Amando en silencio

Jamie Conley quería saber quienes eran sus verdaderos padres. Por eso comenzó a hacer preguntas que su madre adoptiva, Lexi, no podía responder. Preguntas que su hermana no le permitía responder. El niño se distrajo temporalmente cuando Lexi “raptó” a su ídolo, el campeón de rodeos Jake Thorn. Ella necesitaba a Jake para dirigir el rancho, pero sólo hasta que su padre se recuperara de su operación. Jamie, por supuesto, esperaba que se quedara para siempre. Lo que Lexi no podía explicarse es que Jake era el último hombre que queria tener cerca ... y el único hombre al que habia amado ...

Capítulo 1 A LEXANDRA Conley abrió la puerta y salió a la sombra del porche. Miró hacia la polvorienta carretera, para ver si llegaba su padre. Pero no vio nada. Lexi suspiró impaciente. Debería haber ido con él en vez de haberse quedado en el rancho, soportando interminables horas de espera y de preocupación. Pero él no lo permitiría. Le había dicho que sería mejor que se quedara en casa, mejor que estuviera ahí para hacer la cena cuando llegara Jamie del colegio. Pero la verdadera razón había sido que su padre no quería que oyera el diagnóstico del médico. No quería que se preocupara ni que tampoco le obligara a hacer lo que los médicos le mandaran. Lexi pensó que a lo mejor esa vez era diferente. A lo mejor esa vez le hacían quedarse. Incluso en ese momento su padre podría estar tumbado en una cama del hospital esperando a que le operaran por la mañana. Ojalá fuera así. Mirando una vez más al horizonte, se volvió y entró en la casa. -¡Jamie, la cena está lista! -gritó desde el vestíbulo-. No tiene sentido esperar al abuelo. Podremos empezar sin él. ¿Jamie? Lexi esperó oír el sonido de pasos en el piso de arriba, pero no fue así. Recorrió el pasillo y se detuvo al llegar a la puerta cerrada de lo que había sido una vez un despacho, y se había convertido en el dormitorio de su padre enfermo. Frank Conley siempre había sido la roca de su vida, sólido y eterno. Y en ese momento estaba demasiado débil para subir las escaleras a su antiguo dormitorio. Antes de que el corazón empezara a fallarle, ella nunca se había detenido a pensar que algún día algo le pasaría. Pero últimamente, Lexi no pensaba en otra cosa. En menos de un año, los hombros anchos que una vez habían podido soportar el peso del mundo, se habían encorvado. La voz fuerte capaz de ordenar y consolar con igual

facilidad, se volvía jadeante al más mínimo esfuerzo. Su padre estaba debilitándose poco a poco, y su propia cabezonería era lo que más rápidamente le estaba matando. El dolor se volvió resentimiento, luego furia, y Lexi dio una patada al marco de la puerta. -Maldito Frank Conley -susurró con un nudo en la garganta . ¿Qué hay de nosotros? ¿Qué haremos sin ti? ¿Has pensado en eso? Casi inmediatamente, la furia desapareció. Miró las marcas que había hecho en el marco de la puerta con la bota y suspiró. -¿Por qué no puedo decirte esto cuando estás aquí? -dijo en voz alta, marchándose despacio hacia los pies de la escalera. Con la mano en la barandilla, miró hacia arriba. ¡Jamie, la cena está lista! El débil chirrido de muelles de cama oxidados llamó su atención. -Estoy aquí abajo, mamá. Lexi cerró los ojos. Entonces, girándose, se puso delante de otra puerta cerrada. La habitación de los invitados, o la habitación de Jake como casi todos la llamaban, se había convertido con los años en una especie de cuarto trastero. Jake... Incluso con el paso de los años, Lexi no podía entrar en la habitación sin sentir un vuelco en el estómago. Enderezándose, giró el pomo y entró. Dentro, su hijo de diez años estaba echado boca abajo en la vieja cama doble, con las botas camperas agitándose en el aire mientras pasaba las páginas viejas y muy manoseadas de un álbum de recortes. -Hola, hijo. ¿Qué haces? -preguntó suavemente. Jamie la miró con sus ojos color avellana. Su espeso pelo castaño estaba cortado a capas excepto por un mechón que le llegaba desde el centro de la nuca hasta los hombros. Un ceño pensativo arrugaba su frente mientras giraba el álbum para que ella pudiera verlo. -Jake era realmente extraordinario, ¿verdad? -la mano de Jamie acarició el artículo amarillento del periódico con reverencia. -Sí -dijo ella con el orgullo antiguo y familiar-. Cuando Jake estaba en la flor de la vida, era uno de los mejores. El álbum era de ella, creado con la efusividad del culto a un héroe cuando no había sido mayor que Jamie. -¿Crees que volverá alguna vez, mamá? -preguntó Jamie sentándose-. Estoy seguro de que me encantaría conocerlo. ¿Crees que le gustan los niños? El entusiasmo en el rostro de su hijo provocó una sonrisa automática en el rostro de Lexi mientras se sentaba en una silla. -Le gustabas tú cuando eras pequeña, ¿verdad? -insistió Jamie. Ella y Jamie tenían conversaciones similares muy a menudo, y Jamie siempre encontraba formas nuevas de hacerle las mismas preguntas, nuevos modos de obtener más información. Sí, creo que si. Yo debía tener unos dos años cuando el padre de Jake vino a

trabajar a nuestra granja y su madre trabajaba como nuestra cocinera. -Como hace Twyla ahora -comentó Jamie,disfrutando de la historia, aunque prácticamente se la sabía de memoria. Lexi asintió y sonrió de nuevo, preguntándose qué pensaría Jake si supiera alguna vez que se había convertido en una leyenda en esa casa. -Eso es. Jake debía tener casi trece años cuando llegaron. Solía cuidarme algunas veces después del colegio... Cuando yo estaba en primero, fue Jake quien me enseñó a montar en bicicleta sin ruedecitas laterales. Yo estaba loca por él -suspiró-. Luego mamá y papá se divorciaron y yo pasé un año en Miami con mamá. Cuando -volví aquí a vivir con papá, Jake se dedicaba a los rodeos y no lo veíamos durante temporadas muy largas. -¿Cuánto pasó antes de que Jake ganara su primer campeonato? ¿Qué años tenías tú? -Yo era un poco mayor que tú, pero poco después de su triunfo, se hirió y volvió para recuperarse. -Y ahí fue cuando se casó con la tía Dolores, ¿cierto? A Lexi se le puso un nudo en el estómago. -No, eso fue después de que comprara la vieja casa de los Johnson aquí al lado, esperando que sus padres se retiraran y vivieran allí. El año siguiente, Jake estaba a punto de obtener el cuarto título cuando... De pronto se calló, sin querer revivir el horrible accidente que estuvo a punto de costarle la vida. -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad? -Sí -dijo ella aguantándose la risa--. Pero no deberías estar tan contento. -No estoy contento -se defendió el niño-. Pero eso fue lo que pasó. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. -Cuando salió del hospital, Jake vino aquí a recuperarse. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños, y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto. Al darse cuenta de su tono amargo, Lexi suspiró. -Y un mes más o menos después de la boda, el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad?

y nunca había tenido que ocuparse de una casa. -¿Quieres ser un vaquero de rodeos? -preguntó con deliberada suavidad-. Pero no deberías estar tan contento. y a mí también. pero cuando creció. Y a tu tía Dolores cuando era más joven. Voy a ser un vaquero de rodeos. -Eso no significa que no nos quiera. corazón. pero estaba demasiado sorprendida por la última frase de Jamie. Aparte de su breve ambición de ser bombero. -No lo sé. Dándose cuenta de que su reacción era exagerada. Y no nunca iré a la gran ciudad -dijo Jamie con énfasis . Lexi hubiera salido en defensa de su hermana. Sé que le importamos mucho. -Lo sé. -No me importa. Pero creo que a lo mejor los padres de Jake sólo querían darle a él y a su mujer una oportunidad de estar solos –corrigió intentando ser generosa-. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto. Al darse cuenta de su tono amargo. -Y un mes más o menos después de la boda. Tú tía Dolores se esforzó mucho al principio. Intentando no mostrar las emociones que estaban retorciéndole el corazón. sólo había hablado de convertirse en granjero. empezó a echar de menos la emoción de hacer películas en California.-Sí-dijo ella aguantándose la risa--. y pasado un tiempo. Todos los recién casa dos necesitan un tiempo para ajustarse. igual que Jake. Normalmente. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. -Cuando salió del hospital. -A lo mejor. -No estoy contento -se defendió el niño-. ¿Cuándo lo has decidido? Jamie bajó la mirada al suelo. Pero nunca había aprendido a cocinar. Pero normalmente está muy ocupada. básicamente sí --admitió sintiéndose culpable al momento . como su abuelo. Jake vino aquí a recuperarse. Ella no sabía por qué su última preferencia debía molestarla. Lexi suspiró. El ceño del niño provocó otra sonrisa en su madre. Lexi continuó. y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. Pero eso fue lo que pasó. el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Porque no podían soportar a la tía Dolores? -Bueno. -A mí me gusta esto. El se encogió de hombros. excepto que le parecía de algún modo una traición a su abuelo en un momento en que era muy vulnerable. -¿Hoy ¿Ayer? Jamie se encogió de hombros. Lexi respiró profundamente . prefirió la gran ciudad. Por eso la vemos tan poco. No la necesitamos. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños.

el abuelo podría entrar en el hospital y ponerse bien. Respóndeme. Ojalá pudiera decirte que no hay nada que temer. Y no quería que el niño cambiara su lealtad de su abuelo a Jake. ¿Qué dijo tu abuelo? -Le oí hablar por teléfono con alguien.y se forzó a calmarse. no en ese momento. Jamie se calló de repente. Jamie asintió. porque no lo sé. Él y tu abuelo trabajaron hombro con hombro durante los tres años que Jake y Dolores estuvieron casados. ¿de dónde has sacado esa idea? Ya tenemos un capataz. y tendrá que hacerlo si quiere ponerse bien. A lo mejor. Echándose hacia delante. -Es su corazón. -¿El abuelo dijo qué? -exigió Lexi. levantó la barbilla y la miró. -¿De qué? -preguntó Jamie sobresaltándose.. Y pensó en las largas horas que Jamie había pasado últimamente en la habitación de Jake. Jamie se encogió de hombros y volvió a mirar hacia el suelo. Lexi siguió hablando en un susurro. No quiere ingresar en el hospital.. con una profunda intuición femenina recordó su propio dolor. Y cuando su padre se retiró. frustración y la traición que había sentido cuando había pensado en que su padre estaba muriendo y dejándola sola con un rancho y con un niño. Tú me llamaste y tuve que . mirando los álbumes con una nueva intensidad. -¿Fue eso todo lo que dijo? -No lo sé --murmuró Jamie bajando la cabeza. Ojalá pudiera prometerte que él se pondrá bien... -Por tu abuelo. -Espero que no. sin obtener contestación . -¿Y qué? Lexi no sabía que decir. Estaba preguntando si podían ayudarle a encontrar a Jake. -Jamie. Entonces. -¿Tienes miedo? -preguntó con infinita dulzura. -¿Qué tiene mal? -preguntó el niño preocupado. Pero no está haciendo lo que le dicen los médicos. se hizo capataz aquí y dirigía a la vez este rancho y el suyo. -Pero el abuelo dijo. A lo mejor sabremos más cuando vuelva del hospital.. No sé mucho más. No estaba acostumbrada a ese desafío en los ojos de su hijo. Ojalá no fuera tan cabezota. y no hay mucho que puedan hacer los médicos si no lo hace -¿Va a morir? Lexi vio el terror en los ojos de su hijo. Pero no puedo. hombrecito -dijo muy seria-. -Si Jake volviera y fuera de nuevo el capataz.. -No lo sé.. -Ya sabes que Jake trabajó en su propio rancho desde que era un adolescente. Dijo que le necesitaba desesperadamente.

Se ablandó y habló con algo de ánimo. Ahora tienes la idea equivocada de que Jake Thorn va a venir a salvar la situación. De mujer. Pero el mundo de Jake se hizo añicos. A Lexi se le partió el corazón. Jamie empezó a recoger los álbumes. y así seguirían las cosas. ése es el abuelo. Jake aún es el dueño de la granja vecina. Salió corriendo de la cocina a tiempo de ver entrar a su padre y al trabajador del rancho que le había llevado. -¿Lo crees en serio? -Podría ser.dejar de escuchar. y es muy difícil encontrar a un hombre que no quiere ser encontrado. Con la cabeza inclinada. sabiendo que ella había causado su dolor. Nunca se sabe. y cuando su corazón finalmente había cicatrizado. y tampoco tu abuelo. Este rancho es el último lugar de la tierra donde Jake querría estar. -Pues a mí me gustaría conocerlo. No tengo idea de dónde está. -Por supuesto. -Oh. Te he dicho que no se deben escuchar las conversaciones de otras personas. -A lo mejor sí. Lexi tuvo que estar de acuerdo. -Sí. -No cuentes con ello. era la pura imagen de la decepción. . Sonriendo. Lexi recogió la mesa de la cocina y envió a Jamie a hacer sus deberes. Jamie. y no ha vuelto desde entonces. Estuviera donde estuviera Jake. James Franklin Conley. lo había adorado. De niña. Estaba fregando los platos cuando oyó abrirse la puerta. A lo mejor viene algún día. y la esperanza brilló en sus ojos. Levantándose. ¿Por la tía Dolores? -Supongo que tu tía Dolores fue parte de ello -admitió Lexi-. Era algo en lo que no se había permitido pensar durante mucho tiempo. Jake se había marchado sin una palabra. Si el abuelo lo encuentra. La cena se está enfriando. no sabía cómo se sentiría si Jake regresara. Lexi había pasado años tratando de superarlo. ¿Por qué no guardas esas cosas y vienes a la cocina? -Sí. La ansiedad asomó a los ojos del niño. lo había amado. y eso no va a pasar. había guardado sus recuerdos y había cerrado la puerta. pero él estaba fuera de su vida. cariño. puedes tener razón en eso. -Apuesto a que si alguien puede encontrarlo. -Debería darte vergüenza. Por mucho que odiara pensar en ello. Y en cuanto a ella. Jamie empezó a ordenar el cuarto y Lexi se fue a la cocina a recalentar la cena. Sólo esperó que no se hubiera equivocado permitiendo que Jamie tuviera alguna esperanza. Se marchó de aquí hace once años. Y el día después de que él hubiera hecho realidad sus sueños. aunque sólo sea de visita. no cuentes con eso. mamá. ella le deseaba lo mejor. Jamie levantó la cabeza. ¿de acuerdo? -dijo Lexi poniéndose de pie-. años aceptando que nunca volvería a verlo. Hay demasiados recuerdos aquí. Jake vendrá.

Y Frank sólo se lo pedía en ese momento para molestarla. -Puedes prepararme una bebida si quieres-dijo el abuelo con la voz jadeante que señalaba su cansancio. -Si. y sabía que los médicos no le habían dicho nada bueno. los hombres que trabajaban para él le eran tremendamente leales. aún no. -Mi otra opción es operarme. Lexi soltó la respiración que había estado aguantando y cerró los ojos un momento para dar las gracias en silencio. -Suéltalo -dijo ella con el tono valiente que sabía que él estaba esperando. ¿cuál es el problema? -Bueno. Ella sintió que le temblaban las piernas mientras se sentaba en la silla frente a él. apoyó la cabeza en el respaldo y suspiró. A pesar de sus modales gruñones. Su padre iba a vivir. no alargues esto. Manuel. De hecho posiblemente me ponga peor. -No me estoy muriendo. -No te va a gustar. señor Frank. y Lexi se sentía agradecida de saber que su lealtad también se extendía a ella. Al menos. Puedo quedarme aquí sentado como un inválido y seguir viviendo hasta que finalmente me desplome y me muera de aburrimiento. Lo había sabido en cuanto había visto a su padre con los hombros hundidos y la mandíbula apretada. así que paramos antes de salir de la ciudad. Con la cirugía posiblemente quede como nuevo. ¿Me llamará si me necesita? -Sí. La . -No. hasta que un día. Bueno.-Hola -saludó Lexi-¿Has comido? -Sí -gruñó su padre. -¿Te pondrás mejor si haces eso? -preguntó Lexi esperanzada. mi corazón se rinda.le explicó Manuel sonriendo a modo de disculpa-. -Entonces. Gracias. El doctor le había prohibido estrictamente el whisky y los puros que eran el ritual nocturno de su abuelo. Quería que su padre estuviera sano y fuera poderoso como había sido antes. cuando se quedó a solas con su hija. -Será mejor que te sientes -dijo Frank. tengo dos opciones. Lexi lo ignoró. mirando con dureza a su hija-. Manuel. Apoyándose pesadamente en el brazo de Manuel Ortega. Ya puedes irte. -El señor Frank tenía hambre. -Papá. -No -Frank se sentó. Y gracias. Frank Conley se dirigió al cómodo sillón del salón que había junto a la ventana y donde últimamente pasada la mayor parte de las horas. eso no es la solución. Sintió ganas de llorar. Tenemos que hablar -se dirigió a Manuel-. -¿Te parece bien que mientras Manuel esté aquí te llevemos a la cama? -sugirió Lexi.

voy a traer a Jake.. Tienes un capataz que lleva aquí tres años. Tengo que estar seguro. -Oh. -¿Durante cuánto tiempo. Puedes operarte y yo me ocuparé del rancho. A mí no me parece tan complicado.. estoy confundida. pues yo quiero saberlas. papá. No sabía por qué su padre estaba vacilando. -El problema es -continuó Frank despacio-.-. Es difícil. Incluso si sobrevivo. Lexi tragó saliva. y yo tengo que asegurarme de que este rancho va a estar bien. ¿Qué? -exclamó ella sin poder creer lo que estaba oyendo. pero existen. Y sabes que yo puedo ocuparme de la contabilidad y los papeleos dijo Lexi. Lo que su padre decía no tenía sentido. El doctor dice que la decisión es mía. El hecho de que su padre no estuviera en ese momento en el hospital esperando a ser operado significaba que había algo más que ella no sabía. Y las oportunidades de que yo también lo haga son muy grandes. -Bueno. -¿Entonces cuál es el problema? Porque para decirte la verdad. papá. ¿Has hablado con Jake? ¿Está él de acuerdo? . Dame ese capricho. mi recuperación será lenta. -Lexi. Pero no lo entiendo. Parecía que quería operarse y luego estaba diciendo todas las razones por las que no podía. Aunque por supuesto. Lexi. -Bueno. e incluso puede que no lo consiga. No me lo pueden garantizar. -Lo siento. papá. ¿Seis semanas? ¿Cuánto tiempo puede hacer falta? -Ése es la cuestión -dijo Frank despacio. volverás a encargarte tú. hay una posibilidad de que surjan complicaciones en la operación. Jake va a volver a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital. En once años no había enviado ni una postal. no pongo en duda tu habilidad. -¿Por qué? ¿Por qué has pensado en eso? -Tengo mis razones.mayoría de las personas sobreviven. aún pasarán semanas antes de que pueda hacer algo. El Frank Conley que ella siempre había conocido no hubiera vivido un minuto más como inválido si hubiera otra alternativa. Cuando estés mejor. Jake no volvería. Tenemos que entrar en esto preparados para cualquier eventualidad. La suave tristeza en sus ojos y la paciencia de su voz empezaron a preocuparla. ¿quién va a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital? Estaré allí un par de semanas antes de que me permitan volver a casa. eso no es problema. incluso aunque significara arriesgarse. a lo mejor no. -Lexi. hija? -¿Durante un mes? -preguntó encogiéndose de hombros. Y después. Por tu futuro y por el de Jamie. Soy un viejo enfermo. ¿Lo entiendes? Lexi empezó a asentir con la cabeza y entonces se dio cuenta de que en verdad no tenía idea de que estaba diciendo su padre. Yo puedo ocuparme del rancho. -Lexi. No entiendo cuál es el problema.

No me operaré a menos que Jake esté aquí para ocuparse del rancho. No. Si pudiera ayudar al abuelo. Sabía lo que estaba haciendo cuando se marchó. -Papá -le rogó Lexi-. Lexi sabía que debería sentirse como en casa. y dejó de pretender que lo que temía era una negativa. Pero no lo sabe. -Relájate -murmuró-. mezclándose con el polvo levantado por sus inquietos cascos. Jamie. ¡Definitivamente no! -Tienes que hacerlo -insistió su padre. sabes que Jake vendría. ¿verdad? -preguntó Lexi desesperada. Lexi empezó a marcharse. pero no era así. Así que puedes ir a pedirle que se ocupe del rancho ahora o puedes invitarle a mi funeral más adelante. Vio un grupo de vaqueros y se dirigió hacia ellos. golpeando la pared con la silla en el proceso-. -Lo dices en serio. -Vendría. ¿Qué es lo peor que puede pasar? Todo lo que puede hacer es decir que no. mamá? . mamá? -preguntó Jamie saltando de alegría-. Vendría. no tengo que hacerlo. Por favor. Tú eliges. Sintiéndose atrapada. No sabía lo que estaba pidiendo. Se frotó las palmas sudorosas contra su falda vaquera. -Pero tú sí -dijo suavemente. no vendría. Si hubiera querido volver. habría encontrado una excusa mucho antes. Alexandra.-No. Pero sé donde está. Esto es algo que tengo que hacer sola. El miró directamente a sus ojos marrones como si quisiera llegar a su alma. Estaba allí para encontrar a . Volviéndose. -¿Por qué no. Tenía las manos cerradas en puños. Nunca te he mentido. Me quedaré sentado en esta silla y me moriré esperando si he de hacerlo. Se sentía como una intrusa. -¿Puedo ir contigo. -Es posible . Al menos sé dónde estará mañana por la noche. El balido impaciente del ganado competía con los relinchos de los caballos. -No. En la atmósfera familiar. Miró suplicante a su padre. Ver a Jake de nuevo era lo que le daba miedo. El corazón le latía con fuerza.preguntó el niño con ansiedad en su mirada mientras corría hacia ella-. -¿Pero de qué sirve eso? Tú no puedes ir. Pero dio sólo dos pasos antes de ver a Jamie junto a la puerta. escuchando. Jamie sólo era un niño. Jake ha querido venir desde hace mucho tiempo. -¡No! -Lexi se puso de pie. Pero Frank Conley sí. Capítulo 2 E L sudor de los hombres y las bestias llenaba el aire de la tarde. Lexi se volvió para mirarlo. -No.dijo Frank a sus espaldas. El padre movió la cabeza despacio y la miró con decisión. -No -dijo Lexi abrazando a su hijo-.

-Podría mirar al otro lado del ruedo -le dijo uno de los hombres más mayores. y ella sintió que sus compañeros se tensaron. y tenía que empezar por algún sitio. Y mientras buscaba entre todos los vaqueros que pasaban. reflejando en sus rostros placentera sorpresa por la inesperada interrupción. Lexi se volvió y forzó una sonrisa. Se giró y continuó su camino. El último lugar de la tierra donde querría estar era allí. Sí. El vaquero cuyo hombro había golpeado. señorita? -Sí.Eh. y Lexi empezó a relajarse. -Bueno. al otro lado del ruedo vio a una bonita muchacha rubia que parecía muy joven para recordar los días de gloria de Jake Thorn. y la última cosa que querría hacer era buscar a Jake Thorn. Me han dicho que estaría aquí esta noche. lo es -dijo la joven acariciando la nariz del animal con orgullo. Supieran lo que supieran esos hombres. y Lexi supo que no debía insistir. Aunque creyera que Jake no estaría allí. -¿Puedo ayudarla en algo.No será necesario. ¿si vemos a Jake quiere que le digamos quién le está buscando? -le gritó uno de los hombres. ¿Y vosotros? -preguntó volviéndose a los demás-. no iban a decírselo sin tener antes la aprobación de Jake. negaron con la cabeza y bajaron la mirada. eligiendo las palabras con cuidado-. Al llegar al grupo de hombres. al menos eso espero. un joven con una cicatriz en la mejilla. ¿Es un pura raza? -Gracias. Entonces. en alguna parte.Jake Thorn. pero lo encontraría. Lexi se detuvo y la rubia le sonrió también. De hecho me pareció verlo hace un rato. ¿Alguien ha visto hacia dónde iba Jake? Los hombres se encogieron de hombros. Creo que está aquí. y ella una extraña haciendo preguntas. -Perdone. Con los hombros hundidos. Daré una vuelta hasta que le encuentre. . nunca conseguiría acercarse a él.. Pero a lo mejor había oído hablar de él. -Tienes un caballo precioso -dijo Lexi con sinceridad-. . Incluso consiguió sonreír. señorita. Lo . y empezó a caminar en la dirección que los hombres le habían dicho. Estoy buscando a Jake Thorn. con o sin ayuda. se quitó el sombrero y le devolvió la sonrisa con entusiasmo. no pasaría nada por mirar. Sonriendo. Pero gracias de todos modos. sí --respondió el vaquero despacio. respiró profundamente para armarse de coraje y le dio un golpe en el hombro al que estaba más cerca. La sonrisa del joven se desvaneció ligeramente. se forzó a enderezar los hombros y levantar la barbilla. Jake era uno de los suyos. Lexi se alejó del grupo de hombres. Todos los hombres se volvieron hacia ella. Sabiendo que si Jake sabía que ella estaba allí.

. Jackpot es fabuloso. ¿Conoces. sintiendo unos celos repentinos que no tenía ningún dere cho a sentir-. Lexi se tambaleó como una muñeca de trapo. Se llama Jake Thorn. como si supiera que estaban hablando de él. ¿verdad? No ---dijo Lexi recordando de pronto lo que debía hacer-.. Soy una amiga. Giró a ciegas. Bueno. -No te preocupes --dijo cansada. amigos. te deseo buena suerte. fresco y relajante. a lo mejor está en la caravana de Louanne Byers. No te he visto antes por aquí. Entonces se detuvo. -Bueno. el aire de la tarde era suave.. ¡Oh. Con el estómago revuelto se dirigió hacia las caravanas.tengo desde el año pasado.. Has sido de mucha ayuda -dijo Lexi retrocediendo y con más información de la que habría deseado. está por aquí. ¿estás bien? Ella asintió. ya sabes a lo que me refiero. punto. y con los ojos entrecerrados vio un rostro que le era vagamente . -¿Jake? Oh. A lo mejor lo conoces. no! Eso ya era bastante terrible sin tener que sacar a Jake de la cama de alguna mujer sólo para hablar con él. no a sacarle de los brazos de otra mujer. El caballo relinchó y levantó la cabeza. -¿Lo has visto por aquí esta noche? -Sí. Su padre le había enviado a buscar a Jake. El genuino interés de Lexi por los caballos le hizo olvidar su búsqueda. ¿Qué tal es? -Oh.. Lexi no pudo evitar reírse. estaba con una mujer. El rubor de la joven y su repentino silencio. Últimamente se han hecho muy.. -Eh. aunque fuera por un momento. No puedes confundirte. Estoy aquí buscando a un viejo amigo. cambiando repentinamente de idea. y él la cogió de los hombros para sujetarla. le dijo claramente lo que el grupo de hombres también le había indicado. -Susie Picket. claro. mucho a Jake? A Lexi le faltó muy poco para decir una palabrota. -Oh. Podrías intentar buscarle en las caravanas -dijo la chica callándose de repente y enrojeciendo-. -Muchas gracias. Tenemos muchas posibilidades de ganar esta noche. ¿Cómo te llamas? Esta noche intentaré verte. en ese caso. bien -la joven suspiró aliviada-. Lleva el nombre pintado en el costado con grandes letras moradas. No soy una antigua novia suya. Estuviera donde estuviera Jake. pasando junto a los vaqueros y sus caballos que se entrenaban. Cuando escapó del polvo y la tensión del ruedo. ni una nueva novia ni nada parecido. Lexi suspiró y se frotó las manos húmedas contra la falda. empezó a caminar en dirección contraria y al momento chocó con el cuerpo duro de un vaquero alto.

Ese mismo año. Es rubia. -El viejo Jake va a estar muy sorprendido al verte.. Usa el nombre de su padre.. -He oído que ahora es actriz.. ¿Has venido con tu padre? -No. ésa es Dolores -dijo Lexi más relajada. ¿Dolores? Eso es. Me han dicho que podría encontrarle en la caravana de Louanne Byers. -Era tu hermana mayor.. ya eres toda una mujer -dijo Aaron . Sí. -Soy Lexi. nuestra madre estuvo casada antes. ¿verdad? ¿Hizo un papel en una serie de televisión hace unos años? Salía casi siempre en bikini.. pero me pidió que buscara a Jake por él. Lexi asintió de nuevo y se soltó de sus manos. Ven conmigo. Aaron. ¿eh? El mundo es pequeño. había estado locamente enamorada de Jake. um. ¿verdad? ¿A quién le está amargando la vida ahora Dolores? -De momento está casada con un productor llamado Harvey Maxwell. Tú viniste a nuestro rancho para cenar un domingo con Jake Thorn. a Jake? -Iba a buscarlo cuando choqué contigo --dijo ella decidida a continuar y terminar de una vez. no ha venido. damisela -dijo cogiéndola del brazo y girando--. ¿verdad? ¿Cómo se llamaba?. -Entonces ¿no tenéis el mismo padre? -Aaron pareció sorprendido. ¿verdad? La sonrisa amable de Aaron se volvió pícara. -¡Caray! -exclamó Aaron deteniéndose y soltándola del brazo-. -Sí -Lexi se preguntó cuánto le habría contado Jake. Aaron la llevó entre los coches y los vehículos y caravanas. No sabrás por casualidad dónde está aparcada. Pero tú eras una niña. Davies. -Sí. -¿No te he visto antes en alguna parte? -preguntó el vaquero. -No. había cometido el error de confesárselo. Levantando el puño. desde el divorcio. Yo te llevaré.. aquí es.. Bueno. y se frotó las manos. ¿Usa el nombre Conley o Thorn? -Ninguno. Lexi extendió la mano para saludarle.¿Cuánto hace que no ves a Jake? -Once años. -Y me quedé hasta el martes -dijo Aaron riéndose al recordar-. Aaron golpeó la puerta de la caravana blanca con las letras . -Entonces ella es la ex de Jake...familiar. . A los catorce años. creo que he oído hablar de ella. -Ah. -Tenía catorce años -dijo Lexi algo ofendida. Me acuerdo. -Dolores Davies repitió Aaron pensativo-.. -Bueno. -Oh. y él había ido al rancho un fin de semana con Jake. El vergonzoso intento de Jake de defraudarla fácilmente era un recuerdo que aún le dolía. Ése era su nombre. la hija de Frank Conley. ¿Has visto ya a.

-Oh.moradas. Aaron le guiñó el ojo a Lexi. y esto no tiene nada que ver contigo. ¿Está por aquí? Ella se giró hacia el interior. -¿Quién dia. -¿No será mejor que te vayas ya hacia el ruedo. ¿Por qué estás aquí? -Creo que eso es algo entre Lexi y yo -dijo Jake. Es esta damita. -¿Quién es? -exigió Louanne de nuevo. ¡Lexi! ¿Jake? Sus ojos se encontraron. y sólo sus ojos y su voz le dijeron que estaba realmente en presencia de James Jackson Thorn.. Sonriendo. se abrió la puerta y apareció una mujer con un complicado peinado en sus rizos castaños y camisa y mallas blancas muy ajustadas. Mi padre. Jake? -exigió con tono estridente. Aaron -dijo Jake sin tan buen humor mirando a la puerta hasta que se . Con una mirada final venenosa a Jake y a Lexi. aunque el hombre al que estaba mirando podría ser cualquiera. -Adiós. Jake. Louanne se marchó. Estaba vestido con la ropa ancha y andrajosa de un payaso de rodeo.. no soy yo el que te busca --respondió Aaron poniendo un brazo en los hombros de Lexi y haciéndola asomarse. Louanne? -sugirió Aaron con total falta de tacto. hola. -Espero que no te importe que le haya enseñado el camino a Lexi -dijo Aaron desde fuera-. su rostro escondido tras la pintura blanca. -Jake. Cerraré la puerta cuando me marche. y el corazón le dijo que era Jake. amigo -dijo una voz ronca y familiar. ¿Estás buscando a Jake? -Hola. --Espero que esta visita sea importante. amigo. Louanne estrechó la mano de Lexi con rapidez y debilidad. ? -su voz se desvaneció y su rostro registró incredulidad-. Aaron está aquí. levantándose del taburete donde había estado sentado con tarros de maquillaje en la barra delante de él. Tras un momento. -Entra. Vas a llegar tarde. Lexi cerró los ojos y contó hasta diez mientras las rodillas empezaron a temblarle y el corazón se le aceleró incontrolado. Alguien ya le había dicho dónde estabas. -Todo va bien. -Vete -dijo Jake en tono amable que no admitía discusiones-. -Luego hablaremos. Louanne. Pero. Louanne no se movió. Sé lo poco que le gustan a Jake las sorpresas.. Puedes irte. -¿Quién es ella. -Bueno. Frank Conley es el dueño del rancho vecino al de Jake. Plantando las manos en las caderas.. Louanne -Jake hizo un gesto de despedida con la mano sin dejar de mirar a Lexi-.. Me llamo Alexandra Conlcy -dijo Lexi subiendo los tres escalones hasta el interior y extendiendo tranquilamente la mano-. Aaron.

Algunas cosas no cambian --Lexi se fijó en sus ojos.. -¿Te refieres a Louanne? Es sólo una amiga. Jake se puso de pie. Pero Lexi no tenía la intención de ser despedida tan pronto. especialmente con ese disfraz. ¿Te importa si termino de prepararme? Tengo que trabajar dentro de un rato. problemas apareciendo así. estamos juntos -se encogió de hombros y empezó a ordenar los tarros y las brochas-. Silenciando las miles de preguntas que tenía. no es problema. echándose pintura negra en cada ceja. Ningún hombre tenía derecho a estar tan sexy. -Nunca me pareció necesario. Bueno. Me has pillado en una noche de mucho trabajo. Pero por desgracia no lo tengo. nada. No podía creer que ella estuviera . ¿qué te parece? Jake extendió los brazos para indicar su aspecto. Lexi se levantó de la silla y se marchó.cerró.. Eres toda una mujer -observó él con suavidad.. -Tú sí. Y de pronto. Una vez fuera. respiró profundamente el aire fresco y trató de calmar los latidos de su corazón. y entonces. -Seguro que nunca me habrías reconocido -dijo él sonriendo. los mismos tonos verdes y chispeantes. Pero no se había preparado para la posibilidad de que surgieran otras emociones. -¿Entonces no has venido a recordar el pasado? . realmente me gustaría tener tiempo para hablar contigo -dijo abriendo otro tarro-. -Oh. Espero no haber creado. Se pasó una mano por el pelo mientras se con la otra se daba un masaje en el nudo que se le estaba formando en el estómago. Bueno. Jake se ató los cordones de las zapatillas de deporte que usaba para trabajar.. Dentro. Se había preparado para enfrentarse a la ira que sabría provocaría su visita. -No. me quedaré un rato. tengo que salir ya. se volvió a Lexi-. Lexi se sentó en un sillón. -Eso sí que es una vestimenta. Nunca la he visto comportarse así antes -dijo girando en el taburete y mirando a Lexi-. -Bueno.No. Lexi le miró maravillada. A Lexi le dio un vuelco el corazón por el inesperado calor y la tono sensual. -¿Estabas por casualidad en esta zona? -preguntó Jake. -Te esperaré fuera. -No. -No lo sé. -¿Se lo has dicho a ella? Jake continuó con su tarea. Cuando trabajamos en el mismo rodeo.

Lo sabes. -Él quiere algo más que eso. Lexi le siguió obstinada. un marrón exótico y cálido. Lexi Conley. -Estás perdiendo el tiempo. Maldito seas.. Está enfermo. Cuando Jake siguió caminando. Lexi? -Es papá. ¿Crees que puedes volver sola a las gradas? -Bueno. En sus ojos color canela. Jake. Habían sido su perdición la última vez. como si estuviera perdida en sus pensamientos. No.. -Te esperaré hasta que acabes. Jake se bajó el sombrero sobre los ojos. Lexi. pero. Él negó la cabeza y caminó más deprisa. Lexi -repitió Jake suavemente-. Lexi le cogió del brazo y tiró de él con sorprendente determinación. reemplazado por suaves y voluptuosas curvas. no podía pensar en sus labios. y él había huido de ella. -Lo siento. brillaba radiante. pero quedaba algo de la pecosa inocencia. pero soy un trabajador y llego tarde. Con su cuerpo de niña y pecosa inocencia. él vio miedo. espero que disfrutes del rodeo -dijo pasando al lado de Lexi-. Dile a Frank que le tendré presente en mis oraciones. mirándola. Apagó la luz y se quedó a oscuras en el interior. de pie fuera bajo la suave luz del anochecer. No el tipo de persona que reconociera fácilmente una enfermedad. -No me rindo tan fácilmente -le advirtió. Dándose cuenta de que no iba a rendirse. -¿Qué es tan importante. -Bueno.. -Lo siento. pero no puedo ofrecerle nada más. liso y largo... Jake Thorn -dijo Lexi cerrando el puño sobre su camisa y . sí. siento oír eso.ahí. Lo sabías incluso antes de venir. Había tenido diecinueve años tiernos y temblorosos la última vez que él la había visto. -Salgo para la siguiente ciudad en cuanto termine. Cogió su caja de maquillaje y la metió en su bolsa. miraban a la distancia. El cuerpo de niña había desaparecido. Jake se detuvo.. Frank Conley era un hombre muy duro. había ofrecido salvación a su alma hambrienta. -Te seguiré si tengo que hacerlo -dijo ella con decisión. La frase fue como un puñetazo para Jake. cerró la cremallera y se la colgó al hombro. Sus ojos. Y su labio inferior. Su pelo negro. Pero Jake no quería mostrar lo mucho que le había impactado la noticia. Saliendo y cerrando la puerta de la caravana.Lo siento de verdad. -Bueno. tan dulce y tentadoramente maravillosa que casi le rompía el corazón mirarla.

-Entonces. Jake. Esperando que uno fuera Jake. No me hagas esto. y se apartó de ella. y te quedarás atrapada si no te apartas. Como los atletas antes de cualquier competición. Hay otros hombres que pueden hacerlo. Al descender. Lexi -murmuró suspirando y quitándole la lágrima con un dedo-. Una hora después. arrancándose un botón de la camisa en el proceso--. pero ya conoces a mi padre -insistió Lexi con desesperación-. nadie quería a Jake en el rancho. y tú lo sabes. -Bien -gritó-. No había esperado que Jake fuera más receptivo de lo que lo había sido. .. Y yo no estaré allí -dijo por encima del hombro mientras se marchaba antes de que cambiara de opinión. un jinete que había cosechado mucho trofeos. -¿Quieres decir que dejarás a papá morir antes de volver por un estúpido juramento del que no se preocupa nadie mas que tú? -preguntó furiosa. Él se giró para mirarla. Todo lo que te pide es que te ocupes de su rancho durante unos meses mientras a él le operan. Ya sabes lo que quiero a ese hombre. Nunca debió haber ido a esa caravana. Jake giró y se marchó. Mi padre no va a morir por tu culpa. Jake Thorn. ayúdale -le suplicó-. Lexi se puso de pie al ver a dos payasos detrás de las barreras junto a las rampas. Mortificada por el recuerdo. Por aquí va a pasar ahora todo el ganado. ¿Haber apelado a qué? ¿A su bondad? Debería estar agradecida de que no quisiera volver con ella al rancho. ella nunca habría perdido la calma y se hubiera puesto a gritar. -No te terminado contigo. pero no tenía que ser tan cabezota. Con eso.bloqueándole el camino-. consigo misma y con él. Lexi seguía furiosa.Ah. -Juré que nunca volvería. estudió al grupo de hombre detrás de las barreras. a calentar y Lexi pensó en lo extraño de que Jake. Te quiere a ti. se cubrió la cara con las manos y deseó poder retroceder en el tiempo. -Es más que eso. empezaron a estirarse. se hubiera convertido en . Excepto por un viejo testarudo. Debería haber esperado hasta que Jake hubiera estado solo y haber apelado a. La furia feroz de su voz era sorprendente. -Él no me necesita.. Si hubiera sido algo más sensato. Frank se operará y se pondrá bien -se sintió debilitar. Pero por ahora súbete a las gradas. pero fue la lágrima que escapó por el rabillo del ojo lo que casi fue la perdición de Jake. empezó a bajar de las gradas para hacer una súplica más. dos de ellos vestidos de payasos y el resto con vaqueros y botas. Ahí fue cuando todo fue mal. No quiere a nadie más. -Claro que sí.

Con decisión llegó al borde de la barricada y Jake dejó los otros para acercarse a ella. -Podrías ser un poco más simpático. y no dije nada de lo que quería decir. pero iba a decir lo que había ido a decir. -Lexi. -¿Tienes unos minutos? -preguntó ella en voz tan baja que apenas se oyó-. levantó la vista y vio a Jake mirándola.. y encontró a todos los vaqueros mirando de reojo.. sus movimientos fluidos y sus anchos hombros.. Las piernas largas de Jake. se acercó un poco más. Jake siguió sin mirarla. Lexi. Era imposible que siguiera queriéndolo. Estaba furiosa y he dicho algunas cosas que no debí. Pero no.. ya que los dos hombres tenían el mismo maquillaje y ropa. . Jake frunció el ceño. deseó haberle prestado más atención al haberle visto antes. habla -le ordenó. pero tampoco parecía que fuera a escapar. -En privado -susurró. No parecía feliz con la idea de una segunda discusión.dijo Jake-. Deteniéndose en la base de las escaleras. Lexi no estaba segura de que fuera a salirle la voz cuando llegara. igual que el tiempo tampoco parecía haber apaciguado el nerviosismo que ella sentía al verlo. -¿Está bien aquí? -preguntó abruptamente. sintiendo las rodillas de goma. -De acuerdo . Jake no se lo iba a hacer más fácil después. Respirando profundamente. aunque tuviera que usar el lenguaje de las manos. ¿Qué? Lexi miró detrás de él. A unos metros. -Si ella intentó no intimidarse por la dureza de su tono. Entonces la soltó y la miró. -No. -Por favor. -Vamos. recordando que su padre era la única razón de que ella estuviera allí. Dejando a un lado esos pensamientos.. Con los años. su cuerpo alto y delgado se había vuelto musculoso. y ella no podía saber cuál era Jake. eran inconfundibles. Lexi miró a los hombres más detenidamente.payaso de rodeo. pero el tiempo no le había hecho perder sus movimientos felinos. por favor --repitió Lexi. -Sólo ven conmigo a alguna parte donde no esté mirando nadie -le rogó. -Lo siento -le interrumpió-.. Me gustaría hablar contigo. -Bueno. Jake la cogió del brazo con más suavidad de la que ella había esperado y la llevó hasta el aparcamiento. Pasaron minutos mientras luchaba por controlar sus recuerdos. -Tengo que estar listo dentro de unos minutos-¿Qué tal luego? Ella tenía que seguir adelante mientras aún tuviera coraje.

-Ya hemos hablado de él. -Mira. ¿por qué te envió? ¿Y realmente te envió él? El tono insolente de Jake no hizo nada poi calmar la furia que crecía dentro de Lexi.al hablar su dedo se enrolló en un mechón de su pelo--.preguntó Jake. Pensé que estaba muy claro. -Necesita operarse del corazón. ¿qué le pasa? Sintiendo como si estuviera golpeándose la cabeza con un muro... Como ahora -le levantó la barbilla-. Todo lo que había querido evitar se estaba apoderando de ella.. Es extraño los trucos que juega la mente. Hechizada y con las rodillas como flanes. De vez en cuando -el revés de su mano rozó sus pechos y continuó bajando por su pelo que terminaba justo sobre su cintura. Jake. . no voy a disculparme por lo que haga después.. -¿Estás seguro de que es él quien me necesita. En los momentos y en los lugares más inoportunos.. Lexi continuó. Te pedí que vinieras para poder disculparme por haber perdido el control antes. -Pero no es de eso de lo que has venido a hablar. qué quieres decir? --balbuceó Lexi. A veces pienso en fragmentos de esa noche . ¿de qué has venido a hablar? Lexi respiró profundamente. A lo mejor.. -Sólo una vez --dijo ella suavemente-.No me has preguntado qué le pasa. Una vez fuimos amigos. -¿Qué. -¡Te necesita. ¿verdad? -No. -Jake.. -De papá.. -Oh. Lexi evitó caer entre sus brazos con gran esfuerzo. -Fuimos mucho más que amigos una vez. No estaba segura de que tú lo recordaras.. Lexi? .Jake suspiró y miró a los focos blancos parpadeando contra el cielo negro. . Lexi apartó la mano que acarició su barbilla. incapaz de creer la frialdad que oía en su voz. -Lo siento. Mira. rompiendo el hechizo. La repentina suavidad de su voz levantó un montón de emociones en Lexi. Igual que es posible que yo no sea el único que piense en esa noche de vez en cuando. . -Estoy sugiriendo que es posible dijo cambiando su tono de enfado a seducción-..Bueno. -Eso no nos haría esto más fácil para ninguno. si estás sugiriendo que vine por mí.. -De acuerdo. -se apartó y levantó un dedo amenazador-. A lo mejor tú también piensas en ella.. Lexi. Jake! -exclamó. Jake apartó la mano. Pero si me tocas. sí que lo recuerdo. -No sé por qué esto es tan duro -dijo ella frustrada . Lo que quiero decir es si es Frank quien me necesita tan desesperadamente. -Siento mucho oír eso.

calmando. acariciando.. tranquila -dijo aún con tono divertido-. Y aparentemente me equivoqué. con la tristeza apoderándose de ella. Jake tiene muchos amigos aquí. No había ido allí a pedir limosna. -iAaron. ¿has conseguido algo de ese cabezota? -¿Qué? -Estás intentando que Jake vuelva contigo al rancho. Había mantenido el recuerdo a raya durante muchos años. Aunque lo intentaba. No sé que haría. me has asustado! Él sonrió. Sin dejarla tiempo para responder. Le llevaron de nuevo a la casa. Lexi. más y más lejos de ella. Bueno. Esta mañana intentó ir caminando hasta el granero. recordando que ella y Jake habían sido una vez los mejores amigos y que ella había sido la que había cambiado eso.. Lexi le vio marchar. Jake giró y se marchó hacia el ruedo con grandes zancadas. -Estoy muy asustada de que pueda morir. No puedo volver.-dijo Lexi con tristeza-.El tono ronco de la risa de Jake le sentó muy mal. Y repentinamente. Lexi se dio la vuelta. Lexi estaba confundida. La mano en su espalda sujetó con más fuerza de la que debiera. como una bofetada. Ella no pretendió sonar débil. -Supongo que tu padre estaría demasiado enfermo para venir hasta aquí -sugirió Jake gentil en lo que fue un intento de disculparse. . Lo que pasa es que me traes recuerdos. pero eso era lo que parecía estar haciendo. Soltando un grito. Sólo estaba especulando. -Y aparentemente una boca más grande aún.. Haría cualquier cosa por Frank si pudiera. una y otra vez. y no sabía qué decir. pero no puedo hacer lo que me estás pidiendo. -Lo siento. Lexi no podía parar el temblor en su voz. y él se lo había vuelto a recordar con todo detalle. -Dios. Lexi. -Y un gran corazón también. Jake. los brazos fuertes de Jake la rodearon y ella descansó la cabeza contra su pecho.. --Eh. -Lo siento. ¿no? Lexi se quedó pasmada. Entonces. y un par de ayudantes le encontraron sentado a un lado de la carretera. la soltó. -¿Cómo lo sabes? -Aquí somos una pequeña comunidad con grandes orejas. a punto de desmayarse. Lexi no pensaba en aquella noche. Pero él se equivocaba en una cosa. -Apenas puede valérselas solo . entre furiosa y decepcionada. Capítulo 3 QUÉ haces aquí tan sola? -preguntó Aaron detrás de ella. Sus dedos pasaron entre su pelo.

Jake no quiere ni oír hablar del tema. -No le estoy pidiendo que haga nada que pueda hacerle daño --se defendió -Oh. -¿Vamos? . Los otros dos. eran los que se ponían entre el toro y el jinete cuando el vaquero caía. -Pues los médicos llevan los últimos meses intentando que lo deje. y no se les llamaba toreros por nada. Lexi observó el panorama. pero en ese momento sabía que no podía hacerlo. Tenía los pies separados. Lexi miró al otro lado del ruedo y vio a Jake. Y si a él le importa algo mi opinión. agarrándose al toro sólo con una mano enguantada sujeta fuertemente a una cuerda atada del lomo del animal. oyendo en la distancia los gritos y palmas del público. Había estado en bastantes rodeos como para saber que sólo uno de los payasos era el gracioso. Dolores ya no vive allí. Suponían la diferencia a veces entre la vida y la muerte. ¿por qué no lo deja? -Ojalá lo supiera -se encogió de hombros-. las piernas flexionadas. la postura de un guerrero a . no tan segura. yo le animaré a que vaya contigo. -Entonces. Aaron la guió rápidamente entre el gentío hasta que llegaron a las barricadas a un lado del ruedo. No dejan de decirle que tendrá que operarse si no descansa y se cura. -¿De verdad? -Claro.preguntó Lexi. Aún no. No sé cuál es el problema entonces. Lo único que se me ocurre es el dinero. Para los vaqueros de los rodeos. -No te preocupes -le aseguró Aaron al verla-. el que se quedaba fuera mientras el toro estaba en el ruedo. Lexi frunció el ceño preocupada. Jake es un veterano. esos dos payasos eran santos. -Aaron. dándose un par de vueltas en la mano con la cuerda sobrante. estoy de acuerdo. -¿En serio? -Sí. Jake necesitaba el trato que le estaba ofreciendo su abuelo tanto como su abuelo necesitaba que Jake lo aceptara. A lo mejor no quiere hacerlo.Lexi. Lexi se había resignado a entrar en su coche y marcharse. -Lo sé -dijo Lexi. Tiene el hombro mal y no mejora. pero ahora está en medio de la arena dando la vuelta con un toro. Sabe lo que hace. Con el corazón en la garganta. El vaquero estaba a punto de salir. y apretando las rodillas también para sujetarse. -Claro. -Bueno. se enfurece y se marcha. Cogiéndola del brazo. supongo que tendría que faltar al trabajo. Con el corazón acelerado. Minutos antes. ¿puedes llevarme hasta donde está Jake? -Puedo llevarte cerca. ansiosa por ver a Jake a salvo con sus propios ojos. Si yo lo menciono.

Al instante siguiente. señalando así que estaba listo para salir. y él apareció galopando sobre una masa musculosa y rabiosa. y. Sin sombrero. Se la ha atado mal. listo para embestir. Viendo que Jake estaba a salvo. El público asintió entusiasmado y los payasos hicieron una reverencia.No preguntes eso le dijo Aaron muy serio. más y más rápidas. ¡Oh.punto de saltar.. no! -¿Qué? -gritó Lexi histérica. comprobando bien las cuerdas y asegurándose al toro. Lexi no aguantó la respiración por el vaquero. el otro payaso le tiró un muñeco de trapo. Entonces. el vaquero hizo un gesto con la cabeza. estará bien. entrando así dócilmente por la puerta. El toro continuó bufando y corriendo. Lexi estaba apretando sin darse cuenta el brazo de Aaron. gris y negro y más grande que el anterior. El toro. los dos payasos se acercaron. Anticipando el final. ¿Quién sabe? ¿Y qué pasa si no se suelta? . Y entonces vio lo que pasaba. Mientras sus botas se arrastraban por la arena. No te preocupes. con el toro detrás. sin parar de saltar. Mientras el toro giraba. ha dado demasiadas vueltas. Hizo un gesto con la cabeza y se abrió la puerta. que se cerró tras él. Sus pies se arrastraban por la arena y su cabeza se golpeaba con los hombros del toro. haciéndole girar justo a tiempo para que cl vaquero saliera del ruedo y se pusiera a salvo. Por primera vez en su vida. -Se le ha enredado la cuerda. Jake se puso a correr delante del toro. El toro seguía dando vueltas. El vaquero había dejado de estar sentado sobre el toro y colgaba de un brazo de la cuerda atada al lomo del animal. La puerta se abrió. miró al toro. saltó hacia adelante.. demasiado fuerte. sino por el payaso dispuesto a arriesgar su propio cuello por él. Apenas se dio cuenta cuando el vaquero salió disparado hacia delante y aterrizó sobre la arena. llevándole hacia el centro del ruedo. y todo el peso del hombre colgaba de su brazo. pero no pudieron. un sombrero llegó volando por el aire y le cayó al animal en la cara. sus piernas se . cuando el toro bajó la cabeza y apuntó con un cuerno hacia la espalda del jinete. Eso ya lo sé. ¿Pero por qué? Aaron se encogió de hombros impaciente. los dos payasos se acercaron por el lado opuesto de donde colgaba el vaquero para intentar soltarle. -¿Por qué no puede soltarse? -preguntó Lexi. Entonces el animal empezó a girar y a girar. Hace esto cada noche. Mientras tanto otro vaquero se estaba preparando. El animal lo cogió entre los cuernos y lo echó varias veces en el aire. Lexi. El vaquero consiguió ponerse de pie y echar a correr para refugiarse. Antes de que el animal pudiera alcanzarle.

listo para saltar. sus zapatillas se clavaban en la arena frenando para detener al furioso animal. Saltó en el aire justo cuando la cabeza del toro giró delante de él. y los payasos seguían sin poder liberarle. con el instinto de supervivencia que había hecho vivir a más de un vaquero. Casi con miedo de mirar. parecía más y más débil a cada momento. el segundo payaso se echó sobre el costado del toro. Sintiendo que la primera furia del . directamente delante de sus pezuñas. Lexi casi pudo oír el crujido de las costillas de Jake cuando su cuerpo se golpeó de nuevo en la estrecha abertura entre los cuernos. de nuevo los dos payasos salieron volando por el aire. El animal se detuvo. Soltando los cuernos del toro. y Jake cayó al suelo con un gran golpe y se quedó ahí echado una milésima de segundo antes de ponerse de pie antes de que la cabeza del toro pasara de nuevo junto a él. El hombre. Esa vez el vaquero consiguió ponerse de pie durante dos largas zancadas. Y en ese momento. bajó los cuernos y pateó el suelo. Y sin el peso del hombre tirando de la cuerda. sin saber a cuál embestir primero. intentando desenredar la cuerda del guante. El segundo payaso miró a Jake que no parecía muy firme y sacó un pañuelo rojo del bolsillo. Con una resistencia increíble. el vaquero se puso de pie justo el tiempo necesario para trabajar con su brazo libre en la cuerda junto con el segundo payaso. Entonces.metieron bajo el estómago del animal. Estaba demasiado ocupada mirando a Jake. Entonces los dos payasos fueron lanzados a la arena. agarrándose con más fuerza de los cuernos mientras de nuevo usaba su cuerpo como freno para detener al toro. el trabajo de los toreros no había terminado. el otro payaso pudo dar un tirón fuerte. Con un movimiento perfecto. Entonces el vaquero resbaló de nuevo y sus piernas se metieron bajo la tripa del toro. agitándolo en su dirección y gritándole. aún inseguro. se quedó así con lo que le quedaba de fuerza. Lexi se forzó a fijarse en el desesperado vaquero y en los hombres luchando por liberarle. Jake dio un paso atrás y separó las piernas. Hasta que el vaquero estuviera a salvo y el toro de vuelta al toril. y el vaquero a su lado. y sus cuerpos rodaron por la fuerza del golpe. Todo el mundo aplaudió frenético y media docena de vaqueros saltaron para sacarle del ruedo y ponerse a salvo. La cuerda cayó a la arena. reunió fuerzas para rodar tres veces y acercarse a la valla. sus largos brazos se agarraron a sus curvas mortales. Lexi apenas los vio. y ese toro aún quería pelea. El animal dio un paso atrás. Clavando los talones. Su pesada cabeza giró de un lado a otro. Jake saltó más alto la segunda vez. Lexi rezó para que esa vez lo consiguieran. Inmediatamente se pusieron de pie y se prepararon para intentarlo de nuevo. En el mismo instante. Mientras empujaba hacia abajo con todo su peso. aterrizó de pie y se echó hacia atrás. Lexi gritó cuando su cuerpo aterrizó plano en el estrecho espacio entre los largos cuernos del toro. vapuleado como un muñeco de trapo.

-Eso fue hace mucho tiempo -se defendió Lexi sin mirarlo. Lexi. Posiblemente será su hombro. -¡No! -protestó Lexi. Jake y su compañero se guardaron los pañuelos e hicieron una reverencia.. Un contable medio gana más. Me importa Jake. y se oyeron voces. Jake se acercó despacio a recoger su sombreo. me dije que si alguna vez alguien me miraba con ese amor en sus ojos. Y en ese momento. Hay una gran diferencia.. Aaron -gimió Lexi reviviendo el horror que acababa de presenciar-.. . el toro de repente dócil. -Oh. sólo hay olor a caballo y polvo. ¿Por qué crees que te recuerdo tan bien después de tantos años? ¿Por qué piensas que te llevé con Jake sin hacerte ninguna pregunta? Porque.toro estaba enfriándose y que la gente necesitaba una distracción después del susto. para salvar a los vaqueros. tranquila. No hay dinero en esto. ¿verdad? No -Lexi se sentía avergonzada por no haber ni pensado en ese pobre muchacho-. Podría haber muerto. -¡No! -Lexi apartó la mana--. la primera vez que te vi mirar a Jake. -¿Estás seguro de que me dejarán entrar a verlo? -preguntó Lexi sin aliento por el esfuerzo de seguirle. querida Lexi. Oh. ¿Pero cómo está Billy? ¿Lo sabes? Parecía un poco conmocionado.. Incluso aunque seas un campeón como lo fue Jake. Y en cuando al glamour. pero nada grave. Soltando un bufido final de disgusto. pero no estabas preguntando por el pobre Billy. sí -él le cogió la mano y le dio una palmadita-. -Se pondrá bien -le aseguró Aaron mientras llevaba a Lexi hasta la caravana del médico-. Se inclinó para cogerlo y entonces se desplomó. -¿Por qué lo hacéis? -El qué.. Jake sacó otro pañuelo rojo y se unió a su compañero. -dijo mirándola burlón --. lo fue. No hay fama. giró y trotó por la puerta abierta detrás de él mientras el público se ponía de pie y aplaudía emocionado. -Oh. nadie te conoce fuera de los rodeos. -Eh. podría morir feliz. En un par de días estará trabajando de nuevo.. aunque todo eso se verdad -dijo Aaron suavemente-. pero no lo amo. se abrió una puerta detrás de ella. -¡Esto! -Lexi abrió los brazos haciendo un gesto a todo lo que le rodeaba-. -0h. Por eso es mucho más conmovedor ver que el amor sigue ahí. No quería molestarte. Mientras la gente seguía aplaudiendo. Jake lo ama y tú lo amas a él. eso habría sucedido seguramente. Aunque Jake estaba muy tieso y apenas se dobló. -Bueno. Les diré que eres su hermana. -Sí. Pero para eso están los payasos. Los vaqueros son duros. sí. -Y si no hubiera sido por Jake y Pete.

-¿Conoce a esta mujer? -Un poco. De hecho casi soy un familiar. Lexi se quedó ahí de pie. Espero que se muerda. incómoda y fuera de lugar. perdón -dijo mirando al doctor-. de la familia. -Bien -el doctor miró a Jake-. -Cobarde. Quiero ver esos rayos X -dijo el doctor dejando la jeringuilla en una bandeja de metal detrás de él y dirigiéndose a Lexi-. De momento... -¿Quiere que se quede? Los ojos verdes de Jake miraron a Lexi con frialdad. No había nada simple en su relación con Jake.? -preguntó el doctor con una jeringuilla en la mano. deseando no haber ido. ¿cómo está Jake? -le preguntó Aaron. -Bah.. Todo lo que había dicho era cierto. de. una vieja amiga -balbuceó-. La mujer le respondió sin detenerse. Bueno. creo que esperaré fuera para que puedas hablar con él. Quería decirle a Jake lo impresionada que estaba por lo que él había hecho.. pero. -Soy. Sólo venía a ver cómo estaba.. y le dio un suave empujón para ayudarla a entrar. El doctor se giró para mirar a Jake. ¿Hay alguien que pueda ayudarle a ir a su caravana cuando yo haya terminado? Hay un amigo esperando fuera. Lexi se encontró cara a cara con un Jake furioso y un médico sorprendido mientras la puerta se cerraba tras ella. dejándolos solos. cuñada. Y sus palabras se desvanecieron mientras desaparecía en la oscuridad sin mirar atrás.. el doctor entró por una cortina al fondo de la habitación. Lexi olió el fuerte perfume antes de girarse y ver a Louanne Byers pasar a su lado... .. avergonzada por explicarse tan mal. Te juro que no he visto nunca a nadie tan podrido. -¿Usted es. Soy su. no se mueva. lo era -terminó. Volveré en seguida. -Supongo que he sonado bastante estúpida hace un momento -dijo en su lugar. -Parece que está bien -dijo Aaron-. -Bien. Una de las cosas que siempre he admirado de ti es que no sabes mentir.. Con eso.-¡Por lo que a mí respecta puedes irte al infierno! -gritó una mujer. -Permíteme. -Oh. Nunca había visto a nadie hacer algo tan valeroso ni aterrador. La puerta se cerró de nuevo y se oyeron pasos marchándose por la gravilla. Debería hacer que me examinaran la cabeza poi haberme importado que estuviera vivo o muerto.. Mientras tanto. Aaron le abrió la puerta.. -Como una serpiente. -No me importa. Bueno. -Louanne.

pero te gustaría. Ella dejó de mirar al suelo y se fijó en él. -No. Su camisa estaba hecha un ovillo en el suelo. echó la cabeza hacia atrás. ? A medio hablar. Pero por desgracia estabas despierto. esperaba que siguieras inconsciente. y sabía que no era inteligente ofrecerle comprensión ni convertirse en el blanco de su furia. yo diría que dentro de dos meses como mínimo. -¿Eso es suerte? -preguntó Lexi despacio. pero si tiene cuidado. pero se curará antes que las costillas. Señaló la venda. sí --admitió Lexi-. -Bueno. ¿Cuándo puedo volver a trabajar? -Oh. exponiendo un moratón en el hueso de la cadera. Planeaba decirle al médico que era tu hermana para que me dejara quedarme -se sintió enrojecer de nuevo-. Sólo unas pocas costillas fracturadas. pero no podía enderezarse. Y también dolerá menos. Sustirantes colgaban uno a cada lado de la camilla..-No he mentido. Puede que tres. -¿Qué. El doctor dejó la radiografía en la mesa y cogió la jeringuilla que había llenado. Lexi? -preguntó Jake suavemente. -Eso no lo había pensado --dijo él mirándola Pero posiblemente tengas razón -levantó la cabeza de nuevo y la miró con dureza-. Su mirada se posó en la venda que rodeaba sus costillas y el cabestrillo azul que sujetaba su brazo derecho. El aire salió de él en un suspiro largo y doloroso. sus enormes pantalones desabrochados y bajados hasta las caderas. Extendió los dedos. Jake se quedó quieto. ¿Alguna otra observación? Lexi bajó la mirada a una fea herida que asomaba entre los suaves rizos de su pecho y a los rizos castaños que bajaban hasta la venda rodeando la costillas y salían de nuevo más abajo sobre su ombligo. Hasta que te oí gritarle a Louanne. -Estupendo -gruñó Jake-. -¿Por qué estás aquí. tumbarse ni moverse. Y mirándome. . Me parece que es usted un hombre afortunado -le mostró una radiografía. -Me siento hecho polvo -dijo irónico-. Había visto a Jake sufrir antes.. ¿Algo más? Lexi deseó no haber abierto la boca. Me di cuenta demasiado tarde que no me había preparado para eso. -Quería ver cómo estabas -respondió despacio. -No.. su hombro derecho está mucho peor que antes. El esternón se ha golpeado. -Bueno. -Te va a doler cuando te lo quiten. Aparte de eso. -¿Cuál es tu opinión? -Pareces bastante hecho polvo. y el resto magulladas. señor Thorn -dijo el médico apareciendo-. aún puede evitar la operación.

-No podría moverme aunque tuviera que hacerlo -jadeó Jake. hijo.. -No veo ningún problema -dijo el doctor dándole a Lexi la receta-.. -¡Diablos. Pero estoy seguro de que si lo hiciera no se quedaría. Podrás sustituir a papá mientras los dos os recuperáis.Miró a Lexi. Va a necesitar que alguien supervise su recuperación. el médico se volvió y escribió una receta. . -Estos dos medicamentos se los tomará hasta que se terminen. No podía ayudar. El doctor sonrió. quiero que vaya a otro médico. doctor! --exclamó Jake con toda la furia que pudo-. ¿Qué hay de usted. ¿Quiere intentar tumbarse mientras le hace efecto?. ¿Qué me pasa? -se humedeció los labios-. Tendrás una casa. -Podríamos ayudarle a tumbarse si quiere --dijo el doctor--. Lexi miró al médico. Y no quiero que suba en un caballo al menos durante seis semanas... Dame esa receta. un sueldo y gente que te cuidará hasta que estés mejor. leer un libro. -No -Lexi se metió el papel en el bolsillo-. ¿Qué voy a hacer así? -Oler las rosas. -No puedo quedarme así durante dos meses--gruñó Jake con los dientes apretados. ver crecer la hierba. Lexi tuvo que forzarse a quedarse quieta. ¿Podría ocuparse de papeleo relacionado con el control de un rancho? Ya sabe. No debe hacer movimientos bruscos en dos o tres semanas como mínimo.No tiene otra opción. Es la solución perfecta para todos. No me siento muy bien. -Por encima de mi cadáver. Ocúpese de que sigue mis indicaciones. jovencita? ¿Tiene alguna influencia en él? -No que yo sepa -Lexi se acercó un poco. Bien -limpió con un algodón una zona en el brazo de Jake. . En cuanto esté instalado en algún lugar. -Yo no voy con ella -Jake extendió la mano izquierda hacia Lexi-. Preocupada. ¿Es muy grande su amigo? -Enorme. pensando rápidamente-. No voy a volver -bajó la mano y la voz de repente-. Se sentirá mejor con esto. Tiene suerte de que no le hospitalice. -No se equivoca --gruñó Jake. Y vendrás conmigo. la semana que viene como muy tarde. Aunque tengo que advertirle que volver a levantarse no será agradable incluso con el analgésico. Él estaba herido en tantos lugares que no había ninguna zona que ella pudiera tocar sin causarle más dolor. Esas costillas van a ser implacables al principio -clavó la aguja. Sonriéndole y sin sentirse intimidado. ser el encargado siempre que hubiera un capataz para llevar a cabo sus órdenes.

Llegaron al coche. Será un bicho con malas pulgas cuando se despierte por la mañana. sea lo que sea de lo que él ha estado huyendo desde entonces. Menos mal que no tengo el coche muy lejos.Bastante mal.. . Es aquel viejo negro aparcado ahí enfrente. necesita volver y enfrentarse a ello. -¿Qué le pasa? -Costillas. Dormirá tranquilamente toda la noche. -¿Quiere decir que me ha dejado fuera de combate? -preguntó en un susurro. -Lo intentó.Es la inyección.. Bueno. Temiendo que Jake se desmayara antes de que pudieran moverle. Aaron. ella abrió la puerta del copi loto y echó el asiento hacia atrás todo lo que pudo. Jake miró al médico. Pero me lo llevo. Lexi corrió a la puerta y la abrió. nos vemos en mi camión. Fracturas. ¿eh? ¿Cuánto tiempo tardará en ponerse bien? -Dos o tres meses. pero puede que no haga falta operar. ¿Sabes dónde están el resto de las cosas de Jake? Miró la camisa del suelo y decidió dejarla. -¿Qué? -preguntó Aaron cogiendo con cuidado a Jake entre sus brazos. -Así que Jake no accedió a acompañarte. Pasara lo que pasara en el rancho hace tantos años. No era más que un harapo. -Yo le cuidaré bien. ¿verdad? -No Lexi abrió la puerta y miró al hombre dormido-. -Estoy siendo secuestrado -murmuró con voz somnolienta y cansada. -Está siendo secuestrado -repitió Lexi-. Si no pensara que esto es lo mejor para él. -Están en mi camión. Aaron y los otros vaqueros colocaron a Jake suavemente y le pusieron el cinturón. con furia en la mirada. Aaron la siguió. . esternón y hombro. Estábamos viajando juntos -dijo Aaron bajando las escaleras detrás de Lexi y seguido de los otros vaqueros. -Sólo espero que no vivamos para arrepentirnos de forzarle a ir. Más múltiples heridas y desgarrones que el doctor ni comentó. pero le dolía demasiado. Jake movió tambaleante la cabeza hacia la puerta. -Vaya. Jake gimió pero no se despertó mientras Lexi cerraba la puerta y se dirigía a su asiento. -Bien. -¿Aaron? -suspiró aliviada cuando apareció de entre las sombras con otros dos vaqueros -¿Puedes llevar a Jake a mi coche? -Claro -dijo él subiendo a la caravana-. Yo las recogeré cuando le hayamos metido en el coche -dijo ella caminando hacia el aparcamiento. No puedo creer que haya accedido. no te estaría ayudando. Yo sólo necesito que él se ocupe de todo durante una temporada -dijo Lexi sin querer remover el pasado. -Lo sé. apuesto a que Jake rugió. contusiones y el hombro peor que antes.

Lexi arrancó y se acercó despacio al camión. hija. se enderezó y respiró profundamente. Bajo la mano. Lexi se permitió recordar aquellos días cuando él lo había sido todo para ella. Lexi se frotó los ojos. y durante un momento. Sola en la intimidad de su coche. y además. y lágrimas amargas llenaron sus ojos. Lexi se dijo que nunca debió ir a buscarlo. En la entrada estaba su padre. Yo nunca debí hacer esto. Con la palma de la mano. ¿Tan difícil ha sido convencerle? -Papá -dijo Lexi con tono duro. mostrando que había tenido un día duro y largo y no estaba de humor para bromas. él no se marcharía hasta que saldara su deuda de algún modo. acarició los duros contornos de su pecho. Capítulo 4 C UIDADO con él -dijo Lexi a los tres hombres que llevaban el cuerpo de Jake mientras entraban en la casa . Mientras Aaron echaba las cosas de Jake al maletero. Ella lo había amado una vez. drogado y secuestrado. Y en ese momento se lo iba a llevar por la fuerza. Cuando Aaron terminó. podía sentir los latidos fuertes y regulares de su corazón. y Jake no era precisamente un santo. que ella no quería que lo hiciera. Cuando llegaron a su lado. -Jake. Y a pesar de lo que su padre pensara. un corazón que la odiaría a la mañana siguiente. y calor corporal que creaban un olor poderoso y único. le dio adiós y se marchó. saboreando el gusto salado del sudor. él se lo debía. Y esa vez. Esto nunca debería haber pasado. Pero no he podido evitarlo.insistió Frank ¿Se pondrá bien? ¿Qué le ha pasado? Ocupándose de que los hombres dejaran con cuidado a Jake en la cama. -¿A qué dormitorio? -Aquí abajo -dijo Frank Conley de pie en la que siempre había sido la habitación de Jake-. aspirando aromas que hacían difícil ignorar su presencia. sintiendo la fuerza de los músculos. Lexi se inclinó hacia Jake y respiró profundamente. ella no debió haber insistido. Incapaz de resistirse. -En serio . tierra. Sus labios rozaron sus hombros. Estaba disculpándose. Tendría suerte si Jake no la denunciaba. Le debía "la mañana después" que Lexi nunca tuvo. Le debía once años de especular. lo siento -susurró--. Lexi era feliz. él soltó un silbido. Especialmente con sus costillas y hombros. y cuando él declinó su oferta. una suave colonia mezclada con el aroma nada desagradable del sudor. -Dios mío. lo último en el mundo que ella necesitaba era la presencia de Jake agitando las aguas. He abierto la cama. Dándose cuenta de que estaba hablando sola. Durante once años se había dicho que él nunca volvería al rancho. . acarició su brazo.

apartándoselo de la frente y los ojos mientras su padre reprimía la risa. entró en la habitación y se dirigió a los ayudantes. ¿Por favor. tierra y mil cosas más. No le despiertes. así que no será muy difícil. corazón. -¿Cuáles son las otras cosas? -le preguntó su padre. -Y muchas cosas más.. ¿Costillas fracturadas? Ella asintió.. -Es su maquillaje explicó en un susurro. cuando sólo quedaba cerrar la puerta y sacarse a Jake de la cabeza hasta la mañana siguiente. con el rostro ansioso como el de un niño el día de navidad. a ver -siguió mientras su hijo bajaba por las escaleras-. No hubo tiem . -¿Es él? -susurró. pero simplemente asintió. John. levantó la cabeza y encontró a Jamie mirando desde lo alto de la escalera. ¿Podéis quitarle los pantalones? Son anchos. -Sí -contestó Lexi llevándose un dedo a los labios--. un payaso de rodeo. Esternón magullado. Mientras los hombres le bajaban los pantalones. Lexi le desató las zapatillas y se las quitó.. Lexi estudió los pantalones. un vaquero se enredó en la cuerda del toro. manchados de sangre. tomar decisiones y dar órdenes. Y muchas heridas y contusiones. Para ocultar su rubor. Con la mano en el pomo. -Habrá que quitarle la ropa mientras siga inconsciente. -Oh. antes de doblarlos y ponerlos encima de los zapatos. esperando que Jamie no estuviera decepcionado de su héroe-. -Gracias. -¿Un payaso? Oyó la tristeza en la voz de Jamie. La desolación apareció en la voz de Jamie. -¿Podrá hacer algo? Jamie llegó. Pero de todos modos no tiene que hacer nada aparte de sentarse en una mesa. el del cabestrillo. -Déjame verlo. podrías sacar también las cosas de Jake del maletero y dejarlas en el vestíbulo? -Sí. señorita Lexi -murmuró John mientras le daba los enormes pantalones. -No -dijo Lexi respondiendo a su padre y ausentemente poniendo un brazo en el hombro de su hijo-. Entonces. por favor. Lexi pasó los dedos por el pelo de su hijo. se unió a su padre en la puerta. -¿Qué tiene? -preguntó Frank-. Hombro salido. Jake estuvo. -¿Es ése Jake? ¿Qué es eso? -preguntó señalando a la pintura sucia y corrida en el rostro del hombre dormido.. Jake es un payaso ahora. Ssh. fantástico -dijo enrojeciendo.Oh. -Mis llaves siguen en el contacto del coche. -Ya sabes. No estaría bien.

. Agradecida por la interrupción. Mejor mañana. Jake está orgulloso de lo que hace y tú también deberías estarlo. En el pecho de Jake y en los brazos empezaban a formarse nuevos moratones. el trío se marchó de puntillas. Muchas gracias. giró furioso y entró en el dormitorio. -dijo sacándose la receta del bolsillo-. Y despidiéndose. -No exactamente. . -¿Está muy mal de verdad? -No va a poder moverse mucho durante una temporada -respondió Lexi. -Oh. -Sí. -¡Maldición! -exclamó Jamie de corazón. Será estupendo tener a Jake de nuevo. -No ha sido nada -dijo otro haciendo un gesto con la mano--. -Tú has ido a rodeos suficientes veces para saber que los payasos trabajan tan duro como cualquiera -dijo mientras volvía a su hijo para que mirara a Jake--. Siento mucho haberos despertado en medio de la noche. ella se permitió mirarlo. -Me parece que Jake no está muy contento de haber vuelto -observó Frank mientras Lexi sacaba a Jamie de la habitación.po de quitarse el maquillaje antes de que nos fuéramos anoche. -Jake no puede ser un payaso. señorita Alexandra. con la curiosidad reemplazando a la decepción al ver los calzoncillos rojos de Jake que le cubrían desde la cintura hasta los tobillos. Ahora escúchame. -¿Alexandra? dijo Frank Conley con autoridad. -Se los hemos quitado para que esté más cómodo. ¡Él era un campeón! -Baja la voz --le ordenó Lexi siguiéndole y cogiéndole del brazo y girándole-. Tonio se guardó la receta. intentando ser objetiva. No queremos que se despierte antes de tiempo. Jake salvó la vida de un vaquero anoche en el ruedo. Por primera vez desde que le había acostado. Hizo algo muy valeroso. ¡Jamie! Liberándose de la mano de su madre. recuerdo el genio de Jake como si fuera ayer. Lexi soltó a Jamie y corrió hacia la puerta cuando los hombres entraron con su equipaje. -¿Qué le ha pasado a sus pantalones? -preguntó Jamie. y Tonio. -¿Puedo tocarlo? preguntó Jamie acercándose a la cama. ¿Necesita algo más? Nada. Ellos arriesgan sus vidas no che tras noche sin pena ni gloria y por muy poco dinero. -Esta noche no. Sonriendo. intentando ver con los ojos de un niño ansioso por ver una leyenda hecha realidad. jovencito -susurró con firmeza-. Y gracias Lexi sonrió a los tres hombres . -Ahí mismo --dijo señalando un rincón. y podría haber muerto haciéndolo.. Y no se preocupe. ¿Puedes ir a la farmacia en cuanto abran y que te den esto? Por el bien de todos creo que lo mejor es que Jake empiece a tomarlo en cuanto despierte.

Jake se desmayó. Jake no es muy feliz viniendo aquí. Quiero que se quede. No se le daba bien mentir.. ¿Cuándo lo dije? -Te pregunté si Jake estaba contento de haber vuelto. y tú dijiste que «no exactamente». Lo más difícil será hacer que se quede en cuanto despierte. Lexi estaba demasiado agotada para pensar. no montes jaleo --dijo volviendo a la mecedora-. eso no fue tan difícil.. Eso es bastante tiempo para que tú te recuperes. .-¿Sí? -Tenemos que hablar. -¿Crees que estará más contento cuando se haya instalado? -preguntó Frank empezando a caminar de un lado a otro-. -Bueno. no sé. -¿Por qué accedió a volver contigo? Bueno. Y sí.. -dijo frotándose los ojos-. -Oh. cogiéndola del brazo y llevándola al salón. Estoy agotada. ¿No podemos hablar por la mañana? -¿Qué querías decir con «no exactamente»? -preguntó Frank como si no la hubiera oído.. -Es muy tarde. El doctor le inyectó un calmante -dijo poniéndose de pie incapaz de mirar a su padre-.bromeó Frank. -Parece como si le hubieras raptado . -¿Ahora? -Lexi miró hacia el pasillo-. -Oh.Le he mandado a la cama. Lexi se sintió más y más irritable. Frank la soltó del brazo y se acercó a la chimenea antes de girar y mirarla. -No me gusta llamarlo así. está herido. Lexi dejó de caminar. Viendo a su padre caminar. ¿Qué significa eso? -Sólo significa que no estaba muy ilusionado por venir aquí. La expresión de su padre pasó de esperanzada a sorprendida. No me dejó otra opción. y Jake no atendía a razones. y yo hice que lo llevaran a mi coche. pero en ese momento. -Pero al menos accedió a venir -con un suspiro. No puede trabajar y no tiene dónde ir -Lexi se sentó en una silla antes de que sus piernas temblorosas se le doblaran. Estoy tan cansada que me duele la cabeza. Quiero que esté feliz.. Miró a los ojos de su padre y supo que él estaba más cansado incluso que ella. Mírale. -¡Lexi! Papá. papá. ahora. De todos modos no puede volver a trabajar en dos o tres meses. Ni aquí ni en ninguna parte. Y no hay nada que podamos hace para evitarlo. Frank se sentó-. papá. Esa tarde sus acciones le habían parecido lógicas. Ese tema no quería discutirlo esa noche. -Oh. no tenía idea de cómo justificar lo que había hecho. papá. punto. Su rostro estaba pálido y tenía ojeras. no creo que puedas hacer nada al respecto.. La verdad es que no estaba seguro de que pudieras conseguirlo... ¿Dónde está Jamie? .

pero en ese tema él se mostraba reacio. Me dijiste dónde encontrarle. Frank sonrió con un brillo juvenil y pícaro en sus ojos. le dio un beso en la mejilla y se marchó hacia la puerta-. Lexi escuchó sus pasos hasta que llevó a su dormitorio provisional y cerró la puerta. Normalmente. Todo el mundo estuvo de acuerdo en que era por su bien.. Jake va a estar furioso cuando se despierte por la mañana.-¿Le has raptado? . Demasiadas heridas.. -¿Sabes qué pasó? -insistió Lexi-. Pero el rodeo es todo lo que él conoce. Tú déjame que yo me ocupe de él. -No. No podrías haberlo ocultado. Es todo lo que tiene. no lo dejas a medias. preparada y esperando. Lexi asintió. no lo hice a propósito. -Buenas noches. . -¿Y qué iba a decirte? ¿Que Jake no es el hombre que solía ser. Sucedió. Supongo que por esta noche ya hemos hecho todo el daño que podemos. torero? -dijo eligiendo la otra alternativa. y Jake se merece más que eso. papá -susurró Lexi. Pregúntale a él. lo hubieras mostrado en tu cara. Demasiado cansada para encontrar humor en la idea. -Desde luego cuando te propones algo. -Yo no siento pena por él. mientras que ella veía la llegada de Jake como un . Si lo hubieras sabido. Además. ¿Por qué dejó de montar y se hizo. Algunas cosas es mejor no decirlas. no lo es. pero que no dejaras que tu pena asomara al verle? -Frank se encogió de hombros . Tiene un rancho aquí cerca. Él es quien tiene las respuestas. ella podía hablar libremente con su padre. pero no te molestaste en decirme lo que estaba haciendo. Frank se encogió de hombros. Frank giró y se marchó. -Soy tu hija..preguntó Frank incrédulo. Hasta mañana. Oh. -Eso espero.. No yo. ¿de acuerdo? Yo me metí en esto y yo sola saldré. -No lo sé -Frank se acarició el puente de la nariz. -Bueno. -¿Por qué no me avisaste? -¿Avisarte? ¿De qué? -De Jake. Él veía la presencia de Jake en el rancho como una solución simple y directa a un problema. al menos está aquí -la sonrisa pasó a una risita-. No me preguntes a mí. -¿Papá? Frank se detuvo y la miró. -Pero habrías sentido. sintiéndose muy sola. un gesto de fatiga--. -Supongo que era demasiado viejo. ¿recuerdas? Tú no eres exactamente un modelo de moderación. Me figuré que tú lo averiguarías pronto. No necesitaría tanto dinero para ocuparse de él de nuevo. hija. -Me ayudaron.Lo que tú digas -Frank se levantó.

¿Te he hecho daño? -Hmmm -gruñó dormido. Saliendo de sus pensamientos.enorme dolor de cabeza. Jake Thorn había sentido lo mismo años atrás. Lexi empezó a dirigirse a su dormitorio.. Lexi entró y se acercó despacio a la cama. James Jackson Thorn. que durante diez años había sido su razón principal de vivir. su cuerpo apaleado y su espíritu herido. Pero de momento. . Y hasta que regresara del hospital y se pusiera bien. -Perdona. incapaz de dejarle. Le abrazó más fuerte mientras respiraba profundamente el olor a niño de su hijo. Le llevó hacia la puerta. y Lexi no erala única persona que haría cualquier cosa en el mundo por él. Con la mano. -Ow -se quejó Jamie. La primera noche que se besaron. Lexi se quedó mirando al niño en el enorme sillón. No quería despertarle. -¿Mamá? -¿Sí. -Lo siento. cabezota y testarudo. Pero aún así. Nada y nadie. Sus dedos acariciaron el pelo de su brazo mientras su nombre resonaba en su cabeza. su ancho pecho subía y bajaba al ritmo de un sueño profundo. hijo? -Me estás aplastando. su padre tendría lo que quisiera. lo giró despacio y abrió la puerta. Recuerdos tiernos de él pasaron ante ella. Cuando llegaron a lo alto de las escaleras. preocupada de que su emoción se volviera decepción cuando un Jake furioso se despertara por la mañana. pero también era generoso. Sin aliento. Un pie con calcetín salía por debajo de la manta que ella no recordaba haber echado sobre él. no había nada más que ella pudiera hacer por él. -¿Mamá? -balbuceó mirando con el otro ojo medio abierto. Incluso con el rostro oculto. ¿Qué había estado haciendo en la habitación de Jake? Lexi se acurrucó contra la espalda de Jamie.. Agradecida de llegar a su cama. En la puerta de Jake. soportándole lo mejor que podía y recordando los días en que le había cogido entre sus brazos y había subido las escaleras. se estiró junto a su hijo y lo abrazó. Nada iba a hacerle daño. Él era su vida. Se giró. amoroso y honorable. puso la mano en el pomo. se paró. Dentro. y sobre el vendaje de su costillas. le quitó las botas y le metió bajo las sábanas. y un pie con bota le golpeó la rodilla. Entonces. se frotó un ojo. Al tropezar con la silla que había en la esquina. sin discusiones. él estaba quieto. Lexi aflojó los brazos. a Lexi le dolían los brazos de mantenerle recto y la pierna de haberse chocado con las botas que Jamie llevaba con su pijama. así sería. corazón -susurró Lexi mientras le ayudaba a ponerse de pie. chocó con algo suave. seguía siendo el hombre más magnífico que ella nunca había conocido. -Ssh. La noche que. cerró los ojos y se apartó del pensamiento y de él. Frank Conley siempre había sido y siempre sería un terco.

-¡Ouch! Apartándose de la cama con la manta aún en la mano. Lexi se acercó a él con cuidado. -¿No vas a necesitarme? . sintiéndose igual de impotente que la noche anterior. Con cuidado de no abrazarlo con mucha fuerza. sentía un sutil estremecimiento de sus piernas. Lexi se inclinó. Y se sintió aliviada cuando al final liberó la sábana. Se inclinó a pocos centímetros de su pecho desnudo y empezó a apartar la sábana retorcida. Yo no puedo. -¡Lexi! -gritó Jake otra vez. Un brazo estaba apoyado detrás de él y un pie en el suelo. se quedó quieto. -Gracias. -¡Lexi! -rugió Jake. Los ojos de dolor de Jake se clavaron en ella acusadores. Lexi le señaló la puerta a dos metros de su cama. Jamie.-Te quiero. maldita mujer! ¿Dónde estás? Lexi regresó a dejar la manta mientras el dolor en su cabeza disminuía. se apoyó en los pies.Arriba. -¡Un momento! -Lexi vio la manta en su mano. Con esfuerzo. -¡Jake! --gritó desde lo alto de la escalera-. abrió la puerta de su dormitorio y le encontró medio sentado en la cama y con medio cuerpo fuera. se acurrucó de nuevo a él y se durmió. Rígido de dolor. por favor? -preguntó Jake con los dientes apretados mirando al techo. -¡Lexi! El sonido de cristal rompiéndose sobre la pared en el piso de abajo. gritó y cayó de espaldas sobre la cama. -El doctor dijo nada de movimientos repentinos -le recordó dulcemente. -¿Puedes marcharte. cruzó la habitación frotándose la cabeza. La otra pierna estaba enredada entre las sábanas. como si fuera un tigre enjaulado. -Claro. el doble de alto que antes. la hizo salir corriendo de la habitación con la cama a medio hacer. gimiendo suavemente. -Y yo te quiero. ¿Qué es tan importante? -Tengo que ir al cuarto de baño -dijo mirándola furioso. Jake gruñó y sacó la pierna. Arrepentida al instante. Sobresaltada mientras hacía la cama de su hijo. mamá -susurró con voz de sueño. creo que ya podré valerme solo. Lexi dio un bote y se golpeó la cabeza con la litera de arriba. -¿Dónde has estado? . ¡Deja ahora mismo de hacer eso! Bajando de dos en dos los escalones. Con cada roce de sus dedos contra la tela suave de sus calzoncillos largos. -¿Necesitas ayuda? -¿Crees que podrías desenredar esta sábana?-le preguntó aún como si escupiera cada palabra-. -¡Lexi. arrastrando un calcetín en el proceso.

? -Gatearé si tengo que hacerlo -dijo con sequedad-. Pensé que lo sabías dijo Cordelia sonando más sorprendida que ofendida-.-Si te necesito. En toda su vida. cerró la puerta de golpe y subió las escaleras furiosa. ¿verdad? Lexi deseó no haber contestado al teléfono. no tienes que sorprenderte tanto. demasiado sorprendida para tener tacto-. Lo siento. Y se cansa fácilmente. -Bueno. querida. lo sabrás. -Lo dices en serio. mamá. -Eso es propio de él. Pero en vez de sentirse conmovida. Te llamaré si te necesito. ¿Qué aspecto tiene? -Está más pálido que de costumbre. la risa estridente que utilizaba cuando estaba frente a algo ligeramente incómodo. Lexi se estaba volviendo más y más suspicaz a cada segundo que pasaba. pero al instante se avergonzó de sí misma. -¿Sigue siendo atractivo? La primera vez que lo vi. -Bueno. y está dándole largas al asunto. Frank no tenía dinero. Lexi se sentó en la cama antes de que sus piernas la hicieran caer. Las conversaciones con su madre . -Las cosas no han cambiado mucho desde la última vez que hablamos. Es el hombre más cabezota que he conocido -suspiró Cordelia--. hacia la puerta. Dolores-. Y aún lo pienso --dijo Cordelia con su dramatismo que le había pasado a su hija mayor.. Cordelia Davies Conley Lorton Smith Ridley se rió. querida. Ahora vete. -¿Dígame? -Lexi. Sin volver a mirarlo. y aún tienes que bajarte de esa cama antes de hacer una de las dos cosas. finalmente dando voz a una pregunta que la había obsesionado durante años-. Necesita operarse.. Lexi dio un paso atrás. sabes que estoy preocupada por tu padre. -Estaré aquí al lado. No creo que nunca ame a otro hombre como amé a tu padre. Ésta es la segunda vez que has llamado este mes. querida. ¿Cómo está? Lexi se preguntó brevemente si su madre aún tendría un seguro de vida de su ex-marido. -¿Pero cómo vas a. pero normalmente tú llamas una o dos veces al año -dijo Lexi.. pensé que Frank Conley era el hombre más atractivo que nunca había visto. Acababa de terminar de hacer la cama de Jamie cuando sonó el teléfono. -Vete.. Lexi eligió las palabras con cuidado. -Bien. -Lexi. Corrió a su dormitorio y lo cogió. ¿Eres tú? -Ma. Lexi nunca había oído a su madre decir tantas cosas amables sobre su ex-marido seguidas. si lo querías tanto -preguntó Lexi. Lo que tú digas -Lexi se giró y se marchó hacia la puerta-. ¿por qué le dejaste? -Lexi. Y no estamos cerca de navidad. Pero no creo que vayas a encontrar gatear más fácil que caminar. ya que Cordelia lo exageraba todo.

Lexi se había sentido abandonada. pero en su momento no le había parecido eso a Lexi. y durante mucho tiempo después. no. Casi tentada a ignorarlo. Lexi empezó a protestar de nuevo. Dolores os manda recuerdos. -Pero me dijo que te dijera que va a llamar por teléfono a Jamie en cuanto pueda. y no Dolores. Quiero decir que entiendo que no pueda venir --lo arregló. Lexi se puso tensa en cuanto oyó el nombre de su hermana. bellas. Lexi -replicó su madre despacio-. Cordelia y Dolores eran muy parecidas. Lexi deseaba ser igual de buena madre para Jamie. Lo entiendo perfectamente. -Gracias por llamar. querida. Simplemente no la entendía. -No me des las gracias. Dejó el cepillo. No tengo razón para mentirte en eso. Entonces. vanidosas. no! -con Jake allí no quería ni que Dolores llamara por teléfono. totalmente confundida. lo mejor que había hecho Cordelia por su hija menor había sido devolverle la custodia a su padre un año después del divorcio. iría si pudiera. Aún lo quiero. lo había ocultado muy bien. y mucho menos aparecer--. Lexi colgó y fue a su cómoda a cepillarse. podían ser muy amables y generosas. Pasaron años antes de que se diera cuenta de que ella había sido la afortunada.siempre la dejaban deprimida y confusa. pero lo mismo podía decirse de Cordelia. decente y cariñoso. ¿oyes? Y llámame si algo cambia. Lexi echó una mirada irritada por encima de su . -¿Abandonar la ciudad? ¡Oh. A lo mejor para Cordelia había sido un acto de amor. No le extrañaba que el matrimonio de Jake con Dolores no hubiera durado. Pero acaba de hacer las pruebas para un papel muy importante y ahora mismo no puede abandonar la ciudad. Ha sido agradable ver que te preocupas. Y está muy preocupada. Él no era siempre un hombre fácil. y no habían significado nada. pero entonces se dio cuenta de que no era necesario. Si a Dolores alguna vez le había importado alguien que no fuera ella misma. mamá -dijo Lexi deseando terminar-. -Oh. -Claro. Cuídale mucho. -Bueno. querida -dijo Cordelia suavemente-. -Descuida. -¿Sabe lo de papá? -Claro que sí. Sabe que tú tienes razón al querer que ella lo conozca mejor. Por cierto. -¡Lexi! -gritó Jake. y una vez entre un millón. estiró sus brazos cansados y se recogió el pelo con un pasador. pero en su corazón era amable. porque ella era la que tenía a Frank Conley de padre y madre. sólo lo suficiente para hacerlas totalmente impredecibles. ¿Cómo podía durar el matrimonio en una familia donde el amor no contaba nada? Posiblemente. y nunca la había mentido. Hahía oído la misma promesa de su hermana docenas de veces. excitantes y desesperantes.

