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Epifanía: La Luz que Guía a Jesús

La Epifanía del Señor es una celebración que destaca la universalidad de la presencia de Dios en el mundo, invitando a las personas a reconocer su valor interior y a buscar la luz que guía hacia Jesús. A través de la historia de los magos que siguen la estrella, se enfatiza la importancia de ser portadores de esperanza, amor y solidaridad en un mundo lleno de oscuridad y violencia. La oración final resalta el llamado a construir una comunidad inclusiva y comprometida con la justicia y la paz para todos.

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Epifanía: La Luz que Guía a Jesús

La Epifanía del Señor es una celebración que destaca la universalidad de la presencia de Dios en el mundo, invitando a las personas a reconocer su valor interior y a buscar la luz que guía hacia Jesús. A través de la historia de los magos que siguen la estrella, se enfatiza la importancia de ser portadores de esperanza, amor y solidaridad en un mundo lleno de oscuridad y violencia. La oración final resalta el llamado a construir una comunidad inclusiva y comprometida con la justicia y la paz para todos.

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Epifanía del Señor

2023
La Epifanía, como manifestación de la presencia de Dios
en el mundo, sobrepasa fronteras, razas y culturas. Es una
fiesta con un mensaje de universalidad tan importante
como necesario para nuestro mundo de hoy. Dentro de
cada ser humano está esa estrella que brilla de forma
especial. Solo hay que estar atentos para reconocer su
valor.
Se acaba el tiempo de Navidad, pero las estrellas han de
seguir brillando. Que el Señor nos conceda esa gracia.

Cantamos
Noche de Paz, noche de amor
todo duerme en derredor,
entre los astros que expanden
su luz,
brilla anunciando al niñito
Jesús,
brilla la estrella de Paz [bis].
Noche de amor, noche de Paz,
Jesús nace en un portal,
llene la tierra la paz del Señor,
llene las almas la gracia de
Dios,
porque nació el Redentor [bis].
Noche de Paz, noche de amor,
todo canta en derredor,
clara se escucha la voz celestial,
llamando al hombre al pobre portal,
Dios nos ofrece su amor [bis].
Proclamación del santo evangelio según san
Mateo
Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del
rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en
Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el Rey de los judíos
que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y
venimos a adorarlo».
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y toda Jerusalén
con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del
país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.
Ellos le contestaron: «En Belén de Judea, porque así lo ha
escrito el profeta: “Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni
mucho menos la última de las poblaciones de Judá, pues de
ti saldrá un jefe que pastoreará a mi pueblo Israel”».
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que
le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella,
y los mandó a Belén, diciéndoles: «Vayan y averigüen
cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encuentren,
avísenme, para ir yo también a adorarlo».
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino y, de
pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a
guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba
el niño.
Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron
en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo
de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le
ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.
Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no
volvieran a Herodes, se retiraron a su tierra por otro
camino.

Reflexionamos

La epifanía del Señor nos invita a buscar la estrella que


nos lleva a Jesús, el Hijo encarnado, nuestro Hermano.
En nuestro tiempo seguimos necesitados de estrellas que
iluminen nuestros caminos y guíen nuestro corazón porque
la noche es oscura, las certezas a veces se debilitan y otras
se enquistan, porque hay demasiada violencia que
destruye y margina, porque la esperanza sigue siendo un
reto para quien se empeña en creer.
¿Quiénes son esas estrellas? Son personas, gestos,
conversaciones que iluminan nuestra vida cotidiana y nos
recuerdan la verdad salvadora que se encarna en Jesús.
Pero también son acontecimientos, cambios que ayudan a
crecer y a mejorar porque guían hacia esos lugares que
nos hacen más humanos, que nos ayudan a comprender
que no está todo dicho y nos recuerdan que Dios sigue
siendo novedad e impulso, que su salvación no es algo del
pasado o de un futuro lejano y enigmático sino presente y
actuante en cada generación y en cada persona.
La Buena Noticia de Jesús nos levanta, nos invita a
caminar con la certeza de que siempre habrá estrellas que
mantengan nuestra esperanza, orienten nuestros
proyectos, nos sostengan en los momentos vulnerables,
nos abracen en la oscuridad. No siempre es fácil ponerse
en pie, huir de las seguridades del poder o el éxito,
empezar de nuevo… pero ahí están multitud de estrellas
que seguirán empeñadas en acompañarnos en todos
nuestros intentos.
Una vez más estamos invitados a ser esos magos
caminantes y buscadores que saben seguir la estrella sin
miedo a que los lleve a lugares desconocidos,
sorprendentes o inesperados. Magos que regalen perdón,
bondad y solidaridad sin esperar otra cosa a cambio que
sororidad y empatía. Magos, en definitiva, que pongan la
confianza en lo que construye y libera, y abandonen todo
aquello que hace daño y provoca sufrimiento a niños,
adolescentes, jóvenes y a toda persona.
Oramos
Hermanos, el mensaje de la Epifanía es muy claro: la
salvación que se nos ofrece en Jesús es para toda la
humanidad, sin fronteras ni condiciones. Nosotros estamos
llamados a ser personas que, como la estrella, llevan a los
buscadores a Jesús. Oremos:
Que seamos estrellas que alumbran la Vida
• Soñamos con una Iglesia de puertas abiertas, universal,
sin privilegios, en la que todos y todas tengamos la misma
palabra y los mismos derechos, en la que la honradez y la
justicia nos lleven a vivir en el amor mutuo. Oremos.
• Soñamos con creyentes comprometidos con la causa del
Reino, referentes de Vida bendecida y agradecida, que
recuerden la llamada a ser Palabra encarnada en medio de
este mundo. Oremos.
• Soñamos con gobernantes y responsables de las
instituciones políticas y eclesiásticas de talante
conciliador, sin aspiraciones de poder, humildes,
empeñados en el servicio a todos, particularmente a los
que menos tienen y más lo necesitan. Oremos.
• Soñamos con la liberación de toda la humanidad, la
erradicación de la pobreza, la educación digna y de calidad
para los niños y adolescentes, el fin de la violencia y los
malos tratos, un mundo en justicia y paz para todos.
Intenciones personales.
Padre nuestro
Oramos: Padre con corazón de Madre buena, que por
encima de lo que somos, de lo que nos sucede y hacemos,
nos amas y nos abres un horizonte de esperanza para vivir
con alegría y confianza, te damos gracias por Jesús,
Hombre como nosotros, que vive y reina por los siglos de
los siglos. Amén.

Cantamos
El Niño Dios ha nacido en Belén,
aleluya, aleluya,
quiere nacer en nosotros también,
aleluya, aleluya.
Aleluya, aleluya, aleluya,
aleluya.
Sólo los pobres y humildes le ven,
aleluya, aleluya,
sólo el amor nos conduce hasta Él,
aleluya, aleluya.
Hay en los cielos mensajes de paz,
aleluya, aleluya,
para los hombres de fe y voluntad,
aleluya, aleluya.

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