Está en la página 1de 2

"Extrañ amiento en tres textos de Cortá zar"

Extrañ amiento

El critico formalista Viktor Shklovski distingue dos tipos de lenguaje:


·        El cotidiano.
·        El literario.
   Este estudioso de la lengua sostiene que el lenguaje es literario a partir de una
desviació n del uso del mismo, mediante un proceso que él llamo extrañ amiento y
que lleva a comprender al texto de una manera diferente. De este modo, el lenguaje
literario radica en forma particular de usar la lengua.

Para el aná lisis del concepto de extrañ amiento en el lenguaje literario me basaré
en los siguientes textos : El prologo de Rayuela y los cuentos “Continuidad de los
parques” y “Carta a una señ orita en Paris” de Julio Cortá zar.

 En primer lugar, el prologo de la novela Rayuela, donde el autor hace un uso del
lenguaje que produce en los lectores una desautomatizació n, es decir un
extrañ amiento, porque nos descoloca respecto a la mirada habitual que tenemos
sobre la literatura. Cortazar juega con el lenguaje, con la ortografía, la síntesis,
incluso con la tipografía, por ejemplo, escribe “condoR y solojicO”.
      Todo el texto esta plagado de ironía, un ejemplo es:

“Siempre que viene el tiempo fresco, o sea al medio del otonio, a mi me da la loca
de pensar ideas de tiempo eséntrico y esó tico, como ser por egemplo que me
gustaria venirme golondrina para agarrar y volar a los paix adonde haiga calor, o
de un ser hormiga para meterme bien adentro de una cueva y comer los productos
guardados en verano o de ser una bivora como las del solojicO”

   Nosotros, como lectores de ficció n, sabemos que lo importante no es darse cuenta


de que el texto esta lleno de faltas de ortografía y prá cticamente no hay signos de
puntuació n y menos organizació n en oració n ni pá rrafos. Sin embargo este prologo
nos produce un extrañ amiento, una toma de distancia respecto al lenguaje
cotidiano que nos lleva a disfrutar de la literatura; porque nos hace reír, al desafiar
las normas impuestas por las instituciones y pensar que hay otras formas de hacer
literatura. Así, Cortá zar siendo uno de los mayores exponentes del canon literario,
dentro de las normas, se puede reír de ella. Porque si una persona cualquiera
escribiera este mismo prologo de Rayuela, de modo que lo hace el autor, no seria
un extrañ amiento sino un horror de ortografía y sintaxis. Por lo tanto
el “extrañ amiento” siempre se da dentro de la literatura o lo que una sociedad
considera como tal.

Otro texto donde se observan procesos de extrañ amiento es “Continuidad de los


parques”, cuento de Cortá zar  ya que la historia que lee el protagonista en su silló n
de terciopelo verde, es la misma historia que le esta ocurriendo a él. Su mujer y su
amante planean asesinarlo, al igual que ocurre en la novela que esta leyendo
 Ante esta situació n los lectores experimentamos y pensamos si esta situació n
podría darse en la realidad. Dudamos pero enseguida recordamos que el
extrañ amiento es propio de la literatura. Ademá s este extrañ amiento no se refiere
solamente a la forma de presentar la historia sino también el uso original y no
cotidiano del lenguaje, por ejemplo, las palabras que usa Cortá zar para narrar el
crimen, nos producen intriga, suspenso y tensió n. EJ:

“Subió los tres peldañ os del porche y entro. Desde la sangre galopando en sus
oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después un
galería, una escalera alfombrada. En lo alto dos puertas. Nadie en la primera
habitació n, nadie en la segunda. La puerta del saló n y entonces el puñ al en la
mano”

 Podemos ver que en la vida de todos los días, la gente no cuenta los hechos de esta
forma, por eso el extrañ amiento es una desautomatizació n, que nos lleva a
interpretar el texto de un modo diferente. Inclusive, cada lector puede hacer su
propia interpretació n.

 Por ultimo en el cuento “Carta a una señ orita en Paris”, también de Cortá zar, se
produce el extrañ amiento por la situació n que presenta, ya que el protagonista
tiene la costumbre de vomitar conejos. Esta situació n extrañ a es narrada como algo
habitual, que sin embargo, a los lectores nos resulta raro.
 El protagonista dice:

“De cuando en cuando me ocurre vomitar un conejito. No es razó n para que uno
tenga que avergonzarse y estar aislado y andar callá ndose”

  También podemos ver elementos de extrañ amiento respecto al lenguaje, por


ejemplo: En las palabras que usa y la forma en que narra el final de la historia. El
protagonista piensa tirar los conejos por el balcó n y luego suicidarse, pero lo dice
de este modo:

“Está este balcó n sobre Suipacha lleno de alba, los primeros sonidos de la ciudad.
No creo que les sea difícil juntar once conejitos salpicados sobre los adoquines, tal
vez, ni se fijen en ellos, atareados con el otro cuerpo que conviene llevarse pronto,
antes de que pasen los primeros colegiales”