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El almuerzo desnudo
¡Noticia bomba!
La máscara de Ripley
Serie de libros electrónicos30 títulos

Compactos

Calificación: 3 de 5 estrellas

3/5

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Información sobre esta serie

En El talento de Mr. Ripley, la más célebre novela de Patricia Highsmith, aparece su más fascinante personaje: el inquietante y amoral Tom Ripley, figura prototípica de un género que Highsmith inventó, situado entre la novela policíaca y la novela negra, entre Graham Greene y Raymond Chandler, donde el más trepidante suspense se aúna a un vertiginoso análisis psicológico.

Mr. Greenleaf, un millonario americano, le pide a Tom Ripley que intente convencer a su hijo Dickie de que regrese al hogar. Tom acepta el encargo –de paso pone tierra por medio a posibles problemas policiales– y encuentra a Dickie y a su amiga Marga, con quienes establece una turbia relación que desemboca en el crimen y el engaño.

Con el título de A pleno sol, la novela fue llevada al cine en 1960 por René Clement, con Alain Delon en el papel de Ripley. En 1999 se estrenó un remake titulado El talento de Mr. Ripley, dirigido por Anthony Minghella y protagonizado por Matt Damon, Gwyneth Paltrow y Jude Law.

IdiomaEspañol
Fecha de lanzamiento20 ene 2016
El almuerzo desnudo
¡Noticia bomba!
La máscara de Ripley

Títulos en esta serie (40)

  • La máscara de Ripley
    La máscara de Ripley
    La máscara de Ripley

    En esta novela, de un suspense trepidante, encontramos de nuevo a Tom Ripley –el protagonista ambiguo y fascinante de El talento de Mr. Ripley– algunos años después, con una reputación intachable y casado con una joven y hermosa heredera francesa. En su lujosa finca cerca de París, Ripley lleva una existencia apacible, cuidando el jardín, pintando, estudiando francés y escuchando música. Un día le telefonean de Londres sus socios de la Buckmaster Gallery, marchantes de Derwatt, un misterioso pintor que se oculta en un ignorado rincón de México mientras el precio de sus cuadros sube vertiginosamente. Sin embargo, un coleccionista americano sospecha que le han vendido un cuadro de Derwatt falsificado, por lo que urge la aparición del pintor para disipar sospechas... pero por desgracia Derwatt ha muerto. Y ahí entra en acción Tom Ripley.

  • El almuerzo desnudo
    El almuerzo desnudo
    El almuerzo desnudo

    El almuerzo desnudo, una de las novelas más míticas de la literatura norteamericana, es un descenso a los infiernos de la droga y una denuncia horrorizada y sardónica, onírica y alucinatoria de la sociedad actual, un mundo sin esperanza ni futuro. Burroughs dispara sus flechas contra las religiones, el ejército, la universidad, la sexualidad, la justicia corrupta, los traficantes tramposos, el colonialismo, la burocracia y la psiquiatría representada por el siniestro Dr. Benway, el gran manipulador de conciencias, el experto en control total.

  • ¡Noticia bomba!
    ¡Noticia bomba!
    ¡Noticia bomba!

    ¡Noticia bomba!, celebrada como una de las grandes novelas de humor del siglo XX, es también la obra cumbre, en este registro, de Evelyn Waugh, el autor de otras piezas memorables, como Decadencia y caída, Cuerpos viles, Merienda de negros o Los seres queridos. Lord Copper, un magnate de la prensa de Fleet Street, se enorgullece de su olfato para descubrir talentosos reporteros. Sin embargo, a causa de una confusión de apellidos, envía a «cubrir» la guerra civil en una república africana a uno de los periodistas más improbables para tal misión. A partir de ese equívoco, Evelyn Waugh se lanza a una feroz y desopilante sátira sobre el mundo del periodismo, los enviados especiales, la información, la desinformación y la confusión...

  • Crónicas de motel
    Crónicas de motel
    Crónicas de motel

    Las carreteras, los coches, la soledad y la aventura empapan estas Crónicas de motel, un libro de «historias rotas», fragmentos autobiográficos, relatos y poemas admirablemente servidos por una escritura rápida y escueta. Crónicas de motel fue el punto de partida de París, Texas: «el film que yo había querido hacer en los Estados Unidos estaba ahí, en ese lenguaje, esas palabras, esa emoción americana. No como un guión, sino como una atmósfera, un sentido de la observación, una suerte de verdad» ha afirmado Wim Wenders.

  • Extraños en un tren
    Extraños en un tren
    Extraños en un tren

    La intriga de esta novela está basada en la idea de un crimen sin móviles, un crimen perfecto: dos desconocidos acuerdan asesinar cada uno al enemigo del otro, forjando así una coartada indestructible. Bruno viaja en el mismo tren que Guy. Empiezan a conversar y Bruno, demoníacamente, fuerza a Guy a desvelar su punto débil, la única grieta en su ordenada existencia: Guy quisiera librarse de su mujer, que le traicionó y que puede obstaculizar su prometedor futuro. Bruno le propone un pacto: él matará a la mujer y Guy, a su vez, al padre de Bruno, a quien éste odia. Guy rechaza el plan, pero no así Bruno, quien, una vez cumplida su parte, reclama al horrorizado Guy que cumpla con la suya. Adaptada al cine por Alfred Hitchcock, Extraños en un tren lleva a cabo una indagación escalofriante en la perturbada mente de Bruno, pero lo que más le interesa a Patricia Highsmith es la relación entre éste y Guy. Y es ahí donde la novela prefigura la obsesión de su obra futura: ¿hasta qué punto no está la insania de Bruno agazapada también en Guy? ¿Cuán cercana es la amenaza de la irracionalidad en todos nosotros?

  • Una dama en apuros
    Una dama en apuros
    Una dama en apuros

    Los singulares antihéroes de Una dama en apuros son dos fanáticos de las novelas de aventuras que, víctimas de la astuta trampa que les tiende un enemigo, emprenden una aventura real: la liberación de una dama que ha sido secuestrada en su castillo del sur de Francia. Y no hay aventura comparable a la de seguirles en su intento de rescate, pues Tom Sharpe vuelve a demostrar aquí que es un maestro en el desarrollo de las más enloquecidas tramas: engaños, choques automovilísticos, persecuciones, tiroteos, apariciones de la policía secreta internacional, confusiones y desastres se van sucediendo en medio de un clima de descontrol absoluto que culmina en el mayor caos imaginable. Tan salvaje como siempre, Sharpe utiliza su humor negro para hacer una ejemplar sátira de la irracionalidad, en la que quizá solo se salvan ese par de maravillosos chiflados que protagonizan esta historia: Glodstone, prototipo de maduro romántico enamorado de una civilización desaparecida que simboliza su adorado Bentley del año 27; y Peregrine, el alumno difícil que entiende peligrosamente al pie de la letra todo lo que dicen y que tiene no menos peligrosas tendencias asesinas. Fiel al estilo que le ha convertido en el humorista más famoso y leído del mundo, Tom sharpe arremete furiosamente contra la locura general del mundo; la gran virtud de sus disparatadas caricaturas consiste en que sabe acompañar su mordacidad de una inigualable capacidad para divertir sus lectores.

  • Desayuno en Tiffany's
    Desayuno en Tiffany's
    Desayuno en Tiffany's

    Holly Golightly, la protagonista de Desayuno en Tiffany's, es quizá el más seductor personaje creado por este maestro de seducción que fue Truman Capote. Atractiva sin ser guapa, tras rechazar una carrera de actriz en Hollywood, Holly se convierte en una estrella del Nueva York más sofisticado; bebiendo cócteles y rompiendo corazones, parece ganarse la vida pidiendo suelto para sus expediciones al tocador en los restaurantes y clubs de moda, y vive rodeada de tipos disparatados, desde un mafioso que cumple condena en Sing Sing y al que visita semanalmente, hasta un millonario caprichoso de afinidades nazis, pasando por un viejo barman secretamente enamorado de ella. Mezcla de picardía e inocencia, de astucia y autenticidad, Holly vive en la provisionalidad permanente, sin pasado, no queriendo pertenecera nada ni a nadie, sintiéndose desterrada en todas partes pese al glamour que la rodea, y soñando siempre en ese paraíso que para ella es Tiffany's, la famosa joyería neoyorquina. Desayuno en Tiffany's es una extraordinaria novela corta que, por sí sola, bastaría para consagrar a un autor.

  • El inimitable Jeeves
    El inimitable Jeeves
    El inimitable Jeeves

    El enamoradizo Bingo Little, amigo de Bertie, ha hecho una vez más honor a su fama. Esta vez el objeto de sus desvelos es Mabel, camarera en un restaurante de poca fama. Y como suele suceder con Bingo, la pasión le invade, le tortura, y sus sufrimientos amorosos sólo pueden resolverse mediante el matrimonio... o el suicidio. ¿Y por qué no el primero, se preguntará el lector, puesto que es menos irrevocable que la muerte? Al parecer, un tío de Bingo, solterón y sibarita, es quien se opone a la felicidad del joven. Pero Bertie Wooster es un buen amigo de sus amigos y, aleccionado por Jeeves, se dirige al cubil de la fiera para convencerla. Pero allí donde intervienen Bertie y Jeeves, todo suele enmarañarse de la manera menos previsible. Y es así que hasta el recalcitrante tío de Bingo acabará atacado por el microbio del romance y pretenderá casarse con su propia cocinera, que era a su vez la amada de Jeeves, quien entonces, para vengarse, dirigirá sus aspiraciones amorosas hacia Mabel, la camarera que provocó la pasión y los problemas de Bingo Little... Una vez más, Wodehouse nos hace pasar uno de los ratos más divertidos de nuestra vida, o al menos de nuestras lecturas.

  • De acuerdo, Jeeves
    De acuerdo, Jeeves
    De acuerdo, Jeeves

    Gussie Fink-Nottle se siente mucho más cómodo con las salamandras que con los hombres. El tímido joven las colecciona, se deleita contemplándolas, las estudia y hasta elabora complejas teorías sobre ellas. Se podría decir que sus conocimientos sobre los animalitos son tan vastos como su ignorancia sobre las mujeres. Y precisamente las mujeres o mejor dicho una, Madeline Basset son el origen de todos los problemas de Gussie. El joven se enamora de ella y, claro está, intenta decírselo, pero de sus labios sólo sale una complicada disertación sobre las salamandras. Que, como es de esperar, no interesan en absoluto a Madeline. Gussie es amigo de Bertie Wooster, y a él acude en busca de consejo. Afortunadamente para el lector, los consejos de Bertie siempre acaban complicándolo todo hasta el infinito. Y es entonces cuando el incomparable Jeeves debe acudir a desentrañar y solventar el lío en que se meten Gussie y Bertie. Solventarlo a la manera de Jeeves, claro está.

  • Se busca una mujer
    Se busca una mujer
    Se busca una mujer

    En este libro ambientado en Los Ángeles se nota la continua presencia de la gran urbe en toda la escritura de Charles Bukowski, ciudad infernal, a pesar de estar situada en medio del paraíso californiano, sueño de todo pobre ciudadano USA, con sus naranjas, su sol y su vino, vino del que Bukowski da buena cuenta toda su vida, como el whisky, como la cerveza, que habrán de ser, inevitablemente, su fuente de inspiración. Bukowski toma una actitud de ermitaño loco, de lucidez exasperada, de humorista borracho en la barra de un bar solitario. Se ríe de todo, trata de ganar algo de dinero para un trago o una puta sin trabajar mucho, frecuenta otras ratas urbanas enloquecidas, odia a la humanidad, se encierra en su habitación y se entretiene en contarnos las historias que le ocurren o se le ocurren.

  • Historias extraordinarias
    Historias extraordinarias
    Historias extraordinarias

    Los millonarios, ya se sabe, se aburren mucho, especialmente si han heredado su fortuna y jamás han dado golpe. Ése era el caso de Henry Sugar, cuyo máximo entretenimiento consistía en ver cómo subían y bajaban los valores en la Bolsa. Un tipo la mar de corriente, si no fuera porque un día, apartado de una partida de canasta por falta de pareja, acabó adquiriendo un extraordinario don: ver con los ojos cerrados. Los demás personajes de este libro tienen también alguna rareza que les distingue de sus semejantes. Como el tipo estrafalario y pedante que hace autoestop y acaba demostrando a su compañero de viaje que es el verdadero rey de un oficio sin par. O como ese chico, veraneante en una isla del Caribe, que es capaz de comunicarse con los animales. Claro que a veces lo extraordinario también puede ser terrorífico, como ocurre con los dos jovenzuelos sin escrúpulos que salen a pasear un sábado por la mañana armados de un rifle del 22. Nada es lo que aparenta, nada puede ser lo que parece ser, pero cuando lo cuenta Roald Dahl, todo acaba siendo posible.

  • Ola de crímenes en el castillo de Blandings
    Ola de crímenes en el castillo de Blandings
    Ola de crímenes en el castillo de Blandings

    Torturado por hermanas, sobrinos y demás parientes que desean que participe más activamente en la vida familiar, Lord Emsworth se refugia en su lectura favorita, un manual sobre la crianza del cerdo. Con todo, ni siquiera esta literatura tan sedante logrará calmar sus nervios cuando el increíble Rupert Baxter comience a ejercer como tutor del joven George. Pero en estos chispeantes relatos hay, para deleite del lector muchos más personajes típicamente wodehousianos: Stanley Ukridge, el del abrigo amarillo, urdiendo siempre complicadas tramas para ganar dinero sin trabajar y pidiendo pequeñas sumas prestadas a todo el mundo; Freddie Widgeon, que se decide a probar suerte en las tablas; Mulliner, siempre dispuesto a contar algún sucedido de sus parientes o amigos, y también hacen acto de presencia la inefable tía Julia, Corky, Crumpets y Beans.

  • Dejádselo a Psmith
    Dejádselo a Psmith
    Dejádselo a Psmith

    Psmith ha renunciado a su puesto de secretario de un opulento tío, simplemente porque no soportaba el olor a pescado que despedía el lucrativo negocio de este, y ahora se ofrece públicamente para cualquier clase de trabajo. Su especialidad consiste en sacar de apuros a la gente. Y de la mano del siempre resuelto y optimista Psmith, el lector se internará en los desternillantes vericuetos del castillo de Blandings, lugar famoso en la geografía de la literatura humorística. Allí se encontrará con una de las más prodigiosas galcrías de excéntricos que ha producido la pluma de Wodehouse, comenzando por el inefable dueño de la casa, el conde de Emsworth, y siguiendo por su atolondrado sobrino Freddie, que en esta novela pretende debutar como ladrón de joyas. Claro que la competencia es feroz –en excentricidad y en afición a las preciosas gemas–, y Freddie y Psmith tendrán que vérselas con una supuesta poetisa que en realidad ha ido a Blandings con la intención de apoderarse del collar de brillantes de la queridísima tía Constance.

  • Crímenes imaginarios
    Crímenes imaginarios
    Crímenes imaginarios

    Sidney y Alicia Bartleby, un joven matrimonio, residen en un pequeño cottage en la campiña inglesa, él escribiendo, ella pintando. Están casados desde hace varios años y llevan una vida muy aislada. Sidney está redactando e intentando vender unos guiones para una serie televisiva, lo que les permitiría paliar sus estrecheces económicas, mientras sigue esperando la respuesta de un editor norteamericano sobre la publicación de una novela que han rechazado ya varias editoriales. La relación entre ambos se va deteriorando y Alicia para descargar la tensión decide, como ya ha hecho en otras ocasiones, ir a pasar un tiempo a Brighton. Aunque en esta ocasión convienen que la separación será indefinida, hasta que ella sienta deseos de volver... Sidney, cuya imaginación trabaja sin descanso, fabula sobre qué pasaría si él hubiera asesinado a Alicia, en vez de tratarse simplemente de una separación provisional, y empieza a comportarse de forma extraña... Y, a fuerza de imaginar cosas horribles, acaban por suceder cosas horribles que dejarán al lector sin aliento.

  • Júbilo matinal
    Júbilo matinal
    Júbilo matinal

    Todo comenzó una hermosa mañana, cuando Bertie Wooster, cegado por el júbilo que le producía la bondad del clima, aceptó pasar unos días lejos del mundanal ruido, en Steeple Bumpleigh. No sabía el muy urbano Bertie que se hallaba a las puertas de una de las épocas más tormentosas de su vida. Porque en la residencia de tía Agatha que afortunadamente estaba ausente, se encontraban nada más y nada menos que Florrie, una antigua novia de Bertie; Stilton Cheesewright, el novio actual que, claro está, odiaba al antiguo, o sea a Bertie; Lord Worplesdon, que le odiaba aún más, y Edwin; el joven explorador hijo del lord, de quien lo más elogioso que podía decirse es que era una ofensa para el paisaje. Menos mal que para neutralizar tan malas vibraciones, también estaban allí la simpática Zenobia Hopwood y Boko Fittleworth. Y el inefable Jeeves, el mayordomo modélico capaz de convertir una posible catástrofe en un enredo de lo más regocijante.

  • Amor y gallinas
    Amor y gallinas
    Amor y gallinas

    Cuando el increíble Stanley Featherstonehaugh Ukridge visita a su amigo, el escritor Jeremías Garnet, y le anuncia que ha iniciado la explotación de una granja avícola y ha designado a Garnet como jefe de personal del establecimiento, el lector advierte que un lío de los más gozosos está por comenzar. Claro que las cosas se complicarán aún más cuando Garnet se enamore de una muchacha que viaja en su mismo tren y está leyendo una de sus novelas. Luego las gallinas enferman, Ukridge cae en una profunda depresión, y los amores de Garnet no avanzan precisamente viento en popa. Ukridge es uno de los más regocijantes personajes de Wodehouse, y el lector se encontrará que entre el amor y las gallinas de esta farsa su diversión está asegurada.

  • Sirenas en el campo de golf
    Sirenas en el campo de golf
    Sirenas en el campo de golf

    Sirenas, hermosas sirenas retozando en un campo de golf: un fenómeno bastante inusual, salvo en el cerebro de Ken Minderquist. Bien es cierto que desde que el consejero económico de la Casa Blanca ha salvado la vida del presidente de los Estados Unidos, recibiendo la bala que le estaba destinada, su vida ha cambiado, el autocontrol se ha aflojado, como se pone inesperadamente de manifiesto en la conferencia de prensa efectuada en el idílico marco de la nueva mansión campestre de la familia Minderquist. Este cruel retrato que da título al libro, en el que entre risas aflora el horror, es una muestra excelente del talento de Patricia Highsmith. La autora utiliza toda la gama de su maestría narrativa, pasando de la más negra ironía a la ternura un tanto ácida, del escalofrío a la sonrisa, consiguiendo superarse una vez más y sorprender de nuevo a sus fervientes seguidores.

  • Lolita
    Lolita
    Lolita

    La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. "Lolita" es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los picnics de Lewis Carrol.

  • Mi tío Oswald
    Mi tío Oswald
    Mi tío Oswald

    Este libro recoge una época particularmente desenfrenada de la vida del legendario tío Oswald, millonario, esteta, bon vivant y un donjuán infatigable, cuya vida amatoria deja en pañales a la del mismo Casanova. El tío Oswald es «el mayor fornicador de todos los tiempos», afirma su sobrino y transcriptor de sus Diarios. Muy joven empieza a amasar su fabulosa fortuna: con polvo de escarabajo sudanés inventa unas píldoras de extraordinarias virtudes afrodisíacas, funda un «banco de esperma» y, en compañía de la excitante Yasmin, parte en busca de celebridades, cuyo semen congelado será adquirido a precio de oro por acaudaladas clientas, ansiosas de tener retoños con pedigree. En este peculiar safari, las aventuras picarescas, a veces escabrosas, otras delirantes, se suceden a un ritmo trepidante. Yasmin, armada con las infalibles píldoras, seduce a Stravinski, Renoir, Picasso, Nijinski, Joyce, Freud, Einstein, Conan Doyle, Proust y una apreciable colección de testas coronadas.

  • Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones
    Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones
    Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones

    Éste es el primer libro que se publicó en España de un autor entonces desconocido, Charles Bukowski, que alcanzó de inmediato gran popularidad. Se ha comparado a Bukowski con Henry Miller y Hemingway, con Célice y Artaud, con Charlie Parker y W. C. Fields, y en pocos años pasó de escritor «maldito» a leyenda viviente. Los relatos aquí reunidos parecen extraídos de las tripas ulcerosas de su narrador, escritos entre ataques de delirium tremens, orgías y fantasías alcohólicas, utilizando el crudo lenguaje de la calle, de la escoria, de la basura, como nadie lo había hecho. Crónicas brutalmente divertidas de la pesadilla yanqui, del «desierto de neón», tan exentas de hipocresía, tan auténticas, que hacen estremecer. Apostamos a que el lector de este libro estará de acuerdo con la receta de Neil Baldwin: «Tomar una porción de Hemingway, añadir una dosis de humor (del que Hemingway extrañamente carece, mientras Bukowski es un virtuoso), mezclar con un puñado de hojas de afeitar y varios litros de vino barato, luego una o dos gotas de ironía, agitar bien y leerlo al final de la noche: así tendrá el auténtico sabor Bukowski».

  • La máquina de follar
    La máquina de follar
    La máquina de follar

    «Un maestro de la sátira anarquista. Una leyenda viviente» (New York Review of Books); «Los más honestos, directos, iluminadores e importantes relatos publicados en este país en los últimos 20 años» (San Francisco Chronicle).

  • Jovencitos con botines
    Jovencitos con botines
    Jovencitos con botines

    ¿Qué nos propone el inefable Wodehouse en estos desternillantes relatos? Nada más ni nada menos que una visita al Club de los Zánganos. En sus elegantes salones encontraremos a la flor y nata de los pisaverdes, inmaculadamente vestidos y desmelenadamente chismosos. Ninguna línea es tan recta como la raya de sus impecables pantalones; el color de los guantes y del chaleco responde a leyes inexorables, y el dibujo de la corbata a cálculos infinitesimales. Y sus conversaciones, que responden a todas las reglas no escritas del manual del frívolo elegante, tratan de temas tan fundamentales como el odio que Freddie Widgeon siente por los gatos, o los incidentes y accidentes de la volcánica pasión del mismo Freddie por una muchacha llamada April. Pero, claro está, muchas cosas pueden suceder en tan exquisito lugar, si tenemos en cuenta que su fundador es P. G. Wodehouse, un escritor que, según Compton Mackenzie, consiguió dejar exhausta la provisión de adjetivos elogiosos de los críticos.

  • Luna llena
    Luna llena
    Luna llena

    La luna llena brilla sobre las almenas y torres del castillo de Blandings, y alborota los corazones de algunos de los invitados del conde de Emsworth. Entre ellos están el coronel Wedge y su guapa hija Verónica; Tipton Plimsoll, el joven millonario americano y, desde luego, Freddie, el joven hijo del conde que, como siempre, irrita profundamente a su padre. También está Prudence, una sobrina a la que su estirada familia no deja casar con su pretendiente, Bill Lister. Entre los planes del coronel Wedge, el más inmediatos es conseguir que su hija verónica y el joven millonario americano se enamoren y se casen. Claro que para ello el coronel deberá desplegar todo su ingenio, pues la belleza de su hija contrasta con su más escasa inteligencia. Y así, entre intrigas juveniles y planes paternos, el casillo de Blandings no tarda en convertirse en una verdadera convención de corazones rotos, donde están peleados entre sí. Y es entonces cuando intervendrá Glahad, hermano del conde, un gran aficionado a deshacer entuertos propios y ajenos, y que siempre, siempre, se las ingenia para complicarlo todo hasta extremos que solo P. G. Wodehouse, el rey de la risa, podía imaginar.

  • Dinero
    Dinero
    Dinero

    Martin Amis, con esta magistral y divertidísima novela, ha logrado esta vez crear un personaje antológico, John Self, y recrear como nadie dos ciudades centrales del fin de siglo, Londres y Nueva York. El inefable antihéroe John Self es hombre de numerosas adicciones: bebida, tabaco, fast food, pornografía, todo lo cual consume en cantidades industriales. Pero su principal droga es el dinero, única forma de cultura que conoce. Sostenida con un ritmo trepidante en el brillante monólogo de su protagonista, Dinero es un magnífico e hilarante retrato de uno de los tipos más peculiares que haya producido la humanidad en este fin de siglo: un hombre hecho a sí mismo que, pese a triunfar en su vida profesional, y aunque se consiente todos sus caprichos, carece de un sistema que le permita comprender el mundo en que vive y, consciente de que es así, acaba siendo víctima de su dramática y desolada situación.

  • Rescate por un perro
    Rescate por un perro
    Rescate por un perro

    En poco espacio de tiempo, los Reynolds, un matrimonio de mediana edad, han recibido dos anónimos cubriéndolos de insultos. Después, una tarde, mientras Reynolds saca a pasear a Lisa, su caniche, el perro desaparece. A la mañana siguiente llega un tercer anónimo exigiendo el pago de un rescate. ¿Quién puede ser el desalmado que los acosa de tal forma? Haciendo de tripas corazón, los Reynolds deciden avisar a la policía. Entre los policías de Nueva York, indiferentes, brutales, corrompidos, inmersos en un contexto de anárquica violencia, ¿a quién puede interesar el secuestro de un perro? Y, sin embargo, uno de ellos, el joven Clarence Duhamell, un ingenuo, un idealista a quien repugna la insensibilidad de sus colegas respecto a tan banal suceso, se lanza en persecución del secuestrador. ¿Cómo podría saber que, con el celo que pone en ayudar a los Reynolds, acaba de empezar un largo descenso a los infiernos? En Rescate por un perro, Patricia Highsmith explora de nuevo, con su sutileza característica, la lenta desintegración de la personalidad de un hombre, víctima de las extrañas relaciones que se establecen entre el cazador y su presa.

  • Mar de fondo
    Mar de fondo
    Mar de fondo

    Vic Van Allen es un hombre encantador. Moderadamente rico, culto, liberal, buen padre y esposo comprensivo. Sus vecinos le quieren y le respetan. A quien no quieren tanto y respetan muy poco es a Melinda, la esposa de Vic. Es guapa, divertida y casi tan encantadora como su marido, pero tiene un amante tras otro, y no se muestra nada discreta al respecto. Claro está que Vic lo sabe, la comprende y hasta parece divertirse con la situación, pero sus amigos opinan que debería ser menos comprensivo y más autoritario. Un buen día Vic le gasta una broma a Joel, el actual amante de Melinda. Le cuenta que ha cometido un crimen perfecto: ha matado a un hombre porque se entendía con su esposa, y nadie le descubrirá jamás. Joel le cree, se asusta y desaparece de la escena. Pero la inquieta Melinda, tras un fugaz período como esposa modelo, vuelve a las andadas con un nuevo amigo, Charley. Algo ha cambiado en la actitud de Vic, sin embargo, y Charley acaba ahogado en una piscina. Melinda clama que ha sido un asesinato y que el asesino es su marido. Pero ¿quién creería a una mujer tan alocada, si todos saben que lo de Joel no fue más que una broma, y Vic es un padre tan bueno, un vecino tan encantador, un marido tan comprensivo?

  • Catedral
    Catedral
    Catedral

    Se ha afirmado que el relato es la forma narrativa por excelencia en la literatura norteamericana actual y que Raymond Carver es el maestro indiscutible de este registro. En cada relato de Catedral se revela la presencia latente o la intrusión de "terrores extraordinarios en una existencia ordinaria" (Cathleen Medwick). El propio Carver ha escrito: "Pienso que es bueno que en un relato haya un leve aire de amenaza... Debe haber tensión, una sensación de que algo es inminente." Sus personajes son gente de lo más comun: trabajadores manuales, empleaduchos, parados, parejas a la deriva..., desamparados, golpeados por la vida, muchos de ellos bebedores, acceden, a pesar suyo, a una suerte de dimensión heroica, tercos testimonios de una realidad implacable. Su estilo es escueto, lacónico, opera por sustracción; se ha dicho que Carver inaugura una nueva visión, un nuevo método, una nueva tonalidad. "Una de las voces más originales que han aparecido en la narrativa norteamericana desde hace años" (Bill Buford, Times Literary Supplement).

  • Ada o el ardor
    Ada o el ardor
    Ada o el ardor

    La cumbre de la carrera de Nabokov: una de las más bellas, complejas e imaginativas visiones de la pasión amorosa que haya dado la literatura moderna. Publicada por Nabokov al cumplir setenta años, Ada o el ardor supone la felicísima cúspide de su larga y brillante carrera literaria. Al mismo tiempo que crónica familiar e historia de amor (incestuoso), Ada es un tratado filosófico sobre la naturaleza del tiempo, una paródica historia del género novelesco, una novela erótica, un canto al placer y una reivindicación del Paraíso entendido como algo que no hay que buscar en el más allá sino en la Tierra. En esta obra, bellísima y compleja, destaca por encima de todo la historia de los encuentros y desencuentros entre los principales protagonistas, Van Veen y Ada, los dos hermanos que, creyéndose sólo primos, se enamoraron pasionalmente con motivo de su encuentro adolescente en la finca familiar de Ardis (el Jardín del Edén), y que ahora, con motivo del noventa y siete cumpleaños de Van, inmersos en la más placentera nostalgia, contemplan los distintos avatares de su amor convencidos de que la felicidad y el éxtasis más ardoroso están al alcance de la mano de todo aquel que conserve el arte de la memoria.

  • Pálido fuego
    Pálido fuego
    Pálido fuego

    Una obra maestra, originalísima, desconcertante y diabólicamente divertida, repleta de alambicada ironía y mortífero humor.  Nos hallamos ante una obra maestra, un «tour de force», una novela originalísima, desconcertante y diabólicamente divertida, que figura entre las preferidas de su propio autor y en la que refulge, de forma inigualable, su alambicada ironía y su mortífero humor. "Pálido fuego" se presenta como la edición póstuma de un largo poema escrito por John Shade, gloria de las letras norteamericanas, poco antes de ser asesinado. En efecto, la novela consta del susodicho poema, más un prólogo, un voluminosísimo corpus de notas y un índice comentado del editor, el profesor Charles Kinbote. A través de sus prolijos y entrometidos comentarios sobre el poema, sobre su amistad con Shade los meses anteriores a su muerte, y sobre el lejano reino de Zembla, que tan precipitadamente tuvo que abandonar, Kinbote va trazando un hilarante autorretrato, en el que acaba por delatarse como un individuo intolerante y altivo, excéntrico y perverso, un auténtico y peligroso chiflado. En este sentido, podría decirse que Pálido fuego es también una novela de intriga, en la que al lector se le invita a tomar el papel de detective.

  • Los subterráneos
    Los subterráneos
    Los subterráneos

    Los subterráneos es una de las mejores novelas de Jack Kerouac; en ella se precisa su voluntad de llevar a cabo una suerte de autobiografía literaria que será, al mismo tiempo, una crónica legendaria de la Generación Beat. En efecto, casi todo es aquí relato autobiográfico, «fraseado» con ese inimitable estilo sincopado que Kerouac aprendió escuchando en el Minton’s de Nueva York a los grandes del bop. Al igual que Charlie Parker, Kerouac improvisa en torno a un tema, y escribe de la manera más flexible, adaptándose en cada episodio a las resonancias que le sugiere el momento. La novela transcurre en San Francisco, ciudad a la que Kerouac llegó en 1953, antes de alcanzar la fama, y es un fresco de días y de noches habitadas por el jazz, el alcohol y las drogas, cabalgando entre la desesperación absoluta y las ilusiones más descabelladas, al hilo de una estremecedora historia de amor: la del escritor Leo Percepied (una nueva encarnación de Kerouac) y una muchacha negra, Mardou Fox, «el ángel negro, desesperado y sombrío, de este mundo subterráneo de Frisco» (Vito Amoruso).

Autor

Sergio Pitol

Escritor nacido en la ciudad de Puebla en 1933. Cursó sus estudios de Derecho y Filosofía en la Ciudad de México. Es reconocido por su trayectoria intelectual, tanto en el campo de la creación literaria como en el de la difusión de la cultura, especialmente en la preservación y promoción del patrimonio artístico e histórico mexicano en el exterior. Ha vivido perpetuamente en fuga, fue estudiante en Roma, traductor en Pekín y en Barcelona, profesor universitario en Xalapa y en Bristol, y diplomático en Varsovia, Budapest, París, Moscú y Praga. Galardonado con el Premio Juan Rulfo en 1999 y el Premio Cervantes en 2005, por el conjunto de su obra.

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