alguien. -¡Déjame irme! -gritó ella con los dientes apretados mirándole al (in y echando fuego por los ojos. pero mientras tú estabas ocupada con mi cremallera. -¿Está él aquí. se giró y corrió. puedes seguir preguntándotelo -dijo ella apartándole el brazo-. Porque no hay nosotros.Mírame. -Bueno. -No hay nosotros. ¿Estás saliendo con alguien? -¡Eso no es asunto tuyo! -Hay muchas cosas de ti que parecen no ser asunto mío. -Sí. sin querer mirarle a los ojos. -Lo que pasó entre nosotros fue hace mucho tiempo. -Bueno. nunca será asunto tuyo -se deslizó hacia la puerta y cogió el pomo. ¿Por qué te importa? -No lo sé -admitió encogiéndose de hombros y pareciendo perplejo por sus propias acciones-. Ahora déjame antes de que me vea obligada a darte un golpe en las costillas. en el rancho? -insistió Jake. Pero algunas veces. olvídalo. El le cogió la barbilla en la mano y le levantó la cara hacia él. -De acuerdo. y su voz era una caricia-. Tú lo sabes todo de mí --dijo tranquilo-. He dicho que me mires -repitió cuando ella se resistió. Seguro que yo tengo al menos el derecho de saber algo de ti. ¿Te has acostado tú con otros hombres? -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así? -Admito que no tengo derecho a preguntarlo. Ella le miró el pecho.

. sí. Estoy seguro de que tendrá el mismo espíritu de cooperación ayudando a Jake mientras yo no estoy. despacio. No me había dado cuenta. claro! Aprecio mucho a Lexi. -Oh. -Pero si hubiera tenido que ser así. pero ya ha terminado -Frank miró a Jake-. teniendo también que ocuparse de la casa y de Jamie.. yo sé que sí has oído hablar de Jake -dijo Frank Su padre fue mi capataz durante casi quince años. dándose cuenta de que le estaban echando. Frank sonrió. Yo tenía un alquiler de diez años.. Mucho mejor. pareciendo satisfecho consigo mismo. Brad McCauley miró de Frank a Jake y de nuevo a Frank.. sí -dijo Brad extendiendo la mano hasta que vio el cabestrillo y la retiró-. -Tú y Lexi habéis estado haciendo planes para mi. seguía corriendo. entonces sólo está de visita? -No exactamente -respondió Frank-. -Mejor tener a alguien viviendo en la casa que tenerla vacía. estoy seguro de que usted hubiera hecho todo lo posible por ayudarla -dijo Jake con fría educación. Y Jake también lo fue durante un tiempo. Es un viejo amigo mío y mi exyerno. Sólo pensamos en voz alta. . Anoche le estaba hablando a Jake de ti. por supuesto. -Oh. Brad . -Entonces. bueno. ¿no? -Aún lo es.camino a la ciudad por la sucia carretera. señor Thorn. He oído que era el dueño del rancho vecino. Brad asintió y se dirigió hacia la puerta. No dejó de correr hasta que estuvo a medio camino de Santa Fe. -¡Oh. Estoy seguro de que esto funcionará bien. -¿Dirigir el rancho? No. Ya le dije a ella que haría todo lo que pudiera. Quince años estupendos -apoyó una mano en el hombro de Jake--. -Ah. ¿verdad? -preguntó Frank.Frank se puso de pie-. Brad -Frank se levantó e hizo un gesto a su capataz para que entrara en el salón-Me alegra que estés aquí. -¡Oh. Jake dirigirá mi rancho mientras yo esté en el hospital.. Supongo que estoy viviendo en su casa. -Pero yo pensé que Lexi se ocuparía de todo --dijo Brad con sonrisa forzada. -¿Jake'? No creo que haya.-Brad miró de Frank a Jake .. Jake se encogió de hombros. Yo sigo pagando el alquiler hasta que Jake decida volver. Jake se acercó a Frank. -A veces las cosas suceden deprisa. -Ah. no! Simplemente especulamos -Brad levantó las manos en gesto de inocencia-. y sé que a ti no tengo que decirte quién es Jake Thorn. no lo había oído. -Bueno. me alegra oír eso. Habría sido demasiado para ella. De momento no tengo ningún plan para el rancho. -¿Oh. Eso es todo.

pero no llegará a nada más si yo puedo evitarlo. -¿Soy yo o ese hombre es una serpiente zalamera? -A veces da esa impresión. Apuesto a que ahora está que echa chispas. pero no fue así. Pero no lo había conseguido. pero también alegre de que le importara. Nunca más tendría que reprimir sus reacciones por semejante intimidad. Lexi recuperaría su libertad y. -¿Qué era todo eso sobre Lexi? ¿Hay algo entre ellos? Frank se encogió de hombros. Lexi había esperado sentirse alegre por ello. furiosa porque quisiera invadir su intimidad. Nunca más tendría que sentir el roce del pelo de su pecho contra sus dedos al abrocharle la camisa. -Estoy deseándolo. Recordó aquella mañana en la que él había exigido respuestas a preguntas que no había tenido derecho a preguntar. Pagó su compra y llevó las bolsas a su coche. -¿Sabes? A veces pienso que me lees la mente. ¿verdad? Tú en el hospital. a lo mejor incluso podría evitar a Jake durante días. con suerte. Jake se quedó mirando la puerta cerrada. ¿verdad? Pero parece eficiente en su trabajo. Frank sonrió con malicia. Y después su estancia allí terminaría y estaría fuera de su vida. Con esas cosas. su paz mental. Nunca más tendría que subirle la cremallera de los vaqueros ajustados. Giró y se marchó. -Han salido un par de veces juntos. y él trabajando hombro con hombro con Lexi durante semanas o incluso meses. pero harían más fácil que Jake se vistiera solo. En su lugar. sintiendo el estómago revuelto. -Esto habría sido perfecto para él. De vuelta a casa. esa vez para siempre. En un par de días nos reuniremos para charlar detenidamente. Inspirada por el pensamiento de otro encuentro como el de aquella mañana. La última compra había sido un par de mocasines para que llevara por la casa. Brad.-Me alegra haberle conocido. enfadado. Ni muchos ni muy a menudo. o excitado. Las camisetas no le cubrirían mucho. Brad se puso el sombrero. Jake miró a Frank. y .. Dentro de las bolsas había una variedad multicolor de pantalones de algodón que se podían poner fácilmente con una mano y camisetas sin mangas con grandes agujeros para los brazos. Y ella. Claro que había tenido amantes después de él. Con su padre en el hospital. ya que yo he aparecido y le arruinado todo. Buenos días. Lexi había adoptado una actitud misionera en la tarea de seleccionar ropa nueva para Jake. burlón. había intentado sacarse a Jake de la cabeza. había sentido tristeza al pensar que nunca más vería sus ojos verdes ni oiría su voz ronca cuando estaba dormido..

-Intentaré tener más cuidado en el futuro -se ajustó el sombrero y se quedó mirándose los pies-. hace un momento no tenías precisamente pelos en la lengua. Al final. indicaba una profunda arrogancia. Aliviada de estar en casa y no más a solas con sus pensamientos. Ésa era la verdad de su vida. y la verdad era que ella no quería hablarle de los otros porque entonces pudiera sentirse tentada a dejar caer que nunca había habido otro como él. aún no. Pero sé que papá lleva mucho tiempo intentando que vuelva -le puso la mano en el brazo-. aunque nunca lo admitiría delante de él. seguro que has oído hablar de Jake dijo mirándolo sorprendida.Oh. A lo mejor podremos hablar de nuevo . una verdad que nunca le contaría. Participa en rodeos y estuvo casado con alguien de tu familia. Brad -dijo Lexi calmando el orgullo herido que sabía que Brad había ocultado a su padre--. Es sólo que Jake tiene mucho que ver con este rancho. Depende de cómo esté papá. ni la había dejado. Brad. Brad frunció el ceño. Que él la hubiera hecho el amor una vez y luego once años después le preguntara si había habido otros. No le des importancia. ¿Tienes ya pareja para el baile de la cosecha? -No. -Pero de eso hace mucho tiempo. Su padre fue nuestro capataz cuando yo era una niña y su madre fue nuestra cocinera. pero Lexi había continuado con su vida. no era asunto de Brad-. Él no quiere estar aquí más de lo que tú quieres que esté. Lexi aparcó justo cuando Brad McCauley salía de las sombras del portal.nada serio ni lo suficiente duradero para casarse. . ¿Has hablado ya con mi padre? -Y con mi nuevo jefe. ni había aparecido en sus sueños. Brad? -preguntó Lexi dejando la más grande en el suelo-. -Bueno. pero no sé por qué eso le capacita para dirigir este rancho mejor que a mí.Vamos. -¿Es tan obvio? Lexi sonrió. mi padre no piensa eso. aún faltan varias semanas. Jake Thorn. la saludó y caminó hacia ella mientras Lexi cogía las bolsas del maletero. no era asunto suyo. Jake no estará aquí mucho tiempo. -Bueno. Brad se rió. ¿Qué sabes de él? . -¿Qué estás haciendo aquí. -Sí. -No tengo ni idea -y aunque la tuviera. Pero no sé si iré. Lexi había dejado de buscar a alguien para llenar ese vacío. ¿Qué ha estado haciendo desde entonces? Lexi se encogió de hombros. La expresión de Brad se relajó. al marcharse. Habían pasado años desde que sólo había tenido alguna cita casual con alguien. Al verla. Incluso después de que Jake comprara el viejo rancho de Johnson y se casara con mi hermana mayor. trabajó como nuestro capataz un tiempo después de que su padre se retirara. con un gran vacío. Nunca nadie había llenado su corazón y su alma. Además.

y subió hasta su rostro y a sus labios rosas y gruesos que aparecían en sus sueños desde hacía más tiempo del que podía recordar. entonces me marcho. Lexi había llegado a la puerta cuando Jake apareció de entre las sombras. No es mucho. Había salido con Brad un par de veces. Yo estaba aquí antes de que él llegara. Los tacones dejaron la gravilla y pisaron las baldosas del porche. Jake miraba con ojos entrecerrados y boca apretada. -No dejes que te quite el sueño. Y nada de lo que había visto le había convencido de lo contrario. -Oh. evitó que se acercara a ellos y le arrancara el pellejo a Brad McCauley. McCauley había dicho y hecho las cosas apropiadas. no. y la mirada de Jake dejó el cuero negro de sus botas para subir por sus largas piernas una vez más. Cerrando el maletero. No le había gustado nada Brad McCauley desde el mismo mo mento en que lo había visto. pasando el seductor contoneo de sus caderas. Con eso. Brad señaló las bolsas del suelo. desde el cuello de la camisa blanca que se extendía sobre sus pechos altos y generosos hasta la cintura de los vaqueros desteñidos que le marcaban las caderas redondas y las piernas largas y delgadas. ¿Es eso para mi? Asustada. -¿Necesitas ayuda? -Oh. -No vuelvas a hacer eso --dijo intentando aún respirar. Brad subió a su camión y se marchó. -No pretendía asustarte -¿Cuánto tiempo llevas iquí? . Los tacones de sus botas se clavaban el la gravilla del camino mientras se acercaba. no creo que ocurra eso. Lexi sonrió.cuando quede menos. e imagino que seguiré cuando se haya marchado. aliviada de no tener que tomar una decisión aún. Se posó en los pechos que se movían bajo el algodón de la camisa con cada paso. Desde las sombras del portal. posiblemente un hombre moribundo con una bonita hija soltera. Lexi dejó caer la bolsa más grande y dio un paso atrás poniéndose la mano en el corazón. -Bueno. Lexi cogió una bolsa en cada mano y caminó hacia la casa. actuando como si él fuera el dueño de ese lugar. -Me parece una buena idea. sólo el saber que en su presente condición hasta un niño de cinco años podría derribarle. Cuando Lexi había puesto la mano en el brazo de McCauley y lo había mirado con esos enormes ojos marrones. pero deliberadamente había mantenido una relación informal. Jake la vio acercarse fijándose en cada detalle. pero no habían sido suficientes para convencer a Jake de que Frank Conlcy no era otra cosa que un viejo débil a los ojos de Brad. Tengo trabajo y no quiero empezar mal con el nuevo jefe.

-¿Por qué estás contándome esto? -Tú lo has preguntado. Cuando finalmente tuvo que apartarse para respirar. cogiendo la bolsa para entrar. Estoy en la carretera casi todo el año. arqueó la espalda. -Decidió quedarse hasta que tú regresaras. mordidos. -Posiblemente. -Sólo tener al lado en la cama un cuerpo caliente no significa no estar solo. Twyla va a traer té helado en cuanto lo haga. Feliz para ti dijo ella. él disfrutó de sus pezones duros y calientes contra él. la punta de la lengua continuó acariciando el suave contorno de su deliciosa boca. y un hombre se siente solo. el corazón de Jake se aceleró con dolorosa furia. Capturó su labio inferior de nuevo. Siéntate un rato conmigo -dijo haciendo un gesto hacia las sillas tras él-. Lexi dejó que él cogiera las bolsas y las dejara junto a la puerta. Diablos. -¿Quieres decir que Louanne no era maternal? -¿Puedes dejar de molestarme con Louanne? Sólo éramos amigos. -No me refería a eso en absoluto. -Jamie ha venido y se ha marchado-Jake la cogió del brazo-. . soy soltero. incluso con compañía. Frank está en su habitación. apretándolo suavemente entre sus dientes. Esos labios estaban hechos para ser besados. Su mano le sujetó la cabeza mientras su boca aplastaba la suya. sí te vi. ella se marchaba en una dirección y yo en la otra. Su labio inferior. Cuando su boca se posó sobre la de ella. Sus ojos se clavaron en su boca. -Y supongo que habría otra Louanne esperándote en la siguiente parada -Lexi lo miró sin ocultar su irritación. -Ella lo sabe. En cuanto el rodeo terminaba. apretando sus pechos contra el de Jake en un dulce agonía de dolor. Su mano seguía en su cabeza. Y no me gusta que me espíen. Una cama puede ser muy fría. Yo no disfruto normalmente de ello. Y es muy agradable ser atendido. pero creo que es muy maternal. Acercándose más. -Tú no eres un inválido. -Tu padre fue a echarse un rato. -¿Sigue aquí Twyla? A esta hora normalmente ya se ha ido. sólo en caso de que uno de los inválidos necesitara algo. sujetándola cautiva mientras su beso profundizaba. muy grueso y saliente. saboreando y pidiendo más. Lexi. Ella gimió. y yo salí a respirar algo de aire fresco. -No parece que tú lo estuvieras. El resto sólo fue una feliz coincidencia. -¿Cómo iba a saber que me contarías la verdad? Él la miró y supo al instante que había sido un error. brillaba mojado. sólo un poco. Sus suaves labios rosas se separaron despacio y su respiración salió en un suspiro. nada más.-Si te refieres a si te vi mirar embobada al capataz. El se encogió de hombros. mordisqueándolo. acariciados y devorados. chupados.

Las palpitaciones en su espalda crecieron y se extendieron por todo su pecho. Ella estiró la mano y le acarició el rostro empapado en sudor. ¿qué he hecho? ¿Estás bien? Di algo. Dios. y entonces soltándolo para cubrir sus labios con los suyos con ansiedad. confundida. . chupándolo con ternura. -Oh. Jake cogió su labio una vez más y se lo metió en la boca. el dolor de Jake se hizo insoportable. Duele. -¿Te llevo al hospital? ¿Necesitas un médico? Jake negó con la cabeza y sonrió débilmente. Pensé que te había matado. Estiró el brazo en gesto de agonía. Salvaje por su dolor interno. Lexi se puso la mano en la frente. -¿Qué ha pasado? -Mis costillas. Seguía mareado. -Lo siento. -¿Por qué sonríes? -preguntó ella molesta. -¿Qué es? ¿Qué? -preguntó desesperada. Lexi era increíblemente sexy. Lexi le rodeó el cuerpo con los brazos y se entregó a él con deseo. con el rostro blanco como una pared. ni siquiera se había dado cuenta de que había gritado hasta que Lexi estuvo de pie a su lado. -¿Estás seguro de que estás bien? -Sí -se puso de pie para demostrárselo. Él la abrazó más. quemándole con los fuegos que ella encendía en su interior.. Estaré bien en seguida. -¡Es terrible! Debí haber perdido la cabeza. No quería asustarte. girando mientras apretaba su cuerpo al de él. Entonces.. Sordo.mientras ignoraba el profundo dolor que se le clavaba como una flecha en el centro de su pecho. Buscó aire que no llegaba mientras un torno gigante le oprimía el pecho y cien navajas le cortaban por dentro. -¿Qué he hecho? -Nada. suave y dulce y mimosa en un momento y salvaje como una tormenta al siguiente. ¿En qué estaba pensando? -No creo que ninguno de los dos estuviera pensando mucho hace unos minutos.. pero los dolores fuertes habían cesado. -Supongo que no querrás volver al momento cuando yo fui tan bruscamente interrumpido. la agonía empezó a disminuir. y él empezó a respirar de nuevo. Tan rápidamente como había llegado. Jake vio que realmente la había asustado. mío -gimió él. -¡Jake! --gritó-. Dios mío. Supongo que los abrazos no son una buena idea hasta que estén mejor. ignorando las palpitaciones en su tronco-. ¿eh? -¿Cómo puedes preguntarlo? -se apartó horrorizada-. mudo y ciego de dolor.

-Todas. -Ya veremos. eso nunca volverá a suceder -se levantó-. Desde la ventana abierta.. Además añadió sonriendo . como acabamos de de mostrar gráficamente. Ella se rió. Él hizo un gesto hacia las bolsas. Lexi paró y apagó el motor. oyó los sonidos familiares de la noche. Capítulo 8 A GOTADA. Lexi lo miró escéptica.. -¿Son todas para mí? Lexi miró hacia las bolsas como si nunca las hubiera visto antes. -Nadie sabe eso mejor que yo. descansó la cabeza contra el volante y cerró los ojos. . sabía que una cosa era hablar y la otra actuar. y más que eso. ¿cómo pasó? Ni siquiera recuerdo de qué estábamos hablando. -Podré vivir con ello. Así que discuti remos de nuevo dentro de un par de semanas. estaba deseando tomar comida casera y descansar en su propia cama. ¿verdad? -Sí -Jake le abrió la puerta-. -Por supuesto. -«Nunca» es mucho tiempo. Tras casi una semana de acampar en la sala de espera de la unidad de cardiología del hospital. Tengo mucho trabajo aquí. Ella lo dijo totalmente seria. Y tampoco lo que ha sucedido hace unos minutos. el sonido seco del viento. -Jake -dijo ella frunciendo el ceño-. -¿Sí? -preguntó Lexi sin poder ocultar su sorpresa y posiblemente un poco decepcionada. yo estoy demasiado obstaculizado para hacer nada.-De todas formas. Se alegraba de estar en casa. -Claro. estoy seguro de que sí. Lexi.. Jake sonrió. bueno estaba empezando a disfrutar de que vistieras por las mañanas. Casi marcada.. -Oh. los mugidos del ganado. excepto. Espero que te guste lo que he elegido. me voy. el suave relincho de un caballo. pero hasta que mi padre esté bien y haya vuelto del hospital. Los dos vamos a tener las manos ocupadas. -Bueno. Jake asintió. -Es cierto. no tengo intención de hacer nada de lo que pudiera arrepentirme. y tú tienes que preocuparte de Frank y que cuidar a Jamie. Posiblemente no era algo muy importante. tenía razón. -Yo tampoco.

-¿Llevas aquí dormida todo ese tiempo? -preguntó Jake cerrando la puerta del coche y siguiéndola-. -Eso quería. -Jake. . si no molesto. Jamie está bien. Hoy ha pasado algo. Le prometí que llevaría a Jamie a verlo una de estas noches. Sobre la cintura estrecha y desnuda había un vendaje ancho y nuevo y un inconfundible cabestrillo sujetando el brazo derecho. -¿Qué? ¡Estoy aquí! ¿Ha ocurrido al. -Me llevaron. Sus ojos cansados se fijaron en la cintura elástica de unos pantalones de algodón. -No. ¿Estabas dormida? -Eso creo -dijo saliendo con esfuerzo-. No es nada de eso. -No es nada grave. no. Despacio. y Lexi luchó por salir de la neblina gris del cansancio que la rodeaba. Pero ya sabes que no debes hacerlo. Mientras no le excites ni le preocupes por nada. Como dándose pronto de cuenta de que la estaba cogiendo. Estaba sentada en el asiento de su coche en la oscuridad. has estado en el médico. y su vida volvería a la normalidad. giró el cuello hacia la ventanilla abierta a su lado.. agarrando el volante con dedos entumecidos. y se había olvidado incluso de llamar. Jake le cogió automáticamente de la mano y la acercó. A lo mejor voy contigo. estás bien? Una mano le movió el hombro. Un poco más. -¿Qué? --preguntó de nuevo. ¿Qué hora es? -Poco más de las diez. -No tardaré mucho --no le soltó la muñeca-. Jake dejó la bolsa y cogió la muñeca de Lexi.? Entonces. sólo para asegurarme de que papá estaría bien solo. -Oh. Pensé que vendrías a casa ayer. y sé que Jamie está muriéndose por ver por sí mismo que su abuelo está bien. Jake -dijo mirándolo suplicante. bueno. -Lexi. -A Frank le gustará mucho.. -¿Lexi? ¿Lexi. no ha sido problema -le abrió la puerta-. ¿Cuánto tiempo llevas aquí? -Una hora más o menos. Lexi se sintió culpable. Cogió del coche su bolsa.. pero decidí quedarme un día más.Estaba feliz sabiendo que su padre se estaba recuperando rápidamente de su operación y sería trasladado a una habitación normal en cualquier momento. Debes estar agotada. ¿podríamos hablar un momento antes de entrar? -Estoy muy cansada.. Está bien. Estoy segura de que papá querrá saber cómo van las cosas -dijo llegando a la puerta-. Lexi apartó la muñeca y dio un paso atrás. -¿Qué ha pasado? ¿Es Jamie? -preguntó alarmada y asustada. pestañeando. pero Jake se la quitó y la giró hacia la casa. Un poco más. no. se dio cuenta de que no estaba en el hospital. Se suponía que ella debió haberle llevado.

y los trabajadores siempre han estado cerca. haciéndole preguntas y a la vez respondiendo a las de Jake. -Lo siento. Jamie está bien -repitió. estaba cansada y había tenido bastantes emociones para un día-. . -No es culpa tuya. ¿qué querías decirme? -Dolores ha llamado hoy. Hasta que supiera que estaría bien. Así que preguntó por Jamie. Y si tuviera alguna duda. compasivo y sin palabras.?-balbuceó Lexi mirándolo mientras su mente se llenaba de preguntas que no conseguía hacer. Ella sabía que había algo más. No sé si ella me reconoció o no. Lexi se estremeció.. Jake la miró.. y por una vez. -¿Tienes frío? -preguntó Jake. -Sí -se estremeció de nuevo. -Sí. Jake se encogió de hombros. Jake apoyó la cabeza contra su pecho. Una leve esperanza cobró vida. involuntariamente.. buscando comprensión. pero no dije nada. Soy yo. No he estado separada de Jamie desde que nació. -Yo cogí el teléfono -añadió Jake-.. -Te reconoció -dijo Lexi perdiendo la esperanza-. Jake la rodeó con sus brazos y frotó su mejilla contra su pelo mientras susurraba. pero no iba a insistir. Tu voz es demasiado peculiar. Jamie tampoco lo dijo. y yo le llamé y me marché. Estoy muy nerviosa. le habría preguntado a Jamie y él le habría contado todo lo que quisiera saber. y entonces Lexi recordó que ella había reconocido al instante la voz de Jake en la caravana de Louanne. Por si acaso. Yo le dije que estabas en el hospital. -Claro. -Yo reconocí su voz.. -¿Tú. Y le ofreció la única respuesta que pudo conseguir. Bueno. -Sólo estoy de acuerdo contigo. un abrazo. ella. Entonces se dio cuenta de que durante todo el tiempo que había estado fuera. Una sonrisa apareció en sus labios. Lexi levantó los ojos a los de Jake. No quería asustarte. Lexi dio un paso atrás y lo miró. y ha sido muy duro estar apartada de él esta semana pasada. ¿verdad? Lexi lo miró suspicaz. -Gracias. -Pero tenía que estar con mi padre. eso habría hecho.. Preguntó primero por ti. ¿Supongo que Jamie no te dijo lo que quería Dolores? -No le pregunté. -¿Qué quieres decir? Con inocencia. Había hecho a Lexi sentirse mejor. aliviada. Sólo de pensarlo. Era tarde. Jamie había pasado cada momento libre con Jake.Twyla se ha quedado a dormir aquí estos días. y eso era lo que importaba.

-Bueno. Él le puso la mano en el hombro. Sabía que tenía que haber vuelto antes. ¡Maldición! Lexi tiró el vestido con percha y todo al suelo. Lexi. algo de maquillaje. Muy despacio. -Claro que sí.. Apretó las manos en puños y se miró el reflejo en el espejo de cuerpo entero. Había una docena de cosas a las que podía referirse. Lexi abrió la boca para preguntar de qué estaba hablando y entonces se reprimió. No pierdas tiempo pensando en ello. Caerá rendido a tus pies». Jake. No podía hablar de lo que su estúpido corazón acelerado quería que hablara. Pero incluso eso terminó hace mucho tiempo. ¿Sabes qué? He terminado contigo. La mirada en sus ojos le detuvo. «Llévame. -Pera si yo hubiera estado aquí para coger el teléfono.. Soy yo. Pero era imposible que siguiera amándolo. me tienes confundida. no estoy dolido. Y no he pensado en ti desde hace años. Tardé más en superar la furia. Vamos. vestida del modo en que se había vestido casi todos los días de su vida. Una mujer simple le devolvió la mirada. sabes que te queda muy bien. que con los años se habían aclarado y suavizado y se habían vuelto muy cómodos. ¿qué tal te va? Pero no es cierto. tacones y este vestido. Estaba tan cansada que tenía ganas de llorar. -Lo hecho está. una mujer respetable.-A lo mejor ella le dijo que no lo hiciera. A lo mejor debía haberle dicho: Hola. Y las botas camperas de cuero negro viejas y desgastadas. que parecía un montón de flores arrugadas en el suelo. La camisa a cuadros le caía por encima de los vaqueros azules.Dolores fue lo más pequeño de lo que a mí me pasó aquí -dijo suavemente. Bueno. Muéstrale a Jake el buen aspecto que puedes tener. Era simplemente imposible. Miró el vestido. Pero él no podía referirse a ella. . -¿Sí? -gruñó Lexi-. Dolores. -Lo dices con un tono extraño. ¿Qué? A lo mejor yo debía haber hablado con ella. él le soltó la barbilla. ¿Te veré por la mañana? Ella asintió. -empezó Lexi.. Y en ese momento le deseó tan desesperadamente que estaba en peligro de portarse como una tonta si se movía un solo centímetro. porque a ningún hombre le gusta ver su ego pisoteado así. El largo pelo negro estaba recogido en una cola de caballo que le caía más abajo de los hombros. . No estoy enfadado. Si no seguías enfadado con Dolores. eran demasiado funcionales. Cualquier amor que yo haya sentido alguna vez por Dolores terminó mucho antes de que ella se marchara. Unos pocos rizos en el pelo. ¿por qué te mostraste tan reacio a volver aquí? Jake dio un paso hacia Lexi y le cogió la barbilla en la mano mientras la acariciaba con su pulgar.. como si fuera una serpiente susurrándole palabras de tentación. Mejor será que entre ya.

