El Renacimiento
El Renacimiento
1. La primera dificultad que se plantea al hablar del Renacimiento es la de señalar con precisión sus límites con
respecto a la edad media. Al igual que ocurre con otras clasificaciones históricas resulta difícil deslindar el final
de una época y el comienzo de otra, de tal modo que, dependiendo de los historiadores y de los lugares y
factores que toman en consideración, podemos considerar que el Renacimiento se desarrolla en los siglos XV y
XVI, haciendo avanzar a retroceder sus orígenes a lo largo del siglo XV en función de las consideraciones que
hayamos tomado en cuenta, y alargando su final hasta bien entrado el siglo XVII, lo que supone un margen de
imprecisión importante.
2. No menor dificultad representa la cuestión de determinar si el Renacimiento supone una radical ruptura o una
continuidad con respecto a la edad media. El desarrollo de la burguesía, clase social impulsora de los ideales
renacentistas, comienza en la edad media, y va asociada al desarrollo del individualismo; la penetración de la
filosofía griega en occidente se había realizado ya a través de las escuelas de traductores (Toledo, Vich,
Nápoles, Palermo...) a lo largo de la edad media, especialmente durante el siglo XIII, lo que supone un
despertar "medieval" del retorno a los clásicos, que será otra de las características clave del Renacimiento. Lo
mismo ocurre con el desarrollo de la ciencia, mediante la actividad de los medievales Ockham, Oresme y
Buridano, a lo que podemos añadir otros acontecimientos importantes que dejarán sentir su influencia con
posterioridad, como el descubrimiento de América o de la imprenta.
3. Pero si es cierto que podemos encontrar algunos elementos de continuidad entre la edad media y el
Renacimiento, como los señalados anteriormente, eso no basta para reducir el Renacimiento a una mera
continuidad de la edad media. Por supuesto que todas las épocas históricas se generan a partir de otras
anteriores en las que podemos encontrar en germen algunos de sus caracteres principales; pero ni el grado de
desarrollo de dichos elementos, ni su significación, es reducible al que tenían en la época anterior. Y eso ocurre
también con el Renacimiento. Los europeos del siglo XVI tenían una clara conciencia de ruptura con respecto a
la edad media, conciencia mantenida por la sucesión de una serie de transformaciones sociales, políticas,
religiosas, económicas, culturales, que nacían con una clara voluntad de oposición a lo "medieval". Entre ellas
podemos destacar la desintegración de la iglesia y el desarrollo de la reforma luterana, y el de la iglesia
anglicana con Enrique VIII, que se producen en el marco de la consolidación de los Estados nacionales y de las
monarquías absolutas que van a configurar un nuevo mapa político en Europa, al que hay que asociar el
desarrollo de la burguesía y su papel predominante, con la expansión del comercio, lo que supondrá el
principio del fin del feudalismo. El desarrollo de la cartografía, el descubrimiento de la brújula, la utilización de
la pólvora, son elementos que va a conducir al descubrimiento y colonización de América, lo que provocará un
aumento de la desconfianza respecto al saber medieval. El descubrimiento de la imprenta facilitará la
circulación de las nuevas ideas.
La Reforma
1. Entre los temas más destacados del pensamiento de la Reforma se encuentra la valoración de la experiencia interior
del hombre frente a la acción hipócrita externa, que acentuará el subjetivismo. Ello se acompaña de una manifiesta
hostilidad a la teología que será combatida con la "lectura interior" de la Biblia y los Evangelios. Además, la suerte del
alma depende exclusivamente de Dios, lo que supondrá la afirmación del determinismo y la negación de la libertad
humana apoyándose, para ello, en la consideración de la corrupción natural del hombre por el pecado original. Toda la
pureza y bondad inicial del ser humano, con las que fue creado por Dios, se pierde con el pecado original, por lo que
no puede haber realmente una acción moral que emane de la voluntad humana, corrompida ya por dicho pecado
original.
2. Uno de los personajes clave de la reforma será Martín Lutero (1483-1546), en quien predomina una concepción
pesimista de la naturaleza humana: el hombre está corrompido desde el pecado original, privado de toda rectitud,
interior o exterior. Sólo con la ayuda de la gracia puede hacer algún bien. La rectitud moral, pues, no puede ser
consecuencia de la libertad del hombre ya que esta no es más que una vana creencia. Depende exclusivamente de la
voluntad arbitraria de Dios lo que le conduce a un estricto determinismo moral. En consecuencia, ni siquiera la ley
moral puede ser cumplida, ya que la naturaleza "caída" del hombre lo impide. Sólo hay salvación en la fe de Cristo, que
ha merecido el cielo para todo el que crea en Él. El hombre carga sus pecados a Cristo y éste nos imputa sus méritos.
De modo que el hombre está predestinado y sólo a Dios pertenece la fijación eterna de la suerte del alma en la vida
futura.
Entre los humanistas y los reformadores hay, pues, algunos puntos de contacto, pero notables diferencias.
a) Entre los puntos de contacto podemos destacar la coincidencia en el ataque a la teología oficial y a los
representantes de la iglesia; la afirmación del papel central del hombre en el universo y el interés despertado por el
tema de la libertad del hombre.
b) Entre las diferencias, mientras los renacentistas y los humanistas destacan la bondad natural del ser humanoy
exaltan su libertad, los reformadores las niegan. Para los representantes de la reforma el hombre es naturalmente malo
y carece de libertad, lo que les conduce al determinismo moral. Para el humanismo cristiano sin embargo el hombre no
es malo por naturaleza y la voluntad no es un don pasivo, sino que debe ejercerse en la libertad, sin la cual hablar de
salvación del alma no tiene sentido. (Es conocida la polémica que mantuvo Erasmo con Lutero sobre la libertad en su
obra "Sobre el libre albedrío", a la que respondió Lutero con "Sobre el albedrío esclavo").
El Estado moderno
1. En los siglos XV y XVI observamos el desarrollo del absolutismo político, cambio histórico que se verá reflejado en
la filosofía política de la época. Entre los acontecimientos más significativos al respecto podemos considerar, en
Inglaterra, la aparición del absolutismo de los Tudor, iniciado con Enrique VII (1485-1509), al establecer un poder
monárquico centralizado al término de la guerra de las Dos Rosas. En España, el matrimonio de Fernando e Isabel,
(1469), reunió los reinos de Castilla y Aragón bajo la misma corona, base del desarrollo del absolutismo español
que culmina con Carlos V (1516-1556). También en Francia podemos situar el origen del absolutismo en 1453, al
término de la guerra de los Cien Años. A diferencia de lo ocurrido en España, en Inglaterra y Francia los
comerciantes apoyaron la centralización del poder, a expensas de la nobleza feudal. Ello no significa, por supuesto,
que el despotismo monárquico fuera la única teoría política del Renacimiento, sino que debe interpretarse como la
expresión de la necesidad de unidad ante las cambiantes circunstancias económicas e históricas. En este sentido,
la defensa del absolutismo político es una consecuencia de la creencia de que sólo un poder centralizado, fuerte y
sin apenas limitaciones, es capaz de controlar las fuerzas que tienden a la "disolución" de la sociedad.
2. A medida que el absolutismo político se impone se desarrolla la teorización sobre algunos problemas derivados
de la justificación del poder. Entre ellos podemos destacar:
— La teoría del derecho divino de los Reyes y la limitación de su poder.
— Las nuevas reflexiones sobre la naturaleza y las bases de la sociedad política.
— El desarrollo de la conciencia nacional y su fundamento, justificación y límites.
— Las nuevas reflexiones sobre la ley natural y los derechos naturales. La ley natural implicaría una limitación en el
ejercicio del poder político y actuaría como fundamento de los derechos naturales (propiedad privada, herencia, etc....)
de los individuos.
— La reconsideración de la relación de la Iglesia con el Estado.
— El desarrollo de las teorías del contrato como fundamento de la sociedad civil.
La filosofía política
A) Nicolás Maquiavelo (1469-1527)
1. Maquiavelo nace en Florencia en 1469, de familia noble, y recibe una educación esmerada. Participa activamente en
la vida política hasta los 44 años, dedicándose entonces a la teoría política. Su obra más importante es "El Príncipe".
Maquiavelo se interesó fundamentalmente por presentar la mecánica del gobierno, prescindiendo de las cuestiones
morales, y formulando los medios por los cuales el poder político puede ser establecido y mantenido. En la medida en
que el fin del Estado es garantizar la seguridad y el bienestar, el gobernante tiene derecho a valerse de medios
inmorales para la consolidación y conservación del poder. El pensamiento de Maquiavelo está dominado por el
realismo político: se ha de analizar el acto político puro, sin connotaciones trascendentes o morales. Este acto sólo es
válido si resulta eficaz. Mediante este análisis pretende alcanzar las leyes inmutables y necesarias que rigen la historia
del hombre, puesto que ésta se repite inexorablemente, pudiendo deducirse así lo que será la historia futura de la
humanidad.
2. En este contexto, le resulta especialmente interesante el análisis de la personalidad del político. El político ha de ser
una persona hábil, capaz de manipular situaciones valiéndose de cualquier medio; ha de poseer destreza, y una
equilibrada combinación de fuerza y tesón, además de intuición para sortear los obstáculos que se le presente y una
carencia total de escrúpulos. Ha de ser además capaz de actuar según los cambios momentáneos, buscando apoyos o
forzando traiciones según las circunstancias. En consecuencia, el político no debe poseer virtud alguna, pero ha de
estar en condiciones de simular poseerlas todas, lo que supone actuar con absoluta indiferencia ante el bien y el mal
(amoral) con absoluto despotismo.
3. Respecto a las formas de gobierno, Maquiavelo considera la República como la mejor forma de gobierno posible, lo
que parece difícilmente conciliable con su doctrina del despotismo político anteriormente expuesta. No obstante, el
despotismo estaría justificado sólo como paso previo a la ordenación del Estado sobre el que se establecería la
República. El despotismo político sería entonces un mal menor que conllevaría la posibilidad de establecer un gobierno
republicano, es decir, un gobierno de la mayoría. El gobernante es bueno, es decir, justificable, por su eficacia, no por
sus connotaciones ético-religiosas. No se trata de describir estados ideales, sino de gobernar estados reales. En
definitiva, la "modernidad" de Maquiavelo parece radicar en el énfasis que puso en el Estado como un cuerpo soberano
que mantiene su vigor y unidad mediante una política de fuerza, aunque no elaboró ninguna teoría sistemática e ni se
preocupó tampoco nunca de hacerlo.
INTRODUCCIÓN
Entre 1350 y 1550 la sociedad europea occidental conoció y vivió una auténtica revolución espiritual, una crisis de
perfiles muy nítidos en todos los órdenes de la vida; una profunda transformación del conjunto de los
valores económicos, políticos, sociales, filosóficos, religiosos y estéticos que habían constituido la vieja civilización
medieval, aquella que había sido definida, con un cierto desprecio, como la edad de las tinieblas. La imagen que
historiográficamente poseemos de aquel período que denominamos Renacimiento es, por consiguiente, la de una época
cuyo común denominador fue la transformación, la renovación y la creación de nuevos códigos de conducta. Son
precisamente éstos los términos más utilizados por Burckhardt para caracterizarla: el Renacimiento es una época de
ruptura con el oscurantismo medieval, un período de renovación del arte y de las letras, de recuperación y de
acercamiento a los clásicos, de restauración de la antigüedad, de un uso novedoso de la razón en todos los campos del
saber. Asimismo, el período se caracteriza por la aparición de un fuerte proceso de secularización de la vida política y
por la presencia de una escuela de pensamiento nueva, el Humanismo.
El término Renacimiento adquirió su sentido actual hacia 1860 cuando J. Burckhardt publicó "La civilización del
Renacimiento en Italia". Es cierto que otros historiadores habían empleado la palabra más o menos en idéntico
sentido, pero sólo gracias a Burckhardt el vocablo pasó a definir un períodoconcreto, con sus propias y peculiares
características y acabó convirtiéndose en un concepto histórico. Con todo, el término implica una noción comparativa.
Por consiguiente, para conocer su contenido originario será necesario acudir a las obras de aquellos que crearon el
término para denominar su propia época.
HUMANISMO
CAPÍTULO I: CONCEPTO
Movimiento intelectual desarrollado en Europa durante los s. XIV y XV que, rompiendo las tradiciones escolásticas
medievales y exaltando en su totalidad las cualidades propias de la naturaleza humana, pretendía descubrir
al hombre y dar un sentido racional a la vida tomando como maestros a los clásicos griegos y latinos, cuyas obras
exhumó y estudió con entusiasmo
El Humanismo instaura una actitud que, sin cuestionar, en general, lo religioso, impone el reconocimiento de
los derechos terrenales de los humanos; como consecuencia de esta nueva mentalidad, los humanistas hablan de
la dignidad del hombre, independizan la filosofía de la teología y desean que la razón actúe en zonas antes reservadas
a la fe revelada.
CAPÍTULO II: FACTORES DEL HUMANISMO
La emigración de sabios griegos: Debido a que el imperio bizantino estaba siendo asediado por los turcos, muchos
de ellos buscaron refugio enEuropa Occidental, especialmente en Italia, llevando con ellos textos greco latinos,
promoviendo la difusión de la cultura, los valores y el idiomagriego.
La invención de la imprenta: Este invento de Gutemberg permitió el abaratamiento del costo y la difusión de
los libros, permitiendo la masiva difusión de ideas humanistas.
La acción de los mecenas: Los mecenas eran personas que con su protección política o con su contribución
de materiales, facilitaron el desarrollodel Humanismo. Estas personas reunían obras clásicas y llamaban a eruditos
conocedores de la literatura griega y romana, además por si eso fuera poco, los acogían en sus palacios. Entre los
mecenas más destacados sobresalen: la familia de los Médicis de Florencia Lorenzo de Médicis, llamado el Magnífico
y su hermano Juliano de Médicis, los pontífices romanos Julio II y León X, Cristina de Suecia.
