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Notas para expo Organizaciones

Fenomenología
Como tal, la fenomenología es una corriente que se propone el estudio y la descripción
de las cosas tal y como se manifiestan y se muestran en esta. Asienta que el mundo es
aquello que se percibe a través de la conciencia del individuo, y se propone interpretarlo
según sus experiencias. En este sentido, valora el empirismo y la intuición como
instrumentos del conocimiento fenomenológico.
Maduración y desarrollo
Con el proceso fisiológico de maduración y el manejo operativo de las ansiedades, el yo del
niño logra una mayor integración, entrando así en una nueva fase, a la que M. Klein
denominó posición depresiva del desarrollo (entre los seis meses y el año de vida). Hay un
proceso de cambio como una organización integrativa de las percepciones. El sujeto
reconoce el objeto total. No lo escinde, no lo divide, se relaciona con él como totalidad. Esto
se da cuando el niño comienza a reconocer a su madre no en forma parcial (pecho, voz,
calor, olor), sino como totalidad. Por el desarrollo de la memoria y de la capacidad
integrativa establece con el objeto vínculos a cuatro vías, es decir que ama y se siente,
amado y odia y se siente odiado por el mismo objeto, en el que descubre reunidas
posibilidades de gratificación y frustración. De la misma manera, reconoce dentro de sí
sentimientos de amor y gratitud coexistiendo con hostilidad y agresión. Esto provoca el
sentimiento de ambivalencia con el temor a la pérdida del objeto amado y sentimiento de
culpa por miedo a que los impulsos hostiles puedan dañar a dicho objeto. La ambivalencia
paraliza al sujeto, que tiene en ese momento como único recurso defensivo la inhibición
que lo conducirá a la regresión y disociación. Todo esto configurará una pauta estereotipada
de reacción que emerge (a la que se regresa) en el proceso del enfermar a partir del
conflicto actual o desencadenante.

Así, ante la situación de sufrimiento, característica de la depresión, surge la posibilidad de


una nueva regresión a otra posición anterior, operativa o instrumental, que permite el control
de la ansiedad. El sujeto sale de la inhibición y del conflicto de ambivalencia por una nueva
disociación, y la ansiedad paranoide (miedo al ataque) reemplaza a la culpa (miedo a la
pérdida). Las neurosis son técnicas defensivas contra las ansiedades básicas. Dichas
técnicas son las más logradas y cercanas a lo normal, y si bien resultan intentos fallidos de
adaptación, se encuentran más alejadas de la situación depresiva patogenétíca.

El fracaso de la elaboración del sufrimiento de la posición depresiva acarrea en forma


inevitable el predominio de defensas que implican el bloqueo de las emociones y de la
actividad de la fantasía. Estas defensas estereotipadas impiden, sobre todo, cierto grado
de autoconocimiento o insight necesario para una adaptación positiva a la realidad. Es decir
que el bloqueo del afecto, de la fantasía y del pensamiento que se observa en los distintos
cuadros clínicos determina una conexión empobrecida con la realidad y una dificultad real
de modificarla y de modificarse a sí mismo en ese
Ínter-juego dialéctico que es para nosotros un criterio de salud.

Ese núcleo depresivo está vinculado a la situación de nacimiento y desarrollo, y es


responsable de la pauta estereotipado de conducta como resultante de una situación de
estancamiento en el proceso de aprendizaje de la realidad y de deterioro de la
comunicación, viciando el abordaje del objeto de conocimiento y situación de tarea.
Áreas

Área: ámbito proyectivo en que el sujeto ubica sus vínculos en un inter-juego de mundo
interno y contexto exterior mediante proceso de internalización y externalización.

El sujeto proyecta vínculos y objetos y actúa lo proyectado. Por eso, sólo la interacción
dialéctica del sujeto con el contexto permitirá una rectificación, una experiencia
discriminatoria y por ende correctora de su lectura de la realidad.

Las tres áreas de expresión de la conducta. Es decir, que en este sistema de signos que es
la conducta, la aparición de signos en un ámbito determinado es un emergente significativo
que nos remite a las relaciones vinculares del sujeto, a su manera de percibir la realidad y
a la modalidad particular de adaptarse a ella. Es decir, a la modalidad particular de resolver
sus conflictos.

El sujeto proyecta vínculos y objetos y actúa lo proyectado. Por eso, sólo la interacción
dialéctica del sujeto con el contexto permitirá una rectificación, una experiencia
discriminatoria y por ende correctora de su lectura de la realidad.

Adaptación – Enfermedad

Conducta como estructura, como sistema dialéctico y significativo en permanente interacción.

Interacción dialéctica = modificación mutua.

Objetos y vínculos internalizados interactúan configurando un mundo interno. Sistema no cerrado


que se relaciona con el mundo exterior mediante mecanismos de proyección e introyección.

Adaptación: adecuación o coherencia de la respuesta a las exigencias del medio.

Conducta: “intento de respuesta coherente y significativa”.

Toda respuesta “inadecuada” es la resultante de una lectura distorsionada o empobrecida de la


realidad.

La enfermedad implica una perturbación del proceso de aprendizaje de la realidad, un déficit en el


circuito de la comunicación.

“El sujeto es sano en la medida en que mantiene un inter-juego dialéctico en el medio y no una
relación pasiva, rígida y estereotipada. La salud mental consiste, como lo hemos dicho, en un
aprendizaje de la realidad a través del enfrentamiento, manejo y solución integradora de los
conflictos.

Espacio vital

Por lo tanto, todo comportamiento es una función del espacio vital y no responde únicamente a
los estímulos físicos; porque el espacio vital está constituido por todos los factores no físicos y
por las motivaciones, necesidades y demás elementos psicológicos de un sujeto