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Elección Militar en Jóvenes de 6° C

Este documento define conceptos clave como carrera profesional, militar y servicio militar. Luego, introduce el tema del servicio militar obligatorio en Bolivia, justificando su investigación y estableciendo objetivos. Explica que el servicio militar en Bolivia tiene antecedentes que se remontan al Imperio Incaico y a la lucha por la independencia. Finalmente, detalla que la Constitución boliviana establece el servicio militar obligatorio para los varones y que su duración está determinada por la ley de servicio nacional de defensa

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Elección Militar en Jóvenes de 6° C

Este documento define conceptos clave como carrera profesional, militar y servicio militar. Luego, introduce el tema del servicio militar obligatorio en Bolivia, justificando su investigación y estableciendo objetivos. Explica que el servicio militar en Bolivia tiene antecedentes que se remontan al Imperio Incaico y a la lucha por la independencia. Finalmente, detalla que la Constitución boliviana establece el servicio militar obligatorio para los varones y que su duración está determinada por la ley de servicio nacional de defensa

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1

COLEGIO PARTICULAR NAZARENO BASIL MILLER

LA ELECCIÓN HACIA UNA CARRERA MILITAR


(En estudiantes de 6° “C” de secundaria del COLEGIO PARTICULAR
NAZARENO BASIL MILLER del área urbana de El Alto )

ESTUDIANTE :
 Edgar Bleyzy Acarapi Mamani

GUIA :
 Nelson Cahuaya

LA PAZ – BOLIVIA
La Paz, 14 de octubre de 2021

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3
LA ELECCIÓN HACIA UNA CARRERA MILITAR EN ALUMNOS DE 6TO “C”
DE SECUNDARIA DEL COLEGIO PARTICULAR NAZARENO BASIL
MILLER

Prólogo
La presente monografía, es un documento escrito sistemático; de un tema
específico, la monografía va dirigida a personas en general, en condiciones en
general que opten por una carrera militar, el propósito de esta monografía es
ver los parámetros y características que se generan a lo largo de la carrera
militar, nuestro convencimiento de que en el mundo actual, con los retos a los
que nos tenemos que enfrentar, el movilizar todos los valores y el potencial que
residen en cada uno de los miembros de las organizaciones, el gestionar de
forma adecuada a las personas, son factores clave, ahora más que nunca, para
asegurar el cumplimiento de las misiones. Y para ello es necesario utilizar
todos los conocimientos y habilidades que el avance científico está poniendo a
nuestra disposición sobre cómo se llevan a cabo los procesos que afectan a las
relaciones humanas. Es por ello que la forma de entender y ejercer el liderazgo
debe adaptarse a esta nueva situación, que por una parte se vuelve compleja y
cambiante, pero por otra nos da nuevas armas y herramientas para
enfrentarnos a ella; armas que no debemos menospreciar, sino bien al
contrario, conocerlas y aprender a utilizarlas de forma correcta.
El trabajo de monografía que presento; es un largo proceso de investigación
documental que consistió en capturar más que nada la percepción acerca del
servicio militar, en diferentes unidades militares. La información lograda, fue
reflexionada, desde el punto de vista histórico, teórico y epistemológico.
Finalmente se pudo se pudo obtener una investigación basada en la
observación y encuestas, acerca del tema de nuestro interés en mirada de los
jóvenes.
El documento está organizado en marco teórico y cuatro capítulos, el marco
teórico abordamos la introducción, justificación, objetivos general, específicos y
antecedentes ya para el primer capítulo abordamos, lo que es el servicio militar
en general, universal. Pará el primer capítulo abordamos los principios y
valores de un militar o de la elección de la vida militar. En el tercer capítulo
podemos observar la investigación sobre el servicio militar en Bolivia, ya en el
cuarto capítulo tendremos nuestros resultados de nuestras encuestas y
conclusiones tanto como anexos.

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ÍNDICE
1. Definiciones
1.1 Carrera profesional
1.2 Militar
1.3 Servicio militar
2. Introducción
2.1 Justificación
2.2 Objetivo general
2.3 Objetivos específicos
2.4 Antecedentes
3. Capítulo I
3.1 ¿Qué es el servicio militar?
3.2 Principales principios y valores del ejercicio de la profesión
militar
3.2.1 Respeto a los derechos Humanos
3.2.2 Compromiso en defensa a la soberanía y la integridad
territorial
3.2.3 Honor
3.2.4 Lealtad
3.2.5 Valor-coraje
3.2.6 Abnegación (sacrificio personal)
3.2.7 Respeto por la diversidad
4. Capítulo II
4.1 Justicia militar
4.2 Conducta militar
4.3 Ética militar
5. Capítulo lll
5.1 La vida militar en Bolivia
5.2 ¿Comó es la vida militar en Bolivia?
5.3 ¿Cuántos años dura el servicio militar en Bolivia?
5.4 Ley de servicio Nacional de defensa de Bolivia
6. Capítulo IV
6.1 Resultados
6.2 Conclusiones
6.3 Recomendaciones
6.4 Anexos
6.5 Bibliografía

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1. Definiciones
1.1 Carrera profesional
Carrera es un término que procede del latín. En concreto, deriva de “carraria”,
que es fruto de la suma de “carrus”, que es sinónimo de “carro”, y del sufijo “-
arius”, que se emplea para indicar relación o pertenencia.
-Universitaria, por otro lado, es una palabra que procede también del latín.
Puede traducirse como “perteneciente a la universidad” y es fruto de la unión
de dos palabras: “unus”, que es equivalente a “uno”, y “versus”.
Son muchas las acepciones del término carrera. En este caso nos interesa su
significado como la serie de estudios que una persona debe cursar para
acceder a un título y así estar habilitada a ejercer una cierta profesión.
A partir de estas definiciones resulta sencillo comprender qué es una carrera
universitaria. Se trata de los estudios que un individuo desarrolla en una
universidad con el objetivo de alcanzar un grado académico.
El Estado, a través del Ministerio de Educación o de un organismo similar, se
encarga de oficializar los títulos que se otorgan cuando alguien completa una
carrera universitaria. De igual forma, el Estado lleva un registro de las
entidades que son autorizadas a brindar el servicio educativo.
1.2 Militar
Militar es un término con origen en el vocablo latino militāris que hace
referencia a lo perteneciente o relativo a la milicia o a la guerra. El concepto,
por lo tanto, se utiliza por contraposición a civil.
La noción está vinculada a los miembros, instalaciones e instituciones que
forman parte de las fuerzas armadas. Los militares tienen la función de
defender la soberanía de un país y su integridad territorial, entre otras
funciones, para lo cual cuentan con armas y la posibilidad de hacer uso de
la fuerza en circunstancias excepcionales.
Una persona sólo puede ser militar cuando es integrante de las fuerzas
armadas y ostenta un rango o grado dentro de dicha institución. Las fuerzas
armadas, por otra parte, están bajo la órbita del Estado y deben responder a
las autoridades constitucionales.
Si el sujeto pertenece a una fuerza privada o una organización no estatal, será
considerado como paramilitar, aún cuando cuente con armas y tenga
conocimientos profesionales.
Partiendo de ese significado expuesto tendríamos que determinar la existencia
de una serie de términos que hacen uso de ese vocablo. Así, por ejemplo, está
lo que se conoce como instrucción militar, que viene a ser todo el conjunto de
enseñanzas, tanto prácticas como teóricas, que se les dan a los soldados
durante la fase de adiestramiento y que tienen como objetivo que estos se
formen de la manera más completa para luego abordar las funcione que les
corresponden.

6
Por otro lado, se encuentra lo que se da en llamar arquitectura militar. Bajo
dicha denominación se halla un sinfín de construcciones que se levantaron
para ejercer funciones relacionadas con el ejército y similar. De esta manera,
claros ejemplos de ello son los cuarteles, las bases aéreas, las líneas
defensivas que se ponen en pie durante una guerra e incluso determinadas
fortificaciones.
Otro término que está relacionado con todo lo que estamos analizando es
servicio militar. Con él se define a aquel que, como su propio nombre indica,
lleva a cabo un soldado o cualquier otro miembro de ese ámbito. En este
sentido, hay que exponer que en décadas anteriores en países como fue
España era obligatorio que todos los jóvenes varones al cumplir los 18 años de
edad prestaran durante un año este servicio.
Asimismo tampoco hay que olvidarse que también nos encontramos con lo que
se conoce como orden militar. Este es un término que ya está cada vez más en
desuso pues se utilizaba para referirse a todas las órdenes que existían y que
se encontraban formadas por caballeros.
1.3 Servicio Militar
Prestación personal por medio de la cual los ciudadanos se incorporaban por
un tiempo determinado a las Fuerzas Armadas como aportación a la defensa
nacional.
2. Introducción
El Servicio Militar Obligatorio en nuestro país desde su creación, ha transitado
por varios cambios. Desde el inicio de la institución militar boliviana, el proceso
de reclutamiento de jóvenes, desde diferentes perspectivas, aportó a la
consolidación de las Fuerzas Armadas de la Nación. Por ello, los que
suscribimos este documento, consideramos que – a través del reportaje- es
importante conocer la percepción contemporánea de los jóvenes que se
prestan su Servicio Militar, en tanto continúan siendo el principal soporte de la
institución militar.
El Servicio Militar Obligatorio se remonta antes de que Bolivia naciera como
Estado Libre, Independiente y Soberano.
Durante el esplendor del Imperio Incaico, la selección de los jóvenes para
conformar los ejércitos de cada suyo, consistía en pruebas muy severas, que
previo vencimiento a las mismas podían optar a una plaza.
Durante los 16 años de lucha llevadas a cabo por las huestes que operaban en
todo el territorio del Alto Perú, hoy Bolivia, estas se nutrieron de hombres
valientes que por sus ideales se presentaban voluntariamente para cumplir con
su caro anhelo, el de ver a su amada Patria libre del yugo español, de la misma
manera los ejércitos comandados por los libertadores, Simón Bolívar y Antonio
José de Sucre, contaban con personal voluntario para la lucha contra los
ejércitos españoles