Las universidades y las escuelas: las universidades (como la de Alcalá de Henares, Lovaina, etc.) y las escuelas del
siglo XV contribuyeron en gran parte a la expansión del Humanismo por toda Europa.
RENACIMIENTO
CAPÍTULO VI: CONCEPTO
Fue un periodo en el que se revalorizo la antigüedad clásica y se inicio un ciclo muy activo en el que la crítica jugaba
un papel importantísimo.
Es uno de los grandes momentos de la historia universal que marco el paso de mundo medieval al mundo moderno. Es
un fenómeno muy complejo que impregno todos los ámbitos yendo por tanto, mas allá de lo puramente artístico como
ha querido verse.
Según otros es un periodo que surge desde el descubrimiento de la imprenta, e incluso se considera que no se produce
hasta que Copérnico descubre elsistema heliocéntrico.
Es ante todo un espíritu que transforma no solo las artes, sino también las ciencias, las letras y formas
de pensamiento.
En líneas generales se puede considerar el arte renacentista como una exaltación del hombre y del mundo, los dos ejes
guiaban el pensamiento humanista de la época.
CONCLUSIONES
El humanismo y el renacimiento son movimientos culturales, que dan inicio a una época de florecimiento cultural.
El humanismo habla del conocimiento del hombre.
El renacimiento es un movimiento de renovación cultural.
El humanismo cultivo la inteligencia, el espíritu crítico y la investigación.
En esta época se manifiesta el amor a la naturaleza a las ciencias y a la vida terrenal.
Estos movimientos dio libertad de pensamiento y exaltación de la personalidad humana.
Todo esto fue inspirado en la cultura clásica (Greco Romana).
Su máxima expresión se manifestó en las artes plásticas asi como en las letras.
Predomino el espíritu creador.
Humanismo
El humanismo es un movimiento intelectual, filosófico y cultural europeo estrechamente ligado al Renacimiento cuyo
origen se sitúa en el siglo XIV en lapenínsula Itálica (especialmente en Florencia, Roma y Venecia) en personalidades
como Dante Alighieri, Francesco Petrarca y Giovanni Boccaccio. Busca la Antigüedad Clásica y retoma el antiguo
humanismo griego del siglo de oro y mantiene su hegemonía en buena parte de Europa hasta fines del siglo XVI,
cuando se fue transformando y diversificando a merced de los cambios espirituales provocados por la evolución social
e ideológica de Europa, fundamentalmente al coludir con los principios propugnados por las reformas (luterana,
calvinista, anglicana.), la Contrarreformacatólica, la Ilustración y la Revolución francesa del siglo XVIII. El movimiento,
fundamentalmente ideológico, tuvo así mismo una estética impresa paralela, plasmada, por ejemplo, en nuevas formas
de letra, como la redonda conocida como Letra humanística, evolución de las letras Fraktur tardogóticas desarrollada
en el entorno de los humanistas florentinos como Poggio Bracciolini y de la cancillería papal en Roma, que vino a
sustituir mediante la imprenta a la letra gótica medieval.
La expresión studia humanitatis fue contrapuesta por Coluccio Salutati a los estudiosteológicos y escolásticos cuando
tuvo que hablar de las inclinaciones intelectuales de su amigo Francesco Petrarca; en éste, humanitas significaba
propiamente lo que el término griego filantropía, amor hacia nuestros semejantes, pero en él el término estaba
rigurosamente unido a las litterae o estudio de las letras clásicas. En el siglo XIX se creó el neologismo
germánico Humanismus para designar una teoría de la educación en 1808, término que se utilizó después, sin
embargo, como opuesto a laescolástica (1841) para, finalmente, (1859) aplicarlo al periodo del resurgir de los estudios
clásicos por Georg Voigt, cuyo libro sobre este periodo llevaba el subtítulo de El primer siglo del Humanismo, obra que
fue durante un siglo considerada fundamental sobre este tema.
El Humanismo propugnaba, frente al canon eclesiástico en prosa, que imitaba el latín tardío de los Santos Padres y
empleaba el simple vocabulario y sintaxis de los textos bíblicos traducidos, los studia humanitatis, una formación
íntegra del hombre en todos los aspectos fundada en las fuentes clásicas grecolatinas, muchas de ellas entonces
buscadas en las bibliotecas monásticas y descubiertas entonces en los monasterios de todo el continente europeo. En
pocos casos estos textos fueron traducidos gracias al trabajo de entre otros Averroes y a la infatigable búsqueda de
manuscritos por eruditos monjes humanistas en los monasterios de toda Europa. La labor estaba destinada a acceder
así a un latín más puro, brillante y genuino, y al redescubrimiento del griego gracias al forzado exilio a Europa de los
sabios bizantinos al caer Constantinopla y el Imperio de Oriente en poder de los turcos otomanos en 1453. La segunda
y local tarea fue buscar restos materiales de la Antigüedad Clásica en el segundo tercio del siglo XV,en lugares con
ricos yacimientos, y estudiarlos con los rudimentos de la metodología de la Arqueología, para conocer mejor la
escultura y arquitectura. En consecuencia el humanismo debía restaurar todas las disciplinas que ayudaran a un
mejor conocimiento y comprensión de estos autores de la Antigüedad Clásica, a la que se consideraba un modelo de
conocimiento más puro que el debilitado en la Edad Media, para recrear las escuelas de pensamiento filosófico
grecolatino e imitar el estilo y lengua de los escritores clásicos, y por ello se desarrollaron extraordinariamente
la gramática, la retórica, la literatura, la filosofía moral y la historia, ciencias ligadas estrechamente al espíritu
humano, en el marco general de la filosofía: las artes liberales o todos los saberes dignos del hombre libre frente al
dogmatismo cerrado de la teología, expuesto en sistemáticos y abstractos tratados que excluían la multiplicidad de
perspectivas y la palabra viva y oral del diálogo y la epístola, típicos géneros literarios humanísticos, junto a
la biografía de héroes y personajes célebres, que testimonia el interés por lo humano frente a la hagiografía o vida de
santos medievales, y la mitología, que representa un rico repertorio de la conducta humana más sugerente para los
humanistas que las castrantes leyendas piadosas, vidas de santos y hagiografías de Jacopo della Voragine y su
leidísima Leyenda dorada. Este tipo de formación se sigue considerando aún hoy como humanista.
Para ello los humanistas imitaron el estilo y el pensamiento grecolatinos de dos formas diferentes: la llamada imitatio
ciceroniana, o imitación de un solo autor como modelo de toda la cultura clásica, Cicerón, impulsada por los
humanistas italianos, y la imitatio eclectica, o imitación de lo mejor de cada autor grecolatino, propugnada por algunos
humanistas encabezados por Erasmo de Rotterdam.
Personalidades históricas
El Humanismo, como uno de los fundamentos ideológicos del Renacimiento, suponía una evidente ruptura con la idea
de religión que se manejaba hasta entonces en la que Dios era centro y razón de todas las cosas. Con el Humanismo,
Dios no perdía su papel predominante, pero se situaba en un plano diferente, y ya no era la respuesta a todos los
problemas. Probablemente el autor que supo aunar mejor que ninguno la filosofía humanística con el pensamiento
cristiano fue Erasmo de Rotterdam.
Renacimiento
Renacimiento es el nombre dado a un amplio movimiento cultural que se produjo enEuropa Occidental en los
siglos XV y XVI. Sus principales exponentes se hallan en el campo de las artes, aunque también se produjo una
renovación en las ciencias, tanto naturales como humanas. Italia fue el lugar de nacimiento y desarrollo de este
movimiento.
El Renacimiento fue fruto de la difusión de las ideas del humanismo, que determinaron una nueva concepción del
hombre y del mundo.
El nombre «renacimiento» se utilizó porque este movimiento retomaba ciertos elementos de la cultura clásica. El
término simboliza la reactivación del conocimiento y el progreso tras siglos de predominio de un tipo de
mentalidad dogmática establecida en la Europa de la Edad Media. Esta nueva etapa planteó una nueva forma de ver el
mundo y al ser humano, el interés por las artes, la política y las ciencias, sustituyendo el teocentrismo medieval por
cierto antropocentrismo.
El historiador y artista Giorgio Vasari había formulado una idea determinante, el nuevo nacimiento del arte antiguo,
que presuponía una marcada conciencia histórica individual, fenómeno completamente nuevo en la actitud espiritual
del artista.
De hecho, el Renacimiento rompió, conscientemente, con la tradición artística de laEdad Media, a la que calificó como
un estilo de bárbaros, que más tarde recibirá el calificativo de gótico. Con la misma conciencia, el movimiento
renacentista se opuso al arte contemporáneo del norte de Europa.
Desde una perspectiva de la evolución artística general de Europa, el Renacimiento significó una «ruptura» con la
unidad estilística que hasta ese momento había sido «supranacional».
Sobre el significado del concepto de Renacimiento y sobre su cronología se ha discutido muchísimo; generalmente, con
el término «humanismo» se indica el proceso innovador, inspirado en la Antigüedad clásica y en la consolidación de la
importancia del hombre en la organización de las realidades histórica y natural que se aplicó en los siglos XV y XVI.
El Renacimiento no fue un fenómeno unitario desde los puntos de vista cronológico y geográfico. Su ámbito se limitó a
la cultura europea y a los territorios americanos recién descubiertos, a los que las novedades renacentistas llegaron
tardíamente. Su desarrollo coincidió con el inicio de la Edad Moderna, marcada por la consolidación de los Estados
europeos, los viajes transoceánicos que pusieron en contacto a Europa y América, la descomposición del feudalismo, el
ascenso de la burguesía y la afirmación delcapitalismo. Sin embargo, muchos de estos fenómenos rebasan por su
magnitud y mayor extensión en el tiempo el ámbito renacentista.
Desarrollo
Históricamente, el Renacimiento es contemporáneo de la era de los Descubrimientos y las conquistas ultramarinas.
Esta «era» marca el comienzo de la expansión mundial de la cultura europea, con los viajes portugueses y
el descubrimiento de América por parte de los españoles, lo cual rompe la concepción medieval del mundo,
fundamentalmente teocéntrica. El fenómeno renacentista comienza en el siglo XIV y no antes, aunque al tratarse de
un proceso histórico, se elige un momento arbitrariamente para determinar cronológicamente su comienzo, pero lo
cierto es que se trata de un proceso que hunde sus raíces en la Baja Edad Media y va tomando forma gradualmente.
El desmembramiento de la cristiandad con el surgimiento de la Reforma protestante, la introducción de la imprenta,
entre 1460 y 1480, y la consiguiente difusión de la cultura fueron uno de los motores del cambio. El determinante, sin
embargo, de este cambio social y cultural fue el desarrollo económico europeo, con los primeros atisbos
del capitalismo mercantil. En este clima cultural de renovación, que paradójicamente buscaba sus modelos en
la Antigüedad Clásica, surgió a principios del siglo XV un renacimiento artístico en Italia, de empuje extraordinario,
que se extendería de inmediato a otros países de Europa.
El artista tomó conciencia de individuo con valor y personalidad propios, se vio atraído por el saber y comenzó a
estudiar los modelos de la antigüedad clásica a la vez que investigaba nuevas técnicas (claroscuro en pintura, por
ejemplo). Se desarrollan enormemente las formas de representar la perspectiva y el mundo natural con fidelidad;
interesan especialmente en laanatomía humana y las técnicas de construcción arquitectónica. El paradigma de esta
nueva actitud es Leonardo da Vinci, personalidad eminentemente renacentista, quien dominó distintas ramas del
saber, pero del mismo modo Miguel Ángel Buonarroti, Rafael Sanzio, Sandro Botticelli y Bramante fueron artistas
conmovidos por la imagen de la Antigüedad y preocupados por desarrollar nuevas técnicas escultóricas, pictóricas y
arquitectónicas, así como por la música, la poesía y la nueva sensibilidad humanística. Todo esto formó parte
del renacimiento en las artes en Italia.
Mientras surgía en Florencia el arte del Quattrocento o primer Renacimiento italiano, así llamado por desarrollarse
durante los años de 1400 (siglo XV), gracias a la búsqueda de los cánones de belleza de la antigüedad y de las bases
científicas del arte, se produjo un fenómeno parecido y simultáneo en Flandes (especialmente en pintura), basado
principalmente en la observación de la vida y la naturaleza y muy ligado a la figura de Tomás de Kempis y la «devotio
moderna», la búsqueda de la humanidad de Cristo. EsteRenacimiento nórdico, conjugado con el italiano, tuvo gran
repercusión en la Europa Oriental (la fortaleza moscovita del Kremlin, por ejemplo, fue obra de artistas italianos).
La segunda fase del Renacimiento, o Cinquecento (siglo XVI), se caracterizó por la hegemonía artística de Roma,
cuyos papas (Julio II,León X, Clemente VII y Pablo III, algunos de ellos pertenecientes a la familia florentina de
los Médici) apoyaron fervorosamente el desarrollo de las artes, así como la investigación de la Antigüedad Clásica. Sin
embargo, con las guerras de Italia muchos de estos artistas, o sus seguidores, emigraron y profundizaron la
propagación de los principios renacentistas por toda Europa Occidental.
Durante la segunda mitad del siglo XVI empezó la decadencia del Renacimiento, que cayó en un rígido formalismo, y
tras el Manierismo dejó paso al Barroco.
Características
De forma genérica se pueden establecer las características del Renacimiento en:
La vuelta a la Antigüedad. Resurgirán tanto las antiguas formas arquitectónicas, como el orden clásico, la
utilización de motivos formales y plásticos antiguos, la incorporación de antiguas creencias, los temas de
mitología, de historia, así como la adopción de antiguos elementos simbólicos. Con ello el objetivo no va a ser una
copia servil, sino la penetración y el conocimiento de las leyes que sustentan el arte clásico.
