0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 707 vistas57 páginasCAMPS A Et Al - La Enseñanza de La Ortografia
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COLECCION
EDITORIAL
EE
LAPIZ
GRAO[ COLECCION EL LAPIZ
| La ensenanza
de la OrTOGRAFIA
Anna Camps / Marta Milian /
Montserrat Bigas / Montserrat Camps /
Pilar Cabré
EDITORIAL GRAOColeccion El Lapiz
© Anna Camps, Marta Milian, Montserrat Bigas, Montserrat Camps,
Pilar Cabré
© de esta edicion: Editorial GRAO, Serveis Pedagdgics
c/ de l’Art, 81. 08041 Barcelona
18 edici bril 1990
28 edicién: octubre 1993
ISBN: 84-7827-036-1
DL: B-15.639/90
Director de fa colecci6n: G. Casamayor
Disefio: F. Latrappa
Ilustracion cubierta: Conxita Rodriguez
Dibujos: José Luzon y Montse de Miguel
Producci6n: Punt i Ratlla, de Serveis Pedagdgics
Impresi6n: Imprimeix, SCCL
Indice
Introduccién ....
1.
wv
. La ortografia y el sistema de la lengua ....
. La ensefanza y el aprendizaje de la ortografia
Consideraciones previas ....
1.1, Definicion de ortografia
1.2. Funcion de la ortografia
. Breve historia de la ortografia de la lengua castellana 0.00...
Relacion entre lengua oral y lengua escrita
Los sistemas de escritura ..
. Complejidad de los sistemas alfabeticos .
. El sistema de la lengua
Analisis del sistema grafico
Subsistema grafofnico
Subsistema morfosintactico
Subsistema logogrifico .
wou
BONE
4.1. El aprendizaje de la ortografia
Cémo aprende el nifo
Aprender a escribir
‘Aprender ortografia ..
El aprendizaje de la ortografia en cl marco del
aprendizaje de la escritura .. iMlak.
4.2, La ensehanza de la ortografia
La funcién del maestro........
Situaciones de ensefianza-aprendizaje de la ortografia
Situaciones reales de escritura
Ayudas para la escritura
El aprendizaje sistematico
La investigacion ortogriifica en el aula
La automatizacién de las adquisiciones
Actividades practicas .....
5.1. El aula-taller de lengua
Instrumentos de apoyo para la escritura
Primer diccionario de clase
Segundo diccionario de clase
Uso del diccionario general
Libreta de consulta ortografica
Murales 5
Fichas de consult
Ejercicios para crear fichas .
La caja de palabrasOtros recursos ..
EI error creativo i
2. Actividades de estructuracin: aprendizaje sistematico.
externas de la lengua escrita ..
Funci6n significativa de los signos graficos
Actividades para aprender el uso de las letras y la
relaci6n entre sonidos y letras ....
Caracteristi
Funcion gramatical de las letras .
ae
ye
El dictado
Dictado preparado
Dictado consulta ..
Dictado con magnetofono
Dictado de palabras.
Autodictad so...
Dictado sin palabras i
Dictado de textos de los nifios
Correccién del dictado ....
6. Evaluacién de la ortografia
6.1, Qué es evaluat eve.
6.2. Evaluar la ortografia
Actividades de automati:
1a evaluaci6n cuantitativa: el error como
La evaluaci6n cualitativa: el error como fuente de
informacién,
Observacion de algunos errores de textos de nifios
de ciclo Medio de EGB .
6.3. Clasificacion de los errores ortogrificos ....
Ortografia natural / ortografia arbitraria
Cuadros de clasificaciOn de ertores iss
Vocabularios ortogrifico:
6.4. Algunos instrumentos de evaluacion de la ortografia .
Pruebas de nivel ortografico .
Instrumentos para el control y evaluacién del progreso
7. Bibliogralia .
i6n: ortografia implicita ....
neién
96
102
102
102
103
107
Introduccion
Este libro pretende ser tan sélo una reflexién sobre la ensefianza de
la ortografia, basada en nuestra experiencia como maestras a distintos
niveles y en las aportaciones de la psicologia en el ambito del aprendizaje
y del estudio de los procesos de escritura.
