TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

1ª Antología Universal por la Tierra y el Hombre
1

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

EN ADHESIÓN AL SEXTO ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ESCRITORES A LLEVARSE A CABO EN TARIJA (BOLIVIA-SUDAMÉRICA) LOS DÍAS 11 AL 16 DE NOVIEMBRE DE 2013".

Sin distinciones de raza, edad, credo, sentimientos políticos y/ o cuanto hace al pensamiento humano.

2

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Prólogo

Dijo el Mahatma Ghandi: “Mañana, tal vez, tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados, pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así, porque no nos animamos a pelear por su futuro.” Hoy, un pequeño grupo de soñadores tomamos su bandera de la lucha pacífica y reclamamos todo lo que se nos está robando, lo que se le está robando a los que vendrán, que encontrarán un mundo devastado, con “dueños” de la vida de todos, y donde no tendrán cabida los sueños, las esperanzas de un futuro mejor. Un mundo donde sólo imperará la ley del más fuerte, con toda su perversión y maldad, contaminando a nuestros jóvenes, llevándolos por el camino equivocado, hacia un mundo de horror del que no habrá vuelta si no nos frenamos a tiempo. Nuestro intento de abrir conciencias no debe quedar en la palabra, debemos seguir machacando la piedra hasta convertirla en agua. Hasta lograr que torrentes de agua pura corran fertilizando la Tierra, que está sufriendo una desertización provocada por la tala indiscriminada y la minería a cielo abierto, que baja montañas enteras, con lo que el régimen de lluvias cambia trayendo funestas consecuencias con su mutación. Pero no son estas las únicas causas: la contaminación ambiental, provocada por los escapes de los automotores y motores en general, por el uso de agroquímicos, de pesticidas, de productos tóxicos en general usados en el diario trajín del ser humano, los inmensos basurales ciñendo a las ciudades, la hacinación, la hambruna…

3

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Son incontables las falencias que nos rodean, y de las que NINGÚN DESGOBIERNO ACTUAL se hace cargo si no se lo obliga a ello. Con nuestras palabras podremos abrir una brecha en el muro de la indiferencia que los poderosos crearon a su alrededor. Por nosotros, por nuestra posteridad, por el agua, por el aire, por la Tierra y todos sus habitantes, tengan dos, cuatro, cien o ninguna pata, porque todos somos necesarios en la balanza ecológica, y porque la vida no es patrimonio del hombre que más dinero logra acumular. La vida es el mayor milagro del Universo, y debe ser respetada en todas sus formas y en todos sus momentos. Las voces reunidas en esta antología corresponden a seres comprometidos con el Universo, con la Vida, con Dios en todas sus manifestaciones de amor y paz, y en sus nombres lanzamos nuestro grito contra el esclavizante muro de la oscuridad y la muerte que nos separa del futuro. Así como las trompetas de Josué derribaron los muros de Jericó, debemos seguir haciendo oír nuestra voz hasta derribar la soberbia de aquellos que intentan ser los amos del Universo, que en realidad son aquellos a quienes entregamos la administración de nuestros estados, pero que se arrogan en su soberbia derechos que no les corresponden, como legislar para sí mismos, atendiendo a sus apetencias personales y desoyendo las del pueblo que lo erigió. Mi agradecimiento a todos quienes participan de este óbolo por un mundo mejor, que levantan su voz y dejan hacer saber de sus pensamientos, de sus sueños, de su lucha por un futuro.

4

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Deseo agradecer muy especialmente a MARÍA NIEVES MERINO GUERRA, de Gran Canaria, que se prestó a conseguir amigos preocupados por el presente y el futuro de nuestro mundo, y que se sumaron entusiastamente a los que ya estábamos alzando los brazos, pidiendo la palabra. Y ellos también hablan en estas páginas y en las que vendrán. También va mi gran reconocimiento a MARTA MACÍAS, escritora argentina, que nos envió su libro LA CASA AZUL, recientemente editado y presentado en México y en Argentina, para que lo incluyéramos en nuestra antología, y a FERNANDO DELGADO MESONERO, poeta, escritor, investigador y docente de letras que,

además de sus excelentes trabajos relativos a la convocatoria, nos regaló su libro de poemas de amor, AMOR participantes de la antología. Estos dos libros los iré intercalando en las próximas entregas, Dios mediante, pero un par de poemas de DELGADO MESONERO, como caricia para el alma de las amigas, va en todos. Y, como cierre de esta primera entrega de la presente antología, vaya mi agradecimiento a ese gran amigo panameño, excelente escritor y poeta, que colaboró a darle seguridad a esta tirada, pasándola a formato PDF, JULIO STOUTE, reconocido por su seudónimo JUSTO ALDÚ. TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN CORRESPONDIDO, como un homenaje a las mujeres

No debemos olvidar nunca que el mal que callamos siempre se vuelve en contra nuestra.

5

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

PLAN DE LA OBRA:

La cantidad y calidad de trabajos enviados por los participantes, hizo necesario que luego de seleccionarlos, debiera acomodarlos en varios libros pequeños, de alrededor de 150 páginas como máximo, cada uno, para que fueran más cómodos en todo sentido, tanto para leerlos como para imprimirlos y armarlos en papel, en caso de desear hacerlo. Esta antología, al igual que la anterior, Poemas por la Paz en el Mundo, en la que participaron muchos de estos autores actuales, es de distribución libre y gratuita. Está debidamente registrada y cada escritor no pierde sus derechos sobre su obra. En esta primera entrega traté de presentar a todos los participantes, por lo tanto se van a encontrar con que hay un solo trabajo por persona, independientemente de cuantos enviara. Esto es porque deseo que todos tengan la oportunidad de hacer oír su voz, y porque muchos enviaron mucho material – lo que agradezco de alma – y otros desde uno hasta lo que desearon decir, como era la consigna. En los números siguientes, siempre repetiré el listado con todos los que intervienen, más un segundo listado con los nombres de quienes estén incluidos en el tomito, fascículo, o como quieran nombrarlo. Es suyo, es su trabajo, son sus voces unidas por un fin común. Háganlo circular como hicieron con el trabajo anterior: que llegue a todos los rincones como un rayo de luz y de esperanza, que es lo que estamos necesitando en este momento. Dios los bendiga y haga que este sueño encuentre el eco que esperamos.

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

6

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

PARTICIPANTES, POR ORDEN DE RESPUESTA A LA CONVOCATORIA

MARÍA DE LOS ÁNGELES ALBORNOZ BEATRIZ DURÁN LÍLIAN VIACAVA MARIO ISRAILEV MARÍA STARACE DANIEL DE CULLÁ GRACIELA URCULLÚ TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN ELVA GONZALEZ GARCÍA

7

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

CARMEN CAMPOS PINO IME BIASSONI SANDRA GODDIO MARÍA MAGDALENA GABETTA ROLANDO REVAGLIATTI ANTONIO GÓMEZ GRACIELA LÓPEZ ELSA GILLARI FERNANDO DELGADO MESONERO ROBERT ALLEN GOODRICH VALDERRAMA LIBIA BEATRIZ CARCIOFETTI MARÍA MERCEDES RODRÍGUEZ MARÍA HELENA LEAL LUCAS

8

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

MARÍA EUGENIA CASEIRO CARLOS GERARDO ORZUELA BETANCOURT MARTA MACÍAS EVELIA FLORES RÍOS MARÍA ALICIA GÓMEZ DE BALBUENA YRASEMA ESTHER LÓPEZ NIEVES MARÍA MERINO GUERRA JOSÉ CARLOS DE AVELAR BETTY CHIZ ANALÍA BODRERO OLGA BERTULLO JUSTO ALDÚ ROSA MARÍA DE BRITTO COSENZA

9

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

RICARDO ARREGUI GNATIUK MARCANTONIO DE OLIVEIRA CLARA KIRZNER ANY CARMONA NORA MEBDEDIOFF RICARDO SLUTZKY ELENA RUBINS RICARDO COPLAN MARÍA DE LOS ÁNGELES ROCATTO JUSTINA CABRAL MERCEDES RODRÍGUEZ ANTONIO ESCOBAR MENDÍVEZ ELSA EDITH TÉBERE

10

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Nuestra Paz
La Paz es no peregrina es algo que vive dentro, cuando inclinas la mirada atento a quien la reclama.

La Paz es dormir tranquilo cuando olvidas y amas, no recibiendo ofensas y callar al perdonarlas.

La Paz es ser comprensivo ante el débil que la ignora porque el amor te lo implora.

La Paz es seguir viviendo con alegría y ejemplo ante Dios nuestro sustento.

MARÍA DE LOS ÁNGELES ALBORNOZ Desde Tucumán - Argentina
11

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Axioma
La pantalla en blanco le revelaba impiadosa su falta de inspiración. Miró el tablero y pensó en cuántas palabras se escondían en esos veintisiete caracteres sin querer asomarse a su cerebro para dejarse capturar bajo sus dedos. De pronto la vio por el rabillo del ojo. Lo estaba observando muy quieta desde un ángulo de la ventana que daba a la acera. Era la imagen de la desolación pero decidió ignorarla, no sabía qué pretendía y estaba demasiado malhumorado para tratar de averiguarlo. Eso siempre y cuando lograra entenderla, ya que sus diferentes idiosincrasias indudablemente lo harían imposible. Si hubiese sido un gato tal vez se hubiera condolido y le hubiese dado un tazón de leche tibia, hasta un perro hubiese obtenido un hueso de su mesa. Pero con ella era distinto, no sabía cómo tratarla y hasta sentía rechazo al pensar en su contacto. Además, seguramente si abría la ventana, viéndose descubierta se alejaría, y se quedaría sin saber la razón que la impelía a estar allí, por tanto no valía la pena hacer el esfuerzo de acercarse. Pasados algunos minutos, comprobó que aún continuaba en el mismo rincón, aterida de frío, silenciosa, pero no lograba conmoverlo. Mientras él la observaba, ella a su vez libraba su propia batalla. Buscaba en su básico cerebro la forma de contarle que estaba agónica debido al hambre y a las inclemencias del tiempo. No le quedaba mucho tiempo, pero aún así debía poner su mejor esfuerzo tratando de buscar alimentos y una solución de vida a futuro para su hoy relegada raza.

12

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

El invierno se avecinaba a grandes pasos y si las cosas seguían por ese cauce, no pudiendo conseguir insumos por ningún lado, toda su comunidad estaba condenada a una muerte sin remedio. Los más jóvenes y las mujeres, habían depositado sus esperanzas en un pequeño grupo, y éste había ido sucumbiendo sin poder alcanzar su cometido. Le gritó sin conseguir que la entendiera, que esa jornada al igual que las anteriores había deambulado sin descanso buscando algo qué llevar a su morada, que lograra mitigar la necesidad de tantas bocas ávidas, pero nada había conseguido. Consciente de su indolencia, dudaba en seguir allí, nunca había mendigado y no sabía cómo hacerlo. Era una orgullosa descendiente de un pueblo enérgico, que había cruzado libremente las praderas junto con otros grupos aborígenes, mucho antes de que el hombre blanco decidiera asentarse allí. Era capaz de procurar su propio sustento, pero la maldita “civilización” había hecho estragos y los había ido reduciendo a pequeños grupos desperdigados aquí y allá. Vacilaba al pensar que alguien tan esquivo tuviese un poco de piedad, pero era su último recurso, por eso trataba de verlo a los ojos buscando un rastro de misericordia. Ya había comprobado que en esas fortalezas de cemento todo era gris, como el alma de sus moradores, pero tal vez ocurriera el milagro y un arco iris de esperanza refulgiera en su horizonte. Su corazón se estrujó al recordar su remoto hogar en las afueras de la ciudad. En ese momento todo parecía fácil, dejarían el campo para ir a la metrópoli, como tantos antes que ellos y seguramente un abanico de posibilidades se desplegaría a su favor. Nunca sospechó la triste realidad que la esperaba. Si no se hubiese marchado, influenciada por aquel grupo que la indujo a correr tras la dorada quimera de la emancipación, seguramente no estaría pasando por esto. Pero ahora no había marcha atrás. Sabía que sus mayores aún cuando habían respetado su decisión, le habían indicado muy claramente que podía marcharse, pero que no le permitirían volver.

13

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Sin embargo, aún así había decidido pasar su vida con ellos, lejos de su terruño y la providencia le había sido esquiva.

Ahora debía asumir las consecuencias. Ajeno a todos sus pensamientos, Damián seguía vapuleando impotente el tablero de la computadora sin que nada interesante se plasmara en la pantalla. Mientras mascullaba imprecaciones, muy lejos estaba de preocuparse por el drama que ocurría a escasos metros de él. Sobre la mesa tenía gran cantidad de comida que seguramente desecharía a la basura en uno o dos días sin detenerse a pensar que ellos la necesitaban. Sin poder hacerle entender que él poseía los elementos que podrían palear su necesidad, y sin posibilidades de entrar a alimentarse sin su consentimiento, se alejó lentamente, sabiendo que dejaba tras de sí su última oportunidad de sobrevivir. Damián no volvió a pensar en ella ni tomó conciencia de que se había marchado. Al otro día ya la había olvidado, pero decidió hacer un poco de orden. Recogió los restos de comestibles, junto con las flores ahora marchitas del jarrón, y las colillas del cenicero y se dirigió al basurero en la parte trasera del edificio. Allí encontró su pequeño cuerpecito inmóvil y contraído a un costado del volquete. Al verla allí sin vida, reconoció que parte de esta resultante era su culpa. De no haber sido tan narcisista el día anterior, hubiera tratado de buscar la forma de mitigar sus necesidades y tal vez podría haber comenzado a hacer la diferencia. En sus manos tenía los elementos que tanto necesitaba, y ahora iba a arrojarlos a la basura. Mientras tanto en estas condiciones ella no había podido llegar más lejos. El frío, el hambre y tal vez la impotencia habían reclamado a su víctima, socavando sus defensas sin piedad y ahora estaba muerta. Sintió lástima por ella. Era muy joven para sucumbir, nada conocía de las mieles de la vida, su único pecado había sido un error de elección que la había conducido al desastre.

