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U.2 Durkheim Iglesia Primitiva Dubby La Catedral ,La Ciudad,La Escuela.

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Lecturas obligatorias: - Durkheim, Émile (1905/1992) “La iglesia primitiva y la enseñanza (fin)”, en Historia de la educación y de la pedagogía, Madrid

, La Piqueta. - Duby, George (1986) “La catedral, la ciudad, la escuela”, en Europa en la Edad Media, Barcelona, Paidós. . 2. La escuela catedralicia: 2.1. La catedral como espacio de transmisión de saberes, a través de la palabra y la imagen 2.2. Las Artes Liberales como contenido de la formación intelectual 2.3. Carácter itinerante de la formación. 3. Similitudes y diferencias entre la formación prevista en los monasterios y en las escuelas catedralicias 1. La escuela monacal. 1.1. Rupturas con las experiencias educativas de la Antigüedad. En la antigüedad, tanto griega como latina, el alumno recibía su instrucción de maestros diferentes unos de otros sin ninguna relación entre ellos. La unificación de esta instrucción, si se daba, era de parte del alumno. Los maestros no tenían un lazo entre si, daban conocimientos totalmente independientes. Era una enseñanza descentralizada por así decirlo. Esta es una de las diferencias con las escuelas cristianas. Ellas desde que aparecieron tienen la pretensión de dar al niño la totalidad de la instrucción que conviene a su edad; Encuentra en ella todo lo que necesita. Incluso esta no esta obligado a abandonarla para satisfacer las demás exigencias materiales; pasa allí toda su existencia. A la extrema dispersión de la antigüedad le sucede una extrema concentración. Esta novedad en la organización escolar contiene una nueva concepción de la educación y de la enseñanza. En la antigüedad , la educación intelectual tenía por objeto comunicar al niño una cierta cantidad de talentos determinados, considerando a estos talentos como una ornamentación del individuo. En cambio el cristianismo percibió que formar a un hombre , no es adornar su espíritu con ciertas ideas ni hábitos, sino que es crear en el una disposición general del espíritu y de la voluntad que le haga ver las cosas en general bajo una luz determinada. El cristianismo consiste en una cierta actitud del alma, en un habitus de nuestro ser moral. Esto es lo que explica que apareciera la idea de Conversión, que no existía en la Antigüedad. La conversión no solo es la adquisición de hábitos o rituales, sino es un movimiento profundo por el cual el alma gira completamente de posición, cambiando sus bases y con ello su percepción del mundo. Basado en esta idea se fundo la enseñanza cristiana, en que este desplazamiento del alma puede hacerse de forma lenta, bajo una presión gradual e insensible. Así podríamos explicar la concentración de todas las enseñanzas, e incluso de toda la vida del niño, desde la escuela tal como la organizo el cristianismo. Ahora bien, aun hoy (según el amigüo Durkheim), entendemos la educación de este modo. Para nosotros también tiene por principal objetivo no darle al niño solo conocimientos, sino el de construir en el un estado interior y profundo, una especie de polaridad del alma que le oriente en la vida. Esto, claro esta, no es para hacer del niño un cristiano, sino para hacer de el un Hombre , Maaacho!! En nosotros el objetivo se secularizo y por consiguiente los medios empleados cambiaron, pero el esquema abstracto del proceso educativo no ha variado. Para nosotros la Escuela debe ser un medio moralmente unido, que envuelva de cerca al niño y que actúe sobre su naturaleza entera. La comparamos con una sociedad. Esta noción de escuela, como un medio moral organizado, ha llegado a ser tan habitual que suponemos que existió desde siempre. Y , sin embargo, es reciente, solo podía aparecer cuando se formaron pueblos para quienes el verdadero sello de la cultura humana consiste no en la adquisición de ciertas practicas y hábitos mentales determinados, sino en una orientación general del espíritu y de la voluntad; es decir ,cuando los pueblos llegaron a un grado suficiente de idealismo. La edad media fue ,en pedagogía, absolutamente innovadora. 1.2. La organización de la vida monacal en la propuesta de San Benito (siglo VI).

