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CAPITULO 4

ELEMENTOS CONSTITUTIVOS DE
LOS DERECHOS HUMANOS
1. ELEMENTOS CONSTITUTIVOS.-

La mayor parte de parte de la doctrina coincide con los


elementos que deben confluir para que nos encontremos ante
un verdadero derecho, y las variaciones suelen ser mas
matices.
J. Finnis, por ejemplo, propone la exigencia de tres elementos
imprescriptibles:
• Un sujeto determinado del derecho
• Un sujeto obligado a respetar el derecho
• Una obligación jurídica viable
En concreto J. Finnis da por sobreentendido que la
fundamentación es imprescriptible, como para cualquier tipo
de derecho. De estos elementos , son el titular y la
fundamentación de los Derechos, pues tanto el objeto como los
sujetos obligados .
Allan Gewirth entiende que en los derechos humanos se
advierten cuatro elementos: el titular del mismo, (una
prestación) objeto del derecho, una persona que tiene el
deber de realizar la prestación y un fundamento. Para que esta
relación sea incuestionable.
2. SUJETO OBLIGADO.-
Debemos afirmar que el titular de los Derechos Humanos es la
persona, en tanto individuos ( esto es, todo ser humano, sea
hombre o mujer de cualquier nacionalidad, raza, credo,
afiliación sexual etc.) Esta conclusión nace de los derechos
inherentes a toda persona humana por el mero hecho de estar
dotadas de vida.
El sujeto de los derechos humanos puede definirse como la
persona o grupos de personas a las que va referida la
titularidad, ejercicio y garantías de los derechos.
Se deberá considerar que, sujeto activo de los Derechos
Humanos es el titular del derecho respecto del cual se
reclama la defensa y garantía. Sujeto pasivo en cambio, es
a quien se reclama el reconocimiento y garantía del
concreto Derecho Humano de que se trate; es el titular
del deber jurídico correlativo al correspondiente derecho.
El elemento que menos dificulta suscita, pues los derechos
humanos nos afectan a toda la colectividad y deben ser
respetados por todas las demás personas, pero no en todos
los derechos. En los de primera generación, esta claro que
al ser configurados como esferas personalísimas, conlleva
una obligación de abstención para todos los sujetos
restantes, tanto individuales como colectivos.
En cambio en los de segunda generación que implican
una actuación, los sujetos obligados serán aquellos
que tengan la responsabilidad de su promoción; de
este modo, se admite como Derechos Humanos el
derecho a la educación tan solo podríamos exigir
responsabilidad al Estado o las administraciones
publicas como sujetos obligados, y a todos los demás
ciudadanos les corresponde el deber también de
abstenerse de poner obstáculos. En los de tercera
generación resultan de nuevo obligados todos los
sujetos, tanto individuales como colectivos, y además
no solo con obligaciones de abstención, sino con un
verdadero deber positivo de favorecer tales derechos.
3.OBJETO O CONTENIDO DEL DERECHO.-
El objeto de los Derechos Humanos es el bien de
personalidad, es decir, es el conjunto de las
dimensiones de la realidad personal en su doble
perspectiva individual y social en patrimonio suyo,
sobre las que recae la titularidad, el ejercicio y
garantía de los derechos humanos.
El objeto de los Derechos Humanos es el conjunto de
espacios de la realidad personal o social, sobre las
que recae la titularidad, el ejercicio y garantía de los
Derechos Humanos. El objeto esta constituido por los
bienes de la personalidad, que constituyen el
conjunto unitario de realidades materiales y
espirituales que por su intrínseco valor
forman el ámbito sobre el que se despliega el
ejercicio y protección de los Derechos Humanos, por
ellos integran el objeto de los derechos humanos.
Al igual que alcanzamos un acuerdo unánime
cuando hablamos de cualquier persona como sujeto
de los derechos, también logramos este acuerdo
cuando afirmamos que el objeto de estos derechos
es posibilitar el pleno desarrollo de toda persona
tal como cada uno lo desea, de acuerdo con su
naturaleza, o bien que toda persona pueda alcanzar
el “bien humano”
4.- EL TITULAR DEL DERECHO.
En relación al titular, nos encontramos con cuatro
cuestiones de gran trascendencia:
1. Esta referida a si todo ser humano es titular
idóneo de los derechos humanos o si se necesita
de cumplimiento de alguna condición
indispensable para llegar a adquirir el estatus
preciso.
2. Cada vez mas relevante, afecta al modo concreto
de titularidad, individual o colectiva.
3. Es la relativa a la titularidad de los derechos en
razón de su individualidad o de su pertenencia a
una comunidad determinada.
4.1. La distinción entre persona y ser humano
Todos los seres humanos son personas y por ello sujetos
de derechos, y tienen igual derecho a la vida y al
ambiente. Ningún ser humano puede ser tratado como
simple medio al servicio de otro.
4.2. Sujeto titular colectivo.
El verdadero titular de los derechos fundamentales es
el hombre, puede serlo desde las siguientes
dimensiones:
a) Como persona individual, siendo titular de los
derechos de la persona humana (vida, dignidad,
integridad, física y moral, derecho al honor)
b) Como persona integrada en distintas agrupaciones o
colectividades humanas, dando lugar, por un lado,
A los que podemos llamar derechos las comunidades infra
estatales (familia, asociaciones, entidades o grupos
étnicos) y a los derechos de los Estados, y de los pueblos
en la comunidad internacional.
4.3. La titularidad por pertenencia a una comunidad
El debate sobre este punto nos lleva a fijar los términos
de la polémica en torno a dos cuestiones. El problema de
fondo que late en la consideración de la titularidad de los
derechos en cuanto individuos, o titularidad en cuanto
miembros de una comunidad, nos remite a la idea de
universalidad y su posible contestación.
4.4. Las generaciones futuras como posibles titulares de
derechos
Una cuestión de importancia considerable y enorme
trascendencia es la relativa a una posible titularidad de
derechos por parte de las futuras generaciones. A ellas
se alude no solo en determinados instrumentos
internacionales entre los recientes, la Carta de
derechos fundamentales de la Unión Europea, sino que
también en los propios ordenamientos internos
comienza a tener cada vez mayor presencia.
En el acaso por ejemplo de Alemania, cuyo Parlamento
aprobó el 2002, la inclusión de una mension expresa a
las generaciones futuras en el articulo 20 de la Ley
Fundamental, estableciendo que “El estado asume la
Responsabilidad de proteger para las
generaciones futuras las bases naturales de la
vida”. Esta reforma constitucional iba
encaminada en un principio a conseguir una
protección constitucional para los animales,
pero al quedar recogidas las razones de ello se
consiguió simultáneamente transmitir un
mensaje claro; no podemos destruir los bienes
naturales, que existen para toda la Humanidad
y no solo para nosotros.

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