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LA CRISIS DEL ENEMIGO En el ntimero 5 de Evita Montonera sefialabamos que un nuevo proyecto, la concordancia liberal, re- emplazaba al proyecto global imperialista de Maria Estela Martinez y Lopez Rega. Deciamos que la concordancia tenfa puntos flojos: la falta de cohe- rencia y de un centro conductor claro, la falta de soluciones para la crisis econémico social. La con- cordancia tenia tres vertientes: la militar, la sindical, y la partidocracia liberal, Ese nuevo proyecto de la dependencia buscaba apoyos en sectores sociales marginados por el lopezrreguismo, A un mes de ese andlisis, la falta de un centro conductor en una situacién de grave crisis politica y econémica, enterré a sus principales ejecutores ci- viles como Benitez, y arrastré al comandante del e- jército, Laplane, en medio de una seria fractura mili- tar. La burocracia sindical, que se habia unido para desplazar a Lopez Rega, se dividié en varias ten- dencias que compiten entre si. La partidocracia li beral volvié a ser desplazada a un segundo plano. El lopezrreguismo acorralado estructuré una a- lianza con parte de la burocracia sindical: los parti- cipacionistas encabezados por Papagno y una frac ion del vandorismo conducida por Lorenzo Mi- guel. Esta alianza mantuvo el control del aparato del partido justicialista a un gran costo: el desplaza- miento de importantes sectores de la burocracia Politica, y de la fraccién sindical -de origen vando- rista- denominada “los 8 (Izzeta, Rachini, Rubeo). El vandorista Calabr6, consciente del deterioro dei gobierno, esté armando su propia fuerza politica para presentarse como figura de recambio. En defi- nitiva, la crisis arrastra a todas las fuerzas compro- metidas con la traicién al programa de liberacion nacional votado por el 80% del pueblo argentino. En la medida que no hay una fuerza predominante con un proyecto claro de gobierno y con respues- tas politicas, econémicas, sociales y represivas, las. miltiples fuerzas que comparten un comin amor por los monopolios imperialistas, se enfrentan en Sucesivas disputas por el poder y agravan la crisis. La situacién econémica aparece inmanejable pa- ra el gobierno, Hay una inflacién galopante del or- den del 250% anual, con baja de la produccién, y Sus consecuencias sociales: despidos, suspensio- ‘nes, reduccién de las jornadas de trabajo, caida del salario real, cierre de empresas; y donde los mono- polios que dominan la economia siguen haciendo buenos negocios. A esto se suma la caida de las ex- Portaciones y los compromisos de la deuda externa que este gobierno esté dispuesto a cumplir, reco- nociendo la autoridad del Fondo Monetario Inter- nacional en la elaboracién del programa econémi- Co. Esto significa austeridad, o sea, nueva caida del, salario real y mayores controles para asegurar un ‘aumento de la productividad del trabajo. Bonanni dejé correr las medidas adoptadas por Rodrigo; a- hora Cafiero, con su equipo de tecnécratas, esté dispuesto a reeditar un programa “‘realista”” que, como ya es sabido, significa dar una vuelta més de tuerca a la explotacién de los trabajadores, y otor- gar nuevos beneficios a la oligarquia y al imperialis- mo. Hay una evidente continuidad en favor de la de- pendencia, lo que no existe es un acuerdo politico de fondo para llevar adelante esa politica. El probl ma central es asi politico. Sin solucionarlo, el go- bierno seguir moviéndose en medio de la crisis. LA BUROCRACIA SINDICAL La CGT y las 62 presionaron para acelerar el des- plazamiento del lopezrreguismo. Es una constante del vandorismo su vocacién de poder, que se afir- maria en una alianza con las fuerzas armadas. Ese poder necesita adhesién popular canalizada a tra- vés del aparato sindical. Por lo tanto, deben otor- garse beneficios econémicos, laborales y sociales a los trabajadores encuadrados en los sindicatos. La crisis econémica hace dificil esto ultimo, y por lo tanto debilita