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FORMACION DEL ESTADO EN SOCIEDADES MODERNAS Y RPIMITIVAS.

Primitiva:

La época del régimen de la comunidad primitiva se divide en dos períodos


históricos: el período de la horda primitiva que comprende el mayor intervalo de
tiempo y se caracteriza por la separación del hombre del reino animal y donde
aparecen los primeros instrumentos de trabajo y las primeras formas de
relaciones de producción y el período del régimen gentilicio, cuando culmina el
proceso de separación del hombre del reino animal y comienza el desarrollo de
la sociedad humana.

INSTRUMENTOS DE TRABAJO

Los primeros instrumentos de trabajo del hombre primitivo se confeccionaron de


palo y piedra. Sin embargo, los instrumentos de trabajo propiamente dicho
aparecen desde el instante en que los antepasados del hombre comienzan a
utilizar los objetos de la naturaleza no de vez en cuando, sino de un modo
sistemático, cuando empiezan a darle una u otra forma. Uno de los primeros
instrumentos de trabajo del hombre primitivo fue la maza de mano. Después de
la maza apareció el hacha de piedra y la lanza de piedra. La combinación del
palo y la piedra permitió elaborar instrumentos de trabajo más productivos.
El hombre primitivo recogía alimentos, cazaba y pescaba. Con la aparición del
hacha de piedra y la lanza, la caza se convirtió en la forma fundamental de
actividad laboral.

Poco a poco el hombre comenzó a cazar y domesticar animales. Con la


domesticación de los animales empezó a desarrollarse la ganadería. La
domesticación de animales posibilitó pasar del primitivo cultivo de la tierra a base
de la azada a la aradura mediante el empleo de la fuerza animal.
El desarrollo de las fuerzas productivas condujo a la construcción de chozas,
cabañas, viviendas.

Surgió la producción de prendas de vestir, de artículos con fines domésticos y


artículos de alfarería. Aparecieron los primeros medios de locomoción: castra,
trineos y botes. También aparece la rueda. Lentamente pero definitivamente, la
economía del hombre primitivo se fue haciendo más variada; los tipos de
actividad laboral más diversos, y los instrumentos de trabajo más especializados
y perfectos.

EL RÉGIMEN GENTILICIO

En el régimen gentilicio, la célula fundamental de la sociedad era la gens, que


unía a un grupo de personas ligadas por lazos parentescos. El régimen gentilicio
introdujo notables limitaciones en las relaciones sociales. Los miembros de una
gens dada no podía contraer matrimonio entre sí, considerándose hermanos y
hermanas. Las relaciones nupciales sólo podían establecerse entre personas de
distintas gens.

LOS COMIENZOS DEL GOBIERNO


Toda institución humana tuvo un principio, y el gobierno civil es fruto de la
evolución progresiva tanto como lo son el matrimonio, la industria y la religión. A
partir de los primeros clanes y tribus primitivas se desarrollaron de forma gradual
los órdenes sucesivos del gobierno humano que han aparecido y desaparecido
hasta que plasmaron en las formas de regulación civil y social que caracterizan
al segundo tercio del siglo veinte.
Con el surgimiento paulatino de las unidades familiares, se sentaron los
cimientos del gobierno en la organización del clan, la agrupación de familias
consanguíneas. El primer verdadero cuerpo gubernamental fue el consejo de
los ancianos. Este grupo regulador constó de los ancianos que se habían
distinguido en alguna forma eficiente. Hasta el hombre bárbaro sabía apreciar la
sabiduría y la experiencia, y sobrevino una prolongada edad de gerontocracia.
Gradualmente, este reinado de la oligarquía de la edad avanzada se convirtió en
el concepto patriarcal.
En el consejo original de los ancianos se encontraba el potencial de todas las
funciones gubernamentales: la ejecutiva, la legislativa y la judicial. Cuando el
consejo interpretaba las costumbres vigentes, era el cuerpo tribunal; cuando
establecía los nuevos modos de la usanza social, era el legislativo; hasta donde
se hacía cumplir estos decretos y promulgaciones, era el ejecutivo. El presidente
del consejo fue uno de los antecesores del futuro cacique tribal.
Al género humano le ha costado trabajo aprender que una sociedad polémica no
puede gobernar ni la guerra ni la paz. Los primitivos «debates» rara vez
compensaron. La raza no demoró en aprender que un ejército comandado por
un grupo de jefes de clan no tenía posibilidad alguna contra un ejército fuerte
comandado por un solo hombre. La guerra siempre ha sido creadora de reyes.

Mediante estos pasos fue surgiendo de forma gradual la rama ejecutiva del
gobierno. Los consejos del clan y de la tribu continuaron en calidad de asesores
y como antecesores de las ramas legislativa y judicial que despuntaron más
tarde.
DESINTEGRACION DE LA SOCIEDAD PRIMITIVA.
La Desintegración de la comunidad primitiva es el Período histórico que media
entre la comunidad primitiva y la sociedad esclavista que se caracteriza por el
surgimiento de la división social del trabajo, el excedente de producción y la
propiedad privada sobre los medios de producción.

LA SOCIEDAD MODERNA Y EL PROCESO DE MODERNIZACION

La convicción mas generalizada de la actualidad consiste en que vivimos una


época nueva, nueva no solo porque en ella se haya transformado la sociedad,
sino también porque la misma sociedad ha ingresado a un nuevo proceso de
transformación. Esta continuidad del cambio, de la mutación histórica, de la
desaparición de lo viejo y el surgimiento de lo nuevo, es el rasgo dominante de
la sociedad moderna, organizada apenas hace dos siglos, pero dotada de tan
grande potencialidad innovadora que sus propios logros parecen efímeros ante
la realización de otros que se precipitan inconteniblemente.
La Época Moderna

Cuando se utiliza el concepto de lo moderno en sentido cronológico, se pueden


establecer las diferencias que presentan sucesivas épocas de la historia. Su
carácter de categoría cronológica sirve para ordenar distintos periodos de la
historia y establecer una secuencia que, comenzando en la antigüedad,
atraviesa la Edad Media y llega a la época moderna siglos XV al XIX0 para
ingresar a la época contemporánea o actual. De este modo, lo moderno se ha
ligado al concepto de época, convirtiéndose en un concepto referencial que
relaciona lo viejo con lo nuevo, el pasado con el presente, lo remoto con lo actual.

En este sentido, se puede establecer la comparación de ciencias, artes, técnicas,


doctrinas, costumbres, ideas, creencias, etc. Con esta cronología se compara,
por ejemplo, la filosofía antigua con la moderna, la ciencia de la antigüedad con
la moderna, la física antigua con la moderna, la literatura y el arte de la
antigüedad con la literatura y el arte de la época moderna, y así sucesivamente.
La Sociedad Moderna

El significado de lo moderno es distinto cuando se da a este concepto el sentido


de una categoría del progreso social. En este caso, la atractiva resonancia de su
significación cronológica, útil para acumular un conocimiento erudito de formas
de vida y comparar expresiones culturales del pasado, se pierde como un eco
en la distancia. En su lugar surge una realidad que se construye con el formidable
concurso de nuevas fuerzas históricas que cambian la base económica de la
sociedad, modifican la estructura social, crean distintas formas de organización
política, generan nuevas ideologías y utilizan la ciencia y la técnica para
satisfacer crecientes necesidades de diverso tipo con el fin consciente de
acelerar la evolución social. Esta nueva realidad se llama sociedad moderna.

La época moderna, en su análisis concreto, se identifica con el surgimiento y


desarrollo de la sociedad capitalista. Su proceso complejo, explicable solo por la
variedad de fenómenos concurrentes que pudieron presentarse en esa época y
no en otra, prueba que no hay épocas vacías, sino que ellas representan lo que
son sus sociedades.
La Teoría del Cambio Social. El Derecho como Factor de Cambio y Control
Globalización Derecho y Sociedad

1.1. Concepto general del Cambio Social

Se entiende por cambio social la variación de las estructuras de la sociedad


conformadas por valores éticos y culturales, normas, símbolos y productos
culturales, a causas de fuerzas internas y externas (multiplicidad de factores) en
el devenir histórico, afectando la forma de vivir y de ver el mundo de quienes
componen ese grupo social, y es estudiado por numerosas Ciencias Sociales,
como la Sociología, la Antropología, la Economía, la Política y la Historia, entre
otras.

1.1. Teorías del Cambio Social


2. 1.2.1.Teoría Evolucionista

El evolucionismo social es el término que define los cambios que se dan en


una sociedad a través de la historia, haciéndose cada vez más compleja. Está
basado en teorías antropológicas de desarrollo social que se acreditan a
sociedades con términos de estado primitivo que gradualmente se tornan más
civilizadas con el pasar del tiempo.