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El Servicio Militar Obligatorio se encuentra estipulado en la Constitución
Política del Estado Plurinacional aprobada en el Referéndum del 25 de Enero
de 2009 y promulgada el 7 de febrero del mismo año; en la Primera Parte,
Titulo III Deberes, Art. 108, establece que son deberes de las bolivianas y los
bolivianos: Num. [Link] el servicio militar, obligatorio para los varones,
asimismo en el Titulo VII Fuerzas Armadas y Policía Boliviana Capitulo Primero
Fuerzas Armadas Art. 249, establece que todo boliviano está obligado a prestar
el Servicio Militar de acuerdo con la Ley. Por otro lado el Titulo V Nacionalidad
y Ciudadanía, Capítulo II Ciudadanía Art. 144 par. I, señala: “son ciudadanas y
ciudadanos todas las bolivianas y todos los bolivianos.
1.1 Justificación
El problema que planteamos para la elaboración del trabajo de investigación
periodístico es resultado de la importancia del SM, asimismo, de la
ambientación histórica que realizamos. ¿Cuál es la mirada de jóvenes entre 18
a 22 años de edad que prestan el servicio militar.
Ciento cuatro años de la promulgación de la Ley del Servicio Militar Obligatorio
ycuarenta y tres años del Decreto Ley del Servicio Nacional de Defensa Nº
07755, ambas se constituyen en normas que establecen los parámetros que
regulan la administración del proceso de reclutamiento, mediante la Directiva
General de Reclutamiento, que establece los procedimientos para la Operación
de reclutamiento convocando a todos los jóvenes bolivianos y naturalizados de
sexo masculino, al Servicio Militar (1 año de permanencia) desde los 18 años
cumplidos, quienes deberán concurrir a los Centros o Comisiones de
Reclutamiento. En este sentido los Centros y Comisiones de Reclutamiento
emplazados a lo largo y ancho del país, se constituyen en unidades operativas
concentrando a los ciudadanos en edad militar dentro el calendario establecido,
con el objeto de especificar su situación personal, incorporándolos bajo
bandera o exonerándolos del servicio, conforme al Decreto Ley Nº 07755, cuyo
art. 18 dice: “los Reclutas clasificados por su estado físico, por sus
conocimientos profesionales u oficios”:
a) Por su estado físico, serán clasificados según el Reglamento Sanitario, en
aptos, Servicios Auxiliares “A” – “B” y no aptos para el servicio.
b) Por sus conocimientos profesionales u oficios, serán seleccionados para
soldados, Suboficiales u Oficiales de Reserva, para prestar servicios en sus
principales armas o especialidades.
1.2 Objetivo general

 Conocer la vida militar desde la mirada de jóvenes de 6to C de


secundaria, en el ejercicio pleno de una carrera militar.

1.3 Objetivos específicos


 Identificar la percepción de los jóvenes para optar por la carrera militar.

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 Conocer las bases teóricas y jurídicas para la participación de los
jóvenes que optan por una carrera y vida militar

 Determinar los parámetros para optar una carrera militar.

1.5 Antecedentes
Desde el inicio de los tiempos los grupos humanos han organizado una fuerza
para que les dé seguridad suficiente para desarrollar su proyecto de vida, esta
fuerza fue constituida por guerreros denominados “soldados”, de los cuales se
tiene registro de su existencia desde hace más de seis mil años. Los sumerios
en la antigua Mesopotamia, en donde hubo un alto desarrollo de la cultura, se
inventó y empleó la rueda, se inició la fundación de las ciudades, se inician los
estudios de astrología; en sus manifestaciones artísticas en alto relieve,
representan imágenes de soldados en formación de combate, con yelmos,
lanzas y escudos.

En Egipto, desde hace más de tres mil quinientos años, a.C., se contaba con
los “nomos que hacían la guerra”, quienes son los responsables de la
unificación de los pueblos ubicados a orillas del río Nilo; sus enfrentamientos a
través de múltiples batallas dejaron infinidad de muertos en los fértiles valles
ubicados en el delta del mencionado río, con el transcurso del tiempo se
procedió a organizar un ejército nacional permanente a base de militares en
servicio activo y no de ciudadanos como había sido la costumbre ancestral.

Los asirios denominados los “hombres de hierro”, sustentada por un espíritu de


guerra muy aterrador, hacían reclutamiento para formar sus ejércitos a través
del aporte de hombres por parte de los gobernadores y así se formaran las
denominadas milicias, más tarde el rey necesitó de un ejército compuesto por
infantería y caballería, siendo el primer ejército que utilizara armas de hierro. La
infantería estaba integrada por arqueros y piqueros que vestían protegiendo el
cuerpo con una coraza hecha con trozos de cuero; la cabeza estaba defendida
por un casco o yelmo de metal coronado por una cimera (se llama así a la cima
del yelmo, generalmente adornada de plumas u otros ornamentos). El escudo
era redondo. Empleaban como armas un arco curvado, flechas cortas, lanza y
espada también corta. La caballería contaba con unos caballos de poca alzada
y cola ancha. No usaban estribo, ni silla, aunque a veces ponían una alfombra
especial sobre el animal. Constituyéndose esta organización permanente para
resguardar la seguridad del personal, asimismo para realizar expediciones y
resguardar las guarniciones que se constituían en los territorios conquistados,
eran los más avanzados de su época y sirvieron de modelo a las generaciones
futuras. A mediados del siglo VIII a.C, Tiglatpileser “creó un ejército profesional
compuesto por mercenarios y soldados reclutados en territorios
conquistados”Los griegos contaron con ejércitos poderosos. Esparta tenía todo
9
el tiempo a sus hijos varones en pie de guerra, se iniciaban en la carrera de las
armas a los siete años. En Atenas, cuna de la libertad y la democracia, se
organizó un gran ejército, el cual con su alto espíritu de conquista escenificó
grandes batallas como la de “Maratón, Los Termopilas, Salamina, Micala y
Platea entre otras”.

El ejército romano tomó para sí los conocimientos y costumbres de los pueblos


dominados, esto les permitió perfeccionar sus tácticas de guerra, logrando
formar un vasto imperio. “En su organización táctica destacan la falange,
integrada por 4,096 hombres, la legión integrada por 4,200 hombres”. Un dato
curioso es que el soldado o legionario se desplazaba con todo su armamento,
su equipo constaba de rancho, escudilla y tienda, llevando consigo hasta
quince raciones diarias de víveres, los cuales pesaban un total de 40 kilos.

Los incas tenían un servicio militar indeterminado, si la guerra se prolongaba


había un sistema de relevo. La formación, el entrenamiento y la ejercitación del
joven era rudo y severo, como los incas no conocían el uso de la moneda no
existía el pago para los guerreros, a ellos el Estado se encargaba de
satisfacerles las necesidades de alimento durante los combates.

La época feudal se caracterizó por la presencia de pequeños ejércitos en los


territorios y ciudades bajo la tutela de un señor feudal, a esto se le llamó
“Sociedad Armada”, durante esta época el soldado se describe de una manera
muy particular, era rudo y utilizaba procedimientos brutales, pero a la vez
profesaba un profundo sentimiento religioso.

En la actualidad los Estados han adoptado dos modalidades de servicio militar


El obligatorio y el voluntario. En nuestro país el servicio militar obligatorio y está
regulado por la Constitución Política del Estado Art. 108, Num.12, que
establece “Prestar el servicio militar obligatorio para los varones”

El servicio militar es por naturaleza un servicio social, positivo, muy digno y


muy noble. El núcleo mismo de la vocación militar es la defensa del bien, de la
ley, de la verdad. El servicio militar constituye un verdadero proceso formativo
para los jóvenes, es muy útil y constructivo para fortalecer los principios
espirituales, cívicos, morales y disciplinarios.

10
2. Capítulo I
2.1 ¿Qué es el servicio militar?
El Servicio Militar es la incorporación de ciudadanos a las Fuerzas Armadas,
por un período determinado, para adquirir conocimientos, lograr capacidades y
obtener un entrenamiento básico como soldado o marinero, quedando
capacitados para participar activamente en la Defensa Nacional y apoyar al
país en casos de emergencias internas o catástrofes.
Durante el Servicio Militar se participa en instrucción militar, actividades de
entrenamiento y capacitación en un marco de disciplina, valores y tradiciones,
orientado a formar soldados y ciudadanos que sean un aporte al desarrollo del
país.
Militar refiere a las personas, armamentos y todo aquello que integre directa e
inseparablemente de un ejército o de unas fuerzas armadas. Su misión
fundamental pero no exclusiva, es defender la soberanía y la integridad
territorial del país al que pertenece mediante el uso de la fuerza de las armas
de ser necesario.
El militar miembro de unas fuerzas armadas ostenta un rango o grado. Una
persona no es militar si no pertenece a unas fuerzas armadas, sean
profesionales o ciudadanos reclutas lleva. Entonces, un individuo que integra
un grupo armado irregular no es un militar sino un paramilitar.
En las naciones que existe esta modalidad se organiza anualmente un
procedimiento para reclutar a los futuros soldados. Los ministerios de defensa
convocan a todos los jóvenes en edad militar (normalmente entre los 18 y 21
años) para que a partir de una fecha determinada se presenten en los centros
de reclutamiento de las fuerzas armadas.
En la mayoría de países se convocan a los varones de manera obligatoria, pero
las mujeres pueden presentarse de manera voluntaria. Los ciudadanos que se
presentan a estos centros deben acreditar una documentación oficial,
normalmente una partida nacimiento o un documento de identidad.
En el proceso de reclutamiento hay una serie de valoraciones relacionadas con
la salud para excluir a quienes no cumplen ciertas condiciones. Así, se realiza
un examen médico para evaluar el estado de salud del candidato a soldado, ya
que algunas patologías médicas son incompatibles con la actividad militar. En
algunos casos, aquellos que no cumplen con los requisitos médicos no son
totalmente excluidos y se incorporan a los recintos militares para realizar
funciones auxiliares. Cuando el soldado ya se ha integrado en las fuerzas
armadas, este tiene que cumplir con un juramento militar, a través del cual se
compromete a servir a su patria.
En España el servicio militar fue obligatorio durante más de 200 años
11
En 2001 se aprobó un real decreto por el que se suprimía el servicio militar con
carácter obligatorio. De esta manera, el servicio a la patria pasó a tener un
carácter voluntario y desde entonces el ejército español está formado por
soldados profesionales.
La implantación de esta obligación se inició en 1770 durante el reinado de
Carlos lll
Desde sus orígenes había todo tipo de exenciones. En este sentido, era posible
librarse de la mili de muchas maneras: pagando una cantidad de dinero, por ser
hijo de viuda, para atender las necesidades de los nobles, etc.
Se producía así una manifiesta contradicción: el carácter obligatorio del servicio
militar no era igual para todos. En otras palabras, los más pobres sí tenían que
prestar sus servicios a la patria y los ricos y otras categorías sociales tenían la
oportunidad de no hacerlo.
En algunos periodos de la historia hubo dos tipos de soldados: el de cuota
cumplía un servicio militar de unos meses porque pagaba una cantidad de
dinero y el resto tenía que permanecer en el ejército durante tres años.
2.2 Principales principios y valores del ejercicio de la profesión militar
En este título se enuncian, analizan y comentan las “actitudes, principios y
valores” que se proponen como aquellos cuya adhesión y puesta en práctica,
por parte de quienes ejercen la profesión de las armas, se aprecia deseable a
la luz de una interpretación de las expectativas sociales contemporáneas,
particularmente latinoamericanas. Este listado -como se señaló
precedentemente- es meramente enunciativo; no implica un númerus clausus
ni, tampoco, asigna a los valores nominados un carácter de necesidad
universal o de vigencia absoluta.
Su contenido se compuso a partir de la revisión de numerosos códigos o
manuales de ética militar y policial, así como de publicaciones especializadas.
Se tuvo en cuenta, asimismo, las opiniones de los expertos que participaron en
las Primeras Jornadas de Reflexión (llevadas a cabo en 2005), así como en el
Seminario sobre Derechos Humanos organizado en el ámbito del Ministerio de
Defensa argentino en 2006. También los debates y conclusiones de los
Talleres y Encuentros que la Armada Argentina realizó en el último trienio.
La “Propuesta de plan de trabajo”, que precedió la organización de las
Segundas Jornadas (2007), contuvo una primera enumeración que incluyó, en
relación con cada una de las aludidas “actitudes, principios y valores’’, una
breve referencia conceptual, una mención a su relación con la profesión de las
armas y, además, una fórmula de compromiso individual a su respecto.
Las prestigiosas personalidades que aportan su pensamiento proceden de
diferentes partes de América -en especial de Latinoamérica- y también de
Europa. Sus valiosas colaboraciones han sido prestadas con absoluta
generosidad, y tanto el IIDH como la ara desean reiterar aquí su profundo
agradecimiento a cada uno de ellos.

12
Sus trabajos se incorporan, desde luego, en los términos con que han sido
elaborados. Debe dejarse expresa constancia, en consecuencia, de que las
opiniones e ideas en ellos expuestas son de exclusiva responsabilidad de sus
autores y que, por consiguiente, no se corresponden necesariamente con la
posición del IIDH o de la ARA.
El cuadro que se describe en la página 47 permitirá establecer los temas que
han suscitado un tratamiento específico, así como el nombre y procedencia del
autor del correspondiente trabajo.
Finalmente, en cuanto concierne al presente título, en el ítem 04. Se procede a
incorporar trabajos realizados por oficiales y suboficiales de la armada
Argentina. La Jefatura de la Fuerza dispuso la organización de 25 talleres,
celebrados de modo de abarcar a la totalidad de los Destinos que la componen,
en los que se posibilitó el tratamiento y la discusión de estos temas Con la
participación de especialistas locales y en un marco de absoluta y total libertad
de criterio.
2.2.1 Respeto a los derechos Humanos
La libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento
de la dignidad intrínseca y de los dere- chos iguales e inalienables de todos los
miembros de la familia humana. El desconocimiento y el menosprecio de los
Derechos Humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la
conciencia de la humanidad. En tal sentido, se ha apreciado universalmente
necesario que los Derechos Humanos sean protegidos por un régimen de
Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la
rebelión contra la tiranía y la opresión. Los pueblos del Mundo han reafirmado
su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la
persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han
declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida
dentro de un concepto más amplio de la libertad. Es deber de todos, en
consecuencia, velar por el respeto de tales derechos y no impedir de manera
alguna su ejercicio (Conceptos extraídos de la “Declaración Universal de
Derechos Humanos” - 1948). De dicho deber no están excluidas las personas
investidas de autoridad estatal, sino que recae sobre ellas con mayor rigor,
porque en su obligación de gestionar el bien común o de coadyuvar a su
consecución está especialmente in- cluida la promoción y protección de los
derechos de las personas. El Estado es, sin lugar a dudas, parte necesaria de
toda relación que involucre los Derechos Humanos. El militar debe
comprometerse, entonces, con el firme respeto de los Derechos Humanos y la
plena vigencia de los acuerdos que el Estado haya formalizado en el campo del
Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional
Humanitario. Conocerá, cumplirá y hará cumplir la normativa precedentemente
citada.
Cuando el poder político en relación con los hombres se ejerce respetando su
dignidad, la libertad que de ella se deriva y los derechos de la persona humana,
se configura una forma de Estado democrática. Puede sostenerse, en

13
consecuencia, que el Estado es democrático cuando el hombre queda situado
dentro de la co- munidad política en una forma de convivencia libre, que
asegure su dignidad, su libertad y sus derechos individua- dignidad, su libertad
y sus derechos individua- les. La concordia social debe, entonces, ser
apreciada como un requisito indispensable, que solo puede obtenerse y
mantenerse con un criterio pluralista que asegure en su seno la relación
armónica de los diferentes. De ello resulta que un Estado democrático no
puede prescindir de la plena y absoluta vigencia de los Derechos Hu- manos,
entre los que -precisamente- se cuenta el derecho a vivir conforme a los
cánones democráticos. La autoridad estatal y, en particular, quienes concurren
a ejercerla a través del servicio de las armas deben actuar, de modo
permanente, en un marco de respeto a aquella situación personal debida al
hombre por imperio de la jus- ticia. El militar, por tanto, demostrará respeto y
subordinación a los principios inherentes al Estado democrático de dere- cho,
lo que implica la incorporación de los valores nacionales, el conocimiento del
orden político y jurídico y, por sobre todo, el empleo de las armas dentro del
orden constitucional.
El hombre, en la convivencia social, dispone de una dignidad de la que dimana
su libertad y que lo hace responsable de la realización de su destino y de la
obtención del bien común. Los derechos son un reflejo de aquella dignidad, lo
que obliga a ejercerlos con integridad, con plena conciencia de que, así como
los demás deben respetar nuestros derechos, tenemos nosotros el deber de
respetar los de los otros, en tanto son, precisamente, una manifestación de su
propia dignidad. El militar, brazo armado institucional del poder político,
participa de una autoridad que solo se justifica en la cre- ación del orden que
posibilita el más amplio ejercicio de la libertad, por parte de los miembros de la
sociedad a la que pertenece, en la búsqueda del bien común. Consciente del
límite de sus atribuciones, el hombre de armas debe comprometerse con esa
dignidad del hombre, reconocerla, ejercerla, respetarla y protegerla. En este
sentido, realizará todos los esfuerzos necesarios para restablecer en sus
derechos a aquellos cuya dignidad haya sido agraviada o menoscabada, y
jamás sostendrá su dignidad en la indignidad de sus oponentes.
2.2.2 Compromiso con la defensa de la soberanía y la integridad territorial
El rol de las Fuerzas Armadas está establecido por la legislación interna del
Estado al que pertenecen. No obstante, existe una tendencia generalizada a
limitar su empleo contra agresiones de origen externo que pongan en peligro la
soberanía y la integridad territorial del país de que se trate. También
contribuyen activamente al mantenimiento de la paz y seguridad
internacionales a través de su intervención en operaciones de paz bajo
mandato de las Naciones Unidas. En algunos casos, se les asignan
responsabilidades en el mantenimiento del orden público de los Estados, ya
sea en forma primaria o cuando las fuerzas policiales o de seguridad son
superadas por los elementos que alteran la paz interior. Los miembros de las
Fuerzas Armadas habrán de realizar operaciones militares con estricta sujeción

14
a las competencias que les han sido asignadas y teniendo fundamentalmente
por meta defender la soberanía y asegurar la integridad territorial de su país.
La palabra “vocación” expresa inclinación o afición nacida de lo íntimo de la
naturaleza de una persona hacia determinada actividad o género de vida. El
“servicio” alude, por otra parte, al acto que se realiza para ser de utilidad a otro.
En el caso se trata, entonces, de una inclinación estrictamente personal de
brindarse a la comunidad para serle de beneficio. Quien se presta
voluntariamente a desempeñar la actividad militar necesariamente ha de
reconocer en sí una pro- pensión personal a servir a la sociedad de la que
forma parte y un profundo amor por la Patria. Solo de esa manera puede
comprenderse su disposición a ofrecer hasta su propia vida por ella, si las
circunstancias se lo demandasen. Esta vocación implica una plena coincidencia
con los principios y valores que nutren a esa sociedad, pues ellos serán los
que, en definitiva, el militar habrá de defender cuando emplee los medios de
fuerza puestos a su disposición. Ser depositario de las armas de un Estado
representa, por otra parte, una muestra de la confianza que los miem- bros de
la sociedad ponen en el valor y la honorabilidad del militar, y que este deberá
dar muestras indubitables de merecer.
2.2.3 Honor
El honor es un sentimiento y una cualidad que nos lleva al más severo
cumplimiento de nuestros deberes respecto del prójimo y de nosotros mismos.
Constituye el pilar básico de la profesión militar. El honor pertenece al terreno
íntimo del ser humano y se ubica incluso por sobre la vida. Como valor
esencial, impulsa al militar al estricto cumplimiento de todas sus obligaciones.
En las instituciones armadas, basadas en el mando, en el respeto de las
jerarquías y en la disciplina, el honor impulsa a sus integrantes a comportarse
con arreglo a los valores esenciales que las inspiran.
2.2.4 Lealtad
La lealtad del militar, estrechamente ligada al deber, se manifiesta en la
exactitud en el cumplimiento de sus compromisos. Al igual que sus
responsabilidades, sus lealtades son múltiples: le debe lealtad al pueblo y a la
fuerza militar a los que pertenece, a sus camaradas de armas, a la comunidad
y, también, a la humanidad en general. En la vida militar, la lealtad será
recíproca entre todos los componentes de la cadena de mando y se fundará en
la confianza mutua. Los miembros de las instituciones castrenses desarrollarán
en todo momento conductas leales, de modo de no faltar a la confianza en ellos
depositada.
2.2.5 Valor-coraje
Es la cualidad personal particular que permite no medir una acción en función
de las dificultades físicas o los riesgos que presente. Ella supone voluntad y
determinación de no desistir, y exige superar el miedo en reiteradas ocasiones.
El militar demostrará coraje y será valiente en el combate, así como en todas
las circunstancias en que se demande su participación profesional, sabiendo

15
que el heroísmo es un ideal al que ha de aspirar y llegando hasta el sacrificio
de su vida si es necesario. Pero también entenderá que no solo se requiere de
esa virtud para afrontar el peligro, sino para resistir a todas las fuerzas ciegas
que lo impulsen a acciones insensatas. El valor -entendido como coraje- ha
estado siempre vinculado al ejercicio castrense. Es la virtud que media entre
dos vicios extremos: la cobardía y la temeridad. Caracteriza el compromiso por
alcanzar la excelencia profesional, para lograr un desempeño eficaz en el
combate.
2.2.6 Abnegación (sacrificio personal)
La abnegación es un sentimiento que lleva al militar a demostrar una
inclinación, disposición y actitud constante por entregarse a su vocación con
altruismo y renuncia personal, incluyendo la entrega de la propia vida, para
defender la soberanía y la integridad territorial del Estado a cuyas Fuerzas
Armadas pertenece, así como los valores y tradi- ciones de su pueblo. Esa
disposición permanente constituye una característica esencial de todo militar e
interactúa necesariamente con los otros atributos de la profesión de armas que
permiten la correcta y ordenada organización castrense.
2.2.7 Respeto por la diversidad
La pluralidad de características culturales o individuales que se ponen de
manifiesto entre las personas que forman grupos o colectivos constituye la
base del concepto de diversidad. Una forma de contribuir al desarrollo de
relaciones interpersonales satisfactorias es la adaptación mutua y el respeto
por las diferencias individuales, así como la consideración de estas diferencias
como una fuente de progreso indi- vidual y social. El respeto por la diversidad
trasciende como elemento indispensable para la plena realización de los
Derechos Hu- manos y libertades fundamentales en la Declaración Universal
de Derechos Humanos y otros instrumentos universalmente reconocidos y, tal y
como prospera en un marco de democracia, tolerancia, justicia social y respeto
mutuo entre los pueblos y las culturas, es indispensable para la paz y la
seguridad en el plano local, nacional e internacional (Conceptos extraídos de la
“Convención sobre la protección y la promoción de la diversidad de las
expresiones culturales”, UNESCO, París, 20 de octubre de 2005). Los
integrantes de las Fuerzas Armadas se desenvuelven en diversos ámbitos que
van más allá del entorno específicamente castrense, ya sea como personas
individuales o como miembros de diferentes grupos. En todo momento, el
militar adoptará el valor del respeto por la diversidad, consciente de que con
ello se nutren las capacidades y los valores humanos, y se contribuye al
desarrollo del entendimiento mutuo, tanto dentro de la institución a la que
pertenece, como en el seno de la sociedad de la cual forma parte o en la que
se desenvuelve.
3. Capítulo II
3.1 Justicia militar

16
Las Fuerzas Armadas no son un sujeto de derecho ni un poder del Estado, por
lo que no existe una voluntad de las Fuerzas Armadas distinta de la voluntad
del mismo Estado como poder político jurídicamente organizado. Y por ello:
a) Las normas de las Fuerzas Armadas no son una manifestación de su
autonomía, sino partes del ordenamiento jurídico del Estado, subordinadas a
los mismos principios constitucionales y emanadas del poder legislativo (leyes),
del Gobierno o de la Administración Militar (potestad reglamentaria).
b) Los órganos políticos, administrativos o técnicos de las Fuerzas Armadas
forman parte del Poder Ejecutivo del Estado y de la Administración Militar,
dirigidas por el Gobierno.
c) La jurisdicción militar forma parte, como jurisdicción especial del Poder
Judicial, del Estado, sin que la Justicia Militar se pueda configurar como una
jurisdicción excepcional, corporativa o meramente disciplinaria. Al preguntarse
por el fundamento de la jurisdicción militar en los albores del siglo XXI, se
apuntan estas razones fundamentales para su existencia:
a) La necesidad de contar con un dispositivo rápido y sumario para el
mantenimiento de la disciplina.
b) El hecho de que, para dictar una sentencia por delitos militares, se puede
exigir la aportación de expertos y especialistas militares.
c) La circunstancia de que las Fuerzas Armadas pueden hallarse estacionadas
en el exterior de su país, fuera de la jurisdicción de sus Tribunales nacionales.
En los informes del Seminario de Rodas de la Société de Droit Militaire et de
Droit de la Guerre (2001), se pusieron de manifiesto las características actuales
de la jurisdicción militar, como una jurisdicción dinámica o móvil, capaz de
desplazarse a la vez que las fuerzas militares en el extranjero, que son su
razón de ser. En segundo lugar, numerosos informes nacionales justificaron los
tribunales militares por las necesidades de la disciplina, puesto que se pueden
pronunciar más rápidamente sobre los hechos que los jueces ordinarios. Otra
razón que apoyaría una justicia militar independiente sería el conocimiento de
la vida militar por parte de quienes integran los tribunales militares.
Es decir, una justicia próxima o cercana a los hechos, cuestión que es
importante como garantía de un proceso justo.
Sin embargo, en el momento actual, diversos países son sensibles a la
demanda de la sociedad civil para reformar la organización de la jurisdicción
militar e integrarla en la organización judicial común. Siguiendo esta tendencia,
la jurisdicción militar ha sido recientemente suprimida en tiempo de paz o
normalidad en Bélgica, la República Checa y Finlandia. A lo que hay que añadir
la anterior supresión del sistema de la Justicia Militar en Alemania, Austria,
Francia, Portugal, Suecia, Noruega y Japón.
En otros países, como actualmente en Italia, Países Bajos y, en cierto modo,
en España (Sala de lo Militar del Tribunal Supremo), los miembros militares son

