1 Pedro 1:18-19 (Nueva Traducción Viviente)
18
Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que
heredaron de sus antepasados. No fue pagado con oro ni plata, los cuales pierden su
valor, 19 sino que fue con la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no
tiene pecado ni mancha.
INTRODUCCIÓN:
Conocí una vez en el Hogar Crea de Damas a una mujer que cuando era adolescente
fue rechazada y no comprendida por sus padres. Por lo tanto, recurre a las drogas y
tiene una sobredosis. Casi muere, vive después una vida de miseria, de
vicio, prostitución y enfermedad. Ya adulta, en su condición de drogadicta, lucha por
su rehabilitación. El rechazo, la no aceptación (falta de autoestima y amor
propio), produce efectos muy perversos en los seres humanos. Sin embargo, en la
Biblia hay relatos de mujeres que fueron rescatadas. Hoy conocimos como tres de
ellas fueron rescatas por Jesús:
María Magdalena, la suegra de Pedro, la mujer samaritana. Una hundida en el hoyo
profundo del pecado, la desesperación y el rechazo, es elevada y su dignidad
restablecida. Otra rescatada de la enfermedad. Y la mujer samaritana rescatada y
llamada a cambiar su estilo de vida
A partir de ese rescate Cristo las hace idóneas para estar en su presencia. Cuando
el Señor nos rescata, nos llama a hacer cambios en nuestras vidas. De modo que, si
alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son
hechas nuevas. Isaías 65:16.
“Una conversión genuina cambia las tendencias hereditarias y cultivadas
hacia el mal. La religión de Dios es una tela firme, compuesta de
innumerables hilos, y tejida con tacto y habilidad. Sólo la sabiduría que
viene de Dios puede hacer que esta tela esté completa. Hay una gran
cantidad de clases de telas que al principio tienen una apariencia hermosa,
pero no pueden soportar la prueba; se destiñen. Los colores no son firmes.
Con el calor del verano se destiñen y se pierden. La tela no puede soportar
un trato brusco.
Lo mismo sucede con la religión de muchos. Cuando la trama y la urdimbre
del carácter no resisten la prueba, el material del que está compuesto no
sirve para nada. Los esfuerzos que se hacen para remendar lo viejo con un
trozo nuevo no mejoran la condición de las cosas, porque el material viejo y
endeble se desprende del nuevo, dejando la rasgadura mucho más grande
que antes. Los remiendos no sirven. La única manera de hacerlo es
desechar por completo la prenda vieja y conseguir una completamente
nueva.
El plan de Cristo es el único seguro. Él declara: “He aquí, yo hago nuevas
todas las cosas”. “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es”. ... La religión
de retazos no tiene el menor valor ante Dios. Él exige todo el
corazón. Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día 6:1101 .
El plan de Dios es un plan perfecto y completo:
“No vino para condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por él” (dice Juan
3:17). Con el perdón viene la transformación, somos restaurados, Justificados y
santificados. Jesús le da a la humanidad caída una habilitación, una capacitación para
vivir una vida victoriosa con Él. Él conoce nuestras debilidades y quiere salvarnos. Él
es esa puerta abierta permanentemente para entrar al trono de la gracia. En Cristo
tenemos gracia continua.
Así que cuando recibimos su amor, lo aceptamos, se vuelve natural obedecer y
guardar su palabra. ¿Cómo, entonces, podríamos rechazar ese amor? No podemos
rechazar ese amor. El amor del Dios Creador y Redentor, que se hizo uno como
nosotros para sacarnos de la miseria del pecado, rescatarnos del hoyo profundo de
la desesperación y coronarnos de favores y misericordias.
¿Hermana cuál es tu lucha en estos momentos?
¿Necesitas que Jesús te rescate (junto a tu familia) de esas tendencias hereditarias
que les hace tanto daño?
¿Necesitas que Jesús te rescate de esa tibieza espiritual que atenta contra tu
salvación?
¿Necesitas que Jesús te rescate del vicio de las redes sociales y el internet para darle
un buen uso al tiempo que es un don precioso de Dios?
¿Necesitas que Jesús te rescate de una relación incorrecta?
¿Necesitas que Jesús te rescate de tus peores temores?
¿Necesitas que Jesús te rescate de la enfermedad?
¿Necesitas que Jesús te rescate de esa crisis por la que estas pasando?
Acude a Jesús. Él te rescata y da honra
«En contraste con la sociedad de su tiempo, en los días de Jesús, las mujeres eran
consideradas de poco valor: algunos hombres judíos agradecían a Dios porque no
eran esclavos, ni gentiles, ni mujeres. ¿Qué odiosos no?
Las sociedades griega y romana trataban a las mujeres en forma aún peor. La
cultura romana desarrolló su permisividad hasta una licencia ilimitada. Un hombre a
menudo tenía una mujer para tener hijos legítimos que heredaran sus posesiones, y
tenía concubinas para sus propios placeres pecaminosos…
Con este telón de fondo acerca del maltrato a las mujeres, Jesús trajo la buena
noticia. Jesús honró a las mujeres y las convirtió en una parte importante de su
ministerio y con el paso del tiempo, en los días de la iglesia del Nuevo Testamento,
muchas mujeres piadosas llevaron a cabo el plan de Dios, entre ellas Dorcas, Priscila
y Lidia, quienes son reconocidas en las Escrituras, hoy, Dios sigue invitando a las
mujeres a participar en el ministerio. ¡Cristo quiere que transformemos el mundo en el
que vivimos! Tenemos un gran reto porque el mundo desprecia a los cristianos debido
a que nuestros valores son incompatibles con los suyos. Nosotras somos las
emisarias de Jesús en el mundo, sus testigos hasta lo último de la tierra (Rom. 12:2).
Nos corresponde levantar la bandera.
Isaías 59:19
Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el
nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río,
más el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él
Levantar una bandera es señal de autoridad y poder, es levantar a CRISTO en
nuestro corazón, es levantar al Hijo de Dios como bandera a las naciones. -Es tomar
la posición que tenemos en Cristo sobre el enemigo. -La bandera levantada es
demostración de la gloria y la presencia de Dios.
DIOS LEVANTO BANDERA POR TI HACE MAS DE 2 MIL AÑOS CUANDO JESÚS FUE
LEVANTADO EN LA CRUZ. POR ESO DICE “VENDRÁ EL ENEMIGO COMO RÍO, MAS EL
ESPÍRITU DE JEHOVÁ LEVANTARÁ BANDERA CONTRA ÉL”
HOY JEHOVÁ DE LOS EJÉRCITOS SE LEVANTA DE SU TRONO POR TI, POR TU
NECESIDAD, POR TU DEBILIDAD, POR TU PROBLEMA, SI EL ENEMIGO HA VENIDO
COMO RIO CONTRA TI INUNDANDO UNA O VARIAS ÁREAS DE TU VIDA HOY DIOS TE
DICE QUE EL LEVANTA BANDERA DÁNDOTE LA VICTORIA.
CONCLUSION
Esto es lo que Dios quiere para ti como mujer cristiana. Él quiere que tú seas
extraordinaria, que sobresalgas por encima del resto, que te destaques. Y tu manera
de pensar y de comportarte debe ser reflejo de tu posición (hija de Dios, hija del Rey).
No debes ser como las personas del mundo, sino especial, una verdadera
embajadora y atalaya de Cristo. ¡Este debe ser el propósito de tu vida!:
Levanta el estandarte que el Señor te entregó al rescatarte. Y si es posible comienza
por levantar el estandarte del Señor en tu hogar.
Clama por el Espíritu Santo, no lo dejes a un lado, recuerda que es nuestro guía aquí
en la tierra, el guía que el Señor Jesús nos dejó al marcharse:
Juan 14: 26
Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os
enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Juan 16:13-14
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no
hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las
cosas que habrán de venir. 14 Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará
saber.
“VENDRÁ EL ENEMIGO COMO RÍO, MAS EL ESPÍRITU DE JEHOVÁ LEVANTARÁ
BANDERA CONTRA ÉL”
Además, el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, nosotros no
sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el Espíritu Santo ora por
nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. (Romanos 8:26 NTV)
LLAMADO:
Durante estos últimos tres años el Señor nos ha llamado a ser rescatadas y rescatar a
otras a través de los programas: Rescatando Vidas, Rescatando tu Misión,
Rescatando tu Valor y este año iniciamos Rescatadas por Jesús, porque fue Él quien
pagó el rescate por cada una de nosotras, y por la humanidad en general. Dios pagó
un rescate para salvarnos de una vida vacía. No fue pagado con oro ni plata, los
cuales pierden su valor, sino que fue con la preciosa sangre de Cristo.
El señor hoy te invita a vivir una vida como rescatada: emocionalmente estable,
espiritualmente fortalecida, personalmente prospera, agradecida y dispuesta a servir y
testificar en el nombre de quien te rescató.
¿Deseas aceptar este rescate?
Repitamos:
Padre celestial, estoy tan agradecida que me valoras como mujer. Gracias por todo lo
que Jesús hizo para mostrar honor y respeto a las mujeres durante un tiempo muy
oscuro en la historia. Ayúdame a jamás dudar que me has diseñado con un propósito
y un plan: ser la portadora de Tu imagen. Ayúdame a vivir de tal modo que pronto
podamos gozar de tu presencia visible en las mansiones celestiales. En el Nombre de
Jesús, y por el poder de tu Espíritu Santo. Amén.