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Ensayo

El presenta ensayo trata acerca de cómo acompañar a un suicida, para abordar el tema primero
se realizará una conceptualización acerca de lo que es una conducta suicida; se continuará
señalando algunos aspectos importantes sobre lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer
en estos casos, desde el punto de vista del orientador. Además, se mencionarán algunas de
las herramientas que se utilizarás para que esta atención en crisis sea efectiva. Finalmente se
ejemplificará lo mencionado anteriormente con un caso y la atención correspondiente.

La conducta suicida consiste tanto en el suicidio consumado que se refiere a un acto


autolesivo intencionado con resultado de muerte; como en el intento de suicidio el cual
corresponde a un acto autolesivo con intención de provocar la muerte, pero que no tiene un
resultado mortal, este acto puede generar lesiones, pero no en todos los casos. “La conducta
suicida incluye el suicidio y el intento de suicidio. Las ideas de suicidio hacen referencia a la
existencia de pensamientos y planes de suicidio” (Clayton, 2016).

Al desempeñar el papel de orientador hacia una persona con ideaciones suicidas es


importante tener una escucha activa, utilizar un lenguaje preciso llamando las cosas por su
nombre y siendo claro, es importante que el sujeto pueda verbalizar su angustia de forma
certera ya que esto supone una descarga emocional. No se debe emitir un juicio moral sobre
la intención de suicidarse para que la persona no se sienta cuestionada; además, es importante
hacer que la persona se sienta comprendida, que sepa que no está sola y que muchas otras
personas han pasado por esto.

No se debe preguntar porque, sino para qué ya que con esto se consigue sacar al sujeto del
bucle justificativo de su elección. En ningún momento se dice al individuo lo que tiene que
hacer, sino que teniendo en cuenta el momento se van abriendo puertas hacia otras opciones
e ideas. Se debe sondear si la crisis suicida tiene un plan de muerte definido para de esta
manera poder realizar las intervenciones adecuadas para el caso específico que se presente.

También es necesario mostrarse con seguridad en todo momento para porque de esta manera
se logra proporcionar la estabilidad que la persona necesita debido a la crisis vital que se
encuentra atravesando. Asimismo, es relevante tener en cuenta la ambivalencia en que se
encuentra la persona, así como manifiesta ideaciones suicidas también es evidente un deseo
de vivir, hay que realizar las intervenciones alrededor de dicha ambivalencia.
Otro punto a tener en cuenta es que “cuando la ideación suicida ha pasado a una conducta
suicida en curso es necesario un corte más directivo y con instrucciones claras” (Echávarri,
2013). También es diferente la atención a personas que tengan alguna psicopatología. Pese a
estas diferencias se debe recalcar que el encuentro inicial es importante para todos los casos
sin ninguna excepción y que es necesaria la preparación en el orientador para poder realizar
una intervención adecuada, debido a que la buena voluntad es necesaria pero no suficiente
en estos casos.
Entre las herramientas necesarias para la atención en crisis se encuentran la realización del
contacto psicológico que consiste en este primer acercamiento en el que se aplica la escucha
activa, se busca visualizar la situación y establecer empatía con la persona para que la
intervención sea posible. Otro aspecto es analizar las dimensiones del problema, enfocado
hacia las áreas de pasado inmediato, presente y futuro inmediato. Es importante sondear las
posibles soluciones y asistir en la ejecución de pasos concretos hacia la realización de estas
y brindar un seguimiento para verificar el proceso.

A continuación, se redactará un caso de ideaciones suicidas y su intervención


correspondiente: Un hombre adulto de 33 años recientemente ha perdido a su mujer, esta ha
fallecido en un accidente de tránsito, él siente que no puede seguir con su vida y manifiesta
tener ideaciones suicidas, expresando que su plan es tomarse una sobredosis de pastillas.
Primero es importante tener en cuenta que el sujeto ha acudido a expresar su malestar, no ha
consumado un acto suicida, por lo cual se hace evidente que presenta una ambivalencia
respecto a dichas ideaciones. Se debe mantener una escucha activa permitiendo al sujeto
expresar su malestar y de esta manera disminuir la angustia que acarrea debido a la crisis
vital en la que se encuentra. Mientras se permite que el sujeto se exprese es importante no
realizar ningún tipo de juzgamiento e incluso marcar el suicidio como una opción para de
esta manera posibilitar el paso hacia otras opciones diferentes de la consumación del acto
suicida. Luego de esto se mencionaría al sujeto que no está solo, que lo acompañaremos
durante dicha crisis y que esto es algo que ya han atravesado otras personas, así se disminuirá
su angustia y podremos establecer un marco de empatía en el que se facilita nuestra ayuda.
Además, se le preguntaría el para qué de su ideación en lugar del porqué, para evitar que se
cierre en la justificación de su plan. Así se realizaría una intervención adecuada teniendo en
cuenta lo que se debe y lo que no se debe hacer.

Bibliografía

Clayton, P. (2016). Conducta Suicida. Manual MSD.


Echávarri, A. (2013). Cómo acompañar a un suicida. Avivir.