Atentado de Sarajevo (28 de junio de 1914): El príncipe heredero del imperio austrohúngaro,
el archiduque Francisco Fernando, fue asesinado en Sarajevo por un estudiante nacionalista
serbio-bosnio llamado Gavrilo Princip. Este evento desencadenó una serie de acontecimientos
que llevaron a la guerra.
Declaración de guerra (1914): Austria declaró la guerra a Serbia, y luego se sucedieron las
declaraciones de guerra entre las principales potencias europeas, incluyendo Alemania, Rusia,
Francia y el Reino Unido.
Batalla del Marne (1914): Después de una ofensiva alemana en Bélgica y el noreste de Francia,
las fuerzas francesas y británicas lanzaron un contraataque en la batalla del Marne. Aunque las
bajas fueron altas, las fuerzas alemanas se replegaron y el frente se estabilizó.
Los Dardanelos (1915): Fuerzas británicas y francesas desembarcaron en Galípoli, en el
estrecho turco de los Dardanelos, para controlar el acceso a Constantinopla (hoy Estambul) y al
mar Negro.
Entrada de Estados Unidos (1917): Estados Unidos declaró la guerra a los Imperios Centrales
(Alemania, Austria-Hungría, etc.) y se unió al conflicto.
Revolución bolchevique (1917): En Rusia, la revolución bolchevique llevó al derrocamiento del
gobierno zarista y al ascenso al poder de los bolcheviques liderados por Lenin.
Firma de la paz con Alemania (1918): Rusia firmó el Tratado de Brest-Litovsk con Alemania,
poniendo fin a su participación en la guerra.