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Análisis libro de Lengua Castellana

y Literatura de Primaria

El libro que se ha escogido para analizar en esta ocasión pertenece a la etapa de


Primaria, concretamente al sexto curso. Este, consta una serie de bloques que son:
competencia lectora, vocabulario, gramática, ortografía, textos, saber hacer y literatura.
Bajo nuestro punto de vista, las columnas centrales son “Textos”, “Saber hacer” y
“Comprensión lectora” puesto que son las que reflejan aquello que realmente necesita
instrucción en esta etapa (géneros orales y escritos, la lectura y la escritura y los
registros a la hora de elaborar los distintos tipos de textos)
Sin embargo, para poder llegar a desarrollar estos bloques, se necesitan unos
conocimientos previos que bien pueden ser adquiridos por el propio niño de forma
inconsciente y gradual o aprendidos a través de la educación.
Ahora bien, ¿Cuáles son esos contenidos que sí necesitan de un aprendizaje para poder
llevar a cabo los bloques centrales anteriormente nombrados?
Estos contenidos se encuentran dentro de las columnas de vocabulario, gramática y
ortografía que a continuación analizaremos detalladamente.
La primera de estas se trata del bloque de “Ortografía”, ya que los niños aprenden a
hablar, pero no a escribir. Por ejemplo, pueden escuchar la palabra “vaca”, saber decirla,
pero dudar a la hora de escribirla de forma correcta, es decir, con v en vez de con b.
Esto es importante, ya que a la hora de desarrollar las columnas de “textos” y “saber
hacer”, es necesario que tengan en cuenta las reglas ortográficas para que cuando
escriban lo hagan propiedad. Aunque es cierto que se trata del último curso de primaria,
debe insistirse en que los niños y las niñas a la hora de escribir lo hagan de forma
adecuada.
En segundo lugar, se encuentra el bloque de “Vocabulario” con una serie de apartados.
Estos apartados pueden ser como ya hemos dicho anteriormente, adquiridos por el niño
o aprendidos mediante la educación. Entre los apartados adquiridos de forma
inconsciente por el niño encontramos los siguientes:
Formación de sustantivos.
Formación de adjetivos.
Formación de verbos.
Palabras onomatopéyicas.
Las palabras coloquiales.
Todas estas categorías gramaticales el niño las incorpora en su vocabulario de forma
inconsciente gracias al contacto con los estímulos lingüísticos de su entorno. Bien es
cierto que el niño pasa por distintas etapas donde la formación de verbos puede ser
errónea, por ejemplo: “yo cabo” en lugar de “yo quepo”, sin embargo, como ya hemos

Trabajo realizado por María Laredo Martín y Andrea Lozano Gómez de Tejada.
dicho, se trata de una etapa que el niño irá superando a medida que pase el tiempo, sin
necesidad de instrucción.
Sin embargo, el resto de los apartados de este bloque, sí que necesitan de la ayuda de
otra persona, en este caso del profesor. Estos apartados son:
Prefijos, sufijos y todas sus acepciones.
Las siglas y las abreviaturas.
Palabras tabú y eufemismos.
Arcaísmos, extranjerismos y neologismos.
En cuanto al primero de estos apartados, se trata de incorporar vocabulario nuevo en el
niño. Es decir, los niños saben que significa la palabra “colocado” y su antónimo
“descolocado”, sin embargo, lo que desconocen es que añadiendo el prefijo “des” en
este caso, se forma un antónimo. De esta forma, conociendo esta regla gramatical les
permite aplicarla en otras palabras para poder crear nuevas. En relación con el segundo
apartado, los niños desconocen que existen abreviaturas para denominar palabras,
organizaciones, etc., como, por ejemplo, P.D (postdata) que sirve a la hora de escribir
una carta. Con respecto al tercer apartado, en el momento de escribir un texto más
formal o interactuar con personas, hay ciertas palabras que se deben evitar decir puesto
que pueden ser malsonantes u ofensivas, como, por ejemplo, borracho (tabú) que se
sustituye por ebrio (eufemismo). Por último, hay ciertas palabras que se encuentran en
nuestro vocabulario que no pertenecen al idioma que hablamos, como por ejemplo
parking que se trata de una palabra de origen anglosajona y que deben saberlo ya que
supone el conocimiento de su propia lengua.
El siguiente bloque que encontramos es el de “Gramática”, que como sucede como en
el anterior, hay apartados que el niño ya tiene adquiridos y otros que debe aprender.
Los apartados adquiridos anteriormente por el niño son todos los que se pueden
observar en el libro, exceptuando el último apartado, “El español. Las lenguas de
España”.
Este forma parte aquello que se debe explicar en las aulas de primaria puesto que se
trata de la historia de la propia lengua. Sin embargo, el resto ya es algo que el niño
gracias a la facultad del lenguaje es capaz de saber. Es decir, el niño forma oraciones
como “Mamá, quiero ir al parque a jugar” o “¡Qué bonito!”, sin necesidad de pensar
donde se coloca el verbo o que esta última expresión es una interjección.
Ahora bien, visto todo esto y como hemos explicado en los párrafos anteriores, lo que
vemos más importante en esta asignatura y lo que no se enseña de forma instructiva se
trata de los distintos apartados de los bloques mencionados. Los niños aprenden a
hablar correctamente, pero no a escribir con propiedad. Es cierto, como ya hemos
remarcado, que nos encontramos en el último curso de primaria, sin embargo, no está
mal revisar y recalcar aquellas normas ortográficas y gramaticales a la hora de escribir.

Trabajo realizado por María Laredo Martín y Andrea Lozano Gómez de Tejada.