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Estudiante: Fabián Quijano Aragón

Programa: Licenciatura en Filosofía


Asignatura de Procesos de aprendizaje

ACERCAMIENTO AL CONCEPTO DE PROCESOS DE APRENDIZAJE


El hombre llega novato a cada edad de la vida;
cada edad tiene su aprendizaje.
Nicolás Chamfort

Los procesos de aprendizaje, que se dan en el desarrollo del ser humano, desde que está en el vientre de
la madre hasta la vejez, tienen su nacimiento a partir de los procesos de pensamiento que se desarrollan
en las diferentes etapas de cada ser humano. Si bien, ya es conocido que los procesos de aprendizaje del
niño tienen diferentes etapas, dependiendo de su edad y experiencias que haya tenido, sobre todo durante
los primeros años, existen diferentes orillas que privilegian, ya sea el desarrollo emocional del niño, el
desarrollo biológico, el desarrollo sociocultural que dan cuenta de las múltiples capacidades que posee el
ser humano para aprender y con esto propiciar procesos de aprendizaje solidos que le permitan subsistir
en su corta o larga vida.

En el desarrollo de los procesos de aprendizaje, el necesario hablar sobre la importancia del cerebro, pues
allí radican las acciones y retroacciones que el ser humano hace en su cotidianidad y que le permiten
reconocer, analizar, interpretar, innovar, crear, etc en el mundo en el que está inmerso. Y es a través de
las conexiones que se forman con la experiencia y etapas de desarrollo del niño que el ser humano está
siendo en el mundo, recorre los aprendizajes desde lo simple (aunque en su momento nada es simple)
caminar, hablar, entre muchisisimos otros, hasta otros más complejos como convivir, respetar, amar,
aprender y desaprender. Si bien la neurociencia ha avanzado a pasos agigantados, es de saber también
que las decisiones que toma el cerebro son producto de las emociones que se han ido acumulando con los
años. (Kahneman, 2012).

Aunque algunos psicólogos se han atrevido a entrelazar el cerebro con la educación es bien sabido que
esto solo han sido hipótesis, intuiciones por comprobar, pues, aunque el cerebro es el órgano en el que
radican los impulsos nerviosos que hacen que el ser humano actúe de una manera u otra, todavía es muy
poco lo que se sabe de la relación del cerebro y cómo aprendemos, o qué disposiciones tenemos si
tenemos más desarrollado una parte del cerebro más que otra. Lo que sí sabemos es que el cerebro no
funciona solo y que el aprendizaje no solo radica allí, sino que hace parte de una relación compleja entre
cada parte del cuerpo que se estimula y genera un nuevo aprendizaje para cada ser humano.
Me atrevería a decir que con respecto a los procesos de aprendizaje, pues digamos que no soy yo el que
está hablando en esta definición, creería que este concepto ha sido uno de los más trabajados por la
pedagogía, entonces digamos que desde Ausubel, el aprendizaje podría comprenderse como una
apropiación o una correlación más bien de saberes, conocimientos y experiencias que provienen de un
ambiente educativo, intensionadamente educativo o no intensionadamente educativo, el aprendizaje desde
la teoría de lo significativo es una correlación entre saberes previos, experiencias y conocimientos
construidos por agentes externos. Ahora, es muy interesante la noción de aprendizaje desde el
neurodesarrollo, que ya nos invita a pensar el aprendizaje como una alteración o como una mutación de
las conexiones cerebrales, que puede ser producida tanto por la experiencia como por la vivencia personal,
asociaciones de vivencias propias de la escuela. Esta concepción muy escolar de que el aprendizaje es
una apropiación por parte de los educandos de un contenido o de un procedimiento o un determinado
esquema, realmente es muy objetable, porque estos aprendizaje casi nunca están relacionados con lo que
la escuela propone, dependen siempre los aprendizajes no solo de la escuela o lo que los agentes
educativos están proponiendo, sino de la vivencia, disposición y experiencia de los individuos que están
formando parte de ese procesos de aprendizaje como aprendices.

Desde el neurodesarrollo actualmente es muy importante, dejar de ver lo biológico como un condicionante
o como limitación, esa concepción es heredada del platonismo que cree que lo corporal es algo que no
deja fluir lo espiritual o lo ideal, entonces, realmente, el hecho de que haya una serie de características de
transformación biológica que incida en nuestros procesos de aprendizajes, lejos de poderse ver como un
condicionante o un limitante, pues es una maravilla y desde esa perspectiva el aprendizaje es un proceso
netamente biológico en la medida en que es cuerpo, yo diría que más que biológico es corporal, en la
medida que somos cuerpo, de que en ese cuerpo es que tiene lugar el aprendizaje, entonces se aprende
con lo sensomotor, a través de las posibilidades de conexión neuronal, se aprende en relación con las
posibilidades de transmisión de la información que hay entre el cortex y otras partes del cerebro que son
un poco más instintivas. Entonces lo que nosotros llamamos aprendizaje tiene muchísimas variables que
son de orden corporal, sin embargo, no podemos pensar a los cuerpos en el aire, sino que están en relación
con el ambiente y parte de esos ambientes son los ambientes educativos.