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Taller de Formacion Leccion 22

La lección 22 se centra en el Sagrado Corazón de Jesús, simbolizando su amor y misericordia hacia la humanidad, especialmente hacia los pecadores. Se citan pasajes bíblicos y enseñanzas del Catecismo que destacan la importancia de la fe y la confianza en la misericordia divina. Además, se enfatiza la necesidad de que las almas elegidas reflejen esta misericordia y se acerquen a Dios para recibir sus gracias.

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Taller de Formacion Leccion 22

La lección 22 se centra en el Sagrado Corazón de Jesús, simbolizando su amor y misericordia hacia la humanidad, especialmente hacia los pecadores. Se citan pasajes bíblicos y enseñanzas del Catecismo que destacan la importancia de la fe y la confianza en la misericordia divina. Además, se enfatiza la necesidad de que las almas elegidas reflejen esta misericordia y se acerquen a Dios para recibir sus gracias.

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LECCION 22

EL CORAZON DE CRISTO

Lecturas:

 Sagrada Escritura: JUAN 19: 31-37


 Catecismo: 478
 Diario: 367, 580, 1777, 167, 1747, 1148, 1521, 1321

Sagrada Escritura SAN JUAN 19: 31-37

31 Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la Pascua, para que los
cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel a día de reposo era
muy solemne), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas y fuesen quitados de
allí.

32 Y fueron los soldados y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que
había sido Crucificado con él.

33 Pero cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las


piernas.

34 Pero uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y enseguida salió
sangre y agua.

35 Y a el que lo b vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice la


verdad, para que vosotros también creáis.

36 Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será


quebrado a hueso suyo.

37 Y también otra Escritura dice: Mirarán al que a traspasaron.

Catecismo
478 Jesús, durante su vida, su agonía y su pasión nos ha conocido y amado a todos y a
cada uno de nosotros y se ha entregado por cada uno de nosotros: “El Hijo de Dios me
amó y se entregó a sí mismo por mí”56. Nos ha amado a todos con un corazón
humano. Por esta razón, el sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros
pecados y para nuestra salvación57, “es considerado como el principal indicador y
símbolo (…) de aquel amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno
Padre y a todos los hombres”58.
DIARIO

367 (154) + En cierta ocasión Jesús me hizo conocer que cuando le ruego por alguna
intención que a veces me recomiendan, está siempre dispuesto a conceder sus gracias,
pero las almas no siempre quieren aceptarlas. Mi Corazón esta colmado de gran
misericordia para las almas y especialmente para los pobres pecadores. Oh, si
pudieran comprender que Yo soy para ellas el mejor Padre, que para ellas de Mi
Corazón ha brotado Sangre y Agua como de una fuente desbordante de misericordia;
para ellas vivo en el tabernáculo; como Rey de Misericordia deseo colmar las almas
de gracias, pero no quieren aceptarlas. Por lo menos tú ven a Mí lo más a menudo
posible y toma estas gracias que ellas no quieren aceptar y con esto consolaras Mi
Corazón. Oh, qué grande es la indiferencia de las almas por tanta bondad, por tantas
pruebas de amor. Mi Corazón esta recompensado solamente con ingratitud, con
olvido por parte de las almas que viven en el mundo. Tienen tiempo para todo,
solamente no tienen tiempo para venir a Mi a tomar las gracias.
Entonces, Me dirijo a ustedes, almas elegidas, ¿tampoco ustedes entienden el amor
de Mi Corazón? Y aquí también se ha desilusionado Mi Corazón: no encuentro el
abandono total en Mi amor. Tantas reservas, tanta desconfianza, tanta precaución.
Para consolarte te diré que hay almas que viven en el mundo, que Me quieren
sinceramente en sus corazones permanezco con delicia, pero son pocas. También en
los conventos hay almas que llena de alegría Mi Corazón. En ellas están grabados Mis
rasgos y por eso el Padre Celestial las mira con una complacencia especial. Ellas serán
la maravilla de los Ángeles y de los hombres. Su número es muy pequeño, ellas
constituyen una defensa ante la Justicia del Padre Celestial e imploran la
misericordia por el mundo. El amor y el sacrificio de estas almas sostienen la
existencia del mundo. Lo que más dolorosamente hiere Mi Corazón es la infidelidad
del alma elegida por mí especialmente; esas infidelidades son como espadas que
traspasan Mi Corazón.

580 (47) Una vez el Señor me dijo: Me hieren más las pequeñas imperfecciones de las
almas elegidas que los pecados de las almas que viven en el mundo. Me entristecí
mucho por el hecho de que Jesús padece sufrimientos a causa de las almas elegidas,
y Jesús me dijo: Estas pequeñas imperfecciones, no es todo; te revelaré el secreto de
Mi Corazón, lo que sufro por parte de las almas elegidas: la ingratitud por tantas
gracias es el alimento continuo de Mi Corazón por parte del alma elegida. Su amor es
tibio, Mi Corazón no puede soportarlo; estas almas Me obligan a rechazarlas de Mí.
Otras no tienen confianza en Mi bondad y nunca quieren sentir la dulce intimidad en
su corazón, pero Me buscan por allí, lejos y no Me encuentran. Esta falta de
confianza en Mi bondad es lo que más Me hiere. Si Mi muerte no las ha convencido
de Mi amor, ¿qué es lo que las convencerá? Muchas veces un alma Me hiere
mortalmente y en tal caso nadie Me consolará. (48) Hacen uso de Mis gracias para
ofenderme. Hay almas que desprecian Mis gracias y todas las pruebas de Mi amor;
no quieren oír Mi llamada, sino que van al abismo infernal. Esta pérdida de las almas
Me sumerge en la tristeza mortal. En tales casos, a pesar de ser Dios, no puedo
ayudar nada al alma, porque ella Me desprecia; disponiendo de la voluntad libre
puede despreciarme o amarme. Tú, dispensadora de Mi misericordia, habla al
mundo entero de Mi bondad y con esto consolarás Mi Corazón.

1777 (128) + Conferencia sobre la misericordia


Has de saber, hija Mía, que Mi Corazón es la Misericordia Misma. De este mar de
misericordia las gracias se derraman sobre el mundo entero. Ningún alma que se
haya acercado a Mi, se ha retirado sin consuelo. Toda miseria se hunde [en] Mi
misericordia y de este manantial brota toda gracia, salvadora y santificante. Hija Mía,
deseo que tu corazón sea la sede de Mi misericordia. Deseo que esta misericordia se
derrame sobre el mundo entero a través de tu corazón. Cualquiera que se acerque a
ti, no puede retirarse sin confiar en esta misericordia mía que tanto deseo para las
almas. Reza, cuanto puedas, por los agonizantes, impetra para ellos la confianza en
Mi misericordia, porque son ellos los que más necesitan la confianza quienes la
tienen muy poca. Has de saber que la gracia de la salvación eterna de algunas almas
en el último momento dependió de tu oración. Tu conoces todo el abismo de Mi
misericordia, (129) entonces recoge de ella para ti y especialmente para los pobres
pecadores. Antes el cielo y la tierra se vuelven a la nada, que Mi misericordia deje de
abrazar a un alma confiada.

167 (84) Hoy [noviembre de 1932] llegué a Varsovia para la tercera probación. Tras un
cordial saludo con las queridas Madres, entré un momento en la pequeña capilla. La
presencia de Dios inundó mi alma y oí estas palabras: Hija Mía, deseo que tu corazón
sea formado a semejanza de Mi Corazón misericordioso. Debes ser impregnada
completamente de Mi misericordia.
La querida Madre Maestra [92] en seguida me preguntó si este año había hecho los
ejercicios espirituales. Contesté que no. “Pues, primero, tiene que hacer usted por lo
menos tres días de ejercicios espirituales.”
Gracias a Dios, en Walendów [93] había ejercicios espirituales de ocho días, así que
pude aprovecharlos. Sin embargo empezaron las dificultades cuando se trató de ir a
esos ejercicios. Cierta persona estaba muy en contra, y yo ya no iba a partir. Después
de comer fui a una adoración de cinco minutos. Entonces vi a Jesús que me dijo: Hija
Mía, te estoy preparando muchas gracias que recibirás durante los ejercicios
espirituales, que empezarás mañana. Contesté: Jesús, los ejercicios han empezado ya,
y yo no voy a ir. Y me dijo: Tú, prepárate, porque mañana empezarás los ejercicios
espirituales y tu salida, Yo la arreglaré con tus Superioras. Y Jesús desapareció
repentinamente. Me puse a pensar en cómo sucedería eso. Pero en un solo instante
dejé de pensarlo, dedicando ese momento a la oración, pidiendo al Espíritu Santo que
me diera la luz para conocer toda la miseria que soy. Y después de un instante salí de la
capilla a mis deberes. Poco después la Madre General [94] me llama y me dice:
Hermana, hoy mismo usted irá a Walendów con la Madre Valeria, para que ya desde
mañana pueda empezar los ejercicios espirituales. Afortunadamente está [aquí] la
Madre Valeria, entonces irán juntas. No habían pasado dos horas y ya estaba en
Walendów. Me ensimismé un momento y entendí que solamente Jesús pudo
solucionar las cosas de esta manera.

1747 + La infinita bondad de Dios en la redención del hombre Oh Dios que con una
sola palabra habrías podido salvar miles de mundos, un suspiro de Jesús habría
satisfecho Tu justicia. Pero Tu, oh Jesús. Te entregaste por nosotros a tan asombrosa
pasión únicamente por amor. La justicia de Tu Padre habría sido expiada con un solo
suspiro Tuyo y todos Tus anonadamientos son exclusivamente actos de Tu misericordia
y Tu amor inconcebible. Tú, oh Señor, partiendo de esta tierra deseaste quedarte con
nosotros y Tú dejaste a Ti Mismo en el Sacramento del Altar y nos abriste de par en par
Tu misericordia. No hay miseria que (108). Te pueda agotar; llamaste a todos a esta
fuente de amor, a este manantial de piedad divina. Aquí está el trono de Tu
misericordia, aquí el remedio para nuestras enfermedades. Hacia Ti, oh Fuente viva de
Misericordia corren todas las almas: unas como ciervos, sedientos de Tu amor, otras
para lavar la herida de sus pecados; otras todavía, cansadas de la vida, para tomar
fuerzas. Cuando estabas muriendo en la cruz, en aquel momento nos donaste la vida
eterna; al haber permitido abrir Tu sacratísimo costado nos abriste una inagotable
Fuente de Tu Misericordia; nos ofreciste lo más valioso que tenias, es decir, la Sangre y
el agua de Tu Corazón. He aquí la omnipotencia de Tu misericordia, de ella toda gracia
fluye hacia nosotros.

1148 20 VI [1937]. Nos parecemos más a Dios cuando perdonamos al prójimo. Dios es
amor, bondad y misericordia…. Cada alma y especialmente el alma consagrada debe
reflejar en sí Mi misericordia. Mi Corazón está colmado de piedad y de misericordia
para todos. El corazón de Mi esposa tiene que ser semejante a Mi Corazón, de su
corazón tiene que brotar el manantial de Mi misericordia para las almas, si no la
desconoceré.

1521 El Señor me dijo: Hija Mía, no dejes de proclamar Mi misericordia para aliviar
Mi Corazón, que arde del fuego de compasión por los pecadores. Diles a Mis
sacerdotes que los pecadores más empedernidos se ablandarán bajo sus palabras
cuando ellos hablen de Mi misericordia insondable, de la compasión que tengo por
ellos en Mi Corazón. A los sacerdotes que proclamen y alaben Mi misericordia, les
daré una fuerza prodigiosa y ungiré sus palabras y sacudiré los corazones a los cuales
hablen.

1321 Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, Viva fuente de toda gracia, Único
amparo y refugio nuestro, En ti tengo la luz de la esperanza. Te saludo, Corazón
piadosísimo de mi Dios, Insondable, viva fuente de amor, De la cual brota la vida para
los pecadores, Y los torrentes de toda dulzura. Te saludo, Herida abierta del
Sacratísimo Corazón, De la cual salieron los rayos de la misericordia Y de la cual nos es
dado sacar la vida, Únicamente con el recipiente de la confianza. Te saludo,
inconcebible bondad de Dios, Nunca penetrada e insondable, Llena de amor y de
misericordia, siempre santa, Y como una buena madre inclinada sobre nosotros. Te
saludo, Trono de la misericordia, Cordero de Dios, Que has ofrecido la vida por mí,
Ante el cual mi alma se humilla cada día, Viviendo en una fe profunda.

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