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RELATORIA

TEMA: APEGO E IMPACTO PSICOLÓGICO COMO RESULTADO DE SEPARACIÓN


O DIVORCIO.
NOMBRE: MARÍA CAMILA QUEVEDO
FECHA: 25 DE ABRIL 2017

A lo largo del ciclo vital, el individuo se va desarrollando en el ámbito


psicoafectivo, es más, desde su proceso como feto, va generando vinculaciones
afectivas con su medio exterior, principalmente con su núcleo familiar, con el cual
posteriormente tendrá contacto y afianzara sus vínculos de apego o de acuerdo al tipo
de familia (entendiéndose esta como un grupo estable de convivencia) se generara un
tipo de apego seguro o inseguro. Bowlby, J. (1988).

De esta manera, el desarrollo del individuo está determinado por los modelos
vinculares generados durante su crecimiento, así como las alianzas construidas con
estos, influyendo de manera directa en su desenvolvimiento en el medio social y en la
adultez, dado que de los primeros vínculos afectivos, determinaran la capacidad del
individuo relacionarse interpersonalmente en sus diversos contextos. Es por esto, que
cuando el sujeto desde sus primeros años, obtiene afecto y desarrolla apego seguro
hacía sus figuras iniciales de amor y protección, basado en normas de crianzas y la
interiorización de estas; podrá interactuar con su medio, haciendo consciente aquellas
normas socioculturales e inhibiendo aquellos impulsos que puedan generar malestar en
su interacción social. Tal interacción psicoafectiva incluye desde la etapa escolar, hasta
la conformación de pareja y/o familia, así como los vínculos afectivos futuros con sus
hijos.

De acuerdo a esto, la calidad de las relaciones afectivas desde la infancia,


afianzan la seguridad en el individuo, permitiéndole así establecer relaciones íntimas
durante la adultez, que lleven a la conformación de la pareja y/o familia, interactuando
con el mundo de manera sana y provechosa. Sin embargo, las vinculaciones afectivas,
generan malestar psicológico significativo ante la ruptura o separación de tales
vínculos, en cualquier momento del ciclo vital, tanto a los implicados directos (pareja)
como a los indirectos (hijos).

La conformación de una pareja, sugiere el nacimiento de nuevos vínculos


afectivos y estados de apego hacía tal persona acompañante en la convivencia diaria,
es por esto, que ante la separación y/o el divorcio, se genera el rompimiento de dichos
vínculos al ser una situación imprescindible y que proporciona malestar al surgir la
sensación de pérdida de apoyo. Entendiéndose la separación como la suspensión
temporal o definitiva de la vinculación matrimonial, la cual cuenta con la posibilidad de
reconciliación y posterior reinicio en la vida marital, mientras que el divorcio, es la
disolución definitiva de la vinculación matrimonial y esporádicamente ofrece la
posibilidad de reiniciar la vida marital, por lo cual, para poder hacerlo se requiere
nuevamente el proceso de boda, aunque no exime la convivencia en unión libre.
BOLAÑOS, I. (1998).

A nivel psicológico, la separación brinda la esperanza de reelaborar la situación


conflictiva, y usar los recursos necesarios para evitar la situación problema, sin que tal
situación conflictiva incurra en la ruptura (divorcio) y genere crisis en los individuos
involucrados.

El proceso de separación y divorcio indistintamente provee un estado de crisis y


por tal, es un proceso con diversas fases en las que se ve involucrado indiscriminados
factores de cada uno de manera individual así como otros generados a través de la
unión. En dicho proceso, son múltiples las cuestiones que deben resolverse en cada
uno de los momentos que la pareja debe afrontar indiscutiblemente para completar la
ruptura definitiva.

El divorcio o la separación no contempla únicamente la desvinculación de la


convivencia de la pareja, por el contrario, el proceso es más largo y dispendioso al
sugerir la separación desde seis contextos diferentes: emocional, legal, económico, co-
parental, social y psíquico. Lo cual provee las posibilidades necesarias para el
sufrimiento de ambas partes, el desaliento y desequilibrio ante la situación de ruptura
física y afectiva cuya crisis de transición determina la relación familiar en un estadio
más complejo en el que se requiere las suficientes habilidades de adaptación para
aceptar la situación familiar y volver a la vida cotidiana, solo que de una manera
distinta. Weiss(1976)

De acuerdo a esto, la fase de separación o divorcio tiene un impacto psicológico


en la pareja en la que nuevamente tiene incidencia más que la vinculación afectiva, el
tipo de apego que se desarrolla hacía la pareja es un obstáculo o un factor precipitante
para la crisis y la manera en que se interioriza la situación de separación, es decir, en la
edad adulta siguen surgiendo estilos de apego donde las relaciones interpersonales se
encuentran directamente relacionados, así como la calidad de estas, las vivencias,
proyección e identificación en dichas relaciones aunque estas a su vez estén
determinadas por el apego en la infancia y la regulación emocional que se obtenía ante
el apego recibido, dado que el mismo estilo de apego que se formó en la infancia sigue
caracterizando la manera de relacionarse a lo largo de todo el ciclo vital. Yárnoz-Yaben,
S, Plazaola, M &Etxeberria, J. (2008)

Basándonos en los estilos de apego postulados por Hazan y Shaver (1987;


Yárnoz-Yaben, 1989), durante la relación de pareja de acuerdo a lo vivido con la pareja,
el tipo de apego puede ser seguro, ambivalente-ansioso o evitativo, y tal estilo de apego
influirá en la manera en que el individuo afronte el proceso de separación.

En el caso de una persona que desarrolle un tipo de apego seguro y este sea
proyectando en la relación de pareja, el individuo será autónomo en sus decisiones por
lo cual tendrá recursos suficientes para afrontar la perdida propia de una separación,
sin embargo, cuando el tipo de apego con el que se crece a lo largo del ciclo vital, es de
tipo preocupado, se generara un estado de dependencia del individuo con su pareja lo
cual obstaculizara el proceso de separación haciéndolo aún más difícil de lo que ya lo
es, la fase de duelo será más duradera posponiendo la superación de crisis y el
reintegro a la convivencia e interacción social. Yárnoz-Yaben, S., y Plazaola, M. (2007)

Así mismo, otro tipo de apego obstaculizadores tal vez no explícitamente en la


ruptura marital sino en el proceso de separación donde hay espacio para la
reconciliación, son los individuos cuyo apego es desvalorizador, donde buscan los
elementos negativos en el otro mientras se auto valoran excesivamente, siendo este un
factor destructivo en la convivencia marital ya que evitan la intimidad (importante en la
relación), se proyectan con invulnerables y defensivos, creando así una barrera que
evita una relación vincular adecuada a la etapa. Yárnoz-Yaben, S, Plazaola, M
&Etxeberria, J. (2008). Sin embargo, las personas que poseen este tipo de apego,
aunque exteriormente son invulnerables, no lo exime del sufrimiento de la ruptura y este
puede ser mayor a quienes desarrollan otro tipo de apego, ya que el duelo es
totalmente interno y no utilizan los recursos que pueden aminorar la crisis.

De esta manera, el apego juega un papel importante en la conformación de


pareja, el proceso de separación, la ruptura y la manera en que se afronta y supera
dicha separación dado que la separación provoca una serie de emociones confusas y
conflictivas en ambos esposos, muy similares a los de los niños que son separados de
sus padres: enfado, rechazo, pena, y ansiedad o pánico son las principales. Es por
esto, que se considera que la separación o el divorcio, tiene implicaciones en todas sus
facetas y en diferentes contextos del ser humano, donde se ven implicados diferentes
personajes más allá de la pareja como es el grupo social y familiar de ambas parejas,
dado que este evento supone un cambio en el paradigma de la vida individual de cada
uno y como este es concebido a través del otro.

