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Historia de las Monarquías en España

El documento detalla el contexto histórico de las monarquías de Fernando VII e Isabel II en España, abarcando desde el regreso de Fernando VII en 1814 hasta la restauración de la monarquía con Alfonso XII en 1875. Se describen eventos clave como el Trienio Liberal, la Década Ominosa, la Revolución de 1868, la I República y la dictadura de Miguel Primo de Rivera, resaltando las luchas políticas, los cambios de régimen y las tensiones sociales. La narrativa concluye con la consolidación del sistema político bipartidista y el ascenso de Primo de Rivera en un contexto de descontento social y crisis política.

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Historia de las Monarquías en España

El documento detalla el contexto histórico de las monarquías de Fernando VII e Isabel II en España, abarcando desde el regreso de Fernando VII en 1814 hasta la restauración de la monarquía con Alfonso XII en 1875. Se describen eventos clave como el Trienio Liberal, la Década Ominosa, la Revolución de 1868, la I República y la dictadura de Miguel Primo de Rivera, resaltando las luchas políticas, los cambios de régimen y las tensiones sociales. La narrativa concluye con la consolidación del sistema político bipartidista y el ascenso de Primo de Rivera en un contexto de descontento social y crisis política.

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Tema 11.

LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA
1. CONTEXTO HISTÓRICO DE LAS MONARQUÍAS DE FERNANDO VII Y DE ISABEL II
Fernando VII vuelve a España en 1814, sin embargo, ni jura ni reconoce la Constitución de
1812, por lo que tras el Manifiesto de los persas (documento donde un grupo de diputados
piden la derogación de la Constitución), y por decreto de 4 de mayo el monarca sanciona la
nueva situación, dejando sin efecto la Constitución y las Cortes.
Trienio Liberal (1820-1823). Comienza el 1 de enero de 1.820 con la sublevación del coronel
Riego (quien proclama la Constitución de Cádiz) en Cabezas de San Juan, Fernando VII se ve
obligado a firmar un decreto el 7 de marzo donde reconoce y jura la Constitución de 1812.
Ahora, los perseguidos son los persas mientras los afrancesados vuelven del exilio; los
liberales del año 20 constituirán dos ramas: los moderados o doceañistas, y los exaltados o
radicales.
La vida política de España se convierte en un problema supranacional, tanto es así que los
emperadores de Rusia y Austria, junto a los reyes de Prusia y Francia y el propio Fernando VII,
forman una Santa Alianza, donde en Congreso deciden la intervención beligerante para
liberar a las monarquías del acoso revolucionario; mientras que ya en otro Congreso en
Francia es finalmente la encargada de acometer tal tarea, y el ejército de los Cien mil hijos de
San Luís penetra en la Península, pone sitio a Cádiz y hace capitular al gobierno
constitucional. Fernando VII declara nulos los actos llevados a cabo por ese gobierno y
promete al tiempo una amnistía general que quedará incumplida.
Década Ominosa (1823-1833); por decreto de 1 de octubre de 1.823 se liquida la etapa
anterior y se abre una época de despotismo absolutista, pero lo más importante tiene que ver
con la cuestión sucesoria y con la práctica consumación del proceso independentista colonial.
En 1830, ante el embarazo de la cuarta esposa del rey, M.ª Cristina de Borbón, y la
eventualidad de una descendencia femenina, una disposición hace pública la Pragmática
Sanción de 1789, derogatoria de la Ley Sálica. Al reestablecerse así el orden sucesorio de las
Partidas, con la consiguiente posibilidad de que en defecto de los hijos varones reinarán las
hembras, quedan anuladas las expectativas del Infante Carlos, hermano del rey. Ello habría
de provocar un enfrentamiento donde se mezcló la propia cuestión dinástica con el
alineamiento político, y con una problemática jurídica extremadamente compleja. Tras los
sucesos de la Granja se reestablece la Ley Sálica, sin embargo, una vez reestablecido
Fernando VII, el rey hace pública una declaración anulatoria del decreto anterior, arguyendo
haber sido objeto de engaño, con lo que queda revalidada la Pragmática Sanción y por lo
mismo el derecho a Isabel a heredar el trono.
Fernando VII muere el 29 de septiembre de 1833, y el 1 de octubre don Carlos Mª Isidro
publica un manifiesto en defensa de sus derechos; sin embargo, Isabel es convertida en reina
al año siguiente del fallecimiento de su padre. La regencia de Mª Cristina se inicia con una
honda escisión entre los partidarios de Isabel (isabelinos) y los de don Carlos (carlistas), cuya
pretensión jurídica se basó en un presunto derecho adquirido a reinar en defecto de hijos
varones del monarca, al haber nacido cuando inequívocamente regía la Ley Sálica. La guerra,
pues, como hemos dicho, enfrenta dos concepciones políticas, y es además una pugna entre
el mundo urbano, predominantemente liberal, y el del campo, donde los principios carlistas
logran arraigo. Por su trasfondo ideológico, la guerra adquiere una resonancia europea.
Una vez concluida la guerra carlista y asentado el régimen liberal, y tras la regencia de
Espartero (Mª Cristina desaparece y se ubica en Francia), en el año 1843, Isabel II, ya mayor
de edad, inicia efectivamente su reinado.
Década moderada (1844-1854), tiene como principal dirigente político a Narváez; la síntesis
moderada de esta etapa tuvo tres claves: la primera, fue la Constitución de 1.845; la
segunda, relativa a la problemática relaciones con Roma se resolvió en el Concordato de
1.851; mientras que la tercera, fue la posibilidad frustrada de cerrar el pleito dinástico
mediante el matrimonio de la reina con el conde Montemolín, primogénito del pretendiente
Don Carlos.
1
Bienio progresista (1854-1856). En 1854 tiene lugar la Revolución, que se inicia con el
pronunciamiento de militares conservadores, como protesta por el desgobierno y la
corrupción, para derivar luego a la alianza con las fuerzas progresistas. A ésta le siguieron así
una serie de sublevaciones durante el mes de julio, cuyo triunfo posibilitó el gobierno
Espartero-O´Donell y una coalición moderado-progresista que durante dos años (1.854-1.856)
retuvo el poder.
Tras el Bienio progresista, O´Donnell asume el restablecimiento del régimen moderado que él
mismo había contribuido a derrocar; eje de este nuevo sistema fue la Unión Liberal (1.856-
1.863), coalición electoral bajo la cual tuvo lugar el gobierno largo de O´Donnell, que fue el de
mayor duración de todos los que existieron en el reinado de Isabel II. A pesar de todos los
éxitos, esta segunda experiencia centrista sucumbió por males muy semejantes a los de la
primera; pero la reina Isabel II se negó a disolver las Cortes y O´Donnell hubo de dimitir en
1.863.
En los cinco años y medio que transcurren desde la caída de O´Donnell hasta que Isabel II
pierde el trono, se suceden siete gobiernos. El problema de fondo es la marginación de los
progresistas, el predominio de fugaces camarillas moderadas, la acentuada radicalización de
los excluidos y la creciente soledad de la Corona. Tuvo lugar así un desviacionismo de las
fuerzas políticas hacia posiciones extremas, acercando sus planteamientos a lo que
pretendían los conspiradores revolucionarios y los activistas de sociedades secretas. A un
clima político depresivo, que arrastró al exilio a personalidades progresistas y moderadas, se
sumó la crisis económica; todo apuntaba el golpe de Estado. Prim fue el líder de la
conspiración y en septiembre de 1868 la conspiración triunfa por lo que Isabel II se tuvo que
refugiar en Francia.
2. REVOLUCIÓN DE 1868
La revolución se inicia en Cádiz el 17 de septiembre de 1868, dirigida por Prim, Serrano y
Topete. En el transcurso de los acontecimientos, las tropas fieles a Isabel II y las
revolucionarias se enfrentan y el 29 septiembre, tras forzar el paso del río Guadalquivir, las
tropas de la reina se unen a las revolucionarias, la reina queda sola y parte hacia al exilio.
El Gobierno provisional que queda presidido por Serrano, disuelve las Juntas Revolucionarias
que se habían ido formando, las órdenes religiosas y las mayorías de los monasterios y como
consecuencia el Vaticano rompen las relaciones diplomáticas con España. Pero el 2 de sept de
1868 las tropas de la reina se unieron a las tropas revolucionarias, por lo que la reina marcha
al exilio, así se elige un gobierno provisional presidido por Serrano, que disuelve la junta
revolucionaria también las órdenes religiosas y la mayoría de los monasterios por ello el
vaticano rompe relaciones diplomáticas con Madrid. El 6 de diciembre de 1868 se convocan
elecciones a Cortes constituyentes mediante el sufragio universal masculino para los mayores
de 25 años. En estas se enfrentan se enfrentan el bloque monárquico y el republicano, que
defendía la República Federal como forma de Estado y la supresión del ejército y finalmente
triunfa el bloque monárquico. Constituidas las Cortes el 11 de febrero de 1869 se crea una
Comisión encargada de redactar una nueva constitución. El 6 de junio de 1869 es proclamada
solemnemente la Constitución. Las cámaras se encuentran con el problema de elección de un
nuevo monarca y tras largas negociaciones conseguimos que el 2 de noviembre de 1870
Amadeo de Saboya acepte la Corona Española.
3. LA I REPÚBLICA
Amadeo I llega a España y recibe la noticia del asesinato de Prim que era su principal valedor.
Muy pronto se forma un vacío entorno al Rey tanto a los ambientes cortesanos como en el
mismo pueblo. El primer gobierno de este monarca estaba formado por una coalición
presidida por Serrano, en unas segundas elecciones esta coalición tuvo amplia mayoría, pero
sus problemas internos motivaron numerosas crisis de Gobierno junto al comienzo de la
Tercera Guerra Carlista (1872) y la Guerra de Cuba. Todos estos acontecimientos van a
propiciar la abdicación de Amadeo I, el 11 de febrero de 1873.
Tras estos sucesos el Congreso y el Senado asumen el poder soberano de la nación y
proclaman la I República siendo Figueras el presidente ejecutivo. Se sucedieron 4 presidentes:
2
Figueras, Pii y Margall, Salmeron y por último Castelar quien llegó incluso a ejercer una
dictadura que se consideran fatales para la República.
El 18 de septiembre de 1873 se suspenden las sesiones parlamentarias y cuando se reúnen
las Cortes nuevamente el 2 de enero de 1874 dimite y poco después el general Pavía,
mediante Golpe de Estado disuelve las Cortes. Vuelve a la presidencia el general Serrano y a
finales de 1874 el pronunciamiento del general Martínez Campos acaba con la I República,
propiciándose la vuelta de Alfonso XII.
4. LA RESTAURACIÓN
Es el periodo político que transcurre entre 1875 y 1931, dentro de este periodo se incluye la
restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII y la Constitución de 1876 gracias a
la labor de Cánovas del Castillo.
Dentro de la restauración distinguimos dos etapas:
1. Una primera etapa que abarca hasta el año 1898 y en la que se inscribe el reinado de
Alfonso XII fallecido en 1885. Por su parte, Cánovas consigue la neutralidad del Estado
situándose él al frente de la derecha moderada y Sagasta al frente de la izquierda
liberal, propiciándose el turno de los partidos políticos en el poder mediante fraude
electoral.
2. La segunda etapa se inscribe dentro del siglo XX.
Entre los factores que hicieron posible la restauración destacamos:
 Ejército. Va a tener un carácter monárquico y liberal y se manifiesta opuesto a
cualquier tipo de reforma que ponga en peligro la integridad nacional.
 La oligarquía económica. En este sentido, la Restauración cuenta con el apoyo
financiero de la alta burguesía, que pretenden defender sus intereses económicos.
 La figura del político Antonio Cánovas del Castillo, nacido en Málaga en 1828 y fallecido
en el balneario guipuzcoano de Santa Águeda, el 9 de agosto de 1897 asesinado por el
anarquista italiano Angiolillo. Desde muy joven, Cánovas se dedica a la política
colaborando con el partido Unión Liberal de O’Donell y con este redacta el Manifiesto
de Manzanares que supone una declaración de liberalismo progresista. Cánovas formó
parte de diversos ministerios durante la época en la que O’Donell fue jefe de gobierno y
ya en el Sexenio Revolucionario (1868-1874), Cánovas forma un partido liberal-
conservador con el fin de restaurar la monarquía borbónica en la persona de Alfonso
XII. Igualmente, Cánovas redacta el Manifiesto de Sandhurst, donde el monarca se
dirige a la nación en términos conciliadores prometiendo un régimen constitucional
siendo muy bien acogido por la alta burguesía, Cánovas creía que la restauración se
produciría de forma legal sin intervención militar por ello no vio de buen grado el
pronunciamiento de Martínez Campos, pero aceptó la situación que, de hecho,
adelantaba a su proyecto.

El nuevo Rey Alfonso XII desembarca en Barcelona, sin embargo, la resistencia carlista era
más débil que en años anteriores y los generales Martínez Campos, Quesada y el joven Primo
de Rivera terminan con la resistencia carlista y entra ya en Madrid aclamado por todos.
Las bases de la política de Cánovas fueron las siguientes:
1. La monarquía como institución consustancial en la Historia de España vinculada a la
monarquía de los borbones en la persona de Alfonso XII.
2. Régimen representativo que fuera capaz de integrar en los órganos de poder a todos
los estamentos del país que quedaban, así como representación ciudadana.
3. Defensa de la propiedad privada y del orden social.
4. Renovación de los viejos partidos políticos con el objetivo de establecer un
bipartidismo, con el fin de que fueran capaces de eliminar la práctica de los
pronunciamientos militares.
Tras el pronunciamiento de Martínez Campos, Cánovas se coloca al frente del ejecutivo y
siendo fundamentalmente el artífice de la Constitución de 1876.

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5. LA DICTADURA DE MIGUEL PRIMO DE RIVERA
El 13 de septiembre de 1923 el Capitán General de Cataluña, Miguel Primo de Rivera se
subleva en Barcelona y aunque no hay pruebas que avalen la participación directa del Rey
Alfonso XIII en la conspiración, la doctrina estima que su actitud ante el golpe fue
determinante para su éxito.
En cuanto a las causas del ascenso de Primo de Rivera se señalan las siguientes:
1. Descomposición del aparato del Estado.
2. Apoyo de un amplio sector de la sociedad descontento y favorable a una solución de
fuerza.
3. La pasividad de los partidos políticos y de los sindicatos.

Dentro de la dictadura de Primo de Rivera podemos distinguir las siguientes etapas:


Directorio Militar. Las primeras medidas de Primo fueron encaminadas a nombrarse
presidente del Directorio Militar encargado de gobernar al Estado, desaparece por tanto el
Consejo de Ministros, se procede a declarar el estado de guerra y se destituye a los
gobernadores civiles que son sustituidos por gobernadores militares, ya por un decreto del 17
de septiembre se suspende los tribunales que actúan con jurados y el derecho de huelga,
acto seguido se disuelve el Congreso de los Diputados y la parte electiva del Senado. A nivel
local, se crean las Juntas de Asociados que van a reemplazar a los ayuntamientos de carácter
electivo. Sin embargo, los principales problemas a los que tiene que hacer frente el Directorio
Militar, además de la guerra de África, fueron los procedentes del nacionalismo catalán y en
este sentido un decreto de 18 de septiembre prohíbe cualquier propaganda y ostentación de
banderas separatistas, lo que significaba la desaparición de las organizaciones nacionalistas
más radicales que pasan a la clandestinidad, ya en 1925 se prohíbe predicar en catalán.
A nivel económico los primeros años de la dictadura fueron de una gran prosperidad, gracias
a una coyuntura económica del país esto moderniza el país y empresas extranjeras invierten
en España. Se produce un crecimiento económico importante que calma las tensiones
sociales y al mejorar la situación laboral los sindicatos disminuyen su actividad. A pesar de
todas estas circunstancias favorables la Unión Patriótica, que es el partido que se crea
entorno al gobierno, no tiene fuerza suficiente para vencer en unas elecciones y en esta
situación Primo de Rivera opta por sustituir a los militares del Directorio y por Real Decreto
del 3 de diciembre de 1925 restablece el Consejo de ministro y sustituye el Directorio Militar
por el Directorio Civil.
Directorio Civil. Se acentúa el intervencionismo estatal tanto en el campo económico y
laboral, pero no se consiguen fondos suficientes para las empresas que se había propuesto el
gobierno, y a partir de 1927 se va a detener el crecimiento económico y van a volver los
problemas, como el paro. Por decreto de 1 de septiembre de 1927 se crea la Asamblea
Nacional Consultiva compuesta por representantes de los municipios, de las provincias, del
partido de Unión Patriótica y del mundo de la cultura y del comercio. Esta Asamblea no tenía
competencias legislativas, sino que por encargo del gobierno debía participar en las tareas de
estos. Su misión era presentar y proponer al gobierno, en un plazo de 3 años y con carácter
de ante-proyecto, una legislación general que debía someterse a la opinión pública y que, en
su caso, sería sancionada por el rey. Como resultado de los trabajos de esta Asamblea, esta
realiza un ante-proyecto de Constitución y 5 ante-proyectos de leyes orgánicas relativos a las
Cortes, al Poder Ejecutivo, al Poder Judicial, al Consejo del Reino y al orden público.
Ya a finales de 1929 la dictadura no cuenta con el apoyo de ninguna fuerza política, ni
siquiera el rey Alfonso XIII, ya que comprende que la única forma de salvar la monarquía es
renunciando a la dictadura, de forma que propone a Primo de Rivera que se retire del
gobierno, pero este rechaza la propuesta. Primo tampoco cuenta con el apoyo del ejército, ya
que organizaban un golpe de Estado y solicita un voto de confianza de los principales jefes del
ejército, cuya respuesta es negativa.
Ya el 30 de enero de 1930, Primo dimite y el rey encarga la formación de un nuevo gobierno
al general Berenguer con grandes errores siendo incapaz incluso de convocar elecciones.

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6. LA II REPÚBLICA
A) Antecedentes.
El 17 de agosto de 1930, representantes autonomistas catalanes y gallegos firman el pacto
de San Sebastián donde se va a prever una República y un EA para Cataluña. En octubre, se
anuncian elecciones para el 1 de marzo de 1931, los primeros meses de 1931 se van a
caracterizar por las movilizaciones políticas y las tensiones sociales. Berenguer no quiere
convocar elecciones municipales previas a las elecciones a Cortes Constituyentes y dimite. Se
va a constituir, entonces, el 18 de febrero de 1931 un nuevo gobierno presidido por el
almirante Aznar cuya tarea fundamental de este gobierno sería convocar elecciones
municipales que se iban a celebrar el 12 de abril, en estas elecciones el cómputo global fue
favorable a los concejales monárquicos y en las ciudades a los republicanos. Esto provocó que
Alfonso XIII abandone España el 14 de abril. Por la tarde, un gobierno provisional presidido por
Alcalá Zamora proclamó la II República. Companys proclamaría la II República en Cataluña a
mediodía, legalizaría la Generalitat y se había puesto en marcha el EA, cuyo proyecto fue
aprobado el 2 de agosto de 1931.
En junio se celebran elecciones a Cortes Constituyentes y triunfa la coalición republicana, el
29 de julio de 1931 se constituye la Comisión para redactar la nueva Constitución, que se
aprueba el 9 de diciembre.
B) Presidencia de la II República.
En cuanto al presidente de la República, destacar que es el jefe del estado y personifica a la
nación. Era elegido por las Cortes y los compromisarios, y estos eran elegidos por sufragio
universal, igual, directo y secreto. Solo podían ser elegibles para este puesto los ciudadanos
españoles mayores de 40 años siempre que estuvieran en pleno goce de sus derechos civiles
y políticos.
No podían ser elegidos presidente de la República:
1. Los militares activos o en la reserva ni los retirados, salvo que llevaran un mínimo de
10 años en esa situación.
2. Los eclesiásticos de ninguna confesión religiosa ni tampoco los miembros de familias
reinantes o ex-reinantes de cualquier país.

El mandato del presidente de la Republica dura 6 años y no podía ser reelegido hasta
trascurridos otros 6 años del término de su anterior mandato.
Debía prometer ante las Cortes fidelidad a la República y a la Constitución. Entre sus
funciones se encuentran las siguientes:
 Nombrar y destituir al presidente del Gobierno y a propuesta de este a los ministros.
 Declarar la guerra y firmar la paz.
 Conferir los empleos civiles y militares y expedir los títulos profesionales.
 Autorizar los decretos que tenían que ser refrendados por el ministro correspondiente.
 Negociar, firmar y ratificar los tratados internacionales y vigilar su cumplimiento en
todo el territorio nacional.
 Convocar al Congreso con carácter extraordinario siempre que lo estime oportuno y
suspender las sesiones ordinarias.
 Disolver las Cortes hasta dos veces como máximo durante su mandato, siempre por
decreto motivado que debería ir acompañado de la convocatoria de nuevas elecciones
que debían celebrarse en el plazo máximo de 60 días.
 Ordenar las medidas urgentes que exija la defensa de la integridad o la seguridad de la
nación, dando inmediata cuenta a las Cortes.
 El presidente de la Republica podía ser destituido a iniciativa de 3/5 partes del
congreso. En el plazo de ocho días se convocará la elección de compromisarios en la
forma prevenida para la elección de presidente. Los compromisarios reunidos con las
Cortes decidirán por mayoría absoluta sobre la propuesta de estas.

En cuanto a su responsabilidad, era criminalmente responsable de las infracciones delictivas


de sus obligaciones constitucionales y responde ante el Tribunal de Garantías
Constitucionales.
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En cuanto al Gobierno formado por el Congreso de ministros y el presidente del Consejo,
destacar que, según la Constitución de 1931, poseía iniciativa legislativa y respondía
políticamente ante las Cortes de una doble forma, solidariamente de la política del Gobierno e
individualmente de su propia gestión ministerial (es decir, a veces podía coincidir el jefe de
Estado y el Presidente del Gobierno en el Gobierno de la Republica).
C) La organización del Estado.
El Estado español según la Constitución estaba integrado por municipios mancomunados, en
provincias y además por regiones que se podían constituir en regiones autónomas de
autonomía. Las provincias estaban formadas por varios municipios y, cuando varias
provincias, con características históricas, culturales y económicas comunes acordaban
organizarse en región autónoma, debían presentar un Estatuto. Para la aprobación del
Estatuto se requería una serie de condiciones:
1. Que lo propongan la mayoría de los ayuntamientos o al menos aquellos, cuyos
municipios comprendan las dos terceras partes del censo electoral.
2. El Estatuto sea aceptado al menos por las dos terceras partes de los electores.
3. Por último, tenía que ser aprobado por las Cortes.

La Constitución recogía una serie de materias que eran competencias exclusivas del Estado y
que en ningún caso podían ser legisladas por las regiones autónomas, por ejemplo: la
adquisición y pérdida de la nacionalidad, relaciones Iglesia-Estado, representación
diplomática y consular, declaraciones de guerra, tratados de paz o asuntos de defensa
nacional. También se recogían otras materias cuya legislación correspondían al Estado, pero
su ejecución a las regiones autónomas, por ejemplo: la legislación social, la sanitaria o la
ordenación de los registros. En cualquier caso la ejecución de las leyes, siempre iba a estar
inspeccionada por la República. Por último había una cláusula residual que indicaba que todas
las materias no recogidas en los apartados anteriores podían ser competencias de las
regiones autónomas si así se recogía en los respectivos Estatutos de Autonomía,
entendiéndose que las no incluidas en los Estatutos como propias corresponderían al Estado.
Durante la República se aprobaría el Estatuto de Autonomía catalán, el de País Vasco y el de
Galicia en el exilio en México en 1945 y Andalucía contó con dos proyectos de Estatutos que
no tuvieron éxito.

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