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Texto e ilustración interior:
Ekaitz Zabalza Gaztelu
Diseño y maquetación:
Igor Zabalza Gaztelu
Editado por:
Beria elkartea
1ª edición: abril de 2013

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nire aitarentzat .

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La nueva novela de Ekaitz interesará a la gente -7- . sobre memoria histórica. ¡Que desate toda esa ansia y energía que todo joven -y por ello con ideas antagónicas de sociedad a la impuesta por el monopolismo capitalista. En una comida casera ya empezamos a debatir sobre marxismo-leninismo.. Cuando conocí a Ekaitz en persona. PRÓLOGO Leí la novela “Gudaro. Pensé ¡que le dé al lápiz. Y si se puede editar. pues mejor. que redacté una crítica para su editorial.. Me gustó tanto Gudaro. al “documento en archivo para estudiar”! [porque yo estaba haciendo lo mismo]. porque los arrieros nos conocemos en las calles. que faltos andamos de muletas izquierdas.soporta como una losa encima! Si lo hace desde un lado político revolucionario. me sorprendió muy muy gratamente. Ha empezado muy joven a estudiar la verdadera historia. 1936” sin conocer a Ekaitz Zabalza Gaztelu. sobre todo la de los perdedores. a desbrozar la memoria. Templando el Acero. muy muy muy bien.

Que la gran mayoría de ellos había tenido un juicio. sí se habían cometido purgas injustas. Tal vez minoritarias. El periodo que más me interesaba era el de las llamadas “purgas de Stalin”. trató de enderezar en todo momento la situación tras esas purgas de inocentes que se cometieron en ese tiempo. sin embargo. publicitadas por el imperialismo capitalista.duró unas poquitas semanas. sepultada a sangre y fuego. La dictadura del proletariado llevaba apenas 20 años en marcha en la URSS. fueron causadas en su mayoría por facciones contrarrevolucionarias infiltradas en nomenclaturas soviéticas. desde la pena de muerte a la simple expulsión del Partido y de los posibles cargos. Tal vez muy importantes. ¿Qué país del mundo mundial puede presumir de lo contrario? -8- . Que Stalin. hinchadas hasta el delirio. con muy diversas condenas. La URSS se hizo dura.que ya porta esa muleta. Que muchas de las purgas de inocentes. sí. Que el número de afectados era bastante menor que las cifras. en algunos lugares. Y no olvidaban que un ejemplo a seguir -La Comuna de París. me pasé infinidad de horas consultando muchos de ellos volcados en internet o revistas especializadas. Cuando hace ya unos cuantos años las autoridades rusas desclasificaron los documentos secretos referentes a la seguridad en la URSS. cuando fue informado de ello. Sobre “El último invierno de la Oficina”. Saqué varias conclusiones. El socialismo era una etapa totalmente nueva en la sociedad. Que.

La dirección de seguridad de una república de la extensa URSS. pero con el trasfondo de la lucha de clases siempre presente. por culpa de los “fanáticos”. Esa fue también la URSS. También en la dirección están los Cinco de Moscú (en los cargos más importantes de la seguridad estatal). el sargento Martinov. arribistas y anticomunistas de tanto pelaje. Pero son purgados por los “fanáticos” para afianzar su posición. troskysta. Salvo Sokurov. -9- . Yezhov dimite a finales de noviembre de 1938 y la sesión del pleno del CC es en enero del 39. De este tema narra la novela de Ekaitz. O sea. que es cualquier chulo que se siente superior por vestir un uniforme y poder matar. Pero lo peor era que muchos de los enemigos seguían dentro de las propias fronteras. En las bases del NKVD.. se había llevado hasta extremos insospechados la resistencia. que son verdaderos marxistas-leninistas con los que cuenta Moscú para enderezar la penosa situación en Severstovia.Y en un territorio gigantesco. están comunistas honestos: Verzhbitski. con mucho poder en el ejercer. pero también el desgaste. como Okunev. Era inevitable.. durísima -pues hablamos de la ejecución de personas-. Trepidante. De fondo. la supuesta persecución al terrorista Lukyanenko. con cien millones de personas. Donde ante la agresión imperialista abierta a partir de 1917. y los arribistas. mes y medio de la vida última de “La Oficina”. como Lavronenko. conocida como “La Oficina” alberga al menos dos sectores contrarrevolucionarios en su seno: los ‘’fanáticos’’ al estilo de Yezhov (que solo buscan cifras de arrestos y ejecuciones). Y algunos.

que hace de “El último invierno en la Oficina” un parecido a la crudeza negra. que relataban los Cuentos del Don de Mijaíl A. ensimismadora. Shólojov.Y Ekaitz le ha dado un toque a novela negra. Sigue así Ekaitz. Erlantz Cantabrana Berrio -10- .

Todas estas personas fueron rehabilitadas. entre ellos algunos jefes militares de renombre. nº 22 (1992) -11- . y tomaba medidas para enderezar esta situación haciendo que liberasen a los inocentes. en el XVIIIº Congreso del Partido se discutió públicamente sobre las perjudiciales consecuencias de las condenas injustificadas. Stalin les presentó sus disculpas personalmente. en 1939. DECLARACIONES RESPECTO A LAS PURGAS Y SUS RESPONSABLES del dirigente soviético Ivan A. De la misma manera.. Benediktov (1902-1983) “Stalin conocía los actos ilegales en la ejecución de las decisiones de purgas. publicando en todos los periódicos nacionales un decreto especial que liberaba de los campos penitenciarios a centenares de personas injustamente arrestadas.. ya había desvelado actos ilegales cometidos hacia los sin Partido y comunistas honrados. El Pleno del Comité Central del Partido bolchevique de 1938.” Tribouna. e incluso a algunas.

comisario del Pueblo para Asuntos Internos de la URSS (1934-36). antiguos responsables del NKVD. G.“En aquellos tiempos. (…) La mayoría de las condenas concernían al aparato del NKVD. que nos traían adrede a gente inocente -digamos dos de cada diez. por inculpar a inocentes abusando de su posición. y por eso deben salvarme. La mayor responsabilidad de este tipo de abusos caía sobre Yagoda y Yezhov. donde una gran parte de los funcionarios tuvieron que declarar. Molotov (18901986) sobre G. En cuanto eran desenmascarados. Yagoda (1891-1938). pasaban al lugar de sus víctimas. Poseo el registro taquigráfico de sus palabras. Ahora voy a denunciarlos a todos.” Chuev.. Ante el tribunal declaró: los oponentes se han quedado mucho tiempo en sus puestos relevantes porque yo les ayudaba a ello. y publicaron incluso sus memorias.. Dijo: es por eso que los derechistas y los trotskistas fueron desenmascarados tan tarde..: Molotov Remembers: Inside Kremlin Politics (1994) -12- . no era sólo propasarse.” Tribouna. F. I. “Cuando Yagoda se encontró a la cabeza de la Seguridad Estatal. La paradoja estaba en que después de su liberación como consecuencia del ‘’deshielo’’ jruschovista. porque yo lo impedía. ¡Ustedes ven qué personaje se encontraba junto a Dzerzhinski! Y con qué horribles individuos tenía uno que trabajar. Ahora reconozco mi error y ruego perdón.. nº 22 (1992) del dirigente soviético Viacheslav M. no se dudaba en castigar a los calumniadores. eran esos mismos los que más se indignaban de las ‘’ilegalidades estalinistas’’.

.: Molotov Remembers: Inside Kremlin Politics (1994) -13- . pero era un buen trabajador del Partido. comisario del Pueblo para Asuntos Internos de la URSS (1936-38). Algunos empezaron a propasarse. No estoy diciendo que Yezhov fuera perfecto. Pero era un trabajo perjudicial. Hubo una poca. F.. “Hubo deficiencias.. Yezhov era un hombre honesto.” Chuev.. I..: Molotov Remembers: Inside Kremlin Politics (1994). pero no la suficiente. Pero este puesto le ha aturdido -quería mostrar que lo merecía.” Chuev. I. “Antes de ocupar este puesto. Debería haber habido más supervisión. Quería cantidad.sobre N.. F.. Yezhov (1895-1940).. Y el arribismo triunfó. I.

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compañero suyo en el Comité Central y primer secretario del comité regional de Morgunovgrado. por aquellos tiempos exiliada en Inglaterra.El último invierno de la Oficina INTRODUCCIÓN El primer secretario del comité regional de Karlalovsk. -¿Gleb Edmundovich? -entró su buen amigo Gerasimov. Los dos se encontraban en un despacho de la sede central del Partido Comunista de la república socialista soviética de Severstovia. -¿Sabe qué es esto. Karlalovsk. propiedad de la familia aristócrata zarista Dobronrarov. sobre la que se erigía el edificio que anteriormente había sido el Banco San Afanasi Lavrov. mirando fijamente un documento que descansaba sobre él. en el centro de la capital. Desde la ventana podían ver cómo los primeros copos de nieve caían sobre la plaza de Morgunov. Gleb Volkov. estaba sentado frente a su escritorio. Anatoli Leonidovich? -le preguntó Volkov -15- .

. Mientras. -¿Ese documento? -Gerasimov se acercó al escritorio y se sentó frente a Volkov.El último invierno de la Oficina a su rechoncho amigo.La Oficina tiene los días contados. que trata sobre. la supervisión por la Fiscalía y la realización de investigaciones1. Supongo que cuando vuelva a Morgunovgrado tendrá una copia esperándole en su mesa -Volkov dejó sus gafillas sobre la mesa. Anatoli Leonidovich? -Volkov se giró para ver como su amigo terminaba su lectura. literalmente -dijo colocándose sus gafillas para leer la primera página-. la supervisión por la Fiscalía y la realización de investigaciones. -16- . 1. que se quitaba su oscura gabardina para colgarla en un perchero que había al lado de la puerta. Gerasimov leía atentamente el documento que había cogido del escritorio. la realización de arrestos. se levantó y se dirigió a la ventana. a través de la cual se quedo mirando la nieve que empezaba a cubrir la ciudad.Documento completo añadido en ‘’Anexos’’. titulado: Decreto del Consejo de Comisarios del Pueblo y el CC del VKP(b) sobre la realización de arrestos. Acabo de recibirlo.. al menos tal como la conocemos.¿Qué es? -Un decreto del Consejo de Comisarios del Pueblo y del Comité Central.. -¿Ahora sabe qué es.

No le esperaba tan pronto. reflejo de su pasado obrero. se lavó la cara y empezó a recorrer el pasillo más largo de la quinta planta del edificio.El último invierno de la Oficina PRIMER CAPÍTULO Con unas pequeñas pinzas. fue arrancando poco a poco todo aquel pelo que intentase formar un puente entre su ceja izquierda y su derecha. se dirigió al final de la estancia para sentarse tras su amplio escritorio. -Camarada Okunev -saludó por fin al hombre que esperaba firmemente erguido en el centro del despacho-. ¿Hay novedades sobre el grupo terrorista de Lukyanenko? -17- . Tras cruzar su puerta y girar a la derecha. dejando al lado otra que daba directamente al despacho de su secretario personal. se dirigía a su despacho mientras repasaba su peinado con sus ásperas manos. dejando tras de sí el sonido provocado por las pisadas de sus botas. bajo el amparo de un retrato de Stalin. Al terminar. Bajo el resguardo de aquellas paredes que una vez acogieron a los agentes de la Ojrana.

El camarada Yezhov era un gran hombre. Siempre se mantenía erguido. y nuestros esfuerzos en Karlalovsk se han intensificado. Temido por muchos de sus subordinados. Pero el camarada Riuminov ya ha tomado personalmente la dirección de la investigación.. su destitución se debe a su mala salud. -Bien -el comisario de primera clase Yuri Lavronenko se levantó para prepararse un trago de vodka en el que era el más amplio de los despachos del cuartel general del NKVD de la república de Severstovia.. del que era su comisario del Pueblo-.. dígame. no. Sergei Grigorievich? El mayor primero Okunev era uno de sus oficiales más importantes..El último invierno de la Oficina -De momento. -Vaya.. -18- . Pero estaba claro que ocurriría esto. Seguramente será el camarada Beria quien le sustituya.Maldita sea. era un hombre disciplinado que siempre mostraba gran seriedad. Y. conocido popularmente como la Oficina. ya habían preparado su caída. por la tuberculosis y.. ¿por qué está aquí. -Lavronenko se quedó mirando a su mesa. Riuminov y Nurgaliyev.. -El camarada Yezhov ha presentado su dimisión -informó con su voz grave-. respectivamente. pues estaban dirigidos por sus protegidos más leales.. -Según me han informado. con su calva y alargada cabeza bien alta. Prácticamente era Beria quien controlaba todo el Comisariado. pues bajo su mando se encontraban el NKVD regional de Karlalovsk. en la que destacaban unos fríos y penetrantes ojos que atravesaban sus gafas. y prácticamente el Departamento Político Secreto y el NKVD regional de su Danovo natal también.. pensativo..

ha perdido la confianza del camarada Stalin. me tachan de criminal. -Como ocurrió con Yagoda. quien le puso al mando del Comisariado nacional y le ascendió a comisario de primera clase.. camarada! Espere a ver cómo pronto lo arrestan..... Al mando del NKVD severstoviano... Yezhov.. aunque cada vez eran más las críticas hacia sus procedimientos ilegales. para luego asesinarle. -Cuidado. el Consejo de Comisarios del Pueblo. en una visita a Severstovia en diciembre de 1936. Desde luego su tenacidad al mando del Comisariado es demasiado inaceptable para los acomodados políticos de los que se ha rodeado. A principios de año ya marcaron este camino. a su joven edad de 31 años. Fue el propio Nikolai I.. y como primer vicepresidente del sovnarkom de la misma república.El último invierno de la Oficina -¡No se crea todas las mentiras que provienen del Kremlin. que costaban el perjuicio de muchos inocentes. Estar rodeado de viejos charlatanes le ha hecho olvidarse de lo que se vive aquí.. -Parece mentira que sea el mismo hombre de hace unos pocos años. ¡Ellos no saben nada de todas las malas bestias que hay infiltradas en nuestra sociedad! ¡De todo lo que tenemos que hacer por impedir que la Unión Soviética caiga! Y luego me critican de violento. Pero no se dan cuenta que su pérdida nos va -19- . ¡Parece que hasta el camarada Stalin ha olvidado la fuerza que requiere ser un comunista! Lavronenko se había caracterizado por ser el hombre fuerte de la república. Yuri Dmitrievich. Y lo mismo ocurre con el camarada Yezhov. ¡Yagoda era un cerdo! -le espetó fuertementeYezhov ha caído en desgracia. aprovechaba todos los medios a su alcance para erradicar la contrarrevolución. por su determinación en la lucha contra los enemigos de la Unión Soviética. -No lo compare...

Morgunov fue confirmado como primer secretario del mismo. aunque con una voz cansada y desanimada-. o traición. En 1921.. aunque muy influenciadas por Rusia y por las cercanas Abjasia y Georgia.. que consiguió tras la liberación de Severstovia del Ejército Blanco durante la Guerra Civil. en el Iº Congreso del recién constituido Partido Comunista de Severstovia. quien tras la Revolución de Octubre de 1917 reivindicó la soberanía de su nación.. y rodeada por la Rusia que una vez la sometió bajo el régimen zarista. Sé muy bien lo que digo.. si siguieras por ese camino. Barkovsk. -20- . con su lengua y cultura propias. -Bien -antes de salir del despacho. -Descuide. Fue el líder de los bolcheviques severstovianos. Cualquiera las podría tachar de derrotismo.. una pequeña nación limitada al suroeste por el Mar Negro. la ciudad industrial donde trabajó durante casi toda su vida.El último invierno de la Oficina a llevar al desastre. Yuri Dmitrievich. Tras su muerte en 1926. tomó el nombre de Morgunovgrado como reconocimiento a su lucha por el socialismo y su nación.. Vuelva cuando tenga novedades sobre los trotskistas de Lukyanenko. Severstovia era una de las repúblicas socialistas soviéticas que integraban la URSS. Okunev observó al comisario volver a beber otro largo trago de vodka. camarada. y no dejaré de expresar lo que pienso -dijo. el relojero Pavel Sergeievich Morgunov. -Esas son palabras peligrosas.

pero la investigación de posibles conspiradores antisoviéticos aún continuaba. cuyo nombre hacia honor al general que liberó la ciudad en 1920 de las tropas zaristas locales que la protegían como su último baluarte contrarrevolucionario. El Partido y el Gobierno habían comenzado una lucha contra los contrarrevolucionarios que amenazaban la construcción del socialismo en la URSS. especialmente. Junto con más de cien personas fue juzgado. lideradas por el gobernador del territorio. El comandante de división del Ejército Rojo Anatoli L. además de planificar muchos más. el año de 1937 fue sin duda el más duro de aquel período. fue arrestado en 1936 por ser el principal dirigente en la república del bloque trotskista-zinovievista que había cometido centenares de sabotajes y varios actos terroristas. y los encontraron hasta en su propia casa. Los últimos años. A pesar esta gran victoria del NKVD en esta lucha. quien gozaba de la amistad de muchos dirigentes del Partido en Severstovia e incluso de varios más en Moscú. del Ejército Rojo y hasta del mismo Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos. ejecutado. A Sokurov. y al igual que los demás cabecillas. y seguía desarrollándose en el seno del Partido. a pesar de su corrupción.El último invierno de la Oficina La república de Severstovia tenía como capital la ciudad de Karlalovsk. en la propia Oficina. -21- . Severstovia había sido testigo de la detención de muchos de sus habitantes. Savelyev. el duque Fiodor Konstantinovich de Landerburg. le seguía la mala fama de ser quien más vecinos había arrestado en la capital severstoviana. El joven teniente tercero Grigori Sokurov era de la clase de hombres que a Yuri Lavronenko gustaba tener bajo su mando.

pero eso no impidió que éste siguiera protegiendo a su hija de él.¡Svetlana! La joven no tuvo otro remedio que detenerse. en el centro de la ciudad. Svetlana. Svetlana. tanto que llamó la atención de varios ancianos que paseaban por allí. -22- . -¡Svetlana! ¿Cómo estás? -Sokurov sorprendió a la joven cruzando la plaza de Morgunov... tu padre. en vez de trabajar. -¡Svetlana! -Sokurov levantó fuertemente la voz. dejó una larga hilera de huellas muy distanciadas entre sí.El último invierno de la Oficina Desde que era pequeño. ¿Qué tal estás? -intentó ser cordial. aceleró el paso para no tener que detenerse a hablar con él.. A grandes zancadas. Sokurov ingresó en el NKVD por impresionar al padre de ella. De hecho. que le despreciaba por su grosería y su reconocida brutalidad. quiero decir… -Sokurov había formulado tantas veces esta pregunta que no le producía ningún tipo de reparo repetirla. seguramente dirigiéndose hacia su casa. un viejo bolchevique que trabajó en la Cheka durante los años de la Guerra Civil. al oír al teniente a sus espaldas. ¿Pero querrías que un día de estos nos viéramos? Tranquilamente.Ahora que estás estudiando. y girarse para saludar al oficial. -Bien. gracias. ¡Pero tengo prisa! -dijo inquieta. estaba enamorado de la hija menor de una humilde familia de campesinos... -Svetlana.. sobre la nieve que aquel noviembre estaba cubriendo la calzada. pensaba que no me oías. Viktor Garin.¡Tengo que volver a casa para cuidar de mi padre! -Sí.

El último invierno de la Oficina

-Ando bastante ocupada con mis padres... -Svetlana intentaba
siempre buscar cualquier excusa- Pero ya te avisaré.
-Estás muy guapa hoy, Svetlana. Como siempre.
-Gracias -se limitó a decir-. Lo siento, pero he de irme. ¡Adiós!
-y se alejó a paso ligero.
Aquello le bastó a Sokurov para esbozar una sonrisa y albergar
una esperanza.

-Así que uno de los secretarios del camarada Guskov era un
confidente de los trotskistas -el mayor Andrei Bezrukov, aunque
ostentaba el alto cargo de subdirector del NKVD regional de Karlalovsk, directamente por debajo de Okunev, mantenía cercana
relación con sus antiguos compañeros del Departamento Político
Secreto regional, como con el joven teniente primero Dzhanik
Verzhbitski, con quien en aquella mañana estaba paseando por
Demidov, la plaza que hacía honor al primer director de la Cheka
severstoviana y donde se encontraba el edificio de la Oficina-. Es
increíble hasta dónde pueden adentrarse esos cerdos…
-Nos facilitó mucha información, ya lo sabe -sonrió Verzhbitski-. Nos ha venido bien.

-No dejaste que transfirieran al detenido al camarada
Vdovin, tal como te recomendó el camarada Riuminov -le recordó en un tono más serio, esperando una explicación.
-No. Quise que mis hombres se ocuparan de él. No iba a mandárselo a ese salvaje... Ya sabemos cómo transcurren sus interrogatorios...

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El último invierno de la Oficina

-Se hará lo necesario para atrapar a todos esos terroristas,
Dzhanik Vladimirovich. Como siempre.
-Se hará lo inhumano -matizó Verzhbitski-. Yo nunca he tenido
que golpear a nadie...
-¡Dzhanik! -le interrumpió su compañero- ¡No sigas! Y espero
que esas críticas no las lleves más allá de las paredes de la Oficina. No están las cosas para empezar a hablar de eso, ya sabe
lo que ha ocurrido con el camarada Yezhov... No queramos que
ocurra nada parecido aquí... -comentó con cierta preocupaciónBeria ya ha empezado a purgar a oficiales leales a Yezhov, de hecho empezó antes de la misma destitución de éste…
Verzhbitski terminó el cigarrillo que estaba fumando sin decir
nada.
-Escucha, Dhzanik. A mí tampoco me gusta llegar a esos extremos... pero si es necesario para encontrar y aplastar a los enemigos del Pueblo, ¡no dudaré en hacerlo!
-¡Con ello están sufriendo inocentes! La crueldad de Yezhov y
los “leales” a los que se refiere, como Lavronenko, van a acabar
con el Pueblo soviético. Menos mal que el camarada Stalin ya ha
destituido a ese demente, y el Partido ha empezado a enderezar
la situación.
-¡Gracias a ese demente hemos triunfado contra la contrarrevolución! ¡Y gracias al camarada Lavronenko acabamos con
el comandante Savelyev y prácticamente con su organización!
-Bezrukov defendía firmemente a su superior, del que era considerado su principal protegido, su Favorito, tal como le llamaban
a sus espaldas en los pasillos de la Oficina- No podemos dejar
que esa gente resurja.