Así mismo, otros de los personajes implicados en un proceso de separación o


divorcio son los hijos productos de una relación quienes de manera no indirecta, sufren
en cada una de las etapas de la separación, influenciados también por su desarrollo
psicoafectivo, las vinculaciones afectivas y los tipos de apegos conformados, siendo
este afectación sufrida por los hijos, razones por las cuales las parejas desisten del
proceso de separación o lo prolongan, con la intención de evitar tal dolor en los niños,
existiendo así personas que permanecen casadas, a pesar de estar insatisfechas con
sus matrimonios.

Las consecuencias en la relación afectiva surge drásticos cambios producto de


un proceso de separación, donde los niños sufren de manera indeterminada con la
situación dado el apego hacía las figuras parentales y la frustración a futuro de la
convivencia cotidiana sin uno de los padres. BOLAÑOS, I. (1998). Durante la
separación los niños llegan a sentirse culpabilizados con el conflicto marital así como
puede ser el personaje escogido por uno de los padres con el fin de evitar la
separación.

Los niños ante la situación de separación y el apego hacia las figuras vinculares,
se encuentra en una situación de ambivalencia dado que aunque puede tener una
figura parental como mayor vinculación afectiva y con la cual, en caso definitivo de
ruptura, acudiría a quedarse con este, los sentimientos de traicionar al otro padre son
altos aún más cuando uno de los padres ejerce el poder del convencimiento y en medio
de trampas, compra el cariño del niño; teniendo esto repercusiones en la interacción
sana con ambas figuras parentales. BOLAÑOS, I. (1998)

Esta situación genera desequilibrio emocional en el niño, aún más en los más
pequeños quienes todavía se encuentran en el desarrollo de apego hacía los padres y
la ruptura marital genera a su vez ruptura en la vinculación afectiva segura,
promoviendo la existencia de apego inseguro y ansioso en el niño, lo cual afectara su
desenvolvimiento social.

Es por esto, que en el proceso de separación no debe involucrarse directamente


a los niños, evitando el chantaje, el poder de convencimiento y aún más, las malas
referencias de uno de los padres, pues al final, pese a la separación la obligación de
padres no se exime y por tal, no debe degenerarse de manera provocativa la relación
fraternal entre el niño y el otro padre, dado que ya la separación propiamente dicha
produce ansiedad en el niño, preguntas por resolver pero sobre todo afectación
psicológica que puede verse reflejada en sus ámbitos de desarrollo (escolar, social,
familiar) tal como lo comprueban diversos estudios enfocados en los trastornos
psicológicos surgidos posterior a conflictos familiares, y en niños con familias
monoparentales.

De acuerdo a lo postulado, se concluye que el apego juega un papel importante en el


desarrollo del ser humano brindando herramientas para su interacción social incluyendo
la conformación de pareja, y basado en tales vinculaciones afectivas, se determinara la
manera en que se afrontara el proceso de separación así como el impacto psicológico
que de manera indiscutible genera en el individuo producto de un cambio complejo en
su ciclo vital dado que es una crisis y como tal tiene secuelas que influyen en el
desarrollo óptimo del ser humano de acuerdo a los recursos interiores de este, así
como repercute de manera directa –aunque se busque evitar- en el desenvolvimiento
de los niños productos de la relación de pareja.

Es por esto, que se sugiere la creación de vínculos afectivos seguros, que promuevan
el amor propio, genere herramientas y recursos, que permitan al individuo regularse
emocionalmente para que la separación o divorcio no incida de manera drástica en su
vida.
Referencias

BOLAÑOS, I. (1998). Conflicto familiar y ruptura matrimonial. Aspectos psicolegales. En


Marrero, J.L. (Comp.) Psicología Jurídica de la familia, Madrid: Fundación Universidad
Empresa, Retos jurídicos en las Ciencias Sociales. Recuperado de:
https://www.ucm.es/data/cont/media/www/pag-41342/rupturas.pdf

Bowlby, J. (1988). Una Base Segura. Buenos Aires: Paidós.

Sagrario Yárnoz-Yaben. (2007) La Teoría del Apego como Herramienta Terapéutica


para Comprender el Divorcio y la Separación. Recuperado de:
http://apra.org.ar/pdf/mayo/yarnoz.pdf