la edad moderna
La Edad Moderna es un período histórico que abarca desde el siglo XV hasta el siglo XVIII,
caracterizado por profundos cambios políticos, sociales, económicos y culturales que
marcaron la transición de la Edad Media hacia la modernidad [1][2][3].
Características principales para un mapa conceptual
Inicio y final: Comienza con eventos clave como la caída de Constantinopla (1453),
el descubrimiento de América (1492) y la invención de la imprenta por Gutenberg, y
finaliza con la Revolución Francesa (1789) o la Revolución Industrial [4][3][5].
Transformaciones políticas: Fortalecimiento de las monarquías nacionales y
surgimiento de los Estados modernos con gobiernos centralizados y burocracias. Se
consolidan las monarquías absolutas y se desplaza el poder feudal [1][2][6].
Expansión y colonización: Europa inicia la exploración y colonización de América,
África, Asia y Oceanía, estableciendo imperios coloniales que impulsan el
mercantilismo y la expansión del capitalismo [1][2][3].
Cambios sociales: Aparición y consolidación de la burguesía, clase social basada
en la actividad mercantil y profesional, que gana poder económico aunque el poder
político sigue en manos de la nobleza y la monarquía. La sociedad estaba dividida
en estamentos poco flexibles: nobleza, clero, burguesía y campesinado [1][5].
Reformas religiosas: La Iglesia católica enfrenta desafíos con la Reforma
protestante, lo que conduce a la secularización y a la ruptura de la unidad religiosa
europea[1][2].
Cultura y ciencia: Renacimiento y Revolución Científica impulsan el humanismo
antropocéntrico, la razón y la experimentación. Grandes avances científicos como la
teoría heliocéntrica de Copérnico, las órbitas elípticas de Kepler y la difusión masiva
del conocimiento gracias a la imprenta[1][5].
Economía: Transición del feudalismo al capitalismo, con nuevas formas de
producción, desarrollo del comercio y mercantilismo. Se inicia la Revolución
Industrial en el siglo XVIII[2][6].