Una de las mayores dificultades a la hora de enfrentarnos con este
tema cs la falta de estudios especificos sobre el mismo. Otro problema que
se plantea es el temor y los prejuicios que tienen los maestros respecto
aeste nivel de aprendizaje de la lengua escrita. Por ser éste el mas externo
y, por lo tanto, el mas evidente, ha sido durante afos el centro de la
ensefianza de la lengua en las escuelas. Dominar la ortografia se con-
sideraba basico para el dominio del lenguaje escrito, Sin embargo, pocos
se han cuestionado como aprende ortografia el nino, por qué mecanis-
mos interioriza el cédigo grifico de la lengua, o por qué éste se convierte
en un escollo dificil de superar; tampoco se han preguntado qué lugar
ocupa el aprendizaje de la ortografia en cl conjunto del aprendizaje de
la lengua escrita y, por tanto, qué lugar le corresponde dentto de ella, Dar
respuesta a estas preguntas requiere una serie de investigaciones no con-
cluidas atin y que en nuestro pais estan todavia en una etapa inicial,
Por otra parte, los problemas que plantea el dominio ortografico son
importantes, Al no dedicar tanto tiempo a la ortografia como hace unos
afios, los maestros no saben como resolverlos ni cémo integrar este
aptedizaje en la ensefanza del aspecto que consideran preeminente:
aprender a escribir. La pregunta es siempre la misma: ¢cGmo ensefiar or
tografia? Detrés de la pregunta hay siempre la secreta esperanza de que
algtin especialista dé la solucién milagrosa, el material magico que pueda
resolver el problema. La decepci6n es inmediata, porque esta solucion no.
existe
Qué deberiamos hacer? Creemos que el primer paso consiste en
reflexionar sobre el problema y situarlo, Saber, por ejemplo, qué lugar
ocupa la ortografia en el conjunto de las habilidades linguisticas, qué
relaci6n tiene la ortografia con el conjunto del sistema de la lengua, como
refleja sus distintos subsistemas; saber ademéis cOmo aprende el nifio y
como interioriza sus conocimientos. El maestro debe ser capaz de
observar el proceso de escritura del nifo y entender sus dificultades
Esta reflexion permitiria qui desbloquear la consideraci6n que
tiene la ensenanza de la ortografia, comtnmente vista como una actividad
mecfnica, y resituarla en el conjunto de la ensefanza de la lengua escrita,
lo cual la apartaria de ese lugar primordial que a veces ocupaen la escuela
y, en cambio, se consideraria su funcién en la comunicacién social. Las
posiciones que han reducido la ortografia tan slo a una relaci6n entre
elementos minimos de la cadena escrita con elementos minimos de la’
cadena oral han contribuido a extender la opinion que la ensefanza
ortografica podia ser decontextualizada y mecanizada.
Nuestro propésito es contribuir a esa reflexién, proporcionando ele-
mentos que, quizas de modo provisional, puedan ser ttiles a los maestrosque ensefan ortografia y que no pueden esperar los resultados de la
investigacién en torno al tema. Asimismo, nos gustaria proporcionar
pautas de reflexion para que los maestros, desde su perspectiva privile-
giada de observadores del proceso de aprendizaje, tengan otros puntos
de vista para contrastar y ampliar sus propias observaciones, totalmente
necesarias como base para la ensefianza de la ortogratia y que, a su vez,
pueden. suscitar nuevas inyestigaciones.
Los principios basics del presente libro son
1, En la escuela, el nifio aprende a escribir, aprende el sistema grafico
de la lengua. Por lo tanto, debe considerarse este aprendizaje como un
proceso que se inicia con los primeros contactos del nifio con la
representacion escrita, muchas veces antes de entrar en la escuela, y que
no acaba, como minimo, hasta finalizar la ensefianza primaria. No cabe
por tanto hablar de faltas cuando atin no se ha interiorizado la solucion
aceptada socialmente, sino quizas de tanteos, de hipdtesis sobre el fun-
cionamiento de la lengua escrita
2. Las soluciones graficas de la lengua escrita no responden a un Unico
ema, sino que estan en relacion con la pluralidad de subsistemas de
Ja lengua; estiin relacionadas tanto con los aspectos fonicos como con los
morfologicos, sintacticos, léxicos y semanticos.