Surgimiento de una nueva relación con la Naturaleza, que va unida a una concepción ideal y realista de la
ciencia. La matemática se va a convertir en la principal ayuda de un arte que se preocupa incesantemente en
fundamentar racionalmente su ideal de belleza. La aspiración de acceder a la verdad de la Naturaleza, como en la
Antigüedad, no se orienta hacía el conocimiento de fenómeno casual, sino hacía la penetración de la idea.
El Renacimiento hace al hombre medida de todas las cosas. Presupone en el artista una formación científica, que
le hace liberarse de actitudes medievales y elevarse al más alto rango social.
Los supuestos históricos que permitieron desarrollar el nuevo movimiento se remontan al siglo XIV cuando, con
el Humanismo, progresa un ideal individualista de la cultura y un profundo interés por la literatura clásica, que
acabaría dirigiendo la atención sobre los restos monumentales y las obras literarias y tratados clásicos.
Italia en ese momento está integrada por una serie de estados entre los que destacan Venecia, Florencia, Milán, los
Estados Pontificios y Nápoles. La presión que se ejercía desde el exterior impidió que, como en otras naciones, se
desarrollara la unión de los reinos o estados; sin embargo, sí se produjo el fortalecimiento de la conciencia cultural de
los italianos.
Desde estos supuestos fueron las ciudades las que se convierten en centros de renovación artística, científica, y, en
último término, de las costumbres e ideas de toda la sociedad.
En Florencia, el desarrollo de una rica burguesía ayudó al despliegue de las fuerzas del Renacimiento; la ciudad se
convirtió en punto de partida del movimiento, y surgen, bajo la protección de los Médicis, las primeras obras de arte
del nuevo estilo que desde aquí se va a extender al resto de Italia, primero, y después a toda Europa.
Pintura
En pintura, las novedades del Renacimiento se introducirán de forma paulatina pero irreversible a partir del siglo XV.
Un antecedente de las mismas fue Giotto(1267-1337), pintor aún dentro de la órbita del Gótico, pero que desarrolló en
sus pinturas conceptos como volumen tridimensional, perspectiva, naturalismo, que alejan su obra de los rígidos
modos de la tradición bizantina y gótica y preludian el Renacimiento pictórico.
En el Quattrocento (siglo XV), se recogen todas estas novedades y se adaptan a la nueva mentalidad humanista y
burguesa que se expandía por las ciudades-estado italianas. Los pintores, aun tratando temas religiosos la mayoría de
ellos, introducen también en sus obras la mitología, la alegoría y el retrato, que se desarrollará a partir de ahora
enormemente. Una búsqueda constante de los pintores de esta época será la perspectiva, objeto de estudio y reflexión
para muchos artistas: se trató de llegar a la ilusión de espacio tridimensional de una forma científica y reglada. La
pintura cuatrocentista es una época de experimentación; las pinturas abandonan lenta y progresivamente la rigidez
gótica y se aproximan cada vez más a la realidad. Aparece la naturaleza retratada en los fondos de las composiciones,
y se introducen los desnudos en las figuras. Los pintores más destacados de esta época serán: en Florencia, Fra
Angélico, Masaccio, Benozzo Gozzoli, Piero della Francesca, Filippo Lippi, Paolo Uccello. En Umbría, Perugino. En
Padua, Mantegna, y en Venecia Giovanni Bellini. Por encima de todos ellos destaca Sandro Botticelli, autor de
alegorías, delicadas Maddonas y asuntos mitológicos. Su estilo dulce, muy atento a la belleza y sensibilidad femeninas,
y predominantemente dibujístico, caracterizan la escuela florentina de pintura y toda esta época. Otros autores del
Quattrocento italiano son Andrea del Castagno, Antonio Pollaiuolo, il Pinturicchio, Domenico Ghirlandaio, Cima da
Conegliano, Luca Signorelli, Cosme Tura, Vincenzo Foppa, Alessio Baldovinetti, Vittore Carpaccio, y en el sur de la
península, Antonello da Messina.
El Cinquecento (siglo XVI) fue la etapa culminante de la pintura renacentista, y denominada por ello a veces
como Clasicismo. Los pintores asimilan las novedades y la experimentación cuatrocentistas y las llevan a nuevas cimas
creativas. En este momento aparecen grandes maestros, cuyo trabajo servirá de modelo a los artistas durante siglos.
El primero de ellos fue Leonardo da Vinci (1452-1519), uno de los grandes genios de todos los tiempos. Fue el ejemplo
más acabado de artista multidisciplinar, intelectual y obsesionado con la perfección, que le llevó a dejar muchas obras
inconclusas o en proyecto. Poco prolífico en su faceta pictórica, aportó sin embargo muchas innovaciones que
condujeron a la historia de la pintura hacia nuevos rumbos. Quizá su principal aportación fue el sfumato o claroscuro,
delicada gradación de la luz que otorga a sus pinturas una gran naturalidad, a la vez que ayuda a crear espacio.
Estudiaba cuidadosamente la composición de sus obras, como en la muy difundidaÚltima Cena, donde las figuras se
ajustan a un esquema geométrico. Supo unir en sus trabajos la perfección formal a ciertas dosis de misterio, presente,
por ejemplo, en la celebérrima Gioconda, La Virgen de las Rocas o el San Juan Bautista.1
Miguel Ángel (1475-1564) es la segunda, cronológicamente, gran figura. Fundamentalmente escultor, se dedicó a la
pintura de forma esporádica, a petición de algunos admiradores de su obra, sobre todo el papa Julio II. Los frescos de
la Capilla Sixtinamuestran el atormentado mundo interior de este artista, poblado de figuras monumentales, sólidas y
tridimensionales como si fueran esculturas, y de llamativa presencia física. En su obra cobra mucha importancia el
desnudo, aun cuando la casi totalidad de la misma fue hecha para decorar iglesias.
Rafael Sanzio (1483-1520) completa la tríada de genios del Clasicismo. Su estilo tuvo un enorme éxito y se puso de
moda entre los poderosos. La pintura de Rafael busca ante todo la grazia, o belleza equilibrada y serena.
Sus Madonnas recogen las novedades de Leonardo en lo que se refiere a composición y claroscuro, añadiendo una
característica dulzura. Anticipa claramente la pintura manierista en sus últimas obras, cuyo estilo agitado y dramático
copiarán y difundirán sus discípulos.
Con la aparición de estos tres grandes maestros, los artistas contemporáneos asumen que el arte ha llegado a
su culmen (concepto recogido en la obra de Giorgio Vasari, Las Vidas)2 y se afanarán por tanto en incorporar estos
logros, por un lado, y en la búsqueda de un estilo propio y original como forma de superarlos. Ambas cosas, junto con
el ambiente pesimista que se respiraba en la Cristiandad en la década de 1520 (Saco de Roma, Reforma protestante,
guerras), hizo surgir con fuerza a partir de los años 30 del siglo XVI una nueva corriente, elManierismo. Se buscará a
partir de entonces lo extravagante, lo extraño, lo exagerado y lo irreal. Pertenecen a la corriente
pictórica Pontormo, Bronzino, Parmigianino, Rosso Fiorentino o Francesco Salviati. Otros autores tomarán algunas
novedades manieristas pero siguiendo una línea más personal y clasicista. Entre ellos podemos citar a Sebastiano del
Piombo, Correggio, Andrea del Sarto o Federico Barocci.
Dentro de las diferentes escuelas que surgen en Italia en el Cinquecento, la de Venecia presenta especiales
características. Si los florentinos ponían el acento en el disegno, es decir, en la composición y la línea, los pintores
venecianos se centrarán en el color. Las especiales características del estado veneciano pueden explicar algo de esta
particularidad, puesto que se trataba de una sociedad elitista, amante del lujo y muy relacionada con Oriente. La
escuela veneciana reflejará esto mediante una pintura refinada, hedonista, menos intelectual y más vital, muy
decorativa y colorista. Precursores de la escuela veneciana del Cinquecento fueron Giovanni Belliniy, sobre
todo, Giorgione, pintor alegorías, paisajes y asuntos religiosos melancólicos y misteriosos. Deudor de su estilo
fue Tiziano(1476?-1576), el mayor pintor de esta escuela, excelente retratista, quizá el más demandado de su tiempo;
autor de complejas y realistas composiciones religiosas, llenas de vida y colorido. En la última etapa de su vida
deshace los contornos de las figuras, convirtiendo sus cuadros en puras sensaciones de luz y color, anticipo
del Impresionismo.3 Tintoretto, Paolo Veronese y Palma el Viejo continuarán esta escuela llevándola hacia el
Manierismo y anticipando en cierta manera la pintura Barroca.
Escultura
Como en las demás manifestaciones artísticas, los ideales de vuelta a la Antigüedad, inspiración en la naturaleza,
humanismo antropocéntrico e idealismo fueron los que caracterizaron la escultura de este período. Ya el Gótico había
preludiado en cierta manera algunos de estos aspectos, pero algunos hallazgos arqueológicos (el Laocoonte, hallado
en 1506, o el Torso Belvedere) que se dieron en la época supusieron una auténtica conmoción para los escultores y
sirvieron de modelo e inspiración para las nuevas realizaciones.
Aunque se seguirán haciendo obras religiosas, en las mismas se advierte un claro aire profano; se reintroduce el
desnudo y el interés por la anatomía con fuerza, y aparecen nuevas tipologías técnicas y formales, como el relieve
en stiacciato (altorrelievecon muy poco resalte, casi plano) y el tondo, o composición en forma de disco; también la
iconografía se renueva con temas mitológicos, alegóricos y heroicos. Aparece un inusitado interés por la perspectiva,
derivado de las investigaciones arquitectónicas coetáneas, y el mismo se plasma en relieves, retablos, sepulcros y
grupos escultóricos. Durante el Renacimiento decae en cierta manera la tradicional talla en madera policromada en
favor de la escultura en piedra (mármol preferentemente) y se recupera la escultura monumental en bronce, caída en
desuso durante la Edad Media. Los talleres de Florencia serán los más reputados de Europa en esta técnica, y surtirán
a toda Europa de estatuas de este material.
Los dos siglos que dura el Renacimiento en Italia darán lugar, igual que en las demás artes, a dos etapas:
El Quattrocento (siglo XV): El centro escultórico principal será Florencia, donde la familia Médicis y con posterioridad
la República ejercerán de mecenas de numerosas obras. Lorenzo el Magnífico era aficionado a las esculturas griegas y
romanas y había formado una interesante colección de las mismas, poniendo de moda el gusto clásico. Los autores
más destacados de la época serán Lorenzo Ghiberti (Puerta del Paraíso del Baptisterio de Florencia), Andrea
Verrocchio (Monumento al condotiero Colleoni), Donatello, el taller de los hermanos Della Robbia, que introducen la
cerámica vidriada y policromada como novedad, utilizándola en decoraciones de edificios;Jacopo della
Quercia, Desiderio da Settignano y Bernardo Rossellino.
El más importante de ellos es Donatello (1386-1466), gran creador que partiendo de los supuestos del Gótico establece
un nuevo ideal inspirado en la grandeza clásica. Suyo es el mérito de rescatar el monumento conmemorativo público
(su Condotiero Gattamelata, es una de las primeras estatuas ecuestres de bronce desde la Antigüedad), la utilización
heroica del desnudo (David) y la intensa humanización de las figuras, llegando al retrato en ocasiones, pero sin
abandonar nunca una orientación claramente idealista.
El Cinquecento (siglo XVI). Esta época está marcada por la aparición estelar de uno de los escultores más geniales de
todos los tiempos, Miguel Ángel Buonarrotti (1475-1564).4 Hasta tal punto marcó la escultura de todo el siglo, que
muchos de sus continuadores no fueron capaces de recoger todas sus novedades y éstas no se desarrollarán hasta
varios siglos después. Miguel Ángel fue, como tantos otros en esta época, un artista multidisciplinar. Sin embargo, él
se consideraba preferentemente escultor. En sus primeras obras recoge el interés arqueológico surgido en Florencia:
así, su Baco ebrio fue realizado con intención de que aparentara ser una escultura clásica. Igual espíritu se aprecia en
la Piedad, realizada entre 1498-1499 para la Basílica Vaticana. Protegido primero por los Médicis, para los que crea
las Tumbas Mediceas, soberbio ejemplo de expresividad, marchará luego a Roma donde colaborará en los trabajos de
construcción de la nueva Basílica. El pontífice Julio II lo toma bajo su protección y le encomienda la creación de
su Mausoleo, denominado por el artista como «la tragedia de la sepultura» por los cambios y demoras que sufrió el
proyecto. En las esculturas hechas para este sepulcro, como el célebre Moisés, aparece lo que se ha venido
denominando terribilitá miguelangelesca: una intensa a la vez que contenida emoción que se manifiesta en anatomías
sufrientes, exageradas y nerviosas (músculos en tensión), posturas contorsionadas y escorzos muy rebuscados. Los
rostros, sin embargo, suelen mostrarse contenidos. En sus obras finales el artista desdeña de la belleza formal de las
esculturas y las deja inacabadas, adelantando un concepto que no volvería al arte hasta el siglo XX. Miguel Ángel
continúa con la tradición de monumentos públicos heroicos y profanos que inició Donatello y la lleva a una nueva
dimensión con su conocido David, esculpido para la Piazza della Signoriade Florencia.
En los años finales de la centuria, la huella de Miguel Ángel tiene sus réplicas en Benvenuto Cellini (Perseo de la
Loggia dei Lanzi de Florencia, espacio concebido como museo de escultura al aire libre), Bartolomeo
Ammannati, Giambologna y Baccio Bandinelli, que exagerarán los elementos más superficiales de la obra del maestro,
situándose plenamente todos ellos en la corriente manierista. Destaca en esta época también la saga familiar de
los Leoni, broncistas milaneses al servicio de los Habsburgo españoles, auténticos creadores de la imagen áulica, un
tanto estereotipada, de estos monarcas. Su presencia en España llevará allí de primera mano las novedades
renacentistas, extendiendo su influjo hasta la escultura barroca.
Renacimiento en España
En España el cambio ideológico no es tan extremo como en otros países; no se rompe abruptamente con la tradición
medieval, por ello se habla de un Renacimiento español más original y variado que en el resto de Europa. Así, la
literatura acepta las innovaciones italianas (Dante y Petrarca), pero no olvida la poesía del Cancionero y la tradición
anterior. Como síntesis del Renacimiento y preludio del Barroco, la literatura contará con la figura capital de Miguel de
Cervantes (siglos XVI–XVII).
En cuanto a las artes plásticas, el Renacimiento hispano mezcló elementos importados de Italia (de donde llegaron
algunos artistas, como Paolo de San Leocadio, Pietro Torrigiano oDomenico Fancelli) con la tradición local, y con
algunos otros influjos (lo flamenco, por ejemplo, estaba muy de moda en la época por las intensas relaciones
comerciales y dinásticas que unían estos territorios a España). Las innovaciones renacentistas llegaron a España de
forma muy tardía; hasta la década de 1620 no se encuentran ejemplos acabados de las mismas en las manifestaciones
artísticas, y tales ejemplos son dispersos y minoritarios. No llegan a España plenamente, pues, los ecos
del Quattrocento italiano (sólo por obra de la familia Borgia aparecen artistas y obras de esa época en el área
levantina), lo que determina que el arte renacentista español pase casi abruptamente del Gótico alManierismo.
En el campo de la arquitectura, tradicionalmente se distinguen tres periodos: Plateresco(siglo XV-primer cuarto del
siglo XVI), Purismo o estilo italianizante (primera mitad del XVI) y estilo Herreriano (a partir de 1559-mediados del siglo
siguiente). En el primero de ellos, lo renaciente aparece de forma superficial, en la decoración de las fachadas,
mientras que la estructura de los edificios sigue siendo gotizante en la mayoría de los casos. Lo más característico del
Plateresco es un tipo de decoración menuda, detallista y abundante, semejante a la labor de los plateros (de donde
deriva el nombre). El núcleo fundamental de esta corriente fue la ciudad de Salamanca, cuya Universidad y su fachada
son el paradigma del estilo; arquitectos destacados del mismo fueron Rodrigo Gil de Hontañón y Juan de Álava. El
Purismo representa una fase más avanzada de la italianización de la arquitectura. El palacio de Carlos V en
la Alhambra de Granada, obra de Pedro de Machuca, es ejemplo de ello. El foco principal de este estilo se situó en
Andalucía, donde además del citado palacio destacaron los núcleos de Úbeda y Baeza y arquitectos comoAndrés de
Vandelvira y Diego de Siloé. Finalmente, aparece el estilo Escurialense o Herreriano, original adaptación
del Manierismoromano caracterizada por la desnudez y el gigantismo arquitectónico. La obra fundamental será
el palacio-monasterio de El Escorial, trazado por Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera, sin duda la obra más
ambiciosa del Renacimiento hispano. Lo escurialense traspasó el umbral cronológico del siglo XVI llegando con gran
vigencia a la época barroca.
En escultura, la tradición gótica mantuvo su hegemonía durante buena parte del siglo XVI. Los primeros ecos del
nuevo estilo corresponden por lo general a artistas venidos de fuera, como Felipe Vigarny o Domenico Fancelli, que
trabajará al servicio de losReyes Católicos, esculpiendo su sepulcro (1517). No obstante, pronto surgirán artistas
locales que asimilan las novedades italianas, adaptándolas al gusto hispano, como Bartolomé Ordóñez y Damián
Forment. En una fase más madura del estilo surgen grandes figuras, creadoras de un peculiar Manierismo que sentará
las bases de la posterior escultura barroca: Juan de Juni y Alonso Berrugueteson los más destacados.
La pintura renacentista española está determinada igualmente por el pulso que mantiene la herencia del Gótico con
los nuevos modos venidos de Italia. Esta dicotomía se aprecia en la obra de Pedro Berruguete, que trabajó en Urbino al
servicio de Federico de Montefeltro, y Alejo Fernández. Posteriormente aparecen artistas conocedores de las novedades
italianas coetáneas, como Vicente Macip o su hijo Juan de Juanes, influidos por Rafael; Luis de Morales, Juan
Fernández de Navarrete o los leonardescos Fernando Yáñez y Hernando de los Llanos. Pero la gran figura del
Renacimento español, y uno de los pintores más originales de la Historia, se inscribe ya en el Manierismo, aunque
rebasando sus límites al crear un universo estilístico propio: El Greco (1541-1614).
Renacimiento alemán
El Renacimiento artístico no fue en Alemania una tentativa de resurrección del arte clásico, sino una renovación
intensa del espíritu germánico, motivado por la Reforma protestante.
Alberto Durero (1471-1528), fue la figura dominante del Renacimiento alemán. Su obra universal, que ya en vida fue
reconocida y admirada en toda Europa, impuso la impronta del artista moderno, uniendo la reflexión teórica con la
transición decisiva entre la práctica medieval y el idealismo renacentista. Sus pinturas, dibujos, grabados y escritos
teóricos sobre arte ejercieron una profunda influencia en los artistas del siglo XVI de su propio país y de los Países
Bajos. Durero comprendió la imperiosidad de adquirir un conocimiento racional de la producción artística, e introdujo
el idealismo de raigambre italiana en el arte alemán.
La pintura germánica conoció en este época uno de sus mayores momentos de esplendor. Junto a la figura
fundamental de Durero surgieron otros grandes autores, como Lucas Cranach el Viejo, pintor por antonomasia de
la Reforma protestante; Hans Baldung Grien, introductor de temáticas siniestras y novedosas, deudoras en cierto
modo del arte medieval;Matthias Grünewald, uno de los precursores del expresionismo; Albrecht Altdorfer, excelente
paisajista, o Hans Holbein el Joven, que desarrolló casi toda su producción, centrada en el retrato, en Inglaterra.
Tras la Reforma, el mecenazgo de la nobleza alemana se centró en primer lugar en la arquitectura, por la capacidad de
ésta para mostrar el poder y prestigio de los gobernantes. Así, a mediados del siglo XVI se amplia el castillo
de Heidelberg, siguiendo las directrices clásicas. Sin embargo, la mayoría de los príncipes alemanes prefirieron
conservar las obras góticas, limitándose a decorarlas con ornamentación renacentista.
Los emperadores Habsburgo y la familia Fugger fueron los más importantes mecenas, destacándose por su protección
a grandes figuras como Johannes Kepler y Tycho Brahe.
Renacimiento en Francia
En Francia, la influencia italiana se dejó sentir desde muy temprano, favorecida por la cercanía geográfica, los vínculos
comerciales y la monarquía, que ambicionaba anexionar los territorios limítrofes de la península italiana, y lo
consiguió en algunos momentos. Sin embargo, el impulso definitivo a la adopción de las formas renacentistas se dio
bajo el reinado (1515-1547) de Francisco I. Este monarca, gran mecenas de las artes y aficionado a todo lo que
procediera de Italia, protegió a importantes maestros, solicitando sus servicios para la Corte francesa (entre ellos el
mismo Leonardo da Vinci, que murió en el Castillo de Cloux), a la vez que emprendió un ambicioso programa de
revitalización cultural que revolucionó el desarrollo de las artes en el país. Conviene tener presente que Francia fue la
cuna del Gótico y que por tanto este estilo estaba fuertemente arraigado y podía ser visto como un estilo nacional. De
ahí que las formas góticas continuaran presentes durante un tiempo, a pesar del nuevo estilo impuesto por la Corte.
En cuanto a la arquitectura, la monarquía, fortalecida y en período de expansión territorial, había patrocinado ya
desde el siglo XV la remodelación de los viejoschateaux medievales y la creación de nuevas residencias más acordes
con los tiempos. Pero fue precisamente Francisco I el que dio un impulso definitivo a esta operación renovadora, que
tuvo varios focos. El primer edificio renacentista en Francia fue el Castillo deSaint-Germain-en-Laye, imponente
fortaleza de ladrillo y piedra en la que aparecen pequeños detalles renacientes, dentro de una general sobriedad de aire
militar. De estilo más avanzado serán los Castillos del Valle del Loira, conjunto de mansiones para la realeza y la
nobleza que muestran los rasgos más característicos del Renacimiento francés: decorativismo de raigambre manierista,
recuerdos goticistas en las estructuras, y quizá lo más novedoso: una perfecta integración de los edificios en la
naturaleza circundante, como se ve en el grácil puente del Castillo de Chenonceau. El más célebre dentro de este
conjunto es el Castillo de Chambord, que presenta grandes audacias estilísticas, como una escalera interna helicoidal.
Otros ejemplos de estas residencias suburbanas son los castillos de Amboise, Blois y Azay-le-Rideau.
Además de todas estas realizaciones, Francisco I se embarcó en la que quizá fue la obra fundamental de este período:
el Palacio de Fontainebleau, vieja mansión de los reyes franceses que se renovará totalmente. En el edificio en sí, se
aprecia ya el triunfo de las formas italianas, aunque adaptadas al gusto francés con sus típicas chimeneas y
mansardas. Incluye fragmentos de desbordante creatividad, como la célebre escalera imperial, anticipo de soluciones
barrocas. No obstante, quizá lo más destacado del proyecto fue que involucró a creadores de prácticamente todas las
disciplinas artísticas, algunos venidos expresamente de Italia como los pintoresFrancesco Primaticcio o Rosso
Fiorentino, el famoso escultor Benvenuto Cellini, o el arquitecto Sebastiano Serlio, importante autor de tratados de
arquitectura del que apenas se conocen obras salvo este palacio. Las novedades que se fraguaron aquí trapasarían el
ámbito local y darían origen a todo un estilo, el estilo de Fontainebleau, un manierismo refinado al servicio de los
gustos aristocráticos.
Tras Francisco I, las formas a la italiana acabaron imponiéndose definitivamente en la arquitectura bajo Enrique II,
cuya esposa pertenecía a la familia florentina más poderosa (Catalina de Médicis). Bajo su mandato (1547-1559) se
reformó la antigua sede de la Corte en París, el Palacio del Louvre, convirtiéndolo en un moderno edificio de estética
plenamente manierista. La reforma fue dirigida por uno de los arquitectos franceses más destacados del
momento, Pierre Lescot, que diseñó el gran patio central (Cour Carrée), con características fachadas en las que utiliza
el módulo de arco de triunfo clásico. Asimismo, estos monarcas iniciaron la construcción de un nuevo palacio, enfrente
del Louvre, el Palacio de las Tullerías, en el que intervino el otro gran arquitecto francés del Renacimiento,Philibert
Delorme.
La escultura del Renacimiento en Francia fue también al compás de lo dictado por Italia. Francia dejó de ser ya a
finales del siglo XIV el gran centro escultórico de Europa que fue gracias a los talleres catedralicios, situación que
continuaría durante el siglo XV, y aún más en el XVI. Es paradójico y a la vez revelador que esta situación coincida con
la consolidación progresiva de la institución monárquica, evidentemente deseosa de renovar su imagen y dispuesta a
usar el arte como instrumento propagandístico de primer orden. No obstante de la pérdida de hegemonía en este
campo, que de todas formas nunca había sido definitiva, surgieron grandes figuras al calor de los proyectos reales; es
de destacar el carácter ornamental y decorativo que tuvieron las esculturas, subordinándose al proyeto general de los
edificios e integrándose en éstos. Dos fueron los autores más sobresalientes: Germain Pilon y Jean Goujon.
La pintura también experimentó el progresivo declive de las formas góticas tradicionales y la llegada del nuevo estilo.
Como se ha señalado, se conocieron en Francia de primera mano las formas pictóricas italianas en el siglo XVI gracias
a la llegada de autores muy innovadores, como Leonardo o Rosso Fiorentino. Francisco I impulsó la formación de
artistas franceses bajo la dirección de maestros italianos, como Niccolò dell'Abbate o Primaticcio, siendo este último el
responsable de la decoración del palacio de Fontainebleau y la organización de las fiestas de la Corte, y teniendo por
tanto a sus órdenes a muchos artesanos y artistas. Esta convivencia de talentos, escuelas, disciplinas y géneros dio
origen a la llamada escuela pictórica de Fontainebleau, una derivación del manierismo pictórico italiano que incide en
el erotismo, el lujo, los temas profanos y las alegorías, todo ello muy del gusto de su clientela principal, la aristocracia.
La mayor parte de los artistas de Fontainebleau fueron anónimos, precisamente por esa integración de las artes que se
propugnaba y por el magisterio de los artistas consagrados. No obstante, conocemos los nombres de algunos pintores,
figurando Jean Cousin el Viejo o Antoine Caron entre los más destacados. Sin embargo, el pintor francés más
importante de la época, a a vez que uno de los grandes retratistas de todos los tiempos, aunque gran parte de su obra
se haya perdido, fue François Clouet, que superó a su padre, el también apreciable Jean Clouet, en la fiel plasmación
de la vida de los poderosos de la época, con una profundidad psicológica y brillantez formal cuyo precedente hay que
buscarlo en Jean Fouquet, gran pintor del siglo XV aún en la órbita del Gótico.
Literatura renacentista
La renovación general en el conocimiento que comenzó en Europa tras el descubrimiento del «mundo nuevo»
en 1492 trajo consigo una nueva concepción de la ciencia y la investigación y formas distintas de hacer arte.
Surgió por entonces una forma literaria que luego desembocaría en la novela, que cobró renombre en los siglos
posteriores. Una de las más conocidas de esta primera época es la Utopía de Tomás Moro.
