Amando en silencio

Jamie Conley quería saber quienes eran sus verdaderos padres. Por eso comenzó a hacer preguntas que su madre adoptiva, Lexi, no podía responder. Preguntas que su hermana no le permitía responder. El niño se distrajo temporalmente cuando Lexi “raptó” a su ídolo, el campeón de rodeos Jake Thorn. Ella necesitaba a Jake para dirigir el rancho, pero sólo hasta que su padre se recuperara de su operación. Jamie, por supuesto, esperaba que se quedara para siempre. Lo que Lexi no podía explicarse es que Jake era el último hombre que queria tener cerca ... y el único hombre al que habia amado ...

Capítulo 1 A LEXANDRA Conley abrió la puerta y salió a la sombra del porche. Miró hacia la polvorienta carretera, para ver si llegaba su padre. Pero no vio nada. Lexi suspiró impaciente. Debería haber ido con él en vez de haberse quedado en el rancho, soportando interminables horas de espera y de preocupación. Pero él no lo permitiría. Le había dicho que sería mejor que se quedara en casa, mejor que estuviera ahí para hacer la cena cuando llegara Jamie del colegio. Pero la verdadera razón había sido que su padre no quería que oyera el diagnóstico del médico. No quería que se preocupara ni que tampoco le obligara a hacer lo que los médicos le mandaran. Lexi pensó que a lo mejor esa vez era diferente. A lo mejor esa vez le hacían quedarse. Incluso en ese momento su padre podría estar tumbado en una cama del hospital esperando a que le operaran por la mañana. Ojalá fuera así. Mirando una vez más al horizonte, se volvió y entró en la casa. -¡Jamie, la cena está lista! -gritó desde el vestíbulo-. No tiene sentido esperar al abuelo. Podremos empezar sin él. ¿Jamie? Lexi esperó oír el sonido de pasos en el piso de arriba, pero no fue así. Recorrió el pasillo y se detuvo al llegar a la puerta cerrada de lo que había sido una vez un despacho, y se había convertido en el dormitorio de su padre enfermo. Frank Conley siempre había sido la roca de su vida, sólido y eterno. Y en ese momento estaba demasiado débil para subir las escaleras a su antiguo dormitorio. Antes de que el corazón empezara a fallarle, ella nunca se había detenido a pensar que algún día algo le pasaría. Pero últimamente, Lexi no pensaba en otra cosa. En menos de un año, los hombros anchos que una vez habían podido soportar el peso del mundo, se habían encorvado. La voz fuerte capaz de ordenar y consolar con igual

facilidad, se volvía jadeante al más mínimo esfuerzo. Su padre estaba debilitándose poco a poco, y su propia cabezonería era lo que más rápidamente le estaba matando. El dolor se volvió resentimiento, luego furia, y Lexi dio una patada al marco de la puerta. -Maldito Frank Conley -susurró con un nudo en la garganta . ¿Qué hay de nosotros? ¿Qué haremos sin ti? ¿Has pensado en eso? Casi inmediatamente, la furia desapareció. Miró las marcas que había hecho en el marco de la puerta con la bota y suspiró. -¿Por qué no puedo decirte esto cuando estás aquí? -dijo en voz alta, marchándose despacio hacia los pies de la escalera. Con la mano en la barandilla, miró hacia arriba. ¡Jamie, la cena está lista! El débil chirrido de muelles de cama oxidados llamó su atención. -Estoy aquí abajo, mamá. Lexi cerró los ojos. Entonces, girándose, se puso delante de otra puerta cerrada. La habitación de los invitados, o la habitación de Jake como casi todos la llamaban, se había convertido con los años en una especie de cuarto trastero. Jake... Incluso con el paso de los años, Lexi no podía entrar en la habitación sin sentir un vuelco en el estómago. Enderezándose, giró el pomo y entró. Dentro, su hijo de diez años estaba echado boca abajo en la vieja cama doble, con las botas camperas agitándose en el aire mientras pasaba las páginas viejas y muy manoseadas de un álbum de recortes. -Hola, hijo. ¿Qué haces? -preguntó suavemente. Jamie la miró con sus ojos color avellana. Su espeso pelo castaño estaba cortado a capas excepto por un mechón que le llegaba desde el centro de la nuca hasta los hombros. Un ceño pensativo arrugaba su frente mientras giraba el álbum para que ella pudiera verlo. -Jake era realmente extraordinario, ¿verdad? -la mano de Jamie acarició el artículo amarillento del periódico con reverencia. -Sí -dijo ella con el orgullo antiguo y familiar-. Cuando Jake estaba en la flor de la vida, era uno de los mejores. El álbum era de ella, creado con la efusividad del culto a un héroe cuando no había sido mayor que Jamie. -¿Crees que volverá alguna vez, mamá? -preguntó Jamie sentándose-. Estoy seguro de que me encantaría conocerlo. ¿Crees que le gustan los niños? El entusiasmo en el rostro de su hijo provocó una sonrisa automática en el rostro de Lexi mientras se sentaba en una silla. -Le gustabas tú cuando eras pequeña, ¿verdad? -insistió Jamie. Ella y Jamie tenían conversaciones similares muy a menudo, y Jamie siempre encontraba formas nuevas de hacerle las mismas preguntas, nuevos modos de obtener más información. Sí, creo que si. Yo debía tener unos dos años cuando el padre de Jake vino a

trabajar a nuestra granja y su madre trabajaba como nuestra cocinera. -Como hace Twyla ahora -comentó Jamie,disfrutando de la historia, aunque prácticamente se la sabía de memoria. Lexi asintió y sonrió de nuevo, preguntándose qué pensaría Jake si supiera alguna vez que se había convertido en una leyenda en esa casa. -Eso es. Jake debía tener casi trece años cuando llegaron. Solía cuidarme algunas veces después del colegio... Cuando yo estaba en primero, fue Jake quien me enseñó a montar en bicicleta sin ruedecitas laterales. Yo estaba loca por él -suspiró-. Luego mamá y papá se divorciaron y yo pasé un año en Miami con mamá. Cuando -volví aquí a vivir con papá, Jake se dedicaba a los rodeos y no lo veíamos durante temporadas muy largas. -¿Cuánto pasó antes de que Jake ganara su primer campeonato? ¿Qué años tenías tú? -Yo era un poco mayor que tú, pero poco después de su triunfo, se hirió y volvió para recuperarse. -Y ahí fue cuando se casó con la tía Dolores, ¿cierto? A Lexi se le puso un nudo en el estómago. -No, eso fue después de que comprara la vieja casa de los Johnson aquí al lado, esperando que sus padres se retiraran y vivieran allí. El año siguiente, Jake estaba a punto de obtener el cuarto título cuando... De pronto se calló, sin querer revivir el horrible accidente que estuvo a punto de costarle la vida. -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad? -Sí -dijo ella aguantándose la risa--. Pero no deberías estar tan contento. -No estoy contento -se defendió el niño-. Pero eso fue lo que pasó. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. -Cuando salió del hospital, Jake vino aquí a recuperarse. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños, y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto. Al darse cuenta de su tono amargo, Lexi suspiró. -Y un mes más o menos después de la boda, el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad?

-No lo sé. -No estoy contento -se defendió el niño-. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. Lexi respiró profundamente . -A lo mejor. -Cuando salió del hospital. Todos los recién casa dos necesitan un tiempo para ajustarse. -Eso no significa que no nos quiera. igual que Jake. y a mí también. Pero eso fue lo que pasó. Pero creo que a lo mejor los padres de Jake sólo querían darle a él y a su mujer una oportunidad de estar solos –corrigió intentando ser generosa-. pero estaba demasiado sorprendida por la última frase de Jamie. -A mí me gusta esto. Voy a ser un vaquero de rodeos. Pero nunca había aprendido a cocinar. y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. -Y un mes más o menos después de la boda. y nunca había tenido que ocuparse de una casa. Lexi continuó. Al darse cuenta de su tono amargo. -Lo sé. Ella no sabía por qué su última preferencia debía molestarla. ¿Cuándo lo has decidido? Jamie bajó la mirada al suelo. El ceño del niño provocó otra sonrisa en su madre. corazón. Lexi hubiera salido en defensa de su hermana. Pero normalmente está muy ocupada. como su abuelo. Lexi suspiró. sólo había hablado de convertirse en granjero. -¿Hoy ¿Ayer? Jamie se encogió de hombros. -¿Quieres ser un vaquero de rodeos? -preguntó con deliberada suavidad-. -No me importa. básicamente sí --admitió sintiéndose culpable al momento . y pasado un tiempo. Pero no deberías estar tan contento.-Sí-dijo ella aguantándose la risa--. Dándose cuenta de que su reacción era exagerada. No la necesitamos. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños. Jake vino aquí a recuperarse. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto. Por eso la vemos tan poco. Sé que le importamos mucho. empezó a echar de menos la emoción de hacer películas en California. Tú tía Dolores se esforzó mucho al principio. prefirió la gran ciudad. el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Porque no podían soportar a la tía Dolores? -Bueno. pero cuando creció. Y a tu tía Dolores cuando era más joven. Y no nunca iré a la gran ciudad -dijo Jamie con énfasis . El se encogió de hombros. excepto que le parecía de algún modo una traición a su abuelo en un momento en que era muy vulnerable. Intentando no mostrar las emociones que estaban retorciéndole el corazón. Aparte de su breve ambición de ser bombero. Normalmente.

. No quiere ingresar en el hospital. -¿Tienes miedo? -preguntó con infinita dulzura. -¿El abuelo dijo qué? -exigió Lexi. Pero no está haciendo lo que le dicen los médicos. Ojalá pudiera prometerte que él se pondrá bien. -Ya sabes que Jake trabajó en su propio rancho desde que era un adolescente. -¿Qué tiene mal? -preguntó el niño preocupado. se hizo capataz aquí y dirigía a la vez este rancho y el suyo. ¿Qué dijo tu abuelo? -Le oí hablar por teléfono con alguien. hombrecito -dijo muy seria-. Y no quería que el niño cambiara su lealtad de su abuelo a Jake. Respóndeme. el abuelo podría entrar en el hospital y ponerse bien. Entonces. no en ese momento. A lo mejor. -Espero que no. porque no lo sé. -¿De qué? -preguntó Jamie sobresaltándose. ¿de dónde has sacado esa idea? Ya tenemos un capataz. sin obtener contestación .. -Por tu abuelo. y no hay mucho que puedan hacer los médicos si no lo hace -¿Va a morir? Lexi vio el terror en los ojos de su hijo. Y pensó en las largas horas que Jamie había pasado últimamente en la habitación de Jake. Lexi siguió hablando en un susurro. -Jamie. Pero no puedo. con una profunda intuición femenina recordó su propio dolor. -¿Fue eso todo lo que dijo? -No lo sé --murmuró Jamie bajando la cabeza. Estaba preguntando si podían ayudarle a encontrar a Jake. Y cuando su padre se retiró. Él y tu abuelo trabajaron hombro con hombro durante los tres años que Jake y Dolores estuvieron casados. No sé mucho más.y se forzó a calmarse.. y tendrá que hacerlo si quiere ponerse bien. Tú me llamaste y tuve que . Ojalá no fuera tan cabezota. Ojalá pudiera decirte que no hay nada que temer.. mirando los álbumes con una nueva intensidad. Dijo que le necesitaba desesperadamente. -Si Jake volviera y fuera de nuevo el capataz. -Pero el abuelo dijo. Jamie se encogió de hombros y volvió a mirar hacia el suelo. levantó la barbilla y la miró. Jamie se calló de repente. No estaba acostumbrada a ese desafío en los ojos de su hijo. A lo mejor sabremos más cuando vuelva del hospital.. -Es su corazón. frustración y la traición que había sentido cuando había pensado en que su padre estaba muriendo y dejándola sola con un rancho y con un niño. -No lo sé.. -¿Y qué? Lexi no sabía que decir.. Echándose hacia delante. Jamie asintió.

-No cuentes con ello. no sabía cómo se sentiría si Jake regresara. y tampoco tu abuelo. Era algo en lo que no se había permitido pensar durante mucho tiempo. ¿Por la tía Dolores? -Supongo que tu tía Dolores fue parte de ello -admitió Lexi-. -Oh. cariño. y eso no va a pasar. Por mucho que odiara pensar en ello. Jamie. Te he dicho que no se deben escuchar las conversaciones de otras personas. ella le deseaba lo mejor. Ahora tienes la idea equivocada de que Jake Thorn va a venir a salvar la situación. Hay demasiados recuerdos aquí. lo había amado. Sonriendo. Jake aún es el dueño de la granja vecina. Lexi recogió la mesa de la cocina y envió a Jamie a hacer sus deberes. Jamie levantó la cabeza. era la pura imagen de la decepción. -Pues a mí me gustaría conocerlo. Y en cuanto a ella. años aceptando que nunca volvería a verlo. Estuviera donde estuviera Jake. Jake se había marchado sin una palabra. lo había adorado. ¿de acuerdo? -dijo Lexi poniéndose de pie-. -A lo mejor sí. Lexi había pasado años tratando de superarlo. y así seguirían las cosas. Con la cabeza inclinada. Y el día después de que él hubiera hecho realidad sus sueños. no cuentes con eso. A lo mejor viene algún día. Lexi tuvo que estar de acuerdo.dejar de escuchar. James Franklin Conley. Pero el mundo de Jake se hizo añicos. mamá. Se marchó de aquí hace once años. Nunca se sabe. La ansiedad asomó a los ojos del niño. aunque sólo sea de visita. -Apuesto a que si alguien puede encontrarlo. A Lexi se le partió el corazón. pero él estaba fuera de su vida. sabiendo que ella había causado su dolor. Se ablandó y habló con algo de ánimo. puedes tener razón en eso. Estaba fregando los platos cuando oyó abrirse la puerta. Jamie empezó a ordenar el cuarto y Lexi se fue a la cocina a recalentar la cena. Levantándose. había guardado sus recuerdos y había cerrado la puerta. Sólo esperó que no se hubiera equivocado permitiendo que Jamie tuviera alguna esperanza. y no ha vuelto desde entonces. La cena se está enfriando. ése es el abuelo. Si el abuelo lo encuentra. -Sí. y es muy difícil encontrar a un hombre que no quiere ser encontrado. De niña. y cuando su corazón finalmente había cicatrizado. . Jamie empezó a recoger los álbumes. Jake vendrá. No tengo idea de dónde está. -Debería darte vergüenza. ¿Por qué no guardas esas cosas y vienes a la cocina? -Sí. -Por supuesto. De mujer. -¿Lo crees en serio? -Podría ser. y la esperanza brilló en sus ojos. Salió corriendo de la cocina a tiempo de ver entrar a su padre y al trabajador del rancho que le había llevado. Este rancho es el último lugar de la tierra donde Jake querría estar.

mi corazón se rinda.-Hola -saludó Lexi-¿Has comido? -Sí -gruñó su padre. cuando se quedó a solas con su hija. aún no. -Será mejor que te sientes -dijo Frank. Ya puedes irte. Tenemos que hablar -se dirigió a Manuel-. La . Lexi lo ignoró. así que paramos antes de salir de la ciudad.le explicó Manuel sonriendo a modo de disculpa-. Frank Conley se dirigió al cómodo sillón del salón que había junto a la ventana y donde últimamente pasada la mayor parte de las horas. Quería que su padre estuviera sano y fuera poderoso como había sido antes. Con la cirugía posiblemente quede como nuevo. -Suéltalo -dijo ella con el tono valiente que sabía que él estaba esperando. -No -Frank se sentó. eso no es la solución. Ella sintió que le temblaban las piernas mientras se sentaba en la silla frente a él. -El señor Frank tenía hambre. Lo había sabido en cuanto había visto a su padre con los hombros hundidos y la mandíbula apretada. y sabía que los médicos no le habían dicho nada bueno. -Papá. -No te va a gustar. Lexi soltó la respiración que había estado aguantando y cerró los ojos un momento para dar las gracias en silencio. hasta que un día. Su padre iba a vivir. Bueno. -No me estoy muriendo. Puedo quedarme aquí sentado como un inválido y seguir viviendo hasta que finalmente me desplome y me muera de aburrimiento. -¿Te pondrás mejor si haces eso? -preguntó Lexi esperanzada. mirando con dureza a su hija-. -¿Te parece bien que mientras Manuel esté aquí te llevemos a la cama? -sugirió Lexi. Apoyándose pesadamente en el brazo de Manuel Ortega. -No. tengo dos opciones. -Si. -Puedes prepararme una bebida si quieres-dijo el abuelo con la voz jadeante que señalaba su cansancio. Y Frank sólo se lo pedía en ese momento para molestarla. Manuel. apoyó la cabeza en el respaldo y suspiró. A pesar de sus modales gruñones. Sintió ganas de llorar. los hombres que trabajaban para él le eran tremendamente leales. -Entonces. ¿cuál es el problema? -Bueno. señor Frank. no alargues esto. Gracias. ¿Me llamará si me necesita? -Sí. Manuel. De hecho posiblemente me ponga peor. El doctor le había prohibido estrictamente el whisky y los puros que eran el ritual nocturno de su abuelo. Al menos. Y gracias. y Lexi se sentía agradecida de saber que su lealtad también se extendía a ella. -Mi otra opción es operarme.

El hecho de que su padre no estuviera en ese momento en el hospital esperando a ser operado significaba que había algo más que ella no sabía. -El problema es -continuó Frank despacio-. Es difícil. ¿Seis semanas? ¿Cuánto tiempo puede hacer falta? -Ése es la cuestión -dijo Frank despacio. Tenemos que entrar en esto preparados para cualquier eventualidad.-. -¿Durante cuánto tiempo. Soy un viejo enfermo.. Y las oportunidades de que yo también lo haga son muy grandes. Incluso si sobrevivo. a lo mejor no. no pongo en duda tu habilidad. No entiendo cuál es el problema. hija? -¿Durante un mes? -preguntó encogiéndose de hombros.. -Lexi. Tienes un capataz que lleva aquí tres años. Parecía que quería operarse y luego estaba diciendo todas las razones por las que no podía. -Lexi. La suave tristeza en sus ojos y la paciencia de su voz empezaron a preocuparla. incluso aunque significara arriesgarse. ¿quién va a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital? Estaré allí un par de semanas antes de que me permitan volver a casa. El Frank Conley que ella siempre había conocido no hubiera vivido un minuto más como inválido si hubiera otra alternativa. aún pasarán semanas antes de que pueda hacer algo. Cuando estés mejor. No me lo pueden garantizar. papá. Pero no lo entiendo. pues yo quiero saberlas. El doctor dice que la decisión es mía. eso no es problema. Jake va a volver a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital. Puedes operarte y yo me ocuparé del rancho. y yo tengo que asegurarme de que este rancho va a estar bien. -Lo siento. voy a traer a Jake. Lexi tragó saliva. -Bueno. -¿Por qué? ¿Por qué has pensado en eso? -Tengo mis razones.mayoría de las personas sobreviven. -Oh. ¿Has hablado con Jake? ¿Está él de acuerdo? . -Bueno. Yo puedo ocuparme del rancho. -Lexi. Por tu futuro y por el de Jamie. Y después. Lo que su padre decía no tenía sentido. -¿Entonces cuál es el problema? Porque para decirte la verdad. volverás a encargarte tú. Y sabes que yo puedo ocuparme de la contabilidad y los papeleos dijo Lexi. hay una posibilidad de que surjan complicaciones en la operación. Aunque por supuesto. ¿Qué? -exclamó ella sin poder creer lo que estaba oyendo. En once años no había enviado ni una postal. pero existen. Jake no volvería. ¿Lo entiendes? Lexi empezó a asentir con la cabeza y entonces se dio cuenta de que en verdad no tenía idea de que estaba diciendo su padre. papá. e incluso puede que no lo consiga. papá. Tengo que estar seguro. Dame ese capricho. No sabía por qué su padre estaba vacilando. estoy confundida. A mí no me parece tan complicado. Lexi. mi recuperación será lenta.

El balido impaciente del ganado competía con los relinchos de los caballos. -No. -¿Puedo ir contigo. Vendría. No me operaré a menos que Jake esté aquí para ocuparse del rancho. Lexi sabía que debería sentirse como en casa. Jamie. Pero no lo sabe. -Relájate -murmuró-. Sabía lo que estaba haciendo cuando se marchó. -Es posible . Volviéndose. escuchando. no tengo que hacerlo. Ver a Jake de nuevo era lo que le daba miedo. Vio un grupo de vaqueros y se dirigió hacia ellos. -¿Por qué no. no vendría. Nunca te he mentido. Jamie sólo era un niño. pero no era así. mamá? -preguntó Jamie saltando de alegría-. ¿verdad? -preguntó Lexi desesperada. sabes que Jake vendría. Alexandra. mamá? . -Papá -le rogó Lexi-. El padre movió la cabeza despacio y la miró con decisión. -No. Pero sé donde está. Así que puedes ir a pedirle que se ocupe del rancho ahora o puedes invitarle a mi funeral más adelante. ¡Definitivamente no! -Tienes que hacerlo -insistió su padre. Lexi se volvió para mirarlo. Estaba allí para encontrar a . Jake ha querido venir desde hace mucho tiempo. Tú eliges.dijo Frank a sus espaldas. y dejó de pretender que lo que temía era una negativa. Si hubiera querido volver. Se sentía como una intrusa. Si pudiera ayudar al abuelo. -¡No! -Lexi se puso de pie. Sintiéndose atrapada. El miró directamente a sus ojos marrones como si quisiera llegar a su alma. Pero dio sólo dos pasos antes de ver a Jamie junto a la puerta. Me quedaré sentado en esta silla y me moriré esperando si he de hacerlo. golpeando la pared con la silla en el proceso-. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Todo lo que puede hacer es decir que no. El corazón le latía con fuerza. Al menos sé dónde estará mañana por la noche. Se frotó las palmas sudorosas contra su falda vaquera. habría encontrado una excusa mucho antes.-No. Capítulo 2 E L sudor de los hombres y las bestias llenaba el aire de la tarde. -Vendría. No. No sabía lo que estaba pidiendo. Lexi empezó a marcharse. -Pero tú sí -dijo suavemente. Tenía las manos cerradas en puños. En la atmósfera familiar. -Lo dices en serio. -No -dijo Lexi abrazando a su hijo-. -¿Pero de qué sirve eso? Tú no puedes ir.preguntó el niño con ansiedad en su mirada mientras corría hacia ella-. Por favor. mezclándose con el polvo levantado por sus inquietos cascos. Esto es algo que tengo que hacer sola. Miró suplicante a su padre. Pero Frank Conley sí.

no pasaría nada por mirar. negaron con la cabeza y bajaron la mirada. y Lexi empezó a relajarse. en alguna parte. El último lugar de la tierra donde querría estar era allí. respiró profundamente para armarse de coraje y le dio un golpe en el hombro al que estaba más cerca. ¿Y vosotros? -preguntó volviéndose a los demás-. nunca conseguiría acercarse a él. -Perdone. Lexi se detuvo y la rubia le sonrió también. Al llegar al grupo de hombres. ¿Alguien ha visto hacia dónde iba Jake? Los hombres se encogieron de hombros. Daré una vuelta hasta que le encuentre. Pero gracias de todos modos. lo es -dijo la joven acariciando la nariz del animal con orgullo. -Tienes un caballo precioso -dijo Lexi con sinceridad-. Supieran lo que supieran esos hombres. Sí. . . y ella sintió que sus compañeros se tensaron. De hecho me pareció verlo hace un rato. y Lexi supo que no debía insistir. Se giró y continuó su camino. Creo que está aquí. y la última cosa que querría hacer era buscar a Jake Thorn. con o sin ayuda. Con los hombros hundidos. Sonriendo.Jake Thorn. -Podría mirar al otro lado del ruedo -le dijo uno de los hombres más mayores. Y mientras buscaba entre todos los vaqueros que pasaban. ¿si vemos a Jake quiere que le digamos quién le está buscando? -le gritó uno de los hombres. Lexi se volvió y forzó una sonrisa. -Bueno. Sabiendo que si Jake sabía que ella estaba allí.No será necesario. Me han dicho que estaría aquí esta noche. Lexi se alejó del grupo de hombres. señorita. Lo . se forzó a enderezar los hombros y levantar la barbilla. El vaquero cuyo hombro había golpeado.. Pero a lo mejor había oído hablar de él. al menos eso espero. un joven con una cicatriz en la mejilla. reflejando en sus rostros placentera sorpresa por la inesperada interrupción. eligiendo las palabras con cuidado-. no iban a decírselo sin tener antes la aprobación de Jake. señorita? -Sí. Todos los hombres se volvieron hacia ella. y empezó a caminar en la dirección que los hombres le habían dicho. Jake era uno de los suyos. pero lo encontraría. Aunque creyera que Jake no estaría allí. -¿Puedo ayudarla en algo. sí --respondió el vaquero despacio. La sonrisa del joven se desvaneció ligeramente. ¿Es un pura raza? -Gracias. Entonces. y tenía que empezar por algún sitio. al otro lado del ruedo vio a una bonita muchacha rubia que parecía muy joven para recordar los días de gloria de Jake Thorn. Estoy buscando a Jake Thorn. Incluso consiguió sonreír. se quitó el sombrero y le devolvió la sonrisa con entusiasmo.Eh. y ella una extraña haciendo preguntas.

Jackpot es fabuloso.. no! Eso ya era bastante terrible sin tener que sacar a Jake de la cama de alguna mujer sólo para hablar con él. Entonces se detuvo. el aire de la tarde era suave. ni una nueva novia ni nada parecido. ya sabes a lo que me refiero. le dijo claramente lo que el grupo de hombres también le había indicado. Podrías intentar buscarle en las caravanas -dijo la chica callándose de repente y enrojeciendo-. y él la cogió de los hombros para sujetarla. ¿Cómo te llamas? Esta noche intentaré verte. ¿Conoces. -Eh. a lo mejor está en la caravana de Louanne Byers.. -Oh. fresco y relajante. Lexi no pudo evitar reírse. cambiando repentinamente de idea. Se llama Jake Thorn. está por aquí. en ese caso. claro. -Muchas gracias. No soy una antigua novia suya. estaba con una mujer. Giró a ciegas.. El caballo relinchó y levantó la cabeza. como si supiera que estaban hablando de él. Lleva el nombre pintado en el costado con grandes letras moradas. -Bueno.. pasando junto a los vaqueros y sus caballos que se entrenaban. -No te preocupes --dijo cansada. Con el estómago revuelto se dirigió hacia las caravanas. Cuando escapó del polvo y la tensión del ruedo. Últimamente se han hecho muy. no a sacarle de los brazos de otra mujer. Bueno. Soy una amiga. ¿estás bien? Ella asintió. Estuviera donde estuviera Jake. No puedes confundirte. ¿Qué tal es? -Oh. Estoy aquí buscando a un viejo amigo. Lexi se tambaleó como una muñeca de trapo. bien -la joven suspiró aliviada-. Lexi suspiró y se frotó las manos húmedas contra la falda. punto. aunque fuera por un momento. empezó a caminar en dirección contraria y al momento chocó con el cuerpo duro de un vaquero alto. -Susie Picket. te deseo buena suerte. -¿Jake? Oh.tengo desde el año pasado. El genuino interés de Lexi por los caballos le hizo olvidar su búsqueda... -¿Lo has visto por aquí esta noche? -Sí. Has sido de mucha ayuda -dijo Lexi retrocediendo y con más información de la que habría deseado. Tenemos muchas posibilidades de ganar esta noche. y con los ojos entrecerrados vio un rostro que le era vagamente . No te he visto antes por aquí. ¡Oh. A lo mejor lo conoces. mucho a Jake? A Lexi le faltó muy poco para decir una palabrota. sintiendo unos celos repentinos que no tenía ningún dere cho a sentir-. El rubor de la joven y su repentino silencio. ¿verdad? No ---dijo Lexi recordando de pronto lo que debía hacer-. Su padre le había enviado a buscar a Jake. amigos.

. Sí. -He oído que ahora es actriz. Lexi extendió la mano para saludarle. -El viejo Jake va a estar muy sorprendido al verte. Pero tú eras una niña. pero me pidió que buscara a Jake por él. creo que he oído hablar de ella.¿Cuánto hace que no ves a Jake? -Once años. . ¿Has visto ya a. -No. había estado locamente enamorada de Jake.. la hija de Frank Conley. -Sí -Lexi se preguntó cuánto le habría contado Jake. A los catorce años. ¿Usa el nombre Conley o Thorn? -Ninguno. -¡Caray! -exclamó Aaron deteniéndose y soltándola del brazo-.. damisela -dijo cogiéndola del brazo y girando--. Aaron la llevó entre los coches y los vehículos y caravanas. ¿Dolores? Eso es. ¿verdad? ¿Cómo se llamaba?. -Entonces ella es la ex de Jake. Aaron golpeó la puerta de la caravana blanca con las letras .. Davies. a Jake? -Iba a buscarlo cuando choqué contigo --dijo ella decidida a continuar y terminar de una vez. -Era tu hermana mayor..familiar. Usa el nombre de su padre. -Entonces ¿no tenéis el mismo padre? -Aaron pareció sorprendido. Bueno. ¿verdad? ¿Hizo un papel en una serie de televisión hace unos años? Salía casi siempre en bikini. Ven conmigo. Tú viniste a nuestro rancho para cenar un domingo con Jake Thorn. Aaron. Levantando el puño. no ha venido.. ésa es Dolores -dijo Lexi más relajada. había cometido el error de confesárselo. ¿verdad? La sonrisa amable de Aaron se volvió pícara. -Bueno. Ese mismo año. ¿Has venido con tu padre? -No. Lexi asintió de nuevo y se soltó de sus manos. -Y me quedé hasta el martes -dijo Aaron riéndose al recordar-. Ése era su nombre. -Soy Lexi. Es rubia. -Oh. -Dolores Davies repitió Aaron pensativo-. y se frotó las manos. El vergonzoso intento de Jake de defraudarla fácilmente era un recuerdo que aún le dolía. ¿verdad? ¿A quién le está amargando la vida ahora Dolores? -De momento está casada con un productor llamado Harvey Maxwell. No sabrás por casualidad dónde está aparcada.. -Ah.. -Sí. aquí es.. ¿eh? El mundo es pequeño. desde el divorcio. nuestra madre estuvo casada antes. -Tenía catorce años -dijo Lexi algo ofendida. Me acuerdo. Yo te llevaré.. Me han dicho que podría encontrarle en la caravana de Louanne Byers. ya eres toda una mujer -dijo Aaron . um. -¿No te he visto antes en alguna parte? -preguntó el vaquero. y él había ido al rancho un fin de semana con Jake.

¿Por qué estás aquí? -Creo que eso es algo entre Lexi y yo -dijo Jake. Estaba vestido con la ropa ancha y andrajosa de un payaso de rodeo.moradas. Pero. Tras un momento. hola. Louanne -Jake hizo un gesto de despedida con la mano sin dejar de mirar a Lexi-. Louanne. no soy yo el que te busca --respondió Aaron poniendo un brazo en los hombros de Lexi y haciéndola asomarse. --Espero que esta visita sea importante.. Louanne se marchó. -Entra. su rostro escondido tras la pintura blanca.. Cerraré la puerta cuando me marche. -¿Quién es? -exigió Louanne de nuevo. y esto no tiene nada que ver contigo. Aaron está aquí. aunque el hombre al que estaba mirando podría ser cualquiera. -Bueno. Louanne estrechó la mano de Lexi con rapidez y debilidad. Louanne no se movió. -¿Quién es ella. Sé lo poco que le gustan a Jake las sorpresas. ¿Está por aquí? Ella se giró hacia el interior. Puedes irte. amigo. Aaron -dijo Jake sin tan buen humor mirando a la puerta hasta que se .. -Oh. -Luego hablaremos. Lexi cerró los ojos y contó hasta diez mientras las rodillas empezaron a temblarle y el corazón se le aceleró incontrolado. amigo -dijo una voz ronca y familiar.. Es esta damita. Alguien ya le había dicho dónde estabas.. Me llamo Alexandra Conlcy -dijo Lexi subiendo los tres escalones hasta el interior y extendiendo tranquilamente la mano-. -Adiós. Plantando las manos en las caderas. Aaron le guiñó el ojo a Lexi. -¿Quién dia. -Espero que no te importe que le haya enseñado el camino a Lexi -dijo Aaron desde fuera-. ¿Estás buscando a Jake? -Hola. -Vete -dijo Jake en tono amable que no admitía discusiones-. y el corazón le dijo que era Jake. Con una mirada final venenosa a Jake y a Lexi. Frank Conley es el dueño del rancho vecino al de Jake. Sonriendo. Mi padre. -Jake. Vas a llegar tarde. ¡Lexi! ¿Jake? Sus ojos se encontraron. levantándose del taburete donde había estado sentado con tarros de maquillaje en la barra delante de él. -Todo va bien. ? -su voz se desvaneció y su rostro registró incredulidad-. Louanne? -sugirió Aaron con total falta de tacto. Jake. se abrió la puerta y apareció una mujer con un complicado peinado en sus rizos castaños y camisa y mallas blancas muy ajustadas. Jake? -exigió con tono estridente. Aaron. y sólo sus ojos y su voz le dijeron que estaba realmente en presencia de James Jackson Thorn. -¿No será mejor que te vayas ya hacia el ruedo.

Y de pronto. Se pasó una mano por el pelo mientras se con la otra se daba un masaje en el nudo que se le estaba formando en el estómago. Lexi se levantó de la silla y se marchó. Una vez fuera. Dentro. -Te esperaré fuera. estamos juntos -se encogió de hombros y empezó a ordenar los tarros y las brochas-. Lexi se sentó en un sillón. Jake se ató los cordones de las zapatillas de deporte que usaba para trabajar. me quedaré un rato. realmente me gustaría tener tiempo para hablar contigo -dijo abriendo otro tarro-. Nunca la he visto comportarse así antes -dijo girando en el taburete y mirando a Lexi-. tengo que salir ya. Silenciando las miles de preguntas que tenía. Bueno. Pero no se había preparado para la posibilidad de que surgieran otras emociones. Lexi le miró maravillada. ¿qué te parece? Jake extendió los brazos para indicar su aspecto. Espero no haber creado. Pero Lexi no tenía la intención de ser despedida tan pronto. respiró profundamente el aire fresco y trató de calmar los latidos de su corazón. problemas apareciendo así. -¿Entonces no has venido a recordar el pasado? . Pero por desgracia no lo tengo. especialmente con ese disfraz. -Eso sí que es una vestimenta. -¿Estabas por casualidad en esta zona? -preguntó Jake.. Jake se puso de pie. Ningún hombre tenía derecho a estar tan sexy. -¿Te refieres a Louanne? Es sólo una amiga. -Bueno. ¿Te importa si termino de prepararme? Tengo que trabajar dentro de un rato. No podía creer que ella estuviera . A Lexi le dio un vuelco el corazón por el inesperado calor y la tono sensual. Cuando trabajamos en el mismo rodeo. -Oh.No. no es problema. Bueno. -No.. se volvió a Lexi-. y entonces. Algunas cosas no cambian --Lexi se fijó en sus ojos. los mismos tonos verdes y chispeantes. -No. echándose pintura negra en cada ceja. -Seguro que nunca me habrías reconocido -dijo él sonriendo. nada. Se había preparado para enfrentarse a la ira que sabría provocaría su visita.. -¿Se lo has dicho a ella? Jake continuó con su tarea. Me has pillado en una noche de mucho trabajo. -No lo sé. -Tú sí. Eres toda una mujer -observó él con suavidad.cerró. -Nunca me pareció necesario..

había ofrecido salvación a su alma hambrienta. -Bueno. tan dulce y tentadoramente maravillosa que casi le rompía el corazón mirarla. Cogió su caja de maquillaje y la metió en su bolsa. mirándola. -No me rindo tan fácilmente -le advirtió. Había tenido diecinueve años tiernos y temblorosos la última vez que él la había visto. sí. Lexi le siguió obstinada. Jake. Frank Conley era un hombre muy duro. Jake se detuvo. miraban a la distancia. Lexi Conley. La frase fue como un puñetazo para Jake. Apagó la luz y se quedó a oscuras en el interior. espero que disfrutes del rodeo -dijo pasando al lado de Lexi-. Dile a Frank que le tendré presente en mis oraciones.. pero quedaba algo de la pecosa inocencia. siento oír eso.Lo siento de verdad. Lexi. como si estuviera perdida en sus pensamientos.ahí. Dándose cuenta de que no iba a rendirse.. Y su labio inferior. Lexi -repitió Jake suavemente-. Habían sido su perdición la última vez. Su pelo negro. reemplazado por suaves y voluptuosas curvas. Lexi? -Es papá. -Bueno.. Lo sabes. Jake se bajó el sombrero sobre los ojos. Maldito seas. cerró la cremallera y se la colgó al hombro. -¿Qué es tan importante. pero soy un trabajador y llego tarde. -Te esperaré hasta que acabes. -Lo siento. -Te seguiré si tengo que hacerlo -dijo ella con decisión. Pero Jake no quería mostrar lo mucho que le había impactado la noticia. pero. ¿Crees que puedes volver sola a las gradas? -Bueno. Cuando Jake siguió caminando. Con su cuerpo de niña y pecosa inocencia. No el tipo de persona que reconociera fácilmente una enfermedad. -Salgo para la siguiente ciudad en cuanto termine. brillaba radiante. él vio miedo. -Lo siento. pero no puedo ofrecerle nada más. Saliendo y cerrando la puerta de la caravana. un marrón exótico y cálido. y él había huido de ella. Sus ojos. liso y largo. En sus ojos color canela. no podía pensar en sus labios. -Él quiere algo más que eso. Lo sabías incluso antes de venir. -Estás perdiendo el tiempo. Él negó la cabeza y caminó más deprisa. Jake Thorn -dijo Lexi cerrando el puño sobre su camisa y . Está enfermo. No. de pie fuera bajo la suave luz del anochecer. Lexi le cogió del brazo y tiró de él con sorprendente determinación. El cuerpo de niña había desaparecido....

y te quedarás atrapada si no te apartas. -Entonces. No quiere a nadie más. Frank se operará y se pondrá bien -se sintió debilitar. Te quiere a ti. se cubrió la cara con las manos y deseó poder retroceder en el tiempo. -No te terminado contigo. Nunca debió haber ido a esa caravana. -¿Quieres decir que dejarás a papá morir antes de volver por un estúpido juramento del que no se preocupa nadie mas que tú? -preguntó furiosa. No había esperado que Jake fuera más receptivo de lo que lo había sido. ayúdale -le suplicó-. Con eso. Si hubiera sido algo más sensato. Hay otros hombres que pueden hacerlo. Pero por ahora súbete a las gradas. Excepto por un viejo testarudo. Esperando que uno fuera Jake. nadie quería a Jake en el rancho. consigo misma y con él. Todo lo que te pide es que te ocupes de su rancho durante unos meses mientras a él le operan. y se apartó de ella. -Bien -gritó-. empezaron a estirarse. pero fue la lágrima que escapó por el rabillo del ojo lo que casi fue la perdición de Jake. Al descender. Debería haber esperado hasta que Jake hubiera estado solo y haber apelado a. empezó a bajar de las gradas para hacer una súplica más. Jake giró y se marchó..bloqueándole el camino-. pero ya conoces a mi padre -insistió Lexi con desesperación-. un jinete que había cosechado mucho trofeos. La furia feroz de su voz era sorprendente. ella nunca habría perdido la calma y se hubiera puesto a gritar. se hubiera convertido en . Ahí fue cuando todo fue mal. -Juré que nunca volvería. No me hagas esto. Él se giró para mirarla. Lexi -murmuró suspirando y quitándole la lágrima con un dedo-. Mortificada por el recuerdo. pero no tenía que ser tan cabezota. ¿Haber apelado a qué? ¿A su bondad? Debería estar agradecida de que no quisiera volver con ella al rancho.Ah. Y yo no estaré allí -dijo por encima del hombro mientras se marchaba antes de que cambiara de opinión. arrancándose un botón de la camisa en el proceso--. Por aquí va a pasar ahora todo el ganado. -Él no me necesita. Jake Thorn. a calentar y Lexi pensó en lo extraño de que Jake. Mi padre no va a morir por tu culpa. Una hora después. -Claro que sí. Como los atletas antes de cualquier competición. estudió al grupo de hombre detrás de las barreras. -Es más que eso. y tú lo sabes. Lexi se puso de pie al ver a dos payasos detrás de las barreras junto a las rampas. . Ya sabes lo que quiero a ese hombre. Jake.. Lexi seguía furiosa. dos de ellos vestidos de payasos y el resto con vaqueros y botas.

payaso de rodeo. -Podrías ser un poco más simpático. sus movimientos fluidos y sus anchos hombros. se acercó un poco más. -No. recordando que su padre era la única razón de que ella estuviera allí. ¿Qué? Lexi miró detrás de él. -Si ella intentó no intimidarse por la dureza de su tono. y no dije nada de lo que quería decir. Estaba furiosa y he dicho algunas cosas que no debí. pero iba a decir lo que había ido a decir. Dejando a un lado esos pensamientos. -Por favor. Me gustaría hablar contigo.. -De acuerdo . -Vamos. ya que los dos hombres tenían el mismo maquillaje y ropa. Lexi. pero tampoco parecía que fuera a escapar.. Jake frunció el ceño.. deseó haberle prestado más atención al haberle visto antes. su cuerpo alto y delgado se había vuelto musculoso. levantó la vista y vio a Jake mirándola. Las piernas largas de Jake. . eran inconfundibles. Pasaron minutos mientras luchaba por controlar sus recuerdos. Respirando profundamente. pero el tiempo no le había hecho perder sus movimientos felinos. sintiendo las rodillas de goma. Jake no se lo iba a hacer más fácil después. por favor --repitió Lexi.. -Sólo ven conmigo a alguna parte donde no esté mirando nadie -le rogó. -En privado -susurró. Con decisión llegó al borde de la barricada y Jake dejó los otros para acercarse a ella. -¿Está bien aquí? -preguntó abruptamente. Entonces la soltó y la miró.. Era imposible que siguiera queriéndolo. aunque tuviera que usar el lenguaje de las manos. Jake siguió sin mirarla. Con los años. y ella no podía saber cuál era Jake. Jake la cogió del brazo con más suavidad de la que ella había esperado y la llevó hasta el aparcamiento. y encontró a todos los vaqueros mirando de reojo. A unos metros. -Bueno. habla -le ordenó. igual que el tiempo tampoco parecía haber apaciguado el nerviosismo que ella sentía al verlo. -Lexi. Pero no. -Tengo que estar listo dentro de unos minutos-¿Qué tal luego? Ella tenía que seguir adelante mientras aún tuviera coraje. Deteniéndose en la base de las escaleras. Lexi miró a los hombres más detenidamente. -¿Tienes unos minutos? -preguntó ella en voz tan baja que apenas se oyó-..dijo Jake-. No parecía feliz con la idea de una segunda discusión. -Lo siento -le interrumpió-. Lexi no estaba segura de que fuera a salirle la voz cuando llegara.

Lexi. No estaba segura de que tú lo recordaras. Lexi continuó. Una vez fuimos amigos... A veces pienso en fragmentos de esa noche . -Mira. -Pero no es de eso de lo que has venido a hablar. Pero si me tocas. -Sólo una vez --dijo ella suavemente-. -Ya hemos hablado de él. La repentina suavidad de su voz levantó un montón de emociones en Lexi.. . Pensé que estaba muy claro. -Lo siento.preguntó Jake. Igual que es posible que yo no sea el único que piense en esa noche de vez en cuando. -se apartó y levantó un dedo amenazador-. -Eso no nos haría esto más fácil para ninguno. Es extraño los trucos que juega la mente.al hablar su dedo se enrolló en un mechón de su pelo--. -No sé por qué esto es tan duro -dijo ella frustrada . si estás sugiriendo que vine por mí.. sí que lo recuerdo. Jake apartó la mano.. Lexi? . En los momentos y en los lugares más inoportunos. -De acuerdo. Jake! -exclamó. Te pedí que vinieras para poder disculparme por haber perdido el control antes.. Lexi evitó caer entre sus brazos con gran esfuerzo. -¿Qué. no voy a disculparme por lo que haga después.Bueno. qué quieres decir? --balbuceó Lexi. ¿verdad? -No.. A lo mejor tú también piensas en ella. -¿Estás seguro de que es él quien me necesita.. A lo mejor.. ¿qué le pasa? Sintiendo como si estuviera golpeándose la cabeza con un muro.No me has preguntado qué le pasa. Lexi apartó la mano que acarició su barbilla.. . De vez en cuando -el revés de su mano rozó sus pechos y continuó bajando por su pelo que terminaba justo sobre su cintura.. ¿por qué te envió? ¿Y realmente te envió él? El tono insolente de Jake no hizo nada poi calmar la furia que crecía dentro de Lexi.Jake suspiró y miró a los focos blancos parpadeando contra el cielo negro. . -Oh. ¿de qué has venido a hablar? Lexi respiró profundamente. -Estoy sugiriendo que es posible dijo cambiando su tono de enfado a seducción-.. Lo que quiero decir es si es Frank quien me necesita tan desesperadamente. rompiendo el hechizo. Todo lo que había querido evitar se estaba apoderando de ella. -¡Te necesita. -Necesita operarse del corazón. Mira. Como ahora -le levantó la barbilla-. Jake. -Jake. -Siento mucho oír eso. -Fuimos mucho más que amigos una vez. incapaz de creer la frialdad que oía en su voz. -De papá. Hechizada y con las rodillas como flanes.

Lexi. Entonces. recordando que ella y Jake habían sido una vez los mejores amigos y que ella había sido la que había cambiado eso. y no sabía qué decir. Esta mañana intentó ir caminando hasta el granero. me has asustado! Él sonrió. acariciando. -Supongo que tu padre estaría demasiado enfermo para venir hasta aquí -sugirió Jake gentil en lo que fue un intento de disculparse. Lexi.. --Eh. Lexi no pensaba en aquella noche. No puedo volver. Lexi se dio la vuelta. -Estoy muy asustada de que pueda morir. como una bofetada.. Sólo estaba especulando. ¿has conseguido algo de ese cabezota? -¿Qué? -Estás intentando que Jake vuelva contigo al rancho. Ella no pretendió sonar débil. a punto de desmayarse. la soltó. calmando. Y aparentemente me equivoqué. -¿Cómo lo sabes? -Aquí somos una pequeña comunidad con grandes orejas.. los brazos fuertes de Jake la rodearon y ella descansó la cabeza contra su pecho. Sin dejarla tiempo para responder. -iAaron. más y más lejos de ella. Haría cualquier cosa por Frank si pudiera. Le llevaron de nuevo a la casa. Pero él se equivocaba en una cosa. Lexi estaba confundida. pero eso era lo que parecía estar haciendo. . con la tristeza apoderándose de ella. La mano en su espalda sujetó con más fuerza de la que debiera. Aunque lo intentaba. -Y aparentemente una boca más grande aún. No sé que haría. y un par de ayudantes le encontraron sentado a un lado de la carretera.-dijo Lexi con tristeza-.El tono ronco de la risa de Jake le sentó muy mal. -Apenas puede valérselas solo . Capítulo 3 QUÉ haces aquí tan sola? -preguntó Aaron detrás de ella. Lexi le vio marchar. Jake tiene muchos amigos aquí. -Lo siento. -Dios. una y otra vez.. entre furiosa y decepcionada. -Lo siento. y él se lo había vuelto a recordar con todo detalle. Había mantenido el recuerdo a raya durante muchos años. ¿no? Lexi se quedó pasmada. Sus dedos pasaron entre su pelo. pero no puedo hacer lo que me estás pidiendo. Soltando un grito. Jake giró y se marchó hacia el ruedo con grandes zancadas. Lexi no podía parar el temblor en su voz. Jake. Lo que pasa es que me traes recuerdos. Y repentinamente. No había ido allí a pedir limosna. tranquila -dijo aún con tono divertido-. -Y un gran corazón también. Bueno.

preguntó Lexi. eran los que se ponían entre el toro y el jinete cuando el vaquero caía. -¿En serio? -Sí. supongo que tendría que faltar al trabajo. -Pues los médicos llevan los últimos meses intentando que lo deje. Y si a él le importa algo mi opinión. -No te preocupes -le aseguró Aaron al verla-. Con el corazón acelerado. las piernas flexionadas. no tan segura. Jake no quiere ni oír hablar del tema. Lexi observó el panorama. Con el corazón en la garganta. -¿De verdad? -Claro. -No le estoy pidiendo que haga nada que pueda hacerle daño --se defendió -Oh. -Entonces. Suponían la diferencia a veces entre la vida y la muerte. Lexi miró al otro lado del ruedo y vio a Jake. -Aaron. Tiene el hombro mal y no mejora. Si yo lo menciono. ¿por qué no lo deja? -Ojalá lo supiera -se encogió de hombros-. y no se les llamaba toreros por nada. -Bueno. -Claro. estoy de acuerdo. Minutos antes. Sabe lo que hace. Había estado en bastantes rodeos como para saber que sólo uno de los payasos era el gracioso. No sé cuál es el problema entonces. Cogiéndola del brazo. ansiosa por ver a Jake a salvo con sus propios ojos. ¿puedes llevarme hasta donde está Jake? -Puedo llevarte cerca. El vaquero estaba a punto de salir. -¿Vamos? . esos dos payasos eran santos. Para los vaqueros de los rodeos. -Lo sé -dijo Lexi. pero en ese momento sabía que no podía hacerlo. Lo único que se me ocurre es el dinero. oyendo en la distancia los gritos y palmas del público. Jake es un veterano. dándose un par de vueltas en la mano con la cuerda sobrante. Aún no. la postura de un guerrero a . y apretando las rodillas también para sujetarse. Lexi se había resignado a entrar en su coche y marcharse. se enfurece y se marcha. Lexi frunció el ceño preocupada. el que se quedaba fuera mientras el toro estaba en el ruedo. pero ahora está en medio de la arena dando la vuelta con un toro. Tenía los pies separados. Los otros dos. Jake necesitaba el trato que le estaba ofreciendo su abuelo tanto como su abuelo necesitaba que Jake lo aceptara. agarrándose al toro sólo con una mano enguantada sujeta fuertemente a una cuerda atada del lomo del animal. Aaron la guió rápidamente entre el gentío hasta que llegaron a las barricadas a un lado del ruedo. No dejan de decirle que tendrá que operarse si no descansa y se cura. Dolores ya no vive allí.Lexi. A lo mejor no quiere hacerlo. yo le animaré a que vaya contigo.

sino por el payaso dispuesto a arriesgar su propio cuello por él. El público asintió entusiasmado y los payasos hicieron una reverencia. Y entonces vio lo que pasaba. Apenas se dio cuenta cuando el vaquero salió disparado hacia delante y aterrizó sobre la arena. Mientras sus botas se arrastraban por la arena. un sombrero llegó volando por el aire y le cayó al animal en la cara.punto de saltar. pero no pudieron. Se la ha atado mal.No preguntes eso le dijo Aaron muy serio. ¿Pero por qué? Aaron se encogió de hombros impaciente.. El toro. Sin sombrero. señalando así que estaba listo para salir. El animal lo cogió entre los cuernos y lo echó varias veces en el aire. Mientras tanto otro vaquero se estaba preparando. Mientras el toro giraba. Entonces el animal empezó a girar y a girar. La puerta se abrió. haciéndole girar justo a tiempo para que cl vaquero saliera del ruedo y se pusiera a salvo. Jake se puso a correr delante del toro. Anticipando el final. miró al toro. gris y negro y más grande que el anterior. Lexi estaba apretando sin darse cuenta el brazo de Aaron. el vaquero hizo un gesto con la cabeza. ¿Quién sabe? ¿Y qué pasa si no se suelta? . y. Hace esto cada noche. los dos payasos se acercaron. ha dado demasiadas vueltas. no! -¿Qué? -gritó Lexi histérica. El toro seguía dando vueltas. saltó hacia adelante. Por primera vez en su vida. más y más rápidas. El vaquero había dejado de estar sentado sobre el toro y colgaba de un brazo de la cuerda atada al lomo del animal. cuando el toro bajó la cabeza y apuntó con un cuerno hacia la espalda del jinete. El toro continuó bufando y corriendo. Entonces. demasiado fuerte. que se cerró tras él. el otro payaso le tiró un muñeco de trapo. sin parar de saltar. Lexi no aguantó la respiración por el vaquero. -¿Por qué no puede soltarse? -preguntó Lexi. listo para embestir. comprobando bien las cuerdas y asegurándose al toro. Al instante siguiente. llevándole hacia el centro del ruedo. ¡Oh. sus piernas se . Viendo que Jake estaba a salvo. Hizo un gesto con la cabeza y se abrió la puerta. con el toro detrás. Lexi.. y él apareció galopando sobre una masa musculosa y rabiosa. No te preocupes. estará bien. Eso ya lo sé. y todo el peso del hombre colgaba de su brazo. -Se le ha enredado la cuerda. entrando así dócilmente por la puerta. Antes de que el animal pudiera alcanzarle. los dos payasos se acercaron por el lado opuesto de donde colgaba el vaquero para intentar soltarle. Sus pies se arrastraban por la arena y su cabeza se golpeaba con los hombros del toro. El vaquero consiguió ponerse de pie y echar a correr para refugiarse.

y los payasos seguían sin poder liberarle. el vaquero se puso de pie justo el tiempo necesario para trabajar con su brazo libre en la cuerda junto con el segundo payaso. Sintiendo que la primera furia del . agitándolo en su dirección y gritándole. Estaba demasiado ocupada mirando a Jake.metieron bajo el estómago del animal. Entonces. La cuerda cayó a la arena. Y en ese momento. Lexi se forzó a fijarse en el desesperado vaquero y en los hombres luchando por liberarle. Saltó en el aire justo cuando la cabeza del toro giró delante de él. directamente delante de sus pezuñas. El segundo payaso miró a Jake que no parecía muy firme y sacó un pañuelo rojo del bolsillo. Hasta que el vaquero estuviera a salvo y el toro de vuelta al toril. Lexi casi pudo oír el crujido de las costillas de Jake cuando su cuerpo se golpeó de nuevo en la estrecha abertura entre los cuernos. Lexi rezó para que esa vez lo consiguieran. intentando desenredar la cuerda del guante. sin saber a cuál embestir primero. Inmediatamente se pusieron de pie y se prepararon para intentarlo de nuevo. Entonces los dos payasos fueron lanzados a la arena. y el vaquero a su lado. aún inseguro. El hombre. el segundo payaso se echó sobre el costado del toro. sus largos brazos se agarraron a sus curvas mortales. y Jake cayó al suelo con un gran golpe y se quedó ahí echado una milésima de segundo antes de ponerse de pie antes de que la cabeza del toro pasara de nuevo junto a él. Jake saltó más alto la segunda vez. Con un movimiento perfecto. con el instinto de supervivencia que había hecho vivir a más de un vaquero. agarrándose con más fuerza de los cuernos mientras de nuevo usaba su cuerpo como freno para detener al toro. Entonces el vaquero resbaló de nuevo y sus piernas se metieron bajo la tripa del toro. Todo el mundo aplaudió frenético y media docena de vaqueros saltaron para sacarle del ruedo y ponerse a salvo. El animal se detuvo. En el mismo instante. Jake dio un paso atrás y separó las piernas. parecía más y más débil a cada momento. Con una resistencia increíble. bajó los cuernos y pateó el suelo. Lexi apenas los vio. y sus cuerpos rodaron por la fuerza del golpe. Esa vez el vaquero consiguió ponerse de pie durante dos largas zancadas. aterrizó de pie y se echó hacia atrás. vapuleado como un muñeco de trapo. Su pesada cabeza giró de un lado a otro. y ese toro aún quería pelea. de nuevo los dos payasos salieron volando por el aire. Clavando los talones. El animal dio un paso atrás. listo para saltar. Casi con miedo de mirar. sus zapatillas se clavaban en la arena frenando para detener al furioso animal. reunió fuerzas para rodar tres veces y acercarse a la valla. Y sin el peso del hombre tirando de la cuerda. el trabajo de los toreros no había terminado. Soltando los cuernos del toro. Mientras empujaba hacia abajo con todo su peso. se quedó así con lo que le quedaba de fuerza. el otro payaso pudo dar un tirón fuerte. Lexi gritó cuando su cuerpo aterrizó plano en el estrecho espacio entre los largos cuernos del toro.

eso habría sucedido seguramente. Soltando un bufido final de disgusto. pero no lo amo. -Eh. -Y si no hubiera sido por Jake y Pete. Hay una gran diferencia. -Oh. No hay dinero en esto. sí -él le cogió la mano y le dio una palmadita-. Jake sacó otro pañuelo rojo y se unió a su compañero. sólo hay olor a caballo y polvo. Aaron -gimió Lexi reviviendo el horror que acababa de presenciar-. -¡No! -Lexi apartó la mana--. me dije que si alguna vez alguien me miraba con ese amor en sus ojos. el toro de repente dócil. Me importa Jake. -dijo mirándola burlón --. y se oyeron voces. Oh. ¿verdad? No -Lexi se sentía avergonzada por no haber ni pensado en ese pobre muchacho-. -0h. Podría haber muerto. para salvar a los vaqueros.. -Oh. Se inclinó para cogerlo y entonces se desplomó. Y en ese momento. ¿Pero cómo está Billy? ¿Lo sabes? Parecía un poco conmocionado. Y en cuando al glamour. No hay fama. Jake lo ama y tú lo amas a él. giró y trotó por la puerta abierta detrás de él mientras el público se ponía de pie y aplaudía emocionado. ¿Por qué crees que te recuerdo tan bien después de tantos años? ¿Por qué piensas que te llevé con Jake sin hacerte ninguna pregunta? Porque.toro estaba enfriándose y que la gente necesitaba una distracción después del susto. nadie te conoce fuera de los rodeos. Les diré que eres su hermana. Los vaqueros son duros. Un contable medio gana más.. sí. Incluso aunque seas un campeón como lo fue Jake. podría morir feliz. Mientras la gente seguía aplaudiendo. -Bueno. -¡No! -protestó Lexi. lo fue. Jake se acercó despacio a recoger su sombreo. Jake y su compañero se guardaron los pañuelos e hicieron una reverencia. Lexi. se abrió una puerta detrás de ella. aunque todo eso se verdad -dijo Aaron suavemente-. Por eso es mucho más conmovedor ver que el amor sigue ahí.. -¡Esto! -Lexi abrió los brazos haciendo un gesto a todo lo que le rodeaba-. En un par de días estará trabajando de nuevo. -Eso fue hace mucho tiempo -se defendió Lexi sin mirarlo. pero no estabas preguntando por el pobre Billy. la primera vez que te vi mirar a Jake. -¿Estás seguro de que me dejarán entrar a verlo? -preguntó Lexi sin aliento por el esfuerzo de seguirle. -Sí. Pero para eso están los payasos. . Aunque Jake estaba muy tieso y apenas se dobló. -Se pondrá bien -le aseguró Aaron mientras llevaba a Lexi hasta la caravana del médico-.. querida Lexi. -¿Por qué lo hacéis? -El qué. Posiblemente será su hombro.. pero nada grave. No quería molestarte. tranquila..

Quiero ver esos rayos X -dijo el doctor dejando la jeringuilla en una bandeja de metal detrás de él y dirigiéndose a Lexi-. -Supongo que he sonado bastante estúpida hace un momento -dijo en su lugar. Sólo venía a ver cómo estaba. lo era -terminó.-¡Por lo que a mí respecta puedes irte al infierno! -gritó una mujer.. Lexi se quedó ahí de pie. Lexi se encontró cara a cara con un Jake furioso y un médico sorprendido mientras la puerta se cerraba tras ella. -Oh. El doctor se giró para mirar a Jake. -No me importa.. Mientras tanto.. deseando no haber ido.. Todo lo que había dicho era cierto.. Aaron le abrió la puerta. ¿Hay alguien que pueda ayudarle a ir a su caravana cuando yo haya terminado? Hay un amigo esperando fuera. No había nada simple en su relación con Jake. -¿Quiere que se quede? Los ojos verdes de Jake miraron a Lexi con frialdad. Lexi olió el fuerte perfume antes de girarse y ver a Louanne Byers pasar a su lado. -Bien. -Parece que está bien -dijo Aaron-. dejándolos solos.. Nunca había visto a nadie hacer algo tan valeroso ni aterrador. -¿Conoce a esta mujer? -Un poco. -Como una serpiente. -Permíteme. incómoda y fuera de lugar. Una de las cosas que siempre he admirado de ti es que no sabes mentir. Bueno. Bueno. de. avergonzada por explicarse tan mal. -Cobarde. Te juro que no he visto nunca a nadie tan podrido. una vieja amiga -balbuceó-. pero. Y sus palabras se desvanecieron mientras desaparecía en la oscuridad sin mirar atrás. De momento. creo que esperaré fuera para que puedas hablar con él. -Soy. La puerta se cerró de nuevo y se oyeron pasos marchándose por la gravilla. perdón -dijo mirando al doctor-. -¿Usted es. Volveré en seguida. De hecho casi soy un familiar.. Quería decirle a Jake lo impresionada que estaba por lo que él había hecho. -Bien -el doctor miró a Jake-. Espero que se muerda... el doctor entró por una cortina al fondo de la habitación. no se mueva. -Bah. Con eso. Soy su. Debería hacer que me examinaran la cabeza poi haberme importado que estuviera vivo o muerto.. ¿cómo está Jake? -le preguntó Aaron.. . de la familia. cuñada.. -Louanne. La mujer le respondió sin detenerse. y le dio un suave empujón para ayudarla a entrar.? -preguntó el doctor con una jeringuilla en la mano.

y sabía que no era inteligente ofrecerle comprensión ni convertirse en el blanco de su furia.. sus enormes pantalones desabrochados y bajados hasta las caderas. -¿Por qué estás aquí. su hombro derecho está mucho peor que antes. -No. aún puede evitar la operación.. . Y también dolerá menos. El aire salió de él en un suspiro largo y doloroso. Pero por desgracia estabas despierto. -¿Qué. tumbarse ni moverse. -No. El doctor dejó la radiografía en la mesa y cogió la jeringuilla que había llenado. ¿Algo más? Lexi deseó no haber abierto la boca. -Quería ver cómo estabas -respondió despacio. Me parece que es usted un hombre afortunado -le mostró una radiografía. Extendió los dedos. Su camisa estaba hecha un ovillo en el suelo. echó la cabeza hacia atrás. señor Thorn -dijo el médico apareciendo-. ¿Alguna otra observación? Lexi bajó la mirada a una fea herida que asomaba entre los suaves rizos de su pecho y a los rizos castaños que bajaban hasta la venda rodeando la costillas y salían de nuevo más abajo sobre su ombligo. Hasta que te oí gritarle a Louanne.. ¿Cuándo puedo volver a trabajar? -Oh. exponiendo un moratón en el hueso de la cadera. El esternón se ha golpeado. -Bueno. -Estupendo -gruñó Jake-. Sólo unas pocas costillas fracturadas. -Bueno. yo diría que dentro de dos meses como mínimo. Había visto a Jake sufrir antes. Jake se quedó quieto. pero si tiene cuidado. Planeaba decirle al médico que era tu hermana para que me dejara quedarme -se sintió enrojecer de nuevo-. Señaló la venda. Sustirantes colgaban uno a cada lado de la camilla. ? A medio hablar. sí --admitió Lexi-. esperaba que siguieras inconsciente. -Te va a doler cuando te lo quiten. -¿Cuál es tu opinión? -Pareces bastante hecho polvo. pero se curará antes que las costillas.-No he mentido. Ella dejó de mirar al suelo y se fijó en él. y el resto magulladas. -¿Eso es suerte? -preguntó Lexi despacio. -Me siento hecho polvo -dijo irónico-. Me di cuenta demasiado tarde que no me había preparado para eso. Puede que tres. Su mirada se posó en la venda que rodeaba sus costillas y el cabestrillo azul que sujetaba su brazo derecho. Y mirándome. Lexi? -preguntó Jake suavemente. Aparte de eso. pero te gustaría. pero no podía enderezarse. -Eso no lo había pensado --dijo él mirándola Pero posiblemente tengas razón -levantó la cabeza de nuevo y la miró con dureza-.

Preocupada. ¿Quiere intentar tumbarse mientras le hace efecto?. Lexi miró al médico. No podía ayudar. Podrás sustituir a papá mientras los dos os recuperáis. Se sentirá mejor con esto. El doctor sonrió. Tiene suerte de que no le hospitalice. No voy a volver -bajó la mano y la voz de repente-. ¿Es muy grande su amigo? -Enorme. -No -Lexi se metió el papel en el bolsillo-. En cuanto esté instalado en algún lugar. . No me siento muy bien. Ocúpese de que sigue mis indicaciones. Bien -limpió con un algodón una zona en el brazo de Jake. -No veo ningún problema -dijo el doctor dándole a Lexi la receta-. Sonriéndole y sin sentirse intimidado. Y vendrás conmigo.No tiene otra opción. jovencita? ¿Tiene alguna influencia en él? -No que yo sepa -Lexi se acercó un poco.. -No podría moverme aunque tuviera que hacerlo -jadeó Jake. ¿Qué me pasa? -se humedeció los labios-. . -Por encima de mi cadáver. ¿Qué voy a hacer así? -Oler las rosas. -Podríamos ayudarle a tumbarse si quiere --dijo el doctor--. -¡Diablos. -Yo no voy con ella -Jake extendió la mano izquierda hacia Lexi-. Él estaba herido en tantos lugares que no había ninguna zona que ella pudiera tocar sin causarle más dolor. Dame esa receta.. ser el encargado siempre que hubiera un capataz para llevar a cabo sus órdenes. leer un libro. Pero estoy seguro de que si lo hiciera no se quedaría. el médico se volvió y escribió una receta. ¿Podría ocuparse de papeleo relacionado con el control de un rancho? Ya sabe. Es la solución perfecta para todos. Esas costillas van a ser implacables al principio -clavó la aguja. Va a necesitar que alguien supervise su recuperación.Miró a Lexi. la semana que viene como muy tarde. ver crecer la hierba. Y no quiero que suba en un caballo al menos durante seis semanas. doctor! --exclamó Jake con toda la furia que pudo-. ¿Qué hay de usted.. -Estos dos medicamentos se los tomará hasta que se terminen.. hijo. pensando rápidamente-. Tendrás una casa. Lexi tuvo que forzarse a quedarse quieta. un sueldo y gente que te cuidará hasta que estés mejor. quiero que vaya a otro médico. Aunque tengo que advertirle que volver a levantarse no será agradable incluso con el analgésico. No debe hacer movimientos bruscos en dos o tres semanas como mínimo. -No se equivoca --gruñó Jake. -No puedo quedarme así durante dos meses--gruñó Jake con los dientes apretados.

Bastante mal. Lexi corrió a la puerta y la abrió. -Están en mi camión. ¿verdad? -No Lexi abrió la puerta y miró al hombre dormido-. -Estoy siendo secuestrado -murmuró con voz somnolienta y cansada. esternón y hombro. con furia en la mirada. -¿Aaron? -suspiró aliviada cuando apareció de entre las sombras con otros dos vaqueros -¿Puedes llevar a Jake a mi coche? -Claro -dijo él subiendo a la caravana-. Aaron.. pero puede que no haga falta operar. -Lo sé. Pero me lo llevo. Menos mal que no tengo el coche muy lejos. Yo las recogeré cuando le hayamos metido en el coche -dijo ella caminando hacia el aparcamiento. ella abrió la puerta del copi loto y echó el asiento hacia atrás todo lo que pudo. apuesto a que Jake rugió. -¿Quiere decir que me ha dejado fuera de combate? -preguntó en un susurro. Jake gimió pero no se despertó mientras Lexi cerraba la puerta y se dirigía a su asiento. Más múltiples heridas y desgarrones que el doctor ni comentó. -Lo intentó. Estábamos viajando juntos -dijo Aaron bajando las escaleras detrás de Lexi y seguido de los otros vaqueros. no te estaría ayudando. No era más que un harapo. -Bien. Llegaron al coche. pero le dolía demasiado. Pasara lo que pasara en el rancho hace tantos años. -Vaya. Será un bicho con malas pulgas cuando se despierte por la mañana. . -¿Qué le pasa? -Costillas. sea lo que sea de lo que él ha estado huyendo desde entonces. Dormirá tranquilamente toda la noche.. -Yo le cuidaré bien. Bueno. nos vemos en mi camión. Es aquel viejo negro aparcado ahí enfrente. Aaron la siguió. -Está siendo secuestrado -repitió Lexi-. . Aaron y los otros vaqueros colocaron a Jake suavemente y le pusieron el cinturón. Si no pensara que esto es lo mejor para él. -Sólo espero que no vivamos para arrepentirnos de forzarle a ir.Es la inyección. Temiendo que Jake se desmayara antes de que pudieran moverle. -¿Qué? -preguntó Aaron cogiendo con cuidado a Jake entre sus brazos. ¿eh? ¿Cuánto tiempo tardará en ponerse bien? -Dos o tres meses. Yo sólo necesito que él se ocupe de todo durante una temporada -dijo Lexi sin querer remover el pasado. -Así que Jake no accedió a acompañarte. Jake movió tambaleante la cabeza hacia la puerta. Jake miró al médico. ¿Sabes dónde están el resto de las cosas de Jake? Miró la camisa del suelo y decidió dejarla. contusiones y el hombro peor que antes. No puedo creer que haya accedido. necesita volver y enfrentarse a ello. Fracturas.

lo siento -susurró--. -¿A qué dormitorio? -Aquí abajo -dijo Frank Conley de pie en la que siempre había sido la habitación de Jake-. Lexi se frotó los ojos. él se lo debía. Incapaz de resistirse. sintiendo la fuerza de los músculos.Lexi arrancó y se acercó despacio al camión. Con la palma de la mano. Especialmente con sus costillas y hombros. mostrando que había tenido un día duro y largo y no estaba de humor para bromas. y lágrimas amargas llenaron sus ojos. y durante un momento. Mientras Aaron echaba las cosas de Jake al maletero. podía sentir los latidos fuertes y regulares de su corazón. Y en ese momento se lo iba a llevar por la fuerza. Tendría suerte si Jake no la denunciaba. ¿Tan difícil ha sido convencerle? -Papá -dijo Lexi con tono duro. Y esa vez. Esto nunca debería haber pasado. Estaba disculpándose. y además. una suave colonia mezclada con el aroma nada desagradable del sudor. acarició su brazo. -En serio . Lexi era feliz. le dio adiós y se marchó.insistió Frank ¿Se pondrá bien? ¿Qué le ha pasado? Ocupándose de que los hombres dejaran con cuidado a Jake en la cama. Lexi se inclinó hacia Jake y respiró profundamente. Ella lo había amado una vez. Sus labios rozaron sus hombros. -Jake. aspirando aromas que hacían difícil ignorar su presencia. Lexi se permitió recordar aquellos días cuando él lo había sido todo para ella. y cuando él declinó su oferta. Le debía once años de especular. He abierto la cama. Le debía "la mañana después" que Lexi nunca tuvo. Y a pesar de lo que su padre pensara. Durante once años se había dicho que él nunca volvería al rancho. y calor corporal que creaban un olor poderoso y único. se enderezó y respiró profundamente. ella no debió haber insistido. él soltó un silbido. lo último en el mundo que ella necesitaba era la presencia de Jake agitando las aguas. y Jake no era precisamente un santo. Dándose cuenta de que estaba hablando sola. Lexi se dijo que nunca debió ir a buscarlo. tierra. Cuando llegaron a su lado. Cuando Aaron terminó. un corazón que la odiaría a la mañana siguiente. Sola en la intimidad de su coche. él no se marcharía hasta que saldara su deuda de algún modo. Yo nunca debí hacer esto. Pero no he podido evitarlo. acarició los duros contornos de su pecho. En la entrada estaba su padre. -Dios mío. . hija. que ella no quería que lo hiciera. Bajo la mano. saboreando el gusto salado del sudor. drogado y secuestrado. Capítulo 4 C UIDADO con él -dijo Lexi a los tres hombres que llevaban el cuerpo de Jake mientras entraban en la casa .

Jake es un payaso ahora. se unió a su padre en la puerta. Mientras los hombres le bajaban los pantalones. -¿Es él? -susurró. un vaquero se enredó en la cuerda del toro. -Oh. cuando sólo quedaba cerrar la puerta y sacarse a Jake de la cabeza hasta la mañana siguiente. John. Lexi le desató las zapatillas y se las quitó. podrías sacar también las cosas de Jake del maletero y dejarlas en el vestíbulo? -Sí. Hombro salido. La desolación apareció en la voz de Jamie. No le despiertes. -¿Cuáles son las otras cosas? -le preguntó su padre. Para ocultar su rubor. -Es su maquillaje explicó en un susurro. con el rostro ansioso como el de un niño el día de navidad. -¿Qué tiene? -preguntó Frank-. -No -dijo Lexi respondiendo a su padre y ausentemente poniendo un brazo en el hombro de su hijo-. tomar decisiones y dar órdenes. -¿Podrá hacer algo? Jamie llegó. -Y muchas cosas más. un payaso de rodeo. por favor. Y muchas heridas y contusiones. -Déjame verlo. antes de doblarlos y ponerlos encima de los zapatos. -¿Es ése Jake? ¿Qué es eso? -preguntó señalando a la pintura sucia y corrida en el rostro del hombre dormido. Con la mano en el pomo. -Mis llaves siguen en el contacto del coche. así que no será muy difícil. No estaría bien. señorita Lexi -murmuró John mientras le daba los enormes pantalones. Ssh. ¿Costillas fracturadas? Ella asintió... -Habrá que quitarle la ropa mientras siga inconsciente. levantó la cabeza y encontró a Jamie mirando desde lo alto de la escalera. apartándoselo de la frente y los ojos mientras su padre reprimía la risa. corazón. Entonces. a ver -siguió mientras su hijo bajaba por las escaleras-. -Ya sabes.. ¿Por favor. Pero de todos modos no tiene que hacer nada aparte de sentarse en una mesa. Esternón magullado. fantástico -dijo enrojeciendo. -Sí -contestó Lexi llevándose un dedo a los labios--. No hubo tiem . esperando que Jamie no estuviera decepcionado de su héroe-. -Gracias. -¿Un payaso? Oyó la tristeza en la voz de Jamie.Oh. tierra y mil cosas más. Lexi pasó los dedos por el pelo de su hijo.. Jake estuvo. ¿Podéis quitarle los pantalones? Son anchos. manchados de sangre. el del cabestrillo. Lexi estudió los pantalones. pero simplemente asintió. entró en la habitación y se dirigió a los ayudantes.

Hizo algo muy valeroso. -Oh. Lexi soltó a Jamie y corrió hacia la puerta cuando los hombres entraron con su equipaje. Jake salvó la vida de un vaquero anoche en el ruedo. Ahora escúchame. -¿Está muy mal de verdad? -No va a poder moverse mucho durante una temporada -respondió Lexi. ¿Puedes ir a la farmacia en cuanto abran y que te den esto? Por el bien de todos creo que lo mejor es que Jake empiece a tomarlo en cuanto despierte. -No exactamente. En el pecho de Jake y en los brazos empezaban a formarse nuevos moratones. Mejor mañana. Y gracias Lexi sonrió a los tres hombres . No queremos que se despierte antes de tiempo. ¡Él era un campeón! -Baja la voz --le ordenó Lexi siguiéndole y cogiéndole del brazo y girándole-. intentando ver con los ojos de un niño ansioso por ver una leyenda hecha realidad. y Tonio.po de quitarse el maquillaje antes de que nos fuéramos anoche. Tonio se guardó la receta. Siento mucho haberos despertado en medio de la noche. recuerdo el genio de Jake como si fuera ayer. Será estupendo tener a Jake de nuevo. Sonriendo. Por primera vez desde que le había acostado. ella se permitió mirarlo. -Me parece que Jake no está muy contento de haber vuelto -observó Frank mientras Lexi sacaba a Jamie de la habitación. Ellos arriesgan sus vidas no che tras noche sin pena ni gloria y por muy poco dinero. . Agradecida por la interrupción. jovencito -susurró con firmeza-. con la curiosidad reemplazando a la decepción al ver los calzoncillos rojos de Jake que le cubrían desde la cintura hasta los tobillos.. -¿Puedo tocarlo? preguntó Jamie acercándose a la cama.. -¿Alexandra? dijo Frank Conley con autoridad. -¿Qué le ha pasado a sus pantalones? -preguntó Jamie. Jake está orgulloso de lo que hace y tú también deberías estarlo. -No ha sido nada -dijo otro haciendo un gesto con la mano--. Y despidiéndose. Muchas gracias. -Se los hemos quitado para que esté más cómodo. ¡Jamie! Liberándose de la mano de su madre. intentando ser objetiva. ¿Necesita algo más? Nada. señorita Alexandra. Y no se preocupe. -Tú has ido a rodeos suficientes veces para saber que los payasos trabajan tan duro como cualquiera -dijo mientras volvía a su hijo para que mirara a Jake--. -Jake no puede ser un payaso. -dijo sacándose la receta del bolsillo-. el trío se marchó de puntillas. -Esta noche no. -Sí. -Ahí mismo --dijo señalando un rincón. -¡Maldición! -exclamó Jamie de corazón. y podría haber muerto haciéndolo. giró furioso y entró en el dormitorio.

Miró a los ojos de su padre y supo que él estaba más cansado incluso que ella... Mírale. punto. cogiéndola del brazo y llevándola al salón. No se le daba bien mentir. -Oh. -Oh.bromeó Frank... está herido. -Pero al menos accedió a venir -con un suspiro. -¿Por qué accedió a volver contigo? Bueno. ahora. no tenía idea de cómo justificar lo que había hecho. pero en ese momento. Lexi se sintió más y más irritable. ¿Dónde está Jamie? . papá. Y no hay nada que podamos hace para evitarlo. no sé. -Parece como si le hubieras raptado . Quiero que esté feliz. Frank se sentó-. Lexi estaba demasiado agotada para pensar. La verdad es que no estaba seguro de que pudieras conseguirlo. Lo más difícil será hacer que se quede en cuanto despierte. -¿Ahora? -Lexi miró hacia el pasillo-. papá. Viendo a su padre caminar. Estoy agotada. No me dejó otra opción. y yo hice que lo llevaran a mi coche. No puede trabajar y no tiene dónde ir -Lexi se sentó en una silla antes de que sus piernas temblorosas se le doblaran.-¿Sí? -Tenemos que hablar. Quiero que se quede. Lexi dejó de caminar. Frank la soltó del brazo y se acercó a la chimenea antes de girar y mirarla. Ni aquí ni en ninguna parte. Esa tarde sus acciones le habían parecido lógicas. -Bueno. -dijo frotándose los ojos-. -¿Crees que estará más contento cuando se haya instalado? -preguntó Frank empezando a caminar de un lado a otro-.. Su rostro estaba pálido y tenía ojeras. y tú dijiste que «no exactamente». no montes jaleo --dijo volviendo a la mecedora-. papá. -No me gusta llamarlo así. Jake no es muy feliz viniendo aquí.. El doctor le inyectó un calmante -dijo poniéndose de pie incapaz de mirar a su padre-. -¡Lexi! Papá. Estoy tan cansada que me duele la cabeza. . Ese tema no quería discutirlo esa noche. no creo que puedas hacer nada al respecto. ¿Qué significa eso? -Sólo significa que no estaba muy ilusionado por venir aquí. ¿No podemos hablar por la mañana? -¿Qué querías decir con «no exactamente»? -preguntó Frank como si no la hubiera oído. Y sí. La expresión de su padre pasó de esperanzada a sorprendida. eso no fue tan difícil. Jake se desmayó.. ¿Cuándo lo dije? -Te pregunté si Jake estaba contento de haber vuelto.. -Es muy tarde.Le he mandado a la cama. De todos modos no puede volver a trabajar en dos o tres meses. Eso es bastante tiempo para que tú te recuperes. -Oh. y Jake no atendía a razones.

no lo dejas a medias. Algunas cosas es mejor no decirlas. -Bueno. Sucedió. preparada y esperando. Frank se encogió de hombros.. Si lo hubieras sabido.-¿Le has raptado? . Frank giró y se marchó. Además. Frank sonrió con un brillo juvenil y pícaro en sus ojos. -Eso espero. -Yo no siento pena por él. . pero no te molestaste en decirme lo que estaba haciendo. -¿Papá? Frank se detuvo y la miró. al menos está aquí -la sonrisa pasó a una risita-. Jake va a estar furioso cuando se despierte por la mañana. No yo. no lo es. ¿Por qué dejó de montar y se hizo. ella podía hablar libremente con su padre..preguntó Frank incrédulo. papá -susurró Lexi. -Buenas noches. Pero el rodeo es todo lo que él conoce. le dio un beso en la mejilla y se marchó hacia la puerta-. Lexi escuchó sus pasos hasta que llevó a su dormitorio provisional y cerró la puerta. un gesto de fatiga--. -Supongo que era demasiado viejo. Demasiadas heridas. hija. ¿recuerdas? Tú no eres exactamente un modelo de moderación. -Me ayudaron. -No.Lo que tú digas -Frank se levantó. -¿Por qué no me avisaste? -¿Avisarte? ¿De qué? -De Jake. y Jake se merece más que eso. -Soy tu hija. -Pero habrías sentido.. -No lo sé -Frank se acarició el puente de la nariz. torero? -dijo eligiendo la otra alternativa. -¿Y qué iba a decirte? ¿Que Jake no es el hombre que solía ser. Hasta mañana. No podrías haberlo ocultado. Lexi asintió. -Desde luego cuando te propones algo. pero en ese tema él se mostraba reacio. Tú déjame que yo me ocupe de él. Tiene un rancho aquí cerca. Todo el mundo estuvo de acuerdo en que era por su bien. Oh. lo hubieras mostrado en tu cara. -¿Sabes qué pasó? -insistió Lexi-. Demasiado cansada para encontrar humor en la idea. No necesitaría tanto dinero para ocuparse de él de nuevo. Supongo que por esta noche ya hemos hecho todo el daño que podemos. Pregúntale a él. ¿de acuerdo? Yo me metí en esto y yo sola saldré. Normalmente. mientras que ella veía la llegada de Jake como un . sintiéndose muy sola. No me preguntes a mí. pero que no dejaras que tu pena asomara al verle? -Frank se encogió de hombros . no lo hice a propósito. Él veía la presencia de Jake en el rancho como una solución simple y directa a un problema. Es todo lo que tiene. Me dijiste dónde encontrarle. Él es quien tiene las respuestas.. Me figuré que tú lo averiguarías pronto.

-¿Mamá? -¿Sí. chocó con algo suave. puso la mano en el pomo. Pero de momento. pero también era generoso. Sin aliento. lo giró despacio y abrió la puerta. y Lexi no erala única persona que haría cualquier cosa en el mundo por él. seguía siendo el hombre más magnífico que ella nunca había conocido. corazón -susurró Lexi mientras le ayudaba a ponerse de pie. Nada iba a hacerle daño. ¿Te he hecho daño? -Hmmm -gruñó dormido. que durante diez años había sido su razón principal de vivir.enorme dolor de cabeza. Dentro. y sobre el vendaje de su costillas. Entonces. Incluso con el rostro oculto. Él era su vida.. su ancho pecho subía y bajaba al ritmo de un sueño profundo. cerró los ojos y se apartó del pensamiento y de él. La noche que. Cuando llegaron a lo alto de las escaleras. Se giró. . Saliendo de sus pensamientos. Con la mano. su padre tendría lo que quisiera. Y hasta que regresara del hospital y se pusiera bien. La primera noche que se besaron. -Lo siento. Lexi empezó a dirigirse a su dormitorio. soportándole lo mejor que podía y recordando los días en que le había cogido entre sus brazos y había subido las escaleras. -Ssh. Le abrazó más fuerte mientras respiraba profundamente el olor a niño de su hijo. preocupada de que su emoción se volviera decepción cuando un Jake furioso se despertara por la mañana. Lexi aflojó los brazos. -Perdona. sin discusiones. Nada y nadie. cabezota y testarudo. incapaz de dejarle. ¿Qué había estado haciendo en la habitación de Jake? Lexi se acurrucó contra la espalda de Jamie. Jake Thorn había sentido lo mismo años atrás. James Jackson Thorn. hijo? -Me estás aplastando. así sería. Agradecida de llegar a su cama. se frotó un ojo. Frank Conley siempre había sido y siempre sería un terco. le quitó las botas y le metió bajo las sábanas. Al tropezar con la silla que había en la esquina. Lexi entró y se acercó despacio a la cama. No quería despertarle. a Lexi le dolían los brazos de mantenerle recto y la pierna de haberse chocado con las botas que Jamie llevaba con su pijama. -¿Mamá? -balbuceó mirando con el otro ojo medio abierto. Pero aún así. -Ow -se quejó Jamie. Un pie con calcetín salía por debajo de la manta que ella no recordaba haber echado sobre él. Recuerdos tiernos de él pasaron ante ella. él estaba quieto. no había nada más que ella pudiera hacer por él. Lexi se quedó mirando al niño en el enorme sillón. su cuerpo apaleado y su espíritu herido. se paró. y un pie con bota le golpeó la rodilla. Sus dedos acariciaron el pelo de su brazo mientras su nombre resonaba en su cabeza. amoroso y honorable.. Le llevó hacia la puerta. se estiró junto a su hijo y lo abrazó. En la puerta de Jake.

-¡Jake! --gritó desde lo alto de la escalera-. se acurrucó de nuevo a él y se durmió. -¡Lexi. se quedó quieto. por favor? -preguntó Jake con los dientes apretados mirando al techo. abrió la puerta de su dormitorio y le encontró medio sentado en la cama y con medio cuerpo fuera. -¡Un momento! -Lexi vio la manta en su mano. como si fuera un tigre enjaulado. se apoyó en los pies. Y se sintió aliviada cuando al final liberó la sábana. Se inclinó a pocos centímetros de su pecho desnudo y empezó a apartar la sábana retorcida. Un brazo estaba apoyado detrás de él y un pie en el suelo.Arriba. la hizo salir corriendo de la habitación con la cama a medio hacer. Con esfuerzo. Jamie. -El doctor dijo nada de movimientos repentinos -le recordó dulcemente. Rígido de dolor. -Y yo te quiero. -¡Lexi! -rugió Jake. -¡Lexi! El sonido de cristal rompiéndose sobre la pared en el piso de abajo.-Te quiero. Lexi dio un bote y se golpeó la cabeza con la litera de arriba. sintiéndose igual de impotente que la noche anterior. ¿Qué es tan importante? -Tengo que ir al cuarto de baño -dijo mirándola furioso. Lexi se inclinó. La otra pierna estaba enredada entre las sábanas. gritó y cayó de espaldas sobre la cama. cruzó la habitación frotándose la cabeza. Con cuidado de no abrazarlo con mucha fuerza. maldita mujer! ¿Dónde estás? Lexi regresó a dejar la manta mientras el dolor en su cabeza disminuía. el doble de alto que antes. Los ojos de dolor de Jake se clavaron en ella acusadores. sentía un sutil estremecimiento de sus piernas. -Gracias. -¡Lexi! -gritó Jake otra vez. Jake gruñó y sacó la pierna. Sobresaltada mientras hacía la cama de su hijo. gimiendo suavemente. -Claro. mamá -susurró con voz de sueño. Lexi se acercó a él con cuidado. arrastrando un calcetín en el proceso. Arrepentida al instante. -¡Ouch! Apartándose de la cama con la manta aún en la mano. creo que ya podré valerme solo. Yo no puedo. -¿Puedes marcharte. Lexi le señaló la puerta a dos metros de su cama. -¿Dónde has estado? . ¡Deja ahora mismo de hacer eso! Bajando de dos en dos los escalones. -¿Necesitas ayuda? -¿Crees que podrías desenredar esta sábana?-le preguntó aún como si escupiera cada palabra-. Con cada roce de sus dedos contra la tela suave de sus calzoncillos largos. -¿No vas a necesitarme? .

Y se cansa fácilmente. y aún tienes que bajarte de esa cama antes de hacer una de las dos cosas. Y aún lo pienso --dijo Cordelia con su dramatismo que le había pasado a su hija mayor. Ahora vete. Lexi se estaba volviendo más y más suspicaz a cada segundo que pasaba. querida. -¿Sigue siendo atractivo? La primera vez que lo vi. ¿Qué aspecto tiene? -Está más pálido que de costumbre. ya que Cordelia lo exageraba todo. Pero no creo que vayas a encontrar gatear más fácil que caminar. Lexi se sentó en la cama antes de que sus piernas la hicieran caer. Y no estamos cerca de navidad.. -Bueno. Lexi dio un paso atrás. hacia la puerta. y está dándole largas al asunto. No creo que nunca ame a otro hombre como amé a tu padre. ¿Eres tú? -Ma. -Estaré aquí al lado. ¿por qué le dejaste? -Lexi. Sin volver a mirarlo. -Lo dices en serio. -Las cosas no han cambiado mucho desde la última vez que hablamos. querida. Lexi nunca había oído a su madre decir tantas cosas amables sobre su ex-marido seguidas. ¿Cómo está? Lexi se preguntó brevemente si su madre aún tendría un seguro de vida de su ex-marido. Te llamaré si te necesito. Cordelia Davies Conley Lorton Smith Ridley se rió. ? -Gatearé si tengo que hacerlo -dijo con sequedad-. Pero en vez de sentirse conmovida. sabes que estoy preocupada por tu padre. lo sabrás. -¿Dígame? -Lexi. pero al instante se avergonzó de sí misma. pero normalmente tú llamas una o dos veces al año -dijo Lexi. finalmente dando voz a una pregunta que la había obsesionado durante años-. -¿Pero cómo vas a. querida. -Eso es propio de él. -Bien. la risa estridente que utilizaba cuando estaba frente a algo ligeramente incómodo.. Dolores-. Es el hombre más cabezota que he conocido -suspiró Cordelia--. si lo querías tanto -preguntó Lexi. pensé que Frank Conley era el hombre más atractivo que nunca había visto.. Ésta es la segunda vez que has llamado este mes. Frank no tenía dinero. no tienes que sorprenderte tanto. Acababa de terminar de hacer la cama de Jamie cuando sonó el teléfono. demasiado sorprendida para tener tacto-. Necesita operarse. En toda su vida. Corrió a su dormitorio y lo cogió. -Vete. Pensé que lo sabías dijo Cordelia sonando más sorprendida que ofendida-. Lo que tú digas -Lexi se giró y se marchó hacia la puerta-. Lexi eligió las palabras con cuidado.-Si te necesito. mamá. cerró la puerta de golpe y subió las escaleras furiosa. -Lexi. ¿verdad? Lexi deseó no haber contestado al teléfono. Lo siento. Las conversaciones con su madre .. -Bueno.

Cordelia y Dolores eran muy parecidas. Cuídale mucho. Él no era siempre un hombre fácil. querida. sólo lo suficiente para hacerlas totalmente impredecibles. lo había ocultado muy bien. y durante mucho tiempo después. Lexi -replicó su madre despacio-. no. Hahía oído la misma promesa de su hermana docenas de veces. Lexi deseaba ser igual de buena madre para Jamie. -No me des las gracias. Dejó el cepillo. No tengo razón para mentirte en eso. y mucho menos aparecer--. podían ser muy amables y generosas. -Bueno. lo mejor que había hecho Cordelia por su hija menor había sido devolverle la custodia a su padre un año después del divorcio. Sabe que tú tienes razón al querer que ella lo conozca mejor. iría si pudiera. Casi tentada a ignorarlo. A lo mejor para Cordelia había sido un acto de amor. Aún lo quiero. -Oh. -Gracias por llamar. pero entonces se dio cuenta de que no era necesario. Lexi se puso tensa en cuanto oyó el nombre de su hermana. y no habían significado nada. ¿Cómo podía durar el matrimonio en una familia donde el amor no contaba nada? Posiblemente. No le extrañaba que el matrimonio de Jake con Dolores no hubiera durado. pero en su corazón era amable. Lexi colgó y fue a su cómoda a cepillarse. -¡Lexi! -gritó Jake. no! -con Jake allí no quería ni que Dolores llamara por teléfono. -Claro. ¿oyes? Y llámame si algo cambia. Si a Dolores alguna vez le había importado alguien que no fuera ella misma.siempre la dejaban deprimida y confusa. excitantes y desesperantes. -¿Sabe lo de papá? -Claro que sí. totalmente confundida. Lexi echó una mirada irritada por encima de su . porque ella era la que tenía a Frank Conley de padre y madre. Ha sido agradable ver que te preocupas. y no Dolores. Pasaron años antes de que se diera cuenta de que ella había sido la afortunada. mamá -dijo Lexi deseando terminar-. Lexi se había sentido abandonada. vanidosas. -Descuida. pero en su momento no le había parecido eso a Lexi. Dolores os manda recuerdos. y nunca la había mentido. Y está muy preocupada. y una vez entre un millón. Lo entiendo perfectamente. estiró sus brazos cansados y se recogió el pelo con un pasador. Quiero decir que entiendo que no pueda venir --lo arregló. Lexi empezó a protestar de nuevo. querida -dijo Cordelia suavemente-. -¿Abandonar la ciudad? ¡Oh. bellas. Pero acaba de hacer las pruebas para un papel muy importante y ahora mismo no puede abandonar la ciudad. Entonces. -Pero me dijo que te dijera que va a llamar por teléfono a Jamie en cuanto pueda. Por cierto. decente y cariñoso. Simplemente no la entendía. pero lo mismo podía decirse de Cordelia.

. -¡Lo sé! Sintiéndose culpable..hombro hacia la puerta abierta. Recuerdo específicamente haberme negado a venir. -¡Voy! En las escaleras. Sólo quiero vestirme y marcharme de aquí. incapaz de no responderle. Recordando el vaso que él había roto antes y aún tenía que recoger. ¿Por qué me haces tantas preguntas? Jake no la miró. -Ha tenido que irse a la ciudad. -De hecho -le gritó Jake--. conseguiste traerme aquí -terminó Jake en tono más bajo. -No quiero deshacerlas. y cuando me agaché para recogerlas. sonando menos exigente y más desesperado. Pero de algún modo. mientras estaba inconsciente. -¡Lexi! -llamó de nuevo. ¿Es este tu modo imaginativo de deshacer las maletas? --hizo un gesto hacia la ropa por el suelo del vestíbulo.. -Espero que no con esto. -. En cl pie de las escaleras. miró hacia abajo y vio la maleta de Jake abierta en el vestíbulo. Lexi. -Se me empezaron a caer. Vestirte y marcharte. -Yo podría haber deshecho la maleta -le sugirió suavemente. -Bien. Lexi recogió un par de calzoncillos.. Sus manos sujetaban la sábana cubriéndole desde la cintura hasta más abajo de las rodillas. enganchándose la bota en una camisa y entrando furiosa. se los colgó del dedo índice por el elástico y entró en la habitación de Jake. se volvió y salió al vestíbulo. -Necesito ayuda. . Pero no esperes mi ayuda. -¿Quién más hay aquí? -Twyla la cocinera. pisoteando la ropa del suelo en el proceso. empezó a bajar las escaleras. furiosa y frustrada. giró de nuevo. Las ropas de su interior estaban revueltas y caían hasta el suelo.. recordé de modo bastante desagradable que no puedo agacharme -dijo con brusquedad... Ella se sintió avergonzada por su falta de tacto. que ha ido a la farmacia a comprar tus medicinas.. Lexi le tiró la ropa interior. Sus calzoncillos rojos largos estaban en el suelo. -Yo no pedí venir aquí. -¿Dónde están los trabajadores? -Supongo que en el campo --le miró perpleja. -¿Dónde está Frank? Jake estaba sentado en la cama. -¿Me llamabas? -preguntó dulcemente. Y también está Mack que ha llevado esta mañana a papá a la ciudad. Lexi le mostró los calzoncillos. Excepto Tonio. calcetines y calzoncillos estaban esparcidos desde el vestíbulo hasta la puerta abierta de su dormitorio.. Camisas.

-¿Y qué hay de ese maquillaje? ¿Pretendes llevarlo hasta Halloween? -A lo mejor. estaba bromeando. . -Bueno. En silencio. ¿y qué hay de un baño con esponja. Soy perfectamente capaz de ducharme solo. No hasta que otro médico te los pueda poner o me enseñen cómo hacerlo a mí.¡No! -gritó indignado-. -Bien. -Ésa vale. -¿Crees que podrías acercarte un poco e intentarlo de nuevo? -preguntó Jake irónico. -¿Sabes? Para un hombre que no es capaz ni de vestirse. En todas partes donde miraba. si me lo pidieras bien.Con la camisa colgando de su pie. pues yo no. y no puedes hacerlo solo.No lo harías -dijo Jake. . Apartó la mirada y cogió la camisa. Apenas te puedes mover. los dos contemplaron la camisa como si fuera una serpiente a punto de atacar. Lexi se la tiró. aunque sabía que sólo estaba atormentándola. y Aaron fue el que te llevó a mi coche. retándola. -Bueno. Lexi se fijó de pronto en su cuerpo. la piel bronceada se vería tersa sobre músculos fuertes que flexionaban al mínimo movimiento. ¿tienes una idea mejor? Porque si la tienes. Ya empiezas a apestar. -Lo mataré. o uno de los ayudantes? . ¿Me darías uno si te lo pidiera bien? Su tono seductor dejó sin aliento a Lexi. y sólo ha pasado un día. -Tú no vas a bañarme. gracias. ¿Tienes una oferta mejor? ¿Quieres ayudarme a quitármelo? -A lo mejor. -¿Lo hizo? -Sí. -No hasta que puedas vestirte solo --dijo mirándole con dureza. vas a necesitar uno antes o después. -¿Por qué no te desatas la camisa de la bota y me la tiras? --preguntó de repente sin furia. -Lexi. pero cayó en el suelo a un metro de la cama y del brazo extendido de Jake. Lexi? También me vendría bien --dijo con tono grave y peligroso-. -A lo mejor. Bueno. -¿Prefieres que lo haga Twyla. . -Maldición -murmuró Lexi.-¿No prefieres una limpia? Suavizándose tan rápidamente como él. podrías ser un poco más agradable -se acercó a la camisa y la recogió-. -¡Podrías haberme dejado donde estaba! -¡Nadie te quería allí! Louanne dijo que podías irte al infierno. te sugiero que la escupas. Lexi le miró. ¿Cómo vas a ponértela por el hombro derecho? Puedo hacerlo. -No creo que debas mojarte aún esas vendas de las costillas. La voz de Jake se suavizó.

. Esta mañana si puedo. -¡Lexi! -rugió de nuevo Jake. y curiosamente. -No puedo coger la camisa. En cuanto esté vestido y haya recogido mi ropa. Llevaba únicamente el cabestrillo azul. sobreviví sin tu ayuda -señaló la maleta al lado de Lexi. Lexi se marchó. Jake la miró echando fuego por los ojos. amenazando con hacer temblar las paredes-. -¡Vuelve! -¿Por qué? --preguntó ella con la mano en el pomo. hoy. qué pena. estás soñando. y la otra con una cicatriz.-Lexi. -¿Te has puesto ya la camisa? -¡No! Y tras su grito. Jake apareció en la puerta. Después de todo. De acuerdo. será un placer llevarte a ti y a tus maletas al aeropuerto de Albuquerque. lo que ella hacía era por su bien. pero no lo suficiente cerca para cogerla sin inclinarse.-. Las venas de su cuello se marcaban con la fuerza de su ira y su frustración.Bien. pasando cuidadosamente sobre su ropa mientras subía las escaleras. -Oh -exclamó Lexi-. Y después de que lo hayas hecho. -No. pero Lexi la ignoró. ¿verdad? ¿Por qué no vienes a buscarme cuando estés listo para marcharte? Estaré en la cocina. ¿Puedes darme unos vaqueros? Ella le miró a la cara. no puedo -continuó Lexi con el mismo tono dulce-. una vocecita le decía que le había abandonado cuando estaba indefenso. estaba justificada. Lexi se fijó en sus muslos largos y perfectos. Vístete. Incapaz de apartar la mirada. . Con un hombre tan testarudo y enervante como Jake. Las venas en su cuello habían vuelto a la normalidad. hazlo a tu modo -se giró y se dirigió hacia la puerta-. Pero entonces tampoco tengo que ayudarte. eso es fantástico -dijo ella abriendo la mano y dejando caer la camisa al suelo-. Capítulo 5 C ON una sonrisa. pero . No voy a quedarme aquí. vendas alrededor de sus costillas y un par de calzoncillos azul marino. ayudando a Twyla.. -¿Hoy? -Sí. ¡Vuelve aquí y tráeme un par de pantalones! Lexi volvió y miró la puerta abierta de la habitación de Jake. sin moverse. una perfecta. -Jake. ¿verdad? ¿Cómo te las arreglarás viviendo solo? -No puedes obligarme a quedarme. ¿te has operado la rodilla? -Sí. me marcharé. Puso sus pies desnudos sobre la camisa y la acercó a su brazo extendido. Dentro. sus rodillas.

-Por favor -dijo él con frialdad. Nunca se podría poner solo esos pantalones. señor -murmuró Lexi cogiendo la bolsa de lona azul bajo un montón de ropa-.. supongo que no hay otro modo.. Casi al instante. -Sí. el rostro de Jake estaba convirtiéndose en una imitación de una cara de Picasso. Su estudiada compostura le dijo a Lexi que él no se encontraba con esa situación más cómodo que ella. y ella apartó la mano a la vez que él se levantó y se subió los pantalones por los muslos y por la cadera derecha.con la pintura corrida y sucia aún tapando sus facciones y la arena. Tienes suerte de que sea una persona paciente. Sus dedos rozaron los de Lexi. -¿Ayudarte? El calor encendió sus las mejillas de Lexi y empezó a discutir. -Es mejor que te sientes. Jake señaló a su equipaje. Al menos no tendría que ver su cara mientras le pusiera los vaqueros. Es imposible que yo me ponga esos vaqueros. fijándose en los vaqueros en sus manos. mientras rápidamente se ponía de pie. Entonces se dio cuenta de que él tenía razón. eso está mucho mejor -murmuró Lexi inclinándose para coger unos vaqueros--. Estamos progresando. -¿Dónde están las toallas? -preguntó Jake desde la puerta cerrada. Lexi se arrodilló y le subió los pantalones por las piernas. Al hacerlo vio la cicatriz que iba desde el muslo a la pantorrilla por la cara interna de la rodilla. Tendrás que ayudarme. -Oh. De acuerdo -dijo con fingida serenidad-. Saberlo le hizo sentirse un poco mejor. Con la bolsa en una mano y los vaqueros en la de la puerta cerrada del cuarto de baño. Entonces giró y desapareció en su habitación. Gracias a Dios seguía llevando ese estúpido maquillaje. no está en tu vocabulario. obviamente de varios años de antigüedad. La marca era estrecha y blanca. ¿Crees que podríamos hacer algo con tu cara? Hablar contigo así es como hablar con alguien que lleve gafas de sol dentro de un sitio. se oyó el sonido del agua del grifo. ¿Empezamos con los calcetines? -Sólo quiero ponerme los vaqueros -respondió Jake inexpresivo. Consolándose de que no sería tan malo si no pensaba en ello. -Supongo que la palabra «por favor». -En el armarito a la izquierda del lavabo. Enderezándose con los pantalones en la mano. Jake salió del baño. sólo para encontrar a Jake mirándola . Lexi dejó la bolsa de lona y lo miró. Lexi cogió la parte derecha y tiró hasta que se encontró en una posición muy incómoda. El calor le subió a la cara. -Coge la bolsa azul. lo miró. La mano de Jake bajó para coger un lado de los vaqueros. Reprimiendo un jadeo. Bueno. soltó los pantalones y se apartó. Mientras él bajaba hacia el borde de la cama.

tan aturdido como ella debía parecer. -Creo que ya puedo solo -dijo él con voz tensa. -Claro -ella bajó la mirada. -Puede que... -se aclaró la garganta-. ¿Podrías sacar la crema para la cara de mi bolsa azul? -Sí. Girando, ella se fijó en la bolsa y se acercó a donde estaba, en los pies de la cama. Abrió la cremallera y encontró un juego de afeitado. -Eso no es -dijo Jake. Parecía dolorido, y Lexi se giró automática mente. Estaba de pie con el brazo izquierdo detrás de la espalda, tirando de los vaqueros, cuya cintura parecía estar atascada en sus caderas. Mientras lo miraba, Jake se retorció despacio, sujetando mejor la cintura con la punta de los Y luego le dejaría a él preocuparse sobre lo que fuera a hacer a continuación. Acercándose para ponerse entre sus rodillas, se inclinó hacia delante, y cogió los dos lados de la cintura y los juntó. Entonces, manteniéndola cerrada, cogió la cremallera entre sus dedos, y haciendo caso omiso del abultamiento más abajo, subió con firmeza. -Oh, gracias dijo Jake intentando apoyarse en su codo. -¿Quieres que te lo abroche?. No, gracias -se sentó-. El resto puedo hacerlo solo. Gracias. -Sinceramente lo dudo -cogió la cinta del pelo-. Prueba a ponerte esto con una sola mano. La voz de Jake pasó a un gruñido. Estás disfrutando con esto, ¿verdad? Sólo intento ser realista, Jake. No eres un inválido, pero tus habilidades son limitadas. Y posiblemente lo serán durante un par de semanas. Si dejarás de intentar hacer las maletas y marcharte, yo... yo dejaría de restregártelo... ¿Tienes dolores? -Sí. -¿Muchos? -Si. -Tengo las pastillas que el doctor te recetó. Lo siento, debía haberlo recordado antes. -No, puede que luego. Ahora mismo me tomaré un par de aspirinas -señaló su bolsa y Lexi sacó la caja que había visto antes. -¿Estás seguro? -preguntó sacando dos pastillas-. El médico no te lo habría recetado si... -No me gustan las pastillas. Una simple aspirina y linimento de caballo me curan casi todo. Ella le dio una y cogió un vaso del agua del cuarto de baño. -Hablas como papá.

-Lo tomaré como un cumplido -Jake le devolvió el vaso y señaló la crema facial-. Supongo que vas a insistir en ayudarme con eso. -Bueno, podría dejarte solo y volver a la hora de la cena a ver si has terminado. -Muy graciosa. Sin esperar a tener su permiso, Lexi cogió la cinta y se la puso de modo que le apartara el pelo de la cara. Entonces extendió crema por toda su cara. Levantándole la cabeza, ignoró los ojos desafiantes y empezó a masajear la crema con la punta de los dedos. Cuando lo peor de la pintura y suciedad se había despegado, cogió un algodón y empezó a retirarle la capa de crema y porquería. Negándose a mirar la cara que acababa de descubrir, empezó a aplicar una segunda capa de crema. -¿Qué estás haciendo? -preguntó Jake apartando la cara de su mano. -Creo que no te has visto la cara -le cogió la barbilla con una mano y le mantuvo la cabeza quieta mientras echaba la capa de crema -. Ahora quédate quieto un momento, porque aún no he terminado. Ella cogió los algodones que había echado al suelo y los metió en la papelera del cuarto de baño. Allí humedeció una toallita en agua caliente y volvió para ponérsela sobre la cara. -Mmm -suspiró Jake- . Muy agradable. Lexi no respondió. En su lugar, apretó la toallita contra su piel, empezando por su frente y bajando a la barbilla. Masajeando con los dedos a través del tejido, pensó en los cambios que había provocado el paso del tiempo. Lo que había sido un cuerpo duro y sin grasa cuando Jake era más joven, se había vuelto más definido, más poderoso e incluso más masculino con la edad. Su rostro había sido atractivo, saludable y juvenil, con buenos huesos y una mandíbula fuerte. Lo que le habían hecho especial habían sido esos ojos verdes y sus labios delgados, expresivos y sensuales. Incluso bajo el maquillaje, Lexi había visto que sus ojos y sus labios no habían cambiado, aunque su impacto parecía haber aumentado con la madurez. Y en cuanto al resto, no quería ni pensar en ello. Cuando le quitó la toalla, se volvió sin mirar los resultados. En el cuarto de baño, dejó la toallita en el lavabo y se apoyó en él. Estaba avergonzada de sí misma, pero si hubiera una salida, Lexi la habría tomado. Toda la mañana, Jake había estado intentando marcharse mientras ella le había puesto todos los obstáculos que se le ocurría para hacerle quedarse. Y en ese momento ahí estaba, escondida en cl cuarto de baño, con miedo de salir y mirar su rostro. ¿Sabes? -dijo Jake muy cerca de ella-. Es difícil creer que después de todo lo que hemos pasado esta mañana, no puedas mirarme sin mi cara de payaso. Me parece un poco extraño, Alexandra, pero si te gustaba más antes, puedo volver a maquillarme Lexi se giró para mirarlo, pero sus ojos se posaron en su pecho.

-No sé de qué hablas. -Mírame, Lexi. Ella subió los ojos hasta su cuello y los clavó donde podía ver el pulso latir. Yo he estado mirándote desde anoche -dijo Jake muy despacio-. Ahora, mírame. Jake le miró fijamente. -De acuerdo, estoy mirando. -Bien -sus labios se separaron en suave invitación-. Tú no me quieres aquí más de lo que yo quiero estar, ¿cierto? Atrapada por el reto en sus ojos verdes, Lexi se agarró más fuerte al lavabo. Cediendo al fin, apartó los ojos de los suyos y se encontró cautivada por su rostro. -Puedo marcharme hoy mismo. -No. Si ella nunca hubiera visto su rostro antes, lo hubiera encontrado inolvidable. Una vez había sido simplemente atractivo, pero su rostro era más fuerte, más marcado. Sus líneas duras y sensuales emanaban carácter. Su boca se curvó en una sonrisa burlona. -Hay gente que podría cuidarme, Lexi. Louanne no es la única mujer que conozco. Tensándose al pensarlo, Lexi se sintió repentinamente celosa. -Pero eso no resolvería el problema de mi padre. -¿Crees sinceramente que esto va a funcionar? -No tiene que funcionar durante mucho tiempo. En cuanto papá esté seguro de que te vas a quedar, se operará. Y una semana más o menos, podrás ponerte y quitarte los pantalones sin ayuda de nadie. Una sonrisa genuina, aunque pequeña, apareció en los labios de Jake. Realmente has madurado, ¿verdad? -Creo que sería mejor si no entráramos en nada personal. -¿Vamos a fingir que no pasó nada entre nosotros? -Fuimos amigos. Déjalo así. Jake la miró con una sinceridad que le hizo estremecerse. -Sería mucho más fácil si no fueras tan bonita. -Quizá simplemente debieras pensar esas cosas y no decirlas en voz alta -sugirió Lexi en tono frío que en ningún modo reflejaba el estado de su alma. Cuanto más lo miraba, más quería que él la tocara. Pero nunca, nunca, le permitiría saber los anhelos que estaba despertando en ella. Él ya la había amado y la había dejado. Ella no creía poder soportar una segunda vez. -Bueno --Lexi se puso delante de la puerta para salir- . ¿Hay algo más que pueda hacer por ti antes de que vuelva a mi trabajo? Jake se apartó y la dejó salir. -Una camisa estaría bien. Y supongo que mejor será que eche un vistazo a lo

-Podré hacer esto solo en pocos días. -¿Dónde has dicho que estaban esas pastillas? -preguntó Jake con voz débil. El pelo de su pecho acariciaba sus nudillos. Estaba volviéndole loca. -Lexi. Finalizando. -Papá llegará en cualquier momento. Ella miró su rostro y deseó no haberlo hecho. ella se apartó soltando un suspiro que fue más audible de lo que pretendió. Lexi cogió la camisa que había dejado caer al suelo y volvió delante de él. Soltó la respiración y pequeñas gotas de sudor se formaron en sus hombros y en su pecho. Tan delicadamente como pudo. -Yo las traeré. Sí.. -Mete la manga por este brazo -jadeó Jake. Cuando finalmente terminó. Por favor. Sus ojos estaban justo delante de su pecho. caliente y fuerte y a lo mejor un poco salado. Arrugas de dolor enmarcaban su boca. Lexi se acercó.En el vestíbulo. Jake volvía a meter el brazo en cl cabestrillo. -Así -dijo Lexi suavemente-. deteniéndola. El no olía mal. Agradecida de que él no pudiera leer su mente. Jake aguantó la respiración mientras sacaba el brazo del cabestrillo y lo sujetaba con su mano izquierda. Y no debería. Le había mentido antes. no. En una mesa. Y levantó cl brazo derecho mientras seguía sujetándolo con la mano izquierda. -Las traeré yo -dijo él--. -¿Cómo vamos a hacer esto? -Lexi señaló el cabestrillo.que he de hacer aquí. ella metió la manga por la mano y la subió por el brazo. deseando que hubiera otro modo de hacer eso más fácil. -Me tomaré una. suavemente. -Estaré en la cocina si me necesitas -y se marchó hacia la puerta antes de que él pudiera pensar en alguna otra tarea vergonzosa. Muy bien. miró el rostro tenso de Jake. pero no lo suficiente rápido. Tener a Jake de vuelta era peor de lo que ella había imaginado. -Pues muy. Se dirigió rápidamente hacia la puerta. no!» gritaba su mente. La mano de Jake se cerró sobre su brazo. Pero sus ojos la miraban con una intensidad que no tenía nada que ver con el dolor. .. Es un poco humillante tener que pedir ayuda de las cosas más pequeñas. . . -Como botones. Subiendo la manga. Ella lo había superado. -Me temo que no soy un buen inválido. Si me ayudas con los botones. Y en ese momento era un olor muy atractivo. «¡No. y a Lexi le dio un vuelco el estómago.¿Botones? -ella se apartó.. una semana como mucho. Olía a hombre..

¿Por qué no se sienta mientras yo preparo algo? Me llamo Twyla. y entonces salió al vestíbulo hacia la otra parte de la casa. -No -Jake se quedó en la puerta. una mujer regordeta junto al mostrador apartó el puño del montón de masa que estaba amasando y lo miró por encima del hombro. Lexi vaciló. No puedo decir el número de veces que se ha sentado ahí mismo --hizo un gesto a la mesa-. Frank ha estado muy nervioso durante meses esperando que llegara. -Eso espero --dijo Jake oliendo la comida calentarse en el horno y con el estómago rugiéndole de hambre-. -¿Durante meses? -¡Oh. Hace mucha falta aquí. Twyla puso a calentar un enorme trozo de carne junto con una generosa ración de caldo. Jake la vio marcharse. Estaré allí en seguida. -Claro que sí -los ojos redondos de Twyla le miraron con honestidad . Mientras hablaba. -Oh. Aunque aún no estoy seguro de que realmente me necesiten. Frank Conley piensa maravillas de usted. entonces tendremos que darle de comer -puso un trapo sobre la masa-. y no confía en nadie para que se ocupe de este rancho. Capítulo 6 C UANDO Jake entró en la cocina. como reacio a salir-. pero tiene que quedar algo de esta mañana. Nada de eso iba a ser fácil para nadie. Twyla posiblemente tenga ya preparado la comida. ¿Tiene hambre? Su rostro redondo le saludó con una sonrisa alegre que él no pudo evitar devolverle. -Encantado Jake se sentó en una silla frente a la mesa de pino-. Lo metió todo en el horno que ya estaba caliente. Si la presencia de Jake la turbaba. Entonces. Hola. No lo dude por un minuto. pero ya está usted aquí y todo irá bien. sabía que volver allí habría sido para él el doble de perturbador. si quieres venir. Con su mano izquierda. recordando la sensación de sus manos al rozar su piel. vio que Lexi no estaba allí. Jake observó en silencio mientras ella le echaba la comida . tocó la hilera de botones de su camisa. Yo voy para allá. Un poco abrumado. -Yo estaba empezando a asustarme un poco por miedo a que a Frank le pasara algo antes de ir al hospital. sí! Pero ha tenido que esperar el momento apropiado para enviar a Lexi a buscarle. señor Thorn. -Bueno. Yo soy Jake Thorn. ¿Es demasiado tarde para desayunar? -Bueno. No le culpaba por necesitar tiempo a solas. Ve tú delante.. Mucho. y me ha dicho lo mucho que se arrepentía de haberte dejado marchar hace años. Twyla Donaldson. ya lo sé -dijo ella sacando cosas del frigorífico-.La verdad es que tengo mucha hambre -él la siguió-.

No podía aún haber llegado a los sesenta. -¿Qué bebe? Hay té helado si le apetece. Y cuando se retiró. Habían sido buenas personas y buenos amigos. -Oh. desde que yo tenía trece años. Es la hora de su almuerzo. . mis padres se mudaron a Florida. ni siquiera cuando yo compré la granja vecina. . Twyla sonrió mientras le ponía el plato delante de él. Pero no se quedó mucho tiempo para verme. Cogido con la boca llena. Jake masticó y tragó antes de responder. ¿Sabe dónde está? --Supongo que habrá ido al granero a buscar a su padre. -Sí -Jake pinchó una patata-. -¿Y su madre trabajo de cocinera? Jake asintió. -Debe ser más tarde de lo que pensé..Usted y Frank parecen muy unidos -comentó Jake con cuidado mientras cogía el vaso. pero seguía trabajando para Frank Conley. Después de casarme. Cuando yo empecé a ganar dinero con los rodeos.en un plato. Pero papá no quiso. Sus padres habían muerto con seis meses de diferencia el uno del otro. -Oh. Twyla movió la cabeza pensativa. Tengo que salir a trabajar un poco en mi jardín mientras esa masa termina de crecer. yo llevo viuda casi diez años. todo lo que se le ocurrió decir. -Gracias. en absoluto. la sensación de pérdida era abrumadora. -Bueno. -Siento mucho lo de su muerte. No dijo más. señor Thorn. -Sí. Vivía allí. Una docena de preguntas llenaban su cabeza mientras ella le servía la bebida. Así que supongo que los dos hemos llegado a conocernos mucho. hablando de Lexi. Yo. no. -Estupendo. Bueno. -Bueno. Twyla se sentó enfrente de Jake y empezó a partirlas. -Soy una vieja y puede que hable demasiado. -Durante unos seis años. Incluso después de cinco años. y Jake no insistió. -Apuesto a que estuvo muy orgulloso de que usted tomara luego su puesto. Lexi habla de ella a menudo -Twyla se puso de pie y cogió el cuenco--. y Jake los echaba de menos. aprecio todo lo que ha dicho. convencí a mamá para que dejara el trabajo. aunque se preguntaba cómo de unidos estarían realmente. he oído que su padre fue el capataz aquí durante muchos años. -Me hubiera encantado conocer a su madre. y he estado trabajando aquí casi todo ese tiempo. Cogiendo un cuenco de judías verdes. le dejaré terminar la comida en paz. Era todo lo que él dijo. hasta que su salud le obligó a retirarse. yo me quedé con el trabajo durante otros tres años.. No era una mujer tan mayor.

Sentada en el escritorio del salón. creo que ahora mismo están hablando de negocios . -¿Dónde está todo el mundo? -Tu abuelo está en la cocina con Jake. Creo que mi madre y usted habrían sido muy buenas amigas.¿Cuándo podré conocerlo? -Bueno. había evitado los besos. Jamie se apartó y la miró fijamente. Y el placer ha sido mío. y agradecida de que él hubiera dejado de insistir en que le llamaran James. aunque sólo por una temporada Era como volver a casa de nuevo. Su comida es deliciosa. pero era estupendo haber vuelto. A regañadientes. corazón. -¡Hola. señor Thorn. Bueno. ya que no quería que se decepcionara por los modales a veces volubles de Jake-. . mamá! -grito . preocupada por la ansiedad de Jamie. Jamie entró y dejó su mochila en una silla. ¿Cuándo podré conocerlo? -Creo que aún no me has dado mi abrazo de después del colegio. Y con los ojos brillantes. Había olvidado lo que era estar en casa. Nunca se lo admitiría a Lexi. ¿Te das cuenta de que Jake se va a sorprender cuando te conozca? -¿Por qué? -Bueno. Hoy has llegado pronto. Pero supongo que estabas preguntando por Jake. -Es poco más de mediodía. Jake se sentó de nuevo para terminar su comida. Temiendo forzar su suerte. El suyo estaba guardado en la maleta. ¿no? -Sí. Él se levantó. a lo mejor podemos ser amigos usted y yo. Jamie se acercó. Pensamos que mejor sería dejarle dormir esta mañana -puso el cuenco en el mostrador-. pero no vio ninguno. Twyla sonrió como si hubiera leído su mente. . -Llámeme Jake. Twyla cogió su cesta y sus tijeras de podar y salió al jardín. había empezado a mostrarse tímido también con los abrazos. -Pero como eso no puede ser.Jake buscó un reloj. Estaba en casa en la cómoda cocina donde una vez se había sentado en esa misma mesa viendo a su madre preparar comida para un ejército.vaciló. Dos años antes. Pero últimamente. enrojeciendo y enfureciéndose si alguien le daba incluso un solo besito en la mejilla. y Twyla se ha ido a preparar la cena a los trabajadores -Lexi sonrió y movió las pestañas con gesto inocente-. por favor. Lexi le dio un rápido apretón y le soltó. -Hola. Respiró profundamente y se calmó antes de sonreír a su hijo despeinado y salvaje. Un ceño de indignación apareció en el rostro de Jamie.Jamie mientras la puerta se cerraba tras él. él no sabe que tengo un hijo. ha sido un placer conocerle finalmente. Lexi dio un bote y su bolígrafo hizo un rayajo en el cheque que estaba escribiendo. -De acuerdo.

¿Por qué no nos dejáis tú y tu madre un rato más a solas para que terminemos de hablar? -Claro -dijo Lexi extendiendo la mano hacia Jamie y evitando mirar a Jake-. Él arrugó la cara disgustado. Siento no poder estrecharte la mano. has vuelto pronto -el rostro de Frank se animó al verlo y le hizo un gesto para que se acercara-. Lexi se rió. te presento a mi hijo. Jamie seguía indignado. -¿No le dijiste lo mucho que lo necesitamos ni lo mucho que lo queremos aquí? -No. A veces era un pequeño hombrecito. Pasamos toda la mañana discutiendo sobre si se iba a quedar o no. A lo mejor debí haberte dejado que no fueras al colegio y te hubieras ocupado tú de ese asunto. hablando. es posible -dijo con seriedad. Vas a estar aquí una temporada. Seguía pensando en ello cuando se fijó en Jake. creo que no. El murmullo bajo de sus voces cesó cuando ella y Jamie entraron. el niño sonrió tímidamente.-¿Quieres decir que no le has hablado de mí? -No tienes idea de cómo ha sido hoy el día. Ella quiso abrazarlo con fuerza. -Sí. De mala gana. -Mamá. -Jamie -dijo Jake suavemente. Jamie. -Jake. -Hola -dijo Jamie simplemente. Jake aún no se ha decidido -dijo Frank-. -¿Quieres conocerlo? -¡Sí! -exclamó Jamie casi gritando. Yo . Jake apartó los ojos de Lexi. Mi hombrecito. él es Jake Thorn. un niño tierno y vulnerable. que estaba mirándola a ella sorprendido. y su padre frunció el ceño. Un poco celosa. A lo mejor los abrazos sólo eran vergonzosos cuando procedían de las madres. Lexi vio a su hijo acercarse a su abuelo sin vacilar. Pero seguía siendo sólo un niño. mirando al niño de arriba a abajo-. Jamie. consiguiendo borrar la sorpresa de su rostro antes de mirar a Jamie. dispuesto a tomar el mando. -Oh. Ella se levantó de la silla. ¿verdad? Lexi se acobardó. Jamie. El orgullo maternal brotó de Lexi. ella le dio un suave golpecito en la nariz con la punta del dedo. Apoyado entre los brazos de su abuelo. donde Jake y su padre estaban sentados delante de la vieja mesa. Encantado de conocerte hizo un gesto a su brazo derecho-. Controlando sus instintos protectores. Ven y da a tu abuelo un gran abrazo. Le puso el brazo por los hombros y le llevó a la cocina. no pasa nada -Jamie seguía apoyado en su abuelo-.

Jake. Lexi se marchó. y este rancho no es una excepción. -Yo no he aceptado el trabajo -replicó Jake mientras volvía a sentarse. No podía evitar sentirse irritable y brusco cerca de Lexi-. A lo mejor tú puedes examinar cuidadosamente las cosas y ver algo que a mí se me haya pasado. Y yo no quiero que sepa nada. -¿Y Lexi? ¿Tiene alguna idea? -¡No! -Frank prácticamente gritó-. -Déjalo. ¿Qué me estabas diciendo antes de que entraran? -Estaba diciendo que hay un problema. -¿Por qué no tomamos esta noche pizza? -sugirió Frank-. fijándose por primera vez en la palidez tan poco saludable de su viejo amigo. Las comidas están incluidas en el trabajo. A lo mejor estoy demasiado cerca para verlo con claridad. -¿Por qué? -Ella tiene bastantes preocupaciones con ocuparse de la casa y de Jamie y de un viejo enfermo que no puede cuidarse solo.sólo necesito la cocina a tiempo de preparar la cena. Frank.-Voy a por mi cartera. No necesita preocuparse por lo que vaya a pasarles a ella y a Jamie si yo pierdo este rancho. tirando de Jamie. Estupefacto por la vehemencia del hombre. y no debería. Hay algo mal en alguna parte. Pero es más que eso. Jake? -preguntó Frank. Lexi no tenía mucha opción. mamá? La idea de un viaje de diez kilómetros hasta Santa Fe sólo para comprar una pizza no le parecía una maravilla a Lexi. pero sé que está ahí. si tú no lo sabes. Ella no . ¿cómo puedo saberlo yo? Es tu rancho. -¿Y tú. Es lo menos que podemos hacer. Tú sabes lo que este lugar significa para ella. Frank -. El rancho ha perdido dinero durante los dos años pasados. O a lo mejor Frank sólo quería una última pizza antes de ingresar en el hospital. ¿Qué te parece. La economía está siendo dura últimamente para todos. -Oh. Es una estupenda idea.dijo Jake cansado. vamos. por Dios. Tú y Jamie podéis ir a la ciudad a por una mientras Jake y yo terminamos de discutir esto. Jake lo miró con el ceño fruncido. -No sé. ¿Te parece bien una pizza? -Claro -Jake empezó a levantarse. -Aún así te daremos de comer. ¿No crees que tiene derecho a saber si está en peligro? -No. siéntate -exclamó Lexi-. -¡Sí! -gritó Jamie entusiasmado--. -Muchas gracias -dijo con sequedad.. A lo mejor quería estar una hora solo con Jake y sabía que ése era un modo seguro de conseguirlo. No sabe nada de esto. pero sabía que su padre debía tener una razón para habérselo pedido. Frank frunció el ceño a Jake. No puedo adivinarlo. De cualquier modo. -Me parece recordar que hace tiempo los dos os llevabais mejor. Con tu ayuda podremos solucionar esto insistió Frank testarudo--. -Oh. -Frank.

pero.. Para -dijo tanto para no emocionarse como para que dejara de hablar-. ¿vale? Se puso de pie con un esfuerzo que le dejó dolorido. y Frank continuó. Jake. Frank. McCauley? ¿Tiene él alguna idea? -Brad McCauley ha trabajado aquí durante más de tres años. Jake no lo miró. Si fueras de mi propia sangre y carne no podría confiar más en ti. considerando el modo en el que he arruinado mi vida? -Tú no has arruinado tu vida. Ayúdame. pero de todos modos te la pido. Jake le animó. Jake miró a Frank fijamente y notó que su palidez había aumentado desde que habían empezado a hablar. ¿Qué hay de tu capataz. Frank continuó. Te necesito. Lexi canturreaba .tiene que saberlo nunca. Pero tú eres la única persona con la que he hablado de esto. Frank se detuvo. -No tengo derecho a pedirte' ayuda. y nunca he tenido ninguna razón para sospechar de él. y yo no te ayudé mucho en su momento. Pero sé que intentar discutir contigo es perder el tiempo. -¿Pero? Con un suspiro. Jake.. -No me des las gracias. ¿No crees que me pides mucho. -Empezaremos por la mañana. No sería un hombre sino hiciera lo que pudiera. Y sospecho que Lcxi tampoco. Jake. Sólo espero poder ayudar. Han pasado muchos años. y aunque estuviera molesto por su debilidad. Sé que puedes. se detuvo y giró hacia la mesa. Jake. -¿Por eso estabas tan empeñado en traerme aquí? -Confío en ti. Es un buen capataz. Podrás mostrarme todo lo que tienes. Dentro. En la puerta. -Dios es misericordioso. Ojalá merezca tu fe. y hasta que lleguemos al fondo. por favor. empezaba a anochecer. pero te estaría eternamente agradecido si lo hicieras. -De acuerdo. El día había sido largo y cansado. Por la ventana de la cocina. Dolores la ha arruinado. que conste que pienso que te equivocas. era el momento de tomarse otro calmante si quería aguantar hasta la cena. Para. -¿Cuándo ingresas en el hospital? -Espero poder aplazarlo hasta la semana que viene. Nosotros lo hemos hecho. Jake levantó la mano. Y la gente cambia. así quiero que continúe. -Bueno. no dejarás que Lexi pierda este rancho. Y sé que si algo me pasa. y yo te diré lo que necesito que me expliques. -Gracias. No tengo derecho a esperar que lo hagas. Frank.

La pizza está en el frigorífico. ¿Dónde están todos? -Papá está echado. -Eso imaginé -sonriéndole. Eso es para mañana dijo haciendo un gesto hacia las judías. se sentó frente a él. -Si no te importa. Suspirando. a lo mejor meses. en la pila limpia. -¿Por qué? -¿Puedes sentarte? ¿Por favor? Durante un instante. Bueno -dijo Lexi poniendo un plato de pizza delante de él---. sonriendo. Jake negó con la cabeza. No le ofrecían ninguna distracción. tratando de no dejarse deslumbrar por su sonrisa. buscando algo que hacer. A lo mejor deberían volver a la antigua forma de comunicarse. Ella no podía sentir las rodillas flojas cada vez que estaba cerca de él. Tenía miedo de lo que papá pudiera hacer si tú no estabas aquí al menos hasta después de su operación. -Si odias tanto tenerme aquí. Toda esta inactividad me da mucho apetito -se sentó en una silla-. ¿Quieres una cerveza? -Por supuesto. pero yo pensé que a lo mejor te venía bien descansar. -El microondas ha pitado -dijo él. entonces se dio cuenta de que no podía actuar como si tuviera diecisiete años sólo porque él le hiciera a veces sentirse así. Se fijó en la cocina. Lexi sacó un botellín del frigorífico -. Supongo que no querrás un vaso. -¿Qué? -Tenemos que hablar. -¿Por qué no te sientas de todos modos? -preguntó Jake. ¿por qué te esforzaste tanto en traerme? -preguntó Jake con tranquilidad.. -Bueno. -Parece que me he perdido la fiesta. Lexi lo miró. Sé que no ha sido un día fácil para ti -metió el resto de la pizza en el microondas-. Cuando dejó el . -Pensé que íbamos a tomar pizza. ella pensó en negarse. Jake levantó la cerveza y bebió. así que si tienes hambre. al menos eres honesta. decirse cosas bruscas y discutir. Encogiéndose de hombros. Lexi sacó la pizza. haciendo los deberes. Jamie quería despertarte. se quedó sorprendida al ver a Jake apoyado en la puerta.con la radio mientras recogía el último de los platos y ponía un cazo de judías a calentar. Cuando se volvió. en el mostrador fregado. Aquí está la cena. Jake iba a estar allí mucho tiempo. -¿Vas a cenar tú? -Ya tomé antes -. Yo hago la cena mientras Twyla da de comer a los trabajadores. la puedo calentar. Jamie arriba.miró alrededor.

Lexi lo hizo. Sintió remordimientos. Con la pizza en la mano. Trataré de no hacerte las cosas más difíciles de lo que son. Puede que algo simple que puedas simplemente meterte. Sé que no es algo que tú querías hacer. lo siento -dijo Lexi-. Lexi le vio luchar por coger un trazo de pizza con una mano. . Lo menos que ella podía hacer era preocuparse menos de sí misma y pensar un poco en él.. Tú también te podrías coger una cerveza. -No es problema -respondió Lexi con el corazón a todo gas-. y te doy las gracias por haber accedido. La situación es molesta para todos. -tragó saliva y lo intentó de nuevo Lexi -su nombre fue casi un susurro-. -¿Tiene diez años? -Sí -dijo ella de nuevo. -Lexi. ¿Es mío? Ella se dejó caer sobre el . Sólo para ti y para mí. y se quedó callado un momento antes de hablar. esperando la pregunta que llegaría. -Parece que a cada minuto que pasa me endeudo más contigo -la intensidad de su voz dijo más que sus palabras. Tenía delante de ella semanas viendo a Jake día y noche. Su vida durante las próximas semanas no sería fácil. Nunca lo había sido y nunca lo sería. ¿O confías en mí para que te encuentre ropa que puedas ponerte y quitarte solo? -¿Incluye eso zapatos? -Claro. -¿Crees que vas a poder ir mañana a la ciudad? -preguntó Lexi comiendo-. Dolores se había ocupado de eso. ¿Quieres otro trozo? -preguntó preparándose uno para ella al final. -Sí -se apoyó en el mostrador. Jake sonrió. -Supongo que papá tiene recuerdos distintos -Lexi se levantó y se acercó al microondas-. -Eso también. -Sí -hizo un gesto al frigorífico-. Levantó la cabeza de la pizza y sorprendió a Jake mirándole muy serio. Jake adoptó expresión pensativa.No. -Mira. -Lexi. Esperando ocultar la velocidad de su respiración. sonrió. No era la chica de Jake. Ella asintió. ¿estás casada? El calor encendió sus mejillas y le miró de mala gana. -No. y de momento al menos. ¿Por qué lo preguntas? -Tienes un hijo. Jake habló con obvio esfuerzo. la tensión entre ellos cesó. y simplemente tenía que superar su reacción infantil a él. -¿Y un par de pantalones de chándal con cinturas elásticas? -preguntó más entusiasmado. Su mano se movió hacia ella y se detuvo.. cogió el plato vacío y lo llevó a la pila. En serio. llevándole a él una más. Tu padre está satisfecho.botellín.

gritarle.. Entonces la furia en los ojos de Jake se derritió y movió la cabeza con tristeza. No es tuyo. -Entonces. -Dios mío. Supongo que debería haberte dicho al presentarte a mi hijo que no te preocuparas porque era adoptado. -Lexi -preguntó de nuevo-¿es mi hijo? -No. Sorpresa. Realmente es adoptado. -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así?Jamie es lo más importante de mi vida. Es sólo que no te entiendo. Lo siento. Lexi quiso llorar. Jamie no es mío. ahora pareces disgustada porque yo no te dejé embarazada. Perplejo. con sus emociones alteradas. suyo y de Jake..Bueno. -Es. -Lexi -dijo Jake suavemente -. Y no quiero hablar más de esto. Lo último que yo querría sería un hijo con un hombre que no lo quiere. Hubo un momento en el que ella había deseado exactamente eso. ¿Estás diciéndome la verdad? ¿Realmente no es tuyo o esta historia de la adopción es sólo una coartada? -Jamie no es realmente mío -dijo apartándose de la pila para poner más distancia entre ellos-. Lexi. -Bien -Jake no insistió-. tirarle algo... pensé. Todo lo que sabía era que quería que él se preocupara más. yo. alivio y entonces regocijo cruzaron el rostro de Jake en rápida sucesión. Es sólo que con su edad.. En serio.. ¿de acuerdo? Perdóname.. Es adoptado. No tiene sentido. El picor amargo del arrepentimiento la quemó por dentro. -Siento haberte asustado -dijo ella furiosa-. lo siento. Jake la miró. y yo no debo una explicación de mi amor por él ni a ti ni a nadie. congestionados de antiguo dolor. -Gracias. Aún enfadada. le dio la espalda y miró por la ventana hacia la noche. Parece un muchacho fantástico. Eso no debería ser tan duro. Jake levantó una mano.mostrador con todo su peso. No es mío de nacimiento. Durante un largo rato. Lexi -dijo suavizándose-. Finalmente se rió. ¿Jamie es de otro hombre? Ella negó con la cabeza. Herida por su reacción. un tiempo en el que hubiera dado cualquier cosa por que Jamie hubiera sido realmente suyo. Y yo estaba pensando que me marché y te dejé embarazada y nunca lo había sabido. ¿Por qué adoptarías a un niño cuando podrías haberte casado y haber tenido uno propio? Lexi se volvió para mirarlo. se quedaron mirándose. aunque no sabía por qué. El cerdo estaba aliviado. Así que deja ya el tema. -Lo siento. -No. La horrible tensión en el rostro de Jake se suavizó durante un instante. -Adoptado -se pasó los dedos por el pelo-. . -Te lo he dicho. No volveré a mencionarlo.. y entonces regresó.

¿Necesitas ayuda o no? Sí. -Pero no puedes -levantó los vaqueros en la mano-.. y entonces se acercó a él furiosa.? Lexi se calló cuando vio a Jake tumbado sin moverse bocarriba sobre la cama. Pero me siento como un bebé. Una vez hubo desaparecido. -¿Qué has hecho? -preguntó recogiendo sus vaqueros. por suerte ya se ha marchado al colegio. Tenía los ojos cerrados. sollozó y dejó que toda la tristeza saliera. Lexi llegó a los pies de la escalera a tiempo de oír un golpe seguido de un grito de dolor y una serie de palabrotas detrás de la puerta de la habitación de Jake. Lexi se los subió hasta las rodillas. ella continuó con la misma suavidad. Al menos hasta mañana. -¿Una tregua? Ella sonrió para ocultar la tristeza que se estaba apoderando de ella. -Sí. Lexi asintió. Un par de vaqueros azules bajo sus pies desnudos.Lo sé. Jake se tensó y soltó otra sucesión de palabrotas. ¿no? Bien. -Te agradecería que recordaras que en esta casa vive un niño.. -¿Por qué no me has llamado si querías vestirte? El gesto en su cara se volvió un ceño y el arco de su espalda se relajó hasta que descansó toda la espalda en la cama. Capítulo 7 ALA mañana siguiente. -cogió los pantalones-.. pero en esta casa. Lexi salió fuera. a la oscuridad de la noche. -Claro. ella fue al armario. No me importa cómo hables cuando estés con tus amigotes del rodeo. Sin intimidarse. bueno. Lo hice sin pensar.Supongo que conocerlo me hizo ponerme a pensar y. ¿Me ha oído? -No. Jake abrió un poco los ojos y la miró sin responder.. y sólo llevaba puestos los mismos calzoncillos azules del día anterior.. Bueno.. No con estos. cuida tu vocabulario. -¿Qué ocurre.. reconozco que sí -cerró los ojos y suspiró-. -Supongo que eso es lo mejor que podemos esperar. Abrió la puerta y entró corriendo. Lexi abrió los ojos como platos y dio un paso atrás. Mientras él se los colocaba. Despacio. -Buenas noches. -Odio tener que pedir ayuda -terminó. y Jake siguió.. Yo también he estado recorriendo esos caminos. señor. . Jake se dio la vuelta y se marchó. la furia abandonó el rostro de Jake y casi sonrió. mi cabeza me llevó por caminos en los que no había estado en mucho tiempo. Lexi se acercó a la puerta del dormitorio y la cerró de golpe. . señora. -Quería hacerlo solo -gruñó entre dientes apretados. Metiéndole los vaqueros por los pies. la boca helada en un gesto de dolor. buenas noches.

-¿Qué camisa quieres hoy? Jake gruñó. Quería que le subiera la cremallera. -No si puedo evitarlo. No tienes idea de lo que duele sólo levantarse de la cama. pero no se volvió. pero aún así no podía evitar reaccionar. tómate las pastillas. Con eso. -¡No me molestes más! Profundamente irritada. -Jake. Twyla está en la cocina. Jake hizo un gesto a la bragueta abierta. la única razón por la que no estás en el hospital es porque el doctor sabía que no te quedarías. acercándose todo lo que podía al codo herido. Siguiendo el movimiento de su mano. Es tu vida. que por suerte estaba oculta por viejos calzoncillos. -No puedo hacer esto solo --dijo él indicando la cremallera-. Había llegado a la puerta y se resistía a mirar por encima de su hombro cuando oyó la voz de Jake. Despacio abrió los ojos. Él estaba provocándola a propósito y ella lo sabía. Lcxi levantó los brazos en el aire. -A lo mejor deberías. Por el amor de Dios. Ella respiró profundamente. -Mejor esperaré sin nada hasta que tú vuelvas de la ciudad. . ¿Crees que podrás encontrarme algo sin mangas que pueda ponerme sobre el cabestrillo sin tener que mover mucho el brazo? -¿Una camiseta de tirantes o algo así? serró el armario-. Ella se paró. El corazón le dio un vuelco. -Bien. -¿Quieres tumbarte? -preguntó. y se giró muy despacio. es muy agradable recordar eso. Lexi cerró los ojos. Es un poco fuera de temporada. pero a lo mejor podré encontrar algo en las rebajas. Él estaba de pie mirándola. -¿Te están ayudando algo esas pastillas? -Hoy no he tomado ninguna. sin estar ni siquiera segura de haber dicho la palabra en voz alta. -No quiero depender de algo así. La cremallera.¿Qué? -preguntó Lexi casi sin voz. Por supuesto. Y no puedo estar así todo el día. Él negó con testarudez. -¿Qué? -preguntó de nuevo ella. -Cuando estés listo para desayunar. -Gracias. Algo que pueda usar durante el siguiente par de semanas hasta que esto empiece a curar se erijo masajeándose los músculos del brazo sobre el codo. -¿Qué? -Te necesito. con los vaqueros sin abrochar colgando de las caderas mientras abría y cerraba los puños en sus costados. Ella lo miró con el ceño fruncido. mirando la pared justo detrás de él. -Lexi. su mirada bajó de los músculos planos y duros de su estómago a la zona erótica más abajo. Lexi se marchó. -Haz lo que quieras. Recordando la prueba dura de la mañana anterior. .

y cogió los dos lados de la bragueta juntos con la mano izquierda hasta que pilló la cremallera con la mano derecha. Ella tiró con todas sus fuerzas. pero había visto las líneas de sufrimiento en su rostro. pero Lexi agarró con más fuerza. Ahora.. y su forcejeo con la cremallera aumentó. Entonces. Sus ojos brillaban. Pero él cerró la puerta.. -¡Ouch! -se llevó el dedo índice a la boca y se chupó el dedo. con un fuerte tirón. -¿Qué ha pasado? -preguntó Jake preocupado. Ella dio un paso atrás. -Lexi -susurró cogiéndola del brazo con suavidad-. ¿podrías darte prisa? -Esto ha sido idea tuya -bufó Lexi-. -Ya me siento mejor -dijo Lexi rápidamente-. apartándose de su mano. -No se me ocurrió. avanzando un paso por cada uno que daba ella hasta que Lexi tocó la pared con la espalda. No me duele casi nada. Puedes. . está bien. quédate quieto. pero la piel no estaba rota. -Escucha.. Ignorando el temblor en sus manos. -Bueno. -Quédate quieto -le ordenó.. Jake la siguió.-De acuerdo. -Oh. y apretó la palma de la mano en la pared junto a su cabeza. Lexi cogió la cremallera de nuevo. Miró a un lado y vio la puerta abierta. Ella se apartó el dedo de la boca y movió la mano. igual que la presión de sus nudillos sobre su miembro inferior cada vez más abultado. los nudillos de su mano rozaron un bulto bajo la tela de los calzoncillos. El gemido ahogado de Jake no hizo nada para calmar su corazón. aún necesito que me subas la cremallera -dijo mirándola con intensidad. Lexi. No sé por qué no has podido ponerte un pijama de mi padre o una bata suya hasta que yo llegara de comprar. su mano estaba extendida. Y la cremallera se ha atascado.. -Mira. Él intentó apartarse. Una raya roja cruzaba el dedo índice. Era cierto que no tenía idea de lo mucho que le dolían los movimientos más simples. Mientras tiraba. -Me he clavado la cremallera. y se deslizó por la pared hacia su vía de escape. Se puso delante de él. Jake sonrió. Me pica.. ¿Seguro que no quieres que le de un beso para curarlo? A Lexi se le revolvió el estómago. y la cremallera finalmente cedió justo cuando los dedos de Jake le acariciaron el pelo. Jake le cogió la mano y le giró la palma en la suya. tú querías que te subiera la cremallera y lo haré --continuó tirando para desatascarla-. la subió y se pilló el dedo.

No te traje aquí para que pudiéramos continuar donde lo dejamos. Porque no hay nosotros. una vez hubo algo entre nosotros -dijo apartando la cara. -No hay nosotros. Por eso tenía que preguntarte si yo era el padre del niño --rozó su mejillas con el pulgar. -Sí. una vez más? Lexi abrió la puerta. ¿verdad? -Esté haciéndolo o no. -Bueno.-Tenemos que hablar. Él bajó la mano y se apartó. cuando hay luna llena y estás sola. olvídalo. A lo mejor porque yo fui el primero. -También lo sé. ¿Te has acostado tú con otros hombres? -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así? -Admito que no tengo derecho a preguntarlo. -De acuerdo. Sea lo que sea. -Te estás acostando con alguien. cierto -se acercó hasta que su muslo rozó el suyo-. -Bueno. ¿Por qué te importa? -No lo sé -admitió encogiéndose de hombros y pareciendo perplejo por sus propias acciones-.Mírame. -¿De qué? -De nosotros. en el rancho? -insistió Jake. eso se convirtió para mí en una pregunta crucial. Incluso después de estar en el coche . He dicho que me mires -repitió cuando ella se resistió. y su voz era una caricia-. -Lo sé. en medio de la noche -susurró-. -¡Déjame irme! -gritó ella con los dientes apretados mirándole al (in y echando fuego por los ojos. . Tú lo sabes todo de mí --dijo tranquilo-. -¿Está él aquí. El le cogió la barbilla en la mano y le levantó la cara hacia él. sin querer mirarle a los ojos. Ahora no somos las mismas personas. -Me extraña que encontrarte en la caravana de Louanne Bvers sea saberlo todo sobre ti. Ahora déjame antes de que me vea obligada a darte un golpe en las costillas. ¿no piensas en aquella noche? ¿No te preguntas nunca cómo sería ahora? ¿Los dos juntos. pero mientras tú estabas ocupada con mi cremallera. -Al menos sabes que me he acostado con otras mujeres. nunca será asunto tuyo -se deslizó hacia la puerta y cogió el pomo. puedes seguir preguntándotelo -dijo ella apartándole el brazo-. ¿Estás saliendo con alguien? -¡Eso no es asunto tuyo! -Hay muchas cosas de ti que parecen no ser asunto mío. Ella le miró el pecho. -Lo que pasó entre nosotros fue hace mucho tiempo. Pero algunas veces. se giró y corrió. Seguro que yo tengo al menos el derecho de saber algo de ti. -¿Por qué? -Lexi giró el pomo y abrió un poco-. olvídalo.

¿no? -Aún lo es. Brad McCauley miró de Frank a Jake y de nuevo a Frank. despacio. bueno. -¿Oh. entonces sólo está de visita? -No exactamente -respondió Frank-. teniendo también que ocuparse de la casa y de Jamie. Jake se encogió de hombros. seguía corriendo. Eso es todo. Quince años estupendos -apoyó una mano en el hombro de Jake--. no lo había oído. por supuesto. pareciendo satisfecho consigo mismo. -Oh.. Frank sonrió. Ya le dije a ella que haría todo lo que pudiera.-Brad miró de Frank a Jake . Yo tenía un alquiler de diez años. Habría sido demasiado para ella. Yo sigo pagando el alquiler hasta que Jake decida volver. Y Jake también lo fue durante un tiempo.. -Mejor tener a alguien viviendo en la casa que tenerla vacía. me alegra oír eso. yo sé que sí has oído hablar de Jake -dijo Frank Su padre fue mi capataz durante casi quince años. -¿Jake'? No creo que haya.Frank se puso de pie-. .. dándose cuenta de que le estaban echando. Brad . Mucho mejor. -Entonces.. y sé que a ti no tengo que decirte quién es Jake Thorn. No dejó de correr hasta que estuvo a medio camino de Santa Fe. -Ah. Estoy seguro de que tendrá el mismo espíritu de cooperación ayudando a Jake mientras yo no estoy.. pero ya ha terminado -Frank miró a Jake-. No me había dado cuenta. Jake se acercó a Frank. -Pero yo pensé que Lexi se ocuparía de todo --dijo Brad con sonrisa forzada. señor Thorn. Supongo que estoy viviendo en su casa. Sólo pensamos en voz alta. Brad asintió y se dirigió hacia la puerta.camino a la ciudad por la sucia carretera. ¿verdad? -preguntó Frank. Anoche le estaba hablando a Jake de ti. -Ah. sí -dijo Brad extendiendo la mano hasta que vio el cabestrillo y la retiró-.. -Bueno. -Pero si hubiera tenido que ser así. -¡Oh. -¡Oh. claro! Aprecio mucho a Lexi. Estoy seguro de que esto funcionará bien. estoy seguro de que usted hubiera hecho todo lo posible por ayudarla -dijo Jake con fría educación. He oído que era el dueño del rancho vecino. De momento no tengo ningún plan para el rancho. Es un viejo amigo mío y mi exyerno. -Tú y Lexi habéis estado haciendo planes para mi. sí. Brad -Frank se levantó e hizo un gesto a su capataz para que entrara en el salón-Me alegra que estés aquí. no! Simplemente especulamos -Brad levantó las manos en gesto de inocencia-. -Oh. Jake dirigirá mi rancho mientras yo esté en el hospital. -A veces las cosas suceden deprisa. -¿Dirigir el rancho? No.

Las camisetas no le cubrirían mucho. y . o excitado. -¿Qué era todo eso sobre Lexi? ¿Hay algo entre ellos? Frank se encogió de hombros. Y ella. Pagó su compra y llevó las bolsas a su coche. enfadado. ya que yo he aparecido y le arruinado todo. Brad. Nunca más tendría que sentir el roce del pelo de su pecho contra sus dedos al abrocharle la camisa. Ni muchos ni muy a menudo. pero también alegre de que le importara. y él trabajando hombro con hombro con Lexi durante semanas o incluso meses. había intentado sacarse a Jake de la cabeza. Brad se puso el sombrero. pero no fue así. Dentro de las bolsas había una variedad multicolor de pantalones de algodón que se podían poner fácilmente con una mano y camisetas sin mangas con grandes agujeros para los brazos. Giró y se marchó. furiosa porque quisiera invadir su intimidad. había sentido tristeza al pensar que nunca más vería sus ojos verdes ni oiría su voz ronca cuando estaba dormido. Nunca más tendría que reprimir sus reacciones por semejante intimidad. esa vez para siempre. Y después su estancia allí terminaría y estaría fuera de su vida. ¿verdad? Tú en el hospital. Nunca más tendría que subirle la cremallera de los vaqueros ajustados. -¿Soy yo o ese hombre es una serpiente zalamera? -A veces da esa impresión. Lexi recuperaría su libertad y. En su lugar. Inspirada por el pensamiento de otro encuentro como el de aquella mañana. Pero no lo había conseguido. Frank sonrió con malicia. Jake se quedó mirando la puerta cerrada. pero no llegará a nada más si yo puedo evitarlo. -¿Sabes? A veces pienso que me lees la mente. Con su padre en el hospital. a lo mejor incluso podría evitar a Jake durante días. su paz mental. Apuesto a que ahora está que echa chispas. Recordó aquella mañana en la que él había exigido respuestas a preguntas que no había tenido derecho a preguntar.-Me alegra haberle conocido. burlón. sintiendo el estómago revuelto.. -Estoy deseándolo. -Han salido un par de veces juntos. Con esas cosas. Jake miró a Frank. Lexi había adoptado una actitud misionera en la tarea de seleccionar ropa nueva para Jake. Lexi había esperado sentirse alegre por ello. Buenos días. pero harían más fácil que Jake se vistiera solo. Claro que había tenido amantes después de él. ¿verdad? Pero parece eficiente en su trabajo.. De vuelta a casa. En un par de días nos reuniremos para charlar detenidamente. La última compra había sido un par de mocasines para que llevara por la casa. con suerte. -Esto habría sido perfecto para él.

Brad se rió. ¿Tienes ya pareja para el baile de la cosecha? -No. Lexi aparcó justo cuando Brad McCauley salía de las sombras del portal. -¿Qué estás haciendo aquí. ¿Qué sabes de él? . Que él la hubiera hecho el amor una vez y luego once años después le preguntara si había habido otros. no era asunto de Brad-. ni había aparecido en sus sueños. ¿Qué ha estado haciendo desde entonces? Lexi se encogió de hombros. aún faltan varias semanas. Brad -dijo Lexi calmando el orgullo herido que sabía que Brad había ocultado a su padre--. -Intentaré tener más cuidado en el futuro -se ajustó el sombrero y se quedó mirándose los pies-. Además. no era asunto suyo. una verdad que nunca le contaría. pero Lexi había continuado con su vida. hace un momento no tenías precisamente pelos en la lengua. Ésa era la verdad de su vida. con un gran vacío. Jake Thorn. trabajó como nuestro capataz un tiempo después de que su padre se retirara. No le des importancia. Su padre fue nuestro capataz cuando yo era una niña y su madre fue nuestra cocinera. Habían pasado años desde que sólo había tenido alguna cita casual con alguien. -Bueno. -¿Es tan obvio? Lexi sonrió. al marcharse. -No tengo ni idea -y aunque la tuviera. -Sí. -Bueno. Participa en rodeos y estuvo casado con alguien de tu familia. Incluso después de que Jake comprara el viejo rancho de Johnson y se casara con mi hermana mayor. indicaba una profunda arrogancia. aunque nunca lo admitiría delante de él. -Pero de eso hace mucho tiempo.nada serio ni lo suficiente duradero para casarse. y la verdad era que ella no quería hablarle de los otros porque entonces pudiera sentirse tentada a dejar caer que nunca había habido otro como él. la saludó y caminó hacia ella mientras Lexi cogía las bolsas del maletero. Lexi había dejado de buscar a alguien para llenar ese vacío. Brad frunció el ceño. Nunca nadie había llenado su corazón y su alma. pero no sé por qué eso le capacita para dirigir este rancho mejor que a mí. A lo mejor podremos hablar de nuevo . Brad. aún no. Brad? -preguntó Lexi dejando la más grande en el suelo-. Aliviada de estar en casa y no más a solas con sus pensamientos. ni la había dejado. . Depende de cómo esté papá. Al final. Es sólo que Jake tiene mucho que ver con este rancho. seguro que has oído hablar de Jake dijo mirándolo sorprendida.Oh. Pero no sé si iré. ¿Has hablado ya con mi padre? -Y con mi nuevo jefe.Vamos. mi padre no piensa eso. Jake no estará aquí mucho tiempo. Al verla. La expresión de Brad se relajó. Pero sé que papá lleva mucho tiempo intentando que vuelva -le puso la mano en el brazo-. Él no quiere estar aquí más de lo que tú quieres que esté.

evitó que se acercara a ellos y le arrancara el pellejo a Brad McCauley. Yo estaba aquí antes de que él llegara. -¿Necesitas ayuda? -Oh. Lexi sonrió. Los tacones de sus botas se clavaban el la gravilla del camino mientras se acercaba. Cuando Lexi había puesto la mano en el brazo de McCauley y lo había mirado con esos enormes ojos marrones. e imagino que seguiré cuando se haya marchado. Brad señaló las bolsas del suelo. no. Brad subió a su camión y se marchó. actuando como si él fuera el dueño de ese lugar.cuando quede menos. Lexi había llegado a la puerta cuando Jake apareció de entre las sombras. Con eso. pasando el seductor contoneo de sus caderas. Y nada de lo que había visto le había convencido de lo contrario. Jake la vio acercarse fijándose en cada detalle. Desde las sombras del portal. pero deliberadamente había mantenido una relación informal. Cerrando el maletero. entonces me marcho. desde el cuello de la camisa blanca que se extendía sobre sus pechos altos y generosos hasta la cintura de los vaqueros desteñidos que le marcaban las caderas redondas y las piernas largas y delgadas. no creo que ocurra eso. -Me parece una buena idea. y la mirada de Jake dejó el cuero negro de sus botas para subir por sus largas piernas una vez más. -Oh. Había salido con Brad un par de veces. sólo el saber que en su presente condición hasta un niño de cinco años podría derribarle. pero no habían sido suficientes para convencer a Jake de que Frank Conlcy no era otra cosa que un viejo débil a los ojos de Brad. -No dejes que te quite el sueño. posiblemente un hombre moribundo con una bonita hija soltera. Los tacones dejaron la gravilla y pisaron las baldosas del porche. No le había gustado nada Brad McCauley desde el mismo mo mento en que lo había visto. aliviada de no tener que tomar una decisión aún. Jake miraba con ojos entrecerrados y boca apretada. -Bueno. ¿Es eso para mi? Asustada. McCauley había dicho y hecho las cosas apropiadas. -No pretendía asustarte -¿Cuánto tiempo llevas iquí? . Tengo trabajo y no quiero empezar mal con el nuevo jefe. Lexi dejó caer la bolsa más grande y dio un paso atrás poniéndose la mano en el corazón. y subió hasta su rostro y a sus labios rosas y gruesos que aparecían en sus sueños desde hacía más tiempo del que podía recordar. No es mucho. Se posó en los pechos que se movían bajo el algodón de la camisa con cada paso. -No vuelvas a hacer eso --dijo intentando aún respirar. Lexi cogió una bolsa en cada mano y caminó hacia la casa.

-No me refería a eso en absoluto. . En cuanto el rodeo terminaba. Sus ojos se clavaron en su boca. pero creo que es muy maternal. -Tu padre fue a echarse un rato. -Ella lo sabe. Y es muy agradable ser atendido. él disfrutó de sus pezones duros y calientes contra él. Una cama puede ser muy fría. Feliz para ti dijo ella. Diablos. El se encogió de hombros. -Decidió quedarse hasta que tú regresaras. Su mano seguía en su cabeza. Lexi. -¿Por qué estás contándome esto? -Tú lo has preguntado. -No parece que tú lo estuvieras. sujetándola cautiva mientras su beso profundizaba. sólo un poco. Acercándose más. saboreando y pidiendo más. Sus suaves labios rosas se separaron despacio y su respiración salió en un suspiro. apretando sus pechos contra el de Jake en un dulce agonía de dolor. -Y supongo que habría otra Louanne esperándote en la siguiente parada -Lexi lo miró sin ocultar su irritación. incluso con compañía. y yo salí a respirar algo de aire fresco. mordisqueándolo. ella se marchaba en una dirección y yo en la otra. Yo no disfruto normalmente de ello. Siéntate un rato conmigo -dijo haciendo un gesto hacia las sillas tras él-. Lexi dejó que él cogiera las bolsas y las dejara junto a la puerta. -Tú no eres un inválido. sí te vi. Y no me gusta que me espíen.-Si te refieres a si te vi mirar embobada al capataz. -¿Cómo iba a saber que me contarías la verdad? Él la miró y supo al instante que había sido un error. -Sólo tener al lado en la cama un cuerpo caliente no significa no estar solo. muy grueso y saliente. -¿Quieres decir que Louanne no era maternal? -¿Puedes dejar de molestarme con Louanne? Sólo éramos amigos. sólo en caso de que uno de los inválidos necesitara algo. Twyla va a traer té helado en cuanto lo haga. brillaba mojado. nada más. -Jamie ha venido y se ha marchado-Jake la cogió del brazo-. apretándolo suavemente entre sus dientes. Frank está en su habitación. Capturó su labio inferior de nuevo. el corazón de Jake se aceleró con dolorosa furia. -¿Sigue aquí Twyla? A esta hora normalmente ya se ha ido. Cuando su boca se posó sobre la de ella. mordidos. Ella gimió. Estoy en la carretera casi todo el año. y un hombre se siente solo. cogiendo la bolsa para entrar. Esos labios estaban hechos para ser besados. Su mano le sujetó la cabeza mientras su boca aplastaba la suya. -Posiblemente. Cuando finalmente tuvo que apartarse para respirar. la punta de la lengua continuó acariciando el suave contorno de su deliciosa boca. chupados. Su labio inferior. arqueó la espalda. El resto sólo fue una feliz coincidencia. soy soltero. acariciados y devorados.

-Oh. chupándolo con ternura. Lexi se puso la mano en la frente. Dios. -Lo siento.. Estaré bien en seguida. Seguía mareado. Dios mío. Ella estiró la mano y le acarició el rostro empapado en sudor. Salvaje por su dolor interno. Las palpitaciones en su espalda crecieron y se extendieron por todo su pecho. ni siquiera se había dado cuenta de que había gritado hasta que Lexi estuvo de pie a su lado. . y entonces soltándolo para cubrir sus labios con los suyos con ansiedad. Supongo que los abrazos no son una buena idea hasta que estén mejor. el dolor de Jake se hizo insoportable. ¿qué he hecho? ¿Estás bien? Di algo. mudo y ciego de dolor. ignorando las palpitaciones en su tronco-. y él empezó a respirar de nuevo. mío -gimió él. -¿Te llevo al hospital? ¿Necesitas un médico? Jake negó con la cabeza y sonrió débilmente. la agonía empezó a disminuir. Sordo. pero los dolores fuertes habían cesado.. Estiró el brazo en gesto de agonía. -¡Es terrible! Debí haber perdido la cabeza. Jake cogió su labio una vez más y se lo metió en la boca. Duele. ¿eh? -¿Cómo puedes preguntarlo? -se apartó horrorizada-. -¿Qué ha pasado? -Mis costillas. -Supongo que no querrás volver al momento cuando yo fui tan bruscamente interrumpido. -¿Por qué sonríes? -preguntó ella molesta.mientras ignoraba el profundo dolor que se le clavaba como una flecha en el centro de su pecho. Lexi era increíblemente sexy. -¿Qué he hecho? -Nada. -¿Estás seguro de que estás bien? -Sí -se puso de pie para demostrárselo. -¿Qué es? ¿Qué? -preguntó desesperada.. Jake vio que realmente la había asustado. Buscó aire que no llegaba mientras un torno gigante le oprimía el pecho y cien navajas le cortaban por dentro. con el rostro blanco como una pared. No quería asustarte. Lexi le rodeó el cuerpo con los brazos y se entregó a él con deseo. quemándole con los fuegos que ella encendía en su interior. Entonces. Él la abrazó más. ¿En qué estaba pensando? -No creo que ninguno de los dos estuviera pensando mucho hace unos minutos. suave y dulce y mimosa en un momento y salvaje como una tormenta al siguiente. Tan rápidamente como había llegado. girando mientras apretaba su cuerpo al de él. -¡Jake! --gritó-. confundida. Pensé que te había matado.

-Es cierto. y tú tienes que preocuparte de Frank y que cuidar a Jamie. me voy. Lexi. Los dos vamos a tener las manos ocupadas. Y tampoco lo que ha sucedido hace unos minutos. el suave relincho de un caballo.-De todas formas. Espero que te guste lo que he elegido. Además añadió sonriendo . tenía razón. el sonido seco del viento. y más que eso. sabía que una cosa era hablar y la otra actuar. Ella se rió. Así que discuti remos de nuevo dentro de un par de semanas. -Por supuesto. Él hizo un gesto hacia las bolsas. ¿cómo pasó? Ni siquiera recuerdo de qué estábamos hablando. Desde la ventana abierta. excepto. Posiblemente no era algo muy importante. -Oh. no tengo intención de hacer nada de lo que pudiera arrepentirme. Jake asintió. -Claro. estaba deseando tomar comida casera y descansar en su propia cama. -Yo tampoco. Ella lo dijo totalmente seria. como acabamos de de mostrar gráficamente. Tras casi una semana de acampar en la sala de espera de la unidad de cardiología del hospital. yo estoy demasiado obstaculizado para hacer nada. ¿verdad? -Sí -Jake le abrió la puerta-.. Casi marcada.. -Bueno. oyó los sonidos familiares de la noche. -Ya veremos. -¿Son todas para mí? Lexi miró hacia las bolsas como si nunca las hubiera visto antes. -Podré vivir con ello. descansó la cabeza contra el volante y cerró los ojos. -Nadie sabe eso mejor que yo. bueno estaba empezando a disfrutar de que vistieras por las mañanas. -Jake -dijo ella frunciendo el ceño-. Lexi lo miró escéptica.. Capítulo 8 A GOTADA. Jake sonrió. .. Tengo mucho trabajo aquí. pero hasta que mi padre esté bien y haya vuelto del hospital. -«Nunca» es mucho tiempo. estoy seguro de que sí. eso nunca volverá a suceder -se levantó-. los mugidos del ganado. Lexi paró y apagó el motor. -Todas. -¿Sí? -preguntó Lexi sin poder ocultar su sorpresa y posiblemente un poco decepcionada. Se alegraba de estar en casa.

-¿Llevas aquí dormida todo ese tiempo? -preguntó Jake cerrando la puerta del coche y siguiéndola-. No es nada de eso. Jake dejó la bolsa y cogió la muñeca de Lexi. Sobre la cintura estrecha y desnuda había un vendaje ancho y nuevo y un inconfundible cabestrillo sujetando el brazo derecho. . Como dándose pronto de cuenta de que la estaba cogiendo. Pensé que vendrías a casa ayer. estás bien? Una mano le movió el hombro. no ha sido problema -le abrió la puerta-. Está bien. Jamie está bien. ¿Estabas dormida? -Eso creo -dijo saliendo con esfuerzo-.. Mientras no le excites ni le preocupes por nada.? Entonces.. -¿Qué? ¡Estoy aquí! ¿Ha ocurrido al. -Oh. -No tardaré mucho --no le soltó la muñeca-. se dio cuenta de que no estaba en el hospital. Estaba sentada en el asiento de su coche en la oscuridad. Un poco más. Jake le cogió automáticamente de la mano y la acercó. ¿Qué hora es? -Poco más de las diez. sólo para asegurarme de que papá estaría bien solo. has estado en el médico. -A Frank le gustará mucho. pero decidí quedarme un día más. -¿Lexi? ¿Lexi. Un poco más.Estaba feliz sabiendo que su padre se estaba recuperando rápidamente de su operación y sería trasladado a una habitación normal en cualquier momento. -¿Qué ha pasado? ¿Es Jamie? -preguntó alarmada y asustada. giró el cuello hacia la ventanilla abierta a su lado.. -¿Qué? --preguntó de nuevo. Se suponía que ella debió haberle llevado. -No es nada grave. Despacio. -Me llevaron. si no molesto. ¿podríamos hablar un momento antes de entrar? -Estoy muy cansada. Hoy ha pasado algo. -No. y se había olvidado incluso de llamar. agarrando el volante con dedos entumecidos. Cogió del coche su bolsa. -Lexi. y Lexi luchó por salir de la neblina gris del cansancio que la rodeaba. A lo mejor voy contigo. Pero ya sabes que no debes hacerlo. Lexi apartó la muñeca y dio un paso atrás. pero Jake se la quitó y la giró hacia la casa. -Eso quería. pestañeando. -Jake. ¿Cuánto tiempo llevas aquí? -Una hora más o menos. Jake -dijo mirándolo suplicante. Le prometí que llevaría a Jamie a verlo una de estas noches. no. Sus ojos cansados se fijaron en la cintura elástica de unos pantalones de algodón.. no. Debes estar agotada. Estoy segura de que papá querrá saber cómo van las cosas -dijo llegando a la puerta-. y su vida volvería a la normalidad. bueno. y sé que Jamie está muriéndose por ver por sí mismo que su abuelo está bien. Lexi se sintió culpable.

Jamie tampoco lo dijo. Jamie está bien -repitió. y los trabajadores siempre han estado cerca. Lexi levantó los ojos a los de Jake. le habría preguntado a Jamie y él le habría contado todo lo que quisiera saber. ¿qué querías decirme? -Dolores ha llamado hoy. -¿Tienes frío? -preguntó Jake. Una leve esperanza cobró vida. Estoy muy nerviosa. Ella sabía que había algo más. Tu voz es demasiado peculiar. y por una vez. -Claro. Bueno.. Jamie había pasado cada momento libre con Jake. pero no dije nada. aliviada. Jake se encogió de hombros. y yo le llamé y me marché. involuntariamente. y entonces Lexi recordó que ella había reconocido al instante la voz de Jake en la caravana de Louanne. Había hecho a Lexi sentirse mejor. pero no iba a insistir. No quería asustarte. Por si acaso. y eso era lo que importaba. un abrazo. -Yo cogí el teléfono -añadió Jake-. -¿Tú. Lexi dio un paso atrás y lo miró.. Preguntó primero por ti. .Twyla se ha quedado a dormir aquí estos días. estaba cansada y había tenido bastantes emociones para un día-. Era tarde. buscando comprensión. ella. No he estado separada de Jamie desde que nació. Una sonrisa apareció en sus labios. Soy yo.?-balbuceó Lexi mirándolo mientras su mente se llenaba de preguntas que no conseguía hacer. Lexi se estremeció. -Te reconoció -dijo Lexi perdiendo la esperanza-. compasivo y sin palabras. Yo le dije que estabas en el hospital. Sólo de pensarlo.. Hasta que supiera que estaría bien. y ha sido muy duro estar apartada de él esta semana pasada. -Gracias. -Yo reconocí su voz. -Sí. haciéndole preguntas y a la vez respondiendo a las de Jake. ¿Supongo que Jamie no te dijo lo que quería Dolores? -No le pregunté. -¿Qué quieres decir? Con inocencia. -Lo siento. Y si tuviera alguna duda. -Sí -se estremeció de nuevo. ¿verdad? Lexi lo miró suspicaz.. -Sólo estoy de acuerdo contigo. Entonces se dio cuenta de que durante todo el tiempo que había estado fuera.. Jake la rodeó con sus brazos y frotó su mejilla contra su pelo mientras susurraba.. eso habría hecho. Jake la miró. Y le ofreció la única respuesta que pudo conseguir. -Pero tenía que estar con mi padre. -No es culpa tuya. No sé si ella me reconoció o no. Así que preguntó por Jamie. Jake apoyó la cabeza contra su pecho.

que parecía un montón de flores arrugadas en el suelo. sabes que te queda muy bien. -¿Sí? -gruñó Lexi-. Dolores. Mejor será que entre ya. No estoy enfadado. Muéstrale a Jake el buen aspecto que puedes tener. una mujer respetable. no estoy dolido. porque a ningún hombre le gusta ver su ego pisoteado así. Si no seguías enfadado con Dolores. Había una docena de cosas a las que podía referirse.. Muy despacio. que con los años se habían aclarado y suavizado y se habían vuelto muy cómodos. Lexi abrió la boca para preguntar de qué estaba hablando y entonces se reprimió. como si fuera una serpiente susurrándole palabras de tentación. . El largo pelo negro estaba recogido en una cola de caballo que le caía más abajo de los hombros. No podía hablar de lo que su estúpido corazón acelerado quería que hablara. Pero era imposible que siguiera amándolo. ¿Te veré por la mañana? Ella asintió. Soy yo. ¿qué tal te va? Pero no es cierto. Jake. ¡Maldición! Lexi tiró el vestido con percha y todo al suelo. Vamos. ¿por qué te mostraste tan reacio a volver aquí? Jake dio un paso hacia Lexi y le cogió la barbilla en la mano mientras la acariciaba con su pulgar. -empezó Lexi. A lo mejor debía haberle dicho: Hola. Y no he pensado en ti desde hace años. Pero él no podía referirse a ella. Lexi.-A lo mejor ella le dijo que no lo hiciera. él le soltó la barbilla. eran demasiado funcionales.. . Caerá rendido a tus pies». -Pera si yo hubiera estado aquí para coger el teléfono. Sabía que tenía que haber vuelto antes. ¿Qué? A lo mejor yo debía haber hablado con ella. Cualquier amor que yo haya sentido alguna vez por Dolores terminó mucho antes de que ella se marchara.Dolores fue lo más pequeño de lo que a mí me pasó aquí -dijo suavemente. Era simplemente imposible. Tardé más en superar la furia. Una mujer simple le devolvió la mirada. me tienes confundida. ¿Sabes qué? He terminado contigo. Miró el vestido. Él le puso la mano en el hombro. algo de maquillaje. La mirada en sus ojos le detuvo. -Lo dices con un tono extraño. tacones y este vestido.. «Llévame. Y las botas camperas de cuero negro viejas y desgastadas. -Lo hecho está. Y en ese momento le deseó tan desesperadamente que estaba en peligro de portarse como una tonta si se movía un solo centímetro. vestida del modo en que se había vestido casi todos los días de su vida. Bueno. Pero incluso eso terminó hace mucho tiempo. Unos pocos rizos en el pelo. Apretó las manos en puños y se miró el reflejo en el espejo de cuerpo entero.. -Bueno. -Claro que sí. La camisa a cuadros le caía por encima de los vaqueros azules. No pierdas tiempo pensando en ello. Estaba tan cansada que tenía ganas de llorar.

cogió el vestido y lo colgó de nuevo en el armario. -Su carroza espera. Jake y Jamie esperaban en la puerta de la calle. De repente contenta de tener a su hijo de carabina. -Puede que haya pasado demasiado tiempo desde que me ponía una falda. Tenía muy buen aspecto y lo sabia. Dolores. y sus ojos se abrieron como platos. -¿A qué número llama? -Te estoy llamando a ti. Lexi habló con educación. al menos un poco. Bajó las escaleras. Y exijo saber qué crees estar haciendo. No iba a perder su tiempo intentando impresionar a Jake sólo porque tuviera una oportunidad para llevar algo que no fueran vaqueros. Se echó un mínimo de maquillaje. pero bajó los ojos. Jamie hizo una mueca y puso los ojos en blanco. Atreviéndose a mirar en su dirección. encontró un cinturón a juego y botas de piel suave y eligió una sencilla camisa blanca con el puños de encaje. Dio un paso atrás y examinó los resultados. Vistiéndose rápidamente. No había necesidad de ir al hospital con el aspecto de acabar de terminar de hacer su trabajo y no haber tenido tiempo de cambiarse. con clase y respetable. Ahora vuelvo. Aliviada de que no fuera del hospital y segura de que había sido alguien que se había confundido de número. Puede que no tan impresionante como habría quedado con el vestido de flores. Satisfecha con la decisión. Jamie la vio primero. Entonces sacó una falda con vuelo de pana verde oscura. esperadme en el coche. se quitó la coleta y se dejó el pelo suelto. se miró otra vez al espejo y decidió que podría arreglarse por su padre. Abriendo los ojos. No quería exagerar y así no podía de ningún modo ser considerada seductora. -Gracias. El aspecto era sencillo. -¡Oh. A Lexi casi se le doblaron las rodillas al reconocer la voz sobreexcitada de su hermana. -¿Dígame? -¿Cómo te atreves? -rugió una furiosa voz femenina. ¿Crees que esto puede esperar hasta más tarde? Lexi respiró profundamente y se forzó a controlar el pánico que estaba . Sonrió y salió de la habitación. ¿verdad? -Estaba a punto de marcharme al hospital. Se volvió y corrió al salón. Lexi se rió y entonces sonó el teléfono. Alexandra. Jake abrió la puerta y se quedó a un lado. mamá! -gritó--. ¡Estás fabulosa! La sonrisa de Lexi se hizo mayor. -¿Dolores? -Supongo que te crees muy lista.Lexi cerró los ojos y apretó más los puños. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente mientras intentaba calmar su corazón. Lexi enrojeció levemente. -Oh. -Te queda muy bien -observó Jake. pero bien. incapaz de mirar a Jake. Se sentó en una silla.

-¡No! Tú lo prometiste.. me preocupo. hermanita. -No puedes. -Lo sé --escupió Dolores-. -Eh. -No estés tan segura. Pero no ahora. Dolores. -Líbrate de Jake -insistió Dolores-.. Y tú vas a quedarte ahí hasta que termine si sabes lo que te conviene. ¿te importaría explicarme que diablos está haciendo Jake Thorn ahí? -Papá le ha contratado. Tú renunciaste a tus derechos hace mucho tiempo. no puede.dejando su cuerpo helado. no cuando puedo hacerle mucho daño. está muy bien. Y algún día lo haré. ¿verdad? -No. Jake sólo estará aquí unas pocas semanas hasta que papá se recupere de su operación. -¿Por qué iba a hacerlo? ¿Hay algo que no me hayas dicho? -¡No! Lexi quiso gritar de frustración. Llamé al hospital esta mañana. Tuve que esperar todo el día a que Harvey se marchara y poder hacer esta llamada. -Sí. Fue parte de nuestro acuerdo que Jake nunca estuviera cerca de Jamie -gritó Dolores-. Te estamos esperando. Pero me gustaría. Lo siento -dijo mirando su reloj. Y. ¿Qué había esperado Dolores conseguir con esa llamada? . pero líbrate de él. No hay razón para que te disgustes. Por cierto. quiero que.. mami -le llamó Jamie desde la puerta-. y estaría irritable y distraída todo el camino. eso es todo. El sabe que es adoptado. y todo volverá a la normalidad. Intentar obtener una respuesta directa de Dolores era casi imposible. prácticamente tengo que suplicarte para llames a Jamie y hables con él. Había perdido más tiempo del que había creído hablando. -¿Qué te molesta tanto? Me dijiste que Jake no tenía nada que ver con esto. Ahora. no se lo he dicho. Está empezando a hacer preguntas. -No quiero que se forme ideas raras. Dolores.. pero no te terminado contigo. Lexi le dio la espalda a la puerta donde estaba Jamie y bajó la voz. Con esa última frase. Por el amor de Dios. Algún día. Aunque sólo sea mi padrastro. puedo. ¿Cómo crees que me siento? -Dios mío. -¿Mamá? -insistió Jamie entrando en la casa-. No me importa cómo lo hagas.. Jamie es mío. Terminará pronto.. y yo decidiré lo que suceda con su vida. No lo toleraré. corazón. Dolores colgó. -Tengo que irme -susurró Lexi al teléfono. -Relájate. Cuando el averigüe quién es su madre natural. No se lo habrás dicho. ¿Nos vamos? -Claro. -¿Sí? -No vuelvas a amenazarme de nuevo. ¿Me oyes? ¡No lo toleraré! -No me digas lo que tolerarás o no –replicó Lexi-. Dolores. -No. Puede que no sepas todo lo que crees saber. -No tengo tiempo ahora.

hijo -dijo suavemente-. La amistad de Jake era un regalo. Así que no había razón para que estuviera celosa de la amistad entre Jamie y Jake. -Lo sé. No voy a empezar a llorar cuando Jake se marche o alguna estupidez así. Sólo tenía diez años. Pero no tenías que disculparte. -Jake y yo hemos visto juntos las puestas de sol -dijo Jamie Él dice que normalmente no las ve porque siempre está trabajando. -Sólo recuerda. -Jamie. Lexi se giró y siguió su mirada hasta el cielo rosa y morado. Jamie dejó de mirar al suelo. El asunto es que sé que hay veces que intento protegerte demasiado. -Las madres se preocupan -dijo Lexi encogiéndose de hombros-.No quiero que sufras cuando él se marche. A medio camino hacia el coche. Yo lo . Y ésta ha sido una de esas veces en las que tú tenías razón y yo no. mamá. donde Jake esperaba. mirando hacia el horizonte. Así que hemos estado viendo juntos las puestas de sol desde que el abuelo fue al hospital. Ella siempre le había animado para que pasara tiempo con su abuelo y los trabajadores.Tras cerrar la puerta. Lexi dejó de mirar el horizonte y se fijó en su hijo. y apartó la mano que ella le puso en el hombro. pero tú no me has oído. -No sufriré. Lexi le vio girar y caminar hacia el coche. Cuando él se volvió. Yo he gritado. -Supongo que piensas que soy una aguafiestas. Y tampoco había razón para que se sintiera amenazada por ello. Sin padre. Esta noche ha sido muy bonita. -Ya no soy un niño. Sabiendo que no debió haber dicho nada. como debía ser. Esas cosas pasan a veces -le cogió la barbilla y la giró hacia ella-. ella lo quería tanto que no podía soportarlo. Es ley de vida. Tonio o cualquier de los otros. y Lexi nunca había envidiado el tiempo que pasaba con Manuel. necesitaba compañía masculina. y la alegría de Jamie era pura y simple. No entendía por qué había que hacerlo. Dijera lo que dijera Lexi tendría que estar muy bien para que él escuchara. Un ceño arrugó la suave piel de la frente de Jamie. Estaba sorprendida por el repentino resentimiento que sintió. ella le hizo un gesto para que se acercara. Él obedeció. ¿verdad? Él pensó un rato y luego afirmó con la cabeza. mamá. pero la expresión de su rostro fue una mezcla de aburrimiento y de saprobación. que Jake sólo va a estar aquí una temporada. Uno de las dificultades más grandes de la maternidad había sido evitar mimarle de forma irremediable. Lexi sonrió. estaba apoyado contra la puerta del conductor. Incluso cuando ella y Jamie estaban peleados. Y yo también. Lexi siguió a Jamie al coche. Con las piernas cruzadas a la altura de los tobillos. ¿De acuerdo? -De acuerdo -se apartó de ella-. -Pero podrías. . No sabía proteger su corazón o evitar que se rompiera.

-Mira. Las dos palabras se quedaron suspendidas en el aire mientras él daba la vuelta hasta su lado. Jake --Lexi se acercó consciente de que Jamie estaba cerca escuchando cada palabra--. me he peleado con todo el mundo con quien he hablado. -De acuerdo. Su mano rozaba sus pechos mientras se lo ponía.Oh. -Es mi coche. Vestido con los mocasines que Lexi le había comprado y un par de pantalones de chándal azul marino con una camiseta de tirantes a juego y una camisa vaquera abierta. Lexi recordó las horas que había pasado a su lado en la cabina de la vieja camioneta que él había usado para enseñarle a conducir. ¿de acuerdo? . casi lo bastante cerca para besarse. pero no quería esperar tanto. refiriéndose a su modo de conducir. por el amor de Dios. Lexi giró en su asiento para ayudar a Jake con el cinturón. Mirándole. Jake estiró el brazo izquierdo y cogió el cinturón que ella no había tocado. es que prefiero conducir yo. Jake se puso a su lado. El se fijó en sus labios. -Pensé que yo conduciría. ¿Ahora puedes ir a tu lado y sentarte? -¿No hay nada que pueda decir para hacerte cambiar de opinión? -Ahora mismo no. Jake.habría superado. Lexi se rió. . se le veía deliciosamente atractivo con un estilo desaliñado y relajado. Jake levantó la mano buena en gesto de rendición. Pero intenta no pasar por encima de muchos baches. ella se encontró cara a cara con él. En la última media hora. ¿Es esto machismo? -No. -Lo sé. Sin previo aviso. -Sí -dijo Lexi abriendo la puerta del conductor. -Lo sé. tú ganas. -Puedo conducir con un brazo. -¿Nos vamos ya? -preguntó Jake. ¿Amigos? -Claro -Jamie le cogió de la mano y caminaron así hacia el coche. Horas pasadas conduciendo por las carreteras del rancho. Su mano se cerró sobre la de él y la guió. -He mejorado desde que tenía quince años -dijo. Horas durante las cuales ella había estado demasiado pendiente de él para prestar mucha atención a la conducción. Después de haber entrado y de que Jamie le hubiera cerrado la puerta a Jake. Estoy cansada. -Lo he notado. Si tú me enseñaste a conducir. Estoy tensa. Lexi se colocó bien y arrancó con una mano temblorosa. y tú tienes sólo un brazo bueno. Y yo conduzco -dijo con tranquilidad-.

No podía arriesgarse de nuevo. Además. Tenía un aspecto desastroso cuando me marché el otro día. -Es cierto -insistió su padre-. Ahora tienes que levantar eso un poco porque si no me resbalaré. tenía que parar. Capítulo 9 D I M E cuándo -dijo Lexi prestando atención a su padre y al botón que estaba apretando para levantar la cabeza de la cama del hospital. sentado. Lexi puso la mano sobre la de Jake y se ajustó el cinturón. -Olvidaste ponerte el cinturón -dijo mientras él esperaba que ella guiara su mano de nuevo. Y pareció muy decepcionado de no verte ayer.Sus pezones se endurecieron con su roces. intentando fingir que todo era normal mientras el corazón le latía con fuerza. al menos no durante mucho tiempo. -Os dejaré eso a los dos -dijo arrancando y entrando en la carretera que les llevaría a la autopista. Lexi probó otro botón hasta que él estuvo satisfecho y dispuesto para conversar. Estuviera lo que estuviera pasando entre ellos. -Pensé que sería un cambio agradable después de casi una semana durmiendo en una silla en la sala de espera. Y Lexi no era el tipo de mujer que pudiera distanciarse fácilmente. su padre parecía más que deseando terminar la visita desde la cama. -¿Puedo elegir yo la música? -preguntó Jamie. Saliendo del hechizo. Sintió calor y lo miró. amaba con todo su ser. No estaba segura de tener la fuerza para soportar perderle una segunda vez. no digas mentiras -protestó Lexi enrojeciendo. hizo un gesto a los pies de la cama-. Había visto el deseo en los ojos de Jake y había sentido su propia respuesta. -¡Ahí! ¡Justo ahí! -Frank. No era el tipo de hombre en el que una mujer pudiera apoyarse. Estás muy guapa esta noche. -Anda. ¿verdad? . -Gracias -dijo. Sus historias estaban demasiado enmarañadas y sus futuros eran demasiado inciertos para que se desarrollara algo duradero. -No debías estar tan mal -dijo su padre-. -No vas a prepararme una cita con él. Tenía un largo viaje por delante y un viaje más largo aún a la realidad. y Jake era un culo de mal asiento que sólo quería ir a la deriva de un sitio a otro. -Yo ya me lo he puesto -anunció Jamie desde el asiento trasero. ella tenía que pensar en Jamie. ella protegía con celo su corazón. A diferencia de su hijo. su mundo se desmoronó. porque cuando ella amaba. Obediente. Lexi sólo había amado así una vez. y cuando Jake se marchó la primera vez. Lexi levantó la cabeza. -Bueno -dijo relajándose contra la almohada--. -Oh. Después de dar un paseo desde su habitación hasta la sala de espera y vuelta a su habitación con su nieto. Ese médico pelirrojo que viene cada tarde me preguntó si estabas casada.

Eso lo sé con seguridad. -Con ese capataz -replicó su padre mirándola a ella también. Tengo mucho que haces antes de formarme una opinión. pregúntale cuándo podré salir de aquí. -Yo nunca he considerado casarme. -Gracias a Dios -gruñó mientras Lexi se inclinaba para besarle en la frente. Jake asintió. está bien como capataz. . -¿Con quién has considerado casarte? -intervino Jake entrando en la habitación. -Yo también me siento algo así -dijo sentándose con cuidado-. -O podría ser un estafador. He salido con Brad exactamente tres veces. -¿Por qué? ¿Estás sobre algo? -Nada específico. McCauley no es el hombre para Lexi. Él apretó su mano y le guiñó el ojo mientras ella se enderezaba y le sonreía. pero no me gustaría como yerno. -O podría ser un estafador. El capataz que tuve antes de él contrató a Brad como vaquero. como recibos de compras que se supone ha hecho él. Volviendo a esas referencias sobre McCauley. Hay algunas cosas que no he encontrado. Tenía . Jake la vio marcharse y entonces se giró hacia Frank. -¿Comprobaste sus referencias cuando le contrataste? ¿Cuánto sabías de su pasado? Frank lo miró fijamente. Hay demasiado gastos y pocos ingresos. ¿Estabas sólo bromeando o realmente no te gusta Brad McCauley? -Sea lo que sea. Precios que parecen algo caros. pero un desastre con los papeles. -Ahora pórtate bien y te veré mañana --dijo ella devolviéndole el guiño. -Ni siquiera lo conoces.-Sería mejor partido que Brad McCauley. El tipo puede ser un buen capataz.. -¿Brad McCauley? ¿La serpiente? Ella se volvió para mirar a Jake con las manos en las caderas. -Podría ser simplemente una mala contabilidad. Aún me siento mejor tumbado que de pie. Brad y yo sólo somos amigos.Aún no sé nada. -Si tienes la oportunidad de hablar con ese agradable doctor pelirrojo. tú no debes excitarte. Jake sonrió y acercó una silla. -Pero estás viendo lo que yo he visto.. -Oh.? Jake levantó la mano para interrumpirle. -Con nadie -dijo Lexi mirando fijamente a su padre. -Bueno. punto. y iró a su padre y habló en un susurro-. Poniendo los ojos en blanco. papá. -¿Crees que me ha estado robando? ¿Crees que. ¿las comprobaste bien? -No. -¿Cómo estás? -Bien. Lexi le dijo adiós.

y había trabajado de capataz algunas veces para algunos ranchos del norte. -Frank.. Frank no dijo nada.. -Sí. En el pasillo. Frank asintió y Jake se marchó. -Pepper. ¿verdad? Me ha dicho que te ha estado ayudando. -Jamie los conoce a todos. Eso fue hace casi cuatro años. -Lo harás. Así que cuando el otro capataz se marchó sin previo aviso. -Jake --dijo al fin-. Lexi estaba de pie hablando con un médico fuerte y pelirrojo con bata blanca. confío en que seas justo. Bueno. Simplemente se quedó mirando a Jake con solemnidad.-dijo Frank---.buena reputación con los caballos. -¿Me tendrás informado? -Lexi me hizo jurar que no hablaría de trabajo contigo -dijo sonriendo-. aprecio lo que estás haciendo. Puede ser sólo un niño. Durante un momento. Él le contrató el año pasado. me marcharé y te dejaré descansar. ¿verdad? -Sin duda. Frank sonrió. Brad se ocupó del puesto hasta que yo pudiera encontrar a alguien. sí. Va directamente del colegio al campo cada día. ayudando cuando puede y observando y aprendiendo el resto del tiempo. ¿Por qué no me dejas que te cuente sólo si encuentro algo definitivo? Mientras tanto podrás dedicarte a mejorar para volver a casa. Pero podría ser alguno de los nuevos trabajadores que apenas conozco. Es bastante reservado. pero sabe que es su rancho. -Supongo que eso no es malo -dijo levantándose y enderezando despacio su cuerpo dolorido. -Aún no he hecho nada. lo es --Frank se puso a mirar la pared-. Parece que ha trabajado con todos los hombres de aquí. Agotado de la tarde. y nunca llegué a contratar a nadie. Y no he hecho otra cosa. -Jamie está planeando dirigir el rancho uno de estos días . y Jake sintió de pronto ganas de dar al hombre un puñetazo en su rostro pecoso. Y cuando lo hagas. -Sí. Y hay un tipo llamado Pepper que Jamie piensa que es algo furtivo. Había trabajado antes con McCauley. . Oh. Hablándote del rancho y de quién hace cada cosa.. Apostaría mi vida. -¿No importa quién resulte ser? -No es Manuel ni Tonio. ¿Crees que él podría saber algo que pudiera ayudarte? -Sé que no le gusta Brad McCauley. -Así que él podría haber hecho esto antes. Se reía por algo que el hombre había dicho. Los dos sabemos que no podía pedirle a nadie que hiciera esto. Y creo que Jamie ve mucho más que alguno de los trabajadores. Eso es si realmente había hecho algo. no es nada. Es un hombrecito muy listo.

-¿A qué te refieres? Ella señaló el brazo que la tenía aplastada contra él. Dios mío. se dirigieron a los ascensores. Sus enormes ojos canela brillaban de modo inquietante. -No puedo agradecerlo lo bastante. Jamie -dijo Lexi mientras el doctor se marchaba. parecía ser un buen doctor. -Si tiene alguna duda o desea buscarme. es fantástico --dijo poniendo un brazo sobre los hombros de Lexi y mirando al doctor-. y tendré una charla con su padre y con usted antes de que se marche a casa. -Muchas gracias. aún sujetando su mano. aún sujetándola de los hombros. Con Jamie delante. ese agradable doctor posiblemente nunca coqueteará conmigo de nuevo. El doctor Kiley estaba diciéndome lo bien que se está recuperando mi padre. -Si realmente lo quieres. ¿Frank se pondrá bien? El doctor Kiley asintió y adoptó un aire más profesional. La sonrisa del doctor fue cálida y personal. Jake le sonrió. Después de todo. y no se le podía culpar por encontrar atractiva a Lexi. mamá? -No hables con la boca llena. -Me refiero a este gesto de hombre de las cavernas -girando los hombros se libró de él-. ¿Qué piensas. Hablaremos pronto. -Ya he oído todo lo que quiero sobre Brad esta noche. -¿Nos vamos ya? -En seguida -dijo girándose sonriente a Jake-. doctor -dijo Lexi-. -No será necesario. sólo deje un mensaje a las enfermeras -extendió la mano y Lexi la estrechó-. Podríamos comprar una de camino a casa. ¿No es maravilloso? -Sí. -Mamá. doctor Kiley -dijo Lexi de nuevo. casi siento . Gracias a ti. Creo que necesito una pizza o algo así. Al menos había tenido el tacto de apartarse cuando Jake había entrado en escena.Interrumpiendo su conversación. ¿podemos irnos? --interrumpió Jamie apareciendo con una lata en una mano y una bolsa de cacahuetes en la otra-. Él la miró. -Y podré jugar con los video juegos -dijo Jamie metiéndose un puñado de cacahuetes en la boca-. Estamos muy satisfechos. Sintiéndose repentinamente generoso. -Eso suena bien -dijo Jake-. Entonces. -Supongo que te sentirás muy orgulloso de ti mismo -dijo Lexi interrumpiendo sus pensamientos. Significa mucho saber que mi padre está en buenas manos. Papá estará aquí una o dos semanas. Me está entrando hambre. -¿Y entonces qué? Pensé que tu corazón pertenecía a Brad McCauley. -El progreso del señor Conley sigue el curso correcto. Jake miró al doctor y entonces se volvió hacia Lexi. puedo ir a buscarlo.

¿De acuerdo? Lo he dicho. Lexi y Jake le seguían. -Gracias a Dios que está oscuro -murmuró Jake. puede que yo sepa de hombres un poco más que tú -dijo Jake. Jake entró y las puertas se cerraron. maldita sea. mirándolo sorprendida. Supongo que Brad se lo dijo.haber salido con ese hombre. ¿Y ahora qué? -Eh. -Quiero oírte decirlo -susurró. ¿por qué? ¿Realmente tienes que preguntarlo? A Lexi se lo pusieron las rodillas como flanes. Lexi. -¿A qué te refieres? -Actúa como si fuera el dueño -las puertas se abrieron y salieron. Mientras Jamie corría delante de ellos hacia la salida. -Pero. -¿Por qué? -Porque tengo una erección enorme. -¿Dónde lo has oído tú? -exigió Lexi. -Yo se lo dije -dijo Jamie. Le dije que dependería de papá. mami? Ella entró detrás de él y señaló el de la planta baja. No soy Caperucita Roja. -Creo que ese hombre se toma demasiadas libertades. Jake le cogió de la mano y empezaron a caminar. -Todos lo saben. dejando la distancia justa para mantener su conversación en privado. vosotros -gritó Jake desde el coche-. sácatelo de la cabeza. gracias. les hizo un gesto y entonces siguió hacia el aparcamiento. Tengo hambre. . -Le dije que me lo pensaría -dijo Lexi irritada--. -Te quiero para mí. Vamos. Jake mantuvo la mirada al frente. -No intento ser tu padre. y no puedo hacer mucho por ocultarla. -Entonces. Así que si eso es lo que piensas. y no necesito ser salvada del lobo malo. Jamie se detuvo en las puertas de salida. -Además. -¿Dónde has oído eso? -preguntó ella. ¿A qué botón le doy. no me gusta el modo en que te mira. Lexi. -Bueno. . El la cogió del brazo. ¿Se te ha ocurrido eso? -preguntó muy despacio. Jake continuó. . ni siguiera tu hermano mayor. no que iría. Jamie se encogió de hombros y entró en el ascensor. ¿qué intentas hacer? -Puede que sólo intente mantenerte apartada de otros hombres. Puedo cuidarme sola muy bien.Parece que no gusta el modo en que me mira ningún hombre -observó ella mirándolo furiosa. -Pensé que ibas a ir al baile de la cosecha con él. -Ahora supongo que tomaremos una pizza -dijo Lexi intentando calmar su corazón.Pareces mi padre -se detuvo y miró indignada a Jake-.

... Lexi movió la cabeza confundida. Lexi asintió. ¿Cómo ibas a. pero eso no evita que te desee. -¡Oh. Lexi y Jake se separaron. con los ojos de Jake a Lexi y de nuevo a Jake antes de que su mirada se posara en su madre con claro escepticismo. -No me digas que nunca va a suceder. Y no me digas que no sientes lo mismo. Ahora estoy mejor. Sus labios estaban tan cerca que casi podían tocarse. ya sabes. mareada. -Ni siquiera podemos besarnos sin que tu te quedes doblado de dolor. -¡Eh! -gritó Jamie caminando hacia ellos. Sé que tienes razón. -Eso fue hace mucho. Y no poder hacer nada sólo me pone peor. Ella apartó la mano de sus costillas a su mejilla. Ella respiró profundamente y sintió sus pechos aplastarse contra sus costillas.? -Posiblemente no podría -dijo Jake deteniéndose y frotando con la rodilla su muslo al girarse para mirarla-. bueno.-. Poniéndole el brazo en la espalda. -Je hago daño? -No importa. Su corazón latía fuertemente. Pero eso no evita que quiera intentarlo. . Con la mano libre. ¿Qué estáis haciendo? Tu madre tropezó -dijo Jake . Bueno. ¿verdad? -Supongo. Lexi cerró los ojos. En todo lo que podía pensar era en lo que daría por estar ahí de nuevo. -Fue hace dos semanas -corrigió suavemente.. su cabeza daba vueltas. -Me parece casi un año. Jake la miró fijamente. -Tenemos mucho de que hablar -dijo. su cuerpo palpitaba. con tus costillas y el hombro y todo -balbuceó con las mejillas ardiendo-. Ella sonrió y abrió los ojos. -Quiero que te pongas bien.. -Quiero hacerte el amor. -Insistes en vivir peligrosamente. Jamie los miró. ella la metió por su camisa y acarició suavemente las vendas bajo la camiseta. pero no antes de que Jamie inclinara la cabeza con repentino interés. y en todo lo que podía pensar era en aquella otra noche de años atrás en la que Jake le había enseñado el significado de la palabra amor en su sentido más erótico. -Necesitamos hablar. -No creo que pudieras. Yo la cogí antes de que cayera. ¡Tengo hambre! Sintiéndose culpables.-¡Jake! -Tú me has preguntado -dijo apretando su mano-. apenas puedes vestirte. Jake! No sé..

-No. Vamos. Su hermana estaba acosándola con cosas sobre las que Lexi no tenía control. Pero no tenías que gritar. Pero no me duelen como antes. Jamie. Vamos a comprar una pizza. preferiría pasar el resto de su vida reviviendo esa única noche que preguntándose cómo habría sido si hubiera tenido el coraje de decir que sí. A pesar de lo que los dos desearan. había estado sumida en sus pensamientos-. Lo quería. -Estás costillas me molestarán hasta la próxima década -dijo empezando a salir--. -Oh. pero su conciencia no se lo permitía. Ella no podía creer que hubiera algo más en ello. girando la cabeza. -¡Ibas a pasártela! -gritó Jamie prácticamente en su oreja. ahí está! -gritó Jamie de detrás de ella. El pensamiento debía alegrarla. no vuelvas a hacer eso -dijo asustada poniéndose la mano sobre el corazón. -¿Te he asustado? Ella casi le pudo ver sonreír mientras apartaba su brazo y volvía a su asiento. . mamá. tirando de Jake con ella-. y Lexi condujo silenciosa llena de dudas y remordimientos. Bueno. -Lexi empezó a negarlo. Y todos entraron. Jake. Por suerte era algo discutible. Echó una mirada inquietante por encima de su hombro al asiento trasero. Jamie estaba en el asiento trasero. Jake no era capaz de más aparte de formarse ilusiones.¿Vamos a comer? -preguntó finalmente. incluso si fuera sólo por una noche. dándole un susto terrible. -¿Estás mejor de verdad? -preguntó Lexi pensando en futuras posibilidades. Un segundo más tarde su brazo apareció señalando junto a la cabeza de Lexi. Se desabrochó el cinturón y abrió la puerta. corazón -Lexi caminó hacia el coche. -Sí -Lexi se acercó a la pizzería-. dejando el otro tema. Y que sepas que no es prudente chillar a sonámbulos ni a conductores soñadores. -¿Qué jaleo es éste? -preguntó Jake. -¡Eh. dando claras muestras de estar enfurruñado. Su hijo estaba enfrentándose a muchos cambios en su mundo. Lexi esperó hasta que todos salieron para cerrar las puertas. pero sintió una pena tan fuerte que ni siquiera pudo intentar mentirse a sí misma. El cielo la ayudara. -Ni a osos dormidos -añadió Jake gruñón. Jake giró la cara hacia la ventanilla y pareció dormirse casi en cuanto el coche arrancó. Y los impulsos libidinosos de Jake tenían que ser el resultado del aburrimiento y el aislamiento. Y cuando pudiera. Su padre estaba todavía en el hospital recuperándose de una operación del corazón. y entonces volvió a mirar el edificio delante de ellos. -Claro. es posible. El camino hacia la pizzería fue silencioso. ya se habría marchado...

-Tienes el ceño fruncido -dijo Jake mientras Lexi se sentaba a su lado. estaba avergonzada al recordarlo. sí. ya que había tenido la oportunidad de recuperar la razón. Necesitamos hablar. -¿Qué ocurre? -Nada. -Te sorprenderías de las cosas que recuerdo-dijo con voz ronca. -De acuerdo. Lexi sonrió y su rostro se relajó. -¿Sí? -se pasó una mano por la frente para suavizarla. Lexi sonrió. yo diría una grande. rodeados de gente. ni siquiera en privado. Y sabía que no había modo de estar cerca de él sin quemarse con su calor. Cerró los ojos y respiró profundamente. al quedarse sola. pero lo haría de todos modos. -¿Qué? -Mitad de jamón y mitad de pimiento y cebolla-dijo Jake mirándola con curiosidad-. . -Vaya memoria. Y eso no era precisamente algo que ella quisiera hablar en público. -¿Mitad y mitad? Las palabras penetraron en sus sueños y sacaron a Lexi de ellos de un tirón.Jake se dirigió a una mesa tranquila al final. -Yo podría conducir el resto del camino a casa -se ofreció Jake. -Y a ti de pimiento y cebolla. Solos bajo la luna. -Bueno. las cosas que ella había dicho no le habían parecido tan atrevidas. Había dejado de ser una adolescente. ¿Estábien? -Oh. No lo haría a propósito. -Considerando que tenemos un muchacho en edad de crecer y un hombre hambriento. -A lo mejor te dejo. y Jake definitivamente no era el héroe que ella se había formado en sus fantasías virginales. pero sólo se profundizó el ceño. -¿Sí?-su puso colorada por los recuerdos eróticos que cruzaron su cabeza. ¿De qué tamaño? El calor que subió a su cara en ese momento fue de pura vergüenza. y era más que capaz de romper su corazón y arruinar su vida. Pero dentro de un restaurante. Tras asegurarse de que se quedaría donde ellos pudieran verlo. ¿qué tomamos? -A Jamie le gusta sólo de jamón. donde las luces eran más suaves y las velas menos brillantes sobre los manteles de cuadros rojos y blancos. Supongo que estoy cansada. Lexi. Lexi aún tenía las cicatrices de la última vez. Lexi siguió a Jake. en el cielo abierto. Era un hombre de carne y hueso con fallos y debilidades. Ella era tierra y él fuego. sintió que su imaginación empezaba a desbordarse de nuevo. Tenía que acabar con eso. ¿Cómo podía haber dicho algo así? ¿Cómo podría haber accedido él? Ellos no tenían nada que hablar aparte del hecho que querían hacer el amor y no podían. Jamie se encaminó hacia las máquinas de juegos junto a la entrada. Jake se levantó para pedir.

pero los dedos de Jake se aferraron a su muñeca. Pobre papá. Un calor sensual. y agitando tus enormes ojos marrones a cada hombre. Mira. todo podría haber sido diferente. era muy difícil ignorarte con el pelo suelto y rizado. Ella nunca olvidaría aquella noche.Jake se sentó frente a ella y le cubrió la mano con la suya. Los dedos fuertes y ásperos de Jake acariciaron su mano. -Sí -insistió Jake sonriendo-. -¿Por qué no? -No creo que Jamie esté muy cómodo con la idea de nosotros. para ser exacto. Recordaba cada palabra que Jake le había dicho y cada mirada que le había dicho más que las palabras. He estado confundido contigo desde hace mucho tiempo. -Pobre papá. Lexi se rió. recordando esa parte de la fiesta por primera vez desde hacía años. es demasiado joven para que un hombre de veintisiete años piense en ella. lento y delicioso se extendió por ella al sonido de su voz. Y todo el mundo se estaba dando cuenta -dijo Jake bajando la voz a un susurro. sí. . -Si tú hubieras sido incluso sólo un año mayor. Recordaba el cielo azul y el aroma de pino en el aire. -A mí no importaba la gente. una mujer enamorada. ¿Es por eso que me seguiste fuera de la fiesta cuando me marché? Sí. Sólo me importabas tú -dijo Lexi mirándolo directamente a los ojos. Pero una chica de dieciséis años. Y llevabas ese vestido de fiesta rosa con el escote tan bajo que tu padre te seguía con un jersey que no dejaba de intentar que te pusieras.. Su niña estaba creciendo justo delante de sus ojos.. pensaba en ti.Pareces pensativa. ¿Quién empieza? -No estoy segura de que éste sea el momento y el lugar -Lexi empezó a separar la mano. sí. Lexi. no importa lo tentadora que sea. Delante de los ojos de todos. siendo algo más que amigos. A ella comenzó a palpitarle el corazón con furia. . -Oh. La noche de tu fiesta. -Jamie no está aquí ahora mismo -Jake apartó la mano y empezó a juguetear con el tenedor-. tú y yo. y Jake le había hecho sentirse así. Jake apartó el tenedor y descansó la mano sobre la mesa. Se había sentido aquella noche como una mujer. -Los dos queremos decir cosas. -¿Cuánto? -Desde la noche en que cumpliste dieciséis años. -No lo hice. Un poco. esto tampoco es fácil para mí. Pero tú pensabas en mí.

-¿Y de qué quieres hablar esta noche? -De lo mucho que quiero hacerte el amor. y ella se había puesto de puntillas. Y salí de ahí mientras aún pude. -Yo te quería mucho.. los brazos de Jake la habían rodeado. -¿Por qué te marchaste así? -preguntó ella al recordar el dolor que había sentido. pero tu padre me habría matado. -Porque me asusté -tocó su mano y la acarició con la punta de los dedos-.. Con nadie más a la vista. bueno. -El sentimiento era mutuo.. Lo último que ella recordaba era la mirada horrorizada de Jake al mirar hacia abajo. Toda tu vida es un torbellino ahora mismo y esto está algo fuera de lugar. en serio? ¿Más estúpido que casarte con Dolores tres meses después? -Eso es otra historia. -La última vez. Lexi le había pedido un beso de cumpleaños. esperando hasta que ella llegó a su lado. Él había vacilado. Animada. Cuando ella se apartó. créeme. fue muy tentador durante el par de minutos en que perdí completamente la cabeza. Sé que estoy asustada. la única vez que hicimos el amor. hacia ella y entonces girarse y desaparecer en la noche. . -Lo sé. Pero esa vez. asustada de que lo hagas de nuevo si te doy la oportunidad. Hasta ese momento. y yo era un hombre adulto considerando seriamente cosas que posiblemente eran incluso ilegales y pervertidas. apretándola contra él. Tú eras demasiado joven para saber lo que estabas haciendo. Lexi. Y habría tenido razón.. Acabamos de venir del hospital. qué? -preguntó suavemente. -No es eso. Lexi. Eso había sido todo. el beso había sido todo lo que ella había soñado que sería. -Créeme. débil por el efecto de sus palabras.Como si estuviera sucediendo de nuevo. con jadeos sin aliento. -La gente lo ha hecho antes. -¿Oh.. No es algo de lo que quiera hablar esta noche. -Puede que en otro momento. apenas rozando sus labios con los de él en una caricia. -Estás enfadada. Eso habría sido lo más estúpido que ninguno de los dos habría hecho. -¿Entonces.. De repente. tú te marchaste sin decirme ni adiós. y luego con una intensidad que había tenido en un completo contacto de sus cuerpos. Lexi se llevó la mano a la frente para que dejara de darle vueltas la cabeza. -Jake. Entonces conseguí recordar que eras una niña. -No lo sé. él había reaccionado. ella podía verle girarse al sonido de su voz. ella había rozado sus labios una vez más. -Me gustaría oírla --insistió Lexi. Mi padre fue el que me dijo que no ibas a volver. al principio reacio.

El único modo en que podía evitarlo era marchándome. La tensión que había aparecido después del viaje al hospital una semana antes se había olvidado. No tenía dinero. El fantasma de una sonrisa cruzó el rostro de Jake. pero estaba ofreciéndole mucho más de lo que ella había tenido nunca con otro hombre. No debí. pero Jake no la dejó. que dio dos pasos atrás. Lexi. Furiosa de repente. el corazón le dio un bote. Incluso había alquilado mi rancho por diez años sólo para cumplir el acuerdo de divorcio con Dolores. donde Jake y Jamie jugaban con un balón de béisbol bajo el aire otoñal. pero tras tres semanas de reposo se estaba curando. Mientras miraba. gracias-dijo Lexi mareada al pensarlo-. en todas las oportunidades perdidas -dijo con pasión entrelazando sus dedos con los de ella-. Capítulo 10 L EXI estaba de pie junto a la ventana de la cocina que daba al jardín. pero hubiera vuelto a hacerlo si hubiera tenido la oportunidad. Al pensarlo. -Sólo quería que supieras que voy a seducirte en cuanto pueda -Bueno. La furia de Lexi había desaparecido. -No recuerdo haberme resistido mucho -frunció el ceño-. ¿pero qué ha cambiado ahora de hace diez años? -Tú ya no tienes dieciséis años. Estaba ofreciéndole otra oportunidad para disfrutar de la noche más maravillosa de su vida..insistió Jake-.Bueno. Sabía que él no le ofrecía un futuro. ni futuro. en gran parte a los esfuerzos de Jake. eso es muy noble. lo lanzó hacia Jamie. A la mañana siguiente puse los pies en la tierra. ni trabajo. . pero su boca esbozó una sonrisa de todos modos. y lo cogió con las dos manos antes de que chocara con su estómago. Y yo soy demasiado viejo para ser noble. te lo aseguto. Lexi intentó apartar la mano de él. y sus costillas seguían vendadas. Jamie echó el balón a Jake. . Pronto Jake tendría dos brazos para sujetarla y un pecho lo bastante fuerte para soportar su peso. Una dama tiene que estar prevenida. -Escúchame .. con su camaradería en pleno auge de nuevo. Y ahora.-Nunca debía haberte hecho el amor aquella noche. Girando a su izquierda. Jake aún llevaba el cabestrillo. -El placer es mío. Se mordió el labio inferior para evitar sonreír. ¿qué? Él se llevó su mano a sus labios. en lo bien que te siento entre mis brazos. -Yo también he pensado cosas parecida --admitió tragando saliva-. Ni siquiera puedo dormir por las noches pensando en ti. -¿Y qué había de mí? Yo fui quien te sedujo aquella noche.

Pero en ese momento. Si alguien lo sabía. Con los años. ¿Es tu padre? ¿Ha ocurrido algo? . sólo ponía "desconocido". sería su madre. pero Lexi nunca se había dado cuenta de ello hasta el día en que había visto la partida de nacimiento de Jamie. que sus manos apretaron tanto la pila que sus nudillos se pusieron blancos. los parecidos que ella había visto los había achacado al producto de su imaginación hiperactiva. Después de todo. Pero Dolores solía mentir. Jake le había dicho que la deseaba. No podía ser. Su rostro estaba relajado y sonriente. el recuerdo aún dolía. Su mano temblaba mientras marcaba el número de su madre. movió la cabeza para aclarar su visión y miró de nuevo. pero no había dicho que la amaba. Lexi intentó calmar su corazón. Él le haría el amor y después se marcharía. Lexi vio a su hijo correr hacia atrás para recibirlo. mientras miraba. había sido idea de Cordelia esconder el embarazo de Dolores tras la identidad de Lexi. Y donde debía estar el nombre del padre. Lexi se agarró con fuerza a la pila y respiró profundamente. -¿Madre? -dijo Lexi casi sin voz por el nerviosismo. Lexi corrió al teléfono del salón. el nombre que ella había planeado dar a su propio hijo cuando tuviera uno. madura y atractiva del muchacho a quien ella había adorado y el hombre al que había llegado a amar. Había dicho que soñaba con ella. Incluso después de diez años. las cosas habían ido de mal en peor. suspiró aliviada al oír a la criada. vio a Jake corriendo para coger el balón. ¿Serían una o dos noches suficientes para hacerla soportar el dolor de corazón que seguiría? Porque hicieran o no el amor. soy yo. Alexandra Lorraine Conley. No podía ser. Después de eso. Dejando el recuerdo atrás. Al quinto ring. pero no que se quedaría con ella. Su rostro feliz y ojos risueños eran tan similares a los que acababa de ver. querida? -No. pestañeó. La risa de Jamie sonó cuando Jake giró y le lanzó el balón. Lexi -dijo sentándose. alelando la alegría como humo en el viento. Su mundo se había derrumbado cuando había leído su nombre. ¿Pero y si lo era? Dolores le había jurado que no se había acostado con Jake durante meses antes de dejarle. la vieja sospecha creció. -¿Lexi? ¿Qué ocurre? No pareces tú -se alarmó-. era una versión más curtida. -¿Dolores? ¿Estás bien. A los cuarenta y un años. Cuando levantó la mirada de nuevo. aparecía como la madre de James Franklin Conley. Sus ojos verdes brillaban risueños mientras cogía el balón y se enderezaba de nuevo. Nunca había sido un secreto que Dolores había sido la favorita de su madre. Mientras iba a buscar a su madre. -¿Sí? -preguntó su madre dulcemente al teléfono. Inclinándose hacia la ventana.¿Y luego qué? La pregunta resonó en su mente. él se marcharía en cuanto su padre estuviera bien.

. -Soy tu madre. Por eso llamo. Lloyd estaba pensando que a lo mejor una escuela militar pudiera ser una buena idea. Hay un millón de cosas que debo hacer. -¿En sus visitas. pero a Lloyd le gusta así. Dolores me dijo que había hablado contigo. . -Parece una gran fiesta -dijo Lexi. entonces sabré que Jake pudo ser el padre y posiblemente lo sea.Me duele oírte decir eso. Claro que es familiar. Es muy especial. pero es enormemente rico. Lexi? Tengo prisa. familiar? -Lexi. -respiró y soltó el aire despacio-. pero. tengo que irme. Si averiguo que Dolores se acostó con él justo antes de marcharse. si me entero de que me mintió en eso. Para eso no te he llamado. y espero que seas agradable con él -replicó Cordelia-. Cordelia suspiró aliviada. -Sí. ¿Dudas de mi palabra? Lexi pensó en todos los años de decepciones. -Jake no es el padre de Jamie -dijo Cordelia como si pudiera leer la mente de Lexi. Bueno. Lexi...-No. te has fijado alguna vez en la forma de moverse y en las cosas que hace? -Bueno. ¿qué harás? ¿Se lo dirás? ¿Arriesgarás que pueda quitarte a Jamie? Porque sabes que podría. -Oh. ¿Te recuerda a alguien? ¿En las fotos has notado que se parezca a alguien? -Bueno. si he aprendido algo en toda mi vida. En serio. engaños y rechazos. yo ya le he dicho que tú nunca estarías de acuerdo. no. ¿Has notado algo en Jamie que fuera. -¡Oh. ¿Es eso lo que . No me refiero a eso.. Suspiró cansada. Sé que vive en un rancho y está acostumbrado a mucha libertad. -¡Madre. -Madre. Tengo invitados que vienen a cenar. Lexi. -Y entonces. -No -dijo Lexi impacientándose tanto como su madre-. espera! -¿Qué? -Sé que Dolores lo niega. Además. ganando tiempo para armarse de valor. no se parece nada a Dolores. ¿de qué hablas? Es mi nieto. -Bueno. -Me alegro. -Cuando les veo juntos. -Bueno. sí. Le enviarán a casa dentro de una semana o algo así. eso es muy difícil de creer. querida.. suéltalo. Oh. y la florista llegará en cualquier momento. Alexandra. querida. querida. ¿qué es. madre. madre. es que tú no te detendrás en nada para proteger a Dolores. Ahora los padres tienen derechos. no es nada. Si Lloyd fuera más tieso le podrías disecar. Yo he sido para ti un sacrificio a mano más de una vez. y quería hablarte de eso. la florista está aquí. santo Dios! -exclamó Lexi-. Está bien. pero ese niño es demasiado revoltoso. -Lloyd puede ser un poco rígido.. -Puedo preguntarle a Jake. bueno.

Como la propia Lexi.quieres? Era el tono de su madre más que sus palabras lo que dolía. -Eso no supone ninguna diferencia. -Si Jake es el padre -dijo Lexi despacio tiene derecho a saberlo. ¿no crees que hará preguntas sobre su padre? Jamie tiene diez años. Yo. -Claro que sí --dijo Lexi tranquila -. Alexandra --le ordenó su madre-. Dolores era una de ellas. Tú aceptaste el bebé.No te pongas emocional. Ya está empezando a hacer preguntas. Sabes lo que me disgustan las lágrimas. -Eres una boba. Algunas personas nunca deberían ser madres. Lexi respiró profundamente y se calmó. y cuando sea lo bastante mayor. y no había nada que nadie pudiera hacer por cambiar eso. El pasado había quedado detrás. y el corazón se le partió al pensar en ese bebé diminuto y perfecto apartado por una madre que nunca le había querido. madre. -Claro que accedí. Yo lo arreglé para que pudieras abandonar California con Jamie como tu propia hijo y nadie supiera nunca la verdad. suerte de haber sido recogido por los brazos de su nueva madre y llevado al rancho en las afueras de Santa Fe donde él. Jamie tenía suerte de haber sido rechazado. pero era un dolor que Lexi conocía bien. Para todo el mundo tú eres la madre de Jamie. después de que Dolores amenazara con darlo en adopción si no lo hacía -Lexi apretaba el teléfono con tanta fuerza que los dedos le empezaban a dar calambres-. -¡No te atreverás! -gritó Cordelia. conocería lo que era crecer siendo realmente amado. Yo fui a California para ayudar a mi hermana a superar un divorcio traumático. pienso decirle quién es su madre natural. . pero yo no planeo vivirla así. Jamie era suyo. Después de que me hubiera enamorado del bebé. Cuando el . había sido la afortunada. madre. Después de que yo llevara cuidándole semanas. Ella había aceptado mucho tiempo antes que era una hijastra para su propia madre. Y cuando le hable a Jamie de su madre. ¿Cuánto tiempo más crees que puedo seguir dándole excusas? -¡No puedes decírselo! ¡Prometiste no hacerlo! -Yo no tenía ni veinte años. y Cordelia posiblemente otra. A lo mejor tú has basado tu vida en el engaño. Yo lo arreglé de modo que los médicos y el hospital pensaran que Dolores era Alexandra Conley. Yo me ocupé de eso. Jamie siempre ha sabido que era adoptado. Fue un golpe duro cuando averigüé lo que habías hecho a mis espaldas. Ni siquiera sabía que estaba embarazada hasta que la vi. como ella. Y nunca soñé que la única razón por la que me querías allí era para tenderme una trampa. Y también había aprendido que al final. Las lágrimas asomaron a su voz al recordarlo. ¡Y ahora estás amenazando con estropearlo todo! -Esa decisión habré de tomarla yo. tu madre. Lexi. Accediste a ello.

Le dolía la cabeza de todas las preguntas sin respuestas mientras se ponía de pie. el pasado era un libro cerrado. hicieron sonreír a Lexi mientras colgaba. -Has perdido la cabeza. Las palabras de despedida de su madre. querida. Aún necesitaría muchos cuidados. Desde lo alto. y rezando para poder encontrar una respuesta. Su . No quiero que nadie sufra nunca más por nada de esto --fijo totalmente calmada-. y estaba feliz al pensar que su padre volvería a casa después del fin de semana. ¿Sería Jamie más feliz conociendo la verdad? ¿O se sentiría como se sintió Lexi cuando su madre se quedó con Dolores y a ella la envió con su padre? Lexi había necesitado media vida para darse cuenta de que el fallo no había estado en ella misma. -Ya veremos -como de costumbre. Las delicadas flores rosas y blancas sobre las hojas verdes formaban una bella alfombra a su alrededor. Alexandra. bueno. Lexi se preguntó si no sería mejor que ella adoptara la misma actitud. -Yo creo que sí. Sus dedos acariciaron los pequeños pétalos de una rosa. Ella y su padre habían pasado la mañana hablando con los doctores. desde donde una vez había caído el agua. Me doy cuenta de que esto también ha de ser decisión de Dolores. No había razón para que tuviera que escuchar todos los detalles feos. La última vez que le había dado a su padre el mensaje. ¿No está esperando la florista? -Sí. A lo mejor algo de lo que su madre había dicho era cierto. pero con Twyla y Manuel para ayudar. -No te preocupes. ('reo que si miras esto de un modo realista. y Lexi suspiró feliz. prométeme que lo pensarás. Creo que llegará el día cuando ella querrá que lo sepa. No haré nada aún. Ha habido demasiado dolor. había una cascada de plantas. había podido asegurar a los doctores que no habría problema. madre. Para él. Lexi aparcó delante de la casa justo antes de la puesta de sol. -Que tengas una agradable velada. serás sensata. pero no sabía cómo podría evitarlo una vez le dijera la verdad. siempre que hablaba con su madre. él le diría todo lo que él necesitara saber y no más. Mejor trataría esos problemas como hacía siempre. él había dejado claro que no quería oír nada más de «esa maldita mujer». -Ella nunca accederá. a su tiempo. sino en su madre. madre -dijo Lexi quitándose el auricular de la oreja. -Da recuerdos a tu padre. apenas oídas. dejándolos para el día siguiente. Pero en lugar de entrar en la casa. se sentó en el borde de la fuente de piedra. Lexi estaba deseando terminar con la conversación para poder recuperar su paz mental--. Una sonrisa encendió su rostro mientras salía del coche. No quería que Jamie pasara por eso.momento llegara.

Lexi. ¿Cómo voy a poder hacer mi trabajo si tengo que estar subiendo aquí todo el día? -¿A qué te refieres? -Está revisando cada transacción que yo he hecho durante los dos últimos años. Lexi se puso de pie-. A lo mejor ya podría tranquilizarse y disfrutar un poco más de la vida.. Jake está ahora a cargo del rancho y yo he estado fuera todo el día. . Sea cual sea el problema. Jamie iba directamente a casa desde el colegio esos días. tienes que detenerle. Por las preguntas que su padre le había hecho.. puedes decirme qué está intentando hacer ese maniático? Como Lexi no estaba interesada en la última pelea de Brad con Jake. Jake está haciendo un trabajo que a ti te gustaría tener. Yo. El grado de su alivio le indicó lo preocupada que había estado. . Y tú tienes el trabajo que él solía hacer.¿A qué te refieres? -preguntó. -¿Qué pasa. La puerta de la casa se abrió y se cerró de golpe. Pronto estaría en casa. Pero en su lugar vio a Brad McCauley caminando enérgicamente y directamente hacia ella. Brad? -Algo en ese hombre me irrita. No quiero que piense. pero no voy a aguantar mucho más. -¡No!-alarmada. Bueno. y las comidas en el rancho nunca habían sabido mejor. Creo que él tiene celos de algo más que del trabajo. Incluso Twyla parecía más sonrosada que de costumbre cuando Jake estaba cerca. Lexi sabía que seguía teniendo la esperanza de que Jake se quedara. Me está haciendo buscar recibos de venta de ganado y facturas de compras de alimentos que han estado guardadas durante años y medio --explicó furioso-.padre viviría. ¡No hagas eso! Yo me ocuparé. -Posiblemente no. Lexi levantó la cabeza esperando ver a Jake. Ahora mismo. Su expresión le recordó a Lexi la de un niño enfurruñado. Por supuesto -dijo Brad calmándose visiblemente--. Cierto antagonismo entre los dos es natural. Pero no puedes llamar a mi padre bajo ninguna circunstancia. Odiaría tener que molestar a Frank en el hospital con esto. Lexi se puso nerviosa. sabiéndolo de antemano. yo lo arreglaré. Ella casi había empezado a esperar lo mismo. -Es más que eso -dijo Brad mirándola-. -Lexi -se detuvo delante de ella y se puso los puños en las caderas-. oiga o sueñe con el trabajo durante al menos otras seis semanas. se encogió de hombros. Sólo estaba furioso. yo no haría eso. Se quitó el sombrero con una mano y se pasó los dedos de la otra por el pelo. y pasaba las tardes con Jake en vez de con Manuel u otro de los trabajadores. Ni siquiera he debido decirlo. ¿Por favor. Se puso de nuevo el sombrero y se bajó el ala sobre los ojos. -Eso es comprensible.

Lexi se sorprendió. -¿He dicho que algo vaya mal? -No.La verdad es que sí -dijo Jake despacio-. Necesitaba una noche para saber cómo se lo diría. No necesitaba una noche para saber que no iría al baile con Brad. ¿entonces qué va mal? Jake bajó los escalones y se apoyó contra uno de los pilares que soportaban el techo del porche. ¿Te parece bien? -Muy bien-Lexi sonrió mientras apartaba la mano-.Brad bajó la mirada. Entonces se abrió la puerta de nuevo y una figura alta y oscura apareció en el rectángulo amarillo de la puerta. -Oh. así que estaba viéndole marcharse. Me has pillado desprevenida. ¿Te has decidido sobre el baile de este fin de semana? Aún me gustaría llevarte si tú quieres ir. Se frotó la mano contra la falda mientras le veía marcharse. Jake cerró la puerta y avanzó hasta el extremo del portal. pero sonaba así tu voz. -A lo mejor simplemente no me gusta que le des la mano a un ladrón como Brad McCauley. Jamie está bien. -Sólo quedan dos noches -le cogió la mano .? -No. -¿Vas a entrar? Ella no podía ver su rostro claramente por las sombras. -He estado esperando a que volvieras a casa. Debes estar agotada después de todas las horas que has pasado en ese hospital. -¿Ocurre algo? ¿Jamie. más relajado-. ¿Y adivinas lo que vi en su lugar? -Lo que viste fue que se quejó sobre ti.. ¿Y qué estabas haciendo? ¿Mirando desde la ventana? . piénsalo esta noche y dame la respuesta mañana. Me parece bien.. Te diré algo. Está arriba. No confío en McCauley. . haciendo los deberes. -¿Es este fin de semana? -Claro -sonrió-. Te haría bien salir y divertirte un poco. -Eso no sería buena idea. -Lo estoy -se sentó de nuevo en la fuente -.. No sabía que fuera tan pronto. -A nada -la miró de nuevo. ¿Sabes que pensaba llamar a papá al hospital? Jake se acercó a ella.. -¿De qué estás hablando? -preguntó de pronto enfadada--. Lexi se alarmó. -Pensé quedarme aquí un rato para disfrutar del aire fresco --respondió Lexi suavemente. pero su voz no sonaba alegre.

cambió rápidamente-. -Sí. Sus pechos le hormiguearon. Palpitando. Sí. Lexi apretó las manos en puños. Ese hijo de puta susurró Jake. pero no podía rendirse a él. y deseaba . eso es lo que he dicho -Lexi levantó la barbilla. Su respiración acariciaba sus mejillas mientras sus labios bajaron tanto que casi rozaron los suyos. -¿Qué quiere decir eso? Es una decisión simple.-Eso es lo que le he dicho. -¿Sí o no? -preguntó de nuevo. -¿Cuál de las dos? . pero enfréntate a los hechos. Así que supéralo ya. Sus muslos rozaron los suyos. ¿cuál es el problema? -¿Por eso te estaba dando la mano? ¿Te estaba dando las gracias por salir en su rescate? . A Lexi le latía muy deprisa el corazón. -¿Vas a ir con él? -preguntó Jake ignorando su amenaza.No es asunto tuyo. -No -susurró al fin. y Brad es ahora el capataz. Su puño se cerró en su pelo y tiró suavemente. pero me estaba pidiendo que fuera al baile con él el sábado. echándole la cabeza hacia atrás. -Estás haciendo el tonto con esta vendeta. -Maldita seas. -Tienes suerte de que no te abofetee por esto. Sé que fuiste capataz aquí. -¿Qué te pasa? -preguntó Lexi poniéndose de pie con las manos en las caderas-. No podía retroceder más. Su muslo empujó entre sus piernas. Así que le prometí que yo solucionaría todo. Jake. Dejaste el trabajo. Sus dedos se metieron por su pelo en la nuca. -Estoy haciendo el tonto -repitió suavemente con furia en la mirada -. -¿Superarlo? ¿Superarlo? -casi gritó -¿Es eso lo que has dicho? -Sí. Su boca cayó sobre la suya en un beso castigador y apasionado. pero Jake siguió avanzando. ¿Sí o no? -No lo sé. Lexi tenía la espalda contra la fuente. hundiéndose en el beso que había dejado de ser furioso y se había vuelto profundo y salvaje. Lexi se agarró a él. ¿Yo soy el tonto? A mí no me lo parece. Bueno. Yo no soy el que permite a un ladrón que me hable dulcemente y me lleve a la cama. presionando íntimamente mientras su lengua penetraba despacio en el suave interior de su boca.gruñó Jake. No podía decirle que había ganado. Lívida de furia. -Aún no me he decidido. y al ver el triunfo en los ojos de Jake.

Y esto. y se sintió culpable por haber permitido que la lujuria la cegara y dejarle así. Capítulo 1 1 Y A está! -exclamó Jake colgando el teléfono-. pero está muy oscuro. muy larga. Vio a Jake levantarse de la silla y levantar el puño triunfante. sin dejar duda de su excitación-. Siempre lo había sido. incapaz de hablar. ¿Verdad? -Sí -murmuró Lexi. Era suya. tomando lo que le ofrecía y dando ternura y pasión a cambio. ¿Por qué no nos sentamos? Perpleja. Otra vez no -suplicó Lexi. iba a llamarte -hizo una señal al sofá frente a la chimenea-. -¿De qué hablas? -preguntó.preguntó con voz ronca junto a su oreja. Ella podía sentir su excitación. mirándola a los ojos-. incapaz incluso de creer lo que le estaba pasando. . -Vas a ir conmigo -Jake bajó la cabeza y habló junto a sus labios-. un abultamiento duro y caliente latiendo contra su estómago. luchando contra el placentero dolor en su interior.sentir el peso dulce de su cuerpo sobre el suyo.No debí. Jake. -Lo sé -Jake la soltó de mala gana y se apartó.. ¡Lo tengo! Cuando iba a subir las escaleras. -Te deseo tanto que no puedo soportarlo -susurró seductoramente Jake. Aquí no.. -Sshh -Jake la abrazó con más fuerza-. ¿verdad? . Lexi se detuvo al oírle y entró al salón. y él a su lado. Y he estado medio loco de pensar en esto. ella se sentó en el sofá. -Lexi. La boca de Jake se cerró sobre la suya. su cuerpo y su alma. -Oh. y estamos solos. cogiéndola con su brazo bueno. Subió sus labios a los de él. Lexi gimió y apretó la cara a su cuello. -No vas a ir con él. Desde su encuentro en la fuente la noche anterior. . Jake la miró detenidamente. Ella negó con la cabeza y gimió de nuevo. Estaba llena de deseo. no habían tenido un momento a solas. Jake levantó la cabeza y ella jadeó cuando la cogió de la cadera y la sujetó mientras su muslo empezaba con unos empujones rítmicos entre sus piernas. Pero pronto. contenta de tener una excusa para interrumpirle. Las terminaciones nerviosas seguían doliendo y palpitando salvajes. -¿Esto? -Esto -Jake se apretó contra su estómago. ahora no. Y esto -su beso fue rápido y duro y su pierna se deslizó entre las suyas de nuevo--. y Lexi le ofreció su boca. Sé que estamos en medio del patio. Y cuando ocurra. será una noche muy. enviando explosiones por el cuerpo de Lexi.

-Mira. realmente le gustan esas crías. Tiene una buena cabeza para los números. con la ayuda de uno o dos socios. Lexi se apartó para mirarlo a los ojos. -Oh. alguien. sí que he pensado en ti -dijo jugueteando con su pelo y besándola suavemente-. -¿Y fue así? -Al final. facturas del veterinario. Jake sonrió ya la besó una vez más. Lexi. -Me alegra oír eso. y en segundo. -No -dijo Jake con firmeza-. No he hecho mucho más -susurró. Lexi sonrió. y siendo un niño. parece que lo han hecho más descaradamente. A lo mejor no lo crees. Tengo mucho más. ya conoces a tu padre. Y nos números no encajan con los que Brad McCauley le dio a tu padre. ha estado cuidadosamente quedándose con los beneficios del rancho. -Yo tampoco. Nunca cambiará -se encogió de hombros-. Jake. Recuerda exactamente cuántas sobrevivieron durante los dos años pasados. pero todo . Todas esas horas que pasaba con los ayudantes después del colegio le hicieron enterarse de muchas cosas. -¿Por eso ha estado ayudándote? -Sí.Te he echado de menos. Es poco. cierto. -Oh. No quería preocuparte. tendrás que tener más que eso. sin poder creer lo que estaba oyendo--. quiero a mi hijo. -No sabía que hubieras pensado en mí. -¿Cosas? ¿Qué cosas? ¿Y por qué no sé yo nada? -Oh. no veía que algo así importara. Y a medida que Frank se ha puesto peor. lo conozco. así que no debo preocuparme por nada. ¿Quién? ¿Lo sabía papá? -Lo sospechaba. Soy una mujer. porque quiero hablar contigo y no quiero que te disgustes. pero Jamie ha sido de gran ayuda. -¿Cómo? -se alarmó. -Sí. ¿Bueno. ¿No? En primer lugar. pero no tenía nada concreto. desde hace ya varios años. venta de ganado. pero si vas a acusar a Brad de ladrón. y no sé qué más cosas donde él cambió un poco los números y se embolsó la diferencia. La cuenta que él le dio a Frank se quedaba corta en diez crías el año pasado y quince este año. Tengo una caja llena de facturas de comida. Pensó que a lo mejor como yo era de fuera. podría notar algo que a él se le hubiera pasado. lo tengo. Cosas que tu padre me pidió que hiciera mientras él estaba en el hospital. Estabas trabajando cada vez que he pasado por aquí. ella no veía por qué iba a mentir Brad.. -¿Disgustarme? ¿Por qué? -Sobre unas cosas que he averiguado desde que estoy aquí. Jamie me ha ayudado con las crías de las dos pasadas primaveras. qué es? -Bien.

Al menos no era nadie que ella apreciara. pero nosotros sólo queremos librarnos de él. Ella dejó de caminar y lo miró.. la puerta se abrió y Brad McCauley entró como una tormenta. El hecho de que tuviera razón. Sin previo aviso. Lexi suspiró y Jake le acarició la mandíbula. tenía miedo de cuál pudiera ser la reacción de su padre.. pero yo sabía el resto. Ni siquiera Frank sabía que era Brad. ahora me siento como una tonta. -¿No? Jake se levantó y se unió a ella. En eso podía estar agradecida. pero había confiado en él. poniéndose de pie y caminando de un lado a otro. Si quería evidencias. ¿Qué es esto. -¡Podrías habérmelo dicho! -gritó nada divertida. -McCauley tenía cuidado con quién metía en el asunto. Yo salí con ese hombre y yo le defendí. -Es difícil de creer -dijo despacio-. -Las noticias vuelan. ese. No le será tan fácil la próxima vez. Carver. estoy seguro de que no habría apuntado hacia él tan rápidamente. no hablé con tu padre hasta esta mañana. ¿Sabías esto anoche? -Bueno. -Bien. y dudo seriamente que vuelva a trabajar de capataz de nuevo. lo hará de nuevo. Lexi? ¿Hablaste con él como me dijiste? . es posible. ¿Ese ladrón? -Hice lo posible por evitarlo -dijo Jake medio sonriendo. Lexi se volvió para mirar sobre su hombro el montón de cajas junto a la mesa. -¿Pero qué hay del siguiente rancho al que vaya? Si ha hecho esto dos veces.suma. ¿Lo sabe papá? Más que aturdida. -¿Ibas a dejarme ir al baile con ese. Puedo echar a MccCauley cuando quiera. ¿No ha quebrantado ninguna ley? -Bueno. -¿Vas a echarle simplemente? -dijo ella sintiéndose enfurecer-. sólo la irritó más. Thorn? -gritó. -Un tipo llamado Pepper. ahí había muchas. ¿Está implicado alguien más del rancho? Él le levantó la barbilla. -No. -Un momento -dijo recordando la imagen apasionada de la noche anterior-. Frank piensa que tenemos todo lo que necesitamos. ese. A él podía no gustarle mucho Brad McCauley. -¿Qué diablos quieres ahora. Ella soltó el aire que había aguantado. Cada vez que lo intentaba empezabas a gritarle recordó Jake. estoy seguro. -Aún así me hubiera gustado que me lo hubieras dicho. Y posiblemente uno nuevo. Hablamos esta mañana -dijo Jake-. -No lo sabías.?-se detuvo-. Esta mañana he averiguado que no es la primera vez que ha hecho algo así. y si yo no hubiera sido tan celoso respecto a Brad. y se detuvo al ver a Lexi medio escondida detrás de Jake-.

Brad -respondió Lexi luchando por contenerse-. Jake rodeó a Lexi de la cintura.No sé de qué hablas. Por el brillo frío en sus ojos. Brad -Jake apretó la mano en su cintura--. . Puedes hacerte el mudo. No. De pie y escupiendo fuego. Y por cierto. enviaré a Twyla a limpiarla mañana por la tarde. Jake me habló antes a mí. Si puedes estar fuera mañana al mediodía. pero sabes lo que hiciste. en absoluto -dijo Brad con confianza-. Brad gritó. Jake le indicó las cajas y los papeles que había sobre la mesa. Brad. -Me estás tendiendo una trampa. para empezar. Lexi. Esa casa es el aposento del capataz. no le escuches! Brad la miró desesperado. Todo el mundo lo sabe. ¿qué hay de esos recibos que has estado buscando para mí estos días? . -Y otra cosa -añadió Jake-. -Espera un momento. Creo que me gustaría que me devolvieras mi casa. -La verdad es que Jake está en su derecho. Brad. -No. no irá contigo al baile. Y en cuanto al resto. -Ya lo ha hecho. -¿Qué? -bufó indignado levantándose de la silla. -Quizá sea mejor que nos dejes solos unos minutos. Puedes hacerte el sordo y el ciego. supo que no tenía prisa. Puedes hacerte el inocente. Irá conmigo. Ya es hora de que arreglemos algunas cosas aquí -se sentó en la silla junto al sofá y esperó a que ellos se le unieran. esa casa es mía. ¡Lexi. Lexi y yo hablamos anoche y de nuevo esta mañana. puede que entonces podamos sentarnos todos -Brad cerró la puerta tras él y entró en el salón-. Creo que Brad preferirá hacer esto en privado. -Claro que sí. -Bueno. -Bueno. -¿Es resto? -Brad se tensó y dio un paso atrás -. ¿Aún quieres que se quede Lexi? -Lexi -Brad la miró suplicante ¿No puedes detenerle? ¿No puedes hacer algo? Sabes que esto no está bien. ¿Crees que podrías estar fuera mañana? Puedes usar el granero para guardar tus cosas hasta que encuentres otro lugar. Quiero que Lexi oiga todo lo que tienes que decir. El alquiler de Frank ha terminado. Jake negó despacio con la cabeza. ¿y qué diablos se supone que haré entonces? -Ya llegamos a esa parte. Si ella no estuviera convencida de su culpa. preguntándose cuánto tiempo más alargaría el asunto. Si quiere tener su casa. . Y yo también.-Me temo que no he tenido la oportunidad. casi hubiera sentido pena por él. Jake tiene mi total aprobación.Bueno. Lexi levantó su mirada hacia Jake. y yo he decidido que quiero mi casa. ¿Qué resto? Con un movimiento de la cabeza. no hay nada que podamos hacer -puso su mano sobre la que sujetaba la cintura-.

tú acabas de echar al único otro hombre que me ha pedido que le acompañe al baile el sábado por la noche. . Puede que yo no esté totalmente curado. Has estado deseando esto desde que llegaste aquí -dijo Brad con los dientes apretados-. Por si acaso. y la soltó despacio. Apuesto a que te sientes muy bien ahora. No quiero ver tu cara hasta que recojas tu cheque mañana. -Será mejor que volvamos al trabajo ahora. ¿Significa eso que te vas a mudar a tu casa? -Eso estaba pensando. y una suave sonrisa apareció en sus labios. -Estoy deseando que llegue mañana por la noche. Si estuviera en tu lugar. pero me enfrentaría a ti cuando quisieras intentarlo. me marcharía antes de que se dijeran más cosas -le aconsejó Jake con voz fría como el hielo . -Un placer. -¿Qué pasará la semana que viene? -Supongo que para entonces yo podré ocuparme de casi todas las obligaciones de un capataz. Tengo que hablar con Manuel para que reemplace a McCauley hasta la semana que viene. -El señor Conley te ofrece generosamente dos semanas de indemnización si desapareces rápida y silenciosamente. Brad salió de la casa. Tienes suerte de que todo lo que vayan a hacer sea echarte. Él la besó. sal de aquí y empieza a hacer las maletas. Si por mí fuera. el fuego salió de los ojos de Jake. pero yo quería pararlo antes de que llegara más lejos. e intentaste usarme. -No estaba librando tu batalla. simplemente llamaré al sheriff para ver qué piensa él de este asunto. Brad se acercó un paso. Le robaste a mi padre. -Eso estaría bien. Tú serpiente rastrera. -¿Qué diablos significaba eso? --preguntó Jake -. Sonriendo.Yo también. -¡Me encantaría! -¡Estoy segura de ello! -Lexi se liberó del brazo de Jake y se puso entre los dos hombres . Brad -dijo Lexi despacio-. sorprendida de la sinceridad en su voz. muévete! Con una mirada final en la dirección de Jake. él la abrazó. te doy las gracias más sinceras. y si oigo alguna amenaza más de cualquier tipo. Nadie te cree ya. -¿En qué estaría pensando yo? -No lo sé.-Ríndete. -Bueno. ¿Qué se supone que puedo hacer si sales con él y te lesionas de nuevo? Después de todo. Tus obligaciones como capataz han terminado. Lexi sonrió despacio. Él la estrechó. ¡Tú!-señaló a Brad con un dedo al pecho . Despacio. sino la mía. No necesito que tú libres mis batallas. irías a la cárcel. . ¡Ahora. Puedes recoger el cheque mañana al mediodía.

-No me gusta hacer esa distinción. Ojalá no fuera un momento tan malo para que su hermana apareciera. No quería ofenderte. te contaré realmente todo lo que pasó -dijo Jake. -Mi madre dijo que estaba esperando la respuesta de una prueba que había hecho. pero tu padre mencionó que Dolores lo llamó ayer.-¿Por si acaso qué? Jake hizo una mueca. no es igual que si ella tuviera parentesco de sangre. Ella se apoyó en él. Sólo en caso de que te preocupes. -Al menos yo tengo donde esconderme. -Perdóname. -Si tanto le preocupa. ¿De acuerdo? Él se había confundido en lo que le pasaba a Lexi. -Puede que no estemos siendo muy amables. no. Tienes razón -dijo al fin-. Lo que significa que ella o viene a recrearse o a curar sus heridas. Pero la excusa sonó tan débil para Lexi en ese momento como había sonado cuando su madre se la había dicho. -Cuéntamelo ahora -susurró. ya que él había tocado una fibra sensible. Jake soltó una risa. -Con toda la atención que Jamie recibe en el rancho. es la única tía que tiene. Lexi respiró profundamente y se forzó a calmarse. Después de todo. -Estás muy a la defensiva para no estar ofendida. pero ella estaba muy aliviada de todos modos por la seriedad de sus palabras. -Creo que yo sí -Jake la cogió de la muñeca y la acercó a él-. -Algún día no muy lejano. Jake abrió la puerta de su rancho y esperó a que Lexi entrara. -No iba a decir nada. -Oh. yo siempre he querido que pase más tiempo con Jamie. Sonrió. -Posiblemente. De todos modos. mañana. podría haber venido antes. No sé qué me ha pasado. Estaba hablando de venir de visita cuando él saliera del hospital. y sé que él es su único padrastro al que ha llamado papá. Después de todo. Jake sonrió suavemente. no creo que se sienta rechazado. Además. fue su padre durante seis años muy formativos. y algunas veces me preocupa que se sienta rechazado... Más tarde -la besó con suavidad antes de soltarla -. De acuerdo. Será mejor que vuelva a trabajar ahora. no ocurrirá de nuevo. Puede que podamos hablar más en el baile. La familia es la familia --dijo Lexi tajante. Dolores realmente tiene mucho cariño a mi padre. -No estoy ofendida dijo Lexi incapaz de ocultar su molestia. Justo al . No estuve casado con Dolores ni un mes antes de darme cuenta el gran error que había cometido.

Lexi buscó entre el pequeño montón de cintas hasta que encontró una romántica. ya que había sucumbido a la tentación y se había vestido sólo para él-. -Será mejor que encienda el fuego -señaló a la pared del salón-. ella se levantó un poco la falda de vuelo. Debajo. brillando grande en un cielo sin nubes. sintiéndose extrañamente como si estuviera entrando en un sueño. viajando de un lado a otro de la mandíbula. el . Sonriendo. Una vez más. La única cosa que faltaba esa vez era la idea romántica de que esa noche sería el comienzo de una nueva vida para los dos. Jake bajó la mano y dio un paso atrás. De todos modos me sentía un poco cohibida. -¿Crees que debes? Me lo pondré más tarde . cogiéndola de la mano. devolviéndola al presente. y una vez más. -Pues has triunfado. Once años parecían haberse derretido. Ella asintió. -Gracias -Lexi bajó la mirada avergonzada. Ése es el efecto que buscaba. Por esto. aclarándose la garganta. Acompañando sus palabras. sus esbeltas piernas estaban cubiertas de medias negras. recuerdos de aquella noche llenaron su cabeza. que volvió a caer un poco más arriba de sus rodillas. ella caminó hacia sus brazos abiertos. ¿Por qué no pones una cinta que te guste? Mientras él se ocupaba con el fuego. Hay un radio cassette en la esquina. ¿verdad? -preguntó Jake. entonces se apartó y se quitó el cabestrillo del hombro. ella se detuvo. y en sus pies había zapatos negros de tacón nada apropiados para un baile en un granero. -¿Por mi? -No -Lexi hizo un gesto a su vestido corto y muy femenino-. él vaciló. Jake se levantó y extendió la mano hacia ella. Los dedos de Jake rozaron su barbilla. -Parece igual.dijo volviendo a abrazar a Lexi-. -Creo que puedo prescindir de esto el resto de la noche. mezclándose con la luz de las velas en la habitación casi vacía del rancho de Jake. -¿Me concedes este baile? --Me encantaría. Estás maravillosa. De todos modos. vio la luna de aquella noche. La luz de una luna llena entraba por la ventana llenando de un suave brillo la habitación vacía. -Espero que no te haya importado dejar pronto el baile -Jake interrumpió sus pensamientos. sentía en ese momento. Tanto que he tenido que sacarte del baile para tenerte para mí solo. Las mismas emociones de aquella noche de once años antes. La puso. Mientras la música les rodeaba. perdida en un ensueño tan real que casi podía tocarlo.traspasar la puerta. -No.

-No exactamente. Durante tres años había visto indefensa cómo Dolores había denigrado a la persona que ella más . Tu padre aún necesita tiempo para estar bien.. Feliz entre los brazos de Jake.insistió Lexi recordando la razón por la que ella estaba allí. pero sabía que estaba ahí. Jake abrazó a Lexi sujetando en la mano una botella de whisky. -Jake. Esa bruja consentida está intentando quedarse con todo lo que no pudo llevarse la primera vez. la razón por la que había seguido a Jake. La risa de Jake fue un gruñido. Ella recordó los papeles del divorcio que habían llegado ese día. primero cuando él había salido del rancho y luego cuando se había marchado del bar donde había acudido a ahogar sus penas. Jake levantó la cabeza para dar un trago de whisky. ni lámparas ni cortinas. Tampoco podía ver el dolor. -Sí.médico me dijo que posiblemente me lo quitará esta semana que viene.. No podía recordar la última vez que había sido tan feliz. con sólo la luz pálida de la luna entrando por las ventanas. -¿Te refieres a los muebles? Dolores. ¿Qué ha pasado. y a mí me falta mucho para irme. fue transportada a aquella noche. -No lo sientas --la abrazó-. moviéndose al sonido de una canción de amor. lo siento. Con la débil luz. dejando la botella medio vacía en la repisa con un golpe. Entonces. -Eso fue hace un mes. Jake? -preguntó Lexi por encima de una canción country que sonaba desde la camioneta abierta aparcada delante de la casa. Lexi no había visitado el pequeño rancho de Jake desde la marcha de Dolores. no pienses que te vas a librar de mí. -Pero tú estás enfadado . Durante tres años. -¿Por eso te mudaste a la casa de los trabajadores después de que Dolores se fuera? Pensé que era porque no podías estar aquí sin ella. anhelándole mientras él pertenecía a otra mujer. Lexi se apretó a él. me he librado de ella. y ni siquiera un cuadro en una pared. Al menos. la noche que había pasado entre los brazos de Jake. No está contenta con la mitad de lo que queda. Sin soltarla. Lo quiere todo. y en ese momento estaban hechos un montón en el suelo de la camioneta. Se ha llevado hasta las bombillas. Desolada de verle sufrir tanto por su hermana. rodeada por los brazos de Jake. ella no podía ver la furia que sabía había en sus ojos. Pero sólo porque esté poniéndome mejor. ¿No has podido al menos poner bombillas? Él se giró y caminó hacia la chimenea. se había mantenido al margen. Jake -dijo ella suavemente . Lexi se rió. Lexi le vio quedarse quieto mirando las ascuas. No había muebles. estoy enfadado -gruñó-. La única luz procedía de las ascuas moribundas del fuego y la luna entrando por las ventanas. Lexi se acercó a él..

-Lexi. Esa noche sólo quería revivir la magia que había conocido sólo una vez en su vida. -He estado esperándote. él se rindió. Había muchas preguntas sin responder. muchas cosas que nunca había entendido. -Puede que la próxima vez. Eres sólo una niña. Y su cuerpo gritaba ser tocado. Jake -lo miró con pasión-. Eres libre. Si tienes algo de compasión. te he echado de menos -besó el escote de su vestido. Los dos lo somos. ¿Cómo pude cometer semejante error? ¿Cómo pude haber aguantado tanto tiempo? -Ya ha terminado. Vine después de que estuviera Twyla limpiando y la hice -sonrió-. -Lexi. Jake la abrazó más y la besó el cuello. -Tengo diecinueve años. Lo deseaba tanto como él a ella. -Sabes que eso no es cierto -Lexi frotó su mejilla contra su hombro-. Ya no soy una niña. Lexi gimió de nuevo. -No sabes lo que estás haciendo --dijo Jake haciendo un último y débil intento por disuadirla. -No.deseaba. -Ah. Pero nada de eso importaba esa noche. -Por favor -susurró ella en una agonía de deseo-. -¿Estás segura? -Completamente. Soy demasiado mayor para ti. Ella apretó los labios a su cuello y sintió su pulso salvaje. Por favor. -Espero que no te arrepientas por la mañana. Jake. -Qué agradable es estar así -susurró Jake junto a su oído-. No sabes lo débil que soy. Y con eso. -Tienes mi solemne palabra de que nunca me arrepentiré de esto mientras viva. -¿Cama? -abrió mucho los ojos-. Lexi echó la cabeza hacia atrás y gimió en voz baja al recordar aquella noche. Las palabras produjeron estremecimientos de placer por su espalda. -No quiero apresurarme. Sus pechos deseaban su tacto. Él sonrió más. ¿Tienes una cama? -Me la trajeron esta tarde. Ella lo sabía. Él enterró los dedos en su pelo. No me tientes. Hazme el amor. Jake -subió las manos por sus hombros-. date prisa. . -Muéstramelo. aunque él tratara de negarlo. -Te cogería en brazos y te subiría a la cama si pudiera. Lexi -dijo él empezando a apartarse-. ¿Pensabas que iba a seducirte sobre el suelo del salón? -Esperaba que tuvieras una alfombra de piel de oso en alguna parte.

Y una vez is. casi con miedo de creer en ello. Su pecho y hombros bronceados y musculosos eran incluso más impresionantes bajo la luz de la luna. tiernamente. -Supongo que los mocasines no habrían valido para el baile -murmuró. Lcxi tiró de la bota extendida y la dejó caer al suelo con un golpe. completa con almohadas mullidas y edredón. Él le rodeó la cintura con los brazos y la acercó -Puede que no. Lexi no ofreció resistencia cuando su mano . Soltándola de la mano. sus dedos cogieron la remallcra v la haiaron. iluminando una cama con dosel. No era ni siquiera una cama que Jake hubiera elegido para él. Él se puso detrás de Lexi y puso las manos sobre los hombros del vestido bajándolo y soltándolo para dejarlo caer hasta sus pies.Cogiéndola de la mano. -Será mejor que antes me ayudes tú con esto. la luna también entraba por la ventana. . Pero creo que no debo pasarme. La próxima vez será muy pronsi yo puedo elegir. dirigiéndose a la segunda bota. Jake la miró despacio. Por primera vez. Allí. -Tú primero y miró los vaqueros que aún le cubrían. Lexi le cogió la mano. Dándole la espalda. un brillo de verdadera esperanza nació en el corazón de Lexi. Tú me ayudaste una vez a desnudarme. nació la esperanza. casi con reverencia. La mano de Jake subió por su espalda. Cuando egó a lo alto de su vestido. Él había hecho eso para ella. Lexi aguantó la respiración mientras el aire frió acariciaba su piel desnuda. la llevó a su dormitorio. Jake se tocó suavemente las vendas. a pesar de la banda de vendas blancas que aún protegían sus costillas. -Es lo justo -susurró él-. Él la cogió de las caderas mientras ella lo miraba de arriba a abajo. se sentó en el borde de la cama y extendió su pie con bota. Jake se desabrochó la camisa sin esfuerzo y la dejó caer al suelo. Lexi se volvió hacia él. Cuando fue a desabrochar el cierre. -No creo -dijo acariciando las caderas de Lexi. de arriba a abajo. Ahora yo puedo hacer lo mismo por ti. Ésa no era la cama de un hombre errante. Al ver su mirada. Lexi repitió sus anteriores palabras. Lexi la ahogó. y sólo para ella. Con una sonrisa. Una vez más. Jake sonrió mientras desabrochaba el botón metálico de su cintura y bajaba la cremallera. Dejando caer la segunda bota. -Ojalá pudiera quitármelas. cogió sus pechos enfundados en seda en sus manos y acarició los pezones que se endurecieron al momento. Deteniéndose. Suspirando. Extendió la mano para ayudarla a salir de la prenda.Puede que la próxima vez. Entonces.

Mientras su dedo seguía bajando hacia el suave bosque de rizos sobre sus muslos. hasta que su pie descansó en su muslo. -No hay peligro de que eso ocurra. y él rozó con sus nudillos la cara interna de su muslo. El único modo en que podrías decepcionarme es parando. Jake cerró la boca sobre su pecho y lo chupó. Capítulo 12 . -Y no importa lo mucho que lo desee -murmuró ella--. Entonces se puso encima de ella. Con un gruñido. derritiendo su cuerpo y su alma. Lexi aguantó la respiración y se echó hacia atrás. él le quitó las medias. Luego se tumbó a su lado y bajó un dedo por sus pechos y por su estómago. Ella se giró hacia él. Lexi sonrió suavemente mientras él apartaba el edredón y ella se metía entre las sábanas. Pero creo que hubiera reventado de tanto descarte -le bajó la prenda por las piernas . Me quitas la respiración. cogió a Lexi y la besó con voracidad. Al liberarse su erección y frotarse contra su muslo. hasta que ella se quedó solamente con braguitas y sujetador.bajó a su pantorrilla y suavemente le subió la pierna enfundada en medias. La cogió de las manos y las bajó por sus caderas. Un millón de terminaciones nerviosas en el cuerpo de Lexi pidieron más. mientras sus dedos separaban la abertura húmeda entre sus muslos y se metían dentro. -Ojalá hubiera podido esperar -murmuró Jake metiendo los dedos bajo el encaje de sus braguitas y acariciando sus caderas-. no te abrazaré con exageración. Cuando al final apartó los labios. -Ssh -susurró Lexi--. Jake se liberó rápidamente de los vaqueros. y abrió las piernas invitando. Muy despacio. quitándole los vaqueros en el proceso. Sólo espero no decepcionarte. Acabada la paciencia. Prometo no gritar de dolor. Jake se arrodilló junto a ella mientras sus ojos recorrían su cuerpo maravillados. Jake se puso de pie. -No importa lo que ocurra -dijo Jake cogiéndola de la mano y llevándola hacia la cama-. le desabrochó el sujetador y lo dejó caer sobre las braguitas. Con un movimiento rápido de sus dedos. su boca acariciaba sus pechos. apretando sus pechos contra él y cubriendo su glorioso cuerpo con el suyo mientras la besaba con pasión y ternura. Al menos hasta que mis costillas estén bien. Sus respiraciones eran jadeantes. Los echó a un lado de una patada. tan cerca de ella que su pecho rozó sus pezones. los dos se quedaron jadeantes.

Él se movió un poco. Ella se arqueó hacia él. -¿Qué ocurre.. Y era suya. Pero sabía que después de hacer el amor era muy fácil hacer promesas que no podría cumplir. para el día después. -¿Cómo están tus costillas? -preguntó suavemente acurrucándose y sintiendo su mejilla rozar el sudor caliente y húmedo de su axila. Sí. -Mañana a lo mejor me duelen un poco. para el día siguiente. Jake apretó su frente a ella y susurró su nombre. más allá del dolor. Jake sintió su cuerpo explosionar en mil pedazos. Agarrándola hasta que cayó al fin. ¡Oh. Lexi sonreía feliz. El momento pasaría. Jake seguía siendo un vaquero sin futuro y nada para ofrecer a una mujer que se merecía mucho. -Lexi. que se levantó alta y dura y exigiendo atención.. . Lexi se arqueó más y se puso tensa. sí.. El sexo era una cosa. acariciando la piel suave y caliente contra su erección. Estremeciendo con espasmo tras espasmo. Ella se cerró a su alrededor como un puño. Era todo lo que él había soñado en una mujer. Ella se apretó más a él. rozando con sus labios los suyos. Cuando él simplemente la miró horrorizado y en silencio. durante toda la noche. Además. sí. pero sobreviviré -dijo sonriendo. oh. él no tenía derecho a decir esas palabras. la deseaba. Lexi apretó su cuerpo contra el costado de Jake. Esa juguetona y dulce y apasionada. Lexi rozó su muslo sobre él. disfrutando de la deliciosa sensación de sus pechos y los rizos sedosos contra su muslo. Mientras ella le aceptara y él pudiera soportar el dolor de saber que no duraría. rápida. no! Jake se apartó. ella empezó a moverse agarrándose a él mientras gemía y jadeaba. Jake -su nombre era un sonido gutural al ritmo de sus empujones-.. suave y caliente. En ese momento. Era la luz del sol y la risa y el oscuro deseo. Con un grito. Jake? Incluso con las palpitaciones posteriores al orgasmo. ya las había dicho con su cuerpo. Su pierna estaba sobre la de él y él le acariciaba la cadera. -Jake. Pero la deseaba. Y aunque no fuera así. con una fuerza más allá de la pasión. despacio. Para esa noche.C ON la cabeza descansando en su hombro bueno. él podría ofrecerle el mundo. Lexi sintió que algo iba mal. y Jake se sintió endurecer. Jake se reprimió las palabras que deseaba decir. Jake la tumbó de espaldas y se puso sobre ella mientras se metía entre sus piernas y se levantaba y entraba en ella con un limpio empujón.. con un condón. «te amo». ella le puso la mano en el brazo y le sacudió suavemente. Entonces. de todos los modos en los que podía pensar..

No creo que nos espere. -¿Cómo de reciente? -Recientemente.-Jake. ¿qué pasa? -Lo siento. Además. ¿verdad? -No -negó Lexi acaloradamente. Lexi miró donde él había tirado los condones que había usado al principio de la noche.. molesta de sentir la necesidad de darle explicaciones. -¿Tenemos que irnos ya?. Lexi le agarró de la cintura y cerró los ojos. -No tienes que preocuparte por eso. Me olvidé. y que piensa que tú debes descansar algo antes de que Frank vuelva a casa del hospital. ¿Por qué? -Bueno. -No -Jake la estrechó.. Su sonrisa se suavizó y agachó la cabeza para rozarle la nariz con la suya. -Yo nunca hago el amor sin protección –dijoJake solemnemente-. pero te diré que recientemente acabo de empezar a tomarla de nuevo -replicó. -Nunca se me habría ocurrido que usaras una proteCCIOII tan constüntf -No es asunto tuyo. -Pues ahora creo que tenemos un pequeño problema. Y por si acaso. -buscó un modo de decirlo delicadamente-. -Pero has estado pensando en ello. ella me dijo que ella y Jamie estarían bien durante un día o dos. -Y tú -susurró. Twyla pasará la noche con Jamie.. -Eso no es diferente de un hombre llevando un condón en su bolsillo continuamente. y mañana será un día duro. -¿Por qué dices eso? Con toda la comida que ella ha dejado en la cocina. . decidiste estar preparada. -¿Quieres decir que tomas la píldora? Ella asintió con la cabeza. -Yo tampoco -le aseguró Lexi.. -¿Uno o dos días? ¿Ella espera . Ella no quería pensar en el mañana.. porque.. Lexi se levantó apoyada en un codo y lo miró. -¿De qué hablas? -Yo no. Él se estiró a su lado y le giró la cara hacia él. Sólo quería estar despierta entre sus brazos y disfrutar de la magia de esa noche. Pronto amanecerá. -Quizá debamos dormir algo ahora. -Eso es cierto -sonrió-. No hay ninguna diferencia. podríamos quedarnos aquí encerrados semanas. -Eres maravillosa. -hizo un gesto al suelo. --Has estado planeando acostarte conmigo desde que llegué.No tienes que parecer tan satisfecho. Nunca.. Los ojos de Jake brillaron. No se lo dejo al hombre. No quería dormir. Eso es todo lo que necesitas saber.

-De acuerdo. Oh. Yo tenía dieciséis años y tú eras un hombre mayor que necesitaba una verdadera mujer. ya me entiendes. pero no puedo. Lexi acarició los rizos de su pecho. pero al menos tenía un rancho y dinero. deseando que hubiera un modo de retenerle. ni siquiera contigo. Ya te he explicado que no era exactamente así. ni siquiera es la razón principal -dijo besándole la cabeza-. Sólo me gusta oírtelo decir. -Sí. -No puedo hacerte promesas. Ha pasado mucho tiempo desde que no he tenido un auténtico hogar.realmente que me quede aquí contigo uno o dos días? Jake sonrió. Me encantaría. Tú. -No hables así --le besó el hombro. especialmente hasta que podamos arreglar el lío que ha montado McCauley. -¿Yo? -Tú -repitió-.. me quedé pasmado al verme totalmente duro. Seguía siendo demasiado mayor para ti. ¿verdad? -No puedo hacerlo. -¿Es ésa la única razón? -No. Dejé temprano esa fiesta por una razón -le tocó la nariz con la punta del dedo-. hay algo que no te he dicho. me ha tenido a mí para él solo durante mucho tiempo. Con tiempo se acostumbra -¿Con tiempo? -Sí. Pero tú ya lo sabes.. Y tu padre va a necesitar ayuda extra durante una temporada. Hubo un momento en el que podría haber sido diferente. -Los niños pequeños y los padres no piensan así. . no pude más. En cuanto separaste de mí tu cuerpo sexy se dieciséis años. He decidido quedarme aquí un poco más. Es agradable. Pero aunque Jamie valore mucho su amistad contigo. Después de ese baile lento que baile contigo. Lexi. lo estás haciendo -le aseguró Lexi-. ¿verdad? Ella se apretó más a él. -Entonces no estabas interesado en mí -bromeó según sus propias palabras en la pizzería-. -Es la verdad. Jamie ya está mostrando signos de molestarse por ti. -Había esperado estar venciendo eso. -Lo había esperado. Lo mejor que podría hacer sería marcharme y no volver a verte. ¿Qué pensaría Jamie? ¿Qué pensaría mi padre? -A lo mejor pensarían que eres una mujer adulta con necesidades de mujer adulta. -Lo sé. Puede aprender. pero sabiendo que no lo había. Y no le gusta la idea de compartirme. Soy demasiado mayor para ti y no tengo nada que darte.

-No te rías -dijo Jake-. -No sabía que hizo eso. Durante un momento. Y algunas veces ella era tan dulce que yo casi pensaba que podría funcionar. o podría haberse vuelto mucho peor de lo que tú estabas buscando. ¡Diablos. -Ella me dijo que estaba embarazada. Tenías dieciséis años. por el amor de Dios. Lo intenté. y aunque así fuera. -¿La amabas? -No. Te deseé tanto aquella noche. ¿Qué pensabas que sucedería después de eso? -Tenía dieciséis años . -¿Qué? -Yo sabía que había usado un condón. -Lexi. Jake movió la cabeza. -Ella sabía lo que yo sentía por ti. Por suerte yo recuperé el sentido. Jake hizo una mueca. pero ella no quiso.repitió como si eso lo explicara todo-. porque estaba embarazada. obviamente oyendo eso por primera vez. . Se estiró hacia él. Lexi estaba boquiabierta. -La vida no funciona así. pero ella dijo que debía estar roto. Entonces luego hubo otros hombres y las deudas que acumuló y las facturas que me escondió. Intentó de cirme que lo había perdido. Pensaba que después viviríamos felices para siempre.-Creo que sí -sonrió Lexi recordando como había intentado excitarle y había pensado que no lo había conseguido. Lo quería todo. como si estuviera volviendo a revivir una pesadilla. Yo quería irme a casa contigo. Estuvimos juntos tres años y nunca la entendí. era la hija de Frank Conley! Era tu hermana. No podía dejarla embarazada y abandonarla. Le ofrecí pagarle el aborto. Él lo dijo tan bajo que Lexi no estuvo segura de haberle oído bien. ¿Sabes lo depravado que me sentí? -Ojalá lo hubiera sabido entonces -dijo ella con tono arrepentido-. yo había pensado que serías para mí. No sé la razón. pero para entonces yo ya sabía que era una mentira. Nunca estuvo embarazada. como si aún no pudiera creerlo. -Durante unos segundos casi fue así. Lo siento. En cambio llegué a ser la madrina de novia de mi hermana tres meses más tarde. Quería que me hicieras el amor. Ella siempre era buena encontrando el punto débil en los demás. Sólo quería casarse -dijo con voz inexpresiva-. -Lo sé. no podía creerlo. -No lo creo. -¿Qué le pasó al bebé? -No estaba realmente embarazada. Creía morir a la mañana siguiente cuando Dolores vino alardeando de haber pasado la noche contigo.

Si no hubiera sido por tu padre. Un hombre no toma el regalo que tú estabas ofreciendo cuando no tiene nada que ofrecer a cambio. pero incluso eso le hacía sentirse mejor. apretándola con fuerza. Hicieron el amor de nuevo. sin una palabra. yo acabé con una deuda que he tardado diez años en pagar. pero te hubiera hecho mucho más si me hubiera quedado. -Intenta entender. una virgen. ¿Estabas simplemente furioso y yo resulté estar a mano? -Dios mío. Todo lo que él realmente le había prometido era que se despediría antes de marcharse. No se había peinado al levantarse y tenía toda la melena enmarañada. con una pasión que sólo parecía crecer más con cada intento por aplacarla. . Cuando mi matrimonio terminó.-Después de que todo acabara. ¿Puedes prometerme eso también? Él enterró el pelo en su cara. no volveré a hacerlo. fue como la primera vez que te acostaste con ella? -preguntó Lexi sin poderlo evitar-. -Sí -susurró-. pero puedo prometerte eso. Él se quedó callado un rato antes de hablar. Estaba sufriendo y estaba furioso. yo no era mejor que un animal herido. Su maquillaje había desaparecido. Yo sabía lo que estaba haciendo. Y le estaba costando mucho trabajo controlar la sonrisa que salía continuamente a su rostro. -¿Y qué hay de ahora? ¿Voy a despertarme una mañana para averiguar que me has hecho otro favor y te has ido sin decir una palabra? -No. -Yo no tuve derecho a hacerte el amor. -Esta vez quiero más que una sola noche -dijo Lexi suavemente -. Sé que te hice daño marchándome de ese modo. habría tenido que vender el rancho para cumplir al acuerdo financiero que ella me exigió. Y a pesar de ello. Lexi. más cohibida se sentía Lexi con su vestido corto de flores y sus tacones. Tú tenías diecinueve años. todo mereció la pena sólo por librarse de ella. Sólo te quería a ti. Reprimiendo su furia y su frustración.No puedo entender el modo en que te marchaste a la mañana siguiente. pero él la detuvo y la acurrucó contra su pecho. y cuanto más se acercaba la camioneta al rancho. ella se tensó y empezó a girarse. ¿Después de que ella se marchara. ¿Por qué piensas algo así? . -Esperé tres años para que fueras libre -dijo Lexi sólo medio calmada por su abrazo-. También puedo prometerte eso. la noche que me hiciste el amor. y no estaba pidiendo nada a cambio. No puedo prometerte mucho ahora mismo. Jake. Lo que hice fue imperdonable. como si yo te diera igual. Lexi -dijo Jake incrédulo-. Lexi descansó la cabeza en su hombro y escuchó el silencio. Puedo prometerte mucho más que una sola noche. El sol estaba muy alto.

él abrió la puerta y la dejó entrar primero. Sólo dile que fuimos a un baile y nos estábamos divirtiendo tanto que no queríamos volver a casa. De mala gana. él ya se habrá figurado por qué no hemos vuelto. Supongo que Jamie no ha podido convencer a Twyla de ir a comprar una pizza. -Espero que Twyla no esté enfadada. no me refiero a eso. -A lo mejor. Bueno. Siento que tenga que terminar. pero odio pensar en dormir separado de ti. No sería justo pedirle a Twyla que se quedara otra noche. Si alguien nos ha oído llegar. ¿recuerdas? Además. Los niños crecen muy deprisa actualmente. El aroma a comida les llegó desde la cocina y llenó el vestíbulo.. Ahora tendremos suerte si llegamos antes del almuerzo. Parecía muy nerviosa. -Bueno. -Yo también -dijo ella poniéndose de puntillas y dándole un beso en los labios-. Huele como si estuviera preparando un banquete. El domingo es su día libre. pareces muy despreocupado por todo. --Bueno.. estará preguntándose por qué no entramos. Por lo que yo sé. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente. -¿Sabe que Dolores vendrá cualquier día de esta semana? -Sí. -Hmm . me dijo que quería preparar la casa para cuando volviera Frank. tú tienes mucha más experiencia con niños que yo. . Ella no nos esperaba hasta el lunes. ¿Te arrepientes? -Sólo de una cosa. -No me tientes. No. -¿Por qué no le dices la verdad? Porque no creo que deba discutir mi vida sexual con mi hijo de diez años. -A lo mejor encontraremos otro modo. El Bronco de Twyla también estaba ahí. ¿Tienes alguna idea? -No. -No hay problema. Estoy seguro de que encontraras la respuesta apropiada cuando llegue el momento. Aún no sé qué voy a decirle a Jamie cuando me pregunte dónde hemos estado. será mejor que entremos ya.-Seguro que nadie adivinará lo que hemos estado haciendo -observó irónica soltando una risita. -Tenemos esta noche. A ella le gustaba la serie de televisión que hizo Dolores hace unos años. Jake aparcó junto al coche de Lexi.Jake respiró profundamente-. Jake se rió por su vehemencia. -Todo parece tranquilo -dijo Jake ayudando a Lexi a bajar del camión y dándole la mano hasta la puerta-. -No lo sé. -Había planeado volver antes de que nadie se levantara -se disculpó-. y no se veían más vehículos. ¿Despreocupado? ¿Por qué? Por Dolores y también por lo de anoche.

Las dos manchas rojas en sus mejillas eran el único indicio de furia que asomaba a la superficie. Tú sí. -Dolores -Lexi sonó como débil gatito y se aclaró la garganta-. tacones de aguja y perlas. y nada de lo que yo dije le tranquilizó. amarguras ni discusiones. Jamie sabía que su madre fue al baile contigo. idiota -gruñó furioso-. Se puso delante de Dolores. Lexi giró y se encontró delante de una elegante Dolores.. No habrá tensión en esta casa. apartando la mano de Lexi. Y cualquier asunto sin terminar que tengas con Jake. ¿Qué dijiste? -Creo que tienes la conciencia culpable -dijo Dolores haciendo una mueca. y cuando ella no volvió. Ahora escúchame. -Apuesto a que lo intentaste con empeño -gruñó Jake mirándola con dureza. Vine aquí a estar con mi familia y para visitar al único hombre que ha sido como un verdadero padre para mí.-Dolores sonrió y las manchas rojas se volvieron fucsia -. ¿Cuándo llegaste? . Estuve casado contigo durante tres años. puedes olvidarle ahora mismo. parecía como Grace Kelly. ¿y qué me encuentro? Te encuentro a ti. bueno. Tú renunciaste a tu derecho de opinión hace once años. Imagina mi sorpresa cuando no llegaste a casa . poniendo al mismo un brazo en el hombro de Jake para detener la furia que sentía crecer dentro de él. Dios mío -exclamó Jake-. Lexi te ha conocido durante toda su vida. Estaba empezando a preguntarme si apareceríais alguna vez. Pero no puedo hacer milagros.Anoche. Mañana papá vuelve a casa del hospital y no habrá enfados. ¿qué podía decir yo? -Conociéndote pudiste decir cualquier cosa Jake dio un paso hacia ella--. Él es un niño inteligente y sensible. Dolores.. Anoche fue la primera vez que incluso estuvimos a solas. Mi vida privada está fuera de los límites. -De hecho. que la miró asustada. Déjalo ya. lo hice. -¡Yo no empecé esto! --gritó Dolores-. Con un traje a medida. Sobresaltada. bien. ¿Entiendes? Nada. Lexi señaló con el dedo a su hermana. Deja esta actuación. mi propia hermana. -No lo he hecho -discutió Dolores-.-Bien. espero que no mezcles a Jamie en esto susurró Lexi con dureza. para empezar. ¡Basta! -bajando la voz. Dolores levantó la barbilla. no es asunto tuyo. acostándote con mi ex-marido.. -No puedo creer que me digas eso -el rostro de Dolores se desencajó por el esfuerzo de aguantas las lágrimas. Y lo que Lexi y yo hagamos o no. . teniendo una aventura delante de sus narices. Jamie parecía bastante enfadado. Nadie está teniendo nada. Fue al baile a buscarte. bien -se oyó una voz suave desde el salón-. -Oh. ¿Pensabas que no se daría cuenta? -No lo aguanto más -gruñó Jake. pero alguien me dijo que ya te habías ido. ¿Cómo esperas que reaccione? -Bueno.

Con el rostro furioso. -Pensé que eras mi amigo -dijo. Jake no habría dejado que me pasara nada. -Oh. no fue nada -Twyla dejó a un lado la cuchara de madera que estaba usando para remover una olla y dirigió toda su atención a Lexi-. Me estás poniendo nervioso con ese traje. qué cosas dices. No había teléfono para llamar. corazón. y aún no se encontraba preparada para hacerlo. ¿Crees que hay alguna posibilidad de que podamos llevarnos bien durante los próximos días? -Oh. Jamie puso gesto de disgusto y se acercó. Aquí no vas a cenar con la realeza. eso fue hace varios meses. tengo más experiencia con esto. ¿por qué no? -respondió Dolores-. se marchó corriendo. Si es que alguien tiene apetito. Dios mío -susurró Lexi desolada. Claro. El bufido de indignación de Dolores fue lo último que Lexi oyó antes de entrar en la cocina y encontrarse con la mirada comprensiva de Twyla. -¿Debo ir detrás de él? Ni siquiera sé qué le molesta tanto. -He estado muy preocupado -añadió el niño. -Oh. -¿Hay algo que yo pueda hacer? -preguntó Dolores mientras Lexi se marchaba. -¿Para qué? -se encogió de hombros . -La cena pronto estará lista -dijo la mujer-. Ella lo miró y apartó la vista. -Te lo dije -dijo Dolores satisfecha. -¡Cállate! Con el grito aún resonando en el aire. -No te oigo negarlo. lo miró con los ojos entrecerrados. ¿Dónde habéis estado? Apareció en la puerta del salón con las manos en las caderas. -Sí -replicó Jake-.-¿Cómo sabes que no soy sincera? -Dolores. Se merece algo de . Tú querías que viniera de visita. Jake. Pero no tenías que preocuparte. Yo lo intentaré. -Lo siento. Jake miró a Lexi. -Gracias -Lexi se detuvo en la puerta-. sí admitió mirando a su hermana-. Lexi y Jake se dirigieron a ella a la vez. Él nunca lo entendería a menos que ella le contara todo. -Sí. Cuando llegó junto a Jake. -Yo tampoco -Lexi miró pensativa hacia la cocina-. pero una sonrisa apareció en sus labios. -¡Eh! -se oyó la voz de Jamie desde lo alto de la escalera seguida por el sonido de su botas-. Y gracias por lo de anoche.verdad? Jake se giró y miró a Lexi sorprendida. el único momento en que eres sincera es cuando te estás admirando en el espejo. Ella levantó las cejas perpleja. desapareciendo hacia la cocina antes de que nadie pudiera reaccionar. . Ponte ropa decente. Me conoces demasiado bien. y las cosas eran más simples entonces. -Bueno -intervino Lexi-. Pero creo que será mejor que hable yo con él. -Oh. Como dijiste antes.

No quiero que se marche. mirando a las montañas. apoyando sus codos en las rodillas. y allí era donde encontraría a Jamie esperándola. Ni por un momento. Detrás de ella había quedado el rancho. Me dolió demasiado para llorar. ¿por qué estás tan enfadado? --Porque tú no quieres que se marche. Lexi se aguantó un suspiró y dio un paso hacia él. Era una perfecta tarde de otoño. Fuera.felicidad. Lexi se sentó sobre una roca. sentado en una almohada de agujas de pino y mirando a la distancia. Ha tenido muy poca últimamente. -Bueno. Se echó hacia delante. Ella no sabía si su tono era esperanzador. Me trajo mi padre. una vista maravillosa que siempre conseguía calmarla. -Ahora sé la razón -dijo Lexi intentando sonreír-. encontró a Jamie donde supuso que estaría. Tenía que decirme que mi madre volvía a enviar me a vivir aquí con él y que se quedaría a Dolores en California con ella. pero supo que no le encontraría. entonces vaya a buscar a su hijo -Twyla cogió de nuevo la cuchara-. no Lexi sonrió al recordar la noche anterior-. -¿Te refieres a Jake? -¡Sí! -Jamie la miró un segundo. Nos sentamos bajo ese pino. -Entonces. Había sido allí donde ella había pasado algunos de los mejores y peores momentos de su vida. Yo lloré cuando me dijo que ella me llevaría con ella. El lo entenderá. -¿Por qué? -preguntó con mucha suavidad. -Bueno. y él me explicó lo que era un divorcio y por qué mi madre se iba a marchar. -Un años después. -¿Es eso lo que quieres? -Sí. Tú siempre decías que entonces Jake se marcharía. Capítulo 13 L EXI estaba sin aliento cuando llegó a la cima de la colina. El abuelo estará en casa dentro de pocos días y entonces todo volverá a ser como antes. señora. -No lo necesitamos. No quería marcharme de aquí. Esa vez no lloré. Delante tenía las montañas. Suavemente. -Pensé que te gustaba Jake. Jamie se movió. En lo alto de la colina. Estaría a medio camino de la colina en ese momento. Lexi habló como si estuviera hablando para sí misma. -Eso espero -dijo Lexi antes de marcharse. -¿Estás enfadado conmigo? -Sí. Buscó por el jardín y no vio señal de Jamie. -Yo tenía cinco años la primera vez que vine aquí. el sol brillaba. El precio puede ser muy alto. Y no se preocupe. triste o una mezcla de ambos. -Oh. -¿Se arrepiente? -preguntó Twyla como si ya supiera la respuesta. Me . en eso tienes razón -se encogió de hombros-. dirigiéndose al viejo pino que había sido el refugio favorito de generaciones de Conley. -Ya no. metiéndose más en su propio mundo. él me trajo aquí de nuevo.

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Jake. Me gustaría que a ti también. -¡Pues no! -gritó Jamie apretando sus manos en puños, y mirándola con rostro furioso-. ¡Lo odio! ¡Ojalá nunca hubiera venido! Más que nada, Lexi quería coger a su niño entre sus brazos y abrazarlo hasta que la furia y el miedo hubieran desaparecido. Pero ya no era un niño pequeño. Era demasiado mayor para que los abrazos y besos curaran sus heridas. Su niño pequeño estaba haciéndose un hombre. A lo mejor debió haber dejado que Jake hablara antes con Jamie. A lo mejor un hombre sabría instintivamente las cosas correctas que decir. En su situación, Lexi tendría que valerse con la verdad, pura y simple. -Jamie dijo suavemente-. Te quiero mucho. Nunca querré más a nadie. Eres la persona más importante de mi vida y siempre lo serás. -¿Qué pasa con él? -Quiero a Jake. Yo no era mucho mayor que tú cuando decidí que quería casarme con él -dijo preguntándose si su hijo entendería lo que intentaba decirle-. Nunca sucedió. Posiblemente nunca ocurrirá, pero no voy a mentirte. Si Jake me lo pidiera, le diría que sí. -No lo hará --el tono de Jamie era más triste que enfadado, y las lágrimas asomaron a sus ojos-. Va a marcharse. Tú lo has dicho. -Y puede hacerlo, Jamie, pero no podemos evitar eso. Tú no le das la espalda al amor sólo porque tengas miedo de que no dure. Cuando se ofrece amor, se toma. Porque es algo muy precioso, aunque sea durante poco tiempo. -¡No me importa! -haciéndose un ovillo, Jamie acercó las rodillas a su barbilla y se rodeó las piernas con los brazos, hundiendo la cabeza--. ¿Por qué ha venido si va a marcharse de nuevo? Lo odio. Lexi no pudo más. No podía dejar a Jamie solo con su tristeza. Había veces cuando todo el mundo, incluso los niños, necesitaban un abrazo. Ella se puso de rodillas a su lado y cogió a su hijo protestón entre sus brazos. -Ssh, corazón - murmuró-. Todo va a salir bien. Tu abuelo estará pronto en casa, y estará con nosotros durante mucho, mucho tiempo. Y yo siempre estaré contigo. -No viniste a casa -dijo rodeándola de la cintura y enterrando la cara en ella. -Lo siento mucho. No quería quedarme hasta tan tarde. Es cierto -dijo terriblemente arrepentida y aguantándose las lágrimas-. Pero Twyla se quedó contigo para que no estuvieras solo. ¿No te lo dijo? -Sí -levantó la cabeza, sollozando--. Pero entonces llegó la tía Dolores, y estaba muy enfadada porque tú no viniste a casa y ella no podía encontrarte. Y entonces yo me asusté. Lexi suspiró y apartó con un dedo una lágrima de su mejilla. -Tú tía Dolores siempre monta mucho alboroto por todo. Yo no sabía que llegaría tan pronto. Y lo siento mucho. No debería haberte asustado así por nada del

mundo. -Está bien -encogiéndose de hombros con timidez, Jamie empezó a separarse de sus brazos. Dándose cuenta de que el momento había finalizado, Lexi le soltó. -Pero de todos modos yo he salido otras noches y tú no te has preocupado así. -Jake es diferente. -¿Qué pensabas que iba a hacer? -bromeó Lexi-. ¿Marcharse y llevarme con él? Un ceño apareció en el rostro de Jamie en lugar de la sonrisa que ella había esperado, y Lexi se dio cuenta de que sin darse cuenta había tocado una fibra sensible. -Podría -dijo Jamie a la defensiva. -No sin ti -le respondió Lexi con firmeza-. Nunca te abandonaré, y nunca te dejaré. ¿Me crees? Él asintió y enterró la cara contra ella de nuevo mientras sus brazos la apretaban con tanta fuerza que Lexi apenas podía respirar. Ella lo abrazó también hasta que él aflojó los brazos. - Bueno -preguntó suavemente-, ¿somos amigos ya? ¿Hay algo más que te disguste o de lo que quieras hablar? Él levantó la cara e hizo una mueca. -¿Por qué ha venido? -¿Tú tía Dolores? Jake asintió. -Pensé que te gustaba. -No la necesitamos aquí ahora mismo. Lexi encontró difícil no estar de acuerdo. Dolores siempre era inoportuna, y siempre había hecho estragos en todos sitios donde iba. -Me gustaría que la conocieras más, Jamie. Después de todo, es tu única tía, y creo que es importante que los dos paséis tiempo juntos. -¿Por qué? A ella no le importamos. Si fuera así, vendría más a menudo. -Ahora está aquí. -Eso es sólo por Jake. En cuanto llegó anoche empezó a preguntarme por él. Quería saber todo lo que hemos hecho juntos, todo lo que él me ha dicho. Ojalá se marchara. Lexi se quedó mirando a las montañas, intentando no perder el control. -No te preocupes, corazón. No lo hará de nuevo. ¿Estás ya listo para volver? -Sí -Jamie se apartó de Lexi y se puso de rodillas -. ¿Mamá? -¿Sí? -Me alegro de que hayas vuelto a casa. Ella le dio la mano y la apretó suavemente mientras regresaban. -Yo también, Jamie. Abatida, bajó la colina. Las posibilidades de pasar otra noche con Jake habían desaparecido. Con Dolores en el rancho y Jamie alerta, no tendrían muchas oportunidades para estar solos en los días siguientes.

Pero de todos modos, ése no era el momento para que Lexi pensara en su propia vida. Al día siguiente, su padre regresaría del hospital y necesitaría mucha atención. Y aparte de eso, tenía que encontrar un modo de que Dolores y Jamie se llevaran bien. En la puerta trasera, Jamie le pidió permiso para montar en su bicicleta un rato antes de entrar a comer. Lexi accedió y entró en la cocina, donde encontró una nota de Twyla diciendo que todo estaba preparado excepto el guiso del horno que estaría terminado cuando sonara el timbre, y que volvería por la mañana. Lexi miró el reloj y vio que aún quedaban quince minutos. Dejó la cocina, donde no había nada que hacer y encontró a Jake sentado en la mesa del salón. Levantó la cabeza de sus papeles en cuanto ella entró. -¿Encontraste a Jamie? ¿Está bien? -Sí -dijo sentándose en una silla . Estaba más asustado que enfadado. -¿No sigue furioso conmigo? -A Jamie le importas mucho, Jake. Creo que ése es parte del problema. Tiene miedo de tomarte mucho cariño y que te marches. Jake se levantó y se sentó en el sofá a su lado. -¿Y tú? ¿De eso tienes miedo también? -A veces -admitió. Él cogió su mano y la miró a los ojos. -¿Y si te digo que no creo que eso vaya a pasar? -Yo diría que «pensar que no vaya a pasar», no es mucha garantía de seguridad. Él sonrió. -No seguirás preocupada por Dolores, ¿verdad? No después de todo lo que te he contado. Lexi respiró profundamente. -Ahora mismo estoy preocupada por demasiadas cosas. Papá viene a casa. Dolores está causando problemas. Y yo no estoy muy segura de que Jamie me haya contado todo lo que le está preocupando. Jamie le acarició la mano. -No parece que haya mucho sitio en tu vida para mí -dijo sin dejar de mirar su mano. -Yo haré sitio. Sólo que puedo necesitar algo de tiempo. -¿Qué hay de esta noche? Ella notó de antemano la decepción en su voz, y sabía que él había adivinado su respuesta. -No me atrevo a marcharme. -Eso no significa que no pueda verte. ¿Puedes al menos reunirte conmigo fuera cuando todos se hayan acostado? Incluso aunque sólo hablemos, quiero pasar algo de tiempo a solas contigo. Ella se mordió el labio inferior y se perdió en sus ojos verdes. -Me encantaría. Deseando que la noche ya hubiera llegado con sólo la luna, las estrellas y Jake

Lo que pasara entre nosotros. ¿puedes decirle que es la hora de comer? -¿Estás segura de que tendrás apetito después de hablar con Dolores? Lexi sonrió. ¿cuánto sabe de anoche? -Jake -dijo ella con tono incrédulo-. Acabamos de descubrir que ya no tenemos nada que decirnos. -De acuerdo -sonrió-. -Bueno. Ella había llegado a la puerta cuando Jake se aclaró la garganta. Algo en su voz llamó la atención de Lexi. Bajaré lo antes que pueda. ¿Os habéis peleado? -No. En el piso de arriba. ella dejó el tema. puede que no sea tan buena idea dejaros solos. -Será mejor que vaya a buscar a Dolores. ella apartó la mano de mala gana.. si no bajamos. Posiblemente no os venga mal pasar un rato juntos. por si acaso. Tiene diez años. -Relájate. Tengo que decirle unas cuantas cosas. en su habitación. encontró a Dolores en lo que solía ser la habitación principal antes de que los problemas de corazón de Frank le hubieran obligado a mudarse al piso de abajo. Dolores parecía incluso más delgada que antes. ¿Puedes apagar el horno cuando suene? Y si Jamie vuelve. . -Por si sale el tema. que estaba de pie delante de la ventana. -Puede que sepa más de lo que tú piensas. empezad sin nosotras. -Bueno. espero que sea un misterio para él. No muy convencida. Vete. aunque su figura era más voluptuosa que nunca. Había en ella un aire de tensión que se mostraba en la rigidez de su cuerpo y el modo en que su mano agarraba la cortina a su lado. Siempre esbelta. sabiendo que no conseguiría una respuesta de él. ¿no has hablado con él aún de la vida? -¡Jake! -¿Es eso un no? -Pensándolo mejor. De pie en la puerta. -¿Prometido? -Prepararé el tablero. Le echaré una partida de ajedrez si empieza a hacerme preguntas sobre ano che.por compañía. Lexi observó a su hermana. Sabe que su madre se marchó contigo a un baile y no regresó hasta el día siguiente. ¿Sabes dónde está? -Creo que arriba. Su pelo rubio natural estaba blanco y de aspecto quebradizo. no tardaré -se levantó-. mirando al campo..

-¿Te has operado para conseguir un papel? -Son cosas del trabajo. Además. ¿Por qué no? Nuestra madre siempre ha mentido a sus maridos sobre su edad. para no sobresaltarla. ¿Tú tenías doce . Tú sabes por qué lo hizo. -Entonces tendría que haber explicado quién eras tú. Haré de una muchacha de veinticinco años. un sonido agudo que debería haber sido encantador. pero tú estabas rodando en alguna parte. boba. Y hay un par de maridos que ni siquiera supieron que tú existías. Sólo me envió. Lexi la miró incrédula. -¿Cómo puedes reírte? -Lexi miró a los ojos azul añil de su hermana que solían ser azul celeste. -Estaba mirando a Jamie. -Dolores. Está montando en la bicicleta que le regalé por navidad hace dos años. -Los siguientes dos maridos de mamá después de Frank. me añadió tres a mí y empezó a decirle a todo el mundo que yo era su hermana pequeña. ¿estás mintiendo a tu marido sobre tu edad? -Por supuesto. Nunca se molestó en explicárselo ni a papá ni a mí. Lexi se agarró más a la mecedora mientras su cabeza daba vueltas. voy a filmar una serie de seis semanas. Dolores se encogió de hombros. y en su lugar habló dulcemente. Posiblemente Italia o Australia. pero en su lugar sonó ligeramente histérico. -¿Qué? . Antes de hacer la prueba. me quité un poco de aquí -se tocó el rabillo del ojo donde debía haber patas de gallo-. Monta continuamente. realmente no elijo agarrándose a la mecedora para sujetarse-. -¡Cierra la boca! -dijo Dolores mirando alrededor como si alguien pudiera oírlo-. Incluso Harvey piensa que sólo tengo treinta y uno. pensaron que yo era su hermana y que ella me cuidaba tras la muerte de nuestros padres. -Le encantó. -¿Estás bien? Dolores se giró. y ahora voy a hacer un papel de una muchacha con cinco años menos de los que tengo yo. -¿Cinco? Dolores. y me puse aquí -señaló su impresionante busto. Me había estado preguntando si realmente le habría gustado.Oh. y el entusiasmo asomó momentáneamente a la superficie-. ¿Puedes creerlo? Dolores se rió de nuevo. Jamie intentó llamarte después de navidad para darte las gracias. Tú tienes treinta y seis. A primeros de año. En cuanto te fuiste. si puedes creerlo. yo tengo treinta. Incluso les ha mentido sobre mi edad. ya sabes. ¿verdad? No. funcionó. Dolores se rió. se quitó diez años. soltando la cortina que había arrugado en su mano.Lexi olvidó de momento el sermón que pensaba echarle. Son los dos únicos sitios donde trabajo regularmente -sonrió. ajena al dolor en la voz de Lexi. aunque seguramente llevaría lentillas de color-. después de que te enviara aquí a vivir.

-Dolores. nerviosa.años y ella te hizo fingir quince? Te robó años de tu vida. tuve veintidós de nuevo. tenemos que hablar. ella podría haber aceptado el engaño como parte de la vida. -A Jamie le importa -dijo Lexi paciente. Si no dejas esto. Lexi. Entonces. -Sí -sonrió como si estuviera muy satisfecha-. Lexi salió de sus pensamientos. aliviando sus piernas temblorosas. Lexi apoyó la cabeza en la mano un momento. -Honestidad. a veces eres una pesada Dolores dejó de caminar y miró a su hermana-. él es tu hijo. ¿cuántos años se supone que tiene nuestra madre? -Oh. en serio. Le había dado seguridad y amor. Más que nunca se daba cuenta de la gran deuda de gratitud que tenía hacia su padre. Él le había dado una vida normal y sana. Bueno. ¿Crees que no he soñado con cómo sería? ¿Tú crees que no he deseado que me llamara a mí mamá? . justicia. Casi todos los niños adoptados al final quieren saber quiénes son sus padres de sangre. -Dolores. Lexi no vio humor en la situación. -¿Por qué tuviste que decirle que era adoptado? -preguntó Dolores malhumorada-. Claro que sí. decencia. ¿Qué crees que soy? ¿Crees que no he querido decírselo? -levantó las manos dramáticamente y empezó a caminar de nuevo-. -¿Quién iba a decirle que era su padre? -Cualquiera que tú quisieras. y cuando me divorcié de él. -Tenemos que hablar de Jarcie. -Pensé que estábamos haciéndolo. nos tuvo a nosotras cuando era muy joven. En otros diez años posiblemente tendré que convertirme en tu hermana pequeña. vas a estropearlo todo. ¿Significan algo esas palabras para ti? -Oh. igual que hacían su madre y su hermana. Y cuando cumplí los veinticinco. -Madre mía. Yo me casé con Jake cuando tenía veintidós. Y había recibido a Jamie sin hacer preguntas cuando Lexi había regresado de su visita de siete meses a California con el bebé de Do lores entre sus brazos. Sólo indirectas. Se suponía que tú fingirías que era tuyo. ¿A quién le importa? Dolores. ¿No sientes nada? -Claro que sí. Creería cualquier cosa que tú le dijeras. -¿Porqué? Lexi se sentó. no realmente preguntas aún. empezó a caminar. Casi era una niña. me quedé ahí durante los siguiente cinco años. -Es sólo un niño. -Los recuperé de nuevo -se encogió de hom bros-. -Jamie está empezando a hacer preguntas sobre su madre natural. Sin la influencia equilibrada y constante de su padre. -Así que ahora estás por mi edad.

-No -Dolores movió furiosa la cabeza. ya ves -dijo Lexi emocionándose ese es el tipo de lazo que a mí me gustaría que se órmara entre Jamie y tú. -Oh. -Voy a tener que acostumbrarme a la idea -Dolores empezó a caminar de nuevo. -Oh. -¡No! ¡De ningún modo! -¿Fue Jake? -¡Ya te dije que no! Dolores retrocedió hasta la ventana con mirada de horror en su rostro. incluso peor. -Bueno. He intentado quedarme embarazada. Así cuando él averigüe lue tú eres su madre natural. Después de que sepa quién es su madre. ¿qué sucederá si quiere saber más? -¿Como qué? -Como su padre -susurró Dolores-. -Pero he estado preguntándome últimamente sobre muchas cosas. Harvey quiere realmente un hijo. -Sí -dijo Lexi tranquila. -Siempre podrías adoptar --sugirió Lexi. Harvey `ue el que eligió la bicicleta. sin permitir que la distrajera. Mi matrimonio no es lo que solía ser. ¿por qué no quieres que se lo diga? -preguntó Lexi. Tú me dijiste que cl bebé era de Jake. ¿de acuerdo? Simplemente me da miedo. A veces me pregunto si Dios me está castigando. Cuando Jamie nació y yo te dije que era demasiado joven para ocuparme de un bebé y educarlo sola. le darías en adopción. Pero nada. -Me da miedo. como . No estoy preparada. A veces pienso que puedo perderle si no le doy pronto uno.i la idea la asustara. Y escuchar su perorata poética sobre la maternidad. su mirada su suavizó-. Y es algo que definitivamente Jamie necesitará saber. Ha disfrutado mucho as pocas veces que Jamie ha venido de visita. de pronto se volvió muy dulce--. Dolores. sí. penando que era una ironía. supongo que lo dije. y entonces. Dolores. -Pero al principio me dijiste que Jake fue el padre. excepto que él sepa la verdad. Dolores frunció el ceño y una mirada lejana apareció en sus ojos. -¿De qué tienes miedo? -¿Y si no le gusto? ¿Y si me culpa por haberle abandonado? -la voz de Dolores. Nada tiene que cambiar. Después de todo. No creo que Él haga esas cosas -dijo compasiva a pesar de no querer. ¿Verdad? . -¡No lo hice! -negó acalorada. Pero creo que le gusta Jamie. y que si yo no lo quería. y el bebé de Jake sería criado por extraños.-. Pero es tan distinto. ¿Y si quiere saber quién es? -Todos queremos saberlo.Ver a Dolores revolotear por la habitación era positivamente enervante. -Entonces. ya eres su tía. será como si tuviera una segunda familia..

-No necesariamente -dijo despacio. Alexandra? ¿Estás intentando decirme que yo apenas había salido de su cama antes de que tú satisfacieras tus sueños de adolescente y sedujeras a mi marido? -Ex-marido -corrigió Lexi. más parecidos veo -insistió Lexi-. -¿Qué estás intentando decirme. Dolores. Dolores? ¿Por qué. -Habías vendido todos los muebles. Dijiste que habías estado con demasiados hombres para estar segura de quién era el padre. ¡su rancho! ¡A él le pareció bastante definitivo! -Mi propia hermana -Dolores se cubrió la cara con las manos y le dio la espalda-. pero Jake me fue totalmente fiel. y yo también... -Tú te fuiste con Bobby Hooper dos semanas de vacaciones a Mani. y lo sé. -Eso es ridículo -dijo Dolores furiosa-. -¿Qué quiere decir eso? ¿Quién más podría haber sido? Yo podía estar saliendo con otros hombres. Así que he de preguntarme si no estabas diciéndome la verdad la primera vez. Y si te atreves a decírselo a él. Dolores bufó indignada. haré que lo sientas mientras vivas. Y cuando eso terminó te mudaste con nuestra madre y pediste el divorcio -dijo Jake indignada-. cuando te diste cuenta que yo planeaba encontrar a Jake y decírselo. -El divorcio no era definitivo. estabas divorciándote de él. . después de todos estos años. Tengo que preguntarme si Jake no es realmente el padre de Jamie después de todo. habías vaciado la cuenta bancaria y sólo ibas tras lo único que le quedaba a él. Pensé que eso significaba que habías renunciado a tu derecho. -Pero ocurre que cuanto más miro a Jake y a Jamie juntos. No nos habíamos acostado en meses. -Pero ¿por qué. Un nervio se tensó en los ojos de Dolores y sus fosas nasales se abrieron reprimiendo su rabia. -Entonces. cambiaste la historia -continuó Lexi recordándolo todo perfectamente-.Lexi sintió un triunfo momentáneo al obtener finalmente de su hermana algo parecido a una respuesta clara. Dijiste que ya no te acostabas con él cuando te quedaste embarazada. -Eso es cierto. entonces va a saber que yo debo ser la madre.. importa quién sea su padre? -Porque si Jake cree que él es el padre.. Lexi levantó la barbilla desafiante. -Tú lo habías pedido. -¡No era definitivo! Lexi la miró incrédula. ¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Cómo pudiste traicionarme así? -Por el amor de Dios. Creo que para entonces Jake se consideró un hombre libre. pero que sabías que no podía ser Jake.

Conócelo -dijo Lexi con ansiedad. -Supongo que a lo mejor no debería importarme -se encogió de hombros y puso gesto valiente. No podemos cambiar el pasado. -No lo sé -Dolores frunció el ceño. yo tuve una hermana mayor. -No todo el tiempo --dijo Lexi incapaz de creer que estaba realmente empezando a sentirse culpable--. Y tú lo sabías. Pero después del primer año. Lo sabías cuando te casaste con él.. Y tú lo hiciste antes. Yo te quería. Lexi. con tu padre -dijo dándole la espalda a Lexi-. -Era tu nombre el que había en la partida de nacimiento. Dolores? ¿Pasar el resto de mi vida mintiéndole a Jamie y a papá? ¿Quién iba a decir que era el padre? -Bueno. . Después de que te enviara aquí. Tú tuviste una infancia. -¡Tenías sólo dieciséis años! -Pero tenía sentimientos. pero quería también a Jake. entonces tú también me traicionaste a mí. -¿Es tan dura la verdad? -¿Cómo podrías saber tú cómo es? Tú te criaste aquí. ¿quién vas a decir que es ahora? -Aún espero que tú termines diciéndome la verdad. Lexi. no es cierto -Dolores la miró con los ojos brillantes-. Dolores. ¿qué tenía que hacer yo. Me tienes confundida. pero podemos asegurarnos de que Jamie no sufra por él. Nosotras lo arreglamos todo para que pareciera así. mostrando señales de ablandarse--. Dolores se pasó la mano por la frente. Habla con él. -No lo sé. -Al menos tú tuviste una madre -replicó Lexi. tú me dijiste que estabas impacientándote. Sólo me ha sorprendido. Y si te traicioné. -¿Para que puedas decirle que soy su madre? -se rió nerviosa-. Todo lo que tenías que hacer era decirle que tú eras su madre. -Y a mí nunca se me ocurrió que a ti te importara lo que Jake hizo cuando le dejaste. Pensé que sólo era un enamoramiento de adolescente. -Oh. ¿Qué es exactamente lo que quieres que haga yo? -Que pases tiempo con él.-Y supongo que todo el tiempo que estuvimos casados. -¿Y eso adónde nos lleva? -preguntó Lexi-. Algo que se te pasaría. Posiblemente más porque fue contigo. Dolores. -Tú y tu madre nunca me consultasteis cuando hicisteis este trato. --Lo siento . Ése no fue nuestro plan original. La única opción que yo tuve fue quedarme con Jamie o ver cómo se lo dabas a un extraño. Nunca me di cuenta de que lo tuyo fuera serio. ¿recuerdas? Las dos perdimos a nuestra madre al mismo tiempo.Dolores sonó genuinamente escarmentada . -Y luego. tú estabas simplemente sentada como un buitre esperando que fuera libre de nuevo.

Supongo que tú calmaste sus dudas dijo chupando suavemente su oreja. Capítulo 14 L AS llamas prendieron los troncos de la chimenea. . ella me contó todo sobre su triste infancia -dijo acariciando su brazo ausente. pero no veo cómo podemos irnos otra noche sin causar más jaleo. -Oh. De fondo. Sabiendo que estaba en caminando sobre arena movediza. -Entonces. Eso es lo que le preocupaba. -Sí. se quedó contento. Nunca supe eso hasta hoy. ¿De acuerdo? -Dolores apartó la mano. -¿Te gusta eso? Y lo repitió. Jake -se rió Lexi mirándole a los ojos-. ¿no puedes entender por qué es tan importante para mí que Jamie conozca a sus dos madres? No quiero que nunca se sienta engañado como nosotras nos sentimos. -No suenas muy comprensivo. y los escalofríos se transmitieron a todo el cuerpo de Lexi. tragándose las lágrimas-. lo siento. -Dolores parecía un poco deprimida esta noche --susurró Jake sentado junto a Lexi y rodeándole los hombros con el brazo-. -Supongo que eso es razonable -Lexi apoyó la cabeza contra su hombro. -¿No te preguntó nada de anoche? -Por suerte no. Jake. ayúdame. Lexi accedió y se marchó. Dolores sigue un poco susceptible. Dolores. sonaba una música triste.susurró Jake aún tan cerca que ella podía sentir el calor de su respiración en su mejilla. -Dame algo de tiempo. Jamie parecía estar de muy buen humor esta tarde. Por favor. Jake se rió. No es cierto. -¿Sabías que mi madre solía decirle a la gente que Dolores era su hermana en lugar de su hija? -Sí. Lexi sintió estremecimientos de placer y se retorció. la única iluminación aparte de una lámpara en la habitación. Dolores. feliz de estar con él-. así que le tranquilicé. . Pasaré algún tiempo con Jamie.-Lo siento. hermanita. lo es. Y pensaré en lo que me has dicho. Haré lo que pueda. ¿Has pensado más en nuestro dilema? .No era algo de lo que me gustara hablar. Incluso aunque Jamie esté bien ahora. Sabiendo que eso tendría que valer. -Demasiado. ¿Fue todo bien con vosotros? -Oh. En cuanto le prometí que si tú y yo nos fugábamos le llevaríamos con él. -Oh. -Sólo el que entienda por qué es tan retorcida no significa que pueda olvidar las cosas que ha hecho. intentando llegar ella. más despacio. Lexi cogió la mano de Dolores y la miró a los ojos. sí. Habéis debido tener una buena charla.

Jake frunció el ceño pero suavizó su voz. Pero ahora sé la razón. -No estoy seguro de que me guste eso. salieron al jardín. bajo la luna.Mira qué vista -exclamó señalando a las montañas--. -Lo siento. A veces traía un libro. De la mano. Me sorprendió. Lo es -le aseguro Lexi girándose hacia él y besándole en el cuello-. ¿verdad? -Sí. pero no podía decirle más. Tú solías venir mucho aquí cuando eras niña. A lo mejor en poco tiempo podría contarle todo. Vamos a dar un paseo antes de que reviente. ¿Qué me importa lo que piense? -A mí sí dijo Lexi mirándole suplicante-. me tumbaba y pasaba toda la tarde leyendo. dejaré el tema. no creo que aceptara una respuesta así. -No sabes ni la mitad. . Cada vez que discutíamos. Necesito que ella me ayude con algo ahora. Es algo personal que no tengo libertad para discutir ahora mismo. Lexi cerró los ojos y suspiró despacio. De momento. Encontró difícil creer que hubiera tanto que nunca hubiera sabido ni lo hubiera sospechado. Empeoró. Ella suspiró aliviada y se acurrucó entre sus brazos. ella me escupía tu nombre a la cara. -¿Algo que es más importante que nosotros? -Algo muy importante. -Ojalá esta habitación se pudiera cerrar con llave -dijo besándola de pronto con pasión y levantándose y tirando de ella-. Le miró a modo de disculpa. Dejando la casa por la puerta de la cocina. No me gusta esto más que a ti. . Créeme. diciendo que a lo mejor me había casado con la hermana equivocada. Aquí vine el día que me enteré de que Dolores y tú os casabais.. debe ser muy importante. -¿Pasó eso antes de que ella empezara a salir con otros hombres? -Sí. -¿Y qué decías tú? -preguntó Lexi casi en un susurro. -Y se puso muy nerviosa. -Sea lo que sea -gruñó Jake suavemente-.-¿Se supone que he de organizar mi vida amorosa para satisfacer a Dolores? -preguntó Jake incrédulo . Pero por ti. Jake encontró un asiento sobre las agujas de pino y tiró de Lexi a su lado. su secreto tendría que continuar siéndolo. comenzaron a subir por la colina que llevaba al viejo pino. -Si se tratara de otra mujer. Dándose cuenta de que hablaba en serio. -¿No quieres hablar de ello? -No de momento. Lexi. Pasé mucho tiempo aquí ese día. ¿Qué podía decir? Llevaba mucho tiempo pensando en lo mismo. pero en ese momento.

Quitándose el cabestrillo. Cuanto menos veía a Lexi. Entró en la cocina y puso una lata de sopa a calentar. margarina y queso del frigorífico. -No te he oído llegar -dijo Jake. Ella se movió contra él.. lo dejó en el mostrador y empezó a preparar un sandwich. entró y tiró su sombrero y sus llaves sobre la pequeña mesa junto a la puerta. más fácil era tener las manos apartadas de ella hasta que pudieran tener algún tiempo a solas. -Estoy cansado de hablar -dijo cuando se detuvo para respirar. Lexi? -Para hoy. la abrazó y la besó con fervor. Jake no podía creer que se hubiera marchado de la casa vestida así. y ésta puede ser nuestra última oportunidad durante un tiempo. Esa mañana el médico le había quitado las vendas y el cabestrillo. pero que el brazo podía soportar algo de peso. llevo aquí un rato. Jake se echó sobre ella. Estiró el brazo derecho y puso gesto de dolor que detuvo su movimiento a la mitad. Jake se estiró despacio de lado a lado y se sintió gratificado al notar sólo una ligera punzada. saboreando su nueva libertad. Él le apartó el pelo de la cara y sonrió. soy tuya. Y montar a caballo en una semana. Cogiendo una rebanada de pan. -Pero. Girando la cintura. ¿Aquí? ¿Ahora? -Sí. Estaba vestida con un jersey con cuello de pico y mallas. Para todo el tiempo que te quedes.. buscando sus labios.Jake dejó la piedra y volvió con ella. Si Frank la hubiera visto. Jake se volvió y encontró a Dolores de pie en la puerta. El escote era tan bajo que mostraba claramente que no llevaba sujetador. Para mañana. -Oh. le habría dado un ataque. Las veladas las había dedicado a preparar su propia casa. incitándole. Sobresaltado. ¿Eres realmente mía. Desde la vuelta de Frank del hospital tres días antes. Aparqué atrás para darte una sorpresa -extendió los . Lexi había estado muy ocupada haciendo de enfermera para su padre mientras que Jake se había ocupado de las obligaciones del rancho. El médico le había dicho que el agarrotamiento le duraría un tiempo. Mi preciosa pagana. Lexi. Jake aparcó su camión delante de su rancho y salió. Abrió la puerta. -¿Hay bastante para dos? -preguntó una voz suave detrás de él. Por eso había decidido almorzar solo en su casa desde el comienzo de la semana. colocando los muebles de segunda mano que poco a poco estaban convirtiendo el lugar en un hogar. -Yo también -dijo Lexi estirándose sobre las agujas de pino. Nada de eso importa.

-Se me ocurren varias posibilidades. -¿Es esto para recordar los viejos tiempos? ¿O hay alguna razón especial por la que estés haciendo esto? Sin previo aviso. -¿Guardaste la llave? ¿Todos estos años? Dolores se cruzó de brazos bajo los pechos y se abrazó. -Dolores. -Es por Lexi. fue a la cocina y apagó el fuego. No te preocupes por Lexi. -Supongo que soy un poco sentimental. Confundido y furioso. con tacones y mallas de encaje blanco que claramente mostraban la ausencia de braguitas. He estado ahí. Con él colgando de sus dedos.. Notando que la sopa había empezado a hervir. no de seducción. -Ojalá hubieras entrado en el dormitorio cuando entraste en la casa. Aún abrazándose. Jake. ¿verdad? -tiró el jersey a sus pies y caminó despacio hacia él. Jake frunció el ceño. -Dolores -dijo Jake con firmeza-. eres una mujer bella -Jake se pasó la mano por el pelo -. -¿Cómo entraste? Ella se rió. ¿verdad. -¿Dónde? -En tu dormitorio. No me . pero realmente apreciaría que te volvieras a vestir. y francamente. se quedó ahí de pie. Necesito que me hagas el amor.Por favor. desnuda de cintura para arriba. un acto que mostraba lo enorme de sus senos. no -dijo aún sonriendo-. Esto no tiene nada que ver con ella. Su tono era de súplica. y sus pechos moviéndose seductores--. No sabía si ella estaba intentando seducirle o hacerle sentir que ya no tuviera derechos de esposo. Jake se sintió más incrédulo que tentado. -¿Por qué no dejas de discutir y te acercas un poco? -susurró con voz ronca.. -No has cambiado la cerradura. Esto habría sido mucho más fácil allí -le miró con decisión-. lo que hubo entre nosotros terminó hace mucho. Pero creo que prefiero que me lo digas tú. pareciendo muy orgullosa de sí misma. Dolores? -¿No es obvio para qué he venido? Jake se giró despacio para mirarla. Estás casada con otro hombre ahora. ¡Sorpresa! -¿Has estado aquí sentada esperando? -Oh. -Realmente no has venido aquí para tomar un sandwich. Y no sé por qué estás haciendo esto.brazos en bienvenida y sonrió-. Ella nunca lo sabrá. Dolores se puso de perfil a él y apoyó su espalda contra el marco de la puerta. -Por favor. Continuó con su sandwich. Impresionado por la magnitud de la visión delante de él. Quiero que me hagas el amor. contoneando las caderas a cada paso. Jake -cerró los ojos y suplicó-. Dolores cogió el dobladillo de su jersey con las dos manos y se lo quitó por la cabeza.

Cuando le alcanzó en el salón. Desea desesperadamente un hijo. El final estaba cerca y los dos lo sabían. -Jake. y mi matrimonio depende de ello! -¿De qué diablos estás hablando? -He estado intentando tener un bebé. y él se encontró delante de una mujer infeliz y desesperada. y no puedo. -¿Qué tiene eso que ver conmigo? -Quiero que tú me dejes embarazada. ¡Por favor. le cogió del brazo y le giró para mirarla. ella había abierto una botella de champán. y nadie sabrá nunca que es tuyo y no de Harvcy. no lo entiendes -se agarró a él. -¿Entonces? -se detuvo delante de él y respiró profundamente--. sacudiéndole. Jake? La recordaba. Lo dijo con tanta intensidad que casi dio miedo y Jake se dio cuenta de que Dolores no era una mujer muy estable. -Bueno. Nadie lo sabrá nunca. -¿Qué te hace pensar que yo puedo dejarte embarazada si ese Harvey no puede? -Sé que puedes. Entonces salió de la cocina y se fue al salón. Los dos no habían hecho más que discutir durante meses. ¿verdad? --Dolores le siguió apretando los puños. Jake. Como la última vez.digas que un hombre como tú nunca ha hecho el amor por puro sexo. Ella es tan capaz de mentir . Y si no me quedo embarazada pronto. Es de todo lo que habla. había puesto otra en hielo y se había puesto algo cómodo de ropa. Corriendo detrás de él. Entonces. La pose seductora de Dolores se desvaneció. Sólo seremos tú y yo. Él le apartó las manos. Lo sé. Cuando él se había despertado a la mañana siguiente. Y nunca me volverás a emborrachar lo bastante para hacerlo de nuevo. ella se había ido. como los primeros días de su matrimonio. -Vístete. Dolores había ido a hacer las paces. -Me estás rechazando por alguna lealtad estúpida hacia Lexi. por favor. tienes que hacer esto. como antes. Sé que puedes hacerlo. eres el único que puede. Incluso el sexo había llegado a no ser nada. pero me temo que no podré ayudarte con esto. deja que te diga algo sobre tu preciosa Lexi. Cuando llegó a casa de trabajar esa noche. Escucha. tampoco estaban los muebles. los dos solos. me temo que Harvcy encontrará a otra mujer. Claro que recuerdo la última vez -dijo apartándola con firmeza-. Jake. Dolores cogió su jersey y se lo puso. a pedir una noche tranquila. avanzando cada paso que él retrocedía --. ¿Recuerdas la última vez. gracias por tu voto de confianza -dijo tan educadamente como pudo--. Vamos. -Claro que sí. Por favor. aunque en aquel entonces no había sabido que lo sería. Para celebrar la noche. Bueno.

--¡Bruja! ¿Qué te he hecho para que me odies tanto? -Nunca me amaste -dijo echando chispas por los ojos--. Jake. . maldición. ya sé cómo fue tras ti en cuanto yo salí de escena.su voz bajó a un susurro-. Lexi era la que había criado a su hijo. Bueno. ¿No te preguntas qué clase de secretos te está ocultando. Lexi era la que había guardado el secreto durante años. ¿Me preguntaste cómo sabía que podías dejarme embarazada? Porque ya lo has hecho.. ¿Por qué iba a darte un hijo? Él buscó una respuesta. Jake se detuvo. olvidaste algo muy importante. Entonces la furia explosionó en su interior. No voy a jugar a las adivinanzas contigo. -¡No te creo! Y si así fue. Y era de Lexi de quien obtendría las respuestas. Y sólo tardó once años en decírmelo finalmente. ¿verdad? -preguntó despacio-. Y tú fuiste el padre -dijo mirándole con frialdad. ¿cómo podría saber que era mío? Yo no era precisamente tu único amante en ese momento. ¿Quién habría imaginado que una vez sería suficiente? -Estás mintiendo. Con eso.. -¿De qué hablas? -Oh. Jake consiguió apartar su mente de su furia y centrarse en la mujer delante de él. déjame decirte. Ella era la que seguía mintiendo con su silencio aunque le hubiera hecho el amor con su cuerpo. ¿Qué tiene que ver Lexi con esto? -¿Es eso todo lo que te importa? ¿Lexi? ¿No quieres saber quién es tu hijo? ¿No puedes adivinarlo? -He dicho que no iba a. la última vez que habías tomado demasiado champán. Lo has hecho. Además. Lo ha sabido siempre. ¿De qué diablos hablas? -La última vez que nos acostamos. dándose cuenta de que Dolores estaba intentando tenderle una trampa. Olvidaste usar protección. Jake? Él suspiró aliviado. . Durante un segundo. Dolores empezó a sonreír y ver su placer aumentó su furia-. -No me crees. más enfadado de lo que nunca recordaba haber estado. -¡Explícate! -la cogió de un brazo y la zarandeó. Pero entonces se dio cuenta de que no era la traición de Dolores lo que se le había clavado como un cuchillo en el pecho. No crees que haya un secreto. A media frase. -¿Lexi? -apenas podía pensar.como el resto de nosotros. Me lo ha hecho a mí y te lo está haciendo a ti. se quedó helado al darse cuenta con claridad... Jake se olvidó de respirar. Si intentas decirme algo. Con la sangre palpitando en la cabeza. Pregúntale a Lexi si no me crees. -Con los otros me aseguré. Jake. Tú fuiste el único que pudo.. ¡Jamie! -Ah -exclamó Dolores satisfecha Veo que ya lo has adivinado. -Tuve un bebé. él se parece a ti. dímelo. Ella lo sabe.

-No te hagas esperanzas. eres demasiado perceptivo. Dolores había ido a la ciudad de compras. Sólo sabía que tenía que hablar con Lexi. Jamie llegaría pronto del colegio y Twyla volvería antes de la hora de acostarse para ayudar a Lexi con su padre. no nos hemos peleado. se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta. No lo había visto mucho desde comienzos de la semana. ¿Qué estás mirando? -Estoy esperando a ver.. Lo único que ha dicho Jake es que. -¿Qué vas a hacer? Inseguro.. los ojos fríos y la boca apretada. -¿Qué pasa? Dio otro paso hacia él. papá. Muy mal.? Se calló. También parece furioso. -¡Vuelve aquí! -exigió Dolores-.. con el ceño fruncido. Su mirada se clavó en ella. se abrió de golpe la puerta y Jake entró con gesto feroz. En ese momento. -¿Qué diablos? --dijo Frank desde su asiento junto a la ventana-. pero lo echaba de menos terriblemente. Jake hubiera invadido su vida tan completamente que un día sin él le pareciera vacío. -No hay que ser perceptivo. -Papá.. Twyla dice que los dos prácticamente estáis comprometidos. Tenía que saber por qué ella había hecho eso. -¿Qué? -preguntó Lexi levantando la cabeza y viéndole mirar atentamente por la ventana-. disfrutando del día tranquilo. Dolores le cogió de la manga y él la apartó sin mirarla. conduciendo como un loco -se apartó de la ventana y miró a Lexi-. sorprendida de que sus piernas temblorosas soportaran . ¡No he terminado contigo! Él se detuvo. -Jake? -dio un paso vacilante en su dirección. Su padre estaba en su sillón delante de la ventana. ¿Quién conduce. Sabía que quería dejar que la familia estuviera a solas con Frank. Lexi esperaba que Jake apareciera. ¿Os habéis peleado? Lexi frunció el ceño y dejó el calcetín en el cesto de la costura. giró y la hizo callar con la mirada. Los dos habían pasado la última media hora en agradable silencio. -Quiero hablar contigo. Jake se marchó sin responder. Frank sonrió..Sin decir más. Vamos fuera.. Y también Jamie y Frank. Y antes de que acabara el día. Es Jake. Todo el rancho habla de ello. Era difícil creer que en un mes. -Me ocuparé de ti más tarde. cuando su padre había vuelto del hospital. Lcxi estaba sentada en el sofá del salón remendando uno de los calcetines de Jamie. Ella dio un paso atrás y lo miró con ojos asustados. bebiendo su batido favorito de cacao. Lexi vio que algo iba mal. Y no.

Lexi retrocedió un paso. Yo. De momento. Algo le estaba haciendo mucho daño. Lexi -exigió--. -No lo es. Frank. -De acuerdo. Estaba asustada. entre la furia. Tenía que serlo.. Pero por primera vez. Te lo dije. -No la toques -le advirtió Frank. me mentiste. Ése no era un enfado pequeño. y sus furiosas zancadas eran tan rápidas que tuvo que disminuir la marcha cuando los dos estuvieron sin respiración. -¿Dolores? -Lexi estaba aturdida . debería ser un simple malentendido. -¿Qué? ¿De qué estás hablando? -Nunca me dijiste que tenía un hijo -su mano apretó sus brazos--. ¿me oyes? la apartó disgustado-. Lexi vio dolor. Cuando él la miró por encima del hombre. pero de algún modo sabía que ése no era un buen momento para discutir eso. Dejando la casa detrás.. Jake tiró de ella hacia la base de la colina. En lo alto de la colina. Lexi obedeció. -¡Basta. ¿por qué no empiezas por el principio y me cuentas todo lo que no me has dicho de Jamie? Jamie -Lexi le miró anonadada. incapaz de creer que eso estuviera sucediendo. Jake hizo un gesto para detenerle. -Está bien.. ¡Mi hijo! Tu. Empezó a escalar con Lexi a su lado. -Antes me cortaría un brazo -dijo Jake ofreciéndole a Lexi la mano-. -Gracias -jadeó Lexi. Demasiado sorprendida para pensar con claridad. Ella lo miró con los ojos como platos. Explícame por qué lo hiciste. Vamos. Nunca me dijiste que era mío. Jake se detuvo de golpe y se giró para mirarla. Nadie más necesita oírlo. sólo quería saber por qué estaba tan enfadado y solucionar el problema. Lo que fuera. -Sí.¿Qué ocurre? -preguntó Frank levantándose despacio de la silla. Pero es algo entre nosotros dos. ¡Dolores me lo ha contado todo! Capítulo 15 D ESEQUILIBRADA cuando Jake la soltó tan de repente. Lexi se tambaleó antes de enderezarse. Jamie no es mío. y le dio la mano. . -Háblame. Jamie -dijo con fuego en los ojos-. Basta. sin entender cómo Jake podía estar tan enfadado por Jamie. Sólo quiero hablar con ella -volvió a mirar a Lexi-. Incluso cuando te pregunté por él.. la expresión en su rostro fue implacable. ¿Dolores te dijo que tú eras el padre? ¿Quién te dijo que era la madre? . Jake la cogió de los dos brazos y la acercó a él. Lexi! -Jake la sacudió-. No le gustaba que le dieran órdenes. -Ella me lo dijo todo --repitió Jake con amargura.su peso.

-¡No juegues conmigo, Lexi! -No lo hago -dijo mirándole a los ojos, casi aliviada de poder decirle por fin la verdad-. Créeme, no lo hago. ¿Te dijo que ella era la madre de Jamie? -Sí. -Y que tú eras su padre... Dijo las palabras suavemente, casi maravillada. Ojalá fuera cierto. -¡No actúes como si no lo supieras! -Oh, Jake -Lexi se llevó la mano a la frente; todo estaba sucediendo demasiado deprisa-. No sé qué creer ya. Cada vez que ella abre la boca, sale una historia diferente. -¿A qué te refieres? -la furia en su voz sonó más insegura. --Pasé media hora el domingo intentando hacerle admitir que tú eras el padre de Jamie porque él me recuerda mucho a ti. Pero ella me juró que no podías serlo -bajó la mano y le miró de nuevo -. Me dijo que no habíais hecho el amor durante meses antes de que ella se marchara, y que no podías ser el padre de Jamie. -Entonces, te mintió. -¿Quieres decir que te acostaste con ella? ¿Hasta el final? La idea le dolió. Jake lo negó impaciente. -No. Habían pasado meses desde la última vez. Entonces una noche llegué a casa y la encontré esperándome con velas y una botella de champán. Estaba cansado, bebí mucho y la naturaleza siguió su curso. -¿No... usaste nada? Él se encogió de hombros. -Había usado mi último condón meses antes. Estábamos tan cerca del divorcio que no planeaba necesitar más, al menos no con ella. -¿Y así fue? ¿Sólo esa noche? -Sólo esa noche. Ella se marchó a la mañana siguiente. -Eso aún no demuestra que sea tuyo –Lexi frunció el ceño --. Ella ha mentido muchas veces en esto. Viendo una pequeña esperanza, Jake la miró. -¿Realmente no sabías nada de esto? Lexi negó con la cabeza, pensando en todas las dudas y confusiones que había tenido desde que nació Jamie. -Será mejor que nos sentemos si voy a contarte mi versión de la historia. Y puede ser un pocodifícil para ti creer que alguien pudiera ser tan crédula como yo lo fui entonces. Él le dio la mano y la llevó a un sitio cómodo. Mirando las agujas de pino, Lexi recordó de pronto cuando hicieron el amor el domingo por la noche ahí mimo. -Fue más o menos por aquí -dijo Jake en su oído mientras se sentaban. Cuando ella le miró sorprendida, él sonrió. -En eso estabas pensando, ¿verdad?

--le preguntó entrelazando sus dedos en los de ella. -Bueno, sí -le devolvió la sonrisa y apartó la mirada antes de que su rubor la delatara más-. Bueno, ¿quieres oír cómo terminé quedándome con Jamie? -Su nombre es James, ¿verdad? ¿Es por mí? -Sí. Por ti y por mi padre. James Franklin Conley. -¿Quién le puso el nombre, tú o Dolores? -Era el nombre que yo había elegido para el hijo que tendría algún día. Dolores lo puso en la partida de nacimiento. Su mano apretó la de Lexi, pero no dijo nada y ella siguió con su historia. -Todo empezó unos tres meses después de que tú te marcharas. O sea, unos cinco meses después de que Dolores se fuera. De todos modos, yo no había tenido noticias tuyas y estaba empezando a creer que mi padre tenía razón y que no volverías. Jake le cogió la barbilla y le giró la cara. -Lo siento mucho -dijo suavemente, y le dio un beso tierno y dulce en los labios. -Me alegra que no sigas enfadado conmigo. -Estaba mal informado. Sigue con la historia. -Mi madre me llamó y me convenció de que Dolores estaba desesperadamente sola y necesitaba mi compañía, y que sería bueno para las dos pasar de nuevo algún tiempo juntas. Así que me dijo que hiciera las maletas y fuera a California para quedarme unos seis meses. Y lo hice. Ahí Lexi se paró para respirar y para aclararse la cabeza. En ese punto era donde la historia empezaba a volverse confusa. Lo que pasó después no habría sido tan malo si ella no hubiera estado tan emocionada porque su madre quisiera tenerla cerca, aunque hubiera tardado diecinueve años en decírselo. -Bueno, en cuanto llegué me di cuenta de que Dolores estaba embarazada. Para entonces, por supuesto, el divorcio era definitivo. Ella no estaba saliendo con nadie. De hecho, parecía estar escondiéndose. Apenas abandonaba el apartamento, y para lo único que parecía necesitarme era para servirla. -¿Dónde estaba tu madre? -Se había casado con el marido anterior a Lloyd y vivía en otra parte de la ciudad. La única vez que vino fue para llevar a Dolores al médico. Nunca me dejaron ir con ellas. Incluso cuando Dolores finalmente fue al hospital a dar a luz, tampoco me dejaron ir. Durante cuatro meses, yo apenas salí del apartamento. -¿Por qué no volviste? Ella sonrió, recordando las veces cuando ponía la mano en el vientre abultado de Dolores y sentía al bebé dar patadas. Las horas de compras y planes, cuando Dolores no daba indicios de no irse a quedar con su hijo. -No sabes cómo son las mujeres con los bebés, ¿verdad? --preguntó con una sonrisa soñadora-. Nos comprometemos de modo muy personal. Yo estaba deseando que el bebé naciera para poder abrazarlo y darle de comer y echarle polvos de talco. -¿No hablasteis sobre quién era el padre? -No. Dolores no quería discutirlo. Estaba malhumorada casi todo el tiempo, así

que cuando no quería hablar de algo, no hablábamos. -Pobre Lexi Jake conocía el malhumor de Lexi-. Debió haber sido un infierno. ¿Qué pasó cuando tuvo cl niño? Lexi volvió a respirar profundamente, sabiendo que iba a entrar en la peor parte de la historia. Incluso odiaba pensar en ello, pero Jake merecía saber la verdad. Si realmente era el padre, necesitaba saber cómo había sido el engaño y por qué Lexi tenía a Jamie. -Cuando Dolores volvió a casa del hospital, mi madre estuvo cerca más tiempo. Pero yo era la única que parecía prestar atención al pequeño Jamie. Ellas esperaron hasta que me enamoré locamente del niño, y entonces me dijeron que Dolores no podía quedarse con él. No sería bueno para su imagen, y mi madre no tenía intención de ser una abuela. -Así que tú ofreciste adoptarle. Lexi negó con la cabeza. Yo tenía sólo diecinueve años. Era soltera. ¿Cómo podía aceptar la responsabilidad del bebé? Ni siquiera tenía un trabajo. Vivía en un rancho con mi padre, por el amor de Dios. ¿Qué diría él? Para entonces, llevaba yo fuera tanto tiempo que él posiblemente pensaría que el bebé era mío. -Entonces, ¿no querías adoptarle? -Claro que quería. Pero no veía cómo podía hacerlo. Así que ellas me dieron una opción. O yo lo adoptaba, o Dolores lo daba a una agencia de adopción. Entonces Dolores me dijo que el bebé era tuyo. Jake se tensó. -Entonces sí lo sabías. -Déjame terminar -dijo Lexi apretándole la mano-. Después de que Dolores amenazara con dar el bebé a extraños, yo empecé a llorar y a suplicarle que no lo hiciera. Le dije que me lo quedaría. No me importaba cómo afectaría a mi vida, pero no podía soportar darlo a otros. Eso ya rompía mi corazón, pero cuando pensé que era tuyo, no pude soportarlo. -Entonces sabías que era mío -repitió Jake. -Yo pensé que era tuyo -corrigió-. Entonces, después de que yo ya hubiera empezado a considerar a Jamie como mío, me dijeron la verdadera razón por la que me habían hecho ir a California. -Para que pudieras adoptarle. -No. Eso lo pensaron luego. Me llevaron para que me quedara porque mi madre había dado a Dolores mi identidad para cubrir su embarazo. El apartamento, los informes del médico y del hospital, los certificados de nacimiento... todo lo que se te ocurra, todo estaba a mi nombre. Alexandra Lorraine Conley había dado a luz a James Franklin Conley. Por eso no me dejaron conocer al médico ni ir al hospital. Todo el mundo pensaba que yo era Dolores. -¿Por qué hicieron eso? -Para que cuando Dolores fuera famosa, su hermana pequeña, Alexandra. fuera

-Entonces. Eso no habría sido un hijo ilegítimo. pero que estaba segura que no eras tú porque no había tenido relaciones contigo durante meses antes de que Jamie fuera concebido.Pero ella estaba casada conmigo cuando se quedó embarazada. yo era la madre de Jamie. . -En ese momento. -¡Santo Dios! -la miró de nuevo . y no quería que nadie supiera que había tenido uno alguna vez. Me dijo que había tenido demasiados amantes para saber exactamente quién era el padre. ¿Qué pasó entonces? -¿Después de que me diera cuenta de que mi madre había usado mi certificado de nacimiento para proteger a Dolores sin tener ninguna consideración a lo que pudiera afectar a mi vida? -preguntó con amargura-. sino también sus expresiones y el modo de moverse. Así que en cuanto estuvieron seguras de que yo me llevaría a Jamie. ¿De todos modos. qué pretendía? . -¿Y qué pasa ahora? Lexi se echó el pelo hacia atrás. y que podríamos buscarte y contártelo a ti. -No. pero ya no lo estoy. Dolores es un terremoto. También me dijo que tú nunca debías tener ningún contacto con Jamie. Después de eso me dijo que nunca le dijera a Jamie ni a nadie la verdad. Y no sólo por su aspecto. Pasó por demasiados problemas para librarse de él. Yo estaba preocupada cuando tu llegaste. Los mechones suaves rozaron sus brazos. que para todo el mundo. Me dijo que ella y mi madre podrían llevarme a juicio y demostrar que Jamie no era mío. Decididamente hay un parecido. yo le perdería. ¿soy su padre? -Jake ya estaba tan confundido como Lexi. -No lo sé. y no Dolores.la que tuvo el bebé ilegítimo en un hospital de Los Angeles. Dolores me dijo que me había mentido porque ella sabía que nunca dejaría marchar a tu bebé. Simplemente les di las gracias y me preparé para regresar con mi bebé a casa. y que si lo hacías. ¿yo seguía siendo el padre? -preguntó vacilante. Hicieron fotografías en el hospital. Estoy seguro de que las pruebas podrían demostrar que ella fue la madre natural. Dolores se dio cuenta de que yo podría volver a casa y contarle a mi padre la verdad. Pasmado. Y las dos hicieron un estupendo trabajo cubriéndolo. Y eso era exactamente lo que ella quería. -Eso creo. Jake miraba al suelo sin verlo. -Hasta ese momento sí. pero eso habría hecho de ella un bruja sin corazón el dar a su hijo en adopción sólo por no quererlo. ¿Y la creíste? Para entonces yo no sabía qué creer. ella va y hace algo así. -¿Podrían hacerlo realmente? -Posiblemente. Cada vez que yo tengo un plan. Pero entonces. Pero nunca lo hará. Ella no quería un hijo. ¿Y después que me explicaran que no tendría que adoptar a Jamie porque en todos los documentos legales yo aparecía como su madre? -continuó con sarcasmo-. Se sentía libre por primera vez en diez años. y Dolores y yo no nos parecemos nada.

¿Le ha pasado algo a papá? -No. pero dice que vaya rápido. ¡Señorita Alexandra. Lexi se giró y vio a Jake corriendo para alcanzarla. Jake inclinó la cabeza hacia ella. Creo que te amo. Quiero que los dos sean amigos antes de que le diga a él la verdad. casi estaba esperando que fuera verdad. -¿Es un comentario o una pregunta? En la verja. una docena.. Ya ha estando soltando indirectas desde hace un par de años. -¿Cuándo pasó esto? -Siempre ha estado ahí. está bien. -¡Señor Jake! -gritó una voz desde el otro lado de la colina-. Sin disminuir la marcha. Jake la alcanzó. él se paró y la detuvo a ella mientras los dos estaban jadeantes. Manuel? -pregunto Lexi jadeando y nerviosa-. -¿Qué es. Lexi. Porque no me gustaría nada más que tener un bebé contigo. -Has hecho un estupendo trabajo con él. toda una vida de bebés. ¿Qué esperabas hacer? -A mí me gustaría que ella pasara más tiempo con Jamie. le dio la mano y corrieron juntos. Unos segundos más y él habría dicho algo que podría haber cambiado sus vidas. Pero bajo la culpa. Lexi miró hacia las montañas. Sus ojos se encontraron y vio en su mirada la misma mezcla de ansiedad y arrepentimiento que llenaba sus entrañas. A medio camino estaba Manuel agitando su sombrero. siguiendo a Manuel.-Hablemos primero de tu plan. abrazarlo y gritar de felicidad. Quería parar. ¿vas a decírselo a Jamie? -Decididamente. y creo que me gustaría mucho si. Fue culpa. . preguntarle si lo decía en serio. Y también el señor Jake. -Ahí fue cuando pensé que te había dejado embarazada y me había marchado dejándote sola. soy yo. Cualquier día vendrá y me lo preguntará directamente. -Es curioso. Manuel! ¡El señor Frank me ha dicho que les llame y que vengan deprisa! Antes de que Jake pudiera reaccionar. Cualquier hombre estaría orgulloso de tener un hijo como Jamie. Lexi ya se había levantado y estaba corriendo colina abajo. -Quiero que te cases conmigo erijo sin respiración por la carrera. Lexi se volvió y lo miró sorprendida. -Entonces.. Ella sólo esperó que el momento no hubiera desaparecido para siempre. -¿Incluido tú? -Incluido yo. Alexandra Conley. pura y simple culpa --cogió su cara y la giró a él suavemente-. que iba delante. pero ésa no fue la impresión que me dio cuando me preguntaste la primera vez si Jamie era tuyo. Sólo que finalmente he tenido la sensatez de dejar de luchar contra ello.

¿Te casarás conmigo? Desde la puerta de la cocina. Cuando estuvieron sentados. Ahora creo que será mejor que entremos y ver que es toda esta emergencia. posiblemente no sea nada..-Una pregunta. Me estáis poniendo nervioso de pie. Manuel se marchó. ¿qué ha pasado? -Bueno. Lexi dio un bote. -Bueno. Pero ese niño dice que alguien de la oficina del director estaba con ella y que la tía de Jamie tenía una nota de la madre de Jamie diciendo que estaba bien que se marchara del colegio con ella.. llamé a uno de sus amigos para ver si estaba en su casa y se había olvidado avisarnos. Parecía tranquilo. él le cogió la mano y dirigió su atención a Frank. Sí. -¿Ocurre algo malo. No contigo recién salido del hospital. Aún está demasiado preocupado por ti. papá? -Espero que no. -¿Por qué tengo la sensación de que Dolores posiblemente tenga algo que ver con esto? -Porque posiblemente sea así -se inclinó y besó a Lexi en la boca antes de seguir a Manuel a la casa. ¡Ya les traigo! Jake y Lexi entraron en el salón siguiendo a Manuel. de todos modos -se aclaró la garganta-. -Ya sabes que en el colegio ella podía falsificar la letra de su madre -le . no necesariamente -Frank cambió de postura-. Lexi fue al sillón que estaba frente al de su padre. Jake cogió una silla y la puso junto a Lexi. Frank giró la cabeza para ocultar la sonrisa y les miró de nuevo. Pero no le di una nota diciendo que podía sacarle del colegio. -Gracias. -Sí. -Yo le pedí que pasara más tiempo con Jamie -bufó Lexi-. -Bueno. -No enviaste a Manuel a buscarnos para nada -dijo Jake-. Frank estaba sentado en su silla junto a la ventana. Asintiendo con la cabeza. -¡Rápido! -Sí -Lexi sonrió-. Manuel les llamó. -Él no haría eso -dijo Lexi-. pero la dureza en sus ojos le dijo que estaba más enfadado de lo que parecía. ese amigo me dijo que la tía de Jamie fue y le sacó del colegio a media tarde. bueno. Algo ha pasado. como he dicho. Pero cuando Jamie no apareció después del colegio. -¿Qué? -Eso es lo que dije yo. tráele directamente a casa. Sentaos. Lexi y Jake entraron en el salón. Manuel. -Bien -le agarró la mano con fuerza-. -¡Señor Frank! -gritó Manuel entrando a la cocina --. ¿Ahora puedes volver a la carretera y esperar a Jamie? Si aparece.

e inmediatamente vio que el portatrajes había desaparecido. ¿Puedes subir a la habitación de Dolores y ver si sus maletas siguen allí? . No había nada. El miedo bombeó adrenalina a sus venas hastaque sintió que reventaría de la necesidad de hacer algo. Nunca estuve tan feliz en mi vida como cuando Cordelia te envió para que vivieras conmigo. ¿Qué cosas faltan? Lo más necesario y caro. ¿Por qué lo ha hecho? Ni siquiera quería decirme la verdad. ella fue a la coqueta y abrió los dos primeros cajones. Y no es gracias a su madre que no ocurriera. -Bueno -dijo Jake. sujetó su cabeza entre las manos y deseó poder llorar o gritar o hacer algo que calmase el tormento de agonía que estaba creciendo en su interior. Levantándose de la silla. Fue al armario y vio perchas vacías donde debería haber ropa. pero eso no sirvió para calmar su corazón. Le . junto con sus ropas más caras. mantuvo apretada la mano de Lexi. Pero no se podía mover. nadie a quien gritar y ningún sitio adonde correr. fue al dormitorio de Jamie y abrió las cajones de la cómoda para descubrir que faltaban algunas prendas. ¿vale? -Iré contigo erijo Jake. Sabemos que Dolores recogió a Jamie en el colegio este mediodía y aún no le ha traído a casa.¿Por qué? -Lexi sintió un escalofrío y no pudo controlar el temblor de su voz-. ¿Qué no nos has contado? -Como he dicho antes. A lo mejor ayudarle a saltarse las clases es su idea de una experiencia que pueda unirles.recordó Frank-. ¿hay alguna razón para preocuparse por eso? -No lo sé -Lexi se encogió de hombros. Mientras subían las escaleras. Cerrando los ojos. ¿Por qué lo ha hecho? -No lo sé -Jake se sentó a su lado y la abrazó-. Lexi? -preguntó Frank despacio-. pero no había nada que pudiera hacer. incluyendo un abrigo de piel-. Me sentía morir el años que estuviste allí sola con esa mujer. -No puede habérselo llevado. Lexi respiró profundamente. ¿Qué ganaría? ¿Adónde habría ido? Jake se quedó callado hasta que llegaron al dormitorio de Dolores. Mientras Jake miraba. Pero sé una cosa. Se sentó en la cama de Jamie.. mira debajo de la cama a ver si la maleta grande sigue ahí. -¿Puedes notar si falta algo? -Yo la ayudé a deshacer las maletas -Lexi abrió el armario. Sabiendo lo que debería encontrar. Sólo complace la curiosidad de un viejo y sube a mirar. Y aparte de que no tuviera el permiso de Lexi. -No hay nada aquí debajo -dijo Jake-. Jake. -¿Me harías un favor. puede no ser nada -Frank no la miró-. ella habló con miedo. Estaban vacíos. volviendo a encauzar la conversación -. Es un milagro que esa chica no se haya convertido en una delincuente juvenil. -¿Por qué? --preguntó al fin-.

pero no es un monstruo. Harvey. Sé que también está preocupado. y ella nunca le amenazará o le hará daño. Las pruebas demostrarían que ella es la madre. Dijo también que se alegraba de oír que yo estaba . ¿Cómo iba a saber que estaba planeando hacer algo así? -Oh. Jake. Jake? ¿Está haciéndolo sólo para hacerme daño? -No -dijo meciéndola entre sus brazos-. Dolores está confundida y es demasiado dramática. Lo quiero conmigo. -No entiendo lo que me dices -Lexi se enderezó y se apartó para mirarle a los ojos--. No está tan loca. No creo que esto tenga nada que ver contigo. incluso aunque Dolores estuviera deseando llegar tan lejos. pareciendo de repente muy viejo y cansado. diciendo cosas como que yo la dejé embarazada una vez y sabía que podía hacerlo de nuevo. ¿qué voy a hacer? Ella es su madre. Y después de que tú y yo estemos casados. Me enfurecí y vine a buscarte. ¿pero qué tiene eso que ver contigo? -Estaba esperándome en mi casa hoy cuando llegué del médico. ya. Cuando les oyó regresar.recuperaremos. Jake. No sé que haré si ella realmente se lo ha llevado. -¿Pero por qué lo quiere. -Sí. El nunca dejará el estado con ella de buena voluntad. ¿verdad? Dijo que le dijera a Dolores que la vería en el aeropuerto esta noche. Frank estaba sentado donde le habían dejado. -Oh. Creo que es tan simple como eso. Jamie es demasiado inteligente para que le engañe y demasiado grande para que le fuerce a algo. y como yo no la ayudé. Ella quiere un bebé. Quería que me acostara con ella para salvar su matrimonio. ¿Cómo lo sabías? -Su marido llamó antes. ¿Y si va a juicio para intentar quedárselo? -Nunca ocurrirá eso. Lexi. Lo quiero. -Podría. Lexi. ningún juez del mundo le daría a Jamie a nadie excepto a nosotros. Será mejor que bajemos con mi padre. cogió a Jamie. Ella es egoísta y mentirosa. Sé que quería quedarse embarazada. se enderezó como si quisiera levantarse. tenías razón -Lexi se sentó en la silla frente a él y le puso la mano en la rodilla-. Una locura. Estaba prácticamente histérica. pero no es mala. Ya conoces a Dolores. Ella no se arriesgará. Yo la dejé allí. ¿Y si un juez decide que Jamie debería estar con ella? -Las pruebas también demostrarían que yo soy el padre. En el salón. -¿Qué hizo ella entonces? -No lo sé. esta noche. Tú lo sabes. Entonces vio sus rostros y volvió a hundirse en la silla. -Ella le traerá. y también tengo derechos. Sé que tienes razón -se puso de pie-. -Tenía razón. -Tienes razón -Lexi apoyó la cabeza en su hombro y se aguantó las lágrimas-. ¿verdad? -preguntó mirando hacia la ventana. No piensa antes de hacer las cosas.

sería más difícil evitar el pánico. hizo reservas. Llamaré al aeropuerto de Albuquerque y veré si puedo averiguar qué vuelo van a coger. -¿El qué? -preguntó Lexi. -A lo mejor estamos sacando conclusiones precipitadas -dijo Lexi débilmente-. a lo mejor pueden detenerla antes de que llegue al aeropuerto. no sé qué haría. -Hmm. Es un delito federal. Odio que haya llegado a esto. Se quedó ahí de pie. -Oh. -O decidió ir conduciendo hasta California -sugirió Jake-. No podemos quedarnos sentados. esperando su respuesta. pero las canceló. -Voy a la cocina a hacer chocolate caliente -dijo Lexi dándose cuenta de que si no hacía algo se volvería loca. horrorizándose de la idea de llamar a la policía para buscar a su propia hermana-.mucho mejor. ¿Qué íbamos a decir? ¿Que ella le ha raptado? -Bueno. Debía haber tenido en la cabeza todo el tiempo que si las cosas hoy no salían como ella quería. se llevaría a Jamie con ella cuando se marchara. Al oír la voz de Frank. Pero no menciones el rapto. ¿de acuerdo? Diles que tememos que haya sucedido algo. lo ha hecho. -¿Pero qué va a pensar Jamie si la policía les detiene y esposan a Dolores? -¿Qué va a pensar Jamie si ella le fuerza a salir del estado? -preguntó Jake--. ¿no? Frank se levantó. -Se ha llevado ropa de Jamie. Si llamamos a la policía. sólo para asegurarnos -Frank cogió el teléfono. de acuerdo. Jake y Lexi se giraron y miraron en su dirección a tiempo de verle colgar el teléfono. pero si algo le pasara a Jamie. es curioso. -Quizá debamos llamar a la policía. . Él la miró como si se sobresaltara de descubrir que no estaba solo. moviendo la cabeza distraído. Lexi. -Jake tiene razón. Jake cogió a Lexi de los hombros y la miró con cariño. -Oh. Acercándose a la ventana. -¿Eh? Oh. Lexi vio que empezaba a oscurecer y sabía que una vez fuera de noche. Sería mucho más fácil que llevarse a un muchacho a la fuerza en un avión. -¿Qué hacemos ahora? -preguntó Jake desde la puerta-. no -Lexi se levantó y le miró. Posiblemente volverán en cualquier momento. Diles simplemente que estamos preocupados. más difícil decirse que Jamie estaría pronto en casa y la pesadilla terminaría. ¿Qué crees que significa eso? -¿Ves? Cambió de opinión -dijo Lexi-. ¿vale? Aún no. A lo mejor ella sólo esté pasando algo de tiempo con él antes de marcharse.

El chocolate está servido y esperando en una bandeja. -Gracias. si Jamie no parece disgustado. -No -sabiendo que sonó brusca. En el vestíbulo. Bueno. Y luego fuimos de compras -sonrió. justo en este momento. -¡Eh. -Hola -dijo Dolores agarrándose nerviosa al coche. y entonces paramos y hablamos. algunas cosas son ropa. y podrás enseñarme todo lo que has comprado hoy. Por favor. A lo mejor tú puedes animarla. Si son ellos. ¿Podrías traerlo? Y pase lo que pase -miró a su padre y luego a él-. cuando sabe que no se le pueden dar disgustos? Furiosa y a punto de llorar. Jamie abrió la puerta y salió corriendo hacia ella. Cuando vio que el vehículo era realmente el coche alquilado de Dolores. -No. ¿Por qué no subes y cuelgas tu ropa nueva? Yo estaré contigo en seguida. Con un salto enérgico. Lo siento. Lcxi esperó a que la puerta de la casa se hubiera cerrado antes de acercarse al coche. forzó una débil sonrisa-.-Iré contigo -dijo Jake. -Lo dudo. durante un rato sólo estuvimos conduciendo. detuvo a Jake en la puerta.-. permaneció ocupada haciendo chocolate hasta que el sonido de un coche llegando la hizo correr a la puerta. se inclinó y habló en tono más bajo-. pero no me lo ha dicho. Lexi disminuyó el paso y saludó con la mano para disimular. Una vez en la cocina. Ve a ver quién es y yo traeré el chocolate. con los brazos cargados de cajas y bolsa. abrió la puerta y salió al porche. -¿Qué es todo eso? -¡Un botín! -exclamó parándose delante de ella-. Con eso. mamá! -gritó-. pero otras no. Mira lo que traigo. pero hablaré con ella -Lexi le dio un abrazo desesperado pero no pudo evitarlo y entonces se apartó. Lexi salió de la habitación rápidamente. -Vale. donde esperaba su hermana. Todo esto puede haber sido sólo producto de nuestra imaginación. -¿Quieres contarme qué ha pasado hoy? --preguntó Lexi usando todo su control para no perder la calma. se marchó. quiero ocuparme yo sola -puso la palma en el pecho de Jake y lo miró a los ojos-. . ¿Puedes intentar que mi padre se siente y se relaje cuando deje de hablar? Ella miró preocupada en la dirección de su padre. que no sepa lo preocupados que hemos estado. pero necesito estar sola un rato. -Es estupendo. ¿Qué estaría pensando Dolores al hacer algo así. ¿Y qué has estado haciendo todo este tiempo? ¿De compras? -Bueno. Creo que la tía Dolores está disgustada por algo. Pero haré lo que quieres. -No sé que puedo hacer.

Le dejó a papá un mensaje para ti. -¿Y qué te detuvo? -Paré el coche en un sitio entre Santa Fe y Albuquerque y hablamos -levantó la mano indefensa y soltó una risa que sonó histérica-. Miré a los ojos de Jamie y supe que no podía hacerlo. una auténtica extraña. me di cuenta de que estaba liando todo. Él habría pensado . Me equivoqué y lo siento. De hecho. Dolores se acobardó mientras Lexi se acercaba más y bajó su voz a un tono amenazador. -Oh. -Es sólo un niño. as-. Dolores respiró profundamente y se limpió las lagrimas. apuesto a que está lleno de maletas. extendió la mano y la puso en el hombro de Dolores. -Pues sí. No sería difícil confundirle. -Es mi hijo. Me di cuenta de ello cuando intenté decírselo. -¿Decirle qué? -exigió Lexi-. Lexi no puedo evitar sentir que las lágrimas eran genuinas. -Harvey dijo que te dijera que te recogería esta noche en el aeropuerto. ¿O no entiendes el concepto de compartir? ¿Cómo te atreves a robarme a mi hijo? -Lo siento -dijo Dolores con lágrimas resbalando por sus mejillas-. Nunca le hubiera llevado conmigo si él no hubiera querido venir. ¿Por qué ibas a hacerlo? ¿Crees que raptarle es el modo de comenzar una relación con Jamie? ¿Crees que todo lo que tienes que hacer es mover una varita mágica y que diez años de abandono iban a desaparecer? Lexi estaba gritando. Dolores. si abres el maletero de este coche. Y ahora quiero saber la razón. ¿Se me está corriendo el maquillaje? -Nada. paso por paso. creo que tenía miedo de mí. Lexi la siguió. -Ofrecí compartirlo contigo. -No lo creo. Apuesto a que incluso hay alguna ropa para Jamie. -Me dijiste que pasara más tiempo con él. y entonces pensé que vendría conmigo porque yo era su madre. Lexi. Reacia a seguir sus instinto y abrazarla. Maletas llenas. Deja de lloriquear y háblame. -¿Qué tipo de mensaje? -preguntó Dolores más nerviosa que nunca. Oh. Voy a parecer un horror.-¿Quieres decir con Jake? -No. Y nunca me lo quitarás. Le hubiera hecho daño diciéndoselo. -Harvey llamó antes. con Jamie. -Iba a decirle quién era yo -se tragó más la. pero no podía parar. Dolores lloró de nuevo. Entonces me di cuenta de que él me estaba mirando como si yo fuera una extraña. Vacilante. Dolores. -Debe haberse confundido de día. ¿Qué pasó después? -Bueno. Pero dentro de un límite. Iba a decírselo primero. Yo iba a preparar el terreno despacio. por supuesto. Dios mío -las rodillas le temblaron-. ¿Me oyes? Mío. -Lo sé -sacó un pañuelo de su bolsillo y se sonó la nariz-. Nunca pensé que lo averiguarías. Jamie es mío.

Su pequeño zerebro debe rodar como una canica en su cabeza -Papá añadió Lexi más feliz sabiendo que su hijo estaba a salvo--. caminaron hacia la casa-. No sé qué hacer con esa chica. No sólo para Jamie. -Si no te importa.. Realmente eres una buena madre. ¿Qué hay de mí? Capítulo 16 T U? -preguntó Lexi esperando no parecer tan atontada como se sentía. Cuando la historia terminó. Creo que has avanzado un paso de gigante. y eso es lo que cuenta. Será mejor que vuelva a llamar a la policía.-Lexi se levantó y se dirigió hacia la puerta. Y quiero ser una madre como tú.que yo era una loca. -¿En serio? -su expresión fue una mezcla de placer y sorpresa. Desde varios metros detrás de ella. Con los brazos cruzados. Yo quiero serlo también. y el rostro serio. Él gruñó una respuesta y se puso de pie. ¿y quién quiere una mujer loca como madre? Riéndose. -¿Por qué no subes y usas el teléfono de arriba? De acuerdo. -¿Has visto esto? --le dijo Frank poniéndose de pie cuando Dolores desapareció y Lexi entró. no como era la nuestra. Lexi le rodeó los hombros con el brazo y le dio un rápido apretón. -En serio -y rodeando a su hermana de la cintura. -Bueno. Ella le trajo. -Claro. Lexi vio a Dolores abrir la puerta y entrar sonriente y lanzando besos. -¿De qué hablas? -Creo que has hecho algo totalmente desinteresado. pero encontró el camino bloqueado por Jamie. Lexi -se pasó una mano por su estómago plano-. Jake se quedó de pie callado y furioso. mujer loca. ¡Oh! Dolores se apartó de Lexi y empezó a correr hacia la casa. Frank se echó hajia atrás en la silla. .. Dolores se limpió la nariz con el pañuelo. -¿Es eso bueno? -Es el tipo de cosas que haría una madre. mientras ella subía las escaleras. -Está bien -dijo Lexi cogiendo a Jake del brazo y acercándolo a su padre-. A lo mejor yo podré darte algunos consejos. -Tengo que llamar a Harvey antes de que salga hacia el aeropuerto.Yo voy a ver a Jamie . Me gustaría practicar más esta cosa desinteresada. Supongo que te quedarás unos días más. Has puesto las necesidades de Jamie por delante de las tuyas. parecía hecho de granito. No tan rápido. porque realmente me gustaría que lo hicieras. -Espero que no estés bromeando. Te he estado observando. Es nuevo para mí. Os contaré todo lo que sé y después iré a hablar con Jamie. . También quiero tener un bebé. mirando incrédulo a Dolores.

me tomé la libertad de contarle las noticias. Parece estar aceptándolo muy bien. ¿verdad? Jake se rió.. Creo que iré a echarme un rato. -Bueno. Era una de esas cosas de hombre a hombre que pensaba que debía hacer. ¿verdad? Con una risa. Frank. ella soltó la respiración que había estado aguantando. -Bien. Me llamaréis si ocurren más emociones. No te has olvidado tan pronto. -¿Cuándo tuviste tiempo de hablar con él? Jake la abrazó. -¿En serio? --preguntó Lexi viendo desaparecer a su padre por el pasillo. ¿verdad? -No. Espero que no te importe.. Y por cierto. Yo. -Lo estoy -dijo su padre moviéndose despacio hacia ellos-. Bueno. -No te preocupes. Se alegran de oír que todos están a salvo en casa. bueno. Pero parecía que tendría que acostumbrarse a compartirlo. -¿Enhorabuena? -Lexi miró de su padre sonriente que continuaba su camino a Jake-. -Sólo lo suficiente para que Jamie se haga a la idea.¿Era posible que Jake le hubiera pedido en matrimonio hacía sólo unas horas? Parecía un sueño. no creo que eso sea un problema. Pero no. -La policía -Frank se agarró a una silla-. y sus dedos acariciaron suavemente su mejilla--. no lo has imaginado. Enhorabuena. ¿Por qué? Jake se aclaró la garganta. querida -se inclinó y le dio a Lexi un beso en la mejilla al pasar a su lado-. No dejaremos que te pierdas nada. -Pareces cansado. ¿Qué dijo? Jake respondió con cuidado. A lo mejor lo era. espero que no estés planeando un noviazgo largo.. ya está -anunció Frank junto al teléfono. -Tenía miedo de haberlo simplemente imaginado. . ¿Qué dijo? -Dije que ya era hora -respondió su padre desde lejos. ¿El qué está? -preguntó Jake sin apartar los ojos de Lexi. Lexi puso los ojos en blanco y suspiró. Lexi se apartó y lo miró suspicaz. -Yo. Unas pocas semanas antes su hijo sólo le había pertenecido a ella. -Sí -su expresión se suavizó. -¿Se lo dijiste? -Sí. Oh. -¿De qué hablas? -Jamie estaba aquí cuando yo hablé con tu padre. papá erijo Lexi preocupa da de repente de que hubiera habido demasiada tensión para él ese día. tú eres su padre -reconoció-. Bueno. Lexi se rió y miró a Jake. -Mientras tú estabas fuera con Dolores -la besó-.

Mientras tanto creo que iré a encender el grill. ¿Qué te parecen hamburguesas para cenar? -Delicioso. Jamie se encogió de hombros. A lo mejor Jake quiere que vayamos a su rancho. «fabuloso». pero parecía feliz con la idea. Lexi abrió la puerta y vio a su hijo al otro lado de la habitación. Pero voy a intentarlo con todas mis fuerzas. mirándole-. los ranchos están juntos. ¿Te das cuenta en lo que nos vamos a meter? -Tendremos que ser pacientes. Cuando llegó a la puerta de la habitación de Jamie. algo. ¿eh? Jamie bajó despacio la cabeza hasta que sus ojos se encontraron. llamó suavemente y abrió un poco la puerta. Lexi se relajó contra él. ni tampoco un marido. -Bueno..-«Super». eso no me preocupa. con los pies apoyados en la mesa y mirando al techo. -Oh. Bueno. esperando ver un bichito o una mancha. Aún no hemos hablado de ello -frunció el ceño. Yo no puedo aprender a ser un padre de la noche a la mañana. Estoy segura de que me está esperando. Entra. Tras un día tan trascendental. Me muero de hambre -se puso de puntillas y le besó antes de irse. -¿Qué piensas? -¿Dónde vamos a vivir? La pregunta la sorprendió. a veces podrías dormir aquí. Pero odio dejar al abuelo. Un día extraño. Estoy segura de que . Serás estupendo -dijo apartándose de mala gana . Y asintió con la cabeza. -Oh -ella apartó sus libros a un lado y se sentó en el borde de la mesa. Lexi casi se sorprendió al oír sus propias palabras. ¿te interrumpo? -No. ahora tengo que ir a hablar con Jamie. Riéndose. -De acuerdo. pensando en el pequeño rancho de Jake que había estado arreglando-. No entendí el resto. -Sí. no sabía qué estaría haciendo. -Hola. -¿Quieres que vaya contigo? -Aún no. Había planeado esperar hasta que Jamie se abriera y lo mencionara él mismo. Pero quédate cerca. Pero no había nada más que un techo blanco. Jamie arrugó la nariz.. -Oh. -Jake me ha dicho que habló contigo. Jake. -¿Qué estás mirando? -Nada -dijo sin mover la cabeza. -No lo sé. y han estado dirigiéndose como uno solo durante años. Con nosotros mismos y el uno con el otro. pero no imaginó que fuera eso. -No lo sé. Después de todo. Ella miró también al techo. No había pensado sacar el tema tan pronto.

-Bueno. obviamente satisfecho consigo mismo. Así que estaba un poco enfadado conmigo. porque no quería que el abuelo se preocupara acabando de salir del hospital y de la operación y todo eso. Acelerado. cuando paramos en ese área de descanso y nos quedamos sentados durante lo que parecieron horas y ella seguía diciéndome que era un niño estupendo y lo que le gustaría tener un hijo como yo. Por lo que ella sabía. -Estuve fantástico. ¿verdad? Jamie asintió. no tenía ni idea. Y además yo le rapté por así decirlo. Sólo estaba pensando en el modo en que solía gritarme cuando llegó aquí. Si Lexi no hubiera estado sentada. -¿Qué hiciste tú? -preguntó intentando sonar más tranquila de lo que se sentía. ¿Significa eso que él ahora va a mandarme? Lexi no pudo evitar sonreír.con Jake como capataz. él incluso podía estar planeando volver a los rodeos. Ella me sacó del colegio y me llevó en coche hasta medio camino de Albuquerque. -Me gusta Jake. Lexi se dio cuenta de que ella y Jake no habían discutido mucho del futuro. seguirán así. Ahora mismo está abajo preparando hamburguesas para cenar. ¿verdad? -Creo que no -respondió Lexi vagamente. Pero no creía que tú lo supieras. -¿Te refieres al modo en que la tía Dolores casi me raptó hoy? Lexi se quedó boquiabierta y miró a su hijo perplejo. Y la idea era inquietante. mamá. hacer cosas juntos. -Bueno. Y. Lexi estaba horrorizada. teóricamente sí. mamá. Jamie. que todo estaría bien y que ella no me haría daño. Sólo dije como con mucha naturalidad que esperaba que no estuviéramos fuera mucho tiempo. Jamie pareció inseguro. -Oh. lo sabía. Jamie continuó con su historia. -Sí. no soy estúpido! -gritó Jamie pareciendo insultado-. No quería que se marchara --entonces frunció el ceño de nuevo-. podría haberse desplomado. -Entonces. Jamie sonrió. Creo que Jake sólo quiere que seamos una familia. sí. Te gusta eso. ¡oh mamá! ¿sabías que ahora tenían una piscina? Antes no. ¿verdad? Jamie se rió.. Ya sabes. Eso suena como un buen comienzo. No tenía idea de que Dolores había sido tan descarada. Pero no creo que eso sea lo que él tenga en mente. y empezó a hablarme de lo grande que era su casa de California y todo el dinero que tenía su marido. -¿Saber? . pasar tiempo juntos.repitió ella-. -Bueno. -¡Mamá. Era tétrica. pensé que lo sabías. Bueno. Y no paraba de decirme cosas como que no me preocupara. Mucho. Y tenía razones para estarlo. -¿Va a ser mi padre ahora? -¿Jake? Sí. estaba sufriendo mucho.. encontrando toda la conversación un .

bueno. y que ella no estaba preparada.. Ella no podría hacerme volver con ella. -Por qué? -Era joven. Pensó que lo que estaba haciendo era lo mejor. Jamie -Lexi no pudo soportarlo más. A ella pareció gustarle esa idea. con los dedos metidos en sus bolsillos traseros. Puede que asustado -la miró por encima de su hombro-. -Supongo que extraño -se encogió de hombros-.. y siempre lo serás. a lo mejor entonces no estaría tan mal. -No --protestó al darse cuenta de que estaba dudando del estado mental de Dolores-. y lo hizo-. -Pero. sólo de visita. Si tú fueras alguna vez con Dolores. porque hace mucho tiempo. Incluso antes de que hablara. me compró todas estas cosas. ya sabes. -¿Qué hizo? -Tuvo un bebé y lo dio en adopción. Ella sólo. no! Eso nunca pasaría. Corazón. pero a lo mejor podía empezar preparando el terreno. Jamie se acercó a la ventana y miró hacia la noche oscura. bueno. ¿Está enferma la tía Dolores? -¿Enferma? -Lexi le soltó y le miró. -Ya sabes. No quería perderle. es sólo muy sensible y nerviosa. ella supo que el momento había llegado. Después de marcharnos y volver a Santa Fé. podían pasar las dos cosas. Y tiene la costumbre de actuar primero y pensar después. Su rostro se reflejaba contra la ventana. -¿Cómo te sentirías si te dijera que sí? -preguntó apenas atreviéndose a respirar. tuvo la posibilidad de tener su propio hijo. -¿Me lo prometes? . -¿Era yo? -preguntó despacio-. pero renunció a esa posibilidad. ¿verdad? -¡Oh. No quería herirle. ¿Era yo el bebé? Lexi sintió un miedo terrible. Jame se tocó la cabeza. y rezando para encontrar las palabras apropiadas. -Oh.. el deseo de abrazarle era demasiado fuerte.. Era demasiado pronto para contarle todo. Hablando despacio. de aquí arriba. Creo que Harvey gana ahora más dinero. Eso la pone muy triste. Tú eres mío. -Bueno. tú tía Dolores lleva un tiempo queriendo tener un niño. sería porque quisieras. La sonrisa de Jamie fue un intento de humor. ¿por qué iba a llevarme a California con ella? Lexi respiró profundamente para armarse de coraje. Pero ahora no está tan segura. --Mamá -la voz de Jamie salió ahogada contra su hombro-. ella empezó a responder a su pregunta. ir de visita alguna vez. pero no puede. y tenía el ceño fruncido y la mandíbula firme. Pero sabía que en los siguientes minutos. estoy tan contenta de que estés de nuevo conmigo. -Sí.poco irreal-.

. -Tú eres aún mi verdadera mamá.. pero no había ninguna. Te quiero demasiado. -¿Excepto? -repitió-. -¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! -¿Te gustaría que Jake resultara ser tu padre? El brazo subió al aire de nuevo. intentando ser valiente mientras su mundo se volvía del revés. Ella sigue siendo mi tía. tras unos pasos. Durante diez años. -le animó Jamie. mamá.. Entonces. tan vulnerable. Él caminó hacia ella con algo de timidez al principio. ¿Excepto qué? -Excepto que hoy.. Lexi se detuvo. Jamie se echó hacia delante. preguntándose si no sería demasiado.. -Bueno. si la tía Dolores era mi madre..... se detuvo de nuevo-. bueno.. nada le parecía adecuado. Pero en ese instante. pareciendo recordar que era demasiado mayor para tales cosas. le dijo.. ella continuó. Lo miró. Porque Dolores nunca lo dijo. Excepto. Dolores. Cuando se detuvo la siguiente vez. -Bueno. Como tú lo sientas. ¿verdad? -Créeme.Lexi hizo la señal de la cruz en su corazón. si así te sientes. -Bueno. repitiendo la operación varias veces. ¿verdad? -Depende de ti. ¿Cómo es que no sabes quién era mi padre? A Lexi le dio un vuelco el corazón. Él asintió y se acurrucó más. Jamie saltó y se puso de pie y levantó un brazo triunfante al aire. -se detuvo y la miró-. echó a correr y se lanzó a sus brazos. ensayando lo que le diría en ese momento. Estaba de pie contra la ventana. Nunca te dejaría. No tienes que pensar ni actuar de otro modo hacia tu tía Dolores. a Jake. -Con todo mi corazón.. -Te diré que eso me alivia mucho -Lexi extendió los brazos---. -¿Estás bien? -preguntó sin saber qué otra cosa decir. y seremos más una familia que antes. enterrando la cara contra su cuello.. -¡Sí! .. Entonces. porque. ¿Cuánto podría soportar un niño en un día? -Hoy.. -Hoy. entonces supongo que está bien. -De acuerdo -suspiró y la tensión desapareció de su postura--. tan pequeño.. Sintiéndose como si cada palabra se fuera arrancada del alma. excepto que ahora tendremos a Jake. Deseó encontrar las palabras mágicas para que se sintiera bien.. ¿verdad? -preguntó con voz temblorosa.se aclaró la garganta y empezó de nuevo-. había esperado que llegara ese día. Jamie. Jamie se separó de ella y se sentó en la cama. Nada cambiará en nuestras vidas. ¿Puedo tener un gran abrazo ahora? Creo que lo necesito. -Ha sido un día largo y duro. Mientras no tenga que llamarla mamá ni nada así. Lexi le apretó con fuerza mientras las lágrimas le quemaban los ojos..

Si aquella noche no hubiera resultado herido. -El abuelo va a estar muy contento. mamá. Jamie gritó alegre y la sonrisa de Lexi se extendió hasta el punto de que las lágrimas llenaron sus ojos. -¿Lo es? ¿Es mi padre? -Creo que sí. -Bueno. -Estaba asustado. La casa estaba silenciosa. y tú te hubieras quedado hasta que hubiera terminado. con su brazo alrededor de Lexi. Las luces estaban apagadas. supe que había estado engañándome. -No. Jamie se puso los puños en las caderas y levantó su pecho orgulloso. Lexi notó su alegría y se acurrucó más a él. Nunca lo he sido -le siguió acariciando la mejilla con exquisita ternura. -¿No? Pues me habías engañado muy bien. O mejor aterrorizado. Ella había estado así de feliz cuando Jake le había pedido que se casara con ella. Tengo un papá.Lexi se rió. -Porque en cuanto te vi de nuevo. pero con todo el alboroto. Jamie estaba extasiado. -Tengo un papá. no había tenido la oportunidad de celebrarlo. . Una mirada y te quise tanto como antes -le acarició el labio con el dedo-. Jamie le dio la mano y salieron de la habitación.Pensé que te marcharías en cuanto el rodeo terminara. es fabuloso. y tú lo sabes. El fuego estaba encendido. -¡Jake! -No soy un ángel. hubiera hecho todo lo posible por llevarte a la cama. . Ella cubrió su mano con la suya. ¿verdad? -No seas modesto. En el sofá.Tú ya debes saberlo. Jake dijo lo mismo por décima vez. Ha estado un poco preocupado por cómo te tomarías las noticias. -¿Por qué? -Lexi se apartó para mirarle a los ojos. lo sabes. -Puede que haya llegado el momento de que bajemos y compartamos algo de esto con Jake -Lexi se levantó y extendió la mano-. ¿Fue hace sólo cinco semanas cuando te rap té y te traje aquí? -Nunca te he dado las gracias por ello. -Te mentí. -Es difícil creer todas las cosas que han pasado hoy. Volviendo a la tierra. -Sí. -Parece habérselo tomado muy bien. ¿verdad? Ella se rió. Sabía cómo se sentía él. -Realmente no estaba enfadado.

Creo que suena como una vida maravillosa. De ahora en adelante. Sí. Seré socio de Frank Conley y trabajaré a su lado. ya he sufrido todo lo que quería. Yo siempre he creído que eres fantástico.Amando en silencio (Novela Romántica by Mariquiña) . -La mejor. No lo creo.-Eres demasiado duro contigo mismo. -Pensé que te gustaba. Veré crecer a mi hijo. -Sí. le ayudaré a convertirse en un hombre. Pero soy demasiado mayor para darme todos esos golpes cada noche. y le oiré llamarme papá -cogió la mano de Lexi y le besó cada dedo-. Y despertarme por la mañana y ver tu rostro sonriente junto al mío. -Veamos. -Jake. y más de lo que había soñado posible. -Entonces. Créeme. un hombre al que he querido y admirado durante toda mi vida. ¿Qué piensas tú? --terminó susurrando. ¿no crees que te aburrirás después de un tiempo y querrás volver al rodeo? -preguntó recordando lo que había hablado con Jamie. Para ti. Y tendré que irme contigo a la cama todas las noches durante el resto de mi vida. -¿Qué otra opción tenía? Sólo entiendo de ranchos y rodeos.. -¿El rodeo? -pareció sorprendido-. creo que seré feliz. Ella se sintió feliz mientras le acariciaba el pecho. Lexi.. La única razón por la que volví fue porque había alquilado mi rancho durante diez años y no quería ser un vendedor de coches usados. -Quiero serlo. ¿crees que serás feliz aquí? Él sonrió y se tomó su tiempo en contestar. -¿Un vendedor de coches usados? -repitió riéndose. Ada Stewart . Eso era todo lo que ella siempre había querido. Jake la abrazó con fuerza. Más que maravillosa.

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