Amando en silencio

Jamie Conley quería saber quienes eran sus verdaderos padres. Por eso comenzó a hacer preguntas que su madre adoptiva, Lexi, no podía responder. Preguntas que su hermana no le permitía responder. El niño se distrajo temporalmente cuando Lexi “raptó” a su ídolo, el campeón de rodeos Jake Thorn. Ella necesitaba a Jake para dirigir el rancho, pero sólo hasta que su padre se recuperara de su operación. Jamie, por supuesto, esperaba que se quedara para siempre. Lo que Lexi no podía explicarse es que Jake era el último hombre que queria tener cerca ... y el único hombre al que habia amado ...

Capítulo 1 A LEXANDRA Conley abrió la puerta y salió a la sombra del porche. Miró hacia la polvorienta carretera, para ver si llegaba su padre. Pero no vio nada. Lexi suspiró impaciente. Debería haber ido con él en vez de haberse quedado en el rancho, soportando interminables horas de espera y de preocupación. Pero él no lo permitiría. Le había dicho que sería mejor que se quedara en casa, mejor que estuviera ahí para hacer la cena cuando llegara Jamie del colegio. Pero la verdadera razón había sido que su padre no quería que oyera el diagnóstico del médico. No quería que se preocupara ni que tampoco le obligara a hacer lo que los médicos le mandaran. Lexi pensó que a lo mejor esa vez era diferente. A lo mejor esa vez le hacían quedarse. Incluso en ese momento su padre podría estar tumbado en una cama del hospital esperando a que le operaran por la mañana. Ojalá fuera así. Mirando una vez más al horizonte, se volvió y entró en la casa. -¡Jamie, la cena está lista! -gritó desde el vestíbulo-. No tiene sentido esperar al abuelo. Podremos empezar sin él. ¿Jamie? Lexi esperó oír el sonido de pasos en el piso de arriba, pero no fue así. Recorrió el pasillo y se detuvo al llegar a la puerta cerrada de lo que había sido una vez un despacho, y se había convertido en el dormitorio de su padre enfermo. Frank Conley siempre había sido la roca de su vida, sólido y eterno. Y en ese momento estaba demasiado débil para subir las escaleras a su antiguo dormitorio. Antes de que el corazón empezara a fallarle, ella nunca se había detenido a pensar que algún día algo le pasaría. Pero últimamente, Lexi no pensaba en otra cosa. En menos de un año, los hombros anchos que una vez habían podido soportar el peso del mundo, se habían encorvado. La voz fuerte capaz de ordenar y consolar con igual

facilidad, se volvía jadeante al más mínimo esfuerzo. Su padre estaba debilitándose poco a poco, y su propia cabezonería era lo que más rápidamente le estaba matando. El dolor se volvió resentimiento, luego furia, y Lexi dio una patada al marco de la puerta. -Maldito Frank Conley -susurró con un nudo en la garganta . ¿Qué hay de nosotros? ¿Qué haremos sin ti? ¿Has pensado en eso? Casi inmediatamente, la furia desapareció. Miró las marcas que había hecho en el marco de la puerta con la bota y suspiró. -¿Por qué no puedo decirte esto cuando estás aquí? -dijo en voz alta, marchándose despacio hacia los pies de la escalera. Con la mano en la barandilla, miró hacia arriba. ¡Jamie, la cena está lista! El débil chirrido de muelles de cama oxidados llamó su atención. -Estoy aquí abajo, mamá. Lexi cerró los ojos. Entonces, girándose, se puso delante de otra puerta cerrada. La habitación de los invitados, o la habitación de Jake como casi todos la llamaban, se había convertido con los años en una especie de cuarto trastero. Jake... Incluso con el paso de los años, Lexi no podía entrar en la habitación sin sentir un vuelco en el estómago. Enderezándose, giró el pomo y entró. Dentro, su hijo de diez años estaba echado boca abajo en la vieja cama doble, con las botas camperas agitándose en el aire mientras pasaba las páginas viejas y muy manoseadas de un álbum de recortes. -Hola, hijo. ¿Qué haces? -preguntó suavemente. Jamie la miró con sus ojos color avellana. Su espeso pelo castaño estaba cortado a capas excepto por un mechón que le llegaba desde el centro de la nuca hasta los hombros. Un ceño pensativo arrugaba su frente mientras giraba el álbum para que ella pudiera verlo. -Jake era realmente extraordinario, ¿verdad? -la mano de Jamie acarició el artículo amarillento del periódico con reverencia. -Sí -dijo ella con el orgullo antiguo y familiar-. Cuando Jake estaba en la flor de la vida, era uno de los mejores. El álbum era de ella, creado con la efusividad del culto a un héroe cuando no había sido mayor que Jamie. -¿Crees que volverá alguna vez, mamá? -preguntó Jamie sentándose-. Estoy seguro de que me encantaría conocerlo. ¿Crees que le gustan los niños? El entusiasmo en el rostro de su hijo provocó una sonrisa automática en el rostro de Lexi mientras se sentaba en una silla. -Le gustabas tú cuando eras pequeña, ¿verdad? -insistió Jamie. Ella y Jamie tenían conversaciones similares muy a menudo, y Jamie siempre encontraba formas nuevas de hacerle las mismas preguntas, nuevos modos de obtener más información. Sí, creo que si. Yo debía tener unos dos años cuando el padre de Jake vino a

trabajar a nuestra granja y su madre trabajaba como nuestra cocinera. -Como hace Twyla ahora -comentó Jamie,disfrutando de la historia, aunque prácticamente se la sabía de memoria. Lexi asintió y sonrió de nuevo, preguntándose qué pensaría Jake si supiera alguna vez que se había convertido en una leyenda en esa casa. -Eso es. Jake debía tener casi trece años cuando llegaron. Solía cuidarme algunas veces después del colegio... Cuando yo estaba en primero, fue Jake quien me enseñó a montar en bicicleta sin ruedecitas laterales. Yo estaba loca por él -suspiró-. Luego mamá y papá se divorciaron y yo pasé un año en Miami con mamá. Cuando -volví aquí a vivir con papá, Jake se dedicaba a los rodeos y no lo veíamos durante temporadas muy largas. -¿Cuánto pasó antes de que Jake ganara su primer campeonato? ¿Qué años tenías tú? -Yo era un poco mayor que tú, pero poco después de su triunfo, se hirió y volvió para recuperarse. -Y ahí fue cuando se casó con la tía Dolores, ¿cierto? A Lexi se le puso un nudo en el estómago. -No, eso fue después de que comprara la vieja casa de los Johnson aquí al lado, esperando que sus padres se retiraran y vivieran allí. El año siguiente, Jake estaba a punto de obtener el cuarto título cuando... De pronto se calló, sin querer revivir el horrible accidente que estuvo a punto de costarle la vida. -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad? -Sí -dijo ella aguantándose la risa--. Pero no deberías estar tan contento. -No estoy contento -se defendió el niño-. Pero eso fue lo que pasó. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. -Cuando salió del hospital, Jake vino aquí a recuperarse. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños, y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto. Al darse cuenta de su tono amargo, Lexi suspiró. -Y un mes más o menos después de la boda, el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Cuando ese toro le embistió? -continuó Jamie con entusiasmo infantil por lo macabro. Lexi lo miró con dureza. -Jamie... -Eso fue lo que pasó, ¿verdad?

-A mí me gusta esto. Al darse cuenta de su tono amargo. corazón. Sé que le importamos mucho. Lexi continuó. Entonces Dolores viajó desde California para mi dieciséis cumpleaños. igual que Jake. -¿Quieres ser un vaquero de rodeos? -preguntó con deliberada suavidad-. Tú tía Dolores se esforzó mucho al principio. pero estaba demasiado sorprendida por la última frase de Jamie. Todos los recién casa dos necesitan un tiempo para ajustarse. -Eso no significa que no nos quiera. empezó a echar de menos la emoción de hacer películas en California. Aparte de su breve ambición de ser bombero. sólo había hablado de convertirse en granjero. Pero normalmente está muy ocupada. pero cuando creció. Por eso la vemos tan poco. Jake vino aquí a recuperarse. No la necesitamos. Lexi respiró profundamente . -No estoy contento -se defendió el niño-. -No lo sé. Y a tu tía Dolores cuando era más joven. El se encogió de hombros. y a mí también. Pero nunca había aprendido a cocinar. -A lo mejor. -No me importa. y nunca había tenido que ocuparse de una casa. Intentando no mostrar las emociones que estaban retorciéndole el corazón. El ceño del niño provocó otra sonrisa en su madre. -Cuando salió del hospital. y pasado un tiempo. Pero creo que a lo mejor los padres de Jake sólo querían darle a él y a su mujer una oportunidad de estar solos –corrigió intentando ser generosa-. -Lo sé. Y no nunca iré a la gran ciudad -dijo Jamie con énfasis . Lexi hubiera salido en defensa de su hermana. -¿Hoy ¿Ayer? Jamie se encogió de hombros. -Y un mes más o menos después de la boda.-Sí-dijo ella aguantándose la risa--. el padre de Jake se retiró y se fue con su mujer a Florida -¿Porque no podían soportar a la tía Dolores? -Bueno. básicamente sí --admitió sintiéndose culpable al momento . ¿Cuándo lo has decidido? Jamie bajó la mirada al suelo. Voy a ser un vaquero de rodeos. ¿Y fue entonces cuando Jake se casó con la tía Dolores? Lexi asintió y continuó. Ella no sabía por qué su última preferencia debía molestarla. Pero no deberías estar tan contento. y tres meses más tarde ella y Jake estaban casados. excepto que le parecía de algún modo una traición a su abuelo en un momento en que era muy vulnerable. Dándose cuenta de que su reacción era exagerada. Supongo que ella debía haber crecido mucho desde la última vez que él la había visto. Lexi suspiró. prefirió la gran ciudad. como su abuelo. Pero eso fue lo que pasó. Normalmente.

Ojalá no fuera tan cabezota. Dijo que le necesitaba desesperadamente. Pero no está haciendo lo que le dicen los médicos. Lexi siguió hablando en un susurro. ¿Qué dijo tu abuelo? -Le oí hablar por teléfono con alguien. -Jamie.. y tendrá que hacerlo si quiere ponerse bien. -¿Y qué? Lexi no sabía que decir. Jamie se calló de repente. -¿Fue eso todo lo que dijo? -No lo sé --murmuró Jamie bajando la cabeza. -¿El abuelo dijo qué? -exigió Lexi. Jamie se encogió de hombros y volvió a mirar hacia el suelo. frustración y la traición que había sentido cuando había pensado en que su padre estaba muriendo y dejándola sola con un rancho y con un niño. Respóndeme. Pero no puedo. no en ese momento. A lo mejor sabremos más cuando vuelva del hospital. No estaba acostumbrada a ese desafío en los ojos de su hijo. Ojalá pudiera decirte que no hay nada que temer. Estaba preguntando si podían ayudarle a encontrar a Jake. Y no quería que el niño cambiara su lealtad de su abuelo a Jake. levantó la barbilla y la miró. Jamie asintió. mirando los álbumes con una nueva intensidad.. -Por tu abuelo. A lo mejor. con una profunda intuición femenina recordó su propio dolor.. se hizo capataz aquí y dirigía a la vez este rancho y el suyo. Él y tu abuelo trabajaron hombro con hombro durante los tres años que Jake y Dolores estuvieron casados. -Es su corazón. Entonces. hombrecito -dijo muy seria-.. No quiere ingresar en el hospital.. -Ya sabes que Jake trabajó en su propio rancho desde que era un adolescente. -¿Qué tiene mal? -preguntó el niño preocupado. -Si Jake volviera y fuera de nuevo el capataz. Y cuando su padre se retiró. -No lo sé. -¿De qué? -preguntó Jamie sobresaltándose. -¿Tienes miedo? -preguntó con infinita dulzura. -Pero el abuelo dijo.. -Espero que no. Echándose hacia delante.y se forzó a calmarse. y no hay mucho que puedan hacer los médicos si no lo hace -¿Va a morir? Lexi vio el terror en los ojos de su hijo. Tú me llamaste y tuve que . sin obtener contestación . porque no lo sé. No sé mucho más.. Y pensó en las largas horas que Jamie había pasado últimamente en la habitación de Jake. el abuelo podría entrar en el hospital y ponerse bien. Ojalá pudiera prometerte que él se pondrá bien. ¿de dónde has sacado esa idea? Ya tenemos un capataz.

-Sí. y cuando su corazón finalmente había cicatrizado. Jamie empezó a ordenar el cuarto y Lexi se fue a la cocina a recalentar la cena. De mujer. Sólo esperó que no se hubiera equivocado permitiendo que Jamie tuviera alguna esperanza. y no ha vuelto desde entonces. Levantándose. Ahora tienes la idea equivocada de que Jake Thorn va a venir a salvar la situación. No tengo idea de dónde está. Sonriendo. y así seguirían las cosas. sabiendo que ella había causado su dolor. Y en cuanto a ella.dejar de escuchar. mamá. A Lexi se le partió el corazón. -Debería darte vergüenza. cariño. James Franklin Conley. Lexi había pasado años tratando de superarlo. La cena se está enfriando. Con la cabeza inclinada. -Apuesto a que si alguien puede encontrarlo. Jamie empezó a recoger los álbumes. y tampoco tu abuelo. ¿Por qué no guardas esas cosas y vienes a la cocina? -Sí. era la pura imagen de la decepción. -Por supuesto. . años aceptando que nunca volvería a verlo. Estaba fregando los platos cuando oyó abrirse la puerta. Este rancho es el último lugar de la tierra donde Jake querría estar. Estuviera donde estuviera Jake. ¿Por la tía Dolores? -Supongo que tu tía Dolores fue parte de ello -admitió Lexi-. lo había amado. Salió corriendo de la cocina a tiempo de ver entrar a su padre y al trabajador del rancho que le había llevado. -Oh. Lexi tuvo que estar de acuerdo. Era algo en lo que no se había permitido pensar durante mucho tiempo. puedes tener razón en eso. -No cuentes con ello. Te he dicho que no se deben escuchar las conversaciones de otras personas. ése es el abuelo. Nunca se sabe. no cuentes con eso. Jamie levantó la cabeza. pero él estaba fuera de su vida. y eso no va a pasar. -¿Lo crees en serio? -Podría ser. De niña. Jake aún es el dueño de la granja vecina. Pero el mundo de Jake se hizo añicos. Se ablandó y habló con algo de ánimo. Si el abuelo lo encuentra. aunque sólo sea de visita. y la esperanza brilló en sus ojos. Por mucho que odiara pensar en ello. A lo mejor viene algún día. ¿de acuerdo? -dijo Lexi poniéndose de pie-. Jake se había marchado sin una palabra. Jake vendrá. ella le deseaba lo mejor. había guardado sus recuerdos y había cerrado la puerta. -A lo mejor sí. Lexi recogió la mesa de la cocina y envió a Jamie a hacer sus deberes. Jamie. -Pues a mí me gustaría conocerlo. lo había adorado. Y el día después de que él hubiera hecho realidad sus sueños. y es muy difícil encontrar a un hombre que no quiere ser encontrado. La ansiedad asomó a los ojos del niño. Se marchó de aquí hace once años. Hay demasiados recuerdos aquí. no sabía cómo se sentiría si Jake regresara.

Frank Conley se dirigió al cómodo sillón del salón que había junto a la ventana y donde últimamente pasada la mayor parte de las horas. así que paramos antes de salir de la ciudad. -Si. Manuel. eso no es la solución. -Será mejor que te sientes -dijo Frank. Con la cirugía posiblemente quede como nuevo. Apoyándose pesadamente en el brazo de Manuel Ortega. Quería que su padre estuviera sano y fuera poderoso como había sido antes. -Entonces. los hombres que trabajaban para él le eran tremendamente leales. A pesar de sus modales gruñones. señor Frank.-Hola -saludó Lexi-¿Has comido? -Sí -gruñó su padre. Lexi soltó la respiración que había estado aguantando y cerró los ojos un momento para dar las gracias en silencio. -¿Te pondrás mejor si haces eso? -preguntó Lexi esperanzada. Tenemos que hablar -se dirigió a Manuel-. -No -Frank se sentó. De hecho posiblemente me ponga peor. tengo dos opciones. El doctor le había prohibido estrictamente el whisky y los puros que eran el ritual nocturno de su abuelo. -Suéltalo -dijo ella con el tono valiente que sabía que él estaba esperando. hasta que un día. Sintió ganas de llorar. Ya puedes irte. ¿Me llamará si me necesita? -Sí. Lexi lo ignoró. ¿cuál es el problema? -Bueno. mirando con dureza a su hija-.le explicó Manuel sonriendo a modo de disculpa-. Manuel. Gracias. y sabía que los médicos no le habían dicho nada bueno. -El señor Frank tenía hambre. mi corazón se rinda. cuando se quedó a solas con su hija. -Papá. Lo había sabido en cuanto había visto a su padre con los hombros hundidos y la mandíbula apretada. Su padre iba a vivir. -Mi otra opción es operarme. aún no. -No te va a gustar. Al menos. Bueno. Ella sintió que le temblaban las piernas mientras se sentaba en la silla frente a él. no alargues esto. Y gracias. -No me estoy muriendo. -No. La . y Lexi se sentía agradecida de saber que su lealtad también se extendía a ella. Y Frank sólo se lo pedía en ese momento para molestarla. -¿Te parece bien que mientras Manuel esté aquí te llevemos a la cama? -sugirió Lexi. apoyó la cabeza en el respaldo y suspiró. Puedo quedarme aquí sentado como un inválido y seguir viviendo hasta que finalmente me desplome y me muera de aburrimiento. -Puedes prepararme una bebida si quieres-dijo el abuelo con la voz jadeante que señalaba su cansancio.

. -¿Durante cuánto tiempo. papá. papá. Por tu futuro y por el de Jamie. Dame ese capricho. No entiendo cuál es el problema. y yo tengo que asegurarme de que este rancho va a estar bien. Tengo que estar seguro. -Lexi. Aunque por supuesto.-. Parecía que quería operarse y luego estaba diciendo todas las razones por las que no podía. Lexi. -¿Entonces cuál es el problema? Porque para decirte la verdad. -Oh. Lo que su padre decía no tenía sentido. Pero no lo entiendo. no pongo en duda tu habilidad. eso no es problema. e incluso puede que no lo consiga. volverás a encargarte tú. Jake no volvería. -Bueno. El hecho de que su padre no estuviera en ese momento en el hospital esperando a ser operado significaba que había algo más que ella no sabía. pero existen. Incluso si sobrevivo. -Lexi. Lexi tragó saliva. Puedes operarte y yo me ocuparé del rancho. -El problema es -continuó Frank despacio-. -Bueno. -Lexi. Soy un viejo enfermo. Y las oportunidades de que yo también lo haga son muy grandes. A mí no me parece tan complicado. -¿Por qué? ¿Por qué has pensado en eso? -Tengo mis razones. El Frank Conley que ella siempre había conocido no hubiera vivido un minuto más como inválido si hubiera otra alternativa. En once años no había enviado ni una postal. voy a traer a Jake. Y después. Y sabes que yo puedo ocuparme de la contabilidad y los papeleos dijo Lexi.mayoría de las personas sobreviven. mi recuperación será lenta. a lo mejor no. ¿Lo entiendes? Lexi empezó a asentir con la cabeza y entonces se dio cuenta de que en verdad no tenía idea de que estaba diciendo su padre. Jake va a volver a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital. hay una posibilidad de que surjan complicaciones en la operación. estoy confundida. El doctor dice que la decisión es mía.. La suave tristeza en sus ojos y la paciencia de su voz empezaron a preocuparla. Cuando estés mejor. ¿Seis semanas? ¿Cuánto tiempo puede hacer falta? -Ése es la cuestión -dijo Frank despacio. -Lo siento. papá. aún pasarán semanas antes de que pueda hacer algo. Yo puedo ocuparme del rancho. Tenemos que entrar en esto preparados para cualquier eventualidad. No sabía por qué su padre estaba vacilando. ¿Qué? -exclamó ella sin poder creer lo que estaba oyendo. pues yo quiero saberlas. ¿quién va a ocuparse del rancho mientras yo esté en el hospital? Estaré allí un par de semanas antes de que me permitan volver a casa. hija? -¿Durante un mes? -preguntó encogiéndose de hombros. Tienes un capataz que lleva aquí tres años. incluso aunque significara arriesgarse. No me lo pueden garantizar. Es difícil. ¿Has hablado con Jake? ¿Está él de acuerdo? .

Miró suplicante a su padre. -Vendría. Lexi sabía que debería sentirse como en casa. Pero no lo sabe. Tenía las manos cerradas en puños. golpeando la pared con la silla en el proceso-. Al menos sé dónde estará mañana por la noche. -No -dijo Lexi abrazando a su hijo-. no vendría. Alexandra. Jamie.dijo Frank a sus espaldas. -Lo dices en serio. Pero dio sólo dos pasos antes de ver a Jamie junto a la puerta. pero no era así. Nunca te he mentido. Sabía lo que estaba haciendo cuando se marchó. No me operaré a menos que Jake esté aquí para ocuparse del rancho. Jake ha querido venir desde hace mucho tiempo. El padre movió la cabeza despacio y la miró con decisión. escuchando. Si pudiera ayudar al abuelo. -No. Se sentía como una intrusa. -¡No! -Lexi se puso de pie. sabes que Jake vendría. Volviéndose. Esto es algo que tengo que hacer sola. Estaba allí para encontrar a . En la atmósfera familiar. mamá? -preguntó Jamie saltando de alegría-. El miró directamente a sus ojos marrones como si quisiera llegar a su alma. Me quedaré sentado en esta silla y me moriré esperando si he de hacerlo. ¡Definitivamente no! -Tienes que hacerlo -insistió su padre. -¿Pero de qué sirve eso? Tú no puedes ir. mezclándose con el polvo levantado por sus inquietos cascos. -Es posible . ¿Qué es lo peor que puede pasar? Todo lo que puede hacer es decir que no. Si hubiera querido volver. El corazón le latía con fuerza. Tú eliges. No sabía lo que estaba pidiendo. -¿Por qué no. habría encontrado una excusa mucho antes. Sintiéndose atrapada. Ver a Jake de nuevo era lo que le daba miedo. Pero Frank Conley sí. -No.-No. El balido impaciente del ganado competía con los relinchos de los caballos. Vio un grupo de vaqueros y se dirigió hacia ellos. -¿Puedo ir contigo. Capítulo 2 E L sudor de los hombres y las bestias llenaba el aire de la tarde. -Pero tú sí -dijo suavemente.preguntó el niño con ansiedad en su mirada mientras corría hacia ella-. y dejó de pretender que lo que temía era una negativa. No. Por favor. Pero sé donde está. Así que puedes ir a pedirle que se ocupe del rancho ahora o puedes invitarle a mi funeral más adelante. Lexi empezó a marcharse. ¿verdad? -preguntó Lexi desesperada. Jamie sólo era un niño. mamá? . Se frotó las palmas sudorosas contra su falda vaquera. -Relájate -murmuró-. -Papá -le rogó Lexi-. Vendría. no tengo que hacerlo. Lexi se volvió para mirarlo.

. ¿Alguien ha visto hacia dónde iba Jake? Los hombres se encogieron de hombros. -Podría mirar al otro lado del ruedo -le dijo uno de los hombres más mayores. y ella una extraña haciendo preguntas. Y mientras buscaba entre todos los vaqueros que pasaban. ¿Y vosotros? -preguntó volviéndose a los demás-. -Bueno. El vaquero cuyo hombro había golpeado. un joven con una cicatriz en la mejilla. Aunque creyera que Jake no estaría allí. en alguna parte. -Perdone.No será necesario. al menos eso espero. sí --respondió el vaquero despacio. se forzó a enderezar los hombros y levantar la barbilla. negaron con la cabeza y bajaron la mirada. eligiendo las palabras con cuidado-. Todos los hombres se volvieron hacia ella. señorita. Me han dicho que estaría aquí esta noche. Sabiendo que si Jake sabía que ella estaba allí. respiró profundamente para armarse de coraje y le dio un golpe en el hombro al que estaba más cerca. y la última cosa que querría hacer era buscar a Jake Thorn. se quitó el sombrero y le devolvió la sonrisa con entusiasmo. -¿Puedo ayudarla en algo. y Lexi empezó a relajarse. -Tienes un caballo precioso -dijo Lexi con sinceridad-. Al llegar al grupo de hombres. Lexi se alejó del grupo de hombres. no iban a decírselo sin tener antes la aprobación de Jake. Entonces. y ella sintió que sus compañeros se tensaron. La sonrisa del joven se desvaneció ligeramente. lo es -dijo la joven acariciando la nariz del animal con orgullo. . Creo que está aquí. señorita? -Sí. no pasaría nada por mirar. ¿si vemos a Jake quiere que le digamos quién le está buscando? -le gritó uno de los hombres. Lo . Sonriendo. Daré una vuelta hasta que le encuentre. De hecho me pareció verlo hace un rato. pero lo encontraría. y tenía que empezar por algún sitio. Supieran lo que supieran esos hombres. Sí. Pero a lo mejor había oído hablar de él. Jake era uno de los suyos.. reflejando en sus rostros placentera sorpresa por la inesperada interrupción. Incluso consiguió sonreír.Jake Thorn. al otro lado del ruedo vio a una bonita muchacha rubia que parecía muy joven para recordar los días de gloria de Jake Thorn. Lexi se detuvo y la rubia le sonrió también. con o sin ayuda. Estoy buscando a Jake Thorn. Lexi se volvió y forzó una sonrisa. y empezó a caminar en la dirección que los hombres le habían dicho. Se giró y continuó su camino. Con los hombros hundidos. El último lugar de la tierra donde querría estar era allí. Pero gracias de todos modos.Eh. nunca conseguiría acercarse a él. y Lexi supo que no debía insistir. ¿Es un pura raza? -Gracias.

Su padre le había enviado a buscar a Jake. no a sacarle de los brazos de otra mujer. ¿estás bien? Ella asintió. Lexi no pudo evitar reírse. ¿Conoces. empezó a caminar en dirección contraria y al momento chocó con el cuerpo duro de un vaquero alto. Estuviera donde estuviera Jake. Entonces se detuvo. ¿Cómo te llamas? Esta noche intentaré verte. sintiendo unos celos repentinos que no tenía ningún dere cho a sentir-. ni una nueva novia ni nada parecido. ¿Qué tal es? -Oh. Giró a ciegas.. Se llama Jake Thorn. como si supiera que estaban hablando de él.. ¿verdad? No ---dijo Lexi recordando de pronto lo que debía hacer-. Lexi se tambaleó como una muñeca de trapo. bien -la joven suspiró aliviada-. en ese caso.. a lo mejor está en la caravana de Louanne Byers. no! Eso ya era bastante terrible sin tener que sacar a Jake de la cama de alguna mujer sólo para hablar con él. ya sabes a lo que me refiero. Con el estómago revuelto se dirigió hacia las caravanas. Lleva el nombre pintado en el costado con grandes letras moradas. No soy una antigua novia suya. -Bueno. El genuino interés de Lexi por los caballos le hizo olvidar su búsqueda. Últimamente se han hecho muy. pasando junto a los vaqueros y sus caballos que se entrenaban. El caballo relinchó y levantó la cabeza.tengo desde el año pasado. -¿Jake? Oh.. Tenemos muchas posibilidades de ganar esta noche. -Susie Picket. Jackpot es fabuloso. Bueno. claro. y él la cogió de los hombros para sujetarla. estaba con una mujer. te deseo buena suerte. amigos.. -¿Lo has visto por aquí esta noche? -Sí. -Oh. cambiando repentinamente de idea. Soy una amiga. está por aquí. No puedes confundirte. punto. Podrías intentar buscarle en las caravanas -dijo la chica callándose de repente y enrojeciendo-. No te he visto antes por aquí. Cuando escapó del polvo y la tensión del ruedo. -Eh. le dijo claramente lo que el grupo de hombres también le había indicado. aunque fuera por un momento. Estoy aquí buscando a un viejo amigo. ¡Oh. fresco y relajante. -Muchas gracias. el aire de la tarde era suave.. mucho a Jake? A Lexi le faltó muy poco para decir una palabrota. Has sido de mucha ayuda -dijo Lexi retrocediendo y con más información de la que habría deseado. Lexi suspiró y se frotó las manos húmedas contra la falda. -No te preocupes --dijo cansada. El rubor de la joven y su repentino silencio. A lo mejor lo conoces. y con los ojos entrecerrados vio un rostro que le era vagamente .

-No.familiar. -Oh.¿Cuánto hace que no ves a Jake? -Once años. ¿verdad? ¿Hizo un papel en una serie de televisión hace unos años? Salía casi siempre en bikini. El vergonzoso intento de Jake de defraudarla fácilmente era un recuerdo que aún le dolía. ¿eh? El mundo es pequeño.. había estado locamente enamorada de Jake.. No sabrás por casualidad dónde está aparcada. Lexi extendió la mano para saludarle. ¿Usa el nombre Conley o Thorn? -Ninguno. Me acuerdo. A los catorce años. Levantando el puño.. Pero tú eras una niña. y él había ido al rancho un fin de semana con Jake. . Me han dicho que podría encontrarle en la caravana de Louanne Byers. -Soy Lexi. -Era tu hermana mayor. Ése era su nombre. -Sí. ¿Dolores? Eso es.. -El viejo Jake va a estar muy sorprendido al verte. no ha venido. Aaron la llevó entre los coches y los vehículos y caravanas. Aaron. Usa el nombre de su padre. desde el divorcio. Sí. -Bueno. Ese mismo año.. Ven conmigo. -¿No te he visto antes en alguna parte? -preguntó el vaquero. Bueno. la hija de Frank Conley. -Ah. Es rubia. Lexi asintió de nuevo y se soltó de sus manos. ¿verdad? ¿A quién le está amargando la vida ahora Dolores? -De momento está casada con un productor llamado Harvey Maxwell. ¿Has venido con tu padre? -No. ¿Has visto ya a.. Tú viniste a nuestro rancho para cenar un domingo con Jake Thorn. aquí es. Aaron golpeó la puerta de la caravana blanca con las letras . ésa es Dolores -dijo Lexi más relajada. creo que he oído hablar de ella.. damisela -dijo cogiéndola del brazo y girando--. -Entonces ella es la ex de Jake. -¡Caray! -exclamó Aaron deteniéndose y soltándola del brazo-.. -Y me quedé hasta el martes -dijo Aaron riéndose al recordar-. um. y se frotó las manos. -Entonces ¿no tenéis el mismo padre? -Aaron pareció sorprendido. ¿verdad? ¿Cómo se llamaba?. Yo te llevaré. pero me pidió que buscara a Jake por él. -Tenía catorce años -dijo Lexi algo ofendida. -Dolores Davies repitió Aaron pensativo-. ¿verdad? La sonrisa amable de Aaron se volvió pícara. nuestra madre estuvo casada antes. -Sí -Lexi se preguntó cuánto le habría contado Jake. a Jake? -Iba a buscarlo cuando choqué contigo --dijo ella decidida a continuar y terminar de una vez. Davies.. -He oído que ahora es actriz.. ya eres toda una mujer -dijo Aaron . había cometido el error de confesárselo.

Vas a llegar tarde. ¿Por qué estás aquí? -Creo que eso es algo entre Lexi y yo -dijo Jake. Aaron está aquí. Pero.. Cerraré la puerta cuando me marche.. --Espero que esta visita sea importante. ¿Estás buscando a Jake? -Hola. Aaron. -Adiós. -Vete -dijo Jake en tono amable que no admitía discusiones-.. no soy yo el que te busca --respondió Aaron poniendo un brazo en los hombros de Lexi y haciéndola asomarse. -Oh. -Luego hablaremos. ¡Lexi! ¿Jake? Sus ojos se encontraron. amigo. Jake? -exigió con tono estridente. Puedes irte. Louanne. Me llamo Alexandra Conlcy -dijo Lexi subiendo los tres escalones hasta el interior y extendiendo tranquilamente la mano-. Louanne -Jake hizo un gesto de despedida con la mano sin dejar de mirar a Lexi-. hola. Estaba vestido con la ropa ancha y andrajosa de un payaso de rodeo. -¿Quién es? -exigió Louanne de nuevo. Lexi cerró los ojos y contó hasta diez mientras las rodillas empezaron a temblarle y el corazón se le aceleró incontrolado.. -Jake. Alguien ya le había dicho dónde estabas. -¿No será mejor que te vayas ya hacia el ruedo. -Bueno. se abrió la puerta y apareció una mujer con un complicado peinado en sus rizos castaños y camisa y mallas blancas muy ajustadas. Louanne se marchó. Mi padre. Sonriendo. ¿Está por aquí? Ella se giró hacia el interior. y sólo sus ojos y su voz le dijeron que estaba realmente en presencia de James Jackson Thorn. Jake. -¿Quién es ella. su rostro escondido tras la pintura blanca. -Espero que no te importe que le haya enseñado el camino a Lexi -dijo Aaron desde fuera-. aunque el hombre al que estaba mirando podría ser cualquiera.. Frank Conley es el dueño del rancho vecino al de Jake. ? -su voz se desvaneció y su rostro registró incredulidad-. Es esta damita. levantándose del taburete donde había estado sentado con tarros de maquillaje en la barra delante de él. y el corazón le dijo que era Jake. Louanne no se movió. -Entra. Sé lo poco que le gustan a Jake las sorpresas. Con una mirada final venenosa a Jake y a Lexi. amigo -dijo una voz ronca y familiar. y esto no tiene nada que ver contigo. -¿Quién dia. Tras un momento.moradas. -Todo va bien. Louanne? -sugirió Aaron con total falta de tacto. Louanne estrechó la mano de Lexi con rapidez y debilidad. Aaron -dijo Jake sin tan buen humor mirando a la puerta hasta que se . Plantando las manos en las caderas. Aaron le guiñó el ojo a Lexi.

-Nunca me pareció necesario. me quedaré un rato.No. Silenciando las miles de preguntas que tenía. -Seguro que nunca me habrías reconocido -dijo él sonriendo. nada. ¿qué te parece? Jake extendió los brazos para indicar su aspecto. -¿Se lo has dicho a ella? Jake continuó con su tarea. Pero no se había preparado para la posibilidad de que surgieran otras emociones. -Oh. Algunas cosas no cambian --Lexi se fijó en sus ojos. -No. No podía creer que ella estuviera . Se pasó una mano por el pelo mientras se con la otra se daba un masaje en el nudo que se le estaba formando en el estómago.. Una vez fuera. Jake se puso de pie. y entonces. problemas apareciendo así. -Eso sí que es una vestimenta.. se volvió a Lexi-. Pero Lexi no tenía la intención de ser despedida tan pronto. Cuando trabajamos en el mismo rodeo. -Te esperaré fuera. -Tú sí. A Lexi le dio un vuelco el corazón por el inesperado calor y la tono sensual. -No lo sé. echándose pintura negra en cada ceja. ¿Te importa si termino de prepararme? Tengo que trabajar dentro de un rato. Lexi le miró maravillada.cerró. -No. tengo que salir ya. Pero por desgracia no lo tengo. Nunca la he visto comportarse así antes -dijo girando en el taburete y mirando a Lexi-. Y de pronto. Dentro.. Eres toda una mujer -observó él con suavidad. -¿Te refieres a Louanne? Es sólo una amiga. respiró profundamente el aire fresco y trató de calmar los latidos de su corazón. Espero no haber creado. Jake se ató los cordones de las zapatillas de deporte que usaba para trabajar. Me has pillado en una noche de mucho trabajo. Lexi se sentó en un sillón. -¿Estabas por casualidad en esta zona? -preguntó Jake. los mismos tonos verdes y chispeantes.. Ningún hombre tenía derecho a estar tan sexy. Bueno. realmente me gustaría tener tiempo para hablar contigo -dijo abriendo otro tarro-. Lexi se levantó de la silla y se marchó. Se había preparado para enfrentarse a la ira que sabría provocaría su visita. Bueno. -Bueno. no es problema. estamos juntos -se encogió de hombros y empezó a ordenar los tarros y las brochas-. especialmente con ese disfraz. -¿Entonces no has venido a recordar el pasado? .

-Estás perdiendo el tiempo. Pero Jake no quería mostrar lo mucho que le había impactado la noticia. él vio miedo. Maldito seas. y él había huido de ella. había ofrecido salvación a su alma hambrienta.. miraban a la distancia. Lo sabías incluso antes de venir. pero quedaba algo de la pecosa inocencia. Jake. sí.ahí.. Habían sido su perdición la última vez. Frank Conley era un hombre muy duro. -Te seguiré si tengo que hacerlo -dijo ella con decisión.. La frase fue como un puñetazo para Jake. El cuerpo de niña había desaparecido. Saliendo y cerrando la puerta de la caravana. En sus ojos color canela. de pie fuera bajo la suave luz del anochecer.Lo siento de verdad. No el tipo de persona que reconociera fácilmente una enfermedad. Está enfermo. pero soy un trabajador y llego tarde. Había tenido diecinueve años tiernos y temblorosos la última vez que él la había visto. Su pelo negro. un marrón exótico y cálido. -Él quiere algo más que eso. Cogió su caja de maquillaje y la metió en su bolsa.. Y su labio inferior. Lexi -repitió Jake suavemente-. Jake Thorn -dijo Lexi cerrando el puño sobre su camisa y . pero no puedo ofrecerle nada más. no podía pensar en sus labios.. Lexi? -Es papá. Lexi. -¿Qué es tan importante. -Bueno. -Bueno. No. Dile a Frank que le tendré presente en mis oraciones. Lexi Conley. Lexi le cogió del brazo y tiró de él con sorprendente determinación. Dándose cuenta de que no iba a rendirse.. -No me rindo tan fácilmente -le advirtió. mirándola. Sus ojos. Lexi le siguió obstinada. Cuando Jake siguió caminando. Él negó la cabeza y caminó más deprisa. Apagó la luz y se quedó a oscuras en el interior. liso y largo. cerró la cremallera y se la colgó al hombro. reemplazado por suaves y voluptuosas curvas. -Salgo para la siguiente ciudad en cuanto termine. tan dulce y tentadoramente maravillosa que casi le rompía el corazón mirarla. espero que disfrutes del rodeo -dijo pasando al lado de Lexi-. -Te esperaré hasta que acabes. -Lo siento. ¿Crees que puedes volver sola a las gradas? -Bueno. como si estuviera perdida en sus pensamientos. pero. brillaba radiante. Jake se detuvo. Lo sabes. -Lo siento. siento oír eso. Jake se bajó el sombrero sobre los ojos. Con su cuerpo de niña y pecosa inocencia.

Una hora después. Hay otros hombres que pueden hacerlo. Por aquí va a pasar ahora todo el ganado. empezaron a estirarse. empezó a bajar de las gradas para hacer una súplica más. se cubrió la cara con las manos y deseó poder retroceder en el tiempo. Con eso. Frank se operará y se pondrá bien -se sintió debilitar. consigo misma y con él. Jake. pero no tenía que ser tan cabezota. No había esperado que Jake fuera más receptivo de lo que lo había sido. Mortificada por el recuerdo. Jake Thorn. Él se giró para mirarla. Como los atletas antes de cualquier competición. Esperando que uno fuera Jake. Excepto por un viejo testarudo. No quiere a nadie más. -Bien -gritó-. un jinete que había cosechado mucho trofeos. Lexi se puso de pie al ver a dos payasos detrás de las barreras junto a las rampas. Lexi seguía furiosa.Ah. . se hubiera convertido en .. Jake giró y se marchó. -¿Quieres decir que dejarás a papá morir antes de volver por un estúpido juramento del que no se preocupa nadie mas que tú? -preguntó furiosa. ¿Haber apelado a qué? ¿A su bondad? Debería estar agradecida de que no quisiera volver con ella al rancho. No me hagas esto. y te quedarás atrapada si no te apartas. pero ya conoces a mi padre -insistió Lexi con desesperación-. nadie quería a Jake en el rancho. -Juré que nunca volvería.. -Claro que sí. Si hubiera sido algo más sensato. Debería haber esperado hasta que Jake hubiera estado solo y haber apelado a. Ya sabes lo que quiero a ese hombre. Ahí fue cuando todo fue mal. La furia feroz de su voz era sorprendente. -Entonces. arrancándose un botón de la camisa en el proceso--. ayúdale -le suplicó-. Lexi -murmuró suspirando y quitándole la lágrima con un dedo-. pero fue la lágrima que escapó por el rabillo del ojo lo que casi fue la perdición de Jake. ella nunca habría perdido la calma y se hubiera puesto a gritar. Todo lo que te pide es que te ocupes de su rancho durante unos meses mientras a él le operan. Y yo no estaré allí -dijo por encima del hombro mientras se marchaba antes de que cambiara de opinión. Mi padre no va a morir por tu culpa. -Es más que eso. Te quiere a ti.bloqueándole el camino-. a calentar y Lexi pensó en lo extraño de que Jake. y se apartó de ella. estudió al grupo de hombre detrás de las barreras. Al descender. Nunca debió haber ido a esa caravana. y tú lo sabes. dos de ellos vestidos de payasos y el resto con vaqueros y botas. -No te terminado contigo. -Él no me necesita. Pero por ahora súbete a las gradas.

sintiendo las rodillas de goma. Lexi. Con decisión llegó al borde de la barricada y Jake dejó los otros para acercarse a ella. Estaba furiosa y he dicho algunas cosas que no debí.. -En privado -susurró. -Lexi. Jake siguió sin mirarla.. -Tengo que estar listo dentro de unos minutos-¿Qué tal luego? Ella tenía que seguir adelante mientras aún tuviera coraje. pero tampoco parecía que fuera a escapar. Pasaron minutos mientras luchaba por controlar sus recuerdos. habla -le ordenó. Entonces la soltó y la miró. Con los años. Deteniéndose en la base de las escaleras. Jake no se lo iba a hacer más fácil después. Lexi miró a los hombres más detenidamente. deseó haberle prestado más atención al haberle visto antes. y ella no podía saber cuál era Jake.payaso de rodeo... -¿Está bien aquí? -preguntó abruptamente. Jake frunció el ceño. -Por favor. eran inconfundibles. -No. -De acuerdo . igual que el tiempo tampoco parecía haber apaciguado el nerviosismo que ella sentía al verlo. Respirando profundamente. y no dije nada de lo que quería decir. Era imposible que siguiera queriéndolo. por favor --repitió Lexi. -Si ella intentó no intimidarse por la dureza de su tono. Dejando a un lado esos pensamientos. -Podrías ser un poco más simpático. pero el tiempo no le había hecho perder sus movimientos felinos.. -Lo siento -le interrumpió-. Pero no. aunque tuviera que usar el lenguaje de las manos. levantó la vista y vio a Jake mirándola. y encontró a todos los vaqueros mirando de reojo.. Lexi no estaba segura de que fuera a salirle la voz cuando llegara. ya que los dos hombres tenían el mismo maquillaje y ropa. Jake la cogió del brazo con más suavidad de la que ella había esperado y la llevó hasta el aparcamiento.dijo Jake-. -¿Tienes unos minutos? -preguntó ella en voz tan baja que apenas se oyó-. se acercó un poco más. No parecía feliz con la idea de una segunda discusión. Me gustaría hablar contigo. A unos metros. -Sólo ven conmigo a alguna parte donde no esté mirando nadie -le rogó. pero iba a decir lo que había ido a decir. ¿Qué? Lexi miró detrás de él. . recordando que su padre era la única razón de que ella estuviera allí. -Bueno. Las piernas largas de Jake. sus movimientos fluidos y sus anchos hombros. su cuerpo alto y delgado se había vuelto musculoso. -Vamos.

Una vez fuimos amigos. -Fuimos mucho más que amigos una vez. Te pedí que vinieras para poder disculparme por haber perdido el control antes. -No sé por qué esto es tan duro -dijo ella frustrada .. Todo lo que había querido evitar se estaba apoderando de ella. si estás sugiriendo que vine por mí. Lexi evitó caer entre sus brazos con gran esfuerzo. . qué quieres decir? --balbuceó Lexi. Lexi continuó.. No estaba segura de que tú lo recordaras. Lo que quiero decir es si es Frank quien me necesita tan desesperadamente. -¿Qué. -Necesita operarse del corazón. -Mira. -Lo siento. A lo mejor. .. -¿Estás seguro de que es él quien me necesita. Jake. incapaz de creer la frialdad que oía en su voz. -Sólo una vez --dijo ella suavemente-. Jake! -exclamó.al hablar su dedo se enrolló en un mechón de su pelo--. ¿qué le pasa? Sintiendo como si estuviera golpeándose la cabeza con un muro. Pero si me tocas. Lexi? . Igual que es posible que yo no sea el único que piense en esa noche de vez en cuando. -Siento mucho oír eso. -se apartó y levantó un dedo amenazador-.. -Jake. sí que lo recuerdo.Bueno. -Oh. De vez en cuando -el revés de su mano rozó sus pechos y continuó bajando por su pelo que terminaba justo sobre su cintura. Jake apartó la mano.Jake suspiró y miró a los focos blancos parpadeando contra el cielo negro. A veces pienso en fragmentos de esa noche . -De papá..preguntó Jake.. -Pero no es de eso de lo que has venido a hablar.. Hechizada y con las rodillas como flanes. -Ya hemos hablado de él.. ¿de qué has venido a hablar? Lexi respiró profundamente. Lexi apartó la mano que acarició su barbilla. La repentina suavidad de su voz levantó un montón de emociones en Lexi. Como ahora -le levantó la barbilla-. -Estoy sugiriendo que es posible dijo cambiando su tono de enfado a seducción-. -De acuerdo.. ¿verdad? -No. ... ¿por qué te envió? ¿Y realmente te envió él? El tono insolente de Jake no hizo nada poi calmar la furia que crecía dentro de Lexi. Mira. no voy a disculparme por lo que haga después. A lo mejor tú también piensas en ella. rompiendo el hechizo. -¡Te necesita.No me has preguntado qué le pasa. -Eso no nos haría esto más fácil para ninguno. Pensé que estaba muy claro. Lexi. En los momentos y en los lugares más inoportunos. Es extraño los trucos que juega la mente..

-dijo Lexi con tristeza-. Le llevaron de nuevo a la casa. No puedo volver.. entre furiosa y decepcionada. me has asustado! Él sonrió.. -Y un gran corazón también. Y repentinamente. Jake giró y se marchó hacia el ruedo con grandes zancadas. Lexi no pensaba en aquella noche. Sólo estaba especulando.El tono ronco de la risa de Jake le sentó muy mal. pero eso era lo que parecía estar haciendo. Esta mañana intentó ir caminando hasta el granero. Lexi. los brazos fuertes de Jake la rodearon y ella descansó la cabeza contra su pecho.. Había mantenido el recuerdo a raya durante muchos años. Y aparentemente me equivoqué. acariciando. Lexi estaba confundida. Sus dedos pasaron entre su pelo. Haría cualquier cosa por Frank si pudiera. -Lo siento. como una bofetada. --Eh. -Apenas puede valérselas solo . recordando que ella y Jake habían sido una vez los mejores amigos y que ella había sido la que había cambiado eso. Soltando un grito. Lo que pasa es que me traes recuerdos. Lexi le vio marchar. No había ido allí a pedir limosna. y él se lo había vuelto a recordar con todo detalle. Capítulo 3 QUÉ haces aquí tan sola? -preguntó Aaron detrás de ella.. Ella no pretendió sonar débil. más y más lejos de ella. y un par de ayudantes le encontraron sentado a un lado de la carretera. Entonces. Pero él se equivocaba en una cosa. -Dios. ¿has conseguido algo de ese cabezota? -¿Qué? -Estás intentando que Jake vuelva contigo al rancho. -¿Cómo lo sabes? -Aquí somos una pequeña comunidad con grandes orejas. Bueno. -iAaron. pero no puedo hacer lo que me estás pidiendo. -Estoy muy asustada de que pueda morir. -Lo siento. calmando. a punto de desmayarse. Lexi se dio la vuelta. -Y aparentemente una boca más grande aún. Jake. y no sabía qué decir. No sé que haría. tranquila -dijo aún con tono divertido-. con la tristeza apoderándose de ella. La mano en su espalda sujetó con más fuerza de la que debiera. -Supongo que tu padre estaría demasiado enfermo para venir hasta aquí -sugirió Jake gentil en lo que fue un intento de disculparse. la soltó. Aunque lo intentaba. . ¿no? Lexi se quedó pasmada. Sin dejarla tiempo para responder. Lexi no podía parar el temblor en su voz. una y otra vez. Lexi. Jake tiene muchos amigos aquí.

las piernas flexionadas. Para los vaqueros de los rodeos. y apretando las rodillas también para sujetarse. -¿De verdad? -Claro. eran los que se ponían entre el toro y el jinete cuando el vaquero caía. pero ahora está en medio de la arena dando la vuelta con un toro. Jake necesitaba el trato que le estaba ofreciendo su abuelo tanto como su abuelo necesitaba que Jake lo aceptara. Cogiéndola del brazo. estoy de acuerdo. ¿puedes llevarme hasta donde está Jake? -Puedo llevarte cerca. Aaron la guió rápidamente entre el gentío hasta que llegaron a las barricadas a un lado del ruedo. Con el corazón en la garganta. Lexi observó el panorama. -Lo sé -dijo Lexi. Aún no. la postura de un guerrero a .preguntó Lexi. Lexi frunció el ceño preocupada. -No le estoy pidiendo que haga nada que pueda hacerle daño --se defendió -Oh. Sabe lo que hace. -Pues los médicos llevan los últimos meses intentando que lo deje. -¿En serio? -Sí. -Aaron. Tiene el hombro mal y no mejora. yo le animaré a que vaya contigo. -No te preocupes -le aseguró Aaron al verla-. el que se quedaba fuera mientras el toro estaba en el ruedo. esos dos payasos eran santos. No sé cuál es el problema entonces. El vaquero estaba a punto de salir. Minutos antes. pero en ese momento sabía que no podía hacerlo. dándose un par de vueltas en la mano con la cuerda sobrante. -¿Vamos? . Los otros dos. Había estado en bastantes rodeos como para saber que sólo uno de los payasos era el gracioso. No dejan de decirle que tendrá que operarse si no descansa y se cura. Lexi se había resignado a entrar en su coche y marcharse. y no se les llamaba toreros por nada. A lo mejor no quiere hacerlo. Suponían la diferencia a veces entre la vida y la muerte. Si yo lo menciono. agarrándose al toro sólo con una mano enguantada sujeta fuertemente a una cuerda atada del lomo del animal. -Entonces. oyendo en la distancia los gritos y palmas del público. -Claro. -Bueno. Dolores ya no vive allí. ¿por qué no lo deja? -Ojalá lo supiera -se encogió de hombros-. no tan segura. ansiosa por ver a Jake a salvo con sus propios ojos. Y si a él le importa algo mi opinión. Con el corazón acelerado. Lo único que se me ocurre es el dinero. supongo que tendría que faltar al trabajo. Tenía los pies separados. se enfurece y se marcha. Jake es un veterano. Jake no quiere ni oír hablar del tema. Lexi miró al otro lado del ruedo y vio a Jake.Lexi.

Se la ha atado mal. La puerta se abrió. Lexi no aguantó la respiración por el vaquero. con el toro detrás. Al instante siguiente. cuando el toro bajó la cabeza y apuntó con un cuerno hacia la espalda del jinete. y todo el peso del hombre colgaba de su brazo. estará bien. un sombrero llegó volando por el aire y le cayó al animal en la cara. Jake se puso a correr delante del toro. Apenas se dio cuenta cuando el vaquero salió disparado hacia delante y aterrizó sobre la arena. demasiado fuerte. haciéndole girar justo a tiempo para que cl vaquero saliera del ruedo y se pusiera a salvo. Hace esto cada noche. sus piernas se . ¿Pero por qué? Aaron se encogió de hombros impaciente. que se cerró tras él. No te preocupes. ¿Quién sabe? ¿Y qué pasa si no se suelta? . El toro continuó bufando y corriendo. Entonces el animal empezó a girar y a girar. El público asintió entusiasmado y los payasos hicieron una reverencia. Por primera vez en su vida. ha dado demasiadas vueltas. sino por el payaso dispuesto a arriesgar su propio cuello por él. El toro. y él apareció galopando sobre una masa musculosa y rabiosa. no! -¿Qué? -gritó Lexi histérica. Eso ya lo sé. más y más rápidas. Hizo un gesto con la cabeza y se abrió la puerta. los dos payasos se acercaron. Entonces. Anticipando el final. gris y negro y más grande que el anterior. los dos payasos se acercaron por el lado opuesto de donde colgaba el vaquero para intentar soltarle. el otro payaso le tiró un muñeco de trapo.punto de saltar. Mientras el toro giraba.. saltó hacia adelante. El animal lo cogió entre los cuernos y lo echó varias veces en el aire. señalando así que estaba listo para salir. -¿Por qué no puede soltarse? -preguntó Lexi. ¡Oh. -Se le ha enredado la cuerda. llevándole hacia el centro del ruedo. El vaquero consiguió ponerse de pie y echar a correr para refugiarse.No preguntes eso le dijo Aaron muy serio. y. Mientras sus botas se arrastraban por la arena. pero no pudieron. Lexi. Y entonces vio lo que pasaba. El toro seguía dando vueltas. sin parar de saltar. comprobando bien las cuerdas y asegurándose al toro. Antes de que el animal pudiera alcanzarle.. Lexi estaba apretando sin darse cuenta el brazo de Aaron. Sus pies se arrastraban por la arena y su cabeza se golpeaba con los hombros del toro. miró al toro. listo para embestir. el vaquero hizo un gesto con la cabeza. entrando así dócilmente por la puerta. Viendo que Jake estaba a salvo. Mientras tanto otro vaquero se estaba preparando. Sin sombrero. El vaquero había dejado de estar sentado sobre el toro y colgaba de un brazo de la cuerda atada al lomo del animal.

Clavando los talones. El hombre. aún inseguro. parecía más y más débil a cada momento. sin saber a cuál embestir primero. sus zapatillas se clavaban en la arena frenando para detener al furioso animal. Lexi se forzó a fijarse en el desesperado vaquero y en los hombres luchando por liberarle. se quedó así con lo que le quedaba de fuerza. Soltando los cuernos del toro. Entonces el vaquero resbaló de nuevo y sus piernas se metieron bajo la tripa del toro. Inmediatamente se pusieron de pie y se prepararon para intentarlo de nuevo. El animal se detuvo. sus largos brazos se agarraron a sus curvas mortales. Lexi casi pudo oír el crujido de las costillas de Jake cuando su cuerpo se golpeó de nuevo en la estrecha abertura entre los cuernos. Todo el mundo aplaudió frenético y media docena de vaqueros saltaron para sacarle del ruedo y ponerse a salvo. Hasta que el vaquero estuviera a salvo y el toro de vuelta al toril. agarrándose con más fuerza de los cuernos mientras de nuevo usaba su cuerpo como freno para detener al toro. el trabajo de los toreros no había terminado. agitándolo en su dirección y gritándole. Con un movimiento perfecto. Estaba demasiado ocupada mirando a Jake. Esa vez el vaquero consiguió ponerse de pie durante dos largas zancadas. El animal dio un paso atrás. Entonces. Su pesada cabeza giró de un lado a otro. Sintiendo que la primera furia del . Lexi gritó cuando su cuerpo aterrizó plano en el estrecho espacio entre los largos cuernos del toro. Lexi rezó para que esa vez lo consiguieran. En el mismo instante. El segundo payaso miró a Jake que no parecía muy firme y sacó un pañuelo rojo del bolsillo. y el vaquero a su lado. directamente delante de sus pezuñas. La cuerda cayó a la arena. Y sin el peso del hombre tirando de la cuerda.metieron bajo el estómago del animal. Casi con miedo de mirar. el otro payaso pudo dar un tirón fuerte. de nuevo los dos payasos salieron volando por el aire. Jake dio un paso atrás y separó las piernas. bajó los cuernos y pateó el suelo. reunió fuerzas para rodar tres veces y acercarse a la valla. Y en ese momento. y los payasos seguían sin poder liberarle. el segundo payaso se echó sobre el costado del toro. y sus cuerpos rodaron por la fuerza del golpe. Mientras empujaba hacia abajo con todo su peso. intentando desenredar la cuerda del guante. Con una resistencia increíble. Entonces los dos payasos fueron lanzados a la arena. aterrizó de pie y se echó hacia atrás. Saltó en el aire justo cuando la cabeza del toro giró delante de él. y ese toro aún quería pelea. vapuleado como un muñeco de trapo. Lexi apenas los vio. y Jake cayó al suelo con un gran golpe y se quedó ahí echado una milésima de segundo antes de ponerse de pie antes de que la cabeza del toro pasara de nuevo junto a él. con el instinto de supervivencia que había hecho vivir a más de un vaquero. el vaquero se puso de pie justo el tiempo necesario para trabajar con su brazo libre en la cuerda junto con el segundo payaso. Jake saltó más alto la segunda vez. listo para saltar.

Pero para eso están los payasos.. -0h. aunque todo eso se verdad -dijo Aaron suavemente-. ¿Por qué crees que te recuerdo tan bien después de tantos años? ¿Por qué piensas que te llevé con Jake sin hacerte ninguna pregunta? Porque. -Se pondrá bien -le aseguró Aaron mientras llevaba a Lexi hasta la caravana del médico-. No hay dinero en esto. lo fue. Se inclinó para cogerlo y entonces se desplomó.toro estaba enfriándose y que la gente necesitaba una distracción después del susto. Soltando un bufido final de disgusto. Podría haber muerto. -Eh. Posiblemente será su hombro. -¿Por qué lo hacéis? -El qué. podría morir feliz. giró y trotó por la puerta abierta detrás de él mientras el público se ponía de pie y aplaudía emocionado. -Sí. Les diré que eres su hermana. ¿verdad? No -Lexi se sentía avergonzada por no haber ni pensado en ese pobre muchacho-.. Hay una gran diferencia. el toro de repente dócil. Lexi. pero no lo amo. Jake y su compañero se guardaron los pañuelos e hicieron una reverencia. -Eso fue hace mucho tiempo -se defendió Lexi sin mirarlo. No quería molestarte. Jake se acercó despacio a recoger su sombreo. -¡No! -Lexi apartó la mana--. Jake lo ama y tú lo amas a él. En un par de días estará trabajando de nuevo.. sólo hay olor a caballo y polvo. querida Lexi. -¿Estás seguro de que me dejarán entrar a verlo? -preguntó Lexi sin aliento por el esfuerzo de seguirle. . -Oh. nadie te conoce fuera de los rodeos. pero nada grave. Y en ese momento. -Bueno. ¿Pero cómo está Billy? ¿Lo sabes? Parecía un poco conmocionado. Aunque Jake estaba muy tieso y apenas se dobló. y se oyeron voces. me dije que si alguna vez alguien me miraba con ese amor en sus ojos. Mientras la gente seguía aplaudiendo. tranquila. Por eso es mucho más conmovedor ver que el amor sigue ahí. Aaron -gimió Lexi reviviendo el horror que acababa de presenciar-. -¡Esto! -Lexi abrió los brazos haciendo un gesto a todo lo que le rodeaba-. -Y si no hubiera sido por Jake y Pete.. sí. la primera vez que te vi mirar a Jake. Oh. -Oh. Incluso aunque seas un campeón como lo fue Jake. -dijo mirándola burlón --. Jake sacó otro pañuelo rojo y se unió a su compañero. Un contable medio gana más. para salvar a los vaqueros. sí -él le cogió la mano y le dio una palmadita-. -¡No! -protestó Lexi. pero no estabas preguntando por el pobre Billy. Y en cuando al glamour. Los vaqueros son duros. No hay fama. Me importa Jake. eso habría sucedido seguramente.. se abrió una puerta detrás de ella..

-Como una serpiente.. pero. Volveré en seguida. avergonzada por explicarse tan mal. El doctor se giró para mirar a Jake. Bueno. Soy su. dejándolos solos.. una vieja amiga -balbuceó-. La puerta se cerró de nuevo y se oyeron pasos marchándose por la gravilla.. creo que esperaré fuera para que puedas hablar con él. .. -Cobarde. -¿Conoce a esta mujer? -Un poco. Debería hacer que me examinaran la cabeza poi haberme importado que estuviera vivo o muerto. -¿Usted es. Quiero ver esos rayos X -dijo el doctor dejando la jeringuilla en una bandeja de metal detrás de él y dirigiéndose a Lexi-... De momento. -Parece que está bien -dijo Aaron-. Una de las cosas que siempre he admirado de ti es que no sabes mentir. no se mueva. Lexi se encontró cara a cara con un Jake furioso y un médico sorprendido mientras la puerta se cerraba tras ella.-¡Por lo que a mí respecta puedes irte al infierno! -gritó una mujer. ¿Hay alguien que pueda ayudarle a ir a su caravana cuando yo haya terminado? Hay un amigo esperando fuera. perdón -dijo mirando al doctor-. -Soy. Y sus palabras se desvanecieron mientras desaparecía en la oscuridad sin mirar atrás. de la familia. Nunca había visto a nadie hacer algo tan valeroso ni aterrador. -Bien. ¿cómo está Jake? -le preguntó Aaron. Lexi se quedó ahí de pie. incómoda y fuera de lugar. y le dio un suave empujón para ayudarla a entrar. de..? -preguntó el doctor con una jeringuilla en la mano. -Oh. -Louanne. Aaron le abrió la puerta. Todo lo que había dicho era cierto. Te juro que no he visto nunca a nadie tan podrido. Lexi olió el fuerte perfume antes de girarse y ver a Louanne Byers pasar a su lado. -Permíteme. -Bien -el doctor miró a Jake-.. el doctor entró por una cortina al fondo de la habitación. -¿Quiere que se quede? Los ojos verdes de Jake miraron a Lexi con frialdad. La mujer le respondió sin detenerse. lo era -terminó. Espero que se muerda. No había nada simple en su relación con Jake. -Supongo que he sonado bastante estúpida hace un momento -dijo en su lugar. deseando no haber ido. Quería decirle a Jake lo impresionada que estaba por lo que él había hecho. -No me importa. -Bah. Con eso.. cuñada. Bueno.... De hecho casi soy un familiar. Mientras tanto. Sólo venía a ver cómo estaba.

. Planeaba decirle al médico que era tu hermana para que me dejara quedarme -se sintió enrojecer de nuevo-. esperaba que siguieras inconsciente. -Te va a doler cuando te lo quiten. Su camisa estaba hecha un ovillo en el suelo. -No. -Estupendo -gruñó Jake-. tumbarse ni moverse. aún puede evitar la operación. yo diría que dentro de dos meses como mínimo. Y también dolerá menos. ? A medio hablar. Aparte de eso. ¿Alguna otra observación? Lexi bajó la mirada a una fea herida que asomaba entre los suaves rizos de su pecho y a los rizos castaños que bajaban hasta la venda rodeando la costillas y salían de nuevo más abajo sobre su ombligo. sus enormes pantalones desabrochados y bajados hasta las caderas. exponiendo un moratón en el hueso de la cadera.. Pero por desgracia estabas despierto. -¿Eso es suerte? -preguntó Lexi despacio. -Quería ver cómo estabas -respondió despacio. -No. pero no podía enderezarse. ¿Algo más? Lexi deseó no haber abierto la boca. Puede que tres. -¿Por qué estás aquí. -¿Cuál es tu opinión? -Pareces bastante hecho polvo. y el resto magulladas. sí --admitió Lexi-. -Bueno. pero te gustaría. Me di cuenta demasiado tarde que no me había preparado para eso. -Me siento hecho polvo -dijo irónico-. ¿Cuándo puedo volver a trabajar? -Oh.-No he mentido. señor Thorn -dijo el médico apareciendo-. Me parece que es usted un hombre afortunado -le mostró una radiografía. echó la cabeza hacia atrás. Había visto a Jake sufrir antes. -¿Qué. Extendió los dedos. y sabía que no era inteligente ofrecerle comprensión ni convertirse en el blanco de su furia. -Eso no lo había pensado --dijo él mirándola Pero posiblemente tengas razón -levantó la cabeza de nuevo y la miró con dureza-. Hasta que te oí gritarle a Louanne. Lexi? -preguntó Jake suavemente. su hombro derecho está mucho peor que antes. Sustirantes colgaban uno a cada lado de la camilla. Y mirándome. Ella dejó de mirar al suelo y se fijó en él. -Bueno. El aire salió de él en un suspiro largo y doloroso. pero se curará antes que las costillas. Sólo unas pocas costillas fracturadas. El doctor dejó la radiografía en la mesa y cogió la jeringuilla que había llenado. Señaló la venda. Su mirada se posó en la venda que rodeaba sus costillas y el cabestrillo azul que sujetaba su brazo derecho.. El esternón se ha golpeado. . pero si tiene cuidado. Jake se quedó quieto.

un sueldo y gente que te cuidará hasta que estés mejor. -No veo ningún problema -dijo el doctor dándole a Lexi la receta-. Lexi tuvo que forzarse a quedarse quieta. . ¿Qué voy a hacer así? -Oler las rosas. doctor! --exclamó Jake con toda la furia que pudo-. Podrás sustituir a papá mientras los dos os recuperáis. Tiene suerte de que no le hospitalice. -Estos dos medicamentos se los tomará hasta que se terminen. Dame esa receta. No voy a volver -bajó la mano y la voz de repente-. ver crecer la hierba. No debe hacer movimientos bruscos en dos o tres semanas como mínimo. Bien -limpió con un algodón una zona en el brazo de Jake. hijo. Ocúpese de que sigue mis indicaciones. . -No podría moverme aunque tuviera que hacerlo -jadeó Jake. En cuanto esté instalado en algún lugar. Pero estoy seguro de que si lo hiciera no se quedaría.. No me siento muy bien. El doctor sonrió. ¿Quiere intentar tumbarse mientras le hace efecto?. -Yo no voy con ella -Jake extendió la mano izquierda hacia Lexi-. -No -Lexi se metió el papel en el bolsillo-. Es la solución perfecta para todos. ¿Es muy grande su amigo? -Enorme. -Por encima de mi cadáver. ¿Qué me pasa? -se humedeció los labios-. -¡Diablos. Y vendrás conmigo. Preocupada. pensando rápidamente-. Sonriéndole y sin sentirse intimidado. quiero que vaya a otro médico.No tiene otra opción. Lexi miró al médico. ser el encargado siempre que hubiera un capataz para llevar a cabo sus órdenes. -No se equivoca --gruñó Jake. el médico se volvió y escribió una receta. No podía ayudar. leer un libro. la semana que viene como muy tarde. -Podríamos ayudarle a tumbarse si quiere --dijo el doctor--.Miró a Lexi. -No puedo quedarme así durante dos meses--gruñó Jake con los dientes apretados. ¿Podría ocuparse de papeleo relacionado con el control de un rancho? Ya sabe. Tendrás una casa.. Él estaba herido en tantos lugares que no había ninguna zona que ella pudiera tocar sin causarle más dolor. Aunque tengo que advertirle que volver a levantarse no será agradable incluso con el analgésico. Se sentirá mejor con esto. ¿Qué hay de usted.. jovencita? ¿Tiene alguna influencia en él? -No que yo sepa -Lexi se acercó un poco. Va a necesitar que alguien supervise su recuperación. Esas costillas van a ser implacables al principio -clavó la aguja. Y no quiero que suba en un caballo al menos durante seis semanas..

.. Fracturas. necesita volver y enfrentarse a ello. apuesto a que Jake rugió. -¿Quiere decir que me ha dejado fuera de combate? -preguntó en un susurro. ella abrió la puerta del copi loto y echó el asiento hacia atrás todo lo que pudo. No puedo creer que haya accedido. -¿Aaron? -suspiró aliviada cuando apareció de entre las sombras con otros dos vaqueros -¿Puedes llevar a Jake a mi coche? -Claro -dijo él subiendo a la caravana-. Aaron la siguió. No era más que un harapo. pero le dolía demasiado. Yo las recogeré cuando le hayamos metido en el coche -dijo ella caminando hacia el aparcamiento. -¿Qué? -preguntó Aaron cogiendo con cuidado a Jake entre sus brazos.Es la inyección. Temiendo que Jake se desmayara antes de que pudieran moverle. . ¿eh? ¿Cuánto tiempo tardará en ponerse bien? -Dos o tres meses. Pasara lo que pasara en el rancho hace tantos años. Jake movió tambaleante la cabeza hacia la puerta. no te estaría ayudando. Será un bicho con malas pulgas cuando se despierte por la mañana. -Bien. -Así que Jake no accedió a acompañarte. Dormirá tranquilamente toda la noche. contusiones y el hombro peor que antes. -¿Qué le pasa? -Costillas. -Están en mi camión. Si no pensara que esto es lo mejor para él. . nos vemos en mi camión. -Yo le cuidaré bien. esternón y hombro. Pero me lo llevo. -Vaya. Yo sólo necesito que él se ocupe de todo durante una temporada -dijo Lexi sin querer remover el pasado. -Lo sé. Menos mal que no tengo el coche muy lejos. sea lo que sea de lo que él ha estado huyendo desde entonces. -Lo intentó. -Estoy siendo secuestrado -murmuró con voz somnolienta y cansada. con furia en la mirada. Jake gimió pero no se despertó mientras Lexi cerraba la puerta y se dirigía a su asiento. Llegaron al coche. Aaron y los otros vaqueros colocaron a Jake suavemente y le pusieron el cinturón. ¿Sabes dónde están el resto de las cosas de Jake? Miró la camisa del suelo y decidió dejarla. ¿verdad? -No Lexi abrió la puerta y miró al hombre dormido-. Es aquel viejo negro aparcado ahí enfrente. Bueno. pero puede que no haga falta operar. Estábamos viajando juntos -dijo Aaron bajando las escaleras detrás de Lexi y seguido de los otros vaqueros. Más múltiples heridas y desgarrones que el doctor ni comentó. -Sólo espero que no vivamos para arrepentirnos de forzarle a ir. Jake miró al médico. Lexi corrió a la puerta y la abrió. -Está siendo secuestrado -repitió Lexi-.Bastante mal. Aaron.

Lexi era feliz. Dándose cuenta de que estaba hablando sola. Cuando llegaron a su lado. Bajo la mano. Sus labios rozaron sus hombros. Esto nunca debería haber pasado. saboreando el gusto salado del sudor. ¿Tan difícil ha sido convencerle? -Papá -dijo Lexi con tono duro. sintiendo la fuerza de los músculos. Estaba disculpándose. una suave colonia mezclada con el aroma nada desagradable del sudor. acarició los duros contornos de su pecho. y cuando él declinó su oferta. acarició su brazo. Y a pesar de lo que su padre pensara. un corazón que la odiaría a la mañana siguiente. Lexi se dijo que nunca debió ir a buscarlo. y lágrimas amargas llenaron sus ojos. . y calor corporal que creaban un olor poderoso y único. Lexi se frotó los ojos. Durante once años se había dicho que él nunca volvería al rancho. Y en ese momento se lo iba a llevar por la fuerza. él se lo debía. le dio adiós y se marchó. tierra. Capítulo 4 C UIDADO con él -dijo Lexi a los tres hombres que llevaban el cuerpo de Jake mientras entraban en la casa . aspirando aromas que hacían difícil ignorar su presencia. Lexi se inclinó hacia Jake y respiró profundamente. Mientras Aaron echaba las cosas de Jake al maletero. ella no debió haber insistido. mostrando que había tenido un día duro y largo y no estaba de humor para bromas. lo último en el mundo que ella necesitaba era la presencia de Jake agitando las aguas.Lexi arrancó y se acercó despacio al camión. que ella no quería que lo hiciera. y además. Ella lo había amado una vez.insistió Frank ¿Se pondrá bien? ¿Qué le ha pasado? Ocupándose de que los hombres dejaran con cuidado a Jake en la cama. Yo nunca debí hacer esto. Tendría suerte si Jake no la denunciaba. lo siento -susurró--. Le debía once años de especular. él soltó un silbido. -En serio . se enderezó y respiró profundamente. -Dios mío. él no se marcharía hasta que saldara su deuda de algún modo. -Jake. drogado y secuestrado. He abierto la cama. Con la palma de la mano. Le debía "la mañana después" que Lexi nunca tuvo. Especialmente con sus costillas y hombros. Cuando Aaron terminó. podía sentir los latidos fuertes y regulares de su corazón. -¿A qué dormitorio? -Aquí abajo -dijo Frank Conley de pie en la que siempre había sido la habitación de Jake-. Y esa vez. Incapaz de resistirse. Pero no he podido evitarlo. Lexi se permitió recordar aquellos días cuando él lo había sido todo para ella. Sola en la intimidad de su coche. En la entrada estaba su padre. hija. y Jake no era precisamente un santo. y durante un momento.

Lexi estudió los pantalones. levantó la cabeza y encontró a Jamie mirando desde lo alto de la escalera. Hombro salido. Lexi pasó los dedos por el pelo de su hijo... Lexi le desató las zapatillas y se las quitó. antes de doblarlos y ponerlos encima de los zapatos. No estaría bien. el del cabestrillo. -Habrá que quitarle la ropa mientras siga inconsciente. esperando que Jamie no estuviera decepcionado de su héroe-. -Oh. No hubo tiem . un vaquero se enredó en la cuerda del toro. Pero de todos modos no tiene que hacer nada aparte de sentarse en una mesa. un payaso de rodeo. -Ya sabes. No le despiertes. ¿Por favor. -¿Podrá hacer algo? Jamie llegó. Para ocultar su rubor.Oh.. con el rostro ansioso como el de un niño el día de navidad. -¿Es él? -susurró. Mientras los hombres le bajaban los pantalones. -¿Cuáles son las otras cosas? -le preguntó su padre. pero simplemente asintió. Ssh. a ver -siguió mientras su hijo bajaba por las escaleras-. podrías sacar también las cosas de Jake del maletero y dejarlas en el vestíbulo? -Sí. tierra y mil cosas más. La desolación apareció en la voz de Jamie. -Es su maquillaje explicó en un susurro. ¿Podéis quitarle los pantalones? Son anchos. así que no será muy difícil. Esternón magullado. corazón. ¿Costillas fracturadas? Ella asintió. -Mis llaves siguen en el contacto del coche. John. por favor. -Sí -contestó Lexi llevándose un dedo a los labios--. fantástico -dijo enrojeciendo. señorita Lexi -murmuró John mientras le daba los enormes pantalones. manchados de sangre. -Gracias. apartándoselo de la frente y los ojos mientras su padre reprimía la risa. se unió a su padre en la puerta. Con la mano en el pomo.. Entonces. Y muchas heridas y contusiones. -¿Es ése Jake? ¿Qué es eso? -preguntó señalando a la pintura sucia y corrida en el rostro del hombre dormido. -Déjame verlo. entró en la habitación y se dirigió a los ayudantes. Jake es un payaso ahora. -No -dijo Lexi respondiendo a su padre y ausentemente poniendo un brazo en el hombro de su hijo-. Jake estuvo. -¿Un payaso? Oyó la tristeza en la voz de Jamie. cuando sólo quedaba cerrar la puerta y sacarse a Jake de la cabeza hasta la mañana siguiente. -¿Qué tiene? -preguntó Frank-. -Y muchas cosas más. tomar decisiones y dar órdenes.

Y gracias Lexi sonrió a los tres hombres . señorita Alexandra. ella se permitió mirarlo.po de quitarse el maquillaje antes de que nos fuéramos anoche. Por primera vez desde que le había acostado. Y no se preocupe. Tonio se guardó la receta. ¿Necesita algo más? Nada. intentando ver con los ojos de un niño ansioso por ver una leyenda hecha realidad. y podría haber muerto haciéndolo. Agradecida por la interrupción. -¿Qué le ha pasado a sus pantalones? -preguntó Jamie. y Tonio. Jake salvó la vida de un vaquero anoche en el ruedo. -¿Puedo tocarlo? preguntó Jamie acercándose a la cama. En el pecho de Jake y en los brazos empezaban a formarse nuevos moratones. -Se los hemos quitado para que esté más cómodo. . -Tú has ido a rodeos suficientes veces para saber que los payasos trabajan tan duro como cualquiera -dijo mientras volvía a su hijo para que mirara a Jake--. Ellos arriesgan sus vidas no che tras noche sin pena ni gloria y por muy poco dinero. Jake está orgulloso de lo que hace y tú también deberías estarlo. -Sí. -Esta noche no. -Ahí mismo --dijo señalando un rincón. Será estupendo tener a Jake de nuevo. ¡Él era un campeón! -Baja la voz --le ordenó Lexi siguiéndole y cogiéndole del brazo y girándole-. -Oh. -¿Está muy mal de verdad? -No va a poder moverse mucho durante una temporada -respondió Lexi. el trío se marchó de puntillas. con la curiosidad reemplazando a la decepción al ver los calzoncillos rojos de Jake que le cubrían desde la cintura hasta los tobillos. -¡Maldición! -exclamó Jamie de corazón. giró furioso y entró en el dormitorio. jovencito -susurró con firmeza-. Hizo algo muy valeroso. recuerdo el genio de Jake como si fuera ayer. -No ha sido nada -dijo otro haciendo un gesto con la mano--. -No exactamente. Lexi soltó a Jamie y corrió hacia la puerta cuando los hombres entraron con su equipaje. Y despidiéndose. -¿Alexandra? dijo Frank Conley con autoridad. No queremos que se despierte antes de tiempo. intentando ser objetiva. -Jake no puede ser un payaso. Ahora escúchame.. -Me parece que Jake no está muy contento de haber vuelto -observó Frank mientras Lexi sacaba a Jamie de la habitación. ¿Puedes ir a la farmacia en cuanto abran y que te den esto? Por el bien de todos creo que lo mejor es que Jake empiece a tomarlo en cuanto despierte. Sonriendo. ¡Jamie! Liberándose de la mano de su madre. Muchas gracias. Siento mucho haberos despertado en medio de la noche. -dijo sacándose la receta del bolsillo-. Mejor mañana..

-¡Lexi! Papá.. No me dejó otra opción.. -No me gusta llamarlo así. Jake se desmayó. Estoy tan cansada que me duele la cabeza. Lexi dejó de caminar. Y sí. -Bueno. Esa tarde sus acciones le habían parecido lógicas. pero en ese momento. no montes jaleo --dijo volviendo a la mecedora-. no tenía idea de cómo justificar lo que había hecho. punto. no creo que puedas hacer nada al respecto.bromeó Frank. No puede trabajar y no tiene dónde ir -Lexi se sentó en una silla antes de que sus piernas temblorosas se le doblaran. papá. Quiero que esté feliz. cogiéndola del brazo y llevándola al salón. no sé. está herido. La verdad es que no estaba seguro de que pudieras conseguirlo. y tú dijiste que «no exactamente». papá. y yo hice que lo llevaran a mi coche.. Mírale. ¿Cuándo lo dije? -Te pregunté si Jake estaba contento de haber vuelto. De todos modos no puede volver a trabajar en dos o tres meses. Viendo a su padre caminar. -¿Por qué accedió a volver contigo? Bueno. Eso es bastante tiempo para que tú te recuperes. -Oh. Estoy agotada. -Parece como si le hubieras raptado . . -¿Crees que estará más contento cuando se haya instalado? -preguntó Frank empezando a caminar de un lado a otro-. Frank la soltó del brazo y se acercó a la chimenea antes de girar y mirarla. eso no fue tan difícil. -Oh. Y no hay nada que podamos hace para evitarlo. La expresión de su padre pasó de esperanzada a sorprendida. -Oh. y Jake no atendía a razones. papá. Ni aquí ni en ninguna parte.-¿Sí? -Tenemos que hablar. ahora.. ¿Qué significa eso? -Sólo significa que no estaba muy ilusionado por venir aquí. No se le daba bien mentir. -Pero al menos accedió a venir -con un suspiro. Lexi se sintió más y más irritable. Ese tema no quería discutirlo esa noche. Lexi estaba demasiado agotada para pensar. Miró a los ojos de su padre y supo que él estaba más cansado incluso que ella. -dijo frotándose los ojos-. -¿Ahora? -Lexi miró hacia el pasillo-. Su rostro estaba pálido y tenía ojeras. Quiero que se quede.. El doctor le inyectó un calmante -dijo poniéndose de pie incapaz de mirar a su padre-.. ¿Dónde está Jamie? . -Es muy tarde. Jake no es muy feliz viniendo aquí. Frank se sentó-.Le he mandado a la cama.. ¿No podemos hablar por la mañana? -¿Qué querías decir con «no exactamente»? -preguntó Frank como si no la hubiera oído. Lo más difícil será hacer que se quede en cuanto despierte..

Hasta mañana. Algunas cosas es mejor no decirlas. -¿Y qué iba a decirte? ¿Que Jake no es el hombre que solía ser. Lexi escuchó sus pasos hasta que llevó a su dormitorio provisional y cerró la puerta. -Bueno.-¿Le has raptado? . -Me ayudaron. un gesto de fatiga--. Supongo que por esta noche ya hemos hecho todo el daño que podemos. le dio un beso en la mejilla y se marchó hacia la puerta-. No necesitaría tanto dinero para ocuparse de él de nuevo. -Eso espero.preguntó Frank incrédulo. y Jake se merece más que eso. -No. Frank sonrió con un brillo juvenil y pícaro en sus ojos. Lexi asintió. papá -susurró Lexi. Demasiadas heridas. Tiene un rancho aquí cerca. mientras que ella veía la llegada de Jake como un . No podrías haberlo ocultado.. Tú déjame que yo me ocupe de él. Además.. Él es quien tiene las respuestas. . hija.. Todo el mundo estuvo de acuerdo en que era por su bien. ¿de acuerdo? Yo me metí en esto y yo sola saldré. Frank giró y se marchó. Frank se encogió de hombros.Lo que tú digas -Frank se levantó. Oh. Demasiado cansada para encontrar humor en la idea. No yo. pero en ese tema él se mostraba reacio. Sucedió. -Desde luego cuando te propones algo. Él veía la presencia de Jake en el rancho como una solución simple y directa a un problema. preparada y esperando. -Buenas noches. ¿Por qué dejó de montar y se hizo. pero que no dejaras que tu pena asomara al verle? -Frank se encogió de hombros . Jake va a estar furioso cuando se despierte por la mañana. Me dijiste dónde encontrarle. sintiéndose muy sola. no lo hice a propósito. -¿Papá? Frank se detuvo y la miró. -¿Sabes qué pasó? -insistió Lexi-. no lo dejas a medias. Me figuré que tú lo averiguarías pronto. Pregúntale a él. -Yo no siento pena por él. Normalmente. no lo es. -No lo sé -Frank se acarició el puente de la nariz. Es todo lo que tiene. Si lo hubieras sabido. ella podía hablar libremente con su padre. -¿Por qué no me avisaste? -¿Avisarte? ¿De qué? -De Jake.. al menos está aquí -la sonrisa pasó a una risita-. No me preguntes a mí. Pero el rodeo es todo lo que él conoce. -Pero habrías sentido. lo hubieras mostrado en tu cara. -Supongo que era demasiado viejo. pero no te molestaste en decirme lo que estaba haciendo. -Soy tu hija. ¿recuerdas? Tú no eres exactamente un modelo de moderación. torero? -dijo eligiendo la otra alternativa.

Saliendo de sus pensamientos. se paró. Sus dedos acariciaron el pelo de su brazo mientras su nombre resonaba en su cabeza. soportándole lo mejor que podía y recordando los días en que le había cogido entre sus brazos y había subido las escaleras. lo giró despacio y abrió la puerta. -Perdona. Lexi aflojó los brazos. James Jackson Thorn. Se giró. se frotó un ojo. . La primera noche que se besaron. Lexi se quedó mirando al niño en el enorme sillón. No quería despertarle. Nada iba a hacerle daño. Recuerdos tiernos de él pasaron ante ella. Pero de momento. incapaz de dejarle. Con la mano. -Ssh.. sin discusiones. chocó con algo suave. -¿Mamá? -¿Sí. Entonces. ¿Te he hecho daño? -Hmmm -gruñó dormido. -¿Mamá? -balbuceó mirando con el otro ojo medio abierto. Dentro. Cuando llegaron a lo alto de las escaleras. se estiró junto a su hijo y lo abrazó. En la puerta de Jake. Un pie con calcetín salía por debajo de la manta que ella no recordaba haber echado sobre él.enorme dolor de cabeza. su ancho pecho subía y bajaba al ritmo de un sueño profundo. pero también era generoso. y sobre el vendaje de su costillas. puso la mano en el pomo. amoroso y honorable.. le quitó las botas y le metió bajo las sábanas. Le abrazó más fuerte mientras respiraba profundamente el olor a niño de su hijo. Jake Thorn había sentido lo mismo años atrás. La noche que. Nada y nadie. a Lexi le dolían los brazos de mantenerle recto y la pierna de haberse chocado con las botas que Jamie llevaba con su pijama. Y hasta que regresara del hospital y se pusiera bien. y un pie con bota le golpeó la rodilla. así sería. cerró los ojos y se apartó del pensamiento y de él. Al tropezar con la silla que había en la esquina. Lexi entró y se acercó despacio a la cama. -Lo siento. seguía siendo el hombre más magnífico que ella nunca había conocido. Pero aún así. no había nada más que ella pudiera hacer por él. corazón -susurró Lexi mientras le ayudaba a ponerse de pie. preocupada de que su emoción se volviera decepción cuando un Jake furioso se despertara por la mañana. su padre tendría lo que quisiera. él estaba quieto. hijo? -Me estás aplastando. Le llevó hacia la puerta. -Ow -se quejó Jamie. Él era su vida. Agradecida de llegar a su cama. Lexi empezó a dirigirse a su dormitorio. ¿Qué había estado haciendo en la habitación de Jake? Lexi se acurrucó contra la espalda de Jamie. Incluso con el rostro oculto. cabezota y testarudo. que durante diez años había sido su razón principal de vivir. y Lexi no erala única persona que haría cualquier cosa en el mundo por él. Sin aliento. su cuerpo apaleado y su espíritu herido. Frank Conley siempre había sido y siempre sería un terco.

Jake gruñó y sacó la pierna. gimiendo suavemente. -¡Un momento! -Lexi vio la manta en su mano. -¡Ouch! Apartándose de la cama con la manta aún en la mano. Yo no puedo. Con esfuerzo. ¡Deja ahora mismo de hacer eso! Bajando de dos en dos los escalones.Arriba. abrió la puerta de su dormitorio y le encontró medio sentado en la cama y con medio cuerpo fuera. Con cuidado de no abrazarlo con mucha fuerza. -¡Lexi! -rugió Jake. Lexi le señaló la puerta a dos metros de su cama. cruzó la habitación frotándose la cabeza. -¡Lexi. gritó y cayó de espaldas sobre la cama. se acurrucó de nuevo a él y se durmió. -¿Dónde has estado? . -Gracias. -¿Puedes marcharte. -Y yo te quiero. -¿No vas a necesitarme? . el doble de alto que antes. Un brazo estaba apoyado detrás de él y un pie en el suelo. creo que ya podré valerme solo. se quedó quieto. Jamie. maldita mujer! ¿Dónde estás? Lexi regresó a dejar la manta mientras el dolor en su cabeza disminuía. -El doctor dijo nada de movimientos repentinos -le recordó dulcemente. Sobresaltada mientras hacía la cama de su hijo. Lexi dio un bote y se golpeó la cabeza con la litera de arriba. -¡Lexi! -gritó Jake otra vez. Con cada roce de sus dedos contra la tela suave de sus calzoncillos largos. -¡Lexi! El sonido de cristal rompiéndose sobre la pared en el piso de abajo. Rígido de dolor. Lexi se inclinó. Arrepentida al instante. -¡Jake! --gritó desde lo alto de la escalera-. -¿Necesitas ayuda? -¿Crees que podrías desenredar esta sábana?-le preguntó aún como si escupiera cada palabra-. Los ojos de dolor de Jake se clavaron en ella acusadores. Y se sintió aliviada cuando al final liberó la sábana. mamá -susurró con voz de sueño. por favor? -preguntó Jake con los dientes apretados mirando al techo. Lexi se acercó a él con cuidado. Se inclinó a pocos centímetros de su pecho desnudo y empezó a apartar la sábana retorcida. como si fuera un tigre enjaulado. sentía un sutil estremecimiento de sus piernas. ¿Qué es tan importante? -Tengo que ir al cuarto de baño -dijo mirándola furioso. sintiéndose igual de impotente que la noche anterior. se apoyó en los pies. -Claro.-Te quiero. La otra pierna estaba enredada entre las sábanas. la hizo salir corriendo de la habitación con la cama a medio hacer. arrastrando un calcetín en el proceso.

-Vete.. Lo que tú digas -Lexi se giró y se marchó hacia la puerta-. Cordelia Davies Conley Lorton Smith Ridley se rió. querida. -Las cosas no han cambiado mucho desde la última vez que hablamos. Y aún lo pienso --dijo Cordelia con su dramatismo que le había pasado a su hija mayor. si lo querías tanto -preguntó Lexi. mamá. ¿verdad? Lexi deseó no haber contestado al teléfono. la risa estridente que utilizaba cuando estaba frente a algo ligeramente incómodo. -Bueno. ya que Cordelia lo exageraba todo. Y se cansa fácilmente. -Eso es propio de él. Lexi eligió las palabras con cuidado... y aún tienes que bajarte de esa cama antes de hacer una de las dos cosas. -Bien. cerró la puerta de golpe y subió las escaleras furiosa. Frank no tenía dinero. y está dándole largas al asunto. Acababa de terminar de hacer la cama de Jamie cuando sonó el teléfono. Necesita operarse. -Lo dices en serio. Lo siento. Te llamaré si te necesito. lo sabrás. Pero en vez de sentirse conmovida. ¿Qué aspecto tiene? -Está más pálido que de costumbre. Sin volver a mirarlo. No creo que nunca ame a otro hombre como amé a tu padre. finalmente dando voz a una pregunta que la había obsesionado durante años-. Dolores-.-Si te necesito. Pero no creo que vayas a encontrar gatear más fácil que caminar. ¿por qué le dejaste? -Lexi. Corrió a su dormitorio y lo cogió. Y no estamos cerca de navidad. -Estaré aquí al lado. Pensé que lo sabías dijo Cordelia sonando más sorprendida que ofendida-. Ahora vete. En toda su vida. -¿Pero cómo vas a. -¿Sigue siendo atractivo? La primera vez que lo vi. pero normalmente tú llamas una o dos veces al año -dijo Lexi. Las conversaciones con su madre . Lexi nunca había oído a su madre decir tantas cosas amables sobre su ex-marido seguidas. querida. -¿Dígame? -Lexi. Lexi se estaba volviendo más y más suspicaz a cada segundo que pasaba. -Lexi. pero al instante se avergonzó de sí misma. -Bueno. Lexi dio un paso atrás. pensé que Frank Conley era el hombre más atractivo que nunca había visto. demasiado sorprendida para tener tacto-. querida.. Lexi se sentó en la cama antes de que sus piernas la hicieran caer. no tienes que sorprenderte tanto. hacia la puerta. ? -Gatearé si tengo que hacerlo -dijo con sequedad-. Ésta es la segunda vez que has llamado este mes. sabes que estoy preocupada por tu padre. ¿Eres tú? -Ma. ¿Cómo está? Lexi se preguntó brevemente si su madre aún tendría un seguro de vida de su ex-marido. Es el hombre más cabezota que he conocido -suspiró Cordelia--.

Sabe que tú tienes razón al querer que ella lo conozca mejor. Dejó el cepillo. decente y cariñoso. -Descuida. No tengo razón para mentirte en eso. Aún lo quiero. y una vez entre un millón. Cuídale mucho. podían ser muy amables y generosas. y nunca la había mentido. -¿Abandonar la ciudad? ¡Oh. Simplemente no la entendía. pero entonces se dio cuenta de que no era necesario. Lexi empezó a protestar de nuevo. Él no era siempre un hombre fácil. No le extrañaba que el matrimonio de Jake con Dolores no hubiera durado. querida. lo mejor que había hecho Cordelia por su hija menor había sido devolverle la custodia a su padre un año después del divorcio. -Bueno. y mucho menos aparecer--.siempre la dejaban deprimida y confusa. no. -¿Sabe lo de papá? -Claro que sí. pero en su corazón era amable. estiró sus brazos cansados y se recogió el pelo con un pasador. Lexi -replicó su madre despacio-. Y está muy preocupada. Lo entiendo perfectamente. sólo lo suficiente para hacerlas totalmente impredecibles. Entonces. ¿oyes? Y llámame si algo cambia. Pero acaba de hacer las pruebas para un papel muy importante y ahora mismo no puede abandonar la ciudad. ¿Cómo podía durar el matrimonio en una familia donde el amor no contaba nada? Posiblemente. -Oh. bellas. pero lo mismo podía decirse de Cordelia. mamá -dijo Lexi deseando terminar-. -No me des las gracias. excitantes y desesperantes. Casi tentada a ignorarlo. Quiero decir que entiendo que no pueda venir --lo arregló. vanidosas. Si a Dolores alguna vez le había importado alguien que no fuera ella misma. Hahía oído la misma promesa de su hermana docenas de veces. -Gracias por llamar. -Claro. pero en su momento no le había parecido eso a Lexi. Lexi echó una mirada irritada por encima de su . y no Dolores. iría si pudiera. Lexi colgó y fue a su cómoda a cepillarse. lo había ocultado muy bien. no! -con Jake allí no quería ni que Dolores llamara por teléfono. Cordelia y Dolores eran muy parecidas. A lo mejor para Cordelia había sido un acto de amor. Por cierto. Pasaron años antes de que se diera cuenta de que ella había sido la afortunada. Lexi deseaba ser igual de buena madre para Jamie. Lexi se puso tensa en cuanto oyó el nombre de su hermana. -Pero me dijo que te dijera que va a llamar por teléfono a Jamie en cuanto pueda. -¡Lexi! -gritó Jake. querida -dijo Cordelia suavemente-. Dolores os manda recuerdos. Ha sido agradable ver que te preocupas. y no habían significado nada. porque ella era la que tenía a Frank Conley de padre y madre. totalmente confundida. y durante mucho tiempo después. Lexi se había sentido abandonada.

-¡Lo sé! Sintiéndose culpable. incapaz de no responderle... -Se me empezaron a caer. -Yo no pedí venir aquí. calcetines y calzoncillos estaban esparcidos desde el vestíbulo hasta la puerta abierta de su dormitorio. furiosa y frustrada. -Ha tenido que irse a la ciudad. -¿Me llamabas? -preguntó dulcemente.. Las ropas de su interior estaban revueltas y caían hasta el suelo. Sólo quiero vestirme y marcharme de aquí. -De hecho -le gritó Jake--.. -Bien.. -¡Voy! En las escaleras. ¿Es este tu modo imaginativo de deshacer las maletas? --hizo un gesto hacia la ropa por el suelo del vestíbulo. se los colgó del dedo índice por el elástico y entró en la habitación de Jake. sonando menos exigente y más desesperado.. -. Pero no esperes mi ayuda. -Yo podría haber deshecho la maleta -le sugirió suavemente. Lexi. Lexi le tiró la ropa interior. Excepto Tonio. -¿Dónde están los trabajadores? -Supongo que en el campo --le miró perpleja. Pero de algún modo. y cuando me agaché para recogerlas. -¿Dónde está Frank? Jake estaba sentado en la cama. . Ella se sintió avergonzada por su falta de tacto. En cl pie de las escaleras. Camisas. conseguiste traerme aquí -terminó Jake en tono más bajo. Sus manos sujetaban la sábana cubriéndole desde la cintura hasta más abajo de las rodillas. Lexi le mostró los calzoncillos. Vestirte y marcharte. -¡Lexi! -llamó de nuevo. ¿Por qué me haces tantas preguntas? Jake no la miró. Y también está Mack que ha llevado esta mañana a papá a la ciudad.. Lexi recogió un par de calzoncillos. se volvió y salió al vestíbulo. -Necesito ayuda. Recordando el vaso que él había roto antes y aún tenía que recoger. giró de nuevo. enganchándose la bota en una camisa y entrando furiosa. miró hacia abajo y vio la maleta de Jake abierta en el vestíbulo. mientras estaba inconsciente. Sus calzoncillos rojos largos estaban en el suelo. -Espero que no con esto. recordé de modo bastante desagradable que no puedo agacharme -dijo con brusquedad. que ha ido a la farmacia a comprar tus medicinas. empezó a bajar las escaleras. -¿Quién más hay aquí? -Twyla la cocinera..hombro hacia la puerta abierta.. Recuerdo específicamente haberme negado a venir. pisoteando la ropa del suelo en el proceso. -No quiero deshacerlas.

aunque sabía que sólo estaba atormentándola. ¿tienes una idea mejor? Porque si la tienes. Lexi le miró. y no puedes hacerlo solo. -¿Lo hizo? -Sí. -No hasta que puedas vestirte solo --dijo mirándole con dureza. -¿Crees que podrías acercarte un poco e intentarlo de nuevo? -preguntó Jake irónico. ¿Cómo vas a ponértela por el hombro derecho? Puedo hacerlo. pero cayó en el suelo a un metro de la cama y del brazo extendido de Jake.No lo harías -dijo Jake. Lexi se fijó de pronto en su cuerpo. Ya empiezas a apestar. Apartó la mirada y cogió la camisa.-¿No prefieres una limpia? Suavizándose tan rápidamente como él. -¡Podrías haberme dejado donde estaba! -¡Nadie te quería allí! Louanne dijo que podías irte al infierno. la piel bronceada se vería tersa sobre músculos fuertes que flexionaban al mínimo movimiento. -Lexi. -Maldición -murmuró Lexi. -No creo que debas mojarte aún esas vendas de las costillas. Apenas te puedes mover. -Tú no vas a bañarme. En silencio. pues yo no. vas a necesitar uno antes o después. -¿Por qué no te desatas la camisa de la bota y me la tiras? --preguntó de repente sin furia. Lexi se la tiró. . y Aaron fue el que te llevó a mi coche. Lexi? También me vendría bien --dijo con tono grave y peligroso-. . . y sólo ha pasado un día. te sugiero que la escupas. -A lo mejor. -Lo mataré. o uno de los ayudantes? . -¿Sabes? Para un hombre que no es capaz ni de vestirse. -Bien. -Bueno. ¿y qué hay de un baño con esponja. si me lo pidieras bien. Soy perfectamente capaz de ducharme solo. retándola. En todas partes donde miraba. -Bueno. ¿Me darías uno si te lo pidiera bien? Su tono seductor dejó sin aliento a Lexi.¡No! -gritó indignado-. La voz de Jake se suavizó. -Ésa vale. -¿Prefieres que lo haga Twyla. estaba bromeando. podrías ser un poco más agradable -se acercó a la camisa y la recogió-. ¿Tienes una oferta mejor? ¿Quieres ayudarme a quitármelo? -A lo mejor. los dos contemplaron la camisa como si fuera una serpiente a punto de atacar. gracias. -¿Y qué hay de ese maquillaje? ¿Pretendes llevarlo hasta Halloween? -A lo mejor. No hasta que otro médico te los pueda poner o me enseñen cómo hacerlo a mí. Bueno.Con la camisa colgando de su pie.

sus rodillas. De acuerdo. pero no lo suficiente cerca para cogerla sin inclinarse. ¿te has operado la rodilla? -Sí. -¿Hoy? -Sí. me marcharé. Llevaba únicamente el cabestrillo azul. Las venas en su cuello habían vuelto a la normalidad. Con un hombre tan testarudo y enervante como Jake. -¿Te has puesto ya la camisa? -¡No! Y tras su grito. No voy a quedarme aquí. estás soñando. sobreviví sin tu ayuda -señaló la maleta al lado de Lexi. lo que ella hacía era por su bien. Y después de que lo hayas hecho. Capítulo 5 C ON una sonrisa. pero Lexi la ignoró. y curiosamente. hazlo a tu modo -se giró y se dirigió hacia la puerta-.-.Bien. vendas alrededor de sus costillas y un par de calzoncillos azul marino. Pero entonces tampoco tengo que ayudarte. ¿Puedes darme unos vaqueros? Ella le miró a la cara. Esta mañana si puedo. -No. En cuanto esté vestido y haya recogido mi ropa. no puedo -continuó Lexi con el mismo tono dulce-. sin moverse. Las venas de su cuello se marcaban con la fuerza de su ira y su frustración. Puso sus pies desnudos sobre la camisa y la acercó a su brazo extendido. Incapaz de apartar la mirada. ayudando a Twyla. será un placer llevarte a ti y a tus maletas al aeropuerto de Albuquerque. Dentro. amenazando con hacer temblar las paredes-. Lexi se fijó en sus muslos largos y perfectos. pero .. -¡Vuelve! -¿Por qué? --preguntó ella con la mano en el pomo. -¡Lexi! -rugió de nuevo Jake. y la otra con una cicatriz.-Lexi. -Jake. -Oh -exclamó Lexi-. Jake apareció en la puerta. una vocecita le decía que le había abandonado cuando estaba indefenso. pasando cuidadosamente sobre su ropa mientras subía las escaleras.. estaba justificada. hoy. Vístete. Jake la miró echando fuego por los ojos. ¡Vuelve aquí y tráeme un par de pantalones! Lexi volvió y miró la puerta abierta de la habitación de Jake. Lexi se marchó. . una perfecta. Después de todo. -No puedo coger la camisa. eso es fantástico -dijo ella abriendo la mano y dejando caer la camisa al suelo-. ¿verdad? ¿Por qué no vienes a buscarme cuando estés listo para marcharte? Estaré en la cocina. qué pena. ¿verdad? ¿Cómo te las arreglarás viviendo solo? -No puedes obligarme a quedarme.

. -Por favor -dijo él con frialdad. no está en tu vocabulario. el rostro de Jake estaba convirtiéndose en una imitación de una cara de Picasso. -Sí. El calor le subió a la cara. Estamos progresando. Entonces se dio cuenta de que él tenía razón. Tienes suerte de que sea una persona paciente. supongo que no hay otro modo. Nunca se podría poner solo esos pantalones. lo miró. eso está mucho mejor -murmuró Lexi inclinándose para coger unos vaqueros--. Jake salió del baño. Mientras él bajaba hacia el borde de la cama. Gracias a Dios seguía llevando ese estúpido maquillaje.con la pintura corrida y sucia aún tapando sus facciones y la arena. Con la bolsa en una mano y los vaqueros en la de la puerta cerrada del cuarto de baño. Al hacerlo vio la cicatriz que iba desde el muslo a la pantorrilla por la cara interna de la rodilla. Lexi se arrodilló y le subió los pantalones por las piernas. Al menos no tendría que ver su cara mientras le pusiera los vaqueros. La marca era estrecha y blanca. y ella apartó la mano a la vez que él se levantó y se subió los pantalones por los muslos y por la cadera derecha. De acuerdo -dijo con fingida serenidad-. Entonces giró y desapareció en su habitación. Lexi cogió la parte derecha y tiró hasta que se encontró en una posición muy incómoda. obviamente de varios años de antigüedad. -En el armarito a la izquierda del lavabo. Lexi dejó la bolsa de lona y lo miró. mientras rápidamente se ponía de pie. señor -murmuró Lexi cogiendo la bolsa de lona azul bajo un montón de ropa-. Tendrás que ayudarme. Saberlo le hizo sentirse un poco mejor. Jake señaló a su equipaje. Sus dedos rozaron los de Lexi. -Coge la bolsa azul. sólo para encontrar a Jake mirándola . ¿Empezamos con los calcetines? -Sólo quiero ponerme los vaqueros -respondió Jake inexpresivo. fijándose en los vaqueros en sus manos. La mano de Jake bajó para coger un lado de los vaqueros. Reprimiendo un jadeo. -Es mejor que te sientes. Bueno. -¿Ayudarte? El calor encendió sus las mejillas de Lexi y empezó a discutir. -¿Dónde están las toallas? -preguntó Jake desde la puerta cerrada.. Es imposible que yo me ponga esos vaqueros. Su estudiada compostura le dijo a Lexi que él no se encontraba con esa situación más cómodo que ella. Consolándose de que no sería tan malo si no pensaba en ello. -Oh. ¿Crees que podríamos hacer algo con tu cara? Hablar contigo así es como hablar con alguien que lleve gafas de sol dentro de un sitio. Enderezándose con los pantalones en la mano. soltó los pantalones y se apartó. -Supongo que la palabra «por favor». se oyó el sonido del agua del grifo. Casi al instante.

tan aturdido como ella debía parecer. -Creo que ya puedo solo -dijo él con voz tensa. -Claro -ella bajó la mirada. -Puede que... -se aclaró la garganta-. ¿Podrías sacar la crema para la cara de mi bolsa azul? -Sí. Girando, ella se fijó en la bolsa y se acercó a donde estaba, en los pies de la cama. Abrió la cremallera y encontró un juego de afeitado. -Eso no es -dijo Jake. Parecía dolorido, y Lexi se giró automática mente. Estaba de pie con el brazo izquierdo detrás de la espalda, tirando de los vaqueros, cuya cintura parecía estar atascada en sus caderas. Mientras lo miraba, Jake se retorció despacio, sujetando mejor la cintura con la punta de los Y luego le dejaría a él preocuparse sobre lo que fuera a hacer a continuación. Acercándose para ponerse entre sus rodillas, se inclinó hacia delante, y cogió los dos lados de la cintura y los juntó. Entonces, manteniéndola cerrada, cogió la cremallera entre sus dedos, y haciendo caso omiso del abultamiento más abajo, subió con firmeza. -Oh, gracias dijo Jake intentando apoyarse en su codo. -¿Quieres que te lo abroche?. No, gracias -se sentó-. El resto puedo hacerlo solo. Gracias. -Sinceramente lo dudo -cogió la cinta del pelo-. Prueba a ponerte esto con una sola mano. La voz de Jake pasó a un gruñido. Estás disfrutando con esto, ¿verdad? Sólo intento ser realista, Jake. No eres un inválido, pero tus habilidades son limitadas. Y posiblemente lo serán durante un par de semanas. Si dejarás de intentar hacer las maletas y marcharte, yo... yo dejaría de restregártelo... ¿Tienes dolores? -Sí. -¿Muchos? -Si. -Tengo las pastillas que el doctor te recetó. Lo siento, debía haberlo recordado antes. -No, puede que luego. Ahora mismo me tomaré un par de aspirinas -señaló su bolsa y Lexi sacó la caja que había visto antes. -¿Estás seguro? -preguntó sacando dos pastillas-. El médico no te lo habría recetado si... -No me gustan las pastillas. Una simple aspirina y linimento de caballo me curan casi todo. Ella le dio una y cogió un vaso del agua del cuarto de baño. -Hablas como papá.

-Lo tomaré como un cumplido -Jake le devolvió el vaso y señaló la crema facial-. Supongo que vas a insistir en ayudarme con eso. -Bueno, podría dejarte solo y volver a la hora de la cena a ver si has terminado. -Muy graciosa. Sin esperar a tener su permiso, Lexi cogió la cinta y se la puso de modo que le apartara el pelo de la cara. Entonces extendió crema por toda su cara. Levantándole la cabeza, ignoró los ojos desafiantes y empezó a masajear la crema con la punta de los dedos. Cuando lo peor de la pintura y suciedad se había despegado, cogió un algodón y empezó a retirarle la capa de crema y porquería. Negándose a mirar la cara que acababa de descubrir, empezó a aplicar una segunda capa de crema. -¿Qué estás haciendo? -preguntó Jake apartando la cara de su mano. -Creo que no te has visto la cara -le cogió la barbilla con una mano y le mantuvo la cabeza quieta mientras echaba la capa de crema -. Ahora quédate quieto un momento, porque aún no he terminado. Ella cogió los algodones que había echado al suelo y los metió en la papelera del cuarto de baño. Allí humedeció una toallita en agua caliente y volvió para ponérsela sobre la cara. -Mmm -suspiró Jake- . Muy agradable. Lexi no respondió. En su lugar, apretó la toallita contra su piel, empezando por su frente y bajando a la barbilla. Masajeando con los dedos a través del tejido, pensó en los cambios que había provocado el paso del tiempo. Lo que había sido un cuerpo duro y sin grasa cuando Jake era más joven, se había vuelto más definido, más poderoso e incluso más masculino con la edad. Su rostro había sido atractivo, saludable y juvenil, con buenos huesos y una mandíbula fuerte. Lo que le habían hecho especial habían sido esos ojos verdes y sus labios delgados, expresivos y sensuales. Incluso bajo el maquillaje, Lexi había visto que sus ojos y sus labios no habían cambiado, aunque su impacto parecía haber aumentado con la madurez. Y en cuanto al resto, no quería ni pensar en ello. Cuando le quitó la toalla, se volvió sin mirar los resultados. En el cuarto de baño, dejó la toallita en el lavabo y se apoyó en él. Estaba avergonzada de sí misma, pero si hubiera una salida, Lexi la habría tomado. Toda la mañana, Jake había estado intentando marcharse mientras ella le había puesto todos los obstáculos que se le ocurría para hacerle quedarse. Y en ese momento ahí estaba, escondida en cl cuarto de baño, con miedo de salir y mirar su rostro. ¿Sabes? -dijo Jake muy cerca de ella-. Es difícil creer que después de todo lo que hemos pasado esta mañana, no puedas mirarme sin mi cara de payaso. Me parece un poco extraño, Alexandra, pero si te gustaba más antes, puedo volver a maquillarme Lexi se giró para mirarlo, pero sus ojos se posaron en su pecho.

-No sé de qué hablas. -Mírame, Lexi. Ella subió los ojos hasta su cuello y los clavó donde podía ver el pulso latir. Yo he estado mirándote desde anoche -dijo Jake muy despacio-. Ahora, mírame. Jake le miró fijamente. -De acuerdo, estoy mirando. -Bien -sus labios se separaron en suave invitación-. Tú no me quieres aquí más de lo que yo quiero estar, ¿cierto? Atrapada por el reto en sus ojos verdes, Lexi se agarró más fuerte al lavabo. Cediendo al fin, apartó los ojos de los suyos y se encontró cautivada por su rostro. -Puedo marcharme hoy mismo. -No. Si ella nunca hubiera visto su rostro antes, lo hubiera encontrado inolvidable. Una vez había sido simplemente atractivo, pero su rostro era más fuerte, más marcado. Sus líneas duras y sensuales emanaban carácter. Su boca se curvó en una sonrisa burlona. -Hay gente que podría cuidarme, Lexi. Louanne no es la única mujer que conozco. Tensándose al pensarlo, Lexi se sintió repentinamente celosa. -Pero eso no resolvería el problema de mi padre. -¿Crees sinceramente que esto va a funcionar? -No tiene que funcionar durante mucho tiempo. En cuanto papá esté seguro de que te vas a quedar, se operará. Y una semana más o menos, podrás ponerte y quitarte los pantalones sin ayuda de nadie. Una sonrisa genuina, aunque pequeña, apareció en los labios de Jake. Realmente has madurado, ¿verdad? -Creo que sería mejor si no entráramos en nada personal. -¿Vamos a fingir que no pasó nada entre nosotros? -Fuimos amigos. Déjalo así. Jake la miró con una sinceridad que le hizo estremecerse. -Sería mucho más fácil si no fueras tan bonita. -Quizá simplemente debieras pensar esas cosas y no decirlas en voz alta -sugirió Lexi en tono frío que en ningún modo reflejaba el estado de su alma. Cuanto más lo miraba, más quería que él la tocara. Pero nunca, nunca, le permitiría saber los anhelos que estaba despertando en ella. Él ya la había amado y la había dejado. Ella no creía poder soportar una segunda vez. -Bueno --Lexi se puso delante de la puerta para salir- . ¿Hay algo más que pueda hacer por ti antes de que vuelva a mi trabajo? Jake se apartó y la dejó salir. -Una camisa estaría bien. Y supongo que mejor será que eche un vistazo a lo

Pero sus ojos la miraban con una intensidad que no tenía nada que ver con el dolor. En una mesa. -Yo las traeré. -Me tomaré una. -Me temo que no soy un buen inválido. deteniéndola. Muy bien. Se dirigió rápidamente hacia la puerta. -Mete la manga por este brazo -jadeó Jake. Ella lo había superado. La mano de Jake se cerró sobre su brazo. deseando que hubiera otro modo de hacer eso más fácil. Ella miró su rostro y deseó no haberlo hecho. Lexi se acercó. Arrugas de dolor enmarcaban su boca. miró el rostro tenso de Jake. no!» gritaba su mente. Lexi cogió la camisa que había dejado caer al suelo y volvió delante de él. Por favor. Y en ese momento era un olor muy atractivo. El pelo de su pecho acariciaba sus nudillos. ella se apartó soltando un suspiro que fue más audible de lo que pretendió.¿Botones? -ella se apartó. -¿Cómo vamos a hacer esto? -Lexi señaló el cabestrillo.. Tener a Jake de vuelta era peor de lo que ella había imaginado. Es un poco humillante tener que pedir ayuda de las cosas más pequeñas. . pero no lo suficiente rápido. Si me ayudas con los botones.que he de hacer aquí.En el vestíbulo. Agradecida de que él no pudiera leer su mente. -Estaré en la cocina si me necesitas -y se marchó hacia la puerta antes de que él pudiera pensar en alguna otra tarea vergonzosa. Cuando finalmente terminó. Jake volvía a meter el brazo en cl cabestrillo. Sí.. Jake aguantó la respiración mientras sacaba el brazo del cabestrillo y lo sujetaba con su mano izquierda. Y no debería. . -Como botones. no. Estaba volviéndole loca. suavemente. Le había mentido antes. una semana como mucho. Olía a hombre. El no olía mal. -Pues muy.. Finalizando. -Así -dijo Lexi suavemente-. Sus ojos estaban justo delante de su pecho. Soltó la respiración y pequeñas gotas de sudor se formaron en sus hombros y en su pecho. -Las traeré yo -dijo él--. caliente y fuerte y a lo mejor un poco salado. . «¡No. Y levantó cl brazo derecho mientras seguía sujetándolo con la mano izquierda.. -Papá llegará en cualquier momento. Subiendo la manga. Tan delicadamente como pudo. -¿Dónde has dicho que estaban esas pastillas? -preguntó Jake con voz débil. -Lexi. ella metió la manga por la mano y la subió por el brazo. y a Lexi le dio un vuelco el estómago. -Podré hacer esto solo en pocos días.

ya lo sé -dijo ella sacando cosas del frigorífico-. -¿Durante meses? -¡Oh. pero ya está usted aquí y todo irá bien. Hace mucha falta aquí. Con su mano izquierda. ¿Por qué no se sienta mientras yo preparo algo? Me llamo Twyla. Ve tú delante. -Eso espero --dijo Jake oliendo la comida calentarse en el horno y con el estómago rugiéndole de hambre-. pero tiene que quedar algo de esta mañana. -Claro que sí -los ojos redondos de Twyla le miraron con honestidad . Yo soy Jake Thorn. señor Thorn. Twyla puso a calentar un enorme trozo de carne junto con una generosa ración de caldo. entonces tendremos que darle de comer -puso un trapo sobre la masa-. y me ha dicho lo mucho que se arrepentía de haberte dejado marchar hace años. No puedo decir el número de veces que se ha sentado ahí mismo --hizo un gesto a la mesa-. -Yo estaba empezando a asustarme un poco por miedo a que a Frank le pasara algo antes de ir al hospital. Frank Conley piensa maravillas de usted. si quieres venir. ¿Es demasiado tarde para desayunar? -Bueno.. Twyla posiblemente tenga ya preparado la comida. vio que Lexi no estaba allí. Jake observó en silencio mientras ella le echaba la comida . Nada de eso iba a ser fácil para nadie. como reacio a salir-. y entonces salió al vestíbulo hacia la otra parte de la casa. tocó la hilera de botones de su camisa. -Oh. -Bueno. Capítulo 6 C UANDO Jake entró en la cocina. Lo metió todo en el horno que ya estaba caliente. ¿Tiene hambre? Su rostro redondo le saludó con una sonrisa alegre que él no pudo evitar devolverle. sabía que volver allí habría sido para él el doble de perturbador. Hola.La verdad es que tengo mucha hambre -él la siguió-. Si la presencia de Jake la turbaba. Frank ha estado muy nervioso durante meses esperando que llegara. Twyla Donaldson. No lo dude por un minuto. Aunque aún no estoy seguro de que realmente me necesiten. Jake la vio marcharse. Estaré allí en seguida. -No -Jake se quedó en la puerta. Yo voy para allá. Un poco abrumado. No le culpaba por necesitar tiempo a solas. Entonces. Lexi vaciló. recordando la sensación de sus manos al rozar su piel. Mientras hablaba. sí! Pero ha tenido que esperar el momento apropiado para enviar a Lexi a buscarle. y no confía en nadie para que se ocupe de este rancho. Mucho. -Encantado Jake se sentó en una silla frente a la mesa de pino-. una mujer regordeta junto al mostrador apartó el puño del montón de masa que estaba amasando y lo miró por encima del hombro.

Sus padres habían muerto con seis meses de diferencia el uno del otro. -Sí. yo me quedé con el trabajo durante otros tres años. convencí a mamá para que dejara el trabajo. Habían sido buenas personas y buenos amigos. -¿Qué bebe? Hay té helado si le apetece. -Me hubiera encantado conocer a su madre. pero seguía trabajando para Frank Conley. -¿Y su madre trabajo de cocinera? Jake asintió.. mis padres se mudaron a Florida. Vivía allí. Cogiendo un cuenco de judías verdes.. . ni siquiera cuando yo compré la granja vecina. Yo. Twyla sonrió mientras le ponía el plato delante de él. -Oh. la sensación de pérdida era abrumadora. -Apuesto a que estuvo muy orgulloso de que usted tomara luego su puesto.en un plato. Cogido con la boca llena. yo llevo viuda casi diez años. No dijo más. aprecio todo lo que ha dicho. hablando de Lexi. y he estado trabajando aquí casi todo ese tiempo. -Bueno. -Soy una vieja y puede que hable demasiado. Twyla se sentó enfrente de Jake y empezó a partirlas. -Debe ser más tarde de lo que pensé. todo lo que se le ocurrió decir. hasta que su salud le obligó a retirarse. -Oh. Pero no se quedó mucho tiempo para verme. Así que supongo que los dos hemos llegado a conocernos mucho. Es la hora de su almuerzo. no. Una docena de preguntas llenaban su cabeza mientras ella le servía la bebida. No podía aún haber llegado a los sesenta. -Gracias. Y cuando se retiró. Bueno. -Siento mucho lo de su muerte. Lexi habla de ella a menudo -Twyla se puso de pie y cogió el cuenco--. Incluso después de cinco años. Era todo lo que él dijo. ¿Sabe dónde está? --Supongo que habrá ido al granero a buscar a su padre. -Sí -Jake pinchó una patata-. aunque se preguntaba cómo de unidos estarían realmente. y Jake los echaba de menos. No era una mujer tan mayor. . Tengo que salir a trabajar un poco en mi jardín mientras esa masa termina de crecer.Usted y Frank parecen muy unidos -comentó Jake con cuidado mientras cogía el vaso. -Bueno. Pero papá no quiso. y Jake no insistió. le dejaré terminar la comida en paz. Después de casarme. Twyla movió la cabeza pensativa. Cuando yo empecé a ganar dinero con los rodeos. señor Thorn. en absoluto. he oído que su padre fue el capataz aquí durante muchos años. Jake masticó y tragó antes de responder. desde que yo tenía trece años. -Durante unos seis años. -Estupendo.

Jamie se acercó.vaciló. a lo mejor podemos ser amigos usted y yo. Nunca se lo admitiría a Lexi. Había olvidado lo que era estar en casa. Dos años antes. ha sido un placer conocerle finalmente. mamá! -grito . creo que ahora mismo están hablando de negocios . Jamie entró y dejó su mochila en una silla. había empezado a mostrarse tímido también con los abrazos. Pero últimamente. -Pero como eso no puede ser. El suyo estaba guardado en la maleta. y Twyla se ha ido a preparar la cena a los trabajadores -Lexi sonrió y movió las pestañas con gesto inocente-. Creo que mi madre y usted habrían sido muy buenas amigas. preocupada por la ansiedad de Jamie. Sentada en el escritorio del salón. enrojeciendo y enfureciéndose si alguien le daba incluso un solo besito en la mejilla. Pero supongo que estabas preguntando por Jake. -Es poco más de mediodía. Jake se sentó de nuevo para terminar su comida. pero era estupendo haber vuelto. había evitado los besos. -¿Dónde está todo el mundo? -Tu abuelo está en la cocina con Jake. Twyla sonrió como si hubiera leído su mente. Twyla cogió su cesta y sus tijeras de podar y salió al jardín. Estaba en casa en la cómoda cocina donde una vez se había sentado en esa misma mesa viendo a su madre preparar comida para un ejército. -Hola. Jamie se apartó y la miró fijamente. y agradecida de que él hubiera dejado de insistir en que le llamaran James.Jamie mientras la puerta se cerraba tras él. ¿no? -Sí. Un ceño de indignación apareció en el rostro de Jamie. -¡Hola. corazón. ¿Cuándo podré conocerlo? -Creo que aún no me has dado mi abrazo de después del colegio. Lexi dio un bote y su bolígrafo hizo un rayajo en el cheque que estaba escribiendo. Y el placer ha sido mío. él no sabe que tengo un hijo. . Lexi le dio un rápido apretón y le soltó. Respiró profundamente y se calmó antes de sonreír a su hijo despeinado y salvaje. Su comida es deliciosa. -Llámeme Jake. Hoy has llegado pronto. ¿Te das cuenta de que Jake se va a sorprender cuando te conozca? -¿Por qué? -Bueno.¿Cuándo podré conocerlo? -Bueno.Jake buscó un reloj. -De acuerdo. aunque sólo por una temporada Era como volver a casa de nuevo. Pensamos que mejor sería dejarle dormir esta mañana -puso el cuenco en el mostrador-. . Temiendo forzar su suerte. por favor. pero no vio ninguno. señor Thorn. Él se levantó. A regañadientes. Bueno. Y con los ojos brillantes. ya que no quería que se decepcionara por los modales a veces volubles de Jake-.

Siento no poder estrecharte la mano. creo que no. De mala gana. -¿No le dijiste lo mucho que lo necesitamos ni lo mucho que lo queremos aquí? -No. Jamie. A veces era un pequeño hombrecito. que estaba mirándola a ella sorprendido. A lo mejor debí haberte dejado que no fueras al colegio y te hubieras ocupado tú de ese asunto. consiguiendo borrar la sorpresa de su rostro antes de mirar a Jamie. Seguía pensando en ello cuando se fijó en Jake. -Jake. A lo mejor los abrazos sólo eran vergonzosos cuando procedían de las madres. Pero seguía siendo sólo un niño. Un poco celosa. El murmullo bajo de sus voces cesó cuando ella y Jamie entraron. Apoyado entre los brazos de su abuelo. Jake apartó los ojos de Lexi.-¿Quieres decir que no le has hablado de mí? -No tienes idea de cómo ha sido hoy el día. y su padre frunció el ceño. te presento a mi hijo. ella le dio un suave golpecito en la nariz con la punta del dedo. Jamie. -Jamie -dijo Jake suavemente. mirando al niño de arriba a abajo-. un niño tierno y vulnerable. hablando. -Hola -dijo Jamie simplemente. Yo . Jake aún no se ha decidido -dijo Frank-. es posible -dijo con seriedad. Ella se levantó de la silla. Controlando sus instintos protectores. Le puso el brazo por los hombros y le llevó a la cocina. Lexi se rió. Jamie. Mi hombrecito. ¿verdad? Lexi se acobardó. no pasa nada -Jamie seguía apoyado en su abuelo-. Lexi vio a su hijo acercarse a su abuelo sin vacilar. -Oh. -Mamá. Jamie seguía indignado. -¿Quieres conocerlo? -¡Sí! -exclamó Jamie casi gritando. -Sí. Encantado de conocerte hizo un gesto a su brazo derecho-. El orgullo maternal brotó de Lexi. Pasamos toda la mañana discutiendo sobre si se iba a quedar o no. Ella quiso abrazarlo con fuerza. dispuesto a tomar el mando. Ven y da a tu abuelo un gran abrazo. Él arrugó la cara disgustado. ¿Por qué no nos dejáis tú y tu madre un rato más a solas para que terminemos de hablar? -Claro -dijo Lexi extendiendo la mano hacia Jamie y evitando mirar a Jake-. donde Jake y su padre estaban sentados delante de la vieja mesa. el niño sonrió tímidamente. él es Jake Thorn. Vas a estar aquí una temporada. has vuelto pronto -el rostro de Frank se animó al verlo y le hizo un gesto para que se acercara-.

si tú no lo sabes. mamá? La idea de un viaje de diez kilómetros hasta Santa Fe sólo para comprar una pizza no le parecía una maravilla a Lexi. -No sé. -¿Por qué? -Ella tiene bastantes preocupaciones con ocuparse de la casa y de Jamie y de un viejo enfermo que no puede cuidarse solo. -Déjalo. No necesita preocuparse por lo que vaya a pasarles a ella y a Jamie si yo pierdo este rancho. La economía está siendo dura últimamente para todos. Jake? -preguntó Frank. Con tu ayuda podremos solucionar esto insistió Frank testarudo--. ¿Qué te parece.-Voy a por mi cartera. A lo mejor quería estar una hora solo con Jake y sabía que ése era un modo seguro de conseguirlo. Hay algo mal en alguna parte. No podía evitar sentirse irritable y brusco cerca de Lexi-. Ella no . A lo mejor estoy demasiado cerca para verlo con claridad. -¿Y tú. tirando de Jamie. -¿Y Lexi? ¿Tiene alguna idea? -¡No! -Frank prácticamente gritó-. Lexi no tenía mucha opción. No puedo adivinarlo.. y este rancho no es una excepción.dijo Jake cansado. De cualquier modo. ¿Qué me estabas diciendo antes de que entraran? -Estaba diciendo que hay un problema. Jake. El rancho ha perdido dinero durante los dos años pasados. por Dios. Tú y Jamie podéis ir a la ciudad a por una mientras Jake y yo terminamos de discutir esto. pero sé que está ahí. fijándose por primera vez en la palidez tan poco saludable de su viejo amigo. Pero es más que eso. Es una estupenda idea. pero sabía que su padre debía tener una razón para habérselo pedido. -Oh.sólo necesito la cocina a tiempo de preparar la cena. vamos. -Aún así te daremos de comer. siéntate -exclamó Lexi-. -Yo no he aceptado el trabajo -replicó Jake mientras volvía a sentarse. ¿cómo puedo saberlo yo? Es tu rancho. -Oh. O a lo mejor Frank sólo quería una última pizza antes de ingresar en el hospital. ¿No crees que tiene derecho a saber si está en peligro? -No. -Me parece recordar que hace tiempo los dos os llevabais mejor. Jake lo miró con el ceño fruncido. ¿Te parece bien una pizza? -Claro -Jake empezó a levantarse. Las comidas están incluidas en el trabajo. Es lo menos que podemos hacer. -Frank. Frank -. A lo mejor tú puedes examinar cuidadosamente las cosas y ver algo que a mí se me haya pasado. Lexi se marchó. -¡Sí! -gritó Jamie entusiasmado--. Frank. Estupefacto por la vehemencia del hombre. -Muchas gracias -dijo con sequedad. y no debería. -¿Por qué no tomamos esta noche pizza? -sugirió Frank-. Tú sabes lo que este lugar significa para ella. Y yo no quiero que sepa nada. Frank frunció el ceño a Jake. No sabe nada de esto.

Nosotros lo hemos hecho. que conste que pienso que te equivocas. y hasta que lleguemos al fondo. ¿vale? Se puso de pie con un esfuerzo que le dejó dolorido. considerando el modo en el que he arruinado mi vida? -Tú no has arruinado tu vida. así quiero que continúe. no dejarás que Lexi pierda este rancho. y yo no te ayudé mucho en su momento. Dentro. Han pasado muchos años. y yo te diré lo que necesito que me expliques. Pero tú eres la única persona con la que he hablado de esto. Jake miró a Frank fijamente y notó que su palidez había aumentado desde que habían empezado a hablar. Jake no lo miró. Sé que puedes.tiene que saberlo nunca. Lexi canturreaba . Ayúdame. En la puerta. pero. Podrás mostrarme todo lo que tienes. Ojalá merezca tu fe. No sería un hombre sino hiciera lo que pudiera. ¿Qué hay de tu capataz. Jake. Es un buen capataz. pero de todos modos te la pido.. Sólo espero poder ayudar. Jake. No tengo derecho a esperar que lo hagas. Frank. ¿No crees que me pides mucho. -Gracias. pero te estaría eternamente agradecido si lo hicieras. Te necesito. Jake le animó. por favor. y aunque estuviera molesto por su debilidad. Y sospecho que Lcxi tampoco. Y la gente cambia. era el momento de tomarse otro calmante si quería aguantar hasta la cena. Frank se detuvo. -Dios es misericordioso. Por la ventana de la cocina. -Empezaremos por la mañana. -¿Por eso estabas tan empeñado en traerme aquí? -Confío en ti. empezaba a anochecer. El día había sido largo y cansado.. -¿Cuándo ingresas en el hospital? -Espero poder aplazarlo hasta la semana que viene. Pero sé que intentar discutir contigo es perder el tiempo. Frank. Si fueras de mi propia sangre y carne no podría confiar más en ti. -¿Pero? Con un suspiro. -No me des las gracias. y nunca he tenido ninguna razón para sospechar de él. Frank continuó. Para. -No tengo derecho a pedirte' ayuda. Y sé que si algo me pasa. Para -dijo tanto para no emocionarse como para que dejara de hablar-. Jake. Dolores la ha arruinado. -De acuerdo. Jake. se detuvo y giró hacia la mesa. Jake levantó la mano. y Frank continuó. McCauley? ¿Tiene él alguna idea? -Brad McCauley ha trabajado aquí durante más de tres años. -Bueno.

Jake levantó la cerveza y bebió. Bueno -dijo Lexi poniendo un plato de pizza delante de él---. -Bueno. sonriendo. entonces se dio cuenta de que no podía actuar como si tuviera diecisiete años sólo porque él le hiciera a veces sentirse así. -¿Vas a cenar tú? -Ya tomé antes -. decirse cosas bruscas y discutir. ¿por qué te esforzaste tanto en traerme? -preguntó Jake con tranquilidad. haciendo los deberes. Tenía miedo de lo que papá pudiera hacer si tú no estabas aquí al menos hasta después de su operación. -¿Qué? -Tenemos que hablar. -Pensé que íbamos a tomar pizza. Encogiéndose de hombros. -¿Por qué no te sientas de todos modos? -preguntó Jake. -Si no te importa. a lo mejor meses. Ella no podía sentir las rodillas flojas cada vez que estaba cerca de él.. pero yo pensé que a lo mejor te venía bien descansar. Eso es para mañana dijo haciendo un gesto hacia las judías. Jake iba a estar allí mucho tiempo. Supongo que no querrás un vaso. tratando de no dejarse deslumbrar por su sonrisa. Sé que no ha sido un día fácil para ti -metió el resto de la pizza en el microondas-. Se fijó en la cocina.miró alrededor. se quedó sorprendida al ver a Jake apoyado en la puerta. -Si odias tanto tenerme aquí. Lexi sacó la pizza. se sentó frente a él. ella pensó en negarse. así que si tienes hambre. ¿Dónde están todos? -Papá está echado. Yo hago la cena mientras Twyla da de comer a los trabajadores. Jake negó con la cabeza. Lexi lo miró. ¿Quieres una cerveza? -Por supuesto. A lo mejor deberían volver a la antigua forma de comunicarse. -¿Por qué? -¿Puedes sentarte? ¿Por favor? Durante un instante. al menos eres honesta. Jamie quería despertarte. No le ofrecían ninguna distracción. La pizza está en el frigorífico. Toda esta inactividad me da mucho apetito -se sentó en una silla-. Jamie arriba. Cuando dejó el . en el mostrador fregado. -Eso imaginé -sonriéndole. la puedo calentar. Lexi sacó un botellín del frigorífico -.con la radio mientras recogía el último de los platos y ponía un cazo de judías a calentar. buscando algo que hacer. -Parece que me he perdido la fiesta. Suspirando. en la pila limpia. -El microondas ha pitado -dijo él. Cuando se volvió. Aquí está la cena.

sonrió. ¿Es mío? Ella se dejó caer sobre el . -¿Tiene diez años? -Sí -dijo ella de nuevo. y te doy las gracias por haber accedido. -Parece que a cada minuto que pasa me endeudo más contigo -la intensidad de su voz dijo más que sus palabras. -Eso también. -tragó saliva y lo intentó de nuevo Lexi -su nombre fue casi un susurro-. Dolores se había ocupado de eso. Lexi le vio luchar por coger un trazo de pizza con una mano. la tensión entre ellos cesó. Tenía delante de ella semanas viendo a Jake día y noche. -Lexi.. ¿Por qué lo preguntas? -Tienes un hijo. Su vida durante las próximas semanas no sería fácil. -¿Crees que vas a poder ir mañana a la ciudad? -preguntó Lexi comiendo-. -Sí -hizo un gesto al frigorífico-. -Supongo que papá tiene recuerdos distintos -Lexi se levantó y se acercó al microondas-. Nunca lo había sido y nunca lo sería. y se quedó callado un momento antes de hablar. La situación es molesta para todos. llevándole a él una más. -No es problema -respondió Lexi con el corazón a todo gas-. Jake sonrió. Lo menos que ella podía hacer era preocuparse menos de sí misma y pensar un poco en él. . ¿O confías en mí para que te encuentre ropa que puedas ponerte y quitarte solo? -¿Incluye eso zapatos? -Claro. y de momento al menos. Con la pizza en la mano. -Sí -se apoyó en el mostrador. Sólo para ti y para mí. Sintió remordimientos. Esperando ocultar la velocidad de su respiración. Tu padre está satisfecho. Puede que algo simple que puedas simplemente meterte. Jake habló con obvio esfuerzo. En serio. esperando la pregunta que llegaría. -No. Jake adoptó expresión pensativa. Lexi lo hizo. -Lexi. Tú también te podrías coger una cerveza.botellín. Sé que no es algo que tú querías hacer. y simplemente tenía que superar su reacción infantil a él. Su mano se movió hacia ella y se detuvo.. lo siento -dijo Lexi-. ¿estás casada? El calor encendió sus mejillas y le miró de mala gana. No era la chica de Jake.No. -¿Y un par de pantalones de chándal con cinturas elásticas? -preguntó más entusiasmado. Trataré de no hacerte las cosas más difíciles de lo que son. Levantó la cabeza de la pizza y sorprendió a Jake mirándole muy serio. Ella asintió. -Mira. cogió el plato vacío y lo llevó a la pila. ¿Quieres otro trozo? -preguntó preparándose uno para ella al final.

Es sólo que no te entiendo. Realmente es adoptado. -Lexi -dijo Jake suavemente -.. tirarle algo.mostrador con todo su peso. Perplejo. Eso no debería ser tan duro. y entonces regresó. Todo lo que sabía era que quería que él se preocupara más. Es adoptado. Lexi -dijo suavizándose-. -Dios mío. Lo siento.. -Bien -Jake no insistió-. suyo y de Jake. No volveré a mencionarlo.Bueno. con sus emociones alteradas. pensé. Jake levantó una mano. El cerdo estaba aliviado. un tiempo en el que hubiera dado cualquier cosa por que Jamie hubiera sido realmente suyo. lo siento. -Siento haberte asustado -dijo ella furiosa-. -Lexi -preguntó de nuevo-¿es mi hijo? -No.. gritarle. Parece un muchacho fantástico. ¿Estás diciéndome la verdad? ¿Realmente no es tuyo o esta historia de la adopción es sólo una coartada? -Jamie no es realmente mío -dijo apartándose de la pila para poner más distancia entre ellos-. Sorpresa. Aún enfadada. Lexi. -No.. Lexi quiso llorar. Y yo estaba pensando que me marché y te dejé embarazada y nunca lo había sabido. No es mío de nacimiento. Hubo un momento en el que ella había deseado exactamente eso. El picor amargo del arrepentimiento la quemó por dentro. congestionados de antiguo dolor. ¿de acuerdo? Perdóname. -Gracias. -Te lo he dicho. No tiene sentido. yo. Y no quiero hablar más de esto. alivio y entonces regocijo cruzaron el rostro de Jake en rápida sucesión. Finalmente se rió. Durante un largo rato. No es tuyo. y yo no debo una explicación de mi amor por él ni a ti ni a nadie. Herida por su reacción. Jamie no es mío. se quedaron mirándose. En serio. La horrible tensión en el rostro de Jake se suavizó durante un instante. ¿Por qué adoptarías a un niño cuando podrías haberte casado y haber tenido uno propio? Lexi se volvió para mirarlo. -Adoptado -se pasó los dedos por el pelo-. Entonces la furia en los ojos de Jake se derritió y movió la cabeza con tristeza.. aunque no sabía por qué. . ¿Jamie es de otro hombre? Ella negó con la cabeza. le dio la espalda y miró por la ventana hacia la noche. -Entonces. ahora pareces disgustada porque yo no te dejé embarazada.. Supongo que debería haberte dicho al presentarte a mi hijo que no te preocuparas porque era adoptado. -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así?Jamie es lo más importante de mi vida... Así que deja ya el tema. -Es. Lo último que yo querría sería un hijo con un hombre que no lo quiere. Es sólo que con su edad. Jake la miró. -Lo siento.

-Te agradecería que recordaras que en esta casa vive un niño. Abrió la puerta y entró corriendo.. Mientras él se los colocaba.. ¿no? Bien. Lexi llegó a los pies de la escalera a tiempo de oír un golpe seguido de un grito de dolor y una serie de palabrotas detrás de la puerta de la habitación de Jake. Pero me siento como un bebé. -Buenas noches. mi cabeza me llevó por caminos en los que no había estado en mucho tiempo.? Lexi se calló cuando vio a Jake tumbado sin moverse bocarriba sobre la cama.. Lo hice sin pensar. pero en esta casa. Un par de vaqueros azules bajo sus pies desnudos.. Una vez hubo desaparecido. cuida tu vocabulario. ¿Necesitas ayuda o no? Sí. -Supongo que eso es lo mejor que podemos esperar. -¿Qué has hecho? -preguntó recogiendo sus vaqueros. Jake abrió un poco los ojos y la miró sin responder. -cogió los pantalones-. Sin intimidarse. Lexi salió fuera. -Odio tener que pedir ayuda -terminó..Lo sé. -Pero no puedes -levantó los vaqueros en la mano-. Lexi abrió los ojos como platos y dio un paso atrás. a la oscuridad de la noche. -¿Qué ocurre. -¿Una tregua? Ella sonrió para ocultar la tristeza que se estaba apoderando de ella. ¿Me ha oído? -No. Yo también he estado recorriendo esos caminos. -Claro. No con estos. señor. Lexi se acercó a la puerta del dormitorio y la cerró de golpe. la furia abandonó el rostro de Jake y casi sonrió. -Quería hacerlo solo -gruñó entre dientes apretados. Lexi asintió. Tenía los ojos cerrados. y Jake siguió. y entonces se acercó a él furiosa.. No me importa cómo hables cuando estés con tus amigotes del rodeo. ella fue al armario. Jake se tensó y soltó otra sucesión de palabrotas. la boca helada en un gesto de dolor. ella continuó con la misma suavidad.. sollozó y dejó que toda la tristeza saliera. buenas noches. Bueno. Al menos hasta mañana. Jake se dio la vuelta y se marchó. por suerte ya se ha marchado al colegio. -¿Por qué no me has llamado si querías vestirte? El gesto en su cara se volvió un ceño y el arco de su espalda se relajó hasta que descansó toda la espalda en la cama.. reconozco que sí -cerró los ojos y suspiró-. -Sí.Supongo que conocerlo me hizo ponerme a pensar y. bueno. . Metiéndole los vaqueros por los pies. y sólo llevaba puestos los mismos calzoncillos azules del día anterior. Lexi se los subió hasta las rodillas. . Despacio. Capítulo 7 ALA mañana siguiente. señora.

-A lo mejor deberías. pero no se volvió. -Bien. -Haz lo que quieras. -¿Qué? -preguntó de nuevo ella. Jake hizo un gesto a la bragueta abierta. Algo que pueda usar durante el siguiente par de semanas hasta que esto empiece a curar se erijo masajeándose los músculos del brazo sobre el codo. que por suerte estaba oculta por viejos calzoncillos. -¿Te están ayudando algo esas pastillas? -Hoy no he tomado ninguna. -No quiero depender de algo así. Él estaba de pie mirándola. Despacio abrió los ojos. . Lcxi levantó los brazos en el aire. es muy agradable recordar eso. sin estar ni siquiera segura de haber dicho la palabra en voz alta. -No puedo hacer esto solo --dijo él indicando la cremallera-. -¿Qué? -Te necesito. -Cuando estés listo para desayunar. -Gracias. -Mejor esperaré sin nada hasta que tú vuelvas de la ciudad. acercándose todo lo que podía al codo herido. -No si puedo evitarlo.¿Qué? -preguntó Lexi casi sin voz. Por supuesto. Ella se paró. pero aún así no podía evitar reaccionar. con los vaqueros sin abrochar colgando de las caderas mientras abría y cerraba los puños en sus costados. Con eso. Es un poco fuera de temporada. Por el amor de Dios. . -Jake.-¿Qué camisa quieres hoy? Jake gruñó. y se giró muy despacio. -¡No me molestes más! Profundamente irritada. Ella respiró profundamente. mirando la pared justo detrás de él. pero a lo mejor podré encontrar algo en las rebajas. No tienes idea de lo que duele sólo levantarse de la cama. ¿Crees que podrás encontrarme algo sin mangas que pueda ponerme sobre el cabestrillo sin tener que mover mucho el brazo? -¿Una camiseta de tirantes o algo así? serró el armario-. Lexi cerró los ojos. La cremallera. -Lexi. Ella lo miró con el ceño fruncido. Twyla está en la cocina. Él negó con testarudez. Había llegado a la puerta y se resistía a mirar por encima de su hombro cuando oyó la voz de Jake. Es tu vida. -¿Quieres tumbarte? -preguntó. Él estaba provocándola a propósito y ella lo sabía. Siguiendo el movimiento de su mano. Y no puedo estar así todo el día. Lexi se marchó. El corazón le dio un vuelco. Recordando la prueba dura de la mañana anterior. Quería que le subiera la cremallera. tómate las pastillas. su mirada bajó de los músculos planos y duros de su estómago a la zona erótica más abajo. la única razón por la que no estás en el hospital es porque el doctor sabía que no te quedarías.

Ella tiró con todas sus fuerzas. Ella se apartó el dedo de la boca y movió la mano. Jake le cogió la mano y le giró la palma en la suya.. aún necesito que me subas la cremallera -dijo mirándola con intensidad. igual que la presión de sus nudillos sobre su miembro inferior cada vez más abultado. Miró a un lado y vio la puerta abierta.. quédate quieto. Entonces. apartándose de su mano.-De acuerdo. y cogió los dos lados de la bragueta juntos con la mano izquierda hasta que pilló la cremallera con la mano derecha. -Bueno. Jake la siguió. Sus ojos brillaban. y su forcejeo con la cremallera aumentó. Pero él cerró la puerta. Se puso delante de él. -¿Qué ha pasado? -preguntó Jake preocupado. Él intentó apartarse. los nudillos de su mano rozaron un bulto bajo la tela de los calzoncillos. Jake sonrió. pero la piel no estaba rota. está bien. Lexi cogió la cremallera de nuevo. -¡Ouch! -se llevó el dedo índice a la boca y se chupó el dedo. y se deslizó por la pared hacia su vía de escape. la subió y se pilló el dedo. Ella dio un paso atrás. su mano estaba extendida. Una raya roja cruzaba el dedo índice. pero Lexi agarró con más fuerza. Puedes.. No me duele casi nada. avanzando un paso por cada uno que daba ella hasta que Lexi tocó la pared con la espalda. -Mira. -Lexi -susurró cogiéndola del brazo con suavidad-. .. y apretó la palma de la mano en la pared junto a su cabeza. El gemido ahogado de Jake no hizo nada para calmar su corazón. Me pica. y la cremallera finalmente cedió justo cuando los dedos de Jake le acariciaron el pelo. Y la cremallera se ha atascado.. Lexi. -No se me ocurrió. -Escucha. -Oh. -Quédate quieto -le ordenó. No sé por qué no has podido ponerte un pijama de mi padre o una bata suya hasta que yo llegara de comprar. ¿Seguro que no quieres que le de un beso para curarlo? A Lexi se le revolvió el estómago. Ahora. ¿podrías darte prisa? -Esto ha sido idea tuya -bufó Lexi-. Era cierto que no tenía idea de lo mucho que le dolían los movimientos más simples. pero había visto las líneas de sufrimiento en su rostro. tú querías que te subiera la cremallera y lo haré --continuó tirando para desatascarla-. Ignorando el temblor en sus manos.. con un fuerte tirón. Mientras tiraba. -Me he clavado la cremallera. -Ya me siento mejor -dijo Lexi rápidamente-.

-No hay nosotros. Ella le miró el pecho. Ahora déjame antes de que me vea obligada a darte un golpe en las costillas.Mírame. Seguro que yo tengo al menos el derecho de saber algo de ti. -Me extraña que encontrarte en la caravana de Louanne Bvers sea saberlo todo sobre ti. Incluso después de estar en el coche . en medio de la noche -susurró-. Sea lo que sea. ¿verdad? -Esté haciéndolo o no. nunca será asunto tuyo -se deslizó hacia la puerta y cogió el pomo. He dicho que me mires -repitió cuando ella se resistió. Pero algunas veces. -Te estás acostando con alguien. -También lo sé. una vez hubo algo entre nosotros -dijo apartando la cara. No te traje aquí para que pudiéramos continuar donde lo dejamos. Ahora no somos las mismas personas. A lo mejor porque yo fui el primero. Por eso tenía que preguntarte si yo era el padre del niño --rozó su mejillas con el pulgar. -Bueno. -¿De qué? -De nosotros.-Tenemos que hablar. eso se convirtió para mí en una pregunta crucial. y su voz era una caricia-. ¿Estás saliendo con alguien? -¡Eso no es asunto tuyo! -Hay muchas cosas de ti que parecen no ser asunto mío. ¿no piensas en aquella noche? ¿No te preguntas nunca cómo sería ahora? ¿Los dos juntos. -Al menos sabes que me he acostado con otras mujeres. pero mientras tú estabas ocupada con mi cremallera. una vez más? Lexi abrió la puerta. Tú lo sabes todo de mí --dijo tranquilo-. -¿Por qué? -Lexi giró el pomo y abrió un poco-. sin querer mirarle a los ojos. -Sí. -Bueno. ¿Te has acostado tú con otros hombres? -¿Cómo te atreves a preguntarme algo así? -Admito que no tengo derecho a preguntarlo. -De acuerdo. -Lo que pasó entre nosotros fue hace mucho tiempo. -Lo sé. olvídalo. -¡Déjame irme! -gritó ella con los dientes apretados mirándole al (in y echando fuego por los ojos. se giró y corrió. El le cogió la barbilla en la mano y le levantó la cara hacia él. olvídalo. en el rancho? -insistió Jake. . ¿Por qué te importa? -No lo sé -admitió encogiéndose de hombros y pareciendo perplejo por sus propias acciones-. cierto -se acercó hasta que su muslo rozó el suyo-. Porque no hay nosotros. -¿Está él aquí. cuando hay luna llena y estás sola. puedes seguir preguntándotelo -dijo ella apartándole el brazo-. Él bajó la mano y se apartó.

Anoche le estaba hablando a Jake de ti. -¿Dirigir el rancho? No. -Oh. por supuesto. estoy seguro de que usted hubiera hecho todo lo posible por ayudarla -dijo Jake con fría educación. sí -dijo Brad extendiendo la mano hasta que vio el cabestrillo y la retiró-. Brad . pareciendo satisfecho consigo mismo. Eso es todo. -Mejor tener a alguien viviendo en la casa que tenerla vacía. -¿Jake'? No creo que haya. Sólo pensamos en voz alta. -Entonces. Yo tenía un alquiler de diez años. De momento no tengo ningún plan para el rancho. Es un viejo amigo mío y mi exyerno. Frank sonrió. -¡Oh. ¿no? -Aún lo es. seguía corriendo. -A veces las cosas suceden deprisa. pero ya ha terminado -Frank miró a Jake-. Estoy seguro de que tendrá el mismo espíritu de cooperación ayudando a Jake mientras yo no estoy.. Brad McCauley miró de Frank a Jake y de nuevo a Frank. Yo sigo pagando el alquiler hasta que Jake decida volver. -Bueno. -¡Oh. ¿verdad? -preguntó Frank. -¿Oh. No me había dado cuenta. Estoy seguro de que esto funcionará bien...-Brad miró de Frank a Jake . Ya le dije a ella que haría todo lo que pudiera. .. Mucho mejor. dándose cuenta de que le estaban echando. y sé que a ti no tengo que decirte quién es Jake Thorn. -Pero yo pensé que Lexi se ocuparía de todo --dijo Brad con sonrisa forzada. Jake se acercó a Frank. -Pero si hubiera tenido que ser así. sí. He oído que era el dueño del rancho vecino. Y Jake también lo fue durante un tiempo. claro! Aprecio mucho a Lexi. -Ah. Supongo que estoy viviendo en su casa. me alegra oír eso.. despacio. -Ah. yo sé que sí has oído hablar de Jake -dijo Frank Su padre fue mi capataz durante casi quince años. teniendo también que ocuparse de la casa y de Jamie. Habría sido demasiado para ella. -Oh. Brad -Frank se levantó e hizo un gesto a su capataz para que entrara en el salón-Me alegra que estés aquí. no lo había oído. entonces sólo está de visita? -No exactamente -respondió Frank-.Frank se puso de pie-. Quince años estupendos -apoyó una mano en el hombro de Jake--.. Jake se encogió de hombros. bueno. no! Simplemente especulamos -Brad levantó las manos en gesto de inocencia-.camino a la ciudad por la sucia carretera. -Tú y Lexi habéis estado haciendo planes para mi. Brad asintió y se dirigió hacia la puerta. Jake dirigirá mi rancho mientras yo esté en el hospital. No dejó de correr hasta que estuvo a medio camino de Santa Fe. señor Thorn.

Lexi había esperado sentirse alegre por ello. y . ¿verdad? Tú en el hospital. -Estoy deseándolo. Recordó aquella mañana en la que él había exigido respuestas a preguntas que no había tenido derecho a preguntar. furiosa porque quisiera invadir su intimidad. Y después su estancia allí terminaría y estaría fuera de su vida. Buenos días. enfadado. Inspirada por el pensamiento de otro encuentro como el de aquella mañana. Jake se quedó mirando la puerta cerrada. ¿verdad? Pero parece eficiente en su trabajo. Nunca más tendría que sentir el roce del pelo de su pecho contra sus dedos al abrocharle la camisa. -¿Soy yo o ese hombre es una serpiente zalamera? -A veces da esa impresión.-Me alegra haberle conocido. Ni muchos ni muy a menudo. Y ella. -¿Sabes? A veces pienso que me lees la mente. Apuesto a que ahora está que echa chispas. -Han salido un par de veces juntos. había sentido tristeza al pensar que nunca más vería sus ojos verdes ni oiría su voz ronca cuando estaba dormido. Lexi había adoptado una actitud misionera en la tarea de seleccionar ropa nueva para Jake. Nunca más tendría que subirle la cremallera de los vaqueros ajustados. pero también alegre de que le importara. En su lugar. Claro que había tenido amantes después de él. Jake miró a Frank. Pagó su compra y llevó las bolsas a su coche. Giró y se marchó. -Esto habría sido perfecto para él. pero harían más fácil que Jake se vistiera solo. había intentado sacarse a Jake de la cabeza. Pero no lo había conseguido. su paz mental. Dentro de las bolsas había una variedad multicolor de pantalones de algodón que se podían poner fácilmente con una mano y camisetas sin mangas con grandes agujeros para los brazos. -¿Qué era todo eso sobre Lexi? ¿Hay algo entre ellos? Frank se encogió de hombros. Lexi recuperaría su libertad y. ya que yo he aparecido y le arruinado todo. Con esas cosas. y él trabajando hombro con hombro con Lexi durante semanas o incluso meses. pero no fue así. En un par de días nos reuniremos para charlar detenidamente. con suerte. Las camisetas no le cubrirían mucho. Frank sonrió con malicia. sintiendo el estómago revuelto. Con su padre en el hospital. Brad se puso el sombrero. La última compra había sido un par de mocasines para que llevara por la casa. a lo mejor incluso podría evitar a Jake durante días. esa vez para siempre. Brad. pero no llegará a nada más si yo puedo evitarlo. burlón... De vuelta a casa. Nunca más tendría que reprimir sus reacciones por semejante intimidad. o excitado.

ni la había dejado. -Pero de eso hace mucho tiempo.nada serio ni lo suficiente duradero para casarse. pero Lexi había continuado con su vida. ¿Has hablado ya con mi padre? -Y con mi nuevo jefe. y la verdad era que ella no quería hablarle de los otros porque entonces pudiera sentirse tentada a dejar caer que nunca había habido otro como él. mi padre no piensa eso. una verdad que nunca le contaría. no era asunto suyo. la saludó y caminó hacia ella mientras Lexi cogía las bolsas del maletero. indicaba una profunda arrogancia. ¿Qué ha estado haciendo desde entonces? Lexi se encogió de hombros. aún no. No le des importancia. al marcharse. Él no quiere estar aquí más de lo que tú quieres que esté. Ésa era la verdad de su vida. Jake Thorn. ¿Tienes ya pareja para el baile de la cosecha? -No. ¿Qué sabes de él? . Además. Su padre fue nuestro capataz cuando yo era una niña y su madre fue nuestra cocinera. . Brad se rió. Incluso después de que Jake comprara el viejo rancho de Johnson y se casara con mi hermana mayor. -Intentaré tener más cuidado en el futuro -se ajustó el sombrero y se quedó mirándose los pies-. La expresión de Brad se relajó.Vamos. aunque nunca lo admitiría delante de él. Brad frunció el ceño. Es sólo que Jake tiene mucho que ver con este rancho. -Sí. no era asunto de Brad-. Aliviada de estar en casa y no más a solas con sus pensamientos. Brad? -preguntó Lexi dejando la más grande en el suelo-. Depende de cómo esté papá. Brad. Que él la hubiera hecho el amor una vez y luego once años después le preguntara si había habido otros. Lexi había dejado de buscar a alguien para llenar ese vacío. Lexi aparcó justo cuando Brad McCauley salía de las sombras del portal. hace un momento no tenías precisamente pelos en la lengua. Jake no estará aquí mucho tiempo. Al final. aún faltan varias semanas. Habían pasado años desde que sólo había tenido alguna cita casual con alguien. -Bueno. ni había aparecido en sus sueños. -¿Qué estás haciendo aquí. Pero sé que papá lleva mucho tiempo intentando que vuelva -le puso la mano en el brazo-. Brad -dijo Lexi calmando el orgullo herido que sabía que Brad había ocultado a su padre--. Pero no sé si iré. Participa en rodeos y estuvo casado con alguien de tu familia. Al verla. seguro que has oído hablar de Jake dijo mirándolo sorprendida. con un gran vacío. Nunca nadie había llenado su corazón y su alma. pero no sé por qué eso le capacita para dirigir este rancho mejor que a mí. A lo mejor podremos hablar de nuevo . -No tengo ni idea -y aunque la tuviera. trabajó como nuestro capataz un tiempo después de que su padre se retirara.Oh. -Bueno. -¿Es tan obvio? Lexi sonrió.

-No pretendía asustarte -¿Cuánto tiempo llevas iquí? . aliviada de no tener que tomar una decisión aún. -Oh. actuando como si él fuera el dueño de ese lugar. Había salido con Brad un par de veces. McCauley había dicho y hecho las cosas apropiadas. No es mucho. pero no habían sido suficientes para convencer a Jake de que Frank Conlcy no era otra cosa que un viejo débil a los ojos de Brad. Tengo trabajo y no quiero empezar mal con el nuevo jefe. Yo estaba aquí antes de que él llegara. Lexi sonrió. Se posó en los pechos que se movían bajo el algodón de la camisa con cada paso. -No vuelvas a hacer eso --dijo intentando aún respirar. Y nada de lo que había visto le había convencido de lo contrario. Lexi cogió una bolsa en cada mano y caminó hacia la casa. y subió hasta su rostro y a sus labios rosas y gruesos que aparecían en sus sueños desde hacía más tiempo del que podía recordar. Lexi dejó caer la bolsa más grande y dio un paso atrás poniéndose la mano en el corazón. pero deliberadamente había mantenido una relación informal. No le había gustado nada Brad McCauley desde el mismo mo mento en que lo había visto. -Me parece una buena idea. -¿Necesitas ayuda? -Oh. Cerrando el maletero. desde el cuello de la camisa blanca que se extendía sobre sus pechos altos y generosos hasta la cintura de los vaqueros desteñidos que le marcaban las caderas redondas y las piernas largas y delgadas. evitó que se acercara a ellos y le arrancara el pellejo a Brad McCauley. -Bueno. entonces me marcho. Desde las sombras del portal. posiblemente un hombre moribundo con una bonita hija soltera. Los tacones de sus botas se clavaban el la gravilla del camino mientras se acercaba. Lexi había llegado a la puerta cuando Jake apareció de entre las sombras. Jake la vio acercarse fijándose en cada detalle. Brad subió a su camión y se marchó. no. y la mirada de Jake dejó el cuero negro de sus botas para subir por sus largas piernas una vez más. e imagino que seguiré cuando se haya marchado. Los tacones dejaron la gravilla y pisaron las baldosas del porche. Cuando Lexi había puesto la mano en el brazo de McCauley y lo había mirado con esos enormes ojos marrones. Con eso.cuando quede menos. Jake miraba con ojos entrecerrados y boca apretada. pasando el seductor contoneo de sus caderas. no creo que ocurra eso. ¿Es eso para mi? Asustada. -No dejes que te quite el sueño. Brad señaló las bolsas del suelo. sólo el saber que en su presente condición hasta un niño de cinco años podría derribarle.

soy soltero. -Tú no eres un inválido. -Jamie ha venido y se ha marchado-Jake la cogió del brazo-. Lexi. chupados. Frank está en su habitación. sólo en caso de que uno de los inválidos necesitara algo. . saboreando y pidiendo más. cogiendo la bolsa para entrar. Estoy en la carretera casi todo el año. Esos labios estaban hechos para ser besados. -Y supongo que habría otra Louanne esperándote en la siguiente parada -Lexi lo miró sin ocultar su irritación. Cuando su boca se posó sobre la de ella. -Ella lo sabe. -¿Quieres decir que Louanne no era maternal? -¿Puedes dejar de molestarme con Louanne? Sólo éramos amigos. -No me refería a eso en absoluto. incluso con compañía. apretándolo suavemente entre sus dientes. Yo no disfruto normalmente de ello. Una cama puede ser muy fría. él disfrutó de sus pezones duros y calientes contra él. y un hombre se siente solo. -Posiblemente. muy grueso y saliente. -¿Sigue aquí Twyla? A esta hora normalmente ya se ha ido. nada más. -¿Por qué estás contándome esto? -Tú lo has preguntado. mordidos. Sus suaves labios rosas se separaron despacio y su respiración salió en un suspiro. Su mano seguía en su cabeza. Feliz para ti dijo ella. Su mano le sujetó la cabeza mientras su boca aplastaba la suya. -¿Cómo iba a saber que me contarías la verdad? Él la miró y supo al instante que había sido un error. Siéntate un rato conmigo -dijo haciendo un gesto hacia las sillas tras él-. En cuanto el rodeo terminaba. apretando sus pechos contra el de Jake en un dulce agonía de dolor. Twyla va a traer té helado en cuanto lo haga. sujetándola cautiva mientras su beso profundizaba. -No parece que tú lo estuvieras. y yo salí a respirar algo de aire fresco. Acercándose más. el corazón de Jake se aceleró con dolorosa furia. pero creo que es muy maternal. arqueó la espalda. mordisqueándolo. El se encogió de hombros. -Decidió quedarse hasta que tú regresaras. acariciados y devorados. Su labio inferior. Capturó su labio inferior de nuevo. Cuando finalmente tuvo que apartarse para respirar. Diablos. Sus ojos se clavaron en su boca. -Sólo tener al lado en la cama un cuerpo caliente no significa no estar solo. sólo un poco. Lexi dejó que él cogiera las bolsas y las dejara junto a la puerta. sí te vi. Y es muy agradable ser atendido. brillaba mojado. -Tu padre fue a echarse un rato. ella se marchaba en una dirección y yo en la otra. El resto sólo fue una feliz coincidencia. la punta de la lengua continuó acariciando el suave contorno de su deliciosa boca. Ella gimió. Y no me gusta que me espíen.-Si te refieres a si te vi mirar embobada al capataz.

mío -gimió él. Sordo. y él empezó a respirar de nuevo.. Supongo que los abrazos no son una buena idea hasta que estén mejor. Dios mío. -¿Qué es? ¿Qué? -preguntó desesperada. la agonía empezó a disminuir. mudo y ciego de dolor. girando mientras apretaba su cuerpo al de él... Estiró el brazo en gesto de agonía. -¿Por qué sonríes? -preguntó ella molesta. -¡Es terrible! Debí haber perdido la cabeza. Ella estiró la mano y le acarició el rostro empapado en sudor. Entonces. . -¿Estás seguro de que estás bien? -Sí -se puso de pie para demostrárselo. Él la abrazó más. chupándolo con ternura. ¿En qué estaba pensando? -No creo que ninguno de los dos estuviera pensando mucho hace unos minutos. Tan rápidamente como había llegado. -¿Te llevo al hospital? ¿Necesitas un médico? Jake negó con la cabeza y sonrió débilmente. Estaré bien en seguida. -¡Jake! --gritó-. ignorando las palpitaciones en su tronco-. Duele. y entonces soltándolo para cubrir sus labios con los suyos con ansiedad. ni siquiera se había dado cuenta de que había gritado hasta que Lexi estuvo de pie a su lado. Salvaje por su dolor interno. el dolor de Jake se hizo insoportable. -Lo siento. con el rostro blanco como una pared. ¿eh? -¿Cómo puedes preguntarlo? -se apartó horrorizada-. -Oh. Las palpitaciones en su espalda crecieron y se extendieron por todo su pecho. No quería asustarte. Jake vio que realmente la había asustado. Dios. suave y dulce y mimosa en un momento y salvaje como una tormenta al siguiente. quemándole con los fuegos que ella encendía en su interior. Buscó aire que no llegaba mientras un torno gigante le oprimía el pecho y cien navajas le cortaban por dentro. -¿Qué ha pasado? -Mis costillas. -Supongo que no querrás volver al momento cuando yo fui tan bruscamente interrumpido. confundida. Jake cogió su labio una vez más y se lo metió en la boca.mientras ignoraba el profundo dolor que se le clavaba como una flecha en el centro de su pecho. ¿qué he hecho? ¿Estás bien? Di algo. Seguía mareado. Lexi era increíblemente sexy. pero los dolores fuertes habían cesado. Lexi se puso la mano en la frente. Pensé que te había matado. Lexi le rodeó el cuerpo con los brazos y se entregó a él con deseo. -¿Qué he hecho? -Nada.

Tengo mucho trabajo aquí. los mugidos del ganado. yo estoy demasiado obstaculizado para hacer nada. Él hizo un gesto hacia las bolsas. Jake asintió.. descansó la cabeza contra el volante y cerró los ojos. -Jake -dijo ella frunciendo el ceño-. -Oh. estoy seguro de que sí. Lexi lo miró escéptica. y más que eso. como acabamos de de mostrar gráficamente. Ella se rió. Espero que te guste lo que he elegido. -Ya veremos. eso nunca volverá a suceder -se levantó-. -Yo tampoco. ¿cómo pasó? Ni siquiera recuerdo de qué estábamos hablando. el suave relincho de un caballo. Desde la ventana abierta. bueno estaba empezando a disfrutar de que vistieras por las mañanas. -Claro. -Todas. Se alegraba de estar en casa. -Bueno. pero hasta que mi padre esté bien y haya vuelto del hospital. estaba deseando tomar comida casera y descansar en su propia cama. -Es cierto. Lexi paró y apagó el motor. el sonido seco del viento.-De todas formas. Ella lo dijo totalmente seria. Capítulo 8 A GOTADA. excepto.. -Podré vivir con ello. -Por supuesto. me voy. Casi marcada. .. -¿Son todas para mí? Lexi miró hacia las bolsas como si nunca las hubiera visto antes. -¿Sí? -preguntó Lexi sin poder ocultar su sorpresa y posiblemente un poco decepcionada. Así que discuti remos de nuevo dentro de un par de semanas. Lexi. Además añadió sonriendo . Y tampoco lo que ha sucedido hace unos minutos. Posiblemente no era algo muy importante.. Tras casi una semana de acampar en la sala de espera de la unidad de cardiología del hospital. sabía que una cosa era hablar y la otra actuar. Los dos vamos a tener las manos ocupadas. -Nadie sabe eso mejor que yo. Jake sonrió. -«Nunca» es mucho tiempo. tenía razón. ¿verdad? -Sí -Jake le abrió la puerta-. no tengo intención de hacer nada de lo que pudiera arrepentirme. oyó los sonidos familiares de la noche. y tú tienes que preocuparte de Frank y que cuidar a Jamie.

. -¿Qué? --preguntó de nuevo. y su vida volvería a la normalidad. -¿Qué? ¡Estoy aquí! ¿Ha ocurrido al. si no molesto. ¿Cuánto tiempo llevas aquí? -Una hora más o menos. Un poco más.. pestañeando.? Entonces. no. Como dándose pronto de cuenta de que la estaba cogiendo. y se había olvidado incluso de llamar. Hoy ha pasado algo. Está bien.. y sé que Jamie está muriéndose por ver por sí mismo que su abuelo está bien. giró el cuello hacia la ventanilla abierta a su lado. -No es nada grave. -Oh. Sobre la cintura estrecha y desnuda había un vendaje ancho y nuevo y un inconfundible cabestrillo sujetando el brazo derecho. Cogió del coche su bolsa. -¿Qué ha pasado? ¿Es Jamie? -preguntó alarmada y asustada. pero decidí quedarme un día más. -Jake.Estaba feliz sabiendo que su padre se estaba recuperando rápidamente de su operación y sería trasladado a una habitación normal en cualquier momento. Mientras no le excites ni le preocupes por nada. Jake -dijo mirándolo suplicante. estás bien? Una mano le movió el hombro.. se dio cuenta de que no estaba en el hospital. -A Frank le gustará mucho. -No. Jake le cogió automáticamente de la mano y la acercó. Estoy segura de que papá querrá saber cómo van las cosas -dijo llegando a la puerta-. Lexi apartó la muñeca y dio un paso atrás. agarrando el volante con dedos entumecidos. has estado en el médico. pero Jake se la quitó y la giró hacia la casa. Jake dejó la bolsa y cogió la muñeca de Lexi. ¿podríamos hablar un momento antes de entrar? -Estoy muy cansada. y Lexi luchó por salir de la neblina gris del cansancio que la rodeaba. Un poco más. Lexi se sintió culpable. -Eso quería. Le prometí que llevaría a Jamie a verlo una de estas noches. -Me llevaron. Jamie está bien. Pensé que vendrías a casa ayer. Debes estar agotada. Se suponía que ella debió haberle llevado. Despacio. Sus ojos cansados se fijaron en la cintura elástica de unos pantalones de algodón. -Lexi. . Pero ya sabes que no debes hacerlo. sólo para asegurarme de que papá estaría bien solo. no. -No tardaré mucho --no le soltó la muñeca-. no ha sido problema -le abrió la puerta-. -¿Llevas aquí dormida todo ese tiempo? -preguntó Jake cerrando la puerta del coche y siguiéndola-. No es nada de eso. ¿Qué hora es? -Poco más de las diez. bueno. Estaba sentada en el asiento de su coche en la oscuridad. A lo mejor voy contigo. ¿Estabas dormida? -Eso creo -dijo saliendo con esfuerzo-. -¿Lexi? ¿Lexi.

Era tarde. Una sonrisa apareció en sus labios. -Yo reconocí su voz. Jake la miró. aliviada. Jamie tampoco lo dijo. y por una vez. Lexi se estremeció.Twyla se ha quedado a dormir aquí estos días. -Yo cogí el teléfono -añadió Jake-. Una leve esperanza cobró vida.. -Claro.?-balbuceó Lexi mirándolo mientras su mente se llenaba de preguntas que no conseguía hacer.. -No es culpa tuya. haciéndole preguntas y a la vez respondiendo a las de Jake. Entonces se dio cuenta de que durante todo el tiempo que había estado fuera. le habría preguntado a Jamie y él le habría contado todo lo que quisiera saber. No quería asustarte. y ha sido muy duro estar apartada de él esta semana pasada. Preguntó primero por ti. pero no iba a insistir. un abrazo. Hasta que supiera que estaría bien. -Sí -se estremeció de nuevo. pero no dije nada. Jamie había pasado cada momento libre con Jake.. . y yo le llamé y me marché.. Lexi dio un paso atrás y lo miró. Jake apoyó la cabeza contra su pecho. Jamie está bien -repitió. buscando comprensión. -¿Tienes frío? -preguntó Jake. ¿verdad? Lexi lo miró suspicaz. Y si tuviera alguna duda. involuntariamente. Estoy muy nerviosa. -¿Qué quieres decir? Con inocencia. -Lo siento. Así que preguntó por Jamie. estaba cansada y había tenido bastantes emociones para un día-. Había hecho a Lexi sentirse mejor. Por si acaso. -Gracias. -Sí. No he estado separada de Jamie desde que nació... Soy yo. Yo le dije que estabas en el hospital. y eso era lo que importaba. y los trabajadores siempre han estado cerca. No sé si ella me reconoció o no. -Te reconoció -dijo Lexi perdiendo la esperanza-. -¿Tú. eso habría hecho. Tu voz es demasiado peculiar. Bueno. Ella sabía que había algo más. Lexi levantó los ojos a los de Jake. -Sólo estoy de acuerdo contigo. Y le ofreció la única respuesta que pudo conseguir. ¿qué querías decirme? -Dolores ha llamado hoy. ella. y entonces Lexi recordó que ella había reconocido al instante la voz de Jake en la caravana de Louanne. Jake se encogió de hombros. compasivo y sin palabras. Sólo de pensarlo. ¿Supongo que Jamie no te dijo lo que quería Dolores? -No le pregunté. Jake la rodeó con sus brazos y frotó su mejilla contra su pelo mientras susurraba. -Pero tenía que estar con mi padre.

Vamos. Pero era imposible que siguiera amándolo. Mejor será que entre ya. La mirada en sus ojos le detuvo. -¿Sí? -gruñó Lexi-.. Apretó las manos en puños y se miró el reflejo en el espejo de cuerpo entero. -Lo hecho está. vestida del modo en que se había vestido casi todos los días de su vida. eran demasiado funcionales. que con los años se habían aclarado y suavizado y se habían vuelto muy cómodos. Muéstrale a Jake el buen aspecto que puedes tener.. ¿Qué? A lo mejor yo debía haber hablado con ella. algo de maquillaje. ¿por qué te mostraste tan reacio a volver aquí? Jake dio un paso hacia Lexi y le cogió la barbilla en la mano mientras la acariciaba con su pulgar. Caerá rendido a tus pies». Y en ese momento le deseó tan desesperadamente que estaba en peligro de portarse como una tonta si se movía un solo centímetro. porque a ningún hombre le gusta ver su ego pisoteado así. Sabía que tenía que haber vuelto antes. una mujer respetable. ¡Maldición! Lexi tiró el vestido con percha y todo al suelo. como si fuera una serpiente susurrándole palabras de tentación. La camisa a cuadros le caía por encima de los vaqueros azules.Dolores fue lo más pequeño de lo que a mí me pasó aquí -dijo suavemente. que parecía un montón de flores arrugadas en el suelo. -Lo dices con un tono extraño. «Llévame. Y las botas camperas de cuero negro viejas y desgastadas. él le soltó la barbilla. No podía hablar de lo que su estúpido corazón acelerado quería que hablara. Cualquier amor que yo haya sentido alguna vez por Dolores terminó mucho antes de que ella se marchara. . -Bueno. Pero él no podía referirse a ella. El largo pelo negro estaba recogido en una cola de caballo que le caía más abajo de los hombros. tacones y este vestido. Tardé más en superar la furia. Si no seguías enfadado con Dolores. Soy yo. no estoy dolido. A lo mejor debía haberle dicho: Hola. Jake. Estaba tan cansada que tenía ganas de llorar. ¿qué tal te va? Pero no es cierto.. Unos pocos rizos en el pelo. sabes que te queda muy bien. Había una docena de cosas a las que podía referirse. Miró el vestido. ¿Te veré por la mañana? Ella asintió. Lexi abrió la boca para preguntar de qué estaba hablando y entonces se reprimió. ¿Sabes qué? He terminado contigo. Era simplemente imposible. No pierdas tiempo pensando en ello.-A lo mejor ella le dijo que no lo hiciera. Bueno. Una mujer simple le devolvió la mirada. Muy despacio.. -empezó Lexi. Y no he pensado en ti desde hace años. -Claro que sí. Él le puso la mano en el hombro. Pero incluso eso terminó hace mucho tiempo. Lexi. No estoy enfadado. . -Pera si yo hubiera estado aquí para coger el teléfono. Dolores. me tienes confundida.

-Gracias. El aspecto era sencillo. Vistiéndose rápidamente. Y exijo saber qué crees estar haciendo. Entonces sacó una falda con vuelo de pana verde oscura. se miró otra vez al espejo y decidió que podría arreglarse por su padre. Satisfecha con la decisión. No había necesidad de ir al hospital con el aspecto de acabar de terminar de hacer su trabajo y no haber tenido tiempo de cambiarse. -¿Dolores? -Supongo que te crees muy lista. Abriendo los ojos. No quería exagerar y así no podía de ningún modo ser considerada seductora. -Oh. pero bien. ¿verdad? -Estaba a punto de marcharme al hospital. Se volvió y corrió al salón. -Te queda muy bien -observó Jake. -¿A qué número llama? -Te estoy llamando a ti. Jamie la vio primero. pero bajó los ojos. Se echó un mínimo de maquillaje. No iba a perder su tiempo intentando impresionar a Jake sólo porque tuviera una oportunidad para llevar algo que no fueran vaqueros. Dolores.Lexi cerró los ojos y apretó más los puños. ¿Crees que esto puede esperar hasta más tarde? Lexi respiró profundamente y se forzó a controlar el pánico que estaba . Puede que no tan impresionante como habría quedado con el vestido de flores. mamá! -gritó--. Tenía muy buen aspecto y lo sabia. -Su carroza espera. encontró un cinturón a juego y botas de piel suave y eligió una sencilla camisa blanca con el puños de encaje. Jake abrió la puerta y se quedó a un lado. Sonrió y salió de la habitación. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente mientras intentaba calmar su corazón. Bajó las escaleras. esperadme en el coche. Aliviada de que no fuera del hospital y segura de que había sido alguien que se había confundido de número. -¡Oh. Dio un paso atrás y examinó los resultados. Se sentó en una silla. al menos un poco. Lexi se rió y entonces sonó el teléfono. Jake y Jamie esperaban en la puerta de la calle. -¿Dígame? -¿Cómo te atreves? -rugió una furiosa voz femenina. y sus ojos se abrieron como platos. se quitó la coleta y se dejó el pelo suelto. A Lexi casi se le doblaron las rodillas al reconocer la voz sobreexcitada de su hermana. con clase y respetable. Jamie hizo una mueca y puso los ojos en blanco. De repente contenta de tener a su hijo de carabina. ¡Estás fabulosa! La sonrisa de Lexi se hizo mayor. Lexi enrojeció levemente. Lexi habló con educación. Atreviéndose a mirar en su dirección. cogió el vestido y lo colgó de nuevo en el armario. -Puede que haya pasado demasiado tiempo desde que me ponía una falda. Alexandra. Ahora vuelvo. incapaz de mirar a Jake.

No lo toleraré. -¿Sí? -No vuelvas a amenazarme de nuevo.. Lexi le dio la espalda a la puerta donde estaba Jamie y bajó la voz. y estaría irritable y distraída todo el camino. Y. Aunque sólo sea mi padrastro. ¿Cómo crees que me siento? -Dios mío. Llamé al hospital esta mañana. está muy bien. ¿Me oyes? ¡No lo toleraré! -No me digas lo que tolerarás o no –replicó Lexi-. Había perdido más tiempo del que había creído hablando. Pero no ahora. no cuando puedo hacerle mucho daño. -Líbrate de Jake -insistió Dolores-. Y algún día lo haré. y yo decidiré lo que suceda con su vida. -No tengo tiempo ahora. eso es todo. -¿Qué te molesta tanto? Me dijiste que Jake no tenía nada que ver con esto. -Eh. Tuve que esperar todo el día a que Harvey se marchara y poder hacer esta llamada. Dolores colgó. -Sí. -No estés tan segura. ¿Nos vamos? -Claro. pero líbrate de él. me preocupo.. -No puedes. -No quiero que se forme ideas raras. Tú renunciaste a tus derechos hace mucho tiempo. Algún día. -¿Mamá? -insistió Jamie entrando en la casa-. Jamie es mío. -No. Con esa última frase. Dolores. ¿Qué había esperado Dolores conseguir con esa llamada? . -¡No! Tú lo prometiste. -Relájate. Por cierto. Te estamos esperando. Lo siento -dijo mirando su reloj. No me importa cómo lo hagas. Cuando el averigüe quién es su madre natural. Jake sólo estará aquí unas pocas semanas hasta que papá se recupere de su operación.. mami -le llamó Jamie desde la puerta-. Y tú vas a quedarte ahí hasta que termine si sabes lo que te conviene. corazón. -Tengo que irme -susurró Lexi al teléfono. Intentar obtener una respuesta directa de Dolores era casi imposible. Dolores. No se lo habrás dicho. ¿verdad? -No. Por el amor de Dios. -Lo sé --escupió Dolores-. no puede. Fue parte de nuestro acuerdo que Jake nunca estuviera cerca de Jamie -gritó Dolores-. No hay razón para que te disgustes. prácticamente tengo que suplicarte para llames a Jamie y hables con él.dejando su cuerpo helado. ¿te importaría explicarme que diablos está haciendo Jake Thorn ahí? -Papá le ha contratado. hermanita. puedo. Puede que no sepas todo lo que crees saber. pero no te terminado contigo. Pero me gustaría. quiero que.. Terminará pronto. Dolores. -¿Por qué iba a hacerlo? ¿Hay algo que no me hayas dicho? -¡No! Lexi quiso gritar de frustración. Está empezando a hacer preguntas. Ahora.. y todo volverá a la normalidad. El sabe que es adoptado. no se lo he dicho..

¿De acuerdo? -De acuerdo -se apartó de ella-. Un ceño arrugó la suave piel de la frente de Jamie. estaba apoyado contra la puerta del conductor. y la alegría de Jamie era pura y simple. Sin padre. Así que no había razón para que estuviera celosa de la amistad entre Jamie y Jake. . ella lo quería tanto que no podía soportarlo. -Las madres se preocupan -dijo Lexi encogiéndose de hombros-. -Ya no soy un niño. -Pero podrías. Con las piernas cruzadas a la altura de los tobillos. Pero no tenías que disculparte. necesitaba compañía masculina. La amistad de Jake era un regalo. Lexi sonrió. y apartó la mano que ella le puso en el hombro. Tonio o cualquier de los otros. Incluso cuando ella y Jamie estaban peleados. Es ley de vida. Y yo también. mirando hacia el horizonte. Yo lo . Ella siempre le había animado para que pasara tiempo con su abuelo y los trabajadores. Lexi dejó de mirar el horizonte y se fijó en su hijo. pero la expresión de su rostro fue una mezcla de aburrimiento y de saprobación. Y tampoco había razón para que se sintiera amenazada por ello. que Jake sólo va a estar aquí una temporada. mamá. -Jake y yo hemos visto juntos las puestas de sol -dijo Jamie Él dice que normalmente no las ve porque siempre está trabajando. El asunto es que sé que hay veces que intento protegerte demasiado.Tras cerrar la puerta. -Supongo que piensas que soy una aguafiestas. -Sólo recuerda. mamá. y Lexi nunca había envidiado el tiempo que pasaba con Manuel. Y ésta ha sido una de esas veces en las que tú tenías razón y yo no. Sólo tenía diez años. No entendía por qué había que hacerlo. donde Jake esperaba. Él obedeció.No quiero que sufras cuando él se marche. Sabiendo que no debió haber dicho nada. No sabía proteger su corazón o evitar que se rompiera. Uno de las dificultades más grandes de la maternidad había sido evitar mimarle de forma irremediable. No voy a empezar a llorar cuando Jake se marche o alguna estupidez así. -Jamie. Estaba sorprendida por el repentino resentimiento que sintió. hijo -dijo suavemente-. Lexi siguió a Jamie al coche. -Lo sé. Lexi le vio girar y caminar hacia el coche. ¿verdad? Él pensó un rato y luego afirmó con la cabeza. Lexi se giró y siguió su mirada hasta el cielo rosa y morado. Así que hemos estado viendo juntos las puestas de sol desde que el abuelo fue al hospital. Esta noche ha sido muy bonita. -No sufriré. A medio camino hacia el coche. como debía ser. Dijera lo que dijera Lexi tendría que estar muy bien para que él escuchara. Esas cosas pasan a veces -le cogió la barbilla y la giró hacia ella-. pero tú no me has oído. ella le hizo un gesto para que se acercara. Yo he gritado. Cuando él se volvió. Jamie dejó de mirar al suelo.

Oh. refiriéndose a su modo de conducir. Si tú me enseñaste a conducir. Pero intenta no pasar por encima de muchos baches. -Lo sé. -Lo he notado. ¿Es esto machismo? -No. se le veía deliciosamente atractivo con un estilo desaliñado y relajado. Jake --Lexi se acercó consciente de que Jamie estaba cerca escuchando cada palabra--. Mirándole. Vestido con los mocasines que Lexi le había comprado y un par de pantalones de chándal azul marino con una camiseta de tirantes a juego y una camisa vaquera abierta. casi lo bastante cerca para besarse. . Jake se puso a su lado. -Es mi coche. En la última media hora. -Puedo conducir con un brazo. Su mano rozaba sus pechos mientras se lo ponía. pero no quería esperar tanto. -De acuerdo. ¿Amigos? -Claro -Jamie le cogió de la mano y caminaron así hacia el coche. Las dos palabras se quedaron suspendidas en el aire mientras él daba la vuelta hasta su lado. Lexi recordó las horas que había pasado a su lado en la cabina de la vieja camioneta que él había usado para enseñarle a conducir. tú ganas. es que prefiero conducir yo. Lexi se colocó bien y arrancó con una mano temblorosa. Jake levantó la mano buena en gesto de rendición. Horas durante las cuales ella había estado demasiado pendiente de él para prestar mucha atención a la conducción. me he peleado con todo el mundo con quien he hablado. Horas pasadas conduciendo por las carreteras del rancho. ¿de acuerdo? . Y yo conduzco -dijo con tranquilidad-. -Mira. -Lo sé. por el amor de Dios. El se fijó en sus labios. Jake estiró el brazo izquierdo y cogió el cinturón que ella no había tocado. Estoy cansada. Después de haber entrado y de que Jamie le hubiera cerrado la puerta a Jake. Lexi giró en su asiento para ayudar a Jake con el cinturón.habría superado. y tú tienes sólo un brazo bueno. Sin previo aviso. -He mejorado desde que tenía quince años -dijo. Lexi se rió. Estoy tensa. Jake. Su mano se cerró sobre la de él y la guió. ella se encontró cara a cara con él. ¿Ahora puedes ir a tu lado y sentarte? -¿No hay nada que pueda decir para hacerte cambiar de opinión? -Ahora mismo no. -¿Nos vamos ya? -preguntó Jake. -Pensé que yo conduciría. -Sí -dijo Lexi abriendo la puerta del conductor.

Saliendo del hechizo. Ahora tienes que levantar eso un poco porque si no me resbalaré. Estuviera lo que estuviera pasando entre ellos. Tenía un largo viaje por delante y un viaje más largo aún a la realidad. y Jake era un culo de mal asiento que sólo quería ir a la deriva de un sitio a otro. -¿Puedo elegir yo la música? -preguntó Jamie.Sus pezones se endurecieron con su roces. -No debías estar tan mal -dijo su padre-. amaba con todo su ser. su padre parecía más que deseando terminar la visita desde la cama. -Olvidaste ponerte el cinturón -dijo mientras él esperaba que ella guiara su mano de nuevo. A diferencia de su hijo. Además. -Anda. Sintió calor y lo miró. ella protegía con celo su corazón. -Es cierto -insistió su padre-. -Bueno -dijo relajándose contra la almohada--. Y pareció muy decepcionado de no verte ayer. porque cuando ella amaba. -Oh. Había visto el deseo en los ojos de Jake y había sentido su propia respuesta. -Gracias -dijo. Después de dar un paseo desde su habitación hasta la sala de espera y vuelta a su habitación con su nieto. No podía arriesgarse de nuevo. intentando fingir que todo era normal mientras el corazón le latía con fuerza. tenía que parar. -Yo ya me lo he puesto -anunció Jamie desde el asiento trasero. No era el tipo de hombre en el que una mujer pudiera apoyarse. -Pensé que sería un cambio agradable después de casi una semana durmiendo en una silla en la sala de espera. -No vas a prepararme una cita con él. Lexi puso la mano sobre la de Jake y se ajustó el cinturón. y cuando Jake se marchó la primera vez. sentado. -¡Ahí! ¡Justo ahí! -Frank. Lexi sólo había amado así una vez. no digas mentiras -protestó Lexi enrojeciendo. al menos no durante mucho tiempo. -Os dejaré eso a los dos -dijo arrancando y entrando en la carretera que les llevaría a la autopista. hizo un gesto a los pies de la cama-. Ese médico pelirrojo que viene cada tarde me preguntó si estabas casada. Capítulo 9 D I M E cuándo -dijo Lexi prestando atención a su padre y al botón que estaba apretando para levantar la cabeza de la cama del hospital. ¿verdad? . Sus historias estaban demasiado enmarañadas y sus futuros eran demasiado inciertos para que se desarrollara algo duradero. Lexi levantó la cabeza. Estás muy guapa esta noche. ella tenía que pensar en Jamie. Lexi probó otro botón hasta que él estuvo satisfecho y dispuesto para conversar. Obediente. Y Lexi no era el tipo de mujer que pudiera distanciarse fácilmente. su mundo se desmoronó. Tenía un aspecto desastroso cuando me marché el otro día. No estaba segura de tener la fuerza para soportar perderle una segunda vez.

-Bueno. Jake la vio marcharse y entonces se giró hacia Frank. -O podría ser un estafador. Hay demasiado gastos y pocos ingresos. -Podría ser simplemente una mala contabilidad. -Yo también me siento algo así -dijo sentándose con cuidado-. tú no debes excitarte. -Pero estás viendo lo que yo he visto. He salido con Brad exactamente tres veces. . -Oh. punto. -¿Crees que me ha estado robando? ¿Crees que. Eso lo sé con seguridad.Aún no sé nada. McCauley no es el hombre para Lexi. pregúntale cuándo podré salir de aquí. pero no me gustaría como yerno. ¿las comprobaste bien? -No. Jake sonrió y acercó una silla. Lexi le dijo adiós. ¿Estabas sólo bromeando o realmente no te gusta Brad McCauley? -Sea lo que sea.? Jake levantó la mano para interrumpirle.. como recibos de compras que se supone ha hecho él. -¿Comprobaste sus referencias cuando le contrataste? ¿Cuánto sabías de su pasado? Frank lo miró fijamente. -¿Brad McCauley? ¿La serpiente? Ella se volvió para mirar a Jake con las manos en las caderas. -¿Con quién has considerado casarte? -intervino Jake entrando en la habitación. -Con ese capataz -replicó su padre mirándola a ella también.-Sería mejor partido que Brad McCauley. Tenía . -¿Cómo estás? -Bien. El capataz que tuve antes de él contrató a Brad como vaquero. Aún me siento mejor tumbado que de pie. -Con nadie -dijo Lexi mirando fijamente a su padre. pero un desastre con los papeles. -Ni siquiera lo conoces. y iró a su padre y habló en un susurro-. Precios que parecen algo caros. Hay algunas cosas que no he encontrado. Volviendo a esas referencias sobre McCauley. Tengo mucho que haces antes de formarme una opinión. Poniendo los ojos en blanco. El tipo puede ser un buen capataz. -¿Por qué? ¿Estás sobre algo? -Nada específico. -O podría ser un estafador. -Yo nunca he considerado casarme. -Gracias a Dios -gruñó mientras Lexi se inclinaba para besarle en la frente.. -Si tienes la oportunidad de hablar con ese agradable doctor pelirrojo. Él apretó su mano y le guiñó el ojo mientras ella se enderezaba y le sonreía. papá. -Ahora pórtate bien y te veré mañana --dijo ella devolviéndole el guiño. Jake asintió. está bien como capataz. Brad y yo sólo somos amigos.

pero sabe que es su rancho. y había trabajado de capataz algunas veces para algunos ranchos del norte. Pero podría ser alguno de los nuevos trabajadores que apenas conozco. Los dos sabemos que no podía pedirle a nadie que hiciera esto. -Jake --dijo al fin-. Frank asintió y Jake se marchó. confío en que seas justo. Bueno. Eso fue hace casi cuatro años. y nunca llegué a contratar a nadie. -Así que él podría haber hecho esto antes. Simplemente se quedó mirando a Jake con solemnidad. Agotado de la tarde. Puede ser sólo un niño. ¿Crees que él podría saber algo que pudiera ayudarte? -Sé que no le gusta Brad McCauley. Él le contrató el año pasado. Y no he hecho otra cosa. -Sí. Oh. -Jamie está planeando dirigir el rancho uno de estos días . Frank no dijo nada. ¿verdad? -Sin duda.. me marcharé y te dejaré descansar. Así que cuando el otro capataz se marchó sin previo aviso. -¿Me tendrás informado? -Lexi me hizo jurar que no hablaría de trabajo contigo -dijo sonriendo-.buena reputación con los caballos. -Supongo que eso no es malo -dijo levantándose y enderezando despacio su cuerpo dolorido. Eso es si realmente había hecho algo. Hablándote del rancho y de quién hace cada cosa. -Lo harás. Y creo que Jamie ve mucho más que alguno de los trabajadores. Frank sonrió. -Aún no he hecho nada. Brad se ocupó del puesto hasta que yo pudiera encontrar a alguien. ¿Por qué no me dejas que te cuente sólo si encuentro algo definitivo? Mientras tanto podrás dedicarte a mejorar para volver a casa. Había trabajado antes con McCauley. Apostaría mi vida. Es un hombrecito muy listo. Y hay un tipo llamado Pepper que Jamie piensa que es algo furtivo. -Frank. ¿verdad? Me ha dicho que te ha estado ayudando.-dijo Frank---. Parece que ha trabajado con todos los hombres de aquí. Y cuando lo hagas. sí. -Pepper. y Jake sintió de pronto ganas de dar al hombre un puñetazo en su rostro pecoso.. -Jamie los conoce a todos. -Sí.. -¿No importa quién resulte ser? -No es Manuel ni Tonio. aprecio lo que estás haciendo. Se reía por algo que el hombre había dicho. no es nada. En el pasillo. Va directamente del colegio al campo cada día. lo es --Frank se puso a mirar la pared-. Lexi estaba de pie hablando con un médico fuerte y pelirrojo con bata blanca. Es bastante reservado. ayudando cuando puede y observando y aprendiendo el resto del tiempo. Durante un momento. .

Estamos muy satisfechos. Podríamos comprar una de camino a casa. Él la miró. Al menos había tenido el tacto de apartarse cuando Jake había entrado en escena. puedo ir a buscarlo. -Supongo que te sentirás muy orgulloso de ti mismo -dijo Lexi interrumpiendo sus pensamientos. Después de todo. -Muchas gracias. ¿podemos irnos? --interrumpió Jamie apareciendo con una lata en una mano y una bolsa de cacahuetes en la otra-. ¿Frank se pondrá bien? El doctor Kiley asintió y adoptó un aire más profesional. -El progreso del señor Conley sigue el curso correcto. y tendré una charla con su padre y con usted antes de que se marche a casa. Jake miró al doctor y entonces se volvió hacia Lexi. -Ya he oído todo lo que quiero sobre Brad esta noche. aún sujetándola de los hombros. Sus enormes ojos canela brillaban de modo inquietante. -No será necesario.Interrumpiendo su conversación. -¿A qué te refieres? Ella señaló el brazo que la tenía aplastada contra él. doctor Kiley -dijo Lexi de nuevo. Me está entrando hambre. -Si realmente lo quieres. Jake le sonrió. Gracias a ti. es fantástico --dijo poniendo un brazo sobre los hombros de Lexi y mirando al doctor-. -Y podré jugar con los video juegos -dijo Jamie metiéndose un puñado de cacahuetes en la boca-. Entonces. Hablaremos pronto. La sonrisa del doctor fue cálida y personal. doctor -dijo Lexi-. parecía ser un buen doctor. -No puedo agradecerlo lo bastante. Significa mucho saber que mi padre está en buenas manos. mamá? -No hables con la boca llena. ¿Qué piensas. -Eso suena bien -dijo Jake-. Con Jamie delante. ¿No es maravilloso? -Sí. casi siento . Creo que necesito una pizza o algo así. -¿Nos vamos ya? -En seguida -dijo girándose sonriente a Jake-. y no se le podía culpar por encontrar atractiva a Lexi. El doctor Kiley estaba diciéndome lo bien que se está recuperando mi padre. Dios mío. -Mamá. aún sujetando su mano. Papá estará aquí una o dos semanas. Jamie -dijo Lexi mientras el doctor se marchaba. -Me refiero a este gesto de hombre de las cavernas -girando los hombros se libró de él-. -Si tiene alguna duda o desea buscarme. se dirigieron a los ascensores. ese agradable doctor posiblemente nunca coqueteará conmigo de nuevo. sólo deje un mensaje a las enfermeras -extendió la mano y Lexi la estrechó-. Sintiéndose repentinamente generoso. -¿Y entonces qué? Pensé que tu corazón pertenecía a Brad McCauley.

maldita sea. -Ahora supongo que tomaremos una pizza -dijo Lexi intentando calmar su corazón. Jake continuó.haber salido con ese hombre. ni siguiera tu hermano mayor. -No intento ser tu padre. -Entonces. Jake entró y las puertas se cerraron. -¿Por qué? -Porque tengo una erección enorme. ¿Se te ha ocurrido eso? -preguntó muy despacio. Mientras Jamie corría delante de ellos hacia la salida. Así que si eso es lo que piensas. mirándolo sorprendida. ¿qué intentas hacer? -Puede que sólo intente mantenerte apartada de otros hombres. Jamie se encogió de hombros y entró en el ascensor. no me gusta el modo en que te mira. -Te quiero para mí. -Pero. ¿A qué botón le doy. -Yo se lo dije -dijo Jamie. No soy Caperucita Roja. Le dije que dependería de papá. -Quiero oírte decirlo -susurró. Tengo hambre. Jake mantuvo la mirada al frente. -Pensé que ibas a ir al baile de la cosecha con él. mami? Ella entró detrás de él y señaló el de la planta baja. ¿Y ahora qué? -Eh. -Además. gracias. no que iría. y no puedo hacer mucho por ocultarla. -Bueno. les hizo un gesto y entonces siguió hacia el aparcamiento. -Todos lo saben. Vamos. . sácatelo de la cabeza. . dejando la distancia justa para mantener su conversación en privado. -¿Dónde has oído eso? -preguntó ella. El la cogió del brazo. ¿De acuerdo? Lo he dicho. -¿Dónde lo has oído tú? -exigió Lexi. ¿por qué? ¿Realmente tienes que preguntarlo? A Lexi se lo pusieron las rodillas como flanes. Lexi. Supongo que Brad se lo dijo. -¿A qué te refieres? -Actúa como si fuera el dueño -las puertas se abrieron y salieron.Pareces mi padre -se detuvo y miró indignada a Jake-. -Le dije que me lo pensaría -dijo Lexi irritada--. Lexi. vosotros -gritó Jake desde el coche-. . Jake le cogió de la mano y empezaron a caminar. y no necesito ser salvada del lobo malo. -Creo que ese hombre se toma demasiadas libertades. Puedo cuidarme sola muy bien. Jamie se detuvo en las puertas de salida. -Gracias a Dios que está oscuro -murmuró Jake. Lexi y Jake le seguían.Parece que no gusta el modo en que me mira ningún hombre -observó ella mirándolo furiosa. puede que yo sepa de hombres un poco más que tú -dijo Jake.

Pero eso no evita que quiera intentarlo.. y en todo lo que podía pensar era en aquella otra noche de años atrás en la que Jake le había enseñado el significado de la palabra amor en su sentido más erótico. Ella sonrió y abrió los ojos. Bueno. apenas puedes vestirte. bueno. ¿verdad? -Supongo.. ¿Qué estáis haciendo? Tu madre tropezó -dijo Jake . -Quiero que te pongas bien.? -Posiblemente no podría -dijo Jake deteniéndose y frotando con la rodilla su muslo al girarse para mirarla-. -Je hago daño? -No importa. su cabeza daba vueltas. . mareada. -Me parece casi un año. su cuerpo palpitaba.. Yo la cogí antes de que cayera. En todo lo que podía pensar era en lo que daría por estar ahí de nuevo. -Tenemos mucho de que hablar -dijo. -No me digas que nunca va a suceder.-. Sé que tienes razón. Lexi movió la cabeza confundida. con los ojos de Jake a Lexi y de nuevo a Jake antes de que su mirada se posara en su madre con claro escepticismo. Y no poder hacer nada sólo me pone peor. Lexi y Jake se separaron. pero eso no evita que te desee. -Ni siquiera podemos besarnos sin que tu te quedes doblado de dolor. -Necesitamos hablar. Y no me digas que no sientes lo mismo.. Lexi cerró los ojos. con tus costillas y el hombro y todo -balbuceó con las mejillas ardiendo-. Jake la miró fijamente. pero no antes de que Jamie inclinara la cabeza con repentino interés. Lexi asintió. ella la metió por su camisa y acarició suavemente las vendas bajo la camiseta. Jake! No sé. -Quiero hacerte el amor.. Poniéndole el brazo en la espalda. ¿Cómo ibas a. Jamie los miró. Con la mano libre.. Su corazón latía fuertemente. Ahora estoy mejor. -¡Eh! -gritó Jamie caminando hacia ellos. Ella apartó la mano de sus costillas a su mejilla. -Fue hace dos semanas -corrigió suavemente. -No creo que pudieras. -Eso fue hace mucho. -¡Oh. ¡Tengo hambre! Sintiéndose culpables. Sus labios estaban tan cerca que casi podían tocarse. Ella respiró profundamente y sintió sus pechos aplastarse contra sus costillas. ya sabes.-¡Jake! -Tú me has preguntado -dijo apretando su mano-. -Insistes en vivir peligrosamente.

Jamie. -¿Estás mejor de verdad? -preguntó Lexi pensando en futuras posibilidades. dejando el otro tema. Su padre estaba todavía en el hospital recuperándose de una operación del corazón. incluso si fuera sólo por una noche. Su hermana estaba acosándola con cosas sobre las que Lexi no tenía control. El camino hacia la pizzería fue silencioso. -Sí -Lexi se acercó a la pizzería-. Jake giró la cara hacia la ventanilla y pareció dormirse casi en cuanto el coche arrancó. es posible. -No. ya se habría marchado. Lexi esperó hasta que todos salieron para cerrar las puertas. y Lexi condujo silenciosa llena de dudas y remordimientos. Por suerte era algo discutible. -¿Te he asustado? Ella casi le pudo ver sonreír mientras apartaba su brazo y volvía a su asiento. -Estás costillas me molestarán hasta la próxima década -dijo empezando a salir--. -¡Ibas a pasártela! -gritó Jamie prácticamente en su oreja. Lo quería. dando claras muestras de estar enfurruñado. y entonces volvió a mirar el edificio delante de ellos. tirando de Jake con ella-. . Y todos entraron. Su hijo estaba enfrentándose a muchos cambios en su mundo. girando la cabeza. Jake. Bueno. El cielo la ayudara. Jake no era capaz de más aparte de formarse ilusiones. Jamie estaba en el asiento trasero. había estado sumida en sus pensamientos-. Y cuando pudiera. mamá.. -Ni a osos dormidos -añadió Jake gruñón. El pensamiento debía alegrarla. -Claro. corazón -Lexi caminó hacia el coche. -Oh. no vuelvas a hacer eso -dijo asustada poniéndose la mano sobre el corazón. -Lexi empezó a negarlo. dándole un susto terrible. pero sintió una pena tan fuerte que ni siquiera pudo intentar mentirse a sí misma. Vamos. Un segundo más tarde su brazo apareció señalando junto a la cabeza de Lexi. Y que sepas que no es prudente chillar a sonámbulos ni a conductores soñadores. ahí está! -gritó Jamie de detrás de ella. A pesar de lo que los dos desearan. Se desabrochó el cinturón y abrió la puerta. Ella no podía creer que hubiera algo más en ello. Vamos a comprar una pizza. pero su conciencia no se lo permitía. Y los impulsos libidinosos de Jake tenían que ser el resultado del aburrimiento y el aislamiento.. Pero no tenías que gritar. preferiría pasar el resto de su vida reviviendo esa única noche que preguntándose cómo habría sido si hubiera tenido el coraje de decir que sí. Echó una mirada inquietante por encima de su hombro al asiento trasero.¿Vamos a comer? -preguntó finalmente. -¡Eh. Pero no me duelen como antes. -¿Qué jaleo es éste? -preguntó Jake.

Cerró los ojos y respiró profundamente. y Jake definitivamente no era el héroe que ella se había formado en sus fantasías virginales. -Yo podría conducir el resto del camino a casa -se ofreció Jake. Y sabía que no había modo de estar cerca de él sin quemarse con su calor. Había dejado de ser una adolescente. ni siquiera en privado. -¿Sí?-su puso colorada por los recuerdos eróticos que cruzaron su cabeza. -¿Mitad y mitad? Las palabras penetraron en sus sueños y sacaron a Lexi de ellos de un tirón. Tras asegurarse de que se quedaría donde ellos pudieran verlo. -Te sorprenderías de las cosas que recuerdo-dijo con voz ronca. Pero dentro de un restaurante. en el cielo abierto. sí. -A lo mejor te dejo. Ella era tierra y él fuego. -Tienes el ceño fruncido -dijo Jake mientras Lexi se sentaba a su lado. Lexi aún tenía las cicatrices de la última vez. rodeados de gente. -¿Sí? -se pasó una mano por la frente para suavizarla. las cosas que ella había dicho no le habían parecido tan atrevidas. Lexi. ¿Estábien? -Oh. Solos bajo la luna. yo diría una grande. -Considerando que tenemos un muchacho en edad de crecer y un hombre hambriento. Lexi sonrió y su rostro se relajó. y era más que capaz de romper su corazón y arruinar su vida. estaba avergonzada al recordarlo. . Tenía que acabar con eso. ¿qué tomamos? -A Jamie le gusta sólo de jamón. -Bueno. -Vaya memoria. Jamie se encaminó hacia las máquinas de juegos junto a la entrada. sintió que su imaginación empezaba a desbordarse de nuevo. ¿De qué tamaño? El calor que subió a su cara en ese momento fue de pura vergüenza. Lexi sonrió. No lo haría a propósito. ya que había tenido la oportunidad de recuperar la razón. donde las luces eran más suaves y las velas menos brillantes sobre los manteles de cuadros rojos y blancos. Supongo que estoy cansada. -¿Qué? -Mitad de jamón y mitad de pimiento y cebolla-dijo Jake mirándola con curiosidad-. al quedarse sola. Y eso no era precisamente algo que ella quisiera hablar en público.Jake se dirigió a una mesa tranquila al final. Necesitamos hablar. pero sólo se profundizó el ceño. -Y a ti de pimiento y cebolla. Jake se levantó para pedir. Lexi siguió a Jake. ¿Cómo podía haber dicho algo así? ¿Cómo podría haber accedido él? Ellos no tenían nada que hablar aparte del hecho que querían hacer el amor y no podían. Era un hombre de carne y hueso con fallos y debilidades. pero lo haría de todos modos. -¿Qué ocurre? -Nada. -De acuerdo.

Y todo el mundo se estaba dando cuenta -dijo Jake bajando la voz a un susurro. He estado confundido contigo desde hace mucho tiempo. y Jake le había hecho sentirse así. -Los dos queremos decir cosas. lento y delicioso se extendió por ella al sonido de su voz.Jake se sentó frente a ella y le cubrió la mano con la suya. ¿Es por eso que me seguiste fuera de la fiesta cuando me marché? Sí. pero los dedos de Jake se aferraron a su muñeca. -¿Por qué no? -No creo que Jamie esté muy cómodo con la idea de nosotros. Y llevabas ese vestido de fiesta rosa con el escote tan bajo que tu padre te seguía con un jersey que no dejaba de intentar que te pusieras. siendo algo más que amigos. A ella comenzó a palpitarle el corazón con furia. -Si tú hubieras sido incluso sólo un año mayor. Ella nunca olvidaría aquella noche. Pero una chica de dieciséis años. tú y yo. todo podría haber sido diferente. Sólo me importabas tú -dijo Lexi mirándolo directamente a los ojos. una mujer enamorada. . pensaba en ti. es demasiado joven para que un hombre de veintisiete años piense en ella. La noche de tu fiesta. Su niña estaba creciendo justo delante de sus ojos. Lexi. -Sí -insistió Jake sonriendo-. Los dedos fuertes y ásperos de Jake acariciaron su mano. Se había sentido aquella noche como una mujer.. y agitando tus enormes ojos marrones a cada hombre. -Jamie no está aquí ahora mismo -Jake apartó la mano y empezó a juguetear con el tenedor-. . Pobre papá. Lexi se rió. era muy difícil ignorarte con el pelo suelto y rizado. -Oh. Un poco. sí. Pero tú pensabas en mí.. sí. Un calor sensual. Delante de los ojos de todos. -¿Cuánto? -Desde la noche en que cumpliste dieciséis años. para ser exacto. ¿Quién empieza? -No estoy segura de que éste sea el momento y el lugar -Lexi empezó a separar la mano. Jake apartó el tenedor y descansó la mano sobre la mesa. -A mí no importaba la gente. Mira. Recordaba el cielo azul y el aroma de pino en el aire. -No lo hice. -Pobre papá. esto tampoco es fácil para mí. Recordaba cada palabra que Jake le había dicho y cada mirada que le había dicho más que las palabras.Pareces pensativa. recordando esa parte de la fiesta por primera vez desde hacía años. no importa lo tentadora que sea.

ella había rozado sus labios una vez más. en serio? ¿Más estúpido que casarte con Dolores tres meses después? -Eso es otra historia. Lexi se llevó la mano a la frente para que dejara de darle vueltas la cabeza. débil por el efecto de sus palabras. qué? -preguntó suavemente.. al principio reacio. y yo era un hombre adulto considerando seriamente cosas que posiblemente eran incluso ilegales y pervertidas. -Puede que en otro momento. Animada. -Estás enfadada. Y habría tenido razón. Pero esa vez. fue muy tentador durante el par de minutos en que perdí completamente la cabeza. Lexi le había pedido un beso de cumpleaños. los brazos de Jake la habían rodeado. bueno. Lexi. pero tu padre me habría matado. -¿Por qué te marchaste así? -preguntó ella al recordar el dolor que había sentido. Lexi..Como si estuviera sucediendo de nuevo. De repente. . -Jake.. apenas rozando sus labios con los de él en una caricia.. -¿Entonces. tú te marchaste sin decirme ni adiós. No es algo de lo que quiera hablar esta noche. Entonces conseguí recordar que eras una niña. -Lo sé. Lo último que ella recordaba era la mirada horrorizada de Jake al mirar hacia abajo. y luego con una intensidad que había tenido en un completo contacto de sus cuerpos. Mi padre fue el que me dijo que no ibas a volver. con jadeos sin aliento. Y salí de ahí mientras aún pude. Sé que estoy asustada. -El sentimiento era mutuo. -No lo sé. apretándola contra él. Hasta ese momento. -Porque me asusté -tocó su mano y la acarició con la punta de los dedos-.. -¿Y de qué quieres hablar esta noche? -De lo mucho que quiero hacerte el amor. -La gente lo ha hecho antes. hacia ella y entonces girarse y desaparecer en la noche. Eso había sido todo. Con nadie más a la vista. asustada de que lo hagas de nuevo si te doy la oportunidad. esperando hasta que ella llegó a su lado. Tú eras demasiado joven para saber lo que estabas haciendo. Eso habría sido lo más estúpido que ninguno de los dos habría hecho. Él había vacilado. -Me gustaría oírla --insistió Lexi. -No es eso. Toda tu vida es un torbellino ahora mismo y esto está algo fuera de lugar. Cuando ella se apartó. créeme. él había reaccionado. -Créeme. Acabamos de venir del hospital. -La última vez. el beso había sido todo lo que ella había soñado que sería. la única vez que hicimos el amor. y ella se había puesto de puntillas.. -Yo te quería mucho. ella podía verle girarse al sonido de su voz. -¿Oh.

eso es muy noble. Capítulo 10 L EXI estaba de pie junto a la ventana de la cocina que daba al jardín. Incluso había alquilado mi rancho por diez años sólo para cumplir el acuerdo de divorcio con Dolores. Lexi intentó apartar la mano de él. No tenía dinero. ¿qué? Él se llevó su mano a sus labios. Jamie echó el balón a Jake. con su camaradería en pleno auge de nuevo. en gran parte a los esfuerzos de Jake. donde Jake y Jamie jugaban con un balón de béisbol bajo el aire otoñal. Ni siquiera puedo dormir por las noches pensando en ti. te lo aseguto. . pero su boca esbozó una sonrisa de todos modos. Se mordió el labio inferior para evitar sonreír. No debí. -No recuerdo haberme resistido mucho -frunció el ceño-. -¿Y qué había de mí? Yo fui quien te sedujo aquella noche. La furia de Lexi había desaparecido.Bueno.-Nunca debía haberte hecho el amor aquella noche. -El placer es mío. pero Jake no la dejó. el corazón le dio un bote. El fantasma de una sonrisa cruzó el rostro de Jake. Sabía que él no le ofrecía un futuro. -Escúchame . que dio dos pasos atrás. ni futuro. pero hubiera vuelto a hacerlo si hubiera tenido la oportunidad. lo lanzó hacia Jamie. ¿pero qué ha cambiado ahora de hace diez años? -Tú ya no tienes dieciséis años. -Sólo quería que supieras que voy a seducirte en cuanto pueda -Bueno. Y yo soy demasiado viejo para ser noble. Jake aún llevaba el cabestrillo. gracias-dijo Lexi mareada al pensarlo-. en todas las oportunidades perdidas -dijo con pasión entrelazando sus dedos con los de ella-. pero tras tres semanas de reposo se estaba curando. Al pensarlo. Y ahora. . A la mañana siguiente puse los pies en la tierra. Estaba ofreciéndole otra oportunidad para disfrutar de la noche más maravillosa de su vida. La tensión que había aparecido después del viaje al hospital una semana antes se había olvidado. Una dama tiene que estar prevenida. en lo bien que te siento entre mis brazos. Pronto Jake tendría dos brazos para sujetarla y un pecho lo bastante fuerte para soportar su peso. Lexi. y lo cogió con las dos manos antes de que chocara con su estómago. El único modo en que podía evitarlo era marchándome. Mientras miraba. pero estaba ofreciéndole mucho más de lo que ella había tenido nunca con otro hombre. ni trabajo. Furiosa de repente..insistió Jake-. -Yo también he pensado cosas parecida --admitió tragando saliva-. Girando a su izquierda.. y sus costillas seguían vendadas.

el recuerdo aún dolía. Después de todo. Lexi corrió al teléfono del salón. Lexi -dijo sentándose. Su mundo se había derrumbado cuando había leído su nombre. Había dicho que soñaba con ella. La risa de Jamie sonó cuando Jake giró y le lanzó el balón. ¿Serían una o dos noches suficientes para hacerla soportar el dolor de corazón que seguiría? Porque hicieran o no el amor. A los cuarenta y un años. Nunca había sido un secreto que Dolores había sido la favorita de su madre. ¿Pero y si lo era? Dolores le había jurado que no se había acostado con Jake durante meses antes de dejarle. sólo ponía "desconocido". Lexi intentó calmar su corazón. Pero en ese momento. vio a Jake corriendo para coger el balón. Alexandra Lorraine Conley. Pero Dolores solía mentir. pestañeó. pero no que se quedaría con ella. querida? -No. -¿Dolores? ¿Estás bien. pero no había dicho que la amaba. Cuando levantó la mirada de nuevo. No podía ser. Mientras iba a buscar a su madre. -¿Lexi? ¿Qué ocurre? No pareces tú -se alarmó-. Incluso después de diez años. Lexi vio a su hijo correr hacia atrás para recibirlo. era una versión más curtida. Jake le había dicho que la deseaba. la vieja sospecha creció. Sus ojos verdes brillaban risueños mientras cogía el balón y se enderezaba de nuevo. Inclinándose hacia la ventana. suspiró aliviada al oír a la criada. los parecidos que ella había visto los había achacado al producto de su imaginación hiperactiva. -¿Madre? -dijo Lexi casi sin voz por el nerviosismo. Su mano temblaba mientras marcaba el número de su madre. que sus manos apretaron tanto la pila que sus nudillos se pusieron blancos. aparecía como la madre de James Franklin Conley. había sido idea de Cordelia esconder el embarazo de Dolores tras la identidad de Lexi. las cosas habían ido de mal en peor. Dejando el recuerdo atrás. alelando la alegría como humo en el viento. Su rostro estaba relajado y sonriente. Y donde debía estar el nombre del padre. -¿Sí? -preguntó su madre dulcemente al teléfono. No podía ser. madura y atractiva del muchacho a quien ella había adorado y el hombre al que había llegado a amar. el nombre que ella había planeado dar a su propio hijo cuando tuviera uno. Después de eso. pero Lexi nunca se había dado cuenta de ello hasta el día en que había visto la partida de nacimiento de Jamie. ¿Es tu padre? ¿Ha ocurrido algo? . Al quinto ring. Él le haría el amor y después se marcharía. Lexi se agarró con fuerza a la pila y respiró profundamente. movió la cabeza para aclarar su visión y miró de nuevo.¿Y luego qué? La pregunta resonó en su mente. Si alguien lo sabía. mientras miraba. él se marcharía en cuanto su padre estuviera bien. Con los años. sería su madre. soy yo. Su rostro feliz y ojos risueños eran tan similares a los que acababa de ver.

no se parece nada a Dolores. pero a Lloyd le gusta así. Si averiguo que Dolores se acostó con él justo antes de marcharse. -Me alegro. madre. No me refiero a eso. Suspiró cansada. ¿Dudas de mi palabra? Lexi pensó en todos los años de decepciones. es que tú no te detendrás en nada para proteger a Dolores. ganando tiempo para armarse de valor. Sé que vive en un rancho y está acostumbrado a mucha libertad. ¿qué es. eso es muy difícil de creer. ¿de qué hablas? Es mi nieto.. madre. . -¡Oh. Si Lloyd fuera más tieso le podrías disecar.-No. Le enviarán a casa dentro de una semana o algo así. entonces sabré que Jake pudo ser el padre y posiblemente lo sea. si he aprendido algo en toda mi vida. Lexi. -Y entonces. -Soy tu madre. pero ese niño es demasiado revoltoso. -¡Madre. -Sí. -Puedo preguntarle a Jake.. ¿Has notado algo en Jamie que fuera.. ¿Te recuerda a alguien? ¿En las fotos has notado que se parezca a alguien? -Bueno. -Jake no es el padre de Jamie -dijo Cordelia como si pudiera leer la mente de Lexi. sí. Además. Está bien. -Bueno. bueno. querida.. pero. Lexi. querida. espera! -¿Qué? -Sé que Dolores lo niega. Tengo invitados que vienen a cenar. querida. Ahora los padres tienen derechos. familiar? -Lexi. En serio. y quería hablarte de eso. -Madre. y espero que seas agradable con él -replicó Cordelia-. -Bueno. -No -dijo Lexi impacientándose tanto como su madre-. pero es enormemente rico. y la florista llegará en cualquier momento. ¿qué harás? ¿Se lo dirás? ¿Arriesgarás que pueda quitarte a Jamie? Porque sabes que podría. -Oh. Yo he sido para ti un sacrificio a mano más de una vez. tengo que irme. -Cuando les veo juntos. Bueno. no es nada. no. si me entero de que me mintió en eso. -Parece una gran fiesta -dijo Lexi. Dolores me dijo que había hablado contigo.Me duele oírte decir eso. suéltalo. Oh. Hay un millón de cosas que debo hacer. -Lloyd puede ser un poco rígido. Lexi? Tengo prisa. Lloyd estaba pensando que a lo mejor una escuela militar pudiera ser una buena idea.. Alexandra. Claro que es familiar. -respiró y soltó el aire despacio-. -¿En sus visitas. yo ya le he dicho que tú nunca estarías de acuerdo. engaños y rechazos. la florista está aquí. santo Dios! -exclamó Lexi-. ¿Es eso lo que . Cordelia suspiró aliviada. Para eso no te he llamado. Es muy especial. Por eso llamo. te has fijado alguna vez en la forma de moverse y en las cosas que hace? -Bueno..

Después de que me hubiera enamorado del bebé. Alexandra --le ordenó su madre-. y no había nada que nadie pudiera hacer por cambiar eso. conocería lo que era crecer siendo realmente amado. Ya está empezando a hacer preguntas. Y cuando le hable a Jamie de su madre. Jamie era suyo. -¡No te atreverás! -gritó Cordelia. y cuando sea lo bastante mayor. Yo lo arreglé para que pudieras abandonar California con Jamie como tu propia hijo y nadie supiera nunca la verdad. Yo me ocupé de eso. Algunas personas nunca deberían ser madres. Y también había aprendido que al final. Y nunca soñé que la única razón por la que me querías allí era para tenderme una trampa. pero yo no planeo vivirla así. -Eso no supone ninguna diferencia. Lexi. Ni siquiera sabía que estaba embarazada hasta que la vi. Accediste a ello. y Cordelia posiblemente otra. como ella. Sabes lo que me disgustan las lágrimas. Las lágrimas asomaron a su voz al recordarlo. Jamie tenía suerte de haber sido rechazado. Yo fui a California para ayudar a mi hermana a superar un divorcio traumático.quieres? Era el tono de su madre más que sus palabras lo que dolía. Después de que yo llevara cuidándole semanas. Como la propia Lexi. pienso decirle quién es su madre natural. -Claro que sí --dijo Lexi tranquila -. -Si Jake es el padre -dijo Lexi despacio tiene derecho a saberlo. Tú aceptaste el bebé. A lo mejor tú has basado tu vida en el engaño. madre. El pasado había quedado detrás. ¿no crees que hará preguntas sobre su padre? Jamie tiene diez años. Para todo el mundo tú eres la madre de Jamie. Fue un golpe duro cuando averigüé lo que habías hecho a mis espaldas. pero era un dolor que Lexi conocía bien. Ella había aceptado mucho tiempo antes que era una hijastra para su propia madre. ¿Cuánto tiempo más crees que puedo seguir dándole excusas? -¡No puedes decírselo! ¡Prometiste no hacerlo! -Yo no tenía ni veinte años. había sido la afortunada. Lexi respiró profundamente y se calmó. suerte de haber sido recogido por los brazos de su nueva madre y llevado al rancho en las afueras de Santa Fe donde él. Yo. . Cuando el .No te pongas emocional. madre. después de que Dolores amenazara con darlo en adopción si no lo hacía -Lexi apretaba el teléfono con tanta fuerza que los dedos le empezaban a dar calambres-. y el corazón se le partió al pensar en ese bebé diminuto y perfecto apartado por una madre que nunca le había querido. -Eres una boba. Jamie siempre ha sabido que era adoptado. -Claro que accedí. ¡Y ahora estás amenazando con estropearlo todo! -Esa decisión habré de tomarla yo. tu madre. Yo lo arreglé de modo que los médicos y el hospital pensaran que Dolores era Alexandra Conley. Dolores era una de ellas.

serás sensata. y rezando para poder encontrar una respuesta. Me doy cuenta de que esto también ha de ser decisión de Dolores. y estaba feliz al pensar que su padre volvería a casa después del fin de semana. pero con Twyla y Manuel para ayudar. Ella y su padre habían pasado la mañana hablando con los doctores. Alexandra. Para él. -No te preocupes. No había razón para que tuviera que escuchar todos los detalles feos. No quería que Jamie pasara por eso. el pasado era un libro cerrado. Pero en lugar de entrar en la casa. Aún necesitaría muchos cuidados. él le diría todo lo que él necesitara saber y no más. había una cascada de plantas. Le dolía la cabeza de todas las preguntas sin respuestas mientras se ponía de pie. Mejor trataría esos problemas como hacía siempre.momento llegara. dejándolos para el día siguiente. prométeme que lo pensarás. Lexi aparcó delante de la casa justo antes de la puesta de sol. A lo mejor algo de lo que su madre había dicho era cierto. -Ya veremos -como de costumbre. había podido asegurar a los doctores que no habría problema. madre -dijo Lexi quitándose el auricular de la oreja. Sus dedos acariciaron los pequeños pétalos de una rosa. -Has perdido la cabeza. apenas oídas. madre. -Ella nunca accederá. Lexi estaba deseando terminar con la conversación para poder recuperar su paz mental--. No haré nada aún. Creo que llegará el día cuando ella querrá que lo sepa. ¿No está esperando la florista? -Sí. Las delicadas flores rosas y blancas sobre las hojas verdes formaban una bella alfombra a su alrededor. Su . -Que tengas una agradable velada. No quiero que nadie sufra nunca más por nada de esto --fijo totalmente calmada-. La última vez que le había dado a su padre el mensaje. -Yo creo que sí. él había dejado claro que no quería oír nada más de «esa maldita mujer». Ha habido demasiado dolor. querida. Las palabras de despedida de su madre. bueno. Lexi se preguntó si no sería mejor que ella adoptara la misma actitud. Una sonrisa encendió su rostro mientras salía del coche. Desde lo alto. ('reo que si miras esto de un modo realista. se sentó en el borde de la fuente de piedra. siempre que hablaba con su madre. sino en su madre. hicieron sonreír a Lexi mientras colgaba. -Da recuerdos a tu padre. desde donde una vez había caído el agua. a su tiempo. y Lexi suspiró feliz. ¿Sería Jamie más feliz conociendo la verdad? ¿O se sentiría como se sintió Lexi cuando su madre se quedó con Dolores y a ella la envió con su padre? Lexi había necesitado media vida para darse cuenta de que el fallo no había estado en ella misma. pero no sabía cómo podría evitarlo una vez le dijera la verdad.

Jamie iba directamente a casa desde el colegio esos días. -Es más que eso -dijo Brad mirándola-. No quiero que piense. Me está haciendo buscar recibos de venta de ganado y facturas de compras de alimentos que han estado guardadas durante años y medio --explicó furioso-.. -¡No!-alarmada. Bueno. Ni siquiera he debido decirlo. La puerta de la casa se abrió y se cerró de golpe. Sólo estaba furioso. Ahora mismo. Sea cual sea el problema. Cierto antagonismo entre los dos es natural. A lo mejor ya podría tranquilizarse y disfrutar un poco más de la vida. Por supuesto -dijo Brad calmándose visiblemente--. Lexi se puso de pie-.padre viviría. sabiéndolo de antemano. Se quitó el sombrero con una mano y se pasó los dedos de la otra por el pelo. Pronto estaría en casa. oiga o sueñe con el trabajo durante al menos otras seis semanas. Incluso Twyla parecía más sonrosada que de costumbre cuando Jake estaba cerca. Ella casi había empezado a esperar lo mismo. -Eso es comprensible. pero no voy a aguantar mucho más. -¿Qué pasa. Yo..¿A qué te refieres? -preguntó. se encogió de hombros. Su expresión le recordó a Lexi la de un niño enfurruñado. ¿Cómo voy a poder hacer mi trabajo si tengo que estar subiendo aquí todo el día? -¿A qué te refieres? -Está revisando cada transacción que yo he hecho durante los dos últimos años. Lexi sabía que seguía teniendo la esperanza de que Jake se quedara. Odiaría tener que molestar a Frank en el hospital con esto. puedes decirme qué está intentando hacer ese maniático? Como Lexi no estaba interesada en la última pelea de Brad con Jake. -Lexi -se detuvo delante de ella y se puso los puños en las caderas-. ¡No hagas eso! Yo me ocuparé. y pasaba las tardes con Jake en vez de con Manuel u otro de los trabajadores. Pero no puedes llamar a mi padre bajo ninguna circunstancia. ¿Por favor. Lexi se puso nerviosa. -Posiblemente no. tienes que detenerle. Por las preguntas que su padre le había hecho. Y tú tienes el trabajo que él solía hacer. . Jake está haciendo un trabajo que a ti te gustaría tener. Lexi levantó la cabeza esperando ver a Jake. . Pero en su lugar vio a Brad McCauley caminando enérgicamente y directamente hacia ella. yo lo arreglaré. Creo que él tiene celos de algo más que del trabajo. Lexi. Se puso de nuevo el sombrero y se bajó el ala sobre los ojos. Brad? -Algo en ese hombre me irrita. y las comidas en el rancho nunca habían sabido mejor. El grado de su alivio le indicó lo preocupada que había estado. yo no haría eso. Jake está ahora a cargo del rancho y yo he estado fuera todo el día.

-Sólo quedan dos noches -le cogió la mano . ¿Y qué estabas haciendo? ¿Mirando desde la ventana? . ¿Te has decidido sobre el baile de este fin de semana? Aún me gustaría llevarte si tú quieres ir. -¿Vas a entrar? Ella no podía ver su rostro claramente por las sombras..? -No... -¿He dicho que algo vaya mal? -No. No confío en McCauley. Me has pillado desprevenida. Necesitaba una noche para saber cómo se lo diría. más relajado-. Lexi se alarmó. No necesitaba una noche para saber que no iría al baile con Brad. ¿Sabes que pensaba llamar a papá al hospital? Jake se acercó a ella. Lexi se sorprendió. -¿Ocurre algo? ¿Jamie.. Jamie está bien. Te diré algo. pero su voz no sonaba alegre. ¿Y adivinas lo que vi en su lugar? -Lo que viste fue que se quejó sobre ti. Me parece bien. Entonces se abrió la puerta de nuevo y una figura alta y oscura apareció en el rectángulo amarillo de la puerta. ¿entonces qué va mal? Jake bajó los escalones y se apoyó contra uno de los pilares que soportaban el techo del porche. -Oh. . -Eso no sería buena idea. -He estado esperando a que volvieras a casa. pero sonaba así tu voz. -Lo estoy -se sentó de nuevo en la fuente -. Debes estar agotada después de todas las horas que has pasado en ese hospital.La verdad es que sí -dijo Jake despacio-. -A nada -la miró de nuevo. así que estaba viéndole marcharse. Jake cerró la puerta y avanzó hasta el extremo del portal. No sabía que fuera tan pronto.Brad bajó la mirada. piénsalo esta noche y dame la respuesta mañana. haciendo los deberes. -¿Es este fin de semana? -Claro -sonrió-. Está arriba. -Pensé quedarme aquí un rato para disfrutar del aire fresco --respondió Lexi suavemente. -A lo mejor simplemente no me gusta que le des la mano a un ladrón como Brad McCauley. Te haría bien salir y divertirte un poco. -¿De qué estás hablando? -preguntó de pronto enfadada--. Se frotó la mano contra la falda mientras le veía marcharse. ¿Te parece bien? -Muy bien-Lexi sonrió mientras apartaba la mano-.

Jake. -¿Cuál de las dos? . -Aún no me he decidido. y Brad es ahora el capataz. -¿Sí o no? -preguntó de nuevo. y al ver el triunfo en los ojos de Jake. ¿Sí o no? -No lo sé. -Estoy haciendo el tonto -repitió suavemente con furia en la mirada -.-Eso es lo que le he dicho.No es asunto tuyo. Lexi se agarró a él. Sus dedos se metieron por su pelo en la nuca. -Estás haciendo el tonto con esta vendeta. Su puño se cerró en su pelo y tiró suavemente. No podía decirle que había ganado. Sus muslos rozaron los suyos. echándole la cabeza hacia atrás. ¿cuál es el problema? -¿Por eso te estaba dando la mano? ¿Te estaba dando las gracias por salir en su rescate? . eso es lo que he dicho -Lexi levantó la barbilla. ¿Yo soy el tonto? A mí no me lo parece. pero enfréntate a los hechos. Palpitando. pero no podía rendirse a él. Ese hijo de puta susurró Jake. A Lexi le latía muy deprisa el corazón. hundiéndose en el beso que había dejado de ser furioso y se había vuelto profundo y salvaje. Así que le prometí que yo solucionaría todo. Sí. -¿Qué quiere decir eso? Es una decisión simple. Su muslo empujó entre sus piernas. Su respiración acariciaba sus mejillas mientras sus labios bajaron tanto que casi rozaron los suyos. Lexi tenía la espalda contra la fuente.gruñó Jake. pero Jake siguió avanzando. Así que supéralo ya. -Tienes suerte de que no te abofetee por esto. -¿Superarlo? ¿Superarlo? -casi gritó -¿Es eso lo que has dicho? -Sí. Bueno. Sus pechos le hormiguearon. Dejaste el trabajo. y deseaba . cambió rápidamente-. -Sí. Su boca cayó sobre la suya en un beso castigador y apasionado. -¿Vas a ir con él? -preguntó Jake ignorando su amenaza. presionando íntimamente mientras su lengua penetraba despacio en el suave interior de su boca. -¿Qué te pasa? -preguntó Lexi poniéndose de pie con las manos en las caderas-. Lívida de furia. Yo no soy el que permite a un ladrón que me hable dulcemente y me lleve a la cama. No podía retroceder más. Sé que fuiste capataz aquí. -No -susurró al fin. Lexi apretó las manos en puños. -Maldita seas. pero me estaba pidiendo que fuera al baile con él el sábado.

Ella podía sentir su excitación. -Sshh -Jake la abrazó con más fuerza-. mirándola a los ojos-. y Lexi le ofreció su boca. ¿Por qué no nos sentamos? Perpleja. -Te deseo tanto que no puedo soportarlo -susurró seductoramente Jake. y se sintió culpable por haber permitido que la lujuria la cegara y dejarle así. . incapaz incluso de creer lo que le estaba pasando. Y he estado medio loco de pensar en esto. Lexi gimió y apretó la cara a su cuello.No debí. enviando explosiones por el cuerpo de Lexi. su cuerpo y su alma. Y esto. Siempre lo había sido. La boca de Jake se cerró sobre la suya. . Lexi se detuvo al oírle y entró al salón. y él a su lado. -¿Esto? -Esto -Jake se apretó contra su estómago. ¡Lo tengo! Cuando iba a subir las escaleras. Sé que estamos en medio del patio. Jake levantó la cabeza y ella jadeó cuando la cogió de la cadera y la sujetó mientras su muslo empezaba con unos empujones rítmicos entre sus piernas.. y estamos solos. Aquí no. -Vas a ir conmigo -Jake bajó la cabeza y habló junto a sus labios-. Y esto -su beso fue rápido y duro y su pierna se deslizó entre las suyas de nuevo--. Ella negó con la cabeza y gimió de nuevo. -Lo sé -Jake la soltó de mala gana y se apartó. Desde su encuentro en la fuente la noche anterior. Y cuando ocurra. Las terminaciones nerviosas seguían doliendo y palpitando salvajes. Estaba llena de deseo. Vio a Jake levantarse de la silla y levantar el puño triunfante. -Oh.. Jake. pero está muy oscuro. Pero pronto. contenta de tener una excusa para interrumpirle. un abultamiento duro y caliente latiendo contra su estómago. será una noche muy. incapaz de hablar. ¿Verdad? -Sí -murmuró Lexi. cogiéndola con su brazo bueno. sin dejar duda de su excitación-. -Lexi. Era suya. ella se sentó en el sofá. -No vas a ir con él. tomando lo que le ofrecía y dando ternura y pasión a cambio. luchando contra el placentero dolor en su interior. Otra vez no -suplicó Lexi. Capítulo 1 1 Y A está! -exclamó Jake colgando el teléfono-. muy larga. -¿De qué hablas? -preguntó.sentir el peso dulce de su cuerpo sobre el suyo. Subió sus labios a los de él. ¿verdad? . ahora no. iba a llamarte -hizo una señal al sofá frente a la chimenea-. no habían tenido un momento a solas. Jake la miró detenidamente.preguntó con voz ronca junto a su oreja.

Todas esas horas que pasaba con los ayudantes después del colegio le hicieron enterarse de muchas cosas. Lexi se apartó para mirarlo a los ojos. ¿Bueno. ya conoces a tu padre. y no sé qué más cosas donde él cambió un poco los números y se embolsó la diferencia. Tiene una buena cabeza para los números. pero no tenía nada concreto. porque quiero hablar contigo y no quiero que te disgustes. -No -dijo Jake con firmeza-. Tengo mucho más. -Oh. -¿Disgustarme? ¿Por qué? -Sobre unas cosas que he averiguado desde que estoy aquí. Estabas trabajando cada vez que he pasado por aquí. con la ayuda de uno o dos socios. -Oh. parece que lo han hecho más descaradamente. -Me alegra oír eso. podría notar algo que a él se le hubiera pasado. Lexi. No he hecho mucho más -susurró. No quería preocuparte. ¿Quién? ¿Lo sabía papá? -Lo sospechaba. sin poder creer lo que estaba oyendo--. -¿Y fue así? -Al final. tendrás que tener más que eso. A lo mejor no lo crees. -Yo tampoco. facturas del veterinario. pero Jamie ha sido de gran ayuda. Pensó que a lo mejor como yo era de fuera. -¿Cosas? ¿Qué cosas? ¿Y por qué no sé yo nada? -Oh. no veía que algo así importara. Y nos números no encajan con los que Brad McCauley le dio a tu padre. Cosas que tu padre me pidió que hiciera mientras él estaba en el hospital. ¿No? En primer lugar. alguien. cierto. qué es? -Bien.. -Sí. Es poco. Jamie me ha ayudado con las crías de las dos pasadas primaveras. -Mira. Y a medida que Frank se ha puesto peor. pero si vas a acusar a Brad de ladrón. Recuerda exactamente cuántas sobrevivieron durante los dos años pasados. venta de ganado. realmente le gustan esas crías. lo tengo. ella no veía por qué iba a mentir Brad. pero todo . quiero a mi hijo. sí que he pensado en ti -dijo jugueteando con su pelo y besándola suavemente-. Lexi sonrió. ha estado cuidadosamente quedándose con los beneficios del rancho. -No sabía que hubieras pensado en mí. La cuenta que él le dio a Frank se quedaba corta en diez crías el año pasado y quince este año.Te he echado de menos. Soy una mujer. y siendo un niño. -¿Por eso ha estado ayudándote? -Sí. Nunca cambiará -se encogió de hombros-. y en segundo. lo conozco. así que no debo preocuparme por nada. Tengo una caja llena de facturas de comida. desde hace ya varios años. Jake. Jake sonrió ya la besó una vez más. -¿Cómo? -se alarmó.

-Las noticias vuelan. -Un momento -dijo recordando la imagen apasionada de la noche anterior-. Ni siquiera Frank sabía que era Brad. ahí había muchas. y dudo seriamente que vuelva a trabajar de capataz de nuevo. estoy seguro de que no habría apuntado hacia él tan rápidamente. ¿Qué es esto. Lexi suspiró y Jake le acarició la mandíbula. -Aún así me hubiera gustado que me lo hubieras dicho. lo hará de nuevo.. -¿Pero qué hay del siguiente rancho al que vaya? Si ha hecho esto dos veces. A él podía no gustarle mucho Brad McCauley. Cada vez que lo intentaba empezabas a gritarle recordó Jake. El hecho de que tuviera razón. Al menos no era nadie que ella apreciara. -¿No? Jake se levantó y se unió a ella. ese. Puedo echar a MccCauley cuando quiera. ese. ahora me siento como una tonta. Hablamos esta mañana -dijo Jake-. tenía miedo de cuál pudiera ser la reacción de su padre. no hablé con tu padre hasta esta mañana. Frank piensa que tenemos todo lo que necesitamos. Ella dejó de caminar y lo miró. -¡Podrías habérmelo dicho! -gritó nada divertida. y se detuvo al ver a Lexi medio escondida detrás de Jake-. -McCauley tenía cuidado con quién metía en el asunto. ¿Está implicado alguien más del rancho? Él le levantó la barbilla. es posible. ¿Ese ladrón? -Hice lo posible por evitarlo -dijo Jake medio sonriendo. pero había confiado en él. -No. En eso podía estar agradecida. pero yo sabía el resto. Lexi? ¿Hablaste con él como me dijiste? . -¿Ibas a dejarme ir al baile con ese. -¿Qué diablos quieres ahora. -Es difícil de creer -dijo despacio-. -Bien. estoy seguro. -¿Vas a echarle simplemente? -dijo ella sintiéndose enfurecer-.. Thorn? -gritó. -No lo sabías. Yo salí con ese hombre y yo le defendí.suma. Sin previo aviso.?-se detuvo-. Ella soltó el aire que había aguantado. pero nosotros sólo queremos librarnos de él. ¿Lo sabe papá? Más que aturdida. sólo la irritó más. Y posiblemente uno nuevo. ¿No ha quebrantado ninguna ley? -Bueno. No le será tan fácil la próxima vez. poniéndose de pie y caminando de un lado a otro. ¿Sabías esto anoche? -Bueno. la puerta se abrió y Brad McCauley entró como una tormenta. -Un tipo llamado Pepper. Carver. Esta mañana he averiguado que no es la primera vez que ha hecho algo así. Lexi se volvió para mirar sobre su hombro el montón de cajas junto a la mesa. y si yo no hubiera sido tan celoso respecto a Brad. Si quería evidencias.

-Bueno. y yo he decidido que quiero mi casa. El alquiler de Frank ha terminado. Ya es hora de que arreglemos algunas cosas aquí -se sentó en la silla junto al sofá y esperó a que ellos se le unieran. -Ya lo ha hecho. Jake rodeó a Lexi de la cintura. -Bueno. preguntándose cuánto tiempo más alargaría el asunto.-Me temo que no he tenido la oportunidad. Lexi y yo hablamos anoche y de nuevo esta mañana. supo que no tenía prisa. Brad gritó. no hay nada que podamos hacer -puso su mano sobre la que sujetaba la cintura-. Jake tiene mi total aprobación. Puedes hacerte el mudo. Por el brillo frío en sus ojos. -Claro que sí. Si quiere tener su casa. Brad -respondió Lexi luchando por contenerse-. Lexi. puede que entonces podamos sentarnos todos -Brad cerró la puerta tras él y entró en el salón-. en absoluto -dijo Brad con confianza-. Puedes hacerte el sordo y el ciego. -Quizá sea mejor que nos dejes solos unos minutos. para empezar. -Me estás tendiendo una trampa.Bueno. Creo que me gustaría que me devolvieras mi casa. Irá conmigo. Lexi levantó su mirada hacia Jake. Jake negó despacio con la cabeza. . Brad -Jake apretó la mano en su cintura--. ¿Crees que podrías estar fuera mañana? Puedes usar el granero para guardar tus cosas hasta que encuentres otro lugar. ¡Lexi. enviaré a Twyla a limpiarla mañana por la tarde. Si puedes estar fuera mañana al mediodía. Si ella no estuviera convencida de su culpa. . no le escuches! Brad la miró desesperado. ¿y qué diablos se supone que haré entonces? -Ya llegamos a esa parte. ¿Aún quieres que se quede Lexi? -Lexi -Brad la miró suplicante ¿No puedes detenerle? ¿No puedes hacer algo? Sabes que esto no está bien. Esa casa es el aposento del capataz. -Espera un momento. Todo el mundo lo sabe. Quiero que Lexi oiga todo lo que tienes que decir. -No. Jake me habló antes a mí. -¿Qué? -bufó indignado levantándose de la silla. Puedes hacerte el inocente. Y por cierto. Creo que Brad preferirá hacer esto en privado. Y yo también. De pie y escupiendo fuego.No sé de qué hablas. Jake le indicó las cajas y los papeles que había sobre la mesa. ¿Qué resto? Con un movimiento de la cabeza. -¿Es resto? -Brad se tensó y dio un paso atrás -. -La verdad es que Jake está en su derecho. -Y otra cosa -añadió Jake-. Y en cuanto al resto. No. esa casa es mía. ¿qué hay de esos recibos que has estado buscando para mí estos días? . no irá contigo al baile. casi hubiera sentido pena por él. Brad. Brad. pero sabes lo que hiciste.

sorprendida de la sinceridad en su voz. No necesito que tú libres mis batallas. -¿En qué estaría pensando yo? -No lo sé. Has estado deseando esto desde que llegaste aquí -dijo Brad con los dientes apretados-. e intentaste usarme. ¿Significa eso que te vas a mudar a tu casa? -Eso estaba pensando. Tienes suerte de que todo lo que vayan a hacer sea echarte. Si por mí fuera. Tú serpiente rastrera. ¿Qué se supone que puedo hacer si sales con él y te lesionas de nuevo? Después de todo.Yo también. tú acabas de echar al único otro hombre que me ha pedido que le acompañe al baile el sábado por la noche. Él la besó. -No estaba librando tu batalla. Si estuviera en tu lugar. . -Un placer. sino la mía. -¿Qué diablos significaba eso? --preguntó Jake -. ¡Ahora. No quiero ver tu cara hasta que recojas tu cheque mañana. pero me enfrentaría a ti cuando quisieras intentarlo. ¡Tú!-señaló a Brad con un dedo al pecho . Sonriendo. -¡Me encantaría! -¡Estoy segura de ello! -Lexi se liberó del brazo de Jake y se puso entre los dos hombres . Nadie te cree ya. Apuesto a que te sientes muy bien ahora. sal de aquí y empieza a hacer las maletas.-Ríndete. y si oigo alguna amenaza más de cualquier tipo. él la abrazó. muévete! Con una mirada final en la dirección de Jake. Brad -dijo Lexi despacio-. pero yo quería pararlo antes de que llegara más lejos. Por si acaso. el fuego salió de los ojos de Jake. te doy las gracias más sinceras. . Brad salió de la casa. y una suave sonrisa apareció en sus labios. -Será mejor que volvamos al trabajo ahora. simplemente llamaré al sheriff para ver qué piensa él de este asunto. Tus obligaciones como capataz han terminado. y la soltó despacio. -Bueno. Él la estrechó. Le robaste a mi padre. -¿Qué pasará la semana que viene? -Supongo que para entonces yo podré ocuparme de casi todas las obligaciones de un capataz. Puedes recoger el cheque mañana al mediodía. Despacio. me marcharía antes de que se dijeran más cosas -le aconsejó Jake con voz fría como el hielo . Brad se acercó un paso. -El señor Conley te ofrece generosamente dos semanas de indemnización si desapareces rápida y silenciosamente. irías a la cárcel. -Eso estaría bien. Puede que yo no esté totalmente curado. Tengo que hablar con Manuel para que reemplace a McCauley hasta la semana que viene. -Estoy deseando que llegue mañana por la noche. Lexi sonrió despacio.

De acuerdo. -Al menos yo tengo donde esconderme. Ojalá no fuera un momento tan malo para que su hermana apareciera. pero ella estaba muy aliviada de todos modos por la seriedad de sus palabras. podría haber venido antes. no es igual que si ella tuviera parentesco de sangre. -Con toda la atención que Jamie recibe en el rancho. La familia es la familia --dijo Lexi tajante. -Estás muy a la defensiva para no estar ofendida.. Más tarde -la besó con suavidad antes de soltarla -. No estuve casado con Dolores ni un mes antes de darme cuenta el gran error que había cometido. Después de todo. Tienes razón -dijo al fin-. -Perdóname. mañana. De todos modos. -No me gusta hacer esa distinción. es la única tía que tiene. no. -Oh. No sé qué me ha pasado. Jake abrió la puerta de su rancho y esperó a que Lexi entrara. ¿De acuerdo? Él se había confundido en lo que le pasaba a Lexi. yo siempre he querido que pase más tiempo con Jamie. -No estoy ofendida dijo Lexi incapaz de ocultar su molestia. Lo que significa que ella o viene a recrearse o a curar sus heridas. Después de todo. Será mejor que vuelva a trabajar ahora. Estaba hablando de venir de visita cuando él saliera del hospital.. Sólo en caso de que te preocupes. -Posiblemente. Sonrió. Jake sonrió suavemente. -Algún día no muy lejano. -Mi madre dijo que estaba esperando la respuesta de una prueba que había hecho. Ella se apoyó en él. Pero la excusa sonó tan débil para Lexi en ese momento como había sonado cuando su madre se la había dicho. -Puede que no estemos siendo muy amables. Lexi respiró profundamente y se forzó a calmarse. ya que él había tocado una fibra sensible. no creo que se sienta rechazado. -Cuéntamelo ahora -susurró. Además. -No iba a decir nada. Puede que podamos hablar más en el baile. pero tu padre mencionó que Dolores lo llamó ayer. y sé que él es su único padrastro al que ha llamado papá. no ocurrirá de nuevo. Jake soltó una risa. -Creo que yo sí -Jake la cogió de la muñeca y la acercó a él-.-¿Por si acaso qué? Jake hizo una mueca. Justo al . No quería ofenderte. y algunas veces me preocupa que se sienta rechazado. fue su padre durante seis años muy formativos. -Si tanto le preocupa. te contaré realmente todo lo que pasó -dijo Jake. Dolores realmente tiene mucho cariño a mi padre.

Ella asintió. Los dedos de Jake rozaron su barbilla. De todos modos. La única cosa que faltaba esa vez era la idea romántica de que esa noche sería el comienzo de una nueva vida para los dos.traspasar la puerta. Hay un radio cassette en la esquina. ¿Por qué no pones una cinta que te guste? Mientras él se ocupaba con el fuego. ella se levantó un poco la falda de vuelo. sentía en ese momento. sus esbeltas piernas estaban cubiertas de medias negras. -Creo que puedo prescindir de esto el resto de la noche. recuerdos de aquella noche llenaron su cabeza. Debajo. cogiéndola de la mano. Jake bajó la mano y dio un paso atrás. él vaciló. -Parece igual. viajando de un lado a otro de la mandíbula. vio la luna de aquella noche. Jake se levantó y extendió la mano hacia ella. mezclándose con la luz de las velas en la habitación casi vacía del rancho de Jake. devolviéndola al presente. Por esto. aclarándose la garganta. Tanto que he tenido que sacarte del baile para tenerte para mí solo. ya que había sucumbido a la tentación y se había vestido sólo para él-. Las mismas emociones de aquella noche de once años antes.dijo volviendo a abrazar a Lexi-. entonces se apartó y se quitó el cabestrillo del hombro. el . -No. perdida en un ensueño tan real que casi podía tocarlo. sintiéndose extrañamente como si estuviera entrando en un sueño. Mientras la música les rodeaba. -¿Crees que debes? Me lo pondré más tarde . brillando grande en un cielo sin nubes. ella caminó hacia sus brazos abiertos. ella se detuvo. Estás maravillosa. y una vez más. que volvió a caer un poco más arriba de sus rodillas. La luz de una luna llena entraba por la ventana llenando de un suave brillo la habitación vacía. -Será mejor que encienda el fuego -señaló a la pared del salón-. Lexi buscó entre el pequeño montón de cintas hasta que encontró una romántica. -Pues has triunfado. De todos modos me sentía un poco cohibida. -Espero que no te haya importado dejar pronto el baile -Jake interrumpió sus pensamientos. Acompañando sus palabras. La puso. y en sus pies había zapatos negros de tacón nada apropiados para un baile en un granero. Once años parecían haberse derretido. Una vez más. -¿Me concedes este baile? --Me encantaría. Ése es el efecto que buscaba. -Gracias -Lexi bajó la mirada avergonzada. -¿Por mi? -No -Lexi hizo un gesto a su vestido corto y muy femenino-. ¿verdad? -preguntó Jake. Sonriendo.

insistió Lexi recordando la razón por la que ella estaba allí. -Eso fue hace un mes. Jake -dijo ella suavemente . Lexi no había visitado el pequeño rancho de Jake desde la marcha de Dolores. pero sabía que estaba ahí. y en ese momento estaban hechos un montón en el suelo de la camioneta. Esa bruja consentida está intentando quedarse con todo lo que no pudo llevarse la primera vez. Lexi se acercó a él. -Pero tú estás enfadado . Ella recordó los papeles del divorcio que habían llegado ese día. ni lámparas ni cortinas. -Jake. Durante tres años. Jake levantó la cabeza para dar un trago de whisky. Durante tres años había visto indefensa cómo Dolores había denigrado a la persona que ella más . con sólo la luz pálida de la luna entrando por las ventanas. Lo quiere todo. Feliz entre los brazos de Jake.. -¿Te refieres a los muebles? Dolores. -¿Por eso te mudaste a la casa de los trabajadores después de que Dolores se fuera? Pensé que era porque no podías estar aquí sin ella. dejando la botella medio vacía en la repisa con un golpe. y ni siquiera un cuadro en una pared. rodeada por los brazos de Jake. estoy enfadado -gruñó-. -Sí. ¿Qué ha pasado. moviéndose al sonido de una canción de amor. No podía recordar la última vez que había sido tan feliz. Pero sólo porque esté poniéndome mejor. no pienses que te vas a librar de mí. Tampoco podía ver el dolor. -No lo sientas --la abrazó-.médico me dijo que posiblemente me lo quitará esta semana que viene. se había mantenido al margen. y a mí me falta mucho para irme. La única luz procedía de las ascuas moribundas del fuego y la luna entrando por las ventanas. anhelándole mientras él pertenecía a otra mujer. Al menos. Lexi le vio quedarse quieto mirando las ascuas. la noche que había pasado entre los brazos de Jake.. Con la débil luz. No está contenta con la mitad de lo que queda. fue transportada a aquella noche. Tu padre aún necesita tiempo para estar bien. Se ha llevado hasta las bombillas. La risa de Jake fue un gruñido. No había muebles. me he librado de ella. Lexi se apretó a él. primero cuando él había salido del rancho y luego cuando se había marchado del bar donde había acudido a ahogar sus penas. Lexi se rió.. Desolada de verle sufrir tanto por su hermana. -No exactamente. Jake abrazó a Lexi sujetando en la mano una botella de whisky. lo siento. Entonces. Sin soltarla. ¿No has podido al menos poner bombillas? Él se giró y caminó hacia la chimenea. ella no podía ver la furia que sabía había en sus ojos. Jake? -preguntó Lexi por encima de una canción country que sonaba desde la camioneta abierta aparcada delante de la casa. la razón por la que había seguido a Jake.

Eres libre. Vine después de que estuviera Twyla limpiando y la hice -sonrió-. Las palabras produjeron estremecimientos de placer por su espalda. -Por favor -susurró ella en una agonía de deseo-. -No. date prisa. Jake la abrazó más y la besó el cuello. Pero nada de eso importaba esa noche. Eres sólo una niña. Lexi echó la cabeza hacia atrás y gimió en voz baja al recordar aquella noche. -He estado esperándote. -Lexi. -¿Cama? -abrió mucho los ojos-. -Qué agradable es estar así -susurró Jake junto a su oído-. ¿Pensabas que iba a seducirte sobre el suelo del salón? -Esperaba que tuvieras una alfombra de piel de oso en alguna parte. . Ella lo sabía. -¿Estás segura? -Completamente. Hazme el amor. -Ah. Y su cuerpo gritaba ser tocado. -No sabes lo que estás haciendo --dijo Jake haciendo un último y débil intento por disuadirla. Esa noche sólo quería revivir la magia que había conocido sólo una vez en su vida. Jake -lo miró con pasión-. Por favor. Sus pechos deseaban su tacto. él se rindió. -Sabes que eso no es cierto -Lexi frotó su mejilla contra su hombro-. Había muchas preguntas sin responder. Lexi -dijo él empezando a apartarse-. aunque él tratara de negarlo. Lexi gimió de nuevo. Lo deseaba tanto como él a ella. -Lexi. No me tientes.deseaba. -Puede que la próxima vez. -Muéstramelo. Él sonrió más. ¿Tienes una cama? -Me la trajeron esta tarde. muchas cosas que nunca había entendido. Y con eso. Jake. -Tienes mi solemne palabra de que nunca me arrepentiré de esto mientras viva. -No quiero apresurarme. -Espero que no te arrepientas por la mañana. -Te cogería en brazos y te subiría a la cama si pudiera. Si tienes algo de compasión. ¿Cómo pude cometer semejante error? ¿Cómo pude haber aguantado tanto tiempo? -Ya ha terminado. Él enterró los dedos en su pelo. Ella apretó los labios a su cuello y sintió su pulso salvaje. Soy demasiado mayor para ti. No sabes lo débil que soy. Ya no soy una niña. Jake -subió las manos por sus hombros-. te he echado de menos -besó el escote de su vestido. Los dos lo somos. -Tengo diecinueve años.

Extendió la mano para ayudarla a salir de la prenda. cogió sus pechos enfundados en seda en sus manos y acarició los pezones que se endurecieron al momento. Dándole la espalda. Lexi se volvió hacia él. Por primera vez. se sentó en el borde de la cama y extendió su pie con bota. a pesar de la banda de vendas blancas que aún protegían sus costillas. Él había hecho eso para ella.Puede que la próxima vez. Él le rodeó la cintura con los brazos y la acercó -Puede que no. y sólo para ella. Lexi no ofreció resistencia cuando su mano . un brillo de verdadera esperanza nació en el corazón de Lexi. Deteniéndose. . dirigiéndose a la segunda bota. sus dedos cogieron la remallcra v la haiaron.Cogiéndola de la mano. Una vez más. Ahora yo puedo hacer lo mismo por ti. Al ver su mirada. Él se puso detrás de Lexi y puso las manos sobre los hombros del vestido bajándolo y soltándolo para dejarlo caer hasta sus pies. Dejando caer la segunda bota. la luna también entraba por la ventana. completa con almohadas mullidas y edredón. Cuando egó a lo alto de su vestido. Él la cogió de las caderas mientras ella lo miraba de arriba a abajo. iluminando una cama con dosel. No era ni siquiera una cama que Jake hubiera elegido para él. Jake se tocó suavemente las vendas. Cuando fue a desabrochar el cierre. Lexi la ahogó. -No creo -dijo acariciando las caderas de Lexi. Lexi le cogió la mano. Y una vez is. Tú me ayudaste una vez a desnudarme. tiernamente. nació la esperanza. de arriba a abajo. Jake sonrió mientras desabrochaba el botón metálico de su cintura y bajaba la cremallera. Con una sonrisa. Suspirando. Soltándola de la mano. Lcxi tiró de la bota extendida y la dejó caer al suelo con un golpe. -Es lo justo -susurró él-. Lexi aguantó la respiración mientras el aire frió acariciaba su piel desnuda. Jake se desabrochó la camisa sin esfuerzo y la dejó caer al suelo. -Será mejor que antes me ayudes tú con esto. Jake la miró despacio. Allí. Pero creo que no debo pasarme. Entonces. Ésa no era la cama de un hombre errante. la llevó a su dormitorio. Lexi repitió sus anteriores palabras. Su pecho y hombros bronceados y musculosos eran incluso más impresionantes bajo la luz de la luna. La próxima vez será muy pronsi yo puedo elegir. -Ojalá pudiera quitármelas. casi con miedo de creer en ello. La mano de Jake subió por su espalda. -Tú primero y miró los vaqueros que aún le cubrían. casi con reverencia. -Supongo que los mocasines no habrían valido para el baile -murmuró.

Al liberarse su erección y frotarse contra su muslo. Jake cerró la boca sobre su pecho y lo chupó. Luego se tumbó a su lado y bajó un dedo por sus pechos y por su estómago. él le quitó las medias. -No hay peligro de que eso ocurra. Capítulo 12 . Acabada la paciencia. Al menos hasta que mis costillas estén bien. Con un gruñido. y él rozó con sus nudillos la cara interna de su muslo. quitándole los vaqueros en el proceso. Entonces se puso encima de ella. -Ojalá hubiera podido esperar -murmuró Jake metiendo los dedos bajo el encaje de sus braguitas y acariciando sus caderas-. -No importa lo que ocurra -dijo Jake cogiéndola de la mano y llevándola hacia la cama-. -Ssh -susurró Lexi--. Me quitas la respiración. hasta que su pie descansó en su muslo. hasta que ella se quedó solamente con braguitas y sujetador. Cuando al final apartó los labios. su boca acariciaba sus pechos. Pero creo que hubiera reventado de tanto descarte -le bajó la prenda por las piernas . Ella se giró hacia él. El único modo en que podrías decepcionarme es parando. Jake se puso de pie. Mientras su dedo seguía bajando hacia el suave bosque de rizos sobre sus muslos. los dos se quedaron jadeantes. Prometo no gritar de dolor. tan cerca de ella que su pecho rozó sus pezones. y abrió las piernas invitando. -Y no importa lo mucho que lo desee -murmuró ella--. Un millón de terminaciones nerviosas en el cuerpo de Lexi pidieron más. Lexi sonrió suavemente mientras él apartaba el edredón y ella se metía entre las sábanas. Sólo espero no decepcionarte. Sus respiraciones eran jadeantes. La cogió de las manos y las bajó por sus caderas. apretando sus pechos contra él y cubriendo su glorioso cuerpo con el suyo mientras la besaba con pasión y ternura. le desabrochó el sujetador y lo dejó caer sobre las braguitas. Muy despacio. mientras sus dedos separaban la abertura húmeda entre sus muslos y se metían dentro. Jake se liberó rápidamente de los vaqueros.bajó a su pantorrilla y suavemente le subió la pierna enfundada en medias. no te abrazaré con exageración. Con un movimiento rápido de sus dedos. cogió a Lexi y la besó con voracidad. Lexi aguantó la respiración y se echó hacia atrás. Los echó a un lado de una patada. derritiendo su cuerpo y su alma. Jake se arrodilló junto a ella mientras sus ojos recorrían su cuerpo maravillados.

Era la luz del sol y la risa y el oscuro deseo. -Mañana a lo mejor me duelen un poco. Él se movió un poco. no! Jake se apartó. -Lexi. acariciando la piel suave y caliente contra su erección. sí.. Además. despacio. El sexo era una cosa. Pero la deseaba. Estremeciendo con espasmo tras espasmo. Pero sabía que después de hacer el amor era muy fácil hacer promesas que no podría cumplir. él no tenía derecho a decir esas palabras. de todos los modos en los que podía pensar.. -Jake. para el día después. Lexi sintió que algo iba mal. Y aunque no fuera así. Entonces. él podría ofrecerle el mundo. Agarrándola hasta que cayó al fin. durante toda la noche. disfrutando de la deliciosa sensación de sus pechos y los rizos sedosos contra su muslo. rápida. «te amo». con un condón. más allá del dolor. Jake sintió su cuerpo explosionar en mil pedazos.C ON la cabeza descansando en su hombro bueno. Jake apretó su frente a ella y susurró su nombre. Con un grito. Y era suya. Sí. ella le puso la mano en el brazo y le sacudió suavemente. suave y caliente. Jake? Incluso con las palpitaciones posteriores al orgasmo. Jake -su nombre era un sonido gutural al ritmo de sus empujones-. Cuando él simplemente la miró horrorizado y en silencio. . y Jake se sintió endurecer. -¿Qué ocurre. para el día siguiente. -¿Cómo están tus costillas? -preguntó suavemente acurrucándose y sintiendo su mejilla rozar el sudor caliente y húmedo de su axila. Jake la tumbó de espaldas y se puso sobre ella mientras se metía entre sus piernas y se levantaba y entraba en ella con un limpio empujón. rozando con sus labios los suyos. Lexi se arqueó más y se puso tensa. ella empezó a moverse agarrándose a él mientras gemía y jadeaba. Era todo lo que él había soñado en una mujer. Ella se arqueó hacia él. Para esa noche.. Jake seguía siendo un vaquero sin futuro y nada para ofrecer a una mujer que se merecía mucho. Ella se apretó más a él. sí. que se levantó alta y dura y exigiendo atención.. En ese momento. Lexi sonreía feliz. Mientras ella le aceptara y él pudiera soportar el dolor de saber que no duraría. ya las había dicho con su cuerpo.. Jake se reprimió las palabras que deseaba decir. pero sobreviviré -dijo sonriendo. ¡Oh. Ella se cerró a su alrededor como un puño. Lexi apretó su cuerpo contra el costado de Jake. con una fuerza más allá de la pasión. El momento pasaría. Lexi rozó su muslo sobre él. Su pierna estaba sobre la de él y él le acariciaba la cadera. Esa juguetona y dulce y apasionada.. la deseaba. oh.

-Pues ahora creo que tenemos un pequeño problema. -Y tú -susurró. Los ojos de Jake brillaron. Eso es todo lo que necesitas saber. ¿qué pasa? -Lo siento. porque. -Quizá debamos dormir algo ahora. ella me dijo que ella y Jamie estarían bien durante un día o dos.-Jake. pero te diré que recientemente acabo de empezar a tomarla de nuevo -replicó. -Nunca se me habría ocurrido que usaras una proteCCIOII tan constüntf -No es asunto tuyo. Además. y que piensa que tú debes descansar algo antes de que Frank vuelva a casa del hospital.. Me olvidé. podríamos quedarnos aquí encerrados semanas.. Nunca. No quería dormir.. Lexi le agarró de la cintura y cerró los ojos. -¿De qué hablas? -Yo no.. -buscó un modo de decirlo delicadamente-. molesta de sentir la necesidad de darle explicaciones. Pronto amanecerá. Sólo quería estar despierta entre sus brazos y disfrutar de la magia de esa noche. -No tienes que preocuparte por eso. ¿Por qué? -Bueno. Él se estiró a su lado y le giró la cara hacia él. -Yo nunca hago el amor sin protección –dijoJake solemnemente-. Ella no quería pensar en el mañana. -¿Tenemos que irnos ya?. -¿Por qué dices eso? Con toda la comida que ella ha dejado en la cocina. Lexi miró donde él había tirado los condones que había usado al principio de la noche. -Eso es cierto -sonrió-. ¿verdad? -No -negó Lexi acaloradamente. No creo que nos espere. -¿Uno o dos días? ¿Ella espera . Lexi se levantó apoyada en un codo y lo miró. -Pero has estado pensando en ello.. -¿Cómo de reciente? -Recientemente. -¿Quieres decir que tomas la píldora? Ella asintió con la cabeza.. --Has estado planeando acostarte conmigo desde que llegué. Twyla pasará la noche con Jamie. y mañana será un día duro. decidiste estar preparada. No se lo dejo al hombre. -Eso no es diferente de un hombre llevando un condón en su bolsillo continuamente. . -Yo tampoco -le aseguró Lexi. Y por si acaso. -Eres maravillosa. No hay ninguna diferencia.No tienes que parecer tan satisfecho.. -hizo un gesto al suelo. Su sonrisa se suavizó y agachó la cabeza para rozarle la nariz con la suya. -No -Jake la estrechó.

Oh. Soy demasiado mayor para ti y no tengo nada que darte. Y no le gusta la idea de compartirme. Sólo me gusta oírtelo decir. me ha tenido a mí para él solo durante mucho tiempo. pero sabiendo que no lo había. He decidido quedarme aquí un poco más.. -¿Es ésa la única razón? -No. ni siquiera es la razón principal -dijo besándole la cabeza-. Y tu padre va a necesitar ayuda extra durante una temporada. pero al menos tenía un rancho y dinero. Seguía siendo demasiado mayor para ti. -Entonces no estabas interesado en mí -bromeó según sus propias palabras en la pizzería-. -¿Yo? -Tú -repitió-. Lexi. Lexi acarició los rizos de su pecho. Ha pasado mucho tiempo desde que no he tenido un auténtico hogar. -Lo sé. -Los niños pequeños y los padres no piensan así. En cuanto separaste de mí tu cuerpo sexy se dieciséis años. Pero tú ya lo sabes. ni siquiera contigo. deseando que hubiera un modo de retenerle. -De acuerdo. no pude más. Pero aunque Jamie valore mucho su amistad contigo. ya me entiendes. Es agradable. Puede aprender. -No puedo hacerte promesas. Tú. Después de ese baile lento que baile contigo. Jamie ya está mostrando signos de molestarse por ti. especialmente hasta que podamos arreglar el lío que ha montado McCauley. Lo mejor que podría hacer sería marcharme y no volver a verte. Yo tenía dieciséis años y tú eras un hombre mayor que necesitaba una verdadera mujer. Dejé temprano esa fiesta por una razón -le tocó la nariz con la punta del dedo-. Me encantaría. -Sí. hay algo que no te he dicho. Ya te he explicado que no era exactamente así. -No hables así --le besó el hombro. Con tiempo se acostumbra -¿Con tiempo? -Sí. lo estás haciendo -le aseguró Lexi-. Hubo un momento en el que podría haber sido diferente. -Es la verdad. me quedé pasmado al verme totalmente duro. pero no puedo.realmente que me quede aquí contigo uno o dos días? Jake sonrió. . ¿verdad? -No puedo hacerlo.. ¿verdad? Ella se apretó más a él. -Había esperado estar venciendo eso. ¿Qué pensaría Jamie? ¿Qué pensaría mi padre? -A lo mejor pensarían que eres una mujer adulta con necesidades de mujer adulta. -Lo había esperado.

No sé la razón. no podía creerlo. Jake hizo una mueca. y aunque así fuera. En cambio llegué a ser la madrina de novia de mi hermana tres meses más tarde. como si aún no pudiera creerlo. Durante un momento. Entonces luego hubo otros hombres y las deudas que acumuló y las facturas que me escondió. -No te rías -dijo Jake-. Jake movió la cabeza. -Ella sabía lo que yo sentía por ti.-Creo que sí -sonrió Lexi recordando como había intentado excitarle y había pensado que no lo había conseguido. como si estuviera volviendo a revivir una pesadilla. pero ella dijo que debía estar roto. Pensaba que después viviríamos felices para siempre. -¿Qué? -Yo sabía que había usado un condón. era la hija de Frank Conley! Era tu hermana. . Estuvimos juntos tres años y nunca la entendí. -No sabía que hizo eso. -¿Qué le pasó al bebé? -No estaba realmente embarazada. Ella siempre era buena encontrando el punto débil en los demás. pero ella no quiso. Nunca estuvo embarazada. -Lo sé. Te deseé tanto aquella noche. -¿La amabas? -No. Yo quería irme a casa contigo. -Ella me dijo que estaba embarazada. Creía morir a la mañana siguiente cuando Dolores vino alardeando de haber pasado la noche contigo. Sólo quería casarse -dijo con voz inexpresiva-. por el amor de Dios. ¿Sabes lo depravado que me sentí? -Ojalá lo hubiera sabido entonces -dijo ella con tono arrepentido-. Él lo dijo tan bajo que Lexi no estuvo segura de haberle oído bien. Quería que me hicieras el amor. Lexi estaba boquiabierta. Por suerte yo recuperé el sentido. ¿Qué pensabas que sucedería después de eso? -Tenía dieciséis años . o podría haberse vuelto mucho peor de lo que tú estabas buscando. porque estaba embarazada. ¡Diablos. No podía dejarla embarazada y abandonarla. Y algunas veces ella era tan dulce que yo casi pensaba que podría funcionar. Intentó de cirme que lo había perdido. Lo intenté. yo había pensado que serías para mí. -Durante unos segundos casi fue así. -No lo creo. obviamente oyendo eso por primera vez. Lo quería todo. Tenías dieciséis años.repitió como si eso lo explicara todo-. -Lexi. -La vida no funciona así. Le ofrecí pagarle el aborto. pero para entonces yo ya sabía que era una mentira. Se estiró hacia él. Lo siento.

Hicieron el amor de nuevo. Y le estaba costando mucho trabajo controlar la sonrisa que salía continuamente a su rostro. apretándola con fuerza. yo no era mejor que un animal herido. Puedo prometerte mucho más que una sola noche. ella se tensó y empezó a girarse. El sol estaba muy alto. Su maquillaje había desaparecido. Reprimiendo su furia y su frustración. ¿Después de que ella se marchara. con una pasión que sólo parecía crecer más con cada intento por aplacarla. Cuando mi matrimonio terminó. -Esperé tres años para que fueras libre -dijo Lexi sólo medio calmada por su abrazo-. -Yo no tuve derecho a hacerte el amor. -Intenta entender. -Esta vez quiero más que una sola noche -dijo Lexi suavemente -. yo acabé con una deuda que he tardado diez años en pagar. ¿Estabas simplemente furioso y yo resulté estar a mano? -Dios mío. Él se quedó callado un rato antes de hablar. una virgen. . sin una palabra.No puedo entender el modo en que te marchaste a la mañana siguiente. También puedo prometerte eso. Estaba sufriendo y estaba furioso. -¿Y qué hay de ahora? ¿Voy a despertarme una mañana para averiguar que me has hecho otro favor y te has ido sin decir una palabra? -No. pero incluso eso le hacía sentirse mejor. No puedo prometerte mucho ahora mismo. Lexi -dijo Jake incrédulo-. pero él la detuvo y la acurrucó contra su pecho. Yo sabía lo que estaba haciendo. no volveré a hacerlo. pero puedo prometerte eso.-Después de que todo acabara. ¿Por qué piensas algo así? . pero te hubiera hecho mucho más si me hubiera quedado. más cohibida se sentía Lexi con su vestido corto de flores y sus tacones. habría tenido que vender el rancho para cumplir al acuerdo financiero que ella me exigió. Tú tenías diecinueve años. Lo que hice fue imperdonable. Sólo te quería a ti. fue como la primera vez que te acostaste con ella? -preguntó Lexi sin poderlo evitar-. y cuanto más se acercaba la camioneta al rancho. todo mereció la pena sólo por librarse de ella. como si yo te diera igual. Si no hubiera sido por tu padre. -Sí -susurró-. Todo lo que él realmente le había prometido era que se despediría antes de marcharse. Jake. y no estaba pidiendo nada a cambio. Lexi descansó la cabeza en su hombro y escuchó el silencio. No se había peinado al levantarse y tenía toda la melena enmarañada. Y a pesar de ello. la noche que me hiciste el amor. Un hombre no toma el regalo que tú estabas ofreciendo cuando no tiene nada que ofrecer a cambio. Lexi. Sé que te hice daño marchándome de ese modo. ¿Puedes prometerme eso también? Él enterró el pelo en su cara.

Huele como si estuviera preparando un banquete. Si alguien nos ha oído llegar. -Tenemos esta noche. ¿Despreocupado? ¿Por qué? Por Dolores y también por lo de anoche. . Jake aparcó junto al coche de Lexi. ¿recuerdas? Además. -Hmm . -Todo parece tranquilo -dijo Jake ayudando a Lexi a bajar del camión y dándole la mano hasta la puerta-. --Bueno. Ella no nos esperaba hasta el lunes. -Había planeado volver antes de que nadie se levantara -se disculpó-. me dijo que quería preparar la casa para cuando volviera Frank. No. Parecía muy nerviosa.. estará preguntándose por qué no entramos.. pareces muy despreocupado por todo. Ahora tendremos suerte si llegamos antes del almuerzo. -Espero que Twyla no esté enfadada. Bueno. -¿Sabe que Dolores vendrá cualquier día de esta semana? -Sí.-Seguro que nadie adivinará lo que hemos estado haciendo -observó irónica soltando una risita. De mala gana. él abrió la puerta y la dejó entrar primero. No sería justo pedirle a Twyla que se quedara otra noche. pero odio pensar en dormir separado de ti. Los niños crecen muy deprisa actualmente. El domingo es su día libre. Estoy seguro de que encontraras la respuesta apropiada cuando llegue el momento. Siento que tenga que terminar. será mejor que entremos ya. El aroma a comida les llegó desde la cocina y llenó el vestíbulo. no me refiero a eso. -No me tientes. -Yo también -dijo ella poniéndose de puntillas y dándole un beso en los labios-.Jake respiró profundamente-. Por lo que yo sé. -A lo mejor. ¿Tienes alguna idea? -No. -¿Por qué no le dices la verdad? Porque no creo que deba discutir mi vida sexual con mi hijo de diez años. él ya se habrá figurado por qué no hemos vuelto. Jake se rió por su vehemencia. -No lo sé. Lexi cerró los ojos y respiró profundamente. y no se veían más vehículos. -A lo mejor encontraremos otro modo. El Bronco de Twyla también estaba ahí. -No hay problema. Supongo que Jamie no ha podido convencer a Twyla de ir a comprar una pizza. A ella le gustaba la serie de televisión que hizo Dolores hace unos años. Sólo dile que fuimos a un baile y nos estábamos divirtiendo tanto que no queríamos volver a casa. Aún no sé qué voy a decirle a Jamie cuando me pregunte dónde hemos estado. -Bueno. ¿Te arrepientes? -Sólo de una cosa. tú tienes mucha más experiencia con niños que yo.

Dolores. Ahora escúchame. -Apuesto a que lo intentaste con empeño -gruñó Jake mirándola con dureza. Él es un niño inteligente y sensible. Pero no puedo hacer milagros. . -No lo he hecho -discutió Dolores-. ¿Qué dijiste? -Creo que tienes la conciencia culpable -dijo Dolores haciendo una mueca. Jamie parecía bastante enfadado. apartando la mano de Lexi. Dolores levantó la barbilla. Nadie está teniendo nada. -¡Yo no empecé esto! --gritó Dolores-. ¡Basta! -bajando la voz. Déjalo ya. -Oh. Anoche fue la primera vez que incluso estuvimos a solas. Mi vida privada está fuera de los límites. poniendo al mismo un brazo en el hombro de Jake para detener la furia que sentía crecer dentro de él. Estaba empezando a preguntarme si apareceríais alguna vez. bueno. ¿y qué me encuentro? Te encuentro a ti. para empezar. acostándote con mi ex-marido.-Bien. ¿Cuándo llegaste? . Tú sí. Se puso delante de Dolores.. espero que no mezcles a Jamie en esto susurró Lexi con dureza. bien -se oyó una voz suave desde el salón-. Fue al baile a buscarte. que la miró asustada. puedes olvidarle ahora mismo. Imagina mi sorpresa cuando no llegaste a casa . Estuve casado contigo durante tres años. Mañana papá vuelve a casa del hospital y no habrá enfados. -No puedo creer que me digas eso -el rostro de Dolores se desencajó por el esfuerzo de aguantas las lágrimas. tacones de aguja y perlas. ¿qué podía decir yo? -Conociéndote pudiste decir cualquier cosa Jake dio un paso hacia ella--. Sobresaltada. bien. parecía como Grace Kelly. pero alguien me dijo que ya te habías ido. Jamie sabía que su madre fue al baile contigo. Con un traje a medida. idiota -gruñó furioso-. Vine aquí a estar con mi familia y para visitar al único hombre que ha sido como un verdadero padre para mí. Tú renunciaste a tu derecho de opinión hace once años. Lexi señaló con el dedo a su hermana. ¿Pensabas que no se daría cuenta? -No lo aguanto más -gruñó Jake. Lexi te ha conocido durante toda su vida. Lexi giró y se encontró delante de una elegante Dolores. Y lo que Lexi y yo hagamos o no. teniendo una aventura delante de sus narices.Anoche. Deja esta actuación. y cuando ella no volvió. No habrá tensión en esta casa. Y cualquier asunto sin terminar que tengas con Jake. -Dolores -Lexi sonó como débil gatito y se aclaró la garganta-. mi propia hermana. y nada de lo que yo dije le tranquilizó.-Dolores sonrió y las manchas rojas se volvieron fucsia -. amarguras ni discusiones. Las dos manchas rojas en sus mejillas eran el único indicio de furia que asomaba a la superficie. ¿Entiendes? Nada.. ¿Cómo esperas que reaccione? -Bueno. -De hecho. lo hice.. Dios mío -exclamó Jake-. no es asunto tuyo.

Ella lo miró y apartó la vista. -¿Para qué? -se encogió de hombros . no fue nada -Twyla dejó a un lado la cuchara de madera que estaba usando para remover una olla y dirigió toda su atención a Lexi-. Pero no tenías que preocuparte. -Oh. . -Sí -replicó Jake-. Jake no habría dejado que me pasara nada. eso fue hace varios meses. Y gracias por lo de anoche. ¿Dónde habéis estado? Apareció en la puerta del salón con las manos en las caderas. Cuando llegó junto a Jake. se marchó corriendo. Me estás poniendo nervioso con ese traje. -¿Debo ir detrás de él? Ni siquiera sé qué le molesta tanto. Lexi y Jake se dirigieron a ella a la vez. y aún no se encontraba preparada para hacerlo. Claro. Con el rostro furioso. corazón. Ponte ropa decente. -No te oigo negarlo. Jake. Como dijiste antes. el único momento en que eres sincera es cuando te estás admirando en el espejo. ¿Crees que hay alguna posibilidad de que podamos llevarnos bien durante los próximos días? -Oh. El bufido de indignación de Dolores fue lo último que Lexi oyó antes de entrar en la cocina y encontrarse con la mirada comprensiva de Twyla. -La cena pronto estará lista -dijo la mujer-. Yo lo intentaré. -Yo tampoco -Lexi miró pensativa hacia la cocina-. -Pensé que eras mi amigo -dijo. -Te lo dije -dijo Dolores satisfecha. ¿por qué no? -respondió Dolores-.-¿Cómo sabes que no soy sincera? -Dolores. -Bueno -intervino Lexi-. y las cosas eran más simples entonces. Jamie puso gesto de disgusto y se acercó. Dios mío -susurró Lexi desolada.verdad? Jake se giró y miró a Lexi sorprendida. sí admitió mirando a su hermana-. -¿Hay algo que yo pueda hacer? -preguntó Dolores mientras Lexi se marchaba. -Oh. -Sí. Él nunca lo entendería a menos que ella le contara todo. No había teléfono para llamar. desapareciendo hacia la cocina antes de que nadie pudiera reaccionar. -¡Eh! -se oyó la voz de Jamie desde lo alto de la escalera seguida por el sonido de su botas-. Se merece algo de . tengo más experiencia con esto. pero una sonrisa apareció en sus labios. Ella levantó las cejas perpleja. -He estado muy preocupado -añadió el niño. lo miró con los ojos entrecerrados. -¡Cállate! Con el grito aún resonando en el aire. Jake miró a Lexi. Me conoces demasiado bien. qué cosas dices. Aquí no vas a cenar con la realeza. -Oh. -Gracias -Lexi se detuvo en la puerta-. -Lo siento. Pero creo que será mejor que hable yo con él. Tú querías que viniera de visita. Si es que alguien tiene apetito.

Buscó por el jardín y no vio señal de Jamie. -Bueno. -¿Es eso lo que quieres? -Sí. Ha tenido muy poca últimamente. Y no se preocupe. Había sido allí donde ella había pasado algunos de los mejores y peores momentos de su vida. El abuelo estará en casa dentro de pocos días y entonces todo volverá a ser como antes. Tú siempre decías que entonces Jake se marcharía. -¿Estás enfadado conmigo? -Sí. -Pensé que te gustaba Jake. encontró a Jamie donde supuso que estaría. ¿por qué estás tan enfadado? --Porque tú no quieres que se marche. -Ya no. Me . señora. Capítulo 13 L EXI estaba sin aliento cuando llegó a la cima de la colina. Ni por un momento. Yo lloré cuando me dijo que ella me llevaría con ella. Fuera. Nos sentamos bajo ese pino. Me dolió demasiado para llorar. Estaría a medio camino de la colina en ese momento. -¿Te refieres a Jake? -¡Sí! -Jamie la miró un segundo. Esa vez no lloré. apoyando sus codos en las rodillas. en eso tienes razón -se encogió de hombros-. metiéndose más en su propio mundo. Delante tenía las montañas. Lexi se aguantó un suspiró y dio un paso hacia él. triste o una mezcla de ambos. Ella no sabía si su tono era esperanzador. -Eso espero -dijo Lexi antes de marcharse. no Lexi sonrió al recordar la noche anterior-. pero supo que no le encontraría. Jamie se movió. -¿Por qué? -preguntó con mucha suavidad. el sol brillaba. y allí era donde encontraría a Jamie esperándola. Me trajo mi padre. El lo entenderá. -Ahora sé la razón -dijo Lexi intentando sonreír-. Suavemente. -Entonces. Lexi se sentó sobre una roca. él me trajo aquí de nuevo. En lo alto de la colina. Detrás de ella había quedado el rancho. -No lo necesitamos. Tenía que decirme que mi madre volvía a enviar me a vivir aquí con él y que se quedaría a Dolores en California con ella. Lexi habló como si estuviera hablando para sí misma. Era una perfecta tarde de otoño. -Un años después. No quiero que se marche. una vista maravillosa que siempre conseguía calmarla. -Yo tenía cinco años la primera vez que vine aquí. Se echó hacia delante. sentado en una almohada de agujas de pino y mirando a la distancia.felicidad. -¿Se arrepiente? -preguntó Twyla como si ya supiera la respuesta. No quería marcharme de aquí. mirando a las montañas. El precio puede ser muy alto. dirigiéndose al viejo pino que había sido el refugio favorito de generaciones de Conley. -Bueno. y él me explicó lo que era un divorcio y por qué mi madre se iba a marchar. -Oh. entonces vaya a buscar a su hijo -Twyla cogió de nuevo la cuchara-.

gusta

Jake. Me gustaría que a ti también. -¡Pues no! -gritó Jamie apretando sus manos en puños, y mirándola con rostro furioso-. ¡Lo odio! ¡Ojalá nunca hubiera venido! Más que nada, Lexi quería coger a su niño entre sus brazos y abrazarlo hasta que la furia y el miedo hubieran desaparecido. Pero ya no era un niño pequeño. Era demasiado mayor para que los abrazos y besos curaran sus heridas. Su niño pequeño estaba haciéndose un hombre. A lo mejor debió haber dejado que Jake hablara antes con Jamie. A lo mejor un hombre sabría instintivamente las cosas correctas que decir. En su situación, Lexi tendría que valerse con la verdad, pura y simple. -Jamie dijo suavemente-. Te quiero mucho. Nunca querré más a nadie. Eres la persona más importante de mi vida y siempre lo serás. -¿Qué pasa con él? -Quiero a Jake. Yo no era mucho mayor que tú cuando decidí que quería casarme con él -dijo preguntándose si su hijo entendería lo que intentaba decirle-. Nunca sucedió. Posiblemente nunca ocurrirá, pero no voy a mentirte. Si Jake me lo pidiera, le diría que sí. -No lo hará --el tono de Jamie era más triste que enfadado, y las lágrimas asomaron a sus ojos-. Va a marcharse. Tú lo has dicho. -Y puede hacerlo, Jamie, pero no podemos evitar eso. Tú no le das la espalda al amor sólo porque tengas miedo de que no dure. Cuando se ofrece amor, se toma. Porque es algo muy precioso, aunque sea durante poco tiempo. -¡No me importa! -haciéndose un ovillo, Jamie acercó las rodillas a su barbilla y se rodeó las piernas con los brazos, hundiendo la cabeza--. ¿Por qué ha venido si va a marcharse de nuevo? Lo odio. Lexi no pudo más. No podía dejar a Jamie solo con su tristeza. Había veces cuando todo el mundo, incluso los niños, necesitaban un abrazo. Ella se puso de rodillas a su lado y cogió a su hijo protestón entre sus brazos. -Ssh, corazón - murmuró-. Todo va a salir bien. Tu abuelo estará pronto en casa, y estará con nosotros durante mucho, mucho tiempo. Y yo siempre estaré contigo. -No viniste a casa -dijo rodeándola de la cintura y enterrando la cara en ella. -Lo siento mucho. No quería quedarme hasta tan tarde. Es cierto -dijo terriblemente arrepentida y aguantándose las lágrimas-. Pero Twyla se quedó contigo para que no estuvieras solo. ¿No te lo dijo? -Sí -levantó la cabeza, sollozando--. Pero entonces llegó la tía Dolores, y estaba muy enfadada porque tú no viniste a casa y ella no podía encontrarte. Y entonces yo me asusté. Lexi suspiró y apartó con un dedo una lágrima de su mejilla. -Tú tía Dolores siempre monta mucho alboroto por todo. Yo no sabía que llegaría tan pronto. Y lo siento mucho. No debería haberte asustado así por nada del

mundo. -Está bien -encogiéndose de hombros con timidez, Jamie empezó a separarse de sus brazos. Dándose cuenta de que el momento había finalizado, Lexi le soltó. -Pero de todos modos yo he salido otras noches y tú no te has preocupado así. -Jake es diferente. -¿Qué pensabas que iba a hacer? -bromeó Lexi-. ¿Marcharse y llevarme con él? Un ceño apareció en el rostro de Jamie en lugar de la sonrisa que ella había esperado, y Lexi se dio cuenta de que sin darse cuenta había tocado una fibra sensible. -Podría -dijo Jamie a la defensiva. -No sin ti -le respondió Lexi con firmeza-. Nunca te abandonaré, y nunca te dejaré. ¿Me crees? Él asintió y enterró la cara contra ella de nuevo mientras sus brazos la apretaban con tanta fuerza que Lexi apenas podía respirar. Ella lo abrazó también hasta que él aflojó los brazos. - Bueno -preguntó suavemente-, ¿somos amigos ya? ¿Hay algo más que te disguste o de lo que quieras hablar? Él levantó la cara e hizo una mueca. -¿Por qué ha venido? -¿Tú tía Dolores? Jake asintió. -Pensé que te gustaba. -No la necesitamos aquí ahora mismo. Lexi encontró difícil no estar de acuerdo. Dolores siempre era inoportuna, y siempre había hecho estragos en todos sitios donde iba. -Me gustaría que la conocieras más, Jamie. Después de todo, es tu única tía, y creo que es importante que los dos paséis tiempo juntos. -¿Por qué? A ella no le importamos. Si fuera así, vendría más a menudo. -Ahora está aquí. -Eso es sólo por Jake. En cuanto llegó anoche empezó a preguntarme por él. Quería saber todo lo que hemos hecho juntos, todo lo que él me ha dicho. Ojalá se marchara. Lexi se quedó mirando a las montañas, intentando no perder el control. -No te preocupes, corazón. No lo hará de nuevo. ¿Estás ya listo para volver? -Sí -Jamie se apartó de Lexi y se puso de rodillas -. ¿Mamá? -¿Sí? -Me alegro de que hayas vuelto a casa. Ella le dio la mano y la apretó suavemente mientras regresaban. -Yo también, Jamie. Abatida, bajó la colina. Las posibilidades de pasar otra noche con Jake habían desaparecido. Con Dolores en el rancho y Jamie alerta, no tendrían muchas oportunidades para estar solos en los días siguientes.

Pero de todos modos, ése no era el momento para que Lexi pensara en su propia vida. Al día siguiente, su padre regresaría del hospital y necesitaría mucha atención. Y aparte de eso, tenía que encontrar un modo de que Dolores y Jamie se llevaran bien. En la puerta trasera, Jamie le pidió permiso para montar en su bicicleta un rato antes de entrar a comer. Lexi accedió y entró en la cocina, donde encontró una nota de Twyla diciendo que todo estaba preparado excepto el guiso del horno que estaría terminado cuando sonara el timbre, y que volvería por la mañana. Lexi miró el reloj y vio que aún quedaban quince minutos. Dejó la cocina, donde no había nada que hacer y encontró a Jake sentado en la mesa del salón. Levantó la cabeza de sus papeles en cuanto ella entró. -¿Encontraste a Jamie? ¿Está bien? -Sí -dijo sentándose en una silla . Estaba más asustado que enfadado. -¿No sigue furioso conmigo? -A Jamie le importas mucho, Jake. Creo que ése es parte del problema. Tiene miedo de tomarte mucho cariño y que te marches. Jake se levantó y se sentó en el sofá a su lado. -¿Y tú? ¿De eso tienes miedo también? -A veces -admitió. Él cogió su mano y la miró a los ojos. -¿Y si te digo que no creo que eso vaya a pasar? -Yo diría que «pensar que no vaya a pasar», no es mucha garantía de seguridad. Él sonrió. -No seguirás preocupada por Dolores, ¿verdad? No después de todo lo que te he contado. Lexi respiró profundamente. -Ahora mismo estoy preocupada por demasiadas cosas. Papá viene a casa. Dolores está causando problemas. Y yo no estoy muy segura de que Jamie me haya contado todo lo que le está preocupando. Jamie le acarició la mano. -No parece que haya mucho sitio en tu vida para mí -dijo sin dejar de mirar su mano. -Yo haré sitio. Sólo que puedo necesitar algo de tiempo. -¿Qué hay de esta noche? Ella notó de antemano la decepción en su voz, y sabía que él había adivinado su respuesta. -No me atrevo a marcharme. -Eso no significa que no pueda verte. ¿Puedes al menos reunirte conmigo fuera cuando todos se hayan acostado? Incluso aunque sólo hablemos, quiero pasar algo de tiempo a solas contigo. Ella se mordió el labio inferior y se perdió en sus ojos verdes. -Me encantaría. Deseando que la noche ya hubiera llegado con sólo la luna, las estrellas y Jake

Posiblemente no os venga mal pasar un rato juntos. ¿cuánto sabe de anoche? -Jake -dijo ella con tono incrédulo-. Tengo que decirle unas cuantas cosas. si no bajamos. en su habitación. -Bueno.. -Puede que sepa más de lo que tú piensas. -Bueno. Acabamos de descubrir que ya no tenemos nada que decirnos. por si acaso. ¿Sabes dónde está? -Creo que arriba. Tiene diez años. -De acuerdo -sonrió-. Vete. -Por si sale el tema.por compañía. -Será mejor que vaya a buscar a Dolores. mirando al campo. Algo en su voz llamó la atención de Lexi. no tardaré -se levantó-. ¿Os habéis peleado? -No. En el piso de arriba. ¿puedes decirle que es la hora de comer? -¿Estás segura de que tendrás apetito después de hablar con Dolores? Lexi sonrió. ¿no has hablado con él aún de la vida? -¡Jake! -¿Es eso un no? -Pensándolo mejor. Lo que pasara entre nosotros. Sabe que su madre se marchó contigo a un baile y no regresó hasta el día siguiente. sabiendo que no conseguiría una respuesta de él. puede que no sea tan buena idea dejaros solos. ella dejó el tema. Lexi observó a su hermana.. Ella había llegado a la puerta cuando Jake se aclaró la garganta. Bajaré lo antes que pueda. aunque su figura era más voluptuosa que nunca. Dolores parecía incluso más delgada que antes. . espero que sea un misterio para él. empezad sin nosotras. ella apartó la mano de mala gana. Le echaré una partida de ajedrez si empieza a hacerme preguntas sobre ano che. Había en ella un aire de tensión que se mostraba en la rigidez de su cuerpo y el modo en que su mano agarraba la cortina a su lado. Su pelo rubio natural estaba blanco y de aspecto quebradizo. -¿Prometido? -Prepararé el tablero. que estaba de pie delante de la ventana. No muy convencida. encontró a Dolores en lo que solía ser la habitación principal antes de que los problemas de corazón de Frank le hubieran obligado a mudarse al piso de abajo. Siempre esbelta. -Relájate. De pie en la puerta. ¿Puedes apagar el horno cuando suene? Y si Jamie vuelve.

Monta continuamente. Además. Lexi se agarró más a la mecedora mientras su cabeza daba vueltas. Tú tienes treinta y seis. yo tengo treinta. -Estaba mirando a Jamie. En cuanto te fuiste. pensaron que yo era su hermana y que ella me cuidaba tras la muerte de nuestros padres. -Los siguientes dos maridos de mamá después de Frank. se quitó diez años. -¿Te has operado para conseguir un papel? -Son cosas del trabajo. voy a filmar una serie de seis semanas. Lexi la miró incrédula. -¿Cómo puedes reírte? -Lexi miró a los ojos azul añil de su hermana que solían ser azul celeste. ya sabes. pero en su lugar sonó ligeramente histérico. y ahora voy a hacer un papel de una muchacha con cinco años menos de los que tengo yo. Dolores se encogió de hombros. y en su lugar habló dulcemente. Son los dos únicos sitios donde trabajo regularmente -sonrió. -Dolores. -¿Cinco? Dolores. Y hay un par de maridos que ni siquiera supieron que tú existías. ¿Puedes creerlo? Dolores se rió de nuevo. Está montando en la bicicleta que le regalé por navidad hace dos años. y me puse aquí -señaló su impresionante busto.Lexi olvidó de momento el sermón que pensaba echarle. -¿Estás bien? Dolores se giró. -¡Cierra la boca! -dijo Dolores mirando alrededor como si alguien pudiera oírlo-. pero tú estabas rodando en alguna parte. para no sobresaltarla.Oh. Posiblemente Italia o Australia. me quité un poco de aquí -se tocó el rabillo del ojo donde debía haber patas de gallo-. Incluso les ha mentido sobre mi edad. y el entusiasmo asomó momentáneamente a la superficie-. soltando la cortina que había arrugado en su mano. ajena al dolor en la voz de Lexi. funcionó. Dolores se rió. boba. -Le encantó. ¿verdad? No. Sólo me envió. me añadió tres a mí y empezó a decirle a todo el mundo que yo era su hermana pequeña. -¿Qué? . ¿estás mintiendo a tu marido sobre tu edad? -Por supuesto. ¿Tú tenías doce . A primeros de año. después de que te enviara aquí a vivir. un sonido agudo que debería haber sido encantador. realmente no elijo agarrándose a la mecedora para sujetarse-. -Entonces tendría que haber explicado quién eras tú. Haré de una muchacha de veinticinco años. Me había estado preguntando si realmente le habría gustado. Nunca se molestó en explicárselo ni a papá ni a mí. aunque seguramente llevaría lentillas de color-. Jamie intentó llamarte después de navidad para darte las gracias. Antes de hacer la prueba. si puedes creerlo. Tú sabes por qué lo hizo. ¿Por qué no? Nuestra madre siempre ha mentido a sus maridos sobre su edad. Incluso Harvey piensa que sólo tengo treinta y uno.

-¿Por qué tuviste que decirle que era adoptado? -preguntó Dolores malhumorada-. Le había dado seguridad y amor. Él le había dado una vida normal y sana. -¿Quién iba a decirle que era su padre? -Cualquiera que tú quisieras. Lexi apoyó la cabeza en la mano un momento. no realmente preguntas aún. aliviando sus piernas temblorosas. ¿Qué crees que soy? ¿Crees que no he querido decírselo? -levantó las manos dramáticamente y empezó a caminar de nuevo-. Creería cualquier cosa que tú le dijeras. vas a estropearlo todo. Lexi no vio humor en la situación. -A Jamie le importa -dijo Lexi paciente. -¿Porqué? Lexi se sentó. nerviosa. empezó a caminar. -Honestidad. Casi todos los niños adoptados al final quieren saber quiénes son sus padres de sangre. y cuando me divorcié de él. -Sí -sonrió como si estuviera muy satisfecha-. -Tenemos que hablar de Jarcie. Si no dejas esto. Lexi. nos tuvo a nosotras cuando era muy joven. -Pensé que estábamos haciéndolo. ¿cuántos años se supone que tiene nuestra madre? -Oh. Sin la influencia equilibrada y constante de su padre. a veces eres una pesada Dolores dejó de caminar y miró a su hermana-. Bueno. tenemos que hablar. justicia. Claro que sí. -Es sólo un niño. me quedé ahí durante los siguiente cinco años. Y cuando cumplí los veinticinco. Lexi salió de sus pensamientos. decencia. ¿Crees que no he soñado con cómo sería? ¿Tú crees que no he deseado que me llamara a mí mamá? . igual que hacían su madre y su hermana. ¿Significan algo esas palabras para ti? -Oh. -Jamie está empezando a hacer preguntas sobre su madre natural. -Dolores. Sólo indirectas. ¿No sientes nada? -Claro que sí. -Así que ahora estás por mi edad. Yo me casé con Jake cuando tenía veintidós. -Los recuperé de nuevo -se encogió de hom bros-. Entonces. -Dolores. Y había recibido a Jamie sin hacer preguntas cuando Lexi había regresado de su visita de siete meses a California con el bebé de Do lores entre sus brazos. En otros diez años posiblemente tendré que convertirme en tu hermana pequeña. Más que nunca se daba cuenta de la gran deuda de gratitud que tenía hacia su padre. -Madre mía. ¿A quién le importa? Dolores. Se suponía que tú fingirías que era tuyo. tuve veintidós de nuevo. en serio. ella podría haber aceptado el engaño como parte de la vida. Casi era una niña.años y ella te hizo fingir quince? Te robó años de tu vida. él es tu hijo.

ya eres su tía. Así cuando él averigüe lue tú eres su madre natural. sin permitir que la distrajera. A veces pienso que puedo perderle si no le doy pronto uno. Tú me dijiste que cl bebé era de Jake. Harvey quiere realmente un hijo. -Pero al principio me dijiste que Jake fue el padre. -Oh. -Me da miedo. Mi matrimonio no es lo que solía ser. y que si yo no lo quería. Nada tiene que cambiar. -Bueno. de pronto se volvió muy dulce--. como . No estoy preparada. Cuando Jamie nació y yo te dije que era demasiado joven para ocuparme de un bebé y educarlo sola. Dolores frunció el ceño y una mirada lejana apareció en sus ojos. ¿por qué no quieres que se lo diga? -preguntó Lexi. Pero es tan distinto. su mirada su suavizó-. Después de que sepa quién es su madre. He intentado quedarme embarazada. -Siempre podrías adoptar --sugirió Lexi. sí. y entonces. excepto que él sepa la verdad. Después de todo. ¿Y si quiere saber quién es? -Todos queremos saberlo. -No -Dolores movió furiosa la cabeza. Pero creo que le gusta Jamie. -Entonces. Y es algo que definitivamente Jamie necesitará saber. y el bebé de Jake sería criado por extraños. supongo que lo dije. -¿De qué tienes miedo? -¿Y si no le gusto? ¿Y si me culpa por haberle abandonado? -la voz de Dolores. le darías en adopción. -¡No lo hice! -negó acalorada. ¿Verdad? . -Sí -dijo Lexi tranquila. -Pero he estado preguntándome últimamente sobre muchas cosas. ¿qué sucederá si quiere saber más? -¿Como qué? -Como su padre -susurró Dolores-. penando que era una ironía. No creo que Él haga esas cosas -dijo compasiva a pesar de no querer. Dolores. ¿de acuerdo? Simplemente me da miedo. incluso peor. -Oh. -Voy a tener que acostumbrarme a la idea -Dolores empezó a caminar de nuevo. Y escuchar su perorata poética sobre la maternidad. Ha disfrutado mucho as pocas veces que Jamie ha venido de visita.Ver a Dolores revolotear por la habitación era positivamente enervante.. ya ves -dijo Lexi emocionándose ese es el tipo de lazo que a mí me gustaría que se órmara entre Jamie y tú.i la idea la asustara. A veces me pregunto si Dios me está castigando. -¡No! ¡De ningún modo! -¿Fue Jake? -¡Ya te dije que no! Dolores retrocedió hasta la ventana con mirada de horror en su rostro. Pero nada. Dolores.-. será como si tuviera una segunda familia. Harvey `ue el que eligió la bicicleta.

y yo también. haré que lo sientas mientras vivas. después de todos estos años. Creo que para entonces Jake se consideró un hombre libre. Y si te atreves a decírselo a él. Lexi levantó la barbilla desafiante. -El divorcio no era definitivo. -¡No era definitivo! Lexi la miró incrédula. ¡su rancho! ¡A él le pareció bastante definitivo! -Mi propia hermana -Dolores se cubrió la cara con las manos y le dio la espalda-.. -Pero ¿por qué. . importa quién sea su padre? -Porque si Jake cree que él es el padre. habías vaciado la cuenta bancaria y sólo ibas tras lo único que le quedaba a él. Tengo que preguntarme si Jake no es realmente el padre de Jamie después de todo. -Habías vendido todos los muebles. Un nervio se tensó en los ojos de Dolores y sus fosas nasales se abrieron reprimiendo su rabia.Lexi sintió un triunfo momentáneo al obtener finalmente de su hermana algo parecido a una respuesta clara.. Dolores bufó indignada. entonces va a saber que yo debo ser la madre. -Pero ocurre que cuanto más miro a Jake y a Jamie juntos. -¿Qué quiere decir eso? ¿Quién más podría haber sido? Yo podía estar saliendo con otros hombres. -¿Qué estás intentando decirme. Dijiste que ya no te acostabas con él cuando te quedaste embarazada. -Tú lo habías pedido. -No necesariamente -dijo despacio. Pensé que eso significaba que habías renunciado a tu derecho. pero que sabías que no podía ser Jake. Dolores? ¿Por qué. -Entonces. Dijiste que habías estado con demasiados hombres para estar segura de quién era el padre. cambiaste la historia -continuó Lexi recordándolo todo perfectamente-. -Eso es ridículo -dijo Dolores furiosa-. No nos habíamos acostado en meses.. pero Jake me fue totalmente fiel. más parecidos veo -insistió Lexi-. Dolores. Así que he de preguntarme si no estabas diciéndome la verdad la primera vez. Y cuando eso terminó te mudaste con nuestra madre y pediste el divorcio -dijo Jake indignada-. -Tú te fuiste con Bobby Hooper dos semanas de vacaciones a Mani. y lo sé. estabas divorciándote de él. Alexandra? ¿Estás intentando decirme que yo apenas había salido de su cama antes de que tú satisfacieras tus sueños de adolescente y sedujeras a mi marido? -Ex-marido -corrigió Lexi. cuando te diste cuenta que yo planeaba encontrar a Jake y decírselo.. -Eso es cierto. ¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Cómo pudiste traicionarme así? -Por el amor de Dios.

¿qué tenía que hacer yo. no es cierto -Dolores la miró con los ojos brillantes-. Dolores. . ¿quién vas a decir que es ahora? -Aún espero que tú termines diciéndome la verdad.Dolores sonó genuinamente escarmentada . -¡Tenías sólo dieciséis años! -Pero tenía sentimientos. Todo lo que tenías que hacer era decirle que tú eras su madre. yo tuve una hermana mayor. ¿Qué es exactamente lo que quieres que haga yo? -Que pases tiempo con él. -Y luego. -Supongo que a lo mejor no debería importarme -se encogió de hombros y puso gesto valiente. Pero después del primer año. -No lo sé -Dolores frunció el ceño. entonces tú también me traicionaste a mí. Habla con él. -Oh. Tú tuviste una infancia. Nosotras lo arreglamos todo para que pareciera así. Lo sabías cuando te casaste con él. Y si te traicioné. tú estabas simplemente sentada como un buitre esperando que fuera libre de nuevo. ¿recuerdas? Las dos perdimos a nuestra madre al mismo tiempo.-Y supongo que todo el tiempo que estuvimos casados. Posiblemente más porque fue contigo. No podemos cambiar el pasado. Ése no fue nuestro plan original. Yo te quería. mostrando señales de ablandarse--. --Lo siento . -No todo el tiempo --dijo Lexi incapaz de creer que estaba realmente empezando a sentirse culpable--. Algo que se te pasaría. -¿Y eso adónde nos lleva? -preguntó Lexi-. Nunca me di cuenta de que lo tuyo fuera serio. Dolores se pasó la mano por la frente. Después de que te enviara aquí. La única opción que yo tuve fue quedarme con Jamie o ver cómo se lo dabas a un extraño. con tu padre -dijo dándole la espalda a Lexi-. Conócelo -dijo Lexi con ansiedad. -Y a mí nunca se me ocurrió que a ti te importara lo que Jake hizo cuando le dejaste. Me tienes confundida. Lexi. Pensé que sólo era un enamoramiento de adolescente. Dolores. pero quería también a Jake. -No lo sé. -Al menos tú tuviste una madre -replicó Lexi. Lexi. -¿Es tan dura la verdad? -¿Cómo podrías saber tú cómo es? Tú te criaste aquí. pero podemos asegurarnos de que Jamie no sufra por él. Dolores? ¿Pasar el resto de mi vida mintiéndole a Jamie y a papá? ¿Quién iba a decir que era el padre? -Bueno.. Y tú lo hiciste antes. tú me dijiste que estabas impacientándote. -Tú y tu madre nunca me consultasteis cuando hicisteis este trato. Sólo me ha sorprendido. -Era tu nombre el que había en la partida de nacimiento. Y tú lo sabías. -¿Para que puedas decirle que soy su madre? -se rió nerviosa-.

Jake -se rió Lexi mirándole a los ojos-.No era algo de lo que me gustara hablar. -No suenas muy comprensivo. -Dolores parecía un poco deprimida esta noche --susurró Jake sentado junto a Lexi y rodeándole los hombros con el brazo-. -¿No te preguntó nada de anoche? -Por suerte no. Jake se rió. Pasaré algún tiempo con Jamie. pero no veo cómo podemos irnos otra noche sin causar más jaleo. hermanita. Haré lo que pueda. sonaba una música triste. Lexi accedió y se marchó. Dolores sigue un poco susceptible. Habéis debido tener una buena charla. sí. Eso es lo que le preocupaba. -Demasiado. Lexi cogió la mano de Dolores y la miró a los ojos. -Sólo el que entienda por qué es tan retorcida no significa que pueda olvidar las cosas que ha hecho. Incluso aunque Jamie esté bien ahora. la única iluminación aparte de una lámpara en la habitación. ¿no puedes entender por qué es tan importante para mí que Jamie conozca a sus dos madres? No quiero que nunca se sienta engañado como nosotras nos sentimos. Nunca supe eso hasta hoy. De fondo. Por favor.-Lo siento. tragándose las lágrimas-. Dolores. En cuanto le prometí que si tú y yo nos fugábamos le llevaríamos con él. ¿Has pensado más en nuestro dilema? . ayúdame.susurró Jake aún tan cerca que ella podía sentir el calor de su respiración en su mejilla. Jake. -Sí. -Oh. lo es. -Entonces. Jamie parecía estar de muy buen humor esta tarde. lo siento. feliz de estar con él-. -Supongo que eso es razonable -Lexi apoyó la cabeza contra su hombro. Y pensaré en lo que me has dicho. -Dame algo de tiempo. No es cierto. . Dolores. ella me contó todo sobre su triste infancia -dijo acariciando su brazo ausente. Lexi sintió estremecimientos de placer y se retorció. intentando llegar ella. Supongo que tú calmaste sus dudas dijo chupando suavemente su oreja. Sabiendo que estaba en caminando sobre arena movediza. Sabiendo que eso tendría que valer. -¿Te gusta eso? Y lo repitió. más despacio. . así que le tranquilicé. y los escalofríos se transmitieron a todo el cuerpo de Lexi. ¿Fue todo bien con vosotros? -Oh. ¿De acuerdo? -Dolores apartó la mano. se quedó contento. -¿Sabías que mi madre solía decirle a la gente que Dolores era su hermana en lugar de su hija? -Sí. Capítulo 14 L AS llamas prendieron los troncos de la chimenea. -Oh.

Dejando la casa por la puerta de la cocina. diciendo que a lo mejor me había casado con la hermana equivocada. Jake encontró un asiento sobre las agujas de pino y tiró de Lexi a su lado. Lexi. -No estoy seguro de que me guste eso. ¿Qué me importa lo que piense? -A mí sí dijo Lexi mirándole suplicante-. pero en ese momento. -Si se tratara de otra mujer. Pero por ti. Vamos a dar un paseo antes de que reviente. Empeoró. -No sabes ni la mitad. Me sorprendió. Aquí vine el día que me enteré de que Dolores y tú os casabais. -Sea lo que sea -gruñó Jake suavemente-. ¿Qué podía decir? Llevaba mucho tiempo pensando en lo mismo.Mira qué vista -exclamó señalando a las montañas--. Cada vez que discutíamos. Jake frunció el ceño pero suavizó su voz. . bajo la luna. Encontró difícil creer que hubiera tanto que nunca hubiera sabido ni lo hubiera sospechado. -¿Pasó eso antes de que ella empezara a salir con otros hombres? -Sí. no creo que aceptara una respuesta así. salieron al jardín.. comenzaron a subir por la colina que llevaba al viejo pino. -¿Algo que es más importante que nosotros? -Algo muy importante. ¿verdad? -Sí. Le miró a modo de disculpa. -¿Y qué decías tú? -preguntó Lexi casi en un susurro. A veces traía un libro. Pasé mucho tiempo aquí ese día. . ella me escupía tu nombre a la cara. Créeme. -Ojalá esta habitación se pudiera cerrar con llave -dijo besándola de pronto con pasión y levantándose y tirando de ella-. -¿No quieres hablar de ello? -No de momento. -Y se puso muy nerviosa. Es algo personal que no tengo libertad para discutir ahora mismo. De momento. Pero ahora sé la razón. pero no podía decirle más. Dándose cuenta de que hablaba en serio. Lo es -le aseguro Lexi girándose hacia él y besándole en el cuello-. Tú solías venir mucho aquí cuando eras niña. -Lo siento. Lexi cerró los ojos y suspiró despacio. Ella suspiró aliviada y se acurrucó entre sus brazos.-¿Se supone que he de organizar mi vida amorosa para satisfacer a Dolores? -preguntó Jake incrédulo . No me gusta esto más que a ti. me tumbaba y pasaba toda la tarde leyendo. A lo mejor en poco tiempo podría contarle todo. debe ser muy importante. Necesito que ella me ayude con algo ahora. dejaré el tema. De la mano. su secreto tendría que continuar siéndolo.

llevo aquí un rato.. Por eso había decidido almorzar solo en su casa desde el comienzo de la semana. margarina y queso del frigorífico. -Pero. incitándole. El médico le había dicho que el agarrotamiento le duraría un tiempo. Lexi había estado muy ocupada haciendo de enfermera para su padre mientras que Jake se había ocupado de las obligaciones del rancho. más fácil era tener las manos apartadas de ella hasta que pudieran tener algún tiempo a solas. Nada de eso importa. -No te he oído llegar -dijo Jake. entró y tiró su sombrero y sus llaves sobre la pequeña mesa junto a la puerta. Esa mañana el médico le había quitado las vendas y el cabestrillo. Para mañana. Las veladas las había dedicado a preparar su propia casa. Y montar a caballo en una semana. saboreando su nueva libertad. ¿Aquí? ¿Ahora? -Sí. lo dejó en el mostrador y empezó a preparar un sandwich. buscando sus labios. El escote era tan bajo que mostraba claramente que no llevaba sujetador. -Yo también -dijo Lexi estirándose sobre las agujas de pino. Cuanto menos veía a Lexi. Jake se volvió y encontró a Dolores de pie en la puerta. -Oh. Entró en la cocina y puso una lata de sopa a calentar. Ella se movió contra él. Para todo el tiempo que te quedes. Estiró el brazo derecho y puso gesto de dolor que detuvo su movimiento a la mitad. Estaba vestida con un jersey con cuello de pico y mallas. Quitándose el cabestrillo. pero que el brazo podía soportar algo de peso. Mi preciosa pagana. -¿Hay bastante para dos? -preguntó una voz suave detrás de él. Lexi.Jake dejó la piedra y volvió con ella.. Si Frank la hubiera visto. Jake aparcó su camión delante de su rancho y salió. Girando la cintura. Cogiendo una rebanada de pan. la abrazó y la besó con fervor. Él le apartó el pelo de la cara y sonrió. Sobresaltado. Lexi? -Para hoy. y ésta puede ser nuestra última oportunidad durante un tiempo. Jake no podía creer que se hubiera marchado de la casa vestida así. colocando los muebles de segunda mano que poco a poco estaban convirtiendo el lugar en un hogar. Aparqué atrás para darte una sorpresa -extendió los . soy tuya. Jake se echó sobre ella. Desde la vuelta de Frank del hospital tres días antes. Jake se estiró despacio de lado a lado y se sintió gratificado al notar sólo una ligera punzada. ¿Eres realmente mía. -Estoy cansado de hablar -dijo cuando se detuvo para respirar. Abrió la puerta. le habría dado un ataque.

Confundido y furioso. -¿Dónde? -En tu dormitorio. -¿Por qué no dejas de discutir y te acercas un poco? -susurró con voz ronca. -Supongo que soy un poco sentimental. -¿Guardaste la llave? ¿Todos estos años? Dolores se cruzó de brazos bajo los pechos y se abrazó. Aún abrazándose. -Por favor. -Dolores -dijo Jake con firmeza-. Y no sé por qué estás haciendo esto. Jake frunció el ceño. -¿Es esto para recordar los viejos tiempos? ¿O hay alguna razón especial por la que estés haciendo esto? Sin previo aviso. Estás casada con otro hombre ahora. y sus pechos moviéndose seductores--. Jake se sintió más incrédulo que tentado. Continuó con su sandwich. Esto habría sido mucho más fácil allí -le miró con decisión-. Dolores? -¿No es obvio para qué he venido? Jake se giró despacio para mirarla. Jake -cerró los ojos y suplicó-. Pero creo que prefiero que me lo digas tú. fue a la cocina y apagó el fuego. Jake. No sabía si ella estaba intentando seducirle o hacerle sentir que ya no tuviera derechos de esposo.. con tacones y mallas de encaje blanco que claramente mostraban la ausencia de braguitas. -¿Cómo entraste? Ella se rió. Su tono era de súplica. ¡Sorpresa! -¿Has estado aquí sentada esperando? -Oh. se quedó ahí de pie.Por favor. -No has cambiado la cerradura.brazos en bienvenida y sonrió-. no -dijo aún sonriendo-. y francamente. Esto no tiene nada que ver con ella. desnuda de cintura para arriba. no de seducción. -Dolores. lo que hubo entre nosotros terminó hace mucho. -Se me ocurren varias posibilidades. pero realmente apreciaría que te volvieras a vestir. Necesito que me hagas el amor. pareciendo muy orgullosa de sí misma. ¿verdad? -tiró el jersey a sus pies y caminó despacio hacia él. No te preocupes por Lexi. Con él colgando de sus dedos. contoneando las caderas a cada paso.. Quiero que me hagas el amor. -Realmente no has venido aquí para tomar un sandwich. Ella nunca lo sabrá. un acto que mostraba lo enorme de sus senos. Dolores se puso de perfil a él y apoyó su espalda contra el marco de la puerta. -Ojalá hubieras entrado en el dormitorio cuando entraste en la casa. Impresionado por la magnitud de la visión delante de él. ¿verdad. -Es por Lexi. Dolores cogió el dobladillo de su jersey con las dos manos y se lo quitó por la cabeza. eres una mujer bella -Jake se pasó la mano por el pelo -. No me . Notando que la sopa había empezado a hervir. He estado ahí.

-Bueno. Corriendo detrás de él. Entonces. y él se encontró delante de una mujer infeliz y desesperada. Lo dijo con tanta intensidad que casi dio miedo y Jake se dio cuenta de que Dolores no era una mujer muy estable. Cuando él se había despertado a la mañana siguiente. Es de todo lo que habla. ¿verdad? --Dolores le siguió apretando los puños. me temo que Harvcy encontrará a otra mujer. Por favor. a pedir una noche tranquila. había puesto otra en hielo y se había puesto algo cómodo de ropa. Jake. tienes que hacer esto. Él le apartó las manos. Para celebrar la noche. Bueno. Dolores había ido a hacer las paces. Cuando le alcanzó en el salón. Escucha. sacudiéndole. Y si no me quedo embarazada pronto. por favor. como los primeros días de su matrimonio. y nadie sabrá nunca que es tuyo y no de Harvcy. ella había abierto una botella de champán. Desea desesperadamente un hijo. Nadie lo sabrá nunca. -¿Entonces? -se detuvo delante de él y respiró profundamente--. Y nunca me volverás a emborrachar lo bastante para hacerlo de nuevo. deja que te diga algo sobre tu preciosa Lexi. aunque en aquel entonces no había sabido que lo sería. los dos solos. Lo sé. Ella es tan capaz de mentir . Sé que puedes hacerlo. gracias por tu voto de confianza -dijo tan educadamente como pudo--. Jake? La recordaba. La pose seductora de Dolores se desvaneció. tampoco estaban los muebles. -Jake. ¡Por favor. y mi matrimonio depende de ello! -¿De qué diablos estás hablando? -He estado intentando tener un bebé. pero me temo que no podré ayudarte con esto. ella se había ido. -¿Qué tiene eso que ver conmigo? -Quiero que tú me dejes embarazada. Jake. Dolores cogió su jersey y se lo puso. eres el único que puede. -Vístete. no lo entiendes -se agarró a él. -Claro que sí. El final estaba cerca y los dos lo sabían. avanzando cada paso que él retrocedía --. Los dos no habían hecho más que discutir durante meses. ¿Recuerdas la última vez. -Me estás rechazando por alguna lealtad estúpida hacia Lexi. -¿Qué te hace pensar que yo puedo dejarte embarazada si ese Harvey no puede? -Sé que puedes. Incluso el sexo había llegado a no ser nada. Entonces salió de la cocina y se fue al salón. le cogió del brazo y le giró para mirarla. Cuando llegó a casa de trabajar esa noche. y no puedo. Sólo seremos tú y yo.digas que un hombre como tú nunca ha hecho el amor por puro sexo. Como la última vez. Vamos. como antes. Claro que recuerdo la última vez -dijo apartándola con firmeza-.

¿Quién habría imaginado que una vez sería suficiente? -Estás mintiendo. Con eso. olvidaste algo muy importante. Y tú fuiste el padre -dijo mirándole con frialdad. Lo ha sabido siempre. Jake se olvidó de respirar. No crees que haya un secreto. Durante un segundo. . él se parece a ti. No voy a jugar a las adivinanzas contigo. Olvidaste usar protección. -¿De qué hablas? -Oh. ¿cómo podría saber que era mío? Yo no era precisamente tu único amante en ese momento. Si intentas decirme algo.. déjame decirte. se quedó helado al darse cuenta con claridad. -¡No te creo! Y si así fue. Y era de Lexi de quien obtendría las respuestas.como el resto de nosotros. la última vez que habías tomado demasiado champán.. Entonces la furia explosionó en su interior. Bueno. A media frase. Ella lo sabe. ¡Jamie! -Ah -exclamó Dolores satisfecha Veo que ya lo has adivinado. ¿De qué diablos hablas? -La última vez que nos acostamos. ¿verdad? -preguntó despacio-. dímelo. ¿Qué tiene que ver Lexi con esto? -¿Es eso todo lo que te importa? ¿Lexi? ¿No quieres saber quién es tu hijo? ¿No puedes adivinarlo? -He dicho que no iba a.. Jake? Él suspiró aliviado. Jake. Lo has hecho. Pero entonces se dio cuenta de que no era la traición de Dolores lo que se le había clavado como un cuchillo en el pecho. Pregúntale a Lexi si no me crees. Jake consiguió apartar su mente de su furia y centrarse en la mujer delante de él. Ella era la que seguía mintiendo con su silencio aunque le hubiera hecho el amor con su cuerpo. Me lo ha hecho a mí y te lo está haciendo a ti. ¿Por qué iba a darte un hijo? Él buscó una respuesta.. --¡Bruja! ¿Qué te he hecho para que me odies tanto? -Nunca me amaste -dijo echando chispas por los ojos--. -¡Explícate! -la cogió de un brazo y la zarandeó. Tú fuiste el único que pudo. Con la sangre palpitando en la cabeza. Lexi era la que había criado a su hijo. Y sólo tardó once años en decírmelo finalmente. -¿Lexi? -apenas podía pensar. . -No me crees. Lexi era la que había guardado el secreto durante años. Jake se detuvo. más enfadado de lo que nunca recordaba haber estado. maldición. Dolores empezó a sonreír y ver su placer aumentó su furia-. ¿No te preguntas qué clase de secretos te está ocultando. Jake..su voz bajó a un susurro-. dándose cuenta de que Dolores estaba intentando tenderle una trampa. ya sé cómo fue tras ti en cuanto yo salí de escena. ¿Me preguntaste cómo sabía que podías dejarme embarazada? Porque ya lo has hecho. -Tuve un bebé. Además. -Con los otros me aseguré.

se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta. se abrió de golpe la puerta y Jake entró con gesto feroz. -¿Qué? -preguntó Lexi levantando la cabeza y viéndole mirar atentamente por la ventana-. pero lo echaba de menos terriblemente. disfrutando del día tranquilo.. También parece furioso. sorprendida de que sus piernas temblorosas soportaran . Lcxi estaba sentada en el sofá del salón remendando uno de los calcetines de Jamie. cuando su padre había vuelto del hospital. Twyla dice que los dos prácticamente estáis comprometidos. Sólo sabía que tenía que hablar con Lexi. Lexi esperaba que Jake apareciera. -Jake? -dio un paso vacilante en su dirección. Muy mal. ¿Quién conduce. Su padre estaba en su sillón delante de la ventana. Y también Jamie y Frank. No lo había visto mucho desde comienzos de la semana. Vamos fuera. Su mirada se clavó en ella. papá. ¿Os habéis peleado? Lexi frunció el ceño y dejó el calcetín en el cesto de la costura.Sin decir más. Frank sonrió.? Se calló. los ojos fríos y la boca apretada. -Papá. no nos hemos peleado. ¿Qué estás mirando? -Estoy esperando a ver. Dolores le cogió de la manga y él la apartó sin mirarla... Todo el rancho habla de ello. En ese momento. -Quiero hablar contigo. Jake hubiera invadido su vida tan completamente que un día sin él le pareciera vacío. -No te hagas esperanzas.. -No hay que ser perceptivo. bebiendo su batido favorito de cacao. Sabía que quería dejar que la familia estuviera a solas con Frank. conduciendo como un loco -se apartó de la ventana y miró a Lexi-... Tenía que saber por qué ella había hecho eso. Lo único que ha dicho Jake es que. Jake se marchó sin responder. Dolores había ido a la ciudad de compras. con el ceño fruncido. Y no. ¡No he terminado contigo! Él se detuvo. -¡Vuelve aquí! -exigió Dolores-. Lexi vio que algo iba mal. -¿Qué vas a hacer? Inseguro. -¿Qué diablos? --dijo Frank desde su asiento junto a la ventana-. Jamie llegaría pronto del colegio y Twyla volvería antes de la hora de acostarse para ayudar a Lexi con su padre. Los dos habían pasado la última media hora en agradable silencio. giró y la hizo callar con la mirada. eres demasiado perceptivo. Y antes de que acabara el día. Era difícil creer que en un mes. -¿Qué pasa? Dio otro paso hacia él. -Me ocuparé de ti más tarde. Es Jake. Ella dio un paso atrás y lo miró con ojos asustados.

¿me oyes? la apartó disgustado-. Yo. Lexi se tambaleó antes de enderezarse.su peso. debería ser un simple malentendido. Dejando la casa detrás. Cuando él la miró por encima del hombre. Jamie no es mío. Jake se detuvo de golpe y se giró para mirarla. Pero por primera vez.. la expresión en su rostro fue implacable. Nadie más necesita oírlo. Frank. En lo alto de la colina. Empezó a escalar con Lexi a su lado. ¡Mi hijo! Tu. Jake la cogió de los dos brazos y la acercó a él. Lexi! -Jake la sacudió-. -Ella me lo dijo todo --repitió Jake con amargura. Incluso cuando te pregunté por él. -Gracias -jadeó Lexi. -Antes me cortaría un brazo -dijo Jake ofreciéndole a Lexi la mano-. -Sí. -Háblame. sin entender cómo Jake podía estar tan enfadado por Jamie. y le dio la mano. pero de algún modo sabía que ése no era un buen momento para discutir eso. entre la furia. Demasiado sorprendida para pensar con claridad. incapaz de creer que eso estuviera sucediendo. Explícame por qué lo hiciste. Jamie -dijo con fuego en los ojos-. Ése no era un enfado pequeño. Lo que fuera. Jake hizo un gesto para detenerle. Lexi -exigió--. Nunca me dijiste que era mío. sólo quería saber por qué estaba tan enfadado y solucionar el problema. -De acuerdo. y sus furiosas zancadas eran tan rápidas que tuvo que disminuir la marcha cuando los dos estuvieron sin respiración. Jake tiró de ella hacia la base de la colina. Tenía que serlo.. Lexi obedeció. . Lexi vio dolor. Basta. -No la toques -le advirtió Frank. ¿Dolores te dijo que tú eras el padre? ¿Quién te dijo que era la madre? . Vamos. Pero es algo entre nosotros dos. Estaba asustada. me mentiste.. -Está bien. Algo le estaba haciendo mucho daño. Ella lo miró con los ojos como platos. ¿por qué no empiezas por el principio y me cuentas todo lo que no me has dicho de Jamie? Jamie -Lexi le miró anonadada. -¡Basta. -¿Qué? ¿De qué estás hablando? -Nunca me dijiste que tenía un hijo -su mano apretó sus brazos--. Sólo quiero hablar con ella -volvió a mirar a Lexi-.¿Qué ocurre? -preguntó Frank levantándose despacio de la silla. ¡Dolores me lo ha contado todo! Capítulo 15 D ESEQUILIBRADA cuando Jake la soltó tan de repente.. Lexi retrocedió un paso. -¿Dolores? -Lexi estaba aturdida . -No lo es. De momento. No le gustaba que le dieran órdenes. Te lo dije.

-¡No juegues conmigo, Lexi! -No lo hago -dijo mirándole a los ojos, casi aliviada de poder decirle por fin la verdad-. Créeme, no lo hago. ¿Te dijo que ella era la madre de Jamie? -Sí. -Y que tú eras su padre... Dijo las palabras suavemente, casi maravillada. Ojalá fuera cierto. -¡No actúes como si no lo supieras! -Oh, Jake -Lexi se llevó la mano a la frente; todo estaba sucediendo demasiado deprisa-. No sé qué creer ya. Cada vez que ella abre la boca, sale una historia diferente. -¿A qué te refieres? -la furia en su voz sonó más insegura. --Pasé media hora el domingo intentando hacerle admitir que tú eras el padre de Jamie porque él me recuerda mucho a ti. Pero ella me juró que no podías serlo -bajó la mano y le miró de nuevo -. Me dijo que no habíais hecho el amor durante meses antes de que ella se marchara, y que no podías ser el padre de Jamie. -Entonces, te mintió. -¿Quieres decir que te acostaste con ella? ¿Hasta el final? La idea le dolió. Jake lo negó impaciente. -No. Habían pasado meses desde la última vez. Entonces una noche llegué a casa y la encontré esperándome con velas y una botella de champán. Estaba cansado, bebí mucho y la naturaleza siguió su curso. -¿No... usaste nada? Él se encogió de hombros. -Había usado mi último condón meses antes. Estábamos tan cerca del divorcio que no planeaba necesitar más, al menos no con ella. -¿Y así fue? ¿Sólo esa noche? -Sólo esa noche. Ella se marchó a la mañana siguiente. -Eso aún no demuestra que sea tuyo –Lexi frunció el ceño --. Ella ha mentido muchas veces en esto. Viendo una pequeña esperanza, Jake la miró. -¿Realmente no sabías nada de esto? Lexi negó con la cabeza, pensando en todas las dudas y confusiones que había tenido desde que nació Jamie. -Será mejor que nos sentemos si voy a contarte mi versión de la historia. Y puede ser un pocodifícil para ti creer que alguien pudiera ser tan crédula como yo lo fui entonces. Él le dio la mano y la llevó a un sitio cómodo. Mirando las agujas de pino, Lexi recordó de pronto cuando hicieron el amor el domingo por la noche ahí mimo. -Fue más o menos por aquí -dijo Jake en su oído mientras se sentaban. Cuando ella le miró sorprendida, él sonrió. -En eso estabas pensando, ¿verdad?

--le preguntó entrelazando sus dedos en los de ella. -Bueno, sí -le devolvió la sonrisa y apartó la mirada antes de que su rubor la delatara más-. Bueno, ¿quieres oír cómo terminé quedándome con Jamie? -Su nombre es James, ¿verdad? ¿Es por mí? -Sí. Por ti y por mi padre. James Franklin Conley. -¿Quién le puso el nombre, tú o Dolores? -Era el nombre que yo había elegido para el hijo que tendría algún día. Dolores lo puso en la partida de nacimiento. Su mano apretó la de Lexi, pero no dijo nada y ella siguió con su historia. -Todo empezó unos tres meses después de que tú te marcharas. O sea, unos cinco meses después de que Dolores se fuera. De todos modos, yo no había tenido noticias tuyas y estaba empezando a creer que mi padre tenía razón y que no volverías. Jake le cogió la barbilla y le giró la cara. -Lo siento mucho -dijo suavemente, y le dio un beso tierno y dulce en los labios. -Me alegra que no sigas enfadado conmigo. -Estaba mal informado. Sigue con la historia. -Mi madre me llamó y me convenció de que Dolores estaba desesperadamente sola y necesitaba mi compañía, y que sería bueno para las dos pasar de nuevo algún tiempo juntas. Así que me dijo que hiciera las maletas y fuera a California para quedarme unos seis meses. Y lo hice. Ahí Lexi se paró para respirar y para aclararse la cabeza. En ese punto era donde la historia empezaba a volverse confusa. Lo que pasó después no habría sido tan malo si ella no hubiera estado tan emocionada porque su madre quisiera tenerla cerca, aunque hubiera tardado diecinueve años en decírselo. -Bueno, en cuanto llegué me di cuenta de que Dolores estaba embarazada. Para entonces, por supuesto, el divorcio era definitivo. Ella no estaba saliendo con nadie. De hecho, parecía estar escondiéndose. Apenas abandonaba el apartamento, y para lo único que parecía necesitarme era para servirla. -¿Dónde estaba tu madre? -Se había casado con el marido anterior a Lloyd y vivía en otra parte de la ciudad. La única vez que vino fue para llevar a Dolores al médico. Nunca me dejaron ir con ellas. Incluso cuando Dolores finalmente fue al hospital a dar a luz, tampoco me dejaron ir. Durante cuatro meses, yo apenas salí del apartamento. -¿Por qué no volviste? Ella sonrió, recordando las veces cuando ponía la mano en el vientre abultado de Dolores y sentía al bebé dar patadas. Las horas de compras y planes, cuando Dolores no daba indicios de no irse a quedar con su hijo. -No sabes cómo son las mujeres con los bebés, ¿verdad? --preguntó con una sonrisa soñadora-. Nos comprometemos de modo muy personal. Yo estaba deseando que el bebé naciera para poder abrazarlo y darle de comer y echarle polvos de talco. -¿No hablasteis sobre quién era el padre? -No. Dolores no quería discutirlo. Estaba malhumorada casi todo el tiempo, así

que cuando no quería hablar de algo, no hablábamos. -Pobre Lexi Jake conocía el malhumor de Lexi-. Debió haber sido un infierno. ¿Qué pasó cuando tuvo cl niño? Lexi volvió a respirar profundamente, sabiendo que iba a entrar en la peor parte de la historia. Incluso odiaba pensar en ello, pero Jake merecía saber la verdad. Si realmente era el padre, necesitaba saber cómo había sido el engaño y por qué Lexi tenía a Jamie. -Cuando Dolores volvió a casa del hospital, mi madre estuvo cerca más tiempo. Pero yo era la única que parecía prestar atención al pequeño Jamie. Ellas esperaron hasta que me enamoré locamente del niño, y entonces me dijeron que Dolores no podía quedarse con él. No sería bueno para su imagen, y mi madre no tenía intención de ser una abuela. -Así que tú ofreciste adoptarle. Lexi negó con la cabeza. Yo tenía sólo diecinueve años. Era soltera. ¿Cómo podía aceptar la responsabilidad del bebé? Ni siquiera tenía un trabajo. Vivía en un rancho con mi padre, por el amor de Dios. ¿Qué diría él? Para entonces, llevaba yo fuera tanto tiempo que él posiblemente pensaría que el bebé era mío. -Entonces, ¿no querías adoptarle? -Claro que quería. Pero no veía cómo podía hacerlo. Así que ellas me dieron una opción. O yo lo adoptaba, o Dolores lo daba a una agencia de adopción. Entonces Dolores me dijo que el bebé era tuyo. Jake se tensó. -Entonces sí lo sabías. -Déjame terminar -dijo Lexi apretándole la mano-. Después de que Dolores amenazara con dar el bebé a extraños, yo empecé a llorar y a suplicarle que no lo hiciera. Le dije que me lo quedaría. No me importaba cómo afectaría a mi vida, pero no podía soportar darlo a otros. Eso ya rompía mi corazón, pero cuando pensé que era tuyo, no pude soportarlo. -Entonces sabías que era mío -repitió Jake. -Yo pensé que era tuyo -corrigió-. Entonces, después de que yo ya hubiera empezado a considerar a Jamie como mío, me dijeron la verdadera razón por la que me habían hecho ir a California. -Para que pudieras adoptarle. -No. Eso lo pensaron luego. Me llevaron para que me quedara porque mi madre había dado a Dolores mi identidad para cubrir su embarazo. El apartamento, los informes del médico y del hospital, los certificados de nacimiento... todo lo que se te ocurra, todo estaba a mi nombre. Alexandra Lorraine Conley había dado a luz a James Franklin Conley. Por eso no me dejaron conocer al médico ni ir al hospital. Todo el mundo pensaba que yo era Dolores. -¿Por qué hicieron eso? -Para que cuando Dolores fuera famosa, su hermana pequeña, Alexandra. fuera

Me dijo que había tenido demasiados amantes para saber exactamente quién era el padre. . Yo estaba preocupada cuando tu llegaste. -¿Y qué pasa ahora? Lexi se echó el pelo hacia atrás. ¿yo seguía siendo el padre? -preguntó vacilante. Pasó por demasiados problemas para librarse de él. -¿Podrían hacerlo realmente? -Posiblemente. -En ese momento. Dolores es un terremoto. y que si lo hacías. Estoy seguro de que las pruebas podrían demostrar que ella fue la madre natural. qué pretendía? . Me dijo que ella y mi madre podrían llevarme a juicio y demostrar que Jamie no era mío. ¿De todos modos. Así que en cuanto estuvieron seguras de que yo me llevaría a Jamie. Y no sólo por su aspecto. Pero nunca lo hará. Simplemente les di las gracias y me preparé para regresar con mi bebé a casa. Cada vez que yo tengo un plan. ¿Qué pasó entonces? -¿Después de que me diera cuenta de que mi madre había usado mi certificado de nacimiento para proteger a Dolores sin tener ninguna consideración a lo que pudiera afectar a mi vida? -preguntó con amargura-. y que podríamos buscarte y contártelo a ti. Los mechones suaves rozaron sus brazos. Ella no quería un hijo. Decididamente hay un parecido. Hicieron fotografías en el hospital. pero que estaba segura que no eras tú porque no había tenido relaciones contigo durante meses antes de que Jamie fuera concebido. Jake miraba al suelo sin verlo.Pero ella estaba casada conmigo cuando se quedó embarazada. -No lo sé. Eso no habría sido un hijo ilegítimo. Se sentía libre por primera vez en diez años. -¡Santo Dios! -la miró de nuevo . sino también sus expresiones y el modo de moverse. ¿Y la creíste? Para entonces yo no sabía qué creer. Y eso era exactamente lo que ella quería. También me dijo que tú nunca debías tener ningún contacto con Jamie. y Dolores y yo no nos parecemos nada. ella va y hace algo así. -Hasta ese momento sí. que para todo el mundo. Dolores se dio cuenta de que yo podría volver a casa y contarle a mi padre la verdad. Pero entonces. Después de eso me dijo que nunca le dijera a Jamie ni a nadie la verdad. yo le perdería. Dolores me dijo que me había mentido porque ella sabía que nunca dejaría marchar a tu bebé. -Eso creo. -Entonces. pero eso habría hecho de ella un bruja sin corazón el dar a su hijo en adopción sólo por no quererlo. ¿Y después que me explicaran que no tendría que adoptar a Jamie porque en todos los documentos legales yo aparecía como su madre? -continuó con sarcasmo-. ¿soy su padre? -Jake ya estaba tan confundido como Lexi. Pasmado.la que tuvo el bebé ilegítimo en un hospital de Los Angeles. yo era la madre de Jamie. Y las dos hicieron un estupendo trabajo cubriéndolo. pero ya no lo estoy. y no quería que nadie supiera que había tenido uno alguna vez. y no Dolores. -No.

¿Qué esperabas hacer? -A mí me gustaría que ella pasara más tiempo con Jamie. Sin disminuir la marcha. toda una vida de bebés. Jake la alcanzó. le dio la mano y corrieron juntos. Manuel? -pregunto Lexi jadeando y nerviosa-. ¿Le ha pasado algo a papá? -No. -Es curioso. y creo que me gustaría mucho si. Cualquier hombre estaría orgulloso de tener un hijo como Jamie. Lexi se giró y vio a Jake corriendo para alcanzarla. Fue culpa. Sus ojos se encontraron y vio en su mirada la misma mezcla de ansiedad y arrepentimiento que llenaba sus entrañas. . Alexandra Conley. Unos segundos más y él habría dicho algo que podría haber cambiado sus vidas. Quería parar. siguiendo a Manuel. Sólo que finalmente he tenido la sensatez de dejar de luchar contra ello. Cualquier día vendrá y me lo preguntará directamente. -Entonces. Quiero que los dos sean amigos antes de que le diga a él la verdad. A medio camino estaba Manuel agitando su sombrero.-Hablemos primero de tu plan. pura y simple culpa --cogió su cara y la giró a él suavemente-.. una docena. Ella sólo esperó que el momento no hubiera desaparecido para siempre. -Ahí fue cuando pensé que te había dejado embarazada y me había marchado dejándote sola. que iba delante. Manuel! ¡El señor Frank me ha dicho que les llame y que vengan deprisa! Antes de que Jake pudiera reaccionar. Lexi miró hacia las montañas. -¿Incluido tú? -Incluido yo. -¡Señor Jake! -gritó una voz desde el otro lado de la colina-. preguntarle si lo decía en serio. pero ésa no fue la impresión que me dio cuando me preguntaste la primera vez si Jamie era tuyo. -¿Qué es. Lexi ya se había levantado y estaba corriendo colina abajo. casi estaba esperando que fuera verdad. pero dice que vaya rápido. él se paró y la detuvo a ella mientras los dos estaban jadeantes. Lexi. está bien. -Quiero que te cases conmigo erijo sin respiración por la carrera. -¿Cuándo pasó esto? -Siempre ha estado ahí. Y también el señor Jake. Jake inclinó la cabeza hacia ella. Ya ha estando soltando indirectas desde hace un par de años. Pero bajo la culpa. Creo que te amo.. soy yo. Porque no me gustaría nada más que tener un bebé contigo. Lexi se volvió y lo miró sorprendida. -Has hecho un estupendo trabajo con él. -¿Es un comentario o una pregunta? En la verja. ¿vas a decírselo a Jamie? -Decididamente. abrazarlo y gritar de felicidad. ¡Señorita Alexandra.

-Sí. Cuando estuvieron sentados. -¿Por qué tengo la sensación de que Dolores posiblemente tenga algo que ver con esto? -Porque posiblemente sea así -se inclinó y besó a Lexi en la boca antes de seguir a Manuel a la casa. Aún está demasiado preocupado por ti. No contigo recién salido del hospital. como he dicho. ¿Ahora puedes volver a la carretera y esperar a Jamie? Si aparece. -¿Ocurre algo malo. llamé a uno de sus amigos para ver si estaba en su casa y se había olvidado avisarnos. bueno. ese amigo me dijo que la tía de Jamie fue y le sacó del colegio a media tarde. Pero no le di una nota diciendo que podía sacarle del colegio. Manuel. Lexi dio un bote. Ahora creo que será mejor que entremos y ver que es toda esta emergencia. posiblemente no sea nada. de todos modos -se aclaró la garganta-. Frank estaba sentado en su silla junto a la ventana. Frank giró la cabeza para ocultar la sonrisa y les miró de nuevo. -Él no haría eso -dijo Lexi-. tráele directamente a casa. -Bien -le agarró la mano con fuerza-. Me estáis poniendo nervioso de pie. ¡Ya les traigo! Jake y Lexi entraron en el salón siguiendo a Manuel. -Bueno. Sí. -Gracias. Sentaos. ¿Te casarás conmigo? Desde la puerta de la cocina. Manuel les llamó. Asintiendo con la cabeza. Lexi y Jake entraron en el salón. Jake cogió una silla y la puso junto a Lexi. Parecía tranquilo.. papá? -Espero que no. Pero ese niño dice que alguien de la oficina del director estaba con ella y que la tía de Jamie tenía una nota de la madre de Jamie diciendo que estaba bien que se marchara del colegio con ella.. Lexi fue al sillón que estaba frente al de su padre. -¿Qué? -Eso es lo que dije yo. no necesariamente -Frank cambió de postura-. -Bueno. él le cogió la mano y dirigió su atención a Frank.-Una pregunta. -Yo le pedí que pasara más tiempo con Jamie -bufó Lexi-. Algo ha pasado. Pero cuando Jamie no apareció después del colegio. pero la dureza en sus ojos le dijo que estaba más enfadado de lo que parecía. -Ya sabes que en el colegio ella podía falsificar la letra de su madre -le . Manuel se marchó. ¿qué ha pasado? -Bueno. -¡Señor Frank! -gritó Manuel entrando a la cocina --. -No enviaste a Manuel a buscarnos para nada -dijo Jake-. -¡Rápido! -Sí -Lexi sonrió-.

Lexi respiró profundamente. No había nada. -¿Por qué? --preguntó al fin-. -¿Puedes notar si falta algo? -Yo la ayudé a deshacer las maletas -Lexi abrió el armario. pero no había nada que pudiera hacer. Y no es gracias a su madre que no ocurriera. Pero no se podía mover. puede no ser nada -Frank no la miró-. pero eso no sirvió para calmar su corazón. Mientras subían las escaleras. volviendo a encauzar la conversación -. -Bueno -dijo Jake.recordó Frank-. Se sentó en la cama de Jamie. Estaban vacíos. ¿Qué ganaría? ¿Adónde habría ido? Jake se quedó callado hasta que llegaron al dormitorio de Dolores. mira debajo de la cama a ver si la maleta grande sigue ahí. ¿Por qué lo ha hecho? Ni siquiera quería decirme la verdad. Sólo complace la curiosidad de un viejo y sube a mirar. -No puede habérselo llevado. -No hay nada aquí debajo -dijo Jake-. Es un milagro que esa chica no se haya convertido en una delincuente juvenil. ¿vale? -Iré contigo erijo Jake. Mientras Jake miraba. nadie a quien gritar y ningún sitio adonde correr. Le . ¿Qué no nos has contado? -Como he dicho antes. junto con sus ropas más caras. Levantándose de la silla. -¿Me harías un favor. mantuvo apretada la mano de Lexi.. El miedo bombeó adrenalina a sus venas hastaque sintió que reventaría de la necesidad de hacer algo.¿Por qué? -Lexi sintió un escalofrío y no pudo controlar el temblor de su voz-. ¿hay alguna razón para preocuparse por eso? -No lo sé -Lexi se encogió de hombros. ¿Por qué lo ha hecho? -No lo sé -Jake se sentó a su lado y la abrazó-. ella habló con miedo. fue al dormitorio de Jamie y abrió las cajones de la cómoda para descubrir que faltaban algunas prendas. ella fue a la coqueta y abrió los dos primeros cajones. Nunca estuve tan feliz en mi vida como cuando Cordelia te envió para que vivieras conmigo. Sabiendo lo que debería encontrar. A lo mejor ayudarle a saltarse las clases es su idea de una experiencia que pueda unirles. Jake. Fue al armario y vio perchas vacías donde debería haber ropa. ¿Qué cosas faltan? Lo más necesario y caro. Y aparte de que no tuviera el permiso de Lexi. e inmediatamente vio que el portatrajes había desaparecido. Lexi? -preguntó Frank despacio-. sujetó su cabeza entre las manos y deseó poder llorar o gritar o hacer algo que calmase el tormento de agonía que estaba creciendo en su interior. Pero sé una cosa. Me sentía morir el años que estuviste allí sola con esa mujer. Sabemos que Dolores recogió a Jamie en el colegio este mediodía y aún no le ha traído a casa. incluyendo un abrigo de piel-. Cerrando los ojos. ¿Puedes subir a la habitación de Dolores y ver si sus maletas siguen allí? .

Ella no se arriesgará. No está tan loca. No sé que haré si ella realmente se lo ha llevado. Dijo también que se alegraba de oír que yo estaba . se enderezó como si quisiera levantarse. Quería que me acostara con ella para salvar su matrimonio. Yo la dejé allí. Sé que también está preocupado.recuperaremos. Tú lo sabes. ¿Y si va a juicio para intentar quedárselo? -Nunca ocurrirá eso. Ella quiere un bebé. ¿verdad? Dijo que le dijera a Dolores que la vería en el aeropuerto esta noche. ¿pero qué tiene eso que ver contigo? -Estaba esperándome en mi casa hoy cuando llegué del médico. Sé que quería quedarse embarazada. Cuando les oyó regresar. Sé que tienes razón -se puso de pie-. -¿Qué hizo ella entonces? -No lo sé. En el salón. Ya conoces a Dolores. Jake. Frank estaba sentado donde le habían dejado. Será mejor que bajemos con mi padre. Entonces vio sus rostros y volvió a hundirse en la silla. -Ella le traerá. El nunca dejará el estado con ella de buena voluntad. y también tengo derechos. Creo que es tan simple como eso. Lexi. pero no es un monstruo. y como yo no la ayudé. y ella nunca le amenazará o le hará daño. -Oh. tenías razón -Lexi se sentó en la silla frente a él y le puso la mano en la rodilla-. Jake? ¿Está haciéndolo sólo para hacerme daño? -No -dijo meciéndola entre sus brazos-. pareciendo de repente muy viejo y cansado. ¿verdad? -preguntó mirando hacia la ventana. pero no es mala. Estaba prácticamente histérica. ¿Cómo iba a saber que estaba planeando hacer algo así? -Oh. No creo que esto tenga nada que ver contigo. Jake. -Tienes razón -Lexi apoyó la cabeza en su hombro y se aguantó las lágrimas-. -Podría. Ella es egoísta y mentirosa. incluso aunque Dolores estuviera deseando llegar tan lejos. No piensa antes de hacer las cosas. ¿Cómo lo sabías? -Su marido llamó antes. ¿qué voy a hacer? Ella es su madre. cogió a Jamie. Una locura. Me enfurecí y vine a buscarte. Jamie es demasiado inteligente para que le engañe y demasiado grande para que le fuerce a algo. Y después de que tú y yo estemos casados. Lo quiero. -¿Pero por qué lo quiere. Lexi. Lo quiero conmigo. Dolores está confundida y es demasiado dramática. Harvey. ya. diciendo cosas como que yo la dejé embarazada una vez y sabía que podía hacerlo de nuevo. ningún juez del mundo le daría a Jamie a nadie excepto a nosotros. -Tenía razón. -Sí. esta noche. ¿Y si un juez decide que Jamie debería estar con ella? -Las pruebas también demostrarían que yo soy el padre. -No entiendo lo que me dices -Lexi se enderezó y se apartó para mirarle a los ojos--. Las pruebas demostrarían que ella es la madre.

a lo mejor pueden detenerla antes de que llegue al aeropuerto. No podemos quedarnos sentados. Diles simplemente que estamos preocupados. ¿Qué crees que significa eso? -¿Ves? Cambió de opinión -dijo Lexi-. es curioso. A lo mejor ella sólo esté pasando algo de tiempo con él antes de marcharse.mucho mejor. más difícil decirse que Jamie estaría pronto en casa y la pesadilla terminaría. -O decidió ir conduciendo hasta California -sugirió Jake-. -Oh. horrorizándose de la idea de llamar a la policía para buscar a su propia hermana-. sería más difícil evitar el pánico. Llamaré al aeropuerto de Albuquerque y veré si puedo averiguar qué vuelo van a coger. Sería mucho más fácil que llevarse a un muchacho a la fuerza en un avión. ¿vale? Aún no. pero si algo le pasara a Jamie. Es un delito federal. Posiblemente volverán en cualquier momento. -A lo mejor estamos sacando conclusiones precipitadas -dijo Lexi débilmente-. Si llamamos a la policía. Lexi vio que empezaba a oscurecer y sabía que una vez fuera de noche. Acercándose a la ventana. -¿Pero qué va a pensar Jamie si la policía les detiene y esposan a Dolores? -¿Qué va a pensar Jamie si ella le fuerza a salir del estado? -preguntó Jake--. lo ha hecho. Él la miró como si se sobresaltara de descubrir que no estaba solo. -Quizá debamos llamar a la policía. -¿Eh? Oh. Al oír la voz de Frank. no -Lexi se levantó y le miró. se llevaría a Jamie con ella cuando se marchara. ¿Qué íbamos a decir? ¿Que ella le ha raptado? -Bueno. ¿no? Frank se levantó. moviendo la cabeza distraído. Debía haber tenido en la cabeza todo el tiempo que si las cosas hoy no salían como ella quería. hizo reservas. -Hmm. -Oh. Jake cogió a Lexi de los hombros y la miró con cariño. ¿de acuerdo? Diles que tememos que haya sucedido algo. Odio que haya llegado a esto. -Jake tiene razón. Lexi. Jake y Lexi se giraron y miraron en su dirección a tiempo de verle colgar el teléfono. de acuerdo. Se quedó ahí de pie. -¿El qué? -preguntó Lexi. -Se ha llevado ropa de Jamie. -¿Qué hacemos ahora? -preguntó Jake desde la puerta-. esperando su respuesta. no sé qué haría. pero las canceló. Pero no menciones el rapto. . -Voy a la cocina a hacer chocolate caliente -dijo Lexi dándose cuenta de que si no hacía algo se volvería loca. sólo para asegurarnos -Frank cogió el teléfono.

Lexi salió de la habitación rápidamente.-Iré contigo -dijo Jake. y entonces paramos y hablamos. detuvo a Jake en la puerta. Y luego fuimos de compras -sonrió. donde esperaba su hermana. si Jamie no parece disgustado. pero no me lo ha dicho. -¡Eh. Una vez en la cocina. se marchó. Todo esto puede haber sido sólo producto de nuestra imaginación. ¿Y qué has estado haciendo todo este tiempo? ¿De compras? -Bueno. pero otras no. abrió la puerta y salió al porche. -No. algunas cosas son ropa. Ve a ver quién es y yo traeré el chocolate. mamá! -gritó-. que no sepa lo preocupados que hemos estado. Creo que la tía Dolores está disgustada por algo. Mira lo que traigo. durante un rato sólo estuvimos conduciendo. El chocolate está servido y esperando en una bandeja. se inclinó y habló en tono más bajo-. con los brazos cargados de cajas y bolsa. Lexi disminuyó el paso y saludó con la mano para disimular.-. Con un salto enérgico. Lo siento. -Lo dudo. -¿Qué es todo eso? -¡Un botín! -exclamó parándose delante de ella-. permaneció ocupada haciendo chocolate hasta que el sonido de un coche llegando la hizo correr a la puerta. Lcxi esperó a que la puerta de la casa se hubiera cerrado antes de acercarse al coche. ¿Por qué no subes y cuelgas tu ropa nueva? Yo estaré contigo en seguida. -Hola -dijo Dolores agarrándose nerviosa al coche. . pero hablaré con ella -Lexi le dio un abrazo desesperado pero no pudo evitarlo y entonces se apartó. justo en este momento. En el vestíbulo. Con eso. pero necesito estar sola un rato. -No -sabiendo que sonó brusca. y podrás enseñarme todo lo que has comprado hoy. -Gracias. -No sé que puedo hacer. ¿Puedes intentar que mi padre se siente y se relaje cuando deje de hablar? Ella miró preocupada en la dirección de su padre. -Es estupendo. forzó una débil sonrisa-. Si son ellos. ¿Podrías traerlo? Y pase lo que pase -miró a su padre y luego a él-. Por favor. cuando sabe que no se le pueden dar disgustos? Furiosa y a punto de llorar. -Vale. ¿Qué estaría pensando Dolores al hacer algo así. quiero ocuparme yo sola -puso la palma en el pecho de Jake y lo miró a los ojos-. A lo mejor tú puedes animarla. Bueno. Cuando vio que el vehículo era realmente el coche alquilado de Dolores. Jamie abrió la puerta y salió corriendo hacia ella. Pero haré lo que quieres. -¿Quieres contarme qué ha pasado hoy? --preguntó Lexi usando todo su control para no perder la calma.

¿Se me está corriendo el maquillaje? -Nada. -Ofrecí compartirlo contigo. Deja de lloriquear y háblame. Pero dentro de un límite. Me equivoqué y lo siento. -¿Y qué te detuvo? -Paré el coche en un sitio entre Santa Fe y Albuquerque y hablamos -levantó la mano indefensa y soltó una risa que sonó histérica-. -Harvey llamó antes. Dolores se acobardó mientras Lexi se acercaba más y bajó su voz a un tono amenazador. -No lo creo. por supuesto. -Pues sí. -Es mi hijo. Le dejó a papá un mensaje para ti. Entonces me di cuenta de que él me estaba mirando como si yo fuera una extraña. Apuesto a que incluso hay alguna ropa para Jamie. Iba a decírselo primero. con Jamie. pero no podía parar. creo que tenía miedo de mí. -¿Decirle qué? -exigió Lexi-. Él habría pensado . Y ahora quiero saber la razón. Miré a los ojos de Jamie y supe que no podía hacerlo. Maletas llenas. Voy a parecer un horror. Lexi. No sería difícil confundirle. as-. -Lo sé -sacó un pañuelo de su bolsillo y se sonó la nariz-. -Debe haberse confundido de día. ¿Me oyes? Mío. Nunca le hubiera llevado conmigo si él no hubiera querido venir. ¿O no entiendes el concepto de compartir? ¿Cómo te atreves a robarme a mi hijo? -Lo siento -dijo Dolores con lágrimas resbalando por sus mejillas-. -Oh. Y nunca me lo quitarás. Lexi no puedo evitar sentir que las lágrimas eran genuinas. paso por paso. Dios mío -las rodillas le temblaron-. Dolores lloró de nuevo. Le hubiera hecho daño diciéndoselo. una auténtica extraña. Dolores respiró profundamente y se limpió las lagrimas. ¿Por qué ibas a hacerlo? ¿Crees que raptarle es el modo de comenzar una relación con Jamie? ¿Crees que todo lo que tienes que hacer es mover una varita mágica y que diez años de abandono iban a desaparecer? Lexi estaba gritando. -Iba a decirle quién era yo -se tragó más la. extendió la mano y la puso en el hombro de Dolores. apuesto a que está lleno de maletas. Oh. Dolores. Dolores. ¿Qué pasó después? -Bueno. y entonces pensé que vendría conmigo porque yo era su madre. Vacilante. me di cuenta de que estaba liando todo. Nunca pensé que lo averiguarías. -¿Qué tipo de mensaje? -preguntó Dolores más nerviosa que nunca. Jamie es mío. Reacia a seguir sus instinto y abrazarla. -Es sólo un niño. -Me dijiste que pasara más tiempo con él. Yo iba a preparar el terreno despacio. De hecho. Lexi la siguió. -Harvey dijo que te dijera que te recogería esta noche en el aeropuerto.-¿Quieres decir con Jake? -No. si abres el maletero de este coche. Me di cuenta de ello cuando intenté decírselo.

Lexi le rodeó los hombros con el brazo y le dio un rápido apretón. No tan rápido. -Claro. Os contaré todo lo que sé y después iré a hablar con Jamie. Jake se quedó de pie callado y furioso. -¿De qué hablas? -Creo que has hecho algo totalmente desinteresado. Frank se echó hajia atrás en la silla. y eso es lo que cuenta. Yo quiero serlo también.. parecía hecho de granito.que yo era una loca. Con los brazos cruzados. No sólo para Jamie. -¿Has visto esto? --le dijo Frank poniéndose de pie cuando Dolores desapareció y Lexi entró. -Si no te importa. mirando incrédulo a Dolores. ¿Qué hay de mí? Capítulo 16 T U? -preguntó Lexi esperando no parecer tan atontada como se sentía. Cuando la historia terminó. . ¿y quién quiere una mujer loca como madre? Riéndose. -Está bien -dijo Lexi cogiendo a Jake del brazo y acercándolo a su padre-. Supongo que te quedarás unos días más. mujer loca. No sé qué hacer con esa chica. mientras ella subía las escaleras. caminaron hacia la casa-. Lexi vio a Dolores abrir la puerta y entrar sonriente y lanzando besos. Ella le trajo. Has puesto las necesidades de Jamie por delante de las tuyas. Será mejor que vuelva a llamar a la policía. -Tengo que llamar a Harvey antes de que salga hacia el aeropuerto. -¿Es eso bueno? -Es el tipo de cosas que haría una madre. Es nuevo para mí. porque realmente me gustaría que lo hicieras. A lo mejor yo podré darte algunos consejos. pero encontró el camino bloqueado por Jamie. Y quiero ser una madre como tú. Dolores se limpió la nariz con el pañuelo. Creo que has avanzado un paso de gigante. Desde varios metros detrás de ella.-Lexi se levantó y se dirigió hacia la puerta. Él gruñó una respuesta y se puso de pie. Lexi -se pasó una mano por su estómago plano-. . -¿Por qué no subes y usas el teléfono de arriba? De acuerdo.. -En serio -y rodeando a su hermana de la cintura. -Bueno. -¿En serio? -su expresión fue una mezcla de placer y sorpresa. ¡Oh! Dolores se apartó de Lexi y empezó a correr hacia la casa. Te he estado observando. Su pequeño zerebro debe rodar como una canica en su cabeza -Papá añadió Lexi más feliz sabiendo que su hijo estaba a salvo--.Yo voy a ver a Jamie . Me gustaría practicar más esta cosa desinteresada. Realmente eres una buena madre. -Espero que no estés bromeando. También quiero tener un bebé. y el rostro serio. no como era la nuestra.

-¿De qué hablas? -Jamie estaba aquí cuando yo hablé con tu padre. No te has olvidado tan pronto. Yo. Enhorabuena. Bueno. Unas pocas semanas antes su hijo sólo le había pertenecido a ella. tú eres su padre -reconoció-.¿Era posible que Jake le hubiera pedido en matrimonio hacía sólo unas horas? Parecía un sueño. . -Tenía miedo de haberlo simplemente imaginado. espero que no estés planeando un noviazgo largo. -Yo. Pero parecía que tendría que acostumbrarse a compartirlo.. -La policía -Frank se agarró a una silla-. Era una de esas cosas de hombre a hombre que pensaba que debía hacer. -¿En serio? --preguntó Lexi viendo desaparecer a su padre por el pasillo. ¿Qué dijo? Jake respondió con cuidado. Creo que iré a echarme un rato. ella soltó la respiración que había estado aguantando. bueno. querida -se inclinó y le dio a Lexi un beso en la mejilla al pasar a su lado-. -Bien. -Lo estoy -dijo su padre moviéndose despacio hacia ellos-. -¿Se lo dijiste? -Sí. -Mientras tú estabas fuera con Dolores -la besó-. Y por cierto. -Sólo lo suficiente para que Jamie se haga a la idea. Espero que no te importe. Frank. Pero no. Bueno.. -¿Enhorabuena? -Lexi miró de su padre sonriente que continuaba su camino a Jake-. -Pareces cansado. -Bueno. ¿El qué está? -preguntó Jake sin apartar los ojos de Lexi. ¿verdad? Con una risa. ¿Qué dijo? -Dije que ya era hora -respondió su padre desde lejos. -No te preocupes. y sus dedos acariciaron suavemente su mejilla--. no creo que eso sea un problema. ¿verdad? Jake se rió. A lo mejor lo era. Lexi se rió y miró a Jake. ¿Por qué? Jake se aclaró la garganta. Me llamaréis si ocurren más emociones. Lexi puso los ojos en blanco y suspiró. ¿verdad? -No. Lexi se apartó y lo miró suspicaz. papá erijo Lexi preocupa da de repente de que hubiera habido demasiada tensión para él ese día. -Sí -su expresión se suavizó. Parece estar aceptándolo muy bien. -¿Cuándo tuviste tiempo de hablar con él? Jake la abrazó. No dejaremos que te pierdas nada. ya está -anunció Frank junto al teléfono. Se alegran de oír que todos están a salvo en casa.. me tomé la libertad de contarle las noticias. Oh. no lo has imaginado.

eso no me preocupa. -De acuerdo. Bueno. Jamie se encogió de hombros. Jake. -Oh. ¿te interrumpo? -No. ¿Qué te parecen hamburguesas para cenar? -Delicioso. Pero quédate cerca. -No lo sé. Mientras tanto creo que iré a encender el grill. llamó suavemente y abrió un poco la puerta. No había pensado sacar el tema tan pronto. ¿Te das cuenta en lo que nos vamos a meter? -Tendremos que ser pacientes. Pero voy a intentarlo con todas mis fuerzas.-«Super». los ranchos están juntos. algo. pero parecía feliz con la idea. Lexi se relajó contra él. mirándole-. A lo mejor Jake quiere que vayamos a su rancho. con los pies apoyados en la mesa y mirando al techo. Con nosotros mismos y el uno con el otro. pero no imaginó que fuera eso. Lexi abrió la puerta y vio a su hijo al otro lado de la habitación. No entendí el resto. Yo no puedo aprender a ser un padre de la noche a la mañana. -Oh. -Jake me ha dicho que habló contigo. Riéndose. «fabuloso». -Hola. Pero no había nada más que un techo blanco. -Bueno. Había planeado esperar hasta que Jamie se abriera y lo mencionara él mismo. -Sí. -Oh -ella apartó sus libros a un lado y se sentó en el borde de la mesa. Entra. pensando en el pequeño rancho de Jake que había estado arreglando-. Después de todo. Lexi casi se sorprendió al oír sus propias palabras. y han estado dirigiéndose como uno solo durante años. -¿Qué piensas? -¿Dónde vamos a vivir? La pregunta la sorprendió. -¿Quieres que vaya contigo? -Aún no. Un día extraño. Tras un día tan trascendental. Serás estupendo -dijo apartándose de mala gana . Estoy segura de que me está esperando.. Estoy segura de que . ahora tengo que ir a hablar con Jamie. Y asintió con la cabeza. Ella miró también al techo. Pero odio dejar al abuelo. a veces podrías dormir aquí.. Jamie arrugó la nariz. Aún no hemos hablado de ello -frunció el ceño. esperando ver un bichito o una mancha. Me muero de hambre -se puso de puntillas y le besó antes de irse. -¿Qué estás mirando? -Nada -dijo sin mover la cabeza. ni tampoco un marido. no sabía qué estaría haciendo. -No lo sé. Cuando llegó a la puerta de la habitación de Jamie. ¿eh? Jamie bajó despacio la cabeza hasta que sus ojos se encontraron.

lo sabía. no soy estúpido! -gritó Jamie pareciendo insultado-. ¿verdad? Jamie se rió. No tenía idea de que Dolores había sido tan descarada. Mucho. hacer cosas juntos. Bueno. Y tenía razones para estarlo. -Bueno. sí. -Sí. Y además yo le rapté por así decirlo. Por lo que ella sabía. Así que estaba un poco enfadado conmigo. Pero no creo que eso sea lo que él tenga en mente. Ya sabes. Y. Y no paraba de decirme cosas como que no me preocupara.repitió ella-. Lexi estaba horrorizada. Jamie sonrió. ¿Significa eso que él ahora va a mandarme? Lexi no pudo evitar sonreír. obviamente satisfecho consigo mismo. -Entonces. -¿Te refieres al modo en que la tía Dolores casi me raptó hoy? Lexi se quedó boquiabierta y miró a su hijo perplejo. Eso suena como un buen comienzo. -¿Saber? . Si Lexi no hubiera estado sentada. pasar tiempo juntos. No quería que se marchara --entonces frunció el ceño de nuevo-.. Acelerado. Jamie pareció inseguro. cuando paramos en ese área de descanso y nos quedamos sentados durante lo que parecieron horas y ella seguía diciéndome que era un niño estupendo y lo que le gustaría tener un hijo como yo. Y la idea era inquietante. él incluso podía estar planeando volver a los rodeos. -Oh. ¿verdad? Jamie asintió. Sólo estaba pensando en el modo en que solía gritarme cuando llegó aquí. -¡Mamá. -¿Va a ser mi padre ahora? -¿Jake? Sí. -Estuve fantástico. mamá. Lexi se dio cuenta de que ella y Jake no habían discutido mucho del futuro. Jamie continuó con su historia. Te gusta eso. -Bueno. podría haberse desplomado. no tenía ni idea. ¡oh mamá! ¿sabías que ahora tenían una piscina? Antes no. Ella me sacó del colegio y me llevó en coche hasta medio camino de Albuquerque. mamá. que todo estaría bien y que ella no me haría daño. ¿verdad? -Creo que no -respondió Lexi vagamente. -Bueno. Era tétrica. Pero no creía que tú lo supieras. seguirán así. porque no quería que el abuelo se preocupara acabando de salir del hospital y de la operación y todo eso. y empezó a hablarme de lo grande que era su casa de California y todo el dinero que tenía su marido. Creo que Jake sólo quiere que seamos una familia. Ahora mismo está abajo preparando hamburguesas para cenar.con Jake como capataz. -Me gusta Jake. Sólo dije como con mucha naturalidad que esperaba que no estuviéramos fuera mucho tiempo. Jamie. estaba sufriendo mucho. pensé que lo sabías. encontrando toda la conversación un .. -¿Qué hiciste tú? -preguntó intentando sonar más tranquila de lo que se sentía. teóricamente sí.

-Supongo que extraño -se encogió de hombros-. La sonrisa de Jamie fue un intento de humor. de aquí arriba. pero renunció a esa posibilidad. -¿Cómo te sentirías si te dijera que sí? -preguntó apenas atreviéndose a respirar. estoy tan contenta de que estés de nuevo conmigo. bueno. No quería perderle. Puede que asustado -la miró por encima de su hombro-.. ir de visita alguna vez. ella empezó a responder a su pregunta. -¿Era yo? -preguntó despacio-. no! Eso nunca pasaría. --Mamá -la voz de Jamie salió ahogada contra su hombro-. Tú eres mío.. sería porque quisieras. tuvo la posibilidad de tener su propio hijo. Jamie se acercó a la ventana y miró hacia la noche oscura. a lo mejor entonces no estaría tan mal. Si tú fueras alguna vez con Dolores. Ella no podría hacerme volver con ella. -No --protestó al darse cuenta de que estaba dudando del estado mental de Dolores-. el deseo de abrazarle era demasiado fuerte. -Pero. Jamie -Lexi no pudo soportarlo más. ¿verdad? -¡Oh. Corazón. Su rostro se reflejaba contra la ventana. y tenía el ceño fruncido y la mandíbula firme.poco irreal-. Y tiene la costumbre de actuar primero y pensar después. -Oh. pero a lo mejor podía empezar preparando el terreno. Jame se tocó la cabeza. Ella sólo. pero no puede. y que ella no estaba preparada. ¿por qué iba a llevarme a California con ella? Lexi respiró profundamente para armarse de coraje. -Sí. ¿Está enferma la tía Dolores? -¿Enferma? -Lexi le soltó y le miró. -Ya sabes. -Por qué? -Era joven. bueno. -Bueno. con los dedos metidos en sus bolsillos traseros. tú tía Dolores lleva un tiempo queriendo tener un niño. A ella pareció gustarle esa idea. me compró todas estas cosas. ella supo que el momento había llegado. Eso la pone muy triste. Era demasiado pronto para contarle todo. ya sabes. sólo de visita. y lo hizo-. porque hace mucho tiempo. ¿Era yo el bebé? Lexi sintió un miedo terrible. Hablando despacio. No quería herirle. Pensó que lo que estaba haciendo era lo mejor. Pero sabía que en los siguientes minutos. -¿Me lo prometes? . podían pasar las dos cosas. Incluso antes de que hablara. y siempre lo serás. Creo que Harvey gana ahora más dinero. -¿Qué hizo? -Tuvo un bebé y lo dio en adopción.. Pero ahora no está tan segura. Después de marcharnos y volver a Santa Fé. y rezando para encontrar las palabras apropiadas. es sólo muy sensible y nerviosa..

Te quiero demasiado. Pero en ese instante. -Ha sido un día largo y duro.se aclaró la garganta y empezó de nuevo-. No tienes que pensar ni actuar de otro modo hacia tu tía Dolores. Entonces.. Estaba de pie contra la ventana. pareciendo recordar que era demasiado mayor para tales cosas. Sintiéndose como si cada palabra se fuera arrancada del alma. -Bueno. -Con todo mi corazón. -¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! -¿Te gustaría que Jake resultara ser tu padre? El brazo subió al aire de nuevo. Como tú lo sientas. enterrando la cara contra su cuello.. ensayando lo que le diría en ese momento.. bueno. Porque Dolores nunca lo dijo.. Dolores. -Bueno. Excepto. ¿Puedo tener un gran abrazo ahora? Creo que lo necesito.. Jamie se separó de ella y se sentó en la cama. ¿Cuánto podría soportar un niño en un día? -Hoy. nada le parecía adecuado. excepto que ahora tendremos a Jake. Nada cambiará en nuestras vidas. Entonces. repitiendo la operación varias veces. ¿verdad? -Créeme... Él asintió y se acurrucó más. -De acuerdo -suspiró y la tensión desapareció de su postura--. tan vulnerable.. -le animó Jamie. Deseó encontrar las palabras mágicas para que se sintiera bien.. mamá... se detuvo de nuevo-. a Jake. Jamie saltó y se puso de pie y levantó un brazo triunfante al aire. le dijo. -¿Estás bien? -preguntó sin saber qué otra cosa decir. Durante diez años.Lexi hizo la señal de la cruz en su corazón. Mientras no tenga que llamarla mamá ni nada así. -Hoy. ¿Excepto qué? -Excepto que hoy. y seremos más una familia que antes. Jamie. -se detuvo y la miró-. -¿Excepto? -repitió-. -Tú eres aún mi verdadera mamá. Lexi le apretó con fuerza mientras las lágrimas le quemaban los ojos.. porque. entonces supongo que está bien. ¿verdad? -Depende de ti. preguntándose si no sería demasiado. Ella sigue siendo mi tía. Lo miró. tan pequeño.. ¿verdad? -preguntó con voz temblorosa. si la tía Dolores era mi madre.. -¡Sí! . si así te sientes. pero no había ninguna. -Bueno. Nunca te dejaría. -Te diré que eso me alivia mucho -Lexi extendió los brazos---.. Jamie se echó hacia delante. ella continuó. echó a correr y se lanzó a sus brazos. había esperado que llegara ese día. Cuando se detuvo la siguiente vez. Él caminó hacia ella con algo de timidez al principio. intentando ser valiente mientras su mundo se volvía del revés.. tras unos pasos... ¿Cómo es que no sabes quién era mi padre? A Lexi le dio un vuelco el corazón. Lexi se detuvo.

Ella había estado así de feliz cuando Jake le había pedido que se casara con ella. -No. Jamie gritó alegre y la sonrisa de Lexi se extendió hasta el punto de que las lágrimas llenaron sus ojos. El fuego estaba encendido. -Porque en cuanto te vi de nuevo. . -¡Jake! -No soy un ángel. Lexi notó su alegría y se acurrucó más a él. con su brazo alrededor de Lexi. ¿Fue hace sólo cinco semanas cuando te rap té y te traje aquí? -Nunca te he dado las gracias por ello. -¿Por qué? -Lexi se apartó para mirarle a los ojos. ¿verdad? Ella se rió. -¿No? Pues me habías engañado muy bien.Tú ya debes saberlo. -El abuelo va a estar muy contento. -Te mentí. lo sabes. mamá. -Tengo un papá. Nunca lo he sido -le siguió acariciando la mejilla con exquisita ternura. -Es difícil creer todas las cosas que han pasado hoy. Jamie le dio la mano y salieron de la habitación. O mejor aterrorizado. La casa estaba silenciosa. -Sí. -¿Lo es? ¿Es mi padre? -Creo que sí. -Bueno. ¿verdad? -No seas modesto. En el sofá. Las luces estaban apagadas. Volviendo a la tierra. Tengo un papá. pero con todo el alboroto. -Puede que haya llegado el momento de que bajemos y compartamos algo de esto con Jake -Lexi se levantó y extendió la mano-. y tú te hubieras quedado hasta que hubiera terminado. Ha estado un poco preocupado por cómo te tomarías las noticias. . Jamie se puso los puños en las caderas y levantó su pecho orgulloso. Si aquella noche no hubiera resultado herido. -Parece habérselo tomado muy bien. Ella cubrió su mano con la suya. -Estaba asustado. hubiera hecho todo lo posible por llevarte a la cama. y tú lo sabes. Jake dijo lo mismo por décima vez.Pensé que te marcharías en cuanto el rodeo terminara. supe que había estado engañándome. -Realmente no estaba enfadado. no había tenido la oportunidad de celebrarlo. es fabuloso. Sabía cómo se sentía él.Lexi se rió. Jamie estaba extasiado. Una mirada y te quise tanto como antes -le acarició el labio con el dedo-.

¿Qué piensas tú? --terminó susurrando. Pero soy demasiado mayor para darme todos esos golpes cada noche. le ayudaré a convertirse en un hombre. ya he sufrido todo lo que quería. -¿Qué otra opción tenía? Sólo entiendo de ranchos y rodeos. Para ti. Ada Stewart . creo que seré feliz. -Quiero serlo.Amando en silencio (Novela Romántica by Mariquiña) . -¿El rodeo? -pareció sorprendido-. -Sí. Lexi.-Eres demasiado duro contigo mismo. Sí. Veré crecer a mi hijo. Y tendré que irme contigo a la cama todas las noches durante el resto de mi vida. un hombre al que he querido y admirado durante toda mi vida. -Pensé que te gustaba.. No lo creo. La única razón por la que volví fue porque había alquilado mi rancho durante diez años y no quería ser un vendedor de coches usados. De ahora en adelante. Eso era todo lo que ella siempre había querido. Jake la abrazó con fuerza. ¿no crees que te aburrirás después de un tiempo y querrás volver al rodeo? -preguntó recordando lo que había hablado con Jamie. Y despertarme por la mañana y ver tu rostro sonriente junto al mío. -Jake. Ella se sintió feliz mientras le acariciaba el pecho. Más que maravillosa. ¿crees que serás feliz aquí? Él sonrió y se tomó su tiempo en contestar. y más de lo que había soñado posible. y le oiré llamarme papá -cogió la mano de Lexi y le besó cada dedo-. Créeme. Creo que suena como una vida maravillosa.. -La mejor. -Veamos. -¿Un vendedor de coches usados? -repitió riéndose. Seré socio de Frank Conley y trabajaré a su lado. -Entonces. Yo siempre he creído que eres fantástico.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful