0% encontró este documento útil (0 votos)
278 vistas62 páginas

PAPELUCHO Y EL MARCIANO Carta

Cargado por

Asdf Fdsa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
278 vistas62 páginas

PAPELUCHO Y EL MARCIANO Carta

Cargado por

Asdf Fdsa
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
Marcela Paz EDICION ESPECIAL PARA SOPROLE, S.A. PROHIBIDA SU COMERCIALIZACION. Con Papelucho y el marciano, el tomo novenodelaserie,losnifiogverém una vez més cémo es estimulada su siempre exigente fantasfa, Un planeta | como Marte, que alcanza en el dia \ 15° d¢ temperatura y desciende a 90° ‘bajo cero en la noche, es cosa seria. Y un marciano debe serlo mucho més. Por eso Papelucho, habiendo tenido como amigo a Det, un auténtico ser de otro planeta, cuenta sus aventuras escribiendo este bre el que afirma: Ch863 - PAZpa-mar-c2 * + 005345D ITORITAL UNIVERSITARIA “sed -[n9 sux sepo} 4 [9 wos orIOUa aut A sesOrATaU 4 serduny soueur uo eyond ey oyunt pdeg ~asreurad urs £ opeSnaze eurelid ua $03 -uatp soy eqeary as pded asa soynurUt oouTD Bey anb ap asreproze uod epeu eoes as osodurey X -pysa ou pded a opuend seazey ap ojend ayuaLt -vind s9 0110}12989 Oso Ja anb resuad od epeu voesas mu X “souonsons spurap A soperad soy uvdjoSe as uns un ap :oja} Jap eyiand P| wa eee O] orpag ues OpuEND ke jen! sa ‘oun ke O}sa adIp ay eded un opueny ““OMOyLINS9 TUL e waa ‘oypnjadeg- coltp aw pded 1q “ey sayreut Aopy “opszoay aqryord as £ oyaIDas OLFeIp Tur sa 93S ~Tt sabes por qué te he llamado —dijo. -No tengo ni la mayor idea -contesté. ~Veamos... Pensemos un poco caballerito. ~Se senté en su silla sin sospechar que tiene una pata quebrada. Creo que sabes por qué estamos aqui. -Sies por lo del gato, papa, quiero explicar- le... =No es por lo del gato -me irrumpié colé- rico. -Si es por la custién del agua... -No es la cuestién del agua -sus manos se ponjan més limpias cada vez. -Entonces seria mi zapato en el techo de la otra casa. -iNo es por lo de tu zapato! Papa traspasaba mis ojos y me hacia doler la cabeza. Pero no lefa mi pensamiento ni yo el suyo. {Qué habria hecho yo, Dios mfo? Se me atro- pellaban las cosas: el atornillador que se tragé la cafierfa del lavaplatos cuando iba a sacar la cucharita que no sirvié para salvar al grillo que se ahogaba. :O seria por lo de esas colleras que converti en medallas hace tiempo? ;O la crema de cara que le fabriqué de sorpresa a la mam, un dia? —Habra que refrescarte la memoria —dijo la voz astrondutica del papa. -Si, papé-me apuré a contestar-. Este asun- to de la memoria puede tener remedio. En el colegio hay montones de mala memoriados. Y también la mama a veces se olvida de lo que va a decir. Parece que hay un profe que la perdié enterita y ni sabe cémo se llama. Pero yo creo que usted puede encontrar la suya. No se pre- ocupe de la mia porque todavia soy joven y... -(Silencio! -bufé de repente interrumpien- do mi discurso-. Basta! Frené en seco y quedé paralelo. Un silencio tremendo Ilené el cuarto y sélo se ofa mi cuchicheo interior. ;Qué experimento raro hacfa el papa conmigo? {Por qué me mira- ba callado? {Quién hablaria primero, él 0 yo? zO es que él estaba escuchando lo que pasaba en mi dentror y arrebatando mi secreto? De pronto se puso calmo. =No tienes por qué poner esa cara de culpa- ble -dijo- Es muy simple. Quiero que me digas con franqueza, {qué te pasa, hijo mfo? Soy tu padre. Tu mejor amigo, recuérdalo... No podia recordarlo porque era la primera vez que lo ofa. Mi padre era mi mejor amigo. Ahora no se me olvidarfa jamas. 9 IL e] B 1e[0A anb oBuay, apse} so eA X ‘ouRp UadeY ou ‘sadnooaid 3} on -ordwnazt aut eA ‘ex— “SOT ‘SIUAO SO] ‘emsdyo urs seyneuoyse sol ap ugNsand ey ‘opemde eqeysa anb pded jap souew se] ua PFaA as— ZoJ} Ja Oj} sem gnbsod Ja X?- “ayord [2 aoIp Jse “gysaquOD o[- oonugp-odry sq- oorpaut un 9}184 epagep anb oar “o]eI eped v auatA ayanb odiyasa ugiquie; x “-pded oltp- jyy! ‘odry ep aur odway un e sop soy soumar sou anb aiduiaig ~-sowyar sou o4 4 ourpsew [y gasreuanua ap opow un ugiquie; sq? ~arpeu e seBaqe A oagow uls seloua ay, “fos seiqey 0 sayz 0} o8on7] -o8[e OpueYpNasa ou09 ‘opey[eo oye1 o81e] sepanb a} sada seyOQ- [p- asreuarua ap etuajsis ojo Avy eIoyy— ‘ojeuizpyinb e pxpuda a1peN ‘sosoLmo soy ap preSajord of Of £ of sa oURDreUL Ty ‘99Ip -uade run anb yen} uesreoes of aut X ‘rezado 190 -PY & BI GUL PJUDAUOD as IS ‘TU ap OX}UAp eqe} -S9 ouvIpFeUL 9 1s as1esnBase vjzanb |p X “oun ap uaypadsos anb ajue8.1e> seur vpeu Key ON “JUL ap eqeypadsos pded :omSos vquiso e10yy ~odes ap uog “ojuarmeuaxua @P Uos OU So}]es sny, ‘Osa OIL|D ANU BISA ON- OL “opeiqezua altp— oyes ap ugaduiea vaa sayuy— 1p ap oF -unse $9 asq “O[Jand J9 Ua Opap Ja ajauras £ 90809 2 e1ysa anb sod [9 v ouMBaxd a} voUNU OR ~-0} -adas MW Iesoj10d ap opueyeyy Pysa edeg ‘ort 0} -unse UOs S0}]es SIA “sefeI0 $e] Ua sOTeD FHUAg COpmuaop eysey saoaa v £ odes oven seyes anb 10d? auresypdxa eIOYY “BISIA ny ap souedndoazd anb 10d sour -9a} ON BUD ve] Opuezarapua oftp— uatg— “sequue sezed oa ev] ‘ON- gepertog saa ey?- “ON- e419 eySa aoIp anb of saq?— “OIRO ‘IS— Zou? mun e san aur o1ag- “9ISE}UOD= JS— {9A ua peynd “Ip saul]? ‘oyer oysnur ojay ye sear ojdwala Jog “seer Anw seso saovy ‘ajuasne ‘ournxa ‘opefes soujou a} of & arpew ny oduray un aovy apsaq ‘oaydxa ayy “-esed 2} anb open -aad ay ay, -epuarsed ap z0a u0d oltp- ajopups -adsa vrajua eueuewt ey sapred opand on— ‘oduray oypnun oseg oradsa uaiqurey 1g “pradsy, oficina. Quedamos entonces en que soy tu me- jor amigo, que te estés entrenando para cam- peon de saltos y que no tienes dificultad en ver. éNo es asi? |Adiés! ~y salié como un chifle a pi- llar su micro. Pero yo lo alcan iba a trepar en él. Qué pasa? ~pregunt6. —{Qué es dificultad de ver? Usted es mi me- jor amigo y quiero que me explique... Puso cara de loco cuando el micro partié. ~Dificultad de ver es ver mal... dijo estiran- do el cogote y pasdndose el dedo por el cuello. ~jEs por eso que no veo a los astronautas sin cépsula? -Nadie los ve porque estan muy lejos -cla- m6- Y ahora por tu culpa tendré que tomar taxi. Apenas hizo dedo frené un taxi y al partir en él, en vez de estar feliz tenfa una cara de caba- lero de esos que le han robado la billetera. Det y yo nos quedamos mirando el taxi que se perdia entre muchos. —{Por qué no fuiste con él a su oficina? Quie- ro conocerla ~dijo Det. También yo quiero conocer la luna... Pero tengo que hacer tareas. —Eres aburrido. {Qué son tareas? y lo pillé al justo cuando 12 No contesté y entré a la casa. Pero Det esta- ba enrabiado y cuando le da por pelear es mo- lestoso como un dolor de muelas. Porque uno ni sabe lo que quiere él y lo que quiere uno. Las ganas suyas y las mias, distintas y furiosas. Bue- no es pelear con otro, pero pelear por dentro es rotundamente fatal. Y por eso me eché al suelo de guata. Es la tinica forma en que Det se duerme y deja en paz. ~iQué hace ahi? ;Est4 enfermo? Llegé la Domi con su famosa escoba hacién- dome cosquillas en las orejas. Igual que el papa. También ella quiere saber lo que me pasa. ;No puede tener uno su secreto propio? Me hice el muerto. En esta casa slo respe- tan a los muertos. Barrié, plumere6, canté, suspiré y por fin pasé el dedo por la mesa. ~Todo se pierde en esta casa —dijo-. Hasta el paiio amarillo. Fijo que este pobre nifio se lo ha comido... Se habfa puesto tan raro... Mas vale que se muriera el pobrecito. Porque el patron ya lo ibaa encerrar por raro. =,Encerrarme a mi? :Dénde? -resucité de un brinco. —jAve Maria! -chill6 la pobre asustada-. Yo Jo crefa muerto... 13 SL -w a} ou Wy! -opuoriny aftp— jsejjeo ay!— ~arq, -urey aavy anb ‘seare} 1adey anb sauay anb ‘seu -anb a} ang) -oltp- ““epeu ered soars oN- ard un guranb ayy— ‘zoqjuap fw ua jaq olrp— gesed angy?- “oourag um 1p A oyedez pu ap oumy ores anbo} oj seuade A ayuayes ue} eqejsa o1ad ‘opefay je ayes erod Jap eumer PUTTIN PT pC] Jo Woo sesaAu0d f xesuad ered oy mb -uey reysa apand oun apuop ayed vom ey sa anb yesad ye adan aur £ opuartz09 jpeg “opreyeut B vIINy OU “Jaq _UOD O]1ey[NSUOD anb erUaT, 0]89}, -uo9 3} £ -altp af- nuogy ‘ojzesuad & Koa- “SPUI OJaIDaS OC, “voqaidas [a eprens aut org “oaanu owio> ofap of £ oFoUMYES uM OS ey > ox ‘odndoaid as ON “F159 OU SPIAA ap 0907- ‘oftp anb oj ap epuadazse eqrise pwd P| ord ‘asnd res anb 9s ON ~-3aId as 0d0] unSuIN- ouniayua £0}s3 ON- ‘orn ye esol -outas Js ‘04 0819 ‘Sooo ap [eNdsoy un Ug— ggentaoua e uea dur nb ug?— “-TOpautod [9 ud uejqey anb 0] 70 ap edjno vy auay ou eup— gderraua v uegy aur anb oltp usme?— portan esas cosas porque eres de otro planeta y no entiendes nada! -Entiendo -dijo él-. Lo que tui sientes es mie- do. Miedo a quemarte, miedo al hambre, miedo a que te encierren por loco... Todo le aguanto a Det menos que me llame cobarde. Eso no. Yo lo tengo alojado en mi, primero porque hay que darle asilo al peregrino, segundo por- que mientras no pueda viajar yo en la cdpsula espacial, al menos puedo ayudar a un marciano y tercero porque si lo tengo dentro soy casi uno yo mismo. Y no es facil, viviendo entre gente tan distinta que se cree inteligente y no sabe nada de ellos. Soy valiente y soy hombre porque a nadie le he contado el secreto que tengo. Y ahora escribo mi diario para que no se me olvide cuando sea viejo. Fue esa tarde, cuando of un grito en la calle. Sali afuera y vi un montén de gente en una esquina. Los curiosos se juntan cuando hay algo que ver y yo quise saber lo que era eso. Me costé abrirme paso entre las piernas de tantos. Nadie hablaba. Parecian estiticos y sin idea alguna. Hombres, mujeres, coléricos y pe- rros hacfan redondela y yo me entremeti a mi- 16 rar. No era més que un pedazo de platillo vola- dor cualquiera y nadie se atrevia a tocarlo. Esta- ban todos momios, mira y mira. Me volvi con desprecio. A qué tanto mirar silo tinico importante ya no estaba? El marciano del platillo habia desaparecido, dejé el aparato en panne y hasta su propio casco en la vereda. gO andarfa rondando entre nosotros disfrazado de invisible? Senti pena del valiente marciano que llegé hasta nosotros y tuvo que esconderse. Porque ellos son tan choros que ni se dejan pillar. O es que la curiosidad del hombre los de- rrite y pulveriza? Me marché del peloton de curiosos con pe- na y rabia. Entré en casa y para distraer mi congoja me encerré a hacer tareas para un aio entero. Y esa noche mi mamé tuvo que despertarme para que me desvistiera. Lo malo fue que junto con meterme en la cama me desvelé rotundamente. Aunque era plena noche yo estaba entero de dia y sentia el silencio que latfa en todo el mundo. La luna se colaba en gotas por la polilla de mi cortina y alld en el horizonte roncaba el papd como tigre. La gotera del bafio repetia esa marcha que 7 6L “saquaty -v9 seutnoo £ sejfemnut A soypay uoD sesvd uaDeY, anb ‘uefeqesy anb ‘uesid anb ‘uendsen A ua -09 anb ‘sopuorpay ‘soup saxquroy so] SoxjosoU anua ~znj ap soqund sound ap zaa Je}- odsono 81 uls seo ‘osojnpuo ‘opueyq ‘aaeng jeplmoouod “sap PUD BUN Ua OpHaW OULIDIeW arqog! “soud -sns ap seduros [ev ueqezoyy anb seyed seunSpe pz -nb £ ‘ezaqeo wind 1se3 ‘one un ap oumy > owios opueyq ue} K of anb ooryp spun eug -pepuno -s0 8[ ua O[9s UEFA as anb sosouTumy or0d un £ sauojreq soyqund ap oypay exq opey rue rye ‘Zan euI]N vf ang joueDsew [e JA apnd! ~saou0}Ua & euros e| ap zny P| eUa|OIA UOD anBedy ayred vung) ua o83e] Anu oyuaurey un yo vseypnd vy reajanBuey je £ e[fo bun ua ery edos ap opedsex un azjuooUg “-seummppou saiqurey Key anb ap eseo vys0 ua epsanoe as arpeu anbiog ‘aypou vjsa soyeid Soy opeacy exaiqny ou pUIOC] | anb pelo auLTe -uvag] e O81]qo aw sedin srw ap ojox0qye 1g “oprdums ay 4 ‘op -aftu SPU eOUNLT JaUa] OU aIn{ soDUIOJUA 194 ‘O] -ans |e 1eajj ap sayue