Sólo quiero vestirme y marcharme de aquí.. ¿Por qué me haces tantas preguntas? Jake no la miró.hombro hacia la puerta abierta. y cuando me agaché para recogerlas. calcetines y calzoncillos estaban esparcidos desde el vestíbulo hasta la puerta abierta de su dormitorio. -Espero que no con esto.. -¿Dónde están los trabajadores? -Supongo que en el campo --le miró perpleja. furiosa y frustrada. miró hacia abajo y vio la maleta de Jake abierta en el vestíbulo. -Ha tenido que irse a la ciudad. Lexi recogió un par de calzoncillos. mientras estaba inconsciente. giró de nuevo. -No quiero deshacerlas. -¡Lexi! -llamó de nuevo. -¡Voy! En las escaleras. -Bien. -Necesito ayuda. pisoteando la ropa del suelo en el proceso. Pero de algún modo. -Yo podría haber deshecho la maleta -le sugirió suavemente.. Lexi le mostró los calzoncillos. Camisas. -¿Dónde está Frank? Jake estaba sentado en la cama.. Lexi le tiró la ropa interior. -Se me empezaron a caer. ¿Es este tu modo imaginativo de deshacer las maletas? --hizo un gesto hacia la ropa por el suelo del vestíbulo. Recuerdo específicamente haberme negado a venir. -¡Lo sé! Sintiéndose culpable. se volvió y salió al vestíbulo. sonando menos exigente y más desesperado. -Yo no pedí venir aquí.. Sus calzoncillos rojos largos estaban en el suelo. Ella se sintió avergonzada por su falta de tacto. empezó a bajar las escaleras.. Pero no esperes mi ayuda.. Las ropas de su interior estaban revueltas y caían hasta el suelo.. -¿Me llamabas? -preguntó dulcemente. Excepto Tonio. Lexi. recordé de modo bastante desagradable que no puedo agacharme -dijo con brusquedad. conseguiste traerme aquí -terminó Jake en tono más bajo. En cl pie de las escaleras. Y también está Mack que ha llevado esta mañana a papá a la ciudad. que ha ido a la farmacia a comprar tus medicinas. -De hecho -le gritó Jake--. enganchándose la bota en una camisa y entrando furiosa. se los colgó del dedo índice por el elástico y entró en la habitación de Jake. -. Sus manos sujetaban la sábana cubriéndole desde la cintura hasta más abajo de las rodillas.. . Vestirte y marcharte. -¿Quién más hay aquí? -Twyla la cocinera. Recordando el vaso que él había roto antes y aún tenía que recoger. incapaz de no responderle.

-Lexi. . Ya empiezas a apestar. pero cayó en el suelo a un metro de la cama y del brazo extendido de Jake. -¿Por qué no te desatas la camisa de la bota y me la tiras? --preguntó de repente sin furia. -¿Lo hizo? -Sí. ¿y qué hay de un baño con esponja. -No hasta que puedas vestirte solo --dijo mirándole con dureza. retándola. ¿Tienes una oferta mejor? ¿Quieres ayudarme a quitármelo? -A lo mejor. Lexi? También me vendría bien --dijo con tono grave y peligroso-.-¿No prefieres una limpia? Suavizándose tan rápidamente como él. -¿Prefieres que lo haga Twyla. Lexi se fijó de pronto en su cuerpo. gracias. . o uno de los ayudantes? . vas a necesitar uno antes o después. y sólo ha pasado un día. -Maldición -murmuró Lexi. aunque sabía que sólo estaba atormentándola. Soy perfectamente capaz de ducharme solo. estaba bromeando. La voz de Jake se suavizó. Lexi se la tiró. y Aaron fue el que te llevó a mi coche. En todas partes donde miraba.¡No! -gritó indignado-. la piel bronceada se vería tersa sobre músculos fuertes que flexionaban al mínimo movimiento. te sugiero que la escupas. si me lo pidieras bien. ¿tienes una idea mejor? Porque si la tienes. -Ésa vale. Apenas te puedes mover. ¿Me darías uno si te lo pidiera bien? Su tono seductor dejó sin aliento a Lexi. -¡Podrías haberme dejado donde estaba! -¡Nadie te quería allí! Louanne dijo que podías irte al infierno. podrías ser un poco más agradable -se acercó a la camisa y la recogió-. En silencio. -¿Sabes? Para un hombre que no es capaz ni de vestirse. No hasta que otro médico te los pueda poner o me enseñen cómo hacerlo a mí. -¿Crees que podrías acercarte un poco e intentarlo de nuevo? -preguntó Jake irónico. Lexi le miró. -Bien. y no puedes hacerlo solo. Bueno. -No creo que debas mojarte aún esas vendas de las costillas. ¿Cómo vas a ponértela por el hombro derecho? Puedo hacerlo. -A lo mejor. -Bueno. -¿Y qué hay de ese maquillaje? ¿Pretendes llevarlo hasta Halloween? -A lo mejor.No lo harías -dijo Jake. -Tú no vas a bañarme. pues yo no. -Bueno. Apartó la mirada y cogió la camisa. -Lo mataré. . los dos contemplaron la camisa como si fuera una serpiente a punto de atacar.Con la camisa colgando de su pie.

sus rodillas. estás soñando. pero no lo suficiente cerca para cogerla sin inclinarse. qué pena. hazlo a tu modo -se giró y se dirigió hacia la puerta-. Incapaz de apartar la mirada. -¿Hoy? -Sí. una vocecita le decía que le había abandonado cuando estaba indefenso.Bien. amenazando con hacer temblar las paredes-. No voy a quedarme aquí. y curiosamente. En cuanto esté vestido y haya recogido mi ropa. Jake la miró echando fuego por los ojos. Después de todo.-. Con un hombre tan testarudo y enervante como Jake. -¡Lexi! -rugió de nuevo Jake. Jake apareció en la puerta. Lexi se marchó. será un placer llevarte a ti y a tus maletas al aeropuerto de Albuquerque. vendas alrededor de sus costillas y un par de calzoncillos azul marino. -No puedo coger la camisa.. Y después de que lo hayas hecho.-Lexi. Lexi se fijó en sus muslos largos y perfectos. Esta mañana si puedo. Vístete. ¿verdad? ¿Cómo te las arreglarás viviendo solo? -No puedes obligarme a quedarme. ayudando a Twyla. Puso sus pies desnudos sobre la camisa y la acercó a su brazo extendido. lo que ella hacía era por su bien. Las venas en su cuello habían vuelto a la normalidad. eso es fantástico -dijo ella abriendo la mano y dejando caer la camisa al suelo-. me marcharé. pero . Llevaba únicamente el cabestrillo azul. ¿te has operado la rodilla? -Sí. una perfecta. ¿verdad? ¿Por qué no vienes a buscarme cuando estés listo para marcharte? Estaré en la cocina. . sin moverse. Las venas de su cuello se marcaban con la fuerza de su ira y su frustración. Pero entonces tampoco tengo que ayudarte. hoy. pero Lexi la ignoró. y la otra con una cicatriz.. Capítulo 5 C ON una sonrisa. pasando cuidadosamente sobre su ropa mientras subía las escaleras. ¡Vuelve aquí y tráeme un par de pantalones! Lexi volvió y miró la puerta abierta de la habitación de Jake. no puedo -continuó Lexi con el mismo tono dulce-. De acuerdo. -Jake. sobreviví sin tu ayuda -señaló la maleta al lado de Lexi. ¿Puedes darme unos vaqueros? Ella le miró a la cara. -¿Te has puesto ya la camisa? -¡No! Y tras su grito. -¡Vuelve! -¿Por qué? --preguntó ella con la mano en el pomo. estaba justificada. -Oh -exclamó Lexi-. -No. Dentro.

con la pintura corrida y sucia aún tapando sus facciones y la arena. Bueno. Al hacerlo vio la cicatriz que iba desde el muslo a la pantorrilla por la cara interna de la rodilla. ¿Empezamos con los calcetines? -Sólo quiero ponerme los vaqueros -respondió Jake inexpresivo. soltó los pantalones y se apartó. Jake salió del baño. eso está mucho mejor -murmuró Lexi inclinándose para coger unos vaqueros--. La mano de Jake bajó para coger un lado de los vaqueros. Lexi cogió la parte derecha y tiró hasta que se encontró en una posición muy incómoda. -Por favor -dijo él con frialdad. Lexi dejó la bolsa de lona y lo miró.. y ella apartó la mano a la vez que él se levantó y se subió los pantalones por los muslos y por la cadera derecha. Entonces se dio cuenta de que él tenía razón. -¿Ayudarte? El calor encendió sus las mejillas de Lexi y empezó a discutir. mientras rápidamente se ponía de pie. Enderezándose con los pantalones en la mano. Con la bolsa en una mano y los vaqueros en la de la puerta cerrada del cuarto de baño. Gracias a Dios seguía llevando ese estúpido maquillaje. Es imposible que yo me ponga esos vaqueros. El calor le subió a la cara. Tienes suerte de que sea una persona paciente. señor -murmuró Lexi cogiendo la bolsa de lona azul bajo un montón de ropa-. La marca era estrecha y blanca. -Oh. Al menos no tendría que ver su cara mientras le pusiera los vaqueros. -¿Dónde están las toallas? -preguntó Jake desde la puerta cerrada. -Es mejor que te sientes. sólo para encontrar a Jake mirándola . obviamente de varios años de antigüedad. lo miró. ¿Crees que podríamos hacer algo con tu cara? Hablar contigo así es como hablar con alguien que lleve gafas de sol dentro de un sitio. Estamos progresando. -Coge la bolsa azul. se oyó el sonido del agua del grifo. Sus dedos rozaron los de Lexi. fijándose en los vaqueros en sus manos. no está en tu vocabulario. Lexi se arrodilló y le subió los pantalones por las piernas. el rostro de Jake estaba convirtiéndose en una imitación de una cara de Picasso. Reprimiendo un jadeo. Casi al instante. supongo que no hay otro modo. -Supongo que la palabra «por favor». Tendrás que ayudarme. Entonces giró y desapareció en su habitación. Mientras él bajaba hacia el borde de la cama.. De acuerdo -dijo con fingida serenidad-. Saberlo le hizo sentirse un poco mejor. Jake señaló a su equipaje. Su estudiada compostura le dijo a Lexi que él no se encontraba con esa situación más cómodo que ella. Nunca se podría poner solo esos pantalones. Consolándose de que no sería tan malo si no pensaba en ello. -Sí. -En el armarito a la izquierda del lavabo.

tan aturdido como ella debía parecer. -Creo que ya puedo solo -dijo él con voz tensa. -Claro -ella bajó la mirada. -Puede que... -se aclaró la garganta-. ¿Podrías sacar la crema para la cara de mi bolsa azul? -Sí. Girando, ella se fijó en la bolsa y se acercó a donde estaba, en los pies de la cama. Abrió la cremallera y encontró un juego de afeitado. -Eso no es -dijo Jake. Parecía dolorido, y Lexi se giró automática mente. Estaba de pie con el brazo izquierdo detrás de la espalda, tirando de los vaqueros, cuya cintura parecía estar atascada en sus caderas. Mientras lo miraba, Jake se retorció despacio, sujetando mejor la cintura con la punta de los Y luego le dejaría a él preocuparse sobre lo que fuera a hacer a continuación. Acercándose para ponerse entre sus rodillas, se inclinó hacia delante, y cogió los dos lados de la cintura y los juntó. Entonces, manteniéndola cerrada, cogió la cremallera entre sus dedos, y haciendo caso omiso del abultamiento más abajo, subió con firmeza. -Oh, gracias dijo Jake intentando apoyarse en su codo. -¿Quieres que te lo abroche?. No, gracias -se sentó-. El resto puedo hacerlo solo. Gracias. -Sinceramente lo dudo -cogió la cinta del pelo-. Prueba a ponerte esto con una sola mano. La voz de Jake pasó a un gruñido. Estás disfrutando con esto, ¿verdad? Sólo intento ser realista, Jake. No eres un inválido, pero tus habilidades son limitadas. Y posiblemente lo serán durante un par de semanas. Si dejarás de intentar hacer las maletas y marcharte, yo... yo dejaría de restregártelo... ¿Tienes dolores? -Sí. -¿Muchos? -Si. -Tengo las pastillas que el doctor te recetó. Lo siento, debía haberlo recordado antes. -No, puede que luego. Ahora mismo me tomaré un par de aspirinas -señaló su bolsa y Lexi sacó la caja que había visto antes. -¿Estás seguro? -preguntó sacando dos pastillas-. El médico no te lo habría recetado si... -No me gustan las pastillas. Una simple aspirina y linimento de caballo me curan casi todo. Ella le dio una y cogió un vaso del agua del cuarto de baño. -Hablas como papá.

-Lo tomaré como un cumplido -Jake le devolvió el vaso y señaló la crema facial-. Supongo que vas a insistir en ayudarme con eso. -Bueno, podría dejarte solo y volver a la hora de la cena a ver si has terminado. -Muy graciosa. Sin esperar a tener su permiso, Lexi cogió la cinta y se la puso de modo que le apartara el pelo de la cara. Entonces extendió crema por toda su cara. Levantándole la cabeza, ignoró los ojos desafiantes y empezó a masajear la crema con la punta de los dedos. Cuando lo peor de la pintura y suciedad se había despegado, cogió un algodón y empezó a retirarle la capa de crema y porquería. Negándose a mirar la cara que acababa de descubrir, empezó a aplicar una segunda capa de crema. -¿Qué estás haciendo? -preguntó Jake apartando la cara de su mano. -Creo que no te has visto la cara -le cogió la barbilla con una mano y le mantuvo la cabeza quieta mientras echaba la capa de crema -. Ahora quédate quieto un momento, porque aún no he terminado. Ella cogió los algodones que había echado al suelo y los metió en la papelera del cuarto de baño. Allí humedeció una toallita en agua caliente y volvió para ponérsela sobre la cara. -Mmm -suspiró Jake- . Muy agradable. Lexi no respondió. En su lugar, apretó la toallita contra su piel, empezando por su frente y bajando a la barbilla. Masajeando con los dedos a través del tejido, pensó en los cambios que había provocado el paso del tiempo. Lo que había sido un cuerpo duro y sin grasa cuando Jake era más joven, se había vuelto más definido, más poderoso e incluso más masculino con la edad. Su rostro había sido atractivo, saludable y juvenil, con buenos huesos y una mandíbula fuerte. Lo que le habían hecho especial habían sido esos ojos verdes y sus labios delgados, expresivos y sensuales. Incluso bajo el maquillaje, Lexi había visto que sus ojos y sus labios no habían cambiado, aunque su impacto parecía haber aumentado con la madurez. Y en cuanto al resto, no quería ni pensar en ello. Cuando le quitó la toalla, se volvió sin mirar los resultados. En el cuarto de baño, dejó la toallita en el lavabo y se apoyó en él. Estaba avergonzada de sí misma, pero si hubiera una salida, Lexi la habría tomado. Toda la mañana, Jake había estado intentando marcharse mientras ella le había puesto todos los obstáculos que se le ocurría para hacerle quedarse. Y en ese momento ahí estaba, escondida en cl cuarto de baño, con miedo de salir y mirar su rostro. ¿Sabes? -dijo Jake muy cerca de ella-. Es difícil creer que después de todo lo que hemos pasado esta mañana, no puedas mirarme sin mi cara de payaso. Me parece un poco extraño, Alexandra, pero si te gustaba más antes, puedo volver a maquillarme Lexi se giró para mirarlo, pero sus ojos se posaron en su pecho.

-No sé de qué hablas. -Mírame, Lexi. Ella subió los ojos hasta su cuello y los clavó donde podía ver el pulso latir. Yo he estado mirándote desde anoche -dijo Jake muy despacio-. Ahora, mírame. Jake le miró fijamente. -De acuerdo, estoy mirando. -Bien -sus labios se separaron en suave invitación-. Tú no me quieres aquí más de lo que yo quiero estar, ¿cierto? Atrapada por el reto en sus ojos verdes, Lexi se agarró más fuerte al lavabo. Cediendo al fin, apartó los ojos de los suyos y se encontró cautivada por su rostro. -Puedo marcharme hoy mismo. -No. Si ella nunca hubiera visto su rostro antes, lo hubiera encontrado inolvidable. Una vez había sido simplemente atractivo, pero su rostro era más fuerte, más marcado. Sus líneas duras y sensuales emanaban carácter. Su boca se curvó en una sonrisa burlona. -Hay gente que podría cuidarme, Lexi. Louanne no es la única mujer que conozco. Tensándose al pensarlo, Lexi se sintió repentinamente celosa. -Pero eso no resolvería el problema de mi padre. -¿Crees sinceramente que esto va a funcionar? -No tiene que funcionar durante mucho tiempo. En cuanto papá esté seguro de que te vas a quedar, se operará. Y una semana más o menos, podrás ponerte y quitarte los pantalones sin ayuda de nadie. Una sonrisa genuina, aunque pequeña, apareció en los labios de Jake. Realmente has madurado, ¿verdad? -Creo que sería mejor si no entráramos en nada personal. -¿Vamos a fingir que no pasó nada entre nosotros? -Fuimos amigos. Déjalo así. Jake la miró con una sinceridad que le hizo estremecerse. -Sería mucho más fácil si no fueras tan bonita. -Quizá simplemente debieras pensar esas cosas y no decirlas en voz alta -sugirió Lexi en tono frío que en ningún modo reflejaba el estado de su alma. Cuanto más lo miraba, más quería que él la tocara. Pero nunca, nunca, le permitiría saber los anhelos que estaba despertando en ella. Él ya la había amado y la había dejado. Ella no creía poder soportar una segunda vez. -Bueno --Lexi se puso delante de la puerta para salir- . ¿Hay algo más que pueda hacer por ti antes de que vuelva a mi trabajo? Jake se apartó y la dejó salir. -Una camisa estaría bien. Y supongo que mejor será que eche un vistazo a lo

-¿Cómo vamos a hacer esto? -Lexi señaló el cabestrillo. Arrugas de dolor enmarcaban su boca. Lexi se acercó. -Así -dijo Lexi suavemente-.que he de hacer aquí. Estaba volviéndole loca..... La mano de Jake se cerró sobre su brazo. -Me tomaré una. Jake volvía a meter el brazo en cl cabestrillo. Soltó la respiración y pequeñas gotas de sudor se formaron en sus hombros y en su pecho. Y no debería. -Como botones. . -Yo las traeré. Sí. Y en ese momento era un olor muy atractivo. Olía a hombre. Sus ojos estaban justo delante de su pecho. . Finalizando. Tan delicadamente como pudo. -Mete la manga por este brazo -jadeó Jake.¿Botones? -ella se apartó. Lexi cogió la camisa que había dejado caer al suelo y volvió delante de él. . Muy bien. y a Lexi le dio un vuelco el estómago. no!» gritaba su mente. deseando que hubiera otro modo de hacer eso más fácil. «¡No.En el vestíbulo. no. Ella miró su rostro y deseó no haberlo hecho. En una mesa. ella metió la manga por la mano y la subió por el brazo. -¿Dónde has dicho que estaban esas pastillas? -preguntó Jake con voz débil. -Me temo que no soy un buen inválido. -Las traeré yo -dijo él--. Cuando finalmente terminó. Tener a Jake de vuelta era peor de lo que ella había imaginado. caliente y fuerte y a lo mejor un poco salado. Jake aguantó la respiración mientras sacaba el brazo del cabestrillo y lo sujetaba con su mano izquierda. Si me ayudas con los botones. -Podré hacer esto solo en pocos días. -Estaré en la cocina si me necesitas -y se marchó hacia la puerta antes de que él pudiera pensar en alguna otra tarea vergonzosa. Se dirigió rápidamente hacia la puerta. pero no lo suficiente rápido. -Pues muy. Por favor. suavemente. El pelo de su pecho acariciaba sus nudillos. Agradecida de que él no pudiera leer su mente. deteniéndola. Y levantó cl brazo derecho mientras seguía sujetándolo con la mano izquierda. -Papá llegará en cualquier momento. Es un poco humillante tener que pedir ayuda de las cosas más pequeñas. Pero sus ojos la miraban con una intensidad que no tenía nada que ver con el dolor. Le había mentido antes. ella se apartó soltando un suspiro que fue más audible de lo que pretendió. Ella lo había superado. -Lexi. una semana como mucho. El no olía mal. miró el rostro tenso de Jake. Subiendo la manga.

pero tiene que quedar algo de esta mañana. -Eso espero --dijo Jake oliendo la comida calentarse en el horno y con el estómago rugiéndole de hambre-. sí! Pero ha tenido que esperar el momento apropiado para enviar a Lexi a buscarle. Un poco abrumado. ¿Tiene hambre? Su rostro redondo le saludó con una sonrisa alegre que él no pudo evitar devolverle. y entonces salió al vestíbulo hacia la otra parte de la casa. tocó la hilera de botones de su camisa. Twyla puso a calentar un enorme trozo de carne junto con una generosa ración de caldo.. No le culpaba por necesitar tiempo a solas. Hace mucha falta aquí. Yo voy para allá. No lo dude por un minuto. -Oh. Ve tú delante. ¿Es demasiado tarde para desayunar? -Bueno. Estaré allí en seguida. Twyla posiblemente tenga ya preparado la comida. como reacio a salir-. entonces tendremos que darle de comer -puso un trapo sobre la masa-. Si la presencia de Jake la turbaba. ¿Por qué no se sienta mientras yo preparo algo? Me llamo Twyla. No puedo decir el número de veces que se ha sentado ahí mismo --hizo un gesto a la mesa-. Mucho. recordando la sensación de sus manos al rozar su piel. Hola. Aunque aún no estoy seguro de que realmente me necesiten. Lo metió todo en el horno que ya estaba caliente. -Encantado Jake se sentó en una silla frente a la mesa de pino-.La verdad es que tengo mucha hambre -él la siguió-. -¿Durante meses? -¡Oh. -Yo estaba empezando a asustarme un poco por miedo a que a Frank le pasara algo antes de ir al hospital. una mujer regordeta junto al mostrador apartó el puño del montón de masa que estaba amasando y lo miró por encima del hombro. Entonces. Yo soy Jake Thorn. ya lo sé -dijo ella sacando cosas del frigorífico-. si quieres venir. sabía que volver allí habría sido para él el doble de perturbador. vio que Lexi no estaba allí. Frank ha estado muy nervioso durante meses esperando que llegara. Lexi vaciló. -No -Jake se quedó en la puerta. y me ha dicho lo mucho que se arrepentía de haberte dejado marchar hace años. señor Thorn. Nada de eso iba a ser fácil para nadie. y no confía en nadie para que se ocupe de este rancho. Frank Conley piensa maravillas de usted. Capítulo 6 C UANDO Jake entró en la cocina. Con su mano izquierda. pero ya está usted aquí y todo irá bien. -Claro que sí -los ojos redondos de Twyla le miraron con honestidad . Jake la vio marcharse. -Bueno. Twyla Donaldson. Jake observó en silencio mientras ella le echaba la comida . Mientras hablaba.

-Durante unos seis años. hablando de Lexi.Usted y Frank parecen muy unidos -comentó Jake con cuidado mientras cogía el vaso. la sensación de pérdida era abrumadora. Y cuando se retiró. No podía aún haber llegado a los sesenta. Bueno. desde que yo tenía trece años. -Me hubiera encantado conocer a su madre. Cogiendo un cuenco de judías verdes. aunque se preguntaba cómo de unidos estarían realmente. Habían sido buenas personas y buenos amigos. -Estupendo. -Oh. -Soy una vieja y puede que hable demasiado. -Oh. -Sí. señor Thorn. -Bueno. hasta que su salud le obligó a retirarse. ni siquiera cuando yo compré la granja vecina. -Debe ser más tarde de lo que pensé. -Siento mucho lo de su muerte. Después de casarme... . le dejaré terminar la comida en paz. Es la hora de su almuerzo. Jake masticó y tragó antes de responder. -¿Qué bebe? Hay té helado si le apetece. -Apuesto a que estuvo muy orgulloso de que usted tomara luego su puesto. -Bueno. mis padres se mudaron a Florida. -¿Y su madre trabajo de cocinera? Jake asintió. yo me quedé con el trabajo durante otros tres años. Incluso después de cinco años. Twyla movió la cabeza pensativa. Yo. No dijo más. y Jake los echaba de menos. Una docena de preguntas llenaban su cabeza mientras ella le servía la bebida. Cuando yo empecé a ganar dinero con los rodeos.en un plato. Vivía allí. yo llevo viuda casi diez años. -Sí -Jake pinchó una patata-. convencí a mamá para que dejara el trabajo. y Jake no insistió. ¿Sabe dónde está? --Supongo que habrá ido al granero a buscar a su padre. -Gracias. Twyla sonrió mientras le ponía el plato delante de él. Twyla se sentó enfrente de Jake y empezó a partirlas. todo lo que se le ocurrió decir. . Tengo que salir a trabajar un poco en mi jardín mientras esa masa termina de crecer. Era todo lo que él dijo. y he estado trabajando aquí casi todo ese tiempo. pero seguía trabajando para Frank Conley. he oído que su padre fue el capataz aquí durante muchos años. Pero no se quedó mucho tiempo para verme. en absoluto. Lexi habla de ella a menudo -Twyla se puso de pie y cogió el cuenco--. Pero papá no quiso. Así que supongo que los dos hemos llegado a conocernos mucho. Cogido con la boca llena. Sus padres habían muerto con seis meses de diferencia el uno del otro. aprecio todo lo que ha dicho. No era una mujer tan mayor. no.

Jake se sentó de nuevo para terminar su comida. Creo que mi madre y usted habrían sido muy buenas amigas. Lexi le dio un rápido apretón y le soltó. y agradecida de que él hubiera dejado de insistir en que le llamaran James. Sentada en el escritorio del salón.vaciló. ya que no quería que se decepcionara por los modales a veces volubles de Jake-. Lexi dio un bote y su bolígrafo hizo un rayajo en el cheque que estaba escribiendo. Dos años antes. -Llámeme Jake. -Pero como eso no puede ser. -¿Dónde está todo el mundo? -Tu abuelo está en la cocina con Jake. . corazón. enrojeciendo y enfureciéndose si alguien le daba incluso un solo besito en la mejilla. Jamie entró y dejó su mochila en una silla. Su comida es deliciosa. Nunca se lo admitiría a Lexi. -¡Hola. . -De acuerdo. Pensamos que mejor sería dejarle dormir esta mañana -puso el cuenco en el mostrador-. -Hola. Twyla cogió su cesta y sus tijeras de podar y salió al jardín. creo que ahora mismo están hablando de negocios . mamá! -grito . ha sido un placer conocerle finalmente. a lo mejor podemos ser amigos usted y yo. Un ceño de indignación apareció en el rostro de Jamie. Temiendo forzar su suerte. ¿no? -Sí. preocupada por la ansiedad de Jamie. aunque sólo por una temporada Era como volver a casa de nuevo. Pero supongo que estabas preguntando por Jake. Él se levantó. Twyla sonrió como si hubiera leído su mente. Bueno. El suyo estaba guardado en la maleta. pero era estupendo haber vuelto.Jake buscó un reloj. ¿Cuándo podré conocerlo? -Creo que aún no me has dado mi abrazo de después del colegio. Y el placer ha sido mío. Respiró profundamente y se calmó antes de sonreír a su hijo despeinado y salvaje. señor Thorn. Había olvidado lo que era estar en casa. él no sabe que tengo un hijo. Estaba en casa en la cómoda cocina donde una vez se había sentado en esa misma mesa viendo a su madre preparar comida para un ejército. Y con los ojos brillantes. Jamie se apartó y la miró fijamente. por favor. Pero últimamente.¿Cuándo podré conocerlo? -Bueno. y Twyla se ha ido a preparar la cena a los trabajadores -Lexi sonrió y movió las pestañas con gesto inocente-. Hoy has llegado pronto. había evitado los besos. pero no vio ninguno. -Es poco más de mediodía. Jamie se acercó.Jamie mientras la puerta se cerraba tras él. había empezado a mostrarse tímido también con los abrazos. A regañadientes. ¿Te das cuenta de que Jake se va a sorprender cuando te conozca? -¿Por qué? -Bueno.

A veces era un pequeño hombrecito. mirando al niño de arriba a abajo-. -¿Quieres conocerlo? -¡Sí! -exclamó Jamie casi gritando. Seguía pensando en ello cuando se fijó en Jake. Jamie. Jamie. Mi hombrecito. -Mamá. -Hola -dijo Jamie simplemente. consiguiendo borrar la sorpresa de su rostro antes de mirar a Jamie. Ven y da a tu abuelo un gran abrazo. Vas a estar aquí una temporada. y su padre frunció el ceño. has vuelto pronto -el rostro de Frank se animó al verlo y le hizo un gesto para que se acercara-. que estaba mirándola a ella sorprendido. Pasamos toda la mañana discutiendo sobre si se iba a quedar o no. A lo mejor los abrazos sólo eran vergonzosos cuando procedían de las madres. De mala gana. ¿verdad? Lexi se acobardó. Encantado de conocerte hizo un gesto a su brazo derecho-. -Jake. Le puso el brazo por los hombros y le llevó a la cocina. ¿Por qué no nos dejáis tú y tu madre un rato más a solas para que terminemos de hablar? -Claro -dijo Lexi extendiendo la mano hacia Jamie y evitando mirar a Jake-. Jake aún no se ha decidido -dijo Frank-. Jamie seguía indignado. Jake apartó los ojos de Lexi. Yo . hablando. -Jamie -dijo Jake suavemente. ella le dio un suave golpecito en la nariz con la punta del dedo. no pasa nada -Jamie seguía apoyado en su abuelo-. -Sí. El murmullo bajo de sus voces cesó cuando ella y Jamie entraron. -Oh. el niño sonrió tímidamente. Jamie. Ella se levantó de la silla. creo que no. Un poco celosa. es posible -dijo con seriedad.-¿Quieres decir que no le has hablado de mí? -No tienes idea de cómo ha sido hoy el día. un niño tierno y vulnerable. Lexi se rió. El orgullo maternal brotó de Lexi. donde Jake y su padre estaban sentados delante de la vieja mesa. A lo mejor debí haberte dejado que no fueras al colegio y te hubieras ocupado tú de ese asunto. te presento a mi hijo. -¿No le dijiste lo mucho que lo necesitamos ni lo mucho que lo queremos aquí? -No. él es Jake Thorn. Lexi vio a su hijo acercarse a su abuelo sin vacilar. Apoyado entre los brazos de su abuelo. Controlando sus instintos protectores. Pero seguía siendo sólo un niño. Ella quiso abrazarlo con fuerza. Él arrugó la cara disgustado. dispuesto a tomar el mando. Siento no poder estrecharte la mano.

Frank -. Lexi no tenía mucha opción. -¿Por qué? -Ella tiene bastantes preocupaciones con ocuparse de la casa y de Jamie y de un viejo enfermo que no puede cuidarse solo. -Déjalo. por Dios. y este rancho no es una excepción. pero sé que está ahí. tirando de Jamie. ¿cómo puedo saberlo yo? Es tu rancho. Estupefacto por la vehemencia del hombre. Jake. A lo mejor tú puedes examinar cuidadosamente las cosas y ver algo que a mí se me haya pasado.. ¿Te parece bien una pizza? -Claro -Jake empezó a levantarse. Tú y Jamie podéis ir a la ciudad a por una mientras Jake y yo terminamos de discutir esto. -Me parece recordar que hace tiempo los dos os llevabais mejor. -Oh. -Aún así te daremos de comer. Tú sabes lo que este lugar significa para ella. Las comidas están incluidas en el trabajo. -¡Sí! -gritó Jamie entusiasmado--. vamos. -¿Por qué no tomamos esta noche pizza? -sugirió Frank-. si tú no lo sabes. Lexi se marchó. No necesita preocuparse por lo que vaya a pasarles a ella y a Jamie si yo pierdo este rancho. Frank. Con tu ayuda podremos solucionar esto insistió Frank testarudo--. A lo mejor quería estar una hora solo con Jake y sabía que ése era un modo seguro de conseguirlo. Jake? -preguntó Frank. A lo mejor estoy demasiado cerca para verlo con claridad. Es una estupenda idea. No sabe nada de esto. -¿Y tú. Es lo menos que podemos hacer. Y yo no quiero que sepa nada.sólo necesito la cocina a tiempo de preparar la cena. -Muchas gracias -dijo con sequedad. -Frank. Jake lo miró con el ceño fruncido. Frank frunció el ceño a Jake.-Voy a por mi cartera. Pero es más que eso. El rancho ha perdido dinero durante los dos años pasados. ¿Qué me estabas diciendo antes de que entraran? -Estaba diciendo que hay un problema. La economía está siendo dura últimamente para todos. y no debería. O a lo mejor Frank sólo quería una última pizza antes de ingresar en el hospital. pero sabía que su padre debía tener una razón para habérselo pedido. siéntate -exclamó Lexi-. -No sé. ¿No crees que tiene derecho a saber si está en peligro? -No. -Oh. -¿Y Lexi? ¿Tiene alguna idea? -¡No! -Frank prácticamente gritó-. fijándose por primera vez en la palidez tan poco saludable de su viejo amigo. mamá? La idea de un viaje de diez kilómetros hasta Santa Fe sólo para comprar una pizza no le parecía una maravilla a Lexi. De cualquier modo. -Yo no he aceptado el trabajo -replicó Jake mientras volvía a sentarse. No puedo adivinarlo.dijo Jake cansado. ¿Qué te parece. No podía evitar sentirse irritable y brusco cerca de Lexi-. Ella no . Hay algo mal en alguna parte.

. Si fueras de mi propia sangre y carne no podría confiar más en ti. y hasta que lleguemos al fondo. Frank. -¿Por eso estabas tan empeñado en traerme aquí? -Confío en ti. Frank se detuvo. En la puerta. Lexi canturreaba . Y sospecho que Lcxi tampoco. Te necesito. ¿No crees que me pides mucho. -Gracias. considerando el modo en el que he arruinado mi vida? -Tú no has arruinado tu vida. Para. y aunque estuviera molesto por su debilidad. Sólo espero poder ayudar. Nosotros lo hemos hecho. Por la ventana de la cocina. Pero sé que intentar discutir contigo es perder el tiempo. y yo te diré lo que necesito que me expliques. Pero tú eres la única persona con la que he hablado de esto. y Frank continuó. ¿Qué hay de tu capataz. Ojalá merezca tu fe. Es un buen capataz. Jake le animó. pero te estaría eternamente agradecido si lo hicieras. Jake. No tengo derecho a esperar que lo hagas. se detuvo y giró hacia la mesa. Jake levantó la mano.. El día había sido largo y cansado. empezaba a anochecer. Dolores la ha arruinado. Sé que puedes. McCauley? ¿Tiene él alguna idea? -Brad McCauley ha trabajado aquí durante más de tres años. Para -dijo tanto para no emocionarse como para que dejara de hablar-. Frank. No sería un hombre sino hiciera lo que pudiera. pero de todos modos te la pido. que conste que pienso que te equivocas. Ayúdame. Jake no lo miró. Jake. Podrás mostrarme todo lo que tienes. y yo no te ayudé mucho en su momento.tiene que saberlo nunca. -No tengo derecho a pedirte' ayuda. -Bueno. pero. Y la gente cambia. Frank continuó. Jake. Dentro. Y sé que si algo me pasa. Jake. Jake miró a Frank fijamente y notó que su palidez había aumentado desde que habían empezado a hablar. Han pasado muchos años. era el momento de tomarse otro calmante si quería aguantar hasta la cena. -Dios es misericordioso. -¿Cuándo ingresas en el hospital? -Espero poder aplazarlo hasta la semana que viene. así quiero que continúe. -¿Pero? Con un suspiro. no dejarás que Lexi pierda este rancho. por favor. ¿vale? Se puso de pie con un esfuerzo que le dejó dolorido. y nunca he tenido ninguna razón para sospechar de él. -No me des las gracias. -Empezaremos por la mañana. -De acuerdo.

buscando algo que hacer. La pizza está en el frigorífico. Tenía miedo de lo que papá pudiera hacer si tú no estabas aquí al menos hasta después de su operación. Ella no podía sentir las rodillas flojas cada vez que estaba cerca de él. Bueno -dijo Lexi poniendo un plato de pizza delante de él---. Lexi sacó la pizza. Lexi sacó un botellín del frigorífico -. Cuando dejó el . en la pila limpia. Encogiéndose de hombros. Toda esta inactividad me da mucho apetito -se sentó en una silla-. a lo mejor meses. -¿Por qué no te sientas de todos modos? -preguntó Jake. -Eso imaginé -sonriéndole. Suspirando. -Bueno. al menos eres honesta. Se fijó en la cocina. pero yo pensé que a lo mejor te venía bien descansar.con la radio mientras recogía el último de los platos y ponía un cazo de judías a calentar. Supongo que no querrás un vaso. No le ofrecían ninguna distracción. Jake levantó la cerveza y bebió. Yo hago la cena mientras Twyla da de comer a los trabajadores.. Lexi lo miró. -Si no te importa. entonces se dio cuenta de que no podía actuar como si tuviera diecisiete años sólo porque él le hiciera a veces sentirse así. -Si odias tanto tenerme aquí. en el mostrador fregado. ¿Quieres una cerveza? -Por supuesto. decirse cosas bruscas y discutir. Sé que no ha sido un día fácil para ti -metió el resto de la pizza en el microondas-. Jamie arriba. A lo mejor deberían volver a la antigua forma de comunicarse. Jamie quería despertarte. ¿Dónde están todos? -Papá está echado. -¿Qué? -Tenemos que hablar. Jake iba a estar allí mucho tiempo. sonriendo. la puedo calentar. Jake negó con la cabeza. Cuando se volvió. Eso es para mañana dijo haciendo un gesto hacia las judías. se sentó frente a él.miró alrededor. haciendo los deberes. se quedó sorprendida al ver a Jake apoyado en la puerta. ella pensó en negarse. ¿por qué te esforzaste tanto en traerme? -preguntó Jake con tranquilidad. así que si tienes hambre. -¿Vas a cenar tú? -Ya tomé antes -. -El microondas ha pitado -dijo él. tratando de no dejarse deslumbrar por su sonrisa. -¿Por qué? -¿Puedes sentarte? ¿Por favor? Durante un instante. Aquí está la cena. -Parece que me he perdido la fiesta. -Pensé que íbamos a tomar pizza.

-Lexi. Lo menos que ella podía hacer era preocuparse menos de sí misma y pensar un poco en él. ¿estás casada? El calor encendió sus mejillas y le miró de mala gana. Ella asintió.. Tu padre está satisfecho. y de momento al menos. Jake sonrió. No era la chica de Jake. ¿Por qué lo preguntas? -Tienes un hijo. Jake habló con obvio esfuerzo. -¿Crees que vas a poder ir mañana a la ciudad? -preguntó Lexi comiendo-. ¿O confías en mí para que te encuentre ropa que puedas ponerte y quitarte solo? -¿Incluye eso zapatos? -Claro. Dolores se había ocupado de eso. -Sí -se apoyó en el mostrador. Puede que algo simple que puedas simplemente meterte. -Parece que a cada minuto que pasa me endeudo más contigo -la intensidad de su voz dijo más que sus palabras. Tú también te podrías coger una cerveza. En serio. sonrió. -Sí -hizo un gesto al frigorífico-. -Mira. Su vida durante las próximas semanas no sería fácil. Nunca lo había sido y nunca lo sería. Con la pizza en la mano. -Supongo que papá tiene recuerdos distintos -Lexi se levantó y se acercó al microondas-. Trataré de no hacerte las cosas más difíciles de lo que son. . Sintió remordimientos. -No es problema -respondió Lexi con el corazón a todo gas-. -No. -Lexi. lo siento -dijo Lexi-. y simplemente tenía que superar su reacción infantil a él. ¿Quieres otro trozo? -preguntó preparándose uno para ella al final. Su mano se movió hacia ella y se detuvo. -¿Tiene diez años? -Sí -dijo ella de nuevo. Jake adoptó expresión pensativa. -Eso también. La situación es molesta para todos. Sé que no es algo que tú querías hacer. -¿Y un par de pantalones de chándal con cinturas elásticas? -preguntó más entusiasmado. Tenía delante de ella semanas viendo a Jake día y noche.No. Sólo para ti y para mí. cogió el plato vacío y lo llevó a la pila. esperando la pregunta que llegaría. -tragó saliva y lo intentó de nuevo Lexi -su nombre fue casi un susurro-. y se quedó callado un momento antes de hablar.botellín. Esperando ocultar la velocidad de su respiración. Levantó la cabeza de la pizza y sorprendió a Jake mirándole muy serio. Lexi le vio luchar por coger un trazo de pizza con una mano. y te doy las gracias por haber accedido.. Lexi lo hizo. la tensión entre ellos cesó. llevándole a él una más. ¿Es mío? Ella se dejó caer sobre el .

y yo no debo una explicación de mi amor por él ni a ti ni a nadie. No es mío de nacimiento. Lexi quiso llorar. -Lo siento. Realmente es adoptado. yo.. ¿Jamie es de otro hombre? Ella negó con la cabeza.. -Gracias. Supongo que debería haberte dicho al presentarte a mi hijo que no te preocuparas porque era adoptado. Aún enfadada... Es sólo que no te entiendo. Eso no debería ser tan duro. ¿de acuerdo? Perdóname. ¿Por qué adoptarías a un niño cuando podrías haberte casado y haber tenido uno propio? Lexi se volvió para mirarlo. ¿Estás diciéndome la verdad? ¿Realmente no es tuyo o esta historia de la adopción es sólo una coartada? -Jamie no es realmente mío -dijo apartándose de la pila para poner más distancia entre ellos-. -Es. Así que deja ya el tema.. -Lexi -dijo Jake suavemente -. . Jamie no es mío.mostrador con todo su peso. Entonces la furia en los ojos de Jake se derritió y movió la cabeza con tristeza. Lexi. suyo y de Jake.. Lo último que yo querría sería un hijo con un hombre que no lo quiere. le dio la espalda y miró por la ventana hacia la noche.. Y yo estaba pensando que me marché y te dejé embarazada y nunca lo había sabido.. -Bien -Jake no insistió-. -No. En serio. -Entonces. Jake levantó una mano. -Adoptado -se pasó los dedos por el pelo-. y entonces regresó. Jake la miró. lo siento. gritarle. aunque no sabía por qué. Y no quiero hablar más de esto. Hubo un momento en el que ella había deseado exactamente eso. Lo siento. Es sólo que con su edad. Finalmente se rió. ahora pareces disgustada porque yo no te dejé embarazada. El picor amargo del arrepentimiento la quemó por dentro.Bueno. Lexi -dijo suavizándose-. -Siento haberte asustado -dijo ella furiosa-. se quedaron mirándose. un tiempo en el que hubiera dado cualquier cosa por que Jamie hubiera sido realmente suyo. congestionados de antiguo dolor. tirarle algo. No volveré a mencionarlo. Perplejo. Durante un largo rato. Herida por su reacción. Todo lo que sabía era que quería que él se preocupara más. Parece un muchacho fantástico. El cerdo estaba aliviado. Es adoptado. Sorpresa. No es tuyo. -Dios mío. -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así?Jamie es lo más importante de mi vida. alivio y entonces regocijo cruzaron el rostro de Jake en rápida sucesión. con sus emociones alteradas. -Lexi -preguntó de nuevo-¿es mi hijo? -No. -Te lo he dicho. La horrible tensión en el rostro de Jake se suavizó durante un instante. No tiene sentido. pensé.

. -Quería hacerlo solo -gruñó entre dientes apretados. cuida tu vocabulario... -Supongo que eso es lo mejor que podemos esperar. pero en esta casa. -cogió los pantalones-. ¿no? Bien. Pero me siento como un bebé. la furia abandonó el rostro de Jake y casi sonrió. -¿Qué ocurre. Jake abrió un poco los ojos y la miró sin responder. -Sí. -Buenas noches. Tenía los ojos cerrados. Bueno. Lexi llegó a los pies de la escalera a tiempo de oír un golpe seguido de un grito de dolor y una serie de palabrotas detrás de la puerta de la habitación de Jake.. ¿Necesitas ayuda o no? Sí. mi cabeza me llevó por caminos en los que no había estado en mucho tiempo. sollozó y dejó que toda la tristeza saliera.. Despacio. -¿Por qué no me has llamado si querías vestirte? El gesto en su cara se volvió un ceño y el arco de su espalda se relajó hasta que descansó toda la espalda en la cama. -Pero no puedes -levantó los vaqueros en la mano-. Un par de vaqueros azules bajo sus pies desnudos. Lexi salió fuera. y sólo llevaba puestos los mismos calzoncillos azules del día anterior. Lexi abrió los ojos como platos y dio un paso atrás. y Jake siguió.. Una vez hubo desaparecido. señor. -¿Una tregua? Ella sonrió para ocultar la tristeza que se estaba apoderando de ella. Mientras él se los colocaba. Lexi se los subió hasta las rodillas. ¿Me ha oído? -No. No me importa cómo hables cuando estés con tus amigotes del rodeo.Supongo que conocerlo me hizo ponerme a pensar y. Al menos hasta mañana. Lo hice sin pensar. -Te agradecería que recordaras que en esta casa vive un niño. -Odio tener que pedir ayuda -terminó. y entonces se acercó a él furiosa. Jake se dio la vuelta y se marchó.Lo sé. ella continuó con la misma suavidad. Lexi asintió. Yo también he estado recorriendo esos caminos. . No con estos. Abrió la puerta y entró corriendo.. Sin intimidarse. ella fue al armario. Metiéndole los vaqueros por los pies. señora.? Lexi se calló cuando vio a Jake tumbado sin moverse bocarriba sobre la cama. buenas noches. por suerte ya se ha marchado al colegio. bueno.. Lexi se acercó a la puerta del dormitorio y la cerró de golpe. -Claro. -¿Qué has hecho? -preguntó recogiendo sus vaqueros. . a la oscuridad de la noche. reconozco que sí -cerró los ojos y suspiró-. Capítulo 7 ALA mañana siguiente. la boca helada en un gesto de dolor. Jake se tensó y soltó otra sucesión de palabrotas.

Algo que pueda usar durante el siguiente par de semanas hasta que esto empiece a curar se erijo masajeándose los músculos del brazo sobre el codo. -Mejor esperaré sin nada hasta que tú vuelvas de la ciudad. Él estaba provocándola a propósito y ella lo sabía. -A lo mejor deberías.¿Qué? -preguntó Lexi casi sin voz. La cremallera. Lexi cerró los ojos. sin estar ni siquiera segura de haber dicho la palabra en voz alta. pero a lo mejor podré encontrar algo en las rebajas. Ella lo miró con el ceño fruncido. Quería que le subiera la cremallera. El corazón le dio un vuelco. -No quiero depender de algo así. -Jake. con los vaqueros sin abrochar colgando de las caderas mientras abría y cerraba los puños en sus costados. pero no se volvió. -Gracias. -¿Te están ayudando algo esas pastillas? -Hoy no he tomado ninguna. Había llegado a la puerta y se resistía a mirar por encima de su hombro cuando oyó la voz de Jake. la única razón por la que no estás en el hospital es porque el doctor sabía que no te quedarías. Por el amor de Dios. -Lexi. Él negó con testarudez. ¿Crees que podrás encontrarme algo sin mangas que pueda ponerme sobre el cabestrillo sin tener que mover mucho el brazo? -¿Una camiseta de tirantes o algo así? serró el armario-. mirando la pared justo detrás de él. Con eso. -¿Qué? -preguntó de nuevo ella. Por supuesto. -No puedo hacer esto solo --dijo él indicando la cremallera-. -¿Quieres tumbarte? -preguntó. pero aún así no podía evitar reaccionar. es muy agradable recordar eso. acercándose todo lo que podía al codo herido. que por suerte estaba oculta por viejos calzoncillos. y se giró muy despacio. tómate las pastillas. Twyla está en la cocina. Despacio abrió los ojos. -No si puedo evitarlo.-¿Qué camisa quieres hoy? Jake gruñó. Recordando la prueba dura de la mañana anterior. -Haz lo que quieras. Lcxi levantó los brazos en el aire. -Bien. Él estaba de pie mirándola. -¿Qué? -Te necesito. Lexi se marchó. No tienes idea de lo que duele sólo levantarse de la cama. -Cuando estés listo para desayunar. su mirada bajó de los músculos planos y duros de su estómago a la zona erótica más abajo. Siguiendo el movimiento de su mano. Es tu vida. Y no puedo estar así todo el día. -¡No me molestes más! Profundamente irritada. . Jake hizo un gesto a la bragueta abierta. Ella respiró profundamente. Es un poco fuera de temporada. Ella se paró. .

-Oh. Mientras tiraba. No sé por qué no has podido ponerte un pijama de mi padre o una bata suya hasta que yo llegara de comprar. avanzando un paso por cada uno que daba ella hasta que Lexi tocó la pared con la espalda. Me pica. Ella dio un paso atrás. -¡Ouch! -se llevó el dedo índice a la boca y se chupó el dedo. tú querías que te subiera la cremallera y lo haré --continuó tirando para desatascarla-. Ella se apartó el dedo de la boca y movió la mano.. los nudillos de su mano rozaron un bulto bajo la tela de los calzoncillos. apartándose de su mano. Ahora. Jake la siguió. Y la cremallera se ha atascado. y apretó la palma de la mano en la pared junto a su cabeza. Jake le cogió la mano y le giró la palma en la suya. Lexi cogió la cremallera de nuevo.. pero la piel no estaba rota. El gemido ahogado de Jake no hizo nada para calmar su corazón. ¿Seguro que no quieres que le de un beso para curarlo? A Lexi se le revolvió el estómago. Sus ojos brillaban. Miró a un lado y vio la puerta abierta.. -Quédate quieto -le ordenó. Puedes. Una raya roja cruzaba el dedo índice. pero Lexi agarró con más fuerza. Lexi. Él intentó apartarse. -Bueno. -Lexi -susurró cogiéndola del brazo con suavidad-.-De acuerdo. Ella tiró con todas sus fuerzas. -No se me ocurrió. y se deslizó por la pared hacia su vía de escape. la subió y se pilló el dedo. -¿Qué ha pasado? -preguntó Jake preocupado. Entonces. con un fuerte tirón. . Se puso delante de él. ¿podrías darte prisa? -Esto ha sido idea tuya -bufó Lexi-. pero había visto las líneas de sufrimiento en su rostro. Pero él cerró la puerta. aún necesito que me subas la cremallera -dijo mirándola con intensidad.. -Mira. y su forcejeo con la cremallera aumentó. Jake sonrió.. y la cremallera finalmente cedió justo cuando los dedos de Jake le acariciaron el pelo.. Ignorando el temblor en sus manos. quédate quieto. Era cierto que no tenía idea de lo mucho que le dolían los movimientos más simples. No me duele casi nada. y cogió los dos lados de la bragueta juntos con la mano izquierda hasta que pilló la cremallera con la mano derecha. su mano estaba extendida. está bien. -Escucha. igual que la presión de sus nudillos sobre su miembro inferior cada vez más abultado. -Me he clavado la cremallera. -Ya me siento mejor -dijo Lexi rápidamente-.

-Te estás acostando con alguien. No te traje aquí para que pudiéramos continuar donde lo dejamos. en el rancho? -insistió Jake. eso se convirtió para mí en una pregunta crucial. -Al menos sabes que me he acostado con otras mujeres. una vez hubo algo entre nosotros -dijo apartando la cara. sin querer mirarle a los ojos. Ella le miró el pecho. . ¿Por qué te importa? -No lo sé -admitió encogiéndose de hombros y pareciendo perplejo por sus propias acciones-. cuando hay luna llena y estás sola. Porque no hay nosotros. Él bajó la mano y se apartó. -¿De qué? -De nosotros. cierto -se acercó hasta que su muslo rozó el suyo-. Sea lo que sea. y su voz era una caricia-. He dicho que me mires -repitió cuando ella se resistió.Mírame. -También lo sé. puedes seguir preguntándotelo -dijo ella apartándole el brazo-. -¿Está él aquí. Ahora déjame antes de que me vea obligada a darte un golpe en las costillas. se giró y corrió. pero mientras tú estabas ocupada con mi cremallera. -Sí. olvídalo. -¡Déjame irme! -gritó ella con los dientes apretados mirándole al (in y echando fuego por los ojos. olvídalo.-Tenemos que hablar. -Bueno. El le cogió la barbilla en la mano y le levantó la cara hacia él. en medio de la noche -susurró-. -¿Por qué? -Lexi giró el pomo y abrió un poco-. -De acuerdo. Incluso después de estar en el coche . Seguro que yo tengo al menos el derecho de saber algo de ti. una vez más? Lexi abrió la puerta. ¿Te has acostado tú con otros hombres? -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así? -Admito que no tengo derecho a preguntarlo. Tú lo sabes todo de mí --dijo tranquilo-. -Lo sé. -Lo que pasó entre nosotros fue hace mucho tiempo. -Bueno. nunca será asunto tuyo -se deslizó hacia la puerta y cogió el pomo. ¿Estás saliendo con alguien? -¡Eso no es asunto tuyo! -Hay muchas cosas de ti que parecen no ser asunto mío. -Me extraña que encontrarte en la caravana de Louanne Bvers sea saberlo todo sobre ti. A lo mejor porque yo fui el primero. Ahora no somos las mismas personas. ¿verdad? -Esté haciéndolo o no. ¿no piensas en aquella noche? ¿No te preguntas nunca cómo sería ahora? ¿Los dos juntos. -No hay nosotros. Por eso tenía que preguntarte si yo era el padre del niño --rozó su mejillas con el pulgar. Pero algunas veces.

Supongo que estoy viviendo en su casa. He oído que era el dueño del rancho vecino. Es un viejo amigo mío y mi exyerno. Estoy seguro de que esto funcionará bien. Brad . bueno. Jake dirigirá mi rancho mientras yo esté en el hospital. Habría sido demasiado para ella. señor Thorn. no lo había oído.Frank se puso de pie-. Jake se encogió de hombros. -¡Oh. -¿Dirigir el rancho? No. Frank sonrió. Anoche le estaba hablando a Jake de ti. ¿no? -Aún lo es.. -¿Oh. Y Jake también lo fue durante un tiempo. seguía corriendo. teniendo también que ocuparse de la casa y de Jamie. Jake se acercó a Frank.. -¡Oh. -Ah. ¿verdad? -preguntó Frank. Ya le dije a ella que haría todo lo que pudiera. me alegra oír eso. pero ya ha terminado -Frank miró a Jake-. -Oh. claro! Aprecio mucho a Lexi. dándose cuenta de que le estaban echando. -Oh. . No me había dado cuenta. Sólo pensamos en voz alta.. Yo sigo pagando el alquiler hasta que Jake decida volver. Brad asintió y se dirigió hacia la puerta. No dejó de correr hasta que estuvo a medio camino de Santa Fe. Brad -Frank se levantó e hizo un gesto a su capataz para que entrara en el salón-Me alegra que estés aquí. Quince años estupendos -apoyó una mano en el hombro de Jake--. -Ah. Mucho mejor. no! Simplemente especulamos -Brad levantó las manos en gesto de inocencia-. despacio. y sé que a ti no tengo que decirte quién es Jake Thorn. -Mejor tener a alguien viviendo en la casa que tenerla vacía. -Pero yo pensé que Lexi se ocuparía de todo --dijo Brad con sonrisa forzada. -Entonces.-Brad miró de Frank a Jake . Estoy seguro de que tendrá el mismo espíritu de cooperación ayudando a Jake mientras yo no estoy. -A veces las cosas suceden deprisa..camino a la ciudad por la sucia carretera. -¿Jake'? No creo que haya. por supuesto. Eso es todo. De momento no tengo ningún plan para el rancho. Yo tenía un alquiler de diez años.. -Bueno. -Tú y Lexi habéis estado haciendo planes para mi. pareciendo satisfecho consigo mismo. estoy seguro de que usted hubiera hecho todo lo posible por ayudarla -dijo Jake con fría educación.. sí. sí -dijo Brad extendiendo la mano hasta que vio el cabestrillo y la retiró-. entonces sólo está de visita? -No exactamente -respondió Frank-. -Pero si hubiera tenido que ser así. Brad McCauley miró de Frank a Jake y de nuevo a Frank. yo sé que sí has oído hablar de Jake -dijo Frank Su padre fue mi capataz durante casi quince años.

En su lugar. con suerte. furiosa porque quisiera invadir su intimidad. De vuelta a casa. ¿verdad? Tú en el hospital. Lexi había esperado sentirse alegre por ello. Y después su estancia allí terminaría y estaría fuera de su vida. sintiendo el estómago revuelto. Lexi había adoptado una actitud misionera en la tarea de seleccionar ropa nueva para Jake. La última compra había sido un par de mocasines para que llevara por la casa. a lo mejor incluso podría evitar a Jake durante días. y . Jake se quedó mirando la puerta cerrada. -Han salido un par de veces juntos. ya que yo he aparecido y le arruinado todo. -¿Soy yo o ese hombre es una serpiente zalamera? -A veces da esa impresión. pero no fue así. Dentro de las bolsas había una variedad multicolor de pantalones de algodón que se podían poner fácilmente con una mano y camisetas sin mangas con grandes agujeros para los brazos. Giró y se marchó. ¿verdad? Pero parece eficiente en su trabajo. Las camisetas no le cubrirían mucho. -Esto habría sido perfecto para él. Claro que había tenido amantes después de él. y él trabajando hombro con hombro con Lexi durante semanas o incluso meses. pero también alegre de que le importara. -¿Sabes? A veces pienso que me lees la mente.. -¿Qué era todo eso sobre Lexi? ¿Hay algo entre ellos? Frank se encogió de hombros. Nunca más tendría que reprimir sus reacciones por semejante intimidad. Frank sonrió con malicia. Con su padre en el hospital.-Me alegra haberle conocido. Apuesto a que ahora está que echa chispas. Y ella. Inspirada por el pensamiento de otro encuentro como el de aquella mañana. Ni muchos ni muy a menudo. o excitado. Con esas cosas. había sentido tristeza al pensar que nunca más vería sus ojos verdes ni oiría su voz ronca cuando estaba dormido. En un par de días nos reuniremos para charlar detenidamente. esa vez para siempre.. Nunca más tendría que sentir el roce del pelo de su pecho contra sus dedos al abrocharle la camisa. -Estoy deseándolo. Pero no lo había conseguido. pero no llegará a nada más si yo puedo evitarlo. Lexi recuperaría su libertad y. burlón. Buenos días. Pagó su compra y llevó las bolsas a su coche. Brad. había intentado sacarse a Jake de la cabeza. Nunca más tendría que subirle la cremallera de los vaqueros ajustados. Recordó aquella mañana en la que él había exigido respuestas a preguntas que no había tenido derecho a preguntar. Jake miró a Frank. su paz mental. enfadado. pero harían más fácil que Jake se vistiera solo. Brad se puso el sombrero.

Incluso después de que Jake comprara el viejo rancho de Johnson y se casara con mi hermana mayor. Brad. Depende de cómo esté papá. y la verdad era que ella no quería hablarle de los otros porque entonces pudiera sentirse tentada a dejar caer que nunca había habido otro como él. ni la había dejado. -Pero de eso hace mucho tiempo. -Sí. aún faltan varias semanas. mi padre no piensa eso. ¿Tienes ya pareja para el baile de la cosecha? -No. -Bueno. ¿Qué sabes de él? . La expresión de Brad se relajó. ¿Qué ha estado haciendo desde entonces? Lexi se encogió de hombros. . Lexi aparcó justo cuando Brad McCauley salía de las sombras del portal. Además. indicaba una profunda arrogancia. Brad -dijo Lexi calmando el orgullo herido que sabía que Brad había ocultado a su padre--. Brad se rió. A lo mejor podremos hablar de nuevo . pero Lexi había continuado con su vida. -Intentaré tener más cuidado en el futuro -se ajustó el sombrero y se quedó mirándose los pies-. Participa en rodeos y estuvo casado con alguien de tu familia. Lexi había dejado de buscar a alguien para llenar ese vacío.Vamos. aunque nunca lo admitiría delante de él. aún no. Nunca nadie había llenado su corazón y su alma. Al verla. trabajó como nuestro capataz un tiempo después de que su padre se retirara. ni había aparecido en sus sueños. hace un momento no tenías precisamente pelos en la lengua.Oh. -No tengo ni idea -y aunque la tuviera. no era asunto suyo. Él no quiere estar aquí más de lo que tú quieres que esté. -Bueno. Pero sé que papá lleva mucho tiempo intentando que vuelva -le puso la mano en el brazo-. Habían pasado años desde que sólo había tenido alguna cita casual con alguien. la saludó y caminó hacia ella mientras Lexi cogía las bolsas del maletero. Es sólo que Jake tiene mucho que ver con este rancho. -¿Es tan obvio? Lexi sonrió. Pero no sé si iré.nada serio ni lo suficiente duradero para casarse. Ésa era la verdad de su vida. Jake Thorn. Brad? -preguntó Lexi dejando la más grande en el suelo-. Jake no estará aquí mucho tiempo. con un gran vacío. Aliviada de estar en casa y no más a solas con sus pensamientos. al marcharse. No le des importancia. pero no sé por qué eso le capacita para dirigir este rancho mejor que a mí. ¿Has hablado ya con mi padre? -Y con mi nuevo jefe. Su padre fue nuestro capataz cuando yo era una niña y su madre fue nuestra cocinera. no era asunto de Brad-. una verdad que nunca le contaría. Que él la hubiera hecho el amor una vez y luego once años después le preguntara si había habido otros. seguro que has oído hablar de Jake dijo mirándolo sorprendida. Brad frunció el ceño. Al final. -¿Qué estás haciendo aquí.

-¿Necesitas ayuda? -Oh. Lexi sonrió. No le había gustado nada Brad McCauley desde el mismo mo mento en que lo había visto. -Me parece una buena idea. Yo estaba aquí antes de que él llegara. y la mirada de Jake dejó el cuero negro de sus botas para subir por sus largas piernas una vez más. Jake miraba con ojos entrecerrados y boca apretada. aliviada de no tener que tomar una decisión aún. Se posó en los pechos que se movían bajo el algodón de la camisa con cada paso. pero no habían sido suficientes para convencer a Jake de que Frank Conlcy no era otra cosa que un viejo débil a los ojos de Brad. sólo el saber que en su presente condición hasta un niño de cinco años podría derribarle. Lexi dejó caer la bolsa más grande y dio un paso atrás poniéndose la mano en el corazón. no. actuando como si él fuera el dueño de ese lugar. -Oh. pasando el seductor contoneo de sus caderas. no creo que ocurra eso. desde el cuello de la camisa blanca que se extendía sobre sus pechos altos y generosos hasta la cintura de los vaqueros desteñidos que le marcaban las caderas redondas y las piernas largas y delgadas. Lexi había llegado a la puerta cuando Jake apareció de entre las sombras. pero deliberadamente había mantenido una relación informal. entonces me marcho. evitó que se acercara a ellos y le arrancara el pellejo a Brad McCauley. -No dejes que te quite el sueño. Tengo trabajo y no quiero empezar mal con el nuevo jefe. -No vuelvas a hacer eso --dijo intentando aún respirar.cuando quede menos. Con eso. Brad subió a su camión y se marchó. Brad señaló las bolsas del suelo. Desde las sombras del portal. -No pretendía asustarte -¿Cuánto tiempo llevas iquí? . y subió hasta su rostro y a sus labios rosas y gruesos que aparecían en sus sueños desde hacía más tiempo del que podía recordar. -Bueno. Había salido con Brad un par de veces. Cerrando el maletero. Jake la vio acercarse fijándose en cada detalle. e imagino que seguiré cuando se haya marchado. Los tacones de sus botas se clavaban el la gravilla del camino mientras se acercaba. Y nada de lo que había visto le había convencido de lo contrario. McCauley había dicho y hecho las cosas apropiadas. Los tacones dejaron la gravilla y pisaron las baldosas del porche. Cuando Lexi había puesto la mano en el brazo de McCauley y lo había mirado con esos enormes ojos marrones. No es mucho. ¿Es eso para mi? Asustada. Lexi cogió una bolsa en cada mano y caminó hacia la casa. posiblemente un hombre moribundo con una bonita hija soltera.

mordisqueándolo. Diablos. soy soltero. Sus ojos se clavaron en su boca. Cuando finalmente tuvo que apartarse para respirar. pero creo que es muy maternal. . y yo salí a respirar algo de aire fresco. Sus suaves labios rosas se separaron despacio y su respiración salió en un suspiro. -¿Cómo iba a saber que me contarías la verdad? Él la miró y supo al instante que había sido un error. Su mano le sujetó la cabeza mientras su boca aplastaba la suya. -Tu padre fue a echarse un rato. cogiendo la bolsa para entrar. el corazón de Jake se aceleró con dolorosa furia. él disfrutó de sus pezones duros y calientes contra él. mordidos. Feliz para ti dijo ella. sí te vi. Ella gimió. arqueó la espalda. la punta de la lengua continuó acariciando el suave contorno de su deliciosa boca. chupados. ella se marchaba en una dirección y yo en la otra. Twyla va a traer té helado en cuanto lo haga. Estoy en la carretera casi todo el año. nada más. -¿Quieres decir que Louanne no era maternal? -¿Puedes dejar de molestarme con Louanne? Sólo éramos amigos. Capturó su labio inferior de nuevo. Lexi. incluso con compañía. -Y supongo que habría otra Louanne esperándote en la siguiente parada -Lexi lo miró sin ocultar su irritación. acariciados y devorados. -Jamie ha venido y se ha marchado-Jake la cogió del brazo-. brillaba mojado. Su mano seguía en su cabeza. El se encogió de hombros. -¿Sigue aquí Twyla? A esta hora normalmente ya se ha ido. -Tú no eres un inválido. -Ella lo sabe. Esos labios estaban hechos para ser besados. Y es muy agradable ser atendido. y un hombre se siente solo. Una cama puede ser muy fría. sólo en caso de que uno de los inválidos necesitara algo. apretando sus pechos contra el de Jake en un dulce agonía de dolor. -Sólo tener al lado en la cama un cuerpo caliente no significa no estar solo. sujetándola cautiva mientras su beso profundizaba. En cuanto el rodeo terminaba. Su labio inferior. Yo no disfruto normalmente de ello. -Decidió quedarse hasta que tú regresaras. Y no me gusta que me espíen.-Si te refieres a si te vi mirar embobada al capataz. Cuando su boca se posó sobre la de ella. apretándolo suavemente entre sus dientes. -No parece que tú lo estuvieras. -No me refería a eso en absoluto. Frank está en su habitación. -¿Por qué estás contándome esto? -Tú lo has preguntado. saboreando y pidiendo más. Acercándose más. Siéntate un rato conmigo -dijo haciendo un gesto hacia las sillas tras él-. El resto sólo fue una feliz coincidencia. -Posiblemente. sólo un poco. muy grueso y saliente. Lexi dejó que él cogiera las bolsas y las dejara junto a la puerta.

Estiró el brazo en gesto de agonía. pero los dolores fuertes habían cesado. mudo y ciego de dolor. No quería asustarte. Jake cogió su labio una vez más y se lo metió en la boca. -¿Estás seguro de que estás bien? -Sí -se puso de pie para demostrárselo. -¿Te llevo al hospital? ¿Necesitas un médico? Jake negó con la cabeza y sonrió débilmente. Buscó aire que no llegaba mientras un torno gigante le oprimía el pecho y cien navajas le cortaban por dentro. -¿Por qué sonríes? -preguntó ella molesta. ¿eh? -¿Cómo puedes preguntarlo? -se apartó horrorizada-. y él empezó a respirar de nuevo. -¿Qué ha pasado? -Mis costillas.. Jake vio que realmente la había asustado. confundida. Pensé que te había matado. Dios mío. -¿Qué es? ¿Qué? -preguntó desesperada. suave y dulce y mimosa en un momento y salvaje como una tormenta al siguiente. y entonces soltándolo para cubrir sus labios con los suyos con ansiedad. Lexi le rodeó el cuerpo con los brazos y se entregó a él con deseo. el dolor de Jake se hizo insoportable. con el rostro blanco como una pared. Ella estiró la mano y le acarició el rostro empapado en sudor. mío -gimió él. ¿En qué estaba pensando? -No creo que ninguno de los dos estuviera pensando mucho hace unos minutos.mientras ignoraba el profundo dolor que se le clavaba como una flecha en el centro de su pecho. Tan rápidamente como había llegado. Salvaje por su dolor interno. quemándole con los fuegos que ella encendía en su interior. -¿Qué he hecho? -Nada. Sordo. Lexi era increíblemente sexy. Entonces. -¡Jake! --gritó-.. -Supongo que no querrás volver al momento cuando yo fui tan bruscamente interrumpido. Las palpitaciones en su espalda crecieron y se extendieron por todo su pecho. ¿qué he hecho? ¿Estás bien? Di algo. Seguía mareado. -Lo siento. Supongo que los abrazos no son una buena idea hasta que estén mejor. Estaré bien en seguida. -Oh. -¡Es terrible! Debí haber perdido la cabeza. ignorando las palpitaciones en su tronco-. Él la abrazó más. . la agonía empezó a disminuir. Dios. girando mientras apretaba su cuerpo al de él.. Duele. Lexi se puso la mano en la frente. ni siquiera se había dado cuenta de que había gritado hasta que Lexi estuvo de pie a su lado. chupándolo con ternura.

el suave relincho de un caballo. el sonido seco del viento. ¿verdad? -Sí -Jake le abrió la puerta-.. -¿Son todas para mí? Lexi miró hacia las bolsas como si nunca las hubiera visto antes. -Todas. Lexi lo miró escéptica.. estaba deseando tomar comida casera y descansar en su propia cama. descansó la cabeza contra el volante y cerró los ojos. -Es cierto. -Podré vivir con ello. Desde la ventana abierta. y más que eso. -Por supuesto. no tengo intención de hacer nada de lo que pudiera arrepentirme.. Tras casi una semana de acampar en la sala de espera de la unidad de cardiología del hospital. . -Bueno. Además añadió sonriendo . Casi marcada. Ella lo dijo totalmente seria. Y tampoco lo que ha sucedido hace unos minutos. como acabamos de de mostrar gráficamente. bueno estaba empezando a disfrutar de que vistieras por las mañanas. Así que discuti remos de nuevo dentro de un par de semanas. Jake asintió. tenía razón. -Yo tampoco. y tú tienes que preocuparte de Frank y que cuidar a Jamie. sabía que una cosa era hablar y la otra actuar. Capítulo 8 A GOTADA. Espero que te guste lo que he elegido. -¿Sí? -preguntó Lexi sin poder ocultar su sorpresa y posiblemente un poco decepcionada. pero hasta que mi padre esté bien y haya vuelto del hospital.-De todas formas. yo estoy demasiado obstaculizado para hacer nada.. -Nadie sabe eso mejor que yo. ¿cómo pasó? Ni siquiera recuerdo de qué estábamos hablando. Se alegraba de estar en casa. Él hizo un gesto hacia las bolsas. estoy seguro de que sí. me voy. Lexi paró y apagó el motor. Ella se rió. -«Nunca» es mucho tiempo. -Claro. los mugidos del ganado. -Oh. oyó los sonidos familiares de la noche. -Ya veremos. Lexi. -Jake -dijo ella frunciendo el ceño-. eso nunca volverá a suceder -se levantó-. Jake sonrió. Tengo mucho trabajo aquí. excepto. Posiblemente no era algo muy importante. Los dos vamos a tener las manos ocupadas.

-¿Qué ha pasado? ¿Es Jamie? -preguntó alarmada y asustada. giró el cuello hacia la ventanilla abierta a su lado. pero Jake se la quitó y la giró hacia la casa. Se suponía que ella debió haberle llevado. Está bien.Estaba feliz sabiendo que su padre se estaba recuperando rápidamente de su operación y sería trasladado a una habitación normal en cualquier momento. Debes estar agotada. has estado en el médico. no. -Me llevaron.. Lexi se sintió culpable. . Cogió del coche su bolsa. -Lexi. Como dándose pronto de cuenta de que la estaba cogiendo. Pensé que vendrías a casa ayer. y su vida volvería a la normalidad. y se había olvidado incluso de llamar. agarrando el volante con dedos entumecidos. Jake -dijo mirándolo suplicante. y Lexi luchó por salir de la neblina gris del cansancio que la rodeaba. No es nada de eso. Sus ojos cansados se fijaron en la cintura elástica de unos pantalones de algodón. Lexi apartó la muñeca y dio un paso atrás.. bueno. -Eso quería. -No tardaré mucho --no le soltó la muñeca-. pero decidí quedarme un día más. estás bien? Una mano le movió el hombro. se dio cuenta de que no estaba en el hospital. -No. -¿Qué? --preguntó de nuevo. sólo para asegurarme de que papá estaría bien solo. Pero ya sabes que no debes hacerlo. Despacio. -¿Llevas aquí dormida todo ese tiempo? -preguntó Jake cerrando la puerta del coche y siguiéndola-. no ha sido problema -le abrió la puerta-. -No es nada grave.. -Oh. -A Frank le gustará mucho. ¿Qué hora es? -Poco más de las diez. pestañeando. Le prometí que llevaría a Jamie a verlo una de estas noches. -Jake. Mientras no le excites ni le preocupes por nada. si no molesto. ¿podríamos hablar un momento antes de entrar? -Estoy muy cansada. Jamie está bien. y sé que Jamie está muriéndose por ver por sí mismo que su abuelo está bien. A lo mejor voy contigo. Un poco más. Hoy ha pasado algo. Estaba sentada en el asiento de su coche en la oscuridad. Sobre la cintura estrecha y desnuda había un vendaje ancho y nuevo y un inconfundible cabestrillo sujetando el brazo derecho. ¿Cuánto tiempo llevas aquí? -Una hora más o menos.? Entonces. Un poco más. Estoy segura de que papá querrá saber cómo van las cosas -dijo llegando a la puerta-.. Jake dejó la bolsa y cogió la muñeca de Lexi. no. -¿Qué? ¡Estoy aquí! ¿Ha ocurrido al. ¿Estabas dormida? -Eso creo -dijo saliendo con esfuerzo-. Jake le cogió automáticamente de la mano y la acercó. -¿Lexi? ¿Lexi.

Lexi levantó los ojos a los de Jake. Jake apoyó la cabeza contra su pecho. Jake la miró. -Te reconoció -dijo Lexi perdiendo la esperanza-... No sé si ella me reconoció o no. -¿Qué quieres decir? Con inocencia. Ella sabía que había algo más. Estoy muy nerviosa. Lexi se estremeció. buscando comprensión. un abrazo. Una leve esperanza cobró vida. -Yo cogí el teléfono -añadió Jake-. compasivo y sin palabras. Hasta que supiera que estaría bien.Twyla se ha quedado a dormir aquí estos días... ella. y los trabajadores siempre han estado cerca. pero no iba a insistir.?-balbuceó Lexi mirándolo mientras su mente se llenaba de preguntas que no conseguía hacer. Había hecho a Lexi sentirse mejor. -Sólo estoy de acuerdo contigo. y ha sido muy duro estar apartada de él esta semana pasada. . -Yo reconocí su voz. No quería asustarte. Jamie había pasado cada momento libre con Jake. Bueno. aliviada. -Sí -se estremeció de nuevo. Y si tuviera alguna duda. -No es culpa tuya. Jamie está bien -repitió. Entonces se dio cuenta de que durante todo el tiempo que había estado fuera. Así que preguntó por Jamie. Sólo de pensarlo. -Sí. -Pero tenía que estar con mi padre. Jake la rodeó con sus brazos y frotó su mejilla contra su pelo mientras susurraba. -¿Tienes frío? -preguntó Jake. Tu voz es demasiado peculiar. eso habría hecho. Jamie tampoco lo dijo. Soy yo. y yo le llamé y me marché. -¿Tú. haciéndole preguntas y a la vez respondiendo a las de Jake. Lexi dio un paso atrás y lo miró. -Claro.. -Gracias. le habría preguntado a Jamie y él le habría contado todo lo que quisiera saber. No he estado separada de Jamie desde que nació. y entonces Lexi recordó que ella había reconocido al instante la voz de Jake en la caravana de Louanne.. -Lo siento. Preguntó primero por ti. pero no dije nada. ¿Supongo que Jamie no te dijo lo que quería Dolores? -No le pregunté. Jake se encogió de hombros. y por una vez. y eso era lo que importaba. Yo le dije que estabas en el hospital. ¿qué querías decirme? -Dolores ha llamado hoy. involuntariamente. Una sonrisa apareció en sus labios. Era tarde. Y le ofreció la única respuesta que pudo conseguir. Por si acaso. ¿verdad? Lexi lo miró suspicaz. estaba cansada y había tenido bastantes emociones para un día-.

algo de maquillaje.. Pero era imposible que siguiera amándolo. A lo mejor debía haberle dicho: Hola. . -Pera si yo hubiera estado aquí para coger el teléfono. Bueno. Miró el vestido. como si fuera una serpiente susurrándole palabras de tentación. Si no seguías enfadado con Dolores. Jake. me tienes confundida. ¿Te veré por la mañana? Ella asintió. porque a ningún hombre le gusta ver su ego pisoteado así. Tardé más en superar la furia. Pero incluso eso terminó hace mucho tiempo. Apretó las manos en puños y se miró el reflejo en el espejo de cuerpo entero. Una mujer simple le devolvió la mirada.. -Bueno. Soy yo. ¿por qué te mostraste tan reacio a volver aquí? Jake dio un paso hacia Lexi y le cogió la barbilla en la mano mientras la acariciaba con su pulgar. eran demasiado funcionales. Él le puso la mano en el hombro.-A lo mejor ella le dijo que no lo hiciera. ¿qué tal te va? Pero no es cierto. -Claro que sí. Muy despacio. -empezó Lexi. que con los años se habían aclarado y suavizado y se habían vuelto muy cómodos. ¿Sabes qué? He terminado contigo. Unos pocos rizos en el pelo. Y no he pensado en ti desde hace años. una mujer respetable..Dolores fue lo más pequeño de lo que a mí me pasó aquí -dijo suavemente. El largo pelo negro estaba recogido en una cola de caballo que le caía más abajo de los hombros. -¿Sí? -gruñó Lexi-. No podía hablar de lo que su estúpido corazón acelerado quería que hablara. No pierdas tiempo pensando en ello. Cualquier amor que yo haya sentido alguna vez por Dolores terminó mucho antes de que ella se marchara. sabes que te queda muy bien. ¿Qué? A lo mejor yo debía haber hablado con ella. No estoy enfadado. Y las botas camperas de cuero negro viejas y desgastadas. Lexi. Sabía que tenía que haber vuelto antes. La mirada en sus ojos le detuvo.. que parecía un montón de flores arrugadas en el suelo. Lexi abrió la boca para preguntar de qué estaba hablando y entonces se reprimió. Había una docena de cosas a las que podía referirse. Era simplemente imposible. vestida del modo en que se había vestido casi todos los días de su vida. Caerá rendido a tus pies». -Lo hecho está. Pero él no podía referirse a ella. Mejor será que entre ya. . él le soltó la barbilla. Muéstrale a Jake el buen aspecto que puedes tener. La camisa a cuadros le caía por encima de los vaqueros azules. «Llévame. Y en ese momento le deseó tan desesperadamente que estaba en peligro de portarse como una tonta si se movía un solo centímetro. Dolores. ¡Maldición! Lexi tiró el vestido con percha y todo al suelo. Vamos. Estaba tan cansada que tenía ganas de llorar. tacones y este vestido. no estoy dolido. -Lo dices con un tono extraño.

se quitó la coleta y se dejó el pelo suelto. con clase y respetable. Entonces sacó una falda con vuelo de pana verde oscura. El aspecto era sencillo. se miró otra vez al espejo y decidió que podría arreglarse por su padre. ¿verdad? -Estaba a punto de marcharme al hospital. mamá! -gritó--. Lexi habló con educación. Jamie hizo una mueca y puso los ojos en blanco. Sonrió y salió de la habitación. ¡Estás fabulosa! La sonrisa de Lexi se hizo mayor.Lexi cerró los ojos y apretó más los puños. -¿Dolores? -Supongo que te crees muy lista. Alexandra. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente mientras intentaba calmar su corazón. y sus ojos se abrieron como platos. -¡Oh. -¿Dígame? -¿Cómo te atreves? -rugió una furiosa voz femenina. A Lexi casi se le doblaron las rodillas al reconocer la voz sobreexcitada de su hermana. Dio un paso atrás y examinó los resultados. pero bajó los ojos. Bajó las escaleras. Se sentó en una silla. -Te queda muy bien -observó Jake. Tenía muy buen aspecto y lo sabia. Aliviada de que no fuera del hospital y segura de que había sido alguien que se había confundido de número. -Puede que haya pasado demasiado tiempo desde que me ponía una falda. Lexi se rió y entonces sonó el teléfono. Jamie la vio primero. al menos un poco. encontró un cinturón a juego y botas de piel suave y eligió una sencilla camisa blanca con el puños de encaje. Se volvió y corrió al salón. De repente contenta de tener a su hijo de carabina. pero bien. -Gracias. cogió el vestido y lo colgó de nuevo en el armario. Jake abrió la puerta y se quedó a un lado. No iba a perder su tiempo intentando impresionar a Jake sólo porque tuviera una oportunidad para llevar algo que no fueran vaqueros. Atreviéndose a mirar en su dirección. -Oh. Satisfecha con la decisión. Vistiéndose rápidamente. Dolores. No quería exagerar y así no podía de ningún modo ser considerada seductora. No había necesidad de ir al hospital con el aspecto de acabar de terminar de hacer su trabajo y no haber tenido tiempo de cambiarse. Y exijo saber qué crees estar haciendo. -Su carroza espera. Lexi enrojeció levemente. Se echó un mínimo de maquillaje. ¿Crees que esto puede esperar hasta más tarde? Lexi respiró profundamente y se forzó a controlar el pánico que estaba . Abriendo los ojos. Jake y Jamie esperaban en la puerta de la calle. Puede que no tan impresionante como habría quedado con el vestido de flores. Ahora vuelvo. -¿A qué número llama? -Te estoy llamando a ti. esperadme en el coche. incapaz de mirar a Jake.

-¿Por qué iba a hacerlo? ¿Hay algo que no me hayas dicho? -¡No! Lexi quiso gritar de frustración.. puedo. No me importa cómo lo hagas. Está empezando a hacer preguntas. Intentar obtener una respuesta directa de Dolores era casi imposible. Llamé al hospital esta mañana. corazón. Pero me gustaría. -¿Qué te molesta tanto? Me dijiste que Jake no tenía nada que ver con esto. Y tú vas a quedarte ahí hasta que termine si sabes lo que te conviene. no puede. mami -le llamó Jamie desde la puerta-. Puede que no sepas todo lo que crees saber.. me preocupo. ¿Nos vamos? -Claro. hermanita. No lo toleraré. Lo siento -dijo mirando su reloj. ¿te importaría explicarme que diablos está haciendo Jake Thorn ahí? -Papá le ha contratado. Por cierto. ¿verdad? -No. Ahora. Pero no ahora. y yo decidiré lo que suceda con su vida. Y. -Sí. Aunque sólo sea mi padrastro. Por el amor de Dios. eso es todo. -Tengo que irme -susurró Lexi al teléfono. El sabe que es adoptado.. Jamie es mío.. Fue parte de nuestro acuerdo que Jake nunca estuviera cerca de Jamie -gritó Dolores-.. Te estamos esperando. Con esa última frase. -Lo sé --escupió Dolores-. Terminará pronto. -No tengo tiempo ahora. -Relájate.dejando su cuerpo helado. -Líbrate de Jake -insistió Dolores-. Y algún día lo haré. no cuando puedo hacerle mucho daño. -No.. Lexi le dio la espalda a la puerta donde estaba Jamie y bajó la voz. quiero que. Dolores. Jake sólo estará aquí unas pocas semanas hasta que papá se recupere de su operación. ¿Qué había esperado Dolores conseguir con esa llamada? . Dolores. -¿Mamá? -insistió Jamie entrando en la casa-. Tú renunciaste a tus derechos hace mucho tiempo. no se lo he dicho. prácticamente tengo que suplicarte para llames a Jamie y hables con él. -¡No! Tú lo prometiste. No se lo habrás dicho. ¿Cómo crees que me siento? -Dios mío. Había perdido más tiempo del que había creído hablando. y todo volverá a la normalidad. Algún día. pero no te terminado contigo. -No puedes. Tuve que esperar todo el día a que Harvey se marchara y poder hacer esta llamada. Dolores. pero líbrate de él. Cuando el averigüe quién es su madre natural. -¿Sí? -No vuelvas a amenazarme de nuevo. -Eh. -No estés tan segura. y estaría irritable y distraída todo el camino. Dolores colgó. No hay razón para que te disgustes. -No quiero que se forme ideas raras. ¿Me oyes? ¡No lo toleraré! -No me digas lo que tolerarás o no –replicó Lexi-. está muy bien.

mamá. hijo -dijo suavemente-.Tras cerrar la puerta. Él obedeció. Cuando él se volvió. Dijera lo que dijera Lexi tendría que estar muy bien para que él escuchara. El asunto es que sé que hay veces que intento protegerte demasiado. y Lexi nunca había envidiado el tiempo que pasaba con Manuel. No entendía por qué había que hacerlo. que Jake sólo va a estar aquí una temporada.No quiero que sufras cuando él se marche. Incluso cuando ella y Jamie estaban peleados. Yo he gritado. -No sufriré. Y ésta ha sido una de esas veces en las que tú tenías razón y yo no. Y tampoco había razón para que se sintiera amenazada por ello. -Jake y yo hemos visto juntos las puestas de sol -dijo Jamie Él dice que normalmente no las ve porque siempre está trabajando. y la alegría de Jamie era pura y simple. Tonio o cualquier de los otros. Lexi siguió a Jamie al coche. Estaba sorprendida por el repentino resentimiento que sintió. Pero no tenías que disculparte. . -Pero podrías. -Lo sé. ¿De acuerdo? -De acuerdo -se apartó de ella-. Un ceño arrugó la suave piel de la frente de Jamie. mamá. estaba apoyado contra la puerta del conductor. -Supongo que piensas que soy una aguafiestas. donde Jake esperaba. ella le hizo un gesto para que se acercara. Jamie dejó de mirar al suelo. y apartó la mano que ella le puso en el hombro. ella lo quería tanto que no podía soportarlo. Y yo también. mirando hacia el horizonte. pero tú no me has oído. ¿verdad? Él pensó un rato y luego afirmó con la cabeza. como debía ser. Lexi se giró y siguió su mirada hasta el cielo rosa y morado. Uno de las dificultades más grandes de la maternidad había sido evitar mimarle de forma irremediable. Esta noche ha sido muy bonita. Ella siempre le había animado para que pasara tiempo con su abuelo y los trabajadores. necesitaba compañía masculina. La amistad de Jake era un regalo. pero la expresión de su rostro fue una mezcla de aburrimiento y de saprobación. Lexi le vio girar y caminar hacia el coche. Lexi dejó de mirar el horizonte y se fijó en su hijo. Sabiendo que no debió haber dicho nada. A medio camino hacia el coche. Lexi sonrió. Así que no había razón para que estuviera celosa de la amistad entre Jamie y Jake. -Sólo recuerda. -Las madres se preocupan -dijo Lexi encogiéndose de hombros-. Así que hemos estado viendo juntos las puestas de sol desde que el abuelo fue al hospital. Esas cosas pasan a veces -le cogió la barbilla y la giró hacia ella-. Sin padre. Con las piernas cruzadas a la altura de los tobillos. -Ya no soy un niño. Sólo tenía diez años. Es ley de vida. No voy a empezar a llorar cuando Jake se marche o alguna estupidez así. No sabía proteger su corazón o evitar que se rompiera. -Jamie. Yo lo .

Sin previo aviso.habría superado. -De acuerdo. pero no quería esperar tanto. Jake --Lexi se acercó consciente de que Jamie estaba cerca escuchando cada palabra--. Mirándole. Jake se puso a su lado. Horas durante las cuales ella había estado demasiado pendiente de él para prestar mucha atención a la conducción. -Lo sé. Lexi se colocó bien y arrancó con una mano temblorosa. Después de haber entrado y de que Jamie le hubiera cerrado la puerta a Jake. Jake estiró el brazo izquierdo y cogió el cinturón que ella no había tocado. Y yo conduzco -dijo con tranquilidad-. -Mira. En la última media hora. -Sí -dijo Lexi abriendo la puerta del conductor. Lexi giró en su asiento para ayudar a Jake con el cinturón. Jake levantó la mano buena en gesto de rendición. Las dos palabras se quedaron suspendidas en el aire mientras él daba la vuelta hasta su lado. tú ganas. -¿Nos vamos ya? -preguntó Jake. El se fijó en sus labios. -Lo he notado. ¿de acuerdo? . es que prefiero conducir yo. . -He mejorado desde que tenía quince años -dijo. Pero intenta no pasar por encima de muchos baches. me he peleado con todo el mundo con quien he hablado. ella se encontró cara a cara con él. refiriéndose a su modo de conducir. Vestido con los mocasines que Lexi le había comprado y un par de pantalones de chándal azul marino con una camiseta de tirantes a juego y una camisa vaquera abierta. -Pensé que yo conduciría. -Es mi coche. Su mano se cerró sobre la de él y la guió. Horas pasadas conduciendo por las carreteras del rancho. se le veía deliciosamente atractivo con un estilo desaliñado y relajado. casi lo bastante cerca para besarse. Lexi se rió. Su mano rozaba sus pechos mientras se lo ponía. Estoy tensa. Estoy cansada. Lexi recordó las horas que había pasado a su lado en la cabina de la vieja camioneta que él había usado para enseñarle a conducir.Oh. ¿Es esto machismo? -No. -Puedo conducir con un brazo. ¿Amigos? -Claro -Jamie le cogió de la mano y caminaron así hacia el coche. y tú tienes sólo un brazo bueno. Jake. -Lo sé. ¿Ahora puedes ir a tu lado y sentarte? -¿No hay nada que pueda decir para hacerte cambiar de opinión? -Ahora mismo no. por el amor de Dios. Si tú me enseñaste a conducir.

Ese médico pelirrojo que viene cada tarde me preguntó si estabas casada. Y pareció muy decepcionado de no verte ayer. -¿Puedo elegir yo la música? -preguntó Jamie. Sus historias estaban demasiado enmarañadas y sus futuros eran demasiado inciertos para que se desarrollara algo duradero. su padre parecía más que deseando terminar la visita desde la cama. ella tenía que pensar en Jamie. ella protegía con celo su corazón. Lexi sólo había amado así una vez. intentando fingir que todo era normal mientras el corazón le latía con fuerza. No estaba segura de tener la fuerza para soportar perderle una segunda vez. -No debías estar tan mal -dijo su padre-. Obediente. Estás muy guapa esta noche. -Olvidaste ponerte el cinturón -dijo mientras él esperaba que ella guiara su mano de nuevo. -Pensé que sería un cambio agradable después de casi una semana durmiendo en una silla en la sala de espera. no digas mentiras -protestó Lexi enrojeciendo. sentado. Tenía un aspecto desastroso cuando me marché el otro día. Lexi probó otro botón hasta que él estuvo satisfecho y dispuesto para conversar. Estuviera lo que estuviera pasando entre ellos. ¿verdad? . porque cuando ella amaba. -Oh. al menos no durante mucho tiempo. -Anda. y cuando Jake se marchó la primera vez. No podía arriesgarse de nuevo.Sus pezones se endurecieron con su roces. Sintió calor y lo miró. No era el tipo de hombre en el que una mujer pudiera apoyarse. -Gracias -dijo. su mundo se desmoronó. hizo un gesto a los pies de la cama-. -Os dejaré eso a los dos -dijo arrancando y entrando en la carretera que les llevaría a la autopista. Después de dar un paseo desde su habitación hasta la sala de espera y vuelta a su habitación con su nieto. Y Lexi no era el tipo de mujer que pudiera distanciarse fácilmente. Además. Lexi levantó la cabeza. amaba con todo su ser. Lexi puso la mano sobre la de Jake y se ajustó el cinturón. A diferencia de su hijo. Tenía un largo viaje por delante y un viaje más largo aún a la realidad. Saliendo del hechizo. tenía que parar. -¡Ahí! ¡Justo ahí! -Frank. -Yo ya me lo he puesto -anunció Jamie desde el asiento trasero. -Bueno -dijo relajándose contra la almohada--. -Es cierto -insistió su padre-. y Jake era un culo de mal asiento que sólo quería ir a la deriva de un sitio a otro. -No vas a prepararme una cita con él. Capítulo 9 D I M E cuándo -dijo Lexi prestando atención a su padre y al botón que estaba apretando para levantar la cabeza de la cama del hospital. Ahora tienes que levantar eso un poco porque si no me resbalaré. Había visto el deseo en los ojos de Jake y había sentido su propia respuesta.

El tipo puede ser un buen capataz. -Con nadie -dijo Lexi mirando fijamente a su padre. -Gracias a Dios -gruñó mientras Lexi se inclinaba para besarle en la frente. -¿Brad McCauley? ¿La serpiente? Ella se volvió para mirar a Jake con las manos en las caderas. Eso lo sé con seguridad. He salido con Brad exactamente tres veces. -Bueno. ¿las comprobaste bien? -No. Él apretó su mano y le guiñó el ojo mientras ella se enderezaba y le sonreía. -Ahora pórtate bien y te veré mañana --dijo ella devolviéndole el guiño. -Yo nunca he considerado casarme. Hay algunas cosas que no he encontrado. -¿Con quién has considerado casarte? -intervino Jake entrando en la habitación.-Sería mejor partido que Brad McCauley. Hay demasiado gastos y pocos ingresos. El capataz que tuve antes de él contrató a Brad como vaquero. Jake asintió. pregúntale cuándo podré salir de aquí. papá. -Oh. -Ni siquiera lo conoces. Tengo mucho que haces antes de formarme una opinión. como recibos de compras que se supone ha hecho él. -¿Por qué? ¿Estás sobre algo? -Nada específico. Tenía . Jake sonrió y acercó una silla. -O podría ser un estafador. -Si tienes la oportunidad de hablar con ese agradable doctor pelirrojo.? Jake levantó la mano para interrumpirle. Volviendo a esas referencias sobre McCauley. -¿Comprobaste sus referencias cuando le contrataste? ¿Cuánto sabías de su pasado? Frank lo miró fijamente. pero un desastre con los papeles. -¿Crees que me ha estado robando? ¿Crees que. Lexi le dijo adiós. Jake la vio marcharse y entonces se giró hacia Frank. . Brad y yo sólo somos amigos. ¿Estabas sólo bromeando o realmente no te gusta Brad McCauley? -Sea lo que sea. -Con ese capataz -replicó su padre mirándola a ella también. McCauley no es el hombre para Lexi. pero no me gustaría como yerno. Aún me siento mejor tumbado que de pie. punto. tú no debes excitarte. Precios que parecen algo caros. -Pero estás viendo lo que yo he visto. -Yo también me siento algo así -dijo sentándose con cuidado-...Aún no sé nada. y iró a su padre y habló en un susurro-. -O podría ser un estafador. está bien como capataz. -¿Cómo estás? -Bien. Poniendo los ojos en blanco. -Podría ser simplemente una mala contabilidad.

-Sí. aprecio lo que estás haciendo. ¿Por qué no me dejas que te cuente sólo si encuentro algo definitivo? Mientras tanto podrás dedicarte a mejorar para volver a casa. ¿verdad? -Sin duda. ¿Crees que él podría saber algo que pudiera ayudarte? -Sé que no le gusta Brad McCauley. Así que cuando el otro capataz se marchó sin previo aviso. Oh. . Puede ser sólo un niño. Y creo que Jamie ve mucho más que alguno de los trabajadores. Eso fue hace casi cuatro años. Y no he hecho otra cosa. Había trabajado antes con McCauley. -Pepper. Pero podría ser alguno de los nuevos trabajadores que apenas conozco. Agotado de la tarde. Eso es si realmente había hecho algo. ayudando cuando puede y observando y aprendiendo el resto del tiempo. Va directamente del colegio al campo cada día. -Jamie los conoce a todos. confío en que seas justo. Es un hombrecito muy listo. -Supongo que eso no es malo -dijo levantándose y enderezando despacio su cuerpo dolorido. -Aún no he hecho nada. Lexi estaba de pie hablando con un médico fuerte y pelirrojo con bata blanca. lo es --Frank se puso a mirar la pared-. -Lo harás. -Jamie está planeando dirigir el rancho uno de estos días . y nunca llegué a contratar a nadie. Y cuando lo hagas. me marcharé y te dejaré descansar. Frank no dijo nada. En el pasillo. Los dos sabemos que no podía pedirle a nadie que hiciera esto. pero sabe que es su rancho. Frank sonrió. -Así que él podría haber hecho esto antes. Él le contrató el año pasado. Durante un momento. y Jake sintió de pronto ganas de dar al hombre un puñetazo en su rostro pecoso. ¿verdad? Me ha dicho que te ha estado ayudando. no es nada. Brad se ocupó del puesto hasta que yo pudiera encontrar a alguien. Bueno. Es bastante reservado. sí. -Sí. -Frank. Hablándote del rancho y de quién hace cada cosa. -¿Me tendrás informado? -Lexi me hizo jurar que no hablaría de trabajo contigo -dijo sonriendo-.-dijo Frank---.buena reputación con los caballos.. y había trabajado de capataz algunas veces para algunos ranchos del norte. Apostaría mi vida.. Simplemente se quedó mirando a Jake con solemnidad. Y hay un tipo llamado Pepper que Jamie piensa que es algo furtivo. Se reía por algo que el hombre había dicho. -¿No importa quién resulte ser? -No es Manuel ni Tonio. Frank asintió y Jake se marchó.. -Jake --dijo al fin-. Parece que ha trabajado con todos los hombres de aquí.

Estamos muy satisfechos. Entonces. puedo ir a buscarlo. Hablaremos pronto. y no se le podía culpar por encontrar atractiva a Lexi. doctor -dijo Lexi-. Jake miró al doctor y entonces se volvió hacia Lexi. Dios mío. -Si tiene alguna duda o desea buscarme. Me está entrando hambre. sólo deje un mensaje a las enfermeras -extendió la mano y Lexi la estrechó-. -Me refiero a este gesto de hombre de las cavernas -girando los hombros se libró de él-. doctor Kiley -dijo Lexi de nuevo. ¿podemos irnos? --interrumpió Jamie apareciendo con una lata en una mano y una bolsa de cacahuetes en la otra-. Creo que necesito una pizza o algo así. Gracias a ti. es fantástico --dijo poniendo un brazo sobre los hombros de Lexi y mirando al doctor-. -El progreso del señor Conley sigue el curso correcto. ¿No es maravilloso? -Sí. -Y podré jugar con los video juegos -dijo Jamie metiéndose un puñado de cacahuetes en la boca-. -¿Nos vamos ya? -En seguida -dijo girándose sonriente a Jake-. Sintiéndose repentinamente generoso. -¿Y entonces qué? Pensé que tu corazón pertenecía a Brad McCauley. -Muchas gracias. ese agradable doctor posiblemente nunca coqueteará conmigo de nuevo. Él la miró. mamá? -No hables con la boca llena. ¿Qué piensas.Interrumpiendo su conversación. aún sujetándola de los hombros. se dirigieron a los ascensores. -Supongo que te sentirás muy orgulloso de ti mismo -dijo Lexi interrumpiendo sus pensamientos. aún sujetando su mano. Podríamos comprar una de camino a casa. parecía ser un buen doctor. Papá estará aquí una o dos semanas. La sonrisa del doctor fue cálida y personal. casi siento . El doctor Kiley estaba diciéndome lo bien que se está recuperando mi padre. Después de todo. -No puedo agradecerlo lo bastante. Jamie -dijo Lexi mientras el doctor se marchaba. -¿A qué te refieres? Ella señaló el brazo que la tenía aplastada contra él. Con Jamie delante. -No será necesario. Jake le sonrió. -Si realmente lo quieres. -Eso suena bien -dijo Jake-. ¿Frank se pondrá bien? El doctor Kiley asintió y adoptó un aire más profesional. -Mamá. Significa mucho saber que mi padre está en buenas manos. y tendré una charla con su padre y con usted antes de que se marche a casa. Al menos había tenido el tacto de apartarse cuando Jake había entrado en escena. -Ya he oído todo lo que quiero sobre Brad esta noche. Sus enormes ojos canela brillaban de modo inquietante.

¿qué intentas hacer? -Puede que sólo intente mantenerte apartada de otros hombres. vosotros -gritó Jake desde el coche-. ¿Y ahora qué? -Eh. . ¿por qué? ¿Realmente tienes que preguntarlo? A Lexi se lo pusieron las rodillas como flanes. -¿Dónde has oído eso? -preguntó ella. les hizo un gesto y entonces siguió hacia el aparcamiento. -Quiero oírte decirlo -susurró. sácatelo de la cabeza. gracias. -Ahora supongo que tomaremos una pizza -dijo Lexi intentando calmar su corazón. y no puedo hacer mucho por ocultarla. -Gracias a Dios que está oscuro -murmuró Jake. -Yo se lo dije -dijo Jamie. Tengo hambre. . mami? Ella entró detrás de él y señaló el de la planta baja. -Le dije que me lo pensaría -dijo Lexi irritada--. mirándolo sorprendida.haber salido con ese hombre. Lexi y Jake le seguían. ¿De acuerdo? Lo he dicho. -¿Por qué? -Porque tengo una erección enorme. no que iría. El la cogió del brazo. . -No intento ser tu padre.Parece que no gusta el modo en que me mira ningún hombre -observó ella mirándolo furiosa. Supongo que Brad se lo dijo. y no necesito ser salvada del lobo malo. Le dije que dependería de papá. Jake mantuvo la mirada al frente. -¿Dónde lo has oído tú? -exigió Lexi. Jake entró y las puertas se cerraron. -Todos lo saben. ni siguiera tu hermano mayor. Jake le cogió de la mano y empezaron a caminar. -Pensé que ibas a ir al baile de la cosecha con él. Mientras Jamie corría delante de ellos hacia la salida. maldita sea. Lexi. -Te quiero para mí. Así que si eso es lo que piensas. puede que yo sepa de hombres un poco más que tú -dijo Jake. -Entonces. Lexi. ¿Se te ha ocurrido eso? -preguntó muy despacio. Jamie se encogió de hombros y entró en el ascensor.Pareces mi padre -se detuvo y miró indignada a Jake-. Puedo cuidarme sola muy bien. ¿A qué botón le doy. dejando la distancia justa para mantener su conversación en privado. Jake continuó. -Bueno. -¿A qué te refieres? -Actúa como si fuera el dueño -las puertas se abrieron y salieron. No soy Caperucita Roja. Jamie se detuvo en las puertas de salida. no me gusta el modo en que te mira. Vamos. -Pero. -Creo que ese hombre se toma demasiadas libertades. -Además.

Ella sonrió y abrió los ojos. Sé que tienes razón. ¿Cómo ibas a.. ¡Tengo hambre! Sintiéndose culpables. con los ojos de Jake a Lexi y de nuevo a Jake antes de que su mirada se posara en su madre con claro escepticismo... -Fue hace dos semanas -corrigió suavemente. mareada. ella la metió por su camisa y acarició suavemente las vendas bajo la camiseta. -Insistes en vivir peligrosamente. -Tenemos mucho de que hablar -dijo. ¿Qué estáis haciendo? Tu madre tropezó -dijo Jake . Lexi y Jake se separaron.. su cabeza daba vueltas. y en todo lo que podía pensar era en aquella otra noche de años atrás en la que Jake le había enseñado el significado de la palabra amor en su sentido más erótico. Jake la miró fijamente. -Ni siquiera podemos besarnos sin que tu te quedes doblado de dolor. Ella respiró profundamente y sintió sus pechos aplastarse contra sus costillas. ya sabes.-¡Jake! -Tú me has preguntado -dijo apretando su mano-. Sus labios estaban tan cerca que casi podían tocarse.? -Posiblemente no podría -dijo Jake deteniéndose y frotando con la rodilla su muslo al girarse para mirarla-. Y no me digas que no sientes lo mismo. -Je hago daño? -No importa. apenas puedes vestirte. Con la mano libre. Ahora estoy mejor. Bueno. Lexi movió la cabeza confundida. Su corazón latía fuertemente. -No creo que pudieras. con tus costillas y el hombro y todo -balbuceó con las mejillas ardiendo-. Lexi asintió. Jake! No sé. su cuerpo palpitaba. -¡Eh! -gritó Jamie caminando hacia ellos. pero no antes de que Jamie inclinara la cabeza con repentino interés. Lexi cerró los ojos. . En todo lo que podía pensar era en lo que daría por estar ahí de nuevo.. Yo la cogí antes de que cayera. Jamie los miró. -No me digas que nunca va a suceder. pero eso no evita que te desee. Pero eso no evita que quiera intentarlo. -Quiero hacerte el amor. -Necesitamos hablar.. -¡Oh. -Eso fue hace mucho.-. ¿verdad? -Supongo. -Quiero que te pongas bien. bueno. Poniéndole el brazo en la espalda. Y no poder hacer nada sólo me pone peor. Ella apartó la mano de sus costillas a su mejilla. -Me parece casi un año.

incluso si fuera sólo por una noche..¿Vamos a comer? -preguntó finalmente. girando la cabeza. -¡Ibas a pasártela! -gritó Jamie prácticamente en su oreja. Bueno. -Estás costillas me molestarán hasta la próxima década -dijo empezando a salir--. pero sintió una pena tan fuerte que ni siquiera pudo intentar mentirse a sí misma. Vamos. Echó una mirada inquietante por encima de su hombro al asiento trasero. dando claras muestras de estar enfurruñado. -¿Estás mejor de verdad? -preguntó Lexi pensando en futuras posibilidades. tirando de Jake con ella-. Por suerte era algo discutible. ya se habría marchado. Y que sepas que no es prudente chillar a sonámbulos ni a conductores soñadores. -Ni a osos dormidos -añadió Jake gruñón. -¿Te he asustado? Ella casi le pudo ver sonreír mientras apartaba su brazo y volvía a su asiento. -Sí -Lexi se acercó a la pizzería-. dándole un susto terrible. -Lexi empezó a negarlo. Lexi esperó hasta que todos salieron para cerrar las puertas. y entonces volvió a mirar el edificio delante de ellos. no vuelvas a hacer eso -dijo asustada poniéndose la mano sobre el corazón. A pesar de lo que los dos desearan. -¡Eh. -Oh. Su hijo estaba enfrentándose a muchos cambios en su mundo. Jamie estaba en el asiento trasero. Jake no era capaz de más aparte de formarse ilusiones. había estado sumida en sus pensamientos-. Su hermana estaba acosándola con cosas sobre las que Lexi no tenía control. Pero no tenías que gritar. Lo quería. dejando el otro tema. Un segundo más tarde su brazo apareció señalando junto a la cabeza de Lexi. preferiría pasar el resto de su vida reviviendo esa única noche que preguntándose cómo habría sido si hubiera tenido el coraje de decir que sí. y Lexi condujo silenciosa llena de dudas y remordimientos. Y cuando pudiera. Vamos a comprar una pizza. -Claro. El cielo la ayudara. Y todos entraron. corazón -Lexi caminó hacia el coche. pero su conciencia no se lo permitía. -¿Qué jaleo es éste? -preguntó Jake. es posible. . Se desabrochó el cinturón y abrió la puerta. Y los impulsos libidinosos de Jake tenían que ser el resultado del aburrimiento y el aislamiento. Jake giró la cara hacia la ventanilla y pareció dormirse casi en cuanto el coche arrancó. Jake. Ella no podía creer que hubiera algo más en ello. Jamie.. mamá. El camino hacia la pizzería fue silencioso. Pero no me duelen como antes. -No. El pensamiento debía alegrarla. ahí está! -gritó Jamie de detrás de ella. Su padre estaba todavía en el hospital recuperándose de una operación del corazón.

Jamie se encaminó hacia las máquinas de juegos junto a la entrada. Jake se levantó para pedir. Lexi sonrió. pero lo haría de todos modos. al quedarse sola. Lexi siguió a Jake. -¿Sí?-su puso colorada por los recuerdos eróticos que cruzaron su cabeza. Ella era tierra y él fuego. Solos bajo la luna. en el cielo abierto. -Bueno. sintió que su imaginación empezaba a desbordarse de nuevo. estaba avergonzada al recordarlo. Cerró los ojos y respiró profundamente. . Supongo que estoy cansada. -Tienes el ceño fruncido -dijo Jake mientras Lexi se sentaba a su lado. Y sabía que no había modo de estar cerca de él sin quemarse con su calor. -Yo podría conducir el resto del camino a casa -se ofreció Jake. -De acuerdo. -Y a ti de pimiento y cebolla. -¿Qué? -Mitad de jamón y mitad de pimiento y cebolla-dijo Jake mirándola con curiosidad-. pero sólo se profundizó el ceño. Era un hombre de carne y hueso con fallos y debilidades. yo diría una grande. ¿De qué tamaño? El calor que subió a su cara en ese momento fue de pura vergüenza.Jake se dirigió a una mesa tranquila al final. -¿Mitad y mitad? Las palabras penetraron en sus sueños y sacaron a Lexi de ellos de un tirón. las cosas que ella había dicho no le habían parecido tan atrevidas. -A lo mejor te dejo. Había dejado de ser una adolescente. y era más que capaz de romper su corazón y arruinar su vida. Necesitamos hablar. ¿qué tomamos? -A Jamie le gusta sólo de jamón. No lo haría a propósito. Pero dentro de un restaurante. sí. ¿Estábien? -Oh. Lexi sonrió y su rostro se relajó. donde las luces eran más suaves y las velas menos brillantes sobre los manteles de cuadros rojos y blancos. -¿Sí? -se pasó una mano por la frente para suavizarla. -Te sorprenderías de las cosas que recuerdo-dijo con voz ronca. rodeados de gente. Lexi aún tenía las cicatrices de la última vez. y Jake definitivamente no era el héroe que ella se había formado en sus fantasías virginales. ya que había tenido la oportunidad de recuperar la razón. Lexi. -Considerando que tenemos un muchacho en edad de crecer y un hombre hambriento. Tenía que acabar con eso. ¿Cómo podía haber dicho algo así? ¿Cómo podría haber accedido él? Ellos no tenían nada que hablar aparte del hecho que querían hacer el amor y no podían. ni siquiera en privado. Y eso no era precisamente algo que ella quisiera hablar en público. -¿Qué ocurre? -Nada. Tras asegurarse de que se quedaría donde ellos pudieran verlo. -Vaya memoria.

La noche de tu fiesta. pensaba en ti. lento y delicioso se extendió por ella al sonido de su voz. -¿Cuánto? -Desde la noche en que cumpliste dieciséis años.. todo podría haber sido diferente. -A mí no importaba la gente. -Jamie no está aquí ahora mismo -Jake apartó la mano y empezó a juguetear con el tenedor-. y agitando tus enormes ojos marrones a cada hombre.. no importa lo tentadora que sea. pero los dedos de Jake se aferraron a su muñeca. sí. es demasiado joven para que un hombre de veintisiete años piense en ella. Mira. Y todo el mundo se estaba dando cuenta -dijo Jake bajando la voz a un susurro. -Si tú hubieras sido incluso sólo un año mayor. Un calor sensual. -¿Por qué no? -No creo que Jamie esté muy cómodo con la idea de nosotros. Lexi. siendo algo más que amigos. Pero una chica de dieciséis años. Un poco. He estado confundido contigo desde hace mucho tiempo. y Jake le había hecho sentirse así.Jake se sentó frente a ella y le cubrió la mano con la suya. -Los dos queremos decir cosas. -Pobre papá. Sólo me importabas tú -dijo Lexi mirándolo directamente a los ojos. -Oh. A ella comenzó a palpitarle el corazón con furia. Pobre papá. recordando esa parte de la fiesta por primera vez desde hacía años.Pareces pensativa. Recordaba cada palabra que Jake le había dicho y cada mirada que le había dicho más que las palabras. una mujer enamorada. para ser exacto. Y llevabas ese vestido de fiesta rosa con el escote tan bajo que tu padre te seguía con un jersey que no dejaba de intentar que te pusieras. esto tampoco es fácil para mí. Lexi se rió. ¿Es por eso que me seguiste fuera de la fiesta cuando me marché? Sí. Pero tú pensabas en mí. sí. -Sí -insistió Jake sonriendo-. . Recordaba el cielo azul y el aroma de pino en el aire. Ella nunca olvidaría aquella noche. Delante de los ojos de todos. . tú y yo. Su niña estaba creciendo justo delante de sus ojos. Jake apartó el tenedor y descansó la mano sobre la mesa. Los dedos fuertes y ásperos de Jake acariciaron su mano. Se había sentido aquella noche como una mujer. ¿Quién empieza? -No estoy segura de que éste sea el momento y el lugar -Lexi empezó a separar la mano. -No lo hice. era muy difícil ignorarte con el pelo suelto y rizado.

-Lo sé. él había reaccionado. -El sentimiento era mutuo. No es algo de lo que quiera hablar esta noche. Hasta ese momento. Eso había sido todo. . -La gente lo ha hecho antes. Pero esa vez. -¿Por qué te marchaste así? -preguntó ella al recordar el dolor que había sentido.. -¿Entonces. en serio? ¿Más estúpido que casarte con Dolores tres meses después? -Eso es otra historia. -Puede que en otro momento. asustada de que lo hagas de nuevo si te doy la oportunidad. Lexi se llevó la mano a la frente para que dejara de darle vueltas la cabeza. Él había vacilado. Animada. apenas rozando sus labios con los de él en una caricia... pero tu padre me habría matado. Tú eras demasiado joven para saber lo que estabas haciendo. Lexi. y yo era un hombre adulto considerando seriamente cosas que posiblemente eran incluso ilegales y pervertidas. con jadeos sin aliento..Como si estuviera sucediendo de nuevo. el beso había sido todo lo que ella había soñado que sería. Eso habría sido lo más estúpido que ninguno de los dos habría hecho. la única vez que hicimos el amor. qué? -preguntó suavemente. -Yo te quería mucho. -No lo sé. -Porque me asusté -tocó su mano y la acarició con la punta de los dedos-. -La última vez. Lexi le había pedido un beso de cumpleaños. -Créeme. Lo último que ella recordaba era la mirada horrorizada de Jake al mirar hacia abajo. al principio reacio. Sé que estoy asustada. Acabamos de venir del hospital.. bueno. -¿Y de qué quieres hablar esta noche? -De lo mucho que quiero hacerte el amor. esperando hasta que ella llegó a su lado. y ella se había puesto de puntillas. Toda tu vida es un torbellino ahora mismo y esto está algo fuera de lugar. y luego con una intensidad que había tenido en un completo contacto de sus cuerpos. Con nadie más a la vista. Y habría tenido razón. créeme. ella había rozado sus labios una vez más. apretándola contra él. débil por el efecto de sus palabras. Entonces conseguí recordar que eras una niña. De repente. -No es eso. Lexi. tú te marchaste sin decirme ni adiós.. ella podía verle girarse al sonido de su voz. -Jake. Mi padre fue el que me dijo que no ibas a volver. fue muy tentador durante el par de minutos en que perdí completamente la cabeza. -Estás enfadada. los brazos de Jake la habían rodeado. hacia ella y entonces girarse y desaparecer en la noche. Y salí de ahí mientras aún pude. -Me gustaría oírla --insistió Lexi. -¿Oh. Cuando ella se apartó.

La furia de Lexi había desaparecido. Lexi. con su camaradería en pleno auge de nuevo. Y ahora.-Nunca debía haberte hecho el amor aquella noche. -¿Y qué había de mí? Yo fui quien te sedujo aquella noche. Una dama tiene que estar prevenida. pero hubiera vuelto a hacerlo si hubiera tenido la oportunidad. Furiosa de repente. El único modo en que podía evitarlo era marchándome. Mientras miraba. -Sólo quería que supieras que voy a seducirte en cuanto pueda -Bueno. ¿pero qué ha cambiado ahora de hace diez años? -Tú ya no tienes dieciséis años. pero tras tres semanas de reposo se estaba curando. Al pensarlo. en todas las oportunidades perdidas -dijo con pasión entrelazando sus dedos con los de ella-. Incluso había alquilado mi rancho por diez años sólo para cumplir el acuerdo de divorcio con Dolores. Sabía que él no le ofrecía un futuro. pero su boca esbozó una sonrisa de todos modos.insistió Jake-. A la mañana siguiente puse los pies en la tierra. Estaba ofreciéndole otra oportunidad para disfrutar de la noche más maravillosa de su vida. La tensión que había aparecido después del viaje al hospital una semana antes se había olvidado. -Escúchame . . ni trabajo. Y yo soy demasiado viejo para ser noble. Jake aún llevaba el cabestrillo. ni futuro. Girando a su izquierda. . en lo bien que te siento entre mis brazos. El fantasma de una sonrisa cruzó el rostro de Jake. y sus costillas seguían vendadas. -No recuerdo haberme resistido mucho -frunció el ceño-. No debí. -El placer es mío. donde Jake y Jamie jugaban con un balón de béisbol bajo el aire otoñal. y lo cogió con las dos manos antes de que chocara con su estómago. gracias-dijo Lexi mareada al pensarlo-.Bueno. en gran parte a los esfuerzos de Jake. Lexi intentó apartar la mano de él. pero Jake no la dejó. el corazón le dio un bote. No tenía dinero. Capítulo 10 L EXI estaba de pie junto a la ventana de la cocina que daba al jardín.. Ni siquiera puedo dormir por las noches pensando en ti. Se mordió el labio inferior para evitar sonreír. Jamie echó el balón a Jake. pero estaba ofreciéndole mucho más de lo que ella había tenido nunca con otro hombre. te lo aseguto. -Yo también he pensado cosas parecida --admitió tragando saliva-. eso es muy noble. ¿qué? Él se llevó su mano a sus labios. Pronto Jake tendría dos brazos para sujetarla y un pecho lo bastante fuerte para soportar su peso.. que dio dos pasos atrás. lo lanzó hacia Jamie.

mientras miraba. Lexi vio a su hijo correr hacia atrás para recibirlo. -¿Dolores? ¿Estás bien. ¿Serían una o dos noches suficientes para hacerla soportar el dolor de corazón que seguiría? Porque hicieran o no el amor. él se marcharía en cuanto su padre estuviera bien. las cosas habían ido de mal en peor. Con los años. Mientras iba a buscar a su madre. los parecidos que ella había visto los había achacado al producto de su imaginación hiperactiva. Al quinto ring. pero no había dicho que la amaba. Incluso después de diez años. Lexi -dijo sentándose. Si alguien lo sabía. Lexi se agarró con fuerza a la pila y respiró profundamente. Cuando levantó la mirada de nuevo. pestañeó. alelando la alegría como humo en el viento. era una versión más curtida. -¿Lexi? ¿Qué ocurre? No pareces tú -se alarmó-. que sus manos apretaron tanto la pila que sus nudillos se pusieron blancos. aparecía como la madre de James Franklin Conley. Sus ojos verdes brillaban risueños mientras cogía el balón y se enderezaba de nuevo. Alexandra Lorraine Conley. el recuerdo aún dolía. sería su madre. Su mano temblaba mientras marcaba el número de su madre. querida? -No. el nombre que ella había planeado dar a su propio hijo cuando tuviera uno. movió la cabeza para aclarar su visión y miró de nuevo. Después de eso. pero no que se quedaría con ella. Jake le había dicho que la deseaba. La risa de Jamie sonó cuando Jake giró y le lanzó el balón. madura y atractiva del muchacho a quien ella había adorado y el hombre al que había llegado a amar. ¿Pero y si lo era? Dolores le había jurado que no se había acostado con Jake durante meses antes de dejarle. la vieja sospecha creció. Nunca había sido un secreto que Dolores había sido la favorita de su madre. Había dicho que soñaba con ella. Pero en ese momento.¿Y luego qué? La pregunta resonó en su mente. pero Lexi nunca se había dado cuenta de ello hasta el día en que había visto la partida de nacimiento de Jamie. Lexi corrió al teléfono del salón. soy yo. Dejando el recuerdo atrás. suspiró aliviada al oír a la criada. Su rostro estaba relajado y sonriente. Lexi intentó calmar su corazón. Inclinándose hacia la ventana. había sido idea de Cordelia esconder el embarazo de Dolores tras la identidad de Lexi. sólo ponía "desconocido". Pero Dolores solía mentir. Su mundo se había derrumbado cuando había leído su nombre. ¿Es tu padre? ¿Ha ocurrido algo? . No podía ser. Después de todo. No podía ser. Su rostro feliz y ojos risueños eran tan similares a los que acababa de ver. vio a Jake corriendo para coger el balón. -¿Sí? -preguntó su madre dulcemente al teléfono. -¿Madre? -dijo Lexi casi sin voz por el nerviosismo. Y donde debía estar el nombre del padre. A los cuarenta y un años. Él le haría el amor y después se marcharía.

-Oh. En serio. tengo que irme.. -¡Madre.. entonces sabré que Jake pudo ser el padre y posiblemente lo sea. eso es muy difícil de creer. Es muy especial. -Jake no es el padre de Jamie -dijo Cordelia como si pudiera leer la mente de Lexi. -Madre. Si averiguo que Dolores se acostó con él justo antes de marcharse. -Bueno. es que tú no te detendrás en nada para proteger a Dolores.Me duele oírte decir eso. querida. santo Dios! -exclamó Lexi-. ¿Dudas de mi palabra? Lexi pensó en todos los años de decepciones. no. querida. ¿Has notado algo en Jamie que fuera. y espero que seas agradable con él -replicó Cordelia-.. madre. -Puedo preguntarle a Jake. Para eso no te he llamado. querida. Lexi.. . familiar? -Lexi. Sé que vive en un rancho y está acostumbrado a mucha libertad. ¿de qué hablas? Es mi nieto. Por eso llamo. -Parece una gran fiesta -dijo Lexi. ¿Te recuerda a alguien? ¿En las fotos has notado que se parezca a alguien? -Bueno. -Cuando les veo juntos. -Sí. pero ese niño es demasiado revoltoso.. engaños y rechazos. Hay un millón de cosas que debo hacer. espera! -¿Qué? -Sé que Dolores lo niega. No me refiero a eso. Lloyd estaba pensando que a lo mejor una escuela militar pudiera ser una buena idea. Yo he sido para ti un sacrificio a mano más de una vez. y la florista llegará en cualquier momento. la florista está aquí. -¡Oh. -Bueno. -Me alegro. Le enviarán a casa dentro de una semana o algo así. si me entero de que me mintió en eso. te has fijado alguna vez en la forma de moverse y en las cosas que hace? -Bueno. bueno. Bueno. pero a Lloyd le gusta así. ¿Es eso lo que . Oh. Lexi. no es nada. suéltalo. Además. -Soy tu madre. Tengo invitados que vienen a cenar. -Y entonces. ¿qué harás? ¿Se lo dirás? ¿Arriesgarás que pueda quitarte a Jamie? Porque sabes que podría. pero. ¿qué es. -respiró y soltó el aire despacio-. ganando tiempo para armarse de valor. si he aprendido algo en toda mi vida. madre.. Lexi? Tengo prisa. -¿En sus visitas. Suspiró cansada. yo ya le he dicho que tú nunca estarías de acuerdo. -No -dijo Lexi impacientándose tanto como su madre-. sí. Ahora los padres tienen derechos. Está bien. Dolores me dijo que había hablado contigo. Claro que es familiar.-No. pero es enormemente rico. no se parece nada a Dolores. y quería hablarte de eso. Alexandra. Cordelia suspiró aliviada. Si Lloyd fuera más tieso le podrías disecar. -Lloyd puede ser un poco rígido.

Para todo el mundo tú eres la madre de Jamie. Yo lo arreglé de modo que los médicos y el hospital pensaran que Dolores era Alexandra Conley. Después de que me hubiera enamorado del bebé. tu madre. Lexi. -¡No te atreverás! -gritó Cordelia. ¿Cuánto tiempo más crees que puedo seguir dándole excusas? -¡No puedes decírselo! ¡Prometiste no hacerlo! -Yo no tenía ni veinte años. Yo me ocupé de eso. pero era un dolor que Lexi conocía bien. Como la propia Lexi. conocería lo que era crecer siendo realmente amado. Cuando el . y el corazón se le partió al pensar en ese bebé diminuto y perfecto apartado por una madre que nunca le había querido. Alexandra --le ordenó su madre-. madre. Y nunca soñé que la única razón por la que me querías allí era para tenderme una trampa. Ni siquiera sabía que estaba embarazada hasta que la vi. ¡Y ahora estás amenazando con estropearlo todo! -Esa decisión habré de tomarla yo. y no había nada que nadie pudiera hacer por cambiar eso. -Si Jake es el padre -dijo Lexi despacio tiene derecho a saberlo. Y también había aprendido que al final. había sido la afortunada. Accediste a ello. Lexi respiró profundamente y se calmó. -Eres una boba. A lo mejor tú has basado tu vida en el engaño. Y cuando le hable a Jamie de su madre. Jamie siempre ha sabido que era adoptado.No te pongas emocional. El pasado había quedado detrás. -Claro que accedí. Algunas personas nunca deberían ser madres. -Eso no supone ninguna diferencia. ¿no crees que hará preguntas sobre su padre? Jamie tiene diez años. Jamie era suyo. suerte de haber sido recogido por los brazos de su nueva madre y llevado al rancho en las afueras de Santa Fe donde él. Yo fui a California para ayudar a mi hermana a superar un divorcio traumático. Yo. Fue un golpe duro cuando averigüé lo que habías hecho a mis espaldas. Sabes lo que me disgustan las lágrimas. Ella había aceptado mucho tiempo antes que era una hijastra para su propia madre. madre. después de que Dolores amenazara con darlo en adopción si no lo hacía -Lexi apretaba el teléfono con tanta fuerza que los dedos le empezaban a dar calambres-. y Cordelia posiblemente otra.quieres? Era el tono de su madre más que sus palabras lo que dolía. como ella. Jamie tenía suerte de haber sido rechazado. Después de que yo llevara cuidándole semanas. pienso decirle quién es su madre natural. Ya está empezando a hacer preguntas. Yo lo arreglé para que pudieras abandonar California con Jamie como tu propia hijo y nadie supiera nunca la verdad. Tú aceptaste el bebé. Las lágrimas asomaron a su voz al recordarlo. Dolores era una de ellas. y cuando sea lo bastante mayor. pero yo no planeo vivirla así. . -Claro que sí --dijo Lexi tranquila -.

madre -dijo Lexi quitándose el auricular de la oreja. el pasado era un libro cerrado. madre. y rezando para poder encontrar una respuesta. querida. Desde lo alto. había podido asegurar a los doctores que no habría problema. siempre que hablaba con su madre. él le diría todo lo que él necesitara saber y no más. Ha habido demasiado dolor. se sentó en el borde de la fuente de piedra. Mejor trataría esos problemas como hacía siempre. Ella y su padre habían pasado la mañana hablando con los doctores. hicieron sonreír a Lexi mientras colgaba. Lexi se preguntó si no sería mejor que ella adoptara la misma actitud. dejándolos para el día siguiente. sino en su madre. Alexandra. -Ella nunca accederá. Las palabras de despedida de su madre. -Has perdido la cabeza. desde donde una vez había caído el agua. ¿No está esperando la florista? -Sí. él había dejado claro que no quería oír nada más de «esa maldita mujer». -Da recuerdos a tu padre. había una cascada de plantas. pero no sabía cómo podría evitarlo una vez le dijera la verdad. No había razón para que tuviera que escuchar todos los detalles feos. Las delicadas flores rosas y blancas sobre las hojas verdes formaban una bella alfombra a su alrededor. a su tiempo. Aún necesitaría muchos cuidados. bueno. Pero en lugar de entrar en la casa. Lexi estaba deseando terminar con la conversación para poder recuperar su paz mental--. -Yo creo que sí. Para él. y estaba feliz al pensar que su padre volvería a casa después del fin de semana. Una sonrisa encendió su rostro mientras salía del coche. -Ya veremos -como de costumbre. No haré nada aún. Creo que llegará el día cuando ella querrá que lo sepa. Le dolía la cabeza de todas las preguntas sin respuestas mientras se ponía de pie. pero con Twyla y Manuel para ayudar. No quería que Jamie pasara por eso. Su . serás sensata. Lexi aparcó delante de la casa justo antes de la puesta de sol. -Que tengas una agradable velada. Sus dedos acariciaron los pequeños pétalos de una rosa. apenas oídas. A lo mejor algo de lo que su madre había dicho era cierto. y Lexi suspiró feliz. ¿Sería Jamie más feliz conociendo la verdad? ¿O se sentiría como se sintió Lexi cuando su madre se quedó con Dolores y a ella la envió con su padre? Lexi había necesitado media vida para darse cuenta de que el fallo no había estado en ella misma. Me doy cuenta de que esto también ha de ser decisión de Dolores.momento llegara. La última vez que le había dado a su padre el mensaje. No quiero que nadie sufra nunca más por nada de esto --fijo totalmente calmada-. prométeme que lo pensarás. -No te preocupes. ('reo que si miras esto de un modo realista.

Bueno. . puedes decirme qué está intentando hacer ese maniático? Como Lexi no estaba interesada en la última pelea de Brad con Jake. Creo que él tiene celos de algo más que del trabajo. Sólo estaba furioso. Sea cual sea el problema. tienes que detenerle. Brad? -Algo en ese hombre me irrita. Pero no puedes llamar a mi padre bajo ninguna circunstancia. Lexi. Se puso de nuevo el sombrero y se bajó el ala sobre los ojos. Su expresión le recordó a Lexi la de un niño enfurruñado. Ella casi había empezado a esperar lo mismo. Me está haciendo buscar recibos de venta de ganado y facturas de compras de alimentos que han estado guardadas durante años y medio --explicó furioso-. No quiero que piense. Se quitó el sombrero con una mano y se pasó los dedos de la otra por el pelo. Por las preguntas que su padre le había hecho. -Lexi -se detuvo delante de ella y se puso los puños en las caderas-. Por supuesto -dijo Brad calmándose visiblemente--. . Ahora mismo. -Es más que eso -dijo Brad mirándola-. Lexi se puso de pie-. Jake está ahora a cargo del rancho y yo he estado fuera todo el día. La puerta de la casa se abrió y se cerró de golpe. -Eso es comprensible. El grado de su alivio le indicó lo preocupada que había estado. Pronto estaría en casa. y las comidas en el rancho nunca habían sabido mejor. Odiaría tener que molestar a Frank en el hospital con esto. Yo. sabiéndolo de antemano.. -¿Qué pasa.. -¡No!-alarmada.padre viviría. y pasaba las tardes con Jake en vez de con Manuel u otro de los trabajadores. ¡No hagas eso! Yo me ocuparé. Cierto antagonismo entre los dos es natural. Pero en su lugar vio a Brad McCauley caminando enérgicamente y directamente hacia ella. Lexi se puso nerviosa. Lexi sabía que seguía teniendo la esperanza de que Jake se quedara. ¿Por favor. Incluso Twyla parecía más sonrosada que de costumbre cuando Jake estaba cerca. Jake está haciendo un trabajo que a ti te gustaría tener. A lo mejor ya podría tranquilizarse y disfrutar un poco más de la vida.¿A qué te refieres? -preguntó. Jamie iba directamente a casa desde el colegio esos días. Y tú tienes el trabajo que él solía hacer. yo no haría eso. pero no voy a aguantar mucho más. Lexi levantó la cabeza esperando ver a Jake. ¿Cómo voy a poder hacer mi trabajo si tengo que estar subiendo aquí todo el día? -¿A qué te refieres? -Está revisando cada transacción que yo he hecho durante los dos últimos años. Ni siquiera he debido decirlo. se encogió de hombros. yo lo arreglaré. oiga o sueñe con el trabajo durante al menos otras seis semanas. -Posiblemente no.

pero sonaba así tu voz. Entonces se abrió la puerta de nuevo y una figura alta y oscura apareció en el rectángulo amarillo de la puerta.. No sabía que fuera tan pronto. ¿entonces qué va mal? Jake bajó los escalones y se apoyó contra uno de los pilares que soportaban el techo del porche. Lexi se sorprendió.? -No. -¿Es este fin de semana? -Claro -sonrió-. Necesitaba una noche para saber cómo se lo diría. ¿Te has decidido sobre el baile de este fin de semana? Aún me gustaría llevarte si tú quieres ir. haciendo los deberes. Se frotó la mano contra la falda mientras le veía marcharse. Lexi se alarmó. -A nada -la miró de nuevo.La verdad es que sí -dijo Jake despacio-. Me has pillado desprevenida. -Pensé quedarme aquí un rato para disfrutar del aire fresco --respondió Lexi suavemente. pero su voz no sonaba alegre. No necesitaba una noche para saber que no iría al baile con Brad. ¿Y qué estabas haciendo? ¿Mirando desde la ventana? . más relajado-.. -¿Vas a entrar? Ella no podía ver su rostro claramente por las sombras. Me parece bien. -Oh. No confío en McCauley. -¿He dicho que algo vaya mal? -No. -Sólo quedan dos noches -le cogió la mano . Debes estar agotada después de todas las horas que has pasado en ese hospital. -A lo mejor simplemente no me gusta que le des la mano a un ladrón como Brad McCauley.. Te haría bien salir y divertirte un poco. Te diré algo. ¿Sabes que pensaba llamar a papá al hospital? Jake se acercó a ella.. . -¿Ocurre algo? ¿Jamie. piénsalo esta noche y dame la respuesta mañana. Jake cerró la puerta y avanzó hasta el extremo del portal. -Eso no sería buena idea. -He estado esperando a que volvieras a casa. -¿De qué estás hablando? -preguntó de pronto enfadada--. ¿Y adivinas lo que vi en su lugar? -Lo que viste fue que se quejó sobre ti. así que estaba viéndole marcharse. ¿Te parece bien? -Muy bien-Lexi sonrió mientras apartaba la mano-.Brad bajó la mirada. Está arriba. -Lo estoy -se sentó de nuevo en la fuente -. Jamie está bien.

y al ver el triunfo en los ojos de Jake. Lexi se agarró a él. No podía retroceder más. -Estoy haciendo el tonto -repitió suavemente con furia en la mirada -. pero Jake siguió avanzando. Su boca cayó sobre la suya en un beso castigador y apasionado.No es asunto tuyo. pero no podía rendirse a él.gruñó Jake. hundiéndose en el beso que había dejado de ser furioso y se había vuelto profundo y salvaje. cambió rápidamente-. -Maldita seas. -Sí. Sus muslos rozaron los suyos. -¿Qué te pasa? -preguntó Lexi poniéndose de pie con las manos en las caderas-. y Brad es ahora el capataz.-Eso es lo que le he dicho. No podía decirle que había ganado. -¿Sí o no? -preguntó de nuevo. Su puño se cerró en su pelo y tiró suavemente. Sus pechos le hormiguearon. -No -susurró al fin. -¿Cuál de las dos? . Sí. Así que le prometí que yo solucionaría todo. ¿cuál es el problema? -¿Por eso te estaba dando la mano? ¿Te estaba dando las gracias por salir en su rescate? . echándole la cabeza hacia atrás. -¿Superarlo? ¿Superarlo? -casi gritó -¿Es eso lo que has dicho? -Sí. Sus dedos se metieron por su pelo en la nuca. Bueno. Jake. presionando íntimamente mientras su lengua penetraba despacio en el suave interior de su boca. -Estás haciendo el tonto con esta vendeta. Ese hijo de puta susurró Jake. ¿Yo soy el tonto? A mí no me lo parece. -¿Vas a ir con él? -preguntó Jake ignorando su amenaza. Yo no soy el que permite a un ladrón que me hable dulcemente y me lleve a la cama. ¿Sí o no? -No lo sé. Su respiración acariciaba sus mejillas mientras sus labios bajaron tanto que casi rozaron los suyos. Palpitando. A Lexi le latía muy deprisa el corazón. Sé que fuiste capataz aquí. Lívida de furia. y deseaba . pero me estaba pidiendo que fuera al baile con él el sábado. -Aún no me he decidido. Así que supéralo ya. Lexi apretó las manos en puños. Lexi tenía la espalda contra la fuente. -¿Qué quiere decir eso? Es una decisión simple. pero enfréntate a los hechos. Su muslo empujó entre sus piernas. -Tienes suerte de que no te abofetee por esto. eso es lo que he dicho -Lexi levantó la barbilla. Dejaste el trabajo.

Lexi gimió y apretó la cara a su cuello. Desde su encuentro en la fuente la noche anterior. -Oh. Jake. La boca de Jake se cerró sobre la suya. Jake levantó la cabeza y ella jadeó cuando la cogió de la cadera y la sujetó mientras su muslo empezaba con unos empujones rítmicos entre sus piernas.No debí. incapaz incluso de creer lo que le estaba pasando. un abultamiento duro y caliente latiendo contra su estómago. sin dejar duda de su excitación-. Pero pronto. y se sintió culpable por haber permitido que la lujuria la cegara y dejarle así. Lexi se detuvo al oírle y entró al salón. enviando explosiones por el cuerpo de Lexi. Y esto -su beso fue rápido y duro y su pierna se deslizó entre las suyas de nuevo--. . Estaba llena de deseo. . mirándola a los ojos-. -Vas a ir conmigo -Jake bajó la cabeza y habló junto a sus labios-. Subió sus labios a los de él. -Lo sé -Jake la soltó de mala gana y se apartó. Ella podía sentir su excitación. ahora no. Vio a Jake levantarse de la silla y levantar el puño triunfante. -Lexi. contenta de tener una excusa para interrumpirle. Las terminaciones nerviosas seguían doliendo y palpitando salvajes. Era suya. será una noche muy. Capítulo 1 1 Y A está! -exclamó Jake colgando el teléfono-. Siempre lo había sido. ¿verdad? . pero está muy oscuro. -¿De qué hablas? -preguntó. ¡Lo tengo! Cuando iba a subir las escaleras. incapaz de hablar. Aquí no. ella se sentó en el sofá. y estamos solos. Ella negó con la cabeza y gimió de nuevo.preguntó con voz ronca junto a su oreja. muy larga. -No vas a ir con él. Sé que estamos en medio del patio. luchando contra el placentero dolor en su interior. -Te deseo tanto que no puedo soportarlo -susurró seductoramente Jake. Otra vez no -suplicó Lexi. ¿Por qué no nos sentamos? Perpleja.. ¿Verdad? -Sí -murmuró Lexi. y él a su lado.sentir el peso dulce de su cuerpo sobre el suyo.. -¿Esto? -Esto -Jake se apretó contra su estómago. iba a llamarte -hizo una señal al sofá frente a la chimenea-. no habían tenido un momento a solas. Y he estado medio loco de pensar en esto. su cuerpo y su alma. Y cuando ocurra. cogiéndola con su brazo bueno. tomando lo que le ofrecía y dando ternura y pasión a cambio. -Sshh -Jake la abrazó con más fuerza-. y Lexi le ofreció su boca. Jake la miró detenidamente. Y esto.

Soy una mujer. Tiene una buena cabeza para los números. -Sí. Pensó que a lo mejor como yo era de fuera. realmente le gustan esas crías. -No sabía que hubieras pensado en mí.Te he echado de menos. Lexi. -Oh. Es poco. -Mira. -¿Cosas? ¿Qué cosas? ¿Y por qué no sé yo nada? -Oh. pero no tenía nada concreto. porque quiero hablar contigo y no quiero que te disgustes. ella no veía por qué iba a mentir Brad. No quería preocuparte. A lo mejor no lo crees. -Me alegra oír eso. Y a medida que Frank se ha puesto peor. -Oh. ¿Quién? ¿Lo sabía papá? -Lo sospechaba. -No -dijo Jake con firmeza-. Cosas que tu padre me pidió que hiciera mientras él estaba en el hospital. No he hecho mucho más -susurró. alguien. con la ayuda de uno o dos socios. -¿Disgustarme? ¿Por qué? -Sobre unas cosas que he averiguado desde que estoy aquí. pero Jamie ha sido de gran ayuda.. facturas del veterinario. Lexi sonrió. no veía que algo así importara. así que no debo preocuparme por nada. venta de ganado. Tengo una caja llena de facturas de comida. La cuenta que él le dio a Frank se quedaba corta en diez crías el año pasado y quince este año. y en segundo. Tengo mucho más. parece que lo han hecho más descaradamente. Todas esas horas que pasaba con los ayudantes después del colegio le hicieron enterarse de muchas cosas. -¿Cómo? -se alarmó. tendrás que tener más que eso. -¿Y fue así? -Al final. sí que he pensado en ti -dijo jugueteando con su pelo y besándola suavemente-. ya conoces a tu padre. sin poder creer lo que estaba oyendo--. lo tengo. pero si vas a acusar a Brad de ladrón. ¿No? En primer lugar. Jake sonrió ya la besó una vez más. quiero a mi hijo. -Yo tampoco. Lexi se apartó para mirarlo a los ojos. y no sé qué más cosas donde él cambió un poco los números y se embolsó la diferencia. Nunca cambiará -se encogió de hombros-. cierto. desde hace ya varios años. lo conozco. podría notar algo que a él se le hubiera pasado. ¿Bueno. qué es? -Bien. Jamie me ha ayudado con las crías de las dos pasadas primaveras. pero todo . y siendo un niño. ha estado cuidadosamente quedándose con los beneficios del rancho. Recuerda exactamente cuántas sobrevivieron durante los dos años pasados. Estabas trabajando cada vez que he pasado por aquí. -¿Por eso ha estado ayudándote? -Sí. Jake. Y nos números no encajan con los que Brad McCauley le dio a tu padre.

pero había confiado en él. lo hará de nuevo. ahora me siento como una tonta. ese. Frank piensa que tenemos todo lo que necesitamos. ahí había muchas. Ni siquiera Frank sabía que era Brad. ¿No ha quebrantado ninguna ley? -Bueno. -¿Ibas a dejarme ir al baile con ese. -¿Qué diablos quieres ahora. es posible.. estoy seguro de que no habría apuntado hacia él tan rápidamente. Lexi suspiró y Jake le acarició la mandíbula. -¿Vas a echarle simplemente? -dijo ella sintiéndose enfurecer-. Al menos no era nadie que ella apreciara. ¿Lo sabe papá? Más que aturdida. Y posiblemente uno nuevo. -No. la puerta se abrió y Brad McCauley entró como una tormenta. estoy seguro. Carver. Ella dejó de caminar y lo miró. sólo la irritó más. En eso podía estar agradecida. poniéndose de pie y caminando de un lado a otro.?-se detuvo-. y se detuvo al ver a Lexi medio escondida detrás de Jake-. -McCauley tenía cuidado con quién metía en el asunto. -Un momento -dijo recordando la imagen apasionada de la noche anterior-. no hablé con tu padre hasta esta mañana. ¿Sabías esto anoche? -Bueno. Esta mañana he averiguado que no es la primera vez que ha hecho algo así. ¿Qué es esto. El hecho de que tuviera razón. pero yo sabía el resto. y dudo seriamente que vuelva a trabajar de capataz de nuevo. -¡Podrías habérmelo dicho! -gritó nada divertida. Lexi se volvió para mirar sobre su hombro el montón de cajas junto a la mesa. ese. Thorn? -gritó. Yo salí con ese hombre y yo le defendí.suma. ¿Está implicado alguien más del rancho? Él le levantó la barbilla. -¿Pero qué hay del siguiente rancho al que vaya? Si ha hecho esto dos veces.. pero nosotros sólo queremos librarnos de él. -¿No? Jake se levantó y se unió a ella. Cada vez que lo intentaba empezabas a gritarle recordó Jake. -Un tipo llamado Pepper. A él podía no gustarle mucho Brad McCauley. y si yo no hubiera sido tan celoso respecto a Brad. Puedo echar a MccCauley cuando quiera. Sin previo aviso. -Bien. -Aún así me hubiera gustado que me lo hubieras dicho. -Es difícil de creer -dijo despacio-. Ella soltó el aire que había aguantado. Lexi? ¿Hablaste con él como me dijiste? . -Las noticias vuelan. tenía miedo de cuál pudiera ser la reacción de su padre. Hablamos esta mañana -dijo Jake-. Si quería evidencias. No le será tan fácil la próxima vez. ¿Ese ladrón? -Hice lo posible por evitarlo -dijo Jake medio sonriendo. -No lo sabías.

Creo que Brad preferirá hacer esto en privado. Lexi levantó su mirada hacia Jake. -Y otra cosa -añadió Jake-. ¿Aún quieres que se quede Lexi? -Lexi -Brad la miró suplicante ¿No puedes detenerle? ¿No puedes hacer algo? Sabes que esto no está bien. Esa casa es el aposento del capataz. Lexi. puede que entonces podamos sentarnos todos -Brad cerró la puerta tras él y entró en el salón-. pero sabes lo que hiciste. casi hubiera sentido pena por él. Brad. El alquiler de Frank ha terminado. . Jake rodeó a Lexi de la cintura. Puedes hacerte el sordo y el ciego. De pie y escupiendo fuego. ¿y qué diablos se supone que haré entonces? -Ya llegamos a esa parte.-Me temo que no he tenido la oportunidad. . -No. no hay nada que podamos hacer -puso su mano sobre la que sujetaba la cintura-. para empezar. Y yo también. Ya es hora de que arreglemos algunas cosas aquí -se sentó en la silla junto al sofá y esperó a que ellos se le unieran. -Espera un momento. -Bueno. Y en cuanto al resto. ¿Crees que podrías estar fuera mañana? Puedes usar el granero para guardar tus cosas hasta que encuentres otro lugar. -Me estás tendiendo una trampa. -La verdad es que Jake está en su derecho. -Claro que sí. no irá contigo al baile. Jake tiene mi total aprobación. en absoluto -dijo Brad con confianza-. esa casa es mía. Brad -Jake apretó la mano en su cintura--. Brad gritó.Bueno. preguntándose cuánto tiempo más alargaría el asunto. Jake negó despacio con la cabeza. Quiero que Lexi oiga todo lo que tienes que decir. ¿Qué resto? Con un movimiento de la cabeza. Brad. no le escuches! Brad la miró desesperado. ¿qué hay de esos recibos que has estado buscando para mí estos días? . -Quizá sea mejor que nos dejes solos unos minutos. -Bueno. supo que no tenía prisa. Puedes hacerte el inocente. Brad -respondió Lexi luchando por contenerse-. y yo he decidido que quiero mi casa. Lexi y yo hablamos anoche y de nuevo esta mañana. -¿Qué? -bufó indignado levantándose de la silla. No. Y por cierto. Si quiere tener su casa. Puedes hacerte el mudo. enviaré a Twyla a limpiarla mañana por la tarde. Creo que me gustaría que me devolvieras mi casa. Jake me habló antes a mí. Irá conmigo. Todo el mundo lo sabe. Jake le indicó las cajas y los papeles que había sobre la mesa. -¿Es resto? -Brad se tensó y dio un paso atrás -. Por el brillo frío en sus ojos. Si ella no estuviera convencida de su culpa. ¡Lexi. -Ya lo ha hecho.No sé de qué hablas. Si puedes estar fuera mañana al mediodía.

-¡Me encantaría! -¡Estoy segura de ello! -Lexi se liberó del brazo de Jake y se puso entre los dos hombres . Puedes recoger el cheque mañana al mediodía. sal de aquí y empieza a hacer las maletas. Tus obligaciones como capataz han terminado. y si oigo alguna amenaza más de cualquier tipo. te doy las gracias más sinceras. -Estoy deseando que llegue mañana por la noche. . ¡Tú!-señaló a Brad con un dedo al pecho . Él la estrechó. irías a la cárcel. Brad salió de la casa. el fuego salió de los ojos de Jake. sino la mía. y la soltó despacio.-Ríndete. Lexi sonrió despacio. Tú serpiente rastrera. Si estuviera en tu lugar. pero me enfrentaría a ti cuando quisieras intentarlo. ¿Significa eso que te vas a mudar a tu casa? -Eso estaba pensando. Tienes suerte de que todo lo que vayan a hacer sea echarte. y una suave sonrisa apareció en sus labios. tú acabas de echar al único otro hombre que me ha pedido que le acompañe al baile el sábado por la noche. Nadie te cree ya. ¿Qué se supone que puedo hacer si sales con él y te lesionas de nuevo? Después de todo. . -¿Qué pasará la semana que viene? -Supongo que para entonces yo podré ocuparme de casi todas las obligaciones de un capataz. -El señor Conley te ofrece generosamente dos semanas de indemnización si desapareces rápida y silenciosamente. Por si acaso. Le robaste a mi padre. No necesito que tú libres mis batallas. -Será mejor que volvamos al trabajo ahora. Tengo que hablar con Manuel para que reemplace a McCauley hasta la semana que viene. Brad se acercó un paso. simplemente llamaré al sheriff para ver qué piensa él de este asunto. -¿Qué diablos significaba eso? --preguntó Jake -. Él la besó. Brad -dijo Lexi despacio-. Sonriendo. Despacio. muévete! Con una mirada final en la dirección de Jake. me marcharía antes de que se dijeran más cosas -le aconsejó Jake con voz fría como el hielo . Has estado deseando esto desde que llegaste aquí -dijo Brad con los dientes apretados-. -Bueno. Si por mí fuera. -Eso estaría bien. pero yo quería pararlo antes de que llegara más lejos. No quiero ver tu cara hasta que recojas tu cheque mañana. -¿En qué estaría pensando yo? -No lo sé. sorprendida de la sinceridad en su voz. ¡Ahora. -Un placer.Yo también. Puede que yo no esté totalmente curado. e intentaste usarme. -No estaba librando tu batalla. él la abrazó. Apuesto a que te sientes muy bien ahora.

-Algún día no muy lejano. -Puede que no estemos siendo muy amables. No quería ofenderte. -Al menos yo tengo donde esconderme. no es igual que si ella tuviera parentesco de sangre. -Cuéntamelo ahora -susurró. No sé qué me ha pasado. pero ella estaba muy aliviada de todos modos por la seriedad de sus palabras.. -Creo que yo sí -Jake la cogió de la muñeca y la acercó a él-. -Posiblemente. -No estoy ofendida dijo Lexi incapaz de ocultar su molestia. Jake soltó una risa. -Con toda la atención que Jamie recibe en el rancho. y sé que él es su único padrastro al que ha llamado papá. Tienes razón -dijo al fin-. No estuve casado con Dolores ni un mes antes de darme cuenta el gran error que había cometido. no ocurrirá de nuevo. Será mejor que vuelva a trabajar ahora. Ella se apoyó en él. y algunas veces me preocupa que se sienta rechazado. Sólo en caso de que te preocupes. fue su padre durante seis años muy formativos. Puede que podamos hablar más en el baile. Dolores realmente tiene mucho cariño a mi padre. es la única tía que tiene. te contaré realmente todo lo que pasó -dijo Jake. Estaba hablando de venir de visita cuando él saliera del hospital. Pero la excusa sonó tan débil para Lexi en ese momento como había sonado cuando su madre se la había dicho. -Oh. Jake sonrió suavemente.. -Si tanto le preocupa. pero tu padre mencionó que Dolores lo llamó ayer. Después de todo. yo siempre he querido que pase más tiempo con Jamie. Después de todo. mañana. Más tarde -la besó con suavidad antes de soltarla -. Lo que significa que ella o viene a recrearse o a curar sus heridas. no. -Mi madre dijo que estaba esperando la respuesta de una prueba que había hecho. La familia es la familia --dijo Lexi tajante. Sonrió. -No me gusta hacer esa distinción. Lexi respiró profundamente y se forzó a calmarse. Jake abrió la puerta de su rancho y esperó a que Lexi entrara. podría haber venido antes. Ojalá no fuera un momento tan malo para que su hermana apareciera. -No iba a decir nada. De todos modos. ya que él había tocado una fibra sensible. Justo al . De acuerdo. -Estás muy a la defensiva para no estar ofendida. -Perdóname. no creo que se sienta rechazado. Además.-¿Por si acaso qué? Jake hizo una mueca. ¿De acuerdo? Él se había confundido en lo que le pasaba a Lexi.

entonces se apartó y se quitó el cabestrillo del hombro. perdida en un ensueño tan real que casi podía tocarlo. -Parece igual. Las mismas emociones de aquella noche de once años antes. Sonriendo. ella se detuvo.traspasar la puerta. ella caminó hacia sus brazos abiertos. devolviéndola al presente. -Gracias -Lexi bajó la mirada avergonzada. aclarándose la garganta. recuerdos de aquella noche llenaron su cabeza. Estás maravillosa. Once años parecían haberse derretido. Jake bajó la mano y dio un paso atrás. La luz de una luna llena entraba por la ventana llenando de un suave brillo la habitación vacía. mezclándose con la luz de las velas en la habitación casi vacía del rancho de Jake. Una vez más. y una vez más. él vaciló. De todos modos me sentía un poco cohibida. La puso. Jake se levantó y extendió la mano hacia ella. Acompañando sus palabras. ¿Por qué no pones una cinta que te guste? Mientras él se ocupaba con el fuego. Los dedos de Jake rozaron su barbilla. -Espero que no te haya importado dejar pronto el baile -Jake interrumpió sus pensamientos. viajando de un lado a otro de la mandíbula. -¿Crees que debes? Me lo pondré más tarde . ya que había sucumbido a la tentación y se había vestido sólo para él-. -Será mejor que encienda el fuego -señaló a la pared del salón-. cogiéndola de la mano. que volvió a caer un poco más arriba de sus rodillas. Ése es el efecto que buscaba. La única cosa que faltaba esa vez era la idea romántica de que esa noche sería el comienzo de una nueva vida para los dos. brillando grande en un cielo sin nubes. ¿verdad? -preguntó Jake. -Pues has triunfado. Por esto. sus esbeltas piernas estaban cubiertas de medias negras. Debajo. sintiéndose extrañamente como si estuviera entrando en un sueño. sentía en ese momento. y en sus pies había zapatos negros de tacón nada apropiados para un baile en un granero. -¿Me concedes este baile? --Me encantaría. -No. ella se levantó un poco la falda de vuelo. -¿Por mi? -No -Lexi hizo un gesto a su vestido corto y muy femenino-. -Creo que puedo prescindir de esto el resto de la noche. De todos modos. Lexi buscó entre el pequeño montón de cintas hasta que encontró una romántica. el . Tanto que he tenido que sacarte del baile para tenerte para mí solo.dijo volviendo a abrazar a Lexi-. Mientras la música les rodeaba. Ella asintió. Hay un radio cassette en la esquina. vio la luna de aquella noche.

con sólo la luz pálida de la luna entrando por las ventanas. Esa bruja consentida está intentando quedarse con todo lo que no pudo llevarse la primera vez.médico me dijo que posiblemente me lo quitará esta semana que viene. Al menos. -¿Por eso te mudaste a la casa de los trabajadores después de que Dolores se fuera? Pensé que era porque no podías estar aquí sin ella. Desolada de verle sufrir tanto por su hermana. Lexi se apretó a él. ni lámparas ni cortinas. La única luz procedía de las ascuas moribundas del fuego y la luna entrando por las ventanas. ¿Qué ha pasado. pero sabía que estaba ahí. Lexi se acercó a él. No había muebles. y ni siquiera un cuadro en una pared. Lexi se rió. la noche que había pasado entre los brazos de Jake. No podía recordar la última vez que había sido tan feliz. Lexi le vio quedarse quieto mirando las ascuas. estoy enfadado -gruñó-. Ella recordó los papeles del divorcio que habían llegado ese día. lo siento. ¿No has podido al menos poner bombillas? Él se giró y caminó hacia la chimenea. no pienses que te vas a librar de mí. No está contenta con la mitad de lo que queda. Pero sólo porque esté poniéndome mejor. Jake abrazó a Lexi sujetando en la mano una botella de whisky. Sin soltarla. dejando la botella medio vacía en la repisa con un golpe. anhelándole mientras él pertenecía a otra mujer. ella no podía ver la furia que sabía había en sus ojos. y a mí me falta mucho para irme..insistió Lexi recordando la razón por la que ella estaba allí. Se ha llevado hasta las bombillas. primero cuando él había salido del rancho y luego cuando se había marchado del bar donde había acudido a ahogar sus penas. -Sí.. moviéndose al sonido de una canción de amor. -No exactamente. Jake -dijo ella suavemente . y en ese momento estaban hechos un montón en el suelo de la camioneta.. -Pero tú estás enfadado . Durante tres años. la razón por la que había seguido a Jake. Lexi no había visitado el pequeño rancho de Jake desde la marcha de Dolores. Con la débil luz. se había mantenido al margen. Jake? -preguntó Lexi por encima de una canción country que sonaba desde la camioneta abierta aparcada delante de la casa. fue transportada a aquella noche. Durante tres años había visto indefensa cómo Dolores había denigrado a la persona que ella más . Tampoco podía ver el dolor. Entonces. rodeada por los brazos de Jake. -No lo sientas --la abrazó-. -¿Te refieres a los muebles? Dolores. Tu padre aún necesita tiempo para estar bien. -Eso fue hace un mes. Lo quiere todo. La risa de Jake fue un gruñido. Jake levantó la cabeza para dar un trago de whisky. Feliz entre los brazos de Jake. -Jake. me he librado de ella.

-Por favor -susurró ella en una agonía de deseo-. Y su cuerpo gritaba ser tocado. -No. date prisa. -Muéstramelo. Esa noche sólo quería revivir la magia que había conocido sólo una vez en su vida. Ya no soy una niña. Vine después de que estuviera Twyla limpiando y la hice -sonrió-. No sabes lo débil que soy. Él enterró los dedos en su pelo. -Ah. Si tienes algo de compasión. te he echado de menos -besó el escote de su vestido. Los dos lo somos. -Lexi. Por favor. -¿Cama? -abrió mucho los ojos-. -Lexi. -No sabes lo que estás haciendo --dijo Jake haciendo un último y débil intento por disuadirla. -Qué agradable es estar así -susurró Jake junto a su oído-. -¿Estás segura? -Completamente. Jake -lo miró con pasión-. Eres libre. Él sonrió más. -Te cogería en brazos y te subiría a la cama si pudiera. -Tienes mi solemne palabra de que nunca me arrepentiré de esto mientras viva. -Tengo diecinueve años. ¿Cómo pude cometer semejante error? ¿Cómo pude haber aguantado tanto tiempo? -Ya ha terminado. -No quiero apresurarme. Sus pechos deseaban su tacto. Jake -subió las manos por sus hombros-. Eres sólo una niña. ¿Pensabas que iba a seducirte sobre el suelo del salón? -Esperaba que tuvieras una alfombra de piel de oso en alguna parte. Y con eso. . Lexi echó la cabeza hacia atrás y gimió en voz baja al recordar aquella noche. -Espero que no te arrepientas por la mañana. aunque él tratara de negarlo. él se rindió. Soy demasiado mayor para ti. Lo deseaba tanto como él a ella. Jake la abrazó más y la besó el cuello. -Sabes que eso no es cierto -Lexi frotó su mejilla contra su hombro-. Ella apretó los labios a su cuello y sintió su pulso salvaje. Jake. Lexi gimió de nuevo. ¿Tienes una cama? -Me la trajeron esta tarde. Había muchas preguntas sin responder. -He estado esperándote. Las palabras produjeron estremecimientos de placer por su espalda. Ella lo sabía. -Puede que la próxima vez. muchas cosas que nunca había entendido. No me tientes. Lexi -dijo él empezando a apartarse-. Hazme el amor. Pero nada de eso importaba esa noche.deseaba.

Puede que la próxima vez. la llevó a su dormitorio. Jake sonrió mientras desabrochaba el botón metálico de su cintura y bajaba la cremallera. completa con almohadas mullidas y edredón. -Ojalá pudiera quitármelas. Suspirando. -Es lo justo -susurró él-. Allí. La mano de Jake subió por su espalda. casi con reverencia. a pesar de la banda de vendas blancas que aún protegían sus costillas. la luna también entraba por la ventana.Cogiéndola de la mano. Jake se tocó suavemente las vendas. de arriba a abajo. Cuando fue a desabrochar el cierre. Por primera vez. Lexi se volvió hacia él. Ésa no era la cama de un hombre errante. dirigiéndose a la segunda bota. Él se puso detrás de Lexi y puso las manos sobre los hombros del vestido bajándolo y soltándolo para dejarlo caer hasta sus pies. Con una sonrisa. y sólo para ella. cogió sus pechos enfundados en seda en sus manos y acarició los pezones que se endurecieron al momento. Él la cogió de las caderas mientras ella lo miraba de arriba a abajo. Su pecho y hombros bronceados y musculosos eran incluso más impresionantes bajo la luz de la luna. Una vez más. Ahora yo puedo hacer lo mismo por ti. -Supongo que los mocasines no habrían valido para el baile -murmuró. Al ver su mirada. -No creo -dijo acariciando las caderas de Lexi. Entonces. nació la esperanza. se sentó en el borde de la cama y extendió su pie con bota. Extendió la mano para ayudarla a salir de la prenda. Lexi no ofreció resistencia cuando su mano . No era ni siquiera una cama que Jake hubiera elegido para él. Jake la miró despacio. casi con miedo de creer en ello. Lcxi tiró de la bota extendida y la dejó caer al suelo con un golpe. Jake se desabrochó la camisa sin esfuerzo y la dejó caer al suelo. -Será mejor que antes me ayudes tú con esto. La próxima vez será muy pronsi yo puedo elegir. Dejando caer la segunda bota. Lexi la ahogó. Pero creo que no debo pasarme. iluminando una cama con dosel. un brillo de verdadera esperanza nació en el corazón de Lexi. tiernamente. . Tú me ayudaste una vez a desnudarme. sus dedos cogieron la remallcra v la haiaron. Soltándola de la mano. Él le rodeó la cintura con los brazos y la acercó -Puede que no. Cuando egó a lo alto de su vestido. Lexi repitió sus anteriores palabras. Lexi aguantó la respiración mientras el aire frió acariciaba su piel desnuda. Lexi le cogió la mano. Él había hecho eso para ella. -Tú primero y miró los vaqueros que aún le cubrían. Y una vez is. Dándole la espalda. Deteniéndose.

Un millón de terminaciones nerviosas en el cuerpo de Lexi pidieron más. Lexi aguantó la respiración y se echó hacia atrás. y él rozó con sus nudillos la cara interna de su muslo. -Y no importa lo mucho que lo desee -murmuró ella--. le desabrochó el sujetador y lo dejó caer sobre las braguitas. Luego se tumbó a su lado y bajó un dedo por sus pechos y por su estómago. Con un movimiento rápido de sus dedos. hasta que su pie descansó en su muslo. y abrió las piernas invitando. Mientras su dedo seguía bajando hacia el suave bosque de rizos sobre sus muslos. Jake se liberó rápidamente de los vaqueros. apretando sus pechos contra él y cubriendo su glorioso cuerpo con el suyo mientras la besaba con pasión y ternura. hasta que ella se quedó solamente con braguitas y sujetador. tan cerca de ella que su pecho rozó sus pezones. Al liberarse su erección y frotarse contra su muslo. Capítulo 12 . -Ssh -susurró Lexi--. Lexi sonrió suavemente mientras él apartaba el edredón y ella se metía entre las sábanas. Acabada la paciencia. Jake cerró la boca sobre su pecho y lo chupó. -No hay peligro de que eso ocurra. Jake se arrodilló junto a ella mientras sus ojos recorrían su cuerpo maravillados. La cogió de las manos y las bajó por sus caderas. Los echó a un lado de una patada. quitándole los vaqueros en el proceso. El único modo en que podrías decepcionarme es parando. Ella se giró hacia él. Entonces se puso encima de ella. Sólo espero no decepcionarte. cogió a Lexi y la besó con voracidad. Muy despacio. Cuando al final apartó los labios. mientras sus dedos separaban la abertura húmeda entre sus muslos y se metían dentro. Prometo no gritar de dolor. -No importa lo que ocurra -dijo Jake cogiéndola de la mano y llevándola hacia la cama-. Al menos hasta que mis costillas estén bien. Sus respiraciones eran jadeantes. Pero creo que hubiera reventado de tanto descarte -le bajó la prenda por las piernas . él le quitó las medias. Con un gruñido. los dos se quedaron jadeantes. no te abrazaré con exageración. Jake se puso de pie. derritiendo su cuerpo y su alma. su boca acariciaba sus pechos. -Ojalá hubiera podido esperar -murmuró Jake metiendo los dedos bajo el encaje de sus braguitas y acariciando sus caderas-. Me quitas la respiración.bajó a su pantorrilla y suavemente le subió la pierna enfundada en medias.

no! Jake se apartó.. Su pierna estaba sobre la de él y él le acariciaba la cadera. Lexi sonreía feliz. pero sobreviviré -dijo sonriendo. -Jake. El sexo era una cosa. oh.C ON la cabeza descansando en su hombro bueno. Lexi se arqueó más y se puso tensa. Jake se reprimió las palabras que deseaba decir. Jake seguía siendo un vaquero sin futuro y nada para ofrecer a una mujer que se merecía mucho. para el día siguiente. y Jake se sintió endurecer. Lexi sintió que algo iba mal. durante toda la noche. de todos los modos en los que podía pensar. Y era suya. disfrutando de la deliciosa sensación de sus pechos y los rizos sedosos contra su muslo. Era la luz del sol y la risa y el oscuro deseo. Jake? Incluso con las palpitaciones posteriores al orgasmo. Jake sintió su cuerpo explosionar en mil pedazos. ella le puso la mano en el brazo y le sacudió suavemente. despacio. él no tenía derecho a decir esas palabras. acariciando la piel suave y caliente contra su erección. la deseaba. que se levantó alta y dura y exigiendo atención. -Lexi. Además.. Lexi rozó su muslo sobre él. El momento pasaría. ella empezó a moverse agarrándose a él mientras gemía y jadeaba. Cuando él simplemente la miró horrorizado y en silencio. . Sí. suave y caliente. sí. más allá del dolor. ya las había dicho con su cuerpo. rápida. Y aunque no fuera así. Estremeciendo con espasmo tras espasmo. para el día después. Ella se arqueó hacia él.. rozando con sus labios los suyos.. Era todo lo que él había soñado en una mujer. -¿Cómo están tus costillas? -preguntó suavemente acurrucándose y sintiendo su mejilla rozar el sudor caliente y húmedo de su axila. Ella se apretó más a él. Lexi apretó su cuerpo contra el costado de Jake.. Jake apretó su frente a ella y susurró su nombre. sí. Ella se cerró a su alrededor como un puño. -Mañana a lo mejor me duelen un poco. Con un grito. Jake la tumbó de espaldas y se puso sobre ella mientras se metía entre sus piernas y se levantaba y entraba en ella con un limpio empujón. Entonces. Jake -su nombre era un sonido gutural al ritmo de sus empujones-. él podría ofrecerle el mundo. con una fuerza más allá de la pasión. Pero la deseaba. Él se movió un poco. Mientras ella le aceptara y él pudiera soportar el dolor de saber que no duraría. Esa juguetona y dulce y apasionada. Para esa noche. «te amo». Agarrándola hasta que cayó al fin. Pero sabía que después de hacer el amor era muy fácil hacer promesas que no podría cumplir. -¿Qué ocurre.. En ese momento. con un condón. ¡Oh.

Twyla pasará la noche con Jamie. Lexi miró donde él había tirado los condones que había usado al principio de la noche. Lexi se levantó apoyada en un codo y lo miró.. Ella no quería pensar en el mañana. -Quizá debamos dormir algo ahora. ella me dijo que ella y Jamie estarían bien durante un día o dos. No quería dormir. -¿Cómo de reciente? -Recientemente. . Su sonrisa se suavizó y agachó la cabeza para rozarle la nariz con la suya.. --Has estado planeando acostarte conmigo desde que llegué. porque.. -hizo un gesto al suelo... -Eso es cierto -sonrió-. podríamos quedarnos aquí encerrados semanas. -No tienes que preocuparte por eso. pero te diré que recientemente acabo de empezar a tomarla de nuevo -replicó. No hay ninguna diferencia. No se lo dejo al hombre. ¿verdad? -No -negó Lexi acaloradamente.No tienes que parecer tan satisfecho.. Nunca. -Y tú -susurró. Pronto amanecerá. -Yo nunca hago el amor sin protección –dijoJake solemnemente-. -buscó un modo de decirlo delicadamente-. -¿Quieres decir que tomas la píldora? Ella asintió con la cabeza. Además. molesta de sentir la necesidad de darle explicaciones. -¿Por qué dices eso? Con toda la comida que ella ha dejado en la cocina. -Pero has estado pensando en ello. Los ojos de Jake brillaron. -Eres maravillosa. No creo que nos espere.. Me olvidé. -Nunca se me habría ocurrido que usaras una proteCCIOII tan constüntf -No es asunto tuyo. -¿Uno o dos días? ¿Ella espera . -No -Jake la estrechó.-Jake. Lexi le agarró de la cintura y cerró los ojos. -Eso no es diferente de un hombre llevando un condón en su bolsillo continuamente. Y por si acaso. Él se estiró a su lado y le giró la cara hacia él. -¿De qué hablas? -Yo no. -¿Tenemos que irnos ya?. y mañana será un día duro. Sólo quería estar despierta entre sus brazos y disfrutar de la magia de esa noche. ¿qué pasa? -Lo siento. ¿Por qué? -Bueno. decidiste estar preparada. -Yo tampoco -le aseguró Lexi. -Pues ahora creo que tenemos un pequeño problema. y que piensa que tú debes descansar algo antes de que Frank vuelva a casa del hospital. Eso es todo lo que necesitas saber.

. me ha tenido a mí para él solo durante mucho tiempo.realmente que me quede aquí contigo uno o dos días? Jake sonrió. Tú. Soy demasiado mayor para ti y no tengo nada que darte. Dejé temprano esa fiesta por una razón -le tocó la nariz con la punta del dedo-. ¿Qué pensaría Jamie? ¿Qué pensaría mi padre? -A lo mejor pensarían que eres una mujer adulta con necesidades de mujer adulta. ya me entiendes. Me encantaría. -Los niños pequeños y los padres no piensan así. Lexi. -No hables así --le besó el hombro. -¿Es ésa la única razón? -No. especialmente hasta que podamos arreglar el lío que ha montado McCauley. Pero tú ya lo sabes. -Había esperado estar venciendo eso. Ya te he explicado que no era exactamente así. -Lo había esperado. me quedé pasmado al verme totalmente duro. ni siquiera contigo. -De acuerdo. hay algo que no te he dicho. Con tiempo se acostumbra -¿Con tiempo? -Sí. ¿verdad? -No puedo hacerlo. pero al menos tenía un rancho y dinero. Lo mejor que podría hacer sería marcharme y no volver a verte. He decidido quedarme aquí un poco más. Es agradable. Jamie ya está mostrando signos de molestarse por ti. -No puedo hacerte promesas. Ha pasado mucho tiempo desde que no he tenido un auténtico hogar. Y tu padre va a necesitar ayuda extra durante una temporada. no pude más. -Es la verdad. Hubo un momento en el que podría haber sido diferente. Yo tenía dieciséis años y tú eras un hombre mayor que necesitaba una verdadera mujer. deseando que hubiera un modo de retenerle. pero no puedo.. -Lo sé. pero sabiendo que no lo había. Pero aunque Jamie valore mucho su amistad contigo. ¿verdad? Ella se apretó más a él. ni siquiera es la razón principal -dijo besándole la cabeza-. Oh. Puede aprender. -¿Yo? -Tú -repitió-. Lexi acarició los rizos de su pecho. -Entonces no estabas interesado en mí -bromeó según sus propias palabras en la pizzería-. Después de ese baile lento que baile contigo. . lo estás haciendo -le aseguró Lexi-. -Sí. Seguía siendo demasiado mayor para ti. Sólo me gusta oírtelo decir. En cuanto separaste de mí tu cuerpo sexy se dieciséis años. Y no le gusta la idea de compartirme.

Durante un momento. como si aún no pudiera creerlo. Creía morir a la mañana siguiente cuando Dolores vino alardeando de haber pasado la noche contigo. . ¡Diablos.repitió como si eso lo explicara todo-. como si estuviera volviendo a revivir una pesadilla. Sólo quería casarse -dijo con voz inexpresiva-. obviamente oyendo eso por primera vez. -¿La amabas? -No.-Creo que sí -sonrió Lexi recordando como había intentado excitarle y había pensado que no lo había conseguido. pero ella no quiso. era la hija de Frank Conley! Era tu hermana. -No lo creo. Por suerte yo recuperé el sentido. Lo intenté. pero para entonces yo ya sabía que era una mentira. Intentó de cirme que lo había perdido. No podía dejarla embarazada y abandonarla. -La vida no funciona así. -Lexi. Jake hizo una mueca. porque estaba embarazada. -No te rías -dijo Jake-. y aunque así fuera. Nunca estuvo embarazada. ¿Sabes lo depravado que me sentí? -Ojalá lo hubiera sabido entonces -dijo ella con tono arrepentido-. no podía creerlo. Yo quería irme a casa contigo. -Ella me dijo que estaba embarazada. -No sabía que hizo eso. Quería que me hicieras el amor. Jake movió la cabeza. o podría haberse vuelto mucho peor de lo que tú estabas buscando. yo había pensado que serías para mí. No sé la razón. -¿Qué? -Yo sabía que había usado un condón. -¿Qué le pasó al bebé? -No estaba realmente embarazada. Entonces luego hubo otros hombres y las deudas que acumuló y las facturas que me escondió. ¿Qué pensabas que sucedería después de eso? -Tenía dieciséis años . Se estiró hacia él. Lo quería todo. por el amor de Dios. Lo siento. Le ofrecí pagarle el aborto. Él lo dijo tan bajo que Lexi no estuvo segura de haberle oído bien. -Ella sabía lo que yo sentía por ti. Y algunas veces ella era tan dulce que yo casi pensaba que podría funcionar. Pensaba que después viviríamos felices para siempre. -Durante unos segundos casi fue así. Ella siempre era buena encontrando el punto débil en los demás. Lexi estaba boquiabierta. Estuvimos juntos tres años y nunca la entendí. -Lo sé. Tenías dieciséis años. En cambio llegué a ser la madrina de novia de mi hermana tres meses más tarde. pero ella dijo que debía estar roto. Te deseé tanto aquella noche.

y no estaba pidiendo nada a cambio. pero te hubiera hecho mucho más si me hubiera quedado. como si yo te diera igual. Puedo prometerte mucho más que una sola noche. una virgen. Él se quedó callado un rato antes de hablar. la noche que me hiciste el amor. -Esperé tres años para que fueras libre -dijo Lexi sólo medio calmada por su abrazo-. -Intenta entender. -Sí -susurró-. Lexi -dijo Jake incrédulo-. más cohibida se sentía Lexi con su vestido corto de flores y sus tacones. Y le estaba costando mucho trabajo controlar la sonrisa que salía continuamente a su rostro. Lo que hice fue imperdonable. habría tenido que vender el rancho para cumplir al acuerdo financiero que ella me exigió. Reprimiendo su furia y su frustración. fue como la primera vez que te acostaste con ella? -preguntó Lexi sin poderlo evitar-. Jake. yo no era mejor que un animal herido. ¿Por qué piensas algo así? .No puedo entender el modo en que te marchaste a la mañana siguiente. pero él la detuvo y la acurrucó contra su pecho. pero puedo prometerte eso.-Después de que todo acabara. Hicieron el amor de nuevo. También puedo prometerte eso. No se había peinado al levantarse y tenía toda la melena enmarañada. Todo lo que él realmente le había prometido era que se despediría antes de marcharse. apretándola con fuerza. ¿Puedes prometerme eso también? Él enterró el pelo en su cara. -¿Y qué hay de ahora? ¿Voy a despertarme una mañana para averiguar que me has hecho otro favor y te has ido sin decir una palabra? -No. con una pasión que sólo parecía crecer más con cada intento por aplacarla. y cuanto más se acercaba la camioneta al rancho. Estaba sufriendo y estaba furioso. ¿Estabas simplemente furioso y yo resulté estar a mano? -Dios mío. Cuando mi matrimonio terminó. Sólo te quería a ti. Yo sabía lo que estaba haciendo. no volveré a hacerlo. ¿Después de que ella se marchara. pero incluso eso le hacía sentirse mejor. sin una palabra. Tú tenías diecinueve años. El sol estaba muy alto. No puedo prometerte mucho ahora mismo. Sé que te hice daño marchándome de ese modo. Lexi descansó la cabeza en su hombro y escuchó el silencio. Y a pesar de ello. Lexi. Su maquillaje había desaparecido. Si no hubiera sido por tu padre. . -Yo no tuve derecho a hacerte el amor. todo mereció la pena sólo por librarse de ella. Un hombre no toma el regalo que tú estabas ofreciendo cuando no tiene nada que ofrecer a cambio. ella se tensó y empezó a girarse. yo acabé con una deuda que he tardado diez años en pagar. -Esta vez quiero más que una sola noche -dijo Lexi suavemente -.

me dijo que quería preparar la casa para cuando volviera Frank. será mejor que entremos ya. -Todo parece tranquilo -dijo Jake ayudando a Lexi a bajar del camión y dándole la mano hasta la puerta-. Huele como si estuviera preparando un banquete. él abrió la puerta y la dejó entrar primero. Sólo dile que fuimos a un baile y nos estábamos divirtiendo tanto que no queríamos volver a casa. ¿Te arrepientes? -Sólo de una cosa. -Espero que Twyla no esté enfadada. -No hay problema. -A lo mejor. Jake se rió por su vehemencia. tú tienes mucha más experiencia con niños que yo. -A lo mejor encontraremos otro modo. ¿recuerdas? Además. -¿Sabe que Dolores vendrá cualquier día de esta semana? -Sí. Ella no nos esperaba hasta el lunes. Bueno. ¿Tienes alguna idea? -No. él ya se habrá figurado por qué no hemos vuelto. No. El Bronco de Twyla también estaba ahí. pareces muy despreocupado por todo. A ella le gustaba la serie de televisión que hizo Dolores hace unos años. No sería justo pedirle a Twyla que se quedara otra noche. El domingo es su día libre. El aroma a comida les llegó desde la cocina y llenó el vestíbulo. -Tenemos esta noche. -Yo también -dijo ella poniéndose de puntillas y dándole un beso en los labios-. -Bueno. ¿Despreocupado? ¿Por qué? Por Dolores y también por lo de anoche. De mala gana.. pero odio pensar en dormir separado de ti. Siento que tenga que terminar. Supongo que Jamie no ha podido convencer a Twyla de ir a comprar una pizza.. Jake aparcó junto al coche de Lexi. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente. y no se veían más vehículos. Por lo que yo sé.-Seguro que nadie adivinará lo que hemos estado haciendo -observó irónica soltando una risita. -No lo sé. --Bueno. no me refiero a eso.Jake respiró profundamente-. Parecía muy nerviosa. Estoy seguro de que encontraras la respuesta apropiada cuando llegue el momento. Ahora tendremos suerte si llegamos antes del almuerzo. -No me tientes. -Hmm . Los niños crecen muy deprisa actualmente. -Había planeado volver antes de que nadie se levantara -se disculpó-. Aún no sé qué voy a decirle a Jamie cuando me pregunte dónde hemos estado. Si alguien nos ha oído llegar. estará preguntándose por qué no entramos. -¿Por qué no le dices la verdad? Porque no creo que deba discutir mi vida sexual con mi hijo de diez años. .

¿Cuándo llegaste? . parecía como Grace Kelly. Jamie sabía que su madre fue al baile contigo. Jamie parecía bastante enfadado.-Dolores sonrió y las manchas rojas se volvieron fucsia -. -Dolores -Lexi sonó como débil gatito y se aclaró la garganta-. ¿Cómo esperas que reaccione? -Bueno. acostándote con mi ex-marido. Dios mío -exclamó Jake-. bien. puedes olvidarle ahora mismo. Vine aquí a estar con mi familia y para visitar al único hombre que ha sido como un verdadero padre para mí. y nada de lo que yo dije le tranquilizó. poniendo al mismo un brazo en el hombro de Jake para detener la furia que sentía crecer dentro de él. no es asunto tuyo. Con un traje a medida. -¡Yo no empecé esto! --gritó Dolores-. Lexi giró y se encontró delante de una elegante Dolores. Déjalo ya. mi propia hermana..-Bien. Mi vida privada está fuera de los límites. lo hice. pero alguien me dijo que ya te habías ido.. No habrá tensión en esta casa. ¿Entiendes? Nada. Él es un niño inteligente y sensible. Las dos manchas rojas en sus mejillas eran el único indicio de furia que asomaba a la superficie. Deja esta actuación. que la miró asustada. ¿Pensabas que no se daría cuenta? -No lo aguanto más -gruñó Jake. -Apuesto a que lo intentaste con empeño -gruñó Jake mirándola con dureza. bien -se oyó una voz suave desde el salón-. Mañana papá vuelve a casa del hospital y no habrá enfados. Lexi te ha conocido durante toda su vida. Y lo que Lexi y yo hagamos o no. Dolores. Fue al baile a buscarte. -No puedo creer que me digas eso -el rostro de Dolores se desencajó por el esfuerzo de aguantas las lágrimas. Se puso delante de Dolores. Ahora escúchame. para empezar.Anoche. Pero no puedo hacer milagros. Tú sí. bueno. espero que no mezcles a Jamie en esto susurró Lexi con dureza. -De hecho. Nadie está teniendo nada.. -No lo he hecho -discutió Dolores-. y cuando ella no volvió. ¿qué podía decir yo? -Conociéndote pudiste decir cualquier cosa Jake dio un paso hacia ella--. Lexi señaló con el dedo a su hermana. teniendo una aventura delante de sus narices. Y cualquier asunto sin terminar que tengas con Jake. ¿y qué me encuentro? Te encuentro a ti. Dolores levantó la barbilla. Sobresaltada. Anoche fue la primera vez que incluso estuvimos a solas. ¡Basta! -bajando la voz. idiota -gruñó furioso-. . Tú renunciaste a tu derecho de opinión hace once años. Imagina mi sorpresa cuando no llegaste a casa . amarguras ni discusiones. Estuve casado contigo durante tres años. apartando la mano de Lexi. -Oh. tacones de aguja y perlas. ¿Qué dijiste? -Creo que tienes la conciencia culpable -dijo Dolores haciendo una mueca. Estaba empezando a preguntarme si apareceríais alguna vez.

-Oh. pero una sonrisa apareció en sus labios. Pero creo que será mejor que hable yo con él. Se merece algo de . el único momento en que eres sincera es cuando te estás admirando en el espejo. -Sí. ¿Crees que hay alguna posibilidad de que podamos llevarnos bien durante los próximos días? -Oh. no fue nada -Twyla dejó a un lado la cuchara de madera que estaba usando para remover una olla y dirigió toda su atención a Lexi-. qué cosas dices. Aquí no vas a cenar con la realeza. El bufido de indignación de Dolores fue lo último que Lexi oyó antes de entrar en la cocina y encontrarse con la mirada comprensiva de Twyla. -Sí -replicó Jake-. Yo lo intentaré. Cuando llegó junto a Jake. Pero no tenías que preocuparte. desapareciendo hacia la cocina antes de que nadie pudiera reaccionar. -¿Debo ir detrás de él? Ni siquiera sé qué le molesta tanto. -Oh. -Oh. ¿Dónde habéis estado? Apareció en la puerta del salón con las manos en las caderas. tengo más experiencia con esto. -Gracias -Lexi se detuvo en la puerta-. Ella levantó las cejas perpleja. -He estado muy preocupado -añadió el niño.verdad? Jake se giró y miró a Lexi sorprendida. y las cosas eran más simples entonces. y aún no se encontraba preparada para hacerlo. -Lo siento. -No te oigo negarlo. -¡Eh! -se oyó la voz de Jamie desde lo alto de la escalera seguida por el sonido de su botas-. Con el rostro furioso. -Pensé que eras mi amigo -dijo. -¡Cállate! Con el grito aún resonando en el aire. Me conoces demasiado bien. se marchó corriendo. Jake no habría dejado que me pasara nada. Él nunca lo entendería a menos que ella le contara todo. Como dijiste antes. Si es que alguien tiene apetito. -¿Para qué? -se encogió de hombros . Jamie puso gesto de disgusto y se acercó.-¿Cómo sabes que no soy sincera? -Dolores. -Bueno -intervino Lexi-. Ella lo miró y apartó la vista. Tú querías que viniera de visita. No había teléfono para llamar. -La cena pronto estará lista -dijo la mujer-. Ponte ropa decente. sí admitió mirando a su hermana-. Claro. -Te lo dije -dijo Dolores satisfecha. Jake miró a Lexi. . Y gracias por lo de anoche. -¿Hay algo que yo pueda hacer? -preguntó Dolores mientras Lexi se marchaba. Jake. eso fue hace varios meses. ¿por qué no? -respondió Dolores-. lo miró con los ojos entrecerrados. Lexi y Jake se dirigieron a ella a la vez. -Yo tampoco -Lexi miró pensativa hacia la cocina-. Dios mío -susurró Lexi desolada. Me estás poniendo nervioso con ese traje. corazón.

Tú siempre decías que entonces Jake se marcharía. -Un años después. mirando a las montañas. Esa vez no lloré. Nos sentamos bajo ese pino. -Oh. El abuelo estará en casa dentro de pocos días y entonces todo volverá a ser como antes. señora. encontró a Jamie donde supuso que estaría. -¿Es eso lo que quieres? -Sí. El lo entenderá. Lexi se sentó sobre una roca. -Ahora sé la razón -dijo Lexi intentando sonreír-. pero supo que no le encontraría. Me . -¿Se arrepiente? -preguntó Twyla como si ya supiera la respuesta. Lexi se aguantó un suspiró y dio un paso hacia él. en eso tienes razón -se encogió de hombros-. sentado en una almohada de agujas de pino y mirando a la distancia. el sol brillaba. Jamie se movió. no Lexi sonrió al recordar la noche anterior-. -Bueno. En lo alto de la colina. Buscó por el jardín y no vio señal de Jamie. metiéndose más en su propio mundo. Ha tenido muy poca últimamente. Era una perfecta tarde de otoño. él me trajo aquí de nuevo. -Pensé que te gustaba Jake. Tenía que decirme que mi madre volvía a enviar me a vivir aquí con él y que se quedaría a Dolores en California con ella. -¿Te refieres a Jake? -¡Sí! -Jamie la miró un segundo. -¿Estás enfadado conmigo? -Sí. apoyando sus codos en las rodillas. ¿por qué estás tan enfadado? --Porque tú no quieres que se marche. Estaría a medio camino de la colina en ese momento. -Yo tenía cinco años la primera vez que vine aquí. una vista maravillosa que siempre conseguía calmarla. Delante tenía las montañas. No quería marcharme de aquí. Suavemente. -Eso espero -dijo Lexi antes de marcharse. -Ya no. El precio puede ser muy alto.felicidad. Y no se preocupe. -Entonces. dirigiéndose al viejo pino que había sido el refugio favorito de generaciones de Conley. Fuera. entonces vaya a buscar a su hijo -Twyla cogió de nuevo la cuchara-. Se echó hacia delante. y él me explicó lo que era un divorcio y por qué mi madre se iba a marchar. Detrás de ella había quedado el rancho. Me dolió demasiado para llorar. Capítulo 13 L EXI estaba sin aliento cuando llegó a la cima de la colina. -Bueno. triste o una mezcla de ambos. -¿Por qué? -preguntó con mucha suavidad. No quiero que se marche. Me trajo mi padre. Había sido allí donde ella había pasado algunos de los mejores y peores momentos de su vida. Ni por un momento. -No lo necesitamos. Lexi habló como si estuviera hablando para sí misma. y allí era donde encontraría a Jamie esperándola. Ella no sabía si su tono era esperanzador. Yo lloré cuando me dijo que ella me llevaría con ella.

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Jake. Me gustaría que a ti también. -¡Pues no! -gritó Jamie apretando sus manos en puños, y mirándola con rostro furioso-. ¡Lo odio! ¡Ojalá nunca hubiera venido! Más que nada, Lexi quería coger a su niño entre sus brazos y abrazarlo hasta que la furia y el miedo hubieran desaparecido. Pero ya no era un niño pequeño. Era demasiado mayor para que los abrazos y besos curaran sus heridas. Su niño pequeño estaba haciéndose un hombre. A lo mejor debió haber dejado que Jake hablara antes con Jamie. A lo mejor un hombre sabría instintivamente las cosas correctas que decir. En su situación, Lexi tendría que valerse con la verdad, pura y simple. -Jamie dijo suavemente-. Te quiero mucho. Nunca querré más a nadie. Eres la persona más importante de mi vida y siempre lo serás. -¿Qué pasa con él? -Quiero a Jake. Yo no era mucho mayor que tú cuando decidí que quería casarme con él -dijo preguntándose si su hijo entendería lo que intentaba decirle-. Nunca sucedió. Posiblemente nunca ocurrirá, pero no voy a mentirte. Si Jake me lo pidiera, le diría que sí. -No lo hará --el tono de Jamie era más triste que enfadado, y las lágrimas asomaron a sus ojos-. Va a marcharse. Tú lo has dicho. -Y puede hacerlo, Jamie, pero no podemos evitar eso. Tú no le das la espalda al amor sólo porque tengas miedo de que no dure. Cuando se ofrece amor, se toma. Porque es algo muy precioso, aunque sea durante poco tiempo. -¡No me importa! -haciéndose un ovillo, Jamie acercó las rodillas a su barbilla y se rodeó las piernas con los brazos, hundiendo la cabeza--. ¿Por qué ha venido si va a marcharse de nuevo? Lo odio. Lexi no pudo más. No podía dejar a Jamie solo con su tristeza. Había veces cuando todo el mundo, incluso los niños, necesitaban un abrazo. Ella se puso de rodillas a su lado y cogió a su hijo protestón entre sus brazos. -Ssh, corazón - murmuró-. Todo va a salir bien. Tu abuelo estará pronto en casa, y estará con nosotros durante mucho, mucho tiempo. Y yo siempre estaré contigo. -No viniste a casa -dijo rodeándola de la cintura y enterrando la cara en ella. -Lo siento mucho. No quería quedarme hasta tan tarde. Es cierto -dijo terriblemente arrepentida y aguantándose las lágrimas-. Pero Twyla se quedó contigo para que no estuvieras solo. ¿No te lo dijo? -Sí -levantó la cabeza, sollozando--. Pero entonces llegó la tía Dolores, y estaba muy enfadada porque tú no viniste a casa y ella no podía encontrarte. Y entonces yo me asusté. Lexi suspiró y apartó con un dedo una lágrima de su mejilla. -Tú tía Dolores siempre monta mucho alboroto por todo. Yo no sabía que llegaría tan pronto. Y lo siento mucho. No debería haberte asustado así por nada del

mundo. -Está bien -encogiéndose de hombros con timidez, Jamie empezó a separarse de sus brazos. Dándose cuenta de que el momento había finalizado, Lexi le soltó. -Pero de todos modos yo he salido otras noches y tú no te has preocupado así. -Jake es diferente. -¿Qué pensabas que iba a hacer? -bromeó Lexi-. ¿Marcharse y llevarme con él? Un ceño apareció en el rostro de Jamie en lugar de la sonrisa que ella había esperado, y Lexi se dio cuenta de que sin darse cuenta había tocado una fibra sensible. -Podría -dijo Jamie a la defensiva. -No sin ti -le respondió Lexi con firmeza-. Nunca te abandonaré, y nunca te dejaré. ¿Me crees? Él asintió y enterró la cara contra ella de nuevo mientras sus brazos la apretaban con tanta fuerza que Lexi apenas podía respirar. Ella lo abrazó también hasta que él aflojó los brazos. - Bueno -preguntó suavemente-, ¿somos amigos ya? ¿Hay algo más que te disguste o de lo que quieras hablar? Él levantó la cara e hizo una mueca. -¿Por qué ha venido? -¿Tú tía Dolores? Jake asintió. -Pensé que te gustaba. -No la necesitamos aquí ahora mismo. Lexi encontró difícil no estar de acuerdo. Dolores siempre era inoportuna, y siempre había hecho estragos en todos sitios donde iba. -Me gustaría que la conocieras más, Jamie. Después de todo, es tu única tía, y creo que es importante que los dos paséis tiempo juntos. -¿Por qué? A ella no le importamos. Si fuera así, vendría más a menudo. -Ahora está aquí. -Eso es sólo por Jake. En cuanto llegó anoche empezó a preguntarme por él. Quería saber todo lo que hemos hecho juntos, todo lo que él me ha dicho. Ojalá se marchara. Lexi se quedó mirando a las montañas, intentando no perder el control. -No te preocupes, corazón. No lo hará de nuevo. ¿Estás ya listo para volver? -Sí -Jamie se apartó de Lexi y se puso de rodillas -. ¿Mamá? -¿Sí? -Me alegro de que hayas vuelto a casa. Ella le dio la mano y la apretó suavemente mientras regresaban. -Yo también, Jamie. Abatida, bajó la colina. Las posibilidades de pasar otra noche con Jake habían desaparecido. Con Dolores en el rancho y Jamie alerta, no tendrían muchas oportunidades para estar solos en los días siguientes.

Pero de todos modos, ése no era el momento para que Lexi pensara en su propia vida. Al día siguiente, su padre regresaría del hospital y necesitaría mucha atención. Y aparte de eso, tenía que encontrar un modo de que Dolores y Jamie se llevaran bien. En la puerta trasera, Jamie le pidió permiso para montar en su bicicleta un rato antes de entrar a comer. Lexi accedió y entró en la cocina, donde encontró una nota de Twyla diciendo que todo estaba preparado excepto el guiso del horno que estaría terminado cuando sonara el timbre, y que volvería por la mañana. Lexi miró el reloj y vio que aún quedaban quince minutos. Dejó la cocina, donde no había nada que hacer y encontró a Jake sentado en la mesa del salón. Levantó la cabeza de sus papeles en cuanto ella entró. -¿Encontraste a Jamie? ¿Está bien? -Sí -dijo sentándose en una silla . Estaba más asustado que enfadado. -¿No sigue furioso conmigo? -A Jamie le importas mucho, Jake. Creo que ése es parte del problema. Tiene miedo de tomarte mucho cariño y que te marches. Jake se levantó y se sentó en el sofá a su lado. -¿Y tú? ¿De eso tienes miedo también? -A veces -admitió. Él cogió su mano y la miró a los ojos. -¿Y si te digo que no creo que eso vaya a pasar? -Yo diría que «pensar que no vaya a pasar», no es mucha garantía de seguridad. Él sonrió. -No seguirás preocupada por Dolores, ¿verdad? No después de todo lo que te he contado. Lexi respiró profundamente. -Ahora mismo estoy preocupada por demasiadas cosas. Papá viene a casa. Dolores está causando problemas. Y yo no estoy muy segura de que Jamie me haya contado todo lo que le está preocupando. Jamie le acarició la mano. -No parece que haya mucho sitio en tu vida para mí -dijo sin dejar de mirar su mano. -Yo haré sitio. Sólo que puedo necesitar algo de tiempo. -¿Qué hay de esta noche? Ella notó de antemano la decepción en su voz, y sabía que él había adivinado su respuesta. -No me atrevo a marcharme. -Eso no significa que no pueda verte. ¿Puedes al menos reunirte conmigo fuera cuando todos se hayan acostado? Incluso aunque sólo hablemos, quiero pasar algo de tiempo a solas contigo. Ella se mordió el labio inferior y se perdió en sus ojos verdes. -Me encantaría. Deseando que la noche ya hubiera llegado con sólo la luna, las estrellas y Jake

encontró a Dolores en lo que solía ser la habitación principal antes de que los problemas de corazón de Frank le hubieran obligado a mudarse al piso de abajo. Vete. que estaba de pie delante de la ventana. -Relájate. en su habitación. . -Bueno. -Por si sale el tema. por si acaso. Acabamos de descubrir que ya no tenemos nada que decirnos.. puede que no sea tan buena idea dejaros solos. Dolores parecía incluso más delgada que antes. ¿puedes decirle que es la hora de comer? -¿Estás segura de que tendrás apetito después de hablar con Dolores? Lexi sonrió. empezad sin nosotras. aunque su figura era más voluptuosa que nunca. Sabe que su madre se marchó contigo a un baile y no regresó hasta el día siguiente. si no bajamos. ¿Puedes apagar el horno cuando suene? Y si Jamie vuelve. Ella había llegado a la puerta cuando Jake se aclaró la garganta. Tengo que decirle unas cuantas cosas. -¿Prometido? -Prepararé el tablero. no tardaré -se levantó-. Le echaré una partida de ajedrez si empieza a hacerme preguntas sobre ano che. Tiene diez años. No muy convencida. -Puede que sepa más de lo que tú piensas. ¿Sabes dónde está? -Creo que arriba. ¿no has hablado con él aún de la vida? -¡Jake! -¿Es eso un no? -Pensándolo mejor. ella apartó la mano de mala gana. Lexi observó a su hermana. Su pelo rubio natural estaba blanco y de aspecto quebradizo. ¿Os habéis peleado? -No. Siempre esbelta. espero que sea un misterio para él. ella dejó el tema.. mirando al campo. De pie en la puerta. -Será mejor que vaya a buscar a Dolores. sabiendo que no conseguiría una respuesta de él.por compañía. Lo que pasara entre nosotros. Posiblemente no os venga mal pasar un rato juntos. En el piso de arriba. Algo en su voz llamó la atención de Lexi. Bajaré lo antes que pueda. Había en ella un aire de tensión que se mostraba en la rigidez de su cuerpo y el modo en que su mano agarraba la cortina a su lado. ¿cuánto sabe de anoche? -Jake -dijo ella con tono incrédulo-. -De acuerdo -sonrió-. -Bueno.

para no sobresaltarla. A primeros de año. -Los siguientes dos maridos de mamá después de Frank. -¿Cinco? Dolores. Jamie intentó llamarte después de navidad para darte las gracias. me añadió tres a mí y empezó a decirle a todo el mundo que yo era su hermana pequeña. Tú sabes por qué lo hizo. Dolores se encogió de hombros. Nunca se molestó en explicárselo ni a papá ni a mí. y me puse aquí -señaló su impresionante busto. -Dolores. boba. Son los dos únicos sitios donde trabajo regularmente -sonrió. En cuanto te fuiste. pero tú estabas rodando en alguna parte. ya sabes. -Le encantó. -Estaba mirando a Jamie. -¿Cómo puedes reírte? -Lexi miró a los ojos azul añil de su hermana que solían ser azul celeste. después de que te enviara aquí a vivir. voy a filmar una serie de seis semanas. Haré de una muchacha de veinticinco años. y ahora voy a hacer un papel de una muchacha con cinco años menos de los que tengo yo.Lexi olvidó de momento el sermón que pensaba echarle. ¿verdad? No. funcionó. realmente no elijo agarrándose a la mecedora para sujetarse-. Dolores se rió. -¿Te has operado para conseguir un papel? -Son cosas del trabajo. Sólo me envió. Incluso Harvey piensa que sólo tengo treinta y uno. ajena al dolor en la voz de Lexi. -Entonces tendría que haber explicado quién eras tú. pensaron que yo era su hermana y que ella me cuidaba tras la muerte de nuestros padres. Posiblemente Italia o Australia.Oh. Está montando en la bicicleta que le regalé por navidad hace dos años. y el entusiasmo asomó momentáneamente a la superficie-. se quitó diez años. Y hay un par de maridos que ni siquiera supieron que tú existías. Tú tienes treinta y seis. Además. yo tengo treinta. pero en su lugar sonó ligeramente histérico. ¿Por qué no? Nuestra madre siempre ha mentido a sus maridos sobre su edad. Incluso les ha mentido sobre mi edad. Me había estado preguntando si realmente le habría gustado. -¡Cierra la boca! -dijo Dolores mirando alrededor como si alguien pudiera oírlo-. un sonido agudo que debería haber sido encantador. Monta continuamente. -¿Qué? . me quité un poco de aquí -se tocó el rabillo del ojo donde debía haber patas de gallo-. -¿Estás bien? Dolores se giró. si puedes creerlo. ¿estás mintiendo a tu marido sobre tu edad? -Por supuesto. Antes de hacer la prueba. Lexi se agarró más a la mecedora mientras su cabeza daba vueltas. soltando la cortina que había arrugado en su mano. aunque seguramente llevaría lentillas de color-. ¿Puedes creerlo? Dolores se rió de nuevo. Lexi la miró incrédula. ¿Tú tenías doce . y en su lugar habló dulcemente.

igual que hacían su madre y su hermana. -Tenemos que hablar de Jarcie. aliviando sus piernas temblorosas. En otros diez años posiblemente tendré que convertirme en tu hermana pequeña. tenemos que hablar. Si no dejas esto. él es tu hijo. -Los recuperé de nuevo -se encogió de hom bros-. empezó a caminar. -¿Por qué tuviste que decirle que era adoptado? -preguntó Dolores malhumorada-. -¿Porqué? Lexi se sentó. -¿Quién iba a decirle que era su padre? -Cualquiera que tú quisieras. no realmente preguntas aún. Lexi. ¿A quién le importa? Dolores. -Honestidad. -Dolores. a veces eres una pesada Dolores dejó de caminar y miró a su hermana-. Más que nunca se daba cuenta de la gran deuda de gratitud que tenía hacia su padre. ella podría haber aceptado el engaño como parte de la vida. Sólo indirectas. Bueno. -Sí -sonrió como si estuviera muy satisfecha-. nos tuvo a nosotras cuando era muy joven. Creería cualquier cosa que tú le dijeras. Lexi apoyó la cabeza en la mano un momento. -Así que ahora estás por mi edad.años y ella te hizo fingir quince? Te robó años de tu vida. -Pensé que estábamos haciéndolo. Lexi no vio humor en la situación. Él le había dado una vida normal y sana. ¿Qué crees que soy? ¿Crees que no he querido decírselo? -levantó las manos dramáticamente y empezó a caminar de nuevo-. -Jamie está empezando a hacer preguntas sobre su madre natural. ¿Crees que no he soñado con cómo sería? ¿Tú crees que no he deseado que me llamara a mí mamá? . Sin la influencia equilibrada y constante de su padre. Se suponía que tú fingirías que era tuyo. Le había dado seguridad y amor. Entonces. nerviosa. -A Jamie le importa -dijo Lexi paciente. Casi todos los niños adoptados al final quieren saber quiénes son sus padres de sangre. decencia. ¿cuántos años se supone que tiene nuestra madre? -Oh. Y había recibido a Jamie sin hacer preguntas cuando Lexi había regresado de su visita de siete meses a California con el bebé de Do lores entre sus brazos. vas a estropearlo todo. Claro que sí. y cuando me divorcié de él. ¿No sientes nada? -Claro que sí. Lexi salió de sus pensamientos. tuve veintidós de nuevo. -Madre mía. me quedé ahí durante los siguiente cinco años. Casi era una niña. -Dolores. Yo me casé con Jake cuando tenía veintidós. -Es sólo un niño. ¿Significan algo esas palabras para ti? -Oh. justicia. Y cuando cumplí los veinticinco. en serio.

A veces me pregunto si Dios me está castigando. sí.Ver a Dolores revolotear por la habitación era positivamente enervante. Nada tiene que cambiar. Dolores frunció el ceño y una mirada lejana apareció en sus ojos. -Pero al principio me dijiste que Jake fue el padre. -Pero he estado preguntándome últimamente sobre muchas cosas. Y es algo que definitivamente Jamie necesitará saber. -Voy a tener que acostumbrarme a la idea -Dolores empezó a caminar de nuevo. Harvey quiere realmente un hijo. Así cuando él averigüe lue tú eres su madre natural. Después de que sepa quién es su madre.. Después de todo. A veces pienso que puedo perderle si no le doy pronto uno. Mi matrimonio no es lo que solía ser. -No -Dolores movió furiosa la cabeza. -¡No! ¡De ningún modo! -¿Fue Jake? -¡Ya te dije que no! Dolores retrocedió hasta la ventana con mirada de horror en su rostro. Tú me dijiste que cl bebé era de Jake. Ha disfrutado mucho as pocas veces que Jamie ha venido de visita. penando que era una ironía. ¿Y si quiere saber quién es? -Todos queremos saberlo. sin permitir que la distrajera. -¿De qué tienes miedo? -¿Y si no le gusto? ¿Y si me culpa por haberle abandonado? -la voz de Dolores. como . Pero creo que le gusta Jamie. Harvey `ue el que eligió la bicicleta. y que si yo no lo quería. Pero nada.-. ¿qué sucederá si quiere saber más? -¿Como qué? -Como su padre -susurró Dolores-. -Oh. Cuando Jamie nació y yo te dije que era demasiado joven para ocuparme de un bebé y educarlo sola.i la idea la asustara. Pero es tan distinto. ¿Verdad? . de pronto se volvió muy dulce--. Dolores. supongo que lo dije. -Me da miedo. No creo que Él haga esas cosas -dijo compasiva a pesar de no querer. Y escuchar su perorata poética sobre la maternidad. su mirada su suavizó-. y entonces. He intentado quedarme embarazada. excepto que él sepa la verdad. ya eres su tía. Dolores. ¿de acuerdo? Simplemente me da miedo. -Bueno. incluso peor. -Siempre podrías adoptar --sugirió Lexi. -Entonces. -¡No lo hice! -negó acalorada. -Sí -dijo Lexi tranquila. será como si tuviera una segunda familia. le darías en adopción. ya ves -dijo Lexi emocionándose ese es el tipo de lazo que a mí me gustaría que se órmara entre Jamie y tú. -Oh. y el bebé de Jake sería criado por extraños. ¿por qué no quieres que se lo diga? -preguntó Lexi. No estoy preparada.

Creo que para entonces Jake se consideró un hombre libre. Un nervio se tensó en los ojos de Dolores y sus fosas nasales se abrieron reprimiendo su rabia. Tengo que preguntarme si Jake no es realmente el padre de Jamie después de todo.. Dolores? ¿Por qué. -Tú te fuiste con Bobby Hooper dos semanas de vacaciones a Mani.. -¿Qué quiere decir eso? ¿Quién más podría haber sido? Yo podía estar saliendo con otros hombres. -Habías vendido todos los muebles. -Eso es cierto. y lo sé. Lexi levantó la barbilla desafiante. y yo también.. ¡su rancho! ¡A él le pareció bastante definitivo! -Mi propia hermana -Dolores se cubrió la cara con las manos y le dio la espalda-..Lexi sintió un triunfo momentáneo al obtener finalmente de su hermana algo parecido a una respuesta clara. -Entonces. -No necesariamente -dijo despacio. pero Jake me fue totalmente fiel. ¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Cómo pudiste traicionarme así? -Por el amor de Dios. -Pero ocurre que cuanto más miro a Jake y a Jamie juntos. No nos habíamos acostado en meses. estabas divorciándote de él. cambiaste la historia -continuó Lexi recordándolo todo perfectamente-. cuando te diste cuenta que yo planeaba encontrar a Jake y decírselo. Dolores bufó indignada. -¡No era definitivo! Lexi la miró incrédula. entonces va a saber que yo debo ser la madre. pero que sabías que no podía ser Jake. importa quién sea su padre? -Porque si Jake cree que él es el padre. Pensé que eso significaba que habías renunciado a tu derecho. -Eso es ridículo -dijo Dolores furiosa-. más parecidos veo -insistió Lexi-. Alexandra? ¿Estás intentando decirme que yo apenas había salido de su cama antes de que tú satisfacieras tus sueños de adolescente y sedujeras a mi marido? -Ex-marido -corrigió Lexi. habías vaciado la cuenta bancaria y sólo ibas tras lo único que le quedaba a él. haré que lo sientas mientras vivas. Y cuando eso terminó te mudaste con nuestra madre y pediste el divorcio -dijo Jake indignada-. Dijiste que ya no te acostabas con él cuando te quedaste embarazada. después de todos estos años. Dijiste que habías estado con demasiados hombres para estar segura de quién era el padre. Así que he de preguntarme si no estabas diciéndome la verdad la primera vez. -El divorcio no era definitivo. Dolores. -Pero ¿por qué. Y si te atreves a decírselo a él. . -¿Qué estás intentando decirme. -Tú lo habías pedido.

Todo lo que tenías que hacer era decirle que tú eras su madre. -¿Y eso adónde nos lleva? -preguntó Lexi-. mostrando señales de ablandarse--. Y tú lo hiciste antes. Algo que se te pasaría.-Y supongo que todo el tiempo que estuvimos casados. Dolores. Dolores se pasó la mano por la frente. Lo sabías cuando te casaste con él. -¡Tenías sólo dieciséis años! -Pero tenía sentimientos. Dolores? ¿Pasar el resto de mi vida mintiéndole a Jamie y a papá? ¿Quién iba a decir que era el padre? -Bueno. -Oh. -Al menos tú tuviste una madre -replicó Lexi. Ése no fue nuestro plan original. Yo te quería. -¿Para que puedas decirle que soy su madre? -se rió nerviosa-. Dolores. Pensé que sólo era un enamoramiento de adolescente.Dolores sonó genuinamente escarmentada . pero podemos asegurarnos de que Jamie no sufra por él. -No lo sé. -Y luego. . no es cierto -Dolores la miró con los ojos brillantes-. Lexi. -Y a mí nunca se me ocurrió que a ti te importara lo que Jake hizo cuando le dejaste. Nunca me di cuenta de que lo tuyo fuera serio. yo tuve una hermana mayor. Nosotras lo arreglamos todo para que pareciera así. -Tú y tu madre nunca me consultasteis cuando hicisteis este trato. -Supongo que a lo mejor no debería importarme -se encogió de hombros y puso gesto valiente. Y tú lo sabías. ¿qué tenía que hacer yo. con tu padre -dijo dándole la espalda a Lexi-. -Era tu nombre el que había en la partida de nacimiento. Y si te traicioné. Posiblemente más porque fue contigo. Pero después del primer año. -No lo sé -Dolores frunció el ceño.. entonces tú también me traicionaste a mí. Me tienes confundida. Sólo me ha sorprendido. --Lo siento . pero quería también a Jake. Después de que te enviara aquí. tú estabas simplemente sentada como un buitre esperando que fuera libre de nuevo. Conócelo -dijo Lexi con ansiedad. ¿quién vas a decir que es ahora? -Aún espero que tú termines diciéndome la verdad. No podemos cambiar el pasado. Tú tuviste una infancia. Habla con él. tú me dijiste que estabas impacientándote. Lexi. -¿Es tan dura la verdad? -¿Cómo podrías saber tú cómo es? Tú te criaste aquí. ¿Qué es exactamente lo que quieres que haga yo? -Que pases tiempo con él. La única opción que yo tuve fue quedarme con Jamie o ver cómo se lo dabas a un extraño. -No todo el tiempo --dijo Lexi incapaz de creer que estaba realmente empezando a sentirse culpable--. ¿recuerdas? Las dos perdimos a nuestra madre al mismo tiempo.

Sabiendo que eso tendría que valer. Incluso aunque Jamie esté bien ahora. se quedó contento. ella me contó todo sobre su triste infancia -dijo acariciando su brazo ausente. Supongo que tú calmaste sus dudas dijo chupando suavemente su oreja. -Demasiado. más despacio. Eso es lo que le preocupaba. ¿Has pensado más en nuestro dilema? .susurró Jake aún tan cerca que ella podía sentir el calor de su respiración en su mejilla. así que le tranquilicé. -Oh.-Lo siento. -Sólo el que entienda por qué es tan retorcida no significa que pueda olvidar las cosas que ha hecho. -Entonces. lo siento. . En cuanto le prometí que si tú y yo nos fugábamos le llevaríamos con él. Jamie parecía estar de muy buen humor esta tarde. . hermanita. Haré lo que pueda. Dolores. De fondo. ¿no puedes entender por qué es tan importante para mí que Jamie conozca a sus dos madres? No quiero que nunca se sienta engañado como nosotras nos sentimos. -Oh. Nunca supe eso hasta hoy. Lexi cogió la mano de Dolores y la miró a los ojos. -Supongo que eso es razonable -Lexi apoyó la cabeza contra su hombro. -¿Te gusta eso? Y lo repitió. Y pensaré en lo que me has dicho. -No suenas muy comprensivo. Jake. intentando llegar ella. Jake se rió. lo es. -Dame algo de tiempo. -Dolores parecía un poco deprimida esta noche --susurró Jake sentado junto a Lexi y rodeándole los hombros con el brazo-. Dolores sigue un poco susceptible. sí. sonaba una música triste. Habéis debido tener una buena charla. la única iluminación aparte de una lámpara en la habitación. feliz de estar con él-. -¿Sabías que mi madre solía decirle a la gente que Dolores era su hermana en lugar de su hija? -Sí. -Sí. Lexi sintió estremecimientos de placer y se retorció. Capítulo 14 L AS llamas prendieron los troncos de la chimenea. y los escalofríos se transmitieron a todo el cuerpo de Lexi. Por favor. No es cierto. ¿De acuerdo? -Dolores apartó la mano. Pasaré algún tiempo con Jamie. ¿Fue todo bien con vosotros? -Oh. Sabiendo que estaba en caminando sobre arena movediza. Lexi accedió y se marchó. tragándose las lágrimas-. ayúdame. Dolores. pero no veo cómo podemos irnos otra noche sin causar más jaleo. -¿No te preguntó nada de anoche? -Por suerte no.No era algo de lo que me gustara hablar. Jake -se rió Lexi mirándole a los ojos-.

Mira qué vista -exclamó señalando a las montañas--. -Ojalá esta habitación se pudiera cerrar con llave -dijo besándola de pronto con pasión y levantándose y tirando de ella-. -Y se puso muy nerviosa. -¿Algo que es más importante que nosotros? -Algo muy importante. Es algo personal que no tengo libertad para discutir ahora mismo. salieron al jardín. No me gusta esto más que a ti. Encontró difícil creer que hubiera tanto que nunca hubiera sabido ni lo hubiera sospechado. dejaré el tema. ¿Qué podía decir? Llevaba mucho tiempo pensando en lo mismo. Cada vez que discutíamos.. De momento. Pasé mucho tiempo aquí ese día. -Sea lo que sea -gruñó Jake suavemente-. Tú solías venir mucho aquí cuando eras niña. me tumbaba y pasaba toda la tarde leyendo. Jake frunció el ceño pero suavizó su voz. Lexi cerró los ojos y suspiró despacio. A veces traía un libro. Empeoró. Lexi. Vamos a dar un paseo antes de que reviente. -No sabes ni la mitad. bajo la luna. . -No estoy seguro de que me guste eso. -¿No quieres hablar de ello? -No de momento. Ella suspiró aliviada y se acurrucó entre sus brazos. ¿Qué me importa lo que piense? -A mí sí dijo Lexi mirándole suplicante-. Créeme. comenzaron a subir por la colina que llevaba al viejo pino. ¿verdad? -Sí. no creo que aceptara una respuesta así. Me sorprendió. . -¿Pasó eso antes de que ella empezara a salir con otros hombres? -Sí. -¿Y qué decías tú? -preguntó Lexi casi en un susurro. Jake encontró un asiento sobre las agujas de pino y tiró de Lexi a su lado. Dándose cuenta de que hablaba en serio. Lo es -le aseguro Lexi girándose hacia él y besándole en el cuello-. A lo mejor en poco tiempo podría contarle todo. pero en ese momento. su secreto tendría que continuar siéndolo. ella me escupía tu nombre a la cara. Necesito que ella me ayude con algo ahora. -Si se tratara de otra mujer. Dejando la casa por la puerta de la cocina. Le miró a modo de disculpa. pero no podía decirle más. De la mano. diciendo que a lo mejor me había casado con la hermana equivocada. debe ser muy importante. Pero ahora sé la razón. Pero por ti. -Lo siento. Aquí vine el día que me enteré de que Dolores y tú os casabais.-¿Se supone que he de organizar mi vida amorosa para satisfacer a Dolores? -preguntó Jake incrédulo .

Lexi? -Para hoy. incitándole.. buscando sus labios. Jake se estiró despacio de lado a lado y se sintió gratificado al notar sólo una ligera punzada. -¿Hay bastante para dos? -preguntó una voz suave detrás de él. y ésta puede ser nuestra última oportunidad durante un tiempo. Abrió la puerta. Cogiendo una rebanada de pan. Jake aparcó su camión delante de su rancho y salió. más fácil era tener las manos apartadas de ella hasta que pudieran tener algún tiempo a solas. -No te he oído llegar -dijo Jake. la abrazó y la besó con fervor. llevo aquí un rato. saboreando su nueva libertad. Lexi. -Oh. Por eso había decidido almorzar solo en su casa desde el comienzo de la semana. Si Frank la hubiera visto. Entró en la cocina y puso una lata de sopa a calentar. Jake no podía creer que se hubiera marchado de la casa vestida así. El escote era tan bajo que mostraba claramente que no llevaba sujetador. Quitándose el cabestrillo. Girando la cintura. margarina y queso del frigorífico. Y montar a caballo en una semana. Ella se movió contra él. ¿Eres realmente mía. ¿Aquí? ¿Ahora? -Sí. Para todo el tiempo que te quedes. Estiró el brazo derecho y puso gesto de dolor que detuvo su movimiento a la mitad. Esa mañana el médico le había quitado las vendas y el cabestrillo. le habría dado un ataque. Jake se volvió y encontró a Dolores de pie en la puerta. entró y tiró su sombrero y sus llaves sobre la pequeña mesa junto a la puerta. colocando los muebles de segunda mano que poco a poco estaban convirtiendo el lugar en un hogar. Las veladas las había dedicado a preparar su propia casa. El médico le había dicho que el agarrotamiento le duraría un tiempo.Jake dejó la piedra y volvió con ella. Estaba vestida con un jersey con cuello de pico y mallas. soy tuya. pero que el brazo podía soportar algo de peso. Cuanto menos veía a Lexi. Sobresaltado.. Aparqué atrás para darte una sorpresa -extendió los . Mi preciosa pagana. -Pero. Lexi había estado muy ocupada haciendo de enfermera para su padre mientras que Jake se había ocupado de las obligaciones del rancho. -Yo también -dijo Lexi estirándose sobre las agujas de pino. Él le apartó el pelo de la cara y sonrió. Desde la vuelta de Frank del hospital tres días antes. Para mañana. Nada de eso importa. -Estoy cansado de hablar -dijo cuando se detuvo para respirar. lo dejó en el mostrador y empezó a preparar un sandwich. Jake se echó sobre ella.

¿verdad? -tiró el jersey a sus pies y caminó despacio hacia él. desnuda de cintura para arriba. un acto que mostraba lo enorme de sus senos. y francamente.. No te preocupes por Lexi. ¿verdad. Estás casada con otro hombre ahora. y sus pechos moviéndose seductores--. fue a la cocina y apagó el fuego. Dolores se puso de perfil a él y apoyó su espalda contra el marco de la puerta. lo que hubo entre nosotros terminó hace mucho. Con él colgando de sus dedos. -Es por Lexi. Su tono era de súplica.. Jake.Por favor. No sabía si ella estaba intentando seducirle o hacerle sentir que ya no tuviera derechos de esposo. se quedó ahí de pie. -Ojalá hubieras entrado en el dormitorio cuando entraste en la casa. Aún abrazándose. Impresionado por la magnitud de la visión delante de él. Continuó con su sandwich. -¿Cómo entraste? Ella se rió. Jake frunció el ceño. Confundido y furioso. -¿Es esto para recordar los viejos tiempos? ¿O hay alguna razón especial por la que estés haciendo esto? Sin previo aviso. -Por favor. -Dolores. Y no sé por qué estás haciendo esto. pareciendo muy orgullosa de sí misma. Esto no tiene nada que ver con ella. Esto habría sido mucho más fácil allí -le miró con decisión-. contoneando las caderas a cada paso. -Dolores -dijo Jake con firmeza-. con tacones y mallas de encaje blanco que claramente mostraban la ausencia de braguitas. -¿Dónde? -En tu dormitorio. -¿Guardaste la llave? ¿Todos estos años? Dolores se cruzó de brazos bajo los pechos y se abrazó. Dolores cogió el dobladillo de su jersey con las dos manos y se lo quitó por la cabeza. -Se me ocurren varias posibilidades. eres una mujer bella -Jake se pasó la mano por el pelo -. Notando que la sopa había empezado a hervir. He estado ahí. -Supongo que soy un poco sentimental. Ella nunca lo sabrá. no de seducción. No me . Dolores? -¿No es obvio para qué he venido? Jake se giró despacio para mirarla. ¡Sorpresa! -¿Has estado aquí sentada esperando? -Oh. -Realmente no has venido aquí para tomar un sandwich.brazos en bienvenida y sonrió-. -No has cambiado la cerradura. pero realmente apreciaría que te volvieras a vestir. Jake -cerró los ojos y suplicó-. Necesito que me hagas el amor. Quiero que me hagas el amor. -¿Por qué no dejas de discutir y te acercas un poco? -susurró con voz ronca. Jake se sintió más incrédulo que tentado. no -dijo aún sonriendo-. Pero creo que prefiero que me lo digas tú.

Cuando le alcanzó en el salón. y no puedo. Escucha. La pose seductora de Dolores se desvaneció. Jake. Dolores cogió su jersey y se lo puso. y él se encontró delante de una mujer infeliz y desesperada. Jake? La recordaba. Corriendo detrás de él. -Vístete. deja que te diga algo sobre tu preciosa Lexi. -Jake. Cuando él se había despertado a la mañana siguiente. gracias por tu voto de confianza -dijo tan educadamente como pudo--. Cuando llegó a casa de trabajar esa noche. tampoco estaban los muebles. Lo sé. Entonces salió de la cocina y se fue al salón. -¿Entonces? -se detuvo delante de él y respiró profundamente--. Ella es tan capaz de mentir . Bueno. -¿Qué tiene eso que ver conmigo? -Quiero que tú me dejes embarazada. pero me temo que no podré ayudarte con esto. y mi matrimonio depende de ello! -¿De qué diablos estás hablando? -He estado intentando tener un bebé. aunque en aquel entonces no había sabido que lo sería. avanzando cada paso que él retrocedía --. y nadie sabrá nunca que es tuyo y no de Harvcy. -Bueno. le cogió del brazo y le giró para mirarla. Los dos no habían hecho más que discutir durante meses. ella había abierto una botella de champán. Claro que recuerdo la última vez -dijo apartándola con firmeza-. Lo dijo con tanta intensidad que casi dio miedo y Jake se dio cuenta de que Dolores no era una mujer muy estable. ¡Por favor. -¿Qué te hace pensar que yo puedo dejarte embarazada si ese Harvey no puede? -Sé que puedes. ¿Recuerdas la última vez. como antes. Jake. Es de todo lo que habla. Nadie lo sabrá nunca. Incluso el sexo había llegado a no ser nada. Sé que puedes hacerlo. -Me estás rechazando por alguna lealtad estúpida hacia Lexi. Para celebrar la noche. tienes que hacer esto. eres el único que puede. no lo entiendes -se agarró a él. Y si no me quedo embarazada pronto. Como la última vez. los dos solos.digas que un hombre como tú nunca ha hecho el amor por puro sexo. Sólo seremos tú y yo. Él le apartó las manos. -Claro que sí. Y nunca me volverás a emborrachar lo bastante para hacerlo de nuevo. ella se había ido. Desea desesperadamente un hijo. Entonces. ¿verdad? --Dolores le siguió apretando los puños. como los primeros días de su matrimonio. me temo que Harvcy encontrará a otra mujer. había puesto otra en hielo y se había puesto algo cómodo de ropa. Por favor. Dolores había ido a hacer las paces. Vamos. a pedir una noche tranquila. sacudiéndole. El final estaba cerca y los dos lo sabían. por favor.

Bueno. . Y era de Lexi de quien obtendría las respuestas. Lexi era la que había guardado el secreto durante años. No crees que haya un secreto. maldición. Pregúntale a Lexi si no me crees. ¿cómo podría saber que era mío? Yo no era precisamente tu único amante en ese momento. Y sólo tardó once años en decírmelo finalmente. -¡Explícate! -la cogió de un brazo y la zarandeó. Con la sangre palpitando en la cabeza. ya sé cómo fue tras ti en cuanto yo salí de escena.su voz bajó a un susurro-. Lo has hecho. Y tú fuiste el padre -dijo mirándole con frialdad. ¿Por qué iba a darte un hijo? Él buscó una respuesta. más enfadado de lo que nunca recordaba haber estado. Me lo ha hecho a mí y te lo está haciendo a ti. Tú fuiste el único que pudo. ¿De qué diablos hablas? -La última vez que nos acostamos. No voy a jugar a las adivinanzas contigo. Durante un segundo. Dolores empezó a sonreír y ver su placer aumentó su furia-. déjame decirte. Ella era la que seguía mintiendo con su silencio aunque le hubiera hecho el amor con su cuerpo.. Jake? Él suspiró aliviado. ¡Jamie! -Ah -exclamó Dolores satisfecha Veo que ya lo has adivinado. Además. ¿Quién habría imaginado que una vez sería suficiente? -Estás mintiendo. Entonces la furia explosionó en su interior..como el resto de nosotros. .. -¡No te creo! Y si así fue. él se parece a ti. ¿Qué tiene que ver Lexi con esto? -¿Es eso todo lo que te importa? ¿Lexi? ¿No quieres saber quién es tu hijo? ¿No puedes adivinarlo? -He dicho que no iba a. Con eso. -No me crees. Jake. ¿Me preguntaste cómo sabía que podías dejarme embarazada? Porque ya lo has hecho. Jake se olvidó de respirar. -¿De qué hablas? -Oh. olvidaste algo muy importante.. Jake. dímelo. Si intentas decirme algo. Lexi era la que había criado a su hijo. Jake se detuvo. -Con los otros me aseguré. ¿No te preguntas qué clase de secretos te está ocultando. Olvidaste usar protección.. Lo ha sabido siempre. se quedó helado al darse cuenta con claridad. ¿verdad? -preguntó despacio-. Pero entonces se dio cuenta de que no era la traición de Dolores lo que se le había clavado como un cuchillo en el pecho. -Tuve un bebé. A media frase. Jake consiguió apartar su mente de su furia y centrarse en la mujer delante de él. -¿Lexi? -apenas podía pensar. --¡Bruja! ¿Qué te he hecho para que me odies tanto? -Nunca me amaste -dijo echando chispas por los ojos--. la última vez que habías tomado demasiado champán. Ella lo sabe. dándose cuenta de que Dolores estaba intentando tenderle una trampa.

-¿Qué? -preguntó Lexi levantando la cabeza y viéndole mirar atentamente por la ventana-. Y antes de que acabara el día. Tenía que saber por qué ella había hecho eso. Dolores había ido a la ciudad de compras. ¿Os habéis peleado? Lexi frunció el ceño y dejó el calcetín en el cesto de la costura. Jake hubiera invadido su vida tan completamente que un día sin él le pareciera vacío. -Papá. -Me ocuparé de ti más tarde.. ¿Qué estás mirando? -Estoy esperando a ver. -Jake? -dio un paso vacilante en su dirección. Lexi esperaba que Jake apareciera.. papá. Ella dio un paso atrás y lo miró con ojos asustados. sorprendida de que sus piernas temblorosas soportaran .. Su padre estaba en su sillón delante de la ventana. También parece furioso. Twyla dice que los dos prácticamente estáis comprometidos. Vamos fuera. Frank sonrió.. -No hay que ser perceptivo.? Se calló. Todo el rancho habla de ello. Jake se marchó sin responder. bebiendo su batido favorito de cacao. Sabía que quería dejar que la familia estuviera a solas con Frank. pero lo echaba de menos terriblemente. ¿Quién conduce. disfrutando del día tranquilo. se abrió de golpe la puerta y Jake entró con gesto feroz. -Quiero hablar contigo. Lo único que ha dicho Jake es que. cuando su padre había vuelto del hospital. Era difícil creer que en un mes. Dolores le cogió de la manga y él la apartó sin mirarla. Y no. Y también Jamie y Frank. En ese momento. Jamie llegaría pronto del colegio y Twyla volvería antes de la hora de acostarse para ayudar a Lexi con su padre. No lo había visto mucho desde comienzos de la semana. con el ceño fruncido..Sin decir más. eres demasiado perceptivo. Es Jake. -No te hagas esperanzas. -¡Vuelve aquí! -exigió Dolores-. Lexi vio que algo iba mal.. los ojos fríos y la boca apretada. -¿Qué diablos? --dijo Frank desde su asiento junto a la ventana-. Los dos habían pasado la última media hora en agradable silencio. giró y la hizo callar con la mirada. Muy mal. ¡No he terminado contigo! Él se detuvo. -¿Qué vas a hacer? Inseguro. conduciendo como un loco -se apartó de la ventana y miró a Lexi-. Su mirada se clavó en ella. se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta. no nos hemos peleado. Sólo sabía que tenía que hablar con Lexi. Lcxi estaba sentada en el sofá del salón remendando uno de los calcetines de Jamie. -¿Qué pasa? Dio otro paso hacia él.

¡Dolores me lo ha contado todo! Capítulo 15 D ESEQUILIBRADA cuando Jake la soltó tan de repente. Te lo dije. Nadie más necesita oírlo. Lexi -exigió--. Pero es algo entre nosotros dos. -Gracias -jadeó Lexi. Tenía que serlo. Explícame por qué lo hiciste. ¿por qué no empiezas por el principio y me cuentas todo lo que no me has dicho de Jamie? Jamie -Lexi le miró anonadada. ¿me oyes? la apartó disgustado-. -¿Qué? ¿De qué estás hablando? -Nunca me dijiste que tenía un hijo -su mano apretó sus brazos--. sólo quería saber por qué estaba tan enfadado y solucionar el problema. Dejando la casa detrás. sin entender cómo Jake podía estar tan enfadado por Jamie. -De acuerdo. Sólo quiero hablar con ella -volvió a mirar a Lexi-. Jamie no es mío.. y sus furiosas zancadas eran tan rápidas que tuvo que disminuir la marcha cuando los dos estuvieron sin respiración. Cuando él la miró por encima del hombre. Basta. Frank. -Sí. -Háblame. Vamos. Ella lo miró con los ojos como platos.su peso. Lo que fuera. Jamie -dijo con fuego en los ojos-. -¡Basta. entre la furia. Lexi retrocedió un paso. Estaba asustada. Incluso cuando te pregunté por él. pero de algún modo sabía que ése no era un buen momento para discutir eso.. Lexi! -Jake la sacudió-.. ¡Mi hijo! Tu. Pero por primera vez. Empezó a escalar con Lexi a su lado.. Yo. Jake la cogió de los dos brazos y la acercó a él. En lo alto de la colina. -¿Dolores? -Lexi estaba aturdida . Nunca me dijiste que era mío. Lexi obedeció. -Antes me cortaría un brazo -dijo Jake ofreciéndole a Lexi la mano-. incapaz de creer que eso estuviera sucediendo. ¿Dolores te dijo que tú eras el padre? ¿Quién te dijo que era la madre? . me mentiste. . Jake tiró de ella hacia la base de la colina. De momento. y le dio la mano. -Ella me lo dijo todo --repitió Jake con amargura. -No lo es. Lexi se tambaleó antes de enderezarse. Ése no era un enfado pequeño. Lexi vio dolor. -No la toques -le advirtió Frank. Jake hizo un gesto para detenerle. Algo le estaba haciendo mucho daño. debería ser un simple malentendido. la expresión en su rostro fue implacable. Jake se detuvo de golpe y se giró para mirarla. No le gustaba que le dieran órdenes. Demasiado sorprendida para pensar con claridad.¿Qué ocurre? -preguntó Frank levantándose despacio de la silla. -Está bien.

-¡No juegues conmigo, Lexi! -No lo hago -dijo mirándole a los ojos, casi aliviada de poder decirle por fin la verdad-. Créeme, no lo hago. ¿Te dijo que ella era la madre de Jamie? -Sí. -Y que tú eras su padre... Dijo las palabras suavemente, casi maravillada. Ojalá fuera cierto. -¡No actúes como si no lo supieras! -Oh, Jake -Lexi se llevó la mano a la frente; todo estaba sucediendo demasiado deprisa-. No sé qué creer ya. Cada vez que ella abre la boca, sale una historia diferente. -¿A qué te refieres? -la furia en su voz sonó más insegura. --Pasé media hora el domingo intentando hacerle admitir que tú eras el padre de Jamie porque él me recuerda mucho a ti. Pero ella me juró que no podías serlo -bajó la mano y le miró de nuevo -. Me dijo que no habíais hecho el amor durante meses antes de que ella se marchara, y que no podías ser el padre de Jamie. -Entonces, te mintió. -¿Quieres decir que te acostaste con ella? ¿Hasta el final? La idea le dolió. Jake lo negó impaciente. -No. Habían pasado meses desde la última vez. Entonces una noche llegué a casa y la encontré esperándome con velas y una botella de champán. Estaba cansado, bebí mucho y la naturaleza siguió su curso. -¿No... usaste nada? Él se encogió de hombros. -Había usado mi último condón meses antes. Estábamos tan cerca del divorcio que no planeaba necesitar más, al menos no con ella. -¿Y así fue? ¿Sólo esa noche? -Sólo esa noche. Ella se marchó a la mañana siguiente. -Eso aún no demuestra que sea tuyo –Lexi frunció el ceño --. Ella ha mentido muchas veces en esto. Viendo una pequeña esperanza, Jake la miró. -¿Realmente no sabías nada de esto? Lexi negó con la cabeza, pensando en todas las dudas y confusiones que había tenido desde que nació Jamie. -Será mejor que nos sentemos si voy a contarte mi versión de la historia. Y puede ser un pocodifícil para ti creer que alguien pudiera ser tan crédula como yo lo fui entonces. Él le dio la mano y la llevó a un sitio cómodo. Mirando las agujas de pino, Lexi recordó de pronto cuando hicieron el amor el domingo por la noche ahí mimo. -Fue más o menos por aquí -dijo Jake en su oído mientras se sentaban. Cuando ella le miró sorprendida, él sonrió. -En eso estabas pensando, ¿verdad?

--le preguntó entrelazando sus dedos en los de ella. -Bueno, sí -le devolvió la sonrisa y apartó la mirada antes de que su rubor la delatara más-. Bueno, ¿quieres oír cómo terminé quedándome con Jamie? -Su nombre es James, ¿verdad? ¿Es por mí? -Sí. Por ti y por mi padre. James Franklin Conley. -¿Quién le puso el nombre, tú o Dolores? -Era el nombre que yo había elegido para el hijo que tendría algún día. Dolores lo puso en la partida de nacimiento. Su mano apretó la de Lexi, pero no dijo nada y ella siguió con su historia. -Todo empezó unos tres meses después de que tú te marcharas. O sea, unos cinco meses después de que Dolores se fuera. De todos modos, yo no había tenido noticias tuyas y estaba empezando a creer que mi padre tenía razón y que no volverías. Jake le cogió la barbilla y le giró la cara. -Lo siento mucho -dijo suavemente, y le dio un beso tierno y dulce en los labios. -Me alegra que no sigas enfadado conmigo. -Estaba mal informado. Sigue con la historia. -Mi madre me llamó y me convenció de que Dolores estaba desesperadamente sola y necesitaba mi compañía, y que sería bueno para las dos pasar de nuevo algún tiempo juntas. Así que me dijo que hiciera las maletas y fuera a California para quedarme unos seis meses. Y lo hice. Ahí Lexi se paró para respirar y para aclararse la cabeza. En ese punto era donde la historia empezaba a volverse confusa. Lo que pasó después no habría sido tan malo si ella no hubiera estado tan emocionada porque su madre quisiera tenerla cerca, aunque hubiera tardado diecinueve años en decírselo. -Bueno, en cuanto llegué me di cuenta de que Dolores estaba embarazada. Para entonces, por supuesto, el divorcio era definitivo. Ella no estaba saliendo con nadie. De hecho, parecía estar escondiéndose. Apenas abandonaba el apartamento, y para lo único que parecía necesitarme era para servirla. -¿Dónde estaba tu madre? -Se había casado con el marido anterior a Lloyd y vivía en otra parte de la ciudad. La única vez que vino fue para llevar a Dolores al médico. Nunca me dejaron ir con ellas. Incluso cuando Dolores finalmente fue al hospital a dar a luz, tampoco me dejaron ir. Durante cuatro meses, yo apenas salí del apartamento. -¿Por qué no volviste? Ella sonrió, recordando las veces cuando ponía la mano en el vientre abultado de Dolores y sentía al bebé dar patadas. Las horas de compras y planes, cuando Dolores no daba indicios de no irse a quedar con su hijo. -No sabes cómo son las mujeres con los bebés, ¿verdad? --preguntó con una sonrisa soñadora-. Nos comprometemos de modo muy personal. Yo estaba deseando que el bebé naciera para poder abrazarlo y darle de comer y echarle polvos de talco. -¿No hablasteis sobre quién era el padre? -No. Dolores no quería discutirlo. Estaba malhumorada casi todo el tiempo, así

que cuando no quería hablar de algo, no hablábamos. -Pobre Lexi Jake conocía el malhumor de Lexi-. Debió haber sido un infierno. ¿Qué pasó cuando tuvo cl niño? Lexi volvió a respirar profundamente, sabiendo que iba a entrar en la peor parte de la historia. Incluso odiaba pensar en ello, pero Jake merecía saber la verdad. Si realmente era el padre, necesitaba saber cómo había sido el engaño y por qué Lexi tenía a Jamie. -Cuando Dolores volvió a casa del hospital, mi madre estuvo cerca más tiempo. Pero yo era la única que parecía prestar atención al pequeño Jamie. Ellas esperaron hasta que me enamoré locamente del niño, y entonces me dijeron que Dolores no podía quedarse con él. No sería bueno para su imagen, y mi madre no tenía intención de ser una abuela. -Así que tú ofreciste adoptarle. Lexi negó con la cabeza. Yo tenía sólo diecinueve años. Era soltera. ¿Cómo podía aceptar la responsabilidad del bebé? Ni siquiera tenía un trabajo. Vivía en un rancho con mi padre, por el amor de Dios. ¿Qué diría él? Para entonces, llevaba yo fuera tanto tiempo que él posiblemente pensaría que el bebé era mío. -Entonces, ¿no querías adoptarle? -Claro que quería. Pero no veía cómo podía hacerlo. Así que ellas me dieron una opción. O yo lo adoptaba, o Dolores lo daba a una agencia de adopción. Entonces Dolores me dijo que el bebé era tuyo. Jake se tensó. -Entonces sí lo sabías. -Déjame terminar -dijo Lexi apretándole la mano-. Después de que Dolores amenazara con dar el bebé a extraños, yo empecé a llorar y a suplicarle que no lo hiciera. Le dije que me lo quedaría. No me importaba cómo afectaría a mi vida, pero no podía soportar darlo a otros. Eso ya rompía mi corazón, pero cuando pensé que era tuyo, no pude soportarlo. -Entonces sabías que era mío -repitió Jake. -Yo pensé que era tuyo -corrigió-. Entonces, después de que yo ya hubiera empezado a considerar a Jamie como mío, me dijeron la verdadera razón por la que me habían hecho ir a California. -Para que pudieras adoptarle. -No. Eso lo pensaron luego. Me llevaron para que me quedara porque mi madre había dado a Dolores mi identidad para cubrir su embarazo. El apartamento, los informes del médico y del hospital, los certificados de nacimiento... todo lo que se te ocurra, todo estaba a mi nombre. Alexandra Lorraine Conley había dado a luz a James Franklin Conley. Por eso no me dejaron conocer al médico ni ir al hospital. Todo el mundo pensaba que yo era Dolores. -¿Por qué hicieron eso? -Para que cuando Dolores fuera famosa, su hermana pequeña, Alexandra. fuera

. Cada vez que yo tengo un plan. -¿Podrían hacerlo realmente? -Posiblemente. Y las dos hicieron un estupendo trabajo cubriéndolo. -Entonces. Pero nunca lo hará. Pasmado. Y no sólo por su aspecto. También me dijo que tú nunca debías tener ningún contacto con Jamie. Se sentía libre por primera vez en diez años. Pasó por demasiados problemas para librarse de él. y que podríamos buscarte y contártelo a ti. Ella no quería un hijo. -¿Y qué pasa ahora? Lexi se echó el pelo hacia atrás. Yo estaba preocupada cuando tu llegaste. sino también sus expresiones y el modo de moverse. y no quería que nadie supiera que había tenido uno alguna vez. Y eso era exactamente lo que ella quería. yo le perdería. Así que en cuanto estuvieron seguras de que yo me llevaría a Jamie. ¿yo seguía siendo el padre? -preguntó vacilante. Los mechones suaves rozaron sus brazos. que para todo el mundo. pero eso habría hecho de ella un bruja sin corazón el dar a su hijo en adopción sólo por no quererlo. pero que estaba segura que no eras tú porque no había tenido relaciones contigo durante meses antes de que Jamie fuera concebido. -No. Después de eso me dijo que nunca le dijera a Jamie ni a nadie la verdad. qué pretendía? . ¿soy su padre? -Jake ya estaba tan confundido como Lexi. -¡Santo Dios! -la miró de nuevo . Simplemente les di las gracias y me preparé para regresar con mi bebé a casa. Me dijo que ella y mi madre podrían llevarme a juicio y demostrar que Jamie no era mío. -No lo sé. y Dolores y yo no nos parecemos nada.la que tuvo el bebé ilegítimo en un hospital de Los Angeles. ¿De todos modos. pero ya no lo estoy. ella va y hace algo así.Pero ella estaba casada conmigo cuando se quedó embarazada. Decididamente hay un parecido. Estoy seguro de que las pruebas podrían demostrar que ella fue la madre natural. yo era la madre de Jamie. Dolores es un terremoto. ¿Qué pasó entonces? -¿Después de que me diera cuenta de que mi madre había usado mi certificado de nacimiento para proteger a Dolores sin tener ninguna consideración a lo que pudiera afectar a mi vida? -preguntó con amargura-. ¿Y después que me explicaran que no tendría que adoptar a Jamie porque en todos los documentos legales yo aparecía como su madre? -continuó con sarcasmo-. ¿Y la creíste? Para entonces yo no sabía qué creer. Jake miraba al suelo sin verlo. Pero entonces. Hicieron fotografías en el hospital. Dolores se dio cuenta de que yo podría volver a casa y contarle a mi padre la verdad. y no Dolores. Me dijo que había tenido demasiados amantes para saber exactamente quién era el padre. -En ese momento. Dolores me dijo que me había mentido porque ella sabía que nunca dejaría marchar a tu bebé. Eso no habría sido un hijo ilegítimo. y que si lo hacías. -Eso creo. -Hasta ese momento sí.

le dio la mano y corrieron juntos. -Entonces. él se paró y la detuvo a ella mientras los dos estaban jadeantes. -Ahí fue cuando pensé que te había dejado embarazada y me había marchado dejándote sola. Jake la alcanzó. ¿Qué esperabas hacer? -A mí me gustaría que ella pasara más tiempo con Jamie. -¿Incluido tú? -Incluido yo. Lexi miró hacia las montañas. Lexi ya se había levantado y estaba corriendo colina abajo. Porque no me gustaría nada más que tener un bebé contigo. -¿Cuándo pasó esto? -Siempre ha estado ahí. preguntarle si lo decía en serio. Quería parar. ¿vas a decírselo a Jamie? -Decididamente. Fue culpa. Sus ojos se encontraron y vio en su mirada la misma mezcla de ansiedad y arrepentimiento que llenaba sus entrañas. Ya ha estando soltando indirectas desde hace un par de años. Quiero que los dos sean amigos antes de que le diga a él la verdad. -Es curioso. Ella sólo esperó que el momento no hubiera desaparecido para siempre. -¡Señor Jake! -gritó una voz desde el otro lado de la colina-. siguiendo a Manuel. Manuel! ¡El señor Frank me ha dicho que les llame y que vengan deprisa! Antes de que Jake pudiera reaccionar.. Jake inclinó la cabeza hacia ella. Lexi se giró y vio a Jake corriendo para alcanzarla.-Hablemos primero de tu plan. Cualquier hombre estaría orgulloso de tener un hijo como Jamie. Y también el señor Jake. Lexi. ¿Le ha pasado algo a papá? -No. que iba delante. -Quiero que te cases conmigo erijo sin respiración por la carrera. pura y simple culpa --cogió su cara y la giró a él suavemente-. toda una vida de bebés. Manuel? -pregunto Lexi jadeando y nerviosa-. A medio camino estaba Manuel agitando su sombrero. y creo que me gustaría mucho si. está bien. pero ésa no fue la impresión que me dio cuando me preguntaste la primera vez si Jamie era tuyo.. Pero bajo la culpa. Unos segundos más y él habría dicho algo que podría haber cambiado sus vidas. . pero dice que vaya rápido. ¡Señorita Alexandra. casi estaba esperando que fuera verdad. una docena. Lexi se volvió y lo miró sorprendida. soy yo. Cualquier día vendrá y me lo preguntará directamente. Sin disminuir la marcha. Creo que te amo. -¿Qué es. Sólo que finalmente he tenido la sensatez de dejar de luchar contra ello. -Has hecho un estupendo trabajo con él. Alexandra Conley. -¿Es un comentario o una pregunta? En la verja. abrazarlo y gritar de felicidad.

Me estáis poniendo nervioso de pie.-Una pregunta. Asintiendo con la cabeza. ese amigo me dijo que la tía de Jamie fue y le sacó del colegio a media tarde. Pero no le di una nota diciendo que podía sacarle del colegio. ¿qué ha pasado? -Bueno. no necesariamente -Frank cambió de postura-. Pero cuando Jamie no apareció después del colegio. -¿Por qué tengo la sensación de que Dolores posiblemente tenga algo que ver con esto? -Porque posiblemente sea así -se inclinó y besó a Lexi en la boca antes de seguir a Manuel a la casa. ¿Te casarás conmigo? Desde la puerta de la cocina. llamé a uno de sus amigos para ver si estaba en su casa y se había olvidado avisarnos. tráele directamente a casa. Lexi y Jake entraron en el salón. Parecía tranquilo. Frank giró la cabeza para ocultar la sonrisa y les miró de nuevo. -Yo le pedí que pasara más tiempo con Jamie -bufó Lexi-. -Bueno. papá? -Espero que no.. -¡Señor Frank! -gritó Manuel entrando a la cocina --. Aún está demasiado preocupado por ti. Lexi dio un bote.. -Gracias. -Él no haría eso -dijo Lexi-. -¿Ocurre algo malo. Cuando estuvieron sentados. No contigo recién salido del hospital. ¡Ya les traigo! Jake y Lexi entraron en el salón siguiendo a Manuel. -No enviaste a Manuel a buscarnos para nada -dijo Jake-. Manuel se marchó. de todos modos -se aclaró la garganta-. -¡Rápido! -Sí -Lexi sonrió-. -Ya sabes que en el colegio ella podía falsificar la letra de su madre -le . -Bien -le agarró la mano con fuerza-. -¿Qué? -Eso es lo que dije yo. Ahora creo que será mejor que entremos y ver que es toda esta emergencia. Lexi fue al sillón que estaba frente al de su padre. él le cogió la mano y dirigió su atención a Frank. pero la dureza en sus ojos le dijo que estaba más enfadado de lo que parecía. ¿Ahora puedes volver a la carretera y esperar a Jamie? Si aparece. Jake cogió una silla y la puso junto a Lexi. Frank estaba sentado en su silla junto a la ventana. Algo ha pasado. Sentaos. como he dicho. Manuel les llamó. -Sí. Sí. Manuel. posiblemente no sea nada. Pero ese niño dice que alguien de la oficina del director estaba con ella y que la tía de Jamie tenía una nota de la madre de Jamie diciendo que estaba bien que se marchara del colegio con ella. bueno. -Bueno.

¿vale? -Iré contigo erijo Jake. junto con sus ropas más caras. Pero no se podía mover. Sabiendo lo que debería encontrar. Y no es gracias a su madre que no ocurriera. ¿hay alguna razón para preocuparse por eso? -No lo sé -Lexi se encogió de hombros. Mientras subían las escaleras. Me sentía morir el años que estuviste allí sola con esa mujer. -Bueno -dijo Jake. ¿Qué ganaría? ¿Adónde habría ido? Jake se quedó callado hasta que llegaron al dormitorio de Dolores. pero no había nada que pudiera hacer. Pero sé una cosa. -¿Me harías un favor. ¿Por qué lo ha hecho? -No lo sé -Jake se sentó a su lado y la abrazó-. A lo mejor ayudarle a saltarse las clases es su idea de una experiencia que pueda unirles. mira debajo de la cama a ver si la maleta grande sigue ahí. ¿Qué no nos has contado? -Como he dicho antes. volviendo a encauzar la conversación -. Estaban vacíos. incluyendo un abrigo de piel-. -¿Por qué? --preguntó al fin-.. mantuvo apretada la mano de Lexi. Lexi? -preguntó Frank despacio-. -No puede habérselo llevado. Nunca estuve tan feliz en mi vida como cuando Cordelia te envió para que vivieras conmigo. puede no ser nada -Frank no la miró-. sujetó su cabeza entre las manos y deseó poder llorar o gritar o hacer algo que calmase el tormento de agonía que estaba creciendo en su interior.recordó Frank-. Mientras Jake miraba. Le . ella fue a la coqueta y abrió los dos primeros cajones. Lexi respiró profundamente. ella habló con miedo. Sabemos que Dolores recogió a Jamie en el colegio este mediodía y aún no le ha traído a casa. nadie a quien gritar y ningún sitio adonde correr. No había nada. Sólo complace la curiosidad de un viejo y sube a mirar. Es un milagro que esa chica no se haya convertido en una delincuente juvenil. Cerrando los ojos. ¿Puedes subir a la habitación de Dolores y ver si sus maletas siguen allí? . -¿Puedes notar si falta algo? -Yo la ayudé a deshacer las maletas -Lexi abrió el armario. Y aparte de que no tuviera el permiso de Lexi. pero eso no sirvió para calmar su corazón. Se sentó en la cama de Jamie. -No hay nada aquí debajo -dijo Jake-.¿Por qué? -Lexi sintió un escalofrío y no pudo controlar el temblor de su voz-. El miedo bombeó adrenalina a sus venas hastaque sintió que reventaría de la necesidad de hacer algo. ¿Por qué lo ha hecho? Ni siquiera quería decirme la verdad. Levantándose de la silla. fue al dormitorio de Jamie y abrió las cajones de la cómoda para descubrir que faltaban algunas prendas. e inmediatamente vio que el portatrajes había desaparecido. Fue al armario y vio perchas vacías donde debería haber ropa. Jake. ¿Qué cosas faltan? Lo más necesario y caro.

Dijo también que se alegraba de oír que yo estaba . Yo la dejé allí. Sé que quería quedarse embarazada. -Oh. No sé que haré si ella realmente se lo ha llevado. -Podría. No creo que esto tenga nada que ver contigo. ningún juez del mundo le daría a Jamie a nadie excepto a nosotros. y como yo no la ayudé. ya. diciendo cosas como que yo la dejé embarazada una vez y sabía que podía hacerlo de nuevo. -Tienes razón -Lexi apoyó la cabeza en su hombro y se aguantó las lágrimas-. Quería que me acostara con ella para salvar su matrimonio. ¿qué voy a hacer? Ella es su madre. Una locura. Lexi. pero no es un monstruo. Lexi. Lo quiero. -Sí. Ella no se arriesgará. se enderezó como si quisiera levantarse. Y después de que tú y yo estemos casados. En el salón. pareciendo de repente muy viejo y cansado. ¿verdad? -preguntó mirando hacia la ventana. Las pruebas demostrarían que ella es la madre. ¿Cómo lo sabías? -Su marido llamó antes. -¿Qué hizo ella entonces? -No lo sé. ¿pero qué tiene eso que ver contigo? -Estaba esperándome en mi casa hoy cuando llegué del médico. Entonces vio sus rostros y volvió a hundirse en la silla. -¿Pero por qué lo quiere. Cuando les oyó regresar. Sé que también está preocupado. Harvey. incluso aunque Dolores estuviera deseando llegar tan lejos. esta noche. Jake. y también tengo derechos. pero no es mala. Ya conoces a Dolores. y ella nunca le amenazará o le hará daño. -No entiendo lo que me dices -Lexi se enderezó y se apartó para mirarle a los ojos--. No está tan loca. Lo quiero conmigo. Dolores está confundida y es demasiado dramática. Sé que tienes razón -se puso de pie-. Jake. cogió a Jamie. ¿Cómo iba a saber que estaba planeando hacer algo así? -Oh. Estaba prácticamente histérica. ¿verdad? Dijo que le dijera a Dolores que la vería en el aeropuerto esta noche. El nunca dejará el estado con ella de buena voluntad. Creo que es tan simple como eso. -Ella le traerá. Ella es egoísta y mentirosa. Jamie es demasiado inteligente para que le engañe y demasiado grande para que le fuerce a algo. ¿Y si va a juicio para intentar quedárselo? -Nunca ocurrirá eso.recuperaremos. Tú lo sabes. -Tenía razón. Frank estaba sentado donde le habían dejado. Jake? ¿Está haciéndolo sólo para hacerme daño? -No -dijo meciéndola entre sus brazos-. Me enfurecí y vine a buscarte. ¿Y si un juez decide que Jamie debería estar con ella? -Las pruebas también demostrarían que yo soy el padre. Será mejor que bajemos con mi padre. No piensa antes de hacer las cosas. Ella quiere un bebé. tenías razón -Lexi se sentó en la silla frente a él y le puso la mano en la rodilla-.

-¿El qué? -preguntó Lexi. Debía haber tenido en la cabeza todo el tiempo que si las cosas hoy no salían como ella quería. Si llamamos a la policía. Posiblemente volverán en cualquier momento. ¿no? Frank se levantó. se llevaría a Jamie con ella cuando se marchara. -Oh. lo ha hecho. Él la miró como si se sobresaltara de descubrir que no estaba solo. de acuerdo. -¿Qué hacemos ahora? -preguntó Jake desde la puerta-. -¿Pero qué va a pensar Jamie si la policía les detiene y esposan a Dolores? -¿Qué va a pensar Jamie si ella le fuerza a salir del estado? -preguntó Jake--. -Hmm. Diles simplemente que estamos preocupados. . Sería mucho más fácil que llevarse a un muchacho a la fuerza en un avión. -A lo mejor estamos sacando conclusiones precipitadas -dijo Lexi débilmente-. Lexi vio que empezaba a oscurecer y sabía que una vez fuera de noche. -Voy a la cocina a hacer chocolate caliente -dijo Lexi dándose cuenta de que si no hacía algo se volvería loca. -Se ha llevado ropa de Jamie. no -Lexi se levantó y le miró. Odio que haya llegado a esto. Jake y Lexi se giraron y miraron en su dirección a tiempo de verle colgar el teléfono. Llamaré al aeropuerto de Albuquerque y veré si puedo averiguar qué vuelo van a coger. Al oír la voz de Frank. hizo reservas. ¿Qué crees que significa eso? -¿Ves? Cambió de opinión -dijo Lexi-. Acercándose a la ventana. ¿de acuerdo? Diles que tememos que haya sucedido algo. más difícil decirse que Jamie estaría pronto en casa y la pesadilla terminaría. no sé qué haría.mucho mejor. horrorizándose de la idea de llamar a la policía para buscar a su propia hermana-. Jake cogió a Lexi de los hombros y la miró con cariño. Lexi. A lo mejor ella sólo esté pasando algo de tiempo con él antes de marcharse. pero las canceló. ¿vale? Aún no. Pero no menciones el rapto. es curioso. -¿Eh? Oh. a lo mejor pueden detenerla antes de que llegue al aeropuerto. -Jake tiene razón. sería más difícil evitar el pánico. sólo para asegurarnos -Frank cogió el teléfono. Se quedó ahí de pie. moviendo la cabeza distraído. esperando su respuesta. -Quizá debamos llamar a la policía. Es un delito federal. -O decidió ir conduciendo hasta California -sugirió Jake-. -Oh. pero si algo le pasara a Jamie. ¿Qué íbamos a decir? ¿Que ella le ha raptado? -Bueno. No podemos quedarnos sentados.

-¿Qué es todo eso? -¡Un botín! -exclamó parándose delante de ella-. ¿Por qué no subes y cuelgas tu ropa nueva? Yo estaré contigo en seguida.-Iré contigo -dijo Jake. Lcxi esperó a que la puerta de la casa se hubiera cerrado antes de acercarse al coche. Todo esto puede haber sido sólo producto de nuestra imaginación. ¿Qué estaría pensando Dolores al hacer algo así. ¿Puedes intentar que mi padre se siente y se relaje cuando deje de hablar? Ella miró preocupada en la dirección de su padre. se inclinó y habló en tono más bajo-. -¿Quieres contarme qué ha pasado hoy? --preguntó Lexi usando todo su control para no perder la calma. permaneció ocupada haciendo chocolate hasta que el sonido de un coche llegando la hizo correr a la puerta. algunas cosas son ropa. pero otras no. -Es estupendo. -Vale. -¡Eh. Lo siento. Lexi disminuyó el paso y saludó con la mano para disimular. que no sepa lo preocupados que hemos estado. -No -sabiendo que sonó brusca. El chocolate está servido y esperando en una bandeja. y podrás enseñarme todo lo que has comprado hoy. Pero haré lo que quieres. ¿Y qué has estado haciendo todo este tiempo? ¿De compras? -Bueno.-. Por favor. Y luego fuimos de compras -sonrió. -Hola -dijo Dolores agarrándose nerviosa al coche. quiero ocuparme yo sola -puso la palma en el pecho de Jake y lo miró a los ojos-. justo en este momento. Creo que la tía Dolores está disgustada por algo. se marchó. Ve a ver quién es y yo traeré el chocolate. detuvo a Jake en la puerta. -No sé que puedo hacer. donde esperaba su hermana. pero no me lo ha dicho. ¿Podrías traerlo? Y pase lo que pase -miró a su padre y luego a él-. cuando sabe que no se le pueden dar disgustos? Furiosa y a punto de llorar. Con eso. con los brazos cargados de cajas y bolsa. Lexi salió de la habitación rápidamente. si Jamie no parece disgustado. mamá! -gritó-. . forzó una débil sonrisa-. Mira lo que traigo. y entonces paramos y hablamos. Bueno. pero hablaré con ella -Lexi le dio un abrazo desesperado pero no pudo evitarlo y entonces se apartó. Si son ellos. Cuando vio que el vehículo era realmente el coche alquilado de Dolores. Con un salto enérgico. Una vez en la cocina. Jamie abrió la puerta y salió corriendo hacia ella. durante un rato sólo estuvimos conduciendo. pero necesito estar sola un rato. -Lo dudo. -Gracias. -No. abrió la puerta y salió al porche. A lo mejor tú puedes animarla. En el vestíbulo.

creo que tenía miedo de mí. una auténtica extraña. -Iba a decirle quién era yo -se tragó más la. Apuesto a que incluso hay alguna ropa para Jamie. si abres el maletero de este coche. por supuesto. -¿Qué tipo de mensaje? -preguntó Dolores más nerviosa que nunca. ¿Por qué ibas a hacerlo? ¿Crees que raptarle es el modo de comenzar una relación con Jamie? ¿Crees que todo lo que tienes que hacer es mover una varita mágica y que diez años de abandono iban a desaparecer? Lexi estaba gritando. Yo iba a preparar el terreno despacio. pero no podía parar. -Lo sé -sacó un pañuelo de su bolsillo y se sonó la nariz-. Y ahora quiero saber la razón. Dios mío -las rodillas le temblaron-. -Me dijiste que pasara más tiempo con él. ¿Se me está corriendo el maquillaje? -Nada. Lexi no puedo evitar sentir que las lágrimas eran genuinas. Me di cuenta de ello cuando intenté decírselo. Él habría pensado . -Harvey llamó antes. extendió la mano y la puso en el hombro de Dolores. Vacilante. -Es sólo un niño. Pero dentro de un límite. ¿O no entiendes el concepto de compartir? ¿Cómo te atreves a robarme a mi hijo? -Lo siento -dijo Dolores con lágrimas resbalando por sus mejillas-. Dolores respiró profundamente y se limpió las lagrimas. Oh. -Pues sí. ¿Me oyes? Mío. Reacia a seguir sus instinto y abrazarla. Dolores. Dolores se acobardó mientras Lexi se acercaba más y bajó su voz a un tono amenazador. Deja de lloriquear y háblame. Maletas llenas. Y nunca me lo quitarás. Le dejó a papá un mensaje para ti. -No lo creo. me di cuenta de que estaba liando todo. Nunca pensé que lo averiguarías. ¿Qué pasó después? -Bueno. Miré a los ojos de Jamie y supe que no podía hacerlo. Iba a decírselo primero. -Es mi hijo. No sería difícil confundirle. Lexi. Entonces me di cuenta de que él me estaba mirando como si yo fuera una extraña. apuesto a que está lleno de maletas. Lexi la siguió. -Harvey dijo que te dijera que te recogería esta noche en el aeropuerto. De hecho. as-. paso por paso. -Ofrecí compartirlo contigo. -¿Decirle qué? -exigió Lexi-. -Debe haberse confundido de día. Le hubiera hecho daño diciéndoselo. y entonces pensé que vendría conmigo porque yo era su madre. -¿Y qué te detuvo? -Paré el coche en un sitio entre Santa Fe y Albuquerque y hablamos -levantó la mano indefensa y soltó una risa que sonó histérica-. -Oh. Me equivoqué y lo siento. Dolores lloró de nuevo. Nunca le hubiera llevado conmigo si él no hubiera querido venir.-¿Quieres decir con Jake? -No. Dolores. Voy a parecer un horror. con Jamie. Jamie es mío.

¡Oh! Dolores se apartó de Lexi y empezó a correr hacia la casa. Realmente eres una buena madre. Con los brazos cruzados. Y quiero ser una madre como tú. No tan rápido. -¿Por qué no subes y usas el teléfono de arriba? De acuerdo. caminaron hacia la casa-.. mirando incrédulo a Dolores. Él gruñó una respuesta y se puso de pie.. y eso es lo que cuenta. -¿Es eso bueno? -Es el tipo de cosas que haría una madre. -Si no te importa. Ella le trajo.-Lexi se levantó y se dirigió hacia la puerta. no como era la nuestra. -Tengo que llamar a Harvey antes de que salga hacia el aeropuerto.Yo voy a ver a Jamie . Es nuevo para mí. -Espero que no estés bromeando. Cuando la historia terminó. Será mejor que vuelva a llamar a la policía. No sólo para Jamie. -¿De qué hablas? -Creo que has hecho algo totalmente desinteresado. porque realmente me gustaría que lo hicieras. -¿En serio? -su expresión fue una mezcla de placer y sorpresa. mientras ella subía las escaleras. Yo quiero serlo también. Lexi le rodeó los hombros con el brazo y le dio un rápido apretón. Lexi vio a Dolores abrir la puerta y entrar sonriente y lanzando besos. ¿y quién quiere una mujer loca como madre? Riéndose. No sé qué hacer con esa chica. Creo que has avanzado un paso de gigante. -Bueno. También quiero tener un bebé. ¿Qué hay de mí? Capítulo 16 T U? -preguntó Lexi esperando no parecer tan atontada como se sentía. parecía hecho de granito. Dolores se limpió la nariz con el pañuelo. Os contaré todo lo que sé y después iré a hablar con Jamie.que yo era una loca. . Has puesto las necesidades de Jamie por delante de las tuyas. -Está bien -dijo Lexi cogiendo a Jake del brazo y acercándolo a su padre-. . A lo mejor yo podré darte algunos consejos. pero encontró el camino bloqueado por Jamie. Te he estado observando. -Claro. Supongo que te quedarás unos días más. Su pequeño zerebro debe rodar como una canica en su cabeza -Papá añadió Lexi más feliz sabiendo que su hijo estaba a salvo--. Jake se quedó de pie callado y furioso. Me gustaría practicar más esta cosa desinteresada. Lexi -se pasó una mano por su estómago plano-. Frank se echó hajia atrás en la silla. -¿Has visto esto? --le dijo Frank poniéndose de pie cuando Dolores desapareció y Lexi entró. -En serio -y rodeando a su hermana de la cintura. mujer loca. y el rostro serio. Desde varios metros detrás de ella.

¿Por qué? Jake se aclaró la garganta. . Me llamaréis si ocurren más emociones. no creo que eso sea un problema. -Tenía miedo de haberlo simplemente imaginado. -Sólo lo suficiente para que Jamie se haga a la idea. -No te preocupes. papá erijo Lexi preocupa da de repente de que hubiera habido demasiada tensión para él ese día. Pero no. Y por cierto. ¿Qué dijo? -Dije que ya era hora -respondió su padre desde lejos. -¿En serio? --preguntó Lexi viendo desaparecer a su padre por el pasillo. -¿Enhorabuena? -Lexi miró de su padre sonriente que continuaba su camino a Jake-. Parece estar aceptándolo muy bien. Lexi se apartó y lo miró suspicaz. Pero parecía que tendría que acostumbrarse a compartirlo. ¿Qué dijo? Jake respondió con cuidado. querida -se inclinó y le dio a Lexi un beso en la mejilla al pasar a su lado-. -¿Se lo dijiste? -Sí. me tomé la libertad de contarle las noticias. -Pareces cansado. No dejaremos que te pierdas nada.. Unas pocas semanas antes su hijo sólo le había pertenecido a ella. Era una de esas cosas de hombre a hombre que pensaba que debía hacer.. -¿Cuándo tuviste tiempo de hablar con él? Jake la abrazó. -Sí -su expresión se suavizó.. Oh. no lo has imaginado. y sus dedos acariciaron suavemente su mejilla--. -¿De qué hablas? -Jamie estaba aquí cuando yo hablé con tu padre. Lexi puso los ojos en blanco y suspiró. -Mientras tú estabas fuera con Dolores -la besó-. -La policía -Frank se agarró a una silla-. Espero que no te importe.¿Era posible que Jake le hubiera pedido en matrimonio hacía sólo unas horas? Parecía un sueño. Frank. Bueno. ya está -anunció Frank junto al teléfono. -Yo. Yo. tú eres su padre -reconoció-. Enhorabuena. -Bueno. ¿verdad? -No. -Bien. ¿El qué está? -preguntó Jake sin apartar los ojos de Lexi. ella soltó la respiración que había estado aguantando. Bueno. bueno. Se alegran de oír que todos están a salvo en casa. Creo que iré a echarme un rato. No te has olvidado tan pronto. ¿verdad? Jake se rió. Lexi se rió y miró a Jake. ¿verdad? Con una risa. espero que no estés planeando un noviazgo largo. -Lo estoy -dijo su padre moviéndose despacio hacia ellos-. A lo mejor lo era.

No entendí el resto. ¿Te das cuenta en lo que nos vamos a meter? -Tendremos que ser pacientes. -De acuerdo. Jamie arrugó la nariz. no sabía qué estaría haciendo. -¿Qué piensas? -¿Dónde vamos a vivir? La pregunta la sorprendió. «fabuloso».-«Super». con los pies apoyados en la mesa y mirando al techo. Estoy segura de que me está esperando. -¿Quieres que vaya contigo? -Aún no. No había pensado sacar el tema tan pronto. Jamie se encogió de hombros. Había planeado esperar hasta que Jamie se abriera y lo mencionara él mismo. Y asintió con la cabeza. Pero no había nada más que un techo blanco. Después de todo. -Jake me ha dicho que habló contigo. Aún no hemos hablado de ello -frunció el ceño. Yo no puedo aprender a ser un padre de la noche a la mañana. Pero quédate cerca. ahora tengo que ir a hablar con Jamie. -Bueno.. eso no me preocupa. -No lo sé. ni tampoco un marido. -¿Qué estás mirando? -Nada -dijo sin mover la cabeza. ¿Qué te parecen hamburguesas para cenar? -Delicioso. Pero odio dejar al abuelo.. Estoy segura de que . llamó suavemente y abrió un poco la puerta. Lexi abrió la puerta y vio a su hijo al otro lado de la habitación. Entra. Un día extraño. Jake. A lo mejor Jake quiere que vayamos a su rancho. -Sí. Bueno. ¿eh? Jamie bajó despacio la cabeza hasta que sus ojos se encontraron. Me muero de hambre -se puso de puntillas y le besó antes de irse. pero parecía feliz con la idea. algo. pensando en el pequeño rancho de Jake que había estado arreglando-. -Oh -ella apartó sus libros a un lado y se sentó en el borde de la mesa. mirándole-. Mientras tanto creo que iré a encender el grill. a veces podrías dormir aquí. los ranchos están juntos. ¿te interrumpo? -No. -Oh. Cuando llegó a la puerta de la habitación de Jamie. -Oh. y han estado dirigiéndose como uno solo durante años. Con nosotros mismos y el uno con el otro. -No lo sé. Riéndose. Lexi casi se sorprendió al oír sus propias palabras. Serás estupendo -dijo apartándose de mala gana . esperando ver un bichito o una mancha. -Hola. Lexi se relajó contra él. pero no imaginó que fuera eso. Tras un día tan trascendental. Ella miró también al techo. Pero voy a intentarlo con todas mis fuerzas.

-Estuve fantástico. Y no paraba de decirme cosas como que no me preocupara. ¿Significa eso que él ahora va a mandarme? Lexi no pudo evitar sonreír. Creo que Jake sólo quiere que seamos una familia. -Bueno. Y. -¡Mamá.con Jake como capataz. pasar tiempo juntos. Si Lexi no hubiera estado sentada. mamá. podría haberse desplomado. Bueno. Ahora mismo está abajo preparando hamburguesas para cenar. Jamie sonrió. ¡oh mamá! ¿sabías que ahora tenían una piscina? Antes no. no tenía ni idea. -Bueno. mamá. y empezó a hablarme de lo grande que era su casa de California y todo el dinero que tenía su marido. seguirán así. Pero no creo que eso sea lo que él tenga en mente. Mucho. porque no quería que el abuelo se preocupara acabando de salir del hospital y de la operación y todo eso. -Oh. Por lo que ella sabía. encontrando toda la conversación un . Y la idea era inquietante. ¿verdad? -Creo que no -respondió Lexi vagamente. ¿verdad? Jamie se rió. hacer cosas juntos. Era tétrica. -¿Te refieres al modo en que la tía Dolores casi me raptó hoy? Lexi se quedó boquiabierta y miró a su hijo perplejo. Jamie. -¿Qué hiciste tú? -preguntó intentando sonar más tranquila de lo que se sentía. -Me gusta Jake. No quería que se marchara --entonces frunció el ceño de nuevo-. Lexi se dio cuenta de que ella y Jake no habían discutido mucho del futuro. cuando paramos en ese área de descanso y nos quedamos sentados durante lo que parecieron horas y ella seguía diciéndome que era un niño estupendo y lo que le gustaría tener un hijo como yo. Y tenía razones para estarlo. estaba sufriendo mucho.. Así que estaba un poco enfadado conmigo. Jamie pareció inseguro. No tenía idea de que Dolores había sido tan descarada. Lexi estaba horrorizada. teóricamente sí. que todo estaría bien y que ella no me haría daño. no soy estúpido! -gritó Jamie pareciendo insultado-. Ya sabes. -¿Va a ser mi padre ahora? -¿Jake? Sí. Ella me sacó del colegio y me llevó en coche hasta medio camino de Albuquerque. Sólo estaba pensando en el modo en que solía gritarme cuando llegó aquí. Y además yo le rapté por así decirlo. Sólo dije como con mucha naturalidad que esperaba que no estuviéramos fuera mucho tiempo.. -Bueno. sí. Acelerado.repitió ella-. pensé que lo sabías. él incluso podía estar planeando volver a los rodeos. -Entonces. Jamie continuó con su historia. Pero no creía que tú lo supieras. ¿verdad? Jamie asintió. lo sabía. Te gusta eso. -Sí. -¿Saber? . obviamente satisfecho consigo mismo. Eso suena como un buen comienzo.

sólo de visita. ella supo que el momento había llegado.. Pero sabía que en los siguientes minutos. Ella sólo. Jamie -Lexi no pudo soportarlo más. -Pero. Ella no podría hacerme volver con ella.. Incluso antes de que hablara. y siempre lo serás. con los dedos metidos en sus bolsillos traseros. y rezando para encontrar las palabras apropiadas. me compró todas estas cosas. ¿Está enferma la tía Dolores? -¿Enferma? -Lexi le soltó y le miró. -Sí. Puede que asustado -la miró por encima de su hombro-. sería porque quisieras. porque hace mucho tiempo. ir de visita alguna vez. estoy tan contenta de que estés de nuevo conmigo. Si tú fueras alguna vez con Dolores. -Oh. tuvo la posibilidad de tener su propio hijo.poco irreal-.. -¿Me lo prometes? . y tenía el ceño fruncido y la mandíbula firme. y lo hizo-. -Bueno. no! Eso nunca pasaría. -No --protestó al darse cuenta de que estaba dudando del estado mental de Dolores-. A ella pareció gustarle esa idea. No quería perderle. Corazón. el deseo de abrazarle era demasiado fuerte. Después de marcharnos y volver a Santa Fé. ¿por qué iba a llevarme a California con ella? Lexi respiró profundamente para armarse de coraje. pero renunció a esa posibilidad. ya sabes. ella empezó a responder a su pregunta. -Ya sabes. Creo que Harvey gana ahora más dinero. No quería herirle. Pensó que lo que estaba haciendo era lo mejor. Tú eres mío. Y tiene la costumbre de actuar primero y pensar después. bueno. La sonrisa de Jamie fue un intento de humor. ¿verdad? -¡Oh. ¿Era yo el bebé? Lexi sintió un miedo terrible. tú tía Dolores lleva un tiempo queriendo tener un niño. y que ella no estaba preparada. es sólo muy sensible y nerviosa. Eso la pone muy triste. pero no puede. -¿Qué hizo? -Tuvo un bebé y lo dio en adopción. Era demasiado pronto para contarle todo. -¿Cómo te sentirías si te dijera que sí? -preguntó apenas atreviéndose a respirar. -¿Era yo? -preguntó despacio-. Su rostro se reflejaba contra la ventana. Pero ahora no está tan segura. --Mamá -la voz de Jamie salió ahogada contra su hombro-. a lo mejor entonces no estaría tan mal. Jamie se acercó a la ventana y miró hacia la noche oscura. Hablando despacio. -Supongo que extraño -se encogió de hombros-. de aquí arriba. bueno.. -Por qué? -Era joven. pero a lo mejor podía empezar preparando el terreno. Jame se tocó la cabeza. podían pasar las dos cosas.

. le dijo.Lexi hizo la señal de la cruz en su corazón. Jamie saltó y se puso de pie y levantó un brazo triunfante al aire... ¿verdad? -Depende de ti. Porque Dolores nunca lo dijo. ¿Puedo tener un gran abrazo ahora? Creo que lo necesito. ¿Excepto qué? -Excepto que hoy. -¡Sí! . ella continuó. -De acuerdo -suspiró y la tensión desapareció de su postura--. ensayando lo que le diría en ese momento. Durante diez años. Sintiéndose como si cada palabra se fuera arrancada del alma. -¿Estás bien? -preguntó sin saber qué otra cosa decir. a Jake. tan vulnerable. si así te sientes. pareciendo recordar que era demasiado mayor para tales cosas.. Nunca te dejaría.. -Hoy. -Bueno. Jamie se echó hacia delante. -Bueno. Entonces. Lo miró. se detuvo de nuevo-. -le animó Jamie... si la tía Dolores era mi madre. No tienes que pensar ni actuar de otro modo hacia tu tía Dolores. nada le parecía adecuado. enterrando la cara contra su cuello. Mientras no tenga que llamarla mamá ni nada así. mamá. y seremos más una familia que antes. -Con todo mi corazón. Dolores. tras unos pasos.. Lexi se detuvo. tan pequeño. Ella sigue siendo mi tía.. preguntándose si no sería demasiado. porque. Nada cambiará en nuestras vidas... echó a correr y se lanzó a sus brazos. Lexi le apretó con fuerza mientras las lágrimas le quemaban los ojos. Como tú lo sientas. intentando ser valiente mientras su mundo se volvía del revés. ¿Cómo es que no sabes quién era mi padre? A Lexi le dio un vuelco el corazón. -¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! -¿Te gustaría que Jake resultara ser tu padre? El brazo subió al aire de nuevo. Pero en ese instante. Jamie. había esperado que llegara ese día. excepto que ahora tendremos a Jake.se aclaró la garganta y empezó de nuevo-. ¿Cuánto podría soportar un niño en un día? -Hoy. Estaba de pie contra la ventana. pero no había ninguna.. Jamie se separó de ella y se sentó en la cama. ¿verdad? -Créeme. ¿verdad? -preguntó con voz temblorosa.. -Ha sido un día largo y duro. Él asintió y se acurrucó más. Deseó encontrar las palabras mágicas para que se sintiera bien. Excepto. -Tú eres aún mi verdadera mamá.... -¿Excepto? -repitió-. repitiendo la operación varias veces. bueno. Cuando se detuvo la siguiente vez.. Él caminó hacia ella con algo de timidez al principio. -se detuvo y la miró-. -Te diré que eso me alivia mucho -Lexi extendió los brazos---.. Te quiero demasiado. -Bueno. entonces supongo que está bien. Entonces.

-El abuelo va a estar muy contento. . -No. -Sí. Lexi notó su alegría y se acurrucó más a él. -Realmente no estaba enfadado. supe que había estado engañándome. con su brazo alrededor de Lexi. Jamie estaba extasiado. .Pensé que te marcharías en cuanto el rodeo terminara. hubiera hecho todo lo posible por llevarte a la cama.Tú ya debes saberlo. Si aquella noche no hubiera resultado herido. Sabía cómo se sentía él. Una mirada y te quise tanto como antes -le acarició el labio con el dedo-. es fabuloso. -Es difícil creer todas las cosas que han pasado hoy. El fuego estaba encendido. -¿Por qué? -Lexi se apartó para mirarle a los ojos. Ella había estado así de feliz cuando Jake le había pedido que se casara con ella. -Estaba asustado. Jake dijo lo mismo por décima vez.Lexi se rió. En el sofá. lo sabes. Jamie gritó alegre y la sonrisa de Lexi se extendió hasta el punto de que las lágrimas llenaron sus ojos. ¿verdad? -No seas modesto. O mejor aterrorizado. -Puede que haya llegado el momento de que bajemos y compartamos algo de esto con Jake -Lexi se levantó y extendió la mano-. y tú te hubieras quedado hasta que hubiera terminado. pero con todo el alboroto. no había tenido la oportunidad de celebrarlo. Jamie se puso los puños en las caderas y levantó su pecho orgulloso. -¿No? Pues me habías engañado muy bien. Ella cubrió su mano con la suya. Nunca lo he sido -le siguió acariciando la mejilla con exquisita ternura. -¿Lo es? ¿Es mi padre? -Creo que sí. -Tengo un papá. La casa estaba silenciosa. -Te mentí. mamá. -Porque en cuanto te vi de nuevo. y tú lo sabes. -Parece habérselo tomado muy bien. ¿Fue hace sólo cinco semanas cuando te rap té y te traje aquí? -Nunca te he dado las gracias por ello. Tengo un papá. -Bueno. Jamie le dio la mano y salieron de la habitación. ¿verdad? Ella se rió. Ha estado un poco preocupado por cómo te tomarías las noticias. Las luces estaban apagadas. Volviendo a la tierra. -¡Jake! -No soy un ángel.

-Quiero serlo. -¿Un vendedor de coches usados? -repitió riéndose. -¿Qué otra opción tenía? Sólo entiendo de ranchos y rodeos. Seré socio de Frank Conley y trabajaré a su lado. ¿no crees que te aburrirás después de un tiempo y querrás volver al rodeo? -preguntó recordando lo que había hablado con Jamie. ¿Qué piensas tú? --terminó susurrando. -Entonces. ¿crees que serás feliz aquí? Él sonrió y se tomó su tiempo en contestar. Lexi. y le oiré llamarme papá -cogió la mano de Lexi y le besó cada dedo-. Eso era todo lo que ella siempre había querido. No lo creo.Amando en silencio (Novela Romántica by Mariquiña) . Créeme.-Eres demasiado duro contigo mismo. -La mejor.. Ada Stewart . Yo siempre he creído que eres fantástico. Para ti. Pero soy demasiado mayor para darme todos esos golpes cada noche. Más que maravillosa.. Creo que suena como una vida maravillosa. Veré crecer a mi hijo. -Sí. Y despertarme por la mañana y ver tu rostro sonriente junto al mío. y más de lo que había soñado posible. le ayudaré a convertirse en un hombre. Jake la abrazó con fuerza. -¿El rodeo? -pareció sorprendido-. un hombre al que he querido y admirado durante toda mi vida. De ahora en adelante. La única razón por la que volví fue porque había alquilado mi rancho durante diez años y no quería ser un vendedor de coches usados. -Jake. ya he sufrido todo lo que quería. creo que seré feliz. Ella se sintió feliz mientras le acariciaba el pecho. -Pensé que te gustaba. Sí. Y tendré que irme contigo a la cama todas las noches durante el resto de mi vida. -Veamos.