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BANCO MUNDIAL

BANCO MUNDIAL El Banco Mundial fue creado en los acuerdos de Bretton Woods, Estados Unidos, enDirectores Ejecutivos , que trabajan en la sede del banco. Los cinco principales accionistas —Alemania, Estados Unidos, Francia, Japón y el Reino Unido— designan cada uno a un Director Ejecutivo, mientras que el resto de los países miembros están representados por los otros 19 Directores Ejecutivos. También hay un presidente, que encabeza las reuniones del Directorio Ejecutivo, y que es responsable por la administración general del banco. El presidente del BM es siempre un estadounidense, que es el principal país accionista; es elegido por la Junta de Gobernadores por un periodo renovable de cinco años. El actual presidente se llama Paul Wolfowitz. Una de las principales críticas que se le hace a esta institución es su sistema de decisiones antidemocrático, ya que el número de votos que tienen los gobernadores es proporcional a los fondos aportados por los países miembros. De esta manera los cinco accionistas mayoritarios poseen el 36.7% de los votos, lo cual les concede derecho de veto. Por ejemplo, Estados Unidos posee el 16.5% de los votos, mientras que 24 países africanos en conjunto sólo representan el 2% de los votos. Por esta razón, el BM está dominado por los intereses comerciales de estos países industrializados, y eso muchas veces se refleja en las políticas " id="pdf-obj-0-4" src="pdf-obj-0-4.jpg">

El Banco Mundial fue creado en los acuerdos de Bretton Woods, Estados Unidos, en 1944, y comenzó sus actividades en junio de 1946. Fue creado con la idea de colaborar en la reconstrucción de Europa y Japón luego de la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces sus objetivos y estructura se han ido diversificando. La institución tiene su sede en Washington, Estados Unidos, y cuenta con más de 100 oficinas en todo el mundo.

Con el tiempo,l Banco Mundial pasó de ser una única institución, a constituir un grupo de cinco instituciones estrechamente relacionadas conocidas como “Grupo Banco Mundial”. A las dos primeras en conjunto se les llama “Banco Mundial”. Estas instituciones son las siguientes:

Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF): fue creada en 1944 por 28 países en

una conferencia monetaria y financiera de las Naciones Unidas en Bretton Woods, Estados Unidos. Su objetivo es contribuir a la reconstrucción y desarrollo de los territorios de los Estados Miembros, facilitando la inversión de capital para fines productivos. Promueve la inversión extranjera privada y el crecimiento equilibrado del comercio internacional, así como el mantenimiento del equilibrio de la balanza de pagos, alentando la inversión internacional para el desarrollo de los recursos productivos de sus miembros.

Asociación Internacional de Fomento (AIF): se creó en 1960 ante la necesidad de conceder

préstamos a un gran número de países pobres en condiciones más favorables que las que el BIRF podría ofrecer por sí solo.

Corporación Financiera Internacional (CFI): fue creada en 1956. Entre sus funciones esta ayudar al financiamiento de empresas privadas que puedan contribuir al desarrollo mediante la inversión de capital.

Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (OMGI): fue constituido en 1988 con el principal

propósito de facilitar la corriente de inversiones del capital privado con fines productivos hacia países en desarrollo, mediante el ofrecimiento de seguros sobre riesgos políticos a largo plazo. También ofrece servicios de consulta y asesoramiento.

Centro Internacional de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI):

fue creado en

1966. Ofrece medios para solucionar conflictos entre inversionistas extranjeros y los países en los que han invertido.

De acuerdo con su página oficial, la misión del BM es ayudar a los países en desarrollo a reducir la pobreza. Para ello, su tarea se centra en crear condiciones propicias para la inversión, la generación de empleo y el crecimiento económico, de manera que las economías crezcan y puedan invertir en los pobres. Los proyectos en los que invierte el BM abarcan ámbitos muy diversos: educación, salud, infraestructura, lucha contra la corrupción, medio ambiente, energía, deuda externa, entre otros.

El Banco Mundial funciona como una cooperativa en la que sus 184 países miembros son accionistas. Esos accionistas están representados por una Junta de Gobernadores, que es la encargada de formular las políticas del banco. Generalmente, los gobernadores son los ministros de hacienda o de desarrollo de los países. Como los Gobernadores sólo se reúnen una vez al año, delegan responsabilidades específicas en 24 Directores Ejecutivos, que trabajan en la sede del banco. Los cinco principales accionistas —Alemania, Estados Unidos, Francia, Japón y el Reino Unido— designan cada uno a un Director Ejecutivo, mientras que el resto de los países miembros están representados por los otros 19 Directores Ejecutivos. También hay un presidente, que encabeza las reuniones del Directorio Ejecutivo, y que es responsable por la administración general del banco. El presidente del BM es siempre un estadounidense, que es el principal país accionista; es elegido por la Junta de Gobernadores por un periodo renovable de cinco años. El actual presidente se llama Paul Wolfowitz.