o;mbod ang 4 ‘opelay jap yep aur anb zaa esa ‘oop via opuens any oparur aary anb zaa eur ey ‘oparwu eyuay ou on “aypou ey opueypeacide svyjans uepue A ey1q19 ap oprTes uy as anb sesa ap ‘soumjpou svjeiid ap seyanas sad0a seymodry sosed vyqepy ‘osoiqes wrod aur ostugsiadns asquiey ja A aeysreur v eSyIq0 No queria asustarlo y me quedé muy quie- to. No fuera a reventarle alguna cosa al dar un paso. ;Qué podria decirle? Fl no entendia mi idioma. Habia huido del grupo de curiosos y se escondia en mi casa. Yo sin querer lo habia asus- tado... Queria darle confianza, ser su amigo. ;Cémo podria ayudarlo? Pensando en esto estaba, cuando justo que me picé la nariz y estornudé. Fue uno de esos estornudos que chupan todo el aire hacia den- tro, de esos de aspiradora. Y al mismo instante desaparecié para siempre el marcianito. No que- d6 un solo punto en la cocina. Poco a poco me di cuenta que lo habia aspi- rado y lo tenia en mf. Mi cuerpo se habia vuelto de plomo con remaches en todas las bisagras de mis piernas y brazos. Yo no pensaba con claridad. Todo estaba re- vuelto en mi dentror. Ahora pensaba a dos vo- ces, todo con si y no al mismo tiempo. Y sentia al marciano que se agrandaba y se achicaba adentro, acomodandose, reajustandose, como haciéndose un hueco. ;Pobre gallo Por fin me decidf a ayudarlo. Si fuera yo el caido en Marte me gustarfa encontrar un ami- go. Ese amigo era yo para él 20 -{Quién anda ahi? -irrumpio en el silencio la voz de mamé muy sofiolienta. ~Yo -dije-, tena hambre y vine a comer al- go. ~jDerechito a la cama! -ordend majestuo- sa. Quise obedecer y no pude. El marciano me pesaba como si fuera plomo derretido en mis venas. No lograba despegar un pie del suelo para dar un paso. -No sé quién eres —dije en cuchicheo-. Pero quiero ayudarte y soy tu amigo. Vamonos a dor- mit... -Dormir? -dijo una voz como de remordi- mientos de ayer-. ZY eso qué es? ~Descansar ~expliqué- ;Vamos! —pero no podia moverme. -No te entiendo —dijo la voz en mi dentror. Entonces entendi que él no entendiera. Un marciano es distinto a uno. -Ponte liviano para que pueda moverme-le dije. {Qué es liviano? Chitas que resultaba dificil explicar. ;Pacien- cia! Oye -le dije-. Quita el freno como si fueras a volverte a Marte en tu platillo. 21 € of anb oJ -es09 eped ‘ou anb ‘1s anb :osoysajour vynsar onuape jaq & 18U9} anbog “ou wIOyY -ojsn8 pw za0ey & xesued erpod of saquy erp ourstur a opesindxa exiqey o| pzinb ‘ouepreur un v aelope sa anb oj opiqes erxaiqny of IS “BL SLOMINTAT ‘sywuop owt uy 10d £ nadau jseure(!~ spurel mbe £oysa anb arpeu e Sad{p 9] ON “Fw ap seyfes a4 my 4 Jaq Aos- goutu sag? zAatim ap olny sauq? gaqueyroduat Anu seus? “euIOLy, e| ua mbe Aoysa anb vedas arpeu ang) Tur ap 0} -a19a6 [2 epren$ ose> opo} Us “Opuaryuia ON~ -sandsap rod ‘Koy ono- geueueul so ang?— “eurueur soqun{ sowlazey O7- “ULIDAIOA OF'S999N “IS- of Km ana oun reotzqey someztpod o1ad ““eavpoy ON- guanSisu09 as oN? ginbe soyneyd dey ON? ““o8puoo vzany anb zedvs ‘ouros esardns 1g- rad @Ue] & JaAloA v serVpNe ay? “aoazed aut ‘euad ey oyu [ea ON “19 ap zeIGeY JO IN- “eur, e- ga [pn5? ‘vjaueid aysa v opruaa Joquy ou eyfeA aur svpy ‘esed a3 y v anb oy ap ej0f opuanue osodurey A orodeaa aut 0 oo0oN- gsouzanp ou ny? ‘o8ant ‘orpnysa ‘erp 2 ua or8aj00 Je Ao, “saypou sel ua ajuaureINg— gsvsuvasap arduiaig? gsaovy angy?— ‘oupnjedeg~ aM X? eG eseuey] a} OWIO?— “UDATINA $Od0q “OUIA UgIquIE} OA A UaUATA soyDNAY —OxQUAP OFeS un orp £ oftp- arpeu epuew au ou jun y— greas -ound v ayuaureind aysnut,? gex01], ve] e gpueUt a} ug}? ““y ap oved un auejUsN> ~sefe10 sey esey opedey} aanjsa opuens altp- af0- “zureu e] Opuautar] vquord aur x ‘ouvreUL [9 BI -edeosa ou anb vied sepnuzoysa v 1aajoa ejanb ON ‘pde) au A aysooe aw ‘eure eI vB eIATOA -crepue apnd 4 oueraty SPU Uas al ‘onUap oloye as O8]e saduOyUa X “guapi0— jayeSerquiasaq! -eupo> x] ua ardurats vied sopeavp> sourepanb vied ugzei sa ON- “ZoA eT Oftp- onop orneyd Tg quiero no lo quiere él, lo que yo hago no lo en- tiende. Y lo que él quiere no lo entiendo yo. Treparse al peral salié fatal. A Det le dieron ganas de seguir trepando hasta llegar a Marte y yo por darle el gusto sub{ y subj... Me parecia chora su idea y si él me ayudaba... Pero cuando menos lo pensdbamos se acabaron las ramas y pescado de unas hojas jzas! nos vinimos al sue- Jo con unas cuantas peras. Por suerte nadie nos vio y también por suer- te habia un mantel pituco tendido en las ramas a secar: Sirvié de red un instante y se rasgé en dos de puro viejo. Total la mama tiene ahora dos manteles y yo un cototo en la frente. A la mamé le dio con que: ~Por qué no comes, hijo? Estas palido y creo que tienes fiebre. Det se habfa aturdido con el golpe y ni chis- taba. Yo tenfa susto que se me hubiera esca- pado. Todavia tenia muchas ganas de tenerlo conmigo y me daba cototo pensar en todas las maravillas que habriamos podido hacer juntos. Pero cuando lleg§ el postre, que era una fuen- te de peras verdes y otras machucadas, se des- perté el marciano. iYa viene! ;Ya viene! -empezé a transmitir como un telégrafo! 24 ~;Céllate! -le dije-. Todos vemos las peras porque tenemos ojos. ~jNo! -rezong6 enrabiado- ;Es lo otro! jYa se acerca! -No te entiendo —le dije y en ese momento comenzé a aullar el Choclo, y entendi.. ~Ya viene! ~grité en coro con Det y salté de lasilla. Un remezén gigante de la tierra, un temblor grado mil y volaron las copas y los platos y la fuente con peras se escapé de las manos de la Domi para ir a parar en la propia cabeza del papé. Era una fuente antigua de no sé cuantos kilates de porcelana y se hizo afticos. -iSocorrooo! -gritaba la Domi tapandose la cabeza con la pollera para librarse del yeso que caia del techo. Terremoto! ~chilld la mamé arrancando. El papa se apretaba la cabeza para juntar los hue- sos de su calavera quiz4 quebrada. La Ji corrfa detrés del Choclo que seguia ladrando. jMisericordia! -gritaban en la calle las ve- cinas. Todas las caras parecfan de historieta. Yo estaba muy tranquilo. Det me tranquiliza- ba. -jPor qué arman tanto jaleo? -pregunta- ba Det. 25 Lo ‘fojar osuautut un v eq, -BZBIge as ayUaTJUB ap PUTDAA BT ““epeSueWaIIE. eaatjod ey eyua} ejAepoy Opuend ‘esoy euop eq -eoyjdxa gnb ered 9s oN ‘ugpnoes jap oyuawOUr ]2 ua Opuapey ueqe}sa anb oj odway un ev ueq -e]U09 sopoy A a][ed ve] Ua ayuas eyoNUT eIqeET ‘osorazau Anu eqejsa anb opoyD aigod |e sojad so] azefeq ap opuryen ejar as tf ey A sorz0yp v eq RIOT] TULOC] BT “ON [a OUIOD apueIS Ue} Ise eA vaa A opuaigns eq eded Jap 010309 {gq “UgzatAT P Opry ye eqeyzodurr ru jayueur jap of ye}0} A sepezqanb sefa} seyuend seun vyqry eronyy ‘aqTeo BL & ONseIIe aUT X ‘OWI8- jopeysetde TOW sarang? gejquiay anb saa ou? oftpy— seuRIe SPSUBUTUT OWOD UOIaT809 auUT sOURUT sng “spZAat Te solo soy eye A s0r10Y ap ed0] eyUaA “eqeisa oA apuop sopautoo fe PUTeUT PT OTAJOA Osa Uy {sojour -ali9} Soy ueyeyodurt gnb? ‘seseo uesza1ty ou 1s “WeIO], Wap} opuesuad zpanb aur of A oyunSaid aui~ {UaeD as Is seseo UaoeY anb ered? orag— ~-epeyseyde ayua8 aranur A sesed sey uae as anb jepeN!— gaepnogied ap auay anb osa x?— ~-o}owa1a} un ‘Tw opesZ ropquia} un sa ‘—altp aj- ouang— -Siempre salvo mi reloj -decia~ para saber la hora del temblor. —Yo salvé mi radio —decia la Rudecinda con cara de premiada. Todos eran amigos y el tinico rabioso era el papé por su cototo. Es lo bueno de los temblores porque se acaban las peleas, los retos, los castigos. Entramos otra vez en la casa y ahi estaba la crema. Habja terrones y yeso en todo el suelo, revuelto con peras y pedazos de fuente. Los cua- dros chuecos en la muralla lo mareaban a uno més que las lamparas. Una voz decia: -Noticia de tiltimo minuto: la agencia Taft de Nueva York anuncia un temblor en la regién central de Chile. Era la radio que habfa quedado funcionan- do con sus noticias atrasadas, como siempre. Subé corriendo a mi cuarto antes de que Ile- gara la mamé a ordenar. Querfa ver mis ruinas propias y aproveché de quebrar lo que olvid6 el temblor y que era ese florero cargante que siem- pre amenazaba de caer y que jamas cumplié su palabra. Micuarto estaba choro. Tenia tres hoyos elec- trénicos: uno en el techo con vista a los satélites, uno en la muralla con vista a los vecinos y otro en un rinc6n con vista a las cuevas de los rato- 28 nes nocturnos. En cuatro patas me meti por él y recorri ese mundo desconocido. Era supers6ni- co. Oscuro y misterioso con olor propio y lleno de esas cosas que a uno le prohiben guardar: pe- dazos de pan duro, papeles molidos, suelas de zapato antiguas, algodones plomos y ciavos y pulseras. Era una mina de esas que uno necesita tener y donde encuentra siempre lo que le hace falta. Lo tinico malo es que mi entrada asust6 a los ratones y partieron galopando a esconderse en un hoyo donde yo no cabfa. Los pobrecitos crefan que yo era un enemigo. Ahi vendria yo a echarles més tarde comida y més tesoros para su mina. Pobres ratoncitos que la gente los obli- gaa vivir escondiéndose. Y también los obliga a ser ladrones... Si nadie les da comida gde qué quieren que vivan? Eso me dio la idea de hacerles un supermer- cado propio, con de todo. ;Qué felices van a ser mafiana! Lo importante por ahora es disimular la entrada de mi cueva, antes que se les ocurra taparla... Por eso sali gateando, atraqué el catre ala esquina y dejé invisible el hoyo. Cuando bajé no habia nadie en la casa. To- dos otra vez en la calle y con la mano en el pecho. 29 Te “egos $9] soja v anb o] opelay je wer ay ardwiats -olyp— oupad oye8 ye ugiseduroo uauaN ay soy[q- -aftp af- “esed e3sa e oye8 un ueSreq anb o18yad erqey ou A som as upie}sa sy “epeosnq, 0€ e spur eounu qs onb ue8ua} ou onb eprwos eyur} ‘epros sapreyuni v ayzepnde e Ao,- “void equoes aur anb eyqes mu A sofo soy ueqeytiag 2] tf eT V ju ap uapuoosa as ou £ uas0uie> att sory! “eISaIs AMWIOP ap ZA Ua ‘SaUOJeA SEL B BPILUOD sa| -10eN] BRI] Ol{p~ seyp soy Spo} aNtD OK- arye ny ayseque opueny?— -eradsr uarg oSaxqua ey aur A-~-eraoidey ny eaand ef ua opanb as ofp au vu0]— ‘a1je9 WL ap olegap ap If 2] ores ‘oyrend tur ap [9 any as seyuady “-e[Tepourore e750 P vA sosad souang —-ofrp— epepualie sa eseo eysa anb jew souayy— ‘oja_ ye Opuesrur gpanb as [9 A altp— “oye aoey apsaq jyng!- ganed ny Tye sauay opuens apsaq]?- :oyunSaid A ugouis [a ua ar7e9 TU OLA “OIG -ns pded Ja ‘sopmbuey uoratanjsa opuend altp aj- pupusa; anb ap [eu -98 69 089 £ oje1 uNS |e 10d 10]qw19} uN opueUad eponb arduiars —pnase af- viquion ON- UU P| epap- “e]quiay ejAepoy anb oar “oy -9} JP ua redojeS epared o8je K osad ap sozon, uae viaepoy Zoypnjadeg ‘seqeisa apuoq?— ~ Entramos a la casa a tomar desayuno y al poco rato llegaron unos maestros a trabajar para arreglarla. Uno era flaco y tartamudo entero y picaba las paredes a mil por hora. El otro era gordo y traspiroso. Iba detras del flaco tapando los ho- yos con una crema de yeso. La mamé y el papa salieron porque les daba ataque ver los monto- nes de tierra y yeso en todas partes. Al ratito la Domi era como hermana con el maestro gordo y casi no se podian separar. Se miraban tanto que yo creo que hacfa mucho tiempo que nose veian, y se tomaban de la mano, y se quedaban pegados con el yeso. Porque el yeso se pone duro al tiro, y en una de estas tuvi- mos que llamar al maestro flaco para que des- pegara a la Domi del gordo y como es tartamu- do y tembloroso los martill6 casi enteros. Pero los despego. Si no, no habriamos podido tener almuerzo. ~—Esta ca-casa de-debian ech-ech-echarla aba- jo -decia el maestro flaco. —Con una buena enyesada se afirma ~decfa el gordo tirando yeso al techo y las murallas. En el suelo crecian los cerros de barro y yeso, ladri- llos y pinturas, pero a la Domi nada la confun- dia y se sentia muy feliz. 36 Nos hizo la comida mas rica y almorzamos con los maestros y el Choclo y la cosa duré has- ta casi la noche. Det se habia vuelto a poner preguntén y molestoso. Es raro pero aunque nadie lo oye, el Choclo ladra cada vez que éi transmite y todo el mundo pregunta zqué le pasa a ese perro? -Salgamos -decfa Det-. Quiero hacer con- tacto. ;Me llaman! ~y empez6 a hacerme cosqui- las en las tripas. El Choclo seguia ladrando sul- furoso, hasta que al fin salf afuera, es decir, a la calle. El sol se habfa escondido y con eso la Domi se puso chinche y enamorosa y cargan- te. El maestro del yeso se limpiaba las ufias con un tenedor de memoria y miraba a la Domi acholado. Det seguia fregando y yo esta- ba aburrido de todo. ~;Quiero mi platillo! -repetia Det con canti- nela. -Buscalo tii, si lo quieres. -~C6mo lo busco si ti me tienes preso? jYo no te tengo preso! Ti te metiste dentro —rabié. rgame fuera! Tengo que hacer contacto. zNo entiendes que el temblor era el comando? Yo tengo que acudir cuando me llaman. 37 ef -v9 ‘sewns0y ’saj10d soy sopoy ap A sopnut £ sou -ppany sozad prur axyua opoYD J2 uoD opyeut smjey osdt of eqeysa ‘[e}10U Ise9 ORS UN aq, ~erauiad ey anb souaw ru seus tu vza anb ox8ou ugSmy Je on -seuze of Avan eun eSex as oun anb jen} [ezoq fa ofvaua 9 A opoyD je o19eq ‘aiqeprajour auaUIE} -ajdwos era K oye uod eB{nd ap solo £ ajuorad -OULI ap ojajanbsa ap vaed eruay, ‘jezoq un A Jap -09 UN ap opeuuze ‘e108 ap arquioy un e osed apelap ered savor ap [Link] [a OLIge ag “[Link] SO] B JaproUL ap opueyey ugay UN OWOD serpy] v ozadwa oD -oyD Je A ayryp— juedndoaad as sarped stp! ued -9 o] anb ered x ‘sod erany 1s OUIOD ,,URAdT], au ox0dwrey A -aftp-arpeu e909} aur ou pur y— o13jua ornp asnd ay guednsoaid as ou sarped stu aonb spac? grendsoy un ua rar v oureUsaUz? “Of gene spun ou Nye wIseEY repdsoy un ua opreuzayur uegaq “-uednooaid as ou sarped sng --arquioy 8p Zoa eun oftp— ores pysa anb odwiay aoeyy- “sauopejued soy oun v apfauod ap vapr z0uaw vf efuay ou anb eylara 2] Offp— 090] oyfana vy oF oysns [y joreTD!- “ZOA ea}0 Oftp— 10] qwIa} [2 UOD OAwd as esvd ng- 8 "204 BNO Olp~ vse Ns & OPLeAaT] Nb AeET- "esta -e) e] autiauod ev ozaduia anb ourw ey ap Zo Ee] ofip- retysar e eA as anbiod oytfy aseyst,— “aunmejUeAg] OZTY aw esoSna A PUOTTH OUR eun £ vfara ap zoa vun oftp~ oypnjadeg sq- jareurar ap 000] PIsq! ““enSe [2 ua opezuas ey as A gpnusap ag “arte je op -uezeuaute eased ag “oye aeY O]0s eIGeH- “sono e ueqeor[dxa a] soul) jure oyun{ aju08 ap ug]WOW UN eIqey] “a gopnu -sap rye saoey anQ? Zoo0] oyana sey ay?— ‘optumge £ oouox eqerpey Opry Ture OPOYD [gq “VquIMWOA o] 1s 1od vyBIe8 ey ua opap [2 eye alu Of ‘opueSayy eynas jaq_ ‘opnuzoysa um mu A “eure ap aureo u0d od -ond 9 BUI], “operquinye [> opypussua equiso 4 aypou P| ed “PEP [9 OPT eIqey ag -oyd Tu OIG “soyfpuozyeo somd ua ‘oy [e oyun! ‘en$e op ezod eum ua gquas aut £ sojedez so] ugejued Ja ‘estwed ey gnbes aw osoung ~oprer80y vred owerysaz aonb vypuay, -ounSpe oanour sod vqeord aut ou zireu ey ‘repnugoysa ap diez], 7aq O|YD- jsezue] aw A epnuroysa!— TeIquivd ayepupur saouoyUg— ras, colores y olores. La puerta se cerr6 rotunda y partimos oscuros y zamarreados, camino qui- za la muerte... 40 Eh astronautico ruido de ese furgén asesino ha- cia menos triste el silencio de los perros. En cada vuelta de calle rodaébamos apilados en montén, igual que limones. Yo buscaba a tientas la cabe- za del Choclo para tranquilizarlo. Sabfa que él estaria pensando en la cdmara de gases y otras preocupaciones de perro que adivina las injus- ticias del mundo. Trataba en vano en la oscuridad de sacarle el bozal para que supiera que alguna vez podria volver a abrir su regio hocico y comer 0 ladrar si le venia en gana. Lo consegui por fin, pero después de sacarle elbozal a cinco perros anénimos. Menos mal que eran todos inteligentes y ninguno chist6. Pura- mente me langiieteaban las piernas con sus len- guas calientes. Y asf después fue facil sacar to- dos los bozales... Entretanto yo pensaba a chorro de qué modo podriamos arrancarnos. Por una rejilla alta de la puerta se vefan las luces de la calle que pasa- ba pillandose. Esa puerta era inabrible con su manilla por fuera. En la cabina delantera el hom- bre inolvidable acompafiaba al chofer asesino. ¢C6mo salir de ahi? Me lancé con todo el cuerpo contra la puerta insolente. Al momento los perros me copiaron y 41 cp vun sod sexqe o1ige as afexeS [3 ‘soiquie ap sop -Ing sopuasuta.y 0s oDeULNS [a onIed Wy 10g “e]Ja equpnuo}sa— sowaiaa sye A zon{ Jap uapro eun eSrerp— cTige anb auay Aaj e] ap arquwiou ug— epelour eqe}S9 ZOA NS- esed ru sa anbod orqe ON °ZOA BUN BJaP- BABII -ad e] ap uos anb soxsad soso anSxy & erqy— “sozauTqeze> so] UOD eI0UAS P| ap vajad vA ~b1q P| SOUL seI}UATUN O|DUATIS Ua souTeZalapua sou 4 en3e Jap soupnoes sou 00d e& 000g ‘orazian8 un ows ajuayy je ouEyd as 4 vysand vy o1109 “em8as sou ene ap o1z04 ya anbune £ oxuap zepos v opnde sou eqooso ns od £ afese8 ns ap ugj10d un oraqe wpr0$ e1oUDs bul ‘souensuD Aey sada v o}UDs BJ aNUA O1ag equie seyed sey u0d sow] e soureuged pedaaeis ap oxuas orjsanu opuarpaad A opesjoaaz £ opefowr ugiojad un ua gjjoue sou vzrany ng ~en8v ap o10yp eIua ns 09 sonosou eDey gjunde oseueNg au0Ua uN A yeroyod euaris v91i9)89 P| 90 as orord aq -eyiodumt a} 09 -odure} Tu ea apugp & ages ou oun OpueNd opo} argos ‘ootugsiadns $9 pnyy|nu Ua Jsv 19.1105) “‘TeyoYp & apua}oduy eb ajysap un e2q ‘sourezueye vied sajejoui soyes opuep spre ueqedopes sormbryp seu soy £ apy -sap |e opuequn ueq! as sopednsosap soxtag “erange sen -ua] sv ap opruos ond ja uod ‘epnur erate eUN vig ‘sejsinjany soy e anb jen$t osed ja sourep pred ueqeuayy some so] £ Jajoyp UIs JOE) UN soutezany 1s owoo aymb ja BIoey sou aTUOS eT “sepDouorsap saj]e> 10d ayuedoyes apy -sap OSUdULUT Ud SOpo} soUTegE}O} eA UOZINy [a exanyred onb ap sajuy ‘operfeo X opueyq o1ad a -ue818 opepor uN OWODd ated E] e sOUTTeD “OLIqe as vjiond P| A sezaqeo ‘sejoo ‘seyed ap oparua osoyoaaz ua eyzand | eNUOD sopo} Jep eB sou -mj eSivsap uvs8 vun oWO> ‘o1Se|ILU [a ang ‘086 ua ugjuadar un ap zeUaLy ered eumbewi ns ap peppoyaa el poy orp A jaz -euasua sa] ox! —ouTep-— jsonymb soyrpley— “se]09 ap Oaroquue} [a epyedsa e[ & OUTS OpueNd opyng uN orp seyoyp Ty uererajace sey A soXoy so] 10d $ejoo sns uezesed anb soxzad so] v anbydxa sa sme osdy exaquejap eutqes ve] ap eqezedas sou anb efex eno eiqey anb 1a pepiinoso vy ua opuenyy, “oueypeo jap epeu -oay bun oseoy ““os;ndu spur “eziany spur o1res -opaur erg ‘uae as spurel o1ag “PIIPTEU PI OLlNAD puertecita misteriosa y aparecié la sefiora tra- yendo una bandeja liena de platillos con le- che. -;Ah! dijo al verme-. Tit no eres perro y no me das confianza... ;Mejor te largas =Me iré cuando esté seguro de que ellos no serén recogidos por la perrera -clamé con voz de héroe. ~{Qué te crees? ;Que soy una traidora? No, pero usted quiere echar a su tinico ami- go que soy yo. El Chocio se puso a ladrar y con él todos los perros a un tiempo y como el garaje tenfa eco, tronaban las murallas como si fuera a venirse abajo. Entonces la sefiora entendié y se puso re- verenciosa conmigo. ~Perdén —dijo-. Ahora lo comprendo. Ellos me lo han dicho y estoy a tus 6rdenes. ¢Qué puedo hacer por ustedes? -Aunque es asunto suyo, creo que es mejor que nos deje en libertad antes de que vuelva la perrera con su famoso juez en orden. ~;Bravo! -aplaudi6 con sus manitos gordas y sonoras de anillos y pulseras-. Bravo, bravo, es una gran idea... -y abrié de par en par la puer- ta por donde habiamos entrado y nos lanzamos 44 todos al galope cada uno en direccién distinta. Lo ultimo que vi de su cara eran sus ojos con lagrimas. Cuando llegué a mi casa habfa un radio- patrulla en la puerta Casi me volvi atras, pero ahf estaba la Domi lorando mientras el maestro del yeso la conso- laba. -jAlabado sea Dios! ~dijo al verme-. Todo el mundo buscandolo. Entré el Choclo primero y lo segui. Ahf es- taba el papa pasedndose, la mamé sollozando en una silla y la Ji abrazada del teniente, ade- mas de dos vecinas que hablaban a un tiem- po. Al vernos todos quedaron mudos. Se oyé un golpe en el techo y el Choclo le- vanto sus bellas orejas. Yo lo sujeté fuerte, mien- tras el pap hacia una carraspera y la mam se sonaba definitivamente. —Veo que ha vuelto el nifio dijo el teniente. -En efecto —dijo el papa, poniéndome la mano paternalmente en la cabeza. ~Antes de que me retire ;desea usted hacer una declaracion? —pregunté el teniente. Como el papa no parecia seguro de hacerla, hablé yo 45 Lv “jue ua oyour as anb aypou vj anb yen} ‘opesad spw 4 opesad opuaruod eqr as anbiod safesuaut soj erqar yaqq anb exjuas of £ aquvourysad zn] ns uoo seuas seyonuu ejep] ‘yD -oUf ap I0[0 uoD K osouRUMy ‘olor eg sorjosoU & ajay equie oprudjp vyqey as ofneld UA ope) -Insax urs o1ad ‘odiy 129} op aye { e>0q eI LIQ -elay ef eqeyfey apuop oAoy Jo 10d vzaqeo e| aut -ose £3aq v xepne asinb ‘0189 opuvsuiad ‘ox opuawian Anu Jas aqaq ‘oun vsey ueBaq] ou ord uesrase as anb soSnue so] & restarp ejau. -ejd ono ua y}89 oun opuend o1er Jas agaq] “soya od opueojunwi0s vqe}sa 9s aqUaUTINBag “Fp -uaqua apnd ou anb souenyxe spins soun 1998 e ozaduia X sous so] opuend uoyes osnd as Jaq ‘sfuao uewrey] anb soso ap sa10pepoa soy, -vjd sorsea tf ef uoo 204 sourpnd eyja 10d A ofa Te euequaa ues eun vqey oYparaxjua [a uy ‘osieajanbueg & wer -alaame as onb exed ucsun jap aummes anb aany ‘was0u09 aut Ou OWIO> “soStuIaUA soureZany ab Opanu ap sojianui ‘eandso eaand ns ua sopepest -one sosotarau sopsargod soy ueqeisa my “If e[ Uod sauioyes so] e soweA -2]] | 8S SoOsoU v 0190s sou anb of £ ozionUU oF “Te [ep o1qG0s a] anb epruoo orp sou nuog ey -“seumns ua sesed ap SoI0[qUID} SO] eA osad je viSzape auay pULeW ej anbiod epe"] eR B] apuop saluOd v UOIONy as anb sa SOD PY] “sopey|out -esapqns Zaa [e} 0 sousapow sazped uos anb -10q "vaziad ve] ap vNquaAe P| UOIe;UNBard aU exombis IN ‘opesed ezaiqny epeu is anb pent uosejeay au £ awuiqiar ered eysoy eunSuTu uozainy ou /o8rpoid ayuawrejajduioo ofry un era of anb opuarg “eperSeg e110)S1F] P| Ua ap -uaide oun anb 0] ap bunstp Anur so aqu08 ey -ardiuars vied sopeSad sopap soj sopo} glap au A soueur ap ugjarde opuaurey un orp our auaTUa} [q ‘uorany as uy zod £ pded je & purer vf e uor -eridsns a] ‘UoresTU as seUIdaA seJOUds Se] ‘uoTpereppap Tt sy “spt epeu “oypay eiaqey pasn anb o aay OX— “ou anb o8any apsop ‘ON- geroziad ey exeaoyy of as anb eyrelap? ‘oSiwe sofewi ns sa anb oxzed un ezaran} paysn 1g —affp aj- ayaruey 1oues- De pronto me recorrié un tilimbre de la ca- beza a los pies y me caf por el hoyo y el otro hoyo y fui a dara mi cuarto... No sé si me dorm{ o simplemente me atur- di. La cosa es que esa noche no desperté jamés, ni siquiera a la hora del desayuno. Cuando fbamos a almorzar, vino el Choclo a buscarme con su novia. Era una quiltra fina de esas regalonas premiadas y escobilladas que es- tan siempre ladrando en una ventana de auto 0 de casa pituca. Se habrfa arrancado de unos bra- 208 polvorosos y pulserosos de los que aburren con sus carifios viejos. Ayer habia corrido al lado del Choclo en el desfile y yo no pensé jamés que era por interés de él. Segtin dice la Domi anoche durmié aqui en la cocina, més feliz que en la cama pituca que le tendré su duefia. Lo malo es que el Choclo no sirve para marido. Uno se da cuenta de que es solterén egofsta y nila mira, se come solo la comida que les dan a los dos y por Ultimo le preocupan més los ratones de mi cue- va que su novia. El papa y la mamé estén muy carifiosos con- migo y me ponen atencién cada vez que les ha- blo. Me hacen sentirme “otro”. Tampoco les pa- rece mal que tenga ahora dos perros en vez de uno, y no me preguntan nada ni me prohiben cosa alguna. Uno llega a pensar que uno no es uno mismo y claro, le dan ganas de probar si es uno el que ha cambiado o son ellos. 49 TS -aprerpey e ozadura PUIEU P| B E}DOUOD OU ETJa OUNOD A PLAC Ns ap Op -In8as OPOYD Ja x]US OJUaUTOU asa UA OFsN{ -osn8 nq e sows -vy vy A ‘aqueyrodunr wopergayao vun so ofuouL -"jeu up) ‘-odsigo erany OA 1s OWOD eqeituT aui- sezainb ows eysayj e] serpuodsip nj- + ,ONO,, bIaNy OA 1s OUIOD OpuesTA Opanb aw js oad “ey1qu9 ua ezaqeo op sores SO|USTUNTA -OUL'SO[ UD A1Dap eJAanb anb oj adns vouNN “BySaly vozared pepiaa ap anb ered sopeytaur soy a} -UI9A Upras anb 0819 OX *ezZULTFUOD 19U19} $9 ‘SOB -Ture Spur Jas sa reajag —altp— o18ajo> Jap Ot -vs anb sour soypnu aavy paysn anb aa ag- ‘soSiue auay ou anb eyzrp Ox *souDaA sort -ad soy sopo} uo vajag ‘soSiue sovod auay op -oyp [9 anb o8uodns o1aq ‘ayuawUeMBas ‘1 {0U? sopmfjaitap anb sowiarpua} sopejay $0"] “or -epp ‘opoyD Jap sosyure so] v sowarey AU “svjo|fes A sopepoy sourozesdwioo A soSture sy e spiey1Aut ‘ugoeure Jap ejuand ¥] Opuvses reysa ap wre) osnd— opuanug— sugieiq -a[ad eng ‘epog uauaT ou soxsad so] eUeY|— gepoq PI pias opupn-y? ‘oliy ‘sowareaqaja> o7- 0s ‘oon qa ua esid oun anb sviouas svsa ow0> euras osnd as £ quaay ajuaday ap A ator A ayaa & gar v gzadura £ ojans [a ua o}U9S as PUL e] TUL ap ZAA Ud O]1L1G9] -a0 vureysn$ ayy “eseo as anb Ja OPOYD [> $7 “SO -a X saro[ Ud SofuoWWLe Sosa ap sa ON- jour -stn of Of ey1ag? “e]Ja ex eIJ9 anb eyUENd Tp auT yy ‘sozeiq soy A ode Ja 1829 glap- ygng)?— ures -e9 aremb as anb o8iue un o8uay, oruowyeu “ap pjsay Bun rey soUReJIpod oseD ase UA- ‘seramb opuens ayre1ga| -99 sowapod orag ‘oqUaIs Oo] “Peprear UI- ‘oe Opuend enZen§ via ox ‘asepsose elraqap persn- “opuerd -wp am $as ered oden Ja ordnosa orm our “Terd -wy] ap oxed= zany opuen-y? jseS1p aw ont! “aquduieyey altp— “-souvatdum pu osed ed anb sa opeur o- “sesowl ap epeysade ojoj eun op -uerdwry ofyp— azep 2] 33 anb o;sandns 10g- -souvajduins nu ered eysary eum eprep aur anb paysn oltp zaa vun “pure uamb so upinb zaqes vied odvsua um army 059 10g Ipso flatus Det se volvié molestoso y comen- 26 a fregar. No sé qué pasa con los ladridos de perros y los marcianos, pero se ve que les pro- ducen tilimbre 0 electro-rabia y se desesperan. Hasta cuando me tienes encerrado —clama- ba Det sulfuroso-, la famosa Tierra es una lata y quiero irme... Hace dos dias que duermo sin ali- vio jSacame a respirar! jPor mi puedes respirar hasta que revien- tes! -le dije en mi dentror tratando de que la mami no se pusiera sospechosa o detective. Para disimular mi pelea con Det, comencé a pillarle las pulgas al Choclo y a su novia, asi no ladra- ban. Pero Det con su caracter marciano siguié buscando la camorra: -jEn mala hora me vine a la Tierra cuando pude irme al Sol! ~decfa-. Aqui todo se vuelve murallas, techos, ruedas, motores y colegios. Hasta para volar se encierran en cuartuchos duros y ruidosos... -Tui te callas! -contesté-. Eres un simple marciano cafdo de su platillo y eso no sirve a nadie. Si al menos lo tuvieras todavia, te daria- mos boleto... Mientras le sacaba pica, iba echando las pul- gas en una caja de fsforos. Det comenzé a ras- carse dentro de mf como si las pulgas me las hubiera tragado y claro yo me retorcia con sus retortijones. La mamé redondeé sus ojos y sacé répida- mente una de sus pastillas que siempre tiene a mano. La eché en un vaso de agua con mano tiritona para hacérmela tomar. ~Bébete esto, mi lindo y te sentirés mejor —decia. ~jEs bueno para los nervios? ~pregunté. ~Sfy para todo lo demas... Aproveché que la mamé partié a guardar el frasco para darle el agua con pastillita al Choclo que era el nervioso. Las mamés no saben de planetas, de mar- cianos, de ovnis ni de nada cientifico y ni sospe- chan lo que nos sucede. El Choclo bostezé y empez6 a quedarse dor- mido con todas sus pulgas mientras yo me ha- cfa el leso de todo lo que transmitfa Det rezon- gando del mundo. Eres un nifio juicioso —dijo la mama al ver el vaso vacio. -No tanto como usted cree —contesté-. Ma- ma, por qué no lee algo sobre planetas? -No tengo tiempo —dijo lavando bien el vaso como si adivinara que tenfa lengua de perro-. Y dame esa caja de pulgas... 53, Sg osa 10g ‘odyaqa} ns vas 0 ‘seSlnd se] uos seuay -ue sns anb 019 of “sorse sof UOD sey[yed A saz -o]quiay ap euajue ns uaUAy A sazosuse UOS souad soy anb ap eproun ey ep aw muy “sepreytid ap kepes [9 ep sou sounS|e v 019s O1ag ‘aUaAUT se] 0 vaqnosap sv] oun anb vied sesoyp sesoo ap s9]fwu opunt [a ua oysand vy soig anb 9s ox ‘opesed o eu -euvut exed vas 0 ‘aynsaz anb sandsop ered se -[nd stu opseng osa 10g “pepyjensed ap ayuaut -emBas vyINsar aut se A ‘saUUO] SeSOD Ud TefeqeIy anb o8up} o8nu urs 0 woo ‘ourprew Te aAaT] as anb zopeyoa oped un zeyuaaur vexed anb sy -oood -we} o1ges 98 UIs £ ‘peprenses emd ap & ono adey of OuaAUT ago anb eynsax A oyaAUT UN 129 -vy ered epia e] epoy uefeqex sorges sazqod soy anb sa oye of orad ‘sod0] uaa soy aadurats sorq -es so] & anb opuesuad ojansuos aw soy y ‘nono 4oysa 10d o| & anb awaasuaauos e o8aj] anb Jse “wapy aaa aut ugiquiey onb ouepreur un onuap oStiay, “nond ura aut anb v operquinysooe ay alu esoyy eyp saunrid ya redeosa opelop erry o] ‘ourprew qe reloje uo> auuesed e eqr anb o| pos oprges e1aIqny Os 1G oS ~uoqeq [ap e[ 40d sw ap uppedndoard B PUI PT e OIquURD a] £ svS Jo OpeUTWAD} eIqeY as anb restar ve nog P| olarede saouojuy, “oypay sowresqey ay anb zeyunSaud epared vraou ns £ sard sorsanue eqeoUuol OPOYD [J “OF[!S}Oq 1 ua ele> ej apren3 of & ‘rejqey urs ‘odiy ua odry ap ox ayy “gps09 seijo 1od vuInuag & so}ow un ezejdutaar opunui je anb vaa opuend ‘opaen8 sey anb sod propuaidwioo paysn eyp un8 -IV gsepejunl oprysoo ey aur anb o| uo septs e| 10d eIz109 anb jse o1so}eI0geT o8ua) ou anb oduran asey anb so ofew oF -soauge synbso exatany Is ow1od uLgejoa aut said soy £ OLLOVeIOgLy TUE e eq? ox ‘opnta opanb as 3aq A opuormny peg ~“o8nuo zoey B Koa anb o| A —altp— onroyerogey un sa anb oj saa v seA- “paar apy -ooydypseyeo sa “wap! jap onuap oun ap ue[ing as opuens oad ‘sptuap so] oun ap uapang as anb vp viqi eyepy “eoid aeoes aqes yaq] “eso ey11a}u0} ej soureadonse sa] URdIede as anb Por mucha rabia que tenga con Det yo cumplo mi promesa. Lo que pasa es que todo el mundo es curioso, igual que Addn. —Gudrdate tus brujerias, tus canas al aire y tus agiiitas -le dije-, yo pensé que con todas tus revistas y diarios sabrias algo de planetas. —jHaberlo dicho antes! -clamé sintético-. Los demonios planetarios hay que correrlos haciéndoles cruces con escoba que haya barri- do tres ratones muertos... Después se echan a volar tres platillos desde un tercer piso y se baja a recibirlos antes de que lleguen al sueio. ~Tendrfan que ser platillos de plumavit... ~alegué. -jClaro! Se entiende, platillos voladores... Ahf me lleg6 la onda. Estaba hecho el descu- brimiento por pura casualidad, tal como debia ser... Fabricando un platillo volador de pluma- vit podria irse Det y tal vez yo con él, hasta el mismo Marte. Me hinché de felicidad y tanto, que por po- co se me sale e] marciano por falta de hueco. Pero ya ni me interesaba echarlo, por eso solté elaire y la alegria. Me di una vuelta de carneros y parti a chorro a mi casa. ;Mi invento estaba hech 60 Resutta terrible tener que poner atencién en clase cuando uno tiene dentro una idea ge- nial. Como silo supiera, el Chuleta Pardo me en- chufé toda la tarde sus antenas, y dale y dale con preguntarme a mf como si fuera el tinico que habia en la clase. De tanto contestar me daba miedo que seme fuera la idea y por eso empecé a apuntar en to- dos los cuadernos y en el escritorio la palabra clave: plumavit. {Qué escribes, Papelucho? -pregunté el profe. Y el tontén de Urquieta se apuré en contes- tar: -El puro nombre de su polola, padre... -jCaramba! Con que polola... eh? Piensas casarte luego? Las manos se me empuiiaron, pero el puiie- te para Urquieta tuve que echarlo a mi bolsillo mientras estaba en clase. -iNo, sefior! Y tampoco es polola. Escribf plumavit ~dije serio ~{Plumavit? gY qué significa para ti pluma- vit? ~Por ahora es simplemente plumavit. ~Tendrés de tarea una composici6n escrita 61 €9 “seul eounu aureuos anb rau} ou ap vapr ef OD aT -osioo atu o1ad ’z2eu Uys eAvD TWH Ud asueg “sonjed -tad uozes1a9 as vjamnb:q ap sofo soy “equiny -eq[n ap Zoa vun oftp- rerado anb Aepy— “10LIOY ap on} equisa vjambin aigod yq ‘awopupsur uegesedsen aur ejombiy ordosd ja £ Ba[nYyD Ja 10op uM ‘oraUHAzUA [a :sofo ap eUAapeD eM od osard eqeysa reyadsap e Jajoa opuenD “pUadsa P| OUT -nysa as £ opoy opreq “Jaq ap eHaduioy ev] 79a exj0 Quos orad~ *“uarq Aoysy “-ugPerado aner3 esa ap awopuarpuajep aftp- oLesavau sa ON ‘opeuSipul goarapua ay ““OULIZO}O UN O1TesadaU PIAg —e}aP— vpuay spwope 4 epesganb zueu ey oual|— ‘yur ap eumoua opHay Opuestdsar oouR[q ap opnsaa oxouzayua un vyqey anbrod sopoy ap aqueyroduir spur [9 w1a Of o19g “sejanw ap 10] -op uo eyainbip vyo ua ‘/oppaueasap A osuaUt -ut opreg vya[NYD je PA vps eun Ug, “epraurrayuia ey ud eqe3s9 ayiadsap opuens, “spur adns ou x “aon ‘2Aens ‘0jTU0q ‘SAL -eysajao sejaduroy Ow O8[e vay “"BOTSMUT 190} v ozadwio jac] oSWOUT asa UA a}1aNs JOg ra) “auLIa[Op ap sefep anb eyzpua} eyuay ey ou ts ‘er0ye A ‘59 -ue eyJOp alt zEWeU TW sopour sopo} ap anbiod ‘ai8ues tu anb eyaynyD jep ernpsaa eT o}sns spur ofp dur sur y “aproa opuaruiod any as v9] -nyp oldoad ja £ oXewisap as ootyp orqed ul) “aypog Ja QUETe ag “~a18ues ap OSUAUTUT OLI0YD un ojjes apuop sod sastzeu ap sofoy so] uorep -onb aur anb [eur souayy eueyd vivo vy ofep our anb oax 4 zizeu ej ap einpewanb e| oysejde aut A seprjaypeo sey ezed ouang so onb eynsaz x “09 AI un ap 9yteAay as oxad ‘ojans [a 10d Opoy, sozeyeq un OUIOD ayayoRd [a QUOS a] eJaINbip [e A OT[ISJoq [ep ajaund Ja gouexe aur as apuop any yy “awopups -1w1 esr PT gyJos eIaMb:Q ap uoyel Anu J “souaur eun IN “oUpnjadeg ‘seurSed sazy— Iles [e oltp aux < sop1o8 sopap saz] OAaTa eJZ[NYD J ‘ase P| asreUTWIA} [VY “o}LDsa sod oeoyjdxq ““o7uR) asazaqut 9} anb ap souozer sey 9s ou od pepryeas ug “oAn} oyunse sa Osy~ ze8tp anb paysn aramb ang)? ;seurSed sary? “esazaqUur 3} oyu} anb osa aiqos seurSed saxy Osada “WAeUNjd aiqos -La herida de mi nariz es propia -dije con voz débil-. No me la hizo Urquieta. La traje de mi casa. Me desmayé porque se me olvidé to- mar desayuno... Entonces me dejaron en “observacién” que quiere decir en paz. El puro Urquieta se qued6 conmigo con cara fiel, como la del Choclo. -Eres un buen tipo -dijo con carraspera. -Y ti eres bueno para los pufietes -le con- testé. Quise sonreir pero mi cara se habia pues- to dura toda entera. -Yo creo que podrfan injertarte una nariz ~dijo Urquieta-y tal vez yo te puedo operar gra- tis cuando sea doctor. ~{Tt quieres ser doctor? -le pregunté. -Eso depende de tu nariz -explic6. Con disimulo me toqué la cara y senti que era suave y resbalosa, gorda y sin forma, dura como pelota de fiitbol. Creo que eso me dio sue- fio y me dormi. Mafiana decidirfa si le importa a un inventor tener una pelota de ftitbol en vez de cara. En todo caso a los marcianos no les im- portaria, Me desperté el Chuleta muy sontiente. -No te preocupes del castigo ~me decfa con su boca espumosa-. Algtin dia me explicards por qué te interesa tanto el plumavit. Ahora 64 quiero que veas si puedes levantarte para Ile- varte a casa. Te llevo en la camioneta del cole- gio. Al enderezarme me miré en sus anteojos y vi que era yo mismo aunque un poco distinto. La herida de mi nariz se habia chorreado y pa- recfa un hot dog bien jugoso. Al verme, a la mamé se le despert6 su amor maternal y a mini me importé que me compa- deciera. Ella tiene derecho. =Lindo, con tal de que te metas en la cama te compro lo que quieras para entretenerte -supli- caba. —Creo que me conviene si me compra plu- mavit —-tartamudié en voz débil. ~jCudntos kilos? preguntd toda humilde. -No muchos... Diez kilos por ahora ~dije porque no me gusta abusar. Y ella partié a com- prarlos. Me acosté sin zapatos, pero vestido. Tenfa, en mi cama al Choclo y me rodeaban su novia, la Jiy la Domi como esclavos. Yo estaba de moda. Todos querian servirme, pero ni se me ocurria qué pedirles. La Domi me trajo merengues, la Ji sus jugue- tes, la novia del Choclo un hueso y el papa un cuaderno nuevo para escribir mi diario. 65 49 “oyuaaut Ja anb esoo eyo ua Jesuad jure efap our tu A aw] vB JOAIOA Ua esuard o[9s “edJal], B[ ua armnge as 4 eystoa sa [9 OWOD “oyumstp esuard orod ‘oqua8 sa os0durey anb ‘1aq ap seapt Jas uapand anb oas9 anb ours ‘oruad vas aut anb sa oN, “say -eluaS seap! ap opuaway osad ‘zieu uts £ ozip -PUIOI UOD ‘o1ZajoOo Ja vied opesee Poueury “zyjay era anb adns tu ep ~10p Ow10d ozad ‘aypou esa op pepdryay W -vaSaye ap oxad ‘odiy orp sou pun ev £ aq were 1f BL A semper euorezadura eraou ns 4 opoyp 1 “yaeumyd ap ojajdar opanb oyrend WW ‘aqnu ve] ap seyap pureUl ey O|arede x “o}saz [a a}1ae] opand eueyeur orad ‘eroye 0d ‘opp orpaw 19s afen al- repap anb Zoa eun Io eT[a ap sezjaq. “OHIO WIIOP [2 Ua OPe|OD eraIqny as anb aques18 aqnu eun ows erg ‘ojos eqeurured anb osoluodsa £ osuaurut oouryq o8fe oxua £ owoymuop jap eyand vf oLge as oyNOId aq, 99 Yo siempre supe la tabla del dos, pero hoy por su culpa, contesté todo mal. Ni siquiera po- dia ofr lo que preguntaba el profe, porque todo el tiempo me repicaba el ovni, el platillo vola- dor, el plumavit. —Papelucho, te he preguntado cuatro veces cuanto es siete por dos... ~Son siete volts de amperes supremos... —dije autoservicio. ~jAtiende, Papelucho! Si, sefior... -jContesta mi pregunta! ~{Cudl pregunta? Siete por dos, gcudnto es? -Olvidé la tabla del siete el aito pasado -dije. —jOlvidaste también la del dos! -bram6 el profe, -No, sefior. La del dos estoy seguro de que la sé. Pero al siete le tengo alergia desde chico. Me da urticaria. -jAl patio hasta que atiendas! su voz so- né furionda y salf obediente pero retando a Det que era mi turbador. No sabe sacar cuentas y tampoco entiende en electricidad, pero se me- te. El profe salié detrés de mf y me Ilevé a un pilar. -Escucha, Papelucho -dijo con voz:de abue- 68 lito de radio. Ti tienes una preocupacién... zpor qué no me la dices? Soy tu mejor amigo. Lo miré rotundo. {Qué se habia imagina- do de creerse mi mejor amigo? ;Y mi padre? ¢Qué les ha dado a todos por ser mis mejores amigos? —Cuando yo era chico tenia también grandes preocupaciones -siguié hablando porque no contesté y yo entretanto pensaba en lo raro que debi6 ser como nifio con esas tremendas cejas diabdlicas y esa boca escupiente-. Dormia mal yno podia estudiar... Hasta que mi profesor, que era un sabio, me ayud6. -Si, pero usted no es sabio... -se me salié decirle. -Eso lo verés cuando me cuentes tu proble- ma. Quiero ayudarte. Desde hace un tiempo ya no atiendes en clase. Tu madre esté preocupa- da. A veces es més facil confiar en un amigo de afuera que en su propia mamé... Ademés yo comprendo que ese golpe de tu nariz debi dolerte mucho... ~y sac del bolsillo un carame- lo que tuve que comerme. Mientras con la lengua le sacaba las hila- chas y basuras, podia yo pensar sin contestar y pensé que en verdad hay harta gente preo- cupada por mi. Tal vez me convenia aprove- 69 IZ eqeoseye as anb eualy ue} eqeisg “optadey ap -nd ou oyag "peytaqy] saprep exed eyataqe asimb A se8qnd-uos eyleo ef ojfisjoq tut ua yuUas 07 -uord aq. arte [a ua asivaaza vjsey arsny pues -es eqeaiB A vroperadua ap B|[IqQoIsa vJAJOA a ezaqe> ru anb yuas “oonayoid ouans un oseo Opo} ua any oxad ‘oprwaop aiqey atu sez?) ‘opnyad ayue$13 un oul0d JoqUEp Tw ua eqeouos aq A solo soy ua eq -esad aur qravumnyd Ja ‘seyana eqep as opoy, eq -ejolns vp o1ad /ayjeo v| v 19e9 vpranb aw ag ‘sarq -wrE[e SO] Ua Opeparua UHURTOA UN OWOD eur} ~uaa P| rod eqe8foo epeyuesuasap ezaqud TY “aapaons e eqt anb o| reypadsos us oyuawrow asa ua of vjau> os “joprpred /, pepryense>,, ap oyuaaut osour -Py tur eqeisa Jyy! ‘opo} via osy “zesed je oood UN TeIOA UeDLY oO] some SO] “URQeAat| OL as £ OZ -epad un8je ueWooar sazafnus se"] ‘ueqelap o| £ ueyjo 0] soutad S07] aI]e> Y[ Ua eUIAD e[ Opand) “euequaa e] 20d opoy aredstp of saxuoquy je}azas oN! ‘osindunomar ap epia epua} oN “extaty ep ap ueLET e sod opyene oyonut [euayeur ery “ueTeD sopoy, OOA as OUNSUMNY ‘are [9 UD Ueqeinp oer OYUN seqes exed opurjuos yavunjd ap sozepad vu -ejuaa ey sod zeredsip v anbipap au uy 104 OL -aqouze$ [a ua eqeSad aut as anbyod vpnsed vy exesed aw anb eed ooueyq sel areur fap opedses ja vysey aumsawtos anb any, ‘re(uew [2 UOD e[[sed esoyprp ey er -e8en au anb awopupoydns purew ey £ oouelq, aefueur ap eno £ opnaSua ap euaTy eyo eun 4zaeumd ap sauoyoUT sur sopo} LoD oyeND ju ua opeeysur eqeyso esoY wIpeut ap saque anb [RIO], “BIAS BUN TOD RJZUOTWID eT UD eSLD TUL v relap & opepuew uesqey ow oes OD0d TY “eUDYO BE] E oaattour £ oueur ey ap guro} apy “esoon3 osnd a} as vd0q ey A solo soy worer0Ype af as ayord Ty ‘of Kyaqq sounlyp- gpepsaa sa angy?— gpepiea? ‘fat ap euny ap oj tod ‘ojatwezeo Jap Janu uo> euNT eT seDOSe ny onbuny joutu ‘oreyjuawos [Link] ang)?— aq ojdos- sojad uoo wuny ap zopng- -a[quure oftp- oypnyadeg ‘ojaureses up “gyunsaid— grouroo b orp aut euny ap eAoduuratyp anQ2— “Jed Ppap aur anb of ze|qey yajosar oso 10g “VORA ap o1eI 10s ayea sppy ‘euad P| afea ou serpautt e ores Jag “ord, -9109 readeo opand sofour of v A opoaur ur oytnbue.y zadvy zopod exed o1es Aoysa anb 1eyp Parece que las pulgas se habfan casado todas y tenfan tantos hijos que no cabfan ya en la mezquina caja. La abri con fuerza, pero con gran cuidado... Fueron saltando todas alegres y brillosas. Se llen6 el aire de puntitos café y la atmésfe- ra se volvié estereofénica y palpitosa de vida. Una cépsula de aire folclérico de pulguitas ga- seosas me envolvia elevandome... Det se asomé a mi boca y rié feliz. ~Ya vamos a conectarnos ~dijo con verdade- ro tilimbre. Allé nos espera el comando y sabras lo choro que es no ver mas la Tierra. Casi pensé en la mamé, el papé, la Ji y la Domi, pero dominé mis malos pensamientos. Harto me habia costado conseguir zafarme de la tentacién de la carne... Un astronauta tiene que mirar su aventura, su invento y despreciar todo lo que deja atrds... Aceleré mi violenta fuerza a fondo y las pulgas se apretaron alrededor mio con impulso grado 8. Miré hacia abajo y vi la Tierra chiquita y fo- mecita con sus inventitos desgraciados y sus aburridos problemas subdesarrollados. Resplandecfa Marte cada vez més grande, més cerca, mas luminoso y saltarin. Era algo 72 epiléptico de bella hermosura catacliptica y su imén chorividente atrafa mi capsula voi- cAnicamente. Nuestra velocidad era un millén de kilémetros por segundo afios luz. cjuop e Jajoa our A eure e] e eqeaaT] aut anb pureur Tw ap sesorazau soueur sey anjua ayzadsaq “operajage }]Uas aut O[1809 [Vy ‘seaonu seymZnd ap osuap eqrisa anb ouew ey ua era} anb yaeumnd ap oydepad un o8aqua aw aq. “RAIAL] BYR Jaajoa exed oun aug “saropeyoa sorneid rey -ulosuia 119} esa nbe anb aysilip aur My Iaq- suoraA0 aut anb soy sopo} uorepmBard~ gr1r0Ur sa ang? gerambis ’zaa eun8ye oun aranut ag?— -oduray [2 eyS1x9 ou anbune ‘soue { sour ayuemp owistut of 2d¥y vIEysn8 aww OU yur e anb ueypuajua ou anb aa ag ‘9)8a]U09 aw aIPeN gasiauajaqua anb ua sew epeu aquawrenqosqe Avy oN? -9q] & altp af- reaquinysooe e Xoa aw ou anb avareg— “seduioo uex8 [e opueuor -uny ois A~ jeuad vy ava o8q! ‘oyana saqey ap ziay Aosa org “awasoyind v eusaLy v| v 9feq oso tod -onperfe 10] offp— sumqe aut of— gueoey anb spur epeu Aey ON? -91un8aid— geounu uazinge as ou x? ~odwian Avy ou ynbe ‘eorp|- goleqen 389 emp odutay ojuyn-y? al -1p~ eumbew eun ap ayred souros anb oa,~ vs ZK o81p ‘anb ereg? ‘ueuo/puny auaut -emg ‘uesuaid ou sourpzeur soy anb aa ag ‘op -reuopuny sourmBas 4 spur epeu go1dxe ou £— gsaquals o[ ON? “eprdnjsa epmaid eng- -o}eJUOD OYDaY SOUTaY Is sOUaLE [e aUITG— “seprdnysa seyunaid seSey ou 4 -9o1dxo— opuewtos 2 8a [e10) [- “s3] -en3} UaA as Spo] ZOpueUIOD [a $9 [—ND?— ad e ajunSard aj osa 10g ‘oyuNstp O8je e1a osed po} ua orad ‘789 Opo vias gnb ered 9s IN “esuauIUT eu -mbeut eun ap ootqo9ja seduioo Ja uod sowesA -our Sony “qUETILAq wIE|d ap oUTOD opuaruod eqr as opo} X eprouoasap Bin ap 100 uoD apuexs JO[J OWOD USN euN eFATOAUA sou OUN EpEd V ‘souey}xo [Link] soun ua sourenUua “sopour sopoy ap mas o| org ~“epedtd ejanwi ey] UOI -e2es au Opuend anb jensr quas aur ox -odnus je asivjun{ v anj £ vxany oy2s aut as jac] “eIUAIOIA & vouoqurd eoisnur eun epnpord ojun{uoo [a oduiay un v sopoy ueqe|qe}] ‘239014 10]09 1eUL ap sejo ap sedvo ua oyjonaua 4 eye ap afexy uo ouepreur oypuala un eqeiadsa sou apuop ejouryd osoundso [9 ua ajuaULepue|q soureZnTeUTY Paso una cosa bien rara. Cuando desperté era la tarde, pero otra tarde de otro dia, y casi no sabja si levantarme o volverme a dormir. Yo queria seguir sofiando en Marte y apro- vechar mejor ese viaje estereof6nico. Era una tre- menda lesera no haber explorado mas ese pla- neta choro que le interesa a tantos sabios. Y por tiltimo, si uno es el que suefia y hace sus pro- pios suefios, ;por qué no podia volver a sofiar en idem? Me acosté y cerré los ojos. Vi otra vez a los marcianos funcionando y casi senti su musiquita perpetua, cuando de re- pente se abrio la puerta, y antes de que yo pu- diera excursionar en mi suefio, los pasos y las voces me obligaron a despertar. Frente a mf estaba la mamé y el doctor Ro- bles con su sonrisa estilografica. -jHola, Papelucho! -clamé con su alegria lujurienta. :A qué viene tanto sueiio? gNo es hora de despertar? Creo que viceversa. Va a ser la noche luego ~dije. —Los que duermen de dia se despiertan de noche -forz6 una risa un poco diabdlica. Lo miré de hipo en hipo y le congelé su risa, pero no contesté. 76 Vamos hijo, tenemos que hablar ti y yo. No tendras sueno habiendo dormido todo el dia. Claro, es bueno dormir, pero... conversar de hombre a hombre es importante. No? Quizés a solas tt, yo, sin testigos... -miré a la mama con mala intencién. Ella sonrié con puro ruido y salié del cuarto. El doctor Robles siguié haciéndose el simpatico. Ta conoces el plumavit gverdad? Qué gran cosa es! ;No? Yo pienso que el plumavit es el invento del siglo. Sera histérico. Los nifos de mafiana tendran que estudiarlo gno? ;Qué pien- sas tti de eso? -Yo no pienso leseras ~dije rabioso~. El plu- mavit igual que las vitaminas no sirven para nada. ~Tendras tus razones, claro. A ver sime cuen- tas los experimentos que has hecho para com- probar eso. -Es pecado ser curioso. ~{Por qué me crees curioso? ;Qué tonterfa! Me interesan tus experimentos, eso es todo. Ta sabes que cuando uno es cientffico necesita la ayuda de los demas, la experiencia de los otros, las ideas y ensayos... -Usted es muy creido —le dije~. ;Cientifico us- ted! 77 6L un ug “sopeqere8 eqeypa [9 sexual self ex} -uoo garde 07] z0/op Jap se[|LUOIUEd sepL0} -a1 Se] [Link] gcap10- oPoYD “Inby— seuraid se ap sojad sof ua ueqepaus of as se8ind sv] X soypouozjes ua equise ex “eueWUaA ey aod svdor sns eypnoes ooyyjuar [a senuatut fopoyD |e seul v wy £ vuILD P| ap 9115 ‘euise] o1p aut sopop aigod ja £ gsuad of anb of ap sewustq -wrey syul ueqeyso seS[nd sv] pepyea: ug odwien oust ye aysaasap e & depser e gzadwia as & 0180 ap owi0d vay osnd as exe) ng ‘opipd asiouod 1a of [9 y ““seipaiqod sv] svyuorqurey ‘seuew sns 10d X ofjand ns sod sosaredesap 1A sey] ‘osouqes ayue$i8 un ua soueua ap oyese tn OUIOD [9 Ud Uoedan as A se8ind srur sepo} viony uoaeajes sez! epnaqe Te o1ag ‘os1U94D2]9 OLUOS & vle> eT OWLOL ““SO}OID -a8 sil ap ouN auayUOD ~—aftp o[- eeIqy— #9]q0s1 101 ~0p [e ased ey] as £ $010]80) ap vfeo vj anbeg “auurapuajap uvyipod sej[q ’se8ynd srw ua zesuad ozty aut osa A 10quAp fur ua OoULIG UN OTP Jaq ayUR}SUI aso Ug gsoplip -B] $99019} sns U0d redURIAe BIaLNY O| anb ered 8Z oOPoyD Je OpHaw vyqey as apuoq? ‘sopo} ey -U09 OJOS auLIapuayap anb ejay, Zawepne ep -od ug? {Ip ¥ OpPudAUOD LeIqeY O| Sop So} anua 1s 4? ‘oreg ‘auuzeapes epipod 4 o8nue sof -our rut sa anb eded jap aprooe aur saou0quq ““teyidsoy n vaand eum v ava -9]] uepronb ayy “rut eWUOD sop soy ‘opranse ap ueqeyso purer ef £ 1090p [x “O1L0Yp & 9SUDg, purel os! “Tu0C] BI eDap owos ,orer, 10d autresysandas vyzanb z0peyuay omowsp onpreur asq ‘els; e] OAR aw yy. “y vied ordoxd o110ye10qP] un woo pzmb ‘svare) uls saquaiquue soxj0 13009 “o1dajoo [e II ou ayuawajdurts Q “seyp soun P}s09 eye o odures [e ayzt SouopeSA TeUIO] WOT PETEY 9} 018g jou anb oysandns s0g! ‘seur eqeyjes- jounayua nx 020] £oys0 ony! “edas of as anb ered x “seyD ua ayteqjuanuod ¥jsand a} anb oyar sa ON? “"s04 -esua sy ap oOpue|qey O12, ‘COFUAD Jas sa eU -DIpay] Ua 10; op ‘ayuaUTEsepoul OUaNng— minuto se habjan trasladado todas las pulgas al fiel perro. Hasta las que me picaban a mf prefi- tieron al Choclo para banquetearse. Cuando por fin se convencié que no queda- ba una pulga entre sus pelos ni ropa, el doctor se vistié tartamudo de rabia. 