14

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Sintió que se le estrujaba el corazón, él no era un mal tipo, y estas cosas le calaban hondo. — ¿Cómo me he permitido llegar a este punto de indolencia? — Pensó — sus ancestros nacieron con esta tierra y la hicieron fértil, y nosotros, “los civilizados”, poco a poco los hemos ido marginando hasta hacerlos llegar al límite de la necesidad. Hemos llevado a una clase poderosa a tener que buscar su sustento como unos míseros mendigos. Nunca tuvimos en cuenta sus derechos, y ellos seguían allí tratando de sobrevivir con los magros recursos que les dejábamos sin una sola queja, aunque cada vez les resultara más difícil. — Si sólo hubiese sentido un poco de compasión — pensó consternado — y le hubiera permitido entrar, el calor y el alimento tal vez hubieran conseguido mejorar su situación y un poco repuesta podría haber marchado con una reserva para su comunidad, que seguramente ahora estará a la deriva sin nadie que pueda ayudarlos. Pero ya era tarde para lamentos, y entendió que éste no era un triste caso aislado. Muchas en su tribu hoy estarían sucumbiendo por ahí sin que nadie hiciese nada para remediarlo, gracias a la indiferencia reinante. Tomó conciencia de que todos estábamos empecinados en hacernos los ciegos fingiendo que no podíamos ver ni remediar lo que se estaba transformando en inevitable. Aún a sabiendas que el destino al que los estábamos empujando, más tarde o más temprano terminaría siendo el nuestro por pura decantación. Todas sus cuerdas nobles se tensaron en búsqueda de una solución y después de unos instantes, ante sus ojos brilló la respuesta. No podía devolverle la vida a ese desvalido ser que ahora yacía a sus pies, pero podía y debía ayudar a sus congéneres. Ya estaba involucrado y no podía permitirse hacer oídos sordos al tema. Antes que nada iba a procurarle una inhumación digna, solo como respeto a su ralea. — El ataúd que contenga sus restos debe estar lleno de flores—pensó.

15

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Lamentablemente no servirían de nada, pero haría más leve su sentimiento de culpa dejándola descansar sobre algo del dorado mundo que vino a buscar. Completado este paso, para corroborar sus nuevas convicciones decidió plantar gran cantidad de matas con hermosas y coloridas flores en su pedazo de vereda, ahora transformada en un reducido jardín. Al ver esa nota multicolor dentro de la jungla sombría, sus congéneres entenderían el mensaje de que él no era como los demás, que amaba la vida en todas sus expresiones y entonces se acercarían en su búsqueda. Él sería el hado que trataría de abastecerlos por el resto de sus días. Mientras tanto, aprendería sus hábitos y costumbres tan primitivas y extrañas, procurando que poco a poco se integraran más a nuestra actual forma de vida y luego plasmaría en un libro sus descubrimientos para que todos ayudaran en la titánica misión de salvataje de esta antigua casta que él intentaba perpetuar. Cuando llegaran, no los dejaría partir a la deriva sin luchar por ayudarlos. Sabía que a partir de ese instante contaría con colaboradores por convencimiento y detractores por desconocimiento. Muchos renegarían con su cercanía, por el innato temor a lo desconocido, pero a la postre todos estarían complacidos y beneficiados con su presencia. Él mientras tanto haría su mejor esfuerzo. Debía comenzar por transmitir el mensaje que había dejado implícito su desvalida amiga. Explicarles a todos que en su continuo trajinar, nunca se les ocurría detenerse a pensar que estaban propiciando un caos con su comodidad, desidia y falta de información. Que pensando en la propia funcionalidad poco a poco todos fuimos cambiando. Hemos ido transformando un mundo policromo en un espacio plomizo, una ventana en un visor de computadora, una carta de amor en un mensaje de Internet. Gritar al viento que éste era el momento de tomar conciencia. Si la humanidad seguía comportándose así, en total desconocimiento de las leyes básicas, estaría firmando también su propia sentencia de muerte, arrastrando a aquellos que no pueden remediarlo. Sabía que por suerte aún estábamos a proponérselo. tiempo, que era solo cuestión de

16

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Hoy había tomado conciencia de que a pesar de parecernos tan insignificantes, ellos ocupaban desde siempre un lugar muy importante en nuestro entorno. Era nuestro turno de entrar en razón y entender de una vez y para siempre, que formábamos parte de un todo, que no podríamos subsistir él uno sin el otro. Y que si neciamente seguíamos cambiando vida por ladrillos, negándoles a las abejas algo tan simple como una flor, su vida junto con la nuestra en un tiempo desaparecería sin remedio.

BEATRIZ DURÁN
Desde Buenos Aires - Argentina

17

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Pero Ella lo Olvida
Allá va Marina tan pobre y tan niña cargando la vida con una sonrisa.

No tiene una amiga ni tiene comida y busca trabajo camina y camina.

Todas las mañanas se gana la vida yendo al mercado vendiendo ambrosía.

No tiene muñecas ¡solo en las vitrinas! y ella les dice: ustedes son mías.

18

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Ella va de fiesta cuando empieza el día y no va a la escuela camina y camina... la vida es muy dura ¡pero ella lo olvida!

LILIAN VIACAVA
Desde Montevideo – Uruguay

19

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

¡¡¿Por Qué?!!
¿Por qué subir tanto para llegar tan bajo?

¿Por qué ser “centrales” para destruir tanto a los de la periferia?

¿Por qué el petróleo el plástico o el agua autorizan matar a tantos hermanos?

¿Por qué si del color que fuera su piel nos asisten iguales derechos y deberes?

20

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

¿Por qué subir tanto para llegar tan bajo?

¿Por qué no detenemos un instante el avance y nos vemos como hermanos?

MARIO ISRAILEV
Desde Tucumán - Argentina

21

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Historia de Tinca
Teresa: Te envío un cuentito que es parte de un librito mío que habla de historias de animales (seres de quienes soy particularmente aficionada) que narra de los efectos desastrosos que una maldita guerra puede provocar también en la vida de una pobre perra. María

Cuando sus compatriotas decidieron atacar a Egipto, Miss X se encontró en la poco envidiable situación de tener que desarmar a toda prisa su cómodo departamento en El Cairo y volar lejos, hacia horizontes menos atormentados. Hostess de una compañia aérea que hacía escala en Egipto, no hizo sino lanzar sus maletas sobre un avión, alcanzarlas rápidamente y " Good bye, Cairo...” Hasta acá, nada de particular. Un episodio sencillo e impercetible en un panorama de eventos muchos más sangrientos. Miss X estaba, por supuesto, bien dolorida por haber tenido que abandonar su departamento en el primer piso de un edificio nuevo en pleno centro de El Cairo. Había vivido ahí unos años felices, entre vuelo y vuelo, y estaba lleno de recuerdos. Dejaba allí, entre otras cosas, un novio, un frigidaire nuevo y una perrita de nombre Tinca. Tinca era una perra que llevaba algunos años de una vida comfortable, durante los cuales había sido mimada y protegida contra la vulgaridad y maldad de este mundo de hombres. Entre las cuatro paredes de la casa, alimentada con alimentos de primera calidad y dueña absoluta de cada sillón y sofá; ni siquiera

22

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

el amor había conocido, ya que, efectivamente, a los 6 años de edad era todavía "núbil" de cuerpo y alma. Miss X se había tal vez excedido en protegerla de los males de la vida, de las malsanas pasiones que alli arraigan. Y ahora, naturalmente. el pobre animal se encontraba de repente sola, incapaz de adaptarse a un mundo que no conocía, ya no jovencita y con un aire de "solterona" qie no mejoraba ciertamente su dificil situación de perra sin "pedigree." Miss X había logrado, sin embargo, antes de desaparecer, dejar a su perrita con algunos amigos egipcios, confiando poder arreglar más adelante que ella la alcanzara dondequiera que estableciera su nuevo domicilio. Las cosas, desdichadamente, no salieron como Miss X quería..." A Tinca, el quedarse sola y en un ambiente del todo nuevo y aparentemente hostil, la arrojó en la más negra desesperación. Ella no sabía leer los diarios , ni entendía las charlas, el delirio y desaciertos de los hombres y no comporendía por lo tanto la razón de su nueva precaria situación. Confundida y asustada decidió encontrar de nuevo el camino a casa. A su casa. Entonces huyó. Así fue cómo Tinca se perdió en la inmensidad de El Cairo. De aquel día pasaron algunos meses. A principios de 1957, yo tomé posesión, con armas y equipaje (como se dice en mi país) de un apartamento situado en el primer piso de un edificio nuevo, en pleno centro de El Cairo. Me lo alquiló un cierto Monsieur Boris, que vivía en el último piso de la misma construcción, una construcción de 5 pisos. Era Boris un gentil anciano ruso que había emigrado a Egipto como consecuencia de la revolución en su país de origen, donde, aparentemrente, su padre había sido un oficial zarista. Él tenía un corazón de oro y vivía sólo, con una perra muy gorda que se llamaba Lassie aunque de la perra homónima (la “estrella") ella sólo tuviera el nombre. Con ella compartía comida y techo y todo su tiempo. Boris, que era todo un caballero, sentía mucha

23

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

ternura hacia los animales abandonados y siempre trataba, dentro de sus posibilidades, de ayudar cuando encontraba alguno de ellos en dificultades. Obvio que yo compartía en todo sus ideas humanitarias. Yo habitaba en aquel apartamento hacía una semana cuando una noche – habrá sido alrededor de la medianoche - advertí la presencia de alguien detrás de la puerta. Luego escuché claramente que estaban raspando a la puerta. En un primer momento pensé que fuera tal vez una gatita amiga que acostumbraba visitarme a esa hora, pero el ruido era demasiado fuerte para ser producido por las patitas de un gato. Abrí la puerta y ví a Tinca; o más bien vi a una perrita de aspecto miserable, de pelo amarillento y sucio, con su trompita seca y puntiaguda, que me miraba con ojos negrisimos y tan suplicantes que algo me chocó dentro profundamente. La perra estaba inmovil delante de mi y me hablaba con esos ojos terriblemente elocuentes, que imploraban, reprochaban, preguntaban y pedían... Yo no me di cuenta del drama del que era testigo; pensé que debía tratarse de un pobre animal hambriento y le ofrecí algo para comer. No comió. Continuó mirándome y observando curiosa la habitación contigua que estaba iluminada. Pensé que tal vez mi presencia la ponía nerviosa y que era esa la razón por la que no se animaba a comer, Así que le sussurré algunas palabras en tono dulce y cerré suavemente la puerta. A la mañana siguiente volví a pensar en la visita de la noche anterior y recordé aquellos ojos alucinados, obsesionados quizás por pensamientos tristes y dolorosos que yo desconocía. Entonces fui a ver a Boris y le conté lo sucedido, segura que él no se reiría de mí y le pregunté si en Egipto los perros sueltos tenían la costumbre de ir pidiendo limosnas directamente en las casas de los humanos. Y fue así cómo me enteré de la historia de Tinca y de aquel amargo dolor que llevaba consigo por las calles de la gran ciudad entre privaciones y maltratos, desde hacía ya casi 4 meses. Algunos días antes, el portero del

24

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

edificio donde vivíamos, había dicho a Boris haber visto a la perrita de la "inglesa" vagar cerca de la casa, reducida a una muy mala condición, Naturalmentre, Boris la había buscado y encontrado y después de un muy tierno y conmovedor encuentro todos chillidos, menear de cola y miradas amorosas, él la había llevado a su casa, le había curado las llagas que tenía sobre su espinazo y sus patas y la había alimentado hasta literalmente empacharla de comida. Esa noche, a pesar de algunas protestas de Lassie, demasiado gorda para asumir una actitud más firme, Tinca pudo por fin disfrutar del placer de dormir bajo un techo, sobre un paño de lana y con la panza llena. "Mis desdichas han terminado" debía haber pensado el pobre animal. Pero a la mañana siguiente tuvo que irse de nuevo pues Boris no podía tener a dos perros en su pequeño apartamento. Él, por supuesto, no iba a abandonarla y aún menos a descuidarla: la iba a asistir, alimentándola fuera de su casa y, sobre todo, trataría de conseguirle un dueño que no tuviese ninguna objeción en aceptar en su casa a una perra como Tinca. En verdad, la pobre daba lástima. Al llegar la noche ella había tratado de volver a lo de su viejo amigo, cuya casa era en todo parecida a la suya en el tiempo cuando era una perra feliz y sin problemas. Sólo que en lugar de subir al 5o piso donde vivía Borís, que la había llevada a su casa en el ascensor, se había parado naturalmente en el 1º piso, delante de la puerta de su antigua morada, tal vez empujada por la absurda esperanza de que todo había vuelto a la normalidad y que fuera suficiente que raspara con sus patas la puerta para que su dueña le viniera a abrir. En cambio, había aparecido yo, y en la pobre cabecita de Tinca la ya existente confusión había estallado en un verdadero caos de sensaciones y reacciones. "Pero, ¿quién eres tú?” - parecía preguntar con esos ojos tristones... “¿Qué estás haciendo acá en mi casa? ¿Tú sabes? estoy cansada, hambrienta, Te

25

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

ruego, dejame entrar y descansar un poco y explícame ¿qué ha pasado? ¿qué me ha pasado…? Pero yo no entendí nada... “Una pobre perra suelta…” pensé y le cerré la puerta en la cara. Y ahora ¿ que ibamos a hacer ? “Si sólo la bendita perra se hubiera conformado con su libre vagabundar y aguantara algunas pequeñas incomodidades. Si pudiera tomar la vida con mayor filosofía y sentido del humor…” argumentaba egoístamente yo. Pero no había nada que hacer. Sabía muy bien que no habría podido descansar hasta cuando no supiera que el presente y el destino de Tinca no fueran solucionados satisfactoriamente. No podía tomarla conmigo pues mi estadía en Egipto era momentánea y un segundo abandono le hubiera provocado un mal irreparable. Creo que si una decepción es grave, una segunda puede ser fatal. Boris y yo nos lanzamos en campaña para encontrar un refugio para Tinca, pero necesitaríamos a un santo que estuviera dispuesto a aceptar a una perra fea y sucia como ella. Entre otras cosas, emanaba un olor terriblemente hediondo. Tuvimos suerte. Un buen hombre, egipcio, aceptó tomarla consigo. "Tengo otros perros. y mucha tierra… Se encontrará bien... "

Dos días más tarde la sorprendí acurrucada bajo un coche cerca de la casa. tratando de esconderse para escaparse de las iras del portero, que como cada uno de ellos que se respete, no tiene la menor simpatía por lo perros vagabundos. Me miraba desde abajo hacia arriba y parecía pedir un poco, -- sí, sólo un poco -- de lástima o por lo menos una señal para que pudiera acercárseme. ¡Incorregible bestia! ¡Testaruda y obstinada! No quería una casa nueva, otro dueño… NO. Ella quería su propia casa, si no... más bien el hambre y la vida miserable... No sabía si ponerme a reír o a llorar al verla así encogida, bajo el

26

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

coche... ¡Y cuánta humildad en su pedido de consideración! Bueno,después de haber estudiado bien la situación, decidimos darle un baño. La arrastramos al cuarto de baño en la casa de Borís y bajo la mirada de desaprobación de Mohamed, el mucamo árabe, la metimos en la bañadera. Fue un trabajo arduo. El pobre Borís, de rodillas a mi lado, le sostenía firmes las piernas, -- perdón, las patas -- mientras que yo, doblada sobre ella con los riñones hechos pedazos, la enjabonaba toda, teniendo cuidado de que el jabón no le entrara en los ojos. La pobre perra chillaba, resbalaba agitándose inútilmente. No entendía qué nuevo tipo de martirio tenía que aguantar. Yo le hablaba dulcemente como imaginaba lo hiciera su dueña. Y mientras tanto: fuerza con el jabón, fuerza con el agua... hasta que el agua empezó a aparecer menos sucia y el pelo de la perra asumió un color amarillo más vivaz y Tinca pareció casi linda. Como Dios quiso, la secamos bien, bien con una toalla y para borrar aquel olor hediondo que parecía habérsele incorporado en la sangre, la frotamos con agua de colonia. " Allah - exclamé abrazándola - Miss Tinca, ahora eres por fin una perra " comme il faut " " Terminada la operación, la perra se había reanimado y hasta intentaba contestar con un débil gruñir al igualmente débil gruñido de Lassie, que igual que Mohamed, desaprobaba la presencia de la rival. Cansados, sucios, mojados, pero satisfechos de nuestra obra, nos sentamos a tomar una cerveza. Tinca había metido su cabeza en la falda de Boris y se había quedado inmóvil mirándolo a la cara, con una adoracióon y una rendición tan total que me dieron ganas de llorar. De pronto me sentí culpable de todos los crímenes del mundo y confieso que odié a la humanidad toda por indiferente, estúpida y cruel."

27

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Dos días más tarde, Boris me anunció feliz que una familia francesa que vivía cerca de nuestro edificio, había aceptado cuidar de Tinca. "¡El Hamdulillah!” – (gracias a Dios ) la historia terminaba con un happy end. Aquella noche soñé que caminaba por las calles de El Cairo con una enorme esponja en la mano, con la que iba enjabonando a todos los niños y perros sucios y abandonados que encontraba. Y niños y perros parecían felices de sumergirse en la blanca espuma y el cielo y la tierra estaban llenos de burbujas de jabón y... me desperté. Era mañana avanzada y alguien estaba golpeando a la puerta. Era Boris. Estaba indignado: "Está muerta... La hicieron sacrificar por el veterinario. Dicen que estaba muy enferma de una enfermedad terminal... irreversible... Pero no es justo, por Dios… Tendrían que haberme consultado antes... pedido mi parecer, mi opinion. Es una porquería.. Pobre, pobre Tinca..." Yo me quedé sin palabras. Aturdida. "Maalesh… maalesh… Monsieur Boris” -- logré balbucear – “maalesh…” (no importa) --“…Tal vez es mejor así para ella… Pobre Tinca… " Cerré la puerta y fui a sentarme cerca del balcón. El cielo era límpido, de un azul preecioso, como siempre, como cada día. Esplendido cielo de Egipto. Yo en cambio me sentía en desorden, sucia, con un tumulto adentro mío de sensaciones imprecisas y bochornosas que me hacían temblar.... Sí, físicamente temblar. Estaba confundida y muy dolorida...

28

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

"Pero, ¿cómo? si sólo ayer… pero, ¿por qué? si sólo la hubiese tenido conmigo… pero, si han dicho que estaba enferma... lo han dicho… A mi no me parecía enferma, aunque aquel terrible hedor… “Y justo ahora que parecía haber conseguido un verdadero hogar... tan cerca de nosotros... Pobre bestia... ¡maldito el día que raspaste a mi puerta..." Yo no quería sufrir. Hacía calor. Me fui a la cocina y tomé un vaso de cerveza. "Cerveza Stella", producción local. Pero - pensé - "Que rica cerveza hacen acá... Nunca lo habría creído. Tan rica como la alemana o la inglesa... " Y mientras tanto, bebía cerveza y lágrimas... El toque final para esta historia lo dió Miss X unos días más tarde, después de que Tinca había muerto, Boris recibió una carta desde el Líbano en la cual Miss X le pedía que buscara el modo de enviarle a Tinca por avión a Beirut: "Deseo tanto tener a mi perrita de nuevo conmigo... ¡Quién sabe cuánto será de feliz de volver a verme!” Por Dios…

MARÍA STARACE
Desde San Juan - Argentina

29

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

El Pedigüeño Lector
En Burgos, en su avenida del Cid a la entrada de la panadería El Horno hay un pedigüeño en cuclillas que lee algo parecido a un libro sin levantar la vista y sin pasar hoja siempre fijo en la misma página espejo de su salud y de su alma.

Como la Ciudad y la Nación metidas de lleno en el vicio permanente de la truhanería y holgazanería él no pasa página fingiendo que lee y enterrado en su lamento y callado duelo. tiene un cartelito en el suelo y escrito en él unas letras que dicen:

30

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

“Yo no pido nada… tan sólo los dineros del capellán”, Justo a su lado vemos un cestillo con dos dineros.

A esta hora tocan las campanas de la Iglesia de la Anunciación donde se pide salud, dinero y amor con rigor de meapilas y beatas incensadas y se perdona a los ricos arrebolados y podridos. Todos pasan frente a él y ninguno deja nada. No pasa página, y las letras del libro Son balas que apuntan Hacia su maldita vida. ¡Ni Dios le echa calderilla!

Para vivir bien y beber mejor Ni la bondad de los castellanos Que hablan siempre en solidario

31

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Y mienten como bellacos Le sueltan la mitad de la propina Que le echan al manto de la Anunciación En súplica o deprecación Dirigida a los extraterrestres Que entre los cristianos Sólo son dios, la virgen y los santos. Y en otras sectas y religiones Diversas entidades tenidas por divinas.

“Es de la tierra de Rumania” Dicen unos; y otro, un médico beatorro Le dice: “Dios te guarde, hombre” Sin echar propina Prosiguiendo: “Ayer le atendí de urgencia Y este tío tiene buena orina y buen color”.

Al chavalote pobre, sin levantar la vista Se le escuchó murmurar entre dientes Al unísono del toque de campanas:

32

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

“Y tres “hijoputa” al pueblo Y al doctor”.

DANIEL DE CULLÁ
Desde Burgos – España

33

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Orfandad
Duele la cintura, molesta el alma.

Camino mi continente latino. Subiendo, bajando la mirada. Ciento ochenta millones de pobres y tristes.

Reconozco en uno, a todos. Lo camino, palmo a palmo. Cerrando los ojos, sin moverme.

34

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Lo sé, rico y desposeído. También a él le robaron su niñez.

Lo conozco. Deslumbrante, atribulado. Tan bello y dolorido, como imposible de olvidar.

2010-01-06

GRACIELA URCULLU
Desde San Juan - Argentina

35

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

El Viaje
Al amanecer me iré. Estoy harta de ver tanto dolor: ¿para esto llegué aquí? ¿sólo a padecer y sufrir? Miro el camino que recorrí descubriendo que por cada flor que tomé, me arrancaron mil.

Extraños presagios observo en el cielo: oscuros acontes galopan en silencio. Se arrastran los males trepando mis huesos; hordas de mutantes aúllan ganando terreno. Es tarde ya para ser tarde. Todo es vano, todo es necio todo es banal y a muy alto precio.

36

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Sólo la vida del hombre no vale nada: un niño es un no - aborto un objeto de ventas un maldito negocio. Un joven un objeto un ensayo maldito para cultivar males. Una joven un objeto un ensayo maldito para cultivar males. Quien hace bien está mal. Quien está bien es estúpido. La mentira, el vicio, la corrupción, la maldad pasean por las avenidas de la vida riendo felices señores del honor.

Harta ya de hartazgo total lo decidí en esta helada mañana donde el sol no llega a entibiarme el alma. Al amanecer partiré; alto sonará mi sirena en el puerto alertando esta llamada.

37

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Quiero que vengan conmigo los ilusos, los delirantes, los locos del camino… aquellos a los que, como a mí, les basta un abrazo, un beso, un pedazo de pan y un buen amigo.

Es tarde ya para ser tarde mas lo intentaremos: fundaremos un mundo limpio, un mundo nuevo fundaremos. Aunque nos crucifiquen… dentro de dos mil horas alguien nos invocará y volveremos a ser. Aunque hayamos partido nos quedaremos por siempre en este pequeño planeta perdido.

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN
Desde Tucumán - Argentina

38

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Culpable
Cómo decirte niñez Que de tus piececitos descalzos, del temor de tu mirada, de tu falta de fe… Yo soy culpable. Cómo decirte niñez que del frío de tus manos, y del hambre que te habita… Yo soy culpable. Cómo decirte niñez que de tu salud no atendida y también de tu incultura… Yo soy culpable. Cómo decirte niñez que no encuentro el camino de hacer mejor tu destino… Yo soy culpable

39

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Cómo decirte niñez que no quiero envolverte en la mentira del más allá. Quiero que vivas mejor y que lo vivas acá.

ELVA GONZÁLEZ GARCÍA
Desde Córdoba - Argentina

40

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

El Otro
Ahora él es la imagen y se presiente otro en su constelativo juego… Voces diversas, superpuestas se me imponen… Diario de Sahiswal. Rosa Castillo

El tiempo fatídico de J. A. se inició en el mismo instante de su nacimiento. Su carta astral marcó un Júpiter en confluencia con Neptuno. La carta explicaba su sol, su medio cielo, el ascendente y las propiedades de cada planeta en tránsito, marcaba el carácter, la personalidad y su destino. Escorpio en el ascendente le mostraba la faceta de su determinación y complejidad de carácter, aunque a veces podría actuar instintivamente y propender a reaccionar inconscientemente mediante respuestas negativas inmediatas, sin analizar las consecuencias ni asumir el porqué de su actuación. Rasgos inexplicables porque él siempre había pasado por timorato y suavena, anómico, sumergido en un además, de un tiempo para acá se sentía mar de incertidumbre, tal como su amigo Pedro

Atencio -el maquillador de difuntos- a quién le unía una gran empatía, tal vez por la similitud de sus perras vidas. Esa carta fue más allá de la realidad ya que desnudó motivaciones y deseos ocultos en su verdadera personalidad, descubrió talento y potencialidades para el bien y el mal, es decir, le quitó la máscara y le rasgó el disfraz al mostrarle su
41

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

yo verdadero,

ahí emergió la fachada del “otro yo”

Un ser desconocido y

enigmático, rodeado de misterio y con tendencias torcidas y oscuras. La astróloga Norah le había expresado seriamente: “Tu carácter místico neptuniano puede adoptar formas constructivas o

destructivas a partir de confusiones mentales. Si alguien que amas te traiciona, eres capaz de odiar y vengarte con el mismo fervor con que una vez amaste” La sentencia lo zarandeó, tocaba una fibra sensible de su vida. Sin embargo… ---PPL, Pura Paja Loca --- se dijo con escepticismo y sorna, además la violencia no es elemento de mi código, en él sólo destacan el canto y la poesía. J.A. decidió no influenciarse con las revelaciones y continuar su tránsito vital al ritmo de los acontecimientos, espinosos, ácidos, funestos, vergatarios o tal vez plácidos y cristalinos, no había otra opción sino la de “laissez faire et laissez passer” Tal vez por ello, un tiempo fatídico, inexorable -excepto contadas excepciones- lo enmantó toda su perra vida, y el patetismo colgó siempre sobre sus hombros un manto con olor a trementina y formol. Era un muerto en vida. Quizás elucubraba con frecuencia- eso le había impedido tener algo con la Catira, la vecina de la casa azul con rejas negras. Aquel hembrón que pasaba tongoneándose cada tarde por el frente de su vivienda camino al bar de la esquina. Todavía saboreaba la amarguitud del desencuentro que el domingo en la noche le hizo despeñarse por el barranco del despecho frente a la mesa sin mantel del Bar “Todo es tuyo” ---No marico, facebook, contigo nada de nada… Es más , enano digital, te borré de mi

42

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Con sonrisa diabólica se alejó marcando el ritmo con sus altos tacones. TOC, TOC, TOC. Esas palabras taladraron las membranas cerebrales, abortaron la materia gris y profundizaron la pena… “Ay pena, penita pena, pena de mi corazón, que me corre por las venas lo mismito que un ciclón…” ---Cierto que yo la acosaba enviándole mensajes encriptados – de puño y letraque ella no descifró o los volvió mierda o ceniza como a mí. Esa pasión se trastocó en delirio y disociación, ahora cuelgo como trapo deshilachado y el óxido se siembra en mi alma, cuerpo, miembro y, sin posibilidad de compensación debo tragarme mi fracaso. ---¡Qué dolor tan jodido y herrumbroso! Aquella medianoche del lunes 7 de agosto, -fosca como la de Poe- y sin embargo, misteriosamente bajo un cielo estrellado, la influencia de la Luna llena en Escorpio en conjunción de Marte, explosionó las pasiones de J.A. quién, cual lobo herido sintió como el desgarre de fuerzas incontrolables le obligaban a incursionar en el túnel de una violencia jamás vivida. Ya por la madrugada -al filo de las dos de la mañana- cuando la solitaria

almohada recibió la cabeza febril de J. A. disponiéndose a dormir, pensó que su cabeza pendía en hilos finos de araña y su deseo se ahogaba en tinaja sin fondo. Luego de la vigilia y del intento por concentrarse en el poema de Lorca. “Hoy siento en el corazón/ un vago temblor de estrellas/ y todas las rosas son /tan blancas como mi pena”
43

