Amando en silencio

Jamie Conley quería saber quienes eran sus verdaderos padres. Por eso comenzó a hacer preguntas que su madre adoptiva, Lexi, no podía responder. Preguntas que su hermana no le permitía responder. El niño se distrajo temporalmente cuando Lexi “raptó” a su ídolo, el campeón de rodeos Jake Thorn. Ella necesitaba a Jake para dirigir el rancho, pero sólo hasta que su padre se recuperara de su operación. Jamie, por supuesto, esperaba que se quedara para siempre. Lo que Lexi no podía explicarse es que Jake era el último hombre que queria tener cerca ... y el único hombre al que habia amado ...

Capítulo 1 A LEXANDRA Conley abrió la puerta y salió a la sombra del porche. Miró hacia la polvorienta carretera, para ver si llegaba su padre. Pero no vio nada. Lexi suspiró impaciente. Debería haber ido con él en vez de haberse quedado en el rancho, soportando interminables horas de espera y de preocupación. Pero él no lo permitiría. Le había dicho que sería mejor que se quedara en casa, mejor que estuviera ahí para hacer la cena cuando llegara Jamie del colegio. Pero la verdadera razón había sido que su padre no quería que oyera el diagnóstico del médico. No quería que se preocupara ni que tampoco le obligara a hacer lo que los médicos le mandaran. Lexi pensó que a lo mejor esa vez era diferente. A lo mejor esa vez le hacían quedarse. Incluso en ese momento su padre podría estar tumbado en una cama del hospital esperando a que le operaran por la mañana. Ojalá fuera así. Mirando una vez más al horizonte, se volvió y entró en la casa. -¡Jamie, la cena está lista! -gritó desde el vestíbulo-. No tiene sentido esperar al abuelo. Podremos empezar sin él. ¿Jamie? Lexi esperó oír el sonido de pasos en el piso de arriba, pero no fue así. Recorrió el pasillo y se detuvo al llegar a la puerta cerrada de lo que había sido una vez un despacho, y se había convertido en el dormitorio de su padre enfermo. Frank Conley siempre había sido la roca de su vida, sólido y eterno. Y en ese momento estaba demasiado débil para subir las escaleras a su antiguo dormitorio. Antes de que el corazón empezara a fallarle, ella nunca se había detenido a pensar que algún día algo le pasaría. Pero últimamente, Lexi no pensaba en otra cosa. En menos de un año, los hombros anchos que una vez habían podido soportar el peso del mundo, se habían encorvado. La voz fuerte capaz de ordenar y consolar con igual

facilidad, se volvía jadeante al más mínimo esfuerzo. Su padre estaba debilitándose poco a poco, y su propia cabezonería era lo que más rápidamente le estaba matando. El dolor se volvió resentimiento, luego furia, y Lexi dio una patada al marco de la puerta. -Maldito Frank Conley -susurró con un nudo en la garganta . ¿Qué hay de nosotros? ¿Qué haremos sin ti? ¿Has pensado en eso? Casi inmediatamente, la furia desapareció. Miró las marcas que había hecho en el marco de la puerta con la bota y suspiró. -¿Por qué no puedo decirte esto cuando estás aquí? -dijo en voz alta, marchándose despacio hacia los pies de la escalera. Con la mano en la barandilla, miró hacia arriba. ¡Jamie, la cena está lista! El débil chirrido de muelles de cama oxidados llamó su atención. -Estoy aquí abajo, mamá. Lexi cerró los ojos. Entonces, girándose, se puso delante de otra puerta cerrada. La habitación de los invitados, o la habitación de Jake como casi todos la llamaban, se había convertido con los años en una especie de cuarto trastero. Jake... Incluso con el paso de los años, Lexi no podía entrar en la habitación sin sentir un vuelco en el estómago. Enderezándose, giró el pomo y entró. Dentro, su hijo de diez años estaba echado boca abajo en la vieja cama doble, con las botas camperas agitándose en el aire mientras pasaba las páginas viejas y muy manoseadas de un álbum de recortes. -Hola, hijo. ¿Qué haces? -preguntó suavemente. Jamie la miró con sus ojos color avellana. Su espeso pelo castaño estaba cortado a capas excepto por un mechón que le llegaba desde el centro de la nuca hasta los hombros. Un ceño pensativo arrugaba su frente mientras giraba el álbum para que ella pudiera verlo. -Jake era realmente extraordinario, ¿verdad? -la mano de Jamie acarició el artículo amarillento del periódico con reverencia. -Sí -dijo ella con el orgullo antiguo y familiar-. Cuando Jake estaba en la flor de la vida, era uno de los mejores. El álbum era de ella, creado con la efusividad del culto a un héroe cuando no había sido mayor que Jamie. -¿Crees que volverá alguna vez, mamá? -preguntó Jamie sentándose-. Estoy seguro de que me encantaría conocerlo. ¿Crees que le gustan los niños? El entusiasmo en el rostro de su hijo provocó una sonrisa automática en el rostro de Lexi mientras se sentaba en una silla. -Le gustabas tú cuando eras pequeña, ¿verdad? -insistió Jamie. Ella y Jamie tenían conversaciones similares muy a menudo, y Jamie siempre encontraba formas nuevas de hacerle las mismas preguntas, nuevos modos de obtener más información. Sí, creo que si. Yo debía tener unos dos años cuando el padre de Jake vino a

trabajar a nuestra granja y su madre trabajaba como nuestra cocinera. -Como hace Twyla ahora -comentó Jamie,disfrutando de la historia, aunque prácticamente se la sabía de memoria. Lexi asintió y sonrió de nuevo, preguntándose qué pensaría Jake si supiera alguna vez que se había convertido en una leyenda en esa casa. -Eso es. Jake debía tener casi trece años cuando llegaron. Solía cuidarme algunas veces después del colegio... Cuando yo estaba en primero, fue Jake quien me enseñó a montar en bicicleta sin ruedecitas laterales. Yo estaba loca por él -suspiró-. Luego mamá y papá se divorciaron y yo pasé un año en Miami con mamá. Cuando -volví aquí a vivir con papá, Jake se dedicaba a los rodeos y no lo veíamos durante temporadas muy largas. -¿Cuánto pasó antes de que Jake ganara su primer campeonato? ¿Qué años tenías tú? -Yo era un poco mayor que tú, pero poco después de su triunfo, se hirió y volvió para recuperarse. -Y ahí fue cuando se casó con la tía Dolores, ¿cierto? A Lexi se le puso un nudo en el estómago. -No, eso fue después de que comprara la vieja casa de los Johnson aquí al lado, esperando que sus padres se retiraran y vivieran allí. El año siguiente, Jake estaba a punto de obtener el cuarto título cuando... De pronto se calló, sin querer revivir el horrible accidente que estuvo a punto de costarle la vida. -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad? -Sí -dijo ella aguantándose la risa--. Pero no deberías estar tan contento. -No estoy contento -se defendió el niño-. Pero eso fue lo que pasó. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. -Cuando salió del hospital, Jake vino aquí a recuperarse. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños, y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto. Al darse cuenta de su tono amargo, Lexi suspiró. -Y un mes más o menos después de la boda, el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad?

-Sí-dijo ella aguantándose la risa--. -Y un mes más o menos después de la boda. Intentando no mostrar las emociones que estaban retorciéndole el corazón. Todos los recién casa dos necesitan un tiempo para ajustarse. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto. y nunca había tenido que ocuparse de una casa. Pero no deberías estar tan contento. Por eso la vemos tan poco. Tú tía Dolores se esforzó mucho al principio. El se encogió de hombros. Sé que le importamos mucho. -¿Quieres ser un vaquero de rodeos? -preguntó con deliberada suavidad-. empezó a echar de menos la emoción de hacer películas en California. -Lo sé. Pero creo que a lo mejor los padres de Jake sólo querían darle a él y a su mujer una oportunidad de estar solos –corrigió intentando ser generosa-. como su abuelo. Ella no sabía por qué su última preferencia debía molestarla. -A lo mejor. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños. igual que Jake. Pero eso fue lo que pasó. -Cuando salió del hospital. -No lo sé. y a mí también. -Eso no significa que no nos quiera. Lexi continuó. Voy a ser un vaquero de rodeos. El ceño del niño provocó otra sonrisa en su madre. pero estaba demasiado sorprendida por la última frase de Jamie. -A mí me gusta esto. Jake vino aquí a recuperarse. Dándose cuenta de que su reacción era exagerada. -¿Hoy ¿Ayer? Jamie se encogió de hombros. excepto que le parecía de algún modo una traición a su abuelo en un momento en que era muy vulnerable. Y a tu tía Dolores cuando era más joven. Lexi suspiró. y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. Pero nunca había aprendido a cocinar. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. ¿Cuándo lo has decidido? Jamie bajó la mirada al suelo. Lexi hubiera salido en defensa de su hermana. Al darse cuenta de su tono amargo. el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Porque no podían soportar a la tía Dolores? -Bueno. No la necesitamos. prefirió la gran ciudad. -No me importa. sólo había hablado de convertirse en granjero. Lexi respiró profundamente . -No estoy contento -se defendió el niño-. Aparte de su breve ambición de ser bombero. básicamente sí --admitió sintiéndose culpable al momento . y pasado un tiempo. corazón. Pero normalmente está muy ocupada. Normalmente. pero cuando creció. Y no nunca iré a la gran ciudad -dijo Jamie con énfasis .

Ojalá no fuera tan cabezota. Jamie se calló de repente. Jamie asintió. Entonces. sin obtener contestación . -¿Fue eso todo lo que dijo? -No lo sé --murmuró Jamie bajando la cabeza. el abuelo podría entrar en el hospital y ponerse bien. -Jamie. -No lo sé. -Si Jake volviera y fuera de nuevo el capataz. porque no lo sé.. No sé mucho más. Echándose hacia delante. Estaba preguntando si podían ayudarle a encontrar a Jake. -¿Tienes miedo? -preguntó con infinita dulzura... No estaba acostumbrada a ese desafío en los ojos de su hijo. Dijo que le necesitaba desesperadamente. Y pensó en las largas horas que Jamie había pasado últimamente en la habitación de Jake. -¿De qué? -preguntó Jamie sobresaltándose. con una profunda intuición femenina recordó su propio dolor. Ojalá pudiera decirte que no hay nada que temer. ¿Qué dijo tu abuelo? -Le oí hablar por teléfono con alguien. se hizo capataz aquí y dirigía a la vez este rancho y el suyo. hombrecito -dijo muy seria-. -¿El abuelo dijo qué? -exigió Lexi.. Y cuando su padre se retiró. no en ese momento. Tú me llamaste y tuve que . -Pero el abuelo dijo. y no hay mucho que puedan hacer los médicos si no lo hace -¿Va a morir? Lexi vio el terror en los ojos de su hijo. Pero no puedo.. ¿de dónde has sacado esa idea? Ya tenemos un capataz. levantó la barbilla y la miró. frustración y la traición que había sentido cuando había pensado en que su padre estaba muriendo y dejándola sola con un rancho y con un niño. A lo mejor. -Es su corazón. Jamie se encogió de hombros y volvió a mirar hacia el suelo. Respóndeme. A lo mejor sabremos más cuando vuelva del hospital. Él y tu abuelo trabajaron hombro con hombro durante los tres años que Jake y Dolores estuvieron casados. -Ya sabes que Jake trabajó en su propio rancho desde que era un adolescente. -¿Qué tiene mal? -preguntó el niño preocupado.. Lexi siguió hablando en un susurro. y tendrá que hacerlo si quiere ponerse bien.y se forzó a calmarse. -¿Y qué? Lexi no sabía que decir. mirando los álbumes con una nueva intensidad. No quiere ingresar en el hospital. Ojalá pudiera prometerte que él se pondrá bien. -Por tu abuelo.. -Espero que no. Pero no está haciendo lo que le dicen los médicos. Y no quería que el niño cambiara su lealtad de su abuelo a Jake.

Si el abuelo lo encuentra. -¿Lo crees en serio? -Podría ser. Se ablandó y habló con algo de ánimo. Lexi tuvo que estar de acuerdo. De niña. Jamie empezó a recoger los álbumes. mamá. ella le deseaba lo mejor. ése es el abuelo. -No cuentes con ello. . y eso no va a pasar. Levantándose. ¿de acuerdo? -dijo Lexi poniéndose de pie-. Estaba fregando los platos cuando oyó abrirse la puerta. pero él estaba fuera de su vida. Ahora tienes la idea equivocada de que Jake Thorn va a venir a salvar la situación. lo había adorado. y así seguirían las cosas. Pero el mundo de Jake se hizo añicos. puedes tener razón en eso. A Lexi se le partió el corazón. Jake aún es el dueño de la granja vecina. Hay demasiados recuerdos aquí. La ansiedad asomó a los ojos del niño. y tampoco tu abuelo. -A lo mejor sí. cariño. -Por supuesto. lo había amado. Estuviera donde estuviera Jake. -Debería darte vergüenza. La cena se está enfriando. Sonriendo. James Franklin Conley. Te he dicho que no se deben escuchar las conversaciones de otras personas. Lexi había pasado años tratando de superarlo. Era algo en lo que no se había permitido pensar durante mucho tiempo. no sabía cómo se sentiría si Jake regresara. y cuando su corazón finalmente había cicatrizado. Por mucho que odiara pensar en ello. -Oh. ¿Por la tía Dolores? -Supongo que tu tía Dolores fue parte de ello -admitió Lexi-. había guardado sus recuerdos y había cerrado la puerta. y la esperanza brilló en sus ojos. Nunca se sabe. De mujer. era la pura imagen de la decepción. Y en cuanto a ella. no cuentes con eso. ¿Por qué no guardas esas cosas y vienes a la cocina? -Sí. Este rancho es el último lugar de la tierra donde Jake querría estar. sabiendo que ella había causado su dolor. Salió corriendo de la cocina a tiempo de ver entrar a su padre y al trabajador del rancho que le había llevado. y no ha vuelto desde entonces. Lexi recogió la mesa de la cocina y envió a Jamie a hacer sus deberes. Jamie. Jamie levantó la cabeza. -Pues a mí me gustaría conocerlo. No tengo idea de dónde está. A lo mejor viene algún día.dejar de escuchar. Con la cabeza inclinada. Jake vendrá. años aceptando que nunca volvería a verlo. Sólo esperó que no se hubiera equivocado permitiendo que Jamie tuviera alguna esperanza. -Apuesto a que si alguien puede encontrarlo. y es muy difícil encontrar a un hombre que no quiere ser encontrado. Jake se había marchado sin una palabra. Se marchó de aquí hace once años. Y el día después de que él hubiera hecho realidad sus sueños. Jamie empezó a ordenar el cuarto y Lexi se fue a la cocina a recalentar la cena. -Sí. aunque sólo sea de visita.

eso no es la solución. -¿Te pondrás mejor si haces eso? -preguntó Lexi esperanzada. Lexi lo ignoró. Al menos. -No. Lo había sabido en cuanto había visto a su padre con los hombros hundidos y la mandíbula apretada. Puedo quedarme aquí sentado como un inválido y seguir viviendo hasta que finalmente me desplome y me muera de aburrimiento. La . -Será mejor que te sientes -dijo Frank. De hecho posiblemente me ponga peor. Ella sintió que le temblaban las piernas mientras se sentaba en la silla frente a él. Y Frank sólo se lo pedía en ese momento para molestarla. y Lexi se sentía agradecida de saber que su lealtad también se extendía a ella. no alargues esto.-Hola -saludó Lexi-¿Has comido? -Sí -gruñó su padre. señor Frank. mi corazón se rinda. -No te va a gustar. mirando con dureza a su hija-. Frank Conley se dirigió al cómodo sillón del salón que había junto a la ventana y donde últimamente pasada la mayor parte de las horas. apoyó la cabeza en el respaldo y suspiró. los hombres que trabajaban para él le eran tremendamente leales. A pesar de sus modales gruñones. -Papá. hasta que un día. -No -Frank se sentó. así que paramos antes de salir de la ciudad. Con la cirugía posiblemente quede como nuevo. Y gracias. tengo dos opciones. -No me estoy muriendo. Gracias. Su padre iba a vivir. El doctor le había prohibido estrictamente el whisky y los puros que eran el ritual nocturno de su abuelo. Quería que su padre estuviera sano y fuera poderoso como había sido antes.le explicó Manuel sonriendo a modo de disculpa-. Lexi soltó la respiración que había estado aguantando y cerró los ojos un momento para dar las gracias en silencio. cuando se quedó a solas con su hija. ¿cuál es el problema? -Bueno. -¿Te parece bien que mientras Manuel esté aquí te llevemos a la cama? -sugirió Lexi. -Suéltalo -dijo ella con el tono valiente que sabía que él estaba esperando. Ya puedes irte. -Si. Sintió ganas de llorar. Manuel. y sabía que los médicos no le habían dicho nada bueno. -El señor Frank tenía hambre. aún no. Tenemos que hablar -se dirigió a Manuel-. -Mi otra opción es operarme. -Puedes prepararme una bebida si quieres-dijo el abuelo con la voz jadeante que señalaba su cansancio. Bueno. ¿Me llamará si me necesita? -Sí. Manuel. Apoyándose pesadamente en el brazo de Manuel Ortega. -Entonces.

papá. eso no es problema. Y después. -Bueno. -Oh. Y las oportunidades de que yo también lo haga son muy grandes.mayoría de las personas sobreviven. hay una posibilidad de que surjan complicaciones en la operación. -Lexi. Yo puedo ocuparme del rancho. Puedes operarte y yo me ocuparé del rancho. a lo mejor no. ¿Seis semanas? ¿Cuánto tiempo puede hacer falta? -Ése es la cuestión -dijo Frank despacio. no pongo en duda tu habilidad. Por tu futuro y por el de Jamie. voy a traer a Jake. volverás a encargarte tú. ¿Lo entiendes? Lexi empezó a asentir con la cabeza y entonces se dio cuenta de que en verdad no tenía idea de que estaba diciendo su padre. Cuando estés mejor. -¿Por qué? ¿Por qué has pensado en eso? -Tengo mis razones. Soy un viejo enfermo.-. Tengo que estar seguro. papá. -Lexi. incluso aunque significara arriesgarse. Aunque por supuesto. hija? -¿Durante un mes? -preguntó encogiéndose de hombros. Parecía que quería operarse y luego estaba diciendo todas las razones por las que no podía. y yo tengo que asegurarme de que este rancho va a estar bien. Lexi. Y sabes que yo puedo ocuparme de la contabilidad y los papeleos dijo Lexi. -Bueno. Lo que su padre decía no tenía sentido. Pero no lo entiendo. Es difícil. mi recuperación será lenta. pues yo quiero saberlas. No entiendo cuál es el problema. -¿Durante cuánto tiempo. -¿Entonces cuál es el problema? Porque para decirte la verdad. Jake va a volver a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital. En once años no había enviado ni una postal. Dame ese capricho. Incluso si sobrevivo. aún pasarán semanas antes de que pueda hacer algo. Tienes un capataz que lleva aquí tres años.. ¿Has hablado con Jake? ¿Está él de acuerdo? . -Lo siento. Lexi tragó saliva. No sabía por qué su padre estaba vacilando. El hecho de que su padre no estuviera en ese momento en el hospital esperando a ser operado significaba que había algo más que ella no sabía. papá. No me lo pueden garantizar. -El problema es -continuó Frank despacio-. La suave tristeza en sus ojos y la paciencia de su voz empezaron a preocuparla. Jake no volvería. ¿quién va a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital? Estaré allí un par de semanas antes de que me permitan volver a casa. -Lexi. El doctor dice que la decisión es mía. El Frank Conley que ella siempre había conocido no hubiera vivido un minuto más como inválido si hubiera otra alternativa. A mí no me parece tan complicado. estoy confundida. Tenemos que entrar en esto preparados para cualquier eventualidad. ¿Qué? -exclamó ella sin poder creer lo que estaba oyendo. e incluso puede que no lo consiga. pero existen..

Pero Frank Conley sí.dijo Frank a sus espaldas. Sintiéndose atrapada. Pero sé donde está. Jake ha querido venir desde hace mucho tiempo. Si hubiera querido volver. mezclándose con el polvo levantado por sus inquietos cascos. El padre movió la cabeza despacio y la miró con decisión. no vendría. -Pero tú sí -dijo suavemente. ¡Definitivamente no! -Tienes que hacerlo -insistió su padre. -No. -Es posible . -No. mamá? -preguntó Jamie saltando de alegría-. El balido impaciente del ganado competía con los relinchos de los caballos. escuchando. -No -dijo Lexi abrazando a su hijo-. Esto es algo que tengo que hacer sola. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Todo lo que puede hacer es decir que no. Al menos sé dónde estará mañana por la noche. mamá? . habría encontrado una excusa mucho antes. Lexi empezó a marcharse.preguntó el niño con ansiedad en su mirada mientras corría hacia ella-. Alexandra. No me operaré a menos que Jake esté aquí para ocuparse del rancho.-No. Me quedaré sentado en esta silla y me moriré esperando si he de hacerlo. Jamie sólo era un niño. -¡No! -Lexi se puso de pie. -Lo dices en serio. sabes que Jake vendría. -Vendría. -¿Pero de qué sirve eso? Tú no puedes ir. No sabía lo que estaba pidiendo. En la atmósfera familiar. -¿Puedo ir contigo. Pero dio sólo dos pasos antes de ver a Jamie junto a la puerta. El corazón le latía con fuerza. Lexi sabía que debería sentirse como en casa. Sabía lo que estaba haciendo cuando se marchó. -Papá -le rogó Lexi-. Miró suplicante a su padre. y dejó de pretender que lo que temía era una negativa. Volviéndose. Ver a Jake de nuevo era lo que le daba miedo. Capítulo 2 E L sudor de los hombres y las bestias llenaba el aire de la tarde. Se sentía como una intrusa. Tú eliges. Estaba allí para encontrar a . No. Así que puedes ir a pedirle que se ocupe del rancho ahora o puedes invitarle a mi funeral más adelante. ¿verdad? -preguntó Lexi desesperada. Pero no lo sabe. golpeando la pared con la silla en el proceso-. El miró directamente a sus ojos marrones como si quisiera llegar a su alma. -¿Por qué no. Nunca te he mentido. Tenía las manos cerradas en puños. Si pudiera ayudar al abuelo. Vio un grupo de vaqueros y se dirigió hacia ellos. Lexi se volvió para mirarlo. pero no era así. Se frotó las palmas sudorosas contra su falda vaquera. Vendría. -Relájate -murmuró-. no tengo que hacerlo. Jamie. Por favor.

al menos eso espero. -Tienes un caballo precioso -dijo Lexi con sinceridad-. -Bueno. Lo . Entonces. ¿Es un pura raza? -Gracias. y ella sintió que sus compañeros se tensaron. ¿Y vosotros? -preguntó volviéndose a los demás-. Sabiendo que si Jake sabía que ella estaba allí. y empezó a caminar en la dirección que los hombres le habían dicho. De hecho me pareció verlo hace un rato. -Perdone. respiró profundamente para armarse de coraje y le dio un golpe en el hombro al que estaba más cerca. Con los hombros hundidos. Sí. señorita? -Sí. reflejando en sus rostros placentera sorpresa por la inesperada interrupción. Lexi se alejó del grupo de hombres. pero lo encontraría. se quitó el sombrero y le devolvió la sonrisa con entusiasmo. y ella una extraña haciendo preguntas. Estoy buscando a Jake Thorn. La sonrisa del joven se desvaneció ligeramente. Al llegar al grupo de hombres. Todos los hombres se volvieron hacia ella. y tenía que empezar por algún sitio. y la última cosa que querría hacer era buscar a Jake Thorn. se forzó a enderezar los hombros y levantar la barbilla. ¿si vemos a Jake quiere que le digamos quién le está buscando? -le gritó uno de los hombres. -Podría mirar al otro lado del ruedo -le dijo uno de los hombres más mayores. Jake era uno de los suyos. Sonriendo. Aunque creyera que Jake no estaría allí. y Lexi empezó a relajarse. Incluso consiguió sonreír. Se giró y continuó su camino. no iban a decírselo sin tener antes la aprobación de Jake. Supieran lo que supieran esos hombres.Jake Thorn. Y mientras buscaba entre todos los vaqueros que pasaban.. un joven con una cicatriz en la mejilla. y Lexi supo que no debía insistir. Me han dicho que estaría aquí esta noche. Lexi se detuvo y la rubia le sonrió también. . no pasaría nada por mirar. negaron con la cabeza y bajaron la mirada. eligiendo las palabras con cuidado-. al otro lado del ruedo vio a una bonita muchacha rubia que parecía muy joven para recordar los días de gloria de Jake Thorn. con o sin ayuda. Pero a lo mejor había oído hablar de él. Lexi se volvió y forzó una sonrisa.Eh. en alguna parte. nunca conseguiría acercarse a él. lo es -dijo la joven acariciando la nariz del animal con orgullo. Daré una vuelta hasta que le encuentre. El último lugar de la tierra donde querría estar era allí. señorita. .No será necesario. sí --respondió el vaquero despacio. Pero gracias de todos modos. Creo que está aquí. El vaquero cuyo hombro había golpeado. ¿Alguien ha visto hacia dónde iba Jake? Los hombres se encogieron de hombros. -¿Puedo ayudarla en algo.

-Oh. está por aquí.. -Bueno. como si supiera que estaban hablando de él. Últimamente se han hecho muy. el aire de la tarde era suave. ¿verdad? No ---dijo Lexi recordando de pronto lo que debía hacer-. No te he visto antes por aquí. amigos. punto. no a sacarle de los brazos de otra mujer. cambiando repentinamente de idea. ¿Qué tal es? -Oh. Se llama Jake Thorn. El caballo relinchó y levantó la cabeza.. estaba con una mujer. no! Eso ya era bastante terrible sin tener que sacar a Jake de la cama de alguna mujer sólo para hablar con él. -¿Lo has visto por aquí esta noche? -Sí. Lleva el nombre pintado en el costado con grandes letras moradas. fresco y relajante. -Muchas gracias. -¿Jake? Oh. Con el estómago revuelto se dirigió hacia las caravanas. Tenemos muchas posibilidades de ganar esta noche. Jackpot es fabuloso. ¿estás bien? Ella asintió. ni una nueva novia ni nada parecido. Giró a ciegas. pasando junto a los vaqueros y sus caballos que se entrenaban. Bueno. No puedes confundirte. El genuino interés de Lexi por los caballos le hizo olvidar su búsqueda. y con los ojos entrecerrados vio un rostro que le era vagamente . empezó a caminar en dirección contraria y al momento chocó con el cuerpo duro de un vaquero alto. a lo mejor está en la caravana de Louanne Byers. Estoy aquí buscando a un viejo amigo. -Eh. Has sido de mucha ayuda -dijo Lexi retrocediendo y con más información de la que habría deseado. ¿Conoces. claro. bien -la joven suspiró aliviada-. ¡Oh. Estuviera donde estuviera Jake. El rubor de la joven y su repentino silencio. Entonces se detuvo. Soy una amiga. No soy una antigua novia suya.. aunque fuera por un momento. mucho a Jake? A Lexi le faltó muy poco para decir una palabrota. Podrías intentar buscarle en las caravanas -dijo la chica callándose de repente y enrojeciendo-. -No te preocupes --dijo cansada. -Susie Picket. ya sabes a lo que me refiero. Lexi no pudo evitar reírse. ¿Cómo te llamas? Esta noche intentaré verte. sintiendo unos celos repentinos que no tenía ningún dere cho a sentir-... Lexi se tambaleó como una muñeca de trapo. Lexi suspiró y se frotó las manos húmedas contra la falda.. en ese caso.tengo desde el año pasado. Su padre le había enviado a buscar a Jake. Cuando escapó del polvo y la tensión del ruedo. le dijo claramente lo que el grupo de hombres también le había indicado. y él la cogió de los hombros para sujetarla. A lo mejor lo conoces. te deseo buena suerte.

.. -Tenía catorce años -dijo Lexi algo ofendida. ¿eh? El mundo es pequeño. ya eres toda una mujer -dijo Aaron . ¿verdad? ¿Hizo un papel en una serie de televisión hace unos años? Salía casi siempre en bikini. Aaron golpeó la puerta de la caravana blanca con las letras .. no ha venido. -Oh.¿Cuánto hace que no ves a Jake? -Once años. aquí es. -Bueno. -Y me quedé hasta el martes -dijo Aaron riéndose al recordar-. y él había ido al rancho un fin de semana con Jake. desde el divorcio. -El viejo Jake va a estar muy sorprendido al verte. pero me pidió que buscara a Jake por él. Ése era su nombre. -Entonces ella es la ex de Jake. -Entonces ¿no tenéis el mismo padre? -Aaron pareció sorprendido. -Era tu hermana mayor. a Jake? -Iba a buscarlo cuando choqué contigo --dijo ella decidida a continuar y terminar de una vez. No sabrás por casualidad dónde está aparcada. Usa el nombre de su padre. ¿verdad? ¿Cómo se llamaba?. -Ah. nuestra madre estuvo casada antes.familiar.. ¿Usa el nombre Conley o Thorn? -Ninguno. Ese mismo año. Lexi extendió la mano para saludarle. Yo te llevaré. había cometido el error de confesárselo. Es rubia. El vergonzoso intento de Jake de defraudarla fácilmente era un recuerdo que aún le dolía. ¿verdad? ¿A quién le está amargando la vida ahora Dolores? -De momento está casada con un productor llamado Harvey Maxwell. Levantando el puño. Sí.. Aaron la llevó entre los coches y los vehículos y caravanas. -No. la hija de Frank Conley. -Dolores Davies repitió Aaron pensativo-. um. -Soy Lexi. A los catorce años. -¡Caray! -exclamó Aaron deteniéndose y soltándola del brazo-.. damisela -dijo cogiéndola del brazo y girando--. Aaron. ¿Dolores? Eso es. Me han dicho que podría encontrarle en la caravana de Louanne Byers. Me acuerdo.. ¿Has venido con tu padre? -No. creo que he oído hablar de ella. -Sí -Lexi se preguntó cuánto le habría contado Jake.. Bueno. había estado locamente enamorada de Jake. -¿No te he visto antes en alguna parte? -preguntó el vaquero. Lexi asintió de nuevo y se soltó de sus manos. Davies. .. -He oído que ahora es actriz. ¿verdad? La sonrisa amable de Aaron se volvió pícara. Ven conmigo. -Sí. ésa es Dolores -dijo Lexi más relajada. y se frotó las manos. Tú viniste a nuestro rancho para cenar un domingo con Jake Thorn. ¿Has visto ya a.. Pero tú eras una niña.

y el corazón le dijo que era Jake. -Entra. Alguien ya le había dicho dónde estabas. -Bueno.. Puedes irte. Aaron le guiñó el ojo a Lexi. Sonriendo. Louanne se marchó. -¿Quién es? -exigió Louanne de nuevo. levantándose del taburete donde había estado sentado con tarros de maquillaje en la barra delante de él. ? -su voz se desvaneció y su rostro registró incredulidad-. -¿Quién es ella. Jake. Es esta damita. Frank Conley es el dueño del rancho vecino al de Jake. hola. -Adiós. -Espero que no te importe que le haya enseñado el camino a Lexi -dijo Aaron desde fuera-. se abrió la puerta y apareció una mujer con un complicado peinado en sus rizos castaños y camisa y mallas blancas muy ajustadas.moradas. aunque el hombre al que estaba mirando podría ser cualquiera.. ¡Lexi! ¿Jake? Sus ojos se encontraron. su rostro escondido tras la pintura blanca. no soy yo el que te busca --respondió Aaron poniendo un brazo en los hombros de Lexi y haciéndola asomarse.. amigo -dijo una voz ronca y familiar. Louanne -Jake hizo un gesto de despedida con la mano sin dejar de mirar a Lexi-. Aaron está aquí.. Con una mirada final venenosa a Jake y a Lexi. -Jake. Louanne? -sugirió Aaron con total falta de tacto. Vas a llegar tarde. Plantando las manos en las caderas. -¿Quién dia. -Vete -dijo Jake en tono amable que no admitía discusiones-. --Espero que esta visita sea importante. Jake? -exigió con tono estridente. Mi padre. amigo. -Oh. Pero. ¿Por qué estás aquí? -Creo que eso es algo entre Lexi y yo -dijo Jake. Tras un momento. Lexi cerró los ojos y contó hasta diez mientras las rodillas empezaron a temblarle y el corazón se le aceleró incontrolado. Cerraré la puerta cuando me marche. Louanne no se movió. Me llamo Alexandra Conlcy -dijo Lexi subiendo los tres escalones hasta el interior y extendiendo tranquilamente la mano-. Louanne. Sé lo poco que le gustan a Jake las sorpresas. Aaron -dijo Jake sin tan buen humor mirando a la puerta hasta que se . Louanne estrechó la mano de Lexi con rapidez y debilidad. ¿Está por aquí? Ella se giró hacia el interior. ¿Estás buscando a Jake? -Hola. -Todo va bien. -Luego hablaremos.. -¿No será mejor que te vayas ya hacia el ruedo. Aaron. y esto no tiene nada que ver contigo. y sólo sus ojos y su voz le dijeron que estaba realmente en presencia de James Jackson Thorn. Estaba vestido con la ropa ancha y andrajosa de un payaso de rodeo.

realmente me gustaría tener tiempo para hablar contigo -dijo abriendo otro tarro-. Bueno. -¿Te refieres a Louanne? Es sólo una amiga. Ningún hombre tenía derecho a estar tan sexy. Cuando trabajamos en el mismo rodeo. Eres toda una mujer -observó él con suavidad. problemas apareciendo así. -Tú sí. Lexi se levantó de la silla y se marchó.. -Nunca me pareció necesario. A Lexi le dio un vuelco el corazón por el inesperado calor y la tono sensual. Bueno. y entonces.No. Dentro. -¿Estabas por casualidad en esta zona? -preguntó Jake.. Jake se puso de pie. ¿Te importa si termino de prepararme? Tengo que trabajar dentro de un rato. Pero por desgracia no lo tengo.. Nunca la he visto comportarse así antes -dijo girando en el taburete y mirando a Lexi-. Jake se ató los cordones de las zapatillas de deporte que usaba para trabajar.cerró.. Pero Lexi no tenía la intención de ser despedida tan pronto. echándose pintura negra en cada ceja. -¿Entonces no has venido a recordar el pasado? . -Bueno. Silenciando las miles de preguntas que tenía. Me has pillado en una noche de mucho trabajo. los mismos tonos verdes y chispeantes. Y de pronto. Pero no se había preparado para la posibilidad de que surgieran otras emociones. se volvió a Lexi-. -Seguro que nunca me habrías reconocido -dijo él sonriendo. -Oh. -No. Lexi se sentó en un sillón. especialmente con ese disfraz. nada. No podía creer que ella estuviera . -Eso sí que es una vestimenta. Espero no haber creado. Lexi le miró maravillada. Una vez fuera. Algunas cosas no cambian --Lexi se fijó en sus ojos. Se pasó una mano por el pelo mientras se con la otra se daba un masaje en el nudo que se le estaba formando en el estómago. estamos juntos -se encogió de hombros y empezó a ordenar los tarros y las brochas-. -Te esperaré fuera. ¿qué te parece? Jake extendió los brazos para indicar su aspecto. me quedaré un rato. -No lo sé. tengo que salir ya. -¿Se lo has dicho a ella? Jake continuó con su tarea. no es problema. respiró profundamente el aire fresco y trató de calmar los latidos de su corazón. Se había preparado para enfrentarse a la ira que sabría provocaría su visita. -No.

Lexi le siguió obstinada. Dándose cuenta de que no iba a rendirse. -Te esperaré hasta que acabes. Él negó la cabeza y caminó más deprisa. Lo sabías incluso antes de venir. Jake. Y su labio inferior. pero quedaba algo de la pecosa inocencia. pero soy un trabajador y llego tarde.. Jake se bajó el sombrero sobre los ojos. Sus ojos.. Lexi. espero que disfrutes del rodeo -dijo pasando al lado de Lexi-. él vio miedo. -Lo siento. Lexi le cogió del brazo y tiró de él con sorprendente determinación. La frase fue como un puñetazo para Jake. Con su cuerpo de niña y pecosa inocencia.. -Salgo para la siguiente ciudad en cuanto termine. siento oír eso. había ofrecido salvación a su alma hambrienta. Habían sido su perdición la última vez.. Frank Conley era un hombre muy duro. liso y largo. -¿Qué es tan importante. -Te seguiré si tengo que hacerlo -dijo ella con decisión. brillaba radiante. como si estuviera perdida en sus pensamientos. Su pelo negro. -Estás perdiendo el tiempo.. -Bueno. un marrón exótico y cálido. En sus ojos color canela. tan dulce y tentadoramente maravillosa que casi le rompía el corazón mirarla. de pie fuera bajo la suave luz del anochecer. y él había huido de ella. ¿Crees que puedes volver sola a las gradas? -Bueno. Cogió su caja de maquillaje y la metió en su bolsa. -Bueno. cerró la cremallera y se la colgó al hombro. Jake Thorn -dijo Lexi cerrando el puño sobre su camisa y . Pero Jake no quería mostrar lo mucho que le había impactado la noticia.Lo siento de verdad. Lo sabes.ahí. Maldito seas. Lexi -repitió Jake suavemente-. Había tenido diecinueve años tiernos y temblorosos la última vez que él la había visto. -No me rindo tan fácilmente -le advirtió. no podía pensar en sus labios. El cuerpo de niña había desaparecido. Apagó la luz y se quedó a oscuras en el interior. pero no puedo ofrecerle nada más. Lexi? -Es papá. No el tipo de persona que reconociera fácilmente una enfermedad. Saliendo y cerrando la puerta de la caravana. miraban a la distancia. reemplazado por suaves y voluptuosas curvas. Lexi Conley. -Lo siento. Cuando Jake siguió caminando. pero. mirándola. Jake se detuvo. Está enfermo. Dile a Frank que le tendré presente en mis oraciones. No.. sí. -Él quiere algo más que eso.

Lexi seguía furiosa. ella nunca habría perdido la calma y se hubiera puesto a gritar. -¿Quieres decir que dejarás a papá morir antes de volver por un estúpido juramento del que no se preocupa nadie mas que tú? -preguntó furiosa. Él se giró para mirarla.. nadie quería a Jake en el rancho. Nunca debió haber ido a esa caravana.. estudió al grupo de hombre detrás de las barreras. Si hubiera sido algo más sensato. se hubiera convertido en . Mi padre no va a morir por tu culpa. Por aquí va a pasar ahora todo el ganado. Frank se operará y se pondrá bien -se sintió debilitar.bloqueándole el camino-. Pero por ahora súbete a las gradas. se cubrió la cara con las manos y deseó poder retroceder en el tiempo. No me hagas esto. a calentar y Lexi pensó en lo extraño de que Jake. -Claro que sí. dos de ellos vestidos de payasos y el resto con vaqueros y botas. . -Juré que nunca volvería. Lexi -murmuró suspirando y quitándole la lágrima con un dedo-. Y yo no estaré allí -dijo por encima del hombro mientras se marchaba antes de que cambiara de opinión. Jake giró y se marchó. La furia feroz de su voz era sorprendente. Esperando que uno fuera Jake. y te quedarás atrapada si no te apartas. Hay otros hombres que pueden hacerlo. Mortificada por el recuerdo. Con eso. Como los atletas antes de cualquier competición. -Él no me necesita. Ahí fue cuando todo fue mal. No quiere a nadie más. Al descender. -Bien -gritó-. Te quiere a ti. pero no tenía que ser tan cabezota. Lexi se puso de pie al ver a dos payasos detrás de las barreras junto a las rampas. empezó a bajar de las gradas para hacer una súplica más. pero fue la lágrima que escapó por el rabillo del ojo lo que casi fue la perdición de Jake. arrancándose un botón de la camisa en el proceso--. No había esperado que Jake fuera más receptivo de lo que lo había sido. ayúdale -le suplicó-. Todo lo que te pide es que te ocupes de su rancho durante unos meses mientras a él le operan.Ah. Jake. consigo misma y con él. -No te terminado contigo. Jake Thorn. y se apartó de ella. Ya sabes lo que quiero a ese hombre. y tú lo sabes. empezaron a estirarse. Una hora después. Excepto por un viejo testarudo. -Entonces. un jinete que había cosechado mucho trofeos. Debería haber esperado hasta que Jake hubiera estado solo y haber apelado a. -Es más que eso. pero ya conoces a mi padre -insistió Lexi con desesperación-. ¿Haber apelado a qué? ¿A su bondad? Debería estar agradecida de que no quisiera volver con ella al rancho.

Jake no se lo iba a hacer más fácil después. Las piernas largas de Jake. se acercó un poco más. -Lo siento -le interrumpió-. aunque tuviera que usar el lenguaje de las manos.. su cuerpo alto y delgado se había vuelto musculoso.payaso de rodeo. -Vamos. Entonces la soltó y la miró. No parecía feliz con la idea de una segunda discusión. Lexi no estaba segura de que fuera a salirle la voz cuando llegara. -No. sus movimientos fluidos y sus anchos hombros. -Si ella intentó no intimidarse por la dureza de su tono. Me gustaría hablar contigo. Lexi.. levantó la vista y vio a Jake mirándola. pero tampoco parecía que fuera a escapar. sintiendo las rodillas de goma.. y no dije nada de lo que quería decir. Jake siguió sin mirarla. -Podrías ser un poco más simpático. -Tengo que estar listo dentro de unos minutos-¿Qué tal luego? Ella tenía que seguir adelante mientras aún tuviera coraje. pero iba a decir lo que había ido a decir. -Por favor. -¿Tienes unos minutos? -preguntó ella en voz tan baja que apenas se oyó-. ¿Qué? Lexi miró detrás de él. eran inconfundibles. . igual que el tiempo tampoco parecía haber apaciguado el nerviosismo que ella sentía al verlo. Lexi miró a los hombres más detenidamente. Con decisión llegó al borde de la barricada y Jake dejó los otros para acercarse a ella. A unos metros. -Lexi. Respirando profundamente. Jake la cogió del brazo con más suavidad de la que ella había esperado y la llevó hasta el aparcamiento. Estaba furiosa y he dicho algunas cosas que no debí.. habla -le ordenó. -Sólo ven conmigo a alguna parte donde no esté mirando nadie -le rogó. Con los años... pero el tiempo no le había hecho perder sus movimientos felinos. Jake frunció el ceño. Pero no. Deteniéndose en la base de las escaleras. -De acuerdo . ya que los dos hombres tenían el mismo maquillaje y ropa. Pasaron minutos mientras luchaba por controlar sus recuerdos. -Bueno. por favor --repitió Lexi. recordando que su padre era la única razón de que ella estuviera allí. -En privado -susurró. y ella no podía saber cuál era Jake. -¿Está bien aquí? -preguntó abruptamente.dijo Jake-. y encontró a todos los vaqueros mirando de reojo. Era imposible que siguiera queriéndolo. Dejando a un lado esos pensamientos. deseó haberle prestado más atención al haberle visto antes.

Lo que quiero decir es si es Frank quien me necesita tan desesperadamente. Jake! -exclamó. -Sólo una vez --dijo ella suavemente-. no voy a disculparme por lo que haga después. Lexi. No estaba segura de que tú lo recordaras. Lexi evitó caer entre sus brazos con gran esfuerzo. A lo mejor tú también piensas en ella.. -Mira.Bueno. Pero si me tocas. ¿de qué has venido a hablar? Lexi respiró profundamente. En los momentos y en los lugares más inoportunos. -De acuerdo. Pensé que estaba muy claro. sí que lo recuerdo.. De vez en cuando -el revés de su mano rozó sus pechos y continuó bajando por su pelo que terminaba justo sobre su cintura. -Necesita operarse del corazón. Todo lo que había querido evitar se estaba apoderando de ella. incapaz de creer la frialdad que oía en su voz. -¡Te necesita. -Oh. -Siento mucho oír eso. ¿por qué te envió? ¿Y realmente te envió él? El tono insolente de Jake no hizo nada poi calmar la furia que crecía dentro de Lexi.. -se apartó y levantó un dedo amenazador-. rompiendo el hechizo.. -¿Estás seguro de que es él quien me necesita. -No sé por qué esto es tan duro -dijo ella frustrada . -Lo siento. -Estoy sugiriendo que es posible dijo cambiando su tono de enfado a seducción-... Jake. A veces pienso en fragmentos de esa noche . Lexi apartó la mano que acarició su barbilla. si estás sugiriendo que vine por mí. -De papá. A lo mejor. -Pero no es de eso de lo que has venido a hablar. Te pedí que vinieras para poder disculparme por haber perdido el control antes. . Lexi? . ¿verdad? -No. qué quieres decir? --balbuceó Lexi.. -¿Qué. Una vez fuimos amigos. Mira. -Jake. . ¿qué le pasa? Sintiendo como si estuviera golpeándose la cabeza con un muro.. -Eso no nos haría esto más fácil para ninguno. Hechizada y con las rodillas como flanes. Como ahora -le levantó la barbilla-. -Fuimos mucho más que amigos una vez.preguntó Jake.No me has preguntado qué le pasa.al hablar su dedo se enrolló en un mechón de su pelo--.Jake suspiró y miró a los focos blancos parpadeando contra el cielo negro. . La repentina suavidad de su voz levantó un montón de emociones en Lexi... Es extraño los trucos que juega la mente. -Ya hemos hablado de él.. Jake apartó la mano. Igual que es posible que yo no sea el único que piense en esa noche de vez en cuando. Lexi continuó..

pero eso era lo que parecía estar haciendo. me has asustado! Él sonrió. Había mantenido el recuerdo a raya durante muchos años. Capítulo 3 QUÉ haces aquí tan sola? -preguntó Aaron detrás de ella. la soltó. -Supongo que tu padre estaría demasiado enfermo para venir hasta aquí -sugirió Jake gentil en lo que fue un intento de disculparse. No sé que haría. Sólo estaba especulando. calmando. y él se lo había vuelto a recordar con todo detalle. entre furiosa y decepcionada. y no sabía qué decir.. Jake. a punto de desmayarse. Lexi. Lexi estaba confundida. -¿Cómo lo sabes? -Aquí somos una pequeña comunidad con grandes orejas.-dijo Lexi con tristeza-. Lexi le vio marchar. No había ido allí a pedir limosna. Jake giró y se marchó hacia el ruedo con grandes zancadas. Lexi no podía parar el temblor en su voz.. más y más lejos de ella. ¿no? Lexi se quedó pasmada. con la tristeza apoderándose de ella. Entonces.. Aunque lo intentaba. Lo que pasa es que me traes recuerdos.. los brazos fuertes de Jake la rodearon y ella descansó la cabeza contra su pecho. Soltando un grito. -Dios. -Apenas puede valérselas solo . tranquila -dijo aún con tono divertido-. Bueno. -Estoy muy asustada de que pueda morir. --Eh. Lexi. Le llevaron de nuevo a la casa. -Lo siento. Sin dejarla tiempo para responder. y un par de ayudantes le encontraron sentado a un lado de la carretera. como una bofetada. -Y un gran corazón también. -iAaron. Esta mañana intentó ir caminando hasta el granero. Pero él se equivocaba en una cosa. ¿has conseguido algo de ese cabezota? -¿Qué? -Estás intentando que Jake vuelva contigo al rancho. -Lo siento. Haría cualquier cosa por Frank si pudiera. No puedo volver. pero no puedo hacer lo que me estás pidiendo. recordando que ella y Jake habían sido una vez los mejores amigos y que ella había sido la que había cambiado eso. -Y aparentemente una boca más grande aún. acariciando. La mano en su espalda sujetó con más fuerza de la que debiera. Y aparentemente me equivoqué. . Y repentinamente. una y otra vez.El tono ronco de la risa de Jake le sentó muy mal. Lexi se dio la vuelta. Lexi no pensaba en aquella noche. Jake tiene muchos amigos aquí. Sus dedos pasaron entre su pelo. Ella no pretendió sonar débil.

Y si a él le importa algo mi opinión. oyendo en la distancia los gritos y palmas del público. ¿puedes llevarme hasta donde está Jake? -Puedo llevarte cerca. se enfurece y se marcha. esos dos payasos eran santos. y apretando las rodillas también para sujetarse. supongo que tendría que faltar al trabajo. Sabe lo que hace. -Lo sé -dijo Lexi. No dejan de decirle que tendrá que operarse si no descansa y se cura. -¿De verdad? -Claro. Tiene el hombro mal y no mejora. pero en ese momento sabía que no podía hacerlo. Había estado en bastantes rodeos como para saber que sólo uno de los payasos era el gracioso. -No te preocupes -le aseguró Aaron al verla-. Jake es un veterano. Aaron la guió rápidamente entre el gentío hasta que llegaron a las barricadas a un lado del ruedo. Para los vaqueros de los rodeos. estoy de acuerdo. No sé cuál es el problema entonces. ¿por qué no lo deja? -Ojalá lo supiera -se encogió de hombros-. Con el corazón en la garganta. Aún no.Lexi. Con el corazón acelerado. no tan segura. Cogiéndola del brazo. el que se quedaba fuera mientras el toro estaba en el ruedo. Lexi observó el panorama. yo le animaré a que vaya contigo. Lo único que se me ocurre es el dinero. Dolores ya no vive allí. Lexi se había resignado a entrar en su coche y marcharse. ansiosa por ver a Jake a salvo con sus propios ojos. y no se les llamaba toreros por nada. Si yo lo menciono. Los otros dos. -Claro. -¿Vamos? . pero ahora está en medio de la arena dando la vuelta con un toro. agarrándose al toro sólo con una mano enguantada sujeta fuertemente a una cuerda atada del lomo del animal. dándose un par de vueltas en la mano con la cuerda sobrante. Minutos antes. eran los que se ponían entre el toro y el jinete cuando el vaquero caía. Jake necesitaba el trato que le estaba ofreciendo su abuelo tanto como su abuelo necesitaba que Jake lo aceptara. Lexi frunció el ceño preocupada. Tenía los pies separados. Jake no quiere ni oír hablar del tema. A lo mejor no quiere hacerlo.preguntó Lexi. El vaquero estaba a punto de salir. -No le estoy pidiendo que haga nada que pueda hacerle daño --se defendió -Oh. -¿En serio? -Sí. Lexi miró al otro lado del ruedo y vio a Jake. las piernas flexionadas. Suponían la diferencia a veces entre la vida y la muerte. la postura de un guerrero a . -Entonces. -Pues los médicos llevan los últimos meses intentando que lo deje. -Aaron. -Bueno.

¿Quién sabe? ¿Y qué pasa si no se suelta? . Mientras el toro giraba. Antes de que el animal pudiera alcanzarle. Jake se puso a correr delante del toro. y todo el peso del hombre colgaba de su brazo. señalando así que estaba listo para salir. La puerta se abrió. sino por el payaso dispuesto a arriesgar su propio cuello por él. Sin sombrero. No te preocupes. Mientras tanto otro vaquero se estaba preparando. entrando así dócilmente por la puerta. Se la ha atado mal. los dos payasos se acercaron. Eso ya lo sé. Lexi estaba apretando sin darse cuenta el brazo de Aaron. Por primera vez en su vida. gris y negro y más grande que el anterior. Viendo que Jake estaba a salvo. un sombrero llegó volando por el aire y le cayó al animal en la cara. más y más rápidas. ¿Pero por qué? Aaron se encogió de hombros impaciente. saltó hacia adelante. El vaquero consiguió ponerse de pie y echar a correr para refugiarse. El toro continuó bufando y corriendo. Lexi no aguantó la respiración por el vaquero. Hace esto cada noche. Hizo un gesto con la cabeza y se abrió la puerta. sin parar de saltar. El toro. sus piernas se . comprobando bien las cuerdas y asegurándose al toro. -Se le ha enredado la cuerda. que se cerró tras él. El público asintió entusiasmado y los payasos hicieron una reverencia. Lexi. haciéndole girar justo a tiempo para que cl vaquero saliera del ruedo y se pusiera a salvo. listo para embestir. no! -¿Qué? -gritó Lexi histérica. Entonces el animal empezó a girar y a girar..punto de saltar. demasiado fuerte. El vaquero había dejado de estar sentado sobre el toro y colgaba de un brazo de la cuerda atada al lomo del animal. ¡Oh. Anticipando el final. el vaquero hizo un gesto con la cabeza. El toro seguía dando vueltas. Y entonces vio lo que pasaba. Apenas se dio cuenta cuando el vaquero salió disparado hacia delante y aterrizó sobre la arena. El animal lo cogió entre los cuernos y lo echó varias veces en el aire. Sus pies se arrastraban por la arena y su cabeza se golpeaba con los hombros del toro.. ha dado demasiadas vueltas. Al instante siguiente. Mientras sus botas se arrastraban por la arena. con el toro detrás. Entonces. y. llevándole hacia el centro del ruedo. estará bien. los dos payasos se acercaron por el lado opuesto de donde colgaba el vaquero para intentar soltarle. cuando el toro bajó la cabeza y apuntó con un cuerno hacia la espalda del jinete. miró al toro. el otro payaso le tiró un muñeco de trapo.No preguntes eso le dijo Aaron muy serio. y él apareció galopando sobre una masa musculosa y rabiosa. -¿Por qué no puede soltarse? -preguntó Lexi. pero no pudieron.

Lexi rezó para que esa vez lo consiguieran. El animal dio un paso atrás. y los payasos seguían sin poder liberarle. El animal se detuvo. aterrizó de pie y se echó hacia atrás. Con un movimiento perfecto. En el mismo instante. Lexi casi pudo oír el crujido de las costillas de Jake cuando su cuerpo se golpeó de nuevo en la estrecha abertura entre los cuernos. Inmediatamente se pusieron de pie y se prepararon para intentarlo de nuevo. listo para saltar. Entonces el vaquero resbaló de nuevo y sus piernas se metieron bajo la tripa del toro. intentando desenredar la cuerda del guante. sin saber a cuál embestir primero. directamente delante de sus pezuñas. y el vaquero a su lado. sus zapatillas se clavaban en la arena frenando para detener al furioso animal. Clavando los talones. Entonces. Jake dio un paso atrás y separó las piernas. Estaba demasiado ocupada mirando a Jake. Y sin el peso del hombre tirando de la cuerda. La cuerda cayó a la arena. Lexi se forzó a fijarse en el desesperado vaquero y en los hombres luchando por liberarle. de nuevo los dos payasos salieron volando por el aire. Casi con miedo de mirar. Hasta que el vaquero estuviera a salvo y el toro de vuelta al toril. Sintiendo que la primera furia del . el otro payaso pudo dar un tirón fuerte. y sus cuerpos rodaron por la fuerza del golpe. agitándolo en su dirección y gritándole. vapuleado como un muñeco de trapo. El hombre. bajó los cuernos y pateó el suelo. el vaquero se puso de pie justo el tiempo necesario para trabajar con su brazo libre en la cuerda junto con el segundo payaso. reunió fuerzas para rodar tres veces y acercarse a la valla. Soltando los cuernos del toro. El segundo payaso miró a Jake que no parecía muy firme y sacó un pañuelo rojo del bolsillo. el trabajo de los toreros no había terminado. Lexi gritó cuando su cuerpo aterrizó plano en el estrecho espacio entre los largos cuernos del toro. Lexi apenas los vio. con el instinto de supervivencia que había hecho vivir a más de un vaquero.metieron bajo el estómago del animal. Su pesada cabeza giró de un lado a otro. el segundo payaso se echó sobre el costado del toro. parecía más y más débil a cada momento. y Jake cayó al suelo con un gran golpe y se quedó ahí echado una milésima de segundo antes de ponerse de pie antes de que la cabeza del toro pasara de nuevo junto a él. Todo el mundo aplaudió frenético y media docena de vaqueros saltaron para sacarle del ruedo y ponerse a salvo. agarrándose con más fuerza de los cuernos mientras de nuevo usaba su cuerpo como freno para detener al toro. aún inseguro. sus largos brazos se agarraron a sus curvas mortales. Esa vez el vaquero consiguió ponerse de pie durante dos largas zancadas. Saltó en el aire justo cuando la cabeza del toro giró delante de él. se quedó así con lo que le quedaba de fuerza. Entonces los dos payasos fueron lanzados a la arena. Con una resistencia increíble. y ese toro aún quería pelea. Mientras empujaba hacia abajo con todo su peso. Jake saltó más alto la segunda vez. Y en ese momento.

¿Por qué crees que te recuerdo tan bien después de tantos años? ¿Por qué piensas que te llevé con Jake sin hacerte ninguna pregunta? Porque. querida Lexi. giró y trotó por la puerta abierta detrás de él mientras el público se ponía de pie y aplaudía emocionado. -Oh. Jake y su compañero se guardaron los pañuelos e hicieron una reverencia. -dijo mirándola burlón --. sí -él le cogió la mano y le dio una palmadita-. pero no estabas preguntando por el pobre Billy. Los vaqueros son duros. Lexi. pero nada grave. -0h. y se oyeron voces. pero no lo amo. Oh. -Y si no hubiera sido por Jake y Pete. me dije que si alguna vez alguien me miraba con ese amor en sus ojos. -¡No! -Lexi apartó la mana--. Podría haber muerto. -Se pondrá bien -le aseguró Aaron mientras llevaba a Lexi hasta la caravana del médico-.. sí. ... Un contable medio gana más. ¿verdad? No -Lexi se sentía avergonzada por no haber ni pensado en ese pobre muchacho-.. Aaron -gimió Lexi reviviendo el horror que acababa de presenciar-. Incluso aunque seas un campeón como lo fue Jake. -Bueno. nadie te conoce fuera de los rodeos. -¡Esto! -Lexi abrió los brazos haciendo un gesto a todo lo que le rodeaba-. Hay una gran diferencia. No quería molestarte. Jake sacó otro pañuelo rojo y se unió a su compañero. -Sí. -Oh.toro estaba enfriándose y que la gente necesitaba una distracción después del susto. En un par de días estará trabajando de nuevo. Y en cuando al glamour.. Se inclinó para cogerlo y entonces se desplomó. la primera vez que te vi mirar a Jake. No hay dinero en esto. Me importa Jake. -Eh. aunque todo eso se verdad -dijo Aaron suavemente-. Mientras la gente seguía aplaudiendo. se abrió una puerta detrás de ella. -¡No! -protestó Lexi. sólo hay olor a caballo y polvo. Jake se acercó despacio a recoger su sombreo. Soltando un bufido final de disgusto. -¿Estás seguro de que me dejarán entrar a verlo? -preguntó Lexi sin aliento por el esfuerzo de seguirle. Les diré que eres su hermana. el toro de repente dócil. ¿Pero cómo está Billy? ¿Lo sabes? Parecía un poco conmocionado. Jake lo ama y tú lo amas a él. Por eso es mucho más conmovedor ver que el amor sigue ahí. No hay fama. -¿Por qué lo hacéis? -El qué. tranquila. eso habría sucedido seguramente. podría morir feliz. Aunque Jake estaba muy tieso y apenas se dobló. para salvar a los vaqueros. Pero para eso están los payasos. lo fue. Posiblemente será su hombro.. Y en ese momento. -Eso fue hace mucho tiempo -se defendió Lexi sin mirarlo.

La puerta se cerró de nuevo y se oyeron pasos marchándose por la gravilla.. -Como una serpiente. Soy su. -Bien -el doctor miró a Jake-. lo era -terminó. De hecho casi soy un familiar.. -Bah. incómoda y fuera de lugar.. el doctor entró por una cortina al fondo de la habitación. ¿Hay alguien que pueda ayudarle a ir a su caravana cuando yo haya terminado? Hay un amigo esperando fuera. Te juro que no he visto nunca a nadie tan podrido. -Soy. Lexi se encontró cara a cara con un Jake furioso y un médico sorprendido mientras la puerta se cerraba tras ella... Quiero ver esos rayos X -dijo el doctor dejando la jeringuilla en una bandeja de metal detrás de él y dirigiéndose a Lexi-. De momento.. -Parece que está bien -dijo Aaron-. Mientras tanto.. No había nada simple en su relación con Jake. -Supongo que he sonado bastante estúpida hace un momento -dijo en su lugar. de. Con eso. Bueno. Una de las cosas que siempre he admirado de ti es que no sabes mentir. ¿cómo está Jake? -le preguntó Aaron. Bueno. Volveré en seguida. Aaron le abrió la puerta. Quería decirle a Jake lo impresionada que estaba por lo que él había hecho. pero. La mujer le respondió sin detenerse. Lexi olió el fuerte perfume antes de girarse y ver a Louanne Byers pasar a su lado. Todo lo que había dicho era cierto. -Cobarde. -No me importa. dejándolos solos. El doctor se giró para mirar a Jake. creo que esperaré fuera para que puedas hablar con él. cuñada. -¿Usted es. Y sus palabras se desvanecieron mientras desaparecía en la oscuridad sin mirar atrás.. Debería hacer que me examinaran la cabeza poi haberme importado que estuviera vivo o muerto. -Bien.. -Oh. Nunca había visto a nadie hacer algo tan valeroso ni aterrador. . -Permíteme. y le dio un suave empujón para ayudarla a entrar. perdón -dijo mirando al doctor-. -Louanne.? -preguntó el doctor con una jeringuilla en la mano. no se mueva. -¿Quiere que se quede? Los ojos verdes de Jake miraron a Lexi con frialdad.. Espero que se muerda.. -¿Conoce a esta mujer? -Un poco.-¡Por lo que a mí respecta puedes irte al infierno! -gritó una mujer.. Sólo venía a ver cómo estaba. deseando no haber ido. avergonzada por explicarse tan mal. una vieja amiga -balbuceó-. de la familia. Lexi se quedó ahí de pie.

. ? A medio hablar. pero te gustaría. Su mirada se posó en la venda que rodeaba sus costillas y el cabestrillo azul que sujetaba su brazo derecho. y sabía que no era inteligente ofrecerle comprensión ni convertirse en el blanco de su furia. Me parece que es usted un hombre afortunado -le mostró una radiografía. -¿Por qué estás aquí. -Bueno. El doctor dejó la radiografía en la mesa y cogió la jeringuilla que había llenado. esperaba que siguieras inconsciente. Ella dejó de mirar al suelo y se fijó en él. Puede que tres. -¿Qué. -Eso no lo había pensado --dijo él mirándola Pero posiblemente tengas razón -levantó la cabeza de nuevo y la miró con dureza-. ¿Alguna otra observación? Lexi bajó la mirada a una fea herida que asomaba entre los suaves rizos de su pecho y a los rizos castaños que bajaban hasta la venda rodeando la costillas y salían de nuevo más abajo sobre su ombligo.. su hombro derecho está mucho peor que antes. Hasta que te oí gritarle a Louanne. El aire salió de él en un suspiro largo y doloroso. Sólo unas pocas costillas fracturadas. Lexi? -preguntó Jake suavemente. aún puede evitar la operación. Sustirantes colgaban uno a cada lado de la camilla. tumbarse ni moverse. -No. -Bueno. -¿Cuál es tu opinión? -Pareces bastante hecho polvo. y el resto magulladas. Había visto a Jake sufrir antes. sus enormes pantalones desabrochados y bajados hasta las caderas. -Quería ver cómo estabas -respondió despacio. Jake se quedó quieto. pero se curará antes que las costillas. Señaló la venda. -Te va a doler cuando te lo quiten. pero no podía enderezarse. ¿Algo más? Lexi deseó no haber abierto la boca. -Me siento hecho polvo -dijo irónico-. -¿Eso es suerte? -preguntó Lexi despacio.-No he mentido. Pero por desgracia estabas despierto. pero si tiene cuidado. señor Thorn -dijo el médico apareciendo-. Su camisa estaba hecha un ovillo en el suelo. -No. echó la cabeza hacia atrás. -Estupendo -gruñó Jake-. El esternón se ha golpeado. Y mirándome. Aparte de eso. sí --admitió Lexi-.. exponiendo un moratón en el hueso de la cadera. Planeaba decirle al médico que era tu hermana para que me dejara quedarme -se sintió enrojecer de nuevo-. . ¿Cuándo puedo volver a trabajar? -Oh. yo diría que dentro de dos meses como mínimo. Y también dolerá menos. Me di cuenta demasiado tarde que no me había preparado para eso. Extendió los dedos.

Y no quiero que suba en un caballo al menos durante seis semanas.. Y vendrás conmigo. -No veo ningún problema -dijo el doctor dándole a Lexi la receta-. ¿Qué hay de usted. -¡Diablos. -Yo no voy con ella -Jake extendió la mano izquierda hacia Lexi-. Pero estoy seguro de que si lo hiciera no se quedaría. jovencita? ¿Tiene alguna influencia en él? -No que yo sepa -Lexi se acercó un poco. -Estos dos medicamentos se los tomará hasta que se terminen.. ¿Quiere intentar tumbarse mientras le hace efecto?. Lexi tuvo que forzarse a quedarse quieta. Tiene suerte de que no le hospitalice. Podrás sustituir a papá mientras los dos os recuperáis. -No se equivoca --gruñó Jake. Ocúpese de que sigue mis indicaciones. Va a necesitar que alguien supervise su recuperación. ser el encargado siempre que hubiera un capataz para llevar a cabo sus órdenes. ¿Qué voy a hacer así? -Oler las rosas. No podía ayudar. . Tendrás una casa.. ¿Es muy grande su amigo? -Enorme. -Por encima de mi cadáver. la semana que viene como muy tarde. el médico se volvió y escribió una receta. Él estaba herido en tantos lugares que no había ninguna zona que ella pudiera tocar sin causarle más dolor. No me siento muy bien. Aunque tengo que advertirle que volver a levantarse no será agradable incluso con el analgésico. Preocupada. Esas costillas van a ser implacables al principio -clavó la aguja. quiero que vaya a otro médico. doctor! --exclamó Jake con toda la furia que pudo-. pensando rápidamente-. Es la solución perfecta para todos. Sonriéndole y sin sentirse intimidado. Lexi miró al médico. En cuanto esté instalado en algún lugar. Dame esa receta. No debe hacer movimientos bruscos en dos o tres semanas como mínimo. un sueldo y gente que te cuidará hasta que estés mejor. . El doctor sonrió. hijo. Se sentirá mejor con esto. -Podríamos ayudarle a tumbarse si quiere --dijo el doctor--. No voy a volver -bajó la mano y la voz de repente-. leer un libro. Bien -limpió con un algodón una zona en el brazo de Jake. ver crecer la hierba.Miró a Lexi. -No -Lexi se metió el papel en el bolsillo-.. -No puedo quedarme así durante dos meses--gruñó Jake con los dientes apretados. ¿Podría ocuparse de papeleo relacionado con el control de un rancho? Ya sabe. -No podría moverme aunque tuviera que hacerlo -jadeó Jake.No tiene otra opción. ¿Qué me pasa? -se humedeció los labios-.

Estábamos viajando juntos -dijo Aaron bajando las escaleras detrás de Lexi y seguido de los otros vaqueros. Lexi corrió a la puerta y la abrió. . ella abrió la puerta del copi loto y echó el asiento hacia atrás todo lo que pudo. Pasara lo que pasara en el rancho hace tantos años. Es aquel viejo negro aparcado ahí enfrente. -Está siendo secuestrado -repitió Lexi-. no te estaría ayudando. Menos mal que no tengo el coche muy lejos. Aaron. con furia en la mirada. Aaron la siguió. -Sólo espero que no vivamos para arrepentirnos de forzarle a ir. Aaron y los otros vaqueros colocaron a Jake suavemente y le pusieron el cinturón. -¿Qué? -preguntó Aaron cogiendo con cuidado a Jake entre sus brazos. -Lo intentó. ¿Sabes dónde están el resto de las cosas de Jake? Miró la camisa del suelo y decidió dejarla. Dormirá tranquilamente toda la noche. Si no pensara que esto es lo mejor para él. pero le dolía demasiado. Será un bicho con malas pulgas cuando se despierte por la mañana. -Vaya. -¿Quiere decir que me ha dejado fuera de combate? -preguntó en un susurro.Bastante mal. -¿Aaron? -suspiró aliviada cuando apareció de entre las sombras con otros dos vaqueros -¿Puedes llevar a Jake a mi coche? -Claro -dijo él subiendo a la caravana-. No era más que un harapo. -Están en mi camión. nos vemos en mi camión. Jake miró al médico. Llegaron al coche.. Más múltiples heridas y desgarrones que el doctor ni comentó. . Jake gimió pero no se despertó mientras Lexi cerraba la puerta y se dirigía a su asiento.Es la inyección. Pero me lo llevo. necesita volver y enfrentarse a ello. Bueno. apuesto a que Jake rugió. -Lo sé. Temiendo que Jake se desmayara antes de que pudieran moverle. Yo las recogeré cuando le hayamos metido en el coche -dijo ella caminando hacia el aparcamiento.. ¿eh? ¿Cuánto tiempo tardará en ponerse bien? -Dos o tres meses. No puedo creer que haya accedido. sea lo que sea de lo que él ha estado huyendo desde entonces. esternón y hombro. -Así que Jake no accedió a acompañarte. Fracturas. -Bien. Jake movió tambaleante la cabeza hacia la puerta. -Estoy siendo secuestrado -murmuró con voz somnolienta y cansada. ¿verdad? -No Lexi abrió la puerta y miró al hombre dormido-. Yo sólo necesito que él se ocupe de todo durante una temporada -dijo Lexi sin querer remover el pasado. contusiones y el hombro peor que antes. -¿Qué le pasa? -Costillas. pero puede que no haga falta operar. -Yo le cuidaré bien.

Capítulo 4 C UIDADO con él -dijo Lexi a los tres hombres que llevaban el cuerpo de Jake mientras entraban en la casa . Le debía once años de especular. Sus labios rozaron sus hombros. Durante once años se había dicho que él nunca volvería al rancho. Pero no he podido evitarlo. -¿A qué dormitorio? -Aquí abajo -dijo Frank Conley de pie en la que siempre había sido la habitación de Jake-. -En serio . Bajo la mano. Estaba disculpándose. aspirando aromas que hacían difícil ignorar su presencia. Lexi se frotó los ojos. Sola en la intimidad de su coche. Y en ese momento se lo iba a llevar por la fuerza. . y durante un momento. un corazón que la odiaría a la mañana siguiente. y además.Lexi arrancó y se acercó despacio al camión. Esto nunca debería haber pasado. lo último en el mundo que ella necesitaba era la presencia de Jake agitando las aguas. tierra. y lágrimas amargas llenaron sus ojos. él se lo debía. He abierto la cama. le dio adiós y se marchó. Especialmente con sus costillas y hombros. sintiendo la fuerza de los músculos. Dándose cuenta de que estaba hablando sola. hija. Lexi se dijo que nunca debió ir a buscarlo. lo siento -susurró--. una suave colonia mezclada con el aroma nada desagradable del sudor. saboreando el gusto salado del sudor. Cuando Aaron terminó. Yo nunca debí hacer esto. Cuando llegaron a su lado.insistió Frank ¿Se pondrá bien? ¿Qué le ha pasado? Ocupándose de que los hombres dejaran con cuidado a Jake en la cama. En la entrada estaba su padre. ella no debió haber insistido. ¿Tan difícil ha sido convencerle? -Papá -dijo Lexi con tono duro. drogado y secuestrado. y Jake no era precisamente un santo. Lexi se permitió recordar aquellos días cuando él lo había sido todo para ella. acarició su brazo. podía sentir los latidos fuertes y regulares de su corazón. Le debía "la mañana después" que Lexi nunca tuvo. Tendría suerte si Jake no la denunciaba. y calor corporal que creaban un olor poderoso y único. mostrando que había tenido un día duro y largo y no estaba de humor para bromas. Y a pesar de lo que su padre pensara. Mientras Aaron echaba las cosas de Jake al maletero. que ella no quería que lo hiciera. -Jake. Con la palma de la mano. acarició los duros contornos de su pecho. y cuando él declinó su oferta. Y esa vez. Incapaz de resistirse. él soltó un silbido. -Dios mío. Ella lo había amado una vez. Lexi se inclinó hacia Jake y respiró profundamente. se enderezó y respiró profundamente. él no se marcharía hasta que saldara su deuda de algún modo. Lexi era feliz.

Jake estuvo. -¿Qué tiene? -preguntó Frank-. entró en la habitación y se dirigió a los ayudantes. ¿Por favor. Hombro salido. -No -dijo Lexi respondiendo a su padre y ausentemente poniendo un brazo en el hombro de su hijo-. tomar decisiones y dar órdenes. No estaría bien. -¿Un payaso? Oyó la tristeza en la voz de Jamie. -¿Es él? -susurró. -Oh.. -Sí -contestó Lexi llevándose un dedo a los labios--. No hubo tiem . esperando que Jamie no estuviera decepcionado de su héroe-. pero simplemente asintió. Para ocultar su rubor. -¿Cuáles son las otras cosas? -le preguntó su padre. ¿Podéis quitarle los pantalones? Son anchos. un vaquero se enredó en la cuerda del toro. corazón. a ver -siguió mientras su hijo bajaba por las escaleras-. Lexi le desató las zapatillas y se las quitó. tierra y mil cosas más. Con la mano en el pomo. No le despiertes. apartándoselo de la frente y los ojos mientras su padre reprimía la risa.Oh. -Mis llaves siguen en el contacto del coche. por favor. el del cabestrillo. -¿Es ése Jake? ¿Qué es eso? -preguntó señalando a la pintura sucia y corrida en el rostro del hombre dormido. -Ya sabes... -Habrá que quitarle la ropa mientras siga inconsciente. Lexi pasó los dedos por el pelo de su hijo. levantó la cabeza y encontró a Jamie mirando desde lo alto de la escalera. -¿Podrá hacer algo? Jamie llegó. un payaso de rodeo. -Gracias. Pero de todos modos no tiene que hacer nada aparte de sentarse en una mesa. -Es su maquillaje explicó en un susurro. -Déjame verlo. así que no será muy difícil. con el rostro ansioso como el de un niño el día de navidad. cuando sólo quedaba cerrar la puerta y sacarse a Jake de la cabeza hasta la mañana siguiente. antes de doblarlos y ponerlos encima de los zapatos. Ssh. podrías sacar también las cosas de Jake del maletero y dejarlas en el vestíbulo? -Sí. se unió a su padre en la puerta. Lexi estudió los pantalones. Y muchas heridas y contusiones. fantástico -dijo enrojeciendo. Jake es un payaso ahora. señorita Lexi -murmuró John mientras le daba los enormes pantalones. La desolación apareció en la voz de Jamie. Mientras los hombres le bajaban los pantalones. -Y muchas cosas más. ¿Costillas fracturadas? Ella asintió. Entonces. Esternón magullado.. John. manchados de sangre.

po de quitarse el maquillaje antes de que nos fuéramos anoche. y Tonio. -Me parece que Jake no está muy contento de haber vuelto -observó Frank mientras Lexi sacaba a Jamie de la habitación. giró furioso y entró en el dormitorio. -¿Está muy mal de verdad? -No va a poder moverse mucho durante una temporada -respondió Lexi. -¿Puedo tocarlo? preguntó Jamie acercándose a la cama. -Tú has ido a rodeos suficientes veces para saber que los payasos trabajan tan duro como cualquiera -dijo mientras volvía a su hijo para que mirara a Jake--.. Tonio se guardó la receta. -No exactamente. -Oh. Lexi soltó a Jamie y corrió hacia la puerta cuando los hombres entraron con su equipaje. y podría haber muerto haciéndolo. ella se permitió mirarlo. Y gracias Lexi sonrió a los tres hombres . -Ahí mismo --dijo señalando un rincón. jovencito -susurró con firmeza-. . el trío se marchó de puntillas. En el pecho de Jake y en los brazos empezaban a formarse nuevos moratones. -Se los hemos quitado para que esté más cómodo. -No ha sido nada -dijo otro haciendo un gesto con la mano--. recuerdo el genio de Jake como si fuera ayer. Mejor mañana. intentando ver con los ojos de un niño ansioso por ver una leyenda hecha realidad. -dijo sacándose la receta del bolsillo-. -¿Qué le ha pasado a sus pantalones? -preguntó Jamie. Ellos arriesgan sus vidas no che tras noche sin pena ni gloria y por muy poco dinero. intentando ser objetiva. con la curiosidad reemplazando a la decepción al ver los calzoncillos rojos de Jake que le cubrían desde la cintura hasta los tobillos. Ahora escúchame.. Y no se preocupe. Y despidiéndose. No queremos que se despierte antes de tiempo. -Esta noche no. ¿Necesita algo más? Nada. Por primera vez desde que le había acostado. Jake está orgulloso de lo que hace y tú también deberías estarlo. ¡Él era un campeón! -Baja la voz --le ordenó Lexi siguiéndole y cogiéndole del brazo y girándole-. Agradecida por la interrupción. -¿Alexandra? dijo Frank Conley con autoridad. -¡Maldición! -exclamó Jamie de corazón. Será estupendo tener a Jake de nuevo. -Jake no puede ser un payaso. Muchas gracias. -Sí. Hizo algo muy valeroso. Jake salvó la vida de un vaquero anoche en el ruedo. ¿Puedes ir a la farmacia en cuanto abran y que te den esto? Por el bien de todos creo que lo mejor es que Jake empiece a tomarlo en cuanto despierte. Sonriendo. señorita Alexandra. ¡Jamie! Liberándose de la mano de su madre. Siento mucho haberos despertado en medio de la noche.

-Parece como si le hubieras raptado . -Es muy tarde. eso no fue tan difícil. Lexi dejó de caminar. Frank se sentó-. No se le daba bien mentir.Le he mandado a la cama. ¿Qué significa eso? -Sólo significa que no estaba muy ilusionado por venir aquí.-¿Sí? -Tenemos que hablar.. punto. El doctor le inyectó un calmante -dijo poniéndose de pie incapaz de mirar a su padre-. Mírale. no montes jaleo --dijo volviendo a la mecedora-.. Y no hay nada que podamos hace para evitarlo. no tenía idea de cómo justificar lo que había hecho. ¿Dónde está Jamie? . Jake no es muy feliz viniendo aquí. -¡Lexi! Papá. Quiero que esté feliz. -Oh. Viendo a su padre caminar. Frank la soltó del brazo y se acercó a la chimenea antes de girar y mirarla. papá. No me dejó otra opción... papá. -No me gusta llamarlo así. Lexi se sintió más y más irritable. cogiéndola del brazo y llevándola al salón.bromeó Frank. Quiero que se quede. -Oh. De todos modos no puede volver a trabajar en dos o tres meses. y yo hice que lo llevaran a mi coche. Lo más difícil será hacer que se quede en cuanto despierte. no creo que puedas hacer nada al respecto. -¿Ahora? -Lexi miró hacia el pasillo-. Ese tema no quería discutirlo esa noche.. -¿Por qué accedió a volver contigo? Bueno. -Pero al menos accedió a venir -con un suspiro. Lexi estaba demasiado agotada para pensar. Eso es bastante tiempo para que tú te recuperes. Esa tarde sus acciones le habían parecido lógicas. Estoy agotada. papá. ¿Cuándo lo dije? -Te pregunté si Jake estaba contento de haber vuelto. Su rostro estaba pálido y tenía ojeras. y Jake no atendía a razones. ahora. Jake se desmayó.. Y sí. -Oh.. . -Bueno.. pero en ese momento. ¿No podemos hablar por la mañana? -¿Qué querías decir con «no exactamente»? -preguntó Frank como si no la hubiera oído. No puede trabajar y no tiene dónde ir -Lexi se sentó en una silla antes de que sus piernas temblorosas se le doblaran. no sé. y tú dijiste que «no exactamente». está herido. La verdad es que no estaba seguro de que pudieras conseguirlo. Miró a los ojos de su padre y supo que él estaba más cansado incluso que ella. -dijo frotándose los ojos-. La expresión de su padre pasó de esperanzada a sorprendida. Estoy tan cansada que me duele la cabeza. -¿Crees que estará más contento cuando se haya instalado? -preguntó Frank empezando a caminar de un lado a otro-. Ni aquí ni en ninguna parte.

Tú déjame que yo me ocupe de él. -No lo sé -Frank se acarició el puente de la nariz. Si lo hubieras sabido.-¿Le has raptado? . No yo. hija. Supongo que por esta noche ya hemos hecho todo el daño que podemos. no lo es. -Bueno.preguntó Frank incrédulo. Me dijiste dónde encontrarle. -Yo no siento pena por él. -Supongo que era demasiado viejo. Lexi asintió.. pero en ese tema él se mostraba reacio. -¿Y qué iba a decirte? ¿Que Jake no es el hombre que solía ser. Pregúntale a él. Normalmente. Sucedió. pero que no dejaras que tu pena asomara al verle? -Frank se encogió de hombros . Algunas cosas es mejor no decirlas. preparada y esperando. -Me ayudaron. no lo dejas a medias. sintiéndose muy sola. Tiene un rancho aquí cerca. Jake va a estar furioso cuando se despierte por la mañana. Él es quien tiene las respuestas. -¿Sabes qué pasó? -insistió Lexi-. No podrías haberlo ocultado. Además. Lexi escuchó sus pasos hasta que llevó a su dormitorio provisional y cerró la puerta. -Pero habrías sentido. ¿recuerdas? Tú no eres exactamente un modelo de moderación. -Eso espero.Lo que tú digas -Frank se levantó. lo hubieras mostrado en tu cara. Demasiadas heridas. Frank se encogió de hombros. Todo el mundo estuvo de acuerdo en que era por su bien. al menos está aquí -la sonrisa pasó a una risita-. Hasta mañana. ¿Por qué dejó de montar y se hizo. Él veía la presencia de Jake en el rancho como una solución simple y directa a un problema. -Buenas noches. No necesitaría tanto dinero para ocuparse de él de nuevo. -No. no lo hice a propósito. Oh. Me figuré que tú lo averiguarías pronto.. -Soy tu hija. un gesto de fatiga--. ¿de acuerdo? Yo me metí en esto y yo sola saldré. Es todo lo que tiene. -Desde luego cuando te propones algo. pero no te molestaste en decirme lo que estaba haciendo. le dio un beso en la mejilla y se marchó hacia la puerta-. Frank sonrió con un brillo juvenil y pícaro en sus ojos. -¿Papá? Frank se detuvo y la miró. torero? -dijo eligiendo la otra alternativa. Pero el rodeo es todo lo que él conoce. Frank giró y se marchó. No me preguntes a mí. Demasiado cansada para encontrar humor en la idea. mientras que ella veía la llegada de Jake como un . y Jake se merece más que eso. . papá -susurró Lexi... ella podía hablar libremente con su padre. -¿Por qué no me avisaste? -¿Avisarte? ¿De qué? -De Jake.

y Lexi no erala única persona que haría cualquier cosa en el mundo por él. Entonces. le quitó las botas y le metió bajo las sábanas. -Lo siento. puso la mano en el pomo. Le llevó hacia la puerta. Pero aún así. que durante diez años había sido su razón principal de vivir. -Perdona. Cuando llegaron a lo alto de las escaleras. sin discusiones. Lexi se quedó mirando al niño en el enorme sillón. Sus dedos acariciaron el pelo de su brazo mientras su nombre resonaba en su cabeza. Se giró. -¿Mamá? -balbuceó mirando con el otro ojo medio abierto. Él era su vida. Lexi entró y se acercó despacio a la cama. -¿Mamá? -¿Sí. Sin aliento. su ancho pecho subía y bajaba al ritmo de un sueño profundo. Con la mano. Dentro.enorme dolor de cabeza. Al tropezar con la silla que había en la esquina. corazón -susurró Lexi mientras le ayudaba a ponerse de pie. y sobre el vendaje de su costillas. Lexi aflojó los brazos. -Ow -se quejó Jamie. Jake Thorn había sentido lo mismo años atrás. soportándole lo mejor que podía y recordando los días en que le había cogido entre sus brazos y había subido las escaleras. ¿Qué había estado haciendo en la habitación de Jake? Lexi se acurrucó contra la espalda de Jamie. pero también era generoso. Saliendo de sus pensamientos. preocupada de que su emoción se volviera decepción cuando un Jake furioso se despertara por la mañana. así sería. Nada iba a hacerle daño. cabezota y testarudo. -Ssh. su cuerpo apaleado y su espíritu herido. Nada y nadie. su padre tendría lo que quisiera. Un pie con calcetín salía por debajo de la manta que ella no recordaba haber echado sobre él. se frotó un ojo. James Jackson Thorn.. La primera noche que se besaron. hijo? -Me estás aplastando. No quería despertarle. y un pie con bota le golpeó la rodilla. incapaz de dejarle. a Lexi le dolían los brazos de mantenerle recto y la pierna de haberse chocado con las botas que Jamie llevaba con su pijama. se estiró junto a su hijo y lo abrazó. Y hasta que regresara del hospital y se pusiera bien. seguía siendo el hombre más magnífico que ella nunca había conocido. Lexi empezó a dirigirse a su dormitorio. cerró los ojos y se apartó del pensamiento y de él.. chocó con algo suave. lo giró despacio y abrió la puerta. Pero de momento. amoroso y honorable. se paró. ¿Te he hecho daño? -Hmmm -gruñó dormido. La noche que. Le abrazó más fuerte mientras respiraba profundamente el olor a niño de su hijo. . En la puerta de Jake. Agradecida de llegar a su cama. Frank Conley siempre había sido y siempre sería un terco. Incluso con el rostro oculto. Recuerdos tiernos de él pasaron ante ella. no había nada más que ella pudiera hacer por él. él estaba quieto.

-¡Lexi! El sonido de cristal rompiéndose sobre la pared en el piso de abajo. Un brazo estaba apoyado detrás de él y un pie en el suelo. Los ojos de dolor de Jake se clavaron en ella acusadores. Se inclinó a pocos centímetros de su pecho desnudo y empezó a apartar la sábana retorcida. ¡Deja ahora mismo de hacer eso! Bajando de dos en dos los escalones. Lexi le señaló la puerta a dos metros de su cama. -El doctor dijo nada de movimientos repentinos -le recordó dulcemente. sentía un sutil estremecimiento de sus piernas. Lexi dio un bote y se golpeó la cabeza con la litera de arriba. -Gracias. mamá -susurró con voz de sueño. Con cuidado de no abrazarlo con mucha fuerza. La otra pierna estaba enredada entre las sábanas. Yo no puedo. -¡Lexi! -gritó Jake otra vez. Lexi se inclinó. Y se sintió aliviada cuando al final liberó la sábana. Rígido de dolor. -Claro. Jake gruñó y sacó la pierna. gritó y cayó de espaldas sobre la cama. se apoyó en los pies. abrió la puerta de su dormitorio y le encontró medio sentado en la cama y con medio cuerpo fuera. ¿Qué es tan importante? -Tengo que ir al cuarto de baño -dijo mirándola furioso.Arriba. maldita mujer! ¿Dónde estás? Lexi regresó a dejar la manta mientras el dolor en su cabeza disminuía.-Te quiero. el doble de alto que antes. -¿Necesitas ayuda? -¿Crees que podrías desenredar esta sábana?-le preguntó aún como si escupiera cada palabra-. cruzó la habitación frotándose la cabeza. por favor? -preguntó Jake con los dientes apretados mirando al techo. arrastrando un calcetín en el proceso. Con esfuerzo. -¡Lexi. -¡Jake! --gritó desde lo alto de la escalera-. -¿Puedes marcharte. -¿Dónde has estado? . Arrepentida al instante. -¡Lexi! -rugió Jake. Con cada roce de sus dedos contra la tela suave de sus calzoncillos largos. -¡Un momento! -Lexi vio la manta en su mano. se acurrucó de nuevo a él y se durmió. -¿No vas a necesitarme? . sintiéndose igual de impotente que la noche anterior. Lexi se acercó a él con cuidado. la hizo salir corriendo de la habitación con la cama a medio hacer. como si fuera un tigre enjaulado. Sobresaltada mientras hacía la cama de su hijo. se quedó quieto. creo que ya podré valerme solo. gimiendo suavemente. -Y yo te quiero. Jamie. -¡Ouch! Apartándose de la cama con la manta aún en la mano.

pero al instante se avergonzó de sí misma. En toda su vida. Las conversaciones con su madre . -Lexi. cerró la puerta de golpe y subió las escaleras furiosa. -Bueno.-Si te necesito. ¿Eres tú? -Ma. No creo que nunca ame a otro hombre como amé a tu padre. Pero no creo que vayas a encontrar gatear más fácil que caminar. Y no estamos cerca de navidad. -Vete. -¿Pero cómo vas a. hacia la puerta. la risa estridente que utilizaba cuando estaba frente a algo ligeramente incómodo. Corrió a su dormitorio y lo cogió. Ésta es la segunda vez que has llamado este mes. querida. ¿por qué le dejaste? -Lexi. Te llamaré si te necesito.. Lexi se sentó en la cama antes de que sus piernas la hicieran caer. pero normalmente tú llamas una o dos veces al año -dijo Lexi. Lo siento. Lexi nunca había oído a su madre decir tantas cosas amables sobre su ex-marido seguidas. y está dándole largas al asunto. ? -Gatearé si tengo que hacerlo -dijo con sequedad-. pensé que Frank Conley era el hombre más atractivo que nunca había visto. y aún tienes que bajarte de esa cama antes de hacer una de las dos cosas. si lo querías tanto -preguntó Lexi. demasiado sorprendida para tener tacto-. Cordelia Davies Conley Lorton Smith Ridley se rió. Y se cansa fácilmente. lo sabrás. Sin volver a mirarlo. querida. -Bueno. -Lo dices en serio. Frank no tenía dinero. no tienes que sorprenderte tanto. mamá.. Dolores-. Acababa de terminar de hacer la cama de Jamie cuando sonó el teléfono. ¿Cómo está? Lexi se preguntó brevemente si su madre aún tendría un seguro de vida de su ex-marido. Lo que tú digas -Lexi se giró y se marchó hacia la puerta-. Ahora vete. querida. Lexi se estaba volviendo más y más suspicaz a cada segundo que pasaba. ¿verdad? Lexi deseó no haber contestado al teléfono. Pero en vez de sentirse conmovida. -Bien. sabes que estoy preocupada por tu padre. ya que Cordelia lo exageraba todo. -Las cosas no han cambiado mucho desde la última vez que hablamos. Pensé que lo sabías dijo Cordelia sonando más sorprendida que ofendida-. Y aún lo pienso --dijo Cordelia con su dramatismo que le había pasado a su hija mayor. -¿Dígame? -Lexi.. Es el hombre más cabezota que he conocido -suspiró Cordelia--. -Eso es propio de él. Lexi eligió las palabras con cuidado. Lexi dio un paso atrás. finalmente dando voz a una pregunta que la había obsesionado durante años-. -Estaré aquí al lado.. Necesita operarse. ¿Qué aspecto tiene? -Está más pálido que de costumbre. -¿Sigue siendo atractivo? La primera vez que lo vi.

no! -con Jake allí no quería ni que Dolores llamara por teléfono. Lexi colgó y fue a su cómoda a cepillarse. vanidosas. Cordelia y Dolores eran muy parecidas. Lo entiendo perfectamente. Simplemente no la entendía. y mucho menos aparecer--. Cuídale mucho. y no Dolores. pero lo mismo podía decirse de Cordelia. pero entonces se dio cuenta de que no era necesario. No tengo razón para mentirte en eso.siempre la dejaban deprimida y confusa. -¿Abandonar la ciudad? ¡Oh. -Oh. -¿Sabe lo de papá? -Claro que sí. lo había ocultado muy bien. iría si pudiera. -Claro. ¿oyes? Y llámame si algo cambia. Dejó el cepillo. lo mejor que había hecho Cordelia por su hija menor había sido devolverle la custodia a su padre un año después del divorcio. y nunca la había mentido. bellas. Lexi -replicó su madre despacio-. podían ser muy amables y generosas. ¿Cómo podía durar el matrimonio en una familia donde el amor no contaba nada? Posiblemente. -¡Lexi! -gritó Jake. decente y cariñoso. pero en su momento no le había parecido eso a Lexi. Casi tentada a ignorarlo. Lexi se puso tensa en cuanto oyó el nombre de su hermana. y durante mucho tiempo después. Quiero decir que entiendo que no pueda venir --lo arregló. mamá -dijo Lexi deseando terminar-. pero en su corazón era amable. Aún lo quiero. Lexi echó una mirada irritada por encima de su . Sabe que tú tienes razón al querer que ella lo conozca mejor. -Pero me dijo que te dijera que va a llamar por teléfono a Jamie en cuanto pueda. Él no era siempre un hombre fácil. sólo lo suficiente para hacerlas totalmente impredecibles. Y está muy preocupada. Si a Dolores alguna vez le había importado alguien que no fuera ella misma. Lexi se había sentido abandonada. A lo mejor para Cordelia había sido un acto de amor. estiró sus brazos cansados y se recogió el pelo con un pasador. querida. totalmente confundida. Por cierto. y una vez entre un millón. y no habían significado nada. Pero acaba de hacer las pruebas para un papel muy importante y ahora mismo no puede abandonar la ciudad. -No me des las gracias. -Bueno. Hahía oído la misma promesa de su hermana docenas de veces. Entonces. no. excitantes y desesperantes. No le extrañaba que el matrimonio de Jake con Dolores no hubiera durado. Dolores os manda recuerdos. Lexi deseaba ser igual de buena madre para Jamie. Ha sido agradable ver que te preocupas. Lexi empezó a protestar de nuevo. porque ella era la que tenía a Frank Conley de padre y madre. Pasaron años antes de que se diera cuenta de que ella había sido la afortunada. querida -dijo Cordelia suavemente-. -Descuida. -Gracias por llamar.

-¿Dónde están los trabajadores? -Supongo que en el campo --le miró perpleja. -¡Lexi! -llamó de nuevo. Camisas. Vestirte y marcharte. Pero de algún modo. Lexi le mostró los calzoncillos. -¿Dónde está Frank? Jake estaba sentado en la cama. -Bien. y cuando me agaché para recogerlas. calcetines y calzoncillos estaban esparcidos desde el vestíbulo hasta la puerta abierta de su dormitorio. se volvió y salió al vestíbulo. ¿Por qué me haces tantas preguntas? Jake no la miró. Excepto Tonio. Sólo quiero vestirme y marcharme de aquí. recordé de modo bastante desagradable que no puedo agacharme -dijo con brusquedad. Lexi recogió un par de calzoncillos.. sonando menos exigente y más desesperado. .. Y también está Mack que ha llevado esta mañana a papá a la ciudad. -¿Me llamabas? -preguntó dulcemente.... -De hecho -le gritó Jake--. -Se me empezaron a caer.. se los colgó del dedo índice por el elástico y entró en la habitación de Jake. empezó a bajar las escaleras. giró de nuevo. -Ha tenido que irse a la ciudad.hombro hacia la puerta abierta.. -No quiero deshacerlas. enganchándose la bota en una camisa y entrando furiosa. -¡Voy! En las escaleras. incapaz de no responderle. -Yo podría haber deshecho la maleta -le sugirió suavemente. En cl pie de las escaleras. -Espero que no con esto. -¿Quién más hay aquí? -Twyla la cocinera. Sus calzoncillos rojos largos estaban en el suelo. Pero no esperes mi ayuda. -Yo no pedí venir aquí. que ha ido a la farmacia a comprar tus medicinas.. conseguiste traerme aquí -terminó Jake en tono más bajo. miró hacia abajo y vio la maleta de Jake abierta en el vestíbulo. -¡Lo sé! Sintiéndose culpable.. Recuerdo específicamente haberme negado a venir. Ella se sintió avergonzada por su falta de tacto. Lexi. mientras estaba inconsciente. -Necesito ayuda. furiosa y frustrada. ¿Es este tu modo imaginativo de deshacer las maletas? --hizo un gesto hacia la ropa por el suelo del vestíbulo. Recordando el vaso que él había roto antes y aún tenía que recoger. Las ropas de su interior estaban revueltas y caían hasta el suelo. pisoteando la ropa del suelo en el proceso. Sus manos sujetaban la sábana cubriéndole desde la cintura hasta más abajo de las rodillas. Lexi le tiró la ropa interior. -.

-¿No prefieres una limpia? Suavizándose tan rápidamente como él. Lexi? También me vendría bien --dijo con tono grave y peligroso-. . vas a necesitar uno antes o después. estaba bromeando. En silencio. La voz de Jake se suavizó. Soy perfectamente capaz de ducharme solo. Apartó la mirada y cogió la camisa. Lexi se la tiró. podrías ser un poco más agradable -se acercó a la camisa y la recogió-.¡No! -gritó indignado-.No lo harías -dijo Jake. . Apenas te puedes mover. -Lexi. -¿Prefieres que lo haga Twyla. y sólo ha pasado un día. -Tú no vas a bañarme. la piel bronceada se vería tersa sobre músculos fuertes que flexionaban al mínimo movimiento. -¿Sabes? Para un hombre que no es capaz ni de vestirse. ¿Cómo vas a ponértela por el hombro derecho? Puedo hacerlo. ¿Tienes una oferta mejor? ¿Quieres ayudarme a quitármelo? -A lo mejor. -¿Por qué no te desatas la camisa de la bota y me la tiras? --preguntó de repente sin furia.Con la camisa colgando de su pie. No hasta que otro médico te los pueda poner o me enseñen cómo hacerlo a mí. te sugiero que la escupas. . los dos contemplaron la camisa como si fuera una serpiente a punto de atacar. aunque sabía que sólo estaba atormentándola. -Lo mataré. gracias. o uno de los ayudantes? . si me lo pidieras bien. -Bueno. Lexi le miró. En todas partes donde miraba. ¿tienes una idea mejor? Porque si la tienes. pues yo no. -¿Y qué hay de ese maquillaje? ¿Pretendes llevarlo hasta Halloween? -A lo mejor. retándola. -No hasta que puedas vestirte solo --dijo mirándole con dureza. -A lo mejor. -Maldición -murmuró Lexi. -Ésa vale. Bueno. ¿Me darías uno si te lo pidiera bien? Su tono seductor dejó sin aliento a Lexi. -¿Lo hizo? -Sí. y no puedes hacerlo solo. -¡Podrías haberme dejado donde estaba! -¡Nadie te quería allí! Louanne dijo que podías irte al infierno. -Bueno. pero cayó en el suelo a un metro de la cama y del brazo extendido de Jake. Ya empiezas a apestar. y Aaron fue el que te llevó a mi coche. ¿y qué hay de un baño con esponja. -No creo que debas mojarte aún esas vendas de las costillas. -Bien. Lexi se fijó de pronto en su cuerpo. -¿Crees que podrías acercarte un poco e intentarlo de nuevo? -preguntó Jake irónico.

-¿Te has puesto ya la camisa? -¡No! Y tras su grito. pasando cuidadosamente sobre su ropa mientras subía las escaleras. qué pena. -Oh -exclamó Lexi-. pero Lexi la ignoró. En cuanto esté vestido y haya recogido mi ropa. pero no lo suficiente cerca para cogerla sin inclinarse. estás soñando. ¿verdad? ¿Cómo te las arreglarás viviendo solo? -No puedes obligarme a quedarme. sobreviví sin tu ayuda -señaló la maleta al lado de Lexi. . Lexi se marchó. -Jake. no puedo -continuó Lexi con el mismo tono dulce-. Capítulo 5 C ON una sonrisa. eso es fantástico -dijo ella abriendo la mano y dejando caer la camisa al suelo-. una vocecita le decía que le había abandonado cuando estaba indefenso. ¿te has operado la rodilla? -Sí. Lexi se fijó en sus muslos largos y perfectos. Jake apareció en la puerta.. Pero entonces tampoco tengo que ayudarte. Jake la miró echando fuego por los ojos. Las venas en su cuello habían vuelto a la normalidad. Las venas de su cuello se marcaban con la fuerza de su ira y su frustración. hoy. Después de todo. sus rodillas. Vístete. sin moverse. una perfecta. lo que ella hacía era por su bien.. -¡Vuelve! -¿Por qué? --preguntó ella con la mano en el pomo. y la otra con una cicatriz.-. Y después de que lo hayas hecho. Puso sus pies desnudos sobre la camisa y la acercó a su brazo extendido.Bien. -No puedo coger la camisa. amenazando con hacer temblar las paredes-. hazlo a tu modo -se giró y se dirigió hacia la puerta-. y curiosamente. vendas alrededor de sus costillas y un par de calzoncillos azul marino. me marcharé. Dentro. -¿Hoy? -Sí. será un placer llevarte a ti y a tus maletas al aeropuerto de Albuquerque. Con un hombre tan testarudo y enervante como Jake.-Lexi. ¿Puedes darme unos vaqueros? Ella le miró a la cara. ¡Vuelve aquí y tráeme un par de pantalones! Lexi volvió y miró la puerta abierta de la habitación de Jake. De acuerdo. pero . ayudando a Twyla. -No. Incapaz de apartar la mirada. ¿verdad? ¿Por qué no vienes a buscarme cuando estés listo para marcharte? Estaré en la cocina. estaba justificada. Esta mañana si puedo. -¡Lexi! -rugió de nuevo Jake. No voy a quedarme aquí. Llevaba únicamente el cabestrillo azul.

. Su estudiada compostura le dijo a Lexi que él no se encontraba con esa situación más cómodo que ella. -Es mejor que te sientes. Es imposible que yo me ponga esos vaqueros. no está en tu vocabulario. ¿Empezamos con los calcetines? -Sólo quiero ponerme los vaqueros -respondió Jake inexpresivo. Jake señaló a su equipaje. ¿Crees que podríamos hacer algo con tu cara? Hablar contigo así es como hablar con alguien que lleve gafas de sol dentro de un sitio. Lexi cogió la parte derecha y tiró hasta que se encontró en una posición muy incómoda. Entonces se dio cuenta de que él tenía razón. Casi al instante. Al menos no tendría que ver su cara mientras le pusiera los vaqueros. -Por favor -dijo él con frialdad. Sus dedos rozaron los de Lexi. Con la bolsa en una mano y los vaqueros en la de la puerta cerrada del cuarto de baño. Lexi dejó la bolsa de lona y lo miró. La marca era estrecha y blanca. soltó los pantalones y se apartó. -¿Ayudarte? El calor encendió sus las mejillas de Lexi y empezó a discutir. lo miró. Bueno. Nunca se podría poner solo esos pantalones. Lexi se arrodilló y le subió los pantalones por las piernas. -Sí. -En el armarito a la izquierda del lavabo. -¿Dónde están las toallas? -preguntó Jake desde la puerta cerrada. el rostro de Jake estaba convirtiéndose en una imitación de una cara de Picasso. -Supongo que la palabra «por favor». obviamente de varios años de antigüedad. eso está mucho mejor -murmuró Lexi inclinándose para coger unos vaqueros--. Mientras él bajaba hacia el borde de la cama. señor -murmuró Lexi cogiendo la bolsa de lona azul bajo un montón de ropa-.con la pintura corrida y sucia aún tapando sus facciones y la arena. mientras rápidamente se ponía de pie. -Oh.. Jake salió del baño. La mano de Jake bajó para coger un lado de los vaqueros. sólo para encontrar a Jake mirándola . El calor le subió a la cara. Tienes suerte de que sea una persona paciente. Saberlo le hizo sentirse un poco mejor. se oyó el sonido del agua del grifo. Estamos progresando. Al hacerlo vio la cicatriz que iba desde el muslo a la pantorrilla por la cara interna de la rodilla. y ella apartó la mano a la vez que él se levantó y se subió los pantalones por los muslos y por la cadera derecha. Enderezándose con los pantalones en la mano. Tendrás que ayudarme. fijándose en los vaqueros en sus manos. Entonces giró y desapareció en su habitación. Reprimiendo un jadeo. Consolándose de que no sería tan malo si no pensaba en ello. Gracias a Dios seguía llevando ese estúpido maquillaje. -Coge la bolsa azul. supongo que no hay otro modo. De acuerdo -dijo con fingida serenidad-.

tan aturdido como ella debía parecer. -Creo que ya puedo solo -dijo él con voz tensa. -Claro -ella bajó la mirada. -Puede que... -se aclaró la garganta-. ¿Podrías sacar la crema para la cara de mi bolsa azul? -Sí. Girando, ella se fijó en la bolsa y se acercó a donde estaba, en los pies de la cama. Abrió la cremallera y encontró un juego de afeitado. -Eso no es -dijo Jake. Parecía dolorido, y Lexi se giró automática mente. Estaba de pie con el brazo izquierdo detrás de la espalda, tirando de los vaqueros, cuya cintura parecía estar atascada en sus caderas. Mientras lo miraba, Jake se retorció despacio, sujetando mejor la cintura con la punta de los Y luego le dejaría a él preocuparse sobre lo que fuera a hacer a continuación. Acercándose para ponerse entre sus rodillas, se inclinó hacia delante, y cogió los dos lados de la cintura y los juntó. Entonces, manteniéndola cerrada, cogió la cremallera entre sus dedos, y haciendo caso omiso del abultamiento más abajo, subió con firmeza. -Oh, gracias dijo Jake intentando apoyarse en su codo. -¿Quieres que te lo abroche?. No, gracias -se sentó-. El resto puedo hacerlo solo. Gracias. -Sinceramente lo dudo -cogió la cinta del pelo-. Prueba a ponerte esto con una sola mano. La voz de Jake pasó a un gruñido. Estás disfrutando con esto, ¿verdad? Sólo intento ser realista, Jake. No eres un inválido, pero tus habilidades son limitadas. Y posiblemente lo serán durante un par de semanas. Si dejarás de intentar hacer las maletas y marcharte, yo... yo dejaría de restregártelo... ¿Tienes dolores? -Sí. -¿Muchos? -Si. -Tengo las pastillas que el doctor te recetó. Lo siento, debía haberlo recordado antes. -No, puede que luego. Ahora mismo me tomaré un par de aspirinas -señaló su bolsa y Lexi sacó la caja que había visto antes. -¿Estás seguro? -preguntó sacando dos pastillas-. El médico no te lo habría recetado si... -No me gustan las pastillas. Una simple aspirina y linimento de caballo me curan casi todo. Ella le dio una y cogió un vaso del agua del cuarto de baño. -Hablas como papá.

-Lo tomaré como un cumplido -Jake le devolvió el vaso y señaló la crema facial-. Supongo que vas a insistir en ayudarme con eso. -Bueno, podría dejarte solo y volver a la hora de la cena a ver si has terminado. -Muy graciosa. Sin esperar a tener su permiso, Lexi cogió la cinta y se la puso de modo que le apartara el pelo de la cara. Entonces extendió crema por toda su cara. Levantándole la cabeza, ignoró los ojos desafiantes y empezó a masajear la crema con la punta de los dedos. Cuando lo peor de la pintura y suciedad se había despegado, cogió un algodón y empezó a retirarle la capa de crema y porquería. Negándose a mirar la cara que acababa de descubrir, empezó a aplicar una segunda capa de crema. -¿Qué estás haciendo? -preguntó Jake apartando la cara de su mano. -Creo que no te has visto la cara -le cogió la barbilla con una mano y le mantuvo la cabeza quieta mientras echaba la capa de crema -. Ahora quédate quieto un momento, porque aún no he terminado. Ella cogió los algodones que había echado al suelo y los metió en la papelera del cuarto de baño. Allí humedeció una toallita en agua caliente y volvió para ponérsela sobre la cara. -Mmm -suspiró Jake- . Muy agradable. Lexi no respondió. En su lugar, apretó la toallita contra su piel, empezando por su frente y bajando a la barbilla. Masajeando con los dedos a través del tejido, pensó en los cambios que había provocado el paso del tiempo. Lo que había sido un cuerpo duro y sin grasa cuando Jake era más joven, se había vuelto más definido, más poderoso e incluso más masculino con la edad. Su rostro había sido atractivo, saludable y juvenil, con buenos huesos y una mandíbula fuerte. Lo que le habían hecho especial habían sido esos ojos verdes y sus labios delgados, expresivos y sensuales. Incluso bajo el maquillaje, Lexi había visto que sus ojos y sus labios no habían cambiado, aunque su impacto parecía haber aumentado con la madurez. Y en cuanto al resto, no quería ni pensar en ello. Cuando le quitó la toalla, se volvió sin mirar los resultados. En el cuarto de baño, dejó la toallita en el lavabo y se apoyó en él. Estaba avergonzada de sí misma, pero si hubiera una salida, Lexi la habría tomado. Toda la mañana, Jake había estado intentando marcharse mientras ella le había puesto todos los obstáculos que se le ocurría para hacerle quedarse. Y en ese momento ahí estaba, escondida en cl cuarto de baño, con miedo de salir y mirar su rostro. ¿Sabes? -dijo Jake muy cerca de ella-. Es difícil creer que después de todo lo que hemos pasado esta mañana, no puedas mirarme sin mi cara de payaso. Me parece un poco extraño, Alexandra, pero si te gustaba más antes, puedo volver a maquillarme Lexi se giró para mirarlo, pero sus ojos se posaron en su pecho.

-No sé de qué hablas. -Mírame, Lexi. Ella subió los ojos hasta su cuello y los clavó donde podía ver el pulso latir. Yo he estado mirándote desde anoche -dijo Jake muy despacio-. Ahora, mírame. Jake le miró fijamente. -De acuerdo, estoy mirando. -Bien -sus labios se separaron en suave invitación-. Tú no me quieres aquí más de lo que yo quiero estar, ¿cierto? Atrapada por el reto en sus ojos verdes, Lexi se agarró más fuerte al lavabo. Cediendo al fin, apartó los ojos de los suyos y se encontró cautivada por su rostro. -Puedo marcharme hoy mismo. -No. Si ella nunca hubiera visto su rostro antes, lo hubiera encontrado inolvidable. Una vez había sido simplemente atractivo, pero su rostro era más fuerte, más marcado. Sus líneas duras y sensuales emanaban carácter. Su boca se curvó en una sonrisa burlona. -Hay gente que podría cuidarme, Lexi. Louanne no es la única mujer que conozco. Tensándose al pensarlo, Lexi se sintió repentinamente celosa. -Pero eso no resolvería el problema de mi padre. -¿Crees sinceramente que esto va a funcionar? -No tiene que funcionar durante mucho tiempo. En cuanto papá esté seguro de que te vas a quedar, se operará. Y una semana más o menos, podrás ponerte y quitarte los pantalones sin ayuda de nadie. Una sonrisa genuina, aunque pequeña, apareció en los labios de Jake. Realmente has madurado, ¿verdad? -Creo que sería mejor si no entráramos en nada personal. -¿Vamos a fingir que no pasó nada entre nosotros? -Fuimos amigos. Déjalo así. Jake la miró con una sinceridad que le hizo estremecerse. -Sería mucho más fácil si no fueras tan bonita. -Quizá simplemente debieras pensar esas cosas y no decirlas en voz alta -sugirió Lexi en tono frío que en ningún modo reflejaba el estado de su alma. Cuanto más lo miraba, más quería que él la tocara. Pero nunca, nunca, le permitiría saber los anhelos que estaba despertando en ella. Él ya la había amado y la había dejado. Ella no creía poder soportar una segunda vez. -Bueno --Lexi se puso delante de la puerta para salir- . ¿Hay algo más que pueda hacer por ti antes de que vuelva a mi trabajo? Jake se apartó y la dejó salir. -Una camisa estaría bien. Y supongo que mejor será que eche un vistazo a lo

y a Lexi le dio un vuelco el estómago. Tener a Jake de vuelta era peor de lo que ella había imaginado. Muy bien. caliente y fuerte y a lo mejor un poco salado. -Me tomaré una. ella se apartó soltando un suspiro que fue más audible de lo que pretendió.. Subiendo la manga. -Las traeré yo -dijo él--.que he de hacer aquí. El no olía mal.. Arrugas de dolor enmarcaban su boca. Sí. suavemente. -Como botones. -Podré hacer esto solo en pocos días.. Olía a hombre. Es un poco humillante tener que pedir ayuda de las cosas más pequeñas. -¿Cómo vamos a hacer esto? -Lexi señaló el cabestrillo. pero no lo suficiente rápido.En el vestíbulo. deteniéndola. -Pues muy. El pelo de su pecho acariciaba sus nudillos. -Lexi. Pero sus ojos la miraban con una intensidad que no tenía nada que ver con el dolor. miró el rostro tenso de Jake. Finalizando. no. Estaba volviéndole loca. -Estaré en la cocina si me necesitas -y se marchó hacia la puerta antes de que él pudiera pensar en alguna otra tarea vergonzosa. -¿Dónde has dicho que estaban esas pastillas? -preguntó Jake con voz débil. Sus ojos estaban justo delante de su pecho. Si me ayudas con los botones. La mano de Jake se cerró sobre su brazo. Y no debería. -Mete la manga por este brazo -jadeó Jake. Cuando finalmente terminó. Le había mentido antes. -Yo las traeré. Y levantó cl brazo derecho mientras seguía sujetándolo con la mano izquierda. -Papá llegará en cualquier momento. «¡No. Jake volvía a meter el brazo en cl cabestrillo.¿Botones? -ella se apartó.. Soltó la respiración y pequeñas gotas de sudor se formaron en sus hombros y en su pecho. Agradecida de que él no pudiera leer su mente. . Ella miró su rostro y deseó no haberlo hecho. Lexi se acercó. -Me temo que no soy un buen inválido. no!» gritaba su mente. Lexi cogió la camisa que había dejado caer al suelo y volvió delante de él. una semana como mucho. -Así -dijo Lexi suavemente-. . ella metió la manga por la mano y la subió por el brazo. En una mesa. . Jake aguantó la respiración mientras sacaba el brazo del cabestrillo y lo sujetaba con su mano izquierda. Se dirigió rápidamente hacia la puerta. Por favor. Y en ese momento era un olor muy atractivo. Tan delicadamente como pudo. deseando que hubiera otro modo de hacer eso más fácil. Ella lo había superado.

sabía que volver allí habría sido para él el doble de perturbador. Capítulo 6 C UANDO Jake entró en la cocina. -Yo estaba empezando a asustarme un poco por miedo a que a Frank le pasara algo antes de ir al hospital. Entonces. Jake la vio marcharse. -¿Durante meses? -¡Oh. ¿Por qué no se sienta mientras yo preparo algo? Me llamo Twyla. Yo voy para allá. No puedo decir el número de veces que se ha sentado ahí mismo --hizo un gesto a la mesa-. -Encantado Jake se sentó en una silla frente a la mesa de pino-. Yo soy Jake Thorn. Frank ha estado muy nervioso durante meses esperando que llegara. señor Thorn. ya lo sé -dijo ella sacando cosas del frigorífico-. -Oh. tocó la hilera de botones de su camisa. Mientras hablaba. -Claro que sí -los ojos redondos de Twyla le miraron con honestidad . Frank Conley piensa maravillas de usted. Twyla posiblemente tenga ya preparado la comida. Estaré allí en seguida. entonces tendremos que darle de comer -puso un trapo sobre la masa-. -No -Jake se quedó en la puerta.. No le culpaba por necesitar tiempo a solas. si quieres venir. -Eso espero --dijo Jake oliendo la comida calentarse en el horno y con el estómago rugiéndole de hambre-. Twyla Donaldson. Lexi vaciló. Si la presencia de Jake la turbaba. Un poco abrumado. Hace mucha falta aquí. Nada de eso iba a ser fácil para nadie. Con su mano izquierda.La verdad es que tengo mucha hambre -él la siguió-. pero tiene que quedar algo de esta mañana. Aunque aún no estoy seguro de que realmente me necesiten. ¿Tiene hambre? Su rostro redondo le saludó con una sonrisa alegre que él no pudo evitar devolverle. ¿Es demasiado tarde para desayunar? -Bueno. No lo dude por un minuto. una mujer regordeta junto al mostrador apartó el puño del montón de masa que estaba amasando y lo miró por encima del hombro. Lo metió todo en el horno que ya estaba caliente. y entonces salió al vestíbulo hacia la otra parte de la casa. pero ya está usted aquí y todo irá bien. y me ha dicho lo mucho que se arrepentía de haberte dejado marchar hace años. Jake observó en silencio mientras ella le echaba la comida . y no confía en nadie para que se ocupe de este rancho. Ve tú delante. sí! Pero ha tenido que esperar el momento apropiado para enviar a Lexi a buscarle. -Bueno. Mucho. Hola. vio que Lexi no estaba allí. como reacio a salir-. Twyla puso a calentar un enorme trozo de carne junto con una generosa ración de caldo. recordando la sensación de sus manos al rozar su piel.

No podía aún haber llegado a los sesenta. -Oh. hablando de Lexi. Yo. Una docena de preguntas llenaban su cabeza mientras ella le servía la bebida. la sensación de pérdida era abrumadora.. -Oh. Así que supongo que los dos hemos llegado a conocernos mucho. -Siento mucho lo de su muerte. Twyla se sentó enfrente de Jake y empezó a partirlas. Cogido con la boca llena. Incluso después de cinco años. desde que yo tenía trece años. y Jake los echaba de menos.. señor Thorn. yo llevo viuda casi diez años. yo me quedé con el trabajo durante otros tres años. Después de casarme. -Sí. -¿Y su madre trabajo de cocinera? Jake asintió. -Durante unos seis años. Pero papá no quiso. Pero no se quedó mucho tiempo para verme. todo lo que se le ocurrió decir. Tengo que salir a trabajar un poco en mi jardín mientras esa masa termina de crecer. y Jake no insistió. en absoluto. -Me hubiera encantado conocer a su madre. pero seguía trabajando para Frank Conley. Twyla sonrió mientras le ponía el plato delante de él. Es la hora de su almuerzo. y he estado trabajando aquí casi todo ese tiempo. -Debe ser más tarde de lo que pensé. -Bueno. le dejaré terminar la comida en paz. Cuando yo empecé a ganar dinero con los rodeos. Bueno. -Sí -Jake pinchó una patata-. Era todo lo que él dijo. Jake masticó y tragó antes de responder. -Apuesto a que estuvo muy orgulloso de que usted tomara luego su puesto. ni siquiera cuando yo compré la granja vecina. aprecio todo lo que ha dicho. Twyla movió la cabeza pensativa. hasta que su salud le obligó a retirarse. -Bueno.Usted y Frank parecen muy unidos -comentó Jake con cuidado mientras cogía el vaso. . mis padres se mudaron a Florida. ¿Sabe dónde está? --Supongo que habrá ido al granero a buscar a su padre. . No dijo más. -Gracias. convencí a mamá para que dejara el trabajo. Lexi habla de ella a menudo -Twyla se puso de pie y cogió el cuenco--. no. Habían sido buenas personas y buenos amigos. Cogiendo un cuenco de judías verdes. Sus padres habían muerto con seis meses de diferencia el uno del otro. Vivía allí. Y cuando se retiró. -Soy una vieja y puede que hable demasiado. No era una mujer tan mayor. aunque se preguntaba cómo de unidos estarían realmente. -¿Qué bebe? Hay té helado si le apetece. he oído que su padre fue el capataz aquí durante muchos años.en un plato. -Estupendo.

Hoy has llegado pronto.Jake buscó un reloj. -¡Hola. A regañadientes. Pero últimamente. Su comida es deliciosa. por favor.Jamie mientras la puerta se cerraba tras él. Y el placer ha sido mío. Twyla cogió su cesta y sus tijeras de podar y salió al jardín. Él se levantó. Jamie se acercó. -Llámeme Jake. Respiró profundamente y se calmó antes de sonreír a su hijo despeinado y salvaje. pero era estupendo haber vuelto.vaciló. había evitado los besos. Twyla sonrió como si hubiera leído su mente. -De acuerdo. a lo mejor podemos ser amigos usted y yo. -Pero como eso no puede ser. . Dos años antes. creo que ahora mismo están hablando de negocios . enrojeciendo y enfureciéndose si alguien le daba incluso un solo besito en la mejilla. ya que no quería que se decepcionara por los modales a veces volubles de Jake-. pero no vio ninguno. ¿Cuándo podré conocerlo? -Creo que aún no me has dado mi abrazo de después del colegio. Nunca se lo admitiría a Lexi. El suyo estaba guardado en la maleta. Pensamos que mejor sería dejarle dormir esta mañana -puso el cuenco en el mostrador-. Bueno. Y con los ojos brillantes. Creo que mi madre y usted habrían sido muy buenas amigas.¿Cuándo podré conocerlo? -Bueno. preocupada por la ansiedad de Jamie. Lexi le dio un rápido apretón y le soltó. Sentada en el escritorio del salón. -¿Dónde está todo el mundo? -Tu abuelo está en la cocina con Jake. señor Thorn. Un ceño de indignación apareció en el rostro de Jamie. . mamá! -grito . ¿Te das cuenta de que Jake se va a sorprender cuando te conozca? -¿Por qué? -Bueno. corazón. ¿no? -Sí. Jake se sentó de nuevo para terminar su comida. Jamie se apartó y la miró fijamente. Temiendo forzar su suerte. Pero supongo que estabas preguntando por Jake. Lexi dio un bote y su bolígrafo hizo un rayajo en el cheque que estaba escribiendo. ha sido un placer conocerle finalmente. y agradecida de que él hubiera dejado de insistir en que le llamaran James. -Es poco más de mediodía. aunque sólo por una temporada Era como volver a casa de nuevo. y Twyla se ha ido a preparar la cena a los trabajadores -Lexi sonrió y movió las pestañas con gesto inocente-. él no sabe que tengo un hijo. había empezado a mostrarse tímido también con los abrazos. -Hola. Había olvidado lo que era estar en casa. Estaba en casa en la cómoda cocina donde una vez se había sentado en esa misma mesa viendo a su madre preparar comida para un ejército. Jamie entró y dejó su mochila en una silla.

Él arrugó la cara disgustado. A veces era un pequeño hombrecito. creo que no. Controlando sus instintos protectores. consiguiendo borrar la sorpresa de su rostro antes de mirar a Jamie. Jake apartó los ojos de Lexi. ¿Por qué no nos dejáis tú y tu madre un rato más a solas para que terminemos de hablar? -Claro -dijo Lexi extendiendo la mano hacia Jamie y evitando mirar a Jake-. -Jake. Jamie. Lexi vio a su hijo acercarse a su abuelo sin vacilar. Jamie. -Oh. Un poco celosa. el niño sonrió tímidamente. él es Jake Thorn. El murmullo bajo de sus voces cesó cuando ella y Jamie entraron. Mi hombrecito. -Sí. te presento a mi hijo.-¿Quieres decir que no le has hablado de mí? -No tienes idea de cómo ha sido hoy el día. Ella quiso abrazarlo con fuerza. has vuelto pronto -el rostro de Frank se animó al verlo y le hizo un gesto para que se acercara-. Jamie. donde Jake y su padre estaban sentados delante de la vieja mesa. mirando al niño de arriba a abajo-. A lo mejor los abrazos sólo eran vergonzosos cuando procedían de las madres. -¿Quieres conocerlo? -¡Sí! -exclamó Jamie casi gritando. hablando. Jake aún no se ha decidido -dijo Frank-. Yo . Pero seguía siendo sólo un niño. Ella se levantó de la silla. ¿verdad? Lexi se acobardó. Pasamos toda la mañana discutiendo sobre si se iba a quedar o no. A lo mejor debí haberte dejado que no fueras al colegio y te hubieras ocupado tú de ese asunto. -Jamie -dijo Jake suavemente. no pasa nada -Jamie seguía apoyado en su abuelo-. ella le dio un suave golpecito en la nariz con la punta del dedo. -Hola -dijo Jamie simplemente. Siento no poder estrecharte la mano. Le puso el brazo por los hombros y le llevó a la cocina. -¿No le dijiste lo mucho que lo necesitamos ni lo mucho que lo queremos aquí? -No. dispuesto a tomar el mando. Vas a estar aquí una temporada. Lexi se rió. Seguía pensando en ello cuando se fijó en Jake. Apoyado entre los brazos de su abuelo. El orgullo maternal brotó de Lexi. De mala gana. y su padre frunció el ceño. Jamie seguía indignado. es posible -dijo con seriedad. un niño tierno y vulnerable. -Mamá. que estaba mirándola a ella sorprendido. Ven y da a tu abuelo un gran abrazo. Encantado de conocerte hizo un gesto a su brazo derecho-.

La economía está siendo dura últimamente para todos. Jake? -preguntó Frank. No necesita preocuparse por lo que vaya a pasarles a ella y a Jamie si yo pierdo este rancho. -¿Y Lexi? ¿Tiene alguna idea? -¡No! -Frank prácticamente gritó-. pero sabía que su padre debía tener una razón para habérselo pedido. -¿Y tú. No podía evitar sentirse irritable y brusco cerca de Lexi-. Es una estupenda idea. Lexi no tenía mucha opción. Con tu ayuda podremos solucionar esto insistió Frank testarudo--.dijo Jake cansado. ¿Te parece bien una pizza? -Claro -Jake empezó a levantarse. Tú y Jamie podéis ir a la ciudad a por una mientras Jake y yo terminamos de discutir esto. No puedo adivinarlo.. De cualquier modo. tirando de Jamie. O a lo mejor Frank sólo quería una última pizza antes de ingresar en el hospital. -Oh. -Muchas gracias -dijo con sequedad. -¿Por qué? -Ella tiene bastantes preocupaciones con ocuparse de la casa y de Jamie y de un viejo enfermo que no puede cuidarse solo. -Frank. A lo mejor estoy demasiado cerca para verlo con claridad. -Oh. si tú no lo sabes. -Me parece recordar que hace tiempo los dos os llevabais mejor. ¿Qué te parece. ¿Qué me estabas diciendo antes de que entraran? -Estaba diciendo que hay un problema. Pero es más que eso. vamos. -¿Por qué no tomamos esta noche pizza? -sugirió Frank-.-Voy a por mi cartera. Frank -. Jake lo miró con el ceño fruncido. y este rancho no es una excepción. por Dios. fijándose por primera vez en la palidez tan poco saludable de su viejo amigo. Frank. Es lo menos que podemos hacer. mamá? La idea de un viaje de diez kilómetros hasta Santa Fe sólo para comprar una pizza no le parecía una maravilla a Lexi. Estupefacto por la vehemencia del hombre.sólo necesito la cocina a tiempo de preparar la cena. -¡Sí! -gritó Jamie entusiasmado--. siéntate -exclamó Lexi-. ¿No crees que tiene derecho a saber si está en peligro? -No. Lexi se marchó. Frank frunció el ceño a Jake. y no debería. Tú sabes lo que este lugar significa para ella. -Déjalo. Y yo no quiero que sepa nada. ¿cómo puedo saberlo yo? Es tu rancho. No sabe nada de esto. -Aún así te daremos de comer. El rancho ha perdido dinero durante los dos años pasados. Jake. pero sé que está ahí. A lo mejor tú puedes examinar cuidadosamente las cosas y ver algo que a mí se me haya pasado. A lo mejor quería estar una hora solo con Jake y sabía que ése era un modo seguro de conseguirlo. Hay algo mal en alguna parte. Las comidas están incluidas en el trabajo. -No sé. -Yo no he aceptado el trabajo -replicó Jake mientras volvía a sentarse. Ella no .

Ayúdame. y nunca he tenido ninguna razón para sospechar de él. Dolores la ha arruinado. pero te estaría eternamente agradecido si lo hicieras. Sé que puedes. Para -dijo tanto para no emocionarse como para que dejara de hablar-. Es un buen capataz. Jake miró a Frank fijamente y notó que su palidez había aumentado desde que habían empezado a hablar. ¿No crees que me pides mucho. pero. Jake. Jake. Por la ventana de la cocina. y yo no te ayudé mucho en su momento. -Empezaremos por la mañana. y yo te diré lo que necesito que me expliques. -No tengo derecho a pedirte' ayuda. Jake no lo miró. Frank. Dentro. -Bueno. Frank continuó. Jake. Han pasado muchos años. Y sospecho que Lcxi tampoco. Si fueras de mi propia sangre y carne no podría confiar más en ti. El día había sido largo y cansado. Frank se detuvo. -¿Pero? Con un suspiro. Te necesito. Jake levantó la mano. Y sé que si algo me pasa. -Dios es misericordioso. empezaba a anochecer. En la puerta. Pero tú eres la única persona con la que he hablado de esto. así quiero que continúe. por favor. McCauley? ¿Tiene él alguna idea? -Brad McCauley ha trabajado aquí durante más de tres años. -¿Por eso estabas tan empeñado en traerme aquí? -Confío en ti. se detuvo y giró hacia la mesa. Para. no dejarás que Lexi pierda este rancho. Ojalá merezca tu fe. Sólo espero poder ayudar.tiene que saberlo nunca. y aunque estuviera molesto por su debilidad. Jake le animó. No sería un hombre sino hiciera lo que pudiera. Frank. y hasta que lleguemos al fondo. y Frank continuó. Pero sé que intentar discutir contigo es perder el tiempo.. era el momento de tomarse otro calmante si quería aguantar hasta la cena. Jake. Lexi canturreaba . Podrás mostrarme todo lo que tienes. -Gracias. Y la gente cambia. considerando el modo en el que he arruinado mi vida? -Tú no has arruinado tu vida. -De acuerdo. ¿Qué hay de tu capataz. Nosotros lo hemos hecho. No tengo derecho a esperar que lo hagas. pero de todos modos te la pido. -¿Cuándo ingresas en el hospital? -Espero poder aplazarlo hasta la semana que viene. -No me des las gracias.. ¿vale? Se puso de pie con un esfuerzo que le dejó dolorido. que conste que pienso que te equivocas.

¿Dónde están todos? -Papá está echado. -Si no te importa. tratando de no dejarse deslumbrar por su sonrisa. Aquí está la cena. Supongo que no querrás un vaso. -¿Por qué no te sientas de todos modos? -preguntó Jake. Jamie quería despertarte. Jake levantó la cerveza y bebió. se sentó frente a él. -Pensé que íbamos a tomar pizza. así que si tienes hambre. -¿Por qué? -¿Puedes sentarte? ¿Por favor? Durante un instante. Tenía miedo de lo que papá pudiera hacer si tú no estabas aquí al menos hasta después de su operación. decirse cosas bruscas y discutir. ella pensó en negarse. Toda esta inactividad me da mucho apetito -se sentó en una silla-. Jamie arriba. ¿Quieres una cerveza? -Por supuesto. Sé que no ha sido un día fácil para ti -metió el resto de la pizza en el microondas-. Lexi lo miró. haciendo los deberes. sonriendo. Lexi sacó la pizza.con la radio mientras recogía el último de los platos y ponía un cazo de judías a calentar. -El microondas ha pitado -dijo él. -Parece que me he perdido la fiesta. -¿Vas a cenar tú? -Ya tomé antes -. -Eso imaginé -sonriéndole. Cuando dejó el . No le ofrecían ninguna distracción.miró alrededor. A lo mejor deberían volver a la antigua forma de comunicarse.. en la pila limpia. Eso es para mañana dijo haciendo un gesto hacia las judías. buscando algo que hacer. Bueno -dijo Lexi poniendo un plato de pizza delante de él---. Encogiéndose de hombros. Se fijó en la cocina. Ella no podía sentir las rodillas flojas cada vez que estaba cerca de él. en el mostrador fregado. se quedó sorprendida al ver a Jake apoyado en la puerta. Jake negó con la cabeza. Cuando se volvió. La pizza está en el frigorífico. a lo mejor meses. entonces se dio cuenta de que no podía actuar como si tuviera diecisiete años sólo porque él le hiciera a veces sentirse así. -Si odias tanto tenerme aquí. la puedo calentar. Suspirando. Jake iba a estar allí mucho tiempo. pero yo pensé que a lo mejor te venía bien descansar. ¿por qué te esforzaste tanto en traerme? -preguntó Jake con tranquilidad. Lexi sacó un botellín del frigorífico -. -¿Qué? -Tenemos que hablar. al menos eres honesta. Yo hago la cena mientras Twyla da de comer a los trabajadores. -Bueno.

Su mano se movió hacia ella y se detuvo. sonrió. Sólo para ti y para mí. y de momento al menos. Con la pizza en la mano. . -¿Crees que vas a poder ir mañana a la ciudad? -preguntó Lexi comiendo-. Tú también te podrías coger una cerveza. Levantó la cabeza de la pizza y sorprendió a Jake mirándole muy serio..No. lo siento -dijo Lexi-. la tensión entre ellos cesó. -Lexi. Puede que algo simple que puedas simplemente meterte. -Mira. Nunca lo había sido y nunca lo sería. -Parece que a cada minuto que pasa me endeudo más contigo -la intensidad de su voz dijo más que sus palabras. -¿Tiene diez años? -Sí -dijo ella de nuevo. Su vida durante las próximas semanas no sería fácil. y se quedó callado un momento antes de hablar. -tragó saliva y lo intentó de nuevo Lexi -su nombre fue casi un susurro-. y simplemente tenía que superar su reacción infantil a él. cogió el plato vacío y lo llevó a la pila. -No. Lexi le vio luchar por coger un trazo de pizza con una mano. Dolores se había ocupado de eso. ¿estás casada? El calor encendió sus mejillas y le miró de mala gana. Ella asintió. Jake adoptó expresión pensativa. Jake habló con obvio esfuerzo. ¿Es mío? Ella se dejó caer sobre el . -Lexi. Sé que no es algo que tú querías hacer. La situación es molesta para todos. Trataré de no hacerte las cosas más difíciles de lo que son. y te doy las gracias por haber accedido. No era la chica de Jake. llevándole a él una más. Esperando ocultar la velocidad de su respiración. En serio. -Eso también. Lo menos que ella podía hacer era preocuparse menos de sí misma y pensar un poco en él. Jake sonrió. -Sí -hizo un gesto al frigorífico-. Lexi lo hizo.. Tenía delante de ella semanas viendo a Jake día y noche. -Supongo que papá tiene recuerdos distintos -Lexi se levantó y se acercó al microondas-. -No es problema -respondió Lexi con el corazón a todo gas-.botellín. Tu padre está satisfecho. -Sí -se apoyó en el mostrador. ¿Quieres otro trozo? -preguntó preparándose uno para ella al final. Sintió remordimientos. -¿Y un par de pantalones de chándal con cinturas elásticas? -preguntó más entusiasmado. ¿O confías en mí para que te encuentre ropa que puedas ponerte y quitarte solo? -¿Incluye eso zapatos? -Claro. esperando la pregunta que llegaría. ¿Por qué lo preguntas? -Tienes un hijo.

-No.. -Lexi -preguntó de nuevo-¿es mi hijo? -No. Entonces la furia en los ojos de Jake se derritió y movió la cabeza con tristeza. Lexi quiso llorar. Es adoptado. Es sólo que con su edad. Lexi -dijo suavizándose-. La horrible tensión en el rostro de Jake se suavizó durante un instante. ¿Jamie es de otro hombre? Ella negó con la cabeza. -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así?Jamie es lo más importante de mi vida. y yo no debo una explicación de mi amor por él ni a ti ni a nadie. Parece un muchacho fantástico. Y no quiero hablar más de esto. Hubo un momento en el que ella había deseado exactamente eso. y entonces regresó.. Eso no debería ser tan duro. pensé. Lo siento. con sus emociones alteradas. Sorpresa. Lo último que yo querría sería un hijo con un hombre que no lo quiere. gritarle. . ahora pareces disgustada porque yo no te dejé embarazada. El cerdo estaba aliviado. -Siento haberte asustado -dijo ella furiosa-. Todo lo que sabía era que quería que él se preocupara más. Herida por su reacción. -Lo siento. Es sólo que no te entiendo. lo siento. aunque no sabía por qué. Perplejo. -Entonces.Bueno. ¿de acuerdo? Perdóname. El picor amargo del arrepentimiento la quemó por dentro. alivio y entonces regocijo cruzaron el rostro de Jake en rápida sucesión.mostrador con todo su peso.. -Adoptado -se pasó los dedos por el pelo-. un tiempo en el que hubiera dado cualquier cosa por que Jamie hubiera sido realmente suyo. No tiene sentido. yo. Jamie no es mío. No volveré a mencionarlo. Finalmente se rió. le dio la espalda y miró por la ventana hacia la noche. -Lexi -dijo Jake suavemente -. No es mío de nacimiento. -Bien -Jake no insistió-. Lexi. suyo y de Jake. Realmente es adoptado.. Jake la miró. Jake levantó una mano.. ¿Por qué adoptarías a un niño cuando podrías haberte casado y haber tenido uno propio? Lexi se volvió para mirarlo. En serio. -Te lo he dicho. congestionados de antiguo dolor. -Dios mío. -Gracias... se quedaron mirándose. Durante un largo rato. No es tuyo. Así que deja ya el tema. ¿Estás diciéndome la verdad? ¿Realmente no es tuyo o esta historia de la adopción es sólo una coartada? -Jamie no es realmente mío -dijo apartándose de la pila para poner más distancia entre ellos-. Aún enfadada.. -Es. tirarle algo. Supongo que debería haberte dicho al presentarte a mi hijo que no te preocuparas porque era adoptado. Y yo estaba pensando que me marché y te dejé embarazada y nunca lo había sabido.

Supongo que conocerlo me hizo ponerme a pensar y.. y Jake siguió. . Yo también he estado recorriendo esos caminos. Jake abrió un poco los ojos y la miró sin responder. Lexi llegó a los pies de la escalera a tiempo de oír un golpe seguido de un grito de dolor y una serie de palabrotas detrás de la puerta de la habitación de Jake. la boca helada en un gesto de dolor..Lo sé. y entonces se acercó a él furiosa. Jake se dio la vuelta y se marchó. -¿Una tregua? Ella sonrió para ocultar la tristeza que se estaba apoderando de ella. -Buenas noches. y sólo llevaba puestos los mismos calzoncillos azules del día anterior.. Sin intimidarse.. . Bueno. pero en esta casa. reconozco que sí -cerró los ojos y suspiró-. -¿Por qué no me has llamado si querías vestirte? El gesto en su cara se volvió un ceño y el arco de su espalda se relajó hasta que descansó toda la espalda en la cama. buenas noches. -Sí. -Odio tener que pedir ayuda -terminó. ¿Me ha oído? -No. Tenía los ojos cerrados. -¿Qué ocurre. Al menos hasta mañana. Metiéndole los vaqueros por los pies. Despacio. -Quería hacerlo solo -gruñó entre dientes apretados. Un par de vaqueros azules bajo sus pies desnudos. No con estos. -¿Qué has hecho? -preguntó recogiendo sus vaqueros. señora. ¿Necesitas ayuda o no? Sí. No me importa cómo hables cuando estés con tus amigotes del rodeo. Lexi asintió. mi cabeza me llevó por caminos en los que no había estado en mucho tiempo. -Te agradecería que recordaras que en esta casa vive un niño. cuida tu vocabulario.? Lexi se calló cuando vio a Jake tumbado sin moverse bocarriba sobre la cama. ella fue al armario. -Claro. -Supongo que eso es lo mejor que podemos esperar. -Pero no puedes -levantó los vaqueros en la mano-. ¿no? Bien. señor.. Una vez hubo desaparecido. Lexi se los subió hasta las rodillas. sollozó y dejó que toda la tristeza saliera. Capítulo 7 ALA mañana siguiente. Mientras él se los colocaba. Lexi se acercó a la puerta del dormitorio y la cerró de golpe. -cogió los pantalones-. Pero me siento como un bebé. Lexi abrió los ojos como platos y dio un paso atrás. Lo hice sin pensar.. a la oscuridad de la noche. bueno. la furia abandonó el rostro de Jake y casi sonrió.. Lexi salió fuera. Abrió la puerta y entró corriendo. por suerte ya se ha marchado al colegio. ella continuó con la misma suavidad.. Jake se tensó y soltó otra sucesión de palabrotas.