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El último invierno de la Oficina

-¿Pero a qué precio? -Verzhbitski recordaba todas las ilegalidades cometidas en las detenciones, interrogatorios...- ¿Y qué era
aquello de las cuotas que le debíamos a Yezhov? ¿Cómo podía
exigir a cada zona un número fijo de detenciones? Eso es una
locura...
-Puede que haya ciertos excesos, pero en mi opinión, Dzhanik,
el fin los justifica. Si el socialismo cae, el capitalismo volverá a esclavizar estas tierras, y el sufrimiento del Pueblo será mucho mayor de lo que ahora dices que pueda estar viviendo. Y recuerda,
que esto no es nuestro capricho, sino la contraofensiva al terror
contrarrevolucionario.

Dos días después de que se encontrara con Svetlana en la plaza de Morgunov, el teniente Grigori Sokurov fue a la casa de la
joven, una pequeña granja a las afueras de la ciudad. Allí la encontró tendiendo la ropa, al aire libre, sobre un cuidado jardín.
-¡Svetlana! ¿Cómo estás? -la saludó como siempre.
La joven se preocupó al verle, y empezó a ordenar su cesto para
entrar en la granja.
-¿Estás bien, mi dulce Svetlana? -preguntó ingenuamente al
ver su reacción.
-Lo siento, Grigori, pero tengo que volver a casa...
-Creía que íbamos a vernos algún día de estos... -decía Sokurov, esperando poder invitarla en ese momento a dar un paseo.
-He estado ocupada... -vacilaba la joven- Lo siento, pero tengo
que preparar la cena.

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porque me da igual el uniforme que lleves para darte una paliza -le dijo el anciano frente a él. Era el lugar idóneo para los encuentros de Kiril Sobolev y la única persona a la que podía considerar como su amigo. Me las he visto con cerdos más grandes que tú. Aquella persona. pero es que. de quien no sabía ni su verdadero nombre. un hombre mayor de cabeza redonda atravesada horizontalmente -26- . muchacho.. Pronto -tras echar una última mirada desafiante a Garin. Viktor Garin.. salió de su casa tras haber visto el incidente desde su ventana.El último invierno de la Oficina Cuando Svetlana se giró para dirigirse a su casa. y la oscuridad del local facilitaba ese servicio extra. con los puños fuertemente cerrados-. Svetlana. insensato de Sokurov? -el padre de la joven. -Déjele. camarada! ¡Un poco de respeto! -le exigió Sokurov con arrogancia. frecuentado mayormente por personas que no querían que nadie supiera que se encontraban allí. -Ya estaremos otro día. por lo que la joven se asustó. padre -su hija le intentó apartar del oficial. Svetlana -se disculpó el teniente soltándola rápidamente-. La taberna del final de la calle Korovin era un tugurio. Sokurov la detuvo agarrándole del brazo. No quería hacerte daño. -¡Hablaré con respeto a quien se lo merezca! ¡Y tú no eres más que un desgraciado grosero e irrespetuoso! Aléjate de mi hija.¿Acaso no te lo he dicho mil veces? ¡Deja a mi hija en paz! -¡Está hablando con un teniente de la Seguridad Estatal. se fue decidido a hacer cualquier cosa para poder estar con la joven. -¿Tú otra vez. -Perdona.

¡y llevo siete! -No levantes la voz. para estar más cerca de él. que envuelto en su abrigo negro pasaba aún más desapercibido.. El hombre del largo bigote se inclinó hacia la mesa.Se suponía que iban a ser cinco años. o te pegaré yo un tiro antes que tus cama- -27- . Lo que me pregunto es. -¡Baja la voz. -¿Por qué? -Bueno. así que de momento terminaré con mi trabajo. -Sabes que no puedo acabar bien sin vuestra ayuda para salir de aquí. Verás. -Pensaba que no vendrías. chico.. y desertan. -¿Cómo? -se sorprendió Sobolev. algunos no son lo suficientemente fuertes... Sobolev tuvo que dar una vuelta entera al local para hallar por fin al hombre. Y gracias a que nuestra gente en Moscú pudo hacerlo posible.. estaba agazapado en una esquina de la taberna. eso no debe serviros para nada. -¿Qué tengo que hacer para que esto acabe? A mí no me tenéis aquí para la información que os doy. ¿cuándo va a terminar? -preguntó malhumorado. chico -le dijo éste al verle sentarse frente a él. no nos has sido útil hasta que te trasladaron a la capital.. y eso fue hace sólo dos años. -Queremos que hagas caer al número dos de la Oficina. chico -le advirtió-.El último invierno de la Oficina por un largo bigote al estilo georgiano.

chico -se terminó de un trago su vaso de vodka y se vistió su sombrero dispuesto para marchar- -28- . -No es la primera vez que se hace. -respondió dubitativo. Antes de convertirse en el segundo de Lavronenko estuvo al mando de la Contrainteligencia. ni mucho menos. -¿Cómo que a los nuestros? ¡Creía que era el único aquí! -¡No seas tan inocente. Aquí tienes explicado como debes hacerlo -dijo dejando un sobre encima de la mesa que su compañero rápidamente escondió bajo su chaqueta-. -No sabéis lo que me estáis pidiendo... y en esta ocasión. Los polacos caen como moscas. Ese hombre es muy bueno en lo suyo.El último invierno de la Oficina radas! -le advirtió por segunda vez. chico. Son demasiados los agentes infiltrados que han caído en sus manos durante estos años. y aún ofendido por la desconfianza que le procesaba aquel hombre.. -Sí. y aún sigue controlándola a través de su protegido.. chico! -se rió el hombre. de mirada intimidante. Le tenderás una trampa para que su propia gente lo ejecute. el mayor Ivan Steklov. más enfurecido. -A Baluyev..Teníamos dos más -la seriedad volvió a su rostro-. ¿Sabes algo? -No.. -Pues haz esto por tu propio bien. Sobolev miró fijamente al hombre que tenía en frente. Pero ahora también han descubierto a los nuestros. La semana pasada desaparecieron.

Sobolev le agarró del brazo para que no se levantara. vendrás conmigo. -¿Garin? -se extrañó. No puedes salir de aquí solo. para luego seguidamente sentarse y continuar bebiendo y fumando. -¡Martinov! -llamó Grigori Sokurov a uno de sus subalternos al entrar en la Cantina. Todos los agentes se pusieron en pie para saludar a su superior.El último invierno de la Oficina se. -¡Prepare a estos hombres! -ordenó enérgicamente. chico. -¿Sí. camarada? -preguntó el joven sargento levantándose de su silla rápidamente.¿No es el padre de su Svetlana? -29- . Cuando te encargues de Baluyev. acompañados por un viejo armario que habían llenado de botellas de vodka y cigarrillos. dejando a Sobolev pensando en si sería capaz cumplir con su nueva misión.Deben arrestar a Viktor Felixovich Garin y entregárselo al camarada Vdovin. necesitas terminar tu trabajo -y apartó bruscamente su brazo de él-. se levantó y se fue. pero que éste y sus hombres aprovechaban como lugar de descanso. -¡Si hago esto sí que cavaré mi propia tumba! -Como has dicho. y menos ahora. una pequeña estancia de los sótanos de la Oficina donde apenas se guardaban unas armas y unas cajas de municiones. lejos de este infierno -dicho esto.

un coche avanzaba tranquilamente entre las calles de Karlalovsk. Pero durante éste. a quien ya conocía demasiado bien.El último invierno de la Oficina -Eso no importa. -¿Desde cuándo le debo explicaciones. No era muy largo el trayecto que recorría todos los días hasta la sede del Comisariado del Pueblo para la Agricultura. deduciendo que todo aquello era una farsa urdida por su superior. ¡Cumpla con su deber de inmediato! -¿De qué se le acusa? -se interesó el sargento. con su uniforme agujereado de sargento de la Seguridad Estatal del NKVD. Dentro del coche emboscado. y tras él. incluso más de lo que le desearía. pues era oscura y poco transitada. sin levantar la mirada del número de Navaratz que estaba leyendo. los tres hombres de la calle sacaron de sus largas gabardinas metralletas con las que empezaron a disparar sobre el vehículo hasta destrozarlo por completo. camarada? -preguntó el pasajero que iba detrás. tres hombres aparecieron de la nada y se cruzaron delante del coche. el diario del Partido Comunista de Severstovia. y montados en él huyeron rápidamente. Tras esto corrieron hacia un pequeño coche que había al final de la calle. y cubierto por las hojas desperdigadas de -30- . había una estrecha calle que siempre preocupaba a su chófer. Inmediatamente. yacía el chófer. ahora teñido de rojo. Al comienzo de una fría mañana. y el suboficial Alexei Martinov no tuvo otro remedio que preparar el arresto. Cuando se adentró en ella aquel día. joven? -Sokurov salió de la Cantina. -¿Qué ocurre. un hombre de unos cuarenta años que vestía un traje gris. El chófer tuvo que frenar inesperadamente para no atropellarlos.

Obraztsov. en el que destacaba la noticia de la reciente ejecución del dirigente derechista Nikolai I.El último invierno de la Oficina Navaratz. -31- .

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Okunev se había reunido con los principales oficiales del Departamento para la Protección del Gobierno para exigirles que mul- -33- . por orden directa de Lavronenko. -Una pena lo de su muerte. La verdad es que este acto terrorista ha escandalizado mucho al Pueblo. Hemos arrestado a los tres hombres que asesinaron ayer al comisario del Pueblo Kozlov y al sargento Pugovkin -respondió satisfecho... Ya he hablado con el mayor Tijonov para que fortalezca su seguridad -aquella misma mañana.¿A dónde va con tanta prisa? -He de entregar la copia de un informe al camarada Baluyev. mi camarada en el Buró Organizacional.El último invierno de la Oficina SEGUNDO CAPÍTULO -¡Camarada Verzhbitski! -Okunev le cerró el paso al joven oficial al encontrárselo en uno de los pasillos de la Oficina. Roman Arkadievich era un buen hombre del Partido. por orden del camarada Zhukovski. además de ser el comisario del Pueblo para la Agricultura. incluso a los miembros del Partido y del Gobierno.

camarada -Okunev se inclinó hacia el oído del joven-.. aunque claro. -No está en su despacho. Creemos que pertenecen al grupo de Lukyanenko.. Entre usted y yo. -Si me disculpa. ¿Y quiénes son los responsables de este trágico asesinato? -Trotskistas. -Y parecía de fiar. -¿Cómo? -se asombró Verzhbitski.El último invierno de la Oficina tiplicaran sus esfuerzos-. -rió Okunev. -¿Y dónde puedo encontrarle? -En ningún sitio. El ca- -34- . Verzhbitski se quedó de piedra al oír aquello. ese maldito cerdo. -Me cae bien. -suspiró Okunev.. nunca mueren.. no eran de su mismo país… -Vaya.. Nunca lo habría imaginado.. Konstantin Baluyev era un espía polaco.¿Y sabe qué? Esa mala bestia fue capaz de sacrificar a sus compañeros para protegerse a sí mismo. ¡hay hasta debajo de las piedras! Son como las malas hierbas. -Es usted muy joven para prever estas cosas -sonrió-. iré a entregárselo al camarada Baluyev -dijo Verzhbitski esperando que el alto oficial se apartara. Hace una semana ejecutó a otros dos espías que trabajaban aquí dentro... observando además que el oficial no tenía intención de moverse. No está. los supervivientes del bloque de Savelyev. camarada Okunev. -Trotskistas. y punto.

de momento. El teniente tercero Grigori Sokurov fue a ver a su amigo Alexander Vdovin. un regalo del duque Konstantin Alexandrovich de Lander- -35- . pensando que se podía aprovechar aún más de la situación.. -le pidió. -¿Todavía sigues enamorado de esa niña? -rió.Así que es por eso. Lo intentaré. ya sabes que a mí pocos se me resisten. ahora está con uno de mis hombres. ahora me corresponde. ¿cómo estás? -le saludó Vdovin al verle entrar en su despacho.. -Grigori Borisovich.. el oficial que se estaba ocupando del caso del recién arrestado Viktor Garin. -Tampoco te pases demasiado con él. -le dijo. un hombre duro.. -¿Qué dice el viejo? -dijo sin perder el tiempo en formalidades. -No he hablado aún con él.. sentándose frente a él.No sé qué quieres conseguir con esto. Y esto -dijo cogiéndole el informe de su mano-..El último invierno de la Oficina marada Lavronenko me ha encomendado la dirección de la Seguridad Estatal. ¿Sabías que estuvo en la Cheka en los años de la Guerra Civil? Es un viejo bolchevique.. Pero te digo que con este hombre lo voy a tener difícil... Sokurov le había pedido este favor por su merecida fama de brutalidad en sus interrogatorios. El Teatro Karlakov había sido construido como una Ópera en 1894. -Quiero que confiese lo que sea… ¡Que está relacionado con los trotskistas que acabamos de arrestar! Quiero apartarla de Svetlana...

quien. -La organización trotskista estaba muerta. Una de las últimas noches de noviembre..Mi opinión. el Partido organizó una fiesta en honor al general que liberó la ciudad durante la Guerra Civil.Los trotskistas están dando sus últimos coletazos antes de desaparecer.. -se atrevió a decir Matveyev. es que están siendo financiados por los derechistas. Saben que ya no tienen nada que hacer. -36- . ¡y es al que han asesinado ahora! Está claro que los derechistas se han aliado con los trotskistas... quien desenmascaró a Obraztsov y a los suyos en el Comité Central. como en el resto del país. ni Ucrania. Y los derechistas no están ni organizados. ¡esa es la razón por la que ahora están golpeando más fuerte! -¿Derechistas? -a Lavronenko se le escapó una sonrisa. ¡Eso explicaría este incremento de su fuerza! -Ésta es una república pequeña.. los tenemos bien controlados. ¿Y de pronto hacen explotar una estación de ferrocarriles hace tres meses y ahora asesinan a un comisario del Pueblo? -le decía Matveyev preocupado a su amigo. entre los que estaban los comisarios del Pueblo Yuri Lavronenko y Valeri Matveyev. a la que acudieron cientos de militantes y funcionarios. -reía mientras bebía de su copa y distraía su mirada con las jóvenes que bailaban en el centro del salón. era el segundo secretario del Comité Central severstoviano.El último invierno de la Oficina burg para el recién coronado zar Nicolás II.. además de ocuparse de la Justicia en el Gobierno.. Yuri Dmitrievich. No es Rusia. y a partir de entonces fue quien más fuerte arremetió contra los derechistas en el Partido. No ha llegado a provocar mas que algún sabotaje aislado este año. Valeri Efimovich. -Quizá en el NKVD tengan aliados que los protejan.. -El camarada Kozlov fue quien planificó la colectivización en Severstovia.

. -Olvida tu enemistad con el camarada Okunev. Valeri Efimovich? -le preguntó Lavronenko. no lo olvides -sonrió-..le dijo Matveyev en tono aún más bajo del que estaba hablando. y déjame a mí los asuntos del NKVD -le interrumpió Lavronenko. Okunev había sido el primer secretario del comité regional y el director del NKVD de Danovo. Danovo. Antes de ser llamado a la capital. la óblast más grande de la república... -El camarada Ushakov nos es un títere muy útil. aún mantenía su dacha a las orillas del lago de Zava. y del mismo Ushakov. sin apartar la mirada de los dorados cabellos de la esposa del comisario del Pueblo para Asuntos Exteriores.El último invierno de la Oficina -¿A qué te refieres exactamente. -El camarada Okunev tiene demasiada responsabilidad en el NKVD.. -empezó Matveyev pausadamente. y está claro que dirige el comité regional de Danovo a través de Nikolai Ivanov. Su funcionariado es un claro ejemplo del desviacionismo derechista por el que expulsamos a Obraztsov. Yuri Dmitrievich!... -¡Las cosas están cambiando. esperando que no hubiera reproches por parte de su amigo. Siempre lo ha sido. que bailaba sin cesar con su ya fatigado marido.¡Debemos reforzar nuestras posiciones! Tenemos que acabar con gente como Okunev en el NKVD y limpiar nuevamente el Partido. pues era considerado como un feudo del oficial de la Seguridad Estatal. era conocida popularmente como Okunevsk. aunque más nervioso por la actitud de su compañero.. Por eso lo pusimos donde está.. su -37- . De hecho. Ya es hora de librarnos también de los protegidos de Kravchenko. cargos que había delegado a sus protegidos Ivanov y Nurgaliyev.Es en Danovo donde siempre han mostrado mayor resistencia a las políticas de Karlalovsk y de Moscú..

Recuerda quien fue quien te puso a ti donde estás. Valeri Efimovich. a grandes zancadas.. o sin ella. De la entrada aparecieron dos oficiales acompañados de varios agentes del NKVD.. Yuri Dmitrievich. El no hacerlo te podría hacer perderla -y se alejó dejando solo a Matveyev. -Cuidado. Lavronenko.. donde la familia Golovkin terminaba su cena en aquella fría y oscura noche. y quien es quien asegura que sigas ahí. Rápidamente dos agentes las agarraron y les taparon las bocas con sus gruesas manos. y la segunda no tardó en empezar a gritar. Quien más galones lucía. -¡Se te acabó la suerte. presa del escalofrío que le recorría el cuerpo. Recuerda cuál es tu posición -le dijo seriamente-... giró lentamente su cabeza hacia él.. -El intelectual Golovkin. ¡Lo sustituiré en el Partido! Con tu ayuda. De un fuerte golpe cayó al suelo la puerta de un humilde piso del centro de la ciudad de Nezhdassa. se acercó hasta el hombre que presidía la mesa. -A ese inútil le ha llegado su hora. Su esposa y su hija se asustaron... camarada! -de un fuerte puñetazo lo tiró al suelo.Creía que sólo escribías sobre filosofía y cosas así. -rió el oficial viendo en el suelo a su víctima. que en toda la conversación no le había dirigido la mirada a su amigo.El último invierno de la Oficina buena imagen ante Moscú y la vieja guardia de Kravchenko nos conviene. ¡Espero que disfrutarás con esto porque será lo último que hayas escrito! -dijo tirándole un pequeño libreto titulado La corte de -38- .

-¡Ah.. en un intento de defender su obra-. sí! -el mayor primero Nurgaliyev. mucho más alto que el delgado y bajo Golovkin. aunque osado.A él lo representa como un zorro. -explicó Golovkin. se agachó para recoger el libreto y hojearlo. -Camarada Nurgaliyev. ¡Y el propio camarada Stalin me llamó en una ocasión para felicitarme por mi trabajo! -No creo que le gustara leer esto en concreto. considerado como uno de los teóricos marxistas-leninistas más destacados del momento en Severstovia. un hombre de anchos hombros.. ahora es el camarada Okunev quien quiere hacerle saber su crítica sobre su ‘’simple sátira’’ -sonrió-. -Pero el camarada Lavronenko.. respetable. -Me aseguraré de que sean enviados al lugar más perdido de -39- . Nurgaliyev.El último invierno de la Oficina la sabana. quien dirigía el NKVD en Danovo. ayudándose del apoyo de una silla. hincando rápidamente sus rodillas en el suelo de madera. cerdo! Piotr Golovkin era un novelista y ensayista de la óblast de Danovo.. es una simple sátira política. mientras se erguía. le miró fijamente con desprecio. además de ser miembro de la Unión de Escritores Soviéticos. -¡Y representa en ella al camarada Okunev como a una hiena! ¡Lo vas a pagar caro. ¡Llevad a la mujer y a la niña al furgón! -¡No! ¡A mi familia no le haga nada! -pidió el escritor.. Parece ser que Lavronenko ya habló con usted.. -Al camarada Lavronenko le gustó -le dijo.

. ¡pero no a ellos! -Descuida. tu agonía será más corta -dijo desenfundando su revólver-. y Nurgaliyev.. pero uno de ellos le golpeó fuertemente en el vientre con la culata de su fusil.No me gusta que te enfades. Anastas Ushakov. -decía el primer secretario del Comité Central severstoviano..Es sólo una sátira política.. -40- .. Ekaterina! Ese arrogante. -¡No! -desesperado fue a abalanzarse sobre los hombres que agarraban a su familia.El último invierno de la Oficina Siberia. Lléveme a mí. -Debiste pensarlo mejor antes de insultar al camarada Okunev en ella. camarada Nurgaliyev? -le preguntó el autor mientras las lágrimas recorrían su recortada barba. que sollozaba de rodillas en el suelo.. no le haga nada a mi familia.. a excepción del mismo Golovkin.. -le acariciaba la mano a su ya envejecido marido. observando al comisario del Pueblo para Asuntos Internos. La casa se quedó vacía cuando los agentes se llevaron a la esposa y a la hija del escritor. -¿Desde cuándo está prohibido el humor. -¡Mira. un vulgar asesino. -Tranquilízate. que se peinaba frente a un espejo que colgaba al lado de un pequeño cuadro de Lenin. -Por favor. acompáñame a mi coche.