17
total o parcialmente integrados en Salas de lo Militar, constituidas en el seno de
los Tribunales [Link] mayoría de los 35 países examinados tienen
tribunales, bien permanentes o “ad hoc” (constituidos para cada caso que
deben enjuiciar), encargados de juzgar las causas relativas a los militares. Pero
la principal distinción que debe hacerse es entre la organización de Tribunales
Militares permanentes y el sistema de Consejo de Guerra o Cortes Marciales,
propio de los países anglosajones.
Por lo que se refiere a la composición del tribunal y según los diversos
sistemas, hay mayoría de jueces militares (particularmente mayoría de
oficiales), mayoría de miembros de los Cuerpos Jurídicos Militares, salas de lo
militar en el seno de tribunales ordinarios o un miembro militar en tribunales
ordinarios. La mayor parte de los países han establecido procedimientos
disciplinarios para juzgar, frecuentemente en el ámbito de las unidades, las
faltas menores o disciplinarias cometidas por militares.
Principios generales
1º La jurisdicción militar aspira a promover el orden y la disciplina militar.
2º Un entendimiento adecuado de la vida militar es esencial para una buena
administración de la justicia militar.
3º Se debe establecer una clara diferenciación entre la acción penal (atribuida
a los Tribunales Militares) y la acción disciplinaria, cuya potestad corresponde
al mando militar.
4º Todo sistema de enjuiciamiento de las infracciones militares debe tener la
confianza tanto de los sectores militares como de los civiles de la sociedad.
Garantías penales y procesales
1º La jurisdicción militar debe reconocer explícitamente el principio de
responsabilidad penal individual, el principio “nullum crimen sine lege”, el
principio de no retroactividad de las normas sancionadoras y el principio “non
bis in ídem”.
2º Se debe garantizar a las personas incriminadas un proceso equitativo, en
particular el derecho a ser informado de la acusación, el derecho a no declarar
contra sí mismo ni a confesarse culpable, la presunción de inocencia, la
publicidad de la sentencia, el derecho de defensa, el derecho a recurrir, el
derecho a un juicio sin dilaciones indebidas y el derecho a ser juzgado por un
tribunal independiente e imparcial.
3.2 Conducta militar (cuestión de género)
El binomio mujeres y fuerzas armadas parece una contradicción insanable. El
servicio militar, las armas, la fuerza son normalmente considerados entre las
típicas características masculinas con las que el hombre se contrapone a la
mujer. De hecho, sin embargo, a lo largo de la historia se encuentran muchos
ejemplos de mujeres guerreras combatiendo con valía al lado del hombre, o en
grupos separados, como partisanas, terroristas, revolucionarias, pero fuera de
18
la legitimación por parte del Estado. La evolución que ha llevado a la mujer a
participar activamente en la guerra data de mediados del 1900. Durante la
Primera y Segunda Guerra Mundial, las mujeres fueron utilizadas para
desempeñar actividades subsidiarias en misiones operativas, cumpliendo roles
subalternos, como enfermeras, empleadas administrativas o de soporte
logístico, aunque corriendo riesgos al Igual que los soldados, pero sin ser
admitidas en las plantillas del ejército. Por otro lado, muchas fueron utilizadas
como ejército de reserva de la fuerza laboral y llamadas a desempeñar oficios
considerados exclusivamente masculinos, debiendo sustituir a los hombres que
habían ido al frente, lo que, a veces, les facilitó lograr algunos derechos al final
de la guerra. Lo que causa asombro entonces en la moderna estructura de los
ejércitos que prevén el reclutamiento de personal femenino, no es tanto la
figura femenina en el ámbito militar, sino su reconocimiento por parte del
Estado, y la asignación a las mujeres, también en este sector de la vida
laboral, de los mismos derechos/deberes que pertenecen a los hombres.
3.2.1 Una ciudadanía en pleno título
En realidad, el hecho de que las mujeres no pudieran formar parte de las
fuerzas armadas ha sido utilizado durante mucho tiempo como argumento para
excluirlas también de otros oficios públicos, e incluso del derecho al voto.
Puede decirse que dicha limitación ha representado una de aquellas barreras
de carácter cultural y normativo que han mantenido a la mujer en condiciones
de inferioridad e, históricamente, la han discriminado.
Las batallas entabladas por los movimientos feministas han logrado
progresivamente la igualdad de derechos también en lo que se refiere al
acceso a las carreras públicas, destinadas a los hombres en otros tiempos.
Estos derechos han sido reconocidos por la Comunidad Internacional, que los
contempla en su propio ordenamiento.
Finalmente, también el último baluarte ha caído gracias a la transformación de
los ejércitos, cada vez más profesionalizados y, a la vez, menos considerados
como un cuerpo separado del Estado. Con respecto al acceso de las mujeres a
las fuerzas armadas, el debate en el mundo femenino fue sin embargo áspero y
no hubo uniformidad de criterio.
Las feministas más vinculadas a los valores del pacifismo siempre han
defendido una ciudadanía de la mujer que la excluyera de las fuerzas armadas.
Quizás, por el hecho de que a menudo los ejércitos han constituido un cuerpo
separado del Estado, en manos de poderosos sordos a las reglas de la
convivencia democrática, o bien eran el brazo armado de ciertos Estados que
han llevado a cabo políticas exteriores de opresión.
Precisamente el ingreso de las mujeres puede, en cambio, contribuir a evitar
aquel alejamiento del ordenamiento militar de la sociedad civil, que ha dado
origen a tantas desviaciones, para que se haga defensor fiel de una política
donde las mujeres son hoy también parte activa, basada en los principios de La
paz y la justicia. Ello así, a condición de que se pongan en marcha todas las

19
medidas necesarias para que las mujeres no constituyan una minoría
discriminada, sino que se conviertan en un componente significativo y
perfectamente Integrado del mundo militar.
3.2.2 Garantizar una completa igualdad en los criterios de acceso y
asignación de cargos
La oportunidad de un empleo completamente paritario que permita a la mujer el
acceso a todas las categorías militares, en cada cuerpo y cargo contemplados
en la plantilla de las fuerzas armadas, incluidas unidades muy operativas, se
considera, a la luz de la experiencia adquirida, una condición para su efectiva
integración y su completa aceptación por parte del componente masculino.
Aunque hoy sean mayoría los Estados que prevén el reclutamiento de mujeres,
no todos les garantizan una completa igualdad de trato. Por lo general, se
impide a la mujer acceder a cargos operativos de combate. Para los soldados,
formar parte de unidades operativas de combate representa una oportunidad
para hacer carrera.
Dicha exclusión repercute de manera negativa sobre la mujer y obstaculiza su
integración. Por un lado, es percibido por el componente masculino como señal
de inferioridad de la mujer y, por el otro, como trato privilegiado que produce
resentimiento y puede minar el espíritu de solidaridad y cohesión que
fundamenta la vida militar.
Las mujeres terminan no siendo consideradas soldados a todos los efectos,
sino “sexo débil”, con todas las consecuencias negativas que este juicio
conlleva en las relaciones jerárquicas que establecen con el otro sexo y,
además, por la persistencia de conductas discriminatorias de las que son
víctimas.
Por las mismas razones, sin embargo, la asignación a dichos cargos no puede
significar una disminución de los estándares con miras a facilitar el
reclutamiento de la mujer. En efecto, una vez que se hayan establecido los
criterios de acceso para cada cargo, sobre todo en las unidades operativas,
“los que no los alcanzan constituyen un peligro para sí mismos y para los
demás”.
Por lo tanto, a partir de la selección, las pruebas concursales tienen que ser las
mismas sin distinción entre hombres y mujeres en cuanto a los parámetros
mínimos exigidos, y la posible distancia que pudiera presentarse en el ámbito
de la actividad física tiene que ser cubierta a través de un incremento de la
formación y de la preparación preventiva.
3.3 Ética militar
El último cuarto de siglo ha sido testigo de una sorprendente cantidad de
violaciones masivas a los Derechos Humanos, cometidas como resultado
directo de graves y violentos conflictos: los campos de la muerte en Camboya,
los genocidios de Guatemala y Ruanda, la limpieza étnica en la ex Yugoslavia,

20
los conflictos étnico-religiosos en Timor Oriental, los ataques y contraataques
entre israelíes y palestinos, y el largo régimen del apartheid en Sudáfrica,
constituyen solo algunos casos. Por otra parte, las estimaciones
correspondientes solo al período comprendido entre 1945 y 1996 indican que
se produjeron conflictos, cuyo resultado fue 87 millones de muertos y muchos
millones más de personas despojadas de sus derechos fundamentales, sus
bienes y su dignidad (Balint, 1996:235).
Los debates acerca de las violaciones graves a los Derechos Humanos
cometidas en el pasado por lo general se inician durante épocas de transición,
es decir, cuando las sociedades abandonan un régimen autocrático para
adoptar formas de gobierno más democráticas. Es entonces cuando las nuevas
élites se enfrentan abiertamente con la cuestión fundamental de cómo
sobrellevar la pesada carga de su oscuro pasado. Esta cuestión se suscitó en
la mayoría de los países latinoamericanos en los años ochenta, en todos los
países de Europa Central y Oriental en los noventa y en varios países de África
y Asia durante los últimos años. En gran parte de la bibliografía jurídica y de
ciencias sociales, esta cuestión se conoce como “ajuste de cuentas con el
pasado” (Huyse, 1996).
En este texto, hemos preferido adoptar dos nociones más amplias y al mismo
tiempo- más neutrales, que utilizaremos de manera intercambiable, a saber
“justicia transicional” (Kritz, 1995), en el sentido de “estudio de las decisiones
adoptadas y de la calidad de justicia impartida cuando los Estados reemplazan
a regímenes autoritarios por instituciones democráticas” (Siegel, 1998: 431) y
“justicia posconflicto” (Bassiouni, 2002).
A lo largo de las últimas décadas, se crearon diversos mecanismos destinados
a enfrentar las consecuencias de los conflictos y las violaciones de los
derechos Humanos, con el propósito de exigir que los infractores respondieran
de sus actos y ofrecer compensación a las víctimas.
Estos mecanismos contemplan desde tribunales o cortes nacionales e
internacionales hasta foros extrajudiciales, como las comisiones de la verdad y
las políticas de purificación (Bassiouni, 2002; Kritz, 1995). Sin embargo, escasa
atención se prestó a los cambios internos que tienen lugar dentro de las
instituciones y organizaciones cuando estas abandonan un contexto político y
organizacional de autoritarismo a favor de un contexto democrático. Revisten
importancia clave, al respecto, las fuerzas armadas, que pueden haber
participado en violaciones a los Derechos Humanos en el pasado y de las que
cabe esperar una transformación, de modo que se conviertan en una institución
moderna responsable de actuar con arreglo a la ética y los valores
democráticos. En los siguientes párrafos se abordarán algunos desafíos que se
presentan a la ética militar dentro del contexto más amplio de la justicia
posconflicto. Ambos aspectos podrían resultar de utilidad para la Argentina,
que, tras la derrota de la junta militar en la guerra de las Falkland/Malvinas,
pasó de un régimen autoritario a una democracia electa en 1983.
4. Capítulo III

21
4.1 La vida militar en Bolivia
Las Fuerzas Armadas del Estado Plurinacional de Bolivia son el conjunto de
instituciones castrenses encargadas de la defensa nacional de Bolivia y que se
constituyen por el Comando en Jefe, el Ejército de Bolivia, la Fuerza Aérea
Boliviana y la Armada de Bolivia. Dichas instituciones dependen del ministerio
de defensa de este país.
Adicionalmente, además de las tres fuerzas ya mencionadas, la Policía
Nacional de Bolivia, aunque dependiente del ministerio de gobierno en tiempos
de paz, forma parte de las reservas de las Fuerzas Armadas según la Ley
Orgánica de las Fuerzas Armadas de esta nación, junto con otros cuerpos de
reserva como las unidades SAR-FAB de emergencia y salvamento.
Las cifras sobre el tamaño y la composición de las [Link]. de Bolivia varían
considerablemente no habiendo datos oficiales disponibles. Se estima, sin
embargo, que las tres principales fuerzas (ejército, armada y fuerza aérea)
suman un total de entre 39.000[5] a 70.000[6][7][8] efectivos, mientras que la
policía boliviana rondaría los 40.000.[9][10]
Misión
Las Fuerzas Armadas tienen por misión fundamental:

Defender y conservar:

 La Independencia nacional.
 La seguridad y estabilidad del Estado Plurinacional de Bolivia.
 El honor y soberanía nacionales.
 Asegurar el imperio de la Constitución política del Estado.
 Garantizar la estabilidad del gobierno legalmente constituido.
 Cooperar en el desarrollo integral del país.
 Asegurar la soberanía del país, tanto en el ámbito militar como en el
político y económico.
 Fortalecer y unificar al pueblo boliviano.
 Lema: «Ejército de Bolivia, forjador de la patria»

Misión específica
El ejército de Bolivia tiene como misión específica lo siguiente:

 Defender la soberanía e integridad del territorio nacional.


 Garantizar la seguridad terrestre y coadyuvar en el mantenimiento del
orden público, de acuerdo a las Directivas del Comando en Jefe.

22
 Debe participar en la comunicación del territorio nacional mediante la
construcción y apertura de caminos, carreteras y otras vías.
 Le corresponde además ocupar, proteger y apoyar el desarrollo de las
fronteras nacionales y proteger las áreas y centros vitales del país.
 Como integrante de las Fuerzas Armadas, ejecuta misiones específicas
con el apoyo de la Fuerza Aérea o la Armada Boliviana. A través del
Instituto Geográfico Militar se encarga de levantar y editar las cartas
geográficas y políticas del territorio nacional.
 Recientemente se ha agregado a sus responsabilidades la de proteger
las fuentes de producción y los servicios legalmente constituidos, así
como los recursos naturales y la preservación ecológica dentro del
territorio nacional.

Rangos

Ejército Fuerza Aérea Armada

Oficiales generales

General de General Almirante


ejército
General de General de Vicealmirante
división división
General de General de Contraalmirante
brigada brigada aérea
Oficiales superiores
Coronel Coronel Capitán de navío
Teniente Teniente Capitán de fragata
coronel coronel
Mayor Mayor Capitán de corbeta
Oficiales subalternos
Capitán Capitán Teniente de navío
Teniente Teniente Teniente de fragata
Subteniente Subteniente Alférez
Aspirantes a oficial
Brigadier Brigadier Brigadier mayor
mayor mayor
Brigadier Brigadier Brigadier
SubBrigadier SubBrigadier SubBrigadier
Suboficiales

Ejército Fuerza Aérea Armada

Suboficiales

23
Suboficial maestre Suboficial maestre Suboficial máster

Suboficial mayor Suboficial mayor Suboficial mayor


Suboficial primero Suboficial primero Suboficial primero

Suboficial segundo Suboficial segundo Suboficial segundo

Suboficial inicial Suboficial inicial Suboficial inicial

Sargentos

Sargento primero Sargento primero Sargento primero


Sargento segundo Sargento segundo Sargento segundo
Sargento inicial Sargento inicial Sargento inicial
Aspirantes a sargento
Alumno mayor Alumno mayor Alumno mayor

Alumno primero Alumno primero Alumno primero


Alumno segundo Alumno segundo Alumno segundo

Tropa

Ejército Fuerza Aérea Armada

Cabo Cabo Cabo conscripto


Dragoneante Dragoneante Marinero de primera
Soldado raso Soldado raso Marinero

Requisitos para entrar al servicio militar en Bolivia


 Tener nacionalidad boliviana.
 Ser voluntario, leal a la Patria y al Ejército de Bolivia.
 Ser mayor de edad con 18 años.
 Mantener excelentes condiciones físicas.
 Altura variable según cada unidad, desde 1,75 m a no superar los 2 m
en unidades de élite o escolta (como en el resto del mundo).
 Para el servicio premilitar de carácter voluntario, está permitida la
entrada con 16-17 años hasta cumplir los 18 años para los jóvenes que
estudian bachiller.

24
 El servicio militar obligatorio sencillamente tiene como requisito la
presentación de la persona, siendo mayor de edad, y cumplir su estadía
de 1 año.

4.2 ¿Cómo es la vida militar en Bolivia?

El Ministerio de Defensa, desde enero de 2008, desarrolla el programa “Para


Vivir Bien en los Cuarteles”, cuyo objetivo es mejorar las condiciones de
dignidad humana de los soldados y marineros que cumplen su Servicio Militar
Obligatorio, a través de la refacción de los dormitorios, comedores, servicios
higiénicos y otras instalaciones en las Unidades Militares del país, procurando
que su permanencia en estos recintos se efectúe en las mejores condiciones
posibles.
En este marco se desarrollan programas de capacitación y formación técnica
para lo jóvenes conscriptos en los rubros de mecánica, informática,
electricidad, agropecuaria y otros oficios, en los mismos cuarteles en los
centros politécnicos especializados que se vienen implementando en distintas
unidades militares del país. 

Programa “Para Vivir Bien en los Cuarteles”, busca dignificar el Servicio


MILITAR OBLIGATORIO (S. M. O.)
El trato dispensado, por parte de los instructores a soldados y marineros, para
erradicar abusos y maltratos físicos y psicológicos.
El Área de salud, con la implementación de sanidades operativas adecuadas,
dotación de personal especializado, medicamentos oportunos y necesarios,
además de tomar acciones preventivas como la salud dental, inmunizaciones y
otros.
La Alimentación, en base a estudios y aplicación de programas de
mejoramiento alimentario y nutricional.
La Infraestructura cuartelaría y servicios básicos, con la refacción y
construcción de nuevos ambientes destinados al soldado y marinero.
Control de dotaciones, vestuario, ropa de cama, socorros y otros beneficios
destinados al personal de tropa.
Formación integral del soldado, Implementación de Institutos tecnológicos,
alfabetización, apoyo para la conclusión de estudios secundarios, etc.
Otras acciones, carnetización, filiación, actividades recreacionales y otras que
Coadyuven a la formación integral del soldado.
Difusión y capacitación de los Derechos Humanos a través de:
Seminarios, talleres, encuestas.
4.3 ¿Cuántos años dura el servicio militar en Bolivia?

25
Considerando: los Artículos 1 y 3 de la Ley Orgánica de la Fuerzas Armadas,
determinan que la misión de éstas en la defensa de la integridad del territorio
de la República y su espacio aéreo y en caso de conflicto internacional
intervienen en ella todas las fuerzas vivas del Estado;

Que el Servicio Militar Obligatorio fijado en la Constitución Política del Estado y


en la misma Ley Orgánica, se ha venido cumpliendo con disposiciones
anacrónicas como la Ley del Servicio Militar Obligatorio de 16 de enero de
1907 y su correspondiente Decreto Reglamentario, por lo que es impostergable
dictar normas acordes con la nueva Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas y
las modernas concepciones de la defensa nacional;

Que la nueva Ley del Servicio Nacional de Defensa debe comprender el


Servicio Pre-Militar, el Servicio Militar propiamente dicho y el Servicio de
Defensa, destinados a planificar la preparación de la defensa desde la edad
escolar hasta llenar las necesidades de orden nacional en las diferentes fases
que comprenden su preparación
4.4 Ley de servicio Nacional de defensa
En Consejo de Ministros
DECRETA:
Artículo único.- Apruébese en sus XVI capítulos y 90 artículos la siguiente Ley
del Servicio Nacional de Defensa.
Capítulo Primero
Disposiciones Generales
ARTÍCULO 1.- Defender la Patria es deber inexcusable de todo boliviano.
ARTÍCULO 2.- El Servicio de Defensa Nacional, comprende:

- El Servicio Pre-Militar
- El Servicio Militar
- El Servicio Territorial
El Servicio Pre-Militar, está dirigido a la preparación inicial de los jóvenes para
defender a la Patria, no será obligatorio.
El Servicio Militar, destinado a responder las necesidades de las Fuerzas
Armadas.
El Servicio Territorial, dirigido a satisfacer las necesidades no militares de
orden nacional.
Capítulo Segundo