80. -Este acto de maldad merece més que clini- ca... {Eres perverso! -Si fuera perverso no habria traido al Cho- clo para salvarlo. No cref que mis pulgas estu- vieran tan hambrientas como para picarlo a us- ted. Sdlo quise asustarlo para que me dejara en paz. Y también me alegro de que no se lleve ninguna, porque les hace mal la sangre enra- biada... iQue tus padres te busquen un carcelero! ~dijo dando un portazo y se fue para siempre. Me habia salvado. Aunque no tan salvado porque con Det aden- tro nadie me entiende y todos me miran raro. @Podré librarme de é] alguna vez? Prrece que el doctor peleé con la mama y se fue para siempre. Entonces la mamé pele con el papé, la Domi pele6 con el maestro del yeso y la Ji peleé con- migo. Total que para ponernos bien todos la mamié decidis irse a Conc6n por el fin de sema- na para borrar esta cuestién que llaman desen- gafios de la vida y para visitar a Javier. 81 £8 A opuryqey ‘o8oye uo visoy aqua’ ey A ame ru puare vreque ou anb vexed ude) op vyares usIq “wry, ‘Types rapod urs A sorpta soy aqua opeSad anb sa ojewi o'] “erany sputap of sopo} A oxuape sozerq A vied mIpap $9 ‘eueyAA BUN 10d spar Te opeurose of ‘rayoup Jap ezaqed ve] Ua epeUteIed -ua eqnisa A adjo8 [a uoo opeypes erqey If 7 *3}0809 [a eyseY Opuarqns sodany soy vqeuary anb esuawiuy exrourezeut epesad ows opuexus £ opuenus vméas vuare ey anbiod ayzans sod ue} ou anbune ‘ox. Ja eyUOD Oped -oup sourerqey ayrans 10g ‘orDTw |e Osegar anb eu -are ap vpareajod ef uod A aqua v| ap soy So uod OUT|Sap ds SOLIaY ap eI[N epuautary eT ‘opeooyp sourerqe}] eg! A- “res0yp sowapod anb ua esuard ojdurala 10g —epraeystp vied aftp af- esos vio ud wsuard saouoqug— owrep>— zejuen$e opand ou anb sq- “oyreY SOUTAIOULOD JayoY [e SOUL -an8aq] opuend 91891409 a[- UpIqUTE) OK- “osa ap Touloo oramb ‘arquiey o8uay— softp aut tf eT ‘opdpouossap osmn’ un ve A vy[Ogad v OdTT JOJO uN eiqepy ‘sojseued A sorpmbryp woo sexo £ sayanb -ed uod sono ‘eptumge eres UOD sounS]y ‘ayu8 spud uop asreudT] A asxeuaT] e ozaduuis oss [sf w ‘onjeay [2 ar ered pded ja uo gpanb as uy sod 4 tf ey e epiepmo anb ‘yw va equywoo ej[a anb oltp aw ‘ja}y [ev a}uay sousefeg anb soweyu -9] apuop erestae sou anb vied soy ye OpuaU -oda1 SOU /oIDTW UN v OLS sou zIpay AM pure BL ‘BuIstA eBze] | Oqeoe as uy zod opuen> ‘on sambyeno outoo ojad Jp eqeuesde sou 1 ef woo sop soj e £ ded ja 0 pureur ey oD ayuaureind eqeiqey zatae{ uoned uM UaIq SUI OU IS ‘OURUIAY eIANy TU Is OWIOD sa ‘ajo11s ue} A oyeaqxe ue; A ajueyzodutr ue} a> -ared a[ oun v onb ouvuaay um anbrog “orduiays ered jse zepanb zoaye 19s agac] ‘uns un op o}Mb se] aw ajuemmuye ap ered ns A eouos ZoA ns UOD yatae{ nb sa ugysand v7] ‘oULTeU Jas ap sepuiaut -a1 seue$ sun uoreleg aw 1Se9 A IOLAL[ 2 Ie]ISIA B [BARN E[andsq Pf P AL UOaIp|pap apzey e] Ug ‘opep -[ajo ouDUIQUAy B[NSAI Od ‘apmye as o opartT ep aj IS as ON “eldos 1 A ersaysaue es Jaq] eur [Pp opm ja uoa anb sa ejsoo e] ap OuaNng OF “soAany UO UOIeUA][aI SOU S1qUIeY Ja SOUAR|[eIe ered if e] uo sozjosou e o1ad ‘uosatdas as purew pj A pded ja £ sootuosiadns uerg ‘rewi [ap v1IO[ v OJSMZ uO ozraNUUTe [e sodstTeW souN uozatamts sou o1ad souaur e opruaa & onSque aquawerajduios jajoy un ua soweloje son) escupiendo todo a un tiempo. Los pollos se ha- bfan arrancado del canasto y saltaban escarban- do en la arena y cacareando picoteaban cogotes. La Ji tenia una cebolla en una mano y en la otra una manzana y el chofer se la habia sacado de encima y la habia sentado en la direccién. Yo la cuidaba mirandola. Todos insultaban al chofer. De pronto él se enderezé y clamé furiondo: Yo no tengo la culpa si se quiebra la direc- cién! Y deben estar felices de que nos estrella- mos con el cerro en vez de caer al mar... Se hizo silencio y la arena siguié entrando majestuosa, Hasta que una mujer guerrillera estiré su pescuezo al medio del micro y grité -jEsta bien! Pero haga algo, so-sinvergiien- za que no revisa su maquina... ;Asesino! Ahi se armé la grande. El caballero chofer pated el montén de arena y avanz6 entre los fie- rros y paquetes con un paso de monstruo. ~(Se calla o la reviento! -bufé y unas manos inmensas se abrieron como palas mecdnicas. La mitad de los pasajeros se colgaron de una de esas manos y la otra mitad de la otra, y se armé la griteria. La Ji se asusté y salté de la direccién, pero con tan buena suerte que cayé sobre la pa- lanca de cambios y puso marcha atrds. El micro dio un solo brinco retrocediendo y se qued6 84 quietito, pero la arena empezé a salirle como sangre de narices. También yo caf de la ventana en que estaba pegado y fui a dar al suelo. Ipso flatus se le pasé la rabia a todo el mun- do. Las mujeres empezaron a sacudirse la arena y a acomodarse el pelo; los hombres se refan y hacian chistes, y el chofer, creyéndose héroe, ba- j6.a mirar su maquina.. Se habian juntado autos de curiosos con bue- na voluntad y nos Ilevaron a todos. A los dos con la Ji nos tocé un triciclo del pan que era lo més seguro para cuidar nifios. fbamos regio en el canasto que tenfa bastan- tes pedazos de pan y muchas migas comibles. Vimos salir la luna y casi hundirse y era com- pletamente noche cuando llegamos. Lo tnico malo fue que antes que nosotros Hegaron el papa y la mama y armaron su regia pelotera en el hotel con sus famosos nervios. Menos mal que a orillas del mar le cambia un poco el cardcter a la gente. Al poco rato me felicitaban por mi cuidado de la Ji, nos premia- ban con mariscos y dulces y nos prometfan un paseo en bote. Ni me acosté esa noche y me levanté tem- pranito para buscar gusanos y cordeles con que hacer redes y pescar desde ei bote. 85 £8 ~zqjay oltp- a30q ua Ieased ve souradt ourunzaty ny e reYSIA B soUTeSUIDA onb zaa eUL -1xoid ve] osed opo} ug ‘Osa ua gsuad oN “sau -nj Jas & eq! Ao, sopowr sopo} ap o1ag~ ‘oqe- o8upwop exe rady— -ofeqen ap vyp as v eqi Koy anb seyqes ‘104 ua soureoes aysyauicid opuens ‘aysouy— ~-refeqeay anb o8uay of anb epronday -mpred ap vr0y sa anb ‘sourep~ “eptoD ‘oyred vunSuyu y— sopuezaoe oyunSaid aw zoprpimye ‘sea apugp y?- ‘gisnse aut ‘ozerq Jap 91809 aur opuend ‘oso 10g ‘oomp esa of anb apsap op -vro[] ayy ou anbiod ‘exo[] ou eqednsoaid ay, “na ap sen ez109 pded ya anb viqes tu ox “sewm8e] sey equiains aur onrera Ja anbsod ox984 4 sola] ust anbueae aur x ‘gnbueze our osa og ‘Te10]] eanb onb owiod sofo stu ua UgASaNd vUN eIg “O]UATUOIIOG 14 of £ pan o- ganb ap? ayuejape sey ‘aqURjape SPU SPIOA ‘91e]]Py ON- “esau -ord ey v reyfey anv se onb ovpyp sey aur ny ~ ugise90 exo vied o1ad ‘epanb opyatuord x— a ga Cat “010309 0 Fey Wo affp a]—aisnawiosd my “edeg- ‘eu -o ef v asraajoa anb efuay pded [9 anbiod os -ed viqey ON “vapt ap operquies uerqey pureU vy A pded jo ‘oyst] opoy vu} opuend 10g, -Yo queria pescar algo para Hlevarle a la Domi... —Compraremos —dijo y justo que yo pensaba que era otra falsa promesa, y la cumplié. Com- pramos un congrio chico y una docena de machas vivas. El congrio estaba muerto, pero yo le podria masajear el coraz6n y resucitarlo en la tina del bafio, Eso me consol6. Lo malo fue que el congrio no tenia corazén y no se puede resucitar a un muerto que a lo peor nunca tuvo corazén. Y también cuando una cosa no se encuentra hay que escarbar to- dos los rincones, y por eso fue que el congrio quedé despedazado. Y armaron el boche por- que tenian invitados a comer congrio frito y molido no servia... Oye, Domi -le dije cuando la mamé acabé de reciamar-. Por qué no haces carbonada de congtio? Total resulté supersénico y los invitados fe- licitaron a la Domi y se repitieron el plato y ni me alcanz6. Entonces para no morir de hambre me tuve que comer casi todo el postre. 88 Y otra vez boche, pero esta vez en secreto. {Qué iba a servir la Domi sien la fuente no que- daba mas que el raspado? Pero la Domi es ver- dadera amiga mia asf que cuando le dije que yo le hacia un postre, se alegr6 Entonces mientras ella sacaba los platos del comedor yo armé en la fuente una torta de pu- ros cubos de hielo, como un castillo bien lindo y lo chorreé entero de leche condensada y le puse unas florcitas de cardenal como un cogollo pre- cioso. Y se lo sirvieron todo todo y no se lo co- mieron porque ya estaban llenos. Pero dice la Domi que la cara de la mama y del papé era de esas caras que pone la gente cuando choca en auto. Asi que mejor me fui a la cama y me dormf. Resulta que al poquito rato empez6 Det a molestar. Yo ya ni me acordaba de él, pero mien- tras dormia Det empez6 a puntearme por den- tro, como agujitas o espinas, hasta que jprum! me desperté. ~jTe creiste que me habia muerto? -me dijo. —Por lo menos ni te sentf estos dia —Bsa cosa tremenda que llaman el mar -dijo él-. Cualquiera prefiere desaparecer... ~ {Te dio miedo el mar? ;Pucha que eres poco hombre! 89 16 au ‘esed eI B OUND Je IBUTO} ap AeSNy Ua ‘orZay -00 Jap yes A asepp e] Oqeoe as Opuend uy 10g “ojzadey OWIOD IeyUaAUT 2 19 ap uOIsNysey YT 219 eqey]ey au anb oonm o7 ‘aoey anb oj ap _,gnb s0d,, soy opuenSieae uapue af anb sazopop 1 o18ap0o Tu eTprUtey aU ovodurey, ‘oyunsrp asuatd aonb oypnur eyodurr ou viqey ou [9 owwoD anbiod opaysad ayuEyseq eying ‘saropquray ap seuazue & sv yndayay sns uD ourpreureyiod ap opoyD [ap uoHsaNd ey OD oq -a1a9 Ja aif v gzaduia our anb any ofeur OT ‘9SR[D Ud OJUATL UAT Ie}sa ered soyUaTUT -esuad snur sopoy vxanye lop [Link] Te & o18ajoo [e 1e8aq] ap saque 0789 Opo} resuad v gouBDTY ‘o]0 ua OuR:UP asauod anb sayue 19 ap rosrursuen A royUaAuT ras £ opunut aysa UAT, s@90U09 ap Aeypaaorde ayea svur anbsod ,¢ A volata eB aly A pire re8aq] uo Wp} sour war sono erOWAap exIat], ef apsap ayrepy e eA oun Is anbiod ,Z sonque olara un sa saou0jud £ PIP ap 19C ONS anb sour uar aoey “exat], B] ap zn] Soue UAT B pysa ayreyy A ayrey] ap auarA aq ts anbsod ,T :sauozed sax} 10d esazaqut aw ou Jaq sure peprfeaz us anbaog “op1aaeY OLD RPUAAUT Sa PSOD BT] ‘OP -oyD | 19] apLesedsey ap asuiad ounme> [a Uy 06 sa1ope|oa sojjneid ap souopednsoaid £ soquaa -ul vianye ofep ‘o18ajoo [2 opuegue ozad “a[je> B] Ua Jac] sojUMse ua Iesuad so eUTAISTS TAL jspurel osa! £ ory UOD OUR ONO 190 e eA aut opeSad opanb aur is anbiod ‘souawpxa stu resed esed arqiy 1e}sa oramnb esoyy ‘op1a0eY ougd ua Opuesuad opeumure ay aw A ayreyy ns 8 o[aaoaap osarnb OX “uaay|ysed aut £ uaa10y

- jouepsxeur Kog! jaxquioy 020d Kos anb oxe|>!- fui justo para el otro lado para tener tiempo de pensar en mi famoso invento. Anduve y anduve por calles desconocidas y casi me venian ideas geniales, pero no me ve- nian. Y a cada rato se me cruzaban tentaciones de comprar cosas si tuviera plata y entonces me venian ganas de hacer negocios para idem y me costaba convencerme de que los sabios no se preocupan de esas cosas. Total de repente me di cuenta de que era noche y habian encendido las luces. Ni sabia dénde estaba. Todo se volvia tiendas y gente con paquetes. Yo no tenfa ni una idea y puramente hambre. Det se habia alborotado con las luces'y esta- ba molestoso. ~Oye=le dije-, si al menos los marcianos fue- ran magicos... Quiero irme a casa. ‘Tengo ham- bre y suefio... “Haz “dedo” ~dijo simplemente. Hice “dedo” y entonces ipso flatus se detu- vo un taxi. Se abrié la puerta y lo choro increfble era que en el taxi iba el papa. {Era como un milagro! Si yo hubiera sabido antes que Det podia hacer cosas de ese tipo... El papé no pregunté nada. Como si fuera lo més natural encontrarse conmigo en pleno cen- 92 tro. También como si adivinara sacé un choco- late de un bolsillo y me lo dio. Esto era la maravilla. Ahora descubria que Det transmite el pensamiento, hace adivinar las cosas, aparecer la gente cuando se necesita... Y entonces decidi no traspasarselo al Cho- clo, ni devolverlo a Marte. Yo me quedarfa con él, era un marciano magico y tenerlo dentro era un tesoro fantastico. Yo era el tonto de no haberlo descubierto antes... Yo estaba muy feliz y soné suefios choros de méagicos, llenos de maravillas. Habja aprendido a dominar a Det y a que me hiciera bien en vez de mal. Todo dependia de tener una ampolleta encendida en el momen- to de pedirle un milagro. Seguramente la co- rriente eléctrica le daba el cortocircuito que yo necesitaba. Como tocaba examen me llevé la linterna del papa y apenas me preguntaron, me la encendi en el bolsillo y le dije a Det: —Hazme salir bien -tal como si yo fuera su patr6n. Y junto con decir esto sentf como si tu- 93, 6 “spuref eounu o1ajoa ou A epuasryp wun savy exed apze} e| ua ostwad orpid ow r0¢] ey “sa]e}e} svs09 sesa ap vun vsed aA, “IOpRaA [ep eyedurey ru eprpuaoua avlep ap uoysnd ajuoureand sq ‘se|[IAerew! sey ZeA vIO TeUOS ugiquiey 4 o218eu auod as opuend sa anb ayou ap 30q & xeypaaorde osuard ose3 opor ug ‘onjend oand un wo9 ouuejuas & uorepueW aut uy 10d A sajetuas seut uorany ou sauopeysazu0d sy, “Opnur OLAJOA as Jaq] A OxB]U OquNy aut Osy "eu -zaquyy ey zeSede ve uore8ygo aw 4- “ugpeyued JP opuewanb pyso 9] as oynjadeg v “oUDS- coltp zopnureys ap 07w0} Ts, gapaons angy?— :gqun8ard 4 osoypadsos osnd as eyaynyD, [2 anb vsey soymbryp soxjo so} ap soaysrysns soy A sesii se] uorezadwia ayuadai ap o1d¢ ‘ooyu8eur jquas aut X sayoad $0130 soy ueqep anb sayuatruos soaraqed soy 1A ‘ugpesUrpe ap euaT] EJa;NYD [ap ered eT 1, aquauuesiugsiadns 12489} -uo9 e goadwia £ orgaxad J Ua eUTAIUTT e] BIOTA Cuando Hegé la mama a comer con el papa no habfa comida y me culparon a mf de darle permiso de salir. Se veia que el papé y la mama tenian hambre por lo rabiosos que estaban y lo que garabateaban a la Domi. Asi que me dio mucha pena de ella y resolvi que Det arreglara el enredo. Como era noche lo magico de Det tenfa que funcionar... -Haz que aparezca la Domi y que haya co- mida... -le mandé. Y apenitas di mi orden soné el teléfono. Era una voz gangosa y desconocida que avi- saba de parte de la Domi que se habfa cortado la corriente del trolebtis y no alcanzaria a llegar, pero que habia dejado ia comida hecha y estaba enel horno. Nadie sospeché que Det habia arreglado todo. Pero aunque se les pas6 el hambre y raspa- ron el plato, a la mamé y al papa no se les paso la pica conmigo. —Tu no tienes por qué dar permiso de salida a nadie -dijo el papa. -Es que no estaba la mamé y como soy de la familia... -alegué. —Bien pudo pedir permiso mientras lamamé 96 estaba —dijo-. Es la tercera vez que lo hace... y seré la ultima. -Oye, pap, gtti siempre pides permiso para salir de la oficina? ~pregunté. —Ahora no. Antes cuando tenia un jefe lo haefa. ~ un sazq— 86 yee gye1 of ‘eure ua gpanb opoy { esaiduios osnd ay eded je 4 oAvwisap-sap as pureut v] opuen>) “ugPpunyap eqeysa aA e Inj O| Op -uend A sopour sopo} ap ofay as “Ise esa [9 OUTOD orad ‘exejay as ou anb ered gmnypuasap oy sand -saq ‘eyrand e] jage aj vas 0 Jopesa8uyar [a ua UE OJ ‘OTTIGOI Ns UODd [9 ap osarayUIsap as pded [9 seuade onb ysy ‘viorpr ayuaureyayduroo sa anb uguioyes Ja ayuauteand eqepanb & eaand ns ® opiqns ueyqey ef sauozer So} 0}s2 Opo} Vy “OT]IGO} UN Oez ay 38-294 Je) A pyos Ja ua ajanyayanbax oad as sep -eyed ep ap opuryesy ugiquiey A Jango eyauokeq, ns urs asrepanb olfop 2] Poo ey] anb sry -eqoo -s9 P| ap ojed Ja opueiganb ov as & vrquioype 2] ap Oday [a Us gparua as pded ya snyey osdy crepne guapi0 ay £ 3aq ap ZaA eNO 9prOse aut sarUOWUS ‘JoquTY ap eysETeJUaUOD UN Pare eajad e[ ua assajaut urs osad ‘erpey anb expe] op -oy [2 £ sozeqonsa Xf sauoyer redopeS via, ojans [9 ue Os[eaed gpanb aw £ arquieyes orp aut eun ua A seusaid sey ua soped sopuiatan soun wor -290] aur oad ‘o|NUISIP UOD SaLIOTeI SO] b TeATRS e aepne vrranb ox ‘1080 [a ua uppy ap iad -Si crees que se te murié alguien, acuérdate que no tienes familia le dije para consolarla. Pero result6 peor. Mas loré. -Si lloras de algtin arrepentimiento, yo creo que Dios te perdoné. -Lloro de pena... -y saltaban sus lgrimas al delantal empapado. No sé si me soplé Det, pero le dije: ~Es por el maestro gordo? Dijo si con la cabeza y se le sollozé el cuerpo entero. ~¢Se murié? -pregunté. Y se remeci6 en un no que la hizo chillar de pena. ~Dicen que todo tiene remedio menos la muerte -le dije- y como é1 esta vivo, total... Claro que debe haber sido Det el que habl6 por mf porque resulté magico el freno de su pena. Comenzé a refr estérica y feliz y barrié la escalera con la escoba quebrada en un minu- to. -Venga que le tengo una cosita pa’ llevar al colegio -me dijo y me entregé un sandwich de jamén con queso. -Oye -le dije—, si encuentras un rat6n por ahi perdido cuidalo y aytidalo a esconderse hasta que yo vuelva. 100 Pero a la salida de la casa me topé con la sefiora Juanita que andaba desesperada porque se le habfan perdido cincuenta lucas. Yo la compadeci y segui mi camino, pero después me dio remordimientos no ayudarla 101 €0L aqyuooua aut A ules ya gy JOpeyad jap oQUap ounSsei un puas “mop ve eq! aw opuenD “SO10$9} A sorenue renuooua ered upiquiey X ‘souottt -edesap A sogos f sauiaur9 seuornjos eaed eps1A ~1a8 anb 0819 Of ‘sesolTajSTUr SesO seYNU LeUTA -tpe ered odwray spun opreypaaorde anb Aeyanb oar spuulap Of Jog “PUIDISIS [9 oyMBaud af eIATT -odwie e] opuaua ‘|g ap Linge aww ZaA e170 IS ‘aye e O[FAjoAap ered soquaAUt radey ednd0 -aid aut ou eA aq ap eI8eut Ye] ap 0}sa UO -ajueSaja euiad ns e opesed ey ay anb o opo} eypadsos ru vonyid vuanp ns x ‘olepiaa un od 9se9 as eoIT puTeUT ns onbrod saqod soxrad uos e1oyy “oes ap saurfoo ud upfes UN Ua UaA -Janaaz as anb se$a19 seymboy uarared soyiiad oupo sns 4 seu> oan OPoYD Jap eIAOU ey] ‘eded yap sored soy ap upr -viqi] as Ise anb opuesuad ojansuos au o1ed oy -reno Tur 10d eprpes uprpUuE} OU PA SaUOVeI STFA, -eredey x] anb ered osasad oxsaeut jap e2snq ue eraNy anb oSzeouo a] purew Py seouoqUg “PULeUL P| 2 Oy -sout ef as & vaand P| OLIqnosap ‘aze9" TUT OTAOUT oase radey [e el[a anb any opeut oon 07 “vjrejosuos v osed ops03 [a anb ourSewy aut & eyuaquoo eqe3sa rug] P| UaIqUIR], “Is Of orad COL ‘anb 10d odns arpen “sojauresed ap oynyze> uN. vyuay aw A pureur ep] uoo esouLes Aur eyruen{ PUOp eUISIA ap BqLIsa BsvD P| v aNSay] opueN> “spuu eoUNU ByTeseye Our ou anb sasaa uarp arquosa anb aany 4 uorejsoxre aur f o189[09 Te opesene 9nSaq] anb wy uq ‘ounure uu ynas 4— vjansuod e| ou anb 10g? -euad ap opurexoy] ¥38 MUG] P| -altp a- eSIO- “seyuarun -B1I9Y AP OFOUOS|Oq Ns eqeaat] anb osat Jap op10$ oxjsaew [2 UoD 99ado0.4 eunbsa ef ua “o18ajoo Je ouTured vystA ap Jprad out Of anb ejsey e[q-e[q-e[q A- optaaqe un saxg— ~-psaidios eug= gsored “ez stu UaUIAH Ng? ZopeuTSeurt sey ay anZ?— sourepxe aur A odry ua odry ap osm ay “praa A soyedez soj asanbeg— sftp ay A ayjes e] ua gourspe ey A opuarszoo aleg ‘oyedez ns ua soprpuoasa efua} so] eyUEN| eIOU -as ep anb ap eapt P| BUaTOIA OD OUTA a sorequoaue v vepniy— Jaq v guaps0 a A opelaa [ap Pia|odure ey ypusd -ua ‘oyrend nu e aujue /esed v Jajoa anb isy IL -Iq ns wprenusua 9] aUEWeMBes yaq opuend a Salomon en persona. Tenia un pedazo de que- s0 marcado por sus dientes y me miraba de ese modo que lo miran a uno los ratones conocidos. La Domi habia cumplido mi encargo... Yo no habia pensado llevar al Salomén al co- legio, pero cuando vi llegar a la mamé a mi cuarto con el maestro yesero, mover mi catre y mostrarle la cueva con cara de horror, me di cuenta del tremendo peligro que corria el po- brecito. Por eso me lo eché en el bolsén, con que- so y todo. ‘Alcancé apenas a saludar a los hijos del Cho- clo y la Coronta (su sefiora) y part a todo esca- pe para no llegar tarde otra vez. Llegué a tiempo, pero lo que pas6 es que se me cayé el bolsén cuando tropecé con el porte- ro, se desparramé todo y Salomén se asusté. Y como es aturdido parti6 corriendo sin saber dén- de iba. Yo entré a clase pensando que més tarde lo encontraria con la ayuda de Det. Pero no encon- tré ampolleta, ni siquiera una vela para encen- der y ordenarle al marciano que me lo hallara. 104 A la hora de salida me iba quedando atrés y quedando atrés y haciéndome el lesito para que se hiciera noche y encendieran alguna luz. Pero nada. El dia se habia vuelto eterno. Lleg6 el portero haciendo sonar sus llaves y me oblig6 a salir. Y tuve que irme a casa pensando en que al dia siguiente traeria de todos modos la linterna y asf lo encontrarfa. Pero me preocupaba. Si Salomon fuera un ratén habiloso, no habfa nin- guin problema, pero como el pobre es idiota, uno pierde la confianza. Restilta que el maestro yesero y la Domi des- cubrieron dieciocho cuevas més en la casa, de modo que el maestro tiene trabajo para una se- mana entera tapando hoyos. Ahora sf que van a quedar secuestrados todos los ratones... ;Por dénde van a salir a alimentarse? Esto me desvelé completamente y entonces me acordé de que bien podria aprovechar la ampolleta para decirle a Det que me dijera dén- de encontraria al Salomén maiiana. Y él me dio la idea que seria en la capilla del colegio. Enton- ces me dormi. Sofié con una revoltura de perritos, ratones, marcianos, tesoros y custiones. Sofé también que yo estaba en medio de muchos detectives y 105 LOT BI Uod resIpUY B OZUALIOD A BJaINbip) ev UOTE -v] edew ye aejunde v ay anb eyqey A vyes80a8 via asepo ev] ‘odwiay [2 Opo} sofo soy ueqr af as Augwoyes [e Testu ou ap eqeyesy, “opeysidsap sa aigod ja orad ‘oSime ru sa eroye eyamnbiy + ,olun sq “ueIqnosap o] anb uod opepmD,, ‘ojnunstp uod Jaded un jquose aj anb ise ep -B1T99 BIO PF] VOD IeIqeY e}[NSar au OU TW ‘ajord Jap esaut | oso A- ofeqap sye ugyes un Aey ‘ahQ- :oltp aw ayuadar ap x “eqeasnq of anb 0] ap vapr nt 19ua} UIs OZTMUOD Je9sNq ® ozuawios A osoypadsos osnd as eyainbip. "SOLt -oyL108e soy ap svyed sey v ‘seunbsa sey e ojans [3 tod sejjemu opueyyio eqi aut as epesyur eT “uezejenfew 4 uexaLiqnosap 0] SOZOUT Soy anb ap oparu A ugwioyes B sey]ey ou ap eHSNs -ue eyuay, PTY e[ v J1109 & euedured vy gus “ef opr eiqey as £ 4aq ev 9yunSaid a] anb ua oyuau0Ww ja ua oanysa ajuautemSag ‘eunSye ayred ua eqeysa ou uguiojes ‘ord qu o1ad ‘ensues vy £ sey JOp eISeY ‘soaueq $0] ap ofegap ‘SaUODUTA SO] SOPO} 104 -anSrey aw £- “ope -uosua anb o8ua} A ‘oyur sa osad ‘ugyer un anb sul sa ou a\sq “eosnq eT OUNp Ns anb J epiprad 901 efaao e] ap uNHSaNd esa saqes ny o1ad ‘eyidvs ey ua zeajan3ny 10d ugprad oprd 3} of ‘touag- :S01q] v altp aj sa7u0}Ug “UOIONy as wy 10d anb eysey nye ejAepo} ueqeisa anb soy 1ezar ap uezeunua anb op sepuauiay seue’ seun ejuay ‘TeryUd & TAJOA OX ‘any as A vUeI}Xa EIKO OSNg ‘eid vy ua over ojo aurreponb oramb -9389]u09 a[- seDeID)— “ONAU! aU soNosou uo9 ounfesap zeuo} sapand ose> opo} uq- -srenoyred sq “ooo “eyexy as anb ap seyuoo spsianb aw oN ~remonied ojunse un sod ouvsduwiay aura “alrp aj oN- ‘ugfes04 opueleg vu -v]sa aur OU Is Quaid au {Jw ap oprpuardios eqeisa Ba[NYD Iq ~epared oad ‘woTednd0aid P| 10d oyOAap aanjsa ou A upWIOTeS ap U9zUO} [a eqesed 1s 10d epeyse$e vzaqed vj Uo vzaytta Jo ef aut OK “epfideo ey ua esyws opuado sem soind soy ueqeyso A sasepp set uepureq ugHar opueNd ple an$ay] ‘ouzaisap un ouod eza o19aj0> |e ouR -vo ja & saxopeuned wis seuned ap eysid eun eo -ared apjeo ey anb ouvsdursy uey g7uPAay ayy ‘osenb ap £ sey] -epaut ap ueqeuar| aur < sviouasaaar ueeY aul sojja & sauoapey A sajeunULd sng v equiqUOdUa sa varilla, pero los ojos se le iban al rinc6n. Yo lo miraba fijo tratando de magnetizarlo para que no mirara al pobre ratén. Pero de pronto vi que su cabeza se empeza- ba a dar vueltas y la varilla se le cay6 de las manos. E] Salomon se asusté y se trep6 alamesa del profe, paso corriendo como un chifle, dio vuelta el tintero y se tird de cabeza al suelo. Toda la clase hizo “;uuyy!” como un viento entre pinos, pero el profe estaba preocupado de Urquieta que revolvia los ojos y no vio al Salomén cuando atraves6 la sala y sali6 dispa- rado por la puerta. —Urquieta, vuelve a tu asiento —dijo el profe- y site sientes enfermo puedes salir afuera... Urquieta obedeci6 pero parecfa un borracho. Yo lo envidiaba porque se iba a encontrar con mi ratén en el patio. Pero sucedié lo increfble: Urquieta hipnotizado se cayé de largo al suelo a los pies del profe, y no se movié mas. Se arm una especie de confusion, todos nos acercamos a él y el profe ordené que lo llevara- mos a la enfermerfa entre todos. A mf me tocé Hevarle un pie, pero asf y todo, cuando le miré lacara me cerr6 un ojo y vi que no estaba grave. Al pasar por el patio divisé al Salomén co- rriendo con un pan y al llegar a la enfermerfa 108 volvi a verlo desde la ventana corriendo como un balazo hacia la calle. Urquieta eché un flato grande al tenderlo sobre la cama. Luego se enderez6 y sonriendo dijo: Ahora me siento bien. No sé qué me pas6... Creo que Urquieta es un gran tipo. Tnvité al Urquieta a almorzar para que conocie- ra al Choclo, la Coronta y sus ocho hijos que ya abrieron los ojos color de ostra azul. A Urquieta se le ocurrié que los llevaramos ala farmacia porque parecfan un poco enfermos. Total llevamos uno de muestra, pero a la Coronta le dio por seguirnos. Y cuando estabamos en lo mejor hablando con la farmacéutica, entré una viejuja con pestaiias postizas y lanz6 ungrito cataléptico. Chichi! la Coronta. La infiel de la Coronta se alborot6 toda y co- menzé a saltar y hacer piruetas y morisquetas coquetas y pizpiretas y la vieja y ella parecian completamente chifles. A la vieja se le cayé el Mi Chichi! -y se abalanz6 sobre 109 TIL oo orpuaidura sey 4 eopngoewnrey P| UoD glows as efata vy] ‘ower ns xmas v eronye viarfes anb soavy 10d orpid 9] epuraurg euop A elara ey eiqUoD Ie8uozer ve UOFezZaduIa sosoLINd soT ““opeqor souray ey sepurel A aprAuoo e| arpeu anb wis eseo Tur ua vlope epg “oytuad a)89 $9 eq -onad ey £ opoy jap o10WUA as eLIad wsq- ‘anbydxa “eyqey uoselap aw A souresnoe ap uoreqeoe wy tod opuen> “soueur sry eqeayan suey 9] EYUL epo} “eyUOIOD xe ‘TYyDTYD e| A euo} v opueu ~tureo souregy “ezaqeo end vj uo 3s anb alt] jou? ouepreut sa 1a “saony se] uora1pusoua onbiod sepnonred ap epeu auay oN “vapt | ofdos a3 Jaq anb ay -uatuemd afi ‘sejumSard gnb sod soouoqug— “pap sazainb au ou anb Oo] SeuI ap 98 Of “osoMa}SNU [a seSey a} ON- -anbydxa ay erp unSye pzind “op =Ipmye ovod un aftp- ajqistau oSrue un sq— ‘opeuesyxa omu aur eambip— gq $9 wad? gwea?- “pap ofes aur as~ ja] ap Pap! Opis aqzy aqaq- -arcwuars ered soup -zad of Ae] 2 ojasayS2e] ap apt] orp aut ugmb 98 ON ~“eprpadsop vy v opaizep exed -eambip, oftp- esardios ap opepzens era} of ay suguroyes [e 14 anb zaa eung{n ve] any esa X “wapr ev em$as eB] UNUIOTeS Jo seTUST OMUT Iod sonaMOTD, [ur v opuvalos onaed jystyD ap euanp ey “soroje & sootag}sa ‘ou -jouraz ua sozerg ‘s0j115) “a110didsap Ja ang —{Qué te pasa? —me preguntaba Urquieta-. Te has puesto pélido y callado... -Es Det -apenas podia hablar yo-. Algo como que me quiere reventar... ~Estara enfermo? {O enojado? :O sera que te anuncia un terremoto? Ahi fue donde sentf la voz de Det, muy as- fixiada y miedosa. -Fl volcan... ~dijo apenas y se qued6 tieso-. jEruct6! -chillé y su voz me salié por la nariz. Corrimos a la casa. La radio en ese momento anunciaba que ha- bfa un volcan en erupcion. Senti en mi dentror el calor y la fuerza del vol- can. Mis dientes castaituelaban escupiéndose igual que piedras pomes volcdnicas y ardientes. La casa entera daba vueltas como hélice de heli- céptero y las caras de la Domi y de la mama pasaban a todo chifle frente a mi. El Urquieta pas apenas y no Jo vi mas. De repente me di cuenta que era yo el que daba vueltas y estaba en 6rbita y cada vez me aceleraba mas y més. Hasta que de pronto me 116 elevé y sali disparado por la ventana en linea recta hacia el cielo. Atrds iban quedando los platillos, satélites y estrellitas. Marte parecfa venir derecho a mia genial velocidad. Me tapé las orejas porque el zumbido era epiléptico y cerré bien los ojos para no ver el tremendo estrell6n que me iba a dar al chocar con Marte. Di un brinco de repente y me encontré que- mante en el planeta marciano. Estaba chu- rumbado en su suelo y mi ropa mojada se me pegaba al cuerpo. Por todos lados bailaban marcianitos luminosos al compas de una musi- cay yo flotaba blando y suave como si fuera hu- mo de cigarro. Costaba no volarse. Es lo malo que le pasa a Marte, no tiene iman como la Tie- ra. Yo trataba de encontrar todo lo que'vi esa vez: el carrusel de plata, el desfile del comando, Ja maquinaria marciana sin tiempo... Ahora no era igual. Quizas fue un suefio esa vez... El aire estaba lleno de puntitos de luz, igual a Det. Uno no sabia de cuantos puntitos se fa- bricaba un marciano, ni cudntos habia allf. Yo traspiraba a chorros y me dolia el cuerpo de flo- tar. Det me habia abandonado y me sentfa bas- tante raro en un mundo distinto. 17 6LL ugiquie} sajewue ap pepyued euN sereI sesoo uejeY apuop orpe}sa ap ardadsa vun ve soueSayy sourpzeur soyqund aqua opuejoy 4 opueyopy ~osayedunoo ap TID ap offy ye epua; efara ey opeymb eraiqny oj aut ou SOUS [P IS "SOploeU UDd!Da1 SO] ap apsode a] “18 ‘oPOYD Ja anb soon sppy ‘soytuad A sou -our ‘sauoyer soypnur Aey anb sa ounSas £os9 anb o| aq ‘soungje “-uer9 soque anb oar~ unbe eajsonu ayuad Aepy? Zedsaly eB] ap SaiqUIO}]?— “operquinysooe uey, as soypnur anb uadig “sprerquinysooe a} eR— ~opurjoy A se) -jona seyana awopurp z1A14 vjsn$ aut oN- 12d oltp~ mbe Aojs0 [9 & sepess “ose opo) ua ‘aquLjFod “UI Sd UPDJOA UM Org “ONSUAAL TH 9s OU OR— IO]Op RU JaeNSIP ap opurzeRy gunSaid~ gayrepy UOD PULL], v] ap URD[OA UN JaA anb auay angy?— ‘gsuad— ~~ slow opand aw erambrs tu £ 20[0p ajsa 1juenZe anb souay ev oa of anb jsy, guaranur ow 7s asiewuayua e Uva anb exeg?— espurel uewiajus as ou A?- -eurridse Avy ou osa 10d ou -a4 arpeu mby “ezaqe> 19ud} 10d vsed a} os SIL “aye 190 -ouod eyaeysn8 aur ezaqeo ap 10jop fe aueyMb ered eurmdse eum sep aur is geurmtdse Aepy?— “osa anb sezoyp spur oypnur sesoo Ae jauepy us sours[oa Aepy?— rey -uen$e :e1ratp e| us OA aory onb owstur OF~ 404 o8ey anb eroye X?— ~-o8Tumu09 af -2x] 2) ‘saad seyusy au ny owOD ‘eIIa Ua auTA aut of Kayepy e eSaq] up2TOA ap ugPdnsa euA— jaan anb auan anb oso X?— ‘ojonse upoToA Ja anb alip ay eX— gmbe sowed -a]foug? ““ezaqe> e] ajonp ay “o8je wa ounTeUL -Ige oad “seyana spur rep ou o1VIN|- gsaramb anZ)? —-sauo] -1eq soyund so] uoraltp- ope] m v Aoysq~ ‘ow -repnde ev ua, -uoUN[Nd Opo} e aEIS~ aq !- -ojans 3 ‘ene ja ‘seyueyd sey ‘seyjana A seyjana ueqep anb saropejoa soyye|d soy ‘sourjiew soy ap znq ap somund so7 “eqeioyj poy anbog “epeu v asrerreSe rapod urs ‘lopesueo Amur sa anb aeyo[g £ 120|4 ‘OU O1dg “08]e Ua said soy 1eUL ) ~odwiay oypnut o oyer un jroul awe PzINd "eq, el ua mbe upsjoa ojo O1eS Is 0 aR UD OLquIeD Je oura Js ovodure} 9s ON “ezaqe> | ofnaysa our anb souepreur ap ug]uOUT aso OIAIqUIOS OTATOA aut as anb apsap gsed oduian oyurno 98 ON “zone epuas out of onb -10d.'pjelo {20a eno oyrEyY IeIquIEd v eIA]? “-uegejaide A ueqey -oide.e] aut anb yuas A sayuezeuoute selaqe our0d opuworade ued! ag *eZaqe TU e OUIO] Ua se8jnd our0d eqeireq sourPpseul ap pepruyur eu) “Op! BIqey ag "9}Sa]UOD aU OU Jaq, {sorayfitian8 tu nbe sexian8 Aey ovoduey?— ganb ereg? ‘eyey adey sou ou Is OFag— “-ganuoqua A aaaru 0 en8e xzeo1qey uejspod sorqes sosa ezint)- 7089 89 nO? ‘woUuN- {pas uauay eounN?— -seiasay ap adnsoaad as anb vju0} ajua8 Avy ou by “esar9}U sou ON- amnbe osa opo} arts anb ap 4?~ —He vuelto y tengo hambre. ~jAlabado sea Dios! ~dijo la mam y corrié a buscar leche. -Cuéntame Domi si me vieron llegar y cé- mo...-le pregunté en secreto. De verlo llegar, no lo vimos -contest6 so- néndose por fin-. Lo que pasé es que tuvo una bronconeumonia bien grave y casi se va de ve- ras... -Eso es lo que tti crees -contesté-. Pero si- gue creyéndolo. Es mejor. Y dame mi diario por- que tengo que escribir antes de que me olvide. ‘Apenitas me tomé la leche y me senti mejor escribi esto. ei El dolor de cabeza se acabé, la traspiraci6n y las volteretas de cosas y de caras. Y también se acabé esa preocupacién de tener a Det metido en mi dentror molestando y mandando y con- fundiendo. Pero este diario mio es secreto y lo que yo aprendi de los marcianos no va a saberlo na- die. Por haber faltado a mi palabra de contarle al Urquieta lo de Det se reventé el volcan y sali- mos disparados. Prefiero quedarme aqui con mi secreto y mi diario y cuando sea grande voy a ser sabio sin 124 haber estudiado ciencia y hasta los astronautas me van a reverenciar porque sabiendo tanto su- pe guardar secreto, “sexja] se] ap opunw ja ua ouaduwosep a[qeSneyur ns uor09 anb ‘Zg61 emyeroyr] ap [euOPeN onmerg ja A -ouvstauoUne] 10)ne un ez9a erourtsd 10d ope80}0 ang anb A-- ggg] owe fa ua zing ua opiunar Aagl fop [euo|DeUIa}UT osaxBu0; [a 10d opipasuod ,astepuy ueNs!YD sueEL, JouoY ap eISt] P| ua oAnjour ey anb oyz9ur ap ewojdip ja :sayueyrodurt Anur sop o4njqo ‘epra nsap o82e] of e orqraz anb sauors ~unsip A sonurazd sorsea so] axqua’ozaluenxe [a 1a 0w109 sred J up onrey oyuermpouosar oxdue un w0> “BTNYD ua (ajdoag Sunox sof S009 fo pavog jouor wusaqut) xaajoperopepuny P| UpIquTE) any ‘sono aqua ‘oonIag A eINeD ‘URASeqag “eULIOOD YI ‘ofoy oMPepIos |9 ‘sosovag so] owoD safeu ~osiod ap vjzapeS zemnZuts eun ap spurape vropear “euarryp Inueyur einyesayT] BP] ap OoIsy| uN eA sa anb ‘eprp us ‘osipep apand uamb ap ‘oysnjadeg :azqayg9 spur offy ns o1eu ouros sse any X ‘our un ap epra ap o1zeIp Pp BI[e Ua quose gIprrap 298g “epua$e euN gpeBax aL ‘oxe[D sin] 980 ‘orsouns ‘aszeseo ap sajue‘“opuen> uop asa eqeiissoou -epap euisrur vlja unBas- anbiod zeq 4 ‘lepny afer] esaouey v0} 18a B] ap eIOpenUpeE yes sod ‘epeoreyy ‘zeg Paar Uod apreueAnnTyap gpanb as sajeno soy anua ‘sounuopnasd saquaray1p 9811 “sootpouiad & seystaaa ua uaaol Amu apsap s1q}D89 ev ozuaui0d ‘upwaTe A sgoueyy ‘s9]3uT seWIOTpI Soy ‘saTeNy ~1qey semjeuBise sey ap spurape ‘uoreuasud af sauamb saremnonred sozosayoid 10d ese> ns ua epeonpy “jemjeu £ vosoxy esoxd eum amnsuo> ap zedeo ‘Teuopdaoxa safnur wun any -seyeg sndaungy eis B10IHDS9 v| ap ouNupnasd— zeq vpeoIeTAT (g861-zo60) Zeq Ppaorey|

También podría gustarte