Una de las principales críticas que se le hace a esta institución es su sistema de decisiones antidemocrático, ya que el número de votos que tienen los gobernadores es proporcional a los fondos aportados por los países miembros. De esta manera los cinco accionistas mayoritarios poseen el 36.7% de los votos, lo cual les concede derecho de veto. Por ejemplo, Estados Unidos posee el 16.5% de los votos, mientras que 24 países africanos en conjunto sólo representan el 2% de los votos. Por esta razón, el BM está dominado por los intereses comerciales de estos países industrializados, y eso muchas veces se refleja en las políticas

adoptadas por la institución. Es una ironía de que a pesar de que la gran mayoría de las actividades del BM se desarrollan en países subdesarrollados, la institución no es representativa de las naciones a las cuales supuestamente presta servicios.

El BM obtiene la mayoría de los fondos en los mercados financieros del mundo gracias a la venta de bonos; en el 2003 ese monto ascendió a US$17 000 millones. Otra fuente de ingresos son los intereses y pago de los préstamos, además del capital que pagan los países miembros como accionistas. Con ese dinero se cubren los gastos operativos del banco, y se ofrecen préstamos a los países miembros en vías de desarrollo para llevar a cabo proyectos de interés social.

El BIRF ofrece préstamos con condiciones más favorables (intereses más bajos, plazos de amortización más prolongados) que las de mercado a países de ingresos medios (ingreso anual per cápita inferior a US$5185). Por su parte, la AIF ofrece préstamos a los países más pobres (ingreso anual per cápita inferior a US$875) que no califican para un préstamo del BIRF; estos préstamos no tienen intereses, y tienen de 35-40 años plazo. Existen dos tipos de financiamiento: préstamos de inversión para bienes, trabajo, y servicios que respaldan proyectos de desarrollo social; y préstamos con fines de ajuste, que respaldan las reformas de las políticas e instituciones públicas. Estos préstamos están diseñados para apoyar reformas estructurales del sector financiero, macroeconómico, comercial, agrícola y políticas sociales.

Una de las críticas más fuertes al BM ha sido su condicionamiento de préstamos a los países pobres, a cambio de la aprobación de dichas reformas estructurales. Además, los países que reciben los préstamos no tienen derecho para discutir, cambiar o estructurar la ayuda que reciben en términos que no sean los decididos por el BM. Por otro lado, el BM, junto con el FMI, son los organismos que tienen una mayor responsabilidad por los procesos de endeudamiento externo que enfrentan los países subdesarrollados. En la década de los 70 el banco impulsó una política de “préstamo a toda costa”, que ocasionó que la deuda externa de los países pobres se incrementara exponencialmente. Este endeudamiento obligó a la adopción de medidas de ajuste para pagar esos préstamos; así se creó un círculo vicioso que en lugar de favorecer el desarrollo, más bien llevó a más y más personas en todo el mundo a la pobreza, porque mientras las deudas de los países sean tan grandes, es imposible lograr un ambiente favorable para la inversión ni dedicar recursos para proyectos de bienestar social.

La política del BM se ha caracterizado por promover las reformas tributarias, la inversión extranjera, el libre mercado, la disminución del aparato estatal y privatización de instituciones públicas. Un ejemplo de estas políticas son los llamados “Programas de Ajuste Estructural” o PAEs, impulsados en la década de los ochenta como una especie de “receta única” para todos aquellos países que querían tener acceso a un préstamo del BM. El principal objetivo de estos programas era modificar la estructura productiva del país a largo plazo para fomentar su inserción en el mercado internacional. Entre las medidas contempladas por los PAEs se pueden mencionar: reducción de crédito subsidiado o preferente, recortes en el gasto público en los sectores sociales, reducción de planillas, devaluación de la moneda, liberalización de los mercados financieros, eliminación de subsidios, reformas a las leyes laborales reduciendo la cobertura de las prestaciones y disminuyendo la influencia de los sindicatos, reformas fiscales (incremento de impuestos indirectos, disminución de impuestos directos), privatización de empresas estatales, reducción del papel del estado en la dirección y planificación de la economía, desgravación arancelaria, promoción del sector exportador (exportaciones no tradicionales), creación de exenciones fiscales a la exportación y de zonas francas, entre otras.

Las consecuencias de los PAEs todavía son visibles en las sociedades latinoamericanas de hoy en día:

deterioro de la calidad de vida y del acceso a los servicios públicos, desempleo, inestabilidad social y política, pérdida de la soberanía frente a las decisiones de organismos internacionales. Con estas medidas únicamente se reforzó aún más la dependencia de los países pobres con respecto a los países industrializados.

REFERENCIAS

 

Carvajal, G.

“Costa

Rica en

la

época de los programas de ajuste estructural”.

Dirección electrónica:

 

Centro

de

Información

de

las

Naciones

Unidas

para

España.

Dirección

electrónica:

Grupo Banco Mundial. Dirección electrónica: http://www.worldbankgroup.org/es/. Descargado 16/09/06.

Observatorio

de

la

Deuda

en

la

Globalización,

España.

Dirección

electrónica:

Sanahuja, J.A.

“El poder del dinero:

votación, toma de decisiones y participación pública en el FMI y BM”;

Observatorio

de

la

Deuda

en

la

Globalización.

Dirección electrónica:

 

Descargado

16/09/06.

Grupo

del

Banco

Mundial

por

un

mundo

sin

pobreza.

Dirección

electrónica: