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La Cueva de las Espadas

…Teníamos ante nosotros un salón repleto de cristales. Eran, con mucho, los
cristales mas grandes que habíamos visto: salían por todas partes y en todas
direcciones, uniendo el piso con el techo.

En 1794, Alejo Hernández, Vicente Ruiz y Pedro Ramos de Verea localizaron


una pequeña veta al pie de la corta serranía de Naica, al sur de la ciudad de
Chihuahua. El 6 de junio de ese mismo año oficializaron su descubrimiento al
hacer el denuncio formal de una "mina ubicada en tierra virgen, con el nombre
de San José del Sacramento, en la cañada del aguaje de la sierra de Naica".
Anteriormente nada se sabía de la sierra de Naica.

Las primeras labores comenzaron hasta 1828, a muy baja escala. En 1896
Santiago Stoppelli denunció una mina en el cerro de Naica, por lo que el
asentamiento del mismo nombre recibía la categoría de pueblo. Pronto se formó
la Compañía Minera de Naica, y la explotación formal y en gran escala dio inicio
en 1900.
Dentro de la cueva, la naturaleza ha creado algunos de los cristales más grandes del mundo
Entre 1928 y 1961 la mina fue explotada por compañías estadounidenses, pero
desde entonces Grupo Peñoles opera la mina con todo éxito, y es una de las
más importantes y productivas del estado.

Actualmente la mina produce principalmente plomo, zinc, cobre, plata y oro,


llegando a procesar casi un millón de toneladas de mineral al año. Los trabajos
de la mina han destacado a nivel nacional por su cuidado del medio ambiente y
mínima contaminación.

Entrando a la mina, el camino es una rampa descendente que va siguiendo las


chimeneas mineralizadas, entre los estratos de las rocas calcáreas que
conforman el cerro.

La luz de la entrada rápidamente se pierde y sólo nos iluminan los faros de la


camioneta. A medida que bajamos, la temperatura y la humedad van en
aumento. En las partes más hondas el ambiente alcanza los 45ºC y la humedad
es de 100 %.
Los enormes cristales semejan haces de luz que inundan la cavidad
La longitud de la cueva es de unos 70 a 80 metros. En esa corta distancia hay tal
cantidad de maravillas, que queda uno pasmado, y es que toda la cueva -techo,
paredes y piso- está cubierta por grandes cristales de selenita.

Este mineral es una de las más hermosas y cristalinas variedades del yeso.
Algunos de estos cristales tienen un parecido a cierto tipo de espadas, de ahí el
nombre de la cueva. Sobrepasan el metro de longitud y se presentan de una
manera poco usual en las cuevas. Esto último es lo que hace única en el mundo
a esta cavidad, y digna de figurar entre los patrimonios naturales más hermosos
de la humanidad.

En abril del ano 2000, un par de mineros, hermanos, se encontraban operando


una poderosa barrenadora, taladrando un túnel de exploración dentro de la mina
de Naica, en el nivel de los 300 metros de profundidad. En un momento dado la
barrenadora se siguió de largo y quedó ante ellos un pequeño agujero que al
parecer daba a una grieta.

Al ampliar un poco el boquete, se dieron cuenta de que se trataba de algo más


grande de lo normal…
Las condiciones climáticas de la cueva de los cristales son extremas;la belleza sobrepasa la imaginación
Cuando lograron traspasar el estrecho agujero, llegaron a un salón. Quedaron
maravillados ante lo que contemplaban…

Entraron en lo que podría ser una especie de "geoda" gigantesca de unos 8


metros de diámetro y de pronto se vieron envueltos enteramente por cristales,
blancos y cristalinos, de gran tamaño.

Aunque se trataba de cristales de selenita, se dieron cuenta de que eran


totalmente distintos a los de la cueva de las Espadas, y de un tamaño mucho
mayor.

Ante tal portento, los hermanos detuvieron el avance del tunel e inmediatamente
dieron aviso al sus jefes, quienes, conscientes de que estaban ante un tesoro de
la naturaleza celosamente resguardado, ordenaron desviar las obras del túnel
para evitar que los cristales se dañaran.
A los pocos días volvió a aparecer otra cavidad llena de cristales, un poco
mayor. Al ser inspeccionada, los sorprendidos mineros se encontraron con una
cámara de cristales de selenita de tamaño descomunal:

Entre 5 y 7 metros de longitud y algunos de casi 2 metros de diámetro. Tan sólo


en esta cámara había alrededor de 20 de estos megacristales.

