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UNA MENTE SANA, POR UN

CORAZÓN SANO.
La asociación entre los factores de riesgo psicosociales y la cardiopatía isquémica se da
principalmente en pacientes menores de 55 años, población laboralmente activa y con una
importante carga social.

ESTILOS DE VIDA

Los estilos de vida no saludables pueden contribuir a la enfermedad coronaria de


manera directa, por medio de mecanismos fisiopatológicos (como son la activación del
sistema neuroendocrino y simpático), o de manera indirecta promoviendo estilos de
vida no saludables: tabaquismo, sedentarismo o dieta inadecuada.

ESTRÉS CRÓNICO

Se ha relacionado el estrés con la aparición o el empeoramiento de la insuficiencia cardíaca


crónica, aunque el mecanismo no está claro. Pudiera estar en relación con el aumento de la
frecuencia cardíaca y la presión arterial, resultando en isquemia miocárdica.

ESTRÉS AGUDO

Los efectos del estrés agudo sobre el corazón están relacionados con la muerte súbita, las
complicaciones en el miocardio y la inducción de arritmias ventriculares.

ESTRÉS LABORAL

El estrés laboral, que se puede definir como la percepción de bajo control sobre
el propio entorno, acompañado de una demanda laboral importante, ha sido un
predictor fiable y consistente de hipertensión y de at erosclerosis carotídea

AISLAMIENTO SOCIAL

La falta de amigos, familia o confidentes, así como la percepción de falta de soporte


social, se ha relacionado consistentemente con un riesgo aumentado de infarto agudo de
modos en los que estilos de vida y factores psicosociales pueden afectar al desarrollo
de enfermedad cardiovascular y cómo pueden ser modificados. Aspectos psicológicos en
las enfermedades cardiovasculares, miocardio (IAM) y muerte

DEPRESIÓN

Los síntomas depresivos y los desórdenes depresivos predicen la recurrencia de eventos


cardíacos y la mortalidad en pacientes cardíacos, se ha visto que estos síntomas depresivos
predicen la recurrencia de infarto de miocardio en una manera dosis-
dependiente.