.. ignoraba que toda esa gente tuviera esas inclinaciones. -Camarada Ushakov. -Sé lo que usted y sus aburridos amigos dicen sobre mí.. Esta gente lo ve todo muy bonito desde sus elegantes despachos. -¡No tengo reparo en decírselo a la cara! ¡Ha convertido Severstovia en un cementerio! -le acusó con firmeza. Pero parece que por fin se va a controlar todo esto. de los mencheviques. y que se van a purgar a los yezhovistas -Ushakov se calló al ver que Yuri Lavronenko se acercaba. déjalo -le quiso tranquilizar su esposa.... -Les felicitó por su reciente actuación contra los trotskistas. ¡Ahora de la noche a la mañana parece que todos son culpables de crímenes contra el Pueblo! -Anastas. Esperemos que estos sean realmente culpables -sonrió Ushakov. me alegro de verle -el comisario le estrechó la mano por compromiso. -41- . -¡He limpiado esta república de todo veneno que corriera por ella! De los trotskistas y zinovievistas de Savelyev y Piotrovski. de los derechistas de Obraztsov. de los nacionalistas burgueses de Shmakov.El último invierno de la Oficina -No sé cómo el camarada Stalin ha podido permitir a esta gente obrar así durante tanto tiempo. -Es lo que le decía. -Lavronenko quiso remarcar estos últimos. -Antes del asesinato del camarada Kirov. camarada Okunev -Lavronenko se giró a su subalterno-. acompañado de su esposa y del mayor primero Sergei Okunev. -¡Un poco de respeto! -exigió el primer secretario. pues entre ellos había estado Ushakov antes de la Revolución de 1917.

.El último invierno de la Oficina -Este país. ataques terroristas y asesinatos de inocentes por esta calaña de contrarrevolucionarios. seguido siempre por Okunev. desde el comienzo de su construcción.. No creas que este matrimonio te da impunidad absoluta..Vámonos de una vez a casa. ha sufrido sabotajes. Y durante estos años ha sido cuando más conscientes hemos estado de ello. -42- . -Cuidado. -¡Y tú un borracho! -le espetó Tatiana al comisario. y guiados por la determinación del Partido de Lenin y Stalin.Vámonos a casa. querida esposa. -¡Cuide no ser el siguiente! -¡Yuri. -les dijo Lavronenko a sus acompañantes. -No es más que un cobarde.. El círculo de curiosos que se había formado alrededor de la discusión se disolvió rápidamente. -¡Un condenado revisionista! -le siguió Okunev. -y entre carcajadas se alejó hacia la mesa donde acababa de ver una botella llena de vodka... has bebido demasiado! -le dijo Tatiana. a la vez que preocupado por la amenaza del comisario. El primer secretario Ushakov se alejó indignado. su esposa. ¡los hemos combatido con firmeza! -Usted no ha hecho más que asesinar a quien le ha venido en gana -dijo Ushakov en voz baja.

.. pero en cuanto vio al teniente se echó a sus brazos. mientras su padre era interrogado por uno de los hombres más oscuros de la Oficina....El último invierno de la Oficina El teniente tercero Grigori Sokurov fue a ver a Svetlana.... -¿Qué le va a pasar? -No lo sé. -sollozaba. Lo siento mucho. -Tengo amigos entre los jefes de las investigaciones.se han llevado a mi padre... podría hablar con alguno. La joven abrió tímidamente la puerta. -¡Gracias. -¡Svetlana! -Sokurov llamó a la puerta de la granja de los Garin varias veces seguidas. ¡Tus compañeros se han llevado a mi padre y él no ha hecho nada! -Me he enterado -le dijo mientras le acariciaba el pelo-. y así ganarse su favor. Grigori! -le abrazó más fuerte aún. -Grigori. -¿Podrías liberarlo? -se emocionó Svetlana. Sokurov veía en su desesperación la oportunidad de conquistarla..¡Muchas gracias! ¡No sabría cómo agradecértelo! Sokurov ya sabía cómo. y supongo que podría interferir para que lo suelten. El oficial quería ofrecer su ayuda a la joven para liberar a su padre. Pero yo podría. -43- . pero en aquel momento se conformó con la invitación de Svetlana de entrar a su casa...

mientras que a Okunev lo miraba con suspicacia. -Le creo.Déjanos. Lavronenko había tomado hacía unos años a Bezrukov bajo su protección como un oficial prometedor. por lo que muchos le consideraban el Favorito del comisario del Pueblo. ¡Mijail! -Bezrukov se dirigió a su secretario. Por ello. en la quinta planta se está mejor. -44- . camarada Nachalov -hizo un gesto al hombre para que se volviera a sentar. entre los dos oficiales estaba siempre presente cierta rivalidad que se veía reflejada en una hostilidad mutua que ambos a veces disimulaban entre pequeñas gracias. al igual que habían sido cambiadas las cortinas de la ventana. camarada -Bezrukov estaba impaciente por la visita de quien. el cual ya había sido sustituido por otro de una madera más cara. -Usted dirá. aunque siempre le ocupaba en cargos mayores por su irreprochable trabajo. el recién ascendido a mayor primero Bezrukov. tras la desaparición de Baluyev. -¡Camarada Okunev! ¿Ya echa en falta su antiguo despacho? Aunque habían estado trabajando juntos durante el último año. le creo. quien esperaba sentado en una silla al lado de la puerta. -No hace falta.El último invierno de la Oficina El mayor primero Sergei Okunev fue al despacho de quien había sido su subordinado directo y ahora ocupaba su anterior cargo al mando del NKVD regional de Karlalovsk. prácticamente era el segundo al mando de la Oficina. -Descuida. -Andrei Grigorievich -Okunev se sentó directamente en una silla frente a donde antes se encontraba su escritorio.

. Ya sabes que su ética.. ¡sólo lo mejor para nosotros. -Vaya. y para el Partido! -dijo Okunev con firmeza. y lo más importante.. Quiero que me mantenga al corriente de todo lo que ocurra. -45- .. dar con Lukyanenko.. Estoy seguro. no conseguiremos aplastar realmente al grupo terrorista. y no dude en interceder si no lo lleva como es necesario. su moral. ¿Pero seguirá en mi directorio? -se preocupó Bezrukov.. -Lo sé. pues no quería perder la oportunidad de ser premiado por trabajar en un caso de tanta importancia como aquel.El último invierno de la Oficina -Supongo que sabrás que Verzhbitski ha arrestado a los tres trotskistas que asesinaron al camarada Kozlov. cueste lo que cueste. -a Bezrukov le incomodó ese cometido. pero pondrás a Zhukovski con él. ya que sabía que se trataba de un arribista al igual que él-. Ese muchacho seguirá con el caso. de que son líderes de unas bases cada vez más fuertes.El camarada Verzhbitski es amigo mío.... ¡y te asegurarás de no desaprovechar ninguna oportunidad! Quiero que atrapes hasta el último de esos malnacidos. y el camarada Lavronenko coincidiría conmigo. sí. y él no quería compartir este caso con nadie. -Con Verzhbitski llevando el caso. -Descuida -tranquilizó a su amigo. no le permite. -¡Al cuerno con su ética y su moral! No importa lo que él quiera.Precisamente por eso vigilarás todos sus progresos.. ¡y no vamos a desaprovechar la oportunidad de tener a esos cerdos en nuestras celdas! -El camarada Verzhbitski ya se imaginaba que perdería el caso.

-Sí. al fin y al cabo. de quien se preveía su caída. camarada -Bezrukov pensó en lo que le supondría contentar al nuevo Subjefe de la Oficina-. Así se habrá librado de los Cinco. he oído que el Caza-espías Steklov ha sido arrestado. la mano derecha de Baluyev-. durante las investigaciones internas y las purgas que alcanzaban a los allegados de Yezhov. y estaban preparados para tomar el mando ante la orden de hacer purgar a Lavronenko y sus más próximos. ya habían comenzado una purga silenciosa. Es uno de los Moscovitas. o los Moscovitas. Teme enfrentarse directamente a ellos. -¿No dirigía Shevtsov ese departamento? -Lo trasladará a otro de menor importancia. Beria a cargo de la Seguridad Estatal en septiembre de 1938. y afianzará su frágil posición actual. De hecho. Estos cinco oficiales fueron ascendidos rápidamente hasta las direcciones de los departamentos más importantes de la Oficina. Esto ocurrió tras el nuevo nombramiento de Lavrenti P. Ya ha puesto al camarada Mijalkov al mando del Departamento Especial. y Kostolevski también -dijo refiriéndose al subdirector de la Seguridad Estatal.El último invierno de la Oficina -Descuide.. seguramente. También intentará degradar a Lenski. como antes. deteniendo a contados oficiales cercanos a Lavronenko. -46- . Los Cinco de Moscú. El camarada Lavronenko aprovechará esto para recuperar el control absoluto de la Oficina. Artiom Cherkasov. Lavronenko ejecutará hoy mismo a Baluyev y Kostolevski. al igual que a Shevtsov.. tal como la llamaba Okunev. de los cuales el último había sido su secretario personal. Por cierto. era como Yuri Lavronenko y sus allegados llamaban a los cinco oficiales de la Oficina que habían sido promocionados desde la capital soviética. y Steklov pasará una buena temporada en alguna prisión lejos de aquí.

nada más.. -Sólo ha ordenado arrestar al comandante Rubliov. y tras unos segundos de un silencio incómodo se alejó por el pasillo. -¿De nuevo? ¿Después de los escarmiento de los dos últimos años? -se sorprendió. Por cierto -continuó sin preocuparle mucho aquella situación-. -¿Estaba escuchando tras la puerta? -preguntó Bezrukov sorprendido.. camarada -sonrió Okunev. quien miró fijamente a los dos oficiales. Y con el Departamento Especial recuperado.. -Bezrukov empezó a tranquilizarse ante la amenaza que suponía para los oficiales como él que Beria estuviera al mando del NKVD soviético.. -El camarada Lavronenko está muy extraño últimamente. tiene demasiados amigos influyentes. No se atreverá con Novototski. en la que varios altos mandos militares fueron arrestados por pertenecer al bloque trotskista-zinovievista del comandante Savelyev. Supongo que todo esto nos sitúa en una buena posición.. cuando se detuvieron a centenares de oficiales por conspirar bajo el mando del mariscal Tujachevski para dar un golpe de Estado. recordando las purgas de 1936. -En fin... y de 1937... -Desde luego..El último invierno de la Oficina -El camarada Lavronenko se ha cubierto bien las espaldas. no lo va volver a intentar de nuevo ahora.. ya ha aprovechado para cargar contra viejos enemigos dentro del Ejército Rojo -sonrió. -47- . y se levantó para dirigirse a la salida.. En cuanto abrió la puerta encontró tras ella a Yuri Lavronenko. ya que este departamento se encargaba de su vigilancia. No pudo con él el año pasado con el caso de Tujachevski.

-¡Vaya! ¡Se te ve contento. En uno de los pasillos contiguos. -¿Quién es? -Un maestro de la escuela Sverdlov -se limitó a responder. Martinov se detuvo frente al teniente. por lo que éste no le tenía en muy buena estima. -¿Puedo hablar con usted. Sea como sea. -Quería comentarle. El teniente tercero Sokurov entró en la Cantina luciendo una amplia sonrisa. -48- .. haz que lo fusilen. desaparezca? -insistió Bezrukov.El último invierno de la Oficina quiero que arrestes a Borislav Borisovich Butenko.. Grigori Borisovich! -le dijo Stanislav Poliakov.. -Ya.. uno de sus hombres. camarada? -el sargento Martinov cerró el paso al oficial. ¿pero por qué quiere que. Quería hablarle acerca del caso de Viktor Felixovich Garin.. El joven sargento había sido ascendido por el superior de Sokurov para controlar que la impulsividad de éste no lo llevará a cometer más excesos de lo ‘’debido’’ dictado por Lavronenko. Salgamos fuera. antes de que éste pudiera ignorarle como de costumbre.. -Es el hombre que se acuesta con mi mujer. -Está bien -se resignó-.

-49- . Sokurov de un rápido gesto tiró su cigarrillo con la mano derecha y agarró fuertemente el cuello de su subalterno presionándolo contra la pared..¿Y qué ocurre con eso? -Sabe tan bien como yo que Garin es inocente de cualquier cargo que quiera imputarle. -Svetlana será mi esposa. mientras señalaba los pasillos que llevaban a las celdas de aquellos sótanos. por asesinar a su padre y porque nunca le ha querido.. cuando el mayor primero Andrei Bezrukov entró acompañado del capitán Evgeni Zhukovski. camarada! -le dijo fuertemente a un palmo de distancia. ¡y usted ingresará en una de las galerías contiguas si sigue así. Así no va a ganarse a Svetlana. sino del camarada Vdovin... quien dirigía el Departamento Político Secreto en la óblast de Karlalovsk. Ella le rechazará siempre.El último invierno de la Oficina -Ya. -¿Qué quiera imputarle? Eso no es responsabilidad mía. ¿entendido. Creo que ha descubierto que era un confidente trotskista de Lukyanenko.. y su padre no es más que un cerdo trotskista. -dijo Sokurov mientras se encendía un cigarro. joven Alexei Konstantinovich? Dzhanik Verzhbitski estaba en una de las salas de conferencias de la Oficina reunido con sus hombres. -¿Va a dejar que el camarada Vdovin lo mate? Es un pobre viejo -le dijo Martinov intentando despertar en el oficial algo de compasión-....No se inmiscuya donde no debe.. -se limitó a decir Sokurov acompañando su palabra con una mueca de desagrado. salpicando su rostro con su saliva.. decidiendo cómo iban a organizar los interrogatorios de los recién arrestados trotskistas.

pero estamos en una reunión. -¿Podemos salir fuera? -pidió Verzhbtiski. que coordinará su trabajo con el de los camaradas de Morgunovgrado. Los dos amigos fueron a un pasillo poco transitado. pero ahora yo formo parte de ella -dijo Zhukovski.. -se excusó el teniente primero.. Los murmullos no tardaron en aparecer entre los agentes de la sala. incómodo ante la situación. -50- .. considerándolo que pudiera ser el golpe definitivo al trotskismo en esta república -explicó Bezrukov mientras hojeaba uno de los informes de la mesa que habían colocado en el centro de la sala. -aún no podía creerlo. quien además ahora ejercía como subdirector de Okunev en la Seguridad Estatal-. ¿cómo estás? -saludó el primero. temiendo que tal como creía iban a quitarle el caso. -Lo sabemos. -Perdone.El último invierno de la Oficina -Camarada Verzhbitski. -¿A qué se refiere? -le preguntó Verzhbitski. y si fuera necesario con el del resto de las óblasts. -El camarada Zhukovski va a dirigir personalmente esta investigación. cerca de la sala. Él responderá directamente ante el camarada Riuminov -dijo refiriéndose al director de todo el Departamento Político Secreto. -El camarada Lavronenko ha puesto especial atención en este caso. con la actitud prepotente por la que era bien conocido.. -Andrei Grigorievich. camarada.

cuando es evidente que se han trasladado allí -se quejaba Verzhbitski-.. y poco después ocurrió el primer atentado terrorista desde hacía más de un año. -Esos asuntos no me importan. pero va a ser así. el mayor centro industrial de Severstovia. y sus hijos han jugado con los míos -recordó una tarde de verano. todo esto ya te ha valido un -51- . el camarada Riuminov por fin nos coordina con Morgunovgrado -comentó-... cuando las dos familias comieron juntas en la dacha de Okunev del lago de Zava-. Lo siento. Cerca de tres meses atrás. el mayor aliado del comisario Lavronenko. Riuminov se empeñó en que siguiéramos trabajando aquí independientemente de Morgunovgrado. -Riuminov es Okunev. pero aún no le ha nombrado su segundo en el NKVD.. pensando en el futuro curso de la investigación. entre muchas otras. y eso que ese hombre ha cenado muchas veces en mi casa. una fuerte explosión destruyó la estación de ferrocarriles de la ciudad de Morgunovgrado. Se quedo mirando al suelo. Y el camarada Matveyev le odia -dijo refiriéndose al segundo secretario del Partido severstoviano.El último invierno de la Oficina -Órdenes de arriba. -Al menos. anteriormente dirigida por Savelyev. o al menos allí habría pruebas o testimonios más válidos.. El camarada Lavronenko le ha puesto al mando de la Seguridad Estatal.. y la investigación allí fue muy deficiente. Perdimos la pista de Lukyanenko hace cuatro meses en Karlalovsk. desde luego. Verzhbitski no dijo nada. A usted. Y quien sabe que se le pasa por la cabeza a ese hombre. poca gente se fía ya de él. o actuales. Lavronenko rápidamente achacó la acción a la organización trotskista de Lukyanenko. Incluso yo no sé qué pensar. Se los dejo a quienes lucen galones. -En su momento.

Pero explíquenme. camarada? -Bien. y tras dudar unos instantes. -Descuide. -el oficial militar se acomodó frente a Ushakov. dejando primero su gorra sobre la mesa. le hizo un gesto a Dreiden para que les hiciera pasar. -Los camaradas Kravchenko y Novototski quieren verle. se acercó al secretario y le besó las dos mejillas mientras le estrechaba la mano-. comandante. -Dígame -pidió éste sin levantar la mirada de los informes que tenía sobre la mesa. -Anastas Igorevich -Kravchenko. gracias. entró en el despacho del primer secretario del Partido severstoviano sin siquiera esperar dos segundos desde que había llamado a la puerta. y peinándose su pelo grisáceo.. ¿a qué se debe esta -52- . -¿El comandante Novototski también? -se sorprendió Ushakov. Sentaos. -Camarada Ushakov -Bogdan Dreiden. ¿Cómo estás. el instructor del Comité Central. quien ostentaba los cargos de vicecomisario del Pueblo para la Defensa y jefe del Estado Mayor del Ejército Rojo de la república. Parece ser urgente.El último invierno de la Oficina ascenso -sonrió el joven teniente. -Espero que no le interrumpamos. -Camarada Ushakov -saludó fríamente el robusto comandante del Ejército de segunda clase. el presidente del sovnarkom severstoviano..

Y también es por todos conocida la oposición del comandante Rubliov al restablecimiento de los comisarios políticos en el Ejército. uno de mis mejores hombres. Estaba en el punto de mira de Lavronenko. -¿Que ha ocurrido? -Han arrestado al comandante de brigada Dmitri Rubliov.. a quien recientemente han asesinado. -Ese hombre me odia. sin duda. -¡Tampoco tuvo problema en 1936 para ejecutar a mis más cercanos hombres en sus procesos contra supuestos trotskistas! -continuó Novototski enérgicamente. Por no hablar del comandante Negoda y de los demás oficiales que estaban aliados con el mariscal Tujachevski en su conspiración militar en 1937 -Novototski no dijo nada. -También el Partido sufrió un duro golpe durante el caso del comandante Savelyev y su organización -le recordó Ushakov-.El último invierno de la Oficina visita? -El camarada Lavronenko -respondió éste directamente-. pues se avergonzaba de aquello-. Aunque debo reconocer que muchos de los hombres condenados sí que eran conspiradores trotskistas. Él y su Oficina han metido de nuevo las narices en mi cuartel. simplemente por ser amigo del camarada Baluyev. el año pasado. ¡y que nadie sabe por qué! -No crea que pueda hacer nada... -Por todos es conocido el odio de Lavronenko a los sin Partido -comentó Kravchenko-. -53- . Pero no entiendo que quiere de mí. entre ellos muchos de su círculo cercano. ¡y hace todo lo posible por perjudicarme! -dijo golpeando fuertemente la mesa..

Espero su respuesta -dijo secamente el comandante levantándose y vistiéndose la gorra mili- -54- . Hay mucha gente en el Partido atemorizada. -Desde luego hay que hacer algo... quien no era capaz de dar un paso contra la Oficina. y el camarada Matveyev es uno de los más íntimos amigos de Lavronenko.Aunque le destituyeran. -El camarada Beria sabrá cómo hacerlo -dijo Kravchenko-.El último invierno de la Oficina -Ese hombre no puede seguir al mando de la Oficina. -Ésta es nuestra oportunidad. -¿Y qué quieren hacer? -Hay que llamar a Moscú -dijo el comandante con determinación. Ha de ser destituido. -No puede tomarse esto como algo personal. y también sabía que Kravchenko lo veía así.. Anastas Igorevich -le dijo seriamente el presidente del sovnarkom-. carácter por el que era habitualmente identificado. cualquiera de sus serpientes ocuparía su lugar. No sabe cómo está enderezando el Comisariado en toda la Unión Soviética.. Pero tengo las manos atadas -decía desesperanzado. -¿Para qué? -preguntó Ushakov. no sabía cómo eludir el compromiso en el que le estaban poniendo el presidente y el comandante.. Él lo sabía. -Sabes que esto no concierne sólo al Ejército Rojo. comandante. Ushakov era uno de ellos. y en ese momento..Seguro que me vigilan.

-55- . Ushakov se quedó pensativo.El último invierno de la Oficina tar-. A pesar de que quería colaborar con Kravchenko y Novototski. temía que la reacción de Lavronenko pudiera ser lo suficientemente rápida como para acabar con su vida. Buenas tardes. camarada -Kravchenko le estrechó la mano y siguió al comandante hacia la salida. reclinado en su silla. -Espero que reflexiones bien sobre ello.

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¿Le suena de algo? Dzhanik Verzhbitski estaba de pie en una pequeña sala de paredes grises. En frente. nuestros esfuerzos deben centrarse en quebrar las venas de su corazón industrial. tenía a uno de los detenidos por el asesinato del comisario del Pueblo Roman Kozlov y del sargento de la Seguridad Estatal Pavel Pugovkin. motor del desarrollo y sustento de la burocracia estalinista. sentado tras una pequeña mesa. cerdo estalinista -le espetó el detenido. y en la URSS en definitiva. y seguidamente escupió al suelo. -57- . ¿verdad. -Le suena.. Fiodor Alexeievich? -No diré nada.. ante el avance imparable de la construcción socialista en Severstovia. El oficial del NKVD dobló la carta que acababa de leer y se acercó al detenido.El último invierno de la Oficina TERCER CAPÍTULO -.

. por lo que sabemos. ignorando la presencia del oficial del NKVD. -dijo revisando las hojas de la única carpeta que ocupaba la pequeña mesa de la sala. uno de vuestros confidentes fue detenido. desmantelada a finales del año pasado.. el líder actual de la organización trotskista de Severstovia. el detenido se limitaba a rascarse su escasa barba. Le sonará. El único sonido que dejaba escapar era su fuerte respiración.Y ustedes fueron a por -58- . El detenido no decía nada. precisamente. -Hace unos días. Entre la información que nos facilitó. ¿verdad? De vez en cuando. Savelyev y Maklakov. pero acto seguido volvía a su postura inmóvil. Muy arriesgado guardarlos ¿no le parece? Aunque bien escondidos. Esta carta ha sido encontrada en el registro de su vivienda. Una carta firmada por un tal Knipper. Fiodor Agureyev. Fiodor Alexeievich. quien sustituyó a la dirección de Cherjov y Neverov. además de varias armas y decenas de escritos de Trotski. se mantenía cabizbajo frente a la pequeña mesa de madera.nos confesó que el nombre de Knipper respondía a Mijail Denisovich Lukyanenko. fruto de su nerviosismo. detenido con otros dos hombres armados en las inmediaciones del lugar del asesinato de Kozlov poco después de que éste ocurriera.El último invierno de la Oficina -No hace falta que diga nada -sonrió Verzhbitski-. -¿Con esta carta Lukyanenko le sugirió atentar contra las vías ferrocarriles? -le preguntó Verzhbitski. empezó a rascarse su barba y su cuello con más frecuencia. -Pero lo que a mí me interesa es otro documento. Era uno de los secretarios del comisario del Pueblo para las Comunicaciones. la verdad. El que acabo de leerle.

espero que tenga algo que contarme. de hecho. Fiodor Alexeievich. Fiodor Alexeievich! ¡Usted y toda la chusma que rodea a Lukyanenko! ¡Enemigos del Pueblo y lacayos del imperialismo! -¡Y usted no es más que un perro más de ese dictador que ha traicionado a la Revolución! -Agureyev se levantó y se situó frente a Verzhbitski. -Le voy a dejar un rato solo. -Vuelva a sentarse. en los sótanos de la Oficina. -59- .El último invierno de la Oficina una estación. -¡Pues tráele algo de comer. dos ancianos. la más importante para la industria severstoviana. y además se me ha olvidado darle de comer -sonrió. una madre y sus dos hijos de siete y cuatro años? ¡Además de más de dos docenas de heridos! -se enfureció. lo que impacientaba al teniente primero de la Seguridad Estatal. No quisiera repetirlo. -¿Sabe que en ese atentado murieron siete obreros. -Ésta es su celda -le indicó Alexander Vdovin a su amigo Grigori Sokurov. maldita sea! No quiero que se muera -se preocupó Sokurov. Agureyev seguía sin decir nada. Aproveche para reflexionar sobre su futuro... mientras abría su cerradura-. Está bastante débil. Cuando vuelva. Pasaron varios segundos de miradas cruzadas hasta que el detenido decidió sentarse de nuevo. A la de Morgunovgrado. Fiodor Alexeievich.¡Es usted un miserable. contando con los cargos que se le imputan.

quien intentaba en vano transmitirle confianza.. -entre distintos tragos de saliva.. claro. echado sobre una pared.. Sokurov no sabía cómo endulzar su petición. La cara de Garin se arrastró hacia abajo sobre los fríos ladrillos hasta descansar sobre el suelo. Creo que este gesto demuestra como soy.. camarada! -sonrió el teniente tercero. ha debido de ser un error... que tras ayudarle...El último invierno de la Oficina -¡Tráesela tú mismo! No soy tu maldito criado... se encontró al anciano Viktor Garin. camarada. ¡He venido a ayudarle. -murmuró Sokurov mientras entraba en la celda. Dentro. no. -Claro...... maldito cerdo. -Pero le agradecería.Claro que este gesto demuestra quien eres. -Insensato de Sokurov. -Garin se puso en pie con las pocas fuerzas que le quedaban.Esta gente no sabe lo que hace.... con muy mal aspecto... -el viejo bolchevique miraba con desprecio al oficial... Y termina ya con esto. no quiero perder más tiempo con ese viejo -y se fue de allí. no sin antes empujarle fuertemente con su hombro como si de una torpeza se tratara.aceptará que saliera con su hija.... -Así que has sido tú. Pero yo puedo sacarle de aquí. -60- . ¡y te digo que antes recorrería todas las celdas de mi propia patria antes que dejar que mi hija estuviera con una mala bestia como tú! Sokurov se enfureció y le dio un fuerte puñetazo al anciano que lo tiró contra la pared.. maldito Sokurov.. -Cerdo engreído.. Grigori Borisovich.. y le dio la manta que le había traído bajo el brazo. -No..

“Cerdo estalinista” han sido dos de sus únicas cuatro palabras -sonrió el teniente primero. -Sokurov se quedo mirando el cuerpo del anciano.. Hay muchos capataces que no aceptan que unos simples obreros. -¿Incidentes? -Discusiones. les digan cómo hacer mejor su trabajo.. -Maldita sea. Allí ya había llamado la atención por varios incidentes que había tenido con algunos estajanovistas.. Dzhanik Verzhbitski y Evgeni Zhukovski estaban comentando los casos de los tres detenidos por los asesinatos de Kozlov y Pugovkin en el despacho del segundo. Ya he conocido otros ejemplos de esto. para así poder ver mejor la situación del hombre. -Ya -el capitán también conocía aquellas situaciones-. el que parece ser el cabecilla de los tres. ¿Pero ha dicho algo de momento? -Sí. Agureyev no acogía bien las recomendaciones de los estajanovistas en cuanto a mejorar la producción... y una pelea.. por mucho que trabajen. No le costó mucho tiempo observar que ya no respiraba.¿Camarada Garin? ¿Está bien? Con una de sus botas movió su cara para ponerla mirando hacia arriba. -¿Qué hay del otro.El último invierno de la Oficina -Camarada Garin. es capataz en una fábrica de Morgunovgrado.? ¿Leonov? -61- . claro. -Agureyev.

El último invierno de la Oficina -Uno de mis hombres.. uno de sus hombres me intentó persuadir. -Sí. desconfiando de las maneras de Zhukovski. pero los galones siguen importando para algunos. y salió de su despacho sin volver la mirada al joven teniente. El camarada Riuminov ya está de camino.. el camarada Menshov. -Ahora está con un médico. Pasó a la clandestinidad como Lukyanenko y muchos otros tras lo del 36. y sobre todo.. -¡Qué más da! Tenemos lo que queríamos. -No hace falta -le interrumpió Zhukovski-. Pero no parece que vaya a ser de gran ayuda. pues había puesto a uno de sus hombres vigilando al tercer detenido para evitar que nadie más que él le interrogara. Me he ocupado personalmente de él. a la vez que capitán del Ejército Rojo. Y aún no he puesto a nadie con Bistrov. Se habrá caído por las escaleras.. Gennadi Eduardovich Bistrov ya nos resulta conocido -dijo retomando el caso-. No ha sido un buen gesto para con un superior. Verzhbitski se sorprendió. Lleva dos meses en Darchensk. un pequeño pueblo cerca de Morgunovgrado. está ahora con él. -Si ahora fuera a su celda. como debe ser. quien le mantuvo la mirada hasta que éste por fin la apartó. Nos ha dado el paradero de Lukyanenko... camarada Verzhbitski -sonrió sarcásticamente-. -62- . para efectuar su arresto. Era uno de los guardaespaldas de Savelyev en su organización. Y éste si ha confesado -dijo Zhukovski alegremente-. para evitar que lo hiciera Zhukovski. -rió. ¿lo encontraría como lo trajimos? Zhukovski se quedo mirando fijamente a Verzhbitski. -¿Y cómo está Bistrov? -preguntó Verzhbitsi.

Lavronenko irrumpió en su despacho.El último invierno de la Oficina Sergei Okunev. y se estaba lavando las manos. -¿Dónde está el camarada Lavronenko? -preguntó inmediatamente el director de la Seguridad Estatal... más de media hora -respondió Karachentsov con cierta preocupación. el mayor primero se sentó al lado del secretario. -En el baño.... -le dijo en voz baja a su compañero. se presentó en el despacho del comisario del Pueblo Yuri Lavronenko. Últimamente. sentado en una de las sillas que había delante de los ventanales que daban a la plaza de Demidov.. Zinovi Karachentsov. Tras cruzar la última puerta del pasillo. sólo se encontró con la oronda figura del secretario personal de su superior. -Querría asegurarse de que es de confianza. -Pero si fue él mismo quien me trasladó al Secretariado cuando le pusieron al mando del NKVD. puntual a la cita que le habían concertado no más de una hora antes.. -¿Lavando las manos? -Sí..Cambia cada dos por tres a los agentes de su seguridad personal. camarada.¿Estará estreñido? -Hace unos diez minutos he entrado para orinar. Y el otro día ordenó que registraran mi despacho. al lado del escritorio principal. lo que -63- . En ese momento.. durante todo el rato que yo he estado dentro. -¿Media hora? -sorprendido.. el camarada Lavronenko está muy raro. Al fin y al cabo es su nuevo secretario personal... camarada Okunev. Lleva.

-¿Qué es esto. camarada -le ordenó sin siquiera mirarle.. Tome. -¿Se encuentra bien. camarada! -le espetó Lavronenko. mientras abría un cajón con llave de su escritorio para sacar dos hojas-.Espero que no actúe de la misma manera cuando se trata de la información que concierne a la seguridad de nuestra patria. pero. que dirigía el Departamento de Órganos del Comité Central del Partido.. -dijo secándose con un pañuelo las gotas frías que recorrían su frente. -Quizá sea por el vodka.. Sergei Grigorievich... camarada -se atrevió a comentar su secretario personal-. Okunev cogió los papeles mientras que Karachentsov pasaba por detrás para cruzar la puerta que conectaba directamente con su despacho. y se dirigió directamente a su silla. -Ahora los miembros del Buró se reúnen en secreto en sus ca- -64- . camarada? -preguntó Okunev acercándose a su escritorio.. -Vuelva a su despacho. Últimamente está bebiendo mucho.¿Está. -Discúlpeme. -¡Tiene usted la lengua muy larga. Okunev empezó a leer lo dicho por el presidente del sovnarkom y uno de sus camaradas del Buró.. sudando? -No ocurre nada.. Yuri Dmitrievich? -¿No lo ve? La transcripción de una conversación entre Kravchenko y Lebedev.El último invierno de la Oficina acalló a Karachentsov.

como han hecho con otros tantos. -Ocúpese personalmente de tener a agentes preparados cerca de las residencias de estos hombres.El último invierno de la Oficina sas para hablar en mi contra.. Esos cerdos van a aprovechar la caída de Yezhov para cargar contra mí. de la que ni siquiera había sido informado de su preparación. Tras él... -¿Dónde fue grabado esto? -En la residencia de Lebedev -dijo mientras abría una botella de vodka que había cogido del armarito que descansaba bajo el retrato de Stalin-. Pero lo que está claro es que quieren acabar conmigo.. haciéndola inaudible. La grabación no es muy larga.. pues poco después de comenzar la conversación salieron al balcón.. ¡Moriré como el comunista que soy ante esos traidores! Okunev no sabía que decir. que se ofendió por no haber recibido esa misión de tan alta envergadura.? -preguntó Okunev sorprendido. camarada Okunev -dijo sacando una lista de entre los muchos documentos que guardaba en la pequeña cámara.. Encargué al camarada Bezrukov que con varios hombres de extremada confianza vigilará a todos los miembros del Buró... Lavronenko bebió un trago más de vodka y se levantó de su asiento para descolgar el cuadro de Stalin. se encontraba la pequeña puerta de una caja fuerte que abrió con una pequeña llave dorada que llevaba siempre colgada del cuello.... -Yuri Dmitrievich. -Hablan de mi destitución. y de un nuevo primer secretario. Pero yo no huiré como Uspenski... -el mayor primero se sorprendió al ver entre los nombres a algunos de los máximos dirigentes del Partido -65- . -¿Desde cuándo.

en ese momento. éramos más importantes que los secretarios del Partido. ya que sabía con certeza que si Lavroneko caía le arrastraría con élNi siquiera tenemos pruebas en su contra.. camarada Okunev? -Sí. y que no les teníamos que tener ningún miedo.. Tenemos a Lukyanenko. Yuri Dmitrievich. -Okunev estaba preocupado por aquella situación. camarada..El último invierno de la Oficina y el gobierno severstovianos. Incluso a un hombre como Okunev.. pero tampoco tenía muchas opciones. -Quiero que con una sola llamada de mi despacho se detenga a todos ellos de inmediato -dijo bebiendo otro trago.. las habrá -sonrió Lavronenko secándose el sudor que volvía a recorrer su frente. -Si hacen falta. De uno de los coches que había seguido a los furgones. nosotros decidimos a quien ejecutar… y a quien perdonar la vida -dijo Lavronenko mientras repasaba con el dedo los nombres de su lista-. ¿Algo más. Que teníamos que tener más autoridad que ellos. -Una vez.. los ancianos que paseaban por allí se sorprendieron al ver varios furgones irrumpir en sus calles. él nos dijo que nosotros. los comisarios. en las inmediaciones de la ciudad industrial de Morgunovgrado.. -Es una locura. bajo un teniente para abrirle la puerta a un hombre de mediana estatura -66- . se le aceleró el corazón. en la dacha del jefe. Decenas de agentes bajaron de ellos y rodearon un pequeño edificio de tres pisos. como él dijo. Al fin y al cabo. Ante la habitual tranquilidad del pequeño pueblo de Darchensk..

silencio que fue acompañado de varios “¡Nos rendimos!”. con un rostro de gruesas facciones cubierta por una descuidada barba oscura. -¿Mijail Denisovich Lukyanenko? -Soy yo -dijo el más mayor de los dos. del que estaba previsto su derrumbe para construir una nueva escuela. que vestía unos harapos.¡Sabemos que está ahí! ¡Entréguese! ¡De inmediato! No se oía nada. a diferencia de su compañero.El último invierno de la Oficina que vestía con orgullo un uniforme de mayor de la Seguridad Estatal del NKVD. Dos docenas de agentes entraron en el edificio y recorrieron todas sus estancias hasta que sus pisadas se detuvieron en la cocina del segundo piso. entren! -dijo tranquilamente mientras afilaba su fino bigote con los dedos de su mano izquierda. que había sido bastante adecentado en comparación con el resto de la casa. salvo las pisadas de varios agentes aún en movimiento por los alrededores del edificio. un hombre de unos cuarenta años. -¡Mijail Denisovich Lukyanenko! -gritó a las ventanas destartaladas de aquel edificio abandonado. El mayor Riuminov subió con calma las escaleras hasta el segundo piso. mientras que la otra la mantenía en el cinturón. -67- . El otro hombre no era más que un joven de no más de veinte años. ¡Camaradas. -Llévenselo. cerca de su arma. y se adentró en la cocina entre sus agentes hasta encontrar arrodillados a dos hombres. -Muy bien.

responsabilidad que no había atendido lo suficiente las últimas semanas por los cambios que estaban ocurriendo en el Partido. Le felicito. lamento no poder haberme ocupado del Comisariado esta última temporada -se disculpó Matveyev deteniéndose ante su puerta-. -¡Camarada Matveyev. que no opuso resistencia. -No. Deshaceos de él y registrar esta pocilga. era comisario del Pueblo para la Justicia. Igor Brunov era un hombre de unos treinta años. además de ser el segundo secretario del Partido en la república. Aunque debo decirle que su trabajo ha sido excelente durante mi ausencia. -Igor Stepanovich. un eficien- -68- . alagado. los cuales iban encaminados a enfrentarse a la Oficina que tanto había defendido. que fue acompañado de un segundo de gracia. aunque no ha sido fácil sustituirle -dijo el joven vicecomisario del Pueblo. cuánto tiempo sin verle por aquí! -le saludó su adjunto Brunov. sólo hemos venido a por Lukyanenko -dijo afilando nuevamente su bigote-. camarada? -preguntó un teniente. Valeri Matveyev. ¡rápido! Mientras el mayor Riuminov descendía por las escaleras con su habitual paso tranquilo se oyó un disparo.El último invierno de la Oficina Varios agentes agarraron al hombre. -¿Al otro también. al verle pasar por delante de su despacho. -Se lo agradezco. y lo llevaron fuera.

Era un pequeño local regentado por Escolástica Arana. -Muy bien.El último invierno de la Oficina te funcionario del Partido que Matveyev había tomado bajo su protección. vayamos a tomar algo y me pone al día -le invitó Matveyev guiñándole un ojo. Los dos hombres. en la misma calle donde se encontraba el edificio de su Comisariado. En cuanto Arana vio entrar a los dos hombres. -Me disponía a ir a mi despacho. un agente vizcaíno del NKVD que fue herido en la misma ciudad por los fascistas italianos. el Cojo Vasco. exactamente. Pero ya que estamos aquí. escoltados por tres agentes secretos del NKVD. Igor Stepanovich? -sonrió MatveyevSiempre hace lo mismo... camarada -sonrió Brunov. y que hacía unos meses había nombrado también su adjunto en la Justicia. Su marido.. Durante aquellas últimas semanas. -69- . Originaria del pueblo navarro de Gudaro. y tras su caída en 1937 consiguió emigrar hasta la URSS con su compañero. puso en duda los procedimientos de la Oficina cuando vino de su servicio en España. Cuando vino con esa mujer. y pronto iba a hacerle llamar. fueron a la taberna Gudaro. le indicó a uno de los camareros que les sirviera y desapareció rápidamente tras la puerta de la cocina. luchó en la defensa de Bilbo. Brunov había dirigido personalmente el Comisariado del Pueblo. hace más de año y medio. y rápidamente se levantó para vestirse su gabardina y acompañar a su superior. aunque con frecuencia le visitaba a su superior en busca de consejo.. segunda secretaria del comité del distrito Berezutski de Karlalovsk. -¿Por qué siempre la camarada Arana evita atenderle a usted? -¿No sabe la historia. en su despacho en la sede central del Partido.

y que las ilegalidades de la Oficina iban a ser erradicadas.. -Ya sé que usted es más sensible con este asunto -observó al joven-. No quiso mostrar su desacuerdo. Ese cerdo era miembro candidato de nuestro Buró. que en el pasado se habían delatado defendiendo sus tesis contrarrevolucionarias y tras sus expulsiones del Partido habían vuelto con simples au- -70- . Como Kravchenko. A diferencia de otros trotskistas.. -Le diré algo. ¿Recuerda quién fue Boris Nikolaievich Faiziyev? -Uno de los lugartenientes de Savelyev en el bloque trotskistazinovievista de Severstovia.. -Fue arrestado y fusilado. Igor Stepanovich.... y llevaba cuatro años al frente del Comisariado del Pueblo para la Industria pesada en el momento de su desenmascaramiento como enemigo del Pueblo. o Fedotov. qué pasó? -preguntó Brunov. Fue arrestado y fusilado con los demás dirigentes de la organización en 1936. Su consuelo era que el curso de las purgas había cambiado. Igor Stepanovich -empezó después de beber un largo trago del segundo vaso que le habían servido-.El último invierno de la Oficina -¿Y.. Brunov no dijo nada. -Bueno. No necesitamos a nadie que debilite la tenacidad del NKVD en beneficio de los enemigos del Pueblo.. creo. -Ese traidor gozaba de la confianza de los camaradas Ushakov y Kravchenko. -Sabía que había sido un dirigente del Partido. -Omite lo más importante. Lebedev. como debe ser -dijo bebiendo de un trago el vaso de vodka que le había servido el camarero-.

Brunov no dijo nada ante el insulto que su superior le había dedicado a un hombre que había gozado durante años de la confianza de su próximo camarada y amigo Stalin. Así que. -Este caso se debe más bien a la política de Sergo Ordzhonikidze de aprovechar a los ingenieros burgueses en favor del socialismo. -dijo refiriéndose al dirigente georgiano del Partido bolchevique que había dirigido la Industria pesada de la URSS durante los últimos años. y que han demostrado poder hacer. Una rata que decía amén a todas las decisiones de Karlalovsk y de Moscú. camarada. del Partido y del Pueblo. ese cerdo trotskista de Piatakov! No me extraña que el desgraciado de Sergo se suicidara al tomar conciencia de su error. pero los excesos en cuanto.El último invierno de la Oficina tocríticas. camarada. -71- . Faiziyev era una serpiente que pasó totalmente desapercibida entre nosotros.. Y pagamos caro el no hacerlo. esta lucha debemos enfrentarla con determinación y tenacidad.. cueste lo que cueste. ¡Tuvimos que darnos cuenta años después de que el comisario del Pueblo para Industria pesada de nuestra república era quien protegía a los saboteadores que atacaban las fábricas que estaban bajo su propia responsabilidad! Y sobran pruebas de ello..Yo apoyé la oposición de Molotov.... no podíamos fiarnos de esos hombres y debían ser depurados. Un ejemplo de lo que los enemigos del Pueblo..... severidad y dureza. -Pero Faiziyev es uno de muchos. están dispuestos a hacer. los contrarrevolucionarios que quieren detener la construcción del socialismo en la URSS. -No niego la infiltración de enemigos en nuestros aparatos. ¡tuvimos que purgar hasta al adjunto de Ordzhonikidze...

cerdo -Okunev estiró bien las mangas del uniforme y se ajustó el cuello-. Lukyanenko dejó de quejarse de su dolor al oír aquel nombre.. Sergei Grigorievich? Okunev forzó una sonrisa. ¿verdad? -¡Es otro asesino como vosotros! -le espetó el detenido. levantándose de su cama e irguiéndose frente a él-. entre los que se encontraba el recientemente arrestado Mijail Lukyanenko.Así que te preocupa el destino de nuestro estimado capitán. se asombró cuando vio entrar por su puerta al ya conocido como el Subjefe. Descansando en su celda. ¿Para cuándo el ascenso a vicecomisario del Pueblo para Asuntos Internos. ¡Con lo que te lo habías ganado! El oficial golpeó fuertemente con su grueso puño la cara del trotskista. aún desde el suelo. Como el capitán Babochkin -se refirió a un oficial del NKVD regional de Morgunovgrado. -72- . el último líder de la organización trotskista de la república de Severstovia. -Al final. que cayó al suelo sangrando de la nariz. -¡Déjate de idioteces conmigo! Babochkin era uno de los tuyos. bienvenido a mi humilde morada -bromeó Lukyanenko. Y por los tuyos.. -Preocúpate por tu propio pellejo..El último invierno de la Oficina Los sótanos de la Oficina acogían entre sus paredes a numerosos enemigos del Pueblo pendientes de juicio. Lavronenko desaparecerá bajo las garras de Beria. y sin convertirte en su número dos. -Mayor primero Sergei Grigorievich Okunev.. -sonrió Okunev. si cabe. -Vaya.

. De hecho... Uno de tus hombres. Pongamos todas las cartas sobre la mesa. Okunev se limitó a sonreír. -¿Ivanov y Bulgakov? La clandestinidad te ha sentado mal -dijo mientras con pasos lentos rodeaba la figura arrodillada de Lukyanenko-.. Lukyanenko estaba arrodillado frente a la puerta.. -La única condición que puso Solomon en su colaboración fue que la víctima fuera Kozlov. no se les piden confesiones a los cadáveres -Okunev -73- . desde que eras primer secretario en Danovo.. Empiezas a delirar. lo confesó -le explicó Okunev mientras se limpiaba sus gafas-. que haya sobrevivido hasta ayer deberías agradecérmelo a mí -rió. Y era el cerdo que os informaba de todo lo que ocurría en la Oficina. -¡Libérame! -exigió el trotskista. -Descuida. Tú y tus camaradas de Danovo. Kiril Dikanski. No es casualidad que sea uno de tus mayores enemigos en el seno del Partido..Y sigamos con esto... -Desde luego -sonrió Lukyanenko-. sintiendo la presencia de Okunev detrás de él. ¿Acaso no eres tú el jefe en la sombra de los derechistas? -¿Cómo? -Desde luego Solomon no lo es......El último invierno de la Oficina Él permitió el atentado de la estación de ferrocarriles. Sólo lo utilizas como tu representante. No os ensuciáis las manos. ese viejo con su largo bigote a lo georgiano.. deberé redactar una confesión.. para hablar con nosotros. como Ivanov y Bulgakov. Si sigo aquí. muy detallada.

mientras se abrochaba su gabardina y levantaba el cuello de ésta para proteger su rostro de las caricias de la fría brisa. camarada Riuminov. camarada. Aquel día la ciudad se había recubierto de un manto gris que ensombrecía el tapiz nevado de sus calles. su adjunto en la Seguridad Estatal. camarada? -preguntó el primero. -¿Todo bien.El último invierno de la Oficina sacó su pistola y tras presionarla contra la nuca de Lukyanenko apretó el gatillo. -¿Cómo está. Dada su violenta resistencia durante su arresto. ¡Ahora enterradlo lejos de aquí! Las tardes en Karlalovsk cada vez eran más frías. rápidamente tres hombres entraron en la celda. Después de que el eco del balazo recorriera la galería. -¿Hay alguna prueba escrita de que este hombre ha ingresado aquí? -preguntó Okunev enfundando su arma. El teniente primero Verzhbitski contemplaba este paisaje frente a la plaza de Demidov. mientras afilaba su bigote. a quien había confiado personalmente la realización del arresto del líder trotskista. Pues este hombre nunca pisó la Oficina. camarada? -74- . -Bien. Tal como pidió -respondió el mayor. -Dzhanik Vladimirovich -saludó el mayor Bezrukov nada más salir de una de las puertas del cuartel general. fue inevitable disparárle a fin de evitar una tragedia. -Ninguna. mientras fumaba un cigarrillo a las puertas de la Oficina.

.. -Se resistió a su arresto.. No sé ni por qué me ha sorprendido. ¿verdad? -Lo que importa no es lo que yo sienta..El último invierno de la Oficina -Supongo que ya te han informado de las novedades sobre la operación contra los trotskistas. Él y otro terrorista que lo acompañaba -justificó-. -Ya.. Alexandra Galina fue quien alojó a los tres criminales en la ciudad. -Lukyanenko ha muerto.. creo que son de la imprenta que desmantelamos en Salia -75- . sino el Pueblo. -Disfrutarás si arrestan al camarada Lavronenko.. Hemos registrado el piso donde estuvieron. -¿Las que se titulan “La restauración del capitalismo en la URSS es imposible”? -preguntó repitiendo una de las consignas de Leon Trotski..Eso era con Yezhov. Ahora las cosas van a ser distintas. -Sí.. Leonov. y copias de una octavilla antigua firmada por Neverov. la delató.. -Uno de los asesinos del camarada Kozlov. -He oído que habéis detenido a una mujer relacionada con la organización trotskista -Bezrukov quiso acabar con aquella incómoda situación. No hubo otra opción. -Nunca hay otra opción. ¿eh? -Verzhbitski siguió exhalando humo. Los dos hombres se quedaron viendo como el sol empezaba a ocultarse tras los edificios más altos de la plaza.. sólo hemos encontrado algunas armas más..

. aunque siempre quedaran pequeños grupos. Tendría que comprobarlo. No contaba con la fuerza con la que había luchado años atrás.. adonde se escapaba en algún breve período de vacaciones que se tomaba. -Nunca. En frente de la dacha de Kravchenko se detuvo un coche conducido por un oficial militar. no fue allí para descansar sino para velar por la muerte de su hermano. espías y saboteadores. y más de una vez su cansancio le había incitado a dimitir de sus responsabilidades en el Partido y el Gobierno. Contaba con una pequeña dacha en su pueblo natal de Modlisi. camarada. Yevgeni Kravchenko era un hombre de avanzada edad. No hay que bajar del todo la guardia. De él.. Pero no hay que preocuparse mucho ya de los trotskistas. a principios de 1937-. Habría que ver qué habría pasado aquí si el NKVD no hubiera actuada con esta firmeza y determinación -afirmó Bezrukov enérgicamente-. Pero en aquel frío diciembre. quien siempre había residido allí. tras algo de esfuerzo para levantar -76- . esos malnacidos querían que el Pueblo bajará la guardia ante toda esta calaña contrarrevolucionaria infiltrada en los aparatos del Partido y del Gobierno.. en la costa del Mar Negro.. -Con esa consigna.El último invierno de la Oficina -recordó el taller clandestino que habían descubierto en aquella pequeña ciudad cercana a la capital severstoviana. descendió el vicecomisario del Pueblo para la Defensa. Lo poco que quedaba de su estructura ha sido desmantelada. pero su compromiso revolucionario rápidamente hacia desparecer esas ideas. Decían que si no era con un brutal golpe de Estado y una larga guerra civil sería imposible que el capitalismo triunfara..

-No me habías avisado de que tu hermano había fallecido. ni siquiera se avergonzó de haber venido en su coche oficial. un asunto familiar -el comandante no dijo nada. ¿cómo estás? -saludó el oficial entrando en el pequeño despacho donde Kravchenko observaba el mar.El último invierno de la Oficina su robusto y ya anciano cuerpo. -Al llegar no estaba seguro si estarías en la dacha. -No es mi coche. Pero esto es algo personal. mientras apuraba las últimas caladas de un cigarrillo. -Sí. ¿le espero aquí? -le preguntó el capitán Kanevski. -Mejor. No es necesario. que me lo cede para atender mis necesidades como presidente del sovnarkom. Demos un paseo. No era la primera vez que le fallaba su cuerpo. -Yevgeni Petrovich. -77- . Es del Pueblo. Me lo acaba de contar el oficial de la entrada. Kravchenko había organizado un íntimo funeral por su hermano-. por favor.. -Comandante Novototski. de pie junto a la ventana. pues al igual que su viejo amigo Kravchenko. Semion Mijailovich. no contaba con la misma energía que en los primeros años de la Revolución. -Nadie lo sabe -el día anterior.. pues aún era víctima de las concepciones elitistas del ejército zarista en el que sirvió antes de la Revolución-. Quiero hablar a solas con mi viejo amigo -dijo antes de dirigirse al teniente de la Seguridad Estatal de la entrada de la dacha para preguntarle dónde se encontraba su amigo. quien le acababa de abrir la puerta. no he visto tu coche fuera. gracias.

De hecho. para revisar el caso y desmontar la falsa acusación.El último invierno de la Oficina Los dos hombres empezaron a recorrer la playa que se extendía detrás de la dacha. Novototski tenía a Kravchenko en especial estima. Cumplirá -78- . Aquel año. había evitado con todos sus medios que el comandante tuviera el mando completo de la Defensa en Severstovia. Observando el mar. y le convencí de la necesidad de destituir a Glushenko -dijo refiriéndose a uno de los protegidos de Matveyev-. El camarada Domogarov le sustituirá en el Secretariado del Partido. hasta que se detuvieron frente a un montículo de rocas que cerraba el paseo. Yuri Lavronenko ordenó su arresto y quiso que fuera juzgado junto al comandante de división Veniamin Y. Negoda como los mayores colaboradores en Severstovia del mariscal Tujachevski en su conspiración militar contra el Estado soviético. Demidov o Karlalov. dejaban que la brisa les sonrojara las mejillas y despeinara los cabellos que se les escapaban de los sombreros. ha sido durante cinco años el primer secretario del Partido aquí. Aunque los dos tenían muy buena relación desde los años de la Guerra Civil. y tuvo que formar una comisión especial con varios oficiales del NKVD. a pesar de que Lenin había tenido en muy buena consideración a los sin Partido. Hacía tiempo que el comisario del Pueblo para Asuntos Internos desconfiaba del comandante. para la supervisión del trabajo del NKVD. Es un buen hombre. Hace unos días hablé con Anastas Igorevich. al igual que habían tenido con otros destacados dirigentes revolucionarios como Morgunov. -Debemos asegurar el control del Partido sobre la Oficina. en la óblast de Volshdaia. ajenos a los círculos de Lavronenko. Precisamente. los oficiales que formaron aquella comisión fueron los que más tarde serían conocidos como los Cinco de Moscú. pues le estaba eternamente agradecido por haberle liberado de su encarcelamiento en 1937. ya que había servido en el ejército zarista antes de 1917 y aún no se había afiliado a la organización bolchevique. Pero Kravchenko conocía bien a su amigo.

Un hombre que fue expulsado por sus compañeros hace poco más de un año. eso lo ha demostrado estos últimos años sirviéndole como una marioneta. -79- .. -Considero que es más importante purgar la propia Oficina. y él mismo se encargará de limpiar la Oficina de toda clase de enemigos.. Sabes que ha sido citado en Moscú. capaz de afrontar esta situación.El último invierno de la Oficina bien con sus nuevas responsabilidades. la Comisión de Control confirmará su expulsión del Partido. Desde Moscú van a enviar a alguien para sustituir a Lavronenko.. Ahora debemos preocuparnos por el Partido -dijo Kravchenko con más seriedad-. dadas las circunstancias. Debe ser sustituido como primer secretario por alguien más fuerte. y eso sólo significa una cosa. y ahora está preparado para este momento. Y. ya ha sido destituido como primer vicepresidente del sovnarkom y como comisario del Pueblo para Asuntos Internos de Severstovia. Oficialmente. Yevgeni Petrovich? -En un hombre con el suficiente coraje. ha trabajado bien por el desarrollo del socialismo. pronto. -¿En quién ha pensado. Tengo gran respeto a nuestro camarada Anastas Igorevich. a pesar de todo tipo excusas baratas. pero todos sus hombres siguen en el NKVD. y superarla. -Lo sé. -Lavronenko ya es historia. -Tiempo al tiempo. ajustándose su gorra para cubrirse los ojos de la cada vez más fuerte ventolera. a Lavronenko y toda su calaña -opinó Novototski.. Pero no tiene el valor suficiente para enfrentarse a Matveyev. arribistas que campaban a sus anchas en el Partido gracias a la Oficina… Pero hace unos meses conseguí que fuera rehabilitado. sobre todo por la industrialización de la república. Semion Mijailovich.

como Stalin. ¿no? -a lo largo de la Unión Soviética -80- . -Sólo lo citaron en Moscú. ¿no? -Sí. -¿Le han ascendido? -sonrió su subordinado.. y como Beria. Sergei Grigorievich. -Sabe que al camarada Lavronenko fue citado en Moscú.. -La Mafia Georgiana..... Un georgiano. -Querrían saber algo sobre él. ya han asignado a un nuevo comisario del Pueblo.. pensando más en su posible promoción que en la de Okunev. -No sé nada de él desde que se marchó el otro día -comentó preocupado mientras frotaba su nuca-. -¿Un georgiano? -Bezrukov no le entendía. -No. Sergei Grigorievich.. No lo han arrestado como a los demás. Un georgiano.. Por eso debemos de andarnos con cuidado -dijo mientras miraba una foto de la bella esposa de Bezrukov-. No piense en lo peor. -Dígame. Lo ejecutarán. El muy orgulloso quiso ir. -Sí.. Además... ¿qué ocurre? -preguntó Bezrukov mientras su secretario les dejaba solos. nos han enviado a un georgiano desde Moscú -la cara de Okunev no ocultaba su rabia ante el hecho-. lo llamaron de la Lubianka -se refirió al cuartel general del NKVD de la URSS.El último invierno de la Oficina -Camarada Nachalov. ¡espere fuera! -Sergei Okunev entró sin llamar al despacho del mayor primero Andrei Bezrukov.

Debemos ser más rápidos que el Georgiano y los Moscovitas. -Ten claro que ese georgiano va a ir a por nosotros. a la grosería de Sokurov y a aquella estancia pobre y sin ventanas. El sargento Alexei Martinov ya se había acostumbrado a eso.. Nada más bajar.El último invierno de la Oficina ya se conocía con este nombre al grupo de hombres de confianza que Lavrenti P. en sustitución de quienes habían sido los más próximos de Nikolai I... Cuando más insoportable se hacia la presencia del humo y más cargado se sentía el ambiente. se podía saber con certeza que aquel cuartucho abandonado no estaba lejos. sus esperanzas cada vez eran menores. -Cierto. Aunque tras meses bajo el mando del teniente. Yezhov. Beria había trasladado desde su Georgia natal a la Lubianka junto a él. sino como una oportunidad de poder enderezar a quienes debían ser los más fervientes defensores de la construcción socialista en el país... Su traslado con aquel oficial y sus hombres no lo había recibido como un castigo. -Nos cubriremos las espaldas. Nosotros podemos ser los siguientes -le dijo sin rodeos-. -81- . antes de perderse entre las galerías de las celdas. Sé que hemos tenido nuestras diferencias en el pasado. camarada. bastaba con seguir las nubes de humo que escapaban de ella. Andrei Grigorievich. No era difícil encontrar la Cantina de los hombres de Grigori Sokurov entre los sótanos de la Oficina... -Pero más nos vale estar alerta y actuar juntos cuando haga falta. No creas que esto ha terminado con Lavronenko.

-Así es. los republicanos españoles pronto van a perder Barcelona. ahora que el viejo Garin ha muerto! -rió uno de los agentes. -¡Cállate! -le espetó Poliakov.. Él es quien manda -dijo Poliakov. -¿A Fedotov? -se asombró uno de los agentes. ya que éste era un joven dirigente del Partido y estaba a cargo de los Asuntos Exteriores en la república. Yo tampoco entiendo nada -comentó Martinov..... que es para ellos como nuestro Leningrado -les contaba Stanislav Poliakov a sus compañeros mientras apuraba su enésimo cigarrillo del día-. -82- .El último invierno de la Oficina -Según parece. mientras nuestros hombres mueren intentando ayudar al Frente Popular. -¿Cómo? -se sorprendió Martinov al oír aquello. -Camaradas. de poner en su sitio a los cerdos trotskistas y a los anarquistas contrarrevolucionarios. se nos ha ordenado sustituir a los hombres que vigilan al camarada Fedotov -irrumpió Martinov en la Cantina... preocupado. camarada. el mejor amigo del oficial. Los submarinos de Mussolini lo hundieron. y estos son incapaces de mantener el orden ni siquiera en sus frentes. Francia e Inglaterra no hacen nada.. Justamente han pasado dos años desde que mi primo muriera en uno de los muchos buques que les enviamos llenos de armas. -¡Habrá ido a por su Svetlana. -Esperemos al camarada Sokurov. como a muchos otros. -Me han avisado a mí con extremada urgencia porque el camarada Sokurov no aparece por ningún sitio -explicó el suboficial.

se decidió por ir.. confuso.. pero ya sabemos cómo es el camarada Vdovin. y tratándose de un viejo. camarada Martinov.¿Qué está insinuando? El camarada Sokurov puede que sea algo bruto.. lo pagará muy caro. -Vamos. ¡pero no es un salvaje! -Acompáñeme y lo descubrirá usted mismo. camarada -dijo vistiéndose su gorra.. -83- . Poliakov se mantuvo de pie frente a él. Nadie sabe cómo. -¡Ahora habrá ido a por Svetlana! ¡Debemos ir a detenerle! -dijo el sargento temiéndose lo peor.. Pero si se equivoca con esto.. -¿Pero qué dice? -se levantó Poliakov. -Yo he oído al pasar al lado del despacho de Zolo que comentaban que había sido el mismo Sokurov -contó uno.El último invierno de la Oficina -Garin ha muerto en su celda -le respondió Poliakov-. pero cuando vio que sus compañeros empezaban a enfundar sus armas y ajustarse los uniformes.

.

-¡Andrei Grigorievich! ¿Dónde está? -preguntó mirando a todos los lados de la estancia... -Camarada Okunev -se sorprendió el secretario de Bezrukov. -¡El Georgiano está dándole la vuelta a toda la Oficina! Ha or- -85- . Mijail Nachalov. al verle preocupado. entró en un despacho y cerró su puerta tras de sí. -Creo que hoy no ha venido. Al final de uno de ellos.El último invierno de la Oficina CUARTO CAPÍTULO Sergei Okunev recorría los pasillos del cuartel con cierta rapidez. que había ido a dejar unos informes. -¿Dónde está su superior? -insistió. seguramente impulsada por el nerviosismo que su mismo rostro reflejaba. Por cada paso que daba se estremecía más ante los pasillos oscuros que cada vez se le hacían más angostos. ¿Qué ocurre? -le preguntó.

Por orden directa del Georgiano va a ser trasladado a Uzbekistán.. pues era la firma que usaba para los ensayos y reflexiones que tanto le gustaba escribir. de formar un grupo si quiere. andando de un lado para otro en el despacho de Bezrukov-. ¡porque empezaré a tiros como vengan a por mí! -No podrá.... Llame al camarada Tijonov de mi parte. -¡Lo que sea! -un sudor frío recorría la larga frente de Okunev. Los quiero para mi protección personal. de la óblast. y que los mande a mi casa. ¿entendido? Zinovi Karachentsov. -dijo sin lugar a dudas... tal como era conocido el oficial. -¿Pero qué. que seguía dirigiendo el Secretariado del NKVD severstoviano bajo el mando de su nuevo comisario del Pueblo. Y. camarada.? -Zolo. que dejó sobre el escritorio principal. creo que todo su departamento está siendo reestructurado.El último invierno de la Oficina ganizado una comisión para investigarnos a todos nosotros..Tijonov ya no tiene autoridad aquí.. Pero puedo encargarme yo mismo.Pero quiero una docena de hombres en frente de mi casa.. con varias órdenes de arresto bajo su brazo. personalmente. que reúna a un grupo de hombres de confianza. empezó a leer los nombres. Sacaré de la cama a unos cuantos agentes de confianza. entró con cierto nerviosismo al despacho del teniente primero Maxim Zolotujin. -86- . ¡y ha llamado a Lenski y a Shevtsov para que formen parte de ella! ¡A los últimos Moscovistas! -¿Y no han contado con usted para ella? -Si no me ando con cuidado acabaré igual que Yuri Dmitrievich -decía..

El último invierno de la Oficina

-Han sido redactadas por el propio camarada Lenski, y todas
están firmadas por el Georgiano -informó el secretario.
Yakov Lenski, uno de los Moscovitas, había sido trasladado
desde Volshdaia para encabezar la Seguridad Estatal, por orden
del nuevo comisario del Pueblo.
-Okunev, Riuminov... Bezrukov también está...
-Yo... ¿Aparece... mi nombre ahí? -preguntó Karachentsov
mientras se desabrochaba el primer botón del cuello que empezaba a empaparse de sudor.
-Usted no está. Y yo tampoco... -Zolotujin se quedo reflexionando.
De aquel silencio sólo destacaba la respiración de alivio del que
había sido el secretario personal de Lavronenko.
-Esto es una prueba de lealtad... Quieren saber con quién estoy. Me necesitan para llevar a cabo esta purga, y quieren saber
si estaré con ellos -Zolotujin estaba confuso-. Pero estos son mis
camaradas...
-Y... ¿qué va a hacer?
-Puede que estuviéramos equivocados -Zolotujin, a pesar de
no superar los cuarenta años, era un viejo bolchevique; desde su
juventud había militado en la organización de Morgunov y tras
la Revolución de Octubre no tardó en alistarse en el recién formado Ejército Rojo -. Yo, el camarada Bezrukov... Lavronenko...
Yezhov. ¿Realmente lo hemos hecho tan mal? Nuestros métodos,
¿han sido injustificados...? Pero si el camarada Stalin ha decidido
esto...

-87-

El último invierno de la Oficina

Frente a un sol que empezaba a ocultarse tras los montes que
rodeaban por el oeste la capital severstoviana de Karlalovsk, un
sargento de la Seguridad Estatal cogía el quinto cigarrillo desde
que se había apoyado en uno de los árboles de la avenida Demianenko, frente a la residencia que con una decena de hombres debía vigilar. Dentro de aquel edificio de dos plantas estaba Sergei
Okunev, sentado frente a la chimenea de su salón. Él no bebía,
no fumaba, y no sabía cómo tranquilizar el carácter que le había llevado a gritarle a su esposa, quien ya se había ido a dormir
acompañada de los lloros de su hija.
-Camarada, órdenes de la Oficina -un motorista que rápidamente había recorrido la avenida entregó al sargento de la vigilancia un sobre.
Mientras el recadero se alejaba, el suboficial leyó detenidamente la orden firmada por el teniente primero Zolotujin y por el
Georgiano, quedando perplejo ante su contenido.
-¿Qué ocurre, camarada?
El sargento le dio la orden al agente que le acababa de preguntar. Una vez que éste la leyó, se quedo tan anonadado como su
superior.
-¿Qué... qué hacemos, camarada?
-¿Qué debemos hacer? -tras varios segundos dubitativos, respondió con firmeza-. Si el Partido ha enviado al Georgiano aquí
será por algo. ¡Acatemos la orden!

Hacia el oeste de la república, una carretera se dirigía a cruzar
la óblast de Volshdaia en dirección a la ciudad marítima de Sri-

-88-

El último invierno de la Oficina

kiatovo, la misma vía que estaba recorriendo el mayor primero
Andrei Bezrukov con su coche a la máxima velocidad posible, esperando poder embarcar en el próximo barco dirigido a Ucrania.
Tras él, dejaba a su familia en Karlalovsk, y en definitiva, toda
su vida.
El coche llegó a las inmediaciones de la óblast, donde la guardia fronteriza le hizo detenerse frente a su puesto. El teniente al
mando se acercó al vehículo de Bezrukov.
-Identifíquese, por favor -le pidió al conductor, que iba vestido
de civil.
-Soy el mayor primero Andrei Bezrukov, de la Seguridad Estatal del NKVD -dijo quitándose la bufanda gris que le cubría hasta
la nariz.
El guardia le miró fijamente por unos segundos, y tomó su documentación para comprobarlo. Cuando se la iba a devolver para
dejarle marchar, uno de sus hombres se le acercó.
-Una llamada del camarada Talajadze.
-¿Cómo? -el guardia se sorprendió al recibir una llamada del
oficial que acababan de poner al mando de las tropas internas y
de la guardia fronteriza del NKVD severstoviano.

La oscuridad que inundaba las casas de las afueras de Karlalovsk fue atravesada por las fuertes luces que desprendía un furgón
mientras recorría torpemente un camino pedregoso.
-¡Es ésta! ¡Detente!

-89-

Estarán durmiendo. Del furgón. ahora con la cara cubierta de sangre. el mejor amigo de Sokurov.. -90- . Sokurov estaba agarrando a la joven Garina fuertemente del pelo mientras desgarraba su camisón. se diferenciaron las figuras de varios agentes del NKVD bajando de él.. mientras los demás agentes apartaban a Poliakov del teniente.. La joven no pudo decir nada y abrazó al suboficial mientras dejaba correr alguna lágrima. Sus palabras se entrecortaron con los gritos de una mujer. -¡Maldito cerdo asqueroso! ¡Desgraciado! -el agente no paraba de golpear al que era su superior y había sido su mejor amigo.El último invierno de la Oficina El vehículo se detuvo en seco frente a una pequeña granja. llamativos por el brillo de sus pistolas bajo la luz de la luna. Aquí no pasa nada. -¿Está bien? -le preguntó el sargento Martinov a Svetlana. -¡Vamos! -Martinov fue el primero que echó a correr hacia la granja y de una patada tiró la puerta de la entrada. -Aquí no se oye nada -le susurró Stanislav Poliakov. fue el primero en correr hasta Sokurov y golpearle fuertemente en la cara. A la cabeza del grupo que se acercaba sigilosamente a la granja estaba el sargento Alexei Martinov. aunque llegó a quedarse paralizado por un par de segundos ante la escena.. -¡Por favor! ¡Ayúdenme! -pidió Svetlana al ver entrar a los agentes. poco antes arrollar un tendedero que tenía en frente. Tras ella. a quien habían ido a buscar al hogar de su amada Svetlana-. Poliakov.

Coge el teléfono. y la botella de vodka que casi se había acabado durante aquella noche... asustado ante los arrestos de varios oficiales de la Oficina. -¿Es éste el despacho del mayor primero Nurgaliyev? -Sí. era la tercera vez que llamaba en los últimos cinco minutos. Debajo.¡Subidlo al furgón! Kiril Sobolev llevaba encerrado en su casa todo el día.. descansaba un cuerpo uniformado que sujetaba una pistola en una de sus manos inertes. detrás de un escritorio del que hasta su última hoja había pasado a formar una columna de humo blanco que escapaba de la chimenea de al lado... maldito judío.. -Vamos. -el comunicar del teléfono se le hacía eterno.. en la ya entrada noche de la ciudad de Nezhdassa.El último invierno de la Oficina -Tranquila. tranquila. augurando que él sería uno más. gritaba sin parar al teléfono.. ni a ti.. -91- . ¡coge el teléfono! ¡Dijiste que me sacarías de aquí! ¡Baluyev ya desapareció hace semanas! ¡Sácame de aquí o me iré yo mismo. Ya no volverá a molestarte.. Nada más entrar. sin preocuparse por la discreción que requería su condición como infiltrado en los aparatos de seguridad de la Unión Soviética. se quedo perplejo al ver sobre la pared de en frente unas largas salpicaduras de sangre. además... El oficial que lideraba el grupo de agentes que había irrumpido en el cuartel general del NKVD regional de Danovo abrió de golpe la puerta del despacho de su director. vamos. hijo de perra! -entre su desesperación. ni a nadie más -dijo mirando a sus hombres. pero.

Cuando éste vio que se acercaban tras él el resto de agentes abrió de golpe la puerta tirando al teniente al suelo y salió co- -92- . el teniente al mando salió tras colgar el teléfono y se acercó a los hombres que le esperaban en la puerta. no sabéis lo que hacéis! -Pero para ello -el suboficial se puso frente a él antes de montarlo en un coche-. dice? -le dijo éste una vez que se acercó a su ventanilla. -No sabéis lo que hacéis -decía Okunev sin resistirse mucho. de pie sobre el primer peldaño de la escalera que bajaba desde la planta superior. -En cuanto sea liberado. Dentro del coche que habían detenido. presa del nerviosismo que aumentaba con cada mirada que le dirigía el oficial de la guardia fronteriza. un hombre que había basado la última década de su vida a beneficiarse de hasta el último privilegio del que pudiera aprovecharse de un pueblo trabajador al que debía defender en su esperado camino hacia el comunismo. primero debe ser liberado. ¡os ejecutaré a todos! ¡Malditos cerdos. Andrei Bezrukov cada vez manoseaba más el volante. -¿Mayor primero Andrei Grigorievich Bezrukov. -Llevémosle al cuartel -dijo el sargento al mando. mientras su esposa observaba la escena impasible. Del puesto fronterizo que interrumpía la principal carretera de Karlalovsk para entrar en la óblast de Volshdaia.El último invierno de la Oficina Sergei Okunev ya había sido esposado por los agentes que custodiaban su casa y dirigido hacia la salida. al parecer sin disgusto alguno ante la despedida forzada.

pero rápidamente el teniente ordenó a sus hombres detenerse.. -gimoteaba. siendo el mismo Poliakov quien más fuertemente lo hizo. dejando atrás la carretera.El último invierno de la Oficina rriendo hacia los campos que se extendían hasta un bosque próximo. y allí lo tiraron al suelo.. -93- . -¡No! ¡Por favor.No quiero morir. por favor. -¡Deténgase! -¡Alto! Los guardias fronterizos le siguieron corriendo... apuntó bien para disparar la primera bala del grupo. -Por favor. yacía el cadáver del mayor primero Andrei Bezrukov.. -fue lo último que le dijo Poliakov antes de golpearle fuertemente con la culata de su pistola. Lo llevaron hasta el viejo patio de un edificio abandonado. Sobre los campos cubiertos por una fina capa de nieve que engordaba día tras día... no! Tras bajar del furgón.. y levantando su arma.. Los demás agentes hicieron lo mismo repetidamente con sus fusiles. el sargento Alexei Martinov y sus hombres llevaban arrastras al teniente Grigori Sokurov.. Sokurov se arrastró hasta los pies de su viejo amigo Stanislav Poliakov y abrazó una de sus piernas. no. -Hijo de perra. quien se resistía a su arresto. con la espalda agujereada por varios disparos mortales.

. El Moscovita Yakov Lenski firmó finalmente la orden de su arresto. -94- .? A sus pies..¡Levanta! ¡Muere con dignidad! -No.. -¡Levanta! Finalmente.El último invierno de la Oficina Tras una dura paliza. comenzó a erguirse. -¿Pero qué.. yacía el cuerpo de Sobolev. como si hubiera caído al suelo nada más entrar en su casa.. como nuevo vicecomisario del Pueblo para Asuntos Internos. -Está muerto. -Mira las marcas de su cuello.. por órdenes directas de Konstantin Baluyev. pero una oleada de disparos le hizo caer para no volver a levantarse.. Uno de los agentes le dio la vuelta y le tomó el pulso. lo llevaron hasta un muro. lo han estrangulado con algo. Desde hacía varias semanas. dos agentes. apoyándose contra el muro. Cuando aquellos agentes abrieron la puerta del piso de Sobolev.. -¡Levanta! -le ordenó el sargento Alexei Martinov. el primero se detuvo de inmediato antes de tropezar. -las lágrimas del teniente se perdían entre la sangre que le cubría las mejillas. vigilaban a Kiril Sobolev por la sospecha de que fuera un agente imperialista.

-Últimamente por aquí se dicen muchas cosas.. Gleb Volkov y Anatoli Gerasimov. y la verdad es que no ha sido una pérdida de tiempo. -comentó Matveyev.No has aparecido a la sesión de esta mañana. -95- .... ¿qué ha ocurrido esta mañana? -Hemos votado la expulsión de Ivanov y Bulgakov -le informó Gerasimov. nada más llegar. -¡Valeri Efimovich! -le saludó Gerasimov con una sonrisa al verle llegar. -Aún estoy intentando saber que ha ocurrido con Yuri Dmitrievich.. -comentó Volkov. Pero ya me han llegado rumores de que lo arrestaron a las puertas de la Lubianka.Por cierto. se acercó a ellos.El último invierno de la Oficina ÚLTIMO CAPÍTULO En cuanto vio a dos de sus más leales allegados.. -Eso se dice por aquí.

¿Tampoco te han avisado? Ha sido destituido esta mañana. Le ha puesto en evidencia. Ushakov no -le corrigió-. después de ir a por ti. -Quiere terminar con todo este asunto de la Oficina. ¿Y qué se ha dicho de la purga de la Oficina? Ese maldito georgiano ha encerrado a los mejores hombres que teníamos… -El primer secretario.. ha dado a entender que era demasiado débil para afrontar esta nueva situación. Seguramente. no tiene nada contra mí. -Se ha descubierto que habían malversado fondos del Partido. El camarada Lavronenko siempre ha sido demasiado benévolo con el funcionariado de Danovo. unas serpientes bujarinistas como él mismo. pero no ha dicho más.El último invierno de la Oficina -Ya era hora -resopló Matveyev. y tú eres su mayor representante en el Comité. que quisieron pasar desapercibidas durante la purga de Obraztsov y los suyos. de acuerdo con la crítica del Kremlin. Ya ha avisado de que presentará ciertas acusaciones contra ti. ha cargado duramente el trabajo del NKVD. ¡por no hablar de que estaba claro que eran unos malditos derechistas! -Todos sabemos que eran protegidos de Okunev.. no. tras atacarle con algunos errores del -96- . El camarada Sennikov ha cargado contra él con todas sus fuerzas. -¿Cómo? -se extrañó Matveyev. ¡dudo que ese viejo menchevique tenga valor para enfrentarse a mí! -No. ¿No te habías enterado? -Nadie me ha dicho nada… De todas formas. Además. Ahora están en sus casas bajo vigilancia. Unos malditos ladrones. y esta tarde va a presentar un informe sobre ello. Así que.

-¿Gleb Eduardovich? -Matveyev se dirigió a su otro amigo..Vosotros habéis votado en contra. ha ganado por amplia mayoría. Y si no tienes cuidado. -Maldita sea…. -97- . prefería tenerlo a él como primer secretario para así controlarlo. ya destituido como principal supervisor del NKVD en el Partido. llamó a todos los que estaban en el pasillo a entrar en la sala donde iban a iniciar la sesión que continuaba la celebrada por la mañana. pues no sabía si había hecho lo correcto. en beneficio del funcionamiento de la Oficina. -¿Cómo…? ¡Yo soy el segundo secretario! ¡Las cosas no se hacen así! -se enojó. en la que ha conseguido su destitución.El último invierno de la Oficina pasado. ¿no? -Claro… -se limitó a decir Gerasimov. Esto está cambiando. La Oficina ya ha desaparecido. presionado también por el comisario Lavronenko. desaparecerás tú con ella. con Fedotov y los demás.. entre los que estaba su amigo Glushenko. dada la inestable situación de los que eran llamados oficinistas. ha pedido una votación. Y en cuanto ha presentado su candidatura al cargo. -Así. Sennikov se ha hecho con el ala joven del Comité. Valeri Efimovich -le dijo Volkov con su grave voz-. -Despierta.aunque Matveyev odiaba a Ushakov. -¿Qué…? En ese momento. el instructor del Comité Central. Bogdan Dreiden.

Anatoli Ivanovich. Tuviste que acercarte más a Yuri Dmitrievich. ¿verdad. consiguiendo únicamente quedarse de rodillas. quien empezó a cargar su pistola.. -Déjeme a mí -le pidió su adjunto. -Me tienes que traer al lugar más perdido de Severstovia. Mijail Riuminov. . ¡Sólo tú! ¡Tú y tus sabandijas! Arribistas… -Desde que me destinaron a Karlalovsk me siento solo. Bajo la sombra de las hojas de los árboles que se alzaban sobre ellos. fruto de su débil cuerpo que ya empezaba a mostrar varios cardenales. cerdo trotskista -se despidió el oficial de Anatoli Ivanovich Zaitsev. no le retiró la mirada a Okunev. El condenado. Sergei Grigorievich? Varios agentes del NKVD acababan de empujar de su furgón a un hombre semidesnudo que cayó sobre el frío manto de nieve que cubría las faldas de la que era la montaña más alta de la república.. quien empezó a incorporarse lentamente. -Se acabaron tus días. desenfundando con calma su arma y presionándola contra la frente del arrodillado-. con toda su dignidad. cortesía de sus acompañantes del furgón.El último invierno de la Oficina 16 de diciembre de 1937. mirando aún a Okunev-.No es el camarada Lavronenko -le dijo Zaitsev. -98- . el mayor primero Sergei Okunev observaba a su condenado. una buena posición. Yo mismo me cobró mis galones. ni el camarada Yezhov o el camarada Stalin quien me quisiera ver aquí. y tú no me has querido facilitar una vida cómoda allí.

Todos los presentes estaban inquietos por distintas razones. tras observar de una mirada rápida a toda la sala. encabezada por él. La sesión de la tarde del pleno del Comité Central severstoviano ya había comenzado. El segundo secretario Valeri Matveyev. -Soy un defensor de la Revolución. Pero la acusación de ser uno de los dirigentes de la organización trotskista de Savelyev truncó su ascendente carrera. dividió a los miembros del CC en tres sectores: la vieja guardia que siempre había defendido a la Oficina. la tensión estaba latente. “camarada” -sonrió Okunev mientras le hacia un gesto a Riuminov. aunque se quiera demostrar lo contrario. podría acompañarle pronto en la dirección de la Oficina. y muero por los hombres que quieren traicionarla. unos ojos que no se cerraron ni con el disparo que manchó de sangre la manga de su uniforme. -Da svidaniya. Hacía apenas tres meses que había sido ascendido por éste para dirigir el Departamento Político Secreto del NKVD severstoviano. los viejos bolcheviques resguardados junto al anciano Yevgeni Kravchenko y la nueva generación que como los anteriores habían elegido a Piotr Sennikov como nuevo -99- . y se rumoreaba que al contar con la protección del comisario del Pueblo. 10 de enero de 1939.El último invierno de la Oficina Zaitsev era un honesto e inflexible oficial de Morgunovgrado que había tenido la suerte de que Lavronenko se fijará en él. Recuérdaselo al camarada Lavronenko -y miró los ojos del hombre que le apuntaba con su revólver.

de resultados nefastos en muchas ocasiones. sin embargo. muchos comités locales fueron disueltos. sin aprobación ni notificación al Comité Central. Aquella fue una medida desagradable. Este comité por lo tanto es fundamental en el aparato del Partido de Morgunovgrado. Karlalovsk. en la ciudad de Morgunovgrado. fue desmantelado -continuó el primer secretario desde el estrado-. -En noviembre de 1937. pero necesaria -explicó Matveyev.El último invierno de la Oficina primer secretario. En él. participaron algunos de los camaradas aquí presentes. Estas medidas. como sus excesos y procederes ilegales. siempre con la cabeza bien alta. alimentaron el caos que las deficiencias del NKVD. quien ya se -100- . Todos sabemos como a finales de 1937. a quien ahora me voy a referir. Danovo y Morgunovgrado fueron las óblasts que presenciaron de manera más intensa esta realidad en nuestra república. y en definitiva. En estas medidas. por su representación del proletariado del que es destacamento de vanguardia nuestra organización bolchevique. su población es mayoritariamente obrera. Terskaia es uno de los distritos más industrializados de Morgunovgrado. -Ahora quisiera hablar del camarada Matveyev -el máximo dirigente del Partido no tardó mucho desde que había comenzado la sesión para dirigirse a su principal enemigo-. se encuentran las principales fábricas de la industria pesada de la república. y por ello. Como ya sabrán. el camarada Matveyev decidió. desmantelados. desmantelar este comité de distrito. el comité de distrito de Terskaia. A pesar de esto. El segundo secretario se ajustó su corbata y el cuello de su camisa y se reclinó sobre su silla para escuchar a Sennikov. de Severstovia. -El comité de Terskaia fue desmantelado por contar con una mayoría de enemigos del Pueblo en su seno. como Matveyev. provocaron en primera instancia.

y tres de ellos fusilados. uno de sus compañeros en el Buró. ya por aquel entonces miembro de Buró Organizacional del Comité Central. y Babochkin. Okunev me lo garantizó personalmente. -La decisión de mantener en el Partido a Babochkin fue de Okunev. la decisión. juzgados. en última instancia. Y lo más grave. La mayoría de los expulsados más tarde ha sido arrestada y juzgada por sus actividades contrarrevolucionarias. habría que comprobar y verificar las pruebas de sus casos -propuso Kravchenko. uno a uno han sido desenmascarados durante el último año. arrestado en abril de 1938. y que lo demostraba con su trabajo ejemplar en el NKVD. era suya -apun- -101- . fue arrestado y ejecutado en diciembre del mismo 1937. -Sin embargo. -Algunos -remarcó Matveyev. fusilado a la vez que Permiakov. -Algunos de ellos han sido rehabilitados. -¿Insinúa que todos los miembros del comité de Terskaia eran enemigos del Pueblo? -preguntó Saveli Lebedev. acusado de haber colaborado en el atentado terrorista contra la estación de ferrocarriles de Morgunovgrado el pasado mes de septiembre. gran parte de la dirección. el presidente del sovnarkom. Kuravliov. -La mayoría. Zaitsev. Permiakov. Desde el desmantelamiento del comité de Terskaia.El último invierno de la Oficina puso en guardia. como ya he dicho antes. -En todo caso. los cuatro hombres que mantuvo en el Partido sí resultaron ser enemigos del Pueblo -continuó Sennikov-. arrestado en septiembre y fusilado recientemente. Él me aseguró que se trataba de un hombre honesto. -Sobre los otros.

un ferviente obrero de Morgunovgrado. como primer secretario del comité regional de Morgunovgrado. -¡No sólo no los expulsó. -¡Cierto! ¡No intenté desvincularse de sus propios errores! -le espetó Vadim Novikov. -¡Cierto! Anatoli Gerasimov. Permiakov y Babochkin en el seno del Partido -confirmó el primer secretario. un destacado dirigente del Partido que pertenecía a la generación joven que fuertemente se estaba enfrentando a un veterano dirigente como Matveyev. poniéndole en la lista delante de todos los demás? -le preguntó -102- . Ahora estamos hablando de usted -recordó Sennikov-. -¿Por qué deberíamos dejarle intervenir fuera de turno. de usted y de los enemigos del Pueblo que usted protegió. ya que ahora contaban con Sennikov como primer secretario.El último invierno de la Oficina tó Lebedev. por lo permanecía en silencio. -De Okunev hablaremos en otro momento. fue quien hizo práctico el desmantelamiento del comité de Terkaskia por orden de Matveyev. -Sólo digo que esa decisión en concreto provenía de Okunev. -Pero reconoce haber mantenido tras el desmantelamiento de dicho comité de distrito a Zaitsev. Kuravliov. intentando no llamar la atención para evitar cualquier ataque contra él. -Yo no he protegido nunca a ningún enemigo del Pueblo. -Les ruego que me cedan la palabra -pidió Matveyev. sino que los promocionó! -matizó Olegar Fedotov.

Por suerte. No había ninguna razón para desconfiar de él -se justificó Matveyev-. -¿No van a darme ni siquiera la oportunidad de poder explicarme? -Matveyev se sintió acorralado. donde fue ascendido en el NKVD por Lavronenko al mando de uno de los departamentos más importantes de la Segu- -103- . que tras observar la mayoría de los votos en contra negó la palabra a Matveyev. -Y no hay que olvidar a Zaitsev. un viejo bolchevique muy respetado que pertenecía desde hacía años al Buró y presidía el Soviet Supremo severstoviano. -¡Casi un año más tarde! -exclamó Novikov. -¡Espera tu turno! -le exigió uno. quien fue juzgado y ejecutado como uno de los mayores dirigentes de la organización trotskista. -¡Usted no sabe ni cómo explicarse! -dijo uno. aún más malhumorado. pues había conocido de cerca a aquellos traidores. más tarde fue desenmascarado y fue arrestado después de que el NKVD descubriera sus conexiones con la organización terrorista de Lukyanenko. y había pertenecido al comité ejecutivo de Terskaia.El último invierno de la Oficina Sennikov. -¿Y qué hay de Permiakov? -continuó Fedotov contra el segundo secretario.¡Ese puerco puso el aparato del Partido de Morgunovgrado al servicio de los trotskistas! ¡Y usted fue quien lo nombró primer secretario en esa ciudad! -Entonces Permiakov era un destacado miembro de ese comité. Un traidor que poco antes de su arresto había sido trasladado a la capital. -Se lo preguntaremos al pleno -dijo Alim Murashkevich.

-¡A diferencia de los expulsados! -exclamó uno. en sus consecuencias. ¿Quién está a favor de la propuesta del camarada Sennikov? -104- . -Camarada Matveyev. -Camarada Matveyev. Los murmullos no tardaron en extenderse por toda la sala.¿quiere decir algo en su defensa? Abrumado. debe ser despojado de su condición de segundo secretario. usted desmanteló un comité de distrito expulsando del Partido a numerosos hombres honestos.El último invierno de la Oficina ridad Estatal y nombrado segundo secretario del comité regional de Karlalovsk por usted mismo. manifiestamente provocativos -concluyó Lebedev. mientras que protegió y promocionó en el aparato a enemigos del Pueblo. el segundo secretario parecía un fantasma. A nuestro parecer. y ser expulsado del Partido. -El Buró del Comité Central opina que deben tomarse ciertas medidas contra el camarada Matveyev -informó Sennikov-. -se le dirigió Murashkevich silenciando la sala. -Está claro que los hombres que no expulsó del comité de distrito de Terskaia resultaron ser enemigos del Pueblo -concluyó Sennikov. así como de miembro pleno del Buró y miembro del Comité Central. Sus actos han sido perjudiciales políticamente y. tras discutir lo que iba a decir con el primer secretario Sennikov. -¡Y no es el único ejemplo! -dijo otro. -Lo someteremos a votación -determinó Murashkevich-. sin poder pronunciar una palabra más ante el Pleno del Comité Central del Partido severstoviano.

y la tercera. Aunque era fácil diferenciar a la vieja guardia y la generación joven. desde su sitio. nombrar al camarada Lebedev segundo secretario del Comité Central. Volkov. Por ello. incluir al camarada Volkov como miembro pleno del Buró. todos tenían claro que Matveyev no había sido expulsado por el desmantelamiento de aquel comité local sin la aprobación del Comité Central. incluir al camarada Lushnikov como miembro candidato del mismo. haciendo caso omiso a la reacción de Matveyev-. todos comprendían que la Oficina había llegado a su fin.El último invierno de la Oficina Casi todos los presentes votaron a favor. -Empezaremos por someter a votación. el único gesto en la sala que se podía considerar favorable para Matveyev. Quien había sido el segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Severstovia durante aquellos últimos años. la segunda. Fijó la mirada sobre los que habían sido sus mayores aliados. hizo un gesto con la cabeza al joven -105- . Matveyev se quedo perplejo. Queda adoptada la propuesta. -Hay otras tres mociones -continuó Sennikov. había realizado un análisis erróneo. Matveyev no acababa de asumir lo que ocurría.. -¿Abstenciones? Una -Murashkevich no pudo evitar dibujar una sonrisa al ver que Gerasimov era el único-. se levantó de su asiento y salió a un paso lento de la sala. debía desaparecer como tal y hacer una profunda autocrítica de cara al futuro. Kravchenko. ante la indiferencia de la mayoría de los miembros del Pleno. El último fue el único que se abstuvo de votar. La primera. y nadie en contra. No existían los tres sectores que él había identificado. Glushenko y Gerasimov. Al empezar la segunda sesión de aquel pleno..

Brunov percibió que Matveyev estaba dedicando todos sus esfuerzos a mantener su mirada fijada en sus ojos. -¡Matveyev! -le llamó. donde permanecerá bajo vigilancia por el momento. -Está hecho. camarada Lavronenko -informó el mayor primero Sergei Okunev. erguido en el centro del amplio del despacho del comisario de la Oficina. Nadie que conociera mínimamente a Valeri Efimovich Matveyev le había visto nunca caminando cabizbajo.El último invierno de la Oficina Igor Brunov. el sargento Martinov le acompañará a su residencia -dijo indicando al joven suboficial que le esperaba acompañado de cuatro hombres al final del pasillo-. quien al ver su señal salió tras el recién expulsado. por lo que no pudo decir nada. tras cerrar la puerta de la sala a sus espaldas. aunque en todo momento guardaba las formas. como siempre que acudía a él. 17 de diciembre de 1937. -106- .El camarada Kravchenko me ha pedido que le informe que ha sido destituido como primer vicepresidente del sovnarkom y como comisario del Pueblo para la Justicia. el sargento Martinov y sus hombres fueron testigos de ello. Yuri Lavronenko lamentaba la muerte de su buen amigo. al que consideraba como uno de sus mejores hombres. pero durante el recorrido hasta la salida de la sede central del Partido. -Ahora.

-Antes de que le disparara. -Lo llevamos al bosque de Bilsza. me pidió entre sollozos que le salvara la vida… -Es suficiente… -Me suplicó como un perro… -siguió Okunev. -¡Ya basta! -le silenció de un golpe en su escritorio. Zaitsev suplicó por su vida. por recomendación de su viejo camarada Okunev. se arrastró a mis pies… y me suplicó.. por su intachable trabajo en Danovo. -Disculpe. y aseguró su muerte de uno más -le contó-. no consiguió evitar un sobresalto.El último invierno de la Oficina -¿Cómo fue? -Lavronenko había encomendado personalmente su ejecución a Okunev. Allí. -Retírese. a quien acompañaba en la Seguridad Estatal sevestoviana desde su ju- -107- . La vacante de Anatoli Zaitsev fue ocupada por Mijail Riuminov. Sergei Okunev salió del despacho con una sonrisa. aunque bajando la voz. camarada Lavronenko. había traslado a Karlalovsk hacia tan solo unos meses.. Artiom Cherkasov. -¿Cómo…? -se asombró el comisario del Pueblo. mi adjunto lo ejecutó de un disparo. Pero antes de ello. a quien. Me pidió que me apiadara de él. El secretario personal de éste. acompañado de una mirada de desconfianza de Cherkasov y dejando atrás a Lavronenko bebiendo un largo trago de vodka.

lo que alivió plenamente a Zhukovski. camarada Zhukovski -le dijo el secretario Zinovi Karachentsov al oficial que acababa de firmar el documento que le había entregado. Aquella mañana el Georgiano le había remitido el mismo documento para que lo firmará y así fuera archivado. Al día siguiente del arresto del mayor primero Okunev y de varios oficiales más. desde que se descubrió que desde Moscú estaban promocionando a cinco oficiales para tomar el mando de la Oficina. -Así que somos los últimos supervivientes. redactó un informe denunciado las ilegalidades cometidas por el mismo Okunev y por Bezrukov.El último invierno de la Oficina ventud y había servido como adjunto en la dirección del NKVD de Danovo y durante los últimos meses en Karlalovsk. de hecho. -108- . ¿qué le parece? -rió éste. El capitán Evgeni Zhukovski había sabido pasar desapercibido durante los últimos meses. a la vez que le transmitía su agradecimiento por su compromiso a través de Karachentsov. * * * -Gracias.

no sólo en la Oficina. sino también en la república severstoviana y a lo largo de toda la Unión Soviética.El último invierno de la Oficina El director del Secretariado. -109- . Yakov Lenski. a pesar de las suplicas de su esposa por miedo de que cualquiera de esos días le estuvieran esperando para arrestarle. A pesar de todo. en cambio. Recuérdelo bien. Karachentsov se había librado de Yuri Lavronenko. Sin embargo. camarada Zhukovski -le dijo seriamente el secretario-. lo que él no sabía era que el Georgiano lo mantenía como su secretario personal por recomendación de su segundo al mando. reunía todo su valor cada mañana para presentarse en su despacho. a quien tuvo que obedecer ciegamente por no desaparecer como le habían ocurrido a muchos de sus camaradas. -La yezhovschina ha terminado.

.

. en los tiempos de Yezhov -dijo encendiéndose un cigarro. ¿no le parece? -el Georgiano recordaba a los hombres que había tenido que purgar al llegar a Severstovia. Y desde luego la Oficina es el peor ejemplo de ello. y aún tenemos que seguir así.El último invierno de la Oficina EPÍLOGO -Ya hemos comenzado con la liberación de los presos que no tenían cargos en su contra -informó satisfactoriamente el vicecomisario del Pueblo Yakov Lenski.. recor- -111- .. El Georgiano reflexionó sobre lo ocurrido aquellos años. Eso era en los tiempos de Lavronenko. camarada. -Parece mentira. en el despacho que una vez ocupó Yuri Lavronenko. -Deje de llamar así a este cuartel.Después de más de veinte años desde la Revolución. -Cierto -coincidió Lenski-..

corruptos. -112- .El último invierno de la Oficina dando todo lo caminado desde 1917. contrarrevolucionarios... a un futuro sin clases. si no que en nuestra propia casa tenemos a los elementos más despreciables. No tenemos solamente a casi todo el mundo en nuestra contra. Espero que estos duros años de gran sacrificio para nuestro país hayan servido para que el socialismo siga en curso de camino a la sociedad comunista. simples oportunistas. -La construcción del socialismo es una labor muy difícil. y su protección aún más. de hombres y mujeres libres.

y su silencio se extendía hasta el despacho de Maxim Zolotujin. Del segundo cajón de su escritorio. unos meses atrás. Las horas cada vez se adentraban más en aquella madrugada invernal. 9 de enero de 1939. al igual que trágicos recuerdos que habían quedado encerrados entre las paredes de los sótanos de la -113- . Los pasillos de la Oficina se habían quedado vacíos. Aquellas caras le traían muchas anécdotas a la cabeza. fría y oscura. tras una comida en la dacha de Okunev en el lago de Zava. uno de los pocos hombres que quedaban dentro del edificio. Casi todos ellos habían muerto durante el tiempo transcurrido desde entonces o habían sido arrestados aquella noche por orden suya.El último invierno de la Oficina LAS ÚLTIMAS LETRAS DE ZOLO Karlalovsk. el teniente primero sacó una foto en la que aparecía con varios oficiales del NKVD regional de Karlalovsk.

éramos sometidos. -114- . un futuro mejor para mi gente pensé. al servicio del Pueblo soviético. Recuerdo aquellos años de juventud en Kiev. no le supuso ningún esfuerzo dirigir su pluma sobre el reverso de una orden de arresto sobre la que había escrito su propio nombre. Esperanza y pubertad. Duros desafíos. junto al glorioso Ejército Rojo. un futuro mejor para mi país e incluso por qué no. Estos últimos años. he mantenido siempre en los campos de batalla al servicio de los camaradas Lenin y Stalin. anhelos de una vida mejor cuya necesidad me propuso combatir con furia. Zolo cogió de uno de los cajones de su escritorio la pluma que le había regalado su mujer al publicar su ensayo El Pueblo en los Soviets y en el Partido. la opresión feudal a la que. desenfrenadamente. a la entrega y compromiso con el Partido Comunista y a la heroica lucha que. un enfermizo egoísmo se posó en mi tejado mostrándome unas fingidas necesidades. Tras observar por última vez el cuadro que representaba el hombre que más respetaba y admiraba en el mundo. dedicación. cuando todo era necesidad. un futuro nuevo para mí. cuando el frío arreciaba al hambre que apagaba destinos. Mi graduación en la Seguridad Estatal del NKVD se debe a la honestidad de mi actitud. y de otro la pistola que mantenía como recuerdo de la lucha de su padre caído en la Guerra Civil. por aquellos años. Crisol bolchevique en el que retoñamos rompiendo el yugo opresor del zarismo. Con ellos dio la vuelta al mueble para sentarse en una de las dos sillas que solían acoger a sus visitantes. quedando en frente su cómoda silla sobre la que colgaba un retrato de Stalin.El último invierno de la Oficina Oficina o enterrados bajo los nevados bosques de las montañas cercanas.

Confié en que mis hechos correspondían favorecer. Y es por ello que reconociendo mi traición al Partido Comunista de Lenin y Stalin y al Pueblo soviético. a sus lindes y a la justicia social del revolucionario Pueblo soviético.El último invierno de la Oficina sacrificios y perseverancia que mantuvieron la ventaja hacia el futuro comunista que tanto anhelé y por el que todo lo di. hemos abierto lazos de vanidad. me entrego con la misma moneda que pagan quienes. como yo. Slava Stalin! -115- . lucro y deslealtad al Partido de Lenin y Stalin y a los principios del marxismo-leninismo. que de un tiempo a esta parte he obrado desacertadamente bordeando el falso anverso de los ideales a los que me entregué. hoy me entrego a la sabiduría de la justa muerte. abriendo así las firmes puertas forjadas por la ejemplar lucha del NKVD a la voraz burguesía. aunque para ello debiera esconderme entre máscaras y pájaros de rapiña que disfrazados como yo. con dolor reconozco haber traicionado vilmente. Un futuro comunista al que hoy. han traicionado a la verdadera causa comunista. sirviendo el juego al revisionismo más pérfido y miserable. mejorar y fortalecer la solidez de la construcción socialista. Obré equivocadamente y sin ser consciente de ello. Hoy me presto a la integridad por la que antaño luché. Es por ello. tendiendo sigilosos brazos a quienes antaño combatí sin vacilar. he manchado y moteado en veneno al orden soviético.

un estruendo que fue acompañado de un río de sangre que emanaba de la cabeza del oficial y empezaba a mezclarse entre la tinta escrita de las últimas letras de Zolo.El último invierno de la Oficina Un estruendo rompió el silencio en la Oficina. -116- .

la convirtió en su propio paradero vacacional. poblándola de árboles tropicales y animales exóticos como loros y monos. en la óblast de Volshdaia. quienes podían alojarse en el reformado Palacio del Mar -117- .El último invierno de la Oficina “CERRANDO LA CAJA DE PANDORA” Srikiatovo. 12 de enero de 1939. Tras la Revolución del Octubre. Incluso para mayor tranquilidad. hizo trasladar todo el comercio marítimo a la ciudad aún más pequeña de Vermara. y construyendo para él un lujoso palacio en el acantilado que cerraba la costa de la ciudad al norte. por lo que ésta acabaría por convertirse en la capital de la óblast. Los costes que exigieron este capricho del duque produjeron una fuerte crisis económica en Severstovia. Cuando el duque Konstantin Alexandrovich de Landerburg la descubrió. los bolcheviques hicieron de la ciudad el destino preferido para las vacaciones de los obreros severstovianos. Srikiatovo era una pequeña ciudad de la costa severstoviana del Mar Negro.

Sólo resultas más patético. A su lado pasaron dos marineros que se sentaron dos mesas más lejos que él.. -Siempre me ha gustado ver el mar -dijo observando las olas que se perdían entre el cielo gris de aquella mañana-. junto a un vaso lleno de vodka que intentaba calentar al hombre con cada trago. El hombre sentado hizo una mueca burlesca... A pesar del frío. ¿verdad? -le preguntó al hombre que escribía en la terraza. escondidos aún tras unas gafillas que ayudaban a su vista cansada. una de las dos manos asomaba de vez en cuando de sus bolsillos para anotar alguna palabra más sobre un libreto que descansaba en una de las mesas de la terraza. -118- . fruto de su afición a la lectura.. acercándose lentamente a él. -Siempre te ha gustado madrugar. nunca ha sido un placer del que haya podido disfrutar mucho. uniformado como oficial del NKVD. Sobre todo durante estos últimos años. ni tranquilo. No había nadie más alrededor.. De una de las puertas traseras bajó un hombre altanero. y bebió de un trago la mitad que le quedaba de su vaso de vodka. salvo los pescadores que empezaban a bajar hacia el puerto dispuestos para zarpar. apareció un coche negro que aparcó frente a la terraza que apenas se alejaba unos metros del paseo que recorría toda la costa. Aquella mañana.. un hombre apenas dejaba sus pequeños ojos sobresalir entre su sombrero de ala ancha y la bufanda que cubría el cuello de una gruesa gabardina. De la ya desierta calle que terminaba frente a los muelles. El dormir. -No quieras dar lástima...El último invierno de la Oficina Negro del duque. frente a la fría brisa que recorría los muelles hasta la taberna de Ozerov.

El último invierno de la Oficina

-Cerrando la Caja de Pandora, ¿cierto? A por el último superviviente... -agachó la cabeza- Nunca sabes cómo será este momento... hasta que pasa... Y he de reconocer que tengo miedo.
-No te extrañé -dijo el oficial del NKVD-. Sólo mereces ser fusilado, y el Tribunal seguramente así lo dictará.
-Sabía el riesgo que corría... Pero quería disfrutar de una mañana más en la costa del Mar Negro, ¡en mi Severstovia!
-Te equivocas. ¡Ésta es la Severstovia del Pueblo! -le dijo enérgicamente- No de traidores como tú.
-Creeréis que poder haber sobrevivido hasta ahora el socialismo en un sólo país es posible, ¿cierto? ¡Estáis condenados! Hitler está preparando el mejor ejército de Europa... ¡le importa un
bledo las limitaciones impuestas por el Tratado de Versalles de
1919! Y él va a ser la perdición de la Unión Soviética de Stalin...
-En los años veinte -empezó a recordar el oficial mientras se
sentaba frente a aquel hombre-, era un apasionado de la lectura
revolucionaria. Tú eras uno de mis referentes, Lev Osipovich...
hasta que te alineaste con los trotskistas y zinovievistas con aquellas tesis que no buscaban mas que la capitulación de la URSS
ante el imperialismo.
-El socialismo en un sólo país... esta URSS solitaria... sólo ha
creado una burocracia que acabará por destruir el país.
-Quizá debimos quedarnos a la espera de las revoluciones de
Occidente, como decía Trotski, sin hacer nada... O como dijo
Sokolnikov, mantener a la URSS como un país atrasado y agrícola dependiente del comercio de las potencias capitalistas extranjeras... Nos hemos convertido en una gran potencia industrializada. Pero tú, Lev Osipovich, no has dejado de ser aquel

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El último invierno de la Oficina

menchevique de tu juventud, capitulacionistas que sólo buscan
pretextos para detener la construcción del socialismo -le dijo sin
apartar la mirada de sus pequeños ojos-. Cuando defendiste la
“Revolución permanente” de Trotski, aquello que Lenin calificó
de “ideucha absurda”, vi con claridad que te habías unido a los
oportunistas, a los contrarrevolucionarios.
-Contrarrevolucionarios... -rió éste.
-Aún así me ha costado creer que te convirtieras en el nuevo
jefe de la organización de Savelyev a partir del arresto de la dirección de Cherjov y Neverov. Hemos descubierto que la mujer
que alojó en Karlalovsk a los tres asesinos de Kozlov y su seguridad, era tu hermanastra: Alexandra Galina. Esto al principio
pasó desapercibido, pues no aparecía en los archivos. Hasta que
comprobamos los historiales de su padre viudo, y vimos que llevaba viviendo junto a tu madre viuda como su pareja desde 1929.
-Me deja sorprendido -sonreía.
-Eso, y comprobar los numerosos viajes de su hermano Efim a
París, hizo a tu hermanastra confesar todo... No podía creer que
tú siguieras con los crímenes de tus predecesores...
-Es para mí un halago, joven. Más que los que les podría dedicar a mis tesis en aquellos tiempos en los que estaba equivocado... creyendo que Stalin estaba en lo cierto y seguía a línea del
camarada Lenin... Pero en mi defensa, si es que podré disfrutar
de ella -decía sin borrar la sonrisa de su cara, intentando ignorar
el temblor de sus piernas-, quisiera decir que lo de Kozlov no fue
cosa mía.
-De tu lugarteniente Lukyanenko.
-Lukyanenko era un simple pistolero, como sus hombres. Nun-

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El último invierno de la Oficina

ca nos gustó a ninguno en la organización, ni a Savelyev, ni a Piotrovski, ni a Cherjov... Pero era hábil, y se aprovechó de que estuviera exiliado en los Estados Unidos para hacerse con el mando.
Perdí el contacto con nuestra gente aquí desde la explosión de la
estación de ferrocarriles de Morgunovgrado. Pero lo de Kozlov...
Yo nunca planeé ninguna ejecución, no como se dedicaban a hacer Cherjov y los demás...
-¿Qué hay de las muertes de Morgunovgrado?
-Una lástima, sí... Pero no eran el objetivo de la acción en sí.
-¡Mataste a doce personas, Knipper! -el oficial golpeó fuertemente la cara fofa del líder contrarrevolucionario, que cayó de
su silla al suelo.
Los dos marineros que también estaban en la terraza se levantaron rápidamente, pero siguieron al lado de su mesa sin moverse.
-Lev Osipovich Maklakov, vas a acompañarme a Karlalovsk
ahora mismo.
Los marineros agarraron al hombre y lo levantaron.
-Sabía que me seguíais desde hace un mes... desde que salí de
los Estados Unidos...
-Te perdimos la pista en Virginia... Hasta ayer. Uno de los camareros de esta taberna te reconoció ayer, y nos llamó. La mujer y los niños que murieron en la estación de Morgunovgrado...
eran su familia.
-¡Mientes! ¡Nunca me habéis quitado el ojo de encima, puercos! -dijo intentando escapar de los brazos de los dos robustos

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-¿Lo llevamos al cuartel. que había visto toda la escena desde una ventana de la taberna. -No. camarada. -se acercó el camarero viudo al oficial. camarada Lenski? -Directamente a Karlalovsk.. Los dos hombres esposaron a Maklakov y lo montaron en el coche negro.El último invierno de la Oficina agentes que vestían de marineros. -Gracias.. -122- . Gracias a usted.

-dijo éste sorprendido. vestido con un elegante traje del mismo color oscuro que sus ojos. muy similar al ruso. fruto de la arquitectura francesa que en el pasado reyes y nobles se habían cobrado con el sudor y la sangre del Pueblo. ¿cierto? -Sí.No le había visto.. -123- .. que dejaba a la luz un fuerte acento severstoviano. 15 de enero de 1939. Aquel hombre de cara redonda y gruesas facciones. no tardó en distraerse observando los altos y lujosos techos que se alzaban sobre sus anchos hombros.. -explicó con su torpemente pronunciado inglés.. -Tengo entendido que quiere ver al señor embajador.El último invierno de la Oficina “LO QUE A NOSOTROS NOS INTERESA QUE SE SEPA” París. pues no había advertido la llegada de aquel hombre estirado de nariz aguileña.

Soy Anthony Langley... con nosotros. la lucha contra el comunismo tiene muchos frentes abiertos -continuó el agregado del embajador-. y mi superior me ha pedido que conozca mejor el motivo de su. -Estoy dispuesto a darles mi testimonio sobre las crueles purgas de Stalin y el Partido bolchevique durante estos últimos años. el hombre salió por la misma puerta por la que había entrado. decepcionado. en medio de aquel largo pasillo-. señor. Podría -124- .. la literatura es una fuerte arma para ello. -Pero. ¡Les contaré todo! Mientras hablaban. -¿Entonces sabe quién soy? -Un desertor. Lo que no sé es por qué ha venido aquí.El último invierno de la Oficina -Trabajar aquí requiere una formación mayor que la de un simple oficial de la Seguridad Estatal soviética -sonrió. -Bien -Langley volvió a dirigirse al visitante-. un hombre de cierta edad recorrió aquel pasillo hacia ellos mientras se rascaba la nariz que coronaba un largo bigote que al desertor soviético le recordó a sus vecinos georgianos. Y.. No que no conozcamos ya. visita. No creo que un oficial de tan baja graduación como la suya pueda ofrecer ninguna información de interés a nuestro gobierno. y tal como hemos podido comprobar las últimas décadas.. Me han comentado algo sobre su situación. antes de hacerle pasar con él. El desertor soviético bajo la cabeza.. Después de susurrarle algo al oído al compañero del embajador. trabajo estrechamente con el embajador. Uno debe ser el dar a conocer a la ciudadanía el terror desembocado por la dictadura de Stalin.

. que no debe contar lo que usted vio allí..El último invierno de la Oficina colaborar con alguno de nuestros escritores para dar a conocer. -Bien -sonrió Langley-.. Sino que debe contar lo que nosotros queremos que viera.. Lo que a nosotros nos interesa que se sepa. La verdad respecto a la Unión Soviética.... -¡Podría hacerlo! -Bien.. -125- . -¡Lo que sea! Sólo quiero asilo político -suplicó. Pero sepa. su testimonio. ¿Cuál es su nombre? -Alexander Sergeievich Vdovin.

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Nurgaliyev .director del UNKVD de la óblast de Volshdaia • Mayor primero Oleg A.ANEXOS Organigrama parcial del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD) de la RSS de Severstovia La Oficina.vicecomisario del Pueblo / director del Directorio General para la Seguridad Estatal (GUGB) • Comisario de tercera clase Pavel I. Kostolevski subdirector del GUGB • Mayor primero Sergei G. Lenski .director del Departamento Especial -127- . Lavronenko comisario del Pueblo • Comisario de segunda clase Konstantin A.director del Directorio del NKVD (UNKVD) de la óblast de Karlalovsk • Mayor primero Andrei I. a 23 de noviembre de 1938: • Comisario de primera clase Yuri D. Okunev .director del UNKVD de la óblast de Danovo • Mayor primero Yakov T. Shevtsov . Baluyev .

Babochkin . Talajadze . Mijalkov . Steklov .director del Departamento para la Protección del Gobierno • Mayor Mijail P. Bezrukov .director del Departamento Político Secreto del UNKVD de la óblast de Morgunovgrado • Capitán Ivan N.subdirector del UNKVD de la óblast de Karlalovsk • Mayor Viacheslav D.director del Departamento de Contrainteligencia • Capitán Evgeni L. Riuminov .director del Departamento Político Secreto del UNKVD de la óblast de Karlalovsk • Capitán Fedor M.director del Departamento Especial del UNKVD de la óblast de Morgunovgrado • Capitán Pavlov A.director del Directorio General para la Protección Interna y Fronteriza (GUPVO) del UNKVD de la óblast de Volshdaia -128- .director del Departamento Político Secreto • Mayor Ivan I.• Mayor Zinovi S. Zhukovski . Tijonov .director del Secretariado • Mayor Andrei G. Karachentsov .

Kravchenko .segundo secretario del CC / miembro pleno del Buró del CC / vicepresidente del sovnarkom / comisario del Pueblo para la Justicia • Alim Y. Murashkevich . Volkov . Ushakov . Matveyev . Lavronenko .miembro candidato del Buró del CC / secretario del CC / director del Departamento de Órganos del CC -129- .miembro pleno del Buró del CC / presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo (sovnarkom) • Yuri D.primer secretario del CC / miembro pleno del Buró del CC • Valeri E. Lebedev .miembro pleno del Buró del CC / presidente del Soviet Supremo • Yevgeni P.miembro candidato del Buró del CC / miembro de la Comisión de Control / primer secretario del comité regional de Karlalovsk • Saveli Y.Miembros destacados del Comité Central del Partido Comunista de Severstovia (con sus responsabilidades más importantes en el Partido.miembro pleno del Buró del CC / presidente de la Comisión de Control / primer vicepresidente del sovnarkom / comisario del Pueblo para Asuntos Internos • Gleb E. el Estado y el Gobierno) A 23 de noviembre de 1938: • Anastas I.

miembro del Buró Organizacional / comisario del Pueblo para la Agricultura • Sergei G.segundo secretario del comité regional de Danovo -130- . Fedotov . Sennikov . Dreiden .primer secretario del comité regional de Danovo • Anatoli L. Lushnikov . Glushenko .• Olegar S. Bulgakov .miembro de la Secretariado del CC • Roman A.subdirector del Departamento de Órganos del CC • Nikolai V. Kozlov . Ivanov . Okunev .primer secretario del comité regional de Volshdaia • Stepan I.miembro del Buró Organizacional del CC / director del UNKVD de la óblast de Karlalovsk • Bogdan N.miembro candidato del Buró del CC / vicepresidente del sovnarkom / comisario del Pueblo para Asuntos Exteriores • Piotr F.instructor del CC • Alexander V.miembro candidato del Buró del CC / director del Departamento de Cuadros del CC • Andrei R. Domogarov .primer secretario del comité regional de Morgunovgrado • Alexander O. Gerasimov .

• Yakov T.comisario del Pueblo para las Comunicaciones • Igor S. Lenski . a los jefes de las regiones militares y de los departamentos de ciudades y distritos del NKVD. -131- . la supervisión por la Fiscalía y la realización de investigaciones Suplemento al Protocolo nº 65 (apartado 116) del Buró Político del CC del VKP(b) ESTRICTAMENTE CONFIDENCIAL A los comisarios del Pueblo de Asuntos Internos de la Unión y de las repúblicas autónomas.vicecomisario del Pueblo para la Justicia Decreto del Consejo de Comisarios del Pueblo y el Comité Central del VKP(b) sobre la realización de arrestos.segundo secretario del comité regional de Volshdaia / director del UNKVD de la óblast de Volshdaia • Pavel V. a los jefes de las juntas territoriales y regionales del NKVD. Guskov . Brunov .

que constaban de trotskistas. letones. Polonia. los comités regionales. bujarinistas. kulaks fugitivos y elementos criminales. terroristas. subversivos y saboteadores. a los organismos de inteligencia del Japón. ha logrado grandes éxitos durante 1937 y 1938. Alemania. la supervisión por la Fiscalía y la realización de investigaciones. A los secretarios de los comités centrales de los partidos comunistas nacionales. -132- .A los procuradores de la Unión y de las repúblicas autónomas. Ref. bajo la dirección del Partido. alemanes. en particular. las regiones militares. estonios. Inglaterra y Francia. Decreto del Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS y el Comité Central del VKP(b). residentes [rusos] de Harbin [China] y otros. El Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS y el CC del VKP(b) toman nota del hecho de que el NKVD. los comités territoriales. el NKVD ha logrado grandes éxitos infligiendo una derrota aplastante a los agentes de espionaje y subversión de los servicios de inteligencia extranjeros transferidos en gran número a la URSS desde otros países. Al propio tiempo. los comités de ciudad y distrito del VKP(b). rumanos. de las ciudades y distritos.: La realización de arrestos. finlandeses. de las regiones militares. infligiendo una derrota aplastante a los enemigos del Pueblo y purgando la URSS de numerosos mandos espías. todos los cuales prestaban gran ayuda a los organismos de inteligencia en la URSS y. nacionalistas burgueses. socialistas revolucionarios. mencheviques. guardias blancos. disfrazados como emigrados políticos y desertores: polacos. a los procuradores de las regiones.

destructores y saboteadores haya concluido.Esta purga del país de mandos subversivos. no hay que pensar que la purga de la URSS de espías. Las principales deficiencias en la labor del NKVD y la Fiscalía sacadas a la luz recientemente son las siguientes: Ante todo. Trataron de pervertir conscientemente las leyes soviéticas procediendo a detenciones en masa injustificadas. En la prosecución de la campaña despiadada contra todos los enemigos de la URSS. los enemigos del pueblo y los espías empleados por los organismos de inteligencia extranjeros. -133- . insurreccionales y espías ha tenido una función positiva a la hora de consolidar los nuevos éxitos en la construcción del socialismo. los funcionarios del NKVD abandonaron por completo la colaboración con los agentes y los informadores. Esto es especialmente necesario en la medida en que las operaciones de masas emprendidas para aplastar y erradicar a los elementos hostiles. Sin embargo. que llevaron a cabo los órganos del NKVD durante 1937 y 1938 y que conllevaron un procedimiento simplificado de realización de investigaciones y juicios. nuestra tarea consiste en organizar dicha campaña empleando métodos más perfeccionados y fiables. sin preocuparse por que la investigación fuera completa o de buena calidad. al tiempo que salvaban a sus cómplices (especialmente aquellos que habían entrado en el NKVD) de la destrucción. no podían sino provocar un sinnúmero de graves deficiencias y distorsiones en la labor del NKVD y de la Fiscalía. trataron de todas las formas posibles entorpecer la labor de los investigadores y los agentes. recurriendo al método mucho más sencillo de proceder a detenciones en masa. Además. habiéndose infiltrado en los órganos centrales y locales del NKVD y prosiguiendo sus actividades subversivas.

había promulgado instrucciones categóricas sobre la necesidad de organizar convenientemente la colaboración con los agentes. Lo peor de todo es que muchos funcionarios del NKVD han perdido cualquier tipo de inclinación por los procedimientos de los agentes. Esto ha conducido a una situación en la cual la colaboración con los agentes. por regla general. hasta tal punto que siguieron formulando preguntas relacionadas con las denominadas <<cuotas>> impuestas en la ejecución de las detenciones en masa.Los funcionarios del NKVD perdieron la costumbre de trabajar meticulosa y sistemáticamente con los agentes e informadores y acabaron adoptando un método simplificado de investigación de los casos. a falta de un trabajo organizado convenientemente. los órganos de investigación no han logrado. El hecho de no apreciar suficientemente el significado de la colaboración con los agentes y la actitud inaceptablemente irreflexiva con respecto a la realización de las detenciones resultan especialmente intolerables en vista del hecho de que el Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS y el CC del VKP(b). de 3 de marzo de 1937. una grave deficiencia en la labor del NKVD ha sido la extrema simplificación de los procedimientos de investigación. se ha reducido aún más. que ya era escasa. En último término. desenmascarar plenamente a los espías y saboteadores arrestados que estaban a sueldo de los organismos de inteligencia extranjeros. poner tasa a las detenciones y mejorar el trabajo de los órganos de investigación. 17 de junio de 1935 y. por último. al investigador le -134- . por regla general. durante la cual. esto ha provocado una situación en la cual. que tienen una función extraordinariamente importante en el trabajo de un chekista. En segundo lugar. en sus decretos de 8 de mayo de 1933. ni sacar plenamente a la luz del día todas sus conexiones delictivas.

mucho tiempo después (diez días. reduciendo por lo general su participación en la investigación al mero registro y sellado de los materiales. se recopile un expediente general sobre el interrogatorio. de un acta literal de la declaración del detenido. sin firmas ni certificaciones. las actas del interrogatorio no se elaboran hasta que el arrestado ha confesado sus crímenes. etc. por su parte. a veces incluso más. que establece la elaboración. junto con las conclusiones de la Fiscalía. En ocasiones. No es raro que el testimonio del acusado que refuta un punto concreto de los cargos formulados en su contra no sea recogido en absoluto en las actas del interrogatorio. un mes o incluso más tiempo). no firmadas por las personas interrogadas y sin certificar por el investigador. -135- . corregidos y tachados por manos desconocidas. se adjuntan al expediente. Los documentos relacionados con los casos investigados se elaboran descuidadamente. pruebas materiales. no ha tomado las medidas necesarias para acabar con estas deficiencias. en la medida de lo posible. se adjuntan al expediente. Con mucha frecuencia. etc.). vulnerando por completo el artículo 138 del Código Procesal Penal (UPK). sino que de hecho las han legitimado. Los textos de las declaraciones. el detenido no es interrogado hasta después de transcurrido un mes desde su arresto. Las actas de las declaraciones. Durante los interrogatorios no siempre se recogen las actas. Los órganos de la Fiscalía no sólo no han acabado con estas vulneraciones de la legalidad revolucionaria.bastaba con obtener del acusado una confesión de culpabilidad y se despreocupaba por completo de corroborar esta confesión con los dos documentos necesarios (testimonios de testigos. testimonios de expertos. La Fiscalía. No es raro que el testimonio del detenido sea recogido por el investigador en forma de notas y luego. escritos a lápiz.

Estos hechos se han producido tanto en los aparatos centrales del NKVD como en los locales. tanto en el centro como en las localidades periféricas. Han pervertido conscientemente las leyes soviéticas. incoado procesos penales y arrestado a personas por motivos fútiles o incluso sin motivo alguno. incoado casos penales contra inocentes. Que se prohíba al NKVD y a la Fiscalía efectuar detenciones o deportaciones en masa [vyselenie]. De conformidad con el artículo 127 de la Constitución de la URSS. que se han infiltrado en el NKVD y en la Fiscalía. los arrestos deberán efectuarse exclusivamente con un mandamiento del tribunal o con la sanción del -136- .Una actitud tan irresponsable en relación con la labor de investigación y una violación tan flagrante de las normas procesales establecidas por la ley han sido aprovechadas con frecuencia por los enemigos del pueblo. el Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS y el CC del VKP(b) decretan por la presente: 1. Con objeto de corregir resueltamente las deficiencias expuestas y de organizar convenientemente la labor de la investigación del NKVD y de la Fiscalía. Todas estas intolerables deficiencias observadas en el trabajo del NKVD y de la Fiscalía sólo fueron posibles porque los enemigos del pueblo que se habían infiltrado en el NKVD y en la Fiscalía trataron por todos los medios de que disponían de aislar al NKVD y la Fiscalía de los órganos del partido. al tiempo que adoptaban todas las medidas posibles para ocultar y salvaguardar a sus cómplices –implicados como ellos en actividades delictivas antisoviéticas– de la destrucción. cometido falsificaciones. falsificado los documentos de las investigaciones. eludir el control y la dirección del partido y facilitar así la prosecución de las actividades antisoviéticas y subversivas por parte de ellos mismos y de sus cómplices.

junto con las troikas judiciales dependientes de las juntas de la policía obrera y campesina [ordinaria] en las regiones. b) Al solicitar una sanción ante los procuradores para proceder a una detención. La deportación de las zonas fronterizas estará autorizada en casos concretos. 2. deberán ser suprimidas. creadas en virtud de decretos especiales del NKVD de la URSS. c) La Fiscalía estará obligada a verificar.procurador. una investigación suplementaria o la presentación de materiales -137- . el NKVD estará obligado a presentar un mandamiento en el que se expongan todos los motivos y los materiales que justifiquen la necesidad de la detención. Al efectuar detenciones. en su caso. exhaustiva y sustantivamente. en estricto cumplimiento del decreto del Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS y del CC del VKP(b) de 17 de julio de 1935. sólo con el permiso del Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS y del CC del VKP(b). el NKVD y la Fiscalía deberán atenerse a los principios siguientes: a) Deberán coordinarse los arrestos. después de la presentación de una petición especial por parte del comité regional. el comité territorial o los comités centrales de los partidos comunistas nacionales que procedan: la petición deberá ser coordinada con el NKVD de la URSS. los territorios y las repúblicas. exigiendo. la justificación del mandamiento de arresto del NKVD. 3. Las troikas judiciales.

d) La Fiscalía estará obligada a no permitir la realización de detenciones que no estén justificadas. el procurador que la hubiere sancionado. Al efectuar la investigación. Se establecerá como norma que. el día. precisándose claramente el comienzo y el fin del interrogatorio. de conformidad con el artículo 128 del Código Procesal Penal (UPK). tomando nota de la hora. el mes y el año. cartas y otros objetos requisados durante el registro domiciliar deberán sellarse inmediatamente en el lugar donde se haya efectuado el re- -138- . b) Los detenidos deberán ser interrogados en un plazo máximo de 24 horas después de su detención. junto con los funcionarios del NKVD. Al familiarizarse con las actas del interrogatorio. c) Los documentos. 4. los órganos del NKVD estarán obligados a cumplir escrupulosamente todas las prescripciones del Código procesal penal. en caso de que se haya realizado una detención errónea. En particular: a) Todas las investigaciones deberán ultimarse dentro del plazo establecido por la ley. Deberá levantarse acta de cada interrogatorio inmediatamente después de su realización. el procurador estará obligado a indicar este hecho por escrito. serán responsables de dicha detención.suplementarios derivados de la investigación.

los procuradores estarán obligados a verificar sistemáticamente el cumplimiento por los órganos encargados de la investigación de todas las normas y reglas establecidas por ley para la ejecución de investigaciones y de poner fin de inmediato a cualquier violación de dichas reglas. comités territoriales y los comités centrales de los partidos comunistas nacio- -139- . deberán recordarse los hechos siguientes: a) Todos los procuradores que ejecuten la supervisión de las investigaciones efectuadas por el NKVD y cuyas candidaturas hayan sido presentadas por los comités regionales. b) Los comités de distrito. etc. En relación con el esfuerzo de la función de supervisión de los procuradores y la responsabilidad que incumbe a la Fiscalía en la realización de los arrestos y la ejecución de las investigaciones por el NKVD. de conformidad con el artículo 184 del Código Procesal Penal (UPK). Asimismo. así como por el procurador de la URSS. 5. y deberá realizarse un inventario escrito detallado de todos los materiales que hayan sido sellados. los comités territoriales y los comités centrales de los partidos comunistas nacionales que proceda.gistro. La Fiscalía estará obligada a cumplir escrupulosamente las prescripciones del Código procesal penal al llevar a cabo la supervisión de las investigaciones realizadas por el NKVD. deberán ser confirmados por el CC del VKP(b). Deberán adoptarse medidas para garantizar la concesión al detenido de los derechos que le otorga la ley. 6.

procurador de la URSS. Se establecerá la norma de que todos los investigadores del NKVD. en el centro y en las localidades. las candidaturas de todos los procuradores dedicados a la supervisión de las investigaciones del NKVD. 7. por la presente se aprueba la decisión del NKVD de crear órganos especiales de investigación en los departamentos operativos. Las medidas propuestas por el NKVD de la URSS para ordenar la labor de investigación del NVD. -140- . tal como se establece en un decreto de 23 de octubre de 1938. deberán nombrarse exclusivamente por orden del comisario popular de Asuntos Internos en la URSS. deberá nombrar funcionarios del aparato central cuya trayectoria política haya sido verificada y cualificados profesionalmente para [emplearlos en] la supervisión de las investigaciones efectuadas por el aparato central del NKVD de la URSS. Deberá presentar sus nombres para confirmación al CC del VKP(b) en un plazo de 20 días. como se acreditará gracias a su trayectoria laboral.nales deberán verificar y presentar para su confirmación al CC del VKP(b). deberán ser confirmadas. en un plazo de dos meses. que gocen de la mayor confianza política y posean las mejores cualificaciones profesionales. c) El camarada Vishinski. En particular. escogiendo a los mejores miembros del partido. por lo que el NKVD de la URSS estará obligado a encargarse del nombramiento de los investigadores en el centro y en las localidades periféricas. Se atribuye especial importancia a la organización conveniente de la labor de investigación por el NKVD.

será castigada con sanciones judiciales severas. con independencia de quién se trate. secretario del Comité Central del VKP(b) 17 de noviembre de 1938 -141- . presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo I. V. M. Molotov. V. El Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS y el CC de la VKP(b) advierten a todos los funcionarios del NKVD y de la Fiscalía de que la más mínima violación de las leyes soviéticas y de las directrices del partido y el gobierno por cualquier funcionario del NKVD y de la Fiscalía.El Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS y el CC del VKP(b) señalan a la atención de todos los funcionarios del NKVD y la Fiscalía la necesidad de corregir con determinación las deficiencias mencionadas en la labor del NKVD y la Fiscalía y la extraordinaria importancia atribuida a la reorganización del trabajo de los órganos de investigación y de la Fiscalía. Stalin.

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. por sus generosas palabras respecto a mis trabajillos (aún estoy con mis métodos nkvdistas para descubrir quién de mis tantos fans te envía las patas de jamón y los patxaranes para que escribas esas cosas. y a Maxi (Manu Lf).).AGRADECIMIENTOS a Erlantz.. por haber guiado la pluma del teniente primero Zolo en sus últimas palabras -143- .

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.......15 Primer capítulo.................... Benediktov............95 Epílogo...................................................................................... 117 “Lo que a nosotros nos interesa que se sepa”.......................7 DECLARACIONES RESPECTO A LAS PURGAS Y SUS RESPONSABLES............. Molotov.....57 Cuarto capítulo.................................................................................117 -145- ...........11 de V.....12 EL ÚLTIMO INVIERNO DE LA OFICINA Introducción....................................85 Último capítulo......11 de I................................................................. 113 “Cerrando la Caja de Pandora”.ÍNDICE PRÓLOGO...................................................... A........17 Segundo capítulo................ M..............33 Tercer capítulo...................................... 111 Las últimas letras de Zolo..............

........................... 127 Miembros destacados del CC del Partido Comunista de Severstovia................ la supervisión por la Fiscalía y la realización de investigaciones.... 127 Organigrama parcial del NKVD de la RSS de Severstovia........................ 129 Decreto del Consejo de Comisarios del Pueblo y el CC del VKP(b) sobre la realización de arrestos................................................ 131 AGRADECIMIENTOS. 143 -146- ..................................ANEXOS.................