El evolucionismo social está formado por ideas como las de Charles


Darwin, Herbert Spencer y Lewis Henry Morgan entre otros. Estos dos últimos
basan sus pensamientos en la teoría evolutiva de Darwin, por la cual Spencer
acuñara, más adelante, el término de darwinismo social y que Morgan utilizara
para analizar a las tribus norteamericanas con el estudio de los iroqueses. El
objetivo de sus estudios no es la evolución de las instituciones individuales
aisladas dentro de contexto social, sino principalmente la evolución de la
sociedad como un todo.
1.2.2 Teoría de Ciclos

Las teorías del ciclo social se encuentran entre las primeras teorías sociales en
sociología. A diferencia de la teoría del evolucionismo social, que considera que
la evolución de la sociedad y la historia humana progresa en una dirección nueva
y única, la teoría del ciclo sociológico argumenta que los eventos y las etapas de
la sociedad y la historia generalmente se repiten en ciclos. Tal teoría no implica
necesariamente que no pueda haber progreso social

La primera teoría del ciclo social en sociología fue creada por el sociólogo y
economista italiano Vilfredo Pareto en su "Trattato di Sociologia Generale" ("La
mente y la sociedad", 1916). Centró su teoría en el concepto de una clase social
de élite, que dividió en astutos 'zorros' y violentos 'leones'. En su visión de la
sociedad, el poder pasa constantemente de los 'zorros' a los 'leones' y viceversa.

1.2.3. Teoría del Equilibrio

El equilibrio social fue definido por el sociólogo estadounidense Talcott


Parsons como un sistema en el que los diversos grupos que forman parte de la
sociedad mantienen un equilibrio de ganancias y aportaciones. Para muchos
estudiosos ese equilibrio es un estado ideal, aunque difícilmente alcanzable en
la realidad; en todo caso, se debe tender a alcanzarlo. En caso contrario, un
desequilibrio grande puede causar tensiones, revoluciones o guerras.

El equilibrio social es un concepto nacido en la economía y en la


sociología. En líneas generales, se trata de un sistema en el que los
componentes mantienen una posición equilibrada, sin que existan grandes
desigualdades que puedan ser fuente de conflictos. En el aspecto social, esto se
traduce en dos elementos distintos. El primero, el equilibrio interno, que se da en
el interior de un grupo. El segundo tipo es el equilibrio externo, que es el que se
presenta entre grupos diferentes. Si la sociedad logra ambos objetivos, la
convivencia se convierte en algo más sencillo.
1.2.3.1. Equilibrio interior y exterior

El equilibrio al que se refiere el término se produce en dos ámbitos diferentes.


Así, los sociólogos hablan de un equilibrio interior, que se produce entre los
integrantes de un grupo concreto; y uno exterior, que se presenta entre los
diversos grupos sociales.

Dentro de cada grupo se forma un equilibrio entre dos tendencias: las


aportaciones de cada miembro y los beneficios que cada uno recibe. Si el
balance de ambos aspectos es el correcto, el grupo funcionara sin problema. En
cambio, si alguien aporta mucho más de los que recibe, las tensiones florecerán
de manera inevitable.

1.2.4. Teoría del Conflicto

La idea del conflicto social ha sido sostenida por diferentes sociólogos, en


diferentes latitudes y tanto en una versión positivista, como en una
fenomenológica. Ya en Parsons podemos hallar esta idea: “Cuando la dimensión
integrativa llega al punto cero, el sistema deja de existir como tal”. El conflicto
social es, entonces, para Parsons, un proceso de segregación que afecta la
funcionalidad del sistema social, ya que introduce la entropía generando
problemas de integración sistémica y, por tanto, afectando el estatus y los roles
asumidos por los diferentes agentes sociales.

En conclusión podemos decir que el conflicto y el consenso son las dos


caras de una sociedad que se pretende, en su esencia, inmutable. Tanto el
conflicto social, como el consenso se definen como los subprocesos de un ajuste
social que permite al sistema su continuación en el tiempo.

2.1. El Sistema Social y su Funcionalidad

En la actualidad, podemos comprender que el sistema social debe de mantener


una dinámica que le permita el cumplimiento de sus fines; de ahí que se sostenga
que tarea importante es evitar su disfuncionalidad. En ese sentido, resulta
importante que los elementos que componen la estructura social en su conjunto,
se interrelacionen y actúen de manera ordenada, manteniendo un nivel de
coherencia, en su accionar, con los patrones culturales.

En conclusión, podemos decir que todo sistema social debe de generar


las condiciones básicas para que el conjunto de actores de individuales tenga la
oportunidad de obtener su gratificación y para ello es necesario que el proceso
de interactuación social de desarrolle dentro de un marco de conformidad con
los símbolos culturales en el sistema. En fin, solo un sistema social funcional
puede garantizar la obtención de un bienestar general.

2.2. Concepto General de Control Social


Cuando se habla de control social, se hace referencia al grupo de normas y
regulaciones de diferente tipo que son establecidas explícita o implícitamente por
una sociedad para, mantener el orden de los individuos y permitir el desarrollo
de un nivel de vida organizado y controlado.

El control social aparece en todas las sociedades como un medio de


fortalecimiento y supervivencia del grupo y sus normas a esto se basa en que,
las normas menores y las leyes son las que conforman los grupos. La
implantación de una moral social debida por las influencias sociales que genera
y la crítica liberal como autodefensa y como interpretación de sucesos e
intereses, es el camino hacia el cambio social en la que se basa en relación entre
leyes y anomia denominadas normas Se señala en doctrina que, en efecto, el
control social dispone de numerosos medios o sistema normativos como la
religión, la moral, la ética, la costumbre, Derecho Civil, Administrativo o Penal,
etc.

1.1.1. Características Generales de las normas de Control Social

Evidentemente, para que este respeto y obediencia se genere en una proporción


suficiente para garantizar la estabilidad social, se requiere que los sujetos que
crean dichas normativas, y el contenido de las mismas, gocen de aceptación por
los integrantes del colectivo. En otras palabras, para que los ciudadanos acepten
las normas del control social se requiere de un cierto grado de legitimidad de
la autoridad que dicta la norma y de legitimidad del contenido de las mismas.
Legitimidad equivale a aceptación por parte de la mayoría de los integrantes de
la sociedad.
1) Normativa o prescriptivas: porque a través del control social se estatuye
normas de obligatorio cumplimiento para los integrantes de la sociedad.
Se busca regular el comportamiento de los individuos para que cumplan
con las obligaciones que les impone su pertenencia al grupo social.

2) Sancionadoras: Cuando se produce la violación o incumplimiento de las


normas en la sociedad, el individuo que incumple será sancionado por su
violación. La sanción variará según el tipo de norma de control social que
ha sido violada.

3) Uniformadoras: Como ya menciono en la definición de control social, el


objetivo del mismo es lograr que la conducta de los individuos que
integran la sociedad actúen conforme a las normas establecidas. Por ello
el resultado eficaz del control social debe lograr la uniformidad de la
conducta colectiva. Evidentemente sería utópico pensar que todos los
miembros de la sociedad van a actuar conforme a las reglas, pero sí, es
posible y necesario que la mayoría de los individuos acaten dichas
normas. Si este efecto no se logra y la mayoría se desvía de las
expectativas de la sociedad, estaríamos en presencia de una situación
anárquica que los sociólogos han denominado Anomia, que implica
según Durkheim una ruptura entre las partes componentes del todo
social, debido al relajamiento del orden. Cuanto más sea el relajamiento
del orden social, mayor será la situación de anomia. Si el grado de
incumplimiento de las normas sociales por parte de sus integrantes
alcanza una situación grave, solo se lograría la recuperación del orden
social a través de un cambio profundo de sus estructuras.

4) Relativas: La relatividad de las normas del control social está vinculada


a su carácter de producto social. Las normas establecidas por la sociedad
son creadas por ellas, para regular las conductas de sus integrantes. Para
que dichas normas puedan cumplir su misión y gozar de eficacia, se
requiere su permanente adaptación a los cambios que se producen en la
sociedad. Por ello son relativas, por cuanto deben adecuarse a las
cambiantes circunstancias de la sociedad en la cual se aplica.
5) Requieren de cierto grado de aceptación: Para que los integrantes de
una sociedad, se sientan obligados a respetar las normas de control
social, no basta el temor a ser sancionados o castigados, es necesario
que exista el convencimiento de que dichas normas merecen ser
acatadas, bien sea por su utilidad, por su justicia, por su adecuación a las
expectativas sociales.

Elementos del Derecho que ejercen el Control Social

1. La Coercibilidad: Este elemento ha sido definida como la


posibilidad lógica de que la norma jurídica se cumpla, aún en contra de la
voluntad del sujeto obligado. Es decir, que la persona que integra un grupo
social sabe o se presume que sabe que si no cumple con lo establecido
en dicha norma, se le aplicará la sanción jurídica respectiva, a través de
la fuerza coactiva del Estado. Esta característica le da al Derecho la
eficacia e importancia como forma de control social, se puede afirmar
entonces, que la coercibilidad es la coacción en potencia.
2. La Sanción Jurídica: La sanción como consecuencia de la violación de
una norma jurídica, cuenta con el apoyo del aparato coactivo del Estado
para su ejecución, es decir, que goza de la coacción para hacerse cumplir.
Las sanciones en los demás tipos de control social son ejercidas por la
colectividad.

Medios Formales del Control Social

Son aquellos que se implementan a través de estatutos, leyes y regulaciones


contra las conductas no deseadas. Dichas medidas son respaldadas por el
gobierno y otras instituciones por medios explícitamente coactivos, que van
desde las sanciones hasta el encarcelamiento.

En éstos se observa una jerarquía de autoridades que son las encargadas


de crear las normas. Con respecto Mario Bernad Lopez (2006) afirma que: “En
los estados de derecho los objetivos y mecanismo de control social están
recogidos en la legislación explícita” (pág.78). También se puede clasificar el
control social de acuerdo a la actividad coactiva del Estado de la siguiente forma:
 Control Social Persuasivo: Induce a los integrantes del grupo a adecuarse a
las normas establecidas, pero no cuenta para su cumplimiento con el apoyo
del aparato coactivo estatal. Se trata de persuadir o convencer por distintos
medios a los integrantes del grupo, para que actúen conforme a las normas del
mismo. Por ello se afirma, que se manifiesta de manera espontánea, a través
de la actuación de los diferentes órganos informales de control social que
enumeramos con anterioridad.

 Control Social Coactivo: Cuenta con el aparato coactivo del Estado para exigir
que sean cumplidas las normas establecidas. En este sentido, el único control
social coactivo es el Derecho, por cuanto se produce una violación de las normas
jurídicas, se cuenta con el apoyo de la fuerza coactiva del Estado para exigir su
cumplimiento.

La anomia social, pluralismo, medios de comunicación

CAPÍTULO I: LA ANOMIA SOCIAL O JURÍDICA


Anomia es una palabra griega que es usada en casi todos los idiomas de la
cultura occidental. Anomia significa literalmente ausencia de ley. Este concepto
es utilizado entre los sociólogos desde Durkheim. Miranda Rosa (1981, p. 98)
apunta que la anomia tiene tres significados:
a) Cuando una persona vive en situación de transgresión de las normas,
demostrando poca vinculación con las reglas de la estructura social a la
cual pertenece.
 Ejemplo; un delincuente. Aquí anomia significa principalmente
ilegalidad.

b) Cuando ocurre un conflicto de normas que acaba estableciendo


exigencias contradictorias, tornando difícil la adecuación del
comportamiento del individuo a la norma.
 Ejemplo: El conflicto de deberes jurídicos en el caso de una
persona que debe prestar servicio militar y libertad de seguir su
consciencia religiosa que le prohíbe el uso de la violencia y el de
armas. Aquí la anomia tiene el sentido de ausencia de regla clara
del comportamiento.

c) Cuando se constata falta de normas que vinculen a las personas en un


contexto social.
 Significa ausencia de las normas de referencia en la sociedad. No
se trata solamente de un problema de los individuos que
trasgreden las reglas de comportamiento, tampoco de una
situación de conflicto de deberes en ciertos casos concretos, más
bien de una crisis social de carácter amplio, donde los miembros
de grandes grupos sociales (y la misma sociedad) “no saben qué
hacer”. Generalmente por anomia se entiende este tercer
significado, que indica una situación de gran interés para el
sociólogo y también para el jurista. La anomia, en este sentido,
puede ser indicativa de un cambio social y permite estudiar los
efectos y las causas de una situación transitoria. Aquí la anomia
indica tanto una situación de “crisis de valores” en la sociedad
(contestación de las reglas de comportamiento social), como
también una situación de crisis de la legitimidad del poder político
y de su sistema jurídico. Dos sociólogos se dedicaron
particularmente al estudio de la anomia; Durkheim y Merton. Estos
autores desarrollaron, en diversos períodos, una teoría sobre la
anomia con gran repercusión en el medio académico.
 1.2. DEFINICION:
 a) En psicología y sociología. La anomia es un estado que surge
cuando las reglas sociales se han degradado o directamente se
han eliminado y ya no son respetadas por los integrantes de una
comunidad. El concepto, por lo tanto, también puede hacer
referencia a la carencia de leyes. Reciben este nombre todas
aquellas situaciones que se caracterizan por la ausencia de
normas sociales que las restrinjan y también es un trastorno del
lenguaje que imposibilita a una persona a llamar a las cosas por su
nombre.
 b) En las ciencias sociales. La anomia es un defecto de la
sociedad que se evidencia cuando sus instituciones y esquemas
no logran aportar a algunos individuos las herramientas
imprescindibles para alcanzar sus objetivos en el seno de su
comunidad. Esto quiere decir que la anomia explica el porqué de
ciertas conductas antisociales y alejadas de lo que se considera
como normal o aceptable.
 c) En medicina. El término es usado para expresar aquellos
trastornos del lenguaje que impide que algunos individuos no
puedan llamar a las cosas por su nombre. La explicación simple
que se da de este trastorno es que se trata de tener
constantemente la sensación de tener palabras en la punta de la
lengua. Recibe este nombre porque se caracteriza por carecer de
leyes en las normas del lenguaje.

1.3. IMPULSORES DEL CONCEPTO DE ANOMIA

 A. Emile Durkheim. sostiene que cuando un grupo está


sumamente unido, desarrolla una cantidad determinada de normas
para regular el comportamiento y mantener el orden dentro de él,
las cuales establecen límites para las aspiraciones y los logros así
como también el accionar de cada individuo para brindar una cierta
seguridad al conjunto. Para él no era posible pensar en la acción
social de una forma absolutamente libre, porque sin normas no
pueden existir convenios para la armonía en una sociedad y guías
que colaboren con una conducta lineal que sea favorable para toda
la comunidad. A través de las expectativas del grupo pueden
actualizarse las relaciones y compartirse en un entorno cultural

 En La División del Trabajo Social (1893), el autor sostiene que


cada una de las actividades que se llevan a cabo en la sociedad
tiene una función; dependiendo del nivel de desarrollo de la misma,
se responderá a diversos elementos tales como ideas o
sentimientos comunes, búsqueda de la eficiencia; lazos
identificados por el autor como Solidaridad Social. De esta forma,
el paso de una sociedad tradicional a una moderna implicará la
transformación de dichos lazos y, en consecuencia, de la forma
como las normas y la conducta se desarrollan. En las sociedades
tradicionales, Durkheim identifica como forma de funcionamiento
de las relaciones entre los individuos una solidaridad mecánica, ya
que en este tipo de sociedades los vínculos surgen gracias a la
existencia de una conciencia colectiva que está basada en la
uniformidad de creencias y costumbres y en donde la diferencia es
considerada por la totalidad del grupo como una amenaza, con el
resultado de que aquél que rompe con lo establecido será
fuertemente castigado por la mayoría. Frente a ella, en las
sociedades modernas, los lazos sociales se establecen a partir de
una solidaridad orgánica en forma de complementariedad7 debido
a las diferencias existentes entre los miembros. Es en estas
sociedades donde la diversidad es la característica central, donde
la división del trabajo ha hecho posible que la individuación y la
cohesión social avancen a la par. En la medida en que un individuo
se especializa y desarrolla la función para la cual está más
capacitado, requerirá más de los otros que, de esta forma, lo
complementan al ofrecerle todo aquello que él no puede atender
por estar concentrado en hacer lo que mejor puede. Así,
individuación y cohesión social se fortalecen simultáneamente. En
las sociedades modernas se han producido cambios profundos en
poco tiempo modificándose sus estructuras y, en consecuencia, en
la forma de reglamentar las relaciones que ocurren dentro de ellas.
Como ya se mencionó, con la llegada de la modernidad cobró
relevancia el papel del individuo, la ciencia y la eficiencia por
encima de los principios absolutos tales como la religión y la
tradición, que son característicos de la sociedad tradicional, como
lo indica Durkheim. Además, sobre todo en el ámbito económico,
las funciones se fueron disociando, sin que entre ellas se
establecieran -como sustitutos del modelo anterior - lazos
suficientes para organizar al grupo y vincular a sus miembros.

 La anomia es la incapacidad del Estado y la sociedad de proveer a


los individuos lo necesario para lograr las metas de la sociedad

 B. Robert Merton. Indica que la anomia aparece cuando los


objetivos de una cultura y la posibilidad de acceso de algunos
grupos poblacionales a los medios necesarios se encuentran
disociados. La asociación entre medios y fines, por lo tanto,
comienza a debilitarse hasta que se concreta el quiebre del
entramado social. Expresó también que la anomia es sinónimo de
falta de leyes y control en una sociedad y su resultado es una gran
insatisfacción por la ausencia de límites en cuanto a lo que se
puede desear.

 C. Herbert McClosky (1965) sostiene que la anomia es un estado


mental, un conjunto de actitudes, creencias y sentimientos en las
mentes individuales. La anomia no existe como tal en el contexto
social, sino que es la situación personal la que hace sentir al
individuo que la sociedad es anómica. Tanto las normas como los
sentimientos de anomia son aprendidos, y serán fortalecidos si el
individuo por razones particulares no puede aprender y
comprender el porqué de las normas existentes en su sociedad. Si
esta situación se presenta, el individuo terminará por sentirse como
un extraño para el cual la realidad es confusa y estresante, en
suma, anómica. Entre los obstáculos que McClosky identifica como
los que pueden interferir entre el individuo y el aprendizaje y
comprensión de las normas se encuentran, en primer lugar,
factores cognoscitivos que influyen en la habilidad individual para
conocer y entender al mundo.

 D. McIver (1950). Sostiene que la anomia es un estado de ánimo


en el que está roto o debilitado el sentido de cohesión social del
individuo. Aquél que se encuentra en una situación anómica es,
para McIver, el que ha dejado de preocuparse por el resto de las
personas, aquel para quien el único importante es él mismo en el
momento presente, un individuo que actúa a partir de impulsos
desconectados que no tienen continuidad ni sentido de obligación.
Tal como puede intuirse, existe una importante diferencia entre la
visión de este autor y la durkheniana ya que McIver identifica a la
anomia con la alienación, con el aislamiento en el que por diversas
causas puede caer un individuo; para el francés, en cambio, la
anomia tiene que ver, primero, con una característica social que
impacta a los individuos y luego con la falta de regulación.

 E. Leo Srole (1956) quien profundiza en el análisis de la anomia


aplicándolo al estudio de los sentimientos y percepciones
individuales. El autor establece un conjunto de indicadores que
sirven para construir una escala que mide el grado de anomia que
los miembros de una sociedad sienten, poniendo en uno de los
límites la relación adecuada con los demás y en el otro, la
alienación. Para que un individuo se posicione en un extremo o en
el otro, se consideran elementos tales como la percepción de los
líderes frente a las necesidades de los miembros del grupo; la
percepción de insatisfacción y de desorganización respecto de la
sociedad; la percepción sobre la capacidad para cumplir los
objetivos individuales; la sensación de futilidad; y el sentimiento
respecto del compañerismo entre los miembros de una
sociedad.27 Cuánto mayor sea el grado de insatisfacción y
percepción negativa de la sociedad, más anómico es el individuo.
La diferencia principal con Durkheim, es que este autor va más allá
de la postura tradicional de la anomia, la cual era utilizada para
explicar una situación social producto de diversas causas. De
alguna forma, señala Srole, la aplicación del concepto a casos
individuales debe ser cuidadosa

 F. Harold Garfinkel en su obra Studies in Ethnomethodology


publicada en 1967, el cual sostiene que la visión de la anomia como
una situación en la que se produce una desregulación del
comportamiento individual es irrelevante ya que no puede decirse
que en una sociedad las normas son fijas en todos los casos. El
autor sostiene que dada la relatividad en que cada una de las
sociedades existe, las normas son constantemente revisadas y
negociadas a partir de los usos que se les dan y las prácticas
cotidianas. Es decir, los miembros del grupo deciden en cada caso
cuáles normas son aplicables y cómo debe llevarse a cabo dicha
aplicación a partir de las particularidades de cada situación.

1.4.1. DIFERENTES MANERAS DE ENTENDER LA ANOMIA:


 a) como las acciones de los individuos que no están regidas por
normas claras e impositivas
 b) como el desarreglo fundamental de las relaciones entre el
individuo (los individuos como tales) y la sociedad
 c) como la brecha que la estructura social impone cuando
promueve ciertos valores o normas de conducta que no pueden ser
realizadas debido a las reducidas oportunidades que la misma
sociedad ofrece.
 Generalmente, el concepto de anomia es entendido como falla,
desorganización, desajuste de las conductas.
2.1 ¿Qué es Pluralismo Jurídico?

En sociología fálica, se entiende por pluralismo jurídico la coexistencia de dos o


más órdenes jurídicos en un mismo ámbito de tiempo y de espacio.
El concepto de pluralismo jurídico supone una definición alternativa de derecho,
pues si se adopta la definición clásica, el derecho se reduce a las normas
producidas exclusivamente por el Estado. Si se acepta la noción de pluralismo
jurídico, se pone en cuestión la idea del monopolio de la fuerza estatal.

El pluralismo jurídico es una afirmación de la existencia de múltiples órganos de


Derecho antagónicos y equivalentes dentro del sistema jurídico general. Los
grupos y las asociaciones tienen capacidad para producir por si mismos
relaciones jurídicas autónomas, aparte la imposibilidad de establecer a priori una
primacía del orden legal del Estado sobre los recientes ordenes jurídicos
concurrentes. La relación entre los distintos órdenes jurídicos depende de
coyunturas sociales y jurídicas, todas ellas variables. Cuando se habla de
pluralismo jurídico, se está indicando la existencia de dos o más sistemas
jurídicos dentro del territorio de un Estado, uno de los cuales es el sistema
jurídico nacional y el otro u otros, a nuestros efectos, los de los pueblos
indígenas.
3.1 Medios de comunicación social
La Comunicación juega un papel de suma importancia dentro del desarrollo de
la sociedad en general, ya que la misma tiene que ver con la forma en que los
individuos interactúan y cómo influyen los unos sobre los otros. La comunicación
es el “portador básico del proceso social”.

Puede definirse como un proceso mediante el cual un individuo (emisor) le


transmite a otro (receptor) determinada información (mensaje), a través de la
palabra u otro medio (canal) con un propósito determinado. De este modo la
comunicación implica reciprocidad.

La importancia del medio reside en que hace posible la transmisión o transporte


de un producto comunicacional o mensaje. En otras palabras, sin medios de
comunicación no existiría la posibilidad de enviar y recibir mensajes. Dicho
mensaje debe ser claro y comprensible para ambos comunicantes, pues de lo
contrario no se establecería una “comunicación eficaz”. Se le ha dado diversos
nombres a la manera de comunicarse en masa, las más frecuentes son la
Comunicación Social (la más usada), Comunicación Colectiva y Comunicación
de Masas.
2.7. El Pluralismo Jurídico En El Estado Peruano
El Perú es un país multiétnico, lingüístico, cultural y socialmente plural.
Esto no significa afirmar que deba organizarse -necesariamente- como un
Estado multinacional, sino reconocer que todas las culturas y los pueblos
que las poseen, deben tener el mismo espacio político y social dentro del
EstadoNación. Nosotros advertimos el visible quiebre entre el país formal
y el país real.
Consideramos que es en la dimensión política donde el reconocimiento
de las diferencias culturales deja de ser un tema solamente teórico y cobra
la mayor importancia como asunto práctico de representación ciudadana.
Tal perspectiva no implica olvidar el examen crítico de aquellos aspectos
que llevaron a asumir como “condiciones naturales” las acciones y los
discursos etnocentristas y de superioridad de determinados grupos
sociales. Pero ese análisis es insuficiente. Se requiere una transformación
de las condiciones jurídicas que, hoy en día, no reflejan el verdadero
carácter nacional de muestro país, mediante una nueva reorganización
del poder a través de la Constitución. Por lo tanto, la inter-culturalidad con
presencia indígena, nos plantea la necesidad de un nuevo tipo de
democracia, de ciudadanía y de Estado.
Los preceptos democráticos que implican el reconocimiento y aceptación
de nuestra diversidad étnica, social, cultural y lingüística deben reflejarse
en cambios constitucionales que lleguen a la vida de las personas y sus
instituciones, con derechos que se desprenden de tales preceptos, no con
meras declaraciones. En consecuencia, se debe aceptar la existencia de
variadas formas de vida cultural y sistemas de comprensión de mundos
distintos, lo que rompe la identificación entre la Nación y una cultura única.
De lo que se concluye la necesidad de organizar un Estado que admita lo
plural de la Nación y a una producción jurídica que lo refleje. Para ello, es
necesario que la Nación se defina compuesta por Pueblos Indígenas,
multiétnica, pluricultural y multilingüe. No es posible, si de garantizar la
democracia se trata, que la estructura jurídica se comporte como si tales
diferencias no existieran. Una Constitución peruana tiene sentido no por
ser la última copia de una versión Europa o América, sino por que recoge
la matriz de su condición histórica.
En la situación actual, la Constitución Política de 1993 refleja algunos
avances formales en el reconocimiento de esta pluralidad, pero en otros
aspectos mantiene un sistema de centralización y exclusión que impide la
posibilidad de la participación en asuntos locales, regionales o nacionales
a los pueblos indígenas. No debe mantenerse una Constitución a
espaldas de su realidad contemporánea indígena y persistir en
arrinconarla a sus aspectos arqueológicos, turísticos o folclóricos.
Al iniciar el siglo XXI, en el Perú se percibe todavía a la población nativa
como un obstáculo, una carga contra la modernización. En consecuencia,
los indígenas son el sector social más estigmatizado en sus derechos y
más empobrecido.
Pues bien, un Estado “multiétnico”, “pluricultural” y que admita el derecho
de los pueblos indígenas, tiene que considerar en la distribución de poder
esos elementos. Es decir, superar en la esfera política las contradicciones
que existen en la vida sociocultural del país, con mecanismos que
absorban la variedad de intereses entre grupos socioculturales logrando
su representación -directa- en la toma de decisiones. Que la estructura
del Estado peruano tenga correspondencia con los elementos que
componen la Nación -étnico, culturales y de pueblos indígenas- es la tarea
constitucional más postergada desde nuestra Independencia. La
implementación del pluralismo jurídico, que exige el reconocimiento de
sus sistemas de autoridad, de normas y procedimientos consuetudinarios.
SEGURIDAD CIUDADANA Y ACCESO A LA JUSTICIA
SEGURIDAD CIUDADANA