la base del poder y representatividad de la burocracia sindical. Esto produce una primera fractura en el bloque vandorista. Herreras desde la CGT aspira a aumen- tar los controles del Estado sobre las empresas para asegurar el salario real y el empleo. Miguel es cons- ciente que Isabel es un elemento que favorece su control sobre el movimiento, y al mismo tiempo un ‘colchén que lo salva de dar la cara como responsa- ble por las medidas impopulares del gobierno, Para la Martinez, Miguel es como una tabla de saiva- cién. Con esta perspectiva inmediata -el control del justicialismo- Miguel deja de lado las cuestiones e- conémio-reivindicativas y se concentra en las politi- cas. Esta politica significa un avance de la alianza militar-sindical, en este caso de Miguel con los de- " rrotados Laplane y Damasco, sobre el gobierno. La fractura militar y el relevo de Laplane por Videla po- 1@ a punto de tracasar a esta estrategia, pero no debe descartarse un nuevo acuerdo de la burocra- cia sindieal con la fraccién militar triunfante. Una fraccién sindical, encabezada por Calabro, interpreta que este gobierno ya no tiene salidaly se juega para el proximo partido, agudizando sus crit cas al gobierno. LAS FUERZAS ARMADAS Con el nombramiento del Coronel Damasco co mo ministro de Interior, las fuerzas armadas, en especial el ejército, continéan su avance sobre el poder. Pero este paso al primer plano no se realiza de una forma aceptada unanimemente por los mili cos. El problema de si se comprometen 0 no con este gobierno es secundario, Lo central es qué linea militar lleva la voz cantante, 0 sea, tiene ei poder. Una demosiracién de esto es que ¢! planteo militar a la Martinez de la ultima semana de agosto, que terrnina con ei nombramiento de Videla en nombre de la “prescindencia”, significa en lo hechos mayor control de los militares sobre el gobierno, que ahora depende exclusivamente nara su subsis tencia de una decisién militar. El objetivo de los militares -y del imperialismo que mueve los hilos- es superar la actual crisis para continuar con la politica de la dependencia y ani- quilar toda forma de respuesta popular. Pero sin so- lucionar la crisis politica, sin fuerza predominante en el Estado, no se puede desarrollar una guerra pa- 1a eliminar las fuerzas politicas y sociales que lu chan por la liberacion, Entre ‘os militares hay varias teorias sobre como aniquilar a los “'subversivos”, estan los admirado res de Pinochet y los que quieren revivir ef Gran A cuerdo Nacional de Lanusse, y hay variantes mix tase intermedias. Y esas diferencias entre ellos tie nen que ver necesariamente con qué fuerzas polit- cas, econémicas, y sociales se establecen las alian zas para llevar adelante el proyecto imperialista. E! lopezieguismo era una manera, pero fracas6 y co mo tal no puede revivir, ahora hay que estructurar otra politica y eso significa reagrupar fuerzas. El deterioro de! gobierno traidor, la fuerza cre: ciente de la protesta popular, la constitucién del Movimiento Peronista Auténtico, la respuesta mil tar del pueblo, son elementos que deben ser toma- dos en cuenta por quienes aspiren a gobernar con un plan coherente y aceptado por el imperialismo En tanto no se resuelvan las contradicciones secun darias entre las distintas fuerzas de la dependencia ta crisis del régimen no podra solucionarse.e Sua PGZi eke eco SUMARIO Pagina Lacnsis del enemigo 2 Hacia el Movimiento Peronista Auténtico 4 A Evita la recuerdan las milicias montoneras 6 Los fortines montoneros 9 Un nuevo aniversario de Trelew n La batalla es siempre 14, Cooke, historia de un militante 16 La crisis econémica - Que la paguen {os monopolios 18 Bunge y Born, la derrota de un monopolio 20 tucumén, el ejército contra el pueblo 2 Nuestros presos 26 Balbin, una vida consecuente a Historieta 28 crénica de la resistencia 31 Comunicamos a los compafieros que por razones técnicas este ntimero de EM sale en un formato dis- tinto y'con menos paginas.