Las obras dramáticas de entretenimiento (opuestas al propósito moralizante) volvieron al escenario. William
Shakespeare es el dramaturgo más notable, pero hubo muchos más, como Christopher Marlowe, Molière, y Ben
Jonson.
Del siglo XVI al XVIII los ejecutantes de la Commedia dell'arte improvisaban en las calles de Italia y de Francia, pero
algunas de las obras fueron escritas. Tanto las obras improvisadas como las escritas con base en un esquema tuvieron
influencia sobre la literatura de la época, particularmente sobre el trabajo de Molière. Shakespeare y Robert Armin,
que retomaron los bufones y jugadores para crear nuevas comedias. Todos los papeles, incluso los femeninos, eran
representados por hombres, eso cambiaría primero en Francia y luego en Inglaterra también, hacia fines del siglo XVII.
Música renacentista
Al no conocerse la música griega o romana con tanta precisión como la arquitectura y la escultura, la música
renacentista no se produce como una restauración de lo antiguo. La música de esta época fue una culminación de los
estilos anteriores (Ars nova), buscando naturalidad, proporción y armonía entre texto y melodía.
Características principales:
Unión entre música profana y religiosa.
Equilibrio entre las voces.
Mayor sentido imitativo en el contrapunto.
Progresiva sustitución de voces por instrumentos (se favorece así a la música instrumental, que también
acompaña a la danza).
Se amplía el campo de acción de la interpretación musical (templos, universidades pero también salones, cortes,
etc).
El músico adquiere mayor importancia social.
Música vocal religiosa:
1. Motete: Es una composición de 2, 3 o más voces sobre textos latinos y de extensión breve. El motete se cantaba
en Adviento, Cuaresma y en Semana Santa. Su época de mayor importancia fue durante los siglos XII y XIII.
En el motete destacan las figuras de Giovanni Pierluigi da Palestrina y de Orlando di Lasso, que serán los
músicos más destacados de la época.
2. Misa: Se desarrolla sobre los textos litúrgicos de esta celebración: kyrie; gloria; credo; sanctus y Agnus Dei. La
misa estaba inspirada en temas del canto llano y profano, excepto en el caso de la Missae sine nomine (misa
sin nombre) que no estaba inspirada en ningún tema preexistente.
Renacimiento
El Renacimiento supone una nueva forma de entender el arte. Las artes liberales ya no están controladas por los
gremios, sino bajo la protección de los príncipes y la burguesía. Nacen, así, los mecenas, como las familias Medici,
Rucelli, Tornabuoni o Pazzi. Aparece la figura del artista genial, por lo que se abandona definitivamente el anonimato.
Sin embargo, surge el taller del maestro, que controla el acceso a la profesión de los oficiales y aprendices, y que es
quien recibe los encargos de los clientes. Además de la burguesía, la Iglesia y la monarquía serán protectores de los
artistas, ya que se descubre el valor propagandístico del arte. Se establecen tres tipos de relación entre el artista y el
cliente: el sistema doméstico, en el que el mecenas acoge en su casa al artista para que trabaje; el mercado, en el que
el artista simplemente vende las obra que crea por encargo, y la academia, en el que el artista trabaja para el Estado.
Todo esto exige una formación científica de los artistas y una gran capacidad de creación. Se inventa la perspectiva
caballera, con sus puntos de fuga matemáticos, y la perspectiva aérea, con el sfumato. Se pone mucha atención en las
proporciones, para las que se utilizará el canon clásico, que progresivamente se irá alargando, y se guardará la
proporción entre las partes. Se redescubre la arquitectura de Marco Vitruvio, el muro de carga y como cierre del
espacio, la columna guarda una proporción entre la altura y la anchura, y el arco con la luz, se tiende a la
horizontalidad y a la escala humana, para crear un espacio unitario. Reaparece el retrato, el desnudo, principalmente
mitológico, y el paisaje, todo ello idealizado.
No es una copia de la antigüedad, sino su interpretación. Se busca el realismo, pero se idealiza la naturaleza, se trata
de un arte burgués. En el Renacimiento el hombre recupera su protagonismo como primer objeto artístico, según la
tradición grecorromana. El hombre es la obra más perfecta de Dios. Se recupera el retrato y la naturalidad sin
hieratismo, de la mano de la nueva burguesía.
Se pinta la figura humana independientemente de lo que represente, Virgen o cortesana, Apolo o Cristo, lo que importa
es la figura humana. El tema interesa poco, pero sí lo bello frente a lo representativo.
El objeto del arte es el mundo natural, la imagen del mundo que se identifica con la civilización. Hay un nuevo
humanismo y una mentalidad burguesa que busca al hombre ideal en equilibrio con la naturaleza.
En su última etapa, cuando están conseguidas todas las soluciones técnicas, es cuando se pinta "a la manera de" un
maestro o de otro, corriente a la que se llama manierismo, que utilizará todos los tipos clásicos de forma alambicada
y "virtuosista".
Etapas históricas
Diferentes etapas históricas marcan el desarrollo del Renacimiento:
Quattrocento
La primera tiene como espacio cronológico todo el siglo XV, es el denominado Quattrocento, y comprende el
Renacimiento temprano que se desarrolla en Italia.
Cinquecento
La segunda, afecta al siglo XVI, se denomina Cinquecento, y su dominio artístico queda referido al Alto Renacimiento,
que se centra en el primer cuarto del siglo. Esta etapa desemboca hacia 1520-1530 en una reacción anticlásica que
conforma el Manierismo.
Mientras que en Italia se estaba desarrollando el Renacimiento, en el resto de Europa se mantiene el gótico en sus
formas tardías, situación que se va a mantener, exceptuando casos concretos, hasta comienzos del siglo XVI.
En Italia el enfrentamiento y convivencia con la antigüedad clásica, considerada como un legado nacional, proporcionó
una amplia base para una evolución estilística homogénea y de validez general. Por ello, allí, es posible su surgimiento
y precede a todas las demás naciones.
Fuera de Italia la Antigüedad Clásica supondrá un caudal académico asimilable, y el desarrollo del Renacimiento
dependerá constantemente de los impulsos marcados por Italia. Artistas importados desde Italia o formados allí, hacen
el papel de verdaderos
Características generales
Estilo
La música renacentista se caracteriza por una suave sonoridad que deriva de la aceptación de la tercera como intervalo
armónico consonante (uniéndose en esta categoría a quintas y octavas, ya admitidas en la Edad Media) y del
progresivo aumento del número de voces, todas de igual importancia y regidas por las reglas del contrapunto:
independencia de las voces, preparación y resolución de las disonancias, uso de terceras y sextas paralelas, exclusión
de las quintas y octavas paralelas, etc.
El prototipo de obra musical renacentista es una pieza vocal de textura polifónica, frecuentemente imitativa, escrita
para entre tres y seis voces de carácter cantabile; cada línea melódica o voz podía ser interpretada indistintamente con
voces reales o con instrumentos. Si bien el rango de cada línea supera apenas la octava, la extensión general del
conjunto rebasa ampliamente las dos octavas, evitándose el cruce entre las voces (que forzaba a que estas fueran
heterogéneas y contrastantes en la polifonía medieval).
El sistema melódico utilizado siguió siendo el de los ocho modos gregorianos; las características modales (opuestas a
las tonales) de la música del Renacimiento comenzaron a agotarse hacia el final del período con el uso creciente de
intervalos de quinta como movimiento entre fundamentales, característica definitoria de la tonalidad.
Géneros y formas
Música religiosa
Durante este período la música religiosa tuvo una creciente difusión, debida a la exitosa novedad de la impresión
musical, que permitió la expansión de un estilo internacional común en toda Europa (e incluso en las colonias
españolas en América). Las formas litúrgicas más importantes durante el Renacimiento fueron la misa y elmotete.
La misa cubría el ciclo del ordinario (Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus-Benedictus y Agnus Dei) y se le solía dotar
de unidad al basarse en material preexistente. Para ello se seguían dos procedimientos de composición principales:
Misa de cantus firmus: el autor toma una melodía preexistente, bien procedente delcanto llano o bien de alguna
canción profana, o incluso popular, y la sitúa en una de las voces, habitualmente la llamada Tenor. Las otras
voces son creadas ex novo, completando una textura generalmente a cuatro voces, y son llamadas Cantus o
Superius, Contratenor Altus (luego Altus) y Contratenor Bassus (luego Bassus). De estas denominaciones
proceden los nombres actuales de las voces según sus tesituras. La misa de cantus firmus es típica del siglo XV;
ejemplos de ella son las innumerables basadas en la canción L'homme armé, tales como las de Dufay, Busnois,
Ockeghem, Guerrero, Morales, Palestrina...
Una variante de este tipo de misa es la de paráfrasis, en la que la melodía preexistente es fragmentada y repartida
entre las cuatro voces, como ocurre en la Misa Pange Lingua de Josquin Desprez.
Misa parodia o de imitación: el compositor toma un motete o una canción polifónica anterior (propio o de otro
autor), este ya de tipo polifónico, y utiliza el material melódico y armónico: motivos de imitación, cadencias típicas
o a veces incluso fragmentos completos, pero reelaborando el material, añadiendo motivos y a veces voces nuevas,
y siempre, naturalmente, cambiando el texto. Este es el procedimiento habitual en el siglo XVI, como ejemplifican
la Misa Malheur me bat de Josquin Desprez, basada en una canción de Ockeghem, o la Misa Mille
regretz de Cristóbal de Morales, basada a su vez en una canción de Josquin.
El motete renacentista era una pieza polifónica de texto sacro y en latín. Deudor en un principio del motete medieval,
del cual procedía, pronto asumió una continua textura imitativa de voces de igual importancia (en número cada vez
mayor: cuatro en el siglo XV, cinco o seis a finales del XVI), con frases musicales imbricadas y nuevos motivos para
cada frase textual. En el motete el autor generalmente creaba material puramente original, sin tomar préstamos ajenos
como en la misa. En el siglo XVI se desarrollan amplios motetes bipartitos y, en la escuela veneciana, los policorales,
para ocho o incluso doce voces. Ejemplos sobresalientes de motete renacentista son el Ave María de Josquin o
el Lamentabatur Jacob de Morales.
Géneros sagrados importantes, ya en lengua vernácula, fueron el villancico religioso español, el madrigal espiritual,
la lauda italiana y elcoral luterano.
Música instrumental
De modo paralelo a la extensión del rango vocal de la polifonía, los instrumentos ampliaron su tesitura creándose
familias completas de cada modelo; cada tamaño era nombrado con el nombre de la voz equivalente: así, por ejemplo,
se crean flautas de pico soprano, alto, tenor y bajos de varias tallas, y un proceso semejante siguen instrumentos de
cuerda como las violas da gamba, de metal como lossacabuches o de madera como las chirimías.
Los instrumentos participaban junto con las voces en la ejecución de la música polifónica; por ejemplo, está
perfectamente documentada la presencia regular de ministriles (flautas, cornettos, sacabuches, chirimías y bajones)
en las catedrales ibéricas del siglo XVI. Además, mucha música polifónica se ejecutaba de forma puramente
instrumental, fuera en conjuntos homogéneos (llamadosconsorts), en grupos que combinaban instrumentos de
diversas familias o sobre instrumentos propiamente polifónicos, como el órgano, el virginal, el arpa, el laúd o, en
España, la vihuela.
Eran habituales los conjuntos domésticos de instrumentistas aficionados. Frecuentemente esos músicos amateur (e
incluso muchos profesionales) eran incapaces de leer la notación musical convencional, por lo que la música
instrumental solía escribirse en un sistema de escritura peculiar para cada instrumento, llamado tablatura: hay así
tablaturas renacentistas específicas para tecla, laúd, arpa, vihuela, etc. El laúd, derivado del al'ud medieval, se
convirtió pronto en el instrumento doméstico solista más popular en Europa. De diversos tamaños y forma de pera, se
fabricaba con gran diversidad de materiales, tratados con extrema exquisitez artesanal. Tenía una cuerda simple y
cinco dobles y el clavijero vuelto hacia atrás; permitía ejecutar acordes, melodías, escalas y gran número de
ornamentos, y se utilizaba como instrumento solista, con el canto y en conjuntos de cámara. La vihuela de mano fue
su equivalente español.
La relativa escasez de fuentes de música específicamente instrumental (por comparación con la abundancia de fuentes
vocales, y especialmente considerando el siglo XV) no debe llevar a la errónea conclusión de que su uso fuera poco
habitual o su nivel técnico bajo: los primeros tratados de enseñanza de cada instrumento (como los que
dedican Ganassi a la flauta de pico y Diego Ortiz a la viola da gamba) denotan un muy alto nivel técnico y musical; sin
embargo, la técnica instrumental solía transmitirse oralmente y su música específica era raramente escrita: era
habitual la improvisación, fuese directa o sobre material vocal preexistente (disminución). Gracias a los tratados de la
época se conocen, también, problemas de afinación, de altura, temperamento u ornamentación. Uno de los primeros
libros de este tema aparecidos fue el Musica getutscht und ausgezogen (Resumen de la música en alemán), obra de
Sebastian Virdung de 1511.
Las principales formas instrumentales de la época fueron:
Formas derivadas de modelos vocales: al tocar habitualmente los instrumentistas piezas vocales, compusieron
formas similares, si bien sin texto: del motete derivaron piezas polifónicas imitativas, llamadas ricercare, fantasía
o tiento, mientras que de la chanson derivó la canzona, generalmente más viva y más dividida en secciones que los
anteriores.
Danzas: una de las funciones tradicionales de los instrumentistas era, naturalmente, el acompañamiento de la
danza. Solían estar escritas a cuatro voces, en una sencilla textura homofónica. Hay abundantes ejemplos de
danzas de todo tempo y compás, como la bajadanza, la pavana, la gallarda, la alemanda o la courante.
Formas improvisatorias: los músicos anotaban a veces sus improvisaciones más logradas. Podía tratarse bien de
puras improvisaciones para un instrumento polifónico (toccata, preludio, de nuevo tiento), bien de variaciones
melódicas ornamentales sobre una o varias voces de un modelo vocal preexistente (recercada, disminuciones) o
bien de largas series de variaciones sobre un basso ostinato muy conocido, como la romanesca, el Conde Claros,
el passamezzo antiguo o el passamezzo moderno.
Teoría y notación
Las composiciones del Renacimiento estaban escritas únicamente en partichelas; las partituras generales eran muy
raras, y las barras de compás no se usaban. Las figuras eran generalmente más largas que las usadas en nuestros
días; la unidad de pulso era lasemibreve, o redonda. Como ocurría desde el Ars Nova cada breve (cuadrada) podía
equivaler a dos o tres semibreves, que podría ser considerada como equivalente al compás moderno, aunque era un
valor de nota y no un compás. Se puede resumir de esta forma: igual que en la actualidad, una negra puede equivaler
a dos corcheas o tres que se escribirían como un tresillo. En la misma lógica se puede tener dos o tres valores más
cortos de la siguiente figura, la mínima (equivalente a la moderna blanca) de cada semibreve. Estas diferentes
permutaciones se denominan tempus perfecto/imperfecto según la relación de breve-semibreve
y prolaciónperfecta/imperfecta en el caso de la relación semibreve-mínima, existiendo todas las combinaciones
posibles entre uno y otro. La relación tres-uno se llamó perfecta y la dos-uno imperfecta. Para las figuras aisladas
existían reglas que reducían a la mitad o doblaban el valor ("imperfeccionaban" o "alteraban" respectivamente) cuando
estaban precedidas o seguidas de determinadas figuras. Las figuras con la cabeza negra (como las negras) eran menos
habituales. Este desarrollo de la notación mensural blanca es el resultado de la popularización del uso (sustituyendo
al pergamino) del papel, más débil y que no permitía el rasgado de la pluma para rellenar las notas. La notación de la
época precedente, escrita en pergamino, era negra. Otros colores, y más tarde, el relleno de las notas (ennegrecimiento)
fueron usados para indicar imperfecciones o alteraciones, etc.
Contexto social
El ascenso de la burguesía como clase social, las ideas del Humanismo (incluyendo la revalorización de las artes como
puro disfrute personal) y el invento de la imprenta produjeron una extraordinaria y nueva difusión de la música culta.
Esta pasó de ser un privilegio sólo al alcance de la nobleza y el alto clero, y ejecutada exclusivamente por profesionales,
a ocupar también un lugar en el ocio de las clases medias, que consumían la amplia literatura musical profana
publicada en toda Europa para uso casero de aficionados: canciones polifónicas en Francia, libros de vihuela y
villancicos en España, madrigales en Italia e Inglaterra... Tocar un instrumento musical pasó de ser tarea propia de
menesterosos a refinado pasatiempo de las clases altas, recomendado incluso por Maquiavelo enEl Príncipe.
Historia y evolución
Los dos siglos abarcados por el estilo renacentista suelen ser históricamente divididos en cinco generaciones de
compositores.
Primera generación: las escuelas inglesa y borgoñona (1410-1450)
La influencia del nuevo estilo inglés (John Dunstable, Leonel Power), basado en el uso de terceras y sextas como
consonancias (practicadas de forma improvisada y sistemática en el fauxbourdon), hizo que fueran desapareciendo los
rasgos de la música medieval tardía, tales como la isorritmia y la sincopación extrema, resultando un estilo más
límpido y fluido. Si bien se perdió complejidad rítmica, se ganó en vitalidad rítmica y el empuje armónico cadencial se
convirtió en un aspecto importante hacia mediados del siglo.
Es en esta época cuando fueron gradualmente establecidas las reglas del contrapuntoacadémico, aún hoy de algún
modo vigentes en la enseñanza escolástica, tales como la prohibición de quintas y octavas paralelas y la restricción de
las directas. Los más notables autores de este tiempo estuvieron en la órbita del ducado de Borgoña (que incluía
también tierras de las actuales Holanda, Bélgica y el norte de Francia), comoGuillaume Dufay y Gilles Binchois. Sus
misas presentan ya voces de similar importancia, texturas a cuatro voces, imitaciones y control de la disonancia; sin
embargo en sus chansons podemos reconocer aún ciertos rasgos medievales, como las formas trovadorescas
(rondeau, virelay, ballade), la textura a tres voces de las que las dos inferiores se cruzan y parecen instrumentales...
Incluso sus motetes, como el célebre Nuper rosarum flores de Dufay (escrito para la inauguración de la cúpula de la
catedral de Florencia de Brunelleschi) presentan aún isorritmia y otros rasgos ya obsoletos.
La segunda generación franco-flamenca (1450-1480)
En la generación de Antoine Busnois y Johannes Ockeghem se afianzaron las nuevas reglas del contrapunto,
consolidándose la polifonía imitativa en un estilo erudito de frases larguísimas y sofisticadas. Se usaron extensamente
las técnicas del canon, convencional o mensural (Ockeghem incluso compuso una misa, la Prolationum, en la cual
todas las piezas se derivaban canónicamente a partir de una sola línea musical), resultando un complejo estilo que se
puede quizás correlacionar con el detallismo imperante en la pintura y la arquitectura de la época.
La tercera generación franco-flamenca: el estilo internacional (1480-1520)
Todavía en torno a 1500 los mejores compositores surgen de las actuales Bélgica y norte de Francia, fruto de una larga
tradición local que exportaba maestros de capilla a toda Europa, y especialmente a Italia: Compère, Agricola, Obrecht,
Isaac, Mouton, de la Rue... Aparece así uno de los mayores genios de la historia musical, Josquin des Prez, cuyo estilo
claro, limpio y elegante se convierte en modelo de estilo polifónico para toda Europa: cadencias claras y frecuentes,
secciones a dos o tres voces, pasajes homofónicos que subrayan el texto, clara articulación general de la forma, líneas
melódicas equilibradas y de apariencia sencilla... Gracias a su enorme influencia y a la imprenta se consolidará un
estilo internacional común en Alemania, Italia, España, Francia e Inglaterra. Entre las muchas obras maestras de
Josquin, de todos los géneros, cabría destacar la Misa Pange Lingua.
Durante las décadas de inicio del siglo XVI la convención musical de un tactus (pensemos en el moderno compás) de
dos semibreves=una breve comenzó a ser tan común como el de tres semibreves=una breve, como había sido habitual
hasta entonces.
La cuarta generación (1520-1550)
Entrado ya el siglo XVI el estilo internacional (fuertemente influenciado por Josquin) se impone en la música religiosa,
si bien autores como el español Cristóbal de Morales oNicolas Gombert tienden a aumentar el número de voces
(típicamente cinco), homogeneizar la textura, alargar frases y ocultar las cadencias, volviéndose de algún modo así a
las maneras más complejas y refinadas de Ockeghem.
Es en esta época cuando se consolidan los estilos locales de la música profana: aparecen el nuevo madrigal italiano
(Festa, Arcadelt, Verdelot) y la chanson parisina (con frecuencia homofónica, y muchas veces onomatopéyica y
humorística). En España se publican libros para vihuela que incluyen canciones para voz con acompañamiento
(Narváez, Fuenllana, Milán, Mudarra...).
La quinta generación (1550-1600)
Teniendo entonces el oficio de músico (cantor, maestro de capilla, organista, ministril...) una gran dependencia de la
Iglesia, la convulsión provocada por la Reforma protestante y la Contrarreforma afectó de lleno al estilo musical.
Pasado el peligro de supresión de la polifonía (que sí se ejecutó entre algunos reformistas radicales), el concilio de
Trentodesalentó la excesivamente compleja por impedir la comprensión del texto, fomentando la homofonía y en
general la claridad. Giovanni Pierluigi da Palestrina vino a cultivar un fluido estilo de contrapunto libre en una densa y
rica textura en la cual las disonancias eran seguidas por consonancias en cada pulso, y los retardos eran muy
habituales. Este estilo quedó fijado como modelo para la música religiosa de su tiempo (aunque quizás no tanto como
ha querido ver la historiografía decimonónica), y desde entonces para la enseñanza del contrapunto académico.
Coetáneos de Palestrina fueron algunos de los polifonistas más reconocidos por la posteridad:Orlando di Lasso, Tomás
Luis de Victoria y William Byrd.
En este período, el tactus era generalmente de dos semibreves por breve, con tres por breve para los efectos especiales
y las secciones culminantes; se trataba de una revocación casi completa de la técnica que había prevalecido en el siglo
anterior.
La disolución del estilo renacentista
Diversas razones, algunas de origen puramente musical y otras ideológicas (las reformas religiosas, el intento de
recreación del teatro griego por los humanistas en la ópera) causaron las progresiva descomposición del estilo musical
típico del Renacimiento: la policoralidad, el estilo concertante, la creación de la monodia y la consiguiente aparición del
bajo continuo disolvieron la textura polifónica, mientras el cromatismo extremo y las tendencias tonales (como las
quintas como movimiento entre fundamentales) rompían el sistema modal diatónico.
La policoralidad
En Venecia, desde 1534 hasta aproximadamente 1600, se desarrolló el impresionante estilo policoral, que dio a Europa
algunas de las más espléndidas composiciones musicales de aquellos tiempos, con los múltiples coros de cantantes,
metales y cuerdas en diferentes espacios de la Basílica de San Marcos de Venecia (ver Escuela Veneciana). Estas
múltiples combinaciones, que contenían ya el germen del estilo concertante, se difundieron por toda Europa en las
décadas posteriores, empezando por Alemania y propagándose poco después a España, Francia e Inglaterra, marcando
el principio del cambio estilístico que conduciría al Barroco musical.
La monodia acompañada
Más comúnmente llamada hoy melodía acompañada, se creó en Florencia, donde hubo un intento de revivir el drama y
el estilo musical de la antigua Grecia mediante la monodia, un canto declamado sobre un acompañamiento
instrumental simple (similar ya al bajo continuo); el contraste con el estilo polifónico entonces dominante era absoluto.
Inicialmente la monodia fue utilizada sólo en la música profana. Estos músicos fueron conocidos como la Camerata
Florentina.
El manierismo
A finales del siglo XVI, acabando el Renacimiento, se desarrolló un estilo manierista radical. En música profana,
especialmente en el madrigal, había una tendencia hacia la complejidad y hacia el cromatismo extremo (como se
observa en las madrigales de Luzzaschi, Marenzio, y Gesualdo). Musica reservata es un término que se refiere a un
estilo o a una práctica musical a cappella de la época tardía, principalmente en Italia y el sur de Alemania, asociado al
refinamiento, cierta exclusividad y una intensa expresión emocional del texto cantado. Además, en muchos
compositores se observa una división en sus propios trabajos entre la primera práctica (observancia de las reglas
estrictas del contrapunto) y segunda práctica (música del nuevo estilo) durante la primera parte del siglo XVII.
Tendencias conservadoras
Es esta época tardorrenacentista la que ve nacer la llamada Escuela Romana. Muchos de sus compositores tenían una
conexión directa con el Vaticano y con la capilla papal, aunque trabajaron en otras iglesias; los compositores romanos
eran estilísticamente más conservadores que los de la Escuela Veneciana. El origen de la Escuela Romana
fue Giovanni Pierluigi da Palestrina, cuyo nombre ha sido asociado por más de 400 años con la tranquila, clara y
perfecta polifonía.
El breve pero intenso florecimiento del madrigal en Inglaterra, sobre todo entre 1588 y 1627, es conocido como la
Escuela Madrigalística Inglesa. Los madrigales ingleses eran a cappella, predominantemente ligeros en estilo, y
generalmente empezaban como copias o traducciones directas de los modelos italianos. La mayoría fueron escritos
para entre 3 y 6 voces.
En Inglaterra; Enrique VIII (1509 - 1547) rompió con Roma en el año 1534 constituyendose el mismo el líder de la
iglesia anglicana. El echo que produjo esta
ruptura fue el divorcio de su primera esposa, Catalina de Aragón, para casarse con Ana Bolena.
La música religiosa sufrió un empobrecimiento en este país, eliminándose la misa.
Y solo se utilizaban como cantos para los servicios religiosos llamados anthems.
forma también polifónica a cuatro voces cantada en inglés.
La ciudad más importante y comercial de Italia era Venecia, desde el siglo X, tenía un papel destacado en la historia
musical de Europa. En la famosa catedral de San Marcos había dos órganos situados en las galerías del coro, uno
enfrente del otro.
Esta disposición sirvió para que los venecianos escribiesen obras para dos o más coros separados. Estas piezas en
estilo policoral (música para más de un coro) utilizaban mucho el eco y la imitación.
Un coro cantaba una frase y el otro repetía lo mismo, o se alternaban en las frases:
el resultado era un efecto estereofónico que potenciaba todo tipo de contrastes…
Este tipo de obras fueron compuestas para instrumentos solos, y fue el precursor del posterior estilo barroco.
Giovanni Gabrieli (Venecia, 1555 - 1612):
Sobrino del compositor Andrea Gabrieli, fue el discípulo preferido de su tío. Muchas de las obras escritas por Giovanni
Gabrieli fueron compuestas pensando en la sonoridad de la gran basílica de San Marcos de Venecia, donde trabajó
como organista y maestro de capilla desde el año 1585 en el que ganó la plaza por concurso.
El extraordinario refinamiento de la corte de los dux de Venecia, en la cual sirvió, le dio muchas oportunidades de
componer obras de gran envergadura, con dobles y hasta triples coros, ya que en el año 1586 se añadió a la basílica
una tercera plataforma con un tercer órgano.