No iba a perder su tiempo intentando impresionar a Jake sólo porque tuviera una oportunidad para llevar algo que no fueran vaqueros. Aliviada de que no fuera del hospital y segura de que había sido alguien que se había confundido de número.Lexi cerró los ojos y apretó más los puños. Jamie la vio primero. -¿A qué número llama? -Te estoy llamando a ti. ¿verdad? -Estaba a punto de marcharme al hospital. incapaz de mirar a Jake. encontró un cinturón a juego y botas de piel suave y eligió una sencilla camisa blanca con el puños de encaje. esperadme en el coche. Se volvió y corrió al salón. con clase y respetable. Entonces sacó una falda con vuelo de pana verde oscura. Puede que no tan impresionante como habría quedado con el vestido de flores. -¿Dígame? -¿Cómo te atreves? -rugió una furiosa voz femenina. pero bajó los ojos. Dolores. Y exijo saber qué crees estar haciendo. Bajó las escaleras. -Te queda muy bien -observó Jake. se miró otra vez al espejo y decidió que podría arreglarse por su padre. -Gracias. -¿Dolores? -Supongo que te crees muy lista. Satisfecha con la decisión. Dio un paso atrás y examinó los resultados. ¡Estás fabulosa! La sonrisa de Lexi se hizo mayor. A Lexi casi se le doblaron las rodillas al reconocer la voz sobreexcitada de su hermana. Jamie hizo una mueca y puso los ojos en blanco. No quería exagerar y así no podía de ningún modo ser considerada seductora. Lexi enrojeció levemente. ¿Crees que esto puede esperar hasta más tarde? Lexi respiró profundamente y se forzó a controlar el pánico que estaba . cogió el vestido y lo colgó de nuevo en el armario. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente mientras intentaba calmar su corazón. y sus ojos se abrieron como platos. -Puede que haya pasado demasiado tiempo desde que me ponía una falda. De repente contenta de tener a su hijo de carabina. Se sentó en una silla. al menos un poco. se quitó la coleta y se dejó el pelo suelto. Se echó un mínimo de maquillaje. -Oh. Ahora vuelvo. mamá! -gritó--. -Su carroza espera. Lexi se rió y entonces sonó el teléfono. Sonrió y salió de la habitación. Jake y Jamie esperaban en la puerta de la calle. Lexi habló con educación. El aspecto era sencillo. Jake abrió la puerta y se quedó a un lado. Atreviéndose a mirar en su dirección. Abriendo los ojos. Vistiéndose rápidamente. pero bien. Alexandra. No había necesidad de ir al hospital con el aspecto de acabar de terminar de hacer su trabajo y no haber tenido tiempo de cambiarse. -¡Oh. Tenía muy buen aspecto y lo sabia.

No lo toleraré. -¿Qué te molesta tanto? Me dijiste que Jake no tenía nada que ver con esto. y todo volverá a la normalidad. -No tengo tiempo ahora. -¿Por qué iba a hacerlo? ¿Hay algo que no me hayas dicho? -¡No! Lexi quiso gritar de frustración. ¿verdad? -No. No se lo habrás dicho. no se lo he dicho. -Lo sé --escupió Dolores-. -Líbrate de Jake -insistió Dolores-. me preocupo. Tú renunciaste a tus derechos hace mucho tiempo. Ahora. Por el amor de Dios. Dolores.. quiero que. Y.. -No puedes. Intentar obtener una respuesta directa de Dolores era casi imposible. Jake sólo estará aquí unas pocas semanas hasta que papá se recupere de su operación. Por cierto. Y tú vas a quedarte ahí hasta que termine si sabes lo que te conviene. -No estés tan segura. El sabe que es adoptado. Dolores. Jamie es mío. Aunque sólo sea mi padrastro. pero no te terminado contigo. puedo. Pero me gustaría. Llamé al hospital esta mañana. no puede. Dolores colgó. Terminará pronto. Lexi le dio la espalda a la puerta donde estaba Jamie y bajó la voz. y estaría irritable y distraída todo el camino. -Eh. Te estamos esperando. ¿Qué había esperado Dolores conseguir con esa llamada? .. Algún día. Y algún día lo haré. ¿Cómo crees que me siento? -Dios mío. Lo siento -dijo mirando su reloj. eso es todo. ¿te importaría explicarme que diablos está haciendo Jake Thorn ahí? -Papá le ha contratado. está muy bien. mami -le llamó Jamie desde la puerta-.. no cuando puedo hacerle mucho daño. ¿Me oyes? ¡No lo toleraré! -No me digas lo que tolerarás o no –replicó Lexi-. -No. Tuve que esperar todo el día a que Harvey se marchara y poder hacer esta llamada. pero líbrate de él.. -¿Mamá? -insistió Jamie entrando en la casa-. No me importa cómo lo hagas. No hay razón para que te disgustes. Había perdido más tiempo del que había creído hablando. hermanita. Está empezando a hacer preguntas.. corazón. y yo decidiré lo que suceda con su vida. Puede que no sepas todo lo que crees saber. Fue parte de nuestro acuerdo que Jake nunca estuviera cerca de Jamie -gritó Dolores-. prácticamente tengo que suplicarte para llames a Jamie y hables con él. -¿Sí? -No vuelvas a amenazarme de nuevo. -Sí. Cuando el averigüe quién es su madre natural. Con esa última frase. -¡No! Tú lo prometiste. ¿Nos vamos? -Claro. -No quiero que se forme ideas raras.dejando su cuerpo helado. -Tengo que irme -susurró Lexi al teléfono. -Relájate. Pero no ahora. Dolores.

Y yo también. Yo lo . mirando hacia el horizonte. -Pero podrías. Con las piernas cruzadas a la altura de los tobillos. Un ceño arrugó la suave piel de la frente de Jamie. Esas cosas pasan a veces -le cogió la barbilla y la giró hacia ella-. hijo -dijo suavemente-. Incluso cuando ella y Jamie estaban peleados. -Ya no soy un niño.No quiero que sufras cuando él se marche. Así que no había razón para que estuviera celosa de la amistad entre Jamie y Jake. . que Jake sólo va a estar aquí una temporada. Así que hemos estado viendo juntos las puestas de sol desde que el abuelo fue al hospital. y apartó la mano que ella le puso en el hombro. -Jamie.Tras cerrar la puerta. Dijera lo que dijera Lexi tendría que estar muy bien para que él escuchara. A medio camino hacia el coche. No entendía por qué había que hacerlo. Lexi dejó de mirar el horizonte y se fijó en su hijo. pero la expresión de su rostro fue una mezcla de aburrimiento y de saprobación. Lexi siguió a Jamie al coche. Tonio o cualquier de los otros. -No sufriré. Y tampoco había razón para que se sintiera amenazada por ello. Lexi sonrió. ella lo quería tanto que no podía soportarlo. Estaba sorprendida por el repentino resentimiento que sintió. Esta noche ha sido muy bonita. Lexi le vio girar y caminar hacia el coche. El asunto es que sé que hay veces que intento protegerte demasiado. pero tú no me has oído. Yo he gritado. estaba apoyado contra la puerta del conductor. La amistad de Jake era un regalo. Jamie dejó de mirar al suelo. Sin padre. ella le hizo un gesto para que se acercara. Pero no tenías que disculparte. Lexi se giró y siguió su mirada hasta el cielo rosa y morado. donde Jake esperaba. Cuando él se volvió. -Jake y yo hemos visto juntos las puestas de sol -dijo Jamie Él dice que normalmente no las ve porque siempre está trabajando. -Las madres se preocupan -dijo Lexi encogiéndose de hombros-. necesitaba compañía masculina. ¿De acuerdo? -De acuerdo -se apartó de ella-. Sólo tenía diez años. mamá. No voy a empezar a llorar cuando Jake se marche o alguna estupidez así. Ella siempre le había animado para que pasara tiempo con su abuelo y los trabajadores. y Lexi nunca había envidiado el tiempo que pasaba con Manuel. Él obedeció. -Supongo que piensas que soy una aguafiestas. -Sólo recuerda. Uno de las dificultades más grandes de la maternidad había sido evitar mimarle de forma irremediable. -Lo sé. Sabiendo que no debió haber dicho nada. Es ley de vida. No sabía proteger su corazón o evitar que se rompiera. Y ésta ha sido una de esas veces en las que tú tenías razón y yo no. y la alegría de Jamie era pura y simple. como debía ser. mamá. ¿verdad? Él pensó un rato y luego afirmó con la cabeza.

. Jake. ¿Amigos? -Claro -Jamie le cogió de la mano y caminaron así hacia el coche. tú ganas. -¿Nos vamos ya? -preguntó Jake. Su mano se cerró sobre la de él y la guió. Mirándole. me he peleado con todo el mundo con quien he hablado. Sin previo aviso. -Sí -dijo Lexi abriendo la puerta del conductor. pero no quería esperar tanto. -De acuerdo. -Pensé que yo conduciría. Jake --Lexi se acercó consciente de que Jamie estaba cerca escuchando cada palabra--. Lexi se colocó bien y arrancó con una mano temblorosa.habría superado. ¿de acuerdo? . -He mejorado desde que tenía quince años -dijo. Jake levantó la mano buena en gesto de rendición. Pero intenta no pasar por encima de muchos baches. Vestido con los mocasines que Lexi le había comprado y un par de pantalones de chándal azul marino con una camiseta de tirantes a juego y una camisa vaquera abierta. Estoy tensa. Jake se puso a su lado. Estoy cansada. y tú tienes sólo un brazo bueno. -Lo sé. En la última media hora. Lexi recordó las horas que había pasado a su lado en la cabina de la vieja camioneta que él había usado para enseñarle a conducir. Y yo conduzco -dijo con tranquilidad-. Horas pasadas conduciendo por las carreteras del rancho. casi lo bastante cerca para besarse. se le veía deliciosamente atractivo con un estilo desaliñado y relajado. ella se encontró cara a cara con él. -Es mi coche. El se fijó en sus labios. es que prefiero conducir yo. refiriéndose a su modo de conducir. Lexi giró en su asiento para ayudar a Jake con el cinturón. -Mira. Su mano rozaba sus pechos mientras se lo ponía.Oh. Horas durante las cuales ella había estado demasiado pendiente de él para prestar mucha atención a la conducción. Las dos palabras se quedaron suspendidas en el aire mientras él daba la vuelta hasta su lado. Lexi se rió. -Lo he notado. Si tú me enseñaste a conducir. -Lo sé. por el amor de Dios. -Puedo conducir con un brazo. ¿Ahora puedes ir a tu lado y sentarte? -¿No hay nada que pueda decir para hacerte cambiar de opinión? -Ahora mismo no. Después de haber entrado y de que Jamie le hubiera cerrado la puerta a Jake. ¿Es esto machismo? -No. Jake estiró el brazo izquierdo y cogió el cinturón que ella no había tocado.

-Bueno -dijo relajándose contra la almohada--. su mundo se desmoronó. -Oh. Capítulo 9 D I M E cuándo -dijo Lexi prestando atención a su padre y al botón que estaba apretando para levantar la cabeza de la cama del hospital. No era el tipo de hombre en el que una mujer pudiera apoyarse. intentando fingir que todo era normal mientras el corazón le latía con fuerza. -Yo ya me lo he puesto -anunció Jamie desde el asiento trasero. -Olvidaste ponerte el cinturón -dijo mientras él esperaba que ella guiara su mano de nuevo. ella tenía que pensar en Jamie. Estuviera lo que estuviera pasando entre ellos. ¿verdad? . Lexi probó otro botón hasta que él estuvo satisfecho y dispuesto para conversar. Ese médico pelirrojo que viene cada tarde me preguntó si estabas casada. amaba con todo su ser. -Es cierto -insistió su padre-. -Gracias -dijo. tenía que parar. A diferencia de su hijo. sentado. Saliendo del hechizo. al menos no durante mucho tiempo. Estás muy guapa esta noche. Obediente. -Pensé que sería un cambio agradable después de casi una semana durmiendo en una silla en la sala de espera. -¿Puedo elegir yo la música? -preguntó Jamie. Sus historias estaban demasiado enmarañadas y sus futuros eran demasiado inciertos para que se desarrollara algo duradero. Después de dar un paseo desde su habitación hasta la sala de espera y vuelta a su habitación con su nieto. y Jake era un culo de mal asiento que sólo quería ir a la deriva de un sitio a otro. hizo un gesto a los pies de la cama-. Además. No estaba segura de tener la fuerza para soportar perderle una segunda vez. Lexi levantó la cabeza. porque cuando ella amaba. -No vas a prepararme una cita con él. Y pareció muy decepcionado de no verte ayer. Ahora tienes que levantar eso un poco porque si no me resbalaré. -No debías estar tan mal -dijo su padre-. Tenía un largo viaje por delante y un viaje más largo aún a la realidad. Y Lexi no era el tipo de mujer que pudiera distanciarse fácilmente. ella protegía con celo su corazón. su padre parecía más que deseando terminar la visita desde la cama. Había visto el deseo en los ojos de Jake y había sentido su propia respuesta. Lexi puso la mano sobre la de Jake y se ajustó el cinturón.Sus pezones se endurecieron con su roces. Lexi sólo había amado así una vez. -Os dejaré eso a los dos -dijo arrancando y entrando en la carretera que les llevaría a la autopista. y cuando Jake se marchó la primera vez. -Anda. -¡Ahí! ¡Justo ahí! -Frank. no digas mentiras -protestó Lexi enrojeciendo. Sintió calor y lo miró. No podía arriesgarse de nuevo. Tenía un aspecto desastroso cuando me marché el otro día.

-Oh. está bien como capataz. -Bueno. -Yo nunca he considerado casarme. -Ahora pórtate bien y te veré mañana --dijo ella devolviéndole el guiño. ¿Estabas sólo bromeando o realmente no te gusta Brad McCauley? -Sea lo que sea. -¿Brad McCauley? ¿La serpiente? Ella se volvió para mirar a Jake con las manos en las caderas.-Sería mejor partido que Brad McCauley.. -O podría ser un estafador.. ¿las comprobaste bien? -No. .? Jake levantó la mano para interrumpirle. y iró a su padre y habló en un susurro-. El capataz que tuve antes de él contrató a Brad como vaquero. pero no me gustaría como yerno.Aún no sé nada. Aún me siento mejor tumbado que de pie. -O podría ser un estafador. tú no debes excitarte. Lexi le dijo adiós. Hay demasiado gastos y pocos ingresos. -¿Comprobaste sus referencias cuando le contrataste? ¿Cuánto sabías de su pasado? Frank lo miró fijamente. -Con ese capataz -replicó su padre mirándola a ella también. Eso lo sé con seguridad. -Si tienes la oportunidad de hablar con ese agradable doctor pelirrojo. Volviendo a esas referencias sobre McCauley. -¿Con quién has considerado casarte? -intervino Jake entrando en la habitación. He salido con Brad exactamente tres veces. McCauley no es el hombre para Lexi. -¿Crees que me ha estado robando? ¿Crees que. -Ni siquiera lo conoces. pregúntale cuándo podré salir de aquí. -Podría ser simplemente una mala contabilidad. como recibos de compras que se supone ha hecho él. papá. Precios que parecen algo caros. Tengo mucho que haces antes de formarme una opinión. Jake la vio marcharse y entonces se giró hacia Frank. Hay algunas cosas que no he encontrado. Tenía . -Gracias a Dios -gruñó mientras Lexi se inclinaba para besarle en la frente. Jake asintió. -Con nadie -dijo Lexi mirando fijamente a su padre. -Yo también me siento algo así -dijo sentándose con cuidado-. pero un desastre con los papeles. punto. Él apretó su mano y le guiñó el ojo mientras ella se enderezaba y le sonreía. El tipo puede ser un buen capataz. -¿Por qué? ¿Estás sobre algo? -Nada específico. Poniendo los ojos en blanco. Brad y yo sólo somos amigos. -¿Cómo estás? -Bien. -Pero estás viendo lo que yo he visto. Jake sonrió y acercó una silla.

-Sí. Parece que ha trabajado con todos los hombres de aquí. Brad se ocupó del puesto hasta que yo pudiera encontrar a alguien. Simplemente se quedó mirando a Jake con solemnidad. -Jamie está planeando dirigir el rancho uno de estos días . Agotado de la tarde. me marcharé y te dejaré descansar. Hablándote del rancho y de quién hace cada cosa. Y no he hecho otra cosa. aprecio lo que estás haciendo. -¿Me tendrás informado? -Lexi me hizo jurar que no hablaría de trabajo contigo -dijo sonriendo-. -Sí. ¿verdad? Me ha dicho que te ha estado ayudando. Frank asintió y Jake se marchó. Apostaría mi vida. Y creo que Jamie ve mucho más que alguno de los trabajadores. -¿No importa quién resulte ser? -No es Manuel ni Tonio.. ¿Por qué no me dejas que te cuente sólo si encuentro algo definitivo? Mientras tanto podrás dedicarte a mejorar para volver a casa. -Lo harás. Y hay un tipo llamado Pepper que Jamie piensa que es algo furtivo. -Jake --dijo al fin-.. ¿Crees que él podría saber algo que pudiera ayudarte? -Sé que no le gusta Brad McCauley. Y cuando lo hagas. pero sabe que es su rancho. sí. Frank sonrió. ¿verdad? -Sin duda. Durante un momento.buena reputación con los caballos. -Aún no he hecho nada. Pero podría ser alguno de los nuevos trabajadores que apenas conozco. lo es --Frank se puso a mirar la pared-. Los dos sabemos que no podía pedirle a nadie que hiciera esto. . y había trabajado de capataz algunas veces para algunos ranchos del norte. Va directamente del colegio al campo cada día. -Así que él podría haber hecho esto antes. -Supongo que eso no es malo -dijo levantándose y enderezando despacio su cuerpo dolorido. Frank no dijo nada.-dijo Frank---. Él le contrató el año pasado. Es bastante reservado. Se reía por algo que el hombre había dicho. Oh. -Pepper. Es un hombrecito muy listo. Bueno. -Frank. Puede ser sólo un niño. En el pasillo. Había trabajado antes con McCauley.. Eso fue hace casi cuatro años. y nunca llegué a contratar a nadie. ayudando cuando puede y observando y aprendiendo el resto del tiempo. Así que cuando el otro capataz se marchó sin previo aviso. no es nada. confío en que seas justo. y Jake sintió de pronto ganas de dar al hombre un puñetazo en su rostro pecoso. Eso es si realmente había hecho algo. Lexi estaba de pie hablando con un médico fuerte y pelirrojo con bata blanca. -Jamie los conoce a todos.

-El progreso del señor Conley sigue el curso correcto. es fantástico --dijo poniendo un brazo sobre los hombros de Lexi y mirando al doctor-. Entonces.Interrumpiendo su conversación. puedo ir a buscarlo. aún sujetando su mano. -Supongo que te sentirás muy orgulloso de ti mismo -dijo Lexi interrumpiendo sus pensamientos. Significa mucho saber que mi padre está en buenas manos. Estamos muy satisfechos. -Y podré jugar con los video juegos -dijo Jamie metiéndose un puñado de cacahuetes en la boca-. Me está entrando hambre. Con Jamie delante. Después de todo. mamá? -No hables con la boca llena. y tendré una charla con su padre y con usted antes de que se marche a casa. casi siento . Hablaremos pronto. Al menos había tenido el tacto de apartarse cuando Jake había entrado en escena. -Mamá. -No será necesario. doctor Kiley -dijo Lexi de nuevo. Jamie -dijo Lexi mientras el doctor se marchaba. Sintiéndose repentinamente generoso. -Ya he oído todo lo que quiero sobre Brad esta noche. Jake miró al doctor y entonces se volvió hacia Lexi. Podríamos comprar una de camino a casa. -¿Y entonces qué? Pensé que tu corazón pertenecía a Brad McCauley. ese agradable doctor posiblemente nunca coqueteará conmigo de nuevo. -Muchas gracias. -Si tiene alguna duda o desea buscarme. aún sujetándola de los hombros. -¿A qué te refieres? Ella señaló el brazo que la tenía aplastada contra él. -Eso suena bien -dijo Jake-. ¿Qué piensas. sólo deje un mensaje a las enfermeras -extendió la mano y Lexi la estrechó-. y no se le podía culpar por encontrar atractiva a Lexi. El doctor Kiley estaba diciéndome lo bien que se está recuperando mi padre. ¿No es maravilloso? -Sí. Creo que necesito una pizza o algo así. Jake le sonrió. Papá estará aquí una o dos semanas. Gracias a ti. ¿podemos irnos? --interrumpió Jamie apareciendo con una lata en una mano y una bolsa de cacahuetes en la otra-. Sus enormes ojos canela brillaban de modo inquietante. -No puedo agradecerlo lo bastante. se dirigieron a los ascensores. Él la miró. ¿Frank se pondrá bien? El doctor Kiley asintió y adoptó un aire más profesional. Dios mío. -¿Nos vamos ya? -En seguida -dijo girándose sonriente a Jake-. La sonrisa del doctor fue cálida y personal. parecía ser un buen doctor. doctor -dijo Lexi-. -Me refiero a este gesto de hombre de las cavernas -girando los hombros se libró de él-. -Si realmente lo quieres.

Lexi. ¿por qué? ¿Realmente tienes que preguntarlo? A Lexi se lo pusieron las rodillas como flanes. -Le dije que me lo pensaría -dijo Lexi irritada--.haber salido con ese hombre. Jamie se encogió de hombros y entró en el ascensor. -Además. no me gusta el modo en que te mira. mami? Ella entró detrás de él y señaló el de la planta baja. ni siguiera tu hermano mayor. -Todos lo saben. Jake continuó. -Entonces. -Gracias a Dios que está oscuro -murmuró Jake. -Yo se lo dije -dijo Jamie.Parece que no gusta el modo en que me mira ningún hombre -observó ella mirándolo furiosa. -No intento ser tu padre. -¿Por qué? -Porque tengo una erección enorme. No soy Caperucita Roja. y no puedo hacer mucho por ocultarla. . -¿Dónde has oído eso? -preguntó ella. Así que si eso es lo que piensas. . Supongo que Brad se lo dijo. Jake mantuvo la mirada al frente. Jake le cogió de la mano y empezaron a caminar. -¿A qué te refieres? -Actúa como si fuera el dueño -las puertas se abrieron y salieron. gracias. ¿A qué botón le doy.Pareces mi padre -se detuvo y miró indignada a Jake-. Lexi y Jake le seguían. -Te quiero para mí. dejando la distancia justa para mantener su conversación en privado. Mientras Jamie corría delante de ellos hacia la salida. Jamie se detuvo en las puertas de salida. ¿Y ahora qué? -Eh. ¿qué intentas hacer? -Puede que sólo intente mantenerte apartada de otros hombres. Puedo cuidarme sola muy bien. maldita sea. -Quiero oírte decirlo -susurró. -Pero. El la cogió del brazo. no que iría. -Bueno. les hizo un gesto y entonces siguió hacia el aparcamiento. mirándolo sorprendida. ¿Se te ha ocurrido eso? -preguntó muy despacio. -Ahora supongo que tomaremos una pizza -dijo Lexi intentando calmar su corazón. ¿De acuerdo? Lo he dicho. Le dije que dependería de papá. -Creo que ese hombre se toma demasiadas libertades. -Pensé que ibas a ir al baile de la cosecha con él. Vamos. Lexi. y no necesito ser salvada del lobo malo. vosotros -gritó Jake desde el coche-. . puede que yo sepa de hombres un poco más que tú -dijo Jake. sácatelo de la cabeza. -¿Dónde lo has oído tú? -exigió Lexi. Tengo hambre. Jake entró y las puertas se cerraron.

¡Tengo hambre! Sintiéndose culpables. apenas puedes vestirte.. -Necesitamos hablar. bueno. -No me digas que nunca va a suceder. Jake la miró fijamente. con tus costillas y el hombro y todo -balbuceó con las mejillas ardiendo-. ¿Cómo ibas a. -Tenemos mucho de que hablar -dijo. mareada. pero no antes de que Jamie inclinara la cabeza con repentino interés.. Ella sonrió y abrió los ojos. Poniéndole el brazo en la espalda. ella la metió por su camisa y acarició suavemente las vendas bajo la camiseta.-¡Jake! -Tú me has preguntado -dijo apretando su mano-. Y no me digas que no sientes lo mismo. -Quiero que te pongas bien. ¿verdad? -Supongo. -Eso fue hace mucho. Lexi y Jake se separaron.? -Posiblemente no podría -dijo Jake deteniéndose y frotando con la rodilla su muslo al girarse para mirarla-. -Insistes en vivir peligrosamente.. -Quiero hacerte el amor. Sé que tienes razón. -¡Oh. pero eso no evita que te desee. Sus labios estaban tan cerca que casi podían tocarse. Su corazón latía fuertemente. Pero eso no evita que quiera intentarlo. su cuerpo palpitaba... Lexi movió la cabeza confundida. su cabeza daba vueltas. ¿Qué estáis haciendo? Tu madre tropezó -dijo Jake . con los ojos de Jake a Lexi y de nuevo a Jake antes de que su mirada se posara en su madre con claro escepticismo.-. Ella respiró profundamente y sintió sus pechos aplastarse contra sus costillas. . Jake! No sé. Ella apartó la mano de sus costillas a su mejilla. Y no poder hacer nada sólo me pone peor. En todo lo que podía pensar era en lo que daría por estar ahí de nuevo. -Ni siquiera podemos besarnos sin que tu te quedes doblado de dolor. Yo la cogí antes de que cayera. Lexi asintió. Con la mano libre. -No creo que pudieras. y en todo lo que podía pensar era en aquella otra noche de años atrás en la que Jake le había enseñado el significado de la palabra amor en su sentido más erótico. Lexi cerró los ojos. Bueno. -Me parece casi un año. -¡Eh! -gritó Jamie caminando hacia ellos.. -Je hago daño? -No importa. ya sabes. -Fue hace dos semanas -corrigió suavemente. Ahora estoy mejor. Jamie los miró.

Y cuando pudiera. Por suerte era algo discutible. preferiría pasar el resto de su vida reviviendo esa única noche que preguntándose cómo habría sido si hubiera tenido el coraje de decir que sí.. dando claras muestras de estar enfurruñado. es posible. pero sintió una pena tan fuerte que ni siquiera pudo intentar mentirse a sí misma. dándole un susto terrible. pero su conciencia no se lo permitía. incluso si fuera sólo por una noche. girando la cabeza. Vamos a comprar una pizza. Su padre estaba todavía en el hospital recuperándose de una operación del corazón. Y todos entraron.¿Vamos a comer? -preguntó finalmente. . -Sí -Lexi se acercó a la pizzería-. Jake. El camino hacia la pizzería fue silencioso. Echó una mirada inquietante por encima de su hombro al asiento trasero. -Oh. Jamie. -¿Estás mejor de verdad? -preguntó Lexi pensando en futuras posibilidades. Jake giró la cara hacia la ventanilla y pareció dormirse casi en cuanto el coche arrancó. -Lexi empezó a negarlo. tirando de Jake con ella-. Un segundo más tarde su brazo apareció señalando junto a la cabeza de Lexi. Ella no podía creer que hubiera algo más en ello. El cielo la ayudara. -¡Eh. -Ni a osos dormidos -añadió Jake gruñón. Se desabrochó el cinturón y abrió la puerta. -¿Te he asustado? Ella casi le pudo ver sonreír mientras apartaba su brazo y volvía a su asiento. corazón -Lexi caminó hacia el coche. Jamie estaba en el asiento trasero. Y que sepas que no es prudente chillar a sonámbulos ni a conductores soñadores. -¿Qué jaleo es éste? -preguntó Jake.. ya se habría marchado. Pero no tenías que gritar. Y los impulsos libidinosos de Jake tenían que ser el resultado del aburrimiento y el aislamiento. El pensamiento debía alegrarla. Su hermana estaba acosándola con cosas sobre las que Lexi no tenía control. Jake no era capaz de más aparte de formarse ilusiones. -Claro. había estado sumida en sus pensamientos-. Su hijo estaba enfrentándose a muchos cambios en su mundo. ahí está! -gritó Jamie de detrás de ella. A pesar de lo que los dos desearan. -No. y entonces volvió a mirar el edificio delante de ellos. no vuelvas a hacer eso -dijo asustada poniéndose la mano sobre el corazón. Vamos. Bueno. Lexi esperó hasta que todos salieron para cerrar las puertas. mamá. -Estás costillas me molestarán hasta la próxima década -dijo empezando a salir--. -¡Ibas a pasártela! -gritó Jamie prácticamente en su oreja. Lo quería. Pero no me duelen como antes. dejando el otro tema. y Lexi condujo silenciosa llena de dudas y remordimientos.