3. Para el nino, solo tendra sentido aprender ortografia si ésta es un.
instrumento para escribir textos que sean leicios, y no solo corregidos, y
que por lo tanto tengan una funcin. Solo en el marco de un aprendizaje
pasado en el uso real de la lengua escrita, podra el nino dara la ortografia
el valor que tiene de convencién social necesaria
4. La prictica, el ejercicio, s6lo sera Gil si se enmarca en esta necesidad
y si es una practica reflexiva basada en el conocimiento aunque, evi-
dentemente, el objetivo sea la automatizacion
1. Consideraciones previas
1.1. Definicién de ortografia
Fl diccionario de la Real Academia de la Lengua Espanola, en su
edicion de 1970, define la ortografia como “parte de la gramética, que
sefia a escribir correctamente por el acertado empleo de las letras y de
los signos auxiliares de la escritura”.
Segtin esta definicion, el aleance de la ortografia es considerable,
porque supera el nivel estricto de la correspondencia entre sonido y letra;
especifica claramente que la representacion del nivel suprasegmental es
también objeto de la ortografia,
Hay dos aspectos de la anterior definicion que son fundamentales para
situar la funcion y el valor de la ortografia: el concepto de correceion en
relacién a una norma y el lugar que ocupa en el conjunto de la gramatica.
la nocién de correccion presupone la existencia de una norma que
regula la transcripcin grafica y que es aceptada por todos los hablantes
dela lengua. Quién elabora la norma, como se elabora, qué trascendencia
tiene para una lengua la fijacién del codigo grafico, etc., son cuestiones
importantes relativas al proceso de codificacién de una lengua.
La elaboracion de la norma se sustenta en el principio de convencio-
nalidad, porque ¢l conjunto de normas que regula el codigo grafico se
establece sobre la base de un acuerdo aceptado por los usuarios de dicha
lengua. Sin esa aceptaci6n social, no seria posible instaurar un modelo
Unico para la representaci6n escrita de una lengua. Las lenguas han esta-
blecido, a Jo largo de su historia escrita, normas para fijar una transcrip
cin grafica Unica, Implantar una normativa general, de yinculacion
obligatoria para toda la comunidad, ha significado la aceptacion de unas
formas 0 soluciones en detrimento de otras; podemos suponer, por tanto,
que ese proceso ha sido frecuentemente dialéctico y su resultado, fruto
de un consenso.
La Jengua escrita es, por naturaleza, mucho mas conservadora que la
lengua oral y eso comporta que se den muy pocos cambios en el sistema
grafico en relacin a los que experimenta el sistema oral. A pesar de ello,
las comunidades lingtiisticas se plantean el problema de ajustar la orto-
grafia, especialmente en relaci6n a la correspondencia entre el plano foni
coy el grafico; lenguas como el francés, por ejemplo, reconsideran perié-
dicamente la reforma de su ortografia y posponen el problema, también
periédicamente, convencidos de que el perjuicio seria mayor que los
beneficios que se derivarian de dicha reforma (polémica Nina Catach/
Eveline Charmeux),
El segundo aspecto que hemos considerado mds arriba es el que se
refiere a la relacion que mantiene la ortografia con la gramatica. Como
hemos sefialaclo, la R.A.B. explicita claramente “parte de la gramatica,..".
Esta consideraci6n, como veremos mas adelante, es de gran importancia,
porque insiste en la relacion del sistema grafico con los distintos niveles10
o subsistemas de la gramitica; fonolégico, morfolégico, sintactico, léxico
y también prosodico, y desmiente, de algiin modo, el caracter arbitrario
que normalmente se imputa a los sistemas alfabéticos de representaci6n
grafica. La arbitrariedad sélo existe en la medida que los signos lin-
glfsticos no mantienen una relacion simbolica con sus referentes, con la
realidad. Asi pues, el signo caballo, formado por un significante -fonico:
/kaBaho/, 0 grafico: caballo- y un significado —‘caballo’ (el concepto que
el hablante tiene de caballo)-, es arbitrario y particular de cada lengua.
Que sea esta serie de unidades, y no otra, la que denomine la realidad
“Caballo” es consecuencia de un pacto
Sin embargo, dentro del sistema no hay arbitrariedad, porque ésta
queda anulada por la regularidad, que justifica muchas de las soluciones
graficas. Asi, del mismo modo que el niiio interioriza la terminaci6n /aBa/
del imperfecto de los verbos de la primera conjugacién, también es capaz
de asociar a dicha pronunciacién la expresi6n esctita correspondiente
-aba- y generalizarla a todas las formas del imperfecto de los verbos
acabados en -AR; otro ejemplo seria el de la distribucién de algunas
grafias por contexto, de lo cual el nino es plenamente consciente (la no.
aparicién de la doble ren posicion inicial o la imposibilidad de que
aparezcan algunos grupos consoninticos).
Segun todo lo dicho, la idea de que la ortografia es arbitraria es falsa,
© por lo menos parcialmente falsa, ya que el sistema grafico presenta unas
regularidades en los distintos niveles gramaticales, que la persona que
escribe, nifio 0 adulto, debe descubrir para resolver los problemas de la
lengua escrita de un modo inteligente y rentable.
1.2. Funcién de la ortografia
Fl valor dado a la ortografia varia segtin las épocas, las diferentes
técnicas pedagOgicas 0, incluso, el criterio de las escuelas, En unos casos,
la ensefanza de la ortografia ha sido, y es, el aspecto prioritario de la
escolarizaci6n basica; las consecuencias inmediatas de esa actitud son la
reducci6n del trabajo de lengua casi exclusivamente a la prictica orto-
grafica. En otros casos, en cambio, se considera que el aprendizaje del
aspecto mas externo de la representacién grafica es menos importante,
por ejemplo, que el estudio del léxico o de la sintaxis. Como resultado,
la ortografia queda relegada a un segundo plano y hay poca exigencia de
correcci6n en este nivel.
Para analizar las implicaciones pedagégicas de la ortografia, hay que
situarla en el conjunto del aprendizaje de la lengua escrita.
Las funciones mas importantes de un c6digo grafico pueden analizar-
se en dos planos:
© Enel plano lingiiistico y comunicativo:
El sistema ortografico asegurala transmisi6n integra y no ambigua de
los enunciados escritos. Por ejemplo, las marcas redundantes de la lengua
escrita, como las de género o ntmero, favorecen la comprensién
inmediata de las relaciones sintacticas entre los elementos de la frase y,
por lo tanto, del texto, En general, todas las marcas de redundancia
permiten la organizacion de las palabras de la frase, mostrando una vision
logica y coherente de ésta. La complejidad del sistema grafico conforma
y aclara el discurso escrito.
in el plano sociolégico:
La orlografia es una convenci6n necesaria para todos los miembros de
una comunidad lingiiistica; el dominio de esa técnica consolida, en los in-
dividuos, la pertenencia al grupo y, a la vez, es un signo de la cultura del
entorno.
En las escrituras alfabéticas, se producen siempre desajustes en la
transcripeién grafica de los fonemas; por tanto, el sistema grafico de una
lengua no representa fielmente su sistema fonolégico. Ademas, la
diversidad dialectal nos lleva a mas de un subsistema fonolégico en una
lengua; frente a esta diversidad, un sistema grafico prefijado se convierte
en un elemento unificador que asegura la comunicaci6n entre hablantes
de distintas variedades dialectales.
Desde una perspectiva estrictamente pedagdgica, hay que conside-
rar dos factores necesarios en cualquier aprendizaje: en primer lugar, que
lo que se ensefa al nifio sea motivador y, en segundo lugar, que los co-
nocimientos que se imparten se integren en la experiencia del nifo de un
modo global. Los contenidos que se ensefan no pueden presentarse de
un modo aislado o compartimentado si pretendemos que sean significa-
tivos para el alumno.
Si aplicamos esos principios a la ensefanza de la ortografia en la
escuela, observaremos que el maesiro:
= Debe mostrar al alumno la necesidad de conseguir el dominio del
cédigo grafico, descubriéndole su funcién y motivandole suficientemente
para que se convierta en un sujeto activo del apren
— No puede separar la ensenanza de la ortografia de la de la lengua
escrita, de la que forma parte.
Estos factores repercutiran en la planificacién pedagégica y deberin
ser asumidos por la institucién escolar si se pretende que la ensefanza’
de la ortografia se alcance con garantias de éxito y se logren los objetivos
propuestos.
W12
2. Breve historia de la ortografia
de la lengua castellana
Las lenguas siguen procesos distintos en su desarrollo y en su fijacién,
escrita, Cada una se adapta a las necesidades de su comunidad y a las
caracteristicas socio-politicas y culturales de la misma. Algunas lenguas
han consolidado su sistema grafico antes que otras por cuestiones de
dominio politico, de anexi6n de nuevas 4reas geograficas o de desarrollo
y/o prestigio cultural de una comunidad determinada; pero, en todos los
casos, esta fijacion se ha hecho a partir de reestructuraciones sucesivas
que han ido conformando el sistema grafico.
El resultado de este proceso es desigual en las distintas lenguas, Unas
han seguido un criterio mas fonético, mientras que otras se han basado
en la etimologia 0 en otros criterios culturales. En cualquier caso, la
solucién no ha sido sencilla y normalmente se ha adoptado después de
una serie de tensiones y pactos en uno u otro sentido.
La controversia para adoptar una linea determinada puede ser larga
en el tiempo y slo se llega a una normalizacién cuando toda la sociedad
acata el consenso al que normalmente han llegado los especialistas y, en
muchos casos, cuando ese consenso viene acompafiado de prestigio y/
© de imposicién institucional.
En el caso de la lengua castellana, el proceso para llegara establecer
un cédigo grafico tinico y normativo ha sido largo y, aunque en cues-
tiones parciales, sigue abierto hoy en dia.
Hasta mediados del siglo XIII, la lengua romance era considerada apta
Gnicamente para el uso oral y familiar. “Todos los usos cultos y oficiales
seguian reservados al latin que se aprendia en las escuelas. El habla vulgar
constituia ya una lengua nueva; pero se la calificaba despectivamente de
rusticus sermo, Entre el latin de los eruditos y el romance llano existia un
latin avulgarado, escrito y probablemente hablado por los semidoctos,
que amoldaba las formas latinas a la fonética romance" (Lapesa, 1962,
pp. 113-114).
Los primeros escritos en lengua castellina son una prolongacién de
la ortografia latina. Se trata de textos notariales escritos en latin, que inser-
tan comentarios, palabras o construcciones en romance, bien porque el
copista ignora la palabra en latin o por error. Cuando el romance se usa
ya con plena conciencia, como por ejemplo en las Glosas Emilianenses
J Silenses(s.X), los parrafos escritos reproducen los sonidos con los signos
graficos latinos; en caso que no exista un sonido parecido o cercano en
Jatin, se improvisa un nuevo signo que pueda representatlo. Ello conlleva
que cada escritor utilice la adaptaci6n grafica que crea mas conveniente
en un momento dado y que, por lo tanto, en una misma época e incluso
en un mismo autor, varios signos gréficos representen un tinico sonido.
Al utilizarse el romance como lengua literaria, va afianzandose y
tomando una entidad propia. Las copias y refundiciones de los cantares
de gesta contribuyen a crear habitos de escritura en lengua castellana y
a generalizar una ortografia sencilla y clara, aunque las yariaciones grili-
cas de un mismo sonido son importantes todavia a principios del siglo XIV
(1307, copia del Cantar de Mio Cid de Per Abat),
EI Mester de Clerecia, cuyos miembros eran doctos y, por lo tanto,
conocian el latin, contribuy6 a que las variaciones escritas aumentaran
por influencia de la lengua culta, Algunos sonidos siguieron representin-
dose de formas diversas hasta mucho tiempo mis tarde. En el caso por
ejemplo del sonido /tf /, que aparecié a causa de la teestructuracion del
sistema fonico medieval, la grafia actual ch fue adoptada del francés en
el siglo XVI, desestimando las variadas soluciones anteriores que la
habian representado, entre ellas ng, ni, nib, nx, nex, nog. Otro ejemplo.
esel de la #2, que es la abreviacion de nm, seleccionada a partir de las com-
binaciones anteriores nj, ni, gn, ng, ig, nn.
Alfonso X (1252-1284) elevo la lengua castellana al rango de lengua
oficial en los documentos reales, y en su reinado el sistema grafico quedo
establecido practicamente hasta el siglo XVI “La lengua asciende a la
categoria de lengua oficial del reino de Castilla, y se escriben en ella, y
no en latin, los documentos de la Cancilleria Real y las Cartas de ventas
y contratos” (Rosenblat, 1951).
En la obra de Alfonso el Sabio y sus colaboradores, no existe un tinico
ctiterio lingttistico y se puede apreciar una evolucién hacia formas mas
modernas, pero se da un gran paso en la sistematizaci6n de la ortografia;
el mismo rey particip6 personalmente en la correcci6n de las obras. En
su afin de precision “toll6 las razones que entendié eran sobejanas et
dobladas et que non eran en castellano drecho, et puso las otras que
entendio que complian” (citado por R. Lapesa, 1962).
En 1517 aparece la obra de Nebrija Reglas de Orthographia, que sigue
un criterio basado en la pronunciaciOn y pretende, segdn sus palabras,
fijar la lengua para que no sufra un proceso de desgaste que la lleve 3
desaparicién, como en el caso del latin. Considera que cada letra tiene un
oficio propio y otros prestades y que es necesario fijarlos claramente para
evitar confusiones, Establece 26 signos para representar los 26 sonidos
que encuentra en el castellano. No se trata de una obra normativa y, por
tanto, a pesar de su prestigio e influencia, contintia existiendo libertad
ortografica. El mismo Nebrija escribe siguiendo s6lo parcialmente sus
propias reglas,
Es un momento hist6rico en que se da una cierta libertad ortogrifica,
que puede mostrar diferencias no s6lo entre distintos autores, sino en un
mo autor, segtin el tipo de escrito. Juan de Valdes refleja ese espiritu
de variedad en su producci6n y, aunque no estableci6 un sistema orto-
grafico cerrado, sino s6lo ideas ortograficas, influy6 mucho en los escri-
tores de su época, al menos en Cervantes,
Las dos corrientes ortogrificas que se manifiestan a partir del siglo XVI
podemos ya intuirlas en las divergencias graficas que se habfan dado en
el siglo XIII entre el Mester de Juglaria y el de Clerecia, aunque no se
hubieran formalizado, En el siglo XVI, son totalmente conscientes y
diferenciadas. La primera es partidaria de la sencillez y de la representa-
1314
ci6n grifica de cada sonido por un solo signo; la segunda, mas etimo-
logista, representa el tradicionalismo y pretende que la historia de cada
término quede reflejada en la grafia. Existen ademas otros criterios ba-
sados en aspectos concretos © estéticos.
La novedad de este siglo yiene determinada por la generalizaci6n €
influencia de la imprenta. Esta necesita una ortografia poco variable y va
divulgando unos usos que acabardn obteniendo prestigio social y, por lo
tanto, imponiéndose. Los partidarios de nuevas soluciones ortogrificas
publican sus reformas e intentan escribir siguiéndolas, aunque muchas
veces lo hacen s6lo parcialmente para no apartarse de un modo tan’
evidente de lo que habitualmente se imprime y es aceptado socialmente.
Lareforma mas radical de esa €poca es la de Gonzalo Correas, de 1630.
Establece un alfabeto de 25 letras para escribir como se pronuncia.
Suprime algunas grafias (¢, qu, y, j), distingue 7, rv segtin el sonido y
prescindiendo del contexto, no usa la A sino en casos de aspiraci6n, y
escribe los grupos cultos de forma popular (‘korruto” por corrupto).
Fl extremismo ortografico de Correas obligaré por primera vez a los
partidarios de la etimologia a formular los principios tedricos de s
tema, Se basan principalmente en la dificultad de establecer cual debe
ser la pronunciacion correcta ya que, ademas de existir muchas variantes,
la popular se aparta enormemente de la culta y esta en constante c: mbio.
Para ellos, la ortografia debe basarse en la ra6n (etimologia) y en el uso,
yseruna referencia para la pronunciacion. Propugnan una pronunciacién
mas culta que se acerque al modelo escrito.
Juan de Robles alaca a Coneas en nombre de los que ya saben leer.
Considera que deben pronunciarse los grupos cultos y reducir las pala-
bras barbaras a las elegantes, sin ceder al vulgo, que las destruiria. Llega
incluso a preconizar que kas consonantes cultas “pueden servir de adomo,
porque en la naturaleza no s6lo existe lo Gtil, sino también lo bello”
Cuando en 1713 nace la Real Academia Espanola “para cultivar y fixar
la lengua castellana”, la opinion general sigue dividida y la ortografia se
ha convertido en materia de debate; se impondr entonces un criterio,
totalmente nuevo, basado en el principio de autoridad, un criterio
normativo.
De 1726 a 1739, la Real Academia Espafiola publica el Dicefonario de
Autoridades, en 1741 su Orthographia y en 1771 la Graméitica Castella
na.
i en un principio, y segtin el prologo del Diccionario, la Academia
fija una ortografia para su propio uso, sin intencién normativa y tomando
Jas reglas mas proporcionadas de los diversos autores, pronto abandona
esa actitud y se define por el etimologismo estricto, contra la corriente
general de la lengua castellana, mas fonética.
Segtin la opinion de la Academia en la primera mitad del siglo XVII,
tres son las casas de confusion ortografica: el uso de letras distintas con
una sola pronunciacion (b/v, ¢/z, g//X, ¢/qu, glie/hue), uso de consonan-
tes dobles en las formas compuesias y los grupos de consonantes, Dada
la dificultad de fijat la ortografia a partir de la pronunciaci6n, a causa de
la diversidad que ésta presenta, se define por la etimologia, respetando
la tendencia reductora de algunas pronunciaciones.
Poco a poco, la actitud de la Academia se suaviza y cuando publica
su Onibographia rectifica ya algunas de las reglas que habia propugnado
antes, Los criterios que acaban prevaleciendo son, en este orden, la pro-
nunciacion, el uso y la etimologia. La pronunciacion que se toma como
modelo es la de la Corte.
‘Al margen de la Academia, hay un movimiento de reforma paralelo
durante los siglos XVII y XIX que, con el tempo, va acercandose al
criterio académico, en muchos casos mas progresista. Se dan todavia
intentos de simplificacién ortografica, especialmente por parte de espe-
cialistas hispanoamericanos que, preocupados por las divergencias
linguifsticas en el castellano de América, pretenden utilizar la ortogralia
como elemento unificador de la lengua hablada y para ello, propugnan,
es necesario que la ortografia sea lo mas sencilla y univoca posible.
En 1843, la Academia Literaria y Cientifica de profesores: de Instrucci6n
Primaria de Madrid se pronuncia por una reforma radical y la difunde en
las escuelas (supresion de h, v, qu, y, u muda), ante lo cual reacciona la
R.A.E., que solicita la ayuda de Isabel I. Por una Real Orden del 25 de
abril de 1844, se impone la ortografia académica en la ensenanza y la reina
pide a la Academia que publique sus normas en un manual claro y breve
que aparece el mismo afo con el titulo Proniuario de Ortografia de la
Lengua Castellana.
‘\ partir cle la segunda mitad del siglo XIX, se generaliza la ortografia
como signo de “cultura y buena educacion”, y la normativa academica
acaba imponiéndose incluso ex: Amética. Cualquier divergencia se con-
sidera un error © una extravagancia.
Su influencia, segtin Rosenblat, se debio a su cariicter oficial de Grgano
linguiistico de la monarquia espafiola y a la eficacia y continuidad de su
obra. “El triunfo de la ortografia académica es el triunfo del espiritu de
unidad hispanica” (1951, pag. CXXXID Esta idea de unidad, y no la de
criterio lingiifstico, es la que ha dado preeminencia a la ortografia aca-
démica frente a las demas.
La Academia, que habia empezado con un criterio etimologista rigido,
va suavizandolo y haciendo concesiones a la pronunciaci6n y al uso en.
sucesivas reformas (las mas importantes, de 1741, 1763 y 1815-17), y aca-
ba siendo la instituci6n que dictara la normativa ortografica que imperara
en Espana y América, aunque los Gltimos Congresos de Lengua Espafola
propugnen ain una simplificacion ortogrifica que se acerque mas a la
realidad fonética.
Para Martinez de Sousa (1986), la Academia es responsable del fracaso
actual de la ensenanza de la ortografia en la escuela por no haber sabido.
simplificar dicha ortografia a tiempo. Este fracaso, segin el autor, viene
motivado por la complejidad del sistema grafico y porque los maestros
carecen de manuales que estructuren escalonadamente la ortografia en
relaci6n a todos los aspectos que integran el lenguaje, en lugar de repro-
ducir las reglas académicas de forma mecanica.
1516
Las reformas que se han hecho a la ortografia durante este siglo han
sido minimas y se han limitado a la acentuacion y a la reduccion de
algunes grupos cultos (psicologia- sicologia). La polémica sigue abierta
y, mientras unos autores propugnan la simplificacion maxima, otros pre=
fieren que la ortografia sea fruto de un compromiso y pueda reflejar,
ademas del sistema fonolégico, toda la lengua globalmente, con sus
paradigmas morfologicos y lexicos, Para Marcos Marin (1981), “el objetivo
ideal seria que la ortografia pudiera contribuir al mantenimiento de la
unidad en el interior de los paradigmas Iéxico:
3. La ortografia y el sistema de la
lengua
3.1. Relacion entre lengua oral y lengua escrita
‘A través de la historia, y en cualquier lengua, la escritura aparece en
funcion de la necesidad de fijar el mundo que el hombre conoce y
organiza: simbolos que representan la realidad tangible, mensajes, érde-
nes, ideas, pensamientos, etc, Gracias a la escritura, la lengua adquiere
los valores de duraci6n y extension, superando las barreras de tiempo y
espacio.
En sus inicios, la escritura parte de una representaci6n de los objetos,
y mas tarde dicha representacion adquiere un caracter simbolico, ya no
reproduce la realidad, sino que utiliza signos a los que se les ha asignado
un valor, independientemente de lo que representan, La escritura ideo-
grafica utiliza signos con valor conceptual, la escritura de base fonética
utiliza signos que representan sonidos orales. Con la representaci6n del
lenguaje oral, y de forma paralela, empieza asimismo el proceso de
diferenciacion entre lengua oral y lengua escrita, En efecto, la caracteris-
tica mas relevante de los sistemas graficos es su estabilidad, su indepen-
dencia de las palabras pronunciadas. Esta independencia podemos
constatarla en lenguas cuya fijacion grafica se ha producido en un mo-
mento hist6rico alejado del presente, como en el caso del francés 0 del
castellano, o bien en lenguas en las que la necesidad de fijacién obedece
al deseo de unificaci6n de variantes distintas, como en el caso del catalan
La relacion entre lengua escrita y oral no es transparente; es el
resultado de una convencién aceptada por los usuarios de una lengua en
un momento determinado de su historia. A menudo es fruto de un largo
proceso de formacién en que intervienen circunstancias diversas: evolu-
cién de la lengua oral, mantenimiento de la tradicién, intercambios
culturales (Moorhouse, 1953, pag. 127).
3.2. Los sistemas de escritura
Los sistemas de escritura, basados en formas de representacion diver-
sas, desde la representacién de unidades conceptuales hasta la de
elementos funcionales, pueden clasificarse en:
1. Sistemas ideograficos, denominados también logograficos
Utilizan simbolos que corresponden a elementos significativos en el
plano conceptual, palabras 0 morfemas. Un ejemplo es la primitiva
escritura jeroglifica egipcia. El acceso a este tipo de sistemas requiere una
gran capacidad de memorizaciOn, ya que cada concepto és representado.
por un signo distinto,
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