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Salmos 8

SALMO 8 : HIMNO A LA GLORIA DE DIOS Este Salmo es un modelo de lo que debe ser un himno
(cf. Sal. 103) de alabanza a Dios, pues glorifica a Dios, habla de quién es, de lo que ha hecho y
relaciona al ser humano con él (Kidner, p. 66). Algunos lo llaman una liturgia para la noche (nótese
que tenían vigilias de la noche, Sal. 134). El v. 3 indica que el salmista está contemplando los cielos
de noche, pues no menciona el sol pero habla de las estrellas. En cambio, el Salmo 19, que también
destaca la creación, pone énfasis en el sol. Sobre guitit (cf. también los Sal. 81 y 84) podría indicar
una melodía “del lagar” pero es más probable que se refiera a un instrumento de sonido alegre. 1. La
gloria de Dios, vv. 1, 2 Señor nuestro (es lit. “señores nuestros”; es un plural de majestad como
también es elohim H430). El mismo Dios que dirige nuestra vida es señor en toda la tierra y aun
sobre todo el universo. ¡Qué grande desafío es reconocerlo como señor y dueño de nuestra vida! El
salmista usa contrastes; del señorío sobre todo el universo vuelve a la alabanza de los niños. Dios
usa a los débiles para confundir a los enemigos que se creen poderosos. La alabanza (v. 2) lit. es
“fortaleza” o “poder”. La LXX tiene “alabanza” y así es citado en Mat 21:16 por Jesús. La paráfrasis de
la LXX capta la intención del pasaje. El poder de Dios contra los poderes malignos se manifiesta en la
alabanza y Dios usa la alabanza para derrotar aquellos poderes. Al enemigo y al vengativo (v. 2)
puede ser visto como una endíadis (el uso de dos palabras en conjunto para expresar un concepto):
así es “el enemigo vengativo”. ¿Qué es el hombre? Mat 8:4 1. Como criatura, es una obra maestral
del Creador (Gen 1:27). 2. Como pecador, es una víctima infeliz del mal (Eph 2:2). 3. Como creyente
salvado, es un trofeo de la gracia (Eph 2:8). 4. Como santo, es una reproducción de Cristo (Gal 2:20).
5. Como templo, es morada de Dios (1Co 3:16). 6. Como siervo de Dios, es una bendición en el
mundo (Joh 7:38). 7. Como premio de la gloria, es semejante a Cristo (1Jo 3:2). 2. ¿Qué es el
hombre?, vv. 3-8 El salmista, de noche, contempla la grandeza de la creación que muestra la
grandeza de Dios. Esto en su turno le hace pensar en otro contraste grande con la pequeñez del ser
humano. ¿Que es el hombre...? (v. 4). El uso de la palabra ’enosh H582 para hombre lleva la
connotación de debilidad. Asimismo hijo de hombre destaca su condición de criatura. ¡Qué maravilla
que un Dios tan grande se interese en cada uno de nosotros! Te acuerdes y visites son sinónimas,
como se ve en el Job 106:4 (cf. versículos casi iguales en Job 144:3 y Job 7:17). Se usa
generalmente para mostrar el amor y la protección de Dios. Poco menor que los ángeles (v. 5). La
palabra elohim H430 (Dios) aquí es traducida ángeles. Los comentaristas varían en tomarlo como
seres divinos (ángeles, cf. 1Sa 28:13; Hos 12:4; Jdg 13:21-22) o “menor que Dios”, siendo una
alusión a la imagen de Dios en Gen 1:26. De igual manera es claro que el salmista enfatiza el
contraste entre Dios y el hombre, y a la vez la dignidad del hombre. El salmista está pensando en
todo ser humano, pero el autor de Hebreos usa este pasaje en sentido más intenso y más profundo,
aplicándolo a Cristo (Heb 2:6-8). Le has hecho señorear (v. 6) enfatiza la dignidad que Dios ha dado
al hombre. Dios confía en el ser humano y le da responsabilidad. Es un eco de Gen 1:28. Debajo de
sus pies es una frase encontrada en varias inscripciones antiguas para mostrar el dominio sobre algo
o alguien. En relación con Dios el ser humano es pequeñito, pero en relación con la creación es
poderoso. La Biblia no enseña el autodesprecio sino el reconocimiento que el hombre es criatura de
Dios y sujeto a él. Todo cuanto pasa por los senderos… (eco de Gen 1:21) se refiere a los monstruos
marinos que en la mitología cananea eran semidioses y temibles. Pero, según la óptica bíblica Dios
es señor de todo y el hombre es su mayordomo; tiene autoridad sobre toda la creación y la
responsabilidad de cuidarla. He aquí el gran desafío ecológico. El Juez de justicia es nuestro Dios
(Gen 9:4) 3. La gloria de Dios, v. 9 El Salmo termina con la misma exaltación a Dios con que
empieza. Forma un marco literario y teológico para la alabanza y enseñanza del mismo.

SALMO 8 : HIMNO A LA GLORIA DE DIOS Este Salmo es un modelo de lo que debe ser un himno
(cf. Sal. 103) de alabanza a Dios, pues glorifica a Dios, habla de quién es, de lo que ha hecho y
relaciona al ser humano con él (Kidner, p. 66). Algunos lo llaman una liturgia para la noche (nótese
que tenían vigilias de la noche, Sal. 134). El v. 3 indica que el salmista está contemplando los cielos
de noche, pues no menciona el sol pero habla de las estrellas. En cambio, el Salmo 19, que también
destaca la creación, pone énfasis en el sol. Sobre guitit (cf. también los Sal. 81 y 84) podría indicar
una melodía “del lagar” pero es más probable que se refiera a un instrumento de sonido alegre. 1. La
gloria de Dios, vv. 1, 2 Señor nuestro (es lit. “señores nuestros”; es un plural de majestad como
también es elohim H430). El mismo Dios que dirige nuestra vida es señor en toda la tierra y aun
sobre todo el universo. ¡Qué grande desafío es reconocerlo como señor y dueño de nuestra vida! El
salmista usa contrastes; del señorío sobre todo el universo vuelve a la alabanza de los niños. Dios
usa a los débiles para confundir a los enemigos que se creen poderosos. La alabanza (v. 2) lit. es
“fortaleza” o “poder”. La LXX tiene “alabanza” y así es citado en Mat 21:16 por Jesús. La paráfrasis de
la LXX capta la intención del pasaje. El poder de Dios contra los poderes malignos se manifiesta en la
alabanza y Dios usa la alabanza para derrotar aquellos poderes. Al enemigo y al vengativo (v. 2)
puede ser visto como una endíadis (el uso de dos palabras en conjunto para expresar un concepto):
así es “el enemigo vengativo”. ¿Qué es el hombre? Mat 8:4 1. Como criatura, es una obra maestral
del Creador (Gen 1:27). 2. Como pecador, es una víctima infeliz del mal (Eph 2:2). 3. Como creyente
salvado, es un trofeo de la gracia (Eph 2:8). 4. Como santo, es una reproducción de Cristo (Gal 2:20).
5. Como templo, es morada de Dios (1Co 3:16). 6. Como siervo de Dios, es una bendición en el
mundo (Joh 7:38). 7. Como premio de la gloria, es semejante a Cristo (1Jo 3:2). 2. ¿Qué es el
hombre?, vv. 3-8 El salmista, de noche, contempla la grandeza de la creación que muestra la
grandeza de Dios. Esto en su turno le hace pensar en otro contraste grande con la pequeñez del ser
humano. ¿Que es el hombre...? (v. 4). El uso de la palabra ’enosh H582 para hombre lleva la
connotación de debilidad. Asimismo hijo de hombre destaca su condición de criatura. ¡Qué maravilla
que un Dios tan grande se interese en cada uno de nosotros! Te acuerdes y visites son sinónimas,
como se ve en el Job 106:4 (cf. versículos casi iguales en Job 144:3 y Job 7:17). Se usa
generalmente para mostrar el amor y la protección de Dios. Poco menor que los ángeles (v. 5). La
palabra elohim H430 (Dios) aquí es traducida ángeles. Los comentaristas varían en tomarlo como
seres divinos (ángeles, cf. 1Sa 28:13; Hos 12:4; Jdg 13:21-22) o “menor que Dios”, siendo una
alusión a la imagen de Dios en Gen 1:26. De igual manera es claro que el salmista enfatiza el
contraste entre Dios y el hombre, y a la vez la dignidad del hombre. El salmista está pensando en
todo ser humano, pero el autor de Hebreos usa este pasaje en sentido más intenso y más profundo,
aplicándolo a Cristo (Heb 2:6-8). Le has hecho señorear (v. 6) enfatiza la dignidad que Dios ha dado
al hombre. Dios confía en el ser humano y le da responsabilidad. Es un eco de Gen 1:28. Debajo de
sus pies es una frase encontrada en varias inscripciones antiguas para mostrar el dominio sobre algo
o alguien. En relación con Dios el ser humano es pequeñito, pero en relación con la creación es
poderoso. La Biblia no enseña el autodesprecio sino el reconocimiento que el hombre es criatura de
Dios y sujeto a él. Todo cuanto pasa por los senderos… (eco de Gen 1:21) se refiere a los monstruos
marinos que en la mitología cananea eran semidioses y temibles. Pero, según la óptica bíblica Dios
es señor de todo y el hombre es su mayordomo; tiene autoridad sobre toda la creación y la
responsabilidad de cuidarla. He aquí el gran desafío ecológico. El Juez de justicia es nuestro Dios
(Gen 9:4) 3. La gloria de Dios, v. 9 El Salmo termina con la misma exaltación a Dios con que
empieza. Forma un marco literario y teológico para la alabanza y enseñanza del mismo