INVESTIGACION DE LA MASACRE DE
TRUJILLO
DOCENTE: ESPERANZA MATEUS
MENDOZA
EST: EMERSON MIRANDA
EST: JHONATAN MORA
ESCUELA DE CARABINERO DE LA
PROVINCIA DE VELEZ
COMPAÑÍA: SIMON BOLIVAR
TERCERA SECCION
HECHOS.
Dicho caso comprendió una secuencia de
desapariciones forzadas, torturas,
homicidios selectivos y masacres, de
carácter generalizado y sistemático,
ocurrido en los municipios de Trujillo,
Riofrio y Bolívar entre (1986 y 1994),
donde murieron por lo menos, 245
personas.
Estos actos de violencia fueron
llevados a cabo por una alianza
regional, de carácter temporal, entre
las estructuras criminales de los
narcotraficantes Diego Montoya
“Don Diego” y Henry Loaiza “El
Alacrán”, junto a miembros de las
fuerzas de seguridad del Estado
como la Policía y el Ejército.
IMPACTOS DE LOS MECANISMO DEL
TERROR EN TRUJILLO
La Memoria Histórica ha podido recoger en su
investigación diversos impactos del terror
ejercido en Trujillo.
Una primera dimensión está asociada con el
empobrecimiento general de la población,
debido a que buen número de las víctimas se
encontraba en plena edad productiva por las
diferentes actividades delictivas de estas
personas o grupos armados.
LA ESTRATEGIA DE TERROR
EN TRUJILLO
El uso del terror como estrategia que usaban los
paramilitares, narcotraficantes y con la colaboración
de algunos miembros de la fuerza publica, esto hace
de Trujillo un caso emblemático de la violencia
contemporánea de Colombia. Estos homicidios
atroces se dieron por que se decía que la población
colaboraba con la guerrilla, también se conoció por
primera ves el uso de motosierra para dichos
crímenes.
SENTENCIA
El 6 de abril de 2016, luego de 22 años
de haber sido conocidas y denunciadas
las graves violaciones a derechos
humanos conocidas como “los hechos
violentos de Trujillo”, ocurridas entre
1989 y 1992, se ha suscrito entre el
Estado colombiano y los representantes
de las Víctimas un Acuerdo de Solución
Amistosa ante la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos
(Caso 11.007).
Creemos que el Acuerdo de Solución
Amistosa es un aporte a la lucha
contra la impunidad, al
reconocimiento de las iniciativas de
las víctimas y a la contribución desde
ellas para generar garantías de no
repetición con medidas específicas
que en un Estado de Derecho son
posibles de realizar.
GRACIAS