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Diego Orlando Moreno Martín

Actividad 3

UNAB. Facultad ciencias de la salud

La epidemiología ha sido el eslabón que permitió conectar la medicina del pasado con el futuro, si
bien esta afirmación podría sonar banal e incluso arriesgada, sería también irresponsable negar la
trascendencia de una ciencia que a pulso se ha ganado su puesto dentro del desarrollo social en
todo el mundo. El surgimiento de incertidumbres, retos y desafíos ha puesto en jaque a los sistemas
de salud en más de una oportunidad, por fortuna, con la aparición de cada problema, una solución
no tarda en emerger, y quizá una de las más importantes en el siglo XXI hace referencia a las
tecnologías de la información y la comunicación.

El universo digital puesto a nuestros pies, mejoras en el flujo de la información, aumento en la


cobertura y acceso a programas de salud y medicina especializada, capacitación de profesionales y
educación continuada, son solo algunos de los beneficios más ominosos que las tecnologías han
aportado en el sector salud. Esta transición tecnológica tal vez será mucho mas evidente en las
próximas décadas, el artículo “La reinvención de la epidemiología a la luz de las nuevas tecnologías”
fue publicado en el 2015, han pasado 4 años desde entonces, y si evaluamos la evolución y
comportamiento de la sistemas informáticos hasta hoy, podríamos notar como han dado el
siguiente paso para monitorizar individualmente y con mayor precisión grandes poblaciones. Un
ejemplo de esto es la aparición de los dispositivos que permiten monitorizar en tiempo real los
parámetros biométricos de una persona (relojes inteligentes), por medio de los cuales se obtienen
datos como frecuencia cardiaca, saturación de oxigeno e incluso localización geográfica, estos
parámetros pueden ser compartidos por medio de internet, la trascendencia que tendría esto sobre
los sistemas sanitarios representa una potenciación de posibilidades para modificar los estados de
salud-enfermedad, promover programas de prevención y prevención dirigidos a individuos con una
especificidad increíble, quizá en algunos años será posible monitorizar parámetros sanguíneos a
través de dichos dispositivos mejorando los procesos diagnósticos y de seguimiento convirtiéndose
en una utopía tecnológica en un sistema de salud cruel como el nuestro.

El desarrollo de grandes tecnologías por lo general va de la mano con el aumento de la brecha


socioeconómica, acceder a los sistemas tecnológicos no es sencillo para algunas poblaciones, quizás
menos si se habla de Colombia, esto puede generar retrasos importantes para el desarrollo de
nuestro sistema de salud aunado a la velocidad con la que cambian las tecnologías y la obsolescencia
programada, no parece que esto vaya a cambiar en nuestro país.

Es claro que en el artículo se nos muestra la evolución de la epidemiología a través del desarrollo de
tecnologías, y como de la mano de ésta la medicina y la sociedad han evolucionado, sin embargo,
considero que hay que ser cauto, internet ha sido la caja de Pandora de nuestra era, y es nuestro
deber asumir todos los retos que esta representa para no perder en el camino lo que nos hace mejor
que la tecnología, nuestra humanidad.