Durkheim nos cuenta que alrededor de la caída del imperio romano (sobre todo en la Galia) se produce una caída de las “letras”. Invasiones bárbaras y este tipo de cosas cagaron todo, ya no había historia porque no se escribía más. Ser un Erudito era saber escribir a duras penas. Al darse las invasiones “bárbaras” arrasadores de vírgenes y buena gente, todas las escuelas municipales desaparecieron. Pero los bárbaros se transformaron al cristianismo y por lo tanto la iglesia paso a ser parte de ellos. Así algunos órganos de la educación lograron sobrevivir, pero de forma patética. Ni los nuevos señores, ni los sobrevivientes tenían en muy lata estima a la educación con tantos contenidos profanos ( básicamente todo lo que venia del mundo griego y romano). En este contexto de desasosiego es donde los monasterios y abadías pasaron a ser centros de Luz. Sobrevivieron por ser pseudo fortalezas aisladas y por la estima que le tenían al conocimiento. Los dos principales centros fueron las abadías benedictinas en Italia y los monasterios irlandeses. No es que San benito se propusiera defender la causa de las letras y de la cultura intelectual. Católico Ortodoxo, subordinaba todo a los intereses de la fe. Pero tendió a conceder al estudio un lugar importante en la vida monacal. Para no dejar a sus monjes ociosos, les asignaba trabajos materiales activos; pero hay horas del día, en que estos trabajos son imposibles. Estos momentos debían emplearse en la lectura. Los monjes debían leer solo los libros santos. Pero estos libros también incluyan los escritos de los grandes Papas, ergo había que leerlos, pero ellos hablaban de temas que no eran conocidos, por lo tanto para entenderlos había que ir hacia las fuentes. De esta manera la literatura profana tuvo un lugar en los monasterios. 1.3. La importancia concedida a la formación intelectual en el monaquismo irlandés El encuentro entre los monjes irlandeses y los benedictinos fue crucial en la evolución intelectual de los monjes cristianos. Los italianos tendían al ostracismo, al estudiar por estudiar, pero contaban con una estructura mucho mayor que los irlandeses estos tenían la motivación y el impulso. El cristianismo fue llevado a irlanda en una época bastante primitiva. Los primeros cristianos de Irlanda aportaron elementos de la cultura griega que el resto de la cultura occidental casi ignoraba. Por otro lado la paz que gozaba la isla, mientras el resto de Europa era invadido, permitió un desarrollo copado. Así, el país se cubrió rápidamente de monasterios que, aunque practicaban el ascetismo severo, concedían a la educación intelectual un lugar considerable, En ellos se enseñaba astronomía, dialéctica, verificación; el estudio del griego se añadía al del latín. 2. La escuela catedralicia: 2.1. La catedral como espacio de transmisión de saberes, a través de la palabra y la imagen La catedral es pues una iglesia urbana, la iglesia del obispo. Lo que el arte de las catedrales significa, ante todo en Europa, es el despertar de las ciudades. Dominan la ciudad. Brota de ese núcleo de Fertilidad. Vela sobre todo lo que se forja y se intercambia dentro de una aglomeración que al margen de ella no es más que laberintos de callejuelas, cloacas y pocilgas. Habitaban en ellas unos millares, no más, pero muchos eran ricos, con una nueva riqueza, la monetaria. Aun que la vitalidad urbana provenía de la vitalidad rural. No obstante, las ciudades pretenden estar separadas del país llano. El burgués desprecia a los rústicos. También les teme. La ciudad pasa a ser un castillo más fuerte que otros. La ciudad para los moralistas de la catedral era un lugar de perdición. Un lugar de glotonería, lujuria y concupiscencia. Y también de miseria, mucha miseria. Miseria que en el mundo rural es reabsorbida y amortiguada por la solidaridad. En la ciudad es mucho más difícil de tapar. En ella ,durante el siglo XII, se ha reforzado el sentimiento de que ser cristiano no es solo hacer ciertos gestos, recitar oraciones, sino recordar que un rico tiene pocas oportunidades de entrar al cielo. La catedral domina la fiebre y los pecados del mundo urbano. Es su orgullo, su protección, su coartada. Los monasterios se repliegan sobre si mismo. La catedral esta completamente abierta. Es una proclamación pública. La catedral afirma que la salvación se gana dentro del oren y la disciplina, bajo el control de dos poderes asociados, el del príncipe y el del obispo. Ahora bien, la iglesia no domina a través de las armas, lo hace através de la palabra, del dogma. Para persuadir mejor recurre a la imagen. La imaginaria pedagógica se despliega en torno a las puertas de la iglesia episcopal.

La utilización de estas nuevas herramientas viene, principalmente, a través de los gravados en las catedrales. Ya no solo se habla del Apocalipsis. Sino que poco a poco, se dice que la muerte solo es un sueño y se muestra lo hermoso del paraíso. Se grava una idea muy fuerte. Las estatuas dejan de ser solo bloques rígidos y casi sin vida. Cada una empieza a tener personalidad propia, ahora cada santo tiene características únicas, un gesto, un adorno. También se le empieza a dar al Señor una humanidad que antes no poseía. El gótico del siglo XIII ya no anuncia el fin del mundo de manera que haga temblar. La eclosión del arte de las catedrales fue asombrosamente rápida. Tal vivacidad se explica por el impulso de prosperidad que arrebataba a la economía urbana. Pero también fue efecto de otro desarrollo que no es disociable del primero, el desarrollo del conocimiento. Toda catedral tenía a su lado una escuela. La reforma eclesiastica hizo que esta función, la de difundir la palabra de dios, prevaleciera por el momento sobre todas las demás. Luego fue demasiado para que el obispo solo pudiera cumplirla .Necesito de ayudantes que predicaran con el, y para formar a estos predicadores, talleres bien equipado, provistos de buenos libros, con buenos maestros que supieran comentarlos. El ciclo de los estudios no había cambiado desde el primer renacimiento de la cultura antigua, desde la época carolingia. Siete “artes liberales” como se decía. Tres disciplinas de iniciación: la gramática, la retórica, aprendizaje del discurso, y la dialéctica, aprendizaje del razonamiento, y cuatro disciplinas terminales que ayudan a descubrir las leyes misteriosas del universo: aritmética, geométrica, astronomía, y música. Estas siete vías del saber conducían a la teología, reina de las ciencias, por la que nos arriesgamos a penetrar en los secretos de Dios, interpretando sus mensajes, los signos invisibles. El prodigioso éxito de las escuelas de París, mitad del siglo XII todos los buenos obispos y todos los papas, se atuvo por una parte a la enseñanza de Abelardo. Con esta enseñanza se inauguraba una teología fundada principalmente en la dialéctica. 3. Similitudes y diferencias entre la formación prevista en los monasterios y en las escuelas catedralicias Entre los ritos de oración y de procesión se deslizan otros dos para revelar lo que distingue a los escuela del monasterio: Es el cuidado de los desgraciados de que la ciudad rebosa, es decir, la practica de la caridad evangélica, y es también la mano tendida a los que detentan la riqueza y el poder.

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