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Socorrismo acuático

David cabrera barrera


INDICE
Tema I. EL SOCORRISTA Y SU PREPARACIÓN
Tema II. PRINCIPIOS GENERALES DEL SALVAMENTO
ACUÁTICO
Tema III. SECUENCIA DE ACTUACIÓN EN EL
SALVAMENTO ACUÁTICO
Tema IV. FORMAS DE ENTRAR AL AGUA
ANTE EL SALVAMENTO
Tema V. LA FLOTACIÓN
Tema VI. LAS ZAFADURAS EN SALVAMENTO
ACUÁTICO
Tema VII. LOS MÉTODOS DE REMOLQUE EN EL
SALVAMENTO ACUÁTICO
Tema VIII. MÉTODOS PARA SACAR AL
ACCIDENTADO DEL AGUA
INTRODUCION
• El objetivo del presente curso es contribuir a la preparación
continua de los voluntarios de Protección Civil en el
salvamento y socorrismo en el medio acuático. Para ello, se
realizará actividades teóricas y prácticas de una serie de
conocimientos y técnicas que puedan ser utilizadas en
dicho medio (sobre todo en el medio marino).
• Aquí no vamos a encontrar la solución a todos los
problemas que podamos encontrarnos en el mar, ya que
éstos son tantos y tan variado que sería imposible
abarcarlos en un solo curso.
• Tampoco se pretende que se puedan aplicar siempre y de
igual forma todos los conocimientos y técnicas que
trataremos en el curso, ya que la diversidad de
circunstancias hace imposible que existan accidentes
totalmente idénticos a los que se puedan plantear en todos
los casos las mismas soluciones.
• Solamente se transmitirán algunos métodos, técnicas,
materiales, y también conocimientos y experiencias, para
que sean conocidos, y utilizados si fuera preciso.
INTRODUCION
• ¿Pero que nos lleva a plantear un curso sobre salvamento y
socorrismo en el medio acuático en general, y en el marino en
especial?
• Un dato a tener en cuenta es el lugar donde vivimos, islas
bañadas por el Océano Atlántico. El mar constituye la fuente más
importante de nuestra economía. Miles de personas de lugares
diversos nos visitan con el ánimo de descansar en nuestras
playas, sin que nadie ni nada les molesten.
• Esto nos lleva a plantearnos otras preguntas: ¿Son nuestras costas
lo suficientemente seguras? ¿Están nuestros socorristas
preparados?
• En las costas españolas se ahogan, aproximadamente (ya que no
existen datos estadísticos fiables), 300 personas al año. Al no
poseer unos datos estadísticos fiables, no se pueden tomar
medidas en consonancia con los datos y hace imposible el
progreso de una actividad —el Salvamento Acuático—
imprescindible hoy día en los lugares más habituales de
esparcimiento y tiempo libre.
• Una adecuada y completa formación de estos técnicos se hace
imprescindible si se desea reducir las cifras tan alarmantes. En un
país como España, y en particular en una Comunidad como la
El socorrista y su
preparación
• Un Socorrista Acuático es aquella persona capaz de realizar salvamentos
en el medio acuático y practicar los primeros auxilios a todo tipo de
accidentados. Por lo general, se trata de personas con un título que
demuestra su preparación en un curso realizado al efecto; titulación que le
respalda legalmente.
• Por el contrario, un Socorrista Acuático no es:
• El deportista “cuadrado y musculoso”, que exhibe la musculatura
conseguida en el gimnasio.
• El “guaperas” que se tumba a tomar el sol a esperar a sus amigos-as.
• El “listillo” que todo lo sabe y que siempre “mete la pata”.
• El que “mucho nada y poco sabe” o el que “mucho sabe y poco nada”.
• De su actuación dependen vidas humanas, circunstancia que le obliga a
mantener un elevado nivel de preparación, tanto física como intelectual. El
Socorrista Acuático necesita una continua preparación que le permita
actualizar sus conocimientos y técnicas con el fin de mejorar su
rendimiento en el salvamento.
• Su preparación no acaba el día en que le entregan su título; su formación
debe ser continua y se podría resumir en los siguientes apartados:
TEMA 1. El socorrista y su
preparación
• Habilidad fundamental que debe
controlar
• Preparación Física idónea
• Valores humanos que debe poseer
• Conocimientos teórico-prácticos que
debe adquirir
• Imaginación y creatividad en
Salvamento Acuático
Habilidades fundamental que
debe controlar
• El dominio del medio acuático. Está claro,
que controlar perfectamente las técnicas de
natación es para el Socorrista Acuático la base
primera de todos sus conocimientos y cualidades.
Sin embargo, además de saber nadar, deberá
dominar el medio acuático, ya que en la mayor
parte de las ocasiones sus intervenciones
sucederán en situaciones anormales (sobrecarga
ante un remolque, mareas, corrientes, resacas,
inmersiones más o menos prolongadas…).
También deberá controlar el buceo y otras
técnicas diferentes a las de natación, que le
permitirán un más amplio abanico de
posibilidades.
Preparación física idónea
• Resistencia y velocidad. El socorrista deberá entrenar los
sistemas (aeróbico y anaeróbico) de energía que le permitan
alcanzar óptimos rendimientos.
• El entrenamiento aeróbico tiene como objetivos aumentar el
máximo consumo de oxígeno y la máxima capacidad de trabajo en
distancias no muy grandes, pero con predominio aeróbico (por
ejemplo, 2 a 10 minutos), así como resistir durante un tiempo muy
prolongado sin la aparición de la fatiga.
• El entrenamiento del sistema aeróbico puede ser ligero, con ritmo
de nado moderado y uniforme, evitando cambios de ritmo; medio
o entrenamiento del umbral anaeróbico, con ritmo de nado algo
mayor que el anterior, con distancias largas y descansos cortos; e
intenso, de máximo consumo de oxígeno o de potencia aeróbica
con un ritmo de nado más elevado, con fraccionamiento de
distancias (el que más interesa en salvamento es el tipo de
fraccionamiento corto). Tiene como características:
Preparación física idónea
ligero medio Intenso

Distancia de Entre 200 y entre 25 y


nado 1.500 y 400mts 200mts
3.000mts.
Repetición 2a5 Numerosa 12 a 5 (en
según la s función de
distancia la
Duración de la más de variable distancia)
15” a 2
repetición 30 minutos
minutos
Preparación física idónea
Descanso 10 a 30 10 a 40 10 a 60
entre segundos segundos segundos
repeticione
s
Descanso - - 3a5
entre minutos
series
Volumen - - 300 a
serie 800mts
Volumen 2.000 a con Entre 1000
total 5.000mts duración y 2000mts
entre 20 y
Preparación física idónea
• El entrenamiento anaeróbico láctico tiene
como objetivo mejorar la capacidad de
amortiguar el ácido láctico, incrementar el
rendimiento final en cualquier distancia y
mejorar el rendimiento en distancias entre
50 y 200 metros. Este tipo de
entrenamiento es el que más interesa en
Salvamento Acuático, puesto que, en la
actuación del Socorrista, es el sistema de
energía que más se utiliza.
Preparación física idónea
• La fuerza. Esta cualidad permitirá desarrollar al
Socorrista muchas de las acciones que se ve
obligado a realizar ante un salvamento como
lanzamientos diversos (balón, salvavidas,
material diverso), arrastrar y/o empujar
(embarcaciones, objetos) y cargar pesos (persona
a la que se rescata).
• Esta habilidad podríamos desarrollarla con
entrenamientos de auto carga (carga del
compañero, o pesas), con lanzamientos diversos
(balón medicinal o similar) y con resistencia
(poleas, gomas, oposición del compañero…).
Preparación física idónea

• La agilidad. En el Socorrista es necesario un


elevado nivel de agilidad. Las técnicas de
natación y de salvamento acuático requieren
altos índices de coordinación dinámica general,
puesto que las acciones de brazos y piernas
suelen ser de bastante complejidad y deben ser
coordinadas con la respiración. Una de las
técnicas que se debe dominar en mayor medida,
la patada de braza, es la que implica una mayor y
más completa sincronización de los movimientos.
Las acciones del salvamento son de elevada
complejidad, con diferente y diversa participación
muscular y con un número elevado de estímulos
que se deben atender.
Preparación física idónea

• El entrenamiento adecuado puede ser ejercicios


variados en los que intervengan simultáneamente
brazos y piernas o en los que sea preciso atender
a diferentes estímulos.
• Todas estas cualidades (velocidad, resistencia,
fuerza y agilidad) a las que nos hemos referido no
se dan por separado, es inviable la aparición de
cada una de forma individual; cada vez que se
practica un ejercicio o se ejecuta un movimiento,
en función del tiempo de acción y de otros
factores como la resistencia a vencer, lo que
sucede es que:
Preparación física idónea
• Se precisa de un determinado grado de
fuerza.
• Se ejecuta con una determinada
velocidad.
• En la acción se ve implicado un
determinado nivel de agilidad.
• Todo ello precisa de un determinado
índice de resistencia orgánica.
• Concluyendo, es imprescindible una
adecuada preparación, mediante un
entrenamiento continuado, variado e
individual.
Valores humanos que debe
poseer
• En principio, todo el mundo puede ser Socorrista y
manifestar, incluso, su capacidad para serlo, pero no todo
el mundo posee las cualidades humanas necesarias para
llevar adecuadamente el trabajo que le corresponde.
• De poco o nada sirven las cualidades físicas, la preparación
física y las habilidades que posee una persona si sus
valores o cualidades humanas le fallan.
• Los valores humanos no son fáciles de adquirir, como en el
caso de las cualidades físicas o las habilidades, pues en su
desarrollo intervienen factores más complicados
relacionados con el desarrollo y aprendizaje de la persona,
la educación, la cultura y la evolución personal individual o
colectiva. Estos valores son los siguientes:
Valores humanos que debe
poseer
• Voluntad de servir a los demás, que
demostrará en todos y cada uno de los
salvamentos que realice.
• Seguridad en sí mismo, como cualidad
psicológica imprescindible, puesto que
siempre serán sus decisiones las que
influyan, de manera positiva o negativa,
en cualquier salvamento.
• Un salvamento depende de la seguridad
manifestada por el Socorrista, de la rápida
toma de decisión, en la que las
vacilaciones y los temores no deben hacer
acto de presencia.
Valores humanos que debe
poseer
• Aceptación de las propias limitaciones, Pues serán ellas las
que influyan directamente en sus acciones. Este
conocimiento de sí mismo y aceptación de sus limitaciones
es, quizás, uno de los aspectos más importantes en el
Socorrista Acuático, si tenemos en cuenta que, en
ocasiones, de este factor dependerá la vida de una persona
y, en algunos casos, la conservación de su propia vida.
• Responsabilidad (seriedad y profesionalidad) en el
desempeño del trabajo que debe realizar. La
responsabilidad es una cualidad que debería distinguir
permanentemente al buen Socorrista Acuático, en todas
sus acciones como tal, ya sean en el entorno laboral o fuera
de él en el ámbito privado.
Conocimientos teórico-
prácticos que debe adquirir

• El Socorrista Acuático debe adquirir


una serie de conocimientos teórico-
prácticos sobre técnicas y métodos
del salvamento y socorrismo
relacionados con su actividad, y que
se podrían resumir en los siguientes
puntos:
Conocimientos teórico-
prácticos que debe adquirir

• Medios y formas de prevenir los posibles


accidentes.
• Formas de reconocer las señales de peligro.
• Formas de establecer la prioridad en los posibles
accidentes.
• Técnicas, métodos y materiales necesarios para
efectuar los rescates de la forma más rápida y
eficaz posible.
• Métodos que permitan diagnosticar el estado del
accidentado para saber qué precisa al sacarle del
agua o del lugar del accidente.
• Técnicas, métodos y materiales necesarios para
efectuar primeros auxilios de la forma más rápida
Conocimientos teórico-
prácticos que debe adquirir
• Si a todas estas cualidades que hemos mencionado
(dominio del medio acuático, preparación física idónea,
valores humanos y conocimientos teórico-prácticos), la
persona añade a su trabajo algo de imaginación y
creatividad, tendremos al Socorrista Acuático ideal.
• La imaginación y creatividad son fundamentales cuando
llega la ocasión de intervenir en un rescate o atender a un
accidentado y decidir de forma inmediata qué hacer y cómo
hacerlo. Por muy buena que sea la preparación del
Socorrista, cada rescate, cada situación, cada salvamento,
son distintos y, cuando suceden, de nada valen las recetas
y, sin embargo, de todo sirve la capacidad creativa y de
adaptación a las circunstancias concretas de aquél.
Tema II. PRINCIPIOS
GENERALES DEL SALVAMENTO
ACUÁTICO
• Prevención
• Vigilancia
• Control
• Presteza
• Diagnóstico y actuación
prevención
• La mejor y más eficaz prevención es la de llevar a
cabo un programa de técnicas sencillas y
prácticas, aclarando, sobre todo, lo que no debe
hacerse e informar al usuario de la playa sobre
cómo actuar en ella.
• El mejor Socorrista Acuático es aquél que no tiene
que salvar ni socorrer, pues desarrolla elementos
de prevención suficientes como para hacer
innecesaria su intervención, ahorrando, además,
malos momentos y experiencias negativas a las
personas proclives a accidentarse en el medio
acuático (niños, personas que no saben nadar,
personas que abusan de la comida o la bebida
antes del baño…).
prevención
• Por el contrario, aquél que siempre está actuando hace
pensar que no tiene previsto lo que puede suceder y no
evita que los accidentados pasen por una experiencia
angustiosa y traumática. En este caso falla uno de los
aspectos básicos de la prevención: la información.
• Los responsables en el área de salvamento deben
extender al máximo una serie de consejos que pueden
ser de enorme utilidad y que pueden ayudar, si se
cumplen, a prevenir accidentes. Estos consejos, que se
detallarán a continuación, han sido elaborados teniendo
en cuenta las causas más frecuentes de ahogamientos.
Si deseamos que sean puestos en práctica, debemos
lograr que sean conocidos por todos aquellos que
hacen uso del medio acuático, colocándolos en el lugar
o lugares más visibles de la zona de baño o en aquellos
sitios por donde se deba pasar obligatoriamente para
acceder a aquella. Quizás lo más eficaz fuera
comunicarlos a la población a través de campañas
prevención

• Estos consejos se podrían resumir en


ocho:
prevención
• Asegúrate de conocer la zona donde te vas a
bañar: profundidad, fondos, oleaje, corrientes,
contaminación…
• Si no sabes nadar, no te bañes solo, ni te alejes de
la orilla. Si sabes nadar, muévete siempre paralelo
a la orilla.
• Respeta las normas y las indicaciones del técnico
en salvamento acuático: en playas, procura
bañarte en zonas vigiladas sin alejarte de la orilla;
no bucees en fondos desconocidos. Controla las
mareas y ten cuidado con cuevas, redes y algas.
• Procura mojarte antes de entrar al agua.
Acostumbra tu cuerpo a la nueva temperatura de
forma progresiva. Si sientes mucho frío, sal del
agua inmediatamente.
prevención
• Respeta las horas de digestión si no estás acostumbrado a
bañarte después de comer. Evita las comidas abundantes
es peor el cambio de temperatura brusco que el hecho de
haber comido antes. Entra al agua poco a poco:
• Vigila de cerca a los niños pequeños. No conocen el peligro
y no hace falta mucha agua para que se ahoguen.
• Si ves a alguien en peligro actúa con inteligencia: pide
ayuda al socorrista acuático. Si no hay nadie mejor
preparado que tú, analiza tus medios y posibilidades antes
de actuar. Siempre es mejor un ahogado que dos.
• Si estás en peligro, conserva la calma pide ayuda y confía
en aquellos que van a ayudarte. Un cuerpo relajado y con
aire en los pulmones flota y permite tener boca y nariz
fuera del agua.
prevención
• “PREVENIR PUEDE SERVIR…
¡NO TE ARREPENTIRÁS!”
prevención
• Conviene profundizar en un tema de gran
importancia en la prevención como es el
de la delimitación de las zonas de baño.
En playas, es imprescindible delimitar
estas, señalando con claridad aquellas en
las que existe un peligro de cualquier
naturaleza (corrientes, rocas, remolinos…).
• También es importante que todos
debemos aceptar la responsabilidad de
nuestra propia seguridad, y para ello nada
mejor que saber nadar y practicar la
natación.
prevención
• Problemas frecuentes en el tema de la
prevención son:
• Insuficiente o nula adecuación de los programas
educativos en relación con estos temas.
• Insuficiente legislación al respecto.
• Insuficiente o nula formación/información de la
población.
• Sensibilización inadecuada de los responsables
de las zonas de baño público y, en general, de la
población
• Estadística insuficiente o nula respecto a los
accidentes acuáticos y ahogamientos.
vigilancia
• La vigilancia es uno de los aspectos
básicos de la prevención puesto que si se
realiza correctamente conseguirá evitar
accidentes, y, por tanto, no será necesario
tener que intervenir en ellos.
• El cómo se realiza esta vigilancia depende
del lugar en el que nos encontremos, pero
en general se pueden establecer los
siguientes criterios:
vigilancia
• Que abarque la mayor zona posible de baño (silla
o plataforma elevada, sin obstáculos que impidan
ver…).
• Que se realice con el mayor número de medios
auxiliares posible (prismáticos, emisora,
silbato…).
• Que se realice desde una zona en la que se tenga
fácil acceso al lugar de baño o medios que se
puedan utilizar para acercarse hacia el
accidentado (embarcación…).
• Que se realice en condiciones óptimas para el
Socorrista, sin perjuicio para su salud.
vigilancia
• No todas las personas poseen la
profesionalidad que obliga a cumplir
adecuadamente el trabajo que les ha sido
encomendado. Por eso, es conveniente
que siempre existan responsables
encargados de comprobar que las medidas
de seguridad son las adecuadas y que la
vigilancia se efectúa correctamente.

Los problemas más frecuentes en la
vigilancia son:
vigilancia

• Carencia de recursos humanos para efectuar la


vigilancia.
• Escasa o nula preparación en las personas que
efectúan la vigilancia.
• Cansancio en las personas que efectúan la
vigilancia.
• Carencia de medios y materiales que aseguren
una correcta y eficiente vigilancia.
• Inadecuada o inexistente labor de supervisión en
relación con la vigilancia.
• Escasa o nula conexión de la labor de vigilancia
con las siguientes fases del Salvamento Acuático.
control
• Cuando un Socorrista Acuático
interviene en algún rescate o
accidente, el control que debe
efectuar sobre el mismo ha de ser
completo. No puede permitir que
sean las circunstancias las que le
dominen a él, sino que, al contrario,
debería controlar, desde el principio
al final de su intervención, todo
aquello que influya en el salvamento
que está llevando a cabo.
control
• Este control se hace patente cuando se conserva
la serenidad y la tranquilidad, pero actuando con
rapidez y, sobre todo, con eficacia. No es mejor
Socorrista el que arriesga su vida innecesaria e
inútilmente. El que pone en juego su propia vida,
por falta de preparación o de reflexión, la está
arriesgando innecesariamente y arriesga la vida
de la persona que se está ahogando, ya que si a
él le ocurre algo, no logrará salvar a nadie. Por lo
tanto, es aquel que, demostrando sus
habilidades, sus conocimientos, su experiencia y
su preparación, logra efectuar el salvamento o
rescate.
• Problemas frecuentes en el control son:
control
• La escasa o nula preparación en las personas que
efectúan el salvamento, lo que les impide un
control eficaz.
• La inseguridad.
• Los riesgos innecesarios por “dejarse llevar” de
impulsos y no llevar a cabo un adecuado análisis
de la situación.
• Los riesgos innecesarios por intentar efectuar
rescates mediante exhibiciones inútiles y
narcisistas.
• La excesiva confianza del Socorrista en personas
que no conoce para que le ayuden o dirijan.
Presteza o rapidez
• La rapidez en las decisiones es siempre
una de las principales características de
un buen salvamento y de unos buenos
primeros auxilios. Cuando hablo de
presteza o de rapidez no me refiero a
precipitación, nerviosismo y realización de
las cosas sin pensar; aludo a la prontitud y
brevedad en nuestras acciones,
ejecutándolas siempre correcta y
eficazmente, sin el menor riesgo para
aquellas personas a las que se rescata.
Presteza o rapidez
• Si se cumple este principio se logrará,
muchas veces, el inestimable adelanto a la
muerte, que, en determinadas
circunstancias lleva “ritmo de velocidad”.
• De nada sirven todas las acciones de un
Socorrista Acuático, si a las mismas no se
encadenan otras intervenciones no menos
importantes, como el transporte urgente a
un centro hospitalario del accidentado.
• Los problemas más frecuentes en la
presteza son:
Presteza o rapidez
• La carencia de medios y materiales que aseguren una
correcta y eficiente vigilancia, que posibilita, una rápida
intervención.
• La incorrecta utilización de los medios y materiales, de tal
forma que percibe tarde o mal el peligro o el accidente.
• La preparación nula o insuficiente que hace que se retrase
su intervención.
• La escasa o nula conexión entre las distintas fases del
Salvamento Acuático.
• La carencia de accesos adecuados para ambulancias a las
zonas de baño.
• La ausencia de una red organizada de evacuación de
accidentados que ofrezca mayores garantías.
Diagnóstico y actuación
• Una correcta valoración de lo que sucede
y una actuación consecuente posibilitará
un resultado final satisfactorio. No se trata
únicamente de resolver la causa del
accidente, sino que se debe atender a la
persona que lo ha sufrido, valorando su
estado y actuando convenientemente en
función del mismo.
• Los problemas más frecuentes son:
Diagnóstico y actuación

• Escasa o nula preparación en las


personas que efectúan la
intervención, rescate o salvamento.
• Carencia de medios y materiales.
• Excesiva confianza del Socorrista en
personas que no conoce para que le
ayuden o dirijan.
Tema III. SECUENCIA DE
ACTUACIÓN EN EL
SALVAMENTO ACUÁTICO
• Percepción del problema
• Análisis de la situación
• Toma de decisión
• Ejecución de las acciones elegidas
• Evaluación final del salvamento
• Organización del Salvamento
acuático
Percepción del problema
• Esta fase es siempre la primera en darse
y, quizás, la más importante. La vista y el
oído permiten al socorrista conocer la
situación y sus circunstancias. El socorrista
debe estar constantemente pendiente de
todo lo que sucede a su alrededor,
principalmente de lo que se refiere al
agua.
• En la percepción del problema intervienen:
Percepción del problema
• Amplitud visual o capacidad de observar un espacio
determinado a vigilar. Conviene que las condiciones en las
que se trabaje sean las mejores posible, teniendo en cuenta
los criterios establecidos para la vigilancia: observar lo que
sucede en el agua desde un lugar elevado con prismáticos
y ausencia de obstáculos que le impidan una correcta visión
de la zona vigilada.
• Valoración óptico-motora: cálculos mentales de espacio,
tiempo, velocidad y trayectorias, que pueden permitir
conocer a qué distancia se encuentra la persona con
problemas, el tiempo que se tardará, la trayectoria que se
debe seguir y la velocidad que es precisa para realizar
adecuadamente el salvamento. Este elemento está muy
relacionado con la experiencia del socorrista.
Percepción del problema
• Agudeza visual: dirigir la atención al punto
exacto donde se encuentra la persona con
problemas.
• Percepción del movimiento de la persona con
problemas y de cualquier otro que exista a su
alrededor e influya en el salvamento.
• Calidad perceptiva (interpretación de
movimientos, señales o circunstancias) que
permita al socorrista anticiparse al suceso para
evitar el problema. Este elemento es, quizás, el
que más precise de la experiencia del Socorrista
Acuático.
Análisis de la situación
• En esta fase se examina y contrasta todo lo que
está sucediendo, por lo que interviene la
memoria, los conocimientos y la experiencia.
Analizar una situación concreta es un proceso
mental que normalmente se realiza sin necesidad
de implicar una voluntad determinada en ello, es
más bien algo que surge de forma espontánea
tras la percepción de cualquier problema o
situación, y de ahí que sea tan importante la
amplitud de nuestros conocimientos y
experiencias.
• El análisis de la situación ayudará a una toma de
decisión apropiada a cada circunstancia y
momento, y será fundamental para facilitar la
actuación correspondiente.
Toma de decisión

• Para realizar cualquier acción física o


mental, hay que decidir primero
hacerla y cómo hacerla. Es una
capacidad de gran trascendencia en
todos los sectores de la sociedad y
en todas las profesiones. Sin
embargo, en Salvamento Acuático
adquiere una relevancia especial, ya
que de ella depende el éxito del
rescate.
Ejecución de las acciones
elegidas
• Efectuada la toma de decisión, la
consiguiente ejecución de las
acciones elegidas para resolver el
problema, pueden explicarse como el
paso práctico que va a permitir
físicamente el rescate. En esta fase
se dan una serie de acciones
enlazadas que conviene conocer y
que son las siguientes:
Ejecución de las acciones
elegidas
• Entrada al agua.
• Aproximación de la forma más rápida posible, utilizando
para ello los medios disponibles (embarcación, tabla de
rescate, arnés, aletas…), y apropiados en función de las
circunstancias del caso. Si se realizara a nado, se pensará
en el estilo que mejor domine el Socorrista y que le permita
mayor velocidad y economía en el esfuerzo. Durante la fase
de aproximación. No se perderá de vista al accidentado que
se va a rescatar ni un momento, por si sucede algún tipo de
acontecimiento especial (pérdida de conocimiento, -
hundimiento, histerismo, pánico, etc.).
• El no tener en cuenta este aspecto puede hacer fracasar el
salvamento o retrasarlo innecesariamente.
Ejecución de las acciones
elegidas
• Control sobre la persona accidentada y a las circunstancias
del entorno.
• Método de remolque para transportar al accidentado en el
agua a un lugar seguro.
• Extracción del agua con seguridad y sencillez, en función
de las circunstancias con las que se encuentre el Socorrista.
• La valoración del estado en el que se encuentra y la
aplicación de los primeros auxilios convenientes, es el
último paso antes del traslado del accidentado a un centro
hospitalario.
• Siempre que sea posible, se intentará hablar
continuamente con el accidentado antes, durante y
después del rescate, ya que, el salvamento se ve facilitado
si se logra una comunicación con él y se le tranquiliza
convenientemente.
Evaluación final del
salvamento
• Finalizado el salvamento es el
momento de evaluar todo el proceso
que se ha llevado a cabo. Un
Socorrista debe intentar recapacitar
sobre su actuación para corregir en
el futuro las posibles deficiencias que
ha observado o reforzar los aciertos
que ha tenido.
Organización del salvamento
acuático
• Muy relacionado con la secuencia de actuación se
encuentra el tema de su organización. El primer pasó para
determinar si se produce o no una organización del
salvamento acuático, es comprobar si se dan todas las
medidas preventivas necesarias para evitar al máximo
cualquier tipo de accidente en el agua. Cualquier
organización en este sentido debe atender las medidas ya
descritas en el apartado de prevención y vigilancia.
• Un Salvamento acuático no termina cuando la persona
accidentada en el agua ha sido remolcada fuera de la
misma, sino en el comento en que esta persona está fuera
de peligro. Es muy importante que la actuación del
Socorrista no se reduzca a sacar gente del agua, sino que
ayude en una organización total del rescate y recuperación
del accidentado.
Organización del salvamento
acuático
• La organización del salvamento
corresponde a las personas o instituciones
propietarias del lugar en el que la gente
acude a bañarse, y están obligadas a que
dicha organización sea lo más completa y
eficaz posible. Un modelo que puede
ponerse en práctica con facilidad es el
denominado CADENA DE SALVAMENTO,
intervendrán cuatro eslabones.
Organización del salvamento
acuático
• Puesto de Salvamento que es el encargado de la
evacuación del accidentado a la estación de reanimación.
Su actuación no debe sobrepasar un minuto. Es
responsabilidad directa de los Socorristas Acuáticos.
• Estación de reanimación que se la encargada de la
realización del RCP. Su actuación no debe sobrepasar cinco
minutos.
• Transporte que es el traslado del accidentado al centro
sanitario. Su actuación no debe sobrepasar los 20-30
minutos, contando con la debida asistencia y atención de
un experto.
• Centro sanitario. Es el encargado de atender al
accidentado según sus necesidades y con equipos humanos
y materiales más completos
Tema IV. FORMAS DE ENTRAR
AL AGUA ANTE EL
SALVAMENTO
• Factores a tener en cuenta para
elegir la forma de entrar al agua
• Objetivos de una correcta entrada al
agua
• Diferentes formas de entrar al agua.
Tema IV. FORMAS DE ENTRAR
AL AGUA ANTE EL
SALVAMENTO
• En el salvamento acuático la forma de
entrar al agua no busca únicamente la
velocidad o el restar tiempo, objetivos de
la natación deportiva, sino que pretende
un rendimiento concreto y vital: el rescate
de una persona en peligro.
• Por lo tanto, la entrada en el agua es una
puesta en acción que va a permitir al
Socorrista acercarse a la zona con
problemas para realizar un rescate en las
mejores condiciones.
Factores a tener en cuenta
para elegir la forma de
entrar al agua.
• El socorrista
deberá tener en
cuenta ciertos
factores con el fin
de elegir la forma
de entrar al agua
Factores a tener en cuenta
para elegir la forma de
entrar al agua.
• El estado del accidentado será la
referencia principal, que determinará si se
debe o no llevar material de salvamento,
si la acción de entrar al agua debe o no
ser inmediata, etc.
• Circunstancias del entorno entre las que
se encuentran:
• Altura, desde el lugar en el que se
encuentra el Socorrista hasta la superficie
del agua.
Factores a tener en cuenta
para elegir la forma de
entrar al agua.
– 1.2.2. Condiciones del agua:
– Temperatura, no debe ser la misma forma de lanzarse al
agua en zonas de agua muy fría que en zonas de agua
templada.
– Profundidad, ya que no es lo mismo lanzarse en lugares
con gran profundidad que en zonas poco profundas.
– Estado de claridad, en casos de agua turbia el Técnico
no puede conocer la profundidad y debe adaptar su
forma de entrar para evitar un posible accidente.
– Turbulencias, que pueden representar dificultad para
realizar algún tipo de entrada.
Factores a tener en cuenta
para elegir la forma de
entrar al agua.
• Si no se conoce la profundidad o el
estado del agua no permite
comprobarla, se deberá entrar al
agua deslizándose, evitando
cualquier peligro y extremando las
precauciones.
Factores a tener en cuenta
para elegir la forma de
entrar al agua.
• Circunstancias en las que se
encuentra el Socorrista:
• Si lleva o no material de salvamento.
• Si lleva o no equipo como aletas o
material de buceo.
Factores a tener en cuenta
para elegir la forma de
entrar al agua.
• La principal regla que se debe cumplir en
toda entrada al agua ante cualquier
intervención se resume en una palabra:
PRECAUCIÓN, para evitar al máximo
cualquier tipo de accidente que dificulte o
impida la realización del salvamento.
Tener precaución no debe significar un
retraso excesivo en el rescate del
accidentado y nunca debería llegarse a
tener que pensar si se entra o no al agua.
Objetivos de una correcta
entrada al agua
• Cuando se habla de entrar
correctamente al agua es por unos
motivos concretos, que se pueden
expresar en los objetivos que se
buscan con la entrada y que son:
Objetivos de una correcta
entrada al agua
• Rápida entrada al agua y puesta en
acción inmediata para el acercamiento al
accidentado.
• Facilitar la seguridad del Socorrista en
función de las circunstancias que la
dificulten y la del accidentado si éste se
encuentra próximo.
• Asegurar el control del cuerpo en el
momento del contacto con el agua, lo que
impide cualquier imprevisto.
• Estos objetivos no pueden plantearse uno
sin otro.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Existen diferentes formas de entrar
al agua, y el Socorrista debe
conocerlas todas para aplicar la más
adecuada en cada caso. Podemos
establecer tres grupos.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Entrada al agua sin material auxiliar:
de pie o de cabeza.
• La entrada de pie puede realizarse
de dos maneras.
Diferentes formas de entrar
al agua
• a) Con el cuerpo completamente
extendido y los brazos pegados al cuerpo
o por encima de la cabeza o bien con los
brazos flexionados y pegados al mismo,
con una mano en el hombro y la otra
protegiendo la nariz. La entrada se realiza
lo más vertical posible, evitando de esta
forma un golpe brusco con el agua.
• Esta técnica es apropiada para realizar
saltos desde alturas elevadas (igual o
superior a 3mts) a lugares de gran
profundidad (igual o superior a 3mts.).
Diferentes formas de entrar
al agua
• Permite:
• Protección casi completa.
• Control absoluto del cuerpo en el
aire.
• Adquirir profundidad
inmediatamente. Si no se deseara
adquirir profundidad se deben abrir
los brazos inmediatamente, una vez
dentro del agua.
Diferentes formas de entrar
al agua
• b) Con brazos y piernas abiertos,
apropiada para realizar saltos en los
que el borde esté próximo al agua y
en lugares de escasa profundidad.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Permite:
• Evitar un excesivo hundimiento del
cuerpo.
• Recoger de forma inmediata al
accidentado si éste se halla próximo.
Diferentes formas de entrar
al agua
• La entrada de cabeza puede
realizarse con las siguientes
técnicas:
• En carpa, Apropiada para lugares no
muy elevados (entre 1 y 2 metros) y
con una profundidad suficiente (al
menos 1 metro).

Diferentes formas de entrar
al agua
• Permite:
• Rápida entrada al agua y puesta en
acción.
• Favorecer una protección adecuada.
• Evitar un excesivo hundimiento del
cuerpo
Diferentes formas de entrar
al agua
• Es ésta una forma que permite realizarse
en carrera, siempre que las circunstancias
favorezcan ésta y no exista peligro al
practicarla. Influirá directamente en un
acercamiento más rápido al accidentado.
Para su realización siempre es preciso
conocer el fondo del lugar en el que se
salta, puesto que puede ser peligroso
llevarla a cabo en lugares con rocas,
piedras u otros obstáculos.
Diferentes formas de entrar
al agua
• En agujero. Tras el salto inicial, la
entrada al agua se realiza en primer
lugar con las manos y en el sitio en el
que éstas entran lo hace después el
resto del cuerpo. Es una técnica
apropiada para lugares no muy
elevados y con una profundidad
suficiente.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Permite:
• Adquirir una profundidad adecuada
para aprovechar convenientemente
el impulso de salida.
• Contribuir con gran eficacia a la
puesta en acción del estilo de
natación elegido para acercarse al
accidentado.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Tipo “salto de plataforma o
trampolín”. En ella el cuerpo entra
completamente extendido, tomando
contacto en primer lugar las palmas
de las manos que se encuentran
unidas y los brazos se hallan
extendidos totalmente. Es una
técnica apropiada para lugares de
gran altura y de profundidad
suficiente.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Permite:
• Protección completa de la cabeza por
las manos.
• Control absoluto del cuerpo en el
aire.
• Adquirir profundidad
inmediatamente.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Si no se deseara adquirir
profundidad, una vez dentro del
agua, se debe modificar el gesto de
manos y brazos, orientándolos en
sentido horizontal o hacia la
superficie del agua, cuidando que la
acción no sea brusca para evitar
dañar a la zona lumbar.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Entrada al agua con material auxiliar: de pie, de
cabeza o dorsal.
• Es preciso conocer cómo se entra al agua con
material auxiliar, ya que éste puede facilitar
enormemente el salvamento. El material auxiliar
que suele emplearse se reduce a aletas y equipo
de buceo (gafas, tubos, botellas). De lo que se
trata es de realizar la entrada de forma que no
represente peligro para la persona a la que se va
a rescatar ni para aquél que la realiza. Para esto,
lo primero a tener en cuenta es que el equipo se
encuentre adecuadamente colocado y realizar
una entrada cuidadosa.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Las normas habituales son las siguientes:
• Entrada de pie, con piernas y brazos
abiertos y como dando un paso al frente
Apropiada para lugares no muy elevados y
con profundidad de al menos 1 m.
• Permite:
• Control del cuerpo y del equipo.
• Escaso hundimiento en el agua, por la
superficie de contacto que se ofrece al
agua, con las aletas y las piernas y brazos
abiertos.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Entrad de cabeza, apropiada para lugares
elevados y con profundidad suficiente pero
sólo recomendado con aletas.
• Permite:
• Adquirir una profundidad adecuada para
aprovechar convenientemente el impulso
de salida.
• Contribuir a la puesta en acción del estilo
de natación elegido para acercarse al
accidentado.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Dorsal. Generalmente se realizan
desde una embarcación.
• Si se tuviese que entrar al agua
desde la playa o en una zona en la
que se debe andar con aletas antes
de la inmersión, éstas deben
colocarse una vez dentro del agua.
Diferentes formas de entrar
al agua
• 3.3. Entrada al agua con material de salvamento.
• Para entrar al agua con material de salvamento
se precisa atender de partida tres premisas
importantes:
• a) Que el material no represente peligro para el
accidentado ni para el Socorrista.
• b) Que el material no sea molesto en la entrada al
agua.
• c) Que el material no se pierda ni se aleje
excesivamente.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Podemos encontrarnos con dos formas
diferentes de entrar al agua con material
de salvamento:
• Con material de gran tamaño y flotante:
Se lanzará antes de entrar al agua, cerca
del lugar en el que se encuentre el
accidentado o en su defecto en un lugar
por donde vaya a pasar, recogiéndolo
antes de llegar a éste, entregándoselo
finalmente para remolcarle.
Diferentes formas de entrar
al agua
• Con material ligero:
Se llevará agarrado o
convenientemente controlado, ya
que no impedirá una correcta
entrada al agua y evitará que el
viento o el estado del agua lo
arrastren lejos de él y del
accidentado. La única precaución
que debe tomar es que no se
enganche con algún elemento del
Tema V. LA FLOTACIÓN

• Flotación estática
• Flotación dinámica
• Flotación indirecta
Tema V. LA FLOTACIÓN

• La flotación es un equilibrio de
fuerzas que permite mantener un
cuerpo sobre el agua. Para el
salvamento, la flotación viene a ser
lo que el equilibrio para montar en
bicicleta. Si no se flota difícilmente
se podrá avanzar nadando.
• Se distinguen tres tipos de flotación:
Flotación estática
• La flotación estática se consigue sin
realizar ningún tipo de movimientos, y por
lo tanto, sin aplicar ningún tipo de fuerzas.
Es una de las habilidades fundamentales
que debe dominar el Socorrista Acuático,
ya que le permite principalmente un
control sobre su propio cuerpo y un
dominio más efectivo sobre el medio
acuático. En muchos casos, puede
aplicarse como forma de auto salvamento
y si se llega a dominarla permite que el
desgaste de energía sea mínimo.
Flotación dinámica
• La flotación dinámica es aquella que aplica
las fuerzas en función de los movimientos
que se realizan por piernas o brazos y
manos principalmente. Se consigue
cuando se aplican fuerzas en el agua
mediante los movimientos que se realizan
por brazos - manos y piernas – pies
fundamentalmente. Se consigue nadando,
pero en el salvamento acuático interesa
conocer esta flotación sin que exista
desplazamiento, puesto que se utiliza muy
a menudo. Si se realiza correctamente,
permite:
Flotación dinámica
• Visualizar mejor el entorno.
• Pedir ayuda si fuera preciso.
• Mantenerse a flote sin la ayuda de
los brazos o sin ayuda de las piernas
(tirón muscular, agotamiento…).
• Mantenerse cerca de la persona que
lucha en el agua y controlarla hasta
que se calme.
Flotación indirecta

• La flotación indirecta es la flotación que


puede lograrse mediante la utilización de
ayuda externa al propio cuerpo (chalecos
salvavidas, flotadores, balones, maderas,
bidones, neumáticos…). Produce el mismo
fenómeno que cuando se realiza una gran
inspiración para llenar los pulmones de
aire, aumentando el volumen sin
aumentar el peso del cuerpo y
consiguiendo disminuir el peso específico
para llegar a flotar.
Flotación indirecta

• Este efecto, que puede sernos de


gran utilidad, se puede conseguir
utilizando la propia ropa mojada.
Estas prendas al mojarse mantienen
mejor el aire y nos pueden ayudar a
flotar perfectamente. Se deben tener
en cuenta tres aspectos básicos:
Flotación indirecta

• Tapar las aperturas de las ropas, mediante


nudos o cualquier otro sistema que impida
la salida del aire.
• Inflar la ropa de aire adecuadamente.
• Encontrar las posiciones adecuadas para
mantenerse a flote con la ayuda de la ropa
(normalmente ésta se coloca alrededor del
cuello, o si fuera posible debajo de los
brazos, en las axilas).
TEMA VI. LAS ZAFADURAS
EN SALVAMENTO ACUÁTICO
• Comportamiento de la persona que
cree ahogarse en el agua
• Zafaduras
TEMA VI. LAS ZAFADURAS
EN SALVAMENTO ACUÁTICO
• El control en el salvamento acuático
comienza desde el momento en el
que el Socorrista percibe el suceso.
Todo rescate debe ser controlado
desde un principio para ayudar a la
persona que se está ahogando,
mediante la utilización del mejor
procedimiento de salvamento que se
pueda.
TEMA VI. LAS ZAFADURAS
EN SALVAMENTO ACUÁTICO
• No es preceptivo que el rescate del
accidentado se realice con una toma de
contacto previa con él. En determinadas
circunstancias, y siempre que éste se
encuentre consciente, puede interesar al
Socorrista no intervenir directamente y,
hablar con él, buscando que intente
mantenerse a flote o nadar. Siempre el
primer paso es avisarle antes de tomar
contacto directo con él para calmarle y
tranquilizarle lo más posible.
TEMA VI. LAS ZAFADURAS
EN SALVAMENTO ACUÁTICO
• Si el accidentado se encuentra inconsciente,
controlar su salvamento lo más rápidamente
posible y teniendo en cuenta sus posibles
lesiones.
• Como regla general en caso de accidentados
conscientes, la toma de contacto SIEMPRE se
debe realizar por la espalda, de manera que el
Socorrista Acuático controle a los mismos y no al
contrario.
• Todo esto ha de ser efectuado con rapidez,
seguridad y sin dudar un momento. La seguridad
de la persona a la que se va a rescatar se
encuentra en la que le proporciona el Socorrista
que rescata.
Comportamiento de la persona
que cree ahogarse en el agua

• Es muy importante conocer cómo va


a comportarse una persona que cree
que se va a ahogar.
Comportamiento de la persona
que cree ahogarse en el agua
• Una persona que no sabe nadar o que piensa que
va a ahogarse, adquiere generalmente un
comportamiento instintivo de supervivencia, uno
de los instintos más fuertes de los seres vivos. La
fuerza se ve aumentada al máximo, teniendo en
cuenta que el aprovisionamiento de sangre a los
músculos aumenta en circunstancias de miedo o
enfado. Los movimientos suelen ser
desesperados, no controlados y simétricos. La
persona no piensa, intenta apoyarse, agarrarse a
todo aquello que ve seguro, precisamente, lo que
ve fuera del agua. Casi siempre se agarra a la
cabeza, cuello, muñecas, brazos o manos de la
persona que va a salvarle, y en muy contadas
ocasiones al pecho o cintura de ésta.
Comportamiento de la persona
que cree ahogarse en el agua

• Todo esto justifica la necesidad de


conocer, dominar y saber aplicar con
facilidad y rapidez las técnicas de las
zafaduras, ya que si se deja coger
por el accidentado, debe aplicarlas
correcta y rápidamente.
Zafaduras

• Son las técnicas, basadas en el judo


y la defensa personal y adaptadas al
medio acuático, que permiten en
Salvamento Acuático salir de la
situación adversa en la que se
encuentra, librándose con relativa
facilidad de los agarres desesperados
y descontrolados a los que le somete
ésta
Zafaduras

• Un Socorrista experto no debería


llegar a esta situación, puesto que ha
de ser él quien controle el
salvamento y al accidentado, y
nunca al contrario. El Socorrista que
va a realizar un salvamento no debe
permitir que le desborden las
circunstancias, puesto que le
supondrían un desgaste innecesario
de energía y un aumento en la
tensión del momento.
Zafaduras

• Conducta a seguir por el Socorrista


Acuático en el salvamento de
cualquier persona que se encuentre
consciente:
Zafaduras

• Llegar rápidamente a la persona con


problemas.
• Situarse cerca de él e intentar calmarle,
hablarle y controlarle sin necesidad de
contacto físico.
• Situarse siempre a su espalda y demostrar
a la persona que quiere remolcar que con
su ayuda no tiene problemas, hacerle ver
que se mantiene a flote.
Zafaduras

• Si la persona le agarra, aplicar las zafaduras que


sean precisas. La velocidad en la aplicación de las
zafaduras ayuda para que éstas tengan éxito. Las
zafaduras tienen una ayuda adicional, que es la
de la facilidad de deslizamiento.
• Si las zafaduras no fueran eficaces, debe
hundirse, ya que de esta forma la persona le
soltará para buscar la superficie, que es donde
para ella se encuentra la seguridad.
• Nunca se deben utilizar golpes ni cualquier tipo
de medidas que pueden dañar aún más a la
persona. Un Socorrista debe de tener recursos
suficientes como para no recurrir a la violencia.
Zafaduras

• Técnicas de zafaduras. Las técnicas


de zafaduras son muy diversas. He
aquí las más frecuentemente y que
se aconseja dominar:
Zafaduras

• Zafadura para agarres en cabeza o cuello. Pasara


una de sus manos, girada, por encima de uno de
los brazos de la persona que le ha agarrado y
cogiendo su muñeca o antebrazo y presionando
hacia arriba con la otra mano en el codo del
mismo brazo que coge, hará girar a éste,
logrando llevarle a la espalda, para controlar a la
persona accidentada e iniciar el método de
remolque.
• También puede hundirse, apoyándose en la
persona que le ha agarrado, para colocarse a su
espalda.
Zafaduras

• Zafadura para agarres en manos o muñecas.


Girar convenientemente los propios antebrazos,
de forma que se sueltan por la parte en la que
menos fuerza puede realizar la persona que
agarra, que es en la que existe abertura en la
pinza que representan los dedos. Después de
conseguir soltarse, controla las muñecas o brazos
del accidentado para iniciar el remolque.
• Si se diera el caso de no poder soltarse de un
agarre en las manos o muñecas, en lugar de
luchar, puede decidirse por remolcar de esa
forma a la persona que le está agarrando.
Zafaduras

• Zafadura para agarres por el pecho. Si los


brazos están liberados se procederá a
colocar las manos propias en el pecho o
cuello de la persona que está agarrando,
colocando una mano sobre otra y
aplicándolas por su borde al pecho o
cuello. Se extienden los brazos, obligando
a ésta a que suelte, e inmediatamente
pasar a un control efectivo que permita el
remolque o esperar a una distancia
prudencial un momento más adecuado.
Zafaduras

• En el caso de que los brazos también


estuvieran cogidos, intentará
hundirse, haciendo fuerza con los
brazos hacia arriba, apoyando las
manos en el cuerpo de la persona
que le ha agarrado. Una vez hundido
comenzar a remolcar utilizando el
método por el pecho, o colocándose
a la espalda del accidentado, y
remolcarle por las axilas o los brazos.
Zafaduras

• Zafadura para agarres por la espalda. Se trata de


una situación difícil de imaginar. Si llegara el
caso, se deberá actuar de forma inmediata,
cogerá la cabeza de la persona que le está
agarrando echando sus brazos hacia atrás y
arriba, a la vez que se hunde, obligando a ésta a
dar un volteo por encima de él, lo que le colocará
a la espalda de la persona que quiere remolcar.
Esta es una forma que causa cierto temor en el
accidentado e, incluso, puede ocasionarle
grandes tragos de agua, por lo que es preferible
aplicar otro tipo de zafadura.
Zafaduras

• Coger una de las muñecas del


accidentado, a la vez que se hunde
para colocarse a su espalda iniciando
inmediatamente el remolque. Esta
es, una forma mucho más apropiada
más rápida y que causa menos
temor y angustia en la persona
accidentada.
Tema VII. MÉTODOS DE
REMOLQUE EN EL
SALVAMENTO ACUÁTICO
• Métodos de remolque indirectos
• Métodos de remolque directos o de
“cuerpo a cuerpo”
Tema VII. MÉTODOS DE
REMOLQUE EN EL
SALVAMENTO ACUÁTICO
• Los métodos de remolque son técnicas
especiales para conseguir un traslado
efectivo de una persona que ha sufrido
cualquier tipo de accidente en el agua
hasta un lugar seguro.
• La aplicación de todo método de remolque
debe cumplir perfectamente con una regla
general
• La seguridad del accidentado
Tema VII. MÉTODOS DE
REMOLQUE EN EL
SALVAMENTO ACUÁTICO
• Los métodos que a continuación se
detallan representan uno de los
contenidos teóricos y prácticos más
importantes para el buen Salvamento
Acuático. Por lo tanto, es fundamental
conocerlos y dominarlos en la teoría y en
la práctica.
• La elección de un método de remolque se
debe realizar en el orden que se señalan a
continuación:
Tema VII. MÉTODOS DE
REMOLQUE EN EL
SALVAMENTO ACUÁTICO
• La seguridad de la persona a
remolcar. El Socorrista siempre
atenderá en primer lugar al estado
físico y psicológico en el que se
encuentra la persona con problemas.
Teniendo en cuenta este principio, el
método de remolque deberá ser
cómodo para el accidentado y
siempre realizado de forma que su
cara se encuentre fuera del agua.
Tema VII. MÉTODOS DE
REMOLQUE EN EL
SALVAMENTO ACUÁTICO
• La adaptación del método al Socorrista. El
Socorrista Acuático elegirá el método que
más conozca y mejor se adapte a sus
propias circunstancias, y en función de sus
conocimientos, capacidades y dominio
técnico. Un Socorrista sin una buena
patada de braza no será capaz de avanzar
y menos remolcando a una persona. Este
motivo justifica que se aporten tantos
métodos de remolque diferentes.
Tema VII. MÉTODOS DE
REMOLQUE EN EL
SALVAMENTO ACUÁTICO
• El material del que se dispone. Los
medios con los que cuenta
determinan permanentemente el
método de remolque que elegirá.
Tema VII. MÉTODOS DE
REMOLQUE EN EL
SALVAMENTO ACUÁTICO
• La rapidez en el remolque. Este
aspecto se relaciona con los dos
primeros, el método más seguro para
el accidentado (aquél que antes
logra sacarle del agua) y el método
que mejor domina (aquél en el que
más rápido se desplaza).
Tema VII. MÉTODOS DE
REMOLQUE EN EL
SALVAMENTO ACUÁTICO
• La posibilidad de resistir grandes
distancias. Sólo se tendrá en cuenta
si en el salvamento se necesitara
cubrir grandes distancias. Es
conveniente organizar el salvamento
de diferente forma, ya que se corre
el riesgo de acumular excesivo
cansancio antes de llegar a la orilla.
Métodos de remolque
directos o de “cuerpo a
cuerpo
• Estos métodos serán el último
recurso para intentar el salvamento.
En este grupo de métodos nos
referimos, única y exclusivamente, a
aquellos en los que el Socorrista
actúa sin ayuda externa y sin
material auxiliar.
Métodos de remolque
directos o de “cuerpo a
cuerpo
• El objetivo final de cualquier método de remolque
es transportar al accidentado desde el lugar en el
que ha tenido problemas hasta otro que implique
seguridad. El Socorrista puede decidir cambiar el
método en función de las circunstancias
(cansancio muscular o tirones musculares,
cambios en las condiciones del accidentado o
cambios en las condiciones del agua), siempre
que: mantenga el contacto con el accidentado
para no asustarle, no realice el cambio de forma
brusca y avise del cambio al accidentado si éste
está consciente.
Métodos de remolque
directos o de “cuerpo a
cuerpo
• Los métodos que se describen a
continuación no son todos los que se
pueden realizar, pero sí los más utilizados
habitualmente. Aunque cada uno tiene sus
ventajas e inconvenientes, los que menos
problemas plantean son en los que el
accidentado va en posición dorsal (boca
arriba), puesto que ofrecen mayor
seguridad para éste y menor resistencia al
avance.
Métodos de remolque
directos o de “cuerpo a
cuerpo
• La técnica de propulsión de los
métodos se explica sin aletas. En
caso de tenerlas puesto que
únicamente habría que modificar la
patada, que sería de crol o mariposa.
Nuca-frente

• El socorrista coloca una de sus


manos en la frente del accidentado y
la otra en la nuca del mismo,
facilitándose así la realización de la
hiper extensión de las vértebras
cervicales.
• Adecuado para lograr una completa
visión del accidentado y para
accidentados con pérdida de
conocimiento.
Nuca-frente

• Propulsión: patada de braza-espalda.


• Precaución: no se posee una visión
adecuada del lugar por el que se va,
por lo que se recomienda girar la
cabeza con frecuencia para ver cómo
y por dónde ir. Nunca se utilizará
con personas en las que se
sospecha la existencia de una
lesión grave de la columna.
Sienes.

• El socorrista sujeta con ambas


manos al accidentado por sus sienes
y los pulgares detrás de la cabeza,
efectuando una completa extensión
de las vértebras cervicales.
• Adecuado para accidentados con
pérdida de conocimiento y con él se
logra una completa visión de aquel.
Sienes.

• Propulsión: patada de braza-espalda.


• Precaución: por la posición adoptada
no se posee una visión adecuada del
lugar por lo que se recomienda girar
la cabeza con frecuencia para ver
cómo y por dónde ir. Nunca se
utilizará con personas en las que
se sospecha la existencia de una
lesión grave de la columna.
Brazo a la espalda.
• El socorrista sujeta al accidentado por su
muñeca, con el brazo de ésta flexionado
90 grados y en la espalda. La mano que
coge la muñeca del accidentado debe
colocarse de forma que el dedo pulgar se
encuentre por encima de la muñeca y el
resto de los dedos y la palma por debajo,
ofreciendo una mayor resistencia a un
posible forcejeo y favoreciendo un control
más completo. La espalda del accidentado
se apoya en el antebrazo y parte del brazo
de aquél.
Brazo a la espalda.
• Adecuado para accidentados con
conocimiento y casos difíciles en los que
se debe aplicar zafaduras. Esta posición se
alcanza tras aplicar correctamente la
mayor parte de las zafaduras.
• Propulsión: patada de braza – espalda y
con la mano libre puede empujar el cuello
la frente del accidentado hacia abajo.
También, con el brazo libre, puede
ayudarse con movimientos de brazada de
espalda o subacuáticos.
Brazo a la espalda.
• Precaución: esta técnica permite una
vigilancia más estrecha sobre el
accidentado, girando la cabeza
frecuentemente para controlar su
estado. El socorrista deberá controlar
el lugar por el que va y no se
efectuará en ningún caso si se
sospecha que puede haber una
lesión importante en el brazo del
accidentado.
Axilas.
• El socorrista sujeta al accidentado por las
axilas con sus manos.
• Adecuado para casos sin dificultades
especiales y salvamentos en distancias
cortas, ya que es una forma de remolcar
fácil de adoptar y sin ninguna
complicación. Muy apropiada para casos
en los que la persona con problemas es un
niño o de poco peso.
Axilas.

• Propulsión: patada de braza-espalda.


• Precaución: no confiarse
excesivamente y, como no se posee
una visión adecuada del lugar por
donde se va, se recomienda girar la
cabeza con frecuencia para ver cómo
y por dónde ir.
Nuca.
• El socorrista controla
al accidentado por su
nuca, colocando la
palma de una de sus
manos orientada hacia
arriba.
• Adecuado para
accidentados con
pérdida de
conocimiento,
accidentados que
conservan la calma o
niños pequeños y
bebés.
Nuca.
• Propulsión: las mismas variantes que el
método del brazo a la espalda, pero, al
dejar total libertad de movimientos y un
brazo completamente libre, es aún mucho
más cómodo.
• Precaución: no utilizar con accidentados
en los que se sospeche algún tipo de
problema de cervical. Requiere una
vigilancia extrema, ya que es fácil perder
el control del accidentado, sobre todo si el
estado del agua es agitado.
Un socorrista con dos
accidentados.
• En determinados casos
puede intentar realizar el
remolque de dos personas
a la vez, pero debe estar
seguro de que
efectivamente va a poder
hacerlo y de que este
método es más rápido que
remolcar primero a una
persona y luego a otra.
Consiste en aplicar a cada
uno de los accidentados el
mismo método de
remolque.
• Apropiado para varios
accidentados en distancias
cortas.
Un socorrista con dos
accidentados.
• Propulsión: se utilizará la patada de
braza – espalda o el nado normal de
braza en el método del nadador
cansado.
• Precaución: mantener lo más juntos
posible a los accidentados y Estar
completamente seguros de poder
hacerlo.
Tema VIII. MÉTODOS PARA
SACAR AL ACCIDENTADO DEL
AGUA
• Sistemas en
función de los
lugares
• La respiración
artificial dentro del
agua
Tema VIII. MÉTODOS PARA
SACAR AL ACCIDENTADO DEL
AGUA
• Explicar sistemas para sacar al accidentado del
agua tiene su razón de ser debido a que podemos
encontrarnos con muchos casos de accidentados.
• La forma de sacar a una persona del agua no es
siempre fácil ni igual en todas las ocasiones,
aunque cuantos más medios y ayuda tenga el
Socorrista menos dificultad encontrará. La ayuda
no siempre se recibe y, cuando se recibe es
negativa, motivo que explica la necesidad de
conocer formas diferentes de sacar a una persona
del agua valiéndose por sí mismo.
Tema VIII. MÉTODOS PARA
SACAR AL ACCIDENTADO DEL
AGUA
• Al sacar a una persona del agua debemos
tener en cuenta el estado en el que se
encuentra el accidentado, la ayuda
externa que se recibe y el lugar en el que
se realice el rescate.
• La forma de sacar al accidentado debe ser
realizada en todos los casos de manera
que suponga la mayor seguridad para él
mismo y, que se consiga hacerlo de la
forma más rápida posible, ya que muchas
veces se deben aplicar inmediatamente
los primeros auxilios.
Sistemas en función de los
lugares
• De todos lo lugares en los que
podemos encontrarnos en la
situación de tener que sacar a una
persona del agua vamos a estudiar el
mar y la embarcación.
Sistemas en función de los
lugares
• El Mar.
• Para sacar a una persona del mar se
elegirá siempre el lugar más
adecuado para hacerlo, es decir,
normalmente, la playa con arena. Si
no fuera posible salir por un lugar
con arena, las medidas precautorias
deberán extremarse, sobre todo para
evitar los golpes.
Sistemas en función de los
lugares
• En condiciones normales las formas
para sacar a una persona del mar,
sería la de remolcarla hacia la orilla o
hacia la embarcación. La dificultad se
encuentra en las olas, que de ser
fuertes pueden hacer perder el
equilibrio al Socorrista y motivar la
caída del accidentado.
Sistemas en función de los
lugares
• La Embarcación.
• Para sacar a una persona desde el agua hacia
una embarcación, si no se quiere correr riesgos,
lo ideal sería contar con dos Socorristas.
• Uno de los Socorristas se mete en el agua y
agarrándose al borde de la embarcación se
coloca entre ésta y el accidentado, para evitar
que éste se golpee y facilitar la subida ayudando
con su tronco; el otro, desde la embarcación, y
tras haber colocado al accidentado de espaldas a
ésta, tira de las muñecas del accidentado para
sacarle. En caso de ser un sólo Socorrista, la
situación es más complicada.
La respiración artificial
dentro del agua
• Entre las ventajas que posee realizar
el salvamento con material de
remolque se encuentra la de
posibilitar la iniciación de la
respiración artificial, ya que, la
flotabilidad que dicho material
proporciona permite aplicarla
correctamente.
La respiración artificial
dentro del agua
• No siempre es totalmente imprescindible
sacar del agua al accidentado para
aplicarle los primeros auxilios. En algunos
casos, que suelen ser frecuentes en los
accidentes en el agua, las personas que
los sufren presentan únicamente parada
respiratoria. En estos casos es suficiente
realizar la respiración artificial directa
(boca a boca) para recuperar al
accidentado.
La respiración artificial
dentro del agua
• Cuando es aconsejable realizar la respiración
artificial inmediatamente, ya que las primeras
insuflaciones son suficientes para recuperar las
constantes vitales, pero si la persona no se
recupera de forma inmediata, hay que sacarla a
un lugar apropiado para practicarle el masaje
cardíaco.
• Esta respiración artificial inmediata se practica en
muy contadas ocasiones lo que se debe
principalmente al desconocimiento del beneficio
que representa y de las técnicas que facilitan su
realización.
La respiración artificial
dentro del agua
• Puede realizarse:
• En aguas profundas, con el Socorrista utilizando
las piernas para lograr una flotación vertical
dinámica, con una de sus manos sujetando al
accidentado y con la otra facilitando la
hiperextensión para la respiración artificial.
• En aguas profundas, con la ayuda de algún
material para lograr una mejor flotación, al que
se sujeta el Socorrista con la mano del brazo con
el que tiene controlado al accidentado, mientras
que con la otra prepara la respiración artificial.
La respiración artificial
dentro del agua
• En aguas poco profundas en las que
haga pie, empleando una mano para
sujetar al accidentado y la otra para
preparar la respiración artificial.
• Desde una embarcación, tanto desde
dentro como desde fuera.
Tema IX. EL SALVAMENTO
ACUÁTICO EN EL MAR
• Clasificación de las playas españolas
• Tareas diarias del socorrista en
playas
• Condiciones ideales para el
salvamento acuático en playas
• Embarcación de Salvamento en
Playas
• Accidentes más frecuentes en playas
• Otros factores que afectan al
salvamento acuático en el mar.
Tema IX. EL SALVAMENTO
ACUÁTICO EN EL MAR
• Por desgracia para todos, lo más
frecuente y habitual es encontrarnos
con playas sin las más elementales
medidas de seguridad y vigilancia.
Atendiendo a estas circunstancias,
las playas españolas se pueden
clasificar de la siguiente forma:
Clasificación de las playas
españolas
• Por desgracia para todos, lo más
frecuente y habitual es encontrarnos
con playas sin las más elementales
medidas de seguridad y vigilancia.
Atendiendo a estas circunstancias,
las playas españolas se pueden
clasificar de la siguiente forma:
Clasificación de las playas
españolas
• Playas sin medidas de seguridad y
vigilancia que son la mayor parte de
las 3.090 playas españolas.
• Playas con medidas de seguridad y
vigilancia, donde dos grupos
diferentes:
Clasificación de las playas
españolas
• Aquellas que están vigiladas por
personal no cualificado.
• Aquellas que están vigiladas por
personal titulado y cualificado.
Clasificación de las playas
españolas
• También podríamos hacer otra
clasificación de nuestras playas
atendiendo al material de salvamento del
que disponen, agrupándolas en: con
ausencia de material, con escaso material
y con material suficiente.
• Finalmente, incluso, podemos pensar en
playas vigiladas con dedicación exclusiva
(horario lógico: de 9 a 21 horas) y playas
vigiladas con dedicación parcial (horario
habitual: de 11 a 20 horas).
Tareas diarias del
Socorrista Acuático en
Playas
• en el mar se deberían tener en
cuenta las siguientes:
Tareas diarias del
Socorrista Acuático en
Playas
• Recorrer e inspeccionar toda la zona de baño y playa.
• Comprobar la señalización de las zonas peligrosas, como
pueden ser rocas, corrientes, salida y entrada de
embarcaciones, etc.
• Comprobar la señalización de la zona de baño público.
• Comprobar el estado del material de Salvamento Acuático y
de los puestos de Salvamento.
• Si fuera el responsable, comprobar el estado del botiquín y
de sus existencias.
• Comprobar el estado de la mar y sus influencias para los
bañistas y su seguridad.
• Entrenar métodos, técnicas y cualidades físicas en el propio
mar.
Condiciones ideales para el
Salvamento Acuático en
Playas
• Organización del Salvamento
perfectamente estructurada, con un
director o jefe de vigilancia en playa,
con un coordinador y un equipo de 3
a 5 socorristas por cada Puesto de
Salvamento. Por cada 300-500mts.
de playa debería haber un Puesto de
Salvamento.
Condiciones ideales para el
Salvamento Acuático en
Playas
• Puesto principal de Primeros Auxilios
con las siguientes condiciones
mínimas:
Condiciones ideales para el
Salvamento Acuático en
Playas
• Botiquín completo: equipo de
oxigenoterapia. camilla rígida, agua
corriente, medicinas…
• De fácil acceso a ambulancia.
• Con personal cualificado y preparado,
preferentemente especializado en
primeros auxilios y reanimación (médico,
ATS, DUE).
• Megafonía que posibilite avisos de alarma
e información de utilidad para los bañistas.
Condiciones ideales para el
Salvamento Acuático en
Playas
• Puesto de Salvamento (1 cada 300-
500mts. de playa) con las siguientes
condiciones mínimas:
Condiciones ideales para el
Salvamento Acuático en
Playas
• Equipo de socorristas acuáticos
cualificados y titulados, correctamente
equipados y fácilmente identificables
(bañador, gorra y camiseta con distintivos,
gafas de sol y zapatillas cómodas y de fácil
extracción). De 3 a 5, todos ellos
equipados con aletas, que llevarán en la
mano preparadas para ser colocadas y
silbato para señales de alarma. Estos
socorristas vigilan paseando en recorridos
fijados de antemano.
Condiciones ideales para el
Salvamento Acuático en
Playas
• Silla elevada de vigilancia con sombrilla,
en la que uno de los socorristas vigila con
prismáticos. Cada 2 horas como máximo
este socorrista es relevado por uno de sus
compañeros de puesto.
• Mástil con bandera que indique el estado
de la mar: roja para baño prohibido (en
este caso los socorristas deben avisar a los
usuarios para que no se metan al agua o
para que salgan de ella), amarilla para
baño con precaución y verde para baño
libre.
Condiciones ideales para el
Salvamento Acuático en
Playas
• Flotador salvavidas, brazo de rescate
o boya torpedo. En playas es más
aconsejable un brazo de rescate con
enganches que posibiliten la
seguridad en el transporte del
accidentado.
• Tirantes de salvamento con rodillo y
cuerda suficientemente larga.
Condiciones ideales para el
Salvamento Acuático en
Playas
• Radiotransmisor.
• Megáfono.
• Aletas, gafas y tubo de buceo.
Condiciones ideales para el
Salvamento Acuático en
Playas
• Señalización clara de los peligros
existentes en la zona de baño: rocas,
corrientes…
• Señalización y balizamiento de las
zonas de baño, con paso prohibido a
embarcaciones, tablas, motos
acuáticas…
• Zona de uso exclusivo para la
embarcación de salvamento.
Embarcación de
Salvamento en Playas
• Las condiciones que debería reunir
una embarcación encargada de la
intervención rápida y eficaz en una
zona de baño público en playa serían
las siguientes:
Embarcación de
Salvamento en Playas
• Colocada en una zona de fácil
acceso, balizada, con rápida salida y
entrada.
• Prácticas y entrenamiento de los
socorristas en su manejo.
• Puesta a punto diaria: gasolina,
arranque, aceite, etc.
• Limpieza diaria.
Embarcación de
Salvamento en Playas
• Equipada con el siguiente material
mínimo:
• Un par de remos .
• Un flotador salvavidas o aro de rescate.
• Un carrete de salvamento con 30mts. de
cuerda.
• Unos prismáticos.
• Un par de aletas, gafas y tubo de buceo.
• Un ambú.
• Un radiotransmisor
Embarcación de
Salvamento en Playas
• Dos o tres chalecos salvavidas.
• Un megáfono.
• Una caja de herramientas básica.
• Un botiquín de primeros auxilios.
• Una manta térmica.
• Un cuchillo.
• Un cabo de remolque.
Accidentes más frecuentes
en Playas
• La prevención se practica con
mayores garantías si se conocen
cuáles son los accidentes más
frecuentes, ya que de esta forma se
pueden poner los medios para
prevenirlos y anular los motivos que
los causan. En playas, los accidentes
que se repiten con más frecuencia
son:
Accidentes más frecuentes
en Playas
• Cortes diversos por cristales o aristas de rocas.
• Accidentes producidos por el uso de colchonetas
o flotadores.
• Golpes causados por tablas de surf o windsurf,
motos acuáticas, embarcaciones o golpes
diversos contra rocas o similar.
• Hidrocucion, popularmente denominadas Cortes
de digestión.
• Accidentes provocados por el pánico o miedo a
las olas, las corrientes, las algas…
• Picaduras de medusas, arañas de mar u otras
especies.
Accidentes más frecuentes
en Playas
• Quemaduras solares de diferente
consideración.
• Insolaciones.
• Accidentes producidos por atrevimiento
(niños que comienzan a nadar, personas
que se internan mar adentro…).
• En general, accidentes producidos por no
seguir las indicaciones del Socorrista
Acuático o de los carteles.
• Otros muchos insospechados.
Otros factores que afectan
al Salvamento Acuático en
mar
• El Socorrista Acuático debe conocer
todas las circunstancias y
peculiaridades de la zona (mareas y
horas de las mismas, zonas de
peligro, fuerza de las olas…), ya que
el salvamento acuático en el mar se
ve influenciado principalmente por
tres factores: la distancia, las olas y
las corrientes.
Otros factores que afectan
al Salvamento Acuático en
mar
• La distancia puede significar un
perjuicio para el salvamento, por lo
que el socorrista debería utilizar
materiales de transporte rápido
(embarcaciones). Si no dispusiera de
dicho material de transporte, debería
nadar controlando su ritmo, ya que la
misma distancia que nada debe
recorrerla después remolcando a una
persona.
Otros factores que afectan
al Salvamento Acuático en
mar
• Las olas implican casi siempre perder de
vista al accidentado, por lo que conviene
tomar referencias fijas para saber
exactamente el lugar en el que se
encontraba en caso de hundirse. Las olas
también representan peligro adicional si
en el lugar en el que sucede el accidente
existen rocas, ya que aquellas pueden
arrastrarnos hacia éstas. Como regla
general, el socorrista que vigile una playa
deberá practicar la natación con olas y
acostumbrarse a entrar y salir del mar con
ellas.
Otros factores que afectan
al Salvamento Acuático en
mar
• En la entrada al agua, ante las olas,
el Socorrista Acuático valorará su
tamaño, ya que si aquellas son
pequeñas es mucho más efectiva
una entrada saltando por encima de
ellas, a modo de salto de delfín; pero
si las olas fueran grandes, debe
entrar, antes de que rompan,
pasando debajo de ellas y
aprovechando su retroceso.
Otros factores que afectan
al Salvamento Acuático en
mar
• Las corrientes también significan un
gran peligro, puesto que tienden a
alejar de la orilla a personas que no
conocen o no se dan cuenta de su
fuerza, incluso sin percatarse de lo
que sucede.
• En el mar podemos encontrar tres
tipos de corrientes:
Otros factores que afectan
al Salvamento Acuático en
mar
• las causadas por las mareas, que mueven
grandes masas de agua y pueden suceder a lo
largo de grandes distancias.
• las producidas por las resacas, que son
básicamente movimientos de retroceso del agua
agrupada por la acción de las olas en las orillas
siguiendo las pendientes de la playa. Las resacas
pueden ser muy fuertes, pero generalmente
recorren poca distancia.
• las motivadas ante la confluencia de los ríos que
desembocan en el mar, donde, ante fuerzas
opuestas, se producen “torbellinos” o laberintos
de aguas que chocan entre ellas.
Otros factores que afectan
al Salvamento Acuático en
mar
• NUNCA SE DEBE LUCHAR
CONTRA LAS CORRIENTES.
Otros factores que afectan
al Salvamento Acuático en
mar
• Si la corriente tiene una fuerza
considerable, la lucha contra ella nadando
no es efectiva. Se puede nadar
diagonalmente entre la corriente y a favor
de su flujo, aunque ello signifique
desplazarse del lugar al que deseamos ir.
Si se percibe que el efecto de la corriente
nos ha afectado, es preciso conservar la
energía, incluso dejándose llevar por ella,
para después pedir ayuda o regresar por
un lugar en el que no exista.

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