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DEPARTAMENTO DE CIENCIAS DE LA ENERGÍA Y MECÁNICA

CARRERA DE INGENIERÍA MECATRÓNICA

TECNOLOGÍA DE LOS MATERIALES


ING. GABRIEL EDUARDO OROZCO TORRES
NRC: 1424

Cuenca Torres Mishell Katherine


Meneses García Edgar Wilfrido
Parra García Joel Alejandro
Santillán Figueroa Jerinthon David

Sangolquí, 16 de Mayo del 2017


¿Qué es el acero?

Fundamentalmente todos los aceros son principalmente, o más apropiadamente,


aleaciones de hierro y carbono. Los aceros llamados al simple carbono son aquellos que
generalmente tienen aparte del carbono cantidades o porcentajes pequeños de Mn, Si, S, P. Un
ejemplo es el acero 1045 que tiene un 0.45% de carbono, 0.75% de manganeso, 0.40% de fósforo,
0.50% de azufre, y 0.22% de silicio.

Los aceros aleados son aquellos que contienen cantidades o porcentajes específicos de
otros elementos en una composición química los elementos más comúnmente aleados con estos
aceros son el níquel, cromo, molibdeno, vanadio y tungsteno. El Mn se encuentra también en esta
categoría si se especifica dentro de un porcentaje mayor al 1%.

Diagrama Fe-C.
Fases en el sistema Fe-Fe3C. En la figura 4.1 se representa el diagrama de fases del sistema
binario Fe- Fe3C para contenidos altos de hierro. El hierro sufre cambios estructurales con la
temperatura antes de fundir. A temperatura ambiente la forma estable es la ferrita o Fe-α
(estructura CCI). A 912 °C la ferrita sufre una transformación polimórfica a austenita o Fe-γ (CCC).
La austenita se transforma a otra fase CCI a 1394 °C que se conoce como ferrita-δ, la cual funde
a1538 °C. Todos estos cambios se pueden observar en el eje vertical del diagrama de fases para el
hierro puro. El otro eje de la figura 4.1 sólo llega al 6.70 % en peso de C, concentración que coincide
con el 100 % molar del compuesto intermedio Fe3C conocido como carburo de hierro o cementita.
La parte entre el 6.70 % de C y el 100 % de C (grafito puro) no es importante desde el punto de vista
tecnológico y no se va a estudiar.

El carbono en un soluto intersticial en el hierro y forma disoluciones sólidas con la ferrita (α


y δ) y con la austenita (γ). La ferrita tiene una estructura CCI y en los intersticios se puede situar
muy poco carbono, el máximo es un 0.022 % a 727 °C. Aunque en proporción muy baja, el carbono
afecta mucho a las propiedades mecánicas de la ferrita. Esta fase es relativamente blanda,
ferromagnética por debajo de 768 °C, y de densidad 7.88 g/cc. La austenita (Fe-γ) de estructura CCC
tiene una solubilidad máxima de carbono del 2.11 % a 1148 °C. Solubilidad aproximadamente 100
veces superior a la de la ferrita. Las transformaciones de fase de la austenita son muy importante
en los tratamientos térmicos de los aceros como se verá más adelante. La ferrita-δ solo se diferencia
de la α en el tramo de temperatura donde existe. Al ser sólo estable a altas temperaturas no tiene
interés técnico.
Microestructuras en aleaciones Fe-C. La microestructura que se desarrolla depende tanto
del contenido en carbono como del tratamiento térmico. Si el enfriamiento es muy lento se dan
condiciones de equilibrio pero si los enfriamientos son muy rápidos se producen procesos que
cambian la microestructura y por tanto las propiedades mecánicas.

Ilustración 1-Diagrama Fe-C

Clasificación del acero

Ilustración 2-Clasificación de los aceros


Los aceros son aleaciones hierro-carbono con concentraciones apreciables de otros
elementos aleantes. Existen miles de aceros de diferentes composiciones y/o tratamientos
térmicos. Los aceros se clasifican según su contenido en carbono en: bajo, medio y alto contenido
en carbono. Los aceros al carbono solo contienen concentraciones residuales de impurezas
mientras que los aceros aleados contienen elementos que se añaden intencionadamente en
concentraciones específicas. Los aceros y aleaciones en general se pueden designar de acuerdo a
las instrucciones dadas por AISI “American Iron and Steel Institute” ASTM “American Society for
Ciencia de Materiales, 4º curso, 2004/2005 Testing and Materials” y SAE “Society of Automotive
Engineers”. La designación AISI/SAE consta de cuatro cifras. Las dos primeras indican el contenido
en aleantes y las dos segundas en carbono. Las dos primeras para aceros al carbono son 1 y 0
mientras que en aceros aleados puede ser por ejemplo 13, 41 o 43. Las cifras tercera y cuarta
indican el contenido en carbono multiplicado por cien. Por ejemplo, el acero código AISI/SAE 1010
es un acero al carbono (sin elementos aleantes adicionales) y un 0.1 % de C.

Baja Aleación
Aceros bajos en carbono. Constituye la mayor parte de todo el acero fabricado. Contienen
menos del 0.25 % en peso de C, no responde al tratamiento térmico para dar martensita ni se
pueden endurecer por acritud. La microestructura consiste en ferrita y perlita. Por tanto, son
relativamente blandos y poco resistentes pero con extraordinaria ductilidad y tenacidad. Son de
fácil mecanizado, soldables y baratos. Se utilizan para fabricar vigas, carrocerías de automóviles, y
láminas para tuberías edificios y puentes. Otro grupo de aceros de bajo contenido en carbono son
los de alta resistencia y baja aleación. Contienen concentraciones variables de Cu, V, Ni y Mo
totalizando ≈ 10 % en peso. Poseen mucha más resistencia mecánica, que puede aumentar por
tratamiento térmico y mantienen las propiedades de fácil mecanizado. Se emplean en
componentes donde la resistencia mecánica es crítica: puentes, torres, columnas de soportes de
edificios altos, bastidores de camiones y vagones de tren.

Aceros medios en carbono. Contienen entre el 0.25 y 0.60 % en peso de C. Estos aceros
pueden ser tratados térmicamente mediante austenización, temple y revenido para mejorar las
propiedades mecánicas. La microestructura generalmente es martensita revenida. Las adiciones de
Cr, Ni y Mo facilitan el tratamiento térmico que en su ausencia es difícil y útil solo para secciones
de pieza relativamente delgadas. Son más resistentes que los aceros bajos en carbono pero menos
dúctiles y maleables. Se suelen utilizar para fabricar cinceles, martillos, cigüeñales, pernos, etc.

Aceros altos en carbono. Generalmente contienen entre el 0.60 y 1.4 % en peso de C. Son
más duros y resistentes (y menos dúctiles) que los otros aceros al carbono. Casi siempre se utilizan
con tratamientos de templado y revenido que lo hacen muy resistentes al desgaste y capaces de
adquirir la forma de herramienta de corte. Generalmente contienen Cr, V, W y Mo, los cuales dan
carburos muy duros como Cr23C6, V4C3 y WC. Se utilizan como herramientas de corte, matrices
para hechurar materiales, herramientas de herrería y carpintería. Por ejemplo, cuchillos, navajas,
hojas de sierra, brocas para cemento, corta tubos, troqueles, herramientas de torno, muelles e hilos
e alta resistencia.

Alta aleación
Aceros inoxidables: Los aceros inoxidables resisten la corrosión (herrumbre) en muchos
ambientes, especialmente en la atmósfera. El cromo es el principal elemento de aleación, en una
concentración mínima del 12 %. La denominación de “inoxidables” hace referencia a su
comportamiento en medio acuoso. En ese medio el hierro puro tiende a pasar a la forma iónica. En
cambio, para contenidos en Cr superiores al 12 %, el Fe se reviste de un film de óxido con alto
contenido en Cr, de espesor inferior a 10 nm y, por tanto, invisible, que lo pasiva: modifica la
posición del Fe en la serie electromotriz y su comportamiento pasa a ser catódico. Para producir el
óxido protector, el acero inoxidable ha de estar expuesto a agentes oxidantes.

Ilustración 3-Clasificación de los aceros

La resistencias la corrosión mejora con adiciones de níquel y molibdeno. Las adiciones de


los elementos de aleación en concentraciones significativas producen dramáticas alteraciones en
el diagrama de fases hierro-carburo de hierro. Los aceros inoxidables se clasifican en función de la
microestructura constituyente: martensítica, ferrítica o austenítica.

Por otro lado, la invisible película protectora resulta también resistente a los ácidos
oxidantes y a numerosas soluciones salinas. Si resultara dañada la película pasiva vuelve a
reconstruirse con tal de que el ambiente sea suficientemente oxidante y el oxígeno pueda entrar
en contacto con la aleación. La película, en cambio, no resiste frente a ácidos reductores.

ACEROS INOXIDABLE FERRÍTICOS


Los aceros inoxidables ferríticos son esencialmente aleaciones binarias hierro-cromo que
contienen alrededor de un 12 a un 30 % de cromo. Se llaman ferríticos porque su estructura
permanece en su mayor parte ferrítica (BCC, hierro tipo  ) en condiciones normales de tratamiento
térmico. Como el cromo tiene la misma estructura cristalina BCC que la ferrita  , puede extender
la región de fase  , y suprimir la región de fase . Como resultado, se forma un “lazo ” en el
diagrama de fases hierrocromo y lo divide en regiones FCC y BCC. Los aceros inoxidables ferríticos
, puesto que contienen más del 12 % de cromo, no pasan de la transformación FCC a BCC y se
enfrían desde altas temperaturas como soluciones sólidas de cromo en hierro-.

ACEROS INOXIDABLES MARTENSITICOS

Los aceros inoxidables martensíticos son esencialmente aleaciones de hierro-cromo que


contienen del 12 % al 17 % de cromo con suficiente carbono (0.15 al 1%), que amplía el bucle , de
tal modo, que es posible obtener una estructura martensítica, por temple desde la región de fase
austenítica. Estas aleaciones se llaman martensíticas, pues son capaces de desarrollar una
estructura martensítica después de un tratamiento térmico de austenización y temple. Puesto que
la composición de los aceros inoxidables martensíticos, se ajusta para optimizar resistencia y
dureza, la resistencia a la corrosión de estos aceros es relativamente pobre, comparada con los
austeníticos y ferríticos. Poseen alta resistencia. Resultan excelentes en aplicaciones tales como
cuberterías o muelles.

ACEROS INOXIDABLES AUSTENÍTICOS

Los aceros inoxidables austeníticos son esencialmente aleaciones ternarias de hierro-


cromo-níquel; contienen entre un 16 % y un 25% de cromo y desde un 7% a un 20% de níquel. Se
añade Mo (2 %) para evitar la corrosión por picaduras en caliente Estas aleaciones se denominan
austeníticas, porque su estructura recuerda a la austenita (FCC, hierro tipo  ) a todas las
temperaturas normales de tratamiento térmico. Esta estructura se puede presentar a temperatura
ambiente siempre que sea estabilizada por un elemento de aleación apropiado, como el níquel. La
presencia de níquel que poseen una estructura cristalina FCC, permite retener la estructura FCC a
temperatura ambiente. La elevada conformabilidad de los aceros austeníticos es debida a su
estructura FCC. Los aceros inoxidables austeníticos no endurecen por acritud, ya que no son
susceptibles al temple. Los aceros inoxidables austeníticos tienen normalmente mejor resistencia a
la corrosión que los ferríticos y martensíticos, porque los carburos pueden retenerse en solución
sólida por enfriamiento rápido desde altas temperaturas. Sin embargo, si estos aceros, austeníticos,
han de ser soldados, o enfriados lentamente desde altas temperaturas, a través del rango 870 a
600 º C, pueden ser susceptibles de corrosión intergranular porque los carburos de cromo
precipitan en los bordes de grano. Esta dificultad, puede evitarse en cierto grado o bien
descendiendo el máximo contenido de carbono hasta aproximadamente el 0.03 % de carbono, o
bien, añadiendo un elemento aleante, tal como el niobio, para que se combine con el carbono
existente.

Aceros de herramientas

Los aceros de herramientas presentan resistencia y dureza máximas, y se emplean para


cortar, mecanizar o dar forma a otro material. Algunos de los tipos principales de aceros de
herramientas se resumen en la Tabla 11.4. Al final de la tabla se incluye un acero al carbono (W1),
adecuado en operaciones de conformado no demasiado exigentes. Hoy día resulta común la adición
de gran cantidad de aleantes a este tipo de materiales, y las propiedades deseadas determinan la
composición. Se requiere límite elástico elevado, por lo que la estructura óptima es la de bonificado
con revenidos bajos y alto contenido en carbono. Para mejorar la tenacidad se añade silicio. Para
tener resistencia en caliente se añaden W, Mo, Cr y V. Si se busca indeformabilidad durante el
tratamiento térmico, se añaden grandes proporciones de Cr y Mn.

Estos aceros se emplean para fabricar herramientas y cabezales de corte y modelado de


máquinas. Contiene wolframio, molibdeno y otros elementos de aleación que le proporcionan una
alta resistencia, dureza y durabilidad.

Bibliografía

[1] Leyensetter, A. (1987). Tecnología de los oficios metalúrgicos. Reverte.


[2] Enríquez, J., Tremps, E., Elío, S., & Fernández, D. (2009). Acero (Monografía).
E.T.S.I. Minas (UPM) [antigua denominación], Madrid.
[3] Universidad de Oviedo. Aceros – Solidificación del hierro. Recuperado de
http://www6.uniovi.es/usr/fblanco/Tema4.Clasificación de los aceros.Solidificacion.pdf