¿Cómo podía haber dicho algo así? ¿Cómo podría haber accedido él? Ellos no tenían nada que hablar aparte del hecho que querían hacer el amor y no podían. Solos bajo la luna. Pero dentro de un restaurante. -Y a ti de pimiento y cebolla. donde las luces eran más suaves y las velas menos brillantes sobre los manteles de cuadros rojos y blancos. yo diría una grande. pero lo haría de todos modos. Lexi siguió a Jake. -¿Sí? -se pasó una mano por la frente para suavizarla. Necesitamos hablar. Había dejado de ser una adolescente. y Jake definitivamente no era el héroe que ella se había formado en sus fantasías virginales. sintió que su imaginación empezaba a desbordarse de nuevo. -Bueno. -¿Qué ocurre? -Nada. Cerró los ojos y respiró profundamente. Lexi. ya que había tenido la oportunidad de recuperar la razón.Jake se dirigió a una mesa tranquila al final. estaba avergonzada al recordarlo. -De acuerdo. -¿Qué? -Mitad de jamón y mitad de pimiento y cebolla-dijo Jake mirándola con curiosidad-. Y eso no era precisamente algo que ella quisiera hablar en público. No lo haría a propósito. Era un hombre de carne y hueso con fallos y debilidades. Y sabía que no había modo de estar cerca de él sin quemarse con su calor. rodeados de gente. pero sólo se profundizó el ceño. -Considerando que tenemos un muchacho en edad de crecer y un hombre hambriento. Tras asegurarse de que se quedaría donde ellos pudieran verlo. las cosas que ella había dicho no le habían parecido tan atrevidas. ¿qué tomamos? -A Jamie le gusta sólo de jamón. -Tienes el ceño fruncido -dijo Jake mientras Lexi se sentaba a su lado. -¿Mitad y mitad? Las palabras penetraron en sus sueños y sacaron a Lexi de ellos de un tirón. Supongo que estoy cansada. Ella era tierra y él fuego. ni siquiera en privado. y era más que capaz de romper su corazón y arruinar su vida. . al quedarse sola. en el cielo abierto. Tenía que acabar con eso. ¿Estábien? -Oh. -Vaya memoria. -A lo mejor te dejo. -Te sorprenderías de las cosas que recuerdo-dijo con voz ronca. Lexi sonrió y su rostro se relajó. Jamie se encaminó hacia las máquinas de juegos junto a la entrada. -Yo podría conducir el resto del camino a casa -se ofreció Jake. Lexi aún tenía las cicatrices de la última vez. -¿Sí?-su puso colorada por los recuerdos eróticos que cruzaron su cabeza. Jake se levantó para pedir. sí. Lexi sonrió. ¿De qué tamaño? El calor que subió a su cara en ese momento fue de pura vergüenza.

pensaba en ti.Pareces pensativa. Y llevabas ese vestido de fiesta rosa con el escote tan bajo que tu padre te seguía con un jersey que no dejaba de intentar que te pusieras. esto tampoco es fácil para mí. sí.. -Jamie no está aquí ahora mismo -Jake apartó la mano y empezó a juguetear con el tenedor-. Delante de los ojos de todos. Recordaba el cielo azul y el aroma de pino en el aire. Sólo me importabas tú -dijo Lexi mirándolo directamente a los ojos. -¿Por qué no? -No creo que Jamie esté muy cómodo con la idea de nosotros. ¿Quién empieza? -No estoy segura de que éste sea el momento y el lugar -Lexi empezó a separar la mano. Pero tú pensabas en mí. no importa lo tentadora que sea. para ser exacto. Recordaba cada palabra que Jake le había dicho y cada mirada que le había dicho más que las palabras. tú y yo. -Sí -insistió Jake sonriendo-. Un calor sensual. Se había sentido aquella noche como una mujer. -Si tú hubieras sido incluso sólo un año mayor. Un poco. -Pobre papá. una mujer enamorada. Mira. recordando esa parte de la fiesta por primera vez desde hacía años. ¿Es por eso que me seguiste fuera de la fiesta cuando me marché? Sí. Jake apartó el tenedor y descansó la mano sobre la mesa. Lexi. -Los dos queremos decir cosas. -No lo hice. es demasiado joven para que un hombre de veintisiete años piense en ella. Lexi se rió. -¿Cuánto? -Desde la noche en que cumpliste dieciséis años. y Jake le había hecho sentirse así. todo podría haber sido diferente. era muy difícil ignorarte con el pelo suelto y rizado. siendo algo más que amigos. lento y delicioso se extendió por ella al sonido de su voz. Y todo el mundo se estaba dando cuenta -dijo Jake bajando la voz a un susurro. Pobre papá. Los dedos fuertes y ásperos de Jake acariciaron su mano.Jake se sentó frente a ella y le cubrió la mano con la suya. y agitando tus enormes ojos marrones a cada hombre. sí. Su niña estaba creciendo justo delante de sus ojos. He estado confundido contigo desde hace mucho tiempo. A ella comenzó a palpitarle el corazón con furia. -Oh. Ella nunca olvidaría aquella noche.. -A mí no importaba la gente. pero los dedos de Jake se aferraron a su muñeca. . La noche de tu fiesta. . Pero una chica de dieciséis años.

-Puede que en otro momento. . Eso habría sido lo más estúpido que ninguno de los dos habría hecho.Como si estuviera sucediendo de nuevo. Y salí de ahí mientras aún pude. De repente. el beso había sido todo lo que ella había soñado que sería.. -Jake. con jadeos sin aliento. Cuando ella se apartó. y luego con una intensidad que había tenido en un completo contacto de sus cuerpos. ella había rozado sus labios una vez más. y ella se había puesto de puntillas. créeme. la única vez que hicimos el amor. y yo era un hombre adulto considerando seriamente cosas que posiblemente eran incluso ilegales y pervertidas. al principio reacio. él había reaccionado. pero tu padre me habría matado. -¿Entonces. -No es eso. -El sentimiento era mutuo. ella podía verle girarse al sonido de su voz. -Estás enfadada.. los brazos de Jake la habían rodeado.. Lo último que ella recordaba era la mirada horrorizada de Jake al mirar hacia abajo. apretándola contra él. -Me gustaría oírla --insistió Lexi. débil por el efecto de sus palabras. bueno. esperando hasta que ella llegó a su lado. Sé que estoy asustada. tú te marchaste sin decirme ni adiós. -¿Y de qué quieres hablar esta noche? -De lo mucho que quiero hacerte el amor. Pero esa vez. Animada. Él había vacilado. asustada de que lo hagas de nuevo si te doy la oportunidad. -¿Oh. en serio? ¿Más estúpido que casarte con Dolores tres meses después? -Eso es otra historia. -La gente lo ha hecho antes. hacia ella y entonces girarse y desaparecer en la noche. -La última vez. Acabamos de venir del hospital. -Yo te quería mucho. -Lo sé.. Lexi le había pedido un beso de cumpleaños. qué? -preguntó suavemente. Entonces conseguí recordar que eras una niña.. Hasta ese momento. No es algo de lo que quiera hablar esta noche. Lexi. Tú eras demasiado joven para saber lo que estabas haciendo. -Porque me asusté -tocó su mano y la acarició con la punta de los dedos-. fue muy tentador durante el par de minutos en que perdí completamente la cabeza. -¿Por qué te marchaste así? -preguntó ella al recordar el dolor que había sentido. Lexi. Lexi se llevó la mano a la frente para que dejara de darle vueltas la cabeza. Eso había sido todo. -No lo sé. Toda tu vida es un torbellino ahora mismo y esto está algo fuera de lugar. Con nadie más a la vista. Y habría tenido razón. Mi padre fue el que me dijo que no ibas a volver.. apenas rozando sus labios con los de él en una caricia. -Créeme.

No debí. lo lanzó hacia Jamie. pero su boca esbozó una sonrisa de todos modos. te lo aseguto. Mientras miraba. La tensión que había aparecido después del viaje al hospital una semana antes se había olvidado. -¿Y qué había de mí? Yo fui quien te sedujo aquella noche. . Capítulo 10 L EXI estaba de pie junto a la ventana de la cocina que daba al jardín. Furiosa de repente. con su camaradería en pleno auge de nuevo. -Escúchame . donde Jake y Jamie jugaban con un balón de béisbol bajo el aire otoñal. ni futuro. El fantasma de una sonrisa cruzó el rostro de Jake. -No recuerdo haberme resistido mucho -frunció el ceño-. Jamie echó el balón a Jake. Lexi. Estaba ofreciéndole otra oportunidad para disfrutar de la noche más maravillosa de su vida.insistió Jake-. ¿pero qué ha cambiado ahora de hace diez años? -Tú ya no tienes dieciséis años. Girando a su izquierda. pero estaba ofreciéndole mucho más de lo que ella había tenido nunca con otro hombre.. Incluso había alquilado mi rancho por diez años sólo para cumplir el acuerdo de divorcio con Dolores. No tenía dinero. pero Jake no la dejó. Y yo soy demasiado viejo para ser noble. y lo cogió con las dos manos antes de que chocara con su estómago. ¿qué? Él se llevó su mano a sus labios. en todas las oportunidades perdidas -dijo con pasión entrelazando sus dedos con los de ella-. eso es muy noble. El único modo en que podía evitarlo era marchándome.-Nunca debía haberte hecho el amor aquella noche.. pero tras tres semanas de reposo se estaba curando. Al pensarlo. ni trabajo. que dio dos pasos atrás.Bueno. -Yo también he pensado cosas parecida --admitió tragando saliva-. Ni siquiera puedo dormir por las noches pensando en ti. Y ahora. Una dama tiene que estar prevenida. A la mañana siguiente puse los pies en la tierra. Lexi intentó apartar la mano de él. gracias-dijo Lexi mareada al pensarlo-. en gran parte a los esfuerzos de Jake. Sabía que él no le ofrecía un futuro. -Sólo quería que supieras que voy a seducirte en cuanto pueda -Bueno. el corazón le dio un bote. pero hubiera vuelto a hacerlo si hubiera tenido la oportunidad. y sus costillas seguían vendadas. . Jake aún llevaba el cabestrillo. La furia de Lexi había desaparecido. Se mordió el labio inferior para evitar sonreír. Pronto Jake tendría dos brazos para sujetarla y un pecho lo bastante fuerte para soportar su peso. -El placer es mío. en lo bien que te siento entre mis brazos.

Incluso después de diez años. Lexi se agarró con fuerza a la pila y respiró profundamente. Y donde debía estar el nombre del padre. Inclinándose hacia la ventana. el recuerdo aún dolía. pero no había dicho que la amaba. madura y atractiva del muchacho a quien ella había adorado y el hombre al que había llegado a amar. Jake le había dicho que la deseaba. Al quinto ring.¿Y luego qué? La pregunta resonó en su mente. sería su madre. ¿Serían una o dos noches suficientes para hacerla soportar el dolor de corazón que seguiría? Porque hicieran o no el amor. alelando la alegría como humo en el viento. pestañeó. Lexi -dijo sentándose. que sus manos apretaron tanto la pila que sus nudillos se pusieron blancos. La risa de Jamie sonó cuando Jake giró y le lanzó el balón. Su rostro feliz y ojos risueños eran tan similares a los que acababa de ver. Sus ojos verdes brillaban risueños mientras cogía el balón y se enderezaba de nuevo. movió la cabeza para aclarar su visión y miró de nuevo. Lexi intentó calmar su corazón. Su rostro estaba relajado y sonriente. Él le haría el amor y después se marcharía. -¿Lexi? ¿Qué ocurre? No pareces tú -se alarmó-. Nunca había sido un secreto que Dolores había sido la favorita de su madre. Lexi vio a su hijo correr hacia atrás para recibirlo. había sido idea de Cordelia esconder el embarazo de Dolores tras la identidad de Lexi. Después de todo. aparecía como la madre de James Franklin Conley. sólo ponía "desconocido". Pero en ese momento. Su mundo se había derrumbado cuando había leído su nombre. pero no que se quedaría con ella. A los cuarenta y un años. -¿Madre? -dijo Lexi casi sin voz por el nerviosismo. Había dicho que soñaba con ella. ¿Es tu padre? ¿Ha ocurrido algo? . Alexandra Lorraine Conley. pero Lexi nunca se había dado cuenta de ello hasta el día en que había visto la partida de nacimiento de Jamie. Pero Dolores solía mentir. era una versión más curtida. ¿Pero y si lo era? Dolores le había jurado que no se había acostado con Jake durante meses antes de dejarle. Con los años. Dejando el recuerdo atrás. los parecidos que ella había visto los había achacado al producto de su imaginación hiperactiva. -¿Sí? -preguntó su madre dulcemente al teléfono. No podía ser. el nombre que ella había planeado dar a su propio hijo cuando tuviera uno. la vieja sospecha creció. vio a Jake corriendo para coger el balón. mientras miraba. Su mano temblaba mientras marcaba el número de su madre. querida? -No. -¿Dolores? ¿Estás bien. suspiró aliviada al oír a la criada. No podía ser. Mientras iba a buscar a su madre. soy yo. Cuando levantó la mirada de nuevo. Si alguien lo sabía. Lexi corrió al teléfono del salón. las cosas habían ido de mal en peor. Después de eso. él se marcharía en cuanto su padre estuviera bien.

Sé que vive en un rancho y está acostumbrado a mucha libertad. -¿En sus visitas. si he aprendido algo en toda mi vida. Suspiró cansada. ganando tiempo para armarse de valor. ¿qué es. pero. ¿de qué hablas? Es mi nieto. Además.Me duele oírte decir eso.. la florista está aquí. no es nada. madre. santo Dios! -exclamó Lexi-. Bueno. Lexi. es que tú no te detendrás en nada para proteger a Dolores. querida. Cordelia suspiró aliviada. No me refiero a eso. Lexi? Tengo prisa. -¡Oh. Para eso no te he llamado. pero ese niño es demasiado revoltoso. pero es enormemente rico. Alexandra. ¿Has notado algo en Jamie que fuera. -No -dijo Lexi impacientándose tanto como su madre-. -Oh. . Es muy especial. entonces sabré que Jake pudo ser el padre y posiblemente lo sea. querida. -Bueno. pero a Lloyd le gusta así. Si averiguo que Dolores se acostó con él justo antes de marcharse. ¿qué harás? ¿Se lo dirás? ¿Arriesgarás que pueda quitarte a Jamie? Porque sabes que podría. ¿Te recuerda a alguien? ¿En las fotos has notado que se parezca a alguien? -Bueno.. no. Claro que es familiar. tengo que irme. -Soy tu madre.. -Y entonces. -respiró y soltó el aire despacio-. -Puedo preguntarle a Jake. -Sí. y espero que seas agradable con él -replicó Cordelia-. Está bien.-No. Le enviarán a casa dentro de una semana o algo así. Lloyd estaba pensando que a lo mejor una escuela militar pudiera ser una buena idea. -Lloyd puede ser un poco rígido. y quería hablarte de eso. suéltalo. eso es muy difícil de creer. querida. yo ya le he dicho que tú nunca estarías de acuerdo. bueno. espera! -¿Qué? -Sé que Dolores lo niega. Por eso llamo.. -¡Madre. madre. -Cuando les veo juntos. te has fijado alguna vez en la forma de moverse y en las cosas que hace? -Bueno. Oh. Ahora los padres tienen derechos. Hay un millón de cosas que debo hacer. no se parece nada a Dolores. si me entero de que me mintió en eso. Yo he sido para ti un sacrificio a mano más de una vez. Dolores me dijo que había hablado contigo. Tengo invitados que vienen a cenar. Si Lloyd fuera más tieso le podrías disecar. ¿Es eso lo que . -Madre. Lexi.. -Jake no es el padre de Jamie -dijo Cordelia como si pudiera leer la mente de Lexi. sí. -Bueno.. ¿Dudas de mi palabra? Lexi pensó en todos los años de decepciones. engaños y rechazos. y la florista llegará en cualquier momento. -Me alegro. familiar? -Lexi. En serio. -Parece una gran fiesta -dijo Lexi.

quieres? Era el tono de su madre más que sus palabras lo que dolía. y Cordelia posiblemente otra. -¡No te atreverás! -gritó Cordelia. madre.No te pongas emocional. Yo lo arreglé para que pudieras abandonar California con Jamie como tu propia hijo y nadie supiera nunca la verdad. Después de que me hubiera enamorado del bebé. Ella había aceptado mucho tiempo antes que era una hijastra para su propia madre. y no había nada que nadie pudiera hacer por cambiar eso. Yo me ocupé de eso. Algunas personas nunca deberían ser madres. Y nunca soñé que la única razón por la que me querías allí era para tenderme una trampa. ¿no crees que hará preguntas sobre su padre? Jamie tiene diez años. pero era un dolor que Lexi conocía bien. Fue un golpe duro cuando averigüé lo que habías hecho a mis espaldas. pienso decirle quién es su madre natural. Accediste a ello. y el corazón se le partió al pensar en ese bebé diminuto y perfecto apartado por una madre que nunca le había querido. Jamie era suyo. Dolores era una de ellas. Para todo el mundo tú eres la madre de Jamie. Yo. Ni siquiera sabía que estaba embarazada hasta que la vi. había sido la afortunada. Alexandra --le ordenó su madre-. como ella. Tú aceptaste el bebé. pero yo no planeo vivirla así. -Eres una boba. Yo lo arreglé de modo que los médicos y el hospital pensaran que Dolores era Alexandra Conley. Y también había aprendido que al final. conocería lo que era crecer siendo realmente amado. Lexi respiró profundamente y se calmó. Y cuando le hable a Jamie de su madre. Las lágrimas asomaron a su voz al recordarlo. suerte de haber sido recogido por los brazos de su nueva madre y llevado al rancho en las afueras de Santa Fe donde él. -Claro que accedí. madre. Cuando el . y cuando sea lo bastante mayor. después de que Dolores amenazara con darlo en adopción si no lo hacía -Lexi apretaba el teléfono con tanta fuerza que los dedos le empezaban a dar calambres-. -Claro que sí --dijo Lexi tranquila -. Como la propia Lexi. -Si Jake es el padre -dijo Lexi despacio tiene derecho a saberlo. Yo fui a California para ayudar a mi hermana a superar un divorcio traumático. Ya está empezando a hacer preguntas. ¿Cuánto tiempo más crees que puedo seguir dándole excusas? -¡No puedes decírselo! ¡Prometiste no hacerlo! -Yo no tenía ni veinte años. tu madre. ¡Y ahora estás amenazando con estropearlo todo! -Esa decisión habré de tomarla yo. A lo mejor tú has basado tu vida en el engaño. -Eso no supone ninguna diferencia. Jamie siempre ha sabido que era adoptado. Jamie tenía suerte de haber sido rechazado. . El pasado había quedado detrás. Lexi. Después de que yo llevara cuidándole semanas. Sabes lo que me disgustan las lágrimas.

Su . había una cascada de plantas. dejándolos para el día siguiente. No había razón para que tuviera que escuchar todos los detalles feos. Le dolía la cabeza de todas las preguntas sin respuestas mientras se ponía de pie. Ella y su padre habían pasado la mañana hablando con los doctores. No quiero que nadie sufra nunca más por nada de esto --fijo totalmente calmada-. -Ya veremos -como de costumbre. hicieron sonreír a Lexi mientras colgaba. A lo mejor algo de lo que su madre había dicho era cierto. Para él. Desde lo alto. Ha habido demasiado dolor. ¿Sería Jamie más feliz conociendo la verdad? ¿O se sentiría como se sintió Lexi cuando su madre se quedó con Dolores y a ella la envió con su padre? Lexi había necesitado media vida para darse cuenta de que el fallo no había estado en ella misma. y rezando para poder encontrar una respuesta.momento llegara. No haré nada aún. desde donde una vez había caído el agua. pero con Twyla y Manuel para ayudar. Me doy cuenta de que esto también ha de ser decisión de Dolores. Las delicadas flores rosas y blancas sobre las hojas verdes formaban una bella alfombra a su alrededor. madre -dijo Lexi quitándose el auricular de la oreja. pero no sabía cómo podría evitarlo una vez le dijera la verdad. ¿No está esperando la florista? -Sí. querida. prométeme que lo pensarás. siempre que hablaba con su madre. había podido asegurar a los doctores que no habría problema. No quería que Jamie pasara por eso. ('reo que si miras esto de un modo realista. Lexi aparcó delante de la casa justo antes de la puesta de sol. Sus dedos acariciaron los pequeños pétalos de una rosa. -Yo creo que sí. a su tiempo. La última vez que le había dado a su padre el mensaje. sino en su madre. y estaba feliz al pensar que su padre volvería a casa después del fin de semana. -No te preocupes. bueno. -Ella nunca accederá. Creo que llegará el día cuando ella querrá que lo sepa. Pero en lugar de entrar en la casa. Lexi se preguntó si no sería mejor que ella adoptara la misma actitud. -Da recuerdos a tu padre. y Lexi suspiró feliz. Aún necesitaría muchos cuidados. él le diría todo lo que él necesitara saber y no más. madre. Alexandra. Una sonrisa encendió su rostro mientras salía del coche. el pasado era un libro cerrado. Mejor trataría esos problemas como hacía siempre. Lexi estaba deseando terminar con la conversación para poder recuperar su paz mental--. -Has perdido la cabeza. él había dejado claro que no quería oír nada más de «esa maldita mujer». -Que tengas una agradable velada. Las palabras de despedida de su madre. se sentó en el borde de la fuente de piedra. apenas oídas. serás sensata.

Jake está haciendo un trabajo que a ti te gustaría tener. y las comidas en el rancho nunca habían sabido mejor. Ahora mismo. . oiga o sueñe con el trabajo durante al menos otras seis semanas. -Eso es comprensible. Incluso Twyla parecía más sonrosada que de costumbre cuando Jake estaba cerca. Lexi se puso nerviosa. se encogió de hombros. Brad? -Algo en ese hombre me irrita. Bueno. Se puso de nuevo el sombrero y se bajó el ala sobre los ojos. Pero en su lugar vio a Brad McCauley caminando enérgicamente y directamente hacia ella. ¿Cómo voy a poder hacer mi trabajo si tengo que estar subiendo aquí todo el día? -¿A qué te refieres? -Está revisando cada transacción que yo he hecho durante los dos últimos años. ¿Por favor. Se quitó el sombrero con una mano y se pasó los dedos de la otra por el pelo. Ni siquiera he debido decirlo. -¡No!-alarmada. ¡No hagas eso! Yo me ocuparé. Su expresión le recordó a Lexi la de un niño enfurruñado. Ella casi había empezado a esperar lo mismo. Cierto antagonismo entre los dos es natural. Jamie iba directamente a casa desde el colegio esos días. y pasaba las tardes con Jake en vez de con Manuel u otro de los trabajadores.. . El grado de su alivio le indicó lo preocupada que había estado. Jake está ahora a cargo del rancho y yo he estado fuera todo el día. pero no voy a aguantar mucho más. Sólo estaba furioso. A lo mejor ya podría tranquilizarse y disfrutar un poco más de la vida. Sea cual sea el problema. yo lo arreglaré. -Lexi -se detuvo delante de ella y se puso los puños en las caderas-. Yo. Pero no puedes llamar a mi padre bajo ninguna circunstancia. Me está haciendo buscar recibos de venta de ganado y facturas de compras de alimentos que han estado guardadas durante años y medio --explicó furioso-. Creo que él tiene celos de algo más que del trabajo. Por las preguntas que su padre le había hecho.¿A qué te refieres? -preguntó. tienes que detenerle. Lexi se puso de pie-.padre viviría. -¿Qué pasa. La puerta de la casa se abrió y se cerró de golpe. No quiero que piense. yo no haría eso. Y tú tienes el trabajo que él solía hacer. Odiaría tener que molestar a Frank en el hospital con esto. Lexi.. -Es más que eso -dijo Brad mirándola-. Por supuesto -dijo Brad calmándose visiblemente--. sabiéndolo de antemano. Lexi levantó la cabeza esperando ver a Jake. puedes decirme qué está intentando hacer ese maniático? Como Lexi no estaba interesada en la última pelea de Brad con Jake. -Posiblemente no. Pronto estaría en casa. Lexi sabía que seguía teniendo la esperanza de que Jake se quedara.

¿Te parece bien? -Muy bien-Lexi sonrió mientras apartaba la mano-. ¿Sabes que pensaba llamar a papá al hospital? Jake se acercó a ella. haciendo los deberes.. Está arriba. -¿Ocurre algo? ¿Jamie. más relajado-. piénsalo esta noche y dame la respuesta mañana. -Lo estoy -se sentó de nuevo en la fuente -. Necesitaba una noche para saber cómo se lo diría. -¿He dicho que algo vaya mal? -No. ¿entonces qué va mal? Jake bajó los escalones y se apoyó contra uno de los pilares que soportaban el techo del porche.. ¿Te has decidido sobre el baile de este fin de semana? Aún me gustaría llevarte si tú quieres ir. -Eso no sería buena idea. Se frotó la mano contra la falda mientras le veía marcharse. Debes estar agotada después de todas las horas que has pasado en ese hospital. -Oh. -A nada -la miró de nuevo. Entonces se abrió la puerta de nuevo y una figura alta y oscura apareció en el rectángulo amarillo de la puerta. Te diré algo. pero su voz no sonaba alegre. Lexi se sorprendió. -¿Vas a entrar? Ella no podía ver su rostro claramente por las sombras. No necesitaba una noche para saber que no iría al baile con Brad. Me has pillado desprevenida..Brad bajó la mirada. . así que estaba viéndole marcharse. ¿Y adivinas lo que vi en su lugar? -Lo que viste fue que se quejó sobre ti. pero sonaba así tu voz.? -No. No sabía que fuera tan pronto. -Sólo quedan dos noches -le cogió la mano . -Pensé quedarme aquí un rato para disfrutar del aire fresco --respondió Lexi suavemente.. Jamie está bien. Jake cerró la puerta y avanzó hasta el extremo del portal. -He estado esperando a que volvieras a casa. ¿Y qué estabas haciendo? ¿Mirando desde la ventana? .La verdad es que sí -dijo Jake despacio-. Me parece bien. -¿Es este fin de semana? -Claro -sonrió-. -A lo mejor simplemente no me gusta que le des la mano a un ladrón como Brad McCauley. No confío en McCauley. Te haría bien salir y divertirte un poco. Lexi se alarmó. -¿De qué estás hablando? -preguntó de pronto enfadada--.

A Lexi le latía muy deprisa el corazón. ¿Yo soy el tonto? A mí no me lo parece. Sus dedos se metieron por su pelo en la nuca. Yo no soy el que permite a un ladrón que me hable dulcemente y me lleve a la cama. ¿cuál es el problema? -¿Por eso te estaba dando la mano? ¿Te estaba dando las gracias por salir en su rescate? . -Estás haciendo el tonto con esta vendeta. -¿Sí o no? -preguntó de nuevo. hundiéndose en el beso que había dejado de ser furioso y se había vuelto profundo y salvaje. Su boca cayó sobre la suya en un beso castigador y apasionado. ¿Sí o no? -No lo sé. eso es lo que he dicho -Lexi levantó la barbilla. -Maldita seas. Ese hijo de puta susurró Jake.gruñó Jake. cambió rápidamente-.-Eso es lo que le he dicho. -¿Vas a ir con él? -preguntó Jake ignorando su amenaza. pero me estaba pidiendo que fuera al baile con él el sábado. No podía retroceder más. Lexi apretó las manos en puños. Bueno. y Brad es ahora el capataz. Sus pechos le hormiguearon. Así que supéralo ya. Palpitando. y deseaba . -Aún no me he decidido. -¿Qué quiere decir eso? Es una decisión simple. -No -susurró al fin. y al ver el triunfo en los ojos de Jake. Su puño se cerró en su pelo y tiró suavemente. -Tienes suerte de que no te abofetee por esto. Dejaste el trabajo. Lexi tenía la espalda contra la fuente. Lexi se agarró a él. Su respiración acariciaba sus mejillas mientras sus labios bajaron tanto que casi rozaron los suyos. Lívida de furia. Sé que fuiste capataz aquí. -Sí. pero no podía rendirse a él. presionando íntimamente mientras su lengua penetraba despacio en el suave interior de su boca. No podía decirle que había ganado. pero enfréntate a los hechos. Sus muslos rozaron los suyos. echándole la cabeza hacia atrás. -¿Superarlo? ¿Superarlo? -casi gritó -¿Es eso lo que has dicho? -Sí. Así que le prometí que yo solucionaría todo. Su muslo empujó entre sus piernas. -Estoy haciendo el tonto -repitió suavemente con furia en la mirada -. -¿Cuál de las dos? . Jake. pero Jake siguió avanzando. -¿Qué te pasa? -preguntó Lexi poniéndose de pie con las manos en las caderas-.No es asunto tuyo. Sí.

Sé que estamos en medio del patio. . La boca de Jake se cerró sobre la suya. Ella negó con la cabeza y gimió de nuevo. Jake levantó la cabeza y ella jadeó cuando la cogió de la cadera y la sujetó mientras su muslo empezaba con unos empujones rítmicos entre sus piernas. Y esto. sin dejar duda de su excitación-. -Vas a ir conmigo -Jake bajó la cabeza y habló junto a sus labios-. mirándola a los ojos-. luchando contra el placentero dolor en su interior. tomando lo que le ofrecía y dando ternura y pasión a cambio. y estamos solos. -Oh. incapaz de hablar.No debí. Aquí no. Y cuando ocurra. Capítulo 1 1 Y A está! -exclamó Jake colgando el teléfono-. Jake la miró detenidamente. muy larga. será una noche muy. -¿Esto? -Esto -Jake se apretó contra su estómago.sentir el peso dulce de su cuerpo sobre el suyo. ¿verdad? . ella se sentó en el sofá. Las terminaciones nerviosas seguían doliendo y palpitando salvajes. ¿Verdad? -Sí -murmuró Lexi.. y él a su lado. cogiéndola con su brazo bueno. y se sintió culpable por haber permitido que la lujuria la cegara y dejarle así. -Te deseo tanto que no puedo soportarlo -susurró seductoramente Jake.. Desde su encuentro en la fuente la noche anterior. contenta de tener una excusa para interrumpirle. ¿Por qué no nos sentamos? Perpleja. no habían tenido un momento a solas. Lexi se detuvo al oírle y entró al salón. enviando explosiones por el cuerpo de Lexi. Era suya. y Lexi le ofreció su boca. pero está muy oscuro. -¿De qué hablas? -preguntó. Otra vez no -suplicó Lexi. Pero pronto. -Lexi. -Lo sé -Jake la soltó de mala gana y se apartó. su cuerpo y su alma. Vio a Jake levantarse de la silla y levantar el puño triunfante. Ella podía sentir su excitación. Estaba llena de deseo. Subió sus labios a los de él. Lexi gimió y apretó la cara a su cuello. un abultamiento duro y caliente latiendo contra su estómago. -No vas a ir con él. incapaz incluso de creer lo que le estaba pasando. ¡Lo tengo! Cuando iba a subir las escaleras. -Sshh -Jake la abrazó con más fuerza-. Y esto -su beso fue rápido y duro y su pierna se deslizó entre las suyas de nuevo--. . ahora no.preguntó con voz ronca junto a su oreja. iba a llamarte -hizo una señal al sofá frente a la chimenea-. Y he estado medio loco de pensar en esto. Jake. Siempre lo había sido.

pero todo . -¿Por eso ha estado ayudándote? -Sí. Lexi sonrió. facturas del veterinario. Lexi. Jamie me ha ayudado con las crías de las dos pasadas primaveras. -Oh. Pensó que a lo mejor como yo era de fuera. Y a medida que Frank se ha puesto peor. desde hace ya varios años. realmente le gustan esas crías. -Oh. pero Jamie ha sido de gran ayuda. Y nos números no encajan con los que Brad McCauley le dio a tu padre. No he hecho mucho más -susurró.Te he echado de menos. Tengo mucho más. Jake sonrió ya la besó una vez más. Jake. lo conozco. alguien. pero no tenía nada concreto. y en segundo. -No sabía que hubieras pensado en mí. Todas esas horas que pasaba con los ayudantes después del colegio le hicieron enterarse de muchas cosas. Es poco. -No -dijo Jake con firmeza-. -¿Disgustarme? ¿Por qué? -Sobre unas cosas que he averiguado desde que estoy aquí. quiero a mi hijo. no veía que algo así importara. A lo mejor no lo crees. cierto. Soy una mujer. ¿Quién? ¿Lo sabía papá? -Lo sospechaba. Tiene una buena cabeza para los números. Nunca cambiará -se encogió de hombros-. sí que he pensado en ti -dijo jugueteando con su pelo y besándola suavemente-. ¿No? En primer lugar. con la ayuda de uno o dos socios. Recuerda exactamente cuántas sobrevivieron durante los dos años pasados. -¿Cosas? ¿Qué cosas? ¿Y por qué no sé yo nada? -Oh. ya conoces a tu padre.. -Me alegra oír eso. -¿Cómo? -se alarmó. parece que lo han hecho más descaradamente. así que no debo preocuparme por nada. ¿Bueno. podría notar algo que a él se le hubiera pasado. qué es? -Bien. Lexi se apartó para mirarlo a los ojos. -Sí. No quería preocuparte. ha estado cuidadosamente quedándose con los beneficios del rancho. Tengo una caja llena de facturas de comida. y siendo un niño. pero si vas a acusar a Brad de ladrón. y no sé qué más cosas donde él cambió un poco los números y se embolsó la diferencia. sin poder creer lo que estaba oyendo--. La cuenta que él le dio a Frank se quedaba corta en diez crías el año pasado y quince este año. venta de ganado. -Yo tampoco. ella no veía por qué iba a mentir Brad. Estabas trabajando cada vez que he pasado por aquí. -¿Y fue así? -Al final. -Mira. Cosas que tu padre me pidió que hiciera mientras él estaba en el hospital. porque quiero hablar contigo y no quiero que te disgustes. tendrás que tener más que eso. lo tengo.

pero había confiado en él. ¿Lo sabe papá? Más que aturdida. Hablamos esta mañana -dijo Jake-. -¿Vas a echarle simplemente? -dijo ella sintiéndose enfurecer-. ¿Está implicado alguien más del rancho? Él le levantó la barbilla. ¿No ha quebrantado ninguna ley? -Bueno. -No lo sabías. -¡Podrías habérmelo dicho! -gritó nada divertida. Lexi? ¿Hablaste con él como me dijiste? . no hablé con tu padre hasta esta mañana. ¿Qué es esto. -Es difícil de creer -dijo despacio-. Lexi se volvió para mirar sobre su hombro el montón de cajas junto a la mesa. -McCauley tenía cuidado con quién metía en el asunto. pero nosotros sólo queremos librarnos de él. Puedo echar a MccCauley cuando quiera. Ella dejó de caminar y lo miró. poniéndose de pie y caminando de un lado a otro.?-se detuvo-.. estoy seguro de que no habría apuntado hacia él tan rápidamente. Carver. -¿Pero qué hay del siguiente rancho al que vaya? Si ha hecho esto dos veces. Ni siquiera Frank sabía que era Brad. ¿Ese ladrón? -Hice lo posible por evitarlo -dijo Jake medio sonriendo. y si yo no hubiera sido tan celoso respecto a Brad. El hecho de que tuviera razón. -Un momento -dijo recordando la imagen apasionada de la noche anterior-. pero yo sabía el resto. la puerta se abrió y Brad McCauley entró como una tormenta. -¿No? Jake se levantó y se unió a ella. ahí había muchas. En eso podía estar agradecida. Y posiblemente uno nuevo. Lexi suspiró y Jake le acarició la mandíbula. Yo salí con ese hombre y yo le defendí. y dudo seriamente que vuelva a trabajar de capataz de nuevo. -Bien. lo hará de nuevo. Frank piensa que tenemos todo lo que necesitamos. Esta mañana he averiguado que no es la primera vez que ha hecho algo así. Cada vez que lo intentaba empezabas a gritarle recordó Jake. -Las noticias vuelan. -No. tenía miedo de cuál pudiera ser la reacción de su padre. es posible. -Un tipo llamado Pepper. A él podía no gustarle mucho Brad McCauley. Si quería evidencias. -Aún así me hubiera gustado que me lo hubieras dicho. ¿Sabías esto anoche? -Bueno. ese. Thorn? -gritó. sólo la irritó más. ese. -¿Qué diablos quieres ahora. Ella soltó el aire que había aguantado.suma. No le será tan fácil la próxima vez. y se detuvo al ver a Lexi medio escondida detrás de Jake-. Al menos no era nadie que ella apreciara. -¿Ibas a dejarme ir al baile con ese. Sin previo aviso.. estoy seguro. ahora me siento como una tonta.

-Quizá sea mejor que nos dejes solos unos minutos. Jake rodeó a Lexi de la cintura. Y por cierto. -La verdad es que Jake está en su derecho. Lexi. Y en cuanto al resto. ¿y qué diablos se supone que haré entonces? -Ya llegamos a esa parte. no le escuches! Brad la miró desesperado. en absoluto -dijo Brad con confianza-. Puedes hacerte el inocente. -Claro que sí. Y yo también. -Ya lo ha hecho. ¿qué hay de esos recibos que has estado buscando para mí estos días? . No. -Bueno. Creo que Brad preferirá hacer esto en privado. no hay nada que podamos hacer -puso su mano sobre la que sujetaba la cintura-. puede que entonces podamos sentarnos todos -Brad cerró la puerta tras él y entró en el salón-. -Me estás tendiendo una trampa. Esa casa es el aposento del capataz. para empezar. Brad. Irá conmigo. supo que no tenía prisa. Si ella no estuviera convencida de su culpa. El alquiler de Frank ha terminado. Jake le indicó las cajas y los papeles que había sobre la mesa. -Bueno. Puedes hacerte el mudo. Si puedes estar fuera mañana al mediodía. Puedes hacerte el sordo y el ciego. casi hubiera sentido pena por él. ¿Qué resto? Con un movimiento de la cabeza. Lexi y yo hablamos anoche y de nuevo esta mañana. ¿Crees que podrías estar fuera mañana? Puedes usar el granero para guardar tus cosas hasta que encuentres otro lugar. -No.-Me temo que no he tenido la oportunidad. De pie y escupiendo fuego. Brad.Bueno. Creo que me gustaría que me devolvieras mi casa. Brad -Jake apretó la mano en su cintura--. ¡Lexi. . enviaré a Twyla a limpiarla mañana por la tarde. esa casa es mía. Brad -respondió Lexi luchando por contenerse-. Lexi levantó su mirada hacia Jake. Ya es hora de que arreglemos algunas cosas aquí -se sentó en la silla junto al sofá y esperó a que ellos se le unieran. Jake me habló antes a mí. y yo he decidido que quiero mi casa.No sé de qué hablas. -Espera un momento. ¿Aún quieres que se quede Lexi? -Lexi -Brad la miró suplicante ¿No puedes detenerle? ¿No puedes hacer algo? Sabes que esto no está bien. Jake tiene mi total aprobación. Por el brillo frío en sus ojos. -¿Es resto? -Brad se tensó y dio un paso atrás -. pero sabes lo que hiciste. Quiero que Lexi oiga todo lo que tienes que decir. -¿Qué? -bufó indignado levantándose de la silla. preguntándose cuánto tiempo más alargaría el asunto. Brad gritó. -Y otra cosa -añadió Jake-. no irá contigo al baile. Si quiere tener su casa. . Jake negó despacio con la cabeza. Todo el mundo lo sabe.

Él la besó. Lexi sonrió despacio. . -Un placer. Apuesto a que te sientes muy bien ahora. e intentaste usarme. Tus obligaciones como capataz han terminado. Le robaste a mi padre. Brad -dijo Lexi despacio-. -Estoy deseando que llegue mañana por la noche. -¿Qué pasará la semana que viene? -Supongo que para entonces yo podré ocuparme de casi todas las obligaciones de un capataz. te doy las gracias más sinceras. sino la mía. Tengo que hablar con Manuel para que reemplace a McCauley hasta la semana que viene. Sonriendo. pero me enfrentaría a ti cuando quisieras intentarlo. y una suave sonrisa apareció en sus labios. simplemente llamaré al sheriff para ver qué piensa él de este asunto. -No estaba librando tu batalla. Brad salió de la casa. sorprendida de la sinceridad en su voz. ¿Qué se supone que puedo hacer si sales con él y te lesionas de nuevo? Después de todo. Puede que yo no esté totalmente curado. -Bueno. ¡Ahora. y la soltó despacio. ¿Significa eso que te vas a mudar a tu casa? -Eso estaba pensando. tú acabas de echar al único otro hombre que me ha pedido que le acompañe al baile el sábado por la noche. -¿En qué estaría pensando yo? -No lo sé. No quiero ver tu cara hasta que recojas tu cheque mañana. Puedes recoger el cheque mañana al mediodía. -Eso estaría bien. ¡Tú!-señaló a Brad con un dedo al pecho . Nadie te cree ya. Has estado deseando esto desde que llegaste aquí -dijo Brad con los dientes apretados-. -¿Qué diablos significaba eso? --preguntó Jake -. el fuego salió de los ojos de Jake. me marcharía antes de que se dijeran más cosas -le aconsejó Jake con voz fría como el hielo . . pero yo quería pararlo antes de que llegara más lejos. y si oigo alguna amenaza más de cualquier tipo. Brad se acercó un paso. Despacio. Tienes suerte de que todo lo que vayan a hacer sea echarte. él la abrazó. -¡Me encantaría! -¡Estoy segura de ello! -Lexi se liberó del brazo de Jake y se puso entre los dos hombres . Si estuviera en tu lugar. -El señor Conley te ofrece generosamente dos semanas de indemnización si desapareces rápida y silenciosamente. sal de aquí y empieza a hacer las maletas.Yo también. Tú serpiente rastrera. Él la estrechó.-Ríndete. irías a la cárcel. No necesito que tú libres mis batallas. -Será mejor que volvamos al trabajo ahora. Por si acaso. muévete! Con una mirada final en la dirección de Jake. Si por mí fuera.

Justo al . Ojalá no fuera un momento tan malo para que su hermana apareciera. -Mi madre dijo que estaba esperando la respuesta de una prueba que había hecho. -No estoy ofendida dijo Lexi incapaz de ocultar su molestia. ¿De acuerdo? Él se había confundido en lo que le pasaba a Lexi. Además. es la única tía que tiene. -Cuéntamelo ahora -susurró. No estuve casado con Dolores ni un mes antes de darme cuenta el gran error que había cometido. Jake abrió la puerta de su rancho y esperó a que Lexi entrara. Más tarde -la besó con suavidad antes de soltarla -. yo siempre he querido que pase más tiempo con Jamie. -No iba a decir nada.. Dolores realmente tiene mucho cariño a mi padre. y algunas veces me preocupa que se sienta rechazado. -Estás muy a la defensiva para no estar ofendida. ya que él había tocado una fibra sensible. mañana. -Oh. -Si tanto le preocupa. -Puede que no estemos siendo muy amables. Pero la excusa sonó tan débil para Lexi en ese momento como había sonado cuando su madre se la había dicho. -Creo que yo sí -Jake la cogió de la muñeca y la acercó a él-. Después de todo. -Posiblemente. Tienes razón -dijo al fin-. Puede que podamos hablar más en el baile. no es igual que si ella tuviera parentesco de sangre. y sé que él es su único padrastro al que ha llamado papá. fue su padre durante seis años muy formativos. Jake sonrió suavemente.. Lexi respiró profundamente y se forzó a calmarse. Ella se apoyó en él. Sólo en caso de que te preocupes. Será mejor que vuelva a trabajar ahora. De acuerdo. -Con toda la atención que Jamie recibe en el rancho. no creo que se sienta rechazado. podría haber venido antes. no. La familia es la familia --dijo Lexi tajante. pero ella estaba muy aliviada de todos modos por la seriedad de sus palabras. pero tu padre mencionó que Dolores lo llamó ayer. De todos modos. -Al menos yo tengo donde esconderme. No quería ofenderte. Estaba hablando de venir de visita cuando él saliera del hospital. Jake soltó una risa. Lo que significa que ella o viene a recrearse o a curar sus heridas. Sonrió. Después de todo. -Algún día no muy lejano.-¿Por si acaso qué? Jake hizo una mueca. -Perdóname. no ocurrirá de nuevo. No sé qué me ha pasado. -No me gusta hacer esa distinción. te contaré realmente todo lo que pasó -dijo Jake.

aclarándose la garganta. La única cosa que faltaba esa vez era la idea romántica de que esa noche sería el comienzo de una nueva vida para los dos. sentía en ese momento. entonces se apartó y se quitó el cabestrillo del hombro. De todos modos me sentía un poco cohibida. Sonriendo. Por esto. devolviéndola al presente. sintiéndose extrañamente como si estuviera entrando en un sueño. ¿Por qué no pones una cinta que te guste? Mientras él se ocupaba con el fuego. -Será mejor que encienda el fuego -señaló a la pared del salón-. cogiéndola de la mano. Jake bajó la mano y dio un paso atrás. Once años parecían haberse derretido. ella caminó hacia sus brazos abiertos. ¿verdad? -preguntó Jake. La puso. sus esbeltas piernas estaban cubiertas de medias negras. Hay un radio cassette en la esquina. vio la luna de aquella noche. La luz de una luna llena entraba por la ventana llenando de un suave brillo la habitación vacía. Las mismas emociones de aquella noche de once años antes. -Parece igual. -¿Por mi? -No -Lexi hizo un gesto a su vestido corto y muy femenino-. Ése es el efecto que buscaba. ella se detuvo. perdida en un ensueño tan real que casi podía tocarlo. él vaciló.dijo volviendo a abrazar a Lexi-. -No. y una vez más. el . Jake se levantó y extendió la mano hacia ella.traspasar la puerta. Lexi buscó entre el pequeño montón de cintas hasta que encontró una romántica. Mientras la música les rodeaba. viajando de un lado a otro de la mandíbula. que volvió a caer un poco más arriba de sus rodillas. -Pues has triunfado. Una vez más. mezclándose con la luz de las velas en la habitación casi vacía del rancho de Jake. -Espero que no te haya importado dejar pronto el baile -Jake interrumpió sus pensamientos. y en sus pies había zapatos negros de tacón nada apropiados para un baile en un granero. -Creo que puedo prescindir de esto el resto de la noche. -Gracias -Lexi bajó la mirada avergonzada. -¿Me concedes este baile? --Me encantaría. Los dedos de Jake rozaron su barbilla. Debajo. Acompañando sus palabras. ya que había sucumbido a la tentación y se había vestido sólo para él-. recuerdos de aquella noche llenaron su cabeza. Ella asintió. brillando grande en un cielo sin nubes. De todos modos. -¿Crees que debes? Me lo pondré más tarde . ella se levantó un poco la falda de vuelo. Estás maravillosa. Tanto que he tenido que sacarte del baile para tenerte para mí solo.

no pienses que te vas a librar de mí. La risa de Jake fue un gruñido. Jake -dijo ella suavemente . me he librado de ella. rodeada por los brazos de Jake. -Pero tú estás enfadado . -¿Te refieres a los muebles? Dolores. Lexi se apretó a él. Se ha llevado hasta las bombillas. dejando la botella medio vacía en la repisa con un golpe... -Sí. ella no podía ver la furia que sabía había en sus ojos. No había muebles. No podía recordar la última vez que había sido tan feliz. lo siento. la razón por la que había seguido a Jake. Ella recordó los papeles del divorcio que habían llegado ese día. ¿No has podido al menos poner bombillas? Él se giró y caminó hacia la chimenea. Jake abrazó a Lexi sujetando en la mano una botella de whisky. Pero sólo porque esté poniéndome mejor. No está contenta con la mitad de lo que queda. Con la débil luz. Desolada de verle sufrir tanto por su hermana. Lo quiere todo. fue transportada a aquella noche. Durante tres años había visto indefensa cómo Dolores había denigrado a la persona que ella más . se había mantenido al margen. Jake levantó la cabeza para dar un trago de whisky. Lexi le vio quedarse quieto mirando las ascuas. con sólo la luz pálida de la luna entrando por las ventanas. estoy enfadado -gruñó-. ni lámparas ni cortinas. Tu padre aún necesita tiempo para estar bien. Entonces.. -No exactamente. primero cuando él había salido del rancho y luego cuando se había marchado del bar donde había acudido a ahogar sus penas. moviéndose al sonido de una canción de amor. Lexi se acercó a él. y en ese momento estaban hechos un montón en el suelo de la camioneta. Lexi no había visitado el pequeño rancho de Jake desde la marcha de Dolores. pero sabía que estaba ahí. Tampoco podía ver el dolor. Lexi se rió.médico me dijo que posiblemente me lo quitará esta semana que viene. Al menos. Jake? -preguntó Lexi por encima de una canción country que sonaba desde la camioneta abierta aparcada delante de la casa. Durante tres años. Sin soltarla. anhelándole mientras él pertenecía a otra mujer. La única luz procedía de las ascuas moribundas del fuego y la luna entrando por las ventanas. la noche que había pasado entre los brazos de Jake. -No lo sientas --la abrazó-. y a mí me falta mucho para irme. Feliz entre los brazos de Jake. -¿Por eso te mudaste a la casa de los trabajadores después de que Dolores se fuera? Pensé que era porque no podías estar aquí sin ella. ¿Qué ha pasado.insistió Lexi recordando la razón por la que ella estaba allí. y ni siquiera un cuadro en una pared. -Eso fue hace un mes. Esa bruja consentida está intentando quedarse con todo lo que no pudo llevarse la primera vez. -Jake.

Vine después de que estuviera Twyla limpiando y la hice -sonrió-. -¿Estás segura? -Completamente. -No. Él sonrió más. Él enterró los dedos en su pelo. Ella apretó los labios a su cuello y sintió su pulso salvaje. Jake -lo miró con pasión-. Lexi echó la cabeza hacia atrás y gimió en voz baja al recordar aquella noche. No sabes lo débil que soy. Por favor. Lo deseaba tanto como él a ella. Lexi gimió de nuevo. No me tientes. Hazme el amor. -Qué agradable es estar así -susurró Jake junto a su oído-. ¿Tienes una cama? -Me la trajeron esta tarde. Y su cuerpo gritaba ser tocado. -No sabes lo que estás haciendo --dijo Jake haciendo un último y débil intento por disuadirla. Sus pechos deseaban su tacto. muchas cosas que nunca había entendido. -Espero que no te arrepientas por la mañana. Los dos lo somos. Eres libre. Y con eso. Pero nada de eso importaba esa noche. Había muchas preguntas sin responder. ¿Pensabas que iba a seducirte sobre el suelo del salón? -Esperaba que tuvieras una alfombra de piel de oso en alguna parte. -Te cogería en brazos y te subiría a la cama si pudiera. Jake. -Lexi. Eres sólo una niña. -Muéstramelo. -Lexi. -Por favor -susurró ella en una agonía de deseo-. -He estado esperándote. Las palabras produjeron estremecimientos de placer por su espalda. Jake la abrazó más y la besó el cuello. ¿Cómo pude cometer semejante error? ¿Cómo pude haber aguantado tanto tiempo? -Ya ha terminado. te he echado de menos -besó el escote de su vestido. -Puede que la próxima vez. -¿Cama? -abrió mucho los ojos-. date prisa. Esa noche sólo quería revivir la magia que había conocido sólo una vez en su vida. -No quiero apresurarme. -Tengo diecinueve años.deseaba. -Ah. Soy demasiado mayor para ti. él se rindió. aunque él tratara de negarlo. -Sabes que eso no es cierto -Lexi frotó su mejilla contra su hombro-. Si tienes algo de compasión. Lexi -dijo él empezando a apartarse-. -Tienes mi solemne palabra de que nunca me arrepentiré de esto mientras viva. Jake -subió las manos por sus hombros-. Ya no soy una niña. . Ella lo sabía.

Allí. Lexi repitió sus anteriores palabras. Dejando caer la segunda bota. -Ojalá pudiera quitármelas.Puede que la próxima vez. Al ver su mirada. se sentó en el borde de la cama y extendió su pie con bota. Ahora yo puedo hacer lo mismo por ti. casi con reverencia. la luna también entraba por la ventana. Lexi aguantó la respiración mientras el aire frió acariciaba su piel desnuda. dirigiéndose a la segunda bota. Extendió la mano para ayudarla a salir de la prenda. la llevó a su dormitorio. nació la esperanza. a pesar de la banda de vendas blancas que aún protegían sus costillas. Jake sonrió mientras desabrochaba el botón metálico de su cintura y bajaba la cremallera. . Ésa no era la cama de un hombre errante. Soltándola de la mano. Cuando egó a lo alto de su vestido.Cogiéndola de la mano. Pero creo que no debo pasarme. La próxima vez será muy pronsi yo puedo elegir. Lcxi tiró de la bota extendida y la dejó caer al suelo con un golpe. completa con almohadas mullidas y edredón. y sólo para ella. Con una sonrisa. Él se puso detrás de Lexi y puso las manos sobre los hombros del vestido bajándolo y soltándolo para dejarlo caer hasta sus pies. de arriba a abajo. Jake se tocó suavemente las vendas. Dándole la espalda. Su pecho y hombros bronceados y musculosos eran incluso más impresionantes bajo la luz de la luna. Y una vez is. Entonces. -Supongo que los mocasines no habrían valido para el baile -murmuró. -Será mejor que antes me ayudes tú con esto. -Es lo justo -susurró él-. cogió sus pechos enfundados en seda en sus manos y acarició los pezones que se endurecieron al momento. Jake se desabrochó la camisa sin esfuerzo y la dejó caer al suelo. No era ni siquiera una cama que Jake hubiera elegido para él. Por primera vez. tiernamente. Una vez más. un brillo de verdadera esperanza nació en el corazón de Lexi. Él le rodeó la cintura con los brazos y la acercó -Puede que no. Tú me ayudaste una vez a desnudarme. La mano de Jake subió por su espalda. Lexi le cogió la mano. iluminando una cama con dosel. -No creo -dijo acariciando las caderas de Lexi. casi con miedo de creer en ello. Jake la miró despacio. Lexi la ahogó. Él había hecho eso para ella. -Tú primero y miró los vaqueros que aún le cubrían. Cuando fue a desabrochar el cierre. Lexi se volvió hacia él. Deteniéndose. Lexi no ofreció resistencia cuando su mano . Suspirando. Él la cogió de las caderas mientras ella lo miraba de arriba a abajo. sus dedos cogieron la remallcra v la haiaron.

y abrió las piernas invitando. él le quitó las medias. mientras sus dedos separaban la abertura húmeda entre sus muslos y se metían dentro. Sólo espero no decepcionarte. derritiendo su cuerpo y su alma. quitándole los vaqueros en el proceso. y él rozó con sus nudillos la cara interna de su muslo. cogió a Lexi y la besó con voracidad. Jake cerró la boca sobre su pecho y lo chupó. Capítulo 12 . La cogió de las manos y las bajó por sus caderas. -Ojalá hubiera podido esperar -murmuró Jake metiendo los dedos bajo el encaje de sus braguitas y acariciando sus caderas-. Jake se liberó rápidamente de los vaqueros. Jake se arrodilló junto a ella mientras sus ojos recorrían su cuerpo maravillados. Muy despacio. tan cerca de ella que su pecho rozó sus pezones. Lexi aguantó la respiración y se echó hacia atrás. El único modo en que podrías decepcionarme es parando. su boca acariciaba sus pechos. Prometo no gritar de dolor. Con un movimiento rápido de sus dedos. Mientras su dedo seguía bajando hacia el suave bosque de rizos sobre sus muslos. hasta que ella se quedó solamente con braguitas y sujetador. Sus respiraciones eran jadeantes. los dos se quedaron jadeantes. Luego se tumbó a su lado y bajó un dedo por sus pechos y por su estómago. Cuando al final apartó los labios. Ella se giró hacia él. Entonces se puso encima de ella. Un millón de terminaciones nerviosas en el cuerpo de Lexi pidieron más. -Ssh -susurró Lexi--. Jake se puso de pie.bajó a su pantorrilla y suavemente le subió la pierna enfundada en medias. hasta que su pie descansó en su muslo. no te abrazaré con exageración. Me quitas la respiración. -No importa lo que ocurra -dijo Jake cogiéndola de la mano y llevándola hacia la cama-. Pero creo que hubiera reventado de tanto descarte -le bajó la prenda por las piernas . Lexi sonrió suavemente mientras él apartaba el edredón y ella se metía entre las sábanas. Acabada la paciencia. Al menos hasta que mis costillas estén bien. Al liberarse su erección y frotarse contra su muslo. apretando sus pechos contra él y cubriendo su glorioso cuerpo con el suyo mientras la besaba con pasión y ternura. -No hay peligro de que eso ocurra. le desabrochó el sujetador y lo dejó caer sobre las braguitas. Con un gruñido. Los echó a un lado de una patada. -Y no importa lo mucho que lo desee -murmuró ella--.

con una fuerza más allá de la pasión. -Mañana a lo mejor me duelen un poco. Jake -su nombre era un sonido gutural al ritmo de sus empujones-... Lexi se arqueó más y se puso tensa. Pero sabía que después de hacer el amor era muy fácil hacer promesas que no podría cumplir. de todos los modos en los que podía pensar. durante toda la noche. con un condón. él podría ofrecerle el mundo. ya las había dicho con su cuerpo.. acariciando la piel suave y caliente contra su erección. . Jake la tumbó de espaldas y se puso sobre ella mientras se metía entre sus piernas y se levantaba y entraba en ella con un limpio empujón. Lexi sintió que algo iba mal. rozando con sus labios los suyos. él no tenía derecho a decir esas palabras.C ON la cabeza descansando en su hombro bueno. Sí. Lexi apretó su cuerpo contra el costado de Jake. Cuando él simplemente la miró horrorizado y en silencio.. En ese momento. pero sobreviviré -dijo sonriendo. Ella se arqueó hacia él. Jake sintió su cuerpo explosionar en mil pedazos. Jake se reprimió las palabras que deseaba decir. -¿Qué ocurre. Lexi sonreía feliz. sí. «te amo». Su pierna estaba sobre la de él y él le acariciaba la cadera. El sexo era una cosa. Mientras ella le aceptara y él pudiera soportar el dolor de saber que no duraría. Esa juguetona y dulce y apasionada. Y aunque no fuera así. no! Jake se apartó. ella le puso la mano en el brazo y le sacudió suavemente. Jake apretó su frente a ella y susurró su nombre. ¡Oh. El momento pasaría. Y era suya. la deseaba. -Jake. ella empezó a moverse agarrándose a él mientras gemía y jadeaba.. Él se movió un poco. Pero la deseaba. Además. -¿Cómo están tus costillas? -preguntó suavemente acurrucándose y sintiendo su mejilla rozar el sudor caliente y húmedo de su axila. sí. Era la luz del sol y la risa y el oscuro deseo. despacio. Jake? Incluso con las palpitaciones posteriores al orgasmo. Entonces. Lexi rozó su muslo sobre él. que se levantó alta y dura y exigiendo atención. Agarrándola hasta que cayó al fin. Jake seguía siendo un vaquero sin futuro y nada para ofrecer a una mujer que se merecía mucho. rápida.. Para esa noche. oh. y Jake se sintió endurecer. Estremeciendo con espasmo tras espasmo. Ella se cerró a su alrededor como un puño. más allá del dolor. suave y caliente. -Lexi. Ella se apretó más a él. para el día siguiente. para el día después. Con un grito. Era todo lo que él había soñado en una mujer. disfrutando de la deliciosa sensación de sus pechos y los rizos sedosos contra su muslo.