La temperatura de la cavidad alcanzaba los 60ºC, así que los mineros no


pudieron explorar mas allá de ese primer salón. Nuevamente se desvió la
construcción del túnel. Y también se mandó cerrar con una tapia de gruesos
ladrillos y una puerta de acero, pues no tardaron en darse los primeros saqueos.
La cavidad ofrece paisajes salidos de otros mundos
Cuando nosotros visitamos la nueva cavidad fuimos acompañados por Claude
Chabert, uno de los más importantes espeléologos franceses.

El ingeniero Alejandri nos comento que habian consensado el nombre de la


nueva cavidad, quedandosele el de Cueva de los Cristales, precisamente por su
gran tamaño, y que estaban tratando de dar a conocer la cavidad, pero debido a
las condiciones extremas de su interior, con una temperatura de 60ºC y 100% de
humedad, nadie había logrado obtener una fotografía de su interior hasta ese
momento.
Al entrar en la cavidad sentimos como si la temperatura hubiera subido al doble.
Sin embargo, de momento se nos olvidó el calor porque frente a nosotros
teníamos un salón repleto de cristales de gran tamaño.

Sin lugar a dudas eran, con mucho, los cristales más grandes que habíamos
visto en nuestra vida. Salían por todas partes y en todas direcciones, uniendo el
piso con el techo. Después de haber visitado más de dos mil cuevas por todo
México, las sorpresas continuaban, y en que forma!

Claude sólo se tarevió a decir: "Esto es una locura de la naturaleza. Aquí se


puso a disvariar y a salirse de todo lo que es para ella 'normal' en cuanto a
cuevas". …Y eso que Claude, a sus 60 anos de edad, conoce más de diez mil
cuevas por todo el planeta.
La insignificancia del hombre entre los gigantescos cristales
En realidad, apenas comenzaban nuestras sorpresas, cuando nos dimos cuenta
de que ya no podíamos estar mucho tiempo dentro. El calor era agobiante, en
verdad extremoso, y comenzamos a sentirnos muy incómodos.

Intenté tomar una fotografía, pero mi cámara estaba mas que empañada, asi
que decidimos salir, descansar y volver a entrar.

En misma esta mina, muy abajo del cerro, entre 3 y 5 kilómetros de profundidad,
hay un cuerpo magmático, es decir, roca fundida a una temperatura muy alta, lo
que mantiene caliente todo el interior del cerro, y a medida que se profundiza, la
temperatura va en aumento.

En los túneles activos de la mina, la temperatura es aceptable gracias a que se


cuenta con ventilación y aire acondicionado, pero donde no los hay, se siente la
verdadera temperatura de todo el cerro.
Cuando regresamos me coloqué en un sitio estratégico y comencé a tomar
fotos, pidiéndole a mi compañero que se colocara entre los cristales, para tener
una referencia de su tamaño.

Entre foto y foto -que no pudieron ser muchas- pude ver que la cueva no tiene
grandes dimensiones, quizá unos 30 metros de diámetro, gran parte de los
cuales están totalmente cubiertos por los megacristales de selenita.

No fue mucho lo que pudimos explorar visualmente, ya que el calor no tardó en


sacarnos de ahí.
El origen de estos megacristales se debe a varias condiciones, que raramente
se dan.

La cavidad nunca tuvo acceso natural, era como una burbuja en medio del cerro.
Gracias a la temperatura originada por el magma, entre las grietas y fracturas
del interior del cerro corrieron líquidos y gases que traían sales de sulfuros
disueltas en exceso.

Al penetrar en la cavidad se originó un pequeño cambio en la presión del


ambiente, lo que hizo que esos excesos de sales se fueran depositando en
forma cristalina, y a través de miles de años crearan los enormes cristales que
ahora vemos, cubriendo casi enteramente la cavidad con ellos.

Algo fantástico que sólo la naturaleza pudo haber creado. Entre esas visitas
estuvimos investigando sobre otras cavidades a nivel mundial que destacaran
por sus cristales, y así pudimos verificar que, efectivamente, no hay nada que se
le parezca.

Podemos afirmar con toda seguridad que esta cueva posee los cristales más
grandes del mundo vistos hasta hoy. Una maravilla más de este increíble país
que es México, el cual nunca terminaremos de conocer.

Fotos: Carlos Lazcano SahagúnCuando

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