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El Corazón Delator – Edgar Allan Poe

(Adaptación VGuillermo)

Personajes:

- Allan
- Marcial (El viejo)
- Policía 1
- Policía 2
- Demonios (2)

ACTO I

LUZ TENUE, INGRESA ALLAN ESCOLTADO POR LOS POLICÍAS QUIENES SE DISPONEN A
COLOCARLO EN LA SILLA ELÉCTRICA

- Policía 1.- (Mirando a Allan) Bien, este es tu castigo, y bien merecido lo tienes, eres ruin.
- Policía 2.- (Con el interruptor en la mano) ¿Por qué tan tranquilo, no te asusta saber
que vas a morir?
- Allan.- (Ríe a carcajadas, cada vez más fuerte)
- Policía 2.- Ya cállate, ¿no te asusta la muerte?
- Policía 1.- Este tipo está completamente loco, cállate infeliz.
- Allan.- (Con mirada delirante, deja de reír súbitamente, mira a los policías con odio) NO-
ESTOY-LOCO. (Sonríe nuevamente y grita) Les contaré mi historia.

SE APAGAN LAS LUCES Y EL PROYECTOR ILUMINA SOLAMENTE A ALLAN, LOS POLICÍAS SE


QUEDAN ESTÁTICOS (EL TIEMPO SE DETIENE) ALLAN SE DIRIGE A LA SILLA LENTAMENTE (PASA
ENTRE LOS POLICÍAS QUE ESTÁN INMÓVILES) SE SIENTA Y COMIENZA LA HISTORIA.

ACTO II
Escena I
ALLAN SENTADO, LAS LUCES ESTÁN APAGADAS Y SÓLO EL REFLECTOR ALUMBRA AL
ACTOR. LE NARRARÁ AL PÚBLICO, LO SUCEDIDO Y HARÁ PAUSAS EN LAS QUE SE
APAGARÁ EL REFLECTOR PRINCIPAL Y ENCENDERÁN LAS LUCES PARA DAR PASE A LAS
ESCENAS.

Allan: ¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero
por qué afirman ustedes que estoy loco? Mi enfermedad ha agudizado mis
sentidos, en vez de destruirlos. Y mi oído es el más agudo de todos. Escucho todo
lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno.
¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen..(Pausa) observen con cuánta
cordura, con cuánta tranquilidad ejecutaré mi plan.
SE APAGA EL PROYECTOR Y SE ENCIENDEN LAS LUCES, APARECEN EN ESCENA ALLAN Y
EL VIEJO EN LA MESA, TOMANDO CAFÉ

Marcial: Gracias por la cena amigo, no sé qué haría sin usted, ya estoy muy viejo y
cansado.
Allan: No hay nada qué agradecer ¿Se siente Ud. bien?
Marcial: Los años no pasan en vano hijo, además estoy algo enfermo.
Allan: (se queda mirando al viejo,)

VOZ EN OFF: Su ojo, su ojo, su maldito ojo

Viejo: ¿Le ocurre algo amigo?


Allan: No, no es nada, sólo me distraje un momento, pierda cuidado. Pero vamos, ya es
tarde le acompaño a su habitación, ya debe dormir.

SALEN DE ESCENA AMBOS, SE APAGAN LAS LUCES

Escena II:
ALLAN POE SENTADO, LAS LUCES ESTÁN APAGADAS Y SOLAMENTE EL REFLECTOR
ALUMBRA AL ACTOR. CONTINÚA SU RELATO. APARECEN LOS DEMONIOS DE ALLAN EN
LOS MOMENTOS DE IRA CONTORNEANDO DE UN LADO AL OTRO.

Allan: Quiero mucho al viejo. Jamás me ha hecho nada malo. Jamás me insultó. Su
dinero no me interesa. Pero hay algo en su ojo. ¡Sí, eso fue! Tiene un ojo
semejante al de un buitre... Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que
lo clava en mí se me congela la sangre. Y así fue desde que lo vi, y poco a poco,
muy gradualmente, me fui decidiendo a matar al viejo y librarme de aquel ojo
para siempre.
Ustedes me toman por loco. Pero los locos no saben nada. En cambio... ¡Si
pudieran verme! ¡Si pudieran ver con qué habilidad procedo! ¡Con qué cuidado...
con qué previsión! Jamás fui más amable con el viejo que esta última semana.
Todas las noches, justo a las doce, hago yo girar el picaporte de su puerta y la
abro para vigilar al viejo, ¡no, qué estoy diciendo, al viejo no, a su ojo!
SE APAGAN EL PROYECTOR Y SE ENCIENDEN LAS LUCES, SUENAN CAMPANADAS Y ALLAN
APARECE CON UNA LÁMPARA EN LA MANO Y OBSERVA AL VIEJO QUIEN DUERME
TRANQUILAMENTE SOBRE SU CAMA, ESTA ESCENA LLEVA UN SONIDO DE FONDO
ACORDE A LA SITUACIÓN. LOS DEMONIOS APARECEN EN ESCENA AZUZANDO A ALLAN
A MATAR AL VIEJO.

Allan: (En tono delirante) Ahí está durmiendo el viejo, debo abrir poco a poco la lámpara,
despacio, despacio. No debe darse cuenta que estoy aquí. Ah, tiene el maldito
ojo cerrado, y yo no odio al viejo, odio a su ojo…. Bueno otro día será. (Sale de
escena).

SE APAGAN LAS LUCES POR UNOS SEGUNDOS Y LUEGO ALLAN TOCA LA PUERTA E
INGRESA LLEVÁNDOLE EL DESAYUNO AL VIEJO, SU TONO DE VOZ ES CALMADO Y
AMIGABLE.

Allan: Buenos días señor, ¿Cómo pasó la noche?


Viejo: Bien, todo tranquilo.
Allan: Aquí le traigo el desayuno.
Viejo: Gracias, aunque a decir verdad… tuve una sensación extraña ayer. Sentí como si
me observaran.
Allan: Es extraño, seguro fue un mal sueño. Pierda cuidado, no hay nada de qué
preocuparse, vamos disfrute el desayuno que le he traído.

SE APAGAN LAS LUCES Y ENCIENDE EL REFLECTOR, ALLAN NUEVAMENTE CONTÁNDOLE


AL PÚBLICO LO SUCEDIDO.

Allan: Me llevaba una hora, ¡Una hora entera! Abrir su puerta e introducir la cabeza
para verlo tendido en su cama. ¿Eh? ¿Acaso un loco hubiera sido tan prudente
como yo? Y entonces, cuando tenía la cabeza completamente dentro del cuarto,
intentaba alumbrarle cautelosamente... ¡Oh, sí, tan cautelosamente! Sí,
cautelosamente para que un solo rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre. Y esto
lo hice durante siete largas noches... cada noche, a las doce... pero siempre
encontré el ojo cerrado, y por eso me era imposible cumplir mi obra, porque no
era el viejo quien me irritaba, sino su maldito ojo. Y por las mañanas, jaja por las
mañanas le hablaba tranquilamente como si nada hubiese pasado.
Pero tengo la sensación de que esta noche… esta noche será, hoy sí abrirá el
maldito ojo, hoy podré hacerlo, ya puedo sentirlo.

SE APAGA EL REFLECTOR, SE ENCIENDEN LAS LUCES, ALLAN INGRESA A LA HABITACIÓN


DEL VIEJO, Y HABLA EN SUSURRO (SONIDO DE FONDO, LAS CAMPANADAS Y LUEGO EL
SEGUNDERO DEL RELOJ QUE SEGUIRÁ DURANTE TODA LA ESCENA.

Allan: Ahí está, no tiene ni idea de mi plan (sonríe histéricamente) ni siquiera soñaba
con mis secretas intenciones o pensamientos! (Sonríe)
Marcial: (Se despierta asustado al escuchar la sonrisa de Allan, se sienta en la cama)
¿Quién está ahí?

COMIENZA A BAJO VOLUMEN LOS LATIDOS DEL CORAZÓN QUE IRÁN AUMENTANDO
PAULATINAMENTE.

Allan: (Susurrando) No debo mover un solo músculo, me quedaré quieto hasta que se
vuelva a acostar.
Marcial: ¿Quién anda ahí? No, no es más que el viento en la chimenea... o un grillo que
chirrió una sola vez. (Sigue sentado en la cama)
Allan: Ja! Intenta calmarse! muero de curiosidad, quiero ver si está ahí ese maldito ojo
(mueve la linterna en dirección al viejo, susurra furiosamente) ¡Está ahí! Está,
abierto de par en par... Ese ojo de buitre, ese maldito ojo!
Marcial: (temblando y gimiendo) oh no… ¿Quién anda ahí? (los latidos siguen
aumentando)
Allan: Debo callarlo, los vecinos podrían oír, Cállate! (Se lanza al viejo y lo ahoga con una
almohada los latidos disminuyen velocidad y volumen).

SE APAGAN LAS LUCES

Escena III:
ALLAN APARECE EN EL CENTRO DEL ESCENARIO, ALUMBRADO SÓLO POR EL
PROYECTOR, ARREGLA UNA ALFOMBRA QUE CUBRE EL PISO DONDE ESCONDIÓ EL
CADÁVER DEL VIEJO. CONTINÚA NARRANDO AL PÚBLICO.
Allan: Ya está, el viejo está bien muerto. No el viejo no, ¿qué estoy diciendo? Su ojo, su
ojo no volverá a molestarme (sonríe histéricamente). Si ustedes continúan
tomándome por loco dejarán de hacerlo cuando les describa las astutas
precauciones que adopté para esconder el cadáver. La noche avanzaba, mientras
yo cumplía mi trabajo con rapidez, pero en silencio. Ante todo descuarticé el
cadáver. Le corté la cabeza… los brazos… las piernas.
Levanté una parte del piso (señala el piso) y escondí los restos del viejo. Volví a
colocar los tablones con tanta habilidad que ningún ojo humano, ni siquiera el
suyo, hubiera podido advertir la menor diferencia. No había nada que lavar...
ninguna mancha... ningún rastro de sangre. Yo soy demasiado precavido para esto.
He pensado en todo ¡ja, ja!

SE ESCUCHAN CUATRO CAMPANADAS, LLAMAN A LA PUERTA. SE ENCIENDEN LAS


LUCES.

Allan: Llaman a la puerta ¿Quién puede ser a esta hora? Bueno, actuaré tranquilo, no
tengo nada que temer. (Abre la puerta) Buenas noches caballeros, pasen por favor.
Policía 2: Buenas noches, gracias.
Allan: No podía dejar afuera a dos oficiales de policía, los respeto mucho por su trabajo.
¿En qué puedo ayudarles?
Policía 1: Durante la noche, un vecino escuchó algunos gritos, lo que le hizo sospechar
la posibilidad de algún atentado. Nos lo comunicó, por eso hemos venido a
registrar el lugar. ¿Todo está bien por aquí?
Allan: Ah, gritos (sonríe nervioso), sí posiblemente el vecino se asustó, esos gritos fueron
míos, tuve una terrible pesadilla. Todo está bien, pierda cuidado.
Policía 2: Ah vaya, no fue nada de que preocuparse entonces. Y dígame ¿Vive sólo en
esta casa?
Allan: No, a decir verdad vivo con un anciano
Policía 1.- Un anciano ¿Cómo se llama?
Allan.- Marcial (Cada vez es más nervioso al responder).
Policía 2.- (Se pone a revisar la casa descuidadamente, sólo por cumplir su función) Y
¿qué relación tiene con el viejo, es su familiar? ¿Dónde está?
Allan.- No, él sólo me arrienda una habitación, pero viajó ayer por la noche. Pero qué
descortés soy! Permítame que les traiga unas sillas, se ven muy fatigados;
mientras, pueden revisar el lugar y verán que todo está en orden.
SALE A BUSCAR UNAS SILLAS, AL VOLVER LAS COLOCA JUSTO EN EL CENTRO, MIENTRAS
LOS POLICÍAS REVISAN LA CASA.

Allan: tomen asiento, ¿gustan una bebida?


Policías: Sólo un poco de agua.
Allan: (Algo nervioso, les sirve el agua) Siempre he admirado su trabajo. (Comienzan los
latidos)
Policía 1: ¿Y cuánto tiempo lleva viviendo con el anciano?
Allan: Sólo unas semanas (latidos más fuertes y él hablando cada vez más alto para callar
los latidos).
Policía 2: Disculpe, ¿Le importa que encienda un cigarrillo?
Allan: (Distraído por los latidos) Eh, ¿Cómo dice? No le oí. (Hablando cada vez más alto
para callar los latidos)
Policía 2: ¡Que si podemos fumar!
Allan: ¡Ah! sí, sí, ningún problema, voy a buscar un cenicero.

ALLAN SE VA A UN COSTADO DEL ESCENARIO, MIENTRAS LOS POLICÍAS CONVERSAN


TRIVIALIDADES ENTRE ELLOS, SE BURLAN DE LO EXTRAÑO QUE ES ALLAN, LOS LATIDOS
SIGUEN SONANDO Y LOS POLICÍAS PARECEN NO ESCUCHARLOS.

Allan: Oh demonios, ¿Por qué no se van? ¿Es posible que no lo escuchen? ¡Santo Dios!
¡No, no! ¡Claro que pueden escucharlo y sospechan de mí! ¡Lo saben... y se están
burlando de mi horror! No puedo soportar más tiempo sus sonrisas hipócritas! ¡No
puedo callar, debo gritarlo, sí.. otra vez... escuchen... más fuerte... más fuerte...
más fuerte... más fuerte!

VOZ EN OFF: El viejo, el corazón del viejo, jajaja el viejo y su maldito ojo

Policía 1.- Le ocurre algo, está muy pálido.


Policía 2.- (Sonriente) sí, jaja está muy pálido amigo, ¿qué le ocurre?

VOZ EN OFF.- (Con la voz de policías: sí escuchamos maldito, asesino, lo mataste, lo


mataste).
Allan: (Se acerca a los policías) ¡Basta ya de fingir, malvados! ¡Confieso que lo maté!
¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí! (señala el piso bajo el asiento de los policías)
¡Donde está latiendo su horrible corazón!

SE APAGAN LAS LUCES

ACTO III

APARECEN LOS POLICÍAS EN LA POSICIÓN DONDE SE HABÍAN QUEDADO EN EL ACTO I, PERO


AHORA MUESTRAN GRAN ASOMBRO, ALLAN EN LA SILLA ELÉCTRICA.

Policía 2.- Definitivamente mereces morir, eres la encarnación del mismísimo demonio.
(Manipula el interruptor).

SE APAGAN LAS LUCES, ALLAN GRITA Y LA SILLA ELECTRICA COMIENZA A FUNCIONAR (SONIDOS).

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