26
Duración del Servicio
ARTÍCULO 3.- La duración del Servicio, se cumplirá en la siguiente forma:
El Servicio Pre-Militar se efectuará de los 15 a los 19 años.
El Servicio Militar:
- De los 19 años cumplidos a 21 años, Servicio activo (2 años).
- De los 21 cumplidos hasta los 26, Disponibilidad (5 años)
- De los 26 cumplidos hasta los 33 años, Primera Reserva (7 años)
- De los 33 años cumplidos hasta los 45 años, Segunda Reserva (11 años)
Servicio Territorial:
- De los 45 años cumplidos a 55 años, en caso de movilización.
ARTÍCULO 4.- La duración del Servicio bajo bandera, se computará el día de la
incorporación a la Unidad, Instituto o Servicio.
ARTÍCULO 5.- La edad cumplida se considera el 31 de diciembre aunque
hubiese nacido en cualquier día del año.
Capítulo Tercero
El Servicio Pre-Militar y Servicio Auxiliar Femenino
ARTÍCULO 6.- El Servicio Pre-Militar comprenderá la Conscripción y la
Instrucción Pre-Militar.
ARTÍCULO 7.- La Instrucción Pre-Militar tendrá carácter voluntario para los
jóvenes de ambos sexos y que se encuentran cursando el 4º, 5º y 6º año de
Instrucción Secundaria.
ARTÍCULO 8.- La Instrucción Pre-Militar está dirigida a capacitar a los jóvenes
estudiantes en la preparación técnica, moral y física del combatiente para
defensa de la Patria, ampliada en los plazos establecidos y durante los tres
años que corresponde a los cursos 4º, 5º y 6º de Secundaria, los planes y
programas emanados de las Fuerzas Armadas de la Nación. Cumplidos
aquellos en condiciones de eficiencia, tendrá derecho a la libreta del Servicio
Militar Obligatorio.
ARTÍCULO 9.- Los jóvenes que hayan cumplido y recibido Instrucción Pre-
Militar completa (4º, 5º y 6º año), con la presentación de la Libreta de Servicio
Militar, tendrán prioridad para su ingreso a los Centros de Formación de
Oficiales y Clases de Reserva. Mientras dure su servicio estarán bajo
jurisdicción militar.
ARTÍCULO 10.- El Servicio Auxiliar Femenino es de carácter voluntario para las
jóvenes estudiantes que cursan el 4º, 5º y 6º año de secundaria, de
conformidad a planes y programas emanados de las Fuerzas Armadas,

27
cumplidos los cuales se les otorgará un documento militar especial, que les
servirá para tener preferencia y prioridad en la concesión de cargos públicos.
Capítulo Cuarto
De la Conscripción
ARTÍCULO 11.- Todos los jóvenes a la edad de 18 años se inscribirán en los
“Registros de Conscripción”, ante la autoridad Militar o Civil designada. En caso
de impedimento o ausencia del país los padres o parientes cercanos del
conscripto deben efectuar la inscripción en el lugar de nacimiento de aquel. Los
jóvenes que se encuentren en el exterior, se inscribirán en el Consulado más
próximo.
ARTÍCULO 12.- Toda boliviana soltera, casada, viuda o divorciada, sin hijos,
desde los 19 años hasta los 35 años, estará obligada en caso de guerra o
emergencia a cumplir el Servicio Auxiliar Femenino, en trabajos o cargos
compatibles con su situación, condiciones físicas, profesión u oficio, sea en el
interior del país o en el terreno de operaciones.
ARTÍCULO 13.- Durante los meses de agosto, septiembre y octubre
anualmente, funcionará la “Comisión de Conscripción” de acuerdo a
Reglamento.
ARTÍCULO 14.- La Comisión de Conscripción atenderá todas las solicitudes de
los conscriptos, comprendidos en los artículos 44, 19, inciso c) Art. 28 incisos a,
b, c, f, y los inhábiles absolutos. La Comisión elevará al Ministerio de Defensa
el informe sobre cada conscripto para su resolución correspondiente. El
reglamento respectivo establecerá las atribuciones y funcionamiento de dicha
Comisión.
ARTÍCULO 15.- Los jóvenes comprendidos entre los 15 y 16 años que deseen
ausentarse del país con motivos de estudios, familiares, de salud y otros,
obligatoriamente se presentarán a la autoridad militar de su residencia, para
recabar el permiso de salida correspondiente. Igualmente tienen obligación de
presentarse al cónsul boliviano donde radicarán.
Capítulo Quinto
El Reclutamiento
ARTÍCULO 16.- Anualmente el Ministerio de Defensa convocará a los
conscriptos que han cumplido 19 años al 31 de diciembre, para su presentación
a los Centros o Comisiones de Reclutamiento. Dicha convocatoria podrá ser
parcial o general, local o nacional.
ARTÍCULO 17.- El Servicio de Reclutamiento, dependiendo del Ministerio de
Defensa, organizará los Centros o Comisiones de Reclutamiento, los que
determinarán la situación militar de los jóvenes, incorporándolos bajo banderas
o eximiéndolos del Servicio.

28
ARTÍCULO 18.- En los órganos de Reclutamiento comprendidos en el Artículo
procedente, los reclutas clasificados por su estado físico, por sus
conocimientos profesionales u oficios:
Por su estado físico, serán clasificados según el Reglamento Sanitario, en
aptos, Servicios Auxiliares “A” - “B” y no aptos para el Servicio.
Por sus conocimientos profesionales u oficios, serán seleccionados para
soldados, Suboficiales u Oficiales de Reserva; para prestar servicios en sus
principales armas o especialidades.
ARTÍCULO 19.- No se presentarán a los órganos de Reclutamiento los que
fuesen clasificados inhábiles absolutos por las Comisiones de Conscripción.
Igualmente los jóvenes cuyas solicitudes enviadas por estas comisiones
hubieran sido resueltas favorablemente por el Ministerio de Defensa Nacional.
ARTÍCULO 20.- El destino de los conscriptos a las Unidades o Reparticiones
de la Fuerzas Armadas se lo efectuará considerando los siguientes requisitos:
Necesidades del Servicio.
- Aptitud física.
- Conocimientos profesionales u oficio.
- Situaciones de familia, hijos únicos o sostén de los padres ancianos.
- Preparación Pre-militar (incompleta).
En todos los casos, es facultad de las comisiones de selección en el
Reclutamiento, señalar el destino de acuerdo a la reglamentación respectiva.
ARTÍCULO 21.- Los conscriptos que hubieren cumplido un año de Servicio a
entera satisfacción de sus superiores, tendrán derecho a 15 días hábiles de
vacación. En caso de guerra esta licencia será regulada por reglamento según
las situaciones del frente de operaciones.
Capítulo Sexto
El Servicio Militar
ARTÍCULO 22.- El Servicio Militar es obligatorio y personal para todos los
bolivianos desde los 19 hasta los 45 años de edad, salvo caso de incapacidad
física debidamente comprobada.
ARTÍCULO 23.- El Servicio Activo se cumplirá incorporándolos en Unidades de
las Fuerzas Armadas para recibir Instrucción Militar y efectuar Servicios de
producción o Servicios de utilidad nacional.
ARTÍCULO 24.- El tiempo de Servicio activo será de 2 años, pero por razones
presupuestarias, el Ministerio de Defensa Nacional podrá modificar la duración,
en la siguiente forma:
Disminuyendo el tiempo de Servicio en forma parcial o general del contingente
en Servicio.

29
Efectuando licenciamientos parciales. Estos licenciamientos o disminuciones
de tiempo, no constituyen un derecho para los conscriptos que continúen
prestando Servicios.
Si el número de conscriptos presentados al Reclutamiento excediese a los
efectivos que requieren las Fuerzas Armadas para el Servicio Activo, se
practicará un sorteo para definir quienes ingresarán y quienes serán
exencionados del Servicio.
ARTÍCULO 25.- Cuando las necesidades lo exijan; el Supremo Gobierno podrá
disponer la continuidad del Servicio bajo banderas del contingente que hubiese
cumplido su tiempo de Servicio.
ARTÍCULO 26.- Todo varón nacionalizado esta obligado a cumplir con el
Servicio Militar, (Activo, Disponibilidad y Reservas). En caso de guerra prestará
Servicios de necesidad civil – Militar (Servicios administrativos, económicos),
salvo excepciones a determinarse en el reglamento.
ARTÍCULO 27.- Los extranjeros que a la edad legal presentan el Servicio
Militar Activo podrán obtener su nacionalidad, sin otro requisito.
ARTÍCULO 28.- Los jóvenes residentes en Bolivia que no acrediten su
nacionalidad, serán llamados en su categoría e incorporados a Unidades
establecidas especialmente para cumplir con el tiempo prescrito de Servicio. En
caso de guerra recibirán destinos de movilización según los casos.
ARTÍCULO 29.- Igualmente están obligados al Servicio Militar, los jóvenes que
han sido albergados en asilos o patronatos de menores.
ARTÍCULO 30.- Podrán ser incorporados al Servicio activo los jóvenes de 18
años, previa autorización firmada por el padre o tutor de acuerdo a las
necesidades de las Fuerzas Armadas.
ARTÍCULO 31.- Los varones nacidos en el extranjero de padre o madre
bolivianos, aunque hubiesen sido inscritos en los registros extranjeros, están
obligados a cumplir con el Servicio Militar por el solo hecho de avecinarse en el
territorio nacional o de inscribirse en los consulados de Bolivia.
ARTÍCULO 32.- Todos los bolivianos que estuvieran trabajando por más de un
año en empresas industriales, Comerciales o en la Administración Pública,
municipalidades, entidades autárquicas o semi-autárquicas o Privadas y
mientras se encuentren bajo banderas en la edad establecida, no perderán su
cargo que les será restituído al cumplir el tiempo de Servicio. En caso de
llamamiento para ejercicios o maniobras percibirán sus salarios o haberes por
el tiempo que duren éstos.
ARTÍCULO 33.- Todo boliviano o naturalizado no podrá obtener ni mantener
cargo u ocupación en las organizaciones indicadas en el Artículos precedente,
si no presenta su Documento de haber cumplido con el Servicio Militar.
ARTÍCULO 34.- No se otorgará título universitario o profesional, ni se
revalidarán éstos, los que no hubiesen cumplido con la Ley del Servicio Militar.
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Los que en contravención a este Artículo, obtuviesen grados, títulos, etc., serán
capturados por orden de cualquier autoridad política o Militar y enrolados a un
cuerpo de línea para servir por dos años, sin perjuicio de sufrir la pena prescrita
por Ley, cualesquiera sea su edad.
ARTÍCULO 35.- No podrá otorgarse pasaporte para viajar al exterior, a los
varones comprendido entre los 17 a 55 años de edad, sino acreditan haber
cumplido con la Ley de Servicio Militar, lo que se comprobará con el
Documento Militar.
ARTÍCULO 36.- En caso de guerra, el Supremo Gobierno, podrá convocar bajo
banderas a los jóvenes de 18 años cumplidos.
ARTÍCULO 37.- El Servicio Militar en tiempo de guerra, durará mientras el país
se encuentre en tal situación.
Capítulo Séptimo
Del Servicio en Institutos Profesionales
ARTÍCULO 38.- Los jóvenes que cursen las Escuelas Militares de Formación
de Oficiales, Suboficiales o Clases Profesionales por un tiempo no menor de un
año tendrán derecho a la Libreta de Servicio Militar, previo informe favorable
del Instituto respectivo.

ARTÍCULO 39.- En caso de baja por enfermedad u otras causales y siempre


que no sea por inhabilidad absoluta, antes del tiempo indicado en el artículo
precedente, están obligados a presentarse al llamamiento en su categoría
correspondiente.
Artículo 40.- Se computará como si hubiesen cumplido su Servicio Militar a los
alumnos de las Escuelas con orientación militar, como ser Liceos Militares
Nacionales, Escuelas de Policía y siempre que hubieran realizado Instrucción
Militar de acuerdo a planes establecidos por el Comando en Jede de la
Fuerzas Armadas y cuando hubieran permanecido por un tiempo mínimo de 6
años los primeros y 2 años para policías.
ARTÍCULO 41.- Los alumnos egresados de Institutos o Liceos Militares
extranjeros, y los que presten Servicios Militares en ejércitos extranjeros,
previa autorización del Ministerio de Defensa Nacional, para cumplir con la
obligación del Servicio Militar, serán incorporados por el término de tres meses
como mínimo a unidades de las Fuerzas Armadas.
ARTÍCULO 42.- Las condiciones para otorgar el Documento Militar a los
comprendidos en los Artículos 39, 41 y 42 precedentes serán fijadas en la
Reglamentación correspondiente.
ARTÍCULO 43.- Cumplen con el Servicio Militar Obligatorio, aquellos
estudiantes Pre-Militares que hubieran llenado los requisitos establecidos en
los artículos 7 y 8 del capítulo tercero del presente Decreto Ley.

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Capítulo Octavo
De las postergaciones del Servicio Militar
ARTÍCULO 44.- En caso de que dos hermanos se presenten al Servicio, uno
de ellos, el más joven puede solicitar prórroga para su presentación al
Reclutamiento, hasta que salga del Servicio el hermano mayor. Esta
postergación no exime el Servicio.
ARTÍCULO 45.- La postergación del Servicio Militar puede ser renovada hasta
la edad de 27 años, mediante Resolución dictada por el Ministerio de Defensa.
Las solicitudes presentadas en fechas oportunas, proceden en los siguientes
casos:
- Por sostener a su familia
- Por proseguir sus estudios
- Por tener su residencia en el extranjero
- Por enfermedad comprobada
El joven que ha sido postergado puede renunciar a este beneficio y hacer
conocer su decisión para ser incorporado en el primer llamado,
correspondiendo al Ministerio de Defensa fijarle su destino.
ARTÍCULO 46.- La postergación para la presentación al Servicio se fija en los
siguientes tiempos:
Para los que tienen que proseguir sus estudios:
Los estudiantes de secundaria, por un año prorrogable cada año de acuerdo a
los certificados de continuación de estudios.
Los que estudian Instrucción Media Profesional, por el tiempo de duración de
sus estudios, previo Certificado Anual del establecimiento de enseñanza. Por
reprobación en sus exámenes o por impedimento de su salud, pueden solicitar
prórroga por un año y por una sola vez, siempre que la causal sea justificada.
Los estudiantes universitarios o de Institutos Profesionales Superiores, podrán
ser postergados por el tiempo que duren sus estudios, previo Certificado de la
Facultad o Instituto Técnico respectivo, no debiendo sobrepasar los 27 años de
edad. Para los estudiantes de medicina, farmacia, odontología e ingeniería, se
establece una tolerancia hasta la edad de 30 años.
Los estudiantes beneficiados con la postergación, al cumplir el tiempo que se
les otorga, están obligados a presentarse personalmente o por escrito en el
plazo máximo de 30 días ante el Ministerio de Defensa para recibir el destino
correspondiente. Los comprendidos en el párrafo c) efectuarán sus Servicios
en compensación en su profesión con el grado honorífico de Subteniente y el
haber de Suboficial inicial. Los que no hubiesen concluido sus estudios serán
incorporados como soldados o aspirantes a Suboficiales de Reserva según el
resultado del examen al que serán sometidos.

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Los que se encuentran imposibilitados por alguna enfermedad que no los
inhabilite, podrán ser postergados de su presentación al Servicio por un tiempo
determinado, siempre que sea oportunamente interpuesta esta causal ante la
Comisión Revisora Militar y comprobada por esta última.
ARTÍCULO 47.- Los jóvenes de 17 y 18 años cumplidos, que deseen viajar al
exterior deben solicitar permiso de salida al Ministerio de Defensa. Si a los 19
años cumplidos se encuentran aún en el exterior, deben repatriarse para
cumplir su Servicio. Por motivos de salud o familia podrán obtener un año de
postergación para su presentación al Servicio Militar. Si deben continuar sus
estudios solicitarán su postergación conforme lo establece el párrafo 2 del
Artículo anterior.
ARTÍCULO 48.- En caso de guerra, se suspenderán todas las postergaciones y
los jóvenes deben presentarse bajo banderas cuando sus categorías sean
movilizadas, excepto los estudiantes universitarios que hubiesen iniciado su
último año de estudios.
Capítulo Noveno
De las Exenciones
ARTÍCULO 49.- Serán exencionados del Servicio Militar (Servicio Activo) en
tiempo de paz:

Los hijos únicos de madres viudas o padres ancianos y pobres, mayores de 70


años, a quienes sostiene con su trabajo.
El hijo mayor o hijo único, cuyo padre hubiese muerto en guerra internacional o
durante el Servicio Militar.
El menor de los hermanos de aquel que hubiese muerto en guerra internacional
o durante el Servicio Militar.
Los casados o viudos, padre de uno o más hijos vivos, siempre que no sean
omisos o remisos.
Los físicamente inhábiles (no aptos para el Servicio) declarados en la
Conscripción o en el Reclutamiento.
Los declarados para Servicios auxiliares A y B en el Reclutamiento, siempre
que no existan disposiciones contrarias en los respectivos llamamientos.
Los mineros de interior mina, siempre que acrediten su condición de tal y no
sean omisos ni remisos. Esta exención estará condicionada a las necesidades
de la defensa, y el Artículo 24 de la presente Ley.
Los excedentes que por sorteo efectuado resulten exencionados del Servicio
Activo.

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Los estudiantes de Teología (según el Convenio Castrense con la Santa Sede
de fecha 29 de noviembre de 1958) y siempre que no abandonen sus estudios
u ordenamientos hasta los 27 años de edad.
ARTÍCULO 50.- En caso de guerra solo serán exencionados del Servicio en la
Fuerzas Armadas:
Los físicamente inhábiles. Aquel cuyos dos hermanos o hermanas hubiesen
muerto en la zona de operaciones.
El padre que mantiene más de seis hijos menores de edad.
ARTÍCULO 51.- De acuerdo a las necesidades de la defensa nacional y las
posibilidades presupuestarias, podrán hacer un período de instrucción de tres
meses los exencionados comprendidos en los incisos a, b, c, e, f y g del
Artículo 49.
Capítulo Décimo
De las Exclusiones
ARTÍCULO 52.- Siendo el Servicio Militar un honor para los que lo cumplen,
quedan excluidos de pertenecer a unidades regulares del Servicio Activo:
Los individuos que han sido condenados por sentencia criminal, judicial o
militar.
Los individuos condenados en el extranjero por hechos criminosos, los mismos
que serán juzgados por el Tribunal Militar previa calificación de delito o de
conformidad a los códigos civiles o militares bolivianos.
Los traidores a la Patria, los desertores o los remisos.
ARTÍCULO 53.- Los individuos comprendidos en el Artículo precedente serán
incorporados a unidades disciplinarias en tiempo de paz y por un tiempo no
menor de dos años.
5. Capítulo IV
5.1Resultados
5.2Conclusiones
5.3Recomendaciones
5.4Anexos
5.5 Bibliografía

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