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Ada Stewart - Amando en silencio (Novela Romántica by Mariquiña)

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Amando en silencio

Jamie Conley quería saber quienes eran sus verdaderos padres. Por eso comenzó a hacer preguntas que su madre adoptiva, Lexi, no podía responder. Preguntas que su hermana no le permitía responder. El niño se distrajo temporalmente cuando Lexi “raptó” a su ídolo, el campeón de rodeos Jake Thorn. Ella necesitaba a Jake para dirigir el rancho, pero sólo hasta que su padre se recuperara de su operación. Jamie, por supuesto, esperaba que se quedara para siempre. Lo que Lexi no podía explicarse es que Jake era el último hombre que queria tener cerca ... y el único hombre al que habia amado ...

Capítulo 1 A LEXANDRA Conley abrió la puerta y salió a la sombra del porche. Miró hacia la polvorienta carretera, para ver si llegaba su padre. Pero no vio nada. Lexi suspiró impaciente. Debería haber ido con él en vez de haberse quedado en el rancho, soportando interminables horas de espera y de preocupación. Pero él no lo permitiría. Le había dicho que sería mejor que se quedara en casa, mejor que estuviera ahí para hacer la cena cuando llegara Jamie del colegio. Pero la verdadera razón había sido que su padre no quería que oyera el diagnóstico del médico. No quería que se preocupara ni que tampoco le obligara a hacer lo que los médicos le mandaran. Lexi pensó que a lo mejor esa vez era diferente. A lo mejor esa vez le hacían quedarse. Incluso en ese momento su padre podría estar tumbado en una cama del hospital esperando a que le operaran por la mañana. Ojalá fuera así. Mirando una vez más al horizonte, se volvió y entró en la casa. -¡Jamie, la cena está lista! -gritó desde el vestíbulo-. No tiene sentido esperar al abuelo. Podremos empezar sin él. ¿Jamie? Lexi esperó oír el sonido de pasos en el piso de arriba, pero no fue así. Recorrió el pasillo y se detuvo al llegar a la puerta cerrada de lo que había sido una vez un despacho, y se había convertido en el dormitorio de su padre enfermo. Frank Conley siempre había sido la roca de su vida, sólido y eterno. Y en ese momento estaba demasiado débil para subir las escaleras a su antiguo dormitorio. Antes de que el corazón empezara a fallarle, ella nunca se había detenido a pensar que algún día algo le pasaría. Pero últimamente, Lexi no pensaba en otra cosa. En menos de un año, los hombros anchos que una vez habían podido soportar el peso del mundo, se habían encorvado. La voz fuerte capaz de ordenar y consolar con igual

facilidad, se volvía jadeante al más mínimo esfuerzo. Su padre estaba debilitándose poco a poco, y su propia cabezonería era lo que más rápidamente le estaba matando. El dolor se volvió resentimiento, luego furia, y Lexi dio una patada al marco de la puerta. -Maldito Frank Conley -susurró con un nudo en la garganta . ¿Qué hay de nosotros? ¿Qué haremos sin ti? ¿Has pensado en eso? Casi inmediatamente, la furia desapareció. Miró las marcas que había hecho en el marco de la puerta con la bota y suspiró. -¿Por qué no puedo decirte esto cuando estás aquí? -dijo en voz alta, marchándose despacio hacia los pies de la escalera. Con la mano en la barandilla, miró hacia arriba. ¡Jamie, la cena está lista! El débil chirrido de muelles de cama oxidados llamó su atención. -Estoy aquí abajo, mamá. Lexi cerró los ojos. Entonces, girándose, se puso delante de otra puerta cerrada. La habitación de los invitados, o la habitación de Jake como casi todos la llamaban, se había convertido con los años en una especie de cuarto trastero. Jake... Incluso con el paso de los años, Lexi no podía entrar en la habitación sin sentir un vuelco en el estómago. Enderezándose, giró el pomo y entró. Dentro, su hijo de diez años estaba echado boca abajo en la vieja cama doble, con las botas camperas agitándose en el aire mientras pasaba las páginas viejas y muy manoseadas de un álbum de recortes. -Hola, hijo. ¿Qué haces? -preguntó suavemente. Jamie la miró con sus ojos color avellana. Su espeso pelo castaño estaba cortado a capas excepto por un mechón que le llegaba desde el centro de la nuca hasta los hombros. Un ceño pensativo arrugaba su frente mientras giraba el álbum para que ella pudiera verlo. -Jake era realmente extraordinario, ¿verdad? -la mano de Jamie acarició el artículo amarillento del periódico con reverencia. -Sí -dijo ella con el orgullo antiguo y familiar-. Cuando Jake estaba en la flor de la vida, era uno de los mejores. El álbum era de ella, creado con la efusividad del culto a un héroe cuando no había sido mayor que Jamie. -¿Crees que volverá alguna vez, mamá? -preguntó Jamie sentándose-. Estoy seguro de que me encantaría conocerlo. ¿Crees que le gustan los niños? El entusiasmo en el rostro de su hijo provocó una sonrisa automática en el rostro de Lexi mientras se sentaba en una silla. -Le gustabas tú cuando eras pequeña, ¿verdad? -insistió Jamie. Ella y Jamie tenían conversaciones similares muy a menudo, y Jamie siempre encontraba formas nuevas de hacerle las mismas preguntas, nuevos modos de obtener más información. Sí, creo que si. Yo debía tener unos dos años cuando el padre de Jake vino a

trabajar a nuestra granja y su madre trabajaba como nuestra cocinera. -Como hace Twyla ahora -comentó Jamie,disfrutando de la historia, aunque prácticamente se la sabía de memoria. Lexi asintió y sonrió de nuevo, preguntándose qué pensaría Jake si supiera alguna vez que se había convertido en una leyenda en esa casa. -Eso es. Jake debía tener casi trece años cuando llegaron. Solía cuidarme algunas veces después del colegio... Cuando yo estaba en primero, fue Jake quien me enseñó a montar en bicicleta sin ruedecitas laterales. Yo estaba loca por él -suspiró-. Luego mamá y papá se divorciaron y yo pasé un año en Miami con mamá. Cuando -volví aquí a vivir con papá, Jake se dedicaba a los rodeos y no lo veíamos durante temporadas muy largas. -¿Cuánto pasó antes de que Jake ganara su primer campeonato? ¿Qué años tenías tú? -Yo era un poco mayor que tú, pero poco después de su triunfo, se hirió y volvió para recuperarse. -Y ahí fue cuando se casó con la tía Dolores, ¿cierto? A Lexi se le puso un nudo en el estómago. -No, eso fue después de que comprara la vieja casa de los Johnson aquí al lado, esperando que sus padres se retiraran y vivieran allí. El año siguiente, Jake estaba a punto de obtener el cuarto título cuando... De pronto se calló, sin querer revivir el horrible accidente que estuvo a punto de costarle la vida. -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad? -Sí -dijo ella aguantándose la risa--. Pero no deberías estar tan contento. -No estoy contento -se defendió el niño-. Pero eso fue lo que pasó. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. -Cuando salió del hospital, Jake vino aquí a recuperarse. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños, y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto. Al darse cuenta de su tono amargo, Lexi suspiró. -Y un mes más o menos después de la boda, el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad?

igual que Jake. pero cuando creció. Pero no deberías estar tan contento. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños. El ceño del niño provocó otra sonrisa en su madre. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. sólo había hablado de convertirse en granjero. -No me importa. y a mí también. Pero nunca había aprendido a cocinar.-Sí-dijo ella aguantándose la risa--. El se encogió de hombros. Lexi continuó. Al darse cuenta de su tono amargo. -¿Quieres ser un vaquero de rodeos? -preguntó con deliberada suavidad-. y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. Y a tu tía Dolores cuando era más joven. Pero eso fue lo que pasó. Intentando no mostrar las emociones que estaban retorciéndole el corazón. -Cuando salió del hospital. ¿Cuándo lo has decidido? Jamie bajó la mirada al suelo. Jake vino aquí a recuperarse. -¿Hoy ¿Ayer? Jamie se encogió de hombros. el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Porque no podían soportar a la tía Dolores? -Bueno. -A lo mejor. Aparte de su breve ambición de ser bombero. excepto que le parecía de algún modo una traición a su abuelo en un momento en que era muy vulnerable. Ella no sabía por qué su última preferencia debía molestarla. corazón. Lexi hubiera salido en defensa de su hermana. -No estoy contento -se defendió el niño-. -A mí me gusta esto. Y no nunca iré a la gran ciudad -dijo Jamie con énfasis . Lexi respiró profundamente . -Eso no significa que no nos quiera. Dándose cuenta de que su reacción era exagerada. Lexi suspiró. Tú tía Dolores se esforzó mucho al principio. Pero creo que a lo mejor los padres de Jake sólo querían darle a él y a su mujer una oportunidad de estar solos –corrigió intentando ser generosa-. básicamente sí --admitió sintiéndose culpable al momento . pero estaba demasiado sorprendida por la última frase de Jamie. como su abuelo. prefirió la gran ciudad. empezó a echar de menos la emoción de hacer películas en California. Normalmente. Sé que le importamos mucho. Pero normalmente está muy ocupada. -No lo sé. Por eso la vemos tan poco. -Y un mes más o menos después de la boda. No la necesitamos. Voy a ser un vaquero de rodeos. y nunca había tenido que ocuparse de una casa. Todos los recién casa dos necesitan un tiempo para ajustarse. -Lo sé. y pasado un tiempo. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto.

frustración y la traición que había sentido cuando había pensado en que su padre estaba muriendo y dejándola sola con un rancho y con un niño. ¿de dónde has sacado esa idea? Ya tenemos un capataz. Y cuando su padre se retiró. Jamie se encogió de hombros y volvió a mirar hacia el suelo. ¿Qué dijo tu abuelo? -Le oí hablar por teléfono con alguien. Estaba preguntando si podían ayudarle a encontrar a Jake. -Ya sabes que Jake trabajó en su propio rancho desde que era un adolescente. -¿El abuelo dijo qué? -exigió Lexi. -Pero el abuelo dijo. -¿Y qué? Lexi no sabía que decir. no en ese momento. -Por tu abuelo. Echándose hacia delante. -¿Qué tiene mal? -preguntó el niño preocupado. levantó la barbilla y la miró.. mirando los álbumes con una nueva intensidad.. -Es su corazón. Dijo que le necesitaba desesperadamente. -Espero que no. Y no quería que el niño cambiara su lealtad de su abuelo a Jake. Respóndeme. Ojalá pudiera prometerte que él se pondrá bien. Jamie asintió. con una profunda intuición femenina recordó su propio dolor. Ojalá no fuera tan cabezota. -¿Tienes miedo? -preguntó con infinita dulzura. A lo mejor. se hizo capataz aquí y dirigía a la vez este rancho y el suyo. -No lo sé. Pero no está haciendo lo que le dicen los médicos. No sé mucho más.. Ojalá pudiera decirte que no hay nada que temer. y no hay mucho que puedan hacer los médicos si no lo hace -¿Va a morir? Lexi vio el terror en los ojos de su hijo. Pero no puedo. No quiere ingresar en el hospital.. Lexi siguió hablando en un susurro. porque no lo sé. No estaba acostumbrada a ese desafío en los ojos de su hijo... Y pensó en las largas horas que Jamie había pasado últimamente en la habitación de Jake. -¿De qué? -preguntó Jamie sobresaltándose. A lo mejor sabremos más cuando vuelva del hospital. Entonces. Él y tu abuelo trabajaron hombro con hombro durante los tres años que Jake y Dolores estuvieron casados. el abuelo podría entrar en el hospital y ponerse bien. -Si Jake volviera y fuera de nuevo el capataz. hombrecito -dijo muy seria-.. y tendrá que hacerlo si quiere ponerse bien. -¿Fue eso todo lo que dijo? -No lo sé --murmuró Jamie bajando la cabeza. Jamie se calló de repente. Tú me llamaste y tuve que .y se forzó a calmarse. sin obtener contestación . -Jamie.

De mujer. Jamie empezó a ordenar el cuarto y Lexi se fue a la cocina a recalentar la cena. Y el día después de que él hubiera hecho realidad sus sueños. Estuviera donde estuviera Jake. Jamie levantó la cabeza. . Te he dicho que no se deben escuchar las conversaciones de otras personas. no sabía cómo se sentiría si Jake regresara. Este rancho es el último lugar de la tierra donde Jake querría estar. mamá. Se ablandó y habló con algo de ánimo. Nunca se sabe. ¿de acuerdo? -dijo Lexi poniéndose de pie-. y no ha vuelto desde entonces. Hay demasiados recuerdos aquí. James Franklin Conley. -Oh. era la pura imagen de la decepción. Jake vendrá. Por mucho que odiara pensar en ello. Sonriendo. Pero el mundo de Jake se hizo añicos. y cuando su corazón finalmente había cicatrizado. y es muy difícil encontrar a un hombre que no quiere ser encontrado. Con la cabeza inclinada. y la esperanza brilló en sus ojos. y eso no va a pasar. Era algo en lo que no se había permitido pensar durante mucho tiempo. lo había amado. Si el abuelo lo encuentra. La cena se está enfriando. -¿Lo crees en serio? -Podría ser. Lexi tuvo que estar de acuerdo. Jake se había marchado sin una palabra. A Lexi se le partió el corazón.dejar de escuchar. y tampoco tu abuelo. Lexi había pasado años tratando de superarlo. Levantándose. y así seguirían las cosas. Jamie empezó a recoger los álbumes. Estaba fregando los platos cuando oyó abrirse la puerta. La ansiedad asomó a los ojos del niño. Jamie. pero él estaba fuera de su vida. ¿Por qué no guardas esas cosas y vienes a la cocina? -Sí. cariño. años aceptando que nunca volvería a verlo. -Sí. -A lo mejor sí. lo había adorado. -Debería darte vergüenza. -Apuesto a que si alguien puede encontrarlo. Sólo esperó que no se hubiera equivocado permitiendo que Jamie tuviera alguna esperanza. No tengo idea de dónde está. Ahora tienes la idea equivocada de que Jake Thorn va a venir a salvar la situación. A lo mejor viene algún día. no cuentes con eso. Salió corriendo de la cocina a tiempo de ver entrar a su padre y al trabajador del rancho que le había llevado. -Pues a mí me gustaría conocerlo. puedes tener razón en eso. ella le deseaba lo mejor. De niña. Y en cuanto a ella. ése es el abuelo. aunque sólo sea de visita. Jake aún es el dueño de la granja vecina. Se marchó de aquí hace once años. ¿Por la tía Dolores? -Supongo que tu tía Dolores fue parte de ello -admitió Lexi-. había guardado sus recuerdos y había cerrado la puerta. Lexi recogió la mesa de la cocina y envió a Jamie a hacer sus deberes. -No cuentes con ello. sabiendo que ella había causado su dolor. -Por supuesto.

-¿Te pondrás mejor si haces eso? -preguntó Lexi esperanzada. -Si. -No me estoy muriendo. -Será mejor que te sientes -dijo Frank. ¿Me llamará si me necesita? -Sí. Manuel. hasta que un día. -Puedes prepararme una bebida si quieres-dijo el abuelo con la voz jadeante que señalaba su cansancio. mi corazón se rinda. no alargues esto. Y gracias. A pesar de sus modales gruñones. apoyó la cabeza en el respaldo y suspiró. tengo dos opciones. Lo había sabido en cuanto había visto a su padre con los hombros hundidos y la mandíbula apretada. Su padre iba a vivir. Quería que su padre estuviera sano y fuera poderoso como había sido antes. eso no es la solución. Gracias. y Lexi se sentía agradecida de saber que su lealtad también se extendía a ella. Lexi soltó la respiración que había estado aguantando y cerró los ojos un momento para dar las gracias en silencio. Al menos. los hombres que trabajaban para él le eran tremendamente leales. -Mi otra opción es operarme.le explicó Manuel sonriendo a modo de disculpa-. -No te va a gustar. así que paramos antes de salir de la ciudad.-Hola -saludó Lexi-¿Has comido? -Sí -gruñó su padre. Ella sintió que le temblaban las piernas mientras se sentaba en la silla frente a él. La . mirando con dureza a su hija-. -No -Frank se sentó. Sintió ganas de llorar. Ya puedes irte. Con la cirugía posiblemente quede como nuevo. Tenemos que hablar -se dirigió a Manuel-. -Suéltalo -dijo ella con el tono valiente que sabía que él estaba esperando. y sabía que los médicos no le habían dicho nada bueno. Manuel. Frank Conley se dirigió al cómodo sillón del salón que había junto a la ventana y donde últimamente pasada la mayor parte de las horas. Apoyándose pesadamente en el brazo de Manuel Ortega. aún no. -Entonces. -El señor Frank tenía hambre. -No. -Papá. Bueno. Y Frank sólo se lo pedía en ese momento para molestarla. ¿cuál es el problema? -Bueno. De hecho posiblemente me ponga peor. señor Frank. Lexi lo ignoró. Puedo quedarme aquí sentado como un inválido y seguir viviendo hasta que finalmente me desplome y me muera de aburrimiento. cuando se quedó a solas con su hija. El doctor le había prohibido estrictamente el whisky y los puros que eran el ritual nocturno de su abuelo. -¿Te parece bien que mientras Manuel esté aquí te llevemos a la cama? -sugirió Lexi.

La suave tristeza en sus ojos y la paciencia de su voz empezaron a preocuparla. Jake va a volver a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital. aún pasarán semanas antes de que pueda hacer algo.mayoría de las personas sobreviven. Pero no lo entiendo. No entiendo cuál es el problema. papá. Tengo que estar seguro. No sabía por qué su padre estaba vacilando. Tenemos que entrar en esto preparados para cualquier eventualidad. Soy un viejo enfermo. -¿Por qué? ¿Por qué has pensado en eso? -Tengo mis razones. Lexi tragó saliva. -¿Durante cuánto tiempo. ¿Seis semanas? ¿Cuánto tiempo puede hacer falta? -Ése es la cuestión -dijo Frank despacio. Jake no volvería. El doctor dice que la decisión es mía. El hecho de que su padre no estuviera en ese momento en el hospital esperando a ser operado significaba que había algo más que ella no sabía. papá. volverás a encargarte tú. pero existen. y yo tengo que asegurarme de que este rancho va a estar bien. -¿Entonces cuál es el problema? Porque para decirte la verdad. a lo mejor no. Lo que su padre decía no tenía sentido. El Frank Conley que ella siempre había conocido no hubiera vivido un minuto más como inválido si hubiera otra alternativa. A mí no me parece tan complicado. ¿Has hablado con Jake? ¿Está él de acuerdo? . Por tu futuro y por el de Jamie. -Lexi. Y después.. ¿Lo entiendes? Lexi empezó a asentir con la cabeza y entonces se dio cuenta de que en verdad no tenía idea de que estaba diciendo su padre. eso no es problema. Incluso si sobrevivo. incluso aunque significara arriesgarse. -Lexi. ¿Qué? -exclamó ella sin poder creer lo que estaba oyendo. e incluso puede que no lo consiga. Es difícil. Parecía que quería operarse y luego estaba diciendo todas las razones por las que no podía. estoy confundida. papá. mi recuperación será lenta. hija? -¿Durante un mes? -preguntó encogiéndose de hombros. voy a traer a Jake. Cuando estés mejor.. -Lo siento. Tienes un capataz que lleva aquí tres años. -Bueno. -Lexi. ¿quién va a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital? Estaré allí un par de semanas antes de que me permitan volver a casa. No me lo pueden garantizar. Y las oportunidades de que yo también lo haga son muy grandes. pues yo quiero saberlas. En once años no había enviado ni una postal. Lexi. -El problema es -continuó Frank despacio-. no pongo en duda tu habilidad. Y sabes que yo puedo ocuparme de la contabilidad y los papeleos dijo Lexi. -Bueno. -Oh. Dame ese capricho.-. Yo puedo ocuparme del rancho. hay una posibilidad de que surjan complicaciones en la operación. Aunque por supuesto. Puedes operarte y yo me ocuparé del rancho.

-Relájate -murmuró-. escuchando. Se frotó las palmas sudorosas contra su falda vaquera. Pero dio sólo dos pasos antes de ver a Jamie junto a la puerta. Si pudiera ayudar al abuelo. Lexi sabía que debería sentirse como en casa. Ver a Jake de nuevo era lo que le daba miedo. Esto es algo que tengo que hacer sola. Sabía lo que estaba haciendo cuando se marchó. Pero sé donde está. El balido impaciente del ganado competía con los relinchos de los caballos. En la atmósfera familiar. Lexi se volvió para mirarlo. Pero Frank Conley sí. Alexandra. habría encontrado una excusa mucho antes. Al menos sé dónde estará mañana por la noche.preguntó el niño con ansiedad en su mirada mientras corría hacia ella-. -¿Por qué no. -Lo dices en serio. Estaba allí para encontrar a . Miró suplicante a su padre. -No -dijo Lexi abrazando a su hijo-. y dejó de pretender que lo que temía era una negativa. -¡No! -Lexi se puso de pie. -No. pero no era así. Pero no lo sabe. Se sentía como una intrusa. Tenía las manos cerradas en puños. Por favor. -¿Puedo ir contigo. Vendría. ¡Definitivamente no! -Tienes que hacerlo -insistió su padre. El padre movió la cabeza despacio y la miró con decisión. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Todo lo que puede hacer es decir que no. No. mamá? -preguntó Jamie saltando de alegría-. no vendría. -No. Me quedaré sentado en esta silla y me moriré esperando si he de hacerlo. Capítulo 2 E L sudor de los hombres y las bestias llenaba el aire de la tarde. ¿verdad? -preguntó Lexi desesperada. sabes que Jake vendría. Jamie. No sabía lo que estaba pidiendo. -¿Pero de qué sirve eso? Tú no puedes ir. golpeando la pared con la silla en el proceso-. Volviéndose. Jake ha querido venir desde hace mucho tiempo.-No. Tú eliges. Si hubiera querido volver. mamá? . -Papá -le rogó Lexi-. El corazón le latía con fuerza. Así que puedes ir a pedirle que se ocupe del rancho ahora o puedes invitarle a mi funeral más adelante.dijo Frank a sus espaldas. Vio un grupo de vaqueros y se dirigió hacia ellos. Nunca te he mentido. -Pero tú sí -dijo suavemente. -Vendría. El miró directamente a sus ojos marrones como si quisiera llegar a su alma. Sintiéndose atrapada. Jamie sólo era un niño. No me operaré a menos que Jake esté aquí para ocuparse del rancho. mezclándose con el polvo levantado por sus inquietos cascos. no tengo que hacerlo. Lexi empezó a marcharse. -Es posible .

Pero a lo mejor había oído hablar de él. no iban a decírselo sin tener antes la aprobación de Jake. un joven con una cicatriz en la mejilla. eligiendo las palabras con cuidado-. respiró profundamente para armarse de coraje y le dio un golpe en el hombro al que estaba más cerca. reflejando en sus rostros placentera sorpresa por la inesperada interrupción. Incluso consiguió sonreír. Daré una vuelta hasta que le encuentre. ¿Es un pura raza? -Gracias. y empezó a caminar en la dirección que los hombres le habían dicho.No será necesario. Con los hombros hundidos. -¿Puedo ayudarla en algo. al otro lado del ruedo vio a una bonita muchacha rubia que parecía muy joven para recordar los días de gloria de Jake Thorn. La sonrisa del joven se desvaneció ligeramente. nunca conseguiría acercarse a él. y Lexi empezó a relajarse. lo es -dijo la joven acariciando la nariz del animal con orgullo. y tenía que empezar por algún sitio. . De hecho me pareció verlo hace un rato. no pasaría nada por mirar. -Perdone. Lexi se detuvo y la rubia le sonrió también. al menos eso espero. Sonriendo. en alguna parte. y la última cosa que querría hacer era buscar a Jake Thorn. negaron con la cabeza y bajaron la mirada. y ella sintió que sus compañeros se tensaron. Me han dicho que estaría aquí esta noche. Supieran lo que supieran esos hombres. sí --respondió el vaquero despacio. Lexi se alejó del grupo de hombres. Estoy buscando a Jake Thorn. El último lugar de la tierra donde querría estar era allí. Se giró y continuó su camino. Sí. ¿Alguien ha visto hacia dónde iba Jake? Los hombres se encogieron de hombros.Jake Thorn. -Bueno. Lexi se volvió y forzó una sonrisa. Creo que está aquí. con o sin ayuda. Y mientras buscaba entre todos los vaqueros que pasaban. señorita? -Sí. Todos los hombres se volvieron hacia ella. y ella una extraña haciendo preguntas. se quitó el sombrero y le devolvió la sonrisa con entusiasmo. y Lexi supo que no debía insistir. -Tienes un caballo precioso -dijo Lexi con sinceridad-. El vaquero cuyo hombro había golpeado. Lo . . se forzó a enderezar los hombros y levantar la barbilla. Entonces. ¿Y vosotros? -preguntó volviéndose a los demás-. ¿si vemos a Jake quiere que le digamos quién le está buscando? -le gritó uno de los hombres. señorita. Al llegar al grupo de hombres. Pero gracias de todos modos. Aunque creyera que Jake no estaría allí. -Podría mirar al otro lado del ruedo -le dijo uno de los hombres más mayores. Sabiendo que si Jake sabía que ella estaba allí. Jake era uno de los suyos. pero lo encontraría..Eh.

Has sido de mucha ayuda -dijo Lexi retrocediendo y con más información de la que habría deseado. -¿Jake? Oh. Estuviera donde estuviera Jake. no a sacarle de los brazos de otra mujer. amigos. -Susie Picket. está por aquí. -Oh. Bueno. cambiando repentinamente de idea. Giró a ciegas. No puedes confundirte. empezó a caminar en dirección contraria y al momento chocó con el cuerpo duro de un vaquero alto. le dijo claramente lo que el grupo de hombres también le había indicado. como si supiera que estaban hablando de él. ¿verdad? No ---dijo Lexi recordando de pronto lo que debía hacer-. Últimamente se han hecho muy. ni una nueva novia ni nada parecido. Podrías intentar buscarle en las caravanas -dijo la chica callándose de repente y enrojeciendo-. mucho a Jake? A Lexi le faltó muy poco para decir una palabrota. punto. no! Eso ya era bastante terrible sin tener que sacar a Jake de la cama de alguna mujer sólo para hablar con él. Su padre le había enviado a buscar a Jake. fresco y relajante. ¡Oh. -Muchas gracias. No te he visto antes por aquí. -¿Lo has visto por aquí esta noche? -Sí.. ¿Qué tal es? -Oh.. aunque fuera por un momento. y con los ojos entrecerrados vio un rostro que le era vagamente .. Entonces se detuvo. el aire de la tarde era suave. A lo mejor lo conoces.tengo desde el año pasado. Jackpot es fabuloso. Lexi se tambaleó como una muñeca de trapo. claro. sintiendo unos celos repentinos que no tenía ningún dere cho a sentir-. ¿Cómo te llamas? Esta noche intentaré verte. ya sabes a lo que me refiero. Tenemos muchas posibilidades de ganar esta noche. ¿estás bien? Ella asintió. Soy una amiga. ¿Conoces. y él la cogió de los hombros para sujetarla. -Eh. bien -la joven suspiró aliviada-. te deseo buena suerte. Lexi suspiró y se frotó las manos húmedas contra la falda. El rubor de la joven y su repentino silencio. a lo mejor está en la caravana de Louanne Byers. -No te preocupes --dijo cansada.. Cuando escapó del polvo y la tensión del ruedo. Lleva el nombre pintado en el costado con grandes letras moradas. Lexi no pudo evitar reírse. Estoy aquí buscando a un viejo amigo. No soy una antigua novia suya. Con el estómago revuelto se dirigió hacia las caravanas.. El caballo relinchó y levantó la cabeza. El genuino interés de Lexi por los caballos le hizo olvidar su búsqueda. Se llama Jake Thorn.. estaba con una mujer. en ese caso. -Bueno. pasando junto a los vaqueros y sus caballos que se entrenaban.

.. ¿verdad? ¿Cómo se llamaba?. Levantando el puño. damisela -dijo cogiéndola del brazo y girando--. Me acuerdo. -Entonces ella es la ex de Jake.. ésa es Dolores -dijo Lexi más relajada. -He oído que ahora es actriz. Es rubia. -Sí.. -Ah. ¿verdad? ¿A quién le está amargando la vida ahora Dolores? -De momento está casada con un productor llamado Harvey Maxwell. A los catorce años. Pero tú eras una niña. El vergonzoso intento de Jake de defraudarla fácilmente era un recuerdo que aún le dolía. y él había ido al rancho un fin de semana con Jake. Ven conmigo. .familiar. -¿No te he visto antes en alguna parte? -preguntó el vaquero. Me han dicho que podría encontrarle en la caravana de Louanne Byers.¿Cuánto hace que no ves a Jake? -Once años. ¿Has visto ya a. Usa el nombre de su padre. Aaron la llevó entre los coches y los vehículos y caravanas. ya eres toda una mujer -dijo Aaron . ¿verdad? ¿Hizo un papel en una serie de televisión hace unos años? Salía casi siempre en bikini. había cometido el error de confesárselo. Ese mismo año. Davies. -Era tu hermana mayor. la hija de Frank Conley. -Entonces ¿no tenéis el mismo padre? -Aaron pareció sorprendido. Tú viniste a nuestro rancho para cenar un domingo con Jake Thorn. Bueno.. Sí. -Y me quedé hasta el martes -dijo Aaron riéndose al recordar-. Lexi extendió la mano para saludarle.. había estado locamente enamorada de Jake... Ése era su nombre. Aaron golpeó la puerta de la caravana blanca con las letras . -No. ¿Has venido con tu padre? -No.. um. Aaron. -Dolores Davies repitió Aaron pensativo-. -Tenía catorce años -dijo Lexi algo ofendida. aquí es. Yo te llevaré. no ha venido. -¡Caray! -exclamó Aaron deteniéndose y soltándola del brazo-. creo que he oído hablar de ella. -Sí -Lexi se preguntó cuánto le habría contado Jake. -Bueno. Lexi asintió de nuevo y se soltó de sus manos. pero me pidió que buscara a Jake por él. a Jake? -Iba a buscarlo cuando choqué contigo --dijo ella decidida a continuar y terminar de una vez. -El viejo Jake va a estar muy sorprendido al verte. No sabrás por casualidad dónde está aparcada.. ¿Dolores? Eso es. ¿Usa el nombre Conley o Thorn? -Ninguno. -Soy Lexi. nuestra madre estuvo casada antes. ¿verdad? La sonrisa amable de Aaron se volvió pícara. desde el divorcio. ¿eh? El mundo es pequeño. y se frotó las manos. -Oh.

levantándose del taburete donde había estado sentado con tarros de maquillaje en la barra delante de él. su rostro escondido tras la pintura blanca. -¿No será mejor que te vayas ya hacia el ruedo. Tras un momento. no soy yo el que te busca --respondió Aaron poniendo un brazo en los hombros de Lexi y haciéndola asomarse. -Luego hablaremos. Jake? -exigió con tono estridente.moradas. Louanne. -¿Quién es ella. Alguien ya le había dicho dónde estabas. Con una mirada final venenosa a Jake y a Lexi. -Jake. -Bueno.. Plantando las manos en las caderas. Lexi cerró los ojos y contó hasta diez mientras las rodillas empezaron a temblarle y el corazón se le aceleró incontrolado. amigo -dijo una voz ronca y familiar. y esto no tiene nada que ver contigo. y sólo sus ojos y su voz le dijeron que estaba realmente en presencia de James Jackson Thorn. Louanne estrechó la mano de Lexi con rapidez y debilidad. Es esta damita. ¿Está por aquí? Ella se giró hacia el interior. Me llamo Alexandra Conlcy -dijo Lexi subiendo los tres escalones hasta el interior y extendiendo tranquilamente la mano-. Aaron -dijo Jake sin tan buen humor mirando a la puerta hasta que se . amigo. ¿Estás buscando a Jake? -Hola. -Oh.. Louanne no se movió. --Espero que esta visita sea importante. hola. Frank Conley es el dueño del rancho vecino al de Jake.. Sonriendo. Louanne? -sugirió Aaron con total falta de tacto. ¡Lexi! ¿Jake? Sus ojos se encontraron. se abrió la puerta y apareció una mujer con un complicado peinado en sus rizos castaños y camisa y mallas blancas muy ajustadas. Cerraré la puerta cuando me marche. Pero. Louanne -Jake hizo un gesto de despedida con la mano sin dejar de mirar a Lexi-.. -¿Quién dia. Louanne se marchó. aunque el hombre al que estaba mirando podría ser cualquiera. Aaron. -Todo va bien. y el corazón le dijo que era Jake. -Adiós. Estaba vestido con la ropa ancha y andrajosa de un payaso de rodeo. ¿Por qué estás aquí? -Creo que eso es algo entre Lexi y yo -dijo Jake. -Entra. -¿Quién es? -exigió Louanne de nuevo. Aaron está aquí. Puedes irte. ? -su voz se desvaneció y su rostro registró incredulidad-. -Espero que no te importe que le haya enseñado el camino a Lexi -dijo Aaron desde fuera-. -Vete -dijo Jake en tono amable que no admitía discusiones-. Sé lo poco que le gustan a Jake las sorpresas. Mi padre. Aaron le guiñó el ojo a Lexi. Vas a llegar tarde. Jake..

nada. Algunas cosas no cambian --Lexi se fijó en sus ojos.. ¿qué te parece? Jake extendió los brazos para indicar su aspecto. -No. Lexi le miró maravillada. Me has pillado en una noche de mucho trabajo. echándose pintura negra en cada ceja. -¿Estabas por casualidad en esta zona? -preguntó Jake. -No lo sé. -¿Entonces no has venido a recordar el pasado? . -Nunca me pareció necesario. Eres toda una mujer -observó él con suavidad. -Oh.. Silenciando las miles de preguntas que tenía. tengo que salir ya. Cuando trabajamos en el mismo rodeo. realmente me gustaría tener tiempo para hablar contigo -dijo abriendo otro tarro-. Se pasó una mano por el pelo mientras se con la otra se daba un masaje en el nudo que se le estaba formando en el estómago. -No. Espero no haber creado. -¿Se lo has dicho a ella? Jake continuó con su tarea. estamos juntos -se encogió de hombros y empezó a ordenar los tarros y las brochas-. no es problema. -¿Te refieres a Louanne? Es sólo una amiga. ¿Te importa si termino de prepararme? Tengo que trabajar dentro de un rato. Se había preparado para enfrentarse a la ira que sabría provocaría su visita. se volvió a Lexi-. Bueno. respiró profundamente el aire fresco y trató de calmar los latidos de su corazón. Nunca la he visto comportarse así antes -dijo girando en el taburete y mirando a Lexi-. Pero por desgracia no lo tengo. -Bueno. Pero Lexi no tenía la intención de ser despedida tan pronto. Una vez fuera. Ningún hombre tenía derecho a estar tan sexy. Jake se ató los cordones de las zapatillas de deporte que usaba para trabajar. Dentro. -Seguro que nunca me habrías reconocido -dijo él sonriendo.cerró. Lexi se levantó de la silla y se marchó. A Lexi le dio un vuelco el corazón por el inesperado calor y la tono sensual. Y de pronto. especialmente con ese disfraz. me quedaré un rato. los mismos tonos verdes y chispeantes. -Eso sí que es una vestimenta. Bueno.. problemas apareciendo así. y entonces. -Tú sí.. Pero no se había preparado para la posibilidad de que surgieran otras emociones. -Te esperaré fuera. Lexi se sentó en un sillón. Jake se puso de pie. No podía creer que ella estuviera .No.

-Bueno. Pero Jake no quería mostrar lo mucho que le había impactado la noticia.. Jake. -Te seguiré si tengo que hacerlo -dijo ella con decisión.. miraban a la distancia. un marrón exótico y cálido. Jake Thorn -dijo Lexi cerrando el puño sobre su camisa y . mirándola. como si estuviera perdida en sus pensamientos. Y su labio inferior. Lexi? -Es papá. En sus ojos color canela.. Saliendo y cerrando la puerta de la caravana. espero que disfrutes del rodeo -dijo pasando al lado de Lexi-. Su pelo negro. liso y largo. Lo sabías incluso antes de venir. -Lo siento. -Estás perdiendo el tiempo. había ofrecido salvación a su alma hambrienta. sí. pero.Lo siento de verdad. Lexi Conley. Jake se bajó el sombrero sobre los ojos. de pie fuera bajo la suave luz del anochecer. y él había huido de ella. -Bueno. Dile a Frank que le tendré presente en mis oraciones. La frase fue como un puñetazo para Jake. pero quedaba algo de la pecosa inocencia. Dándose cuenta de que no iba a rendirse. El cuerpo de niña había desaparecido. Jake se detuvo. -Salgo para la siguiente ciudad en cuanto termine. Él negó la cabeza y caminó más deprisa. Lexi le siguió obstinada. reemplazado por suaves y voluptuosas curvas. No. cerró la cremallera y se la colgó al hombro. Cuando Jake siguió caminando.. Lexi -repitió Jake suavemente-. Cogió su caja de maquillaje y la metió en su bolsa. Lexi le cogió del brazo y tiró de él con sorprendente determinación. -Lo siento. tan dulce y tentadoramente maravillosa que casi le rompía el corazón mirarla. No el tipo de persona que reconociera fácilmente una enfermedad.. Apagó la luz y se quedó a oscuras en el interior. Habían sido su perdición la última vez. él vio miedo. Había tenido diecinueve años tiernos y temblorosos la última vez que él la había visto. no podía pensar en sus labios.ahí. ¿Crees que puedes volver sola a las gradas? -Bueno. -¿Qué es tan importante. Está enfermo. Frank Conley era un hombre muy duro.. -Te esperaré hasta que acabes. brillaba radiante. -No me rindo tan fácilmente -le advirtió. pero soy un trabajador y llego tarde. -Él quiere algo más que eso. Sus ojos. Maldito seas. pero no puedo ofrecerle nada más. siento oír eso. Con su cuerpo de niña y pecosa inocencia. Lexi. Lo sabes.

arrancándose un botón de la camisa en el proceso--. Lexi -murmuró suspirando y quitándole la lágrima con un dedo-. y tú lo sabes. empezó a bajar de las gradas para hacer una súplica más. -¿Quieres decir que dejarás a papá morir antes de volver por un estúpido juramento del que no se preocupa nadie mas que tú? -preguntó furiosa. -Entonces. y se apartó de ella. Ahí fue cuando todo fue mal. Jake. Lexi se puso de pie al ver a dos payasos detrás de las barreras junto a las rampas. Todo lo que te pide es que te ocupes de su rancho durante unos meses mientras a él le operan. Como los atletas antes de cualquier competición. nadie quería a Jake en el rancho. consigo misma y con él. La furia feroz de su voz era sorprendente. Jake giró y se marchó. -Él no me necesita. Mi padre no va a morir por tu culpa. No me hagas esto. Con eso. Y yo no estaré allí -dijo por encima del hombro mientras se marchaba antes de que cambiara de opinión. un jinete que había cosechado mucho trofeos. Pero por ahora súbete a las gradas. ¿Haber apelado a qué? ¿A su bondad? Debería estar agradecida de que no quisiera volver con ella al rancho. estudió al grupo de hombre detrás de las barreras. Debería haber esperado hasta que Jake hubiera estado solo y haber apelado a. -Juré que nunca volvería. -Bien -gritó-. pero no tenía que ser tan cabezota. Él se giró para mirarla. a calentar y Lexi pensó en lo extraño de que Jake. Una hora después. No había esperado que Jake fuera más receptivo de lo que lo había sido. se cubrió la cara con las manos y deseó poder retroceder en el tiempo. . Frank se operará y se pondrá bien -se sintió debilitar. Te quiere a ti. Mortificada por el recuerdo.bloqueándole el camino-. -Claro que sí. -Es más que eso. empezaron a estirarse. No quiere a nadie más.. se hubiera convertido en . Lexi seguía furiosa. pero ya conoces a mi padre -insistió Lexi con desesperación-. Excepto por un viejo testarudo. Esperando que uno fuera Jake. Hay otros hombres que pueden hacerlo. y te quedarás atrapada si no te apartas. Ya sabes lo que quiero a ese hombre. dos de ellos vestidos de payasos y el resto con vaqueros y botas. Si hubiera sido algo más sensato. Jake Thorn. -No te terminado contigo. Nunca debió haber ido a esa caravana. pero fue la lágrima que escapó por el rabillo del ojo lo que casi fue la perdición de Jake.Ah. Por aquí va a pasar ahora todo el ganado. ella nunca habría perdido la calma y se hubiera puesto a gritar.. Al descender. ayúdale -le suplicó-.

-Podrías ser un poco más simpático.. A unos metros. Lexi no estaba segura de que fuera a salirle la voz cuando llegara. Estaba furiosa y he dicho algunas cosas que no debí. Jake frunció el ceño. Pero no. ya que los dos hombres tenían el mismo maquillaje y ropa. Jake no se lo iba a hacer más fácil después. Entonces la soltó y la miró. Con los años. y encontró a todos los vaqueros mirando de reojo. -Por favor. deseó haberle prestado más atención al haberle visto antes. -Si ella intentó no intimidarse por la dureza de su tono. -No. . Dejando a un lado esos pensamientos.payaso de rodeo. y ella no podía saber cuál era Jake.dijo Jake-. aunque tuviera que usar el lenguaje de las manos. Me gustaría hablar contigo. -Bueno.... pero tampoco parecía que fuera a escapar. -¿Tienes unos minutos? -preguntó ella en voz tan baja que apenas se oyó-. habla -le ordenó. -¿Está bien aquí? -preguntó abruptamente. Pasaron minutos mientras luchaba por controlar sus recuerdos. -Lexi. pero el tiempo no le había hecho perder sus movimientos felinos. Respirando profundamente. -En privado -susurró. levantó la vista y vio a Jake mirándola. No parecía feliz con la idea de una segunda discusión. ¿Qué? Lexi miró detrás de él. Deteniéndose en la base de las escaleras. Lexi miró a los hombres más detenidamente. y no dije nada de lo que quería decir.. Jake la cogió del brazo con más suavidad de la que ella había esperado y la llevó hasta el aparcamiento. Era imposible que siguiera queriéndolo. pero iba a decir lo que había ido a decir. recordando que su padre era la única razón de que ella estuviera allí. Lexi. -Lo siento -le interrumpió-. su cuerpo alto y delgado se había vuelto musculoso. -De acuerdo . por favor --repitió Lexi. -Tengo que estar listo dentro de unos minutos-¿Qué tal luego? Ella tenía que seguir adelante mientras aún tuviera coraje. se acercó un poco más. sus movimientos fluidos y sus anchos hombros. sintiendo las rodillas de goma. Jake siguió sin mirarla. -Vamos. Las piernas largas de Jake. -Sólo ven conmigo a alguna parte donde no esté mirando nadie -le rogó. igual que el tiempo tampoco parecía haber apaciguado el nerviosismo que ella sentía al verlo. Con decisión llegó al borde de la barricada y Jake dejó los otros para acercarse a ella. eran inconfundibles..

-Mira. Hechizada y con las rodillas como flanes. -Lo siento. .. Lo que quiero decir es si es Frank quien me necesita tan desesperadamente. -No sé por qué esto es tan duro -dijo ella frustrada . Una vez fuimos amigos. Pensé que estaba muy claro.. No estaba segura de que tú lo recordaras. sí que lo recuerdo. A lo mejor. Lexi continuó.. -¡Te necesita. En los momentos y en los lugares más inoportunos. Te pedí que vinieras para poder disculparme por haber perdido el control antes. Es extraño los trucos que juega la mente. Jake apartó la mano.Bueno. Jake. De vez en cuando -el revés de su mano rozó sus pechos y continuó bajando por su pelo que terminaba justo sobre su cintura. Jake! -exclamó. Lexi? . -Necesita operarse del corazón. -Oh. -se apartó y levantó un dedo amenazador-. -Eso no nos haría esto más fácil para ninguno. . -Siento mucho oír eso. no voy a disculparme por lo que haga después... rompiendo el hechizo. A veces pienso en fragmentos de esa noche . -Jake. A lo mejor tú también piensas en ella.al hablar su dedo se enrolló en un mechón de su pelo--.. -De papá. Lexi.preguntó Jake.. ¿de qué has venido a hablar? Lexi respiró profundamente. ¿qué le pasa? Sintiendo como si estuviera golpeándose la cabeza con un muro. -Estoy sugiriendo que es posible dijo cambiando su tono de enfado a seducción-. ¿verdad? -No.. Lexi evitó caer entre sus brazos con gran esfuerzo.. Como ahora -le levantó la barbilla-.Jake suspiró y miró a los focos blancos parpadeando contra el cielo negro. -Fuimos mucho más que amigos una vez. -De acuerdo. Pero si me tocas. Mira. -¿Estás seguro de que es él quien me necesita. qué quieres decir? --balbuceó Lexi. Igual que es posible que yo no sea el único que piense en esa noche de vez en cuando. incapaz de creer la frialdad que oía en su voz.No me has preguntado qué le pasa. Lexi apartó la mano que acarició su barbilla. -Sólo una vez --dijo ella suavemente-.. La repentina suavidad de su voz levantó un montón de emociones en Lexi.. Todo lo que había querido evitar se estaba apoderando de ella. -¿Qué. . si estás sugiriendo que vine por mí. ¿por qué te envió? ¿Y realmente te envió él? El tono insolente de Jake no hizo nada poi calmar la furia que crecía dentro de Lexi. -Ya hemos hablado de él. -Pero no es de eso de lo que has venido a hablar..

a punto de desmayarse. Jake. ¿no? Lexi se quedó pasmada.-dijo Lexi con tristeza-. Y repentinamente. con la tristeza apoderándose de ella. -Lo siento.. No había ido allí a pedir limosna. -Supongo que tu padre estaría demasiado enfermo para venir hasta aquí -sugirió Jake gentil en lo que fue un intento de disculparse. recordando que ella y Jake habían sido una vez los mejores amigos y que ella había sido la que había cambiado eso. -Estoy muy asustada de que pueda morir. Lexi no podía parar el temblor en su voz. -Apenas puede valérselas solo . La mano en su espalda sujetó con más fuerza de la que debiera. Había mantenido el recuerdo a raya durante muchos años. Capítulo 3 QUÉ haces aquí tan sola? -preguntó Aaron detrás de ella. me has asustado! Él sonrió. -Y aparentemente una boca más grande aún. Lexi. Esta mañana intentó ir caminando hasta el granero. Lo que pasa es que me traes recuerdos.. Soltando un grito. y él se lo había vuelto a recordar con todo detalle. -Dios. como una bofetada. -Y un gran corazón también. Aunque lo intentaba. . Jake giró y se marchó hacia el ruedo con grandes zancadas. más y más lejos de ella. ¿has conseguido algo de ese cabezota? -¿Qué? -Estás intentando que Jake vuelva contigo al rancho. pero eso era lo que parecía estar haciendo. una y otra vez. Lexi se dio la vuelta. Sólo estaba especulando. --Eh. Lexi no pensaba en aquella noche. acariciando. Haría cualquier cosa por Frank si pudiera. pero no puedo hacer lo que me estás pidiendo. -Lo siento. Entonces. Jake tiene muchos amigos aquí. -¿Cómo lo sabes? -Aquí somos una pequeña comunidad con grandes orejas. Sus dedos pasaron entre su pelo. la soltó.El tono ronco de la risa de Jake le sentó muy mal. calmando. Pero él se equivocaba en una cosa... Le llevaron de nuevo a la casa. Sin dejarla tiempo para responder. entre furiosa y decepcionada. tranquila -dijo aún con tono divertido-. Y aparentemente me equivoqué. Lexi estaba confundida. No puedo volver. No sé que haría. Lexi. y no sabía qué decir. los brazos fuertes de Jake la rodearon y ella descansó la cabeza contra su pecho. Bueno. Ella no pretendió sonar débil. Lexi le vio marchar. -iAaron. y un par de ayudantes le encontraron sentado a un lado de la carretera.

eran los que se ponían entre el toro y el jinete cuando el vaquero caía. Jake es un veterano. -Pues los médicos llevan los últimos meses intentando que lo deje. dándose un par de vueltas en la mano con la cuerda sobrante. esos dos payasos eran santos. Cogiéndola del brazo. Lexi observó el panorama. -Entonces. Aún no. Jake necesitaba el trato que le estaba ofreciendo su abuelo tanto como su abuelo necesitaba que Jake lo aceptara. ansiosa por ver a Jake a salvo con sus propios ojos. -Aaron. pero ahora está en medio de la arena dando la vuelta con un toro. -¿En serio? -Sí. agarrándose al toro sólo con una mano enguantada sujeta fuertemente a una cuerda atada del lomo del animal. Lo único que se me ocurre es el dinero. Tenía los pies separados. Lexi miró al otro lado del ruedo y vio a Jake. ¿por qué no lo deja? -Ojalá lo supiera -se encogió de hombros-.Lexi. Lexi se había resignado a entrar en su coche y marcharse. y no se les llamaba toreros por nada. Con el corazón en la garganta.preguntó Lexi. -Claro. -Bueno. -No te preocupes -le aseguró Aaron al verla-. estoy de acuerdo. yo le animaré a que vaya contigo. Suponían la diferencia a veces entre la vida y la muerte. No sé cuál es el problema entonces. la postura de un guerrero a . se enfurece y se marcha. Si yo lo menciono. las piernas flexionadas. Minutos antes. Dolores ya no vive allí. -¿Vamos? . supongo que tendría que faltar al trabajo. -No le estoy pidiendo que haga nada que pueda hacerle daño --se defendió -Oh. oyendo en la distancia los gritos y palmas del público. Había estado en bastantes rodeos como para saber que sólo uno de los payasos era el gracioso. ¿puedes llevarme hasta donde está Jake? -Puedo llevarte cerca. el que se quedaba fuera mientras el toro estaba en el ruedo. -Lo sé -dijo Lexi. -¿De verdad? -Claro. pero en ese momento sabía que no podía hacerlo. A lo mejor no quiere hacerlo. El vaquero estaba a punto de salir. y apretando las rodillas también para sujetarse. Y si a él le importa algo mi opinión. no tan segura. Para los vaqueros de los rodeos. Jake no quiere ni oír hablar del tema. Tiene el hombro mal y no mejora. Los otros dos. Con el corazón acelerado. Aaron la guió rápidamente entre el gentío hasta que llegaron a las barricadas a un lado del ruedo. Lexi frunció el ceño preocupada. Sabe lo que hace. No dejan de decirle que tendrá que operarse si no descansa y se cura.

Entonces el animal empezó a girar y a girar. ¿Quién sabe? ¿Y qué pasa si no se suelta? . ¿Pero por qué? Aaron se encogió de hombros impaciente. sino por el payaso dispuesto a arriesgar su propio cuello por él. Viendo que Jake estaba a salvo. Se la ha atado mal. señalando así que estaba listo para salir. estará bien. ¡Oh. Por primera vez en su vida. y él apareció galopando sobre una masa musculosa y rabiosa. no! -¿Qué? -gritó Lexi histérica. con el toro detrás. el otro payaso le tiró un muñeco de trapo. Antes de que el animal pudiera alcanzarle. Jake se puso a correr delante del toro. Mientras sus botas se arrastraban por la arena. Hizo un gesto con la cabeza y se abrió la puerta. El toro. y todo el peso del hombre colgaba de su brazo. El animal lo cogió entre los cuernos y lo echó varias veces en el aire.No preguntes eso le dijo Aaron muy serio. haciéndole girar justo a tiempo para que cl vaquero saliera del ruedo y se pusiera a salvo. Apenas se dio cuenta cuando el vaquero salió disparado hacia delante y aterrizó sobre la arena. -Se le ha enredado la cuerda. más y más rápidas. entrando así dócilmente por la puerta. Eso ya lo sé. los dos payasos se acercaron. comprobando bien las cuerdas y asegurándose al toro. La puerta se abrió. saltó hacia adelante. El toro seguía dando vueltas. listo para embestir. El vaquero había dejado de estar sentado sobre el toro y colgaba de un brazo de la cuerda atada al lomo del animal. Al instante siguiente. el vaquero hizo un gesto con la cabeza. El vaquero consiguió ponerse de pie y echar a correr para refugiarse. Lexi no aguantó la respiración por el vaquero.. un sombrero llegó volando por el aire y le cayó al animal en la cara. cuando el toro bajó la cabeza y apuntó con un cuerno hacia la espalda del jinete.punto de saltar. que se cerró tras él. -¿Por qué no puede soltarse? -preguntó Lexi. El toro continuó bufando y corriendo. Mientras tanto otro vaquero se estaba preparando. y.. Sus pies se arrastraban por la arena y su cabeza se golpeaba con los hombros del toro. Entonces. sus piernas se . Hace esto cada noche. No te preocupes. Lexi. pero no pudieron. ha dado demasiadas vueltas. llevándole hacia el centro del ruedo. miró al toro. demasiado fuerte. Y entonces vio lo que pasaba. Sin sombrero. los dos payasos se acercaron por el lado opuesto de donde colgaba el vaquero para intentar soltarle. Lexi estaba apretando sin darse cuenta el brazo de Aaron. gris y negro y más grande que el anterior. Anticipando el final. sin parar de saltar. El público asintió entusiasmado y los payasos hicieron una reverencia. Mientras el toro giraba.

Jake dio un paso atrás y separó las piernas. Clavando los talones. se quedó así con lo que le quedaba de fuerza. Lexi se forzó a fijarse en el desesperado vaquero y en los hombres luchando por liberarle. Lexi rezó para que esa vez lo consiguieran. Entonces. Sintiendo que la primera furia del . agitándolo en su dirección y gritándole. sus largos brazos se agarraron a sus curvas mortales. el segundo payaso se echó sobre el costado del toro. El animal se detuvo. de nuevo los dos payasos salieron volando por el aire. agarrándose con más fuerza de los cuernos mientras de nuevo usaba su cuerpo como freno para detener al toro. El hombre. Lexi casi pudo oír el crujido de las costillas de Jake cuando su cuerpo se golpeó de nuevo en la estrecha abertura entre los cuernos. y los payasos seguían sin poder liberarle. parecía más y más débil a cada momento. y el vaquero a su lado. y ese toro aún quería pelea. Entonces los dos payasos fueron lanzados a la arena. aterrizó de pie y se echó hacia atrás.metieron bajo el estómago del animal. Hasta que el vaquero estuviera a salvo y el toro de vuelta al toril. intentando desenredar la cuerda del guante. Y en ese momento. directamente delante de sus pezuñas. el trabajo de los toreros no había terminado. Soltando los cuernos del toro. Todo el mundo aplaudió frenético y media docena de vaqueros saltaron para sacarle del ruedo y ponerse a salvo. Saltó en el aire justo cuando la cabeza del toro giró delante de él. Con una resistencia increíble. y Jake cayó al suelo con un gran golpe y se quedó ahí echado una milésima de segundo antes de ponerse de pie antes de que la cabeza del toro pasara de nuevo junto a él. el vaquero se puso de pie justo el tiempo necesario para trabajar con su brazo libre en la cuerda junto con el segundo payaso. listo para saltar. aún inseguro. reunió fuerzas para rodar tres veces y acercarse a la valla. Inmediatamente se pusieron de pie y se prepararon para intentarlo de nuevo. Esa vez el vaquero consiguió ponerse de pie durante dos largas zancadas. El segundo payaso miró a Jake que no parecía muy firme y sacó un pañuelo rojo del bolsillo. Lexi apenas los vio. Con un movimiento perfecto. Su pesada cabeza giró de un lado a otro. Mientras empujaba hacia abajo con todo su peso. vapuleado como un muñeco de trapo. Estaba demasiado ocupada mirando a Jake. Casi con miedo de mirar. Jake saltó más alto la segunda vez. En el mismo instante. sus zapatillas se clavaban en la arena frenando para detener al furioso animal. bajó los cuernos y pateó el suelo. Lexi gritó cuando su cuerpo aterrizó plano en el estrecho espacio entre los largos cuernos del toro. con el instinto de supervivencia que había hecho vivir a más de un vaquero. y sus cuerpos rodaron por la fuerza del golpe. El animal dio un paso atrás. el otro payaso pudo dar un tirón fuerte. Y sin el peso del hombre tirando de la cuerda. sin saber a cuál embestir primero. Entonces el vaquero resbaló de nuevo y sus piernas se metieron bajo la tripa del toro. La cuerda cayó a la arena.

-¡No! -protestó Lexi. Incluso aunque seas un campeón como lo fue Jake. Mientras la gente seguía aplaudiendo. -Se pondrá bien -le aseguró Aaron mientras llevaba a Lexi hasta la caravana del médico-. -Bueno. eso habría sucedido seguramente. -Sí. pero nada grave. Por eso es mucho más conmovedor ver que el amor sigue ahí. para salvar a los vaqueros.. -0h. Y en cuando al glamour. Y en ese momento. En un par de días estará trabajando de nuevo. la primera vez que te vi mirar a Jake. podría morir feliz. lo fue.. Jake y su compañero se guardaron los pañuelos e hicieron una reverencia. No hay fama. querida Lexi. Un contable medio gana más. me dije que si alguna vez alguien me miraba con ese amor en sus ojos. aunque todo eso se verdad -dijo Aaron suavemente-. -dijo mirándola burlón --. Les diré que eres su hermana. . Jake lo ama y tú lo amas a él. se abrió una puerta detrás de ella.. pero no estabas preguntando por el pobre Billy... Posiblemente será su hombro. Aaron -gimió Lexi reviviendo el horror que acababa de presenciar-. No hay dinero en esto. No quería molestarte. -Oh. pero no lo amo. Podría haber muerto. -Eh. Pero para eso están los payasos. Oh. -¿Por qué lo hacéis? -El qué. -Y si no hubiera sido por Jake y Pete. sí -él le cogió la mano y le dio una palmadita-. Aunque Jake estaba muy tieso y apenas se dobló. Los vaqueros son duros. tranquila. -¡Esto! -Lexi abrió los brazos haciendo un gesto a todo lo que le rodeaba-. ¿verdad? No -Lexi se sentía avergonzada por no haber ni pensado en ese pobre muchacho-. Hay una gran diferencia. Jake sacó otro pañuelo rojo y se unió a su compañero. Soltando un bufido final de disgusto.toro estaba enfriándose y que la gente necesitaba una distracción después del susto. -¡No! -Lexi apartó la mana--. ¿Por qué crees que te recuerdo tan bien después de tantos años? ¿Por qué piensas que te llevé con Jake sin hacerte ninguna pregunta? Porque. sí. nadie te conoce fuera de los rodeos. Jake se acercó despacio a recoger su sombreo. el toro de repente dócil. Me importa Jake. Lexi. -¿Estás seguro de que me dejarán entrar a verlo? -preguntó Lexi sin aliento por el esfuerzo de seguirle. -Eso fue hace mucho tiempo -se defendió Lexi sin mirarlo. giró y trotó por la puerta abierta detrás de él mientras el público se ponía de pie y aplaudía emocionado. -Oh. Se inclinó para cogerlo y entonces se desplomó. sólo hay olor a caballo y polvo.. y se oyeron voces. ¿Pero cómo está Billy? ¿Lo sabes? Parecía un poco conmocionado.

De hecho casi soy un familiar. Debería hacer que me examinaran la cabeza poi haberme importado que estuviera vivo o muerto. Todo lo que había dicho era cierto. el doctor entró por una cortina al fondo de la habitación. Bueno. Lexi se quedó ahí de pie. avergonzada por explicarse tan mal. Con eso... dejándolos solos. No había nada simple en su relación con Jake. La puerta se cerró de nuevo y se oyeron pasos marchándose por la gravilla.. Espero que se muerda. -¿Usted es. -Parece que está bien -dijo Aaron-. Y sus palabras se desvanecieron mientras desaparecía en la oscuridad sin mirar atrás.. de. ¿cómo está Jake? -le preguntó Aaron. La mujer le respondió sin detenerse. -¿Quiere que se quede? Los ojos verdes de Jake miraron a Lexi con frialdad. una vieja amiga -balbuceó-. Nunca había visto a nadie hacer algo tan valeroso ni aterrador. y le dio un suave empujón para ayudarla a entrar. de la familia. -Cobarde.. Quería decirle a Jake lo impresionada que estaba por lo que él había hecho. cuñada. -Bah. deseando no haber ido..? -preguntó el doctor con una jeringuilla en la mano. Lexi se encontró cara a cara con un Jake furioso y un médico sorprendido mientras la puerta se cerraba tras ella. El doctor se giró para mirar a Jake.. lo era -terminó. Quiero ver esos rayos X -dijo el doctor dejando la jeringuilla en una bandeja de metal detrás de él y dirigiéndose a Lexi-. Bueno.. ¿Hay alguien que pueda ayudarle a ir a su caravana cuando yo haya terminado? Hay un amigo esperando fuera. -Soy. Aaron le abrió la puerta. Una de las cosas que siempre he admirado de ti es que no sabes mentir. Volveré en seguida. -Bien. . no se mueva... De momento. Sólo venía a ver cómo estaba. -No me importa. -Louanne. Mientras tanto. creo que esperaré fuera para que puedas hablar con él. -Como una serpiente. -Bien -el doctor miró a Jake-..-¡Por lo que a mí respecta puedes irte al infierno! -gritó una mujer. -Oh. incómoda y fuera de lugar.. pero. -¿Conoce a esta mujer? -Un poco. -Permíteme. Te juro que no he visto nunca a nadie tan podrido. Soy su. -Supongo que he sonado bastante estúpida hace un momento -dijo en su lugar. Lexi olió el fuerte perfume antes de girarse y ver a Louanne Byers pasar a su lado. perdón -dijo mirando al doctor-.

Planeaba decirle al médico que era tu hermana para que me dejara quedarme -se sintió enrojecer de nuevo-. Ella dejó de mirar al suelo y se fijó en él. Jake se quedó quieto. ¿Alguna otra observación? Lexi bajó la mirada a una fea herida que asomaba entre los suaves rizos de su pecho y a los rizos castaños que bajaban hasta la venda rodeando la costillas y salían de nuevo más abajo sobre su ombligo. ¿Algo más? Lexi deseó no haber abierto la boca. -¿Cuál es tu opinión? -Pareces bastante hecho polvo.. -Eso no lo había pensado --dijo él mirándola Pero posiblemente tengas razón -levantó la cabeza de nuevo y la miró con dureza-. y sabía que no era inteligente ofrecerle comprensión ni convertirse en el blanco de su furia. -Quería ver cómo estabas -respondió despacio. pero si tiene cuidado. El doctor dejó la radiografía en la mesa y cogió la jeringuilla que había llenado. El esternón se ha golpeado. Lexi? -preguntó Jake suavemente. Sólo unas pocas costillas fracturadas. su hombro derecho está mucho peor que antes. Y también dolerá menos. El aire salió de él en un suspiro largo y doloroso. Y mirándome.. -Me siento hecho polvo -dijo irónico-. -Bueno. Aparte de eso. -¿Eso es suerte? -preguntó Lexi despacio. ? A medio hablar. Su camisa estaba hecha un ovillo en el suelo. sus enormes pantalones desabrochados y bajados hasta las caderas. Señaló la venda. . esperaba que siguieras inconsciente. Había visto a Jake sufrir antes.-No he mentido. ¿Cuándo puedo volver a trabajar? -Oh. Me di cuenta demasiado tarde que no me había preparado para eso. -Bueno. Pero por desgracia estabas despierto. Su mirada se posó en la venda que rodeaba sus costillas y el cabestrillo azul que sujetaba su brazo derecho. Sustirantes colgaban uno a cada lado de la camilla. -Te va a doler cuando te lo quiten. -No. Me parece que es usted un hombre afortunado -le mostró una radiografía. -¿Por qué estás aquí. exponiendo un moratón en el hueso de la cadera. yo diría que dentro de dos meses como mínimo. Hasta que te oí gritarle a Louanne. -¿Qué. pero se curará antes que las costillas. pero no podía enderezarse. echó la cabeza hacia atrás. tumbarse ni moverse. -No. y el resto magulladas. Extendió los dedos. señor Thorn -dijo el médico apareciendo-.. aún puede evitar la operación. -Estupendo -gruñó Jake-. Puede que tres. sí --admitió Lexi-. pero te gustaría.

Se sentirá mejor con esto. -Podríamos ayudarle a tumbarse si quiere --dijo el doctor--.Miró a Lexi. Va a necesitar que alguien supervise su recuperación. -¡Diablos. . Lexi miró al médico. -Estos dos medicamentos se los tomará hasta que se terminen. Lexi tuvo que forzarse a quedarse quieta. doctor! --exclamó Jake con toda la furia que pudo-. Podrás sustituir a papá mientras los dos os recuperáis. ¿Qué hay de usted. Sonriéndole y sin sentirse intimidado. No me siento muy bien. ser el encargado siempre que hubiera un capataz para llevar a cabo sus órdenes. el médico se volvió y escribió una receta. ¿Podría ocuparse de papeleo relacionado con el control de un rancho? Ya sabe. Bien -limpió con un algodón una zona en el brazo de Jake. ver crecer la hierba. -No se equivoca --gruñó Jake. Pero estoy seguro de que si lo hiciera no se quedaría. Dame esa receta. Y no quiero que suba en un caballo al menos durante seis semanas. -Yo no voy con ella -Jake extendió la mano izquierda hacia Lexi-. ¿Quiere intentar tumbarse mientras le hace efecto?. pensando rápidamente-. No debe hacer movimientos bruscos en dos o tres semanas como mínimo. Tendrás una casa. El doctor sonrió. la semana que viene como muy tarde. leer un libro. hijo. Ocúpese de que sigue mis indicaciones. quiero que vaya a otro médico.No tiene otra opción. Preocupada. un sueldo y gente que te cuidará hasta que estés mejor. -No podría moverme aunque tuviera que hacerlo -jadeó Jake. jovencita? ¿Tiene alguna influencia en él? -No que yo sepa -Lexi se acercó un poco. Esas costillas van a ser implacables al principio -clavó la aguja. Tiene suerte de que no le hospitalice. No podía ayudar. Aunque tengo que advertirle que volver a levantarse no será agradable incluso con el analgésico.. Él estaba herido en tantos lugares que no había ninguna zona que ella pudiera tocar sin causarle más dolor. -No puedo quedarme así durante dos meses--gruñó Jake con los dientes apretados. . ¿Qué voy a hacer así? -Oler las rosas.. ¿Qué me pasa? -se humedeció los labios-. Es la solución perfecta para todos.. En cuanto esté instalado en algún lugar. -Por encima de mi cadáver. -No veo ningún problema -dijo el doctor dándole a Lexi la receta-. -No -Lexi se metió el papel en el bolsillo-.. Y vendrás conmigo. ¿Es muy grande su amigo? -Enorme. No voy a volver -bajó la mano y la voz de repente-.

Estábamos viajando juntos -dijo Aaron bajando las escaleras detrás de Lexi y seguido de los otros vaqueros. Llegaron al coche. Lexi corrió a la puerta y la abrió. contusiones y el hombro peor que antes. Menos mal que no tengo el coche muy lejos. -Sólo espero que no vivamos para arrepentirnos de forzarle a ir. No puedo creer que haya accedido. Será un bicho con malas pulgas cuando se despierte por la mañana. -¿Quiere decir que me ha dejado fuera de combate? -preguntó en un susurro. Pasara lo que pasara en el rancho hace tantos años. Bueno. Dormirá tranquilamente toda la noche. con furia en la mirada. ¿eh? ¿Cuánto tiempo tardará en ponerse bien? -Dos o tres meses. -Lo sé. Yo sólo necesito que él se ocupe de todo durante una temporada -dijo Lexi sin querer remover el pasado. Es aquel viejo negro aparcado ahí enfrente. -Bien. no te estaría ayudando. Jake movió tambaleante la cabeza hacia la puerta. Aaron la siguió. sea lo que sea de lo que él ha estado huyendo desde entonces. -¿Qué? -preguntó Aaron cogiendo con cuidado a Jake entre sus brazos. -Estoy siendo secuestrado -murmuró con voz somnolienta y cansada. -Está siendo secuestrado -repitió Lexi-. nos vemos en mi camión..Es la inyección. -Así que Jake no accedió a acompañarte. Aaron. Jake gimió pero no se despertó mientras Lexi cerraba la puerta y se dirigía a su asiento. Si no pensara que esto es lo mejor para él. ella abrió la puerta del copi loto y echó el asiento hacia atrás todo lo que pudo. Fracturas. Temiendo que Jake se desmayara antes de que pudieran moverle. Yo las recogeré cuando le hayamos metido en el coche -dijo ella caminando hacia el aparcamiento. Más múltiples heridas y desgarrones que el doctor ni comentó. -Están en mi camión. ¿verdad? -No Lexi abrió la puerta y miró al hombre dormido-. pero puede que no haga falta operar. -¿Qué le pasa? -Costillas.. . -Lo intentó. pero le dolía demasiado. No era más que un harapo. necesita volver y enfrentarse a ello. ¿Sabes dónde están el resto de las cosas de Jake? Miró la camisa del suelo y decidió dejarla. Pero me lo llevo. -¿Aaron? -suspiró aliviada cuando apareció de entre las sombras con otros dos vaqueros -¿Puedes llevar a Jake a mi coche? -Claro -dijo él subiendo a la caravana-. -Vaya. apuesto a que Jake rugió. Aaron y los otros vaqueros colocaron a Jake suavemente y le pusieron el cinturón. esternón y hombro. Jake miró al médico.Bastante mal. -Yo le cuidaré bien. .

Pero no he podido evitarlo.insistió Frank ¿Se pondrá bien? ¿Qué le ha pasado? Ocupándose de que los hombres dejaran con cuidado a Jake en la cama. Sola en la intimidad de su coche. Cuando llegaron a su lado. él soltó un silbido. tierra. Estaba disculpándose. -En serio . -¿A qué dormitorio? -Aquí abajo -dijo Frank Conley de pie en la que siempre había sido la habitación de Jake-. En la entrada estaba su padre. y además. drogado y secuestrado. Lexi se frotó los ojos. Y en ese momento se lo iba a llevar por la fuerza. sintiendo la fuerza de los músculos. Dándose cuenta de que estaba hablando sola. Bajo la mano. Lexi era feliz. He abierto la cama. -Jake. y cuando él declinó su oferta. Con la palma de la mano. acarició los duros contornos de su pecho. él no se marcharía hasta que saldara su deuda de algún modo. y durante un momento. acarició su brazo. saboreando el gusto salado del sudor. se enderezó y respiró profundamente. y lágrimas amargas llenaron sus ojos. ¿Tan difícil ha sido convencerle? -Papá -dijo Lexi con tono duro. Lexi se permitió recordar aquellos días cuando él lo había sido todo para ella. Esto nunca debería haber pasado. podía sentir los latidos fuertes y regulares de su corazón. un corazón que la odiaría a la mañana siguiente. él se lo debía. Tendría suerte si Jake no la denunciaba. . que ella no quería que lo hiciera. aspirando aromas que hacían difícil ignorar su presencia. hija. Lexi se dijo que nunca debió ir a buscarlo. lo siento -susurró--. y Jake no era precisamente un santo. Sus labios rozaron sus hombros. Especialmente con sus costillas y hombros. Lexi se inclinó hacia Jake y respiró profundamente. Durante once años se había dicho que él nunca volvería al rancho. Mientras Aaron echaba las cosas de Jake al maletero. y calor corporal que creaban un olor poderoso y único. mostrando que había tenido un día duro y largo y no estaba de humor para bromas. Incapaz de resistirse. Y esa vez. Le debía once años de especular. le dio adiós y se marchó. Yo nunca debí hacer esto. -Dios mío. ella no debió haber insistido. lo último en el mundo que ella necesitaba era la presencia de Jake agitando las aguas. Y a pesar de lo que su padre pensara. Cuando Aaron terminó. Capítulo 4 C UIDADO con él -dijo Lexi a los tres hombres que llevaban el cuerpo de Jake mientras entraban en la casa . Le debía "la mañana después" que Lexi nunca tuvo. una suave colonia mezclada con el aroma nada desagradable del sudor. Ella lo había amado una vez.Lexi arrancó y se acercó despacio al camión.

Jake es un payaso ahora. -¿Qué tiene? -preguntó Frank-. levantó la cabeza y encontró a Jamie mirando desde lo alto de la escalera. Jake estuvo. Esternón magullado. Con la mano en el pomo. así que no será muy difícil. John. -¿Es ése Jake? ¿Qué es eso? -preguntó señalando a la pintura sucia y corrida en el rostro del hombre dormido. -Mis llaves siguen en el contacto del coche. No estaría bien. Ssh. tierra y mil cosas más. Pero de todos modos no tiene que hacer nada aparte de sentarse en una mesa. -Es su maquillaje explicó en un susurro. No hubo tiem . podrías sacar también las cosas de Jake del maletero y dejarlas en el vestíbulo? -Sí. señorita Lexi -murmuró John mientras le daba los enormes pantalones. No le despiertes. -Ya sabes. -Gracias. un payaso de rodeo. Lexi le desató las zapatillas y se las quitó. esperando que Jamie no estuviera decepcionado de su héroe-. Lexi estudió los pantalones. Entonces. -¿Cuáles son las otras cosas? -le preguntó su padre. Hombro salido. el del cabestrillo. -Habrá que quitarle la ropa mientras siga inconsciente. -¿Un payaso? Oyó la tristeza en la voz de Jamie. -¿Es él? -susurró.. con el rostro ansioso como el de un niño el día de navidad.Oh. antes de doblarlos y ponerlos encima de los zapatos. Y muchas heridas y contusiones.. entró en la habitación y se dirigió a los ayudantes.. ¿Podéis quitarle los pantalones? Son anchos. -¿Podrá hacer algo? Jamie llegó. a ver -siguió mientras su hijo bajaba por las escaleras-. fantástico -dijo enrojeciendo. corazón. ¿Por favor. -Oh. -Y muchas cosas más. apartándoselo de la frente y los ojos mientras su padre reprimía la risa. tomar decisiones y dar órdenes. Mientras los hombres le bajaban los pantalones. ¿Costillas fracturadas? Ella asintió. un vaquero se enredó en la cuerda del toro.. Lexi pasó los dedos por el pelo de su hijo. pero simplemente asintió. por favor. -No -dijo Lexi respondiendo a su padre y ausentemente poniendo un brazo en el hombro de su hijo-. -Déjame verlo. se unió a su padre en la puerta. -Sí -contestó Lexi llevándose un dedo a los labios--. manchados de sangre. Para ocultar su rubor. cuando sólo quedaba cerrar la puerta y sacarse a Jake de la cabeza hasta la mañana siguiente. La desolación apareció en la voz de Jamie.

Lexi soltó a Jamie y corrió hacia la puerta cuando los hombres entraron con su equipaje. Será estupendo tener a Jake de nuevo. intentando ver con los ojos de un niño ansioso por ver una leyenda hecha realidad. recuerdo el genio de Jake como si fuera ayer. -dijo sacándose la receta del bolsillo-. -Ahí mismo --dijo señalando un rincón. -No ha sido nada -dijo otro haciendo un gesto con la mano--. ¿Puedes ir a la farmacia en cuanto abran y que te den esto? Por el bien de todos creo que lo mejor es que Jake empiece a tomarlo en cuanto despierte. Jake salvó la vida de un vaquero anoche en el ruedo. -¿Qué le ha pasado a sus pantalones? -preguntó Jamie. -Oh. En el pecho de Jake y en los brazos empezaban a formarse nuevos moratones.po de quitarse el maquillaje antes de que nos fuéramos anoche. Jake está orgulloso de lo que hace y tú también deberías estarlo. y Tonio. ella se permitió mirarlo. jovencito -susurró con firmeza-. con la curiosidad reemplazando a la decepción al ver los calzoncillos rojos de Jake que le cubrían desde la cintura hasta los tobillos. Y despidiéndose.. -¿Alexandra? dijo Frank Conley con autoridad. Hizo algo muy valeroso. . -Se los hemos quitado para que esté más cómodo. Siento mucho haberos despertado en medio de la noche. Sonriendo. giró furioso y entró en el dormitorio. intentando ser objetiva. -Jake no puede ser un payaso. -Me parece que Jake no está muy contento de haber vuelto -observó Frank mientras Lexi sacaba a Jamie de la habitación. Y gracias Lexi sonrió a los tres hombres . -¿Puedo tocarlo? preguntó Jamie acercándose a la cama. y podría haber muerto haciéndolo. ¡Él era un campeón! -Baja la voz --le ordenó Lexi siguiéndole y cogiéndole del brazo y girándole-. Tonio se guardó la receta. -Sí. Y no se preocupe.. Ahora escúchame. Muchas gracias. Ellos arriesgan sus vidas no che tras noche sin pena ni gloria y por muy poco dinero. ¡Jamie! Liberándose de la mano de su madre. No queremos que se despierte antes de tiempo. -¿Está muy mal de verdad? -No va a poder moverse mucho durante una temporada -respondió Lexi. Por primera vez desde que le había acostado. -Tú has ido a rodeos suficientes veces para saber que los payasos trabajan tan duro como cualquiera -dijo mientras volvía a su hijo para que mirara a Jake--. señorita Alexandra. Agradecida por la interrupción. -Esta noche no. -No exactamente. el trío se marchó de puntillas. ¿Necesita algo más? Nada. -¡Maldición! -exclamó Jamie de corazón. Mejor mañana.

-¿Crees que estará más contento cuando se haya instalado? -preguntó Frank empezando a caminar de un lado a otro-. -¡Lexi! Papá. La verdad es que no estaba seguro de que pudieras conseguirlo. . El doctor le inyectó un calmante -dijo poniéndose de pie incapaz de mirar a su padre-. Su rostro estaba pálido y tenía ojeras. no montes jaleo --dijo volviendo a la mecedora-. No puede trabajar y no tiene dónde ir -Lexi se sentó en una silla antes de que sus piernas temblorosas se le doblaran. y Jake no atendía a razones. está herido. y yo hice que lo llevaran a mi coche. -Oh. Mírale. papá. ¿Qué significa eso? -Sólo significa que no estaba muy ilusionado por venir aquí. -Oh.Le he mandado a la cama. Quiero que se quede... papá. Ni aquí ni en ninguna parte. -Oh.. eso no fue tan difícil. no creo que puedas hacer nada al respecto.bromeó Frank. punto. -Bueno.-¿Sí? -Tenemos que hablar.. Frank la soltó del brazo y se acercó a la chimenea antes de girar y mirarla. Lo más difícil será hacer que se quede en cuanto despierte. No me dejó otra opción. Esa tarde sus acciones le habían parecido lógicas... y tú dijiste que «no exactamente». papá. Estoy agotada. Viendo a su padre caminar. -¿Ahora? -Lexi miró hacia el pasillo-. no sé. Eso es bastante tiempo para que tú te recuperes. pero en ese momento. -¿Por qué accedió a volver contigo? Bueno. ¿No podemos hablar por la mañana? -¿Qué querías decir con «no exactamente»? -preguntó Frank como si no la hubiera oído. De todos modos no puede volver a trabajar en dos o tres meses. Quiero que esté feliz. -Pero al menos accedió a venir -con un suspiro. Lexi estaba demasiado agotada para pensar. ¿Cuándo lo dije? -Te pregunté si Jake estaba contento de haber vuelto. cogiéndola del brazo y llevándola al salón. Lexi se sintió más y más irritable. No se le daba bien mentir. Jake no es muy feliz viniendo aquí. -dijo frotándose los ojos-. Estoy tan cansada que me duele la cabeza. ahora.. -No me gusta llamarlo así. La expresión de su padre pasó de esperanzada a sorprendida. -Es muy tarde. Jake se desmayó. Miró a los ojos de su padre y supo que él estaba más cansado incluso que ella. Ese tema no quería discutirlo esa noche. -Parece como si le hubieras raptado . Y sí. Frank se sentó-. Y no hay nada que podamos hace para evitarlo.. Lexi dejó de caminar. ¿Dónde está Jamie? . no tenía idea de cómo justificar lo que había hecho.

-Me ayudaron. lo hubieras mostrado en tu cara. y Jake se merece más que eso. torero? -dijo eligiendo la otra alternativa. mientras que ella veía la llegada de Jake como un . Pregúntale a él. no lo es. Pero el rodeo es todo lo que él conoce. Algunas cosas es mejor no decirlas. No necesitaría tanto dinero para ocuparse de él de nuevo. Todo el mundo estuvo de acuerdo en que era por su bien. hija. Además. sintiéndose muy sola. Lexi asintió. -No lo sé -Frank se acarició el puente de la nariz. -¿Papá? Frank se detuvo y la miró. Demasiado cansada para encontrar humor en la idea. pero no te molestaste en decirme lo que estaba haciendo. . Frank sonrió con un brillo juvenil y pícaro en sus ojos. Oh. -Supongo que era demasiado viejo.. -¿Por qué no me avisaste? -¿Avisarte? ¿De qué? -De Jake. Normalmente. -Yo no siento pena por él.. preparada y esperando. -Pero habrías sentido. Sucedió. No yo. -Buenas noches. al menos está aquí -la sonrisa pasó a una risita-.preguntó Frank incrédulo. Supongo que por esta noche ya hemos hecho todo el daño que podemos. no lo dejas a medias. Es todo lo que tiene. Él es quien tiene las respuestas. -Soy tu hija. un gesto de fatiga--. Demasiadas heridas. ¿recuerdas? Tú no eres exactamente un modelo de moderación. papá -susurró Lexi. No me preguntes a mí.. pero que no dejaras que tu pena asomara al verle? -Frank se encogió de hombros . -No. No podrías haberlo ocultado. ¿de acuerdo? Yo me metí en esto y yo sola saldré. -Eso espero. pero en ese tema él se mostraba reacio. Me figuré que tú lo averiguarías pronto. Me dijiste dónde encontrarle.-¿Le has raptado? . Lexi escuchó sus pasos hasta que llevó a su dormitorio provisional y cerró la puerta. -Bueno. Él veía la presencia de Jake en el rancho como una solución simple y directa a un problema.Lo que tú digas -Frank se levantó. Tiene un rancho aquí cerca. Hasta mañana. Jake va a estar furioso cuando se despierte por la mañana. -¿Sabes qué pasó? -insistió Lexi-. ella podía hablar libremente con su padre. Frank se encogió de hombros. Frank giró y se marchó. Tú déjame que yo me ocupe de él. -Desde luego cuando te propones algo. -¿Y qué iba a decirte? ¿Que Jake no es el hombre que solía ser. ¿Por qué dejó de montar y se hizo. Si lo hubieras sabido. le dio un beso en la mejilla y se marchó hacia la puerta-.. no lo hice a propósito.

-Perdona. y Lexi no erala única persona que haría cualquier cosa en el mundo por él. Dentro. Y hasta que regresara del hospital y se pusiera bien. Lexi entró y se acercó despacio a la cama. James Jackson Thorn. Le llevó hacia la puerta. sin discusiones. chocó con algo suave. Incluso con el rostro oculto. Sin aliento. su cuerpo apaleado y su espíritu herido. seguía siendo el hombre más magnífico que ella nunca había conocido. hijo? -Me estás aplastando. Se giró. preocupada de que su emoción se volviera decepción cuando un Jake furioso se despertara por la mañana. puso la mano en el pomo. Él era su vida. -¿Mamá? -¿Sí. Frank Conley siempre había sido y siempre sería un terco. ¿Qué había estado haciendo en la habitación de Jake? Lexi se acurrucó contra la espalda de Jamie. Saliendo de sus pensamientos. Sus dedos acariciaron el pelo de su brazo mientras su nombre resonaba en su cabeza. incapaz de dejarle. pero también era generoso. su ancho pecho subía y bajaba al ritmo de un sueño profundo. ¿Te he hecho daño? -Hmmm -gruñó dormido. le quitó las botas y le metió bajo las sábanas. su padre tendría lo que quisiera. así sería. Pero de momento. La primera noche que se besaron. corazón -susurró Lexi mientras le ayudaba a ponerse de pie. a Lexi le dolían los brazos de mantenerle recto y la pierna de haberse chocado con las botas que Jamie llevaba con su pijama. que durante diez años había sido su razón principal de vivir. amoroso y honorable. Un pie con calcetín salía por debajo de la manta que ella no recordaba haber echado sobre él. no había nada más que ella pudiera hacer por él. y sobre el vendaje de su costillas. En la puerta de Jake. Lexi se quedó mirando al niño en el enorme sillón. -Ow -se quejó Jamie. cabezota y testarudo. Recuerdos tiernos de él pasaron ante ella. Nada y nadie. Agradecida de llegar a su cama. -Ssh. Cuando llegaron a lo alto de las escaleras. Pero aún así. soportándole lo mejor que podía y recordando los días en que le había cogido entre sus brazos y había subido las escaleras. Al tropezar con la silla que había en la esquina. se estiró junto a su hijo y lo abrazó. Con la mano. lo giró despacio y abrió la puerta. Le abrazó más fuerte mientras respiraba profundamente el olor a niño de su hijo.. -Lo siento. No quería despertarle.enorme dolor de cabeza. Entonces. Lexi empezó a dirigirse a su dormitorio. cerró los ojos y se apartó del pensamiento y de él. Nada iba a hacerle daño. . y un pie con bota le golpeó la rodilla. se frotó un ojo. se paró. Lexi aflojó los brazos. Jake Thorn había sentido lo mismo años atrás.. La noche que. él estaba quieto. -¿Mamá? -balbuceó mirando con el otro ojo medio abierto.

-¿Dónde has estado? . Con esfuerzo. Yo no puedo. sentía un sutil estremecimiento de sus piernas. -Gracias. abrió la puerta de su dormitorio y le encontró medio sentado en la cama y con medio cuerpo fuera. Rígido de dolor. gimiendo suavemente. -¿Puedes marcharte. Jake gruñó y sacó la pierna. Se inclinó a pocos centímetros de su pecho desnudo y empezó a apartar la sábana retorcida. -¡Lexi! -rugió Jake. -Claro. -¡Lexi! El sonido de cristal rompiéndose sobre la pared en el piso de abajo. gritó y cayó de espaldas sobre la cama. Lexi le señaló la puerta a dos metros de su cama. maldita mujer! ¿Dónde estás? Lexi regresó a dejar la manta mientras el dolor en su cabeza disminuía. como si fuera un tigre enjaulado. arrastrando un calcetín en el proceso. por favor? -preguntó Jake con los dientes apretados mirando al techo. -Y yo te quiero. se acurrucó de nuevo a él y se durmió. mamá -susurró con voz de sueño. creo que ya podré valerme solo. Arrepentida al instante. ¡Deja ahora mismo de hacer eso! Bajando de dos en dos los escalones. se quedó quieto. sintiéndose igual de impotente que la noche anterior. -¿No vas a necesitarme? . -¡Lexi! -gritó Jake otra vez. -¡Un momento! -Lexi vio la manta en su mano. Un brazo estaba apoyado detrás de él y un pie en el suelo. ¿Qué es tan importante? -Tengo que ir al cuarto de baño -dijo mirándola furioso. Jamie. Con cuidado de no abrazarlo con mucha fuerza. Lexi dio un bote y se golpeó la cabeza con la litera de arriba. -¿Necesitas ayuda? -¿Crees que podrías desenredar esta sábana?-le preguntó aún como si escupiera cada palabra-. Lexi se inclinó. -¡Ouch! Apartándose de la cama con la manta aún en la mano. La otra pierna estaba enredada entre las sábanas. la hizo salir corriendo de la habitación con la cama a medio hacer. -¡Jake! --gritó desde lo alto de la escalera-. se apoyó en los pies. Con cada roce de sus dedos contra la tela suave de sus calzoncillos largos. cruzó la habitación frotándose la cabeza.Arriba. -¡Lexi. Sobresaltada mientras hacía la cama de su hijo. Los ojos de dolor de Jake se clavaron en ella acusadores. -El doctor dijo nada de movimientos repentinos -le recordó dulcemente.-Te quiero. Lexi se acercó a él con cuidado. el doble de alto que antes. Y se sintió aliviada cuando al final liberó la sábana.

querida. pero al instante se avergonzó de sí misma. -¿Sigue siendo atractivo? La primera vez que lo vi. -Bueno. Cordelia Davies Conley Lorton Smith Ridley se rió. -Estaré aquí al lado.. En toda su vida. Pensé que lo sabías dijo Cordelia sonando más sorprendida que ofendida-. y está dándole largas al asunto. -Bien. Frank no tenía dinero. pero normalmente tú llamas una o dos veces al año -dijo Lexi. Lexi eligió las palabras con cuidado. Lexi se sentó en la cama antes de que sus piernas la hicieran caer. ¿Eres tú? -Ma. Sin volver a mirarlo. mamá. demasiado sorprendida para tener tacto-. ¿Cómo está? Lexi se preguntó brevemente si su madre aún tendría un seguro de vida de su ex-marido. ¿por qué le dejaste? -Lexi.-Si te necesito. Y aún lo pienso --dijo Cordelia con su dramatismo que le había pasado a su hija mayor. Lexi nunca había oído a su madre decir tantas cosas amables sobre su ex-marido seguidas. -Eso es propio de él. -Lexi. sabes que estoy preocupada por tu padre. -Las cosas no han cambiado mucho desde la última vez que hablamos. ¿verdad? Lexi deseó no haber contestado al teléfono.. Acababa de terminar de hacer la cama de Jamie cuando sonó el teléfono. Lo que tú digas -Lexi se giró y se marchó hacia la puerta-. ya que Cordelia lo exageraba todo. Lexi dio un paso atrás. -¿Pero cómo vas a. la risa estridente que utilizaba cuando estaba frente a algo ligeramente incómodo. Es el hombre más cabezota que he conocido -suspiró Cordelia--. Ésta es la segunda vez que has llamado este mes. -Vete. Necesita operarse. no tienes que sorprenderte tanto. Las conversaciones con su madre . pensé que Frank Conley era el hombre más atractivo que nunca había visto.. cerró la puerta de golpe y subió las escaleras furiosa. querida. hacia la puerta. ? -Gatearé si tengo que hacerlo -dijo con sequedad-. Ahora vete. Lexi se estaba volviendo más y más suspicaz a cada segundo que pasaba. Te llamaré si te necesito. Lo siento. y aún tienes que bajarte de esa cama antes de hacer una de las dos cosas. ¿Qué aspecto tiene? -Está más pálido que de costumbre. Corrió a su dormitorio y lo cogió. -Lo dices en serio. Y no estamos cerca de navidad. finalmente dando voz a una pregunta que la había obsesionado durante años-. si lo querías tanto -preguntó Lexi. Y se cansa fácilmente. -¿Dígame? -Lexi. Dolores-. Pero no creo que vayas a encontrar gatear más fácil que caminar. -Bueno. lo sabrás. No creo que nunca ame a otro hombre como amé a tu padre. Pero en vez de sentirse conmovida. querida..

y durante mucho tiempo después. A lo mejor para Cordelia había sido un acto de amor. pero en su momento no le había parecido eso a Lexi. Pero acaba de hacer las pruebas para un papel muy importante y ahora mismo no puede abandonar la ciudad. Aún lo quiero. y nunca la había mentido. -¿Sabe lo de papá? -Claro que sí. Él no era siempre un hombre fácil. Lexi se había sentido abandonada. -Descuida. Lo entiendo perfectamente. Y está muy preocupada. Entonces. lo mejor que había hecho Cordelia por su hija menor había sido devolverle la custodia a su padre un año después del divorcio. sólo lo suficiente para hacerlas totalmente impredecibles. -Oh. y mucho menos aparecer--. Lexi se puso tensa en cuanto oyó el nombre de su hermana. Ha sido agradable ver que te preocupas. Lexi -replicó su madre despacio-. Lexi colgó y fue a su cómoda a cepillarse. totalmente confundida. Lexi echó una mirada irritada por encima de su . pero lo mismo podía decirse de Cordelia. no! -con Jake allí no quería ni que Dolores llamara por teléfono. -Bueno. Dejó el cepillo. Lexi empezó a protestar de nuevo. excitantes y desesperantes. y no habían significado nada. podían ser muy amables y generosas. -Claro. y no Dolores. Pasaron años antes de que se diera cuenta de que ella había sido la afortunada. pero entonces se dio cuenta de que no era necesario. Casi tentada a ignorarlo. mamá -dijo Lexi deseando terminar-. Lexi deseaba ser igual de buena madre para Jamie. -¡Lexi! -gritó Jake. no. ¿Cómo podía durar el matrimonio en una familia donde el amor no contaba nada? Posiblemente.siempre la dejaban deprimida y confusa. Hahía oído la misma promesa de su hermana docenas de veces. No tengo razón para mentirte en eso. -¿Abandonar la ciudad? ¡Oh. Dolores os manda recuerdos. -Gracias por llamar. y una vez entre un millón. Cordelia y Dolores eran muy parecidas. Sabe que tú tienes razón al querer que ella lo conozca mejor. Por cierto. iría si pudiera. estiró sus brazos cansados y se recogió el pelo con un pasador. Si a Dolores alguna vez le había importado alguien que no fuera ella misma. querida. porque ella era la que tenía a Frank Conley de padre y madre. Cuídale mucho. -No me des las gracias. Simplemente no la entendía. querida -dijo Cordelia suavemente-. Quiero decir que entiendo que no pueda venir --lo arregló. decente y cariñoso. bellas. pero en su corazón era amable. No le extrañaba que el matrimonio de Jake con Dolores no hubiera durado. -Pero me dijo que te dijera que va a llamar por teléfono a Jamie en cuanto pueda. ¿oyes? Y llámame si algo cambia. lo había ocultado muy bien. vanidosas.

calcetines y calzoncillos estaban esparcidos desde el vestíbulo hasta la puerta abierta de su dormitorio.. -¡Lexi! -llamó de nuevo. Pero no esperes mi ayuda. Lexi le tiró la ropa interior. -¿Quién más hay aquí? -Twyla la cocinera.. Pero de algún modo. -No quiero deshacerlas. Lexi. Recuerdo específicamente haberme negado a venir. En cl pie de las escaleras. -Yo no pedí venir aquí. Ella se sintió avergonzada por su falta de tacto. -Ha tenido que irse a la ciudad. -Bien. furiosa y frustrada. -Espero que no con esto. -¿Dónde está Frank? Jake estaba sentado en la cama. . -¿Dónde están los trabajadores? -Supongo que en el campo --le miró perpleja. -Necesito ayuda. -Se me empezaron a caer. Camisas. -¿Me llamabas? -preguntó dulcemente. Lexi recogió un par de calzoncillos. -¡Lo sé! Sintiéndose culpable. -. Sólo quiero vestirme y marcharme de aquí. Lexi le mostró los calzoncillos. -De hecho -le gritó Jake--. ¿Es este tu modo imaginativo de deshacer las maletas? --hizo un gesto hacia la ropa por el suelo del vestíbulo.. pisoteando la ropa del suelo en el proceso. mientras estaba inconsciente. ¿Por qué me haces tantas preguntas? Jake no la miró. -¡Voy! En las escaleras... Excepto Tonio. incapaz de no responderle.hombro hacia la puerta abierta. Las ropas de su interior estaban revueltas y caían hasta el suelo. -Yo podría haber deshecho la maleta -le sugirió suavemente. empezó a bajar las escaleras. y cuando me agaché para recogerlas. conseguiste traerme aquí -terminó Jake en tono más bajo. Sus calzoncillos rojos largos estaban en el suelo. enganchándose la bota en una camisa y entrando furiosa. se volvió y salió al vestíbulo. giró de nuevo. recordé de modo bastante desagradable que no puedo agacharme -dijo con brusquedad. Y también está Mack que ha llevado esta mañana a papá a la ciudad.. Recordando el vaso que él había roto antes y aún tenía que recoger.. que ha ido a la farmacia a comprar tus medicinas.. miró hacia abajo y vio la maleta de Jake abierta en el vestíbulo. sonando menos exigente y más desesperado. Vestirte y marcharte.. se los colgó del dedo índice por el elástico y entró en la habitación de Jake. Sus manos sujetaban la sábana cubriéndole desde la cintura hasta más abajo de las rodillas.

pero cayó en el suelo a un metro de la cama y del brazo extendido de Jake. los dos contemplaron la camisa como si fuera una serpiente a punto de atacar. o uno de los ayudantes? . Lexi? También me vendría bien --dijo con tono grave y peligroso-. -¿Por qué no te desatas la camisa de la bota y me la tiras? --preguntó de repente sin furia. Bueno. pues yo no. ¿y qué hay de un baño con esponja. -No creo que debas mojarte aún esas vendas de las costillas.¡No! -gritó indignado-. -Bien. En todas partes donde miraba. -Lo mataré. ¿Me darías uno si te lo pidiera bien? Su tono seductor dejó sin aliento a Lexi. Apenas te puedes mover. -¿Prefieres que lo haga Twyla. y Aaron fue el que te llevó a mi coche. -No hasta que puedas vestirte solo --dijo mirándole con dureza. si me lo pidieras bien. gracias. -¿Sabes? Para un hombre que no es capaz ni de vestirse. retándola.-¿No prefieres una limpia? Suavizándose tan rápidamente como él. -¡Podrías haberme dejado donde estaba! -¡Nadie te quería allí! Louanne dijo que podías irte al infierno. Lexi se la tiró. -¿Y qué hay de ese maquillaje? ¿Pretendes llevarlo hasta Halloween? -A lo mejor. Soy perfectamente capaz de ducharme solo.Con la camisa colgando de su pie. Lexi le miró. te sugiero que la escupas. -Lexi. y no puedes hacerlo solo. . . -Maldición -murmuró Lexi. Lexi se fijó de pronto en su cuerpo. -Ésa vale. ¿tienes una idea mejor? Porque si la tienes. -A lo mejor. . Ya empiezas a apestar. -¿Lo hizo? -Sí. En silencio. y sólo ha pasado un día. Apartó la mirada y cogió la camisa. aunque sabía que sólo estaba atormentándola. -¿Crees que podrías acercarte un poco e intentarlo de nuevo? -preguntó Jake irónico. la piel bronceada se vería tersa sobre músculos fuertes que flexionaban al mínimo movimiento. -Tú no vas a bañarme.No lo harías -dijo Jake. No hasta que otro médico te los pueda poner o me enseñen cómo hacerlo a mí. estaba bromeando. ¿Cómo vas a ponértela por el hombro derecho? Puedo hacerlo. La voz de Jake se suavizó. ¿Tienes una oferta mejor? ¿Quieres ayudarme a quitármelo? -A lo mejor. vas a necesitar uno antes o después. podrías ser un poco más agradable -se acercó a la camisa y la recogió-. -Bueno. -Bueno.

Y después de que lo hayas hecho.-Lexi. pero . Lexi se fijó en sus muslos largos y perfectos. una perfecta. y la otra con una cicatriz. -Jake. Jake apareció en la puerta.-. . Capítulo 5 C ON una sonrisa. lo que ella hacía era por su bien. ¡Vuelve aquí y tráeme un par de pantalones! Lexi volvió y miró la puerta abierta de la habitación de Jake. ¿te has operado la rodilla? -Sí. ¿Puedes darme unos vaqueros? Ella le miró a la cara. qué pena. una vocecita le decía que le había abandonado cuando estaba indefenso. sin moverse. y curiosamente. pero Lexi la ignoró. Llevaba únicamente el cabestrillo azul. pasando cuidadosamente sobre su ropa mientras subía las escaleras. me marcharé. Jake la miró echando fuego por los ojos. hazlo a tu modo -se giró y se dirigió hacia la puerta-. No voy a quedarme aquí. Incapaz de apartar la mirada. De acuerdo. -¿Hoy? -Sí. Dentro. ayudando a Twyla. -¿Te has puesto ya la camisa? -¡No! Y tras su grito.Bien. Las venas en su cuello habían vuelto a la normalidad. ¿verdad? ¿Cómo te las arreglarás viviendo solo? -No puedes obligarme a quedarme. estaba justificada. pero no lo suficiente cerca para cogerla sin inclinarse. Esta mañana si puedo. no puedo -continuó Lexi con el mismo tono dulce-. hoy. amenazando con hacer temblar las paredes-. eso es fantástico -dijo ella abriendo la mano y dejando caer la camisa al suelo-.. En cuanto esté vestido y haya recogido mi ropa. Lexi se marchó. sobreviví sin tu ayuda -señaló la maleta al lado de Lexi. Con un hombre tan testarudo y enervante como Jake. Pero entonces tampoco tengo que ayudarte. estás soñando. -No. ¿verdad? ¿Por qué no vienes a buscarme cuando estés listo para marcharte? Estaré en la cocina. sus rodillas. vendas alrededor de sus costillas y un par de calzoncillos azul marino. -No puedo coger la camisa. será un placer llevarte a ti y a tus maletas al aeropuerto de Albuquerque. -¡Vuelve! -¿Por qué? --preguntó ella con la mano en el pomo. Después de todo. -Oh -exclamó Lexi-. -¡Lexi! -rugió de nuevo Jake.. Puso sus pies desnudos sobre la camisa y la acercó a su brazo extendido. Vístete. Las venas de su cuello se marcaban con la fuerza de su ira y su frustración.

Es imposible que yo me ponga esos vaqueros. Gracias a Dios seguía llevando ese estúpido maquillaje. Bueno. La marca era estrecha y blanca. -Supongo que la palabra «por favor».con la pintura corrida y sucia aún tapando sus facciones y la arena. El calor le subió a la cara. Saberlo le hizo sentirse un poco mejor. Casi al instante. Enderezándose con los pantalones en la mano. no está en tu vocabulario.. soltó los pantalones y se apartó. Jake señaló a su equipaje. Entonces se dio cuenta de que él tenía razón. Con la bolsa en una mano y los vaqueros en la de la puerta cerrada del cuarto de baño. Entonces giró y desapareció en su habitación. fijándose en los vaqueros en sus manos. y ella apartó la mano a la vez que él se levantó y se subió los pantalones por los muslos y por la cadera derecha. lo miró. Jake salió del baño. De acuerdo -dijo con fingida serenidad-. -¿Ayudarte? El calor encendió sus las mejillas de Lexi y empezó a discutir. supongo que no hay otro modo. Sus dedos rozaron los de Lexi. señor -murmuró Lexi cogiendo la bolsa de lona azul bajo un montón de ropa-. -Coge la bolsa azul. se oyó el sonido del agua del grifo. -Por favor -dijo él con frialdad. ¿Crees que podríamos hacer algo con tu cara? Hablar contigo así es como hablar con alguien que lleve gafas de sol dentro de un sitio. ¿Empezamos con los calcetines? -Sólo quiero ponerme los vaqueros -respondió Jake inexpresivo. Mientras él bajaba hacia el borde de la cama. eso está mucho mejor -murmuró Lexi inclinándose para coger unos vaqueros--. sólo para encontrar a Jake mirándola . -Oh. el rostro de Jake estaba convirtiéndose en una imitación de una cara de Picasso. Su estudiada compostura le dijo a Lexi que él no se encontraba con esa situación más cómodo que ella. -¿Dónde están las toallas? -preguntó Jake desde la puerta cerrada. Al menos no tendría que ver su cara mientras le pusiera los vaqueros. La mano de Jake bajó para coger un lado de los vaqueros. -Sí. -En el armarito a la izquierda del lavabo. Al hacerlo vio la cicatriz que iba desde el muslo a la pantorrilla por la cara interna de la rodilla. Lexi cogió la parte derecha y tiró hasta que se encontró en una posición muy incómoda. Consolándose de que no sería tan malo si no pensaba en ello. Nunca se podría poner solo esos pantalones. Lexi se arrodilló y le subió los pantalones por las piernas. -Es mejor que te sientes. Lexi dejó la bolsa de lona y lo miró. Tendrás que ayudarme. Tienes suerte de que sea una persona paciente. mientras rápidamente se ponía de pie. obviamente de varios años de antigüedad.. Estamos progresando. Reprimiendo un jadeo.

tan aturdido como ella debía parecer. -Creo que ya puedo solo -dijo él con voz tensa. -Claro -ella bajó la mirada. -Puede que... -se aclaró la garganta-. ¿Podrías sacar la crema para la cara de mi bolsa azul? -Sí. Girando, ella se fijó en la bolsa y se acercó a donde estaba, en los pies de la cama. Abrió la cremallera y encontró un juego de afeitado. -Eso no es -dijo Jake. Parecía dolorido, y Lexi se giró automática mente. Estaba de pie con el brazo izquierdo detrás de la espalda, tirando de los vaqueros, cuya cintura parecía estar atascada en sus caderas. Mientras lo miraba, Jake se retorció despacio, sujetando mejor la cintura con la punta de los Y luego le dejaría a él preocuparse sobre lo que fuera a hacer a continuación. Acercándose para ponerse entre sus rodillas, se inclinó hacia delante, y cogió los dos lados de la cintura y los juntó. Entonces, manteniéndola cerrada, cogió la cremallera entre sus dedos, y haciendo caso omiso del abultamiento más abajo, subió con firmeza. -Oh, gracias dijo Jake intentando apoyarse en su codo. -¿Quieres que te lo abroche?. No, gracias -se sentó-. El resto puedo hacerlo solo. Gracias. -Sinceramente lo dudo -cogió la cinta del pelo-. Prueba a ponerte esto con una sola mano. La voz de Jake pasó a un gruñido. Estás disfrutando con esto, ¿verdad? Sólo intento ser realista, Jake. No eres un inválido, pero tus habilidades son limitadas. Y posiblemente lo serán durante un par de semanas. Si dejarás de intentar hacer las maletas y marcharte, yo... yo dejaría de restregártelo... ¿Tienes dolores? -Sí. -¿Muchos? -Si. -Tengo las pastillas que el doctor te recetó. Lo siento, debía haberlo recordado antes. -No, puede que luego. Ahora mismo me tomaré un par de aspirinas -señaló su bolsa y Lexi sacó la caja que había visto antes. -¿Estás seguro? -preguntó sacando dos pastillas-. El médico no te lo habría recetado si... -No me gustan las pastillas. Una simple aspirina y linimento de caballo me curan casi todo. Ella le dio una y cogió un vaso del agua del cuarto de baño. -Hablas como papá.

-Lo tomaré como un cumplido -Jake le devolvió el vaso y señaló la crema facial-. Supongo que vas a insistir en ayudarme con eso. -Bueno, podría dejarte solo y volver a la hora de la cena a ver si has terminado. -Muy graciosa. Sin esperar a tener su permiso, Lexi cogió la cinta y se la puso de modo que le apartara el pelo de la cara. Entonces extendió crema por toda su cara. Levantándole la cabeza, ignoró los ojos desafiantes y empezó a masajear la crema con la punta de los dedos. Cuando lo peor de la pintura y suciedad se había despegado, cogió un algodón y empezó a retirarle la capa de crema y porquería. Negándose a mirar la cara que acababa de descubrir, empezó a aplicar una segunda capa de crema. -¿Qué estás haciendo? -preguntó Jake apartando la cara de su mano. -Creo que no te has visto la cara -le cogió la barbilla con una mano y le mantuvo la cabeza quieta mientras echaba la capa de crema -. Ahora quédate quieto un momento, porque aún no he terminado. Ella cogió los algodones que había echado al suelo y los metió en la papelera del cuarto de baño. Allí humedeció una toallita en agua caliente y volvió para ponérsela sobre la cara. -Mmm -suspiró Jake- . Muy agradable. Lexi no respondió. En su lugar, apretó la toallita contra su piel, empezando por su frente y bajando a la barbilla. Masajeando con los dedos a través del tejido, pensó en los cambios que había provocado el paso del tiempo. Lo que había sido un cuerpo duro y sin grasa cuando Jake era más joven, se había vuelto más definido, más poderoso e incluso más masculino con la edad. Su rostro había sido atractivo, saludable y juvenil, con buenos huesos y una mandíbula fuerte. Lo que le habían hecho especial habían sido esos ojos verdes y sus labios delgados, expresivos y sensuales. Incluso bajo el maquillaje, Lexi había visto que sus ojos y sus labios no habían cambiado, aunque su impacto parecía haber aumentado con la madurez. Y en cuanto al resto, no quería ni pensar en ello. Cuando le quitó la toalla, se volvió sin mirar los resultados. En el cuarto de baño, dejó la toallita en el lavabo y se apoyó en él. Estaba avergonzada de sí misma, pero si hubiera una salida, Lexi la habría tomado. Toda la mañana, Jake había estado intentando marcharse mientras ella le había puesto todos los obstáculos que se le ocurría para hacerle quedarse. Y en ese momento ahí estaba, escondida en cl cuarto de baño, con miedo de salir y mirar su rostro. ¿Sabes? -dijo Jake muy cerca de ella-. Es difícil creer que después de todo lo que hemos pasado esta mañana, no puedas mirarme sin mi cara de payaso. Me parece un poco extraño, Alexandra, pero si te gustaba más antes, puedo volver a maquillarme Lexi se giró para mirarlo, pero sus ojos se posaron en su pecho.

-No sé de qué hablas. -Mírame, Lexi. Ella subió los ojos hasta su cuello y los clavó donde podía ver el pulso latir. Yo he estado mirándote desde anoche -dijo Jake muy despacio-. Ahora, mírame. Jake le miró fijamente. -De acuerdo, estoy mirando. -Bien -sus labios se separaron en suave invitación-. Tú no me quieres aquí más de lo que yo quiero estar, ¿cierto? Atrapada por el reto en sus ojos verdes, Lexi se agarró más fuerte al lavabo. Cediendo al fin, apartó los ojos de los suyos y se encontró cautivada por su rostro. -Puedo marcharme hoy mismo. -No. Si ella nunca hubiera visto su rostro antes, lo hubiera encontrado inolvidable. Una vez había sido simplemente atractivo, pero su rostro era más fuerte, más marcado. Sus líneas duras y sensuales emanaban carácter. Su boca se curvó en una sonrisa burlona. -Hay gente que podría cuidarme, Lexi. Louanne no es la única mujer que conozco. Tensándose al pensarlo, Lexi se sintió repentinamente celosa. -Pero eso no resolvería el problema de mi padre. -¿Crees sinceramente que esto va a funcionar? -No tiene que funcionar durante mucho tiempo. En cuanto papá esté seguro de que te vas a quedar, se operará. Y una semana más o menos, podrás ponerte y quitarte los pantalones sin ayuda de nadie. Una sonrisa genuina, aunque pequeña, apareció en los labios de Jake. Realmente has madurado, ¿verdad? -Creo que sería mejor si no entráramos en nada personal. -¿Vamos a fingir que no pasó nada entre nosotros? -Fuimos amigos. Déjalo así. Jake la miró con una sinceridad que le hizo estremecerse. -Sería mucho más fácil si no fueras tan bonita. -Quizá simplemente debieras pensar esas cosas y no decirlas en voz alta -sugirió Lexi en tono frío que en ningún modo reflejaba el estado de su alma. Cuanto más lo miraba, más quería que él la tocara. Pero nunca, nunca, le permitiría saber los anhelos que estaba despertando en ella. Él ya la había amado y la había dejado. Ella no creía poder soportar una segunda vez. -Bueno --Lexi se puso delante de la puerta para salir- . ¿Hay algo más que pueda hacer por ti antes de que vuelva a mi trabajo? Jake se apartó y la dejó salir. -Una camisa estaría bien. Y supongo que mejor será que eche un vistazo a lo

-Como botones. Si me ayudas con los botones. Cuando finalmente terminó. -Así -dijo Lexi suavemente-.que he de hacer aquí. -Las traeré yo -dijo él--.En el vestíbulo. Jake aguantó la respiración mientras sacaba el brazo del cabestrillo y lo sujetaba con su mano izquierda. ella se apartó soltando un suspiro que fue más audible de lo que pretendió. -Papá llegará en cualquier momento. Agradecida de que él no pudiera leer su mente. -Me temo que no soy un buen inválido. Soltó la respiración y pequeñas gotas de sudor se formaron en sus hombros y en su pecho.¿Botones? -ella se apartó. -Lexi. Sus ojos estaban justo delante de su pecho. suavemente. caliente y fuerte y a lo mejor un poco salado. Tan delicadamente como pudo. «¡No. El no olía mal.. Y levantó cl brazo derecho mientras seguía sujetándolo con la mano izquierda. El pelo de su pecho acariciaba sus nudillos... Por favor.. Ella lo había superado. Le había mentido antes. Pero sus ojos la miraban con una intensidad que no tenía nada que ver con el dolor. La mano de Jake se cerró sobre su brazo. pero no lo suficiente rápido. una semana como mucho. -Yo las traeré. -Mete la manga por este brazo -jadeó Jake. Ella miró su rostro y deseó no haberlo hecho. deteniéndola. ella metió la manga por la mano y la subió por el brazo. . Y no debería. Lexi cogió la camisa que había dejado caer al suelo y volvió delante de él. -Me tomaré una. no!» gritaba su mente. deseando que hubiera otro modo de hacer eso más fácil. Jake volvía a meter el brazo en cl cabestrillo. Es un poco humillante tener que pedir ayuda de las cosas más pequeñas. miró el rostro tenso de Jake. -Estaré en la cocina si me necesitas -y se marchó hacia la puerta antes de que él pudiera pensar en alguna otra tarea vergonzosa. Estaba volviéndole loca. -Pues muy. -¿Cómo vamos a hacer esto? -Lexi señaló el cabestrillo. no. . -¿Dónde has dicho que estaban esas pastillas? -preguntó Jake con voz débil. Arrugas de dolor enmarcaban su boca. . En una mesa. Se dirigió rápidamente hacia la puerta. -Podré hacer esto solo en pocos días. Olía a hombre. Subiendo la manga. y a Lexi le dio un vuelco el estómago. Muy bien. Y en ese momento era un olor muy atractivo. Lexi se acercó. Tener a Jake de vuelta era peor de lo que ella había imaginado. Sí. Finalizando.

-Claro que sí -los ojos redondos de Twyla le miraron con honestidad . Capítulo 6 C UANDO Jake entró en la cocina. Un poco abrumado. Mucho. Si la presencia de Jake la turbaba. Hola. Jake observó en silencio mientras ella le echaba la comida . una mujer regordeta junto al mostrador apartó el puño del montón de masa que estaba amasando y lo miró por encima del hombro. si quieres venir. y entonces salió al vestíbulo hacia la otra parte de la casa. Frank ha estado muy nervioso durante meses esperando que llegara. -Encantado Jake se sentó en una silla frente a la mesa de pino-. ¿Tiene hambre? Su rostro redondo le saludó con una sonrisa alegre que él no pudo evitar devolverle. Twyla puso a calentar un enorme trozo de carne junto con una generosa ración de caldo. y no confía en nadie para que se ocupe de este rancho. Twyla posiblemente tenga ya preparado la comida. sí! Pero ha tenido que esperar el momento apropiado para enviar a Lexi a buscarle. Aunque aún no estoy seguro de que realmente me necesiten. -Yo estaba empezando a asustarme un poco por miedo a que a Frank le pasara algo antes de ir al hospital. No puedo decir el número de veces que se ha sentado ahí mismo --hizo un gesto a la mesa-. Entonces. Nada de eso iba a ser fácil para nadie. No le culpaba por necesitar tiempo a solas. tocó la hilera de botones de su camisa. señor Thorn. Twyla Donaldson. Mientras hablaba. entonces tendremos que darle de comer -puso un trapo sobre la masa-. -No -Jake se quedó en la puerta. sabía que volver allí habría sido para él el doble de perturbador. como reacio a salir-. Hace mucha falta aquí.. Con su mano izquierda. -Eso espero --dijo Jake oliendo la comida calentarse en el horno y con el estómago rugiéndole de hambre-. Lexi vaciló. Yo voy para allá. recordando la sensación de sus manos al rozar su piel. Estaré allí en seguida. pero tiene que quedar algo de esta mañana. ya lo sé -dijo ella sacando cosas del frigorífico-. ¿Por qué no se sienta mientras yo preparo algo? Me llamo Twyla.La verdad es que tengo mucha hambre -él la siguió-. -Bueno. y me ha dicho lo mucho que se arrepentía de haberte dejado marchar hace años. No lo dude por un minuto. -¿Durante meses? -¡Oh. Lo metió todo en el horno que ya estaba caliente. -Oh. ¿Es demasiado tarde para desayunar? -Bueno. Frank Conley piensa maravillas de usted. pero ya está usted aquí y todo irá bien. Yo soy Jake Thorn. vio que Lexi no estaba allí. Ve tú delante. Jake la vio marcharse.

Pero papá no quiso. Habían sido buenas personas y buenos amigos. hablando de Lexi.. y Jake los echaba de menos. Twyla se sentó enfrente de Jake y empezó a partirlas. Es la hora de su almuerzo. y Jake no insistió. -Sí -Jake pinchó una patata-. ¿Sabe dónde está? --Supongo que habrá ido al granero a buscar a su padre. Y cuando se retiró. -Bueno. -Soy una vieja y puede que hable demasiado. . -Siento mucho lo de su muerte. aprecio todo lo que ha dicho. desde que yo tenía trece años. -Sí. la sensación de pérdida era abrumadora. Cogido con la boca llena. convencí a mamá para que dejara el trabajo. en absoluto. todo lo que se le ocurrió decir. -Estupendo. Sus padres habían muerto con seis meses de diferencia el uno del otro. Cuando yo empecé a ganar dinero con los rodeos. Bueno. hasta que su salud le obligó a retirarse. -Oh. Era todo lo que él dijo.Usted y Frank parecen muy unidos -comentó Jake con cuidado mientras cogía el vaso. Una docena de preguntas llenaban su cabeza mientras ella le servía la bebida. le dejaré terminar la comida en paz. No podía aún haber llegado a los sesenta. No era una mujer tan mayor. y he estado trabajando aquí casi todo ese tiempo. ni siquiera cuando yo compré la granja vecina. pero seguía trabajando para Frank Conley. -¿Qué bebe? Hay té helado si le apetece. -Durante unos seis años. Así que supongo que los dos hemos llegado a conocernos mucho. -Apuesto a que estuvo muy orgulloso de que usted tomara luego su puesto. Twyla sonrió mientras le ponía el plato delante de él. -¿Y su madre trabajo de cocinera? Jake asintió. -Oh. no. -Me hubiera encantado conocer a su madre. . Yo. señor Thorn. Después de casarme. Incluso después de cinco años. -Gracias. -Debe ser más tarde de lo que pensé. Pero no se quedó mucho tiempo para verme. Tengo que salir a trabajar un poco en mi jardín mientras esa masa termina de crecer. mis padres se mudaron a Florida. Jake masticó y tragó antes de responder. Lexi habla de ella a menudo -Twyla se puso de pie y cogió el cuenco--. aunque se preguntaba cómo de unidos estarían realmente. -Bueno. Cogiendo un cuenco de judías verdes. Twyla movió la cabeza pensativa. he oído que su padre fue el capataz aquí durante muchos años.. No dijo más. yo me quedé con el trabajo durante otros tres años. Vivía allí. yo llevo viuda casi diez años.en un plato.

señor Thorn. . Había olvidado lo que era estar en casa. Y con los ojos brillantes. había empezado a mostrarse tímido también con los abrazos. Jamie se acercó. mamá! -grito . -Es poco más de mediodía. . él no sabe que tengo un hijo. Lexi le dio un rápido apretón y le soltó. corazón. y agradecida de que él hubiera dejado de insistir en que le llamaran James. -De acuerdo. pero era estupendo haber vuelto. había evitado los besos.vaciló. y Twyla se ha ido a preparar la cena a los trabajadores -Lexi sonrió y movió las pestañas con gesto inocente-. -¡Hola. A regañadientes. Estaba en casa en la cómoda cocina donde una vez se había sentado en esa misma mesa viendo a su madre preparar comida para un ejército. ¿no? -Sí. Sentada en el escritorio del salón.¿Cuándo podré conocerlo? -Bueno. Jamie entró y dejó su mochila en una silla. ¿Te das cuenta de que Jake se va a sorprender cuando te conozca? -¿Por qué? -Bueno.Jake buscó un reloj. creo que ahora mismo están hablando de negocios . El suyo estaba guardado en la maleta. Temiendo forzar su suerte. Pero supongo que estabas preguntando por Jake. -Llámeme Jake. -Pero como eso no puede ser. a lo mejor podemos ser amigos usted y yo. Jamie se apartó y la miró fijamente. Twyla cogió su cesta y sus tijeras de podar y salió al jardín.Jamie mientras la puerta se cerraba tras él. Lexi dio un bote y su bolígrafo hizo un rayajo en el cheque que estaba escribiendo. -Hola. ya que no quería que se decepcionara por los modales a veces volubles de Jake-. Pero últimamente. Su comida es deliciosa. Un ceño de indignación apareció en el rostro de Jamie. Él se levantó. Dos años antes. Y el placer ha sido mío. pero no vio ninguno. Nunca se lo admitiría a Lexi. Pensamos que mejor sería dejarle dormir esta mañana -puso el cuenco en el mostrador-. preocupada por la ansiedad de Jamie. por favor. Jake se sentó de nuevo para terminar su comida. Creo que mi madre y usted habrían sido muy buenas amigas. ¿Cuándo podré conocerlo? -Creo que aún no me has dado mi abrazo de después del colegio. Respiró profundamente y se calmó antes de sonreír a su hijo despeinado y salvaje. aunque sólo por una temporada Era como volver a casa de nuevo. Bueno. Twyla sonrió como si hubiera leído su mente. -¿Dónde está todo el mundo? -Tu abuelo está en la cocina con Jake. Hoy has llegado pronto. enrojeciendo y enfureciéndose si alguien le daba incluso un solo besito en la mejilla. ha sido un placer conocerle finalmente.

Jamie. Él arrugó la cara disgustado. Ven y da a tu abuelo un gran abrazo. Pasamos toda la mañana discutiendo sobre si se iba a quedar o no. Mi hombrecito. Seguía pensando en ello cuando se fijó en Jake. es posible -dijo con seriedad. A lo mejor debí haberte dejado que no fueras al colegio y te hubieras ocupado tú de ese asunto.-¿Quieres decir que no le has hablado de mí? -No tienes idea de cómo ha sido hoy el día. Un poco celosa. -Jamie -dijo Jake suavemente. -Mamá. Jamie seguía indignado. A veces era un pequeño hombrecito. no pasa nada -Jamie seguía apoyado en su abuelo-. consiguiendo borrar la sorpresa de su rostro antes de mirar a Jamie. él es Jake Thorn. Yo . que estaba mirándola a ella sorprendido. Jamie. El orgullo maternal brotó de Lexi. ella le dio un suave golpecito en la nariz con la punta del dedo. Jake apartó los ojos de Lexi. el niño sonrió tímidamente. dispuesto a tomar el mando. ¿verdad? Lexi se acobardó. Siento no poder estrecharte la mano. creo que no. -¿No le dijiste lo mucho que lo necesitamos ni lo mucho que lo queremos aquí? -No. Lexi se rió. Encantado de conocerte hizo un gesto a su brazo derecho-. Ella quiso abrazarlo con fuerza. El murmullo bajo de sus voces cesó cuando ella y Jamie entraron. mirando al niño de arriba a abajo-. Lexi vio a su hijo acercarse a su abuelo sin vacilar. Jake aún no se ha decidido -dijo Frank-. -¿Quieres conocerlo? -¡Sí! -exclamó Jamie casi gritando. -Oh. De mala gana. donde Jake y su padre estaban sentados delante de la vieja mesa. te presento a mi hijo. hablando. -Sí. Apoyado entre los brazos de su abuelo. Controlando sus instintos protectores. Pero seguía siendo sólo un niño. Ella se levantó de la silla. Le puso el brazo por los hombros y le llevó a la cocina. -Jake. un niño tierno y vulnerable. Vas a estar aquí una temporada. has vuelto pronto -el rostro de Frank se animó al verlo y le hizo un gesto para que se acercara-. A lo mejor los abrazos sólo eran vergonzosos cuando procedían de las madres. Jamie. y su padre frunció el ceño. -Hola -dijo Jamie simplemente. ¿Por qué no nos dejáis tú y tu madre un rato más a solas para que terminemos de hablar? -Claro -dijo Lexi extendiendo la mano hacia Jamie y evitando mirar a Jake-.

Lexi se marchó.dijo Jake cansado. Con tu ayuda podremos solucionar esto insistió Frank testarudo--. O a lo mejor Frank sólo quería una última pizza antes de ingresar en el hospital. No necesita preocuparse por lo que vaya a pasarles a ella y a Jamie si yo pierdo este rancho. Ella no . No puedo adivinarlo.sólo necesito la cocina a tiempo de preparar la cena. vamos. -Déjalo. A lo mejor tú puedes examinar cuidadosamente las cosas y ver algo que a mí se me haya pasado. y no debería. Las comidas están incluidas en el trabajo. -Yo no he aceptado el trabajo -replicó Jake mientras volvía a sentarse. ¿No crees que tiene derecho a saber si está en peligro? -No. No podía evitar sentirse irritable y brusco cerca de Lexi-. De cualquier modo. Jake. El rancho ha perdido dinero durante los dos años pasados. -No sé. A lo mejor estoy demasiado cerca para verlo con claridad. Hay algo mal en alguna parte. pero sé que está ahí. Es lo menos que podemos hacer.-Voy a por mi cartera. -¿Por qué? -Ella tiene bastantes preocupaciones con ocuparse de la casa y de Jamie y de un viejo enfermo que no puede cuidarse solo. Tú y Jamie podéis ir a la ciudad a por una mientras Jake y yo terminamos de discutir esto. Frank -. -Oh. Jake? -preguntó Frank. -Oh. pero sabía que su padre debía tener una razón para habérselo pedido. ¿Qué te parece. mamá? La idea de un viaje de diez kilómetros hasta Santa Fe sólo para comprar una pizza no le parecía una maravilla a Lexi. Frank frunció el ceño a Jake. Lexi no tenía mucha opción. -Aún así te daremos de comer. tirando de Jamie. y este rancho no es una excepción. -¿Y Lexi? ¿Tiene alguna idea? -¡No! -Frank prácticamente gritó-. Pero es más que eso. Estupefacto por la vehemencia del hombre. por Dios. fijándose por primera vez en la palidez tan poco saludable de su viejo amigo. si tú no lo sabes. -Frank. No sabe nada de esto. Es una estupenda idea. La economía está siendo dura últimamente para todos. -Me parece recordar que hace tiempo los dos os llevabais mejor. ¿Qué me estabas diciendo antes de que entraran? -Estaba diciendo que hay un problema. -Muchas gracias -dijo con sequedad. -¿Por qué no tomamos esta noche pizza? -sugirió Frank-. -¿Y tú. Tú sabes lo que este lugar significa para ella. siéntate -exclamó Lexi-. A lo mejor quería estar una hora solo con Jake y sabía que ése era un modo seguro de conseguirlo. -¡Sí! -gritó Jamie entusiasmado--. Jake lo miró con el ceño fruncido.. ¿cómo puedo saberlo yo? Es tu rancho. Frank. ¿Te parece bien una pizza? -Claro -Jake empezó a levantarse. Y yo no quiero que sepa nada.

considerando el modo en el que he arruinado mi vida? -Tú no has arruinado tu vida. Sé que puedes. ¿No crees que me pides mucho. Jake. -Bueno.tiene que saberlo nunca. Frank se detuvo. Si fueras de mi propia sangre y carne no podría confiar más en ti. -¿Por eso estabas tan empeñado en traerme aquí? -Confío en ti. era el momento de tomarse otro calmante si quería aguantar hasta la cena. Frank continuó. -Gracias. ¿vale? Se puso de pie con un esfuerzo que le dejó dolorido. Jake no lo miró. pero te estaría eternamente agradecido si lo hicieras. y yo te diré lo que necesito que me expliques. y yo no te ayudé mucho en su momento. Frank. Y sé que si algo me pasa. pero. Y sospecho que Lcxi tampoco. por favor. Jake miró a Frank fijamente y notó que su palidez había aumentado desde que habían empezado a hablar. que conste que pienso que te equivocas. Lexi canturreaba . empezaba a anochecer. -De acuerdo. Pero tú eres la única persona con la que he hablado de esto. Ojalá merezca tu fe. No sería un hombre sino hiciera lo que pudiera. pero de todos modos te la pido. ¿Qué hay de tu capataz. se detuvo y giró hacia la mesa.. Nosotros lo hemos hecho. Jake le animó. -¿Pero? Con un suspiro. -Dios es misericordioso. Jake. y nunca he tenido ninguna razón para sospechar de él. Jake. Por la ventana de la cocina. Jake. En la puerta. Frank. Para. Jake levantó la mano. Te necesito. Para -dijo tanto para no emocionarse como para que dejara de hablar-. -¿Cuándo ingresas en el hospital? -Espero poder aplazarlo hasta la semana que viene. Dolores la ha arruinado. Podrás mostrarme todo lo que tienes. Ayúdame. -Empezaremos por la mañana. McCauley? ¿Tiene él alguna idea? -Brad McCauley ha trabajado aquí durante más de tres años. -No me des las gracias. Han pasado muchos años. y aunque estuviera molesto por su debilidad. y Frank continuó. no dejarás que Lexi pierda este rancho. El día había sido largo y cansado. Pero sé que intentar discutir contigo es perder el tiempo. Es un buen capataz. y hasta que lleguemos al fondo.. Sólo espero poder ayudar. No tengo derecho a esperar que lo hagas. Y la gente cambia. -No tengo derecho a pedirte' ayuda. Dentro. así quiero que continúe.

Sé que no ha sido un día fácil para ti -metió el resto de la pizza en el microondas-. Jake levantó la cerveza y bebió. Se fijó en la cocina. Ella no podía sentir las rodillas flojas cada vez que estaba cerca de él. al menos eres honesta. Lexi lo miró.miró alrededor. Cuando se volvió. Toda esta inactividad me da mucho apetito -se sentó en una silla-. Eso es para mañana dijo haciendo un gesto hacia las judías. -¿Por qué? -¿Puedes sentarte? ¿Por favor? Durante un instante. se sentó frente a él. se quedó sorprendida al ver a Jake apoyado en la puerta. en el mostrador fregado. -Eso imaginé -sonriéndole. Yo hago la cena mientras Twyla da de comer a los trabajadores. -¿Qué? -Tenemos que hablar. Lexi sacó un botellín del frigorífico -. decirse cosas bruscas y discutir. ella pensó en negarse. A lo mejor deberían volver a la antigua forma de comunicarse. -Bueno.con la radio mientras recogía el último de los platos y ponía un cazo de judías a calentar. en la pila limpia. Jamie arriba. haciendo los deberes. así que si tienes hambre. entonces se dio cuenta de que no podía actuar como si tuviera diecisiete años sólo porque él le hiciera a veces sentirse así. la puedo calentar. -Si no te importa. No le ofrecían ninguna distracción. a lo mejor meses. ¿Dónde están todos? -Papá está echado.. -¿Por qué no te sientas de todos modos? -preguntó Jake. Bueno -dijo Lexi poniendo un plato de pizza delante de él---. tratando de no dejarse deslumbrar por su sonrisa. sonriendo. Jake iba a estar allí mucho tiempo. Encogiéndose de hombros. Jake negó con la cabeza. ¿por qué te esforzaste tanto en traerme? -preguntó Jake con tranquilidad. -Pensé que íbamos a tomar pizza. ¿Quieres una cerveza? -Por supuesto. Lexi sacó la pizza. Jamie quería despertarte. Aquí está la cena. -Parece que me he perdido la fiesta. Suspirando. Tenía miedo de lo que papá pudiera hacer si tú no estabas aquí al menos hasta después de su operación. Supongo que no querrás un vaso. -¿Vas a cenar tú? -Ya tomé antes -. buscando algo que hacer. Cuando dejó el . pero yo pensé que a lo mejor te venía bien descansar. La pizza está en el frigorífico. -Si odias tanto tenerme aquí. -El microondas ha pitado -dijo él.

y de momento al menos. -¿Y un par de pantalones de chándal con cinturas elásticas? -preguntó más entusiasmado. -No es problema -respondió Lexi con el corazón a todo gas-. Su vida durante las próximas semanas no sería fácil. ¿estás casada? El calor encendió sus mejillas y le miró de mala gana. esperando la pregunta que llegaría. Esperando ocultar la velocidad de su respiración. -Sí -se apoyó en el mostrador. -¿Tiene diez años? -Sí -dijo ella de nuevo. Sintió remordimientos.No. -Mira. Levantó la cabeza de la pizza y sorprendió a Jake mirándole muy serio. y se quedó callado un momento antes de hablar.botellín. Lexi lo hizo. -Eso también. -Supongo que papá tiene recuerdos distintos -Lexi se levantó y se acercó al microondas-. -No. Ella asintió. y simplemente tenía que superar su reacción infantil a él. Con la pizza en la mano. ¿O confías en mí para que te encuentre ropa que puedas ponerte y quitarte solo? -¿Incluye eso zapatos? -Claro. Lo menos que ella podía hacer era preocuparse menos de sí misma y pensar un poco en él. -Sí -hizo un gesto al frigorífico-.. -Lexi. Nunca lo había sido y nunca lo sería. la tensión entre ellos cesó. . ¿Quieres otro trozo? -preguntó preparándose uno para ella al final. Jake sonrió. Puede que algo simple que puedas simplemente meterte. Tu padre está satisfecho. La situación es molesta para todos. Lexi le vio luchar por coger un trazo de pizza con una mano. ¿Es mío? Ella se dejó caer sobre el . No era la chica de Jake. llevándole a él una más. -tragó saliva y lo intentó de nuevo Lexi -su nombre fue casi un susurro-. -Lexi. Tenía delante de ella semanas viendo a Jake día y noche. Su mano se movió hacia ella y se detuvo. cogió el plato vacío y lo llevó a la pila. Trataré de no hacerte las cosas más difíciles de lo que son. y te doy las gracias por haber accedido. Sólo para ti y para mí. sonrió.. Jake habló con obvio esfuerzo. Dolores se había ocupado de eso. Tú también te podrías coger una cerveza. Jake adoptó expresión pensativa. -¿Crees que vas a poder ir mañana a la ciudad? -preguntó Lexi comiendo-. En serio. ¿Por qué lo preguntas? -Tienes un hijo. Sé que no es algo que tú querías hacer. -Parece que a cada minuto que pasa me endeudo más contigo -la intensidad de su voz dijo más que sus palabras. lo siento -dijo Lexi-.

y yo no debo una explicación de mi amor por él ni a ti ni a nadie. aunque no sabía por qué.. -Dios mío.. Lexi -dijo suavizándose-. un tiempo en el que hubiera dado cualquier cosa por que Jamie hubiera sido realmente suyo. Es adoptado. No es tuyo. ahora pareces disgustada porque yo no te dejé embarazada. Y yo estaba pensando que me marché y te dejé embarazada y nunca lo había sabido.. Jake levantó una mano. -Adoptado -se pasó los dedos por el pelo-. No tiene sentido. Lo último que yo querría sería un hijo con un hombre que no lo quiere.. ¿Jamie es de otro hombre? Ella negó con la cabeza. Y no quiero hablar más de esto. Sorpresa. . Durante un largo rato. Lexi quiso llorar. Parece un muchacho fantástico. alivio y entonces regocijo cruzaron el rostro de Jake en rápida sucesión. Así que deja ya el tema. -No. Herida por su reacción. Finalmente se rió. -Lexi -dijo Jake suavemente -. -Bien -Jake no insistió-. Lo siento. Jamie no es mío. -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así?Jamie es lo más importante de mi vida. tirarle algo. Entonces la furia en los ojos de Jake se derritió y movió la cabeza con tristeza. ¿de acuerdo? Perdóname.. -Lo siento.mostrador con todo su peso. La horrible tensión en el rostro de Jake se suavizó durante un instante.Bueno. gritarle.. -Es. yo. Realmente es adoptado. -Lexi -preguntó de nuevo-¿es mi hijo? -No. No volveré a mencionarlo. Aún enfadada. con sus emociones alteradas. ¿Por qué adoptarías a un niño cuando podrías haberte casado y haber tenido uno propio? Lexi se volvió para mirarlo. Supongo que debería haberte dicho al presentarte a mi hijo que no te preocuparas porque era adoptado. le dio la espalda y miró por la ventana hacia la noche. Es sólo que no te entiendo. El picor amargo del arrepentimiento la quemó por dentro. Todo lo que sabía era que quería que él se preocupara más. pensé. -Entonces. No es mío de nacimiento. -Siento haberte asustado -dijo ella furiosa-. -Te lo he dicho. lo siento. congestionados de antiguo dolor. Hubo un momento en el que ella había deseado exactamente eso.. suyo y de Jake. Jake la miró. Lexi. Perplejo.. ¿Estás diciéndome la verdad? ¿Realmente no es tuyo o esta historia de la adopción es sólo una coartada? -Jamie no es realmente mío -dijo apartándose de la pila para poner más distancia entre ellos-. El cerdo estaba aliviado. y entonces regresó. se quedaron mirándose. En serio. Es sólo que con su edad. Eso no debería ser tan duro. -Gracias.

Lexi asintió. ... Una vez hubo desaparecido.Supongo que conocerlo me hizo ponerme a pensar y. Lexi abrió los ojos como platos y dio un paso atrás. Tenía los ojos cerrados. Abrió la puerta y entró corriendo. reconozco que sí -cerró los ojos y suspiró-. pero en esta casa. y Jake siguió. buenas noches. mi cabeza me llevó por caminos en los que no había estado en mucho tiempo. Capítulo 7 ALA mañana siguiente. ¿Necesitas ayuda o no? Sí. -Odio tener que pedir ayuda -terminó. Jake abrió un poco los ojos y la miró sin responder. ¿no? Bien. y entonces se acercó a él furiosa. -¿Por qué no me has llamado si querías vestirte? El gesto en su cara se volvió un ceño y el arco de su espalda se relajó hasta que descansó toda la espalda en la cama. Lo hice sin pensar.Lo sé. Lexi llegó a los pies de la escalera a tiempo de oír un golpe seguido de un grito de dolor y una serie de palabrotas detrás de la puerta de la habitación de Jake. -¿Qué ocurre. ella fue al armario. señora. Bueno. cuida tu vocabulario. la boca helada en un gesto de dolor. No me importa cómo hables cuando estés con tus amigotes del rodeo. -cogió los pantalones-.. -Quería hacerlo solo -gruñó entre dientes apretados. a la oscuridad de la noche. Metiéndole los vaqueros por los pies.. Despacio. Jake se dio la vuelta y se marchó. Pero me siento como un bebé.. señor.. Sin intimidarse. Un par de vaqueros azules bajo sus pies desnudos. Lexi se acercó a la puerta del dormitorio y la cerró de golpe... y sólo llevaba puestos los mismos calzoncillos azules del día anterior. bueno. ella continuó con la misma suavidad. ¿Me ha oído? -No. Jake se tensó y soltó otra sucesión de palabrotas. la furia abandonó el rostro de Jake y casi sonrió. Al menos hasta mañana. -Te agradecería que recordaras que en esta casa vive un niño. -¿Una tregua? Ella sonrió para ocultar la tristeza que se estaba apoderando de ella. No con estos. Mientras él se los colocaba. -Sí. por suerte ya se ha marchado al colegio. -Supongo que eso es lo mejor que podemos esperar. Lexi se los subió hasta las rodillas. Lexi salió fuera. Yo también he estado recorriendo esos caminos. sollozó y dejó que toda la tristeza saliera. -¿Qué has hecho? -preguntó recogiendo sus vaqueros. -Buenas noches. .? Lexi se calló cuando vio a Jake tumbado sin moverse bocarriba sobre la cama. -Pero no puedes -levantó los vaqueros en la mano-. -Claro.

Y no puedo estar así todo el día. La cremallera. El corazón le dio un vuelco. y se giró muy despacio. con los vaqueros sin abrochar colgando de las caderas mientras abría y cerraba los puños en sus costados. Recordando la prueba dura de la mañana anterior. pero aún así no podía evitar reaccionar. Siguiendo el movimiento de su mano. mirando la pared justo detrás de él. -A lo mejor deberías. pero a lo mejor podré encontrar algo en las rebajas. -No quiero depender de algo así. acercándose todo lo que podía al codo herido. Jake hizo un gesto a la bragueta abierta. -Bien.-¿Qué camisa quieres hoy? Jake gruñó. Con eso. sin estar ni siquiera segura de haber dicho la palabra en voz alta. Había llegado a la puerta y se resistía a mirar por encima de su hombro cuando oyó la voz de Jake. -Cuando estés listo para desayunar. Algo que pueda usar durante el siguiente par de semanas hasta que esto empiece a curar se erijo masajeándose los músculos del brazo sobre el codo. -Haz lo que quieras. Ella lo miró con el ceño fruncido. Lexi cerró los ojos. Él estaba provocándola a propósito y ella lo sabía. -¿Qué? -preguntó de nuevo ella. -¿Quieres tumbarte? -preguntó. .¿Qué? -preguntó Lexi casi sin voz. ¿Crees que podrás encontrarme algo sin mangas que pueda ponerme sobre el cabestrillo sin tener que mover mucho el brazo? -¿Una camiseta de tirantes o algo así? serró el armario-. -No si puedo evitarlo. Es un poco fuera de temporada. -¿Te están ayudando algo esas pastillas? -Hoy no he tomado ninguna. -Jake. la única razón por la que no estás en el hospital es porque el doctor sabía que no te quedarías. Él estaba de pie mirándola. tómate las pastillas. Lcxi levantó los brazos en el aire. . -¡No me molestes más! Profundamente irritada. Ella se paró. Él negó con testarudez. Despacio abrió los ojos. Lexi se marchó. -Mejor esperaré sin nada hasta que tú vuelvas de la ciudad. -Gracias. Es tu vida. es muy agradable recordar eso. su mirada bajó de los músculos planos y duros de su estómago a la zona erótica más abajo. Twyla está en la cocina. No tienes idea de lo que duele sólo levantarse de la cama. -¿Qué? -Te necesito. -Lexi. Ella respiró profundamente. Quería que le subiera la cremallera. Por supuesto. pero no se volvió. -No puedo hacer esto solo --dijo él indicando la cremallera-. que por suerte estaba oculta por viejos calzoncillos. Por el amor de Dios.

aún necesito que me subas la cremallera -dijo mirándola con intensidad. pero Lexi agarró con más fuerza. la subió y se pilló el dedo. -¿Qué ha pasado? -preguntó Jake preocupado. -Quédate quieto -le ordenó. Lexi cogió la cremallera de nuevo. pero la piel no estaba rota. los nudillos de su mano rozaron un bulto bajo la tela de los calzoncillos. y la cremallera finalmente cedió justo cuando los dedos de Jake le acariciaron el pelo. pero había visto las líneas de sufrimiento en su rostro. Era cierto que no tenía idea de lo mucho que le dolían los movimientos más simples. Una raya roja cruzaba el dedo índice. y cogió los dos lados de la bragueta juntos con la mano izquierda hasta que pilló la cremallera con la mano derecha. ¿podrías darte prisa? -Esto ha sido idea tuya -bufó Lexi-. -Escucha. Miró a un lado y vio la puerta abierta. Me pica. -Me he clavado la cremallera. -Ya me siento mejor -dijo Lexi rápidamente-... . Ella se apartó el dedo de la boca y movió la mano. -Mira. Ahora. No me duele casi nada. Pero él cerró la puerta. No sé por qué no has podido ponerte un pijama de mi padre o una bata suya hasta que yo llegara de comprar. y se deslizó por la pared hacia su vía de escape. -Oh. y apretó la palma de la mano en la pared junto a su cabeza.. apartándose de su mano. está bien. Sus ojos brillaban. Ella dio un paso atrás. su mano estaba extendida. -Bueno. Mientras tiraba.-De acuerdo.. Entonces. Jake le cogió la mano y le giró la palma en la suya. Jake sonrió. Ignorando el temblor en sus manos. igual que la presión de sus nudillos sobre su miembro inferior cada vez más abultado. tú querías que te subiera la cremallera y lo haré --continuó tirando para desatascarla-. Ella tiró con todas sus fuerzas. ¿Seguro que no quieres que le de un beso para curarlo? A Lexi se le revolvió el estómago. Jake la siguió. con un fuerte tirón. El gemido ahogado de Jake no hizo nada para calmar su corazón. avanzando un paso por cada uno que daba ella hasta que Lexi tocó la pared con la espalda. -No se me ocurrió. Él intentó apartarse. Lexi.. quédate quieto. Se puso delante de él. y su forcejeo con la cremallera aumentó. -Lexi -susurró cogiéndola del brazo con suavidad-.. -¡Ouch! -se llevó el dedo índice a la boca y se chupó el dedo. Y la cremallera se ha atascado. Puedes.

Incluso después de estar en el coche . -Me extraña que encontrarte en la caravana de Louanne Bvers sea saberlo todo sobre ti. No te traje aquí para que pudiéramos continuar donde lo dejamos. Ella le miró el pecho. eso se convirtió para mí en una pregunta crucial.Mírame. nunca será asunto tuyo -se deslizó hacia la puerta y cogió el pomo. Seguro que yo tengo al menos el derecho de saber algo de ti. -Lo que pasó entre nosotros fue hace mucho tiempo. -No hay nosotros. y su voz era una caricia-. cierto -se acercó hasta que su muslo rozó el suyo-. -También lo sé. olvídalo. El le cogió la barbilla en la mano y le levantó la cara hacia él. -¿Por qué? -Lexi giró el pomo y abrió un poco-. ¿verdad? -Esté haciéndolo o no. puedes seguir preguntándotelo -dijo ella apartándole el brazo-. . -¡Déjame irme! -gritó ella con los dientes apretados mirándole al (in y echando fuego por los ojos. Ahora no somos las mismas personas.-Tenemos que hablar. sin querer mirarle a los ojos. una vez más? Lexi abrió la puerta. -Te estás acostando con alguien. ¿Estás saliendo con alguien? -¡Eso no es asunto tuyo! -Hay muchas cosas de ti que parecen no ser asunto mío. en medio de la noche -susurró-. -De acuerdo. pero mientras tú estabas ocupada con mi cremallera. He dicho que me mires -repitió cuando ella se resistió. en el rancho? -insistió Jake. Ahora déjame antes de que me vea obligada a darte un golpe en las costillas. una vez hubo algo entre nosotros -dijo apartando la cara. A lo mejor porque yo fui el primero. -Bueno. ¿no piensas en aquella noche? ¿No te preguntas nunca cómo sería ahora? ¿Los dos juntos. Tú lo sabes todo de mí --dijo tranquilo-. -¿Está él aquí. se giró y corrió. -Al menos sabes que me he acostado con otras mujeres. ¿Por qué te importa? -No lo sé -admitió encogiéndose de hombros y pareciendo perplejo por sus propias acciones-. -Bueno. Él bajó la mano y se apartó. -Sí. cuando hay luna llena y estás sola. -Lo sé. Porque no hay nosotros. Sea lo que sea. Por eso tenía que preguntarte si yo era el padre del niño --rozó su mejillas con el pulgar. -¿De qué? -De nosotros. olvídalo. ¿Te has acostado tú con otros hombres? -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así? -Admito que no tengo derecho a preguntarlo. Pero algunas veces.

Es un viejo amigo mío y mi exyerno.-Brad miró de Frank a Jake . -Pero si hubiera tenido que ser así.. -¡Oh. Jake dirigirá mi rancho mientras yo esté en el hospital. -Pero yo pensé que Lexi se ocuparía de todo --dijo Brad con sonrisa forzada. dándose cuenta de que le estaban echando. -Entonces. Jake se encogió de hombros. señor Thorn. ¿verdad? -preguntó Frank. por supuesto. Ya le dije a ella que haría todo lo que pudiera. Sólo pensamos en voz alta.Frank se puso de pie-. claro! Aprecio mucho a Lexi. Frank sonrió. -Oh. -Tú y Lexi habéis estado haciendo planes para mi.camino a la ciudad por la sucia carretera. pero ya ha terminado -Frank miró a Jake-. Quince años estupendos -apoyó una mano en el hombro de Jake--. Brad asintió y se dirigió hacia la puerta. y sé que a ti no tengo que decirte quién es Jake Thorn. Yo tenía un alquiler de diez años. no lo había oído. Mucho mejor. Yo sigo pagando el alquiler hasta que Jake decida volver.. -Ah. Jake se acercó a Frank. No dejó de correr hasta que estuvo a medio camino de Santa Fe. bueno. teniendo también que ocuparse de la casa y de Jamie. -A veces las cosas suceden deprisa. Brad -Frank se levantó e hizo un gesto a su capataz para que entrara en el salón-Me alegra que estés aquí.. sí -dijo Brad extendiendo la mano hasta que vio el cabestrillo y la retiró-. -¿Oh. Y Jake también lo fue durante un tiempo. seguía corriendo. estoy seguro de que usted hubiera hecho todo lo posible por ayudarla -dijo Jake con fría educación. sí. Brad McCauley miró de Frank a Jake y de nuevo a Frank. No me había dado cuenta.. no! Simplemente especulamos -Brad levantó las manos en gesto de inocencia-. -¿Jake'? No creo que haya. Supongo que estoy viviendo en su casa. ¿no? -Aún lo es. He oído que era el dueño del rancho vecino.. Anoche le estaba hablando a Jake de ti. Eso es todo. Estoy seguro de que tendrá el mismo espíritu de cooperación ayudando a Jake mientras yo no estoy. -Mejor tener a alguien viviendo en la casa que tenerla vacía. -¡Oh. -Oh. -Ah. Estoy seguro de que esto funcionará bien. entonces sólo está de visita? -No exactamente -respondió Frank-. pareciendo satisfecho consigo mismo. Brad . me alegra oír eso. Habría sido demasiado para ella. yo sé que sí has oído hablar de Jake -dijo Frank Su padre fue mi capataz durante casi quince años. . -Bueno.. De momento no tengo ningún plan para el rancho. despacio. -¿Dirigir el rancho? No.

De vuelta a casa. o excitado. pero harían más fácil que Jake se vistiera solo. En un par de días nos reuniremos para charlar detenidamente. y él trabajando hombro con hombro con Lexi durante semanas o incluso meses. Nunca más tendría que reprimir sus reacciones por semejante intimidad.-Me alegra haberle conocido. pero también alegre de que le importara. Claro que había tenido amantes después de él. ¿verdad? Tú en el hospital. Nunca más tendría que sentir el roce del pelo de su pecho contra sus dedos al abrocharle la camisa. Brad se puso el sombrero. En su lugar. Recordó aquella mañana en la que él había exigido respuestas a preguntas que no había tenido derecho a preguntar. Lexi había esperado sentirse alegre por ello. esa vez para siempre. -¿Sabes? A veces pienso que me lees la mente. Buenos días. -Han salido un par de veces juntos. La última compra había sido un par de mocasines para que llevara por la casa.. con suerte. Con su padre en el hospital. -¿Qué era todo eso sobre Lexi? ¿Hay algo entre ellos? Frank se encogió de hombros. su paz mental. había sentido tristeza al pensar que nunca más vería sus ojos verdes ni oiría su voz ronca cuando estaba dormido.. Frank sonrió con malicia. Y ella. Las camisetas no le cubrirían mucho. Dentro de las bolsas había una variedad multicolor de pantalones de algodón que se podían poner fácilmente con una mano y camisetas sin mangas con grandes agujeros para los brazos. Apuesto a que ahora está que echa chispas. Ni muchos ni muy a menudo. pero no llegará a nada más si yo puedo evitarlo. pero no fue así. Jake miró a Frank. Brad. burlón. a lo mejor incluso podría evitar a Jake durante días. Jake se quedó mirando la puerta cerrada. ¿verdad? Pero parece eficiente en su trabajo. Lexi había adoptado una actitud misionera en la tarea de seleccionar ropa nueva para Jake. Lexi recuperaría su libertad y. furiosa porque quisiera invadir su intimidad. había intentado sacarse a Jake de la cabeza. enfadado. -Estoy deseándolo. sintiendo el estómago revuelto. -¿Soy yo o ese hombre es una serpiente zalamera? -A veces da esa impresión. Pero no lo había conseguido. Y después su estancia allí terminaría y estaría fuera de su vida. ya que yo he aparecido y le arruinado todo. Inspirada por el pensamiento de otro encuentro como el de aquella mañana. Nunca más tendría que subirle la cremallera de los vaqueros ajustados. y . Pagó su compra y llevó las bolsas a su coche. -Esto habría sido perfecto para él. Con esas cosas. Giró y se marchó.

Participa en rodeos y estuvo casado con alguien de tu familia. Lexi había dejado de buscar a alguien para llenar ese vacío. ¿Has hablado ya con mi padre? -Y con mi nuevo jefe. Brad. pero Lexi había continuado con su vida. Además.Oh. aún faltan varias semanas. Al final. Lexi aparcó justo cuando Brad McCauley salía de las sombras del portal. una verdad que nunca le contaría. -¿Qué estás haciendo aquí. con un gran vacío. al marcharse. ¿Qué ha estado haciendo desde entonces? Lexi se encogió de hombros. trabajó como nuestro capataz un tiempo después de que su padre se retirara. indicaba una profunda arrogancia. Nunca nadie había llenado su corazón y su alma. -Sí. Brad? -preguntó Lexi dejando la más grande en el suelo-. ni la había dejado. aún no. Pero no sé si iré. Brad se rió. hace un momento no tenías precisamente pelos en la lengua. y la verdad era que ella no quería hablarle de los otros porque entonces pudiera sentirse tentada a dejar caer que nunca había habido otro como él. -Bueno. Su padre fue nuestro capataz cuando yo era una niña y su madre fue nuestra cocinera. Jake no estará aquí mucho tiempo. Aliviada de estar en casa y no más a solas con sus pensamientos.nada serio ni lo suficiente duradero para casarse. No le des importancia. Habían pasado años desde que sólo había tenido alguna cita casual con alguien. ¿Qué sabes de él? . Incluso después de que Jake comprara el viejo rancho de Johnson y se casara con mi hermana mayor. -Pero de eso hace mucho tiempo. ni había aparecido en sus sueños. mi padre no piensa eso. Ésa era la verdad de su vida. Que él la hubiera hecho el amor una vez y luego once años después le preguntara si había habido otros. Es sólo que Jake tiene mucho que ver con este rancho. Al verla. La expresión de Brad se relajó. no era asunto suyo. seguro que has oído hablar de Jake dijo mirándolo sorprendida. Brad -dijo Lexi calmando el orgullo herido que sabía que Brad había ocultado a su padre--.Vamos. ¿Tienes ya pareja para el baile de la cosecha? -No. -Bueno. -No tengo ni idea -y aunque la tuviera. la saludó y caminó hacia ella mientras Lexi cogía las bolsas del maletero. Pero sé que papá lleva mucho tiempo intentando que vuelva -le puso la mano en el brazo-. pero no sé por qué eso le capacita para dirigir este rancho mejor que a mí. Él no quiere estar aquí más de lo que tú quieres que esté. -¿Es tan obvio? Lexi sonrió. . aunque nunca lo admitiría delante de él. Brad frunció el ceño. no era asunto de Brad-. A lo mejor podremos hablar de nuevo . -Intentaré tener más cuidado en el futuro -se ajustó el sombrero y se quedó mirándose los pies-. Depende de cómo esté papá. Jake Thorn.

¿Es eso para mi? Asustada. Se posó en los pechos que se movían bajo el algodón de la camisa con cada paso. posiblemente un hombre moribundo con una bonita hija soltera. pero deliberadamente había mantenido una relación informal. no creo que ocurra eso. -Me parece una buena idea. entonces me marcho. Y nada de lo que había visto le había convencido de lo contrario. Tengo trabajo y no quiero empezar mal con el nuevo jefe. y subió hasta su rostro y a sus labios rosas y gruesos que aparecían en sus sueños desde hacía más tiempo del que podía recordar. Brad subió a su camión y se marchó. Lexi cogió una bolsa en cada mano y caminó hacia la casa. -No vuelvas a hacer eso --dijo intentando aún respirar. desde el cuello de la camisa blanca que se extendía sobre sus pechos altos y generosos hasta la cintura de los vaqueros desteñidos que le marcaban las caderas redondas y las piernas largas y delgadas. e imagino que seguiré cuando se haya marchado. -Bueno. No es mucho. Lexi dejó caer la bolsa más grande y dio un paso atrás poniéndose la mano en el corazón. No le había gustado nada Brad McCauley desde el mismo mo mento en que lo había visto. sólo el saber que en su presente condición hasta un niño de cinco años podría derribarle. Con eso. no. Lexi sonrió. Lexi había llegado a la puerta cuando Jake apareció de entre las sombras. pasando el seductor contoneo de sus caderas. Jake miraba con ojos entrecerrados y boca apretada. Yo estaba aquí antes de que él llegara. -No dejes que te quite el sueño. -No pretendía asustarte -¿Cuánto tiempo llevas iquí? . Había salido con Brad un par de veces. Brad señaló las bolsas del suelo.cuando quede menos. evitó que se acercara a ellos y le arrancara el pellejo a Brad McCauley. McCauley había dicho y hecho las cosas apropiadas. aliviada de no tener que tomar una decisión aún. Jake la vio acercarse fijándose en cada detalle. actuando como si él fuera el dueño de ese lugar. y la mirada de Jake dejó el cuero negro de sus botas para subir por sus largas piernas una vez más. pero no habían sido suficientes para convencer a Jake de que Frank Conlcy no era otra cosa que un viejo débil a los ojos de Brad. -Oh. Los tacones dejaron la gravilla y pisaron las baldosas del porche. Los tacones de sus botas se clavaban el la gravilla del camino mientras se acercaba. -¿Necesitas ayuda? -Oh. Cuando Lexi había puesto la mano en el brazo de McCauley y lo había mirado con esos enormes ojos marrones. Desde las sombras del portal. Cerrando el maletero.

saboreando y pidiendo más.-Si te refieres a si te vi mirar embobada al capataz. El se encogió de hombros. sólo en caso de que uno de los inválidos necesitara algo. Capturó su labio inferior de nuevo. . mordisqueándolo. Ella gimió. arqueó la espalda. -No me refería a eso en absoluto. sólo un poco. -Jamie ha venido y se ha marchado-Jake la cogió del brazo-. El resto sólo fue una feliz coincidencia. soy soltero. -¿Sigue aquí Twyla? A esta hora normalmente ya se ha ido. Twyla va a traer té helado en cuanto lo haga. sí te vi. apretando sus pechos contra el de Jake en un dulce agonía de dolor. -Sólo tener al lado en la cama un cuerpo caliente no significa no estar solo. Siéntate un rato conmigo -dijo haciendo un gesto hacia las sillas tras él-. Esos labios estaban hechos para ser besados. Estoy en la carretera casi todo el año. Diablos. Cuando finalmente tuvo que apartarse para respirar. -Y supongo que habría otra Louanne esperándote en la siguiente parada -Lexi lo miró sin ocultar su irritación. -Posiblemente. brillaba mojado. Yo no disfruto normalmente de ello. incluso con compañía. -No parece que tú lo estuvieras. apretándolo suavemente entre sus dientes. -Ella lo sabe. Acercándose más. él disfrutó de sus pezones duros y calientes contra él. Sus ojos se clavaron en su boca. -Tú no eres un inválido. y un hombre se siente solo. acariciados y devorados. la punta de la lengua continuó acariciando el suave contorno de su deliciosa boca. -Decidió quedarse hasta que tú regresaras. Su mano le sujetó la cabeza mientras su boca aplastaba la suya. chupados. Una cama puede ser muy fría. pero creo que es muy maternal. Feliz para ti dijo ella. Y es muy agradable ser atendido. mordidos. -¿Quieres decir que Louanne no era maternal? -¿Puedes dejar de molestarme con Louanne? Sólo éramos amigos. Lexi dejó que él cogiera las bolsas y las dejara junto a la puerta. -¿Por qué estás contándome esto? -Tú lo has preguntado. cogiendo la bolsa para entrar. el corazón de Jake se aceleró con dolorosa furia. -Tu padre fue a echarse un rato. Lexi. nada más. Frank está en su habitación. Y no me gusta que me espíen. muy grueso y saliente. Cuando su boca se posó sobre la de ella. En cuanto el rodeo terminaba. Su labio inferior. sujetándola cautiva mientras su beso profundizaba. Su mano seguía en su cabeza. Sus suaves labios rosas se separaron despacio y su respiración salió en un suspiro. -¿Cómo iba a saber que me contarías la verdad? Él la miró y supo al instante que había sido un error. y yo salí a respirar algo de aire fresco. ella se marchaba en una dirección y yo en la otra.

ni siquiera se había dado cuenta de que había gritado hasta que Lexi estuvo de pie a su lado. Estiró el brazo en gesto de agonía. y él empezó a respirar de nuevo. Lexi le rodeó el cuerpo con los brazos y se entregó a él con deseo. . -¿Te llevo al hospital? ¿Necesitas un médico? Jake negó con la cabeza y sonrió débilmente. con el rostro blanco como una pared. Pensé que te había matado. y entonces soltándolo para cubrir sus labios con los suyos con ansiedad. ¿En qué estaba pensando? -No creo que ninguno de los dos estuviera pensando mucho hace unos minutos. ¿eh? -¿Cómo puedes preguntarlo? -se apartó horrorizada-. ¿qué he hecho? ¿Estás bien? Di algo. ignorando las palpitaciones en su tronco-. mudo y ciego de dolor. quemándole con los fuegos que ella encendía en su interior. pero los dolores fuertes habían cesado..mientras ignoraba el profundo dolor que se le clavaba como una flecha en el centro de su pecho. mío -gimió él. Jake cogió su labio una vez más y se lo metió en la boca. Ella estiró la mano y le acarició el rostro empapado en sudor. Supongo que los abrazos no son una buena idea hasta que estén mejor. -¿Qué es? ¿Qué? -preguntó desesperada. Buscó aire que no llegaba mientras un torno gigante le oprimía el pecho y cien navajas le cortaban por dentro. Seguía mareado. Las palpitaciones en su espalda crecieron y se extendieron por todo su pecho. -Oh. Jake vio que realmente la había asustado. Duele. -¿Estás seguro de que estás bien? -Sí -se puso de pie para demostrárselo. chupándolo con ternura. Él la abrazó más. -¿Por qué sonríes? -preguntó ella molesta. confundida. -Lo siento. -¿Qué ha pasado? -Mis costillas. Lexi era increíblemente sexy. Salvaje por su dolor interno. Dios.. Sordo. la agonía empezó a disminuir. Lexi se puso la mano en la frente. girando mientras apretaba su cuerpo al de él. suave y dulce y mimosa en un momento y salvaje como una tormenta al siguiente. Estaré bien en seguida. -Supongo que no querrás volver al momento cuando yo fui tan bruscamente interrumpido. Tan rápidamente como había llegado. -¡Es terrible! Debí haber perdido la cabeza.. No quería asustarte. Dios mío. -¡Jake! --gritó-. Entonces. el dolor de Jake se hizo insoportable. -¿Qué he hecho? -Nada.

Tras casi una semana de acampar en la sala de espera de la unidad de cardiología del hospital. Los dos vamos a tener las manos ocupadas. estoy seguro de que sí. bueno estaba empezando a disfrutar de que vistieras por las mañanas. Jake asintió. tenía razón. pero hasta que mi padre esté bien y haya vuelto del hospital. Capítulo 8 A GOTADA. -Es cierto. Ella se rió. -Podré vivir con ello. Posiblemente no era algo muy importante. . Casi marcada. -Claro. el sonido seco del viento. y tú tienes que preocuparte de Frank y que cuidar a Jamie. -Ya veremos. Jake sonrió.. estaba deseando tomar comida casera y descansar en su propia cama. -Jake -dijo ella frunciendo el ceño-. -«Nunca» es mucho tiempo. -Por supuesto. como acabamos de de mostrar gráficamente. -Yo tampoco.-De todas formas.. -Todas. Lexi lo miró escéptica. excepto. descansó la cabeza contra el volante y cerró los ojos. Además añadió sonriendo . Lexi paró y apagó el motor. ¿verdad? -Sí -Jake le abrió la puerta-. Espero que te guste lo que he elegido. Él hizo un gesto hacia las bolsas. el suave relincho de un caballo. Tengo mucho trabajo aquí. no tengo intención de hacer nada de lo que pudiera arrepentirme. Ella lo dijo totalmente seria. los mugidos del ganado. Así que discuti remos de nuevo dentro de un par de semanas. oyó los sonidos familiares de la noche. -Oh. me voy. Lexi. eso nunca volverá a suceder -se levantó-.. -¿Sí? -preguntó Lexi sin poder ocultar su sorpresa y posiblemente un poco decepcionada. Y tampoco lo que ha sucedido hace unos minutos. y más que eso. sabía que una cosa era hablar y la otra actuar. -¿Son todas para mí? Lexi miró hacia las bolsas como si nunca las hubiera visto antes. Se alegraba de estar en casa. yo estoy demasiado obstaculizado para hacer nada.. -Nadie sabe eso mejor que yo. -Bueno. Desde la ventana abierta. ¿cómo pasó? Ni siquiera recuerdo de qué estábamos hablando.

no. -¿Qué? --preguntó de nuevo. -No. -Jake. si no molesto. -Lexi. Está bien. Lexi se sintió culpable. -¿Qué? ¡Estoy aquí! ¿Ha ocurrido al. Pero ya sabes que no debes hacerlo. Un poco más. -No tardaré mucho --no le soltó la muñeca-. bueno. Mientras no le excites ni le preocupes por nada. se dio cuenta de que no estaba en el hospital. -Oh. pero Jake se la quitó y la giró hacia la casa. . Sobre la cintura estrecha y desnuda había un vendaje ancho y nuevo y un inconfundible cabestrillo sujetando el brazo derecho. giró el cuello hacia la ventanilla abierta a su lado. pero decidí quedarme un día más. ¿Cuánto tiempo llevas aquí? -Una hora más o menos.. Como dándose pronto de cuenta de que la estaba cogiendo. Cogió del coche su bolsa. Debes estar agotada. has estado en el médico. -¿Qué ha pasado? ¿Es Jamie? -preguntó alarmada y asustada.. Sus ojos cansados se fijaron en la cintura elástica de unos pantalones de algodón. Le prometí que llevaría a Jamie a verlo una de estas noches. -¿Lexi? ¿Lexi. A lo mejor voy contigo. -No es nada grave. Se suponía que ella debió haberle llevado. -Me llevaron. Jamie está bien. y se había olvidado incluso de llamar. -¿Llevas aquí dormida todo ese tiempo? -preguntó Jake cerrando la puerta del coche y siguiéndola-. Estaba sentada en el asiento de su coche en la oscuridad. sólo para asegurarme de que papá estaría bien solo. Jake -dijo mirándolo suplicante. y Lexi luchó por salir de la neblina gris del cansancio que la rodeaba. Estoy segura de que papá querrá saber cómo van las cosas -dijo llegando a la puerta-. -Eso quería. estás bien? Una mano le movió el hombro. no. agarrando el volante con dedos entumecidos. Un poco más... pestañeando. Jake le cogió automáticamente de la mano y la acercó. -A Frank le gustará mucho. y su vida volvería a la normalidad. Hoy ha pasado algo. Lexi apartó la muñeca y dio un paso atrás. ¿Estabas dormida? -Eso creo -dijo saliendo con esfuerzo-. ¿podríamos hablar un momento antes de entrar? -Estoy muy cansada. ¿Qué hora es? -Poco más de las diez. No es nada de eso. y sé que Jamie está muriéndose por ver por sí mismo que su abuelo está bien. no ha sido problema -le abrió la puerta-. Despacio. Pensé que vendrías a casa ayer. Jake dejó la bolsa y cogió la muñeca de Lexi.Estaba feliz sabiendo que su padre se estaba recuperando rápidamente de su operación y sería trasladado a una habitación normal en cualquier momento.? Entonces.

y yo le llamé y me marché. involuntariamente. -Pero tenía que estar con mi padre. Y si tuviera alguna duda. eso habría hecho. Lexi se estremeció. estaba cansada y había tenido bastantes emociones para un día-. -Yo cogí el teléfono -añadió Jake-. Y le ofreció la única respuesta que pudo conseguir. y entonces Lexi recordó que ella había reconocido al instante la voz de Jake en la caravana de Louanne. un abrazo. Hasta que supiera que estaría bien. Jamie había pasado cada momento libre con Jake. -Claro. Lexi levantó los ojos a los de Jake. -Sí -se estremeció de nuevo. -Te reconoció -dijo Lexi perdiendo la esperanza-. ¿verdad? Lexi lo miró suspicaz. y eso era lo que importaba. Sólo de pensarlo. ella. -¿Tú. -¿Qué quieres decir? Con inocencia. Yo le dije que estabas en el hospital. -Sólo estoy de acuerdo contigo. y ha sido muy duro estar apartada de él esta semana pasada. ¿Supongo que Jamie no te dijo lo que quería Dolores? -No le pregunté.. Bueno. Así que preguntó por Jamie. haciéndole preguntas y a la vez respondiendo a las de Jake. Entonces se dio cuenta de que durante todo el tiempo que había estado fuera. Tu voz es demasiado peculiar. -Sí. Había hecho a Lexi sentirse mejor. aliviada.?-balbuceó Lexi mirándolo mientras su mente se llenaba de preguntas que no conseguía hacer. Jake la rodeó con sus brazos y frotó su mejilla contra su pelo mientras susurraba. pero no dije nada. -Gracias. No sé si ella me reconoció o no. -No es culpa tuya. y los trabajadores siempre han estado cerca.Twyla se ha quedado a dormir aquí estos días. buscando comprensión.. Jake apoyó la cabeza contra su pecho. Jake se encogió de hombros. No quería asustarte. compasivo y sin palabras. Soy yo. le habría preguntado a Jamie y él le habría contado todo lo que quisiera saber... Jake la miró. Una sonrisa apareció en sus labios. Preguntó primero por ti. No he estado separada de Jamie desde que nació. y por una vez. Por si acaso. Era tarde.. Estoy muy nerviosa. .. -Yo reconocí su voz. ¿qué querías decirme? -Dolores ha llamado hoy. Jamie tampoco lo dijo. Lexi dio un paso atrás y lo miró. -¿Tienes frío? -preguntó Jake. Jamie está bien -repitió. pero no iba a insistir. Una leve esperanza cobró vida. Ella sabía que había algo más. -Lo siento.

porque a ningún hombre le gusta ver su ego pisoteado así.. él le soltó la barbilla. -Claro que sí. -Bueno. . Mejor será que entre ya.. me tienes confundida. Sabía que tenía que haber vuelto antes. ¡Maldición! Lexi tiró el vestido con percha y todo al suelo. Pero él no podía referirse a ella. sabes que te queda muy bien. «Llévame. A lo mejor debía haberle dicho: Hola. Y en ese momento le deseó tan desesperadamente que estaba en peligro de portarse como una tonta si se movía un solo centímetro. -¿Sí? -gruñó Lexi-. ¿Qué? A lo mejor yo debía haber hablado con ella. Lexi abrió la boca para preguntar de qué estaba hablando y entonces se reprimió. -empezó Lexi. Jake. no estoy dolido. ¿por qué te mostraste tan reacio a volver aquí? Jake dio un paso hacia Lexi y le cogió la barbilla en la mano mientras la acariciaba con su pulgar. Era simplemente imposible. Muy despacio. ¿qué tal te va? Pero no es cierto. Pero era imposible que siguiera amándolo. como si fuera una serpiente susurrándole palabras de tentación. Dolores. El largo pelo negro estaba recogido en una cola de caballo que le caía más abajo de los hombros. Cualquier amor que yo haya sentido alguna vez por Dolores terminó mucho antes de que ella se marchara. No estoy enfadado. ¿Sabes qué? He terminado contigo. . Estaba tan cansada que tenía ganas de llorar.Dolores fue lo más pequeño de lo que a mí me pasó aquí -dijo suavemente.. tacones y este vestido. ¿Te veré por la mañana? Ella asintió. eran demasiado funcionales. Si no seguías enfadado con Dolores. algo de maquillaje. -Lo hecho está. Y no he pensado en ti desde hace años. Él le puso la mano en el hombro. Bueno. Una mujer simple le devolvió la mirada. La mirada en sus ojos le detuvo. Miró el vestido. Había una docena de cosas a las que podía referirse.. La camisa a cuadros le caía por encima de los vaqueros azules. Muéstrale a Jake el buen aspecto que puedes tener. que parecía un montón de flores arrugadas en el suelo. Tardé más en superar la furia. -Lo dices con un tono extraño. Apretó las manos en puños y se miró el reflejo en el espejo de cuerpo entero. No podía hablar de lo que su estúpido corazón acelerado quería que hablara. -Pera si yo hubiera estado aquí para coger el teléfono. vestida del modo en que se había vestido casi todos los días de su vida. Y las botas camperas de cuero negro viejas y desgastadas. una mujer respetable. que con los años se habían aclarado y suavizado y se habían vuelto muy cómodos. Soy yo. Unos pocos rizos en el pelo. Pero incluso eso terminó hace mucho tiempo.-A lo mejor ella le dijo que no lo hiciera. No pierdas tiempo pensando en ello. Caerá rendido a tus pies». Lexi. Vamos.

Jamie hizo una mueca y puso los ojos en blanco. No había necesidad de ir al hospital con el aspecto de acabar de terminar de hacer su trabajo y no haber tenido tiempo de cambiarse. Tenía muy buen aspecto y lo sabia. Y exijo saber qué crees estar haciendo. cogió el vestido y lo colgó de nuevo en el armario. pero bien. Dio un paso atrás y examinó los resultados. Sonrió y salió de la habitación. se miró otra vez al espejo y decidió que podría arreglarse por su padre. No iba a perder su tiempo intentando impresionar a Jake sólo porque tuviera una oportunidad para llevar algo que no fueran vaqueros. Se volvió y corrió al salón. -Su carroza espera. Lexi enrojeció levemente. -¡Oh. Dolores. -Puede que haya pasado demasiado tiempo desde que me ponía una falda. -Gracias. pero bajó los ojos. -¿A qué número llama? -Te estoy llamando a ti. esperadme en el coche. De repente contenta de tener a su hijo de carabina. No quería exagerar y así no podía de ningún modo ser considerada seductora. Ahora vuelvo. incapaz de mirar a Jake. -¿Dígame? -¿Cómo te atreves? -rugió una furiosa voz femenina. ¿verdad? -Estaba a punto de marcharme al hospital. ¿Crees que esto puede esperar hasta más tarde? Lexi respiró profundamente y se forzó a controlar el pánico que estaba . encontró un cinturón a juego y botas de piel suave y eligió una sencilla camisa blanca con el puños de encaje. Aliviada de que no fuera del hospital y segura de que había sido alguien que se había confundido de número. -Oh. Abriendo los ojos. Satisfecha con la decisión. Se sentó en una silla. -Te queda muy bien -observó Jake. se quitó la coleta y se dejó el pelo suelto. y sus ojos se abrieron como platos. al menos un poco. A Lexi casi se le doblaron las rodillas al reconocer la voz sobreexcitada de su hermana.Lexi cerró los ojos y apretó más los puños. Se echó un mínimo de maquillaje. Puede que no tan impresionante como habría quedado con el vestido de flores. Jamie la vio primero. ¡Estás fabulosa! La sonrisa de Lexi se hizo mayor. Lexi habló con educación. Vistiéndose rápidamente. El aspecto era sencillo. Lexi se rió y entonces sonó el teléfono. Jake y Jamie esperaban en la puerta de la calle. con clase y respetable. Entonces sacó una falda con vuelo de pana verde oscura. Atreviéndose a mirar en su dirección. -¿Dolores? -Supongo que te crees muy lista. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente mientras intentaba calmar su corazón. Alexandra. mamá! -gritó--. Jake abrió la puerta y se quedó a un lado. Bajó las escaleras.

prácticamente tengo que suplicarte para llames a Jamie y hables con él. -No tengo tiempo ahora. ¿Nos vamos? -Claro. puedo. me preocupo. -Eh.. no cuando puedo hacerle mucho daño. ¿Cómo crees que me siento? -Dios mío. -¿Qué te molesta tanto? Me dijiste que Jake no tenía nada que ver con esto. Por cierto. Está empezando a hacer preguntas. Algún día. y todo volverá a la normalidad. pero líbrate de él. -Relájate. Terminará pronto. Había perdido más tiempo del que había creído hablando. Pero no ahora. y yo decidiré lo que suceda con su vida. -¿Mamá? -insistió Jamie entrando en la casa-. -¡No! Tú lo prometiste.. Dolores. hermanita.. ¿te importaría explicarme que diablos está haciendo Jake Thorn ahí? -Papá le ha contratado. Dolores colgó. Y tú vas a quedarte ahí hasta que termine si sabes lo que te conviene. -No estés tan segura. Cuando el averigüe quién es su madre natural. ¿verdad? -No. -No. -Líbrate de Jake -insistió Dolores-. mami -le llamó Jamie desde la puerta-. No me importa cómo lo hagas. Y. Te estamos esperando. Tuve que esperar todo el día a que Harvey se marchara y poder hacer esta llamada. Tú renunciaste a tus derechos hace mucho tiempo. corazón. Puede que no sepas todo lo que crees saber. -¿Por qué iba a hacerlo? ¿Hay algo que no me hayas dicho? -¡No! Lexi quiso gritar de frustración. -Sí. pero no te terminado contigo.dejando su cuerpo helado.. Llamé al hospital esta mañana. Fue parte de nuestro acuerdo que Jake nunca estuviera cerca de Jamie -gritó Dolores-. ¿Me oyes? ¡No lo toleraré! -No me digas lo que tolerarás o no –replicó Lexi-. ¿Qué había esperado Dolores conseguir con esa llamada? . -¿Sí? -No vuelvas a amenazarme de nuevo. No se lo habrás dicho. No hay razón para que te disgustes. Jamie es mío. y estaría irritable y distraída todo el camino. Dolores. -No quiero que se forme ideas raras. quiero que. eso es todo. Lexi le dio la espalda a la puerta donde estaba Jamie y bajó la voz. Intentar obtener una respuesta directa de Dolores era casi imposible. Lo siento -dijo mirando su reloj.. El sabe que es adoptado. No lo toleraré. Y algún día lo haré.. Jake sólo estará aquí unas pocas semanas hasta que papá se recupere de su operación. Aunque sólo sea mi padrastro. Con esa última frase. -Lo sé --escupió Dolores-. no se lo he dicho. Pero me gustaría. Dolores. Ahora. Por el amor de Dios. está muy bien. -Tengo que irme -susurró Lexi al teléfono. -No puedes. no puede.

como debía ser. pero tú no me has oído. -Las madres se preocupan -dijo Lexi encogiéndose de hombros-. Yo he gritado. . -Pero podrías. donde Jake esperaba. Sabiendo que no debió haber dicho nada. -Jamie. ella le hizo un gesto para que se acercara. mamá. El asunto es que sé que hay veces que intento protegerte demasiado. -Ya no soy un niño. Cuando él se volvió. Dijera lo que dijera Lexi tendría que estar muy bien para que él escuchara. -Sólo recuerda. Lexi sonrió. Y tampoco había razón para que se sintiera amenazada por ello. A medio camino hacia el coche. Sólo tenía diez años. Sin padre. mamá. Esas cosas pasan a veces -le cogió la barbilla y la giró hacia ella-. Es ley de vida. -Supongo que piensas que soy una aguafiestas. y Lexi nunca había envidiado el tiempo que pasaba con Manuel. No sabía proteger su corazón o evitar que se rompiera. Con las piernas cruzadas a la altura de los tobillos. -No sufriré. Lexi se giró y siguió su mirada hasta el cielo rosa y morado. y apartó la mano que ella le puso en el hombro. No entendía por qué había que hacerlo. Así que no había razón para que estuviera celosa de la amistad entre Jamie y Jake. Lexi le vio girar y caminar hacia el coche. ¿verdad? Él pensó un rato y luego afirmó con la cabeza. ella lo quería tanto que no podía soportarlo. Estaba sorprendida por el repentino resentimiento que sintió. ¿De acuerdo? -De acuerdo -se apartó de ella-. Jamie dejó de mirar al suelo. estaba apoyado contra la puerta del conductor. -Lo sé. -Jake y yo hemos visto juntos las puestas de sol -dijo Jamie Él dice que normalmente no las ve porque siempre está trabajando. Uno de las dificultades más grandes de la maternidad había sido evitar mimarle de forma irremediable. que Jake sólo va a estar aquí una temporada. Y yo también. La amistad de Jake era un regalo.No quiero que sufras cuando él se marche. Tonio o cualquier de los otros. No voy a empezar a llorar cuando Jake se marche o alguna estupidez así. necesitaba compañía masculina. Yo lo . Incluso cuando ella y Jamie estaban peleados. Esta noche ha sido muy bonita. Un ceño arrugó la suave piel de la frente de Jamie. Y ésta ha sido una de esas veces en las que tú tenías razón y yo no. mirando hacia el horizonte. hijo -dijo suavemente-. Pero no tenías que disculparte. Ella siempre le había animado para que pasara tiempo con su abuelo y los trabajadores. Lexi dejó de mirar el horizonte y se fijó en su hijo. pero la expresión de su rostro fue una mezcla de aburrimiento y de saprobación. y la alegría de Jamie era pura y simple. Lexi siguió a Jamie al coche. Así que hemos estado viendo juntos las puestas de sol desde que el abuelo fue al hospital.Tras cerrar la puerta. Él obedeció.

¿Es esto machismo? -No. ella se encontró cara a cara con él. Pero intenta no pasar por encima de muchos baches. -Lo he notado. -He mejorado desde que tenía quince años -dijo. pero no quería esperar tanto. Vestido con los mocasines que Lexi le había comprado y un par de pantalones de chándal azul marino con una camiseta de tirantes a juego y una camisa vaquera abierta. -Es mi coche. y tú tienes sólo un brazo bueno. -Mira. Lexi se colocó bien y arrancó con una mano temblorosa. . Estoy tensa. ¿Ahora puedes ir a tu lado y sentarte? -¿No hay nada que pueda decir para hacerte cambiar de opinión? -Ahora mismo no. -Lo sé. me he peleado con todo el mundo con quien he hablado. En la última media hora. Jake --Lexi se acercó consciente de que Jamie estaba cerca escuchando cada palabra--. Jake estiró el brazo izquierdo y cogió el cinturón que ella no había tocado. Jake se puso a su lado.Oh. refiriéndose a su modo de conducir. Su mano rozaba sus pechos mientras se lo ponía. Su mano se cerró sobre la de él y la guió. Jake levantó la mano buena en gesto de rendición. ¿Amigos? -Claro -Jamie le cogió de la mano y caminaron así hacia el coche. Las dos palabras se quedaron suspendidas en el aire mientras él daba la vuelta hasta su lado. casi lo bastante cerca para besarse. es que prefiero conducir yo. El se fijó en sus labios. Si tú me enseñaste a conducir. se le veía deliciosamente atractivo con un estilo desaliñado y relajado. -De acuerdo. Lexi giró en su asiento para ayudar a Jake con el cinturón. -Lo sé. Jake. ¿de acuerdo? . tú ganas. Mirándole. -Pensé que yo conduciría. -Sí -dijo Lexi abriendo la puerta del conductor.habría superado. Y yo conduzco -dijo con tranquilidad-. Sin previo aviso. por el amor de Dios. Horas pasadas conduciendo por las carreteras del rancho. Lexi recordó las horas que había pasado a su lado en la cabina de la vieja camioneta que él había usado para enseñarle a conducir. Horas durante las cuales ella había estado demasiado pendiente de él para prestar mucha atención a la conducción. -Puedo conducir con un brazo. Estoy cansada. -¿Nos vamos ya? -preguntó Jake. Lexi se rió. Después de haber entrado y de que Jamie le hubiera cerrado la puerta a Jake.

intentando fingir que todo era normal mientras el corazón le latía con fuerza. Estás muy guapa esta noche. -No vas a prepararme una cita con él.Sus pezones se endurecieron con su roces. -Bueno -dijo relajándose contra la almohada--. Había visto el deseo en los ojos de Jake y había sentido su propia respuesta. -Yo ya me lo he puesto -anunció Jamie desde el asiento trasero. -¡Ahí! ¡Justo ahí! -Frank. Lexi puso la mano sobre la de Jake y se ajustó el cinturón. Estuviera lo que estuviera pasando entre ellos. Después de dar un paseo desde su habitación hasta la sala de espera y vuelta a su habitación con su nieto. -No debías estar tan mal -dijo su padre-. No era el tipo de hombre en el que una mujer pudiera apoyarse. Ese médico pelirrojo que viene cada tarde me preguntó si estabas casada. A diferencia de su hijo. amaba con todo su ser. -Os dejaré eso a los dos -dijo arrancando y entrando en la carretera que les llevaría a la autopista. ¿verdad? . Obediente. -Es cierto -insistió su padre-. Lexi probó otro botón hasta que él estuvo satisfecho y dispuesto para conversar. no digas mentiras -protestó Lexi enrojeciendo. -Pensé que sería un cambio agradable después de casi una semana durmiendo en una silla en la sala de espera. tenía que parar. ella protegía con celo su corazón. Además. Lexi levantó la cabeza. Tenía un aspecto desastroso cuando me marché el otro día. Lexi sólo había amado así una vez. -Oh. su padre parecía más que deseando terminar la visita desde la cama. Sintió calor y lo miró. su mundo se desmoronó. Sus historias estaban demasiado enmarañadas y sus futuros eran demasiado inciertos para que se desarrollara algo duradero. -¿Puedo elegir yo la música? -preguntó Jamie. Saliendo del hechizo. ella tenía que pensar en Jamie. -Olvidaste ponerte el cinturón -dijo mientras él esperaba que ella guiara su mano de nuevo. -Gracias -dijo. y cuando Jake se marchó la primera vez. sentado. Capítulo 9 D I M E cuándo -dijo Lexi prestando atención a su padre y al botón que estaba apretando para levantar la cabeza de la cama del hospital. Y Lexi no era el tipo de mujer que pudiera distanciarse fácilmente. al menos no durante mucho tiempo. No podía arriesgarse de nuevo. porque cuando ella amaba. hizo un gesto a los pies de la cama-. Tenía un largo viaje por delante y un viaje más largo aún a la realidad. Y pareció muy decepcionado de no verte ayer. -Anda. y Jake era un culo de mal asiento que sólo quería ir a la deriva de un sitio a otro. Ahora tienes que levantar eso un poco porque si no me resbalaré. No estaba segura de tener la fuerza para soportar perderle una segunda vez.

.. papá. pero no me gustaría como yerno. Jake la vio marcharse y entonces se giró hacia Frank. y iró a su padre y habló en un susurro-. -¿Con quién has considerado casarte? -intervino Jake entrando en la habitación. ¿Estabas sólo bromeando o realmente no te gusta Brad McCauley? -Sea lo que sea. El capataz que tuve antes de él contrató a Brad como vaquero. -¿Brad McCauley? ¿La serpiente? Ella se volvió para mirar a Jake con las manos en las caderas. Brad y yo sólo somos amigos. Hay demasiado gastos y pocos ingresos. -O podría ser un estafador. ¿las comprobaste bien? -No. Hay algunas cosas que no he encontrado.Aún no sé nada. -Gracias a Dios -gruñó mientras Lexi se inclinaba para besarle en la frente. Tengo mucho que haces antes de formarme una opinión. Poniendo los ojos en blanco. Volviendo a esas referencias sobre McCauley. pero un desastre con los papeles. -¿Cómo estás? -Bien. -Podría ser simplemente una mala contabilidad.? Jake levantó la mano para interrumpirle. Lexi le dijo adiós. pregúntale cuándo podré salir de aquí. -Yo también me siento algo así -dijo sentándose con cuidado-. . está bien como capataz. Jake sonrió y acercó una silla.-Sería mejor partido que Brad McCauley. -Pero estás viendo lo que yo he visto. -¿Comprobaste sus referencias cuando le contrataste? ¿Cuánto sabías de su pasado? Frank lo miró fijamente. Tenía . McCauley no es el hombre para Lexi. El tipo puede ser un buen capataz. tú no debes excitarte. -Bueno. -Ni siquiera lo conoces. -Oh. punto. -Si tienes la oportunidad de hablar con ese agradable doctor pelirrojo. -Con ese capataz -replicó su padre mirándola a ella también. Aún me siento mejor tumbado que de pie. Él apretó su mano y le guiñó el ojo mientras ella se enderezaba y le sonreía. -Con nadie -dijo Lexi mirando fijamente a su padre. -¿Por qué? ¿Estás sobre algo? -Nada específico. -¿Crees que me ha estado robando? ¿Crees que. Precios que parecen algo caros. Jake asintió. como recibos de compras que se supone ha hecho él. He salido con Brad exactamente tres veces. -Ahora pórtate bien y te veré mañana --dijo ella devolviéndole el guiño. -Yo nunca he considerado casarme. -O podría ser un estafador. Eso lo sé con seguridad.

Así que cuando el otro capataz se marchó sin previo aviso. ¿verdad? -Sin duda. -¿No importa quién resulte ser? -No es Manuel ni Tonio. confío en que seas justo. Frank no dijo nada. Oh. Bueno. -Pepper. Y cuando lo hagas. pero sabe que es su rancho. Y no he hecho otra cosa. aprecio lo que estás haciendo. y había trabajado de capataz algunas veces para algunos ranchos del norte. Lexi estaba de pie hablando con un médico fuerte y pelirrojo con bata blanca. y Jake sintió de pronto ganas de dar al hombre un puñetazo en su rostro pecoso. -Frank. -Sí. Pero podría ser alguno de los nuevos trabajadores que apenas conozco. Frank asintió y Jake se marchó. Había trabajado antes con McCauley. -Sí. ¿Por qué no me dejas que te cuente sólo si encuentro algo definitivo? Mientras tanto podrás dedicarte a mejorar para volver a casa. Brad se ocupó del puesto hasta que yo pudiera encontrar a alguien. ayudando cuando puede y observando y aprendiendo el resto del tiempo. Hablándote del rancho y de quién hace cada cosa. Durante un momento. Es bastante reservado. lo es --Frank se puso a mirar la pared-. Y creo que Jamie ve mucho más que alguno de los trabajadores. me marcharé y te dejaré descansar. Él le contrató el año pasado.. Puede ser sólo un niño. Se reía por algo que el hombre había dicho. Es un hombrecito muy listo. Simplemente se quedó mirando a Jake con solemnidad. En el pasillo. -Jake --dijo al fin-. Agotado de la tarde. Frank sonrió. ¿verdad? Me ha dicho que te ha estado ayudando. -¿Me tendrás informado? -Lexi me hizo jurar que no hablaría de trabajo contigo -dijo sonriendo-. -Aún no he hecho nada. Parece que ha trabajado con todos los hombres de aquí.. Y hay un tipo llamado Pepper que Jamie piensa que es algo furtivo. . no es nada. Los dos sabemos que no podía pedirle a nadie que hiciera esto. -Jamie está planeando dirigir el rancho uno de estos días . y nunca llegué a contratar a nadie.. -Así que él podría haber hecho esto antes.-dijo Frank---. sí.buena reputación con los caballos. Apostaría mi vida. -Lo harás. ¿Crees que él podría saber algo que pudiera ayudarte? -Sé que no le gusta Brad McCauley. Va directamente del colegio al campo cada día. Eso es si realmente había hecho algo. -Supongo que eso no es malo -dijo levantándose y enderezando despacio su cuerpo dolorido. -Jamie los conoce a todos. Eso fue hace casi cuatro años.

El doctor Kiley estaba diciéndome lo bien que se está recuperando mi padre. Hablaremos pronto. Al menos había tenido el tacto de apartarse cuando Jake había entrado en escena. -Si realmente lo quieres. y no se le podía culpar por encontrar atractiva a Lexi. -Eso suena bien -dijo Jake-. Jake miró al doctor y entonces se volvió hacia Lexi. Dios mío. -No será necesario. Podríamos comprar una de camino a casa. -¿Nos vamos ya? -En seguida -dijo girándose sonriente a Jake-. -Supongo que te sentirás muy orgulloso de ti mismo -dijo Lexi interrumpiendo sus pensamientos. y tendré una charla con su padre y con usted antes de que se marche a casa. -Si tiene alguna duda o desea buscarme. Papá estará aquí una o dos semanas. doctor -dijo Lexi-. Significa mucho saber que mi padre está en buenas manos. -El progreso del señor Conley sigue el curso correcto.Interrumpiendo su conversación. Con Jamie delante. parecía ser un buen doctor. -Y podré jugar con los video juegos -dijo Jamie metiéndose un puñado de cacahuetes en la boca-. Jake le sonrió. -¿Y entonces qué? Pensé que tu corazón pertenecía a Brad McCauley. ¿Frank se pondrá bien? El doctor Kiley asintió y adoptó un aire más profesional. -Me refiero a este gesto de hombre de las cavernas -girando los hombros se libró de él-. -Ya he oído todo lo que quiero sobre Brad esta noche. -No puedo agradecerlo lo bastante. ¿podemos irnos? --interrumpió Jamie apareciendo con una lata en una mano y una bolsa de cacahuetes en la otra-. -¿A qué te refieres? Ella señaló el brazo que la tenía aplastada contra él. Estamos muy satisfechos. aún sujetando su mano. ¿Qué piensas. La sonrisa del doctor fue cálida y personal. Después de todo. ese agradable doctor posiblemente nunca coqueteará conmigo de nuevo. Sintiéndose repentinamente generoso. aún sujetándola de los hombros. Gracias a ti. casi siento . Me está entrando hambre. puedo ir a buscarlo. -Muchas gracias. se dirigieron a los ascensores. -Mamá. Jamie -dijo Lexi mientras el doctor se marchaba. sólo deje un mensaje a las enfermeras -extendió la mano y Lexi la estrechó-. Creo que necesito una pizza o algo así. mamá? -No hables con la boca llena. es fantástico --dijo poniendo un brazo sobre los hombros de Lexi y mirando al doctor-. Sus enormes ojos canela brillaban de modo inquietante. Entonces. ¿No es maravilloso? -Sí. Él la miró. doctor Kiley -dijo Lexi de nuevo.

-Bueno. Puedo cuidarme sola muy bien. Jake continuó. Le dije que dependería de papá. -Pensé que ibas a ir al baile de la cosecha con él. ¿Se te ha ocurrido eso? -preguntó muy despacio. Supongo que Brad se lo dijo. Vamos. No soy Caperucita Roja. -Creo que ese hombre se toma demasiadas libertades. puede que yo sepa de hombres un poco más que tú -dijo Jake. -Ahora supongo que tomaremos una pizza -dijo Lexi intentando calmar su corazón. -Le dije que me lo pensaría -dijo Lexi irritada--. . Así que si eso es lo que piensas. no que iría. ni siguiera tu hermano mayor. ¿qué intentas hacer? -Puede que sólo intente mantenerte apartada de otros hombres. gracias. -¿Por qué? -Porque tengo una erección enorme. -Quiero oírte decirlo -susurró. Jake mantuvo la mirada al frente. -¿Dónde lo has oído tú? -exigió Lexi. . -Entonces. . Jake le cogió de la mano y empezaron a caminar. ¿por qué? ¿Realmente tienes que preguntarlo? A Lexi se lo pusieron las rodillas como flanes. Lexi. dejando la distancia justa para mantener su conversación en privado.Parece que no gusta el modo en que me mira ningún hombre -observó ella mirándolo furiosa. Jamie se encogió de hombros y entró en el ascensor. -Te quiero para mí. -Gracias a Dios que está oscuro -murmuró Jake. no me gusta el modo en que te mira. -¿A qué te refieres? -Actúa como si fuera el dueño -las puertas se abrieron y salieron. y no puedo hacer mucho por ocultarla. Lexi. -Además. ¿A qué botón le doy. ¿Y ahora qué? -Eh. ¿De acuerdo? Lo he dicho. Jake entró y las puertas se cerraron. Lexi y Jake le seguían. Tengo hambre. les hizo un gesto y entonces siguió hacia el aparcamiento. vosotros -gritó Jake desde el coche-. -No intento ser tu padre. -Todos lo saben. sácatelo de la cabeza. -¿Dónde has oído eso? -preguntó ella. mami? Ella entró detrás de él y señaló el de la planta baja. y no necesito ser salvada del lobo malo. Jamie se detuvo en las puertas de salida. Mientras Jamie corría delante de ellos hacia la salida. -Yo se lo dije -dijo Jamie.Pareces mi padre -se detuvo y miró indignada a Jake-. maldita sea.haber salido con ese hombre. -Pero. mirándolo sorprendida. El la cogió del brazo.

Su corazón latía fuertemente. ¿verdad? -Supongo. En todo lo que podía pensar era en lo que daría por estar ahí de nuevo.-. bueno. Ella sonrió y abrió los ojos. Ella respiró profundamente y sintió sus pechos aplastarse contra sus costillas. -Quiero hacerte el amor. -Insistes en vivir peligrosamente.. Lexi cerró los ojos. mareada.? -Posiblemente no podría -dijo Jake deteniéndose y frotando con la rodilla su muslo al girarse para mirarla-. y en todo lo que podía pensar era en aquella otra noche de años atrás en la que Jake le había enseñado el significado de la palabra amor en su sentido más erótico. -¡Eh! -gritó Jamie caminando hacia ellos. Poniéndole el brazo en la espalda. Y no poder hacer nada sólo me pone peor. su cabeza daba vueltas.-¡Jake! -Tú me has preguntado -dijo apretando su mano-. Con la mano libre. Jake! No sé. -Ni siquiera podemos besarnos sin que tu te quedes doblado de dolor. -¡Oh. .. su cuerpo palpitaba. -Eso fue hace mucho. -Me parece casi un año. -No creo que pudieras. pero eso no evita que te desee. Sé que tienes razón. -Tenemos mucho de que hablar -dijo. Ahora estoy mejor.. con los ojos de Jake a Lexi y de nuevo a Jake antes de que su mirada se posara en su madre con claro escepticismo. ¿Qué estáis haciendo? Tu madre tropezó -dijo Jake . apenas puedes vestirte. ¿Cómo ibas a. Sus labios estaban tan cerca que casi podían tocarse. Y no me digas que no sientes lo mismo. Pero eso no evita que quiera intentarlo. Yo la cogí antes de que cayera. con tus costillas y el hombro y todo -balbuceó con las mejillas ardiendo-. ¡Tengo hambre! Sintiéndose culpables. -No me digas que nunca va a suceder. ella la metió por su camisa y acarició suavemente las vendas bajo la camiseta. -Necesitamos hablar. Lexi asintió... Jamie los miró. Lexi y Jake se separaron. -Quiero que te pongas bien. pero no antes de que Jamie inclinara la cabeza con repentino interés. Lexi movió la cabeza confundida. Ella apartó la mano de sus costillas a su mejilla. Bueno. -Je hago daño? -No importa.. ya sabes. -Fue hace dos semanas -corrigió suavemente. Jake la miró fijamente.

-No. Su hermana estaba acosándola con cosas sobre las que Lexi no tenía control. tirando de Jake con ella-. Vamos. -Sí -Lexi se acercó a la pizzería-. -¿Qué jaleo es éste? -preguntó Jake. -¡Ibas a pasártela! -gritó Jamie prácticamente en su oreja. Jake giró la cara hacia la ventanilla y pareció dormirse casi en cuanto el coche arrancó. Jake no era capaz de más aparte de formarse ilusiones. Y que sepas que no es prudente chillar a sonámbulos ni a conductores soñadores. A pesar de lo que los dos desearan. y Lexi condujo silenciosa llena de dudas y remordimientos. corazón -Lexi caminó hacia el coche. Jamie. Ella no podía creer que hubiera algo más en ello. El camino hacia la pizzería fue silencioso. pero sintió una pena tan fuerte que ni siquiera pudo intentar mentirse a sí misma. -¡Eh. Su hijo estaba enfrentándose a muchos cambios en su mundo. Echó una mirada inquietante por encima de su hombro al asiento trasero. -¿Te he asustado? Ella casi le pudo ver sonreír mientras apartaba su brazo y volvía a su asiento. mamá. Su padre estaba todavía en el hospital recuperándose de una operación del corazón. Jamie estaba en el asiento trasero. pero su conciencia no se lo permitía. y entonces volvió a mirar el edificio delante de ellos. Por suerte era algo discutible. dando claras muestras de estar enfurruñado. dejando el otro tema. Y cuando pudiera. . Y los impulsos libidinosos de Jake tenían que ser el resultado del aburrimiento y el aislamiento. dándole un susto terrible. Bueno.. Jake. Vamos a comprar una pizza. -Ni a osos dormidos -añadió Jake gruñón. ahí está! -gritó Jamie de detrás de ella. -Estás costillas me molestarán hasta la próxima década -dijo empezando a salir--. Un segundo más tarde su brazo apareció señalando junto a la cabeza de Lexi. ya se habría marchado. -Claro. incluso si fuera sólo por una noche. Pero no me duelen como antes. había estado sumida en sus pensamientos-. preferiría pasar el resto de su vida reviviendo esa única noche que preguntándose cómo habría sido si hubiera tenido el coraje de decir que sí. -Oh. no vuelvas a hacer eso -dijo asustada poniéndose la mano sobre el corazón. es posible. El cielo la ayudara. Lo quería. -¿Estás mejor de verdad? -preguntó Lexi pensando en futuras posibilidades. girando la cabeza. Pero no tenías que gritar.. -Lexi empezó a negarlo. El pensamiento debía alegrarla. Lexi esperó hasta que todos salieron para cerrar las puertas.¿Vamos a comer? -preguntó finalmente. Se desabrochó el cinturón y abrió la puerta. Y todos entraron.

en el cielo abierto. Tras asegurarse de que se quedaría donde ellos pudieran verlo. Cerró los ojos y respiró profundamente. -Tienes el ceño fruncido -dijo Jake mientras Lexi se sentaba a su lado. Necesitamos hablar. rodeados de gente. pero sólo se profundizó el ceño. -¿Qué? -Mitad de jamón y mitad de pimiento y cebolla-dijo Jake mirándola con curiosidad-. -¿Sí? -se pasó una mano por la frente para suavizarla. y era más que capaz de romper su corazón y arruinar su vida. -De acuerdo. -Bueno. Jamie se encaminó hacia las máquinas de juegos junto a la entrada. Lexi. Lexi aún tenía las cicatrices de la última vez.Jake se dirigió a una mesa tranquila al final. Era un hombre de carne y hueso con fallos y debilidades. Y eso no era precisamente algo que ella quisiera hablar en público. -¿Mitad y mitad? Las palabras penetraron en sus sueños y sacaron a Lexi de ellos de un tirón. -¿Sí?-su puso colorada por los recuerdos eróticos que cruzaron su cabeza. las cosas que ella había dicho no le habían parecido tan atrevidas. sí. No lo haría a propósito. Lexi sonrió y su rostro se relajó. Y sabía que no había modo de estar cerca de él sin quemarse con su calor. -Vaya memoria. -Te sorprenderías de las cosas que recuerdo-dijo con voz ronca. al quedarse sola. -Y a ti de pimiento y cebolla. yo diría una grande. donde las luces eran más suaves y las velas menos brillantes sobre los manteles de cuadros rojos y blancos. -Considerando que tenemos un muchacho en edad de crecer y un hombre hambriento. -A lo mejor te dejo. Había dejado de ser una adolescente. ya que había tenido la oportunidad de recuperar la razón. Solos bajo la luna. Lexi sonrió. ¿Estábien? -Oh. Tenía que acabar con eso. ni siquiera en privado. -Yo podría conducir el resto del camino a casa -se ofreció Jake. Jake se levantó para pedir. ¿Cómo podía haber dicho algo así? ¿Cómo podría haber accedido él? Ellos no tenían nada que hablar aparte del hecho que querían hacer el amor y no podían. estaba avergonzada al recordarlo. -¿Qué ocurre? -Nada. sintió que su imaginación empezaba a desbordarse de nuevo. Pero dentro de un restaurante. Supongo que estoy cansada. y Jake definitivamente no era el héroe que ella se había formado en sus fantasías virginales. ¿De qué tamaño? El calor que subió a su cara en ese momento fue de pura vergüenza. ¿qué tomamos? -A Jamie le gusta sólo de jamón. Lexi siguió a Jake. . pero lo haría de todos modos. Ella era tierra y él fuego.

y Jake le había hecho sentirse así. es demasiado joven para que un hombre de veintisiete años piense en ella. -Pobre papá. todo podría haber sido diferente.. La noche de tu fiesta. -Los dos queremos decir cosas. sí. -Jamie no está aquí ahora mismo -Jake apartó la mano y empezó a juguetear con el tenedor-. era muy difícil ignorarte con el pelo suelto y rizado.. Pero una chica de dieciséis años. Pero tú pensabas en mí. Un poco. -Oh. Se había sentido aquella noche como una mujer. Y todo el mundo se estaba dando cuenta -dijo Jake bajando la voz a un susurro. -A mí no importaba la gente. Recordaba cada palabra que Jake le había dicho y cada mirada que le había dicho más que las palabras. Jake apartó el tenedor y descansó la mano sobre la mesa. Delante de los ojos de todos. Pobre papá. . . A ella comenzó a palpitarle el corazón con furia. Y llevabas ese vestido de fiesta rosa con el escote tan bajo que tu padre te seguía con un jersey que no dejaba de intentar que te pusieras. Lexi se rió. recordando esa parte de la fiesta por primera vez desde hacía años. -¿Por qué no? -No creo que Jamie esté muy cómodo con la idea de nosotros. para ser exacto. lento y delicioso se extendió por ella al sonido de su voz. ¿Es por eso que me seguiste fuera de la fiesta cuando me marché? Sí. esto tampoco es fácil para mí. Ella nunca olvidaría aquella noche. Los dedos fuertes y ásperos de Jake acariciaron su mano. Recordaba el cielo azul y el aroma de pino en el aire. pensaba en ti. -Si tú hubieras sido incluso sólo un año mayor. Su niña estaba creciendo justo delante de sus ojos. -¿Cuánto? -Desde la noche en que cumpliste dieciséis años. sí. una mujer enamorada. Un calor sensual. tú y yo. -No lo hice. ¿Quién empieza? -No estoy segura de que éste sea el momento y el lugar -Lexi empezó a separar la mano. siendo algo más que amigos. pero los dedos de Jake se aferraron a su muñeca. He estado confundido contigo desde hace mucho tiempo. Mira.Pareces pensativa. y agitando tus enormes ojos marrones a cada hombre. no importa lo tentadora que sea. Lexi. Sólo me importabas tú -dijo Lexi mirándolo directamente a los ojos.Jake se sentó frente a ella y le cubrió la mano con la suya. -Sí -insistió Jake sonriendo-.

-El sentimiento era mutuo. No es algo de lo que quiera hablar esta noche. ella había rozado sus labios una vez más. -Jake. Lexi. bueno. Animada. -La gente lo ha hecho antes. hacia ella y entonces girarse y desaparecer en la noche. y yo era un hombre adulto considerando seriamente cosas que posiblemente eran incluso ilegales y pervertidas. Con nadie más a la vista. Mi padre fue el que me dijo que no ibas a volver. -La última vez. apretándola contra él. Cuando ella se apartó.. -¿Oh. Y salí de ahí mientras aún pude. -No es eso. fue muy tentador durante el par de minutos en que perdí completamente la cabeza. -Yo te quería mucho. y luego con una intensidad que había tenido en un completo contacto de sus cuerpos. créeme.. Entonces conseguí recordar que eras una niña. Eso había sido todo. -Estás enfadada. la única vez que hicimos el amor.. Lexi. -Porque me asusté -tocó su mano y la acarició con la punta de los dedos-. el beso había sido todo lo que ella había soñado que sería. los brazos de Jake la habían rodeado.. Acabamos de venir del hospital. Eso habría sido lo más estúpido que ninguno de los dos habría hecho. -¿Por qué te marchaste así? -preguntó ella al recordar el dolor que había sentido. Lexi le había pedido un beso de cumpleaños. pero tu padre me habría matado. Toda tu vida es un torbellino ahora mismo y esto está algo fuera de lugar.. -Créeme. -Me gustaría oírla --insistió Lexi. esperando hasta que ella llegó a su lado. Hasta ese momento. -No lo sé. tú te marchaste sin decirme ni adiós. ella podía verle girarse al sonido de su voz. -¿Y de qué quieres hablar esta noche? -De lo mucho que quiero hacerte el amor. De repente. con jadeos sin aliento. él había reaccionado. -Puede que en otro momento. débil por el efecto de sus palabras. qué? -preguntó suavemente. -¿Entonces.Como si estuviera sucediendo de nuevo. Lo último que ella recordaba era la mirada horrorizada de Jake al mirar hacia abajo. asustada de que lo hagas de nuevo si te doy la oportunidad. apenas rozando sus labios con los de él en una caricia. Y habría tenido razón. Él había vacilado. y ella se había puesto de puntillas.. Lexi se llevó la mano a la frente para que dejara de darle vueltas la cabeza. -Lo sé. en serio? ¿Más estúpido que casarte con Dolores tres meses después? -Eso es otra historia. Pero esa vez. Sé que estoy asustada. al principio reacio. . Tú eras demasiado joven para saber lo que estabas haciendo.

-No recuerdo haberme resistido mucho -frunció el ceño-. ¿qué? Él se llevó su mano a sus labios.-Nunca debía haberte hecho el amor aquella noche. con su camaradería en pleno auge de nuevo. eso es muy noble. Se mordió el labio inferior para evitar sonreír. No tenía dinero. en todas las oportunidades perdidas -dijo con pasión entrelazando sus dedos con los de ella-. Jamie echó el balón a Jake. -Sólo quería que supieras que voy a seducirte en cuanto pueda -Bueno. lo lanzó hacia Jamie. Jake aún llevaba el cabestrillo. La furia de Lexi había desaparecido. pero Jake no la dejó. que dio dos pasos atrás. Furiosa de repente. Girando a su izquierda. El fantasma de una sonrisa cruzó el rostro de Jake. Y ahora. -¿Y qué había de mí? Yo fui quien te sedujo aquella noche. Mientras miraba. Al pensarlo. pero su boca esbozó una sonrisa de todos modos. el corazón le dio un bote. ni futuro. Una dama tiene que estar prevenida. Incluso había alquilado mi rancho por diez años sólo para cumplir el acuerdo de divorcio con Dolores. . y lo cogió con las dos manos antes de que chocara con su estómago.. en lo bien que te siento entre mis brazos. La tensión que había aparecido después del viaje al hospital una semana antes se había olvidado. ¿pero qué ha cambiado ahora de hace diez años? -Tú ya no tienes dieciséis años. te lo aseguto. y sus costillas seguían vendadas. donde Jake y Jamie jugaban con un balón de béisbol bajo el aire otoñal. . Capítulo 10 L EXI estaba de pie junto a la ventana de la cocina que daba al jardín. -Escúchame . Lexi intentó apartar la mano de él. ni trabajo. -El placer es mío. Lexi. El único modo en que podía evitarlo era marchándome. No debí. A la mañana siguiente puse los pies en la tierra. -Yo también he pensado cosas parecida --admitió tragando saliva-. pero hubiera vuelto a hacerlo si hubiera tenido la oportunidad.. Pronto Jake tendría dos brazos para sujetarla y un pecho lo bastante fuerte para soportar su peso. Ni siquiera puedo dormir por las noches pensando en ti.Bueno.insistió Jake-. gracias-dijo Lexi mareada al pensarlo-. Y yo soy demasiado viejo para ser noble. pero tras tres semanas de reposo se estaba curando. Estaba ofreciéndole otra oportunidad para disfrutar de la noche más maravillosa de su vida. Sabía que él no le ofrecía un futuro. en gran parte a los esfuerzos de Jake. pero estaba ofreciéndole mucho más de lo que ella había tenido nunca con otro hombre.

sólo ponía "desconocido". había sido idea de Cordelia esconder el embarazo de Dolores tras la identidad de Lexi. Después de eso. Al quinto ring. soy yo. Sus ojos verdes brillaban risueños mientras cogía el balón y se enderezaba de nuevo. sería su madre. Pero Dolores solía mentir. pero no que se quedaría con ella. las cosas habían ido de mal en peor. ¿Serían una o dos noches suficientes para hacerla soportar el dolor de corazón que seguiría? Porque hicieran o no el amor.¿Y luego qué? La pregunta resonó en su mente. Jake le había dicho que la deseaba. Había dicho que soñaba con ella. suspiró aliviada al oír a la criada. Lexi se agarró con fuerza a la pila y respiró profundamente. Si alguien lo sabía. Pero en ese momento. aparecía como la madre de James Franklin Conley. Él le haría el amor y después se marcharía. Con los años. Su rostro feliz y ojos risueños eran tan similares a los que acababa de ver. el recuerdo aún dolía. Incluso después de diez años. Y donde debía estar el nombre del padre. -¿Dolores? ¿Estás bien. alelando la alegría como humo en el viento. él se marcharía en cuanto su padre estuviera bien. los parecidos que ella había visto los había achacado al producto de su imaginación hiperactiva. -¿Lexi? ¿Qué ocurre? No pareces tú -se alarmó-. la vieja sospecha creció. ¿Es tu padre? ¿Ha ocurrido algo? . querida? -No. No podía ser. ¿Pero y si lo era? Dolores le había jurado que no se había acostado con Jake durante meses antes de dejarle. No podía ser. que sus manos apretaron tanto la pila que sus nudillos se pusieron blancos. Lexi -dijo sentándose. -¿Madre? -dijo Lexi casi sin voz por el nerviosismo. movió la cabeza para aclarar su visión y miró de nuevo. Después de todo. Dejando el recuerdo atrás. era una versión más curtida. Lexi corrió al teléfono del salón. La risa de Jamie sonó cuando Jake giró y le lanzó el balón. Alexandra Lorraine Conley. Mientras iba a buscar a su madre. Lexi vio a su hijo correr hacia atrás para recibirlo. mientras miraba. Nunca había sido un secreto que Dolores había sido la favorita de su madre. madura y atractiva del muchacho a quien ella había adorado y el hombre al que había llegado a amar. Lexi intentó calmar su corazón. A los cuarenta y un años. Inclinándose hacia la ventana. el nombre que ella había planeado dar a su propio hijo cuando tuviera uno. pero no había dicho que la amaba. Su mano temblaba mientras marcaba el número de su madre. Su mundo se había derrumbado cuando había leído su nombre. -¿Sí? -preguntó su madre dulcemente al teléfono. vio a Jake corriendo para coger el balón. pero Lexi nunca se había dado cuenta de ello hasta el día en que había visto la partida de nacimiento de Jamie. Cuando levantó la mirada de nuevo. pestañeó. Su rostro estaba relajado y sonriente.

entonces sabré que Jake pudo ser el padre y posiblemente lo sea. En serio. pero es enormemente rico.. te has fijado alguna vez en la forma de moverse y en las cosas que hace? -Bueno. -¡Madre. ¿Has notado algo en Jamie que fuera. -Sí. -Cuando les veo juntos. -¿En sus visitas. yo ya le he dicho que tú nunca estarías de acuerdo. -Lloyd puede ser un poco rígido. suéltalo.. ¿qué es. Es muy especial. Si Lloyd fuera más tieso le podrías disecar. ¿Es eso lo que . Está bien. santo Dios! -exclamó Lexi-.. es que tú no te detendrás en nada para proteger a Dolores..-No. Cordelia suspiró aliviada.. Sé que vive en un rancho y está acostumbrado a mucha libertad. querida. la florista está aquí. engaños y rechazos. tengo que irme. querida. -Puedo preguntarle a Jake. pero a Lloyd le gusta así. ¿Te recuerda a alguien? ¿En las fotos has notado que se parezca a alguien? -Bueno. No me refiero a eso. y quería hablarte de eso. -Oh. no se parece nada a Dolores. -Me alegro. si he aprendido algo en toda mi vida. Tengo invitados que vienen a cenar. Yo he sido para ti un sacrificio a mano más de una vez. ¿qué harás? ¿Se lo dirás? ¿Arriesgarás que pueda quitarte a Jamie? Porque sabes que podría. familiar? -Lexi. ¿Dudas de mi palabra? Lexi pensó en todos los años de decepciones. Lexi. bueno.. Suspiró cansada. pero. no es nada. Si averiguo que Dolores se acostó con él justo antes de marcharse. y espero que seas agradable con él -replicó Cordelia-. Alexandra. Claro que es familiar. querida. . Además.Me duele oírte decir eso. -Soy tu madre. Lexi? Tengo prisa. madre. Lloyd estaba pensando que a lo mejor una escuela militar pudiera ser una buena idea. madre. sí. -Madre. espera! -¿Qué? -Sé que Dolores lo niega. -Jake no es el padre de Jamie -dijo Cordelia como si pudiera leer la mente de Lexi. -Bueno. ganando tiempo para armarse de valor. pero ese niño es demasiado revoltoso. -¡Oh. -Bueno. Dolores me dijo que había hablado contigo. Para eso no te he llamado. -Y entonces. eso es muy difícil de creer. no. Ahora los padres tienen derechos. Le enviarán a casa dentro de una semana o algo así. -respiró y soltó el aire despacio-. -No -dijo Lexi impacientándose tanto como su madre-. si me entero de que me mintió en eso. Hay un millón de cosas que debo hacer. Por eso llamo. Lexi. Oh. ¿de qué hablas? Es mi nieto. y la florista llegará en cualquier momento. -Parece una gran fiesta -dijo Lexi. Bueno.

y no había nada que nadie pudiera hacer por cambiar eso. -Claro que sí --dijo Lexi tranquila -.No te pongas emocional. Después de que me hubiera enamorado del bebé. y el corazón se le partió al pensar en ese bebé diminuto y perfecto apartado por una madre que nunca le había querido. ¡Y ahora estás amenazando con estropearlo todo! -Esa decisión habré de tomarla yo. pero era un dolor que Lexi conocía bien. Yo lo arreglé de modo que los médicos y el hospital pensaran que Dolores era Alexandra Conley. Ella había aceptado mucho tiempo antes que era una hijastra para su propia madre. A lo mejor tú has basado tu vida en el engaño. Y también había aprendido que al final. Para todo el mundo tú eres la madre de Jamie. Ya está empezando a hacer preguntas. conocería lo que era crecer siendo realmente amado. ¿Cuánto tiempo más crees que puedo seguir dándole excusas? -¡No puedes decírselo! ¡Prometiste no hacerlo! -Yo no tenía ni veinte años. -Si Jake es el padre -dijo Lexi despacio tiene derecho a saberlo. Jamie tenía suerte de haber sido rechazado.quieres? Era el tono de su madre más que sus palabras lo que dolía. Y nunca soñé que la única razón por la que me querías allí era para tenderme una trampa. después de que Dolores amenazara con darlo en adopción si no lo hacía -Lexi apretaba el teléfono con tanta fuerza que los dedos le empezaban a dar calambres-. Lexi respiró profundamente y se calmó. . Después de que yo llevara cuidándole semanas. Jamie siempre ha sabido que era adoptado. Yo fui a California para ayudar a mi hermana a superar un divorcio traumático. suerte de haber sido recogido por los brazos de su nueva madre y llevado al rancho en las afueras de Santa Fe donde él. madre. Accediste a ello. ¿no crees que hará preguntas sobre su padre? Jamie tiene diez años. Dolores era una de ellas. Yo lo arreglé para que pudieras abandonar California con Jamie como tu propia hijo y nadie supiera nunca la verdad. Algunas personas nunca deberían ser madres. madre. pero yo no planeo vivirla así. tu madre. y cuando sea lo bastante mayor. como ella. y Cordelia posiblemente otra. Cuando el . Lexi. Ni siquiera sabía que estaba embarazada hasta que la vi. Tú aceptaste el bebé. Jamie era suyo. Las lágrimas asomaron a su voz al recordarlo. El pasado había quedado detrás. había sido la afortunada. -Claro que accedí. pienso decirle quién es su madre natural. Sabes lo que me disgustan las lágrimas. Yo me ocupé de eso. Yo. Alexandra --le ordenó su madre-. -Eres una boba. -Eso no supone ninguna diferencia. Como la propia Lexi. Y cuando le hable a Jamie de su madre. Fue un golpe duro cuando averigüé lo que habías hecho a mis espaldas. -¡No te atreverás! -gritó Cordelia.

y rezando para poder encontrar una respuesta. ¿Sería Jamie más feliz conociendo la verdad? ¿O se sentiría como se sintió Lexi cuando su madre se quedó con Dolores y a ella la envió con su padre? Lexi había necesitado media vida para darse cuenta de que el fallo no había estado en ella misma. ¿No está esperando la florista? -Sí. a su tiempo. Lexi estaba deseando terminar con la conversación para poder recuperar su paz mental--. -No te preocupes. Lexi aparcó delante de la casa justo antes de la puesta de sol. siempre que hablaba con su madre. -Ya veremos -como de costumbre. Lexi se preguntó si no sería mejor que ella adoptara la misma actitud. Para él. ('reo que si miras esto de un modo realista. Mejor trataría esos problemas como hacía siempre. bueno. No quiero que nadie sufra nunca más por nada de esto --fijo totalmente calmada-. -Da recuerdos a tu padre. Desde lo alto. había podido asegurar a los doctores que no habría problema. Las delicadas flores rosas y blancas sobre las hojas verdes formaban una bella alfombra a su alrededor. prométeme que lo pensarás. había una cascada de plantas. Creo que llegará el día cuando ella querrá que lo sepa. No quería que Jamie pasara por eso. y Lexi suspiró feliz.momento llegara. Alexandra. desde donde una vez había caído el agua. No había razón para que tuviera que escuchar todos los detalles feos. madre -dijo Lexi quitándose el auricular de la oreja. él había dejado claro que no quería oír nada más de «esa maldita mujer». -Que tengas una agradable velada. pero no sabía cómo podría evitarlo una vez le dijera la verdad. -Has perdido la cabeza. Las palabras de despedida de su madre. él le diría todo lo que él necesitara saber y no más. A lo mejor algo de lo que su madre había dicho era cierto. -Yo creo que sí. dejándolos para el día siguiente. y estaba feliz al pensar que su padre volvería a casa después del fin de semana. se sentó en el borde de la fuente de piedra. serás sensata. Una sonrisa encendió su rostro mientras salía del coche. sino en su madre. -Ella nunca accederá. hicieron sonreír a Lexi mientras colgaba. Aún necesitaría muchos cuidados. Su . Ella y su padre habían pasado la mañana hablando con los doctores. Me doy cuenta de que esto también ha de ser decisión de Dolores. apenas oídas. No haré nada aún. La última vez que le había dado a su padre el mensaje. pero con Twyla y Manuel para ayudar. Pero en lugar de entrar en la casa. querida. el pasado era un libro cerrado. madre. Le dolía la cabeza de todas las preguntas sin respuestas mientras se ponía de pie. Ha habido demasiado dolor. Sus dedos acariciaron los pequeños pétalos de una rosa.

Sea cual sea el problema.padre viviría. ¿Cómo voy a poder hacer mi trabajo si tengo que estar subiendo aquí todo el día? -¿A qué te refieres? -Está revisando cada transacción que yo he hecho durante los dos últimos años. Incluso Twyla parecía más sonrosada que de costumbre cuando Jake estaba cerca. La puerta de la casa se abrió y se cerró de golpe. oiga o sueñe con el trabajo durante al menos otras seis semanas. Jake está ahora a cargo del rancho y yo he estado fuera todo el día. ¿Por favor. No quiero que piense. tienes que detenerle. . Su expresión le recordó a Lexi la de un niño enfurruñado. Lexi levantó la cabeza esperando ver a Jake. y las comidas en el rancho nunca habían sabido mejor. Bueno. Y tú tienes el trabajo que él solía hacer. Pero en su lugar vio a Brad McCauley caminando enérgicamente y directamente hacia ella. Brad? -Algo en ese hombre me irrita. -¡No!-alarmada. Ahora mismo. Lexi.. -Eso es comprensible. Por las preguntas que su padre le había hecho. El grado de su alivio le indicó lo preocupada que había estado. Por supuesto -dijo Brad calmándose visiblemente--. y pasaba las tardes con Jake en vez de con Manuel u otro de los trabajadores. yo lo arreglaré. Jake está haciendo un trabajo que a ti te gustaría tener. . Jamie iba directamente a casa desde el colegio esos días. A lo mejor ya podría tranquilizarse y disfrutar un poco más de la vida. Pero no puedes llamar a mi padre bajo ninguna circunstancia. -¿Qué pasa. se encogió de hombros. Lexi sabía que seguía teniendo la esperanza de que Jake se quedara. Se puso de nuevo el sombrero y se bajó el ala sobre los ojos. Yo. Lexi se puso nerviosa. Ella casi había empezado a esperar lo mismo. Me está haciendo buscar recibos de venta de ganado y facturas de compras de alimentos que han estado guardadas durante años y medio --explicó furioso-. -Posiblemente no. -Lexi -se detuvo delante de ella y se puso los puños en las caderas-. Cierto antagonismo entre los dos es natural.¿A qué te refieres? -preguntó. pero no voy a aguantar mucho más. Se quitó el sombrero con una mano y se pasó los dedos de la otra por el pelo. Sólo estaba furioso. sabiéndolo de antemano. Pronto estaría en casa. puedes decirme qué está intentando hacer ese maniático? Como Lexi no estaba interesada en la última pelea de Brad con Jake. yo no haría eso. -Es más que eso -dijo Brad mirándola-. Lexi se puso de pie-. Odiaría tener que molestar a Frank en el hospital con esto. Ni siquiera he debido decirlo.. ¡No hagas eso! Yo me ocuparé. Creo que él tiene celos de algo más que del trabajo.

-¿Es este fin de semana? -Claro -sonrió-. así que estaba viéndole marcharse.. Debes estar agotada después de todas las horas que has pasado en ese hospital. -A lo mejor simplemente no me gusta que le des la mano a un ladrón como Brad McCauley. ¿Sabes que pensaba llamar a papá al hospital? Jake se acercó a ella. Me parece bien. ¿Te parece bien? -Muy bien-Lexi sonrió mientras apartaba la mano-. Se frotó la mano contra la falda mientras le veía marcharse. -Oh.. No necesitaba una noche para saber que no iría al baile con Brad. -¿He dicho que algo vaya mal? -No. No sabía que fuera tan pronto. Te diré algo. Necesitaba una noche para saber cómo se lo diría. -Pensé quedarme aquí un rato para disfrutar del aire fresco --respondió Lexi suavemente. ¿Te has decidido sobre el baile de este fin de semana? Aún me gustaría llevarte si tú quieres ir. Jamie está bien. -A nada -la miró de nuevo.? -No. ¿Y qué estabas haciendo? ¿Mirando desde la ventana? . -Eso no sería buena idea. más relajado-. -¿De qué estás hablando? -preguntó de pronto enfadada--.. piénsalo esta noche y dame la respuesta mañana.La verdad es que sí -dijo Jake despacio-. pero sonaba así tu voz.. -He estado esperando a que volvieras a casa. -Lo estoy -se sentó de nuevo en la fuente -. haciendo los deberes. pero su voz no sonaba alegre. Jake cerró la puerta y avanzó hasta el extremo del portal. Está arriba. Lexi se alarmó. Entonces se abrió la puerta de nuevo y una figura alta y oscura apareció en el rectángulo amarillo de la puerta. ¿entonces qué va mal? Jake bajó los escalones y se apoyó contra uno de los pilares que soportaban el techo del porche. ¿Y adivinas lo que vi en su lugar? -Lo que viste fue que se quejó sobre ti. -¿Vas a entrar? Ella no podía ver su rostro claramente por las sombras. -¿Ocurre algo? ¿Jamie. Te haría bien salir y divertirte un poco. No confío en McCauley. -Sólo quedan dos noches -le cogió la mano . .Brad bajó la mirada. Me has pillado desprevenida. Lexi se sorprendió.

-¿Cuál de las dos? . Lexi tenía la espalda contra la fuente. Bueno. Sus pechos le hormiguearon. -Estoy haciendo el tonto -repitió suavemente con furia en la mirada -. Así que supéralo ya. -¿Qué te pasa? -preguntó Lexi poniéndose de pie con las manos en las caderas-. y deseaba . Su puño se cerró en su pelo y tiró suavemente. pero no podía rendirse a él. Jake. Lexi apretó las manos en puños. No podía decirle que había ganado. presionando íntimamente mientras su lengua penetraba despacio en el suave interior de su boca. hundiéndose en el beso que había dejado de ser furioso y se había vuelto profundo y salvaje. pero enfréntate a los hechos. Yo no soy el que permite a un ladrón que me hable dulcemente y me lleve a la cama. Lívida de furia. pero Jake siguió avanzando. -Aún no me he decidido. cambió rápidamente-. eso es lo que he dicho -Lexi levantó la barbilla. Así que le prometí que yo solucionaría todo. ¿Yo soy el tonto? A mí no me lo parece. Sus dedos se metieron por su pelo en la nuca. y al ver el triunfo en los ojos de Jake. Dejaste el trabajo. Lexi se agarró a él.-Eso es lo que le he dicho. A Lexi le latía muy deprisa el corazón. Su muslo empujó entre sus piernas. ¿Sí o no? -No lo sé. y Brad es ahora el capataz. No podía retroceder más. -Tienes suerte de que no te abofetee por esto. -Maldita seas. echándole la cabeza hacia atrás. ¿cuál es el problema? -¿Por eso te estaba dando la mano? ¿Te estaba dando las gracias por salir en su rescate? . -¿Superarlo? ¿Superarlo? -casi gritó -¿Es eso lo que has dicho? -Sí. Palpitando. -No -susurró al fin. Sí. Su boca cayó sobre la suya en un beso castigador y apasionado. Sus muslos rozaron los suyos. Ese hijo de puta susurró Jake. -Estás haciendo el tonto con esta vendeta. -¿Sí o no? -preguntó de nuevo. -¿Vas a ir con él? -preguntó Jake ignorando su amenaza. Sé que fuiste capataz aquí. pero me estaba pidiendo que fuera al baile con él el sábado.gruñó Jake. -Sí.No es asunto tuyo. Su respiración acariciaba sus mejillas mientras sus labios bajaron tanto que casi rozaron los suyos. -¿Qué quiere decir eso? Es una decisión simple.

Jake levantó la cabeza y ella jadeó cuando la cogió de la cadera y la sujetó mientras su muslo empezaba con unos empujones rítmicos entre sus piernas. contenta de tener una excusa para interrumpirle. -¿Esto? -Esto -Jake se apretó contra su estómago. La boca de Jake se cerró sobre la suya. ¿Por qué no nos sentamos? Perpleja. mirándola a los ojos-. Jake. Subió sus labios a los de él. incapaz incluso de creer lo que le estaba pasando. ella se sentó en el sofá. su cuerpo y su alma. -¿De qué hablas? -preguntó. Ella podía sentir su excitación. Sé que estamos en medio del patio.preguntó con voz ronca junto a su oreja. Jake la miró detenidamente. enviando explosiones por el cuerpo de Lexi.sentir el peso dulce de su cuerpo sobre el suyo. no habían tenido un momento a solas.. -Vas a ir conmigo -Jake bajó la cabeza y habló junto a sus labios-. Lexi se detuvo al oírle y entró al salón. Y esto. Desde su encuentro en la fuente la noche anterior. Vio a Jake levantarse de la silla y levantar el puño triunfante. Otra vez no -suplicó Lexi. y él a su lado. muy larga. pero está muy oscuro. Estaba llena de deseo. Las terminaciones nerviosas seguían doliendo y palpitando salvajes. Ella negó con la cabeza y gimió de nuevo. Aquí no. y Lexi le ofreció su boca. será una noche muy. -Oh. y se sintió culpable por haber permitido que la lujuria la cegara y dejarle así. y estamos solos. un abultamiento duro y caliente latiendo contra su estómago. ahora no.. incapaz de hablar. . ¿Verdad? -Sí -murmuró Lexi. luchando contra el placentero dolor en su interior. cogiéndola con su brazo bueno. Capítulo 1 1 Y A está! -exclamó Jake colgando el teléfono-. Era suya. tomando lo que le ofrecía y dando ternura y pasión a cambio. -Lexi. -Lo sé -Jake la soltó de mala gana y se apartó.No debí. Y esto -su beso fue rápido y duro y su pierna se deslizó entre las suyas de nuevo--. -No vas a ir con él. -Te deseo tanto que no puedo soportarlo -susurró seductoramente Jake. Siempre lo había sido. Y he estado medio loco de pensar en esto. Y cuando ocurra. . ¡Lo tengo! Cuando iba a subir las escaleras. ¿verdad? . Lexi gimió y apretó la cara a su cuello. iba a llamarte -hizo una señal al sofá frente a la chimenea-. sin dejar duda de su excitación-. Pero pronto. -Sshh -Jake la abrazó con más fuerza-.

Lexi sonrió. No quería preocuparte. -¿Cosas? ¿Qué cosas? ¿Y por qué no sé yo nada? -Oh.Te he echado de menos. ¿Quién? ¿Lo sabía papá? -Lo sospechaba. y siendo un niño. ha estado cuidadosamente quedándose con los beneficios del rancho. Pensó que a lo mejor como yo era de fuera. no veía que algo así importara. -No -dijo Jake con firmeza-. Lexi se apartó para mirarlo a los ojos. ¿No? En primer lugar. Y nos números no encajan con los que Brad McCauley le dio a tu padre. -¿Por eso ha estado ayudándote? -Sí. Tiene una buena cabeza para los números. venta de ganado. porque quiero hablar contigo y no quiero que te disgustes. con la ayuda de uno o dos socios. Cosas que tu padre me pidió que hiciera mientras él estaba en el hospital. -Oh. Soy una mujer. podría notar algo que a él se le hubiera pasado. -¿Y fue así? -Al final. Jake sonrió ya la besó una vez más. Lexi. Tengo una caja llena de facturas de comida. sí que he pensado en ti -dijo jugueteando con su pelo y besándola suavemente-. -Mira. desde hace ya varios años. alguien. Recuerda exactamente cuántas sobrevivieron durante los dos años pasados. cierto. lo tengo. lo conozco. pero si vas a acusar a Brad de ladrón. ya conoces a tu padre. -Me alegra oír eso. facturas del veterinario. Jake. -No sabía que hubieras pensado en mí. -Sí. -¿Disgustarme? ¿Por qué? -Sobre unas cosas que he averiguado desde que estoy aquí. parece que lo han hecho más descaradamente. Es poco. ¿Bueno. sin poder creer lo que estaba oyendo--. Estabas trabajando cada vez que he pasado por aquí. No he hecho mucho más -susurró. pero Jamie ha sido de gran ayuda. y en segundo. pero no tenía nada concreto. Y a medida que Frank se ha puesto peor. Nunca cambiará -se encogió de hombros-. pero todo . realmente le gustan esas crías. ella no veía por qué iba a mentir Brad. -Yo tampoco. A lo mejor no lo crees. -Oh. La cuenta que él le dio a Frank se quedaba corta en diez crías el año pasado y quince este año. -¿Cómo? -se alarmó. Jamie me ha ayudado con las crías de las dos pasadas primaveras. así que no debo preocuparme por nada.. Tengo mucho más. y no sé qué más cosas donde él cambió un poco los números y se embolsó la diferencia. quiero a mi hijo. qué es? -Bien. Todas esas horas que pasaba con los ayudantes después del colegio le hicieron enterarse de muchas cosas. tendrás que tener más que eso.

. tenía miedo de cuál pudiera ser la reacción de su padre. Cada vez que lo intentaba empezabas a gritarle recordó Jake. Lexi se volvió para mirar sobre su hombro el montón de cajas junto a la mesa. El hecho de que tuviera razón. -¿Qué diablos quieres ahora. -Es difícil de creer -dijo despacio-. y dudo seriamente que vuelva a trabajar de capataz de nuevo. Hablamos esta mañana -dijo Jake-. no hablé con tu padre hasta esta mañana. Al menos no era nadie que ella apreciara. es posible. sólo la irritó más. pero nosotros sólo queremos librarnos de él. ¿No ha quebrantado ninguna ley? -Bueno. Esta mañana he averiguado que no es la primera vez que ha hecho algo así. Lexi suspiró y Jake le acarició la mandíbula. -Un momento -dijo recordando la imagen apasionada de la noche anterior-. ahora me siento como una tonta. No le será tan fácil la próxima vez. -No lo sabías. y si yo no hubiera sido tan celoso respecto a Brad. lo hará de nuevo. Si quería evidencias. Frank piensa que tenemos todo lo que necesitamos. Yo salí con ese hombre y yo le defendí. Y posiblemente uno nuevo. ¿Ese ladrón? -Hice lo posible por evitarlo -dijo Jake medio sonriendo. Ella dejó de caminar y lo miró.suma. Sin previo aviso. Lexi? ¿Hablaste con él como me dijiste? . ¿Qué es esto. -Aún así me hubiera gustado que me lo hubieras dicho. estoy seguro de que no habría apuntado hacia él tan rápidamente. la puerta se abrió y Brad McCauley entró como una tormenta. -No. -¿No? Jake se levantó y se unió a ella. Puedo echar a MccCauley cuando quiera. -Un tipo llamado Pepper. -McCauley tenía cuidado con quién metía en el asunto. -¡Podrías habérmelo dicho! -gritó nada divertida. ¿Está implicado alguien más del rancho? Él le levantó la barbilla. -¿Ibas a dejarme ir al baile con ese. ahí había muchas. Ni siquiera Frank sabía que era Brad. A él podía no gustarle mucho Brad McCauley. estoy seguro. -¿Vas a echarle simplemente? -dijo ella sintiéndose enfurecer-. Ella soltó el aire que había aguantado. y se detuvo al ver a Lexi medio escondida detrás de Jake-. -Las noticias vuelan. Carver. ¿Lo sabe papá? Más que aturdida. poniéndose de pie y caminando de un lado a otro. pero yo sabía el resto. -¿Pero qué hay del siguiente rancho al que vaya? Si ha hecho esto dos veces.. Thorn? -gritó. ese.?-se detuvo-. ese. -Bien. pero había confiado en él. En eso podía estar agradecida. ¿Sabías esto anoche? -Bueno.

preguntándose cuánto tiempo más alargaría el asunto. en absoluto -dijo Brad con confianza-. De pie y escupiendo fuego. Puedes hacerte el sordo y el ciego. no irá contigo al baile. -Bueno. . -No. Todo el mundo lo sabe. Brad gritó. -¿Qué? -bufó indignado levantándose de la silla. pero sabes lo que hiciste. No. El alquiler de Frank ha terminado. ¿qué hay de esos recibos que has estado buscando para mí estos días? . Ya es hora de que arreglemos algunas cosas aquí -se sentó en la silla junto al sofá y esperó a que ellos se le unieran. ¿Crees que podrías estar fuera mañana? Puedes usar el granero para guardar tus cosas hasta que encuentres otro lugar. Creo que me gustaría que me devolvieras mi casa. Jake me habló antes a mí.No sé de qué hablas. ¡Lexi. Brad -respondió Lexi luchando por contenerse-. Lexi levantó su mirada hacia Jake. Por el brillo frío en sus ojos. Brad. . -Espera un momento. Si ella no estuviera convencida de su culpa. -Claro que sí. Puedes hacerte el inocente. -Bueno. Irá conmigo. Brad -Jake apretó la mano en su cintura--.-Me temo que no he tenido la oportunidad. -Me estás tendiendo una trampa. enviaré a Twyla a limpiarla mañana por la tarde. casi hubiera sentido pena por él. supo que no tenía prisa. Creo que Brad preferirá hacer esto en privado. Esa casa es el aposento del capataz. -¿Es resto? -Brad se tensó y dio un paso atrás -. Y por cierto. Jake rodeó a Lexi de la cintura. ¿y qué diablos se supone que haré entonces? -Ya llegamos a esa parte. Y en cuanto al resto. Jake negó despacio con la cabeza.Bueno. para empezar. -Quizá sea mejor que nos dejes solos unos minutos. Si quiere tener su casa. ¿Qué resto? Con un movimiento de la cabeza. Jake tiene mi total aprobación. Puedes hacerte el mudo. esa casa es mía. no le escuches! Brad la miró desesperado. Brad. -Y otra cosa -añadió Jake-. Lexi y yo hablamos anoche y de nuevo esta mañana. -Ya lo ha hecho. no hay nada que podamos hacer -puso su mano sobre la que sujetaba la cintura-. y yo he decidido que quiero mi casa. -La verdad es que Jake está en su derecho. Si puedes estar fuera mañana al mediodía. Quiero que Lexi oiga todo lo que tienes que decir. Lexi. ¿Aún quieres que se quede Lexi? -Lexi -Brad la miró suplicante ¿No puedes detenerle? ¿No puedes hacer algo? Sabes que esto no está bien. puede que entonces podamos sentarnos todos -Brad cerró la puerta tras él y entró en el salón-. Y yo también. Jake le indicó las cajas y los papeles que había sobre la mesa.

te doy las gracias más sinceras. No quiero ver tu cara hasta que recojas tu cheque mañana. -¡Me encantaría! -¡Estoy segura de ello! -Lexi se liberó del brazo de Jake y se puso entre los dos hombres . Si estuviera en tu lugar. Has estado deseando esto desde que llegaste aquí -dijo Brad con los dientes apretados-. No necesito que tú libres mis batallas. -¿Qué pasará la semana que viene? -Supongo que para entonces yo podré ocuparme de casi todas las obligaciones de un capataz. Tengo que hablar con Manuel para que reemplace a McCauley hasta la semana que viene. Brad -dijo Lexi despacio-. . -El señor Conley te ofrece generosamente dos semanas de indemnización si desapareces rápida y silenciosamente. ¡Ahora. Nadie te cree ya. e intentaste usarme. . Despacio. ¿Qué se supone que puedo hacer si sales con él y te lesionas de nuevo? Después de todo. tú acabas de echar al único otro hombre que me ha pedido que le acompañe al baile el sábado por la noche. Si por mí fuera. -Será mejor que volvamos al trabajo ahora. -Un placer. Por si acaso. sorprendida de la sinceridad en su voz. -Eso estaría bien. Él la estrechó. y la soltó despacio. Le robaste a mi padre. pero yo quería pararlo antes de que llegara más lejos. sal de aquí y empieza a hacer las maletas. ¡Tú!-señaló a Brad con un dedo al pecho . ¿Significa eso que te vas a mudar a tu casa? -Eso estaba pensando. Tienes suerte de que todo lo que vayan a hacer sea echarte. Sonriendo. Apuesto a que te sientes muy bien ahora. -¿En qué estaría pensando yo? -No lo sé. -No estaba librando tu batalla. Tus obligaciones como capataz han terminado. -Bueno. irías a la cárcel. simplemente llamaré al sheriff para ver qué piensa él de este asunto. Lexi sonrió despacio. Él la besó. Tú serpiente rastrera. -¿Qué diablos significaba eso? --preguntó Jake -.Yo también. muévete! Con una mirada final en la dirección de Jake. Brad salió de la casa. y una suave sonrisa apareció en sus labios. y si oigo alguna amenaza más de cualquier tipo. él la abrazó. pero me enfrentaría a ti cuando quisieras intentarlo. Puede que yo no esté totalmente curado. -Estoy deseando que llegue mañana por la noche. Puedes recoger el cheque mañana al mediodía. sino la mía. el fuego salió de los ojos de Jake.-Ríndete. me marcharía antes de que se dijeran más cosas -le aconsejó Jake con voz fría como el hielo . Brad se acercó un paso.

y sé que él es su único padrastro al que ha llamado papá. Lo que significa que ella o viene a recrearse o a curar sus heridas. De acuerdo.. Lexi respiró profundamente y se forzó a calmarse. pero ella estaba muy aliviada de todos modos por la seriedad de sus palabras. mañana. te contaré realmente todo lo que pasó -dijo Jake. -No iba a decir nada. -Al menos yo tengo donde esconderme. No sé qué me ha pasado. pero tu padre mencionó que Dolores lo llamó ayer.-¿Por si acaso qué? Jake hizo una mueca. -Posiblemente. -Oh. -Con toda la atención que Jamie recibe en el rancho. fue su padre durante seis años muy formativos. -Puede que no estemos siendo muy amables. no creo que se sienta rechazado. -Algún día no muy lejano.. -No estoy ofendida dijo Lexi incapaz de ocultar su molestia. -Si tanto le preocupa. Ojalá no fuera un momento tan malo para que su hermana apareciera. Tienes razón -dijo al fin-. Ella se apoyó en él. -No me gusta hacer esa distinción. De todos modos. Sólo en caso de que te preocupes. y algunas veces me preocupa que se sienta rechazado. La familia es la familia --dijo Lexi tajante. no ocurrirá de nuevo. ¿De acuerdo? Él se había confundido en lo que le pasaba a Lexi. podría haber venido antes. -Mi madre dijo que estaba esperando la respuesta de una prueba que había hecho. -Estás muy a la defensiva para no estar ofendida. -Perdóname. Jake soltó una risa. Justo al . Jake abrió la puerta de su rancho y esperó a que Lexi entrara. No quería ofenderte. Más tarde -la besó con suavidad antes de soltarla -. ya que él había tocado una fibra sensible. Estaba hablando de venir de visita cuando él saliera del hospital. es la única tía que tiene. no. Puede que podamos hablar más en el baile. Pero la excusa sonó tan débil para Lexi en ese momento como había sonado cuando su madre se la había dicho. Después de todo. Sonrió. Jake sonrió suavemente. Será mejor que vuelva a trabajar ahora. Además. -Creo que yo sí -Jake la cogió de la muñeca y la acercó a él-. no es igual que si ella tuviera parentesco de sangre. Dolores realmente tiene mucho cariño a mi padre. Después de todo. No estuve casado con Dolores ni un mes antes de darme cuenta el gran error que había cometido. -Cuéntamelo ahora -susurró. yo siempre he querido que pase más tiempo con Jamie.

Una vez más. -No. Hay un radio cassette en la esquina. viajando de un lado a otro de la mandíbula. -Espero que no te haya importado dejar pronto el baile -Jake interrumpió sus pensamientos. -¿Crees que debes? Me lo pondré más tarde . recuerdos de aquella noche llenaron su cabeza. De todos modos me sentía un poco cohibida. Los dedos de Jake rozaron su barbilla. devolviéndola al presente. ¿Por qué no pones una cinta que te guste? Mientras él se ocupaba con el fuego. La puso. sintiéndose extrañamente como si estuviera entrando en un sueño. Tanto que he tenido que sacarte del baile para tenerte para mí solo. La única cosa que faltaba esa vez era la idea romántica de que esa noche sería el comienzo de una nueva vida para los dos. Lexi buscó entre el pequeño montón de cintas hasta que encontró una romántica. Las mismas emociones de aquella noche de once años antes. Jake bajó la mano y dio un paso atrás. -Pues has triunfado.traspasar la puerta. mezclándose con la luz de las velas en la habitación casi vacía del rancho de Jake. cogiéndola de la mano. Ella asintió. sentía en ese momento. Estás maravillosa. Por esto. Acompañando sus palabras. Mientras la música les rodeaba. Debajo. -¿Por mi? -No -Lexi hizo un gesto a su vestido corto y muy femenino-. Jake se levantó y extendió la mano hacia ella. el . él vaciló. que volvió a caer un poco más arriba de sus rodillas. Once años parecían haberse derretido. perdida en un ensueño tan real que casi podía tocarlo. -Gracias -Lexi bajó la mirada avergonzada. vio la luna de aquella noche. brillando grande en un cielo sin nubes. aclarándose la garganta. Sonriendo. Ése es el efecto que buscaba. -Creo que puedo prescindir de esto el resto de la noche. y una vez más. ella se levantó un poco la falda de vuelo.dijo volviendo a abrazar a Lexi-. -¿Me concedes este baile? --Me encantaría. sus esbeltas piernas estaban cubiertas de medias negras. ella caminó hacia sus brazos abiertos. y en sus pies había zapatos negros de tacón nada apropiados para un baile en un granero. De todos modos. entonces se apartó y se quitó el cabestrillo del hombro. ella se detuvo. -Será mejor que encienda el fuego -señaló a la pared del salón-. ¿verdad? -preguntó Jake. La luz de una luna llena entraba por la ventana llenando de un suave brillo la habitación vacía. ya que había sucumbido a la tentación y se había vestido sólo para él-. -Parece igual.

y en ese momento estaban hechos un montón en el suelo de la camioneta. Tu padre aún necesita tiempo para estar bien. dejando la botella medio vacía en la repisa con un golpe. primero cuando él había salido del rancho y luego cuando se había marchado del bar donde había acudido a ahogar sus penas. lo siento. Durante tres años. Lo quiere todo. Desolada de verle sufrir tanto por su hermana. Jake -dijo ella suavemente . la noche que había pasado entre los brazos de Jake. -¿Por eso te mudaste a la casa de los trabajadores después de que Dolores se fuera? Pensé que era porque no podías estar aquí sin ella. anhelándole mientras él pertenecía a otra mujer. rodeada por los brazos de Jake. No está contenta con la mitad de lo que queda. ¿No has podido al menos poner bombillas? Él se giró y caminó hacia la chimenea. y ni siquiera un cuadro en una pared.insistió Lexi recordando la razón por la que ella estaba allí.. Durante tres años había visto indefensa cómo Dolores había denigrado a la persona que ella más . Con la débil luz. moviéndose al sonido de una canción de amor. estoy enfadado -gruñó-. -No lo sientas --la abrazó-. Feliz entre los brazos de Jake. ¿Qué ha pasado. Sin soltarla. La única luz procedía de las ascuas moribundas del fuego y la luna entrando por las ventanas. -No exactamente. -Pero tú estás enfadado . fue transportada a aquella noche. con sólo la luz pálida de la luna entrando por las ventanas. -¿Te refieres a los muebles? Dolores. Ella recordó los papeles del divorcio que habían llegado ese día. me he librado de ella. Entonces. Jake abrazó a Lexi sujetando en la mano una botella de whisky. la razón por la que había seguido a Jake. Se ha llevado hasta las bombillas. -Sí. Lexi le vio quedarse quieto mirando las ascuas.médico me dijo que posiblemente me lo quitará esta semana que viene. Lexi no había visitado el pequeño rancho de Jake desde la marcha de Dolores. y a mí me falta mucho para irme. Jake levantó la cabeza para dar un trago de whisky. Lexi se rió. Esa bruja consentida está intentando quedarse con todo lo que no pudo llevarse la primera vez. se había mantenido al margen. -Jake.. Lexi se apretó a él. Pero sólo porque esté poniéndome mejor. Tampoco podía ver el dolor.. No había muebles. Al menos. pero sabía que estaba ahí. no pienses que te vas a librar de mí. -Eso fue hace un mes. La risa de Jake fue un gruñido. Lexi se acercó a él. ella no podía ver la furia que sabía había en sus ojos. ni lámparas ni cortinas. No podía recordar la última vez que había sido tan feliz. Jake? -preguntó Lexi por encima de una canción country que sonaba desde la camioneta abierta aparcada delante de la casa.

-¿Estás segura? -Completamente. Los dos lo somos. te he echado de menos -besó el escote de su vestido. -Espero que no te arrepientas por la mañana. ¿Cómo pude cometer semejante error? ¿Cómo pude haber aguantado tanto tiempo? -Ya ha terminado. Pero nada de eso importaba esa noche. -Lexi. ¿Pensabas que iba a seducirte sobre el suelo del salón? -Esperaba que tuvieras una alfombra de piel de oso en alguna parte. Lo deseaba tanto como él a ella. Jake. -Te cogería en brazos y te subiría a la cama si pudiera. -Por favor -susurró ella en una agonía de deseo-. Lexi gimió de nuevo. date prisa. Lexi echó la cabeza hacia atrás y gimió en voz baja al recordar aquella noche. . Ya no soy una niña. Había muchas preguntas sin responder. Las palabras produjeron estremecimientos de placer por su espalda. -No sabes lo que estás haciendo --dijo Jake haciendo un último y débil intento por disuadirla. Él enterró los dedos en su pelo. él se rindió. muchas cosas que nunca había entendido. Por favor. Eres libre. Y su cuerpo gritaba ser tocado. Si tienes algo de compasión. -He estado esperándote. Jake -lo miró con pasión-. -Qué agradable es estar así -susurró Jake junto a su oído-. No sabes lo débil que soy. Él sonrió más. Hazme el amor. -¿Cama? -abrió mucho los ojos-. -Ah. -Tengo diecinueve años. -Tienes mi solemne palabra de que nunca me arrepentiré de esto mientras viva. -No.deseaba. Y con eso. -Muéstramelo. No me tientes. Sus pechos deseaban su tacto. ¿Tienes una cama? -Me la trajeron esta tarde. -No quiero apresurarme. -Lexi. -Sabes que eso no es cierto -Lexi frotó su mejilla contra su hombro-. Jake la abrazó más y la besó el cuello. Esa noche sólo quería revivir la magia que había conocido sólo una vez en su vida. Jake -subió las manos por sus hombros-. Lexi -dijo él empezando a apartarse-. -Puede que la próxima vez. Eres sólo una niña. Soy demasiado mayor para ti. Vine después de que estuviera Twyla limpiando y la hice -sonrió-. Ella apretó los labios a su cuello y sintió su pulso salvaje. Ella lo sabía. aunque él tratara de negarlo.

-Supongo que los mocasines no habrían valido para el baile -murmuró.Cogiéndola de la mano. de arriba a abajo. No era ni siquiera una cama que Jake hubiera elegido para él. Él le rodeó la cintura con los brazos y la acercó -Puede que no. a pesar de la banda de vendas blancas que aún protegían sus costillas.Puede que la próxima vez. Él la cogió de las caderas mientras ella lo miraba de arriba a abajo. Cuando egó a lo alto de su vestido. Al ver su mirada. sus dedos cogieron la remallcra v la haiaron. Cuando fue a desabrochar el cierre. Allí. Lcxi tiró de la bota extendida y la dejó caer al suelo con un golpe. Soltándola de la mano. la llevó a su dormitorio. Con una sonrisa. iluminando una cama con dosel. -Es lo justo -susurró él-. un brillo de verdadera esperanza nació en el corazón de Lexi. Lexi no ofreció resistencia cuando su mano . Pero creo que no debo pasarme. Y una vez is. Una vez más. -Tú primero y miró los vaqueros que aún le cubrían. Ahora yo puedo hacer lo mismo por ti. Dándole la espalda. Lexi repitió sus anteriores palabras. La próxima vez será muy pronsi yo puedo elegir. casi con miedo de creer en ello. Deteniéndose. -No creo -dijo acariciando las caderas de Lexi. Extendió la mano para ayudarla a salir de la prenda. Suspirando. cogió sus pechos enfundados en seda en sus manos y acarició los pezones que se endurecieron al momento. dirigiéndose a la segunda bota. Jake la miró despacio. Lexi aguantó la respiración mientras el aire frió acariciaba su piel desnuda. Ésa no era la cama de un hombre errante. Lexi la ahogó. Jake sonrió mientras desabrochaba el botón metálico de su cintura y bajaba la cremallera. Jake se tocó suavemente las vendas. completa con almohadas mullidas y edredón. Por primera vez. Dejando caer la segunda bota. Lexi se volvió hacia él. -Será mejor que antes me ayudes tú con esto. Jake se desabrochó la camisa sin esfuerzo y la dejó caer al suelo. tiernamente. . La mano de Jake subió por su espalda. y sólo para ella. Tú me ayudaste una vez a desnudarme. Entonces. Su pecho y hombros bronceados y musculosos eran incluso más impresionantes bajo la luz de la luna. se sentó en el borde de la cama y extendió su pie con bota. -Ojalá pudiera quitármelas. Él había hecho eso para ella. nació la esperanza. Él se puso detrás de Lexi y puso las manos sobre los hombros del vestido bajándolo y soltándolo para dejarlo caer hasta sus pies. Lexi le cogió la mano. casi con reverencia. la luna también entraba por la ventana.

Luego se tumbó a su lado y bajó un dedo por sus pechos y por su estómago. y abrió las piernas invitando. Sus respiraciones eran jadeantes. Entonces se puso encima de ella. Me quitas la respiración. le desabrochó el sujetador y lo dejó caer sobre las braguitas. derritiendo su cuerpo y su alma. Con un movimiento rápido de sus dedos. Al menos hasta que mis costillas estén bien. -Ssh -susurró Lexi--. hasta que ella se quedó solamente con braguitas y sujetador. apretando sus pechos contra él y cubriendo su glorioso cuerpo con el suyo mientras la besaba con pasión y ternura. Jake cerró la boca sobre su pecho y lo chupó. Jake se liberó rápidamente de los vaqueros.bajó a su pantorrilla y suavemente le subió la pierna enfundada en medias. Capítulo 12 . El único modo en que podrías decepcionarme es parando. Un millón de terminaciones nerviosas en el cuerpo de Lexi pidieron más. Sólo espero no decepcionarte. Jake se arrodilló junto a ella mientras sus ojos recorrían su cuerpo maravillados. Los echó a un lado de una patada. no te abrazaré con exageración. Acabada la paciencia. Lexi sonrió suavemente mientras él apartaba el edredón y ella se metía entre las sábanas. Mientras su dedo seguía bajando hacia el suave bosque de rizos sobre sus muslos. Cuando al final apartó los labios. Pero creo que hubiera reventado de tanto descarte -le bajó la prenda por las piernas . y él rozó con sus nudillos la cara interna de su muslo. los dos se quedaron jadeantes. -No importa lo que ocurra -dijo Jake cogiéndola de la mano y llevándola hacia la cama-. su boca acariciaba sus pechos. Ella se giró hacia él. -Y no importa lo mucho que lo desee -murmuró ella--. -No hay peligro de que eso ocurra. quitándole los vaqueros en el proceso. tan cerca de ella que su pecho rozó sus pezones. él le quitó las medias. cogió a Lexi y la besó con voracidad. La cogió de las manos y las bajó por sus caderas. hasta que su pie descansó en su muslo. Lexi aguantó la respiración y se echó hacia atrás. -Ojalá hubiera podido esperar -murmuró Jake metiendo los dedos bajo el encaje de sus braguitas y acariciando sus caderas-. Con un gruñido. Muy despacio. Jake se puso de pie. Prometo no gritar de dolor. Al liberarse su erección y frotarse contra su muslo. mientras sus dedos separaban la abertura húmeda entre sus muslos y se metían dentro.

Jake seguía siendo un vaquero sin futuro y nada para ofrecer a una mujer que se merecía mucho. Para esa noche. Ella se arqueó hacia él. Jake apretó su frente a ella y susurró su nombre. con una fuerza más allá de la pasión. . «te amo».. sí. Además. la deseaba. rozando con sus labios los suyos. Ella se apretó más a él. rápida. para el día siguiente. Lexi se arqueó más y se puso tensa. Esa juguetona y dulce y apasionada.. de todos los modos en los que podía pensar. Era todo lo que él había soñado en una mujer. Jake la tumbó de espaldas y se puso sobre ella mientras se metía entre sus piernas y se levantaba y entraba en ella con un limpio empujón. para el día después. acariciando la piel suave y caliente contra su erección. Entonces. El sexo era una cosa. -Mañana a lo mejor me duelen un poco. despacio. -¿Cómo están tus costillas? -preguntó suavemente acurrucándose y sintiendo su mejilla rozar el sudor caliente y húmedo de su axila. ¡Oh. Agarrándola hasta que cayó al fin. y Jake se sintió endurecer. Era la luz del sol y la risa y el oscuro deseo. Lexi sonreía feliz. sí. Jake sintió su cuerpo explosionar en mil pedazos. Lexi apretó su cuerpo contra el costado de Jake. disfrutando de la deliciosa sensación de sus pechos y los rizos sedosos contra su muslo.C ON la cabeza descansando en su hombro bueno. él podría ofrecerle el mundo. ya las había dicho con su cuerpo. Jake -su nombre era un sonido gutural al ritmo de sus empujones-. más allá del dolor. ella le puso la mano en el brazo y le sacudió suavemente. -Lexi. Pero la deseaba. Lexi rozó su muslo sobre él.. Y era suya. Pero sabía que después de hacer el amor era muy fácil hacer promesas que no podría cumplir. Mientras ella le aceptara y él pudiera soportar el dolor de saber que no duraría. Jake se reprimió las palabras que deseaba decir. suave y caliente. Con un grito. El momento pasaría. -Jake. que se levantó alta y dura y exigiendo atención. Estremeciendo con espasmo tras espasmo. Lexi sintió que algo iba mal. ella empezó a moverse agarrándose a él mientras gemía y jadeaba. Cuando él simplemente la miró horrorizado y en silencio. En ese momento. Ella se cerró a su alrededor como un puño. pero sobreviviré -dijo sonriendo. Él se movió un poco.. no! Jake se apartó. Sí. -¿Qué ocurre. con un condón. durante toda la noche. Su pierna estaba sobre la de él y él le acariciaba la cadera.. Y aunque no fuera así. él no tenía derecho a decir esas palabras. oh.. Jake? Incluso con las palpitaciones posteriores al orgasmo.

Lexi se levantó apoyada en un codo y lo miró. ¿Por qué? -Bueno. . -¿Quieres decir que tomas la píldora? Ella asintió con la cabeza. -¿Por qué dices eso? Con toda la comida que ella ha dejado en la cocina. ella me dijo que ella y Jamie estarían bien durante un día o dos. -Yo tampoco -le aseguró Lexi. ¿verdad? -No -negó Lexi acaloradamente. ¿qué pasa? -Lo siento. Además. podríamos quedarnos aquí encerrados semanas. No creo que nos espere.-Jake. decidiste estar preparada. -Eso no es diferente de un hombre llevando un condón en su bolsillo continuamente.. -¿Tenemos que irnos ya?. Lexi miró donde él había tirado los condones que había usado al principio de la noche. Lexi le agarró de la cintura y cerró los ojos. Eso es todo lo que necesitas saber... Nunca. -Eso es cierto -sonrió-. y que piensa que tú debes descansar algo antes de que Frank vuelva a casa del hospital. -Yo nunca hago el amor sin protección –dijoJake solemnemente-.No tienes que parecer tan satisfecho. Los ojos de Jake brillaron. -¿Uno o dos días? ¿Ella espera .. -Y tú -susurró. No hay ninguna diferencia. Sólo quería estar despierta entre sus brazos y disfrutar de la magia de esa noche. y mañana será un día duro. -¿De qué hablas? -Yo no. Él se estiró a su lado y le giró la cara hacia él. -Quizá debamos dormir algo ahora.. No se lo dejo al hombre. Me olvidé. No quería dormir. -hizo un gesto al suelo. Twyla pasará la noche con Jamie. -No tienes que preocuparte por eso. Su sonrisa se suavizó y agachó la cabeza para rozarle la nariz con la suya. -buscó un modo de decirlo delicadamente-. -No -Jake la estrechó. -Nunca se me habría ocurrido que usaras una proteCCIOII tan constüntf -No es asunto tuyo.. molesta de sentir la necesidad de darle explicaciones. -¿Cómo de reciente? -Recientemente. Y por si acaso. Pronto amanecerá. pero te diré que recientemente acabo de empezar a tomarla de nuevo -replicó.. -Pero has estado pensando en ello. --Has estado planeando acostarte conmigo desde que llegué. Ella no quería pensar en el mañana. -Eres maravillosa. porque. -Pues ahora creo que tenemos un pequeño problema.

ya me entiendes. -Lo había esperado. -Sí. Y tu padre va a necesitar ayuda extra durante una temporada. En cuanto separaste de mí tu cuerpo sexy se dieciséis años. -¿Es ésa la única razón? -No. -No puedo hacerte promesas. Pero aunque Jamie valore mucho su amistad contigo.. . Hubo un momento en el que podría haber sido diferente. ni siquiera es la razón principal -dijo besándole la cabeza-. Dejé temprano esa fiesta por una razón -le tocó la nariz con la punta del dedo-. Oh. pero no puedo. Puede aprender. Lexi. -Es la verdad. -¿Yo? -Tú -repitió-. Ya te he explicado que no era exactamente así. Seguía siendo demasiado mayor para ti. -No hables así --le besó el hombro. ¿Qué pensaría Jamie? ¿Qué pensaría mi padre? -A lo mejor pensarían que eres una mujer adulta con necesidades de mujer adulta. Me encantaría. Sólo me gusta oírtelo decir. Después de ese baile lento que baile contigo. lo estás haciendo -le aseguró Lexi-. Jamie ya está mostrando signos de molestarse por ti. hay algo que no te he dicho. me quedé pasmado al verme totalmente duro. Pero tú ya lo sabes. pero sabiendo que no lo había. Ha pasado mucho tiempo desde que no he tenido un auténtico hogar. ni siquiera contigo. me ha tenido a mí para él solo durante mucho tiempo. He decidido quedarme aquí un poco más. deseando que hubiera un modo de retenerle. especialmente hasta que podamos arreglar el lío que ha montado McCauley. -Había esperado estar venciendo eso.. Lexi acarició los rizos de su pecho. Es agradable. -Los niños pequeños y los padres no piensan así. ¿verdad? -No puedo hacerlo. Tú. Y no le gusta la idea de compartirme. ¿verdad? Ella se apretó más a él. no pude más. -Entonces no estabas interesado en mí -bromeó según sus propias palabras en la pizzería-. Soy demasiado mayor para ti y no tengo nada que darte. -Lo sé. pero al menos tenía un rancho y dinero. Con tiempo se acostumbra -¿Con tiempo? -Sí. Yo tenía dieciséis años y tú eras un hombre mayor que necesitaba una verdadera mujer.realmente que me quede aquí contigo uno o dos días? Jake sonrió. Lo mejor que podría hacer sería marcharme y no volver a verte. -De acuerdo.

pero ella no quiso. Se estiró hacia él. obviamente oyendo eso por primera vez. -No te rías -dijo Jake-. como si estuviera volviendo a revivir una pesadilla. era la hija de Frank Conley! Era tu hermana. -No sabía que hizo eso.-Creo que sí -sonrió Lexi recordando como había intentado excitarle y había pensado que no lo había conseguido. Él lo dijo tan bajo que Lexi no estuvo segura de haberle oído bien. Yo quería irme a casa contigo. Quería que me hicieras el amor. Lo siento. porque estaba embarazada. pero ella dijo que debía estar roto. Te deseé tanto aquella noche. Y algunas veces ella era tan dulce que yo casi pensaba que podría funcionar. No sé la razón. -Lexi. -Ella sabía lo que yo sentía por ti. Jake movió la cabeza. . -No lo creo. pero para entonces yo ya sabía que era una mentira. por el amor de Dios.repitió como si eso lo explicara todo-. Le ofrecí pagarle el aborto. -¿Qué? -Yo sabía que había usado un condón. ¿Qué pensabas que sucedería después de eso? -Tenía dieciséis años . ¿Sabes lo depravado que me sentí? -Ojalá lo hubiera sabido entonces -dijo ella con tono arrepentido-. -La vida no funciona así. No podía dejarla embarazada y abandonarla. no podía creerlo. Ella siempre era buena encontrando el punto débil en los demás. como si aún no pudiera creerlo. Estuvimos juntos tres años y nunca la entendí. Entonces luego hubo otros hombres y las deudas que acumuló y las facturas que me escondió. ¡Diablos. Sólo quería casarse -dijo con voz inexpresiva-. Tenías dieciséis años. Lexi estaba boquiabierta. o podría haberse vuelto mucho peor de lo que tú estabas buscando. Pensaba que después viviríamos felices para siempre. -Lo sé. Por suerte yo recuperé el sentido. Lo quería todo. Jake hizo una mueca. -¿Qué le pasó al bebé? -No estaba realmente embarazada. yo había pensado que serías para mí. Creía morir a la mañana siguiente cuando Dolores vino alardeando de haber pasado la noche contigo. Nunca estuvo embarazada. Durante un momento. Lo intenté. -Ella me dijo que estaba embarazada. y aunque así fuera. En cambio llegué a ser la madrina de novia de mi hermana tres meses más tarde. -Durante unos segundos casi fue así. Intentó de cirme que lo había perdido. -¿La amabas? -No.

una virgen. apretándola con fuerza.No puedo entender el modo en que te marchaste a la mañana siguiente. como si yo te diera igual. Sólo te quería a ti. ¿Después de que ella se marchara. pero puedo prometerte eso. Un hombre no toma el regalo que tú estabas ofreciendo cuando no tiene nada que ofrecer a cambio. Jake. con una pasión que sólo parecía crecer más con cada intento por aplacarla. habría tenido que vender el rancho para cumplir al acuerdo financiero que ella me exigió. -Esperé tres años para que fueras libre -dijo Lexi sólo medio calmada por su abrazo-. ¿Estabas simplemente furioso y yo resulté estar a mano? -Dios mío. pero te hubiera hecho mucho más si me hubiera quedado. Lo que hice fue imperdonable. Su maquillaje había desaparecido. -Esta vez quiero más que una sola noche -dijo Lexi suavemente -. Puedo prometerte mucho más que una sola noche. Lexi -dijo Jake incrédulo-. yo no era mejor que un animal herido. no volveré a hacerlo. Hicieron el amor de nuevo. Lexi. Todo lo que él realmente le había prometido era que se despediría antes de marcharse. -Yo no tuve derecho a hacerte el amor. ¿Por qué piensas algo así? . -Intenta entender. pero él la detuvo y la acurrucó contra su pecho. ¿Puedes prometerme eso también? Él enterró el pelo en su cara. ella se tensó y empezó a girarse.-Después de que todo acabara. . yo acabé con una deuda que he tardado diez años en pagar. todo mereció la pena sólo por librarse de ella. Cuando mi matrimonio terminó. También puedo prometerte eso. sin una palabra. -¿Y qué hay de ahora? ¿Voy a despertarme una mañana para averiguar que me has hecho otro favor y te has ido sin decir una palabra? -No. más cohibida se sentía Lexi con su vestido corto de flores y sus tacones. pero incluso eso le hacía sentirse mejor. la noche que me hiciste el amor. -Sí -susurró-. No puedo prometerte mucho ahora mismo. Reprimiendo su furia y su frustración. Lexi descansó la cabeza en su hombro y escuchó el silencio. El sol estaba muy alto. No se había peinado al levantarse y tenía toda la melena enmarañada. Sé que te hice daño marchándome de ese modo. Yo sabía lo que estaba haciendo. Tú tenías diecinueve años. Estaba sufriendo y estaba furioso. Si no hubiera sido por tu padre. Él se quedó callado un rato antes de hablar. fue como la primera vez que te acostaste con ella? -preguntó Lexi sin poderlo evitar-. Y le estaba costando mucho trabajo controlar la sonrisa que salía continuamente a su rostro. y cuanto más se acercaba la camioneta al rancho. Y a pesar de ello. y no estaba pidiendo nada a cambio.

¿Tienes alguna idea? -No. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente. Jake se rió por su vehemencia. -Espero que Twyla no esté enfadada. El Bronco de Twyla también estaba ahí. Ahora tendremos suerte si llegamos antes del almuerzo. -Había planeado volver antes de que nadie se levantara -se disculpó-. -No hay problema. Huele como si estuviera preparando un banquete. A ella le gustaba la serie de televisión que hizo Dolores hace unos años. Siento que tenga que terminar. No sería justo pedirle a Twyla que se quedara otra noche.. -A lo mejor. ¿Despreocupado? ¿Por qué? Por Dolores y también por lo de anoche. Estoy seguro de que encontraras la respuesta apropiada cuando llegue el momento. -Yo también -dijo ella poniéndose de puntillas y dándole un beso en los labios-. Sólo dile que fuimos a un baile y nos estábamos divirtiendo tanto que no queríamos volver a casa. El aroma a comida les llegó desde la cocina y llenó el vestíbulo. estará preguntándose por qué no entramos. -No me tientes. pareces muy despreocupado por todo. tú tienes mucha más experiencia con niños que yo. -No lo sé.. Ella no nos esperaba hasta el lunes. será mejor que entremos ya. -Hmm . pero odio pensar en dormir separado de ti. -A lo mejor encontraremos otro modo. Aún no sé qué voy a decirle a Jamie cuando me pregunte dónde hemos estado. -Tenemos esta noche. -¿Sabe que Dolores vendrá cualquier día de esta semana? -Sí. Los niños crecen muy deprisa actualmente. El domingo es su día libre. ¿recuerdas? Además.-Seguro que nadie adivinará lo que hemos estado haciendo -observó irónica soltando una risita. De mala gana. me dijo que quería preparar la casa para cuando volviera Frank. Bueno. -Todo parece tranquilo -dijo Jake ayudando a Lexi a bajar del camión y dándole la mano hasta la puerta-. Si alguien nos ha oído llegar. él ya se habrá figurado por qué no hemos vuelto. él abrió la puerta y la dejó entrar primero. no me refiero a eso. ¿Te arrepientes? -Sólo de una cosa. Jake aparcó junto al coche de Lexi. -¿Por qué no le dices la verdad? Porque no creo que deba discutir mi vida sexual con mi hijo de diez años.Jake respiró profundamente-. --Bueno. Supongo que Jamie no ha podido convencer a Twyla de ir a comprar una pizza. No. -Bueno. Parecía muy nerviosa. . Por lo que yo sé. y no se veían más vehículos.

Las dos manchas rojas en sus mejillas eran el único indicio de furia que asomaba a la superficie. -No lo he hecho -discutió Dolores-.Anoche. ¿y qué me encuentro? Te encuentro a ti. ¿Cuándo llegaste? . lo hice. para empezar. idiota -gruñó furioso-. amarguras ni discusiones. No habrá tensión en esta casa. y cuando ella no volvió. Mañana papá vuelve a casa del hospital y no habrá enfados. Sobresaltada. Con un traje a medida. Fue al baile a buscarte.-Bien. Lexi te ha conocido durante toda su vida. Déjalo ya. que la miró asustada. parecía como Grace Kelly. Lexi señaló con el dedo a su hermana. y nada de lo que yo dije le tranquilizó. poniendo al mismo un brazo en el hombro de Jake para detener la furia que sentía crecer dentro de él. bueno. Deja esta actuación. acostándote con mi ex-marido. Y cualquier asunto sin terminar que tengas con Jake. bien -se oyó una voz suave desde el salón-. -Apuesto a que lo intentaste con empeño -gruñó Jake mirándola con dureza. -¡Yo no empecé esto! --gritó Dolores-. -Oh. . Imagina mi sorpresa cuando no llegaste a casa . puedes olvidarle ahora mismo. Vine aquí a estar con mi familia y para visitar al único hombre que ha sido como un verdadero padre para mí. bien. Jamie sabía que su madre fue al baile contigo... espero que no mezcles a Jamie en esto susurró Lexi con dureza. Dolores. teniendo una aventura delante de sus narices. Tú renunciaste a tu derecho de opinión hace once años. Dolores levantó la barbilla.. apartando la mano de Lexi. Dios mío -exclamó Jake-. Jamie parecía bastante enfadado. Estuve casado contigo durante tres años. -No puedo creer que me digas eso -el rostro de Dolores se desencajó por el esfuerzo de aguantas las lágrimas. pero alguien me dijo que ya te habías ido. ¡Basta! -bajando la voz. ¿Qué dijiste? -Creo que tienes la conciencia culpable -dijo Dolores haciendo una mueca. -De hecho. Pero no puedo hacer milagros. ¿Pensabas que no se daría cuenta? -No lo aguanto más -gruñó Jake. Ahora escúchame.-Dolores sonrió y las manchas rojas se volvieron fucsia -. Anoche fue la primera vez que incluso estuvimos a solas. Lexi giró y se encontró delante de una elegante Dolores. Nadie está teniendo nada. Y lo que Lexi y yo hagamos o no. no es asunto tuyo. Tú sí. Él es un niño inteligente y sensible. -Dolores -Lexi sonó como débil gatito y se aclaró la garganta-. Se puso delante de Dolores. tacones de aguja y perlas. ¿qué podía decir yo? -Conociéndote pudiste decir cualquier cosa Jake dio un paso hacia ella--. Mi vida privada está fuera de los límites. mi propia hermana. ¿Cómo esperas que reaccione? -Bueno. Estaba empezando a preguntarme si apareceríais alguna vez. ¿Entiendes? Nada.

-Sí. Como dijiste antes. pero una sonrisa apareció en sus labios. y las cosas eran más simples entonces. Yo lo intentaré. Se merece algo de . Jake no habría dejado que me pasara nada. no fue nada -Twyla dejó a un lado la cuchara de madera que estaba usando para remover una olla y dirigió toda su atención a Lexi-. Claro. -¡Cállate! Con el grito aún resonando en el aire. Si es que alguien tiene apetito. -¿Hay algo que yo pueda hacer? -preguntó Dolores mientras Lexi se marchaba. Ella lo miró y apartó la vista. ¿por qué no? -respondió Dolores-. Ponte ropa decente. -¿Para qué? -se encogió de hombros . El bufido de indignación de Dolores fue lo último que Lexi oyó antes de entrar en la cocina y encontrarse con la mirada comprensiva de Twyla. corazón. -Oh. Me estás poniendo nervioso con ese traje. lo miró con los ojos entrecerrados. Pero creo que será mejor que hable yo con él. Aquí no vas a cenar con la realeza. -Yo tampoco -Lexi miró pensativa hacia la cocina-.-¿Cómo sabes que no soy sincera? -Dolores. Pero no tenías que preocuparte. -¡Eh! -se oyó la voz de Jamie desde lo alto de la escalera seguida por el sonido de su botas-. Jamie puso gesto de disgusto y se acercó. -Te lo dije -dijo Dolores satisfecha. -Lo siento. Jake. Y gracias por lo de anoche. desapareciendo hacia la cocina antes de que nadie pudiera reaccionar. -Sí -replicó Jake-. -He estado muy preocupado -añadió el niño. -Pensé que eras mi amigo -dijo. tengo más experiencia con esto. Me conoces demasiado bien. Dios mío -susurró Lexi desolada. sí admitió mirando a su hermana-. -No te oigo negarlo. Con el rostro furioso. ¿Crees que hay alguna posibilidad de que podamos llevarnos bien durante los próximos días? -Oh. Tú querías que viniera de visita. -Oh. . eso fue hace varios meses. Ella levantó las cejas perpleja. ¿Dónde habéis estado? Apareció en la puerta del salón con las manos en las caderas. qué cosas dices. Él nunca lo entendería a menos que ella le contara todo. -¿Debo ir detrás de él? Ni siquiera sé qué le molesta tanto. y aún no se encontraba preparada para hacerlo. se marchó corriendo. -Oh.verdad? Jake se giró y miró a Lexi sorprendida. -Bueno -intervino Lexi-. -Gracias -Lexi se detuvo en la puerta-. Jake miró a Lexi. Lexi y Jake se dirigieron a ella a la vez. No había teléfono para llamar. el único momento en que eres sincera es cuando te estás admirando en el espejo. Cuando llegó junto a Jake. -La cena pronto estará lista -dijo la mujer-.

-Ahora sé la razón -dijo Lexi intentando sonreír-. -Bueno. encontró a Jamie donde supuso que estaría. Tú siempre decías que entonces Jake se marcharía. el sol brillaba. Capítulo 13 L EXI estaba sin aliento cuando llegó a la cima de la colina. El precio puede ser muy alto. Estaría a medio camino de la colina en ese momento. no Lexi sonrió al recordar la noche anterior-. Ni por un momento. apoyando sus codos en las rodillas. Fuera. triste o una mezcla de ambos. En lo alto de la colina. metiéndose más en su propio mundo. Suavemente. No quiero que se marche. Ella no sabía si su tono era esperanzador. El abuelo estará en casa dentro de pocos días y entonces todo volverá a ser como antes. -¿Te refieres a Jake? -¡Sí! -Jamie la miró un segundo. -Oh. ¿por qué estás tan enfadado? --Porque tú no quieres que se marche.felicidad. pero supo que no le encontraría. Buscó por el jardín y no vio señal de Jamie. mirando a las montañas. y allí era donde encontraría a Jamie esperándola. Esa vez no lloré. Se echó hacia delante. -Ya no. -Bueno. Lexi se aguantó un suspiró y dio un paso hacia él. Me trajo mi padre. Delante tenía las montañas. -Entonces. señora. -Eso espero -dijo Lexi antes de marcharse. Lexi habló como si estuviera hablando para sí misma. entonces vaya a buscar a su hijo -Twyla cogió de nuevo la cuchara-. en eso tienes razón -se encogió de hombros-. -Un años después. -Pensé que te gustaba Jake. -¿Se arrepiente? -preguntó Twyla como si ya supiera la respuesta. -¿Estás enfadado conmigo? -Sí. Nos sentamos bajo ese pino. Y no se preocupe. y él me explicó lo que era un divorcio y por qué mi madre se iba a marchar. -No lo necesitamos. una vista maravillosa que siempre conseguía calmarla. No quería marcharme de aquí. Me dolió demasiado para llorar. Yo lloré cuando me dijo que ella me llevaría con ella. Había sido allí donde ella había pasado algunos de los mejores y peores momentos de su vida. El lo entenderá. Jamie se movió. Me . dirigiéndose al viejo pino que había sido el refugio favorito de generaciones de Conley. Era una perfecta tarde de otoño. Detrás de ella había quedado el rancho. Ha tenido muy poca últimamente. -¿Por qué? -preguntó con mucha suavidad. -Yo tenía cinco años la primera vez que vine aquí. -¿Es eso lo que quieres? -Sí. Lexi se sentó sobre una roca. Tenía que decirme que mi madre volvía a enviar me a vivir aquí con él y que se quedaría a Dolores en California con ella. sentado en una almohada de agujas de pino y mirando a la distancia. él me trajo aquí de nuevo.

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Jake. Me gustaría que a ti también. -¡Pues no! -gritó Jamie apretando sus manos en puños, y mirándola con rostro furioso-. ¡Lo odio! ¡Ojalá nunca hubiera venido! Más que nada, Lexi quería coger a su niño entre sus brazos y abrazarlo hasta que la furia y el miedo hubieran desaparecido. Pero ya no era un niño pequeño. Era demasiado mayor para que los abrazos y besos curaran sus heridas. Su niño pequeño estaba haciéndose un hombre. A lo mejor debió haber dejado que Jake hablara antes con Jamie. A lo mejor un hombre sabría instintivamente las cosas correctas que decir. En su situación, Lexi tendría que valerse con la verdad, pura y simple. -Jamie dijo suavemente-. Te quiero mucho. Nunca querré más a nadie. Eres la persona más importante de mi vida y siempre lo serás. -¿Qué pasa con él? -Quiero a Jake. Yo no era mucho mayor que tú cuando decidí que quería casarme con él -dijo preguntándose si su hijo entendería lo que intentaba decirle-. Nunca sucedió. Posiblemente nunca ocurrirá, pero no voy a mentirte. Si Jake me lo pidiera, le diría que sí. -No lo hará --el tono de Jamie era más triste que enfadado, y las lágrimas asomaron a sus ojos-. Va a marcharse. Tú lo has dicho. -Y puede hacerlo, Jamie, pero no podemos evitar eso. Tú no le das la espalda al amor sólo porque tengas miedo de que no dure. Cuando se ofrece amor, se toma. Porque es algo muy precioso, aunque sea durante poco tiempo. -¡No me importa! -haciéndose un ovillo, Jamie acercó las rodillas a su barbilla y se rodeó las piernas con los brazos, hundiendo la cabeza--. ¿Por qué ha venido si va a marcharse de nuevo? Lo odio. Lexi no pudo más. No podía dejar a Jamie solo con su tristeza. Había veces cuando todo el mundo, incluso los niños, necesitaban un abrazo. Ella se puso de rodillas a su lado y cogió a su hijo protestón entre sus brazos. -Ssh, corazón - murmuró-. Todo va a salir bien. Tu abuelo estará pronto en casa, y estará con nosotros durante mucho, mucho tiempo. Y yo siempre estaré contigo. -No viniste a casa -dijo rodeándola de la cintura y enterrando la cara en ella. -Lo siento mucho. No quería quedarme hasta tan tarde. Es cierto -dijo terriblemente arrepentida y aguantándose las lágrimas-. Pero Twyla se quedó contigo para que no estuvieras solo. ¿No te lo dijo? -Sí -levantó la cabeza, sollozando--. Pero entonces llegó la tía Dolores, y estaba muy enfadada porque tú no viniste a casa y ella no podía encontrarte. Y entonces yo me asusté. Lexi suspiró y apartó con un dedo una lágrima de su mejilla. -Tú tía Dolores siempre monta mucho alboroto por todo. Yo no sabía que llegaría tan pronto. Y lo siento mucho. No debería haberte asustado así por nada del

mundo. -Está bien -encogiéndose de hombros con timidez, Jamie empezó a separarse de sus brazos. Dándose cuenta de que el momento había finalizado, Lexi le soltó. -Pero de todos modos yo he salido otras noches y tú no te has preocupado así. -Jake es diferente. -¿Qué pensabas que iba a hacer? -bromeó Lexi-. ¿Marcharse y llevarme con él? Un ceño apareció en el rostro de Jamie en lugar de la sonrisa que ella había esperado, y Lexi se dio cuenta de que sin darse cuenta había tocado una fibra sensible. -Podría -dijo Jamie a la defensiva. -No sin ti -le respondió Lexi con firmeza-. Nunca te abandonaré, y nunca te dejaré. ¿Me crees? Él asintió y enterró la cara contra ella de nuevo mientras sus brazos la apretaban con tanta fuerza que Lexi apenas podía respirar. Ella lo abrazó también hasta que él aflojó los brazos. - Bueno -preguntó suavemente-, ¿somos amigos ya? ¿Hay algo más que te disguste o de lo que quieras hablar? Él levantó la cara e hizo una mueca. -¿Por qué ha venido? -¿Tú tía Dolores? Jake asintió. -Pensé que te gustaba. -No la necesitamos aquí ahora mismo. Lexi encontró difícil no estar de acuerdo. Dolores siempre era inoportuna, y siempre había hecho estragos en todos sitios donde iba. -Me gustaría que la conocieras más, Jamie. Después de todo, es tu única tía, y creo que es importante que los dos paséis tiempo juntos. -¿Por qué? A ella no le importamos. Si fuera así, vendría más a menudo. -Ahora está aquí. -Eso es sólo por Jake. En cuanto llegó anoche empezó a preguntarme por él. Quería saber todo lo que hemos hecho juntos, todo lo que él me ha dicho. Ojalá se marchara. Lexi se quedó mirando a las montañas, intentando no perder el control. -No te preocupes, corazón. No lo hará de nuevo. ¿Estás ya listo para volver? -Sí -Jamie se apartó de Lexi y se puso de rodillas -. ¿Mamá? -¿Sí? -Me alegro de que hayas vuelto a casa. Ella le dio la mano y la apretó suavemente mientras regresaban. -Yo también, Jamie. Abatida, bajó la colina. Las posibilidades de pasar otra noche con Jake habían desaparecido. Con Dolores en el rancho y Jamie alerta, no tendrían muchas oportunidades para estar solos en los días siguientes.

Pero de todos modos, ése no era el momento para que Lexi pensara en su propia vida. Al día siguiente, su padre regresaría del hospital y necesitaría mucha atención. Y aparte de eso, tenía que encontrar un modo de que Dolores y Jamie se llevaran bien. En la puerta trasera, Jamie le pidió permiso para montar en su bicicleta un rato antes de entrar a comer. Lexi accedió y entró en la cocina, donde encontró una nota de Twyla diciendo que todo estaba preparado excepto el guiso del horno que estaría terminado cuando sonara el timbre, y que volvería por la mañana. Lexi miró el reloj y vio que aún quedaban quince minutos. Dejó la cocina, donde no había nada que hacer y encontró a Jake sentado en la mesa del salón. Levantó la cabeza de sus papeles en cuanto ella entró. -¿Encontraste a Jamie? ¿Está bien? -Sí -dijo sentándose en una silla . Estaba más asustado que enfadado. -¿No sigue furioso conmigo? -A Jamie le importas mucho, Jake. Creo que ése es parte del problema. Tiene miedo de tomarte mucho cariño y que te marches. Jake se levantó y se sentó en el sofá a su lado. -¿Y tú? ¿De eso tienes miedo también? -A veces -admitió. Él cogió su mano y la miró a los ojos. -¿Y si te digo que no creo que eso vaya a pasar? -Yo diría que «pensar que no vaya a pasar», no es mucha garantía de seguridad. Él sonrió. -No seguirás preocupada por Dolores, ¿verdad? No después de todo lo que te he contado. Lexi respiró profundamente. -Ahora mismo estoy preocupada por demasiadas cosas. Papá viene a casa. Dolores está causando problemas. Y yo no estoy muy segura de que Jamie me haya contado todo lo que le está preocupando. Jamie le acarició la mano. -No parece que haya mucho sitio en tu vida para mí -dijo sin dejar de mirar su mano. -Yo haré sitio. Sólo que puedo necesitar algo de tiempo. -¿Qué hay de esta noche? Ella notó de antemano la decepción en su voz, y sabía que él había adivinado su respuesta. -No me atrevo a marcharme. -Eso no significa que no pueda verte. ¿Puedes al menos reunirte conmigo fuera cuando todos se hayan acostado? Incluso aunque sólo hablemos, quiero pasar algo de tiempo a solas contigo. Ella se mordió el labio inferior y se perdió en sus ojos verdes. -Me encantaría. Deseando que la noche ya hubiera llegado con sólo la luna, las estrellas y Jake

Posiblemente no os venga mal pasar un rato juntos. Tengo que decirle unas cuantas cosas.. -Por si sale el tema. ¿puedes decirle que es la hora de comer? -¿Estás segura de que tendrás apetito después de hablar con Dolores? Lexi sonrió. Siempre esbelta. -Puede que sepa más de lo que tú piensas. empezad sin nosotras. encontró a Dolores en lo que solía ser la habitación principal antes de que los problemas de corazón de Frank le hubieran obligado a mudarse al piso de abajo. Ella había llegado a la puerta cuando Jake se aclaró la garganta. si no bajamos. Lexi observó a su hermana. ¿Puedes apagar el horno cuando suene? Y si Jamie vuelve.. ella dejó el tema. Vete. -¿Prometido? -Prepararé el tablero. sabiendo que no conseguiría una respuesta de él. mirando al campo. espero que sea un misterio para él. -De acuerdo -sonrió-. Lo que pasara entre nosotros. Algo en su voz llamó la atención de Lexi. Sabe que su madre se marchó contigo a un baile y no regresó hasta el día siguiente. Le echaré una partida de ajedrez si empieza a hacerme preguntas sobre ano che. ¿Os habéis peleado? -No. . De pie en la puerta. en su habitación. En el piso de arriba.por compañía. ¿cuánto sabe de anoche? -Jake -dijo ella con tono incrédulo-. ella apartó la mano de mala gana. Acabamos de descubrir que ya no tenemos nada que decirnos. Había en ella un aire de tensión que se mostraba en la rigidez de su cuerpo y el modo en que su mano agarraba la cortina a su lado. -Bueno. -Relájate. -Será mejor que vaya a buscar a Dolores. que estaba de pie delante de la ventana. por si acaso. ¿no has hablado con él aún de la vida? -¡Jake! -¿Es eso un no? -Pensándolo mejor. Dolores parecía incluso más delgada que antes. Su pelo rubio natural estaba blanco y de aspecto quebradizo. No muy convencida. ¿Sabes dónde está? -Creo que arriba. Bajaré lo antes que pueda. -Bueno. no tardaré -se levantó-. aunque su figura era más voluptuosa que nunca. Tiene diez años. puede que no sea tan buena idea dejaros solos.

funcionó. ¿verdad? No. Dolores se encogió de hombros. si puedes creerlo. Haré de una muchacha de veinticinco años. Antes de hacer la prueba. -¿Qué? . Incluso Harvey piensa que sólo tengo treinta y uno. se quitó diez años. pero tú estabas rodando en alguna parte. A primeros de año. -¿Estás bien? Dolores se giró. Y hay un par de maridos que ni siquiera supieron que tú existías. y ahora voy a hacer un papel de una muchacha con cinco años menos de los que tengo yo. boba. ¿Tú tenías doce . soltando la cortina que había arrugado en su mano. me quité un poco de aquí -se tocó el rabillo del ojo donde debía haber patas de gallo-. ¿Por qué no? Nuestra madre siempre ha mentido a sus maridos sobre su edad.Oh. un sonido agudo que debería haber sido encantador. -¿Te has operado para conseguir un papel? -Son cosas del trabajo. Está montando en la bicicleta que le regalé por navidad hace dos años. Incluso les ha mentido sobre mi edad. aunque seguramente llevaría lentillas de color-. Son los dos únicos sitios donde trabajo regularmente -sonrió. voy a filmar una serie de seis semanas. Lexi se agarró más a la mecedora mientras su cabeza daba vueltas. ya sabes. -Entonces tendría que haber explicado quién eras tú. Me había estado preguntando si realmente le habría gustado.Lexi olvidó de momento el sermón que pensaba echarle. Dolores se rió. -¡Cierra la boca! -dijo Dolores mirando alrededor como si alguien pudiera oírlo-. Además. Lexi la miró incrédula. ¿Puedes creerlo? Dolores se rió de nuevo. Tú sabes por qué lo hizo. En cuanto te fuiste. Sólo me envió. realmente no elijo agarrándose a la mecedora para sujetarse-. pero en su lugar sonó ligeramente histérico. Tú tienes treinta y seis. yo tengo treinta. pensaron que yo era su hermana y que ella me cuidaba tras la muerte de nuestros padres. Posiblemente Italia o Australia. y el entusiasmo asomó momentáneamente a la superficie-. y en su lugar habló dulcemente. Monta continuamente. Nunca se molestó en explicárselo ni a papá ni a mí. -¿Cinco? Dolores. -¿Cómo puedes reírte? -Lexi miró a los ojos azul añil de su hermana que solían ser azul celeste. ¿estás mintiendo a tu marido sobre tu edad? -Por supuesto. -Los siguientes dos maridos de mamá después de Frank. -Le encantó. para no sobresaltarla. ajena al dolor en la voz de Lexi. Jamie intentó llamarte después de navidad para darte las gracias. después de que te enviara aquí a vivir. y me puse aquí -señaló su impresionante busto. -Estaba mirando a Jamie. me añadió tres a mí y empezó a decirle a todo el mundo que yo era su hermana pequeña. -Dolores.

-Los recuperé de nuevo -se encogió de hom bros-. Si no dejas esto. vas a estropearlo todo. Y cuando cumplí los veinticinco. Casi todos los niños adoptados al final quieren saber quiénes son sus padres de sangre. -Honestidad. Bueno. -Pensé que estábamos haciéndolo. ella podría haber aceptado el engaño como parte de la vida. Claro que sí. Lexi salió de sus pensamientos. -Es sólo un niño. Yo me casé con Jake cuando tenía veintidós. Y había recibido a Jamie sin hacer preguntas cuando Lexi había regresado de su visita de siete meses a California con el bebé de Do lores entre sus brazos. -¿Porqué? Lexi se sentó. Más que nunca se daba cuenta de la gran deuda de gratitud que tenía hacia su padre. Sin la influencia equilibrada y constante de su padre. y cuando me divorcié de él.años y ella te hizo fingir quince? Te robó años de tu vida. ¿A quién le importa? Dolores. -A Jamie le importa -dijo Lexi paciente. a veces eres una pesada Dolores dejó de caminar y miró a su hermana-. Se suponía que tú fingirías que era tuyo. ¿Crees que no he soñado con cómo sería? ¿Tú crees que no he deseado que me llamara a mí mamá? . Le había dado seguridad y amor. Él le había dado una vida normal y sana. Casi era una niña. -Dolores. Sólo indirectas. él es tu hijo. empezó a caminar. Entonces. ¿No sientes nada? -Claro que sí. -Sí -sonrió como si estuviera muy satisfecha-. -Así que ahora estás por mi edad. ¿cuántos años se supone que tiene nuestra madre? -Oh. ¿Qué crees que soy? ¿Crees que no he querido decírselo? -levantó las manos dramáticamente y empezó a caminar de nuevo-. Creería cualquier cosa que tú le dijeras. ¿Significan algo esas palabras para ti? -Oh. -¿Quién iba a decirle que era su padre? -Cualquiera que tú quisieras. -¿Por qué tuviste que decirle que era adoptado? -preguntó Dolores malhumorada-. -Tenemos que hablar de Jarcie. En otros diez años posiblemente tendré que convertirme en tu hermana pequeña. nerviosa. decencia. tenemos que hablar. tuve veintidós de nuevo. aliviando sus piernas temblorosas. -Jamie está empezando a hacer preguntas sobre su madre natural. Lexi no vio humor en la situación. Lexi. nos tuvo a nosotras cuando era muy joven. no realmente preguntas aún. -Dolores. justicia. Lexi apoyó la cabeza en la mano un momento. en serio. igual que hacían su madre y su hermana. me quedé ahí durante los siguiente cinco años. -Madre mía.

su mirada su suavizó-. de pronto se volvió muy dulce--. Harvey `ue el que eligió la bicicleta. Y escuchar su perorata poética sobre la maternidad. Nada tiene que cambiar. Pero es tan distinto. y que si yo no lo quería. -¡No lo hice! -negó acalorada. penando que era una ironía. Mi matrimonio no es lo que solía ser. ¿Verdad? . Pero creo que le gusta Jamie. Y es algo que definitivamente Jamie necesitará saber. Después de todo. ¿Y si quiere saber quién es? -Todos queremos saberlo. Dolores. -Sí -dijo Lexi tranquila. -¡No! ¡De ningún modo! -¿Fue Jake? -¡Ya te dije que no! Dolores retrocedió hasta la ventana con mirada de horror en su rostro. Cuando Jamie nació y yo te dije que era demasiado joven para ocuparme de un bebé y educarlo sola. incluso peor. -¿De qué tienes miedo? -¿Y si no le gusto? ¿Y si me culpa por haberle abandonado? -la voz de Dolores. será como si tuviera una segunda familia. Pero nada. A veces pienso que puedo perderle si no le doy pronto uno. ya ves -dijo Lexi emocionándose ese es el tipo de lazo que a mí me gustaría que se órmara entre Jamie y tú. le darías en adopción. -Me da miedo. -Entonces. -No -Dolores movió furiosa la cabeza. A veces me pregunto si Dios me está castigando. Ha disfrutado mucho as pocas veces que Jamie ha venido de visita. -Siempre podrías adoptar --sugirió Lexi. No estoy preparada. -Pero he estado preguntándome últimamente sobre muchas cosas. supongo que lo dije. -Pero al principio me dijiste que Jake fue el padre. sí. -Oh. No creo que Él haga esas cosas -dijo compasiva a pesar de no querer. sin permitir que la distrajera. ¿qué sucederá si quiere saber más? -¿Como qué? -Como su padre -susurró Dolores-. Dolores. ya eres su tía. Dolores frunció el ceño y una mirada lejana apareció en sus ojos. ¿por qué no quieres que se lo diga? -preguntó Lexi. Así cuando él averigüe lue tú eres su madre natural. He intentado quedarme embarazada. y entonces. como ..-. Tú me dijiste que cl bebé era de Jake. Después de que sepa quién es su madre.i la idea la asustara. y el bebé de Jake sería criado por extraños. excepto que él sepa la verdad.Ver a Dolores revolotear por la habitación era positivamente enervante. -Oh. ¿de acuerdo? Simplemente me da miedo. Harvey quiere realmente un hijo. -Bueno. -Voy a tener que acostumbrarme a la idea -Dolores empezó a caminar de nuevo.

-Pero ocurre que cuanto más miro a Jake y a Jamie juntos. después de todos estos años. entonces va a saber que yo debo ser la madre. habías vaciado la cuenta bancaria y sólo ibas tras lo único que le quedaba a él. -El divorcio no era definitivo. -Tú lo habías pedido. haré que lo sientas mientras vivas. Y si te atreves a decírselo a él. Dijiste que ya no te acostabas con él cuando te quedaste embarazada. -Eso es ridículo -dijo Dolores furiosa-. ¡su rancho! ¡A él le pareció bastante definitivo! -Mi propia hermana -Dolores se cubrió la cara con las manos y le dio la espalda-.. Dijiste que habías estado con demasiados hombres para estar segura de quién era el padre. importa quién sea su padre? -Porque si Jake cree que él es el padre.. Alexandra? ¿Estás intentando decirme que yo apenas había salido de su cama antes de que tú satisfacieras tus sueños de adolescente y sedujeras a mi marido? -Ex-marido -corrigió Lexi. No nos habíamos acostado en meses. -Habías vendido todos los muebles. Así que he de preguntarme si no estabas diciéndome la verdad la primera vez. Pensé que eso significaba que habías renunciado a tu derecho. Y cuando eso terminó te mudaste con nuestra madre y pediste el divorcio -dijo Jake indignada-. y lo sé. -No necesariamente -dijo despacio. Creo que para entonces Jake se consideró un hombre libre.Lexi sintió un triunfo momentáneo al obtener finalmente de su hermana algo parecido a una respuesta clara. -Eso es cierto. pero que sabías que no podía ser Jake. Lexi levantó la barbilla desafiante.. Dolores bufó indignada. -Tú te fuiste con Bobby Hooper dos semanas de vacaciones a Mani. -Pero ¿por qué. . estabas divorciándote de él. -¿Qué estás intentando decirme. Tengo que preguntarme si Jake no es realmente el padre de Jamie después de todo.. pero Jake me fue totalmente fiel. Un nervio se tensó en los ojos de Dolores y sus fosas nasales se abrieron reprimiendo su rabia. -Entonces. y yo también. Dolores? ¿Por qué. más parecidos veo -insistió Lexi-. -¡No era definitivo! Lexi la miró incrédula. ¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Cómo pudiste traicionarme así? -Por el amor de Dios. -¿Qué quiere decir eso? ¿Quién más podría haber sido? Yo podía estar saliendo con otros hombres. cuando te diste cuenta que yo planeaba encontrar a Jake y decírselo. Dolores. cambiaste la historia -continuó Lexi recordándolo todo perfectamente-.

Nosotras lo arreglamos todo para que pareciera así. no es cierto -Dolores la miró con los ojos brillantes-. -¿Es tan dura la verdad? -¿Cómo podrías saber tú cómo es? Tú te criaste aquí. Yo te quería.. -No todo el tiempo --dijo Lexi incapaz de creer que estaba realmente empezando a sentirse culpable--. -¿Para que puedas decirle que soy su madre? -se rió nerviosa-. Lexi. Después de que te enviara aquí. Habla con él. Pensé que sólo era un enamoramiento de adolescente. pero podemos asegurarnos de que Jamie no sufra por él. Pero después del primer año. Dolores se pasó la mano por la frente. Nunca me di cuenta de que lo tuyo fuera serio. con tu padre -dijo dándole la espalda a Lexi-. Ése no fue nuestro plan original. -¿Y eso adónde nos lleva? -preguntó Lexi-. Dolores? ¿Pasar el resto de mi vida mintiéndole a Jamie y a papá? ¿Quién iba a decir que era el padre? -Bueno. tú me dijiste que estabas impacientándote. -¡Tenías sólo dieciséis años! -Pero tenía sentimientos. -Y a mí nunca se me ocurrió que a ti te importara lo que Jake hizo cuando le dejaste. yo tuve una hermana mayor. Algo que se te pasaría. -No lo sé -Dolores frunció el ceño. Dolores. No podemos cambiar el pasado. pero quería también a Jake. ¿qué tenía que hacer yo. Conócelo -dijo Lexi con ansiedad. Tú tuviste una infancia. -Oh. Todo lo que tenías que hacer era decirle que tú eras su madre. ¿quién vas a decir que es ahora? -Aún espero que tú termines diciéndome la verdad. Sólo me ha sorprendido. -Y luego. -Era tu nombre el que había en la partida de nacimiento. Y tú lo sabías. Posiblemente más porque fue contigo. La única opción que yo tuve fue quedarme con Jamie o ver cómo se lo dabas a un extraño. tú estabas simplemente sentada como un buitre esperando que fuera libre de nuevo. -Al menos tú tuviste una madre -replicó Lexi. -Supongo que a lo mejor no debería importarme -se encogió de hombros y puso gesto valiente. Y si te traicioné. -No lo sé. Dolores. Y tú lo hiciste antes. Lo sabías cuando te casaste con él. Lexi. Me tienes confundida.Dolores sonó genuinamente escarmentada . -Tú y tu madre nunca me consultasteis cuando hicisteis este trato. ¿recuerdas? Las dos perdimos a nuestra madre al mismo tiempo. ¿Qué es exactamente lo que quieres que haga yo? -Que pases tiempo con él.-Y supongo que todo el tiempo que estuvimos casados. mostrando señales de ablandarse--. --Lo siento . . entonces tú también me traicionaste a mí.

En cuanto le prometí que si tú y yo nos fugábamos le llevaríamos con él. -Entonces. la única iluminación aparte de una lámpara en la habitación. Lexi sintió estremecimientos de placer y se retorció. sí. Lexi cogió la mano de Dolores y la miró a los ojos. más despacio. -¿Sabías que mi madre solía decirle a la gente que Dolores era su hermana en lugar de su hija? -Sí. Jake. No es cierto. Haré lo que pueda.susurró Jake aún tan cerca que ella podía sentir el calor de su respiración en su mejilla. Supongo que tú calmaste sus dudas dijo chupando suavemente su oreja. Nunca supe eso hasta hoy. tragándose las lágrimas-. Dolores sigue un poco susceptible. -No suenas muy comprensivo. ¿Fue todo bien con vosotros? -Oh. Sabiendo que eso tendría que valer. Dolores. ayúdame. Sabiendo que estaba en caminando sobre arena movediza. Capítulo 14 L AS llamas prendieron los troncos de la chimenea. De fondo. -Sólo el que entienda por qué es tan retorcida no significa que pueda olvidar las cosas que ha hecho. -Dolores parecía un poco deprimida esta noche --susurró Jake sentado junto a Lexi y rodeándole los hombros con el brazo-. -Oh. Dolores. ¿no puedes entender por qué es tan importante para mí que Jamie conozca a sus dos madres? No quiero que nunca se sienta engañado como nosotras nos sentimos. Y pensaré en lo que me has dicho. pero no veo cómo podemos irnos otra noche sin causar más jaleo. hermanita. -Sí. así que le tranquilicé. -Supongo que eso es razonable -Lexi apoyó la cabeza contra su hombro. y los escalofríos se transmitieron a todo el cuerpo de Lexi. sonaba una música triste. -¿No te preguntó nada de anoche? -Por suerte no. -Demasiado. lo es. ¿Has pensado más en nuestro dilema? . Habéis debido tener una buena charla. Jake se rió. .No era algo de lo que me gustara hablar. . -Oh. lo siento. Jamie parecía estar de muy buen humor esta tarde. Incluso aunque Jamie esté bien ahora. Jake -se rió Lexi mirándole a los ojos-. Por favor. feliz de estar con él-. intentando llegar ella. ¿De acuerdo? -Dolores apartó la mano. ella me contó todo sobre su triste infancia -dijo acariciando su brazo ausente. se quedó contento. -Dame algo de tiempo.-Lo siento. Lexi accedió y se marchó. Pasaré algún tiempo con Jamie. -¿Te gusta eso? Y lo repitió. Eso es lo que le preocupaba.

ella me escupía tu nombre a la cara. Lexi. -No estoy seguro de que me guste eso. Jake encontró un asiento sobre las agujas de pino y tiró de Lexi a su lado. Pero ahora sé la razón. . ¿Qué me importa lo que piense? -A mí sí dijo Lexi mirándole suplicante-. -¿Y qué decías tú? -preguntó Lexi casi en un susurro. pero no podía decirle más. Tú solías venir mucho aquí cuando eras niña. ¿Qué podía decir? Llevaba mucho tiempo pensando en lo mismo. Dándose cuenta de que hablaba en serio. De momento. Aquí vine el día que me enteré de que Dolores y tú os casabais.-¿Se supone que he de organizar mi vida amorosa para satisfacer a Dolores? -preguntó Jake incrédulo . bajo la luna. Lexi cerró los ojos y suspiró despacio. me tumbaba y pasaba toda la tarde leyendo. -¿Algo que es más importante que nosotros? -Algo muy importante. pero en ese momento. Pero por ti. Lo es -le aseguro Lexi girándose hacia él y besándole en el cuello-. . no creo que aceptara una respuesta así. debe ser muy importante. De la mano. su secreto tendría que continuar siéndolo. Dejando la casa por la puerta de la cocina. -Lo siento. dejaré el tema. Encontró difícil creer que hubiera tanto que nunca hubiera sabido ni lo hubiera sospechado. Pasé mucho tiempo aquí ese día. Cada vez que discutíamos. -No sabes ni la mitad. A veces traía un libro. -Y se puso muy nerviosa. Es algo personal que no tengo libertad para discutir ahora mismo. comenzaron a subir por la colina que llevaba al viejo pino. salieron al jardín. No me gusta esto más que a ti. Me sorprendió. Le miró a modo de disculpa.. Vamos a dar un paseo antes de que reviente. Necesito que ella me ayude con algo ahora.Mira qué vista -exclamó señalando a las montañas--. Jake frunció el ceño pero suavizó su voz. -Si se tratara de otra mujer. -Sea lo que sea -gruñó Jake suavemente-. -¿No quieres hablar de ello? -No de momento. A lo mejor en poco tiempo podría contarle todo. ¿verdad? -Sí. -¿Pasó eso antes de que ella empezara a salir con otros hombres? -Sí. diciendo que a lo mejor me había casado con la hermana equivocada. Empeoró. Créeme. Ella suspiró aliviada y se acurrucó entre sus brazos. -Ojalá esta habitación se pudiera cerrar con llave -dijo besándola de pronto con pasión y levantándose y tirando de ella-.

Jake se estiró despacio de lado a lado y se sintió gratificado al notar sólo una ligera punzada. le habría dado un ataque. Si Frank la hubiera visto. Lexi. lo dejó en el mostrador y empezó a preparar un sandwich. Abrió la puerta. Quitándose el cabestrillo. Nada de eso importa. pero que el brazo podía soportar algo de peso. colocando los muebles de segunda mano que poco a poco estaban convirtiendo el lugar en un hogar. entró y tiró su sombrero y sus llaves sobre la pequeña mesa junto a la puerta. Esa mañana el médico le había quitado las vendas y el cabestrillo. más fácil era tener las manos apartadas de ella hasta que pudieran tener algún tiempo a solas. Estiró el brazo derecho y puso gesto de dolor que detuvo su movimiento a la mitad. Lexi había estado muy ocupada haciendo de enfermera para su padre mientras que Jake se había ocupado de las obligaciones del rancho. Y montar a caballo en una semana. -Estoy cansado de hablar -dijo cuando se detuvo para respirar. -Yo también -dijo Lexi estirándose sobre las agujas de pino. Las veladas las había dedicado a preparar su propia casa. Para mañana. y ésta puede ser nuestra última oportunidad durante un tiempo. Cuanto menos veía a Lexi. -¿Hay bastante para dos? -preguntó una voz suave detrás de él. Entró en la cocina y puso una lata de sopa a calentar. -Oh.Jake dejó la piedra y volvió con ella. margarina y queso del frigorífico. incitándole. Lexi? -Para hoy. Jake se volvió y encontró a Dolores de pie en la puerta. Aparqué atrás para darte una sorpresa -extendió los . soy tuya.. llevo aquí un rato. Estaba vestida con un jersey con cuello de pico y mallas. Jake se echó sobre ella. ¿Eres realmente mía. la abrazó y la besó con fervor. ¿Aquí? ¿Ahora? -Sí. -Pero. Mi preciosa pagana. Él le apartó el pelo de la cara y sonrió. Desde la vuelta de Frank del hospital tres días antes. Jake aparcó su camión delante de su rancho y salió. -No te he oído llegar -dijo Jake. Por eso había decidido almorzar solo en su casa desde el comienzo de la semana. Sobresaltado. saboreando su nueva libertad. El médico le había dicho que el agarrotamiento le duraría un tiempo. El escote era tan bajo que mostraba claramente que no llevaba sujetador. Jake no podía creer que se hubiera marchado de la casa vestida así. Cogiendo una rebanada de pan. Ella se movió contra él. Girando la cintura.. buscando sus labios. Para todo el tiempo que te quedes.

eres una mujer bella -Jake se pasó la mano por el pelo -. pareciendo muy orgullosa de sí misma. contoneando las caderas a cada paso. Continuó con su sandwich. Notando que la sopa había empezado a hervir.brazos en bienvenida y sonrió-. -Dolores. Quiero que me hagas el amor. ¡Sorpresa! -¿Has estado aquí sentada esperando? -Oh. No me . -Realmente no has venido aquí para tomar un sandwich. fue a la cocina y apagó el fuego. Jake. -¿Dónde? -En tu dormitorio.Por favor. Jake frunció el ceño. no de seducción. pero realmente apreciaría que te volvieras a vestir. Jake se sintió más incrédulo que tentado. Pero creo que prefiero que me lo digas tú. Ella nunca lo sabrá. Jake -cerró los ojos y suplicó-.. ¿verdad? -tiró el jersey a sus pies y caminó despacio hacia él. se quedó ahí de pie. -¿Es esto para recordar los viejos tiempos? ¿O hay alguna razón especial por la que estés haciendo esto? Sin previo aviso. -Por favor. No sabía si ella estaba intentando seducirle o hacerle sentir que ya no tuviera derechos de esposo. Esto habría sido mucho más fácil allí -le miró con decisión-. ¿verdad.. Dolores cogió el dobladillo de su jersey con las dos manos y se lo quitó por la cabeza. Aún abrazándose. Su tono era de súplica. -Dolores -dijo Jake con firmeza-. y sus pechos moviéndose seductores--. -Ojalá hubieras entrado en el dormitorio cuando entraste en la casa. -Es por Lexi. Confundido y furioso. un acto que mostraba lo enorme de sus senos. desnuda de cintura para arriba. Y no sé por qué estás haciendo esto. Dolores? -¿No es obvio para qué he venido? Jake se giró despacio para mirarla. Estás casada con otro hombre ahora. -¿Guardaste la llave? ¿Todos estos años? Dolores se cruzó de brazos bajo los pechos y se abrazó. lo que hubo entre nosotros terminó hace mucho. He estado ahí. con tacones y mallas de encaje blanco que claramente mostraban la ausencia de braguitas. -Se me ocurren varias posibilidades. no -dijo aún sonriendo-. -Supongo que soy un poco sentimental. -¿Cómo entraste? Ella se rió. Con él colgando de sus dedos. Dolores se puso de perfil a él y apoyó su espalda contra el marco de la puerta. No te preocupes por Lexi. Necesito que me hagas el amor. y francamente. -No has cambiado la cerradura. Esto no tiene nada que ver con ella. Impresionado por la magnitud de la visión delante de él. -¿Por qué no dejas de discutir y te acercas un poco? -susurró con voz ronca.

Los dos no habían hecho más que discutir durante meses. -¿Qué tiene eso que ver conmigo? -Quiero que tú me dejes embarazada. Sé que puedes hacerlo. Desea desesperadamente un hijo. los dos solos. sacudiéndole. Entonces. Sólo seremos tú y yo. como los primeros días de su matrimonio. ¿Recuerdas la última vez. -Me estás rechazando por alguna lealtad estúpida hacia Lexi. -Bueno. Y si no me quedo embarazada pronto. ella se había ido. Ella es tan capaz de mentir . eres el único que puede. me temo que Harvcy encontrará a otra mujer. Como la última vez. Lo sé. y él se encontró delante de una mujer infeliz y desesperada. aunque en aquel entonces no había sabido que lo sería. Vamos. y no puedo. Corriendo detrás de él. Entonces salió de la cocina y se fue al salón. había puesto otra en hielo y se había puesto algo cómodo de ropa.digas que un hombre como tú nunca ha hecho el amor por puro sexo. pero me temo que no podré ayudarte con esto. avanzando cada paso que él retrocedía --. no lo entiendes -se agarró a él. Cuando él se había despertado a la mañana siguiente. Incluso el sexo había llegado a no ser nada. -¿Entonces? -se detuvo delante de él y respiró profundamente--. Él le apartó las manos. ella había abierto una botella de champán. -Claro que sí. gracias por tu voto de confianza -dijo tan educadamente como pudo--. Escucha. le cogió del brazo y le giró para mirarla. La pose seductora de Dolores se desvaneció. Jake. Dolores cogió su jersey y se lo puso. Cuando llegó a casa de trabajar esa noche. y nadie sabrá nunca que es tuyo y no de Harvcy. ¡Por favor. Nadie lo sabrá nunca. tienes que hacer esto. ¿verdad? --Dolores le siguió apretando los puños. Jake. Dolores había ido a hacer las paces. El final estaba cerca y los dos lo sabían. como antes. a pedir una noche tranquila. deja que te diga algo sobre tu preciosa Lexi. Por favor. Claro que recuerdo la última vez -dijo apartándola con firmeza-. por favor. tampoco estaban los muebles. Para celebrar la noche. -Jake. Bueno. Es de todo lo que habla. Cuando le alcanzó en el salón. Lo dijo con tanta intensidad que casi dio miedo y Jake se dio cuenta de que Dolores no era una mujer muy estable. -¿Qué te hace pensar que yo puedo dejarte embarazada si ese Harvey no puede? -Sé que puedes. -Vístete. y mi matrimonio depende de ello! -¿De qué diablos estás hablando? -He estado intentando tener un bebé. Y nunca me volverás a emborrachar lo bastante para hacerlo de nuevo. Jake? La recordaba.

Y era de Lexi de quien obtendría las respuestas.. . Dolores empezó a sonreír y ver su placer aumentó su furia-. ¿cómo podría saber que era mío? Yo no era precisamente tu único amante en ese momento. Jake? Él suspiró aliviado. Jake consiguió apartar su mente de su furia y centrarse en la mujer delante de él. ya sé cómo fue tras ti en cuanto yo salí de escena. olvidaste algo muy importante. Ella era la que seguía mintiendo con su silencio aunque le hubiera hecho el amor con su cuerpo. Entonces la furia explosionó en su interior. dándose cuenta de que Dolores estaba intentando tenderle una trampa. se quedó helado al darse cuenta con claridad. Además. Pero entonces se dio cuenta de que no era la traición de Dolores lo que se le había clavado como un cuchillo en el pecho. Lo ha sabido siempre. más enfadado de lo que nunca recordaba haber estado. --¡Bruja! ¿Qué te he hecho para que me odies tanto? -Nunca me amaste -dijo echando chispas por los ojos--. Durante un segundo. Si intentas decirme algo. Pregúntale a Lexi si no me crees.su voz bajó a un susurro-.. -Tuve un bebé. -¿De qué hablas? -Oh. -¡Explícate! -la cogió de un brazo y la zarandeó. Olvidaste usar protección. Tú fuiste el único que pudo. él se parece a ti. ¿Por qué iba a darte un hijo? Él buscó una respuesta. déjame decirte. maldición. -¿Lexi? -apenas podía pensar.como el resto de nosotros. Y sólo tardó once años en decírmelo finalmente.. ¿De qué diablos hablas? -La última vez que nos acostamos. Lexi era la que había guardado el secreto durante años. ¡Jamie! -Ah -exclamó Dolores satisfecha Veo que ya lo has adivinado. Me lo ha hecho a mí y te lo está haciendo a ti. -¡No te creo! Y si así fue. Bueno. Y tú fuiste el padre -dijo mirándole con frialdad.. No voy a jugar a las adivinanzas contigo. ¿Qué tiene que ver Lexi con esto? -¿Es eso todo lo que te importa? ¿Lexi? ¿No quieres saber quién es tu hijo? ¿No puedes adivinarlo? -He dicho que no iba a. Con la sangre palpitando en la cabeza. Jake se detuvo.. No crees que haya un secreto. -Con los otros me aseguré. Jake se olvidó de respirar. Lo has hecho. ¿verdad? -preguntó despacio-. Jake. Jake. A media frase. -No me crees. Con eso. . Lexi era la que había criado a su hijo. ¿Me preguntaste cómo sabía que podías dejarme embarazada? Porque ya lo has hecho. Ella lo sabe. dímelo. la última vez que habías tomado demasiado champán. ¿Quién habría imaginado que una vez sería suficiente? -Estás mintiendo. ¿No te preguntas qué clase de secretos te está ocultando.

pero lo echaba de menos terriblemente. Jake hubiera invadido su vida tan completamente que un día sin él le pareciera vacío. Y antes de que acabara el día. bebiendo su batido favorito de cacao. Ella dio un paso atrás y lo miró con ojos asustados. Los dos habían pasado la última media hora en agradable silencio. ¿Quién conduce. Lcxi estaba sentada en el sofá del salón remendando uno de los calcetines de Jamie. Lo único que ha dicho Jake es que.? Se calló. Frank sonrió. cuando su padre había vuelto del hospital. conduciendo como un loco -se apartó de la ventana y miró a Lexi-. Sólo sabía que tenía que hablar con Lexi.Sin decir más. -¿Qué diablos? --dijo Frank desde su asiento junto a la ventana-. Jamie llegaría pronto del colegio y Twyla volvería antes de la hora de acostarse para ayudar a Lexi con su padre. También parece furioso. -No te hagas esperanzas. con el ceño fruncido. los ojos fríos y la boca apretada. -¿Qué pasa? Dio otro paso hacia él. En ese momento. Dolores le cogió de la manga y él la apartó sin mirarla. giró y la hizo callar con la mirada.. -Me ocuparé de ti más tarde. Twyla dice que los dos prácticamente estáis comprometidos. Tenía que saber por qué ella había hecho eso. Su mirada se clavó en ella.. Todo el rancho habla de ello. -¿Qué vas a hacer? Inseguro. Lexi esperaba que Jake apareciera. Jake se marchó sin responder. eres demasiado perceptivo. Vamos fuera. ¿Qué estás mirando? -Estoy esperando a ver. Dolores había ido a la ciudad de compras. -Quiero hablar contigo. Lexi vio que algo iba mal. se abrió de golpe la puerta y Jake entró con gesto feroz. Muy mal. no nos hemos peleado.. No lo había visto mucho desde comienzos de la semana. disfrutando del día tranquilo. -No hay que ser perceptivo. Es Jake. se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta.. Y no. ¿Os habéis peleado? Lexi frunció el ceño y dejó el calcetín en el cesto de la costura. Su padre estaba en su sillón delante de la ventana. -¡Vuelve aquí! -exigió Dolores-. -Jake? -dio un paso vacilante en su dirección. Y también Jamie y Frank. sorprendida de que sus piernas temblorosas soportaran . Era difícil creer que en un mes. -¿Qué? -preguntó Lexi levantando la cabeza y viéndole mirar atentamente por la ventana-. Sabía que quería dejar que la familia estuviera a solas con Frank. papá. ¡No he terminado contigo! Él se detuvo. -Papá...

y le dio la mano. Basta. Demasiado sorprendida para pensar con claridad. Lexi obedeció.. Jake tiró de ella hacia la base de la colina. Ella lo miró con los ojos como platos. y sus furiosas zancadas eran tan rápidas que tuvo que disminuir la marcha cuando los dos estuvieron sin respiración. Jake hizo un gesto para detenerle. incapaz de creer que eso estuviera sucediendo. Nadie más necesita oírlo. pero de algún modo sabía que ése no era un buen momento para discutir eso. -¿Qué? ¿De qué estás hablando? -Nunca me dijiste que tenía un hijo -su mano apretó sus brazos--. Jamie no es mío.. entre la furia. Lexi vio dolor. Lexi retrocedió un paso. -Está bien.¿Qué ocurre? -preguntó Frank levantándose despacio de la silla. . Cuando él la miró por encima del hombre. Jamie -dijo con fuego en los ojos-. Ése no era un enfado pequeño.su peso. Lexi! -Jake la sacudió-. ¿por qué no empiezas por el principio y me cuentas todo lo que no me has dicho de Jamie? Jamie -Lexi le miró anonadada. -Antes me cortaría un brazo -dijo Jake ofreciéndole a Lexi la mano-. la expresión en su rostro fue implacable. ¿Dolores te dijo que tú eras el padre? ¿Quién te dijo que era la madre? . De momento. ¡Mi hijo! Tu. debería ser un simple malentendido. Incluso cuando te pregunté por él. -Gracias -jadeó Lexi. me mentiste.. Pero es algo entre nosotros dos. Dejando la casa detrás. Te lo dije. Algo le estaba haciendo mucho daño. Estaba asustada. ¡Dolores me lo ha contado todo! Capítulo 15 D ESEQUILIBRADA cuando Jake la soltó tan de repente. Lexi se tambaleó antes de enderezarse. -De acuerdo. Jake la cogió de los dos brazos y la acercó a él. Sólo quiero hablar con ella -volvió a mirar a Lexi-. ¿me oyes? la apartó disgustado-. Explícame por qué lo hiciste. Tenía que serlo. sin entender cómo Jake podía estar tan enfadado por Jamie. Frank. Vamos. Jake se detuvo de golpe y se giró para mirarla. -Ella me lo dijo todo --repitió Jake con amargura. Pero por primera vez. Lexi -exigió--. -¿Dolores? -Lexi estaba aturdida . -¡Basta. En lo alto de la colina. -No la toques -le advirtió Frank. Lo que fuera. -No lo es. Empezó a escalar con Lexi a su lado. Yo. -Háblame. -Sí.. sólo quería saber por qué estaba tan enfadado y solucionar el problema. Nunca me dijiste que era mío. No le gustaba que le dieran órdenes.

-¡No juegues conmigo, Lexi! -No lo hago -dijo mirándole a los ojos, casi aliviada de poder decirle por fin la verdad-. Créeme, no lo hago. ¿Te dijo que ella era la madre de Jamie? -Sí. -Y que tú eras su padre... Dijo las palabras suavemente, casi maravillada. Ojalá fuera cierto. -¡No actúes como si no lo supieras! -Oh, Jake -Lexi se llevó la mano a la frente; todo estaba sucediendo demasiado deprisa-. No sé qué creer ya. Cada vez que ella abre la boca, sale una historia diferente. -¿A qué te refieres? -la furia en su voz sonó más insegura. --Pasé media hora el domingo intentando hacerle admitir que tú eras el padre de Jamie porque él me recuerda mucho a ti. Pero ella me juró que no podías serlo -bajó la mano y le miró de nuevo -. Me dijo que no habíais hecho el amor durante meses antes de que ella se marchara, y que no podías ser el padre de Jamie. -Entonces, te mintió. -¿Quieres decir que te acostaste con ella? ¿Hasta el final? La idea le dolió. Jake lo negó impaciente. -No. Habían pasado meses desde la última vez. Entonces una noche llegué a casa y la encontré esperándome con velas y una botella de champán. Estaba cansado, bebí mucho y la naturaleza siguió su curso. -¿No... usaste nada? Él se encogió de hombros. -Había usado mi último condón meses antes. Estábamos tan cerca del divorcio que no planeaba necesitar más, al menos no con ella. -¿Y así fue? ¿Sólo esa noche? -Sólo esa noche. Ella se marchó a la mañana siguiente. -Eso aún no demuestra que sea tuyo –Lexi frunció el ceño --. Ella ha mentido muchas veces en esto. Viendo una pequeña esperanza, Jake la miró. -¿Realmente no sabías nada de esto? Lexi negó con la cabeza, pensando en todas las dudas y confusiones que había tenido desde que nació Jamie. -Será mejor que nos sentemos si voy a contarte mi versión de la historia. Y puede ser un pocodifícil para ti creer que alguien pudiera ser tan crédula como yo lo fui entonces. Él le dio la mano y la llevó a un sitio cómodo. Mirando las agujas de pino, Lexi recordó de pronto cuando hicieron el amor el domingo por la noche ahí mimo. -Fue más o menos por aquí -dijo Jake en su oído mientras se sentaban. Cuando ella le miró sorprendida, él sonrió. -En eso estabas pensando, ¿verdad?

--le preguntó entrelazando sus dedos en los de ella. -Bueno, sí -le devolvió la sonrisa y apartó la mirada antes de que su rubor la delatara más-. Bueno, ¿quieres oír cómo terminé quedándome con Jamie? -Su nombre es James, ¿verdad? ¿Es por mí? -Sí. Por ti y por mi padre. James Franklin Conley. -¿Quién le puso el nombre, tú o Dolores? -Era el nombre que yo había elegido para el hijo que tendría algún día. Dolores lo puso en la partida de nacimiento. Su mano apretó la de Lexi, pero no dijo nada y ella siguió con su historia. -Todo empezó unos tres meses después de que tú te marcharas. O sea, unos cinco meses después de que Dolores se fuera. De todos modos, yo no había tenido noticias tuyas y estaba empezando a creer que mi padre tenía razón y que no volverías. Jake le cogió la barbilla y le giró la cara. -Lo siento mucho -dijo suavemente, y le dio un beso tierno y dulce en los labios. -Me alegra que no sigas enfadado conmigo. -Estaba mal informado. Sigue con la historia. -Mi madre me llamó y me convenció de que Dolores estaba desesperadamente sola y necesitaba mi compañía, y que sería bueno para las dos pasar de nuevo algún tiempo juntas. Así que me dijo que hiciera las maletas y fuera a California para quedarme unos seis meses. Y lo hice. Ahí Lexi se paró para respirar y para aclararse la cabeza. En ese punto era donde la historia empezaba a volverse confusa. Lo que pasó después no habría sido tan malo si ella no hubiera estado tan emocionada porque su madre quisiera tenerla cerca, aunque hubiera tardado diecinueve años en decírselo. -Bueno, en cuanto llegué me di cuenta de que Dolores estaba embarazada. Para entonces, por supuesto, el divorcio era definitivo. Ella no estaba saliendo con nadie. De hecho, parecía estar escondiéndose. Apenas abandonaba el apartamento, y para lo único que parecía necesitarme era para servirla. -¿Dónde estaba tu madre? -Se había casado con el marido anterior a Lloyd y vivía en otra parte de la ciudad. La única vez que vino fue para llevar a Dolores al médico. Nunca me dejaron ir con ellas. Incluso cuando Dolores finalmente fue al hospital a dar a luz, tampoco me dejaron ir. Durante cuatro meses, yo apenas salí del apartamento. -¿Por qué no volviste? Ella sonrió, recordando las veces cuando ponía la mano en el vientre abultado de Dolores y sentía al bebé dar patadas. Las horas de compras y planes, cuando Dolores no daba indicios de no irse a quedar con su hijo. -No sabes cómo son las mujeres con los bebés, ¿verdad? --preguntó con una sonrisa soñadora-. Nos comprometemos de modo muy personal. Yo estaba deseando que el bebé naciera para poder abrazarlo y darle de comer y echarle polvos de talco. -¿No hablasteis sobre quién era el padre? -No. Dolores no quería discutirlo. Estaba malhumorada casi todo el tiempo, así

que cuando no quería hablar de algo, no hablábamos. -Pobre Lexi Jake conocía el malhumor de Lexi-. Debió haber sido un infierno. ¿Qué pasó cuando tuvo cl niño? Lexi volvió a respirar profundamente, sabiendo que iba a entrar en la peor parte de la historia. Incluso odiaba pensar en ello, pero Jake merecía saber la verdad. Si realmente era el padre, necesitaba saber cómo había sido el engaño y por qué Lexi tenía a Jamie. -Cuando Dolores volvió a casa del hospital, mi madre estuvo cerca más tiempo. Pero yo era la única que parecía prestar atención al pequeño Jamie. Ellas esperaron hasta que me enamoré locamente del niño, y entonces me dijeron que Dolores no podía quedarse con él. No sería bueno para su imagen, y mi madre no tenía intención de ser una abuela. -Así que tú ofreciste adoptarle. Lexi negó con la cabeza. Yo tenía sólo diecinueve años. Era soltera. ¿Cómo podía aceptar la responsabilidad del bebé? Ni siquiera tenía un trabajo. Vivía en un rancho con mi padre, por el amor de Dios. ¿Qué diría él? Para entonces, llevaba yo fuera tanto tiempo que él posiblemente pensaría que el bebé era mío. -Entonces, ¿no querías adoptarle? -Claro que quería. Pero no veía cómo podía hacerlo. Así que ellas me dieron una opción. O yo lo adoptaba, o Dolores lo daba a una agencia de adopción. Entonces Dolores me dijo que el bebé era tuyo. Jake se tensó. -Entonces sí lo sabías. -Déjame terminar -dijo Lexi apretándole la mano-. Después de que Dolores amenazara con dar el bebé a extraños, yo empecé a llorar y a suplicarle que no lo hiciera. Le dije que me lo quedaría. No me importaba cómo afectaría a mi vida, pero no podía soportar darlo a otros. Eso ya rompía mi corazón, pero cuando pensé que era tuyo, no pude soportarlo. -Entonces sabías que era mío -repitió Jake. -Yo pensé que era tuyo -corrigió-. Entonces, después de que yo ya hubiera empezado a considerar a Jamie como mío, me dijeron la verdadera razón por la que me habían hecho ir a California. -Para que pudieras adoptarle. -No. Eso lo pensaron luego. Me llevaron para que me quedara porque mi madre había dado a Dolores mi identidad para cubrir su embarazo. El apartamento, los informes del médico y del hospital, los certificados de nacimiento... todo lo que se te ocurra, todo estaba a mi nombre. Alexandra Lorraine Conley había dado a luz a James Franklin Conley. Por eso no me dejaron conocer al médico ni ir al hospital. Todo el mundo pensaba que yo era Dolores. -¿Por qué hicieron eso? -Para que cuando Dolores fuera famosa, su hermana pequeña, Alexandra. fuera

-¿Y qué pasa ahora? Lexi se echó el pelo hacia atrás. que para todo el mundo. Simplemente les di las gracias y me preparé para regresar con mi bebé a casa. pero ya no lo estoy. Se sentía libre por primera vez en diez años. .Pero ella estaba casada conmigo cuando se quedó embarazada. pero eso habría hecho de ella un bruja sin corazón el dar a su hijo en adopción sólo por no quererlo. Hicieron fotografías en el hospital. Dolores se dio cuenta de que yo podría volver a casa y contarle a mi padre la verdad. Así que en cuanto estuvieron seguras de que yo me llevaría a Jamie. -Hasta ese momento sí. ¿Y la creíste? Para entonces yo no sabía qué creer. Cada vez que yo tengo un plan. Eso no habría sido un hijo ilegítimo. Decididamente hay un parecido. yo era la madre de Jamie. Yo estaba preocupada cuando tu llegaste.la que tuvo el bebé ilegítimo en un hospital de Los Angeles. yo le perdería. ¿De todos modos. -¡Santo Dios! -la miró de nuevo . -En ese momento. ¿Qué pasó entonces? -¿Después de que me diera cuenta de que mi madre había usado mi certificado de nacimiento para proteger a Dolores sin tener ninguna consideración a lo que pudiera afectar a mi vida? -preguntó con amargura-. y que podríamos buscarte y contártelo a ti. y Dolores y yo no nos parecemos nada. Pero nunca lo hará. Dolores es un terremoto. y no Dolores. ¿Y después que me explicaran que no tendría que adoptar a Jamie porque en todos los documentos legales yo aparecía como su madre? -continuó con sarcasmo-. -Eso creo. ¿soy su padre? -Jake ya estaba tan confundido como Lexi. Pasmado. qué pretendía? . Los mechones suaves rozaron sus brazos. y que si lo hacías. Pasó por demasiados problemas para librarse de él. Dolores me dijo que me había mentido porque ella sabía que nunca dejaría marchar a tu bebé. pero que estaba segura que no eras tú porque no había tenido relaciones contigo durante meses antes de que Jamie fuera concebido. Y las dos hicieron un estupendo trabajo cubriéndolo. -¿Podrían hacerlo realmente? -Posiblemente. Me dijo que había tenido demasiados amantes para saber exactamente quién era el padre. Ella no quería un hijo. -No. -No lo sé. Y eso era exactamente lo que ella quería. Pero entonces. -Entonces. Y no sólo por su aspecto. Jake miraba al suelo sin verlo. También me dijo que tú nunca debías tener ningún contacto con Jamie. Estoy seguro de que las pruebas podrían demostrar que ella fue la madre natural. Me dijo que ella y mi madre podrían llevarme a juicio y demostrar que Jamie no era mío. ella va y hace algo así. sino también sus expresiones y el modo de moverse. Después de eso me dijo que nunca le dijera a Jamie ni a nadie la verdad. ¿yo seguía siendo el padre? -preguntó vacilante. y no quería que nadie supiera que había tenido uno alguna vez.

Alexandra Conley. -Ahí fue cuando pensé que te había dejado embarazada y me había marchado dejándote sola. -Es curioso. Quería parar. Lexi se giró y vio a Jake corriendo para alcanzarla. -¿Qué es. -¿Incluido tú? -Incluido yo. Porque no me gustaría nada más que tener un bebé contigo. y creo que me gustaría mucho si. Sin disminuir la marcha. preguntarle si lo decía en serio. Cualquier hombre estaría orgulloso de tener un hijo como Jamie. Manuel? -pregunto Lexi jadeando y nerviosa-. Lexi se volvió y lo miró sorprendida. pero dice que vaya rápido. Quiero que los dos sean amigos antes de que le diga a él la verdad. está bien. -¿Es un comentario o una pregunta? En la verja. Pero bajo la culpa. ¿vas a decírselo a Jamie? -Decididamente. Jake inclinó la cabeza hacia ella. abrazarlo y gritar de felicidad. él se paró y la detuvo a ella mientras los dos estaban jadeantes. ¿Le ha pasado algo a papá? -No. -Quiero que te cases conmigo erijo sin respiración por la carrera. ¡Señorita Alexandra. Y también el señor Jake. Lexi. una docena. . Cualquier día vendrá y me lo preguntará directamente. Creo que te amo. Ya ha estando soltando indirectas desde hace un par de años. -¡Señor Jake! -gritó una voz desde el otro lado de la colina-. Sólo que finalmente he tenido la sensatez de dejar de luchar contra ello. -Entonces.. Lexi ya se había levantado y estaba corriendo colina abajo. A medio camino estaba Manuel agitando su sombrero. Lexi miró hacia las montañas. -Has hecho un estupendo trabajo con él. Ella sólo esperó que el momento no hubiera desaparecido para siempre. le dio la mano y corrieron juntos. toda una vida de bebés. Sus ojos se encontraron y vio en su mirada la misma mezcla de ansiedad y arrepentimiento que llenaba sus entrañas. que iba delante. siguiendo a Manuel. casi estaba esperando que fuera verdad. Jake la alcanzó.. -¿Cuándo pasó esto? -Siempre ha estado ahí. ¿Qué esperabas hacer? -A mí me gustaría que ella pasara más tiempo con Jamie. Fue culpa.-Hablemos primero de tu plan. pura y simple culpa --cogió su cara y la giró a él suavemente-. Manuel! ¡El señor Frank me ha dicho que les llame y que vengan deprisa! Antes de que Jake pudiera reaccionar. soy yo. pero ésa no fue la impresión que me dio cuando me preguntaste la primera vez si Jamie era tuyo. Unos segundos más y él habría dicho algo que podría haber cambiado sus vidas.

¡Ya les traigo! Jake y Lexi entraron en el salón siguiendo a Manuel. bueno. Frank giró la cabeza para ocultar la sonrisa y les miró de nuevo. Asintiendo con la cabeza. ¿Te casarás conmigo? Desde la puerta de la cocina. Parecía tranquilo. -Ya sabes que en el colegio ella podía falsificar la letra de su madre -le . Lexi dio un bote. Sentaos. Sí. -Yo le pedí que pasara más tiempo con Jamie -bufó Lexi-. -¿Por qué tengo la sensación de que Dolores posiblemente tenga algo que ver con esto? -Porque posiblemente sea así -se inclinó y besó a Lexi en la boca antes de seguir a Manuel a la casa. Manuel. Frank estaba sentado en su silla junto a la ventana. no necesariamente -Frank cambió de postura-. -No enviaste a Manuel a buscarnos para nada -dijo Jake-. él le cogió la mano y dirigió su atención a Frank. ¿Ahora puedes volver a la carretera y esperar a Jamie? Si aparece. Lexi y Jake entraron en el salón. -Gracias. posiblemente no sea nada. -Él no haría eso -dijo Lexi-. Manuel les llamó. -¿Qué? -Eso es lo que dije yo.. Pero cuando Jamie no apareció después del colegio. tráele directamente a casa. -Sí. No contigo recién salido del hospital. de todos modos -se aclaró la garganta-. llamé a uno de sus amigos para ver si estaba en su casa y se había olvidado avisarnos. Lexi fue al sillón que estaba frente al de su padre. Aún está demasiado preocupado por ti. Me estáis poniendo nervioso de pie. ¿qué ha pasado? -Bueno. -¡Señor Frank! -gritó Manuel entrando a la cocina --.. Jake cogió una silla y la puso junto a Lexi. Pero no le di una nota diciendo que podía sacarle del colegio. Cuando estuvieron sentados. papá? -Espero que no. como he dicho. -¡Rápido! -Sí -Lexi sonrió-. Pero ese niño dice que alguien de la oficina del director estaba con ella y que la tía de Jamie tenía una nota de la madre de Jamie diciendo que estaba bien que se marchara del colegio con ella.-Una pregunta. Ahora creo que será mejor que entremos y ver que es toda esta emergencia. -¿Ocurre algo malo. -Bueno. Manuel se marchó. Algo ha pasado. -Bueno. pero la dureza en sus ojos le dijo que estaba más enfadado de lo que parecía. ese amigo me dijo que la tía de Jamie fue y le sacó del colegio a media tarde. -Bien -le agarró la mano con fuerza-.

Mientras subían las escaleras.. Lexi? -preguntó Frank despacio-. Y no es gracias a su madre que no ocurriera. -¿Puedes notar si falta algo? -Yo la ayudé a deshacer las maletas -Lexi abrió el armario. Jake. Sabiendo lo que debería encontrar. Cerrando los ojos. ¿Qué cosas faltan? Lo más necesario y caro. Mientras Jake miraba. -No hay nada aquí debajo -dijo Jake-. ¿Qué no nos has contado? -Como he dicho antes. Y aparte de que no tuviera el permiso de Lexi. puede no ser nada -Frank no la miró-. mira debajo de la cama a ver si la maleta grande sigue ahí. El miedo bombeó adrenalina a sus venas hastaque sintió que reventaría de la necesidad de hacer algo. ella fue a la coqueta y abrió los dos primeros cajones. ella habló con miedo. -No puede habérselo llevado. -¿Por qué? --preguntó al fin-.recordó Frank-. -¿Me harías un favor. Nunca estuve tan feliz en mi vida como cuando Cordelia te envió para que vivieras conmigo. e inmediatamente vio que el portatrajes había desaparecido. ¿Por qué lo ha hecho? Ni siquiera quería decirme la verdad. Sólo complace la curiosidad de un viejo y sube a mirar. Pero no se podía mover. Levantándose de la silla. No había nada. pero eso no sirvió para calmar su corazón.¿Por qué? -Lexi sintió un escalofrío y no pudo controlar el temblor de su voz-. Le . ¿Puedes subir a la habitación de Dolores y ver si sus maletas siguen allí? . Fue al armario y vio perchas vacías donde debería haber ropa. nadie a quien gritar y ningún sitio adonde correr. ¿vale? -Iré contigo erijo Jake. Me sentía morir el años que estuviste allí sola con esa mujer. volviendo a encauzar la conversación -. mantuvo apretada la mano de Lexi. -Bueno -dijo Jake. Pero sé una cosa. Estaban vacíos. Lexi respiró profundamente. Sabemos que Dolores recogió a Jamie en el colegio este mediodía y aún no le ha traído a casa. pero no había nada que pudiera hacer. Se sentó en la cama de Jamie. fue al dormitorio de Jamie y abrió las cajones de la cómoda para descubrir que faltaban algunas prendas. ¿Por qué lo ha hecho? -No lo sé -Jake se sentó a su lado y la abrazó-. ¿Qué ganaría? ¿Adónde habría ido? Jake se quedó callado hasta que llegaron al dormitorio de Dolores. incluyendo un abrigo de piel-. A lo mejor ayudarle a saltarse las clases es su idea de una experiencia que pueda unirles. junto con sus ropas más caras. sujetó su cabeza entre las manos y deseó poder llorar o gritar o hacer algo que calmase el tormento de agonía que estaba creciendo en su interior. ¿hay alguna razón para preocuparse por eso? -No lo sé -Lexi se encogió de hombros. Es un milagro que esa chica no se haya convertido en una delincuente juvenil.

Dolores está confundida y es demasiado dramática. Sé que quería quedarse embarazada. Ella es egoísta y mentirosa. En el salón. pero no es mala. ¿verdad? -preguntó mirando hacia la ventana. Ya conoces a Dolores. Jake. -Ella le traerá. esta noche.recuperaremos. ¿Y si un juez decide que Jamie debería estar con ella? -Las pruebas también demostrarían que yo soy el padre. -¿Pero por qué lo quiere. -No entiendo lo que me dices -Lexi se enderezó y se apartó para mirarle a los ojos--. No piensa antes de hacer las cosas. ¿verdad? Dijo que le dijera a Dolores que la vería en el aeropuerto esta noche. y ella nunca le amenazará o le hará daño. Me enfurecí y vine a buscarte. Ella quiere un bebé. -Oh. Quería que me acostara con ella para salvar su matrimonio. Tú lo sabes. Será mejor que bajemos con mi padre. Dijo también que se alegraba de oír que yo estaba . Creo que es tan simple como eso. ¿Cómo lo sabías? -Su marido llamó antes. ¿Cómo iba a saber que estaba planeando hacer algo así? -Oh. -Podría. ningún juez del mundo le daría a Jamie a nadie excepto a nosotros. Sé que también está preocupado. Las pruebas demostrarían que ella es la madre. Lo quiero. Lo quiero conmigo. Lexi. Jamie es demasiado inteligente para que le engañe y demasiado grande para que le fuerce a algo. tenías razón -Lexi se sentó en la silla frente a él y le puso la mano en la rodilla-. ¿qué voy a hacer? Ella es su madre. pero no es un monstruo. se enderezó como si quisiera levantarse. incluso aunque Dolores estuviera deseando llegar tan lejos. Yo la dejé allí. Jake? ¿Está haciéndolo sólo para hacerme daño? -No -dijo meciéndola entre sus brazos-. ¿Y si va a juicio para intentar quedárselo? -Nunca ocurrirá eso. Lexi. Harvey. Y después de que tú y yo estemos casados. diciendo cosas como que yo la dejé embarazada una vez y sabía que podía hacerlo de nuevo. y como yo no la ayudé. Frank estaba sentado donde le habían dejado. pareciendo de repente muy viejo y cansado. Ella no se arriesgará. No creo que esto tenga nada que ver contigo. -Tenía razón. ¿pero qué tiene eso que ver contigo? -Estaba esperándome en mi casa hoy cuando llegué del médico. Cuando les oyó regresar. y también tengo derechos. cogió a Jamie. Entonces vio sus rostros y volvió a hundirse en la silla. No está tan loca. -¿Qué hizo ella entonces? -No lo sé. -Sí. Sé que tienes razón -se puso de pie-. ya. -Tienes razón -Lexi apoyó la cabeza en su hombro y se aguantó las lágrimas-. Estaba prácticamente histérica. El nunca dejará el estado con ella de buena voluntad. Jake. Una locura. No sé que haré si ella realmente se lo ha llevado.

. se llevaría a Jamie con ella cuando se marchara. -Voy a la cocina a hacer chocolate caliente -dijo Lexi dándose cuenta de que si no hacía algo se volvería loca. lo ha hecho. Diles simplemente que estamos preocupados. Jake y Lexi se giraron y miraron en su dirección a tiempo de verle colgar el teléfono. ¿de acuerdo? Diles que tememos que haya sucedido algo. de acuerdo. Sería mucho más fácil que llevarse a un muchacho a la fuerza en un avión. Lexi. -Se ha llevado ropa de Jamie. es curioso. Si llamamos a la policía. ¿Qué íbamos a decir? ¿Que ella le ha raptado? -Bueno. Posiblemente volverán en cualquier momento. -¿Eh? Oh. Acercándose a la ventana. horrorizándose de la idea de llamar a la policía para buscar a su propia hermana-. Jake cogió a Lexi de los hombros y la miró con cariño. -O decidió ir conduciendo hasta California -sugirió Jake-. Al oír la voz de Frank. -¿Qué hacemos ahora? -preguntó Jake desde la puerta-. pero si algo le pasara a Jamie. Es un delito federal. ¿vale? Aún no. pero las canceló. -¿Pero qué va a pensar Jamie si la policía les detiene y esposan a Dolores? -¿Qué va a pensar Jamie si ella le fuerza a salir del estado? -preguntó Jake--. -Jake tiene razón. Odio que haya llegado a esto. sólo para asegurarnos -Frank cogió el teléfono. no sé qué haría. -A lo mejor estamos sacando conclusiones precipitadas -dijo Lexi débilmente-.mucho mejor. a lo mejor pueden detenerla antes de que llegue al aeropuerto. -Oh. hizo reservas. más difícil decirse que Jamie estaría pronto en casa y la pesadilla terminaría. ¿Qué crees que significa eso? -¿Ves? Cambió de opinión -dijo Lexi-. -Hmm. moviendo la cabeza distraído. A lo mejor ella sólo esté pasando algo de tiempo con él antes de marcharse. Llamaré al aeropuerto de Albuquerque y veré si puedo averiguar qué vuelo van a coger. -¿El qué? -preguntó Lexi. Él la miró como si se sobresaltara de descubrir que no estaba solo. -Quizá debamos llamar a la policía. esperando su respuesta. Pero no menciones el rapto. sería más difícil evitar el pánico. -Oh. ¿no? Frank se levantó. Lexi vio que empezaba a oscurecer y sabía que una vez fuera de noche. Se quedó ahí de pie. No podemos quedarnos sentados. no -Lexi se levantó y le miró. Debía haber tenido en la cabeza todo el tiempo que si las cosas hoy no salían como ella quería.

Mira lo que traigo. Todo esto puede haber sido sólo producto de nuestra imaginación. -Es estupendo. -Hola -dijo Dolores agarrándose nerviosa al coche. algunas cosas son ropa. Con un salto enérgico. ¿Podrías traerlo? Y pase lo que pase -miró a su padre y luego a él-. Pero haré lo que quieres. pero no me lo ha dicho. Lexi salió de la habitación rápidamente. que no sepa lo preocupados que hemos estado. mamá! -gritó-. Cuando vio que el vehículo era realmente el coche alquilado de Dolores. -No. . -Gracias. -No sé que puedo hacer. Y luego fuimos de compras -sonrió. justo en este momento. ¿Puedes intentar que mi padre se siente y se relaje cuando deje de hablar? Ella miró preocupada en la dirección de su padre. permaneció ocupada haciendo chocolate hasta que el sonido de un coche llegando la hizo correr a la puerta. Creo que la tía Dolores está disgustada por algo. A lo mejor tú puedes animarla. durante un rato sólo estuvimos conduciendo. pero necesito estar sola un rato. -No -sabiendo que sonó brusca.-. cuando sabe que no se le pueden dar disgustos? Furiosa y a punto de llorar. ¿Qué estaría pensando Dolores al hacer algo así. abrió la puerta y salió al porche. ¿Y qué has estado haciendo todo este tiempo? ¿De compras? -Bueno. con los brazos cargados de cajas y bolsa. -Lo dudo.-Iré contigo -dijo Jake. ¿Por qué no subes y cuelgas tu ropa nueva? Yo estaré contigo en seguida. Bueno. se marchó. se inclinó y habló en tono más bajo-. y entonces paramos y hablamos. donde esperaba su hermana. forzó una débil sonrisa-. -¿Quieres contarme qué ha pasado hoy? --preguntó Lexi usando todo su control para no perder la calma. -¿Qué es todo eso? -¡Un botín! -exclamó parándose delante de ella-. pero hablaré con ella -Lexi le dio un abrazo desesperado pero no pudo evitarlo y entonces se apartó. Con eso. Si son ellos. detuvo a Jake en la puerta. -¡Eh. Jamie abrió la puerta y salió corriendo hacia ella. Lo siento. Lcxi esperó a que la puerta de la casa se hubiera cerrado antes de acercarse al coche. quiero ocuparme yo sola -puso la palma en el pecho de Jake y lo miró a los ojos-. El chocolate está servido y esperando en una bandeja. -Vale. En el vestíbulo. Por favor. si Jamie no parece disgustado. Una vez en la cocina. pero otras no. y podrás enseñarme todo lo que has comprado hoy. Ve a ver quién es y yo traeré el chocolate. Lexi disminuyó el paso y saludó con la mano para disimular.

Miré a los ojos de Jamie y supe que no podía hacerlo. una auténtica extraña. No sería difícil confundirle. -Es mi hijo. Apuesto a que incluso hay alguna ropa para Jamie. Me di cuenta de ello cuando intenté decírselo. Dolores se acobardó mientras Lexi se acercaba más y bajó su voz a un tono amenazador. Entonces me di cuenta de que él me estaba mirando como si yo fuera una extraña. creo que tenía miedo de mí. Yo iba a preparar el terreno despacio. Le hubiera hecho daño diciéndoselo. Le dejó a papá un mensaje para ti. Maletas llenas. Y nunca me lo quitarás. -¿Y qué te detuvo? -Paré el coche en un sitio entre Santa Fe y Albuquerque y hablamos -levantó la mano indefensa y soltó una risa que sonó histérica-. -¿Decirle qué? -exigió Lexi-. Él habría pensado . por supuesto. Deja de lloriquear y háblame. Nunca pensé que lo averiguarías. Jamie es mío. -Pues sí. -Es sólo un niño. ¿Por qué ibas a hacerlo? ¿Crees que raptarle es el modo de comenzar una relación con Jamie? ¿Crees que todo lo que tienes que hacer es mover una varita mágica y que diez años de abandono iban a desaparecer? Lexi estaba gritando. -Harvey dijo que te dijera que te recogería esta noche en el aeropuerto. De hecho. ¿O no entiendes el concepto de compartir? ¿Cómo te atreves a robarme a mi hijo? -Lo siento -dijo Dolores con lágrimas resbalando por sus mejillas-. Dios mío -las rodillas le temblaron-. Y ahora quiero saber la razón. -Lo sé -sacó un pañuelo de su bolsillo y se sonó la nariz-. -Debe haberse confundido de día. -Iba a decirle quién era yo -se tragó más la. Lexi no puedo evitar sentir que las lágrimas eran genuinas. Dolores lloró de nuevo. -¿Qué tipo de mensaje? -preguntó Dolores más nerviosa que nunca. Me equivoqué y lo siento. ¿Me oyes? Mío. pero no podía parar. ¿Se me está corriendo el maquillaje? -Nada. apuesto a que está lleno de maletas. -No lo creo. Iba a decírselo primero. paso por paso. me di cuenta de que estaba liando todo. Vacilante.-¿Quieres decir con Jake? -No. -Me dijiste que pasara más tiempo con él. -Oh. -Harvey llamó antes. Voy a parecer un horror. Lexi la siguió. si abres el maletero de este coche. -Ofrecí compartirlo contigo. Nunca le hubiera llevado conmigo si él no hubiera querido venir. as-. ¿Qué pasó después? -Bueno. Oh. Dolores. Lexi. con Jamie. Dolores respiró profundamente y se limpió las lagrimas. Reacia a seguir sus instinto y abrazarla. y entonces pensé que vendría conmigo porque yo era su madre. Pero dentro de un límite. extendió la mano y la puso en el hombro de Dolores. Dolores.

Lexi vio a Dolores abrir la puerta y entrar sonriente y lanzando besos. Has puesto las necesidades de Jamie por delante de las tuyas. y eso es lo que cuenta. -¿De qué hablas? -Creo que has hecho algo totalmente desinteresado. . Realmente eres una buena madre. -Bueno. Él gruñó una respuesta y se puso de pie. porque realmente me gustaría que lo hicieras.-Lexi se levantó y se dirigió hacia la puerta. parecía hecho de granito. y el rostro serio. -¿Es eso bueno? -Es el tipo de cosas que haría una madre. -¿Por qué no subes y usas el teléfono de arriba? De acuerdo. -En serio -y rodeando a su hermana de la cintura.Yo voy a ver a Jamie . No tan rápido. Lexi -se pasó una mano por su estómago plano-. Será mejor que vuelva a llamar a la policía. Ella le trajo. Yo quiero serlo también. pero encontró el camino bloqueado por Jamie. ¿Qué hay de mí? Capítulo 16 T U? -preguntó Lexi esperando no parecer tan atontada como se sentía. Es nuevo para mí. Y quiero ser una madre como tú. mirando incrédulo a Dolores. -Está bien -dijo Lexi cogiendo a Jake del brazo y acercándolo a su padre-. Dolores se limpió la nariz con el pañuelo. Jake se quedó de pie callado y furioso.. Me gustaría practicar más esta cosa desinteresada. A lo mejor yo podré darte algunos consejos. ¡Oh! Dolores se apartó de Lexi y empezó a correr hacia la casa. ¿y quién quiere una mujer loca como madre? Riéndose.. -Claro. No sólo para Jamie. -Si no te importa. Supongo que te quedarás unos días más. También quiero tener un bebé. Desde varios metros detrás de ella. Su pequeño zerebro debe rodar como una canica en su cabeza -Papá añadió Lexi más feliz sabiendo que su hijo estaba a salvo--. Lexi le rodeó los hombros con el brazo y le dio un rápido apretón. -¿En serio? -su expresión fue una mezcla de placer y sorpresa. -Tengo que llamar a Harvey antes de que salga hacia el aeropuerto. Cuando la historia terminó. -¿Has visto esto? --le dijo Frank poniéndose de pie cuando Dolores desapareció y Lexi entró. no como era la nuestra. . mientras ella subía las escaleras. Creo que has avanzado un paso de gigante.que yo era una loca. -Espero que no estés bromeando. Frank se echó hajia atrás en la silla. mujer loca. Te he estado observando. Con los brazos cruzados. Os contaré todo lo que sé y después iré a hablar con Jamie. caminaron hacia la casa-. No sé qué hacer con esa chica.

querida -se inclinó y le dio a Lexi un beso en la mejilla al pasar a su lado-. ya está -anunció Frank junto al teléfono. Y por cierto. Unas pocas semanas antes su hijo sólo le había pertenecido a ella. y sus dedos acariciaron suavemente su mejilla--. Pero parecía que tendría que acostumbrarse a compartirlo. Oh. -Mientras tú estabas fuera con Dolores -la besó-. no creo que eso sea un problema. -La policía -Frank se agarró a una silla-.. Parece estar aceptándolo muy bien. espero que no estés planeando un noviazgo largo. -Bueno. Yo. -¿Cuándo tuviste tiempo de hablar con él? Jake la abrazó. ¿verdad? Jake se rió. Se alegran de oír que todos están a salvo en casa. no lo has imaginado. Era una de esas cosas de hombre a hombre que pensaba que debía hacer. Lexi se rió y miró a Jake.¿Era posible que Jake le hubiera pedido en matrimonio hacía sólo unas horas? Parecía un sueño. -¿En serio? --preguntó Lexi viendo desaparecer a su padre por el pasillo. Bueno.. ¿Qué dijo? -Dije que ya era hora -respondió su padre desde lejos. bueno. Lexi puso los ojos en blanco y suspiró. me tomé la libertad de contarle las noticias. -Sólo lo suficiente para que Jamie se haga a la idea. Me llamaréis si ocurren más emociones. ¿Por qué? Jake se aclaró la garganta. -Bien. -Yo. -Pareces cansado. ¿Qué dijo? Jake respondió con cuidado. Enhorabuena. Creo que iré a echarme un rato. ¿verdad? -No. papá erijo Lexi preocupa da de repente de que hubiera habido demasiada tensión para él ese día. A lo mejor lo era.. -¿Enhorabuena? -Lexi miró de su padre sonriente que continuaba su camino a Jake-. -Sí -su expresión se suavizó. ¿verdad? Con una risa. ¿El qué está? -preguntó Jake sin apartar los ojos de Lexi. -Lo estoy -dijo su padre moviéndose despacio hacia ellos-. ella soltó la respiración que había estado aguantando. Pero no. No dejaremos que te pierdas nada. No te has olvidado tan pronto. -¿De qué hablas? -Jamie estaba aquí cuando yo hablé con tu padre. Bueno. Espero que no te importe. tú eres su padre -reconoció-. . -Tenía miedo de haberlo simplemente imaginado. -¿Se lo dijiste? -Sí. -No te preocupes. Lexi se apartó y lo miró suspicaz. Frank.

Pero odio dejar al abuelo.-«Super». No entendí el resto. y han estado dirigiéndose como uno solo durante años. pensando en el pequeño rancho de Jake que había estado arreglando-. esperando ver un bichito o una mancha. Lexi abrió la puerta y vio a su hijo al otro lado de la habitación. Ella miró también al techo. con los pies apoyados en la mesa y mirando al techo. Lexi se relajó contra él. Pero no había nada más que un techo blanco.. A lo mejor Jake quiere que vayamos a su rancho. llamó suavemente y abrió un poco la puerta. -No lo sé. -Hola. Jake. ni tampoco un marido. ahora tengo que ir a hablar con Jamie. Entra. Jamie se encogió de hombros. Bueno. «fabuloso». Aún no hemos hablado de ello -frunció el ceño. los ranchos están juntos. Cuando llegó a la puerta de la habitación de Jamie. Lexi casi se sorprendió al oír sus propias palabras. -Oh. Un día extraño. Mientras tanto creo que iré a encender el grill. ¿te interrumpo? -No. -Bueno. Pero voy a intentarlo con todas mis fuerzas. Había planeado esperar hasta que Jamie se abriera y lo mencionara él mismo. pero parecía feliz con la idea. -Jake me ha dicho que habló contigo. Jamie arrugó la nariz. ¿Te das cuenta en lo que nos vamos a meter? -Tendremos que ser pacientes. no sabía qué estaría haciendo. Con nosotros mismos y el uno con el otro. Estoy segura de que . -Sí. -No lo sé. eso no me preocupa. No había pensado sacar el tema tan pronto.. algo. -De acuerdo. Serás estupendo -dijo apartándose de mala gana . mirándole-. -¿Quieres que vaya contigo? -Aún no. Me muero de hambre -se puso de puntillas y le besó antes de irse. Después de todo. Riéndose. ¿Qué te parecen hamburguesas para cenar? -Delicioso. Y asintió con la cabeza. Tras un día tan trascendental. pero no imaginó que fuera eso. -¿Qué estás mirando? -Nada -dijo sin mover la cabeza. Pero quédate cerca. -¿Qué piensas? -¿Dónde vamos a vivir? La pregunta la sorprendió. Estoy segura de que me está esperando. -Oh. Yo no puedo aprender a ser un padre de la noche a la mañana. ¿eh? Jamie bajó despacio la cabeza hasta que sus ojos se encontraron. a veces podrías dormir aquí. -Oh -ella apartó sus libros a un lado y se sentó en el borde de la mesa.

Y. Lexi se dio cuenta de que ella y Jake no habían discutido mucho del futuro. estaba sufriendo mucho.con Jake como capataz. Jamie continuó con su historia. Jamie pareció inseguro. cuando paramos en ese área de descanso y nos quedamos sentados durante lo que parecieron horas y ella seguía diciéndome que era un niño estupendo y lo que le gustaría tener un hijo como yo. -Bueno. encontrando toda la conversación un . Por lo que ella sabía. ¡oh mamá! ¿sabías que ahora tenían una piscina? Antes no. Si Lexi no hubiera estado sentada. Te gusta eso. -Bueno. Acelerado. Y la idea era inquietante. Ahora mismo está abajo preparando hamburguesas para cenar. Ella me sacó del colegio y me llevó en coche hasta medio camino de Albuquerque. No quería que se marchara --entonces frunció el ceño de nuevo-. él incluso podía estar planeando volver a los rodeos. -¡Mamá. Creo que Jake sólo quiere que seamos una familia. porque no quería que el abuelo se preocupara acabando de salir del hospital y de la operación y todo eso. -Sí. -Bueno. Y además yo le rapté por así decirlo. seguirán así. Mucho. Bueno. -Estuve fantástico. Jamie. No tenía idea de que Dolores había sido tan descarada. podría haberse desplomado. pensé que lo sabías. ¿verdad? Jamie asintió. Ya sabes. Y no paraba de decirme cosas como que no me preocupara. Jamie sonrió. ¿verdad? Jamie se rió. ¿Significa eso que él ahora va a mandarme? Lexi no pudo evitar sonreír. -¿Saber? . Pero no creo que eso sea lo que él tenga en mente. no soy estúpido! -gritó Jamie pareciendo insultado-. -¿Va a ser mi padre ahora? -¿Jake? Sí.. -Oh. Era tétrica.. y empezó a hablarme de lo grande que era su casa de California y todo el dinero que tenía su marido. Sólo estaba pensando en el modo en que solía gritarme cuando llegó aquí. Así que estaba un poco enfadado conmigo. teóricamente sí. Lexi estaba horrorizada. pasar tiempo juntos. sí. Y tenía razones para estarlo. -¿Te refieres al modo en que la tía Dolores casi me raptó hoy? Lexi se quedó boquiabierta y miró a su hijo perplejo. hacer cosas juntos. lo sabía. que todo estaría bien y que ella no me haría daño. mamá. Eso suena como un buen comienzo. mamá. -¿Qué hiciste tú? -preguntó intentando sonar más tranquila de lo que se sentía. no tenía ni idea. obviamente satisfecho consigo mismo. Sólo dije como con mucha naturalidad que esperaba que no estuviéramos fuera mucho tiempo. Pero no creía que tú lo supieras.repitió ella-. -Me gusta Jake. ¿verdad? -Creo que no -respondió Lexi vagamente. -Entonces.

es sólo muy sensible y nerviosa. Jame se tocó la cabeza. Eso la pone muy triste. y que ella no estaba preparada.. Pero sabía que en los siguientes minutos. -No --protestó al darse cuenta de que estaba dudando del estado mental de Dolores-. porque hace mucho tiempo. A ella pareció gustarle esa idea. ya sabes. no! Eso nunca pasaría. Su rostro se reflejaba contra la ventana. No quería perderle. Tú eres mío.. -Ya sabes. y lo hizo-.. podían pasar las dos cosas. bueno.. ella empezó a responder a su pregunta. Pensó que lo que estaba haciendo era lo mejor. Jamie se acercó a la ventana y miró hacia la noche oscura. --Mamá -la voz de Jamie salió ahogada contra su hombro-. Ella no podría hacerme volver con ella. -Oh. el deseo de abrazarle era demasiado fuerte. -Sí. -Pero. No quería herirle. Hablando despacio. pero no puede. tuvo la posibilidad de tener su propio hijo. Ella sólo. -Supongo que extraño -se encogió de hombros-. bueno. y rezando para encontrar las palabras apropiadas. -¿Era yo? -preguntó despacio-. Pero ahora no está tan segura. -Bueno. sólo de visita. ¿Está enferma la tía Dolores? -¿Enferma? -Lexi le soltó y le miró. Puede que asustado -la miró por encima de su hombro-. pero a lo mejor podía empezar preparando el terreno. estoy tan contenta de que estés de nuevo conmigo. ¿Era yo el bebé? Lexi sintió un miedo terrible. con los dedos metidos en sus bolsillos traseros. ¿verdad? -¡Oh. Si tú fueras alguna vez con Dolores. ella supo que el momento había llegado. -¿Qué hizo? -Tuvo un bebé y lo dio en adopción.poco irreal-. -¿Cómo te sentirías si te dijera que sí? -preguntó apenas atreviéndose a respirar. -¿Me lo prometes? . a lo mejor entonces no estaría tan mal. y siempre lo serás. Jamie -Lexi no pudo soportarlo más. y tenía el ceño fruncido y la mandíbula firme. me compró todas estas cosas. -Por qué? -Era joven. Incluso antes de que hablara. Corazón. sería porque quisieras. pero renunció a esa posibilidad. La sonrisa de Jamie fue un intento de humor. Creo que Harvey gana ahora más dinero. ir de visita alguna vez. ¿por qué iba a llevarme a California con ella? Lexi respiró profundamente para armarse de coraje. Era demasiado pronto para contarle todo. Y tiene la costumbre de actuar primero y pensar después. de aquí arriba. Después de marcharnos y volver a Santa Fé. tú tía Dolores lleva un tiempo queriendo tener un niño.

Porque Dolores nunca lo dijo. intentando ser valiente mientras su mundo se volvía del revés. -Ha sido un día largo y duro. Lexi se detuvo. ¿verdad? -Depende de ti.. bueno. -Te diré que eso me alivia mucho -Lexi extendió los brazos---.Lexi hizo la señal de la cruz en su corazón. ¿verdad? -Créeme. Lo miró.. tan pequeño. porque... Durante diez años. ella continuó. -Bueno. si así te sientes. ensayando lo que le diría en ese momento. ¿verdad? -preguntó con voz temblorosa. -se detuvo y la miró-. Lexi le apretó con fuerza mientras las lágrimas le quemaban los ojos. pareciendo recordar que era demasiado mayor para tales cosas. Te quiero demasiado. entonces supongo que está bien.. echó a correr y se lanzó a sus brazos. ¿Cómo es que no sabes quién era mi padre? A Lexi le dio un vuelco el corazón. le dijo. ¿Excepto qué? -Excepto que hoy.. Pero en ese instante.. Deseó encontrar las palabras mágicas para que se sintiera bien. -¡Sí! . Sintiéndose como si cada palabra se fuera arrancada del alma. -Con todo mi corazón.. Jamie se separó de ella y se sentó en la cama. si la tía Dolores era mi madre. Jamie saltó y se puso de pie y levantó un brazo triunfante al aire. -Bueno. Ella sigue siendo mi tía. repitiendo la operación varias veces. tan vulnerable... Cuando se detuvo la siguiente vez. Estaba de pie contra la ventana. preguntándose si no sería demasiado. Dolores. Excepto. ¿Cuánto podría soportar un niño en un día? -Hoy. pero no había ninguna. excepto que ahora tendremos a Jake. -Tú eres aún mi verdadera mamá. -Hoy. Él caminó hacia ella con algo de timidez al principio. y seremos más una familia que antes. tras unos pasos.. mamá. se detuvo de nuevo-. Jamie se echó hacia delante. -le animó Jamie. Entonces... No tienes que pensar ni actuar de otro modo hacia tu tía Dolores.. -¿Excepto? -repitió-. nada le parecía adecuado.se aclaró la garganta y empezó de nuevo-. -Bueno. Nada cambiará en nuestras vidas.. -¿Estás bien? -preguntó sin saber qué otra cosa decir. a Jake. -¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! -¿Te gustaría que Jake resultara ser tu padre? El brazo subió al aire de nuevo.. había esperado que llegara ese día. enterrando la cara contra su cuello.. Entonces.. Jamie. ¿Puedo tener un gran abrazo ahora? Creo que lo necesito. Nunca te dejaría. -De acuerdo -suspiró y la tensión desapareció de su postura--. Mientras no tenga que llamarla mamá ni nada así. Él asintió y se acurrucó más. Como tú lo sientas.

Las luces estaban apagadas. -¡Jake! -No soy un ángel. Ella cubrió su mano con la suya.Lexi se rió. Sabía cómo se sentía él. y tú te hubieras quedado hasta que hubiera terminado. Si aquella noche no hubiera resultado herido. Ella había estado así de feliz cuando Jake le había pedido que se casara con ella. Jamie estaba extasiado.Tú ya debes saberlo.Pensé que te marcharías en cuanto el rodeo terminara. Jamie gritó alegre y la sonrisa de Lexi se extendió hasta el punto de que las lágrimas llenaron sus ojos. O mejor aterrorizado. -Estaba asustado. hubiera hecho todo lo posible por llevarte a la cama. En el sofá. -Es difícil creer todas las cosas que han pasado hoy. -Parece habérselo tomado muy bien. Lexi notó su alegría y se acurrucó más a él. La casa estaba silenciosa. no había tenido la oportunidad de celebrarlo. -Realmente no estaba enfadado. -Te mentí. Jamie se puso los puños en las caderas y levantó su pecho orgulloso. -Puede que haya llegado el momento de que bajemos y compartamos algo de esto con Jake -Lexi se levantó y extendió la mano-. -El abuelo va a estar muy contento. es fabuloso. -¿Lo es? ¿Es mi padre? -Creo que sí. . -Bueno. Ha estado un poco preocupado por cómo te tomarías las noticias. Nunca lo he sido -le siguió acariciando la mejilla con exquisita ternura. Jamie le dio la mano y salieron de la habitación. El fuego estaba encendido. ¿Fue hace sólo cinco semanas cuando te rap té y te traje aquí? -Nunca te he dado las gracias por ello. ¿verdad? Ella se rió. lo sabes. ¿verdad? -No seas modesto. -¿Por qué? -Lexi se apartó para mirarle a los ojos. con su brazo alrededor de Lexi. -¿No? Pues me habías engañado muy bien. -Porque en cuanto te vi de nuevo. Tengo un papá. pero con todo el alboroto. Volviendo a la tierra. -No. Una mirada y te quise tanto como antes -le acarició el labio con el dedo-. Jake dijo lo mismo por décima vez. -Tengo un papá. -Sí. supe que había estado engañándome. y tú lo sabes. . mamá.

ya he sufrido todo lo que quería. y más de lo que había soñado posible. Créeme. -Jake. le ayudaré a convertirse en un hombre. Yo siempre he creído que eres fantástico. Eso era todo lo que ella siempre había querido. -¿Un vendedor de coches usados? -repitió riéndose. Lexi. -Veamos. -Pensé que te gustaba. ¿Qué piensas tú? --terminó susurrando. -Sí. un hombre al que he querido y admirado durante toda mi vida. Y despertarme por la mañana y ver tu rostro sonriente junto al mío. -Entonces. -¿El rodeo? -pareció sorprendido-. No lo creo. De ahora en adelante. Creo que suena como una vida maravillosa. creo que seré feliz. -¿Qué otra opción tenía? Sólo entiendo de ranchos y rodeos. Seré socio de Frank Conley y trabajaré a su lado. Más que maravillosa. Veré crecer a mi hijo. Ada Stewart . y le oiré llamarme papá -cogió la mano de Lexi y le besó cada dedo-.Amando en silencio (Novela Romántica by Mariquiña) . Sí. Jake la abrazó con fuerza.-Eres demasiado duro contigo mismo.. Ella se sintió feliz mientras le acariciaba el pecho. -La mejor. La única razón por la que volví fue porque había alquilado mi rancho durante diez años y no quería ser un vendedor de coches usados.. Y tendré que irme contigo a la cama todas las noches durante el resto de mi vida. ¿no crees que te aburrirás después de un tiempo y querrás volver al rodeo? -preguntó recordando lo que había hablado con Jamie. Pero soy demasiado mayor para darme todos esos golpes cada noche. -Quiero serlo. Para ti. ¿crees que serás feliz aquí? Él sonrió y se tomó su tiempo en contestar.

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