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Sintió una tensión inusitada al tiempo de asaltarle un pensamiento hostil, él no lo sospechaba pero una fuerza maligna le había escogido como víctima tendiéndole una red aprisionante, una urdimbre tejida entre conjuros y rezos. Poco a poco le envolvió la sensación de sumergirse en un pozo de aguas

cenagosas y el remolino del tremedal lo vapuleaba en sus redes impulsándole a dar vueltas sobre sí mismo hasta perder el sentido propio, el de él, el de sí mismo, su mismidad, el sentido de Juan Alberto, su yo vigente, hasta hacía unos segundos… él era un Olivares de los Olivares exitosos, de los de más acá, y tenía que superar ese barranco. Entonces invocó al más allá, a la Medusa hechicera de la infancia y escupió con ella el conjuro con palabras aguardentosas, enmantadas de iracundia. “Eres mía de nadie más, me perteneces en cuerpo y alma /te poseo en carne y pensamiento/ voy a extraer tus jugos/ a sorber tu aliento.” De lejos, del infinito le llegaron voces ululantes incitándole a seguir un mandato, ahí se inició la transmutación, era el umbral de la posesión diabólica, recorriéndole entonces asumió su destino, se metió en otra piel o tal vez otra vida penetró en la suya, palmo a palmo apoderándose de su alma, de su pneuma, sorbiéndole el aliento. La armazón espiritual y corporal se transformaban, el físico se desdoblaba notablemente, igual ocurría con su armazón sentimental. El alma arrugada inclinándose a un abismo y el espíritu convertido en un aliento terrorífico, proveniente del lodo putrefacto que penetraba por sus aberturas. ---Algo me expulsa a una dimensión extraña fuera del reino de la naturaleza, desaparezco de la escala taxonómica, ni siquiera el reino protista me cobija. Ahí nació el impulso incitándolo al exterminio. Una desazón tasajeando el alma. Un ansia de venganza y de sangre ¿De qué, de quién?

44

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Todavía era una incógnita, más adelante tal vez… Aunque pensó en ella… Saltó de la cama, un punzazo agudo le penetró el pecho. Se miró al espejo, y vio la imagen de un rostro sombrío reflejado en el cristal. ---¿Quién es? -Se preguntó con desazón. --- No soy yo, es otro… - se respondió confuso. Se pasó las manos por el rostro en gesto nervioso como queriendo borrar la expresión siniestra de aquella mirada fija, que le conminaba a seguir una instrucción que aún no escapaba de los labios sellados. No se concretaba en palabras el pensamiento funesto, el exhorto, que los ojos del otro reflejaban. Cerró fuertemente los suyos tratando de huir por la tangente. La indecisión tomó cuerpo. Sintió un soplo de arrepentimiento. Inútil. Era tarde. El otro seguía allí, imperturbable en su gesto amenazante y hostil incitándole a la venganza. El sudor se asomó por los poros abiertos de par en par. La pesadilla del otro posesionándose de su identidad, cuerpo, alma, espíritu… que lo perseguía noche a noche, no era ficción…era la puta realidad. Presintió que había llegado la hora. ¿De qué? Quién sabe… ¿Qué fuerzas se desatan y me empujan a destinos inciertos e insospechados? ¿Es su indiferencia y su rechazo a esta pasión cortavenas lo que me lleva al umbral de la locura? ¿Es el carácter místico neptuniano como predijo Norah? ¡Qué un holista me diga aquí y ahora si debo actuar en contra de la conciencia! Pido un interlocutor válido que explique el porqué del descontrol de mis actos.

45

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Yo siempre tan ecuánime.

Escribidor, el miedo me arrincona. Ruego al creador de la historia, al que mueve los hilos – casi sin vela en este entierro- que reescriba este guión y enderece sus líneas torcidas. Ojalá se le borre la memoria escrita y no la recupere nunca… ¡Que alguien sacie mi trópico sediento y conjure mi sed de venganza! ¡Oh! Rosa de los Vientos, dale otro rumbo a este precipicio. En el despeñadero Thanatos verterá su gelidez. ¡Coño! Presiento su ojo ciego y avizoro la muerte enmantada de grises.

Aquel día -8 de agosto- pasadas las seis de la mañana, el timbre insistente del teléfono despertó a J.A. del sopor. Un cansancio inusitado se había apoderado de su cuerpo como si hubiese realizado un gran esfuerzo. Respiró profundo. Se miró en el espejo. Al reencontrarse, una sensación de alivio le recorrió cada centímetro de piel. ---¡Soy yo! -exclamó con euforia. Sin embargo… La algarabía y los gritos destemplados de vecinos lo perturbaron. Se asomó a la ventana. Un ramalazo le cimbró al ver el tumulto frente a la casa azul con rejas negras.

46

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Corrió a toda prisa. La camisa abierta dejaba ver unos rasguños en el pecho.

La dantesca visión del cuerpo desnudo y sangrante de la Catira sobre la cama, encharcada de rojo, lo paralizó por instantes. La confusión mental se hizo presente hasta que un flash retrospectivo le trajo la puesta en escena que dio lugar a la tragedia. Zarpazos. Violación. Grito Final. Vio la mano empuñando la daga salir sigilosamente de la habitación. ¡Coño! --- ¡Maldito el otro! -Expresó con rabia mientras sus manos estrujaban la carta astral-.Despavorido huyó con el grito final pisando sus talones… mordiendo su espalda…taladrando el vi ento, hundiéndose en la niebla. Hasta el más nunca…

En Peñas Negras…2000 y tantos…

CARMEN CAMPOS PINO
Desde Maracay - Venezuela

47

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Niño, Bendición
“No soy yo quien escucha” ni es él el que habla son los demonios andantes que enloquecidos dicen: hombre, si vas de caza no olvides tus arcos, tus flechas...

Pero yo contesto: coge semillas y siembra...

Me ha herido, escondida en sombras la turbulencia de los desafíos. Me ha herido el trueno entre los árboles de hachas despiertas.

Me siguen hiriendo el desatino y la falta de cuidado...

48

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

De la mano de un niño cogeré semillas sembraré amaré y bendeciré a esta Tierra que me dio su techocielo.

IME BIASSONI
Desde Santa Fe- República Argentina

49

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

La Vida se Acorta
Puedo ver que la vida se acorta… me conmuevo.

Herido el aletear del pájaro, cesa de volar.

Desnudos troncos sin ramas que lo cobijen.

Desprotegidos ríos sediento mar tristeza de aguas enlutadas.

Crueles sátiros que ahuyentan trinos, todo es soledad.

50

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Noches interminables gritos desesperados han de venir…

Expiro el último aliento ya no soy omnipotente la violencia asfixió mi tránsito.

El negro más negro me cubre de luto por no reaccionar…

Derrumbe de todas las propuestas de conciliación.

Puedo ver que la vida se acorta, por no reaccionar…

SANDRA GODDIO
Desde Santa Fe - Argentina

51

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Pedro "Patitas Flacas"
En este mundo carcomido e indiferente. En este mundo hipócrita y perverso, donde el rico es cada día más rico, donde el pobre es cada día más pobre, en este mundo, Pedro “Patitas Flacas” el pequeño cosechero, no conoce escuelas, caricias, ni esperanzas.

Es un ave agonizando en su nido es un ángel de alas cansadas es un niño sin juegos ni infancia es un alma pura maltratada, en los campos de gran abundancia.

Es un niño de duras jornadas, con el hambre doliendo en la panza, con las manos callosas y gastadas.

52

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Pobre Pedro “Patitas Flacas” pequeño recolector de ajos, que nunca tomó un helado ni correteó en una plaza.

Pobre Pedro el mundo te ignora y desconoce, pobre niño que abortaste tu inocencia, cuando la vara del patrón golpeó tu espalda, por una mísera paga.

Pobre ángel de alas cansadas. Pobre Pedro, patitas flacas... llanto de hambre... manos cuarteadas.

¡Apura niño! ¡No bebas agua! ¡Apura niño! ¡No te alimentes!

53

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Apura que el patrón debe llenar sus arcas, mientras el mundo mira hacia otro lado, indiferente.

¡Apura niño! ¡Junta más ajos! Que unas monedas llevarás a casa, ¡No llores Pedro! ¡No viertas lágrimas! Naciste pobre y para el mundo, no vales nada.

MARÍA MAGDALENA GABETTA
Desde Córdoba - Argentina

54

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Rumbo a la Plaza

-¿Qué quieren matar con tantos crímenes, mami?preguntó el niño, mientras caminaban Y la mami, sin detener la marcha, lo miró a su hijito

-¿Qué quieren, con tantos crímenes los hombres, matar, mami?insistió Y la mujer intuyó que aunque adorable el monstruito sospechaba respuestas

-Hay algo que matando no logran sin embargo, matar, ¿no, mami?-

55

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

La madre se detuvo y sonrió y lo besó y lo besó

y lo acalló.

ROLANDO REVAGLIATTI Desde Buenos Aires - Argentina
56

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Arraigo

Desde la tutela con que abriga su boca hasta el rincón donde crece la palabra, hay un sendero de exilio. Lo transito con calma cada jornada.

Andar y desandar la vida como se dice y se calla un relato, es la mano que hila sin prisa ese brillo que amanece en el horizonte de sus ojos. En medio del viento de su risa, masca un pensamiento que me contiene como si un beso alertara el alma hasta desbaratar el miedo.

ANTONIO GÓMEZ Desde Mendoza – Argentina

57

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Soy Maestra.
Se desangran sus ojos sus oídos, sus manos y su boca, al ver tanta niñez que duerme tras el pupitre lastimoso de una escuela. Frágiles huesos, mentes mal heridas, el flagelo del hambre que atormenta ¿Cómo es, señorita? ¿Cómo era? Y sus rostros pálidos asechan buscando un número, una letra en un cuaderno usado ¡Porque todo es usado! Limosnas, apenas… ¿Por qué se murió Juan? Dicen que no comía. No tenía trabajo ni el padre, ni la madre pero los ayudaban…

58

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Sí, uste’, seño le llevaba zapatitos usados, cuadernos, guardapolvos, igual que con la Jessica o la Sonia ¡Dicen que a la Sonia le creció la panza! Que ya no viene más… ¡Está por parir! - grita Ángel desde el fondo ¡Mentira, si es una nena! Apenas doce años tiene. Salta la voz de Jorge desde el rincón A mi me lo contaron… Se disculpa. Hoy no comí… Por la taza de leche vengo a la escuela. Además mi casa está mojada ayer llovió toda la noche… mi mamá me acomodó la cama en un rincón para mí y mis siete hermanos, dormimos juntos,

59

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

así nos calentamos. por eso no traje guardapolvo y porque no hay jabón… dice mi mamá que tengo piojos ¿A qué hora dan la leche, seño? me pica la barriga. Sí! Si! ¿A qué hora? (Gritan todos) Mire Seño, la Moni se ha dormido dicen que ayer cargó gamellas debe haberse cansado. Viene lánguida Micaela al escritorio. No quiero más pasas, seño… quiero comida. Y atrás de ese escritorio equilibrista mezcla de mago, payaso, psicóloga, pediatra, poetisa visitadora social y, ¡al fin, Maestra! Una docente anota: Traer: merienda para Aníbal, visitar a la familia de Sonia, comprar pañales para el bebé,

60

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

conseguir cuadernos y lápices, hacer la nota para el cierre perimetral, y otra para que corten la rama que se cayó sobre el techo del Jardín, recordar traer una frazada para Rosa. buscar un saco nuevo para Ángel. ……………………………… ……………………………… Sigue la interminable lista y por sobre intentar entender ¿qué pasa? cuando “todo marcha bien” con resultados tan malos. Luego… sonreír… y sin decir palabras continuar en la enseñanza, del amor a la Patria y la esperanza crear el hábito de no sentirse nunca ciudadanos de segunda, ciudadanos de la dadiva. Con júbilo, detrás de toda lágrima.

GRACIELA LÓPEZ
Desde San Juan – Argentina
61

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

De la Cuántica
como bocanadas de humo exhalo… una y otra vez inhalo, retengo, exhalo entra lo bueno sale lo malo (me digo) soy turmalina negra soy gato hambriento soy energía viva reflexiono unos instantes en Ho Oponopono Te perdono Lo siento Gracias Te amo el pecho ya no duele la angustia desaparece me preparo para el salto cuántico vibro en Resonancia Schumann el tiempo es más corto abrazo a un árbol siento

62

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

cómo me cobija apoyo en él mi mano izquierda le entrego mis penas él transforma mis energías la sabia naturaleza me envuelve en amor miro al sol extasiada contemplo sus colores cierro los ojos los vuelvo a ver a veces… lunáticos pensamientos esclavizan mi mente el ego domina se oscurece mi alma es cuando huyo buscando la Luz es el proceso a la cuarta dimensión

ELSA GILLARI
Desde Buenos Aires - Argentina

63

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

El Pensamiento Humano
¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él; el ser humano, para darle poder? “Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad”. Le diste el mando sobre las obras de tus manos, todo lo sometiste bajo sus pies. Rebaños de ovejas y toros, y hasta las bestias del campo, las aves del cielo, los peces del mar, todo lo sometiste bajo sus pies”... (Salmo 8, 3 y ss.).

Fruto granado del hombre, es el pensamiento, que, elaborado por la razón, en su memoria, es revestido de honor y de sentimiento; de la voluntad pide luego asentimiento, para realizar sus hazañas en la Historia. La humana razón realiza tal experimento, contemplando la realidad con los sentidos, y almacenando sus recuerdos la memoria, bullen en el cerebro, de la sangre los latidos que plasman expresa imagen, del pensamiento. El pensamiento es luz que brota fulgurante dando forma y construyendo la estructura que con significados y fonemas da figura

64

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

a lo que luego expresa el hombre, hablante con la palabra plena de sentido y de cordura. Sólo el hombre, entre los seres de la creación, creado a imagen de Dios y a su semejanza es capaz de realizar en su mente tal acción. Es regalo del gran Dios tal don y su enseñanza para ser de las cosas creadas, auténtico señor. “¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?” Leemos en el salmo de la Sagrada Escritura. ¿Qué es “el ser humano para darle tal poder?”. Es para Dios, sin duda, su criatura preferida para hacer en él su morada, prestándole su fe. ¡La Palabra se hizo carne, para darnos la vida! Y conseguir para el hombre la felicidad perdida.

FERNANDO DELGADO MESONERO
Desde Madrid - España

65

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Paz

Paz piden los niños paz piden los hombres paz pide el pueblo paz piden todos.

Paz después de tantas guerras paz después de tanto sufrimiento paz después de tanta destrucción Paz es lo que piden todos.

Paz para los niños del presente paz para los niños del futuro paz para los hombres del pasado paz para los hombres del presente paz para las mujeres del presente paz para las mujeres del futuro paz es lo que piden todos.

66

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Paz para los hombres del futuro paz para los animales y los árboles paz para despertar conciencias paz para un mundo mejor.

Lo único que todos queremos es:

-----PAZ-----

ROBERT ALLEN GOODRICH VALDERRAMA
Desde Panamá - Panamá

67

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Trovas a la Paz
No la compres, ni la vendas porque ella no tiene precio enemiga es de contiendas el despreciarla es de necio.

La paz es la nueva aurora próxima ya a despuntar es la musa inspiradora que al alma la hace cantar.

PAZ, PAZ, PAZ, gimen los hombres ¿Donde te puedo encontrar? invocando uno y mil nombres pues destruyeron tu altar.

Hoy eres sólo palabra sacudida por el viento un surco que no se labra renunciando a todo intento.

68

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

La paz, derecho de humanos que apostamos a la vida queremos lazos de hermanos para una raza aguerrida.

No la compres, ni la vendas defiéndela con honor deja estela con tus sendas para un futuro mejor.

LIBIA BEATRIZ CARCIOFETTI
Desde Santiago del Estero – Argentina

69

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

De muerte artificial
Estoy casi seguro que era el último puestero malargüino. Un hombre del lugar, nacido entre pajonales. Segundo Peletay había formado su familia ahí. Su padre le había dejado el corral y el rancho. ---Fíjese…mi familia se vino mucho antes. Yo le voy a contar no más de lo que sé. Segundo había criado a sus dos hijos, al Roque y al Ángel. Su esposa, decían que falleció al dar a luz a la Rosita. Él a mí nunca me habló de esa desgracia. Parece que después la chiquita se les cayó del caballo. Cerca de dos años habría tenido, alguien me contó... de brazos del hermano mayor iba, decían. Peletay no era de muchas palabras tampoco y más bien le diría, un hombre nacido para el sacrificio. Él le ponía el pecho no más a todo. La Escuela Albergue de Ranquil Norte, me estoy acordando, les quedaba a no menos de 220 km. Había que bajar por el camino de piedras - ¡y piedras filosas! Mucha cornisa para ese lado de la cordillera hay. Pero esa escuela, sí que era escuela esa. Los puesteros de la zona se habían ido yendo de a poco. Mire, la gente del medio de la cordillera, si quiere progresar se tiene que ir. Segundo era medio terco, pero de siempre alentó a los dos varones, a que se fueran al pueblo a seguir con la secundaria. Eso le significó imagínese, irse quedando sin la ayuda de los varones que tenía. Los mismos quehaceres del campo allá arriba con los animales, parecían decirle - “no afloje, Segundo, que la vida devuelve” - y mientras en medio de la cordillera, hasta el tiempo se hace quieto. Eso de las empresas petroleras de Ranquil Norte se veía venir. Si le digo que de un momento para otro, el Roque y el Ángel ya andaban con celulares y en

70

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

camionetas Toyota. Cada tanto se arrimaban al puesto para llevarle al padre algunas provisiones y abrigo. Y fue yo creo, terminando la veranada del 2008 que a Peletay prácticamente lo obligaron a dejar su tierra. Le vinieron con una propuesta de turismo, promesas del gobierno de hacer un trueque. Los hijos ahí no más le insistieron también. Segundo se fue entusiasmando, además con el respeto que le merecía el municipio y los empresarios de acá de la zona. Le diría que al final, como a ojos cerrados repartió las cabras y aceptó que tiraran abajo el rancho para poner un hospedaje turístico. “Hotelería rural” le llaman ahora. Para empezar los trámites se vino para acá. No habrían pasado más de quince días acá en Malargüe, que Segundo ya comenzaba a extrañar si le digo hasta la pava, el olor de los fardos con el rocío de las madrugadas y a cabra, que se pega en las manos - ¿sabe usté cómo se pega el olor a cabra? Y fue estando acá que recibió esta carta, que yo mismo supe leerle. Escuche: “Sr. Segundo Peletay: El Sr. Gobernador de la Provincia de Mendoza, conjuntamente con el Sr. Intendente de Malargüe y la Reina Nacional del Chivo, tienen el agrado de invitar a usted y familia, a un merecido y sincero homenaje en virtud del esfuerzo e inquebrantable tesón, al servicio de la producción ganadera de la región y el país. El mismo, tendrá lugar el lunes 10 de mayo a las 12 hs. en el Consejo Deliberante . Un vehículo oficial pasará a buscarlo por su domicilio. Sin otro particular lo saludamos atentamente”. Segundo, quedó más mudo que siempre, hasta me pidió que le leyera la carta de nuevo. Le brillaban los ojos como con la alegría de un niño. Después se fue a la pieza llenando todo de silencio. Al rato salió nervioso, con que tenía que avisarle al Ángel y al Roque del acto ese. Tenía guardado un teléfono celular que le habían traído los hijos hacía poco, pero todavía esperaba que uno de los dos lo pusiera más ducho en el asunto. Yo

71

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

tampoco supe como ayudarlo, lo reconozco. Cuestión que se fue corriendo para el locutorio de la vecina de la vuelta. Yo sabía que no estaba más, si de hace rato que tiene un cartel de que “se alquila”… Me dicen que de ahí se fue derecho al telecentro nuevo, el del shopping que terminaron hace poco, y, que estaba adentro mismo de una cabina, cuando justo lo ve de afuera un muchacho que pasa. El muchacho fue el que le avisó al encargado. Se dio cuenta de que algo le pasaría a mi amigo, porque hacía movimientos raros, parecía haber enloquecido. Como si se estuviera ahogando nos dijeron, hasta que se desvaneció no más. De ahí Segundo no volvió en sí. Los doctores dicen que fue el corazón. Una muerte emocional digo yo… y que si iba emocionado a contarle a los hijos del agasajo ese, se lo aseguro. Pero el chofer de la ambulancia, que sabe más que uno, nos dijo que había sabido de otros casos como ese. Parece que a alguna gente le hacen mal esos perfumes de moda que rocían ahora. Es que él era nuevo en la ciudad y puede que el de la ambulancia tuviese razón. Le ponen jazmín, chocolate, coco, vainilla, limón, frutilla, chicle, popurrí - ¿vio que ya ni saben de qué inventar perfume? - que se le puede haber cerrado el pecho a Peletay.

MARÍA MERCEDES RODRÍGUEZ
Desde Mendoza – Argentina

72

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Mar de Mujeres
-Margarida Alves, líder sindical asesinada en 1983-

Paraíba-Brasil.

A mil por hora En alta voz de batucada Estandarte Gritos

Preparan ramillete Margaritas Maratón en Planalto Acampan Entrelazan eucaliptos Jaca Mangueiras Ficus

Tela de vida Marchan colores

73

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Y pintan Brasilia Mujeres caipiras 70 000 miiiiiiil buscan diálogo

Revolotean Desfilan por Ministerios Explanada Levantando escudos Contrapuntean labriegos Avanzan duro Y la cabeza anda Entrenada para resistir Profundiza desigualdad

Mar de mujeres Revuelven cielos Cada cuatro años exigen Borbotea el agua Alimento Seguridad

74

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Viaja la salud En cada voz Varias voces Grito de la tierra Con rostro domicilio identidad Mujer Campesina Negra De la floresta

Años de caminatas Tiempo que escurriéndose Regresa Contra la violencia La educación no sexista Cantan las flores Margaritas 2011 razones Ciudadanía/justicia/sustentabilidad/agroecología Soberanííííííía Desde el parque de la ciudad Presidente… Margarita Siente el dolor

75

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Promete Vuelos - sueños

Anuncia Brasil sin Miseria ¿Es una rebanada de la actualidad...? Porqué si corre el bicho Si queda el bicho pega come…

MARÍA HELENA LEAL LUCAS
Desde São Paulo, Brasil

76

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

El vidrio soplado el fumador el beodo que lee los periódicos
Mientras los sopladores de vidrio crecen asimismo en la inutilidad de los periódicos para que consumas los detalles en la caballería burlesca que rige el contenido con sus signos, el cansancio dejará de ser un acto voluptuoso para hacer de ti un anciano, para convertirte en la visión que acentúa, en la caquéctica escenografía de una silla atónica sobre la que tu esqueleto rompe el vacío de las formas, la insinuación de la burla como en un cuento de Casas.

Mientras las inscripciones sobre el vidrio soplado cumplan con las cláusulas que enferman gravemente a los asiduos,

77

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

no habrá quien detenga a los beodos ni la marcha gigantesca del absurdo apagará el oído. Sus voces serán siempre el andrajo pegajoso resbalando del molusco de tus ojos y el catártico batir de la quijada, derrumbe catastrófico del puente que acaso pulverice el diccionario.

Mientras los símbolos rueden sin tropiezo por el cuello del vidrio resoplante, seguirán las gargantas siendo embudo hasta drenar la herrumbre de las horas raquíticas del humo.

MARÍA EUGENIA CASEIRO
Desde Canadá – Poeta Cubana

78

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

La Justicia de un País
El ladrón roba, el violador viola, el sicario asesina, la policía detiene la ciencia investiga, la Fiscalía incrimina, el Abogado enreda, el tiempo prescribe, el Juez condena, la norma rebaja, el criminal se ríe, las víctimas claman, la Patria llora, la impunidad se ufana.

CARLOS GERARDO ORZUELA BETANCOURT
Desde Cali - Colombia

79

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Poemas extraídos del libro La Casa Azul
Cuando contemplamos el cielo estrellado en una noche sin luna y alejado de las molestas luces ciudadanas, nuestros ojos observan el titilar de miles y miles de puntos luminosos que en la imaginación del hombre antiguo, representaban lejanas fogatas de viajeros nómadas y dioses celestiales. Hoy con el avance de la tecnología espacial, revertimos la situación y podemos recorrer los planetas, alejarnos hasta los límites del Sistema Solar conocido, y contemplar nuestro hogar; un solitario y minúsculo punto Azul. En ese inquieto y débil Punto, convergen miles de millones de años de evolución biológica, conviviendo con guerras, catástrofes, héroes, villanos, conquistadores y conquistados, malos y buenos, alegrías y tristezas. Todo absolutamente todo lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos, está concentrado en ese débil, lejano, solitario y único Punto Azul. Es nuestra obligación actual como ciudadanos del Mundo, preservarlo, conservarlo, cuidarlo, mejorarlo, para las generaciones cercanas y futuras, que habitan este minúsculo rincón del Cosmos. Profesor Luis Martorelli, Facultad de Astronomía. Universidad Nacional de La Plata.

Cara al cielo. Abro los ojos. El alba tiene rumor de agua. El velo de la lluvia trae esplendor de brotes.

80

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Cara al cielo. Caminante del tiempo. Perseguida de culpa. Depredadora de paraísos.

Sueño incierto. Niño ángel de Futuro. Desde tus ojos redentores me contemplas. ¿Has abrazado el conjunto de la Tierra? ¿Por dónde se va a la morada de la luz, y dónde residen las tinieblas? Libro de Job

Corro, corro hacia mi infancia. El cielo está cerca.

I

Planeta azul. Diminuto hogar.

81

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Qué escalofrío en nuestro cuerpo. Esta voz rota.

Es el Cosmos un recuerdo lejano. La sombra de los mayores misterios.

Ansío, ansío futuro de comprender. Alegría del conocimiento.

Solo una partícula de polvo

El océano me llama, lo reconozco, deseo regresar a sus líquidos.

Tierra, nuestro lugar. Arrinconado planeta entre estrellas y galaxias.

Mas allá siento del Cosmos el vacío, frío, universal.

82

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Noche eterna. Apenas rasguño de luz, espacio desolado. Gran oscuridad cósmica estremece mis huesos.

Esa angustia de insondable misterio se cuela en las puertas de la Casa Azul. . Nuestro lugar. grano de roca y metal resplandece gracias al sol.

Tierra planetas gaseosos anillos y lunas heladas. Tierra caliente, viva, cubierta de nubes. Hogar. Madre.

Desde el espacio, danzan los satélites, fotografían sus formas, colores.

83

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Brillo azul. El mar fosforece entre verdes y marrones.

Cielos azules de nitrógeno, océanos, bosques, praderas suaves. ¿Oyes el murmullo de la vida?

Toda mi vida está unida a ti. Una herencia evolutiva común. La misma música de vida.

¿Es mi tono la única voz en miles de años luz? O es una ráfaga cósmica mil millones de voces distintas tocando la música de vida de las galaxias?

MARTA MACÍAS
Desde Buenos Aires – Argentina

84

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Desierto
Jardín de piedras cuyas flores huelen a olvido cansancio desolación

un jardín marchito de esperanzas al que los migrantes riegan con lágrimas de sal y amargura

Nostalgia y soledad vuelan por doquier polinizando ríos de sed

Ahí germina el hambre

85

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

serpientes de angustia habitan en cada ser

¡Ah jardín de piedras! en los tallos de tu flora se bebe la tristeza savia de muerte vida sin vida y en sus raíces los hermanos de mi Patria sepultan sus anhelos.

EVELIA FLORES RÍOS
Desde Michoacán - México

86

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Las Voces del Amor
¡Gracias a Dios las metrallas no silencian las voces del amor, en la contienda! Si me hablan de LIBERTAD... Bebo del cáliz de los que han muerto por esta PAZ que me conmueve y en cada gota de sangre derramada fueron mártires. Donaron su hermandad. Por eso LIBERTAD, busco al hermano. Busco y espero que el amor no muera... Para que en cada hogar de este universo en llamas… ¡Ya nunca más se impulse con rehenes los juegos de la hipócrita política, y que estalle en la voz y en la mirada la decisión de SER, sin abarcar LA NADA! Por eso LIBERTAD busco al hermano Por eso hermano ¡Quiero tu LIBERTAD! ¡LIBERTAD! ¡LIBERTAD! ¡LIBERTAD! MARÍA ALICIA GÓMEZ DE BALBUENA Desde Corrientes - Argentina

87

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Adagio 512
Serie Bicentenario

A María Ovando ¿en qué luna pariste mujer? ¿en qué luna paren las mujeres como vos? ¿habrá sido esa noche de luna llena cuando el pájaro agorero pasó rasando y dejó un silbido agudo en tu cuna?

el hombre que vendió tu vida es hijo de hierbas malignas que amalgamó el hechicero para veneno de su cañuto

el hombre que te encarceló parió de la grieta hedionda del pantano cuando cruzaste el sendero rojo con tu niña muerta

después la resolana te cerró los ojos y en silencio

88

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

empezaste a desovillar tu historia desarmando el exorcismo que te atrapó

tenés que parir de nuevo María cuando venga la estación de la lluvia grande y lave tu cara recién nacida en cuarto creciente

al final de la sequía dejarás atrás ese pericón de animales salvajes

si aún tienes una pregunta quebrada levanta el rostro sin culpas grita grita a los cuatro vientos estaremos aquí oyéndote mirándote abrazándote cuando los lapachos entren en flor

YRASEMA ESTHER LÓPEZ
Desde Buenos Aires - Argentina

89

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Hola, Soy Paz
15/05/2010

Hablan de mí y me alaban, me desean, lloran y necesitan. Usan mi nombre hasta en vano, cuando unos pocos quieren conseguir sus objetivos mercantiles, políticos e inhumanos. Me nombran en todas partes, desde que el Hombre ha existido. Y vivo pendiente, alerta, hasta en rincones lejanos, perdidos. Dicen PAZ con alegría, al celebrar las victorias en los pueblos devastados tras una cruenta sangría de guerra, hambre y destrozo humano. Cuando surgen los conflictos de poder, con ambición e ironías. Justifican fechorías, muertes, luchas, venganza e ira para "ganarme " entre todos, quedando mi voz vencida. Hablan de mí con veneno letal de avaricia y fanatismo. Se lanzan contra mi honor, mi ser, mi significado limpio. Siempre he sido una utopía buscada contra corriente. Y aunque hay algún valiente que muere por conseguirme aparezco como excusa. PAZ, soy yo, y en la espera de dolor y desengaños, esclavitud indecente, de terrores desalmados.

90

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

De soldados que me hieren, de violencias malqueridas ¡¡ SIGO AQUÍ!!

No estoy vendida ni me rindo en las desgracias. Me alienta la mayoría que quiere y doña Esperanza. Del Amor voy de la mano. De la Justicia, hermanada. De la Solidaridad, de Tolerancia y de Respeto. Porque mi Nombre es leal en la Igualdad que me alcanza. Soy serena, equilibrada. Soy madura y consecuente. Deseo entrar en la gente que habla con la Verdad. Soy Belleza y aventura. Cálida, dulce y Paciente. Soy lo que siente la gente que crece en Sabiduría sin perder lo que se siente cuando apagan su agonía. Me disculpan si me aclaro con esta definición. No hagan uso sin razón de mi nombre, tan sagrado. Es mi estado el deseado por los pueblos de la Tierra. Crece Abundancia y Amor cuando convivo con ella.

Soy Paz. Si. Es mi nombre. La que nace en las entrañas y crece en los corazones de las personas que Aman sin temor, sin egoísmos. Sin complejos ni fantasmas

91

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

de cóleras sin sentido. De iras mal controladas. Nazco y crezco en Empatías, en Bondades, desde el Alma.

Si...aquí llega "el chiste fácil: la verdad es que mi segundo apellido me dificultaría ser nombrada "Embajadora de Paz " ni siquiera de la tierra del cactus en mi terraza.... Pero hablar de Paz no significa "ñoñería"... Los grandes ejemplos de personas de Paz, son gentes luchadoras e implacables con las injusticias del mundo: sin violencia, pero con FIRMEZA.

NIEVES MARÍA MERINO GUERRA
Desde Gran Canaria - España

92

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

E agora Oh Zé?
E agora Oh Zé? ... Que o homem insensato ao Criador - ingrato ameaça o nosso mundo apertando um botão em apenas um segundo! E que seja no Iraque ou lá no Afeganistão das sofridas almas não sobrará Cristão! ... E agora Oh Zé? ... O Planeta em que vive está cheio de rancores onde ri, onde choras, onde tem seus amores se acha em vital perigo (não é sou eu quem digo) em guerras eminentes por causas sem causas a Paz mui pouco houve se houve foram pausas... ... E agora Oh Zé?

93

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

... Você, sei que carrega, em si um bom coração em que a Paz tem morada no Espírito e na Alma, perderá a sua calma? A Terra não se desarma será esse seu "carma"? Os mais fortes matando dizendo ser em nome da Paz e até em nome de Deus aos mais fracos - coitados e por cima irmãos seus! ... E agora Oh Zé? ... Você que sempre levou uma vida Zé_ferina que casou, separou, e que em qualquer dia ama mesmo a María estudou,(des)aprendeu, e que aqui renascido ora nesta vil Terra faz o seu estágio, sem ágio, sem plágio... ... E agora Oh Zé? ... Conclame os amigos os novos, os antigos,

94

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

e contra a guerra proclame na Terra e faça sempre da ação a sua firme Oração! Você que me escuta sois filho da luta não sois um qualquer sois o "SZ"(Super Zé) que AMA, protesta, que ri e também chora... ... OH ZÉ, E AGORA !!! ... ...
by: Zeca Feliz - gaDs!

Principio del formulario Final del formulario

***********

95

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

¿Y ahora Oh Ze?
¿Y ahora Oh, Ze? ... El hombre necio para el Creador-ingrato amenaza nuestro mundo ¡pulsando un botón en un segundo! Y eso es en Iraq o en Afganistán de almas sufridas. No eran cristianos. ... ¿Y ahora Oh, Ze? ... El planeta que vives está lleno de rencor donde ríes, donde lloras, donde tienes tu amor, se halla en vital peligro (no es lo que dicen) en las guerras inminentes por causas sin causas

96

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

había muy poco de la paz. Sí hubo pausas... ... ¿Y ahora Oh, Ze? ... ¿Sabe usted que por las cargas que un mismo buen corazón, si la paz debe abordar, en el espíritu y el alma, perderá su calma? La tierra no se desarma ¿Este será tu "karma"? El asesinato más atroz pretendiendo ser en nombre de la paz e incluso en nombre de Dios ataca las cosas más débiles y pobres ¡y a sus propios hermanos! ... ¿Y ahora Oh, Ze? ... Que siempre llevó una vida de Zé_convulsa que casado, separado, y que en cualquier día ama igual a María que estudia, (des)aprende, y ahora aquí renaciendo en esta tierra vil hace tu curso de formación,

97

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

sin usura, sin remedo... ... ¿Y ahora Oh, Ze? … Amigo

98

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

de reformador religioso del nuevo, del viejo, y contra la guerra llora en la Tierra y siempre logra la acción con su oración valiente! Escúchame tú eres el hijo de la lucha. No sois nada son los "SZ" (Super Joe) quien ama, protesta, quien se ríe y llora... ... ¡¡¡OH, ZÉ, ES AHORA!!! ... ...
por: feliz-Zeca gaDs!

JOSÉ CARLOS DE AVELAR
Desde Florianopolis – Brasil

99

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Traducción al español: TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN Principio del formulario
Final del formulario

Movimiento Perpetuo
todo cambia heráclito dixit el río se lleva el humus / el detritus se echan fertilizantes / pan para hoy hambre para mañana se utilizan conservantes para el apuro cotidiano pesticidas para erradicar la cadena aerosoles para romper el manto las fábricas humean colosales / tenaces en hacer inhabitable el planeta Tierra el ícono dorado irrumpe haciendo alarde nada se está quieto alguien podría preguntarse a qué echar las semillas si en las playas florecen los envases plásticos a qué injertar las vides si los insectos pierden el instinto del camino al néctar a qué engendrar los hijos del hombre

100

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

si los niños ven perderse en las orillas (como cadáveres errantes)

preservativos infalibles si flotan letras de molde publicitando un candidato de turno una crema new age un campeón pura sangre da igual el plancton que la nube tóxica pero aún así un beso deambulará millones de años un hombre y una mujer se aparearán de seguro porque nada se está quieto en el universo la contradicción existe fluye insiste.

BETTY CHIZ
Desde Montevideo – Uruguay
101

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Rescate
El viento muerde atormentado. Leyendas y mutaciones arden con Hiroshima. Todo es polvo, santuario de áspides, en el hueco de la noche. Gimen las flores y espigas… Metáforas de secretos hombres eclipsados, que hacen de la moneda un sagrario. Nubes de oprobio derramadas sobre labios negros. Abismos de sabiduría. Perfiles de halcones rescatando de los escombros el pulso débil de una paz agonizante.

102

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

ANALÍA BODRERO
Desde Santa Fe - Argentina

El Clamor de la Tierra
Invoco a los humanos, a quienes les doy vida, que no vicien mi espacio, el aire que respiran. Si sufro los desmanes en los mares y ríos; ¿no perciben, acaso, un futuro sombrío?. Si dañan a mansalva mi ser y mi existencia; polucionan ciudades y me talan las selvas. Si no sienten siquiera la mínima piedad y aniquilan mis reinos, ¿qué mas puedo esperar? Por eso clamo auxilio; por eso, este mi ruego: ¡NO DESTRUYAN MI MUNDO, MI MUNDO, QUE ES EL VUESTRO!. Cuiden todos mis seres; que no quede en intento. Y tendrán nueva vida, en un nuevo Universo.. Un Universo limpio; Un universo puro. Un mundo natural desde hoy, hacia el futuro.

103

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

OLGA BERTULLO
Desde Young. Uruguay

Breve Ensayo de la Conducta Humana o Axioma de la Sensibilidad

Hace algún tiempo, le escuché a un gran amigo, las ideas van y vienen; en realidad son las mismas. Aquello que otros pudiesen calificar como nuevo, tan sólo es una vieja idea modificada. Este es el caso de los famosos lemas o slogans. Comenzaremos por definir claramente, que los lemas o slogans no son más que "fórmulas" o frases breves con un fin, ya sea publicitario o propagandístico. Sean

104

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

verdad o sean falacias, calan en las mentes de quien las lee o las escucha e inciden en un área del cerebro donde radica el raciocinio, modificando de forma directa la toma de decisiones del sujeto pasivo. Ahora bien SERGE MOSCOVICI, famoso investigador, observó todos los cambios de la sociedad que lo circundaba, entre ellos, los producidos por los lemas o los slogans, si así se quiere llamarlos. También se fijó en la asociación de ideas que tiene el ser humano (objeto-causa-efecto) y algo más importante. ¿Qué representa para éste? La respuesta a la que llegó es clara, estos (los lemas o slogans) son los mecanismos para describir la realidad en base a presupuestos teóricos. MOSCOVICI se dio cuenta de que había todo un sistema de significados y símbolos en la sociedad, y que venían determinados o influenciados por el contexto. Para hacerlo más comprensible: La realidad social es compleja, porque conlleva una interdependencia de los fenómenos sociales que en ella subsisten. Siempre hay un carácter cíclico y una permanente búsqueda de cambios. De allí, el famoso investigador dio a luz la TEORÍA DE LAS REPRESENTACIONES SOCIALES. Y es sumamente importante para entender la conducta humana. Tal vez en este momento estemos sentados frente al monitor. Pues bien, éste representa para nosotros, parte de nuestra vida diaria, lo que leemos ahí, bien puede determinar nuestro comportamiento como seres humanos. Y sabemos que en conducta humana del diario vivir es importante el no hacer daño, o sea,

105

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

no hacer el mal, no matar, no robar, no ofender a nadie y jamás faltar al respeto a ninguna persona, sea quien sea y haga lo que haga. Todo eso es importante de verdad. Una palabra puede convertirse en una reacción en cadena o en un nuevo accionar en nosotros y en honor a la verdad, casi nunca pensamos que es también importante estar siempre atento al sufrimiento, de manera que nunca jamás nos quedemos indiferentes ante el dolor, la soledad, la indignidad y la vergüenza que puedan pasar los demás. El que está atento al sufrimiento, a la felicidad o a la desgracia de los otros, ése es el que organiza su conducta, más que en el cumplimiento del propio deber, en la satisfacción de la necesidad. Vivimos asustados, cada día más asustados y, en ocasiones, auténticamente angustiados, porque hemos hecho un mundo tan violento, que ya nos resulta insoportable. De esto se ha escrito tanto y ha sido analizado desde tantos puntos de vista, que a estas alturas tenemos la impresión de que poco o nada queda por decir sobre esta materia. Y sin embargo, queda por decir que más daño que la violencia de los violentos, peor y más dañina es la indiferencia de los indiferentes, porque carecen de sensibilidad, la misma que exhibió Cristo, Mahoma o tantos otros representantes de todas las religiones, asambleas, etc., del mundo entero. Hace años, algunos creativos de compañías publicitarias insertaron los llamados “anuncios flash” o subliminales. Anuncios que eran de corta duración, que

106

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

apenas eran percibidos por el ojo humano en el transcurso de una película. Algunos eran de una conocida marca de gaseosas y decían “toma c…c… y refresca tu sed”, pues bien, al final de la película, el espectador se levantaba de su asiento e iba directamente a “tomar” el producto. Influenciado

subliminalmente por estos mensajes. Hoy día, no es necesario bombardear la mente con propaganda subliminal, puesto que se ataca directamente la sensibilidad y en torno a ésta se construyen representaciones sociales que bien pueden ser equívocas o no, pero mueven la sensibilidad y actúan sobre la conducta humana. Sobre este planteamiento de fondo, es de notar que, mientras el bien se enjuicia por lo que cada uno hizo, por el contrario el mal se valora en función de lo que cada cual dejó de hacer. Es decir, cuando se trata de enjuiciar el bien y el mal, no sirve el mismo criterio para lo uno que para lo otro. El bien no se mide ni sólo ni principalmente a partir del lema de no hacer daño. Por tanto, no vale decir "yo soy bueno porque no robo ni mato:” Un individuo puede pasarse la vida sin matar una mosca y, a la hora de la verdad, puede resultar que haya sido una mala persona. El mal no se mide ni sólo ni principalmente a partir del criterio de hacer daño. Por tanto, no vale decir "yo soy malo porque robo y mato". Un individuo que ni roba ni mata puede ser sumamente peligroso en este mundo.

107

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Conclusión: “De todo esto: hemos nacido en una cultura y nos han educado en unas instituciones que nos han formado para cumplir con nuestros deberes, pero no tanto para vivir atentos a las necesidades de la gente. Por eso, los mejores de entre nosotros, a lo más que llegan es a ser buenos cumplidores. Pero es muy raro encontrar personas de verdad sensibles al desamparo y a la necesidad de estima, respeto y cariño que tiene cualquiera, sea quien sea. Por eso nos horroriza tanto la violencia, el terrorismo, la maldad de la gente. Pero nos parece enteramente normal que haya personas "intachables" que pasan por la vida dejando a su lado riadas de dolor y desasosiego. Siempre me ha impresionado lo que dijo el gran defensor de los derechos humanos.
Cuando reflexionemos sobre nuestro siglo XX, no nos parecerán lo más grave las fechorías de los malvados sino el escandaloso silencio de las buenas personas. MARTIN LUTHER KING.

JUSTO ALDÚ
Desde Panamá - Panamá

108

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Libertad.
A la memoria de Che Guevara.

Un hombre libre es un hombre valiente. Un hombre libre es un hombre fuerte. Un hombre libre es un hombre que lucha por su libertad.

Un hombre libre es el hombre que sueña, que llora y sonrÍe, que canta y baila, que ama y que no hace mal a los otros. Que va siempre adelante por su ideal. Que tiene la fuerza de un héroe y la voz como miel.

109

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Que es fiel a la patria, que es fiel a una idea, que es fiel a toda la humanidad.

ROSA MARÍA DE BRITTO COSENZA
Desde Sao Paulo - Brasil

110

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

La Luz de tu Palabra
¡Tú vibra poeta cuando el otro sufra! ¡Para la defensa, activa tus armas! Como siempre piensa y a la luz difusa, pongan siempre luz tus sabias palabras. ¡Que nadie imagine que quedará impune! Late el pecho de un bardo en el mundo, denunciando guerras que son sólo mugre que indignan al hombre de modo rotundo. Entonces cuando eches al viento poesías irán por las almas de tus semejantes. Entrarán al aula de los aprendices, gorjearán silentes como sentimientos. Prenderán cual prenden los injertos nuevos. Y tendremos Paz. ¡Escribe para ello!.

RICARDO ARREGUI GNATIUK
Desde Córdoba - Argentina

111

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Impactante Acuarela de las Pesadillas

Naturaleza verde que se transforma en cenizas cielo azul que se convierte en negro sol amarillo que se torna rojo rostro rosado que se vuelve púrpura sangre roja que se transforma en lila vida colorida que se transforma en muerte impactante acuarela de las pesadillas que pintan la sepultura de los seres vivos colores alucinantes que causan dolores severos árbol mutilado sin defensa carbones negros que producen el humo

112

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

en los incendios grises de nuestros verdes prados el aire transparente deja de ser puro las aguas cristalinas reciben el sucio de las toxinas hombres sin el corazón rojo la enfermedad de la sangre se convierte en carmín el pulmón púrpura endurecido no respira la naturaleza fallece en un certificado de defunción descolorido porque su acuarela tuvo su final.

MARCANTONIO DE OLIVEIRA
Desde Río Grande do Dul - Brasil

Traducción al español: – JOHNNY OLIVIER MONTAÑO

113

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

¡Alguien tiene que empezar!
El crudo invierno de agosto me encontró paseando por el norte del país, exactamente en Jujuy. Hermoso paisaje con sus montañas coloridas adornando el lugar. El sonido del viento, el trinar de los pájaros, la soledad reinante, me detuvieron. Me senté al borde del camino y pensé en aquel niñito que acababa de ver un poco más atrás, por el camino de tierra que venía transitando. Con sus ojitos grandotes y su ropa desgarrada, descalzo, masticando un trozo de pan. Ajeno de todo lo que se veía su alrededor. Basural. Pero él jugueteando con una piedrita que encontró. Y me dije: “¡Qué suerte que aún no percibe su abandono!, ¿Qué será de este niño a través del tiempo?” Me juré que cuando llegue a Buenos Aires, trataré de ocuparme del problema por esta imagen que seguramente alberga montones más. ¡Juventud perdida, futuro incierto! ¡Alguien tiene que empezar! ¡Dios me ayude a conseguir el objetivo!

CLARA KIRZNER
Desde Buenos Aires – Argentina

114

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

¿Por qué, Dios Mío?
¿Por qué hombres, mujeres, niños y ancianos duermen en las calles cada noche sin esperanza? ¿Por qué Dios no los escucha?

Why men, women, children and elderly sleep on the streets every night without hope? Why would God not listen?

Pourquoi los hommes, femmes enfants et personnes âgéest dans les rues tous les soirs sans espoir? Pourquoi Dies aurait-il pas écouté?

Warum Männer, Frauen, Kinder und ältere Menschen schlafen auf den StraBen jede Nacht ohne Hoffnung? Warum sollte Gott nicht hören?

115

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Porque os homens, mulheres, crianças e idosos dormen nas ruas todas as noites sem esperança? Por que Deus nao ouve?

Perché uomini, donne, bambini e anziani dormono per le strade ogni notte senza speranza? Perché Dio non escolta?

Tal vez me oiga si se lo pregunto de este modo…

ANY CARMONA
Desde Buenos Aires - Argentina

116

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Buscando un camino

Carito, Pedro o Juan, ¡Déjame llevarte al seno de mi vida abierta a tus surcos! Manos que esperan un milagro sabroso. Ojos mágicos, oscuros, suplicantes. Cara manchada de inviernos cenicientos. ¡Hay, changuito hambriento de mil abrazos! Escribiendo sobre vos, mis lágrimas negras se escurren. Dolientes. Tus labios andinos muerden tristes, aliviados,

117

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

un trozo de maná polvoriento. Chapoteando ritmos de bombos y chayas, creces con agujas de leche y miel. De pronto, el plato tibio, nutriente, llegó volando con alas esperadas, cambiando tu vida de raíz. No de origen.

NORA MEBDEDIOFF
Desde Buenos Aires - Argentina

118

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

El “Pequeño” Error de Isabel.
¿Protegida o abusada?

Existen relatos que por lo cotidiano parecen simples, sin importancia. En la discriminación persistente de la sociedad se ocultan, se olvidan, se justifican. Los valores éticos existen, son conocidos, más los intereses los disimulan, los empequeñecen, y en forma cínica o hipócrita se los ignora, se los ubica en un rincón, y los actos que son un traspié a sus preceptos, son justificados. Con picardía se encuentra la atenuante, se encubren en forma jocosa o se los ubica en la generalización de la conducta social. Isabel era una adolescente de diecisiete años, correntina, de estatura mediana, esbelta, de piel morena, suave, con un cabello negro, lacio que le llegaba a la cintura, rostro redondo, ojos azabache de largas pestañas, tenue sonrisa, figura armoniosa. Llegó a la Metrópoli con la familia González Murray para trabajar de mucama. La familia, a nivel turístico, recorría Corrientes en su camioneta Mercedes Benz, llegando a la pequeña población donde vivía Isabel. Al declinar la tarde con el criterio de no viajar de noche, buscaron alojamiento y algún lugar para comer. No existía dónde satisfacer ninguna de las dos necesidades. Preguntando, preguntando, llegaron hasta María, la madre de Isabel, quien en forma generosa,

119

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

les ofreció su casa. Para la familia, llamar casa a ese rancho, era un chiste, pero pudieron apretujarse. María era soltera, vivía con cuatro hijas (la mayor era Isabel) en forma totalmente precaria. La pareja visitante durmió en la cama de María y sus hijos en la camioneta. Unos sabrosos guisados fueron la cena, coronados con un buen vino y postres enlatados del almacén del poblado, que compraron los visitantes. La familia recién llegada estaba conformada por Víctor un hombre alto, atlético, muy atildado, de aspecto serio, con gestos displicentes. Heredero de una antigua y conocida joyería. Era de muy buen pasar económico, gran jugador de golf, sociable, conservaba un numeroso grupo de amigos con los cuales compartía juegos de cartas, algunas excursiones y veladas en el Jóquey. La esposa era Victoria, de cuarenta y cinco años y aspecto muy menor, atractiva, muy cuidadosa de su belleza; maestra, se dedicaba a la beneficencia siendo su centro, un círculo dependiente de la Iglesia. Concurría a misa esporádicamente, su actividad física se centraba en caminatas y yoga. Socialmente era activa en actos solidarios, té con amigas y algunas conferencias y cursos. Tenían dos hijos mellizos de quince años “educaditos” dentro de la generalidad de la edad, que estudiaban, practicaban deportes y tenían sus noviecitas. Las horas de conversación, cada sector en su modalidad, llegaron con pensamientos claros; la idea de María era que Isabel podría ir a una ciudad para progresar, trabajar y en lo posible, terminar la primaria. Verónica se percibió iluminada por sentimientos de caridad y propuso llevar a la joven para que viviera con ellos, como mucama, ayudando a la existente, con sueldo, y completar sus estudios. La familia cuidaría de ella y el futuro se iría presentando…

120

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

La partida, después de cargar las pocas ropas de la muchachita, tuvo visos tristes: los de abandonar su hogar frente a sueños con perspectiva. Isabel sintió como una ensoñación placentera al ingresar al nuevo hogar ya que su dormitorio era amplio, con baño privado, comidas abundantes, y ajuar que Victoria proporcionó; tal vez un tanto exuberante para la joven. Acostumbrada a su pueblo con calles de tierra, un panorama extenso, silencio sólo interrumpido por el canto de los pájaros donde conocía a todos los pobladores y a su vez todos la conocían, se sintió un poco rara. Su nueva vivienda en el piso dieciocho, frente al Rosedal, era como un palacio y ella se sentía como en una fantasía. Puso mucho empeño y ayudaba en forma eficiente, siempre alegre, canturreando, siendo solidaria. Poco a poco se ganó el cariño de la familia. Los muchachos le gastaban bromas amables, le enseñaron a cruzar las calles según los semáforos, y en ocasiones, la llevaban a dar un paseo por la zona. Los fines de semana acompañaba a la familia a su country. Verónica gestionó en un colegio de adultos, lo necesario para que finalizara la primaria. Podía considerarse una situación idílica, salvo que el canto de los pajaritos que ella estaba acostumbrada a oír, se reemplazó por el rock que gustaba a los muchachos. Los visitantes habituales la trataban con simpatía, hasta Don Amadeo, el padre de Víctor, un anciano tembleque que todas las semanas concurría a cenar, le sonreía y le prometía nombrarla su nieta.

121

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Pasaron seis meses. Se notaron cambios rotundos en Isabel, se transformó en hosca, con contestaciones bruscas, llegó a manifestar que volvería a su pueblo. Vomitó y sufrió un desmayo. Verónica muy preocupada concurrió a su clínico, obligándola a que se revise. ¿Problemas psicológicos por el alejamiento familiar?, con todo lo que se la mimaba, con lo que se le ofrecía…¿Alguna enfermedad ignorada previamente? El profesional pidió unos estudios complementarios, y en un lenguaje suave, con recovecos, sugirió una consulta ginecológica; para él, estaba embarazada. El ginecólogo personal de Verónica, con un ligero examen y los análisis pedidos por el clínico, confirmó el diagnóstico. - Mi estimada amiga – expresó Frente a esta situación Usted. tiene varias

opciones: el galán se hace cargo, se devuelve a Corrientes a esta chica, o, y no es de mi gusto, se efectúa, un aborto. Yo no los practico pero de alguna forma puedo facilitárselo. Verónica se sintió como si estuviera aplastada, nunca había tenido tanta angustia. ¿Qué hacer?, ¿Quién sería la pareja? ¿Tal vez el encargado del edificio? ¿Algún muchacho que traía comestibles? ¿Cómo comunicárselo a María? Al torbellino, se unía el recuerdo de su propio pasado. A los quince años, tuvo un desliz con un compañero; sus padres agnósticos y prácticos la obligaron al aborto. Se casó a los veintidós años y no se embarazaba, se efectuaron estudios y se llegó a la conclusión de una incompatibilidad con Víctor. Es así que se prestó a técnicas de reproducción asistida. Isabel en una actitud negativa de silencio; pasaba llorando durante las noches. Tampoco sabía cómo actuar, ni a quién recurrir.

122

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

La situación se hizo cada vez más tensa y el fin de semana decidieron no ir al country. Sólo los muchachos fueron por sus deportes y amigos. Uno de ellos sugirió que Isabel los acompañara para tomar aire y cambiar de ánimo, lo que ésta rechazó. El sábado, Víctor que todo el tiempo se mantuvo impasible y callado, se encerró en el escritorio. Verónica entró y lo increpó diciéndole que no la ayudaba a resolver el problema. - Mujer, trata de serenarte – dijo - Estás haciéndote mal a ti misma y hay que encontrar una solución. Yo fui el que tuvo la relación con la chica. Una noche me levanté a comer una fruta y al llegar a la cocina la encontré. Ella se encontraba tomando agua, estaba con su camisón, ese que vos, le compraste, transparente, mostrando sus carnes jóvenes, tentadoras, No pude resistirme y ella no se opuso, estaba paralizada. Era virgen y yo tuve que limpiar las manchas de sangre… - Conmigo eras incompatible, y con ella no ¡Desgraciado, era lo último que podía pensar! – Verónica gritaba desconsoladamente atinando a pegar a su marido con los puños cerrados sobre el pecho, mientras éste contenía sus brazos con fuerza. Luego Verónica consultó con el padre Antonio, su cura confesor: Sin duda un aborto era un asesinato. Necesitaba consejo y recurrió a Luis, abogado al que denominaban “el filósofo”. Amigo de la infancia, era un hombre culto y criterioso. - Nos conocemos hace años, vos sos una máquina en ayuda solidaria, conoces la pobreza, chocaste con la problemática del acceso a la salud, la falta de contención no sólo de la salud sino de la educación. Vivimos en un mundo de doble moral. Creo que si tu problemática la plantearas en forma abierta, desbarrancarías en varios caminos. Pensá con tranquilidad. No sé si la muchacha lo aceptará, pero lo menos traumático es el aborto con todas las implicancias a tus convicciones. Si

123

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

hablamos claro: ¿Romperás tu matrimonio? ¿Cómo enfrentarás a la familia de Isabel, a la que prometiste cuidar? ¿Cómo ubicarás a la chica con una criatura en brazos? - fueron los argumentos de Luis. Verónica se despidió de su amigo, sabía que él no era abortista por convicción, pero entendió que su planteo era lógico. Encerradas en el dormitorio de Isabel tuvieron un largo diálogo en el que Verónica le planteó que la intervención se haría rigurosamente, con los recaudos científicos; nadie debía saber nada. Isabel quedaría en la casa y mantendría el cariño familiar. Se ocultaría a su familia correntina el episodio. Isabel asintió. Se aprovecharon unos días feriados para alejar a los muchachos de la casa. Meses más tarde Isabel ayudaba en los servicios solidarios; allí conoció a Ricardo, un obrero de la construcción; se pusieron de novios y se casaron. La familia de Vero, los ayudó a instalarse. Los esposos, por un tiempo, no dialogaron, luego conformaron un estado de equilibrio.

Bajemos el telón.

LEONARDO SLUTZKY
Desde Buenos Aires – Argentina

124

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Injusticia
Carita de Niño mirada profunda, sus ojos preguntan…. ¿Sus ojos, qué buscan?

Niñez que adolece de todo derecho, la infancia truncada sin vida, sin nada.

Mi cuerpo se agita, un grito me espanta ¡Qué hacemos, adultos! Trabajemos juntos

Que los niños sonrían que el alimento no les falte,

125

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

que tengan juguetes, que tengan espacio.

Busquemos conciencias, busquemos reclamos. Derechos que tienen los niños del mundo.

DORA GALIN
Desde Buenos Aires - Argentina

126

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Hombre de la Plaza
¿Quien eres, hombre de la plaza? ¿El loco que inspiró a Ferrer? ¿El obrero que la crisis dejó en la calle? ¿Eres el abandonado por su familia ante el desvarío de tu mente? Un chispazo de cordura estalla a mi paso. Me pides un cigarrillo, te doy una galletita. Me pides una moneda, te doy mis guantes Me alejo avergonzada. La culpa me aprisiona. ¿Se puede hacer algo? Llego a mi destino. Mis hijos me saludan. Me olvido de ti, Hombre de la plaza.

ELENA RUBINS
Desde Buenos Aires - Argentina

127

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Socavón

Qué buscas minero ¡golpea que golpea escarba que escarba! en la roca dura como tu piel antigua y morena como América.

Si el Tío del socavón, esta en tus entrañas en tu casa en tu ración de arroz oscuro y pequeño misérrimo para tu hambre para tu sed amazónica.

Si el Tío salió de su antro

128

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

y regó de sangre tu suelo quebrantado. ¡No golpees más! ¡No escarbes más! Que el oro y la plata están en tus dientes apretados en tu puños y en tus ojos de piedra.

RICARDO COPLAN
Desde Buenos Aires - Argentina

129

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Borradores para Teresa del Valle

Amanece y una fina

mantilla pone pinceladas de barniz al agrisado paisaje…

desde mi hermosa provincia donde las perfumadas acequias se han convertido en malolientes reservorios de basura y el canto armonioso de las ondinas se ha transformado en destempladas voces roncas de llanto y desesperanza, te escribo, mi adorada amiga, mientras observo la alameda mostrando estampadas por vehículos y el desamor de algunos hombres… Te escribo inquieta, y antes orgullosa, por la existencia de vitales arroyos que bajaban en sinfonía de estrellas y escarcha y que ahora están enmudecidos por los desperdicios y el descuido; recordando a las luciérnagas que ponían una nota distinta y mágica acompañada del delicioso bullicio d e grillos y sapos… y así seguir enumerando tantas bellezas que nosotros, nada más que nosotros insertamos en este amado planeta. Nostalgia y reproche podrían llenar bibliotecas enteras y todo terminaría en matarnos las ganas, amordazando las energías de nuevos proyectos. oscuras pátinas

130

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Sé que conoces cada detalle y compartes conmigo el análisis de la turbulencia mundial donde los espacios y tiempos que sirvieran antes para solaz han sido reducidos, modificados, alterados, atropellados ¿Quién puede trabajar, desarrollar o hacer posible la Paz, si al mirar hacia afuera, sólo encontramos alimento para rencillas, injusticias y dolor? ¡Imposible!. Creo que la clave está en cambiar la metodología, la Paz se construye a diario, desde el alma, capitalizando la energía de la esperanza y los sueños. Convertirnos en sembradores de vida, escuchadores conscientes, abandonando la complicidad de transmitir las malas nuevas, que sólo desgastan, destruyen y separan. Permitirnos que las alas para surcar el mar de la incertidumbre y realizar “barriletes,” a su paso dejen una estela de “se puede”. La inseguridad y la injusticia nos conectan con el fracaso y el desgaste, es tiempo de ponerse de pie, cambiar. Seguramente podremos atravesar muros que nos hemos o nos han impuesto

diciendo que no es posible cambiar, que la suerte está echada. La vida es cambio, dinamismo, entrega y compromiso. ¿Y si a cada instante nos proponemos revertir, producir cambios, desafiar la

indolencia y el dolor, sonrientes, amables, generosos valorizando a cada ser, a cada miembro de los cuatro reinos?

131

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Aunando manos, pensamientos y proyectos, siempre despiertos, soñando… soy pensante, soy artista, soy ama de casa... ¡soy! y las sabias energías planetarias me asisten y entonces cada día es un nuevo desafío al cambio. ¡Basta de quejas, rezongos, hagamos de cada acto, de cada mañana, de cada gesto una motivación para el cambio, para construir y construirnos un mundo mejor, con ganas y amor.

MARÍA DE LOS ÁNGELES ROCATTO
Desde Mendoza - Argentina

132

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Curemos la Tierra
Segunda versión

Mares caben en mis manos ríos, bosques y montañas... luna y sol irradian luz por la noche y la mañana. Quisiera trazar desiertos en mis huellas digitales y en las yemas de mis dedos levantar un alto valle. Nubes caben en mis manos ¡SÍ, señor! ¡También estrellas! caben sombras, flora y fauna... ¡Cabe la naturaleza! Quiero proteger al mundo ¡Yo no quiero que se muera! ¡Cuidemos el medio ambiente! ¡Curemos juntos la tierra!

Justina Cabral
Desde Buenos Aires - Argentina

133

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Imploran los pueblos
Imploran los pueblos con ruegos sagrados que cesen las guerras de sucias batallas… Se escuchan lamentos se escuchan disparos los aires son raros por tantos tormentos. Por malos momentos hoy pasan los pueblos. Con todos celebro que la Paz florezca, la guerra fenezca “Imploran los pueblos” Los niños, ¡Los niños! eterna inocencia se ve con frecuencia les falta cariño. Por eso me aliño con su pecho amado. y así abrazado a su corazón pedirles perdón con ruegos sagrados. Todo el universo

134

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

lucha por la PAZ y quiere el compás de su aliento terso. Poeta tu verso da para el que yerra. Y para el que aterra con tanta maldad dile con bondad que cesen las guerras. En la humanidad las grandes potencias con negras conciencias nos dan su maldad. ¡Cuánta mezquindad en el mundo tú hallas! Oscuras medallas con odio salvaje nos dejan el traje de sucias batallas…

ANTONIO ESCOBAR MENDÍVEZ
Desde La Libertad - Perú.

135

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Somos Poetas

Pétalos de rosas y aroma a incienso, eso nos habita, eso deglutimos y expelemos. No me vengan a decir que es un sofisma, esta página es la prueba contundente: Sahumerio de emociones encendidas contra las azarosas vicisitudes del camino. Somos poetas, seres trascendentes, traspasados por la lanza de un suspiro. Somos crisálida hecha mariposa en el vuelo expectante del misterio. Nuestro ser es tan frágil como un huevo, oquedad de luna en su menguante. No estamos en la orilla del camino, somos el camino que se atreve a cruzar la selva impenetrable.

136

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Nos enlazan puentes interiores y estamos interconectados. Ingeniería de azules estructuras que apuntan con sus cúspides al cielo.

ELSA EDITH TÉBERE
Desde Rosario de Santa Fé – Argentina

137

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Del libro “Amor Correspondido” el regalo prometido a las damas, desde Madrid, de parte de FERNANDO DELGADO MESONERO

A ELLA.
Es tu rostro, vida mía, Como un inmenso vergel, Pues, hay plantados en él Juventud y lozanía. Pícaros miran tus ojos Tras la correcta nariz Sonríen tus labios rojos Coronados de marfil. De tu gracia y claridad, Cortina de terciopelo, Revuelta al viento, tu pelo Resalta más tu beldad.

138

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Todo tu cuerpo es fornido Robusto y alto tu pecho Y allá, en el fondo deshecho Tu corazón escondido. Dame tu robusta mano, Calma mi ardiente pasión, Enciende en mí la pasión De un afecto sobrehumano.

139

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

EROTISMO CHINO.

Para entrar en la “Cueva de cinabrio” En busca de la “perla”, Temblando de emociones y pasión, Acaricié tus manos y tus cimas, Besé tus labios rojos, Miré tus ojos limpios Encendidos del fuego del amor. Recorrí tu cuerpo mansamente Impregnándolo todo de dulzura, Arando surcos blandos Para sembrar semilla de emoción. El cuerpo se me enerva Y el corazón se enciende. De modo que, al sentirte, El gran “Tallo de Jade”, Lleno de fortaleza, Ardiente y amoroso, En misteriosa cueva se perdió.

140

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

ÍNDICE

3.- prólogo 5.- plan de la obra 7.- participantes por orden de respuesta a la convocatoria 11.-MARÍA DE LOS ÁNGELES ALBORNOZ – Nuestra Paz 12.- BEATRIZ DURÁN - Axioma 18.- LILIAN VIACAVA - Pero ella lo Olvida 20.- MARIO ISRAILEV - ¡¡¿Por Qué?!! 22.- MARÍA STARACE – Historia de Tinca 30.- DANIEL DE CULLÁ – El Pedigüeño Lector 34.- GRACIELA URCULLU - Orfandad 36.- TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN - El Viaje 39.- ELVA GONZÁLEZ GARCÍA - Culpable 41.- CARMEN CAMPOS PINO – El Otro 48.- IME BIASSONI – Niño, Bendición 50.- SANDRA GODDIO – La Vida se Acorta 52.- MARÍA MAGDALENA GABETTA - Pedro “Patitas Flacas” 55.- ROLANDO REVAGLIATTI – Rumbo a la Plaza 57.- ANTONIO GÓMEZ - Arraigo

141

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

58.- GRACIELA LÓPEZ – Soy Maestra 62.- ELSA GILLARI – De la Cuántica 64.- FERNANDO DELGADO MESONERO - El Pensamiento Humano 66.- ROBERT ALLEN GOODRICH VALDERRAMA - Paz 68.- LIBIA BEATRIZ CARCIOFETTI - Trovas a la Paz 70.- MARÍA MERCEDES RODRÍGUEZ - De Muerte Artificial 73.- MARÍA HELENA LEAL LUCAS - Mar de Mujeres 77.- MARÍA EUGENIA CASEIRO - El Vidrio Soplado,… 79.- CARLOS GERARDO ORZUELA BETANCOURT - La Justicia de un País 80.- MARTA MACÍAS - Poemas Extraidos de su Libro “La Casa Azul” 85.- EVELIA FLORES RÍOS - Desierto 86.- MARÍA ALICIA GÓMEZ DE BALBUENA - Las Voces del Amor 88.- YRASEMA ESTHER LÓPEZ - Adagio 512 90.- NIEVES MARÍA MERINO GUERRA - Hola, soy Paz 93.- JOSÉ CARLOS DE AVELAR - E Agora, oh Zé 99.- BETTY CHIZ - Movimiento Perpetuo 100.- ANALÍA BODRERO - Rescate 102.- OLGA BERTULLO – El Clamor de la Tierra 103.- JUSTO ALDÚ - Breve Ensayo de la Condición Humana 108.- ROSA MARÍA DE BRITTO COSENZA - Libertad 111.- RICARDO ARREGUI GNATIUK - La Luz de tu Palabra 112.- MARCANTONIO DE OLIVERA - Impactante Acuarela de las Pesadillas 114.- CLARA KIRZNER - ¡Alguien Tiene que Empezar! 115.- ANY CARMONA - ¿Por qué Dios mío? 117.- NORA MEBDEDIOFF - Buscando un Camino

142

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

119.- LEONARDO SLUTZKY - El “Pequeño” Error de… 125.- DORA GALIN - Injusticia 127.- ELENA RUBINS - Hombre de la Plaza 128.- RICARDO COPLAN - Socavón 130.- MARÍA DE LOS ÁNGELES ROCATTO - Borradores para Teresa… 132.- JUSTINA CABRAL - Curemos la Tierra 134.- ANTONIO ESCOBAR MENDÍVEZ - Imploran los Pueblos 137.- ELSA EDITH TÉBERE – Somos Poetas 138.- FERNANDO DELGADO MESONERO – A Ella 140.- FERNANDO DELGADO MESONERO - Erotismo Chino

143

TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN

1ª ANTOLOGÍA POR LA TIERRA Y EL HOMBRE

Se terminó de editar el 15 de Agosto de 2013 en la ciudad de Tafí Viejo, provincia de Tucumán República Argentina, Por TERESA DEL VALLE DRUBE LAUMANN . Publicación sin fines de lucro. Todos los derechos reservados.

144

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful