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Presentación :-

Jesús nos dijo que el grano del trigo tiene que morir bajo tierra para poder convertirse en
espiga; también nos dijo que todo árbol que dé buena cosecha hay que podarlo para que
mejore sus frutos.

Lo puso como ejemplo de cómo iba a ser su vida y cómo debe ser la nuestra: renunciar a
nosotros mismos para que florezca una nueva vida.

En esta Eucaristía vamos a recordar a nuestro hermano .......... teniendo presente la


Muerte y la Resurrección de Jesús

Vamos a entender lo que esto significa para nosotros y comprender que todos tenemos
que superar esta prueba: la más difícil pero también la más segura, la que nos trae la
esperanza en una vida futura.

Para los que creemos en Jesús, la muerte sólo tiene sentido si la miramos a la luz de la
mañana de Resurrección, cuando empiecen a florecer las semillas que hemos depositado
en la tierra y a retoñar las ramas del árbol caído.

* Saludo del Sacerdote :-

El Señor que nos ha dado la tierra, la semilla y el pan de cada día, esté con todos nosotros

Em B7
BAUTIZAME SEÑOR CON TU ESPÍRITU
Em
BAUTIZAME SEÑOR CON TU ESPIRITU
Em B7
BAUTIZAME SEÑOR CON TU ESPIRITU
Em E7
BAUTIZAME, BAUTIZAME SEÑOR
Am Em
//Y DEJAME SENTIR, EL FUEGO DE TU AMOR
B7 Em E7
AQUÍ EN MI CORAZÓN SEÑOR //(2)

SANAME SEÑOR...
RENUÉVAME SEÑOR...
LLENAME SEÑOR...