1.1. QUÉ ES

La seguridad ciudadana es la acción integrada que desarrolla el Estado, con


la colaboración de la ciudadanía y de otras organizaciones de interés público,
destinada a asegurar su convivencia y desarrollo pacífico, la erradicación de
la violencia, la utilización pacífica y ordenada de vías y de espacios públicos
y, en general, evitar la comisión de delitos y faltas contra las personas y sus
bienes

En líneas generales, por seguridad ciudadana debe entenderse el conjunto de


acciones democráticas en pro de la seguridad de los habitantes y de sus bienes,
y ajustadas al

1.2. DEFINICIÓN

Existen múltiples conceptos y nociones del término «seguridad ciudadana»


y su contenido concreto puede variar considerablemente dependiendo del
actor o autor que lo utilice. Por ejemplo, no hay un consenso si la seguridad
ciudadana se refiere también a riesgos o amenazas no intencionadas
(accidentes de tránsito, desastres naturales) o de tipo económico y social
(fraudes, delitos ecológicos, corrupción política...). Un punto en que sí
concuerdan la gran mayoría de autores es que el término referencia a dos
niveles de la realidad:

a) Primero, se refiere a una condición de toda una comunidad de


personas: a la ausencia de amenazas que pongan en peligro la
seguridad colectiva. En ese sentido, el término tiene un significado
normativo y evalúa una situación ideal.
b) Segundo, se refiere a acciones concretas encaminadas a la
eliminación de las amenazas de seguridad o hacia la protección de la
población ante esas amenazas. En ese sentido, el término se refiere
a prácticas existentes que buscan la idealidad de la norma.

Por ejemplo, la Organización de los Estados Americanos define la seguridad


ciudadana como la inexistencia de violencia y delito, salvaguardada por el
Estado: “La seguridad ciudadana es concebida por la Comisión como aquella
situación donde las personas pueden vivir libres de las amenazas generadas
por la violencia y el delito, a la vez que el Estado tiene las capacidades
necesarias para garantizar y proteger los derechos humanos directamente
comprometidos frente a las mismas. En la práctica, la seguridad ciudadana,
desde un enfoque de los derechos humanos, es una condición donde las
personas viven libres de la violencia practicada por actores estatales o no
estatales”. (Faroppa Fontana, 2009, pág. 101)

a. SEGURIDAD CIUDADANA Y DESARROLLO HUMANO

Al atentar contra la vida, la integridad o el patrimonio de sus víctimas, los


delitos enumerados arriba impiden el ejercicio de una libertad concreta,
sacrifican una opción legítima o destruyen una oportunidad de realización
humana: la inseguridad ciudadana es una negación flagrante del desarrollo
humano. Pero además de este impacto inmediato, los delitos en cuestión
afectan negativamente otras variables o procesos económicos, sociales y
políticos que a su vez facilitan el desarrollo humano.

La evaluación de los daños del delito ha sido tema de numerosos estudios, la


mayoría de los cuales pretende medir sus costos, pues este dato es crucial para
saber la eficacia de invertir en distintos programas o estrategias de seguridad
ciudadana. Es común agrupar dichos daños o costos bajo diversas categorías, y
en especial: daños directos e indirectos; costos monetarios y daños no
monetarios; costos de corto plazo y de largo plazo; y costos o daños para la
víctima, para el fisco y para la sociedad.
1.3. SEGURIDAD CIUDADANA Y DERECHOS HUMANOS

La inseguridad generada por la criminalidad y la violencia en las Américas


constituye un grave problema donde está en juego la vigencia de los
derechos humanos. Las políticas sobre seguridad ciudadana deben ser
evaluadas desde la perspectiva del respeto y garantía de los derechos
humanos. Por un lado, las obligaciones negativas de abstención y respeto y,
por otro, las obligaciones positivas vinculadas a la adopción de medidas de
prevención. Asimismo, la invocación efectiva de los derechos involucra
obligaciones positivas y negativas en cuatro niveles: obligaciones de
respetar, obligaciones de proteger, obligaciones de asegurar y obligaciones
de promover el derecho en cuestión. La obligación de respetar se define por
el deber del Estado de no injerir, obstaculizar o impedir el acceso al goce de
los bienes que constituyen el objeto del derecho. Las obligaciones de
proteger consisten en impedir que terceros interfieran, obstaculicen o
impidan el acceso a esos bienes. Las obligaciones de asegurar suponen
asegurar que el titular del derecho acceda al bien cuando no puede hacerlo
por sí mismo. Las obligaciones de promover se caracterizan por el deber de
desarrollar condiciones para que los titulares del derecho accedan al bien
1.3.1. Las obligaciones de los estados conforme a la Convención
Americana
La Convención Americana protege los derechos a la vida (artículo 4),
la integridad personal (artículo 5) y la libertad (artículo 7), entre otros
relacionados con la seguridad ciudadana, cuyo contenido será
materia de análisis en capítulos posteriores de este informe.
Asimismo, el artículo 1 de la Convención Americana establece que
“Los Estados Partes en esta Convención se comprometen a respetar
los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y
pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin
discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma,
religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional
o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición
social”

El alcance de esta disposición ha sido analizado reiteradamente por


la Comisión y la Corte a los efectos de determinar el concepto de
obligaciones positivas en materia de derechos humanos. La Corte,
específicamente, ha establecido jurisprudencia firme en cuanto a que
la protección de la ley la constituyen, básicamente, los recursos que
ésta dispone para la protección de los derechos garantizados por la
Convención, los cuales, a la luz de la obligación positiva que el
artículo 1 contempla para los Estados, de respetarlos y garantizarlos,
implica, como ya lo dijo la Corte, el deber de los Estados partes de
organizar todo el aparato gubernamental y, en general, todas las
estructuras a través de las cuales se manifiesta el ejercicio del poder
público de manera tal que sean capaces de asegurar jurídicamente el
libre y pleno ejercicio de los derechos humanos.

1.1.1. La caracterización de una política pública sobre seguridad


ciudadana
La construcción de una política sobre seguridad ciudadana debe incorporar
los estándares de derechos humanos como guía y a la vez como límite
infranqueable para las intervenciones del Estado. Estos se
encuentran constituidos por el marco jurídico emanado de los
instrumentos que conforman el Derecho Internacional de los
Derechos Humanos, así como por los pronunciamientos y la
jurisprudencia de los organismos de contralor que integran los
diferentes sistemas de protección. Los estándares establecen
orientaciones generales, determinando mínimos de protección que
deben ser necesariamente respetados por el Estado. La Comisión
reitera que ha recordado a los Estados Miembros en varias
oportunidades su obligación de garantizar la seguridad ciudadana y el
Estado de Derecho dentro del pleno respeto de los derechos
humanos59. Es a partir de esta premisa que los Estados Miembros
deben definir y llevar adelante las medidas necesarias para garantizar
los derechos más vulnerables frente a contextos críticos de altos
niveles de violencia y criminalidad, desde que la Comisión ya ha
mencionado que “(...) la violencia y la delincuencia afectan
gravemente la vigencia del Estado de Derecho (...)”1

El diseño, implementación y evaluación de las políticas sobre seguridad


ciudadana en la región tienen que estar definidos además por el
encuadre que proporcionan los principios internacionales de derechos
humanos, especialmente, los principios de participación, rendición de
cuentas, y no‐discriminación. Según las definiciones más aceptadas
en el plano internacional: (1) el principio de participación implica que
“toda persona y todos los pueblos tienen derecho a participar activa,
libre y significativamente en el desarrollo, como así también a
contribuir y disfrutar del desarrollo civil, económico, social, y político,
donde pueden ser realizados los derechos humanos y libertades
fundamentales”; (2) el principio de rendición de cuentas o de
“responsabilidad e imperio de la ley” establece que “los Estados
deben responder por el cumplimiento de los derechos humanos. En
este sentido tienen que cumplir con las normas legales y estándares
contenidos en los instrumentos de derechos humanos. En caso de no
cumplir con sus deberes, los titulares de derechos agraviados están
facultados para iniciar procesos judiciales para la reparación
apropiada de daños ante un tribunal o juzgado competente según las
reglas y procedimientos legales”; y (3) el principio de no discriminación
alude a que “todos los individuos son iguales como seres humanos en
virtud de la dignidad inherente de toda persona. Todos los seres
humanos tienen derechos sin discriminación de ninguna clase en
base a la raza, color, sexo, etnia, edad, idioma, religión, opinión
política o de otra índole, origen nacional o social, discapacidad,
propiedad, nacimiento u otra condición, según ha sido explicado por
los órganos de vigilancia de los tratados de derechos humanos”

Por otra parte, necesariamente las políticas públicas deben ser


sustentables, debido a que, por su naturaleza, requieren tiempos de
ejecución en el mediano y largo plazo. Esta característica significa que
la implementación de una política pública no puede medirse de
acuerdo a la duración de un período de gobierno. En consecuencia,
cualquier clase de política pública sobre seguridad ciudadana
requiere, para ser verdaderamente eficaz, sostenerse en fuertes
consensos políticos y amplios acuerdos sociales, aspecto que es
también central para el fortalecimiento de la gobernabilidad

1
CIDH, Informe Anual 2003, Capítulo IV, párrafo 33.
democrática en la región. La construcción de una política sustentable
sobre seguridad ciudadana enfrenta obstáculos a partir de la
manipulación de la inseguridad subjetiva con objetivos
exclusivamente político‐partidarios, escenario que se advierte
claramente en algunos países de la región durante los períodos
electorales. Esto no significa que pueda existir algún tema vedado
para el amplio debate público. Por el contrario, el intercambio de
ideas, la presentación de propuestas alternativas para solucionar los
grandes temas que concitan la preocupación de las personas que
viven en una sociedad, y la demanda ciudadana orientada a la
rendición de cuentas de las autoridades públicas, son elementos
constitutivos de una sociedad democrática. Sin embargo, la Comisión
anota que en el hemisferio, en los últimos años, y a partir de la alta
sensibilidad de la población frente al impacto de los actos de violencia
o el crecimiento de determinados delitos, puede verificarse un manejo
del tema de la inseguridad ciudadana se relaciona más con el
desarrollo de debates electorales con interés en el corto plazo, que
en el objetivo de informar adecuadamente a la sociedad y de convocar
a las instituciones públicas, las organizaciones sociales, medios
masivos de comunicación y a la comunidad en general, a reflexionar
sobre los factores que inciden sobre esta problemática, y sobre las
medidas realmente eficaces para mejorar las condiciones de vida de
la población frente a la amenaza de la violencia y el delito.

1.4. SEGURIDAD CIUDADANA EN EL PERÚ

Como es de conocimiento público, desde hace una década el Perú se


encuentra en un proceso sostenido de crecimiento económico. Este se
expresa en una creciente inversión nacional y extranjera, así como también
en un mayor movimiento de transacciones comerciales y financieras. Existen
más oportunidades de trabajo. El ingreso promedio per cápita se incrementa,
y esto se refleja en los hogares y empresas. Lamentablemente, a la par del
desarrollo y crecimiento económico, la delincuencia también ha aumentado,
con el consiguiente incremento de la inseguridad ciudadana. Los peruanos
se sienten más inseguros en sus hogares, centros de trabajo y en los
principales espacios públicos.

Ahora bien, la mejora constante de los niveles de seguridad es una de las


prioridades del Estado. Solo en un clima de paz se generan las condiciones
sociales, económicas y políticas necesarias para alcanzar el desarrollo y la
prosperidad del país. Por el contrario, la inseguridad ciudadana y la
percepción de inseguridad ciudadana generan ansiedad, y afectan la
productividad individual y colectiva, lo que va en desmedro de la economía
de las personas y de su calidad de vida.
Desde esta perspectiva, la seguridad ciudadana tiene carácter intersectorial,
intergubernamental e interinstitucional. Por lo tanto, ella debe ser asumida
no solo por el Gobierno, sino que exige la acción conjunta del Estado y la
ciudadanía. En el ámbito de los Gobiernos Regionales y Locales, la
seguridad ciudadana debe articularse con la Policía Nacional del Perú. Si
bien el liderazgo político en los distintos niveles del Gobierno lo ejerce la
autoridad elegida democráticamente, el liderazgo operativo le corresponde
a la autoridad policial. Y el accionar de la autoridad policial debe conjugarse
con la acción de la sociedad civil a través de los Comités de Seguridad
Ciudadana, con la intervención de las instituciones más importantes del país:
el Poder Judicial, el Ministerio Público, el Ministerio de Justicia y Derechos
Humanos, el Ministerio de Economía, el Ministerio de Educación, el
Ministerio de Salud, así como la Defensoría del Pueblo, los Colegios
Profesionales, las Universidades, entre otras.

1.5. PRINCIPALES PROBLEMAS DE SEGURIDAD CIUDADANA EN EL PERÚ

El informe publicado por el área de Seguridad Ciudadana revela muchos


datos interesantes. Una consecuencia de la inestabilidad política que marcó
el 2018 se expresó de manera concreta en el sector Interior, con los
sucesivos cambios de ministros y funcionarios. Esto influyó en que los
avances en la seguridad fueron lentos e insuficientes.

Por ejemplo, se destaca que la situación no ha cambiado en el uso de la


fuerza policial. No hay una política responsable y coherente por parte del
ministerio. Las normas que regulan el uso de la fuerza por la policía han
venido acompañadas de discursos peligrosos y medidas contraproducentes
que debilitan la acción policial.

Entre los datos resaltantes está que los 30 distritos con menos presupuesto
destinado a la seguridad tienen – en conjunto – menos recursos que el
presupuesto individual de los tres distritos con más recursos: Lima,
Miraflores y Santiago de Surco.

Las municipalidades que menos invirtieron en seguridad por habitante son


Santa Rosa, Ate, Breña, San Luis, Santa Anita, Puente Piedra, Ancón, Los
Olivos y Pachacámac. Además, 22 distritos destinaron a la seguridad menos
de 30 soles por habitante. Por otro lado, ocho distritos ejecutaron menos del
50% de su presupuesto de seguridad: San Juan de Miraflores, La Victoria,
Independencia, Carabayllo, El Agustino, Comas, Villa El Salvador y Ancón.

ACCESO A LA JUSTICIA
2.1. QUÉ ES

La ONU nos dice que “el acceso a la justicia es un principio básico del estado
de derecho”, mientras que otros manifiestan que “el acceso a la justicia es
un derecho fundamental que debe garantizarse en una sociedad
democrática, participativa e igualitaria. Es el derecho que tienen todas las
personas a utilizar las herramientas y mecanismos legales para que se
reconozcan y protejan sus derechos”

2.2. DEFINICIÓN

El acceso a la justicia se define como "un acceso de todos a los beneficios


de la justicia y del asesoramiento legal y judicial, en forma adecuada a la
importancia de cada tema o asunto, sin costoso o con costos accesible, por
parte de todas las personas físicas o jurídicas, sin discriminación alguna por
sexo, raza o religión"

2.3. CONCEPTO DE ACCESO A LA JUSTICIA

Naturalmente, el concepto de acceso no ha sido siempre el mismo; ha


variado conforme a las ideas imperantes en cada determinada época del
desarrollo de la humanidad.

Y puede advertirse que existe una relación entre la evolución del concepto
de acción y el sentido que tiene el proceso, por un lado, y el del propio acceso
a la justicia, por el otro. Ello muestra una vez más la vinculación de las
ideologías o las ideas filosóficas reinantes en una época y el propio concepto
de proceso.

Conforme a una ideología liberal, propia de los estados burgueses


posteriores a la Revolución Francesa, el derecho de acceso a la justicia o,
más concretamente, a la jurisdicción se hallaba limitado, y de manera
fundamental, al que formalmente tenían las personas

Es obvio que, en ese estadio del desarrollo de la vida humana, la protección


de los derechos naturales no necesitaba una expresa reglamentación
estatal.

No era cometido del Estado ni estaba entre sus deberes el auxiliar la


“indigencia jurídica”, es decir, pre- ocuparse por la situación en que podían
encontrarse muchas personas para valerse del Derecho y de sus
instituciones. Sin duda, existía una igualdad, pero meramente formal.
2.4. EL DERECHO A ACCESO A LA JUSTICIA COMO DERECHO
FUNDAMENTAL

El derecho de acceso a la justicia ha sido reconocido por el


constitucionalismo moderno como parte integrante del catálogo de derechos
fundamentales. todo estado de derecho democrático que se precie de tal
debe ofrecer a sus ciudadanos un sistema capaz de procesar y resolver los
conflictos de relevancia jurídica que se susciten entre ellos o entre éstos y el
Estado. En cuanto tal, este derecho busca asegurar a las personas que han
visto amenazados o vulnerados sus derechos una vía expedita de protección
judicial, de modo de garantizar el pleno ejercicio de los derechos de que son
portadores.

La importancia del acceso a la justicia reside en su capacidad de constituirse


en la “puerta de entrada” al sistema de tutela judicial y de resolución de
conflictos. Sin la aplicación efectiva del derecho de acceso a la justicia, la
exigibilidad del resto de los derechos consagrados en la constitución y en las
leyes pierde toda viabilidad. El acceso a la justicia se yergue, entonces, como
un derecho fundamental de primera importancia en todo sistema de
administración de justicia democrático.

ACCESO A LA JUSTICIA EN EL PERÚ

3.1. ACCESO A LA JUSTICIA EN EL PERÚ


Todos los servicios de justicia deben estar caracterizados por su
independencia, imparcialidad, celeridad, transparencia, así como por su
sustento en principios éticos y comprometidos con la defensa de la
Constitución Política y los derechos humanos, con igualdad y plenitud de
acceso a todos los ciudadanos.

El funcionamiento adecuado del servicio de justicia constituye un


presupuesto esencial para la convivencia social pacífica. En ese sentido,
cabe señalar cuán importante es que el sistema de justicia resuelva
conflictos entre las personas y entre éstas y el Estado; combata los actos de
corrupción y el comportamiento delictivo; garantice la supremacía de la
Constitución Política y los Tratados Internacionales ratificados por nuestro
país, y garantice el respeto de los derechos de todas las personas.

En el Perú, el acceso a la justicia se manifiesta como un desafío pendiente.


En razón de ello, la Defensoría del Pueblo ha elaborado informes y emitido
recomendaciones para colaborar con el Estado en la solución de los
problemas que cotidianamente enfrentan quienes no acceden plenamente a
la satisfacción de este derecho. Asimismo, ha intervenido en procesos
constitucionales y presentado diversos amicus curiae, y ha dado a conocer
a la autoridad judicial los resultados de sus investigaciones.
3.2. BARRERAS DE ACCESO A LA JUSTICIA EN EL PERÚ

Como en otros países de América Latina, en el Perú existen marcadas


barreras que impiden acceder a la justicia a la mayoría de la población,
siendo quizás una diferencia importante el alto porcentaje de ciudadanos que
terminan en condición de indefensión.

Aunque varias de estas barreras reflejan problemas estructurales, sin


embargo, podrían enfrentarse adecuadamente si las autoridades del
Ministerio Público o el Poder Judicial fueran conscientes de que son
situaciones injustas o anormales, que pueden o deben ser corregidas.

En la práctica, la mayor parte de abogados, magistrados, fiscales o


congresistas terminan habituándose a su existencia, en buena medida
porque el estrato social al que pertenecen no se encuentra afectado por
dichas limitaciones. Las barreras que vamos a estudiar suelen afectar a las
personas cuyos problemas en el Perú no son han sido históricamente
tomados en cuenta, aquellos sectores considerados excluidos.

Por ello, ni la administración de justicia (ni el sistema de salud, ni el aparato


educativo) reciben mayor presión para las reformas que permitirían
superarlas. Por todo ello, la barrera más difícil de franquear no tiene carácter
estructural, sino subjetivo: es la barrera mental que impide a quienes podrían
enfrentar esta problemática sensibilizarse al respecto.
3.2.1. Barreras económicas
En un país donde la mayor parte de la población vive en situación de
pobreza, resulta contradictorio que, para cualquier actuación judicial,
salvo contadas excepciones como materia penal, laboral o alimentos,
sea necesario pagar un arancel.
3.2.2. Barreras de género

Diversos prejuicios y estereotipos machistas han impregnado a


nuestra sociedad de una serie de trabas que impiden a las mujeres
acceder a sus derechos en igualdad de condiciones. En el ámbito rural
esta situación se acrecienta y constituye un serio obstáculo para tener
un proceso justo donde pueda hacer respetar su calidad de
ciudadana, de allí que sea importante establecer mecanismos
dirigidos a velar por un sistema de justicia sensible a estas diferencias.

3.2.3. Barreras lingüísticas


La pluralidad étnica y cultural del país tiene un referente constitucional
que se traduce como el derecho de las personas a expresarse en su
propio idioma y desenvolverse conforme a su cultura (art. 2° inciso
19). Sin embargo, a pesar que en el país existen varios millones de
personas que hablan idiomas distintos del castellano, ya sea quechua,
aimara o algún otro de la Amazonía, la posibilidad de desempeñarse
en su propia lengua es bastante remota en las instancias
jurisdiccionales, básicamente porque los funcionarios de justicia
desconocen el idioma nativo o porque no se cuenta con intérpretes.

3.2.4. Barreras geográficas

El Perú es uno de los países más extensos de América Latina, pero


tiene una baja densidad poblacional y un territorio sumamente
abrupto. Las sedes del Ministerio Público y el Poder Judicial se
encuentran solamente en las capitales de provincia, lo que implica
serios perjuicios para la población rural, que muchas veces deben
viajar varios días e invertir muchos recursos para llegar a las sedes
de dichas instituciones, dada la pobre infraestructura vial. En el caso
de la Amazonía, donde las distancias son mayores y los recorridos se
realizan por vía fluvial, la mayoría de ciudadanos de las zonas rurales
ha terminado absteniéndose de acudir al Poder Judicial.

3.2.5. Barreras culturales

En un país multicultural, el sistema de administración de justicia


peruano está basado en formalidades y criterios propios de la cultura
occidental, con figuras como plazos, prescripción o presunciones que
muchas veces no son comprendidos por la mayor parte de
ciudadanos, menos aún por quienes proceden de una cultura
indígena.
3.2.6. Barrera de la documentación

Más de dos millones de peruanos no tienen documentos de identidad


(DNI) y sin ellos no tienen acceso a ningún reclamo legal. El gobierno
de Fujimori, además, estableció la obligación de pagar por los
documentos de identidad y les otorgó una duración de apenas 6 años,
mientras anteriormente tenían carácter vitalicio. De esta manera se
calcula que otros dos millones de personas se han visto excluidos de
la condición de ciudadanos.
Corrupción y sociología legislativa
1.1. Corrupción

La palabra ha estallado en estos últimos meses en varias ocasiones. Se habla


de corrupción, y aun de corruptelas, como si otro fuera su significado. Según
como se defina, corrupción existe en todas partes, y lo que diferencia a unos
países de otros es el modo y la cuantía. Aquí, como en las cuestiones de honor,
todo depende de la sensibilidad social.

Un enfoque fructífero para conocer una sociedad es, sin duda, el estudio
pormenorizado de lo que se considera corrupción de los mecanismos que pone
en marcha. No vale la pena entrar en los factores (algunos obvios) por los que
se ha avanzado poco en lo que yo llamaría sociología de la corrupción. Algo se
sabe del tema en las regiones subdesarrolladas: cuanto más pobre y atrasado
es un país, mayor sería el índice de corrupción y más transparentes sus formas.

También hemos llegado a conocer datos muy asombrosos sobre lo que ocurre
en el bloque soviético, en los países de colectivismo burocrático. En cambio, en
las naciones industrializadas de occidente, nuestros conocimientos son tan
escasos como poco sistematizados. Algunos dirán que en comparación con el
tercer mundo y los regímenes burocráticos, la corrupción en las democracias
occidentales es prácticamente nula, y pienso que no les falta razón. Otros,
afilando más el bisturí, aluden a la interrelación profunda entre el aparato del
Estado y los grandes complejos industriales como el modo típico de corrupción
en el mundo occidental.

1.2. Factores que se asocian a la corrupción


1) Abuso de poder, que se expresa mediante el uso de oportunidades desde
posiciones públicas o privadas, para obtener beneficios grupales o
personales.
2) Carencia y debilidades de los procedimientos y mecanismos
institucionales, que garanticen la transparencia en el ejercicio de las
funciones.
3) Debilidad en los marcos legales que tipifican y sancionan la corrupción
administrativa pública.
4) Reforzamiento de las actitudes individualistas y el consumismo,
sustituyendo los valores éticos, como la solidaridad, honestidad y
responsabilidad.
5) La impunidad que se encuentran los actos de corrupción, sobre todo en
la administración pública. Como vemos, la corrupción se expresa de
múltiples maneras, siendo algunas de sus expresiones más visibles el
tráfico de influencia y la obtención de prebendas personales.
a. Tipos de corrupción

A) Corrupción política: Es la obtención de beneficios personales o grupales de


manera ilícita, por el poder o vínculos con éste mediante el ejercicio de la
actividad política o de representación.

B) Corrupción administrativa pública: Es el uso de la función pública para la


obtención de beneficios personales, familiares o grupales en detrimento del
patrimonio público.

C) Corrupción corporativa: Es el uso del soborno de parte de un sector


económico o empresa para obtener beneficios corporativos.

D) Corrupción privada: Es aquella que violenta las normas y valores para


obtener ventajas frente a otros.

1.4. Causas de la corrupción:

• La falta y/o violación de controles internos, que contribuyen con la creación de


beneficios personales o grupales; por ejemplo a pesar que existe una resolución
que prohíbe a los ciudadanos y ciudadanas ocupar más de un puesto
remunerado en el gobierno, éstos se las ingenian para acceder a los fondos
públicos por diferentes vías como son ayudas, contrataciones puntuales,
etcétera.

• Debilidad de los organismos de control financiero, siendo los principales


problemas la dependencia del Poder Ejecutivo, la falta de personal técnico
capacitado y experimentado y de mecanismos e instrumentos que le permitan
prevenir los fraudes o detectarlos.

• La debilidad de los marcos legales que previenen y sancionan la corrupción


administrativa en diferentes niveles. Aunque el Congreso Nacional ha sido
apoderado de más de diez iniciativas para promover la transparencia en la
gestión pública, las mismas no han sido tomadas en cuenta. Cabe resaltar
iniciativas como la ley de acceso a la información pública, creación de la fiscalía
anti corrupción; ley de Contrataciones de Obras y Servicios del Estado;
Independencia de la Contraloría General de la República; Modificación de la Ley
82-97 de Declaraciones de Bienes de funcionarios públicos; Ley de Presupuesto;
anteproyecto de ley anti-corrupción, modificación de la Ley de Servicio Civil y
Carrera Administrativa, entre otros.

• La ausencia de información y la falta de rendición de cuentas de los/as


funcionarios/as, así como la poca participación de la ciudadanía en el
seguimiento a las acciones gubernamentales.

• La degradación moral y la ausencia de ética en el ejercicio de las funciones


públicas, el interés fundamental para acceder a posiciones públicas se debe
principalmente al interés por engrosar el patrimonio personal.

• La impunidad prevaleciente ante los actos de corrupción denunciados, lo que


envía el mensaje de que la trasgresión de las normas no conlleva penalidad.

• La complicidad de diferentes sectores con la corrupción.

1.5. Áreas propensas a la corrupción

En la administración central las áreas indicadas como sensibles a los actos de


corrupción son:

 Construcción de obras públicas.


 Compras y suministros.
 Gestos diversos no contemplados o documentados adecuadamente.
 Apropiaciones fraudulentas del patrimonio físico del Estado.
 Más recientemente se han presentado denuncias y acusaciones de
corrupción en el proceso de capitalización/privatización de empresas
públicas.
 2.1. Legislación:
 Se conoce como legislación al conjunto de las leyes que posibilitan la
organización de una cierta materia o de un Estado. El término procede del
vocablo latino legislatio.
 La legislación, por lo tanto, es el cuerpo de las que permiten ordenar la
vida en un territorio. Se trata del ordenamiento jurídico que establece
cuáles son las acciones o conductas prohibidas y cuáles son aquellas que
se encuentran permitidas o que resultan obligatorias en determinadas
circunstancias.
 Las leyes son redactadas y aprobadas por las autoridades competentes.
La legislación, en este marco, se compone de esas normas que rigen en
una ciudad, una región o un país. Gracias a la legislación, es posible
resolver conflictos, proteger derechos y sancionar a quienes violan la ley.

Qué es Poder legislativo:

 El poder legislativo es uno de los tres poderes de un Estado. El poder


legislativo es representado por el presidente del congreso o por el
Parlamento y se encarga de la formulación de leyes y proyectos de ley
para la sociedad de un país.
 La forma en que el poder legislativo es compuesto dependerá de la
estructura política de los Estados. El poder legislativo generalmente
adopta dos formas: como congreso y como parlamento

2.3. Formas de poder legislativo

2.3.1. Congreso

El poder legislativo de los Estados que tienen un congreso es representado por


el presidente del congreso. El congreso, a su vez, puede adoptar dos tipos de
estructura: unicameral y bicameral.
Unicameral: está compuesta solo de la cámara baja donde los diputados son
elegidos democráticamente como, por ejemplo, el caso de: Costa Rica, Cuba,
Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Perú y Venezuela.

Bicameral: el congreso se compone de una cámara baja (diputados) y una


cámara alta (senadores). La cámara baja es la representación popular y la
cámara alta revisa nuevamente las leyes en el marco de acción relacionado con
el ámbito económico, político y social del Estado como, por ejemplo, el caso de:
Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia y México.

2.3.2. Parlamento

El parlamento son los representantes elegidos por el pueblo para expresar la


voluntad de éste. Elabora y aprueba normas y leyes de carácter general. El
parlamento está presente en aquellos Estados en que el poder ejecutivo es
dividido y diferenciado por un Jefe de Estado y un Jefe de Gobierno como, por
ejemplo: España e Inglaterra.
DERECHOS HUMANOS

1.1.¿Qué es Derecho?
El derecho es un conjunto de principios y normas, generalmente expresivos de
una concepción de justicia y orden, que regulan las relaciones humanas en toda
sociedad y cuya observancia puede ser impuesta de forma coactiva por parte
del Estado.
Su carácter y contenido está basado en las relaciones sociales en un
determinado lugar y tiempo. El concepto del derecho es estudiado por la filosofía
del derecho. A lo largo de la historia juristas, filósofos y teóricos del derecho han
propuesto definiciones alternativas y distintas teorías jurídicas sin que exista
consenso sobre su definición.
La expresión «derecho» se utiliza indistintamente para nombrar a la disciplina y
su objeto de estudio. Así, «derecho» hace referencia a la ciencia del derecho o
un determinado cuerpo de normas (por ejemplo, derecho civil, derecho
penal, derecho procesal, derecho constitucional, derecho
administrativo, derecho internacional, etc.).
El derecho objetivo es el conjunto de normas jurídicas (leyes, reglamentos, entre
otras) de carácter obligatorio, y que son creadas por el Estado para conservar el
orden social. Siempre teniendo en cuenta la validez, es decir, si se ha llevado a
cabo el procedimiento adecuado para su creación, independientemente de su
eficacia y de su ideal axiológico (si busca concretar un valor como la justicia,
la armonía, el bien común, etcétera).
El derecho subjetivo es la facultad que ha otorgado el ordenamiento jurídico a
un sujeto (por ejemplo, derecho a la nacionalidad, derecho a la salud, derecho a
demandar, derecho a manifestarse libre y pacíficamente, derecho a la libre
expresión, derecho al sindicalismo, etcétera.).
El derecho es un conjunto o sistema de normas jurídicas, de carácter general,
que se dictan para regir sobre toda la sociedad o sectores preestablecidos por
las necesidades de la regulación social, que se imponen de forma obligatoria a
los destinatarios y cuyo incumplimiento debe acarrear una sanción coactiva o la
respuesta del Estado a tales acciones.
1.2.¿Qué son los derechos humanos?

Los derechos humanos engloban derechos y obligaciones inherentes a todos los


seres humanos que nadie, ni el más poderoso de los Gobiernos, tiene autoridad
para negarnos. No hacen distinción de sexo, nacionalidad, lugar de residencia,
origen nacional o étnico, color, religión, lengua, edad, partido político o condición
social, cultural o económica. Son universales, indivisibles e interdependientes.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) es un documento


que marca un hito en la historia de los derechos humanos. Redactada por
representantes de todas las regiones del mundo de diferentes culturas y
tradiciones jurídicas, la Declaración fue proclamada por la Asamblea General de
las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948 en su Resolución 217
A (III) como un ideal común para todos los pueblos y naciones. Estableció, por
primera vez, derechos humanos fundamentales que deben protegerse
universalmente. Desde su aprobación en 1948, la DUDH se ha traducido a más
de 501 idiomas. Es el documento más traducido del mundo, y ha servido de
inspiración para las constituciones de muchos nuevos Estados independientes,
así como para numerosas nuevas democracias. Junto con el Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos y sus dos Protocolos Facultativos (sobre el
procedimiento de denuncia y sobre la pena de muerte); y con el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y su Protocolo
Facultativo, la Declaración Universal de los Derechos Humanos forman la
conocida como Carta Internacional de Derechos Humanos.

¿Quién protege los derechos humanos?

Los derechos humanos son garantías jurídicas universales que protegen a


individuos y grupos contra acciones que interfieran en sus libertades
fundamentales y en la dignidad humana. Los derechos humanos se caracterizan
fundamentalmente porque:
 están avalados por normas internacionales;
 gozan de protección jurídica;
 se centran en la dignidad del ser humano;
 son de obligado cumplimiento para los Estados y los agentes estatales;
 no pueden ignorarse ni abolirse;
 son interdependientes y están relacionados entre sí, y
 son universales.

Consejo de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos (UNCHR): Es la


organización internacional más importante para la protección de los Derechos
Humanos. Es el guardián de la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
y controla a los gobiernos para asegurarse que estos los respeten.

Los derechos humanos se protegen por medio de varias organizaciones


internacionales o leyes de carácter universal en general, cabe destacar que
cualquier individuo puede promover la protección de
estos derechos participando como activista o ayudando en alguna organización
no gubernamental.

UNICEF es una organización mundial sin fines de lucro, que opera en más de
190 países, con el objetivo de proteger los derechos humanos de todos los niños.
Esta organización es una agencia de las Naciones Unidas, creada en el año
1946, período posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Declaración universal de los derechos humanos

La Declaración Universal de los Derechos Humanos es un documento que marca


un hito en la historia de los derechos humanos. Elaborada por representantes de
todas las regiones del mundo con diferentes antecedentes jurídicos y culturales,
la Declaración fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas
en París, el 10 de diciembre de 1948 en su Resolución 217 A (III), como un ideal
común para todos los pueblos y naciones. La Declaración establece, por primera
vez, los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo
entero.
LA ASAMBLEA GENERAL proclama la presente DECLARACIÓN UNIVERSAL
DE DERECHOS HUMANOS como ideal común por el que todos los pueblos y
naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las
instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la
enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren,
por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento
y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados
Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.
Organización de las naciones unidas (ONU)

La Organización de las Naciones Unidas son un organismo internacional


diseñado para hacer cumplir las leyes internacionales, la seguridad, el
desarrollo económico, el progreso social, y los derechos humanos a lo
largo de todo el mundo

Funciones y poderes de la ONU

 Mantener la paz y la seguridad internacional en concordancia con los


principios y propuestas de las Naciones Unidas.

 Investigar cualquier situación o disputa que pudiera generar una


fricción internacional.

 Recomendar métodos de ajuste a aquellas disputas o términos de


asentamiento.

 Formular planes para el establecimiento de un sistema que regule el


armamento.
 Determinar la existencia de una amenaza o un acto de agresión, y
recomendar qué acción debe ser llevada a cabo.

 Llamar a los miembros de la ONU para aplicar sanciones económicas u


otras medidas que no involucren el uso de la fuerza con el objetivo de
prevenir o parar una agresión.

 Tomar acciones militares contra un agresor.

 Recomendar la admisión de nuevos miembros.

 Ejercer las funciones de administración de las Naciones Unidas en las


“áreas estratégicas”.

 Recomendar a la Asamblea General el nombramiento del Secretario


General y, junto con la Asamblea, elegir a los jueces de la Corte de
Justicia Internacional