La música profana:
Uno de los compositores más viajeros y más prolífolicos de los inicios del Renacimiento fue Josquin Des Prés. (era
francés) estuvo al servicio de los grandes mecenas italianos (como los Sforza de Milán y el Papado de Roma). Este era el
primer compositor que se atrevió a reflejar en su música sus sentimientos y emociones, y eso lo diferenciaba
claramente de todos sus antecesores medievales, por eso destacó.
El madrigal era la forma musical profana por excelencia, esta palabra deriva de mandriale (mandría significa rebaño);
equivaldría a pastoral (obra musical o literaria que desarolla un tema pastoril). La base de esta forma musical es el
poema que le sirve de texto y al cual está plenamente sometida la música. El modelo lírico a seguir fue el poeta
Petrarca, ya que todos sus versos fueron interpretados con música.
En cambio en Francia en vez del madrigal, se cultivó la chanson. A veces se utilizaban sonidos onomatopéyicos con
finalidad descriptiva como es el caso de Climent Janequin.
Los compositores más representativos de madrigales fueron: Adrian Willaert (1490 - 1562) , Cipriano de Rore (1515 -
1565) , Orlando di Lasso (1532 - 1594) , Luca Marenzio
(1553 - 1599) y Carlo Gesualdo da Venosa (1560 - 1613). El enlance con el Barroco se encuentra en las obras de
Claudio Monteverde (1567 - 1643).
Enrique VIII, en Inglaterra se potenció más la música profana que la religiosa, y los compositores ingleses se dedicaron
a seguir las pautas marcadas por el madrigal italiano.
Algunos representantes del madrigal inglés fueron: Thomas Morley (1557 - 1602), John Dowland (1562 - 1626) y
Thomas Weelkes (1575 - 1623).
Durante el reinado de Isabel 1 todas las artes se vieron protegidas y la música vivió uno de sus momentos álgidos.
Surgieron formas emparentadas con madrigal italiano y con el balleto (pieza ligera de danza que utilizaba a menudo el
estribillo “fa-la-la”).
La imprenta ayudó mucho a difundir las nuevas músicas por los diferentes países.
Octaviano dei Petrucci (1466 - 1536) mejoró los tipos de imprenta existentes. Era considerado como el primer editor
comercial de música. (primera edición data de 1501).
Los libros de música de esta época se pueden encontrar en muchas bibliotecas europeas, a las que llegaban con las
capillas de los nobles que viajaban a menudo.
Los libros son conocidos por el lugar en el que se encontraron: Cancionero de Upsala, Cancionero del Duque de
Calabria, Cancionero de la Biblioteca Colombina, Cancionero musical de Palacio, etc.
En el Cancionero musical de Palacio se encuentran, entre muchas obras, villancicos de uno de los grandes autores del
Renacimiento español: Juan del Encina.
La Edad Media
Introducción
Se dice que la Edad Media, comenzó a partir de la caída del Imperio romano, de Occidente, y acaba en el [Link], a partir
del Renacimiento. Se considera a la Edad Media como un período de estancamiento cultural, que se sitúa entre la
magnífica Antigüedad Clásica, y el Renacimiento. A pesar de esto, actualmente se la considera como uno de los
períodos más importantes de la evolución de Europa.
Hay tres sucesos que enmarcar este período, son los siguientes: Terror del año 1.000, las peregrinaciones y el
feudalismo.
El hecho de que las personas pensaran que el mundo se acabaría en el año 1.000, dio lugar a numerosas
peregrinaciones a las ciudades santas y a que el pueblo se refugiara en la religión. Su vida giraba en torno a esta. Esto
fue debido a la invasión de los normandos y los musulmanes en Europa, pensaban que el fin del mundo llegaba. Todo
esto se tradujo en un claro y largo predominio de la música litúrgica, que alcanzó a partir del siglo XI un gran nivel de
profundidad expresiva. De este modo surgió el canto monódico cristiano cuya máxima expresión fue el Gregoriano. La
melodía, cantada al unísono traducía el sentimiento religioso por la propia fuerza de su elocuencia, no necesitaba
apoyos armónicos ni rítmicos. Con estos elementos los músicos de la época supieron crear una música grandiosa y
bellísima que encajaba a la perfección con las grandes iglesias en las que se cantaba. Ésta monodía cristiana creó
también los primeros sistemas de notación musical, llamados neumas. Poco a poco estos sistemas se fueron
perfeccionando y homogeneizando hasta dar lugar al pentagrama y en las 7 notas clásicas cuyo nombre deriva de las
primeras sílabas de los versos a un himno a San Juan. Los himnos, las antífonas y más tarde las misas fueron las
formas propias del arte religioso Medieval. Pero el predominio de este no significa que la música profana no tuviese su
lugar y viviera su propia evolución. Los trovadores, juglares o ministriles de la Edad Media, narraban en versos
cantados las hazañas bélicas de los caballeros y los elevados sentimientos de amor de los jóvenes. La poesía
trovadoresca he llegado hasta nosotros; mucho menos lo ha hecho la música que acompañaba a esta poesía. Pese a
ello conocemos los nombres de algunos trovadores: uno de los más célebres fue el rey de Inglaterra, Ricardo Corazón
de León, y algunas melodías. La música trovadoresca conservó algo de la importancia rítmica y creó sus propias
formas: baladas, rondó, lai, virelai, etc. El apoyo de los aristócratas hacía posible mayor o menor atracción de los
compositores e intérpretes musicales en la vida cultural de su entorno y algunas cortes Flamencas italianas y
alemanas destacan por el nivel de sus expresiones musicales.
Los artistas en general tenían un estatus servil y vivían en medio de una gran inseguridad económica y sometidos a la
tiranía del gusto, no siempre refinado, del conde, duque al que servían.
La música polifónica
La polifonía consiste en la ejecución simultánea de varias líneas melódicas en una misma pieza. El origen de la
polifonía viene de la evolución del canto gregoriano y de toda la música posterior que va ligada al nacimiento y
perfeccionamiento de la escritura musical.
No se sabe a ciencia cierta como se empezó a practicar la polifonía. Pudo ser cuando niños y adultos cantaban juntos,
aquí se produce la polifonía debido a que la voz de los niños y la de las mujeres es una octava más alta que la de los
hombres.
Una de las primeras formas polifónicas es el organum, que consiste en añadir una melodía nueva sobre la melodía
gregoriana, a la cual sigue en paralelo a una distancia fija que puede ser de una 5ª descendente o de una 4ª
ascendente.
Otra forma el contrapunto, en el que cada voz tiene una misma cantidad denotas de igual duración, pero de diferente
altura.
Otra forma es el motete, que es una forma de polifonía religiosa que tuvo gran importancia a partir del [Link] y que
supuso que la polifonía se extendiera definitivamente. Éste consiste en la interpretación simultánea a dos, tres o
cuatro voces, de un texto, de una música y lógicamente de un ritmo diferente para cada voz.
Las Cántigas
Son canciones monódicas de origen galaico-portugues, de los siglos XI, XII y XIII, de carácter profano o religioso.
Provienen del arte trovadoresco que surge en Francia durante la Edad Media.
De todos los cancioneros que aparecieron en aquella época con cántigas de amor y burla, se ha perdido casi todo. Sólo
se han conservado seis de las siete Cántigas de Amigo, del trovador gallego Martín Codax del s. XIII, de las cuales la
más conocida es Ondas de mar de Vigo, algunas piezas de trovadores catalanes y la colección más importante,
conocida como las Cántigas de Santa María del rey Alfonso X el Sabio. Esta obra, la más importante de la lírica
española. Contiene 417 canciones en lengua culta gallega. Se dividen en dos clases: las cántigas de miragres, que
relatan milagros o favores de nuestra Señora, y las cántigas de lloor, que son un canto de alabanza a la Virgen.
El origen de estas cántigas es diverso: unas procedían de modelos anteriores de carácter litúrgico y popular, como
secuencias, lais y melodías de sabor gregoriano y otras estaban compuestas por el propio rey o sus colaboradores. Los
milagros que relatan solían ser sucesos locales de carácter milagroso o histórico, o episodios legendarios que procedían
de Europa a través de cancioneros que el mismo rey podía haber conocido.
PERCUSIÓN
Tamboril. Tambor pequeño que se toca con un solo palillo.
Címbalo. Instrumento de percusión, parecido a los platillos, usado por los griegos y romanos.
INSTRUMENTOS DE VIENTO
Dulzaina. Instrumento músico de viento de carácter popular. Sus características son afines a las del oboe; tubo de
madera de sección cónica con agujeros y provisto de lengüeta doble de caña. Es de la familia del oboe, pero con un
sonido penetrante.
Flauta. Instrumento músico de viento en forma de tubo cilíndrico, con orificios o llaves.
Añafil. Trompeta recta morisca, usada también en Castilla.
Gaita. Instrumento músico de viento formado por una especie de odre (fuelle) al cual van unidos tres tubos de boj: uno
delgado (sopleta), por el cual se sopla para henchir de aire el fuelle; otro corto (puntero), provisto de agujeros, donde
pulsan los dedos del tañedor, y el tercero más grueso y largo (bordón o roncón), que forma el bajo continuo del
instrumento.
Cornamusa. Instrumento musical donde el aire es suministrado desde una bolsa inflada (odre) por el intérprete a uno
o más tubos de lengüeta, a través de un conducto (portaviento) por el que se sopla o por un fuelle.
El Renacimiento
Introducción
La palabra Renacimiento quiere decir "volver a nacer" y lo que se hace en esta época es fijarse de la antiguas culturas
de Grecia y Roma para crear nuevas composiciones, no solo musicales, sino también arquitectónicas, literales...., todo
lo relacionado con el arte.
La Iglesia pasa de estar en un primer plano en la Edad Media, a un segundo plano en el Renacimiento. Al hombre ya
no le preocupa tanto la religión, se preocupa más por sí mismo, de aquí nace el Humanismo. Este movimiento hizo que
la gente pensante juzgase sus vidas, obras de arte, costumbres y estructuras políticas y sociales por las normas de la
antigüedad.
El Renacimiento consideró la evolución ya apuntada en el siglo anterior, y aportó algunos cambios. La música profana
adquiere más importancia y se desarrolla con gran fuerza la forma operística, se crean nuevos instrumentos como el
clavicorido y el clavicémbalo entre ellos se refuerzan los aspectos rítmicos de la música, se libera y se perfecciona la
armonía (disonantes) y predominan los elementos cromáticos.
En esta época las formas musicales más difundidas fueron el motete, la misa, la canción polifónica y el villancico
(como aportación española). Entre los compositores, la figura más destacada fue Joaquín des Pres, que cultivó tanto la
música religiosa como la profana.
Hubo un hecho que marcó mucho a la música, ya que la división religiosa dejó huella también en la música. Entre los
reformadores alemanes y centroeuropeos se entendió que la música tenía una gran importancia para los actos
religiosos de la nueva Iglesia; los protestantes tendieron hacia una música coral, no polifónica y el texto en lengua
vulgar que podía ser cantada por el pueblo.
La respuesta católica a estos planteamientos musicales, se dio en el Concilio de Trento, que pretendió regular la
música religiosa de los católicos con formas en las que predominaban la dureza y la gravedad, renunciando, por lo
menos, a la polifonía. La música polifónica no pudo ser finalmente rechazada y las decisiones no fueron seguidas al pie
de la letra. No obstante, algunas de las recomendaciones de los obispos católicos sí dejaron su huella en la música
religiosa como, por ejemplo, las que insistían en la necesidad de que los textos cantados debían resultar reconocibles
para los fieles.
Por otro lado, el [Link] fue el momento en el que la música instrumental despertó un verdadero interés entre los
compositores. La música de instrumentos sin acompañamiento de voz se empleó, de manera especial, para el baile y
su aparición estuvo muy unida al interés por la música de las refinadas y cultas minorías de las cortes y de las
familias más ricas de Europa.
Instrumentos renacentistas
La posesión de instrumentos se veía como un símbolo de riqueza: se conservan algunos que son verdaderas obras de
arte. Los compositores no suelen especificar en la partitura el instrumento, con lo que la instrumentalización es libre,
al azar.
Ya empieza ha haber orquestas, pero aún no existe como agrupación tímbrica. Sólo hay un criterio para agrupar los
instrumentos, y es por medio de su potencia, con lo que existirán dos tipos:
Conjuntos de música alta: que estarán constituidos por aquellos instrumentos de sonido potente y brillante, como los
de viento y los de percusión. Se utilizan para tocar al aire libre, en fiestas y procesiones.
Conjuntos de música baja: que se usan para interiores, y para tocar música en la intimidad. Están constituidos por
los instrumentos de sonido suave, como los de cuerda y los de viento de sonido más delicado.
Algunos de estos instrumentos son: el Serpentón, el sacabuche que dará origen al trombón de baras o a la trompeta, la
bombarda, el laúd, el cornetto, la viola de gamba, el chirimías que dará origen al oboe, la flauta soprano, la flauta
baja, antecesora del fagot. También es muy importante el clavicémbalo del que vamos a explicar algo mas.
Clavicémbalo o Clave. (en italiano, cembalo; en francés, clavecin), instrumento de teclado y cuerdas en el que éstas se
puntean para producir el sonido. Se desarrolló en Europa en los siglos XIV o XV y fue ampliamente utilizado desde el
siglo XVI hasta el final del XVIII, cuando fue sustituido por el piano. En el siglo XX el clave ha revivido para la
interpretación de música de los siglos XVI al XVIII, así como para nuevas composiciones. La cualidad del sonido
incisivo de las cuerdas metálicas al puntearse añade claridad a las líneas melódicas. El clavicémbalo es
particularmente apropiado en la interpretación de música contrapuntística, en la que aparecen dos o más líneas
melódicas interpretadas simultáneamente, como la de Johann Sebastia Bach y sus contemporáneos.
Compositores del Renacimiento
Juan del Encina. Vivió entre los siglos XV y XVI y en su producción destacaron las oras de corte popular, como los
villancicos y las canciones (de tema pastoril) en los que demostró un gran dominio de los recursos dramáticos y
literarios. Su capacidad como músico instrumental la desarrolló en madrigales cultos de tendencia italiana.
Cristóbal Morales. (1500-1553). Fue director del coro de la catedral de Toledo y dominó la polifonía. Su obra fue
conocidísima e toda Europa y hoy se le considera como uno de los grandes maestros del contrapunto.
Antonio Cabezón. (1510-1566). Fue ciego desde muy joven, pero su arte le permitió llegar a ser músico de cámara de
Carlos V y organista de Felipe II. Dedicó su obra al órgano y al clavicordio, logrando composiciones de gran belleza
musical, en base a pequeñas variaciones que fueron un adelanto de lo que la variación melódica llegaría ser. Su
influencia en la música internacional posterior fue enorme y es, por ello, un figura de primer orden.
Orlando di Lasso. (1532-1594). Fue uno de los máximos representantes de la música flamenca, con un producción
ingente que supera el millar de composiciones. Trabajó en todas las formas musicales de su época, pero destacó, cobre
todo, por sus madrigales, que en el estilo flamenco no serían superados.
Tomás de Vitoria. (1548-1611). Se educó musicalmente en Roma, con Palestrina, a quien igualaría como artista. Fue
músico de Felipe II y creador de un estilo marcado por la austeridad y los valores expresivos, que encajó perfectamente
con el espíritu contrarreformista del ambiente escurialense. Su obra polifónica la dedicó íntegramente a la música
religiosa y es uno de los pocos compositores de su tiempo que no se sintió interesado por la música profana. Vitoria es,
probablemente, uno de los músicos españoles más grandes de todos los tiempos.
Giovanni Pierluigi da Palestrina. Compositor italiano, reformador de la música religiosa y una de las grandes figuras de
la polifonía. Ingresó en la escolanía de Santa María, la mayor de Roma, a los doce años y allí conoció a las obras de
compositores franco-flamencos e italianos de la época. En 1544 fue nombrado organista de la catedral de su ciudad
natal, y tras años más tarde se casó con Lucrecia Gori. El Papa Julio III, que había sido arzobispo de la ciudad de
Palestrina, llamó a Roma a su antiguo organista y le nombró maestro del coro de niños de la Basílica de San Pedro. El
Papa Paulo IV le despidió por ser casado, pero volvió a ingresar en la Basílica ocupando el cargo durante 23 años. Su
obra comprende más de 200 composiciones religiosas, salmos, himnos, misas y madrigales, entre las que destaca
laMisas de Papa Marcelo y el Stabat Mater. Fue llamado el Príncipe de la música.
LA MÚSICA EN EL RENACIMIENTO
El Renacimiento abarca los siglos XV y XVI. Es una etapa de gran desarrollo económico y cultural en la que se planteó
una nueva forma de ver al mundo y al ser humano: se pasó del teocentrismo (Dios es el centro del Universo y todo se
explica a través de él) al antropocentrismo (que pone al hombre como punto de referencia para todas las cosas).
El Renacimiento significó un período de sorprendente despertar cultural. Fue la era en que el arte, la arquitectura, la
literatura y la música comenzaron a florecer más allá de las sombrías limitaciones impuestas por la Iglesia.
Algunas de las características culturales de esta etapa son:
• La finalidad de las obras de los artistas ya no es la alabanza a Dios sino que buscan como fin la belleza y el placer de
los sentidos.
• El nacimiento de la imprenta, que permitirá un mayor desarrollo de la cultura en todos sus ámbitos.
• El concepto de autor: dejamos atrás al artesano anónimo de la Edad Media para hablar a partir de ahora de artistas
que firman sus obras.
• Vuelta a los ideales clásicos: el periodo de la Edad Media es visto por los renacentistas como una época oscura y sin
interés artístico, por lo tanto, van a despreciar el arte de ese periodo para tomar como referencia el arte clásico
sobretodo de Grecia y Roma.
Dentro del ámbito de la música se darán las siguientes características:
• Aumenta la cultura musical: surge una clase media culta que se interesó por la música y por aprender a tocar algún
instrumento, actividad que empezó a ser considerada como un elegante gesto de sociedad.
• La invención de la imprenta permite que se empiecen a imprimir las primeras partituras y libros sobre instrumentos
y teoría musical por lo que mucha gente va a poder acercarse al mundo de la música y aprender a tocar un
instrumento.
• Continúa el desarrollo de la polifonía, aumentándose su complejidad.
• Importancia de la música profana e instrumental. Por primera vez en la historia se va a componer música
instrumental pura, sin ningún otro fin que el deleite del oído, y poco a poco irá ganando prestigio y relevancia. Este
tipo de música evolucionará en ámbito profano ya que la Iglesia continúa con su prohibición del uso de instrumentos
en los actos religiosos.
• Profesionalización de los músicos: la música cada vez es más compleja y esto obliga a los músicos a especializarse y a
dedicar su vida a este arte. Cada príncipe, duque, conde, incluso cada ciudad que se respetara, debía contar con una
orquesta que ambientara los eventos públicos o las celebraciones.
• Importancia de la danza, sobre todo entre las clases más altas, ya que en todas las celebraciones va a estar presente.
Las danzas cortesanas estaban destinadas a ser bailadas en grandes salones por todos los nobles que participaban en
la celebración (el aprender los bailes era obligatorio para los nobles), que iban ataviados con sus mejores galas. Los
grandes vestidos eran los que impedían cualquier tipo de movimiento acelerado y por tanto estos bailes van a ser
siempre muy pausados y elegantes. Algunas de estas danzas eran: pavana, gallarda, branle, zarabanda, saltarelo,
tarantela…
PARA SABER MÁS
La imprenta y la música
Los códices manuscritos desaparecieron con la introducción del papel y la imprenta, inventada por el alemán
Johannes Gutenberg hacia el año 1455.
Una colección de 96 canciones a varias voces titulada Harmonice Musices Odhecaton, editada en Venecia en 1501 por
Ottaviano de Petrucci, fue la primera colección de música polifónica impresa de la historia. Las ediciones de Petrucci
son muy preciadas por su nítida impresión. Aún hoy día, una edición de Petrucci sigue siendo uno de los más
hermosos objetos musicales que se pueden contemplar.
Sin embargo, durante casi dos siglos la música impresa fue de escasa utilidad, porque el número de copias obtenidas
en cada impresión era muy pequeño y el papel, la tinta y la impresión resultaban excesivamente caros. La copia de un
manuscrito era indudablemente más barata. Se ha estimado que únicamente la décima parte de la música compuesta
con anterioridad al año 1600 ha llegado hasta nosotros.
La profesión de músico
Durante la Edad Media, la composición musical no era propiamente una profesión, sino más bien una actividad
complementaria de algunos miembros activos de una gran iglesia o un monasterio.
Durante el Renacimiento, la creciente complejidad técnica de la polifonía, extendida ya por toda Europa y considerada
un acompañamiento insustituible de las ceremonias religiosas y políticas desarrolladas en las catedrales y los palacios,
exigía un cierto número de profesionales. Obispos y príncipes deseaban contar con la presencia estable de músicos
bien preparados y les pagaban generosamente. Así se crearon en grandes iglesias, catedrales y cortes las llamadas
«capillas musicales», formadas por un cierto número de cantores expertos presididos por el maestro de capilla, cargo
reservado a los cantores en posesión de las nuevas técnicas y capaces de enseñarlas a los miembros más jóvenes del
coro. Pagados para hacer y enseñar música, los mejores músicos se movían de una capilla a otra, atraídos por las
ventajas económicas o por el atractivo de la experiencia artística que se les proponía.
Poco a poco, los compositores tomaron conciencia de su importancia profesional.
Su técnica musical les permitía gozar de un gran prestigio, y surgieron las primeras figuras internacionales de la
música. Sin embargo, es muy poco probable que los compositores del Renacimiento se hubiesen considerado a sí
mismos compositores en el sentido que hoy damos a ese término. No hay que olvidar que, aún durante varios siglos
más, la música será solo la compuesta para una ocasión determinada, y el profesional, el compositor artesano,
componía siempre música «nueva», sin esperanzas de perdurar.
INSTRUMENTOS DEL RENACIMIENTO.
Durante el Renacimiento se compone mucha música instrumental, esto va a hacer que muchos instrumentos
adquieran una gran importancia.
Laúd: Instrumento de cuerda pulsada que ya existía en la Edad Media pero que en el Renacimiento se convierte en
uno de los instrumentos más importantes. Su caja de resonancia es plana por arriba y redondeada por abajo. Tenía
seis pares de cuerdas (cuerdas dobles) que iban desde el puente pegado en la tapa hasta las clavijas (colocadas en un
clavijero doblado en ángulo hacia atrás a continuación del mástil). Por encima del puente hay una abertura redonda en
la que se coloca una talla muy decorada o rosetón. Los trastes se situaban en el mástil y en parte de la tapa de la caja
de resonancia.
Vihuela: Instrumento de cuerda pulsada, antecesor de la guitarra, que fue muy popular en España durante el
Renacimiento, mientras que en el resto de Europa lo era el laúd. Es más pequeña que la guitarra y mucho más ligera.
Su caja de resonancia era plana y tenía seis cuerdas dobles y una simple para las notas más agudas, en total 13
cuerdas.
Clavecín: Instrumento musical con uno o dos teclados y cuerdas pulsadas. Al presionar cada tecla, una púa de pluma
de ganso, de cuervo o cóndor (llamada plectro), eleva la cuerda correspondiente, punzándola. No permitía hacer
variaciones de intensidad.
Viola da gamba: Instrumento de cuerda frotada con arco. Debe su nombre a que se sujetaba entre las piernas
verticalmente. Tenía entre 5 y 7 cuerdas, 7 trastes y orificios en la caja de resonancia con forma de “C”.
Flauta de pico:
También llamada flauta dulce. Aunque los primeros ejemplares de esta flauta, tal y como hoy la conocemos, son de la
Edad Media, este instrumento de viento de hizo muy popular durante el
Renacimiento. La flauta dulce renacentista está construida en una sola sección, a excepción de los tamaños más
grandes. Solía contar con un total de nueve orificios: uno para el pulgar por detrás y siete para el resto de los dedos
por delante, el más bajo de los cuales (que lo toca el meñique) se duplica para permitir que cualquiera de las dos
manos pueda tocar arriba. El orificio que no se utilizaba se tapa con cera.
Cromorno: Instrumento de viento de tubo cónico curvado, cuya doble lengüeta no está en contacto con los labios, sino
que hay una especie de cápsula de madera que envuelve la caña y que tiene una abertura por dónde se sopla.
Sacabuche: Es un instrumento de viento-metal que se alarga y se recoge en sí [Link] en apariencia al
trombón de varas moderno, el sacabuche fue el único instrumento de metal que tenían disponibles los compositores
del
Renacimiento. Entre las pocas diferencias que hay con el trombón actual, destacan el menor tamaño de la embocadura
y de la campana.
Manierismo
El manierismo1 es un estilo artístico que predominó en Italia desde el final del Alto Renacimiento (c. 1530) hasta los
comienzos del período Barroco, aproximadamente hacia el año 1600.
El manierismo se originó en Venecia gracias a los mercaderes y, en Roma, gracias a lospapas Julio II y León X, pero
finalmente se extendió hasta España, Europa central y Europa del norte. Se trataba de una reacción anticlásica que
cuestionaba la validez del ideal de belleza defendido en el Alto Renacimiento.
El manierismo se preocupaba por solucionar problemas artísticos intrincados, como desnudos retratados en posturas
complicadas. Las figuras en las obras manieristas tienen frecuentemente extremidades graciosas pero raramente
alargadas, cabezas pequeñas y semblante estilizado, mientras sus posturas parecen difíciles o artificiales.
Su origen etimológico proviene de la definición que ciertos escritores del siglo XVI, comoGiorgio Vasari, para
quien maniera significa todavía "personalidad artística", es decir, estilo, en el más amplio sentido de la palabra. 2 Lo
asignaban a aquellos artistas que pintaban "a la manera de...", es decir, siguiendo la línea de Miguel
Ángel, Leonardo o Rafael, pero manteniendo, en principio, una clara personalidad artística. El significado peyorativo
del término comenzó a utilizarse más adelante, de parte de los clasistas del siglo XVII, cuando esa "maniera" fue
entendida como una fría técnica imitativa de los grandes maestros, como un ejercicio artístico rebuscado, en clichés,
reducible a una serie de fórmulas.3
Los colores no remiten a la naturaleza, sino que son extraños, fríos, artificiales, violentamente enfrentados entre sí, en
vez de apoyarse en gamas. El propio Miguel Ángel o el académico Rafael experimentaron en sus últimas obras el placer
de la transgresión, desdibujando sus figuras o dejando inacabadas sus obras. Tiziano, Correggio o Giorgione someten
algunas de sus pinturas a complicados simbolismos que aún no han sido descifrados, como intuimos en La tempestad,
de este último. También afectó tardíamente, pero de forma genial, a El Greco. La orfebrería fue uno de los ámbitos más
beneficiados por este complejo arte.
Como reacción al manierismo, surgió en Italia el caravaggismo. Después de ser reemplazado por el barroquismo, fue
visto decadente y degenerativo. En el siglo XX fue apreciado nuevamente por su elegancia.
Entre los artistas que practicaron este estilo están Parmigianino, Beccafumi, Benvenuto Cellini,Giambologna, Giulio
Romano, Rosso Fiorentino, Bronzino, Tintoretto, Arcimboldo, Hans von Aachen,Bartholomeus Spranger, Hendrick
Goltzius, Vasari, Veronés, El Greco y Federico Zuccaro.
En literatura se interpreta como un proceso evolutivo que afecta al as formas y a la actitud de los poetas. El cambio
que afecta a las formas, por influencia de las artes.4