La Primera República.
Informe.
La primera república es el periodo comprendido entre 1844 (Independencia Nacional) hasta la
anexión a España en 1861.
Durante este periodo el país experimentó importantes cambios en su economía, a partir de la
Independencia Nacional la población dominicana tan sólo alcanzaba unos 126 mil habitantes,
siendo los principales renglones productivos el corte de madera preciosa (caoba, guayacán y
Campeche), la crianza de ganado vacuno y el cultivo de tabaco.
Surgen alianzas de grupos políticos por el poder, y entre estas se forman, las juntas centrales
gubernativas, que fue un organismo dominicano colegiado de gobierno, con carácter
provisional, creado el 1 de marzo de 1844 en Santo Domingo, justo después de haberse
proclamado la independencia dominicana. La presidió en primera instancia Sánchez y luego
Mella. Así mismo surgen los gobiernos institucionales y constitucionales.
Los intentos de los liberales que crearon ideológicamente la República bajo la inspiración del
iluminismo francés, se doblegaron ante el atraso económico y social del territorio que ocupaba el
nuevo país. Resultó un imposible, a pesar del esfuerzo hecho en el documento constitucional de
1844, dejar atrás siglos de atraso y abandono por parte de la potencia colonial, y la actividad
política se centró en los personajes antes que en las ideas.
Esto dio origen a un sistema político marcado por el caudillismo, que se ha transmitido a través
de toda la historia política dominicana hasta nuestros días.
El caudillismo en sí mismo es una práctica antidemocrática, ya que, por medio de él, las grandes
masas populares depositan su voluntad en las manos de un solo individuo, quien ejerce la
autoridad la mayoría de las veces al margen de los instrumentos institucionales que provee un
sistema democrático. El caudillismo fue clave para la dictadura y para las luchas entre los
partidos políticos del siglo XX. El poder de los caudillos se basaba en el apoyo de fracciones
importantes de las masas populares. Este apoyo popular se tornaba en su contra cuando las
esperanzas puestas en el poder entregado al caudillo se veían frustradas, y, se decidía seguir a
otro caudillo que lograra convencer de su capacidad de mejorar el país.
La naciente República y la República Haitiana se mantuvieron en guerra por espacio de 12 años.
Las invasiones se daban constantemente y bajo todos los gobiernos haitianos de la época. Desde
el 13 de marzo de 1844 se inician los enfrentamientos entre los dominicanos y las tropas de
Charles Hérard quien había autorizado con órdenes expresas de marchar sobre el territorio
dominicano, este primer contacto se realiza cerca del río Jura en Azua en la "Fuente de Rodeo"
hasta finales de enero de 1856 cuando finalizó la batalla de Sabana Larga, los dominicanos
tuvimos que enfrentar a las tropas haitianas para mantener en alto nuestra liberación.
Con esta batalla cesaron definitivamente los conflictos Dominicos. Batallas como la del 19 y 30
de marzo del 1844 nos dieron la garantía de nuestra independencia. De las batallas post-
independencia solamente llevamos a cabo una a través de las costas, donde el general Cambiazo
se enfrentó a las tropas de Pierrot en Puerto Tortuguero.
edro Santana y Buenaventura Báez son considerados como los villanos de nuestra historia.
Estos gobernaron en 25 de los primeros 34 años de nuestro inicio como nación, lo que es sin
dudas un logro impresionante si consideramos que en los 9 años donde no gobernaron
directamente, era por el tiempo que les tomaba armar una revolución con mulas y mosquetes en
los 1800s para salir a derrocar a los 14 presidentes de turno que estuvieron cuando ellos no
estaban, y todo al mismo tiempo que evitaban morirse de una disentería.
Obviamente, este conflicto que se veía sin fin entre Santana y Báez, trajo consecuencias, entre
estas tenemos:
- Inestabilidad política debido al constante cambio de poder entre ambos líderes políticos.
- Descontentos sociales por la corrupción y la inestabilidad.
- Guerras entre partidos por el poder.
- Huelgas sociales por los descontentos.
Ocurre el 7 de julio de 1857 el hecho previo a la anexión a España, la Revolución del 57. Esta fue
una guerra civil en el país, la cual tuvo como razón principal la venta y compra de tabaco, el cual
se encontraba en buen nivel internacionalmente, con dinero inorgánico, dígase, dinero emitido
por las autoridades monetarias sin que haya un respaldo adecuado para el mismo. Ante esta
situación, los cosecantes, comerciantes militares e intelectuales se declaran en rebelión abierta
contra Buenaventura Báez, quien gobernaba en ese entonces, el cual fue acusado por parte del
pueblo de quitarles el trabajo de sudor.
Santana ripostó con la Revolución del 57, que hizo subir a José Desiderio Valverde a la
Presidencia quien se encargó de desterrar a Báez en 1858 antes de él mismo ser derrocado por
Santana a principios de 1859.
Santana asume el poder de una República desecha económicamente por la guerra, endeudada y
asediada otra vez por una posible invasión haitiana. Tal panorama provocó que Santana iniciase
una búsqueda de un protectorado, fijando su atención en España y Estados Unidos. Santana
quien siempre había tenido ideas anexionistas, afianza su deseo de querer anexarse a una
potencia extranjera debido tanto por la situación económica del país, como por el descontento
de parte del pueblo y cónsules extranjeros, y así como se mencionó, por sus ideales y beneficio
propio.
La anexión ocurre con España el 18 de marzo de 1861. Con este hecho la República Dominicana
perdió su soberanía, convirtiéndose nuevamente en una colonia de España, marcando esto el fin
de la primera república.
Entre las medidas tomadas por el gobierno anexionista tenemos:
El aumento desproporcionado de la burocracia.
Sustitución de los dominicanos por españoles en los principales puestos militares y
administrativos. La aplicación de nuevos impuestos.
El trato despreciativo de parte de los españoles a los dominicanos, principalmente a los
mulatos y negros.
La aplicación del sistema de bagajes, mediante el cual las tropas españolas podían
apropiarse, sin garantía de devolución, de los animales de carga que necesitaran para su
uso.