-¿Qué camisa quieres hoy? Jake gruñó. -Mejor esperaré sin nada hasta que tú vuelvas de la ciudad. Siguiendo el movimiento de su mano. -¿Te están ayudando algo esas pastillas? -Hoy no he tomado ninguna. -A lo mejor deberías. Lcxi levantó los brazos en el aire. -No quiero depender de algo así. con los vaqueros sin abrochar colgando de las caderas mientras abría y cerraba los puños en sus costados. Él negó con testarudez. El corazón le dio un vuelco. La cremallera. Algo que pueda usar durante el siguiente par de semanas hasta que esto empiece a curar se erijo masajeándose los músculos del brazo sobre el codo. Es un poco fuera de temporada. su mirada bajó de los músculos planos y duros de su estómago a la zona erótica más abajo. -Jake. Lexi se marchó. Con eso. -No puedo hacer esto solo --dijo él indicando la cremallera-. -Cuando estés listo para desayunar. -¡No me molestes más! Profundamente irritada. Por supuesto. pero aún así no podía evitar reaccionar. Recordando la prueba dura de la mañana anterior. Ella lo miró con el ceño fruncido. acercándose todo lo que podía al codo herido. Ella se paró. Había llegado a la puerta y se resistía a mirar por encima de su hombro cuando oyó la voz de Jake. Es tu vida. es muy agradable recordar eso. Él estaba provocándola a propósito y ella lo sabía. tómate las pastillas. Jake hizo un gesto a la bragueta abierta. . -¿Quieres tumbarte? -preguntó. Lexi cerró los ojos. mirando la pared justo detrás de él. sin estar ni siquiera segura de haber dicho la palabra en voz alta. Por el amor de Dios. ¿Crees que podrás encontrarme algo sin mangas que pueda ponerme sobre el cabestrillo sin tener que mover mucho el brazo? -¿Una camiseta de tirantes o algo así? serró el armario-. que por suerte estaba oculta por viejos calzoncillos. -¿Qué? -preguntó de nuevo ella. Despacio abrió los ojos. la única razón por la que no estás en el hospital es porque el doctor sabía que no te quedarías. -¿Qué? -Te necesito. Y no puedo estar así todo el día. -No si puedo evitarlo. Él estaba de pie mirándola. No tienes idea de lo que duele sólo levantarse de la cama.¿Qué? -preguntó Lexi casi sin voz. pero no se volvió. Ella respiró profundamente. . -Bien. Quería que le subiera la cremallera. pero a lo mejor podré encontrar algo en las rebajas. -Haz lo que quieras. Twyla está en la cocina. -Lexi. -Gracias. y se giró muy despacio.

. pero había visto las líneas de sufrimiento en su rostro.. quédate quieto. -Oh. pero la piel no estaba rota. Mientras tiraba. Ignorando el temblor en sus manos. -Mira. Ella se apartó el dedo de la boca y movió la mano. -¡Ouch! -se llevó el dedo índice a la boca y se chupó el dedo. Se puso delante de él. -Bueno. Lexi. -Escucha. y se deslizó por la pared hacia su vía de escape. Ella dio un paso atrás. apartándose de su mano. igual que la presión de sus nudillos sobre su miembro inferior cada vez más abultado. Una raya roja cruzaba el dedo índice. Jake la siguió. -Lexi -susurró cogiéndola del brazo con suavidad-. El gemido ahogado de Jake no hizo nada para calmar su corazón. pero Lexi agarró con más fuerza. Era cierto que no tenía idea de lo mucho que le dolían los movimientos más simples.. Jake le cogió la mano y le giró la palma en la suya. Miró a un lado y vio la puerta abierta. está bien. y apretó la palma de la mano en la pared junto a su cabeza. Y la cremallera se ha atascado. No sé por qué no has podido ponerte un pijama de mi padre o una bata suya hasta que yo llegara de comprar. Él intentó apartarse. -¿Qué ha pasado? -preguntó Jake preocupado.. con un fuerte tirón. y su forcejeo con la cremallera aumentó.-De acuerdo. aún necesito que me subas la cremallera -dijo mirándola con intensidad. Me pica. y cogió los dos lados de la bragueta juntos con la mano izquierda hasta que pilló la cremallera con la mano derecha. Puedes. -Ya me siento mejor -dijo Lexi rápidamente-. . ¿Seguro que no quieres que le de un beso para curarlo? A Lexi se le revolvió el estómago. Pero él cerró la puerta. -Quédate quieto -le ordenó. y la cremallera finalmente cedió justo cuando los dedos de Jake le acariciaron el pelo. los nudillos de su mano rozaron un bulto bajo la tela de los calzoncillos. ¿podrías darte prisa? -Esto ha sido idea tuya -bufó Lexi-. -No se me ocurrió. Entonces. -Me he clavado la cremallera. Sus ojos brillaban. Ella tiró con todas sus fuerzas. No me duele casi nada. Ahora. la subió y se pilló el dedo.. avanzando un paso por cada uno que daba ella hasta que Lexi tocó la pared con la espalda.. su mano estaba extendida. tú querías que te subiera la cremallera y lo haré --continuó tirando para desatascarla-. Jake sonrió. Lexi cogió la cremallera de nuevo.

cuando hay luna llena y estás sola. Pero algunas veces. sin querer mirarle a los ojos. -Bueno. y su voz era una caricia-. -¿De qué? -De nosotros. Seguro que yo tengo al menos el derecho de saber algo de ti. Por eso tenía que preguntarte si yo era el padre del niño --rozó su mejillas con el pulgar. . ¿Te has acostado tú con otros hombres? -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así? -Admito que no tengo derecho a preguntarlo. olvídalo. en medio de la noche -susurró-. -Sí. Ella le miró el pecho. A lo mejor porque yo fui el primero. ¿no piensas en aquella noche? ¿No te preguntas nunca cómo sería ahora? ¿Los dos juntos. Incluso después de estar en el coche . -No hay nosotros. nunca será asunto tuyo -se deslizó hacia la puerta y cogió el pomo. Ahora déjame antes de que me vea obligada a darte un golpe en las costillas. puedes seguir preguntándotelo -dijo ella apartándole el brazo-. ¿Estás saliendo con alguien? -¡Eso no es asunto tuyo! -Hay muchas cosas de ti que parecen no ser asunto mío. -Me extraña que encontrarte en la caravana de Louanne Bvers sea saberlo todo sobre ti. -Bueno. No te traje aquí para que pudiéramos continuar donde lo dejamos. eso se convirtió para mí en una pregunta crucial. Porque no hay nosotros. olvídalo. Sea lo que sea. cierto -se acercó hasta que su muslo rozó el suyo-. en el rancho? -insistió Jake. pero mientras tú estabas ocupada con mi cremallera. una vez más? Lexi abrió la puerta. He dicho que me mires -repitió cuando ella se resistió. -¿Está él aquí.-Tenemos que hablar. -Te estás acostando con alguien. -¿Por qué? -Lexi giró el pomo y abrió un poco-. Ahora no somos las mismas personas. se giró y corrió. Él bajó la mano y se apartó. ¿Por qué te importa? -No lo sé -admitió encogiéndose de hombros y pareciendo perplejo por sus propias acciones-.Mírame. -¡Déjame irme! -gritó ella con los dientes apretados mirándole al (in y echando fuego por los ojos. -También lo sé. -Lo sé. una vez hubo algo entre nosotros -dijo apartando la cara. -Al menos sabes que me he acostado con otras mujeres. -De acuerdo. Tú lo sabes todo de mí --dijo tranquilo-. ¿verdad? -Esté haciéndolo o no. El le cogió la barbilla en la mano y le levantó la cara hacia él. -Lo que pasó entre nosotros fue hace mucho tiempo.

sí. Jake se encogió de hombros. -¡Oh. -Mejor tener a alguien viviendo en la casa que tenerla vacía. -¿Jake'? No creo que haya. pareciendo satisfecho consigo mismo. dándose cuenta de que le estaban echando. estoy seguro de que usted hubiera hecho todo lo posible por ayudarla -dijo Jake con fría educación. Yo tenía un alquiler de diez años.. despacio. señor Thorn. Brad asintió y se dirigió hacia la puerta. He oído que era el dueño del rancho vecino. -Tú y Lexi habéis estado haciendo planes para mi. entonces sólo está de visita? -No exactamente -respondió Frank-. -Pero yo pensé que Lexi se ocuparía de todo --dijo Brad con sonrisa forzada. . -Ah...camino a la ciudad por la sucia carretera. pero ya ha terminado -Frank miró a Jake-. Brad -Frank se levantó e hizo un gesto a su capataz para que entrara en el salón-Me alegra que estés aquí. -Entonces. ¿verdad? -preguntó Frank. Anoche le estaba hablando a Jake de ti. Es un viejo amigo mío y mi exyerno. Jake se acercó a Frank. por supuesto. Brad . Y Jake también lo fue durante un tiempo. Yo sigo pagando el alquiler hasta que Jake decida volver. claro! Aprecio mucho a Lexi. Habría sido demasiado para ella. -Pero si hubiera tenido que ser así. sí -dijo Brad extendiendo la mano hasta que vio el cabestrillo y la retiró-. Sólo pensamos en voz alta. Brad McCauley miró de Frank a Jake y de nuevo a Frank. Eso es todo. seguía corriendo.. Ya le dije a ella que haría todo lo que pudiera. me alegra oír eso. -Ah. Supongo que estoy viviendo en su casa. y sé que a ti no tengo que decirte quién es Jake Thorn. -A veces las cosas suceden deprisa. Estoy seguro de que esto funcionará bien. No dejó de correr hasta que estuvo a medio camino de Santa Fe. yo sé que sí has oído hablar de Jake -dijo Frank Su padre fue mi capataz durante casi quince años. ¿no? -Aún lo es. Estoy seguro de que tendrá el mismo espíritu de cooperación ayudando a Jake mientras yo no estoy. -Bueno. no! Simplemente especulamos -Brad levantó las manos en gesto de inocencia-. -Oh. Jake dirigirá mi rancho mientras yo esté en el hospital. Quince años estupendos -apoyó una mano en el hombro de Jake--. -Oh. teniendo también que ocuparse de la casa y de Jamie. Mucho mejor. De momento no tengo ningún plan para el rancho. no lo había oído. -¡Oh. bueno.Frank se puso de pie-.. Frank sonrió.-Brad miró de Frank a Jake .. No me había dado cuenta. -¿Dirigir el rancho? No. -¿Oh.

Nunca más tendría que sentir el roce del pelo de su pecho contra sus dedos al abrocharle la camisa. pero no fue así. su paz mental. pero no llegará a nada más si yo puedo evitarlo. y . De vuelta a casa. Claro que había tenido amantes después de él. sintiendo el estómago revuelto. -Han salido un par de veces juntos. Recordó aquella mañana en la que él había exigido respuestas a preguntas que no había tenido derecho a preguntar. Con esas cosas. -¿Qué era todo eso sobre Lexi? ¿Hay algo entre ellos? Frank se encogió de hombros. Lexi había adoptado una actitud misionera en la tarea de seleccionar ropa nueva para Jake. Las camisetas no le cubrirían mucho.. a lo mejor incluso podría evitar a Jake durante días. Brad se puso el sombrero. -¿Soy yo o ese hombre es una serpiente zalamera? -A veces da esa impresión. con suerte. Ni muchos ni muy a menudo. había sentido tristeza al pensar que nunca más vería sus ojos verdes ni oiría su voz ronca cuando estaba dormido. o excitado. Pagó su compra y llevó las bolsas a su coche. enfadado. Y después su estancia allí terminaría y estaría fuera de su vida. pero también alegre de que le importara. Jake miró a Frank. La última compra había sido un par de mocasines para que llevara por la casa. En su lugar. esa vez para siempre. Frank sonrió con malicia. ¿verdad? Tú en el hospital. En un par de días nos reuniremos para charlar detenidamente. Pero no lo había conseguido.. Con su padre en el hospital. Lexi había esperado sentirse alegre por ello. -¿Sabes? A veces pienso que me lees la mente. ya que yo he aparecido y le arruinado todo. Brad. Nunca más tendría que subirle la cremallera de los vaqueros ajustados. burlón. había intentado sacarse a Jake de la cabeza. y él trabajando hombro con hombro con Lexi durante semanas o incluso meses. Nunca más tendría que reprimir sus reacciones por semejante intimidad. Inspirada por el pensamiento de otro encuentro como el de aquella mañana. Jake se quedó mirando la puerta cerrada. -Esto habría sido perfecto para él. Y ella. Apuesto a que ahora está que echa chispas. pero harían más fácil que Jake se vistiera solo. ¿verdad? Pero parece eficiente en su trabajo. Buenos días. Giró y se marchó. furiosa porque quisiera invadir su intimidad.-Me alegra haberle conocido. Lexi recuperaría su libertad y. Dentro de las bolsas había una variedad multicolor de pantalones de algodón que se podían poner fácilmente con una mano y camisetas sin mangas con grandes agujeros para los brazos. -Estoy deseándolo.

-Pero de eso hace mucho tiempo. Incluso después de que Jake comprara el viejo rancho de Johnson y se casara con mi hermana mayor. Brad? -preguntó Lexi dejando la más grande en el suelo-. aún no. Jake Thorn. Brad -dijo Lexi calmando el orgullo herido que sabía que Brad había ocultado a su padre--.Oh. y la verdad era que ella no quería hablarle de los otros porque entonces pudiera sentirse tentada a dejar caer que nunca había habido otro como él. Su padre fue nuestro capataz cuando yo era una niña y su madre fue nuestra cocinera. ¿Has hablado ya con mi padre? -Y con mi nuevo jefe. pero no sé por qué eso le capacita para dirigir este rancho mejor que a mí. hace un momento no tenías precisamente pelos en la lengua. Lexi aparcó justo cuando Brad McCauley salía de las sombras del portal. Habían pasado años desde que sólo había tenido alguna cita casual con alguien. -No tengo ni idea -y aunque la tuviera. -Intentaré tener más cuidado en el futuro -se ajustó el sombrero y se quedó mirándose los pies-. no era asunto suyo. Brad frunció el ceño. aún faltan varias semanas. aunque nunca lo admitiría delante de él. -¿Qué estás haciendo aquí. una verdad que nunca le contaría. Ésa era la verdad de su vida. ni había aparecido en sus sueños. no era asunto de Brad-. la saludó y caminó hacia ella mientras Lexi cogía las bolsas del maletero. No le des importancia. Nunca nadie había llenado su corazón y su alma. -Bueno. Brad. Que él la hubiera hecho el amor una vez y luego once años después le preguntara si había habido otros. -Sí. Participa en rodeos y estuvo casado con alguien de tu familia. ni la había dejado. Aliviada de estar en casa y no más a solas con sus pensamientos. Pero sé que papá lleva mucho tiempo intentando que vuelva -le puso la mano en el brazo-. Además. A lo mejor podremos hablar de nuevo . Es sólo que Jake tiene mucho que ver con este rancho. Pero no sé si iré. La expresión de Brad se relajó. ¿Qué sabes de él? . mi padre no piensa eso. Al final. seguro que has oído hablar de Jake dijo mirándolo sorprendida. Brad se rió. -Bueno. indicaba una profunda arrogancia. -¿Es tan obvio? Lexi sonrió. . pero Lexi había continuado con su vida.Vamos. ¿Tienes ya pareja para el baile de la cosecha? -No. con un gran vacío. Depende de cómo esté papá. Lexi había dejado de buscar a alguien para llenar ese vacío. Él no quiere estar aquí más de lo que tú quieres que esté. al marcharse. ¿Qué ha estado haciendo desde entonces? Lexi se encogió de hombros.nada serio ni lo suficiente duradero para casarse. Al verla. Jake no estará aquí mucho tiempo. trabajó como nuestro capataz un tiempo después de que su padre se retirara.

e imagino que seguiré cuando se haya marchado. y subió hasta su rostro y a sus labios rosas y gruesos que aparecían en sus sueños desde hacía más tiempo del que podía recordar. Se posó en los pechos que se movían bajo el algodón de la camisa con cada paso. no creo que ocurra eso. McCauley había dicho y hecho las cosas apropiadas. Jake la vio acercarse fijándose en cada detalle. actuando como si él fuera el dueño de ese lugar. Con eso. Desde las sombras del portal. Lexi sonrió. Lexi había llegado a la puerta cuando Jake apareció de entre las sombras. No le había gustado nada Brad McCauley desde el mismo mo mento en que lo había visto. evitó que se acercara a ellos y le arrancara el pellejo a Brad McCauley. posiblemente un hombre moribundo con una bonita hija soltera. -No vuelvas a hacer eso --dijo intentando aún respirar. entonces me marcho. Brad subió a su camión y se marchó. Los tacones de sus botas se clavaban el la gravilla del camino mientras se acercaba. pero deliberadamente había mantenido una relación informal. Lexi dejó caer la bolsa más grande y dio un paso atrás poniéndose la mano en el corazón. Tengo trabajo y no quiero empezar mal con el nuevo jefe. sólo el saber que en su presente condición hasta un niño de cinco años podría derribarle. pero no habían sido suficientes para convencer a Jake de que Frank Conlcy no era otra cosa que un viejo débil a los ojos de Brad. Y nada de lo que había visto le había convencido de lo contrario. Cuando Lexi había puesto la mano en el brazo de McCauley y lo había mirado con esos enormes ojos marrones. ¿Es eso para mi? Asustada. Los tacones dejaron la gravilla y pisaron las baldosas del porche. No es mucho. desde el cuello de la camisa blanca que se extendía sobre sus pechos altos y generosos hasta la cintura de los vaqueros desteñidos que le marcaban las caderas redondas y las piernas largas y delgadas. Había salido con Brad un par de veces. -No pretendía asustarte -¿Cuánto tiempo llevas iquí? . no. -¿Necesitas ayuda? -Oh. Cerrando el maletero. pasando el seductor contoneo de sus caderas. aliviada de no tener que tomar una decisión aún. Brad señaló las bolsas del suelo. Lexi cogió una bolsa en cada mano y caminó hacia la casa.cuando quede menos. -No dejes que te quite el sueño. -Oh. Yo estaba aquí antes de que él llegara. -Bueno. y la mirada de Jake dejó el cuero negro de sus botas para subir por sus largas piernas una vez más. -Me parece una buena idea. Jake miraba con ojos entrecerrados y boca apretada.

Y no me gusta que me espíen. -Tu padre fue a echarse un rato. -Tú no eres un inválido.-Si te refieres a si te vi mirar embobada al capataz. -¿Cómo iba a saber que me contarías la verdad? Él la miró y supo al instante que había sido un error. Su mano le sujetó la cabeza mientras su boca aplastaba la suya. mordidos. sólo en caso de que uno de los inválidos necesitara algo. apretándolo suavemente entre sus dientes. El se encogió de hombros. él disfrutó de sus pezones duros y calientes contra él. y yo salí a respirar algo de aire fresco. Yo no disfruto normalmente de ello. apretando sus pechos contra el de Jake en un dulce agonía de dolor. Ella gimió. -Ella lo sabe. Sus ojos se clavaron en su boca. soy soltero. arqueó la espalda. Diablos. nada más. -¿Sigue aquí Twyla? A esta hora normalmente ya se ha ido. sí te vi. Su mano seguía en su cabeza. muy grueso y saliente. Cuando su boca se posó sobre la de ella. saboreando y pidiendo más. -Jamie ha venido y se ha marchado-Jake la cogió del brazo-. -No me refería a eso en absoluto. y un hombre se siente solo. chupados. Esos labios estaban hechos para ser besados. Feliz para ti dijo ella. brillaba mojado. el corazón de Jake se aceleró con dolorosa furia. Capturó su labio inferior de nuevo. Cuando finalmente tuvo que apartarse para respirar. Estoy en la carretera casi todo el año. En cuanto el rodeo terminaba. Lexi dejó que él cogiera las bolsas y las dejara junto a la puerta. Frank está en su habitación. cogiendo la bolsa para entrar. mordisqueándolo. Acercándose más. pero creo que es muy maternal. Sus suaves labios rosas se separaron despacio y su respiración salió en un suspiro. sólo un poco. El resto sólo fue una feliz coincidencia. incluso con compañía. la punta de la lengua continuó acariciando el suave contorno de su deliciosa boca. Una cama puede ser muy fría. Su labio inferior. ella se marchaba en una dirección y yo en la otra. -Y supongo que habría otra Louanne esperándote en la siguiente parada -Lexi lo miró sin ocultar su irritación. -¿Quieres decir que Louanne no era maternal? -¿Puedes dejar de molestarme con Louanne? Sólo éramos amigos. -¿Por qué estás contándome esto? -Tú lo has preguntado. sujetándola cautiva mientras su beso profundizaba. Twyla va a traer té helado en cuanto lo haga. -Decidió quedarse hasta que tú regresaras. -No parece que tú lo estuvieras. . Siéntate un rato conmigo -dijo haciendo un gesto hacia las sillas tras él-. Lexi. acariciados y devorados. -Posiblemente. -Sólo tener al lado en la cama un cuerpo caliente no significa no estar solo. Y es muy agradable ser atendido.

mudo y ciego de dolor. -¿Te llevo al hospital? ¿Necesitas un médico? Jake negó con la cabeza y sonrió débilmente. Duele. Seguía mareado. Pensé que te había matado. -Lo siento. Lexi se puso la mano en la frente. quemándole con los fuegos que ella encendía en su interior. No quería asustarte. -¿Qué he hecho? -Nada. Él la abrazó más. ni siquiera se había dado cuenta de que había gritado hasta que Lexi estuvo de pie a su lado. -Oh. el dolor de Jake se hizo insoportable. Las palpitaciones en su espalda crecieron y se extendieron por todo su pecho. ¿eh? -¿Cómo puedes preguntarlo? -se apartó horrorizada-. Ella estiró la mano y le acarició el rostro empapado en sudor. mío -gimió él. confundida. ¿qué he hecho? ¿Estás bien? Di algo. pero los dolores fuertes habían cesado.. Tan rápidamente como había llegado. Buscó aire que no llegaba mientras un torno gigante le oprimía el pecho y cien navajas le cortaban por dentro. -¿Qué ha pasado? -Mis costillas. Sordo.. Entonces. Jake cogió su labio una vez más y se lo metió en la boca. Lexi era increíblemente sexy. y entonces soltándolo para cubrir sus labios con los suyos con ansiedad. Dios mío. chupándolo con ternura. la agonía empezó a disminuir. suave y dulce y mimosa en un momento y salvaje como una tormenta al siguiente. Supongo que los abrazos no son una buena idea hasta que estén mejor. y él empezó a respirar de nuevo. Dios. con el rostro blanco como una pared. -¿Qué es? ¿Qué? -preguntó desesperada. girando mientras apretaba su cuerpo al de él. Estaré bien en seguida. ignorando las palpitaciones en su tronco-. -¡Jake! --gritó-. .. -¡Es terrible! Debí haber perdido la cabeza. -Supongo que no querrás volver al momento cuando yo fui tan bruscamente interrumpido.mientras ignoraba el profundo dolor que se le clavaba como una flecha en el centro de su pecho. -¿Por qué sonríes? -preguntó ella molesta. -¿Estás seguro de que estás bien? -Sí -se puso de pie para demostrárselo. Estiró el brazo en gesto de agonía. Lexi le rodeó el cuerpo con los brazos y se entregó a él con deseo. ¿En qué estaba pensando? -No creo que ninguno de los dos estuviera pensando mucho hace unos minutos. Jake vio que realmente la había asustado. Salvaje por su dolor interno.

excepto. Ella lo dijo totalmente seria. estaba deseando tomar comida casera y descansar en su propia cama. tenía razón. -Yo tampoco. -Jake -dijo ella frunciendo el ceño-. Casi marcada. Espero que te guste lo que he elegido. Jake asintió. -¿Sí? -preguntó Lexi sin poder ocultar su sorpresa y posiblemente un poco decepcionada. -Bueno. -Podré vivir con ello. Capítulo 8 A GOTADA. Lexi.. Lexi paró y apagó el motor. Él hizo un gesto hacia las bolsas. yo estoy demasiado obstaculizado para hacer nada. Desde la ventana abierta. pero hasta que mi padre esté bien y haya vuelto del hospital. no tengo intención de hacer nada de lo que pudiera arrepentirme. -Oh. -Por supuesto.. -Claro. Tras casi una semana de acampar en la sala de espera de la unidad de cardiología del hospital. Los dos vamos a tener las manos ocupadas. Jake sonrió.. eso nunca volverá a suceder -se levantó-. como acabamos de de mostrar gráficamente. -Ya veremos.. bueno estaba empezando a disfrutar de que vistieras por las mañanas. oyó los sonidos familiares de la noche. sabía que una cosa era hablar y la otra actuar. ¿cómo pasó? Ni siquiera recuerdo de qué estábamos hablando. -Es cierto. y tú tienes que preocuparte de Frank y que cuidar a Jamie. Así que discuti remos de nuevo dentro de un par de semanas. Lexi lo miró escéptica. estoy seguro de que sí. me voy. Ella se rió. y más que eso. . -Nadie sabe eso mejor que yo. Tengo mucho trabajo aquí. Y tampoco lo que ha sucedido hace unos minutos. el suave relincho de un caballo. -Todas. los mugidos del ganado. Posiblemente no era algo muy importante. ¿verdad? -Sí -Jake le abrió la puerta-. el sonido seco del viento. Se alegraba de estar en casa. descansó la cabeza contra el volante y cerró los ojos. -¿Son todas para mí? Lexi miró hacia las bolsas como si nunca las hubiera visto antes.-De todas formas. Además añadió sonriendo . -«Nunca» es mucho tiempo.

Sobre la cintura estrecha y desnuda había un vendaje ancho y nuevo y un inconfundible cabestrillo sujetando el brazo derecho. Jake -dijo mirándolo suplicante. Lexi apartó la muñeca y dio un paso atrás. Cogió del coche su bolsa. y Lexi luchó por salir de la neblina gris del cansancio que la rodeaba.. -¿Qué ha pasado? ¿Es Jamie? -preguntó alarmada y asustada.Estaba feliz sabiendo que su padre se estaba recuperando rápidamente de su operación y sería trasladado a una habitación normal en cualquier momento. y su vida volvería a la normalidad. -A Frank le gustará mucho. Pensé que vendrías a casa ayer. -No tardaré mucho --no le soltó la muñeca-. Despacio. no. -Me llevaron.. -No. y sé que Jamie está muriéndose por ver por sí mismo que su abuelo está bien. -¿Llevas aquí dormida todo ese tiempo? -preguntó Jake cerrando la puerta del coche y siguiéndola-. Le prometí que llevaría a Jamie a verlo una de estas noches.. no. Debes estar agotada. Hoy ha pasado algo. no ha sido problema -le abrió la puerta-. Jake le cogió automáticamente de la mano y la acercó. A lo mejor voy contigo. -Lexi. -No es nada grave. Un poco más. Estoy segura de que papá querrá saber cómo van las cosas -dijo llegando a la puerta-. -¿Lexi? ¿Lexi. pero Jake se la quitó y la giró hacia la casa. . ¿Estabas dormida? -Eso creo -dijo saliendo con esfuerzo-. Pero ya sabes que no debes hacerlo. bueno. se dio cuenta de que no estaba en el hospital. Se suponía que ella debió haberle llevado. ¿Cuánto tiempo llevas aquí? -Una hora más o menos. giró el cuello hacia la ventanilla abierta a su lado. sólo para asegurarme de que papá estaría bien solo. si no molesto.. No es nada de eso. estás bien? Una mano le movió el hombro. Lexi se sintió culpable. Estaba sentada en el asiento de su coche en la oscuridad. Un poco más. pestañeando. Como dándose pronto de cuenta de que la estaba cogiendo. -¿Qué? ¡Estoy aquí! ¿Ha ocurrido al. pero decidí quedarme un día más.? Entonces. y se había olvidado incluso de llamar. agarrando el volante con dedos entumecidos. has estado en el médico. Sus ojos cansados se fijaron en la cintura elástica de unos pantalones de algodón. -Eso quería. -Jake. -Oh. Jamie está bien. ¿Qué hora es? -Poco más de las diez. Jake dejó la bolsa y cogió la muñeca de Lexi. Mientras no le excites ni le preocupes por nada. -¿Qué? --preguntó de nuevo. ¿podríamos hablar un momento antes de entrar? -Estoy muy cansada. Está bien.

buscando comprensión. Una leve esperanza cobró vida. ¿Supongo que Jamie no te dijo lo que quería Dolores? -No le pregunté. Entonces se dio cuenta de que durante todo el tiempo que había estado fuera. le habría preguntado a Jamie y él le habría contado todo lo que quisiera saber. involuntariamente. eso habría hecho.. ¿qué querías decirme? -Dolores ha llamado hoy. Y si tuviera alguna duda. y entonces Lexi recordó que ella había reconocido al instante la voz de Jake en la caravana de Louanne.?-balbuceó Lexi mirándolo mientras su mente se llenaba de preguntas que no conseguía hacer.. Bueno.. No he estado separada de Jamie desde que nació. . -Yo reconocí su voz. No quería asustarte. -Sí. pero no iba a insistir. Jake la rodeó con sus brazos y frotó su mejilla contra su pelo mientras susurraba. Así que preguntó por Jamie. -¿Tú. Jake apoyó la cabeza contra su pecho. pero no dije nada. Había hecho a Lexi sentirse mejor. Hasta que supiera que estaría bien. aliviada. Preguntó primero por ti. Jamie había pasado cada momento libre con Jake. -Gracias. -¿Tienes frío? -preguntó Jake. -Sí -se estremeció de nuevo. haciéndole preguntas y a la vez respondiendo a las de Jake. -Claro. Ella sabía que había algo más. Jamie está bien -repitió. estaba cansada y había tenido bastantes emociones para un día-. Yo le dije que estabas en el hospital.Twyla se ha quedado a dormir aquí estos días. Lexi dio un paso atrás y lo miró. y los trabajadores siempre han estado cerca.. y ha sido muy duro estar apartada de él esta semana pasada. y eso era lo que importaba. Jake se encogió de hombros. Y le ofreció la única respuesta que pudo conseguir. No sé si ella me reconoció o no. Sólo de pensarlo. ¿verdad? Lexi lo miró suspicaz. -Yo cogí el teléfono -añadió Jake-. Tu voz es demasiado peculiar. Estoy muy nerviosa. Jake la miró. Soy yo.. ella. compasivo y sin palabras. -Pero tenía que estar con mi padre. Era tarde. -No es culpa tuya. Jamie tampoco lo dijo. un abrazo. y yo le llamé y me marché. -Te reconoció -dijo Lexi perdiendo la esperanza-. -Sólo estoy de acuerdo contigo. Por si acaso. Una sonrisa apareció en sus labios.. -Lo siento. Lexi levantó los ojos a los de Jake. y por una vez. Lexi se estremeció. -¿Qué quieres decir? Con inocencia.

Muéstrale a Jake el buen aspecto que puedes tener. Él le puso la mano en el hombro. Pero incluso eso terminó hace mucho tiempo.-A lo mejor ella le dijo que no lo hiciera. No pierdas tiempo pensando en ello. Había una docena de cosas a las que podía referirse. Dolores.. El largo pelo negro estaba recogido en una cola de caballo que le caía más abajo de los hombros. porque a ningún hombre le gusta ver su ego pisoteado así. No podía hablar de lo que su estúpido corazón acelerado quería que hablara. Era simplemente imposible. Miró el vestido. Estaba tan cansada que tenía ganas de llorar. Lexi. -Lo hecho está. A lo mejor debía haberle dicho: Hola. una mujer respetable. ¡Maldición! Lexi tiró el vestido con percha y todo al suelo. Apretó las manos en puños y se miró el reflejo en el espejo de cuerpo entero. Cualquier amor que yo haya sentido alguna vez por Dolores terminó mucho antes de que ella se marchara. No estoy enfadado. -Pera si yo hubiera estado aquí para coger el teléfono. La camisa a cuadros le caía por encima de los vaqueros azules. ¿Te veré por la mañana? Ella asintió. tacones y este vestido. -Bueno. -Claro que sí. me tienes confundida. Si no seguías enfadado con Dolores. ¿Qué? A lo mejor yo debía haber hablado con ella. Y en ese momento le deseó tan desesperadamente que estaba en peligro de portarse como una tonta si se movía un solo centímetro. Y las botas camperas de cuero negro viejas y desgastadas. Sabía que tenía que haber vuelto antes. ¿Sabes qué? He terminado contigo. . -¿Sí? -gruñó Lexi-. La mirada en sus ojos le detuvo. sabes que te queda muy bien. Pero era imposible que siguiera amándolo.. «Llévame. que con los años se habían aclarado y suavizado y se habían vuelto muy cómodos.Dolores fue lo más pequeño de lo que a mí me pasó aquí -dijo suavemente. Pero él no podía referirse a ella. Lexi abrió la boca para preguntar de qué estaba hablando y entonces se reprimió. -empezó Lexi. Una mujer simple le devolvió la mirada. que parecía un montón de flores arrugadas en el suelo. ¿qué tal te va? Pero no es cierto. . -Lo dices con un tono extraño. Vamos. no estoy dolido. él le soltó la barbilla. vestida del modo en que se había vestido casi todos los días de su vida. Caerá rendido a tus pies». Muy despacio. ¿por qué te mostraste tan reacio a volver aquí? Jake dio un paso hacia Lexi y le cogió la barbilla en la mano mientras la acariciaba con su pulgar. Soy yo. Tardé más en superar la furia. como si fuera una serpiente susurrándole palabras de tentación.. Unos pocos rizos en el pelo. algo de maquillaje. Y no he pensado en ti desde hace años. eran demasiado funcionales. Mejor será que entre ya. Bueno. Jake..

A Lexi casi se le doblaron las rodillas al reconocer la voz sobreexcitada de su hermana. -¿Dolores? -Supongo que te crees muy lista. Atreviéndose a mirar en su dirección. -¿A qué número llama? -Te estoy llamando a ti. cogió el vestido y lo colgó de nuevo en el armario. -¿Dígame? -¿Cómo te atreves? -rugió una furiosa voz femenina. Tenía muy buen aspecto y lo sabia. Jake abrió la puerta y se quedó a un lado. Ahora vuelvo. Puede que no tan impresionante como habría quedado con el vestido de flores. se quitó la coleta y se dejó el pelo suelto. No había necesidad de ir al hospital con el aspecto de acabar de terminar de hacer su trabajo y no haber tenido tiempo de cambiarse. Lexi se rió y entonces sonó el teléfono. Abriendo los ojos. Satisfecha con la decisión. Bajó las escaleras. Se sentó en una silla. ¿verdad? -Estaba a punto de marcharme al hospital. Jamie la vio primero. -Su carroza espera. ¡Estás fabulosa! La sonrisa de Lexi se hizo mayor. Vistiéndose rápidamente. encontró un cinturón a juego y botas de piel suave y eligió una sencilla camisa blanca con el puños de encaje. con clase y respetable. De repente contenta de tener a su hijo de carabina. Lexi enrojeció levemente. Se volvió y corrió al salón. -¡Oh. Jake y Jamie esperaban en la puerta de la calle.Lexi cerró los ojos y apretó más los puños. al menos un poco. ¿Crees que esto puede esperar hasta más tarde? Lexi respiró profundamente y se forzó a controlar el pánico que estaba . se miró otra vez al espejo y decidió que podría arreglarse por su padre. mamá! -gritó--. incapaz de mirar a Jake. Alexandra. esperadme en el coche. pero bajó los ojos. No iba a perder su tiempo intentando impresionar a Jake sólo porque tuviera una oportunidad para llevar algo que no fueran vaqueros. -Puede que haya pasado demasiado tiempo desde que me ponía una falda. El aspecto era sencillo. Sonrió y salió de la habitación. -Te queda muy bien -observó Jake. Y exijo saber qué crees estar haciendo. -Oh. No quería exagerar y así no podía de ningún modo ser considerada seductora. y sus ojos se abrieron como platos. Entonces sacó una falda con vuelo de pana verde oscura. Lexi habló con educación. Jamie hizo una mueca y puso los ojos en blanco. Aliviada de que no fuera del hospital y segura de que había sido alguien que se había confundido de número. Se echó un mínimo de maquillaje. Dio un paso atrás y examinó los resultados. pero bien. Dolores. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente mientras intentaba calmar su corazón. -Gracias.

hermanita. Te estamos esperando. Tuve que esperar todo el día a que Harvey se marchara y poder hacer esta llamada. Jake sólo estará aquí unas pocas semanas hasta que papá se recupere de su operación. no se lo he dicho. Fue parte de nuestro acuerdo que Jake nunca estuviera cerca de Jamie -gritó Dolores-. Está empezando a hacer preguntas. puedo. ¿verdad? -No. y estaría irritable y distraída todo el camino. -Sí. -No estés tan segura. -No. ¿Qué había esperado Dolores conseguir con esa llamada? .. corazón. Lexi le dio la espalda a la puerta donde estaba Jamie y bajó la voz. Por el amor de Dios. Jamie es mío. Pero no ahora. -Tengo que irme -susurró Lexi al teléfono.. Aunque sólo sea mi padrastro. y yo decidiré lo que suceda con su vida. -¿Mamá? -insistió Jamie entrando en la casa-. Llamé al hospital esta mañana. -¿Qué te molesta tanto? Me dijiste que Jake no tenía nada que ver con esto. Cuando el averigüe quién es su madre natural. Lo siento -dijo mirando su reloj.. y todo volverá a la normalidad. -Eh. -No quiero que se forme ideas raras. prácticamente tengo que suplicarte para llames a Jamie y hables con él.. Algún día. Había perdido más tiempo del que había creído hablando.. Dolores. Y. no puede. Ahora. no cuando puedo hacerle mucho daño.dejando su cuerpo helado. eso es todo. está muy bien. Puede que no sepas todo lo que crees saber. Dolores colgó. -¿Sí? -No vuelvas a amenazarme de nuevo. pero no te terminado contigo. mami -le llamó Jamie desde la puerta-. -Líbrate de Jake -insistió Dolores-. Dolores. ¿Nos vamos? -Claro. El sabe que es adoptado.. -Lo sé --escupió Dolores-. Intentar obtener una respuesta directa de Dolores era casi imposible. me preocupo. Por cierto. No hay razón para que te disgustes. Y tú vas a quedarte ahí hasta que termine si sabes lo que te conviene. -Relájate. ¿Me oyes? ¡No lo toleraré! -No me digas lo que tolerarás o no –replicó Lexi-. Dolores. ¿Cómo crees que me siento? -Dios mío. Tú renunciaste a tus derechos hace mucho tiempo. Pero me gustaría. -¿Por qué iba a hacerlo? ¿Hay algo que no me hayas dicho? -¡No! Lexi quiso gritar de frustración. pero líbrate de él. ¿te importaría explicarme que diablos está haciendo Jake Thorn ahí? -Papá le ha contratado. -¡No! Tú lo prometiste. quiero que. -No puedes. No se lo habrás dicho. Terminará pronto. -No tengo tiempo ahora. Y algún día lo haré. No me importa cómo lo hagas. No lo toleraré. Con esa última frase.

Yo lo . Sólo tenía diez años. ¿De acuerdo? -De acuerdo -se apartó de ella-. -Jamie.No quiero que sufras cuando él se marche. necesitaba compañía masculina. Pero no tenías que disculparte. A medio camino hacia el coche. -Las madres se preocupan -dijo Lexi encogiéndose de hombros-. Lexi sonrió. Así que no había razón para que estuviera celosa de la amistad entre Jamie y Jake. y apartó la mano que ella le puso en el hombro. Uno de las dificultades más grandes de la maternidad había sido evitar mimarle de forma irremediable. -Pero podrías. -No sufriré. Incluso cuando ella y Jamie estaban peleados.Tras cerrar la puerta. Lexi le vio girar y caminar hacia el coche. Él obedeció. como debía ser. pero la expresión de su rostro fue una mezcla de aburrimiento y de saprobación. Esta noche ha sido muy bonita. No voy a empezar a llorar cuando Jake se marche o alguna estupidez así. mamá. . Dijera lo que dijera Lexi tendría que estar muy bien para que él escuchara. mirando hacia el horizonte. ¿verdad? Él pensó un rato y luego afirmó con la cabeza. Estaba sorprendida por el repentino resentimiento que sintió. donde Jake esperaba. Yo he gritado. ella lo quería tanto que no podía soportarlo. que Jake sólo va a estar aquí una temporada. -Sólo recuerda. Tonio o cualquier de los otros. Un ceño arrugó la suave piel de la frente de Jamie. Sabiendo que no debió haber dicho nada. Lexi se giró y siguió su mirada hasta el cielo rosa y morado. mamá. pero tú no me has oído. -Supongo que piensas que soy una aguafiestas. -Jake y yo hemos visto juntos las puestas de sol -dijo Jamie Él dice que normalmente no las ve porque siempre está trabajando. Sin padre. No entendía por qué había que hacerlo. Lexi siguió a Jamie al coche. -Ya no soy un niño. y la alegría de Jamie era pura y simple. No sabía proteger su corazón o evitar que se rompiera. Es ley de vida. ella le hizo un gesto para que se acercara. Ella siempre le había animado para que pasara tiempo con su abuelo y los trabajadores. Y yo también. Y ésta ha sido una de esas veces en las que tú tenías razón y yo no. Cuando él se volvió. El asunto es que sé que hay veces que intento protegerte demasiado. Esas cosas pasan a veces -le cogió la barbilla y la giró hacia ella-. Y tampoco había razón para que se sintiera amenazada por ello. y Lexi nunca había envidiado el tiempo que pasaba con Manuel. Jamie dejó de mirar al suelo. La amistad de Jake era un regalo. hijo -dijo suavemente-. Así que hemos estado viendo juntos las puestas de sol desde que el abuelo fue al hospital. -Lo sé. estaba apoyado contra la puerta del conductor. Con las piernas cruzadas a la altura de los tobillos. Lexi dejó de mirar el horizonte y se fijó en su hijo.

tú ganas. El se fijó en sus labios. Estoy cansada. Jake estiró el brazo izquierdo y cogió el cinturón que ella no había tocado. Horas durante las cuales ella había estado demasiado pendiente de él para prestar mucha atención a la conducción. -Pensé que yo conduciría. pero no quería esperar tanto. ¿de acuerdo? . -Sí -dijo Lexi abriendo la puerta del conductor. -De acuerdo. -He mejorado desde que tenía quince años -dijo. Horas pasadas conduciendo por las carreteras del rancho. refiriéndose a su modo de conducir. Lexi giró en su asiento para ayudar a Jake con el cinturón. Lexi recordó las horas que había pasado a su lado en la cabina de la vieja camioneta que él había usado para enseñarle a conducir. ¿Es esto machismo? -No. Jake --Lexi se acercó consciente de que Jamie estaba cerca escuchando cada palabra--. por el amor de Dios. Su mano se cerró sobre la de él y la guió. se le veía deliciosamente atractivo con un estilo desaliñado y relajado. es que prefiero conducir yo. Jake. y tú tienes sólo un brazo bueno. Estoy tensa. . Vestido con los mocasines que Lexi le había comprado y un par de pantalones de chándal azul marino con una camiseta de tirantes a juego y una camisa vaquera abierta. En la última media hora. Jake levantó la mano buena en gesto de rendición. ¿Ahora puedes ir a tu lado y sentarte? -¿No hay nada que pueda decir para hacerte cambiar de opinión? -Ahora mismo no. -Lo he notado. casi lo bastante cerca para besarse. -Mira. -Puedo conducir con un brazo. -Es mi coche. Mirándole. Y yo conduzco -dijo con tranquilidad-. Jake se puso a su lado. Las dos palabras se quedaron suspendidas en el aire mientras él daba la vuelta hasta su lado. ella se encontró cara a cara con él. Pero intenta no pasar por encima de muchos baches. -¿Nos vamos ya? -preguntó Jake.habría superado. ¿Amigos? -Claro -Jamie le cogió de la mano y caminaron así hacia el coche. Lexi se rió. me he peleado con todo el mundo con quien he hablado. Su mano rozaba sus pechos mientras se lo ponía.Oh. Lexi se colocó bien y arrancó con una mano temblorosa. Después de haber entrado y de que Jamie le hubiera cerrado la puerta a Jake. -Lo sé. Sin previo aviso. -Lo sé. Si tú me enseñaste a conducir.

-Os dejaré eso a los dos -dijo arrancando y entrando en la carretera que les llevaría a la autopista. tenía que parar. -Pensé que sería un cambio agradable después de casi una semana durmiendo en una silla en la sala de espera. no digas mentiras -protestó Lexi enrojeciendo. y Jake era un culo de mal asiento que sólo quería ir a la deriva de un sitio a otro. Y pareció muy decepcionado de no verte ayer. -Oh. ¿verdad? . No era el tipo de hombre en el que una mujer pudiera apoyarse. Lexi levantó la cabeza. hizo un gesto a los pies de la cama-. -Es cierto -insistió su padre-. Ahora tienes que levantar eso un poco porque si no me resbalaré. Estuviera lo que estuviera pasando entre ellos. y cuando Jake se marchó la primera vez. intentando fingir que todo era normal mientras el corazón le latía con fuerza. Sintió calor y lo miró. -Gracias -dijo. -Yo ya me lo he puesto -anunció Jamie desde el asiento trasero. Saliendo del hechizo. Estás muy guapa esta noche. Lexi sólo había amado así una vez. sentado. -Anda. -No debías estar tan mal -dijo su padre-. No estaba segura de tener la fuerza para soportar perderle una segunda vez.Sus pezones se endurecieron con su roces. al menos no durante mucho tiempo. Lexi puso la mano sobre la de Jake y se ajustó el cinturón. Y Lexi no era el tipo de mujer que pudiera distanciarse fácilmente. porque cuando ella amaba. Ese médico pelirrojo que viene cada tarde me preguntó si estabas casada. su mundo se desmoronó. Había visto el deseo en los ojos de Jake y había sentido su propia respuesta. -No vas a prepararme una cita con él. Tenía un largo viaje por delante y un viaje más largo aún a la realidad. Sus historias estaban demasiado enmarañadas y sus futuros eran demasiado inciertos para que se desarrollara algo duradero. ella tenía que pensar en Jamie. Obediente. No podía arriesgarse de nuevo. A diferencia de su hijo. -¿Puedo elegir yo la música? -preguntó Jamie. amaba con todo su ser. -Olvidaste ponerte el cinturón -dijo mientras él esperaba que ella guiara su mano de nuevo. Capítulo 9 D I M E cuándo -dijo Lexi prestando atención a su padre y al botón que estaba apretando para levantar la cabeza de la cama del hospital. su padre parecía más que deseando terminar la visita desde la cama. Después de dar un paseo desde su habitación hasta la sala de espera y vuelta a su habitación con su nieto. ella protegía con celo su corazón. -Bueno -dijo relajándose contra la almohada--. Tenía un aspecto desastroso cuando me marché el otro día. Además. -¡Ahí! ¡Justo ahí! -Frank. Lexi probó otro botón hasta que él estuvo satisfecho y dispuesto para conversar.

pero no me gustaría como yerno. Eso lo sé con seguridad. He salido con Brad exactamente tres veces. -Ahora pórtate bien y te veré mañana --dijo ella devolviéndole el guiño. -Si tienes la oportunidad de hablar con ese agradable doctor pelirrojo. Jake la vio marcharse y entonces se giró hacia Frank. Hay demasiado gastos y pocos ingresos.. -Yo también me siento algo así -dijo sentándose con cuidado-. -¿Brad McCauley? ¿La serpiente? Ella se volvió para mirar a Jake con las manos en las caderas. -¿Crees que me ha estado robando? ¿Crees que. -Con ese capataz -replicó su padre mirándola a ella también. -Podría ser simplemente una mala contabilidad. -Pero estás viendo lo que yo he visto. . ¿Estabas sólo bromeando o realmente no te gusta Brad McCauley? -Sea lo que sea. -¿Cómo estás? -Bien.. Tengo mucho que haces antes de formarme una opinión. Hay algunas cosas que no he encontrado. McCauley no es el hombre para Lexi. -Yo nunca he considerado casarme. -¿Con quién has considerado casarte? -intervino Jake entrando en la habitación.? Jake levantó la mano para interrumpirle. El tipo puede ser un buen capataz. Precios que parecen algo caros. -Bueno. -Oh. Lexi le dijo adiós. -O podría ser un estafador. Brad y yo sólo somos amigos. papá. Jake asintió.Aún no sé nada. Tenía . tú no debes excitarte. está bien como capataz. -Gracias a Dios -gruñó mientras Lexi se inclinaba para besarle en la frente. pregúntale cuándo podré salir de aquí. como recibos de compras que se supone ha hecho él. -Con nadie -dijo Lexi mirando fijamente a su padre. Jake sonrió y acercó una silla. pero un desastre con los papeles. El capataz que tuve antes de él contrató a Brad como vaquero. y iró a su padre y habló en un susurro-. -¿Comprobaste sus referencias cuando le contrataste? ¿Cuánto sabías de su pasado? Frank lo miró fijamente. -O podría ser un estafador. Poniendo los ojos en blanco. punto. ¿las comprobaste bien? -No. -¿Por qué? ¿Estás sobre algo? -Nada específico. Él apretó su mano y le guiñó el ojo mientras ella se enderezaba y le sonreía.-Sería mejor partido que Brad McCauley. Volviendo a esas referencias sobre McCauley. Aún me siento mejor tumbado que de pie. -Ni siquiera lo conoces.

no es nada. lo es --Frank se puso a mirar la pared-. -Frank. y había trabajado de capataz algunas veces para algunos ranchos del norte. -Lo harás. me marcharé y te dejaré descansar.. -Aún no he hecho nada. Apostaría mi vida. Es un hombrecito muy listo. Pero podría ser alguno de los nuevos trabajadores que apenas conozco. Es bastante reservado. Agotado de la tarde. Parece que ha trabajado con todos los hombres de aquí. -Sí. Frank sonrió. . Va directamente del colegio al campo cada día. -Sí. Puede ser sólo un niño. Y creo que Jamie ve mucho más que alguno de los trabajadores. Bueno. Frank asintió y Jake se marchó.-dijo Frank---. -Supongo que eso no es malo -dijo levantándose y enderezando despacio su cuerpo dolorido. Eso fue hace casi cuatro años. Se reía por algo que el hombre había dicho. y nunca llegué a contratar a nadie. -¿Me tendrás informado? -Lexi me hizo jurar que no hablaría de trabajo contigo -dijo sonriendo-. pero sabe que es su rancho. -Así que él podría haber hecho esto antes. Los dos sabemos que no podía pedirle a nadie que hiciera esto. Frank no dijo nada. -Jamie está planeando dirigir el rancho uno de estos días . Y hay un tipo llamado Pepper que Jamie piensa que es algo furtivo. aprecio lo que estás haciendo. Oh. Él le contrató el año pasado. Había trabajado antes con McCauley. -Pepper. Así que cuando el otro capataz se marchó sin previo aviso. Lexi estaba de pie hablando con un médico fuerte y pelirrojo con bata blanca. ¿verdad? -Sin duda. y Jake sintió de pronto ganas de dar al hombre un puñetazo en su rostro pecoso. Simplemente se quedó mirando a Jake con solemnidad. En el pasillo. -Jake --dijo al fin-. Eso es si realmente había hecho algo. Y no he hecho otra cosa.. -¿No importa quién resulte ser? -No es Manuel ni Tonio. ayudando cuando puede y observando y aprendiendo el resto del tiempo. Durante un momento. Y cuando lo hagas. Brad se ocupó del puesto hasta que yo pudiera encontrar a alguien. -Jamie los conoce a todos. ¿Crees que él podría saber algo que pudiera ayudarte? -Sé que no le gusta Brad McCauley. confío en que seas justo.. sí.buena reputación con los caballos. ¿Por qué no me dejas que te cuente sólo si encuentro algo definitivo? Mientras tanto podrás dedicarte a mejorar para volver a casa. Hablándote del rancho y de quién hace cada cosa. ¿verdad? Me ha dicho que te ha estado ayudando.

Entonces. Gracias a ti. es fantástico --dijo poniendo un brazo sobre los hombros de Lexi y mirando al doctor-. -Mamá. -Eso suena bien -dijo Jake-. -Muchas gracias. ¿podemos irnos? --interrumpió Jamie apareciendo con una lata en una mano y una bolsa de cacahuetes en la otra-. ¿Frank se pondrá bien? El doctor Kiley asintió y adoptó un aire más profesional. -No será necesario. Al menos había tenido el tacto de apartarse cuando Jake había entrado en escena. Papá estará aquí una o dos semanas. y no se le podía culpar por encontrar atractiva a Lexi. -Si tiene alguna duda o desea buscarme. Jake miró al doctor y entonces se volvió hacia Lexi. puedo ir a buscarlo. Él la miró. Sus enormes ojos canela brillaban de modo inquietante. parecía ser un buen doctor. -Si realmente lo quieres. Me está entrando hambre. Podríamos comprar una de camino a casa. Jamie -dijo Lexi mientras el doctor se marchaba. sólo deje un mensaje a las enfermeras -extendió la mano y Lexi la estrechó-. Significa mucho saber que mi padre está en buenas manos. -Me refiero a este gesto de hombre de las cavernas -girando los hombros se libró de él-. ¿Qué piensas. Dios mío. -¿Nos vamos ya? -En seguida -dijo girándose sonriente a Jake-. -¿A qué te refieres? Ella señaló el brazo que la tenía aplastada contra él. -El progreso del señor Conley sigue el curso correcto. Sintiéndose repentinamente generoso. Creo que necesito una pizza o algo así.Interrumpiendo su conversación. casi siento . se dirigieron a los ascensores. ese agradable doctor posiblemente nunca coqueteará conmigo de nuevo. -No puedo agradecerlo lo bastante. mamá? -No hables con la boca llena. y tendré una charla con su padre y con usted antes de que se marche a casa. ¿No es maravilloso? -Sí. -¿Y entonces qué? Pensé que tu corazón pertenecía a Brad McCauley. Hablaremos pronto. Estamos muy satisfechos. -Supongo que te sentirás muy orgulloso de ti mismo -dijo Lexi interrumpiendo sus pensamientos. -Y podré jugar con los video juegos -dijo Jamie metiéndose un puñado de cacahuetes en la boca-. La sonrisa del doctor fue cálida y personal. Jake le sonrió. Después de todo. -Ya he oído todo lo que quiero sobre Brad esta noche. aún sujetando su mano. aún sujetándola de los hombros. El doctor Kiley estaba diciéndome lo bien que se está recuperando mi padre. Con Jamie delante. doctor -dijo Lexi-. doctor Kiley -dijo Lexi de nuevo.

Pareces mi padre -se detuvo y miró indignada a Jake-. puede que yo sepa de hombres un poco más que tú -dijo Jake. Puedo cuidarme sola muy bien. Jamie se detuvo en las puertas de salida. dejando la distancia justa para mantener su conversación en privado. les hizo un gesto y entonces siguió hacia el aparcamiento. -Gracias a Dios que está oscuro -murmuró Jake. -Le dije que me lo pensaría -dijo Lexi irritada--. maldita sea. ¿Se te ha ocurrido eso? -preguntó muy despacio. Jake le cogió de la mano y empezaron a caminar. Lexi. -¿Dónde lo has oído tú? -exigió Lexi.Parece que no gusta el modo en que me mira ningún hombre -observó ella mirándolo furiosa. y no necesito ser salvada del lobo malo. Jake entró y las puertas se cerraron. Le dije que dependería de papá. ¿Y ahora qué? -Eh. No soy Caperucita Roja. -Entonces. -No intento ser tu padre. ¿De acuerdo? Lo he dicho. sácatelo de la cabeza. . -Te quiero para mí. -¿Dónde has oído eso? -preguntó ella. -Bueno. -Pensé que ibas a ir al baile de la cosecha con él. . El la cogió del brazo. -Yo se lo dije -dijo Jamie. ni siguiera tu hermano mayor. Jake mantuvo la mirada al frente. Supongo que Brad se lo dijo. . -Pero. Vamos. -¿Por qué? -Porque tengo una erección enorme. vosotros -gritó Jake desde el coche-. y no puedo hacer mucho por ocultarla. ¿qué intentas hacer? -Puede que sólo intente mantenerte apartada de otros hombres. -Además. mirándolo sorprendida. Jake continuó. Lexi. Mientras Jamie corría delante de ellos hacia la salida. -Quiero oírte decirlo -susurró. ¿A qué botón le doy. ¿por qué? ¿Realmente tienes que preguntarlo? A Lexi se lo pusieron las rodillas como flanes. Lexi y Jake le seguían. no que iría. Jamie se encogió de hombros y entró en el ascensor. -Ahora supongo que tomaremos una pizza -dijo Lexi intentando calmar su corazón. -Creo que ese hombre se toma demasiadas libertades.haber salido con ese hombre. -Todos lo saben. -¿A qué te refieres? -Actúa como si fuera el dueño -las puertas se abrieron y salieron. Tengo hambre. gracias. no me gusta el modo en que te mira. mami? Ella entró detrás de él y señaló el de la planta baja. Así que si eso es lo que piensas.

-No creo que pudieras. Y no me digas que no sientes lo mismo. Yo la cogí antes de que cayera. Su corazón latía fuertemente. bueno. Ella respiró profundamente y sintió sus pechos aplastarse contra sus costillas. En todo lo que podía pensar era en lo que daría por estar ahí de nuevo. Lexi cerró los ojos. ¿verdad? -Supongo. -Insistes en vivir peligrosamente.. Jamie los miró. apenas puedes vestirte. Ella sonrió y abrió los ojos... Pero eso no evita que quiera intentarlo. pero eso no evita que te desee. Ahora estoy mejor. Lexi movió la cabeza confundida. su cabeza daba vueltas. -¡Oh. ya sabes. -Je hago daño? -No importa. -Me parece casi un año. Con la mano libre. -Quiero que te pongas bien. ¿Qué estáis haciendo? Tu madre tropezó -dijo Jake . Bueno. Lexi y Jake se separaron.. . ella la metió por su camisa y acarició suavemente las vendas bajo la camiseta. y en todo lo que podía pensar era en aquella otra noche de años atrás en la que Jake le había enseñado el significado de la palabra amor en su sentido más erótico. su cuerpo palpitaba.? -Posiblemente no podría -dijo Jake deteniéndose y frotando con la rodilla su muslo al girarse para mirarla-.. -Quiero hacerte el amor.-¡Jake! -Tú me has preguntado -dijo apretando su mano-. -Tenemos mucho de que hablar -dijo. Jake la miró fijamente. -No me digas que nunca va a suceder. -Necesitamos hablar. Y no poder hacer nada sólo me pone peor. -¡Eh! -gritó Jamie caminando hacia ellos.-. ¡Tengo hambre! Sintiéndose culpables. con tus costillas y el hombro y todo -balbuceó con las mejillas ardiendo-. Sé que tienes razón. pero no antes de que Jamie inclinara la cabeza con repentino interés. Jake! No sé. con los ojos de Jake a Lexi y de nuevo a Jake antes de que su mirada se posara en su madre con claro escepticismo. ¿Cómo ibas a.. Lexi asintió. Ella apartó la mano de sus costillas a su mejilla. Poniéndole el brazo en la espalda. -Fue hace dos semanas -corrigió suavemente. mareada. -Ni siquiera podemos besarnos sin que tu te quedes doblado de dolor. Sus labios estaban tan cerca que casi podían tocarse. -Eso fue hace mucho.

Y los impulsos libidinosos de Jake tenían que ser el resultado del aburrimiento y el aislamiento. Y que sepas que no es prudente chillar a sonámbulos ni a conductores soñadores. Jake. tirando de Jake con ella-. Jamie estaba en el asiento trasero. Jake no era capaz de más aparte de formarse ilusiones. -¡Ibas a pasártela! -gritó Jamie prácticamente en su oreja. -¿Qué jaleo es éste? -preguntó Jake. -¿Estás mejor de verdad? -preguntó Lexi pensando en futuras posibilidades. Su hijo estaba enfrentándose a muchos cambios en su mundo. Bueno. El cielo la ayudara. -No. Echó una mirada inquietante por encima de su hombro al asiento trasero. Jamie. -Estás costillas me molestarán hasta la próxima década -dijo empezando a salir--. Un segundo más tarde su brazo apareció señalando junto a la cabeza de Lexi. -Lexi empezó a negarlo. ahí está! -gritó Jamie de detrás de ella. Vamos. -Claro. dando claras muestras de estar enfurruñado. incluso si fuera sólo por una noche. pero sintió una pena tan fuerte que ni siquiera pudo intentar mentirse a sí misma. -¿Te he asustado? Ella casi le pudo ver sonreír mientras apartaba su brazo y volvía a su asiento. había estado sumida en sus pensamientos-. . mamá. -¡Eh. Y todos entraron. -Ni a osos dormidos -añadió Jake gruñón. corazón -Lexi caminó hacia el coche. preferiría pasar el resto de su vida reviviendo esa única noche que preguntándose cómo habría sido si hubiera tenido el coraje de decir que sí. Se desabrochó el cinturón y abrió la puerta. girando la cabeza. Ella no podía creer que hubiera algo más en ello. -Oh. es posible. Jake giró la cara hacia la ventanilla y pareció dormirse casi en cuanto el coche arrancó. Su hermana estaba acosándola con cosas sobre las que Lexi no tenía control. -Sí -Lexi se acercó a la pizzería-. Lexi esperó hasta que todos salieron para cerrar las puertas. Vamos a comprar una pizza.. dejando el otro tema. y entonces volvió a mirar el edificio delante de ellos. Pero no me duelen como antes. no vuelvas a hacer eso -dijo asustada poniéndose la mano sobre el corazón. A pesar de lo que los dos desearan. Y cuando pudiera. Pero no tenías que gritar. dándole un susto terrible. Por suerte era algo discutible. El camino hacia la pizzería fue silencioso.. Lo quería. ya se habría marchado. El pensamiento debía alegrarla. y Lexi condujo silenciosa llena de dudas y remordimientos.¿Vamos a comer? -preguntó finalmente. Su padre estaba todavía en el hospital recuperándose de una operación del corazón. pero su conciencia no se lo permitía.

-Yo podría conducir el resto del camino a casa -se ofreció Jake. ¿Cómo podía haber dicho algo así? ¿Cómo podría haber accedido él? Ellos no tenían nada que hablar aparte del hecho que querían hacer el amor y no podían.Jake se dirigió a una mesa tranquila al final. pero sólo se profundizó el ceño. Lexi siguió a Jake. ni siquiera en privado. pero lo haría de todos modos. ¿Estábien? -Oh. Lexi sonrió y su rostro se relajó. -¿Sí?-su puso colorada por los recuerdos eróticos que cruzaron su cabeza. -¿Qué ocurre? -Nada. -Considerando que tenemos un muchacho en edad de crecer y un hombre hambriento. ya que había tenido la oportunidad de recuperar la razón. yo diría una grande. -A lo mejor te dejo. en el cielo abierto. -De acuerdo. Había dejado de ser una adolescente. Lexi sonrió. Necesitamos hablar. . ¿qué tomamos? -A Jamie le gusta sólo de jamón. Era un hombre de carne y hueso con fallos y debilidades. Pero dentro de un restaurante. las cosas que ella había dicho no le habían parecido tan atrevidas. ¿De qué tamaño? El calor que subió a su cara en ese momento fue de pura vergüenza. -Tienes el ceño fruncido -dijo Jake mientras Lexi se sentaba a su lado. y era más que capaz de romper su corazón y arruinar su vida. Tenía que acabar con eso. y Jake definitivamente no era el héroe que ella se había formado en sus fantasías virginales. -Vaya memoria. Jake se levantó para pedir. Ella era tierra y él fuego. Supongo que estoy cansada. Solos bajo la luna. Y sabía que no había modo de estar cerca de él sin quemarse con su calor. sí. Cerró los ojos y respiró profundamente. -¿Sí? -se pasó una mano por la frente para suavizarla. rodeados de gente. -¿Qué? -Mitad de jamón y mitad de pimiento y cebolla-dijo Jake mirándola con curiosidad-. -¿Mitad y mitad? Las palabras penetraron en sus sueños y sacaron a Lexi de ellos de un tirón. Tras asegurarse de que se quedaría donde ellos pudieran verlo. sintió que su imaginación empezaba a desbordarse de nuevo. Lexi aún tenía las cicatrices de la última vez. estaba avergonzada al recordarlo. al quedarse sola. donde las luces eran más suaves y las velas menos brillantes sobre los manteles de cuadros rojos y blancos. No lo haría a propósito. -Y a ti de pimiento y cebolla. Jamie se encaminó hacia las máquinas de juegos junto a la entrada. Lexi. -Bueno. Y eso no era precisamente algo que ella quisiera hablar en público. -Te sorprenderías de las cosas que recuerdo-dijo con voz ronca.

-Si tú hubieras sido incluso sólo un año mayor. -Los dos queremos decir cosas. Y llevabas ese vestido de fiesta rosa con el escote tan bajo que tu padre te seguía con un jersey que no dejaba de intentar que te pusieras. una mujer enamorada. La noche de tu fiesta. Ella nunca olvidaría aquella noche. siendo algo más que amigos. He estado confundido contigo desde hace mucho tiempo. y agitando tus enormes ojos marrones a cada hombre. Jake apartó el tenedor y descansó la mano sobre la mesa. recordando esa parte de la fiesta por primera vez desde hacía años. tú y yo.Pareces pensativa. pero los dedos de Jake se aferraron a su muñeca. Un poco. es demasiado joven para que un hombre de veintisiete años piense en ella. pensaba en ti. Delante de los ojos de todos. era muy difícil ignorarte con el pelo suelto y rizado. Mira. Lexi. lento y delicioso se extendió por ella al sonido de su voz. para ser exacto. Pobre papá. . ¿Quién empieza? -No estoy segura de que éste sea el momento y el lugar -Lexi empezó a separar la mano. sí. Pero tú pensabas en mí.. A ella comenzó a palpitarle el corazón con furia. y Jake le había hecho sentirse así. Y todo el mundo se estaba dando cuenta -dijo Jake bajando la voz a un susurro. Recordaba cada palabra que Jake le había dicho y cada mirada que le había dicho más que las palabras. sí. -¿Por qué no? -No creo que Jamie esté muy cómodo con la idea de nosotros. . esto tampoco es fácil para mí. Lexi se rió. Un calor sensual. Recordaba el cielo azul y el aroma de pino en el aire. Sólo me importabas tú -dijo Lexi mirándolo directamente a los ojos.Jake se sentó frente a ella y le cubrió la mano con la suya. Pero una chica de dieciséis años.. -No lo hice. -Jamie no está aquí ahora mismo -Jake apartó la mano y empezó a juguetear con el tenedor-. -A mí no importaba la gente. ¿Es por eso que me seguiste fuera de la fiesta cuando me marché? Sí. todo podría haber sido diferente. -Sí -insistió Jake sonriendo-. Los dedos fuertes y ásperos de Jake acariciaron su mano. Su niña estaba creciendo justo delante de sus ojos. -Oh. no importa lo tentadora que sea. -¿Cuánto? -Desde la noche en que cumpliste dieciséis años. -Pobre papá. Se había sentido aquella noche como una mujer.

Lexi..Como si estuviera sucediendo de nuevo. . fue muy tentador durante el par de minutos en que perdí completamente la cabeza. Lexi. Hasta ese momento. Mi padre fue el que me dijo que no ibas a volver. en serio? ¿Más estúpido que casarte con Dolores tres meses después? -Eso es otra historia. Y habría tenido razón.. y luego con una intensidad que había tenido en un completo contacto de sus cuerpos. -No lo sé. esperando hasta que ella llegó a su lado. débil por el efecto de sus palabras.. qué? -preguntó suavemente. con jadeos sin aliento. -La última vez. -¿Oh. Pero esa vez. hacia ella y entonces girarse y desaparecer en la noche. pero tu padre me habría matado. y ella se había puesto de puntillas. -El sentimiento era mutuo. -Créeme. Sé que estoy asustada. -Puede que en otro momento. -Porque me asusté -tocó su mano y la acarició con la punta de los dedos-. apretándola contra él. Acabamos de venir del hospital. y yo era un hombre adulto considerando seriamente cosas que posiblemente eran incluso ilegales y pervertidas. Cuando ella se apartó. Lexi le había pedido un beso de cumpleaños. la única vez que hicimos el amor. ella había rozado sus labios una vez más. el beso había sido todo lo que ella había soñado que sería. ella podía verle girarse al sonido de su voz. él había reaccionado.. Lo último que ella recordaba era la mirada horrorizada de Jake al mirar hacia abajo. Toda tu vida es un torbellino ahora mismo y esto está algo fuera de lugar. Con nadie más a la vista. -No es eso. Y salí de ahí mientras aún pude. Lexi se llevó la mano a la frente para que dejara de darle vueltas la cabeza. tú te marchaste sin decirme ni adiós. créeme. -Lo sé. -¿Y de qué quieres hablar esta noche? -De lo mucho que quiero hacerte el amor. -Jake. -¿Entonces.. Él había vacilado. De repente. -La gente lo ha hecho antes. Animada. asustada de que lo hagas de nuevo si te doy la oportunidad. Eso había sido todo. Tú eras demasiado joven para saber lo que estabas haciendo. -Yo te quería mucho. -¿Por qué te marchaste así? -preguntó ella al recordar el dolor que había sentido. Eso habría sido lo más estúpido que ninguno de los dos habría hecho. bueno. al principio reacio. los brazos de Jake la habían rodeado. apenas rozando sus labios con los de él en una caricia. -Estás enfadada. No es algo de lo que quiera hablar esta noche. Entonces conseguí recordar que eras una niña. -Me gustaría oírla --insistió Lexi..

-Yo también he pensado cosas parecida --admitió tragando saliva-. Y yo soy demasiado viejo para ser noble. en gran parte a los esfuerzos de Jake. Girando a su izquierda. Sabía que él no le ofrecía un futuro. Incluso había alquilado mi rancho por diez años sólo para cumplir el acuerdo de divorcio con Dolores. pero su boca esbozó una sonrisa de todos modos. La tensión que había aparecido después del viaje al hospital una semana antes se había olvidado. Lexi intentó apartar la mano de él. A la mañana siguiente puse los pies en la tierra. que dio dos pasos atrás. El fantasma de una sonrisa cruzó el rostro de Jake. Ni siquiera puedo dormir por las noches pensando en ti. Jake aún llevaba el cabestrillo.. -El placer es mío. -¿Y qué había de mí? Yo fui quien te sedujo aquella noche. Una dama tiene que estar prevenida. Y ahora. pero Jake no la dejó. Capítulo 10 L EXI estaba de pie junto a la ventana de la cocina que daba al jardín. -Escúchame . . en todas las oportunidades perdidas -dijo con pasión entrelazando sus dedos con los de ella-. Jamie echó el balón a Jake.insistió Jake-. te lo aseguto. Mientras miraba. y sus costillas seguían vendadas. ni trabajo. eso es muy noble. . ni futuro.. pero tras tres semanas de reposo se estaba curando. ¿qué? Él se llevó su mano a sus labios. gracias-dijo Lexi mareada al pensarlo-. pero hubiera vuelto a hacerlo si hubiera tenido la oportunidad. lo lanzó hacia Jamie. Se mordió el labio inferior para evitar sonreír. pero estaba ofreciéndole mucho más de lo que ella había tenido nunca con otro hombre. La furia de Lexi había desaparecido. No tenía dinero. -Sólo quería que supieras que voy a seducirte en cuanto pueda -Bueno. el corazón le dio un bote. No debí. El único modo en que podía evitarlo era marchándome. con su camaradería en pleno auge de nuevo. Estaba ofreciéndole otra oportunidad para disfrutar de la noche más maravillosa de su vida. ¿pero qué ha cambiado ahora de hace diez años? -Tú ya no tienes dieciséis años.-Nunca debía haberte hecho el amor aquella noche. en lo bien que te siento entre mis brazos. donde Jake y Jamie jugaban con un balón de béisbol bajo el aire otoñal. Lexi. Al pensarlo. -No recuerdo haberme resistido mucho -frunció el ceño-.Bueno. Furiosa de repente. Pronto Jake tendría dos brazos para sujetarla y un pecho lo bastante fuerte para soportar su peso. y lo cogió con las dos manos antes de que chocara con su estómago.

Y donde debía estar el nombre del padre. -¿Lexi? ¿Qué ocurre? No pareces tú -se alarmó-. madura y atractiva del muchacho a quien ella había adorado y el hombre al que había llegado a amar. el recuerdo aún dolía. -¿Sí? -preguntó su madre dulcemente al teléfono. los parecidos que ella había visto los había achacado al producto de su imaginación hiperactiva. -¿Dolores? ¿Estás bien. Después de eso. Al quinto ring. Dejando el recuerdo atrás. las cosas habían ido de mal en peor. Pero Dolores solía mentir. Cuando levantó la mirada de nuevo. ¿Serían una o dos noches suficientes para hacerla soportar el dolor de corazón que seguiría? Porque hicieran o no el amor. la vieja sospecha creció. Nunca había sido un secreto que Dolores había sido la favorita de su madre. querida? -No. Había dicho que soñaba con ella. Si alguien lo sabía. Sus ojos verdes brillaban risueños mientras cogía el balón y se enderezaba de nuevo. Mientras iba a buscar a su madre. había sido idea de Cordelia esconder el embarazo de Dolores tras la identidad de Lexi. Su mundo se había derrumbado cuando había leído su nombre. aparecía como la madre de James Franklin Conley. Lexi vio a su hijo correr hacia atrás para recibirlo. Jake le había dicho que la deseaba. pero Lexi nunca se había dado cuenta de ello hasta el día en que había visto la partida de nacimiento de Jamie. No podía ser. Su rostro estaba relajado y sonriente. pero no había dicho que la amaba. ¿Pero y si lo era? Dolores le había jurado que no se había acostado con Jake durante meses antes de dejarle. que sus manos apretaron tanto la pila que sus nudillos se pusieron blancos. sería su madre. Lexi intentó calmar su corazón. pestañeó. ¿Es tu padre? ¿Ha ocurrido algo? . Su rostro feliz y ojos risueños eran tan similares a los que acababa de ver. Incluso después de diez años. soy yo. era una versión más curtida. No podía ser. vio a Jake corriendo para coger el balón. Con los años. suspiró aliviada al oír a la criada. -¿Madre? -dijo Lexi casi sin voz por el nerviosismo. mientras miraba. sólo ponía "desconocido". Pero en ese momento. A los cuarenta y un años. Su mano temblaba mientras marcaba el número de su madre. pero no que se quedaría con ella. Lexi corrió al teléfono del salón. alelando la alegría como humo en el viento. La risa de Jamie sonó cuando Jake giró y le lanzó el balón. él se marcharía en cuanto su padre estuviera bien. movió la cabeza para aclarar su visión y miró de nuevo. Inclinándose hacia la ventana.¿Y luego qué? La pregunta resonó en su mente. Lexi -dijo sentándose. Lexi se agarró con fuerza a la pila y respiró profundamente. Él le haría el amor y después se marcharía. el nombre que ella había planeado dar a su propio hijo cuando tuviera uno. Después de todo. Alexandra Lorraine Conley.

sí. Además. . bueno. No me refiero a eso. ¿qué harás? ¿Se lo dirás? ¿Arriesgarás que pueda quitarte a Jamie? Porque sabes que podría. no es nada. es que tú no te detendrás en nada para proteger a Dolores. eso es muy difícil de creer.. yo ya le he dicho que tú nunca estarías de acuerdo. -Madre. no se parece nada a Dolores. Oh. ¿Es eso lo que . espera! -¿Qué? -Sé que Dolores lo niega. Por eso llamo. Lloyd estaba pensando que a lo mejor una escuela militar pudiera ser una buena idea. no. Yo he sido para ti un sacrificio a mano más de una vez. tengo que irme. ganando tiempo para armarse de valor.. Claro que es familiar. -Me alegro. -respiró y soltó el aire despacio-. Suspiró cansada. querida.Me duele oírte decir eso. ¿de qué hablas? Es mi nieto. y espero que seas agradable con él -replicó Cordelia-. Lexi. -Oh. y la florista llegará en cualquier momento.-No. Lexi. santo Dios! -exclamó Lexi-. madre. pero es enormemente rico. ¿Te recuerda a alguien? ¿En las fotos has notado que se parezca a alguien? -Bueno. -Parece una gran fiesta -dijo Lexi.. -Lloyd puede ser un poco rígido. -Y entonces. Sé que vive en un rancho y está acostumbrado a mucha libertad. Tengo invitados que vienen a cenar. Para eso no te he llamado. Bueno. Hay un millón de cosas que debo hacer. y quería hablarte de eso.. Cordelia suspiró aliviada. -Sí. pero. ¿Has notado algo en Jamie que fuera. -¡Oh. -Bueno. -Soy tu madre. -¿En sus visitas. madre. Si averiguo que Dolores se acostó con él justo antes de marcharse. -No -dijo Lexi impacientándose tanto como su madre-. entonces sabré que Jake pudo ser el padre y posiblemente lo sea. -¡Madre. -Cuando les veo juntos. Es muy especial. Ahora los padres tienen derechos. -Puedo preguntarle a Jake. -Jake no es el padre de Jamie -dijo Cordelia como si pudiera leer la mente de Lexi. Está bien. engaños y rechazos. suéltalo. Alexandra. Lexi? Tengo prisa.. la florista está aquí. pero a Lloyd le gusta así. si me entero de que me mintió en eso. Le enviarán a casa dentro de una semana o algo así. querida. querida. te has fijado alguna vez en la forma de moverse y en las cosas que hace? -Bueno.. Dolores me dijo que había hablado contigo. si he aprendido algo en toda mi vida. familiar? -Lexi. ¿Dudas de mi palabra? Lexi pensó en todos los años de decepciones. -Bueno. pero ese niño es demasiado revoltoso. Si Lloyd fuera más tieso le podrías disecar. ¿qué es. En serio.

Cuando el . Jamie siempre ha sabido que era adoptado. -Claro que sí --dijo Lexi tranquila -. pero era un dolor que Lexi conocía bien. Yo. El pasado había quedado detrás. Yo fui a California para ayudar a mi hermana a superar un divorcio traumático. como ella. Accediste a ello. Sabes lo que me disgustan las lágrimas. -Si Jake es el padre -dijo Lexi despacio tiene derecho a saberlo. Yo lo arreglé de modo que los médicos y el hospital pensaran que Dolores era Alexandra Conley. y Cordelia posiblemente otra. Lexi respiró profundamente y se calmó. Dolores era una de ellas. Y nunca soñé que la única razón por la que me querías allí era para tenderme una trampa. ¡Y ahora estás amenazando con estropearlo todo! -Esa decisión habré de tomarla yo. ¿Cuánto tiempo más crees que puedo seguir dándole excusas? -¡No puedes decírselo! ¡Prometiste no hacerlo! -Yo no tenía ni veinte años. -¡No te atreverás! -gritó Cordelia. Fue un golpe duro cuando averigüé lo que habías hecho a mis espaldas. . Y cuando le hable a Jamie de su madre. Después de que yo llevara cuidándole semanas. y no había nada que nadie pudiera hacer por cambiar eso. -Eso no supone ninguna diferencia. suerte de haber sido recogido por los brazos de su nueva madre y llevado al rancho en las afueras de Santa Fe donde él. Ni siquiera sabía que estaba embarazada hasta que la vi. -Eres una boba.No te pongas emocional. Yo me ocupé de eso. Tú aceptaste el bebé. y el corazón se le partió al pensar en ese bebé diminuto y perfecto apartado por una madre que nunca le había querido. A lo mejor tú has basado tu vida en el engaño. y cuando sea lo bastante mayor. Lexi. Yo lo arreglé para que pudieras abandonar California con Jamie como tu propia hijo y nadie supiera nunca la verdad. Las lágrimas asomaron a su voz al recordarlo. Ella había aceptado mucho tiempo antes que era una hijastra para su propia madre. Y también había aprendido que al final. ¿no crees que hará preguntas sobre su padre? Jamie tiene diez años. Alexandra --le ordenó su madre-. tu madre. Para todo el mundo tú eres la madre de Jamie. Ya está empezando a hacer preguntas. madre. pienso decirle quién es su madre natural. Como la propia Lexi. Jamie era suyo.quieres? Era el tono de su madre más que sus palabras lo que dolía. conocería lo que era crecer siendo realmente amado. -Claro que accedí. madre. Algunas personas nunca deberían ser madres. había sido la afortunada. después de que Dolores amenazara con darlo en adopción si no lo hacía -Lexi apretaba el teléfono con tanta fuerza que los dedos le empezaban a dar calambres-. pero yo no planeo vivirla así. Jamie tenía suerte de haber sido rechazado. Después de que me hubiera enamorado del bebé.

Ha habido demasiado dolor. Pero en lugar de entrar en la casa. y Lexi suspiró feliz. él le diría todo lo que él necesitara saber y no más. -Has perdido la cabeza. Ella y su padre habían pasado la mañana hablando con los doctores. Lexi estaba deseando terminar con la conversación para poder recuperar su paz mental--. el pasado era un libro cerrado. No quiero que nadie sufra nunca más por nada de esto --fijo totalmente calmada-. Aún necesitaría muchos cuidados. se sentó en el borde de la fuente de piedra. ¿Sería Jamie más feliz conociendo la verdad? ¿O se sentiría como se sintió Lexi cuando su madre se quedó con Dolores y a ella la envió con su padre? Lexi había necesitado media vida para darse cuenta de que el fallo no había estado en ella misma. había podido asegurar a los doctores que no habría problema. Le dolía la cabeza de todas las preguntas sin respuestas mientras se ponía de pie. Alexandra. desde donde una vez había caído el agua. -Ella nunca accederá. -Ya veremos -como de costumbre. madre -dijo Lexi quitándose el auricular de la oreja. madre. Creo que llegará el día cuando ella querrá que lo sepa. -Da recuerdos a tu padre. a su tiempo. Las palabras de despedida de su madre. pero con Twyla y Manuel para ayudar. Lexi se preguntó si no sería mejor que ella adoptara la misma actitud. Sus dedos acariciaron los pequeños pétalos de una rosa. siempre que hablaba con su madre. No haré nada aún. ¿No está esperando la florista? -Sí. pero no sabía cómo podría evitarlo una vez le dijera la verdad. él había dejado claro que no quería oír nada más de «esa maldita mujer». y rezando para poder encontrar una respuesta. ('reo que si miras esto de un modo realista. La última vez que le había dado a su padre el mensaje. Mejor trataría esos problemas como hacía siempre. Me doy cuenta de que esto también ha de ser decisión de Dolores. A lo mejor algo de lo que su madre había dicho era cierto. y estaba feliz al pensar que su padre volvería a casa después del fin de semana. Una sonrisa encendió su rostro mientras salía del coche. -Yo creo que sí. Su . No había razón para que tuviera que escuchar todos los detalles feos. hicieron sonreír a Lexi mientras colgaba. había una cascada de plantas. Para él. No quería que Jamie pasara por eso. apenas oídas. Las delicadas flores rosas y blancas sobre las hojas verdes formaban una bella alfombra a su alrededor. -Que tengas una agradable velada. Desde lo alto. -No te preocupes. dejándolos para el día siguiente. sino en su madre. serás sensata. bueno. querida. Lexi aparcó delante de la casa justo antes de la puesta de sol.momento llegara. prométeme que lo pensarás.

yo lo arreglaré. Me está haciendo buscar recibos de venta de ganado y facturas de compras de alimentos que han estado guardadas durante años y medio --explicó furioso-.padre viviría. Bueno. Pero no puedes llamar a mi padre bajo ninguna circunstancia. Lexi se puso de pie-. y pasaba las tardes con Jake en vez de con Manuel u otro de los trabajadores.. Pronto estaría en casa. Jake está ahora a cargo del rancho y yo he estado fuera todo el día. tienes que detenerle. Ahora mismo. -¡No!-alarmada. Pero en su lugar vio a Brad McCauley caminando enérgicamente y directamente hacia ella. Creo que él tiene celos de algo más que del trabajo. Por supuesto -dijo Brad calmándose visiblemente--. No quiero que piense. El grado de su alivio le indicó lo preocupada que había estado. -Lexi -se detuvo delante de ella y se puso los puños en las caderas-. . Sea cual sea el problema. Lexi sabía que seguía teniendo la esperanza de que Jake se quedara. Jamie iba directamente a casa desde el colegio esos días. Odiaría tener que molestar a Frank en el hospital con esto. Ella casi había empezado a esperar lo mismo. Lexi se puso nerviosa. Ni siquiera he debido decirlo. Lexi levantó la cabeza esperando ver a Jake. Incluso Twyla parecía más sonrosada que de costumbre cuando Jake estaba cerca. yo no haría eso. Lexi. Por las preguntas que su padre le había hecho. se encogió de hombros. -Posiblemente no. ¿Por favor. -¿Qué pasa. Su expresión le recordó a Lexi la de un niño enfurruñado. -Eso es comprensible. Cierto antagonismo entre los dos es natural. pero no voy a aguantar mucho más.¿A qué te refieres? -preguntó. puedes decirme qué está intentando hacer ese maniático? Como Lexi no estaba interesada en la última pelea de Brad con Jake. A lo mejor ya podría tranquilizarse y disfrutar un poco más de la vida. sabiéndolo de antemano. La puerta de la casa se abrió y se cerró de golpe. Brad? -Algo en ese hombre me irrita. Jake está haciendo un trabajo que a ti te gustaría tener. Se puso de nuevo el sombrero y se bajó el ala sobre los ojos. Yo. ¿Cómo voy a poder hacer mi trabajo si tengo que estar subiendo aquí todo el día? -¿A qué te refieres? -Está revisando cada transacción que yo he hecho durante los dos últimos años. y las comidas en el rancho nunca habían sabido mejor. ¡No hagas eso! Yo me ocuparé. . oiga o sueñe con el trabajo durante al menos otras seis semanas. Y tú tienes el trabajo que él solía hacer. Se quitó el sombrero con una mano y se pasó los dedos de la otra por el pelo. -Es más que eso -dijo Brad mirándola-.. Sólo estaba furioso.

La verdad es que sí -dijo Jake despacio-. Lexi se sorprendió. Jake cerró la puerta y avanzó hasta el extremo del portal. Me has pillado desprevenida. . -¿De qué estás hablando? -preguntó de pronto enfadada--. No confío en McCauley. ¿Te has decidido sobre el baile de este fin de semana? Aún me gustaría llevarte si tú quieres ir. más relajado-. Debes estar agotada después de todas las horas que has pasado en ese hospital. Necesitaba una noche para saber cómo se lo diría. haciendo los deberes.? -No. pero sonaba así tu voz. -Pensé quedarme aquí un rato para disfrutar del aire fresco --respondió Lexi suavemente. -¿Ocurre algo? ¿Jamie. -Oh.Brad bajó la mirada. ¿entonces qué va mal? Jake bajó los escalones y se apoyó contra uno de los pilares que soportaban el techo del porche. ¿Sabes que pensaba llamar a papá al hospital? Jake se acercó a ella. -¿Vas a entrar? Ella no podía ver su rostro claramente por las sombras. -¿He dicho que algo vaya mal? -No. ¿Te parece bien? -Muy bien-Lexi sonrió mientras apartaba la mano-. ¿Y qué estabas haciendo? ¿Mirando desde la ventana? . piénsalo esta noche y dame la respuesta mañana. -Lo estoy -se sentó de nuevo en la fuente -.. -He estado esperando a que volvieras a casa.. -Sólo quedan dos noches -le cogió la mano . -¿Es este fin de semana? -Claro -sonrió-. No sabía que fuera tan pronto. -A lo mejor simplemente no me gusta que le des la mano a un ladrón como Brad McCauley. No necesitaba una noche para saber que no iría al baile con Brad. así que estaba viéndole marcharse. -A nada -la miró de nuevo. Se frotó la mano contra la falda mientras le veía marcharse. Está arriba.. Jamie está bien. Me parece bien.. Lexi se alarmó. Entonces se abrió la puerta de nuevo y una figura alta y oscura apareció en el rectángulo amarillo de la puerta. -Eso no sería buena idea. Te haría bien salir y divertirte un poco. ¿Y adivinas lo que vi en su lugar? -Lo que viste fue que se quejó sobre ti. Te diré algo. pero su voz no sonaba alegre.

pero enfréntate a los hechos. y deseaba . ¿Yo soy el tonto? A mí no me lo parece.-Eso es lo que le he dicho. Su muslo empujó entre sus piernas. -Sí. -Maldita seas. Lexi tenía la espalda contra la fuente. Sus pechos le hormiguearon. Su boca cayó sobre la suya en un beso castigador y apasionado. Su respiración acariciaba sus mejillas mientras sus labios bajaron tanto que casi rozaron los suyos. pero no podía rendirse a él. Sí. echándole la cabeza hacia atrás. -Estoy haciendo el tonto -repitió suavemente con furia en la mirada -. ¿cuál es el problema? -¿Por eso te estaba dando la mano? ¿Te estaba dando las gracias por salir en su rescate? . ¿Sí o no? -No lo sé. Yo no soy el que permite a un ladrón que me hable dulcemente y me lleve a la cama. pero me estaba pidiendo que fuera al baile con él el sábado. -¿Cuál de las dos? . Sus muslos rozaron los suyos. pero Jake siguió avanzando.gruñó Jake. -¿Qué te pasa? -preguntó Lexi poniéndose de pie con las manos en las caderas-. Bueno. cambió rápidamente-. -¿Sí o no? -preguntó de nuevo. eso es lo que he dicho -Lexi levantó la barbilla. Sé que fuiste capataz aquí. Lexi se agarró a él. -¿Qué quiere decir eso? Es una decisión simple. presionando íntimamente mientras su lengua penetraba despacio en el suave interior de su boca. Sus dedos se metieron por su pelo en la nuca. -¿Vas a ir con él? -preguntó Jake ignorando su amenaza.No es asunto tuyo. Lívida de furia. y Brad es ahora el capataz. -No -susurró al fin. Lexi apretó las manos en puños. Ese hijo de puta susurró Jake. -Tienes suerte de que no te abofetee por esto. Palpitando. A Lexi le latía muy deprisa el corazón. Su puño se cerró en su pelo y tiró suavemente. Así que le prometí que yo solucionaría todo. -Aún no me he decidido. Así que supéralo ya. Jake. Dejaste el trabajo. -Estás haciendo el tonto con esta vendeta. No podía decirle que había ganado. y al ver el triunfo en los ojos de Jake. hundiéndose en el beso que había dejado de ser furioso y se había vuelto profundo y salvaje. No podía retroceder más. -¿Superarlo? ¿Superarlo? -casi gritó -¿Es eso lo que has dicho? -Sí.

Desde su encuentro en la fuente la noche anterior. Capítulo 1 1 Y A está! -exclamó Jake colgando el teléfono-. no habían tenido un momento a solas. Las terminaciones nerviosas seguían doliendo y palpitando salvajes. enviando explosiones por el cuerpo de Lexi. su cuerpo y su alma. Era suya. iba a llamarte -hizo una señal al sofá frente a la chimenea-. Jake levantó la cabeza y ella jadeó cuando la cogió de la cadera y la sujetó mientras su muslo empezaba con unos empujones rítmicos entre sus piernas. Ella podía sentir su excitación. . Jake la miró detenidamente. cogiéndola con su brazo bueno. Ella negó con la cabeza y gimió de nuevo. Pero pronto. -Sshh -Jake la abrazó con más fuerza-. ella se sentó en el sofá.No debí. -Vas a ir conmigo -Jake bajó la cabeza y habló junto a sus labios-. ¿Verdad? -Sí -murmuró Lexi. ahora no. Sé que estamos en medio del patio. ¡Lo tengo! Cuando iba a subir las escaleras. -Lo sé -Jake la soltó de mala gana y se apartó. será una noche muy.. y se sintió culpable por haber permitido que la lujuria la cegara y dejarle así. Y esto. Lexi se detuvo al oírle y entró al salón. Aquí no. Jake. incapaz de hablar. -Te deseo tanto que no puedo soportarlo -susurró seductoramente Jake. un abultamiento duro y caliente latiendo contra su estómago. pero está muy oscuro. ¿verdad? . ¿Por qué no nos sentamos? Perpleja. Estaba llena de deseo. Y he estado medio loco de pensar en esto. -¿Esto? -Esto -Jake se apretó contra su estómago. y Lexi le ofreció su boca. La boca de Jake se cerró sobre la suya. -No vas a ir con él. luchando contra el placentero dolor en su interior. Lexi gimió y apretó la cara a su cuello. incapaz incluso de creer lo que le estaba pasando. y estamos solos. Vio a Jake levantarse de la silla y levantar el puño triunfante.preguntó con voz ronca junto a su oreja. Y esto -su beso fue rápido y duro y su pierna se deslizó entre las suyas de nuevo--. tomando lo que le ofrecía y dando ternura y pasión a cambio. Otra vez no -suplicó Lexi. -Lexi. . mirándola a los ojos-.sentir el peso dulce de su cuerpo sobre el suyo. -Oh. contenta de tener una excusa para interrumpirle.. Siempre lo había sido. muy larga. y él a su lado. -¿De qué hablas? -preguntó. Subió sus labios a los de él. Y cuando ocurra. sin dejar duda de su excitación-.

-¿Y fue así? -Al final. Es poco. Tengo una caja llena de facturas de comida. Soy una mujer. Y nos números no encajan con los que Brad McCauley le dio a tu padre. -¿Cosas? ¿Qué cosas? ¿Y por qué no sé yo nada? -Oh. -Sí. con la ayuda de uno o dos socios. No quería preocuparte. No he hecho mucho más -susurró. -¿Disgustarme? ¿Por qué? -Sobre unas cosas que he averiguado desde que estoy aquí. Jake. sin poder creer lo que estaba oyendo--. qué es? -Bien. A lo mejor no lo crees. La cuenta que él le dio a Frank se quedaba corta en diez crías el año pasado y quince este año. tendrás que tener más que eso. ¿Quién? ¿Lo sabía papá? -Lo sospechaba. lo tengo. parece que lo han hecho más descaradamente. Recuerda exactamente cuántas sobrevivieron durante los dos años pasados. Estabas trabajando cada vez que he pasado por aquí. alguien. -No sabía que hubieras pensado en mí. y no sé qué más cosas donde él cambió un poco los números y se embolsó la diferencia. Jamie me ha ayudado con las crías de las dos pasadas primaveras. ha estado cuidadosamente quedándose con los beneficios del rancho. Jake sonrió ya la besó una vez más. Lexi se apartó para mirarlo a los ojos. pero no tenía nada concreto. cierto. -¿Cómo? -se alarmó. -¿Por eso ha estado ayudándote? -Sí. realmente le gustan esas crías. ¿No? En primer lugar. Cosas que tu padre me pidió que hiciera mientras él estaba en el hospital. pero todo . -Oh. Lexi. desde hace ya varios años. Nunca cambiará -se encogió de hombros-. ya conoces a tu padre. pero si vas a acusar a Brad de ladrón. ¿Bueno. Lexi sonrió.. venta de ganado. sí que he pensado en ti -dijo jugueteando con su pelo y besándola suavemente-. -Yo tampoco. Todas esas horas que pasaba con los ayudantes después del colegio le hicieron enterarse de muchas cosas. -Me alegra oír eso. no veía que algo así importara. -Oh. quiero a mi hijo. Tiene una buena cabeza para los números. facturas del veterinario. -Mira. -No -dijo Jake con firmeza-. ella no veía por qué iba a mentir Brad. y siendo un niño. Y a medida que Frank se ha puesto peor. Pensó que a lo mejor como yo era de fuera. podría notar algo que a él se le hubiera pasado.Te he echado de menos. y en segundo. Tengo mucho más. porque quiero hablar contigo y no quiero que te disgustes. pero Jamie ha sido de gran ayuda. lo conozco. así que no debo preocuparme por nada.

-Un tipo llamado Pepper. -¿Pero qué hay del siguiente rancho al que vaya? Si ha hecho esto dos veces. -Es difícil de creer -dijo despacio-. -Un momento -dijo recordando la imagen apasionada de la noche anterior-. Lexi suspiró y Jake le acarició la mandíbula. En eso podía estar agradecida. ¿Qué es esto. -Bien. y se detuvo al ver a Lexi medio escondida detrás de Jake-. ese. -¿Vas a echarle simplemente? -dijo ella sintiéndose enfurecer-. ahí había muchas. -¿No? Jake se levantó y se unió a ella. Yo salí con ese hombre y yo le defendí. Ni siquiera Frank sabía que era Brad. Si quería evidencias. El hecho de que tuviera razón. Frank piensa que tenemos todo lo que necesitamos.. la puerta se abrió y Brad McCauley entró como una tormenta. pero nosotros sólo queremos librarnos de él. estoy seguro de que no habría apuntado hacia él tan rápidamente. no hablé con tu padre hasta esta mañana. -Las noticias vuelan. -¡Podrías habérmelo dicho! -gritó nada divertida. A él podía no gustarle mucho Brad McCauley. poniéndose de pie y caminando de un lado a otro. ahora me siento como una tonta. ¿Ese ladrón? -Hice lo posible por evitarlo -dijo Jake medio sonriendo. Carver. Puedo echar a MccCauley cuando quiera. y si yo no hubiera sido tan celoso respecto a Brad. Sin previo aviso. -¿Qué diablos quieres ahora. ¿No ha quebrantado ninguna ley? -Bueno. tenía miedo de cuál pudiera ser la reacción de su padre. -Aún así me hubiera gustado que me lo hubieras dicho.?-se detuvo-. lo hará de nuevo. Thorn? -gritó. -No lo sabías. -¿Ibas a dejarme ir al baile con ese. pero yo sabía el resto. pero había confiado en él. Ella soltó el aire que había aguantado. sólo la irritó más. ¿Lo sabe papá? Más que aturdida. Y posiblemente uno nuevo.suma. estoy seguro. -McCauley tenía cuidado con quién metía en el asunto.. Lexi? ¿Hablaste con él como me dijiste? . Cada vez que lo intentaba empezabas a gritarle recordó Jake. Al menos no era nadie que ella apreciara. y dudo seriamente que vuelva a trabajar de capataz de nuevo. es posible. Hablamos esta mañana -dijo Jake-. -No. Ella dejó de caminar y lo miró. Lexi se volvió para mirar sobre su hombro el montón de cajas junto a la mesa. Esta mañana he averiguado que no es la primera vez que ha hecho algo así. ¿Sabías esto anoche? -Bueno. ese. ¿Está implicado alguien más del rancho? Él le levantó la barbilla. No le será tan fácil la próxima vez.

esa casa es mía. Brad -Jake apretó la mano en su cintura--. De pie y escupiendo fuego. -Bueno. no irá contigo al baile. ¿Qué resto? Con un movimiento de la cabeza. -Espera un momento. No. -Quizá sea mejor que nos dejes solos unos minutos. Si quiere tener su casa.No sé de qué hablas. Lexi y yo hablamos anoche y de nuevo esta mañana. supo que no tenía prisa. Puedes hacerte el sordo y el ciego. Puedes hacerte el inocente. Creo que Brad preferirá hacer esto en privado. Jake me habló antes a mí. ¿Crees que podrías estar fuera mañana? Puedes usar el granero para guardar tus cosas hasta que encuentres otro lugar. Esa casa es el aposento del capataz. -Y otra cosa -añadió Jake-. no le escuches! Brad la miró desesperado. . pero sabes lo que hiciste. Todo el mundo lo sabe. Y en cuanto al resto. enviaré a Twyla a limpiarla mañana por la tarde. Y yo también. y yo he decidido que quiero mi casa. ¿Aún quieres que se quede Lexi? -Lexi -Brad la miró suplicante ¿No puedes detenerle? ¿No puedes hacer algo? Sabes que esto no está bien. Lexi levantó su mirada hacia Jake. Jake rodeó a Lexi de la cintura. -Me estás tendiendo una trampa. Puedes hacerte el mudo. -La verdad es que Jake está en su derecho. -Ya lo ha hecho. Creo que me gustaría que me devolvieras mi casa. -Bueno. ¿qué hay de esos recibos que has estado buscando para mí estos días? .Bueno. ¿y qué diablos se supone que haré entonces? -Ya llegamos a esa parte. ¡Lexi. El alquiler de Frank ha terminado. -No. Brad. -¿Es resto? -Brad se tensó y dio un paso atrás -. Ya es hora de que arreglemos algunas cosas aquí -se sentó en la silla junto al sofá y esperó a que ellos se le unieran. Jake tiene mi total aprobación. -¿Qué? -bufó indignado levantándose de la silla. preguntándose cuánto tiempo más alargaría el asunto. Brad gritó. -Claro que sí. . en absoluto -dijo Brad con confianza-. puede que entonces podamos sentarnos todos -Brad cerró la puerta tras él y entró en el salón-. Y por cierto. Quiero que Lexi oiga todo lo que tienes que decir. Si puedes estar fuera mañana al mediodía. Lexi. Brad -respondió Lexi luchando por contenerse-. para empezar. no hay nada que podamos hacer -puso su mano sobre la que sujetaba la cintura-. Jake negó despacio con la cabeza. Por el brillo frío en sus ojos. Brad. Jake le indicó las cajas y los papeles que había sobre la mesa. Irá conmigo. Si ella no estuviera convencida de su culpa. casi hubiera sentido pena por él.-Me temo que no he tenido la oportunidad.

simplemente llamaré al sheriff para ver qué piensa él de este asunto. tú acabas de echar al único otro hombre que me ha pedido que le acompañe al baile el sábado por la noche. Tengo que hablar con Manuel para que reemplace a McCauley hasta la semana que viene.Yo también. ¿Qué se supone que puedo hacer si sales con él y te lesionas de nuevo? Después de todo. el fuego salió de los ojos de Jake. e intentaste usarme. muévete! Con una mirada final en la dirección de Jake. sino la mía. él la abrazó. -Un placer. sal de aquí y empieza a hacer las maletas. Puede que yo no esté totalmente curado. No quiero ver tu cara hasta que recojas tu cheque mañana. Tienes suerte de que todo lo que vayan a hacer sea echarte. Por si acaso. y la soltó despacio. Puedes recoger el cheque mañana al mediodía. -Será mejor que volvamos al trabajo ahora. -No estaba librando tu batalla. -Eso estaría bien. -Estoy deseando que llegue mañana por la noche. -Bueno. irías a la cárcel. ¡Ahora. . -El señor Conley te ofrece generosamente dos semanas de indemnización si desapareces rápida y silenciosamente. -¿En qué estaría pensando yo? -No lo sé. Lexi sonrió despacio. ¿Significa eso que te vas a mudar a tu casa? -Eso estaba pensando. me marcharía antes de que se dijeran más cosas -le aconsejó Jake con voz fría como el hielo . Despacio. Nadie te cree ya. Él la besó. Sonriendo. Has estado deseando esto desde que llegaste aquí -dijo Brad con los dientes apretados-. -¡Me encantaría! -¡Estoy segura de ello! -Lexi se liberó del brazo de Jake y se puso entre los dos hombres . pero me enfrentaría a ti cuando quisieras intentarlo. ¡Tú!-señaló a Brad con un dedo al pecho . -¿Qué pasará la semana que viene? -Supongo que para entonces yo podré ocuparme de casi todas las obligaciones de un capataz. Apuesto a que te sientes muy bien ahora. . pero yo quería pararlo antes de que llegara más lejos. Brad salió de la casa. sorprendida de la sinceridad en su voz. te doy las gracias más sinceras. Tus obligaciones como capataz han terminado. Brad se acercó un paso. Si estuviera en tu lugar. -¿Qué diablos significaba eso? --preguntó Jake -. Tú serpiente rastrera. y si oigo alguna amenaza más de cualquier tipo. Brad -dijo Lexi despacio-.-Ríndete. Si por mí fuera. y una suave sonrisa apareció en sus labios. Él la estrechó. No necesito que tú libres mis batallas. Le robaste a mi padre.

Lexi respiró profundamente y se forzó a calmarse. no creo que se sienta rechazado. no es igual que si ella tuviera parentesco de sangre. -Con toda la atención que Jamie recibe en el rancho. yo siempre he querido que pase más tiempo con Jamie. No estuve casado con Dolores ni un mes antes de darme cuenta el gran error que había cometido. pero tu padre mencionó que Dolores lo llamó ayer. podría haber venido antes. No sé qué me ha pasado. Sólo en caso de que te preocupes. Ella se apoyó en él. Jake sonrió suavemente..-¿Por si acaso qué? Jake hizo una mueca. -Oh. -Posiblemente. -No iba a decir nada. Estaba hablando de venir de visita cuando él saliera del hospital. La familia es la familia --dijo Lexi tajante. no ocurrirá de nuevo. no. De todos modos. y sé que él es su único padrastro al que ha llamado papá. -Al menos yo tengo donde esconderme. Jake abrió la puerta de su rancho y esperó a que Lexi entrara. Justo al . -Creo que yo sí -Jake la cogió de la muñeca y la acercó a él-. -No me gusta hacer esa distinción. -Estás muy a la defensiva para no estar ofendida. ya que él había tocado una fibra sensible. Jake soltó una risa. fue su padre durante seis años muy formativos. -Perdóname. -No estoy ofendida dijo Lexi incapaz de ocultar su molestia. -Algún día no muy lejano. Puede que podamos hablar más en el baile. Tienes razón -dijo al fin-. Después de todo. -Cuéntamelo ahora -susurró. -Si tanto le preocupa. mañana. ¿De acuerdo? Él se había confundido en lo que le pasaba a Lexi. y algunas veces me preocupa que se sienta rechazado. Sonrió. No quería ofenderte. pero ella estaba muy aliviada de todos modos por la seriedad de sus palabras.. -Mi madre dijo que estaba esperando la respuesta de una prueba que había hecho. Además. Lo que significa que ella o viene a recrearse o a curar sus heridas. Dolores realmente tiene mucho cariño a mi padre. es la única tía que tiene. Pero la excusa sonó tan débil para Lexi en ese momento como había sonado cuando su madre se la había dicho. Después de todo. te contaré realmente todo lo que pasó -dijo Jake. Será mejor que vuelva a trabajar ahora. Más tarde -la besó con suavidad antes de soltarla -. Ojalá no fuera un momento tan malo para que su hermana apareciera. -Puede que no estemos siendo muy amables. De acuerdo.

viajando de un lado a otro de la mandíbula. Mientras la música les rodeaba. Acompañando sus palabras. -Gracias -Lexi bajó la mirada avergonzada. La puso. sentía en ese momento. ella se levantó un poco la falda de vuelo. Tanto que he tenido que sacarte del baile para tenerte para mí solo. Jake se levantó y extendió la mano hacia ella. ¿Por qué no pones una cinta que te guste? Mientras él se ocupaba con el fuego. sintiéndose extrañamente como si estuviera entrando en un sueño. -¿Por mi? -No -Lexi hizo un gesto a su vestido corto y muy femenino-. -Pues has triunfado. -¿Crees que debes? Me lo pondré más tarde . ¿verdad? -preguntó Jake. La única cosa que faltaba esa vez era la idea romántica de que esa noche sería el comienzo de una nueva vida para los dos. Debajo. Una vez más. y en sus pies había zapatos negros de tacón nada apropiados para un baile en un granero. Hay un radio cassette en la esquina. -Parece igual. y una vez más. Por esto. ya que había sucumbido a la tentación y se había vestido sólo para él-. brillando grande en un cielo sin nubes. ella caminó hacia sus brazos abiertos. -No. De todos modos me sentía un poco cohibida. entonces se apartó y se quitó el cabestrillo del hombro. devolviéndola al presente. que volvió a caer un poco más arriba de sus rodillas. el .traspasar la puerta. Estás maravillosa. La luz de una luna llena entraba por la ventana llenando de un suave brillo la habitación vacía. -¿Me concedes este baile? --Me encantaría. Sonriendo.dijo volviendo a abrazar a Lexi-. Las mismas emociones de aquella noche de once años antes. Jake bajó la mano y dio un paso atrás. recuerdos de aquella noche llenaron su cabeza. ella se detuvo. -Será mejor que encienda el fuego -señaló a la pared del salón-. vio la luna de aquella noche. Ése es el efecto que buscaba. él vaciló. -Creo que puedo prescindir de esto el resto de la noche. perdida en un ensueño tan real que casi podía tocarlo. cogiéndola de la mano. aclarándose la garganta. -Espero que no te haya importado dejar pronto el baile -Jake interrumpió sus pensamientos. mezclándose con la luz de las velas en la habitación casi vacía del rancho de Jake. Once años parecían haberse derretido. sus esbeltas piernas estaban cubiertas de medias negras. Ella asintió. Los dedos de Jake rozaron su barbilla. De todos modos. Lexi buscó entre el pequeño montón de cintas hasta que encontró una romántica.

-Sí. Feliz entre los brazos de Jake. Esa bruja consentida está intentando quedarse con todo lo que no pudo llevarse la primera vez. La risa de Jake fue un gruñido.. -¿Te refieres a los muebles? Dolores. y a mí me falta mucho para irme. lo siento. Lo quiere todo. -¿Por eso te mudaste a la casa de los trabajadores después de que Dolores se fuera? Pensé que era porque no podías estar aquí sin ella.insistió Lexi recordando la razón por la que ella estaba allí. y ni siquiera un cuadro en una pared. Lexi se rió. Ella recordó los papeles del divorcio que habían llegado ese día. Jake -dijo ella suavemente . rodeada por los brazos de Jake. ¿Qué ha pasado. La única luz procedía de las ascuas moribundas del fuego y la luna entrando por las ventanas. Pero sólo porque esté poniéndome mejor. No podía recordar la última vez que había sido tan feliz. con sólo la luz pálida de la luna entrando por las ventanas.. Durante tres años. Se ha llevado hasta las bombillas.médico me dijo que posiblemente me lo quitará esta semana que viene. Tu padre aún necesita tiempo para estar bien. fue transportada a aquella noche. Sin soltarla. ella no podía ver la furia que sabía había en sus ojos. se había mantenido al margen. -No exactamente.. -No lo sientas --la abrazó-. la noche que había pasado entre los brazos de Jake. no pienses que te vas a librar de mí. No está contenta con la mitad de lo que queda. No había muebles. -Eso fue hace un mes. ni lámparas ni cortinas. Tampoco podía ver el dolor. Lexi se acercó a él. dejando la botella medio vacía en la repisa con un golpe. pero sabía que estaba ahí. -Pero tú estás enfadado . Jake abrazó a Lexi sujetando en la mano una botella de whisky. Durante tres años había visto indefensa cómo Dolores había denigrado a la persona que ella más . Al menos. me he librado de ella. estoy enfadado -gruñó-. anhelándole mientras él pertenecía a otra mujer. y en ese momento estaban hechos un montón en el suelo de la camioneta. primero cuando él había salido del rancho y luego cuando se había marchado del bar donde había acudido a ahogar sus penas. -Jake. Jake levantó la cabeza para dar un trago de whisky. Lexi le vio quedarse quieto mirando las ascuas. Lexi no había visitado el pequeño rancho de Jake desde la marcha de Dolores. ¿No has podido al menos poner bombillas? Él se giró y caminó hacia la chimenea. Desolada de verle sufrir tanto por su hermana. Jake? -preguntó Lexi por encima de una canción country que sonaba desde la camioneta abierta aparcada delante de la casa. Entonces. moviéndose al sonido de una canción de amor. Con la débil luz. Lexi se apretó a él. la razón por la que había seguido a Jake.

Soy demasiado mayor para ti. -Espero que no te arrepientas por la mañana. -¿Estás segura? -Completamente. -Muéstramelo. Jake la abrazó más y la besó el cuello. Los dos lo somos. -¿Cama? -abrió mucho los ojos-. -Por favor -susurró ella en una agonía de deseo-. Y su cuerpo gritaba ser tocado. -He estado esperándote. Lo deseaba tanto como él a ella. Ella lo sabía. aunque él tratara de negarlo. No me tientes. Eres sólo una niña. -Sabes que eso no es cierto -Lexi frotó su mejilla contra su hombro-. Por favor. Esa noche sólo quería revivir la magia que había conocido sólo una vez en su vida. . ¿Pensabas que iba a seducirte sobre el suelo del salón? -Esperaba que tuvieras una alfombra de piel de oso en alguna parte. Ya no soy una niña. Él enterró los dedos en su pelo. -Tienes mi solemne palabra de que nunca me arrepentiré de esto mientras viva. -No quiero apresurarme. Jake -lo miró con pasión-. Vine después de que estuviera Twyla limpiando y la hice -sonrió-. Había muchas preguntas sin responder. -Lexi. te he echado de menos -besó el escote de su vestido. -Lexi. Lexi gimió de nuevo. Jake. Ella apretó los labios a su cuello y sintió su pulso salvaje. ¿Cómo pude cometer semejante error? ¿Cómo pude haber aguantado tanto tiempo? -Ya ha terminado. -Tengo diecinueve años. Lexi echó la cabeza hacia atrás y gimió en voz baja al recordar aquella noche. -No sabes lo que estás haciendo --dijo Jake haciendo un último y débil intento por disuadirla.deseaba. Eres libre. Él sonrió más. -Te cogería en brazos y te subiría a la cama si pudiera. -No. él se rindió. Jake -subió las manos por sus hombros-. -Qué agradable es estar así -susurró Jake junto a su oído-. -Ah. muchas cosas que nunca había entendido. -Puede que la próxima vez. Si tienes algo de compasión. Hazme el amor. Sus pechos deseaban su tacto. No sabes lo débil que soy. Pero nada de eso importaba esa noche. ¿Tienes una cama? -Me la trajeron esta tarde. Las palabras produjeron estremecimientos de placer por su espalda. Y con eso. date prisa. Lexi -dijo él empezando a apartarse-.

Él había hecho eso para ella. la llevó a su dormitorio. tiernamente. Jake se tocó suavemente las vendas. completa con almohadas mullidas y edredón. casi con miedo de creer en ello. Por primera vez. y sólo para ella. La mano de Jake subió por su espalda. Deteniéndose. Jake se desabrochó la camisa sin esfuerzo y la dejó caer al suelo. cogió sus pechos enfundados en seda en sus manos y acarició los pezones que se endurecieron al momento. Al ver su mirada. Una vez más. Jake sonrió mientras desabrochaba el botón metálico de su cintura y bajaba la cremallera. . Lexi no ofreció resistencia cuando su mano . sus dedos cogieron la remallcra v la haiaron. Lexi la ahogó. Su pecho y hombros bronceados y musculosos eran incluso más impresionantes bajo la luz de la luna. Lexi le cogió la mano. Lexi repitió sus anteriores palabras. -Supongo que los mocasines no habrían valido para el baile -murmuró. casi con reverencia. Pero creo que no debo pasarme. Con una sonrisa. Extendió la mano para ayudarla a salir de la prenda. Cuando fue a desabrochar el cierre. Lexi se volvió hacia él. iluminando una cama con dosel. de arriba a abajo. Suspirando. No era ni siquiera una cama que Jake hubiera elegido para él. Y una vez is. Tú me ayudaste una vez a desnudarme. dirigiéndose a la segunda bota. -Ojalá pudiera quitármelas. -No creo -dijo acariciando las caderas de Lexi. -Es lo justo -susurró él-. un brillo de verdadera esperanza nació en el corazón de Lexi. Ahora yo puedo hacer lo mismo por ti. Dejando caer la segunda bota. Cuando egó a lo alto de su vestido. se sentó en el borde de la cama y extendió su pie con bota.Puede que la próxima vez. Allí. Él se puso detrás de Lexi y puso las manos sobre los hombros del vestido bajándolo y soltándolo para dejarlo caer hasta sus pies. Entonces. -Tú primero y miró los vaqueros que aún le cubrían. La próxima vez será muy pronsi yo puedo elegir. Dándole la espalda. Lexi aguantó la respiración mientras el aire frió acariciaba su piel desnuda. la luna también entraba por la ventana. Soltándola de la mano.Cogiéndola de la mano. Él le rodeó la cintura con los brazos y la acercó -Puede que no. Jake la miró despacio. Ésa no era la cama de un hombre errante. Lcxi tiró de la bota extendida y la dejó caer al suelo con un golpe. a pesar de la banda de vendas blancas que aún protegían sus costillas. Él la cogió de las caderas mientras ella lo miraba de arriba a abajo. nació la esperanza. -Será mejor que antes me ayudes tú con esto.

cogió a Lexi y la besó con voracidad. -No importa lo que ocurra -dijo Jake cogiéndola de la mano y llevándola hacia la cama-. Al menos hasta que mis costillas estén bien. Capítulo 12 . los dos se quedaron jadeantes. Sólo espero no decepcionarte. Sus respiraciones eran jadeantes. Lexi aguantó la respiración y se echó hacia atrás. y él rozó con sus nudillos la cara interna de su muslo. Prometo no gritar de dolor. y abrió las piernas invitando. mientras sus dedos separaban la abertura húmeda entre sus muslos y se metían dentro. Acabada la paciencia. La cogió de las manos y las bajó por sus caderas. Con un movimiento rápido de sus dedos. Con un gruñido. apretando sus pechos contra él y cubriendo su glorioso cuerpo con el suyo mientras la besaba con pasión y ternura. -Ojalá hubiera podido esperar -murmuró Jake metiendo los dedos bajo el encaje de sus braguitas y acariciando sus caderas-. -No hay peligro de que eso ocurra. derritiendo su cuerpo y su alma. Pero creo que hubiera reventado de tanto descarte -le bajó la prenda por las piernas . Un millón de terminaciones nerviosas en el cuerpo de Lexi pidieron más. Mientras su dedo seguía bajando hacia el suave bosque de rizos sobre sus muslos.bajó a su pantorrilla y suavemente le subió la pierna enfundada en medias. Luego se tumbó a su lado y bajó un dedo por sus pechos y por su estómago. Jake se puso de pie. él le quitó las medias. El único modo en que podrías decepcionarme es parando. Ella se giró hacia él. su boca acariciaba sus pechos. hasta que ella se quedó solamente con braguitas y sujetador. quitándole los vaqueros en el proceso. no te abrazaré con exageración. Jake se liberó rápidamente de los vaqueros. Los echó a un lado de una patada. Entonces se puso encima de ella. Cuando al final apartó los labios. -Ssh -susurró Lexi--. Lexi sonrió suavemente mientras él apartaba el edredón y ella se metía entre las sábanas. le desabrochó el sujetador y lo dejó caer sobre las braguitas. Muy despacio. -Y no importa lo mucho que lo desee -murmuró ella--. Jake cerró la boca sobre su pecho y lo chupó. Al liberarse su erección y frotarse contra su muslo. tan cerca de ella que su pecho rozó sus pezones. Jake se arrodilló junto a ella mientras sus ojos recorrían su cuerpo maravillados. Me quitas la respiración. hasta que su pie descansó en su muslo.

¡Oh.. Pero sabía que después de hacer el amor era muy fácil hacer promesas que no podría cumplir. Ella se apretó más a él. Lexi se arqueó más y se puso tensa. para el día después. Sí. Entonces. -Lexi. Estremeciendo con espasmo tras espasmo. Lexi sintió que algo iba mal. Esa juguetona y dulce y apasionada. Era la luz del sol y la risa y el oscuro deseo. En ese momento. con una fuerza más allá de la pasión. Jake se reprimió las palabras que deseaba decir. suave y caliente. Y era suya. -¿Qué ocurre. Cuando él simplemente la miró horrorizado y en silencio. «te amo».C ON la cabeza descansando en su hombro bueno. con un condón. Jake sintió su cuerpo explosionar en mil pedazos. la deseaba. Con un grito. Él se movió un poco. durante toda la noche. él no tenía derecho a decir esas palabras.. para el día siguiente. Y aunque no fuera así. El sexo era una cosa. Jake? Incluso con las palpitaciones posteriores al orgasmo. Jake -su nombre era un sonido gutural al ritmo de sus empujones-. Su pierna estaba sobre la de él y él le acariciaba la cadera. sí. Para esa noche. Jake la tumbó de espaldas y se puso sobre ella mientras se metía entre sus piernas y se levantaba y entraba en ella con un limpio empujón. acariciando la piel suave y caliente contra su erección. Mientras ella le aceptara y él pudiera soportar el dolor de saber que no duraría. despacio. Lexi apretó su cuerpo contra el costado de Jake. oh. Jake seguía siendo un vaquero sin futuro y nada para ofrecer a una mujer que se merecía mucho. Ella se arqueó hacia él. Agarrándola hasta que cayó al fin. Ella se cerró a su alrededor como un puño.. Lexi rozó su muslo sobre él. más allá del dolor.. . ella empezó a moverse agarrándose a él mientras gemía y jadeaba. -¿Cómo están tus costillas? -preguntó suavemente acurrucándose y sintiendo su mejilla rozar el sudor caliente y húmedo de su axila.. no! Jake se apartó. y Jake se sintió endurecer. Era todo lo que él había soñado en una mujer. él podría ofrecerle el mundo. pero sobreviviré -dijo sonriendo. que se levantó alta y dura y exigiendo atención. disfrutando de la deliciosa sensación de sus pechos y los rizos sedosos contra su muslo. sí. Además. de todos los modos en los que podía pensar. -Jake. ya las había dicho con su cuerpo. Jake apretó su frente a ella y susurró su nombre. Pero la deseaba. rozando con sus labios los suyos.. Lexi sonreía feliz. rápida. El momento pasaría. ella le puso la mano en el brazo y le sacudió suavemente. -Mañana a lo mejor me duelen un poco.

-Jake. Su sonrisa se suavizó y agachó la cabeza para rozarle la nariz con la suya. -Pero has estado pensando en ello. Eso es todo lo que necesitas saber. No se lo dejo al hombre. -buscó un modo de decirlo delicadamente-. -¿Quieres decir que tomas la píldora? Ella asintió con la cabeza.. Nunca. . -Y tú -susurró. podríamos quedarnos aquí encerrados semanas. Y por si acaso. -Nunca se me habría ocurrido que usaras una proteCCIOII tan constüntf -No es asunto tuyo. porque. Lexi miró donde él había tirado los condones que había usado al principio de la noche. Sólo quería estar despierta entre sus brazos y disfrutar de la magia de esa noche. ¿Por qué? -Bueno. -¿Uno o dos días? ¿Ella espera . --Has estado planeando acostarte conmigo desde que llegué. -¿Tenemos que irnos ya?. Lexi se levantó apoyada en un codo y lo miró.. ¿qué pasa? -Lo siento.. Twyla pasará la noche con Jamie. -¿Cómo de reciente? -Recientemente. -No tienes que preocuparte por eso. Lexi le agarró de la cintura y cerró los ojos. -Yo tampoco -le aseguró Lexi. No creo que nos espere. -Quizá debamos dormir algo ahora. Además. pero te diré que recientemente acabo de empezar a tomarla de nuevo -replicó.No tienes que parecer tan satisfecho. -¿De qué hablas? -Yo no. No hay ninguna diferencia. -hizo un gesto al suelo. -Eso no es diferente de un hombre llevando un condón en su bolsillo continuamente. decidiste estar preparada. Me olvidé... -Yo nunca hago el amor sin protección –dijoJake solemnemente-. molesta de sentir la necesidad de darle explicaciones. Él se estiró a su lado y le giró la cara hacia él. -No -Jake la estrechó. y que piensa que tú debes descansar algo antes de que Frank vuelva a casa del hospital. No quería dormir.. -¿Por qué dices eso? Con toda la comida que ella ha dejado en la cocina. -Eso es cierto -sonrió-. ella me dijo que ella y Jamie estarían bien durante un día o dos. y mañana será un día duro. Pronto amanecerá. Los ojos de Jake brillaron. -Pues ahora creo que tenemos un pequeño problema. -Eres maravillosa. ¿verdad? -No -negó Lexi acaloradamente. Ella no quería pensar en el mañana..

Lo mejor que podría hacer sería marcharme y no volver a verte..realmente que me quede aquí contigo uno o dos días? Jake sonrió. -Entonces no estabas interesado en mí -bromeó según sus propias palabras en la pizzería-. He decidido quedarme aquí un poco más. -Sí. Hubo un momento en el que podría haber sido diferente. -No hables así --le besó el hombro. ¿Qué pensaría Jamie? ¿Qué pensaría mi padre? -A lo mejor pensarían que eres una mujer adulta con necesidades de mujer adulta. -Los niños pequeños y los padres no piensan así. ¿verdad? -No puedo hacerlo. ¿verdad? Ella se apretó más a él. -Es la verdad. Después de ese baile lento que baile contigo. Pero aunque Jamie valore mucho su amistad contigo. ni siquiera es la razón principal -dijo besándole la cabeza-. -De acuerdo. -¿Yo? -Tú -repitió-. -Lo sé. Oh. ni siquiera contigo. Puede aprender. Ya te he explicado que no era exactamente así. Pero tú ya lo sabes. Yo tenía dieciséis años y tú eras un hombre mayor que necesitaba una verdadera mujer. Seguía siendo demasiado mayor para ti. Me encantaría. pero al menos tenía un rancho y dinero. Ha pasado mucho tiempo desde que no he tenido un auténtico hogar. no pude más. lo estás haciendo -le aseguró Lexi-. pero sabiendo que no lo había.. . deseando que hubiera un modo de retenerle. ya me entiendes. Dejé temprano esa fiesta por una razón -le tocó la nariz con la punta del dedo-. Jamie ya está mostrando signos de molestarse por ti. Soy demasiado mayor para ti y no tengo nada que darte. Es agradable. Con tiempo se acostumbra -¿Con tiempo? -Sí. me ha tenido a mí para él solo durante mucho tiempo. pero no puedo. Lexi acarició los rizos de su pecho. -¿Es ésa la única razón? -No. -Lo había esperado. Lexi. Y tu padre va a necesitar ayuda extra durante una temporada. -Había esperado estar venciendo eso. hay algo que no te he dicho. Sólo me gusta oírtelo decir. Y no le gusta la idea de compartirme. me quedé pasmado al verme totalmente duro. En cuanto separaste de mí tu cuerpo sexy se dieciséis años. Tú. especialmente hasta que podamos arreglar el lío que ha montado McCauley. -No puedo hacerte promesas.

pero ella dijo que debía estar roto. . No podía dejarla embarazada y abandonarla. y aunque así fuera. Lo intenté. Sólo quería casarse -dijo con voz inexpresiva-. Tenías dieciséis años. En cambio llegué a ser la madrina de novia de mi hermana tres meses más tarde. Quería que me hicieras el amor. -No te rías -dijo Jake-. Se estiró hacia él. porque estaba embarazada. Creía morir a la mañana siguiente cuando Dolores vino alardeando de haber pasado la noche contigo. -Lexi.-Creo que sí -sonrió Lexi recordando como había intentado excitarle y había pensado que no lo había conseguido. pero ella no quiso. Por suerte yo recuperé el sentido. Durante un momento. ¿Qué pensabas que sucedería después de eso? -Tenía dieciséis años . -¿Qué? -Yo sabía que había usado un condón. Yo quería irme a casa contigo. era la hija de Frank Conley! Era tu hermana. -¿Qué le pasó al bebé? -No estaba realmente embarazada. Él lo dijo tan bajo que Lexi no estuvo segura de haberle oído bien. ¡Diablos. Le ofrecí pagarle el aborto. Estuvimos juntos tres años y nunca la entendí. Lo quería todo. Lo siento. obviamente oyendo eso por primera vez. Y algunas veces ella era tan dulce que yo casi pensaba que podría funcionar. Lexi estaba boquiabierta. -No sabía que hizo eso. ¿Sabes lo depravado que me sentí? -Ojalá lo hubiera sabido entonces -dijo ella con tono arrepentido-.repitió como si eso lo explicara todo-. -Durante unos segundos casi fue así. como si aún no pudiera creerlo. -Ella sabía lo que yo sentía por ti. o podría haberse vuelto mucho peor de lo que tú estabas buscando. Jake movió la cabeza. -¿La amabas? -No. Te deseé tanto aquella noche. Intentó de cirme que lo había perdido. Pensaba que después viviríamos felices para siempre. no podía creerlo. -Ella me dijo que estaba embarazada. Jake hizo una mueca. -La vida no funciona así. No sé la razón. Entonces luego hubo otros hombres y las deudas que acumuló y las facturas que me escondió. por el amor de Dios. como si estuviera volviendo a revivir una pesadilla. Ella siempre era buena encontrando el punto débil en los demás. Nunca estuvo embarazada. yo había pensado que serías para mí. -No lo creo. -Lo sé. pero para entonces yo ya sabía que era una mentira.

Yo sabía lo que estaba haciendo. Y a pesar de ello. más cohibida se sentía Lexi con su vestido corto de flores y sus tacones. pero él la detuvo y la acurrucó contra su pecho. -Esta vez quiero más que una sola noche -dijo Lexi suavemente -. También puedo prometerte eso. yo no era mejor que un animal herido. Todo lo que él realmente le había prometido era que se despediría antes de marcharse. -Yo no tuve derecho a hacerte el amor. y no estaba pidiendo nada a cambio.-Después de que todo acabara. no volveré a hacerlo. Lexi -dijo Jake incrédulo-. ¿Puedes prometerme eso también? Él enterró el pelo en su cara. una virgen. ella se tensó y empezó a girarse. -Intenta entender. No puedo prometerte mucho ahora mismo. Estaba sufriendo y estaba furioso. Lexi. Sólo te quería a ti. apretándola con fuerza. El sol estaba muy alto. Un hombre no toma el regalo que tú estabas ofreciendo cuando no tiene nada que ofrecer a cambio. Cuando mi matrimonio terminó. Si no hubiera sido por tu padre. -Esperé tres años para que fueras libre -dijo Lexi sólo medio calmada por su abrazo-. Sé que te hice daño marchándome de ese modo. como si yo te diera igual. -Sí -susurró-. fue como la primera vez que te acostaste con ella? -preguntó Lexi sin poderlo evitar-. Tú tenías diecinueve años. ¿Después de que ella se marchara. con una pasión que sólo parecía crecer más con cada intento por aplacarla. . Reprimiendo su furia y su frustración. y cuanto más se acercaba la camioneta al rancho. No se había peinado al levantarse y tenía toda la melena enmarañada. -¿Y qué hay de ahora? ¿Voy a despertarme una mañana para averiguar que me has hecho otro favor y te has ido sin decir una palabra? -No. sin una palabra. pero incluso eso le hacía sentirse mejor. yo acabé con una deuda que he tardado diez años en pagar. Hicieron el amor de nuevo. pero puedo prometerte eso. pero te hubiera hecho mucho más si me hubiera quedado. Y le estaba costando mucho trabajo controlar la sonrisa que salía continuamente a su rostro. todo mereció la pena sólo por librarse de ella. Su maquillaje había desaparecido.No puedo entender el modo en que te marchaste a la mañana siguiente. Lexi descansó la cabeza en su hombro y escuchó el silencio. Jake. ¿Estabas simplemente furioso y yo resulté estar a mano? -Dios mío. Puedo prometerte mucho más que una sola noche. habría tenido que vender el rancho para cumplir al acuerdo financiero que ella me exigió. Lo que hice fue imperdonable. Él se quedó callado un rato antes de hablar. ¿Por qué piensas algo así? . la noche que me hiciste el amor.

Parecía muy nerviosa. -A lo mejor. Los niños crecen muy deprisa actualmente. -Tenemos esta noche. Jake aparcó junto al coche de Lexi. él abrió la puerta y la dejó entrar primero. -Espero que Twyla no esté enfadada. Ella no nos esperaba hasta el lunes. Si alguien nos ha oído llegar. --Bueno. pero odio pensar en dormir separado de ti. De mala gana. ¿Despreocupado? ¿Por qué? Por Dolores y también por lo de anoche. No sería justo pedirle a Twyla que se quedara otra noche.-Seguro que nadie adivinará lo que hemos estado haciendo -observó irónica soltando una risita. -Había planeado volver antes de que nadie se levantara -se disculpó-. Aún no sé qué voy a decirle a Jamie cuando me pregunte dónde hemos estado. Siento que tenga que terminar. -¿Sabe que Dolores vendrá cualquier día de esta semana? -Sí. -A lo mejor encontraremos otro modo. pareces muy despreocupado por todo. -No lo sé. -Todo parece tranquilo -dijo Jake ayudando a Lexi a bajar del camión y dándole la mano hasta la puerta-. -No hay problema. -Bueno. y no se veían más vehículos. Ahora tendremos suerte si llegamos antes del almuerzo. ¿recuerdas? Además. -Yo también -dijo ella poniéndose de puntillas y dándole un beso en los labios-. no me refiero a eso. él ya se habrá figurado por qué no hemos vuelto. Jake se rió por su vehemencia. Estoy seguro de que encontraras la respuesta apropiada cuando llegue el momento. -No me tientes. Bueno. me dijo que quería preparar la casa para cuando volviera Frank. No. A ella le gustaba la serie de televisión que hizo Dolores hace unos años. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente. ¿Tienes alguna idea? -No. Huele como si estuviera preparando un banquete. El aroma a comida les llegó desde la cocina y llenó el vestíbulo.. Sólo dile que fuimos a un baile y nos estábamos divirtiendo tanto que no queríamos volver a casa. . será mejor que entremos ya. -¿Por qué no le dices la verdad? Porque no creo que deba discutir mi vida sexual con mi hijo de diez años. ¿Te arrepientes? -Sólo de una cosa. estará preguntándose por qué no entramos.Jake respiró profundamente-. Por lo que yo sé. El Bronco de Twyla también estaba ahí. tú tienes mucha más experiencia con niños que yo. Supongo que Jamie no ha podido convencer a Twyla de ir a comprar una pizza. El domingo es su día libre.. -Hmm .

bien. Imagina mi sorpresa cuando no llegaste a casa . amarguras ni discusiones. -No lo he hecho -discutió Dolores-. -No puedo creer que me digas eso -el rostro de Dolores se desencajó por el esfuerzo de aguantas las lágrimas.. Estuve casado contigo durante tres años. No habrá tensión en esta casa. Sobresaltada. Lexi giró y se encontró delante de una elegante Dolores. Ahora escúchame. Dolores levantó la barbilla. Tú renunciaste a tu derecho de opinión hace once años. parecía como Grace Kelly.. ¿Cómo esperas que reaccione? -Bueno. Mi vida privada está fuera de los límites. tacones de aguja y perlas. ¡Basta! -bajando la voz.-Bien. Las dos manchas rojas en sus mejillas eran el único indicio de furia que asomaba a la superficie. Vine aquí a estar con mi familia y para visitar al único hombre que ha sido como un verdadero padre para mí. pero alguien me dijo que ya te habías ido. Y cualquier asunto sin terminar que tengas con Jake. apartando la mano de Lexi. -Oh. ¿Entiendes? Nada. ¿qué podía decir yo? -Conociéndote pudiste decir cualquier cosa Jake dio un paso hacia ella--. mi propia hermana. -¡Yo no empecé esto! --gritó Dolores-. Él es un niño inteligente y sensible. acostándote con mi ex-marido. Lexi te ha conocido durante toda su vida. Dolores. ¿y qué me encuentro? Te encuentro a ti. -De hecho. Dios mío -exclamó Jake-.Anoche. teniendo una aventura delante de sus narices. Anoche fue la primera vez que incluso estuvimos a solas. Se puso delante de Dolores. Con un traje a medida. Fue al baile a buscarte. Nadie está teniendo nada. Tú sí. Mañana papá vuelve a casa del hospital y no habrá enfados. Y lo que Lexi y yo hagamos o no. Deja esta actuación. poniendo al mismo un brazo en el hombro de Jake para detener la furia que sentía crecer dentro de él. -Apuesto a que lo intentaste con empeño -gruñó Jake mirándola con dureza. ¿Pensabas que no se daría cuenta? -No lo aguanto más -gruñó Jake. Estaba empezando a preguntarme si apareceríais alguna vez. no es asunto tuyo. Jamie sabía que su madre fue al baile contigo. .-Dolores sonrió y las manchas rojas se volvieron fucsia -. ¿Cuándo llegaste? . Lexi señaló con el dedo a su hermana. Jamie parecía bastante enfadado. ¿Qué dijiste? -Creo que tienes la conciencia culpable -dijo Dolores haciendo una mueca. Pero no puedo hacer milagros.. que la miró asustada. bien -se oyó una voz suave desde el salón-. para empezar. -Dolores -Lexi sonó como débil gatito y se aclaró la garganta-. y cuando ella no volvió. y nada de lo que yo dije le tranquilizó. Déjalo ya. lo hice. espero que no mezcles a Jamie en esto susurró Lexi con dureza. puedes olvidarle ahora mismo. bueno. idiota -gruñó furioso-.

-Pensé que eras mi amigo -dijo. Como dijiste antes. Dios mío -susurró Lexi desolada. Yo lo intentaré. Pero no tenías que preocuparte. -¡Eh! -se oyó la voz de Jamie desde lo alto de la escalera seguida por el sonido de su botas-. Jake no habría dejado que me pasara nada. sí admitió mirando a su hermana-. Me estás poniendo nervioso con ese traje. -Oh. . Ella lo miró y apartó la vista. qué cosas dices. Lexi y Jake se dirigieron a ella a la vez. Me conoces demasiado bien. Pero creo que será mejor que hable yo con él. -Te lo dije -dijo Dolores satisfecha. -Bueno -intervino Lexi-. Jake. -He estado muy preocupado -añadió el niño.verdad? Jake se giró y miró a Lexi sorprendida. -¿Para qué? -se encogió de hombros . Aquí no vas a cenar con la realeza. ¿Crees que hay alguna posibilidad de que podamos llevarnos bien durante los próximos días? -Oh. -No te oigo negarlo. se marchó corriendo. -Sí. pero una sonrisa apareció en sus labios. y aún no se encontraba preparada para hacerlo. lo miró con los ojos entrecerrados.-¿Cómo sabes que no soy sincera? -Dolores. Él nunca lo entendería a menos que ella le contara todo. -Oh. y las cosas eran más simples entonces. -¡Cállate! Con el grito aún resonando en el aire. -Gracias -Lexi se detuvo en la puerta-. ¿por qué no? -respondió Dolores-. -¿Hay algo que yo pueda hacer? -preguntó Dolores mientras Lexi se marchaba. -Sí -replicó Jake-. Jamie puso gesto de disgusto y se acercó. Jake miró a Lexi. -Oh. -La cena pronto estará lista -dijo la mujer-. -Lo siento. desapareciendo hacia la cocina antes de que nadie pudiera reaccionar. El bufido de indignación de Dolores fue lo último que Lexi oyó antes de entrar en la cocina y encontrarse con la mirada comprensiva de Twyla. ¿Dónde habéis estado? Apareció en la puerta del salón con las manos en las caderas. Y gracias por lo de anoche. Cuando llegó junto a Jake. Si es que alguien tiene apetito. eso fue hace varios meses. no fue nada -Twyla dejó a un lado la cuchara de madera que estaba usando para remover una olla y dirigió toda su atención a Lexi-. tengo más experiencia con esto. Tú querías que viniera de visita. Se merece algo de . No había teléfono para llamar. -Yo tampoco -Lexi miró pensativa hacia la cocina-. Ponte ropa decente. Con el rostro furioso. -¿Debo ir detrás de él? Ni siquiera sé qué le molesta tanto. corazón. Claro. el único momento en que eres sincera es cuando te estás admirando en el espejo. Ella levantó las cejas perpleja.

-¿Es eso lo que quieres? -Sí. -Bueno. sentado en una almohada de agujas de pino y mirando a la distancia. metiéndose más en su propio mundo. Fuera. Delante tenía las montañas. Estaría a medio camino de la colina en ese momento. Lexi habló como si estuviera hablando para sí misma. Me trajo mi padre. En lo alto de la colina. señora. Se echó hacia delante. Capítulo 13 L EXI estaba sin aliento cuando llegó a la cima de la colina.felicidad. -Yo tenía cinco años la primera vez que vine aquí. entonces vaya a buscar a su hijo -Twyla cogió de nuevo la cuchara-. encontró a Jamie donde supuso que estaría. No quiero que se marche. no Lexi sonrió al recordar la noche anterior-. Detrás de ella había quedado el rancho. en eso tienes razón -se encogió de hombros-. El abuelo estará en casa dentro de pocos días y entonces todo volverá a ser como antes. Había sido allí donde ella había pasado algunos de los mejores y peores momentos de su vida. mirando a las montañas. el sol brillaba. Me . Jamie se movió. No quería marcharme de aquí. Tenía que decirme que mi madre volvía a enviar me a vivir aquí con él y que se quedaría a Dolores en California con ella. -¿Te refieres a Jake? -¡Sí! -Jamie la miró un segundo. -Eso espero -dijo Lexi antes de marcharse. -¿Por qué? -preguntó con mucha suavidad. y él me explicó lo que era un divorcio y por qué mi madre se iba a marchar. El lo entenderá. Suavemente. -Ahora sé la razón -dijo Lexi intentando sonreír-. Ha tenido muy poca últimamente. -Entonces. -Pensé que te gustaba Jake. ¿por qué estás tan enfadado? --Porque tú no quieres que se marche. apoyando sus codos en las rodillas. Ella no sabía si su tono era esperanzador. Lexi se aguantó un suspiró y dio un paso hacia él. dirigiéndose al viejo pino que había sido el refugio favorito de generaciones de Conley. Lexi se sentó sobre una roca. Y no se preocupe. él me trajo aquí de nuevo. Nos sentamos bajo ese pino. Era una perfecta tarde de otoño. una vista maravillosa que siempre conseguía calmarla. Ni por un momento. -No lo necesitamos. Esa vez no lloré. pero supo que no le encontraría. -¿Estás enfadado conmigo? -Sí. -Un años después. y allí era donde encontraría a Jamie esperándola. -Ya no. Yo lloré cuando me dijo que ella me llevaría con ella. -Oh. Tú siempre decías que entonces Jake se marcharía. Me dolió demasiado para llorar. -Bueno. triste o una mezcla de ambos. El precio puede ser muy alto. -¿Se arrepiente? -preguntó Twyla como si ya supiera la respuesta. Buscó por el jardín y no vio señal de Jamie.

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Jake. Me gustaría que a ti también. -¡Pues no! -gritó Jamie apretando sus manos en puños, y mirándola con rostro furioso-. ¡Lo odio! ¡Ojalá nunca hubiera venido! Más que nada, Lexi quería coger a su niño entre sus brazos y abrazarlo hasta que la furia y el miedo hubieran desaparecido. Pero ya no era un niño pequeño. Era demasiado mayor para que los abrazos y besos curaran sus heridas. Su niño pequeño estaba haciéndose un hombre. A lo mejor debió haber dejado que Jake hablara antes con Jamie. A lo mejor un hombre sabría instintivamente las cosas correctas que decir. En su situación, Lexi tendría que valerse con la verdad, pura y simple. -Jamie dijo suavemente-. Te quiero mucho. Nunca querré más a nadie. Eres la persona más importante de mi vida y siempre lo serás. -¿Qué pasa con él? -Quiero a Jake. Yo no era mucho mayor que tú cuando decidí que quería casarme con él -dijo preguntándose si su hijo entendería lo que intentaba decirle-. Nunca sucedió. Posiblemente nunca ocurrirá, pero no voy a mentirte. Si Jake me lo pidiera, le diría que sí. -No lo hará --el tono de Jamie era más triste que enfadado, y las lágrimas asomaron a sus ojos-. Va a marcharse. Tú lo has dicho. -Y puede hacerlo, Jamie, pero no podemos evitar eso. Tú no le das la espalda al amor sólo porque tengas miedo de que no dure. Cuando se ofrece amor, se toma. Porque es algo muy precioso, aunque sea durante poco tiempo. -¡No me importa! -haciéndose un ovillo, Jamie acercó las rodillas a su barbilla y se rodeó las piernas con los brazos, hundiendo la cabeza--. ¿Por qué ha venido si va a marcharse de nuevo? Lo odio. Lexi no pudo más. No podía dejar a Jamie solo con su tristeza. Había veces cuando todo el mundo, incluso los niños, necesitaban un abrazo. Ella se puso de rodillas a su lado y cogió a su hijo protestón entre sus brazos. -Ssh, corazón - murmuró-. Todo va a salir bien. Tu abuelo estará pronto en casa, y estará con nosotros durante mucho, mucho tiempo. Y yo siempre estaré contigo. -No viniste a casa -dijo rodeándola de la cintura y enterrando la cara en ella. -Lo siento mucho. No quería quedarme hasta tan tarde. Es cierto -dijo terriblemente arrepentida y aguantándose las lágrimas-. Pero Twyla se quedó contigo para que no estuvieras solo. ¿No te lo dijo? -Sí -levantó la cabeza, sollozando--. Pero entonces llegó la tía Dolores, y estaba muy enfadada porque tú no viniste a casa y ella no podía encontrarte. Y entonces yo me asusté. Lexi suspiró y apartó con un dedo una lágrima de su mejilla. -Tú tía Dolores siempre monta mucho alboroto por todo. Yo no sabía que llegaría tan pronto. Y lo siento mucho. No debería haberte asustado así por nada del

mundo. -Está bien -encogiéndose de hombros con timidez, Jamie empezó a separarse de sus brazos. Dándose cuenta de que el momento había finalizado, Lexi le soltó. -Pero de todos modos yo he salido otras noches y tú no te has preocupado así. -Jake es diferente. -¿Qué pensabas que iba a hacer? -bromeó Lexi-. ¿Marcharse y llevarme con él? Un ceño apareció en el rostro de Jamie en lugar de la sonrisa que ella había esperado, y Lexi se dio cuenta de que sin darse cuenta había tocado una fibra sensible. -Podría -dijo Jamie a la defensiva. -No sin ti -le respondió Lexi con firmeza-. Nunca te abandonaré, y nunca te dejaré. ¿Me crees? Él asintió y enterró la cara contra ella de nuevo mientras sus brazos la apretaban con tanta fuerza que Lexi apenas podía respirar. Ella lo abrazó también hasta que él aflojó los brazos. - Bueno -preguntó suavemente-, ¿somos amigos ya? ¿Hay algo más que te disguste o de lo que quieras hablar? Él levantó la cara e hizo una mueca. -¿Por qué ha venido? -¿Tú tía Dolores? Jake asintió. -Pensé que te gustaba. -No la necesitamos aquí ahora mismo. Lexi encontró difícil no estar de acuerdo. Dolores siempre era inoportuna, y siempre había hecho estragos en todos sitios donde iba. -Me gustaría que la conocieras más, Jamie. Después de todo, es tu única tía, y creo que es importante que los dos paséis tiempo juntos. -¿Por qué? A ella no le importamos. Si fuera así, vendría más a menudo. -Ahora está aquí. -Eso es sólo por Jake. En cuanto llegó anoche empezó a preguntarme por él. Quería saber todo lo que hemos hecho juntos, todo lo que él me ha dicho. Ojalá se marchara. Lexi se quedó mirando a las montañas, intentando no perder el control. -No te preocupes, corazón. No lo hará de nuevo. ¿Estás ya listo para volver? -Sí -Jamie se apartó de Lexi y se puso de rodillas -. ¿Mamá? -¿Sí? -Me alegro de que hayas vuelto a casa. Ella le dio la mano y la apretó suavemente mientras regresaban. -Yo también, Jamie. Abatida, bajó la colina. Las posibilidades de pasar otra noche con Jake habían desaparecido. Con Dolores en el rancho y Jamie alerta, no tendrían muchas oportunidades para estar solos en los días siguientes.

Pero de todos modos, ése no era el momento para que Lexi pensara en su propia vida. Al día siguiente, su padre regresaría del hospital y necesitaría mucha atención. Y aparte de eso, tenía que encontrar un modo de que Dolores y Jamie se llevaran bien. En la puerta trasera, Jamie le pidió permiso para montar en su bicicleta un rato antes de entrar a comer. Lexi accedió y entró en la cocina, donde encontró una nota de Twyla diciendo que todo estaba preparado excepto el guiso del horno que estaría terminado cuando sonara el timbre, y que volvería por la mañana. Lexi miró el reloj y vio que aún quedaban quince minutos. Dejó la cocina, donde no había nada que hacer y encontró a Jake sentado en la mesa del salón. Levantó la cabeza de sus papeles en cuanto ella entró. -¿Encontraste a Jamie? ¿Está bien? -Sí -dijo sentándose en una silla . Estaba más asustado que enfadado. -¿No sigue furioso conmigo? -A Jamie le importas mucho, Jake. Creo que ése es parte del problema. Tiene miedo de tomarte mucho cariño y que te marches. Jake se levantó y se sentó en el sofá a su lado. -¿Y tú? ¿De eso tienes miedo también? -A veces -admitió. Él cogió su mano y la miró a los ojos. -¿Y si te digo que no creo que eso vaya a pasar? -Yo diría que «pensar que no vaya a pasar», no es mucha garantía de seguridad. Él sonrió. -No seguirás preocupada por Dolores, ¿verdad? No después de todo lo que te he contado. Lexi respiró profundamente. -Ahora mismo estoy preocupada por demasiadas cosas. Papá viene a casa. Dolores está causando problemas. Y yo no estoy muy segura de que Jamie me haya contado todo lo que le está preocupando. Jamie le acarició la mano. -No parece que haya mucho sitio en tu vida para mí -dijo sin dejar de mirar su mano. -Yo haré sitio. Sólo que puedo necesitar algo de tiempo. -¿Qué hay de esta noche? Ella notó de antemano la decepción en su voz, y sabía que él había adivinado su respuesta. -No me atrevo a marcharme. -Eso no significa que no pueda verte. ¿Puedes al menos reunirte conmigo fuera cuando todos se hayan acostado? Incluso aunque sólo hablemos, quiero pasar algo de tiempo a solas contigo. Ella se mordió el labio inferior y se perdió en sus ojos verdes. -Me encantaría. Deseando que la noche ya hubiera llegado con sólo la luna, las estrellas y Jake

Posiblemente no os venga mal pasar un rato juntos. -Bueno. En el piso de arriba. Tiene diez años. sabiendo que no conseguiría una respuesta de él. Vete. empezad sin nosotras. ¿Sabes dónde está? -Creo que arriba. -Por si sale el tema.. Algo en su voz llamó la atención de Lexi. -Será mejor que vaya a buscar a Dolores. que estaba de pie delante de la ventana. Lo que pasara entre nosotros. espero que sea un misterio para él. ¿cuánto sabe de anoche? -Jake -dijo ella con tono incrédulo-. -Relájate. si no bajamos. -De acuerdo -sonrió-. Siempre esbelta. ¿puedes decirle que es la hora de comer? -¿Estás segura de que tendrás apetito después de hablar con Dolores? Lexi sonrió. Su pelo rubio natural estaba blanco y de aspecto quebradizo.. ¿Os habéis peleado? -No. -Bueno. Acabamos de descubrir que ya no tenemos nada que decirnos. puede que no sea tan buena idea dejaros solos. encontró a Dolores en lo que solía ser la habitación principal antes de que los problemas de corazón de Frank le hubieran obligado a mudarse al piso de abajo. Sabe que su madre se marchó contigo a un baile y no regresó hasta el día siguiente. -¿Prometido? -Prepararé el tablero. aunque su figura era más voluptuosa que nunca. por si acaso. Bajaré lo antes que pueda. ¿Puedes apagar el horno cuando suene? Y si Jamie vuelve. Le echaré una partida de ajedrez si empieza a hacerme preguntas sobre ano che.por compañía. -Puede que sepa más de lo que tú piensas. Había en ella un aire de tensión que se mostraba en la rigidez de su cuerpo y el modo en que su mano agarraba la cortina a su lado. en su habitación. ella apartó la mano de mala gana. Ella había llegado a la puerta cuando Jake se aclaró la garganta. . ella dejó el tema. ¿no has hablado con él aún de la vida? -¡Jake! -¿Es eso un no? -Pensándolo mejor. Dolores parecía incluso más delgada que antes. mirando al campo. Lexi observó a su hermana. Tengo que decirle unas cuantas cosas. No muy convencida. De pie en la puerta. no tardaré -se levantó-.

Dolores se rió. ¿Puedes creerlo? Dolores se rió de nuevo. Antes de hacer la prueba. Incluso Harvey piensa que sólo tengo treinta y uno. realmente no elijo agarrándose a la mecedora para sujetarse-. ya sabes.Lexi olvidó de momento el sermón que pensaba echarle. boba. me añadió tres a mí y empezó a decirle a todo el mundo que yo era su hermana pequeña. y me puse aquí -señaló su impresionante busto. -Los siguientes dos maridos de mamá después de Frank. Sólo me envió. Está montando en la bicicleta que le regalé por navidad hace dos años. ¿Tú tenías doce . -¿Estás bien? Dolores se giró. se quitó diez años. Tú tienes treinta y seis. Son los dos únicos sitios donde trabajo regularmente -sonrió. Jamie intentó llamarte después de navidad para darte las gracias. -¿Te has operado para conseguir un papel? -Son cosas del trabajo. Lexi la miró incrédula. Dolores se encogió de hombros. -Le encantó. ¿verdad? No. y ahora voy a hacer un papel de una muchacha con cinco años menos de los que tengo yo. me quité un poco de aquí -se tocó el rabillo del ojo donde debía haber patas de gallo-. Tú sabes por qué lo hizo. Incluso les ha mentido sobre mi edad. -Entonces tendría que haber explicado quién eras tú. A primeros de año. voy a filmar una serie de seis semanas. ¿Por qué no? Nuestra madre siempre ha mentido a sus maridos sobre su edad. pensaron que yo era su hermana y que ella me cuidaba tras la muerte de nuestros padres. Me había estado preguntando si realmente le habría gustado. -¡Cierra la boca! -dijo Dolores mirando alrededor como si alguien pudiera oírlo-. y el entusiasmo asomó momentáneamente a la superficie-. -Estaba mirando a Jamie. Nunca se molestó en explicárselo ni a papá ni a mí. ¿estás mintiendo a tu marido sobre tu edad? -Por supuesto. Y hay un par de maridos que ni siquiera supieron que tú existías. pero en su lugar sonó ligeramente histérico. para no sobresaltarla. si puedes creerlo. pero tú estabas rodando en alguna parte. aunque seguramente llevaría lentillas de color-. un sonido agudo que debería haber sido encantador. -¿Cómo puedes reírte? -Lexi miró a los ojos azul añil de su hermana que solían ser azul celeste. -¿Cinco? Dolores. Monta continuamente. Haré de una muchacha de veinticinco años. funcionó. -Dolores.Oh. Posiblemente Italia o Australia. -¿Qué? . después de que te enviara aquí a vivir. Lexi se agarró más a la mecedora mientras su cabeza daba vueltas. ajena al dolor en la voz de Lexi. En cuanto te fuiste. y en su lugar habló dulcemente. soltando la cortina que había arrugado en su mano. Además. yo tengo treinta.

-Honestidad.años y ella te hizo fingir quince? Te robó años de tu vida. aliviando sus piernas temblorosas. Bueno. él es tu hijo. no realmente preguntas aún. me quedé ahí durante los siguiente cinco años. Más que nunca se daba cuenta de la gran deuda de gratitud que tenía hacia su padre. Y había recibido a Jamie sin hacer preguntas cuando Lexi había regresado de su visita de siete meses a California con el bebé de Do lores entre sus brazos. y cuando me divorcié de él. Lexi. En otros diez años posiblemente tendré que convertirme en tu hermana pequeña. ¿Qué crees que soy? ¿Crees que no he querido decírselo? -levantó las manos dramáticamente y empezó a caminar de nuevo-. Le había dado seguridad y amor. en serio. -Dolores. Él le había dado una vida normal y sana. Si no dejas esto. -Dolores. Lexi no vio humor en la situación. Lexi apoyó la cabeza en la mano un momento. vas a estropearlo todo. Claro que sí. -A Jamie le importa -dijo Lexi paciente. ¿cuántos años se supone que tiene nuestra madre? -Oh. -Así que ahora estás por mi edad. Sólo indirectas. a veces eres una pesada Dolores dejó de caminar y miró a su hermana-. igual que hacían su madre y su hermana. ¿Crees que no he soñado con cómo sería? ¿Tú crees que no he deseado que me llamara a mí mamá? . nerviosa. -Pensé que estábamos haciéndolo. tenemos que hablar. Casi era una niña. ella podría haber aceptado el engaño como parte de la vida. Casi todos los niños adoptados al final quieren saber quiénes son sus padres de sangre. -Los recuperé de nuevo -se encogió de hom bros-. Yo me casé con Jake cuando tenía veintidós. Creería cualquier cosa que tú le dijeras. justicia. -¿Porqué? Lexi se sentó. empezó a caminar. -¿Por qué tuviste que decirle que era adoptado? -preguntó Dolores malhumorada-. -Tenemos que hablar de Jarcie. -Madre mía. -¿Quién iba a decirle que era su padre? -Cualquiera que tú quisieras. decencia. Entonces. ¿A quién le importa? Dolores. Sin la influencia equilibrada y constante de su padre. -Jamie está empezando a hacer preguntas sobre su madre natural. -Sí -sonrió como si estuviera muy satisfecha-. ¿No sientes nada? -Claro que sí. Y cuando cumplí los veinticinco. Se suponía que tú fingirías que era tuyo. tuve veintidós de nuevo. -Es sólo un niño. Lexi salió de sus pensamientos. nos tuvo a nosotras cuando era muy joven. ¿Significan algo esas palabras para ti? -Oh.

-Me da miedo. Cuando Jamie nació y yo te dije que era demasiado joven para ocuparme de un bebé y educarlo sola. ¿Y si quiere saber quién es? -Todos queremos saberlo. Y escuchar su perorata poética sobre la maternidad. ya ves -dijo Lexi emocionándose ese es el tipo de lazo que a mí me gustaría que se órmara entre Jamie y tú. -No -Dolores movió furiosa la cabeza. sin permitir que la distrajera. ¿de acuerdo? Simplemente me da miedo. como . Pero nada. -Bueno. No creo que Él haga esas cosas -dijo compasiva a pesar de no querer. He intentado quedarme embarazada. Harvey quiere realmente un hijo. -¡No! ¡De ningún modo! -¿Fue Jake? -¡Ya te dije que no! Dolores retrocedió hasta la ventana con mirada de horror en su rostro. A veces pienso que puedo perderle si no le doy pronto uno. Después de todo. -Entonces. -¡No lo hice! -negó acalorada.i la idea la asustara. ¿por qué no quieres que se lo diga? -preguntó Lexi. ¿Verdad? . Nada tiene que cambiar. ¿qué sucederá si quiere saber más? -¿Como qué? -Como su padre -susurró Dolores-. y que si yo no lo quería. -¿De qué tienes miedo? -¿Y si no le gusto? ¿Y si me culpa por haberle abandonado? -la voz de Dolores. Mi matrimonio no es lo que solía ser. penando que era una ironía. Y es algo que definitivamente Jamie necesitará saber. incluso peor. Ha disfrutado mucho as pocas veces que Jamie ha venido de visita.-. y entonces. Pero es tan distinto. ya eres su tía. -Pero al principio me dijiste que Jake fue el padre.Ver a Dolores revolotear por la habitación era positivamente enervante. será como si tuviera una segunda familia. sí. Después de que sepa quién es su madre. No estoy preparada. -Sí -dijo Lexi tranquila. supongo que lo dije. excepto que él sepa la verdad. su mirada su suavizó-. -Pero he estado preguntándome últimamente sobre muchas cosas. A veces me pregunto si Dios me está castigando.. y el bebé de Jake sería criado por extraños. -Oh. -Voy a tener que acostumbrarme a la idea -Dolores empezó a caminar de nuevo. le darías en adopción. Harvey `ue el que eligió la bicicleta. Así cuando él averigüe lue tú eres su madre natural. de pronto se volvió muy dulce--. -Siempre podrías adoptar --sugirió Lexi. Dolores frunció el ceño y una mirada lejana apareció en sus ojos. Dolores. Pero creo que le gusta Jamie. Dolores. Tú me dijiste que cl bebé era de Jake. -Oh.

Dijiste que ya no te acostabas con él cuando te quedaste embarazada. Dijiste que habías estado con demasiados hombres para estar segura de quién era el padre. -¿Qué quiere decir eso? ¿Quién más podría haber sido? Yo podía estar saliendo con otros hombres. -No necesariamente -dijo despacio. Lexi levantó la barbilla desafiante. habías vaciado la cuenta bancaria y sólo ibas tras lo único que le quedaba a él. Dolores.. Tengo que preguntarme si Jake no es realmente el padre de Jamie después de todo. ¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Cómo pudiste traicionarme así? -Por el amor de Dios. Y cuando eso terminó te mudaste con nuestra madre y pediste el divorcio -dijo Jake indignada-. entonces va a saber que yo debo ser la madre. ¡su rancho! ¡A él le pareció bastante definitivo! -Mi propia hermana -Dolores se cubrió la cara con las manos y le dio la espalda-. -Tú lo habías pedido. haré que lo sientas mientras vivas. cambiaste la historia -continuó Lexi recordándolo todo perfectamente-. pero que sabías que no podía ser Jake. -El divorcio no era definitivo. después de todos estos años. más parecidos veo -insistió Lexi-. Un nervio se tensó en los ojos de Dolores y sus fosas nasales se abrieron reprimiendo su rabia. Dolores? ¿Por qué. Alexandra? ¿Estás intentando decirme que yo apenas había salido de su cama antes de que tú satisfacieras tus sueños de adolescente y sedujeras a mi marido? -Ex-marido -corrigió Lexi. -Pero ¿por qué. No nos habíamos acostado en meses... . y lo sé. pero Jake me fue totalmente fiel. -Entonces. -¡No era definitivo! Lexi la miró incrédula. cuando te diste cuenta que yo planeaba encontrar a Jake y decírselo. -Habías vendido todos los muebles. Y si te atreves a decírselo a él. Creo que para entonces Jake se consideró un hombre libre. -Pero ocurre que cuanto más miro a Jake y a Jamie juntos. -Eso es ridículo -dijo Dolores furiosa-. importa quién sea su padre? -Porque si Jake cree que él es el padre. Así que he de preguntarme si no estabas diciéndome la verdad la primera vez. -Eso es cierto. y yo también. Pensé que eso significaba que habías renunciado a tu derecho. -Tú te fuiste con Bobby Hooper dos semanas de vacaciones a Mani.Lexi sintió un triunfo momentáneo al obtener finalmente de su hermana algo parecido a una respuesta clara.. Dolores bufó indignada. -¿Qué estás intentando decirme. estabas divorciándote de él.

. Dolores se pasó la mano por la frente. -¿Es tan dura la verdad? -¿Cómo podrías saber tú cómo es? Tú te criaste aquí. Después de que te enviara aquí. ¿recuerdas? Las dos perdimos a nuestra madre al mismo tiempo. Y tú lo hiciste antes.. -No lo sé. Posiblemente más porque fue contigo. -No lo sé -Dolores frunció el ceño. Dolores. tú me dijiste que estabas impacientándote. -Y luego. entonces tú también me traicionaste a mí. Me tienes confundida. Pensé que sólo era un enamoramiento de adolescente. Nunca me di cuenta de que lo tuyo fuera serio. ¿Qué es exactamente lo que quieres que haga yo? -Que pases tiempo con él. Tú tuviste una infancia. Todo lo que tenías que hacer era decirle que tú eras su madre. con tu padre -dijo dándole la espalda a Lexi-. Ése no fue nuestro plan original. Conócelo -dijo Lexi con ansiedad. La única opción que yo tuve fue quedarme con Jamie o ver cómo se lo dabas a un extraño. -Oh. no es cierto -Dolores la miró con los ojos brillantes-. -¡Tenías sólo dieciséis años! -Pero tenía sentimientos. -Era tu nombre el que había en la partida de nacimiento. --Lo siento . -¿Y eso adónde nos lleva? -preguntó Lexi-. Lexi.Dolores sonó genuinamente escarmentada . mostrando señales de ablandarse--. Dolores. Y tú lo sabías. Algo que se te pasaría. Yo te quería. Habla con él. ¿quién vas a decir que es ahora? -Aún espero que tú termines diciéndome la verdad. -¿Para que puedas decirle que soy su madre? -se rió nerviosa-. tú estabas simplemente sentada como un buitre esperando que fuera libre de nuevo. Lexi. Dolores? ¿Pasar el resto de mi vida mintiéndole a Jamie y a papá? ¿Quién iba a decir que era el padre? -Bueno. -Al menos tú tuviste una madre -replicó Lexi.-Y supongo que todo el tiempo que estuvimos casados. ¿qué tenía que hacer yo. -Y a mí nunca se me ocurrió que a ti te importara lo que Jake hizo cuando le dejaste. Pero después del primer año. -Tú y tu madre nunca me consultasteis cuando hicisteis este trato. Sólo me ha sorprendido. No podemos cambiar el pasado. -Supongo que a lo mejor no debería importarme -se encogió de hombros y puso gesto valiente. Y si te traicioné. Lo sabías cuando te casaste con él. Nosotras lo arreglamos todo para que pareciera así. yo tuve una hermana mayor. pero quería también a Jake. -No todo el tiempo --dijo Lexi incapaz de creer que estaba realmente empezando a sentirse culpable--. pero podemos asegurarnos de que Jamie no sufra por él.

¿De acuerdo? -Dolores apartó la mano. Jamie parecía estar de muy buen humor esta tarde. -Supongo que eso es razonable -Lexi apoyó la cabeza contra su hombro.No era algo de lo que me gustara hablar. Dolores. tragándose las lágrimas-. No es cierto. Dolores. Lexi accedió y se marchó. lo es. -Dame algo de tiempo. Supongo que tú calmaste sus dudas dijo chupando suavemente su oreja. Lexi cogió la mano de Dolores y la miró a los ojos. Jake -se rió Lexi mirándole a los ojos-. ayúdame. lo siento. Dolores sigue un poco susceptible. ¿Has pensado más en nuestro dilema? . intentando llegar ella. hermanita. -Demasiado. Capítulo 14 L AS llamas prendieron los troncos de la chimenea. -Oh. -Entonces.susurró Jake aún tan cerca que ella podía sentir el calor de su respiración en su mejilla. feliz de estar con él-. Jake. ella me contó todo sobre su triste infancia -dijo acariciando su brazo ausente. pero no veo cómo podemos irnos otra noche sin causar más jaleo. Eso es lo que le preocupaba. la única iluminación aparte de una lámpara en la habitación. -Sí. -¿Sabías que mi madre solía decirle a la gente que Dolores era su hermana en lugar de su hija? -Sí. -Sólo el que entienda por qué es tan retorcida no significa que pueda olvidar las cosas que ha hecho. -Dolores parecía un poco deprimida esta noche --susurró Jake sentado junto a Lexi y rodeándole los hombros con el brazo-. Sabiendo que estaba en caminando sobre arena movediza. Haré lo que pueda. sonaba una música triste. así que le tranquilicé.-Lo siento. Y pensaré en lo que me has dicho. -¿Te gusta eso? Y lo repitió. Lexi sintió estremecimientos de placer y se retorció. Habéis debido tener una buena charla. -¿No te preguntó nada de anoche? -Por suerte no. Sabiendo que eso tendría que valer. y los escalofríos se transmitieron a todo el cuerpo de Lexi. . En cuanto le prometí que si tú y yo nos fugábamos le llevaríamos con él. De fondo. -Oh. -No suenas muy comprensivo. Incluso aunque Jamie esté bien ahora. . ¿Fue todo bien con vosotros? -Oh. Nunca supe eso hasta hoy. sí. Jake se rió. Por favor. Pasaré algún tiempo con Jamie. más despacio. ¿no puedes entender por qué es tan importante para mí que Jamie conozca a sus dos madres? No quiero que nunca se sienta engañado como nosotras nos sentimos. se quedó contento.

Pero por ti. Me sorprendió. De momento. su secreto tendría que continuar siéndolo. Jake frunció el ceño pero suavizó su voz. -Y se puso muy nerviosa. ¿Qué podía decir? Llevaba mucho tiempo pensando en lo mismo. No me gusta esto más que a ti. ella me escupía tu nombre a la cara. diciendo que a lo mejor me había casado con la hermana equivocada. ¿Qué me importa lo que piense? -A mí sí dijo Lexi mirándole suplicante-. Jake encontró un asiento sobre las agujas de pino y tiró de Lexi a su lado. pero en ese momento. A lo mejor en poco tiempo podría contarle todo. bajo la luna. ¿verdad? -Sí. -Si se tratara de otra mujer. Le miró a modo de disculpa. -Lo siento. Es algo personal que no tengo libertad para discutir ahora mismo. A veces traía un libro.-¿Se supone que he de organizar mi vida amorosa para satisfacer a Dolores? -preguntó Jake incrédulo . . comenzaron a subir por la colina que llevaba al viejo pino. Encontró difícil creer que hubiera tanto que nunca hubiera sabido ni lo hubiera sospechado. Ella suspiró aliviada y se acurrucó entre sus brazos. Aquí vine el día que me enteré de que Dolores y tú os casabais. Necesito que ella me ayude con algo ahora.Mira qué vista -exclamó señalando a las montañas--. Lexi. . Pasé mucho tiempo aquí ese día. Lexi cerró los ojos y suspiró despacio. Lo es -le aseguro Lexi girándose hacia él y besándole en el cuello-. Cada vez que discutíamos. -No estoy seguro de que me guste eso. -¿Pasó eso antes de que ella empezara a salir con otros hombres? -Sí.. debe ser muy importante. -Sea lo que sea -gruñó Jake suavemente-. dejaré el tema. me tumbaba y pasaba toda la tarde leyendo. Tú solías venir mucho aquí cuando eras niña. -¿Algo que es más importante que nosotros? -Algo muy importante. Empeoró. -No sabes ni la mitad. Dejando la casa por la puerta de la cocina. salieron al jardín. -¿Y qué decías tú? -preguntó Lexi casi en un susurro. pero no podía decirle más. Dándose cuenta de que hablaba en serio. no creo que aceptara una respuesta así. Créeme. Pero ahora sé la razón. -Ojalá esta habitación se pudiera cerrar con llave -dijo besándola de pronto con pasión y levantándose y tirando de ella-. Vamos a dar un paseo antes de que reviente. De la mano. -¿No quieres hablar de ello? -No de momento.

Cuanto menos veía a Lexi.. Aparqué atrás para darte una sorpresa -extendió los . Sobresaltado. soy tuya. Para todo el tiempo que te quedes. Jake aparcó su camión delante de su rancho y salió. Abrió la puerta. Mi preciosa pagana. Quitándose el cabestrillo. Desde la vuelta de Frank del hospital tres días antes.Jake dejó la piedra y volvió con ella. Cogiendo una rebanada de pan. Ella se movió contra él. -Pero. Para mañana. y ésta puede ser nuestra última oportunidad durante un tiempo. -Yo también -dijo Lexi estirándose sobre las agujas de pino. ¿Aquí? ¿Ahora? -Sí. saboreando su nueva libertad. incitándole. Esa mañana el médico le había quitado las vendas y el cabestrillo. Jake no podía creer que se hubiera marchado de la casa vestida así. Lexi? -Para hoy. El médico le había dicho que el agarrotamiento le duraría un tiempo. Jake se echó sobre ella. Nada de eso importa. -Oh. más fácil era tener las manos apartadas de ella hasta que pudieran tener algún tiempo a solas. Lexi había estado muy ocupada haciendo de enfermera para su padre mientras que Jake se había ocupado de las obligaciones del rancho. entró y tiró su sombrero y sus llaves sobre la pequeña mesa junto a la puerta. Las veladas las había dedicado a preparar su propia casa. llevo aquí un rato. margarina y queso del frigorífico. buscando sus labios. El escote era tan bajo que mostraba claramente que no llevaba sujetador. le habría dado un ataque. pero que el brazo podía soportar algo de peso. Él le apartó el pelo de la cara y sonrió. lo dejó en el mostrador y empezó a preparar un sandwich. Entró en la cocina y puso una lata de sopa a calentar. -No te he oído llegar -dijo Jake. colocando los muebles de segunda mano que poco a poco estaban convirtiendo el lugar en un hogar. ¿Eres realmente mía. Estiró el brazo derecho y puso gesto de dolor que detuvo su movimiento a la mitad. Lexi. Y montar a caballo en una semana. Girando la cintura. Por eso había decidido almorzar solo en su casa desde el comienzo de la semana. la abrazó y la besó con fervor. Si Frank la hubiera visto. -Estoy cansado de hablar -dijo cuando se detuvo para respirar. Estaba vestida con un jersey con cuello de pico y mallas. Jake se volvió y encontró a Dolores de pie en la puerta.. -¿Hay bastante para dos? -preguntó una voz suave detrás de él. Jake se estiró despacio de lado a lado y se sintió gratificado al notar sólo una ligera punzada.

¿verdad.. Jake. desnuda de cintura para arriba. pareciendo muy orgullosa de sí misma. lo que hubo entre nosotros terminó hace mucho. -No has cambiado la cerradura. ¡Sorpresa! -¿Has estado aquí sentada esperando? -Oh. un acto que mostraba lo enorme de sus senos. Aún abrazándose. Confundido y furioso. fue a la cocina y apagó el fuego. Continuó con su sandwich. Su tono era de súplica. No sabía si ella estaba intentando seducirle o hacerle sentir que ya no tuviera derechos de esposo. no de seducción. -¿Por qué no dejas de discutir y te acercas un poco? -susurró con voz ronca. He estado ahí. Con él colgando de sus dedos. Y no sé por qué estás haciendo esto. Notando que la sopa había empezado a hervir. Dolores se puso de perfil a él y apoyó su espalda contra el marco de la puerta. y sus pechos moviéndose seductores--. Impresionado por la magnitud de la visión delante de él. -¿Dónde? -En tu dormitorio.. Quiero que me hagas el amor. Jake frunció el ceño. Esto habría sido mucho más fácil allí -le miró con decisión-. ¿verdad? -tiró el jersey a sus pies y caminó despacio hacia él. Esto no tiene nada que ver con ella. Jake -cerró los ojos y suplicó-. Estás casada con otro hombre ahora. Jake se sintió más incrédulo que tentado. -Es por Lexi. -Dolores. contoneando las caderas a cada paso. Dolores cogió el dobladillo de su jersey con las dos manos y se lo quitó por la cabeza. -Ojalá hubieras entrado en el dormitorio cuando entraste en la casa. -Supongo que soy un poco sentimental. -Por favor. Pero creo que prefiero que me lo digas tú. -¿Guardaste la llave? ¿Todos estos años? Dolores se cruzó de brazos bajo los pechos y se abrazó. -¿Es esto para recordar los viejos tiempos? ¿O hay alguna razón especial por la que estés haciendo esto? Sin previo aviso.brazos en bienvenida y sonrió-. No te preocupes por Lexi. -Realmente no has venido aquí para tomar un sandwich. -Dolores -dijo Jake con firmeza-. Necesito que me hagas el amor. se quedó ahí de pie. y francamente. con tacones y mallas de encaje blanco que claramente mostraban la ausencia de braguitas. No me . Ella nunca lo sabrá. eres una mujer bella -Jake se pasó la mano por el pelo -. Dolores? -¿No es obvio para qué he venido? Jake se giró despacio para mirarla. -¿Cómo entraste? Ella se rió. -Se me ocurren varias posibilidades. no -dijo aún sonriendo-.Por favor. pero realmente apreciaría que te volvieras a vestir.

Claro que recuerdo la última vez -dijo apartándola con firmeza-. eres el único que puede. Bueno. a pedir una noche tranquila. -Vístete. Cuando le alcanzó en el salón. Y nunca me volverás a emborrachar lo bastante para hacerlo de nuevo. Y si no me quedo embarazada pronto. no lo entiendes -se agarró a él. Como la última vez. -¿Qué tiene eso que ver conmigo? -Quiero que tú me dejes embarazada. pero me temo que no podré ayudarte con esto. y él se encontró delante de una mujer infeliz y desesperada. deja que te diga algo sobre tu preciosa Lexi. Cuando llegó a casa de trabajar esa noche. aunque en aquel entonces no había sabido que lo sería. -Claro que sí. Lo dijo con tanta intensidad que casi dio miedo y Jake se dio cuenta de que Dolores no era una mujer muy estable.digas que un hombre como tú nunca ha hecho el amor por puro sexo. y no puedo. ella se había ido. Corriendo detrás de él. y mi matrimonio depende de ello! -¿De qué diablos estás hablando? -He estado intentando tener un bebé. Ella es tan capaz de mentir . -¿Entonces? -se detuvo delante de él y respiró profundamente--. Sólo seremos tú y yo. como antes. avanzando cada paso que él retrocedía --. Dolores había ido a hacer las paces. Vamos. Dolores cogió su jersey y se lo puso. Desea desesperadamente un hijo. Por favor. como los primeros días de su matrimonio. Nadie lo sabrá nunca. El final estaba cerca y los dos lo sabían. tienes que hacer esto. Para celebrar la noche. los dos solos. ¿verdad? --Dolores le siguió apretando los puños. ¿Recuerdas la última vez. Es de todo lo que habla. Escucha. le cogió del brazo y le giró para mirarla. Entonces salió de la cocina y se fue al salón. Incluso el sexo había llegado a no ser nada. me temo que Harvcy encontrará a otra mujer. y nadie sabrá nunca que es tuyo y no de Harvcy. Los dos no habían hecho más que discutir durante meses. -Me estás rechazando por alguna lealtad estúpida hacia Lexi. La pose seductora de Dolores se desvaneció. tampoco estaban los muebles. Jake? La recordaba. -Bueno. Sé que puedes hacerlo. ella había abierto una botella de champán. gracias por tu voto de confianza -dijo tan educadamente como pudo--. Él le apartó las manos. -¿Qué te hace pensar que yo puedo dejarte embarazada si ese Harvey no puede? -Sé que puedes. Jake. Jake. ¡Por favor. sacudiéndole. por favor. Lo sé. había puesto otra en hielo y se había puesto algo cómodo de ropa. Entonces. Cuando él se había despertado a la mañana siguiente. -Jake.

Lo has hecho. la última vez que habías tomado demasiado champán.como el resto de nosotros. Lexi era la que había guardado el secreto durante años. ¿verdad? -preguntó despacio-. Entonces la furia explosionó en su interior.su voz bajó a un susurro-. Además. Ella era la que seguía mintiendo con su silencio aunque le hubiera hecho el amor con su cuerpo. más enfadado de lo que nunca recordaba haber estado. Pregúntale a Lexi si no me crees. ¿Me preguntaste cómo sabía que podías dejarme embarazada? Porque ya lo has hecho. Y era de Lexi de quien obtendría las respuestas. No voy a jugar a las adivinanzas contigo. Con eso. ¿No te preguntas qué clase de secretos te está ocultando.. Jake se olvidó de respirar. ya sé cómo fue tras ti en cuanto yo salí de escena. -¿Lexi? -apenas podía pensar. Y tú fuiste el padre -dijo mirándole con frialdad... Jake. ¿De qué diablos hablas? -La última vez que nos acostamos. No crees que haya un secreto. Pero entonces se dio cuenta de que no era la traición de Dolores lo que se le había clavado como un cuchillo en el pecho. Durante un segundo.. Olvidaste usar protección. . dímelo. Y sólo tardó once años en decírmelo finalmente. déjame decirte. -¿De qué hablas? -Oh. -No me crees.. ¿Quién habría imaginado que una vez sería suficiente? -Estás mintiendo. -¡Explícate! -la cogió de un brazo y la zarandeó. ¿Por qué iba a darte un hijo? Él buscó una respuesta. Jake consiguió apartar su mente de su furia y centrarse en la mujer delante de él. Bueno. Tú fuiste el único que pudo. A media frase. se quedó helado al darse cuenta con claridad. -Tuve un bebé. Jake? Él suspiró aliviado. Me lo ha hecho a mí y te lo está haciendo a ti. Ella lo sabe. --¡Bruja! ¿Qué te he hecho para que me odies tanto? -Nunca me amaste -dijo echando chispas por los ojos--. . Lexi era la que había criado a su hijo. Con la sangre palpitando en la cabeza. Si intentas decirme algo. ¿Qué tiene que ver Lexi con esto? -¿Es eso todo lo que te importa? ¿Lexi? ¿No quieres saber quién es tu hijo? ¿No puedes adivinarlo? -He dicho que no iba a. Jake. ¡Jamie! -Ah -exclamó Dolores satisfecha Veo que ya lo has adivinado. ¿cómo podría saber que era mío? Yo no era precisamente tu único amante en ese momento. dándose cuenta de que Dolores estaba intentando tenderle una trampa. -Con los otros me aseguré. Jake se detuvo. él se parece a ti. Lo ha sabido siempre. -¡No te creo! Y si así fue. maldición. olvidaste algo muy importante. Dolores empezó a sonreír y ver su placer aumentó su furia-.

Dolores le cogió de la manga y él la apartó sin mirarla. -¿Qué vas a hacer? Inseguro. Todo el rancho habla de ello. -Papá. Su mirada se clavó en ella. Su padre estaba en su sillón delante de la ventana. se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta. sorprendida de que sus piernas temblorosas soportaran . Jamie llegaría pronto del colegio y Twyla volvería antes de la hora de acostarse para ayudar a Lexi con su padre. conduciendo como un loco -se apartó de la ventana y miró a Lexi-.. ¿Os habéis peleado? Lexi frunció el ceño y dejó el calcetín en el cesto de la costura. -¿Qué pasa? Dio otro paso hacia él. -¿Qué diablos? --dijo Frank desde su asiento junto a la ventana-.. Sólo sabía que tenía que hablar con Lexi. Dolores había ido a la ciudad de compras. pero lo echaba de menos terriblemente.? Se calló. giró y la hizo callar con la mirada.Sin decir más. con el ceño fruncido.. bebiendo su batido favorito de cacao. papá. Muy mal. Es Jake. Lcxi estaba sentada en el sofá del salón remendando uno de los calcetines de Jamie. -Quiero hablar contigo. Y no. Lexi vio que algo iba mal. Tenía que saber por qué ella había hecho eso. Lo único que ha dicho Jake es que. ¿Quién conduce. -¿Qué? -preguntó Lexi levantando la cabeza y viéndole mirar atentamente por la ventana-.. se abrió de golpe la puerta y Jake entró con gesto feroz. Jake se marchó sin responder. -Jake? -dio un paso vacilante en su dirección. En ese momento. disfrutando del día tranquilo. Jake hubiera invadido su vida tan completamente que un día sin él le pareciera vacío. Vamos fuera. También parece furioso. ¿Qué estás mirando? -Estoy esperando a ver. -¡Vuelve aquí! -exigió Dolores-. -No te hagas esperanzas. los ojos fríos y la boca apretada.. Los dos habían pasado la última media hora en agradable silencio. -No hay que ser perceptivo. cuando su padre había vuelto del hospital. eres demasiado perceptivo. Frank sonrió.. No lo había visto mucho desde comienzos de la semana. Y antes de que acabara el día. Ella dio un paso atrás y lo miró con ojos asustados. Sabía que quería dejar que la familia estuviera a solas con Frank. -Me ocuparé de ti más tarde. Y también Jamie y Frank. Lexi esperaba que Jake apareciera. Era difícil creer que en un mes. no nos hemos peleado. ¡No he terminado contigo! Él se detuvo. Twyla dice que los dos prácticamente estáis comprometidos.

¿Qué ocurre? -preguntó Frank levantándose despacio de la silla. Frank.. -Sí. ¿me oyes? la apartó disgustado-. -Háblame. Pero por primera vez. Estaba asustada. Lexi obedeció. Basta. -Antes me cortaría un brazo -dijo Jake ofreciéndole a Lexi la mano-. incapaz de creer que eso estuviera sucediendo. Yo. Lexi retrocedió un paso. Lexi se tambaleó antes de enderezarse. y sus furiosas zancadas eran tan rápidas que tuvo que disminuir la marcha cuando los dos estuvieron sin respiración. -Está bien. Lexi vio dolor. debería ser un simple malentendido. sólo quería saber por qué estaba tan enfadado y solucionar el problema. me mentiste. Nadie más necesita oírlo. De momento. Jamie no es mío. Vamos. -¿Dolores? -Lexi estaba aturdida . En lo alto de la colina. -No lo es. y le dio la mano. Lo que fuera. No le gustaba que le dieran órdenes. -Gracias -jadeó Lexi. Algo le estaba haciendo mucho daño. Explícame por qué lo hiciste.. entre la furia.. pero de algún modo sabía que ése no era un buen momento para discutir eso. -¿Qué? ¿De qué estás hablando? -Nunca me dijiste que tenía un hijo -su mano apretó sus brazos--. Jake tiró de ella hacia la base de la colina. Jamie -dijo con fuego en los ojos-. Ella lo miró con los ojos como platos. sin entender cómo Jake podía estar tan enfadado por Jamie. Nunca me dijiste que era mío. ¡Dolores me lo ha contado todo! Capítulo 15 D ESEQUILIBRADA cuando Jake la soltó tan de repente. Dejando la casa detrás. Jake la cogió de los dos brazos y la acercó a él. la expresión en su rostro fue implacable. . Jake se detuvo de golpe y se giró para mirarla.. Te lo dije. Demasiado sorprendida para pensar con claridad. Lexi! -Jake la sacudió-.su peso. -No la toques -le advirtió Frank. Ése no era un enfado pequeño. -Ella me lo dijo todo --repitió Jake con amargura. -De acuerdo. Incluso cuando te pregunté por él. ¡Mi hijo! Tu. ¿por qué no empiezas por el principio y me cuentas todo lo que no me has dicho de Jamie? Jamie -Lexi le miró anonadada. Pero es algo entre nosotros dos. -¡Basta. Jake hizo un gesto para detenerle. Sólo quiero hablar con ella -volvió a mirar a Lexi-. Empezó a escalar con Lexi a su lado. Cuando él la miró por encima del hombre. ¿Dolores te dijo que tú eras el padre? ¿Quién te dijo que era la madre? . Lexi -exigió--. Tenía que serlo.

-¡No juegues conmigo, Lexi! -No lo hago -dijo mirándole a los ojos, casi aliviada de poder decirle por fin la verdad-. Créeme, no lo hago. ¿Te dijo que ella era la madre de Jamie? -Sí. -Y que tú eras su padre... Dijo las palabras suavemente, casi maravillada. Ojalá fuera cierto. -¡No actúes como si no lo supieras! -Oh, Jake -Lexi se llevó la mano a la frente; todo estaba sucediendo demasiado deprisa-. No sé qué creer ya. Cada vez que ella abre la boca, sale una historia diferente. -¿A qué te refieres? -la furia en su voz sonó más insegura. --Pasé media hora el domingo intentando hacerle admitir que tú eras el padre de Jamie porque él me recuerda mucho a ti. Pero ella me juró que no podías serlo -bajó la mano y le miró de nuevo -. Me dijo que no habíais hecho el amor durante meses antes de que ella se marchara, y que no podías ser el padre de Jamie. -Entonces, te mintió. -¿Quieres decir que te acostaste con ella? ¿Hasta el final? La idea le dolió. Jake lo negó impaciente. -No. Habían pasado meses desde la última vez. Entonces una noche llegué a casa y la encontré esperándome con velas y una botella de champán. Estaba cansado, bebí mucho y la naturaleza siguió su curso. -¿No... usaste nada? Él se encogió de hombros. -Había usado mi último condón meses antes. Estábamos tan cerca del divorcio que no planeaba necesitar más, al menos no con ella. -¿Y así fue? ¿Sólo esa noche? -Sólo esa noche. Ella se marchó a la mañana siguiente. -Eso aún no demuestra que sea tuyo –Lexi frunció el ceño --. Ella ha mentido muchas veces en esto. Viendo una pequeña esperanza, Jake la miró. -¿Realmente no sabías nada de esto? Lexi negó con la cabeza, pensando en todas las dudas y confusiones que había tenido desde que nació Jamie. -Será mejor que nos sentemos si voy a contarte mi versión de la historia. Y puede ser un pocodifícil para ti creer que alguien pudiera ser tan crédula como yo lo fui entonces. Él le dio la mano y la llevó a un sitio cómodo. Mirando las agujas de pino, Lexi recordó de pronto cuando hicieron el amor el domingo por la noche ahí mimo. -Fue más o menos por aquí -dijo Jake en su oído mientras se sentaban. Cuando ella le miró sorprendida, él sonrió. -En eso estabas pensando, ¿verdad?

--le preguntó entrelazando sus dedos en los de ella. -Bueno, sí -le devolvió la sonrisa y apartó la mirada antes de que su rubor la delatara más-. Bueno, ¿quieres oír cómo terminé quedándome con Jamie? -Su nombre es James, ¿verdad? ¿Es por mí? -Sí. Por ti y por mi padre. James Franklin Conley. -¿Quién le puso el nombre, tú o Dolores? -Era el nombre que yo había elegido para el hijo que tendría algún día. Dolores lo puso en la partida de nacimiento. Su mano apretó la de Lexi, pero no dijo nada y ella siguió con su historia. -Todo empezó unos tres meses después de que tú te marcharas. O sea, unos cinco meses después de que Dolores se fuera. De todos modos, yo no había tenido noticias tuyas y estaba empezando a creer que mi padre tenía razón y que no volverías. Jake le cogió la barbilla y le giró la cara. -Lo siento mucho -dijo suavemente, y le dio un beso tierno y dulce en los labios. -Me alegra que no sigas enfadado conmigo. -Estaba mal informado. Sigue con la historia. -Mi madre me llamó y me convenció de que Dolores estaba desesperadamente sola y necesitaba mi compañía, y que sería bueno para las dos pasar de nuevo algún tiempo juntas. Así que me dijo que hiciera las maletas y fuera a California para quedarme unos seis meses. Y lo hice. Ahí Lexi se paró para respirar y para aclararse la cabeza. En ese punto era donde la historia empezaba a volverse confusa. Lo que pasó después no habría sido tan malo si ella no hubiera estado tan emocionada porque su madre quisiera tenerla cerca, aunque hubiera tardado diecinueve años en decírselo. -Bueno, en cuanto llegué me di cuenta de que Dolores estaba embarazada. Para entonces, por supuesto, el divorcio era definitivo. Ella no estaba saliendo con nadie. De hecho, parecía estar escondiéndose. Apenas abandonaba el apartamento, y para lo único que parecía necesitarme era para servirla. -¿Dónde estaba tu madre? -Se había casado con el marido anterior a Lloyd y vivía en otra parte de la ciudad. La única vez que vino fue para llevar a Dolores al médico. Nunca me dejaron ir con ellas. Incluso cuando Dolores finalmente fue al hospital a dar a luz, tampoco me dejaron ir. Durante cuatro meses, yo apenas salí del apartamento. -¿Por qué no volviste? Ella sonrió, recordando las veces cuando ponía la mano en el vientre abultado de Dolores y sentía al bebé dar patadas. Las horas de compras y planes, cuando Dolores no daba indicios de no irse a quedar con su hijo. -No sabes cómo son las mujeres con los bebés, ¿verdad? --preguntó con una sonrisa soñadora-. Nos comprometemos de modo muy personal. Yo estaba deseando que el bebé naciera para poder abrazarlo y darle de comer y echarle polvos de talco. -¿No hablasteis sobre quién era el padre? -No. Dolores no quería discutirlo. Estaba malhumorada casi todo el tiempo, así

que cuando no quería hablar de algo, no hablábamos. -Pobre Lexi Jake conocía el malhumor de Lexi-. Debió haber sido un infierno. ¿Qué pasó cuando tuvo cl niño? Lexi volvió a respirar profundamente, sabiendo que iba a entrar en la peor parte de la historia. Incluso odiaba pensar en ello, pero Jake merecía saber la verdad. Si realmente era el padre, necesitaba saber cómo había sido el engaño y por qué Lexi tenía a Jamie. -Cuando Dolores volvió a casa del hospital, mi madre estuvo cerca más tiempo. Pero yo era la única que parecía prestar atención al pequeño Jamie. Ellas esperaron hasta que me enamoré locamente del niño, y entonces me dijeron que Dolores no podía quedarse con él. No sería bueno para su imagen, y mi madre no tenía intención de ser una abuela. -Así que tú ofreciste adoptarle. Lexi negó con la cabeza. Yo tenía sólo diecinueve años. Era soltera. ¿Cómo podía aceptar la responsabilidad del bebé? Ni siquiera tenía un trabajo. Vivía en un rancho con mi padre, por el amor de Dios. ¿Qué diría él? Para entonces, llevaba yo fuera tanto tiempo que él posiblemente pensaría que el bebé era mío. -Entonces, ¿no querías adoptarle? -Claro que quería. Pero no veía cómo podía hacerlo. Así que ellas me dieron una opción. O yo lo adoptaba, o Dolores lo daba a una agencia de adopción. Entonces Dolores me dijo que el bebé era tuyo. Jake se tensó. -Entonces sí lo sabías. -Déjame terminar -dijo Lexi apretándole la mano-. Después de que Dolores amenazara con dar el bebé a extraños, yo empecé a llorar y a suplicarle que no lo hiciera. Le dije que me lo quedaría. No me importaba cómo afectaría a mi vida, pero no podía soportar darlo a otros. Eso ya rompía mi corazón, pero cuando pensé que era tuyo, no pude soportarlo. -Entonces sabías que era mío -repitió Jake. -Yo pensé que era tuyo -corrigió-. Entonces, después de que yo ya hubiera empezado a considerar a Jamie como mío, me dijeron la verdadera razón por la que me habían hecho ir a California. -Para que pudieras adoptarle. -No. Eso lo pensaron luego. Me llevaron para que me quedara porque mi madre había dado a Dolores mi identidad para cubrir su embarazo. El apartamento, los informes del médico y del hospital, los certificados de nacimiento... todo lo que se te ocurra, todo estaba a mi nombre. Alexandra Lorraine Conley había dado a luz a James Franklin Conley. Por eso no me dejaron conocer al médico ni ir al hospital. Todo el mundo pensaba que yo era Dolores. -¿Por qué hicieron eso? -Para que cuando Dolores fuera famosa, su hermana pequeña, Alexandra. fuera

Y no sólo por su aspecto. -No lo sé. Yo estaba preocupada cuando tu llegaste. Cada vez que yo tengo un plan. -¡Santo Dios! -la miró de nuevo . y no Dolores. Eso no habría sido un hijo ilegítimo. -Eso creo. Dolores es un terremoto. Simplemente les di las gracias y me preparé para regresar con mi bebé a casa. Ella no quería un hijo. Pero entonces. Y eso era exactamente lo que ella quería. -Hasta ese momento sí. pero que estaba segura que no eras tú porque no había tenido relaciones contigo durante meses antes de que Jamie fuera concebido. qué pretendía? . -En ese momento. ¿Y la creíste? Para entonces yo no sabía qué creer. Y las dos hicieron un estupendo trabajo cubriéndolo. que para todo el mundo. ¿Qué pasó entonces? -¿Después de que me diera cuenta de que mi madre había usado mi certificado de nacimiento para proteger a Dolores sin tener ninguna consideración a lo que pudiera afectar a mi vida? -preguntó con amargura-. y Dolores y yo no nos parecemos nada. ¿Y después que me explicaran que no tendría que adoptar a Jamie porque en todos los documentos legales yo aparecía como su madre? -continuó con sarcasmo-. ¿De todos modos. Decididamente hay un parecido. Hicieron fotografías en el hospital. y no quería que nadie supiera que había tenido uno alguna vez. Dolores se dio cuenta de que yo podría volver a casa y contarle a mi padre la verdad. yo era la madre de Jamie. Los mechones suaves rozaron sus brazos.la que tuvo el bebé ilegítimo en un hospital de Los Angeles. -Entonces. -No. . Dolores me dijo que me había mentido porque ella sabía que nunca dejaría marchar a tu bebé. y que podríamos buscarte y contártelo a ti. Me dijo que había tenido demasiados amantes para saber exactamente quién era el padre. Después de eso me dijo que nunca le dijera a Jamie ni a nadie la verdad. Me dijo que ella y mi madre podrían llevarme a juicio y demostrar que Jamie no era mío. También me dijo que tú nunca debías tener ningún contacto con Jamie. ella va y hace algo así. -¿Podrían hacerlo realmente? -Posiblemente. pero eso habría hecho de ella un bruja sin corazón el dar a su hijo en adopción sólo por no quererlo. Pasó por demasiados problemas para librarse de él. yo le perdería. sino también sus expresiones y el modo de moverse. ¿yo seguía siendo el padre? -preguntó vacilante. Pero nunca lo hará. Pasmado. pero ya no lo estoy. -¿Y qué pasa ahora? Lexi se echó el pelo hacia atrás. Estoy seguro de que las pruebas podrían demostrar que ella fue la madre natural. y que si lo hacías. Jake miraba al suelo sin verlo. ¿soy su padre? -Jake ya estaba tan confundido como Lexi. Se sentía libre por primera vez en diez años.Pero ella estaba casada conmigo cuando se quedó embarazada. Así que en cuanto estuvieron seguras de que yo me llevaría a Jamie.

siguiendo a Manuel. Unos segundos más y él habría dicho algo que podría haber cambiado sus vidas. -Quiero que te cases conmigo erijo sin respiración por la carrera. -Entonces. le dio la mano y corrieron juntos. Sus ojos se encontraron y vio en su mirada la misma mezcla de ansiedad y arrepentimiento que llenaba sus entrañas. Fue culpa. toda una vida de bebés. Creo que te amo. ¡Señorita Alexandra. Ya ha estando soltando indirectas desde hace un par de años. una docena. Sin disminuir la marcha. ¿Qué esperabas hacer? -A mí me gustaría que ella pasara más tiempo con Jamie. pero dice que vaya rápido.. Manuel? -pregunto Lexi jadeando y nerviosa-. Manuel! ¡El señor Frank me ha dicho que les llame y que vengan deprisa! Antes de que Jake pudiera reaccionar. Y también el señor Jake. -¿Incluido tú? -Incluido yo. -¿Qué es. Cualquier hombre estaría orgulloso de tener un hijo como Jamie. está bien. pero ésa no fue la impresión que me dio cuando me preguntaste la primera vez si Jamie era tuyo. ¿vas a decírselo a Jamie? -Decididamente. . pura y simple culpa --cogió su cara y la giró a él suavemente-. Cualquier día vendrá y me lo preguntará directamente. Jake la alcanzó. Lexi miró hacia las montañas. -Ahí fue cuando pensé que te había dejado embarazada y me había marchado dejándote sola.. Lexi se giró y vio a Jake corriendo para alcanzarla. Alexandra Conley. Lexi. casi estaba esperando que fuera verdad. -Es curioso. -¿Cuándo pasó esto? -Siempre ha estado ahí. A medio camino estaba Manuel agitando su sombrero. y creo que me gustaría mucho si. -¡Señor Jake! -gritó una voz desde el otro lado de la colina-. Lexi se volvió y lo miró sorprendida. preguntarle si lo decía en serio. él se paró y la detuvo a ella mientras los dos estaban jadeantes. -¿Es un comentario o una pregunta? En la verja. abrazarlo y gritar de felicidad. Porque no me gustaría nada más que tener un bebé contigo. que iba delante. Ella sólo esperó que el momento no hubiera desaparecido para siempre. soy yo. Pero bajo la culpa. Quería parar. Jake inclinó la cabeza hacia ella.-Hablemos primero de tu plan. ¿Le ha pasado algo a papá? -No. Sólo que finalmente he tenido la sensatez de dejar de luchar contra ello. Lexi ya se había levantado y estaba corriendo colina abajo. Quiero que los dos sean amigos antes de que le diga a él la verdad. -Has hecho un estupendo trabajo con él.

-Ya sabes que en el colegio ella podía falsificar la letra de su madre -le . Pero ese niño dice que alguien de la oficina del director estaba con ella y que la tía de Jamie tenía una nota de la madre de Jamie diciendo que estaba bien que se marchara del colegio con ella. Sí. ¡Ya les traigo! Jake y Lexi entraron en el salón siguiendo a Manuel. ¿Ahora puedes volver a la carretera y esperar a Jamie? Si aparece. -Yo le pedí que pasara más tiempo con Jamie -bufó Lexi-. Manuel. -Bueno. Lexi dio un bote. No contigo recién salido del hospital. -Él no haría eso -dijo Lexi-. pero la dureza en sus ojos le dijo que estaba más enfadado de lo que parecía. Jake cogió una silla y la puso junto a Lexi. -¿Por qué tengo la sensación de que Dolores posiblemente tenga algo que ver con esto? -Porque posiblemente sea así -se inclinó y besó a Lexi en la boca antes de seguir a Manuel a la casa. -Bueno. Frank giró la cabeza para ocultar la sonrisa y les miró de nuevo. posiblemente no sea nada. Parecía tranquilo. -¿Ocurre algo malo. -No enviaste a Manuel a buscarnos para nada -dijo Jake-. Manuel les llamó. llamé a uno de sus amigos para ver si estaba en su casa y se había olvidado avisarnos. Cuando estuvieron sentados. Sentaos. -Gracias. -¡Señor Frank! -gritó Manuel entrando a la cocina --. Aún está demasiado preocupado por ti.. -Bien -le agarró la mano con fuerza-.. no necesariamente -Frank cambió de postura-. Asintiendo con la cabeza. Pero no le di una nota diciendo que podía sacarle del colegio. ¿Te casarás conmigo? Desde la puerta de la cocina. él le cogió la mano y dirigió su atención a Frank. Ahora creo que será mejor que entremos y ver que es toda esta emergencia. Lexi fue al sillón que estaba frente al de su padre. -Sí. Me estáis poniendo nervioso de pie. Algo ha pasado. Manuel se marchó. como he dicho. papá? -Espero que no. tráele directamente a casa. -¿Qué? -Eso es lo que dije yo. ese amigo me dijo que la tía de Jamie fue y le sacó del colegio a media tarde.-Una pregunta. -¡Rápido! -Sí -Lexi sonrió-. Pero cuando Jamie no apareció después del colegio. ¿qué ha pasado? -Bueno. bueno. Frank estaba sentado en su silla junto a la ventana. Lexi y Jake entraron en el salón. de todos modos -se aclaró la garganta-.

Mientras subían las escaleras. El miedo bombeó adrenalina a sus venas hastaque sintió que reventaría de la necesidad de hacer algo. Levantándose de la silla. -¿Puedes notar si falta algo? -Yo la ayudé a deshacer las maletas -Lexi abrió el armario. -¿Me harías un favor. fue al dormitorio de Jamie y abrió las cajones de la cómoda para descubrir que faltaban algunas prendas. Jake. puede no ser nada -Frank no la miró-. ella habló con miedo. ¿Por qué lo ha hecho? Ni siquiera quería decirme la verdad. incluyendo un abrigo de piel-. ¿Qué ganaría? ¿Adónde habría ido? Jake se quedó callado hasta que llegaron al dormitorio de Dolores. Cerrando los ojos. Y aparte de que no tuviera el permiso de Lexi.. pero no había nada que pudiera hacer. ¿Qué cosas faltan? Lo más necesario y caro. Le . ¿vale? -Iré contigo erijo Jake. Estaban vacíos. Sabiendo lo que debería encontrar. ¿Por qué lo ha hecho? -No lo sé -Jake se sentó a su lado y la abrazó-. ella fue a la coqueta y abrió los dos primeros cajones. Fue al armario y vio perchas vacías donde debería haber ropa. Pero no se podía mover. junto con sus ropas más caras. ¿Qué no nos has contado? -Como he dicho antes. -No puede habérselo llevado. Lexi respiró profundamente. mira debajo de la cama a ver si la maleta grande sigue ahí. nadie a quien gritar y ningún sitio adonde correr. No había nada. Es un milagro que esa chica no se haya convertido en una delincuente juvenil. -Bueno -dijo Jake. Se sentó en la cama de Jamie. Pero sé una cosa. volviendo a encauzar la conversación -. Mientras Jake miraba.¿Por qué? -Lexi sintió un escalofrío y no pudo controlar el temblor de su voz-. A lo mejor ayudarle a saltarse las clases es su idea de una experiencia que pueda unirles. Y no es gracias a su madre que no ocurriera. ¿hay alguna razón para preocuparse por eso? -No lo sé -Lexi se encogió de hombros. Me sentía morir el años que estuviste allí sola con esa mujer. Lexi? -preguntó Frank despacio-. -No hay nada aquí debajo -dijo Jake-. Sabemos que Dolores recogió a Jamie en el colegio este mediodía y aún no le ha traído a casa. Nunca estuve tan feliz en mi vida como cuando Cordelia te envió para que vivieras conmigo.recordó Frank-. pero eso no sirvió para calmar su corazón. e inmediatamente vio que el portatrajes había desaparecido. sujetó su cabeza entre las manos y deseó poder llorar o gritar o hacer algo que calmase el tormento de agonía que estaba creciendo en su interior. mantuvo apretada la mano de Lexi. Sólo complace la curiosidad de un viejo y sube a mirar. ¿Puedes subir a la habitación de Dolores y ver si sus maletas siguen allí? . -¿Por qué? --preguntó al fin-.

No sé que haré si ella realmente se lo ha llevado. ningún juez del mundo le daría a Jamie a nadie excepto a nosotros. No piensa antes de hacer las cosas. Dolores está confundida y es demasiado dramática. Ya conoces a Dolores.recuperaremos. pero no es mala. Será mejor que bajemos con mi padre. diciendo cosas como que yo la dejé embarazada una vez y sabía que podía hacerlo de nuevo. Me enfurecí y vine a buscarte. Frank estaba sentado donde le habían dejado. ¿Y si va a juicio para intentar quedárselo? -Nunca ocurrirá eso. Quería que me acostara con ella para salvar su matrimonio. Y después de que tú y yo estemos casados. Lo quiero. ¿verdad? -preguntó mirando hacia la ventana. Una locura. Creo que es tan simple como eso. -Sí. Jake. ¿qué voy a hacer? Ella es su madre. Estaba prácticamente histérica. En el salón. y ella nunca le amenazará o le hará daño. ya. ¿pero qué tiene eso que ver contigo? -Estaba esperándome en mi casa hoy cuando llegué del médico. Jake. ¿Y si un juez decide que Jamie debería estar con ella? -Las pruebas también demostrarían que yo soy el padre. Yo la dejé allí. tenías razón -Lexi se sentó en la silla frente a él y le puso la mano en la rodilla-. Harvey. Dijo también que se alegraba de oír que yo estaba . Ella no se arriesgará. Entonces vio sus rostros y volvió a hundirse en la silla. pero no es un monstruo. Tú lo sabes. Lo quiero conmigo. -¿Pero por qué lo quiere. -No entiendo lo que me dices -Lexi se enderezó y se apartó para mirarle a los ojos--. No creo que esto tenga nada que ver contigo. -Tenía razón. ¿verdad? Dijo que le dijera a Dolores que la vería en el aeropuerto esta noche. -Tienes razón -Lexi apoyó la cabeza en su hombro y se aguantó las lágrimas-. ¿Cómo lo sabías? -Su marido llamó antes. Ella quiere un bebé. Sé que quería quedarse embarazada. Cuando les oyó regresar. Sé que también está preocupado. -Oh. -Ella le traerá. Lexi. y como yo no la ayudé. Ella es egoísta y mentirosa. y también tengo derechos. incluso aunque Dolores estuviera deseando llegar tan lejos. No está tan loca. esta noche. cogió a Jamie. -Podría. Sé que tienes razón -se puso de pie-. -¿Qué hizo ella entonces? -No lo sé. Las pruebas demostrarían que ella es la madre. se enderezó como si quisiera levantarse. ¿Cómo iba a saber que estaba planeando hacer algo así? -Oh. pareciendo de repente muy viejo y cansado. Jamie es demasiado inteligente para que le engañe y demasiado grande para que le fuerce a algo. El nunca dejará el estado con ella de buena voluntad. Jake? ¿Está haciéndolo sólo para hacerme daño? -No -dijo meciéndola entre sus brazos-. Lexi.

-¿Qué hacemos ahora? -preguntó Jake desde la puerta-. Debía haber tenido en la cabeza todo el tiempo que si las cosas hoy no salían como ella quería. Diles simplemente que estamos preocupados. sería más difícil evitar el pánico. moviendo la cabeza distraído. sólo para asegurarnos -Frank cogió el teléfono. A lo mejor ella sólo esté pasando algo de tiempo con él antes de marcharse. ¿de acuerdo? Diles que tememos que haya sucedido algo. pero si algo le pasara a Jamie. horrorizándose de la idea de llamar a la policía para buscar a su propia hermana-. Al oír la voz de Frank. Si llamamos a la policía. Jake y Lexi se giraron y miraron en su dirección a tiempo de verle colgar el teléfono.mucho mejor. Acercándose a la ventana. lo ha hecho. -O decidió ir conduciendo hasta California -sugirió Jake-. Él la miró como si se sobresaltara de descubrir que no estaba solo. -Jake tiene razón. se llevaría a Jamie con ella cuando se marchara. esperando su respuesta. hizo reservas. -Hmm. -Oh. . -Oh. Se quedó ahí de pie. -Quizá debamos llamar a la policía. no sé qué haría. Pero no menciones el rapto. ¿Qué crees que significa eso? -¿Ves? Cambió de opinión -dijo Lexi-. Lexi. pero las canceló. Sería mucho más fácil que llevarse a un muchacho a la fuerza en un avión. No podemos quedarnos sentados. ¿Qué íbamos a decir? ¿Que ella le ha raptado? -Bueno. no -Lexi se levantó y le miró. -Voy a la cocina a hacer chocolate caliente -dijo Lexi dándose cuenta de que si no hacía algo se volvería loca. Lexi vio que empezaba a oscurecer y sabía que una vez fuera de noche. -¿Pero qué va a pensar Jamie si la policía les detiene y esposan a Dolores? -¿Qué va a pensar Jamie si ella le fuerza a salir del estado? -preguntó Jake--. a lo mejor pueden detenerla antes de que llegue al aeropuerto. -A lo mejor estamos sacando conclusiones precipitadas -dijo Lexi débilmente-. es curioso. Odio que haya llegado a esto. ¿vale? Aún no. de acuerdo. -Se ha llevado ropa de Jamie. más difícil decirse que Jamie estaría pronto en casa y la pesadilla terminaría. -¿Eh? Oh. ¿no? Frank se levantó. Es un delito federal. Llamaré al aeropuerto de Albuquerque y veré si puedo averiguar qué vuelo van a coger. Posiblemente volverán en cualquier momento. Jake cogió a Lexi de los hombros y la miró con cariño. -¿El qué? -preguntó Lexi.

pero necesito estar sola un rato. forzó una débil sonrisa-. se inclinó y habló en tono más bajo-. detuvo a Jake en la puerta. Creo que la tía Dolores está disgustada por algo.-. Jamie abrió la puerta y salió corriendo hacia ella. Mira lo que traigo. Todo esto puede haber sido sólo producto de nuestra imaginación. Bueno. pero no me lo ha dicho. Por favor. Con eso. y podrás enseñarme todo lo que has comprado hoy. con los brazos cargados de cajas y bolsa. -¿Quieres contarme qué ha pasado hoy? --preguntó Lexi usando todo su control para no perder la calma. -No. ¿Qué estaría pensando Dolores al hacer algo así. En el vestíbulo. Lo siento. . se marchó. algunas cosas son ropa. Lexi salió de la habitación rápidamente. mamá! -gritó-. abrió la puerta y salió al porche. -Es estupendo. pero otras no. Y luego fuimos de compras -sonrió. donde esperaba su hermana. -No -sabiendo que sonó brusca. durante un rato sólo estuvimos conduciendo. -Lo dudo. ¿Y qué has estado haciendo todo este tiempo? ¿De compras? -Bueno. A lo mejor tú puedes animarla. -Gracias. pero hablaré con ella -Lexi le dio un abrazo desesperado pero no pudo evitarlo y entonces se apartó. ¿Puedes intentar que mi padre se siente y se relaje cuando deje de hablar? Ella miró preocupada en la dirección de su padre. justo en este momento. Una vez en la cocina. Si son ellos. Lexi disminuyó el paso y saludó con la mano para disimular. -¿Qué es todo eso? -¡Un botín! -exclamó parándose delante de ella-. Cuando vio que el vehículo era realmente el coche alquilado de Dolores. y entonces paramos y hablamos. -No sé que puedo hacer. quiero ocuparme yo sola -puso la palma en el pecho de Jake y lo miró a los ojos-. -Hola -dijo Dolores agarrándose nerviosa al coche. Con un salto enérgico. Ve a ver quién es y yo traeré el chocolate. permaneció ocupada haciendo chocolate hasta que el sonido de un coche llegando la hizo correr a la puerta. Lcxi esperó a que la puerta de la casa se hubiera cerrado antes de acercarse al coche.-Iré contigo -dijo Jake. que no sepa lo preocupados que hemos estado. ¿Podrías traerlo? Y pase lo que pase -miró a su padre y luego a él-. El chocolate está servido y esperando en una bandeja. ¿Por qué no subes y cuelgas tu ropa nueva? Yo estaré contigo en seguida. si Jamie no parece disgustado. -¡Eh. Pero haré lo que quieres. -Vale. cuando sabe que no se le pueden dar disgustos? Furiosa y a punto de llorar.

Oh. Le hubiera hecho daño diciéndoselo. -Es mi hijo. -Me dijiste que pasara más tiempo con él. Y nunca me lo quitarás. Y ahora quiero saber la razón. Vacilante. Dolores. y entonces pensé que vendría conmigo porque yo era su madre. Entonces me di cuenta de que él me estaba mirando como si yo fuera una extraña.-¿Quieres decir con Jake? -No. apuesto a que está lleno de maletas. -Harvey llamó antes. Él habría pensado . -¿Decirle qué? -exigió Lexi-. paso por paso. Lexi no puedo evitar sentir que las lágrimas eran genuinas. pero no podía parar. -¿Y qué te detuvo? -Paré el coche en un sitio entre Santa Fe y Albuquerque y hablamos -levantó la mano indefensa y soltó una risa que sonó histérica-. Voy a parecer un horror. De hecho. Dolores se acobardó mientras Lexi se acercaba más y bajó su voz a un tono amenazador. Maletas llenas. -Debe haberse confundido de día. por supuesto. creo que tenía miedo de mí. Dolores lloró de nuevo. Nunca pensé que lo averiguarías. me di cuenta de que estaba liando todo. Dolores respiró profundamente y se limpió las lagrimas. Reacia a seguir sus instinto y abrazarla. ¿Qué pasó después? -Bueno. -¿Qué tipo de mensaje? -preguntó Dolores más nerviosa que nunca. Nunca le hubiera llevado conmigo si él no hubiera querido venir. Dios mío -las rodillas le temblaron-. as-. si abres el maletero de este coche. Miré a los ojos de Jamie y supe que no podía hacerlo. Yo iba a preparar el terreno despacio. una auténtica extraña. Lexi. -Es sólo un niño. Dolores. ¿O no entiendes el concepto de compartir? ¿Cómo te atreves a robarme a mi hijo? -Lo siento -dijo Dolores con lágrimas resbalando por sus mejillas-. Lexi la siguió. ¿Me oyes? Mío. No sería difícil confundirle. -Oh. -No lo creo. ¿Se me está corriendo el maquillaje? -Nada. extendió la mano y la puso en el hombro de Dolores. ¿Por qué ibas a hacerlo? ¿Crees que raptarle es el modo de comenzar una relación con Jamie? ¿Crees que todo lo que tienes que hacer es mover una varita mágica y que diez años de abandono iban a desaparecer? Lexi estaba gritando. -Ofrecí compartirlo contigo. Pero dentro de un límite. -Iba a decirle quién era yo -se tragó más la. -Lo sé -sacó un pañuelo de su bolsillo y se sonó la nariz-. Iba a decírselo primero. -Harvey dijo que te dijera que te recogería esta noche en el aeropuerto. Deja de lloriquear y háblame. Le dejó a papá un mensaje para ti. Apuesto a que incluso hay alguna ropa para Jamie. Me di cuenta de ello cuando intenté decírselo. -Pues sí. con Jamie. Me equivoqué y lo siento. Jamie es mío.

-¿Es eso bueno? -Es el tipo de cosas que haría una madre. -Claro. Lexi -se pasó una mano por su estómago plano-. parecía hecho de granito. -Espero que no estés bromeando. . También quiero tener un bebé. Supongo que te quedarás unos días más. Con los brazos cruzados. Y quiero ser una madre como tú.-Lexi se levantó y se dirigió hacia la puerta. Lexi vio a Dolores abrir la puerta y entrar sonriente y lanzando besos. A lo mejor yo podré darte algunos consejos. Te he estado observando. ¿y quién quiere una mujer loca como madre? Riéndose. -Si no te importa.Yo voy a ver a Jamie . -Bueno. Es nuevo para mí. pero encontró el camino bloqueado por Jamie. ¿Qué hay de mí? Capítulo 16 T U? -preguntó Lexi esperando no parecer tan atontada como se sentía. y el rostro serio. -En serio -y rodeando a su hermana de la cintura. -¿En serio? -su expresión fue una mezcla de placer y sorpresa. caminaron hacia la casa-. Realmente eres una buena madre. no como era la nuestra. No tan rápido.. Será mejor que vuelva a llamar a la policía. -¿De qué hablas? -Creo que has hecho algo totalmente desinteresado. -¿Por qué no subes y usas el teléfono de arriba? De acuerdo. mientras ella subía las escaleras.. mirando incrédulo a Dolores. Jake se quedó de pie callado y furioso. Dolores se limpió la nariz con el pañuelo. y eso es lo que cuenta. -¿Has visto esto? --le dijo Frank poniéndose de pie cuando Dolores desapareció y Lexi entró.que yo era una loca. ¡Oh! Dolores se apartó de Lexi y empezó a correr hacia la casa. Creo que has avanzado un paso de gigante. porque realmente me gustaría que lo hicieras. Lexi le rodeó los hombros con el brazo y le dio un rápido apretón. Frank se echó hajia atrás en la silla. . Yo quiero serlo también. Cuando la historia terminó. Me gustaría practicar más esta cosa desinteresada. Su pequeño zerebro debe rodar como una canica en su cabeza -Papá añadió Lexi más feliz sabiendo que su hijo estaba a salvo--. Os contaré todo lo que sé y después iré a hablar con Jamie. -Tengo que llamar a Harvey antes de que salga hacia el aeropuerto. mujer loca. Ella le trajo. Has puesto las necesidades de Jamie por delante de las tuyas. No sé qué hacer con esa chica. -Está bien -dijo Lexi cogiendo a Jake del brazo y acercándolo a su padre-. Desde varios metros detrás de ella. Él gruñó una respuesta y se puso de pie. No sólo para Jamie.

querida -se inclinó y le dio a Lexi un beso en la mejilla al pasar a su lado-. ya está -anunció Frank junto al teléfono. bueno. ella soltó la respiración que había estado aguantando. No te has olvidado tan pronto.. Oh. -¿De qué hablas? -Jamie estaba aquí cuando yo hablé con tu padre. -Tenía miedo de haberlo simplemente imaginado. Pero parecía que tendría que acostumbrarse a compartirlo. papá erijo Lexi preocupa da de repente de que hubiera habido demasiada tensión para él ese día. Bueno. -¿En serio? --preguntó Lexi viendo desaparecer a su padre por el pasillo. . Me llamaréis si ocurren más emociones. espero que no estés planeando un noviazgo largo. no creo que eso sea un problema. ¿Qué dijo? -Dije que ya era hora -respondió su padre desde lejos.. ¿Por qué? Jake se aclaró la garganta. Lexi se apartó y lo miró suspicaz.¿Era posible que Jake le hubiera pedido en matrimonio hacía sólo unas horas? Parecía un sueño. No dejaremos que te pierdas nada. me tomé la libertad de contarle las noticias. -No te preocupes. ¿verdad? Con una risa. -Sí -su expresión se suavizó. tú eres su padre -reconoció-. Yo. -¿Enhorabuena? -Lexi miró de su padre sonriente que continuaba su camino a Jake-. y sus dedos acariciaron suavemente su mejilla--. Pero no. Espero que no te importe. -La policía -Frank se agarró a una silla-. -¿Cuándo tuviste tiempo de hablar con él? Jake la abrazó. Unas pocas semanas antes su hijo sólo le había pertenecido a ella. Se alegran de oír que todos están a salvo en casa. -Bien. Bueno. -Bueno. Enhorabuena. Era una de esas cosas de hombre a hombre que pensaba que debía hacer. ¿verdad? -No. -Lo estoy -dijo su padre moviéndose despacio hacia ellos-.. no lo has imaginado. Frank. Y por cierto. ¿Qué dijo? Jake respondió con cuidado. A lo mejor lo era. -Pareces cansado. ¿El qué está? -preguntó Jake sin apartar los ojos de Lexi. -Mientras tú estabas fuera con Dolores -la besó-. ¿verdad? Jake se rió. Creo que iré a echarme un rato. Parece estar aceptándolo muy bien. Lexi se rió y miró a Jake. Lexi puso los ojos en blanco y suspiró. -Sólo lo suficiente para que Jamie se haga a la idea. -Yo. -¿Se lo dijiste? -Sí.

Tras un día tan trascendental. Lexi abrió la puerta y vio a su hijo al otro lado de la habitación. Jake. Bueno. pero no imaginó que fuera eso. ¿eh? Jamie bajó despacio la cabeza hasta que sus ojos se encontraron. Serás estupendo -dijo apartándose de mala gana . ¿te interrumpo? -No. Pero quédate cerca. -Jake me ha dicho que habló contigo. pensando en el pequeño rancho de Jake que había estado arreglando-. Entra. ¿Te das cuenta en lo que nos vamos a meter? -Tendremos que ser pacientes. a veces podrías dormir aquí. Yo no puedo aprender a ser un padre de la noche a la mañana. Me muero de hambre -se puso de puntillas y le besó antes de irse. Ella miró también al techo. -Oh. Y asintió con la cabeza. Lexi casi se sorprendió al oír sus propias palabras. -Sí. Con nosotros mismos y el uno con el otro. algo. Lexi se relajó contra él. -¿Qué estás mirando? -Nada -dijo sin mover la cabeza. -¿Quieres que vaya contigo? -Aún no. eso no me preocupa. -De acuerdo. Jamie se encogió de hombros. Había planeado esperar hasta que Jamie se abriera y lo mencionara él mismo. Jamie arrugó la nariz. Mientras tanto creo que iré a encender el grill. ahora tengo que ir a hablar con Jamie. pero parecía feliz con la idea. Cuando llegó a la puerta de la habitación de Jamie. -Oh. Después de todo. con los pies apoyados en la mesa y mirando al techo. Estoy segura de que . llamó suavemente y abrió un poco la puerta. ni tampoco un marido. Aún no hemos hablado de ello -frunció el ceño. -Oh -ella apartó sus libros a un lado y se sentó en el borde de la mesa. no sabía qué estaría haciendo.-«Super». Pero no había nada más que un techo blanco. No entendí el resto. ¿Qué te parecen hamburguesas para cenar? -Delicioso. Estoy segura de que me está esperando. los ranchos están juntos. y han estado dirigiéndose como uno solo durante años. -No lo sé. -No lo sé. mirándole-. A lo mejor Jake quiere que vayamos a su rancho.. esperando ver un bichito o una mancha. No había pensado sacar el tema tan pronto. Riéndose. Pero voy a intentarlo con todas mis fuerzas. Pero odio dejar al abuelo.. -¿Qué piensas? -¿Dónde vamos a vivir? La pregunta la sorprendió. Un día extraño. -Bueno. «fabuloso». -Hola.

Así que estaba un poco enfadado conmigo. que todo estaría bien y que ella no me haría daño. cuando paramos en ese área de descanso y nos quedamos sentados durante lo que parecieron horas y ella seguía diciéndome que era un niño estupendo y lo que le gustaría tener un hijo como yo. Si Lexi no hubiera estado sentada. y empezó a hablarme de lo grande que era su casa de California y todo el dinero que tenía su marido. Sólo estaba pensando en el modo en que solía gritarme cuando llegó aquí. ¿verdad? Jamie asintió. mamá. ¿verdad? -Creo que no -respondió Lexi vagamente. ¿verdad? Jamie se rió. -¡Mamá. Pero no creía que tú lo supieras. -¿Va a ser mi padre ahora? -¿Jake? Sí.con Jake como capataz. lo sabía. Sólo dije como con mucha naturalidad que esperaba que no estuviéramos fuera mucho tiempo. Era tétrica. teóricamente sí. Y además yo le rapté por así decirlo. Ya sabes.. -Entonces. Por lo que ella sabía. seguirán así. -Oh. No quería que se marchara --entonces frunció el ceño de nuevo-. -Bueno. pensé que lo sabías. Jamie continuó con su historia. sí. Bueno. Ahora mismo está abajo preparando hamburguesas para cenar.repitió ella-. -¿Saber? . ¿Significa eso que él ahora va a mandarme? Lexi no pudo evitar sonreír. Mucho. hacer cosas juntos. -Estuve fantástico. -Bueno. Y tenía razones para estarlo. estaba sufriendo mucho. Pero no creo que eso sea lo que él tenga en mente. mamá. -¿Qué hiciste tú? -preguntó intentando sonar más tranquila de lo que se sentía. pasar tiempo juntos. Ella me sacó del colegio y me llevó en coche hasta medio camino de Albuquerque. Y no paraba de decirme cosas como que no me preocupara. -Bueno. Y. -Me gusta Jake. él incluso podía estar planeando volver a los rodeos. -¿Te refieres al modo en que la tía Dolores casi me raptó hoy? Lexi se quedó boquiabierta y miró a su hijo perplejo. Eso suena como un buen comienzo. Acelerado. Te gusta eso. No tenía idea de que Dolores había sido tan descarada. porque no quería que el abuelo se preocupara acabando de salir del hospital y de la operación y todo eso. -Sí. Jamie sonrió. Lexi estaba horrorizada. encontrando toda la conversación un . Jamie pareció inseguro. obviamente satisfecho consigo mismo. no soy estúpido! -gritó Jamie pareciendo insultado-. no tenía ni idea. Creo que Jake sólo quiere que seamos una familia. Jamie. podría haberse desplomado. Lexi se dio cuenta de que ella y Jake no habían discutido mucho del futuro. Y la idea era inquietante.. ¡oh mamá! ¿sabías que ahora tenían una piscina? Antes no.

ir de visita alguna vez. tú tía Dolores lleva un tiempo queriendo tener un niño. y rezando para encontrar las palabras apropiadas. -¿Cómo te sentirías si te dijera que sí? -preguntó apenas atreviéndose a respirar. Incluso antes de que hablara. porque hace mucho tiempo. ella supo que el momento había llegado. No quería herirle. pero no puede. es sólo muy sensible y nerviosa. Hablando despacio. Puede que asustado -la miró por encima de su hombro-. y lo hizo-. La sonrisa de Jamie fue un intento de humor. ¿Era yo el bebé? Lexi sintió un miedo terrible. me compró todas estas cosas. -Pero. -¿Era yo? -preguntó despacio-. -¿Me lo prometes? . -No --protestó al darse cuenta de que estaba dudando del estado mental de Dolores-.. -¿Qué hizo? -Tuvo un bebé y lo dio en adopción. estoy tan contenta de que estés de nuevo conmigo. tuvo la posibilidad de tener su propio hijo.. Ella no podría hacerme volver con ella. sólo de visita.. Creo que Harvey gana ahora más dinero. a lo mejor entonces no estaría tan mal. bueno. -Bueno. No quería perderle. sería porque quisieras. -Supongo que extraño -se encogió de hombros-. ella empezó a responder a su pregunta. ¿verdad? -¡Oh. Eso la pone muy triste. Pero ahora no está tan segura. podían pasar las dos cosas. -Por qué? -Era joven. Si tú fueras alguna vez con Dolores. Jame se tocó la cabeza. -Oh. Tú eres mío. de aquí arriba. Ella sólo. Y tiene la costumbre de actuar primero y pensar después. Jamie -Lexi no pudo soportarlo más. -Ya sabes. y siempre lo serás. no! Eso nunca pasaría. y que ella no estaba preparada. -Sí. Jamie se acercó a la ventana y miró hacia la noche oscura. con los dedos metidos en sus bolsillos traseros. Después de marcharnos y volver a Santa Fé. ¿por qué iba a llevarme a California con ella? Lexi respiró profundamente para armarse de coraje. Corazón. ¿Está enferma la tía Dolores? -¿Enferma? -Lexi le soltó y le miró. A ella pareció gustarle esa idea. pero renunció a esa posibilidad. Pensó que lo que estaba haciendo era lo mejor. pero a lo mejor podía empezar preparando el terreno. el deseo de abrazarle era demasiado fuerte. Era demasiado pronto para contarle todo. Pero sabía que en los siguientes minutos. y tenía el ceño fruncido y la mandíbula firme. ya sabes. bueno. --Mamá -la voz de Jamie salió ahogada contra su hombro-..poco irreal-. Su rostro se reflejaba contra la ventana.

-¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! -¿Te gustaría que Jake resultara ser tu padre? El brazo subió al aire de nuevo. -Hoy. intentando ser valiente mientras su mundo se volvía del revés. ¿verdad? -Depende de ti.se aclaró la garganta y empezó de nuevo-. enterrando la cara contra su cuello. ¿Puedo tener un gran abrazo ahora? Creo que lo necesito. Mientras no tenga que llamarla mamá ni nada así. -Bueno. Jamie se echó hacia delante. repitiendo la operación varias veces. -¿Estás bien? -preguntó sin saber qué otra cosa decir. había esperado que llegara ese día.. -¿Excepto? -repitió-.. Sintiéndose como si cada palabra se fuera arrancada del alma.... tan vulnerable. a Jake. preguntándose si no sería demasiado.. le dijo. Él caminó hacia ella con algo de timidez al principio. entonces supongo que está bien.Lexi hizo la señal de la cruz en su corazón. -De acuerdo -suspiró y la tensión desapareció de su postura--. Excepto. se detuvo de nuevo-. Ella sigue siendo mi tía. No tienes que pensar ni actuar de otro modo hacia tu tía Dolores. excepto que ahora tendremos a Jake. ¿Cuánto podría soportar un niño en un día? -Hoy. Él asintió y se acurrucó más.. -se detuvo y la miró-. Dolores. Pero en ese instante. tan pequeño.. Cuando se detuvo la siguiente vez. Porque Dolores nunca lo dijo.. echó a correr y se lanzó a sus brazos. si la tía Dolores era mi madre. porque. -Te diré que eso me alivia mucho -Lexi extendió los brazos---. Te quiero demasiado. ¿verdad? -Créeme. Jamie saltó y se puso de pie y levantó un brazo triunfante al aire. Jamie. -le animó Jamie. Durante diez años. -Con todo mi corazón. bueno. Entonces. Jamie se separó de ella y se sentó en la cama. si así te sientes. -Bueno.. nada le parecía adecuado. tras unos pasos.. pero no había ninguna.. -Bueno.. mamá. Lexi se detuvo. pareciendo recordar que era demasiado mayor para tales cosas. Estaba de pie contra la ventana. ensayando lo que le diría en ese momento. Como tú lo sientas. -Tú eres aún mi verdadera mamá... ella continuó.. ¿Excepto qué? -Excepto que hoy. ¿verdad? -preguntó con voz temblorosa. y seremos más una familia que antes. Lexi le apretó con fuerza mientras las lágrimas le quemaban los ojos. Lo miró. Deseó encontrar las palabras mágicas para que se sintiera bien. -Ha sido un día largo y duro.. Entonces. ¿Cómo es que no sabes quién era mi padre? A Lexi le dio un vuelco el corazón. Nada cambiará en nuestras vidas. Nunca te dejaría.. -¡Sí! .

y tú lo sabes. Sabía cómo se sentía él. Nunca lo he sido -le siguió acariciando la mejilla con exquisita ternura. Ella cubrió su mano con la suya. O mejor aterrorizado. . Una mirada y te quise tanto como antes -le acarició el labio con el dedo-. -El abuelo va a estar muy contento. -No. y tú te hubieras quedado hasta que hubiera terminado. lo sabes. ¿Fue hace sólo cinco semanas cuando te rap té y te traje aquí? -Nunca te he dado las gracias por ello. -Sí. Jamie estaba extasiado. -Tengo un papá. -¿Lo es? ¿Es mi padre? -Creo que sí. -Estaba asustado. Ha estado un poco preocupado por cómo te tomarías las noticias. -Puede que haya llegado el momento de que bajemos y compartamos algo de esto con Jake -Lexi se levantó y extendió la mano-.Pensé que te marcharías en cuanto el rodeo terminara. ¿verdad? -No seas modesto. La casa estaba silenciosa. Si aquella noche no hubiera resultado herido.Tú ya debes saberlo. mamá. Volviendo a la tierra. es fabuloso. . -Porque en cuanto te vi de nuevo. -Es difícil creer todas las cosas que han pasado hoy. En el sofá. El fuego estaba encendido. no había tenido la oportunidad de celebrarlo. Ella había estado así de feliz cuando Jake le había pedido que se casara con ella. -¡Jake! -No soy un ángel. -Realmente no estaba enfadado. Lexi notó su alegría y se acurrucó más a él. con su brazo alrededor de Lexi. Jake dijo lo mismo por décima vez. -¿No? Pues me habías engañado muy bien. Las luces estaban apagadas. pero con todo el alboroto. -Bueno. Jamie gritó alegre y la sonrisa de Lexi se extendió hasta el punto de que las lágrimas llenaron sus ojos. Jamie se puso los puños en las caderas y levantó su pecho orgulloso. hubiera hecho todo lo posible por llevarte a la cama. Jamie le dio la mano y salieron de la habitación. supe que había estado engañándome. -¿Por qué? -Lexi se apartó para mirarle a los ojos. -Te mentí. -Parece habérselo tomado muy bien. ¿verdad? Ella se rió.Lexi se rió. Tengo un papá.

le ayudaré a convertirse en un hombre. La única razón por la que volví fue porque había alquilado mi rancho durante diez años y no quería ser un vendedor de coches usados. -Pensé que te gustaba. Para ti. Lexi. -¿Un vendedor de coches usados? -repitió riéndose. -Quiero serlo. y más de lo que había soñado posible. -La mejor. Veré crecer a mi hijo.. Seré socio de Frank Conley y trabajaré a su lado. Y despertarme por la mañana y ver tu rostro sonriente junto al mío. Ella se sintió feliz mientras le acariciaba el pecho. Sí. y le oiré llamarme papá -cogió la mano de Lexi y le besó cada dedo-. Eso era todo lo que ella siempre había querido. Más que maravillosa. un hombre al que he querido y admirado durante toda mi vida. creo que seré feliz. -Entonces. ya he sufrido todo lo que quería. ¿crees que serás feliz aquí? Él sonrió y se tomó su tiempo en contestar. Creo que suena como una vida maravillosa.Amando en silencio (Novela Romántica by Mariquiña) . ¿no crees que te aburrirás después de un tiempo y querrás volver al rodeo? -preguntó recordando lo que había hablado con Jamie. ¿Qué piensas tú? --terminó susurrando. -Jake. De ahora en adelante. Créeme. Jake la abrazó con fuerza. No lo creo. Ada Stewart . Y tendré que irme contigo a la cama todas las noches durante el resto de mi vida.. -¿Qué otra opción tenía? Sólo entiendo de ranchos y rodeos. Pero soy demasiado mayor para darme todos esos golpes cada noche. -¿El rodeo? -pareció sorprendido-. -Veamos. Yo siempre he creído que eres fantástico.-Eres demasiado duro contigo mismo. -Sí.

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