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El hombre en el horizonte.

Camina lejano en el horizonte, el hombre de los pasos silentes, no mira para atrs porque ya no puede volver de donde parti, yo lo miro sin poder alcanzarlo, solo lo recuerdo; recuerdo cuando paso por ac y en su inevitable caminar pudimos compartir algunos aos. Cada vez su figura ms pequea y su imagen borrosa me recuerdan que el tiempo avanza con su marcha irremediable mientras l se aleja; pero crece de manera proporcional mi respeto y admiracin por lo que represento en mi vida. Procuro no mirar sus ojos en mi recuerdo porque extrao su presencia, y volteo la mirada a su legado, a su mensaje y a las cosas buenas de pude aprender en su compaa. Eso calma la humana sensacin de nostalgia por los tiempos pasados y perdidos, por la aoranza de tiempos vencidos ante el paso del flujo de la vida. Cuando l era quien yo conoc, yo todava era otro, hasta que en la lnea del infinito evolutivo coincidimos en tiempo y espacio, cada uno en su rol, y compartimos los aos que nos toco aprender uno del otro. Cuando yo era otro, en cascaron viejo seguramente, volviste al mundo a vivir las nuevas experiencias en ojos de nio, un 19 de los corrientes, en desconocimiento de acontecimientos futuros, vivas tu presente como todo el mundo; experiencias van, experiencias vienen. En circulo perpetuo nos vamos y venimos, y en el camino nos volvemos a encontrar, somos los de siempre, pero diferentes y fuera de los roles como actores al final de la obra teatral quedamos hermanados como gotas del mismo mar. Hasta el momento que me toque ser el recuerdo de los otros, t sers el perpetuo recuerdo en los flujos neuroelectrobiologicos oriundos de mis pensamientos.