. Nunca.. -Pues ahora creo que tenemos un pequeño problema. porque. -¿Quieres decir que tomas la píldora? Ella asintió con la cabeza. -¿Cómo de reciente? -Recientemente.. --Has estado planeando acostarte conmigo desde que llegué. podríamos quedarnos aquí encerrados semanas. pero te diré que recientemente acabo de empezar a tomarla de nuevo -replicó. -Nunca se me habría ocurrido que usaras una proteCCIOII tan constüntf -No es asunto tuyo.No tienes que parecer tan satisfecho. ¿verdad? -No -negó Lexi acaloradamente. -hizo un gesto al suelo... -Y tú -susurró. No quería dormir. Lexi le agarró de la cintura y cerró los ojos..-Jake. ¿qué pasa? -Lo siento. -¿Tenemos que irnos ya?. Su sonrisa se suavizó y agachó la cabeza para rozarle la nariz con la suya. decidiste estar preparada. ella me dijo que ella y Jamie estarían bien durante un día o dos. -No tienes que preocuparte por eso. Lexi se levantó apoyada en un codo y lo miró. Lexi miró donde él había tirado los condones que había usado al principio de la noche.. Me olvidé. -Yo tampoco -le aseguró Lexi. Además. Twyla pasará la noche con Jamie. y mañana será un día duro. y que piensa que tú debes descansar algo antes de que Frank vuelva a casa del hospital. Ella no quería pensar en el mañana. -Pero has estado pensando en ello. molesta de sentir la necesidad de darle explicaciones. -Eso es cierto -sonrió-. -Eso no es diferente de un hombre llevando un condón en su bolsillo continuamente. Pronto amanecerá. -¿De qué hablas? -Yo no. No hay ninguna diferencia. -buscó un modo de decirlo delicadamente-. Sólo quería estar despierta entre sus brazos y disfrutar de la magia de esa noche. Los ojos de Jake brillaron. -Quizá debamos dormir algo ahora. -¿Por qué dices eso? Con toda la comida que ella ha dejado en la cocina. -Eres maravillosa. Él se estiró a su lado y le giró la cara hacia él. ¿Por qué? -Bueno. -¿Uno o dos días? ¿Ella espera .. Y por si acaso. -Yo nunca hago el amor sin protección –dijoJake solemnemente-. No se lo dejo al hombre. -No -Jake la estrechó. Eso es todo lo que necesitas saber. No creo que nos espere.

ni siquiera contigo. Ya te he explicado que no era exactamente así. ¿Qué pensaría Jamie? ¿Qué pensaría mi padre? -A lo mejor pensarían que eres una mujer adulta con necesidades de mujer adulta. Tú. Pero aunque Jamie valore mucho su amistad contigo. me ha tenido a mí para él solo durante mucho tiempo. -Había esperado estar venciendo eso. me quedé pasmado al verme totalmente duro. ¿verdad? -No puedo hacerlo. Me encantaría...realmente que me quede aquí contigo uno o dos días? Jake sonrió. -Sí. Pero tú ya lo sabes. ni siquiera es la razón principal -dijo besándole la cabeza-. -De acuerdo. -No puedo hacerte promesas. no pude más. pero sabiendo que no lo había. -¿Es ésa la única razón? -No. -Lo sé. . Y tu padre va a necesitar ayuda extra durante una temporada. hay algo que no te he dicho. ya me entiendes. Sólo me gusta oírtelo decir. Jamie ya está mostrando signos de molestarse por ti. Yo tenía dieciséis años y tú eras un hombre mayor que necesitaba una verdadera mujer. Con tiempo se acostumbra -¿Con tiempo? -Sí. Ha pasado mucho tiempo desde que no he tenido un auténtico hogar. especialmente hasta que podamos arreglar el lío que ha montado McCauley. Dejé temprano esa fiesta por una razón -le tocó la nariz con la punta del dedo-. Lexi acarició los rizos de su pecho. Oh. Soy demasiado mayor para ti y no tengo nada que darte. Seguía siendo demasiado mayor para ti. deseando que hubiera un modo de retenerle. Después de ese baile lento que baile contigo. ¿verdad? Ella se apretó más a él. -Lo había esperado. -Entonces no estabas interesado en mí -bromeó según sus propias palabras en la pizzería-. Es agradable. pero no puedo. pero al menos tenía un rancho y dinero. Lo mejor que podría hacer sería marcharme y no volver a verte. He decidido quedarme aquí un poco más. -Es la verdad. Puede aprender. Y no le gusta la idea de compartirme. Hubo un momento en el que podría haber sido diferente. -No hables así --le besó el hombro. -Los niños pequeños y los padres no piensan así. Lexi. -¿Yo? -Tú -repitió-. lo estás haciendo -le aseguró Lexi-. En cuanto separaste de mí tu cuerpo sexy se dieciséis años.

Jake hizo una mueca. Lo siento. . o podría haberse vuelto mucho peor de lo que tú estabas buscando. -¿La amabas? -No. Ella siempre era buena encontrando el punto débil en los demás. como si aún no pudiera creerlo. y aunque así fuera. porque estaba embarazada. -La vida no funciona así. Por suerte yo recuperé el sentido. -Lo sé. Te deseé tanto aquella noche. Él lo dijo tan bajo que Lexi no estuvo segura de haberle oído bien. pero ella dijo que debía estar roto. Yo quería irme a casa contigo. -Ella sabía lo que yo sentía por ti. -Lexi. ¿Qué pensabas que sucedería después de eso? -Tenía dieciséis años . Lexi estaba boquiabierta. -Durante unos segundos casi fue así. Le ofrecí pagarle el aborto. Sólo quería casarse -dijo con voz inexpresiva-. Durante un momento. En cambio llegué a ser la madrina de novia de mi hermana tres meses más tarde. -¿Qué le pasó al bebé? -No estaba realmente embarazada. Lo intenté. Estuvimos juntos tres años y nunca la entendí. Jake movió la cabeza. por el amor de Dios. Se estiró hacia él. No sé la razón. Pensaba que después viviríamos felices para siempre. Creía morir a la mañana siguiente cuando Dolores vino alardeando de haber pasado la noche contigo. Tenías dieciséis años. -Ella me dijo que estaba embarazada. Quería que me hicieras el amor. pero ella no quiso. -No lo creo. Y algunas veces ella era tan dulce que yo casi pensaba que podría funcionar. era la hija de Frank Conley! Era tu hermana. Entonces luego hubo otros hombres y las deudas que acumuló y las facturas que me escondió. Nunca estuvo embarazada. ¡Diablos. yo había pensado que serías para mí.repitió como si eso lo explicara todo-. pero para entonces yo ya sabía que era una mentira. no podía creerlo. como si estuviera volviendo a revivir una pesadilla.-Creo que sí -sonrió Lexi recordando como había intentado excitarle y había pensado que no lo había conseguido. ¿Sabes lo depravado que me sentí? -Ojalá lo hubiera sabido entonces -dijo ella con tono arrepentido-. No podía dejarla embarazada y abandonarla. -No sabía que hizo eso. -No te rías -dijo Jake-. -¿Qué? -Yo sabía que había usado un condón. obviamente oyendo eso por primera vez. Intentó de cirme que lo había perdido. Lo quería todo.

Jake. Si no hubiera sido por tu padre. ¿Por qué piensas algo así? . Sólo te quería a ti. . la noche que me hiciste el amor. y cuanto más se acercaba la camioneta al rancho. También puedo prometerte eso. -Sí -susurró-. pero te hubiera hecho mucho más si me hubiera quedado. habría tenido que vender el rancho para cumplir al acuerdo financiero que ella me exigió. una virgen. Y le estaba costando mucho trabajo controlar la sonrisa que salía continuamente a su rostro. Hicieron el amor de nuevo. Lo que hice fue imperdonable. -¿Y qué hay de ahora? ¿Voy a despertarme una mañana para averiguar que me has hecho otro favor y te has ido sin decir una palabra? -No. no volveré a hacerlo. Reprimiendo su furia y su frustración. -Esperé tres años para que fueras libre -dijo Lexi sólo medio calmada por su abrazo-. El sol estaba muy alto. Cuando mi matrimonio terminó. Lexi -dijo Jake incrédulo-. Él se quedó callado un rato antes de hablar. yo no era mejor que un animal herido. como si yo te diera igual. yo acabé con una deuda que he tardado diez años en pagar. No puedo prometerte mucho ahora mismo.No puedo entender el modo en que te marchaste a la mañana siguiente. Y a pesar de ello. y no estaba pidiendo nada a cambio. Puedo prometerte mucho más que una sola noche. ella se tensó y empezó a girarse. ¿Estabas simplemente furioso y yo resulté estar a mano? -Dios mío. con una pasión que sólo parecía crecer más con cada intento por aplacarla. pero él la detuvo y la acurrucó contra su pecho. fue como la primera vez que te acostaste con ella? -preguntó Lexi sin poderlo evitar-. -Yo no tuve derecho a hacerte el amor.-Después de que todo acabara. pero puedo prometerte eso. ¿Puedes prometerme eso también? Él enterró el pelo en su cara. pero incluso eso le hacía sentirse mejor. -Esta vez quiero más que una sola noche -dijo Lexi suavemente -. Sé que te hice daño marchándome de ese modo. Tú tenías diecinueve años. Lexi. Todo lo que él realmente le había prometido era que se despediría antes de marcharse. No se había peinado al levantarse y tenía toda la melena enmarañada. más cohibida se sentía Lexi con su vestido corto de flores y sus tacones. Estaba sufriendo y estaba furioso. ¿Después de que ella se marchara. -Intenta entender. sin una palabra. Un hombre no toma el regalo que tú estabas ofreciendo cuando no tiene nada que ofrecer a cambio. Yo sabía lo que estaba haciendo. todo mereció la pena sólo por librarse de ella. Su maquillaje había desaparecido. apretándola con fuerza. Lexi descansó la cabeza en su hombro y escuchó el silencio.

y no se veían más vehículos. -Hmm . A ella le gustaba la serie de televisión que hizo Dolores hace unos años. Bueno. -No hay problema. Supongo que Jamie no ha podido convencer a Twyla de ir a comprar una pizza. estará preguntándose por qué no entramos. --Bueno.-Seguro que nadie adivinará lo que hemos estado haciendo -observó irónica soltando una risita. él ya se habrá figurado por qué no hemos vuelto. Parecía muy nerviosa.. -A lo mejor. -No lo sé. El aroma a comida les llegó desde la cocina y llenó el vestíbulo. -Todo parece tranquilo -dijo Jake ayudando a Lexi a bajar del camión y dándole la mano hasta la puerta-. Ella no nos esperaba hasta el lunes. Jake se rió por su vehemencia. -Había planeado volver antes de que nadie se levantara -se disculpó-. no me refiero a eso. No sería justo pedirle a Twyla que se quedara otra noche. No. Los niños crecen muy deprisa actualmente. ¿Despreocupado? ¿Por qué? Por Dolores y también por lo de anoche. él abrió la puerta y la dejó entrar primero. -¿Sabe que Dolores vendrá cualquier día de esta semana? -Sí. Si alguien nos ha oído llegar. Aún no sé qué voy a decirle a Jamie cuando me pregunte dónde hemos estado. me dijo que quería preparar la casa para cuando volviera Frank. -¿Por qué no le dices la verdad? Porque no creo que deba discutir mi vida sexual con mi hijo de diez años. -A lo mejor encontraremos otro modo. pareces muy despreocupado por todo. ¿recuerdas? Además. -Tenemos esta noche. pero odio pensar en dormir separado de ti. ¿Te arrepientes? -Sólo de una cosa. tú tienes mucha más experiencia con niños que yo. El Bronco de Twyla también estaba ahí. De mala gana. Sólo dile que fuimos a un baile y nos estábamos divirtiendo tanto que no queríamos volver a casa.Jake respiró profundamente-. -No me tientes. Siento que tenga que terminar. .. Por lo que yo sé. Huele como si estuviera preparando un banquete. -Espero que Twyla no esté enfadada. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente. ¿Tienes alguna idea? -No. será mejor que entremos ya. -Bueno. Estoy seguro de que encontraras la respuesta apropiada cuando llegue el momento. Ahora tendremos suerte si llegamos antes del almuerzo. El domingo es su día libre. Jake aparcó junto al coche de Lexi. -Yo también -dijo ella poniéndose de puntillas y dándole un beso en los labios-.

Él es un niño inteligente y sensible. Tú sí. -De hecho. Y cualquier asunto sin terminar que tengas con Jake. Imagina mi sorpresa cuando no llegaste a casa . Se puso delante de Dolores. teniendo una aventura delante de sus narices. Las dos manchas rojas en sus mejillas eran el único indicio de furia que asomaba a la superficie. Anoche fue la primera vez que incluso estuvimos a solas. Déjalo ya. lo hice. parecía como Grace Kelly. Estuve casado contigo durante tres años. amarguras ni discusiones. y cuando ella no volvió. ¿Entiendes? Nada. ¿Pensabas que no se daría cuenta? -No lo aguanto más -gruñó Jake.. Dolores. . -Oh. Nadie está teniendo nada. tacones de aguja y perlas. Deja esta actuación. Y lo que Lexi y yo hagamos o no. Lexi señaló con el dedo a su hermana. Dios mío -exclamó Jake-. Mi vida privada está fuera de los límites. -Dolores -Lexi sonó como débil gatito y se aclaró la garganta-. pero alguien me dijo que ya te habías ido. acostándote con mi ex-marido. Tú renunciaste a tu derecho de opinión hace once años. no es asunto tuyo. para empezar. -No puedo creer que me digas eso -el rostro de Dolores se desencajó por el esfuerzo de aguantas las lágrimas. ¡Basta! -bajando la voz. bueno. Estaba empezando a preguntarme si apareceríais alguna vez. mi propia hermana. idiota -gruñó furioso-.. ¿qué podía decir yo? -Conociéndote pudiste decir cualquier cosa Jake dio un paso hacia ella--. Fue al baile a buscarte. Lexi te ha conocido durante toda su vida. -No lo he hecho -discutió Dolores-.. -¡Yo no empecé esto! --gritó Dolores-. Sobresaltada. ¿Cuándo llegaste? . y nada de lo que yo dije le tranquilizó. Pero no puedo hacer milagros. No habrá tensión en esta casa. apartando la mano de Lexi. Lexi giró y se encontró delante de una elegante Dolores. ¿Cómo esperas que reaccione? -Bueno. Mañana papá vuelve a casa del hospital y no habrá enfados. Ahora escúchame.Anoche. Vine aquí a estar con mi familia y para visitar al único hombre que ha sido como un verdadero padre para mí. bien -se oyó una voz suave desde el salón-. puedes olvidarle ahora mismo. bien. ¿y qué me encuentro? Te encuentro a ti. Con un traje a medida. -Apuesto a que lo intentaste con empeño -gruñó Jake mirándola con dureza. Jamie sabía que su madre fue al baile contigo. Dolores levantó la barbilla. espero que no mezcles a Jamie en esto susurró Lexi con dureza.-Dolores sonrió y las manchas rojas se volvieron fucsia -. Jamie parecía bastante enfadado. ¿Qué dijiste? -Creo que tienes la conciencia culpable -dijo Dolores haciendo una mueca. poniendo al mismo un brazo en el hombro de Jake para detener la furia que sentía crecer dentro de él. que la miró asustada.-Bien.

Me conoces demasiado bien. Con el rostro furioso. -¿Hay algo que yo pueda hacer? -preguntó Dolores mientras Lexi se marchaba.-¿Cómo sabes que no soy sincera? -Dolores. -Te lo dije -dijo Dolores satisfecha. no fue nada -Twyla dejó a un lado la cuchara de madera que estaba usando para remover una olla y dirigió toda su atención a Lexi-. y aún no se encontraba preparada para hacerlo. Si es que alguien tiene apetito. Ponte ropa decente. Pero no tenías que preocuparte. El bufido de indignación de Dolores fue lo último que Lexi oyó antes de entrar en la cocina y encontrarse con la mirada comprensiva de Twyla. -No te oigo negarlo. Tú querías que viniera de visita. Dios mío -susurró Lexi desolada. Ella levantó las cejas perpleja.verdad? Jake se giró y miró a Lexi sorprendida. -Bueno -intervino Lexi-. Ella lo miró y apartó la vista. -Lo siento. Y gracias por lo de anoche. corazón. Jamie puso gesto de disgusto y se acercó. y las cosas eran más simples entonces. Yo lo intentaré. -¿Debo ir detrás de él? Ni siquiera sé qué le molesta tanto. Lexi y Jake se dirigieron a ella a la vez. -¡Eh! -se oyó la voz de Jamie desde lo alto de la escalera seguida por el sonido de su botas-. Jake no habría dejado que me pasara nada. desapareciendo hacia la cocina antes de que nadie pudiera reaccionar. -¿Para qué? -se encogió de hombros . -Yo tampoco -Lexi miró pensativa hacia la cocina-. el único momento en que eres sincera es cuando te estás admirando en el espejo. -Oh. Jake. Jake miró a Lexi. qué cosas dices. Él nunca lo entendería a menos que ella le contara todo. -Oh. Se merece algo de . -Sí. se marchó corriendo. -Sí -replicó Jake-. -He estado muy preocupado -añadió el niño. Cuando llegó junto a Jake. Claro. -Pensé que eras mi amigo -dijo. tengo más experiencia con esto. lo miró con los ojos entrecerrados. Como dijiste antes. ¿Dónde habéis estado? Apareció en la puerta del salón con las manos en las caderas. pero una sonrisa apareció en sus labios. -La cena pronto estará lista -dijo la mujer-. . -Oh. -¡Cállate! Con el grito aún resonando en el aire. ¿Crees que hay alguna posibilidad de que podamos llevarnos bien durante los próximos días? -Oh. -Gracias -Lexi se detuvo en la puerta-. sí admitió mirando a su hermana-. Aquí no vas a cenar con la realeza. eso fue hace varios meses. ¿por qué no? -respondió Dolores-. Pero creo que será mejor que hable yo con él. Me estás poniendo nervioso con ese traje. No había teléfono para llamar.

-Un años después. y allí era donde encontraría a Jamie esperándola. él me trajo aquí de nuevo. Buscó por el jardín y no vio señal de Jamie. -No lo necesitamos. y él me explicó lo que era un divorcio y por qué mi madre se iba a marchar. Detrás de ella había quedado el rancho. Yo lloré cuando me dijo que ella me llevaría con ella. Estaría a medio camino de la colina en ese momento. El abuelo estará en casa dentro de pocos días y entonces todo volverá a ser como antes. pero supo que no le encontraría. una vista maravillosa que siempre conseguía calmarla. -Eso espero -dijo Lexi antes de marcharse. dirigiéndose al viejo pino que había sido el refugio favorito de generaciones de Conley. Tenía que decirme que mi madre volvía a enviar me a vivir aquí con él y que se quedaría a Dolores en California con ella. Delante tenía las montañas. -¿Es eso lo que quieres? -Sí. encontró a Jamie donde supuso que estaría. Jamie se movió. Había sido allí donde ella había pasado algunos de los mejores y peores momentos de su vida. -¿Por qué? -preguntó con mucha suavidad. mirando a las montañas. El lo entenderá. -¿Te refieres a Jake? -¡Sí! -Jamie la miró un segundo. no Lexi sonrió al recordar la noche anterior-. Lexi habló como si estuviera hablando para sí misma. En lo alto de la colina. Ni por un momento. triste o una mezcla de ambos. -Bueno. señora. Ella no sabía si su tono era esperanzador. -Pensé que te gustaba Jake. el sol brillaba. Capítulo 13 L EXI estaba sin aliento cuando llegó a la cima de la colina. -Oh. Lexi se aguantó un suspiró y dio un paso hacia él. sentado en una almohada de agujas de pino y mirando a la distancia. metiéndose más en su propio mundo. Se echó hacia delante. Tú siempre decías que entonces Jake se marcharía. Nos sentamos bajo ese pino. Me trajo mi padre. No quería marcharme de aquí. Y no se preocupe. Fuera. en eso tienes razón -se encogió de hombros-. -Bueno. ¿por qué estás tan enfadado? --Porque tú no quieres que se marche. Esa vez no lloré. Me . Lexi se sentó sobre una roca. No quiero que se marche. -Ya no. -¿Se arrepiente? -preguntó Twyla como si ya supiera la respuesta. entonces vaya a buscar a su hijo -Twyla cogió de nuevo la cuchara-. -Yo tenía cinco años la primera vez que vine aquí. Era una perfecta tarde de otoño. Suavemente.felicidad. apoyando sus codos en las rodillas. El precio puede ser muy alto. Ha tenido muy poca últimamente. -Ahora sé la razón -dijo Lexi intentando sonreír-. Me dolió demasiado para llorar. -Entonces. -¿Estás enfadado conmigo? -Sí.

gusta

Jake. Me gustaría que a ti también. -¡Pues no! -gritó Jamie apretando sus manos en puños, y mirándola con rostro furioso-. ¡Lo odio! ¡Ojalá nunca hubiera venido! Más que nada, Lexi quería coger a su niño entre sus brazos y abrazarlo hasta que la furia y el miedo hubieran desaparecido. Pero ya no era un niño pequeño. Era demasiado mayor para que los abrazos y besos curaran sus heridas. Su niño pequeño estaba haciéndose un hombre. A lo mejor debió haber dejado que Jake hablara antes con Jamie. A lo mejor un hombre sabría instintivamente las cosas correctas que decir. En su situación, Lexi tendría que valerse con la verdad, pura y simple. -Jamie dijo suavemente-. Te quiero mucho. Nunca querré más a nadie. Eres la persona más importante de mi vida y siempre lo serás. -¿Qué pasa con él? -Quiero a Jake. Yo no era mucho mayor que tú cuando decidí que quería casarme con él -dijo preguntándose si su hijo entendería lo que intentaba decirle-. Nunca sucedió. Posiblemente nunca ocurrirá, pero no voy a mentirte. Si Jake me lo pidiera, le diría que sí. -No lo hará --el tono de Jamie era más triste que enfadado, y las lágrimas asomaron a sus ojos-. Va a marcharse. Tú lo has dicho. -Y puede hacerlo, Jamie, pero no podemos evitar eso. Tú no le das la espalda al amor sólo porque tengas miedo de que no dure. Cuando se ofrece amor, se toma. Porque es algo muy precioso, aunque sea durante poco tiempo. -¡No me importa! -haciéndose un ovillo, Jamie acercó las rodillas a su barbilla y se rodeó las piernas con los brazos, hundiendo la cabeza--. ¿Por qué ha venido si va a marcharse de nuevo? Lo odio. Lexi no pudo más. No podía dejar a Jamie solo con su tristeza. Había veces cuando todo el mundo, incluso los niños, necesitaban un abrazo. Ella se puso de rodillas a su lado y cogió a su hijo protestón entre sus brazos. -Ssh, corazón - murmuró-. Todo va a salir bien. Tu abuelo estará pronto en casa, y estará con nosotros durante mucho, mucho tiempo. Y yo siempre estaré contigo. -No viniste a casa -dijo rodeándola de la cintura y enterrando la cara en ella. -Lo siento mucho. No quería quedarme hasta tan tarde. Es cierto -dijo terriblemente arrepentida y aguantándose las lágrimas-. Pero Twyla se quedó contigo para que no estuvieras solo. ¿No te lo dijo? -Sí -levantó la cabeza, sollozando--. Pero entonces llegó la tía Dolores, y estaba muy enfadada porque tú no viniste a casa y ella no podía encontrarte. Y entonces yo me asusté. Lexi suspiró y apartó con un dedo una lágrima de su mejilla. -Tú tía Dolores siempre monta mucho alboroto por todo. Yo no sabía que llegaría tan pronto. Y lo siento mucho. No debería haberte asustado así por nada del

mundo. -Está bien -encogiéndose de hombros con timidez, Jamie empezó a separarse de sus brazos. Dándose cuenta de que el momento había finalizado, Lexi le soltó. -Pero de todos modos yo he salido otras noches y tú no te has preocupado así. -Jake es diferente. -¿Qué pensabas que iba a hacer? -bromeó Lexi-. ¿Marcharse y llevarme con él? Un ceño apareció en el rostro de Jamie en lugar de la sonrisa que ella había esperado, y Lexi se dio cuenta de que sin darse cuenta había tocado una fibra sensible. -Podría -dijo Jamie a la defensiva. -No sin ti -le respondió Lexi con firmeza-. Nunca te abandonaré, y nunca te dejaré. ¿Me crees? Él asintió y enterró la cara contra ella de nuevo mientras sus brazos la apretaban con tanta fuerza que Lexi apenas podía respirar. Ella lo abrazó también hasta que él aflojó los brazos. - Bueno -preguntó suavemente-, ¿somos amigos ya? ¿Hay algo más que te disguste o de lo que quieras hablar? Él levantó la cara e hizo una mueca. -¿Por qué ha venido? -¿Tú tía Dolores? Jake asintió. -Pensé que te gustaba. -No la necesitamos aquí ahora mismo. Lexi encontró difícil no estar de acuerdo. Dolores siempre era inoportuna, y siempre había hecho estragos en todos sitios donde iba. -Me gustaría que la conocieras más, Jamie. Después de todo, es tu única tía, y creo que es importante que los dos paséis tiempo juntos. -¿Por qué? A ella no le importamos. Si fuera así, vendría más a menudo. -Ahora está aquí. -Eso es sólo por Jake. En cuanto llegó anoche empezó a preguntarme por él. Quería saber todo lo que hemos hecho juntos, todo lo que él me ha dicho. Ojalá se marchara. Lexi se quedó mirando a las montañas, intentando no perder el control. -No te preocupes, corazón. No lo hará de nuevo. ¿Estás ya listo para volver? -Sí -Jamie se apartó de Lexi y se puso de rodillas -. ¿Mamá? -¿Sí? -Me alegro de que hayas vuelto a casa. Ella le dio la mano y la apretó suavemente mientras regresaban. -Yo también, Jamie. Abatida, bajó la colina. Las posibilidades de pasar otra noche con Jake habían desaparecido. Con Dolores en el rancho y Jamie alerta, no tendrían muchas oportunidades para estar solos en los días siguientes.

Pero de todos modos, ése no era el momento para que Lexi pensara en su propia vida. Al día siguiente, su padre regresaría del hospital y necesitaría mucha atención. Y aparte de eso, tenía que encontrar un modo de que Dolores y Jamie se llevaran bien. En la puerta trasera, Jamie le pidió permiso para montar en su bicicleta un rato antes de entrar a comer. Lexi accedió y entró en la cocina, donde encontró una nota de Twyla diciendo que todo estaba preparado excepto el guiso del horno que estaría terminado cuando sonara el timbre, y que volvería por la mañana. Lexi miró el reloj y vio que aún quedaban quince minutos. Dejó la cocina, donde no había nada que hacer y encontró a Jake sentado en la mesa del salón. Levantó la cabeza de sus papeles en cuanto ella entró. -¿Encontraste a Jamie? ¿Está bien? -Sí -dijo sentándose en una silla . Estaba más asustado que enfadado. -¿No sigue furioso conmigo? -A Jamie le importas mucho, Jake. Creo que ése es parte del problema. Tiene miedo de tomarte mucho cariño y que te marches. Jake se levantó y se sentó en el sofá a su lado. -¿Y tú? ¿De eso tienes miedo también? -A veces -admitió. Él cogió su mano y la miró a los ojos. -¿Y si te digo que no creo que eso vaya a pasar? -Yo diría que «pensar que no vaya a pasar», no es mucha garantía de seguridad. Él sonrió. -No seguirás preocupada por Dolores, ¿verdad? No después de todo lo que te he contado. Lexi respiró profundamente. -Ahora mismo estoy preocupada por demasiadas cosas. Papá viene a casa. Dolores está causando problemas. Y yo no estoy muy segura de que Jamie me haya contado todo lo que le está preocupando. Jamie le acarició la mano. -No parece que haya mucho sitio en tu vida para mí -dijo sin dejar de mirar su mano. -Yo haré sitio. Sólo que puedo necesitar algo de tiempo. -¿Qué hay de esta noche? Ella notó de antemano la decepción en su voz, y sabía que él había adivinado su respuesta. -No me atrevo a marcharme. -Eso no significa que no pueda verte. ¿Puedes al menos reunirte conmigo fuera cuando todos se hayan acostado? Incluso aunque sólo hablemos, quiero pasar algo de tiempo a solas contigo. Ella se mordió el labio inferior y se perdió en sus ojos verdes. -Me encantaría. Deseando que la noche ya hubiera llegado con sólo la luna, las estrellas y Jake

que estaba de pie delante de la ventana. Ella había llegado a la puerta cuando Jake se aclaró la garganta. -¿Prometido? -Prepararé el tablero. Algo en su voz llamó la atención de Lexi. ¿Sabes dónde está? -Creo que arriba. ¿Os habéis peleado? -No. Lo que pasara entre nosotros. En el piso de arriba. sabiendo que no conseguiría una respuesta de él. ella dejó el tema. en su habitación. puede que no sea tan buena idea dejaros solos. por si acaso. ¿puedes decirle que es la hora de comer? -¿Estás segura de que tendrás apetito después de hablar con Dolores? Lexi sonrió. Siempre esbelta.. Sabe que su madre se marchó contigo a un baile y no regresó hasta el día siguiente. ¿Puedes apagar el horno cuando suene? Y si Jamie vuelve. mirando al campo. ¿no has hablado con él aún de la vida? -¡Jake! -¿Es eso un no? -Pensándolo mejor. -Puede que sepa más de lo que tú piensas. -Por si sale el tema.por compañía. si no bajamos. Lexi observó a su hermana. no tardaré -se levantó-. De pie en la puerta. Bajaré lo antes que pueda. -Será mejor que vaya a buscar a Dolores. -Relájate. . espero que sea un misterio para él. -Bueno. empezad sin nosotras. Posiblemente no os venga mal pasar un rato juntos. Vete. Le echaré una partida de ajedrez si empieza a hacerme preguntas sobre ano che. ¿cuánto sabe de anoche? -Jake -dijo ella con tono incrédulo-. Tiene diez años. Tengo que decirle unas cuantas cosas. Había en ella un aire de tensión que se mostraba en la rigidez de su cuerpo y el modo en que su mano agarraba la cortina a su lado. -Bueno. ella apartó la mano de mala gana. -De acuerdo -sonrió-. Su pelo rubio natural estaba blanco y de aspecto quebradizo. No muy convencida.. Acabamos de descubrir que ya no tenemos nada que decirnos. encontró a Dolores en lo que solía ser la habitación principal antes de que los problemas de corazón de Frank le hubieran obligado a mudarse al piso de abajo. Dolores parecía incluso más delgada que antes. aunque su figura era más voluptuosa que nunca.

después de que te enviara aquí a vivir. ya sabes. aunque seguramente llevaría lentillas de color-. -Estaba mirando a Jamie. -Entonces tendría que haber explicado quién eras tú. un sonido agudo que debería haber sido encantador. Y hay un par de maridos que ni siquiera supieron que tú existías. Incluso les ha mentido sobre mi edad.Lexi olvidó de momento el sermón que pensaba echarle. Tú sabes por qué lo hizo. Además. funcionó. -¿Te has operado para conseguir un papel? -Son cosas del trabajo. boba. Está montando en la bicicleta que le regalé por navidad hace dos años. y ahora voy a hacer un papel de una muchacha con cinco años menos de los que tengo yo. ¿Por qué no? Nuestra madre siempre ha mentido a sus maridos sobre su edad. Incluso Harvey piensa que sólo tengo treinta y uno. Monta continuamente.Oh. -¿Cómo puedes reírte? -Lexi miró a los ojos azul añil de su hermana que solían ser azul celeste. A primeros de año. yo tengo treinta. Posiblemente Italia o Australia. Sólo me envió. ¿estás mintiendo a tu marido sobre tu edad? -Por supuesto. Nunca se molestó en explicárselo ni a papá ni a mí. ¿Tú tenías doce . y el entusiasmo asomó momentáneamente a la superficie-. se quitó diez años. -Le encantó. voy a filmar una serie de seis semanas. -¡Cierra la boca! -dijo Dolores mirando alrededor como si alguien pudiera oírlo-. y me puse aquí -señaló su impresionante busto. Lexi se agarró más a la mecedora mientras su cabeza daba vueltas. ¿verdad? No. En cuanto te fuiste. ajena al dolor en la voz de Lexi. y en su lugar habló dulcemente. -Los siguientes dos maridos de mamá después de Frank. pero en su lugar sonó ligeramente histérico. para no sobresaltarla. -¿Estás bien? Dolores se giró. ¿Puedes creerlo? Dolores se rió de nuevo. Me había estado preguntando si realmente le habría gustado. Jamie intentó llamarte después de navidad para darte las gracias. realmente no elijo agarrándose a la mecedora para sujetarse-. Dolores se rió. Tú tienes treinta y seis. me añadió tres a mí y empezó a decirle a todo el mundo que yo era su hermana pequeña. Dolores se encogió de hombros. soltando la cortina que había arrugado en su mano. si puedes creerlo. pensaron que yo era su hermana y que ella me cuidaba tras la muerte de nuestros padres. Lexi la miró incrédula. me quité un poco de aquí -se tocó el rabillo del ojo donde debía haber patas de gallo-. Haré de una muchacha de veinticinco años. Antes de hacer la prueba. -¿Qué? . -¿Cinco? Dolores. -Dolores. pero tú estabas rodando en alguna parte. Son los dos únicos sitios donde trabajo regularmente -sonrió.

-Dolores. ¿No sientes nada? -Claro que sí. Sólo indirectas. En otros diez años posiblemente tendré que convertirme en tu hermana pequeña. Sin la influencia equilibrada y constante de su padre. justicia. Él le había dado una vida normal y sana. Y cuando cumplí los veinticinco. ¿Qué crees que soy? ¿Crees que no he querido decírselo? -levantó las manos dramáticamente y empezó a caminar de nuevo-. Lexi. -Así que ahora estás por mi edad. aliviando sus piernas temblorosas. -¿Por qué tuviste que decirle que era adoptado? -preguntó Dolores malhumorada-. Entonces. no realmente preguntas aún. Claro que sí. -Pensé que estábamos haciéndolo. nerviosa. -Sí -sonrió como si estuviera muy satisfecha-. Creería cualquier cosa que tú le dijeras. Lexi no vio humor en la situación. Se suponía que tú fingirías que era tuyo. decencia. Le había dado seguridad y amor. Yo me casé con Jake cuando tenía veintidós. en serio. a veces eres una pesada Dolores dejó de caminar y miró a su hermana-. -Honestidad. -¿Quién iba a decirle que era su padre? -Cualquiera que tú quisieras. igual que hacían su madre y su hermana. ¿Significan algo esas palabras para ti? -Oh. -Tenemos que hablar de Jarcie. nos tuvo a nosotras cuando era muy joven. -Jamie está empezando a hacer preguntas sobre su madre natural. vas a estropearlo todo. ¿Crees que no he soñado con cómo sería? ¿Tú crees que no he deseado que me llamara a mí mamá? . Bueno. tenemos que hablar. -A Jamie le importa -dijo Lexi paciente.años y ella te hizo fingir quince? Te robó años de tu vida. Lexi apoyó la cabeza en la mano un momento. -Dolores. me quedé ahí durante los siguiente cinco años. Más que nunca se daba cuenta de la gran deuda de gratitud que tenía hacia su padre. Casi era una niña. Casi todos los niños adoptados al final quieren saber quiénes son sus padres de sangre. Y había recibido a Jamie sin hacer preguntas cuando Lexi había regresado de su visita de siete meses a California con el bebé de Do lores entre sus brazos. Si no dejas esto. y cuando me divorcié de él. ¿A quién le importa? Dolores. empezó a caminar. tuve veintidós de nuevo. ella podría haber aceptado el engaño como parte de la vida. -Es sólo un niño. -¿Porqué? Lexi se sentó. él es tu hijo. Lexi salió de sus pensamientos. ¿cuántos años se supone que tiene nuestra madre? -Oh. -Los recuperé de nuevo -se encogió de hom bros-. -Madre mía.

Cuando Jamie nació y yo te dije que era demasiado joven para ocuparme de un bebé y educarlo sola. su mirada su suavizó-. supongo que lo dije.. sí. Así cuando él averigüe lue tú eres su madre natural. Harvey `ue el que eligió la bicicleta. Pero es tan distinto. de pronto se volvió muy dulce--. -Entonces. No creo que Él haga esas cosas -dijo compasiva a pesar de no querer. Después de todo. ya ves -dijo Lexi emocionándose ese es el tipo de lazo que a mí me gustaría que se órmara entre Jamie y tú. Pero nada. Ha disfrutado mucho as pocas veces que Jamie ha venido de visita. ya eres su tía. A veces pienso que puedo perderle si no le doy pronto uno. penando que era una ironía. Dolores. A veces me pregunto si Dios me está castigando. ¿qué sucederá si quiere saber más? -¿Como qué? -Como su padre -susurró Dolores-. -No -Dolores movió furiosa la cabeza. Nada tiene que cambiar. y entonces. será como si tuviera una segunda familia. -Oh. excepto que él sepa la verdad. le darías en adopción. -Bueno. Después de que sepa quién es su madre. -Siempre podrías adoptar --sugirió Lexi. Dolores frunció el ceño y una mirada lejana apareció en sus ojos. -¡No lo hice! -negó acalorada.i la idea la asustara. -Oh. Mi matrimonio no es lo que solía ser. -¿De qué tienes miedo? -¿Y si no le gusto? ¿Y si me culpa por haberle abandonado? -la voz de Dolores. -Voy a tener que acostumbrarme a la idea -Dolores empezó a caminar de nuevo. Harvey quiere realmente un hijo. Pero creo que le gusta Jamie. ¿Y si quiere saber quién es? -Todos queremos saberlo. -Pero he estado preguntándome últimamente sobre muchas cosas. No estoy preparada. -Pero al principio me dijiste que Jake fue el padre. ¿Verdad? . -Me da miedo. -¡No! ¡De ningún modo! -¿Fue Jake? -¡Ya te dije que no! Dolores retrocedió hasta la ventana con mirada de horror en su rostro.-. ¿por qué no quieres que se lo diga? -preguntó Lexi. ¿de acuerdo? Simplemente me da miedo. y el bebé de Jake sería criado por extraños. sin permitir que la distrajera. como . incluso peor. Y es algo que definitivamente Jamie necesitará saber. Tú me dijiste que cl bebé era de Jake.Ver a Dolores revolotear por la habitación era positivamente enervante. -Sí -dijo Lexi tranquila. Dolores. y que si yo no lo quería. Y escuchar su perorata poética sobre la maternidad. He intentado quedarme embarazada.

¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Cómo pudiste traicionarme así? -Por el amor de Dios.Lexi sintió un triunfo momentáneo al obtener finalmente de su hermana algo parecido a una respuesta clara... -Eso es ridículo -dijo Dolores furiosa-. -¿Qué quiere decir eso? ¿Quién más podría haber sido? Yo podía estar saliendo con otros hombres. -El divorcio no era definitivo. estabas divorciándote de él. pero Jake me fue totalmente fiel. -¿Qué estás intentando decirme. Pensé que eso significaba que habías renunciado a tu derecho. -Tú lo habías pedido. -No necesariamente -dijo despacio. -Tú te fuiste con Bobby Hooper dos semanas de vacaciones a Mani. Tengo que preguntarme si Jake no es realmente el padre de Jamie después de todo. Y si te atreves a decírselo a él. -¡No era definitivo! Lexi la miró incrédula. Dolores bufó indignada. -Eso es cierto. más parecidos veo -insistió Lexi-. importa quién sea su padre? -Porque si Jake cree que él es el padre. Y cuando eso terminó te mudaste con nuestra madre y pediste el divorcio -dijo Jake indignada-. habías vaciado la cuenta bancaria y sólo ibas tras lo único que le quedaba a él. y yo también. pero que sabías que no podía ser Jake. No nos habíamos acostado en meses. cuando te diste cuenta que yo planeaba encontrar a Jake y decírselo. -Pero ¿por qué. y lo sé. cambiaste la historia -continuó Lexi recordándolo todo perfectamente-. Dijiste que habías estado con demasiados hombres para estar segura de quién era el padre.. Así que he de preguntarme si no estabas diciéndome la verdad la primera vez. entonces va a saber que yo debo ser la madre. Dijiste que ya no te acostabas con él cuando te quedaste embarazada. después de todos estos años. -Entonces. Un nervio se tensó en los ojos de Dolores y sus fosas nasales se abrieron reprimiendo su rabia. Lexi levantó la barbilla desafiante. ¡su rancho! ¡A él le pareció bastante definitivo! -Mi propia hermana -Dolores se cubrió la cara con las manos y le dio la espalda-. Alexandra? ¿Estás intentando decirme que yo apenas había salido de su cama antes de que tú satisfacieras tus sueños de adolescente y sedujeras a mi marido? -Ex-marido -corrigió Lexi. Dolores. haré que lo sientas mientras vivas.. Creo que para entonces Jake se consideró un hombre libre. -Pero ocurre que cuanto más miro a Jake y a Jamie juntos. -Habías vendido todos los muebles. Dolores? ¿Por qué. .

-¿Es tan dura la verdad? -¿Cómo podrías saber tú cómo es? Tú te criaste aquí. -No lo sé -Dolores frunció el ceño. no es cierto -Dolores la miró con los ojos brillantes-. Y si te traicioné. Sólo me ha sorprendido. tú me dijiste que estabas impacientándote. Y tú lo hiciste antes. con tu padre -dijo dándole la espalda a Lexi-. -Tú y tu madre nunca me consultasteis cuando hicisteis este trato. Me tienes confundida. Después de que te enviara aquí. Dolores se pasó la mano por la frente. -Y a mí nunca se me ocurrió que a ti te importara lo que Jake hizo cuando le dejaste. -¿Y eso adónde nos lleva? -preguntó Lexi-. ¿Qué es exactamente lo que quieres que haga yo? -Que pases tiempo con él. Tú tuviste una infancia. No podemos cambiar el pasado. Dolores. Pero después del primer año. Nunca me di cuenta de que lo tuyo fuera serio. -Y luego. pero podemos asegurarnos de que Jamie no sufra por él. Dolores. -Supongo que a lo mejor no debería importarme -se encogió de hombros y puso gesto valiente. -No todo el tiempo --dijo Lexi incapaz de creer que estaba realmente empezando a sentirse culpable--. Dolores? ¿Pasar el resto de mi vida mintiéndole a Jamie y a papá? ¿Quién iba a decir que era el padre? -Bueno. Lexi. . -¡Tenías sólo dieciséis años! -Pero tenía sentimientos. ¿quién vas a decir que es ahora? -Aún espero que tú termines diciéndome la verdad. pero quería también a Jake. yo tuve una hermana mayor. ¿recuerdas? Las dos perdimos a nuestra madre al mismo tiempo. ¿qué tenía que hacer yo. Todo lo que tenías que hacer era decirle que tú eras su madre. -Al menos tú tuviste una madre -replicó Lexi. mostrando señales de ablandarse--.Dolores sonó genuinamente escarmentada . Y tú lo sabías. Posiblemente más porque fue contigo. Algo que se te pasaría. tú estabas simplemente sentada como un buitre esperando que fuera libre de nuevo. Nosotras lo arreglamos todo para que pareciera así. -Era tu nombre el que había en la partida de nacimiento. -Oh. Yo te quería. Lo sabías cuando te casaste con él. Ése no fue nuestro plan original. La única opción que yo tuve fue quedarme con Jamie o ver cómo se lo dabas a un extraño. -No lo sé. -¿Para que puedas decirle que soy su madre? -se rió nerviosa-. Conócelo -dijo Lexi con ansiedad.. Habla con él.-Y supongo que todo el tiempo que estuvimos casados. Pensé que sólo era un enamoramiento de adolescente. --Lo siento . entonces tú también me traicionaste a mí. Lexi.

-Dolores parecía un poco deprimida esta noche --susurró Jake sentado junto a Lexi y rodeándole los hombros con el brazo-. intentando llegar ella. -Sólo el que entienda por qué es tan retorcida no significa que pueda olvidar las cosas que ha hecho. De fondo. Y pensaré en lo que me has dicho. así que le tranquilicé. -¿No te preguntó nada de anoche? -Por suerte no. -No suenas muy comprensivo. Por favor. Lexi accedió y se marchó. se quedó contento. -¿Te gusta eso? Y lo repitió.No era algo de lo que me gustara hablar. Supongo que tú calmaste sus dudas dijo chupando suavemente su oreja. y los escalofríos se transmitieron a todo el cuerpo de Lexi. Jake se rió. ¿Fue todo bien con vosotros? -Oh. más despacio. -Dame algo de tiempo.-Lo siento. ¿no puedes entender por qué es tan importante para mí que Jamie conozca a sus dos madres? No quiero que nunca se sienta engañado como nosotras nos sentimos. Haré lo que pueda. Eso es lo que le preocupaba. . lo siento. -Entonces. Dolores. ¿De acuerdo? -Dolores apartó la mano. ayúdame. feliz de estar con él-. Jamie parecía estar de muy buen humor esta tarde. No es cierto. Sabiendo que eso tendría que valer. Incluso aunque Jamie esté bien ahora. lo es. Capítulo 14 L AS llamas prendieron los troncos de la chimenea. -Oh. Habéis debido tener una buena charla. -Sí. -Supongo que eso es razonable -Lexi apoyó la cabeza contra su hombro. la única iluminación aparte de una lámpara en la habitación. sí. . ella me contó todo sobre su triste infancia -dijo acariciando su brazo ausente. Jake. Sabiendo que estaba en caminando sobre arena movediza. Dolores. Nunca supe eso hasta hoy. tragándose las lágrimas-. Jake -se rió Lexi mirándole a los ojos-. hermanita. sonaba una música triste. -Demasiado. En cuanto le prometí que si tú y yo nos fugábamos le llevaríamos con él. -Oh. ¿Has pensado más en nuestro dilema? . Lexi cogió la mano de Dolores y la miró a los ojos. Dolores sigue un poco susceptible.susurró Jake aún tan cerca que ella podía sentir el calor de su respiración en su mejilla. -¿Sabías que mi madre solía decirle a la gente que Dolores era su hermana en lugar de su hija? -Sí. Lexi sintió estremecimientos de placer y se retorció. Pasaré algún tiempo con Jamie. pero no veo cómo podemos irnos otra noche sin causar más jaleo.

Pasé mucho tiempo aquí ese día. Tú solías venir mucho aquí cuando eras niña. salieron al jardín. Encontró difícil creer que hubiera tanto que nunca hubiera sabido ni lo hubiera sospechado. su secreto tendría que continuar siéndolo.. -Sea lo que sea -gruñó Jake suavemente-. Créeme. debe ser muy importante. ¿Qué me importa lo que piense? -A mí sí dijo Lexi mirándole suplicante-. -¿Pasó eso antes de que ella empezara a salir con otros hombres? -Sí. Lo es -le aseguro Lexi girándose hacia él y besándole en el cuello-. -¿No quieres hablar de ello? -No de momento. -Lo siento. Jake encontró un asiento sobre las agujas de pino y tiró de Lexi a su lado. Pero por ti. -¿Algo que es más importante que nosotros? -Algo muy importante. De la mano. pero en ese momento. -Si se tratara de otra mujer. Jake frunció el ceño pero suavizó su voz. De momento. A lo mejor en poco tiempo podría contarle todo. A veces traía un libro. Cada vez que discutíamos. ella me escupía tu nombre a la cara. ¿Qué podía decir? Llevaba mucho tiempo pensando en lo mismo. -Y se puso muy nerviosa. Me sorprendió. Le miró a modo de disculpa. -Ojalá esta habitación se pudiera cerrar con llave -dijo besándola de pronto con pasión y levantándose y tirando de ella-. Ella suspiró aliviada y se acurrucó entre sus brazos. comenzaron a subir por la colina que llevaba al viejo pino. -¿Y qué decías tú? -preguntó Lexi casi en un susurro.-¿Se supone que he de organizar mi vida amorosa para satisfacer a Dolores? -preguntó Jake incrédulo . Lexi. Necesito que ella me ayude con algo ahora. -No sabes ni la mitad. dejaré el tema. -No estoy seguro de que me guste eso. no creo que aceptara una respuesta así. me tumbaba y pasaba toda la tarde leyendo. Empeoró. Vamos a dar un paseo antes de que reviente. Pero ahora sé la razón.Mira qué vista -exclamó señalando a las montañas--. Es algo personal que no tengo libertad para discutir ahora mismo. ¿verdad? -Sí. diciendo que a lo mejor me había casado con la hermana equivocada. No me gusta esto más que a ti. Dándose cuenta de que hablaba en serio. Aquí vine el día que me enteré de que Dolores y tú os casabais. . Lexi cerró los ojos y suspiró despacio. Dejando la casa por la puerta de la cocina. bajo la luna. . pero no podía decirle más.

Y montar a caballo en una semana. Las veladas las había dedicado a preparar su propia casa.. Sobresaltado. Para mañana. Si Frank la hubiera visto. Lexi había estado muy ocupada haciendo de enfermera para su padre mientras que Jake se había ocupado de las obligaciones del rancho. incitándole. y ésta puede ser nuestra última oportunidad durante un tiempo. Girando la cintura. llevo aquí un rato. Él le apartó el pelo de la cara y sonrió. Jake se volvió y encontró a Dolores de pie en la puerta. Jake aparcó su camión delante de su rancho y salió. El escote era tan bajo que mostraba claramente que no llevaba sujetador. -Oh.. -Yo también -dijo Lexi estirándose sobre las agujas de pino. más fácil era tener las manos apartadas de ella hasta que pudieran tener algún tiempo a solas. ¿Eres realmente mía. Quitándose el cabestrillo. le habría dado un ataque. saboreando su nueva libertad. Por eso había decidido almorzar solo en su casa desde el comienzo de la semana. Abrió la puerta. margarina y queso del frigorífico. Ella se movió contra él. entró y tiró su sombrero y sus llaves sobre la pequeña mesa junto a la puerta. -Estoy cansado de hablar -dijo cuando se detuvo para respirar. Estaba vestida con un jersey con cuello de pico y mallas. -Pero. Nada de eso importa. Cuanto menos veía a Lexi. ¿Aquí? ¿Ahora? -Sí. Mi preciosa pagana. Aparqué atrás para darte una sorpresa -extendió los . Jake se estiró despacio de lado a lado y se sintió gratificado al notar sólo una ligera punzada. pero que el brazo podía soportar algo de peso. Cogiendo una rebanada de pan. Esa mañana el médico le había quitado las vendas y el cabestrillo. colocando los muebles de segunda mano que poco a poco estaban convirtiendo el lugar en un hogar. El médico le había dicho que el agarrotamiento le duraría un tiempo. Jake no podía creer que se hubiera marchado de la casa vestida así. Estiró el brazo derecho y puso gesto de dolor que detuvo su movimiento a la mitad.Jake dejó la piedra y volvió con ella. lo dejó en el mostrador y empezó a preparar un sandwich. Lexi? -Para hoy. -¿Hay bastante para dos? -preguntó una voz suave detrás de él. soy tuya. Desde la vuelta de Frank del hospital tres días antes. Entró en la cocina y puso una lata de sopa a calentar. Jake se echó sobre ella. la abrazó y la besó con fervor. -No te he oído llegar -dijo Jake. buscando sus labios. Lexi. Para todo el tiempo que te quedes.

Esto habría sido mucho más fácil allí -le miró con decisión-. lo que hubo entre nosotros terminó hace mucho. un acto que mostraba lo enorme de sus senos. se quedó ahí de pie. Dolores? -¿No es obvio para qué he venido? Jake se giró despacio para mirarla. No me . Esto no tiene nada que ver con ella. no -dijo aún sonriendo-. No sabía si ella estaba intentando seducirle o hacerle sentir que ya no tuviera derechos de esposo. con tacones y mallas de encaje blanco que claramente mostraban la ausencia de braguitas. Dolores se puso de perfil a él y apoyó su espalda contra el marco de la puerta. -Por favor. -Es por Lexi. Y no sé por qué estás haciendo esto. Jake -cerró los ojos y suplicó-. -Supongo que soy un poco sentimental. Pero creo que prefiero que me lo digas tú. Su tono era de súplica. fue a la cocina y apagó el fuego.Por favor. -¿Dónde? -En tu dormitorio. Impresionado por la magnitud de la visión delante de él. -¿Por qué no dejas de discutir y te acercas un poco? -susurró con voz ronca. Ella nunca lo sabrá. -Ojalá hubieras entrado en el dormitorio cuando entraste en la casa. -¿Es esto para recordar los viejos tiempos? ¿O hay alguna razón especial por la que estés haciendo esto? Sin previo aviso. ¡Sorpresa! -¿Has estado aquí sentada esperando? -Oh. Dolores cogió el dobladillo de su jersey con las dos manos y se lo quitó por la cabeza. -Se me ocurren varias posibilidades. Confundido y furioso. -Realmente no has venido aquí para tomar un sandwich. Aún abrazándose. -Dolores -dijo Jake con firmeza-. Jake se sintió más incrédulo que tentado. y francamente.. desnuda de cintura para arriba. eres una mujer bella -Jake se pasó la mano por el pelo -. No te preocupes por Lexi. -¿Guardaste la llave? ¿Todos estos años? Dolores se cruzó de brazos bajo los pechos y se abrazó. Jake.. y sus pechos moviéndose seductores--. contoneando las caderas a cada paso. Quiero que me hagas el amor. Notando que la sopa había empezado a hervir. Necesito que me hagas el amor. ¿verdad. -Dolores. Continuó con su sandwich. Con él colgando de sus dedos. Jake frunció el ceño. ¿verdad? -tiró el jersey a sus pies y caminó despacio hacia él. Estás casada con otro hombre ahora. -¿Cómo entraste? Ella se rió. He estado ahí. pero realmente apreciaría que te volvieras a vestir.brazos en bienvenida y sonrió-. no de seducción. -No has cambiado la cerradura. pareciendo muy orgullosa de sí misma.

Lo sé. los dos solos. Sólo seremos tú y yo. -Vístete. ella había abierto una botella de champán. avanzando cada paso que él retrocedía --. Entonces. El final estaba cerca y los dos lo sabían. Bueno. había puesto otra en hielo y se había puesto algo cómodo de ropa. no lo entiendes -se agarró a él. La pose seductora de Dolores se desvaneció. y él se encontró delante de una mujer infeliz y desesperada. -¿Qué te hace pensar que yo puedo dejarte embarazada si ese Harvey no puede? -Sé que puedes.digas que un hombre como tú nunca ha hecho el amor por puro sexo. Sé que puedes hacerlo. tampoco estaban los muebles. Nadie lo sabrá nunca. Cuando le alcanzó en el salón. Desea desesperadamente un hijo. aunque en aquel entonces no había sabido que lo sería. deja que te diga algo sobre tu preciosa Lexi. Ella es tan capaz de mentir . pero me temo que no podré ayudarte con esto. Cuando llegó a casa de trabajar esa noche. Vamos. y no puedo. Escucha. -Claro que sí. Cuando él se había despertado a la mañana siguiente. ¿verdad? --Dolores le siguió apretando los puños. -Me estás rechazando por alguna lealtad estúpida hacia Lexi. Jake. y mi matrimonio depende de ello! -¿De qué diablos estás hablando? -He estado intentando tener un bebé. Jake? La recordaba. Y nunca me volverás a emborrachar lo bastante para hacerlo de nuevo. Dolores había ido a hacer las paces. Incluso el sexo había llegado a no ser nada. Claro que recuerdo la última vez -dijo apartándola con firmeza-. Entonces salió de la cocina y se fue al salón. eres el único que puede. como los primeros días de su matrimonio. a pedir una noche tranquila. por favor. me temo que Harvcy encontrará a otra mujer. Es de todo lo que habla. gracias por tu voto de confianza -dijo tan educadamente como pudo--. Por favor. y nadie sabrá nunca que es tuyo y no de Harvcy. -¿Entonces? -se detuvo delante de él y respiró profundamente--. ¡Por favor. como antes. le cogió del brazo y le giró para mirarla. Como la última vez. Lo dijo con tanta intensidad que casi dio miedo y Jake se dio cuenta de que Dolores no era una mujer muy estable. -¿Qué tiene eso que ver conmigo? -Quiero que tú me dejes embarazada. Dolores cogió su jersey y se lo puso. -Jake. Para celebrar la noche. tienes que hacer esto. Jake. ella se había ido. ¿Recuerdas la última vez. Corriendo detrás de él. -Bueno. Los dos no habían hecho más que discutir durante meses. Y si no me quedo embarazada pronto. Él le apartó las manos. sacudiéndole.

.. Lo ha sabido siempre. No voy a jugar a las adivinanzas contigo. Dolores empezó a sonreír y ver su placer aumentó su furia-. ¿Por qué iba a darte un hijo? Él buscó una respuesta. se quedó helado al darse cuenta con claridad. Y tú fuiste el padre -dijo mirándole con frialdad. Jake. Lo has hecho. Jake se olvidó de respirar. Jake? Él suspiró aliviado. --¡Bruja! ¿Qué te he hecho para que me odies tanto? -Nunca me amaste -dijo echando chispas por los ojos--. Jake se detuvo. Pregúntale a Lexi si no me crees.su voz bajó a un susurro-. Ella era la que seguía mintiendo con su silencio aunque le hubiera hecho el amor con su cuerpo. Jake. él se parece a ti. más enfadado de lo que nunca recordaba haber estado. No crees que haya un secreto. Lexi era la que había criado a su hijo. ¡Jamie! -Ah -exclamó Dolores satisfecha Veo que ya lo has adivinado. olvidaste algo muy importante. -¡Explícate! -la cogió de un brazo y la zarandeó. ¿Qué tiene que ver Lexi con esto? -¿Es eso todo lo que te importa? ¿Lexi? ¿No quieres saber quién es tu hijo? ¿No puedes adivinarlo? -He dicho que no iba a. ¿No te preguntas qué clase de secretos te está ocultando. ¿verdad? -preguntó despacio-. Olvidaste usar protección. Si intentas decirme algo. ¿De qué diablos hablas? -La última vez que nos acostamos. . Me lo ha hecho a mí y te lo está haciendo a ti. déjame decirte. ya sé cómo fue tras ti en cuanto yo salí de escena. -¡No te creo! Y si así fue. dímelo. dándose cuenta de que Dolores estaba intentando tenderle una trampa.. -¿Lexi? -apenas podía pensar.. Durante un segundo. Bueno. . Entonces la furia explosionó en su interior. Y era de Lexi de quien obtendría las respuestas. Con eso.como el resto de nosotros. ¿Me preguntaste cómo sabía que podías dejarme embarazada? Porque ya lo has hecho. Ella lo sabe.. Tú fuiste el único que pudo. Además. A media frase. -Tuve un bebé. maldición. Lexi era la que había guardado el secreto durante años. Pero entonces se dio cuenta de que no era la traición de Dolores lo que se le había clavado como un cuchillo en el pecho. -Con los otros me aseguré. Y sólo tardó once años en decírmelo finalmente. Jake consiguió apartar su mente de su furia y centrarse en la mujer delante de él. -No me crees. ¿Quién habría imaginado que una vez sería suficiente? -Estás mintiendo. Con la sangre palpitando en la cabeza. -¿De qué hablas? -Oh. la última vez que habías tomado demasiado champán. ¿cómo podría saber que era mío? Yo no era precisamente tu único amante en ese momento.

-Me ocuparé de ti más tarde. -Quiero hablar contigo. -¿Qué? -preguntó Lexi levantando la cabeza y viéndole mirar atentamente por la ventana-. No lo había visto mucho desde comienzos de la semana.. Twyla dice que los dos prácticamente estáis comprometidos. conduciendo como un loco -se apartó de la ventana y miró a Lexi-. Dolores le cogió de la manga y él la apartó sin mirarla. con el ceño fruncido. Sabía que quería dejar que la familia estuviera a solas con Frank. cuando su padre había vuelto del hospital. -No te hagas esperanzas. Tenía que saber por qué ella había hecho eso.. eres demasiado perceptivo. Y también Jamie y Frank. Jamie llegaría pronto del colegio y Twyla volvería antes de la hora de acostarse para ayudar a Lexi con su padre. Ella dio un paso atrás y lo miró con ojos asustados. -¿Qué vas a hacer? Inseguro. Todo el rancho habla de ello.? Se calló. -Jake? -dio un paso vacilante en su dirección.. -¿Qué diablos? --dijo Frank desde su asiento junto a la ventana-. Es Jake. ¡No he terminado contigo! Él se detuvo.. no nos hemos peleado. Los dos habían pasado la última media hora en agradable silencio. Y antes de que acabara el día. ¿Os habéis peleado? Lexi frunció el ceño y dejó el calcetín en el cesto de la costura. disfrutando del día tranquilo. Era difícil creer que en un mes.. -¡Vuelve aquí! -exigió Dolores-. Frank sonrió. bebiendo su batido favorito de cacao. Jake se marchó sin responder. ¿Quién conduce. pero lo echaba de menos terriblemente. se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta. Muy mal. Su mirada se clavó en ella. También parece furioso. Sólo sabía que tenía que hablar con Lexi. -¿Qué pasa? Dio otro paso hacia él. los ojos fríos y la boca apretada. ¿Qué estás mirando? -Estoy esperando a ver.Sin decir más. -No hay que ser perceptivo. Lcxi estaba sentada en el sofá del salón remendando uno de los calcetines de Jamie. Y no. se abrió de golpe la puerta y Jake entró con gesto feroz. Dolores había ido a la ciudad de compras. Lexi vio que algo iba mal. Jake hubiera invadido su vida tan completamente que un día sin él le pareciera vacío. giró y la hizo callar con la mirada.. Vamos fuera. papá. En ese momento. Lo único que ha dicho Jake es que. Su padre estaba en su sillón delante de la ventana. Lexi esperaba que Jake apareciera. sorprendida de que sus piernas temblorosas soportaran . -Papá.

Lo que fuera. No le gustaba que le dieran órdenes. ¡Mi hijo! Tu. -Sí. Estaba asustada. De momento. ¿por qué no empiezas por el principio y me cuentas todo lo que no me has dicho de Jamie? Jamie -Lexi le miró anonadada.. . Jake tiró de ella hacia la base de la colina. sólo quería saber por qué estaba tan enfadado y solucionar el problema. -Gracias -jadeó Lexi. pero de algún modo sabía que ése no era un buen momento para discutir eso. -Ella me lo dijo todo --repitió Jake con amargura. Yo. la expresión en su rostro fue implacable. Lexi -exigió--. Algo le estaba haciendo mucho daño. ¡Dolores me lo ha contado todo! Capítulo 15 D ESEQUILIBRADA cuando Jake la soltó tan de repente. Jamie no es mío. -Está bien.. Ése no era un enfado pequeño. -No lo es. -¡Basta.su peso. Nadie más necesita oírlo. ¿Dolores te dijo que tú eras el padre? ¿Quién te dijo que era la madre? . Ella lo miró con los ojos como platos. incapaz de creer que eso estuviera sucediendo. -Háblame. Pero por primera vez. Explícame por qué lo hiciste. Sólo quiero hablar con ella -volvió a mirar a Lexi-. Dejando la casa detrás. -¿Qué? ¿De qué estás hablando? -Nunca me dijiste que tenía un hijo -su mano apretó sus brazos--. sin entender cómo Jake podía estar tan enfadado por Jamie. Nunca me dijiste que era mío. -De acuerdo. Incluso cuando te pregunté por él. -Antes me cortaría un brazo -dijo Jake ofreciéndole a Lexi la mano-. Jake hizo un gesto para detenerle.. Vamos. y sus furiosas zancadas eran tan rápidas que tuvo que disminuir la marcha cuando los dos estuvieron sin respiración. -¿Dolores? -Lexi estaba aturdida . entre la furia. Tenía que serlo. Cuando él la miró por encima del hombre. Te lo dije. En lo alto de la colina. Lexi! -Jake la sacudió-. me mentiste. Pero es algo entre nosotros dos. Frank. Lexi vio dolor. Empezó a escalar con Lexi a su lado. y le dio la mano..¿Qué ocurre? -preguntó Frank levantándose despacio de la silla. ¿me oyes? la apartó disgustado-. Jake se detuvo de golpe y se giró para mirarla. debería ser un simple malentendido. Demasiado sorprendida para pensar con claridad. Basta. -No la toques -le advirtió Frank. Jake la cogió de los dos brazos y la acercó a él. Lexi obedeció. Lexi retrocedió un paso. Lexi se tambaleó antes de enderezarse. Jamie -dijo con fuego en los ojos-.

-¡No juegues conmigo, Lexi! -No lo hago -dijo mirándole a los ojos, casi aliviada de poder decirle por fin la verdad-. Créeme, no lo hago. ¿Te dijo que ella era la madre de Jamie? -Sí. -Y que tú eras su padre... Dijo las palabras suavemente, casi maravillada. Ojalá fuera cierto. -¡No actúes como si no lo supieras! -Oh, Jake -Lexi se llevó la mano a la frente; todo estaba sucediendo demasiado deprisa-. No sé qué creer ya. Cada vez que ella abre la boca, sale una historia diferente. -¿A qué te refieres? -la furia en su voz sonó más insegura. --Pasé media hora el domingo intentando hacerle admitir que tú eras el padre de Jamie porque él me recuerda mucho a ti. Pero ella me juró que no podías serlo -bajó la mano y le miró de nuevo -. Me dijo que no habíais hecho el amor durante meses antes de que ella se marchara, y que no podías ser el padre de Jamie. -Entonces, te mintió. -¿Quieres decir que te acostaste con ella? ¿Hasta el final? La idea le dolió. Jake lo negó impaciente. -No. Habían pasado meses desde la última vez. Entonces una noche llegué a casa y la encontré esperándome con velas y una botella de champán. Estaba cansado, bebí mucho y la naturaleza siguió su curso. -¿No... usaste nada? Él se encogió de hombros. -Había usado mi último condón meses antes. Estábamos tan cerca del divorcio que no planeaba necesitar más, al menos no con ella. -¿Y así fue? ¿Sólo esa noche? -Sólo esa noche. Ella se marchó a la mañana siguiente. -Eso aún no demuestra que sea tuyo –Lexi frunció el ceño --. Ella ha mentido muchas veces en esto. Viendo una pequeña esperanza, Jake la miró. -¿Realmente no sabías nada de esto? Lexi negó con la cabeza, pensando en todas las dudas y confusiones que había tenido desde que nació Jamie. -Será mejor que nos sentemos si voy a contarte mi versión de la historia. Y puede ser un pocodifícil para ti creer que alguien pudiera ser tan crédula como yo lo fui entonces. Él le dio la mano y la llevó a un sitio cómodo. Mirando las agujas de pino, Lexi recordó de pronto cuando hicieron el amor el domingo por la noche ahí mimo. -Fue más o menos por aquí -dijo Jake en su oído mientras se sentaban. Cuando ella le miró sorprendida, él sonrió. -En eso estabas pensando, ¿verdad?

--le preguntó entrelazando sus dedos en los de ella. -Bueno, sí -le devolvió la sonrisa y apartó la mirada antes de que su rubor la delatara más-. Bueno, ¿quieres oír cómo terminé quedándome con Jamie? -Su nombre es James, ¿verdad? ¿Es por mí? -Sí. Por ti y por mi padre. James Franklin Conley. -¿Quién le puso el nombre, tú o Dolores? -Era el nombre que yo había elegido para el hijo que tendría algún día. Dolores lo puso en la partida de nacimiento. Su mano apretó la de Lexi, pero no dijo nada y ella siguió con su historia. -Todo empezó unos tres meses después de que tú te marcharas. O sea, unos cinco meses después de que Dolores se fuera. De todos modos, yo no había tenido noticias tuyas y estaba empezando a creer que mi padre tenía razón y que no volverías. Jake le cogió la barbilla y le giró la cara. -Lo siento mucho -dijo suavemente, y le dio un beso tierno y dulce en los labios. -Me alegra que no sigas enfadado conmigo. -Estaba mal informado. Sigue con la historia. -Mi madre me llamó y me convenció de que Dolores estaba desesperadamente sola y necesitaba mi compañía, y que sería bueno para las dos pasar de nuevo algún tiempo juntas. Así que me dijo que hiciera las maletas y fuera a California para quedarme unos seis meses. Y lo hice. Ahí Lexi se paró para respirar y para aclararse la cabeza. En ese punto era donde la historia empezaba a volverse confusa. Lo que pasó después no habría sido tan malo si ella no hubiera estado tan emocionada porque su madre quisiera tenerla cerca, aunque hubiera tardado diecinueve años en decírselo. -Bueno, en cuanto llegué me di cuenta de que Dolores estaba embarazada. Para entonces, por supuesto, el divorcio era definitivo. Ella no estaba saliendo con nadie. De hecho, parecía estar escondiéndose. Apenas abandonaba el apartamento, y para lo único que parecía necesitarme era para servirla. -¿Dónde estaba tu madre? -Se había casado con el marido anterior a Lloyd y vivía en otra parte de la ciudad. La única vez que vino fue para llevar a Dolores al médico. Nunca me dejaron ir con ellas. Incluso cuando Dolores finalmente fue al hospital a dar a luz, tampoco me dejaron ir. Durante cuatro meses, yo apenas salí del apartamento. -¿Por qué no volviste? Ella sonrió, recordando las veces cuando ponía la mano en el vientre abultado de Dolores y sentía al bebé dar patadas. Las horas de compras y planes, cuando Dolores no daba indicios de no irse a quedar con su hijo. -No sabes cómo son las mujeres con los bebés, ¿verdad? --preguntó con una sonrisa soñadora-. Nos comprometemos de modo muy personal. Yo estaba deseando que el bebé naciera para poder abrazarlo y darle de comer y echarle polvos de talco. -¿No hablasteis sobre quién era el padre? -No. Dolores no quería discutirlo. Estaba malhumorada casi todo el tiempo, así

que cuando no quería hablar de algo, no hablábamos. -Pobre Lexi Jake conocía el malhumor de Lexi-. Debió haber sido un infierno. ¿Qué pasó cuando tuvo cl niño? Lexi volvió a respirar profundamente, sabiendo que iba a entrar en la peor parte de la historia. Incluso odiaba pensar en ello, pero Jake merecía saber la verdad. Si realmente era el padre, necesitaba saber cómo había sido el engaño y por qué Lexi tenía a Jamie. -Cuando Dolores volvió a casa del hospital, mi madre estuvo cerca más tiempo. Pero yo era la única que parecía prestar atención al pequeño Jamie. Ellas esperaron hasta que me enamoré locamente del niño, y entonces me dijeron que Dolores no podía quedarse con él. No sería bueno para su imagen, y mi madre no tenía intención de ser una abuela. -Así que tú ofreciste adoptarle. Lexi negó con la cabeza. Yo tenía sólo diecinueve años. Era soltera. ¿Cómo podía aceptar la responsabilidad del bebé? Ni siquiera tenía un trabajo. Vivía en un rancho con mi padre, por el amor de Dios. ¿Qué diría él? Para entonces, llevaba yo fuera tanto tiempo que él posiblemente pensaría que el bebé era mío. -Entonces, ¿no querías adoptarle? -Claro que quería. Pero no veía cómo podía hacerlo. Así que ellas me dieron una opción. O yo lo adoptaba, o Dolores lo daba a una agencia de adopción. Entonces Dolores me dijo que el bebé era tuyo. Jake se tensó. -Entonces sí lo sabías. -Déjame terminar -dijo Lexi apretándole la mano-. Después de que Dolores amenazara con dar el bebé a extraños, yo empecé a llorar y a suplicarle que no lo hiciera. Le dije que me lo quedaría. No me importaba cómo afectaría a mi vida, pero no podía soportar darlo a otros. Eso ya rompía mi corazón, pero cuando pensé que era tuyo, no pude soportarlo. -Entonces sabías que era mío -repitió Jake. -Yo pensé que era tuyo -corrigió-. Entonces, después de que yo ya hubiera empezado a considerar a Jamie como mío, me dijeron la verdadera razón por la que me habían hecho ir a California. -Para que pudieras adoptarle. -No. Eso lo pensaron luego. Me llevaron para que me quedara porque mi madre había dado a Dolores mi identidad para cubrir su embarazo. El apartamento, los informes del médico y del hospital, los certificados de nacimiento... todo lo que se te ocurra, todo estaba a mi nombre. Alexandra Lorraine Conley había dado a luz a James Franklin Conley. Por eso no me dejaron conocer al médico ni ir al hospital. Todo el mundo pensaba que yo era Dolores. -¿Por qué hicieron eso? -Para que cuando Dolores fuera famosa, su hermana pequeña, Alexandra. fuera

pero que estaba segura que no eras tú porque no había tenido relaciones contigo durante meses antes de que Jamie fuera concebido. ¿Y después que me explicaran que no tendría que adoptar a Jamie porque en todos los documentos legales yo aparecía como su madre? -continuó con sarcasmo-. Estoy seguro de que las pruebas podrían demostrar que ella fue la madre natural. Eso no habría sido un hijo ilegítimo. y que si lo hacías. Y las dos hicieron un estupendo trabajo cubriéndolo. ¿De todos modos. Después de eso me dijo que nunca le dijera a Jamie ni a nadie la verdad. yo era la madre de Jamie. y no quería que nadie supiera que había tenido uno alguna vez. -Hasta ese momento sí. Ella no quería un hijo. ella va y hace algo así. ¿Y la creíste? Para entonces yo no sabía qué creer. ¿yo seguía siendo el padre? -preguntó vacilante. -Eso creo. Pero entonces. y Dolores y yo no nos parecemos nada. qué pretendía? . Se sentía libre por primera vez en diez años. pero ya no lo estoy. Simplemente les di las gracias y me preparé para regresar con mi bebé a casa. -No lo sé. Y eso era exactamente lo que ella quería. -Entonces. Los mechones suaves rozaron sus brazos. y que podríamos buscarte y contártelo a ti.la que tuvo el bebé ilegítimo en un hospital de Los Angeles. Yo estaba preocupada cuando tu llegaste. Dolores se dio cuenta de que yo podría volver a casa y contarle a mi padre la verdad. que para todo el mundo. Así que en cuanto estuvieron seguras de que yo me llevaría a Jamie. Y no sólo por su aspecto. Dolores es un terremoto. Hicieron fotografías en el hospital. Decididamente hay un parecido. Dolores me dijo que me había mentido porque ella sabía que nunca dejaría marchar a tu bebé. -¡Santo Dios! -la miró de nuevo . Pero nunca lo hará. -En ese momento. ¿Qué pasó entonces? -¿Después de que me diera cuenta de que mi madre había usado mi certificado de nacimiento para proteger a Dolores sin tener ninguna consideración a lo que pudiera afectar a mi vida? -preguntó con amargura-. Pasó por demasiados problemas para librarse de él. -¿Y qué pasa ahora? Lexi se echó el pelo hacia atrás. Jake miraba al suelo sin verlo. sino también sus expresiones y el modo de moverse.Pero ella estaba casada conmigo cuando se quedó embarazada. -No. . pero eso habría hecho de ella un bruja sin corazón el dar a su hijo en adopción sólo por no quererlo. ¿soy su padre? -Jake ya estaba tan confundido como Lexi. Me dijo que ella y mi madre podrían llevarme a juicio y demostrar que Jamie no era mío. y no Dolores. yo le perdería. Cada vez que yo tengo un plan. Me dijo que había tenido demasiados amantes para saber exactamente quién era el padre. También me dijo que tú nunca debías tener ningún contacto con Jamie. Pasmado. -¿Podrían hacerlo realmente? -Posiblemente.

Sus ojos se encontraron y vio en su mirada la misma mezcla de ansiedad y arrepentimiento que llenaba sus entrañas. -¿Incluido tú? -Incluido yo. Manuel! ¡El señor Frank me ha dicho que les llame y que vengan deprisa! Antes de que Jake pudiera reaccionar. ¡Señorita Alexandra. Quiero que los dos sean amigos antes de que le diga a él la verdad. pero ésa no fue la impresión que me dio cuando me preguntaste la primera vez si Jamie era tuyo. Lexi ya se había levantado y estaba corriendo colina abajo. -Es curioso. Sin disminuir la marcha. ¿vas a decírselo a Jamie? -Decididamente. Creo que te amo. toda una vida de bebés. -¿Cuándo pasó esto? -Siempre ha estado ahí. él se paró y la detuvo a ella mientras los dos estaban jadeantes. Jake inclinó la cabeza hacia ella. Jake la alcanzó. Lexi miró hacia las montañas. está bien. Porque no me gustaría nada más que tener un bebé contigo. -Entonces. -¿Qué es. Alexandra Conley. Fue culpa. Manuel? -pregunto Lexi jadeando y nerviosa-. . Lexi se volvió y lo miró sorprendida.-Hablemos primero de tu plan. abrazarlo y gritar de felicidad. Ella sólo esperó que el momento no hubiera desaparecido para siempre. -¡Señor Jake! -gritó una voz desde el otro lado de la colina-. Ya ha estando soltando indirectas desde hace un par de años. Sólo que finalmente he tenido la sensatez de dejar de luchar contra ello. y creo que me gustaría mucho si. Lexi. Quería parar. A medio camino estaba Manuel agitando su sombrero. le dio la mano y corrieron juntos. ¿Le ha pasado algo a papá? -No. que iba delante. Unos segundos más y él habría dicho algo que podría haber cambiado sus vidas. casi estaba esperando que fuera verdad... preguntarle si lo decía en serio. Cualquier hombre estaría orgulloso de tener un hijo como Jamie. -Ahí fue cuando pensé que te había dejado embarazada y me había marchado dejándote sola. Lexi se giró y vio a Jake corriendo para alcanzarla. pero dice que vaya rápido. Cualquier día vendrá y me lo preguntará directamente. soy yo. -¿Es un comentario o una pregunta? En la verja. siguiendo a Manuel. -Has hecho un estupendo trabajo con él. Y también el señor Jake. pura y simple culpa --cogió su cara y la giró a él suavemente-. -Quiero que te cases conmigo erijo sin respiración por la carrera. ¿Qué esperabas hacer? -A mí me gustaría que ella pasara más tiempo con Jamie. una docena. Pero bajo la culpa.

Me estáis poniendo nervioso de pie. -No enviaste a Manuel a buscarnos para nada -dijo Jake-. ¿qué ha pasado? -Bueno. Jake cogió una silla y la puso junto a Lexi. ¡Ya les traigo! Jake y Lexi entraron en el salón siguiendo a Manuel. no necesariamente -Frank cambió de postura-. -Él no haría eso -dijo Lexi-. No contigo recién salido del hospital. -Bueno. Algo ha pasado. Cuando estuvieron sentados. llamé a uno de sus amigos para ver si estaba en su casa y se había olvidado avisarnos. ¿Ahora puedes volver a la carretera y esperar a Jamie? Si aparece. Pero ese niño dice que alguien de la oficina del director estaba con ella y que la tía de Jamie tenía una nota de la madre de Jamie diciendo que estaba bien que se marchara del colegio con ella. -Ya sabes que en el colegio ella podía falsificar la letra de su madre -le . tráele directamente a casa.-Una pregunta.. -Bien -le agarró la mano con fuerza-. -Gracias. Pero no le di una nota diciendo que podía sacarle del colegio. Pero cuando Jamie no apareció después del colegio. -¿Qué? -Eso es lo que dije yo. Lexi dio un bote. Sentaos. él le cogió la mano y dirigió su atención a Frank. Asintiendo con la cabeza. -¡Rápido! -Sí -Lexi sonrió-. de todos modos -se aclaró la garganta-. Manuel. Aún está demasiado preocupado por ti. Sí. como he dicho. Frank estaba sentado en su silla junto a la ventana. bueno. -Bueno. Lexi y Jake entraron en el salón. Manuel les llamó. -Sí. ese amigo me dijo que la tía de Jamie fue y le sacó del colegio a media tarde. Ahora creo que será mejor que entremos y ver que es toda esta emergencia. -Yo le pedí que pasara más tiempo con Jamie -bufó Lexi-. -¿Por qué tengo la sensación de que Dolores posiblemente tenga algo que ver con esto? -Porque posiblemente sea así -se inclinó y besó a Lexi en la boca antes de seguir a Manuel a la casa. -¡Señor Frank! -gritó Manuel entrando a la cocina --. posiblemente no sea nada. papá? -Espero que no. Parecía tranquilo. pero la dureza en sus ojos le dijo que estaba más enfadado de lo que parecía. Manuel se marchó. Frank giró la cabeza para ocultar la sonrisa y les miró de nuevo. -¿Ocurre algo malo.. ¿Te casarás conmigo? Desde la puerta de la cocina. Lexi fue al sillón que estaba frente al de su padre.

ella fue a la coqueta y abrió los dos primeros cajones. Mientras Jake miraba. ¿hay alguna razón para preocuparse por eso? -No lo sé -Lexi se encogió de hombros. -No hay nada aquí debajo -dijo Jake-.recordó Frank-. Estaban vacíos. Me sentía morir el años que estuviste allí sola con esa mujer. Jake. puede no ser nada -Frank no la miró-. Y aparte de que no tuviera el permiso de Lexi. Cerrando los ojos. Lexi respiró profundamente. -¿Por qué? --preguntó al fin-. ¿Puedes subir a la habitación de Dolores y ver si sus maletas siguen allí? . mira debajo de la cama a ver si la maleta grande sigue ahí. Y no es gracias a su madre que no ocurriera. Nunca estuve tan feliz en mi vida como cuando Cordelia te envió para que vivieras conmigo. -¿Puedes notar si falta algo? -Yo la ayudé a deshacer las maletas -Lexi abrió el armario. No había nada. ¿Qué ganaría? ¿Adónde habría ido? Jake se quedó callado hasta que llegaron al dormitorio de Dolores.. Pero no se podía mover. Sabemos que Dolores recogió a Jamie en el colegio este mediodía y aún no le ha traído a casa. sujetó su cabeza entre las manos y deseó poder llorar o gritar o hacer algo que calmase el tormento de agonía que estaba creciendo en su interior. pero eso no sirvió para calmar su corazón. ¿Por qué lo ha hecho? -No lo sé -Jake se sentó a su lado y la abrazó-. Sólo complace la curiosidad de un viejo y sube a mirar. ¿Por qué lo ha hecho? Ni siquiera quería decirme la verdad. ¿Qué cosas faltan? Lo más necesario y caro. ¿vale? -Iré contigo erijo Jake. Sabiendo lo que debería encontrar. e inmediatamente vio que el portatrajes había desaparecido.¿Por qué? -Lexi sintió un escalofrío y no pudo controlar el temblor de su voz-. Lexi? -preguntó Frank despacio-. -¿Me harías un favor. -No puede habérselo llevado. Se sentó en la cama de Jamie. incluyendo un abrigo de piel-. pero no había nada que pudiera hacer. nadie a quien gritar y ningún sitio adonde correr. ¿Qué no nos has contado? -Como he dicho antes. junto con sus ropas más caras. -Bueno -dijo Jake. Le . Fue al armario y vio perchas vacías donde debería haber ropa. Es un milagro que esa chica no se haya convertido en una delincuente juvenil. ella habló con miedo. mantuvo apretada la mano de Lexi. fue al dormitorio de Jamie y abrió las cajones de la cómoda para descubrir que faltaban algunas prendas. A lo mejor ayudarle a saltarse las clases es su idea de una experiencia que pueda unirles. Levantándose de la silla. El miedo bombeó adrenalina a sus venas hastaque sintió que reventaría de la necesidad de hacer algo. volviendo a encauzar la conversación -. Pero sé una cosa. Mientras subían las escaleras.

No sé que haré si ella realmente se lo ha llevado. Estaba prácticamente histérica. Ella no se arriesgará. ya. Las pruebas demostrarían que ella es la madre. Sé que también está preocupado. -Ella le traerá. Lo quiero conmigo. No está tan loca. ¿qué voy a hacer? Ella es su madre. No piensa antes de hacer las cosas. -Podría. pero no es mala. Tú lo sabes. -No entiendo lo que me dices -Lexi se enderezó y se apartó para mirarle a los ojos--. Quería que me acostara con ella para salvar su matrimonio. ¿Cómo lo sabías? -Su marido llamó antes. -¿Pero por qué lo quiere. En el salón. Cuando les oyó regresar. Dolores está confundida y es demasiado dramática. Jake. ningún juez del mundo le daría a Jamie a nadie excepto a nosotros. Entonces vio sus rostros y volvió a hundirse en la silla. El nunca dejará el estado con ella de buena voluntad. diciendo cosas como que yo la dejé embarazada una vez y sabía que podía hacerlo de nuevo. Jamie es demasiado inteligente para que le engañe y demasiado grande para que le fuerce a algo. ¿Y si va a juicio para intentar quedárselo? -Nunca ocurrirá eso. Jake? ¿Está haciéndolo sólo para hacerme daño? -No -dijo meciéndola entre sus brazos-. Jake. -Tienes razón -Lexi apoyó la cabeza en su hombro y se aguantó las lágrimas-. esta noche. y ella nunca le amenazará o le hará daño. Frank estaba sentado donde le habían dejado. Ya conoces a Dolores. ¿Y si un juez decide que Jamie debería estar con ella? -Las pruebas también demostrarían que yo soy el padre. pareciendo de repente muy viejo y cansado. -Oh. Yo la dejé allí. Una locura. No creo que esto tenga nada que ver contigo. incluso aunque Dolores estuviera deseando llegar tan lejos.recuperaremos. ¿Cómo iba a saber que estaba planeando hacer algo así? -Oh. ¿pero qué tiene eso que ver contigo? -Estaba esperándome en mi casa hoy cuando llegué del médico. Sé que tienes razón -se puso de pie-. Ella quiere un bebé. Sé que quería quedarse embarazada. cogió a Jamie. y como yo no la ayudé. -Sí. Lo quiero. Me enfurecí y vine a buscarte. y también tengo derechos. ¿verdad? Dijo que le dijera a Dolores que la vería en el aeropuerto esta noche. pero no es un monstruo. Ella es egoísta y mentirosa. se enderezó como si quisiera levantarse. -Tenía razón. Harvey. Lexi. Creo que es tan simple como eso. tenías razón -Lexi se sentó en la silla frente a él y le puso la mano en la rodilla-. ¿verdad? -preguntó mirando hacia la ventana. Dijo también que se alegraba de oír que yo estaba . Y después de que tú y yo estemos casados. -¿Qué hizo ella entonces? -No lo sé. Será mejor que bajemos con mi padre. Lexi.

es curioso. sería más difícil evitar el pánico. -Jake tiene razón. -¿Eh? Oh. más difícil decirse que Jamie estaría pronto en casa y la pesadilla terminaría. A lo mejor ella sólo esté pasando algo de tiempo con él antes de marcharse. sólo para asegurarnos -Frank cogió el teléfono. Lexi vio que empezaba a oscurecer y sabía que una vez fuera de noche. -Voy a la cocina a hacer chocolate caliente -dijo Lexi dándose cuenta de que si no hacía algo se volvería loca. -Hmm. lo ha hecho. Posiblemente volverán en cualquier momento. -Quizá debamos llamar a la policía. ¿vale? Aún no. pero las canceló. Llamaré al aeropuerto de Albuquerque y veré si puedo averiguar qué vuelo van a coger. -¿Pero qué va a pensar Jamie si la policía les detiene y esposan a Dolores? -¿Qué va a pensar Jamie si ella le fuerza a salir del estado? -preguntó Jake--. a lo mejor pueden detenerla antes de que llegue al aeropuerto. Pero no menciones el rapto. Debía haber tenido en la cabeza todo el tiempo que si las cosas hoy no salían como ella quería. Al oír la voz de Frank. -A lo mejor estamos sacando conclusiones precipitadas -dijo Lexi débilmente-. ¿Qué crees que significa eso? -¿Ves? Cambió de opinión -dijo Lexi-. . -Oh. Si llamamos a la policía. Sería mucho más fácil que llevarse a un muchacho a la fuerza en un avión. ¿no? Frank se levantó. Lexi. -O decidió ir conduciendo hasta California -sugirió Jake-. -Oh. Él la miró como si se sobresaltara de descubrir que no estaba solo. ¿de acuerdo? Diles que tememos que haya sucedido algo. se llevaría a Jamie con ella cuando se marchara. Acercándose a la ventana. Se quedó ahí de pie. Diles simplemente que estamos preocupados.mucho mejor. ¿Qué íbamos a decir? ¿Que ella le ha raptado? -Bueno. no sé qué haría. -Se ha llevado ropa de Jamie. Jake y Lexi se giraron y miraron en su dirección a tiempo de verle colgar el teléfono. pero si algo le pasara a Jamie. hizo reservas. Es un delito federal. de acuerdo. -¿El qué? -preguntó Lexi. no -Lexi se levantó y le miró. Odio que haya llegado a esto. moviendo la cabeza distraído. No podemos quedarnos sentados. horrorizándose de la idea de llamar a la policía para buscar a su propia hermana-. Jake cogió a Lexi de los hombros y la miró con cariño. -¿Qué hacemos ahora? -preguntó Jake desde la puerta-. esperando su respuesta.

-Vale. Una vez en la cocina. y podrás enseñarme todo lo que has comprado hoy. -No. se inclinó y habló en tono más bajo-. se marchó. abrió la puerta y salió al porche.-. forzó una débil sonrisa-. justo en este momento. permaneció ocupada haciendo chocolate hasta que el sonido de un coche llegando la hizo correr a la puerta. ¿Y qué has estado haciendo todo este tiempo? ¿De compras? -Bueno. -No sé que puedo hacer. detuvo a Jake en la puerta. cuando sabe que no se le pueden dar disgustos? Furiosa y a punto de llorar. pero no me lo ha dicho. Mira lo que traigo. -Hola -dijo Dolores agarrándose nerviosa al coche. y entonces paramos y hablamos. Con un salto enérgico. Con eso. -¿Quieres contarme qué ha pasado hoy? --preguntó Lexi usando todo su control para no perder la calma. Ve a ver quién es y yo traeré el chocolate. Bueno. Cuando vio que el vehículo era realmente el coche alquilado de Dolores. -Lo dudo. pero hablaré con ella -Lexi le dio un abrazo desesperado pero no pudo evitarlo y entonces se apartó. con los brazos cargados de cajas y bolsa. ¿Podrías traerlo? Y pase lo que pase -miró a su padre y luego a él-. si Jamie no parece disgustado. -¡Eh. ¿Qué estaría pensando Dolores al hacer algo así. que no sepa lo preocupados que hemos estado. durante un rato sólo estuvimos conduciendo. -¿Qué es todo eso? -¡Un botín! -exclamó parándose delante de ella-. Creo que la tía Dolores está disgustada por algo.-Iré contigo -dijo Jake. Lexi salió de la habitación rápidamente. pero otras no. Lexi disminuyó el paso y saludó con la mano para disimular. Lcxi esperó a que la puerta de la casa se hubiera cerrado antes de acercarse al coche. -Es estupendo. . donde esperaba su hermana. Y luego fuimos de compras -sonrió. Pero haré lo que quieres. ¿Por qué no subes y cuelgas tu ropa nueva? Yo estaré contigo en seguida. El chocolate está servido y esperando en una bandeja. pero necesito estar sola un rato. ¿Puedes intentar que mi padre se siente y se relaje cuando deje de hablar? Ella miró preocupada en la dirección de su padre. Jamie abrió la puerta y salió corriendo hacia ella. -Gracias. algunas cosas son ropa. quiero ocuparme yo sola -puso la palma en el pecho de Jake y lo miró a los ojos-. Si son ellos. En el vestíbulo. Por favor. Lo siento. A lo mejor tú puedes animarla. Todo esto puede haber sido sólo producto de nuestra imaginación. mamá! -gritó-. -No -sabiendo que sonó brusca.

-Iba a decirle quién era yo -se tragó más la. ¿Se me está corriendo el maquillaje? -Nada. Dolores respiró profundamente y se limpió las lagrimas. Lexi la siguió. ¿O no entiendes el concepto de compartir? ¿Cómo te atreves a robarme a mi hijo? -Lo siento -dijo Dolores con lágrimas resbalando por sus mejillas-. Me equivoqué y lo siento. No sería difícil confundirle. Miré a los ojos de Jamie y supe que no podía hacerlo. -Harvey dijo que te dijera que te recogería esta noche en el aeropuerto. Lexi. una auténtica extraña. De hecho. pero no podía parar. Él habría pensado . extendió la mano y la puso en el hombro de Dolores. Dolores. Dolores se acobardó mientras Lexi se acercaba más y bajó su voz a un tono amenazador. Le dejó a papá un mensaje para ti. Oh. Jamie es mío. Dolores lloró de nuevo. Voy a parecer un horror. ¿Me oyes? Mío. Entonces me di cuenta de que él me estaba mirando como si yo fuera una extraña. -No lo creo. as-. ¿Qué pasó después? -Bueno. Nunca le hubiera llevado conmigo si él no hubiera querido venir. Me di cuenta de ello cuando intenté decírselo. Apuesto a que incluso hay alguna ropa para Jamie. Dolores. paso por paso. Deja de lloriquear y háblame. -Ofrecí compartirlo contigo. Y nunca me lo quitarás. me di cuenta de que estaba liando todo. -Es mi hijo. -Pues sí.-¿Quieres decir con Jake? -No. -¿Decirle qué? -exigió Lexi-. Iba a decírselo primero. ¿Por qué ibas a hacerlo? ¿Crees que raptarle es el modo de comenzar una relación con Jamie? ¿Crees que todo lo que tienes que hacer es mover una varita mágica y que diez años de abandono iban a desaparecer? Lexi estaba gritando. Reacia a seguir sus instinto y abrazarla. -¿Y qué te detuvo? -Paré el coche en un sitio entre Santa Fe y Albuquerque y hablamos -levantó la mano indefensa y soltó una risa que sonó histérica-. Vacilante. Dios mío -las rodillas le temblaron-. Yo iba a preparar el terreno despacio. creo que tenía miedo de mí. Lexi no puedo evitar sentir que las lágrimas eran genuinas. Le hubiera hecho daño diciéndoselo. -Oh. Nunca pensé que lo averiguarías. con Jamie. -Lo sé -sacó un pañuelo de su bolsillo y se sonó la nariz-. -Es sólo un niño. -Harvey llamó antes. Pero dentro de un límite. Y ahora quiero saber la razón. -Debe haberse confundido de día. -¿Qué tipo de mensaje? -preguntó Dolores más nerviosa que nunca. Maletas llenas. si abres el maletero de este coche. por supuesto. apuesto a que está lleno de maletas. -Me dijiste que pasara más tiempo con él. y entonces pensé que vendría conmigo porque yo era su madre.

No sé qué hacer con esa chica. También quiero tener un bebé. -¿Por qué no subes y usas el teléfono de arriba? De acuerdo. ¿y quién quiere una mujer loca como madre? Riéndose. Yo quiero serlo también. Ella le trajo. y el rostro serio. Es nuevo para mí. Con los brazos cruzados. Os contaré todo lo que sé y después iré a hablar con Jamie. Lexi le rodeó los hombros con el brazo y le dio un rápido apretón. A lo mejor yo podré darte algunos consejos. -Si no te importa.que yo era una loca. Frank se echó hajia atrás en la silla. Realmente eres una buena madre. pero encontró el camino bloqueado por Jamie. mujer loca. No tan rápido. Has puesto las necesidades de Jamie por delante de las tuyas. Lexi -se pasó una mano por su estómago plano-. . ¿Qué hay de mí? Capítulo 16 T U? -preguntó Lexi esperando no parecer tan atontada como se sentía. Desde varios metros detrás de ella.Yo voy a ver a Jamie . Me gustaría practicar más esta cosa desinteresada. porque realmente me gustaría que lo hicieras. Jake se quedó de pie callado y furioso. Será mejor que vuelva a llamar a la policía. parecía hecho de granito. mientras ella subía las escaleras.-Lexi se levantó y se dirigió hacia la puerta. Supongo que te quedarás unos días más. -En serio -y rodeando a su hermana de la cintura. -Bueno. -Está bien -dijo Lexi cogiendo a Jake del brazo y acercándolo a su padre-. mirando incrédulo a Dolores. No sólo para Jamie. -Espero que no estés bromeando. -¿Es eso bueno? -Es el tipo de cosas que haría una madre. caminaron hacia la casa-. Él gruñó una respuesta y se puso de pie. Creo que has avanzado un paso de gigante. -Tengo que llamar a Harvey antes de que salga hacia el aeropuerto. . -¿En serio? -su expresión fue una mezcla de placer y sorpresa.. -¿Has visto esto? --le dijo Frank poniéndose de pie cuando Dolores desapareció y Lexi entró. -Claro. Y quiero ser una madre como tú.. Te he estado observando. Cuando la historia terminó. -¿De qué hablas? -Creo que has hecho algo totalmente desinteresado. ¡Oh! Dolores se apartó de Lexi y empezó a correr hacia la casa. no como era la nuestra. y eso es lo que cuenta. Su pequeño zerebro debe rodar como una canica en su cabeza -Papá añadió Lexi más feliz sabiendo que su hijo estaba a salvo--. Lexi vio a Dolores abrir la puerta y entrar sonriente y lanzando besos. Dolores se limpió la nariz con el pañuelo.

y sus dedos acariciaron suavemente su mejilla--. ya está -anunció Frank junto al teléfono. Lexi puso los ojos en blanco y suspiró. -¿Enhorabuena? -Lexi miró de su padre sonriente que continuaba su camino a Jake-. No dejaremos que te pierdas nada. -Sí -su expresión se suavizó. no lo has imaginado. -Mientras tú estabas fuera con Dolores -la besó-. bueno.. querida -se inclinó y le dio a Lexi un beso en la mejilla al pasar a su lado-. Creo que iré a echarme un rato. No te has olvidado tan pronto. A lo mejor lo era. Pero parecía que tendría que acostumbrarse a compartirlo. ¿Qué dijo? -Dije que ya era hora -respondió su padre desde lejos. papá erijo Lexi preocupa da de repente de que hubiera habido demasiada tensión para él ese día. Yo. Lexi se rió y miró a Jake. Oh. ¿Qué dijo? Jake respondió con cuidado. ¿Por qué? Jake se aclaró la garganta. -¿Se lo dijiste? -Sí. -¿Cuándo tuviste tiempo de hablar con él? Jake la abrazó. Bueno. ¿verdad? Con una risa.. Era una de esas cosas de hombre a hombre que pensaba que debía hacer. Unas pocas semanas antes su hijo sólo le había pertenecido a ella. espero que no estés planeando un noviazgo largo. Y por cierto. -Tenía miedo de haberlo simplemente imaginado. me tomé la libertad de contarle las noticias. -Sólo lo suficiente para que Jamie se haga a la idea.. ¿verdad? -No. -La policía -Frank se agarró a una silla-. tú eres su padre -reconoció-. Parece estar aceptándolo muy bien. -Yo.¿Era posible que Jake le hubiera pedido en matrimonio hacía sólo unas horas? Parecía un sueño. -Bien. ¿verdad? Jake se rió. Espero que no te importe. Enhorabuena. -Bueno. Frank. ella soltó la respiración que había estado aguantando. . -No te preocupes. Lexi se apartó y lo miró suspicaz. Pero no. -¿De qué hablas? -Jamie estaba aquí cuando yo hablé con tu padre. Me llamaréis si ocurren más emociones. Se alegran de oír que todos están a salvo en casa. -¿En serio? --preguntó Lexi viendo desaparecer a su padre por el pasillo. no creo que eso sea un problema. Bueno. -Lo estoy -dijo su padre moviéndose despacio hacia ellos-. -Pareces cansado. ¿El qué está? -preguntó Jake sin apartar los ojos de Lexi.

«fabuloso». Lexi abrió la puerta y vio a su hijo al otro lado de la habitación. Había planeado esperar hasta que Jamie se abriera y lo mencionara él mismo. -No lo sé. Pero voy a intentarlo con todas mis fuerzas. -Oh -ella apartó sus libros a un lado y se sentó en el borde de la mesa. ni tampoco un marido. -Bueno... Lexi se relajó contra él. pero no imaginó que fuera eso. Ella miró también al techo. ¿te interrumpo? -No. A lo mejor Jake quiere que vayamos a su rancho. Pero quédate cerca. Pero odio dejar al abuelo. a veces podrías dormir aquí. Jamie se encogió de hombros. Estoy segura de que . Bueno. -No lo sé. -Hola.-«Super». con los pies apoyados en la mesa y mirando al techo. Entra. llamó suavemente y abrió un poco la puerta. no sabía qué estaría haciendo. -¿Quieres que vaya contigo? -Aún no. Y asintió con la cabeza. -Jake me ha dicho que habló contigo. pero parecía feliz con la idea. Con nosotros mismos y el uno con el otro. No había pensado sacar el tema tan pronto. Un día extraño. -¿Qué piensas? -¿Dónde vamos a vivir? La pregunta la sorprendió. Tras un día tan trascendental. -Oh. Pero no había nada más que un techo blanco. esperando ver un bichito o una mancha. Lexi casi se sorprendió al oír sus propias palabras. -De acuerdo. Me muero de hambre -se puso de puntillas y le besó antes de irse. ¿Qué te parecen hamburguesas para cenar? -Delicioso. -Oh. Riéndose. Jake. Jamie arrugó la nariz. los ranchos están juntos. -¿Qué estás mirando? -Nada -dijo sin mover la cabeza. Serás estupendo -dijo apartándose de mala gana . algo. eso no me preocupa. Después de todo. pensando en el pequeño rancho de Jake que había estado arreglando-. No entendí el resto. mirándole-. y han estado dirigiéndose como uno solo durante años. Cuando llegó a la puerta de la habitación de Jamie. Mientras tanto creo que iré a encender el grill. Aún no hemos hablado de ello -frunció el ceño. ahora tengo que ir a hablar con Jamie. -Sí. Estoy segura de que me está esperando. ¿Te das cuenta en lo que nos vamos a meter? -Tendremos que ser pacientes. Yo no puedo aprender a ser un padre de la noche a la mañana. ¿eh? Jamie bajó despacio la cabeza hasta que sus ojos se encontraron.

Creo que Jake sólo quiere que seamos una familia. ¿verdad? -Creo que no -respondió Lexi vagamente. pasar tiempo juntos. ¿Significa eso que él ahora va a mandarme? Lexi no pudo evitar sonreír. mamá. mamá. teóricamente sí. ¿verdad? Jamie asintió. Ella me sacó del colegio y me llevó en coche hasta medio camino de Albuquerque. obviamente satisfecho consigo mismo. Jamie. no soy estúpido! -gritó Jamie pareciendo insultado-. -¿Va a ser mi padre ahora? -¿Jake? Sí. Y además yo le rapté por así decirlo. seguirán así. Jamie sonrió. ¡oh mamá! ¿sabías que ahora tenían una piscina? Antes no.. Eso suena como un buen comienzo. podría haberse desplomado. no tenía ni idea. Así que estaba un poco enfadado conmigo. pensé que lo sabías. Y. -Me gusta Jake. Ahora mismo está abajo preparando hamburguesas para cenar. estaba sufriendo mucho. porque no quería que el abuelo se preocupara acabando de salir del hospital y de la operación y todo eso. Sólo dije como con mucha naturalidad que esperaba que no estuviéramos fuera mucho tiempo. No tenía idea de que Dolores había sido tan descarada. Jamie continuó con su historia. -¡Mamá. Ya sabes. hacer cosas juntos. -¿Qué hiciste tú? -preguntó intentando sonar más tranquila de lo que se sentía. Jamie pareció inseguro. -Bueno. Lexi se dio cuenta de que ella y Jake no habían discutido mucho del futuro. Bueno. ¿verdad? Jamie se rió.. -Bueno. Lexi estaba horrorizada. Pero no creo que eso sea lo que él tenga en mente. No quería que se marchara --entonces frunció el ceño de nuevo-. encontrando toda la conversación un .repitió ella-. Y no paraba de decirme cosas como que no me preocupara. Pero no creía que tú lo supieras. Sólo estaba pensando en el modo en que solía gritarme cuando llegó aquí. Si Lexi no hubiera estado sentada. -Entonces. -Sí. -Oh. lo sabía. Acelerado. sí. Era tétrica. -¿Te refieres al modo en que la tía Dolores casi me raptó hoy? Lexi se quedó boquiabierta y miró a su hijo perplejo. Y tenía razones para estarlo. -Estuve fantástico. Mucho. cuando paramos en ese área de descanso y nos quedamos sentados durante lo que parecieron horas y ella seguía diciéndome que era un niño estupendo y lo que le gustaría tener un hijo como yo. Por lo que ella sabía. -¿Saber? . él incluso podía estar planeando volver a los rodeos. y empezó a hablarme de lo grande que era su casa de California y todo el dinero que tenía su marido.con Jake como capataz. Y la idea era inquietante. -Bueno. que todo estaría bien y que ella no me haría daño. Te gusta eso.

y siempre lo serás. Creo que Harvey gana ahora más dinero. y tenía el ceño fruncido y la mandíbula firme. Jame se tocó la cabeza. Pero ahora no está tan segura. podían pasar las dos cosas. tú tía Dolores lleva un tiempo queriendo tener un niño. bueno. y que ella no estaba preparada.. Ella sólo. -Pero. -¿Me lo prometes? . y lo hizo-. estoy tan contenta de que estés de nuevo conmigo. A ella pareció gustarle esa idea. --Mamá -la voz de Jamie salió ahogada contra su hombro-. -¿Qué hizo? -Tuvo un bebé y lo dio en adopción. No quería herirle. -¿Cómo te sentirías si te dijera que sí? -preguntó apenas atreviéndose a respirar. Era demasiado pronto para contarle todo. -No --protestó al darse cuenta de que estaba dudando del estado mental de Dolores-. bueno. La sonrisa de Jamie fue un intento de humor. -Ya sabes. No quería perderle. Si tú fueras alguna vez con Dolores. ¿Está enferma la tía Dolores? -¿Enferma? -Lexi le soltó y le miró. de aquí arriba. Ella no podría hacerme volver con ella. no! Eso nunca pasaría. -Oh. ella empezó a responder a su pregunta. Pensó que lo que estaba haciendo era lo mejor.. -Bueno. Puede que asustado -la miró por encima de su hombro-. ir de visita alguna vez. Jamie se acercó a la ventana y miró hacia la noche oscura. ¿por qué iba a llevarme a California con ella? Lexi respiró profundamente para armarse de coraje. Tú eres mío. tuvo la posibilidad de tener su propio hijo. es sólo muy sensible y nerviosa. con los dedos metidos en sus bolsillos traseros. Eso la pone muy triste. Jamie -Lexi no pudo soportarlo más. sólo de visita. Su rostro se reflejaba contra la ventana. Hablando despacio. a lo mejor entonces no estaría tan mal. me compró todas estas cosas. y rezando para encontrar las palabras apropiadas. ya sabes. sería porque quisieras..poco irreal-. ella supo que el momento había llegado. Incluso antes de que hablara. -Por qué? -Era joven. pero renunció a esa posibilidad. el deseo de abrazarle era demasiado fuerte. Y tiene la costumbre de actuar primero y pensar después. pero a lo mejor podía empezar preparando el terreno. pero no puede. -Supongo que extraño -se encogió de hombros-. -Sí.. -¿Era yo? -preguntó despacio-. ¿Era yo el bebé? Lexi sintió un miedo terrible. Después de marcharnos y volver a Santa Fé. Pero sabía que en los siguientes minutos. porque hace mucho tiempo. ¿verdad? -¡Oh. Corazón.

Estaba de pie contra la ventana. -Te diré que eso me alivia mucho -Lexi extendió los brazos---. Entonces. -De acuerdo -suspiró y la tensión desapareció de su postura--. Sintiéndose como si cada palabra se fuera arrancada del alma.Lexi hizo la señal de la cruz en su corazón. Pero en ese instante. Lexi le apretó con fuerza mientras las lágrimas le quemaban los ojos. echó a correr y se lanzó a sus brazos. intentando ser valiente mientras su mundo se volvía del revés. -Bueno.. preguntándose si no sería demasiado. Jamie.. si así te sientes.. enterrando la cara contra su cuello. Lexi se detuvo.. -le animó Jamie. Ella sigue siendo mi tía.. -Hoy.. Porque Dolores nunca lo dijo. -Bueno. bueno. se detuvo de nuevo-. Excepto. Jamie se echó hacia delante. -Bueno. -¿Excepto? -repitió-. ¿verdad? -Créeme. Él asintió y se acurrucó más. ¿verdad? -preguntó con voz temblorosa. Jamie se separó de ella y se sentó en la cama. ¿Excepto qué? -Excepto que hoy.. Deseó encontrar las palabras mágicas para que se sintiera bien.. tan pequeño. ella continuó. a Jake. Mientras no tenga que llamarla mamá ni nada así. le dijo. No tienes que pensar ni actuar de otro modo hacia tu tía Dolores. -Ha sido un día largo y duro. tras unos pasos. Durante diez años. excepto que ahora tendremos a Jake...se aclaró la garganta y empezó de nuevo-. tan vulnerable. -¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! -¿Te gustaría que Jake resultara ser tu padre? El brazo subió al aire de nuevo. Nada cambiará en nuestras vidas. Entonces.. ensayando lo que le diría en ese momento. nada le parecía adecuado. -Con todo mi corazón...... pero no había ninguna. -Tú eres aún mi verdadera mamá. ¿Cómo es que no sabes quién era mi padre? A Lexi le dio un vuelco el corazón. Cuando se detuvo la siguiente vez. mamá. porque. Te quiero demasiado. -¡Sí! . y seremos más una familia que antes. Nunca te dejaría. Jamie saltó y se puso de pie y levantó un brazo triunfante al aire. Dolores. -se detuvo y la miró-.. había esperado que llegara ese día. Lo miró. ¿Puedo tener un gran abrazo ahora? Creo que lo necesito. ¿Cuánto podría soportar un niño en un día? -Hoy. repitiendo la operación varias veces. Como tú lo sientas. -¿Estás bien? -preguntó sin saber qué otra cosa decir. entonces supongo que está bien.. ¿verdad? -Depende de ti. pareciendo recordar que era demasiado mayor para tales cosas. si la tía Dolores era mi madre. Él caminó hacia ella con algo de timidez al principio.

¿verdad? Ella se rió. -Tengo un papá. -Sí. supe que había estado engañándome. ¿verdad? -No seas modesto. En el sofá. Nunca lo he sido -le siguió acariciando la mejilla con exquisita ternura. -¡Jake! -No soy un ángel. Una mirada y te quise tanto como antes -le acarició el labio con el dedo-. con su brazo alrededor de Lexi. Jamie gritó alegre y la sonrisa de Lexi se extendió hasta el punto de que las lágrimas llenaron sus ojos. O mejor aterrorizado. -Parece habérselo tomado muy bien. ¿Fue hace sólo cinco semanas cuando te rap té y te traje aquí? -Nunca te he dado las gracias por ello. Ella cubrió su mano con la suya. -Te mentí. Tengo un papá.Pensé que te marcharías en cuanto el rodeo terminara. -El abuelo va a estar muy contento. Ella había estado así de feliz cuando Jake le había pedido que se casara con ella. Sabía cómo se sentía él. no había tenido la oportunidad de celebrarlo. -¿Por qué? -Lexi se apartó para mirarle a los ojos. -Realmente no estaba enfadado. -Es difícil creer todas las cosas que han pasado hoy. El fuego estaba encendido. -Puede que haya llegado el momento de que bajemos y compartamos algo de esto con Jake -Lexi se levantó y extendió la mano-. hubiera hecho todo lo posible por llevarte a la cama. -¿Lo es? ¿Es mi padre? -Creo que sí. Las luces estaban apagadas. mamá. -Porque en cuanto te vi de nuevo. -Bueno. -No. Jamie estaba extasiado. Jamie le dio la mano y salieron de la habitación.Lexi se rió. pero con todo el alboroto. Si aquella noche no hubiera resultado herido. Ha estado un poco preocupado por cómo te tomarías las noticias. Jake dijo lo mismo por décima vez.Tú ya debes saberlo. es fabuloso. y tú lo sabes. La casa estaba silenciosa. Jamie se puso los puños en las caderas y levantó su pecho orgulloso. lo sabes. Volviendo a la tierra. . . y tú te hubieras quedado hasta que hubiera terminado. -¿No? Pues me habías engañado muy bien. -Estaba asustado. Lexi notó su alegría y se acurrucó más a él.

No lo creo. Ada Stewart . Sí. -¿Qué otra opción tenía? Sólo entiendo de ranchos y rodeos. le ayudaré a convertirse en un hombre. -¿El rodeo? -pareció sorprendido-. De ahora en adelante. -Sí. Creo que suena como una vida maravillosa. Veré crecer a mi hijo. ya he sufrido todo lo que quería. -Jake. -Veamos. ¿crees que serás feliz aquí? Él sonrió y se tomó su tiempo en contestar. Y despertarme por la mañana y ver tu rostro sonriente junto al mío. -Entonces. Créeme. -¿Un vendedor de coches usados? -repitió riéndose. -Pensé que te gustaba.-Eres demasiado duro contigo mismo. -La mejor. Más que maravillosa.Amando en silencio (Novela Romántica by Mariquiña) . ¿no crees que te aburrirás después de un tiempo y querrás volver al rodeo? -preguntó recordando lo que había hablado con Jamie. La única razón por la que volví fue porque había alquilado mi rancho durante diez años y no quería ser un vendedor de coches usados. Yo siempre he creído que eres fantástico. Y tendré que irme contigo a la cama todas las noches durante el resto de mi vida. Eso era todo lo que ella siempre había querido. y le oiré llamarme papá -cogió la mano de Lexi y le besó cada dedo-. ¿Qué piensas tú? --terminó susurrando. Pero soy demasiado mayor para darme todos esos golpes cada noche. Lexi. -Quiero serlo. Ella se sintió feliz mientras le acariciaba el pecho. Seré socio de Frank Conley y trabajaré a su lado. creo que seré feliz. un hombre al que he querido y admirado durante toda mi vida. Jake la abrazó con fuerza. y más de lo que había soñado posible... Para ti.

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