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PROTESTA INCONSCIENTE

¡Qué vana ilusión! Lo sé y lo desmiento


la pasión me forzó a divulgar un te amo,
intentando retener la calma de algo incierto.

Hasta hoy creí amarte, hasta hoy que te he perdido


en este momento solo quedan recuerdos,
esos recuerdos que hoy son nada y ya se han ido.

Camposanto de gélido infortunio,


ansiedad cohibida por el inclemente infierno
donde nada crece y todo reaparece de imprevisto.

Sepultura, tugurio escondido por inciertas circunstancias


devuélveme la fe, quítame tu esencia;
sin delirio completa de olvido todo lo vivido.

Esclavo de una muerte ingenuamente anunciada


pronunciando estarás oraciones de singular amargura,
moldeando en las tinieblas una cruz de engaño,
velando el ínfimo suspiro de un escuálido gozo.

Más cuando la primavera agonice, llorarás cobarde


sin saber que fue frágil ese amor extraño;
sumiéndote en la condena de un amor que nada espera,
de un amor que no es amor, de un amor sin fe, sin alma.

Autor: Quituisaca Samaniego Lilia