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204 MARCO A. CONZALEZ RERENDIOUE sn entre 1o que las cosas son y lo gue deberian ser. con esta Sieenwrsreilgenels bos vei 32 ven sumidos Ger Va No procede agus aludir alas estrtegias terapéuticas de la logoterapia, de efecto mucho mas duradero al decir de Franki- que las del palcoandlsis Sélo cabe terminar este resefa con algunas de las pala- bras finales de “El hombre en buses de senda”. Al enfatizar Frankl como el hombre debe decir, para bien o para mal, cual sera “el monumento de su exstenca est en lett al pro- a una prcologiay una psigulatla “rehumanizadas”, en {fue la mente no se teddzca al nivel de simple mecanirn Al Fecordar las dolorosas experiencias de Auschwitz y Dacha, fscola cl autor que “mientras algunos de nuestros cameradss aciuaban como cerdos otros se Comportaban como santos” y I Rombre tone dentro de s arabes potenias; de : ae as Sndsanee depends lay hie Sie sented ELEMENTOS DECRIMINOLOGIA 28 CAPITULO V LA ORIENTACION SOCIOLOGICA EN CRIMINOLOGIA LINTRODUCCION. Las teorias de orlentacién sociol6gica en Criminologfa en mayor o menor grado acenttan la importancia de los factores Y procesos sociales en la genesis del delito y minusValoran lox Zcmponentes Biolgicos y psiquicos de la condcta. Tal forma ‘de catogorizar supone por certo apelar alos aspectos cardi hales de determinada posiiin tedrca y descubnt-en los pos flados de compromiso- cules y de qué naturaleza son los fc~ tores 0 procesos enfatizados. En muchas teories surgidas en este siglo es facil advertir 1a polaridad socioldgiea, a veces perceptible en las propias pa Jabras del autor: esel caso de In "asociacion diferencial” de Sutherland, v. ge EI matiz no ¢6 tan claro, en cambio, en lis propesiciones small factoriales, en que pueden persbise: ‘a, posiciones més o menos ecléticas, a veces combinadan con uh enfogue tipoldgico que pretende ordenar los factorem bioldgicos, paiquicos y sociales; ». posiciones slo aparentomente elétias, en que subysce polarizacin hacia uno de los tres exttemos, Es el cata, gt, de {os autores reunidos en la escuela positive italiana Si bien se se buyea Fer Ia calidad de precursor dela mult factrialidad, fue lquien concibis el nombre de “delincwente mato” y, pose a law ello, mis los problemas aportados porn Ay spelt ia moteaines des min fogos para el examen de los nexos entre desarrollo urbane y Simbad “Tal intends se rflejaen “The Gang” de Thrasher (1927), que owt a exitence de una "Gang entrenos de i> Easy vies ferrous Las obras de Shaw y MeKay se publican entre 1929 y 1942. En ete limo ate aparece “havenile Delingucney and Urban stenenros Dr CRIENOLOGIA Ey ‘Areas, que trata de generalizar a todo el pais los hallazgos de tereapial de illinois, ‘Obscrvan estos autores del “Area Approach” que las ci clades estudiodas pueden divigiree en varias zonas concéntricas {uu la criminalidad intraurbana se reduce mientras mas se {dja lareapectiva zona del centro de la edad, Ello aun ewan {inven observacion de michos aos, cambien los habtantes y pee a an diferencia en caraceristicas entre [os antiguos y los acvun residentes, ELnexo con el res “vivisa independiente’ tle las condiciones personales de los individuos, lays autores explian ests haliazgos con un enfoque que cousins tanto el desarollo urbano como et estudio Tas shutivaciones particuleres. David J. Bordua, al sintetizar vignrmente tlnais,subraya en él cinco perspectives die hours la vez relacionadas sean ella a ecologies, la demo. jrafic, tude la organizaci loa, la de Ia organzacion de inert y ln de ie enracteristias indices ta dimensién ecoldgicareinciona varlaciones evpacales de lu delincuencia con desasrllo funcional de la ciudad: ls fo Uatuledlincuenela se abserean en los lugares proximos 2 les ‘tron de negocios y Ine industelas al igual que en las zonon vie ransicion®, centros esidencales que perdieran tal calidad jor deterioo de las viviendas y migracion a dreas nuevas y Inefores La dimensiGn demogréfica descubre en las zonas interst- ciales bain densidad bumana, heterogeneidad, predominlo se residentes pobres tin el Ambito de le organizacién social, se afiema que lax pubaciones de las Zonas interstciales son heterogéncas¢ ines bles: hay “desorganizacign social”, escasa cohesi¢n y axenw sare valores eulturales,eatencla de organismos en gute we © prese un nent comin. Ante ello a delincuencia responde con una organtzacl6n, ‘on un eédigo de normas diferencia, sstemdticay tran! {ldo de generncién a generaciOn por contacto entre lox much: ‘how mayoren y menores. 290 MARCO A, CONZALEE RERENDIOUE En la perspectiva de las caractersticas individuales se ven ‘motivaciones corrientes en Ia juventud! los jvenes se convier- ten en delincuentes en busqueda de reconocimiento, afecto, EI “Area Approach’ ojorce fuerte influencia en EEUU. por Iangos afos, da base metodol6gica y conceptual a muchos es = de terreno y otorga base para varias experienciasen pre vvencion del dlito, Entre los trabajos de la escuela pueden mencionarse: 8) trabajo de Clyde White (1992) en Indianspolis que con- firma las gradientes haca la periferia tanto en lugares de co mision de dlitos como en residencias de criminales, ) estudio de St. Lotter (1938) en Detroit, que arrojacier- tas diferencias en las distribuciones de tases; 6) eta de A. Lind (1990) en Hono, Hawai con fie fa vigenca dl modelo pese 8 Ta heterogeneldad hua ina de tal ciudad; Ps = 4) anilisis ecoligico de Bernard Lander en Baltimore (195): en lugar de desorganizacin social se considera la "anomie"! © estudio de Marshall Clinard en fowa (1942) que explora Ja relacion entre "wrbanizacién” y criminalidad”; 1 obras que emplean el método de casos y el de observa: ‘in participante en el examen de los codigos normativos de los residentes en clertss reas: "Brothers in Crime” de Clifford Shaw, "Strot Comer Society” de W.E Whyte ese a la importancia de tales estudios y a sus proyeccio- nes en otros mis recientes, los conceptos de la escuela de CChlcage han merecido diversas erica reservas, 2) Distribucién ronal de a delineuencia. Segiin Sutherland, cabefe hablar mas de concentracion de residencas de criminales que de concentracion de delitos y Shaw no acla- 6 mucho wu twin ele expect Se ha dicho, por atte parte, uewestos prcaiavococtn Fa «ela “pwnetracién” en as cifras nega alleraria viaalimente in teil dels tsoe de a crimnalidad conocide en qu Inston tale come! poder Ta riquezainiravalora las Iron dea ma ena al cent dela cia. 1s) Devorganizacién soctal. La primitva visién de Shaw y Mckay del haeeio bajo coma “una masa amorfa”, que respon: sie la tenia ms amplia dela “desorganizacion social” de WI Tiuson, Tae mis tarde fuertemente crticada, Las eficay de tberiond qe posta la “organizacion diferencia de grur oy cierlgn entudion cual “La sociedad de Ins esquinas" de ‘Wittuta Foate Whyte, condujeron @ que Ia obra de Shaw y Mckay le 1942 aluda a "organizacin social diferencal” +) Aprendizaje y transmisién de patrones delictivos. Este sapeulizaje y transmision de norma pro-delito en las dean Inerwiiles enftizado en las obras de Shaw “The Jackroller’y Thelen Crime” es objetado por varios autores. Se die, as 1) se sachs delincuentes surgen en ofras Zonas; b) quem nw evins pr que so algunos muchachos ingresan alos pan STilin:) sue no se toman en euents las diferencias psiquicas “nine low thuchachws delincuentes no delincuentes:d) que la ‘lacy pobera-delilo noes fan general cual se supone. tina perspective de la transmisién cultural han de profun- sisar nin tarde Sutherland, Sell, Cohen y ofron autoren. Ua ‘ctinkdeaclin del desarrollo urban y de ss peculiardades = ‘leona in gradiente de las tesas: sore una perspective Vo- Tit se gu han de derivar ineas de planficklgn urbana siivonuo cuales I del “Defensible Space” de D Newman [elacion “Paicologia Comunitaria” "Desarrollo humane ihevencion del elit. En este Ultimo aspecto no puede avi cl eeiebre “Chicago Area Projet” fealizado por pr fii et nea petal de “Probation Bice a nieduecisn ae “eontejera en ronan peligronasimplicb fuerte revo ela delinewenciafovenil de 19829 1940, 12, LA TRANSMISION CULTURAL Y EL APRENDIZA- Jl: La\*ASOCIACION DIFERENCIAL” DE EDWIN I AUTHTERLAND. Se expr que tanto Ia tess extructurlista come In eur tale henge aplican ns nt al ntagio del deli en ante aw MARCO. GONZALEZ ERENDIOUE ses bojas olvidando as: a) que también delinquen sujetos de las clases media y alta; Jque no todos los individuos de ex tratos cazenciados cometen dalits. Estos dos reparos pretenden ser salvados por Edwin Sutherland, con su eélebre teorla de la asociacion diferencia, planteada por primera vez, de manera explicita, en Sus "principles of Caminology” de 1999, La asociacién diferencia en el nivel ideogrético,correspon- c a la “organizacion diferencia de grupo, propuesta en el sno nomotetico, Ambas ‘esis implican que Sutherland hace uy le proposicion del conflict, al admitir que en la sociedad ‘existe diferentes grupos, con metas ¢intereaes diverses ‘Ambas torias explicarian no so el delito de la clases ba- jas sno “eI” delito, sea de pabres ode rcos. Sutherland estima necesario relacionat las teorias que ex plican la criminalidad con las que buscan la genesis del elito Individual. Le parece insludible, pera ello 4) organiza la coleccién heterogenes de factoresasociados con crimen y eriminaliad > practcar una abstraccién ldgza que prescinda de rasgos persis o soiaies que se asacan hibiuemente dehtery ‘ue son equlvocos porgue los que los acusan a Veces no come. ten delitosy quienes nolo teen tambien dlinguere 6) diferenciar los niveles de andlisis 4) apelar mse que a une explicacién mecanicista © situacional, basada en determinantes inmediatos, x une explt cacidn “historia” 0 "genética", que incluys experiencias at teriores y la forma en que la stiacign es “defisida” El autor espira, en su trabejo, al encuentro de una causa {dea Faatacta "que stings, Ta vex fos requision Ge suillencia y necesariind in teorlaincluye nueve propose res, que pueden mintelizarae a Hietenos pecanusovonta a 1) ta eonutta criminal es aprendida; lla ne aprende en interaccin con otras en un proces? ste samnunicneleay 1) el oprendizaje ocurre dentro de grupos personales fnti= 4) el aprendizae incluye tanto ténicas de coaisién como sivvs ion te lox motivos, impulses, racfonalizaciones y aettu- ) a slircei6n de los motivos se aprende en base alas “de Inutone” se as normas,favorables 0 no abu cumplimiento, lela personas qu rodeon al individ; (6) un soto les ser delineuente por excesive contacto ‘ow weliniciones que propician Ta violacén ee Ia ley frente a Ui tavorables 0 eumpliniento, preesamente el principio de Iaewaion dferencial: 7) law asociaclones diferenciales pueden variar en freeuen- ‘la, alutacion, proridad e intensidad: 4) el aprendizajeincluye todos los mecanismos ince en ‘ualgier otro aprendizae, ‘ta conducta criminal, si bien responde a necesidades y walores generates, no se explica por ellos, ya que de ellos tam Inn series el comportamiento lit, alex proposiciones del autor implicanafirmar, en tina termino, due un aiet legs ser delineuente cuando la pa iw le conduets que predominantemente To han rodead ae tientan af viola de Ta ley. Como Ta esi tnt en To tnteraccién con otras personas, se asigna ence Imporianclan {ow melon de comuntcacion socal, Soins ial Ia ve Havin elas aoctaciones “en privridad”, To que Implce mt Inayar on aprendizajs de ta primera infact, 1 swoncin ference seconace parentnev can varan ‘tran orn Se enmaren, vale Tue, en la tal ds eo MARCO A. GONZALEZ BERENDIQUE amplia del aprendizaje, nutricia de numerosos desarrollos ‘doctrnatios en Psicologia y Sociologia, El autor formal refe- tnciaexplicita al cnfticto de culturas de Selin, aunque el con- fete se reduzca s6lo a las actitudes frente ala ley yal delito y tg Tas elaconadas con Ta igi, i polis el nivel de En la misma forma, cual se he dicho, para armonizat los niveles de andlisis Sutherland recusrié a ia teoria “ecologica” tle Chicago aunque -manifestando feticencia ante el concepto te “desorpanizacion socal"- propuso subsituile por “orgs hizacidn diferencial de grupo’ en los barios pobres no exis {ira desorden, sino forma diferente de encuentro comuniterio, sn valores y normas propios aunque en alguna medida diver. son de Ios existentes en otras zona. Pose a la amplia difusin de la tesis ella ha merecido ne rmerosaseefcas, entre las evalescabe mencionar 4) su excesiva amplitud: para los maltifactrialists, en es ppecial, no pueden atzibulrse todos los delitos a tna rola cau Safisics ofdeal, by su excesiva abstraccin: el “excesivo” contacto se entre: 1a (Sheldon Glueck) con Ia imposibiidad de "contar” los mo. dielos.a que un sujeto ha sido expusesto; ©) Ia imposibilidad de su aplicacion a delites impulsivos, ‘espontineos yoftos en que no eabe pensar en aprendiajey 4) el menoeprecio por los factores de personalidad. Aun- que Cressey insta en defensa dela tess en que tales factor {ss son el sprodicto del aprendisaje caben certas reservas. Sie invierte la relacion, por demas, podria pensarse que un sujet buses determina nations porgut we avin personalidad, en lugar de pretenderse que las asoclaciones 10 formama geo “ «) la enfatzacion en los procesos sociales de transmision, cde normas, en denmedro de tn respeto paralelo los modelos de “respuesta, “aceplacn” y receptividad de los sujetos. El reparo, vineulado con el anicrior, recibe de Cressey tna res: pulesta/ no my naiatactorta: low modelos de reapucnta depen- tesa sel modelos que se enfrentaron anterlormente, le panulone ast hasta el infin; 1b sobre-simplifiecion del proceso de aprendizaje: el e- nea lug, cual se verd, a modelos mis elaborados; A) acento ideolégico que subyaceriaen Ia tsi, comun saul tnion los que sostenen su Yalor universal, come eat va mutiionte y necesaria. Las aluaiones a "desorganizacion tin’ crganieacion dferencal de grupo” determina jr el contedio soci! general shudisin.en el fond, a des isnt, injusticins y Conflictos determinados por la pro- Pe"teuctara social y daria a entender que une sociedad Ih jks Basia desaparecerelcrimen- Nadie puede no an- iivlar'una sociedad mejor constituida y con mayores opo Ma parton ero tt dee neta valoraciones Iiesloxio-politeasy nuevos peligros. Cual expresa Loper-Rey, unm elructurd socal se hala bre de conteadiecones, cioulodes y condicts”,"evoleién y revolucton, ai como lies dan luge a nuevas normas delctivas. "sc ve inurnunevamente, en forma clara, a dle conceptual del de- ink Aa aunque se petendan “eomponer” 0 "mnejorae” los ‘awentos actives del sprendizaje, exisirgn variables que no ystems manipularcuyo mane exced los limites dela {iulo lo anterior no impide el empleo de J tesis en el nivel ste tange medio” o come vélido elemento-de un marco fede ‘eo mute general, En este sentido, cabe citar nuevamente lain ‘entigaciin de Sehlomo Shoham sobre la delincueneia juveril tay dificultades que la teoria enfrenta en el drmbito de ta luwealigacin empirien no han impedido algunos trabajos que, ttn qentral, "no arrojen resultados concluyentes” (Garcia Taso). nie ello cabe mencionar los de Schort (1960), Reis, inl y Lewis (1961), Hrschi (1969) y Ch. Title (980). 6 MARCO.A GONZALEZ RERESDHOUT 13, EL CONFLICTO DE CULTURAS DE THORSTEN SELLIN. La teoria del conficta de culturas, mutricia de muchas otras {corias contemporaneas, aperece expuesta en la obra de Thorsten Sellin “Conflict Culture and Crime” publicada en 1838, En l planteamiento de la tesis, se recuerda que en hombre nace en una cultura y que, bioldgicamente equipado para re ‘iby adapter conocimento sobre st mismo y sobre sus el ‘ones con los emis, incorpora, formal o intormnalmente, ees ‘que implican “sigificados” atibuidos a costumbres, creencias| Ante muchas situacionesvitales, tales ideas, signilicados y ccostumbres determinan formas de teaccién necesatias, eto co snormas de conducta, que aseguran Ia protection de valores so Tales circunstancias sin dua crean conflictos personales, sobre todo si se considers que cada persona se identifica no lo con uno, sino con numerosos grupos sociales y que cada luno de ellos es normative, por surgir en él determinadas not ‘mat ele conducta 1 problema tiene celacién con delito, cual expresa Sellin especialmente en dos situaciones en que puede observarse an clare conflicto de cultures, Una de estas situaciones se presenta como un sub-produe- to del crecimiento dela cvilizacign: existe sin dud wr fuer dliferencia entre las sociedades primitivas, armas, solide. ‘las, con normas culturales integradas y conststentes Ta 80. siedad moderna industrial y mercanti, con multitud de gr os y multiplicidad de reglas a veces total 0 parcialmente ntagenicas a colisién de e6digos normativos, segunda situacién de este ipo, we presenta euaruto ellos choctn en el limite de dreas cultural contiguas, cuanto lo ley de un grupo pasa t cube huewentos pecninvoLocta ~ ‘+ erritorio de otto 0 cuando los miembros de un grupo migran 1 in: mencionan come ejemplos el caso de Alger, le spl ‘ion le a ley sovitia en Siberia el caso de os inanigeantes 1 contlicty de culturas no necesariamente supone un con- tito “mental”, que ve presentara solo cuando €l proceso de ‘ulluracin haya concluide, No habe al conflicts mental en ‘1 ejemplo célebre de Sell: el easo de un padre sicilano que ‘on Nueva Jersey da muerte a seductor de hija de dieisdis | tworla aunque critcada por algunos, como Lépez Rey csevsivanate amplis, poco sistemitica, peigrosa). ha feet ‘ala grandemente el pensamiento criminologieo moderna y “weve de base a ots hipotess, cual lade las subeulturas, preempt 1M, LA TEORIA DE LAS SUBCULTURAS. Anita ta nocin sociolégica de cultura, cabe aceptar que up huimanos inmersos en grandes colectivos humanos, "nn virluales "cub-soctedades™ posean peculiares ideas, va liom, ereeneias y pautas de eondcta que so en eierta medi- sla ounvien con las pautas del gran nucleo socal y que en al- ina ctols differen de elie, Se llega as a concepto de “subcultere”, del cual pueden sine cn eiempios: inorias enc, religioss subculture thelnpobwer, subeulture dela violencia te Vnger propone we empl fa contracts pars el caso de porbege no ‘ln difereneia sino oposisiOn apliaa a culture cominonte Interesa seQalar, como rasgos generale de las subcultures, siguiente «) la nocién de subcultura, cual se emplea en términos ge nerales, co contieva un acento peyorativa sing una simple fe lacton de enero a expecte (cultura, subculture), 1 ttene de diferencian de oposicién en maticen entre ul ture y subculture, ef contrac no puede wer total, Yo qe ello Impliearin deintegracion social «) subcultura no supone necesariamente contacto espacial ‘ geogedtica entre quienes a protean * 4) la perastencia de pauts subcultursies requlere de san- ciones ae a vilacon’ cual destacan Waligask y Persea, entre otros estudiosos del fenémeno; mensy ©) la pertenencia a determinada subcultura no impide que ‘un comportamiento criminal o no- sea determinado por las twacién y no por virtud de a norma (Yinger), Como ejemplos de subeulturas especiticas pueden mencio- arse on alingencia a nuestra materia las dela pobreza y de In violencia, as de los delinewentes juveniles y 10s crises profesionalgs, la de os drogadicts, ete. La extensign del com Expto permitiria hablar de subculturas de jovenes urbanos, de ‘Gerlas profesiones, ce clrtos eredosteligiosos etc La Yeontracultura” de delincuentes juveniles: Cohen. {Una de las primeras proposiciones sobre subculturas comes- ponde a Albert K: Cohen, quien fa formula en su obre “Delin- {ueat Boys”, de 1955 Ta eltera, con cients amplificaciones, Gn" Deviance and Contra”, de 1966. ra ras ene eee Mec ee gen ee ee mt Pae hase res. ealand, son rc say se pet a alsa a ee anya decane aa some ta eal prom, Shae Semen Sutes Mesen Doce oe, ceca Agrega Cohen que su tesis coloca “el énfasis en la dimen sion coletiva de la conducta desviede, carecteristico de Ineo cuela de la transmisi6n cultural, fusionado con el enlasis que I radicign de a anomia coloca en la distribucion de is ten sions seinen crruturas ye los medion ara lchar rumtenros pe cammnouoctn oy tin cuanto alate al “contenido” de la subeultura de dein “suvites juveniles, adviete Cohen que es menester precsarsig- hilusisans y motivaciones tipleas, diversas clertamente de las {wcinervionen en la epminaidad de los adultos tin exta busqueda de rasgos diferencales de Ia subeultura ste slctineuentes juveniles -no de todos Tos delitos cometidox two Jdvenes: Cohen detecta rasgos de no lita, malica ¥ negativismo, 1 rnigo de no wtilitarismo -pese a que en su mayors es ivones proceden de clases necesitadas-implica que el de is cmalituye no an medio de recompensas econdmicas, sin rina epecie de recrescién 0 deporte 1H raggo de maliia implica un desafio a los tabies, una for sna no abla de desobedece, sino de Fidiculizar las norma. 1 eaygo de negativieme supone que las normas subeul tural seria Tos dela gra cultura Reneral, pero vuelta al re ‘col aprega a estas caracterstcas bésicas, le versatilidad vel hedonisme de corto aleance, |.s veraatilidad explicerfa frecuentes cambios en la activi- stat lietivs: al predominio del robo y el urto "no especia- iizalon”= ne agregerian varlados comportamientos vandslieos stan la rupture de vidios, la destruccién de asientox de ve- inwullw we sefales de! trénsito, 1H nedonismo de corto alcance implica desinterés ante me tan ds Langs plavo,ledistbueion sacional del tiempo ele Iherra nontenido, ‘Conypicuo” ingrediente de esta subeultura ser ol éla in lr automo del grupo. Este no solo rechaza e! control Til hogar y la eveela sino que, asimismo, manifiests tne ‘enciatheiidad Frente a oltas agrupaciones juvenile, Fate conducta seria, en el fondo, un mecaninnys de defena diet Yon ef fondo une formactén reactive: defini em Ie way MARCO A. GONZALEZ BERENDIQUE rnegacin de un elemento inaceptable de Ia personalidad a tra vvésde une conducta que parece afirmar el opuesto". Tal ascrto es justifiado por Cohen recordando que estos jovenes han sido educados en sna cultura que enfatizn tanto lun alto nivel de asplzaciones como la general posibilidad de alcanzar las metas, Como la capacidad teal para el triunfo es ‘seasa en la clase baja, una posibilidad de evitar las humilla: ones es retirarse de la competencia y en cierta forma nega? tn sistema de valores que, en certo grado, es tambicn su prow po sistema de valores i, al “pararse sobre 1a cabeza", demos ttarian *no sélo a los ottes, sino asf mismos, su desprecio por cl juego que han rechazade” b. La subcultura de la pobreza Et concepto de subcultura de la pobreza debe vincularse con las proposiciones de Walter B. Miller, de Tlarold D. Uasswell yen especial, de Oscar Lewis, Asiisto, con las te: servas de Milton Vinget. Milles en 1988, escribe sobre ly "Cal tra de clase baja como un medio generadar de delincvencia ‘en pandillas” y Lewis es autor de dos obras: “Antropolopia de {a pobreza” y "Los hijos de Sinche2” (1961). Lasswell, en 1950, detarola el concepto de “contra-mores”, raagos clfurales que fe percben come desviaciones de las costurmbres o "mores seri sobre subeulturassupane dat por existent una cue tura, que seria el genero frente a aguas concebidas com es poses de atin El coneepto de culture ineresa en eapect] {cede el panto de vista doe valve y las norms, mucho mo ue desde tng de las peculiidades de lenguaieo cor Times. En eacin al context chilenocabe asi preguntarses exis- te una "clture”chilena con acuerdo ala hocon soclOgles: © si mediante divers criterion de evratiicacon, pusden percbise varia cultarexnacionales Diversos autores han propuesto, como rasgos definitorios del “eardeterchilene, lm nguente, entre otto 4) rept al don judi; i} sentide impersonal dela autoridads ‘J nwbriedadh {i traad y prudencia; ‘} muyor eflbxvidad que brilantez; i} apirta de estaereoy i) firmera ante la adversidad: 1) espirit etic; ivapertura hacia el mundo yafén vsjero; ‘)howpitalidad, amor ala tierra y ala patria ete 1s lo negative, se ha subrayado por muchos: 1) ewoasa imaginacion; Ih) imprecision e impuntualidad; +) lendencia a improviser; 41) fenwlencia al esfuerzo intermitente y al escaso perseve: ‘imprevision; ‘jescaso sentido de responsabilidad; 1) endencia a no reconocer los errors, a reducir los mér: tun uksion ya clpar de los fracasos a terceros, 1) taal; 'Darribismo @ tendencia a “trepar” por Ia escala social en Iruqueda de simbolos de alto stats, {Crvemos que en esta materia, més que generalizar, proce- sle vincular estos rasgos, positives o negativos, con peculares ‘thats slates @ econémicos. Asiiasmno, que Ta “peligton! ‘tut cle certos rasgos debe también conectarse con determ. ‘nna calegorias humanes, dada la forma peculiar en que ellos Inuvven "modelarse” y dar origen a un comportamiento slew Silo an, ereemos, sin riesgo de generalizaciones ofensivan, pure hablarge de una “subeultura dela pobreza" Pare Huw Trativo recordar a exte respect, la distinciOntrazada por Viner wre “wbeullura” y “contracultura. La primere apunte ® ‘ujuellog casos en que un grupo muestra un Seerve pevullar em lenxuaje, valores, eligion eto de vida, etc, y mu rlalivi al lanntents isco ¢ social impide une complete eslmileciOn por | gran nied. Contracultura para Yinget en cam, iniplen wa MARCOA GONZALEZ HERENDIQUE «jue el sistema normative de un grupo contenga, como elemen- lo primario, un tema de conflcto con los valores de la soce lad totaly que las variables de personalidad esten diretamen- terenvueltas en el desarrollo y mantencion del grupo. Para Vinger en esta forma, puede hablarse de subculturas kde adolescents 0 de negros residentes en el sur de Estados Unidos, mientras contraculturas seran la de “delincxentes ju veniles vandalicos” de Cohen 9 la de negros residenses en mi ws urbanos de dicho pais, asos éstos en que pueden obser ‘vance confasion de valores y controler sociales débiles como resultado dela deprvacign y Ins frustraciones stipes, Aplicado al caso de Ia pobreza, puede concluirse que ésta puede generar tanto subeulturas como contracsltsras, lo que permite evitar una generalizacin gratuita y suponer a todos Iie pores como candidatos a a conducta desviage, Oscar Lewis (1914-1970), al estudiar un micleo earenciado ule Ciudad de México, formsla observaciones que estima eneralizables a vecindarios pobres de Londres, Clnsgov, Pa Fee Harlem y que también en certa cuota, serian validas ‘recmos: para cerfos ncleos habitaconales cilenos. 5 la a cl autor de “Los hijos de Sénchen" (a incidencia de alcoholismo; bb recurso frecuente ala violencia para zanjar dfieultades; ) uso frecuente de a violencia fisies en la formacién de los nites 4) sexualidad precoz; frecuencia de uniones libres; alts cuo: ta de abandono de madves e jos; ‘) fuerte orientacién hacia el presente, escasa capacidad para posponer deseos y para planlicar, Fresignacion y fatalismo; 8) ereencia en Ia superioridad masculin; familia centes- dasen Ta made; )actitud critica hacia algunos de los valores y las institu- clones de las clasos dominantes, con odio ala policia y descon- Fianza en los obernantes, Al aplicar a nuentro contexte algunas de estas propesiio- ses, parece anonabie ponte Prope 2) que algunos pocos rasgos caracterolégicos pueden estar presente en la mar perte de nuestra poblacion sin grandes icing segun estratos socioecondmicos sel caso de la so: la mesura, el apego a ia juiaicidad, el espiita criti is cariosdad ante lo forsneo; 1) que otros rang -o wt peculiar madelaje- silo son per cwplibits mediante division dela poblacén en estates saci: ‘ctindmicorclturaes clus, sepin sexo y vel earo, Puc inn! adverts “subcultrss” de clases ba, med alt, cic wenes y de personas madara, todas elas suecepies de wer "ervadas" soi sexo Si bien en ls clases pobres puede cw fa tendeneia al “eefaerro intermitentey al acoso pers ‘rar uc exhiben los varones, a separa no es aplicble ala her qe muestra un denuedo permanente en a defensa de ‘hope a escasa capacidad de paniicartampoco parece \ralirble sla clase media. En cuanto atahe al Consumo de "iol bien puede detctaae coma asga bastante genera sent esi que las motivaciones para el consume y las pec Iannone fa ngesta mueston Dastante diferencia segun es 1) auc en caanto ataie al nédulo del concepto de cults wr mespeto alas normas institucionalizadas y alas mores- esta wseciers darse como rasgo general dela poblacion. Puede hi fer cniribuido a ello el sentido de lajurdicidad, bastante per ‘eplible y que en buena cuota podria stribuirse al predominio Infelectual de las clases medias, que exhiben buen funciona: thient de los controles sociales informates yformales, <1) que, en lo que atane a “contracultura” y a predominio ste lin eontrasmoares, parciers qu elias pueden observarse isnt enive pabres oomo entre persones de alto ingreso, aun «ws lon resultados de conducts desvieds sean divetsosy apa tes ms percepibles en la clase baja. Prusteaciones y con: Hlicton, con debilitamiento de controles aunque sean de tuattaicea diversas pueden observarse en ambos extemos. En tin caso, fa “erminlidad del pobre diablo" mostrars hurton, ‘els volacones: Enel oto, fs criminelidad de cucllo blon (co aporiars lion doradas® de evaciontebutaray abs de reler politico o econémico, ngociaciones incompatible, so fino contrabondon, quicbros 4 MARCO A. GONZALEZ ERENDIOUE «. Dos contraculturas: la contracultura del delito y la ‘ontracultura carcelaria. Las interrelaciones con tas cultaras Ysubeulteras nacionales. Puede vélidamente sostenerse que, en la acepelén de Yinget, ya estampada, clertos delincuentes poseen una contracultura, con pecullares valores, pautas de conducta, ‘rocneias,costumbres,estles y habitos de vida e incluso un Ienguaje peculiar que en cierla cuota, se oponen o exhiben ‘sintradictorios con los imperantes en las cultura y sabculturae ‘nacionaes, -Aludimos a elertos delincuentes porque muchos individuos que cometen infracclones graves o leves ala ley penal es posi Iie que no muestien grave discordancia con of codigo norma- tivo general de su cultura y que, ala vez, de no reineidir y no llcgar 9 mirar el delito como medio de vida, no adquieran pa. trnes espectficos propios de la contracultura deletua. 1a contracultura de los delincuentes habituales-verdade- ra “corte de los mllagros”o “paila™ puede concebirse inte ada por ladrones de muy diversa especie, por estafadores y por falsicadores profesionaes-esto-eo anancsles "de est Lory asimismo por eiertos sujlos"parasocales” que, por “rondae” en la coania de los deineuentes conwenclonales” sungue sean percbidos como “pares pequeRos” en cierta fo ‘na “extranoe?llegan penetrate coranin del Brnpa y 238 Inlay en alguna medid, el codigo contacultral de ata. Em tre estos “parasociales” (Carreaud) pueden hallarse los rechrcidoves al igual que lee y lve prosti hetero & hemor Aludie a contracultura, por otra parte, indica que sélo en cierta cuota se discrepa abiertamente de los patrones de ias cl tures y subculturas nacionales Ello puede obsorvare, grafic. mente en Ia ikustracion siguiente: ELEMENTOS DE CRIMINOLOGIA, ws DIAGRAMA N's. RELACION ENTRE CULTURAS, SUBCULTURAS Y ‘CONTRACULTURAS gt va 1 afirmacion anterior implica reconocer queen muchos anjrvtow incluso en Toe normativos-un delincuente compatte int Tormas de anrar el mundo de su case, de su nivel earo, Aien ofc anterior ete, ademas de porter algunas de ls ca: torte dell naconal™ Et dientiniente con los pe inane genersles puede ser mayor o menor eval lo exprest el ‘ar id las exferassecantes de mest La este da, asimlsmo, muy’ claro origen otra conteacul tues, en que lege a reinar un verdadero “sistema social” di ‘tino en varios aspectos al del mundo en libertad. Si concebt nw esta contracultura como una esfer, ella debe también onevbiese como secante, fanto en cuanto atane a las eferay tnalrissede ls cuturas y subculturs nacionales como. cunt too la enfera expecifica del mundo del hampa, con la ual ex Ii nolo parcial coineidencla, a, temor @ auto-com 2 nad op fern, por sy m reel legan ecbervat ler ‘vac todo lo interno Py MARCO A. GONZALEZ ERINDIQUE lng roping més o menos explicitas, que se van adquiriend y ‘slrsndo's medida que avana ol ranean dal Hemp. Bo {as replas,en parte imporiante difieren de las que imperan en siimuhdo de lov eres respetosos dela ley” y en clrta cu {h tambien difleren de a cantraclturs del amps En el ext fomumdo de la prision unos poeos diosa veces, pueden ig. nifcar tonto sna honda experiencia traumaticn gs na *iolacién homosexual= como tn ripido aprendiraje de cerios preceptor y de certoe mecaniemos defensivas to expresado puede edvertirse, con claridad, en el grifico DIAGRAMAN9 (CULTURAS Y SUBCULTURAS NACIONALES ‘CONTRACULTURAS DEL DELITO Y DE LA PRISION Examinaremos, separadamente, cada una de estas cont cultures 1. La contraculturs de lon delincuentes habituales. La contracultura de low delincuentes habitusles contra a propiedad “hurt, robo, cain, folsificaciones- ex nutrida, muawecros DEcuMANoLociA ww (rimordiaimente, por los estrtos socio-econémicos més ‘anton de Ia poblactén Inconpora, ast anachos de los ch iwtondesertos en el examen de a subcutara de la pobresa Vor ota parte, machos de los dlincuentes habitules lua iniiado precsamente en la actividad criminal y han eos hh une ploralidad de intereses de ao las subcultures fa Yen cna un nat partclarmente vuln ietnte cleras metas enfatizadas por la propaganda y To tnspmibiided econsmice de sconsadss implicefestacion y Inwurece el delta. La insatisfaccion de “nesesidades arise tow" Clare) explica mas certeramente a precocidad ene com {rrtunivnte desvindo que hipotesis biolopica © paiquatiery, Van wo ental pobos akon Las multiples defectos de Ia reacciGn socal frente al delin- ‘wnt juventl -benefciado dudosamente con el critero del ‘nimiento”o con las perfiresis de "situaciOn de Fesgo" won de conic co a fai avorece el aance tet muichacho por la wayectoria criminal persistente. Poco 8 Ir as rd partespando dela contracultura del hamps. Fn esto contracultura de delincuentes habituales destacan ‘oma slementos eistintives importantes 2) sistema de estratifeacin; Ihyun conjunta de valores peculiaes; «un conjunto de creencia, tambien peculiases; {) un cierto estilo de vida: ‘a lenguaietipico 1 sistema de estratfcacin implica exstencia de diversow siveen ie prestigo cones al tipo de sctvided cima, a sm ‘ie expecislizactan de tata, las modalidades de execuclon «itu ape habitual de'victima, El status bajo, medio nto pare alors, al gual queen ia soledad genéral al nt sel de tingeeno yale forta “manifesta” em que este ae alc Fin el hampa chilena se advierten mumerosas expeialala shen intr Ige extafadores (“achacadores") hay “balurdenom’, ‘euentonon", "peripaucheroe", ele. Cometen Ruro y riba of an [MARCO A. GONZALEZ BERENDIQUE “burrero”, el “cogotero”, el “montero” el “escapero”, el “me- hero” te EI miximo prestigio parece corresponder a los asaltantes (“choros") ya los “internacionales” Las demds especialidedes surresponden aun rango medio ubicandons en extrem f- ferior los "mostaceros” 0 explotadores de homosexuales, los “prosentazoe”o delincuentes ‘chantados algunos transforma: dos en delatores o “bomberos” y los “domesticos", ladrones {ntra-clase que hurten en su propio Barro, abteniendo botines tin miseros como la ropa lavada tendida (blanqueos) nesta criminalidad “convencional” obvismentedisuenan tanta los dlincwentes “politicos” sean sus scciones insti ‘mentales oexpresvas, como los crinales “de cuelo Blanco” 1 tos critanalesocaslonales. Escao respeto merecen las po- lostones-poco califiadas aunque necerarias- dal choler que {Gellita 28 vehiculo para un delito (calchoneso") y del reducidor de especies Fobsdae ("guardador pas clio"). A laestratificacién contribuyen tanto la especialidad como las modalidades de ejcucién y el Upo habitual de vietma, EL ‘ctuar con especial fraldad y valentia ("tener corazGn") 0 con peculiar audacia 0 tecnica conteibuyen al “cartel”. Lo mismo, CThurtara personas adineradas Pueden percbirse como pecullares “valores” de esta con- leocultura 8) el orgullo profesional. El delincuente de trayectoria cri- minal lega 4 proclamar orgullosamente su profesion: by Ia eficiencia profesional, traducids en el actuar con va- lor, Victimizar a personas adineradas y no causar males inne- 6) la Jealtad, que supone cumplir lo prometide y no trai- cdonar 0 delatar sun companicro, 4) In solidaridad, que fucrra a un deincuente convencio- nal ais eyuda's lon igen encareclados © con prosiema @ no aprovechanse de nun cicunninneiss dif. , la violaci6n a las normas conexas a estos valores dao vn a penalidades de diversa gravedad: pueden elas consistir ‘hla FeprobaciOn, el estracismo, la violacion homosexual, 1 nti fsico e inchiso la pena de muerte 1a descripeién anterior corresponde @ un periodo ya “uclinitivo"de comportamiento criminal, 2 la "madurez” de una layectoria cuya decinacién comienza a los 35 0 40 af, al relucirse control psleomotiz,rapides ¥ aptitudes en gene wal 1s primeros dolitos, en efecto -cometides por lo general, ‘la juventuds entregan a atitoimagen atin confusaen que wns existe una definicdn eabal de “ser delincuente”. Al cont tae Ia actividad delietia, junto con asuimirse labores de ma ‘var compleidad, bravura’o importancl, Ia suto-percepclon “ni etiainal serénitida y definitive, En tal proceso juega un {hae importante la reaecian social formal que estigmatiza, cle tt voculos para actividades Kitas y fuerea asia un compor tomiento criminal persistent tin In formacién de un delincuente “conwencional” (Clinard ¥ Quinney) 0 “semiprofesional” (Gibbons), por lo demés, aps leven relevantes no slo la dentificacion con el deli y el auto ‘naceplo como delincuent sino, asimisino, la asociacig exten viva ebm otros delineuentes que otorgan apoyo grupaly refwer ‘hana “diferencialidad’” del cédige contracultural Low otrs delincuetes, con gulenes el aeto se asia, cm port tambien creenclas pecullaes,esilos de vida y un ler ose tipi, lint las ereencis cabe mencionarcirta peculiar mezcla ale tigiosidad y paganismo, frecuente presencia de mente itt evidedelads en conductas aupertiiosn y alguns «ctl se fatale que dieelve en el esfaba excita” tanto ou “lvungias de cups por el actuar delctive como fos erroes "te ‘isn que favrece a aprchensign tino entilo de vide destacan el “vivir el momento” y el “vi vir intensamente” demostrando ambos elementos escats cape ‘dad prospectiva. Un botin cuantiose, en esta forma, puede Ingolurne en pocon dian, ao MARCO A. GONZALEZ BERENDIOUE El peculiar argot del hampa ha dado y sigue dando base a ccstudios de etnolinguistica de peculiar interés (vr Ramon Pinochet, Oreste Plath). Este “coa” tanto cumple funcin ins trumental (comunleacion secrets) como permite que el sujeto se ldentifique con el grupo y contebuye ala cohesion de ete ‘Lo escrito merece ai dos reserva 8) la atingente al peligro de las generaizaciones. La bus- ‘queda de wn perfil contracaltural supone el riesgo de omit ‘tiadros atipicos que en cierto momento pueden llegar a sdaptacio a probermsreades por la seaccton social 2 deviacgn rimoria Enreos fos que causan in Ges ‘id scuni, Leer nin a etgnatact, fos Cortes vjtoronlserimetto de hstica gu experimen ts Unjetoantela consitenca incossstencie de Ine penes y €llyrso a unasubeulte qpefovonce tanto neceidades ex prot coon hiram Erving Goffman es autor de "Asylums. Ensayos sobre la sitwacion soctal de los enfermos mentales y otros internos” {iSol) y de “Estigma, Notas sobre cl manejo de Ta identidad ‘stropeada” (1963), Ein el andlisis de las que él clifica de "insituciones tota- lee scomo circeles,asilos, manicomigs en que todo ests regla- dloy la sutodeterminacion es reducida aun minimo- Gollman ~adia varias formas de agresion contra el "Yo", que hacen Snviar “deamndticamente” lor autoconceptes anteriores. El au Tr necurre, en sus obras, una perspectiva que califica de \iramatingiea en ella, los sujetos a quienes se asignd un rol ‘sto es tn "sf mismo”-responden en el juego interaccional con imagenes que se aproximan a las atribuidas. En concepto de iihos iniesacclonistas, esta perspectiva, al enfoearse en un “enicrocosinos”,darla imagenes parciales de la condicion hu nun al desconocer el “macrocosmos” en que ella transcurre AH. Garfinkel se debe la expresion ““ceremonia de degra siacion del states", con la cual grafca la aribucton, al eonde- nado, de ua estigina imborrable, que core a pares con una fhuevs imagen dest mismo, John I, Kiteuse exhibe posicién més radical que la de Lemert, que supone avance hacia Ia macro-perspectiva labelling Mientras Ia micro-perspectiva del etiquetaje, con sierta mesura, se preocupa del estima y dela desviacion se~ ‘sundara, esto es dela aeibueton del status criminal, la posi ‘om mas radical de! movimiento problematiza los process de Udsfiniclén de la norma y de teleceiGm de quicnes se caifica ‘soma desvindos, En In macro-perspectiva labelling destaca en Alemanie F Sack, conutor con Rr Kénig, de una "Kriminologie” publica Noon 3968, En este enfogue, con mucho menor recurso al interacci timo simbolico,no se apela a los efectos de la atsibucion de roles, etiquetamientosy tpifcactones, sino al por qué sltimo ‘de tal proceso eitigmalizador y segregatorio, Wemer Ruther, Slexponer con buen sistema in pretension de este enfoque, dice fw /Una idea central conwinten que en na sociedad carac- {Grizada por unm eaiructite de cominio y poder no es posible ey MARCO A. GONZALEZ HERENDIQUE pinguna definicin genera (aceptada y representada por todos) de ls eriminalidad.. siempre se impone.la "imagen de a cr ‘minalidad” necesaria para el mantenimiento de ia estructra dde dominio existente; definicion que a taves de su...ephe ‘in alos individuos desprivilegiados se traslada tambien ala realidad social” Mas ponderads es la posicion del autor israel Schlomo Giora Shoham, autor,con Glora Rahav, de "The Mark of Cain ‘The Stigma Theory of Crime and Social Deviance” (1982). ‘Shoham, en esta abr, alude al “esigni como slide para to apres y la proveecion de la cope”, af “ertgmstiznds cas hive exaatono" yal “extigana bolt com Sy acted pour Estuds en on caphula*cimte sep cocoons al ches Ut elcbredramaturge Jean Genet quien habia espondido ‘con una sida caters de homosextal y de ladron formacion reactive exageradaval estigma concxo 1a condicgn de Hijo de padres desconoctdos inet de un aslo ustrdto” oe una Eine substi, Pese ata ejemplo, la posicién de Shoham es bastante cau ta. Estima, desde luego, que la tesis del etiquetaje es, mis {gue tna teoria, s6lo un "marco de referencia", es decir, und ‘aproximacidn al andlisis de fensmenos con denominadot comin y ala clase de interrogantes planteadas mas que un tlaborado conjunto de respuestas”. Considera, asimismo, {gue es insostenible un modelo tedrico que no tome en cuen: fia infraccion de normas sociales y que apele solo al t= {uctse. Rechaza, por ultimo, el erude determinismo de ag Fos te6ricos de la'otulacion y hace depender los efectos Gel estigma de una serie de factores conexos al sujeto 0 alos gr pos que integrs. Sepin se advierte, en la tess de la rotuacién existen diver- sos matices -macro 0 micro perspectiva,radicalismo o mode- 1acién, determinismo o reletivismo causal-y ellos varian, si fuiendo a Werner Ruther en tes ambitos:*= Sieetpa revs oecanenotocta & 2) el de la creacin de normas ¢ definici6p. Los matices varian desde la imposibilidad de defini lo que es criminal ~ ton términos vslidos y"neutrales” hasta la aeeptacion de cie tas normas que no s@ euestionan ) el de la imposicién de normas o seleccién, Se oscile agut desde la visidn do tt UnIVeTeo ” GHMMATTERAO™-no intrfnsece ‘mente enuminal- hasta la percepcion de desigualdades en todos los planos sociales y nolsdlo en ef Ambito de las agencias de control: «) el de la atsibucton o etiquetaje o incidencia caus tiga. Se vate desde dent crema de Sa ee [i posictn en que Ia “etiqueta” se perebe como un posible fac- {or que junto # otros: puede producir desviacion secundaria La tesis del etiquetae ha merecido censuras tanto de et smindlogos "no alineados” como -o que constituye una ing {Hlud- de parte de fos crimindlogos citicos Se ha dicho contra lates, por los primeros: 4) que no puede pretenderse que todas las conductas des- viadae lo sean s6lo porque clerta audienda las califiea como {ales. Contra fal tess -sin recurrr al lusnaturalismo o al pos tivismo se podsia apelar a un eriterio histérico neutral, que proscribe cierlas conductas como generalmente antisociales, en Gn amplio corte diacrénico. Lo que no impediria duder de la “purezn” de certas normas juries. b) que se manifiesta absoluto desinterés por la desviacién. primarle ) que no puede pretenderse un ciego determinismo ante la rlacion estigma-desviacin secundaria: 4) que en muchos casos la actuacién del sistema penal, en lugar de dar lugar a peligrosos estigmas, se erige en un real slemente diouasivo de nuevos delitos La Criminologle Critica, que examinamos en la seccién si- sient, también enfetiza el ingulo del control social que, al rear ckertaw normen y aplcar de manera wclectiva 2 “chive oe MARCO A. GONZALEZ BERINDIOUE ‘xpitovios", solo pretenderta le mantencién de privilegios den- {to del sistoma capitalist. Esta Criminologia, al "ir mas alla” Incluso del enfoque radical del “labelling” formula als teoria dea rotulaciin na serie de eproches. Se dice at, en especial por Tan Taylor, Paul Walton y Jock Yours! 4) que la Jundamentacion interacconista es débil no te: Liria absoluta generalidad el teorema de Thomas sobre defini ‘ones dela realidad; bh) que en la mayorfa de las acciones reprobables Ta con- stucta desvinda es una euslidad del acto, ya que los signif ‘dos sociales no Son tan variables y arbitrarios como se pretend ) que las distinciones entre desviacién primaria y secun- daria son “a mente imposibles de hacer enla leoris de ve- Fifiear en la practic; 4) que se manifesta poco interés en la desviacién prima- Yono se indaga en los origenes mediatos e inmediatos de 6) sobre todo, que al no examinarse los ovigenes mediatos de Ia reaceién social, no se desenmasearan “Tas desigualdades testructurales de poder e interes que condiciones los procesos ‘de cresclon y apleacion de leyes"™ Personalment estimamos, sin perjuicio de compartir algu- ras de las criticas generales formuladas a la tesis, que ella, fceptada con ponderacion, arroja considerable luz eh un an ule descsidado del problema del delito, Tal ponderacon supone relativirar la propsiciones en los tres dmbitossealadon ose el de cresclon de las normas (de finicion, el de mporicion de ells eleccidn) ye: de equeaje (Gtebuciin. unevros DE CRMINOLOGIA wr En el terreno de la definicién, puede si aceptarse que, en cierlos casos, tanto Ia genesis como los slcances de algunos preceptos aparezcan como dudosos. Sin perjuicio del ebvio progreso representado por los mecanismos democréticas, es posible que en Ia creacgn de la norma influyan defense {nde cierto intereses ovisiones ideoldgeas ade ssi pensar en textos “protectores”, en apreciaciones purtanas (as “pike laws” de Becker, en rigres desiguales en las penas, en casas punltivided o parmisividad, ete. Debe toners presente, fen todo caso, sin peruicio de fales excepciones, que el marco ‘del precepta varia en funeién del "potencial de resistencia” de Ia norma (Sellin), de los valores y normas de conducta imperantes en cierta epoca y en un dado contexto, de la reac ‘on general y no sélo la de los grupos de poder Buena cant ‘dad de preceptos se sustenta en Validoscrterios hstorcos En el émbito de Ia seleccion, es muy cierto que se obser van desiguatdades e injustcias en los tes ees del sistema pe aly que tales deectos pueden incluso erigirse en verdadero factores criminégenos. La prisién preventiva arbitraria 0 pro longada en exces Ia disparidad en las penas y en su aplic ‘ns las cdtceles pata presos “ilustzes” o con repimenes de Spensionado”, las absohuciones 0 sobreseimientos inexplic bles, te, pueden constivir algunos ejemplos. Ea muchos e os, no obstante, cabe pensar que las disrimnaciones respon- Gieron ala norma “del mal menor” y no a errores tendenciosos fsiados por el compromise. Lo que no obsta, por certo ala Bsqueds de una mejor Justicia, por humana simplemente i= perfect Enel émbito de la atribucién o etiquetae solo cabe repe tur Iota exprSehdore SEE RO Puede EMITS en CHUET gue “icentey secede nueva desitaconas Fn Ta materia debe Sspirarse a na investigacion empirica neutra que permita de tecta,en forma diferencial, as variables intervinientes en una esviseion secundaria, con el fin de corregr las que parezcan {elevantes en el marco del contol social. Debe aga subrayarse {que Chile exhibe ua de las tatas mas atas del mundo en ma {tria de poblacion penal, que los menores imputados de deli to sufren condiciones carcelariasabsolutamente vergonzosas Y {que la eacelén social informal ante el iberto -por lo genet Jarque cabe excluir# hw delincuentes “de cuello blanco- no fa ‘onsen abso, un relnlegra positive al medio eterno, a MARCO A. GONZALEZ BERENDIOUE sw Be ae eel one ec lta as lois el sbi et coi cal eee Seno Cine rs antag ae ‘eure anne oo dere pts ci el ST catia enh ge be ree sees alae ue cae cores Cet ee a fee carrer Se Stoo oie 20,LA CRIMINOLOGIA CRITICA. a Criminologia Critics, cual ya se ha dicho, dessrolla atin oni ins proposielones del enfoque radical cel etiquetaje,recha- Noma tparaigea lds aliicado de pont sdoptando ef paradigms del control social indaga en las cau- Boa mediatas dé ste Su foco de interes apunta al control so ‘lal que a trevés de definicionesy sleccions intresadae,cren {Gna poblacion gue criminalien. Ee probiematizads ai Ia “ont ua? variable dependionte a criminalidad- que no se poste Fn entdad ontologies, sino meramente definitoral. La Criminologsa Critica se nutre del pensamiento de Marx y Engels y de algunos aportes contemporineos cuales los de W. Bonger ("Crime and Economic Conditions”, 1905), Michel Foucault (“Vigilar y castiga. El nacimiento de la prision’, 1975), G. Rusche y O. Kitehhelmer ("Punishment and Socal Structure”, 1938), El movimiento, con diversos matices, surge a fines de la <écada del 60 y en especial a siguiente, con la obras de F.Sack YR. Kénig (1968), 1. Taylor, P Walton y J. Young ("La Nueva Griminologis, 1973), B. Krisberg (1973). Varies grupos de tar bajo de esta nueva orientacign te constituyen en Gran Breta- a, Alemania, alia (Universidad de Bolonia) los Estados Uni- os (Universidad de Berkeley), en las décadas del 60 y 70, Nace Ssimismo un "Grupo Europeo para el estudio de la desviacion”™ Yen Latinoamérics,en 1977, se consttuye kn “Grupo Latino- Americano de Criminologia Comparada” muy conexo ala Uni- versidad del Zulia, Venezuela. Entre los autores de esta oriontacign mis frecuentemente ctados, se hallan en Europa, ademds de Sack, Darfo Melos, sLesENT0s Dr cHNANOLOGIA ey Massimo Pavarini y Alessandro Baratta y, en los Estados Uni slos, ademas de Krisberg, A. Platt, Herman y Julia Schwe- ‘dinger, Richard Quinney, W. Chambliss Entre ios lainoeme- Hleanos afilindos a Ia tesis cabe recordar los nombres de Roberto Bergali (Argentina), Enrique Castillo Barrantes (Cos- {2 Ria), Rosa del Olmo y Lola Aniyar de Castro (Venezuela). Numerosos autores Jatinoamericanos de esta orientacion ela- boran en Mexico, en 1981, un “Manifesto” que, entre otras co is, declar agpirar a la constryecion de uns "Teoria Critics el Control Social en América Latina” a Critninologia Critica 0 Radical echaza enféticament la tesis funcionalista que basa en un consenso colectivo tanto [3 decuada estructura social como su progreso, Toma asi parti> tio por la teorfa del conficto “que contribuiria a ambos finer Yy que es defendida tanto por autores no marsistas o inclono fonservadores -como Dahrendorff y Vold- como por qulenen Sspiran a wna reforma completa de la estructura social sobre bases ideologieo-politicas. Esta Nueva Criminologia -en la ltima posicidn planteada- posce clara dependencia del peasamiento de Mart y Engels ungue algunes -vgr Paul Q- Hirst- arguyan que no puede ‘Jesarollazse tna teoria de la desviacion dentro del marxismo ‘ortodoxo sin pecar de “revisionismo", La "Nueva Criminologie” de Taylor, Walton y Young, ex colente y claro texto dentro de esta orentacién, puede perm timos un buen examen de sus postulados bisicos. ‘Atendidas las escasas referencias a delito en las abras de Matx'y Engels un ensayo sobre la "produetividad de todas lot profesiones” que hemos ctado, consttsiia nolo una sitira al Fincionalismo: creen Taylor, Walton y Young que la "teore: sgeneral de Marx, mas que “afirmaciones mis concretas..como Fespuesta a cuestionamlentos empiricos aislados” seria el apor Teme til de este teorla "para aprecar [as formas en que senera y mantiene el conflicto social y en que éstecondyuva 8 leterminar el tipo y Ia cantidad de actividad delictiva’.** La Ey MARCO A. GONZALEZ ERENDIOUE aspiracién de Jos autores apunta a un modelo-sugerido pero to aplicad cabalmente por Mars "sobre la csiectia sels a= (Gn humana, cualesguiere que sean los motivos por los cus. {es los poderosos tienden a defnila como “deliciva” en de- terminados perfodos hstricos”. > Lg obra de Bonger -"Criminality and Economic Condi- tions", pese al formal manxismo det sutor, dista de saistacer a lps tors ctados ela conta lo ails de andi, me clarta la Psicologia Social yla individual y-no tomaria en cuen- {rlas distincones necesaras entre estructura, accion, base, su peresiructura,contradiecion, cambio, poder © interes tas teorias del conlicto poscerian diversos defects, «estos autores, en su explicacsén del comportamiento de2v Ocurre asi con las proposiciones de Ralf Dahrendor (1959), cde Austin Turk (1965) y de Richard Quinney (1970). Ralf Dahrendort (“Class and Class Confit in Industrial Society") aude «asocacionesimperativamentecoordinadas” tomo tnidades tdstca de Ta estacturs social ellos seta fa Smalgama de posicones de dominacin ysometsiento , dada fn dengualda de poder y autoridad on cualquier tipo de so Chodad teal, capitalists, nocialsta 9 “postcaptaista™= el Conflict ria més alls del confct de late pondereda por st smo. Aunque Dahrendor! trate de explicr las deaigusl= clades sociales, al sdvertr que ciettosconfitorcontibuyen tin desarollo tas justo yaad a “reuse” y “equilbrive di rmicor sera, pa Iyloy, Walton y Young, dn funcionalista del conto" Austin Turk, en “Criminality and Legal Order” arma que i problema del deito fuerza a estudiar stats y roles de auto. ‘dager y de subditos, que deben aceptar normas e interpret. ‘ones de clas en que no partcipan Be repro a Turk bebe formslado "uns descripcion ind de le desguaidade soc Jes" al no expicarcémo lar relaciones de autorided se vinew- en eg el abtema mds alo de eaicacion socal Seo reprochaasimismo, a igual que a Bonger, un “temor i des ‘ibdo", al que “ve tesiie Tat normay® en el evento de des [parecer lo relaiones de suloridad sometinieno. surniTos premneNotocta on Richard Quinney es autor de “The Socal Reality of Crime", 1970, obra anterior a su etapa marxista. El “constructivisine social” de este autor supone confluencis de las tesis del con flicto y del etiquetaje. El mundo -como producto de 1a interaction social- sera fundamentalmente subjetivo y el dli- foun fruto de las “imagenes” que de él crean lon “segmentos” no clases que detentan el poder y que imponen sus "concep= ones” y “realidades” a través de los diferentes Srganos del ‘omtrol Social Para la Nuova Criminology eta tess de Quinney no pax age piscine abc’ Se da deta read po” ‘el det ele mote Ge “soipssta” porno cree en rem lidad cbjetiva de ago", por dar clemplos “ecumenicos” de los procesoa de conflict y por mantener una postion terica am: Eigca"Funcionalisma del conflict que permite eludir un examen "dela naturslera, genesis, contenido y desarollo de te estructura Socal, se cal ere ou significado. Ya hemos transcrito algunos de los reparos de la CCeiminologia Cetin fa tests del etiquetaje Ellon, al 3gual que los formulados a Dahrendorf, Turk y Quinney, consisten bas camente en haber descortido un velo los delectos del control social-y no haber denunciado el por qué -mediato einmedia tor de fles defectos. Este pecado de “no haber ido mas alla” ‘ec eltrata de purgarse con wna critica demoledore del Dere- cho Penal, de la Criminologta “positivista” y de la forma en {que se ejece el contra socal. Frente a tal denuncia se formu lan sugerencias poltias, penalesy poitco-criminologicas. Al Derecho Penal se lo critica, en palabras de Alessandro Baratta, otro de los eponimos de la corviente, por defender s6lo certs bienes y no todos aquéllos en los que tienen interés tor ‘dos los ciudadanos, por penslizar las ofeness con distinta in tensidad, por aplicar el status de criminal de modo poco litario, prescindiendo del dato social de las acciones y de la efectiva gravedad de los actos, Fl Derecho Penal seria “el de echo desigual por excelencia ™y la criminalidad. como "bien negative” (Sack) se distrib uefa -desigualmente- sein la jerar Ey MARCO A. GONZALEZ ERENDIOUE aspiracién de Jos autores apunta a un modelo-sugerido pero to aplicad cabalmente por Mars "sobre la csiectia sels a= (Gn humana, cualesguiere que sean los motivos por los cus. {es los poderosos tienden a defnila como “deliciva” en de- terminados perfodos hstricos”. > Lg obra de Bonger -"Criminality and Economic Condi- tions", pese al formal manxismo det sutor, dista de saistacer a lps tors ctados ela conta lo ails de andi, me clarta la Psicologia Social yla individual y-no tomaria en cuen- {rlas distincones necesaras entre estructura, accion, base, su peresiructura,contradiecion, cambio, poder © interes tas teorias del conlicto poscerian diversos defects, «estos autores, en su explicacsén del comportamiento de2v Ocurre asi con las proposiciones de Ralf Dahrendor (1959), cde Austin Turk (1965) y de Richard Quinney (1970). Ralf Dahrendort (“Class and Class Confit in Industrial Society") aude «asocacionesimperativamentecoordinadas” tomo tnidades tdstca de Ta estacturs social ellos seta fa Smalgama de posicones de dominacin ysometsiento , dada fn dengualda de poder y autoridad on cualquier tipo de so Chodad teal, capitalists, nocialsta 9 “postcaptaista™= el Conflict ria més alls del confct de late pondereda por st smo. Aunque Dahrendor! trate de explicr las deaigusl= clades sociales, al sdvertr que ciettosconfitorcontibuyen tin desarollo tas justo yaad a “reuse” y “equilbrive di rmicor sera, pa Iyloy, Walton y Young, dn funcionalista del conto" Austin Turk, en “Criminality and Legal Order” arma que i problema del deito fuerza a estudiar stats y roles de auto. ‘dager y de subditos, que deben aceptar normas e interpret. ‘ones de clas en que no partcipan Be repro a Turk bebe formslado "uns descripcion ind de le desguaidade soc Jes" al no expicarcémo lar relaciones de autorided se vinew- en eg el abtema mds alo de eaicacion socal Seo reprochaasimismo, a igual que a Bonger, un “temor i des ‘ibdo", al que “ve tesiie Tat normay® en el evento de des [parecer lo relaiones de suloridad sometinieno. surniTos premneNotocta on Richard Quinney es autor de “The Socal Reality of Crime", 1970, obra anterior a su etapa marxista. El “constructivisine social” de este autor supone confluencis de las tesis del con flicto y del etiquetaje. El mundo -como producto de 1a interaction social- sera fundamentalmente subjetivo y el dli- foun fruto de las “imagenes” que de él crean lon “segmentos” no clases que detentan el poder y que imponen sus "concep= ones” y “realidades” a través de los diferentes Srganos del ‘omtrol Social Para la Nuova Criminology eta tess de Quinney no pax age piscine abc’ Se da deta read po” ‘el det ele mote Ge “soipssta” porno cree en rem lidad cbjetiva de ago", por dar clemplos “ecumenicos” de los procesoa de conflict y por mantener una postion terica am: Eigca"Funcionalisma del conflict que permite eludir un examen "dela naturslera, genesis, contenido y desarollo de te estructura Socal, se cal ere ou significado. Ya hemos transcrito algunos de los reparos de la CCeiminologia Cetin fa tests del etiquetaje Ellon, al 3gual que los formulados a Dahrendorf, Turk y Quinney, consisten bas camente en haber descortido un velo los delectos del control social-y no haber denunciado el por qué -mediato einmedia tor de fles defectos. Este pecado de “no haber ido mas alla” ‘ec eltrata de purgarse con wna critica demoledore del Dere- cho Penal, de la Criminologta “positivista” y de la forma en {que se ejece el contra socal. Frente a tal denuncia se formu lan sugerencias poltias, penalesy poitco-criminologicas. Al Derecho Penal se lo critica, en palabras de Alessandro Baratta, otro de los eponimos de la corviente, por defender s6lo certs bienes y no todos aquéllos en los que tienen interés tor ‘dos los ciudadanos, por penslizar las ofeness con distinta in tensidad, por aplicar el status de criminal de modo poco litario, prescindiendo del dato social de las acciones y de la efectiva gravedad de los actos, Fl Derecho Penal seria “el de echo desigual por excelencia ™y la criminalidad. como "bien negative” (Sack) se distrib uefa -desigualmente- sein la jerar x MARCO.A.CONZALEZ IRENDIOUE cis socilistas, hbr una solucién para el problema del = nen 2 Tempera algo tal spotegma una afirmacion de Taylor, Young y Walton para quienes la nueva criminologia se ha d= vidide, amistosamente,en una tendencia “podtiea soclaldemé- rata” yuna “revolucionaria de accion directa”. A cllas debe fia agregarse ane conexa la "moral post-conciliar”, dada las “uchas importantes semejanzas’ que ésta tendria con la (Criminologia ites, en opinign de Antonio Beristaln=™ Ea ferdo cavo, se postula que el cienifico sbandone su torze de ‘anf "El olvido de la feoria ha terminado y la poltizacién {st dete y la eriminologia es iominente™== Fn lo penal las aspiracones apuntan ala correc de las des- igaldades y a una reduecion general de las incriminaiones. Se sptula ampli yrefrear la tatela penal en campos de "interés bssico” Ia salud, la seguridad en el trabajo, la integridad cologica el orden econttice, Mencién expecal merecen las des- Viaciones altos de los Grganos y caeypor del Estado y la gran inalidad onganizada, La crtea | “panpenalismo” ende a ‘vila Ta "confirmacion de Ia iccologie de ln defensa social y la Tegltimacion del sistema represivo” (Boratta)- St bien se cree que I abolicion del delito es “posible” dentro de certs orcenaven- tos sociales, se afirma que la desviacion es normal y que debe Fechazarse fod dentifeacién de esta con una patlogia que con {aces al coreeconalismo. Lo imperioso -para Taylor, Walton ¥ ‘Young: es crear una sociedad en la que I fealidad dela divers. dad humana, sea personal, orgéniea 0 social, no estésometida al poder de crimialiear Taco crimindlogo bien nacido debe lestamenteaspirar, con Berata, a una “politi de grandes reformas sociales einstiucio rales para el desnrollo de fs igualdad, de la democraca, de las Formas de vide comunitarias y vies altemativas y mis humna- znas" Mas, como sin duda muchos no compartirin el deseo de Barat y de otts erminélogos cricos de un mayor desarrollo {dal “contrapoder proleario” y de Is superscin total de capt lism, las anteriores proposicones pueden estimarse algo utopi- ELEMENTOS DECRIMINOLOGIA xs cas, por "propios y extratos”. De all el que surja toda una “po Iie penal altemativa” que puede esumirse en los cuatro pun. tossiguentes 2) reduceién de las incriminacfones penales a un minimo razonable: by) criminalizacién de conductas gravemente antisociales «que, como en el caso de la eriminaidad econdmica,escaparian Tis tela penal )reduccién de Ia pena privativa de libertad y aplicacin det néximo de medidas alterativar(ibertad vigil, colabo- {aci6n con ta comunidad, pistén discontinua, trabajo sin re muneracén, ete) 4) empleo de métodos alternativos al sistema penal (raiversion” 0 derivacion) frente a condictas desvindas Gee casa enti. ual se ha dicho, pese a las reiteradas slusiones a Marx y a Engels de los grandes "sacerdotes” del movimiento, no # dos sus seguidores se reconocen maristas formale. 5 alg nos silo son, otros intogran la diveccién “podticasocialders- rata escandinava” y oles, con un pensamiento eatéico de avanzada, fundan sus coincidencias con la criminologia rit a en a moral “posteonelias” Dif parece emitir un juicio eritco sabre una Criminologia sin duda Hoy “cle moda” en algunos eireios y de perceptible fuerza en medios académicos de Latinosmérics PParece injusta, desde luego, la muy dura critica que se for- mula la Criminologia no slineada, que se califics de vis, positivist y legitimadora de Ia acién insta de los grupos de oder. La Criminologi, mirada en forma neutsal, “siempre ha sido