Boletín Güemesiano Digital

16 años difundiendo la más original y la menos conocida gesta emancipadora de América
1816816-2016: Gloria y honor a los Forjadores de la Independencia

Año 16 - Edición Nº 191- Abril de 2016
Autora: Prof. María Cristina Fernández

Portada del libro, edición de la autora

Sumario:
* Güemes y Arenales en la Emancipación de América, por María Inés Garrido
de Solá
* Arenales, gobernador de Salta, por Luis Oscar Colmenares
* Presentación del libro El Clamor de la Puna, por Pablo Pérez
* Palabras Finales

Boletín Güemesiano Digital
16 años difundiendo la más original y la menos conocida gesta emancipadora de América
1816816-2016: Gloria y honor a los Forjadores de la Independencia

I. Güemes y Arenales en la Emancipación de América
María Inés Garrido de Solá escribió un artículo en el cual se refería a la importancia
de Güemes y Arenales en la emancipación de América, publicado en el Boletín
Güemesiano de Salta del año 1985. La autora destaca que la efectividad de las
tropas de Salta fue incuestionable en el período 1814 – 1821, impidiendo el avance
de seis invasiones mediante cientos de acciones militares con singular estrategia.
Mientras San Martín iniciaba la campaña libertadora del Perú, Güemes y Arenales
desempeñaros sus roles protagónicos. El héroe de los Andes necesitaba, para el
éxito de su desembarco, disminuir la presión del enemigo en la zona y debilitarlos.
Para ello nombró General en Jefe del Ejército de Observación a Güemes,
encomendándole avanzar por el Alto Perú. Al respecto, la docente expresa:
La expedición era de difícil concreción como toda campaña a través de largos
territorios desérticos y con pocos elementos –aparentes- de apoyo logístico. La enorme
distancia entre Jujuy, la última base de operaciones, y la zona donde debían
desarrollarse las acciones, tornaba embarazosas las operaciones, mientras el ejército
español con su base de operaciones en el Desaguadero tenía posibilidad de golpear con
mayor fuerza y eficacia. Es decir, que la reunión con San Martín en el Perú iba a ser
difícil de lograr, sumándose a ello que se sacaba a los gauchos de su radio de
operaciones, lejos de sus casas y del ambiente que conocían; pero para su largo
recorrido contaban con todas y cada una de las guerrillas altoperuanas, que les
brindarían: guías, forraje, mulas, alimento, descanso, etc.
Güemes, consciente de la importancia de su misión, se dirigía al gobierno de Buenos
Aires, el 5 de setiembre, en demanda de auxilios, diciéndole:
El deseo de corresponder a la confianza que he merecido al digno Héroe de los Andes
en mi nombramiento de General del Ejército Observador tiene agitado mi espíritu, en
tal manera, que no descanso por aprestar cuanto más breve la expedición que me ha
encargado. Su importancia es inocultable por cuanto debe esperarse, que dejando al
enemigo que tiraniza al interior, en la libertad de marchar a reforzar con su grueso las
fuerzas que en la Costa esperan ya a las de Chile, será probable, sino infalible, un
desastroso contraste en las armas de aquel jefe que son esencialmente la base de la
Salvación de la Causa.
Ante la noticia de la partida de San Martín desde Valparaíso rumbo al Perú, Güemes -2
de noviembre- al presidente del Estado de Chile -O´Higgins- manifestábale:
Inflamado con este aviso mi celo por la gran Causa, me he resuelto a marchar también
con mis divisiones de Línea y Gauchos en persecución del enemigo que tiraniza el
Interior. Todo me falta, es verdad, porque nada he conseguido de las Provincias Unidas,
a pesar de mis reclamos. Cansado de hacerlo pero sin fruto, he balanceado los riesgos
que me presenta la miseria de mi pronta Expedición, con las ventajas de que de sus
efectos podrán resultar a la Causa en las preciosas circunstancias de nuestro estado
político. E inclinada la Fiel por éstas, he despreciado inconvenientes: me he propuesto
mirar mi Parque exhausto de municiones y de útiles de pelear, como si abundase en
Boletín Güemesiano Digital Nº 191
Abril de 2016

Página 2

Boletín Güemesiano Digital
16 años difundiendo la más original y la menos conocida gesta emancipadora de América
1816816-2016: Gloria y honor a los Forjadores de la Independencia

ellos; me he arrostrado a la pobreza; y socorridas mis divisiones con un chiripá de
picote y una jerga por vestuario, ha desfilado ayer la primera y van a seguir las otras,
llevando sí, grabado el lema: Morir por la Patria es Gloria.
La expedición libertadora del Perú, había desembarcado en la Bahía de Paracas y
Arenales intervenía realizando la primera campaña de la Sierra, realizada de sur a
norte entre Octubre y Diciembre, venciendo a los realistas en Ica, Nazca y Pasco, tras lo
cual se encontraba nuevamente con San Martín, re embarcándose, dejaban bloqueado
El Callao, siguiendo hasta Ancón y desembarcando en el puerto de Huacho.
Sin embargo, la apertura del segundo frente desde Salta no se concretó, pues aunque al
recibir las noticias del desembarco de San Martín en el Perú, Güemes había delegado el
gobierno en el doctor José ignacio Gorriti, designado por el Cabildo y había avanzado
hasta Humahuaca, tuvo que regresar presurosamente, para enfrentar a Bernabé Aráoz,
Gobernador de Tucumán, quien por dificultades políticas obstaculizó el proyecto,
derrotando a las fuerzas de Salta en Rincón de Marlopa el 3 de abril de 1821.
Esto brindó oportunidad propicia a los realistas para una nueva invasión, siendo
detenidos en Jujuy por el gobernador sustituto, mientras el Cabildo de Salta deponía a
Güemes el 24 de mayo. Las causas: las continuas contribuciones forzosas que Güemes
aplicaba para sostener la guerra y los efectos prolongados de ésta convirtiendo en
enemigos a varios civiles y militares, que en un principio habían sido sus más sólidos
sostenedores. Estos aprovecharon su ausencia y, estimulados por la derrota sufrida en
su lucha contra Aráoz, se pronunciaron por su separación del cargo y retiro de la
provincia.
Güemes no acató y marchó hacia Salta, dispuesto a sofocar la rebelión, consiguiéndolo
el 31 de mayo. Algunos complicados huyeron y otros fueron detenidos. Los primeros
tomaron el camino a Tucumán, mientras uno de los cabecillas, don Mariano Benítez, iba
al encuentro de los realistas, encontrándose con la vanguardia que venía a las órdenes
del teniente coronel José María Valdéz, con el propósito de apoderarse de Salta y que,
enterado de los acontecimientos por el fugitivo, resolvió apresar o matar a Güemes.
Guiado por el propio Benítez, el enemigo entró en la ciudad y sorprendió a Güemes en
la noche del 7 de junio, hiriéndolo mortalmente; dejando de existir el 17 en la Cañada
de la Horqueta, paraje al que había llegado tras una heroica fuga. Sólo la muerte pudo
alejarlo; vanos fueron los esfuerzos realizados durante su vida por los jefes realistas,
tales como los de Olañeta o Marquiegui, para que abandonara la causa y se pasase a las
filas del rey, o la propuesta misma del Virrey.
Tras la muerte de Güemes, el 20 de agosto el gobernador de Salta don Antonino
Fernández Cornejo firmaba un armisticio, que fue solo una tregua en medio de tan
prolongadas desdichas, pues al no ser bien visto por la población, la agitación obligó a
renunciar al gobernador y fue elegido el coronel José Ignacio Gorriti, antiguo
colaborador de Güemes, quien el 17 de noviembre contestaba a un mensaje por el que
los realistas lo invitaban a capitular, que el armisticio era sobre la base del
reconocimiento de la Independencia americana, que era ese el pensamiento de Salta,
que nada ni nadie lo haría cambiar y que aun cuando invadieran su territorio no lo
dominarían.
Boletín Güemesiano Digital Nº 191
Abril de 2016

Página 3

Boletín Güemesiano Digital
16 años difundiendo la más original y la menos conocida gesta emancipadora de América
1816816-2016: Gloria y honor a los Forjadores de la Independencia

Habiendo expirado el armisticio, el 8 de enero de 1822, el Cabildo resolvió el envío de
una expedición. El 18 se ordenaba el apresto inmediato para la marcha. Mientras
Olañeta solicitaba la continuidad del armisticio, recibiendo como respuesta la
declaración de guerra y la orden de levantar una suscripción para sufragarla.
En tanto, San Martín –en mayo- comisionaba a Don Antonio Gutiérrez de la Fuente a fin
de que lograra la formación de una división que operara desde Salta para facilitar a
Arenales una segunda campaña de la Sierra, ahora de norte a sur y al general
Rudecindo Alvarado la llamada Campaña de los Puertos Intermedios entre el Callao y
Arica, con el fin de distraer al enemigo, mientras él movía su ejército hacia Lima, donde
entró en julio de 1821, declarando la independencia el 28 del mismo mes y año.
El 25 de agosto de 1822, San Martín se dirigía a O’Higgins expresándole la importancia
de los objetivos de Alvarado y Arenales.
El éxito de la campaña que al mando de Alvarado y Arenales se va a emprender, no deja
la menor duda de su éxito (…). La expedición a Intermedios saldrá del 12 al 15 fuerte de
4300 hombres escogidos. Arenales debe amenazar de frente a los de la sierra, para que
Rudecindo no sea atacado por todas las fuerzas que ellos podrán reunir. La división de
Lanza fuerte de 900 hombres armados, debe cooperar a este movimiento general.
(Cornejo, Atilio, p. 155). Ahora, era vital que operara desde las Provincias Bajas una
división confiada al coronel José María Pérez de Urdininea. Cuando llegó a Salta la
solicitud de San Martín, el propio gobernador estaba dispuesto a ir por su cuenta al
Perú con el único apoyo del pueblo de Salta.
En abril de 1823, llegó una comunicación del gobierno de Chile, que notificaba de los
contrastes sufridos por Alvarado en Torata y Moquegua, solicitando la cooperación
para una pronta expedición que anule las funestas consecuencias de éstos. Salta estaba
presta a hacer el esfuerzo a pesar de la miseria producida por largos años de guerra
ininterrumpida.
Mientras tanto, imposibilitado de continuar en el Perú, Arenales volvía a Salta y,
terminado el período gubernamental de Gorriti, le sucedía, teniendo como objetivo
principal organizar una expedición que obrara en combinación con las de Chile y Perú
en contra del enemigo común. No obstante que las victorias de Junín y Ayacucho
parecían alejar para siempre la dominación realista, Salta esta vez con Arenales al
frente, se aprestaba a marchar contra los últimos baluartes enemigos, que al frente de
Olañeta se encontraban en el Alto Perú. Así, el 22 de febrero de 1825 Arenales les hacía
conocer una nota del general Alvarado en apoyo de esa empresa y su propio
pensamiento solicitando la autorización y poderes respectivos para su concreción.
Ahora bien, ante la sugerencia de Sucre, para que se apurara la empresa, el gobierno
hizo una presentación a la H. J., en la sesión del martes 22 de febrero de 1825 diciendo
que:
Todo su espíritu se ha conmovido y electrizado su entusiasmo patriótico, deseando
volar en el momento a partir con aquellos bravos la gloria de sellar la independencia
del nuevo mundo (…) el gobierno se había penetrado profundamente de todo el
honor que hace y del compromiso en que pone a la Provincia de Salta la honrosa
Boletín Güemesiano Digital Nº 191
Abril de 2016

Página 4

Boletín Güemesiano Digital
16 años difundiendo la más original y la menos conocida gesta emancipadora de América
1816816-2016: Gloria y honor a los Forjadores de la Independencia

invitación del vencedor de Ayacucho. Que la reputación, patriotismo y todos los
intereses del país se hallan altamente comprometidos en hacer un esfuerzo digno de
él y en manifestar a la faz del mundo, que los valientes de Salta no son indiferentes a
la gloria, ni saben negarse a una invitación de esta clase. Que el gobierno creía de su
deber hacer un movimiento rápido (…). Más que emprender (…) era de absoluta
necesidad que la H.J. General (…) se digne proporcionarle los medios (…) El
presidente de la misma D Marcos Zorrilla, toma la palabra y dice: Que la importancia
de este asunto, depende de su pronta resolución (…) en su virtud propone a la Sala,
que se sirva tomarlo en consideración (…) haciendo notar que el voto público de la
provincia (…) se hallaba de acuerdo con la expedición (…) debiendo por lo tanto
acceder sin dilación alguna a la propuesta del Gobierno.
Prueba de que los pensamientos, se fue a los hechos, fueron los múltiples resúmenes de
gastos, como por ejemplo el que va del 22 de marzo al 8 de agosto de 1825, efectuado
por el Ejército de la Expedición al Perú, dirigida por Arenales, que ascendía a
$11.533,56.
Partió Arenales, pero antes que pudiera entrar en acción caía Olañeta y el último
reducto realista. No obstante, el reconocimiento no tardó en llegar, mediante una nota
del General Sucre dirigida a Arenales el 13 de abril de 1825, desde Potosí y que decía:
Excmo. Señor: Querrá V.E. dar las gracias de mi parte, y de la del Ejército Libertador,
a los bravos salteños que, desamparando hogares y los objetos más queridos del
corazón humano, se han precipitado a alistarse en las filas del mando de V. E. para
cooperar con nosotros a la libertad del Alto Perú (…) Los salteños siempre valientes
y heroicos.

Al concluir su trabajo la autora expresa que Güemes y Arenales son dos hombres
cuya tenacidad, intensidad y constancia nunca decayó en pos del sagrado objetivo:
la emancipación de América.
II.

Arenales, gobernador de Salta

Luis Oscar Colmenares relata que en enero de 1824 fue elegido gobernador de
Salta el ilustre guerrero y principal colaborador de San Martín, Antonio Álvarez de
Arenales, a quien el Congreso de Lima nombrara Gran Mariscal.
Arenales recibió el mando de manos de su antecesor, José Ignacio Gorriti,
distinguido con el grado de coronel mayor en reconocimiento a su honorable
conducta.
Al mes siguiente de su asunción, Arenales denunció que se preparaba una rebelión
dirigida por Jorge Vidt, Manuel Puch y Francisco Velarde, que habían sido cercanos
colaboradores de Güemes. Descubierta la conspiración, Vidt y Puch escaparon
mientras Velarde fue detenido junto a Sinforoso Morales y Bernardino de Olivera,
que fueron procesados y fusilados.
Boletín Güemesiano Digital Nº 191
Abril de 2016

Página 5

Boletín Güemesiano Digital
16 años difundiendo la más original y la menos conocida gesta emancipadora de América
1816816-2016: Gloria y honor a los Forjadores de la Independencia

Colmenares expresa:
Al respecto, cabe mencionar lo siguiente: 1) inmediatamente después de asumir,
Arenales designó ministro suyo al doctor Teodoro Sánchez de Bustamante, uno de los
más grandes adversarios de Güemes; 2) durante el gobierno de José Ignacio Gorriti, los
miembros de la Junta también denunciaron la existencia de un grupo subversivo,
integrado por partidarios de ‘La Patria Vieja’, pero el gobernador se abstuvo de actuar
aduciendo falta de pruebas; 3) el coronel Jorge Enrique Vidt expresó en 1866 en
Estrasburgo, que durante el gobierno de Arenales estaba él con el doctor Redhead en
Rosario de la Frontera, en casa del padre de los Gorriti, cuando se enteró que carecía de
seguridad. Se fue entonces a Catamarca y de allí a Buenos Aires, de donde regresó a
Francia.
En marzo de 1824, Arenales propuso a la Junta que se evitara la disolución del
escuadrón situado en San Carlos al mando de Urininea y de Paz, por cuanto lo precisaba
la provincia y podía servir de base para la formación de una fuerza nacional que
actuara contra La Serna. La propuesta fue aprobada quedando el escuadrón
momentáneamente al servicio de la provincia y solicitándole al gobierno de Buenos
Aires que contribuyera a su sostenimiento. Luego, parte de este escuadrón fue
trasladado al pueblo de León, en el sector jujeño, donde Urdininea y Paz formaron un
batallón de infantería ligera.

Luego Colmenares relata que después de la victoria de Ayacucho, Sucre pidió al
general Arenales que actuara desde el sur contra Olañeta con los hombres que
pudiera. Arenales obtuvo el consentimiento de la Junta y el apoyo económico de
Buenos Aires, generando que las fuerzas de Olañeta se pronunciaran por la
independencia. Las divisiones situadas en Cochabamba, La Paz y Santa Cruz se
separaron de Olañeta con menos de dos mil hombres.
En marzo de 1825 la vanguardia al mando de José María Pérez de Urdininea ya
estaba en Tupiza cuando la vanguardia de Olañeta al mando de Carlos Medinacelli
se había situado en Cotagaita. Medinacelli hizo saber a Olañeta que se inclinaba por
la capitulación, lo que indignó a Olañeta. Ambos se enfrentaron en Tumusla el 1 de
abril donde fue herido Olañeta. Su muerte significó el fin de la guerra por la
emancipación en Sud América Hispana.
Olañeta el Empecinado, había combatido sin dar tregua, tal como lo hiciera su
primo, Martín Güemes. Uno era férreo defensor de la causa realista, el otro de la
causa patriota.
III. El Clamor de la Puna
El Clamor de la Puna es el resultado de un arduo trabajo de investigación,
documental y en el terreno, llevado a cabo por María Cristina Fernández durante
once años, que rescata del olvido tres hechos ocurridos durante la guerra por la
Independencia en la Puna: la jura de lealtad a la nueva Nación en El Moreno; el
Combate de Colpayo y el martirio de Yavi, en la Provincia de Jujuy. En ellos se
Boletín Güemesiano Digital Nº 191
Abril de 2016

Página 6

Boletín Güemesiano Digital
16 años difundiendo la más original y la menos conocida gesta emancipadora de América
1816816-2016: Gloria y honor a los Forjadores de la Independencia

resalta especialmente la participación y el protagonismo que les cupo a los
pobladores originarios de la región.
La edición del libro, solventada por la autora, busca sacar a la luz hechos que
reclaman el justo reconocimiento y valoración, por la entrega, la abnegación y el
patriotismo con que los protagonistas se han hecho acreedores al honor, la gloria y
el homenaje permanente de todas las generaciones.
El libro será firmado en el stand 111, pabellón Azul de la 42ª Feria Internacional
del Libro de Buenos Aires, editorial Autores de Argentina, el jueves 5 de mayo a hs.
18.00. Puede ser adquirido en dicho stand y en el de las Provincias de Jujuy,
Tucumán y Salta.
Palabras Finales
Del trabajo educativo por la recuperación de la memoria de distintos sucesos que
prueban el heroico protagonismo de los puneños en la lucha por la Independencia,
surgió la necesidad de contar con un material que acercara la narrativa de los
hechos y su documentación. Si bien el Ministerio de Educación de Jujuy publicó en
noviembre de 2015 el libro El Clamor de la Puna, la cantidad publicada (cien
ejemplares) fue insuficiente para asistir la necesidad de sus destinatarios: los
docentes de esa Provincia (unos 10.000).
Desde fines del año pasado se presentaron notas a autoridades nacionales y
provinciales solicitando la re impresión del material. Una de las autoridades a las
que se recurrió solicitó la presentación de dos presupuestos para considerar su
impresión. Ello motivó la reorganización del material a efectos de presupuestarlo,
cuando ello fue obtenido la persona que los solicitó no los recibió.
El arduo trabajo de revisión y ampliación realizado estimuló la impresión del libro
ante la oferta de su circulación en la Feria del Libro de Buenos Aires. Será grato
encontrarse allí para compartir durante 45 minutos el contenido de la obra, que
abarca sucesos desconocidos por la historia oficial y constituye un acto de justicia
para con los pueblos de la Puna en su contribución a la Independencia.
Buenos Aires, 20 de abril de 2016

Prof. María Cristina Fernández - martinmiguelguemes.com.ar
mariacfernandez@speedy.com.ar - macachita@gmail.com

Boletín Güemesiano Digital Nº 191
Abril de 2016

Página 7

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful