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El to Filosofico de Miguel Hidalgo

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El pensamiento flosófco y político
del Padre de la Patria
Georgina Villafranca López

Resumen:
El presente ensayo aborda las principales ideas del pensamiento filosófico y político del cu-
ra Miguel Hidalgo y Costilla estructurado por la doctrina teológica; su influencia en otros
líderes insurgentes y en el pueblo durante la guerra de independencia, así como su legado
histórico.
Palabras clave:
Legado histórico de Hidalgo, identidad nacional, guerra de independencia.
Abstract:
This essay analyzes the main ideas of the philosophical and political thought of the priest
Hidalgo’s structured by theological doctrine, his influence on other insurgent leaders and the
people during the independence war and him historic legacy.
Key words:
Hidalgo’s historic legacy, national identity, independence war.
núm. 5, 2010, pp. 61-75
ã1
Introducción
La historiograf ía del movimiento independentis-
ta ha dedicado su atención a lo anecdótico de la
vida pública y privada de Miguel Hidalgo y Cos-
tilla y no ha profundizado en la ideología del pró-
cer; quizá debido a lo exiguo de su obra escrita,
que antes de la guerra se limita a algunos papeles
privados que lograron rescatarse.
Las grandes ideas de Hidalgo están conte-
nidas en las proclamas, decretos y manifestos
durante el movimiento de insurrección que él
vivió, del 16 de septiembre de 1810 al 30 de ju-
lio de 1811; con mayor detalle y precisión en los
documentos que dan fe del proceso inquisitorial
al que fue sometido, en 1800, y reabierto después
de su captura, en Coahuila en 1811; y en las de-
claraciones de Hidalgo en su proceso militar. Son
numerosos los libros producto de una historia
documental de la acción insurgente de Hidalgo
en particular y del movimiento de emancipación
nacional en general.
Nadie pone en duda que Miguel Hidalgo y
Costilla fue el iniciador del movimiento de Inde-
pendencia, que fue el caudillo de los insurgentes,
por lo que es considerado el padre de la patria.
Sin embargo, es eclipsado por el cura José María
Morelos y Pavón en los escasos estudios dedica-
dos al análisis sistemático del pensamiento polí-
tico de los insurgentes, como comenta Arnaldo
Córdova:
Hay que anotar, por otra parte, que, en general, la
historiograf ía del movimiento de insurgencia —in-
cluidas en ella las muy contadas obras dedicadas
al estudio de las ideas— desde este punto de vista
tiende a poner al padre Hidalgo en un no decla-
rado abiertamente ni reconocido segundo lugar,
deslumbrada como siempre aparece por la colosal
fgura del padre don José María Morelos y Pavón,
al que con toda razón se atribuye la autoría de las
ideas más claras, más radicales y más avanzadas de
la Independencia.
1
1
Córdova, Arnaldo, prólogo a García Ruiz, Alfonso, Idea-
rio de Hidalgo, México, Consejo Nacional para la Cultura
y las Artes, 1992, p. 9.
Por lo anterior, es indispensable rescatar y analizar
el pensamiento flosófco y político de Hidalgo, su
infuencia durante la guerra de independencia y
después de la misma. Para esto es necesario rea-
lizar una investigación documental de las ideas
revolucionarias de la época, las cuales Miguel
Hidalgo y Costilla, como un espíritu de elevada
formación intelectual, hizo propias, las confrontó
con su realidad y actuó para cambiarla.
El presente ensayo se divide en tres partes. La
primera pretende responder la interrogante ¿qué
estructuró el pensamiento político y flosófco
del cura Hidalgo, las ideas políticas francesas o
la doctrina teológica jesuita o tradicional? La se-
gunda fue organizada tomando en consideración
tres preguntas guía: ¿quién fue Miguel Hidalgo
y Costilla? ¿Cuáles fueron sus principales ideas
políticas y flosófcas? ¿Cuáles fueron sus razones
para iniciar el movimiento de Independencia? La
tercera fue compuesta a partir de las siguientes
cuestiones: ¿cómo se analiza la infuencia de Hi-
dalgo en otros insurgentes? ¿Cómo se analiza la
infuencia del sacerdote en el pueblo? ¿Cuál fue
su legado histórico?
Se termina con una invitación a poner la mi-
rada en nuestro pasado y buscarnos a nosotros
mismos. Se propone que una forma de hacerlo es
conmemorar y analizar el pensamiento flosófco
y político de Miguel Hidalgo y Costilla como una
tarea, entre muchas otras, que nos permita como
nación reinterpretar y fortalecer la identidad na-
cional.
Ideas revolucionarias de la época
La historiograf ía hidalguense en su mayoría des-
cribe al patriota como un jacobino, un mexicano
ilustrado o un enciclopedista, haciendo alusión a
la infuencia del liberalismo europeo y de la Re-
volución francesa en el pensamiento político del
cura de Dolores.
2
Los menos consideran que la
2
Miranda, José, Las ideas y las instituciones políticas mexi-
canas, México, Universidad Nacional Autónoma de Méxi-
co, 1952; Miranda, José, “El infujo político de Rousseau
en la Independencia mexicana”, en Presencia de Rousseau,
México, Universidad Nacional Autónoma de México,
1962. También Méndez Plancarte, Gabriel, “Hidalgo, re-
Georgina Villafranca López
ã1
formación teológica jesuita fue fundamental en
el ideario político del primer capitán de armas de
la insurgencia.
3
De tal forma que se podía plan-
tear la siguiente pregunta: ¿qué infuyó más en la
acción insurgente de Hidalgo, las ideas políticas
francesas o la doctrina teológica jesuita?
José Miranda en varias de sus obras argu-
menta a favor de las ideas políticas francesas que
“constituyen en vigor la médula del pensamiento
político” y supone que la doctrina teológica tra-
dicional “casi no hace acto de presencia”.
4
Por el
contrario, Carlos Herrejón Peredo, después de
realizar un análisis sistemático concluye:
De todo lo dicho se desprende que Hidalgo no tuvo
necesidad de echar mano de los enciclopedistas
franceses para lanzarse como protagonista de la
causa insurgente. No podemos excluir que los haya
leído. Incluso, es bastante probable que conocie-
ra algunas ideas rusonianas indirectamente, pues
algunos amigos, o conocidos suyos, como Abad y
Queipo, sí lo leían. Pero los indicios o sospechas
a favor del enciclopedismo de Hidalgo son débiles
frente a la evidencia de sus lecturas teológicas, que
desde temprano estructuraron larga y profunda-
mente su mentalidad. En tal forma, aun en el caso
de haber conocido a Rousseau y compañía, la pro-
porción de su infujo es exactamente a la inversa de
lo que estimó el historiador José Miranda: poca en
comparación de la tradición teológica.
5
En la doctrina teológica el sacerdote nicolaíta ha-
lló razones contra el absolutismo, el despotismo,
la tiranía; razones que legitimaban la subleva-
formador, intelectual”, en Ábside, México, abril-junio, 1935.
Desde la perspectiva literaria, Urbina, Luis G., La vida lite-
raria de México y la literatura mexicana durante la guerra
de Independencia, México, Escrituras Mexicanas.
3
Herrejón Peredo, Carlos, Hidalgo. Razones de la insur-
gencia y biograf ía documental, México, Secretaría de Edu-
cación Pública, 1987; Meyer, Jean, La antorcha encendida.
Hidalgo, México, Clío, 1996; Villoro, Luis, El proceso ideo-
lógico de la revolución de Independencia, México, Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes, 1999.
4
Además de las obras citadas en la nota 2 véase Miranda,
José, Vida colonial y albores de la Independencia, México,
Secretaría de Educación Pública, 1972.
5
Herrejón Peredo, Carlos, op. cit., p. 34.
ción, así como la deposición del monarca cuando
se alejaba del bien común. Además, se argumen-
taba que la soberanía residía en el pueblo y no en
un individuo.
La primera parte del texto está dedicada tanto
a las ideas subversivas particulares del liberalismo
político europeo —precursor del pensamiento
político moderno—, que cuestionaba el derecho
divino como fuente de legitimidad política de los
monarcas, como a la doctrina teológica tradicio-
nal. Las primeras constituyen las ideas vanguar-
distas de la teoría política como conocimiento
científco y explican las llamadas revoluciones
burguesas que transformaron el mapa europeo y
consolidaron el surgimiento del Estado-nación a
fnes del siglo xVIII, en particular con la Revo-
lución francesa y la expansión napoleónica; las
consecuencia políticas y sociales alcanzaron a
España y sus colonias, entre ellas Nueva España.
Con frecuencia la revolución de Indepen-
dencia de México es presentada como una de las
manifestaciones de la conmoción universal pro-
vocada por la Ilustración y la Revolución fran-
cesa.
6
Es cierto que las ideas políticas modernas
6
Para el lector interesado en la guerra de Independencia
se recomienda la excelente obra de Luis Villoro, El pro-
ceso ideológico de la revolución de independencia, op. cit.
Para ilustrar las perspectivas de cómo se aborda el estu-
dio de dicha guerra reproducimos lo consignado por es-
te autor: “Pocas revoluciones presentan, a primera vista,
las paradojas que nos ofrece nuestra guerra de Indepen-
dencia. Nos encontramos con que muchos de los precur-
sores del movimiento se transformaron en sus acérrimos
enemigos en el instante mismo en que estalla; con que no
consuman la Independencia quienes la proclamaron, sino
sus antagonistas, y, por último, con que el mismo parti-
do revolucionario ocasiona la pérdida de los consumado-
res de la Independencia. La simple enumeración de estos
hechos bastaría para convencernos de la imposibilidad
de interpretar la revolución como un movimiento en el
que solamente se enfrentaron dos tendencias políticas e
ideológicas. Las paradojas se disipan, en cambio, en cuan-
to abandonamos ese criterio simplista y distinguimos en
la conmoción social varios movimientos que se suceden,
superponen y entremezclan. Lo que llamamos ‘revolución
de Independencia’ no es sino la resultante de un complejo
de movimientos que divergen considerablemente entre sí
y tienen su asiento en distintas capas de la sociedad. Por
ello resultarán necesariamente parciales todos los intentos
de interpretación unívoca. Suelen éstos oscilar entre dos
polos opuestos. Desde uno se ve la revolución como una
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estructuraron la acción insurgente de los crio-
llos que apoyaron a Hidalgo, pero no sólo fueron
el telón de fondo del movimiento emancipador
liderado por el cura de Dolores sino también la
fuente en la que abrevaron los criollos y peninsu-
lares que no apoyaron la insurrección, como fue
el caso del obispo de Michoacán Manuel Abad y
Queipo, quien solía citar a Montesquieu.
Se revisa la doctrina teológica tradicional
porque constituye parte de la formación intelec-
tual personal de Miguel Hidalgo y Costilla. En
ella encontró las razones para legitimar su acción
insurgente. Además, estas ideas fueron el contex-
to de la relación entre el cura y las clases despo-
seídas que al momento de la rebelión no dudaron
en apoyarlo.
En cuanto a las ideas modernas se retoma el
pensamiento de John Locke (1632-1704), por ser
considerado el padre del liberalismo político al
atacar los fundamentos de los Estados absolutos
y ser contemporáneo de la Revolución inglesa de
1688, que instituyó en el poder a Guillermo de
Orange.
Una de las principales obras de John Locke es
Dos tratados sobre el gobierno civil (1690), donde
establece: “Tenemos, pues, que la fnalidad máxi-
ma y principal que buscan los hombres al reunir-
se en Estados o comunidades, sometiéndose a un
gobierno, es la de salvaguardar sus bienes; esa
salvaguardia es muy incompleta en el estado de
naturaleza”.
7
El gobierno se forma mediante un
voluntario sometimiento de las libertades indivi-
duales a un poder superior para que éste las pro-
teja, tanto a sus propiedades como a su seguridad
personal.
reacción tradicionalista contra las innovaciones liberales
de la península y en defensa de los valores hispánicos y re-
ligiosos amenazados; desde el otro se presenta la perspec-
tiva exactamente inversa: la revolución aparece como una
de las manifestaciones de la conmoción universal provoca-
da por la Ilustración y la revolución democrático-burguesa
de francia. Lo signifcativo es que ambos puntos de vista
pueden aportar en su apoyo muchos testimonios válidos.
La revolución de Independencia comprende, efectivamen-
te, esos dos aspectos antagónicos y por eso mismo no pue-
de reducirse arbitrariamente a uno solo”, ibid., pp. 19-20.
7
Locke, John, Ensayo sobre el gobierno civil, Madrid, Agui-
lar, 1976, pp. 93-94.
Locke refutó la legitimidad del derecho divi-
no de los reyes. Un gobierno legítimo tenía que
contar con el consentimiento de los gobernados.
Surge así el contrato social que se establece entre
el pueblo y el gobernante.
8
Esto es lo que hace que cada cual esté dispuesto a
renunciar a su poder de castigar, dejándolo en las
manos de un solo individuo elegido entre ellos para
esa tarea, y ateniéndose a las reglas que la comuni-
dad o aquellos que los miembros de la misma esta-
blezcan de común acuerdo. Ahí es donde radica el
derecho y el nacimiento de ambos poderes, el legis-
lativo y el ejecutivo, y también el de los gobiernos y
el de las mismas sociedades políticas.
9
Sin el consentimiento del pueblo no se puede
elegir ninguna forma de gobierno. El gobierno lo
instituye la comunidad y puede derrocarlo si se
convierte en tiránico. Para evitar la tiranía con-
sideró que era indispensable una constitución y
formuló la conocida división de poderes: legisla-
tivo, ejecutivo y federativo. Este último dedicado
a los asuntos exteriores.
El poder fundamental, el más importante en
la teoría de Locke, es el legislativo. formado por
“unos pocos hombres selectos”
10
se encarga de
la tarea esencial de crear las leyes y “…no cabe
aceptar que el poder de la sociedad política, o de
los legisladores instituidos por ella, pretenda otra
cosa que el bien común”.
11

La teoría de la separación de poderes no es
exclusiva de Locke. Montesquieu (1689-1755)
también la apoyaba, aunque concibiéndola como
una separación formada por los poderes ejecuti-
vo, legislativo y judicial, concepción que ha trans-
cendido hasta nuestros días.
En cuanto a la doctrina teológica tradicional,
que infuyó en la acción insurgente de Hidalgo,
merece especial atención recordar las tesis de ca-
rácter político del jesuita español francisco Suá-
8
La idea del contrato social no es exclusiva de John Locke.
Hobbes argumentó también sobre el origen de la sociedad
civil a través de un pacto social.
9
Locke, John, op., cit., p. 95.
10
Ibid., p.96.
11
Idem.
Georgina Villafranca López
ãî
rez (1548-1617), contenidas en su obra Defensa
de la fe católica:
12
1. La existencia de un poder político dimana
de la sociabilidad del hombre, como pro-
piedad de su misma naturaleza y en este
sentido la autoridad legítima proviene del
autor de esa naturaleza, Dios.
2. La suprema potestad política, en virtud de
la naturaleza humana y, en consecuencia,
por disposición general del autor de esa
naturaleza, no reside en un determinado
individuo o en un grupo de ellos sino en
toda la comunidad, en todo el pueblo, en
toda la nación.
13
3. La democracia es la institución primor-
dial y cuasinatural de la sociedad humana,
aunque no por ello la más perfecta.
14
4. El pueblo, en el momento de constituirse
como tal, elige a su arbitrio forma de go-
bierno y gobernantes, celebrando un pac-
12
Citado en Herrejón Peredo, op., cit., p. 16.
13
Ibid., p.17.
14
Idem.
to, un contrato explícito o implícito con
sus gobernantes y eventualmente en ellos
con sus posibles sucesores. En virtud de
ese pacto el pueblo traslada la autoridad,
la suprema potestad política, a esos gober-
nantes, quienes no la reciben de Dios sino
a través del pueblo. Cada forma particular
de gobierno y cada elección o aceptación
de gobernantes no es derecho natural o
divino sino derecho positivo, sujeto en
consecuencia a los términos del contrato
o pacto de traslación.
15
5. El pacto es estable y obliga al pueblo a la
obediencia y al respeto para sus gober-
nantes, y a éstos a velar por el bien co-
mún, norma suprema de toda actividad
política.
16
6. La estabilidad del pacto puede romperse
cuando el gobernante se vuelve tirano. Se
entiende por tiranía la degradación del
gobierno legítimo, en cuanto que el go-
bernante “todo lo ordena hacia su medro
personal, desatendiendo el bien común o
afige injustamente a sus súbditos roban-
do, matando, pervirtiendo o perpetrando
contra la justicia otras semejantes cosas
de manera pública y frecuente”.
17
7. En caso de que el rey gobierne con tira-
nía el reino no tendrá más remedio que
rechazarlo y deponerlo, por pública y co-
mún decisión de las poblaciones y de los
próceres.
18
8. Después de la sentencia declaratoria que
priva al rey del reino dada por autoridad
legítima aquel que pronunció la senten-
cia, o a quien el mismo haya delegado,
puede privar del reino al monarca, inclu-
so dándole muerte, si no hay más recurso
o si la justa sentencia se extiende también
a esa pena.
19
15
Ibid., pp. 17-18.
16
Ibid., p.18.
17
Idem.
18
Idem.
19
Ibid., p. 19.
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francisco Suárez pertenece a la escuela española
que sistematizó la teoría teológica tradicional y
también la teoría jusnaturalista del derecho in-
ternacional. Distinguió explícitamente el mundo
social y terrenal de los hombres del mundo divi-
no, pero por su formación los siguió concatenan-
do. En lo interno la autoridad legítima proviene
de Dios y deposita la soberanía en el pueblo; és-
te a través de un pacto, de un acto de derecho
positivo, da su consentimiento para trasladar la
autoridad a los gobernantes que siempre deben
buscar el bien común. Cuando éstos se alejan de
este fn se vuelven tiranos y el pueblo puede de-
rrocarlos, a través de la insurrección e incluso
dándoles muerte. De ahí que esta teoría fue de-
nominada del tiranicidio.
En lo externo el derecho internacional positi-
vo se deriva del derecho natural. Ambos son mu-
tables en su contenido, son históricos. Mientras
el derecho natural es la ley eterna aplicada y co-
nocida por los humanos, el derecho internacional
positivo se deriva del consentimiento de la volun-
tad de los pueblos, hoy generalmente llamados
Estados.
En Nueva España la doctrina teológica tradi-
cional fue enseñada en los colegios de la Compa-
ñía de Jesús. Dos de sus principales exponentes
fueron francisco xavier Alegre (1729-1788) y
francisco xavier Clavijero (1731-1787). Le lleva-
ban poco más de 20 años a Hidalgo, estuvieron
en Valladolid, vivieron la expulsión de los jesuitas
ordenada por Carlos III, en 1767, por lo que mu-
rieron en el exilio, en Bolonia. Por ello conside-
ramos conveniente reproducir breves fragmentos
de sus obras, que ilustran su afnidad con la es-
cuela española.
francisco xavier Alegre en Instituciones
teológicas estableció “La autoridad se funda en
la naturaleza social del hombre pero su origen
próximo es el consentimiento de la comunidad”.
Aquí se observa una separación explícita del or-
den social humano del divino y la necesidad del
consentimiento para establecer una sociedad ci-
vil. “Porque no basta la multitud desorganizada
para constituir una sociedad civil; sino que es
menester que, además del interés privado que a
cada quien mueve a su propio bien, haya también
quien promueva el bien común de la multitud.
Por eso entre los brutos -donde cada uno busca
sólo su propio bien y nadie el de todos– no puede
haber Estado o sociedad civil”.
20
Es de notarse la concordancia con el libera-
lismo político de John Locke. Sin embargo, las
fuentes que cita Alegre son Grocio y Hobbes. Es-
to indica el complejo proceso dialéctico de la se-
cularización, el lento y dif ícil fujo de las ideas de
la esfera eclesiástica a la esfera política.
En cuanto a Clavijero es considerado el pri-
mer historiador de México por Historia antigua
de México. Queremos recordarlo por sus intentos
de reforma educativa en los colegios de la Com-
pañía de Jesús, que consistieron en el cultivo de
los estudios de las ciencias por su método pro-
pio, separado de la flosof ía, y por su paso como
prefecto en el Colegio de San Ildefonso, donde
cobró fama de brillante orador. En la obra seña-
lada rescata la historia y cultura de los indígenas,
contribuyendo a la conformación de la identidad
nacional al realizar un inventario de la riqueza de
la nación sin soslayar la parte indígena.
De nuevo planteamos la pregunta: ¿qué es-
tructuró el pensamiento político y flosófco del
cura Hidalgo, las ideas políticas francesas o la
doctrina teológica jesuita? De lo dicho no cabe
duda que la doctrina teológica tradicional per-
vive en el pensamiento flosófco político de Hi-
dalgo.
En seguida se abordan datos biográfcos del
padre de la patria; el contexto social, económi-
co y político de la colonia, a vuelo de pájaro; el
inicio del movimiento emancipador; y algunos
fragmentos, en algunos casos extensos, de los
documentos, manifestos y declaraciones que
comprenden poco más de diez meses de acción
insurgente del cura de Dolores, a fn de mostrar
la fuerza del sentimiento, las intenciones y las
ideas políticas y flosófcas de Miguel Hidalgo y
Costilla.
20
Citado en Ibargüengoitia Chico, Antonio, Suma flosóf-
ca mexicana (resuman de historia de la flosof ía en Méxi-
co), México, Porrúa, 1989, p. 106.
Georgina Villafranca López
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frenesí por la independencia
Don Cristóbal Hidalgo y Costilla, administra-
dor de la hacienda de San Diego Corralejo, tuvo
tres matrimonios. El primero con doña Ana Ma-
ría Gallaga, con quien procreó cinco hijos: José
Joaquín (1751-1803), Miguel (1753-1811), Ma-
riano (1756-1811), José María (1759-?) y Manuel
(1762-1809).
El primogénito, José Joaquín, fue sacerdote.
Los hermanos menores del padre de la patria si-
guieron caminos diferentes. Mariano se encargó
de administrar las pequeñas factorías que Miguel
instaló en Dolores, lo acompañó durante el mo-
vimiento insurgente y murió fusilado en Chihu-
ahua días antes que el cura (6 de junio de 1811).
Su hermano José María formó parte del Regi-
miento de Dragones de la reina de San Miguel el
Grande; a diferencia de Mariano no apoyó el mo-
vimiento de emancipación. Manuel fue abogado
de profesión y murió después de volverse loco a
causa de los problemas fnancieros de la familia.
éstos se debieron, en parte, al descuido y a la
vida de dispendio y generosidad del cura Miguel
Hidalgo; provocados por la llamada Consolida-
ción de los Vales Reales, impuesto decretado por
España a sus colonias en 1804 para fnanciar su
guerra contra Inglaterra. Esto puso a Hidalgo no
sólo “al borde de la ruina en 1807 con el embargo
y la amenaza de remate sobre las haciendas suyas
y de sus familiares {Santa Rosa, San Nicolás, par-
te de Jaripeo}, sino que {también} había afectado
hasta el enloquecimiento y la muerte, en 1809, a
Manuel, su hermano menor”.
21
Esto afectó profun-
damente al cura Hidalgo y acrecentó su resenti-
miento en contra del gobierno de los gachupines.
Doña Ana María Gallaga murió al dar a luz a
su hijo Manuel. Sin embargo, don Cristóbal Hi-
dalgo y Costilla no permaneció solo: “…al enviu-
dar don Cristóbal decidió volver a casarse, con
Rita Peredo, quien le dio un hijo. Al poco tiempo,
enviudó otra vez y se casó por tercera ocasión,
con Gerónima Ramos, quien le dio cinco hijos
21
Krauze, Enrique, Siglo de caudillos. Biograf ía política de
México (1810-1910), México, Tusquets (Andanzas), 1994,
p. 52.
más. La numerosa prole obligó a don Cristóbal
a enviar a sus cinco hijos mayores a la ciudad de
Valladolid* con un familiar suyo quien se encargó
de velar por ellos y darles educación”.
22
Es así como Miguel Hidalgo dejó la hacienda
de Corralejo a los 11 años. Al correr el tiempo tu-
vo la oportunidad de estudiar en el colegio jesuita
de Valladolid, el de San Nicolás Obispo, fundado
por Vasco de Quiroga, donde vivió el momento
de la expulsión de la Compañía de Jesús del im-
perio español, ordenada por Carlos III, en 1767.
Esto resquebrajó la estructura educativa de Nue-
va España.
Miguel Hidalgo se inscribió primero en el Co-
legio de San francisco xavier, después, a los 14,
pasó al de San Nicolás Obispo. Obtuvo el grado
de bachiller en artes en la Universidad de México
y a los 20 se graduó como bachiller de teología.
La convivencia cotidiana con los indios en la
hacienda de Corralejo le permitió a Hidalgo apren-
der otomí, náhuatl y tarasco; en el colegio jesuita
estudio latín, francés e italiano. El latín era el idio-
ma de teólogos y flósofos, y la famosa Disertacio-
nes sobre el verdadero método de estudiar teología
escolástica presentada por Hidalgo en 1783 dan
fe del manejo que tenía del latín. El francés era el
idioma de las relaciones diplomáticas de entonces,
no obstante el interés de Hidalgo en dominar esta
lengua fue más de orden cultural que político. Al
igual que Herrejón Peredo, ponemos en duda que
Hidalgo estudiara a los enciclopedistas franceses.
Sin embargo, es bien sabido que pasó al castellano
el Tartufo de Molière y que bajo su dirección se
presentó la obra teatral en el patio de su casa.
Estos datos biográfcos no son relevantes si
no los vinculamos con el contexto histórico y so-
cial de Nueva España y su metrópoli gobernada
por la dinastía de los Borbones: en Nueva España
sólo los criollos y algunos mestizos tenían opor-
tunidad de dedicarse al estudio, los indios y las
castas no tenían ese acceso.
23
*Hoy Morelia, Michoacán.
22
Villalpando, José Manuel, Miguel Hidalgo, Madrid, Pla-
neta/De Agostini (Grandes Protagonistas de la Historia
Mexicana), 2002, p. 10.
23
Esta parte está en deuda con la obra de Luis Villoro, El
proceso ideológico de la revolución de Independencia, op.
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Gracias al forecimiento de la economía ba-
sada en la explotación de las minas del Bajío en
el siglo xVIII se tuvo el mayor auge económico
de la historia colonial. En ese siglo se explota-
ron vetas vírgenes en Guanajuato y Zacatecas y
los puertos de Acapulco y Veracruz daban fe del
nivel de intercambio comercial entre el sudeste
asiático, Nueva España y Europa.
A esta prosperidad económica le correspon-
dió un auge cultural, surgió la revolución neoclá-
sica y en las letras el movimiento denominado
ilustración mexicana. La prosperidad material
fue génesis de un optimismo nacionalista en es-
pecial entre los criollos de Nueva España, sólo
éstos tenían la oportunidad de dedicarse al estu-
dio, lo que les permitía proyectar su optimismo
hacia el futuro. Sin embargo, su optimismo y su
desarrollo personal fueron frenados por el orden
social establecido.
Nueva España fue una sociedad de estamen-
tos que no facilitaba la movilidad social. En la
cima del poder político se encontraban los pe-
ninsulares, “15,000 en un país de seis millones”.
24

Es decir, los nacidos en España venían a Nueva
España a ocupar los altos cargos en el gobierno,
en el clero y en la milicia. La casi totalidad de es-
tos puestos fueron designados directa o indirec-
tamente por la metrópoli.
A partir de las reformas administrativas in-
troducidas por los Borbones, para aumentar el
control sobre la recaudación de impuestos, la bu-
rocracia política había aumentado. Sin embargo,
este grupo estaba prácticamente cerrado para los
criollos.
El otro grupo hegemónico estaba formado
por los grandes comerciantes que exportaban las
riquezas de la colonia, donde no participaban los
criollos.
Otro grupo novohispano era el formado por
los hacendados, criollos muchos de ellos y al-
gunos mestizos. Empero invertir en la actividad
agrícola producía rentas muy inferiores a los be-
nefcios obtenidos en la minería. Al estar sujetos
a las fuctuaciones cíclicas agrícolas dependían
cit.
24
Krauze, Enrique, op., cit., p. 51.
de créditos proporcionados por la Iglesia, que ac-
tuaba como banco agrario.
La posición social y económica privilegiada
explica por qué la mayoría de los europeos y crio-
llos no apoyaron el movimiento insurgente de Hi-
dalgo y los amigos europeos civiles y eclesiásticos
con los que el cura convivió por años también le
dieron la espalda y se convirtieron en sus encar-
nizados enemigos, como el obispo de Michoacán,
Manuel Abad y Queipo, quien sería el primero en
excomulgarlo para sancionar su proceder.
En la colonia los peninsulares y los criollos,
“que juntos eran aproximadamente un millón de
un total de seis”,
25
desde que España es invadida
por los franceses comandados por Napoleón, en
1808, temían por la suerte del imperio español.
Por ello, al conocer la abdicación de fernando
VII y el nombramiento de José Bonaparte como
rey de España, los miembros del ayuntamiento
vieron en esta situación una excelente oportuni-
dad para pacífcamente promover la independen-
cia de Nueva España. Además, contaban con el
apoyo del virrey José de Iturrigaray.
Primo de Verdad y Melchor de Talamantes
encabezaron ese movimiento que pretendía con-
vocar un congreso para establecer un nuevo po-
der político ante la ausencia del legítimo rey. Sin
embargo, los principales opositores fueron los
grupos cuya situación privilegiada dependía de
la metrópoli y temían no sólo la independencia
sino perder su posición hegemónica. Así que “un
grupo de comerciantes capitaneados por Gabriel
yermo prende al virrey Iturrigaray y a las cabezas
del partido criollo, cortando de raíz las aspiracio-
nes de reforma acariciadas por los americanos”.
26

Entonces, un golpe de Estado fue el recurso para
acabar con esta iniciativa criolla.
No fue el último intento de emancipación.
Las conjuras continuaron. Dos años después son
denunciados los conspiradores de Querétaro en-
cabezados por el cura Hidalgo. Alertados por la
corregidora Josefa Ortiz de Domínguez, decidie-
ron tomar el camino de las armas para lograr la
independencia.
25
Ibid., p. 57.
26
Villoro, Luis, op., cit., p. 64.
Georgina Villafranca López
ã9
En la madrugada del domingo 16 de septiem-
bre de 1810, en el pueblo de Dolores, Hidalgo
inició el movimiento emancipador con estas pala-
bras: “Señores, somos perdidos, aquí no hay más
remedió que ir a coger gachupines”. No quiso huir
ni ser aprehendido; ordenó liberar a los presos y
encarcelar a los españoles. Pedro García señala
en su relato de la insurgencia que no tocaron las
campanas de la iglesia de Dolores ni hubo ningún
grito, pero como era domingo, día de misa y de
mercado, la gente se estaba reuniendo y rápida-
mente se propagó el rumor de los hechos recientes
y se apresuraron a la casa del cura y allí Hidalgo di-
rigió sus primeras palabras a la muchedumbre:
27

Mis amigos y compatriotas: no existe ya para no-
sotros ni el rey ni los tributos. Esta gabela vergon-
zosa, que sólo conviene a los esclavos, la hemos so-
brellevado hace tres siglos como signo de la tiranía
27
García, Pedro, Con el cura Hidalgo en la guerra de Inde-
pendencia, México, Secretaría de Educación Pública/fon-
do de Cultura Económica, 1982, p. 43.
y servidumbre; terrible mancha que sabremos lavar
con nuestros esfuerzos. Llegó el momento de nues-
tra emancipación; ha sonado la hora de nuestra
libertad; y si conocéis su gran valor, me ayudaréis
a defenderla de la garra ambiciosa de los tiranos.
Pocas horas me faltan para que me veáis marchar
a la cabeza de los hombres que se precian de ser
libres. Os invito a cumplir con este deber. De suer-
te que sin patria ni libertad estaremos siempre a
mucha distancia de la verdadera felicidad. Preciso
ha sido dar el paso que ya sabéis, y comenzar por
algo ha sido necesario. La causa es santa y Dios la
protegerá.
28
Quizás el mito del grito de independencia de Do-
lores, y por lo cual Hidalgo es reivindicado como
el padre de la patria y héroe nacional, surgió de
las declaraciones del cura, quien al recordar los
hechos señaló: “Dijo que antes de dar el grito no
pasó más de lo que tiene declarado y que su in-
clinación a la independencia fue lo que obligó a
decidirse con tanta ligereza o llámese frenesí”
29

a tomar las armas y encabezar el movimiento
emancipador.
Hidalgo buscó el apoyo popular de los indios,
mestizos y desposeídos y la independencia se
presentó desde el principio como una guerra de
castas; situación que constantemente fue motivo
de reproche por parte de los conservadores del
siglo xIx, quienes además lo responsabilizaron
de encabezar una guerra santa: “Historiadores
como Lucas Alamán, Lorenzo de Zavala y más
tarde Emilio Rabasa y francisco Bulnes, denun-
ciaron la irresponsabilidad de Hidalgo al trans-
formar un golpe de Estado no sangriento en un
fantástico levantamiento popular, en una guerra
santa”.
30
Hidalgo declaró durante su proceso mili-
tar que de paso por Atotonilco, en Guanajuato, se
le ocurrió utilizar la imagen de la Virgen de Gua-
dalupe como estandarte, hecho que fue recibido
con regocijo y exaltó el sentimiento religioso de
la muchedumbre.
28
Ibid., p. 44.
29
Herrejón Peredo, Carlos, op., cit., p. 303.
30
Meyer, Jean, op., cit., p. 11.
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El pensamiento flosófco y político del Padre de la Patria

Lucas Alamán, quien le conoció personal-
mente y presenció la toma y matanza en la Al-
hóndiga de Granaditas, en Historia de Méjico
estableció que el sacerdote era conocido entre
sus amigos como El Zorro, mote que le iba bien,
según Alamán, por “su carácter taimado”.
31
En la provincia de Guanajuato el cura Hidalgo
envió misivas al intendente Juan Antonio Riaño,
viejo amigo suyo, para que participara en el mo-
vimiento emancipador pero no recibió el apoyo
que esperaba. De estas misivas, junto con otros
documentos, tomamos algunos fragmentos que
nos permiten apreciar el ideario hidalguense y la
infuencia de la doctrina teológica tradicional del
jesuita español francisco Suárez y de los jesuitas
francisco xavier Alegre y francisco xavier Clavi-
jero. El cura se dirigió al intendente Riaño así:
…me encuentro actualmente rodeado de más de
cuatro mil hombres que me han proclamado por
su capitán general. yo a la cabeza de este número, y
siguiendo su voluntad, deseamos ser independien-
tes de España y gobernados por nosotros mismos.
La dependencia de la península por 300 años ha
sido la situación más humillante y vergonzosa en
que ha abusado del caudal de los mexicanos, con la
mayor injusticia, y tal circunstancia los disculpará
más adelante…
32
El fn del movimiento no es otro que la inde-
pendencia política respecto a la metrópoli para
establecer por ellos mismos a sus gobernantes.
Además, se ha perjudicado el bien común de los
mexicanos porque se ha abusado de ellos de ma-
nera injusta, lo que da legitimidad a la causa del
movimiento emancipador. Nótese que se habla
de los mexicanos en oposición a los españoles:
No hay remedio, señor intendente; el movimiento
actual es grande, y mucho más cuando se trata de
recobrar derechos santos, concedidos por Dios a
31
Alamán, Lucas, Historia de Méjico. Desde los primeros
movimientos que prepararon su independencia en el año
de 1808 hasta la época presente, México, fondo de Cultura
Económica, 1985.
32
Citado por Herrejón Peredo, Carlos, op., cit., p. 207;
Krauze, Enrique, op, cit., p. 57.
los mejicanos, usurpados por unos conquistadores
crueles, bastardos e injustos, que auxiliados de la
ignorancia de los naturales, y acumulando pretex-
tos, santos y venerables, pasaron a usurparles sus
costumbres y propiedad y vilmente, de hombres
libres, convertirlos a la degradante condición de
esclavos.
33
Aquí encontramos con nitidez una de las tesis
teológicas tradicionales: el poder soberano pro-
viene de Dios y se deposita en el pueblo y es legí-
timo recobrar esos derechos santos que han sido
usurpados por conquistadores que se han alejado
del bien común al someterlos a la esclavitud.
El numeroso ejército que comando me eligió por
capitán general y protector de la nación en los
campos de Celaya. La misma ciudad a presencia de
cincuenta mil hombres ratifcó esta elección, que
han hecho todos los lugares por donde he pasado:
lo que dará a conocer a vuestra señoría que estoy
legítimamente autorizado por mi nación para los
proyectos benéfcos que me han parecido necesa-
rios a su favor.
34
Hidalgo legítima su actuación como protector y
promotor de los intereses de la nación por el apo-
yo popular que recibió y de nuevo legítima el fn
de la insurrección porque a través de ella se busca
el bien común. En la respuesta del sacerdote al
edicto de la Inquisición señaló:
¿Pero de qué medio se habían de valer los espa-
ñoles europeos, en cuyas opresoras manos estaba
nuestra suerte? La empresa era demasiado ardua;
la nación que tanto tiempo estuvo aletargada, des-
pierta repentinamente de su sueño a la dulce voz
de libertad; corren apresurados los pueblos, y to-
man las armas para someterla a toda costa. Los
opresores no tienen armas ni gente para obligarnos
por la fuerza a seguir en la horrorosa esclavitud a
que nos tenían condenados. ¿Pues qué recurso les
quedaba? Valerse de toda especie de medios, por
injustos, ilícitos y torpes que fuesen, con tal de que
33
Herrejón Peredo, Carlos, op, cit., p. 208.
34
Ibid., p. 211.
Georgina Villafranca López
I1
condujeran a sostener su despotismo y la opresión
de la América.
35
Podemos percibir la convicción de Hidalgo del
inevitable uso de la violencia para defender cau-
sas justas, como atacar el despotismo y que la na-
ción despierte y luche por su libertad.
Rompamos, americanos, esos lazos de ignominia
con que nos han tenido ligados tanto tiempo; para
conseguirlo no necesitamos sino unirnos… Esta-
blezcamos un congreso que se componga de repre-
sentantes de todas las ciudades, villas y lugares de
este reino, que teniendo por objeto principal man-
tener nuestra santa religión, dicte leyes suaves, be-
néfcas y acomodadas a las circunstancias de cada
pueblo: ellos gobernarán con la dulzura de padres,
nos tratarán como a sus hermanos, desterrarán la
pobreza, moderando la devastación del reino y la
extracción de su dinero, fomentarán las artes, se
avivará la industria, haremos uso libre de las riquí-
simas producciones de nuestros feraces países, y a
la vuelta de pocos años disfrutarán sus habitantes
de todas las delicias que el Soberano Autor de la
naturaleza ha derramado sobre este vasto conti-
nente.
36
Veamos varios puntos. Primero, es notable la in-
vitación del cura a la unión nacional pese a que
utiliza el término “americanos”. Segundo, relati-
vo a la idea política hidalguense de convocar a
un congreso donde se representarán todas las re-
giones del “reino”; ambas situaciones son inclu-
yentes, permiten la participación política de los
criollos y mestizos, excluidos permanentemente
por el viejo régimen. Tercero, reitera la impor-
tancia de la religión como elemento de identi-
dad nacional y como causa y fn del movimiento,
pues considera necesario su preservación. Cuar-
to, el congreso dictaría leyes adecuadas a la rea-
lidad social de Nueva España, benéfcas para el
pueblo, sin soslayar a las castas y a los indios.
Quinto, refeja el optimismo criollo, fundado en
la riqueza de la nación y lo proyecta al futuro,
35
Ibid., p. 231.
36
Ibid., pp. 232-233.
pues en poco tiempo sus habitantes disfrutarán
de sus delicias.
Desde su cuartel en Guadalajara Hidalgo em-
pezó la construcción del nuevo orden social
37
que
vislumbra, y poco a poco derrumbaba el antiguo
orden social y económico. “En esa ciudad publicó
dos importantes decretos de reivindicación so-
cial y agraria: el primero abolió los tributos (‘esa
gabela vergonzosa… que hemos sobrellevado tres
siglos como signo de la tiranía y la servidumbre’)
y el segundo ordenó la restitución de tierras a las
comunidades indígenas, ‘pues es mi voluntad que
su goce sea únicamente de los naturales en sus
respectivos pueblos’”.
38
El cura buscó el apoyo internacional para la
causa independentista, no en los emisarios envia-
dos por Napoleón, como algunos han supuesto,
sino en el apoyo militar y económico de Estados
Unidos. Por ello, es conveniente reproducir el
nombramiento de Ortiz de Letona como emba-
jador insurgente cerca de Estados Unidos:
Por tanto, y teniendo entera confanza y satisfac-
ción en vos, don Pascasio Ortiz de Letona, nuestro
mariscal de campo, plenipotenciario y embajador
de nuestro cuerpo cerca del supremo congreso
de Estados Unidos de América, hemos venido en
elegiros y nombraos, dándoos todo nuestro poder
y facultad en la más amplia forma que se requiere
y sea necesaria, para que por nos y representando
nuestras propias personas, y conforme a las ins-
trucciones que os tenemos comunicadas, podáis
tratar, ajustar y arreglar una alianza ofensiva y de-
fensiva, tratados de comercio útil y lucroso para
ambas naciones, y cuando más convenga a nuestra
mutua felicidad, accediendo y frmando cuales-
quiera artículo, pactos o convenciones conducen-
tes a dicho fn; y nos obligamos y prometemos en
fe, palabra y nombre de la nación, que estaremos y
pasaremos por cuanto tratéis, ajustéis y frméis a
37
Una versión más detallada de los ideales sociales de Hi-
dalgo en general y de la abolición de la esclavitud en par-
ticular se encuentra en García Ruiz, Alfonso, op., cit., pp.
57-112.
38
Krauze, Enrique, op., cit., p. 59.
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El pensamiento flosófco y político del Padre de la Patria
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nuestro nombre, y lo observaremos y cumpliremos
inviolablemente, ratifcándolo en especial forma.
39
Esto muestra que Hidalgo buscó el reconocimien-
to internacional del nuevo Estado independiente
o al menos el reconocimiento de su gobierno.

¿Quién fue Miguel Hidalgo y Costilla? ¿Cuá-
les fueron sus principales ideas políticas y flo-
sófcas? ¿Cuáles fueron sus razones para iniciar
el movimiento de independencia? A manera de
resumen, Hidalgo fue un criollo formado en la
doctrina teológica tradicional, cuya familia y él
mismo, como hacendados, se vieron afectados
por las crisis agrícolas de fnes del siglo xVIII y
por los nuevos impuestos decretados por los Bor-
bones para fnanciar su guerra contra Inglaterra.
Ante la invasión napoleónica a España y la
destitución de fernando VII los criollos de Nueva
España, a través de un congreso, una junta nacio-
nal, intentaron establecer un nuevo poder político
39
Herrejón Peredo, Carlos, op. cit., pp. 255-256.
ante la ausencia del rey. Este movimiento pacífco
fue infructuoso, les costó la vida o el destierro.
Las conspiraciones continuaron, una de ellas, la
de Querétaro, con la presencia de Hidalgo como
cabeza, fue delatada en septiembre de 1810. An-
te la posibilidad apremiante de ser arrestados, el
cura decidió tomar las armas y luchar por la inde-
pendencia. La causa tiene su legitimidad porque
busca el bien común al pretender acabar con el
poder tiránico y el sometimiento colonial de más
de 300 años.
Adalid y héroe
¿Cómo analizamos la infuencia de Hidalgo en
otros insurgentes? ¿Cómo analizamos el infujo
del sacerdote en el pueblo, en los indios, en los
mestizos, en las castas? ¿Cuál fue su legado his-
tórico? Para responder a la primera interrogante
es conveniente reproducir lo escrito por Arnal-
do Córdova, quien apunta: “...podemos ver que
Hidalgo no sólo fue el iniciador sino también el
maestro y el guía de todos los grandes luchado-
Georgina Villafranca López
I1
res por nuestra independencia, empezando por
el propio Morelos”.
40
No podemos prescindir de
recordar algunos puntos propuestos por el cu-
ra Morelos y Pavón, que presentó en el primer
Congreso Constituyente de México, realizado
en Chilpancingo, y que denominó Sentimientos
de la nación.
41
Además, podremos observar el
infujo del pensamiento político y social de Mi-
guel Hidalgo y las ideas políticas subversivas de
la época:
1. “Que la América es libre e independien-
te de España y de toda otra Nación…” En
su momento se temió que ante la invasión
napoleónica a España francia se hiciera
del imperio colonial español o que los in-
gleses aprovecharan la situación a su fa-
vor.
42
2. “Que la religión católica sea la única, sin
tolerancia de otra”.
43
Esta pretensión está
relacionada con que ni los franceses, que
se percibían entonces como herejes, ni los
ingleses anglicanos garantizarían el culto
de la religión católica en México.
5. “La soberanía dimana inmediatamente del
pueblo, el que sólo quiere depositarla en
sus representantes dividiendo los poderes
de ella en Legislativo, Ejecutivo y Judicia-
rio, eligiendo las provincias sus vocales y
éstos a los demás que deben ser sujetos
sabios y de probidad”.
44
De nuevo Morelos
hace explícito que la soberanía emana del
pueblo y la deposita en gobernantes que
lo representan y que el poder no debe es-
tar en un solo individuo.
11. “Que la patria no será del todo libre y
nuestra mientras no se reforme el gobier-
no, abatiendo al tiránico, substituyendo el
liberal y echando fuera de nuestro suelo al
40
Córdova, Arnaldo, prólogo a García Ruiz, Alfonso, op.
cit., p. 15.
41
Citado por De la Torre Villar, Ernesto (comp.), Historia
documental de México, t. II, México, Universidad Nacional
Autónoma de México, 1984, p. 110.
42
Idem.
43
Idem.
44
Ibid., p. 111.
enemigo español que tanto se ha declara-
do contra esta nación”.
45
Morelos opone al
poder tiránico un gobierno liberal.
12. “Que como la buena ley es superior a todo
hombre, las que dicte nuestro congreso
deben ser tales que obliguen a constan-
cia y patriotismo, moderen la opulencia y
la indigencia, y de tal suerte se aumente
el jornal del pobre, que mejore sus cos-
tumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el
hurto”.
46
Es obvio que el congreso consti-
tuyente emitiría las leyes que buscarán el
bien común, que aquí Morelos precisa de
modo magistral al incluir aspectos socia-
les, “moderen la opulencia y la indigencia”;
económicos, “se aumente el jornal del po-
bre”; culturales, “mejore sus costumbres”,
y educativos, “aleje la ignorancia”.
14. “Que para dictar una ley se discuta en el
congreso, y decida a pluralidad de votos”.
47

Estos son mecanismos para evitar la tira-
nía y el despotismo.
23. “Que igualmente se solemnice el día 16 de
septiembre de todos los años, como el día
de aniversario en que se levantó la voz de
la independencia y nuestra santa libertad
comenzó, pues en ese día fue en el que se
abrieron los labios de la nación para recla-
mar sus derechos y empuñó la espada pa-
ra ser oída, recordando el mérito del gran
héroe el señor don Miguel Hidalgo y Cos-
tilla y su compañero, don Ignacio Allende.
Chilpancingo, 14 de septiembre de 1813.
José María Morelos y Pavón”.
48
Morelos reconoció la labor del líder Hidalgo y
contribuyó a su reivindicación como héroe na-
cional. En vida le conoció como maestro, des-
pués siguió su ejemplo como caudillo insurgente
extendiendo el movimiento en el sur. Ante su
muerte no claudicó y se propuso consumar la In-
dependencia.
45
Idem.
46
Idem.
47
Idem.
48
Ibid., p. 112.
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El pensamiento flosófco y político del Padre de la Patria
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El cura de Dolores, con su pensamiento y ac-
ción, no constituye un simple momento intelec-
tual en el proceso de formación ideológica del
movimiento de Independencia, sino una fuente
permanente de inspiración y de infuencia que
estuvo presente en todos los dirigentes del movi-
miento revolucionario, no sólo en Morelos.
Sin embargo, no se puede soslayar que duran-
te la insurrección no todo fue concordia y unión.
Miguel Hidalgo inició la lucha por la Indepen-
dencia contando con el apoyo incondicional de
Ignacio Allende, quien tenía la tarea de encon-
trar ofciales que apoyaran la conspiración de
Querétaro. No obstante, surgieron algunas dis-
crepancias entre ellos, en especial por cuestiones
militares, que poco a poco los fueron enfrentan-
do hasta el punto del rompimiento.
49

Respecto a la infuencia de Hidalgo en el pue-
blo, en los indios, en los mestizos, en las castas,
conviene recordar la “ocurrencia” del cura de
usar la imagen de la Virgen de Guadalupe como
estandarte. Hidalgo es el precursor de este ele-
mento de identidad nacional. ya hemos mencio-
nado que Lucas Alamán y los conservadores del
siglo xIx le reprocharon haber hecho una gue-
rra santa; mas de un siglo después Luis Villoro
escribió:
francisco de la Maza ha demostrado que la tradi-
ción guadalupana encierra un sentido escatológico.
A menudo se le interpreta como la virgen que des-
cribe San Juan en el Apocalipsis; es la marca de la
predilección divina de América, la garantía de la f-
nal liberación del indio y la promisión de una santa
Iglesia en el Nuevo Mundo. Pero a la vez se encuen-
tra en los inicios de la nación: aparece después de
la conquista como si quisiera presidir el nacimiento
de un nuevo pueblo; al indio le recuerda en los pri-
meros años la madre indígena, Tonantzin, que se
49
Krauze consigna: “Desatendiendo, como había ocurri-
do ya en varias ocasiones, la opinión de Allende, Hidalgo
rehusó asaltar la capital… ¿fue su raíz española la que lo
movió a evitar una nueva masacre de españoles en Méxi-
co? ¿fue su prudencia la que evitó nuevas muertes de los
indígenas? Hidalgo ordenó la retirada rumbo al occidente
del país y, por un tiempo, sentó su cuartel en Guadalajara”,
op. cit., p. 59.
dirige a él como su hijo predilecto y pone al pueblo
bajo su amparo. Algunos le otorgan nombres que
simbolizan su unión con el pasado originario: la
llaman la “Nueva Eva” y recuerdan que se aparece
en el “Nuevo Paraíso” americano. Así se expresa,
en el símbolo guadalupano, la unión del principio
remoto con el esperado futuro, que parecen reales
en el instante originario que vive el pueblo.
50
Hidalgo siempre tuvo un contacto cotidiano con
los más humildes y desposeídos de la colonia, su
labor sacerdotal le permitió convivir y compartir
sus sufrimientos. Por sus convicciones religiosas,
sus gustos personales, su personalidad y su in-
tuición encontró el símbolo más apropiado pa-
ra usar como estandarte: la virgen de Guadalupe.
Elemento unifcador y considerado un signo de
bendición particular para el pueblo de México,
en aquellos tiempos, imitando a Hidalgo, una es-
tampa de la virgen fue pegada en los sombreros
de quienes acompañaban al cura. Además, “en-
tre la tropa se oía la frase: ‘el cura es un santo, la
Virgen le habla varias veces al día’”.
51
El cura gozó
en vida de ese halo religioso, no carente de pro-
videncialismo.
En cuanto al legado histórico de Hidalgo a la
posteridad ¿qué mejor manera de trascender que
la de ser considerado como el padre de la patria?
Pasar el juicio de la historia como héroe nacio-
nal no es poca cosa, pero ser considerado padre
de la patria implica un grado mayor de recono-
cimiento. Además, como ha señalado Enrique
Krauze, “a casi dos siglos de distancia, el mito
de fundación permanece. No hay mexicano que
se sustraiga ni quiera sustraerse al respeto por el
padre de la patria. Es y será el héroe titular en
el panteón nacional”.
52
No siempre fue así. Los
conservadores y algunos liberales del siglo xix
lo responsabilizaron de los males del país. José
María Luis Mora indicó que la revolución de Hi-
dalgo había sido
50
Villoro, Luis, op, cit., pp. 82-83.
51
Krauze, Enrique, op, cit., p. 58.
52
Ibid., p. 66.
Georgina Villafranca López

…tan necesaria para la consecución de la indepen-
dencia como perniciosa y destructiva para el país.
Los errores que ella propagó, las personas que to-
maron parte o la dirigieron, su larga duración y los
medios de que echó mano para obtener el triunfo,
todo ha contribuido a la destrucción de un país que
en tantos años, como desde entonces han pasado,
no ha podido aún reponerse de las inmensas pérdi-
das que sufrió.
53
No obstante, historiadores contemporáneos a
Hidalgo y a favor de la lucha de emancipación,
como Carlos María Bustamante, han exaltado la
acción insurgente de Hidalgo y su fuerza moral.
En nuestros días Jean Meyer reconoce que “he-
mos heredado el entusiasmo patriótico de Bus-
tamante, más que el racionalismo de Mora y
Alamán”.
54
Enrique Krauze, en Siglo de caudillos,
a regañadientes o con resignación termina por
establecer como hilo conductor del proceso his-
tórico de México la teoría de Tomás Carlyle de
que la historia del mundo es la biograf ía de los
grandes hombres; en otras palabras, los héroes
son los que descifran y escriben la historia; y con-
cluye que quizás uno de los países más carlyleano
del mundo es México.
55
A manera de conclusión, hoy que en un mun-
do globalizado es lugar común la pérdida de la
identidad nacional se vuelve imprescindible po-
ner la mirada en nuestro pasado y buscarnos a
nosotros. ¿Qué mejor camino que conmemorar
y analizar el pensamiento político del padre de la
patria? Quizá frente a este tiempo que se nos pre-
senta como de cambios vertiginosos y de grandes
incertidumbres sea oportuno rescatar o reinter-
pretar los valores e ideales políticos y sociales de
Hidalgo para construir un proyecto nacional y
fortalecer la identidad nacional mexicana.
53
Ibid., p. 64.
54
Meyer, Jean, op., cit., p. 11.
55
Véase Krauze, Enrique, op., cit., p. 17.
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Georgina Villafranca López es licenciada y maes-
tra en relaciones internacionales por la Universidad
Nacional Autónoma de México. Profesora en Política
Mundial II, de la carrera de relaciones internacionales
en la facultad de Estudios Superiores Acatlán; profe-
sora en la licenciatura en comunicación. Coordinado-
ra académica del diplomado Los Nacionalismos en el
Mundo Actual.
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El pensamiento flosófco y político del Padre de la Patria

José. También Méndez Plancarte. José. es indispensable rescatar y analizar el pensamiento filosófico y político de Hidalgo. que antes de la guerra se limita a algunos papeles privados que lograron rescatarse. Universidad Nacional Autónoma de México. 9. Universidad Nacional Autónoma de México. es eclipsado por el cura José María Morelos y Pavón en los escasos estudios dedicados al análisis sistemático del pensamiento político de los insurgentes. Gabriel. Sin embargo. por lo que es considerado el padre de la patria. La primera pretende responder la interrogante ¿qué estructuró el pensamiento político y filosófico del cura Hidalgo. México. y reabierto después de su captura. con mayor detalle y precisión en los documentos que dan fe del proceso inquisitorial al que fue sometido.1 Por lo anterior. p. las cuales Miguel Hidalgo y Costilla. como comenta Arnaldo Córdova: Hay que anotar. 1 2 . Para esto es necesario realizar una investigación documental de las ideas revolucionarias de la época. “Hidalgo. Son numerosos los libros producto de una historia documental de la acción insurgente de Hidalgo en particular y del movimiento de emancipación nacional en general. más radicales y más avanzadas de la Independencia. México. Alfonso. del 16 de septiembre de 1810 al 30 de julio de 1811. en 1800. Arnaldo. Miranda. y en las declaraciones de Hidalgo en su proceso militar. que nos permita como nación reinterpretar y fortalecer la identidad nacional. Se propone que una forma de hacerlo es conmemorar y analizar el pensamiento filosófico y político de Miguel Hidalgo y Costilla como una tarea. México. 1992. prólogo a García Ruiz.Georgina Villafranca López Introducción La historiograf ía del movimiento independentista ha dedicado su atención a lo anecdótico de la vida pública y privada de Miguel Hidalgo y Costilla y no ha profundizado en la ideología del prócer. haciendo alusión a la influencia del liberalismo europeo y de la Revolución francesa en el pensamiento político del cura de Dolores. la historiograf ía del movimiento de insurgencia —incluidas en ella las muy contadas obras dedicadas al estudio de las ideas— desde este punto de vista tiende a poner al padre Hidalgo en un no declarado abiertamente ni reconocido segundo lugar. quizá debido a lo exiguo de su obra escrita. Las grandes ideas de Hidalgo están contenidas en las proclamas. un mexicano ilustrado o un enciclopedista.2 Los menos consideran que la Miranda. al que con toda razón se atribuye la autoría de las ideas más claras. 1962. las ideas políticas francesas o la doctrina teológica jesuita o tradicional? La segunda fue organizada tomando en consideración tres preguntas guía: ¿quién fue Miguel Hidalgo y Costilla? ¿Cuáles fueron sus principales ideas políticas y filosóficas? ¿Cuáles fueron sus razones para iniciar el movimiento de Independencia? La tercera fue compuesta a partir de las siguientes cuestiones: ¿cómo se analiza la influencia de Hidalgo en otros insurgentes? ¿Cómo se analiza la influencia del sacerdote en el pueblo? ¿Cuál fue su legado histórico? Se termina con una invitación a poner la mirada en nuestro pasado y buscarnos a nosotros mismos. Nadie pone en duda que Miguel Hidalgo y Costilla fue el iniciador del movimiento de Independencia. en general. re2 Córdova. Ideario de Hidalgo. en Presencia de Rousseau. por otra parte. las confrontó con su realidad y actuó para cambiarla. Ideas revolucionarias de la época La historiograf ía hidalguense en su mayoría describe al patriota como un jacobino. su influencia durante la guerra de independencia y después de la misma. que fue el caudillo de los insurgentes. decretos y manifiestos durante el movimiento de insurrección que él vivió. que. Las ideas y las instituciones políticas mexicanas. 1952. El presente ensayo se divide en tres partes. “El influjo político de Rousseau en la Independencia mexicana”. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. deslumbrada como siempre aparece por la colosal figura del padre don José María Morelos y Pavón. hizo propias. en Coahuila en 1811. como un espíritu de elevada formación intelectual. entre muchas otras.

que desde temprano estructuraron larga y profundamente su mentalidad. Desde uno se ve la revolución como una CienCias sOCiOeCOnÓmiCas . en particular con la Revolución francesa y la expansión napoleónica. las consecuencia políticas y sociales alcanzaron a España y sus colonias. México. las paradojas que nos ofrece nuestra guerra de Independencia. Luis. Secretaría de Educación Pública. Urbina. 1935. con que el mismo partido revolucionario ocasiona la pérdida de los consumadores de la Independencia. Secretaría de Educación Pública. 1972. México. Suelen éstos oscilar entre dos polos opuestos. En tal forma. Escrituras Mexicanas. Carlos. El proceso ideológico de la revolución de independencia. superponen y entremezclan.  Para el lector interesado en la guerra de Independencia se recomienda la excelente obra de Luis Villoro. pues algunos amigos. Villoro. así como la deposición del monarca cuando se alejaba del bien común. como a la doctrina teológica tradicional. México. en cuanto abandonamos ese criterio simplista y distinguimos en la conmoción social varios movimientos que se suceden. se argumentaba que la soberanía residía en el pueblo y no en un individuo. Hidalgo. Vida colonial y albores de la Independencia. La simple enumeración de estos hechos bastaría para convencernos de la imposibilidad de interpretar la revolución como un movimiento en el que solamente se enfrentaron dos tendencias políticas e ideológicas. Jean. Meyer. op. La vida literaria de México y la literatura mexicana durante la guerra de Independencia.4 Por el contrario. Las primeras constituyen las ideas vanguardistas de la teoría política como conocimiento científico y explican las llamadas revoluciones burguesas que transformaron el mapa europeo y consolidaron el surgimiento del Estado-nación a fines del siglo xVIII. Luis G. Además. sino sus antagonistas. en Ábside. México. México. razones que legitimaban la sublevaformador. Razones de la insurgencia y biograf ía documental. 34. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. op. Incluso. intelectual”. cit. después de realizar un análisis sistemático concluye: De todo lo dicho se desprende que Hidalgo no tuvo necesidad de echar mano de los enciclopedistas franceses para lanzarse como protagonista de la causa insurgente. entre ellas Nueva España. 5 Herrejón Peredo. Desde la perspectiva literaria. Carlos Herrejón Peredo. La antorcha encendida. José. México.5 ción. La primera parte del texto está dedicada tanto a las ideas subversivas particulares del liberalismo político europeo —precursor del pensamiento político moderno—.. y. Por ello resultarán necesariamente parciales todos los intentos de interpretación unívoca. Las paradojas se disipan. a primera vista. abril-junio. con que no consuman la Independencia quienes la proclamaron. cit. Hidalgo. Carlos. Para ilustrar las perspectivas de cómo se aborda el estudio de dicha guerra reproducimos lo consignado por este autor: “Pocas revoluciones presentan. en cambio. Lo que llamamos ‘revolución de Independencia’ no es sino la resultante de un complejo de movimientos que divergen considerablemente entre sí y tienen su asiento en distintas capas de la sociedad.El pensamiento filosófico y político del Padre de la Patria formación teológica jesuita fue fundamental en el ideario político del primer capitán de armas de la insurgencia. sí lo leían. Pero los indicios o sospechas a favor del enciclopedismo de Hidalgo son débiles frente a la evidencia de sus lecturas teológicas. el despotismo. No podemos excluir que los haya leído. Clío. 3 Herrejón Peredo. la tiranía.. 1996. Nos encontramos con que muchos de los precursores del movimiento se transformaron en sus acérrimos enemigos en el instante mismo en que estalla.3 De tal forma que se podía plantear la siguiente pregunta: ¿qué influyó más en la acción insurgente de Hidalgo. p. las ideas políticas francesas o la doctrina teológica jesuita? José Miranda en varias de sus obras argumenta a favor de las ideas políticas francesas que “constituyen en vigor la médula del pensamiento político” y supone que la doctrina teológica tradicional “casi no hace acto de presencia”. aun en el caso de haber conocido a Rousseau y compañía. que cuestionaba el derecho divino como fuente de legitimidad política de los monarcas. como Abad y Queipo. la proporción de su influjo es exactamente a la inversa de lo que estimó el historiador José Miranda: poca en comparación de la tradición teológica. 1987. es bastante probable que conociera algunas ideas rusonianas indirectamente. o conocidos suyos. 1999. 4 Además de las obras citadas en la nota 2 véase Miranda.6 Es cierto que las ideas políticas modernas 6 En la doctrina teológica el sacerdote nicolaíta halló razones contra el absolutismo. Con frecuencia la revolución de Independencia de México es presentada como una de las manifestaciones de la conmoción universal provocada por la Ilustración y la Revolución francesa. por último. El proceso ideológico de la revolución de Independencia.

Además. La revolución de Independencia comprende. Lo significativo es que ambos puntos de vista pueden aportar en su apoyo muchos testimonios válidos. Una de las principales obras de John Locke es Dos tratados sobre el gobierno civil (1690).11 La teoría de la separación de poderes no es exclusiva de Locke. pp. formado por “unos pocos hombres selectos”10 se encarga de la tarea esencial de crear las leyes y “…no cabe aceptar que el poder de la sociedad política. esa salvaguardia es muy incompleta en el estado de naturaleza”. En cuanto a la doctrina teológica tradicional. 8 .. pp. merece especial atención recordar las tesis de carácter político del jesuita español francisco SuáLa idea del contrato social no es exclusiva de John Locke. dejándolo en las manos de un solo individuo elegido entre ellos para esa tarea.  Locke refutó la legitimidad del derecho divino de los reyes. como fue el caso del obispo de Michoacán Manuel Abad y Queipo. que influyó en la acción insurgente de Hidalgo. el legislativo y el ejecutivo. 11 Idem. reacción tradicionalista contra las innovaciones liberales de la península y en defensa de los valores hispánicos y religiosos amenazados.9 Sin el consentimiento del pueblo no se puede elegir ninguna forma de gobierno. que la finalidad máxima y principal que buscan los hombres al reunirse en Estados o comunidades. pero no sólo fueron el telón de fondo del movimiento emancipador liderado por el cura de Dolores sino también la fuente en la que abrevaron los criollos y peninsulares que no apoyaron la insurrección. El poder fundamental. estas ideas fueron el contexto de la relación entre el cura y las clases desposeídas que al momento de la rebelión no dudaron en apoyarlo. pretenda otra cosa que el bien común”. 7 Locke. efectivamente. donde establece: “Tenemos. legislativo y judicial. Ahí es donde radica el derecho y el nacimiento de ambos poderes. Ensayo sobre el gobierno civil. Se revisa la doctrina teológica tradicional porque constituye parte de la formación intelectual personal de Miguel Hidalgo y Costilla.. 9 Locke. desde el otro se presenta la perspectiva exactamente inversa: la revolución aparece como una de las manifestaciones de la conmoción universal provocada por la Ilustración y la revolución democrático-burguesa de francia. y también el de los gobiernos y el de las mismas sociedades políticas. por ser considerado el padre del liberalismo político al atacar los fundamentos de los Estados absolutos y ser contemporáneo de la Revolución inglesa de 1688. concepción que ha transcendido hasta nuestros días.Georgina Villafranca López estructuraron la acción insurgente de los criollos que apoyaron a Hidalgo. es el legislativo. Este último dedicado a los asuntos exteriores. ejecutivo y federativo. Para evitar la tiranía consideró que era indispensable una constitución y formuló la conocida división de poderes: legislativo. quien solía citar a Montesquieu. y ateniéndose a las reglas que la comunidad o aquellos que los miembros de la misma establezcan de común acuerdo. Un gobierno legítimo tenía que contar con el consentimiento de los gobernados. En cuanto a las ideas modernas se retoma el pensamiento de John Locke (1632-1704). cit. Hobbes argumentó también sobre el origen de la sociedad civil a través de un pacto social. op. Madrid.8 Esto es lo que hace que cada cual esté dispuesto a renunciar a su poder de castigar. que instituyó en el poder a Guillermo de Orange. En ella encontró las razones para legitimar su acción insurgente. John.. Aguilar. 93-94. sometiéndose a un gobierno. p. tanto a sus propiedades como a su seguridad personal. o de los legisladores instituidos por ella. Surge así el contrato social que se establece entre el pueblo y el gobernante.7 El gobierno se forma mediante un voluntario sometimiento de las libertades individuales a un poder superior para que éste las proteja. El gobierno lo instituye la comunidad y puede derrocarlo si se convierte en tiránico. pues. 95. 1976. es la de salvaguardar sus bienes. aunque concibiéndola como una separación formada por los poderes ejecutivo. p. Montesquieu (1689-1755) también la apoyaba. 10 Ibid.96. el más importante en la teoría de Locke. John. esos dos aspectos antagónicos y por eso mismo no puede reducirse arbitrariamente a uno solo”. ibid.. 19-20.

8.El pensamiento filosófico y político del Padre de la Patria 5. 17-18. Se entiende por tiranía la degradación del gobierno legítimo. en todo el pueblo. cit. en cuanto que el gobernante “todo lo ordena hacia su medro personal.19 Citado en Herrejón Peredo. matando.. 16. en toda la nación. celebrando un pac12 7. Dios. La existencia de un poder político dimana de la sociabilidad del hombre. to..17 En caso de que el rey gobierne con tiranía el reino no tendrá más remedio que rechazarlo y deponerlo. En virtud de ese pacto el pueblo traslada la autoridad. La democracia es la institución primordial y cuasinatural de la sociedad humana. 17 Idem. no reside en un determinado individuo o en un grupo de ellos sino en toda la comunidad.18 Después de la sentencia declaratoria que priva al rey del reino dada por autoridad legítima aquel que pronunció la sentencia. 13 Ibid. quienes no la reciben de Dios sino a través del pueblo. op. 14 Idem.13 3. p. un contrato explícito o implícito con sus gobernantes y eventualmente en ellos con sus posibles sucesores. Ibid. incluso dándole muerte.. por pública y común decisión de las poblaciones y de los próceres. elige a su arbitrio forma de gobierno y gobernantes. 6. p. 15 16  CienCias sOCiOeCOnÓmiCas .17. 18 Idem. aunque no por ello la más perfecta. por disposición general del autor de esa naturaleza. en virtud de la naturaleza humana y. 19 Ibid. pervirtiendo o perpetrando contra la justicia otras semejantes cosas de manera pública y frecuente”. Cada forma particular de gobierno y cada elección o aceptación de gobernantes no es derecho natural o divino sino derecho positivo.. desatendiendo el bien común o aflige injustamente a sus súbditos robando. Ibid.18. si no hay más recurso o si la justa sentencia se extiende también a esa pena.15 El pacto es estable y obliga al pueblo a la obediencia y al respeto para sus gobernantes. y a éstos a velar por el bien común. en consecuencia. pp.14 4. como propiedad de su misma naturaleza y en este sentido la autoridad legítima proviene del autor de esa naturaleza. p. sujeto en consecuencia a los términos del contrato o pacto de traslación. 19. rez (1548-1617). en el momento de constituirse como tal. La suprema potestad política. norma suprema de toda actividad política. la suprema potestad política. contenidas en su obra Defensa de la fe católica:12 1. o a quien el mismo haya delegado. El pueblo.. a esos gobernantes.16 La estabilidad del pacto puede romperse cuando el gobernante se vuelve tirano. p. puede privar del reino al monarca.. 2.

separado de la filosof ía. Cuando éstos se alejan de este fin se vuelven tiranos y el pueblo puede derrocarlos. Citado en Ibargüengoitia Chico. Porrúa. Aquí se observa una separación explícita del orden social humano del divino y la necesidad del consentimiento para establecer una sociedad civil. 106. De nuevo planteamos la pregunta: ¿qué estructuró el pensamiento político y filosófico del cura Hidalgo. En seguida se abordan datos biográficos del padre de la patria. a fin de mostrar la fuerza del sentimiento. el contexto social. En Nueva España la doctrina teológica tradicional fue enseñada en los colegios de la Compañía de Jesús. hoy generalmente llamados Estados. Por ello consideramos conveniente reproducir breves fragmentos de sus obras. a través de la insurrección e incluso dándoles muerte. Queremos recordarlo por sus intentos de reforma educativa en los colegios de la Compañía de Jesús. francisco xavier Alegre en Instituciones teológicas estableció “La autoridad se funda en la naturaleza social del hombre pero su origen próximo es el consentimiento de la comunidad”. “Porque no basta la multitud desorganizada para constituir una sociedad civil. que ilustran su afinidad con la escuela española. p. manifiestos y declaraciones que comprenden poco más de diez meses de acción insurgente del cura de Dolores. En cuanto a Clavijero es considerado el primer historiador de México por Historia antigua de México. de los documentos. haya también  quien promueva el bien común de la multitud. las ideas políticas francesas o la doctrina teológica jesuita? De lo dicho no cabe duda que la doctrina teológica tradicional pervive en el pensamiento filosófico político de Hidalgo. Mientras el derecho natural es la ley eterna aplicada y conocida por los humanos. el inicio del movimiento emancipador. en algunos casos extensos. las intenciones y las ideas políticas y filosóficas de Miguel Hidalgo y Costilla. de un acto de derecho positivo. el derecho internacional positivo se deriva del consentimiento de la voluntad de los pueblos. y algunos fragmentos. estuvieron en Valladolid. pero por su formación los siguió concatenando. por lo que murieron en el exilio. son históricos. Sin embargo. 20 . que consistieron en el cultivo de los estudios de las ciencias por su método propio. Antonio. en Bolonia. Suma filosófica mexicana (resuman de historia de la filosof ía en México). las fuentes que cita Alegre son Grocio y Hobbes. 1989. donde cobró fama de brillante orador. el lento y dif ícil flujo de las ideas de la esfera eclesiástica a la esfera política. Ambos son mutables en su contenido. éste a través de un pacto. económico y político de la colonia. En la obra señalada rescata la historia y cultura de los indígenas. vivieron la expulsión de los jesuitas ordenada por Carlos III. México. a vuelo de pájaro. De ahí que esta teoría fue denominada del tiranicidio. da su consentimiento para trasladar la autoridad a los gobernantes que siempre deben buscar el bien común. sino que es menester que. y por su paso como prefecto en el Colegio de San Ildefonso.Georgina Villafranca López francisco Suárez pertenece a la escuela española que sistematizó la teoría teológica tradicional y también la teoría jusnaturalista del derecho internacional. además del interés privado que a cada quien mueve a su propio bien. contribuyendo a la conformación de la identidad nacional al realizar un inventario de la riqueza de la nación sin soslayar la parte indígena. Distinguió explícitamente el mundo social y terrenal de los hombres del mundo divino. Esto indica el complejo proceso dialéctico de la secularización.20 Es de notarse la concordancia con el liberalismo político de John Locke. Por eso entre los brutos -donde cada uno busca sólo su propio bien y nadie el de todos– no puede haber Estado o sociedad civil”. Dos de sus principales exponentes fueron francisco xavier Alegre (1729-1788) y francisco xavier Clavijero (1731-1787). Le llevaban poco más de 20 años a Hidalgo. En lo interno la autoridad legítima proviene de Dios y deposita la soberanía en el pueblo. en 1767. En lo externo el derecho internacional positivo se deriva del derecho natural.

y la famosa Disertaciones sobre el verdadero método de estudiar teología escolástica presentada por Hidalgo en 1783 dan fe del manejo que tenía del latín. Enrique. Al igual que Herrejón Peredo. éstos se debieron. quien le dio un hijo.22 Es así como Miguel Hidalgo dejó la hacienda de Corralejo a los 11 años. San Nicolás. Michoacán. Los hermanos menores del padre de la patria siguieron caminos diferentes. don Cristóbal Hidalgo y Costilla no permaneció solo: “…al enviudar don Cristóbal decidió volver a casarse. México.23 *Hoy Morelia. Doña Ana María Gallaga murió al dar a luz a su hijo Manuel. parte de Jaripeo}. con quien procreó cinco hijos: José Joaquín (1751-1803).  . sino que {también} había afectado hasta el enloquecimiento y la muerte. José Joaquín. al descuido y a la vida de dispendio y generosidad del cura Miguel Hidalgo. José María (1759-?) y Manuel (1762-1809). Al poco tiempo. 10. Siglo de caudillos. Su hermano José María formó parte del Regimiento de Dragones de la reina de San Miguel el Grande. Miguel (1753-1811). Mariano (1756-1811). El francés era el idioma de las relaciones diplomáticas de entonces. 23 Esta parte está en deuda con la obra de Luis Villoro. 52. en 1809. ponemos en duda que Hidalgo estudiara a los enciclopedistas franceses. fue sacerdote. ordenada por Carlos III. enviudó otra vez y se casó por tercera ocasión. no obstante el interés de Hidalgo en dominar esta lengua fue más de orden cultural que político. a diferencia de Mariano no apoyó el movimiento de emancipación. tuvo tres matrimonios. La numerosa prole obligó a don Cristóbal a enviar a sus cinco hijos mayores a la ciudad de Valladolid* con un familiar suyo quien se encargó de velar por ellos y darles educación”. es bien sabido que pasó al castellano el Tartufo de Molière y que bajo su dirección se presentó la obra teatral en el patio de su casa.21 Esto afectó profundamente al cura Hidalgo y acrecentó su resentimiento en contra del gobierno de los gachupines. Tusquets (Andanzas). El primero con doña Ana María Gallaga. El primogénito. el de San Nicolás Obispo. Obtuvo el grado de bachiller en artes en la Universidad de México y a los 20 se graduó como bachiller de teología. p. con Rita Peredo. 22 Villalpando. Al correr el tiempo tuvo la oportunidad de estudiar en el colegio jesuita de Valladolid. 21 más. Mariano se encargó de administrar las pequeñas factorías que Miguel instaló en Dolores. El proceso ideológico de la revolución de Independencia. p. los indios y las castas no tenían ese acceso. náhuatl y tarasco. después. Sin embargo. administrador de la hacienda de San Diego Corralejo. 1994. en 1767. a Manuel. Esto resquebrajó la estructura educativa de Nueva España. Biograf ía política de México (1810-1910). Miguel Hidalgo se inscribió primero en el Colegio de San francisco xavier. pasó al de San Nicolás Obispo. Esto puso a Hidalgo no sólo “al borde de la ruina en 1807 con el embargo y la amenaza de remate sobre las haciendas suyas y de sus familiares {Santa Rosa. José Manuel. Sin embargo. Planeta/De Agostini (Grandes Protagonistas de la Historia Mexicana). Manuel fue abogado de profesión y murió después de volverse loco a causa de los problemas financieros de la familia. impuesto decretado por España a sus colonias en 1804 para financiar su guerra contra Inglaterra. El latín era el idioma de teólogos y filósofos. su hermano menor”.El pensamiento filosófico y político del Padre de la Patria CienCias sOCiOeCOnÓmiCas frenesí por la independencia Don Cristóbal Hidalgo y Costilla. provocados por la llamada Consolidación de los Vales Reales. en el colegio jesuita estudio latín. con Gerónima Ramos. Estos datos biográficos no son relevantes si no los vinculamos con el contexto histórico y social de Nueva España y su metrópoli gobernada por la dinastía de los Borbones: en Nueva España sólo los criollos y algunos mestizos tenían oportunidad de dedicarse al estudio. francés e italiano. 2002. fundado por Vasco de Quiroga. donde vivió el momento de la expulsión de la Compañía de Jesús del imperio español. Madrid. a los 14. Miguel Hidalgo. lo acompañó durante el movimiento insurgente y murió fusilado en Chihuahua días antes que el cura (6 de junio de 1811). La convivencia cotidiana con los indios en la hacienda de Corralejo le permitió a Hidalgo aprender otomí. quien le dio cinco hijos Krauze. en parte. op.

contaban con el apoyo del virrey José de Iturrigaray. Así que “un grupo de comerciantes capitaneados por Gabriel yermo prende al virrey Iturrigaray y a las cabezas del partido criollo.Georgina Villafranca López Gracias al florecimiento de la economía basada en la explotación de las minas del Bajío en el siglo xVIII se tuvo el mayor auge económico de la historia colonial. Primo de Verdad y Melchor de Talamantes encabezaron ese movimiento que pretendía convocar un congreso para establecer un nuevo poder político ante la ausencia del legítimo rey. que actuaba como banco agrario. Sin embargo. cit.. para aumentar el control sobre la recaudación de impuestos. como el obispo de Michoacán. No fue el último intento de emancipación. Alertados por la corregidora Josefa Ortiz de Domínguez. en el clero y en la milicia. los miembros del ayuntamiento vieron en esta situación una excelente oportunidad para pacíficamente promover la independencia de Nueva España. al conocer la abdicación de fernando VII y el nombramiento de José Bonaparte como rey de España. criollos muchos de ellos y algunos mestizos. En ese siglo se explotaron vetas vírgenes en Guanajuato y Zacatecas y los puertos de Acapulco y Veracruz daban fe del nivel de intercambio comercial entre el sudeste asiático. El otro grupo hegemónico estaba formado por los grandes comerciantes que exportaban las riquezas de la colonia. Villoro. un golpe de Estado fue el recurso para acabar con esta iniciativa criolla. Sin embargo. la burocracia política había aumentado. cortando de raíz las aspiraciones de reforma acariciadas por los americanos”. en 1808. “que juntos eran aproximadamente un millón de un total de seis”. Nueva España y Europa. p. este grupo estaba prácticamente cerrado para los criollos.  de créditos proporcionados por la Iglesia. Además. quien sería el primero en excomulgarlo para sancionar su proceder. Por ello.24 Es decir. p. Nueva España fue una sociedad de estamentos que no facilitaba la movilidad social. La casi totalidad de estos puestos fueron designados directa o indirectamente por la metrópoli. Otro grupo novohispano era el formado por los hacendados. surgió la revolución neoclásica y en las letras el movimiento denominado ilustración mexicana.. cit. op. 64. A esta prosperidad económica le correspondió un auge cultural. Manuel Abad y Queipo.. A partir de las reformas administrativas introducidas por los Borbones. los principales opositores fueron los grupos cuya situación privilegiada dependía de la metrópoli y temían no sólo la independencia sino perder su posición hegemónica. op. temían por la suerte del imperio español. los nacidos en España venían a Nueva España a ocupar los altos cargos en el gobierno. decidieron tomar el camino de las armas para lograr la independencia. . Enrique.. sólo éstos tenían la oportunidad de dedicarse al estudio. En la colonia los peninsulares y los criollos. Empero invertir en la actividad agrícola producía rentas muy inferiores a los beneficios obtenidos en la minería. lo que les permitía proyectar su optimismo hacia el futuro. Luis. Sin embargo. Las conjuras continuaron. su optimismo y su desarrollo personal fueron frenados por el orden social establecido. La posición social y económica privilegiada explica por qué la mayoría de los europeos y criollos no apoyaron el movimiento insurgente de Hidalgo y los amigos europeos civiles y eclesiásticos con los que el cura convivió por años también le dieron la espalda y se convirtieron en sus encarnizados enemigos. En la cima del poder político se encontraban los peninsulares. 25 26 Ibid. Dos años después son denunciados los conspiradores de Querétaro encabezados por el cura Hidalgo. Al estar sujetos a las fluctuaciones cíclicas agrícolas dependían cit. La prosperidad material fue génesis de un optimismo nacionalista en especial entre los criollos de Nueva España. 24 Krauze. “15.. donde no participaban los criollos. p. 51.000 en un país de seis millones”.25 desde que España es invadida por los franceses comandados por Napoleón.26 Entonces. 57.

El pensamiento filosófico y político del Padre de la Patria y servidumbre. surgió de las declaraciones del cura. en Guanajuato.. ordenó liberar a los presos y encarcelar a los españoles. Hidalgo inició el movimiento emancipador con estas palabras: “Señores. 43. situación que constantemente fue motivo de reproche por parte de los conservadores del siglo xIx. p. p. mestizos y desposeídos y la independencia se presentó desde el principio como una guerra de castas. y comenzar por algo ha sido necesario. Con el cura Hidalgo en la guerra de Independencia. Preciso ha sido dar el paso que ya sabéis. Pocas horas me faltan para que me veáis marchar a la cabeza de los hombres que se precian de ser libres. 30 Meyer. México. Jean. terrible mancha que sabremos lavar con nuestros esfuerzos.. op.. pero como era domingo. De suerte que sin patria ni libertad estaremos siempre a mucha distancia de la verdadera felicidad. somos perdidos. 27 Quizás el mito del grito de independencia de Dolores. y por lo cual Hidalgo es reivindicado como el padre de la patria y héroe nacional. Lorenzo de Zavala y más tarde Emilio Rabasa y francisco Bulnes. Herrejón Peredo. la hemos sobrellevado hace tres siglos como signo de la tiranía García. Pedro García señala en su relato de la insurgencia que no tocaron las campanas de la iglesia de Dolores ni hubo ningún grito.. 303. Esta gabela vergonzosa. Secretaría de Educación Pública/fondo de Cultura Económica. p. La causa es santa y Dios la protegerá. ha sonado la hora de nuestra libertad. 44. y si conocéis su gran valor.. en el pueblo de Dolores. denunciaron la irresponsabilidad de Hidalgo al transformar un golpe de Estado no sangriento en un fantástico levantamiento popular. quienes además lo responsabilizaron de encabezar una guerra santa: “Historiadores como Lucas Alamán. Hidalgo buscó el apoyo popular de los indios. Llegó el momento de nuestra emancipación. 1982. aquí no hay más remedió que ir a coger gachupines”. Ibid. op. en una guerra santa”. se le ocurrió utilizar la imagen de la Virgen de Guadalupe como estandarte.30 Hidalgo declaró durante su proceso militar que de paso por Atotonilco. cit. me ayudaréis a defenderla de la garra ambiciosa de los tiranos. p. Os invito a cumplir con este deber. día de misa y de mercado. No quiso huir ni ser aprehendido. Carlos. 28 29  CienCias sOCiOeCOnÓmiCas . la gente se estaba reuniendo y rápidamente se propagó el rumor de los hechos recientes y se apresuraron a la casa del cura y allí Hidalgo dirigió sus primeras palabras a la muchedumbre:27 Mis amigos y compatriotas: no existe ya para nosotros ni el rey ni los tributos. cit. Pedro. quien al recordar los hechos señaló: “Dijo que antes de dar el grito no pasó más de lo que tiene declarado y que su inclinación a la independencia fue lo que obligó a decidirse con tanta ligereza o llámese frenesí”29 a tomar las armas y encabezar el movimiento emancipador. hecho que fue recibido con regocijo y exaltó el sentimiento religioso de la muchedumbre. 11. que sólo conviene a los esclavos.28 En la madrugada del domingo 16 de septiembre de 1810.

que han hecho todos los lugares por donde he pasado: lo que dará a conocer a vuestra señoría que estoy legítimamente autorizado por mi nación para los proyectos benéficos que me han parecido necesarios a su favor. deseamos ser independientes de España y gobernados por nosotros mismos. Ibid. concedidos por Dios a Alamán. tomamos algunos fragmentos que nos permiten apreciar el ideario hidalguense y la influencia de la doctrina teológica tradicional del jesuita español francisco Suárez y de los jesuitas francisco xavier Alegre y francisco xavier Clavijero. señor intendente. op. usurpados por unos conquistadores crueles. despierta repentinamente de su sueño a la dulce voz de libertad. y tal circunstancia los disculpará más adelante…32 los mejicanos. mote que le iba bien. y acumulando pretextos. Además. convertirlos a la degradante condición de esclavos. bastardos e injustos.. cit. junto con otros documentos. De estas misivas.31 En la provincia de Guanajuato el cura Hidalgo envió misivas al intendente Juan Antonio Riaño. La dependencia de la península por 300 años ha sido la situación más humillante y vergonzosa en que ha abusado del caudal de los mexicanos. y siguiendo su voluntad. 32 Citado por Herrejón Peredo. en Historia de Méjico estableció que el sacerdote era conocido entre sus amigos como El Zorro.34 El fin del movimiento no es otro que la independencia política respecto a la metrópoli para establecer por ellos mismos a sus gobernantes. de hombres libres. op. 207. La misma ciudad a presencia de cincuenta mil hombres ratificó esta elección. 57. ilícitos y torpes que fuesen. Carlos. fondo de Cultura Económica. México. el movimiento actual es grande. 1985.. Lucas.. ¿Pues qué recurso les quedaba? Valerse de toda especie de medios. 31 Hidalgo legítima su actuación como protector y promotor de los intereses de la nación por el apoyo popular que recibió y de nuevo legítima el fin de la insurrección porque a través de ella se busca el bien común. cit. Desde los primeros movimientos que prepararon su independencia en el año de 1808 hasta la época presente. Krauze. 211. que auxiliados de la ignorancia de los naturales. yo a la cabeza de este número. con la mayor injusticia. Carlos. y toman las armas para someterla a toda costa.. con tal de que 33 34 Herrejón Peredo. se ha perjudicado el bien común de los mexicanos porque se ha abusado de ellos de manera injusta. Nótese que se habla de los mexicanos en oposición a los españoles: No hay remedio. santos y venerables. El numeroso ejército que comando me eligió por capitán general y protector de la nación en los campos de Celaya. lo que da legitimidad a la causa del movimiento emancipador. corren apresurados los pueblos. según Alamán. p. cit. op.33 Aquí encontramos con nitidez una de las tesis teológicas tradicionales: el poder soberano proviene de Dios y se deposita en el pueblo y es legítimo recobrar esos derechos santos que han sido usurpados por conquistadores que se han alejado del bien común al someterlos a la esclavitud.Georgina Villafranca López Lucas Alamán.. pasaron a usurparles sus costumbres y propiedad y vilmente. y mucho más cuando se trata de recobrar derechos santos. p. Historia de Méjico. 0 . En la respuesta del sacerdote al edicto de la Inquisición señaló: ¿Pero de qué medio se habían de valer los españoles europeos. quien le conoció personalmente y presenció la toma y matanza en la Alhóndiga de Granaditas. 208. en cuyas opresoras manos estaba nuestra suerte? La empresa era demasiado ardua. por “su carácter taimado”. para que participara en el movimiento emancipador pero no recibió el apoyo que esperaba. Los opresores no tienen armas ni gente para obligarnos por la fuerza a seguir en la horrorosa esclavitud a que nos tenían condenados. por injustos. la nación que tanto tiempo estuvo aletargada. El cura se dirigió al intendente Riaño así: …me encuentro actualmente rodeado de más de cuatro mil hombres que me han proclamado por su capitán general. p. viejo amigo suyo. Enrique. p.

Desde su cuartel en Guadalajara Hidalgo empezó la construcción del nuevo orden social37 que vislumbra. para que por nos y representando nuestras propias personas. excluidos permanentemente por el viejo régimen. ajustar y arreglar una alianza ofensiva y defensiva. relativo a la idea política hidalguense de convocar a un congreso donde se representarán todas las regiones del “reino”. y nos obligamos y prometemos en fe.. benéficas y acomodadas a las circunstancias de cada pueblo: ellos gobernarán con la dulzura de padres. que estaremos y pasaremos por cuanto tratéis. op. 38 Krauze. ambas situaciones son incluyentes.El pensamiento filosófico y político del Padre de la Patria CienCias sOCiOeCOnÓmiCas condujeran a sostener su despotismo y la opresión de la América. podáis tratar. no en los emisarios enviados por Napoleón. . benéficas para el pueblo. pactos o convenciones conducentes a dicho fin. Cuarto. para conseguirlo no necesitamos sino unirnos… Establezcamos un congreso que se componga de representantes de todas las ciudades. op.36 pues en poco tiempo sus habitantes disfrutarán de sus delicias. ajustéis y firméis a Veamos varios puntos. fundado en la riqueza de la nación y lo proyecta al futuro. fomentarán las artes. pp. 35 36 37 Ibid. y a la vuelta de pocos años disfrutarán sus habitantes de todas las delicias que el Soberano Autor de la naturaleza ha derramado sobre este vasto continente. como algunos han supuesto. plenipotenciario y embajador de nuestro cuerpo cerca del supremo congreso de Estados Unidos de América. accediendo y firmando cualesquiera artículo. cit. palabra y nombre de la nación. refleja el optimismo criollo. reitera la importancia de la religión como elemento de identidad nacional y como causa y fin del movimiento. y conforme a las instrucciones que os tenemos comunicadas. p.. como atacar el despotismo y que la nación despierte y luche por su libertad. se avivará la industria. pues considera necesario su preservación. Segundo. Ibid.. Enrique. americanos. villas y lugares de este reino. es notable la invitación del cura a la unión nacional pese a que utiliza el término “americanos”. 232-233. permiten la participación política de los criollos y mestizos. 231. sin soslayar a las castas y a los indios. don Pascasio Ortiz de Letona.. nos tratarán como a sus hermanos. esos lazos de ignominia con que nos han tenido ligados tanto tiempo. Rompamos.38 El cura buscó el apoyo internacional para la causa independentista. es conveniente reproducir el nombramiento de Ortiz de Letona como embajador insurgente cerca de Estados Unidos: Por tanto. 59. Primero. que teniendo por objeto principal mantener nuestra santa religión. Quinto.. y teniendo entera confianza y satisfacción en vos. cit. moderando la devastación del reino y la extracción de su dinero. dicte leyes suaves. el congreso dictaría leyes adecuadas a la realidad social de Nueva España. 57-112. sino en el apoyo militar y económico de Estados Unidos. nuestro mariscal de campo. y cuando más convenga a nuestra mutua felicidad. ‘pues es mi voluntad que su goce sea únicamente de los naturales en sus respectivos pueblos’”. Alfonso. “En esa ciudad publicó dos importantes decretos de reivindicación social y agraria: el primero abolió los tributos (‘esa gabela vergonzosa… que hemos sobrellevado tres siglos como signo de la tiranía y la servidumbre’) y el segundo ordenó la restitución de tierras a las comunidades indígenas. desterrarán la pobreza.35 Podemos percibir la convicción de Hidalgo del inevitable uso de la violencia para defender causas justas. hemos venido en elegiros y nombraos. haremos uso libre de las riquísimas producciones de nuestros feraces países. 1 Una versión más detallada de los ideales sociales de Hidalgo en general y de la abolición de la esclavitud en particular se encuentra en García Ruiz. tratados de comercio útil y lucroso para ambas naciones. y poco a poco derrumbaba el antiguo orden social y económico. dándoos todo nuestro poder y facultad en la más amplia forma que se requiere y sea necesaria.. p. Tercero. pp. Por ello.

Ante la posibilidad apremiante de ser arrestados. Adalid y héroe ¿Cómo analizamos la influencia de Hidalgo en otros insurgentes? ¿Cómo analizamos el influjo del sacerdote en el pueblo. op. en los mestizos. ratificándolo en especial forma. Ante la invasión napoleónica a España y la destitución de fernando VII los criollos de Nueva España. 255-256.Georgina Villafranca López nuestro nombre. como hacendados.. cit.39 Esto muestra que Hidalgo buscó el reconocimiento internacional del nuevo Estado independiente o al menos el reconocimiento de su gobierno. Las conspiraciones continuaron. con la presencia de Hidalgo como cabeza. en los indios. se vieron afectados por las crisis agrícolas de fines del siglo xVIII y por los nuevos impuestos decretados por los Borbones para financiar su guerra contra Inglaterra. una de ellas. . cuya familia y él mismo.. les costó la vida o el destierro. Hidalgo fue un criollo formado en la doctrina teológica tradicional. fue delatada en septiembre de 1810. quien apunta: “. la de Querétaro. ¿Quién fue Miguel Hidalgo y Costilla? ¿Cuáles fueron sus principales ideas políticas y filosóficas? ¿Cuáles fueron sus razones para iniciar el movimiento de independencia? A manera de resumen. una junta nacional. en las castas? ¿Cuál fue su legado histórico? Para responder a la primera interrogante es conveniente reproducir lo escrito por Arnaldo Córdova. a través de un congreso. y lo observaremos y cumpliremos inviolablemente. La causa tiene su legitimidad porque busca el bien común al pretender acabar con el poder tiránico y el sometimiento colonial de más de 300 años. pp. Carlos. el cura decidió tomar las armas y luchar por la independencia. intentaron establecer un nuevo poder político 39 ante la ausencia del rey. Este movimiento pacífico fue infructuoso.podemos ver que Hidalgo no sólo fue el iniciador sino también el maestro y el guía de todos los grandes luchado2 Herrejón Peredo..

y de tal suerte se aumente el jornal del pobre.42 2. 111. “Que igualmente se solemnice el día 16 de septiembre de todos los años.41 Además. “Que la América es libre e independiente de España y de toda otra Nación…” En su momento se temió que ante la invasión napoleónica a España francia se hiciera del imperio colonial español o que los ingleses aprovecharan la situación a su favor. el que sólo quiere depositarla en sus representantes dividiendo los poderes de ella en Legislativo. 112. p. que aquí Morelos precisa de modo magistral al incluir aspectos sociales. 11. 14 de septiembre de 1813. “se aumente el jornal del pobre”. Idem. después siguió su ejemplo como caudillo insurgente extendiendo el movimiento en el sur. p. 5. “Que para dictar una ley se discuta en el congreso. económicos. En vida le conoció como maestro. Alfonso. 110. substituyendo el liberal y echando fuera de nuestro suelo al 40 enemigo español que tanto se ha declarado contra esta nación”. y decida a pluralidad de votos”. 48 Ibid. 45 46 Córdova. prólogo a García Ruiz. que mejore sus costumbres.47 Estos son mecanismos para evitar la tiranía y el despotismo. “aleje la ignorancia”. p. realizado en Chilpancingo. que se percibían entonces como herejes. como el día de aniversario en que se levantó la voz de la independencia y nuestra santa libertad comenzó. 43 Idem. México. 41 Citado por De la Torre Villar. “La soberanía dimana inmediatamente del pueblo. “Que la patria no será del todo libre y nuestra mientras no se reforme el gobierno..43 Esta pretensión está relacionada con que ni los franceses. 12. II. recordando el mérito del gran héroe el señor don Miguel Hidalgo y Costilla y su compañero.46 Es obvio que el congreso constituyente emitiría las leyes que buscarán el bien común. 14. eligiendo las provincias sus vocales y éstos a los demás que deben ser sujetos sabios y de probidad”. Ernesto (comp. culturales. Arnaldo. don Ignacio Allende.44 De nuevo Morelos hace explícito que la soberanía emana del pueblo y la deposita en gobernantes que lo representan y que el poder no debe estar en un solo individuo. que presentó en el primer Congreso Constituyente de México. t. 23. y que denominó Sentimientos de la nación. p. José María Morelos y Pavón”. pues en ese día fue en el que se abrieron los labios de la nación para reclamar sus derechos y empuñó la espada para ser oída. podremos observar el influjo del pensamiento político y social de Miguel Hidalgo y las ideas políticas subversivas de la época: 1. Historia documental de México. cit.48 Morelos reconoció la labor del líder Hidalgo y contribuyó a su reivindicación como héroe nacional.. 44 Ibid. la rapiña y el hurto”.. Idem. y educativos.El pensamiento filosófico y político del Padre de la Patria res por nuestra independencia. Universidad Nacional Autónoma de México.). 42 Idem. “mejore sus costumbres”. aleje la ignorancia. 47 Idem. empezando por el propio Morelos”. abatiendo al tiránico. las que dicte nuestro congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo. moderen la opulencia y la indigencia. Ejecutivo y Judiciario. “Que como la buena ley es superior a todo hombre. Chilpancingo. 15. 1984. “Que la religión católica sea la única.45 Morelos opone al poder tiránico un gobierno liberal. Ante su muerte no claudicó y se propuso consumar la Independencia. sin tolerancia de otra”.  CienCias sOCiOeCOnÓmiCas . ni los ingleses anglicanos garantizarían el culto de la religión católica en México. “moderen la opulencia y la indigencia”. op.40 No podemos prescindir de recordar algunos puntos propuestos por el cura Morelos y Pavón.

Además. Enrique. es la marca de la predilección divina de América. no constituye un simple momento intelectual en el proceso de formación ideológica del movimiento de Independencia. no sólo en Morelos. conviene recordar la “ocurrencia” del cura de usar la imagen de la Virgen de Guadalupe como estandarte. en las castas. 52 Ibid. 59. Elemento unificador y considerado un signo de bendición particular para el pueblo de México. op. Hidalgo es el precursor de este elemento de identidad nacional. surgieron algunas discrepancias entre ellos. ya hemos mencionado que Lucas Alamán y los conservadores del siglo xIx le reprocharon haber hecho una guerra santa. sentó su cuartel en Guadalajara”. cit. una estampa de la virgen fue pegada en los sombreros de quienes acompañaban al cura. su labor sacerdotal le permitió convivir y compartir sus sufrimientos. al indio le recuerda en los primeros años la madre indígena. pp. Así se expresa. Hidalgo rehusó asaltar la capital… ¿fue su raíz española la que lo movió a evitar una nueva masacre de españoles en México? ¿fue su prudencia la que evitó nuevas muertes de los indígenas? Hidalgo ordenó la retirada rumbo al occidente del país y. la opinión de Allende. la unión del principio remoto con el esperado futuro. Además. Pero a la vez se encuentra en los inicios de la nación: aparece después de la conquista como si quisiera presidir el nacimiento de un nuevo pueblo. 66. 50 51  . que se Krauze consigna: “Desatendiendo. No obstante. por un tiempo. José María Luis Mora indicó que la revolución de Hidalgo había sido Villoro. en el símbolo guadalupano. que parecen reales en el instante originario que vive el pueblo. Luis. No hay mexicano que se sustraiga ni quiera sustraerse al respeto por el padre de la patria. Tonantzin. en los indios. que poco a poco los fueron enfrentando hasta el punto del rompimiento. p. en especial por cuestiones militares. como ha señalado Enrique Krauze.. imitando a Hidalgo. en los mestizos. Es y será el héroe titular en el panteón nacional”. “entre la tropa se oía la frase: ‘el cura es un santo.Georgina Villafranca López El cura de Dolores. En cuanto al legado histórico de Hidalgo a la posteridad ¿qué mejor manera de trascender que la de ser considerado como el padre de la patria? Pasar el juicio de la historia como héroe nacional no es poca cosa. no se puede soslayar que durante la insurrección no todo fue concordia y unión. mas de un siglo después Luis Villoro escribió: francisco de la Maza ha demostrado que la tradición guadalupana encierra un sentido escatológico. 82-83.50 Hidalgo siempre tuvo un contacto cotidiano con los más humildes y desposeídos de la colonia. Por sus convicciones religiosas.. no carente de providencialismo. op. la Virgen le habla varias veces al día’”. 49 dirige a él como su hijo predilecto y pone al pueblo bajo su amparo. Miguel Hidalgo inició la lucha por la Independencia contando con el apoyo incondicional de Ignacio Allende. cit. quien tenía la tarea de encontrar oficiales que apoyaran la conspiración de Querétaro. p. en aquellos tiempos. op. Krauze. 58. la garantía de la final liberación del indio y la promisión de una santa Iglesia en el Nuevo Mundo. el mito de fundación permanece. su personalidad y su intuición encontró el símbolo más apropiado para usar como estandarte: la virgen de Guadalupe.. A menudo se le interpreta como la virgen que describe San Juan en el Apocalipsis.. Algunos le otorgan nombres que simbolizan su unión con el pasado originario: la llaman la “Nueva Eva” y recuerdan que se aparece en el “Nuevo Paraíso” americano. sino una fuente permanente de inspiración y de influencia que estuvo presente en todos los dirigentes del movimiento revolucionario. “a casi dos siglos de distancia. con su pensamiento y acción.52 No siempre fue así. sus gustos personales. Sin embargo. Los conservadores y algunos liberales del siglo xix lo responsabilizaron de los males del país. p.51 El cura gozó en vida de ese halo religioso. cit.49 Respecto a la influencia de Hidalgo en el pueblo. pero ser considerado padre de la patria implica un grado mayor de reconocimiento. como había ocurrido ya en varias ocasiones.

Krauze. Mancisidor. John..54 Enrique Krauze. II. 1985.El pensamiento filosófico y político del Padre de la Patria …tan necesaria para la consecución de la independencia como perniciosa y destructiva para el país. ¿Qué mejor camino que conmemorar y analizar el pensamiento político del padre de la patria? Quizá frente a este tiempo que se nos presenta como de cambios vertiginosos y de grandes incertidumbres sea oportuno rescatar o reinterpretar los valores e ideales políticos y sociales de Hidalgo para construir un proyecto nacional y fortalecer la identidad nacional mexicana. 1984. Torre Villar de la. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. México. 1989. Secretaría de Educación Pública. Los héroes. p. El culto de los héroes y lo heroico en la historia. 1992. Lucas. su larga duración y los medios de que echó mano para obtener el triunfo. En nuestros días Jean Meyer reconoce que “hemos heredado el entusiasmo patriótico de Bustamante. como Carlos María Bustamante. 53 54  CienCias sOCiOeCOnÓmiCas . Morelos. Villalpando. Tusquets. México. t.. Porrúa. hoy que en un mundo globalizado es lugar común la pérdida de la identidad nacional se vuelve imprescindible poner la mirada en nuestro pasado y buscarnos a nosotros. Siglo de caudillos. Planeta/De Agostini. José. Guerrero. historiadores contemporáneos a Hidalgo y a favor de la lucha de emancipación. de la carrera de relaciones internacionales en la facultad de Estudios Superiores Acatlán. las personas que tomaron parte o la dirigieron. Enrique.55 A manera de conclusión. Luis. México. Jean. Tomas. García Ruiz. México.53 Bibliografía Alamán. en otras palabras. Carlyle. a regañadientes o con resignación termina por establecer como hilo conductor del proceso histórico de México la teoría de Tomás Carlyle de que la historia del mundo es la biograf ía de los grandes hombres. Joaquín Mortiz. Porrúa. Clío. en Siglo de caudillos. Historia documental de México. México. no ha podido aún reponerse de las inmensas pérdidas que sufrió. México. México. Ensayo sobre el gobierno civil. op. México. Coordinadora académica del diplomado Los Nacionalismos en el Mundo Actual. México. más que el racionalismo de Mora y Alamán”. y concluye que quizás uno de los países más carlyleano del mundo es México. Grijalbo. Ernesto (comp. García. 11. Secretaría de Educación Pública. los héroes son los que descifran y escriben la historia. Meyer. Enrique. p. Madrid. 1985. Herrejón Peredo. 1996. 1976. p. Pedro. Atlas Histórico. Hidalgo. como desde entonces han pasado. Profesora en Política Mundial II. No obstante. cit. 1986. Desde los primeros movimientos que prepararon su independencia en el año de 1808 hasta la época presente. 1994. México. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Antonio. Ibargüengoitia Chico. México. 1970. La independencia de México. cit. 64. Los pasos de López.. inegi. Ibid. Georgina Villafranca López es licenciada y maestra en relaciones internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México. México. unam. Jorge. 1987. 2007. Con el cura Hidalgo en la guerra de independencia. Ibargüengoitia. fondo de Cultura Económica. Ideario de Hidalgo.. Historia de Méjico.. Villoro. 1982. Jean. Carlos. Madrid. Los errores que ella propagó. Alfonso. 17. Meyer. Locke. 1999. profesora en la licenciatura en comunicación. han exaltado la acción insurgente de Hidalgo y su fuerza moral. Biograf ía política de México (1810-1910). México. todo ha contribuido a la destrucción de un país que en tantos años. José Manuel. Suma filosófica mexicana (resumen de historia de la filosof ía en México). op.). 55 Véase Krauze. El proceso ideológico de la revolución de Independencia. Razones de la insurgencia y biográfica documental. Miguel Hidalgo y Costilla. Hidalgo. 2002. Hidalgo. Aguilar.

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